Trabajo Final de Género Lírico

Tala de Gabriela Mistral

Autor: Roy Goldsman División: 5º G “C”

Fecha de Entrega: 24 agosto de 2007

Introducción Yo no elegí profundizarme con Gabriela Mistral desde el principio de este proyecto, ella fue el final de una dura búsqueda. Había yo, en un comienzo y con poco entusiasmo, optado por Mario Benedetti sintiéndome algo atraído o más bien intrigado por su vista crítica y politizada de la sociedad. Sin embardo me vi defraudado por su actitud casi arrogante notable en sus versos y rápidamente se esfumó mi interés al penetrar más profundamente sus poemas. De allí recurrí a Octavio Paz, también con poca suerte ya que no me sentí cercano a sus temas. Finalmente tome la sugerencia de una amiga en cuanto a una poetisa que conocía únicamente por nombre: Gabriela Mistral. Me agradó su manera apasionada de expresarse, su fuerza y su uso cotidiano y coloquial del verso. Distinguí que Gabriela no necesitaba ‘dar vueltas’, que contrario a mis prejuicios ignorantes del género, era posible escribir poesía concreta y a la vez profunda. Fue así como descubrí a mi poetisa. Leí algunos poemas de diferentes libros suyos y opté por Tala ya que, a pesar de no ser su más célebre obra, presentaba una interesante combinación de las demás. En Tala se puede observar distintas Gabrielas: esta la Gabriela de Desolación (libro anterior a Tala) que se ve transformada en numerosas identidades que reflejan el momento de su vida en el cual Gabriela Mistral publicó la obra. Hasta se notan algunas facetas que luego serán predominantes en su siguiente publicación Lagar. Me sentí cercano como adolescente a esta Gabriela que transita un momento difícil, una Gabriela que no sabe como expresarse, una que lucha constantemente por constituirse.

¿Quién es Gabriela Mistral? Ella nació Lucila Godoy en el valle de Elqui (Chile) 1889, un paisaje rural desolado;
Hay países que yo recuerdo como recuerdo mis infancias. Son países de mar o río, de pastales, de vegas y aguas. Aldea mía sobre el Ródano, rendida en río y en cigarras; Antilla en palmas verdi-negras que a medio mar está y me llama1

Allí vivió sus primeros años que desde el comienzo fueron duros dado que su padre la abandonó a los tres años de edad. A los once fue expulsada de su escuela y apedreada siendo acusada injustamente de haber robado material de allí. Fue educada por su hermanastra aunque fue mayormente autodidacta y es aquí cuando nace su eterno amor por la educación.
Lolita Arriaga, de vejez divina, Luisa Michel sin humo y barricada, maestra parecida a pan y aceite que no saben su nombre y su hermosura, pero que son los «gozos de la Tierra», Maestra en tiempo rojo de vikingos, así ambulante entre vivacs y rayos, cargando la pollada de niños en la falda y sorteando las líneas de fuego con las liebres.2

Luego a los quince ella publica sus primeros versos en la prensa local y se enamora de un chico que al poco tiempo se suicida.
Te acostaré en la tierra soleada con una Dulcedumbre de madre para el hijo dormido Y la tierra ha de hacerse suavidades de cuna Al recibir tu cuerpo de niño dolorido3

Estudió para ser maestra, pero cuando finalmente se gradúa, se le es negada la posibilidad de enseñar porque se decía que sus ideas eran “ateas” y no adecuadas para enseñar a jóvenes. Sin embargo Lucila (Gabriela) comienza una lucha por sus derechos y al final se le
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Poema Agua Recado a Lolita Arraiga, en Mexico 3 Sonetos de la Muerte

concede, ella enseña en su amado valle Elqui y visita algunos de los paisajes más humildes que hay, durante ese periodo convive mucho con la naturaleza chilena también. Es reconocida por primera vez como poetisa significante en 1922 en los juegos florales en la capital de Chile con los versos que luego formarían parte de Desolación. A poco tiempo deja su amado país natal y emprende una larga carrera como intelectual en numerosos países incluyendo Portugal, México, Estados Unidos, España y Francia. Durante este periodo creció dentro de ella un sentido importante de nostalgia y amor a sus raíces americanas, dado que nunca se asentó definitivamente en ninguna locación, se consideraba a si misma ciudadana de América.
Perdi cordilleras En donde dormi Perdi huertos de oro Dulces de vivir Perdi yo las islas De caña y añil Y las sombras de ellos Me las vi ceñir Y juntas y amantes Hacerse pais4

