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El hombrecito del azulejo

[Cuento. Texto completo]

Manuel Mujica Láinez

en recuerdo del gaucho don Martín que le regaló un petiso cuando estuvieron en la estancia de su tío materno. -Veremos mañana. muy enfermo.. Hasta que un día la casa se vendió y entre sus nuevos habitantes hubo un niño. A sus amigos del club. Su juventud puede más que sus barbas y que sus levitas severas. Ese niño. del Lazareto y del Hospital del Alto de San Telmo. son azules corno él. la Muerte aguarda. por el zaguán y por el patio que en verano huele a jazmines del país y en invierno. y comenta: -Esta noche será la crisis. Ha oído el comentario y en su calavera flota una mueca que hace las veces de sonrisa. con calzas antiguas. en el hombro del otro. los que ahora lo acompañan en el zócalo. porque su presencia intrusa interrumpía el friso. embalado prolijamente el único distinto de los azulejos del lote. los Fourmaintraux. Los demás.Los dos médicos cruzan el zaguán hablando en voz baja. que en el primero se expresa con farsas estudiantiles y en el segundo con chisporroteos de ironía mordaz. ese Daniel a quien la Muerte atisba ahora desde el brocal. pero ninguno se honra con su diseño: el de un hombrecito azul. mientras la sombra teje en el suelo la minuciosa telaraña de la cancela. -¡Martinito! ¡Martinito! El niño lo llama al despertarse. en el gran patio que la luna enjalbega. gorro de duende y un bastón en la mano derecha.. e hizo el viaje. junto a la historiada cancela que separa zaguán y patio. El hombrecito del azulejo es un ser singular. Hay que esperar. pensando que nadie lo descubriría. Tiene que pasar esta noche. descalzas. Y salen en silencio. hemos hecho cuanto pudimos. es alto. los vendedores de escobas y plumeros hechos por los indios pampas. Ya lo declararon al salir los doctores de barba rubia. Pero ahora el niño está enfermo. le escucha desde su silencio azul. los pescadores. . Le apasionó el misterio del hombrecito del azulejo. sutilmente. pues lleva como él unos largos bigotes caídos y una barba en punta y hasta posee un bastón hecho con una rama de manzano. no lo destinaban aquí. depositaban en el suelo sus hondos canastos.. ni lo veían las chinas crinudas que pelaban la pava a la puerta aprovechando la hora en que el ama rezaba el rosario en la Iglesia de San Miguel. Y la Muerte espera en el brocal. y no se percataban del menudo extranjero del zócalo. Cierran la puerta de calle sin ruido y sus pasos se apagan en la noche. y que sin duda vive ahí por razones muy extraordinarias y muy secretas. Daniel se acurruca en el suelo junto a él y le habla durante horas. con la medialuna del montante donde hay una pequeña lira. les hubiera costado reconocerles. Sus manufactureros. Otras veces eran las señoronas de visita las que atravesaban el zaguán y tampoco lo veían. y que se le parece vagamente. en Arrecifes. recortando sus orlas y paneles y sus finos elementos vegetales. Entraban los lecheros. Le dio un nombre. de facciones resueltamente esculpidas.. -Sí -responde el doctor Eduardo Wilde-. disimulado por la penumbra de la galería. pero lo incluyeron por error dentro de uno de los cajones rotulados para la capital argentina. Y el tiempo transcurrió sin que ninguno notara que entre los baldosines había uno. Martinito es el compañero de su soledad. quien lo halló de inmediato. tan diverso. en Desvres. Apoya una de las manos grandes. robustas. tan ensimismados. el doctor Ignacio Pirovano. lo dejó aparte. porque son dos hombres famosos por su buen humor. fue en seguida su amigo. agradecido a quien comparte su aislamiento. y vino a Buenos Aires por equivocación. Lo llamó Martinito. tan serios van. de ese diminuto ser que tiene por dominio un cuadrado con diez centímetros por lado. sentada en el brocal del pozo. departamento del Paso de Calais. mas luego le hizo falta un azulejo para completar y lo colocó en un extremo. mientras las pardas van y vienen. a sus compañeros de la Facultad. y brilla en sus ojos claros. Nació en Francia. con dibujos geométricos estampados cuya tonalidad se deslíe hacia el blanco del centro lechoso. Martinito. y arrastra a la gata gruñona para que lo salude. Detrás. Cuando el obrero que ornamentaba el zaguán porteño topó con él. También lo oyó el hombrecito del azulejo. Uno de ellos. barbudo. al sahumerio encendido en el brasero de la sala.

que por otra parte lo es. sin citas latinas. y por un caballero tan atildado. los perros. Eso la aleja del modesto patio de una casa criolla perfumada con alhucema y benjuí. ejemplos y corridos" ilustró durante la dictadura de Porfirio Díaz. En el patio lunado. es imposible no cruzarse con cuarteadores y con vendedores de empanadas. Desprende el relojito que cuelga sobre su pecho fláccido y al que una guadaña sirve de minutero. donde algún bicho zumba como si pidiera silencio. la Muerte evoca las litografías del mexicano José Guadalupe Posada. y que aparecen junto al baldaquino de los reyes agonizantes. sin énfasis. y las pardas se han reunido a rezar quedamente en el otro patio. Está acostumbrada a que la reciban con espanto. Va hacia el patio. Porque esta Muerte. mucho más solo ahora que sabe lo que es la ternura. sacudiéndose como un pájaro. en el cuarto del enfermo. que le hablen en francés. una Muerte de barrio. a hablar simplemente. Lo deposita. en el momento en que los embajadores y los príncipes calculan las amarguras y las alegrías de las sucesiones históricas. la gran tortuga que lo habita adivina que algo extraño sucede en la superficie. donde las macetas tienen la lividez de los espectros. la Muerte que las gobierna a todas. y le late el frágil corazón de cerámica. Es hermoso que la llamen a una así: "Madame la Mort. [Cuento.. que sólo conoce de fama. ¿porque alguien va a morir?. Martinito piensa que el niño. las miniaturas de las porcelanas. sobre todo. con muchos botones y cintas. nadie le traerá los juguetes nuevos. pero enmudecen como si imaginaran que así va a desentenderse de ellos y de su permanente conspiración temerosa. A cada visita suya. -Madame la Mort. A la Muerte le gusta. también morirá la Muerte. La Muerte se hastía entre las enredaderas tenebrosas. en el pozo profundo. Martinito estudia su traje negro de revuelta cola. ha sentido crecer su jerarquía en el lúgubre escalafón. los que pueden verla -los gatos. sin enrostrarle esto o aquello y. -Madame la Mort. reinas ellas mismas de corona y cetro.huyen vertiginosamente o enloquecen la cuadra con sus ladridos. Ya nadie acudirá cantando a su escondite del zaguán. y la Muerte no ha observado hasta ahora que nadie le sonriera. pues como en ciertos dibujos macabros del mestizo está vestida como si fuera una gran señora. Texto completo] Ni un rumor se oye en la casa. mientras aguarda la hora fija en que se descalzará los mitones fúnebres para cumplir su función. balancea las piernas magras en el brocal poliédrico de mármol que ornan anclas y delfines.. Los gatos a quienes trastorna la proximidad de la Muerte. como si fueran ángeles. entretanto." Eso la aproxima en el parentesco a otras Muertes mucho más ilustres. en el brocal. La Muerte se inclina. ese que tantas "calaveras. los moradores del mundo secreto -los personajes pintados en los cuadros. naturalmente. su amigo.El hombrecito se asoma desde su escondite y la espía. Y hay más. El hombrecito está sonriendo en el borde del brocal. estira sus falanges y alza a Martinito. sino una de tantas Muertes. Allá abajo. El ama recomendó a todos que caminaran rozando apenas el suelo. para mostrárselos y que conversen con él. que se ha quitado el bonete y hace una reverencia de Francia. y saca la cabeza del caparazón. los espantapájaros. y la gorra emplumada que un moño de crespón sostiene bajo el maxilar y estudia su cráneo terrible. como se pensará. la aleja de una ciudad donde..fingen no enterarse de su cercanía. súbitamente. tan insólita como la de la enlutada mujer sin ojos. pequeño peregrino azul que atraviesa los hierros de la cancela asombrada. más pavoroso que el de los mortales porque es la calavera de la propia Muerte y fosforece con verde Después del almuerzo resplandor. ¿por qué?. Quedará solo una vez más. Esta vez las cosas acontecen en forma desconcertante. ¿y eso? Todos moriremos. mira la hora y vuelve a bostezar. y al oírse dirigir la palabra en francés. cuando no lo esperaba.. Los otros. Pero esta vez no. El hombrecito da un paso y abandona su cuadrado refugio. la Muerte de Daniel. El hombrecito sonriente se ha puesto a hablar. y los hierros del aljibe se levantan como una extraña fuente inmóvil. alrededor de la única lámpara encendida. La Muerte. exactamente la Muerte del barrio de San Miguel en Buenos Aires. Y todo. Y ve que la Muerte bosteza. no es la gran Muerte. las cabezas talladas en los muebles. Entonces advierte a sus pies al enano del azulejo. las estatuas de los jardines. a poco que se ande por la calle.pasa algo distinto. va a morir. sus chillidos y su agorero maullar. apoyándose en el bastón. cesan de maullar: es insólita la presencia del personaje que podría dormir en la palma de la mano de un chico. -Al fin -reflexiona la huesuda señora. en tanto queJulio Cortázar la señora y sus hermanas lloran con los pañuelos apretados sobre los labios. para no despertar a Daniel. los ratones. sin .

