ENSAYO SOBRE LA

Jesús Alberdi Sudupe

Introducción a la Filosofía de la Psiquiatría

Título original: Ensayo sobre la melancolía. Introducción a la filosofía de la psiquiatría Autor: Jesús Alberdi Sudupe

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Los sentimientos no son meros modos subjetivos de sentir (…) sino que en ellos está envuelta una realidad que, a su modo, nos está presente
Xavier Zubiri Sobre el Sentimiento y la Voluntad (pp. 335-6)

Para mi hermano Luis, en todo momento presente con su afecto; lo mismo que Benito, hermano del alma. A la memoria de mis padres, ausentes seguramente para siempre.

Autor: Jesús Alberdi Sudupe Doctor en Psiquiatría. Servicio de Psiquiatría Presidente del Comité Asistencial Hospitalario Bioética Complejo Hospitalario Universitario Juan Canalejo A Coruña

Prólogo: Diego Gracia Guillén Catedrático de Historia de la Medicina Profesor de Bioética Universidad Complutense Madrid

lejos de las tentaciones reduccionistas de algunas explicaciones que se nos ofrecen. el camino del pensar lo debe emprender y recorrer uno mismo. en el caso de cualquier persona más o menos culta. su tolerancia y generosidad respetuosas hacia otras opiniones discordantes son algunos de los rasgos que uno quisiera para sí que le hubieran dejado alguna huella. Eulogio Morandeira Carreira. y sus sugerencias y críticas han hecho posible que pudiera mejorarse para su versión final. han permitido que me mantenga atento y en contacto permanente. honradamente. para así haber podido disponer del tiempo necesario en mi dedicación a este ensayo. la pregunta por la totalidad de una persona. A Diego Gracia tengo que agradecerle algo más que el Prólogo. y sus miembros. más allá de la página final del Prólogo. La Comisión de Ética Asistencial del Complejo Hospitalario Universitario Juan Canalejo de A Coruña. se revela de una complejidad inabarcable. No sirve con echar 1 . María José Páramo Calvo. Con el tiempo y algo de experiencia. creo que. Benito Peral Ríos. con los «valores». Y. Como dicen algunos filósofos. cuanto más se piensa y se debate sobre ello. He compartido con él algunas horas de Seminarios de Filosofía. su rigor. Muchas gracias a todos ellos. buena o mala. en el fondo. Su visión radical en los temas debatidos. Javier Martínez García y Diego Gracia Guillén leyeron amablemente el borrador de este libro antes de su publicación. Iñigo y María José me han ofrecido la paciencia. el cariño y la generosidad de su afecto. junto a los hechos clínicos. su creatividad. y escalas de valores y «mentalidades» diversas. de distintas personas ante unos mismos hechos. Fernando Iglesias Gil de Bernabé. Los Doctores Luis Ferrer i Balsebre. espero que algo de todo ello se manifieste en este ensayo. Carlos Castro Dono. efectivamente.AGRADECIMIENTOS Jon.

con apoyo de los demás: uno mismo. Sin su ánimo y su optimismo no creo que hubiera salido adelante. y a mis compañeros del equipo psiquiátrico del área sanitaria que nos corresponde atender. continuaron la labor de Vicente en otros estamentos administrativos. Introducción a la filosofía de la psiquiatría . gracias a la editorial Triacastela por sus facilidades. en particular Marc Planas. Gracias a todos los miembros del comité y a los pacientes sobre los que hemos debatido. Por último. 2 Ensayo sobre la melancolía. Sus compañeros en Barcelona. Vicente Baizán apoyó la idea de la publicación de este libro y supo facilitar todas las tareas a su alcance. Desde un primer momento. Junto con ellos. Gratitud que extiendo por igual a todos los pacientes que requirieron mi intervención como psiquiatra. con la misma eficacia y amabilidad.mano de opiniones ya establecidas y adoptarlas como propias. a la empresa Almirall. muchas gracias por su colaboración. sino con los demás. pero no exclusivamente por sí mismo (aunque en algunos momentos sí). Pero eso sí.

. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 51 • Introducción. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 36 • • Marsilio Ficino y el resurgir del problema XXX . . La teoría humoral. . . . . . . . . . . . . . 33 • La melancolía desde el Renacimiento hasta la Ilustración . . . . . . . . 30 • La melancolía en la cultura de Roma y en la Edad Media: Cicerón. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 37 • La melancolía desde la Ilustración hasta la actualidad . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . El problema XXX . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 21 • La melancolía a partir de la Grecia presocrática y del Corpus Hippocraticum. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 13 LA MELANCOLÍA EN LA HISTORIA DE LA CULTURA OCCIDENTAL: DESDE GRECIA HASTA EL SIGLO XXI . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 55 3 . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 51 • Trastornos de la personalidad y diagnósticos sindrómicos psicopatológicos . . . . . . . La Acedía . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 21 • La presencia de la melancolía en la mitología griega y romana: Cronos. . . Notas sobre Neurobiología del cerebro afectivo . . . . . . . . 42 PSICOPATOLOGÍA Y PSIQUIATRÍA DE LA MELANCOLÍA Y TRASTORNOS DEPRESIVOS AFINES EN LA ACTUALIDAD . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 5 INTRODUCCIÓN . . . . . . . . .ÍNDICE PRÓLOGO . . . . . . . . . . . . . . . . Saturno y los mitos de la castración y la antropofagia . . . . . . . . . . . . . . . . . . 36 Literatura y Arte: Robert Burton y Alberto Durero . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

. . . . 89 4 Ensayo sobre la melancolía. . . . 70 LA MELANCOLÍA COMO APERTURA DEL HOMBRE A LA REALIDAD . 62 LA MELANCOLÍA COMO SENTIMIENTO NO PATOLÓGICO . . . . . . . . . 55 • • • • • Personalidad depresiva de Tellenbach (Tipus Melancholicus) . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 73 • Los sentimientos y la melancolía «envuelven» o incluyen la realidad en su naturaleza . . . . . . . . 314) . . . . . . . . . . . . . . . . 73 • En el contenido de la realidad hay posibilidades de innovación y creatividad que no son ajenas a la melancolía . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .TR) (ICD. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 56 Personalidad depresiva de Kurt Schneider . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 57 Freud: duelo y melancolía . . . . . . . En el contexto diagnóstico de depresión mayor o trastorno bipolar I o II . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 61 • Comentario crítico a las clasificaciones de los trastornos mentales . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 84 BIBLIOGRAFÍA . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .10) . . Introducción a la filosofía de la psiquiatría . . . . .IV. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 82 • Hechos y valores en Psiquiatría . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 69 • Melancolía leve y melancolía grave o con rasgos de enfermedad . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 60 DSM-IV-TR Melancolía. . 69 • Normalidad y anormalidad . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .• Características clínicas del prototipo depresivo de la personalidad propuesto por Millon (resumen en p. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 59 Depresión mayor con melancolía (DSM. . . .

se dice que son objetivos. los segundos también lo son. en la belleza de una flor. Una cosa es lo que vemos y otra la sensación estética. La apelación a Zubiri decía que me parece sabia. nos revela unas cualidades suyas peculiarísimas. sin perfiles precisos. Todo lo que la inteligencia parece tener de claro adquiere en el sentimiento caracteres de oscuridad. Después veremos lo que esto puede significar. quizá mejor. Si la cosa fuera clara. para aclarar qué puede ser esto de un sentimiento. Así se explica la enorme literatura que Alberdi cita en su libro. Pues bien. el sentimiento estético que se dispara en nosotros y nos lleva a decir que es bella. no puede actualizar unas cualidades de las cosas que son los colores. La belleza no es 5 . también esto les sucede a los segundos.PRÓLOGO La melancolía es un sentimiento o. mejor. Pensemos. La tesis de Zubiri. A través de los sentimientos la realidad se nos actualiza. es que los actos de intelección no tienen ninguna prerrogativa importante sobre los de sentimiento. Pocas cosas más proteiformes y complejas que el mundo del sentimiento. Tengo que explicar por qué. del Zubiri último. son «sentimientos-de». De los pri- meros. Más aún. El sentimiento es turbio. Zubiri dice que los sentimientos tienen carácter «genetivo». imposibles de actualizar por otra vía. El caso es que Jesús Alberdi. No sólo nos ponemos en contacto con las cosas a través de los sentidos. ¿De qué? De la realidad. Pues bien. por ejemplo. el de la vista. En las páginas siguientes a las que cita Alberdi al comienzo de su libro. con los sentimientos sucede exactamente igual. del Zubiri maduro. también por medio de los sentimientos. no se deja conceptuar. Creo que ha sido una sabia decisión. acude a Zubiri y estampa en el frontispicio del libro un lema sacado del libro Sobre el sentimiento y la volición que edité hace ahora quince años. si los primeros nos revelan cualidades de las cosas. Estas cualidades son los valores. un estado de ánimo. no habría tanta. es que no lo es. de la realidad. Si una persona carece de un sentido. si la hay.

que nos permite aprehender esa cualidad que es la belleza. Y así como el percibir es obra de los sentidos. dieron en pensar que los sentimientos nos revelaban cualida- des de las cosas. o «trastornos de la conducta». por la lógica. El color de las cosas se nos actualiza a través de un sentido externo. Lo que caracteriza a los seres humanos es la inteligencia. patológicos. sino también pato-lógicos. ha sido que los sentimientos son fenómenos inferiores. la utilidad. o porque esté ordenada. Introducción a la filosofía de la psiquiatría . y los sentimientos son lo contrario de eso. o «psicopatías». Pero ni lo ha sido nunca. puede parecer obvio. la armonía. en tanto en cuanto son así. cuyo nombre desconocen hasta la mayor parte de los del oficio.). La cosa no nos parece bella porque sea útil. empezaron a cobrarlo positivo. Las llamadas «personalidades anormales». Hutcheson. ni lo sigue siendo hoy. ha de existir algo así como un sentido. anularlos o extirparlos de raíz. son i-lógicos. no antes del siglo XVII. no sólo no tienen carácter negativo. o rítmica. el de la vista. distinto de los clásicos sentidos externos. conturban o perturban la capacidad lógica del ser humano. nublan su mente. no se rigen por el logos. Esto. el logos. En esta causa. Esas cualidades que nos actualizan de las cosas son los «valores». mejor aún. y también en muchas otras. Saben lo que 6 Ensayo sobre la melancolía. ¿Se imagina alguien cuándo comenzaron a cambiar las cosas? Desde luego. Los sentimientos. Pensemos de nuevo en la belleza. Hay otros. lo cual hace que no sólo sean i-lógicos. pues. irreductible a cualquier otra (el ritmo. el estimar se hace a través de los sentimientos. irracionales y. perversos. haciendo que no vea las cosas con perfecta objetividad. tiene que haber algo que nos la actualice. o natural. unos filósofos británicos. Entonces. La tesis más frecuente en nuestra cultura. sino que puede resultarnos bella a pesar de que no sea ninguna de esas cosas. la psicopatología es buen testigo. algo es bello porque sí. Todavía puede irse algo más allá y decir que con frecuencia. si de veras queremos alcanzar la sabiduría y ser felices: tal fue la tesis de los estoicos. Es bello y nada más. se caracterizan con mucha frecuencia por tener graves alteraciones de los sentimientos con una inteligencia perfectamente conservada. etc. si se quiere. Ahora bien. el movimiento que ha tenido mayor fortuna en la regulación de las conductas de los seres humanos en la cultura occidental. si no siempre. como el «sentido moral». propios de seres infrahumanos.un dato de percepción sino de estimación. y que por tanto deberían estar a la misma altura que los actos intelectivos. elemental. La consecuencia es clara: es preciso acabar con los sentimientos. De tener un sentido meramente negativo. Shaftesbury. Dicho de otro modo. es bello sin un porqué. Una persona sin sentimientos distorsiona las cosas tanto o más que una ciega o una sorda. si es una cualidad primaria. Lo cual quiere decir que la belleza es una cualidad primaria. Ese sentido interno es el que llamaron los citados «sentido estético». dicho así. Pues bien. Los sentimientos son malos. sino que son elementos fundamentales de nuestro contacto con la realidad. animales.

Pues bien. la mala noticia. suele decirse. es frecuente que nuestros allegados nos pregunten el porqué. Alguna vez he repetido los versos de Angelus Silesius que cita Heidegger: La rosa es sin porqué. Pues bien. nuestro sentimiento no es respuesta a nada. Yo preferiría llamar a los primeros «sentimientos reactivos». En ellos hay un defecto en lo que Hutcheson llamaba el «sentido moral». o lo hacen de modo muy anómalo. La vida. el lucro. Pero todo esto. muy probablemente tendremos que responder que no lo sabemos.hacen. etc. Siempre acaba con la muerte. una de las personas que más y con mayor agudeza ha trabajado el tema de los sentimientos. etc. Son personas. hay veces en las que no hay porqué. Un ejemplo típico es el amor. Saben lo que hacen. La tristeza es un sentimiento reactivo a algo que nos viene de fuera. no lo hacemos porque sea bella o rica. no son los hechos sino los valores: la religión que profesamos. «sentimientos activos». y por eso los jueces los consideran responsables de sus actos. las ideas morales que asumimos como propias. 7 . Hay veces que esto no es así. sin que eso sea medio para una cosa distinta de ella misma. No basta con decir que el correlato objetivo de los sentimientos son los valores. No cuida de sí misma. Las cosas son más complejas. según decía Ortega. «insensibles». lo que la hace distinta de todas las demás. Me explicaré. los gustos estéticos. generalmente nos entristecemos. De ahí que los teóricos de los sentimientos se hayan visto obligados a distinguir distintos tipos entre ellos. y a los segundos. cuando estamos tristes. Los valores son lo más importante que todos tenemos en la vida. excesivamente simple. En esos casos. pero los hay también de la estimación o valoración. con ser verdad. etc. Valorar es tan importante o más que percibir. Es bella y nada más. Quítense los valores de una persona y habrá desaparecido ésta. No es un azar. propia y personalísima. Eso somos. como la utilidad. a ese grupo suelen pertenecer los grandes criminales. Las cosas son bellas sin porqué. por ello. etc. Ahora bien. pero no reaccionan emocionalmente ante lo que ven o perciben.. que la amamos sin porqué. Y si nos preguntan por qué la amamos. una especie de novela que todos vamos escribiendo día tras día y que tiene estructura dramática. Él distinguía entre dos tipos de sentimientos: los que llamaba «estados emocionales» y los «sentimientos intencionales». que en el siglo XIX se hablara de una «moral insanity» o «locura moral». no pregunta si se la ve. florece porque florece. lo que dota de identidad a nuestra biografía. el credo político que asumimos. lo cual altera profundamente la vida de cualquier persona. De hecho. A mí me gusta especialmente la clasificación de Max Scheler. Hay trastornos de la percepción. Los valores somos nosotros. Piénsese en los llamados en los antiguos libros de psiquiatría «fríos emocionales». Cuando amamos a una persona. Cuando nos dan una mala noticia. no deja de resultar muy simple. pero no resuenan emocionalmente con la realidad. la causa. es una obra.

De ahí que Scheler los llamara sentimientos intencionales y Zubiri los denominara genetivos. duran mucho en el tiempo. Llamamos reactivos a aquellos en los que predomina la primera. pero que «estamos tristes o melancólicos». Digo esto. que los sentimientos sólo nos revelan valores en tanto en cuanto son intencionales. por ejemplo. Juan Ramón Jiménez. escribió uno titulado. no superficiales y afectan a todo el cuerpo. que se traduce por «bilis» o «cólera». uno de los cuatro humores. Esto le llevó a Scheler a distinguir no menos de cuatro estratos en la vida emocional. pero no de todos los sentimientos. Los senti- 8 Ensayo sobre la melancolía. Aquí no hay reacción ante nada. es de la rosa. Por lo general. tienen la característica de ser muy persistentes. que significa «negro». y otro. si se prefiere. Estos son lo opuesto de los anteriores: son profundos. ambas dimensiones van combinadas en diferentes proporciones. muy distintas. Como dice Jesús Alberdi. «El poema». sino sólo de los intencionales o genitivos. derivado de otros dos. y el de los sentimientos espirituales. Esto son los valores. así. Pero todos siempre tienen algo de lo uno y de lo otro. y además durante un tiempo determinado. los más superficiales. ya podemos enfrentarnos con el arduo tema de este libro: la melancolía. lo cual no deja de ser extraño. puntiformes y recortados en el tiempo. perpetuo y obsesivo corrector de sus poesías. Unos sentimientos. melancolía es sinónimo de bilis negra o atrabilis. no toda la cara ni todo el cuerpo.. Llegados a este punto. Por eso decimos que «nos duele» una muela. etc. más «somáticos». se trata de un término griego. O. En toda la biología y la medicina clásicas. La belleza. Cualquiera de estos sentimientos tiñe toda la vida. lo cual quiere decir que los valores son los correlatos objetivos.La rosa es bella sin porqué. precisamente. un dolor de muelas. Hay sentimientos más pegados al cuerpo que otros. un humor. y activos a los otros. Esto les diferencia de otros sentimientos que Scheler denominó «vitales». porque en el ser humano no hay ningún sentimiento que sea puramente reactivo o activo. etc. ya que son siempre sentimientos-de algo distinto de uno mismo. es fácil caracterizar estos dos niveles. un sustantivo mélas. impregna el horizonte entero de nuestros actos. Introducción a la filosofía de la psiquiatría . dicho de otro modo. Por ello. Nos duele una muela. Son cosas distintas. Scheler distingue otros dos estratos: el de los sentimientos que llama «psíquico» o «anímico». Estos se caracterizan por ser puntuales. Tras lo que ya llevamos andado. ¿Por qué reducir un sentimiento como es la melancolía a algo completamente somático como es la preponderancia de un determinado humor? La razón es tan extraña como reveladora. el aburrimiento. jolé. son los que denominó «sensibles». y delante de él colocó estos dos versos: No le toques ya más Que así es la rosa. Eso pasa con la gana y la desgana. La belleza la predicamos de la rosa. y la melancolía. Además. La iniciativa está en el propio individuo. la angustia.

o mejor. Los sentimientos espirituales nos abren al mundo de los valores llamados «espirituales». Estamos tristes o alegres «porque» ha pasado algo. rebosante o deficiente. Es lo que solemos llamar «estado de ánimo». tanto. que es forzosa para que se forme un carácter confiado y optimista. espíritu». Una última cita: «Ciertamente que apenas sabemos lo que es [la vitalidad]. En las psicopatologías de hace décadas se distinguía la llamada «depresión reactiva» de la depresión endógena. sino. o de los vitales. este es el nivel en que se alumbra todo el mundo de los valores. Queda el estrato de los sentimientos espirituales. Y advierte además que ese tesoro tiene una cuantía determinada y que a veces parece menguar y otras henchirse como una vena fluvial hasta cierto nivel máximo. El resto de nuestro carácter dependerá de lo que sea nuestra vitalidad». Quiere esto decir que se halla en la intersección entre lo somático y lo psíquico. No es un azar que esta clasificación hubiera nacido en Alemania. Y añade: «La euforia. La vitalidad es el estrato más profundo del psiquismo. de la bilis negra. Por eso. «intracuerpo». «porque en ella se funden radicalmente lo somático y lo psíquico. mentales o materiales. Son los que antes habíamos llamado intencionales o activos. pero un sentimiento «vital». a diferencia de los valores meramente sensibles. lo que Zubiri denominaba «tono vital». Éste se halla deprimido por algo. pues. Allí habla del «alma corporal». Nadie ha explicado esto con la precisión y la belleza de Ortega. como ya dijimos antes. lo que es más sorprendente. manan. en un texto memorable titulado «Vitalidad. o dicho de otro modo.mientos psíquicos o anímicos son siempre reactivos. nota al punto la cantidad y calidad de la vitalidad ajena. y por tanto también tiene cabida en los otros estratos. ¿Quién no lo 9 . que está en la linde con lo puramente corpóreo. en tanto que la llamada reactiva se mueve en el nivel de los sentimientos vitales. aquél. que es el fondo de su ser. que debería leer toda persona interesada en este tipo de cuestiones. de rendimientos típicos de la vida del espíritu específicamente humana. e indica que ya la sabiduría popular ha puesto en ciertas sensaciones intracorporales del hepático el origen de su temperamento malhumorado». porque intencionalidad. no es sino el aspecto general que a algunos seres afortunados ofrece el cuerpo. si bien en nivel o con intensidad menor. La depresión endógena afecta al estrato vital de los sentimientos. alma. también llamado «vitalidad». lo corporal y lo espiritual. al entrar en contacto con otro hombre. es un sentimiento. pues. Y no sólo percibe éste su básico tesoro de energía. Se trata. Cada uno de nosotros es ante todo una fuerza vital: mayor o menor. que es lo más somático de lo psíquico y lo más psíquico de lo somático. y no sólo se funden. de un oculto tesoro de energía viviente. el de los valores específicamente humanos. por nada. El carácter atrabiliario se ha llamado así de la atra bilis. como el placer y el dolor. se da en todo acto humano. pero cada cual advierte que todos sus actos. la sensación de bienestar. Ahora sabemos por qué. La melancolía. como de un hontanar. hasta confundirse con ello. sino que de ella emanan y de ella se nutren. como el bienestar y el malestar. sana o enferma.

Leyéndolo. además de otras cosas. Ahí está su libro. Al separarnos de ellas somos menos que antes y. De ser una promesa ha pasado a ser una realidad. un imperativo ético. llenos de confianza en nosotros mismos. De ahí la importancia de la higiene de los sentimientos. o al menos eso me parece a mí. Algo tan somático como eso incide decisivamente en nuestro estado de ánimo. Hoy diríamos el tono elevado o laxo. y con ello se está aludiendo. optimistas. Pero si hay una enfermedad y una terapéutica biológicas. mediante los estados que denominaban estricto o laxo. llenos de desconfianza y como si la existencia hubiese cobrado un agrio sabor. siempre en «déficit». Es algo cuya desatención me parece. Por eso hay una enfermedad de tales sentimientos en la que influyen factores de todo tipo. en efecto. y otros. Si queremos analizar los motivos de esta corroboración y aumento de vitalidad. Los sentimientos vitales. no en último lugar genéticos. por breve que sea. o de lo que no somos y debemos ser. El lector comprobará pronto la cantidad de conocimientos que ha acumulado en sus todavía pocos años. dotados de vitalidad rebosante. Es el vicio 10 Ensayo sobre la melancolía. Sin embargo. Introducción a la filosofía de la psiquiatría . Los médicos vitalistas del siglo XVIII trataban de explicar todo. nos deprime y mengua». En ella nos jugamos mucho de lo que somos. probablemente sin saberlo. hay dos clases de seres: unos. El tono vital depende de nuestro cuerpo. hemos perdido calorías. el defecto de éstos nos sorbe vida. De ahí que la otra moral. Y es que. Somos en buena medida tejido muscular. simplemente. la moral del cumplimiento de los deberes. Todas estas reflexiones me han venido leyendo el libro de Jesús Alberdi. De lo que se deduce que la higiene de la vitalidad es. nos corrobora y nutre. de nuestro tono muscular. es obvio que también ha de haber una higiene. o casi todo. de vitalidad insuficiente. salimos del trato con ella como refrescados. Y no porque aquella persona sea muy inteligente. Se habla de la «alta moral» o de la «baja moral». me he sentido tentado de llamarle la atención sobre puntos concretos y escribir anotaciones al margen. con una firme fe en la existencia. He seguido sus pasos desde que era muy joven y veo con enorme satisfacción la madurez que va logrando a velocidad de vértigo. y lo bien hilvanados que los tiene. de nuestra moral alta o baja. El exceso de aquéllos nos contamina favorablemente. saturados de impulso y plenitud. Su incidencia se deja sentir hasta en los niveles más elevados de la vida del espíritu. escandalosa. que se mantienen siempre en «superávit». por decirlo así. ni porque se haya mostrado bondadosa: no le debemos ni una enseñanza ni un favor. nos deja maltrechos y extenuados. y muy en primer término del tono de nuestros músculos. punto de intersección entre el soma y la psique. dependa tan profundamente de esta otra. no hallaremos ninguno concreto. al estrato de la vitalidad.ha experimentado? Al separarnos de cierta persona con quien hemos conversado un buen rato nos sentimos tonificados. Mas hay otras personas cuya proximidad. lo que Flaubert llamó «la educación sentimental». La moral alta o la moral baja condicionan todos los demás aspectos de nuestras vidas. por muy elevados que ellos sean.

Son como son. Lo que le quería decir. Esto debe ser un libro: un diálogo con el autor o los autores sobre un tema que sea de interés común. Diego Gracia Guillén Catedrático de Historia de la Medicina Profesor de Bioética Universidad Complutense Madrid 11 . No hay nada que tocar. que no deja de ser una conversación con Jesús Alberdi sobre el tema del libro. Y el objetivo de nuestros intereses es siempre lo mismo: la vida humana y sus misterios.del profesor. sino pública. lo he escrito en este prólogo. De este modo. Él ha querido que esta conversación no fuera privada. Los libros son como las rosas de Ángel Silesio y de Juan Ramón Jiménez. el lector podrá unirse a nosotros a título de tercer interlocutor. Me he resistido. y que su contenido apareciera al comienzo del volumen.

12 Ensayo sobre la melancolía. Introducción a la filosofía de la psiquiatría .

Cual cometas espaciales de recorrido y brillo inciertos. pero en el fondo ininterrumpido. de agotar de una vez por todas su contenido y su riqueza en alguna de sus apariciones. porque sea que van cambiando con el paso del tiempo en sus contenidos o en su apariencia. esos temas han ido acompañando el devenir del conocer humano. Así lo reconoce la evolución histórica de diversas ciencias o modalidades del conocimiento humano desde hace siglos. Ha conocido tiempos de esplendor. Hoy en día sigue vigente y planteando interesantes retos. y continúan haciéndolo todavía como testigos de su decurso incierto hacia el futuro. ha resurgido con fuerza en el Renacimiento en pos de los desiguales misterios de la creatividad y de la alquimia. y cada cierto periodo de tiempo. ha sabido atemperarse a mundos diversos e inexplorados. bien por su amplitud y por su complejidad. Desde su aparición en los textos hipocráticos hasta la actualidad. 13 . Se ha asociado a la cosmología y la filosofía griegas. A la postre. con mayor o menor rapidez en su paso.INTRODUCCIÓN Hay varios temas o motivos de interés vital y cultural que aparecen y cruzan más o menos nítidamente. o por la dificultad de delimitación precisa en sus perfiles borrosos. en su desarrollo desde tiempos antiguos. ha caído en las tinieblas del pecado durante la Edad Media. o por su inestabilidad. el horizonte artístico y cultural de la curiosidad que mueve el saber humano. Sin que ninguna de ellas haya sido capaz de observar y catalogar algunos de estos objetos de manera suficiente y satisfactoria. Nos hemos propuesto hablar del concepto de «melancolía». Ya que. etc. como lo hacen las aguas subterráneas de un río. otros de cierta oscuridad y olvido. a algunos de los cuales queremos hacer referencia en las páginas que siguen. y algo desconcertantes. ha seguido un curso irregular y cambiante.

