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Novecentismo, vanguardias y generación del 27

Novecentismo, vanguardias y generación del 27

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Pedro Salinas, Jorge Guillén, Gerardo Diego, Dámaso Alonso, Vicente Aleixandre, Federico García Lorca, Rafael Alberti, Luis Cernuda
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NOVECENTISMO, VANGUARDIAS Y GENERACIÓN DEL 27 Teatro a principios del s.

XX Se proponen obras del agrado del espectador (burgués), de escaso carácter crítico, o se crea un teatro vanguardista que sorprenda al espectador y de elevada carga crítica, para un público de cierto nivel intelectual. Del primer tipo serían autores como Jacinto Benavente (sólo censuraba pequeños vicios), Francisco Villaespesa, Eduardo Marquina y los hermanos Machado (aluden a la gloria perdida del Imperio Español), los hermanos Álvarez Quintero, Carlos Arniches y Pedro Muñoz Seca (teatro cómico). En el teatro innovador se encuadran Miguel de Unamuno, Azorín (poca acción y escasos elementos escénicos), Jacinto Grau, Enrique Jardiel Poncela y Miguel Mihura (renovación del teatro humorístico español). Ramón María del Valle-Inclán (1866-1936) Su teatro representa el esfuerzo por renovar la escena española, siendo considerado como uno de los dramaturgos españoles más importantes. Su producción registra varios ciclos: – Ciclo del mito: Divinas palabras, la trilogía Comedias bárbaras. Espacio gallego primitivo e intemporal, donde las pasiones humanas y fuerzas irracionales se mitifican. – Ciclo de la farsa: La marquesa Rosalinda, Farsa y licencia de la reina castiza. Espacio más estilizado: jardines, rosas, cisnes, etc., propio del s. XVIII. – Ciclo del esperpento: Se desmitifica la realidad, el presente vivo del escritor. Los cuernos de don Friolera, Las galas del difunto, La hija del capitán, todas ellas publicadas bajo el título de Martes de carnaval. Luces de bohemia (1920) abre el ciclo esperpéntico. Trata del último viaje del “héroe trágico” Max Estrella por un mundo indigno, como su compañero don Latino de Híspalis. No tiene más armas para luchar contra la realidad que proponer el suicidio. Usa todo lo posible para violentar al público. Su ciclo esperpéntico es el final de las innovaciones que situaron al teatro español a la cabeza de Europa. Para crear el esperpento deforma la realidad, reduce al absurdo, presenta lo normal como algo extraordinario, presenta continuamente la muerte, muestra humor sarcástico, e intenta hacer crítica de diversos temas. Novela novecentista (Generación del 14) Sus miembros procuraron renovar las técnicas novelísticas y poéticas de su tiempo: el lirismo, la ironía o el humor, el intelectualismo o la deshumanización. – Gabriel Miró: cuida la expresión y muestra un estilo exquisito. Resulta excepcional su captación de sensaciones. Domina absolutamente el lenguaje y en sus obras la belleza formal resulta más importante que la acción. Nuestro Padre San Daniel, El obispo leproso. – Ramón Pérez de Ayala: representa la novela intelectual. Usa el perspectivismo, lo que implica la bifurcación de la realidad. Posee un estilo denso, irónico, capaz de reflejar lo culto y lo popular. Su mejor obra es Belarmino y Apolonio (1921). – Ramón Gómez de la Serna: De carácter excéntrico, es el creador de la greguería, frase breve que encierra una metáfora insólita. Vanguardias Los vanguardistas no desean ningún tipo de reconocimiento, y prefieren la marginalidad social. Proponen nuevas formas de entender la cultura, en tanto que surgen filosofías que afirman la dimensión soberana del hombre (Nietzsche). Nacen

