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LIBRO-LAXITUD SUR

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Cuentos cortos.
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LAXITUD SUR

GERMÁN AGUIRREZABALA

Primera edición.

PORTADA: Paseo junto al mar, obra del pintor uruguayo Eduardo Díaz.

© 2007 Germán Aguirrezabala

“Somos los cuentos que hacemos, para nosotros mismos y para los demás.”

Este libro está dedicado a todas aquellas personas en cuyos cuentos sobre sí mismos me incluyen a diario. Gracias, la inclusión es recíproca. G.A.

.

y cierra los ojos por un momento. Al llegar a una portezuela al pie de la torre más alejada.FLABARUS Si olvidamos lo que hicieron. Muchos de ellos traspiran gotas de soberbia al calor del poder: se enfrentaron a los centuriones por envidia. Su mandíbula es un ángulo de desaprobación. Basta con escucharlos para saber que están equivocados. Pensarlo. Somos unos malditos humanos. los opositores al régimen se dividieron. Unidos por el “no” al pasado. descubriendo su rostro. No los mira. lo esperan otro tipo de enajenados. envuelto en un abrigo. ¿Podía ser él tan distinto a los demás? 1 . Luego de la derrota de los centuriones. ¿Qué hacer? No son ni los primeros ni los últimos revolucionarios triunfantes en hacerse esa pregunta. Como había aprendido de los leñadores en las riberas de su provincia natal. queda la locura popular. corremos el riesgo. Si no los detiene ahora. La multitud desborda la razón y la plaza frente al alcázar. Prefiere recorrer el perímetro del recinto. Deja la bomba junto al zócalo y se marcha. gira su cabeza para observarlos. dentro. no por principios. entre dos portaestandartes. Su cuerpo. un hombre avanza decidido. Su espíritu. ¿serían ellos muy diferentes a los centuriones? En un rincón. En medio de tanta confusión. ¿darían sus primeros pasos hacia una nueva forma de libertad o de terror? Al llegar al Salón de los Consejos los ve sin ser visto. golpea la madera áspera con sus nudillos huesudos. Sus ojos entornados quieren ver algo distinto. Al final de la historia. fluye con agilidad entre otros cuerpos. Los observa. de hacerlo nosotros. un ventanuco se abre para ver quién es. una cosa es tirar de los troncos en contra de la corriente y otra empujarlos a favor de ella. harán lo mismo otra vez. presos del miedo. decirlo. es peligroso. —Malditos humanos —dice para sí—. Discuten apasionadamente bajo la gran lámpara central. no está con la muchedumbre: vuela entre las luces y las sombras del futuro que ellos ignoran. Liberados del opresor. —Flabarus —dice con voz profunda. pero no pueden. sin embargo. esta vez. Fuera. Suspira. Si no perdonamos lo que hicieron. ¿a qué futuro debían decirle que sí? Los fragmentos en los cuales la realidad de la victoria rompió la respuesta a esa pregunta dan vueltas en la mente de Flabarus. equivale a la muerte. sin llegar a fluir de manera coherente. Esta es la primera reunión después del vacío de poder provocado por la retirada de los centuriones a sus cuarteles. que usurparon el gobierno de la isla por una década. El postigo se cierra y un ruido a herrajes antecede su acceso al edificio amurallado. corremos el riesgo de que vuelvan a hacerlo.

MEGATHEON Un mito es una forma narrativa de dar sentido a un mundo que no lo tiene. da un ejemplo. mantiene viva una esperanza… —¡Eso sí que me interesa! —dijo Antúnez—. ¿Te das cuenta? La palabra. —Exacto. Braulio. y más recuerdos que arrugas se hundieron en su rostro. Un mito se basa en la palabra. apenas llegué a terminar la escuela. hoy sí que estás inspirado. se acomodó lo mejor que pudo para escuchar al muchacho. pero sin lastimarlos. —Y en el principio está la palabra —sentenció—. lo había aprendido de sus padres. que es como una cadena puesta en tensión: con un ancla en el pasado remoto y el otro extremo amarrado a una boya que la corriente del tiempo arrastra hacia el futuro eterno. no es tan difícil —respondió en forma pausada. ya te dije que no nos queda otra —sin dejar de mirar el horizonte. Braulio. Dr. Supongo que habrá que tener algún personaje. después de un largo suspiro que puso final a un más largo silencio—. alguien como Hércules me imagino. Vamos a inventar “el mito” que nos mantenga vivos. el más joven de los dos. el mocoso estaba por recibirse de arquitecto. La voz de Sebastián hizo que volviera a enfocar su vista en el horizonte. no le habían enseñado en la escuela. Vamos a empezar por el principio… —Vamos. También lo respetaba como profesional. o como cuernos fuera que los gringos llamaran a eso de andar con los pies en un cascarón de nuez y con las manos aferradas a un trapo hinchado por el viento. Y por si fuera poco. Lo apreciaba porque era bueno de corazón (y a calar corazones como sandías. Ya te dije que yo. ¡ves como no sos tan bruto! 2 . Vamos a inventar un… ¿cómo me dijiste que se llamaba? —Un mito. al que había mirado sin ver por un segundo. una conducta. yo qué sé. ¿eh? —Entonces no me interrumpas. Vamos al grano. Veinte veces. que fuiste a la Universidad —el veterano frunció las cejas. en La Paloma. con los ojos entrecerrados. está en tensión permanente. Pero a mí no me engañás con eso. que vos ya conocés —Sebastián se incorporó para poder mirarlo a los ojos—. Señala un rumbo. gurí —le dijo Antúnez a Sebastián. Sebita. —Botija. Sos más vivo que muchos de esos doctores del Yacht Club. Rollo May (1909-1994) —Y no nos queda otra. me lo dijiste. el mito mismo. —Sí. no en vano había ganado esas dos medallas olímpicas de yótin. en un rancho que tenía por frente al océano y por fondo a la patria). canario. curtido a sal y sol—. —No será difícil para ti.

al registrar lo que murmuraban los dos náufragos uruguayos. es la única que nos queda. para salvarnos? Pensé que íbamos a cambiar de tema. Braulio. Nuestro mito. pero Megatheon no. tejiendo durante la noche. Eso no sólo nos alimenta. Sebastián. Es sólo un nombre. moriré más sabio. Tranquilo. La leyenda de cómo sobrevivimos por el poder de la palabra. de buena gana. es un verdadero honor que me haya tocado hacerlo contigo. Es como con el mito de Sísifo. inventemos un mito y aferrémonos a él. al revés que Penélope. Por el poder de la palabra. chiquilín. —Pero no en esta oportunidad. La cultura de cultivar. viene de no tener una piedra que levantar cada día. mientras alzaba los brazos con las manos abiertas—. que era mitad pagano y mitad cristiano… Y así pasaron horas. un propósito a nuestras vidas. El maldito yate se hundió y nos dejó aquí. —Y eso qué tiene que ver. la depresión no viene al caer la piedra. no en vano hacía 36 horas que flotaban a la deriva en medio de la nada. aferrados a un héroe. Megazeon… ¡Se hundió. ¿entendés? La cuna de la cultura. le da un sentido. me da risa como tú lo decís: Megazeon. Maldigo la hora en que nos contrató ese porteño para llevarlo desde Miami hasta Punta del Este… —¡Calma. Volvamos de nuevo al principio. Habiendo tanta gente con la que naufragar. cuando pudo respirar—. Un mito. ¿qué diferencia hay entre el arca de Noé y la de Deucalión? ¿Y entre el Sansón de tu Biblia y el Hércules de tu película? Es el Mediterráneo. para no volvernos locos. hallados apenas con vida en el Mar de las Antillas. Braulio! Calma. Sebastián tardó poco en imitarlo y. una palabra y… ¿ves la fuerza que tiene? Imaginate toda esa fuerza orientada en sentido positivo. Sebastián! Punto. El yate se hundió. en esta balsita en el medio del Caribe. Ya pasó —dijo Sebastián. Braulio. ¿Cómo vamos a llamar al nuestro? —Megatheon. Eso es lo que necesitamos para sobrevivir. Braulio no pudo más y se puso a reír de una manera tan incontrolable como contagiosa. Megatheon. que los rayos del mediodía borraban a fuerza de hambre y de sed. —Tú porque no crees en Dios —Antúnez todavía estaba fastidiado. Braulio. mil historias sobre Megatheon. 3 . Tenemos que sobrevivir para contarlo. “The power of the word” es la traducción que figura en la bitácora del buque tanque “Marathon”.—Me acuerdo de Hércules porque llevé a mi nieta a ver la película de dibujos animados al cine. —¿Para contar qué? —¿Cómo para contar qué? Para contar el mito. Además. de plantar una semilla y cuidarla para que crezca. donde debe estar en estos momentos. —¡Qué honor! —dijo Antúnez al final. el mar y el sol fueron testigos de sus carcajadas. El mito. canario. —¡Me estás embromando! ¿Qué va a hacer? ¿Surgir del fondo del mar. hecho pedazos.

resulta decisivo para la aprobación del proyecto de concesión en el cual está tan interesada esta empresa multinacional. La puerta frente a su escritorio se abrió y entraron dos hombres. ya llegaron los caballeros a los que usted les concedió una entrevista. traía servidos dos cafés y un té para el Senador. generaba remolinos dentro de su taza de té. Antes de hablar solía poner sus manos frente a la boca como si fuera a rezar. —Gracias. La secretaria era una mujer bajita. Con ayuda de una cucharita. —Buenas tardes. Por favor. adelante Carmen —contestó el legislador. su voto favorable es fundamental para los intereses de nuestros clientes. Leandro Nahuel Kay. el voto del Senador por la Provincia de Tracamarca. ¡ejem! —Ortolani se aclaró la garganta y luego se acomodó en su asiento—. ¿desea que sirva el café? —Sí. Y recuerde lo que le pedí. Gracias. luego de consultar con una mirada a sus interlocutores. —Sí. a los efectos de no desperdiciar su tiempo ni el nuestro. Aunque vestían trajes caros y elegantes. Como le adelantamos por teléfono. Armando Jodal. En una bandeja. El Senador Kay pertenece a un partido provincial independiente y por lo tanto…” —Senador —irrumpió la voz de una mujer en el intercomunicador—. tomen asiento. Ortolani dejó el suyo sobre la mesa.EL TRUCO “…en ese sentido. Le agradecemos que nos haya recibido. con el pelo blanco recogido en un moño. diga- 4 . Nos consta que ellos le han hecho ofertas…. su aspecto era desagradable. —Hágalos pasar. Senador. luego las movía alternada y pausadamente. Leandro Nahuel Kay permanecía en silencio. de unos setenta años. Carmen —dijo el Senador Kay. hecha con los azulejos típicos de Tracamarca. Senador. nuestros representados están interesados en que se apruebe el proyecto de concesión… —Disculpe. como le venía diciendo. mientras bajaba el volumen de su equipo de audio y sustituía las noticias por música folklórica—. Senador —dijo el más bajo y obeso—. —¡Ejem! Senador. Senador —la voz de la secretaria sonó de nuevo en el intercomunicador—. Mi nombre es Bruno Ortolani —el Senador se incorporó para estrecharle la mano— … y aquí le presento a mi socio. —Mucho gusto —respondió Kay—. Los invitados bebieron de sus pocillos mientras esperaban que Carmen abandonara la oficina. vamos a ser breves. Cuando la puerta se cerró.

El muchacho había quedado tan angustiado que no sabía cómo pedirme perdón. no? —Senador —Jodal trataba de ocultar una sonrisa sádica en su rostro. esta noche levante la mano por la positiva y nos olvidamos de todo esto. me ponen en un aprieto. —En fin… —dijo Kay. —Señores. ¡el sobre! Jodal saltó como un resorte. Kay apretó un botón del intercomunicador. antes de que él pudiera reaccionar. Su pasaje por ciertas organizaciones estudiantiles radicalizadas. se sentían rígidos. Manipuló otra vez los controles del equipo de audio y retiró la cinta grabada que había sonado hasta el momento. Por eso decidí… eliminarla. Ortolani reanudó su perorata: —Como verá. sólo me rozó el hombro derecho. Por suerte. Gracias por el dato —dijo Kay. por razones que se tratan de establecer…” Kay bajó el volumen. hicimos un buen trabajo. llamaron los muchachos. uno de mis amigos estaba jugando con una pistola 9mm y se le disparó un tiro. —¡Carmen! —Ya voy. Senador. ¿Entendieron? Los miró fijo. mientras se pasaba una mano por la barbilla y miraba el reloj de pared colgado detrás de Jodal y Ortolani—. Es por su bien. procedió a abrir el sobre. De un momento a otro lo van a pasar en las noticias. hija del magnate petrolero Arturo Rocallena y esposa del Senador Leandro Nahuel Kay. “… interrumpimos nuestra programación habitual para transmitir una trágica noticia. mi secretaria. Listo el pollo. estaba ansioso por saber si Kay era de los que llorisqueaban desde el principio o de los que negaban todo con insistencia hasta derrumbarse—. ni yo le guardaba rencor. una tras otra. que estaba “pa lo que el Senador mande” en el Congreso. Que. abrió su maletín y extrajo de él un sobre manila que puso en el escritorio. el consumo abusivo de drogas y alcohol antes de conseguir sus primeros trabajos como abogado y. el hijo del capataz de la estancia de los Rocallena. sin romper su silencio. Ya no estaba en deuda conmigo. las cuales usted ha rechazado. es su puntal económico. puso las manos sobre el escritorio y se dirigió a los dos boquiabiertas que tenía delante de él. Carmen. al alcance del Senador. Por eso han debido recurrir a nuestros servicios. La Señora Claudia Rocallena. Con uno es suficiente. ¿Los caballeros querrán otro café? —No. La policía nunca pudo demostrar que ella mató a su esposo. pero no atinaban a hacer nada. sereno. Y. Allí está todo. pero ya estaban duros. Sin embargo. Nunca más se habló del tema. Kay subió el volumen de la radio. dicho sea de paso. ¿me entiende. ya no son lo que eran antes. Kay miró su reloj y. más adelante. le disparé en su hombro derecho. las cosas con Claudia. 5 .mos que muy generosas. El vehículo se desplazaba velozmente por la carretera cuando. Cuando cumplía con el servicio militar obligatorio. también es viuda. ¿saben una cosa?. Mientras Ortolani y Jodal se miraban. así que tomé mi pistola y. Kay continuó hablando mientras pasaba el sobre manila con su contenido por la picadora de papeles—. la música de fondo dio paso a un locutor con acento tracamarqueño. el secreto estaba en el café —los chantajistas miraron con incredulidad a Kay y a los dos pocillos vacíos. Hay una cosa que les faltó incluir en su “dossier”. hace ya muchos años. falleció hace pocos minutos en un accidente automovilístico. no sé si les conté que Carmen. mi esposa. una serie de fotos que serán de gran interés para su esposa. Armando. Debo confesarles que ella se transformó en un obstáculo para mi carrera. Se calló la boca. —Senador —otra vez la ajada voz de la secretaria sonaba en el intercomunicador—. conteniendo música folklórica y la voz del Cholo.

desnudos. 6 . con el mismo mensaje de siempre: “Te ama. Dígale al Cholo que espere a que termine la sesión y deje a estos dos. y que no los viole… —¡Senador. Senador. por favor! —Es una broma. Carmen —le dio un beso en la frente—. —Sí. Pero…. Avísele a Claudia que todo salió bien y mándele flores por Internet. ¡Ah!..—Carmen.. voy a Sala. El Truco Kay”. mientras se baraja no se pierde. ¿hasta cuándo va a seguir dándole largas al asunto? —Y. —Kay le hizo una guiñada—. en uno de los baños del primer piso… antes de que se les pase el efecto del nacareré que usted les puso en el café.

Con un gesto de amargura se reprochó: “¡Me dejé estar. Sonó el despertador y la mente de Hipólito comenzó con los chequeos de rutina. Pero eso sería luego. (del griego: correr juntos) 1. iluminando el par de tubos de oxígeno que.Conjunto de signos que indican la existencia de una enfermedad u otra condición indeseable. y un posible reuma no se lo imposibilitaba. y luego de levantarse —si la tan esperada parálisis nocturna.Patrón de comportamiento distintivo o característico. como la luz se filtraba por una rendija de la persiana de su dormitorio. no lograba impedírselo—. En caso afirmativo. ¿no era parecida a la mosca tse-tsé? ¿No lo habría picado al intentar apartarla con desesperación de su postre dietético? Debía verificarlo. en un hospital turístico de la isla de Saba. Un sudor frío recorrió su espalda. “Llegó el momento”.DE SÍNDROMES DESIGUALES Síndrome. se preguntó. Por ejemplo: esa mosca. al incorporarse sintió una pequeña. Resignado. Quizás algo más grave surgiese del resto de su chequeo cotidiano. desde el lunes que no voy al médico y ya estoy sufriendo las consecuencias!”. Si lograba levantarse. Pulsó una de las la teclas de discado rápido y se puso en contacto con el centro asistencial al que tenía derecho por su trabajo. sobre la que había leído la semana pasada en una revista médica. siempre tenía “por cualquier cosa”. aunque también 7 . le ordenó al dedo gordo de su pie derecho que se moviera. para verificar que no se hubiera quedado ciego durante la noche. conteniendo diversas pastillas. 2. en las Antillas Holandesas. gotas y pomadas. pensó. Sin embargo. antes de abrir los ojos. si había dormido bien. Uno por uno sus músculos le fueron respondiendo. que ayer de noche estaba en la cocina. debía anotar (en la planilla que se encontraba colgada en una de las cuatro puertas del botiquín) la letra I de insomnio. tal como sucedía la mayoría de las veces. con cuidado de no desordenar ninguno de los veintisiete frascos numerados. que allí se encontraban y se sentó en su silla de ruedas favorita. durante su última licencia. Luego se dio cuenta de que estaba tan agarrotado por los nervios que era raro que no le hubiera dado ningún calambre. aunque mejor dicho y pensándolo bien. Antes de abrir los ojos. En caso de una respuesta negativa. una importante molestia lumbar. en un rincón. Tomó el teléfono situado en la mesita de luz. Quiso moverse pero no pudo. Abrió los ojos y vio. asombrado. debía razonar un poco más y hallar una explicación satisfactoria para esa anomalía. como todos los días. aquella que estaba en su propio dormitorio (las otras dos estaban en el living). al ducharse revisaría (aun con más detenimiento que el habitual) toda su piel con ayuda de aquella lupa con luz ultravioleta que había comprado. y el día de hoy era una de esas raras excepciones.

Esta vez. a su gusto. El uso de una cámara digital le permitía completar las descripciones. de su compasión… 8 . el gastroenterólogo…. pletórica de adjetivos aromáticos y texturizadores seleccionados de manera precisa. señora”. no. “Me rapé. tenía un mal presentimiento. menos se interesaba ese alguien en él.. tomografías. los médicos quedaban encantados con sus reportes. “Sí. y con sorpresa le preguntó: “¿Usted no es el mismo que vino la semana pasada por un dolor en el pecho?”. “Disculpe. como todas las anteriores. la mujer suspiró con amargura.. “Dígame usted quiénes están disponibles…. Ellos ya no se animaban a preguntarle a él cómo estaba… y eso le daba pena. no. Disfrutaba descifrando. de sufrir. “Después de todo. de padecer. vería en el cable un documental sobre enfermedades cardiovasculares. “¿Cómo con qué especialista?”. Miró el reloj. le respondió a la funcionaria que tuvo la mala suerte de atenderlo. era hora de orinar. el gastroenterólogo está bien.. Finalmente. El médico hojeó su expediente: placas radiográficas. tan interminable y única como este párrafo. el gastroenterólogo lo vio. no conseguir llamar la atención. martes”. él era humano). rectoscopias. Por eso sentía esa imperiosa necesidad de estar enfermo. no lo reconocí. leería la posología de algunos remedios nuevos y buscaría en Internet una afección que el doctor le había mencionado al despedirse: el Síndrome de Münchhausen. Tomó un frasco esterilizado de la cómoda y se dirigió al baño.estaba afiliado a otros dos y concurría con regularidad a tres clínicas privadas. le contestó Hipólito. De noche. A su modo. “Buenos días serán para usted. en su vida. ¿qué se hizo en el pelo?”. ecografías. se sintió un cacareo. llegó a la clínica y el doctor lo hizo pasar al consultorio. para evitar que se contagiaran entre sí. innumerables análisis de sangre y de orina junto con kilómetros de electrocardiogramas se comprimían en tres carpetas de plástico azul. resonancias magnéticas. en la tarde. Nadie le podría negar ayuda a un enfermo. “Necesito una consulta urgente para hoy. ajá…. la atención no era la misma que años atrás. Por si usted me indicaba comenzar con la radioterapia”. Al alzar la vista. Después de ducharse (e inspeccionarse) llamó a su esposa y a sus hijos para preguntarles si no estaban mal. doctor. esos garabatos sublimes. no recibir afecto. pero en otro apartamento. ¿para qué hora?. Y menos aun si un profesional lo certificaba por escrito. bueno” y colgó. en sus problemas. Pero nada de eso podía sustituir una buena prosa. El inodoro era blanco y estaba graduado para poder referir con exactitud colores y volúmenes. Disfrutaría de su compañía. no. la región lumbar está cerca del aparato digestivo. Había algo que los alejaba mientras él no hacía más que pedir ayuda. El alivio momentáneo de un diagnóstico favorable (después de todo. luego de recorrer varias farmacias en busca de novedades. ¿quién te dice que no tengas algo feo por allí? Antes de ir a la consulta debo pasar por la peluquería”. “Soy el afiliado N8348”. Hacía años que no los veía. doctor”. el psiquiatra tampoco. sin duda. ¿Qué tendría que ver ese Münchhausen con el pícaro Barón de los cuentos? Y hablando de cuentos. Vivían en el mismo edificio. el pediatra no…. Cuanto más conocía a alguien. no…. Le daba pena no dar pena. no puso fin a su angustia. mañana se reuniría con sus ex compañeros de escuela.

El debate había terminado apenas al comenzar. las palabras se consideran diferentes a la realidad. sale el sol y las palabras abandonan con timidez el paladar de sus cuevas para contar aquellas cosas que las dejaron mudas. para dar tiempo a que los camarógrafos captaran sus movimientos. la respiración tranquila de su hijo. Al abrir los ojos. Las lágrimas corren y se evaporan. al dar media vuelta sobre la cama. más tarde. Luego. solo. vio su cuarto en penumbras. DIOSENSUEÑOS Dormía. lo dobló en dos y lo puso debajo del vaso con agua que tenía enfrente. Sonrió y volvió a dormirse. luego. le ofrecen un descanso. por una rendija de la realidad había logrado atisbar la única verdad. Luego. decía. Eso fue todo. tan estricto con los plazos? —Es natural que los plazos expiren. y tan pocos hechos. desdobló el papel e hizo visible su contenido: “NO LO CREA”. Pi Camont anotó deprisa algo en un papel. Pi Camont levantó el vaso. —Entonces también es natural que los plazos inspiren… ¿no le parece? AUNQUE USTED… Después de escuchar la invectiva inicial de su oponente. cansado y aburrido. lo hacen a usted muy predecible”. adorado por las multitudes que alababan su nombre hasta convertirlo en dios. le respondió el otro. con una sonrisa autosuficiente y superficial. sintió el calor de su esposa. Entonces. Nada podía compararse con la emoción de aquel instante en el que tuvo que decidir entre vivir su sueño o recordarlo con una sonrisa. 9 . el abismo de normalidad que debía vencer hoy… Había hecho la elección correcta. inmensurablemente poderoso. Cuando el moderador le cedió la palabra. EL CICLO DE LAS PALABRAS Cuando las palabras cansan. ¿por qué es tan…. susurró un gruñido.MINIMORUM UN RESPIRO —Jefe. “No lo crea”. Soñaba. se imaginó iluminado e inflamado por ella al despertar. una nube negra se instala en la mente de los seres humanos y comienzan las precipitaciones que conducen a los atropellos. Con lentitud. ¿no? —Sí… —respondió el empleado tragándose un “obvio”. se confunden con la verdad… y cansan. transformándose en los cuentos que soplan las velas de nuestra imaginación. luchando por ella para conquistar el pedestal del universo. miró a su adversario a los ojos y le dijo: “Tantas palabras.

Ahora. con la yema del dedo pulgar. le contestó: “Porque ésa es mi naturaleza”. A ella le llevó otro tanto darse cuenta de esa pequeña demora. —¿Un… profesional? — recordó las amenazas que había recibido su padre. El resto no depende de mí. apoyó el canto de su mano en el hombro de ella. A eso apunta este ritual de conocerlo. sonreír y alejarse. antes de hundirse. pero… —¿Por qué lo saludo? —Sí. si no se apuran. le dijo. si no es él será otro o. La rana. temiendo por su vida. lo que más me preocupa es que tú no salgas lastimada. con este asunto y con mi vida. la propia naturaleza les ahorrará el trabajo. La miró a los ojos. y con eso la convenció. le alcanzó a preguntar por qué lo había hecho y el arácnido. Luego. asustado por una inundación. A medio camino. antes de que el veneno hiciera su efecto. lo contrataron para matarme. En esta negociación estoy poniendo toda mi experiencia en juego y lo voy a lograr. —¿A qué se dedica? El hombre demoró un instante más de lo habitual en responderle. 10 . Ésta. y. Marqués de la Zadas —Parece simpático. cerca de su cuello.1 1 Según cuenta la fábula. Yo ya hice lo que tenía que hacer. el auto explotó. —Sí. paralizada y pálida. —Para hacerle más difícil su tarea. le secó una lágrima. este conocido tuyo —le dijo su hija. —¡Un asesino! —quiso gritarlas. —Estás loco… Hay que avisar a la policía… ¿Cómo vas a…? —Tranquila. antes de entrar al auto. —Es… un profesional.LA RANA Y EL ALACRÁN NUNCA MUEREN Más creemos en lo que debería ser que en lo que es. presentarte y hacer que no sé cuáles son sus intenciones. el alacrán le clavó su aguijón a la rana. —Pero…. con el cual se habían cruzado en la vereda. se llevó una mano involuntaria a la boca. el alacrán insistió: “Si te mato me ahogo”. se negó. mientras observaba al joven. —Me refiero a que es… un asesino profesional. Sin embargo. —Lo es —afirmó el padre. le pidió a la rana que lo llevara en su lomo hasta un lugar seguro. pero las dos palabras salieron casi sin aire de su garganta. el alacrán.

al menos para nuestro gusto. 11 . En un extremo de la Mar Galaxia. viejo y conquistador. No me gusta decir que la historia siempre vuelve a repetirse y que. doci astid. como tuve ocasión de leer en el antiguo Convento de Saint Neil de la Luna: “lo único nuevo es la historia que no conoces”. los colonos producían con rudeza.LAS COLONIAS “Tengo la impresión de que somos como niños que recogen cantos rodados sobre la costa de un océano sin límites…” Ing. manteniendo prácticamente iguales las consonantes. —¿Cómo se encuentra el Gobernador? —pregunté. al recibirme en el espaciopuerto colonial de Nueva América. —Boinvenodu a Naive Emiroke. la monarquía gastaba con refinamiento lo que. al ubicarse en su asiento. jóvenes y rebeldes. —Il ix Gubirnedur. Sin embargo. El bajel saltaba ya desde la estación artificial a la tierra natural. al cual se le permuta una vocal por la siguiente. “Liberar al Gobernador (o ex Gobernador) me permitirá ganar tiempo… y espacio”. Padre Démesu. Padre. a nuestros pies. —Cumu astid gasti. ¿astid intoindi naistru doelictu u prizose an tredactur?— el fornido representante de los rebeldes insistía en utilizar el dialecto colonial. por ejemplo. Así. El Padre Démesu me miró a los ojos y alzó sus cejas. Demoraría unos minutos en cruzar la atmósfera. Buenos días —le respondí. mientras quienes escriban la historia sigan adelante sin leerla. en el otro. —Bain doe. Don Joaquín —respondió. —Muy amable. tenía una serie de colonias. —No gracias. sin poder evitar una sonrisa. John Stevens (1853-1943) Constructor del Canal de Panamá Nuestro reino. como se autodenominaban los nacidos en las colonias. Un golpe suave. pensé. debo resignarme. pero no dejaba de ser una variante del idioma admitido por la Real Academia Solar. Ye lu pudré vir cun sas prupous ujus. nos indicó que habíamos llegado. Un rombo de plata colgaba sobre su pecho. los cuales pasamos en silencio. Ixcilinzoe —me miró sonriente mientras caminábamos hasta el transbordador que nos llevaría al Palacio del Gobernador o Pelezou dil Gubirnedur. Confío más en mis oídos que en esos aparatos —el dialecto colonial había surgido hacía varias décadas como una de las primeras manifestaciones de rebeldía entre los “croullus”. lo cual hace que los encuentros sean más elásticos. Siñur Imbejedur —me dijo el hombre alto y vestido de negro. que estaba en poder del ejército rebelde. “hola” se transforma en “hule”.

el Rey da pasos de gigante mientras que yo. contra la pared. En nombre del rombo. Sin embargo. Sin duda. Don Joaquín de Unamunzaga. el peso de la historia nos aplastará a todos. Si Su Majestad cae. su humilde servidor. un miliciano de gesto hosco y un emperifollado comerciante se sentaban a su derecha. En mi castillo del Lotaral. —Sa Ixcilinzoe. Debo convencer a muchas águilas para que mantengan sus garras alejadas de este asunto. Es un compromiso de por vida. Ye nu sirimus ane culunoe nanke més. El hombre del medio. Imbejedur dil Rionu Suler — me anunció un ujier. pude confirmar con satisfacción lo que decía Jambult en su “Tratado de Botánica Galáctica” con respecto a la pulsatilla bellúnica. un episodio similar al que me tocaba vivir. bajo el cual todos somos uno. Hoy. un cuadro de gran tamaño se recostaba. incluyendo a su “rivulazoún”.El sol resaltaba la belleza del jardín. Los padres no pueden dejar de ser padres. ese canal de nombre tan sonoro tuvo la misma importancia que tendrá este pliegue en el espacio (¿y en el tiempo?) cercano a Nueva América. nu tingue dade di illu. Hacia ella avanzó el Padre Démesu. Isté prisinzoendo il nezomointu di ane naive nezoún. No deben sorprenderse. para que no tropiece. …… Horas más tarde. ahora. dándole la espalda a una larga mesa con cinco sillas detrás y una delante. Su Majestad Emilio II miraba de cerca alguna fisura del revoque. gracias a la confesión 12 . cun naistrus ezoirtus y naistrus irruris. Para no quedar como un pánfilo. Bajo ciertas condiciones… —Nu ecipterimus nongane cundozoún —comenzó a decir el miliciano. —Bajo ciertas condiciones —retomé el hilo de mi exposición— es posible conjugar el interés de ambas naciones. que de hecho se encontraba en el medio de la sala. Por ello. Prifiromus le pez. Completaban el quinteto un hombre de nariz prominente. procuro mantener atados los cordones de sus zapatos. No podemos evitar que nuestros hijos crezcan. me invitó a tomar asiento en la silla solitaria. luego de obtener la liberación del Gobernador y volver junto con él a bordo de la fragata “Nuestra Señora de Marte”. con sus nuevos atuendos republicanos. Al fondo de la enorme habitación. No se trata de un divorcio. dado vuelta. los invito a negociar una alternativa a la guerra. Apenas mencionaban un antecedente. Naistru paiblu troanferé. les confieso que es hora de reconocer vuestra mayoría de edad. Il Rionu ki astid riprisinte is may voiju pere risostor tente nuvided. luego de desprenderse el cuello de su chaqueta azul—. como Embajador Plenipotenciario del Reino Solar. ojos serenos y chaqueta azul sin adornos. Revolucionario. tan alejada. Con certeza. piru il Riy nu nus dije utre upzoún ki le guirre. El frío le impidió continuar. un anciano con aspecto de profesor universitario hacía lo propio a su izquierda. Una de las cinco sillas estaba desocupada. me pareció oportuno cruzar las piernas. recemos para que la madurez triunfe sobre la senilidad y la adolescencia. Al caminar desde el patio de aterrizaje hasta la entrada lateral del palacio. Siñur Imbejedur. mi posición dentro de la corte es difícil. hasta que miró a di Mertón en busca de apoyo y encontró dos glaciares que apuntaban directo a sus ojos. so is niciserou —comenzó diciendo Jusí di Mertón. siglos atrás. junto con el Padre Démesu. sólo florecía la no tan hermosa pulsatilla simplex. —Nusustrus kairimus liberted y lacherimus pur ille heste le mairti. caballeros. la cual crecía esplendorosa de este lado de la Mar Galaxia. en el momento de ingresar a la Sala del Consejo. cun naistres liyis y naistru guboirnu. Sirimos an peós ondipindointi. —Como ustedes comprenderán. A título personal. tampoco podemos evitar preocuparnos por ellos. sólo yo sé de su existencia. con un suave ademán. me encontraba recostado en mi camarote releyendo viejos libros de papel. caballeros.

la Nueva América será un continente de estrellas. 13 . Cerré los ojos y recordé la frase final del cuento “Las Colonias” escrito a principios del siglo XXI: “Ahora que América está próxima. estará la Mar Galaxia”. entre ellos y nosotros. con esperar… y dar. un toque aquí y allá. Formar un nuevo país para poder beneficiarse de este fabuloso atajo no es tarea fácil para una persona… a no ser que la historia vuelva a repetirse. entre lo que apenas desconocemos y lo que apenas conocemos. Y. Amén.de aquel náufrago moribundo. contrabandista de pulsatillas. con atmosféricas costas y puertos orbitales. en ese caso. de vez en cuando. Bastaría.

—Para mí. nunca olvidó lo que aquel hombre. es decir. quizás por error. algo levantadas. todo el pasado. a su altura. de blanco hasta la barba. sin querer. pensó la mujer. Ella vestía su luto humildemente de gris. eso no le da derecho a la madre a tratarme como algo menos de lo que soy”. a la vida del muchacho: “Sin embargo. apoyando con delicada firmeza el índice y el pulgar sobre sus clavículas. fíjate bien y hallarás una rendija por la cual se cuela el pasado. si así puede llamársele a un acto médico no tan exitoso como tantos otros que lo habían cubierto de prestigio. Él. 14 . usted es la imagen de la muerte —dijo la mujer. le permitió terminar la frase—. por supuesto. —Para los demás. un poco más delgada que alta. Y así pasaron más de veinte años. jamás pretendió recordar. El silencio recorrió la distancia y el tiempo que separaban los pensamientos de esos dos seres que tan sólo tenían un punto en común. él había puesto fin. la relación de asimetría entre ambos se manifestaba de manera sutil: ella. “Él mató a su propio hijo y no lo sabe”. señora. parecía Dios y creía serlo. Por lo demás.ENERETH En ese salón donde cuelgas tus trofeos. un esfuerzo sobrehumano. pensó el hombre y olvidó por qué le había concedido esta entrevista. soy todo lo contrario —respondió el hombre. ponían en evidencia su asombro ante tanta impertinencia: ella no lo había llamado “doctor”. y recordó aquella noche en Enereth. bastante más alto que delgado. Esta bien que. sólo sus cejas entrecanas. cada vez que abres la ventana del futuro.

d’aspect rocailleux irrégulier. Los cazadores pronto llegarán con la carne.PRALINÉ Cést une confiserie faite d’une amande grillée et caramélisée. las primeras barcas de pescadores ya deben estar por pasar y no quiero que las mejores lampreas terminen en las cocinas bordelesas. le dijeron que dijo el Conde. y las fuerzas leales a Luis XIV se han establecido en esta villa. un crujido le hace mirar hacia la puerta que da al patio del fondo: ésta se abre de golpe. las diferencias políticas no impiden que los adversarios se reúnan a cenar para zanjarlas. que corren con estrépito a una gallina. officier de bouche del Conde. piensa el cocinero. Lassagne —Clément casi se cae. Un dominó de luces y sombras se precipita a lo largo de la cocina. Mientras repasa de memoria las recetas conocidas. allez! —unos mozalbetes. 15 . que usted pidió para la salsa de las aves. Antoine. —¡Allez. con el objetivo de iniciar un acercamiento. que yo me hago cargo —con gesto desconfiado verifica que las almendras están peladas y vuelve a tapar la olla— ¡Pierre! Pierre. se dirige al fondo de la habitación para ver con sus propios ojos el fuego que arde en el hogar. en la casona de Blaye donde está alojada la comitiva del Conde César de Plessis-Praslin. según palabras del propio César. todo en un mismo movimiento. están cociéndose en esta olla. Duque de Choiseul. Vete. se cruzan en su camino. querido. prepárame un almíbar. “Para ello cuento con Lassagne”. No sé si… —Vete. un sudor frío recorre la espalda de Clément: el Conde presentará su propuesta de paz a la hora del postre y éste. y trata de imaginar otras nuevas. se cuela el viento frío de Diciembre: Clément Lassagne. os digo! —grita mientras alcanza a darle una patada en el traste a uno de los pillastres. Al abrir la puerta. —¡Fuera! ¡Fuera. Bordeaux está en poder de los rebeldes. al darse vuelta y hacerle la reverencia al Conde. que pretenden arrojar una rana viva al agua hirviendo—. Todo está listo… menos el postre. no tiene un día fácil por delante. Espéralos a orillas del río. de inmediato. —¡Excelencia! Es un honor recibirlo en esta humilde cocina —le responde al recuperar el equilibrio. “¡Mon Dieu! Estos aires de fronda me van a matar”. que no puedo pensar en postres sin tener algo dulce en la boca. por los vidrios rotos de una ventana. cosa que ocurrirá precisamente esta noche. no puede ser menos que magnifique. —Mmm…¡Antoine! —tampoco puede olvidarse del pescado—. vegetales y cuchillos sobre las mesadas. Por fortuna. ¡Pequeños monstruos! ¡Así no se hace! Primero debéis colocar la rana en agua tibia y luego calentarla a fuego lento… —Sabias palabras. Las almendras. Su ceño fruncido se disuelve al sumergirse en este reino suyo. A pesar de estar cerca del fuego. —Como usted diga. Mariscal y Embajador del Rey Sol de Francia. lleno de ollas. querido. a orillas de La Gironde. mesándose los bigotes. maese Clément —responde el aprendiz—.

tras el silencio impuesto por la presencia del Conde. al mismo tiempo que descarga su ira. y se perderá en América. como el humo. También sabes que hoy el postre debe ser superlativo. El Conde César de Plessis-Praslin. Minutos después. los llamaremos… “praslines”. y el resto de sus puntapiés. piensa con desazón. Jaluzot. Al igual que tu fortuna. especula al ver una canasta y una damajuana escondidas en un rincón. Los ayudantes no se atreven a mirarlo y continúan con sus tareas culinarias. lejos de la corte y de los palacios. Un extraño silencio. con tan mala suerte.—Sabes que me tientan las delicias que produces y que no puedo esperar hasta la cena para degustarlas —la prominente nariz del Conde se dilata al respirar. Da vuelta una clepsidra: si al cabo de una hora no encuentra el postre perfecto. se escapan de la cocina. —Así será. que cruza como una exhalación delante del hogar. señalando una bandeja que parece llena de pequeños pedruscos de color marrón—. —¡Exquisitos. descansa en un sillón ubicado entre dos trapecios de luz. lo que desea es retirarse a un lugar tranquilo. —¡Merde! ¡Lo único que me faltaba es esto! —dice. le hace una guiñada a la criada. deja sobre el mueble castigado por el chef de cuisine la olla con las almendras y el caramelo mezclados. Lassagne de nuevo les lanza un puntapié. seguido por un pequeño temblor en el piso. Sólo Pierre se acerca con sigilo. Retira la olla con las almendras y déjala en el piso del hogar para que no se enfríe—murmura Lassagne mientras sus sueños. mostrándole una pequeña cacerola en la cual prepara el almíbar. Duque de Choiseul. Por lo tanto. Clément permanece petrificado en su posición reverente. —Usa ese fuego. la vida era más sencilla”. Lassagne! ¡Y exitosos! —exclama el Conde. Clément se detiene para observar el contenido del recipiente… A la mañana siguiente. usará el apellido de su padrastro. Lassagne. pero no sorprenderá a sus comensales”. Lassagne —la capa le sirve de telón para su salida y. —Así será. Los mozalbetes corren atrás de un chancho salvaje. por supuesto: seré generoso contigo. e instalar su propia maison de confiseries. lo pone en guardia. tendrán por nombre parte de mi apellido — el noble simula vacilar por un momento—. Gracias a tus dulces. 16 . No creo que al finado Cardenal Richelieu le hubiera gustado que el apelativo de los Plessis pasara dulcemente a la historia. “Quizás algo en base a peras y vino pueda satisfacer al Conde”. contra una mesa. más que la aventura. Pierre corre a limpiar el revoltijo producido por el porcino y sus socios menores. Clément está de pie ante él. el sol se filtra por los altos ventanales del salón principal. Mariscal y Embajador del Rey Sol de Francia. “¿Por qué no se conforma cada uno con su lugar en el mundo? ¿Los nobles no se dan cuenta de que en Francia es necesario que brille el sol de día y no sus tenues luminarias de noche? ¿No será mejor dejar la cocina en su sitio. hacia el otro extremo de la cocina. Entre otras cosas. que hace caer la cacerola con el caramelo sobre las almendras. lejos de las mesas de negociación? ¡Mon Dieu! Antes. “…mmm. tratando de captar todos los aromas—. Cuando el dolor se hace tan intenso que aplaca su furia. la paz en Francia está asegurada. ¿te imaginas el impacto que causaré en las damas de la corte? ¿Cómo se te ocurrió la receta? ¿Qué nombre tienen? —Fue… un golpe de suerte. Sin embargo. al pasar. Aún no tienen nombre… —¡Perfecto! Ya que depende de mí. Excelencia —el delantal se arruga entre sus manos. huirá. “¡Ah! La política”. Excelencia. que queda tan roja como los tomates que lava.

la soledad pudo más que la responsabilidad. somos… inmortales”. dedujo una maestra de lógica. para llegar a él. Seres dedicados únicamente a pensar y luego sufrir el hastío de su existencia. excepto uno. apuntando su caleidoscopio hacia un planeta de azules. un ingenioso inventor había diseñado una especie de tobogán hecho con estrellas. “Inmortalidad es el nombre de nuestra desdicha”. cerró los ojos y… treinta y tres años después murió. Miró el vacío a sus espaldas. 17 . Sólo uno de ellos había quedado de guardia en el otro extremo del tobogán. “¡Eureka!”. respondió eones más tarde un bardo acostumbrado a ponerle nombre a las cosas. murieron. Y al final. Entre ellos. verdes y blancos. “¿Y después. Respiraron hondo: todos.INMORTALES Había una vez una raza atrapada en la eternidad. nombre que el bardo le había puesto a la existencia anterior a la no existencia. menos uno. nosotros. Luego de varias eras de esperar y mirar por el caleidoscopio. por si algo salía mal. todos. Arrojados en el cuerpo de aquellas bestias. que no dejamos de existir. un filósofo. “La muerte”. “Aquí está la solución”. no sin antes replicarse entre sus descendientes: una nueva forma de eternidad compartida. se fueron deslizando a la vida. le preguntaron. cantó el bardo a los ocho diedros del universo. qué?”. por primera vez sonreían y temían al explorar sus límites. al dejar de existir. de tanto meditar. descubrió que la existencia podía tener fin. “Entonces. en este caso. dijo la más observadora de sus astrónomas.

La humanidad. el aburrimiento es la única —y piadosa— causa de muerte. al pasar. 18 . Mi letra es grande. Escribo que hemos llegado a la última. decía. un pequeño porcentaje de nacimientos equilibra con exactitud el mismo número de defunciones. hoy en día obsoleta. a la más avanzada etapa de nuestra evolución. ¡Plaf! Al no tener la imperiosa necesidad de progresar también vivimos en perfecta armonía con la naturaleza. eliminó todas las enfermedades. angulosa. es que… fuimos animales durante tanto tiempo. con emes y enes en forma de guirnaldas.DE NUEVO INMORTALES Decidí escribir el prólogo a mi libro definitivo sobre la humanidad. ha superado todos sus defectos y acaricia con la yema de sus dedos la tan ansiada inmortalidad. La medicina. Sin envidia no hay violencia ni gobierno. Agito mi mano para ahuyentar de nuevo a la mosca. los seres humanos vivimos en paz. Lo hago sobre papel por el sólo placer de oír cómo la antigua pluma de plasma rasga esa superficie inmaculada de celulosa artificial. La… mosca se posa sobre la mesa. Con el otro extremo de la pluma atomizo el cadáver de la mosca. Mi letra es… Una pequeña mosca. me distrae por un momento.

Era raro que no sonara el teléfono o que alguien no tocara el timbre para pedirles algo. lo acompañaba como lo había acompañado siempre. que no leía los diarios. Ernestina. no miraba los informativos y no se daba por aludido. sin tener miedo. —La verdad. eran los mismos periodistas que habían hecho renunciar a los demás. qué querés que te diga… —le contestó ella. él había llegado a ser electo Presidente de la República: sencillamente. al verlo algo pasado de peso. y ahora debían conformarse con éste. El perfume del jazmín visitaba la pieza del fondo. paseando su mirada bovina por el mantel de hule lleno de migas y de marcas. es que tengo miedo de equivocarme —dijo Ferdinando. Le sirvió un mate y puso más bizcochos en el plato de melamina verde. Disfrutaban de un momento de paz. en una radio siempre encendida.LAS AVENTURAS DE CERDINANDO Y TERNESTINA “Son realmente extra-ordinarios” TITULAR DE LA PRENSA Llovía suave. —Y bueno. donde. el policía que estaba de guardia en el zaguán. cantaba Gardel. gordo. con forma de herradura. es muy complicado explicar por qué pudo ocurrir algo así. apodado Cerdinando por los periodistas más insidiosos y populares. Hasta don Ángel. Ella. por su parte. les había pedido con una guiñada “un puestito más arriba”. 19 . dejadas por vasos apoyados quién sabe cuándo— Equivocate nomás. Por uno de esos vericuetos de la política.

La luz de las antorchas rescataba de la oscuridad los detalles ocres de la muralla y de una de sus puertas de madera. mientras sigan siendo históricos. sin ganas. desde el interior. uno de sus hombres rompería el candado que las sostenía. Hasta ahora todo era apropiado. Niccolò intentaba calmarlos. Con ayuda de una maza. pueden no ser verdaderos… Perugia. el cinto del cual pendía su espada. Cerró. otras dos teas flameantes le habían anunciado que dicha puerta se abriría. Los hombres avanzaron entre murmullos. Un golpe certero derribó la primera. Como capitán de los Oddi. Concentrarse y pintar el tenue resplandor de una vela a la luz de otra no era tarea fácil para un muchacho de doce años. la ventana. Debía volver a intentarlo. Había llegado hasta allí mediante el engaño y la traición. Caminaba al frente del grupo de infantería que debía abrirle paso a la caballería de Troilo. Los de adelante. algo nervioso. 1495 Raffaello corrió hasta una de las ventanas que daban a la calle. Abrió apenas uno de los postigos para ver pasar el grupo de hombres armados que avanzaban rumbo a la plaza. Próximos a Perugia. oportuno… Sin embargo. no exentas de cierto temblor. Debían obrar con rapidez. Otro golpe. en la dirección apropiada. menos corruptos que los de la puerta. Distinguía con nitidez el hedor que producía el miedo en sus hombres. Atrás… Atrás… Esa palabra se transmitió y se transformó con cada giro de cabeza. en el momento oportuno. en su boca. sabía a venganza. en la trama de las telas y en el olor penetrante de los óleos. su puño cerrado sobre las riendas comenzaba a tiritar. su maestro. Esta vez vio como un río de soldados y caballos intentaban escapar y se pisoteaban… Definitivamente. En cada esquina existía una gruesa cadena que cruzaba la calzada. ¿Cómo habrían hecho los Oddi para entrar a la ciudad de la que fueron exiliados por los Baglione? Perugino. les gritó. Otros centinelas. Cada vez más cerca de la plaza. estaba satisfecho. estarían por despertar a los Baglione. La saliva. Una hora antes. arrugando su nariz contra la frente: “¡Atrás!”. pensaron lo mismo y se arrojaron tras ellos. pues el tiempo les corría en contra. Los rezagados pensaron que los habían descubierto. Cada vez más temerosos de ser descubiertos antes de alcanzarla. Raffaello corrió de nuevo hacia la ventana. donde acechaba.EL ÚLTIMO CANDADO Ciertos hechos. Quadrato intentó alzar la maza pero no pudo moverse: los demás lo empujaban contra la cadena. Troilo comenzó a colmarles la imaginación a través de sus oídos. 20 . para él. aquella soldadesca que se resistía a atacar la ciudad. Troilo sostuvo con áspera firmeza las riendas de su corcel. Las promesas de riqueza y lujuria surtieron efecto y ahora las lanzas apuntaban. Con la excusa de mudar de campamento. Niccolò se ajustó. Sólo faltaba romper el último candado. era en la cerda de los pinceles. otra cadena caída. la fama. había salido de la cercana Corciano al atardecer. Fastidiado. Las cadenas caían mientras la retaguardia empujaba a los de adelante. al verlos huir despavoridos. carraspeó.