Tanto que uno se pregunta al cabo de tantos años: ¿Será la misma la melancolía que desde épocas tan alejadas en el tiempo ha frecuentado foros tan distintos entre sí. para empezar dándole un mínimo contenido que nos sirva de referencia. pero su florecimiento intelectual tuvo lugar sobre todo en el siglo XX.1 Sobre todo en Psicopatología y en Psiquiatría. en el pasado reciente. la literatura. las emociones. vamos a empezar por poner un ejemplo todavía más cercano en el tiempo y al que se han dedicado muchos esfuerzos próximos a nuestro ámbito cultural. prácticamente. etc. ni lo es para muchas personas. Y. pues su presencia ha sido. en particular. Depresión. Sobre ello volveremos a lo largo del texto. Sin embargo. especialmente en gran parte del siglo XX. 14 Ensayo sobre la melancolía. No es nuestro propósito el esclarecimiento semántico de estas palabras. y sigue siendo actualmente -si nos saltamos algunas controversias. como tales. la angustia. la melancolía. un estado de ánimo. o como razonamientos insuficientemente esclarecidos para la propia conciencia. nos parecen sentimientos diferenciables. emplearemos como sinónimas. Más claramente acotado. en realidad se dan cuenta de que son ellos los escogidos por el objeto de estudio). Es el tema de la angustia y su recorrido por las ciencias. Introducción a la filosofía de la psiquiatría . tengamos que empezar por conceptuar básicamente la melancolía. A la propia dificultad de discernir los sentimientos se unen las diferencias de educación. y no sólo como pasiones. de manera genérica. sin querer quitarles su importancia y caladomuy relevante.que la historia humana ha seguido depositando ante ella (o con ayuda de ella). que hubiera pensado un racionalista. ansiedad o angustia y somatizaciones forman un continuum. Cuando creen hacerlo. los afectos. en el campo de la Psicopatología. pero a la vez y con todo. han accedido a ser un tema del pensamiento filosófico muy recientemente en los últimos dos o tres siglos de historia. sino también en Psicopatología y en otras ciencias relacionadas. de algunas orientaciones 1 Aunque hoy en día. (consúltese DSM-IV-TR). y para nuestro objetivo. al menos en apariencia. étnicas o culturales. de una buena parte de la Psicopatología. Y esto ha ocurrido no sólo en Filosofía. hasta hoy en día? De ahí que. autónomamente. La angustia fue la inspiración. y algo diremos sobre ello. Algunos periodos históricos anteriores ya vivieron la amenaza de la inseguridad inherente a su presencia (ni las ciencias ni los científicos eligen muchas veces lo que van a estudiar. antes de referirnos a la melancolía. y las artes. un afecto. o como algo integrante de las tendencias o pulsiones. Pero inmediatamente tenemos que matizar que los sentimientos. que en lo esencial. esto no es fácilmente apreciable para bastantes pacientes. y no pocas veces el desgarro y el motivo del temblor espiritual. aunque no lo sean. objeto de conocimiento de algunos de los proyectos intelectuales más relevantes del pensamiento del siglo pasado. Y lo haremos calificándola inicialmente como un sentimiento. en nuestro medio cultural.

Alianza Ed.de la Filosofía interesadas en la Antropología del ser humano sufriente en un medio tan hostil como el vivido entre y durante las dos guerras mundiales. La angustia se constituye para Heidegger por un doble carácter. Zubiri. hablaban de que Sartre pensaba haberla titulado Melancolía. para Heidegger. hablando de la melancolía. en particular el A. en uno de sus momentos culminantes. Por un lado. más allá de los entes. 395-6. de la propuesta a la que aludimos. Del mismo pintor. como raíz y motor de un pensamiento filosófico. y así se abre su mirada hacia el horizonte misterioso del ser. un estado de ánimo. nos servirán para pensar en el tema central que nos ocupará el resto del libro: la imagen que podemos mantener presente en la imaginación puede ser la de la persona meditabunda. por otro. 15 . al mundo. recordemos la imagen expresionista de la angustia en los cuadros de Munch (El Grito). los cuadros titulados La melancolía. del fundamento de las cosas. desde la Ética y la Estética. Sobre todo el asombro ante la realidad cambiante de las cosas y del propio hombre. sería un fenómeno de hundimiento de todo terreno o punto de apoyo.2 Modo de filosofar cuya influencia en parte del pensamiento posterior ha sido importante. la angustia existencial en la que viven sumergidos los personajes de Sartre. desde Kierkegaard y los comienzos del existencialismo en el siglo XIX. Su hundimiento total deja patente ante los ojos de aquél la nada de todo ente. En la angustia se inicia la auténtica pregunta filosófica. se revela al existente. Valga como simple nota informativa: he aquí. En Arte. El hombre está apoyado en la vida en los entes que le rodean (das Seiende). Sobre el Sentimiento y la voluntad: Madrid. pueda detectarse claramente su presencia y su penetración en diversos ámbitos de la vida. hasta la Literatura y la Religión. no único ciertamente. Aunque tal vez ya desde antes. pp. Esto requeriría indudablemente un desarrollo pormenorizado. la angustia. no un movimiento de huída. pongamos como ejemplo paradigmático. el estado afectivo por excelencia entre ellos. Melencolía I. 2 Los griegos hablaban del asombro como origen del pensamiento filosófico. X. entre otros muchos. aunque sea mínima. sobre todo. todos ellos con ligeras variaciones entre sí en cuanto a la imagen representada. Roquentin de La Náusea. apesadumbrada. instalado en el cual la nada de los entes. como es el de Heidegger. Véase la siguiente cita. sino justo al revés. afligida. Pero. pero de las que puedo dar fe haberlas leído. de un pensamiento filosófico egregio. de las «cosas» caducas y finitas. Más adelante hablaremos de él. Este fenómeno tiene para Heidegger un alcance radical y fundante. Opiniones que no he contrastado. la angustia supone nada menos que uno de los temples de ánimo básicos. Sea como fuere. sería. En Literatura. novela iniciática del existencialismo francés en los años sesenta3 del siglo pasado. para dar una idea. una especial quietud que deja al angustiado como clavado y fijo en el vacío en el que queda. la pregunta por el ser. recuérdese el famoso grabado de Durero. Este vacío es en sí mismo algo más: es el «ser» (das Sein). vuelta de espaldas al paisaje.

4 quien hablaba de una ruptura en las conexiones vivenciales de sentido. sin aparente motivo o sentido para vivir. e incluso de síntomas psicóticos (bien que con matices importantes. 4 López Ibor. tienen algo de camaleónico. hipocondrías. a modo de una cebolla que se va desprendiendo de sus capas. La existencia propia y de los que le rodean le da una sensación de asco. desocultamiento–. y a lo que llama «náusea». Vive solo en una pensión. JJ. Roquentin va relatando sus días rutinarios. según la interpretación heideggeriana. en el que puedan 3 A través de sus notas. 1950. son evasivos. no sólo la angustia. Introducción a la filosofía de la psiquiatría . aturden la atención y la concentración no pocas veces y hacen complicado dirigir y mantener la observación hacia ellos. En segundo lugar. en que la verdad consistía para los presocráticos. en el análisis de la angustia queden probablemente estratos internos de la cebolla a los que no han podido acceder todavía los conocimientos del siglo XX. dedicado a una investigación en una biblioteca en las afueras de París. la contingencia como único valor preponderante en los seres que le rodean. desvelando a pasos su interior. las obsesiones intensas. Aún sin entrar en este terreno. discurre temporalmente como un manifestarse de lo real al hombre. en los que aquí no podemos entrar). quienes parecen existir a pesar de sí mismos. Los sentimientos. desvelación. queda en todo esto algo muy difícil de observar. Paz Montalvo. conforman un relato desesperanzador. La angustia vital (Patología general psicosomática). A. Qué decir en Psicopatología y en la Clínica Psiquiátrica. Digamos a modo de metáfora que si la aletheia –descubrimiento. Dejamos al margen la incomprensibilidad de las angustias psicóticas ya mencionadas. en su tiempo de ocio acude a un café donde observa los pequeños cambios que se van sucediendo en la vida cotidiana entre las personas que lo frecuentan. etc. y algo observado muy difícil de trasladar al lenguaje que pueda describirlo. eminente psicopatólogo y filósofo. Madrid: Ed. Sin embargo. por ejemplo el de la Física. manifestación. es difícil trasladar su descripción a un lenguaje de conceptos o juicios que recojan su naturaleza. donde se ha considerado muy a menudo a la angustia el sentimiento latente –cuando no en un primer plano nítido– clave en la interpretación de fobias. La falta de sentido y el hastío inherente a la vida. o adaptadas a su medio sociocultural. viene el giro de la angustia/náusea hacia la melancolía para introducir este ensayo. obsesiones.. En estos últimos. que perturba su cuerpo. no tenemos la impresión de que con la suma de todos estos interesantes desarrollos sobre la angustia se haya agotado por completo el contenido de ésta.Aunque no sea verdadero el comentario. siguen siendo difíciles de atrapar en la conciencia. su flujo es continuo. Así pensaba Karl Jaspers. la distorsión angustiosa en la percepción y en el juicio de la realidad sobrepasa los límites de lo razonablemente comprensible para la común opinión o sentido común compartido por muchas personas «normales» o sanas. Una opción es pensar que todo es reductible a un plano único de realidad. que todavía complicaría mucho más toda esta empresa. cambian de aspecto. 16 Ensayo sobre la melancolía.

podría hablarse de otras dimensiones filosóficas de la verdad. Ese es el lugar que asumiremos como punto de partida metafórico. fiarse plenamente de la palabra dada por la persona con la que se puede contar. Pues bien. pero en este caso.7 Su muy longeva andadura histórica. donde residen algunos de los secretos que se nos escapan. Históricamente. o la de la Organización Mundial de la Salud (OMS). la clasificación de la Asociación Psiquiátrica Americana (APA). y en su ambición por penetrar en el conocimiento de la antropología –ya lo hemos enunciado anteriormente–. con el sentido de confianza personal. a nuestro entender. 3 La emunah hebrea.6 incluso a veces es fuera de los territorios de las ciencias concretas. multidisciplinares podría decirse. el Renacimiento. y en los que la aportación o compromiso de los factores biológicos –ritmo circadiano. su ubicuidad en distintas ciencias. ¿será esto así en un futuro? Y ¿serán suficientes estas explicaciones? ¿Puede mantenerse un reduccionismo tan estricto. Cfr. Barcelona: Editorial Herder. su presencia en tiempos. Pero. DSM-IV-TR. en su versión vigente. es la Melancolía. 6 Blumenberg H. sin embargo. no contempladas por la visión griega de la misma: 1 Ya hemos señalado el significado del griego alétheia: desvelación o descubrimiento. etc. Barcelona: Debate. la realidad es muy compleja. seguridad. la angustia ocupa un lugar muy importante. se revela cada vez más honda. lugares y culturas tan diversos entre sí. de una profundidad que. uno de los temas que se asemeja a la angustia en esta. a medida que se va desbrozando. alteraciones en el sueño. etc. 2006). y donde se hunden las raíces comunes o compartidas. hasta nuestros días). investido comparativamente con una más tenaz y mayor constancia histórica (desde la Grecia arcaica. 2004. La melancolía. además. pasando por la Alquimia. En última instancia. Enseguida trataremos esta cuestión. 7 En las actuales clasificaciones de las enfermedades o los trastornos mentales.encontrar una explicación todos los fenómenos (Penrose. de la Filosofía y la Psicopatología.5 A decir de Hans Blumenberg. nos ha parecido un reclamo 5 Penrose R. el Romanticismo. – parece decisiva o preponderante. en este caso fisicalista? No creemos que sea así. 2006. menos atendida en el pensamiento reciente o contemporáneo. 2 El latín veritas apunta más hacia el rigor y la exactitud en el decir enunciativo (que al apofántico o manifestativo de la alétheia). 17 . El camino a la realidad (Una guía completa de las leyes del universo). seguramente inabarcable en su globalidad. El mito y el concepto de realidad. en los intersticios escasamente iluminados entre ellas. CIE—10. ha quedado simplemente reducida a un subtipo de trastornos depresivos muy concretos. sin embargo. en los espacios menos definidos entre las capas de cebolla. y con un amplio campo de presentación en diversos trastornos mentales. y.

en casa del leñador. Nada más y nada menos. El breve recorrido por sus sendas puede ser todo un argumento de la vida. su vertiente común hacia la Psiquiatría y Psicopatología. en su simpleza. Introducción a la filosofía de la psiquiatría . Un espacio que sospechamos común y que suponemos permanece cobijado tras algunas de las capas de la cebolla que nos iremos encontrando.º 84 de la Revista de Occidente (pp.8 Son caminos que permiten andar por el bosque. y tendremos que jus- tificarlo en el texto. Es el tema que hemos elegido para este ensayo. por estos a modo de senderos del interior de la cebolla o caminos de un bosque enmarañado entre zarzas y ramas de árboles en el sentido de metáfora heideggeriana. Su contenido ha ido cambiando a lo largo de la Historia. y le conducen hasta ciertos árboles. Así se mantiene vivo el camino y el espíritu del camino. El bosque. por un lado. la zona de árboles cortados. solamente a un pequeño claro en el bosque. y en sentido inverso. dan mucho en qué meditar. ese abrir caminos es parte de su trabajo. en sus años de mayor producción intelectual. este también es un signo de debilidad o inestabilidad. o tal vez en el intersticio más difuminado entre algunas de ellas. psíquica y corporalmente. como viajero o excursionista. A la vez. Los caminos del bosque son caminos que va abriendo el leñador para facilitar su tarea.interesante para indagar su naturaleza. los caminos. un nuevo visitante. psicofísicamente. Tenemos la impresión de que en algunos años de la década de los 80 del siglo XIX. apartando la maleza incómoda y quejándose del absurdo camino. sino más bien como quien está en su casa. recuerda esta metáfora de quien fuera su maestro en Alemania. Esta sería la verdadera interdisciplinariedad. Y tras él. 255-71). No llevan a otro sitio.…. Lo cual. por otro. hace pensar en la fortaleza de un término que se ha ido adaptando a diversos cambios de contexto sociocultural e histórico. y a quien celebra en su ochenta cumpleaños. y sobre todo. como pueda hacerlo una calle en una ciudad. seguramente compartido por muchos de los temas intersticiales (a los que metafóricamente hemos aludido apoyándonos en la opinión de Blumenberg). en un artículo traducido al castellano en el n. otro tanto. a pesar de los reparos que con sus transformaciones vayan surgiendo. fuera del bosque. Para alguien que llega de fuera. al irse cerrando por la vegetación que va creciendo en sus bordes en cuanto se le abandona. la melancolía puede ser. búsqueda de un lugar y camino compartidos. y hacia la Filosofía y las Ciencias Culturales. a lo mejor no le conducen a ningún lugar. Pero. la pretensión es la de ir intentando desvelar lo común a ambos puntos de referencia. por un lado. Para él tienen una utilidad inmediata en su medio de vida natural. Además. la convierte en un tema interdisciplinar de un interés privilegiado para el estudio de las personas. al cabo de unos días o semanas el camino se ha vuelto irregular. en persona. presencia simultánea en uno y otro. ya transitó él mismo. los griegos no entendían lo mismo por melancolía que nuestros contemporáneos. se cruzan unos con otros. Nietzsche. Aunque una vez talados quede todo difuminado para el que llegue desde fuera. acaban dentro del mismo bosque. poco a poco. 18 Ensayo sobre la melancolía. Evidentemente. entre otros. Ahora bien. para el leñador. a no ser que el recién llegado recupere el espíritu del leñador y recorra de nuevo el camino con él. a veces sim- 8 Hanna Arendt. no como simple observador. a nuestro entender. un guía propicio para el recorrido que queremos realizar desde la Psicopatología y la Clínica Psiquiátrica hacia la Filosofía. Mejor dicho. sin otros aditamentos ni complejidades que los descritos. tanto como el talar los árboles a los que llegará con esos caminos. en lugar de desde-hacia. pues se trata de vertientes en las que creemos puede abrir todavía nuevas expectativas y caminos.

el canto de algún pájaro. de protección frente a la intemperie. pensar mientras se va caminando por el bosque. un hiato. Pero vino alguien a recorrer sus caminos. piedras. entre las palabras utilizadas para describir una vivencia y la propia vivencia que se quiere describir. en el logos. unos días. dos bellas reproducciones de grabados de Durero: Melencolía I y San 19 . También esto es difícil de describir con palabras. pues. y después de talarlos y dejarlos disponibles para su traslado. reflexivas y elaborada como las del lenguaje científico o filosófico. Pero nuestra participación no acaba ahí. en el logos. Hay un salto. a merced del viento. Y las impresiones perceptivas. que ahora es nuestro hogar en el mundo. Comenzó a hablar para designar algunos objetos en su entorno inmediato o para distinguir unas personas de otras en su propio grupo. que intenta captar lo mejor posible la experiencia originaria. El paso del tiempo con referentes distintos a los usuales en las ciudades. caminar. Y en tanto reflexionamos. que dan una sensación de calidez y acogimiento. regresar a su cabaña. junto a numerosos árboles. Fuera. una ligera brisa. podemos contarlo a los demás. de madera. al borde de un bosque. a nuestros contertulios acompañantes. No en vano. Acudamos. y le dio qué pensar. o la satisfacción y la inquietud. que observamos y del que formamos parte. a pasar unas horas. Ante la vista. y entorno natural o mundo. en primer plano. Su objetivo inmediato era otro: simplemente. Jünger (1996) propone la imagen de otro grabado de Durero: San Jerónimo en su estudio. los deseos. Un respiro. imaginamos nubes pasajeras. Los animales dormitando en el suelo. Las lágrimas y las sonrisas. todo lo cual pasa a integrar parte de nuestra conciencia de cada instante o escenario en el que se desarrolla todo el relato del bosque vivido y de nosotros mismos como actores integrantes de la vida de este bosque. Unos senderos que entran entre la espesura de los árboles. porque somos a la vez espectadores reflexivos de lo que va sucediendo en ese escenario. ramas caídas. a una pequeña cabaña de campo. no tan sutiles. las ideas pasadas y recordadas que llegan a nuestra mente al seguir con la mirada la dirección de los caminos. más lento seguramente. zarzas. Como no se las planteaba el leñador al abrir los caminos para llegar a los árboles. seguramente no se planteaba estas cuestiones. yo corporal. cada cual tiene su ritmo y sus momentos. En la unidad de conciencia interna. se ha dicho repetidamente que el lenguaje se ha desarrollado para comunicarnos otras vivencias más inmediatas y adaptativas a la vida y a la supervivencia en el mundo. llegar a los árboles.plemente hasta un claro entre la vegetación. dan una sensación de tranquilidad. Sigamos con esta imagen metafórica de los caminos del bosque que pertenece a Heidegger. un estudio con el suelo y las paredes de madera. o expresar algo que sentía en su ámbito interno. nubes que amenazan lluvia. Pasear. los sentimientos. Cuando el ser humano empezó a hablar. tierra removida. un descanso. en el lenguaje. que la melancolía que nos acompaña manifiesta sin contradicción aparente y sobre las que queremos reflexionar.

con ligeras variaciones. y de los cuadros del mismo autor. en una leve angustia. la escucha todavía más cercana. reflexiva. de Heidegger. evocan sentimientos y un quedar pensativo en ellos. no sólo visual. titulados El grito. del interior de uno mismo.Jerónimo en su celda. la contemplación pausada de unas láminas dibujadas o impresas. Esta sencilla mirada hacia el bosque y el paseo entre sus luces y sombras. titulados Melancolía. En la melancolía. 20 Ensayo sobre la melancolía. si cabe. en muchos otros. Dos reproducciones de los óleos de Münch. o la más vulgar o culinaria de la cebolla a la que desprendemos sus capas. La metáfora de los caminos irregulares en el bosque. y cómo no. como expresión de la Angustia. Introducción a la filosofía de la psiquiatría . multisensorial cabe decir.

de enajenación mental o locura. LA TEORÍA «HUMORAL». esta locura debía presentarse probablemente de manera tan variable. perder el equilibrio mental. Sería mejor decir que es la propia conceptuación de los sentimientos la que ha sido ajena a la naturaleza de las personas. salvo la observación atenta. Otra cosa es su ascendencia o su origen más remoto. que en distintos momentos y ante diversos intérpretes podría adoptar alteraciones y variaciones del comportamiento humano muy distintas. de las teorías humorales y otros significados subyacentes a estas denominaciones en su tiempo. por el momento. como lo hacemos contemporáneamente. en un sentido muy amplio.LA MELANCOLÍA EN LA HISTORIA DE LA CULTURA OCCIDENTAL: DESDE GRECIA HASTA EL SIGLO XXI LA MELANCOLÍA A PARTIR DE LA GRECIA PRESOCRÁTRICA Y DEL CORPUS HIPPOCRATICUM. etc. en líneas generales. ni nada parecido. según unos u otros testigos. hay que recalcar que. En la Grecia clásica. Sería sinónimo. ésta nació en Grecia. pues esta terminología o conceptos no han aparecido en el lenguaje coloquial ni científico hasta hace apenas dos siglos). 1988). como una variedad de la afectividad o los sentimientos (Berrios. durante más de veinte siglos. Por lo tanto. EL PROBLEMA XXX Tal como lo delata la etimología de la misma palabra melancolía.). Además. 21 . Pero inmediatamente hay que advertir que para los griegos el contenido del desequilibrio mental no estaba relacionado con la tristeza o el abatimiento (si los entendemos. a la vista de las descripciones que nos han llegado en los textos clásicos. estar melancólico podía querer decir (haciendo caso omiso. el contenido del término «melancolía» ha sido ajeno a los sentimientos. Aparece ya escrita en los textos hipocráticos. Es obvio decir que en esa época no habría criterios diagnósticos operativos. hasta hace muy poco tiempo (dos o tres siglos). y con ellas a su melancolía.

muchos médicos aceptaron la teoría humoral griega como la constitutiva del cuerpo humano. la melancolía estaba ya allí. A partir de esa época. ha residido en una alteración en la mezcla humoral equilibrada o sana (con una predisposición a padecerla en las personas en las que predominaba el humor de la bilis negra). Así calificamos habitualmente los sentimientos. y. De este modo. al menos desde los griegos. ha tenido su propia historia. es una incorporación muy reciente al lenguaje y pensamiento humanos. no son sólo lo que se llaman subjetivos o internos. hasta esa época. A muy grandes rasgos. a lo largo de este ensayo queremos resaltar la vertiente realista de los sentimientos. que tiene que ver precisamente con una exaltación de esa creatividad poética. se ha desgranado en una modalidad más leve. a partir de cierto momento histórico. casi ininterrumpida al menos en nuestra cultura occidental. inteligimos ese algo con una parcial objetividad. una larga historia. teñidas de una tristeza complaciente y reflexiva. 9 Llamémosle provisionalmente. por otro. este sería el resumen de su historia. y salvo excepciones. entendida como sentimiento o como algún otro rasgo de estructura del alma humana. o como queramos llamar este mundo interior9 de las personas (no nos corresponde entrar en discusiones terminológicas) que hoy en día nos resulta tan familiar en el lenguaje coloquial y en el lenguaje más o menos culto y científico. En el Renacimiento permitió recuperar una idea griega que alcanzó su esplendor con Aristóteles y su discípulo Teofrasto. Hasta entonces. o el que sea– que ha ido representando la figura de la melancolía? La melancolía habrá designado diversas y variadas alteraciones del comportamiento.). por un lado. relacionando la melancolía con la creatividad. sobre todo desde el Romanticismo. prácticamente hasta el siglo XVIII. existiendo además un componente subjetivo en nuestro acto cognoscitivo. etc. así todavía en el Racionalismo (Descartes. independientemente de que la evolución del pensamiento humano se haya interesado en desarrollar la conceptuación de los sentimientos. su constitutiva dimensión externa o mundana. Básicamente. plástica. y sin demasiado rigor. musical. Introducción a la filosofía de la psiquiatría . interior. humoral. ha mantenido el carácter de trastorno mental grave que hoy en día sigue representando asociada con una modalidad depresiva. 22 Ensayo sobre la melancolía. los sentimientos. en el sentido de que en los sentimientos está presente la realidad. las facultades. hasta el Renacimiento. debido a que. históricamente hablando. se entendía eran dos: el conocimiento (incluidas las sensaciones y el entendimiento) y la voluntad (tendencias. Y a muy grandes rasgos. las potencias de la mente humana. Sin embargo. Pero la melancolía también ha aportado consigo los antecedentes de una Mitología que se pierde en el origen de los tiempos del ser humano. y la explicación de su naturaleza u origen.Porque. de una teoría cosmológica y una teoría antropológica muy antiguas. ¿Qué ha ocurrido durante todos esos siglos con el contenido humano –pasional. de la misma manera que al inteligir algo. a raíz de la Ilustración. la melancolía. Tanto en la Filosofía como en la Psicología la afectividad. lo afectivo es identificado con las pasiones.

la memoria. Hasta aquí. en una medida importante están construidos sobre un entramado afectivo. familiar. Después de su corta historia. un quedar en sí mismo. Una Psicología y Psicopatología. el tema de los sentimientos o afectos y las emociones hoy en día sigue siendo uno de los más escurridizos en la Psicología. La envidia surgirá en mí ante otra persona que dispone de lo que yo no pueda tener. no cabe duda que alcanza gran relevancia. Parece evidente. Descartes. Evidentemente. Los sentimientos como estados internos. según épocas. Pero aun el Racionalismo (Descartes. en la medida en que fueron independizándose de los métodos del conocimiento filosófico y adquiriendo los suyos propios. Desde un punto de vista médico.. un «estado» de ánimo. quien señala que los primeros comentarios históricos conocidos sobre las emociones (o su equivalente histórico. recurrimos a Schmidt-Atzert (1985). y con las vicisitudes a ella unidas. En general. las tendencias. el existencialismo y su enfoque de la angustia a mediados del siglo pasado. culturas. con todas las limitaciones de una generalización simplista de este tipo. desconcertado. Spinoza. si incluimos. entre las acciones y las pasiones. Esquematizando al máximo. alegre. tal y como ha ocurrido con otras ciencias. El miedo aparece ante un peligro o un mal que pueda sucedernos a nosotros o al amigo. y las voliciones. La cualidad predominante de éste. todos los sentimientos o emociones básicos y comunes. por lo que llevamos dicho hasta ahora) serían los de Aristóteles. los vínculos sociales. A partir de la Crítica del Juicio de Kant quedará seguramente canonizado ese espacio entre las percepciones. el entendimiento.. social. pasiones). las aferencias. las personas que nos quieran vivirán con nosotros momentos de tristeza y otros de alegría. Para ello. pero que queden al menos mencionados y como jalones de referencia a los que se puede regresar y pensar con tanto provecho. O tres. Sin detenernos en las reflexiones de San Agustín. Aristóteles ensalza la amistad.) hablaba de las pasiones del alma para referirse a lo que hoy podemos calificar como «emociones» o «sentimientos». por un lado. El duelo ante la pérdida de alguien querido. Todos ellos particularmente dedicaron esfuerzo al estudio de las pasiones del alma. atemperados a la realidad. por el otro.. Ese espacio es a modo de un estado. si la comparamos con la propia melancolía. por ejemplo. no contempla la posible inclusión de algunos trastornos afectivos en algunas descripciones hipocráticas de la melancolía. etc. o mundo interpersonal. Santo Tomás de Aquino y la Escolástica. En ellos queremos resaltar otra característica. hay que repetir que la primera vez que aparece el término «melancolía» es en los textos 23 . etc. todo es de una observación común y casi inmediata. etc. La familia.impulsos. que nacieron hacia su autonomía. etc. un quedarse triste. por ejemplo. Quizá pueda ser un exponente. Los afectos van inextricablemente unidos a los avatares de las relaciones entre las personas.

las manifestaciones del ánimo melancólico. Son textos separados entre sí por suficientes años. cobarde. malicioso. son unos 50 fragmentos de distintas épocas los que contienen la palabra «melancolía» y sus derivados. en una cita tomada de Panofsky (1995. accesos de ira. Los escritos más antiguos datan del siglo X a. Tellenbach (1976. o algo que pueda describirse como relacionada con la enfermedad mental. insomnio. Los melancólicos. irreverente y somnoliento. desprecia al sexo opuesto y su única cualidad redentora es cierta inclinación al estudio solitario. holgazán e indolente. codicioso. proceden de autores y fechas heterogéneos. que no aparece bien definida como tal enfermedad o entidad nosológica y que. 173) se describe de la siguiente forma: delgado y de piel oscura. es la enfermedad. Es arisco. pueden citarse las siguientes: la apoplejía. Recordemos la acepción de temperamento a la que hacemos referencia. Tellenbach (1976) cree que no es posible rastrear el término con cierto rigor más hacia atrás en el tiempo a partir de la fecha de estos textos.. malestar. desaliento. 34) distingue en el Corpus Hipocraticum el que denomina tipo melancólico (con unos rasgos de temperamento melancólico. olvidadizo. La fuente originaria del depósito de los textos que nos han llegado hasta hoy probablemente es la Biblioteca de Alejandría (siglo III a. que están recogidas en el Corpus Hipocraticum. p. el letargo. además. por una mezcla de sangre con bilis y flema. Rehúye la compañía de sus semejantes. 24 Ensayo sobre la melancolía.hipocráticos que. En cuanto al tipo melancólico –temperamento melancólico–. como es sabido. En total. por lo que puede leerse en los textos. No varía a lo largo de la vida. p. desde el nacimiento puede considerarse como un esquema fijo y definitivo. desleal. de la enfermedad melancólica. Introducción a la filosofía de la psiquiatría . la melancolía y la enfermedad sagrada (correspondiente a la actual enfermedad epiléptica). de C). H. Lo único que puede alterarlo. Constituye parte de lo que también puede llamarse. es susceptible de descripciones diversas. mezquino. predominio de bilis negra en su composición humoral). distancias y distinciones en las mentalidades de sus autores como para poder unificarlos mínimamente en lo que concierne al tema que nos ocupa. las personas de temperamento melancólico. la frenitis. rencoroso. atribuido en este caso a la escuela de Cos): falta de apetito. la siguiente. pero más bien para anularlo y sustituirlo por otro. el melancólico es torpe. en otro orden descriptivo y conceptual. así como de escuelas médicas distintas. aproximadamente. tipologías. Y sus manifestaciones son (en otro fragmento distinto. pueden contraer una enfermedad del espíritu. El carácter es una disposición constitutiva de una persona que se hereda. Laín Entralgo (1970) señala que entre las enfermedades neurológicas o nerviosas. Por lo tanto. triste. Por ejemplo. de C.

