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PEQUEÑA ANTOLOGÍA DE JOSÉ ANTONIO LABORDETA

PEQUEÑA ANTOLOGÍA DE JOSÉ ANTONIO LABORDETA

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Antología de letras de canciones de José Antonio Labordeta
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PEQUEÑA ANTOLOGÍA DE JOSÉ ANTONIO LABORDETA.

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CANCIONES
ARAGÓN BANDERAS ROTAS CANCIÓN DE CUNA SOBRE LA TIERRA ESTÉRIL CANTA, COMPAÑERO, CANTA CANTO A LA LIBERTAD CON TUS MANOS HOMENAJE A VÍCTOR JARA JUNTO A TI LA ALBADA LAS UVAS DULCES LLEGAR AL MAR MAR DE AMOR ROSA, ROSAE ZARAJOTA BLUES

ARAGÓN Polvo, niebla, viento y sol y donde hay agua, una huerta. Al norte los Pirineos. Esta tierra es Aragón. Al norte los Pirineos. y al sur la sierra callada pasa el Ebro por el centro con su soledad a la espalda. Dicen que hay tierras al este, donde se trabaja y pagan. y al oeste el Moncayo, como un dios que ya no ampara. De tiempos a esta parte, vamos camino de nada, vamos a ver como el Ebro, con su soledad se marcha. Y con él van en compañía, las gentes de estas vaguadas de estos valles, de estas tierras, de estas huertas arruinadas. Polvo, niebla, viento y sol y donde hay agua, una huerta. Al norte los Pirineos. Esta tierra es Aragón.

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BANDERAS ROTAS He puesto sobre mi mesa todas las banderas rotas las que rompió la vida la lluvia y la ventolera de nuestra dura derrota. Rota permanece aquella que levantamos al cielo pensando que la justicia crecería como un vuelo de gaviotas en el mar y vimos cómo al final sólo nos quedó el recuerdo de un mástil desarbolado y unos jirones de tela rotos por el vendaval. He puesto sobre mi mesa... Rota permanece aquella que ponía libertad y que aupamos convencidos de que al terminar la batalla ésta íbamos a ganar pero todo fue una amarga e inútil desesperanza cuando vimos que las huellas de los grilletes dejaban sus marcas sin borrar. He puesto sobre mi mesa... He puesto sobre mi mesa todas las banderas rotas He puesto sobre mi mesa todas las banderas rotas. CANCIÓN DE CUNA SOBRE LA TIERRA ESTÉRIL Quisiera cobijarte en una cuna cubierta de abalorios, lluvias y luna. Tan sólo tengo manos, ajadas manos trabajadas por soles, vientos y barros.

Quisiera darte aliento con voz y canto, pero la voz se pierde bajo el espanto de las noches de frío, de ausencia grande, mientras el canto acude junto a tu padre. A tu padre que escribe rudos renglones desde lugares hoscos donde los hombres trabajan duramente porque perdida, y estéril es la tierra de nuestras vidas. Quisiera cobijarte en una tierra de montaña o de ríos o dura sierra viendo cómo el paisaje surge creciendo de bosques o praderas, carbón o trigo. Trigo que él recogiese para mi niño, carbón que descuajara como algo suyo, bosques que enriqueciesen nuestro cobijo y prados con rebaños en el estío. Pero padre no vuelve lucero mío; seguirá entre la niebla, el ruido o el frío hasta que un día diga venir conmigo. Cerraremos la puerta y a hacer camino. Quisiera cobijarte...

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CANTA, COMPAÑERO, CANTA Agua para el erial, y trigo para el barbecho. Para los hombres caminos con viento y con libertad. El miedo tiene raíces difíciles de arrancar, si ves que se hacen cadenas, rómpelas y échate a andar. Canta, compañero, canta, que aquí hay mucho que cantar; este silencio de hierro ya no se puede aguantar. Erizando los trigales una voz viene a anunciar, el camino en el que andamos tu rabia lo encontrará. Canta, compañero, canta, que aquí hay mucho que cantar; este silencio de hierro ya no se puede aguantar. Por el alba del camino a tu hermano encontrarás, dale la mano y camina hasta llegar al final. Agua para el erial, y trigo para el barbecho. Para los hombres camino con viento y con libertad.