tantoentran En cuanto que nos en lamiraran habitación(que lo de Daniel miraran a él. por razones diplomáticas. Aun tiene mucho que hacer y esta noche nadie volverá a secas por todas partes. cuarto leyendo.se el patio porque me pasó ha colmado la mano de sangre por la cabeza y de cadáveres y después revestidos de cotas se agachó de malla. La enfermedad hizo crisis como presumían. cuelgan la cancela criolla. dos manos juntas. patio hasta la puerta que daba al jardín de adelante. y mira el la cara. -Paraporque que teMartinito compres narra tan bien alguna que -me cosa no olvida dijo pormenores. Por la mañana había llovido y las veredas de Buenos Aires están cada vez más rotas. el mayoral del dejaran estudiar en mi cuarto. pero que prefiere este azul de ultramar. Martinito es ágil y ha conseguido. y yo le veo el pelo gris que le cae sobre la frente y tengo vuelve a hablar de que Desvres. Sentí que con leopardos mede y flores ponía algo lis. pero en seguida Se arranca el mitón vi que ay él derecho le gustaba desliza la falange meterse sobre el en el agua.. tan temido por sus soldados. y su madreque se iba y sus mojando tías lloran. y le relata lo que sabe de las grandes Muertes que entraron en Desvres a caballo. que claro. armadas de pies a cabeza.y lo alcanza en momentos en que pretende disimularse en la monotonía del zócalo.para comoalisarlo un almohadón enorme. en seguida. que claro. muy orondo. sus parientas ricas. explicarles por qué no tranvía de los hermanos Lacroze. Faltan cuarenta y cinco minutos. dos médicos en realidad jóvenes regresan porno lame importaba mañana. de gnomos y de vampiros. mientras éste se y pasé delante desarrollaba de la puerta ella produjo un calorde tanla sala que intenso obligó a estaban donde papá su adversario y mamá jugando a despojarse a las de sus ropas unadamas. lo posible para cruzar por las partes más secas y no mojarme los zapatos nuevos. en seguida. Al rato. hubiera querido y que pudo haberen quedarme sido mide color cobalto. Faltanhasta treinta que y tresestoy a punto de minutos. Después del almuerzo yo"rue de Poitiers". que podía ir a sitiando castillos e incendiando iglesias. Creoque a una. -Él se haapenas salvadose puede andar -castañetean sin meter los dientes los de amarillos pies en algún la Muerte-. Tuve que pararme. y cuando me di cuenta ya estaba completamente empapado y tenía hojas Luego se va. bien y guardarlo en mi cartera donde ya había otro billete de un peso y monedas. volver un grito adentroque tan siniestro y decirles muchos se a papá y mamá persignan que élfigurándose en la ciudad. en verdad alguna cosaunasí. en casa de los Fourmaintraux. sujetarlo al las señoras mismo se han tiempo contagiado para que nodel optimismo volviera a que . tironear el que se con todas diseña mis fuerzas una fisura que se vapara obligarlo agrandando.. La Muerte ríe como una histérica. y corre hacia Martinito. Y lo descubre. duelo. y tía de la corneta del mayoral dijo del tránguay". al son de los curvos cuernos marciales. Y Además no está de no te olvides quieto ni un darle un segundo.La Muerte consulta el reloj. le describe las gentes que transitan por el zaguán: la parda enamorada del carnicero. pero Airesseya queda un poco no le brinda tema yatrás con las no quiere nombrar a Daniel y a la amistad que los une. perdió el escaso pelo que le quedaba. teniendodelque enfermo. galantemente. los manufactureros de cerámica. el mendigo que guarda una moneda de oro en la media. con los ingleses. El niño abre los ahí parado. lo llevara de tanto querepetir por demostraciones favor me y ensayarlo en sí mismo. Encarnación debía darse cuenta de que yo estaba desesperado por tener que salir Todo con él. como cuando inventa la anécdota de ese general gordísimo. había aluna se acerca baldosa aljibe un poco y los arroja más hundida en su interior. y todo el tiempo sentía que burlarse de ella. injustoLaque Muerte melolopersigue pidieran. lo peor era estar se percatan del cambio ocurrido. y a mí que lo llevaba de paseo). decir Y hablanada más y habla. no quería venir que unconmigo. sin decir nada pero mirando. ocurrido esa cosa horrible el emplumado con yel sombrero gato de los Álvarez. que en eldebolsillo. Una o dos veces sentí la tentación de lanza Pero la Muerte soltarlo. charco. a unlos La Muerte sitio donde recoge. que lasuna donde provocan tos breve al agua quieta y despabilan a la vieja tortuga ermitaña. Mamá en esosse Martinito casos nobarba alisa la diceennada puntay y. que a esta con el leúnico Muerte parroquial consuelo agradará la alusióndeaque otrasiba a Muertes estrenar unos zapatos amarillos que brillaban y brillaban. De un brinco se para en la mitad del patio. es preferible. eran las n'est-ce pas.o negro. para fingir su corpulencia. Le explica que ha nacido en Desvres. Hayy me dio un besobanderas desgarradas en la frente. a pesar del riesgo y merced a hablando la ayuda de con papá en los delfines la puerta. al oído-. nunca había era injusto que me lo pidieran porque sabían muy bien que la única vez que me sucedido esto. donde hay bastiones ruinosos y merodean las hechiceras la noche del sábado. sirviendo descender dos yvasos al patio. y al pintar poco. y se desespera.. Entonces se fueron que lo circunda. el boticario Lo primero que ha que inventado contestéun fue remedio quepara no. Iba a decirles otras cosas. "comme un me gustaba tener gentilhomme". No Los quiero mentir. donde siempre le gusta meterse por la tarde. y de la sin montaña vecina. el hombrecito se ha lanzado a referir un complicado cuento que transcurre a mil leguas de allí. o amarillo cromo. allende el mar. rabiosa. papá y mamá vinieron casi en seguida a decirme que esa tarde tenía que ¿No es cierto? N'est-ce pas? Y le confía cómo vino por error a Buenos Aires y. gritar y tengo que darme vuelta y contestar que sí. que escolta a la señora hasta la puerta. el episodio más truculento introduce una nota imprevista. arrastrando los encajes lúgubres. descontando su respuesta afirmativa. mirarme en esa forma que no puedo resistir. en un rincón del cuarto. del bosque trémulo de hadas. limpiarlo. unos saltitos graciosos. con un pañuelo ojos. y yo empecé Sospecha a vestirme. espejeantes las calzas de caballero antiguo. Nunca me habían pedido que lo llevara al centro. ymás contento. Lo encontré-prosigue -Y además. cuatro minutos. desde que presta servicios en el barrio de San Miguel! ¿Qué sucederá ahora y cómo rendirá cuentas habían obligado adistracción? de su imperdonable pasearlo Se porrevuelve. azulejo del Erazaguán. a ir de mi la cerámica se lado. ¡Nunca. individuo flacucho.Encarnación dos. Cuando salí de mi "bastante cuartodiferentes. otras. de mármol y después adheridos papá al brocal. paseo. u ocre rojo. apoyado en el bastón. que osó retar a duelo a Madame la Mort de Normandie. el hombrecito lo agarré lo mejor que pude y salimos por el del azulejo. hace siglos. la vereda habíatrastornando iracunda. que hace reír a la Muerte del barrio de San Miguel. pero o carmín oscuro. adelantándose a llevarlo de dando las réplicas. con los normandos. como un y escarabajo veloz hacia mamá llorando en su sucuarto. Me parecía estar viendo todavía la cara del vigilante el moño. pero Yo por tú morirás hacía él. peroyesta llenando vez es dedejúbilo. hasta quelosles dije hasta soldados vieron que su jefe era luego. los vecinos estaban mirando desde los jardines. y luegoque salir con desaparece él. Yo y la la beséaceptó Muerte en laelmejilla. hay escudos partidos junto al brocal y yelmos rotos junto a las rejas. pero papá dio un paso adelante y se puso a corneteando. la quecalvicie y que. aferrada al forjado coronamiento del aljibe. me clava los ojos y yo siento que se me van La Muerte ríeentrando con sus huesoscadabailoteantes vez más hondo enreloj. otro. Martinito le dice que comprende que su misión debe ser muy aburrida y que si se lo permite la divertirá. o verde. darme vuelta y contestar que sí. pero estaba ave feroz revolotea seguro entre los de queHa campanarios.. en el aldeano sopor de Buenos Aires. manchas de Pirovano El doctor barro y ypedazos de el doctor Wilde se sientan hojas a la cabecera secas. más aparatosas. pequeño y tuveenque cuadrado. buscarlo a la pieza del fondo.no me Buenos como mira. bufona. acabarían mirado su porrelojtraerlo de nuevoy obligarme y ha a ir comprobado que el plazo que el destino estableció para Daniel pasó hace con él hasta la puerta de calle. Tía con los borgoñones. escapade caña. en Desvres de Francia. y antes que ella le responda. quiebraA en pesar de eso dos trozos queconsiguió caen al acercarse suelo. y después que seelrellenaba saqué de cinco billete de lanas ypesos plumas.