Ahí daba conferencias y vivía de un sueldo otorgado como premio (de maestra jubilada) por el gobierno Chileno. En 1928 adopta a su sobrino tras la muerte de su hermanastro y muere también su propia madre de tuberculosis aunque no se enterará del hecho hasta el año siguiente. La primer parte de Tala se llama “Muerte de Mi Madre”
¡Llévala a cielo de madres, a tendal de sus regazos, que va y que viene en un golfo de brazos empavesado, de las canciones de cuna mecido como de tallos, donde las madres arrullan a sus hijos recobrados
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País de Ausencia

o apresuran con su silbo a los que gimiendo vamos!5

Estos hechos vienen además con la decisión del gobierno de Chile de retirarle el sueldo de maestra y ella se queda en Italia sin recursos. Pero como siempre, Gabriela lucha y se descarga mediante la poesía (nacen los primeros versos de Tala) y es entonces que se considera que produce algunos de sus mejores versos, dado que vive de ello y de sus conferencias y artículos. Viaja por el mundo haciendo esto. Entonces el gobierno chileno le otorga a ella un cargo diplomático en Italia, pero cuando llega el gobierno de Mussolini le impide ejercer su función (fue la primer chilena diplomática). Por esto se muda a Lisboa - en donde vive un tiempo feliz y tranquilo - y escribe muchos de los versos de Tala, hasta que estalla la guerra civil española en 1936 (47 años de edad) lo cual la impacta muy profundamente. Dos años después publica Tala destinando los derechos de autor a los niños españoles victimas de la guerra civil. Es entonces que vuelve a su país luego de trece años y es calurosamente recibida. En los años consiguientes ocupa cargos importantes en representación de Chile en Brasil. Allí forma amistades con la familia Zweig que se suicida al enfrentarse a ser entregados a los nazis en 1941, lo cual sirvió de inspiración para muchos futuros poemas y artículos. Es otorgado el premio Nóbel de la literatura a los 56 años y vive sus ultimos años enferma hasta que muere en 1957. Gabriela Mistral tuvo una vida sufrida, solitaria, melancólica, y el mundo le presento desafió tras desafío, sin embargo es una mujer que nunca se rindió. Cada vez que conseguía algo de felicidad parecería que el destino se lo ‘Talaba’: Sucedió con su primer amor que se suicido, con su primer cargo importante derribado por el fascismo, su época de felicidad en Portugal cortada por la guerra, su carrera como maestra e innumerables veces más. Fracasó como

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Locas Letanias

amante, y como profesora, y vivió esta vida en un contexto de guerra y tensión internacional.
Quedó sobre las hierbas el leñador cansado, dormido en el aroma del pino de su hachazo. Tienen sus pies majadas las hierbas que pisaron … Regresando, a la noche, por lo ciego del llano, oigo gritar mujeres al hombre retardado; y cae a mis espaldas y tengo en cuatro dardos nombre del que guardé con mi sangre y mi hálito.6

Sus Temas y un Análisis inicial En Tala, la autora trata una variedad de temas que están ligados a los distintos ‘capítulos’ de la obra. En primero lugar se trata e tema de la muerte, la espera de la misma y esta como un destino inevitable. En primer poema se notará como ella no se siente amenazada por la muerte, ella la acepta como tal y casi la celebra. Sin embargo en el segundo poema, ella pide la muerte. Le ruega a un dios que la deje terminar de sufrir comparándose con una criatura muriendo en la playa.
De aquel hoyo salió de pronto, con esa carne de elegía; salió tanteando y gateando y apenas se la distinguía. Con una piedra se aplastaba, con el puño se la exprimía. Se balanceaba como un junco y con el viento se caía... Me puse yo sobre el camino para gritar a quien me oía: -"¡Es una muerte de dos años que bien se muere todavía!" …
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Se envilecieron las mañanas, torpe se hizo el mediodía; cada sol aprendió su ocaso y cada fuente su sequía. La pradera aprendió el otoño y la nieve su hipocresía,

