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LITERATURA 4º ESO

(Romanticismo)

Ejemplo de redacción de un COMENTARIO DE TEXTO LITERARIO


para nivel de 4º ESO

"El mendigo" (José de Espronceda)

Texto tal como aparece


en la pág. 32 de nuestro libro de texto

Reunión de mendigos (detalle), de F. Sasso.

[localización básica]

Este poema lleva por título "El mendigo" y fue escrito en la primera mitad del siglo XIX por José de
Espronceda, uno de los máximos representantes del Romanticismo español.

[estructura externa]

En su estructura externa, el texto se compone de un título (cuya función es la de presentar al


1
personaje protagonista que habla en el poema) y de 36 versos distribuidos en 5 estrofas diferentes .

[tema, argumento y tratamiento]

El principal tema del poema es la libertad. El modo con que Espronceda aborda este tema parte de un
argumento fácilmente reconocible: un mendigo describe su propio estilo de vida, caracterizado por el
desafío, la libertad y la despreocupación. Esta manera de tratar el tema de la libertad responde a claves
típicas del Romanticismo: exaltación de la vida libre de un individuo desafiante que se rebela contra el
2
confort y las comodidades de una sociedad convencional . El mendigo, así, se compara con el aire libre, se
hace dueño del mundo entero y se muestra orgulloso de poder retar al poder de la tormenta. Se cumple así
la idealización que el Romanticismo suele hacer de la realidad: la figura del mendigo de Espronceda en muy
poco responde a la miseria real de los hombres y mujeres que mendigaban por las calles y caminos de la
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España de aquel (y de nuestro) tiempo.

[estructura interna]

En su estructura interna, el poema podría dividirse en tres partes. La primera (estrofa 1) y la tercera
(estrofa 5) están compuestas por una estrofa que se repite y que, abriendo y cerrando el poema, funciona
como estribillo en el que se subraya el motivo fundamental del texto: la vida libre y despreocupada de un
mendigo. Enclavada entre esas dos estrofas, la segunda parte del poema (estrofas 2-4) ejemplifica ese
motivo enunciado: el mendigo puede permitirse el lujo de desafiar tanto las inclemencias del tiempo como
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las del hambre, aprovechándose de la compasión del resto de los hombres .

[estilo]

En el estilo del poema pueden reconocerse igualmente algunas de las características más típicas de
la literatura romántica. Seguramente la más visible de ellas es la propia métrica del poema, que responde al
gusto romántico por la sonoridad y por el empleo de diversas formas métricas. Alternando rimas asonantes
y consonantes, el poema está construido con versos de tres medidas distintas: endecasílabos (de 11
sílabas), octosilábicos (de 8 sílabas) y versos quebrados (de 4 sílabas), los cuales dan lugar en las
sucesivas estrofas a diferentes estructuras métricas. El poema es, de hecho, un claro ejemplo del gusto que
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la lírica del Romanticismo demostró por la polimetría.
Además de esta libre disposición de las formas métricas, el texto de Espronceda recurre a otros
recursos estilísticos propios del Romanticismo. Destaca así la presentación de una naturaleza desatada y
violenta que a menudo aparece marcada con hipérbatos violentos y adjetivaciones devastadoras ("del
ábrigo el furor" en el v. 7, el " torrente asolador" del v. 10, el "furioso turbión" del v. 30) en la que sobresale
con descaro la presencia de un yo desafiante en torno al cual gira el mundo entero (vv. 1-2, v. 6, vv. 17-18;
vv. 23-24, v. 32, vv. 33-34) y que llena de marcas subjetivas la totalidad del poema. La exaltación de la
libertad de ese individuo mendigo se resuelve retóricamente mediante comparaciones ("como el aire libre") y
mediante adjetivaciones ("libre me duermo"), y su dominio sobre el mundo entero aparece expresada en
antítesis totalizadoras ("palacio vs. cabaña"; "cena de pastores vs. banquete de un señor")

[conclusión]