CANTO A LA LIBERTAD Habrá un día en que todos Al levantar la vista Veremos una tierra Que ponga libertad (bis) Hermano aquí mi mano Será tuya mi frente Y tu gesto de siempre Caerá sin levantar Huracanes de miedo Ante la libertad Haremos el camino En un mismo trazado Uniendo nuestros hombros Para así levantar A aquellos que cayeron Gritando libertad Sonarán las campanas Desde los campanarios Y los campos desiertos Volverán a granar Unas espigas altas Dispuestas para el pan Para un pan que en los siglos Nunca fue repartido Entre todos aquellos Que hicieron lo posible Para empujar la historia Hacia la libertad También será posible Que esa hermosa mañana Ni tú, ni yo, ni el otro La lleguemos a ver Pero habrá que empujarla Para que pueda ser Que sea como un viento Que arranque los matojos Surgiendo la verdad Y limpie los caminos De siglos de destrozos Contra la libertad

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CON TUS MANOS Quisiera con tus manos hacer una muralla y detener el tiempo brutal que nos atrapa: y con tu boca una fiesta, y con tus brazos ventanas. Quisiera con tus manos abrir una gran brecha al mar que nos separa de islas y montañas: sobre tu frente un paisaje, en tus pestañas el alba. Quisiera con tus manos hacer ese gran mapa donde los ríos ríen y las llanuras cantan: con tus cabellos la vida, y con tus muslos la aurora. Quisiera con tus manos unirme a la esperanza de los que siempre creen que la vida se alcanza: y con tus besos banderas, y con tus pechos mañanas. Quisiera con tus manos pintar una gran plaza donde de la violencia sólo queden campanas: y con tus dedos justicia, y con tus uñas mi Patria. Quisiera con tus manos hacer palomas blancas, perdidas por el cielo como las madrugadas: y con tus ojos mensajes, y con tus labios palabras.

HOMENAJE A VÍCTOR JARA Repito estas palabras con voz que se me escapa a sitios donde crecen el crimen, la amenaza, la fiera soledad de los que a hierro matan. Pienso en la última tarde cantando tus canciones frente a la gran montaña. Pienso en tu muerte sucia batido por los golpes los gritos y las balas. Escucho tus silencios largos como la lluvia, regresando a su casa. Repito tus caminos, tus ojos, tus mañanas, perdidos por el agua. Grito tu voz clavada contra el alba desnuda, levantándose, izada como un toro que surge en una tarde clara frente a la tierra parda

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JUNTO A TI Veloces son los vientos que cruzan tus cabellos, tranquilas las palabras que te quieren besar, hermosos los paisajes que nacen en tus ojos y cruzan las callejas sin poderte olvidar. Raudales de palabras te surgen en los gestos mañanas infinitas te vuelven a nacer siempre que tu mirada inunda los recuerdos y cubre con su brillo el tiempo que se fue: Amor, qué ternura, amor, queda junto a ti, al atardecer. Las nubes volanderas te anuncian en su rostro, dejando en los caminos la lluvia tras de sí que imita tus palabras, tus labios y tus ojos, sabiéndote tan lejos, sin encontrarte aquí. Estrellas infinitas nacidas de tu vuelo cruzan el firmamento queriendo hacer así un paisaje de espuma donde reposen suaves tu risa y tu lamento y tu mirada al fin. Amor, qué ternura, amor, queda junto a ti, al atardecer

LA ALBADA Adiós a los que quedan y a los que se van también Adiós a Huesca y provincia, a Zaragoza y Teruel Y ésta es la albada del viento, la albada del que se fue, que quiso volver un día, pero eso no pudo ser. Las albadas de mi tierra se entonan por la mañana para animar a las gentes a comenzar la jornada. ¡Arriba los compañeros!, que ya ha llegado la hora de tener en nuestras manos lo que nos quitan de fuera Que esta albada que yo canto es una albada guerrera, que lucha por que regresen los que dejaron su tierra

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LAS UVAS DULCES Cuando las uvas dulces van por el aire, el otoño revienta de parte a parte. Y sobre el corazón que lo contempla nacen palomas blancas ¡qué alto que vuelan! Palomas que son hojas y pensamientos que, a la vera del cielo, se van muy lejos. Lejos como las tardes de aquel verano que entre solanas altas tomé tus manos. Tus manos son ahora como nostalgias que las brumas de otoño me traen a casa a mi casa, cobijo de la esperanza de verte en los cristales de mis ventanas. Ventanas que se abren hacia el principio de tu rostro ensoñado por los caminos, veredas y paisajes desde ambos fuimos bebiéndonos la vida hasta el olvido.