El Leñador

la bestezuela su cansancio, la carne de hombre su agonía.7 Dame Tú el acabar de la encina en fogón que no deje la hez; dame Tú el acabar del celaje que su sol hizo y quiso perder; dame el fin de la pobre medusa que en la arena consuma su bien.8

Este poema fue escrito en una etapa de la vida de la autora en la cual se había enterado recientemente de la muerte de su madre. Es posible que sienta culpable porque no estaba cuando su madre murió y lo supo recién un año después de que ocurrió. Uno debe tener en cuenta que Gabriela dedico cerca de un año cuidando la salud de su madre en 1925.

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La Muerte Niña Nocturno de Consumación.

Ligado a ésto esta también tratada la vida como sufrida y en especial la vejez - no física sino espiritual. Este último es un tema central de Tala ya que, a diferencia de Desolación, Gabriela en este libro ya aceptó el dolor y lo absorbió en lugar de ‘clamar a los cielos’ por su agonía y soledad (como lo hace en Desolación). Por esto Gabriela se ve envejecida, cansada de una vida de dolor solitario.
No tengo sólo un Ángel con ala estremecida: me mecen como al mar mecen las dos orillas el Ángel que da el gozo y el que da la agonía, el de alas tremolantes y el de las alas fijas. Yo sé, cuando amanece, cuál va a regirme el día, si el de color de llama o el color de ceniza, y me les doy como alga a la ola, contrita. Sólo una vez volaron con las alas unidas: el día del amor, el de la Epifanía. ¡Se juntaron en una sus alas enemigas y anudaron el nudo de la muerte y la vida!9

Se puede establecer una clara relación entre el contenido de este tema y la vida de Gabriela Ya que su vida fue particularmente sufrida y que no encontró amor y las pocas veces que lo hizo terminó trágicamente. Es interesante la bipolaridad que ella encuentra en lo que es la vida, que todo tiene un lado positivo y uno negativo, y resulta mas intrigante la forma en la cual describe al amor como una combinación de estos dos elementos. Personalmente coincido con la definición y me parece que el amor es algo muy similar al concepto que describe la poetisa.

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Dos Angeles

La transición mencionada entre la Gabriela de Desolación y la de Tala se puede notar especialmente en algunos poemas específicos al principio de la obra denominados Nocturnos.
Yo no he sido tu Pablo absoluto que creyó para nunca descreer, una brasa violenta tendida de la frente con rayo a los pies. Bien le quise el tremendo destino, pero no merecí su rojez. Brasa breve he llevado en la mano, llama corta ha lamido mi piel. Yo no supe, abatida del rayo, como el pino de gomas arder. Viento tuyo no vino a ayudarme y blanqueo antes de perecer10

En el primer poema, Gabriela se dirige, como a menudo hace, a un dios judeocristiano pero aquí ella se despide de la Gabriela sufridora de Desolación. En este poema ella acepta su sufrimiento y ya no pide salvación como solía hacer. Dice que su dolor no es tan intenso.

Cristo del campo, "Cristo de Calvario" vine a rogarte por mi carne enferma; pero al verte mis ojos van y vienen de tu cuerpo a mi cuerpo con vergüenza. Mi sangre aún es agua de regato; la tuya se paró como agua en presa. Yo tengo arrimo en hombro que me vale, a ti los cuatro clavos ya te sueltan, y el encuentro se vuelve un recogerte la sangre como lengua que contesta, pasar mis manos por mi pecho enjuto, coger tus pies en peces que gotean. … Acaba de llegar, Cristo, a mis brazos, peso divino, dolor que me entregan, ya que estoy sola en esta luz sesgada y lo que veo no hay otro que vea y lo que pasa tal vez cada noche no hay nadie que lo atine o que lo sepa
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En el segundo poema, se ve cláramente como cambia el Yo Lírico de opinión, de actitud, de filosofía. Deja de pedir salvación, de gritar por su sufrimiento y soledad, y ahora absorbe el dolor. Se transforma en madre de Jesús y toma su dolor y el de todos. Parece casi como si al final aceptara este destino después de todo lo que sufrió en su vida, después de todo lo que vivió finalmente acepta este peso divino de dolor, esta soledad. Cargará con todo, sola.