pero la más aceptada puede ser la siguiente (Laín Entralgo. temperie. tiene que ver con la temperatura. frío. En una de sus acepciones más generalizables. la característica común más relevante entre todos estos pensadores y científicos. esta explicación física convivía con explicaciones religiosas. e incluso más cerca de la Ilustración. Seguramente del equilibrio. de la proporción. de la temperatura. La teoría humoral fue adoptada por los romanos. el soplo vital. • Bilis amarilla. pero quizá sea la más extendida.. Hay varias versiones. No eran excluyentes. con mezcla– de calor. desde Tales de Mileto hasta el atomismo más temprano que podamos conocer en Demócrito y Leucipo. compuesta de la mezcla de los elementos primarios de Empédocles. que significa en primer lugar estado de la atmósfera. 1987): • Sangre. y las características de cada ser vivo y cada ser humano que brotan del fondo común de la fisis. Por supuesto. que fluye de la nariz. • Flema. Es una constitución particular que resulta del predominio de alguno de los humores corporales. los humores son cuatro. etc. a decir de muchos autores. el estado del temperamento (según sea la mezcla –temperamento también está relacionado con temperare. que es la que determina sus cambios. Del latín temperamentum. mágicas y de otros órdenes. pues los elementos primarios no existen solos en condiciones normales. quien continuó sobre todo con las enseñanzas recibidas a través de Aristóteles. Desde los comienzos de la Filosofía occidental. dependen en esencia para su bienestar del equilibrio y del devenir conforme a las leyes naturales de esta mezcla humoral.El temperamento. Un humor es capaz de mezclarse (krásis) con otros. contenida en la vesícula biliar. y la proporción de cada uno de ellos es la que otorga las peculiaridades propias a cada cuerpo y a cada una de sus partes. Los griegos llegaron a una explicación de la naturaleza de la constitución física humana por varios humores. sostenidos en la mezcla humoral básica a la que repetidamente aludimos. • Bilis negra. No es la única. pero que nunca se descompone en éstos (excepto en algunos procesos patológicos). de la sequedad o humedad de estos humores dependía el estado de salud de una persona. La teoría humoral también coexistía con la teoría pneumática. o pituita. míticas. Y esta teoría humoral tuvo una gran ascendencia. sequedad. así en Galeno. etc. el estado de la atmósfera. otras teorías fisiológicas o naturales. No nos corresponde entrar en este terreno.). sobre todo hasta el Renacimiento. almacenada en el bazo. no es un rasgo fijo. es su dedicación al cono- 25 . ciertamente. el pneuma. en cambio. Para los griegos. Es un estado y puede modificarse. Un humor en definitiva es una sustancia de características físicas líquidas o semisólidas.

se convierte en «fisiológica» o «natural»). y a su esencia pertenecen la diviTabla 1 Sangre Bilis amarilla Bilis negra Flema nidad (previamente situada en ámbitos extrahumanos: olímpica. sus rasgos asemejarán los de la primavera. cuando se la escribe con mayúscula) (…) La physis es ´ el arkhé. Muy brevemente podemos decir. podríamos establecer las correspondencias para los otros tres humores (véase la tabla 1). desde Tales de Mileto. el humor predominante en la constitución física de una persona cuyo temperamento es sanguíneo será el humor sanguíneo. órfica. del cuerpo humano (p. 78). el principio de todas las cosas y de cada cosa. la necesidad (necesidad –moira. animales– procede de un principio radical común. De igual manera. 79). y a ese comienzo le llamarán physis» (p. Principio en los dos sentidos más importantes de esta palabra. dionisíaca. En castellano.cimiento de la physis (su equivalente en latín. por lo que en el comienzo era. el cronológico y el entitativo. Expresas o tácitas. 1987). Al haber esta Aire Fuego Tierra Agua Primavera Verano Otoño Invierno Infancia Adolescencia Edad adulta Vejez Temperamento sanguíneo Temperamento colérico Temperamento melancólico Temperamento flemático 26 Ensayo sobre la melancolía. antes atribuidos a los dioses). El pensamiento mítico (Hesíodo. brotar. todas ellas se dan en la idea presocrática de la naturaleza del hombre y. nacimiento cada primavera. ´ La physis (…) es principio y funda´ mento. mares. que en ellas se ´ muestra y realiza (la naturaleza. plantas. en su forma verbal: nacer. por tanto. concreciones figuradas y dinámicas de la physis universal. al que los primeros presocráticos darán el nombre de physis (la physis como ´ ´ realidad universal). Laín Entralgo (1987) resume la idea central de la siguiente manera: «Todo en el cosmos –astros. Al ser la misma la constitución física de todas las realidades que surgen de la Fisis. que en cada cosa constituye el principio y el fundamento de su aspecto y sus operaciones (la particular physis de la cosa en cuestión). los órficos) se preguntaba cómo fue el comienzo del cosmos. Las physies ´ ´ o naturalezas particulares (la del hombre) son. Sus características dentro del ciclo vital humano corresponderán a la vitalidad y la energía infantil. pues. En el ciclo temporal anual. habrá un paralelismo entre todas ellas. anánké–. Y su correspondiente elemento cosmológico será el aire. azar) y la regularidad (kósmos: orden bello). crecer). tierras. los pensadores presocráticos se preguntarán por el qué de ese comienzo. Aristóteles les llamará fisiólogos (physiológo) (Laín Entralgo. la fecundidad (inmortalidad. ´ natura. Esquema de la teoría humoral Y sus consiguientes correspondencias entre distintos niveles organizativos o estructurales de la naturaleza. Introducción a la filosofía de la psiquiatría . nubes.

a decir 27 . como elementos primeros constituyentes del cosmos). y designa un fluido más o menos viscoso que permanece inmutable en todas las transformaciones normales de la physis del hombre. Es el concepto de humor. la propia descomposición de los cuerpos. amargo/dulce. de un pequeño cosmos dentro del gran cosmos. estructural y funcional. puede verse un paralelismo entre el cosmos entero y el ser humano. supone un hito literario en la atribución de una relación a la genialidad creativa. 1978. que aparece en el Corpus Hippocraticum. cita a Alcmeón de Crotona. de que pueda hablarse de microcosmos. un término que hizo relativa fortuna en la historia del pensamiento. Además de las teorías de Empédocles y Demócrito. p. y apunta Laín. desde los «fisiólogos» presocráticos hasta el final del mundo antiguo. Laín Entralgo llama la atención sobre la semejanza entre la estequiología humoral y la doctrina india del «tridhâtu». Esta relación ha resurgido. etc. se pierde en los antecedentes histórico-culturales comunes indoeuropeos. en distintas etapas en la historia occidental (volveremos sobre este tema un poco más adelante). El famoso problema XXX. quien habla de las contraposiciones del tipo húmedo/seco. 79). atribuido a Aristóteles. Por otro lado. patológicas. 84). ¿Cómo surge la teoría de los humores? Laín Entralgo (1978. el término «microcosmos» tiene su origen en una frase de Demócrito: «El hombre. Se trata. etc. Hay una correspondencia directa. aire. frío/cálido. Y. para describir y explicar similitudes entre el funcionamiento del universo y el del cuerpo humano. tierra y fuego. y según cuáles sean las fuentes estudiadas. con el carácter melancólico. el paralelismo entre macro y microcosmos es diverso. recuperado más tarde en el Renacimiento. Con esa idea nace la que hasta bien entrado el mundo moderno va a ser en Biología la más influyente de las doctrinas estequiológicas: la llamada «doctrina humoral» (Laín Entralgo. Desde luego. p. Cree que a lo mejor ambos provienen de una raíz arcaica común. originada en observaciones naturales: vómitos. Pero esta idea puede retrotraerse a los persas. p. un cosmos en pequeño». coagulación de sangre. realmente. en cualquiera de los casos. y entre ellos el cuerpo humano. nombre que suplanta probablemente a su discípulo Teofrasto. Para Laín Entralgo (1987. es muy interesante ver que la mentalidad de distintos autores baraja ideas tanto anatómicas como fisiológicas.) denomina estequiología a la ciencia encargada del estudio de la composición elemental de los cuerpos naturales. artística. Pero. Continúa vigente la importancia del aire. y con fuerza. Los médicos hipocráticos adoptan inicialmente la doctrina de Empédocles (agua. 78 y ss.homogeneidad estructural entre distintos planos de la naturaleza. etc. que en el interior de los seres vivos se convierte en «neuma» y va a dar lugar a una importante corriente médico-filosófica. y surge un concepto nuevo que es el que queremos destacar y recoger particularmente por su fecundidad para el desarrollo y el mantenimiento durante siglos de una base teórica para la melancolía.

es evidente que muchos otros sufrieron de la misma manera. el vino. produce en los hombres unas características muy semejantes a las que atribuimos a los melancólicos. son melancólicas en su constitución. si no la más importante. y algunos hasta el punto de padecer ataques causados por la bilis negra. Platón y Sócrates. y entre los hombres de tiempos recientes Empédocles. como ya se ha dicho. Pero. aunque no los padezcan. representada por Eurípides. melancólicas por constitución. por las que la melancolía ha sabido resistir y sobrevivir a lo largo de tantos siglos. podemos imaginar un síndrome epiléptico completo. va influyendo en los rasgos de personalidad en función 28 Ensayo sobre la melancolía. Balseiro (para sus antecedentes. así hay para cada carácter una clase de hombres que lo representa. (…) Ahora bien. así es otro por naturaleza… (pp. pero. como se dice de Heracles en los (mitos) heroicos? (…) (en el libro hay una nota al pie del texto en la que los traductores comentan una alusión a la estrecha relación entre la melancolía y la epilepsia o enfermedad sagrada). verbigracia irritables. en sus distintas variantes. según la traducción española del escrito de Klibansky et al. y muchos otros hombres famosos. Entre los héroes. mientras que la miel. benévolos. véase el mismo texto del pseudo-Aristóteles o Teofrasto): ¿Por qué todos los que han sobresalido en la filosofía. la política. pero indiferentes para el temperamento y el carácter como puedan ser el agua o la miel. La analogía de cómo la incorporación de alguna sustancia activa en el organismo. Pues muchas de esas personas padecen trastornos de resultas de esta clase de mezcla en el cuerpo. por ejemplo. compasivos o desenfrenados. por decirlo brevemente. Dice así el comienzo del texto del problema XXX. Al menos llegando a este grado de intensidad. 42-4). hemos de empezar sirviéndonos de una analogía: es manifiesto que el vino. por M.L. con la fusión del furor platónico y de la tragedia griega. puede que sea una de las razones o relaciones principales. todas son. Introducción a la filosofía de la psiquiatría . la leche. El texto añade que algunas personas tan sólo tienen una tendencia a padecer esos ataques sin llegar a presentarlos. y a medida que se bebe configura diversos caracteres. El grado de sufrimiento melancólico en ocasiones llega hasta tal punto que entonces la persona está expuesta a padecer ataques que guardan gran semejanza con la epilepsia o enfermedad sagrada. el agua u otras cosas de esa índole no tienen esos efectos. mientras está ebrio. Para descubrir el porqué.verdad. tomado en gran canti- dad. Pues así como es un hombre momentáneamente. así como una misma persona que bebe va cambiando de carácter según la cantidad de vino que consume. así como la mayoría de los poetas. algunas sólo tienen una clara tendencia natural a esas afecciones. a diferencia de otras estructuralmente importantes. incluso un síndrome de gran mal que en algunas variantes incompletas pudiera ser identificado con la afección melancólica. la poesía o las artes eran manifiestamente melancólicos.

También puede darse un mecanismo distinto. cuando se plantea un desequilibrio en los neurotransmisores (la serotonina o la dopamina). está el tipo o temperamento melancólico. Por otro lado. originando un padecimiento o una enfermedad. con manifestaciones diversas. progresivamente va afectando a la proporción de las mezclas de los humores. Según va aumentando la cantidad de vino ingerido. En este sentido. en ocasiones se habla de microcosmos humano. digamos que los rasgos del temperamento. en el que hay un predominio del humor llamado bilis negra. tenemos la melancolía entendida como enfermedad mental grave. 29 . Resumiendo. el predominio humoral de la bilis negra en la composición del organismo humano. humedad. familiares. sus influencias sobre la mezcla humoral. parece guardar relación con la creatividad humana en sentido amplio. variar el estado de ánimo. prescindiendo del vino. La cantidad o la dosis del aporte exógeno también influye en el resultado obtenido. son las distintas proporciones de los humores las que vienen a configurar las distintas personalidades de los seres humanos. que la ingesta progresi- va del vino va revelando en una persona los va mostrando como si fuera transformándola en otras personas de distinto carácter. En lugar de la ingesta e incorporación al organismo de una sustancia. de esa manera. estos temperamentos distintos que nos ha ido revelando el vino en un mismo sujeto los podemos observar. los cambios de estación). y otras propiedades ambientales en el aire que nos rodea. pero no necesariamente. y si prescindimos de la ingesta de vino. De hecho. Puede tratarse de una predisposición a la melancolía como enfermedad. es un elemento de reflexión muy interesante. caracterizada al menos por alteraciones en el comportamiento y en el pensamiento o el lenguaje. Por similitud constitucional con el resto del cosmos o universo. provocando un cambio en la atmósfera.de su cantidad ingerida. Un desequilibrio en la mezcla de humores provocará un cambio en el temperamento (no en el carácter). El origen postulado de estas alteraciones mentales graves es un desequilibrio humoral en la constitución física del organismo humano. Con un aporte externo se pueden moderar o corregir oportunamente y. al que puede llegarse por varios mecanismos fisiopatológicos. Este temperamento melancólico. Por otra parte. en varias personas distintas que precisamente se distinguen por su temperamento de manera natural. En cierta manera puede entenderse como algo similar a lo que sucede en un nivel mucho más preciso que el humoral. Desde el nacimiento. puede ser que ocurra un cambio en la proporción de calor. y en la distorsión de las posibles interacciones personales con la persona afectada. ej. Este cambio atmosférico o ambiental influye también en el organismo (p. cada persona tiene un carácter sobre el que los factores ambientales. ayudan a conformar un temperamento. y los rasgos de temperamento se van modificando.

y Cronos es advertido de que uno de sus hijos le va a sustituir. en su momento. pp. La narración nos informa que primero surgió la Gran Madre. Éste acudía con ella diariamente. El acto de Cronos-Saturno roma- no. Uno de los hijos. la violencia contra el padre en última instancia. con la complicidad de su madre. pretendía impedir que los hijos que naturalmente pudieran nacer de esta relación salieran del cuerpo de Gea. Le castró. se cansó de este pacto e hizo que Júpiter pudiera llegar clandestinamente a Creta. La historia continúa con diversas vicisitudes. Una vez crecido. pero a condición de que exterminase o devorase a todo hijo varón para que. como decimos. Hera. la corona recayera de nuevo en Titán. Y les pidió –no vamos a entrar en detalles de su aparición en escena– que la ayudaran en esta situación. 1988). Gea. una oscura región que se creía que estaba debajo del mismo Hades. y su esposa. y creó los límites del mundo conocido. el engaño. Pero. Afrodita). Hades. regiría el mundo: Zeus. a encontrar una solución viable para el futuro. cansada de las exigencias de su marido. De esta manera tan violenta. y que para ello utilizará el mismo procedimiento que él utilizó con su padre. junto con los Titanes. supone una gran novedad: la astucia. Su madre tenía predilección por éste. y Titán le dejó reinar. tan lejana que un yunque lanzado desde la superficie de la tierra caería durante nueve días antes de alcanzar la prisión final destinada a su padre (Bonnefoy. Introducción a la filosofía de la psiquiatría . Ante esta amenaza. Pero la historia se repite. Titán era el hermano mayor de Saturno. y después de vencerlo desterró al antiguo gobernante al Tártaro. movido por una impulsividad sexual y procreadora que el texto da a entender intensa. al pequeño Zeus. de la vista de su padre. Cíclopes y su propio hermano-marido. donde darían lugar posteriormente a nueva descendencia (entre otros hijos célebres. Rhea. Cronos/Saturno se encargaba de devorar a sus hijos en cuanto nacían. esposa de Saturno. Este dios romano 30 Ensayo sobre la melancolía. consiguió una hoz que le proporcionó su madre.LA PRESENCIA DE LA MELANCOLÍA EN LA MITOLOGÍA GRIEGA Y ROMANA: CRONOS. escondió a uno de sus hijos. Cibeles. 100102). Y. Poseidón. Deméter. y con ella agredió brutalmente a su padre. a la vez. Ella se cansó de la carga de los hijos que iban quedando aprisionados en su cuerpo y que cada vez eran más numerosos. Zeus combatió contra Cronos por el trono. con la misma crueldad y violencia. el argumento se repite. SATURNO Y LOS MITOS INTEMPORALES DE LA CASTRACIÓN Y LA ANTROPOFAGIA La genealogía y la historia de Cronos pueden leerse en el mito de la creación de Hesíodo: la Teogonía. Uranos. justifican este método para engendrar orden a partir del desorden y dar lugar a la aparición del mundo que conocemos. arrojando los genitales de Uranos sobre la Tierra y el Mar. con el tiempo. y nada menos que atentando contra su propio padre. al final de la Teogonía o formación del Cosmos de Hesíodo. En una de las versiones romanas (Humbert J. Cronos se hizo cargo del gobierno y engendró el panteón que. Pero. Cronos.

en tanto que el propio Cronos/Tiempo inauguró el tiempo del mundo. su carácter de arquetipo universal. 1991). Su descendencia. debió ser profunda.Saturno tiene semejantes características al Cronos de los griegos. Según señalan Laplanche y Pontalis (1983. haría falta una constatación empírica (con la dificultad que esto conlleva. 31 . Es probable. Violencia de muerte hacia su predecesor y hacia sus descendientes. tras la amenaza de castración que él cometió con su propio padre. a decir de Laplanche y Pontalis (1983. si la dejaba crecer. y la hay tradicionalmente. manchado en sangre. y con las limitaciones para su generalización inductiva)10 para afirmar su universalidad. la impactante imagen del cuadro de Goya en la que aparece la imagen del Cronos/Saturno gigante en pie. le iba a castrar. la luz habitable entre el cielo y el suelo. Con todo el realismo y la credibilidad de un destino que se cumple inevitablemente. p. hasta hace poco tiempo. en la Interpretación de los sueños de Freud (la primera edición original es de 1900) figura una alusión a la castración de Cronos por Zeus –el padre por el hijo–. el excelente libro de Klibansky et al. 61). Lo hizo con un acto del que él mismo temía poco después ser víctima. se encuentra de manera constante en toda experiencia analítica. Freud. 59). Lo que nos interesa en particular es la tradicional vinculación entre la imagen de Cronos/Saturno y la Melancolía (Cfr. Es posible que Freud así lo pensara. a él y a su descendencia. Falsabilidad. me atrevería a calificar de psicótica en el sentido en que lo empleaba Jaspers. Tal vez en la cultura judeocristiana haya un cierto paralelismo en cuanto a un terrible mal originario que recae sobre toda la humanidad. Cfr. En ambos casos. La imagen de comerse a sus propios hijos. con 10 La generalización inductiva queda pendiente de la aparición de nuevos casos que confirmen lo apreciado hasta ahora. con todas las diferencias entre el mundo semítico y el indoeuropeo. que los autores califican de errónea. p. interrumpiendo la Teogonía vigente hasta él. Esta experiencia de amenaza de castración. De hecho. no había salida indemne. Si hay una relación entre esta imagen y la melancolía. anticipando con el concepto de pecado original las limitaciones y penalidades consecuentes e inevitables para toda la descendencia del relato de Adán y Eva. Freud incluyó otras alusiones a la castración. comiendo a sus hijos. La penetración de este mito en el imaginario cultural europeo. Mito inaugural de llegada al poder y a la configuración del mundo de los humanos a través de una violencia extrema. desde muy antiguo. es una historia de terror o arquetipo trágico de raíces ancestrales. por ejemplo. Lo que hizo con su padre le dejó marcado. Popper. En posteriores ediciones de ese libro. tal como Goya lo recoge. es la de una melancolía extremadamente violenta. Recuérdese.

Toda experiencia posterior en la vida. haber cometido algo para provocarlo). cuando al niño se le prohíbe el acceso a la sexualidad materna con la formación de su «superyó» y el inicio del periodo de latencia. No sólo por el dolor físico. de aparición nocturna en el cielo. mientras que en el caso del sexo masculino surgirá preferentemente al final o en la etapa terminal del complejo de Edipo. Y más aún si pensamos que en las personas de sexo femenino aún es más difícil entender que también puedan presentarla de manera constante cuando anatómicamente no hay ningún motivo para ello (fantasía de haber sido castrada en el pasado. Por el contrario. O. Por otro lado. la angustia. el miedo a la castración induce a la niña al deseo del pene paterno en la entrada a la estructura del complejo de Edipo. culturas. Stärcke identifica el pezón con una zona corporal análoga a un pene de otra persona. cuando menos. artilugios como el chupete o similares. Uno de ellos es A. como todos los planetas. o en su ausencia el dedo pulgar. si les falta ese objeto que llevarse a la boca. vamos a citar a dos de los autores nombrados por Laplanche y Pontalis (1983. y así lo señalan también estos autores. tanto para quien nace como para la madre que le trae al mundo. Puede ser una experiencia diversa. lo contrario. de movi- 32 Ensayo sobre la melancolía. facilitan que puedan entretenerse. y al retirarlo de la boca. Hay un riesgo físico en el parto de que puedan surgir complicaciones. etc. Y de ésta participa también el padre. llama la atención que la constante aparición de la angustia de castración en el relato analítico contraste paradójicamente con la escasa presencia de las amenazas de castración que puedan vivirse en la vida real. Introducción a la filosofía de la psiquiatría . Aunque sea como meras hipótesis no verificadas. calman su estado. sino también por la incertidumbre. fue situando definitivamente el complejo de castración. en el complejo de Edipo (y reforzando la convicción sobre su universalidad). De esta forma. según aprendizaje. como un elemento de la evolución de la sexualidad infantil en ambos sexos.la evolución de su sistema teórico. Este autor retrocede a la experiencia del amamantamiento y del momento en que se procede a la retirada del pecho a los/las niños/as. p. pesado. y la muerte tanto para el recién nacido como para la madre. en el caso del sexo femenino. proceso en que el bebé se separa de la madre. Stärcke. protestan. Rank establece como vivencia originaria en la vida de una persona la del nacimiento. Además de proporcionar líquidos y nutrientes. incluida la angustia de castración. conciliar el sueño. El nacimiento de cada uno al mundo es traumático. Algunos autores han situado el complejo de castración en situaciones de malestar vividos por el/la niño/a con anterioridad al complejo de Edipo. Es claro que a todos los bebés les resulta placentero el pecho o su sustituto el biberón o. es una rememoración de este episodio primordial de angustia que permanece grabado en cada uno de nosotros. Saturno/Cronos es un planeta frío y seco. que proporciona sensaciones placenteras. Experiencia que tiene su componente traumático. 60). la melancolía.

la edición de la Asociación Española de Neuropsiquiatría es excelente. Es justo reconocer el esfuerzo y la calidad del trabajo de los editores.12 Cicerón (2005. Nacer bajo el signo de «Saturno impío» significará estar aquejado de la «negra melancolía» (Klibansky. y a los que muchas veces compara con las tradiciones y costumbres de los propios romanos. p.miento lento. la mayor parte de las personas de su tiempo. Aparece en el famoso grabado de Durero del Renacimiento alemán. por el mero hecho de no haber sido educadas. 191. sobre los que ha leído y meditado. citando a Bartolomeus Anglicus). ya que 11 El prologuista de esta versión al castellano del libro de Cicerón (Fernando Colina) recoge un comentario de Pinel (Tratado médico-filosófico de la enajenación del alma o manía) sobre Cicerón: Allí. que más adelante comentaremos. Recalcar que esta relación no es simplemente una atribución que aparece en la cultura y mitología griegas. LA MELANCOLÍA EN LA CULTURA DE ROMA Y EN LA EDAD MEDIA: CICERÓN. Véase a este respecto una cita que recoge Klibansky: La parte negativa de su influjo sobre los hombres es que será muy poco favorecedor. escribió aquel pionero –se refiere a Pinel– que las «Conversaciones en Túsculo» de Cicerón pueden ser más útiles para los maníacos de espíritu cultivado que las «recetas de tónicos y antiespasmódicos combinados artificialmente». en el capítulo XII de la primera sección del libro. Distingue entre locura (insania) y locura furiosa. Pálido. en la que padre e hijos matan o castran por el poder. Angustia de castración presente en las personas actuales ante la labor indagatoria en el inconsciente por parte del psicoanálisis. Su círculo. es decir. Cicerón (Cicerón. 12 En mi opinión. En general. es el más alejado de la Tierra. En este texto. la melancolía en relación con la mitología originaria del mundo humano. 2005)11 reflexiona sobre los sufrimientos del cuerpo y el alma. lívido como el plomo. El niño concebido o nacido bajo su influencia astrológica será propenso a heredar las peores cualidades. a su relación con la melancolía. 113) entiende la melancolía como un estado grave de locura. Ya hemos hecho referencia a la imagen del Saturno gigante de Goya. 33 . una mitología divina muy violenta. sobre la felicidad alcanzable por las personas a pesar de todos los contratiempos y las limitaciones. p. La primera la describe como un modo de afectación mental leve. entendiendo por tal la propia de toda persona indocta. LA ACEDÍA En las meditaciones y conversaciones en su retiro en Túsculo. y la muerte. entre los planetas. Metáfora que vincula la melancolía con el planeta Saturno. cabe el mismo elogio para toda la colección de libros de Historia de la que Cicerón forma parte. Cicerón se muestra gran conocedor de los griegos. Y a esto se debía nuestra referencia a la mitología en torno a Saturno/Cronos. En resumen.

en circunstancias parecidas. 113). que los que carecen de firmeza y equilibrio –es decir. Introducción a la filosofía de la psiquiatría . Para nuestro interés. Pero. por su desconocimiento de sí mismos y de la naturaleza humana. Los legisladores entendían. La serenidad conlleva haber alcanzado un control sobre las pasiones y los deseos.no habrían logrado la salud de espíritu suficiente para lograr la calma espiritual y el gobierno prudente de las pasiones. El espíritu queda preservado en su reflexiva serenidad de los avatares cambiantes. y con ello el mundo 34 Ensayo sobre la melancolía. sobre la parte animal o sensitiva de las personas. p. Es. pero el texto no dice «si está loco» («si insanus»). su origen es distinto. son arrastradas por sus propios impulsos y afecciones. Mantuvo la vigencia de la teoría humoral como explicación fisiológica y fisiopatológica del organismo humano. sino «loco furioso» («si furiosus»). el pensamiento romano fue en gran medida heredero en influencia del pensamiento griego. La inmensa mayoría de las personas de su tiempo eran incultas. mientras que de los locos furiosos pensaban que había en sus mentes una ceguera total. Además. más grave que la insania. el contexto de la melancolía en la civilización romana es una prolongación de los contenidos que adquirió en la cultura griega. Con Galeno como máxima referencia médica. en la locura en sentido amplio (Cicerón. pues. De este modo. Esta es la locura (insania) leve. de sanidad (sanitas)– podían desempeñar bien los oficios de mediana dificultad y los deberes derivados de la convivencia ciudadana normal. La locura furiosa es menos frecuente y de una gravedad mayor. por tanto. Con la entrada en la Edad Media. previamente. especialmente en el estoicismo. en cambio. el dominio de la cultura romana en todos los ámbitos de la vida fue suplantado por los pueblos bárbaros. por tanto. por carecer de una opinión propia sobre el origen último de sus comportamientos. aunque se da la circunstancia de que el sabio puede incurrir en la locura furiosa y no. de las circunstancias cambiantes e inestables de nuestro entorno. y el cultivo de la mente. sobre todo en su vertiente ética. Cicerón nos recuerda que la gravedad de la afección hacía que a las per- sonas afectadas por la locura furiosa en Grecia (y que Cicerón equipara a la melancolía como estado de locura grave) se les prohibía disponer de sus bienes: A quienes se veían afectados por ella (en Grecia) las Doce Tablas les prohibían la libre disposición de sus bienes. todos los movimientos a los que se ve impulsado el espíritu apenas afectan su paz y su tranquilidad en la mente. 2005. el cristianismo se había aceptado como religión oficial en Roma. El estado de serenidad y calma propio de la salud lo proporciona la madurez que dan el estudio y la reflexión. y nos referimos al pensamiento occidental. la mayoría de las personas incultas. En cambio. Esa acepción de la sabiduría tendría su desarrollo. así como por los movimientos de la naturaleza y del pueblo. un privilegio de tan sólo algunas mentes sabias.