LLEGAR AL MAR Quiero llegar al mar para salvarme. Quiero llegar al mar que desconozco para huir de la furia del árbol y la piedra, quiero llegar al mar inalcanzable. Quiero llegar al mar como gaviota libre. Quiero llegar al mar como llegan las nubes con el viento poniente y tu voz en su frente. Quiero llegar al mar y liberarme. Quiero llegar al mar que reconozco y escapar de este cierzo, de esta sed y esta herida. Quiero llegar al mar impenetrable. Quiero llegar al mar como navío ausente. Quiero llegar al mar como llegan los ríos con el recuero abierto de sus montes perdidos. Quiero llegar al mar para encontrarte. Quiero llegar al mar y ver tu rostro mostrándome el camino de la luz y la lluvia. Quiero llegar al mar hasta abrazarte. Quiero llegar al mar con tu mano en mis manos. Quiero llegar al mar como un adolescente con sus ojos de asombro mirando el horizonte

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MAR DE AMOR He posado mis manos en tus hombros igual que el viento sobre el mar. He cubierto de besos tus rodillas y de luz tu soledad. He navegado el iris de tus ojos como navegan barcos al azar y he prendido mis labios a tu rostro con la fuerza de un huracán. Amor, esperanzadamente amor amor, lejanamente amor en qué lado del mar está tu vida en qué lado del mar está la luz. He cruzado la lluvia de tus pechos igual que albatros al volar y he dejado muy suave en tus cabellos el sabor de las olas y la sal. He traspasado el mar de los olvidos buscando tu figura en un rincón donde crece tu frente como alisios que indican el poniente para el sol. Amor, esperanzadamente amor amor lejanamente amor amor en qué lado del mar está tu vida en qué lado del mar está la luz.

ROSA ROSAE Rosa, rosae y también el valor de pi, y el recuerdo final por los muertos de la última guerra civil. Así, así, así crecí: Dulcemente educados, en tardes de pavor, conteniendo la risa el grito, y el amor, sin comprender la fuerza de un viento abrasador. Fuimos creciendo en filas de dos en dos, cruzando las ciudades, los barrios, la ilusión, dejando todo atrás sin comprensión. Rosa, rosae... Tristemente avanzando bajo la lluvia, el sol, o el aire pavoroso de un padre sin valor después de amargas horas de fuego y de terror. Y la mudéjar torre aupándose sobre un barrio vacío como ojo escrutador testigo de la vida la muerte y el dolor. Rosa, rosae... Salimos adelante, nunca sé la razón, quizás como testigos, o náufragos o heridos, para plasmar la voz del que nunca la alcanzó sobre el viejo mercado, turbio y atroz, de gritos y verduras al frío o al calor de los eternos días creciendo alrededor. Rosa, rosae...

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ZARAJOTA BLUES Esta vetusta ciudad vieja como ninguna que te observa caminar como si vas por la luna (Estribillo) La amo la odio le tengo un cariño ancestral Esta ciudad, Zaragoza siempre se quiere dejar junto a la boira y al cierzo y a parte del personal (Estribillo) Camino por sus callejas con la nostalgia del mar para que ahogue la envidia y nos pueda liberar (Estribillo) (Recitado) Quieta en la orilla del río espantada al tiempo sujeta al desvarío loca de calles locas solitaria con plazas deslumbradas y paisajes al borde del silencio Madrastra madre inútil invierno de un estío brutal sin primavera y ese otoño dulcísimo que afila las paredes de tus viejas murallas cayéndose por todas tus ventanas Vieja tumba crecida a mis espaldas ¿a qué hora abandonas el mundo para huir con nosotros hacia la hermosa mar tan dulce y tan lejana? Esta madrastra terrible que crece entre los secanos arrebatándole al Ebro la fuerza de entre sus manos (Estribillo) Espero que un día baje un fuego de libertad que le rebaje los humos de ser una gran ciudad (Estribillo) (Jota) Tres cosas encontrarás si en Zaragoza te metes la envidieta, la locura y un trozo de libertad (Estribillo)

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