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Nocturno de la Derrota Nocturno de Descendimiento

Otro tema que trata apasionadamente es América, su tierra natal que extraña tanto en sus años viviendo en Europa. Aquí Gabriela grita un himno al alma del pueblo americano. Se nota como en muchos casos suyos el uso de símbolos e indicios. En el primero ella usa las montañas como símbolo de América. En el segundo poema, Gabriela usa el sol del trópico como elemento constante que transciende la historia, algo que toda América comparte. Ella en la vida nunca se quedo a vivir feliz mente en ningún lugar determinado por mucho tiempo seguido y es por esto que se considera ciudadana de América. Este sentido de nostalgia y amor a sus raíces se ve potenciado tremendamente por sus largos yo viajes por Europa. Personalmente, vivido mucho habiendo afuera tiempo
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"¡Carne de piedra de la América, halalí de piedras rodadas, sueño de piedra que soñamos, piedras del mundo pastoreadas; enderezarse de las piedras para juntarse con sus almas! ¡En el cerco del valle de Elqui, en luna llena de fantasma, no sabemos si somos hombres o somos peñas arrobadas

Sol de los Incas, sol de los Mayas, maduro sol americano, sol en que mayas y quichés reconocieron y adoraron, y en el que viejos aimaraes como el ámbar fueron quemados13 -“Habla con dejo de sus mares bárbaros, con no sé qué algas y no sé qué arenas; reza oración a dios sin bulto y peso, envejecida como si muriera. Ese huerto nuestro que nos hizo extraño, ha puesto cactus y zarpadas hierbas. Alienta del resuello del desierto y ha amado con pasión de que blanquea, que nunca cuenta y que si nos contase sería como el mapa de otra estrella. Vivirá entre nosotros ochenta años, pero siempre será como si llega, hablando lengua que jadea y gime y que le entienden sólo bestezuelas. Y va a morirse en medio de nosotros, en una noche en la que más padezca, con sólo su destino por almohada, de una muerte callada y extranjera.14

entiendo en gran medida y me identifico con lo que siente en el tercer poema. Ella lo único que quiere es liberarse de las ataduras culturales y gritar a los cuatro vientos una pasión por su tierra.
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Cordillera Sol del Tropico 14 La Extranjera

En otros poemas de Tala, ella trata la maternidad y la niñez. Ella amaba los niños y esto se puede ver reflejado en su pasión por ser maestra y también en el modo en el cual dedico todos los capitales recaudados de la venta de este libro a los niños victimas de la guerra civil española a pesar de estar en un estado económico menos que ideal.
¿Y las pobres muchachas muertas, escamoteadas en abril, las que asomáronse y hundiéronse como en las olas el delfín? ¿A dónde fueron y se hallan, encuclilladas por reír o agazapadas esperando voz de un amante que seguir? ¿Borrándose como dibujos que Dios no quiso reteñir o anegadas poquito a poco como en sus fuentes un jardín?15

Este poema fue escrito por Gabriela dedicado a su sobrina muerta, pero no hay mejor ejemplo que este de su amor por el ambiente del aula y el jardín de infantes. Ella amaba a los chicos y su sueño era ser maestra. Siempre éste tema esta tratado relacionándolo al dolor (en este caso con niñas muertas), reflejando así sus eternos deseos frustrados de pasar una vida de familia con hijos enseñándoles. Rima y Métrica En cuanto a la métrica de sus poemas, Gabriela Mistral es, en casi todos los casos, regular (hay poemas de verso libre) no obstante ella varía en el tipo de regularidad, siendo mayormente eneasílaba aunque se pueden notar varios poemas heptasílabos, octosílabos y endecasílabos y hasta algunos dodecasílabos, pentasílabos y hexasílabos. Sus poemas conllevan un ritmo que hace que los mismos sean más sencillos de leer y parezcan bastante musicales, para esto

