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SER NIÑO

“Os aseguro que, si no cambiáis y os hacéis como niños,


no entraréis en el reino de los cielos”.
(Mateo, 18-3 – Sagrada Biblia, de Serafín de Ausejo)

“Un niño siempre puede enseñar tres cosas a un adulto:


a ponerse contento sin motivo, a estar siempre ocupado con algo
y a saber exigir con todas sus fuerzas aquello que desea”.
(Paulo Coelho)

“Debemos escuchar al niño que fuimos un día y que existe dentro de


nosotros. Ese niño entiende de instantes mágicos”.
(Paulo Coelho)

“Al hombre le interesa lo real, como tal, aunque no sea deseable.


Al niño le importa lo deseable, como tal, aunque no sea real”.
(Armando Montiel)

“El que escribe en el alma de un niño escribe para siempre”.


(Anónimo)

“El hombre es un niño que ha dedicado toda la vida a limitarse,


a verse limitado y a aceptarse limitado”.
(Henri Michaux)

“En el fondo de todo adulto yace un niño eterno, en continua formación,


nunca terminado, que solicita cuidado, atención y educación constantes.
Ésta es la parte de la personalidad humana que aspira a desarrollarse
y a alcanzar la plenitud.”.
(Jung)

“Piensa en algo que te haga evocar la infancia: tomar un helado, jugar en la


plaza, fantasear con la forma de las nubes. Comienza a incorporar estas
actividades en tu vida actual, cada vez más. Tu objetivo es hallar dentro de
ti ese sitio en el que todavía eres un niño despreocupado”.
(Deepak Chopra)

Francisco de Sales
SER NIÑO

Tómate un descanso y dedícale el tiempo que sea


necesario a responder a estar pregunta, antes de seguir
leyendo: ¿qué echas en falta de tu infancia?
Tic… tac… tic… tac…
¿Has respondido ya?
Si no es así, vuelve atrás: no te hagas trampas.
Si eres como el 99% de las personas, habrás respondido
jugar, en primer lugar, y reír más, en segundo.
¿A que has sentido una especie de tristeza al darte
cuenta de esto?
Es lógico.
Poco a poco fuimos desaprendiendo a ser niño, luego
hicimos un trueque mal planteado y cambiamos ser adulto
por ser niño sin quedarnos con lo bueno de entonces;
quizás el algún momento alguien nos traicionó y nos dijo
que ambas cosas eran incompatibles, o una trágica
responsabilidad irritante nos dijo que había que dejarse
de juegos y de irresponsabilidades, que había que sentar
cabeza, que ya pasó el tiempo de los juegos… ¡cómo nos
engañan o cómo nos engañamos!
Cuando nos ponemos nostálgicos nos da por añorar la
infancia y las cosas de entonces. Los que ya no tenemos
madre, añoramos aquella época en que sí la teníamos;
añoramos a los amigos de la infancia, los juegos, las
carcajadas, la ingenuidad, los días que eran más largos, la
calle, la escuela… pero recordamos con nostalgia, sobre
todo, la sensación de estar en el mundo de otro modo: de
estar en un mundo de juegos y risas, de no ser
conscientes de la vida –en el sentido actual, el de la gran
responsabilidad- y de creer en que sería infinita.

Francisco de Sales
SER NIÑO

Nos hemos hecho adultos y hemos perdido la inocencia. Y


esto debiera ser motivo de una pena desconsolada, de un
llanto muy intenso, de dejarse sentir lo que realmente
nos duele… luego, cuando uno se halla recuperado, tras
enjugarse el llanto, debiera ser momento de una toma de
decisiones para tratar de recuperarla, para seguir siendo
así, a veces, niño tierno, íntegro y feliz, niño eterno.

VISTO DE OTRO MODO


Todos llevamos dentro, más o menos escondido o negado,
un niño juguetón, libre, alegre, simpático, un poco
travieso… es aquel que correteaba feliz por nuestra
infancia, y que se quedó con nosotros, pero oculto,
renegado, olvidado…
Por eso de que nos hemos hecho equivocadamente
“mayores”, y nos hemos creído que ambos somos
incompatibles, y por eso de que la sociedad no admite un
niño en un adulto, y que la seriedad y las responsabilidades
nos han acaparado, está relegado al silencio y el olvido.
Volver a descubrir a tan querido pequeño personajillo, y
sacarle a la luz muy a menudo, es una tarea noble a la que
deberíamos dedicar una importante parte de nuestro
tiempo y nuestro presente.
La alegría pura raramente viene del adulto; la alegría
espontánea, explosiva, sincera, y la carcajada sin censura,
la broma noble, la sonrisa verdadera, el juego, el brillo
brillante de los ojos… todos son síntomas de un niño.
El contacto habitual con ese niño es imprescindible, porque
sólo él nos puede procurar algunos de los ingredientes de
los que se carecen en la gravedad árida de esta edad.
Muchas veces, nos tomamos demasiado en serio a la vida
y a nosotros mismos.
La vida es reír, ser felices, gozar… ¿qué otro sentido puede
tener que sea más noble y más agradable?