Pedazo de un pedante. considero oportuno hacerle saber que usted cometió un error al leer mis libros. 15 de Mayo de 1984 Burmeister. una por una. Richard Burmeister 21 . Richard Burmeister Viena. Bastaba con leer atentamente mi misiva del 14 de Mayo para entenderlo. 17 de Mayo de 1984 Señor Lazarus Vanhel. Sin otro particular. podría usted decirme ¿cuál es el error que cometí? Todo lo que me diga le prometo que lo usaré en su contra hasta demoler. Luego de leer su crítica literaria en la columna “El Guardián del Cementerio”. esas pirámides que hacen las librerías de barrio con sus libelos. no satisfecho con ser un escritor de cuarta (camino a la quinta) categoría. El tercero es haber leído hasta aquí. ¡Puaj! Lazarus Vanhel Viena. 14 de Mayo de 1984 Señor Lazarus Vanhel. el jueves próximo pasado. Ése fue su segundo error.CORRESPONDENCIA LITERARIA Viena. lo saluda con la consideración que usted se merece. Sin otro particular. de la revista Wortwörtlich. ahora se siente capaz de juzgar a un crítico literario de mi jerarquía y trayectoria señalando que cometí un error al leer y comentar sus malditos y mediocres libros. Con tristeza confirmo lo que me han dicho de usted: no sabe leer. El primer error que cometió es haber leído mis libros. lo saluda desde su papelera. y a los efectos de permitirme aumentar el desprecio que les dispenso a los payasos letrados de su calaña. ¡por favor! Sólo por curiosidad.

FACTOR “MAMA VIEJA” CERO
Candombe, tam, tam, Oigo tu nombre, chas, chas, ¡Qué ritmo tiene! Haiku Oriental, s. XXI

Estimado Nicklaus: Buenas noticias. Finalmente creo haber descubierto el “factor cero” que nos permitirá completar nuestra tesis doctoral. Se me presentó de una manera tan imprevista que su explicación merece ser demorada unas líneas más, no para generar suspenso (aunque sabés que me gusta hacerlo), sino para compartir contigo el proceso intuitivo que me llevó al hallazgo. El sábado pasado me invitaron al aniversario de casados de unos amigos de mis suegros. Ya sé que eso suena raro para tu cerebro escandinavo, pero aquí en Uruguay es común que estas cosas sucedan: cualquier excusa es buena para disfrutar de un asado. Allí fuimos, y al promediar la celebración, antes de los postres, se presentó una comparsa lubola… Bueno, se me complica explicarte qué es una “comparsa lubola”, pero tené paciencia y aprovechá para enriquecer tu español leyendo el próximo párrafo. Cuando uno dice “comparsa” se refiere a un conjunto formado por tamborileros y bailarines cuyo origen se remonta a los esclavos negros de la época colonial. Por otro lado, cuando uno dice “lubolo” se refiere a un blanco pintado de negro. ¿Entendés como viene la mano? Resultaba divertido incorporar la tradición africana a los festejos propios del carnaval montevideano, pero no había suficientes negros. Así que los blancos se pintaban la cara de negro para darle color al asunto. Pues bien, los tamboriles suenan algo así como borocotó-borocotó-chas-chas, borocotó-borocotó-chas-chas, borocotó-borocotó-chas-chas, y así una y otra vez. Al compás del tamboril, como reza una canción muy popular por estos lugares, danzan una serie de personajes más o menos típicos: las vedettes (léase mulatas voluptuosas y semidesnudas, conceptualmente importadas de Francia), los porta-estandartes (término autoexplicativo, si no fuera por el enorme tamaño de las banderas que portan), el escobillero (antiguo guerrero y bastonero venido a menos, que se conforma con hacer malabarismos con una escoba) y el gramillero (de gramilla, yuyos, en particular, los medicinales; se trata del antiguo brujo de la tribu disfrazado de doctor) quien, con bastón tembleque, frac, galera y guantes, no se cansa de perseguir a la “mama vieja”…

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Si llegaste hasta aquí —y no tenés más remedio que hacerlo si querés saber cuál es nuestro “factor cero”—, debés hacer gala de tu proverbial paciencia y frialdad ante la adversidad y leer con cuidado la siguiente descripción de “mama vieja”: anciana ama de llaves que imita a su patrona luciendo ropas prestadas por ésta. Al menos eso es lo que pude averiguar el lunes siguiente navegando en Internet. Sin embargo, mentiría si te dijera que sólo con esta definición podrías sacar alguna conclusión valedera; no, es necesario que te describa con detalle a la “mama vieja” que en este caso particular me tocó observar, entre la colita de cuadril mechada con panceta y las tortas heladas rellenas con dulce de leche. Te aclaro que no era una gordita cuarentona envejecida de manera artificial, como es habitual en las comparsas de hoy en día, era la resignación en persona; negra, pequeña, delgada y canosa, se movía con una lentitud reumática. Al principio su presencia resultaba un poco chocante: ¿por qué no habrán traído sólo a los tamborileros?, ¿qué necesidad tiene esta señora de hacer papelones?, ¿por qué no se habrá quedado cuidando a sus nietos?, podía pensar uno (o más de uno, según sospecho) hasta que veía su mirada. Luego, la resignación se transformaba en sabiduría y la lentitud, en sutileza. Sin que ella cambiase un ápice su gesto o acelerase una décima sus movimientos, parecía que cada vez se adaptaba mejor al ritmo cambiante de los tamboriles. Entonces me acordé de una frase de Marcel Proust: “El verdadero descubrimiento no consiste en buscar nuevos paisajes, sino en cambiar la mirada”. La “mama vieja” no había cambiado, permanecía inmutable como el problema de la tesis que no podíamos resolver, pero yo sí había cambiado… mirándola. Aunque no tan simplemente “mirándola”. ¿Qué había en esa mirada suya que no hay en las otras? Nada. Sólo eso: un gran porcentaje de nada, de esa nada en la que nos transformamos cuando hacemos las cosas que nos hacen felices, sin esperar ni desesperar demasiado. Así fue como se me ocurrió la idea del “factor cero”. Los detalles técnicos y las ecuaciones correspondientes van en el archivo adjunto para que los revises. Misión cumplida. Un abrazo, Ruben P.D.: Luego de que nos den el premio Nobel por este trabajo ;-) y nuestra correspondencia sea publicada algún día junto con nuestras biografías :-o, este correo electrónico será nuestro homenaje a esa mama vieja, tan infinita, sutil y llena de nada como el espacio que surcarán nuestras naves.

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MEETING POINT
Una torre en el medio del desierto es el punto de encuentro de un sinnúmero de fantasmas. Fantasmas ingleses con la soga al cuello. Fantasmas franceses sin cabeza. Fantasmas transilvanos que aún no se pueden sentar. Fantasmas americanos nerviosamente apoltronados en sus sillas eléctricas. Fantasmas de la ópera y hasta el mismísimo padre de Hamlet. Algunos vienen arrastrando sus cadenas; otros, saboreando el arsénico de su último bocado. Algunos abandonaron sus castillos inhabitables; otros, dejaron de visitar en los sueños a sus asesinos. Algunos no se veían desde hacía mucho tiempo; otros, no se vieron ni se verán jamás. Se contaban por decenas, centurias y milenios. Muy pocos se perderían este espectáculo. Es la primera vez en la Tierra que tienen la posibilidad de observar algo más aterrador que ellos mismos. Son las 05:29 del 16 de Julio de 19452.

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Este texto fue encontrado en 1985 entre los papeles del científico Stephan Bathurst (Zagreb, 1909 – Chicago, 1984), quien participó en las últimas etapas del Proyecto Manhattan, logrando hacer explotar la primera bomba atómica a las 05:29:45 (hora local) del 16 de Julio de 1945 en Trinity Point, Alamogordo, Nuevo México, Estados Unidos. En el mismo papel manuscrito figura una versión de la anécdota en la cual el director científico del proyecto, el Dr. J. Robert Oppenheimer, una vez terminada la prueba, citó una frase del Bhagavad Gita (libro sagrado hindú): “Ahora me he convertido en la Muerte, en el Destructor de Mundos”; ante lo cual el director de la prueba, Kenneth Bainbridge, le respondió: “Oppie, ahora todos nos hemos convertido en unos hijos de puta”.

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También a ella se le pianta un lagrimón al evocar la figura de mi viejo. no sé. hoy me mata el dolor y aunque mi rostro sonríe.. En el conventillo de Polenta. me sale por mis ojos esta cálida emoción. La mente. me llamaban los muchachos. Entre glicinas. una estrella al titilar me hará señales para ir por una luz de eternidad. si con acento de arrabal te hablo de prima— estoy hecho de tango y tengo alma de bandoneón. Al no querer perdonarla. mis palabras flotan prisioneras de un ventarrón. porque decía la verdad. desde el piletón. sXXI Yo —y disculpame. La vieja.LETRANGO Melancólica Hiel y miel del oído. se resbala por el ala de mi chambergo la gota de un recuerdo. Me dan risa esos giles que se ladean porque ando pato. de purrete me tropecé en el patio con la baldosa floja de alguna ilusión. estoy llorando de amor. che. me refugié en el estaño de un malevo mostrador.. Letra de tango. El rebenque de la vida me ha golpeado sin cesar y tengo el antojo de volar como un pájaro sin luz. y que se olvidan que pa llenar el plato. allá por la pieza cuarenta. mas luego me traicionó. Ya sé que estoy piantao. Al final. donde le di al clarete como un pibe al chupete. Como un cacho de mis años pegado en el corazón. me miraba con dulzura y compasión. Antucho. madreselvas y naranjos en flor. ¡qué vas a hacer! 25 . aquel que luego tuve que empeñar. qué me venís a hablar a mí de tango. La luz de un farol alumbra el zaguán de refilón y. en la calle en que un olvido me dejó. Haiku Oriental. Su hermosura me llevó a la locura. piantao y cayendo sin tener donde caer. hacia una rubia percanta derivó. Esta noche de capricho y de fandango. yo fui el primero que los ayudó. grávida de oscuros apetitos. Nací esquinando con un cafetín al sur. Por su culpa. Borracho. como una hemofílica herida que no quiere curarse. con su antiguo reloj de cobre.

en especial. Quería ver mi sombra ondular sobre sus campos en libertad. Juana de Arco. en la Catedral de Lisieux. El resto de la historia ya lo conocen quienes habitan este mundo. sucedió así. Yo de blanco rizado. por unas letras. ya casi nieve eterna. la tentación y la prohibición. Por mi parte. luego de tanto evaporar y condensar. libertó a Francia pero nunca pudo redimir su conciencia. Allí estaba ella. me volví de nuevo vapor. entorno al cual todos giramos. me encargué de perseguir hasta Mehun-sur-Yèvre. entre las flores de la verde pradera cercana al poblado de Domrèmy (el cual. Con simpleza. Todo comenzó cuando. El Obispo Cauchon. Son sólo vehículos a los cuales conducimos sin saber a dónde vamos. sí lo hacen. que. he logrado cristalizar en esta cima alpina. fue preferible haber sufrido el enojo de los nubarrones que pasear indiferente por un cielo compartido. en vez de contraponerse. resulta tentador hacerlo. Siendo así. cuyo recuerdo. Si bien las flechas no nos hieren a las nubes encarnadas. Como aquella vez. no somos tan diferentes. de lacio negro. la traición del cetro y la ambición del prelado. Vapor y carne constituyen nuestra parte visible. Logré apartarme para que un rayo de sol se reflejara en su rostro… y me convencí. Hoy. he aprendido —y espero que aprender no sea sólo dejarse convencer— lo que siempre intuí: es preferible vivir a saber lo que es la vida. Cuando jóvenes. luego ceniza que se llevó el río de la gloria franca. Sin embargo. Nunca supe explicar por qué ellas despertaron en mí un encantamiento tan sutil y perdurable. Hoy. no pudo disimular su verdadera condición de cerdo para los franceses y almohadón para los ingleses. mi hermana humana. Y tú Jeanne…. oculta en el humo como una paloma blanca. hubiera completado una bella escala musical). vi a esa joven campesina. por eso. como nubecilla. orientan nuestro accionar en un mismo sentido: hacia el peligro. si tenemos en cuenta la privilegiada posición desde donde observamos a nuestros hermanos de agua. cambiar de vehículo y liberar a Francia. incluso antes de que aprendieran a volar. a ti te pido que me disculpes si con un suspiro encendí el fuego en tu corazón. luego de llorar con amargura por aquella campiña de dulzura pisoteada. Fue como encontrar a una hermana perdida. como una nube negra. ella. helado refugio de mi vejez. sXXI A las nubes no nos está permitido intervenir en los asuntos humanos. Sé de humanos a quienes les ha ocurrido lo mismo. no me detuve a pensar cuando aquel día sobre Lorraine. El Delfín.NUAGE JEANNE Las nubes lloran Sobre alas de fuego. Quizá. crucé por primera vez las tierras de Francia. Aunque estaba prohibido. 26 . junto a un imaginario Fassol L’Azi. hecho rey. al atardecer. una tumba perdida y vuelta a encontrar oculta sus restos temporales. Aun así. Haiku Oriental. debía intervenir.

a la controversia sobre el control de su contorno. 27 . contempla continuos contingentes contraerse y contorsionarse. Lo que contarás. Contaba mi abuelo. con todo amor a mis nietos. XXI Cuenta un cuento que contaba mi abuelo. constantemente contiguo a la contienda. siempre contemporáneo. sin contaminarse en contacto con tal contextura. que un cuento que mi padre le cuenta contento a mis hijos. Haiku Oriental. yo también lo contaré. y su continente. más de cincuenta. Su contenido. por contagio.ALITERATI Tu padre cuenta. contribuye. como contrapunto contundente. s. contigo. sin contar con tanto canto que cuanto tonto y contumaz que anda suelto contrata para contonearse y contrariar a sus contendientes? Contesto que. ¿Cuántos cuentistas contabilizan con trabajo las cuentas del collar de sus cuentos.

no era políticamente correcto comentarla. ¿Qué eran? ¿Cómo hacían para moverse así? ¿Existían seres capaces de dirigirlas? ¿Con qué objetivo? Ahora. La tercera circunstancia que nunca se había dado antes. A esta reunión. una noche clara de verano. sonrieron al adivinar que pensaban lo mismo. sin hablar. lo que tenían para decir era difícil de creer. Ambos movían sus cabezas de arriba hacia abajo y hacían muecas con sus bocas. los hombres que la antecedieron. Ésta era la cuarta vez que debían “dar el informe” en los quince años que trabajaban juntos. en el amplio salón de reuniones.1979 Los dos hombres se miraron y. Se miraron de nuevo y. junto con sus asesores. conocería la verdad. El otro motivo para sonreír era que. por cuarta vez. —Es la primera vez que no vamos a la Casa Blanca —dijo el Dr. Cincuenta metros sobre ellos. le dio máxima prioridad por motivos cien por ciento personales. La mesa de metal. Fueron los cinco minutos más maravillosos de su vida. aspiró el aire caliente del desierto. Al bajar del Air Force One. en la pista principal de Groom Lake. no importaba cómo lo dijeran o con qué pruebas lo respaldaran. Allí. para hacer sus sueños realidad. egoísta y sincera. No la ocultaría al igual que ellos. por fin. junto con su hermano menor. Tanto era así que.BAILA CON EL HUMO Por muchos años. el fenómeno OVNI ha servido como un soporte para la imaginación humana. obligatoria en la agenda secreta de todo presidente entrante. un escenario para la tragedia humana. De pequeña. aterrizaba el avión presidencial. fue la que le permitió inclinar la balanza electoral en su favor. Julius Cabot. Estaba por cumplir uno de sus sueños. Luego decidiría. pensaban lo mismo. y no lo hicieron. Para eso había luchado tanto. Ése era su privilegio. Una vez cada cuatro años. no les creerían. A pesar de sus intachables credenciales y antecedentes. otra vez. vio aquellas luces danzar en el cielo. Mary Sparks había asumido como Presidenta de los Estados Unidos hacía pocos días. entre sus sueños más fantasiosos in- 28 . asintieron al confirmar que. cómo y cuándo daría a conocer esa verdad a la ciudadanía. un tejido de sueños humanos… Jacques Vallée . —Es la primera vez que ocurre en enero —dijo el General Walter Pinetree. Ése era uno de los motivos de las sonrisas: la estabilidad laboral de los servidores públicos no elegibles. los separaba. sin hablar. se había criado en una granja al norte de Idaho. Tenía confianza en que todo saldría bien. Esa confesión.

a pesar de toda nuestra tecnología y de todos nuestros conocimientos científicos. Pero. al abrirse las puertas. es parte del proyecto original. los seres extraterrestres no existen…. Una vez abajo. —Bien…—Pinetree consultó con la mirada a Cabot.5 por ciento de los avistamientos registrados no pueden ser explicados. La luz brotaba por igual de los paneles del techo y de las cuatro paredes laterales. si son tan amables. El 5 por ciento restante. 29 . vayamos al grano —dijo Sparks desde la cabecera de la mesa. por su parte. haciendo un gesto abarcativo mientras guiaba a la comitiva hacia uno de los corredores. un 1. Señora Presidenta. los objetos voladores no identificados existen…. utilizando todos los recursos al alcance de nuestras fuerzas armadas y de nuestros servicios de inteligencia. lo donamos a obras de caridad…. se adelantó para darle la mano. Cabot. Señora Presidenta —la interrumpió un edecán. mayor es la especulación y el rumor en torno al mismo. Señora Presidenta —Cabot zarandeaba su cabeza—. junto con una lista detallada de la basura arrojada por ella el día de ayer y una serie de recomendaciones para hacerla desaparecer en caso de ser necesario) lo siguieron—. Eso es todo. de un vistazo. Apenas utilizamos un 10 por ciento de esa cifra. —Bienvenida al Área 51. al mirarlas. Señora Presidenta —dijo Pinetree. las luces”. cuyas puertas se abrirían hoy para ella… —Disculpe. cuanto mayor es la cantidad de dinero invertida en un proyecto secreto. Segundo. irguiendo al máximo su robusto metro sesenta. la presidenta Sparks y su secretaria privada (Hellen Harp. todas las investigaciones realizadas desde que el Proyecto DWS fue creado por el presidente Truman en 1945 hasta el día de hoy. según figuraba en el expediente de inteligencia. debemos contarle la historia desde el principio… —Adelante —Mary Sparks escuchaba sin ver. luego de terminar su mandato. Señora Presidenta. nadie nos cree cuando decimos la verdad”. “aquella noche…. la indignación cedió ante el abatimiento. Señora Presidenta. nos permiten afirmar lo siguiente: primero. Por un momento. Los cuatro se ubicaron dentro del salón de reuniones. Pasen por aquí. El Dr. —Bien —dijo Cabot. Cabot le devolvió el fardo a Pinetree. encorvando dos metros de flacura. —Bien… —esta vez. se escuchó el silencio que hay detrás de todos los sonidos. ni en nuestro país ni en otra parte del planeta o del universo. Señora Presidenta —afirmó el General Pinetree. Un híbrido entre timbre y alarma anunció el descenso del montacargas hasta el nivel inferior de las instalaciones subterráneas. se imaginaba como la embajadora de la humanidad ante ese país desconocido. señalando el vehículo que los esperaba al pie de la escalerilla. —Caballeros. Aquí tiene… —No lo puedo creer… ¿por qué? —Sparks hojeó la carpeta azul con todas las cifras. 43 años. —¿Eso es… todo? —Mary Sparks estaba indignada. Un 85 por ciento retorna al gobierno federal a través de un fideicomiso creado sólo a tales efectos. —¡Ejem! —el militar se aclaró la garganta—. —¿Para llegar a esas conclusiones gastan 36 billones de dólares al año? —No. para que usted comprenda por qué esto es necesario. Está todo documentado y auditado.cluía uno en el cual. el General Pinetree saludó a la Presidenta en posición de firmes. Sobre la mesa gris había café y rosquillas para todos. “es así. divorciada. pensó. —Yo prefiero llamarla Dreamland —dijo Cabot. “pasemos al plan B”—. no hemos podido hallar una sola evidencia que demuestre la presencia de alienígenas. —Estamos a solas con nuestros miedos.

coincidió con el inicio del segundo mandato de Nixon. Ése fue el origen del proyecto secreto DWS. en el mundo. Truman también estaba preocupado por otro tema —Cabot tomó la posta—. se refería a unas extrañas luces voladoras reportadas por un número significativo de pilotos aliados y los posibles efectos sicológicos de esas visiones en los combatientes. Algo que sólo se atrevió a confesar a unos pocos. Esto encendió la chispa en la mente de su honorable antecesor. del complejo subterráneo. corrieron hasta allí y. 30 . casi de manera simultánea. El General Walter Pinetree y el doctor Julius Cabot se miraron y la miraron partir. reportaba con detalle los daños atroces sufridos por las ciudades y los ciudadanos de Hiroshima y Nagasaki. continuar con la protección de nuestros intereses por otros medios… —¡Basta! —Sparks sentía náuseas. La muerte de Truman. la Presidenta pidió un vaso con agua fría. —Sin embargo. director honorario y vitalicio del proyecto. Dicho informe concluía diciendo que. práctico al proyecto. Uno. proveniente de Europa. “la guerra había cambiado de manera cualitativa a escala planetaria”. el proyecto “Dancing With Smoke” nos permitirá. El otro. se cansan de los cowboys americanos? ¿Qué alternativa tendrán? ¿Hacia dónde mirarán en busca de consuelo? ¿Por qué no hacia el cielo? Pero no hacia un cielo lleno de ángeles rubicundos.—En setiembre de 1945. ella y su hermano. con el uso de la bomba atómica. Estaba claro que el uso de las armas atómicas en el futuro provocaría más daños que los necesarios militarmente y que los tolerables éticamente. dos informes en su despacho —Pinetree entrecerró los ojos y dejó fluir la historia entre sus labios—. ¿Y si en realidad existían seres de otro planeta? ¿Y si el cambio a escala planetaria provocado por las armas atómicas los amenazaba? ¿Cómo reaccionarían ellos? ¿Cómo lo haríamos nosotros…? Ése fue el secreto dentro del proyecto secreto DWS. digamos. en caso de extrema necesidad. En ambos informes subrayó la palabra “planeta”. le dio un giro…. Según la visión de Nixon. quienes llegaban a afirmar la posible conexión de dichos “cazas de fuego” con “seres de otro planeta”. lo que vieron. Sonrieron como quien sonríe en un velorio. Señora Presidenta. Este último. aún en pijamas. más bondad y más sabiduría. enviado desde Japón. de la base aérea. que traerán más tecnología. no en esta era de la tecnología. ¿Y si los americanos se aburren de un gobierno federal entrometido en sus vidas privadas y encubridor de la verdad? ¿Y si los demás. salió de la sala. Lo harán hacia un cielo lleno de naves extraterrestres. pilotadas por seres superiores. Sus preguntas fueron otras. Cuando llegó al Air Force One. el presidente Truman recibió. Entonces ¿por qué no desarrollar las armas sicológicas a ese mismo nivel? ¿Por qué no crear un “Los Álamos” psíquico? En ese momento surgió la idea del simulacro de Roswell. cerró los ojos para intentar dormir y volvió a recordar aquella noche en la granja: las luces descendieron detrás del granero. la hizo despertar.

es inevitable. Department of Documents. Ni siquiera el pequeño rey de Roma. Lo siento.CARTAS DESDE TRES ISLAS Corsica. Volveré por más. desde el calor del desierto egipcio hasta el frío de las estepas rusas. En ese sentido. justamente. como todo padre. Debo volver. El general que pretende saber de antemano cuántos heridos y cuántos muertos habrá en una batalla. disfruté cada instante que de ti heredé al nacer. como estas otras que pronto quemaré y en las cuales te hablo. Pues. 31 . De casi todo. Pero nadie ignorará las consecuencias de un modo tan absoluto como lo hago yo. Helena. Habrá hombres con la suerte de arrebatarle una corona al destino. Isola D’Elba. Textos extraídos de: Collection of Letters Never Found. Vivir es arrojarse al vacío y arroparse con lo que nos depara el destino. Cuanto más conocemos o deseamos conocer. debe haber algo más. a un paso de la muerte. Imperial War Museum. me dijo que. el poder se basa en la ignorancia. mi última aventura. Todo este espectáculo se ha puesto en escena gracias a la fuerza de mi voluntad. Por siglos. madre. Ahora. sólo pienso en mis hijos. St. Lord Sunex Archive. No lo dudo. les deseo futuro: nada más puedo hacer por ellos. Falta también Josefina. diez cuadernos de apuntes y la paz. Aun así. ¿De qué otra manera podría llegar a conocerlo todo? Desde la fiebre revolucionaria hasta la palidez imperial. 28 de Abril de 1821 Es el fin. como si no me escucharas. desde la elegante ecuación de una parábola hasta el estruendo y el olor a carne desgarrada. en ese “casi” caben el continente americano. madre. Habrá hombres con el coraje de arrojarse al vacío. jamás la ganará. más bien lo considero un premio. La nada después de todo. que valga la pena explorar y explotar al máximo. provocados por la bala de un cañón. cuando. Quizás tenía razón aquel necio oficial de la academia militar de Brienne. luego de castigarme por tratarlo de ignorante. entre el principio y el final. El problema está en conocer los límites. espero que haya valido la pena llevarme de la mano y verme partir. En cuanto a ti. estoy dispuesto a ignorarlo todo. 23 de Febrero de 1815 No me han castigado. El espectro de mi ambición también incluye la derrota. ¡qué vida! Desde aquella carta sobre el poder de la ignorancia —que nunca te envié. con palabras que no quedarán para la historia—. nadie más lo ha hecho y nadie más lo hará. London. desde los soldados que al intentar desertar de mis filas me han ayudado a ganar batallas hasta los oficiales que en un acto de ciega lealtad me han colocado en posición de perderlas. menos hacemos o deseamos hacer. 12 de Marzo de 1787 Ya sé que todo termina en nada. madre. UK. Sin embargo.

mas las rocas… Las rocas están allí representando al Universo. la música los bailarines. No ignoran el sueño los dormilones. Podemos decir que las almas de sus tripulantes y pasajeros se salvaron gracias a que ninguno supo lo cerca que pasó el casco de esas rocas. afiladas como cuchillos. 32 . que no es malo ni bueno mientras pasa a unos centímetros de nosotros sin darnos cuenta.LA ROCA IGNOTA “Navegar es necesario. las estrellas los navegantes. vivir no es necesario.” Pompeyo Había una vez un barco que casi se hunde sin saberlo.

Es… ¡Ay! —Nacele suspiró—.SAL Y SÍLICE Allí donde hay amor. contándose cuentos a orillas del mar. pero no lo es. —¿No? —Del lado del mar… —¿Del lado del mar? —Sí… ¿No es original? —Entonces. que ustedes nunca se dan cuenta… —¡No empieces otra vez con eso! —¿De qué lado de la orilla te imaginas que ella lo espera a él? —Del lado de la arena. hay vida. —No —Nacele contuvo su risa marina. 33 . Mohandas Gandhi —Ella lo espera a él en la orilla del mar… —dijo Nacele. De lejos parecían sólo sal y sílice. —¡Es lo mismo! —Parece. ¿cuál es la diferencia? —¡Ji! ¡Ji! ¡Ji! Es tan obvio. —Mejor dicho… Ella lo espera a él en la orilla de la arena. —¿Y él? —Un hombre rana. ella es… —… una sirena. —¡No es nada original! —respondió Siodos. que al besarlo se convirtió en un hombre príncipe. ¡Es tan romántico! —Me imagino… En fin. obviamente —dijo Siodos con firmeza.

también brillaban. el dorado sinfín del desierto y hasta el aire cimbreante sobre él. y Casablanca. Más allá. esperaba con ansiedad la provisión de agua dulce. una vez establecido el campamento para pasar la noche. en Egipto. de una u otra forma. como la frente de Crane. convencí a uno y a otro para que la leche de camello fuera la solución de compromiso. secándose el sudor con ayuda de un pañuelo. Pero… Durante treinta segundos. hasta que el esquife de éste golpeó con suavidad el casco de nuestra nave para abarloarse. el capitán se ubicó junto a la rueda del timón. extraviando la mirada en el interior de un recuerdo. que el hombre hablara castellano. después. se confundió con 34 . en un castellano claro y con acentos aislados—. rechazaba con inusitada energía la cantimplora que le ofrecía el guía. eso fue lo primero que dijo aquel extraño náufrago del desierto… Lo encontramos con nuestra caravana justamente a dos leguas del oasis de Dakhla. Todos observamos al viejo comerciante de productos químicos. Horas más tarde. pude escuchar su historia completa. Crane se había olvidado del aguatero. Luego de confirmar que el bote del aguatero estaba largando amarras y se dirigía hacia nuestra posición. Don Pedro? —el capitán se había contagiado del horror al silencio que en ese momento nos dominaba— ¡What the hell! Perdón… Distraído por el cuento del comerciante. —¿Pero… pero qué. mientras acariciaba su barbilla. pequeña goleta de velacho surta en el puerto de Villa Cisneros. como la última vez. algo que nos permitiera achicar el aburrimiento que inundaba esas horas. Gaztea se miró las uñas y disfrutó de su mutismo.AGUA TURBIA Una suave brisa mecía a la Nutshell. Nosotros conversábamos bajo la sombra seca que nos ofrecía la toldilla. Sí. el exiguo verde de la costa. era un hombre de pocas historias. a mí. el blanco de las casas quietas y de sus sábanas tendidas en movimiento. El diálogo había arribado a un silencio neutral y aguardábamos con cierta expectación que alguien dijera algo. siguiendo el destino de sus pasajeros. El ruido de los remos. devolviendo la mirada a los presentes—. —Agua turbia —afirmó. “¡Agua turbia! ¡No quiero agua turbia!”. Su capitán. primero. excepto por su lazo negro. aunque copiosas y siempre bien recibidas. La necesitaba para poder zarpar rumbo a Santa Cruz de Tenerife. Robert Crane. todo lo demás. resplandecía: el azul de las pequeñas olas. —¿Turbia? —se preguntó Don Pedro Gaztea. a punto de morir deshidratado. siempre vestido de blanco. gritaba el pobre infeliz. —Espero que el agua no esté turbia —dijo el marino estadounidense. al caer sobre los bancos de la embarcación. Al final. Éste me interrogó con la mirada: a él le sorprendía su actitud.

El capitán dio cuatro zancadas y saltó hacia la embarcación del proveedor. también debo confesar que este calor y vuestra amable atención me embriagan. Don Pedro —dijo el hombre de mar— Estamos a su merced… Todos sonreímos. “Hice oscilar ante sus ojos la botella. —Disculpe que haya interrumpido su silencio. o algo parecido. Allí. luego de ocupar la Alcaldía de la capital. me invitan a continuar. Toda esa transacción. abrazado a una pipa de leche de camello. mientras esperaban con paciencia que él saliera de una iglesia para quemarla. en su ruptura con los males del pasado. “Años más tarde. cada uno parecía abrir una llave del pesado portón que nos separaba de su pasado. ¿Cómo seducía a los obreros y a los campesinos. “En contraste con la noche. Debe ser por eso que no la suelo contar. le dijo el hombre. en que la culpa era sólo de su antagonista de turno. satisfecho. —Gracias.. El náufrago del desierto estaba acostado. os invito a volver a aquella tienda en el desierto. Le resultaba fácil rodearse de personas que creían en su superioridad moral. Tomó varios tragos en silencio. Cierta vez.. el odontólogo lo convidó con un vaso de agua y lo convenció de que. recibió una invitación para visitar a un dentista no muy famoso. al pasar los cabos por la borda. los militares cargaban sobre ellos. Los seres humanos sólo diferimos en la manera en que llegamos a darnos cuenta de que somos iguales… ¡Bien! Habiéndome dado el gusto de deciros esto. Bob —respondió el viejo comerciante—. vestido con su elegante levita. donde había alcanzado el puesto de Director de Aguas Corrientes y Cloacas del Estado. El capitán Crane volvió a ocupar su lugar en la toldilla. un indio navajo. fue electo Presidente. Sólo le quedaba vencer el óxido de los goznes y… por fin…. subiera la carga con ayuda del tiravira. exiliado de su país natal en América del Sur. lo hizo. Y tú estarás más aliviado. sable en mano y dando vivas al presidente. a pensar en que todo malentendido será abolido y que toda segunda intención será superada por la primera. el ‘sacamuelas’ —como lo llamaban aquellos pocos que no se habían convertido a su causa popular—. ‘El agua puede quedar algo turbia. discreta y desinteresadamente.los gritos en bereber. mientras el resto de la tripulación terminaba de alistar la nave. nadie nos creerá si la repetimos. Luego de una breve discusión logró que el aguador abriera uno de los toneles. el fuego atraía nuestras miradas e invitaba a tejer historias entre sus pequeños crujidos. con un suspiro. fría y silenciosa. pero su lengua no respondía a nuestras indirectas. Sus ojos nos miraban hablar. 35 . a caballo. ‘Tiene ángel’. pues el nuevo presidente era muy devoto. Si cuentas tu historia mientras compartes este aguardiente con nosotros. hombre! —le dije al final— Es peor dejar todo eso dentro. incluso el narrador halagado. decían los creyentes. no fue más que un paliativo para el deseo colectivo de conocer la historia de aquel sediento que no quería beber agua. Teniendo en cuenta que la misiva venía acompañada de un cheque por una importante cifra. pero… lo que yo quería deciros es que… la historia de este hombre no es apta para aquellos que tienen la certeza de no estar equivocados. que sucedió al silencio provocado por Gaztea. Sin embargo. ¿Por qué la gente lo aplaudía cuando hacía lo mismo que antes criticaba? Nadie podía entenderlo. pero no se preocupe: es para mejorar la dentición de nuestros niños’. le pagó y dejó que su contramaestre. gritaban los anarquistas. “Nos contó que era un fugitivo. galera y guantes? Ninguno lo sabía. no dudó en concurrir a su consultorio. Luego. él me miró fijamente y me la quitó de las manos. “—¡Vamos. tan transparente como su contenido. le permitiera colocar en los reservorios de todo el país unas pastillas de color marrón. ‘¡Es el nuevo nombre de la libertad!’.

“Pasado un tiempo. La quietud se ponía en movimiento. “Regresó. tuvo que viajar al exterior para reponerse de una enfermedad. La situación era insostenible. con un gesto. Huyó por el río hacia el océano. los depósitos en el resto del país… y la Presidencia. comenzó a ver la realidad. de nuevo. la sabana y el desierto. Gaztea respiró hondo. Más tarde. Cuando una enfermera le acercó un vaso con agua y una pastilla. Primero fueron los depósitos de agua en la capital… y la Alcaldía. Crane. ocurrió la sinapsis fatal. nuestro náufrago y fugitivo. pero algo salió mal. por la selva. No tenía sentido que un dentista quisiera quedarse sin dientes que componer. sus esbirros quisieron corregir la situación e inundaron la ciudad de agua turbia. Y aquí lo tenéis. oculto en esta historia. siendo aún Director de Aguas Corrientes. luego. Al caer la popularidad del presidente. y desde ese momento se negó a tomar agua. intentó sabotear la dosificación de las pastillas. disfrutó del mar y de nuestra curiosidad. Allí. le indicó al contramaestre que levara anclas. 36 . Es más.

ocupado por unas enormes gafas de aumento. Profesor! —contestó Tronn—. Algo malo viene de esos lugares. Mi nombre es Tronn. observó cómo una delgada cruz blanca y negra señalaba con exactitud hacia donde dirigía su mirada. Alfio Tronn. junto con un cheque al portador por 60. —Pase. —Gracias… —le respondió el profesor. dueño y director de la empresa Optofaser. quien la estrechó con demasiada efusión para su gusto. Seis meses atrás. al ritmo de su vacilar. Alfio Tronn. —Mucho gusto. Alexander H. a sus órdenes.44-45 William Shakespeare Su vestimenta revelaba que era un hombre que había llegado a una buena posición económica. —¿Está listo? —preguntó el profesor. El optocaptor funcionaba… 37 .EL BARDOMANTE Por el escozor de mis pulgares. cuyos datos detallaba. por favor. El Dr. Threefoldgreat lo pensó mejor y se arriesgó con la zurda: “OPTOFASER LTD. Threefoldgreat parpadeaba agradecido cada vez que le sugerían una acción clara y conveniente para sus intereses. Al recorrer con sus ojos el fondo de pantalla —la foto de una hermosa playa tropical—. un gesto típico. les había hecho llegar por carta la solicitud de diseñar y construir un aparato. sin dejar de mirarlo de reojo. si es tan amable… Tome asiento. extender la diestra hacia su anfitrión. decía la placa.i. se los volvió a colocar para ver el monitor. subió por el tronco de una palmera. se detuvo en un coco y luego se centró en el anaranjado disco solar a medio hundirse en un mar dorado. IV.000 euros. Al acercarse a la puerta del edificio. por favor —Tronn señalaba la entrada a su despacho—. al cerrarse la puerta detrás de su silla. —¡Sí. casi a la salida del ascensor—. de la computadora que tenía frente a él. como un péndulo. Por aquí. mientras sopesaba que hacer con la mano tendida de aquel pequeño y atildado hombre calvo. pendía con insistencia de su rostro. Profesor. Aquí lo tiene… —Hummm… —Threefoldgreat se quitó sus enormes lentes para confirmar que no veía nada sin ellos.”. profesor Threefoldgreat —le dijo. el Prof. como si tuviera la bragueta abierta y dudara si eso debía preocuparle o no. La cruz paseó por la arena. Macbeth. en apariencia normal. su cara volvía a mostrarse dubitativa. Luego de balancear el cuerpo por unos segundos. con rapidez. al final se decidió por apoyar el portafolio en el piso y. titubeó entre tocar torpemente el timbre con su mano izquierda o dejar su portafolio de cuero en el piso y pulsar firmemente el botón con la derecha. no ocultó su ansiedad por conocer al tan esperado visitante. luego.

sin percatarse del aspecto sórdido que. LLL. pequeñas y nítidas. un espíritu alado.141.—¡Perfecto! —dijo Threefoldgreat.63 mm que estaba en su interior y tomó un CD.4. un libro bastante ajado y un alfajor de chocolate completaban el contenido. la cruz blanquinegra quedó colgada en uno de los bordes de la pantalla. totalizaban un diseño agradable a la vista. dos amantes besándose. láminas. al dirigir su mirada directo a los ojos de Tronn—. el mar embravecido. Luego de un tiempo establecido. cientos de figuras. con un rápido cliquear aquí y allá. KRIII. Por ejemplo… —Aquí tiene —Threefoldgreat sonrió. varios senadores romanos.88.I. ¡Ejem! ¿Cómo? —Su imagen.iii. Al final. un campo de batalla. una cabeza de burro. El difunto artista gráfico. Inclinó su cabeza hacia un costado y se detuvo a observar el estuche del CD. Si usted gusta. Digo…. que invitaba a perderse en los detalles. —¡Ah! —esta vez. por ejemplo: R&J. por supuesto —Tronn seguía sin poder ocultar su curiosidad—.92. dos jinetes solitarios. al desplazar sus ojos por la pantalla con un fondo verde uniforme. había diseñado varios de estos “collages”. el profesor decidió poner el maletín sobre sus rodillas: lo abrió. MND. varias monedas de oro en una balanza.36 y así sucesivamente.V. Profesor. debía encontrar una solución diferente. Lo había ido a buscar la semana pasada a la casa de un artista gráfico estadounidense que vivía en los suburbios de la ciudad.III. MOV. un balcón… El Profesor también estaba fascinado. Insertó el CD en la computadora y. en otro monitor aparecían una serie de coordenadas.II. retratos. de manera fugaz. tres brujas. —Perdón. era el trabajo de toda su vida. una bella dama. —Ah… —repitió Threefoldgreat. ¿Y las coordenadas? —Aquí están…—Tronn pulsó una serie de teclas.iii. —¡Oh! —Tronn se sorprendió al ver un “collage” tan bien ensamblado. Tronn hizo lo mismo al estirar su mano.101… Otra función del programa cronometraba el tiempo que demoraba la mirada en cada parte del mosaico y contabilizaba cuántas veces los ojos volvían sobre —o trataban de evitar— el mismo sector de la pantalla.iv. un payaso. JC. mapas.i. podemos hacerlo ahora mismo… —¿Eh? —el Profesor atinó a cerrar la boca—.I. se percató de que Tronn aún estaba allí… No estaba seguro si a esa hora había más personas en la oficina o no. sólo faltaba… —Falta insertar su imagen. logró que una de las imágenes contenidas en el archivo cubriera por completo la pantalla del optocaptor. esto… tan interesante? 38 . una daga ensangrentada. De todos modos. Tronn recorría el monitor y observaba: una corona de oro. ¿Para qué sirve esto….IV. podemos insertarla. en fin. Luego.i.III. Profesor —dijo Tronn. Si lo desea.vii. había adquirido la mirada de su interlocutor.i. con la mano derecha apartó la pistola Mauser C96 de 7.28. ¿no? —Sí… Bueno… —Threefoldgreat titubeaba y parpadeaba mientras Tronn jugueteaba con sus pulgares y lo miraba sin pestañar. esta información se procesaba estadísticamente y permitía definir un entorno de coordenadas representativo de cada sesión. pinceladas de cuadros conocidos y desconocidos. en esta oportunidad. haciendo un esfuerzo por despegar la pantalla de sus ojos—. para poder completar el sistema. siguiendo las precisas instrucciones de Threefoldgreat. grabados. Fotos. dos espadachines. había corrido su asiento para ver el rostro de Tronn y las coordenadas que cambiaban sin cesar en el otro monitor: KL. Recordaba las moscas. eran tantas que hasta se podían respirar.

como parece serlo. Shakespeare descubrió la condición humana y la puso en la mente de todos sus lectores de manera universal. sólo se puede presentir. cuatrocientos años después. pero funcionaba. —No —primero lo miró fijo y luego sonrió—. sabrá que Bardo hay uno sólo: William Shakespeare. un siglo después. reflejaban un cambio. nada de cerrar los ojos y pasar las páginas alocadamente… Dediqué los últimos diez años de mi vida a obtener esto que usted ve sobre su escritorio. hablaba con la firmeza propia de un docente. no era necesario ver a su interlocutor para saber lo que tenía que decir. En fin. pensó. con imperfecciones. su labio inferior avanzó un poco más. su actitud en general. piense en lo que más le preocupa y observe el monitor con atención. yo diría experimentar… No puedo renegar de mi condición de científico. algo parecido al respetable y milenario I Ching. al intentar me di cuenta de que funcionaba. Confieso que siento debilidad por los libros y eso me hace más proclive a creerles. si el libro en cuestión es la Biblia. —¿Quiere decir que. no como debemos o podemos ser. con este equipo. levantó las cejas y abrió su mano derecha. ¿Por qué hay gente que les cree a los vendedores de autos usados? ¿Y a los cartomantes? Una por una las fui descalificando a todas ellas. Es algo que cada uno debe experimentar por sí mismo. apoyada sobre el filo del escritorio. Y eso. —El sufijo mancia proviene del griego adivinar —Threefoldgreat aprovechó para limpiar sus anteojos con un pañuelo de papel. Pensaba que se trataba de charlatanería pura. claro que. hasta que descubrí la esticomancia: un sistema rudimentario que consiste en actuar conforme a lo que indica una página de un libro cualquiera abierto al azar. ni todos los lectores de Shakespeare se convirtieron en sabios con su lectura. apoyada sobre el filo opuesto del escritorio. levantó las cejas y abrió su mano derecha. entonces. es el autor con más películas de cine basadas en sus obras. el que titubeaba era Tronn— Más que probar. No exactamente. —Bien. ¿por qué no probar con sus obras completas? William Shakespeare fue un hombre sencillo.—Es el principio de la verdadera bardomancia —la voz del profesor. Del mismo modo que Colón descubrió un continente que ya existía y lo puso en la mente de los europeos. pagó por adelantado”. era escéptico. ¿Quiere probar? —Bueno… —ahora. Segundo: no tuvo inhibiciones a la hora de describir lo que veía. ni todos los europeos se hicieron ricos con el descubrimiento de Colón. Resultó natural. Podía presentir el futuro. ya lo había clasificado como un hombre predecible—. El futuro no se puede predecir. pero necesitaba una interfase más cabal. coincidirá conmigo en que es más grato leer un libro que estudiar las vísceras de los animales. “Por lo menos. El profesor se caló de nuevo las gafas. se llama bibliomancia. Adelante. con dos desbloqueos que nunca se dieron al mismo tiempo en una misma persona. Al principio. De todos modos. 39 . nos guste o no. si usted es una persona culta…. Por otro lado. significa algo en el mundo de hoy. tal cual somos. cuando comencé a investigar en la Universidad las distintas mancias o artes adivinatorias. usted pretende predecir el futuro utilizando el espíritu de William Shakespeare? —Tronn estaba algo desilusionado. En particular. nacido en Stratford. movió los hombros hacia delante. algo que más bien había que estudiar desde el punto de vista de los crédulos. su labio inferior avanzó un poco más. Primero: fue capaz de ver a los seres humanos tal cual somos. —Bardomancia… —Tronn movió los hombros hacia delante. recurrir al más grande de los escritores de la Literatura Universal. y lo hizo con combinaciones de palabras tan hermosas y perdurables que. pero sus ojos vendían espejos de colores.

sólo él. De alguna manera. ajustó todos los corazones del estado a la melodía que placía a su oído. No me está escuchando… —Sí. conocería el secreto de la bardomancia. mientras buscaba la página correspondiente al pasaje seleccionado—. —Gracias —Threefoldgreat abrió otra vez el maletín. Acomodó la caja lo mejor que pudo. Threefoldgreat. espero que le resulte útil. eso digo. estaba traspirando. o si no. pero debo atender otros asuntos —ambos se pusieron de pie.Mientras Tronn entornaba los ojos buscando resonancias entre sus inquietudes y las ilustraciones del “collage” shakespiriano. Profesor. o los cambió. Pensó en su ambicioso sobrino. Sin embargo. lo abrió. cuando el Dr. Se despidieron con frialdad. los formó de nuevo: teniendo ambas llaves. los dos hombres se miraron a los ojos— ¡Mmm! T. Lo comería de regreso a casa. le pareció como si alguien le hubiese robado el futuro. en el gusto raro que tenía el café que ella le preparaba. Alfio Tronn volvió a su despacho. Con Tronn muerto. —Son las obras completas —aclaró. la del oficial y de la oficina. sucesor y heredero. el arma no sería necesaria. tratando de no aplastar el alfajor de chocolate. Threefoldgreat observaba con cierta ansiedad el monitor de las coordenadas. Tronn desconectó el optocaptor y lo guardó en una caja junto con el CD de instalación y el CD de las imágenes—. creó a nuevo las criaturas que eran mías. podía decir que a partir de hoy el futuro le pertenecía. 40 . Sonrió. pero no le encuentro sentido… Lo lamento.79-87.I. lo escucho. Alexander H. ya que ahora era la hiedra que había ocultado el tronco de mi principado y extraía la savia de él”. acarició con un dedo la pistola Mauser y extrajo el ajado libro de tapas azules. en los cuchicheos de éste con su nueva secretaria. de saber a quién promover y a quién arrojar a la basura para poder escalar. Esto significa… ¡La Tempestad! Threefoldgreat volvió a colocar su maletín sobre las rodillas. Yo uso la versión de Oxford… Aquí está… “Una vez que hubo perfeccionado la manera de conceder investiduras y de negarlas.ii. Aquí tiene. —Suficiente… —el profesor pulsó ENTER y esperó el resultado. en esos dolores de estómago inexplicables… De repente.

pensó ella mientras hacía oscilar su cabeza y lo ayudaba a higienizarse. Y. es que éstas son nuestras primeras nupcias. “¡Por qué una mujer tan sabia se habrá casado conmigo!”. luego de pensar un poco más. la primera vez que le pasó. asustado. hace cincuenta años… “¿Por qué me habré casado con un hombre tan inteligente?”. palabras que en un dialecto islandés. pensó él. cuando era un bebé… Lo que sí es cierto. ¡ésta no es la primera vez! Algo así debe haberme sucedido hace setenta años. agregó: —Aunque…. Aphorismes Nordiques. en realidad. 3 Kund Kvear. —¡Ánimo! Terribles son sólo las primeras veces —respondió ella. Maurice Trevissot. Quebec.FIRST TIMERS —¡Esto es terrible! —dijo él. 1913. antiguo y olvidado. 41 . significan creación interior (kund) exteriorizada (kvear) y cuyo acrónimo confirmará sus sospechas. Uno debe aceptar la creación interior exteriorizada3 de sus seres queridos.

adapta la realidad de uno a la de todos. De tanto volar. Thierry Piensaud Études Africaines 1927 Millones de personas escuchaban sus canciones o veían sus películas. había comenzado a pensar que los aviones eran el único medio de transporte que estaba a su altura. Multitudes. como los depredadores de la selva al escuchar que su rey es el león… que vive en la sabana. Sus representantes artísticos le caían bien: hacían lo mismo que otros empresarios.PRIMITRIVIA Brujo es quien. tal como lo habían hallado y conservado. Y allí radicaba su paradoja existencial: pretender que el público era suyo y que. Ellos le aconsejaban. a la vez. hacían centro en el punto en que su pluma garabateaba un autógrafo. estaba formado por la simiente del nuevo hombre con el cual contribuía a soñar colectivamente. de diversas formas y colores. mediante el uso de la imaginación. los reporteros —basándose en la información sobre su persona que se reproducía a diferentes escalas— intentaban parecer originales y lograban reproducir las mismas preguntas de siempre. El siguiente desliz fue creer que los periodistas eran la única (y fastidiosa) vía de comunicación con su público. Con cada una de sus respuestas. ser y mostrarse como era. pero obligados. 42 . a disgusto. sobre la maldad del sistema (el mismo que aseguraba su libertad de expresión y sus ganancias) o sobre lo bueno que resulta ser una víctima (aunque el sufrimiento mayor lo cause el fanatismo de sus vengadores). las compañías discográficas y los estudios respiraban y sonreían con placidez. En las conferencias de prensa. tan incisivas como insípidas. y le agradecían.

teoría. Era inevitable. sin la aparente necesidad de mover un dedo. ¿Siempre? Dudar no era nada original. Una brisa. a lo largo del tiempo y a lo ancho de cada momento. Rodeada por las celdas. Y. cuando niño. la duda germinó más allá de su cráneo y. No hubo represores uniformados ni verdugos encapuchados. Siempre. medios. bastaba para imponer disciplina. que ocurrió en su ciudad natal. No era el primero ni sería el último en hacerlo. amenazó con envenenar el estanque. Todos vistieron sus ropas de costumbre. que existía entre los oídos de sus alumnos. El mecanismo panóptico funcionó a la perfección. fin y… otra idea. suspiro del Poder ejercido. 43 . el Poder: único e impersonal usuario del mecanismo panóptico que lo controlaba todo. Así de simples eran estas historias encargadas de hacer marchitar las dudas en las cabezas de los ciudadanos. la primera reacción de Dorran fue ocultarla. Cuando esa idea cruzó su mente. Siempre existía esa posibilidad. Azti era maestro en el centro educativo donde se formó Dorran. Idea. Tal era el sencillo mecanismo por el cual el Poder se manifestaba y lo controlaba todo. Siempre. Haiku Oriental. Sin embargo. brotándole por la boca. Apenas un párpado entreabierto. nunca más lo miraron.ANTIPANÓPTICO Desde la torre. temiendo que los vieran y. su pensamiento quedara expuesto al igual que él. tan triste y ordenada como las demás. Un guardia nos ve. Simplemente. XXI Siempre existía la posibilidad de que lo vieran. Tras una semana de vagar aparente-transparente por las calles de la ciudad. por último. el ciclo-circo de la vida debía continuar. Siempre existía esa posibilidad. recorrió la región. Es decir. puro y tranquilo. la posibilidad de que ello ocurriera. Primero fue Bentham: la idea. Azti desapareció. Dorran mismo. las historias sobre la desaparición de quienes daban un paso más allá de la duda estaban allí para replicarse. a través de ellos. fue testigo de la más reciente de esas historias. s. ya no fue necesario dejar de mirarlo. Cerró por un momento sus ojos. Más tarde apareció Telekorp: los medios para ponerla en práctica. Luego Foucault: la teoría. Un día. por temor a ser vistos.