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Canción de las Muchachas Muertas

alterna en muchos casos con versos de nueve y después ocho silabas, u otras opciones similares. En lo que concierne la rima, esta se nota en algunos poemas de tipo consonante y en pocos casos de tipo asonante. La estructura de la rima en la poesía varía muchísimo y no se puede establecer un patrón general. Es imposible saber la razón por la cual la autora elige variar tanto en cuanto a la rima y métrica, pero es innegable que le agrega color y vida a la obra. Recursos Como se menciono, Gabriela Mistral tiene una tendencia a (al menos en Tala) a usar determinados elementos retóricos. En primer lugar, dispone de considerables símbolos, usa un objeto, paisaje o situación como símbolo de algo más grande, profundo y significativo. Un ejemplo es el mencionado en cordillera como emblema del espíritu americano, pero también usa el maíz para mostrar a los indios y el alma mexicana.
El Anáhuac lo ensanchan maizales que crecen. La tierra, por divina, parece que la vuelen. En la luz sólo existen eternidades verdes, remada de esplendores que bajan y que ascienden. Las Sierras Madres pasa su pasión vehemente. El indio que los cruza “como que no parece”. Maizal hasta donde lo postrero emblanquece, y México se acaba donde el maíz se muere.16

Otro recurso que usa mucho es la pintura de imágenes, ella personifica y da forma a la naturaleza, a paisajes y a elementos para que reflejen y agreguen al tono del poema. Ella nombra y describe cosas y situaciones en muchos casos indígenas para agregar una textura el texto. Emplea además de los mencionados, numerosas metáforas que como los otros profundizan en significado del texto y obligan al lector a leer entre las líneas.

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Materias: El Maiz

Esto se debe a su extensa experiencia como maestra en el valle del Elqui, en donde quizás ella veía y vivía cosas que al mundo le parecerán simples, humildes, básicos y precarios pero para Gabriela tienen todo otro significado hermoso. Usa las metáforas para que el lector intente captar este significado. Y finalmente el último recurso que noté yo al leer es el uso a menudo de anáforas para brindar énfasis y fuerza al poema. Personalmente es esta pasión, este fuego, esta fuerza una de las cosas que más amo de Gabriela Mistral y creo que son de los elementos más indispensables de su obra y lo que hace que haya ganado el premio Nóbel.
¡Tan entero que estaba el mundo!, ¡tan fuerte que era al mediodía!, ¡tan armado como la piña, cierto del Dios que sostenía! … Se envilecieron las mañanas, torpe se hizo el mediodía; cada sol aprendió su ocaso y cada fuente su sequía. La pradera aprendió el otoño y la nieve su hipocresía, la bestezuela su cansancio, la carne de hombre su agonía17

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La Muerte Niña

Analisis de Beber Se puede establecer como
Recuerdo gestos de criaturas y son gestos de darme el agua. En el valle de Río Blanco, en donde nace el Aconcagua, llegué a beber, salté a beber en el fuerte(1) de una cascada, que caía crinada y dura y se rompía yerta y blanca. Pegué mi boca al hervidero, y me quemaba el agua santa, y tres días sangró mi boca de aquel sorbo del Aconcagua. En el campo de Mitla, un día de cigarras, de sol, de marcha, me doblé a un pozo y vino un indio a sostenerme sobre el agua, y mi cabeza, como un fruto, estaba dentro de sus palmas. Bebía yo lo que bebía, que era su cara con mi cara, y en un relámpago yo supe carne de Mitla ser mi casta. A la casa de mis niñeces mi madre me llevaba el agua. Entre un sorbo y el otro sorbo la veía sobre la jarra. La cabeza más se subía y la jarra más se abajaba. Todavía yo tengo el valle, tengo mi sed y su mirada. Será esto la eternidad que aún estamos como estábamos. Recuerdos gestos de criaturas y son gestos de darme el agua

hipótesis de lectura que en este profundo poema, Gabriela habla de si mismo y se identifica con el ser indígena. El poema comienza con una frase aparte en la cual ella hace referencia a unas “criaturas” y dice que estas le dieron agua. Puede que las criaturas sean niños, los niños indígenas que Gabriela pasó mucho tiempo de su vida educando y a los cuales amo profundamente. Aquí ella les atribuye el haberle dado agua a ella y dice que los recuerda todavía después de veinte años. El agua tiene para Gabriela un valor muy importante que se ve desarrollado en “Beber” como en tantos poemas más. El poema en sí comienza con una anáfora “En el valle de Río Blanco, en donde nace el Aconcagua” para ubicarnos en Chile, su país natal. Dice que ella vio un lugar para saciar su sed y salto a hacerlo. Se nos