Francisco de Sales
SER NIÑO

Ser niño… el niño es el experimentador, la intuición, la


confianza y la esperanza, el optimismo, la creencia en el
porvenir, la des-pre-ocupación, el que presta atención
exclusiva al momento, el que se deja absorber por la vida y
se llena de ella despreocupadamente, el que es
absolutamente consciente de la tarea en la que se
enfrasca…
El adulto, por el contrario, es quien cree que ya ha
experimentado o no es necesario experimentar, el que
antepone la lógica a la intuición, el que tiene un optimismo
moderado y pesimista, el que duda del porvenir, el que
siempre anda por el pasado o por el futuro y mientras se
pierde el presente, el que se pre-ocupa innecesariamente,
el que desconfía de la vida y piensa en las trampas que
cree le tiene reservadas, el que hace una cosa mientras
piensa en otra…
Es claramente ganador el niño, y más aún el Niño Libre.

REFLEXIONES PETULANTES
Si hay una buena razón para llorar, es la falta del niño que
fuimos. Bueno, del niño que seguimos siendo en alguna
parte sepultada de nuestro interior.
Hay más de una buena razón para ponerse a buscarle. La
alegría y el optimismo que va a aportar a nuestra vida, es
impagable.
La esperanza y confianza que nos traerá nos permitirá
tener una visión más generosa de la vida, y nos hará
redescubrir un mundo que sentíamos como perdido.
Seguir siendo niño es tan importante como ser ahora
adulto, o más.
Recuperar el niño es una aventura con grandes premios y
una satisfacción por encima de muchas satisfacciones.
Seguramente habrás pensado muchas veces en que te
gustaría reencontrarte con algún amigo de la infancia, o

Francisco de Sales
SER NIÑO

volver en algunos momentos a tu infancia, o ser como eras


entonces… Está al alcance de tu voluntad. Propóntelo y
pon toda tu capacidad al servicio de lograrlo. Lo puedes
conseguir.

TRABAJA TÚ
¿Quién te dijo que tenías que dejar de ser niño?
¿Cuánto tiempo hace que no le dejas salir?
¿Cuánto tiempo que no te relacionas con él en su cuarto de jugar?
¿Y cuánto tiempo que no le das un abrazo?
¿Le echas en falta?
¿A qué estás dispuesto por recuperarle?
¿Y por poder manifestarte como un niño?
¿Cuánto darías por tener sus ojos?
¿Y por su inocencia?

DESDE UN PUNTO DE VISTA MÁS ESPIRITUAL


“Dejad que los niños se acerquen a mí”
Ya sé que esto puede sonar como una tontería, pero… ¿y si el
sentido de la frase fuera que es nuestro niño el que tiene que
acercarse a Dios? El adulto está lleno de prejuicios y se cree en
posesión de mil verdades; es analítico, escéptico, mental… ¿un
mental puede acercarse a Dios que es todo corazón?

“Si no os hacéis como niños, no entraréis en el Reino de los


Cielos.” (Mateo, 18.3)
La clave es “ser como niños”. Muy importante.
¿Y qué es el Reino de los Cielos? ¿Una promesa a largo plazo y
del todo indefinida?, ¿Otro algo en lo que hay que creer sin ver?,
¿O el Reino de los Cielos está en la Tierra, o está dentro de uno
mismo, o es Uno Mismo?

Francisco de Sales
SER NIÑO

Si quiero Descubrirme dentro de mí, ¿Cómo lo haré?, ¿Cómo un


adulto, con la mente escudriñadora y cuestionándolo todo, o con
los ojos abiertos, receptivos y hambrientos de Descubrir del niño?
“Ser como niños”…los niños confían; confían en sus padres y en
todos aquellos que les cogen en brazos o le dan algo.
Los niños se sorprenden continuamente, ¿Hemos de ser como
niños por la capacidad que tienen de sorprenderse?, ¿Será por la
imaginación sin límites que tienen?
Será mejor que seamos muy niños para tener opciones a ese
Reino de los Cielos que, sea lo que sea y esté donde esté, suena
bien.