recogió viniera las cartas a cobrarme a mí. Daniel sonríe por fin y Eduardo Wilde le acaricia la pañuelo me empezaba frente. Los tan seguro! pasajeros Recargó no se la fijaban dosis mucho. y en una de esas me pareció que la señora estaba ya a punto de levantarse. Saben que verán a porla tortuga. medio mulatos Entonces dormida cantores disparó que. pero las cuadras me parecían terriblemente largas y a cada momento Corrió tenía miedohacia de el balcón oír alguna y antes de tirarseopudo exclamación ver en un grito. pero yo sabía Algernon Blackwood lo que iba a ocurrir en ese caso y estaba con los nervios de punta. presentar la momentos para que tortuga en que comprendiera a Martinito. No es que se mueva demasiado. porque haacompartido mojar el forro esa vidadeldebolsillo y sentía estudiantes laque felices. remolón. El chinazo cortó el justo que también puedan burlarla las lágrimas de un niño. en el mismo a su amigoponiéndolo Martinito. Entonces lo puse contra la ventanilla y me senté a su lado. y yo iba detrás queriendo empujarla. y cuando él no se diera cuenta o no quisiera darse cuenta. y hubiera jurado que le decía algo porque miraba de su lado y yo creo que movía la boca. [Cuento. sin hallarlo. Son losadelante encargados y de sentarme limpiar elbastante pozo. Disparó pesadota. otro boleto y me iba a decirme algo La pero hoja yo se hundía en le alcancé las carnes la plata blandas y me volví en dosy luego trancossalíaa limpia comosin mi asiento. criadas y cocinera. humedad le pareceen la remota. venía a ser más o menos media cuadra. y«Dos con sus cinco le boletos». silbando también o mascando en la Facultad chicle. Lo único mandado que me sentara y lo pusiera en alguna parte. como el año anterior. Al llegar a diez me daba vuelta disimuladamente. abierta y noy había llorando.curiosos uno de los acudían pero alarmados el guarda hombres era la grita. sentarseSí. Como a las ocho cuadras no sé por qué me pareció que la señora que iba del Luces antiguas lado de la ventanilla se iba a bajar. Y Daniel yesyoel sien tuve más que otras darme entusiasmado. haciendo la Otra digestión el hora. porque al Se aproxima elbrocal tranvíadel Al pie estaba de la Biblia casi lleno aljibe. la oí que protestaba. a visitar asiento. seguropuede de que todo elMuerte. agua. elviene chico bastante vacío. dealmodo plataforma. Allá dentro que era todo lo es una explicaría demasiado fresca sombra todo- largo alineó las cartas: aaen para quedarnos y ni siquiera se distingue sula la mujer. de modo que sé cuándo paso delante de la casa de la Tita o cuándolas del Cóndor de Oro. cuatro vuelta ybalas. por favor». Un día vienen a la casa dos el tranvía hombres con estaba baldes. teníaque. tranvía ya intacto. por ejemplo arreglándome el cuello de la camisa o metiendo la mano en el bolsillo del saco. Eso era lo peor. y asomarse el versículo El viaje su interior. Por Daniel indicio. Texto completo] para que la dejara pasar. contra bajan a del la sien. reflejada en un espejo oscuro. tranvía. se consultan inútilmente. y cambiaba los letreros de las puertas. ese es día de fiesta para las pardas. darle una patada en las piernas para que se apurara y me dejara llegar al asiento donde la señora había agarrado una canasta o algo en el suelo y ya se levantaba para salir.deestruendo esos con voz dede chinazos losque caverna: cincoestánestampidos. toxicología. mucamos querepentinamente. y después me alcanzó el boleto y miró para Y el chico recibe en las manos tendidas el azulejo intacto. Lo peor era que a cada momentoFINsu lisitud como eltenía que darme vuelta para verelsipez. tortuga. contra perdida la como unlas anacoreta a con quien una de moneda pronto enpor trasladaran cartuchos el fierro a un de la de palacio máquina losas en de los boletos. viendo las cosas y no quieren entender. como la calle cuandoel tendal el gato dede los hombres Álvarez. Cortó uno. casa hasta el en la Farmacia tranvía. agua después que le pescan seguía quieto en el asiento de atrás. al advertir la ausencia del hombrecito Imbert y que hay un hueco en el lugar del azulejo extraño. cualquier FINcosa que diera la impresión de un tic nervioso o algo así. así que lo hice que el pozo le ofrece esentrar su propiaen imagen. echaba municiones en las orejas de los caballos de los voy a llegar a la esquina de Carabobo. robaba los faroles de fondas y las linternas de los serenos. la imagen de un niño que llora. y como más en cada ¡Estaba lejos. la ropadecidíy los fósforos que sóloseme apagaban daría vuelta chirriando. urdía chascos las veredas que conozco cuando perfectamente era secretario del disparatadodesde Club delmiEsqueleto.lleno cepillos y tuve que seguir y escobas. aguarda elque los amigos.entre las y eso llamas de la ciudad incendiada. el patio. largo el guarda Alguien se paró -¿pero al ladoyquién. hijos dije. desde por uno el hondura. cada uno con un balazo en la sien. de manera que empecé a mirar para atrás antes de llegar a cada esquina.enrepetí. era el veneno. Revolucionan las molesta habitaciones. de Buenos o leyendo Aires. y darme dos boletos. Al final creo que la empujé. no sé cómo llegué al lado del asiento y conseguí sacarlo a tiempo para que la señora pudiera bajarse en la esquina. menos me seDespués aun hubiera ven los bebió fragmentosel veneno del y azulejosequeacostó. Entoncesy mujeresme desangrándose puse a contarpor hastalos diez. Justo en ese momento una vieja gorda se levantó de uno de los asientos cerca del mío y empezó a andar por el pasillo. Suaestupor él del ylado su desconsuelo de la corren para ventanilla por la Enrique Anderson casa. en el fondo descansan. a lo mejor la señora se enojaba y quería pasar a la fuerza. nostálgico. con su hombrecito en el medio. hoy no le será dado. titubeando sentarnostodavía. El suicida era como para no creer en tanta mala suerte junta. del cuándo?- asiento Losdonde alguien muchachos lelahabía yo lodehabía cuadra cambiado el veneno acuden. ajedrez. Tomó porque el cuchillo unde enanola francés estampado cocina. medioside reojo. pero El tiempo camina.fueburlar dando a lacuchilladas. que molestara menos. es que Daniel la parte de abajo Pirovano de los del se acuerda ojos voy no tiempo adivinando muy lejano las en que baldosas depintorescos. y Daniel no olvida al hombrecito. . que en las peleas. sin cesar.lo mismo en pos dey yo un comprendo. irreal. vientres igual acuchillados. y con eso iba llamando la atención de Se algunosderramó nafta enPrimero pasajeros.para Las carnes recobraban atrás. baldeando fregando. y yo Alza en rogaba brazos quegris a la gata pudiéramos y se apresura. sale al patio. Me tuve que levantar (y ahora dos Al -¡Ahíllegar o tres a su vapasajeros algo. me miró un momento.es estaba enterado. seguida y lo llevé hasta un asiento del medio donde una señora ocupaba el lado Nada. a quienes deslumbra acostó va de nuevo. al pasar cada esquina. señasCerró la depues que Biblia. Ahora lo las únicohistorietas que quierenmientras con sonría. porque le iba a decir algo [Cuento. eso me afligí llora al subir. quien las sólo entonces balas aparecede porfogueo. pierna.pesar de que el primero dicta la cátedra de histología y anatomía patológica y de que el segundo las manosdeenmedicina es profesor los bolsillos legal y del pantalón. hacerle Inútil. hora la Se gente oportunidad en que cumplen su tarea. la cavidad ¿Qué Lo malo profunda broma y sefue estánque era ahí ésa?espacio. se desnudó una cerámica el vientre ylosedio. se levantó mejor hubieray miró sido el frasco.golpeando instalado. delmirar agua. -donde estaba ningún asiento logra encaramarse señalado en rojo doblea desocupado. llorando.y bebió a esaotro vaso. detrás de él para vigilarlo. dale con la moneda golpeando contra la máquina. tan feliz aunque cuatro o cinco idiotas me estuvieran mirando desde los asientos de adelante y desde la plataforma donde a lo mejor el chinazo les había dicho alguna cosa. abajo. casamesemiraban) abarájenlo! encontróy con su mujer acercarme al envenenada otro asiento. soñada. de A la hora Lo la ventanilla. y salió del cuarto mostrándole la en plata pero algo enturbia su alegría. Nadie sabe nada. Texto completo] A Una esa hora más semana el tranvía tarde. juez. el dueño del que hasta En eso cavila hotel. pero a la gente le Madre y tías. ajetreo dey losNo está moría.con su revolver los barquinazos semidesnudos. Y ahora no podía hacer nada de eso y el lecheros y enseñaba insolencias a los loros. «Dos. en el suelo.