En conclusión, nos encontramos ante un texto bien representativo de al menos tres opciones que el
Romanticismo hizo suyas: la libertad formal que los escritores románticos emplearon frente a las normas
rígidas del periodo neoclásico anterior, la exaltación de la fuerza libertaria de un individuo al margen de las
reglas convencionales de su sociedad, y la presencia desatada de las fuerzas de una naturaleza violenta. El
mismo José de Espronceda, máximo representante de la lírica romántica en España, presenta rasgos
semejantes (libertad estilística, individuo retador y naturaleza inquietante) en otros prototipos del héroe
romántico (el pirata, el cosaco, el estudiante de Salamanca, el reo de muerte...) que perfectamente
podríamos hermanar con el mendigo libre y despreocupado de este poema.

***

NOTAS: Escribo ahora consideraciones que creo que superan el nivel exigible al alumnado de 4º de ESO:
1
En realidad, sólo estamos comentando un fragmento de un poema que en realidad tiene más de 100 versos.
2
El mendigo de Espronceda, en contraste con los pícaros barrocos, no está aquí para hacer ostentación tan sólo de la
independencia y libertad que su pobreza le permite, sino para servir de catalizador social. Su presencia no sólo acusa a
la sociedad que lo hace posible y declara la hipocresía con que se le socorre, sino que sirve para aguarles la fiesta a los
ricos. Él no trata de mover a compasión por su desgracia, sino que por el contrario alardea con grosero cincismo del
provecho que saca de la caridad y de su modo de explotarla sin escrúpulos; mendiga por el amor de Dios, y se le da
limosna por temor al castigo que Dios inflige a quienes la niegan. El mendigo se convierte en el acusador de una
sociedad que él desprecia y cuya debilidad explota; él es la prueba viviente de que los buenos sentimientos rara vez son
desinteresados. El mendigo no es, pues, un tipo pintoresco de cuadro de costumbres, sino la vergüenza de una sociedad
instalada en un relativo bienestar material, que practica una caridad interesada y episódica, impuesta por un formalismo
religioso, bien distante de la verdadera solidaridad cristiana. En este poema, Espronceda no sólo ha liquidado el
academicismo neoclásico, sino también el romanticismo histórico, caballeresco y exótico que al principio había
cultivado.
3
Deberíamnos, cuando tratemos el REALISMO, abordar de nuevo la figura del mendigo. Y comparar.
4
En un análisis más detallado, la segunda parte del poema podría todavía más subdividirse e 3 secciones: (a) estrofa 2:
el mendigo evita el desamparo de la tormenta; (b) estrofa 3: el mendigo evita las situaciones de hambre; (c) el mendigo
evita el desamparo de la tormenta. Espronceda ha trabajado internamente su poema con una estructura encuadrante y
perfectamente simétrica: la 1ª estrofa se corresponde con la 5ª estrofa (motivo principal del poema y, de hecho,
estribillo); en medio, la 2ª estrofa y la 4ª estrofa se enfrentan a una misma situación (la inclemencia de la naturaleza); y,
junto en el centro del poema, la 3ª estrofa (dividble a su vez en dos secciones más) se enfrenta a otra inclemencia
evitada (la del hambre).
5
Véase, de hecho: el esquema métrico 11- / 11A' / 11- / 11A' (con rima asonante) de la 1ª y la 5ª estrofas; el esquema
8b / 4- / 8c' / 8b / 8b / 8c' (con rimas consonantes) de la 2ª estrofa; el esquema 4d / 4e / 4- / 4a' / 4d / 4e / 4d / 4a' / etc
(con rimas asonantes y consonantes) de la 3ª estrofa; y el esquema 8- / 8a' / 11- / 11A' de la 4ª estrofa. Este gusto de
Espronceda por la sonoridad del poema, por la variedad de los ritmos y por la mezcla de formas métricas, medidas
versales y tipos de rima se enriquece, además, con el empleo de alguna diéresis (el "suntüoso" del v. 26).