movimientos rupturistas que rechazan todo lo anterior, renuncian a un arte ordenado y racional y buscan lo absurdo, lo que sirva para expresar realidades novedosas. Desde 1905 se suceden las vanguardias, cuyo motor es la originalidad y la negación de la repetición. Tendrán sus manifiestos, incitarán al escándalo y auspiciarán el sentido lúdico del arte. Futurismo El primer manifiesto data de 1909. Su autor es Filippo Tommaso Marinetti. Plantea la pasión por la velocidad y el progreso. Potencia la revolución, en tanto que nada frena al poeta. Se suprimen los signos de puntuación, se altera el orden lineal, se modifica la sintaxis y se eliminan los adjetivos. Se usan letras de distintos tipos, tamaños, colores... Pedro Salinas y Rafael Alberti mostrarán rasgos futuristas en algunas obras. Expresionismo Se origina en Alemania y destaca por su fuerte crítica y denuncia social. Los expresionistas dan valor a la imaginación y al sueño. En poesía los temas fundamentales se basan en la visión crítica de la sociedad y los sentimientos de horror, sufrimiento y solidaridad, nacidos tras la I Guerra Mundial. En teatro destaca Bertold Brecht, autor de obras de denuncia antiburguesas. En la década de 1920 se fundió con el Dadaísmo y más tarde con el Surrealismo. En España el autor más influido fue Valle-Inclán, con su esperpento. Cubismo Se intentan representar diversos aspectos de una realidad. En poesía se abandona la puntuación y la métrica es irregular. El poema se convierte en una sucesión de anotaciones sin enlace visible, confundiéndose tiempos. Destacan los caligramas de Apollinaire, y en lengua española los del mexicano Juan José Tablada. Dadaísmo Surge hacia 1914 por la obra del rumano Tristan Tzara. Se considera que hay que destruir todo lo anterior y empezar de cero. Gustaba de la provocación y el escándalo, hasta el punto de que muchos poemas imitan el balbuceo de un bebé. Surrealismo Pretende crear un arte nuevo que avance, y para ello se servirán del mundo de los sueños, influencia de Sigmund Freud. Sus máximos exponentes (André Breton y Louis Aragon) proponen la “escritura automática”. Partiendo del mundo onírico, el autor da su interpretación de la realidad. En cuanto a la estructura formal de los poemas, se tiende a emplear el versículo, y se emplean enumeraciones caóticas. En literatura sobresalen algunas obras de Alberti, García Lorca y Aleixandre. Vanguardias en España Creacionismo Su creador es Vicente Huidobro y Gerardo Diego será su máximo exponente español. Se intenta crear un lenguaje nuevo, constituido por metáforas sorprendentes, juegos fónicos y eliminación de lo accesorio. Ese lenguaje rompe con la norma, ya que las palabras abandonan su función representativa primera para alcanzar una significación más profunda.

Ultraísmo Totalmente español. Sus principales figuras son Gómez de la Serna, Guillermo de Torre y Rafael Cansinos-Assens. Se da cabida a todo lo nuevo, se concede especial importancia a la metáfora y se aboga por la supresión de la anécdota. Se evita lo sentimental y se defiende un arte fuertemente deshumanizado. Generación del 27 Nacen entre 1891 (Salinas) y 1905 (Altolaguirre). La mayoría son universitarios, algunos llegan a ser profesores. Casi todos pasaron por la Residencia de Estudiantes, heredera de la Institución Libre de Enseñanza. Les une la celebración del tricentenario de la muerte de Góngora en 1927, se oponen a los que no reconocían su talento. No tuvieron un líder (aun hablándose de Juan Ramón Jiménez como tal). Son muy respetuosos con la tradición literaria española, y no tienen un estilo único, debido a su personalidad en ese sentido. Equilibran los sentimientos y la razón. La poesía se concibe como producto del ingenio y del trabajo. Proponen un arte válido para todos, aunando lo culto, lo vanguardista y lo popular. Rescatan lo mejor de la literatura precedente, sintiendo gran pasión por los clásicos. Se pueden señalar grandes etapas: – Hasta 1927: De diversas influencias, se orientan hacia la deshumanización de la poesía pura, desprendiéndose ésta de lo anecdótico. La perfección formal les lleva al clasicismo. – De 1927 a la Guerra Civil: Se inicia un proceso de rehumanización. Destacan temas más humanos. De hecho algunos se interesan por la política. – Después de la guerra: El grupo se deshace. Lorca es fusilado en 1936. Se exilian algunos (poesía acerca de la patria perdida) y se quedan en España otros (de poesía angustiada). Pedro Salinas (1892-1951) Considerado uno de los mejores poetas de amor de la literatura europea, su poesía se divide en 3 etapas: – Hasta 1932: Influido por Jiménez y con aires futuristas: Presagios, Seguro azar... – 1935-1939: Amor antirromántico, otorga sentido: La voz a ti debida, Razón de amor – Desde 1939: Profundo conflicto entre su fe en el ser humano y las circunstancias exteriores. El Contemplado, Todo más claro, Confianza. Destaca también por la profundidad de sus ensayos sobre creación literaria así como por la composición de más de 10 obras teatrales y una novela. Busca la esencia de las cosas, usando un lenguaje poco recargado, caracterizado por el empleo de antítesis y pronombres personales. De métrica variada y generalmente sin rima. Jorge Guillén (1893-1984) Hace coincidir vida y obra, y lo plasma en un libro titulado Aire nuestro, dividido en 5 ciclos, siendo los tres primeros los destacados. – Cántico: 300 poemas en los que se reafirma la satisfacción ante la realidad, careciendo de dramatismo. Se sirve del tiempo verbal presente. – Clamor, tiempo de historia: ciclo dividido en 3 partes. Protesta contra el dolor provocado por las circunstancias, mas desde el optimismo. Trata el tema de

España. Homenaje: celebración de ilustres de las artes que lo ayudaron en su formación. Representa la poesía pura dentro de su generación. Emplea un lenguaje elaborado aunque aparentemente no lo sea. Es un virtuoso de las estrofas clásicas (décima y soneto), emplea también el verso libre. Escribe siempre los versos con inicial mayúscula. Confluyen en él las corrientes extranjeras y la más pura tradición española.