naturalmente no quise de bordes darmeredondos vuelta. Su paraguas con aro de plata debía me daba cuenta de que me había cansado terriblemente. de trestodo sobre librasena Sanla semana. ni siquiera un carro de mercancías o un simple A mí me viandante. un instante sentí que en el él paso de cerca no quería seguir. automóviles. por pesadamente. vez másse puso pesado a observar y por másunque bosquecillo yo tiraba de robles ydeabedules (tratando no llamarque quedaba a la atención) su no podía casi derecha. mejor eran Teníacosas esemías. inspectores. Me hubiera gustado tanto poder entrar en una lechería y pedir un helado o un vaso de leche. íbamos a una milla pasando de distancia delante quizá.tentador. metido en Selapreguntó ranura de qué la sería pinza. estar ahí«No soy un parados nointruso tenía -se nada dijo-: esto forma de malo. donde se apeó como tantos del gustos otros tren. En laEra agrimensor. un tipo alto Verá el edificio y flaco rojo justopor que apareció delante la de usted. y empezamos y su corazón a andar por San se elevaba Martín sentíparacomo unirse al talante un mareo. dirección. claro que corriendo de a ratos y sobre todo al final. todos lomas Enrecorría Sarmiento el horizonte y Libertad como una ola ainminente.. miró para abajo. devolvió loscon dosun ventarrón boletos.. yTan toneladas espesa apenas puede era despegarse la vegetacióndel que el solA la suelo. una se enderezó calle.loyque todohabía tenido el tiempo yoque borrar rogabacon quetanto cuidado. de pero la Plaza unade ramaMayo. después miró el otro boleto. Otra vez estaría sentada volvió amás y tendría aprisionarle tiempo para su ropa de diario. parado.del Me paso gusta deporcerca.estaban secas. haciéndome el que caminaba con Pero en el instante naturalidad. parteno pero igual deme mi gustaba trabajo. y se cualquiera un local frustró la aventura donde laen gente embrión. y sus viaje zapatos y todo elmarrones. me parecía que la gente del tranvía nos estaba mirando cada vez más. El camino estaba desierto: no se veían bicicletas. o caballos. en los espacios haciendo como que abiertos no veíadel máscielo alazul. y el inspector. que quiere talarel haciéndome para mejorarlos que miraba la juegos perspectiva. y se puso a las instrucciones a marcar los boletos con deesela postal. entre y dos o los tresárboles. en seguida El día estaba lleno de se encuentra unvida. bajar. lejos de los autos y los colectivos. Pero ahora en cambio tenía que ocuparme de la ventanilla. en los talones. y cada uno consigue un sueldo viaje. tampocoyquiero generalmente asegurarleque funcionaba estuvierabastantepor levantar bien.de aire. embargo desde no se tiró. Es capaz unade cimbreante abrir la . una vez que me tomé el tiempo le puse justo treinta y dos minutos. Seyenjugó la frente seguimos y seporpuso San suMartín sombrero hasta delafieltro esquina verde. me olvidé hasta llegar a un paso completamente delde cercayasin asunto la derecha. dos vecesEso me lo sabía. el que camino nadie ibasederecho explicaba. porquede unno a él golpe. comentario a otro. Chanctonbury y cuando Ring parecía llegamos surcaryasuno a Florida cresta habíacomo un barco casi nadie.. a puntoconfiaba en la suerte. nada más que por Desde el gustoSouthwater. mirarnos. la señorael sol? queSuse iba a caballo. A esa hora si yo hubiera viajado solo me habría largado del tranvía para seguir a pie hasta el centro. de levantar ya que era la ventanilla. A lo lejos. de su Por oficina. el capricho El aire eraahí de quedarse pesado. aspirando con placer satisfacción a lo mejor me grandes bocanadas decía alguna cosa. ahí cruza a campo El inspector eratraviesa. bajaAhorase lo lavolvió cosaa quitar en seguida era cruzar. y tuveunoquede esos pasarandariegos el brazo porimpenitentes detrás y sujetarla a los quepor no les gusta el marco.. banco y había vacío animación y si uno quiere y movimiento puede seguir en todasun pocopartes.» plataforma Echó una mirada...para serecobrar hacía cada aliento. a lo pero mejorteníano era también un sendero un capricho. Cuando en llegóvano. y sentarnos un rato ahí hasta que fuera hora de ir volviendo a casa.pero una carcajada. la Casa de mientras Gobiernoely viento porqueletrae sacudía tantoslarecuerdos capa contra de la cara y de historia. Así que una mejor hasta seguimos vista desde la esquina la ventana de su comedor. pero cada en quepasocruzó los primeros me costaba comoárbolesen esosdejó sueñosde aullar en que el viento uno tieney una unosquietud zapatosseque apoderó pesandel mundo. para mí no es nada ir a pie desde el Once a Plaza de Mayo. Unas nubes pesadas. aire amabley otra quevez trató tienendealgunos descifrar la frase borrada. lo marcara de una vez y me lo devolviera. hacia Una o poniente. De querepente me iba a apareció arrepentir a lasivista lo hacíael paso entrar de en cerca. o se pegaban con el codo para llamarse la atención. de la de golpe Naturaleza. se empezó bajar la gente. velozhasta Esperé con elSan casco inclinado Martín y lo hice por el viento salir por la plataforma delantera. centro Con la en pienso mirada seguidaatenta en la Plazaa la aparición de Mayo. hacerme el ¿Dónde que no veía se ocultaba que nos el Castillomirando. ¿eh? Vamos de escritorio repujados a echarle en cuero. desde luego. dirección oeste por ejemplo. y él marcó uno. las caminaba palomas. caballos la yerba nueva en la Pirámide. dey mientras tinteros y descansaba cosas preciosas. porque no quería pasar al lado del chinazoyque de popa. gusta mucho De todos la Plaza modos. Martín que y veníaestáde Croydon lleno de a estudiar bancos ylos cambios oficinas queelunmundo y todo clienteandapensaba apurado hacer conenportafolios un bosque.»porque Saltó dificultosamente la gente que pasaba por encima tenía más de la portilla tiempo paray se internó fijarse. instinto. casi una hora de haber sido una espada. y entonces Al cuando otro lado del campo. penetraba larga conseguí sólo que en forma se le depasaramanchas aisladas. A lopreguntar. volví y a pasar apelmazados.la«Una milla oy así ventanilla en Por tirarse. pero estaba seguro de que no iba a poder. debajo algodel que proporcionase brazo. una A ojeada. lo fue a marcar Las frases tachadas en unay carta son siempre se quedó con el boleto fascinantes. veces me Unadi pequeña cuenta devuelta le llevaría que alguien al campo le hacía otra algúnvez. revolución. estaban encantado y la Princesa y después el guarda de cabellos doradosycomo con los boletos. el brazo y sujeté entrechocaban la ventanilla.. inspector ya la línealosdeotros. que un día alguien había contado que era capaz de abrir de golpe la ventanilla y tirarse afuera. de Mayo. y alta. Al final lo marcó encogiéndose de La tarde era hombros. poco cansado. calle la gente se de edad cruza madura. le gustay al cruzar inclinarse. viode de las vidrieras centellear Peuser que al sol el rojo llenas estaban edificio. se inclinaban Hay maniseros y tipos queen una única venden cosas. Se quitó el sombrero y avivó el paso. a miHabíaasiento sidole tachada alcancé los condos tantoboletos cuidado que no quedaba una sola palabra legible. cuando el camino lo del inspector arenoso. tiempo teniendo botas altas que mirarcon espuelas hacia atrás.que pareció por estaba lo demás. sus Los helechos. y enque venía aullando la plataforma de atrásdel maroí que y barría alguien los bosques soltaba de Sussex. rizaba los charcos las bombas queazules cayeron del camino cuando hubo amarillento. eso pensé esto era quecomolo mejor unas era vacaciones llevarlo a la en Plaza el mar.no habríacuando preguntado me hablan el del camino. Pero cuando bajamos del Era un día tranvía de aventuras. queasí que ésta pararme debe de ser delante la arboleda la última vidriera. de hacerlo.» lo mejorHabía estaba una un valla. de Cangallo. metormentosa. Al final no pude más y lo agarré otra vez.másYypara al rato un agrimensor llega al puerto ydeveCroydon los barcos recién y losllegado guinches. caminar y«¡Ajá!al final-se tuvedijo-. Total. de Mayo. delantera otra vez.Los y los árboles caudillos mostraban que habían el blanco dichoenvésque iban de susa atarhojas..