depresión endógena. Los religiosos y las religiosas medievales la sufrían en las celdas de sus monasterios. En un contexto presidido por la vida religiosa. bajo el sol del desierto. se viene a sumar con fuerza un nuevo elemento. en la concepción tradicional de la melancolía. Algo así como una pereza exagerada muy cercana a la enfermedad. La amenaza estaba al acecho de la persona religiosa contemplativa. amenazaba la tentación del demonio. con la intención de apartar a las personas contemplativas de su camino hacia Dios. es decir. etc. quien buscaba dañar el alma y apartarla de su camino hacia Dios. probables delirios. En su interpretación teológica. De estos monjes se decía que estaban expuestos al acecho permanente de los demonios para así abortar su dedicación plena a Dios. En este mismo sentido. también se había descrito como afección de los primeros ermitaños cristianos que comenzaron a retirarse al desierto buscando la soledad y el alejamiento de las tentaciones de las sociedades mundanas. pues todo lo debían vivir con una proyección sobre unas exigencias religiosas. por tanto. con criterios de lo que hoy llamamos melancolía en psicopatología. que es el de la «carga moral o ética». La melancolía. distracción.grecorromano accedía sin trabas oficiales a un nuevo horizonte filosófico. Tras la inactividad y la distracción de la contemplación. en la Edad Media. incapacidad para reconocer la bondad en el mundo. 1976). aunque por las descripciones que nos han llegado no parece concordar con la descripción que hace Cicerón de la melancolía a modo de locura furiosa. estando el alma desprevenida. escasez de agua. periodos de agitación. desánimo. En los monjes agotados por las tareas diurnas. La mayoría de estos demonios actuaba por la noche. filosóficos. puesto que la ética sin religión en aquel momento no tendría cabida en la mente de aquellas personas. Ricoeur. aprovechaba este demonio esos momentos para penetrar en 35 . Una de las interpretaciones que se dieron fue la intervención del demonio. en este sentido. no sólo ética. En opinión de Julio Romero (1993). La manifestaban en la soledad de la vida de oración y contemplativa. al que se denominaba precisamente «demonio diurno» o daemon meridianus porque actuaba durante las horas de mayor actividad del sol. La mayoría. Una de sus principales consecuencias negativas era la incapacidad para reconocer la bondad del mundo creado por Dios (Cfr. la acedía se consideraba causada por el demonio. a los contenidos médicos. Aquí parece aproximarse más a lo que hoy llamaríamos depresión grave (depresión mayor. Se entendía como pecado un pecado capital. con la mente seguramente turbada por el excesivo cansancio. infundiéndoles pereza. sí estaría próxima a la acedía. mitológicos y astrológicos. Una carga ética y. Algunos siglos más tarde. en los monasterios medievales cristianos surgió un trastorno que hizo recordar algunas de las características de la antigua melancolía. inactividad. y posiblemente a veces con síntomas psicóticos) con una acentuada sensación de soledad. excepto uno de ellos.

sus almas debilitadas. Este era el origen, o uno de ellos, de la antigua acedía de los primeros anacoretas y cenobitas en los desiertos y zonas aisladas de Egipto (por ejemplo, antigua Tebaida) y zonas circundantes. Tenemos, por tanto, la melancolía en Cicerón, en Roma, en unos términos que en el fondo apenas se distinguen de lo que habían manifestado los griegos: forma grave de locura, forma inhabilitante; y una forma más frecuente, vulgar, leve. Desde los primeros monjes cristianos y a lo largo de la Edad Media, el empeño de los demonios por alejar la vida de los hombres de su camino hacia Dios les hace participar en la naturaleza de la melancolía. De esta manera, la transforman en pecado capital. En Grecia, algo físico, natural pasa a ser de orden teológico.

nado en este mundo por la providencia divina; y ese lugar le permitía poco margen a su desenvolvimiento individual, a su creatividad que le diferenciara de otros individuos de su misma clase. En estas circunstancias, poca importancia puede adquirir el problema XXX. Sin embargo, todo esto irá cambiando en el Renacimiento. Los humanistas italianos encuentran el problema XXX, y en este texto se dice, ya lo hemos comentado, que las personas melancólicas son sujetos, personas, escogidas por Saturno. Y, en esta medida, su vida está por encima del vulgar discurrir vital de la mayoría de las personas. Esta es una elección un tanto misteriosa para los mortales; al menos parece que el interesado no la ha solicitado. En general, la Astrología, originaria de fuentes paganas y árabes, a decir de Cassirer (en su libro sobre la filosofía renacentista), había estado vinculada a la idea de microcosmos. De la misma manera que el organismo humano, el cosmos está organizado a semejanza de un gran organismo, por lo que debe haber una influencia entre sus distintos componentes. Cada persona está unida a su ascendente en el horóscopo. Dicho así, muy esquemáticamente. Sea como fuere, quienes hayan sido llamados por esta divinidad, por Saturno, viven en la cumbre de la creatividad. Es un don que han recibido y se han encontrado con él. Ciertamente, una cumbre inestable tiene sus riesgos, y a veces muy graves. Cerca está el abismo de la enfermedad, y para algunas personas el camino parece estrecho. Y este es el lado negativo, a veces el más aparente y grave de este planeta.

LA MELANCOLÍA DESDE EL RENACIMIENTO HASTA LA ILUSTRACIÓN Marsilio Ficino y el resurgir del problema XXX En el Renacimiento hay una vuelta a los autores clásicos, como es evidente en muchos ámbitos de la cultura. En el tema que venimos tratando, la melancolía, hay que decir que la tradición griega sale a la luz con una fuerza especial. Y en gran parte gracias a la recuperación del problema XXX. Es fácil encontrar textos de estudiosos medievales que coinciden en que la persona humana medieval tenía su lugar político y social asig-

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El propio M. Ficino, cuyo ascendente en el horóscopo era Saturno, y él mismo estaba convencido de la influencia maléfica de este planeta (quizá no tanto sobre la mente y la voluntad, pero sí sobre el cuerpo), propondrá en De Vita Triplici (Klibansky, p. 265) los recursos para aminorar los riesgos que conlleva el temperamento melancólico, y así evitar caer en la enfermedad a la que este temperamento puede ser propenso: talismanes para contrarrestar la influencia negativa de Saturno y, por el contrario, buscar su protección a modo de remedio homeopático, dietas, vida ordenada, música. Por ejemplo, Marsilio Ficino (…) define la melancolía como una de las cinco plagas principales de los estudiantes, es una tara habitual en todos ellos, y casi en cierta medida un compañero inseparable. Varrón, quizá por ese motivo, los llama «filósofos tristes y austeros», severos, tristes, secos, tétricos, son epítetos comunes a los estudiosos (Burton R, 2006, p. 145). Volvamos al tema más divulgado que planteaba el problema XXX, y por el cual es ciertamente famoso. Es el de la relación entre melancolía y creatividad. Por sí solo constituye el enunciado y el título de libros, exposiciones de arte, conferencias, de la mayor actualidad. Es un tema que ha tenido sus momentos históricos especialmente álgidos: sobre todo el Renacimiento, el Romanticismo y, seguramente, la Edad Contemporánea. La pregunta sigue siendo la misma: ¿Qué relación hay entre creatividad y melancolía? (si es que la hay, realmente).

Recordemos el párrafo del problema XXX, muy brevemente: ¿Por qué todos los que han sobresalido en la filosofía, la política, la poesía o las artes eran manifiestamente melancólicos, y algunos hasta el punto de padecer ataques causados por la bilis negra, como se dice de Heracles en los (mitos) heroicos? (…) (en el libro hay una nota al pie del texto en la que los traductores comentan una alusión a la estrecha relación entre la melancolía y la epilepsia o enfermedad sagrada) (volvemos a reproducir el primer párrafo del problema XXX del libro de Klibanski, que tantas vueltas ha dado a lo largo de la historia, y tantos comentarios ha merecido). Vamos a ofrecer dos respuestas a esta pregunta, no a modo de desarrollos conceptuales. Son dos ejemplos. Son dos obras, una obra literaria, una de ellas un ensayo literario voluminoso, escrito por un autor que seguramente él mismo padeció algo que con un lenguaje actual podamos llamar depresión. La otra, una obra de arte, un grabado, que representa seguramente una persona deprimida, y que a lo largo de la historia ha merecido una enorme cantidad de comentarios y estudios. Literatura y Arte: Robert Burton y Alberto Durero Se trata de dos obras paradigmáticas, cada una en su campo. Por un lado, la Anatomía de la Melancolía, del inglés Robert Burton, una obra literaria que en su momento recogió citas de casi todos los autores tanto clásicos como contemporá-

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neos suyos que habían escrito sobre la melancolía, ya que tenía a su disposición una enorme biblioteca. Y en segundo lugar, uno de los grabados del artista alemán Alberto Durero, de quien hemos rememorado en la introducción otro grabado suyo, el que representa a San Jerónimo estudiando o trabajando en su celda. Aquí queremos traer a la mente del lector otra imagen que es muy fácil de contemplar en los libros y en otros medios de difusión, por estar ampliamente reproducida, la titulada Melencolia I. El grabado de Durero es una de las imágenes más conocidas como representación plástica de la melancolía (Panofsky, Edwin: Melencolia I de Durero) Alberto Durero vivió el último tercio del siglo XV y el primero del XVI. Corresponde al llamado «Renacimiento alemán en las Artes plásticas». Es un grabado que incluye numerosos símbolos, varios de los cuales pueden relacionarse con la historia de la melancolía. Ha tenido tantas interpretaciones, que la literatura sobre este pequeño grabado es inabarcable. Es un grabado que aúna Cosmología, Interpretación alquimista o esotérica, Mitología, etc. Y, posiblemente, influencias de la filosofía neoplatónica y esotérica florentina representada por Marsilio Ficino. Es decir, que uno puede aproximarse a él desde diversos puntos de vista. Y seguramente la profusión de escritos, de referencias, vaya en la línea que desde un comienzo, desde la Introducción, hemos atribuido a algunos temas: su volatilidad entre las hojas de cebolla o en la

maraña de los caminos del bosque, sin que las numerosas ciencias que a él se han acercado desde siglos consigan desentrañarlo satisfactoriamente. Para empezar, el I seguramente haga referencia a los niveles de conocimiento según la teoría de Agrippa (siglo XVI). La protagonista es una mujer-ángel, sentada, con una corona de laurel, con la cabeza apoyada en el puño izquierdo. Pensativa, con la mirada ajena a lo que tiene más cerca. Lleva un compás en la mano derecha. A los pies, los útiles del artesano-geómetra aparentemente descuidados del foco de atención del pensamiento, una esfera, una escuadra, un tintero, etc. Un sol negro en el cielo, ¿rodeado por el círculo de Saturno? ¿un arco-iris? Un reloj de arena como medida del tiempo, etc. En definitiva, la melancolía personificada en una mujer-ángel en un espacio lleno de simbolismos. Pero, por encima de todos estos detalles, queda la belleza del propio dibujo, digno de ser observado y disfrutado con detenimiento. El goce estético, la fruición, complementada con los contenidos simbólicos que queremos ir desentrañando. El libro monográfico, seguramente de mayor erudición, de más caudal de información, que se haya escrito sobre la Melancolía La Anatomía de la melancolía de Burton (Siglo XVII) puede ser un ejemplo de algo evidente hasta el siglo XIX. La tristeza es uno de los síntomas que pueden encontrarse en las descripciones de la melancolía,

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toda la historia de la melancolía. La definición más precisa de la melancolía en este contexto puede ser la de un delirio parcial. Y. Burton afirmaba que la melancolía es una enfermedad del alma.pero otras veces ni se encuentra. Él mismo dice en su obra que no viajó sino sobre libros y mapas. La melancolía se caracteriza sobre todo por la intensidad de una idea. Manguel. sobre las que debió seguir trabajando durante muchos años. con una selección de textos. hasta 1641. pp. la mente está más fuertemente fijada a una idea que cuando está sana (…) (Haslam. por lo menos un médico del alma». y como ya lo han 39 . Recordemos la valoración teológica que de la acedía se hacía en la Edad Media. (…). 1988). Kant. 65-7). se incluyeron revisiones y modificaciones del texto original. hay pena y descontento (S. pero seguramente consultó la mayor parte de los libros que podía conseguir durante bastantes años desde una excelente biblioteca inglesa relacionados con la melancolía. en castellano ha sido recientemente editado por la Asociación Española de Neuropsiquiatría (Cfr. En cualquiera de los casos. Agustín) (Burton. 2006. además. es difícil decirlo. no tiene valor suficiente para acceder a su definición. Tras la publicación de la primera edición de su Anatomía de la Melancolía fue designado bibliotecario vitalicio. editada por A. bibliografía) (más manejable y en un único volumen de bolsillo. Y como tal emprendió la tarea médico-teológica del estudio y tratamiento de la melancolía. Algunas ocasiones en las que sí encontramos presente la tristeza: «Hasta en el interior de la risa hay tristeza» (como sostiene Salomón). igual que hizo Kant en su antropología. Incluso en el medio de todas nuestras fiestas y nuestras alegrías. Hay comentaristas que afirman tajantemente que en realidad casi no salió de su biblioteca. es curioso que Burton no saliera apenas de Oxford en su vida y. Para los medios con los que podía contar en su época. Anatomía de la Melancolía se publicó en 1621. se encuentre o no. e imágenes de sus libros. lo cual le permitió seguir trabajando en sucesivas ediciones de su libro y ampliarlo. Se trata de una auténtica enciclopedia en la que va recogiendo y citando las opiniones de los autores que va leyendo. Las proporciones de la obra de Burton son extraordinarias. citado por Berrios. además de un comportamiento o conducta de características generalmente inhibidas. Con cierto paralelismo a una gran personalidad en Filosofía. pero Burton quiere abarcar mucho más. sin embargo. la cual pertenece tanto al teólogo como al médico: «Un buen teólogo debería ser un buen médico. y en ediciones posteriores. sobre todo pensando en el trabajo que supone la redacción de un libro de esas características para un solo autor. Afortunadamente. aunque de esta forma no se tiene la misma idea de la labor tan enorme del autor). Burton 2006. en cualquiera de los casos. la de irracionalidad. pudiera recoger opiniones tan distantes.

las miserias. las calumnias. la mala dieta. accidentales» están el trato de la nodriza. no se puede menos que recomendar su lectura. y él aparentemente y a la vista de su obra lo era. el juego y los placeres inmoderados. 69. y cuccubuth o licantropía. la retención y evacuación. No obstante. una enfermedad crónica o continua. los terrores. hasta que no se hayan considerado las causas». externas. p. la desgracia. el apetito concupiscible. la codicia. la edad avanzada. los padres. de sus numerosísimas causas y de sus síntomas. que se llama melancolía hipocondríaca o flatulenta (Burton. Samuel Johnson. «En vano se hablará de curaciones. los espíritus. remotas. o se pensará en remedios. el hígado. Algunas de las causas son: Dios. el paso del tiempo. la malicia. El primer tomo trata de la definición de la melancolía. ¿Cuál es el concepto que tiene Burton de la melancolía? La melancolía de la que vamos a tratar es un hábito. los desórdenes en el sueño y la vigilia. la avaricia. será difícil de eliminar (p. Entre las causas «no necesarias. Y puesto que ha estado aumentando durante mucho tiempo. el descontento. las pasiones.hecho ensayistas y pensadores como el Dr. el estudio excesivo (contiene una interesante reflexión sobre la miseria de las personas dedicadas al estudio. Que incluye las que Avicena llama ilishi o melancolía amorosa. 2006. combinados o no con otras enfermedades o alteraciones en nuestra naturaleza. la ira. los astros. (…) no errante sino fija. o la membrana llamada mesenterio. habiéndose así desarrollado ya como hábito –agradable o doloroso–. las circunstancias que pueden influir en la melancolía parecen tantas que un razonable control sobre todas ellas parece imposible. En resumen. A. Procede por simpatía de todo el cuerpo. Para Burton. la imaginación. 74). la pérdida de libertad. el ejercicio desordenado. la soledad y la ociosidad. la influencia de las estrellas y de nuestra propia naturaleza. y de qué manera). Al considerar los síntomas o señales de la melancolía en el cuerpo y en la mente. un humor establecido. las burlas. la servidumbre. Introducción a la filosofía de la psiquiatría . edic. la ambición. discierne entre los producidos por la educación. 74). en el tercer tomo dedicará todo su esfuerzo a indagar los tratamientos que 40 Ensayo sobre la melancolía. Manguel). la tristeza. las consecuencias de la educación recibida. a la que sigue dando importancia. cuando el temperamento es melancólico (p. la envidia. • El tercer tipo surge de los intestinos. la clasificación más aceptable de las distintas formas empíricas de melancolía es la siguiente: • Melancolía de la cabeza. los ángeles malos o demonios. el temor. • Melancolía de todo el cuerpo. los malos aires. la vergüenza. el bazo. el odio. las brujas y magos. la pobreza y necesidad.

para meditar acerca de algún tema delicioso y agradable que les conmueva mucho. 124). los que lo hacen «por abajo» y los compuestos. los retiros para la meditación de Cicerón en Túsculo. lejos de las turbulencias políticas de Roma. del despertar y de los sueños terribles). Tal vez con estos tratamientos estemos más próximos a una modalidad de la melancolía como desequilibrio humoral. En el tercer tomo. Primo-hermano de la ociosidad y causa concomitante que va mano a mano con ella. porque los países que menos la utilizan viven más tiempo y tienen mejor salud». es una «locura agradable» y un «error mental gratísimo» (Burton. La soledad voluntaria… Al principio es muy agradable. y a algunas instituciones religiosas. La sección final. las meditaciones que recomendaban los primeros padres de la Iglesia cristiana. 125). «Muchos –señala– ponen objeciones a esta modalidad de medicina y sostienen que es innecesaria y poco provechosa para ésta y para cualquier enfermedad. Burton excluye las meditaciones provechosas. de los ejercicios del cuerpo y de la mente. entre ellos «los que purgan la melancolía por arriba». pero faltas de preparación y advertencia. nunca más ocupado que cuando parecía estar más ocioso. al lado de un arroyo. 2006. Burton recoge una cita de Escipión el Africano sobre Cicerón: Nunca estaba menos solitario que cuando estaba solo. Sobre las diferentes formas de seducción que se establecen en las relaciones 41 . con sus «correcciones» y «rectificaciones» (de la dieta. filosófica o artística. según testimonio de todos los médicos. está dedicada al amor religioso. El segundo tomo instruye sobre la curación y el tratamiento adecuado de la melancolía. que en nuestro caso tomábamos como ejemplo al admirar el grabado de Durero que representaba a San Jerónimo. así como distintas formas de amor. No obstante. que otras veces va asociada a la creatividad y a la productividad científica. de la retención y la evacuación. pasear solos por alguna arboleda solitaria. cuarta sección. se ocupa Burton de «la medicina que cura con medicamentos» o «Farmacéutica». Podríamos recordar el caso de la acedía en los monasterios medievales. p.han sido propuestos por los autores a los que consulta. que es lo que se pretende restablecer. del aire. 2006. causa y síntoma a la vez. y permanecer en sus habitaciones. la melancolía amorosa es el tema más importante. ofrece una detallada exposición de diversos preparados de los que podía disponerse en su tiempo y que podía consultar en los textos. Por este motivo. Se extiende sobre la distinción entre el amor y otras pasiones humanas. El mismo Burton reconoce también el mal provecho de la soledad en las abadías y casas religiosas medievales que desgraciadamente tanto daño hizo a personas bienintencionadas. entre el bosque y el agua. p. (Burton. yacer en la cama días enteros. No siempre es así con la soledad. para los que son melancólicos natos. Tras agotar el tema de la «dietética». así como de «remedios quirúrgicos». es la excesiva soledad.

políticos. con la creatividad. Muerte. LA MELANCOLÍA DESDE LA ILUSTRACIÓN HASTA LA ACTUALIDAD La divergencia entre las dos acepciones de la melancolía tal como nos han llegado hasta nuestros días empieza a ser muy clara. traición. evitar las oportunidades. y acudir a «pasiones contrarias y trucos ingeniosos para estimular una nueva pasión y desaconsejar la primera». la melancolía también recorrió y buscó entender los terrenos del amor. 182-3). por un lado. sus propiedades de seducción para las personas como criaturas. Pues lo normal es que los hombres completamente poseídos por este humor se vuelven locos e insanos – ya que se trata de un amor insano. Los remedios son diversos. Llega a aconsejar resistir desde un comienzo. violaciones. Las diferencias entre las distintas creencias religiosas. huir del lugar donde la seducción amenaza. las guerras entre religiones. Pues bien. la melancolía amorosa puede aliviarse. Este hecho contribuye a darle una orla poética a la melancolía. tomo III. Recuérdese. o el desamor. La Filosofía ya había tratado del amor no sólo como tema menor. A veces. o con las incertidumbres del amor. como lo llama el poeta – fuera de sí y.entre hombres y mujeres. Por último. tiene un objeto amoroso por excelencia: Dios. subrayemos esta vinculación que llegó a alcanzar la melancolía con el amor. roban y cometen incestos. tomada a tiempo. aunque sin ser marginada del 42 Ensayo sobre la melancolía. la alta valoración que hacía de la amistad nada menos que Aristóteles. a menudo faltan a su palabra. en un orden algo distinto. Introducción a la filosofía de la psiquiatría . derrochan. por poner sólo un ejemplo. sino también con el amor. No sólo está íntimamente relacionada con el genio. Y otra serie de personajes intermediarios mundanos: jerarquías eclesiásticas. puesto que en definitiva los deseos de seducción promueven con facilidad los engaños para obtener sus fines. que nos hacen olvidar todo pudor. Por un lado. (…). Hay personas que sin llegar a hacerlo. le dio lugar preferente en sus Diálogos. vergüenza y urbanidad. se sienten aliviadas con poder pensarlo. La sección dedicada a la melancolía religiosa. por supuesto. sacerdotes. y acudir con la persona amada. etc.…» (Burton. simplemente con la idea de que ya pueden acudir con la persona amada. «El Amor y Baco son dioses tan violentos –según señala Tacio– y con tal furia incendian nuestro espíritu. En qué consiste la belleza divina. contradictorios. pues nada menos que Platón. En el Romanticismo volverá a surgir el mismo tema. representantes de religiones no cristianas. para concluir este apartado. Pero el último y más eficaz recurso contra la melancolía amorosa –dice– «es permitirles ver su deseo satisfecho» a los amantes. En esta interacción intervienen también las fuerzas negativas demoníacas como fuerzas contrarias al bien. de que no hay trabas. pp. la teoría humoral queda relegada. asesinato «son con frecuencia actos y escenas de esta tragicomedia». Sin embargo.

de origen griego. a las montañas inmensas. leve. sistémica u otras. si puede decirse así. Pero hay otro polo enormemente interesante en la manifestación de la melancolía. casi como una forma de vida. de la melancolía. su belleza. la forma enferma. De lo contrario. La grandiosidad del horizonte y el alma en comunión con el todo transforman la belleza en algo sublime. ensalzada de nuevo por el Romanticismo. En el Romanticismo literario y artístico. especialmente en el caso de 43 . ahogado entre sus muros y perdido en el camino hacia Dios. En el mismo continuum semántico. Repercute de manera particular en las manifestaciones creativas y artísticas. cognitiva. no descarta una aproximación de otro orden: psicoanalítica. etc. En mi opinión. La naturaleza grandiosa. la palabra spleen. es el gran escenario del universo en el que el hombre se descubre en su soledad. Pero la metodología biológica. en la tradición de la bilis negra localizada en el bazo. Más austera y humilde. Filosofía. por ejemplo El Angelus. tal como aparece en algunos cuadros del pintor francés del XIX Jean-François Millet. o la de Esquirol. el mar. Esta modalidad es la forma más grave. manteniendo una continuidad biológica en lo fundamental. o la de un clínico que hoy en día diagnostica una depresión con rasgos de melancolía: la melancolía en este contexto es algo incapacitante. Como queda dicho. de la que ni los sabios están libres. a la noche estrellada. los atardeceres. la segunda modalidad permanecerá como algo más etéreo en lo que a partir de esta época comienza a ser la prolongación de lo que hasta ahora era la forma temperamental. En todas las Ciencias Culturales o Humanas: Arte. no enferma. pues en Psicopatología la naturaleza humoral mantendrá su presencia. Y será la modalidad dominante. la reacción de una persona ante el problema XXX sería la de Cicerón.todo. o en nuestros días neurocientífica. Y esta será la forma que dominará en las ciencias ajenas a la Psicopatología. Literatura. Sería conveniente citar en pintura a Caspar David Friedrich. En esta época. En el siglo XVIII. no tiene que ver con la creatividad. parte del mundo de la cultura empieza a aceptar la melancolía como un malestar general. se siente solo. bella. enigmática en ésta. a los bosques del otoño lluvioso. original. La soledad del hombre romántico está abierta al universo. la melancolía recupera la vertiente más positiva del problema XXX y su reinterpretación en el Renacimiento. con sus personajes ante los paisajes montañosos. aunque sin su trasfondo cientifista. el hombre creativo. Es la melancolía que se ha relacionado con la creatividad. etc. Desde luego. como decía Cicerón. y es la melancolía que realmente ha atraído el interés de la cultura y el pensamiento fuera del mundo profesional de la Psicopatología y la Psiquiatría. No es la debilidad del monje que ha caído atrapada presa de su finitud y de las trampas que le ha tendido el demonio. al mar no menos inmenso. no es la soledad del monje medieval en su celda austera. que emana desde una disposición profunda del espíritu hacia todas las manifestaciones vitales de éste.

un descenso o disminución cuantitativa en la capacidad emocional de una persona. Esquirol (1820). se ha considerado uno de los más difíciles de traducir. respondiendo a las necesidades del momento. se tiene la imagen de aquél por quien se suspira. La interpretación que da Berrios (1988) es que este término médico recoge. pero cuya razón de ser puede volver en el futuro previsible. Esquirol propone en su lugar el concepto de «lypemanía». ausencia que a la vez comporta cierta forma de bienestar por la esperanza de que en un futuro se recuperará al ausente y esta esperanza reconforta el alma. La saudade (vocablo gallego-portugués. Aunque. «lypemanía»– tuvo mucha proyección. como algún crítico señaló en su momento. Estamos hablando del término «depresión». De la melancolía derivan. propone mantenerlo para los poetas y moralistas. y que envuelve igualmente la vitalidad y el mundo de percepciones y de intereses de la persona. La saudade es la ausencia de alguien. por lo menos enfatizaba la naturaleza primariamente afectiva de este trastorno. en un rango amplio que podía oscilar desde 44 Ensayo sobre la melancolía. La palabra «depresión» ya se encuentra en los diccionarios médicos de mediados del siglo XIX. sino también en el lenguaje coloquial. Sin embargo.Baudelaire. «soledad») es un sentimiento de recuerdo de un motivo de alegría ausente. ausencia que se sufre en soledad. la saudade galaico-portuguesa y la nostalgia germana. al final. tan impreciso como el antiguo concepto de melancolía. incluso de identidad social de algunos grupos sociales. además. De la misma manera se expresa Cullen. que expresa una emoción ambigua. se empleaba para describir el estado de melancolía en su acepción de leve o agradable tristeza. Y. entre tanto. El concepto de depresión (literatura anglosajona) se hizo popular en la literatura médica y vendría a ocupar gran parte del campo semántico de la melancolía (quedando ésta desplazada o arrinconada a denominar un subtipo de depresión). y decide que el término no es adecuado para su utilización médica. mientras ese futuro llegue. y no sólo eso. Lo cierto es que ninguno de los dos términos –«tristimanía». y para evitar la imprecisión de la palabra melancolía sugiere emplear tristimanía. hablando de la melancolía. o al menos adoptan un sentido bastante parecido. sin embargo. pero que en medicina en general fue más ampliamente aceptada y hasta ahora ha tenido una gran penetración en toda la literatura médica y psiquiátrica. Y. cuyo uso reconoce en el lenguaje popular. Introducción a la filosofía de la psiquiatría . a su vez del latín solitudo. El término. y es uno de los conceptos clave de la lengua y la cultura portuguesa y gallega. Desde un punto de vista psicopatológico. y a quien no se ha perdido del todo. -inis. que son términos con un hondo calado personal y sociológico. reflexivamente percibida en uno mismo. hay otra palabra que psicopatológicamente es menos congruente o rigurosa en su construcción. y seguramente.