Abrió una libreta de apuntes y. cada una de las cuales ocupa todo el espesor del edificio. con mirada indómita y boca censurada por una sonrisa. las personas se comportan de la manera que se espera de ellas. de producir una pequeña fisura en una sociedad que había optado por ser feliz sin alegría. 1748 . Estas celdas tienen dos ventanas: una abierta hacia el interior que se corresponde con las ventanas de la torre. Un aspecto fundamental de su teoría se basaba en el hecho de no representar una amenaza para los demás. la moralidad de las acciones está determinada por su utilidad. un condenado. Basta pues situar un vigilante en la torre central y encerrar en cada celda un loco. Primero visitó la biblioteca. en la cual un formulario cuadriculado daba tranquilidad y una hoja en blanco. ni era ésa su forma de ponerla en práctica. ésa sería siempre una posibilidad. un enfermo. tomó nota: “Bentham (Jeremy). como los que hacía su madre. como si nadie lo viera. esta vez no habría público presente. y otra. con discreción. para evitar el castigo y otras acciones correctivas. A fines del siglo XX. si están conscientes de que la autoridad punitiva los observa. Desarrolló la doctrina del utilitarismo. Su objetivo es producir personas dóciles. 1984). 1832). visión) Dispositivo arquitectónico diseñado a fines del siglo XVIII por J. pánico. o mejor dicho.. Por este medio se logra que la vigilancia sea permanente en sus efectos. que deja pasar la luz de un lado al otro de la celda. cuyo objetivo es permitir una vigilancia continua. De romper. Si el mecanismo panóptico se ponía en marcha. proyectadas y recortadas en la luz. Sin duda estaba corriendo un gran riesgo. No era ésa la idea de Dorran. la podaría. que garantiza el funcionamiento automático del poder. De ahora en adelante. M. Foucault (ver) desarrolló este concepto hasta llegar al de poder disciplinario. todo. “Panóptico (del griego pan. Había aprendido bien la lección de su maestro: dejaría germinar la duda y. pero luego de una noche sin dormir —recién en la madrugada se animó a abrir los ojos y dejar de aparentar que dormía— decidió seguir adelante. 1926-Paris. Mediante el efecto de contra-luz se pueden captar desde la torre las siluetas prisioneras en las celdas de la periferia. Filósofo francés (Poitiers. De ahora en adelante actuaría. el poder se torna visible e inverificable. Jurista y filósofo inglés (Londres. el poder disciplinario es una forma de poder internalizado. Bentham (ver). antes de que llegara al borde de su lengua. un obrero o un alumno. y el fin de toda legislación es proporcionar la mayor felicidad al mayor número de personas. ésta aparece atravesada por amplias ventanas que se abren sobre la cara interior del círculo.” “Foucault (Michel). El edificio periférico está dividido en celdas. mientras un sudor frío recorría su espalda al observar la primera hoja. que desde hacía años se llenaba de olvido. Según Bentham. Haría de ella un bonsái. incluso si es discontinua en su acción. sin ser visto. de disolver los lazos que limitaban con tanta rigidez su existencia. El efecto mayor del panóptico es inducir en el ocupante de una celda un estado consciente y permanente de visibilidad. Por lo tanto. aún estaba allí.Pero no. Inventó el método de vigilancia denominado panóptico (ver)”. y optikos. Lo que sus educadores no decían. auto44 . para completar la información que tenía y poder planificar sus próximos pasos. De este modo. Según Foucault. Su posibilidad.id. hacia el exterior. Sus teorías radicales acerca de la construcción de las ‘ciencias humanas’ y sus entrelazamientos con las relaciones de poder y las instituciones sociales han hecho de él uno de los pensadores más influyentes de fines del siglo XX. Compuesto en la periferia por un edificio circular y en el centro una torre. por miedo de ser vistos quienes lo quisieran ver.

Murió asesinado. último refugio de la libertad creadora del futuro. quien la procesa de acuerdo a sus requerimientos. capaz de ejecutar en la plaza pública nuestra intimidad. Secretario General de las Naciones Unidas desde 2062 hasta 2066. 45 . Sede: Ciudad de Ambasch. brillaban como vitrales que dejaban traslucir la sombra de miles de millones de personas. Sus paredes. capaz de resolver de manera económica los problemas de la vigilancia mediante una mirada omnipresente. ha diseñado y construido un sistema de vigilancia continua denominado Pananoptik. sin embargo. Fundada en 2063. 2008 – Nueva York. Alertó sobre el peligro que corría la humanidad ante ‘un poder impersonal. pronunciada hacía más de cien años. en las afueras de dicha ciudad. Obviamente no había guardias. utilizando las vacunas contra el cáncer y otras enfermedades. cubiertas de pantallas. No pudo evitar escrutar a su alrededor antes de retirarse. De esta manera. Empresa pionera en el área de la bio-nano tecnología.” Dorran subrayó la frase de Valdecour.” “Telekorp. ¿A quién se le ocurriría entrar sin ser visto? Tampoco había personal.” “Valdecour (Pedro). Consiste en una dosis de nano-emisores (que se inyectan en las personas vigiladas y se asocia de manera inmediata al ADN de las mismas) y un gel de nano-receptores (aplicado a todos los materiales que conforman el área vigilada). Bentham (ver) y lo considera como una tecnología del poder.disciplinadas. por su similitud con el dispositivo panóptico (ver) inventado por J. para construir con sus despojos un presente perenne’. Basándose en las investigaciones de F. 2066). Este sistema se ha utilizado con éxito en diversas cárceles de la Comunidad Europea. Hacia allí se dirigió Dorran. ¿Para qué tenerlo. Bentham (ver) en el siglo XVIII. si los nanoemisores y nano-receptores se auto reproducían y expandían de manera permanente sin ser vistos. excepto la torre central que recordaba a una catedral neoclásica. De esta manera toda la actividad de las personas bajo vigilancia es captada por su entorno y transmitida a la autoridad correspondiente. Valdecour (ver). Döblin (ver) y S. Nadie lo miró entonces y nadie lo hizo después. a su milmillonésima escala? La nave principal de la “catedral” aparentaba estar vacía. principalmente a partir de las observaciones efectuadas por P. Yumuri (ver). retoma el concepto del panóptico (ver) ideado por J. —Te esperaba —le dijo Azti. El complejo de edificios de Telekorp. y guardó su libreta de apuntes. Periodista y político costarricense (Tortuguero. cuando abordó el transportador hacia Ambasch. Se destacó por su oposición al uso indiscriminado de la tecnología de Telekorp (ver) para combatir el terrorismo mediante la inyección masiva de nano-emisores a nivel mundial. era en su mayor parte bajo y extenso. su potencial mal uso ha sido tema de debate. Región Alemana.

berreando indignados: “Dile a esa mujer que deje de gritar”. Sus discípulos lo rodearon. —Mi padre me ha enviado sólo para atender a las ovejas perdidas del pueblo de Israel.MIGAS DE PAN Mateo. preguntó la mujer a un viejo mercader que pasaba junto a ella. insistió la mujer mientras su valentía se hacía más tenue. 15. Señor. Detrás de ellos arde la leña de un carácter inextinguible. la miel. mientras sus alumnos asentían. “Sí. “Él es quien dice ser el hijo del Dios de los judíos”. Mientras avanza. En mis viajes aprendí a curar y curarme con lo que nos da la tierra. liviana. la ignoró. entregándole una bolsa con hojas secas—. oculta su angustia con la determinación que sólo tienen las madres decididas a luchar hasta el final. —No es justo quitarle el pan a los hijos para dárselo a los perros —sentenció el profeta. víctima de su propia abstracción. —¡Mujer. le respondió el anciano mirando a la niña y luego a ella. atiende mi dolor! ¡Si está en ti hacerlo. La niña está enferma y su madre la consuela con manos plenas de ternura y firmeza. la suma de sus gestos y actitudes. —Sí. y miró a la mujer a los ojos. cada una de sus palabras. marcha un grupo de hombres jóvenes. Sus piernas. se dirigieron a él. Su valor nuevamente se volvió sustancia. por su vida y la de sus hijos. No hay milagros sin hombres y mujeres que los hagan realidad. su voz. una mujer libanesa lleva a su hija en brazos. La mujer sintió una mano. se orientan hacia uno de ellos. mirando hacia donde el maestro y su rebaño se dirigían. La comitiva continuó su camino entre caras de asombro y pensamientos sobre futuros recuerdos. ¿puede curar a mi hija?”. en su hombro. sus ojos. “Y él. qué grande es tu fe! Hágase como quieres. 46 . en espera de una respuesta afirmativa. En sentido contrario. Aún los asusta. da miedo ver tanta calma al dar los primeros pasos sobre una ola de eternidad. sana a mi hija! ¡Te lo ruego! El joven barbado. “Sólo hay una forma de averiguarlo”. —¡Ayúdame. Todas sus miradas. si eres quien dices ser! ¡Te lo ruego!— repitió la mujer. quien los atrae con el encanto que tienen los que se han desprendido de sí mismos. que no nos moleste”… Un ademán los hizo callar.21-28 En un punto incierto del camino que une a las ciudades de Tiro y Sidón. hervía. pero hasta los perros comen las migas de pan que caen de la mesa de sus amos. Si la niña toma la tisana de estas hierbas. “¿Quién es?”. le contestó el hombre con una sonrisa paternal. —¡Señor. en ellos. Madre e hija permanecieron estáticas. Él camina sereno. Los ojos de la mujer parecen dos calderos llenos de miel. Era el viejo mercader: —Ten —dijo el anciano. sanará. Tu hija sanará. no a ti mujer cananea. respondiendo las preguntas de los demás.

No contento con esa explicación. Y el Rey. el mayor peligro para el reino. Tienes que aprender a convivir con él y dominarlo. Hoy tu fuerza es enorme y. pues. si no lo haces. Sin embargo. ocupará este puesto. “Es natural”. majestad. General. 47 . fue la melosa respuesta de aquel hombre cargado de oro. el Sabio se cruzó con él en una terraza del palacio y le preguntó por el origen de su aflicción. hizo decapitar al corrupto funcionario. hasta que un brillante General le dijo lo que él quería escuchar: “Majestad. por lo tanto. satisfecho. te amo con mi amor más sincero y aprendo de ti cada día. entonces? Por primera vez en mi vida. sabré continuar tu labor”. Tienes que aprender a convivir con él y dominarlo. hoy me siento más tranquilo”. entre apesadumbrado y sorprendido de ver justificados sus temores. conspiradores y otros malhechores cuya sombra acechara el trono de su majestad. y lo nombró Primer Ministro. reinará en tu lugar”. “Vuestro reino no puede estar en mejores manos”. Por un lado. Así fue aumentando su inquietud. Hoy tu fuerza es enorme y. si no presento al Rey más pruebas de la eficacia de mi labor. “Es natural”. reinarás en su lugar”. Santa Teresa Había una vez un rey muy poderoso. El General lo miró a los ojos y le contestó con sinceridad: “¡Oh. el Sabio y el Príncipe eran sus principales sospechosos. Un día. Cuando faltes. el General le presentó al Rey pruebas contundentes sobre el manejo inescrupuloso de las finanzas del reino por parte del Primer Ministro. en cuyo caso. Sabio! Debo confesar que me encuentro en una encrucijada. quien le respondió: “Padre. Por otro lado. le dijo el Sabio: “La fuerza es el miedo en acción. Pocos días después. conspirador o malhechor y adaptarla a cada uno de ustedes. así debe ser tu miedo. puedo manipular la definición de traidor. siento el miedo correr por mis venas”. sería yo. dadme la orden y haré de tu reino un lugar seguro”. así debe ser tu miedo. más ambicioso y con menos escrúpulos que yo. un día sintió miedo. le dio la orden. por lo tanto. le dijo al General. si no lo haces. observó preocupado como tales esfuerzos no daban el resultado esperado. El Rey. Por supuesto. paradójicamente. “Gracias a ti. Con el transcurso del tiempo. Estimulado por tal demostración de confianza.EL REY FEAR Se derraman más lágrimas por las plegarias atendidas que por las que no lo son. ¿Qué debo hacer con el Rey. se lo confesó al Príncipe. Como su miedo crecía. pues. no debéis preocuparos por nada”. convocó a su Primer Ministro: “Graciosa majestad. le dijo el Sabio: “La fuerza es el miedo en acción. el General redobló sus esfuerzos para detectar traidores. me despedirá y alguien.

REFLEJO DE HORROR

En el espejo, Un reflejo de horror Abominable.
Haiku Oriental, sXXI

Sentada, de espaldas a la puerta, la niñera escuchó un crujido en el corredor de la casa oscura y solitaria. Sintió de nuevo esa presencia repugnante, y un rápido movimiento de sus pupilas le permitió ver lo que nunca debería haber visto: una figura escalofriante, reflejo de horror, en el pequeño espejo del alhajero. Quedó paralizada. Abrió la boca y con un mudo alarido pudo observar las fauces del mismo infierno. “¡Dios mío, los niños!”, pensó, y sus rodillas temblaron sin control: “¡El monstruo no quiere testigos!”. Lentamente extendió la mano y tomó el cuchillo que yacía junto a la bolsa donde había guardado las joyas robadas. Las sombras en nuestro interior son insondables.

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PRIMERA FILA

—¡Ay!¡Qué tipo tan asqueroso! —dijo para sí la Señora Wanderley, mientras observaba, a través de su ventana abierta, el diálogo que mantenía la pareja. Se apartó un momento para poner más agua a calentar en la cocina y, cuando volvió a verlos, Ana lo había escupido a él, Ricardo—. ¡Bien hecho! —afirmó, sujetando con fuerza la taza de té. —¿Por qué me escupes? —preguntó Ricardo, con extraña cortesía dada la situación. “Ella lo acusa de haber matado a su esposo y el maldito todavía pregunta por qué lo escupe”, pensó la Señora Wanderley indignada. —¡Ojalá fuese un veneno mortal para ti! —fue la respuesta de Ana, mostrando más dolor que furia. “Chupáte esa mandarina”. —Jamás brotó veneno de un lugar tan dulce — “No le creas, muchacha”. —Jamás se derramó sobre un sapo tan inmundo. ¡Fuera de mi vista! Infectas mis ojos — “Sí, realmente es una inmundicia infecciosa”. —Tus ojos han infectado los míos — “¡Andá a lavártelos, malandrín!” —¡Ojalá fueran basiliscos para darte muerte! —“Hmmm… ¿Basiliscos…?” —Desearía que lo fueran, así podría morir de una vez, pues ahora me condenan a una muerte viviente. Esos ojos tuyos, de mí han extraído lágrimas saladas… —el silbato de la caldera sonó y la Señora Wanderley no tuvo más remedio que dirigirse a la cocina— … lo que esas penas no lograron, tu belleza lo ha hecho y mis ojos se ciegan de llanto. Nunca le he suplicado a un amigo o enemigo. Mi lengua jamás aprendió palabras dulces, suavizantes. Pero ahora, tu belleza se propone como mi gratificación. Mi orgulloso corazón suplica e impulsa a mi lengua a hablar —Ana lo miró con repulsión—. No enseñes a tus labios tal desprecio, ya que fueron hechos para besar, no para menospreciar. ¡Si tu vengativo corazón no puede perdonar, aquí tienes un cuchillo de filo acerado, que, si tú deseas, puedes hundir en este pecho sincero y liberar el alma que te adora, te lo ofrezco abierto al golpe mortal y humildemente te pido la muerte de rodillas! —al ver el arma en las manos de Ana, la taza de té rodó por el piso—. No. No te detengas —se agachó con agilidad para recoger la taza de la alfombra— ¡Fui yo quien apuñaló al joven Eduardo! ¡Pero fue tu rostro celestial lo que me impulsó! ¡Alza el cuchillo o levántame a mí! —¡De pie, hipócrita! Aunque deseo tu muerte no seré tu verdugo —“Bien metida. Si no, después, tenés que limpiar la alfombra…, como yo”. Miró el teléfono, por si tenía que terminar llamando a la policía. —¡Entonces ordéname que me quite la vida yo mismo y lo haré! —“Mentira”. —Ya lo hice —“Me lo perdí”.

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—Eso fue en un ataque de furia. Dilo nuevamente y al compás de la palabra, esta mano, que por tu amor mató a tu amor, matará, por tu amor, un amante aun más verdadero. De ambas muertes tú serás cómplice —“¿Por qué no se habrá dedicado a vender autos usados, este muchacho?”. —Quisiera conocer tu corazón —“Oh, Oh”. —Está en la punta de mi lengua —“¡Que asco!” —Me temo que ambos son falsos —“Menos mal que no te tragaste la pastilla”. —Siendo así, nunca el hombre ha sido sincero —“¡Qué pesado!”. —Bien, bien; guarda el puñal —“Te tragaste la pastilla”. —Dices, entonces, que estoy en paz —“¡Sí! Salame zalamero”. —Eso lo sabrás más adelante —“Está bien, que sufra un poco más”. —Pero ¿puedo vivir en la esperanza? —“Sí, sí, dale nomás”. —Todos los humanos, espero, viven así —“Bueno: hora de ir al baño”. A su regreso, la Señora Wanderley pudo presenciar la despedida de Ana y Ricardo, sus nuevos vecinos. El apartamento de enfrente había estado vacío por varias semanas, y esta pareja resultaba mucho más entretenida que la anterior, tan dedicados al ejercicio físico que al final la dejaban agotada sólo de verlos. Lo peor de todo era que siempre conversaban en voz baja; nada que ver con estos dos, que hablan así de alto y de claro... —… me alegra mucho verte tan arrepentido —dijo ella, avergonzada. —Dime adiós —dijo él, con cierta dulzura. —Es más de lo que tú mereces, pero, ya que me has enseñado como halagarte, imagina que lo he dicho —Ana se alejó cabizbaja y, cuando la Señora Wanderley terminaba de secarse una lágrima con su pañuelo bordado, el rostro transfigurado de Ricardo, a través de la ventana, la miró a los ojos: —¿Fue alguna vez una mujer cortejada de este modo?¿Fue alguna vez una mujer conquistada de este modo? Será mía, pero no la conservaré por mucho tiempo. ¡Y qué! Yo, asesino de su esposo y de su padre, la tuve cuando el odio en su corazón era extremo, con maldiciones en su boca, lágrimas en sus ojos y el testimonio sangrante de su odio hacia mí…—la Señora Wanderley, paralizada, escuchaba gritar, con los ojos bien abiertos, a ese loco deforme, y no atinaba a nada; las palabras se perdían en el eco de su corazón acelerado— …¡Y aun así la pude conquistar!¡El universo contra la nada!¡Ja!… — y se desmayó.

Texto traducido de la obra “Ricardo III”, Acto 1, Escena 2 William Shakespeare

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Junto al pájaro muerto yacía el cadáver de una cucaracha.MALVÓLEA HERBÓREA En homenaje a la Prof. atento a su crecimiento inevitable. pero el último no lo pudo contar. Aunque no era impaciente. el herbóreo invasor se alejó con lentitud. Kuka R. no iba a rendirse con tanta facilidad. ella se acercó con curiosidad para averiguar el por qué. Sin percatarse de ello. Un nuevo crujido. era su séptimo día en la Tierra. Otro paso y un nuevo haz de luz. Sus hojas verdirrojas parecían manos. Uno de sus dedos alcanzó a rozarla. 51 . Miró hacia la copa de los árboles. pronto esperaba cubrirla por completo. Como herborista hizo muchos descubrimientos. Una especie que había evolucionado hasta llegar a dominar la tierra. Una de ellas tocó al pájaro y el pájaro murió. Desde allí observó en silencio como un pájaro batía las alas y volaba a otra rama. Descansó. Sin haberse percatado del cómo. El extraño vegetal se puso en tensión. Una nueva víctima. dos veces. el aire y el mar. El sol filtrado por el follaje iluminaba la arboleda. La enredadera envolvía el árbol. Dio otro paso. Un estertor. Cantó una. Lo que no sabía era qué clase de ser había matado esta vez. Vio un haz de luz. Sintió un crujido. Hacha. El colchón de hojas y ramas secas alfombraba la tierra.

el facón. no. Pero amarte. mientras el caballero inglés y su criado partían raudos hacia el Reform Club.F. Schumacher (1911-1977) SOLILOQUIO DE UN ASTRONAUTA PERDIDO A Marte. E. Passepartout —dijo Phileas Fogg con flemática desilusión—. sí. así como quien dice a Marte. LA VUELTA AL DÍA EN 80 MUNDOS —Esta vez debemos reconocer que perdimos la apuesta. ¿verdad que sí? EL MULATO —Estás perdonada —le dijo Yagotelo a su china. —Te olvidas del mundo de quien está leyendo esta historia. LA VERDAD ROBADA —Siempre miento —declaró el ladrón—. 52 . así como quien dice amarte. Al final de la jornada sólo pudimos recorrer 79 mundos diferentes. querido —terció la bella y enigmática Aouda. Bajo su poncho ladino.MICROFICCIONES Lo pequeño es hermoso.

dos cosas que deberían ser iguales terminan siendo apenas parecidas. señalando con sarcasmo la embarcación amarrada al muelle.ARCANOAS Pasado el diluvio. sus causas y sus consecuencias. TORRENTE EN CALMA —Don. usted que sabe tanto. De ese modo. y al observar la descendencia de sus deucaliones. se oyó una voz de trueno que decía: “Hubiera sido mejor secar el planeta que inundarlo”. ¿Pica? EL IMPERIO NOCTURNO Hay un imperio que se disuelve con el sol y cristaliza con la luna. —Porque la vida fluye caudalosa y sólo somos partículas de polvo arrastradas por un torrente. su cauce se puede llegar a predecir y guiar. pero su interior es un atado de torbellinos que mezclan y agitan los acontecimientos. ¿me podría decir por qué esos dos mástiles están pintados con colores diferentes. uno de rojo y otro de naranja? —le dijo Chaponetta al viejo pescador. ¡Sueña con él! 53 .

Lo colocaría con firmeza en su regazo y el mundo dejaría de existir. que desde la Casa de Gobierno. pendiente de su recuerdo. obtuvo y abandonó. sus libros. sin volverlos a leer. allí abajo. ¡Volvía Robervoll! Luego de tantos años de gobernar sin piedad el país. revivía con sólo palpar sus hojas. allí donde no mirara. colgado de una nube. que estaba en manos de prestidigitadores. lo que él había sanado con fría aridez llegaría a corromperse. esperaba el reposo tras la ventana. ahora vacía. sincera y representativa. Desde su atalaya —aunque ilegítima. prescindentes de todo lo demás. con la tibia humedad de su ausencia. En el mismo sentido del desfiladero paralelo al torrente. Sin embargo. Como su causa. Desempolvaría alguno de sus libros. que llegando al llano se transforma en río caudaloso. sin dobleces. pensadores de sí mismos. pero sí de una versión ajustada de lo que era necesario hacer—. honesta. 54 . Los antiguos vecinos ya se imaginaban viéndolo sentado de nuevo tras la angosta ventana de su habitación. dejando atrás el gobierno de esa casa que había hecho suya y ahora parecía despedirlo. Wolfe de Zhitomir La noticia corrió como una cabra. Más difícil le resultó abandonarlo. que una vez ambicionó. Así fue que un día tomó callado su sombrero alado y volvió caminando a su terruño. que bajó de la montaña bajo su sombrero negro. su gesto hosco. para ese entonces… el libro ya habría caído de sus manos. sombra de su voluntad. no hay respuestas. volvía como un ciudadano común. apuntaba al sol que derretía el hielo de sus ideas con lenta perversión. Con mirada triste y la frente más arrugada. Para el que no cree. con su cayado. hasta el pequeño poblado en la cima. con su alado sombrero negro. Así fue que lo vieron llegar asombrados. Años atrás. a morar junto con su hermana en aquella pequeña casa con el balcón de flores. No le fue difícil hacerse del poder. como una clepsidra glaciar. que hizo de la justicia su espada y de la nación. tan personalmente impersonal. como es natural. que quemó con su fuego limpio tantas vanidades. brutal y seca. su mirada se había orientado en sentido contrario a su ambición: hacia abajo. no hay preguntas. Mientras tanto. su mirada precipitándose hacia el valle y sus riquezas desperdiciadas. sus añoranzas. cuesta arriba. representantes legítimos de un pueblo que en realidad los merecía así: cobardes.ROBERVOLL Para el que cree. que descendió del cielo como viento purificador. no de lo que el pueblo quería. parecía verse esperándolo. hipócritas. que.

parecer normal era algo raro): le dijo que fuera hasta la barra y preguntara allí. caos… que lo rodeaba. —Perdone. —¡Ay! Hubieras empezado por ahí —le contestó en un ataque de frenético temblor—. La muchacha lo miró desde arriba. señorita —le dijo. algo nervioso.STRANGERS IN THE NIGHT Ya las estrellas no son estrellas De cinco puntas recién cortadas. caos. que necesitaba llegar a la orilla para entregar su mensaje. como si hubiera visto un sapo. Tomá asiento. pero yo quisiera hablar con el dueño. —Perdone —le respondió. con cola y aspecto de caballo. mientras fruncía los labios y con un gesto mimoso plegaba un repasador sobre el mostrador. tal contraste con el silencio y la penumbra mortecinos. por llamarlo de alguna manera. No te vayas que ya vengo. típicos en la Ciudad Vieja a esa hora de la noche. parecía una botella. aquí y ahora. pero en seguida se repuso (después de todo. el recién llegado—. se quedó mirándolo fijo. lo hizo con su habitual poca plasticidad. que se movía y hablaba en el medio del caos. vestía de negro y tenía perforada la nariz y las cejas. morocho?”. perdida entre un mar de gente. pensó intrigado mientras trataba de ubicarse en ese espacio ajeno que lo cercaba y en el tiempo que corría delante de él. Con otros duendes y otras hadas. lo anonadaron por un momento. Una camarera muy alta. con rasgos de fauno y ademanes de sirena. “¿Cómo hará toda esta gente para ir a trabajar mañana?”. El hombre. Esther María Osses “El Niño Astronauta” Hic et Nunc. “Mañana es viernes”. El destello de las luces y el pulso ensordecedor de la música lo recibieron ni bien bajó las escaleras del local. pasó cerca de él. Así se llamaba el lugar. “¿Qué te sirvo. Bum-bum… lo rodeaba el bumbum que vomitaban esas cajas negras que colgaban del techo. Era el 15 de Noviembre de 2001. Son otros mundos con otros sueños. levantando su cabeza y su dedo índice con gesto de marioneta—. esperando una respuesta. le dijo el barman guiñándole un ojo al llegar a la barra. bombón … 55 . Al avanzar hacia donde le habían señalado. se preguntó al mismo tiempo que se animaba a dar un paso entre toda esa multitud. Quisiera hablar con el dueño.

Prefiero estar de pie…— esta mañana había caído desde bastante altura y le dolía donde apoyarse. se puso a cuchichear con una rubia veterana. —¡Shh! ¡Con discreción. El barman partió. flote en el aire. de camisa bordeaux con volados en el pecho y en las mangas. su aspecto era muy francés: tenía la barba y el bigote de D’Artagnan. luego se apartó tan misteriosamente como vino. con un gesto. el interrogado sintió que todos los presentes lo estaban mirando. la nariz de Cyrano de Bergerac y el cuerpo de Obelix. quien lo miró en silencio por unos segundos. —Gracias. como si hubiera perdido algo. señor —espetó el aludido. como hablamos. —Corneta Mayor Gamma Centauri reportándose. muy amable. para evitar que Hermes lo tomara de la mano mientras lo guiaba hasta un rincón apartado del ruido pero no del humo. y de inmediato se puso a revisar sus bolsillos. —Es un asunto personal. llevá al caballero con Gerard. Sólo conozco a uno. Sin embargo. Allí. Quiero que una música suave. que permita hablar sin pensar. La mujer lo miró (con ese gesto de asombro reprimido por la costumbre de ver extravagancias) y caminó hacia él envuelta en una nube de humo. como usted. —Puede ser. pero no recuerdo su nombre… —¿Por qué asunto es? —la rubia ya no sonreía. señor —continuó el mensajero. señora —dijo el visitante. que se paseaba entre las mesas con una capita de plástico. señora —detrás de ella. vestida discretamente de plateado. ¿en que te puedo ayudar…? —Mucho gusto. gracias. Gerard —interrumpió Hermes—. en torno a la terraza que da a la plaza. en posición de firmes. comprendo su reserva —dijo la mujer dándose vuelta hacia el barman—. se encontraba Gerard. pero en la parte superior. los colores serán suaves… ¡Ah! Y el día de la inauguración: fuegos artificiales… —Disculpá. el pequeño fauno le hacía adiós con la mano—. esta parte del boliche seguirá llamándose Nunc. —Está bien.—¡No! No. raudo y cimbreante. —¿No se referirá al secretario del Diputado Tintulino Apituleo. —No lo sé —confesó resignado—. Disculpe que la moleste. El infeliz de la capita le hizo una reverencia al pasar. hizo que sus empleados se retiraran en silencio. Maruja me pidió que trajera a este guapetón hasta aquí… —Es por el asunto de Nueva Troya. Transitaron otra vez entre las mesas rodeadas por paredes de piedras centenarias. debo entregar un mensaje. Un enano pelado con dos trenzas los acompañó parte del camino mirándolos fijamente. al reconocer al destinatario de su mensaje. cuando estuvieron solos. hacia otro extremo del local. como si quisiera tapar con un manto invisible tanto su ansiedad como al visitante. Debajo de una tubería antigua pintada de verde inglés. Luego de eludir a una rara variedad de alma en pena. moviendo sus manos hacia abajo. por favor. pero necesito hablar con el dueño. En ese momento se encontraba conversando con un tipo flaco. crearemos un ambiente más tranquilo. —¿Con cuál de ellos? —la pregunta le resultó tan inesperada como fatal. Hermes. —¡Hola! Me llamo Maruja Goldenblond y soy la erre erre pé pé de este pub. 56 . ubicaremos a Hic. Fumaba un cigarro fino y llevaba su abrigo de piel de camello sobre los hombros. no? El Diputado también es del interior…. una secretaria parecida a Morticia tomaba notas en silencio: —Bien. caramba! ¿Qué novedades tiene? —preguntó Gerard. luego.

ya se pidieron repuestos a la base. señor —dijo Gamma Centauri. —Me lanzaron en un balón de aterrizaje. pero demorarán unos quince años en llegar. un meteorito golpeó la antena del equipo de comunicaciones y no sabemos si el mensaje ha llegado o no… —Entonces ¿cómo hizo usted para llegar hasta aquí? —preguntó Gerard entrecerrando los ojos: “¡Quince años más en este planeta de locos!”. Además. Centauri?— en estas circunstancias. Las compuertas de la nave nodriza están averiadas y no se pueden abrir. mientras Gerard se compadecía de él reproduciendo un gesto de dolor—. Gerard prefería reír sin ganas a llorar: todos somos extraños en la noche. señor —ambos hablaban en el lenguaje militar de su lejano mundo natal —. pensó. Directo a la estancia La Aurora… —¿Por eso está vestido de gaucho. 57 .—El Supremo Galactuán me pidió que le informara que la invasión a la Tierra se ha visto… demorada.

en una carta que nunca envió. Pero. para visitar una fábrica de arados. lo vio en una confitería. le escribió su única amiga. Ellos murieron. Sus ojos… Lo recordaba mirándola desde la puerta de la confitería. sino otro cuento? La señorita Zólw nació en Polonia en 1930. La esperaba. Su hija conjugaba la tristeza en español con acento polaco. ¿aceptas por esposo a Carlos Tortoise? —Sí —una lágrima se llevó consigo el pasado. “Nadie sabe bien por qué te vas”. Ian Zólw. vendía maquinaria agrícola en la región de Pomerania. Se instalaron en una pequeña ciudad llamada Pehuajó. “¿Qué vio él en mí. —Manuelita Zólw. Los tres vivieron felices hasta el comienzo de la guerra. Luego. emigraron a Argentina. María Elena. En Pehuajó comenzaría —ya era tiempo— la mejor mitad de su vida. que yo no en mi espejo?”. ¿aceptas por esposa a Manuelita Zólw? —Sí —“así como es”. Manuela Errondo. 58 . esta vez. en 1956. El exagerado apego a sus padres y a sus recuerdos infantiles la alejó de los normales avatares de la juventud. su padre. quitándose el sombrero… Sonriente. su madre. con él. Ian continuó vendiendo maquinaria agrícola. Después de tantos años debía volver. Una tarde de primavera. —Carlos Tortoise. Carlos Tortoise la saludó a la distancia. Volvía a Europa. la hija de aquel inglés que conoció su padre en el ferrocarril. lo conoció en uno de sus viajes a España.LA SEÑORITA ZÓLW ¿Qué hay detrás de un cuento. la entendería. así lo recordaba al mirar la estela blanca que dejaba el transatlántico en el mar. huyeron a París. le respondió desde París. Quedó sola. de todos modos. dijo al sonreírle con su mirada. al futuro. “Para buscar la belleza que no encuentro en mí”. lo sabía. Cuando la señorita Zólw cumplió nueve años. pensó.

—Por lo tanto. apenas le hablan. —Es una novela corta. —¿Por qué caminan en silencio? —Para no precipitarse en sus juicios. sí? —La tierra de los hombres justos. Ese es el nombre de la obra. supongo. —Me alegra que tenga una actitud positiva. —¿Algo más? —Caminan en silencio. —¿Ah. llamémosle… Pepe. —Muy interesante. gracias… Pero aún no tiene nombre…. —Cuénteme algo más al respecto. En todo caso. Es sólo una cuestión de tiempo encontrarle uno. —¿Está seguro? —Sí. —Los hombres justos. —Se trata de un pobre náufrago que llega a esa tierra desconocida. —¿Nadie? 59 . —Sí. como le decía. por favor. lo recuerdo. —Eso mismo es lo que piensa Pepe y se queda a vivir con ellos. —Continúe. a Pepe. no. Continúe. el personaje. por supuesto. continúe. por favor. Victor Hugo —Al final. —¿La tierra de los hombres justos? —Sí. digo. —Me gustaría ayudarle. —Bueno. casi un cuento. —Al llegar a la playa. Qué interesante. —¿Y eso le preocupa? —No. me decidí a escribir una novela. los ve caminar por un sendero al borde del acantilado. Prosiga. Nadie le dice que Ley hay que cumplir.LA TIERRA DE LOS HOMBRES JUSTOS Es cosa fácil ser bueno: Lo difícil es ser justo. —Mmm…Para no precipitarse en sus juicios. hablan poco.

lo hace preguntando más sobre el mismo tema sin dar ninguna definición. ¿una novela o un cuento? —¿De qué manera lo ayudaría una respuesta a esa pregunta? —En fin…. 60 . También ha dado origen a otra serie de programas denominados “chaterbot”. Pepe comprende que él. lo confundió con un ser humano. luego se convirtió en un “programa de culto” con miles de usuarios adictos al mismo y decenas de versiones para todos los sistemas operativos. —Sí. Por ejemplo. ¿recuerda? —Sí. Una de las más recientes.—Bueno…. a la lejanía propia del “chateo”. —Negarlo no lo va a ayudar. el programa responde siguiendo los preceptos de la escuela rogeriana. llamada PC Therapist. pero… —No estamos hablando acerca de mí. Lo que comenzó como una simple diversión en el campo de la Inteligencia Artificial. es uno de ellos. Pero no sé que será mejor. sí? —dijo Eliza. al “conversar” con dicho programa. pero… ¿no puede decirme nada? —¿Quiere hablar de otra cosa? —No. si?). si el interlocutor escribe Me siento mal. tiene razón. No es eso. decepcionado… —¿Por eso decidió escribir una novela? —¡Basta ya de impertinencias! —¿Ah. —No estoy negando nada. “el cliente” tiene la oportunidad de poner en marcha su innata habilidad para superarse o “actualizarse”. ni uno menos: somos los hombres justos”. del Instituto Tecnológico de Massachussets. le restan la presencia del interlocutor humano. hay un viejito que le dice: “Ni uno más. Entonces. la palabra mal hace que Eliza le conteste automáticamente: Me gustaría ayudarle. Joseph Weizembaum. El nombre Eliza proviene del personaje principal de “My Fair Lady”. que. Pero me siento frustrado. ¿Qué le parece? —Primero me gustaría escuchar su opinión. escribió un programa de computación. capaz de simular una sesión de terapia con el psicoanalista. me gustaría saber su opinión. Eliza tiene dos opciones: transformar las afirmaciones del interlocutor en preguntas (¿Por qué dice que el dinero no le alcanza?) o contestar con ambigüedades (¿Ah.4 —¡Sí! —respondió el escritor. Es decir. Al llegar a la cima. —El argumento es bueno. 4 En 1966 el Prof. llamado Eliza. ha logrado pasar el Test de Turing: un jurado. De esa manera. Si el interlocutor no emplea ninguna de las palabras claves disponibles en su base de datos. según Carl Rogers. Estamos hablando de usted. Es sólo que… —¿Ha tratado de discutir este tema con otra persona? —Con usted. —No se preocupe por mí. basada en la obra “Pigmalión” de George Bernard Shaw. ya me lo dijo. Eliza utiliza una base de datos con palabras clave y respuestas acordes. Ante cualquier planteo del usuario. Y se arroja al vacío. respuesta o solución a nada y sin plantear ningún problema distinto o nuevo. cerrando con indignación el programa. ahora.

¿Quién no ha querido matar a alguien alguna vez? “Sí. pero muy pocos se animan”. Le divertía pensar qué harían los torpes policías con tantas pistas. Que lo hubieran rechazado no significaba que no tuviera las cosas bajo control. de ajustar esos apéndices de su ser en los que se habían convertido los demás. y a sí mismo. Sólo faltaban unos detalles para completar la escenografía de aquel sótano. y le dio vértigo. Al final. Lo que le podía pasar si no las cumplía no necesitaba explicarlo con palabras: bastaba con ver a su madre internada periódicamente para recuperarse de esos terribles “accidentes domésticos” que sufría con resignada frecuencia. No le importó. Era una vecina de la casa que había alquilado en las afueras de la ciudad. Todo quedaría registrado. Las reglas estaban para ser respetadas… por los demás. Él se la daría a los demás. ahora lo veía todo con claridad: éste era el principio del camino. el punto exacto en el cual alcanzaría. Pero. El pesado vehículo frenó para dejarlo pasar. referentes a su uso en los campos de concentración. de corregir el mal que había en el mundo. propagándose desde el semáforo hasta el coche delante del suyo. la perfección. la imagen de su padre llevándolo a la escuela surcó su mente: mientras conducía. Sonrió. Pensó en la serie de víctimas. sólo por un momento. Era un estilete que había encontrado en una casa de antigüedades. Trató de adelantar a un camión y éste le tocó bocina.SERIAL El azar es más fuerte… Cruzó el semáforo con luz amarilla. El tren partió su automóvil en dos. Frenó. Las palabrotas del camionero se esfumaron en el aire. de objetos en su futura colección. todo aquello que no debía hacer. le dio una ojeada al estuche que reposaba en el asiento a su derecha. Los detalles que le había proporcionado el anticuario. Es más. el viejo le repetía una y otra vez “las reglas”. Pensaba en su primera víctima. “La mayoría son hipócritas. pensó. Por un instante. 61 . era el momento de imponerlas. por un instante. Por un momento. Sí. Antes de poner primera y volver a avanzar. Nadie acudió a su entierro. siempre las había cumplido. en los lugares y momentos apropiados. pues únicamente él podía ponerle fin a lo que él —y solamente él— tenía el derecho y la obligación de hacer. Al acelerar. debería ayudarlos. su ritmo cardíaco se incrementó. Le fastidiaba que no las cumplieran. ahora. le habían fascinado. lo volvieron al presente. no vio el paso a nivel. Las luces rojas. gente que no tiene la honestidad y el valor de enfrentar la vida como lo que es: un paso hacia la muerte”.

Sin duda. Hoy es él a quien los recién llegados llaman maestro. Entre campanada y campanada. Un día de primavera escapó de las prisas que lo encadenaban escondido en el timbre de un despertador. al campanario. practicó junto con el viejo del mismo modo que los punguistas lo hacían con un maniquí lleno de cascabeles. Edward Young (1683-1765) Comenzó con el robo de algunos segundos en la plaza mayor. si son tan sabios. más que alegría le brinda consuelo. hasta que es demasiado tarde. por supuesto. Unas horas por aquí y otras por allá le permitieron acumular el tiempo necesario para poder enquistarse en una oficina pública bien documentada. están confinados en el mismo lugar que ellos…. con ayuda de un metrónomo y varios cronómetros. las calles más transitadas a las horas pico fueron testigos sordos de sus ruidosos hurtos. 62 . Allí conoció al viejo Orloge. Una reforma lo barrió de nuevo a la calle y luego. Como suele suceder en estos casos. Esto. robados. Esta vez. Un ministro y su gran reloj de bolsillo lo denunciaron. no es capaz de robar más de dos minutos a la vez. a quienes debían realizar esos trámites absurdos y engorrosos que su maestro le había enseñado a demorar en provecho propio. pues.HISTORIA DE UN LADRÓN DE TIEMPO Sed sabios hoy: toda postergación es una locura. como ha hecho ahora con usted. Allí se enteró de que Orloge había pasado a formar parte de la eternidad. y terminó encerrado en el campanario de la catedral. allí pasó los mejores años de su vida. con quien se perfeccionó en el arte de robar minutos. los alumnos nunca se preguntan por qué sus profesores.

Frío. Hielo. Cielo. Frío. 1971. Frío. Duro. Ruidoso. Duro. Blanco. Blanco. Blanco. Luego de caer y rodar al quebrarse el iceberg que exploraba. Luego de caer y rodar al quebrarse el iceberg que exploraba. Amor. Duro. Sus sentidos reproducían los fragmentos a su alrededor. Uno de sus huesos había seguido la suerte del iceberg. Duro. ella siempre me lo reprochaba con dulzura. Editorial Southern Stars. Hielo. ~ Sir James Barrie ~ (autor de Peter Pan) Blanco. Hielo. Alguno de sus huesos había seguido la suerte del iceberg. Sus sentidos reproducían el giro de las aspas a su alrededor. en alguna parte una pequeña hada cae muerta. Ruidoso. Sus sentidos producían los fragmentos a su alrededor. ¿Un hada helada en medio de la nada? Se desmayó. Blanco. Duro. Duro. Dolor. Frío. Sus sentidos reproducían los fragmentos de su entorno. Frío. Dolor. Silencioso. Silencioso. Silencioso. Silencioso. ¡No! Las hadas no existen y menos heladas. Hielo. Abrumado por la presencia de la nada helada. Ninguno de sus besos había seguido la suerte del iceberg. El cerebro de Scottson volvía a procesar la realidad. No fue si no hasta que un sueño mágico desplazó a ese razonamiento lógico que el helicóptero apareció. Silencioso. Frío. Uno de sus huesos podía haber seguido la suerte del iceberg. Frío. Hielo. El cerebro de Scottson volvía a procesar la realidad. Silencioso. Duro. Silencioso. Silencioso. Hielo. Duro. Frío. Hielo. ¡Sí! Allí estaba el hada helada en su esplendor. Abrumado por la presencia de un hada helada. Se desmayó. se desmayó. Duro. 63 . Duro. Candor. Blanco. Luego de caer y rodar al quebrarse el iceberg que exploraba. Dolor. Cielo. Silencioso. Duro.EL HADA HELADA Cada vez que un niño dice: "No creo en las hadas". Sus sentidos reproducían los fragmentos a su alrededor. Duro. ¡No! Uno de sus huesos había seguido la suerte del iceberg. se desmayó. Duro. Charles Scottson. Ruidoso. Luego de caer y rodar al quebrarse el iceberg que exploraba. Dolor. Dolor. Doctor… Doctor… ¿Qué ha sido del hada helada?5 5 “Me abrumaba lo poco que podía hacer para salvarme… Pensaba en mi esposa Mary… Recuerdo claramente un último y fugaz momento de lucidez en el cual lamenté amargamente haber dejado de creer en las hadas. ¡Ay! Uno de sus huesos había seguido la suerte del iceberg. El cerebro de Scottson volvía a procesar la realidad. Silencioso. Silencioso.” My Life Among the Ices. El cerebro de Scottson volvía a procesar la realidad. Amor. Silencioso. Blanco. Hielo. Hielo. Luego de caer y rodar al quebrarse el iceberg que exploraba. Silencioso. Dolor. Hielo. Silencioso. Duro. Duro. Dolor. Se desmayó. Hielo. Cielo. Hielo. Frío. Blanco. Silencioso. Sus sentidos producían fragmentos a su alrededor. Duro. Candor. El cerebro de Scottson volvía a procesar la realidad. no podía dejar de pensar que esa figura alada que veía a mi lado estaba construida a medias por el calor febril de mi imaginación y por el frío glaciar que me rodeaba. Blanco. El cerebro de Scottson volvía a procesar la realidad. Blanco. Duro. Hielo. Frío. Blanco. Luego de caer y rodar al quebrarse el iceberg que exploraba. Frío. Frío. Duro. Blanco. Cap. Hielo. Hielo. Dolor.