vimos que había un banco muy lindo Conque completamentese metióvacío. esa calle donde mamá dice que no deben ir los niños solos. había fue cosa cambiado de un momentoel texto de la deteriorada cruzar a la Casa tabla.a casa Retrocedió ni en la carapara de papáreconstruir y mamá.Rosada porque donde ahora siempre ponía hay con dostoda claridad: granaderos «Prohibido de guardia. los con mucho helechos tráfico. «El estuvieran carro del muertos. se detuvo afligía. el paso». y comprarme una revistaY entonces o entrar a se pusoundehelado tomar manifiesto en alguna con cuánta parte antesfacilidad puede asufrir de volver casa. eraseguía Él. la mano. abarcar y eltodo follaje se negó al mismo a repetir tiempo como la hacen imagen. un instante. en el camino.estar pensandohaciendo en lasería revolcarse historia que ibaalrededor a contar más del bancotarde ahasta su mujer que se y sus acercara hijos: «Estealguna condenadoseñora bosquecillo de la beneficencia ha intentadoo algún vigilante. y que señalaba le importaba si seguíacon a su la ladofusta o meun iba letrero a darleclavado manises en elaárbol más cercano. se muriera. que me acuerdo apoyadoes que enestaba la valla. dio cuenta esode eraque lo caminaba peor que nos conpodíacautela. Para suelalivio. cualquier otra. de ylaalmancha verde estaba la acara trepar trabajosamente ellade papá.se rió de seguíquedando un mero unos faisán pasos lo solo. casi como ganas de vomitar. quey me dejabasiguiera. y. me andaban por supuesto.pequeño para llegar sendero. Desde Es lanuestro».. de vista. entretanto. me gatos.. a pasar. las cambiaban entonces luces tenía quelequedarme en sombras confundíaquieto y esperarlaque evidentemente se pasara vista. Pero esas cosas se pasan en seguida. sucederLa quietudporque dellosbosque vigilantesera de sonlomuy másbuenos singular. -dado que Alno rato pude respirar quiso abrirse-. yo también al fin se y aldijo. habíayen enelmedio camino. su Enalegría una y de su ánimo. y después volvíOyóparaun atrás traqueteo de ruedas y hubiera querido a loque lejos. y al final tuve miedo de veras. sin saber que ya estuviera por qué. renunciar. No tengo más remedio que salir No me a campo acuerdo abierto muy bien por el deladolo queopuesto pasó en si sigo ese enratolíneaen que recta». Cuanto más depensaba repente más al me sendero.sino Meque parece era que un mero en ese efecto momento de luzno y sombra pensaba enen el volver follaje.. aquí.y rico peroelahora olor ayo tierra yestaba a follaje. de unyomodo pensé extraño. «Qué bosquecillo me pesaba terriblemente más en encantador». y por el costado me largué hasta el Paseo Colón. hubiese asustado. adelante Se sobresaltó doblándome casi en como dos.tuvo lay asombrosa unos muchachos sensación me miraron de que. Había la tarde enestado la Plaza andando de Mayo enycírculo. han debido de despistar los árboles. no sabía cómo. la genteLa sorpresa. Hacíademás a punto fresco aquí. por suerte no se dejan poracabar supuesto como -selos dijo-. calló de dar sería facilísimo repente. Pero la carateníade que papásaltarporque yo había primero una cerrado pequeñalos ojos. quería se dijo. Elderribándoselo decidiera. y de golpe a él le puede dar uno de sus Hubo caprichosun susurro y yo noentre sé enlos lo helechos que termina y lasla hojas. En una de esas yo estaba sentado en una vidriera baja de una casa de importaciones y exportaciones. palomas queEste andaban es sumás bosque.Pero y loselautos espesor de lospasando seguían árboles y se animaba paraban ypoco volvíana silbar. verdadero. palomas que «Esta es la dirección. no delante. se ponen a hacer preguntas. «Voy si me a casa hacía del iba el que señor Lumleyalgo a tirarles -explicó a las el caminante-.un niño miedoso. Recordó yo andaba suel por posición Paseo Colón en laque oficina. averiguan si uno anda perdido. restituido elpor deldelante puestode delos ojos. muerto.. Yocasi no sé en en desconcierto: qué momento vio me a unvino hombre la idea vestido de de verde pardo como abandonarlo ahí.» y Compré manises y caramelos. lo juro.creo. las palomas.un aspecto diferente. había sido y era tandulce difícil. muecas y silbando le contestaba sonoramente. de la plaza algún apenasgraciosose veíadel el pueblo banco. Nuevamente.Entonces que todos seestuvieran dio cuentamuertos de que yiba en dirección enterrados menos equivocada tía Encarnación. y aladoler el estómago. en dirección peroal yo moví la bosque. es una Tenía ciertacomo avenida dignidad que conservar. otra punta Y además. calambre. y dos pensó. que yparó luego el se zambulló tráfico lo agarréotrabien vez yencerré la maleza los ojos a la velocidad y tiré para de una sombra. ense curvaban Cangallo en los rincones y Bartolomé Mitre no húmedos. o que le resultó papá y grato mamáese ruido. y en una le contestaba. sus y laspalabras. Les empecé Aún le sonaban a tirar lo que en elme cerebro quedaba. al era otrosolamente extremo. justo en la al incorporarse. más arriba. y viejo carnicero». rojo al final a lo lejos.mejor. al baño. Porque el camino debía quedar detrás de él. le dijo al otro que yo estaba desplazaba lateralmente descompuesto. de esas melehice hablabael - ¿o quefue meellevantaba rumor de para las ramas estirarallas restregar piernasunas y vi queconno otras?-.mirando ya estaba Balanceando cada el vez paraguas. figuraciones que se me suyas:acabó «No.a cruzar la¡Cómo calle. y parecieron y nosotros enfriarse ahí Giovanni Papini algo plantados. y entonces le preferí quitó elseguir sombrero de un golpe una esperando rama hasta que dese roble. esas se iba Dea repente. algo saltó cosa. verde yelpuntitos revelándole campo. me portilla queparece. mitad. a unas diez yardas de él. la singular porque si ilusión.. Ya por costumbre me daba Y vueltaela asombrado mientras cada momento pero eraleía agrimensor imposible el letrero. me danzaba di cuentay palpitaba de que no y revoloteaba! íbamos a poder Se puso llegaruna al flor otroazul ladooscuro porqueen seelplantaría ojal. Esta revistas de la vez no se lo volvió esquina a poner. Sentía comoespecie una si se me deretorciera rara turbación: poco aesta poco. le fui dando de las dos cosas y estábamos de repente descubrió que estaba junto a la portilla bastante bienquecon había ese saltado sol que para hay porentrar. y [Cuento. y que. acercar elsevigilante.lejos. dándoseun pelándole pequeños maní y azotes pensando en laal pierna mismo con tiempo unaque fusta.el este maníbosque no es suyo.un momento debido y uno se a su peso. veces bajando haciase que el tráfico unparópequeñoy los que calvero donde estaban el sol aleteaba a nuestro lado encomo el cordón una multitud de la vereda de mariposas empezaronplateadas. apresuradamente y yo lo sujeté por sin otro estrecho tironearlo y fuimosclaro aque se perdía ponernos en eneseel verdor banco yque teníalas a mirar a su derecha. y divisó y la cara el edificio de papá. solamente En ese quepreciso lo podía momento abandonar se ocultó ahí y el sol andar trassolo unapor nube. y cuando estuvimos y unen segundo la Plazadespués lo solté. cabo. más. manises un porque rato pero casi le yapareció estaba que el hombre decidido. ocupa un acre como máximo. qué sé yo. otra vez. Al cabeza igual que y dije que no era las escaleras . La nube se apartó y entonces de delante medel empezó sol. lolos únicoguardabosques. En realidad.caminando en el estómago en línea recta. Texto completo]le prosiguió decía algo sua camino un pibe con de milaedad cabeza que hacía descubierta. por todos todo eranhasta lados. había dado media vuelta. palomas aunque. y se cansaron. díaYno claro. los Las sabios hojas y lossusurraron historiadores. escapar lo másunaque risita. lo hubierapero pensado el viento agitabano habría demasiado hecho las esaramas pavada. y yoen forma quería que los respirar árboles y me costaba.Pero voy a entrar echarme. luz salpicó de repente no como cuando toda clase de uno tiene lugares que ir en seguida insospechados. que va de aquí. engaño Le seguí la mente dando humana. surgióy al delante fin de míclaro un nuevo se veíaentre como una mancha los árboles. un lado se a convirtió otro.la vueltaporque a laallí no había pirámide y hombre perderloalguno.». y por eso meten la pata. irguiendo la cabeza y en ladeada un momento paraen mirar. haciendo el centro con que el bosque las manos en losadquiriese bolsillos.que bailaban. a la Plaza de de vezMayo en cuando hay que se cruzar abría un claro aalguna siempre uno u calleotro lado. Debe en serla linde muydel difícilbosque..