Gerardo Diego (1896-1987) Muestra variedad en cuanto a técnica, estilo y temas. Mezcla tradición y originalidad. Destacan El romancero de la novia, Imagen, Manual de espumas, Versos humanos y Alondra de verdad. Es conocido por sus canciones de corte popular y sus sonetos de perfecto acabado, aunque en su vertiente vanguardista presenta una mayor variedad. Maneja a la perfección los recursos retóricos. Dámaso Alonso (1898-1990) Con la inmediata posguerra da a conocer su obra de mayor calidad: Hijos de la ira, libro de poesía desarraigada que muestra que el mundo no está bien hecho, provocando en él decepción. Escrita en versículos, pregunta a Dios sin obtener respuesta. Hace excepcionales estudios sobre Góngora y Quevedo. En sus primeras obras se ve influido por Jiménez y Machado, mas posteriormente emplea un lenguaje más rudo y árido. Vicente Aleixandre (1898-1984) Manifiesta un deseo de integración y comunicación con lo universal, y dicha unión se consigue gracias al amor y la muerte. 3 etapas: – Vanguardista: se centra en la angustia e imperfección humanas. Desea fundirse con la naturaleza para participar de su armonía. En las obras de esta época identifica la plenitud amorosa con la muerte místicamente. – Abandono del Surrealismo: visión solidaria y grandiosa del hombre. Desea convertirse en la voz del pueblo. Historia del corazón, En un vasto dominio. – Período metafísico: Poemas de la consumación, Diálogos del conocimiento. Añora la juventud y se preocupa por el misterio de la existencia, por el sentido de la vida. Destacan las metáforas arriesgadas, así como las imágenes visionarias. Se sirve del versículo, con estructuras de repetición. Federico García Lorca (1898-1936) En su poesía aparecen unidas la pasión y perfección, lo humano y estéticamente puro, lo popular y culto. En su obra de inspiración folclórica encontramos temas populares, recuerdos o añoranza hacia su tierra. Sus principales poemarios son: Canciones (depura y esencializa la lírica popular), Poema del Cante Jondo (expresa su dolor ante la vida a través de cantes andaluces), Romancero Gitano (se preocupa por los marginados, aparece el destino trágico del hombre), Poeta en Nueva York (refleja el impacto provocado por esta ciudad, donde observa a los negros marginados de Harlem), Llanto por Ignacio Sánchez Mejías (elegía a la muerte del torero) y Sonetos del amor oscuro (amor prohibido). En conjunto, la obra teatral es un intento constante de depuración y búsqueda de la pureza del teatro popular. Introduce diversos ritmos y formas populares con distintos tipos de letrillas. Integra tendencias vanguardistas y rasgos propios del teatro tradicional y acerca el teatro al pueblo.

Lorca elige a la mujer como protagonista, la cual representa el ansia de libertad en una sociedad patriarcal y machista. Se produce un enfrentamiento entre dos clases de fuerzas: el orden y el instinto, y a ellos se suma la fuerza del amor (normalmente imposible). Bodas de sangre, Doña Rosita la soltera y La casa de Bernarda Alba. Rafael Alberti (1902-1999) Registra una gran variedad de temas (algunos recurrentes son la vuelta a sus raíces o la nostalgia por su tierra), tonos y estilos en su obra. 5 etapas: – Neopopular: Marinero en Tierra. Desarrolla la nostalgia hacia el mar y su tierra natal. – Barroquismo y vanguardismo: Cal y canto (mitos modernos), Yo era un tonto y lo que he visto me ha hecho dos tontos. – Surrealista: Sobre los ángeles. Crisis religiosa y vital. El poeta va errando por un mundo sin sentido y caótico. – Cívica: temática social y política, obras revolucionarias. Elegía cívica. – Del exilio: predominan las obras sobre el destierro y la añoranza de la patria perdida, aunque continúa escribiendo poesía política. En su poesía conviven la tendencia folclórica con el lenguaje vanguardista. Es una poesía en permanente cambio, que revitaliza lo tradicional. Luis Cernuda (1902-1963) Recibe influencias tanto de autores románticos como de clásicos españoles, sintetizándolos muy bien. Su obra contrasta el deseo de realización personal y los límites impuestos. Los temas más habituales son la soledad y sobre todo el amor prohibido. Desde 1936 reúne sus libros bajo el título La realidad y el deseo, el cual engloba 3 ciclos: – Inicios: aúna la poesía pura y la clásica. – Surrealismo: Un río, un amor y Los placeres prohibidos. – Plenitud. Donde habite el olvido e Invocaciones a las gracias del mundo, donde destaca la belleza de los cuerpos masculinos, el destino del artista y la filosofía de la soledad. Después trata temas como el de la patria perdida. Al final de su trayectoria reafirmará todo su pensamiento. Cultiva al principio un estilo de poesía pura, pero se irá alejando para crear un estilo más sencillo, rechazando los ritmos muy marcados, la rima y el lenguaje sobrecargado, queriéndose acercar al lenguaje coloquial.

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