pinta luego la imagen de una cascada y la mujer tomando, saltando dentro de la misma. Se describe la cascada como dura rompiéndose yerta y blanca, puede que aquí Gabriela se este describiendo a si misma a través de la cascada. Cuando la mujer toma el agua sin embargo, se quema y hay una metáfora con un hervidero y con agua santa Los hipérbaton de ahí ponen énfasis y dan un efecto intensificador. Esto puede que se dé ya que la autora consideraba aquel agua, aquel sorbo del Aconcagua como algo sagrado y puro. Hay ahí un hipérbaton que sirve para resaltar la quemadura. Puede que ella se haya quemado representativamente por esto o porque tal vez si era como el agua santa, no era digna de tomar esta agua de origen divino. Es evidente de que de cualquier forma esto es un claro ejemplo de su amor hacia América y la naturaleza. En la segunda parte del poema se sitúa al lector en el “Campo de Mitla”, este es un pueblo mexicano antiguo, ahora un sitio arqueológico, en donde habitaban muchos indios hace muchísimos años. Una vez más Gabriela nos pinta la imagen pero esta vez mediante una enumeración de los elementos de la naturaleza presentes. El Yo Lírico vuelve al pozo de agua esta vez un indio lo acompaña y le sostiene la cabeza para que tome. Hay una comparación ahí entre la cabeza y un fruto, esto puede deberse probablemente a la manera en que el indio sostuvo la cabeza y además encaja con el tono naturalista del poema. La cabeza es como una fruta, somos la naturaleza y la naturaleza somos nosotros. El siguiente fragmento lo interpreté y creo que donde dice “Bebía yo lo que bebía, que era su cara con mi cara”, se está refiriendo en realidad al reflejo mediante el uso de una metáfora. Como si el Yo Lírico se agachó para tomar y al hacerlo vio en vez de su propia cara, la cara del indio, así enfatizando la unión del hombre con la naturaleza, ambos beben del mismo rió sagrado, son uno y el mismo. Es entonces cuando “con un relámpago” el Yo Lírico se da cuenta de que “Carne de Mitla ser mi casta” o sea, que es de la misma carne, son el mismo. El Yo Lírico se identifica con el indio, con la naturaleza. Gabriela aquí

escribió la última frase de manera muy particular, hizo que el Yo Lírico hablara como indio, así enfatizando esta relación intima. La última parte del poema tiene varios hipérbaton, que tienen el propósito de intensificar el sentido de ‘inversa’ de la situación. Ahora el Yo Lírico esta en la casa de su niñez y en vez de beber del río, toma de una jarra traída por su madre. Se puede observar además la repetición de palabras dos veces en varias estrofas: “entre un sorbo y el otro sorbo” “la cabeza mas se subía y la jarra mas se abajaba” “todavía yo tengo el valle, tengo mi sed y su mirada” Esta última frase es importante ya que dice que a pesar de haber vuelto a su casa, recuerda (como decía al principio) su experiencia en la cascada, todavía tiene en su memoria al valle, todavía le queda y siempre le quedará esa sed y necesidad de volver; y finalmente todavía sabe y recuerda el indio, y el reflejo que vio en le agua. Termina el poema sintetizando esto, dice que así será por toda la eternidad, que “aun estamos como estábamos”, o sea que por dentro todos tenemos parte de la naturaleza. A pesar de tomar de jarras, aun tendremos por siempre la sed del “sorbo del Aconcagua”. Se puede hacer una lectura adicional o alternativa de esta frase clave como si se refiriera a un destino indígena que no se modifica, a pesar del paso del tiempo y los cambios del mundo. Creo que este destino sería algo que Gabriela se llevaría muy a pecho.