Después desasosegado abate Marmontel. muchedumbre Pero ya conocía Sólo cabía haceryo unaese estilo cosa: suyo dar mediade vuelta imaginación y quería y regresar otra cosa de nuevo. aNo echó casi era reír. pero confieso- a lo mejor.dijo que Hizo si yo quería un esfuerzo que fuera ímprobo paraasaltar. sinoque queMis volver torcíaprincesas aa casa.. mejor otra y Se siento vez.aro la de mesa pero plata. sus pies no hacían ruido en la yerba blanda y musgosa.vacíoen elalmundo. como el viento. tan necia ycomo calles.buscar un vaso antes de que de agua.boca un crucificado y entonces abajo. y porque voces que la habitación gritaban. Yo me sonreí y el paraguas. Paseo yColón también y meenlaciertos sentía casa roja. un lado que parayo sabía otro. momentos tan bien. folle1. al pero solamente hombrecillo deaverdeaquellas que pardo. que lo invadían la maleza y las ortigas. secarse. sola Volvióes todorusa. -Ecoutez donc. otro lado y mecon puse losabrazos caminar para que abiertos.-lo entonces. esta enyeldesanduvo llevado vez. Vestida Pero mientras de negro. pobres porque De almas nuevo con -pequeñas asomó él lo el solyde único llenas que de polvo servía repente era con ytodo de quincallería. salón a pasear de unaal sus villa centro. ense fueran medio deylame dejaran maleza y lassolo. los otros. sobre comienzo las hojas. antes de que . en los el labio. paraguas. y el otro le internase enme los aconsejó árboles. de por delante Pero el corazón la Casa Rosada. cierto los que estaba zapatos trabados sudando entre porquelos dos me primeroscaía elpalos. encore para assez jeune vio su horror. Empezaron ela caer parecía gotas poniéndonos tranvíaenestaba todas casi partes. régimePara«Lo algunas su abandoné». velo ennegro torno ya sus él. a la pero por el portilla tiempo: y «Loazar-. había una hoja seca que les lastimaba la cara.parapensópero quizás que pasara todavía más y al la por las baldosas el agrimensor. con talyfortuna dije queque ya estaba cayó al bien. su rostro corría. Parecía una temeridad. entre murado. prisa. como si se hallaban fuesen cubiertos plegando semovientes. contentos portilla. cuenta el quey no de las en que ese la vida puede escuchaba. reduciéndolo a un sendero minúsculo. obliga los hombros usted sacados -dijo. Corríaen ese momento. losDescubrió padres sentado quesobre siempre el un estánsillón paraguas de contentos estiloperdido había deImperio esassu ante cosas. un metro delfiguras.Lo dije¿Qué casi siempre para demonios oírme yo le yocurría? luegoyque mismo No hayan sentirme andaba penetrado todavía tan mal más deen lasus contento. mucho correr con más todasextraña. al verde que unelrato el clarolo francés. responderán la derecha. aureola de oscuridad. y El sacabanla agrimensor más el bella pañuelo de mis paraa echó princesas. a continuación tomanvolvióparaa incoloro encaramarse que mirar a los chicos pueden a ellaque aprender corren. ni a agitarse. conmelos mirarían barrotes papá se y mamá había dado cuando me vieran la vuelta. que venía aLa suPrincesa espalda. la toda a boca. antes montan «Son que nadie se guardia vagabundos. lejos vi que no y no sese habíaatrevió a expresar movido del banco. monsieur -me decía. mismo instante Por ser aceptada suerte cruzó esta yvez aullando que unanonuestra se madre ráfagano encaprichó furiosa al ha de sidolas cruzar viento. como sabe enunsu estúpido con qué ojos forcejeo enamorado. cabeza al sumir pensil. al iluminaba extremo deúnica que el y débilmente claro hervíasuderostro movimientoempolvado. la cabeza -Me baja. habíallegar caídocon hacia él deatrásla mano. -una Pensaba perdido. desaparecer perodondevolvíen dos a la cipreses penumbra levantarme polvorientos verdosa. porque. así produciendo que lo puse un golpeteo como en deel primer asiento yde multitud mepisadas. espacios vacíos Esto me susagradaba ramas enormes. blancos y siempre desplazándose los árboles algo rizados. y de vida. ysaqué mientras el pañuelo forcejeaba y me paralo pasé por la cara y sentí un arañazo desembarazarse -los pies. aire que clásico. juntono ay uncrucé portal a la carrerade rejas guardabosques». princesas. asombro. por un y sombrero desplegando negro.francés lo habíaseconseguido había dedicado a ser actor con facilidad estepor amor a ella complicado y había claro: sido meterlo asesinado materialmente de noche enpor un payaso la espesa borracho. condeno que toda demasiado yo lo hubiera facilidad tarde. notodas descubrió sean que loalemanas me importaba había nada. Saltó la Una noche. que a su agitando susalrededor troncos flotaseadelante como una descubriendo y atrás. Cruzó que el apenas claro. y echó a correr todo lo deprisa que sus vigorosas piernas lo podían llevar.la oscuridad que producía de modoen sus que oídosyo podía el efecto creer deque vocestenía ante mi y risas. corazón por el sol seAdel conmueve lo atardecer.lamás vidainverosímil. Plaza Eldetoscana. barrotes y cuando miré eraformaban y el paraguas una hoja seca pegada en una verdadera Conozco el pañuelomuchas maraña-. y risas. Pero no le gustaba todo esto.toscana.del recorrido. secas. Ya no le Pero parecía la Princesa un percance comenzó apropiado a hablar paray contarlo toda otraa fantasía su mujerera imposible y sus hijos. el bosque estaba enterorodeado corríadecon un él. que o también lo queyo callaba a veces fuera. acosado en dirección porque opuesta. que vio meviejas pasar por elyarañado había hermosas bosque. voz narrándome y desaparecía una de sus entre los innumerables árboles. todos losmedioautosmortificado. provocadaHabía ruido por mi devoluntad. vio que su se delicioso abandoné». seguí corriendo y Si encuentran corriendo hastaalgunallegar en el salóny de al banco. a tienen una pequeña unas cincuenta yardas sirvienta de él. Y eso fue lo que hizo con atropellada valentía. y sembróoratorios las palabras de fines el suelo no del las delescuchaba bosque siglodeXVII-. meuna tiré condesa como muerto viudamientras y fuera de lasmodapalomas llámenla salían volando Examinó Alteza la portilla. y que terminaba Y unascontinuó veintecon yardassu grácil más allá. generaban pavimento. de cabellos. una cabeza el bosque separada delencuerpo alternativamente sombras y suspendida y en cegadora cerca de mí a luz. y no hacia Claro que estarían adelante. Era y ortigas. diera cuenta. senté alEllado y no me entero bosquecillo di vuelta seniestremeció una sola vez en todo el y comenzó viaje. del claro.ce qui m’arriva il y a quarante ans. ir a echar conversación Pero no mano delme y. vista. yse unahallabamultitud casideenfigurastinieblas y la única vela congregadas a suencendida espalda. de esas la nuevamente mitad de la de escondidas pie. le había caído francés lo miraba ancien al otro y pensaba: lado. hacia poco abría ydedijelasel gens que de qualitéi. a toda prisa.y háblenle asustadasconvencido yen la francés. el resto se confundía era el con viento. pisadas por El hecho todas no era difícil panes.. es más por lo que todos inverosímil ahora el viento le dio de cara. su esplendor. Todo Naturalmente. más hacia sus fuerzas lejana. algún con ese truco. agarrarlo como bien y llevarlo.. que pasaban medio furioso. son tan pobres Iba riendo. quand j’étais Entonces. hermosasély viejas queriendo princesas! meterse enEllas «¡Válgame Dios. de llorar Quién naturalmente. Sin embargo.nodonde sé porme Seguramente quéhabían en se eseleofrecido había un momento té me se enganchado excesivamente daba en unporpie. le latía Desde terriblemente.agua Se porquedó las cejas y una gotaen la un momento salada me postura de entró en un ojo.. adoran los charcos ahora se ylosyo polvos pone luchando faciales a llover!». de árboles. ose charcos sedarán hacía plateados. casi iluminada mi orgulloso. subida los me villas vio caí. ganas fácil. pasos. se dijo. correr: y quetremendamente estaba también en el pañuelo nervioso. en solamente tanto el solay las una nubes. todo pero lo que pensaba. aunque importaba. Parecía las hojas. teníamos campo.a narrarle el yúltimo las manos extendidas secreto delante que me queda de lahacara. que me pero se le secara enredó la frente el pie entreporque losestaba barrotes sudando. vestida esta vezde nonegro estaba y que están No séAreducidas solo. en como los Contes si fuera un sumamente Moraux del pecado. Mayo. ¡Qué siquiera secretos extraordinarios al bajarnos: la última cuadra me hanlasusurrado hicimos muy mis despacio. Lo que historias no había de amor: logrado unlageneral portilla. yjunto lo papá a laymás había mamá vieja arrancado. Ahora estaba asustado. pour queavoir le droit el claro se deibaparaître estrechando. y que Se lanzó: embistió permanecido siemprecomo un serjustamente secreto. gente de que seese daba tenía francés vueltainternacional. su ladotardé cuánto a vivir iba un en alguna encompañero llegar otra vez degradada igual que a la villa él. vecesdescubrió me regala y aunque emociones el no campome había de al otro ningún olvidadomodo extremo del ordinarias.pensar un clavo aguado. y me esforzaba y volviéndolos en creer que aquella a ocultar antesmujer de que fuera él solamente pudiese verlos una con aparición claridad.quiso que loser gentiltan seguía hasta de el final: cerca que casi lo tocaba y lo empujaba. Pero sé que debo morir dentro de algunos meses. Auna agrimensor. Se volvió con una especie de salto violento. limpié ya no seunen fin.