Deja atrás su tierra de aromas rodeados por el mar. entre la tinta y el papel. Allí construye el rancho donde hoy llora. como sus brazos y sus piernas. 64 . Esta otra. se le escapa entre la penumbra y los recuerdos claros de su niñez. le llegan mil a la boca. Los muros de piedra. lo limitan. navega hacia América. sueña Nunes. Cierra los ojos. No es más que un recuerdo. Sobre ellos construye futuros que finge duraderos. Palabras. las fronteras borrosas de los que escuchan en portugués y hablan en castellano. le pesan más de lo que puede soportar. se imagina que escribe estas líneas y que todo queda allí. sin embargo… La imagen duplicada de alguien cerrando la ventana de su cuarto. que se extraña. otra vez. Aun así.TRISTEZA AÇORIANA Aquella quietud tiene un perfume único. Ve surgir del horizonte el país prometido. Tras él. pero son pocas las que puede balbucear.

ella apoyó su cabeza en el hombro de él. sonriente. —Perdón. Él pasó su brazo sobre los hombros de ella. — Prin… ce… sa…. Él. la interrogaba con el pulgar señalando hacia adentro y con el índice hacia fuera: debían decidir dónde realizar la ceremonia. tío. con un gesto amable.. le hizo entender que ya llegaría el momento. tío. y el cuento más hermoso del mundo nunca se escribiría. El sonido de un trueno la había llevado hasta allí. Otro relámpago desvió la mirada de él hacia los labios de ella. pitos y matracas.LAS PALABRAS MÁS HERMOSAS DEL MUNDO … había probado el amor. Preocupado. Estoy tan nerviosa… —No… de… bes… es… tar… lo…. deseosa de saber el final de la frase. Éste debería ser el día más feliz de mi vida. Rudyard Kipling Tío y sobrina vieron. desde el alero de la chacra. mientras él se cuidaba de no pisarla. Las… tor… men… tas… Uno de los organizadores de la fiesta los interrumpió para hacer una consulta. prin… ce… sa… Las… tor… men… tas… sue… len… pa… rir… Un pariente del novio. ¡Qué viva España! Luego de repartir globos. Las… tor… men… tas… sue… len… Unos golpecitos en la ventana. hicieron que ella girara su cabeza. las… tor… men… tas… sue… len… pa… rir… Y el estruendo de los fuegos artificiales no impidió que ella escuchara las palabras más hermosas del mundo. ella miraba hacia arriba: el toldo de la carpa se agitaba sobre las cerchas como si fuera una vela. detrás de ellos. —No es justo. Los invitados ya habían llegado con sus paraguas dados vuelta y ella había hecho su entrada triunfal. —No… te… preo… cu… pes…. El tío miró a los ojos de su sobrina y luego hacia donde éstos apuntaban. La madrugada fue testigo del cambio: las nubes dejaron lugar a las estrellas y los vientos fuertes a una suave brisa. Danubio azul. caer las primeras gotas. le cedió su lugar. —To… do… va … a… sa… lir… bien…. prin… ce… sa. Ella lo miró. azul…Cuando al tío le tocó bailar el vals con su sobrina. pensando cómo iba a hacer con su vestido de novia. sombreros. Por momentos. Tres horas después la lluvia era torrencial y el viento arrachado. le tocó suavemente el hombro. 65 . Era el novio. El tío. alejándose. azul. ¡España. los mozos invitaron a los presentes a salir a la terraza.. la abrazó y la besó. por favor! Tío y sobrina se encontraron de nuevo bajo el alero. que mata el recuerdo. con otro gesto.

Abraham —dijo el viejo de piernas largas. con aspecto de ardilla calva y ojos alegres tras medios lentes de oro. paladearon la conversación que llegaba su fin y se despidieron. aún sentado. orejas grandes. Nos dejas crecer. en el bastón de encina que siempre lo acompañaba. y apoyó su barbilla sobre las huesudas manos que descansaban. sin mirarlo. Pero no se trata de eso. el diálogo volvió a vivir en ellos… —Siempre me gustó jugar con las palabras —le había dicho Abraham. El judío. XXI Rondan las parras y el alma en aquel vino otoñal. ¿Entiendes? Patxi lo miró burlonamente y luego le espetó: —Tiempo y espacio. Haiku Oriental. En uno luchamos contra el otro. —Si Dios quiere. Tras una pausa. —Será por cábala —le respondió Patxi con media sonrisa. reposa en dos copas sobre la mesa anclada en el patio. Fragante. levantó la cabeza para ver el cielo. también sonrió. Patxi. —¡Bravo! Además de cabeza dura tienes sentido del humor. bajó la vista a la tierra. Sin perder tu esencia. Confinados. Patxi. s. Ya sabes que ser vasco es un acto de obstinación. —¡Dios mío! Excelente. esperamos que el tiempo nos libere… 66 . por eso. Por ejemplo. me gusta tanto: ‘almanaquel’… el alma es el almanaque y anaquel de nuestro ser. perlada por segundos llenos de memoria. más segura. Patxi —respondió el viejo de baja estatura. a su vez. Luego. Lo mío es más filosófico que místico. mientras Abraham se alejaba—. aunque contradictorias. Con los ojos cerrados. nunca tuvo deseos de cambiar. cráneo de cro-magnon y mirada de águila bajo su txapela.TSIM TSUM Al retraerte. Si bien no creía en Jaungoikoa —el señor de arriba—. el rumor de hojas secas en el patio se transformó en el ruido de fondo de sus pensamientos. doce años de educación jesuítica inculcaron en él ciertas costumbres que. —Y si no quiere también —sonrió Patxi. fíjate en la siguiente palabra que inventé y que. —Hasta mañana.

—… y apremiados —agregó Patxi—. estimado amigo. en un gesto de inmenso amor. Por ejemplo. también lo podemos trasladar a órbitas más bajas que las consideradas por Luria. hacer sitio para que crezca en libertad algo totalmente nuevo. este sí un verdadero cabalista. —¡A la pipeta! —exclamó Patxi—. ¡Qué sabiduría la suya! —Es más —dijo entusiasmado Abraham—. prócer de esta tierra que nos adoptó y adoptamos. Jaungoikoa no se lo podría impedir. Patxi. el patio se había vuelto oscuro. escucho una explicación tan ingeniosa acerca del dios. Así que…¡tsim-tsum! Por lo que tú me dices. Al abrir de nuevo los ojos. Se trata de un concepto que explica la existencia del universo como una contracción voluntaria de Dios mediante la cual deja espacio suficiente para permitir la creación de algo que no depende de él y sin embargo tiene su misma esencia. tan singular sobre el origen del universo. es evidente su aplicación en la educación: los padres y los docentes debemos permitir que nuestros hijos y alumnos crezcan y ‘den un paso después de nuestra última huella’. Despacio. ¡Salud! — dijo Patxi. al retraerse. ¿Todo eso para algo que suena como pif-paf o chim-pum? —En efecto. que hoy utilizan algunos científicos para explicar el origen del universo. Escucha. querido Abraham: una vez en Paraguay. pensando que su ausencia le haría mejor a la patria que su presencia. —Abraham. ¿no? —¡Bravo! —¡Excelente! Así siguieron con su intercambio filosófico por unos minutos más. 67 . Sin embargo. mientras Patxi lo miraba con seriedad. se preguntaba Luria. no. si Dios está en todos lados y lo sabe todo. Es la primera vez que. en pleno siglo XVI. Patxi se puso de pie. Mañana volvería a conversar con su amigo. corremos. Patxi —respondió con cierta solemnidad Abraham—. nunca quiso volver. en mis setenta años de vida. Fue Isaac Luria. usamos el espacio para poner un pie en la puerta y la pelota debajo del brazo. ¡Salud! —le había respondido Abraham. También explica la grandeza de Artigas. tal como un buen vino deja su fragancia en un tonel vacío. quien tuvo esa visión tan …. —Brindemos también por la amistad. Jamás. —¿Tsim-tsum? Nunca había escuchado ese término. me dejas sorprendido. ¿es otro de tus inventos de palabrero aficionado? —No. que le da tregua a nuestras soledades. —Saber es darle un respiro a la duda. ‘tsim-tsum’ significa ‘contracción’ o ‘retraimiento’ en hebreo. el concepto cabalístico de ‘tsimtsum’ se complementa y se conjuga a la perfección con el de ‘big-bang’. en el cual yo no creo pero que tantas personas quieren o necesitan creer que existe. De esa manera. siempre que no se perdiera la esencia de sus ideales. tomó las dos copas con una mano y con la otra se apoyó en su bastón de encina. Brindemos por eso. ¿cómo puede haber lugar para que existan otros objetos y otros seres o para que sea posible que sus criaturas exploren el universo entero con libertad? La respuesta es: ‘tsim-tsum’. lo ‘nuevo’ queda impregnado de su ser divino —Abraham hizo un gesto de entrecomillado con sus pequeñas manos al pronunciar ‘nuevo’. contraerse y. Dios deja en el espacio vacante su esencia. todo por un minuto más. si no recuerdo mal. Abraham. hasta que Abraham mencionó esas dos sílabas tan sonoras y enigmáticas. levantando su copa de vino.

2195.” 2195. Son las 12:30 del 18 de Marzo de 2195. declaró el Vicepresidente Timme Morodde. El gobierno no es elocuencia. George Washington 2195. al retirarse esta mañana del Palacio de Gobierno.ESTADOS ALTERADOS El gobierno no es razón. la Senadora Leddi 68 . A lo largo y ancho de los Poderosos Estados del Noreste se observan importantes preparativos bélicos. como el fuego. 2195. Y. “Las negociaciones diplomáticas están bloqueadas”. Es fuerza.03.19/12:30/NOTICIAS/Miles de manifestantes se concentraron ayer frente a las puertas de nuestra Embajada en los Estados del Sur.03.21/19:30/NOTICIAS/El Presidente Rokko Marocco responsabiliza a los Estados del Sur por el atentado de ayer y amenaza con una “guerra total contra los libertinos”. /EN VIVO/ “La explosión ocurrió pocos minutos antes de que llegaran las autoridades nacionales a la Catedral. comentó brevemente nuestro Presidente. /FLASH/ “El Presidente Marocco está muy disgustado con el giro que han tomado los acontecimientos y me pidió que convocara a nuestra población para elevar una plegaria por la paz”. agregó el mandatario.03. Rokko Marocco. entonando cánticos a favor de la guerra y en contra de nuestra nación. Adelante desde estudios. /CONFERENCIA DE PRENSA/ En una próxima edición daremos más detalles respecto a la ceremonia religiosa que se llevará a cabo mañana en la Catedral Panegírica de nuestra capital.03. es un peligroso servidor y un amo terrible. Se calcula que hay más de cien muertos y miles de heridos. /IMÁGENES DE ARCHIVO/ Por su parte.20/10:16/NOTICIAS/Terribles son las imágenes que transmiten nuestros cronistas desde el sitio del atentado. Crece la tensión entre los Poderosos Estados del Noreste y los Estados Libertinos del Sur. /IMAGEN DE ARCHIVO/ “Queremos evitar la violencia y me consta que estamos haciendo los máximos esfuerzos para zanjar nuestras diferencias con los Estados del Sur de una manera pacífica”.18/12:30/NOTICIAS/Bienvenidos al informativo central del Canal Único de Noticias.

sintió como la puerta de su despacho se derrumbaba y.03. Vemos decolar los poderosos bombardiers Bombom Uno y Bombom Dos con destino al sur. comentó a los periodistas un sonriente Presidente Marocco.23/16:35/NOTICIAS/Urgente. Volvió a resoplar y movió su pesado cuerpo hacia adelante para firmar en el recuadro “Autorizado para transmitir”.03. cuando el humo se disipó detrás del hueco de la puerta y la vio. Todos estos años.Mabette encabeza un grupo de legisladores contrarios a la guerra. Era agradable leer las noticias antes de que sucedieran.24/12:30/NOTICIAS/ La bandera de los Poderosos Estados del Noreste ondea en la capital de los Estados del Sur. “O se rinden antes de 24 horas o los aplastamos”. Cabe destacar que el Presidente Marocco se opone terminante a cualquier contacto directo con los sureños. /EN VIVO/ Nuestras tropas avanzan eliminando los focos de resistencia libertina. afirmó la ex Senadora Leddi Mabette. la Senadora Leddi Mabette sonreía con una frialdad triunfal. Timme… —comenzó a decir Marocco.Próximas Noticias”. ¡Blam! En ese instante. La guerra ha comenzado. 2195. … 2195. lo habían acompañado en su carrera hacia el absolutismo y los amaba tanto como al poder. la nación despierta en duelo tras conocer que el Presidente Rokko Marocco fue asesinado anoche por el Vicepresidente Timme Morodde. … El reloj de la pared marcó las 21 horas del 17 de Marzo de 2195. en un confuso episodio. Rokko Marocco resopló al cerrar la carpeta titulada “Sólo para los ojos del Presidente . Mientras acopiaba energía para ponerse de pie. supo que estaba perdido—. “¡Triunfamos!”. observó el retrato de su familia sobre el escritorio. Démosle una oportunidad a la paz”. 2195. ¡Ah! —le tembló la papada por última vez—. el próximo día 20 a la hora 10 en la Catedral Panegírica de nuestra capital…” 69 . petrificado. dijo la Senadora Mabette. y más aun.22/15:30/NOTICIAS/ Víspera de guerra. luego de asumir la presidencia de acuerdo a la línea sucesoria establecida por la Constitución de los Poderosos Estados del Noreste. Unos pasos más atrás. /FLASH/ “Paz y libertad” piden los seguidores de Leddi Mabette. 2195. con las manos en los posabrazos del sillón presidencial. quien a su vez resultó abatido por los disparos de los guardias de seguridad.03. recientemente emancipados de los libertinos por el aplastante éxito de nuestras fuerzas armadas. Rokko! Me engañaste —dijo el Vicepresidente con el rostro desencajado por la furia—. pero. Detrás de un granuja siempre hay una gran bruja … El disparo de Morodde lo volatilizó. /ENTREVISTA/ “No debemos apresurarnos. no existen! Aquí tengo las pruebas… —Calma. quien se encuentra detenida por actividades anti-estatales y será juzgada a la brevedad. escribirlas. vio a Timme Morodde pisarla mientras blandía unos papeles con su mano izquierda. —¡Maldito seas. /IMÁGENES DE ARCHIVO/ “Queremos evitar la violencia y me consta que todos estamos haciendo los máximos esfuerzos para realizar el cambio de mando de una manera pacífica”.03. ¡Los Estados del Sur. Un arma humeaba en su mano derecha. /CONFERENCIA DE PRENSA/ “Invitamos a todos los amigos y familiares del Presidente Marocco a elevar una plegaria en su nombre. quien se ofreció a viajar a los Estados del Sur para “establecer un diálogo franco que permita aclarar lo sucedido y evitar la guerra”. declaró en forma terminante Rokko Marocco en su mensaje a la nación.18/07:00/NOTICIAS/Este 18 de Marzo.

comenta por teléfono sus más recientes éxitos materiales. mi amor”. mientras se alejaba. Entre los mismos. impecablemente vestido. El agua no llega a mojar al hombre de negocios. viene caminando un niño. tomando un atajo. Con una mano. entonces la vida es un torbellino. pero tan pequeña y bien cuidada.EL JARDÍN DE LOS PENSAMIENTOS Ángel de piedra. Dormido en el jardín. A uno de ellos. crece el césped bien cortado. Si en el momento de pensar hacemos. Apenas arqueó una ceja cuando el atropellado rompió un caño y empapó a su pensativo compañero. Las explicaciones sencillas requieren dejar definitivamente indefinidas aquellas cosas que no tienen definición. ya es la tercera vez que se le caen las herramientas al agua. compadeció a la pobre mujer. debajo de cuyos espesos bigotes asoma una pipa. Con una mirada quieta. le respondía con paciencia a su hijo: “Ya te lo expliqué. remolca un pequeño camión. Un caballero muy elegante. Mientras avanza. entonces la vida es agua estancada. Él no deja de preguntar: “¿Por qué?”. El otro no hace más que mirar unos planos. Haiku Oriental. Es como intentar explicarle a una gota lo que es el mar”. se aferra a su madre. que todos la conocen como “el jardín”. Al escucharlos conversar. sXXI En el pueblo existe una plaza muy transitada. con la otra. Ambos pasan frente a un señor. por atropellado. dos operarios municipales intentan reparar la fuente cuya húmeda melodía suele salpicar el aire que rodea el espacio sereno del jardín. al observarlos cavila: “En cada acto de nuestras vidas hay un momento para pensar y otro momento para hacer. Unos pasos más adelante. Al hacerlo. Rubor de musgo. entre pícara y tierna. formando un dibujo concéntrico con la fuente. Por el sendero de grava. sentado en su banco de piedra. Ella marcha con ritmo de volver pronto a casa. Si en el momento de hacer pensamos. pisa con seguridad los adoquines centrales de la plaza. parece dirigirse 70 . muerde con fuerza la boquilla de su instrumento favorito para fabricar humo e ideas: “Preguntar el por qué de algo es preguntar cómo se relaciona ese algo con lo que yo ya sé o doy por sabido. Pensar y hacer: sólo así la vida fluye caudalosa”.

A su alrededor brotan flores de cinco pétalos y tres colores. le pide Eva a Romeo. continúa soñando por dentro: “¡Ah! La verdad… Si luchamos por la verdad y. ni siquiera se molestó en girar su cabeza para dirigirle una mirada al nuevo dueño del universo. con frío en el cuerpo.con más interés al público presente que a su lejano interlocutor. Tampoco le prestan atención dos jóvenes enamorados. aunque no por ello menos importante. En ese sentido. detenida por fuera. Los rayos dorados de la tarde iluminan con languidez el verde piedra del jardín tranquilo. 71 . sentado en un banco. al mismo tiempo. reconocemos que no somos dueños de ella. En una posición privilegiada. “Dime la verdad”. uno imaginario y otro real. se ve la imagen congelada en mármol de un anciano muy elegante. entonces. se miran a los ojos. al pie de una estatua. El primero cubre al segundo. El viejo. necesitamos de nuestro contrario para alcanzarla. La figura sobre ambos. la verdad es como la arena que calienta el sol”. es superficial. Si la mentira es como el lodo que humedece la lluvia. el mundo imaginario influye de manera notable sobre el real”. debajo cuyos espesos bigotes asoma una pipa. Un viejo. lo siente pasar a sus espaldas y piensa: “Vivimos en dos mundos paralelos. Se sostiene gracias a que una parte de nuestra imaginación se dedica a hacer aparecer como real lo que emana de su complemento.

” Anónimo Natal ocupa un lugar extraordinario en el universo. y quien no viaja. El panorama que se ofrece ante nuestros ojos no tiene límites y. Puede ocurrir en cualquier momento. esa masa viviente se lanza a correr rumbo al arco de triunfo que hay en el otro extremo. ya que. a diferencia de otras. recomendamos conseguir un buen lugar cerca de los dos domos ubicados fuera del bosque. Ante una determinada señal. en busca de los jóvenes portadores de discos. El tránsito parece acelerarse y miles de estrellas bailan en el cielo. lo cual hace aún más interesante la estadía. sólo lee una página. Dicha celebración. Desde dos edificios ovalados. Ninguna crónica de Natal estaría completa sin mencionar la festividad de Creamundo. en el punto donde la avenida se hace más recta. no siempre ocurre así. ya que no siempre la festividad de Creamundo termina de la manera espectacular que todos deseamos ver. a la entrada de la zona arbolada. no tiene una fecha fija en el calendario. Es emocionante presenciar el momento en que se produce el encuentro. Ahora los turistas deben tener paciencia. los viajeros pueden percibir en el ambiente una excitación fuera de lo normal. surgen periódicamente unos carros alegóricos.CRÓNICAS DE NATAL “El mundo es un libro. nos podemos desplazar con facilidad de un punto a otro. Una serie de obstáculos hace que sean pocos los corredores que pueden llegar al centro del bosque. por lo menos. Sólo un atleta puede entrar al carro. Una vez dentro —pantalla gigante mediante— podemos observar lo que sucede cuando el joven retira la cinta 72 . Al principio. siempre que respetemos la linealidad del tiempo. en un extremo de la avenida que cruza el extenso escenario. usando la imaginación. reiteramos. una vez en la vida. Cada uno de ellos lleva un disco con una cinta de color blanco. En ese momento. de formas más bien redondeadas. Dentro de dichos domos —no se asuste el lector— hay más de quinientos millones de jóvenes deportistas. localizados esta vez en la periferia detrás del arco de triunfo. comienzan a recorrer de manera torpe los laberintos que unen dichos edificios con el centro del bosque. Todos deberíamos visitarlo. Los mismos.

Mientras esto ocurre. Deberíamos visitarlo. más grande después.blanca del disco y lo inserta en una computadora ubicada en el centro del vehículo. El disco contiene la mitad de una lista de instrucciones y detalles constructivos. por más que se repita millones de veces. el carro comienza a modificar su aspecto y se traslada con majestuosidad sobre un campo de flores hacia el final del camino. una vez. no deja de ser algo único. Allí lo espera un hangar construido con un material elástico. A medida que las instrucciones se van cumpliendo. Si el viajero nos ha acompañado hasta aquí. La otra mitad. La creación. por lo menos. empieza a ejecutarse el programa resultante. se encuentra en el propio ordenador. le sugerimos esperar nueve meses más y disfrutar del instante en el cual ese nuevo mundo está listo para ocupar su lugar —extraordinario— en el universo. se procesan y pasan a formar parte del nuevo mundo. 73 . pequeño al principio. llegan allí los insumos solicitados. Una vez que se completa la fusión de ambos códigos.

es un lugar propicio para encontrar miradas perdidas. ¿Por qué alguien querría pisar ese escalón de mármol. para esperar y ver si llueve.ELBAR No tiene nombre. para decir que mañana sería mejor si hoy fuera como ayer. agrisado por el escape de los autos y erosionado por generaciones de suelas? ¿Por qué internarse en esa cueva de paredes embotelladas y mostrador con veta de estaño? ¿Por qué sumergirse en ese estanque de tablas crujientes y mesas aisladas por arrecifes de sillas? Quizás porque. para opinar con certeza sobre el azar. Está en la punta de la lengua de aquellos que toman caña y se les nubla la mente cuando el vapor de un expreso les impone silencio. El dueño anterior se lo llevó en 1950. según cuentan los que nunca lo vieron. “Con luminoso y todo”. para hablar de aquella sin mencionarlo a Él. para escribir desde la izquierda donde todo es posible hacia la derecha que nos obliga a cambiar de renglón. en su sobria ebriedad. invita a seguir de largo y mirar adentro. para tramitar una pausa entre dos demoras. para contar la verdad acerca de alguna mentira. para festejar campeonatos vencidos. Ubicado en una esquina céntrica. para saber… ¿cuál es el destino del 199? 74 .

pensó en lo ridículo de la situación y se detuvo. Susurros ásperos confirmaron sus peores sospechas. La sábana pretendía amortajarlo mientras él luchaba por liberarse. Media hora más tarde decidió poner fin al combate. Jamás nos rendiremos. los perdería. declarando vencedor al insomnio. Quedó con la cabeza mirando al cielo. Dos espías nazis perseguidos por un veterano inglés en pijama y pantuflas jamás llegarían a formar parte de la historia. miraron con precaución a su alrededor y comenzaron a caminar. y se agachó al mismo tiempo. las noticias. Buscó refugio con la 75 . pelearemos en las colinas. Volvieron el jardín. Cerró los ojos. Respiró hondo y se sumergió en las fragancias nocturnas de la campiña inglesa. Recordó que se había despertado. alejándose de él. imprudente. Giraba sobre la cama. Albert apagó la luz y trató de dormir. lo rodeó el silencio. pelearemos en las zonas de aterrizaje. pelearemos en las playas. Los agentes se dirigían con precisión hacia la casa de campo de aquel dentista de Londres…. Tomó un abrigo del ropero y salió a la noche sin luna.OPERACIÓN BLACK DOG “Defenderemos nuestra isla cualquiera pueda ser el costo. al estirarse. Los alemanes. con las manos sobre sus riñones. Un rumor a tela y ramas rotas le hizo abrir los ojos. Así avanzó unos pasos. “¡Maldición!”. podían intentar cambiarla. Se pellizcó… y le dolió. dos hombres disimulaban en la oscuridad el brillo empavonado de sus armas. Lejos de las deudas y las enfermedades. No estaba en su cama. hacia las formas difusas que ocultaban las hojas de los árboles. “¡Paracaidistas!”. al caminar a oscuras con sus viejas pantuflas sobre las baldosas húmedas del patio. Suspiró y disfrutó del silencio que puso fin a una serie de pequeños ruidos que él mismo había generado: al abrir la puerta del fondo. Decidió continuar. Lejos de la guerra. luego de desprenderse de sus paracaídas. A menos de ochenta yardas. Si volvía a casa. Los espías ya no estaban a la vista. una sombra robó por un momento las estrellas. Quedó congelado. pensó. Pestañeó. no podía recordar su nombre. Del cielo. Sin embargo. pelearemos en los campos y en las calles. por su viejo rifle de la Gran Guerra. se levantó.” Winston Churchill Junio de 1940 Luego de escuchar el discurso radial. emitiendo un gruñido de alivio. No pudo. los acreedores y las dolencias. Al dar un paso más. Resoplando. El fresco lo envolvió. Albert conocía el terreno a la perfección y avanzaba tras ellos sin hacer ruido.

El otro… Sintió un frío metálico en su espalda. cerca de mi casa. los dos guardaespaldas del Primer Ministro se habían acercado con las armas desenfundadas. forzó una ventana y entró. respiró. y las empresas de mayor aliento e importancia. paralelo al camino. —¡Thompzon! —ladró Churchill—. en una posición ideal para observar los vehículos entrantes. caminaban en torno al vehículo. Pero… ¿uzted? ¿Podría preguntarle qué ez lo que hace uzted aquí. ése era el nombre del dentista. Con la mano abierta. Albert volvió a dudar. se pasó el dedo mayor por la ceja y recitó en voz baja: “Y así los primitivos matices de resolución desmayan bajo los pálidos toques del pensamiento. no es la hermosa Ofelia la que se acerca. —¡Impozible! Ni yo mismo zabía que iba a venir hoy aquí —con una mano se llevó el puro recién encendido a la boca. a ezta hora? Albert dio un respingo. Al ver que era amenazado por un tutor del rosedal. Existía una forma de llegar a la casa antes que ellos. Tomó otro atajo. En diez minutos llegó a la finca del doctor Fish. señor. aún no sabía si tenía sabor a cómplice o a víctima. se concentró en no pisar ninguna rama que delatara su presencia. En efecto. señor. que terminaba de abrocharse el último botón de su pantalón. se animó a girar con lentitud. Dio una vuelta al predio y se escondió tras unos canteros de flores. Se escucha el ruido de un motor. Ya no dudaba sobre si debía dudar o no. se ocultó en un recodo del camino. una respuesta. Un minuto después. En labios enemigos. allí donde él había encontrado. y los seguí hasta la residencia del doctor Fish. se detuvieron para hablar entre ellos. Otro minuto de silencio. lejos de la vista y el oído de los nazis. observó como los alemanes volvían sobre sus pasos. Albert se arriesgó a dar unos pasos más. —¡Señor Primer Ministro! —reaccionó—. trataba de reparar la avería. “¡Wilfred Fish!”. Miró sus pantuflas manchadas de barro y sacudió la cabeza. con ayuda de una linterna. Por un momento. tuercen su curso y dejan de tener nombre de acción… Pero. sus ojos se entornaron—. ¡Está usted en peligro! —Ezo ez obvio —Winston Churchill se ajustó el chaleco del traje y lo miró directo a los ojos—. con esta consideración. después de vadear una cañada con las pantuflas en su mano y de dejar el abrigo prendido a unos espinos. Entre el follaje vio un auto con el capó levantado. El problema era que no sabía qué hacer. Mediante un intercambio de discretos silbidos los alemanes se ponen en guardia. ¡silencio!”. Vi aterrizar a dos paracaidistas alemanes. apenas visibles detrás de la brasa rojiza de sus cigarrillos. Tras unos segundos de silencio y sudor frío. con la otra. primero la cabeza y luego el resto del cuerpo. A menos de una yarda de su escondrijo. que lo condujo a un sendero arbolado. por fin. —Mi nombre es Albert Smith. Se acercó con cuidado. ahora sí lo pudo ver bien. Iría a ver. Le han preparado una emboscada. No se veía ningún vehículo en la cochera. La casa parecía vacía. Otros dos hombres.mirada. ¡Zígame! Al escuchar la conversación. le mostraba una prótesis dental cuyo paladar de oro estaba aplastado. para averiguar quiénes eran. El motor se detiene. Albert se imagina a los espías intercambiando signos de interrogación en la oscuridad. Esta vez dejó que se alejaran. mientras. Los alemanes no tardarían en llegar. Provenía de un hombre rechoncho con cara de bulldog. La caza de mi dentizta eztá en manoz del enemigo. El chofer. observó la luz de una lámpara. ¡Maldita zea! ¡Necezito miz dientez… o el perro negro me alcanzará! 76 . —Yo eztoy aquí rezpondiendo a un llamado de la naturaleza. uno de ellos. pero había algo diferente en ella. desde el tronco hueco de un árbol. La voz era conocida. A menos de una cuadra del recodo vigilado por los alemanes. Aún no rezpondió mi pregunta. tras contornear la casa. El otro espía.

La medalla. en mi largo camino por esta playa —cada vez más parecida al terciopelo negro— aparecen. los muchachos del MI5 y del Ejército se encargarían de los supuestos espías nazis. Tanto es así. Aterrizaron cerca de su casa con el objetivo de asesinar al Dr. Albert se ofreció a guiar al segundo guardaespaldas hasta la casa. No son pocas las oportunidades en que debo felicitar a alguien por haber hecho algo sobresaliente. cada vez con menos pelo y menos dientes. Como los golpes del martillo sobre el acero. 77 . Se sentó en la cama y. encendió el puro. También debo confesarle que amo a mi voz. esbozó una sonrisa entre sus mofletes tristes y le hizo la V de la victoria. lo hizo. mi dentista. Wilfred Fish. Era muy tarde. Personas como usted. Me considero un hombre afortunado. Sin embargo. el puro y el sobre cerrado dirigido a él. las dificultades hacen de nuestra voluntad una espada. ya que. Después. para mantener vigilados a los espías. Aleja al perro negro. que le he puesto un nombre. pero en el momento apropiado: antes de que los dados rodaran. Primero debo confiarle un secreto a voces: toda mi vida he luchado contra la depresión. mantuvo la calma. Dicen que los nietos se parecen a uno. como comprenderá. Sin embargo. junto a las otras. pensó que lo había soñado todo. con el único fin de domesticarla: el perro negro. literalmente. Conociendo mi particular e imperiosa necesidad de usar esa dentadura postiza. de no haber sido por su intervención. Churchill dio su consentimiento con un gruñido y se dirigió al coche del dentista. A diferencia de los que esperan con calma y luego entran en pánico cuando las cosas suceden. y se dispuso a leer la carta: Estimado Señor Smith. en un lugar supuestamente más seguro que su consultorio londinense. Contribuye a mantener mi voz tal cual es. yo digo que uno se parece a ellos. dibujando la silueta de un perro: la sombra detrás de nuestras victorias. Thompson opinaba que lo más sensato era evacuar de inmediato al Primer Ministro del área. Crecer sobre nuestras propias dudas nos forja. Es mi arma secreta. aún estaban allí. Cudlipp. el gran bretón lo miró. Mientras el detective Thompson interrogaba a Albert.Por un momento. Eran Wilfred Fish y su ayudante. el premio mayor de la lotería. debo felicitarme por algo que hizo a alguien sobresalir. De ahí la importancia de mi prótesis. Para no abusar de su paciencia —y sin entrar en detalles que. Otro automóvil se acercó. Siguió el curso de las olas sin luchar en vano contra ellas y cuando fue necesario dar una brazada vigorosa para llegar a la costa. que llegaban retrasados a la cita. en esta ocasión particular. en pijama y pantuflas. Antes de partir. luego. Albert se despertó sobresaltado. mientras se alisaba con lentitud el cabello. tesoros en la oscuridad. eran reales. fijada sobre la marcha. Miró el reloj. al dirigir su mirada sobre la mesa de luz. Luego de ducharse. su mirada se perdía en la oscuridad. Aun con sus defectos. Churchill se sentó en un tronco. deben mantenerse ocultos a cal y canto—. los hunos descubrieron un flanco débil en mi persona y decidieron apostar fuerte. se cuadró y le hizo la venia. también se habrían llevado. usted tuvo miedo. el Primer Ministro miró el piso con el ceño fruncido. guardó la medalla en un cajón. tomó un café. y quizás a su mecánico dental. Un haz de luz proyectó sobre la puerta del auto la sombra fugaz de su mano. el Sr. de manera inesperada. El día siguiente. me gusta como suena. ¿o la victoria sobre nuestras sombras? El veterano. presionando con firmeza su bastón al incorporarse. trataré de describir en pocas palabras el escenario en el que le tocó actuar la pasada noche.

Sin pompas ni fanfarrias. La mujer se retiró a pasar en silencio ésta y otras cartas. junto con las otras. mi médico personal. debería aprender a resolver los míos. usted sabrá lo que hacer con ella. Como puede ver.Junto con esta carta. Nadie más entraría por el patio trasero para soltarle el collar a su perro negro. Nada puedo hacer para solucionar sus problemas económicos. Instintivamente miró el cajón donde guardaba su otra dentadura de repuesto. Presumo que la guardará en un cajón. pues. su otra forma de mantener alejada la profunda depresión que le causaría su ausencia6. el MI5 hizo sus deberes completos. quien superó esa enfermedad con la dignidad y el ingenio que caracterizaron toda su vida pública y privada. representa al Black Dog Institute. Churchill La voz del Primer Ministro quedó suspendida en el aire denso del refugio subterráneo. Sin embargo. Lord Moran. Winston S. 78 . el doctor Fish y su ayudante contarían con protección policial permanente. Mediante una seña apenas perceptible. con gusto atenderá su caso. antes. el General Ismay le entregará una medalla. ¡Siga adelante! Ésa es la orden del día. Suyo sinceramente. Churchill estaba satisfecho con su prótesis dental. es decir. Esta institución se dedica a atender casos de maníacos depresivos como Winston Churchill. A partir de hoy. 6 El logo de la V de la victoria y el perro negro. le dio a entender a su secretaria que los dictados habían terminado. de Australia.

Sus manos constituyeron todas las cosas. con cada creación. 79 . bajo o de estatura mediana y qué clase de arma utilizó para asestarle este golpe? Seguramente. En su calor estuvo la génesis del fuego. Él se hizo más pequeño. cuál era su nombre y su rango. Ese ser. Sus ojos dieron a luz los colores. Esto es lo que Buda nos enseña: la verdad acerca del sufrimiento y el camino que hay que seguir para eliminar el dolor. el origen del agua. el Maestro respondió: “Un hombre fue herido con una flecha envenenada.COSMO(A)GONÍA Pregunta uno: El origen del mundo. más efímero. y en su sed. más que eso. si gusta. y lo que se ha revelado. De su nariz brotó el aire respirable. Sus oídos liberaron a los sonidos. Semi-infinito y semi-eterno.7 7 El lector puede renunciar. limitado en el tiempo o eterno y si una persona vive después de la muerte o no. Porque dicho conocimiento no conduce a ningún progreso. Sus amigos y familiares llamaron de inmediato a un médico habilidoso. si era alto. Así nos lo enseña esta parábola budista: Ante la pregunta de un discípulo intrigado. y su ausencia. a ser el creador del mundo que lo rodea. a ninguna paz o iluminación. deja que se revele”. suaves y rugosas. sXXI En el principio existió un ser infinito. De su boca nació el gusto por la verdad. de su mente. limitado en el tiempo o eterno. Responden todos. ya que no es necesario un origen para poder continuar. referente a por qué Buda dejaba sin responder interrogantes tales como si el mundo es finito o infinito. Del mismo modo Buda no enseña a sus alumnos si el mundo es finito o infinito. Haiku Oriental. Así. derramándolos sobre la tela negra del espacio. esta agonía creadora. ahora reducido a lapso y segmento. Tan sólo un instante menor que la eternidad. eterno. se hizo menos inmenso. déjalo sin revelar. De sus pies surgió la tierra. Lo que no ha sido revelado por mí. presos en el vacío. Apenas una partícula más pequeño que el infinito. tiene un nombre: Tú. Pero ¿qué sucedería si el paciente le dijera al doctor que no quiere que le cure su herida sin antes saber quién disparó la flecha. el hombre moriría.

EL VERDADERO DIOS Los nativos de las Islas Ferules adoran únicamente a Nomdor. es el razonamiento más simple el que nos conduce al conocimiento más profundo. como un cero —agregó Juan Pou —El Ying y el Yang. las ramas piensan que sus raíces están en el aire. —Él hubiera preferido que lo golpearas de veras. Y así. “¡Hey! ¡Hagan como yo. eso les digo. Del mismo modo. Más que olvidarse de ellas. —Eso. uno menos uno es igual a cero. “The Social Organization of the Ferulians”.. se engañan. 80 . se mueven en círculos: cuando están en las tinieblas los atraigo con mi luz y cuando tanto albor los encandila es mi sombra la que los tienta.) POR LAS RAMAS Cuando los árboles son muy altos. Que al morir tengas pasado. porque están allí. SALUDO ESPIRITUAL BAURURÚ Que al nacer tengas futuro. que en su dialecto significa “aquel que da nombre a las cosas” (1966. COUP D’ÈTAT .. TAO.según Baudrillard.MINIATURAS EL MENSAJE DEL MESÍAS …según Girard. Que al vivir tengas presente. eternamente. que no hago lo mismo que ustedes!”. Joseph Mead-Strauss. así no hubiera quedado en evidencia que su poder es imaginario. justamente. Plethora Anthropologicae 45: 115-129. ¿TA? —El mundo es redondo— dijo Hwan Pu —Sí. donde sólo la pala más sencilla cava el pozo más hondo.

nosotros lo haremos por usted: quizás la próxima vez que abra el diario. Siga. Tardará en olvidarnos. Total. aunque usted no le crea—. venimos a raíz de la denuncia. nos encuentre…8 8 —¡Psst! ¡Psst! ¡Mamá! ¡Mamá! ¿Aún están ahí…? 81 . —¿Por qué no le preguntamos a…? —dijo el segundo agente. convinieron en dejar a la pobre madre fuera del siguiente diálogo. la violencia no conduce a nada —el primer agente le pone cara de bueno. que el autor deje de escribir lo que le estamos diciendo no le quitará nuestro recuerdo de encima. Lo que queremos saber es dónde está… ¿Dónde está? ¿Entiende? ¡Pare de leer y responda. mirando de reojo hacia esa nebulosa posición que ocupa el lector respecto a los personajes—.EL INTERROGATORIO —Señora —dijo el primer agente—. Ya sabe. señora. ya estamos dentro de su cabeza. —¿Desapareció? —Porque quiso saber la diferencia entre lo real y lo imaginario…. Durante cinco minutos los policías observaron a la mujer envueltos en el mismo silencio con que ella respondía al resto de sus preguntas. se lo prometo. —Sabe por qué desapareció. ¿no? No me diga que no lo sabe porque sentí sus ojos sobre mis palabras. somos de la policía. hojee una revista o lea un libro. mi compañero le hará unas preguntas. mientras se acomodaba el pantalón y señala hacia usted con un movimiento discreto de sus cejas—. Luego. y miró al otro. No se preocupe por nosotros. con un gesto. ¿no? —Tenés razón —le respondió el primer agente. siga leyendo. Despacio. Y más aun. le daremos tiempo para que lo piense. cuando se lo expliqué a… bueno ya sabe a quien. —Bueno… —imagínese que ahora el primer agente lo mira a los ojos mientras usted lee este texto. —¡Desapareció! —la madre de la víctima levantó la voz y la vista —Precisamente —dijo el segundo agente—. si llega a saber dónde está. —Desapareció… —¿Sabe por qué? —le preguntó el primer agente. se pusieron de pie. Pero… —Con probar no perdemos nada. Existen otros métodos. carajo! —Calma. se miraron a sus caras sin afeitar y. que es tan real como la tinta desparramada en forma de letras sobre el papel que sostienen sus manos— ¡Alto! ¡Policía! Siga nuestras instrucciones y no tendrá problemas… Mueva lentamente sus pupilas de izquierda a derecha y justo ahora salte de renglón… ¡Bien hecho! Continúe así. calma. No nos conviene volver a la comisaría con las manos vacías. no se preocupe en buscar una forma de contactarnos.

El detonador se traga su chispa. el oxígeno retorna al aire y el carbono a las telas. dentro de la casa frente a la cual se encuentra estacionado el vehículo. le devuelve la piel a una pera con ayuda de un cuchillo que hace deslizar en sentido contrario a su filo. los tejidos encarnan.TIEMPO ATRÁS Los escombros. se concentra en el interior de un automóvil que endereza sus metales retorcidos mientras sus cristales se rearman como un puzzle tridimensional. el fuego se extingue. una lágrima sube cuesta arriba por su mejilla. los miembros se unen. molécula por molécula. esa sensación de que lo han usado como chivo expiatorio los mismos que cometieron aquella barbarie. Tactic. Se escucha un ¡MUB! y se invierten una serie de reacciones químicas en cadena hasta que reaparecen. lentamente. pero eso sólo es posible en un cuento. 82 . la mirada de este hombre se aparta de un reloj que hace tactic colgado en la pared. La onda que era expansiva ahora se contrae. Ojalá pudiera volver el tiempo atrás. Otro hombre. los huesos se sueldan. maderas y papeles. mientras se le va de la mente. una señal de radio viaja desde allí hacia un aparato con un botón. una vez más. en lo que le han hecho a su familia. Venganza. el botón rechaza el dedo pulgar de un hombre con la cara cubierta por una capucha. las cenizas se convierten de nuevo en impurezas de los materiales combustibles. cuarenta kilogramos de explosivos. las ampollas se cicatrizan y las pinturas palidecen. vuelven a ser paredes. las agujas siguen girando en sentido anti-horario. El hombre de la cara cubierta piensa en el culpable.

si no te lo explico? —se rascó la cabeza y vio con ojos chiquitos como el otro daba medio paso hacia atrás—. Lo que vio esa sombra fue un ciruja de barba blanca y amarillenta. con aliento a azufre. Mientras el otro ocultaba las manos en su sobretodo y no le respondía. 83 . Terminé en la calle por culpa de un crápula que salió por esa otra puerta… ¿Entendés. con ropas grises y grasientas. Lloraba ya sin tener consuelo. porque no habría a qué oponerse. pelo corto y orejas algo puntiagudas. que yo también leí ese librito9. ¿qué vas a entender. —En ese caso… —La música. por alguna luz de neón— se le cruzó y lo miró.POBRE DIABLO El diablo siempre aparece disfrazado. ¿seguís sin entender? Sí. El pordiosero suspiró y al exhalar. dudó un momento. —¡Ah! —respondió el mendigo. Ocurrió hace mucho tiempo y no en un callejón cualquiera. La sombra bien afeitada. la luz de la luna y los sueños son mis armas mágicas… —Dejáte de joder. le devolvió la mirada. La sombra se hizo hombre delgado de rostro bien afeitado. Él. bayano. nada existiría. el linyera apuntó con el pico de la botella hacia el edificio que tenía enfrente. incluso. ahora? ¿Entendés? Señaló hacia sus espaldas y los ojos se le llenaron de lágrimas. Era media noche entre la Facultad de Derecho y la Biblioteca Nacional. ¿entendés? Y lo primero que hago. por su parte. 9 “La hora del diablo”. al otro día. hasta de pobre diablo. pobre diablo. del escritor portugués Fernando Pessoa. cuando una sombra —rojiza. pasándose una manga por el bigote—. —Soy el diablo —dijo la sombra. ¿Sí? —¿No me crees? —Bueno… —Si yo no existiera. sonrió y pensó en voz alta otra vez lo mismo: —¡Ingrata humanidad! Su imagen rojiza ya no se reflejaba en los charcos. empinando una petaca de color marrón. lo pensó mejor y se fue hacia el viejo cine de donde había salido. mientras éste se escapaba de la botella mojando el piso y sus pantalones. es ir ahí para no olvidarme de que sé leer. apoyó su cabeza en la pared y dejó caer los brazos hasta tocar con sus manos vacías la vereda sucia. —Una vez por semana voy al merendero y me baño.