Relacion con Pinturas El primer cuadro lo elegí por varios motivos. El nombre del retrato es “The Fate of the Animals” o “El Destino de los Animales” pintado por Franz Marc. Se relaciona básicamente con la temática de Gabriela y sus opiniones respecto a ellos. Por ejemplo, esta tan interesado como Gabriela en la naturaleza y cree en su valor escondido, lo cual es apreciable en esta obra suya, en la cual en cualquier parte de la pintura es identificable algún elemento de la naturaleza. Además a la derecha aparece una figura que es evidentemente la muerte, bastante cerca del ciervo azul; la muerte, como se menciono, es también uno del los temas favoritos de la poetisa. Otro hecho interesante es que del otro lado del lienzo, el autor escribió “y todo ser es sufrimiento flameante” lo cual demuestra una clarísima semejanza en filosofía respecto a la muerte con Gabriela Mistral. Puede que esta semejanza se deba a que ambos artistas vivieron en la misma época y por lo tanto los grandes hechos que los sacudieron fueron los mismos: la guerra civil española, las guerras mundiales, la gran depresión, etc. Ellos pertenecen al mismo movimiento artístico: el modernismo. Por ultimo, la bipolaridad mencionada en el poema “Dos Angeles” puede apreciarse también en esta obra, en la cual la mitad es colorida, vivaz y la otra es de colores secos, muertos.

Esta segunda pieza se llama “La Niña de las Cañas” de Leopoldo Romañach y me recuerda mucho a la figura de Gabriela como mujer del campo, mujer americana, dura y sufrida. Hay varios elementos de la pintora que conllevan el mismo aire que su poesía, se podría destacar el protagonismo de la figura femenina, la inclusión de la naturaleza en la caña, y más que nada la expresión triste, olvidada y sola de la joven.
Te olvidaste del rostro que hiciste En un valle a una oscura mujer Olvidaste entre todas tus formas Mi alzadura de lentos ciprés … Te han tapado mi cara rendida Las criaturas que te hacen tropel18

Esta chica lleva en su cara, en su triste expresión, todo lo que Gabriela es: es un emblema de su pueblo americano humilde, un símbolo del sufrimiento de la labor que es la vida, tiene las mismas facciones que tiene Gabriela en todas sus fotografías. Esa imagen puede que sea como la poetisa se ve a si misma.

Este ultimo cuadro se llama “Eva y Manzana” y es de el celebre Arcimboldo. Él generalmente pinta figuras de gente hecha con fruta, verdura, plantas ramas y/o flores sin embargo en este caso, la mujer del cuadro tiene no naturaleza en su ser sino niños.
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Nocturno de la Consumacion

Esta pintura fue incluida con el objetivo de resaltar el amor persistente de Gabriela por los niños, pero también para marcar su insistencia en la unión del hombre con la naturaleza. Este principio de la poetisa es notable en el poema analizado en el punto anterior, de la fusión entre el hombre y su entorno natural como elemento constante y eterno.

Conclusión Personal En Tala, Gabriela Mistral se despide de la Gabriela de Desolación y abre un nuevo capítulo de su vida, un capítulo en el cual decide quién es y es así que se ve en la obra muchas facetas de esta increíble mujer, hay muchas Gabrielas que toman la palabra. Se ve en momentos como una loca que no quiere ser juzgada según la lógica y los valores de un mundo que no hizo mucho más que dañarla. “Suele echarse de menos, cuando se mira a los monumentos indígenas o a la Cordillera, una voz entera que tenga el valor de allegarse a esos temas formidables… Yo sé muy bien que doy un puro balbuceo del asunto. Igual que otras veces, afronto el ridículo con la sonrisa de la mujer rural cuando se le malogra el frutillar o el arrope en el fuego...”19 Se ve también una Gabriela que al no poder ocupar mas el lugar de amante ni de madre se ve vieja y sola en tierra extranjera y así va perdiendo todo. Para cerrar, esta Gabriela perdida creadora de máscaras e identidades me hace pensar al momento de vida que pasamos los adolescentes. Creo que ver a una mujer que ha tolerado tanto y llegado a ganar un premio Nóbel da algo para pensar cada vez que nos quejamos y como ella ‘clamamos al cielo por lo que sea’. Es una mujer que defendió siempre apasionadamente lo que creía y todos podríamos aprender algo del fuego de Lucila Godoy.
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Discurso de Gabriela Mistral