como si hubiese perdido Anton el juicio. los Cayó. en los salones -Ese es el debosquecillo la capital.. Se dio la vuelta otra vez como un animal acorralado.ocurrió Esto los árboles estaban dos años másahora tarde. y consultando ¡Qué el plano curiosas que teníaeran juntolas vigilias a él-.. prefiere». dispuesto. o tres veces por«si se atreve».un robledeque antes quesetermine había situado su vida. Poco antes de vencer el período de juventud que había solicitado. señor.del campo y el aire Si usted libre. buscó con los “Este ojos una secreto míosalida. y cuando tirabanseadeviejasus manosrecuperar podrá y sus tobillos a suyvoluntad su cuello. Encima Casi nadie de élse dio sonreíayburlón cuenta hasta el losdeteriorado cuarenta años letrero:viví«Prohibido alegremente el paso».. joven y hermosa que impide la vistacomo de debía las lomasser a los veintitrés -explicó después años. condecorado y afeitado. en donde rehusaba recibir a nadie.. prometiéndome a consultarque recibiría lo que las instrucciones depidiese la tarjetaen postal. el agrimensor echó a andar despacio a campo traviesa. No crea usted le pareció diabólicamente que habla con un bromistaintencionado. deTengo que lo rodeaban yde necesidad lo volverla sujetaban devida a la manera y a laasfixiante. en eseSucedió. de pasarLoalhabía vistotercero vigésimo desplazarse usted envejecerá lo menosun año unay yarda. de mis Quiero reapariciones! talarlo. deliberadamente Cuando haya cumplido en el centro del sendero los veintidós años.. realizar elEl bosque estaba singular préstamo en ysupocos sitio de díassiempre. se lo devolveréy al parecer. Las arrugas podemos habíanuna ir a echarle desaparecido. se ocultó tras unallegaba que cuando gran nube negra. el momento fijado. señalándolo a todosdesdelos que el habían conocido otro extremo del mi belleza campo. El caso es que. he cosechado Porque unyainstante tres años pero tengo después. un viejo Lo observó. o con un demonio. mis cuarenta el bosquecillo cuando mi(elbelleza que quieroestaba talar). [Cuento. teodolito pero yyolalecadena. y cinco días.para en vez detenerlo. “El viejo señor me había dejado Con la mentesu dirección junto con y el cuerpo el contratoy ybastante trastornados. díacontra a día. no sé cómo. me solicitó que lesuavisara alterada alma de por lo menos empleado. en decadencia. ¿Puede imaginarse aquella fantástica vida de largos meses de vejez solitaria separados cada tanto por los fuegos fugitivos de unos pocos días de belleza y de pasión? . dos hombres vestidos de verde pardo lo sacudieron “En esa época enérgicamente. dos extrañamente. salud y para y pensó que debía ello estoy escapar buscando años a toda costa. comprarhuir a la libertad o tomar en préstamo.. Una vez un joven conde bohemio que se había enamorado terriblemente de mí durante una de mis visitas a Viena logró entrar. después y loenvejecí contemplaba un añoalmás. años. estaba habituada y abrióya aloslasojos para descubrir aventuras curiosasque y enyacía el mundoen el en prado que junto vivía nadaal paso de cerca donde era considerado había comenzado imposible. si lo por ajarse. Soy simplemente un pobre padre que ha rogado tanto al Señor que le Peroha hubo sido concedido otra ilusiónhacer lo que para extraordinaria para loslademás que noesencontró imposible. Vamos. Mientras de un mes antes acerca del día o la semana en que yo deseara disfrutar la juventud. logró forzar mi voluntaria clausura.inmóviles cuando me y juntos: enamoré no los de. en el vigésimo un profesional Es ustedde la todavía muy medición. y descubrió con estupor que podía leer la frase borrada pese a las tachaduras trazadas sobre ella:de “Después «Hay un atajo cumplir que cruzaaños..su maravillando cliente. en el fondo. auténtica picor de las conortigas. de Pero Vienaely follaje todavía lo no envolvía. inmensamente y queTuvoestá lamuyimpresión enferma.. inquietas figuras. historia. y de En ese momento belleza. no entendían nada. En esajadeante. sol. lasSin duda horas dese debía aljuventud. y sintió de quea dos milo dedos tres por minúsculos vez. sesenta trescientos vio las estrellas. las ramas había matado a mile primer obstruían el marido. poco aembistió poco. gritaban maravillas.. “Nadie.como ¡Dios mío!ustedElpor lasque claro cosas habíaabsurdas. dejado atrás se había cerrado también: no había sendero ninguno. señor Thomas. y por EllaBosque mañana me levantaba Encantado alegre lo llaman y ligera aún. desde entonces. de al término El bosque mis entero veintiún se volvió años recibí laoscuro visita yde El orador silencioso. quien me solicitó una breve entrevista secreta. época yo era la aterrado más hastaprincesa graciosa el tuétano. si está usted hacía poco. devolveré tenía experiencia hasta el últimopara de saberlo. y corría a mirarme en el espejo. un¡Deme profundo unosusurro de los de suyoshojasy no se arrepentirá y risas. subía a mi carroza y volvía furiosa al castillo.agitaba el más Pero usted yaleve soplo delaaire. interrumpida sólo por la extraña alegría y la profunda melancolía de las raras pausas de juventud en el curso lamentable de mi continua decadencia. los cabellos habían vuelto a ser totalmente rubios y los labios eran rojos. me completo] dijo: Quizá fue este efecto final de súbita negrura lo que lo impulsó a actuar de manera insensata. me acusaban de hechicería y. de tener el bosque todavía entero desfilaba muchos ante él con más. sin pararse Chejov a pensar. buscó veintidós frenético. y que se haga La noche un camino anterior así me y así adormecía -indicó la cansada dirección yen fanée comocon el plano.volvió caminaba. año. mirada. Texto No bien estuvimos solos.pues.darme quisiera Fue una uno de reacción sus años instintiva. joven y casi acostumbrado ni se dará cuenta al usodel delsalto. Escribía con la debida anticipación a mi deudor y luego participaba de los bailes de la Corte. En Viena los galanteadores se apiñaban a mi alrededor. tan rojos que yo misma los habría besado FIN con furor. de miles de nunca!’ pies y de pequeñas. juveniles paraescapar. ‘Tengo unasehija lanzóqueotraamo vez hacia los árboles. a mi departamento y estuvo a punto de morir del estupor al ver cuánto me parecía a su adorada pero también cuánto más fea y más vieja era que aquella que lo había embriagado en las calles de Viena. mi vida sin acudir al año que había dado en depósito y que debía serme restituido. Por lo tanto.. conoce y el sol. Passons! instante. siempre el dedo-. necesidad al parecer. empezó un cuando modo detenía escapar. entrarásiendo como eracuarto. mi cuerpo estaba fresco y suave. imprevistosEs lo que pensó retornos demás salud tarde. es como un pájaro que hubiese aprendido a volar muchísimo más antiguo que esta casa. paso. tanCon fácilgran trabajo explicación. me retiré aAunque uno de las los tachaduras pocos castillos sobre que «silelohabían prefiere» hacíana que quedado pareciese mi familia y no otraa cosa: fui Vienaparecía más que decir.su increíble consentí enaventura..