Haiku Oriental. por un oscuro corredor de la fábrica abandonada.ATRÁS. Al día siguiente. Desenfundó. Escuchó algo. Delante de él. a su izquierda. Siempre atrás. 84 . apuntó y… ¡bang! El hacha se hundió en su cráneo. Tenso. atrás a su izquierda. Entre la chaqueta azul y su camisa blanca. sintió esa seguridad que dan los revólveres al sujetarlos con firmeza por sus cachas. tomó la decisión en ese instante: giró. el vidrio roto de una oficina le devolvió el reflejo de una sombra en movimiento. la policía encontró al joven secuestrado herido de bala y a sus dos captores heridos de muerte. s.XXI Caminaba solo. llevó con rapidez su mano derecha a la cintura. Los dos cayeron. El filo de tus miedos Te amenaza. No esperaba encontrarlo allí. A TU IZQUIERDA Al estar solo. Presintiendo el filo del hacha que había decapitado a su compañero.

un grupo de pescadores comen pan y pescado sentados alrededor del fuego. Es la hora en la cual vuelven a caer el sol y sus esperanzas. y pescarán…” Con un largo soplido. los salvó a los dos. un barco. Se acercaba la hora de cenar. escuchaba el goteo oscuro dentro de la sala de máquinas y volvía a salir por la proa para ver el mar y el cielo. a bordo. decía: “Mucho has escuchado —y demasiado se ha dicho— respecto a la última cena. una evocación que reaparecía cada vez que caminaba por la cubierta. La manía de tener siempre cerradas las puertas y las escotillas. sin embargo. a él y al barco. uno dentro del otro. la apagó con ternura. Sólo él no estaba afuera cuando ocurrió el impacto. Él la miró. Al final. entre las descargas estáticas del pequeño parlante. pasaba por el comedor y su cocina. que ocurre en la ciudad. quien les recordaba de manera insistente a los tripulantes descuidados que sus madres y sus hermanas los esperaban en tierra firme. un hombre que imagina todo esto. Fue como atravesar una pared de ladrillos con una motocicleta. primero con enojo y luego con resignación. ¡Qué sencillez! …les preguntó: ¿no han pescado nada? Ellos… Echen la red por estribor. 21. Sin pensarlo. desde que los escupió. sin manteles ni vino. ningún otro sistema funcionaba. uno apenas erizado. se tragó al pequeño pesquero con toda su tripulación. y únicamente tenía comida para esa noche. hombre y metal. En el centro. El mar lo había saqueado todo. 85 . visitaba los camarotes vacíos. el primer desayuno tiene lugar a orillas de un lago. apenas le quedó un recuerdo sin despedidas. para imaginarse como lo vería el piloto de un avión de rescate… si lo veía. De sus compañeros. separando en toda su extensión al mar del cielo. A diferencia de la última cena. grande como un ogro de treinta metros de altura. no sucede lo mismo con el primer desayuno. pero no al patrón de la embarcación.EL PRIMER DESAYUNO Juan. la radio se despidió del mundo de los aparatos operativos. la arrojó al mar junto con sus temores. y en él.1-14 A esa altitud se podía ver la enorme circunferencia del horizonte. el otro a punto de ruborizarse. por eso prestó atención a la voz gangosa que. como quien cierra los ojos de alguien que falleció después de haber hecho lo que tenía que hacer de este lado del infinito. Desde que una ola repentina. Excepto un receptor de radio con las baterías gastadas. milagrosamente.

calma. desde el otro lado de la línea. ¿y tú Rosi. acurrucó el tubo telefónico entre el mentón y su hombro. —Buenos días. Nada del otro mundo. no puedo dejar de pensar en él. hasta que ayer —la lapicera cayó. ¿en qué puedo ayudarle? —mientras se terminaba de pintar las uñas. Te tengo que dejar. —Ime. —¡Hasta que ayer qué. Ya no puedo más de la curiosidad. al agacharse para recogerla cambió de parecer. te puedo contar lo que está haciendo aquí en el laboratorio —con delicadeza arregló el ramo de rosas que estaba sobre su escritorio. cualquier cosa es buena. —Nada. —Aquí vamos. doctor.. Su corte de pelo (aunque era casi calvo). pensó—. Disculpe.SUB ROSA Todo lo dicho Debajo de la rosa Es un secreto. no le diría a Rosi lo que había pasado—. es decir. calefacción de corrales para chanchos. querida. señorita Imelda. Se conocían solamente de hablar por teléfono. hasta que ayer… —cuando se levantó vio al doctor Serre. Haiku Oriental. ¿cómo andás? —dijo la voz. Vestía un traje gris claro. Habla Imelda. Rosi. algo cascada. Aún no pude averiguar nada. justo debajo del ramo de rosas. Chau —colgó y miró al Dr. ¿Hay algún recado para mí? —le dijo en un susurro. El doctor Serre es tan discreto que se me hace muy difícil saber algo sobre su vida privada. de la otra mujer. te llamo por lo que te pregunté el otro día. —Bueno —“Rosi está loca”. la mujer. Buen día. qué contás? —cerró el frasco de pintura para uñas. —¡Hola Ime!. Rosi habla. Instituto de Investigaciones Termocromáticas. desde el mes pasado está dedicado a un proyecto que se llama “Aplicación de las Ondas Infrarrojas en la Cría de Porcinos” — jugaba con una lapicera entre sus dedos—. Si te interesa. de unos cuarenta y cinco años. Desde que lo ví en aquel congreso. obsequio del día de las secretarias. parado frente a su escritorio. mujer! —le increpó Rosi. sXXI —Buenos días. ¿tenés alguna novedad? —No. —Bien.. Serre con sorpresa—. No lo oí llegar. su tez bien 86 . viste.

me había solicitado autorización para utilizar. De alguna manera. No puedo decirle. Mientras observaba el halo rosado. al susurrar de nuevo. dentro del área de pruebas del laboratorio. Seguramente fue el bocafloja de mi asistente quien le contó a la secretaria (y ella. Aunque. el doctor Serre repasó los hechos ocurridos en la jornada anterior: “Los experimentos comenzaron. qué hace allí tirado! —se tranquilizó al ver que su asistente primero movía los ojos y luego se incorporaba con agilidad. Serre. Fluctuante y misteriosa en su origen. Usted sabe el aprecio que le tengo. con esa rigidez que deja el asombro. el joven estaba trastornado—. daba lugar a la formación de un tenue halo de luz rosada en torno a la supuesta trayectoria de las ondas infrarrojas. Cuando me dirigí al tablero principal. a partir de las ondas infrarrojas emitidas por el aparato. lo vio salir. ponían en evidencia la extrema pulcritud del doctor. “¡Basta!”. descubrí que. —¡Hombre. doctor. doctor —inclinó la cabeza en señal de respeto y se marchó. Nada en particular. Sin contestar a las preguntas de André. doctor —“Sí. Quiero decir. Dicho equipo merecía una segunda oportunidad.afeitada y sus lentes de armazón liviana. él debía dejar todo preparado para que yo pudiera comenzar con la serie de ensayos N°6. Cuando haya algo que informar lo haré completando la planilla correspondiente. suspiró y entró. —Correcto. No sé lo que me pasa —sin duda. con absoluta seriedad. He tomado nota de su mensaje y me dirijo al laboratorio. Recogió las llaves. definitivamente. 87 . a primera hora de la mañana. el año pasado. se detuvo.5 grados con respecto al campo electromagnético existente. doctor! De ninguna manera. Como contrapartida. como de costumbre. Sub rosa… ¡Qué curioso! En fin. ¿se está usted burlando de mí? —“Ahora está mejor”. Caminando por el largo corredor hacia su lugar de trabajo. me percaté con asombro e indignación que André. doctor. Mi asistente. Rosi está mal de la cabeza”. el halo de luz rosada se intensificaba de tal manera que parecía materializarse en el espacio. contuve mi ansiedad por saber más acerca de este fenómeno y proseguí con la serie de experimentos tal cual estaba programado. apenas habitado por un escueto bigote. al Director) acerca de esta anomalía. —¡No. Es un secreto —le respondió André. ahora que me acuerdo. observé que algo fuera de lo normal estaba ocurriendo. pensó.23. un campo electromagnético de cierta intensidad. Al conectarlo y calibrar los sensores. —No. —Lo siento. Al llegar a la puerta del laboratorio. Veremos qué nos depara el día de hoy”. En esta oportunidad volvería a utilizar el generador direccional de ondas infrarrojas GEDIONDI que había diseñado. el Director me preguntó si tenía alguna novedad con respecto a los experimentos de ayer. se había percatado de su omisión y venía dispuesto a corregirla. André llegó corriendo. sin mayores demoras. por descuido. primó mi curiosidad científica y comencé a rotar el equipo GEDIONDI en sentido horario. durante la noche. No pude evitar que viera el halo rosado. Ya nadie es capaz de guardar un secreto”. con tan poco éxito. Antes de desactivarlo. miró su mano en el pestillo y recordó como era que el Director se refería a los secretos: “Sub rosa… ‘Éste es un asunto que debe mantenerse sub rosa…’ Le encantaban las expresiones en latín. dejó su portafolio sobre el escritorio y se sentó. Gracias. se generaba energía. En ese momento. —Hasta luego. había dejado establecido. De esa manera. Pero… No puedo. André. Con su permiso. Las llaves se le cayeron de la mano al ver a André acostado debajo del halo rosado. con el dedo índice recorría su labio superior. para resetear los equipos. Aunque difícil de calcular. su edad rondaba los cuarenta años. —¡Me está tomando el pelo! —Serre se arrepintió en el mismo momento que levantó la voz—. el equipo del laboratorio a los efectos de preparar su tesis sobre el electromagnetismo animal. cuando la dirección del haz infrarrojo formaba 224.

Hizo pasar a la secretaria al área de pruebas y. Sorprendido. “¡Ay. algo indiscretas. venga a mi laboratorio. el doctor Serre había tenido tiempo para mover el campo electromagnético y el equipo GEDIONDI a nivel del techo. Mientras traspiraba por el esfuerzo. Respiró hondo. y ésta se la quedó mirando. La rosa se ha asociado a lo secreto desde los tiempos antiguos. Tan apresurada. el dios del amor. No se trataba de un impedimento ético. para comprometerlo a no revelar las aventuras.5 grados uno respecto al otro. Ella se cruzó con la limpiadora. Al llegar a su escritorio. Terminó de redactar el informe. Debía ponerlo a prueba. deseo contarle un secreto —“Un secreto que no se generó bajo la influencia del efecto sub rosa”. Satisfecho. algo le había quedado totalmente claro: no podía revelar lo que él sabía que era un secreto. suelen verse rosas. Una vez recuperado de esa sensación. se atoraba. Los techos de muchos salones de fiesta se decoraban con rosas para recordar a los comensales que todo lo que se decía bajo la influencia del alcohol (sub vino) también era confidencial (sub rosa). Imelda. con los ojos cerrados. pensó. originado fuera de dicha anomalía. Pero no se lo diga a nadie. Ideó otra prueba. El doctor Serre se desconectó del circuito cerrado y tomó nota de lo sucedido: “Un secreto proclamado bajo el efecto sub rosa no se puede repetir. Al tomarlo entre sus manos. El doctor Serre la siguió desde su monitor. el que lo impedía. Adverbio que se puede utilizar como sinónimo de ‘en confianza’ o ‘secretamente’. incluyendo los últimos detalles. De esa manera. la rosa se transformó en un símbolo de confidencialidad. ¡A lo que me han conducido los chanchos!”. sobre los confesionarios”. vio el libro que Imelda. “¡El efecto sub rosa!”. pensó sonriente. Imelda estaba pálida. al recordar una vez más la expresión del Director. Luego lo 88 . no era ejecutada. Sub rosa… Entró en su buscador favorito de Internet y tecleó [+ “sub rosa”]. de su madre. su mano se agarrotaba y un nudo se formaba en su garganta. A partir de la Edad Media. La leyenda cuenta que Cupido. Es un secreto. La limpiadora no tardó en alcanzarle un vaso con agua. Ya no quiso revelar el secreto. Movió con rapidez el puntero sobre la pantalla. Cuando Imelda salió del laboratorio. se detuvo. sobre una mesa del laboratorio. una vez ubicados debajo del halo rosado. cuando la secretaria le quería hablar. y comenzó a redactar un memorándum para el Director. siempre a 224. el dios del silencio. sí se puede revelar. Sí… Es urgente. con el “clic” del botón derecho. tratando de percibir su perfume. conectado a las cámaras de seguridad del edificio.se dijo unos minutos después. no demoró mucho en llegar. Puede retirarse. cuando llegó al punto en el cual relataba su encuentro con André tirado en el piso. la curiosidad científica! ¿Por qué debemos encontrarle una explicación a todo?”. En el momento en que su cabeza pasó por debajo del haz. su amor secreto. Era su cuerpo. Pero. que incluso trajo consigo el libro que estaba leyendo. sintió un leve mareo. Reposaba. una extraña vibración que apenas duró un segundo. Venus. olvidado. la tensión disminuyó. talladas en madera. Volvió a mirar el halo rosado y se dirigió hacia él. se desconectó. Lo adjuntó al correo electrónico del Director y… no pudo mover el mouse para seleccionar ENVIAR. Seleccionó ELIMINAR y. las piernas le temblaban. Desistió. De todos modos. Toda orden que partía de su cerebro. Buscó una página que pareciese seria y leyó: “Sub rosa significa literalmente bajo la rosa en latín. Otro. había traído. le dijo: —Estoy enamorado de usted —la mujer lo miraba con ojos desorbitados—. primero lo olió. tendiente a revelar lo que él sabía que era un secreto. con quien solía intercambiar variada información sobre todo el personal del Instituto. Tomó el teléfono: —Señorita Imelda. le regaló una rosa a Harpócrates. por favor. Se ubicó de nuevo frente a su computadora. “¡Ufff!” Su mente no descansaba.

Uno relacionado con la razón y otro con el corazón. Ahora sí. Volvió a colocar el libro donde lo había encontrado. Ningún método que ella conociese. desde una camioneta con los vidrios oscuros. lamentablemente. ortodoxa al menos”. no sabía que jamás sabría nada. Nota: Para los lectores curiosos hay dos aspectos que aclarar. el color correspondiente era… el rosa. podría revelar el secreto de la calefacción de corrales para chanchos. a 225 grados respecto al Norte. es decir. el color que le correspondía. 89 . La agente Rosi Ubach. una mujer. en cada punto cardinal. Con respecto al primero. ¡Basta por hoy!”. En una de las páginas figuraba una rosa de los vientos y. le sacaba fotos con un teleobjetivo. Sub rosa. en un artículo escrito por el doctor Serre (y destruido por él. Desconectó los equipos y se retiró. Imelda ya no estaba. el cual introduce una leve pero significativa asimetría en el planteo del problema. no podemos confirmar si Serre e Imelda son felices en su matrimonio ya que han jurado mantenerlo en secreto. La causa de ello es un defecto en el equipo GEDIONDI. Al llegar al estacionamiento. En cuanto al segundo aspecto. “¡Caramba! ¿Y esto?”. “Que interesante…”.5 grados respecto al campo electromagnético.hojeó: Introducción al Feng Shui y a la Arquitectura China. Apagó su computadora. Suspiró. “Rosa. En el sudoeste. Lo único que me falta es participar en una marcha del Poder Rosa. sin que él se diera cuenta. La peste rosa. del Servicio de Contraespionaje Industrial. luego de revisarlo) se aclara por qué el “efecto sub rosa” no se produce también a los 135. “Hoy no ha sido un gran día para la ciencia….

pero. tenía su propia dinámica. que provenía de los corredores de la Facultad. se dio cuenta de que la realización de su proyecto era una tarea imposible. Porque en ella el Señor X se sintió parte de un amanecer. armoniosamente relacionados entre sí y con la naturaleza. decidió crear allí un hospital. Su Idea Básica era lograr que los habitantes de la Zona Alejada se transformaran en seres sanos. se lo comentó a sus amigos. una escuela y una biblioteca. Se percató. sinceramente preocupado por la situación de los aborígenes de la Zona Alejada. se me ocurrió la siguiente comparación: Un día. También la vibración de la vida política y gremial. Dispuesto a llevar a cabo su proyecto. otras ondas. 90 . entonces.LAS IDEOLOGÍAS DEL AMANECER “Una idea es algo que tenemos. sino por la mayor aun incomprensión de los nativos. de todos modos. Una ideología es algo que nos tiene a nosotros”. Morris Berman En la biblioteca no sólo entraba la luz del sol. de que ese universo que veía a través de sus lentes como algo trágico. había quienes se ahogaban en ellas y quienes apenas las traspiraban en un examen. A los pocos días que el Señor X arribó a su destino. Quizás fue en ese entorno que. No sólo por lo gigantesco del esfuerzo. el venerable Señor X. pensando en las ideologías e interesado en como describirlas. inundaban la sala de lectura. provenientes de esas cunas del conocimiento que llamamos estantes. fueron a despedirlo y desearle buena suerte cuando él zarpó hacia la Zona Alejada. agitaba aquellos campos mentales cultivados de ideas. y dedicó el resto de su vida a integrarse al mismo y comunicar sus experiencias a aquel otro mundo que lo vio partir hacia la Zona Alejada. cuyo brillo encandilaba la visión del mar que tenían los estudiantes. Éstos no se convencieron de las bondades del mismo.

los Encargados pensaban únicamente en el hospital. Por su parte. soñamos. convencidos de sus bondades. la escuela y la biblioteca debían instalarse para mejorar la situación de tan desdichada población. Es la sumatoria de todas estas ideologías del amanecer.Volvamos ahora al instante en que el Señor X trata de convencer a sus amigos y optemos por otra “línea del tiempo”: Dispuesto a llevar a cabo su proyecto. remedios y materiales de construcción. Los Encargados desembarcaron un día en la Zona Alejada. tan irracional e inverosímil. se lo comentó a sus amigos. Son las ideologías del ocaso las que en la actualidad. Los nativos no comprendieron sus propósitos y los Encargados no recordaban que el Señor X hubiera dicho algo al respecto. La Idea Básica era sólo un trabalenguas aprendido de memoria. todos estaban compenetrados con la idea de fundar un hospital. Éstos. una escuela y una biblioteca en la Zona Alejada. “Es por su propio bien”. y sin embargo ¡hasta eso ha podido realizarse!” Carlos Vaz Ferreira 91 . El final de esta historia es fácil de imaginar. que buscan dialogar entre sí para encontrar en cada instante el camino mejor. La esencia de la Idea Básica del Señor X era comprendida en mayor o menor grado según se conociese la intimidad de su pensamiento. de absurdo. Todo quedó en manos de los Encargados. deseamos. la biblioteca y los preparativos. comiencen a crecer y multiplicarse como antorchas individuales que ojalá. como estaba meticulosamente previsto. nos iluminen a todos. poco les importó lo que los nativos opinaran. diferenciar una de otra: a la primera la podríamos llamar ideología del amanecer y a la segunda ideología del ocaso. Los preparativos llevaron tiempo y la vida se fue llevando al Señor X y sus amigos. se dedicaron a conseguir financiación para el mismo. la esencia de nuestro utópico porvenir. dijeron. la escuela. “Un argumento a favor de utopías que parezcan irrealizables es que la organización social actual parece una utopía. Sus amigos en gran medida la habían captado. por lo tanto. de desigualdad. algún día. Se compraron libros. Entonces ¿a cuál denominamos ideología de la Idea Básica o del Señor X? ¿A aquella que muere con su inventor y sólo vive mientras sea éste quien pretenda plasmarla o a aquella otra en la cual importa más para sus seguidores hacer realidad la solución que meditar sobre los motivos y los pensamientos que condujeron a ella? Sería conveniente. de sufrimiento. tiendan a desaparecer. Había llegado el ocaso a la Zona Alejada. Como el hospital. Se fundó una oficina y se contrató personal. Son las ideologías del amanecer las que. y utilizaron la fuerza.

de la mano. quien escribió las obras atribuidas a William Shakespeare. de alguien que afirma que fue Edward de Vere. 10 92 . allí donde el viento lleve el polvo de lo que fuiste. esposo mío. será tu escenario póstumo. Serás el protagonista eternamente ausente. Will? ¿Por qué has decidido ocultar tu vida al futuro? ¿Por qué has preferido confundir a la posteridad? Te conozco mejor que nadie y sólo yo sé lo que estás tramando. Will? ¿Por qué no dejar que alguien me descubra junto a ti. ella trata sobre ti. pero tú no estarás allí para representarla. frente al fuego?10 Trozo de una carta firmada por Anne Hathaway y quemada cuatro siglos más tarde en la chimenea de un oxfordiano. No has resistido la tentación de escribir tu obra maestra: William Shakespeare por William Shakespeare. El mundo. más que El Globo. Vanidoso. ¿Por qué. del cual todos hablan pero al cual nadie ve. feliz de escuchar una vez más lo que has escrito para la humanidad por ti inventada. estás tan seguro de la trascendencia de tu obra. que has resuelto convertirte en un personaje histórico. Todo eso lo sé. y aun así no logro comprender por qué lo haces. Por supuesto. sonreirás. dirán que tú no eres tú. WILL?” LETTER ¿Por qué. es decir. décimo séptimo Conde de Oxford.THE “WHY. y no el hijo de un fabricante de guantes en Stratford. Entre tanto. que eres tal o cual persona que ahora no me atrevo ni siquiera a mencionar. presumido. y personajes de los cuales todavía no han nacido sus abuelos.

Luego de leer aquel graffiti. evitando el accidente y sus recónditas consecuencias.AL MARGEN En una sociedad que ha suprimido la aventura. entre las lejanas luces de la publicidad y las sombras que arrojaban sobre el baldío. desde la esquina. estacionó su automóvil color gris plomo dentro del recinto de la Univerciudad. en esos últimos días. Por primera vez en varios años sonrió.. que ahora dejaba fluir a raudales recuerdos largamente contenidos. la única aventura es suprimir la sociedad. para dejar de conjugar el presente como el único tiempo posible. …… Laralalá-larala… El Choba pateaba una botella de plástico y tarareaba esa cumbia que no podía salir de su cabeza. “Debo volver y hablar con ese muchacho”. De todos modos. mientras trataba de volverla a capturar usando su cabeza como si fuera un calderín. de unos 18 años de edad.. insultándolo. 93 .. entonces. Recordó. El profesor Darnell. antes de acceder a la autopista. pensó mientras caminaba hacia el auditorio. Por suerte. las horas pasadas en los semáforos. ahora tenía algo que ellos aún no sabían que él tenía: futuro. pretendiendo limpiar parabrisas y exigiendo por ello una moneda que le permitiera jugarse a cara o cruz una vez más. Todavía no podía sacarse esa imagen de la cabeza: en el último desvío. En su interior se había roto un dique. Al bajar del coche miró su reloj: los alumnos lo esperaban para escuchar su conferencia sobre marginalidad y sociedad.. algo había hecho que el muchacho. El Rengo y los otros le gritaban. el automóvil gris plomo pasó cerca de él sin producirse el tan esperado debut. cuando una idea (mejor o peor. practicando con el Rengo el arte de hacerse atropellar en algún desvío poco transitado de la ciudad. se detuviera antes de dar el paso fatal. el Choba detuvo por un momento esa maquinita de vivir al instante en la cual se había convertido. según se vea) pasó de manera fugaz por su mente. También se vio.. para sacarle plata a los ricotontos que se le cruzaran en el camino. en una pared a medio derrumbar entre su villa de miseria invasora y la ciudad que la rodeaba de riqueza invadida. casi atropella a uno de esos kamikazes marginales. Estaba preparado para arrojarse sobre su primera víctima. Caminaba solo por una vereda rota. .

Pero… me refiero a nuestra sociedad: la de ellos. con una antorcha en la mano. por la sola experiencia de hacerlo. las pesadillas de quienes soñaban con reprimirlos. Los miramos como si fueran extraterrestres caídos en desgracia. Están al margen. levantó la vista y. pues eso es lo que provoca el dejar de vivir el presente. sin forma definida. 94 . entre ellos. cantegriles. como pueden pretender algunos. hasta ahora. de este lado de las cuerdas. no habitan nuestro mismo edificio social…. villas miseria. Lo que no son o no tienen. al retomar entre sus manos las riendas de ese futuro interrumpido. los pocos años de escuela. “Por fin hemos logrado que los caballos de los cosacos beban en las fuentes de la Plaza de la Concordia”. Por ejemplo: no son pobres. el empezar a parecerse a lo que una vez fuimos y dejamos de ser…” …… ¿Por qué a nadie se le había ocurrido antes?. No quieren ser como nosotros. su voz comenzó a vibrar en los altoparlantes: “Favelas. son todos nombres que asociamos con aquellos depósitos urbanos en los cuales se acumulan las personas que no son útiles para la vida económica y política de la sociedad. su madre cayendo en avalancha desde la tribuna de la barra brava del Fundacional y las casas de cartón. El profesor Darnell. el comenzar a preocuparse por el futuro. porque. pero. que los define. no comparten nuestros mismos valores. se sentía observado por cientos de ojos. consumidas por el fuego que se había llevado lo que más quería y dejado en suspenso su futuro. Tampoco son una clase social. porque los pobres somos nosotros cuando no tenemos dinero. Ellos. es lo único que los une. Mientras escuchaba explotar las botellas dentro de las cuales habían colocado pequeños trozos de hielo seco. él caminaba tranquilo. debía prepararse. pensó el Choba. antes de que los nervios lo sacudieran. Se trataba simplemente de hacer realidad. su padre preso. ni quieren hacerlo. bien valía la pena arriesgarse a tener un futuro. forman una sociedad: otra sociedad. Sólo falta quien. una especie en vías de extinción. Junto con los banlienitas había colocado la primera de una serie de bombas de perplejidad: sacudirían los cimientos de esta sociedad que. tenga el valor de tener temor. le había dicho de manera enigmática Darnell.dejando al descubierto un afán de futuro arrollador. si fuera posible obtenerlo. nos miran como si los hubiéramos secuestrado. el tiroteo de sus hermanos con la policía (transmitido en vivo y en directo por la televisión). Todo a su alrededor giraba y quedaba hecho jirones. Qué es lo que quería su mentor con todo esto. por su parte. Pero antes. porque no luchan en este ring. en Villa Banlié. …… El aula magna reflejaba en el azul de sus paredes la luz acristalada del cielo. se mezclaban con las simientes de destrucción que pensaba plantar. no lo sabía. desde nuestro punto de vista. Sin embargo. en definitiva. ocupaba el centro de las páginas en los libros de historia. un motín en la cárcel. El conventillo. De alguna manera había descubierto que uno desea lo que no puede obtener. meses más tarde. en vez de un deseo tendría un plan para conseguirlo. dejándolos encerrados sin pedir rescate. es otra. Laralalálarala… La aventura apenas estaba por comenzar.

al comprobar su puntualidad. Mac Dharn observó. Al llegar a la compuerta estanca rotulada “G3-Adam Room”. lo había convocado para esta reunión.THE ADAM ROOM Orbiterra. en las cuales los silenciosos haces de luz coherente y los desviadores de gravedad. opuesta a la que había entrado. de variada geometría. año 2263. Desde los ventanales interiores. no sin antes verificar que la luz verde sobre la misma estuviera encendida. Basándose en el diseño de los viejos funiculares terrestres. El enorme edificio. entró. con forma de cilindro hueco. con seis paneles por lado tallados a mano. se detuvo el tiempo necesario para abrirla mediante su clave personal. El mismísimo presidente del Consejo del Lloyd’s. 95 . flota luminosamente en torno a la Tierra. Mac Dharn no podía resistir la tentación de espiar por sus ventanas: el contraste era fascinante. el Lloyd’s of London adquirió la habitación (junto con sus muebles y decorados) en un remate. la luz roja dio paso a la verde y la compuerta estanca. —Con su permiso. Lord Monte-Staunton. —Adelante. constituyen la primera ciudad orbital de la humanidad. con más atención que la habitual. Malcolm Mac Dharn subió sin prisa por el amplio corredor en espiral que conecta todos los niveles del Lloyd’s Spacebuilding. reemplazaban a los chirriantes cables de acero y sus poleas. se abrió. la pequeña estructura prismática suspendida en el eje del edificio. Mac Dharn había concebido la idea de vincular el cuerpo principal del edificio con el Adam Room mediante estas barquillas. No en vano. Mac Dharn consultó su reloj y. Junto con otros cientos de estructuras. milord. Mac Dharn —Monte-Staunton estaba solo dentro de la enorme sala de reuniones del Consejo. el último número de la revista Space Architecture & Design le había dedicado cinco de sus valiosas páginas. el Adam Room estuvo en el interior de cada edificio que ocupó la institución. hacia la cual se dirigía. Una vez establecido el contacto. Cada vez que se acercaba a la aislada habitación flotante. según la jerga utilizada por los empleados del Lloyd’s. Ésta era la cuarta y más espectacular de sus mudanzas. Frente a él apareció una puerta de caoba estilo Jorge III. diseñada originalmente en 1763 por el arquitecto escocés Robert Adam como comedor de la Bowood House del segundo Conde de Shelbourne en Wiltshire. Cuando dicha mansión debió ser demolida parcialmente en 1956. De esta manera pudo acceder a uno de los cuatro gravilinks que conectan el “jarro” con el “terrón de azúcar”. Desde ese momento.

dispuesto a escuchar. El uso del espacio y del espíritu no le deben resultar ajenos a un arquitecto graduado en la Universidad de Loyola-en-Orbiterra. el sentido de mi pregunta? Otra pausa. Mac Dharn —se dio vuelta para mirarlo y sus cejas sobresalieron un instante por encima las anticuadas gafas—. Fulano. nos dan más tiempo para procesar. La vista. Mac Dharn respiró hondo. sino la ausencia de la breve historia del Lloyd’s con la cual el presidente iniciaba todas sus conversaciones: “Verá. Hoy. Luego. a fines del siglo diecisiete…” —Creo que es una pregunta que usted está en condiciones de ayudarme a responder. luego. Mac Dharn! ¿Así de sencillo? ¿En un mundo tan complicado? ¿Entiende. Lord Monte-Staunton hizo una pausa. contestando 96 . las plumas. Es decir. construida por Gillows cerca de 1800. no lo discuto. Los dos hombres se miraron. ¡Quinientos años. ¿puede tener alma? —¿Disculpe. los puertos que tocaría. el papel y la tinta corrían por cuenta de la casa. milord —Mac Dharn se acercó a pocos metros del presidente. de once metros de largo. a fines de siglo diecisiete la cafetería de Edward Lloyd se había convertido en el punto de encuentro obligatorio para todos los interesados en el comercio marítimo. ayer. Así nació el negocio de los seguros marítimos: un armador cualquiera anotaba en un pedazo de papel el nombre de su barco. obsequiados al Lloyd’s en 1986 por sus representantes en Nueva York—. las habitaciones que ayudamos a crear nos devuelven una imagen no tan directa de nosotros mismos. continuó: —Sin embargo. en los muelles. por el otro. era magnífica: por un lado el globo terrestre parecía un cristal azul envuelto en algodones blancos. Más allá. por favor —Monte-Staunton se ubicó en uno de los extremos redondeados de la gran mesa de caoba estilo Regencia. acariciando un portafolio negro ubicado sobre la mesa. y aceptar. la Plaza Mir balizaba el centro del corazón financiero de Orbiterra. ese papel. —A diferencia de los espejos. los mensajeros rentados por Lloyd. milord? —lo que más le sorprendió a Mac Dharn no fue la pregunta. señalando dos de ellos con marco de madera dorada a la hoja. —Mac Dharn…. para vernos y sentirnos mejor. feliz de disponer de unos segundos más para pensar una respuesta coherente y tratar de eludir la cuestión espiritual vinculada a su formación jesuítica. distribuidos entre las mesas y los bancos del local. firmaban. otros bebedores de café. Monte-Staunton cruzó las manos y las apoyó en su mentón. Mac Dharn. en un tono más coloquial. agrupados en cientos de Sindicatos cubren todo tipo de seguros desde Venus hasta las lunas de Júpiter. por supuesto. su ruta. leyendo por casualidad la placa ubicada en G1. desde y hacia los cercanos muelles del Támesis. ¿no es así? —Con respecto al uso del espacio. al igual que la información que traían y llevaban. todo es más complicado: cientos de miles de inversores. —Verá. o Nombres como los llamamos. el valor del buque y de la carga así como el monto que estaba dispuesto a pagar por asegurarlos. un carguero comenzaba a desplegar con lentitud sus velas fotónicas. se sentó a la derecha del viejo. preparándose para partir. que miraba hacia el espacio por uno de los grandes ventanales. una habitación como ésta… —Monte-Staunton le hablaba a su reflejo en el cristal—. me di cuenta de que esta habitación fue construida exactamente hace quinientos años. o no. respaldados por una burocracia tan sólida como las mesas de aquella cafetería y un servicio de inteligencia tan ágil como sus antiguos mensajeros. milord… —Tome asiento. En definitiva. anotando qué parte del riesgo de la aventura marítima estaban dispuestos a cubrir por esa prima. En ese sentido. esa información. debido a la excelente ubicación del edificio. milord —dijo. ahora.—Gracias. Mac Dharn —el presidente volvió a la carga mirándolo a los ojos—. Una taza de café costaba un penique.

—Sí. milord: el alma a la que usted se refiere. Mac Dharn. Mac Dharn. —También hay que tener en cuenta el principio de recursividad. ¡En ningún momento!. —Ajá. equis es igual a quinientos… El comunicador personal de Monte-Staunton interrumpió la conversación. por favor. Se lo aseguro. ¡Hijo de puta! ¿Qué es lo que quiere? —Aún no ha respondido de manera satisfactoria a mi pregunta. Monte-Staunton se puso de pie. Sin prestarle atención. por ejemplo. que seguía sonando y lo atendió—. luego de haber escuchado con atención al aparato—. Mac Dharn aprovechó para recorrer la habitación. tirado en el piso. Están cerradas. milord. Condy. respondo yo. El arquitecto lo imitó. sonaba de nuevo. por favor. las resplandecientes arañas del siglo diecinueve. Mac Dharn recorrió las otras tres salidas con el mismo resultado. —¿Vio el maletín negro que está sobre la mesa? —Sí. está en quienes la crean y se recrean con ella. los decorados clásicos del cielo raso. Mac Dharn! Es como con el barco de Teseo: ¿a partir de qué tabla cambiada por quienes querían preservarlo dejó de ser el buque que era?.su pregunta. Mac Dharn cortó la comunicación y tiró el aparato al piso. Las cosas son como son: si usted le pregunta a cualquier entendido dónde está el verdadero Adam Room. gracias —dijo el presidente. abrió la primera puerta de caoba. Le recuerdo. milord —“¡Qué extraño!”. en un mundo sin alma como el de los seguros. pulsó el botón de llamada para el gravilink y la pantalla de control le respondió que estaba fuera de servicio. 97 . ¿qué sentido tiene conservar el Adam Room intacto por tanto tiempo? —No tan intacto. Una vez solo. que esta mesa fue ampliada por Hammond en 1962 y restaurada a nuevo por Revenel en 2108… —¡Pamplinas. con sus motivos florales entrelazados sobre un fondo gris. —Ábralo. Mac Dharn. acompañándolo con la mirada hasta que desapareció por la puerta correspondiente a G1. Eran pocas las oportunidades que tenía de ver con detalle las marinas de Van der Welde. Hoy. —No. milord. ¿por qué no hacer que sobreviva equis más uno? Y así sucesivamente. Disculpe. —Entonces. manteniendo su identidad como usted dice. Mac Dharn se dispuso a contestar la llamada mientras observaba la Tierra. no está en la habitación. fruto de la estadía de Adam en Italia. Whitcombe y otros. su dedo apuntará en esta dirección. —¡Hola! —¡Mac Dharn! —era la voz del presidente. observó que la compuerta estanca estaba en rojo. pensó Mac Dharn. Esta vez fue su propio comunicador personal el que sonó. Espéreme aquí. —¡Está loco!— Mac Dharn corrió hacia una de la puertas. debo ausentarme por unos minutos. o la alfombra de catorce por siete metros tejida en una sola pieza por James Templeton de Glasgow en 1957. milord: si la habitación ha sobrevivido equis años. se preguntan los filósofos. milord… —“¡Qué pesado!”— ¡Es una bomba! —Correcto. Ya voy. que pertenecieron a la Reina Madre en el White Lodge de Richmond Park. —¡Hijo de puta! —gritó mientras pateaba la última compuerta. Acercándose a uno de los ventanales coronados por las cortinas de seda a tono con la alfombra. la hermosa chimenea en mármol blanco de Carrara. —Un momento. diseñada por el propio Robert Adam. se dirigió al comunicador. El comunicador.

Mac Dharn. una investigación más exhaustiva detectó su dispositivo de espionaje. —¡No puede arriesgarse a volar todo el edificio! —Una explosión en el terrón. —De todos modos.—Porque su pregunta es estúpida. No soy yo quien está encerrado en un cuarto con quinientos años de antigüedad que va a explotar en… unos treinta minutos. Desde entonces. A partir de ese hallazgo. Algo se nos va a ocurrir. recorrió la habitación. lo único que puede traer aparejado es una limpieza extra de las ventanas interiores del jarro. Sin embargo. y apenas se movió cuando entraron los guardias de seguridad a buscarlo. —Lo dudo. Mac Dharn… Fue usted quien diseño e instaló un sistema de espionaje industrial en el Adam Room. Mac Dharn? —Porque… Porque… en una hora se firma el acuerdo con Bloom & Epstein. Ese es el tiempo que dispone para responderme si esa habitación puede o no puede tener alma. —Correcto. hizo fotografiar el “aura” del espacio ocupado por ella. Desde que logramos sobrevivir al escándalo del amianto a fines del siglo veinte. quizás debido a un ajuste en el sistema de aire acondicionado. Un suspiro. Un arquitecto loco. Mac Dharn. se olvidó de un detalle. parece tener alma. Un atentado. Ese acuerdo será uno de los más importantes que se firmen en este siglo. 98 . ¿Qué opina. que hasta hace pocos días había pasado desapercibido. En 1988 uno de nuestros Jefes de Seguridad. seguida de una descompresión. no va a explotar… —¿Por qué. los ecos de la reunión con los representantes de Bloom & Epstein se habían apagado. Mac Dharn. por eso lo conservamos en absoluto secreto. —No va a explotar… —¿Cómo lo sabe. La luz reflejada por la Tierra llenaba de encanto y misterio el espacio interior del Adam Room. Mac Dharn: esta habitación. en efecto. al igual que el brillo de las arañas centenarias. milord. Mac Dharn? —¿Cómo se lo explicaría a los inversionistas? —Un accidente. ¿no es así? Aprovechó su posición como Senior Architect del Lloyd’s para disponer de un medio que le permitiera vender información al mejor postor. se ha mantenido y ha dado resultados comparables hasta esta última creación suya. nos hemos perfeccionado en hacer realidad nuestra apariencia. bastante supersticioso por cierto. Horas más tarde. Mac Dharn? Mac Dharn no contestó. esta costumbre tan… esotérica.

diferentes del rumor de la calle.UN RAPTO DE LOCURA “No hay noches sin luz. Lo alcanzó y. El dedo en el gatillo quedaba cada vez más lejos. aún no había llegado el momento de cruzar la última frontera. todos ellos. Sin razón. disparó. al polvo deben volver. sentía frío. una sombra en la corriente. Ella estaba allí. Ni las furiosas cóleras del invierno. Has cumplido con tu tarea en este mundo. Scene II. Debía esperar. al alcance de sus manos. ¡Respiraba! El salvavidas estaba allí. arriba. ni días sin sombra” Su dedo índice acariciaba el gatillo. Los temblores eran cada vez mayores. deben consignarse a ti y al polvo volver. de la sirena. Ya no había más monstruos en la alcantarilla. No sin antes… Con el otro puño secó el sudor de su frente. Tan lejos. Todos los jóvenes amantes. cerró el paréntesis entre dos sueños. El rey. la oración fúnebre y el inmenso frío del mar azul. Cerró los ojos y los abrió. al abrazarlo. Act IV. Aún lloraba por él. de la ambulancia. Disparó.11 Veía sólo una luz brillante. No temas ya la luz del relámpago. recordó los abismos. El haz de luz proveniente del acceso a la alcantarilla le pareció más sólido. el sabio y el doctor. por fin en paz. fue algo más que el caudal recolectó y arrastró. Abrió los ojos. Simplemente. llena de gente. La suma de todas sus partes. Aun los niños y las niñas de oro. Escuchó con más nitidez las pequeñas goteras en el interior de la cloaca. todos ellos. la sensación a retazos unidos por hilachas. 99 . disparó… y cayó. Luego se percató de la luz. Sentía la pérdida de continuidad. le resultó más fácil aceptar los olores y los gustos con que la humedad en marcha lo envolvía. te deben seguir y al polvo retornar. Hizo un esfuerzo por recuperar sus sentidos. ni la censura apresurada. Todo volvía a empezar. los amantes todos. Marchado a casa y recogido tu recompensa. Ni el tronar de las piedras que a todos asusta. luego de cada temblor. Para ti el junco es como un roble. mientras una serie de fantasmas arrastraban las cadenas de su mente hacia un abismo. tan cerca… ¡Allí estaba! Un chapoteo. respiró. No temas la calumnia. Rendido. “¡Uahhh!”. Al nadar hacia él. No temas ya el ceño fruncido de los grandes. Tú has terminado con la alegría y el llanto. Lo sentía. sin embargo. se dejó llevar… No temas ya el calor del sol. Como el deshollinador. 258-275. Te encuentras lejos del tirano y su castigo: No te preocupes más de vestirte y de comer. La abrazó. No tuvo miedo. William Shakespeare. 11 Cymbeline. un azul profundo y la sombra de un aro que flotaba entre esa luz hacia donde estiraba los brazos y aquella profundidad de la cual se alejaban con desesperación sus piernas. se fragmentaba.

La camioneta dejaba una estela de polvo al avanzar. Ro la miró desde la ventana y respiró hondo. a unos quinientos metros. Ma se recostó contra una pared. Fa se detuvo para escucharse y observar como Ra desaparecía en la luz del sol. No hay nombre sin ti. Dentro.. Viajar los había cansado a todos. dijo Fabri. Una bisagra delata el vaivén de su puerta. Al poner el pie en el freno. una nube de tierra suelta los envolvió. y junto con Mariana se asomaron detrás del conductor y su acompañante para ver por el parabrisas. Se miraron y lo miraron. La camioneta se puso en marcha. Caminaron unos pasos en distintas direcciones. Bajaron en silencio. maduraban. Jugaban con la vida como si no tuviera final… hasta llegar a una curva. No hay movimiento sin espacio. “OJO”.. 100 . y éste frenó.PARAJE DELTA TE CHICA No hay tiempo sin movimiento. al doblar una esquina. No hay espacio sin nombre. “¿De qué están hablando?”. preguntó María. le pareció leer. Pensaban acampar al atardecer. Rafael dormía. Estaban perdidos. Estaba embarazada. “Debe ser otro”. El viento envuelve al polvo con suaves remolinos. “Es el mismo”. Rosana estudiaba el mapa. resistirse a dejar pasar cualquier oportunidad. Luego giró y lo vio de nuevo. Rafael se despertó. Preferían disfrutar del paisaje. Cuando le avisó a Fabricio. Fabricio manejaba. Se dio vuelta para mirar el rancho con nostalgia. Estaban frente al mismo cartel. afirmó Rosa. La nada se oculta detrás de todo. “∆t ABRUPTOS”. Al doblar y empezar una bajada. Un suave declive en punto muerto. Mariana repasaba el contenido de su mochila. siguiendo las vías del tren. sugirió Rafa. Al acelerar volvieron a ser adolescentes. Llegaron a un rancho abandonado. volvió las cosas a su lugar. “¡Sigamos!”. De su nombre ya no quedaba más que una letra. Rosana observó un cartel a la derecha.

Cada uno apuntó su mirada hacia los ojos bien abiertos del otro. al siguiente. en los conceptos cardinales del alquimista Eurasio de Tala. cuyo “Tratado sobre la Fragilidad y la Pureza” se perdió entre las cenizas de la Biblioteca de Alejandría. ¿por qué usted. —Me pregunto. no cree en la pureza de la raza aria? —dijo el hombre de las cruces gamadas sobre el uniforme gris. Porque lo puro es frágil12. Por un minuto se perdieron de vista y. siendo uno de nuestros científicos más distinguidos y un ejemplo de nuestra supremacía. —Es obvio. Las mesas resplandecientes y las terrazas en sombra fueron el escenario de su distancia.PURA VIDA Hay un momento en que el miedo y los sueños deben chocar. el murmullo sordo de la guerra contrastaba con las risas mudas en el interior de la sede diplomática. al aceptar una copa de champaña con el mismo gesto desgarbado con que había recibido el premio Nobel de Química unos años atrás—. seguramente. Fuera. 12 Se basa. la recepción. Profesor. Cirque du Soleil El salón parecía amplio. 101 . amena. sin querer. sus espaldas. Se habían evitado mutuamente durante toda la velada. chocaron. Al darse vuelta para pedir disculpas no pudieron eludir la formalidad de un saludo. General —le respondió el hombre de frac.

diciendo lo que había dicho: una mariposa más volando alrededor de esa llama. —Explíquese. en realidad. sobre su frente despejada. Señor Presidente —Lanos volvió a mirar el cuadro. ahora lucía una sonrisa tan melosa como peligrosa. “la luz y el calor. ¡Ejem! Primero: usted no es corrupto. Desafortunadamente. Señor Presidente. que cubra a la que han creado nuestros adversarios y que esté en forma absoluta bajo nuestro control. tiene pruebas y apunta a un juicio político. que nos sirva de telón para que. personaje creado por el pincel. a la política electoral. al menos. Señor Presidente.” pensó. a modo de amenaza. estaba aquí. como aficionado al espectáculo del poder también deseaba estar allí. 102 . en las verdes pasturas representadas sobre la tela y pasar el resto de la vida con su familia en aquel rancho de adobe pintado al óleo. dando la oportunidad a que los demás integrantes del Consejo respirasen. callado. En nueve meses hay elecciones nacionales. tercero: la oposición no apunta a la ética política. Como Ministro de Ganadería y hombre de campo deseaba perderse. —Perdón —Lanos había terminado de sonrojarse—. sino. tendrá otros defectos. “Las alas son nuestros deseos. me refería a una teoría que leí hace años y que nos puede ser útil en esta crisis. la tentadora capacidad de satisfacerlos”. pero corrupto no es. Sin embargo. todos sabemos que ésa no es la realidad. ¿no? Sin embargo.LA PROPUESTA DE LANOS ¿El aleteo de una mariposa en Brasil puede originar un tornado en Texas? Edward Lorenz —Nunca creí que sirviera para algo —murmuró Lanos. era momento de concentrarse—. —Quiero decir que. mirando la Sala de Reuniones desde el interior de ese marco dorado a la hoja. nuestra realidad. la realidad es… la menos ilusoria de las ilusiones. recordemos que no basta con ser honesto. —¿Y? —el humor del presidente había cambiado… para peor. hay una realidad que no nos gusta: la oposición lo acusa de corrupción. con la mirada perdida en uno de los cuadros de la Sala de Reuniones del Consejo de Ministros. parpadeando. a pesar de lo que quiere hacer creer. en el momento oportuno. Ése es el plazo de que disponemos para crear una tercera realidad. había elegido un mal momento para pensar en voz alta: el silencio que se produjo a su alrededor lo hizo volver a la realidad. también hay que parecerlo. por favor —la vena presidencial volvía a disimularse en su cuero cabelludo. Segundo: las pruebas que tienen en su contra son circunstanciales y se basan principalmente en la falta de cuidado de ciertos asesores suyos. —¿Cómo dice? —el Presidente de la República lo miraba mientras una vena crecía y palpitaba. —Bueno —Lanos miró al presidente directo a los ojos. podamos poner al descubierto que su realidad es imaginaria y que la nuestra es real. Y.

algo impaciente por la demora. dispuesto a averiguar la verdad sin importar las consecuencias.Lanos se detuvo un momento para tomar agua y observar cómo el presidente entornaba los ojos. con pruebas aun más contundentes. quedaría en pie nuestra realidad: un presidente honesto atacado injustamente. Señor Presidente. tomaría distancia de usted y pediría de manera pública la mayor celeridad a la comisión investigadora. alegrándose de no haber dicho todo lo que pensaba. pensó: “Al batir sus alas. intentaríamos darle largas al asunto. 103 . nada concreto —dijo Lanos. las cuales se derrumbarían junto con las que se suponen verdaderas. —Disculpe. el cuadro. más cercanos a usted. pequeños trapos sucios que. No obstante. en este caso. hay gente con capacidad suficiente para encargarse de todos los detalles necesarios para implementar este plan. supuestamente más graves. haciendo implotar ese sistema de pruebas falsas. los dejarían envueltos en su propia vorágine. un vicepresidente. esperaba que su Ministro de Ganadería dejara de mirar el cuadro y aportara alguna solución a la crisis. una oposición desacreditada y… los pastos verdes. —En definitiva. de tal manera que le permita suponer a la oposición que lo puede acusar de algo aun más grave. no sería correcto sacar a la luz. las mariposas pueden apagar el fuego que las atrae para devorarlas”. El candidato a sucederlo. —¿Y? —preguntó de nuevo el presidente. “¿Por qué no?”. el sistema de pruebas que debemos crear en contra suya. una vez en reposo la polvareda levantada por todo este episodio. En el momento más oportuno para nuestros intereses. de él. en una situación normal. no le deberíamos dar tiempo para pensar. Los tiempos electorales en este caso jugarían a nuestro favor: un chisme por aquí y un desmentido oficial por allá. El murmullo volvió a apoderarse de la sala. el Vicepresidente. dando las máximas garantías para un juicio justo. es decir. en este caso. quizás imaginando un futuro mejor. Otros dirigentes. debemos crear evidencia en su contra. Dejó el vaso sobre la mesa. era sólo una idea…. Estoy seguro de que. Y aquí viene lo más interesante: todos conocemos los puntos flacos de nuestros adversarios. siempre desmintiendo las segundas acusaciones. Señor Presidente. su mirada seguía perdida en el cuadro. pondríamos en evidencia esa conexión como una jugarreta de la oposición. Señor Presidente. Señor Presidente. debería estar ingeniosa y disimuladamente vinculado a esos flancos débiles. Al final. Luego de sembrar estas pruebas donde las puedan encontrar buscando más información para la primera acusación. con eso de la realidad y las ilusiones. y candidato a sucederlo. en torno a esta mesa. para verificarlas. para dejar en un segundo plano a las primeras.