refiriéndonos a la Psicopatología y la Clínica Psiquiátrica. 1988): • Cambios en el concepto de enfermedad. hasta un estado mucho más grave clínicamente de parálisis total. En consecuencia. • Cambios en la agrupación de síntomas para la constitución de síndromes y enfermedades. Depresión «endógena» y «melancolía». en tanto no se demuestren otros factores en la génesis de las depresiones. en lugar de una noción abstracta difícil de definir. para el uso médico.una ligera tristeza y disminución en la capacidad de concentración de una persona. biológico u orgánico. es en el siglo XIX cuando ocurren tres cambios que van a determinar la evolución de la melancolía. con estas limitaciones. Pero la endogeneidad encierra algún equívoco que conviene aclarar y evitar. la melancolía quedó principalmente para el uso literario y artístico. Desde un punto de vista psicopatológico global. y por tanto correspondía a algo más comprensible y manejable en su práctica habitual. a la vez que evocaba algo de orden cuantitativo. El concepto de enfermedad El siglo XIX asiste en Psicopatología a la creación de un nuevo lenguaje descriptivo en cuanto a la descripción de la sintomatología. y en general de la Psicopatología en la que ella se inscribe y ordena. Pero es así como nos interesa recibirlo. tal vez no con excesivo rigor a decir de algunos autores. en cuanto evocaba algo más relacionado con un concepto fisiológico de lo que le ocurría al paciente. y la depresión. los médicos generales podían aceptar mejor el término «depresión». Podemos considerarlas sinónimas con una aclaración. Por su parte. en tanto se ha dejado de lado este matiz de degeneración neurológica. y utilizándola en el primero de sus sentidos. hacia su significado y ordenamiento conceptuales actuales (Berrios. Esto sería cierto en tanto que «endógeno» haga referencia a interno. lo que popularmente podía denominarse «melancolía leve». evitando esta referencia a la teoría degenerativa. Pero también se pretende un nuevo 45 . • Cambios en la definición del funcionamiento de la psique. El subtipo depresivo bastante específico al que aludíamos en el párrafo anterior se identificó y se sigue identificando muchas veces con el concepto de «endogeneidad». Con el añadido de melancolía o rasgos melancólicos en Psiquiatría para el caso de un subtipo de depresión bastante específico. sin que haya resultado esclarecedor. El concepto de «endogeneidad». A pesar de que ha sido un término que ha calado en la terminología usual (al igual que el mismo término de «depresión»). Porque hoy en día entendemos por melancólica una modalidad depresiva en la que efectivamente varios síntomas parecen estar muy vinculados o ser inmediatamente –luego volveremos sobre ello– manifestaciones físicas u orgánicas. basado en la «teoría de la degeneración» (he aquí el punto de discordia o confusión) fue introducido a finales del Siglo XIX.

el Delirium). de las alteraciones psicopáticas. Frente al predominio de los datos sensoriales como datos primarios para la elaboración de una epistemología de características inductivas. Frente al empirismo.concepto de enfermedad. por fin. la aportación transcendental kantiana. el interés de la psicopatología seguía residiendo en las funciones intelectuales. para gran parte de los psiquiatras del siglo XIX. de lo que más adelante serán depresión (melancolía) y manía. Definición psicológica y psicopatológica de la conducta. al final del siglo XVIII hay un importante impulso del modelo de las facultades en el funcionamiento mental. por ejemplo. como modelo epistemológico predominante desde los tiempos de Locke y Hobbes. Como ejemplo. dejó de lado el esquema intelectualista de la enfermedad mental a que daba lugar el modelo lockeano asociacionista. Con este cambio adoptado por Pinel y otros psiquiatras contemporáneos del mismo. a pesar de los importantes cambios que algunos autores habían propuesto y que hemos señalado en los párrafos precedentes. Idea o modelo del funcionamiento de la psique Frente a la Teoría Asociacionista. los trastornos mentales emocionales. y los trastornos mentales volitivos. Las categorías clínicas y diagnósticas vigentes hasta comienzos del siglo XIX son objeto de una intensa transformación. gracias a la labor de autores como Kant. En esta línea. basada en una epistemología empirista. Pinel. el concepto de melancolía queda adscrito a una alteración de la afectividad como primer rasgo descriptivo en su definición. Berrios cita en su momento el popular concepto de la «psicosis única». algunas otras permanecen intactas (por ejemplo. Esta unicidad de algunos trastornos que hasta entonces se contemplaban separados influye (no es el único motivo) en la asociación de manía y depresión. la misma melancolía de la que venimos hablando). Pues bien. Los afectos y sus alteraciones En opinión de Berrios (1988). pero con un significado distinto (por ejemplo. Y. Algunas desaparecen. La semiología afectiva continuaba estando subdesarrollada y contribuía poco en la nueva gestación de la definición de las enfermedades mentales que tendría lugar en ese siglo. los antiguos trastornos mentales intelectuales constituyeron los gérmenes de las futuras esquizofrenia y paranoia. y amplió su punto de vista hacia la psicología de las facultades. Otras permanecen. 46 Ensayo sobre la melancolía. La vinculación de rasgos patológicos que anteriormente se contemplaban separados da lugar a nuevas agrupaciones sindrómicas. promovido en parte por el punto de vista anatomoclínico adoptado como hipótesis explicativa de algunos de los síntomas percibidos en la clínica. el idealismo. Cambios taxonómicos Durante el siglo XIX también se modificaron los principios vigentes en la taxonomía médica. por ejemplo. Introducción a la filosofía de la psiquiatría .

a pesar de que muchas veces su condición de alteración afectiva le condiciona o. las emociones o los sentimientos. Y cuando se trata de comunicar resultados. la parte animal o irracional.Esta fue una pesada herencia del pensamiento occidental en sus grandes líneas desde tiempos remotos (piénsese en el estoicismo. En opinión de Berrios (1988). las dificultades crecen aún más. sus propuestas han sido sistematizadas sin demasiado éxito. No cabe ninguna duda de que los afectos. Uno de los conceptos técnicos sobre la determinación de la capacidad de apreciación introspectiva sobre el estado subjetivo interno es el insight. durante el Romanticismo) había venido considerando a las pasiones el lado oscuro del hombre. alteraciones que dificultan el rendimiento de algunas de sus facultades psíquicas. de sus experiencias emotivas. Esta es una cuestión de gran trascendencia en la obtención y valoración de la información psicopatológica. y su comprensión de cómo este trastorno afecta su vinculación o modo de estar en el mundo. alteraciones emocionales que limitan su atención y su concentración. este concepto puede definirse en dos vertientes: la comprensión del paciente sobre su propio trastorno. El sufrimiento que les embarga simplemente. el psiquiatra o el clínico en la situación en la que éste espera que pueda describir su estado emocional con la mayor finura posible. y puede afectarse o modificarse por un gran número de variables externas e internas. en la escolástica. Una persona deprimida y con rasgos de melancolía. y el modo de acceder a las pasiones y sentimientos en ellas). XIX. Esto pensando en personas sanas. son difíciles de captar tanto experiencial como conductualmente. y que pocas veces se tiene en cuenta. Pensemos en personas enfermas. 47 . incluso. que pasan por momentos de dificultades. el asociacionismo y la teoría de las facultades tampoco facilitaron del todo este proceso. las psicologías vigentes en el S. emociones. ya de por sí muy complejo (en situaciones idóneas o ideales de una persona voluntariamente sometida a ese tipo de tarea). diseñar un concepto riguroso de insight puede ser de gran ayuda para muchas áreas de la psicopatología. Berrios (1988) señala algo tan importante como es el hecho de que el paciente mentalmente enfermo es situado por el psicopatólogo. sentimientos. Y aunque repetidas veces en la historia de los sentimientos han surgido alternativas al intelectualismo o racionalismo. Perfilar estas maneras e influencias. entrenadas o con experiencia y aprendizaje en ciertas situaciones. Los autores valoran el insight como un concepto que debe considerarse en un continuum tanto del entendimiento o razonamiento como de los afectos. etc. impide un análisis desde la razón. No hay más que pensar en una situación clínica habitual. pasiones. a pesar de los esfuerzos y cambios conceptuales que hemos citado. de objetivar. En opinión de Markova (1992). XIX. que con algunas salvedades (la más reciente en el Siglo. Diferentes trastornos psiquiátricos pueden influir de distinta manera en la capacidad de insight. por señalar algunas etapas.

o bien hace referencia no tanto a la dificultad analítica del sujeto en su vida interna. ambas cosas a la vez. Véase en Alberdi J (1997) una exposición más general. Nunca colmaremos las expectativas de las posibilidades con las que nacemos. sino al propio continuum o fluidez en el que transcurren los sentimientos y que no hay forma de eludirlo por mucho que se esmere y afine el sujeto. no resuelve necesariamente la culpa. Yalom (1984) recoge su experiencia en terapia existencial y aporta un significado distinto al que la culpa tiene en otros contextos. En primer lugar. Heidegger llega a emplear la misma palabra («schuldig») para decir culpa y para decir responsabilidad. Es decir. son conceptos que a veces se encuentran muy próximos entre sí.Por último. a Kierkegaard. O. la responsabilidad. en esa misma medida no puede diluirse la culpa. Pero Freud había comentado que. Yalom cita textualmente a Heidegger: «Ser culpable significa también ser responsable de». hay que decir que la melancolía (en nuestra opinión). Toda elección que vayamos haciendo en la vida será optar por algo mientras renunciamos a otras 48 Ensayo sobre la melancolía. y sus consecuencias para el sujeto. por otro lado. Introducción a la filosofía de la psiquiatría . ser la causa o el autor o la ocasión de algo». y en tanto que la responsabilidad no puede ser en última instancia rechazada. Esta es una cuestión que resulta muy llamativa. subjetivamente. Desde luego. Yalom recurre a la filosofía existencial. y sobre todo a Heidegger. En su huella o impresión sobre el encerado afectivo que constituye nuestro mundo interno se superponen una a otra. El propio Yalom hace a continuación el siguiente breve comentario (p. los sentimientos de inferioridad y de culpa son difíciles de distinguir uno de otro. Esta me parece una consideración muy interesante. Hasta aquí sería su significado habitual. en tanto están inscritas en la propia naturaleza del ser humano como lo está la capacidad del lenguaje y. para terminar este apartado quisiera referirme a una enseñanza del Análisis existencial como técnica de psicoterapia. Y en la medida en que coinciden. La cuestión es que en un principio puede evocar la impresión de actuar con maldad. la culpa y la responsabilidad tendrían en parte un estatuto metafísico. y concluye que culpa y responsabilidad coinciden. por lo tanto. la culpa. Para poder explicarlo. O bien de nuevo es exponente de la dificultad del sujeto para captar con nitidez los sentimientos y discernir correctamente unos de otros. Esto no tiene remedio en la vida. «es decir. 336): «Así. uno es culpable en la misma medida en que se es responsable de uno mismo y de su propio mundo». el desarrollo del ser humano conllevará necesariamente la asunción en su vida de esa responsabilidad y culpa. incluso. es un lastre que la Psicología y la Psicopatología vienen arrastrando sin encontrar una buena salida metodológica. se haga lo que se haga hay una limitación finita inscrita en la naturaleza humana. La asunción madura de la responsabilidad en la Psicoterapia.

madrid: 1982. en Jaspers.ª ed. Hasta que de un ayer Suba la hora más solitaria de todas. incapaz de desarrollar todas las posibilidades de la vida desde el nacimiento.13 13 Rilke RM. Guarde silencio en presencia de lo eterno. La que sonriendo. 49 . Y eso es la vida. Cada persona siempre será culpable ante su conciencia. 38. Es una idea que aparece otras veces en el existencialismo. 4. distinta a sus hermanas. Antología Poética. Sartre. Esta es la Nostalgia: habitar en la onda Y no tener patria en el tiempo.cosas. Y estos son los deseos: quedos diálogos De las horas cotidianas con la eternidad.

50 Ensayo sobre la melancolía. Introducción a la filosofía de la psiquiatría .

Y dentro de este proceso evolutivo en el que van surgiendo nuevos mecanismos adaptativos. asentadas sobre nuevos circuitos de un mayor rendimiento. coexistiendo calladamente con los más modernos recién incorporados que son los que adquieren protagonismo. propio de todas las especies animales. A partir de ese momento necesitaron ser sustituidas por nuevas modalidades de respuesta. Se trata de pensar que una nueva respuesta emocional adaptativa no sustituye o borra con su implantación en el cerebro a los circuitos filogenéticamente más antiguos. NOTAS SOBRE NEUROBIOLOGÍA DEL CEREBRO AFECTIVO Desde un punto de vista neuroevolutivo. muchos trastornos emocionales se 51 . sino que se suma o superpone a ellos. pero no borrados. las respuestas antiguas. que previamente habían realizado su función adaptativa con cierto éxito y en determinadas condiciones o exigencias ambientales. En este sentido. Los antiguos circuitos quedaron entonces solapados o «dormidos». sobre todo. el órgano que más se ha desarrollado en la evolución). nuestra capacidad para experimentar sentimientos o emociones surgió filogenéticamente. al igual que otras novedades o cambios en la especie (y. en el contexto de una complejidad biológica creciente dentro del proceso de adaptación al medio. en lo relacionado con el cerebro. hay que destacar lo que Sanjuan (2000) denomina regla de oro básica que debe permanecer clara en cualquier intento para comprender la Neurobiología y la conducta humana derivada desde aquélla. llegó un momento en que quedaron superadas por la complejidad de las exigencias del medio ante las necesidades de supervivencia del ser humano o del animal. En otras palabras «las emociones son reacciones adaptativas filtradas por los mecanismos de selección natural». A mi entender. con sus circuitos.PSICOPATOLOGÍA Y PSIQUIATRÍA DE LA MELANCOLÍA Y TRASTORNOS DEPRESIVOS AFINES EN LA ACTUALIDAD INTRODUCCIÓN.

podemos entenderlo de esta manera. sobre los mecanismos adaptativos emocionales se dispone la corteza cerebral. los más nuevos y los que recientemente le han proporcionado una mejor adaptación al medio. Pero también se acepta que cuando los organismos sociales se enfrentan a situaciones complejas y se les pide que decidan a pesar de la incertidumbre. Organismos cuyo cerebro sólo contiene estas estructuras arcaicas y carecen de las que son evolutivamente modernas (los reptiles. o los ha empleado y no han resultado eficaces. En el piso de arriba. a grandes rasgos. Como ejemplo. que no sustitución. el hipotálamo es la región cerebral encargada de coordinar la expresión fisiológica de las emociones. excepto alguna 52 Ensayo sobre la melancolía. en la subcorteza. diremos que. 126). han de emplear sistemas en la neocorteza. pero que en su tiempo estuvieron en vigencia y actividad. está la emoción y todos estos asuntos débiles y carnosos (Damasio. p. por ejemplo). 1986. sobre todo a través del sistema nervioso autónomo. el sector del cerebro que es moderno desde el punto de vista evolutivo. pp. por lo tanto. y simplificando mucho las cosas. el cerebro a veces recurre a mecanismos que fueron propios de la infancia y ya están en desuso. con la de Sanjuán con relación a la superposición.pueden entender como un exceso o defecto de dicha respuesta emocional (…) (Sanjuán. de mecanismos cerebrales de procesamiento de información y respuesta al medio. (2001). 2000. mientras que en la planta baja. y la complejidad e impredecibilidad de los ambientes con los que los individuos pueden habérselas merced a dicha expansión (Damasio. siempre que quede claro que no es un yo consciente. además de lo dicho. 1986. operan sin dificultad tales selecciones de respuesta. En la especie humana. Para Iversen et al. 127). el sujeto reacciona recurriendo a mecanismos neurofisiológicos de respuesta antiguos. Damasio (1986) da una interpretación coincidente. no son deliberadas. y pudieron resultar eficaces. Existe evidencia de una relación entre la expansión y la subespecialización de la neocorteza. ante un fuerte impacto emocional. sino un conjunto de circuitos neurales el que está tomando las decisiones. 155-6). lo que hace más compleja la actividad del cerebro emocional. La mayor parte de los elementos nerviosos anatómicos que intervienen en los sentimientos y emociones son filogenéticamente antiguos. Desde el punto de vista neurobiológico. p. Introducción a la filosofía de la psiquiatría . puesto que por los motivos que sea no es capaz de utilizar. Cito textualmente: La evidencia acerca de la regulación biológica demuestra que en las estructuras cerebrales que son evolutivamente antiguas continuamente tienen lugar selecciones de respuesta de las que los organismos no son conscientes y que. por ejemplo. en lo que llamamos reacciones regresivas. en la corteza. Ante un fuerte shock o estímulo. Se podrían conceptualizar las selecciones de respuesta como una forma elemental de toma de decisiones. están la razón y la fuerza de voluntad.

Searle. y abordarse desde varios puntos de vista (sobre todo desde la Filosofía. en torno al tronco encefálico. 987). y entre las que me gustaría destacar el interaccionismo defendido al unísono recientemente por Karl Popper y John Eccles. la circunvolución parahipocámpica… (Iversen et al. En la frontera entre el cerebro y la mente. del cíngulo. se originan en su mayor parte en el cerebro. estados de ánimo y percepciones). en este caso fisicalista. Así. Pues bien. los psiquiatras no pueden pasar directamente de la estructura molecular de un órgano corporal a los resultados funcionales de la acción de dicho órgano (McHugh. dondequiera que ésta se encuentre. en sus manifestaciones. es una zona de corteza antigua. Y. Uno no es idéntico a otro. en oposición tanto al dualismo como al reduccionismo fisicalista.zona cortical más reciente. y parahipocámpica también participan en las vivencias emocionales y sentimentales. probablemente relacionada con la intervención en la toma de conciencia de algún aspecto de esas vivencias. quien considera que la conciencia es una propiedad de nivel superior engendrada por el cerebro. como es el defendido recientemente por R. En algunas actividades predomina la función de algunos órganos. A diferencia de los cardiólogos. Basta echar una ligera ojeada a la bibliografía bajo la denominación genérica de Philosophy of Mind en los últimos años). la persona humana es un organismo psicosomático y funciona como un todo en todas sus actividades. vigentes hoy en día con numerosas variantes. Y. Otro pro- 53 .. Algunas partes de la corteza frontal. de la misma manera que la unión de moléculas de oxígeno y agua en cierta proporción generan nuevas moléculas con propiedades distintas a las precedentes. y en otras de otros órganos. el núcleo amigdalino es la parte que más específicamente participa en los sentimientos. hoy en día creemos que lo hace en el cerebro. Puede plantearse como el problema mentecerebro. El llamado lóbulo límbico es la zona cortical a la que acceden los estímulos emocionales y sentimentales. comprende un anillo de corteza (…). Filogenéticamente. y en particular la depresión. et al. 31). por tanto. Penrose. hasta el reduccionismo. 2001. los sentimientos. podemos citar el Naturalismo biológico y Funcionalismo de J. ¿por qué comenzar este apartado de la melancolía con una breve alusión a la Neurobiología del cerebro? Si Aristóteles creía que el alma residía en el corazón. No es cierto del todo. Esta frontera entre mente y cerebro es una de las grandes aporías de la Psiquiatría. en contraste con los cardiólogos (por poner un ejemplo de la Medicina). en una posición intermedia. la melancolía. Desde las clásicas posiciones cartesianas dualistas. p. la circunvolución del cuerpo calloso. p. Dentro del sistema límbico. las palabras que utilizamos se transforman de tangibles (neuronas y sinapsis) en intangibles (pensamientos. los psiquiatras no pueden pasar directamente del conocimiento de los elementos cerebrales (neuronas y sinapsis) a explicar las expe- riencias conscientes que son la esencia de la vida mental.

económicas. y que dan lugar a alteraciones estables de patrones estructurales neuronales. Posteriormente volveremos a la opinión de McHugh et al. La naturaleza parece haber construido el aparato de la racionalidad no sólo encima del aparato de la regulación biológica. por ejemplo. es cómo las neuronas generan la conciencia y otras propiedades nuevas correspondientes a la mente. Queda dicho que su exposición es muy esquemática. configuran la estructura celular cerebral. 1998). sean simples respuestas biológicas o los comportamientos más complejos (actividades artísticas.blema distinto. una teoría neurobiológica sobre la naturaleza de la relación mente-cerebro. Puede haber alteraciones en la expresión génica inducidas por el aprendizaje. Principio 5. dice. y las proteínas sintetizadas siguiendo su información. o más bien ontologista o funcionalista (probablemente. de tal manera que alteraciones inducidas por un desencadenante social. Principio 3. etc. Los mecanismos para el comportamiento más allá de los impulsos y los instintos usan. (2001). Principio 4. en última instancia. Principio 1. del tipo de si se trata de una teoría dualista o monista. El aprendiza- je y la influencia social son aspectos decisivos en el desarrollo cerebral. E. así lo creo. está de acuerdo básicamente en un funcionalismo como el de Searle). en este caso de orden científico más que filosófico. quien parece acercarse al funcionalismo de Searle a tenor de sus propuestas: cinco principios resumen su marco teórico. Principio 2. pueden mantenerse en el tiempo de manera estable. deben radicar en alteraciones cerebrales del nivel estructural que sea. tanto el piso de arriba como la planta baja: la neocorteza participa «junto» con el núcleo cerebral más antiguo.). De forma recíproca. Lo que llamamos mente o funciones mentales son actividades vitales desarrolladas por el cerebro. Creo que no interesa tanto afinar en la búsqueda de calificativos desde la Filosofía. Introducción a la filosofía de la psiquiatría . y el lector interesado puede acudir a la lectura de los artículos originales de Kandel: los dos artículos 54 Ensayo sobre la melancolía. el tratamiento de psicoterapia puede inducir cambios biológicos estructurales y mantener cambios estables una vez que se han producido. La actividad genética no puede explicar por sí sola toda la variación del comportamiento humano. y la racionalidad resulta de su actividad concertada (Kandel. Los genes. Kandel (1998). sino también «a partir» de éste y «con» éste. Todo proceso mental es producto de operaciones biológicas físicoquímicas cerebrales. Es. Ahora lo vamos a hacer exponiendo muy esquemáticamente el marco teórico que ofrece uno de los grandes científicos preocupados por este tema en los finales del siglo XX y comienzos del XXI. de tal manera que las alteraciones vivenciales y del comportamiento que caracterizan a los trastornos mentales. etc. tanto en cerebros sanos como enfermos.

teóricos sobre psiquiatría. entendidas como trastornos de la personalidad. es decir. Thomas M. Es un tema que por sí solo requeriría un estudio muy detenido. sobre los demás o sobre sí misma. Kandel. Madrid: McGraw-Hill/Interamericana de España. 55 . salvo cuando interese destacar alguno de los términos). no tanto como agrupaciones de signos o síntomas que veremos un poco más tarde como síndromes. afectiva. Schwarrtz. TRASTORNOS DE LA PERSONALIDAD Y DIAGNÓSTICOS SINDRÓMICOS PSICOPATOLÓGICOS La melancolía. es el siguiente: Eric R. editado conjuntamente. pero sin que podamos explicitar esta relación. de la actividad interpersonal. como el lenguaje ordinario nos da a entender muchas veces. no sólo de un rasgo aislado. y problemas próximos a ella. psicoterapia. James H. recomendamos el capítulo quinto del libro de Wulff et al. La edición original en inglés es del año 2000. O puede tratarse también de rasgos de su impulsividad. Se trata de un grupo o patrón de rasgos. En cualquier caso. sino como agrupaciones de rasgos casi persistentes o habituales en la mane- ra de ser o de comportarse de una persona desde su infancia o su adolescencia. pues muchas situaciones clínicas requerirán una mayor precisión. y traducido al castellano. o del control de los impulsos (Criterio A) (DSM-IV-TR). Las características observa- 14 Además de los artículos citados en la Bibliografía. o formas de sentirse (piénsese en la propia melancolía.14 Aunque también es cierto que mantener como teoría implícita la cuestión de que las notas psíquicas y orgánicas guardan entre sí una relación causal. es amplísima en los últimos años. la bibliografía sobre la cuestión «mente-cerebro». muy raramente como rasgo aislado. como temperamento. es caminar sobre un terreno muy inestable. Para una primera aproximación al tema. están recogidos en la bibliografía. 314) Millon califica el trastorno depresivo arraigado en la personalidad como el patrón de rendición. su libro de texto. 2001. Y esa manera de ser le causa inadaptación al medio. o malestar para sí mismo o para las personas con las que convive. (2000). de emocionarse. la depresión (hablaremos indistintamente de ambas. actuales en la manera habitual de ser o comportarse de esa persona. Jessell: Principios de Neurociencia. etc. no como enfermedad). casi siempre en conexión con otros rasgos de su personalidad. O en la manera que tiene de pensar y sentir y vivir sobre el mundo. CARACTERÍSTICAS CLÍNICAS DEL PROTOTIPO DEPRESIVO DE LA PERSONALIDAD PROPUESTO POR MILLON (RESUMEN EN p. (…) un patrón permanente de experiencia interna y de comportamiento que se aparta acusadamente de las expectativas de la cultura del sujeto y que se manifiesta en al menos dos de las siguientes áreas: cognoscitiva.

desanimado. Los investigadores de la genética. la bioquímica. triste.bles a distintos niveles en el paciente son las siguientes: Nivel comportamental • Expresivamente abatido. se queda vacío. el malhumor y la disforia raramente remiten. sin aspiraciones que pueda alcanzar. desolado. desesperanzado. Autocastigo. 19). Se ve inútil. la psicopatología experimental y la epidemiología no suelen estar al tanto del desarrollo de otros campos que están vinculados directamente con su propio trabajo (p. Derrotista en casi todo lo que emprende y hace. Rechaza representaciones internalizadas del pasado. • Representaciones objetales abandonadas. afectos. • Capacidad de afrontamiento debilitada. regular impulsos. se priva de placeres. arisco. motivos de preocupación. Desanimado y triste ante cualquier expectativa futura. desdichas constantes. los postulados teóricos sobre la naturaleza de la depresión comienzan con un reconocimiento de su heterogeneidad y de la complejidad e interdependencia de factores causales que ahora se supone que desempeñan un papel en ella (…). rechaza el disfrute. • Autoimagen desalentadora. Tellenbach sigue las influencias de la filoso- 56 Ensayo sobre la melancolía. cavilador. a pesar del tiempo transcurrido. hacer frente a conflictos. incluso despreciable o culpable. veinte años. decaído. Se siente vulnerable. • Interpersonalmente indefenso. PERSONALIDAD DEPRESIVA DE TELLENBACH (TIPUS MELANCHOLICUS) La posición de Tellenbach (1976) y de sus análisis del Typus Melancholicus en los años centrales del siglo XX ya es un capítulo clásico de la Historia de la Psiquiatría. Llanto fácil. Teme ser abandonado. Introducción a la filosofía de la psiquiatría . El autor cita a Coyne (1986): Cada vez más. y de los avances logrados en algunas de las ramas de investigación que cita Coyne. Nivel fenomenológico o descriptivo • Cognitivamente pesimista. desprotegido. pide cuidados y protección. El estudio de la depresión está totalmente fragmentado y los esfuerzos de integración han sido pocos y por lo general débiles e insatisfactorios. Debilidad para iniciar las acciones. cree que debe cumplir algún tipo de penitencia. preocupado. Nivel intrapsíquico • Mecanismos de ascetismo. apesadumbrado. riesgo de actos autodestructivos. Busca garantías de afecto. hace juicios de valor duros y exigentes sobre sí mismo. Desamparado. posiblemente la integración de los conocimientos sea uno de los aspectos pendientes. Nivel biofísico • Estado de ánimo melancólico. Reproduzco la cita porque.