ATENCIÓN
¿Qué es ser niño?
Ser niño, y ser niño libre preferentemente, es retomar la
parte lúdica, feliz, y no obsesionada con las
preocupaciones, que corresponde a una parte de tu
personalidad equivalente a la que viviste durante la
infancia.
Las diferentes etapas de la vida no son estancas. No eres
niño un día y al día siguiente es joven, ni pasas de la noche
a la mañana a ser adulto, ni de ser adulto a ser anciano.
Esas divisiones que hacemos no solamente corresponden
a edades diferentes, sino a arquetipos que tienes que vivir
a lo largo de la vida. Hay momentos en que tienes que ser
adulto, aunque tengas cuatro años, y otros momentos en
que debieras ser un niño grande o un niño eterno, pero
niño al fin y al cabo.
Saber encontrar el equilibrio, de cuándo ser uno u otro, es
lo adecuado.
Pero lo importante es ser niño siempre, a todas horas,
aunque haya momentos en que tengas que llevar el niño
discretamente oculto, aunque el adulto le tenga que
tranquilizar un poco en alguna situación, pero que esté

Francisco de Sales
SER NIÑO

siempre ahí, que se manifieste a menudo. Ya lo sabes: las


bromas y las sonrisas de los niños gustan a todo el mundo.
Ser niño es no abandonar la inocencia, para sorprenderse
con las cosas que pasan; es no olvidar la sonrisa, es amar
de todo corazón, es jugar con la vida y en la vida; ser niño
es abrazar a quien quieres, ser feliz sin necesitar un
motivo, y desdramatizar la vida.
(Te puede ayudar algo leer el capítulo “Los estados del yo”)

ATENCIÓN
¿Qué hacen los niños?, ¿Cómo son?
- Aprenden sin pensar en que existen los errores.
- Juegan por el mero placer de jugar.
- Son libres para manifestar sus deseos.
- No ven la necesidad de respetar todas las normas. Sabe
que algunas son inútiles.
- Son sanamente egoístas. En el sentido correcto.
- Se manifiestan inocentemente.
- Expresan todos sus sentimientos.
- Dicen los que piensan y lo que sienten.
- Todo les provoca risas o sonrisas.
- Se toman la vida sin prisa.

Pregúntate… ¿Podría comportarme más a menudo como


niño?

TRABAJA TÚ
Este es un jueguecito simpático que puedes hacer (como si fueras
un niño.)
Si has descubierto que a veces eres demasiado duro contigo, y si
ya has comprendido que es importante recuperar la relación con
tu niño, escribe todo lo que se te ocurra a partir de estas frases:

NO LE VOY A CASTIGAR A MI NIÑO POR…

Francisco de Sales
SER NIÑO

NO LE VOY A PROHIBIR A MI NIÑO…

A PARTIR DE AHORA, MI NIÑO Y YO VAMOS A…

VENTAJAS DE SER MÁS NIÑO…

QUIERO SER MÁS NIÑO PORQUE…

¿Y QUÉ PASARÍA SI FUERA MÁS NIÑO?

SOLUCIONES O SUGERENCIAS
Observa a los niños. Vete a un parque, míralos por la
calle, en sus juegos, en su forma de ser; fíjate en tus
hijos o sobrinos como si fuera la primera vez que los
vieras; observa, y aprende , cómo son, cómo sienten,
cómo actúan, cómo piensan… tienes ahí unos
grandes maestros dispuestos a enseñarte, o a
recordarte, lo que es ser niño.
Date cuenta de lo que te gusta de ellos, y proponte
hacerlo tú a partir de ahora.
No te doy pistas. Descúbrelo por ti mismo.

RESUMIENDO
Esa parte tan tierna, a menudo tan desatendida y olvidada, de ser
niño, o de volver a ser niño habitualmente, es algo que debes
recuperar a la mayor brevedad posible, y que debes promocionar
para que se manifieste muy a menudo. Te va a aportar unas
sensaciones que ninguna otra cosa te puede aportar, y si dejas que
se manifieste libremente, ese niño va a hacer felices a muchas de
las personas de tu alrededor. Por eso, y por tu propia higiene y
salud mental, conviene que te salgas de ese continuo adulto, tan
agraviado y malhumorado, y seas dichosamente niño.
No se puede negar al niño diciendo que ya murió. El niño sigue,
afortunadamente, vivo y esperándonos con los brazos abiertos. El

Francisco de Sales
SER NIÑO

contacto con él será, sin duda, una fuente de satisfacciones, y una


innovación placentera en nuestra forma de ser y mostrarnos.
Absolutamente recomendado.

Francisco de Sales