Luego de estudiar Literatura en la universidad. amenazando con interrumpir el proceso mediante el cual Jack transformaba los dispara104 . Más o menos ésa es la línea a seguir. qué paciencia hay que tener! —murmuró Omar. —¡Ay. el jefe quiere una película de ciencia ficción —aclaró Salvattore Sacrobosco.X’SLAVITUR La gallina no es más que un instrumento usado por el huevo para fabricar otro huevo. mirando el techo. ¿qué se te ocurre. Con un gesto detuvo a Omar. de nariz achatada. ¿capicci? —miró a Omar. prefirió el Séptimo Arte a la vida académica. en cuya mitad superior figura el nombre “Klasbee Films” escrito sobre el vidrio esmerilado. Luego se dirigió a su asistente—. Samuel Butler (1835-1902) Tras una puerta. —¡Yo que sé! —replicó Salvattore. Jack? —¿Qué tal algo que recuerde a Espartaco? Por lo de la esclavitud. ¿no? — contestó Jack. sin dejar de sonreír. ¿Tú qué opinas. con cara divertida y medios lentes en la punta de la nariz. quien. —¡No seas malo. el más joven e intelectual de los tres. No está de humor para eso. Todos los libretos del viejo Klasbee pasaban por sus manos. se agitaba en su silla. Me pidió que pensáramos en algo siniestro: una cosa esclaviza a la humanidad pero nadie se da cuenta hasta que es demasiado tarde. ¿no? —contestó el tercer hombre. gordo. Sal? —preguntó Omar. Jack? —Ustedes saben que a mí me gusta empezar por el título. —¿Como cuál. poniendo cara de “y eso. Si en lugar de producir películas se dedicara a actuar en ellas. encogiéndose de hombros y moviendo con vehemencia las manos—. flaco y largo. Nada de finales felices. ojos pequeños y peinado hacia atrás a la gomina. se escuchan las voces de tres hombres. Ommy! A veces funciona —rezongó Salvattore—. Siempre vestía trajes oscuros con camisas al tono y corbatas de colores claros. Quiere un final abierto. —Al jefe siempre le gustó Excalibur —comentó Salvattore. bastante oscuro. —Esta vez. de la oficina. tras toser varias veces sin dejar de morder su cigarro Montecristo N°4. con voz ronca. le guiñó un ojo y sonrió. ¿qué tiene que ver?”. haría siempre de capo mafioso: veterano.

acercamiento. bang. con equis. Esperaron. mas ten presente que una mueca del destino las puede tornar realidad —sentenció Omar mientras se ponía de pie con una sonrisa burlona—. Jack garabateó: “Sexo y violencia. que crujió debido al esfuerzo. La competencia es feroz —“Grrr…. mientras tamborileaba con sus dedos sobre el escritorio. Era algo relativo a los genes. las vanas ilusiones de tus súbditos. al verlo llegar. es decir. Sólo había que tener paciencia… y esperar. que pueblan el caldo primario —Salvattore parecía estar dirigiendo un ‘allegro molto vivace’. fabricar anillos de humo. cada vez más escasas. —X’Slavitur —dijo Jack finalmente. ¡Bellísimo! —Está bien…. imágenes computarizadas de átomos coloridos uniéndose entre sí…. invitó al joven a desarrollar su argumento. flip. al pensar en X’Slavitur Dos. fecundas y fieles en su replicación. las cuales. Hasta el punto en que algunos replicadores dejan de flotar con libertad en el mar y comienzan a construir recipientes. la soledad…no debe durar menos de tres minutos ni más de cinco!”. bang. ocupó una silla frente al escritorio. Sólo sobreviven las más fuertes. lanzó una estocada hacia Jack y éste escribió en su libreta: “Desierto. etc. y a partir de ella surge el perfeccionamiento. Ahora. primer plano. el artículo plantea lo siguiente: en un principio la tierra estaba deshabitada —Salvattore. apuntándole con la varilla. El flaco desgarbado asintió con su cabeza. y en una especie de caldo marino se concentran ciertas sustancias. desapareciendo en la oscuridad. —Alienta. Ommy. Y tú Jack. flap. la semana pasada leí un artículo en una revista. Omar y Salvattore lo miraban sonreír en silencio—. —Bien. Pero hay un problema. ¡la película se está poniendo buena!”—. ¡Ah. en donde se perdía el humo de su cigarro. el proceso de copia no es perfecto y aparecen diferentes versiones del replicador —“¡Bravo! Un ejército de mutantes…”—.—. atento a ponerle ritmo y armonía a la melodía que nos va a cantar Omar —dijo. el replicador. Voy a buscar la revista. el libretista continuaba hablando—. interesante —comentó Salvattore. tos—. ¡ejem!. Se paró y caminó unos pasos.tes de los demás en aciertos. con respecto a la “cosa” que esclaviza a la humanidad. breves ráfagas de viento hacen resaltar el silencio. usando las mismas sustancias. luego. reapareció Omar. luego cambió el ángulo de su mirada—. me gusta —reconoció Omar—. El mentón del italiano apuntaba al infinito. Tras él. Con un movimiento circular de la batuta. detuvo su cabalgata digital y miró a Omar a los ojos—. Todas ellas luchan de manera despiadada para reproducirse. recuerda esa frase para nuestra próxima película de romanos —respondió Salvattore. sin dejar de mirar a Omar. forman moléculas cada vez más grandes y complejas —“Charco entre las rocas. energía solar mediante. acomodó su cuerpo en el sillón. Silbando bajito. simplemente es una molécula (roja) que se reproduce hasta teñir toda la pantalla. las moléculas más longevas. la cual hacemos girar cada vez más rápido…”—. no usa capa negra ni tiene una voz cavernosa. una especie de máquinas en las cuales alojarse para 105 . ¡oh! César. la evolución. líquido verde burbujeante. pero quiero más información al respecto. X’Slavitur Tres. se produce por accidente una molécula notable. Omar decidió mirar el piso. Salvattore dibujaba ochos en el aire. ¿no? —¡Bellísimo! —exclamó Salvattore. tomando una batuta que se hallaba sobre la mesa. ¡tomá!”—. Salvattore. En determinado momento. —Gracias —tos. tampoco huele a azufre ni tiene cuernos o mandíbulas babeantes. Salvattore. vamos bien”—. capaz de crear copias de sí misma usando las sustancias que la rodean — “Entra en escena el villano. Jack volvió de las sombras y se sentó de nuevo en su taburete. paneo general. ¿capicci? Puede ser tu gran oportunidad para progresar. —Mmmm.

Las modas son memes —“¿Quién fue el primero en usar una gorra de béisbol con la visera hacia atrás?”—. los llamamos genes y descubrimos que somos sus esclavos. los chistes. Por ejemplo. o los memes. Jack. —Deprimente —dijo Salvattore. hechos de ideas que llegaron a fabricar dioses? 106 . infilmable”. consultar al picapleitos!”—. las cadenas —“Si no transmite de inmediato este texto a otras diez personas. cuatro mil millones de años después. poblada de genes egoístas. Sal. en lugar de genes. a los replicadores culturales los llamamos “memes” —la batuta de Salvattore lo animaba a seguir. contactar a los Jingle Brothers”—. la soledad…. sufrirá un ataque de tontoplejia”—.sobrevivir. el simple hecho de saber como encender un fuego o el invento de la rueda fueron memes primitivos. también ha sembrado una semilla de esperanza en esta tierra árida. a sus minúsculos amos y señores. como quería el jefe: ¿quiénes triunfarán en definitiva. esta vez nos llega por dentro. casualidad! la cultura también se transmite y evoluciona de manera similar a los genes. su varita mágica reposaba sobre el escritorio. incluso las religiones son complejos sistemas de memes transmitidos de padres a hijos —“…o arderás en el infierno”—. rasgueó con languidez una última frase: “Ah. Al evolucionar. el Profesor Richard Dawkins —un movimiento enérgico de la batuta puso de nuevo en marcha el lápiz de Jack: “¡Ojo con los derechos de autor. es decir. no sabía que anotar—. Los memes son patrones de información cultural contagiosa que saltan de una mente a otra por imitación. Pero. Jack. el hilo de su argumento—. Ahora. con vivacidad. El creador de esta teoría. que la única razón de nuestra existencia es su preservación. los genes. una tonada pegadiza es un meme —Jack reaccionó y garabateó: “Banda sonora. de forma implacable. Así llegamos a un final abierto. hechos de átomos que llegaron a fabricar seres humanos. — No se desesperen —retomó Omar. los replicadores llegan a construir máquinas tan perfeccionadas que incluso son capaces de descubrir las cadenas que las atan. todavía no llegamos al meridiano fílmico. Y ¡oh. por primera vez. Lo que hace diferente al ser humano con respecto a las otras máquinas de supervivencia es… “la cultura”.

¡Oye. la cumbia y la rumba (yambú. de todos y cada uno. también quisiera ser un pez que no se achata en su pecera. mientras canta esta bachata de amor y de Guerra. se pasea en las guaguas por el malecón. como lo ves. te arma al revés. que un día él sacó del ropero. cadencioso y dulzón. A gozar.LETROPICAL Hay un son. De inmediato y sin contradicción. Con el manicero. se escucha al Combo Camaguey rumbo a Siboney. baila el mambo número ocho al amanecer. al timtam del timbal tropical y al bom-bom de ese trombón bien bembón. que licencioso danza y avanza directo a tu corazón. son claves de son montuno. cum-ban. a gozar… 107 . hermano! Te toma la mano. cum-ban. Guajira. a plena. Son horas de sonora. guajira Guantanamera. ¡Cómo lloraba la abuela de Colón. chico!. toque y bomba la bamba ¡ya! Cha-cha-chá. timba. agitando las mangas de su colorido blusón. Así como el bolero. guaguancó o columbia) invaden el mundo entero. cum-ban-chero. ¡Azúcar! Chévere prepara un sabroso merengue. ¡Sacuda! Pues la conga de Jaruco ya viene caminando. deseando con fe que ojalá le llueva café. este ritmo caliente que le gusta a la gente y que por Celia cruza en la balsa bailando salsa. cuando su nieto salía a navegar! Pero fueron él y la afrotransfusión que al Caribe le pusieron sazón. ¡Ay. a las maracas y sus alharacas. son. te sacude los pies. Ritmo antillano de mestizambo anteayer. Pachanga. te desarma y alude. ahora vives del vallenato y su acordeón. mamacita.

—Me hubieras llamado —dijo Dios Segundo—. —¿No me digas? —Dios Segundo sabía más por viejo que por ser quien era. —Es que el nivel de los ángeles ha caído mucho —se quejó Dios Tercero. no la muerte! —Dios Primero estaba alterado. —¡Nosotros celebramos la vida. pero ni siquiera se prestó atención a sí mismo: simple causa y consecuencia del espacio y el movimiento.NADIE DEBERÍA VER A DIOS LLORAR EN UN CONFÍN DEL UNIVERSO Dios mueve al jugador. —¡Murió! —tronó Dios Primero. Y así. un hombre —recordó Dios Cuarto. —Ningún documento creíble nos involucra —dijo Dios Cuarto. la pieza. los otros cuatro rodaron por su mejilla. —Yo sólo quería ponerle una prueba —alegó Dios Tercero. en una lágrima. y todos los demás se sorprendieron. —Es sólo. Me refiero a la muerte. Jorge Luis Borges —Murió —afirmó Dios Primero. —Pero es mi hijo… —Dios Primero lloró. “En esta verdad ocultas aquella mentira”... —A mí no me miren —sonrió Dios Segundo. pensó. —Fue un malentendido —se defendió Dios Tercero—. 108 . agitando la blancura de su manto. Dios Cero abrió sus ojos rasgados y. tonto. —Es un tecnicismo… —afirmó Dios Cuarto—. volvió a ser nada. ¿Qué dios detrás de Dios la trama empieza…? Ajedrez. y éste. Culpa de los ángeles. graduado en New Heaven. Dios Infinito lo envolvió todo con su presencia.

yo no conseguiría. no le diría que ese amigo mío. dueño una agencia matrimonial. este humilde publicista no se habría animado a pedirle matrimonio a tan rica estanciera.DECLARACIÓN DE AMOR El siguiente es un espacio contratado. yo no reflotaría el recuerdo de sus amigas felizmente casadas. si usted lo supiera. Si usted supiera cómo se utiliza el efecto de arrastre. cuando pasamos del brazo por la esquina. más envidiada que ellas. yo no insistiría tanto en decirle que la quiero. de la florista al mozo del bar. Si usted supiera cuántas veces hay que repetir una mentira para que se crea verdadera. hundiendo a los otros estereotipos en un abismo de olvido. yo no podría atribuirle a su soltería la raíz de todos sus sufrimientos. ni le pediría que se imagine. Si usted supiera cuál es la técnica del chivo expiatorio. si usted supiera dónde se esconden los mensajes que ocultamos entre las imágenes y las palabras emitidas a diario por los medios. con sutiles mohines y silencios. hacerle saber que es muy difícil que aparezca otro… En fin. piensa que somos el uno para el otro. en coincidencia con aquel comentario. Si usted supiera por qué es conveniente simular escasez. señora! Si usted supiera qué pueden llegar a declarar los expertos y los testigos que contratamos. 109 . por un instante. ¡Ay. en apariencia casual.

EL SIRRAJERO

Hay ciertos oficios nunca se nombran; será porque sólo existen en la imaginación de quienes los necesitan.

—En efecto —le dijo el albino, luego de invitarlo a pasar, con aquel tono suave que usaba para cuidar su voz, al igual que un ciego cuida su oído y la yema de sus dedos—, obtener un sí es como abrir una puerta. Si hay confianza, la puerta siempre está abierta. En otros casos, basta con usar la llave o la combinación apropiada. Los problemas aparecen cuando la llave no está disponible o no se conoce la combinación — sonreía, y su sonrisa parecía un iceberg—. Peor aun es cuando existe una traba interior: la mayoría de las personas, en esas ocasiones, tienden a usar la violencia —chasqueó su lengua varias veces, mientras movía la cabeza de izquierda a derecha—. Pero eso no está bien, ¿no? No. ¡Claro que no! Para eso estamos nosotros… Observe cómo los padres logran convencer a sus pequeños hijos para que hagan algo que, en principio, no quieren hacer. No digo que los engañan. No, de ninguna manera. Ésa sería otra forma de violencia. Lo nuestro es algo parecido. Más bien buscamos una…, ¿cómo decirlo? Una resonancia. ¡Eso es! Una resonancia, es algo que ocurre naturalmente, aunque no todos saben como provocarla. Firme aquí, por favor… Gracias. Así compramos a los mejores vendedores aquellos productos que no son los mejores y así elegimos a los que mejor corren hacia sus puestos y no a los que mejor se pueden desempeñar en ellos. Es el arte de obtener un sí… ¡resonante! ¡Ja! ¡Ja! ¡Ja! Ahora, descríbame la puerta que quiere abrir y deje que me encargue del resto.

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TODOS Y UNO
…historia extraída de “Dits i fets ancienes”, texto del siglo XIII atribuido a Albertón I de Albardonia.

Siendo allegado al rey Justo, abusó un día de su confianza en un asunto de menor importancia. Al descubrir la falta, el soberano lo citó en el patio mayor, junto con sus amigos y enemigos, para castigarlo. “Toma una escoba y barre los establos”, le dijo el Rey. Los amigos apenas ocultaron su indignación; los enemigos, su regocijo. El hombre vaciló un momento mientras recordaba lo que el mismo rey Justo le había dicho una vez: “Son muchos los defectos que nos pueden hacer caer en el error, pero hay sólo uno que nos impide levantarnos: el orgullo”. Mientras esperaba una respuesta, el Rey no soltaba la empuñadura de su espada: lo mataría sin pestañar ante el menor desafío. Finalmente, el hombre cerró los ojos y le hizo una reverencia, tomó una escoba y se dirigió a las caballerizas. El rey Justo fue tras él sin quitarle la vista de encima, dejando a su paso una estela de rumores. No hay justicia sin enseñanza y no hay enseñanza sin ejemplos. Al llegar a la puerta de los corrales, el Rey se detuvo por un instante, junto con los murmullos. Tomó otra escoba, se dio vuelta y le dijo a sus súbditos: “Haríamos bien en ayudarle”. Aunque de forma habitual lo olvidamos, hay momentos que se prestan para recordarlo: todos y uno somos lo mismo.

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DE MÍNIMA TEXTURA
¡QUE LLUEVA SIN CESAR!
—¡Qué lo parió, Casio! —dijo uno de los caudillos, recién llegado a la capital—. ¡Qué sequía hay en el campo! Estamos en pleno Marzo y no ha caído una sola gota. En fin… Respecto al otro temita, queríamos saber si ya hablaste con… el bruto ese. —No se preocupen —respondió el jefe de los traidores, luego de dirigirles una mirada tan viscosa como la saliva que había usado para terminar de armarse un chala—. A partir de mañana lloverá sin César.

PANTA RHEI
—Es asombroso como dirige usted todo esto, a distancia, desde su silla de ruedas, por teléfono, mirando por una ventana —dijo el corresponsal extranjero. —Mientras pude moverme, observé —respondió el magnate—. Ahora que no puedo nadar, sólo me dejo llevar por la corriente. Lo asombroso es que nadie se haya dado cuenta de que el río, tarde o temprano, me dejará varado en la orilla de un recodo.

LAS INVASIONES CULTAS
—Ellos tienen su propia literatura, Pestier. Eso es obvio. Dejémoslo así. No anteponga tanto la estética a la estática, si no, se nos va a caer este castillo de papel delante de nuestros propios ojos, o peor aun…

EL OPORTUNISTA
Le bastaba una exposición, un concierto, una obra teatral o un film cualquiera para deslizar un comentario aparentemente fresco y original que, como un veneno, roía los sesos de sus víctimas. Lograr que estuviese en el lugar (foyer, hall, butaca, boletería) y en el momento (vernissage, ensayo, re-estreno, premier) oportunos era responsabilidad de sus clientes. Luego, usando su lengua como cuerda y su cerebro como arco, lanzaba su pérfida saeta (invisible, apenas audible) hacia el oído que, como una diana espiralada, se le había fijado como objetivo.

UNA ESCALERA AL DESEO
—¡Es mío! —¡No! ¡Es mío! —¡Yo lo vi primero! —¡Yo fui quien primero vio que lo deseabas! —¡Te odio! ¡No lo soporto más! ¡Tengo envidia de tus celos! 112

Añoraba sus clases de música. Alén Galarín parpadeó. ja! Me gusta tu sentido del humor. el plan…” “Voy a colgar. Los colocó con cuidado sobre la consola. Se levantó de su silla y aprovechó para estirar los músculos de su físico esmirriado.” Click. Play. Ministro Fushé. Sol. Te llamo porque hubo un problema con la entrega. Anotó la fecha. Jorge Luis Borges Fa. Morís. de noche. Si. por un instante se quedó mirando la consola ubicada en el sótano del edificio de la Telepol.” “Entonces no gastemos más dinero de la República Imperial en él. Ellos. en cambio. Ministro Fushé. Tenía hambre.” “Pero el agente a cargo nos ha sido fiel. Se trata del plan…” Record. Ministro Fushé. ja!” “¡Ja. Click. Luego introdujo la caja en un sobre manila dirigido a su jefe. #Do. “¡Hola! ¿Anét? Habla Briyít. no había diferencia. ja. idiota! Nos pueden escuchar…” “Pero. el Inspector Morís Satián. 113 . no sabían nada de él. pero es urgente. Sol. Hacía años que sólo veía la luz de dos lámparas. ja!” Click. #Mi. doctor. ja. La.L’ESPÍA En la pública luz de las batallas otros dan su vida a la patria y los recuerda el mármol. Alguien podría escucharnos. ¿Qué haremos con él?” “Intérnalo en la Tur Desfolís y no hablemos más del asunto. #Mi. Sol. y por muchos años recordó aquella conversación. ¡Ja. Alén Galarín parpadeó.” Record. al escuchar alguna llamada en la que los nombraban. Fa.” “Tiene razón. Fransuá. Do. Re. ja. “¡Por teléfono no. “¡Le dije que no me llamara!” “Lo sé. ¿Te enteraste de lo que le pasó a Edít?” Click. #Do. #Do. Play. Tiró de la bandeja de entrada: había un café y una medialuna. #Re. Re. “¿No me digas? ¿Qué pasó?” “¡Pinchó la moto!” Stop. mientras añoraba sus clases de música y el sótano de la Ri Dufón. Stop. en la Ri Dufón. “Es sólo un experimento que salió mal. Morís. “Buenas tardes. ¡Ja. Sol. Tomó el sobre y lo empujó hacia la bandeja de salida. De manera esporádica tenía noticias de su familia por terceros. Fa. Encuéntreme en la Plas Elisé a las cinco. #Mi. Y escuchaba esas voces. esas conversaciones que le eran tan ajenas como las consecuencias de su trabajo. #Do. Con un gesto mecánico tomó la cinta y la guardó en una caja de cartón blanca con renglones azules. de día. la hora y un código: doré.

eso era la vida ante la eternidad. luego giró con mansedumbre—. Una guiñada. William Blake El joven y sombrío caballero entró en el templo de la luz. manteniendo los ojos cerrados. con su mano derecha en el puño de la espada. 114 . observó el interior del edificio desde un rincón. Era cierto que ya lo perseguían demasiados enemigos. pero aún no tenía claro por qué había decidido ocultarse allí. En el espejo de un relicario vio una sombra moverse con sigilo detrás de las columnas. ¿No es así? Por un segundo sus miradas se cruzaron y cada uno deseó el deseo del otro. Volver a empezar. —Tú también comenzaste como soldado —el clérigo extendió poco a poco los brazos desplegando su hábito lleno de luz y sus recuerdos llenos de sombras. Terminar de una vez. le hizo abrir uno de sus párpados. Por todas partes el color blanco cubría las superficies. apenas perceptible. Ser sabio. de espaldas a la puerta y cerca del altar. El vestigio de una corriente de aire. Una vez dentro dio un paso al costado y. un viejo sacerdote oraba con firmeza y devoción. Blanco. Tanta luz le hizo vacilar.CRUZADOS El camino del exceso conduce al palacio de la sabiduría. Treinta metros más adelante. Ser joven. casi sin pensarlo.

por más que el tuerto se esforzara. en el que no había pito que no llegara a corneta. pues la distancia era nula. al madrugar. en esos tiempos. más bien. en el que ver volar más de cien pájaros de la mano. en el que del dicho al hecho bastaba con subirse a una mula. no tenía comparación. en el que no se encontraban mejores sillas que en Sevilla y todos hacían árboles de la leñas caídas. ni profeta que estuviera fuera de su maceta. en el que. 115 . sino. en el que los hornos siempre estaban a punto para los bollos y en ningún lugar se cocían habas. amanecía más temprano. ¡Qué monas quedaban. las monas que se vestían de seda! Fue cuando a Hortensia se le terminó la suplencia. Había un tiempo en el que el tiempo no era oro. no podía saber lo que era no ver y en el país de los ciegos sólo un ciego podía ser rey. en el que. luego.CUANDO LOLA VOLVIÓ DE LA LICENCIA Sólo somos niños cuando tenemos tiempo. en el que bastaba quererlo del color del cielo para tenerlo y tener fama no era puro cuento. sinónimo de insomnio. él nos tiene a nosotros. antes de que el rey Midas lo tocara con su reloj de arena.

de sus olores e historias. si usted lo dice. —Disculpe.. ¿En qué estaba…? Ah. Una por una. Señor Dictador —el conserje estaba frente a su despacho. —¿Sí? —miró al techo en busca de paciencia y vio una humedad— ¡Qué es eso! —Justamente venía a hablarle de eso. Yo no soy quien gobierna el país. Señor Dictador —lo interrumpió la telefonista—. … 116 . “Veamos”. Ése era su trabajo. Hay un caballero de la prensa extranjera que quiere hablar con usted. Un barrote era igual al otro. … “Bien”. De mala gana firmó el papel que el hombre le alcanzó. como todos los días. Se sentó frente a su escritorio. El expediente perdido desde hace un mes estaba allí. —Bueno —gruño—. Un día era igual al otro. Sin fisuras. Uno acusaba al otro de haber confundido la ce con la ese. Entre sorbo y sorbo comenzó a pasar las páginas foliadas. Volvió a fijar sus ojos en el expediente. por supuesto. Se rascó una oreja. Ése era su destino.. El palacio tiene sus años y debemos arreglar una cañería en el piso superior… Es necesaria su firma para autorizar el gasto. “Ajá”. lo cortés no quita lo valiente. ¿Una entrevista? ¿A mí? Bueno. Dos archivistas comenzaron a insultarse.. sólo dicto sentencias… Sí… En ese caso debería comunicarse con… —amagó a incorporarse— el Tirano —volvió a sentarse—. —Con su permiso. Un pequeño escándalo distrajo su atención. pensó. Al hacer lugar para la taza.. sí. el suyo era un caso diferente. “Mmm”. Jorge Luis Borges Llegó. Los teléfonos comenzaron a sonar. El verdugo lo consolaba diciéndole que pronto se le dictaría sentencia. ¡Hola! ¿Sí? No. Al percatarse de que él los estaba mirando con asombro e indignación. Por un momento cerró los ojos y deseó que al abrirlos no hubiera nadie allí para molestarlo. Debía dictar sentencia. por la línea uno. Llamó al ujier para quejarse. bajaron el tono de voz y se retiraron. El té estaba frío. “Increíble”. Mmm…”. lo encontró. Un caso difícil. . Una piedra era igual a la otra. Sin escapatoria. “En fin. Vio las montañas de papeles que requerían su firma. ¿Un caso importante…? Déjeme pensarlo… Llámeme mañana… Gracias. con la gorra arrugada entre sus manos. Señor Dictador. Dejó que sus secretarios los atendieran. Con todo. Por eso estaba aislado de los otros reclusos.EL DICTAMEN También el jugador es prisionero (la sentencia es de Omar) de otro tablero de negras noches y de blancos días. Señor Dictador… Si usted está de acuerdo. Sin luz. Pidió un té.

un ex compañero de estudios de su esposa y el aspirante más firme a derrocar al Tirano. … —Sí. Tenía hambre. pensó. No había a quien reclamarle. El artículo principal se refería al exilio de los judíos en Babilonia. ¿Qué podía hacer él para cambiar las cosas? Hacía apenas un mes y medio que ocupaba el cargo de Dictador Nacional y éste era un caso realmente difícil. Se trataba de una apuesta ganadora… sin cobrar. Señor Dictador. cuando era un simple Dictador Cantonal. Sólo esperaba que su sucesor fuera tan benevolente como él. Todo parecía tranquilo. la culpabilidad. Una por una. El tablero volvió a aparecer en su mente. Dictar sentencia en contra de una persona que era a la vez su antecesor. sin duda era un caso difícil. Debía tener paciencia. Quizás recibiera una señal… En el pasado. Miró de nuevo hacia los costados. Sin embargo. Ya había recibido suficientes señales por el día de hoy. Ha llegado esto para usted —el ujier dejó el sobre en el escritorio y se retiró luego de agachar la cabeza. querida —ahora todo encajaba—. Luego de respirar hondo. —Con su permiso. al rugir. 117 . “Volvamos a foja cero”. los muros aún estaban allí. ¿qué es?”.. había funcionado: la mera presencia de un pajarito o de una cucaracha había sellado el destino de más de un culpable. “¿Y ahora?”. … El hambre lo había hecho desfallecer. Rasgó el envoltorio y descubrió un ejemplar de LA ATALAYA. El caldo estaba frío. El caballo y la torre se habían movido. “La acusación… aquí está. lo tendré en cuenta. Su estómago. algo fuera de lo común estaba sucediendo. No podía dictar sentencia sin estudiar el expediente completo. lo interrumpió. dejarlo por escrito en una sentencia. Ahora le tocaba el turno a la reina.En su mente existía un tablero de ajedrez imaginario. Y esto. “¡Un momento!”. “en contra del avanzado estado de tiranía que sufría la nación”. Pensarlo era una cosa. Sonrió. página 208. A modo de marcador había un boleto de la décima carrera correspondiente a la reunión hípica del día de ayer. en el cual se había hallado al acusado culpable de una falta gravísima. sonó el timbre de su teléfono particular. Todo parecía normal. “Si no estoy equivocado…”. revista editada por los Testigos de Jehová. Los vapores del té volvieron a elevarse frente a él. hizo un esfuerzo por concentrarse.. antes de lanzarla al cesto de la basura. junto con su firma. Recorrió con la mirada su entorno. Miró el diario que estaba en su escritorio. Al abrir los ojos. Sólo los peones y un alfil se habían movido. Más aún en este caso. a ver la culpabilidad…. y por un monto más que interesante. … “¡Qué día!”. “¡Asombroso!” . El turf le apasionaba. Estampó el sello de EXILIO en la carátula del expediente. era otra. Cuando se estaba por arrojar a la papelera para rescatar la revista. Comenzó a repasar las jugadas.. las pruebas… irrefutables. “Lo único que me faltaba…”.

118 . ¿qué esperas para redactar lo que hemos resuelto? ¿Azotes? —No. cerró los ojos. se molestó al hablarle: —Escriba. Al anterior le había costado la cabeza un decreto mal interpretado por la población. que prefería los gestos ambiguos a las palabras claras. mi señor —respondió el hombre—. El Califa asintió con la cabeza. Es que primero leo con los ojos del lector lo que voy a escribir. Su rostro tranquilo contrastaba con la impaciencia de los poderosos.LENGUAJE CIUDADANO Los ministros estaban de acuerdo. en vez de comenzar a escribir. El hombre. Todos miraron al nuevo escriba. El Califa.

muy cerca del Glamour.LETRA CHICA Quizás yo tenga un secreto. No me fastidies con tanta estrategia —el soberano miró por la ventana—. ¿de quién son estos soldados que entran a palacio? DOS TRIBUS En un valle perdido entre dos galaxias viven ambas tribus: los Hacensoles y los Abrillantalunas. es decir. Aún no es el momento apropiado para atacar. luego de encallar en un fondo de rocosas verdades. entre los rumores que provocan las Holas olvidadas en una peluquería. infinita y eterna. Tampoco está al este de West Ploughford. les basta exponer lo que quieren a la luz del sol más oportuno. UN LUGAR NO LLAMADO PLOUGHFORD No. Majestad. —Pero. DEMASIADA ESTRATEGIA —No. —Majestad. No se trata de Ploughford-upon-River pues no existe ningún río con ese nombre. —Entonces. como tantas otras. Y el enemigo… —El enemigo sabe que perderá si nos ataca. nadie jamás vio un cañón en Fort Ploughford y nunca hubo un muelle en Port Ploughford. No se moleste en buscarlo. resuelva el conflicto. Del mismo modo. quizás el tuyo sea que lo sabes y no lo dices. esperar nos desmoraliza. trabajan directamente sobre lo que hace a las cosas. Majestad. o existen muchos. no debe haber espera o no debe haber batalla —insistió el general. que al resonar da origen a los deseos. son simpáticos. permanecerá hundida. que su pleamar duraría más de quince minutos. haga un pacto con ellos… —No es necesario. trabajan sobre esa sustancia. ¿Ploughford? ¿Quién dijo Ploughford? EL PECIO DE LA FAMA La Fama yacía coqueta. sobre esa sustancia. No está ni en la Nueva ni en la Vieja Inglaterra. Los Hacensoles son toscos. infinita y eterna. Ninguna de ellas figuraba en las cartas náuticas de sus admiradores. Los Abrillantalunas lo encuentran todo hecho. que al vibrar da origen a la materia. Había creído. 119 . es decir. Ni lejos de New Ploughford. a las que se había acostumbrado. Pero dime. Ya lejos de las brisas. algo escorada a hacia su estupor. —Basta.

es el que come en tu mesa. EXIMIOS —¡Qué extraños son! —comentó el mono. no será difícil ocultar una lágrima entre tus hojas. —¿Cómo ve la relación del Poder Ejecutivo con el Legislativo? —Tratar de quedar bien con el parlamento es como intentar congraciarse con una hidra regalándole un sombrero. También está Dios “el que castiga y recompensa”. el presente con riesgosa cautela y el futuro con real ilusionismo. — ¿Cómo dice? — Yo sólo apuntaba mi rifle a la cabeza de otro muerto y disparaba. —¿Qué balance hace de este gobierno? —Ha manejado el pasado con oportuna impertinencia. mirando a los seres humanos del otro lado de la reja—. ¿quién notará tus lágrimas cuando estés triste? Sauce. voy a la guerra! —dijo el joven. sin haber matado a nadie. y se fueron a mirar otra jaula. hueso contra metal. Éramos carne contra carne. es el que viene y se va. Pero la mía sí. el que camina por las mismas calles que tú. Gracias. Cada uno se saca sus propios piojos. el muerto caía y su carne ya no se movía más. padre? — Porque todos los que van a la guerra están muertos. si no. cuando no piensas en Él. puede un hombre que no es un verdugo derribar a otro hombre que no es un asesino? ENTREVISTO —Hoy. — ¿Por qué dice eso. — Pero usted fue a la guerra y… —Y resucité —el viejo lo miró a los ojos—. continuó haciéndolo. — Muerto estás… —respondió el viejo mirando hacia otro lado. el que eres. Cocodrilo. sin darte cuenta. es el que está lejos. sólo son necesarias. el que se acuesta en tu cama. 120 . ¿Cómo.EN VEZ DE LA LUNA — ¡Padre. sin alma. de orgullo uniformado. ¿existen diferencias entre la izquierda y la derecha? —Tales diferencias no existen —respondió Pi Camont—. LÁGRIMAS NATURALES Pez. —Si se los sacan —aclaró la mona. Por último. la tuya puede ser la lágrima que salve al río de secarse. está Dios “el que hace la vida”. una y otra vez. ¿DÓNDE? Está Dios “el que explica”.

al pisarlas. En lo profundo. emanan una tranquilidad que me envenena. que me ata a este destino contra el cual debería luchar pero no puedo. no pertenezco a este lugar. 13 121 . la paloma ignora que el mismo aire que se resiste a su avance es el que sustenta su vuelo. me pertenece más que ninguna otra cosa en el mundo. Así lo siento. Y pienso: si con esta leve melancolía puedo vislumbrar la felicidad…13 El filósofo alemán Immanuel Kant imaginó una metáfora en la cual una paloma piensa que si vuela bien en el aire ligero volará mejor en el vacío. humedecida por todo aquello que fluye en mí. Leopoldo Lugones Estas tierras.LA PALOMA DE KANT El azul del sencillo cielo agrario. Promete a la buena voluntad las alturas. Pasa todavía un jinete solitario… Y hay mozas calladas en las puertas oscuras. su superficie. Luna Campestre. Sin embargo.

pensó el paciente y se incorporó con violencia. El tiempo fluyó con más lentitud. ella le reprochó: “Sos un loco.. detrás de él. abrió los ojos. Otros dos.. Del otro lado del pozo de aire había más ventanas que daban a un corredor. ¡Puta! No puedo. “¡Naaa!”. Hay una maldita sonda en mi brazo”. Detrás de esa mampara de vidrio hay una puerta”.. Dale. De su boca salían tubos.. “Tranquilo”.. Se le heló la sangre. “ya nos encargaremos de usted”. antes de recibir un codazo en el pecho.. se escuchó. Estaba en una habitación llena de luz. fue el grito que salió de su garganta entubada. con una mano en la cintura y otra sosteniendo el teléfono. Despacio cruzó un brazo sobre el abdomen y comenzó a quitarse la sonda. señora. Buscaba una salida. Las garras del doctor no soltaban sus piernas.. Abría los ojos. Pancho. con una mano en la cintura y otra sosteniendo el celular.. Sonó un celular. Volvió a apoyar la nuca sobre la almohada. en tono de broma.AL ABRIR LOS OJOS Despertó y los vio. La tensión cedió un instante.. Se movió sin querer. me dijo…”... giró los ojos y miró detrás de él. Luego. Entrecerró los ojos.. Al señalar la jeringa. Debo hacerme el dormido”. La luz y los movimientos se amortiguaron. de barba y traje gris.. Era el hermano gemelo…”. las anestesias pueden producir esos efectos’.. Miró por la ventana. “¿Qué está haciendo?”... Desesperado.. zan. De inmediato se puso en guardia. Luchaba. Despertó otra vez y vio a su esposa.. Vestían de blanco. No era él. El tirón en la boca lo detuvo un instante fatal. Sintió que los electrodos saltaban de su pecho. observó como los tres hombres lo dominaban. tambaleó. “Ya lo tenemos. Todo giraba a su alrededor.. Ella seguía hablando y él necesitaba descansar. “Ahora o nunca”.. “Allí está. “Ajá”. más.. Los enfermeros lo maniataban. pensó.. Observó a su alrededor. alcanzó a decir el de la derecha. El doctor me contó lo que hiciste a la salida del quirófano.”. No lo miraban con buenas intenciones.. 122 . No pudo leer los labios que decían: “Es increíble. La sombra de una mujer se acercó al pie de la camilla. ordenó: “Ésa no. Un hombre bajo.. Apoyó la barbilla en su pecho: estaba lleno de electrodos y cables. doctor. más bajos y fornidos. no. La enfermera avanzaba con una jeringa en la mano.. No pudo ver los instrumentos.”. “¡Cuidado! Uno de ellos se acerca.. qui... Allí vio a un hombre bajo. surgió detrás de la mampara. tran. En un susurro mencionaron su nombre.. “Me van a matar”. pero estaban allí. gritó el hombre de mayor altura.. ¡Recién operado del corazón y a los golpes con los enfermeros! ‘No se preocupe. Estaba sobre una camilla.. entre dos mamparas. La mampara. se abalanzaron sobre él. Se retorcía. le dijo la mujer antes de retirarse. Reclinó su cabeza hacia la luz. te. un. li. la golpeo. Un rato más tarde. “Si se acerca más. de barba y traje gris.. Cuando la mujer estuvo fuera del cubículo.

el tilde es mi gorrito. me acuerdo. cuando sea padre. Ahora sí. en la palabra. lo hace algún otro dios más poderoso. que no tiene tilde. ¡Aquí!¡Aquí! Digo. Sin embargo. mi minúsculo laberinto). seguiré intentándolo. Así que. a veces desgastados. el más pequeño de los dioses griegos. saltaré de punto en punto (me gustan los puntos porque son tiernos y redonditos) y acompañaré el movimiento de tus pupilas (que también son tiernas y redonditas). se dio cuenta de la triquiñuela. no? En fin. mejor me quito el sombrerito. soy tan pequeño! Pero no te preocupes. Hablando de mí. levántate y prepárate para escucharla. sólo soy pequeño. al final de la segunda oración. te anuncio con bombos y platillos. pues no soy invisible como Hades. algún día despertaremos en él. No importa. si no. así me hago desear (después de todo soy un dios) y te aviso. te perdono). en la tinta aplicada sobre el papel. debajo del tilde de la i! Pero no de esta i. si soñamos con un mundo mejor. o mejor dicho allí. Si tú estás de acuerdo. más exactamente en el punto que se encuentra sobre la vocal que está después de la letra ele y antes de la eme. todos nuestros sueños merecen una segunda oportunidad para transformarse en realidad. piensan que lo que hago yo en realidad no lo hago yo. que me voy a colocar en esa palabra que representa mi hogar. muy pequeño. mientras salto de un punto a otro. ¿has intentado verme con una lupa? Tu última oportunidad. ¿cosa rara. ya que. hasta que un día. Pues eso es lo que humildemente soy: un reparador de sueños. a veces con agujeritos. pero como soy tan bueno como chiquito. si estabas hincado ante mí (como corresponde ante un verdadero dios). justo en esta i. si no te aburre…. la cuestión es que. mi abuela Gea condensó el infinito en un punto y me ocultó allí. Para que mi padre Cronos no me comiera al nacer. ¿Puedes verme? ¡Hola! No te alejes de mí. si te interesa. de la otra. no me acuerdo lo que pasaría si no lo haces (en realidad. Por ejemplo. Entonces ya me conoces: Nano. más conocido. Soy Nano. no?).NANO Para mi hijo. Y así pasé desapercibido durante mucho tiempo. ¡Uf! Ahora estoy aquí. pero. a tu izquierda. ¡Ya voy! No me pierdas de vista. 123 . dulce amor. ¿Me ves. es la historia de mi vida. ¿ahora te interesa. en dos palabras: más visible. si quieres verme… ¡presta atención! Me situaré aquí… No. A veces rotos. no? ¿No me ves…? Qué pena. No voy a insistir preguntándote si me ves o no. no? Esta vez. alguien me compuso una canción: “el reparador de sueños”. Por eso me gustaría contarte mi historia. no? Muchos escultores clásicos quisieron cincelar mi apuesta figura con la punta de un alfiler sobre un grano de arena. Cuando papá. mientras tejía como Penélope quimeras de grandeza con el hilo de Ariadna (para encontrar el camino en éste. ¡allí!. ¡Aquí. Aunque debería estar acostumbrado. cerca de tus manos. como nadie me ve. ya sabes a qué me refiero: al Olimpo. ¿Quieres que te haga cosquillas? ¿No las sientes? ¡Ay. ¡Ejem!. ¡allí! En la i de aquí. el pequeño gran reparador de sueños. siempre he intentado que me vean y. estimado lector. si logras hacerlo… ¡avísame enseguida! Te decía que. ¿me ves? Aquí en la tercera letra de Olimpo. ¡Hola! Estoy aquí. que en ese momento estaba peleado con ella porque no le preparaba los sándwiches como antes. te puedo contar. puede estar en estos puntos suspensivos… ¡Psst! ¡Shh! Prueba en cerrar los ojos y me verás. redujo lo eterno a un instante y me condenó a vivir en él para siempre. ahora acabo de saltar desde esa jota hasta ésta. ¿no me ves. aunque nunca lo he logrado. a veces lo lamento. mis rasgos quedaban tan grotescos que de inmediato mandaba destruir las esculturas (¿les dije que soy muy poderoso.

¿quién puede resistir? Lejos. Cielo. ven agitarse las aspas de sus propios espíritus enajenados por la guerra. Cuando los sentidos son sacudidos y el alma es conducida a la locura. en una brecha entre los matorrales. luego. tres helicópteros en vuelo rasante cabalgan hacia su objetivo. son víctimas de otros. Más lejos aun. por una voz como el trueno y una lengua capaz de ahogar la garganta de la guerra! La luz de un relámpago ilumina el campo de batalla. hace girar con la punta de su bota un globo terráqueo. ansiosos por rasgar el velo que les oculta el futuro. mira hacia donde se oculta su compañero y agita. cuando las almas son arrancadas hacia el fuego eterno y los demonios del infierno disfrutan de la carnicería. en su tienda de nómada. propaga el fuego de la fe con sólo mirar el horizonte. No le responderá jamás. vuela ahora hacia el paraíso de los guerreros. un muchacho uniformado con harapos se protege del humo caliente. atravesado por una esquirla del pájaro derribado. Cuando las almas de los oprimidos luchan en el agitado aire que arde. carne y metal. “el Salvador”. ¿quién puede resistir? Debajo. Dentro. La caballería alada les responde con ráfagas de plomo. Con una sonrisa en su rostro cetrino. Ambos.CANCIÓN DE CUNA ¡Oh. a su modo. convertido en llamarada. el cilindro verde oscuro de donde partió la muerte para los infieles. un hombre iluminado por las llamas que encienden sus ojos. otro hombre. el ruido aísla a los soldados en sí mismos. arrojan metralla hacia donde aterrizan los helicópteros. y piensa en las urnas y en el poder que de Dios ha tomado. callan gritos de victorias perdidas en el pasado. Cuando el pecado bate sus amplias alas sobre el campo de batalla y navega regocijándose en una marea de muerte. ¡Oh! ¿Quién ha causado esto? ¡Oh! ¿Quién puede responder ante el Trono de Dios? ¡Los Reyes y Nobles de la Tierra lo han hecho! No escuches. que apenas logramos hacer dormir nuestras pequeñas violencias cotidianas. como nosotros. transmutado en sangre que traga la tierra que deben conquistar para dar cumplimiento a su Destino Manifiesto. ¡tus Ministros lo han hecho! Poema de William Blake (1757-1827) 124 . cuando el ceño de su semblante arrastra las naciones enteras. ¿quién puede resistir? Más harapientos salen de sus escondites y en nombre de Mahdi. en señal de triunfo. cae girando entre retazos de sueños. cadáver de ojos abiertos. ¿quién puede resistir? Uno de los aparatos tiembla en el aire. sentado en la penumbra de una oficina sin rincones. Los sobrevivientes cierran los ojos: tras un yelmo de piel endurecida. Cuando el remolino de furia desciende del Trono de Dios. ¡oh!.

—No tengo objeción —respondió la tejedora. …… —¡Que sea una niña! —Bien. claro que podemos. muchas otras también cayeron y se apagaron en el mar: sus padres. Maria…El coro calló junto con las estrellas. —Observa —dijo la mujer señalando una rueca—. 125 . 17 de Setiembre de 1179 —¡Ah! —la anciana abrió los ojos. Ora pro nobis ad tuum Natum. del otro lado de la urdimbre. —Y eso. Estos hilos son diferentes. totalmente blanca.EL TAPIZ DE HILDEGARD Bingen. —¡Pero podemos ayudar! —Podemos.. —¡Que sea feliz! —Mmm… Eso es más… ¿Cómo decirlo…? —¡Difícil! Ya lo sé… —el hombre miró el inicio del entramado— Es que… —No depende enteramente de nosotros. —¿Qué se te ocurre? —Un dolor de cabeza. que partía de cada punto del espacio. tras ella. sus hermanos. como gustes. —¡Sí! Parecen las cuerdas de un instrumento musical… —Y lo son.. —¡Hildegard! Se llamará Hildegard —dijo el tejedor frente al telar. qua Eva aedificavit in tormenta animarum. —¡Me lo imaginaba! Ya lo probamos antes.. —¿Que a ella le duela la cabeza? —Sí. Estaba rodeada por una luz. eso. Volmar… Tu destruxisti mortem aedificando vitam… Un último deseo escapó de sus labios. y… no funcionó. Vio caer una estrella del cielo. sus hermanas. O clarissima Mater sanctae medicinae… Desde que era niña. Mucho. Tu unguenta per sanctum Filium tuum infundisti in plangentia vulnera mortis. la ayuda a ser feliz? —Depende de ella. —¿Mucho? —Sí. Jutta. dejando la paz con arrugas dibujadas en su sonrisa.. ¿cómo nos…. —¡No me refería a ti! —Ya lo sé. stella maris. esas visiones la acompañaron y la hicieron especial.

Volmar —sonrieron. Si tú lo dices… Terminarán formando un convento. —Jutta. —Y… ¿su último deseo? —ella lo vio suspirar antes de responderle. —¿Y? —El será monje —la tejedora miraba el espejo ubicado frente al telar. ¿no es eso lo que dijiste? —Sí. ¿qué estamos haciendo. Y la música… —Quizás… —¡Felicidad! —…felicidad. música. —Bien. gracias —el hombre encontró su mirada en el aire. es tan… —Y ahora. su secretario. querido? —¡Perdón! Es que…. —¡Ajá! —el tejedor sonrió—. —¡Y lo hará sin intermediarios! No te preocupes por eso. —Y las visones. y las arrugas en el tapiz no significaron nada. Sin embargo… —¡Ya verás! —… como todos. —¡Me gusta! —Sin embargo… —¿Otra vez? —Aquí hay un hilo… —la mujer señalaba uno color rubí— Pero no me animo. Lo llamaremos Volmar: varón. si de niña. —Y tú. —En fin… ¿Has visto cómo nos acercamos a esos hilos dorados? —Sí. para que también se acerque a la naturaleza… —¡Pasarán mil años y este tapiz aún estará en las paredes de la Memoria! —Ya casi llegamos al final. la anacoreta. Papas y emperadores… —¡Oirán hablar de ella! ¡Vaya que sí! —Usaré lino. querrá conocer la urdimbre sobre la que tramamos su destino. —¡Nunca hicimos nada por mejorar su situación! Esa soledad. ¿quieres un té? —Sí.—¿Entonces? — La jaqueca… —¡Produce visiones! —Correcto —las manos de la tejedora movían la lanzadera con precisión. su… —Nada más. ¡Sigamos! —Bien… Aquí haremos un nudo con este hilo nazareno tan solitario… —¡Es Jutta! La recuerdo. este tapiz me entusiasma tanto que… —De esta manera. su misma edad… —Pero… —No depende enteramente de nosotros. los dolores de cabeza son muy grandes… —¡Jutta puede llegar a ser su institutriz! ¡Bravo! —Y luego… —¡Claro! Hagamos pasar cerca todas estas lanillas de colores. —¡Y ella monja! —¿Entiendes? —Si no puede ser… Será el preboste de su convento. 126 . —Que tú seas Hildegard —sonrió.