El orden se extiende a lo no material.fía antropológica alemana de su tiempo. La base de su método es la observación de pacientes ingresados en una clínica alemana. a la vez que inevitables. Son personas normalmente escrupulosas. a sus hijos. y seguramente. el movimiento perpetuo. primero de Husserl. establece hábitos fijos en su vida. A través de una de las modalidades observacionales de las muchas formas que adquirió el análisis existencial. les hace sentir inseguridad ante los constantes e imprevisibles cambios. La rigidez de la personalidad tiene dificultades para adaptarse a los cambios. su darse por y para los demás. con una fuerte vinculación en forma de entrega familiar. Tellenbach se propuso captar la esencia del modo de ser del melancólico. Aunque Tellenbach cree que todas las personas con rasgos de melancolía presentan este afán de orden. lugares nuevos. advierte uno que considera es el esencial. de estabilidad. ante lo inevitable. tras la observación directa de varios pacientes e intentar detectar los rasgos fundamentales que en ellos se repiten. y luego de Heidegger diversamente comprendidas y aplicadas. a sus relaciones con los demás. evitan los conflictos. Así está descrito desde los tiempos hipocráticos. evitan roces o enfados con otras personas. Sus relaciones personales con los demás también se caracterizan por la fidelidad. y tras la observación de varios pacientes extrae el prototipo de personalidad que quiere aislar. estar alerta. Desde luego. los cambios en las personas. y sobre todo evitan todo lo que pueda hacerles sentirse culpables. la voluntad de servicio antes que el trato de igualdad. ¿Deber. Son personas exigentes consigo mismas. lo que llama el «afán de orden». sobre todo bajo la influencia de Heidegger. en el mundo: el paso del tiempo. el deseo de ayudar antes que la petición de ayuda que habitualmente les cuesta mucho y les hace sentirse en deuda. El autor refiere que. es un rasgo de carácter que aparece en muchas personas. PERSONALIDAD DEPRESIVA DE KURT SCHNEIDER La obra de Kurt Schneider también se ha convertido en un clásico de la Psiquiatría contemporánea. Es muy notable su afán de sacrificio y de cuidado hacia los demás. etc. También exigentes en su rendimiento laboral. con ese trasfondo o inspiración antropológica común a todas ellas que fue la filosofía fenomenológica. Generalmente. y muchas de las cuales no muestran otras características de la melancolía. de un alto sentido de la moralidad. y por lo tanto. en su vida personal son personas que desarrollan una fuerte entrega personal hacia las personas más próximas. Alentó y contribuyó en la 57 . Se trata de la actitud de estas personas con respecto al orden. responsabilidad? Su afán de orden. evita novedades. por encima de todo. El denominado por su autor Typus Melancholicus es una estructura de personalidad que predispone a padecer la enfermedad melancólica o depresión melancólica. hasta los que Tellenbach se remonta. De la forma que sea necesitan prevenir.

en general. Casi todo lo toman muy en serio. críticos. por tanto. escépticas ante todo. comprensivos. Son personas habitualmente pesimistas. afectivamente fríos. distantes. Kraepelin caracterizaba la predisposición depresiva como una constante acentuación afectiva sombría de todas las experiencias vitales. pues no tienen por qué mostrarse espontáneamente taciturnos o abatidos. incluso malintencionados. todo tiene su lado amargo o insuficiente. En algunos de estos rasgos sería lo opuesto a la personalidad melancólica). tímidos. bondadosos. en su libro Patopsicología Clínica (Schneider K. con clara influencia de Max Scheler.edición de la Psicopatología General de Jaspers. En este libro se entiende Psicópata como Alteración o Trastorno de la Personalidad en general. Sus propios libros son breves. El pasado carece de valor. no sólo como sinónimo de psicópata. ante la vida y. sobre todo si los comparamos con Jaspers. se adaptan con dificultad a situaciones y tareas no habituales. por costumbre. Introducción a la filosofía de la psiquiatría . La alteración radica. irritables. Profesan una especie de fanatismo militante en pos del pesimismo. Schneider distingue tres tipos de personalidades depresivas: • Depresivos melancólicos Blandos. El descanso vuelve a traer a la cabeza los fantasmas que a veces la ocupación laboral ha podido desechar durante un tiempo. Celosos cumplidores de sus obligaciones. sin conciencia de responsabilidad o culpa. inflexibles en sus valoraciones. No siempre asoman estos rasgos a la superficie o en la apariencia inmediata. • Depresivos paranoides Entendemos aquí por paranoide una actitud desconfiada. • Depresivos malhumorados Egoístas. Eternos descontentos y resentidos. en su sentido más actual (personalidad antisocial. K. Les falta una capacidad de alegría inocente. 1975). indulgentes para las debilidades y sufrimientos de las personas ajenas. Los depresivos a veces son difíciles de reconocer. Ven el lado malo en todo lo que pasa por su vida. No les alegra suficientemente ningún éxito. lo peor está por llegar. con tendencia a la auto- 58 Ensayo sobre la melancolía. pero de una densidad de contenido y. y tampoco desean nada nuevo para los demás. una depuración en el concepto que le convierten en uno de los clínicos y psicopatólogos alemanes más eminentes de la primera mitad del siglo XX. etc. no hay nada puro o sin defectos. rígidos en sus convicciones y acciones. generalmente. Las cavilaciones son frecuentes y les apartan de las ocupaciones corrientes. Su estudio o ensayo sobre la naturaleza de los sentimientos y los impulsos. el futuro carece de ilusión. Parece como si se alegraran cuando sufren un nuevo fracaso. pues es pasajero. a mi juicio es uno de los más interesantes sobre el tema en la Psicopatología de influencia fenomenológica. en una alteración básica del ánimo.

que la observación del analista ve que ha sido así establecida. fisiológico. aunque no se olvide la pérdida. Es una enorme falta de consideración de la persona hacia su propio Yo. Sin embargo. amenazado y herido por una pérdida real de un ser querido. En el proceso dinámico del duelo.rreferencialidad (y no tanto el sentido de paranoide en tanto delirante paranoide). incómoda. de la misma manera que un dolor físico deja a la persona encogida sobre sí misma. con el argumento energético-libidinal a modo de energía vital. es la necesidad de irse de sí mismo sin poder hacerlo y sin poder encontrar alivio para pensar con calma cómo hacerlo. la persona pierde el interés por el mundo exterior y la libido o fuerza motivacional se desentiende de todo destinatario que no sea el recuerdo del ser perdido. si en su evolución no ocurre ninguna anomalía. y tras un tiempo las personas se van recuperando progresivamente. FREUD: DUELO Y MELANCOLÍA Al igual que ocurre en la reacción de duelo ante una pérdida significativa. por la aparición progresiva. pone en funcionamiento un mecanismo de elaboración 59 . molestándole todos y todo a su alrededor. en el duelo sí lo van siendo. Lo mismo que una herida en el cuerpo va cerrando y cicatrizando si no se infecta. es una enajenación. nada llena la ausencia de la pérdida. que. de nuevos intereses en la vida. el ser perdido queda investido con toda la capacidad motivacional que pueda emplear el sujeto a tal efecto. el yo. como si en la melancolía no fuera capaz de permitirse a sí mismo el ir resolviendo la herida y el vacío ocasionados por la pérdida. a partir de la analogía de la melancolía con el duelo. El razonamiento psicológico de Freud es naturalista. sin poder parar sosegada en ningún sitio. pero añade una característica que no aparece en el duelo. Freud presenta por primera vez los mecanismos intrapsíquicos fundamentales de la melancolía y de la manía. que se prolonga el tiempo necesario para la elaboración de esta pérdida. Así. sin embargo. Duelo y Melancolía fue publicado por Freud en el año 1917 y guarda relación en el tiempo con sus estudios sobre el narcisismo. hacia sí mismo. la melancolía presenta los mismos rasgos y síntomas. etc. aunque a veces lenta y costosa. El dolor le deja sobrecogido. quien queda encerrado en sí mismo. En el proceso de duelo. como la patria. No le satisface nada. nuevas personas. igual que la soledad también le molesta. Es el proceso natural de la vida. tanto físico como psíquico. El dolor. impidiéndose toda nueva empresa o interés hacia otros seres de su entorno. el duelo no se considera un proceso patológico dentro de unos límites estructurales y temporales que el proceso clínico va estableciendo en la clínica de manera empírica. El dolor no deja sosiego para pensar. El duelo se caracteriza por la reacción de una persona frente a la pérdida de alguien amado o de un objeto o una abstracción que cumpla un papel análogo. En este trabajo.

a diferencia de lo que va ocurriendo en el duelo con el paso del tiempo. diferenciándola del duelo. y en esta modalidad es el tipo de depresión en el que se ha detectado 60 Ensayo sobre la melancolía. habría que decir. Como enfermedad. a modo de identificación regresiva. Una cita de C. En una de sus variedades. liberando una parte de energía psíquica motivacional para nuevas ligazones de objeto y reestructuraciones de intereses en el mundo circundante. «Contra» el propio Yo. También en la melancolía la persona afecta se presenta como si hubiese sufrido una pérdida real.TR) (ICD. Es un círculo cerrado. sin margen para la entrada de otros elementos que pueden configurar un nuevo sentido.10) La depresión como síndrome. la misma inquietud. con importantes aportaciones de Karl Abraham y Melanie Klein. Otras veces es como si estuviera medio borracho o conmocionado. Tiene tan poco interés. para dar otras versiones del psiquismo volcado en el daño y la compasión hacia sí mismo dañado. se presenta como depresión con rasgos de melancolía. Hay una especie de manta invisible entre el mundo y yo. y desencadenantes. En ese proceso. como contrapunto a las descripciones del duelo. Introducción a la filosofía de la psiquiatría . pero la sensación es la misma que cuando lo estoy. Yo no es que esté asustado. sangrante. dice Freud. Esta persona. que no se dirigieran a mí. necesariamente se atravesará por un relativo desprendimiento libidinal del objeto perdido y de todo cuanto remita a él. DEPRESIÓN MAYOR CON MELANCOLÍA (DSM. no es capaz de decir lo que ha perdido. los bostezos. conservar a ese ser perdido en la realidad pero con renovada investidura libidinal hacia él. En la melancolía. Es la propia persona la que lo está impidiendo.y reparación de dicha pérdida. un yo sufriente. y a partir de ese punto Freud elabora su teoría explicativa. Me espantan los ratos en que la casa se queda vacía. sin expectativas de poder cerrarla. desarrollo psicopatológico. Me cuesta mucho trabajo enterarme de lo que me dicen los demás. El mismo mariposeo en el estómago. no es capaz de ir desprendiendo parte de su energía motivacional para redirigirla a otros intereses en el mundo. Es. pero no puede expresar. Aguanto y trago saliva. en este caso de su propia alma tras la muerte de su mujer. Lo único que querría es que se hablaran ellos unos con otros. Lewis. S. Lewis (1994) comienza así en la primera página: Nadie me había dicho nunca que la pena se viviese como miedo. y «desea» seguir siendo. perspicaz observador del alma humana. al cabo de un tiempo. Y sin embargo quiero tener gente a mi alrededor. el yo continúa con la herida abierta. Freud se da cuenta de que el paciente relata la experiencia psíquica de que vive en la culpa. En la melancolía.IV. sino que esta energía vuelve al propio Yo. en la medida en que parcialmente se conozca una fisiopatología. que le permitirá.

neurobiológica. El segundo hace referencia a un temperamento característico de la época isabelina en el mundo del Arte. Los límites de los sentimientos. de otras facultades del psiquismo. es la pérdida de interés o placer en todas o casi todas las activida- 15 ParKer G. o claramente o primariamente somático. EN EL CONTEXTO DIAGNÓSTICO DE DEPRESIÓN MAYOR O TRASTORNO BIPOLAR I O II Corresponde a lo que en la clasificación de la OMS. alteraciones del perfil electroencefalográfico del sueño. Parker (2005) alude a las investigaciones de su equipo a lo largo de dos décadas. DSM-IV-TR). New York. También distinguen melancholia de melancholy. Intentando hallar los rasgos clínicos específicos de la melancolía. ni cognitivo. sobre todo en algunas culturas. Este es un dato muy importante. los afectos –la tristeza–. como se mantuvo durante siglos. es decir. Es psicomotriz. Así lo habían recogido ya los autores en un libro previo. con mayor frecuencia que en otras modalidades depresivas. Ya hemos tratado esta diferencia en otros apartados. la Literatura. como de los afectos. La característica fundamental de los síntomas melancólicos. Hadzi-Pavlovic D (eds. La alteración psicomotriz puede manifestarse como retardo o agitación. También del deseo y de la voluntad. resultado del test de provocación con tiramina anormal. sus hallazgos concluyen que la melancolía es tanto una alteración psicomotriz o de los movimientos. Cambridge University Press.): Melancholia: A disorder of Movement and Mood. la Religión. Bien es verdad que en algunas personas. 1996. DSM-IV-TR MELANCOLÍA. por un lado. Y citamos su trabajo porque pone en duda la afiliación de la melancolía a la afectividad. impulsos y sensaciones corporales son muy borrosos y nada fáciles de discernir. «vitales». la ansiedad o la angustia.una proporción de correlaciones o alteraciones fisiológicas más alta junto a los síntomas psicopatológicos: concentraciones elevadas de cortisol en el plasma. la frecuencia con la que aparecen síntomas somáticos u orgánicos ensombrece la relevancia de los rasgos afectivos o sentimentales para calificar adecuadamente este padecimiento. se llama síndrome somático: en otras clasificaciones se utilizan términos como «biológicos». y los síntomas o las quejas somáticas por otro lado. el denominado Criterio A en el DSM IV-TR. están muy próximos unos de otros. CIE 10.15 Parker pretende establecer que el síntoma central de la melancolía no es afectivo. etc. orina y saliva. Vale la pena fijarse de nuevo en la proximidad de los términos somáticos con la melancolía. Precisamente. «melancólicos» o «endogenomorfos» (p. El primero es una enfermedad. 97) (CIE-10). 61 . y asimetría anormal en la prueba de escucha dicótica (cfr.

o bien. pérdida de peso.. en general. en el depresivo. Introducción a la filosofía de la psiquiatría . ¿con qué fidelidad puede ser rememorado ahora. pero sobre todo en el melancólico. …. con el estado de ánimo vivido tras la pérdida de una persona querida. en el caso de pasividad y aislamiento que se dan con frecuencia en estos casos. esto venga ocurriendo desde hace varias décadas de especialistas en Psiquiatría y Psicología Clínica. Además. una falta de reactividad casi completa. el Criterio B exige cumplir al menos tres de los siguientes síntomas: A Una cualidad diferente del estado de ánimo depresivo (por ejemplo. en las condiciones melancólicas en las que el paciente se encuentra hoy en día? Y aunque no se encontrara melancólico. probablemente. de orientación teórica 16 El recuerdo de lo vivido durante el duelo por una persona que falleció hace años. darle a su respuesta un valor tan alto en el proceso diagnóstico? 62 Ensayo sobre la melancolía. quién sabe cuánto tiempo atrás. y en segundo lugar. que van evolucionando con los avances de la técnica y los nuevos descubrimientos. F Culpabilidad excesiva o inapropiada. Casi con seguridad ocurre así. Y. además. ¿cómo ha elaborado la memoria el dolor vivido hace años? ¿Y compararlo con lo vivido actualmente? Por otro lado. a diferencia de los conocimientos en Neuroimagen. D Enlentecimiento o agitación psicomotriz observables por los testigos. C Despertar precoz (al menos dos horas antes de la hora habitual de despertarse). COMENTARIO CRÍTICO A LAS CLASIFICACIONES DE LOS TRASTORNOS MENTALES Villagrán (2001) plantea que cada vez es más extendida la impresión de que el lenguaje psicopatológico que aprendemos en nuestro periodo de formación en la especialidad ya no se modifica generalmente a lo largo de nuestra actividad profesional durante años. ¿Cómo se le puede proponer esta tarea de recuerdo y. etc. hay una grave afectación de la ejecución rememorativa voluntaria. técnicas de Psicoterapia. B Empeoramiento sintomático matutino. ¿Podemos llamar así a un «sentimiento» específico?). el término «melancolía» lo hemos utilizado para designar fundamentalmente un síndrome. habría una falta de reactividad a estímulos que en condiciones habituales resultan agradables o placenteros. Psicofarmacología. salvo cambios de contexto. al cabo de este tiempo. un sentimiento distinto al que pueda vivirse tras la muerte de una persona querida) (¿podría llamarse a esto un sentimiento «melancólico»? Hasta ahora.des de esa persona. E Anorexia.16 Y para la determinación de esa cualidad distintiva del ánimo se sugiere pedir al paciente sumido en una depresión melancólica nada menos que compare la cualidad de su estado de ánimo actual con la que experimentó.

surgirá un desfase que no nos permitirá avanzar con la fluidez deseada en nuestro proyecto de investigación.1. la Psiquiatría y la Psicopatología han concedido importancia al diagnóstico nosológico y a la consecución de unos niveles de fiabilidad altos. paralelamente al aumento del grado de fiabilidad de las clasificaciones de las enfermedades mentales. de no muchos años al día de hoy. No ha habido apenas modificaciones. Y esto es así a pesar de que el lenguaje psicopatológico del que disponemos es claramente insuficiente para la riqueza de los síntomas y rasgos que podemos detectar en la exploración clínica de nuestros pacientes. no sabremos las particularidades de cada cultura. menor posibilidad de discrepancia y mayor acuerdo entre observadores. intentando correlacionar las descripciones de los síntomas psicopatológicos con los datos neurobiológicos y psicofarmacológicos más actuales. Evidentemente. No hay otra opción. y apenas se ha modificado hasta la actualidad. volvemos a insistir. el actual lenguaje psicopatológico de uso común entre los profesionales. ¿no es urgente y necesaria una revisión de la Psicopatología Descriptiva?17 En los últimos años o décadas. Este objetivo se ha conseguido. la actual Psicopatología Descriptiva. en tanto que las recogemos proyectadas sobre un sistema de clasificación y de recogida de síntomas de este tipo. Este hecho tiene su lógica: a menor variabilidad y menor complejidad en las características observadas. paradójicamente. por lo tanto. En opinión de Villagran (2001). Y. año XV. porque el conjunto de síntomas psicopatológicos sigue siendo el mismo desde hace un siglo. nació a mediados del siglo XIX. 2003). el monográfico Villagrán JM Hacia una Psicopatología Descriptiva Monografías de Psiquiatría. ajenas a un lenguaje tan global y tan inespecífico. 63 . y cabe pensar que con ello puede hablarse un lenguaje psiquiátrico común por casi todo el mundo y poder entendernos. 17 Cfr. Pensemos por un momento las opciones de paralelismo en otras disciplinas médicas relacionadas con la Psicopatología y sigamos considerándolo un instrumento de completa vigencia. la pobreza del lenguaje psicopatológico supone una limitación para la elaboración de los constructos sindrómicos y su clasificación y. Pero es que. 2003. para encontrar correlaciones biológicas de los síntomas. por supuesto. pero la validez de estas clasificaciones no ha logrado superar unos valores bajos. De esta forma. A la luz de estas consideraciones. gracias al uso generalizado de los criterios DSM e ICD en sus versiones más recientes.o de cultura. Citemos el caso cercano de la complejidad de la anorexia nerviosa y su estrecha imbricación con los valores culturales (Ferrer y Castro. como acabamos de mencionar. es posible que el lenguaje psicopatológico se haya empobrecido. en la disponibilidad de éstos para la investigación. incluso.

64 Ensayo sobre la melancolía. el control es el objetivo más importante de una clasificación de trastornos mentales. Que éste sea el correspondiente e idéntico sentimiento a lo que yo llamo tristeza. Con todas las dificultades para poder asegurarlo. La ciencia pura trabaja con hechos según algunos autores.). los puntos dos y tres no se han desarrollado en la misma medida. • Comprensión Se refiere a comprender las causas de los trastornos mentales y procesos que concurren en su desarrollo y mantenimiento. Introducción a la filosofía de la psiquiatría . En la cuarta edición del Textbook de Psiquiatría de Kaplan y Sadock. pero cada vez es más evidente la necesidad de tener en cuenta los valores. sabiendo el curso natural y algunos rasgos asociados al trastorno que ayuden al manejo del paciente. En el último capítulo de este libro volveremos sobre este tema. no habría esa correspondencia entre sentimientos y esté hablando de otra experiencia distinta a la mía. • Comunicación Que los usuarios puedan comunicarse entre sí sobre las alteraciones de las que están tratando en la clínica o en la investigación. dolor. Pero también puede pensarse que el sentimiento de esa persona en la misma situación que yo vivo sea distinto al que en mí evoca el mismo tipo de estímulos. consiste en la capacidad de prevenir los trastornos objeto de estudio o en modificar su curso con el tratamiento. Spitzer y Williams revelan los objetivos de una clasificación de enfermedades mentales en los preludios de las DSM. pero es deseable. sea el logro más importante y progresivo de las sucesivas ediciones de las DSM americanas y las ICD de la OMS. Puede haber tratamientos eficaces sin saber nada de estas variables. desde sus primeros escritos. Por lo tanto. uno de los primeros problemas que plantea es que las enfermedades mentales son más difíciles de definir o son más oscuras que las enfermedades somáticas. • Control En un aspecto ideal. A diferencia del primer apartado (comunicación). corporal o físico. y ello se debe en gran parte a que enfermedades mentales están más cargadas de valores que las orgánicas (valores sociales. pues suele permitir mejor control del enfermo. Si no se conocen formas de prevención o tratamiento.Hay culturas en las que una persona apenas hablará de tristeza. Por tanto. etc. puede ser que sienta alguna molestia. Es preciso un alto nivel de consenso entre los observadores. de manera que cada término consensuado agrupe una serie de términos previamente consensuados. Kendell (2003). éticos. No es un fin en sí mismo. sólo es posible un limitado grado de control. Seguramente. para lo que nosotros podamos experimentar por tristeza.

sigue haciendo referencia a uno de los eternos problemas de la filosofía médica: el límite entre sano y enfermo. son las más utilizadas. y el aumento de datos disponibles en casi todos los órdenes de la investigación. con mayor rigor en las divisiones entre categorías diagnósticas y. pero merece meditarse. en nuestro medio. una de las satisfacciones de las clasificaciones de los trastornos mentales basadas en criterios operativos es la fiabilidad. Porque. a su vez. entendido como limitación para algo en lo que la mayoría de las personas están capacitadas en las situaciones ambientales más comunes. una forma general de entender la validez es la de preguntarse por la utilidad de un diagnóstico sobre su empleo como predictor de la evolución y la respuesta al tratamiento. es un criterio estadístico de normalidad. con subdivisiones donde anteriormente había una mayor simpleza y homogeneidad. si el conocimiento es más exhaustivo. y es la tendencia ordinaria a medida que se van realizando más estudios de investigación. El mayor conocimiento y experiencia que se va teniendo con el tiempo sobre los trastornos objeto de estudio y tratamiento. la significación clínica. más difícil nos es explicarlo en muy pocas palabras y sin hacer subdivisiones que nos permitan establecer subgrupos diferenciados. Ya hemos dicho que seguramente es su mayor logro. El autor recurre al concepto de minusvalía. Cuanto más conocemos de algo. como consecuencia crece el número de subgrupos diagnósticos que pueden identificarse. La coordinación de ambos niveles de exigencias es uno de los retos para el futu- ro. Es una cuestión difícil. más se complica su estructura y más datos alcanzamos a saber. Haremos una breve referencia a esta cuestión un poco más adelante. choca con el segundo punto: la deseable facilidad de manejo de la cada vez más compleja clasificación y más numerosos criterios operativos diagnósticos. Otra forma de entender globalmente el concepto de validez es decir que la validez óptima es la que 65 . obligan a una mayor exhaustividad clasificatoria. • Ser más fiable. En cuanto al cuarto criterio. La propuesta del autor va dirigida a las dos clasificaciones más utilizadas internacionalmente: las de la Organización Mundial de la Salud (CIE) y las de la American Psychiatric Association (DSM).Kendell sugiere cinco criterios para mejorar la clasificación de los trastornos mentales como tarea para el futuro. y. con lo que el manejo clínico es más complicado. Pero esto. En todo momento venimos hablando de estas dos clasificaciones que. El tercer aspecto. Las propuestas del autor se resumen de esta manera: • Ser más exhaustiva. En opinión de Kendell. En definitiva. por tanto. el mayor número de pacientes. • Plantear mejor la cuestión de la significación clínica. límites más claros entre unas y otras. por lo mismo. • Ser más fácil de utilizar. • Alcanzar una mayor validez.

Pero hay otros inconvenientes. una actitud teórica. A falta de estas separaciones. Siendo esto así. previa a la construcción de cualquier entidad sindrómica. sin querer incurrir en valoraciones descalificantes. La Hermenéutica en Filosofía apunta en esta dirección. a algo que ya hay en la realidad y que captamos como tal con toda naturalidad. etc. (2001). Los síntomas casi nunca se dan solos. A veces no tenemos en cuenta que la descripción de signos y síntomas de la enfermedad mental es más una actividad de construcción activa por parte del observador o el investigador que de pasivo reconocimiento. estos sistemas clasificatorios han pasado por alto la importancia fundamental que tiene el reconocimiento de los síntomas. Introducción a la filosofía de la psiquiatría . (2001). El ateoreticismo más bien parece. aunque éste sea otro terreno. la detección y el reconocimiento de los síntomas dependerá en menor grado de las propias características inherentes de un síntoma presumiblemente aislado que del contexto en el que está ocurriendo ese síntoma o fenómeno que hemos captado (otros síntomas simultáneos o previamente recogidos y que nos ponen a su vez en la pista de otros. además de los objetivos logrados por este esfuerzo clasificador. transparente. La actitud de captar síntomas incluye. se resuelven los problemas de los límites entre síndromes. si así puede llamarse en primera instancia. respuesta al tratamiento. lo metodológicamente correc- 66 Ensayo sobre la melancolía. entre otras cosas. También del objeto de estudio. además de un componente perceptivo natural o libre de prejuicios. en opinión de Villagrán et al. Nuestra opinión generalizada es que los sistemas clasificatorios más extendidos y ampliamente utilizados son ateóricos. Y no sólo depende del propio observador. una ingenuidad epistemológica. De esta manera. sin búsqueda de algo. porque precisamente las personas y los investigadores tienen prejuicios. todo ocurre en un contexto. en aras de su libre voluntad científica. Es una cuestión básica. etc. una de las alternativas propuestas por algunos autores es la de una orientación dimensional en lugar de sindrómica.). ¿Hay alguna mirada libre de prejuicios? No parece que sea posible la observación empírica sin una teoría epistemológica que sustente esta búsqueda de información. No hay observación libre de prejuicios. Pero esta actitud ateórica no parece resistir un mínimo análisis crítico. hipótesis diagnósticas que estamos manejando. y estos síndromes patológicos a su vez de la normalidad). personas. etc. sin concepciones teóricas previas. Lo importante. No hay observación sin intención. Lo mismo vale para una actitud empirista o positivista. en este caso el síntoma. la comorbilidad pueda entenderse más razonablemente. como estamos habituados a entender en nuestra práctica clínica. Sin embargo. en opinión de Villagrán et al. por supuesto. herencia u otros criterios.permite separar con nitidez síndromes adyacentes (discontinuidad en sintomatología y evolución. y se acercan a las cosas con sus prejuicios. La vida es un cambio constante. características del paciente recogidas ya y que van planteando un perfil diagnóstico provisional que guía la indagación. y con ellos nos acercamos sin prejuicios.