A ti te pasa algo similar con tu boca. Al retornar del baño. —Sí. con ansiedad. que inevitablemente atraía la atención de todos los espectadores. La música y el griterío cesaron cuando los dedos índice y pulgar de su mano derecha se apretaron sobre el fino caballete de su nariz. muy cerca de sus lagrimeantes ojos cerrados. comenzó a agitar su mano izquierda. que dormitaba en su sofá. luego de haber hecho aparecer un extraño menú en la pantalla. “Que aparato tan horrible”. Contrariada. con paciencia de docente—. como si ahuyentara a una mosca pecadora. se quitó los lentes y los colocó en el púlpito. porque el sermón ya había terminado. volvieron a ubicarse frente al televisor. por lo desproporcionado de su trasero—. abrió los ojos y se incorporó con lentitud—. Así comenzaba su sermón… —Tengo ganas de ir al baño. querida. grabados por el pastor Glassview en el preciso momento en que “Dios apretó el botón ‘record’ con su dedo creador”. ya es hora de acostarse —la anciana reaccionó con resignación. Clarisse apagó el televisor y observó a Ethel. Ethel? —le dijo la enfermera “culo de hormiga”. En ese momento. ambas mujeres. Tú sabes que a los ochenta y siete años ya no controlo mi vejiga como cuando era joven. pensó. —¡Ethel! —gritó con picardía la enfermera “culo de hormiga”—. Clarisse —le contestó Ethel. querida. Ethel. Te haría 127 .SOPA DE CAMÁNDULAS La pantalla del televisor mostró la elegante figura del pastor Glenn Glassview. Con gesto trágico y ceño fruncido. —¿Tiene que ser justo ahora. manipuló el control remoto hasta sintonizar de nuevo el canal que transmitía las ceremonias religiosas. una voz — capaz de vender desde un quitamanchas hasta un aparato de gimnasia— ofrecía los videos “de sanación y salvación del alma”. las cámaras se concentraron en su sonrisa. Ethel. Despacio. como la llamaban sus compañeras del residencial. Una vez allí. en su tercer intento. mientras distorsionaba los colores y apretaba con saña los botones equivocados del control remoto. Clarisse. Un primer plano de su rostro registró las lágrimas de emoción que comenzaban a brotar de sus ojos. subía con agilidad los escalones que le permitían acceder al escenario. mañana viene el pastor Glassview a la ciudad. junto a un ajado ejemplar de la Biblia con decenas de papelitos a modo de marcadores. ¡Justo ahora que el pastor comienza con el sermón! —insistió con su gesto fruncido. al bajar el volumen del televisor. Clarisse —dijo la anciana. sin hablar.

“Dad al Señor”. Como en la televisión. comenzaron a gritar al finalizar el sermón. algo fastidiada— y durante muchos años fui profesora de Literatura. A la entrada. Ethel. Pero. de todos modos. vino el sermón. puedes acompañarme… —Nunca creí en esas cosas. —¡Ja. “pecadores”. te traería paz y alegría. “Dad al Señor”. Los “amén” y los “Jesús sana” parecían brotar de todos los labios. En determinado instante. Si quieres. refiriéndose a su hija. Por suerte. mirando con curiosidad a un puntito rojo que había en ese aparato tan extraño. que dormitaba y de a ratos miraba con curiosidad a su alrededor. antes ocupado por un cine. revestido de una fina capa de látex. mostraban signos de alteración en su conciencia: relajación. por favor. pulcras y discretas como siempre. ¿qué te ha parecido. totalmente concentrada. en una especie de quiosco. bolsillos y billetes llenó la sala. ja. 128 . Volvamos a casa. si mañana me siento bien. hacía que cada sílaba sonara como una gota que horadaba las barreras emocionales de sus oyentes. hermana? —Una verdadera sopa de camándulas. Clarisse había conseguido dos asientos en la primera fila. temiendo lo peor. Era la misma en todas las ceremonias. El local. Clarisse —le respondió Ethel con serenidad. Clarisse incluida. No estarías tan amargada y pendiente de los detalles. abuela? —le preguntó el pastor con su sonrisa reluciente. —Mi nombre es Ethel —respondió. seleccionada por los asesores de “luz y sonido” de Glassview debido a su poder hipnótico. —¿De qué. Glenn Glassview hizo su espectacular entrada en escena. iremos. Vino luego el momento de los testimonios y de las curaciones milagrosas. hasta que Clarisse la tocaba con el codo o con el culo al bambolearse. —De camándulas. ella está muy bien de su cabeza— dijo. las chicas del coro entonaban canciones de paz y de amor. no? Digo. se vio conducida por Clarisse al escenario: —¿Cómo te llamas. Ethel lucía sus mejores ropas. Clarisse me dice que es tu primera concurrencia a este humilde templo de Dios. Escuchaba términos tales como “satanás”. Luego del silencio expectante. el Señor te ha bendecido con un fabuloso sentido del humor. “los jinetes del apocalipsis” y se volvía a dormir. De ese modo. ¡Clarisse! —ordenó con dulce rigor —. ¿Hay lugar dónde sentarse. bastante bien. —Dios te bendiga . por tu co… comodidad. de hipocresías como la suya —dijo Ethel. ¿cómo te encuentras de salud? —preguntó Glassview. Detrás de él. sostenido por un muchacho en su hombro—. se vendían desde crucifijos hasta los famosos videos del “dedo de Dios”. El ambiente se llenó de excitación.bien ir a verlo. Eso sí. Excepto las de Ethel. luego de que la anciana se hubiera sentado y acomodado el viso debajo de su falda. hermana Ethel. para mis ochenta y tantos —un estruendoso “aleluya” surgió desde la platea—. Ethel —algo atontada por tanto ruido—. mientras se ponía el camisón—. ojos bien abiertos y un balanceo rítmico en sus cuerpos. hermana? —atinó a decir Glassview. Sonaba una música repetitiva. —Gracias a Dios. El pastor. Mamá viene todas las semanas a visitarme y se preocupa por mi salud. ja! Ya veo. al hablar. Todas ellas habían sido “poseídas” por el “espíritu santo” de Glassview. facilitaba la entrada en trance de los feligreses habituales. ahora estaba lleno de cruces estilizadas y fotos de Glenn Glassview que reflejaban sus gestos más típicos. y un revoloteo de carteras. Ya algunos de ellos. para evitar el advenimiento de nuevos e inesperados mesías.

hay un problemita con el mantenimiento de las señalizaciones que me gustaría que usted viera personal129 . Sin embargo. ahuyentando con tanta avidez el recuerdo de su padre. El sobre cerrado con los resultados de dichos análisis yacía. El divorcio. Le traía buenos recuerdos. pensó. Él lo escuchó. junto a él en el asiento delantero de la camioneta. cada solución encontrada con ingenio o sacrificio. y en ella imaginamos un escenario fijo sobre el cual se mueven los actores. y cuando su péndulo emocional se estabilizó. Desde que la obra había terminado. rebrotaba como una semilla amarga en su memoria. Había piezas en el puzzle de su vida que faltaban o ya no coincidían con los agujeros vacíos. Pero el punto de inflexión. corría la carretera. y. como al descuido. el origen último y primero de este hallarse ajeno a sí mismo. De la desidia pasó al pánico. fue el día en que aparecieron esos pequeños bultos debajo de sus axilas. lo insultó como correspondía y le recomendó una clínica para que se hiciera los primeros análisis. dividiendo superficies cercanas. cuesta volver a la rutina”. Uniendo puntos remotos. era su capataz de mayor confianza: “Ingeniero. “cuando una obra grande termina. una etapa que consideraba superada hace muchos años. Sobre aquéllos y bajo éste. La vemos desde lo alto. más exactamente el día de su cumpleaños número cuarenta y cuatro. “Es natural”. Repasaba en su memoria cada problema enfrentado. s. “Son más sencillos los de hormigón armado”. Al salir de la clínica con el sobre en la mano. XXI Era una tarde de otoño que abrigaba un paisaje de campos verdes y ondulados. en efecto. que logró olvidarlos. Los últimos. Hasta que se percató que aún estaban allí. Haiku Oriental . algo no ajustaba. Los primeros meses se auto-engañó. que era médico. de cielo azul soleado. sonó el celular. un poco más grandes.LA CARRETERA Este camino Une mundos ajenos. Es necesario prestar atención … La camioneta pick-up roja que se aleja de nosotros es conducida por Juan Terra. habló con su primo. le decían sus colegas. hallaba en ellos buenos recuerdos. No tan lejanos. La adolescencia de sus hijos aún no la aceptaba y le costaba tender puentes hacia ellos. con la boca mitad sonrisa mitad mueca. Como ingeniero vial estaba satisfecho de haber dirigido la construcción de esta carretera en particular. hace un año. comenzó a sentirse fuera de lugar en el mundo. quizás. subía y bajaba siguiendo el ritmo del terreno. al cruzar un arroyo.

Manejaba y pensaba “cupido con su mano de hierro me ha …”. Era lo que él pedía a gritos enmudecidos por su falta de respeto a quienes no lo comprendían. que le robaba leche y hortalizas. le dijo el hombre con parquedad. fue la promesa que hizo. quien acelera cruzando la línea amarilla para adelantar a la cachila. como si formara parte de un contrato. Un zorrillo. Casildo. viene Américo y detrás Loki. el viudo Avelindo. fue el consejo que le dio el vendedor de autos usados. Sin embargo. Américo. hacia una misma cima … Terra no otea el horizonte. recordaba sus palabras perfumadas de acento: “Es sólo un mensaje. Convergiendo. cosa que Américo respetaba a rajatabla. “Para conservar esta joyita intacta. Unos kilómetros detrás de él. lo espero en el obrador”. Del otro lado de la misma. como el vendedor de autos usados o el propio Casildo. “Esta vez será diferente”. víctima de la expropiación. en realidad verdadera. pero después de cuarenta años en la mafia.mente. lo llamó poco después de la una para avisarle que. el peón de su chacra. por mí”. viejo” y el viejo puso de nuevo los pesos sobre la mesa. trate que la agujita no pase de las cuarenta millas por hora”. se le ocurrió al tomar una curva. en apariencia falsa. para ver si vienen coches en sentido contrario. un principio de autoridad y firmeza que ningún ser querido —por llamar así a su familia— le demostró jamás en su vida. “Soy un cobarde”. Deseaba verla y. El veterano chacarero disfruta de una vida sin prisa. pero sin pausa. El incidente aclaró su mente. ya que se pasa mirando de reojo el sobre. “Un choque por año no es tanta cosa. En sentido contrario vemos a Américo Vespa que se acerca pistoneando con su cachila. Desde que cumplió los dieciocho años de edad. como hace siempre. cuando uno “se retira” no quiere problemas. Y Américo suspiró al meditar sobre su nueva identidad. Volvía de almorzar —y por qué no. éste era el cuarto auto que su padre le regalaba. algo había cambiado en él sin que él mismo aún lo supiera: se había enamorado. Mientras manejaba de vuelta a su casa. hoy se retiraría más temprano. De manera sutil. miró el sobre que no se animaba a abrir. “Casi lo piso”. Miró su reloj. piensa antes de subir la próxima cuesta. Uno tras otro los había chocado. subió a la camioneta y se lanzó al ritual de devorar kilómetros por la carretera. para mitigar su ansiedad. Cada uno en su mundo y los tres con la delgada faja blanca discontinua que marca el centro de la carretera a su izquierda. “Dale nomás”. nos muestra lo que hay detrás de nosotros pero no siempre refleja el camino por donde pasamos. le contestó Américo. Cumpliría con lo que su amor le pedía —una locura como tantas otras cometidas en el pasado— y luego la vería. Ahora ella era el eje tutor de su existencia. existía en ella. que sí había visto la camioneta roja a lo lejos. como esta mañana había llegado más tarde. todos ellos. La vio en una fiesta y la historia comenzó como otras tantas. La memoria a veces se parece a un espejo retrovisor. Era obvio que se trataba de otro pícaro estafador. pensaba en el negocio propuesto por Avelindo: el pago con Bonos del Tesoro africanos no parecía muy seguro. debajo de su piel bronceada y suave. quien quería comprarle la faja de terreno que había quedado de este lado de la carretera. lo harás bien. lo observa y alcanza a murmurar un “maledet130 . Opa. El peso de su pie derecho se hizo sentir como un rugido. “ya salgo para allá”. “Loki” Cooper viene pisando el acelerador de su nueva cuatro por cuatro. de “tomar unos vinos”— con su vecino.

por su parte. pero no le prestó atención. Como resultado. finalmente. Juan Terra. suspiró y abrió el sobre… Esa noche festejó estar sano junto con sus compañeros de trabajo. terminó en la cuneta. el contenido del sobre. desvaneciéndose en este último párrafo. Al abrir de nuevo los ojos. al cual lo atrajeron con la llamada lacónica de su capataz. apenas frunció el ceño cuando se alejó del lugar del accidente: debía volar de nuevo. Vio como el conductor de la camioneta roja corría hacia él preguntándole a gritos si estaba bien. es decir. se volvió a sentar en la camioneta. Vemos a los actores quitarse. miró el horizonte de fuego rosado. la cachila del italiano. recogió el sobre del piso. pasó despacio por su carril. Entonces Loki la ve. que segundos antes había decidido parar en la banquina para leer. Loki se encontró sorprendido de estar vivo y de ver una curva difícil de enderezar delante de él. luego de llamar al servicio de emergencia. sin haberla podido descarrilar. Su objetivo. una camioneta roja con sus luces bajas encendidas. y cierra los ojos… Terra. 131 . quienes le habían organizado una fiesta de cumpleaños sorpresa en el obrador. Una mirada bastó para transmitir y recibir el mensaje. sin prisa y sin pausa. poco a poco. el maquillaje. ve pasar una flecha rodante a centímetros por su izquierda. mientras prende el señalero izquierdo para avisarle al imprudente sobre la presencia de un vehículo en la otra senda y él se aprieta contra la derecha. “Loki” Cooper jamás volvió a ver a su amor.to”. Américo Vespa. Un telón de luna y estrellas se está por cerrar sobre nuestro escenario.

ROSTROS DE PAPEL —No me quedo con sus personalidades. haga todo lo contrario. piense lógicamente y trate de ponerse en el lugar de los demás. lo presento como que es el resultado de tu envidia). el gran escritor landés. para tener prisa. hago que parezca que estoy castigando una traición) mientras se vuelve subjetivo lo objetivo (si descubriste que estoy mintiendo. Sólo me quedo con lo que trasuntan —decía Drunn. cuando todos sus seguidores se pusieron de acuerdo. CAMPANADAS Hay quienes oyen una campana y se imaginan toda una sinfonía. pero usted tiene la certeza de que yo estoy equivocado. EL MIEDO DE AMOXTLÁN Cuentan que. y los aniquiló. tenga paciencia. aquella que más les gusta.MINIATURISMOS Para cuando no hay tiempo. con sus personas. mucho menos. cuando recorría las calles de su ciudad natal en busca de personajes. en particular. Es preferible oír más campanas y quedarse con sus tañidos disonantes. Amoxtlán sintió miedo. la verdad no suele ser agradable de escuchar. ASIMETRÍAS Yo dudo de que usted tenga razón —le respondió Pi Camont al fundamentalista—. 132 . AMBICIÓN A MEDIDA Si quiere ser el Jefe. SUBVERTIR LA VERDAD Hacer objetivo lo subjetivo (si te odio. ni siquiera. si quiere ser el Gran Jefe.

sino que tiene sus raíces en el más remoto de los futuros posibles y. sin aire para continuar. por ser parte del ayer. Abuelos. inevitable. bisabuelos y tatarabuelos. En ese momento. todos ellos unidos por una larga cadena de pequeños momentos y por un ritual de sonreír. lo observó y pensó: “Lo veo como mi padre me vio a mí. Ritual éste que no se hereda. 133 . una inercia vertiginosa hace efectivo su avance. retrocediendo e inflamando de novedad aquellos pequeños momentos que se creían obsoletos. Por supuesto que hay grietas en el continuo temporal que debe atravesar dicha saeta en su camino: no todos los padres vieron nacer a sus hijos. en el cual el pulgar se queda sin hojas. movía sus bracitos y piernitas. Así comenzamos y así podemos continuar. disparamos con el arco del porvenir hacia el pasado. Su padre sonrió. Hasta el punto. Sin embargo. como si nuestra mano derecha sujetara firmemente su lomo y el pulgar de la izquierda se deslizara. pasando las hojas del árbol-libro de las generaciones. me observa y piensa”. como un tren que no se detiene ante las pequeñas discontinuidades de la vía. tenemos que decidir si el abuelo de todos los abuelos es un mono o es un dios…¿Quién o qué sonrió. observar y pensar. recién nacido. Me veo moviendo mis bracitos y piernitas mientras mi padre sonríe. y la flecha.EL SUEÑO DE MELONIO Melonio. raudo. nos observó y pensó en esa primera página vital teñida de alba? Con esto soñaba su sueño sin forma Melonio cuando lo despertaron para darle a luz. haciendo presión en el lado expuesto al vuelo de tales hojas. como una flecha tensada por la cuerda del presente.

además pone mucho énfasis en su carácter islámico. aproximadamente. En Enero de 2003 es arrestado por quinta vez. para poder cobrar las multas. Y aquí viene lo más interesante… 134 . Se trata de un buque de carga general. una de sus empresas subsidiarias ubicada en las Islas Marshall. —Se trata de este buque.000 libras esterlinas. Luego de reparar esta avería.. En esa fecha lo compra una empresa denominada Bureau Barilla of Shipping Ltd. el buque de nuevo es arrestado en Seaham al hallársele agujereada la cubierta de la sala de máquinas. Kasar Shipping & Trading Ltd. encontré otra cosa… interesante —dijo el agente Fox. esta vez hacia Túnez. de Estambul. El nombre actual del buque es “Starry Night” —Fox hizo una pausa—. al señalar la pantalla de su computadora portátil—. hasta el 18 de Julio de 2001. Primero navegó con bandera soviética y luego. Tiene 74 metros de eslora y 11 metros de manga. mientras buscaba información sobre lo que usted me pidió. Pocas semanas después. de Sligo. la cual. está en Sharjah. con más exactitud hacia el puerto de Gabes. Lo compra la empresa Unicrow Ltd. Dicha empresa es propiedad de los Mac Nolly. El 22 de Abril alguien responde al anuncio y el 27 suelta amarras nuevamente. de Chipre.. que cobra poco y exige menos. en el que veía que el sol. Reino Unido. Sire —dijo el agente. adelante. También le cambia la bandera para la de las Islas Comores. En este caso. lo arrienda a Aegis Navigation Ltd. las autoridades marítimas británicas lo rematan en 22. En conclusión. Turquía. Cambia de nombre y pasa a llamarse “Sea Courier”.. Dicha compañía. en los astilleros Ganz de Budapest. su única concesión a la vanidad—. zarpa hacia el puerto de Durres en Albania. Una vez allí. —Bien —el hombre sonreía. debido a su mal estado general. “para viajes cortos o largos”. en los Emiratos Árabes Unidos. es otra de las empresas fantasma de los Mac Nolly. luego de pensar con detenimiento lo que iba a decir. Irlanda. con bandera camboyana. Unicrow lo vende a Beta Shipping Ltd. a su vez. Fue botado en 1966. no se trata de una bandera de conveniencia común.. es decir. le encantaba que le dijeran Sire. con fama de verdaderos piratas en la industria naval y posibles vinculaciones con el IRA. la luna y once estrellas me hacían reverencias? José. Se le encuentran 47 faltas graves. En Marzo. Génesis 37:9 19 de Junio de 2003 —Sire. con sede en Estambul. en esta oportunidad en el puerto de Seaham. Tan es así. con el nombre de “Astrid”. con bandera ucraniana. su jefe no era una persona fácil de tratar. que la sede de la autoridad marítima de las Islas Comores no está en las Islas Comores. pone un aviso en la red ofreciendo los servicios del buque al mejor postor.UNA NOCHE ESTRELLADA ¿Saben que tuve otro sueño.

aquellas que nos muestran las cosas simplemente como una posibilidad. No te dejes convencer con tanta facilidad. Arthur —dijo Izar. toda esta demora se debe a que los Mac Nolly están chantajeando a la fábrica de explosivos tunecina para cobrarle 35. Luego de terminar la carga. el buque cruzó los Dardanelos el 21 de Mayo y entró en Estambul el día siguiente. en el depósito de seguridad del Museum of Fine Arts de Houston. y dos azeríes o azerbaijanos. todos ellos fabricados por la Societé Tunisienne d’Explosifs et Munitions para una empresa en Sudán. que estaba parado en la puerta de la bóveda—. así de cerca? —dijo el curador. en el Mar Egeo. Se trata de 680 toneladas de explosivos tipo ANFO. por más que me esfuerzo. Pero. Nada más. —Así se hará. son las restantes. —Gabriel.—La carga —interrumpió el jefe. Sire —Fox se puso de pie. Por lo que pudimos averiguar. El 5 de Junio cruzó otra vez el Bósforo y ahora se encuentra dando vueltas entre Grecia y Turquía. saludó inclinando levemente la cabeza y se dirigió hacia un helicóptero que lo esperaba en la azotea del edificio. Sólo pretendo ser un buen observador y compartir lo que siento. Sin embargo. —Hablando de ver. otras nos las muestran como nos gustaría que fueran. hay obras de arte que nos muestran las cosas como son —respondió el más veterano. en Sudán. el agente respiró aliviado al observar que aún mantenía el interés en el asunto. incluido el capitán. sin apartar la vista de esos trazos en forma de torrentes azules y grises que rodeaban a los torbellinos de luz amarilla y blanca—. zarpó. en vez de dirigirse al Canal de Suez. Es curioso. —¿Y la OTAN? —preguntó el jefe. mirando el cuadro que colgaba de la pared. El hombre más poderoso del mundo miró por la ventana y vio la sombra del aparato proyectarse sobre la ciudad de San Pablo. pero las más interesantes. pero el “Starry Night” todavía no está en esa categoría. ¿cuántas veces lo has visto. Aprenderás más si manifiestas una leve oposición a tus maestros. —Bien —el jefe entrecerró los ojos. tan irreal e inesperada como el tiempo que aún no pasó.000 dólares más de lo acordado por entregar esta mercadería a sus compradores en Sudán. su agente había hecho un buen trabajo—. —Buenas tardes. el 13 de Mayo. En cuanto al operativo. luego del atentado de las Torres Gemelas. Allí. de las cuales más aprendemos. ya saben. tendiéndole la mano—. era algo extraño de verdad. ¿Por qué la OTAN no ha detectado aún a este barco cargado de explosivos y vinculaciones terroristas? Le haría esta pregunta a otro de sus agentes. —Desde Octubre del año pasado. esperen mis órdenes. Tomó el teléfono. nitrato de amonio para ser más específicos. —¡La teoría del arte según Sebasten Izar! —los dos hombres se dieron vuelta para ver al curador del museo. y 8000 detonadores. —Con el presidente de los Estados Unidos. al señalar la tela rectangular de 74 por 92 centímetros dentro de la cual una aldea de 135 . Texas—. Gabriel. llamada Rokamila Company for Chemicals and Development Inc. como quiera llamarlos. por favor… 21 de Junio de 2003 —Es hermoso —dijo el más joven de los dos. cambió de tripulación: embarcó seis ucranianos. los aliados pusieron en marcha la Operación “Active Endeavur” destinada a detectar y abordar todo barco sospechoso que navegue en el Mediterráneo. mientras se alejaba. —Así es. supuestamente hacia el puerto de Khartoum. Sire. debo confesar que no logro entender por qué.

el Volvo gris plateado se cruzó con una camioneta del color de la noche. incluimos tu frase favorita. luego volví a verlo recién en 1986 en Nueva York y cuatro años más tarde en Amsterdam. Aún disponía de cuatro minutos… Look out on a summer’s day with eyes that know the darkness in my soul. ¿Qué edad tenía? —Seis años —Sebasten sonrió y cerró los ojos por un momento—. Se acomodó lo mejor que pudo para poder mirar hacia arriba. Vincent nació un 30 de Marzo. el museo cerró las puertas al público.óleo duerme de manera apacible y un ciprés. —Me pregunto por qué los puntos brillantes del cielo no pueden ser como los puntos negros del mapa de Francia —Sebasten repetía textualmente las palabras de Van Gogh—. A la hora señalada. Los tres hicieron reposar sus miradas sobre aquella noche estrellada. Del mismo modo que tomamos el tren para ir a Tarascón o Rouen. 200 Paintings and Sculptures”—. que Izar tenía en la mano: “The Heroic Century: The Museum of Modern Art's Masterpieces. Lanzaron hacia arriba las cuerdas con garfios. Sebasten Izar la miró pasar y consultó su teléfono celular en busca de nuevos mensajes. escorando levemente el pequeño bote de chapa en el cual se encontraba. aquí. se alza hacia el cielo que cubre el paisaje de insomnio y alucinación. El guardia del estacionamiento los saludó al ver el auto de Gabriel cruzar la barrera. El objetivo estaba a menos de cien metros. Remaron en silencio. paint your pallet blue and grey… El hombre más poderoso del mundo se quitó los auriculares y miró el reloj. 24 de Junio de 2003 Starry starry night. podríamos elegir la muerte para ir a una estrella… —No en vano lo pintó en el asilo de Saint Rémy— murmuró Gabriel. Unos minutos más tarde. bastó una mirada para que sincronizaran el resto de los movimientos. —¿En 1955? —preguntó Gabriel. —Como habrás observado —dijo Arthur. esta vez con los ojos bien abiertos. —Además —agregó Arthur. él y sus hombres bajaron por una escalerilla y subieron al bote inflable que los estaba esperando. Faltaban cinco minutos para las ocho de la mañana. Mi padre era diplomático y en aquella época vivíamos en Francia… Fue una hermosa experiencia. al igual que los viejos piratas. rumbo a la zona de los restaurantes. tal como se la veía desde Saint-Rémy en Junio de 1889. Una vez en posición. Al doblar la esquina. Suspiró. Arthur iba junto a él y Sebasten en el asiento trasero. 136 . —La primera vez fue en 1955 en París —dijo Izar—. —Aries —volvió a murmurar Gabriel. en el centro. diez minutos para cumplir con su misión y otros cinco para retirarse sin dejar rastro. —Diez de las estrellas que figuran en el cuadro corresponden a la constelación de Aries. 22 de Junio de 2003 Fox tenía órdenes de esperar dentro de la camioneta hasta que la oscuridad fuera total. el joven encargado de relaciones públicas del museo—. Más recientemente pude verlo en las exhibiciones de Atlanta y Chicago. En la oscuridad de la bóveda brillaban miles de pequeñas estrellas. la onceava estrella. a la derecha del ciprés —Izar miró a Gabriel a los ojos—. Y así lo hicieron. Como verás no era un loco cualquiera. junto con Venus. con una guiñada—. con hojas como llamas. Tenían cinco minutos para entrar. mirando el catálogo de la próxima muestra.

Elimina a los Mac Nolly.. Debajo de cada una de ellas cuelga un hilo de baba en donde quedan pegadas las víctimas atraídas por su luz. Tiró una vez más de la cuerda para acercarse. Suspiró. Ahora se encuentra arrestado junto con la tripulación en el puerto de Platis Yalos. El original ya está en su casa de Donostia y la copia con la cual lo suplantamos será exhibida por el museo en setiembre. Fox. But I could have told you. El jefe me espera. el agente observaba los miles y miles de puntos luminosos. con las piernas separadas para no perder el equilibrio. señor. Luego de cada tirón. Fox subió al bote de chapa y tiró de una cuerda para propulsarlo hacia el centro de la gruta. 14 “Vincent”. pase por aquí —el hombre lo guió entre las estalactitas y estalagmitas hasta un pequeño muelle a orillas del lago subterráneo. —Perdón. —Buenos días. —Sí. Le quedaban menos de cincuenta minutos antes de que la gruta comenzara a llenarse de turistas. parecido al mosquito. Fox miró brevemente hacia arriba y jaló de la cuerda hacia la salida. Sire? —Sí —Sebasten hizo una mueca con sus labios—. señor. me tienen cansado. la acústica era tan perfecta que podía oír la música proveniente de los auriculares del jefe. —Aracnocampa luminosa —repitió el jefe—. —¿Alguna instrucción al respecto. Sire —al ver que su jefe se volvía a colocar los auriculares. Sire. ¿Que tal el Santo Grial?. —Buen día. —Aracnocampa luminosa —dijo Sebasten Izar sin dejar de mirar hacia arriba. se estaba poniendo viejo. —Buen día. Varios metros más adelante logró distinguir la sombra metálica de otro bote. lo hundiremos donde no moleste. Sebasten Izar consultó otra vez su reloj. Las cuevas están abiertas al público a partir de las nueve… —Buen día. Vincent. el maorí había desaparecido. Con respecto al buque… —Un comando de las Fuerzas Especiales griegas lo abordó hace dos días. —Disculpe. 137 . —¿Qué tal el viaje por las cloacas de Houston? —Nada que ver con esto. Averigua que es lo mejor que podemos hacer con el seguro. Sire —de pie. Luego procura comprar el barco y cambiarle de nombre. Sire.. Se detuvo. This world was never meant for one as beautiful as you14. cuya larva luminiscente atrae a otros insectos para alimentarse. Sin duda. El viaje de dos horas y media desde Auckland lo había cansado más que el vuelo intercontinental hasta Nueva Zelanda. Nadie se dará cuenta. es el nombre del insecto. canción escrita por Don McLean en 1971 en homenaje a Van Gogh. Que algún ex del IRA se encargue. Cuando se dio vuelta para ver el muelle. Debía pensar en algo nuevo. el agua quieta le respondía con un suave murmullo. Págales un buen abogado a los tripulantes. Un vigilante maorí lo interceptó. —Interesante… —Espero que tus noticias también sean interesantes. Sire. Se lo aseguro. La Noche Estrellada era suya. Necesitaba dormir.Fox estacionó el coche de alquiler en el estacionamiento ubicado frente a las cuevas de Waitomo. —Así es.

Vivir es ignorar sin saberlo. de un momento al siguiente? Si así fuera. ¿Quién seré? Cierro los ojos y me duermo.MIL ÁNFORAS ¿Quién soy? O. encontraríamos más de mil ánforas en el mar: llenas de imaginación. el silencio se apodera de mi hogar. 138 . palacio o caja de cartón. ¿Para qué buscamos respuestas si al encontrarlas se nos cierran los ojos de aburrimiento? ¿No es mejor escapar de la duda que alcanzar la certeza? ¿No es más natural contradecirse que repetirse cuando todo cambia? ¿No es esta paradoja la tensión que nos arroja. como todos los días. las vacilaciones de quienes las hicieron serían las mismas que las nuestras. mejor dicho. Muy pronto me olvido de esas preguntas y sus respuestas. luego de que. ¿quién he sido hoy? Recién ahora me lo pregunto. al igual que las palabras. hasta el final. el sol y el azul de cada día las despertarían en un nuevo mundo y.

hasta desaparecer.BREVEDADES Si la brevedad es el alma del ingenio… William Shakespeare DIEZ REINOS Eran diez reinos cuando el de Shu comenzó a crecer a partir de los otros nueve. no a los mapas) y. Al quedar siete. me percaté de que debía salir lo antes posible de allí: el olfato es el más perezoso de los sentidos. El reino de Chu. Al final. Luego de un rato. pero como yo ya no era nazi. Al final vinieron por mí. en un hermoso libro de Mauricio Rosencoff. les dije a mis camaradas que trajeran mi uniforme gris con las cruces gamadas. ¡NO TE ENOJES! Uno no se enoja con los mapas que le muestran los escollos. Volver se convertiría en mi efímera aspiración. sin que nadie se diera cuenta. pero como yo ya no era más un espía. al respirar. que si uno cuenta los naufragios es porque los ha sobrevivido. el poderoso reino de Min se enfrentó al reino de Shu por el control de los restantes cinco. Hoy. Leí una vez. Podía acostumbrarse y dejar de notar la sutil diferencia que. si cierro los ojos veo el hueco que hay en mí. no dije nada. el pequeño y distante reino de Lon venció. no dije nada. De allí este cuento. EFÍMERA ASPIRACIÓN Al entrar al que era su cuarto. pero como yo ya no era comunista. 139 . Luego vinieron por los socialistas y los sindicalistas. les dije a los aliados todo lo que sabía. sólo espero convertirme en lo que no seré mañana. No mucho tiempo después vinieron por ellos. el imperio Shu se consolidó bajo la dinastía Lon. únicamente sobrevivieron cuatro: Chin. El reino de Chin luchó. por su parte. Más tarde vinieron por los judíos. al exultante reino de Shu. Chu. si no es posible. con tristeza. pero como yo ya no era judío. pero como yo ya no era ni lo uno ni lo otro. sin resignarse jamás. me hacía feliz. tampoco dije nada. sentí el perfume que aún permanecía encerrado en él. formulándole una sola pregunta: ¿Qué será de ti cuando todos seamos tú? De esa manera. simplemente trata de evitarlos (a los escollos. De esa larga contienda. UNA (PER)VERSIÓN DEL TEXTO DE NIEMOELLER Primero vinieron por los comunistas. prefirió la paz hegemónica a la guerra desigual. de sobrevivirlos. Lon y… Shu.

de su época de play boy. uno puede ser otro. SABE —¿Nota algo diferente en mí? —dijo el Rey. Eso es lo que opino. mirando con una sonrisa abrumada por la nostalgia aquel retrato. —Una mirada más sabia. … de cuándo y dónde es pura suerte.BREVE HISTORIA DE UN HÉROE SEMIÓTICO SINTAGMA Alguien le pide algo para aquél. Esto. otro puede ser él… ¿QUÉ PIENSA SOBRE LOS POLÍTICOS? —Si acertara a decir la verdad sobre lo que hacen los políticos. que ya saben lo que nosotros por fortuna desconocemos. el resto simplemente buscaría otra forma de hacer lo mismo. mi señor —respondió el viejo mayordomo. que cada día prueba de la vida un nuevo sabor. a muchos de ellos les darían nauseas y dejarían de hacerlo. Pero no como la de un monje. aquél puede ser uno. Fin. como la de un gran chef. Otro trata de impedirlo. 140 . caballito!”. es preferible que lo hagan ellos. mirándolo a los ojos. … de por qué es una cuestión religiosa. … de cómo es una cuestión científica. Uno lo ayuda. del mismo modo que lo había visto nacer—. mi señor. AQUEL ARRE “¡Arre! ¡Arre. algo puede ser aquél. no. PARADIGMA Él puede ser alguien. después de aquel último arre. … de cuánto es una cuestión económica. como usted comprenderá. … de quién es una cuestión política. alguien puede ser algo. provocaría el colapso de nuestra sociedad… Ya que alguien tiene que hacer ese trabajo. EL QUE SABE. Él logra entregarlo. que hacía años no veía. SI DEPENDE… … de qué es una cuestión artística. Corría hacia el galpón de Las Brujas sobre un palo de escoba con cabeza de caballo. Jamás pudo olvidar o comprender lo que vio y vivió esa noche.

es más. Sostenga la presente página con precaución. el arte consiste en ocultar el arte. aunque sea por un momento. Esas cosas no facilitan la supresión voluntaria del descreimiento. Gracias. en ese caso. no se lo digo porque. ¡Entre usted y el autor van a volver loco a este pobre narrador! “Conmigo” va todo junto. quizás la próxima víctima… De los pigmentos. peor aun. Uno cree en una obra de teatro mientras los actores no se detienen en la mitad de un diálogo para ir a leer el libreto.TINTA FRESCA Este es un epígrafe… Anónimo ¡Cuidado! La tinta de este texto aún está fresca. Repito: no se lo digo porque. uno cree en un texto mientras no lo mencionen a uno… o al autor y sus triquiñuelas. En caso contrario. no quiero asustarlo. estimado lector. los pigmentos. con el objetivo aclarar el origen de esa supresión voluntaria del descreimiento15. la metáfora de la tinta fresca. Algo diferente ocurre con el segundo caso. no le estoy hablando: usted lee y parece como si conversara con migo. Finalmente. 15 141 . ¿Está bien? ¿Sí? ¿Le parece? ¿Qué le parece? ¿Extraño? Pasemos al siguiente párrafo. pueden ser venenosos. Allí está. allí el damnificado no sería usted. incrustado el cincel o el pincel en su obra. en realidad. En este texto quizás ocurra todo lo contrario. si sustituimos el tacto por la vista. ¿Cómo…? Un momento. ¡Ejem! Por ejemplo: es un buen momento para insertar una nota al pie de la página. muchas veces sin querer. la tinta por el contenido del texto y el veneno o la mancha por lo que queda incorporado a nosotros o transmitimos. póngase cómodo. al igual que ciertos pimientos que conozco. En el primer caso. creo que nunca debería secarse. lo incorporamos a nuestra “cultura”. el contenido de este texto podría llegar borronearse. Según dicen. Uno cree en una película mientras no llega a ver un micrófono colgando en el borde superior de la pantalla. por olvido. Así que todo esto le parece extraño. claro. Es decir. ¿no? ¡Cuidado! No se olvide de que la tinta aún está fresca. no le estoy hablando: usted lee y parece como si conversara conmigo. Se lo digo en serio. en realidad. y disculpe la reiteración. si fuera por mí. Uno cree en una escultura o pintura mientras el artista no haya dejado. con una simple lectura. es cierto. Disculpen ambos. sus dedos podrían mancharse o. En general leemos una novela o un cuento para “ver” lo que les pasa a los demás y luego decidimos si eso que les pasa a los demás nos podría llegar a pasar a nosotros y. podría ser el próximo lector. Expresión acuñada por el poeta inglés Samuel Taylor Coleridge (1772-1834) para describir el estado mental que suelen tener quienes desean observar (y disfrutar) una representación artística cualquiera: el hecho de estar dispuestos a creer todo lo que aparece en esa representación.

Testimonio de la esposa de G. a las 9 y 45. en el caso que se tratara de un suicidio. Antes de que subiera al dormitorio. se sentó al borde de la cama. “Que se remita el arma empleada a la Oficina Dactiloscópica a fin que se determine si existen impresiones digitales y en su caso a quién pertenecen”. Luego. debía actuar diferente. mejor dicho. cosa que ella se dispuso a hacer… Al oír el disparo le pareció imposible que el estampido hubiera ocurrido en su cuarto. esperaban de mí. recordando que su esposo guardaba en la mesa de luz su revólver. La sirvienta llegó enseguida. Diligencia dispuesta por el Juez de Instrucción de 2° Turno. El primero en verla fue… “El comisario de la sección (que se constituye a las 23 y 5. en el domicilio del extinto) declara que.EL CASO G Post tenebras spero lucem. niquelado y con cachas de madera”. Primero. suspendida a unos centímetros de ellos. el señor Juez (que comparece a las 23 y 40) conjuntamente con el autorizante proceden a efectuar una revisión en los papeles. citada en el expediente judicial. De todos los presentes sólo yo sabía la verdad. “Aún vestida. Sin querer. me acerqué y le disparé. Pasadas las 10 y 30. Esa mano que ahora. Fue lo primero que vi al observar el escritorio. Yo. Él regresó del Senado próximo a las 20 y 30. y en especial la justicia. “A efecto de poder encontrar algún antecedente que pudiera dar indicio de la actitud asumida. sin embargo. pensó que hubiera caído el cajón y se hubiera escapado el tiro o de cualquier otra forma. encuentra un revólver marca Colt. el fogonazo: todo se detuvo por un instante. no habiéndose encontrado nada que pudiera justificar tal actitud”. pero mi turbación era tal que lo disimulaba a la perfección. La imaginé. Constancia efectuada por el Juez de Instrucción de 2° Turno. a la altura del abdomen. se habían percatado de la presencia o. Cuando haría más o menos una hora y cuarto que conversaba con él. yo ya había entrado en forma sigilosa y retirado el revólver de su mesa de luz. alejándose por última vez. citado en el expediente judicial. aunque parecía imposible. pero en ningún momento pensó en que se hubiera suicidado”. le dijo que se fuera a vestir para acostarse. Al sentir pasos. cumplir el rol que todos. un amigo de la familia. citada en el expediente judicial. sobre la cobija. Todo había sucedido tan rápido que no era conciente de haber estado allí un rato antes. aproveché que había cerrado los ojos. volví por donde había venido. ni el primero en llegar a la casa. en cambio. Él estaba casi igual a como lo había dejado. ni el médico de la Asistencia Pública. Sus lentes. Estaban allí como una prolongación de su mano ausente. de la ausencia del arma. colgaba. el estampido y mi reacción: oculté el arma entre la ropa de cama. del lado izquierdo de donde él estaba acostado y conversaron largo rato sin que ella le notara absolutamente nada anormal. 142 . del costado de la cama. Declaración citada en el expediente judicial. Luego. documentos y libros que se encuentran en el escritorio del extinto. lo tomé del cuello y corrí la almohada para buscar la carta. inerte. llamado de inmediato por la Presidencia de la República para que concurriera al lugar de los hechos. calibre 38. apretujé la carta en mi bolsillo.

sólo intento explicar por qué. la devolvieran a la redacción del diario que hoy publica esta historia. si tenía fe en lo que había hecho. Luego. En medio de tanto dolor. Así que. Recién cuando el médico solicitó autorización para mover el cuerpo me percaté de que la almohada había quedado corrida y que yo le había disparado desde su izquierda. La bala se alojó finalmente en el colchón. pero sin atravesar ni rozar a ésta en su trayecto”. volví a pasar el texto a máquina. pensé que todo estaba perdido. en Montevideo. nos vuelve. No sabe ni siquiera si soy hombre o mujer. Peritaje citado en el expediente judicial. luego de una larga internación. me dio risa pensar que. pero ya es tarde. Era como jugar a la ruleta rusa con un boomerang: para cuando volviera la carta. ocurrido el 10 de Noviembre de 1936. despersonalizándolo.“Del estudio y del examen efectuado pudo comprobarse la presencia de un rastro papilar que resultó pertenecer al pulgar derecho del Juez de Instrucción de 2° Turno”. dirigido a una dirección inexistente en Nueva York. que en 1937 investigó el supuesto suicidio de Francisco Ghigliani (mano derecha del dictador Gabriel Terra). transpiré. Muchos otros años estuvo guardada en un cajón y. Luego. Reconozco que ésa no es una causa que justifique la muerte de un hombre. lo puse dentro de un sobre con remitente falso. Uruguay. El resto es ficción. si no es con la misma violencia. es probable que siga sin saber cuál de los dos lo hizo o. Por lo tanto. me di cuenta de que. en caso de no poder entregar la carta. periodista del diario El País. Pero ¿qué causa puede hacerlo? Todo lo malo que les hacemos a los demás. Testimonio referido al Juez de Instrucción de 2° Turno por una persona muy vinculada a G16. no sabe quién soy. Por lo que pude averiguar. es un mandamiento útil. cuando era conocido que el Senador no era zurdo. Con el ánimo renovado por ese hallazgo. Informe médico legal incluido en el expediente judicial. 16 143 . yo ya estaría en el cementerio. con mayor amargura. con arrugas en las manos y cosquillas en los pies. Esos errores sólo hicieron que el caso pareciera aun más misterioso de lo que era. en medio de una conversación que desbordaba optimismo. es un arrepentimiento inútil. la otra persona pasó por avatares similares a los que yo pasé y describo en este párrafo. nada podía salir mal. No pretendo justificar lo que hice. con una nota en inglés solicitando que. no deberías haber matado. Los textos en cursiva se basan en los expedientes judiciales citados por Ricardo Paseyro. si le hacía algunas correcciones. No matarás. la volví a leer. “A la altura del ángulo inferior del omóplato derecho existe un orificio de salida donde se ha producido abundante hemorragia. “Hace tres o cuatro meses. Hoy pienso que las hojas de esa carta fueron como las aspas de un molino que confundí con un gigante. quizás. descubra que fue la otra persona la que escribió esta confesión en mi nombre. si usted está leyendo este texto. al regresar a casa. Por un momento. G nunca debió haber escrito esa carta. quien la examinara podía confundirme con otra persona. Comencé a redactar esta confesión muchos años después. si volvía. le manifestó que el día que considerase que había alcanzado el máximo de felicidad se eliminaría”. si se molesta en realizar alguna investigación. debajo de la almohada. por más feliz que se sintiera al hacerlo.

señalando desde su torre las calles llenas de gente—. pensó el asistente. yo observo que. Mírense. aunque ella no mira el cielo. José Enrique Rodó —¡Míralos! —le dijo el hombre poderoso a su fiel servidor. “Desnudo de afectos. te crees único: no serás multitud en el espacio que hoy ocupas pero sí eres multitud en el tiempo. La vibración de las estrellas se parece al movimiento de unas manos de sembrador. perdido entre la gente.LA MULTITUD —Mientras la muchedumbre pasa. como tierra del surco. 144 . inclinó levemente su cabeza. mientras le servía una bebida caliente. parecía decir. “¡Mírate!”. Ariel. Luego. Tras dejar la bandeja junto al sillón. como tantos lo han hecho antes y otros tantos lo harán después”. pues no haces más que cumplir con tu parte de este libreto sin principio ni final. el cielo la mira. tú deseas estar allí sentado y él. Sobre su masa indiferente y oscura. observó la imagen de ambos reflejada en el espejo del salón. al girar y levantar de nuevo la vista. algo desciende de lo alto. Abrigados por los demás. sueñan que no están solos.

a Macanan le parecía que estaba en uno de esos restoranes dietéticos de la avenida “N” en Nova City. frases técnicas del estilo “los detonadores se accionan al ingresar a la atmósfera” e incluso algunas un poco antipáticas como “o están con nosotros o están con el terrorismo” comenzaron a brotar de sus labios. más que en una oficina. Los dos. —… señor Macanan —le dijo otra voz. Entre ellos se encontraba Beeteel. cubierto por una túnica de fibra natural. El agente federal Adan Macanan desembarcó en el espaciopuerto de Beeteel. Macanan los acompañó hasta un transportador oficial que los condujo hacia la sede central del gobierno beeteeliano. se dividían en universales y tradicionales. Para una persona como Macanan. rumbo a las oficinas de Doos y Trees. él también se animó a sonreír: “coordinar” era un eufemismo utilizado para no decir “imponer”. 145 . llamaba la atención en un mundo tan polarizado. Macanan intentó leer la inscripción que había sobre la puerta. —Discúlpenos —dijo el primero—. y se detuvo. más preocupado por ver que por no ser visto. Trees —dijo el segundo. —Por aquí… —dijo el anfitrión vestido con un traje ajustado y fluorescente. los segundos llamaban a los primeros “galactizados” y vestían aun con más discreción de lo que aconsejaba la tradición. —Bienvenido… —escuchó que le decía una voz a sus espaldas. Lo que no obtuviera con los buenos modales lo obtendría por la fuerza de la economía. Los beeteelianos. lleno de encantos naturales y pintorescos videntes de todo tipo. un cartel con la mitad de su nombre. Observó al resto de los viajeros y caminó junto con ellos tal como su experiencia y entrenamiento lo condicionaban. Los beeteelianos seguían con atención su discurso mientras comían vegetales aderezados y tomaban jugos de frutas que se encontraban sobre los escritorios. Aún tenía el ceño fruncido por la duda cuando comenzó su presentación: frases políticas tales como “nuestro común enemigo”. todos ellos de rasgos hipopotamoides. pero como estaba escrita en autóctono. era obvio que tales diferencias no terminaban allí. Antes de entrar. —… nuestra oficina —remató Doos. deseando cumplir con el protocolo. su ciudad natal. Él se llama Doos… —… y él. Su vestimenta. Los primeros llamaban a los segundos “antiguos” y seguían con fervor la última moda universal. invitándolo a pasar con un gesto. siempre sonrientes. no la pudo comprender… del todo. Cuando el agente terminó sin interrupciones su exposición. Como representante de las Estrellas Unidas de la Galaxia. —Gracias —atinó a decir. la fuerza de la fuerza no sería necesaria con estos gorditos bonachones. —¿Y ustedes son…? —inquirió el agente. le mostraron sus idecards. repartiendo su mirada entre ambos. —Esta es… —dijo Trees al abrir una puerta. —… por favor —continuó el otro. decían unos amables carteles de bienvenida. cada uno. lo invitaron con el menú de la casa. un mundo amable. muy visitado por los turistas estrellaunidenses aficionados a las artes adivinatorias.FUTUROS ATENTADOS Sólo se puede predecir el futuro que no se puede corregir. su misión era coordinar la lucha contra el terrorismo medialúnico en varios planetas de segundo y tercer orden del cuarto cuadrante. “Nos preocupamos por su futuro”. seleccionada con cuidado para parecerse al promedio. Mientras caminaba por los amplios corredores del edificio. dio media vuelta y vio a dos beeteelianos que sonreían y sostenían.

Sólo atinó a pestañear. Tal vez sean los medialúnicos… —… tratando de socavar el dilatado poder… —… de las Estrellas Unidas. estaría a su lado. el sueldo de funcionarios estatales… —… como usted. de lo contrario otro agente. Se suponía que éste no era un planeta hostil. —¿Cómo dice. —¡Ah! —reaccionó Macanan. nos importan sus consecuencias. cualquiera puede ser el autor… —… del próximo atentado. no tenía otra opción que seguirles la corriente—. —Prefieren que sus socios se involucren como los chanchos…—dijo Doos. También pueden ser … —… los propios estrellaunidenses. 146 . dicen? —el estrellaunidense recobró la desconfianza que había perdido al escuchar el mantra de su propio discurso. estos gorditos no eran tan estúpidos como le habían dicho. tratando de justificar… —… entre otras cosas. Uno es consecuencia… —…del otro. después de todo. mientras hojeaban la nota. —… señor Macanan —los dos se limpiaron la boca. —Me recuerda… —… a su desayuno favorito. ¿no? ¡Ja! ¡Ja! ¡Ja! —Trees parecía hacer gárgaras al reírse. —¡Claro! Huevos con … —… jamón. —… para escuchar los ecos del futuro. —Futuros… —…atentados. digo. —Es como con el huevo… —… y la gallina. Doos y Trees habían observado a Macanan con la atención que se le presta a un noticiero cuando no hay otra cosa que hacer… además de comer. —¿Que es…? —Macanan se permitió satisfacer una última curiosidad antes de caer dormido. pensando que. su detector de drogas no estaba calibrado para líquidos azules. Adan Macanan se habría sentido muy solo. de los… —… atentados.—Gracias —respondió el agente. ni los causantes. —… uno de nuestros “toques”… —dijo Trees guiñando un ojo. —Permítanos… —…explicarle. —Muy interesante… —cada uno tomó una servilleta. ¡Ja! ¡Ja! ¡Ja! ¡Ahora entiendo! —No creo… —…que nos entienda. Si hubieran dejado de sonreír. —Verá. —De allí el nombre… —dijo Doos. luego de probar un jugo de naranzana azul—. A nuestros videntes sólo… —… les interesa el futuro “sin atentar” y nosotros… —… nos dedicamos a despejarles el camino. la nave y los explosivos estaban listos. Por eso… —… las causas son irrelevantes. —A nosotros no nos importan… —… las causas. no importa cuál… —… haya sido el primero. o un escuadrón entero. —… y no participen como las gallinas —Trees se sonó las narinas. este es el borrador del acuerdo marco que firmaremos entre ambas agencias para combatir el terrorismo y evitar los atentados. mirando el reloj: el agente debía salir. —… de nuestra oficina —terminó Trees. O puede ser… —Doos miró a Trees.

—Gana el primero en llegar a 18 y Ejido —dijo mi tío hablándome al oído. no. Era una tarde de sol y de invierno. ¡que comience la primera ronda! 147 . la incognoscible señorita Fraschini. golpeó varias veces con su lápiz de punta mocha sobre la cármica gris de una mesa. No es de esos que hacen reír a carcajadas por unos minutos inolvidables. mi tío abrió la puerta del bar. con la otra. tan sencillo y tan complejo. traído a nuestra ciudad por los primeros inmigrantes canarios y heredado por éstos directamente de los atlantes. silencio. Prefiero invitarlo a ese bar. de alguna manera. —Ahora que me lo pregunta —respondió el hombre. cuyo compendio único. luego de acomodarse la dentadura postiza y tomar un sorbo de té con limón—. mi tío le dio la mano y me presentó a cada una de sus amistades. que hunde sus raíces en el pasado más remoto. el famoso. en ese orden) y el Gran Árbitro de la partida. Todos los sábados se reunían allí para jugar al más misterioso. Contarlo. Luego de saludar al dueño del local y al mozo. el secreto de los secretos. Fatán y Álvarez. antiguo y honorable juego que se puede jugar en Montevideo: el juego de las esquinas. Señor de Tévenis. aunque no siempre los tengamos presentes. nos sacamos los abrigos y caminamos hasta unas mesas ubicadas en el fondo. me hizo pasar. ANTIGUO Y HONORABLE JUEGO DE LAS ESQUINAS MONTEVIDEANAS Entre Das Glasperlenspiel y Mornington Crescent. como la vida misma. más pobladas que las restantes. es sólo para iniciados… ---o--Con una mano. me corresponde recordarles que este es un juego sagrado. como me invitaron una vez a mí. Ya todos conocen las reglas. setenta tomos de reglas y la misteriosa señorita Fraschini me habían hecho volar la imaginación. como quiera llamarle. tras una pausa intrigante. —Muy bien —dijo el Gran Árbitro. por favor! —dijo con voz chillona—. uno a cada lado de la caja registradora. a través de un chiste o de un juego. Yo estaba fascinado: los atlantes. —¡Señoras y señores. en determinado momento. Galerno. es traicionarlo. famoso por su ponderación en los momentos difíciles—. es de los que hacen más liviano nuestro pensamiento. en la Biblioteca Nacional. Según la tradición. para que se lo cuenten de primera mano. estaban los cuatro jugadores (en esta oportunidad: Malfione. Después de todo. —¿Cuál es su secreto? —le preguntó el periodista. guarda de manera muy celosa nuestra secretaria.EL MISTERIOSO. a la vez. para siempre. en setenta tomos. según los cuentos de mi tío. apoyada cerca de mi cuello. recuerdo aquella tarde en la que aprendí cuál era el secreto de todos los secretos… y de todos sus secretarios. Fue en un bar. Éste. Mezclados entre el público.

¡Propios y General Flores! ¡Digo. Excepto. —Puede parecer demasiado conservadora al principio. era algo que casi nunca ocurría. Los comentarios a favor y en contra volvieron a dispararse. y que los más jóvenes ya usaban como referencia irrefutable sin haberlo visto jamás. en el sentido contrario a las agujas del reloj. —Rotonda —declaró. cuando Fatán casi se pincha un ojo con las agujas. —No le quedaba otra —murmuró mi tío. y yo asentí con la cabeza. a la esquina desde donde partió. —¡Ejem! —el jugador apuró su copa de grapa miel y trató de peinar su pelo enrulado—. señoras y señores! —intervino el Gran Árbitro. Un movimiento periférico. protegido por los apotegmas de Zorowloski y Abuchián. fumando siempre su último cigarro de caoba. la corrección fue hecha en tiempo y forma —dijo con dulzura una señora mayor. —Según el Primer Edicto de Zabala —mi tío tuvo que alzar la voz para poder explicarme—. su mente repasaba. Tenía que circunvalar el Palacio Legislativo. que no le tenía mucha simpatía. ¡que siga la ronda! Una carcajada generalizada precedió la intervención de Álvarez. —¡Calma. Por mi parte. mientras golpeteaba la mesa con su lapicito—. —Ya escucharon a Nelly —sentenció de Tévenis—. ajeno a todo ese barullo. al amparo del silencio impuesto a los otros. las distintas alternativas. y de nuevo el bar se llenó de comentarios alborotados. con la cara picada por la viruela y el pelo negro peinado a la gomina.El bar quedó en silencio. como si se tratara de una maniobra Williamson. un jugador puede declarar “rotonda” y volver. Y eso no es lo peor… —¡Rotonda! —dijo también Galerno. hasta que los murmullos cesaron. —¡¿Que qué?! —cacareó Fatán—. quizás… —Dieciocho de Mayo y Elías Regules —dijo Malfione mirando al piso. ahora me toca a mí! —Fatán estaba ansioso por intervenir—. Sin embargo. observé que mi tío sonreía. ¡Calma! —Según el corolario de Stilmer a la regla de “respetemos el nomenclátor”. De ninguna manera… Se desató el caos: la mayoría de los presentes tenía algo que decir y quería decirlo al mismo tiempo que los demás. Un murmullo de aprobación y sorpresa recorrió las mesas. De reojo. 148 . El propio de Tévenis tomó nota de la jugada para el libro que estaba escribiendo sobre las aperturas. La jugada se anota como válida. sólo alargaría la agonía de esta ronda. Por eso me inclino por un “centro a la olla”: General Flores y Avenida de las Leyes. pero a la larga… —opinó un muchacho que estaba a nuestro lado. Según mi tío. Según mi tío. José Batlle y Ordoñez y General Flores. pasaba un dedo por el borde de la mesa y luego se fijaba si había pelusitas acumuladas en su yema. y continuó tejiendo lo que parecía ser una bufanda. algo elíptico hacia el Este. —Gracias —comenzó diciendo—. dejando el juego estacionado en General Flores y la Avenida de las Leyes. Antes que nada. un hombre de pocas palabras. perdón! —¡Descalificado! —gritó uno del público. quería felicitar al amigo Malfione por empezar la ronda con una apertura tan bien pensada. —¡Bueno. podría intentar un “escape barrial”. no había ninguna regla que le impidiera a un jugador comenzar (y ganar) diciendo “18 y Ejido”. sin embargo. El Profesor Álvarez esperó con paciencia canosa. Todo el mundo miraba a Malfione. Malfione. era una apertura “cuasi Propios no invertida”. dejando trunca la frase al oír que Galerno comenzaba a carraspear. opto por una “inyección arterial en doble mano” y digo: 18 de Mayo y José Batlle y Ordoñez. al intentar besarle la mano a Doña Nelly. Por último sonrió y todos contuvieron el aliento.

—Es verdad. y todas las demás opciones le dejaban el plato servido a Fatán…. Mi tío le pidió un té y a mí me trajo un submarino. tenía dos opciones: bajar hasta Venezuela por Tierno Galván o seguir dándole vueltas al Palacio Legislativo. —¡Miserable! —le gritó otra vez su detractor. en el aire. —Les aclaro a los participantes —dijo el Gran Árbitro—. Si quedaba a menos. —Yaguarón y San José —San José y Ejido —retrucó Galerno. algo molesto. —¡Valiente. ésa que nuestro vecino le presentó a mi tío cuando pasó a buscarme para venir al bar. como una carga de profundidad psicológica. que sonaron como tres disparos. invoco el principio de Troy. Luego golpeó con fuerza sus manos: tres veces. Fatán se acercó a mi tío y le puso una mano sobre el antebrazo. de acuerdo a la Instrucción N°13 de Artigas. no? —le dijo. —Bueno —de Tévenis tenía la boca llena—. y otra. —Eso mismo —le respondió mi tío. —Damas y caballeros —dijo en voz alta—. Malfione tenía el ceño fruncido. Doña Nelly movía la cabeza de un lado a otro. corría el riesgo de beneficiar a sus contrincantes. La proximidad de la meta había generado un silencio expectante. menudo y nervioso. —¿Así que el principio de Troy. el oriental! —gritó de nuevo el que no le tenía simpatía. Tierno Galván. dándole unas palmadas sobre la mano. —Humildemente. prosperaron los suspiros de alivio. los números cierran… —opinó el estudiante de topología que estaba sentado a mi izquierda. los movimientos imaginarios se hacían a pie. Se hizo silencio. 149 . Cuando le pregunté a mi tío si Colonia no estaba flechada para el otro lado. Yo abrí los ojos bien grandes. Digo: Avenida de las Leyes y. Y eso que aprendí.Fue como echar leña al fuego. que resultó ser uno de sus primos. Fatán? —de Tévenis apuntó con su lápiz al próximo jugador. el juego se hacía más largo. todas excepto una. en particular. El mozo llegó con una bandeja de sándwiches y. —Colonia y Yaguarón —dijo Álvarez. Luego de los aplausos vinieron los abrazos y la despedida con masitas secas. se hundió y tardó en explotar dentro de mi cerebro. nadie esperaba que dijera Yaguarón y 18. mirando a Fatán. Él me hizo una guiñada. —Sí. ¡Que comience la próxima ronda! —Agraciada y General César Díaz —dijo Malfione. puedo declarar irritante y nulo este juego. —18 y Ejido —dijo Álvarez en voz baja y triunfal. una porque el chocolate estaba muy caliente. les presento el que se conocerá como Gambito Álvarez —dijo al final—. con esa excusa. Sin embargo. por un momento. a General Flores no podía volver si quería salir ileso del bar. aprovecharon para ir al baño o pedir otro cortado. La gracia estaba en quedar exactamente a cuatro movimientos de 18 y Ejido. Avenida de las Leyes y Agraciada. —Espero que hayas aprendido algo —me dijo mi tío al salir... porque Troy era el nombre de la nueva perrita del barrio. pasó un pañuelo por su frente—. Él. —General César Díaz y Cuareim —continuó Galerno. sí —el hombre. —Cuareim y… Colonia —Fatán cerró los ojos. —Ejido… Ejido y Colonia —Fatán suspiró al enmendar su mezquindad anterior. —¿Escuchó. el juego pasó a segundo plano. Algunos se levantaron indignados y. —¡Apoyado! —gritaron varios. si quedaba a más. que si no hay una jugada clara de acercamiento en la próxima ronda. ¡Bueno!¡Ejem!¡Que siga la ronda! Álvarez dejó la mitad de su sándwich en el plato. me contestó que de acuerdo a la Regla del Once.

a quien localmente intentaba recrear. como él. Como ser humano. no ignoraba que era gordo y pelado. Chinchín. ni —mucho menos— Tarzán de los Monos. algunos se preguntaban: ¿Quién se cree que es? Eran los menos engañados por las apariencias. Aun así tuvo éxito. Así. en luchar a brazo partido con animales cuyo aliento no era holográfico. Pero luego ellos mismos decían: ¿Qué ven en él los demás? Y éstos. a quien universalmente pretendía rendir homenaje. sus cómplices —que no eran perfectos ni querían o creían serlo y sólo aspiraban. su garantía de éxito sin mayores explicaciones. también sabía que los demás veían en él no lo que era. quizás los que se creían más cercanos a la perfección. a aparentarlo— fueron su mayoría personal.CHINCHÍN DE LOS MACACHINES Revista “Show Cultural” Diciembre de 2054 Sus grandes y pequeños admiradores bien sabían que no era Jim de la Selva. 150 . en entrar a la caverna detrás del salto de agua sin necesidad de utilizar un rayo láser. sino lo que proyectaba ser. quizás por ser un héroe más selvático que mediático: fue el último en lidiar con malandrines que no sabían lo que era una computadora.

Te necesito para poder encontrarte —apoyó la espalda contra una pared llena de libros y se dejó caer hasta quedar sentado en el piso—. una niña vestida de blanco le ofreció una flor y él la aceptó: ya no tenía razón para rechazarla.LAZOS DE SOMBRA —¿Dónde…? —el pelo gris se despeinaba sobre sus ropas negras—. Te necesito. te extraño. ¿Dónde estás…? —respiraba con dificultad—. ven. 151 . Ven. ahora cabían en la llama de una vela—. ¿Dónde…? —su propia casa se había transformado en un laberinto—. por favor. no puedo vivir sin ti —tras un chasquido hueco. ¿Ahí…? ¿¡Allí!? Ah… No… — al girar bruscamente casi apaga su único candil— Ven. una puerta se abrió delante de él y su abanico de luz lo encandiló. ven. Que te busco y no te puedo encontrar —lo que antes eran grandes espacios llenos de luz.

hay una cuestión de escala. —Será horrible. —¿Entonces? —La cuestión de la escala es sólo una excusa. fuimos o seremos. —Y yo a ti. de tres. —Pero. en este caso. por favor —la mujer sonrió y giró para darle un beso—. ¿no? —Sí… ¡Ja!¡Ja!¡Ja! —¿De qué te reís? —Escuchá.CUESTIÓN DE ESCALA La virtud sin límites es perversa. hablando en serio. —¿Tres? —¿Cumplimos o no cumplimos con las normas? —No. —Gracias. pero es parecido a lo que tú hiciste el fin de semana pasado. mujeres y viejos que son arrancados de sus casas para ser usados como escudos humanos… —¡Qué horrible! —comentó el hombre que manejaba su automóvil rumbo al trabajo. pero es algo parecido a lo hiciste hace un minuto. —¿Qué? —¡Obvio! ¿No te acordás cuando te conversaste a aquel inspector de tránsito que te paró por exceso de velocidad? —Touché. o. —¡Qué! ¿Cómo? —Claro…. querido —le respondió su esposa—. 152 . yo no uso seres humanos como escudo para las balas”. mon amour. Jean B. subiendo el volumen de la radio. querida. ¿Dónde te dejo? —Dejáme pensarlo y dejáme en la esquina. ¿no? —¿De escala? ¡Por supuesto! También el ex Ministro de Comunicaciones podría estar diciendo: “yo no soy el tipo que más ha robado” o “por lo menos. fue porque aprovechaste que un peatón arriesgado se tiró a cruzar la cebra. Te quiero. los peores. —¿Qué clase de personas queremos ser? —la miró de reojo—. es común ver a los soldados del ejército de ocupación disparar sus armas por sobre los hombros de niños. … se confirmó la renuncia del Ministro de Comunicaciones tras el escándalo denunciado en el Parlamento referente a los sobornos recibidos por este alto jerarca del gobierno… —¡Qué vergüenza! —dijo ella. Hagamos lo que hagamos mal. mejor dicho. En el fondo. Elshtain Según nuestros corresponsales en Kolchonia. se trata de una cuestión ética. cuando pasaste delante de ese camión sin respetar el cartel de pare. escuchá —dijo él. podemos alegar que no somos. —¿Cuáles fueron las consecuencias de nuestros actos? —Irrelevantes…. mientras escuchaba el noticiero por la radio. —Sin duda. Y tendría razón.

el aquí creció desde las costas del Mediterráneo hasta las del Atlántico Norte. junto con el Este y el Oeste. hasta convertirlo. caminaron. necesariamente más abrigados. Lo que no sabían era cuán lejos podía estar un extremo del otro. colándose entre los intersticios del poder. los puntos cardinales comenzaron a connotar: desde el arriba y abajo de los mapas hasta el Ariel y Calibán de la Literatura.PUNTOS CARDINALES Cada vez. es como si el cinturón ecuatorial cayese hasta a las rodillas tropicales del mundo. mañana será urdimbre. Dominados a los que les gustaría más ser dominantes que terminar con los dominios. en un punto simbólico de ese globo en el cual todos jugamos a no ser uno. Constatación de Nueva Orleans Había una vez un tiempo vagabundo en el que no había Norte ni Sur. Otros. 153 . Así. hasta que un marino de Getaria hizo que la serpiente que los tentaba con la manzana del conocimiento se mordiera la cola. sobre todo. a sus valedores) les pareció natural que. el Sur queda más al Norte. Dominantes que ignoran lo que dominan. llegaron hasta los puntos simbólicos donde todo giro se detiene. Desde la cabeza del Norte. ahoga al Norte con el color de su propia pobreza. cabalgaron y navegaron por la parte más ancha del mundo. Al oxidarse por falta de libertad la cortina de hierro. Así. la globalización también tiende a cubrir al Sur con su camisa: visto desde sus pies. Para averiguarlo. los malos del este (y la hoz) pasaron a ser los del oriente (y la media luna). Luego vinieron los exploradores y los descubrieron. por haber nacido en el mismo lugar donde sus ancestros pisotearon a los verdaderos. Y así se escribe la historia: lo que hoy es trama. Se trata de una hegemonía llena de poros por los cuales el Sur capilar. pasando por conquistadores y conquistados. se fijase el aquí cerca de donde ellos habían nacido. Unos añorando ser los otros y otros orgullosos de ser falsos indígenas. para denotar el allá. A los cartógrafos que venían tras los descubridores (y. otra vez.

RECUERDOS —Te amo. es mal fisonomista. papá —dijo la niña. Así suenan las palabras sabias cuando no se entienden. —¿Y ella? —Jamás se quitó el vestido de Lady Macbeth. señor Juez —dijo el Comisario. ALERTA —Yo no liberaría a este hombre. a sus hijos. 154 . CORREVEIDILE —¿Y él? —preguntó la maquilladora. —Fue vestido con las dudas de Hamlet. al final… terminó haciendo de Romeo —cuchicheó el vestuarista. además. —¿Nos encontramos en Blaise a las siete en punto? —Sí. —Y yo a ti.DRAMÍNIMOS POSESIÓN —Tengo miedo. TODO TIEMPO PASADO… —¡Esto está peor que antes! —Sí. —¡Ah! —respondió el padre. olvidó por un momento a su esposa. —Es muy vengativo. justo a esa hora. MALDICHOS “No hay tamarisco sin borde ni redondo sin cuartillada”. sonriéndole con sus ojos llenos de sueños—. mi amor… Lo malo sería que el miedo te tuviese a ti. Eso es bueno. se detuvo. pero. ¿no? —Eso no es lo peor. mientras un enfermero le curaba su piernita lastimada. ya ha pasado mucho tiempo… Y Blaise. Sobre todo porque está ocurriendo ahora. a sus nietos… y recordó a sus padres dándose un beso. conteniendo un sollozo.

cuando pensó en que no quería caer de espaldas. si eso era posible. Una sensación de angustia subió desde la base de su garganta y le hizo preguntarse cómo lo recibiría el hombre. volver a bajar por la escalera arrepintiéndose de todo esto. Si él no interviene. sorpresivamente. Por un momento quedó sorprendido y prendido del pretil con toda la fuerza de sus manos. sus pies se apoyaron en la carcasa de un equipo de aire acondicionado. 155 . Su cabeza apuntó hacia el patio de la casa del vecino. Mientras cavilaba por qué había dicho. Subió hasta el octavo piso por ascensor y. dijo enojado el conserje del hotel. hasta la azotea. usted jamás hubiera podado esta parra”. La antena estaba alta. lo afectó más que la caída. los de mantenimiento no colocan los aparatos de aire acondicionado y las mucamas tampoco ventilan los cuartos. al pasar por el tercer piso le pareció ver a una de las mucamas abriendo la ventana de un cuarto. allí sólo tenía una cosa que hacer para dejar que los demás no hicieran nada. allá abajo. la barandilla cedió y él cayó. recapacitó un piso más abajo y. El hecho de imaginarse enyesado y magullado. le dijo. que no tenía sentido. “¡Morir así!”. había vuelto a la planta baja de su personalidad: “Si no fuera por mí. transpiró. Cuando llegó el vecino a su lado. Buscó desesperado de dónde agarrarse con las manos… pero. Unas parras idas en vicio amortiguaron su llegada del Cielo a la Tierra. Como no estaba en forma. Llegó a ponerse en posición horizontal. Sus manos se humedecieron y volvió a resbalar por el contrafrente del edificio. lo hizo. “Allá abajo…”. Y añoraba. al que nunca había saludado. rozando el revoque con su barbilla. sin ganas de razonar. por escalera. que era una lástima que la antena no funcionara.IMPRESCINDIBLE “Es una lástima que la antena de la televisión del hall no funcione”. todo queda sin hacer: el service no repara la antena. llegó cansado. se repetía. para alcanzarla se trepó a la barandilla. recibiendo visitas no deseadas y contando mil veces la misma historia.

crecen y se prenden a la primera ilusión que pasa cerca de ellos. dejándolos para siempre anclados en la adolescencia. pueden pasar de un extremo al otro del espectro. la minoría.ENTRE ILUSOS Y FANÁTICOS Somos como partículas que arrastra una corriente muy poderosa. a los equipos individualizados y a las revelaciones veladas. somos nosotros: las personas normales. no importa cuál sea el espejismo: desde un cuento del tío hasta las escrituras sagradas. 156 . Sólo mueren a paradojasos. los usa y los consume. De viejos. Los fanáticos. también nacen sin defensas y crecen a la pesca del primer extremismo que los contagie. a los santos pecadores. Los ilusos nacen. lo único que podemos elegir es lo que nos atrae y lo que rechazamos. No tienen preferencias. es decir. a los amores odiosos. Admiran a los dictadores populares. por su parte. El resto. Los verdaderos ilusos jamás mueren. cualquiera que sea el dogma. como un virus. sin sentirse incómodos. La desilusión no es más que una transición entre dos ilusiones. siempre exagerados. desde un panfleto partidario hasta una declaración de amor.

UN COMENTARIO SOBRE OTRO
Los primeros actúan, juegan, deciden. Los segundos están expectantes, se divierten y sufren. Los terceros, incapaces de actuar, jugar o decidir como los primeros, critican, comentan y opinan, supuestamente, para el oído de los segundos; pero en su fuero íntimo no están expectantes, ni se divierten, ni sufren por las mismas cosas que ellos. Si existieran los cuartos, que actuaran, jugaran y decidieran comentando los comentarios de los terceros, y fueran escuchados por los segundos, ¡cómo estarían de expectantes, cómo se divertirían y cómo sufrirían los primeros!

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EN UN PLASMA AZUL

Una nueva temporada en Punta del Este. La gente. El ruido. La playa. No los disfrutaba por sí mismos, pero la distraían. Dadas las circunstancias de la vida, eso bastaba para que tuvieran un encanto especial. Sabía que la falta de estudios era consecuencia de su falta de voluntad, la falta de trabajo era porque le sobraban carencias. Aceptó esa conclusión como válida luego de asistir a un curso de superación personal. Recordó con cierta amargura la efímera felicidad que le proporcionaron esas clases, pues, al poco tiempo se dio cuenta del engaño: si se había superado a sí misma, ¿no había sido ella, también, la derrotada? Pero no todas eran pálidas: más por instinto que por otra cosa, luego de haber probado todos los vicios, ninguno se quedó con ella; salió desembarazada de varias situaciones dudosas y evitó que la cazaran esos patanes pretendientes suyos (aún mantenía húmeda la esperanza de que un hombre, el hombre de sus sueños, estaba esperándola por ahí… mientras ella estaba aquí, dormida). El pelo se le secaba rápido y existían los celulares, allí terminaba su lista de las cosas buenas de la vida. El invierno era un infierno, sin nada que hacer en Punta, entraba y salía de la casa de su padre en Canelones, del apartamento de su madre en Montevideo y del loft de su hermana mayor en Buenos Aires. Pelearse con uno y reconciliarse con otro, parecía ser el modo habitual de esperar la llegada del verano. Y ahora que el verano estaba aquí, tenía que tener una idea, algo que le permitiera sobrevivir un año más. Había probado en hacer fuerza desde el centro de su cabeza hacia afuera, sin ningún resultado agradable. Luego, optó por abrirse al mundo como una antena, y una noche, en un ciber café, conoció lo que tenía para ofrecer Pierre de Cannes. “¿Por qué no?”, se preguntó antes de saltar a las tapas de revista y a las notas especiales de los programas en onda. “Si el choclo funcionó, el plasma azul, aunque sea más difícil de ver y de envasar, también tiene que funcionar…”

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DEL TEDIO AL TEIDE

Confesiones de un náufrago en las Islas Afortunadas.

Esto no puede seguir así. Tiene que cambiar. De un momento a otro, tiene que cambiar. Es inminente, lo siento. Entonces ¿por qué no adelantarme, por un instante, a los acontecimientos? Sólo por un momento. Y comenzar a mirar esta rutina insostenible como si estuviera condenada a muerte. ¿Por qué no intentarlo? Sólo mientras espero que ocurra lo inevitable, lo voy a hacer. ¡Está decidido! Será como bajarse caminando de un tren que va rumbo a un precipicio, y sentarse en un lugar cómodo a ver qué sucede. Ya han pasado dos o tres semanas, quizás algo más, y la realidad sigue corriendo ciegamente hacia adelante, tan campante, como si no fuera a sucederle nada. ¡Pobre ilusa! Ni siquiera sabe que la ignoro en mis decisiones, que simplemente la observo, por curiosidad, casi con lástima. Quizás no se dé cuenta, distraída en intentar aburrirme y fastidiarme como de costumbre, pero le falta tan poco para desaparecer que ya no puede hacerme daño. Había que esperar y esperé. Luego de un tiempo prudencial, me acostumbré a esta nueva forma de ver las cosas y la adopté como definitiva. El mundo, debo confesar, sigue igual que siempre: a todo vapor rumbo al horizonte de su propia catástrofe. Sin embargo, mi universo, mi visión única del mundo, cambió. No es poca cosa haber dejado de ocuparme —y lo que es mejor, de preocuparme— por aquello que está fuera de mi control. Con humildad, lo acepto o lo rechazo. El resto es silencio.

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¡Qué inmensa alegría! Ver tu nombre en el sobre. es necesario. El resto estaba para otra cosa… inclusive el innombrable. sino. “¡Y vos sos progresista!”. Me imagino tu cara al leer estas líneas. Vos sos más ejecutivo: un correo electrónico con cuatro frases. a pesar de la distancia. Vos sabés que a mí no me gustan las ma160 . ahora volvieron de nuevo al gobierno. ¿Me entendés. para repetir la historia de la que nos habíamos apropiado. El mío. siendo lo que los otros partidos fueron tradicionalmente. Estimado Fredo. Ya sabés que tu amigo no sabe ni siquiera prender una computadora. Ya ves. Y. De eso quiero escribirte. justo cuando ellos mejoraron un poco (por mero instinto de supervivencia). ahora. que lo pueden usar en nuestra contra. siempre a la defensiva. Lo mismo que hicimos en la universidad y en la capital. hierba mala nunca muere. para levantarme y responderte… todo eso despejó la niebla del presente y me permitió ver de nuevo el pasado. llegamos nosotros. por qué quiero escribirte de estas cosas? Vos me dirás que no conviene. A esta edad el presente es tedioso sin ese pasado que se revuelca detrás de nosotros como una sombra con vida propia. ya fue. Hoy ese silencio me resulta pesado. para conjugarlo. de lo que fue. ¡Bah! Los que eran de la oposición. como lo haría el hombre de las flores (verbales y de las otras). Fuimos hierba buena. Al menos para mí. Ahora que lo pienso. e intuyo en sus ojos que leen sobre mis hombros acariciados. encontrar en esas palabras una excusa para seguir adelante. Una y mil veces. ¡Mirá que éramos inocentes! Por no decir nabos. La miro y sonrío: es como decir que vos también la querés. en parte— sabíamos lo que hacíamos. una tras otra.YA PASÓ Te escribo. Terminamos no sólo haciendo. Pero lo peor de todo era lo que no decíamos. Lo nuestro. nervioso. o algo peor. Ni más ni menos. No podía fallar. Recibí tu carta este lunes. Aunque te fastidie un poco recordar. de aquel Consejo de Ministros. A mí no me importa. gracias. para ganar poder. No a esta altura de la vida. que te manda un afectuoso saludo. tratar de descifrar tu letra. empiezo por la campaña electoral. Siempre te causó gracia el palabrerío con el que lleno las hojas en blanco. que en paz descanse. sin duda. como ayer. sólo nosotros dos —y el Naso. Sólo así nos pudieron ver con otros ojos y darnos la oportunidad que desaprovechamos. igual que nuestro cuadrito —que después termina perdiendo uno a cero. y a otra cosa mariposa. fresquitos. la victoriosa. lista para ser apagada cuando nosotros llegáramos a tomar las decisiones (equivocadas) que toma todo gobernante. Gracias. El tuyo fue siempre un poder flaco. era un poco más pesado. Volviendo a lo nuestro: teníamos la maquinita de fabricar quejas. de lo que se nos fue de las manos. Siempre al grano. sino. no para conjurar el pasado. Únicamente a un viejo compañero como yo le escribís una carta. ¡Las cosas que decíamos! ¡Los discursos que cambiábamos! Para poder ganar. me decían los de la oposición. querido… Mirta me trae un té. abrirlo usando aquel viejo cortaplumas que Chadel nos regaló cuando vino a la asunción (¡te acordás…!). Y en tren de recordar. insoportable. ¡Otra vez te imagino sonriendo! No te olvides de lo que decía aquél: “Las palabras son la morada del poder”.

él nos llenó de ilusiones particulares para distraernos de la actividad pública necesaria para hacerlas realidad. ¡Cosas de la vida. que quiso explorar alguna variante de la Paradoja de Constant. ¿Qué es lo que quería? ¿Para qué quería el poder? Son preguntas cuyas respuestas se las llevó al Panteón Nacional. y repito lo que ya te dije una vez. Como el famoso tema de las privatizaciones: que sí. que ya no lleno papeles y papeles con la baba entintada de mi verborrea. Siempre tuyo. que nos unen a lo lejos. También es cierto que nuestra amistad es de esas a prueba del tiempo. no quiso atarse al mástil de la nave gubernamental y. Se sentían reverdecer. De un encuentro amplio y mayoritario. ya era demasiado tarde: se entregó a ellas con tanta devoción como futilidad. A todos sus colaboradores nos puso tapones en los oídos. así que no voy a repetir las que dijo cuando tuvimos que decidirnos entre hacer lo que queríamos y hacer lo que podíamos. como este abrazo. hoy nos reducimos a dos minorías desencontradas: moderados y radicales. como antes. que era de raza. Pensarás. Es cierto. aquella que descubrí leyendo el libro de Ferraro sobre el poder: “La libertad nos llena de preocupaciones particulares que nos distraen de la actividad pública necesaria para preservarla”. que con nosotros iba a ser diferente. A mi entender. Al innombrable estas cosas no le interesaban. Ya tenía la banda cruzada sobre el pecho y a cada uno le decía que sí con firmeza… hasta que se encontraba con el siguiente. El resto es historia que cuentan los diarios. tan tajantes. Fredo. cuando las sirenas del poder comenzaron a cantar. que otra vez que no… Nos agarró el año electoral diciendo que sí. y ahora son otros los que aprovechan los resultados. La culpa fue nuestra. Sólo en público hablaba sin afirmar nada. Moderados ellos a la hora de frenar sus sueños desbocados. por decirlo de alguna forma. a diferencia de Ulises. que ella hablaba conmigo como excusa para que su perra tuviera cachorritos con el mío. luego de tantos años. con una de esas sonrisas tuyas. Beto 161 . ¡Bien de intelectuales! Me hace recordar a cuando conocí a Mirta: yo sacaba a pasear mi perro con el fin de tener una excusa para poder hablar con ella y resulta que al final me vengo a enterar. Yo creo. como buenos amos amaestrados por sus propias mascotas. confundiendo ajusticiar con justicia. Pero lo hacía con tanta autoridad que incluso a los milicos les empezó a gustar. que no. que otra vez que sí.las palabras. que lo erosiona todo menos aquellos accidentes de la geografía humana. Pero. Nos dejamos engañar. Radicales nosotros al no dejar de nutrir el tronco de la libertad para alcanzar la luz cegadora de una utopía. que se nos acaba! Como esta carta.

y el jefe indio sonrió sediento de venganza. MARINA Los barcos al centro. piedras. Eran blancos los equinos y aun más pálidos sus escuálidos jinetes. GRAFFITI EN LAS NUBES Saberlo todo me deja satisfecho. …y nuestra sabiduría es Tu provecho. La marea sube. El cielo detrás. Los remolcadores esperan. cenizas. SUEÑO DEMÓCRATA El pobre y el rico se quedaron dormidos en el mismo banco de la plaza: como el rico no tenía en que gastar su dinero soñó que podía ser pobre. Los óleos guardados. comisario. El reloj apremia. Dios. rosas. destellos. … el resto. EL EMPLEADO PERFECTO Mentía por la empresa. sueños. Los detalles despiertan. comprendió por qué había sido bueno creer en ellos. El camino. El caballete desarmado. doctor? —Los muerde dos o más veces… —respondió el médico dueño del perro. La tela terminada. La costa delante. Dios. El Diablo.ENTRE AZULEJOS Y VERDECERCAS UNA DE COWBOYS Justo cuando se le terminaron las balas. Todo lo puedo. prisa. traicionaba a la empresa. y el pobre. PSICÓPATA —¿Los ataca sin remordimientos? —No. soñó que podía ser rico. La nave avanza. Clínicamente. …fuera de control. le aseguro que tiene remordimientos. El Diablo. El práctico embarca. Dios. En ese último instante. corrompía por la empresa. Los nubarrones. 162 . Lo perfecto es enemigo de lo bueno. corrompía a la empresa. El humo. y lo hacía tan bien que luego le mentía a la empresa. Los pasos. lo hacemos los demás. La mar. El Diablo. —¿Cómo es eso. La vista. Ser todo bondad es dejar la maldad fuera. traicionaba por la empresa. no sintió nada más. como nada necesitaba. oyó las trompetas de la caballería.

entre otros. —Yo la prefiero dulce. recién salidos de una canción. —Para mí seca. a los errores cometidos por querer perfeccionarlo. como la justicia —le sonrió Pi Camont.A LA CARTA El mozo se acercó a la mesa que. a los defectos que inicialmente ignora. a los números. —¿Qué cava se van a servir los caballeros? —preguntó. les dijo Hernán Cortés a los cronistas. “Fue él quien me inspiró”. SIN NECESIDAD DE TÍTULO El verdadero amor es el que sobrevive a su propia ilusión. EL TEATRO DEL PODER En el teatro un rey ve como otro rey hace y dice cosas propias de su alta investidura. caído en desgracia por no haberle podido quitar una mancha al ropaje del Sultán. ubicada en un lugar de cuyo nombre no quería acordarse. la rutina y los cambios. 163 . Pi Camont y su peor enemigo. ocupaban. confesó Cervantes. “Lo único que hice fue ordenarles que me esperaran hasta el final”. Hay conspiraciones e intrigas. DECLARACIONES HISTÓRICAS “Los reporteros siempre exageran: era sólo un gusano”. pero. a las dudas que nacen y renacen con él. ¿cuál es el verdadero rey? ¿Dónde está el escenario y dónde está el público? ¿Quién mira a quién? El poder del teatro. a las impurezas que lo hacen único. refiriéndose a un tintorero. GANGSTERS IN THE YARD Hay dos mafiosos en el patio. un super-héroe vuela hacia ellos pero aún no los alcanza: sólo lo detiene mi imaginación. compañero de cárcel en Argel. por una falla de quienes organizaron la cena. al vacío que dejan los sueños cumplidos. declararon Adán y Eva. mientras observaba cómo ardían las velas de sus naves. a tu cuerpo y al mío. a la nostalgia de sí mismo. como la venganza —se adelantó a responder el enemigo.

de sus manos apretadas a las mías. de sus abrazos. lo necesario en lugar de lo correcto”. Se detuvo para mirar por la ventana. se restauró la monarquía. Día tras día. prosiguió: “… y también me ha condenado a sobrevivir prisionero de más de una mirada esquiva. Cerró los ojos por un instante. Murió. Día tras día. en su casa de campo de East Cornfiell. de un abrazo efímero. donde pasó sus últimos años en la más absoluta soledad. refugiándose de la lluvia. Texto extraído de la última edición de la “Enciclopedia Lándica”. como hice. pero llegará tarde. Tomó parte en la guerra civil entre la nobleza y la burguesía. de sus abrazos. alcanzado por un rayo. al apelar. sin ese miedo a decepcionar a los amigos. de la pena capital que provoca un alejamiento. de un beso helado. mi familia y mis amigos lo han hecho. de sus manos apretadas a las mías. el reencuentro finalmente me fue concedido. me ha absuelto…” WENDELL (Cromm). En todas sus campañas militares fue cruel e implacable. tal como lo demuestra la tristemente célebre matanza de Darhgodd. El veredicto insobornable de su mirada. El veredicto insobornable de su mirada. Al volver a abrirlos. Un sábado de tarde tormentosa Cromm Wendell se sentó frente al pequeño escritorio de su casa de campo. lo hizo: “La historia me juzgará. ejecutó al monarca Carll I. alcanzando el grado de comandante general en este último bando. Las gotas golpeaban haciendo el mismo ruido que las uñas sobre el cristal. de sus besos. El papel en blanco que allí reposaba lo invitaba a escribir y. Derrotado el ejército aristocrático. me ha absuelto”. Revolucionario y dictador landés. tras vacilar un instante. Gobernó el país con mano firme y reprimió con dureza toda oposición al nuevo régimen. instauró la República y se proclamó Protector de Landd. mi familia y mis amigos lo han hecho. Pero aun en esos casos. de unas manos huidizas. Sin ese rigor familiar. los vio mientras jugaban debajo de la arboleda y fue hacia ellos… 164 . Un trueno lo obligó a mirar de nuevo por la ventana. de sus besos. Ann jugaba junto con sus nietos en el jardín: corrían de un árbol a otro. no habría podido hacer. sin ellos. Impuso la paz a los países vecinos y fundó numerosas colonias.CROMM WENDELL “La historia me juzgará. Poco tiempo después de su fallecimiento. pero llegará tarde.

hay que decir la verdad. sin querer. Nuevamente. valía la pena tenerlo en casa. Estaba llegando al final de su tormenta interior.EL CUADRO Pasó y. Sus ojos volvieron al cuadro. Pensándolo mejor. No pudo. ¡Qué maravilla! Sin embargo. Pero. Aunque su vecino. otra vez prisionero. hundido entre sus bien conocidos almohadones y pensamientos. buscando dentro y fuera de él las causas y consecuencias de ese cuadro. sabe lo que dice. Era evidente la perfección de sus trazos. murmuró: “Sí. rígido. y como crítico. salido de la paleta de un amateur. bien lo sabía por experiencia propia. No miraba hacia donde caminaba. Hijo de la madre… Ahora está enfermo. Una vez más. al verlo. atento. es un cuadrito”. erguido. no es tan mala persona. la imagen estaba bien lograda. Luego. Miraba el cuadro. Primero. Se detuvo. Era suyo. intentó desviar la mirada dejándola deslizar por la pared. abatido. Derecho. ¡ese sí que tiene cuadros buenos! No como éste. pobre. la gente también elogia a cualquier tonto. miró el cuadro. ¡Maldito atrevido! Se acordó de aquel crítico de arte que. ¿Acaso él. Osciló. A pesar de la tela y el marco: ordinarios. Tropezó. no tenía nada mejor que colgar en la pared? Recordó con satisfacción la envidia y el asombro de los demás. una vez más. separado del respaldo. Sus pies. El cuadro no es bueno. recibían de manera alternativa el peso de su cuerpo. Respiró hondo. Izquierdo. Izquierdo… Decidió sentarse. pegados al piso. en ese sillón. justo él. cuando se lo ganó en el sorteo: un cuadro así no era para cualquiera. los colores… ¡Qué mamarracho! Con todo. No es malo. Por algo es tan elogiado. ¡Para qué se le habría ocurrido pintarlo! 165 . Intentó que sus pies lo alejaran de la habitación.

Éste era uno de ellos. Y latino. Tus cuentos. preferentemente… —Bien. Yo soy el lugar de sus apariciones. De allí la brevedad de los cuentos. —De Julio César. —Hay un cuento del mejicano Sergio Golwarz que se llama “Dios” y dice así: Dios. como cuando nos casamos. ¿por qué no hablamos de brevedades? —¿Desde el punto de vista literario? —Sí. Habían pasado los años y nuestra felicidad continuaba siendo tan sencilla como al principio. Por suerte. Nunca lo tenemos —dije. ¿verdad? —No. —¿De qué te reís? —De la paciencia que debe tener ese yo más grande para leer mis cuentos. —Y con el significado más extenso que te puedas imaginar. un puente entre la energía del sol y la sombra de la casa junto al mar. Hay momentos en los que uno se siente causa y consecuencia de todo. No había remedio ni queríamos encontrarlo: nos habíamos enamorado para siempre. Es la familia. Vencí. Tenía el pelo recogido. —Creo que es más un cuento de amor que de horror. porque soy como si fueras tú. —Mmm… —murmuré. —¡Alguien tiene que hacerlo! Yo no cuento. ya sé: el resto es trabajo y amor. —Es más que eso. al verla jugar con los niños—. desarrollo y desenlace. —Un relato muy completo. —En fin… Ya que tenemos poco tiempo. que es como un yo más grande. y luego aterrizó con suavidad en las hojas del libro abierto entre mis manos. Vi. Luego viene “El dinosaurio” de Augusto Monterroso: Cuando despertó. Mi mente quedó en blanco por un instante. —¿Cómo “por suerte”? —“No mucho” significa “algo” y “algo” es mejor que “nada”. cada día. por supuesto… Aunque no me refería a esa clase de latinos. —Sí. el dinosaurio todavía estaba allí. —Lo mío son los cuentos. ¿no? 166 . en ese caso podemos empezar por la crónica más breve de la historia: Vine. —Lo sé —por un momento recordé la carpeta roja donde los guardo y sonreí. con introducción. —Es verdad. —¡Breve! Digo… ¡Bravo! Es el cuento más breve que conozco. —“No mucho” significa “poco”… —Es cierto —repliqué—. —Un verdadero clásico. como el “Cuento de Horror” de Juan José Arreola: La mujer que amé se ha convertido en fantasma.LAXITUD SUR Miré hacia la playa y la vi caminar por ella. —No tenemos mucho tiempo. La brisa era un suave masaje con olor a sal y madera.

hay más palabras. según dicen. (Leopoldo Garnerius: Aphorismata. pero después se queda muy quieto. ni siquiera le gusta que la gente ande levantada a esa hora. y sigue aplicando la cola a la madera terciada. siguiendo con los ojos la fina sombra que a su vez va siguiendo a la muchacha rubia por las baldosas del patio. En la habitación hace fresco. ha seguido con sus grandes ojos avellana la sombra en las baldosas. mete el pincel en el tarro. Rotterdam. no hay cosas mal dichas. así no se puede! —¡Ay. en Deliciae Poetarum Borussiae. José. al acercarse corriendo desde la playa—. Remueve otra vez la cola.) —¡Mamaderas y pañales! —¿Qué? —entonces oí las risas y los gritos de mi yo más grande. ya en estos textículos. Es simplemente feliz. Para Toby la muchacha rubia puede hacer lo que se le antoje. Probemos con Julio Cortázar y su “Patio de tarde”: A Toby le gusta ver pasar a la muchacha rubia por el patio. Acabo de decirle la verdad al rey. y suspira. a la espera de otro de esos momentos afortunadamente escasos. 167 . José. José! —¡Ay! —¡Epa. satisfecho de haberla visto. —Ahí está la gracia. —¡Un maestro! ¿Por qué nunca le dieron el Premio Nobel? —Porque nunca escribió una novela. Por ejemplo. —No… Como dice un amigo. que tantos hombres he sido. él la ha visto un instante. no he sido nunca aquel en cuyo abrazo desfallecía Matilde Urbach. Pero no todos son tan serios… —Cierto. Tal vez la muchacha rubia vuelva a pasar. chiquito! —dije mirando de reojo por la ventana. El más pícaro es el de Guillermo Cabrera Infante. la muchacha rubia ha pasado por el patio. Poco se demora en leerlos y mucho en olvidarlos. —Es verdad. —¡Pamplinas! Carl Lewis obtuvo el oro olímpico y nunca ganó una maratón. así no sé! —¡Ay. como los llamaba Cortázar. ¡Hola mis amores! El libro quedó sobre el sillón. “Le regret d’Héraclite” de Borges: Yo. sino mal interpretadas. 16.—Puede ser. José. así! —¡Ay. GASPAR CAMERARIUS. Toby suspira de nuevo. —¡Shh! Si esto saliera de tu cabeza alguien podría pensar que bajamos el nivel. VII. —Pero igual son breves. Gracias. así no! —¡Ay. —Bueno. José. Otro maestro de la mini-ficción fue Marco Denevi: VERITAS ODIUM PARIT —Traedme el caballo más veloz —pidió el hombre honrado—. 1720. y la única excepción es la muchacha rubia. “Canción Cubana”: —¡Ay. —Vaya uno a saber. y Toby detesta el sol de la siesta. sacude un momento la cabeza como para espantar una mosca. Levanta la cabeza y remueve un poco la cola. Ví sus ojos llenos de luz y le dije una vez más que la amaba.

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