18 Véase especialmente los estudios de P. recientemente fallecido. ¿Cómo aunar en el mismo discurso dos lenguajes: el biológico y el narrativo psicológico-sociológico? • Las diversas orientaciones teóricas. divergentes cuando no excluyentes. McHugh et al. Como solución.to. Las perspectivas de razonamiento que proponen los autores son un procedimiento para organizar esta información. sobre la naturaleza de los trastornos mentales. lo que ellos llaman «las diferentes perspectivas a la hora de estudiar un paciente». (2001) se hacen la misma pregunta: ¿Cuál es el objeto de estudio de la Psiquiatría? (valga decir de la Psicopatología) ¿Qué teoría tácita subyace a los síntomas? McHuhg y Slavney (2001): los dos obstáculos esenciales que están obturando el progreso de la Psiquiatría como especialidad de la Medicina son: • El problema mente-cerebro. Los pacientes psiquiátricos no forman un grupo homogéneo. enfrentadas. Ricoeur. lo cual creo que contribuye a dar un gran valor a sus opiniones. sobre todo. el tratamiento y el pronóstico de cada caso individual. con una gran experiencia en la formación de nuevos especialistas.18 Con un punto de partida distinto. su estado mental. aunque cuestionándose los problemas de fundamentación y. Sigue el modelo médico. inicialmente. sobre Freud y el Psicoanálisis. un examen físico y las pruebas complementarias oportunas. Cada una de las perspectivas tiene su aplicación en algunos trastornos psicopatológicos con preferencia a otros. y desde esta base plantear algunas ideas sobre las causas. seguramente sería no pretender hacer una tabula rasa y prescindir de estas ideas preconcebidas. es preciso reunir una información completa de cada paciente a partir de su historia clínica. para orientar a cada paciente particular. los autores proponen utilizar varios métodos diferentes de razo- nar. La primera tarea no es la de identificar un campo común y acercarnos con un único método sino. distinguir unos pacientes de otros. preferiblemente. alguno de los cuales será más adecuado para alguno de ellos pero no para otros. 67 . Para ello. y todos ellos respecto de las personas sanas. sino hacerse consciente de ellas. estas perspectivas son cuatro modelos estándar que los autores consideran implícitos en el quehacer psiquiátrico contemporáneo: • Perspectiva de la enfermedad. En realidad. por lo que parece razonable que nos aproximemos a ellos para conocer sus problemas con diferentes métodos de conocimientos. No entendemos cómo surgen los fenómenos mentales del cerebro. y cada una tiene en cierto modo sus criterios sobre lo que es normal y anormal.

68 Ensayo sobre la melancolía. no cualitativa. etc. 2006. La medida de las variables psíquicas. comer. Radden. sigue una distribución en campana de Gauss. percepciones y estados de ánimo anteriormente citados. 1989). 2004). Estudio de conductas dirigidas a un fin (teleológicas) y detección de sus anomalías: beber. No busca la curación.. Una respuesta algo más elaborada sobre el objeto de la Psiquiatría y los dilemas subyacentes de carácter filosófico: la dualidad mente/cerebro de las personas. el yo. o desvinculados de la clínica (Filosofía de la Mente) (Radden. el paradigma científico en el que tácitamente nos sitúa el aprendizaje de nuestra profesión nos proporciona un cierto andamiaje teórico para nuestro desenvolvimiento. introversión. que los autores entienden aquí como el conjunto global de la experiencia personal que comprende pensamiento. La anormalidad es gradual. o bien en sectores clínicos muy especializados (Bioética) (Gracia. buscando medios de fortalecimiento y guías para manejar las situaciones con mayor éxito. pocas veces necesitaremos cuestionarnos cómo surgen la conciencia. Generalizando aún más. La bibliografía sobre estos temas en los últimos años es inabarcable. sobre todo en inglés (véase como textos de conjunto Fulford et al. etc. • Perspectiva de la historia vital. Esto no quiere decir que la formación continuada y la reflexión profesional sobre estos dilemas o cuestiones tácitas deban abandonarse. sexualidad. La mayoría de las veces es desde fuera de la propia profesión desde donde surgen preguntas de este tipo. 2004). De forma explícita. Introducción a la filosofía de la psiquiatría . dormir. • Perspectiva de la conducta. sino la evitación de los síntomas.• Perspectiva dimensional. inteligencia.

etc.LA MELANCOLÍA COMO SENTIMIENTO NO PATOLÓGICO El temperamento melancólico en Grecia no tenía por qué derivar necesariamente en una enfermedad melancólica. En relación con esta normalidad estadística. En cuanto al comportamiento. Pero el paso entre una y otra ya planteaba uno de los problemas clásicos en la reflexión sobre la enfermedad: los límites entre el estado sano y el enfermo. Sin entrar en mayores precisiones. etc. podemos comenzar diciendo que «normalidad» se entiende más bien como un comportamiento adecuado a la mayoría de los integrantes de un medio sociocultural.) o negativo (rendimiento negativo en algunas tareas. «anormalidad» es sinónimo de desviación de la media. Enfermedad. Por lo menos en cuanto a las manifestaciones externas. En este sentido. La normalidad del mundo interno es tarea más compleja.). y como manifestaciones más inmediatamente accesibles a la observación. las desviaciones pueden ocurrir tanto en sentido positivo (superdotados en cuanto a alguna esfera intelectual. pero no necesariamente de patología o enfermedad. en este caso sería un criterio próximo a una valoración estadística de la normalidad: los sujetos que en relación con determinados rasgos o conductas se aproximen a los que presenten la mayoría de miembros de ese medio sociocultural. NORMALIDAD Y ANORMALIDAD Es prácticamente imposible establecer unos patrones de normalidad psíquica generalizables a las personas de todas las culturas. tiene una definición que puede adoptarse desde varios puntos de vista. Hemos recogido unas páginas ante la opinión de McHugh et al. 69 . (2001). y precisamente esta diversidad ha generado un serio debate que en la actualidad sigue latente. comportamiento que resulte adaptativo al mismo. sobre todo en Psiquiatría.

Son muy discutibles y variables según modelos individuales y culturales. no favorece la creatividad. entendida como una afectación leve. sin embargo. un carácter hipotético y probabilística (Gracia. inevitablemente y por lo general. artístico. que queda pendiente de ser definida. al menos en tanto no se disponga de mayores conocimientos neurobiológicos. de los artistas. término de una definición difícil. musical. y en este caso concreto. la melancolía en este caso. etc. en el que se da cierto sentimiento de tristeza o abatimiento y. según criterios diagnósticos. todo lo contrario. Las propias características enunciadas de la depresión mayor con melancolía. entorno. El sentimiento. Los juicios médicos –psicológicos. literario. lo contrario. La cabaña bordeando el bosque en la que nos disponíamos a reflexionar sobre la melancolía que nos envolvía al comenzar la lectura de este ensayo. una situación de inadaptación. • Concepto sociológico de la enfermedad Se trata del modelo en el que idealmente la salud equivale a una óptima «adaptación social». se asume una fisiopatología de origen orgánico. en su segunda acepción. el progreso de la Medicina y otras ciencias viene dado por la elaboración de hipótesis cada vez más consistentes y próximas a los hechos que permiten tomar decisiones operativas más cercanas a la realidad de los hechos. Por otra parte. tienen. él mismo. Ayuda a generar una visión más penetrante o receptiva del entorno. de vida familiar sana. un atardecer lluvioso de otoño. con lo cual la aplicación estricta o completa en la psicopatología queda limitada. • Concepto psicológico de enfermedad Conciencia de sufrimiento: no siempre la hay. más propia seguramente de los literatos. tomada en su sentido psiquiátrico. El atardecer. no es sólo subjetiva. y enfermedad. La melancolía como atemperamiento a la realidad. sino que a veces más bien la estimula. un modo de estar en la realidad. Concepto ideal de vida sana. sino que también comparte un aspecto objetivo. tal como da a entender la experiencia clínica. de dulzura o satisfacción. a la vez. MELANCOLÍA LEVE Y MELANCOLÍA GRAVE O CON RASGOS DE ENFERMEDAD La melancolía. sociológicos– los englobamos en este momento como juicios científicos. la lluvia. hacen pensar de inmediato en una disminución grave de las capacidades vitales de 70 Ensayo sobre la melancolía. No limita tanto la actividad humana. 2001).• Modelo médico de enfermedad Siguiendo el modelo de las enfermedades médicas somáticas. envuelto en una atmósfera y una luz que cabe describir como melancólicas. del Romanticismo. en su primera acepción. Los juicios científicos en general. La melancolía. Los caminos del bosque nos revelan una experiencia vital plena en ese lugar y tiempo. Introducción a la filosofía de la psiquiatría 70 . sobre la anormalidad y la enfermedad.

y que las tasas de enfermedad son mayores en los escritores. de alcoholismo. (2007) encuentran tres grandes estudios basados en la revisión de un gran número de biografías de artistas: los de Adele Juda (1949). investigando las tasas de tratamiento por trastornos afectivos. Una persona que no puede sintonizar con cierta alegría de la vida. R. Delgado et al. de alteraciones de la personalidad. en cuanto a las tasas y el tipo de psicopatología en artistas. Jamison (1993) estudió un grupo de 47 escritores y artistas británicos vivos eminentes. de alteraciones psicosexuales. De forma especial. no puede albergar la ilusión de crear algo. Su actitud será de huída sin poder huir. Esta experiencia clínica es la que intentan captar empíricamente los estudios que revisan Delgado et al. con menor incidencia de otros tipos de alteraciones afectivas. de sobrevivir. Los poetas eran los que con mayor probabilidad habían recibido medicación para la depresión (33%) y los únicos que habían requerido intervención médica para la manía (17%). Arnold Ludwig (1992) y Felix Post (1994). Los datos se recogieron a partir de biografías y escritos post mortem. Los primeros estudios fueron los realizados por el grupo de Nancy C. El 80% de los escritores presentaron un episodio de trastorno afectivo en algún momento de su vida frente al 30% de los sujetos pertenecientes al grupo control. de tal manera que los datos seleccionados se evaluaron con criterios DSM. cuyo atemperamiento le dispone en una atmósfera incómoda y desagradable. En los últimos años se han desarrollado estudios psicológicos centrados en artistas vivos que aportan datos más fiables que los realizados sobre informaciones indirectas. Un 38% había estado en tratamiento por un trastorno afectivo. de soportar el sufrimiento en el que está atrapado. de trastornos en las relaciones de pareja.una persona. seguidos de artistas plásticos y compositores musicales. Andreasen (1974) con escritores participantes en el Taller de Escritores de la Universidad de Iowa. Los resultados obtenidos confirmaban lo ya conocido por estudios anteriores: alta prevalencia de alteraciones afectivas y alcoholismo. destaca la elevada frecuencia de trastornos afectivos en todos los grupos. En el grupo de los poetas se daban altas tasas de psicosis afectivas bipolares. Se estudiaron en grupos separados poetas. (2007) y a los que haremos referencia. escritores en prosa (ficción) y dramaturgos. Las tasas de alcoholismo también eran significativamente mayores. Las mujeres escritoras mostraron tasas significativamen- 71 . Arnold Ludwig (1992) estudió a un grupo de 59 mujeres escritoras a las que comparó con un grupo control. que los otros dos grupos de escritores. y de ellos tres cuartas partes habían recibido antidepresivos. en quienes las tasas eran claramente mayores en alcoholismo y enfermedades afectivas. En su último trabajo comparan 30 escritores con 30 sujetos control. de pensar en la vida. litio o habían estado hospitalizados.

no sólo de trastornos del estado de ánimo. ansie- dad generalizada y trastornos de la alimentación. Las tasas de trastornos mentales múltiples también fueron mayores entre las escritoras 72 Ensayo sobre la melancolía. sino también de abuso de drogas.te mayores de casi todas las enfermedades mentales valoradas. ataques de pánico. Introducción a la filosofía de la psiquiatría .

O. 1899-1907. Acudimos al Diccionario de Filosofía de Ferrater (1994. En primer lugar. sombría: Pasó por tu puerta. Fue una tarde de melancolía Abril sonreía. Por lo pronto. Y en mi triste alcoba penetró el Oriente En canto de alondras. se aceptaba de manera general que el ser humano disponía de dos facultades: la inteligencia y el apetito o deseo. C.241): Si se entiende «sentimiento» como «sentir algo» o «resultado de sentir algo». el término «sentimiento» podrá tener tantas acepciones como las derivadas del término «sentir». Dos veces no pasa. Y de ambos participaban lo que modernamente llamamos sentimientos. doblar de campanas… Doblar de campanas lejanas.LA MELANCOLÍA COMO APERTURA DEL HOMBRE A LA REALIDAD Una poesía de Antonio Machado para introducir el último capítulo: Era una mañana y abril sonreía (…) Como sonreía la rosa mañana Al sol del Oriente abrí mi ventana. Soledades. en risa de fuente Y en suave perfume de flora temprana. llorosas. 73 . Yo abrí las ventanas De mi casa al viento… El viento traía Perfume de rosas. p. Estas sensaciones pueden ser. Hasta entonces. primera facultad de la psique humana. de varias clases: sensaciones 19 Poema XLIII. en relación con la intelección y el sentir. «sentimiento» puede ser definido como la acción y el efecto de experimentar «sensaciones». además. Suave de rosas aromado aliento… … ¿Dónde están los huertos floridos de rosas? ¿Qué dicen las dulces campanas al viento? Pregunté a la tarde de abril que moría: ¿Al fin la alegría se acerca a mi casa? La tarde de abril sonrió: La alegría Pasó por tu puerta –y luego.19 LOS SENTIMIENTOS Y LA MELANCOLÍA «ENVUELVEN» O INCLUYEN LA REALIDAD EN SU NATURALEZA El término «sentimiento» no entró en Filosofía hasta el siglo XVIII. 3.

como modos de estar internamente. se llama «sentimiento». da lugar a síntomas conversivos. captar. separada de la escena en la que se originó. 11 y ss. y los apetitos superiores o racionales que son de otro orden o naturaleza distinta. Es un término muy amplio. p. oscuras. la conmoción. inherentes a la escena. en una palabra. en la Filosofía escolástica. En la gran obra psicopatológica de Jaspers (1996). por ejemplo. o vitales. Así. que todo ser humano tenemos por el mero hecho de ser un animal vivo. qué elementos hay. Todas las formaciones psíquicas no desarrolladas. o animales. p. apetito entendido como tender a algo (desear algo. y que en tales condiciones.. En muchos pensadores las pasiones quedan adscritas a los apetitos sensibles que corresponden a las tendencias fisiológicas. el concepto de «afecto» tiene una gran importancia desde sus primeros trabajos con Breuer (Laplanche y Pontalis. El autor reconoce abiertamente que (la primera edición de su Psicopatología es de 1913). poca ventaja alcanzamos. por ejemplo. Así. en lo que respecta al «sentimiento». lo que entendemos como sentimientos. el sobresalto. «sentimientos» referidos a la esfera de recibir estímulos procedentes del mundo o entorno o de cambios en el propio cuerpo. pasiones. cómo se les debe ordenar.de los sentidos corporales. 1983. al contrario de lo que ocurre en la Psicología de las sensaciones. todo lo que no se sabe llamar de otro modo. La energía pulsional se manifiesta en el aparato psíquico en dos dimensiones: la representación y el afecto. 124). En la obra de Freud. El afecto. en sus trabajos sobre la histeria. se entendían como modalidades del apetito. se les llamó pasiones. Introducción a la filosofía de la psiquiatría . Y este era un sentido tal vez más estricto. la vitalidad. percepciones. etc. etc. experimentar. El afecto corresponde al aspecto cuantitativo de la energía psíquica involucrada en la escena vivida. o quizá sobre el que se meditó más. instintos y actos volitivos. el componente sensorial la escena vivida. ideas. La representación es la imagen. lo que escapa al análisis. la de las tendencias hacia algo. A estos modos del apetito.). mientras que se 74 Ensayo sobre la melancolía. Pero el aspecto cuantitativo de las manifestaciones psíquicas no es el procedimiento más idóneo para avanzar en las preguntas que nos hacemos sobre los sentimientos. y tal vez también. me veo con apetencia hacia algo). de muy diversa índole. hasta el siglo XVIII. que el del «sentir». Freud estudia la energía psíquica que los pacientes no han podido descargar ante un episodio traumático. hay una falta de claridad. Por lo tanto. Y continúa diciendo: Ordinariamente se llama «sentimiento» a todo lo psíquico que no se puede poner en el mismo plano con los fenómenos de la conciencia del objeto ni con los elementos instintivos y los actos de la voluntad. emociones. (…) No se sabe lo que es un elemento del sentimiento. todo lo impalpable. posteriormente en Descartes. representaciones. tener sensaciones. (Jaspers. la voluntad. Pero el término también abarcaba la otra vertiente de las facultades mentales: la del deseo. cada uno de los cuales puede seguir distintos caminos.

autónomas. Periféricamente. Pero. sino que obedezca a razones internas? (y no el sentido originario que le atribuye Berrios. Es decir. y sí. están mediados por grupos de respuestas periféricas. (Jaspers. en relación con la degeneración). tales movimientos tendenciales. cierran el círculo de la actividad del ser humano ante un estímulo del medio. aunque en numerosas ocasiones se hace derivar de Jaspers la influencia fenomenológica en Psicopatología. Y la Psicopatología que él propone más bien parece obedecer a una influencia de la Psicología comprensiva de Dilthey. en parte por la corteza del cíngulo. parece que las tendencias hacia algo. Pero influencia fenomenológica. Como ejemplo. en su obra hay pocos datos que puedan avalar esta opinión. Estos sentimientos. no todo sentimiento tiene por qué tener que ver con una tendencia. En el inicio o desencadenamiento de estas respuestas. intervienen estructuras cerebrales subcorticales: núcleo amigdalino. que es cuando aparece la primera edición de su Psicopatología. pueden originar diversos sentimientos. Jaspers es un autor que también estudió en profundidad a Nietzsche. muchas veces. si reflexionamos sobre ello. Emoción o estados emocionales se refieren sobre todo al estado corporal o físico. de los dos autores citados. De hecho. al menos a la altura de 1913. (2001). y en parte por la corteza de lóbulos frontales. motores. de las dificultades que me voy encontrando hacia lo que deseo. sino más bien estados de cierta duración. en lo que tienen de conscientes. ¿qué se quiere decir con ese término. están mediados por circuitos neuronales diferenciados en el cerebro. pp. experiencial. endocrinas y del sistema motor esquelético. por lo tanto. 1996. rigurosamente hablando. por otro. y la acción. a la inversa. aunque la causa exacta no la podamos expresar. hasta el XVIII eran modalidades tendenciales. precisa- mente. Jaspers se revela en este sentido como racionalista y muy poco fenomenólogo. sin embargo. mientras que sentimiento hace referencia a la vertiente subjetiva. Para Iversen et al. en el cerebro están mediados por la corteza cerebral. no tiene por qué ser cierto.han ordenado e investigado del mejor modo los elementos de las sensaciones. Lo que hoy entendemos por sentimientos. esqueléticos y autonómicos. y dependiendo de mi propia disposición. Por otro lado. 75 . esto parece evidente. hay más bien poca. Algunas modalidades de tristeza. que puede que obedezca a razones fisiológicas. 124-5). la tristeza de un melancólico. (…) No se sabe cómo se debe comenzar. hasta si lo voy o no consiguiendo. la misma tristeza cuando se la denomina «endógena». un estado afectivo tiene dos componentes: la emoción y los sentimientos (sigo la terminología de los traductores). hay que decir que no es cierto que los modos tendenciales de los que hablamos sean todos ellos. Ambos. Desde luego. al igual que la percepción. Estos aspectos periféricos de la emoción. permanencia. tronco encefálico. por un lado. Para lo que aquí nos interesa. hipotálamo.

de factores periféricos mediados por el hipotálamo y factores centrales provenientes de la corteza cerebral. Ejemplo: estamos tristes porque nos percatamos de que estamos llorando. Las teorías integrativas ofrecen una síntesis de las dos primeras propuestas. Al percatarnos de que estamos llorando. Método de estudio: introspección.además de una función expresiva y comunicativa de nuestros estados emocionales a otras personas. Es posible que muchas y diversas emociones tengan su propia lógica. de modo que. tienen funciones de preparación para la acción. no necesariamente. sobre todo en los dos o tres últimos decenios. Método de estudio: modificaciones fisiológicas. 1 La primera de las grandes tradiciones para explicar la naturaleza de las emociones es considerarlas primordialmente para su análisis como vivencias subjetivas. En ésta. como decía el Racionalismo posrenacentista. Otros parece que no. Las emociones son primariamente respuestas fisiológicas a la información procedente de la periferia o del medio interno. con un emplazamiento concreto en la filogénesis. probablemente en el núcleo amigdalino. La amígdala puede ser el lugar que asume el procesamiento cognitivo central de estos acontecimientos. 2001). tálamo e hipotálamo. nos ponemos tristes. Introducción a la filosofía de la psiquiatría . La experiencia cognitiva de la emoción es secundaria a la reacción fisiológica primaria de la emoción. en 76 Ensayo sobre la melancolía. De este modo. Vamos a seguir a Schmidt-Atzert (1985). abordándolas desde una nueva perspectiva. llega un momento en el que las respuestas emocionales se van integrando progresivamente. 3 Teorías integrativas (Iversen. Cannon y Bard añadieron otro elemento: dos estructuras subcorticales. Hay algunos datos experimentales que apoyan esta teoría. independiente de una lógica vinculada a procesos cognitivos conscientes corticales. las emociones vendrían a ser razonamientos o procesamientos cognitivos poco claros o confusos. de tal manera que tiene lugar una interacción dinámica. modulando los signos periféricos de las emociones y suministrando a la corteza cerebral la información que requiere para su procesamiento cognitivo. Algo nos produce el llanto sin que nos demos cuenta. desempeñan un papel muy importante en la mediación de las emociones. comparados con los desarrollados por la corteza cerebral filogenéticamente reciente. el reconocimiento de un suceso importante provoca en la corteza una experiencia emocional fuerte que dispara respuestas reflejas autónomas en el cuerpo. la expresión fisiológica o somática de la emoción. hasta el siglo XIX se creía por parte de muchos científicos y pensadores que. 2 La teoría de James-Lange invirtió el orden de este proceso. por ejemplo.

También puede hacer razonamientos diversos sobre ella. de tal tamaño. de esperanza. seguir con una descripción. que en un segundo momento responde a las características de lo que en nuestra vida común denominamos una mesa. la reacción ante un estímulo interno o externo. Y hace un juicio. esa mesa es blanca. una persona percibe. un modo de estar en sí mismo con una cualidad de ánimo. en una contraposición esquemática y pedagógica a la emoción.una progresión simplificadamente lineal. El estado de ánimo es un estado emocional mantenido durante semanas o más tiempo. hipotálamo– con escaso acceso a la corteza. Y a esto quiere hacer referencia la cita puesta al comienzo del libro. construida en madera. con su atmósfera de intenso y cálido acogimiento. Realmente. El sentimiento. Normalmente. en el sentimiento. de melancolía. el color de la misma. La imagen es semejante a la cabaña que ilustraba el grabado de Durero al que hacíamos referencia en la Introducción. intelige que lo que hay delante de ella es algo. de los cuales podríamos decir otro tanto. etc. al ser descrita como la reflexión consciente sobre la reacción inconsciente que se realiza de una manera automática. Un estado. Insistimos en que en los sentimientos hay un modo subjetivo de sentir. no la respuesta emocional en sí misma. etc. o varios juicios sobre esa mesa. hay que considerar dos aspectos. de la misma manera que ocurre en los fenómenos intelectivos y en los volitivos. Y gran parte de ello sea seguramente cierto. con un tono vital. hipótesis que tendría que contrastar con informaciones de las que no dispone inmediatamente a su alcance. El sentimiento es una tendencia a responder de una determinada manera a esas emociones. los 77 . más bien que una tendencia o un movimiento hacia algo. Justo detrás de la mesa hay una estantería con libros. de un funcionamiento cortical con un ingrediente de cada vez mayor conciencia. la actividad o el movimiento vital que realiza la persona. podría distinguirse de ésta. comenzar con una constatación. da la impresión de que la reflexión humana sobre la intelección. que pertenece a su mundo interior. el tipo de madera de que se trata. En lo referente a la intelección. Podemos incluso tener respuestas emocionales a estímulos subliminares que ni siquiera nos demos cuenta de que los percibimos. Pero no lo es del todo. un estado en el que nos encontramos: de alegría. puede empezar a plantearse la procedencia de la misma. la ventana. Las emociones difieren unas de otras porque desencadenan diferentes tendencias de acción. los sentimientos como algo propio de las personas. En opinión de Zubiri. mediada por estructuras neurológicas internas –sistema límbico. probablemente tenga sus vistas al bosque. se habla de la subjetividad de los sentimientos. Melancolía leve. Uno es el acto. a su subjetividad. de tal manera que en virtud de las características que el trazado de los dibujos de la madera presenta. y aunque los cristales gruesos no permitan ver el exterior con claridad. Un poco más allá.

como la Matemática y Física de su tiempo. puede decirse que los estados subjetivos establecidos con los sentimientos son muchos y variados. los sentimientos se deslizan y se escapan en la reflexión siendo difíciles de observar. Nos gustaría prolongarla con mayor fecundidad y alcance en la Hermenéutica y la Noología. 336). Mi percepción e intelección de la mesa. y mi volición y decisión sobre qué hacer con ella. como diría Kant. al igual que en otros actos mentales –intelección. el titulado Caminante sobre el mar de niebla. envuelven una referencia a la realidad. o puedo sopesar conmigo mismo sus conveniencias e inconvenientes. acciones que yo mismo ejecuto. puedo discutir con alguien si hacerlo o no. pues. a su modo. como ocurre en la volición y la intelección. volición–. envuelven su referencia a la realidad. o el acto de la intelección como acto. Introducción a la filosofía de la psiquiatría . Recordemos la opinión de Jaspers. por un lado. 78 Ensayo sobre la melancolía. sino que en ellos está envuelta una realidad que.20 Si pensamos ahora en los sentimientos. en ellos. la realidad de la mesa. igualmente podemos percatarnos de que son actos. las dimensiones de la subjetividad o la realidad del mundo van avanzando por la Historia. Y una vez reflexionado sobre la conveniencia o no de tomar una decisión. y cito de memoria. por otro lado. porque. Pero también. que son actos míos. nos está presente. en tanto actos. En primera instancia. a la vez que cambiantes. Frente a la consideración de los sentimientos y los afectos como manifestación subjetiva del mundo interior de las personas. Pensemos en un cuadro del pintor romántico Caspar D. Esta es una cuestión decisiva. soy yo mismo quien decide sobre ella. y la forma en que la realidad me está presente. bien que en un modo propio. cuando aparentemente son lo más propio e íntimo de uno mismo. Tanto mis actos de intelección de la mesa como de decidirme a poner un lapicero y una libreta sobre ella. Yo me propongo hacer algo. y digo un tanto engañosamente.sentimientos. son actos subjetivos míos que. los sentimientos envuelven una referencia a la realidad. Friedrich. de la misma manera que hay el acto de voluntad como acto. y la forma con que en la intelección me es presente la realidad (Zubiri. El pintor nos muestra el caminante de 20 Estas afirmaciones requieren un desarrollo que sobrepasa ampliamente el objetivo de este libro. Hay. sin encontrar la senda segura de las ciencias. No querríamos hacer mención únicamente a la referencia intencional de la Fenomenología. Por ejemplo. y de mí mismo frente a la mesa. Si de los actos de intelección pasamos a los actos de volición y reflexionamos sobre ellos. aquí más que en la intelección y en la voluntad. Sin esto no serían sentimientos. estos dos aspectos: el sentimiento como acto y la realidad que en ese acto nos está presente. 1985. Este es el punto decisivo que queremos destacar. los sentimientos no son solamente actos míos. p. un tanto engañosamente se hace más evidente la dimensión subjetiva.

a un concepto o juicio sobre el mundo entorno a mí o sobre mí mismo. puesto que el paseante. al atardecer. hacen al alma proclive a lo que en un sentido podemos llamar melancolía leve. No melancolía en el sentido actual del DSM. pero lo hacen a partir del sentimiento o emoción que surge en el instante de la contemplación o audición. lo grandioso. O algunos cuadros de Millet (El Angelus). Grandiosidad ante la cual el ser humano se ve sobrecogido. Hemos mencionado este concepto unas páginas atrás. en mi opinión. por las características de la niebla. proponía en la introducción una breve estancia en una cabaña. 3394-5) también llama sentimiento. como el ya citado. Me refiero a una lectura o una escucha musical en condiciones de cierta tranquilidad. experiencia a la que Ferrater (pp. sin ruidos excesivamente molestos. desde luego. Husserl y Scheler. durante la noche. lo es un grado incomparablemente menor que lo bello: los juicios sobre lo sublime son por lo general de carácter «total» (Ferrater. el mar o la noche estrellada y. Me parecen ejemplos que personalmente corresponden al estado de ánimo que me genera la contemplación de alguno de los cuadros de Friedrich. Para ello. Es este un rasgo que no corresponde en exclusiva en mi apreciación interna al momento de una percepción. Las montañas son de tal tipo. no parece tener recursos para mantenerse en la montaña más allá de unas horas. un paisaje de dimensiones que exceden el tamaño alcanzable por el caminar del hombre durante el paseo de una jornada. la niebla evoluciona en esta forma. la audición de una Sonata para piano de Beethoven (Claro de luna…) u otras piezas musicales puede ser el camino hacia un sentimiento que me parece puede corresponder a esto de lo que estoy hablando. Reproduzco un pequeño párrafo de Ferrater: (lo sublime) destaca lo elevado. Un paisaje en el que no se observa la huella de la intervención humana. 1989). Sobre todo la contemplación de un espectáculo natural de este tipo puede ser en un lugar de paisaje montañoso. 3. la reflexión sobre las breves páginas de Una pena en observación de C. todo ello envuelto en el estado anímico que puedo llamar melancolía.espaldas. puede conducir al mismo estado sentimental. aparte del bastón. Para un lector de literatura. lo noble. observando la grandeza del paisaje montañoso. Es obvio decir el interés de este concepto en Estética. Para algunas personas. Por eso. Lewis (1994). Aunque es inevitable establecer la comparación con lo sublime. No es necesario que produzca terror –aunque sea un «terror deleitable»–. Pueden surgir estos pensamientos. sino solamente «suspensión» del ánimo. p. S. yo estoy cansado. puede ser un paisaje matutino. a una intelección. se siente disminuido. Por la luz. casi cubierto por la niebla. no exenta de comodidades (la Ética va muy unida al sentimiento en algunos autores en cuanto a su fundamentación: Hume. lo inconmensurable. y el empirismo. aunque lo sublime puede ser también objeto de juicio. y la fenomenología) (Gracia. sobre todo. sin la confianza del calor del sol.395). de una niebla que se irá deshaciendo a medida que vaya ascendiendo el sol en el horizonte y aumentando la temperatura del día. Es el estado afectivo del que participo yo como estado subjetivo mío y en el que está envuelta la realidad que corres- 79 . al amanecer.

el dualismo Naturaleza vs. Tendemos a admitir y compartir socialmente que un estado afectivo de tranquilidad. Para Hansen (2004). son actos subjetivos. Los psiquiatras dedican su atención a desentrañar las causas y los métodos de tratamiento. cada uno. etc. el mundo del paciente deprimido. Estados depresivos de la mente como verdaderos en tanto representan o describen fidedignamente (al menos parcialmente).Estudios filosóficos interesados en la descripción y el análisis de los datos sobre Psicología moral y costumbrista. distracción. mejor dicho. Habrá otras personas a las que este cuadro de pintura. mientras que los filósofos se centran en lo que significa la depresión para la humanidad. Todos los actos mentales. de manera muy simplificada. en alguna de sus tendencias actuales. en algunos sectores de la sociedad occidental. sea el más realis- ta (seguramente en tiempos de la peste negra era otro bien distinto en Occidente. y las cifras de personas que la presentan son crecientes. más en particular. Desde otro punto de vista. desde su punto de vista. y aunque todos ellos envuelvan una realidad. hoy en día. O que simplemente les resulte indiferente. Lo que hay que comprobar es en qué grado su contenido corresponde a la realidad.ponde a esa mi realidad vivida en ese estado afectivo. o la obra literaria. Y este es el dato. No hay juicio de realidad sin estado afectivo que lo sustente. cada grupo social tendrá su modelo. el impacto incontestable de la depresión en nuestras sociedades occidentales desarrolladas. si comenzamos a personalizar. el del sentimiento melancólico o de 80 Ensayo sobre la melancolía. por así decirlo. dicho en términos generales. Pero insistimos. en el Tercer Mundo. a la vez que lo que su presencia e imbricación en el tejido social puedan revelar en la evolución de la especie humana (en última instancia. la Psicología Social o la Sociología. 2004). todos ellos son realistas. del contenido de esta realidad en su correspondencia con los contenidos de la realidad allende mi percepción. que quería destacar. Cultura) (Radden. esto hace referencia al concepto de «Depressive Realism» (Hansen J. les instale en otros estados afectivos. En los últimos años parece encontrarse. en mayor o menor grado. en la literatura que revisa hay tres grandes tendencias que puedan llamarse de orientación filosóficopsiquiátrica o filosófico-psicológica en el análisis de la información sobre la depresión –y la melancolía–: . serenidad. estén inmersos con su atención en otras cosas y no reparen en ellos. y todos ellos envuelven un valor de realidad. ligero o moderado optimismo. La Filosofía de la Psiquiatría. otra cuestión es el valor de verdad de esta realidad. Pero hasta aquí me parece un dato esencial a destacar. Introducción a la filosofía de la psiquiatría . 2004). la sonata de piano. objetiva. a la depresión y a la melancolía. volitivo o de sentimiento son actos en gran parte subjetivos. insisto. quiere otorgar un grado de participación en la realidad a la afectividad. realidad.). El acto intelectual. Por supuesto. sin ningún género de dudas. empezando por los razonamientos.

La felicidad transitoria y provisional. sólo en parte dueñas de sus vidas. una tristeza de matiz agradable.21 Sobre todo. Todo lo contrario. 235). p. p. 6(4)271-86. Frente a la eternidad. ante todo. La actitud del sabio es la aceptación resignada. Algunos autores llegan a hablar de Epistemología melancólica en tanto que. Y esta variación hacia la melancolía no se ha de desechar como resultado de la enfermedad. la resultante se llama «humildad». cuyo valor de verdad habría que comprobar. que uno percibe en su propia naturaleza. incluso más.): Epistemology and Cognition. las personas amadas. en lo posible una tristeza con la que se logra administrar un grado de satisfacción o alegría en la vida. Y cuando ambas van juntas. Melancholic Epistemology. la limitación y la impotencia de las posibilidades humanas. Puede ser un punto de vista fecundo. por más éxitos que logre. and Identity. se entiende. Proposición LV. Martin M. con inevitable tristeza. tal vez por su mayor sensibilidad ante algunas cuestiones– que a una persona «sana». Ante la grandiosidad sublime de la naturaleza y el universo. la finitud. G. Piensa que ya no hay nada que hacer. La siguiente cita corresponde al filósofo español Carlos Gurméndez (1981): (El melancólico) descubre su carencia básica. Uno mismo. porque. Spinoza se propone.358). en la melancolía en su acepción más leve. 81 . Si la humildad logra transformar el afecto concomitante hacia un matiz más bien agradable. este estado de ánimo que venimos llamando melancólico puede aportar luz y nuevos datos sobre la verdadera identidad de sí mismo y la auténtica naturaleza de mis relaciones con las demás personas y las características del mundo.tristeza melancólica del que aquí hablamos. Lo decisivo en este caso es que la variación del estado de ánimo cambia mi manera de percibir las características de mi vida y mi entorno. a pesar de la evidencia de las limitaciones. Insight. a diferencia del estado de ánimo habitual o «normal». irreal. todo discurre entre el azar y el destino. Depression: Illness. estados de cosas en el mundo «objetivo». se entristece (Spinoza. buscar en la filosofía el bien supremo que temple el ánimo y proporcione una serena y eterna bienaventuranza (Ferrater. su pobreza de ser radical. Cuando el alma imagina su impotencia. incluso alegre. ¿No es esto la melancolía en su acepción leve? La vida es breve. Boston: Kluwer Academic. y siempre se sentirá frustrado. En: Fetzer JH (ed.1991. 3. la sensación de impotencia y la tristeza. la contingencia. el porvenir desconocido. para el melancólico. Philosophy. pero al que en un principio se le concede las mismas opciones de verdad –o. El sentimiento de Spinoza ante este escenario transforma la tristeza hacia un amor propio o contento de sí mismo. la finitud humana. Psychiatry and Psychology 1999. Espinosa hablará entonces de «amor propio o contento de sí mismo». Es lo que la autora denomina depressive realism. «la vida está dominada por dos instintos funda- 21 Graham.

22 Las características del mercado laboral. la evolución de las relaciones sociales. son factores que pueden intervenir decisivamente. expandirse. Y la clarificación de los síntomas (la tristeza. Burton. afirmarse. (…) Los grandes melancólicos buscan refugiarse en la noche y en la soledad más pura. La depresión sigue siendo un síndrome con multitud de causas. que presionan sobre las personas y las hacen derrumbarse en su fuero interno. etc. En fisiopatología se ha avanzado en los últimos años. Introducción a la filosofía de la psiquiatría . New York. y con la distinción de subtipos deseada. esquematizando excesivamente. para no perdernos en argumentos filosóficos complicados. pero no en menor grado de carácter social. De una parte ser. literarios. y este coste se manifiesta como depresión. el concepto de «ansiedad» (o angustia) 22 Radden J. EN EL CONTENIDO DE LA REALIDAD HAY POSIBILIDADES DE INNOVACIÓN Y CREATIVIDAD QUE NO SON AJENAS A LA MELANCOLÍA … el hombre es más que un organismo biológico y la Medicina es más que una rama de las ciencias naturales. • Estudios sobre la naturaleza médica de la depresión. la Psiquiatría y la Psicología es hallar los motivos por los que su frecuencia de presentación está aumentando de manera tan llamativa al menos en el mundo occidental.mentalmente opuestos. La depresión como confluencia de fuerzas de origen diverso. etc. por otra. Oxford University Press. irreconciliables entre sí. el abatimiento. Julia Kristeva es de la opinión. y su correlación neuroanatómica. desear la propia aniquilación» (Guardini). Goethe. De esta manera. 96-7). se hunde en la postración hasta llegar a la raíz de la melancolía: el deseo de destruirse por la tortura íntima. 82 Ensayo sobre la melancolía. cuyo común denominador está entroncado en alguna medida con la melancolía (mezcla tanto melancholy como melancolía).… Todo este espectáculo de grandezas ilimitadas les melancoliza todavía más y les sumerge en los fundamentos oscuros de su ser (pp. Pueden leerse desde textos que pueden calificarse como filosóficos. de diversa naturaleza. y también en el tratamiento. • Estudios sociopolíticos. el mar. Uno de los grandes retos para la Medicina. realizar una ascensión. dejar de ser. y otros. Kant.). 2000. Freud. están representados textos tan dispares como el famoso problema XXX del pseudo-Aristóteles (seguramente Teofrasto). Esta es una cuestión filosófica muy compleja y. religiosos. la aflicción. Antología que reúne textos de una treintena de autores. aunque no con la especificidad. etc. el otoño que desnuda los árboles. que la evolución tecnificadora de nuestra sociedad tiene un importante coste para algunas personas. vamos a centrarnos en un tema particular. Griesinger. The Nature of Melancholy: From Aristotle to Kristeva. que ya hemos comentado anteriormente.…. Al desvalorizarse.…. la melancolía. Ficino.

sólo accesibles a la comprensión. Gregory RL (1995. y al final lo derivan a Heidegger en El ser y el tiempo. como en la mayor parte de las críticas. es demasiado simplista. el planteamiento exclusivamente naturalista o biológico de la enfermedad. y el Capítulo 8: El enfoque naturalista de la Psiquiatría. Introducción a la filosofía de la medicina. abre un mundo de posibilidades. Citan un comentario atribuido a Einstein: sugirió que los científicos creativos son los que tienen acceso a los sueños (al inconsciente. es decir. ¿podría decirse?). Creo que la posición de los autores se puede resumir argumentando que las ciencias biológicas efectivamente son imprescindibles y básicas en el conocimiento del ser humano. Madrid: Triacastela. La intelección humana. Rosenberg R. en contraste con: Capítulo 3: Empirismo y realismo: dos tendencias opuestas en medicina. La dificultad. Pero quedan cuestiones pendientes. cómo no. inspiración. así como alguno de los posteriores: Capítulo10: Medicina y sociología. del libro que estamos comentando: Wulff HR. y. pero no únicamente.(p. Wulff et al. y por la mañana nos levantamos sabiéndola. p. La idea de que genio y creatividad están relacionados está generalizada. O bien. 167). El libro está escrito en un nivel asequible para profesionales de la sanidad que no hayan accedido antes a cuestiones filosóficas relacionadas con su profesión. antes de despertarnos. soñamos alguna escena que nos facilita pistas para averiguar la solución: por ejemplo. Pedersen SA. (2002) fundamentan esta cita en Kierkegaard (La enfermedad mortal. pero no hay pruebas claras.). imposibilitados de verles una solución. Para los autores. irreductibles a la biología. También se puede ver en otro sentido: puede ser que en ocasiones algunas personas trabajen con tal intensidad sobre algunos temas que ello les abra acceso a algunos recursos mentales que el cerebro habitualmente no utilice. para consultarlos con la almohada.2002. de la enfermedad psiquiátrica en particular. interés por el mundo. interpretación. o como queramos denominarlo provisionalmente. a nuestro entender. iniciativa. Este es el ámbito de lo que los autores llaman las decisiones o actos libres. La creatividad requiere libertad. es la de adoptar una posición constructiva23 y poder aportar nuevas informaciones que mejoren el nivel de comprensión. lo que le hizo pensar en la resolución de la forma química del anillo de benceno. Kekulé soñó una serpiente tragándose su cola. A. Participamos de esta opinión crítica. en el que el valor de la libertad individual humana ocupa un lugar privilegiado. 83 . por la vida y por las personas. El concepto de la angustia). 23 Léase el Capítulo 9: Hermenéutica: la naturaleza del hombre desde una perspectiva más amplia. 245 y ss. Algo así ocurre con algunos problemas con los que nos acostamos por la noche. pero que sean mecanismos mentales sanos. en última instancia el pensamiento europeo continental de raigambre existencialista. Estos actos libres son el hilo conductor hacia la innovación y la creatividad que aparentemente alberga la melancolía en su interior desde hace siglos.

y las relaciones de ideas referentes a las relaciones entre sentimientos. En la actualidad. Simplemente. Uno de los polos que observa Gracia en el libro de Graham es el de la actitud restriccionista o value-free (la ciencia desprovista de valores o axiológicamente neutral). los científicos dedicados a las ciencias físicas en su mayoría tienden al restriccionismo. se fundamentarían. (donde. en última instancia. entre otras. Una amplia variedad de contenidos. en general. De los hechos podremos alcanzar la certeza. realizar una tarea científica sin tomar en consideración algún tipo de valores? En el polo opuesto. creencias. Gracia se remonta a la distinción de Hume entre cuestiones de hecho o empíricas. han optado. bien por una ciencia basada exclusivamente en hechos científicos. relegando a un lado los sentimientos subjetivos. y es a partir de ella como la filosofía.HECHOS Y VALORES EN PSIQUIATRÍA En Psiquiatría o Psicología Clínica convergen ciencias biológicas y ciencias culturales o del espíritu. las creencias y los valores. 84 Ensayo sobre la melancolía. Diversos científicos. Desde ahí hasta el neopositivismo y el primer Wittgenstein. como es inevitable por sus contenidos. Todo conocimiento científico se basa en los hechos empíricos y objetivos. en nuestro medio cultural. a través de los Comités de Bioética de los Centros sanitarios. nunca es neutral.): El concepto de «hecho científico» no surge más que con la física moderna. elabora los conceptos de «hecho puro» y de «ciencia libre de valores». 44 (op. Gracia D (2003) recurre a un libro de Graham LR (1981)24 para plantear el dualismo entre «hechos científicos» y «valores». Antropología). y ha adquirido una gran importancia. Cit. basta repasar el índice de los libros de texto. la Biología. mientras que de los senti- 25Gracia D: p. se podrá seguir diciendo sin titubeos que «el mundo es la totalidad de los hechos. y en particular la actividad científica. Un análisis de la Historia de las Ciencias en los siglos XIX y XX da a entender que. los expansionistas creen que cualquiera que sea la actividad humana en cuestión. pero hace apenas cuarenta años tenían mucha fuerza algunas ciencias culturales (Sociología. El tema de los valores ha entrado en la Medicina en las últimas décadas. sino que siempre está comprometida con valores. no de las cosas» y menos de los sentimientos. en el desarrollo de su trabajo. priman las Neurociencias. la Psicología. su labor profesional deben evitar los juicios de valor. etc. o bien han incorporado deliberadamente valores a su tarea científica. se acercan más a posiciones expansionistas. en especial la positivista. ¿Es ello posible. que en definitiva se basarían en las primarias relaciones de hecho.25 mientras que las ciencias relacionadas con la vida. la Medicina. Se trata de científicos que consideran que para 24Nueva York: Columbia University Press. las Éticas). Introducción a la filosofía de la psiquiatría .

las nomotéticas no. Pero. generalizar a partir de los casos clínicos individuales tiene sus limitaciones. 51). ¿cómo integrar metodologías y conocimientos tan dispares? El objetivo de la Medicina ha sido durante miles de años el tratamiento del enfermo. Pero. de modo que pueda afirmarse que los hombres han prohibido siempre y en todas las culturas el incesto? Indudablemente. el recurso a la descripción detallada de cada caso personal. Hay que destacar una característica muy importante de las ciencias idiográficas: su relativismo. (…) Piénsese en el tabú del incesto. en Medicina y en Psiquiatría. claro. el trato y la exploración de cada paciente particular. Pero. la ciencia tiende a la captación de leyes generales. individual y sus circunstancias vitales. debe ser entendida como una definición «funcional» y no sustancial. Las obras son objetivables y permiten un acercamiento científico quizá más riguroso que otras cualidades humanas. no. Con todo. Hay una parte científica. Gracia alude a una propuesta de Cassirer: La filosofía de las formas simbólicas parte del supuesto de que. programa anatomoclínico de Bichat. pero no permiten ascender a la autoridad de las leyes generales. parece difícil dar la espalda a ciencias idiográficas. Hoy en día. idiográfica y. Las ciencias idiográficas son valorativas. Aquí. por lo tanto. Hay otra parte: el aspecto clínico. 54). concreto. la Física. si bien en segundo término queda la referencia fisicalista o nomotética. generalizable. Lo cual resulta tanto como afirmar que los sistemas de valores son «relativos» a cada cultura o grupo social y resultan difícilmente extrapolables a otros medios o situaciones (p. Hoy la sociedad es más compleja. culturales o espirituales (idios: lo particular. la que intenta determinar las leyes generales del enfermar y la naturaleza de las enfermedades: especie morbosa de Sydenham. ya el propio Claude Bernard advirtió(…) que en la práctica médica son factores importantes cuestiones que nada tienen que ver con la ciencia (p. la Historia. (…) La característica (…) distintiva del hombre no es una naturaleza metafísica o física sino su «obra». la primera estrategia de aproximación. ¿es generalizable ese conocimiento.mientos subjetivos no alcanzaremos más que creencias (belief). nomotética. Ejemplo típico de las primeras. si existe alguna definición de la naturaleza o esencia del hombre. y ciencias nomotéticas (nomos: lo común o general). La sociedad contemporánea 85 . Nos dan la riqueza y la abundancia del detalle. El encuadre metodológico en el que viene dándose desde hace siglos el resultado de la relación médico-paciente es la historia clínica. y la tarea de la sanidad también se ha vuelto más compleja. la primera referencia es la historicista. Los saberes individuales tienden al relativismo del mismo modo que los generalizadores tienden al universalismo y absolutismo. Podría ofrecer una posición intermedia. y de las segundas. lo propio a un individuo). En este sentido. El historiador o el antropólogo lo estudian en tanto que hechos particulares de tales o cuales culturas.

En este terreno. 69). 69). Y en cuanto al periodo de formación y a la formación continuada. la labor. el trabajo clínico. las cosas son muy complejas. difíciles de separar unas de otras: 1) promoción de la salud. casi todo está por hacer (p. Seguramente. evitando transmisión de infecciones. El análisis de todos y cada uno de ellos es el objetivo de las que hoy se conocen con el nombre de Humanidades Médicas: lógica. La educación sanitaria de la población es una de las tareas más importantes que quedan pendientes para un equilibrado progreso de la sanidad. La Filosofía permite diferenciar distintos tipos de valores. etc. bioética. Estos aprioris son de dos tipos: lógicos y éticos. en mi opinión hoy muy precaria. etc. Introducción a la filosofía de la psiquiatría . Y queda pendiente su contenido «material» en cada momento histórico y en cada cultura. 68). y la historia de la medicina sin la filosofía de la medicina es ciega. depende del modo de realizar la exploración y la historia clínica. Ninguna persona por sí sola puede abarcar todos estos campos. hay que promocionarla entre la población. distribución de recursos. Si a ello añadimos poder incorporar conocimientos económicos. de ellos se ocupa la Filosofía. éticos. de justicia. por su parte. También es verdad que complica mucho la labor cotidiana y la formación en estos campos.occidental otorga cuatro tareas al médico. estéticos.. La Bioética. La propuesta nos parece muy acertada. ancianos. Pero no necesariamente. La salud no se da por supuesta. etc. lógicos. etc. La filosofía de la medicina sin la historia de la medicina es vacía.. A decir de Kant. y la Historia ayuda a comprender cómo han ido desarrollándose temporalmente. es un conjunto de objetivos muy ambiciosos. metodología y epistemología médica. 3) protección de grupos de población más vulnerables psicológica y socialmente (niños. en su puesta en práctica vienen dados unos «aprio- ris» del discurso racional humano. hay una necesidad de trabajo interdisciplinar: Ese es nuestro reto actual. y que actuará según unos principios éticos. estos aprioris son meramente «formales». De esto se ocupa la Historia. Desde luego. 2) prevención de la enfermedad. y 4) restaurar la salud cuando se ha perdido. y estética médica (p. Esta última ha de plantearse qué son los hechos y qué los valores (p. De nuestro interlocutor damos como previamente cierto que va a razonar según leyes de la lógica. es cuestión 86 Ensayo sobre la melancolía. embarazadas. Ambas necesitan también de la Historia. saber conjugar la diversidad de los enfoques particulares con la necesaria coherencia de fondo. en el personal sanitario. que es el más clásico de los cometidos. y que como apriorísticos ya no son relativos. Obviamente. está próxima al menos en sus fundamentos a la Filosofía y al Derecho. ya lo es de la manera en que se viene haciendo. aportes de algún nutriente en poblaciones específicas.). etc. La propuesta de Apel que recoge Gracia y que permite avanzar en la superación del relativismo de las ciencias culturales: aunque la racionalidad es siempre falible y relativa.

Sentir. todo ello y él mismo envueltos en una melancolía. La melancolía es un hilo conductor que desde las neurociencias puede conducirnos a las ciencias de la cultura o ciencias humanísticas. que es el lenguaje. que sin embargo tienen alguna similitud en el análisis de la razón. También se expresaba en términos parecidos el concepto de inteligencia sentiente de Zubiri. afecto. A diferencia de un robot en ese mismo lugar. y desde ellas a una visión más rica de la antropología y de la psicopatología. un robot inteligente. en algunos. y un largo etcétera de términos con los que se intenta verter en castellano el término griego (p. Vamos a citar las reflexiones de Gómez Pin (2006). Recogemos la misma afirmación del autor: está casi todo por hacer. Gómez Pin pone el ejemplo de un lobo. creo que puede decirse que lo específicamente humano es el thymós. Al sentirse melancólico mientras percibe los árboles. 49). finalmente. hay otro carácter específicamente humano (frente al animal o la técnica robótica). y en última instancia de política pedagógica. Y. sentimiento. las nubes. otros llegan a tener inteligencia (nóos) y. sentimiento. además del thymós.de selección de contenidos y tiempos. Gracia (1999) recurre a dos filósofos. Insistimos en su vinculación a la creatividad y a la innovación. Entre los surgidos del barro y dotados de vida. Una cuestión esencial que viene argumentada en varios filósofos: la razón humana es creativa. pasión. el comportamiento del ser humano es distinto. los caminos del bosque. 483). La melancolía no es simplemente una metáfora. a la búsqueda de nuevos conocimientos. atemperado a la realidad. Homero caracterizaba al ser humano con el término «thymós»: ánimo. distantes en el tiempo y distintos en cuanto a su forma de pensar. un sentir en sentido amplio que tiene que ver con la inteligencia. como el propio Gómez Pin lo recuerda en nota a pie de página. una especie de intuición (aunque el término sea incorrecto en este contexto. 87 . hemos visto su estancia y su paso por muchos de los grandes elementos experienciales y vivenciales que nos han configurado individual y colectivamente: desde la mitología arquetípica hasta el pecado capital o la genialidad artística más virtuosa. unos tienen meramente percep- ción sensorial. o un animal. casi siempre presente junto a la responsabilidad por la vida. 50). Desde la belleza sublime hasta la culpa corrosiva recóndita. A lo largo de la historia humana. es cualitativamente distinto al del animal. gusto. p. deseo. Decimos que la melancolía nos da la realidad como estado en el que el sujeto se encuentra. da idea de la inmediatez) (Gracia. y expresión o articulación (el autor recurriría seguramente a una gramática chomskiana) en el lenguaje. Thymós y lenguaje. Para Gómez Pin. 1999. D. aliento. Esto es una percepción inmediata del sujeto. en sentido amplio. la inteligencia conlleva afecto (thymós) (p.

En un segundo momento estructural del conocimiento. en contraposición a la física clásica sustancialista de origen aristotélico. y que pueda distinguirse de otros. Un ejemplo es la novela literaria. En este sentido. averiguar si la melancolía puede ser un síntoma. debemos inventar o construir proyectos. Si también es. Podríamos decir otro tanto. también. y. A la Psicopatología le corresponderá. independientemente de mi percepción de ella. probado. práctica. un estado de ánimo específico. Introducción a la filosofía de la psiquiatría . a partir de los esbozos. atemperados a la realidad. Un paso más. y la coherencia de que se siga empleando ampliamente este término fuera de la Psicopatología. el método es un camino hacia el conocimiento científico. Para ello. la mentalidad literaria. se alcanza en la actividad racional que Zubiri llama postulación (Gracia. etc. Por lo tanto. la mentalidad artística no son idénticas a 88 Ensayo sobre la melancolía. Este es un planteamiento global o filosófico. estética–. razón creativa y creatividad. No es razonable que esto agote nuestras postulaciones sobre la melancolía. Y para ello procede a averiguarlo a través de un método (que podría ser el método científico). Y desde la razón podemos retroceder a los momentos iniciales del conocimiento en los que la razón se sustenta. contrastado en el mundo. en la objetividad (objetualidad sería más preciso. un camino en el que el investigador no puede mantener una actitud pasiva. esbozos. a la búsqueda de lo que podría ser objetivamente esa realidad melancólica en la realidad del mundo. pero no entramos en ello) del mundo. Este es uno de los vínculos que pueden proponerse como motivo de estudio e investigación. ese esbozo tiene que ser contrastado. el sujeto cognoscente tiene que crear. la razón científica. comprobación. Momentos iniciales que aportan a la razón los contenidos para elaborar sus esbozos. y desde el uso de la razón –razón teórica. la aprehensión inicial de la melancolía como sentimiento nos deja instalados en la realidad. en la realidad del mundo (experimentación. La melancolía en sentido no patológico. Su validez. El máximo grado de libertad en la creación racional. la razón se pregunta cuál es el fundamento de esa melancolía fuera del hecho cognoscitivo de mi aprehensión. es decir. de espectador. y tras el logos que puede enunciar lo percibido. también la geometría. El análisis de su relación con la creatividad artística e intelectual. o sólo puede ser. como una de las variedades de la razón teórica. o qué tipo o tipos de síndromes puede constituir y entrar a formar parte de qué variedad de trastornos mentales. un síndrome. La mentalidad poética.). cuya comprobación nos irá aumentando el caudal de conocimientos sobre la melancolía. etc. Más bien lo contrario. entre razón. lo es la postulación de Galileo de una estructura matemática para la física cósmica. un esbozo de lo que podría ser lo inicialmente percibido inmediatamente en mi percepción. elaborar. tras esta inmediata intuición. 1986).

89 . esperemos que muy próximo. algunas características de las personas. La melancolía nos ha de proporcionar todavía. La creatividad racional. Cada una tiene sus particularidades y su modo de sistematizar el contenido de la realidad.la mentalidad científica. sobre todo en Psicopatología. sigue abierta. cada mentalidad elaborará sus postulados sobre el mundo y cada una podrá captar seguramente una parte de la complejidad de ese mundo. que promoverán el avance del conocimiento en el futuro. en sus distintas modalidades.

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