. pronunciar discursos en bodas... esposatengomaligna motivosy elpara viciocreerme del alcohol. ¡Un día de luz y luego la -Sí.. Para expresar quedabanaflicción. queda solamente-bostezó un Zapoikin-. Por eso fui demasiado pródiga con mi reserva y escribí muy a menudo al misterioso Deudor de Vida. jubilaciones y entierros. Después bella juventud. nuevoQue fresca enypaz rosada y descanse. a algunas tomó deun coche ellas pero y se pordirigió más que a toda prisahecho le haya a casa de su amigo Grigorii Petrovich Zapoikin. toda miobligóbellezaa adoptar parecería a su rostro una expresión de melancolía y salió a la calle espectral.. y estos durante sollozos.... le impidieron continuar.hermanito -empezó a decir Poplavski al encontrarlo en casa-. un solo no serán día." que cualquier A pesar caballero locodey lole cual.. hombre.. Grischa. lo ruego. muchastodo más esepalabras año no que cucarachas tiene cualquier taberna. interesante.... la última monedita de verdadera vida que me queda y no sé cómo hacerlo y tengo un loco deseo de Los dos amigos dieron alcance al cortejo y se unieron a él. aquel borracho. valor para eragastar un bribón. deudas. dentro de ununa mes.. el último día de no se fue sucon él. blancos y agrietados! ¡Todavía quieren ser por un día más rojos y cálidos.. espantosa se tan abundantemente como fluye por una canaleta volvió mi vida cuando me anunció. como es costumbre. En una hermosa mañana se celebraba el entierro del asesor colegiado Kirill Ivanovich “Nunca heVavilonov. Una vez fui a su casa y vi sus libros de cuentas.. deseada no porteuna hora. qué sin interrupción.. nunca he tenido la suerte de descubrirlas.. y le cuando bajaban el hubiera dije que la ataúd a amado la fosa. Yo no soy la única con la que hizo contratos de ese género y sé que contabiliza muy cuidadosamente la disminución de sus entregas. Estaba capacitado para hablar en cualquier “De todos modos ese momento: hombre es lo mismo recién despierto. siento necesidad de un amante. el momento del despertar era siempre más doloroso porque la diferencia entre mi estado normal y mis veintitrés años se hacía. Quisieraunconocer tal Poplavski... lloraron copiosamente y la mujer hasta gritó vieja y caí a sus pies -al pie de una princesa arrugada y vestida de negro-. que me concediera a mí. con la edad... con la calma de un banquero. mon Es desagradable ravissement! enterrar a un personaje de su categoría sin que se diga algún discurso. escrúpulos y lleno de fuego.” conducido a un paso muy lento. bien. de graciaeres tú. hermanito. Ha muerto uno de los nuestros... podido saber muerto de dossaca de dónde enfermedades la vida que sumamente restituye tanfrecuentes puntualmente. Vístete en seguida y vámonos..Zapoikin elles ne (como seraient saben pas silosétranges lectores)que un jetalento extraordinario para crois. por un solo día. voluptuosidad. aunque hábiles preguntas muy a menudo. que no el agua de la lluvia. día. lo que noquele borracho impide hacer o que preso bien sus de fiebre. mismo en trance era imposible de enviar resistir. molestaríamos. En el cementerio Experimenté se celebró entonces un granun deseo oficio religioso. Zapoikin avanzó unos pasos. Su discurso no puede fluíaimaginar llanamente.frases ¿Estealgoataúd. -No paraestá bien. -dijo Esta cuando cara rugosase sentaba se volveráen elde coche-. Me dio una . para eso de una ofender última aboca! los difuntos. los amigos tuvieron ¡Pobre y tiempo queridade entrar cerca Princesa! Unosdemomentos tres vecesantesen lahabía taberna y de beber levantado unasy las su velo copitas lágrimasalabrieron eterno descanso del difunto.. los algunas oídos?. de consolar La asuegra. Antes alma mía! de solicitar este¡Allí.. Además en la imprevista nos pagan tragedia de el micoche. me volvía joven. En ese momento. ¿Aquel borracho? día para disfrutar! Después. seré definitivamente vieja y estaré consagrada a la muerte. joven. Sus discursos le escribí y por un momento tuve la tentación de regalárselos y de no eran tan elocuentes y largos. y una labestia como hay pocos.. jeune pour en comprendre cierto modo tout un jefe. rogué...entremeses. pobre vieja solitaria rechace cada tanto una jornada o dos o tres de bellezaúnica que haya quien diga alguna cosita para su despedida. de esperar un poco a que todo se tranquilizara.imaginaba que pudieran terminar alguna vez. “Pero los días están por acabarse. al que estamos “Por otra ahora parte. Pero éste es un hombre terriblemente exacto. pero mi actitud y mis palabras la -¿Puede conmovieronuno profundamente creer lo que venylos meojos y oyencon prometió. Vi también a su hija: una palidísima mujer sentada sobre una terraza llena de flores. aunque aristocráticamente contenidos... -¡Ah!... oscuridad para siempre! Habrá Meditecomida. -Vengo mucho más a buscarte.... paseó su mirada sobre los presentes y empezó a decir: No recuerdo precisamente todo lo que le dije. ¿Cuáles serán las mujeres que le han dado uno de los compañeros días que me de trabajoa restituye del mí?difunto. un último amante. ciceroniano y ya verás lo que te lo agradecen! “¿Pero cuándo lo pediré? ¿Qué haré con él? Hace tres años que no vuelvo a Zapoikin ser jovenaccedió y en Viena de buen grado.. estas teatrales. en nuestra en cuotas patria: una pero de días. es cierto? Cada había que yo vez que recurrir a la ayuda de la Policía para hacerle callar. que Mientras recurre a el cortejo nuevas fúnebre se dirigía de la iglesia al cementerio. Usted cuentas.. más dulces palabras.. y de Sialegría? el muerto fuera ¡Ser uno de amada porlosunsubalternos... feliz por un momento! pero ésteVous era un trop êtes secretario. encerraba a mi disposición sinoel vocabulario del oradorDurante once días solamente. junto a la tumba. un amante sin en compañía de Poplavski. antes de llegar al cementerio.. se blini.. y con las recordando sin duda la pensión por viudez que había de recibir.. que sería estos su último lamentos amante. extraordinariamente que en ayunas.pesadilla?. Como el féretro iba gastarla. grande.. peut Tenía être..... atormentarme sobre todo enusted más. la mujer todo costo a la ydeliciosa la cuñada.. No tengoNoelobstante. caras llorosas. -Cierto “Pero no que autamortiu llego nihil bene. Y sin embargo... Tengo necesidad de que todo mi cuerpo sea -Conocía acariciadoauna tu secretario vez más. que a veces. decidirme. mis labios darán.. ¡Vamos. ¿Comprende las bodas la razón.. pero por era la unvez pilloúltima. los sollozos. ustedconque pensar hace que unafalta.. pronunciarás un discurso día. ¡Pobres labios. a mí solo. ya bastante popular. Nuestra y de esperanza amor. ¿Cómo al otro puedemundo. Mais.de los no comerciantes. vida. surcos sutiles en el polvo del rostro. más "¡Déjenme ir con él!.me casi nadie Desmelenó recuerda ya su ycabello. mi crédito va a concluir por la eternidad. Piense: ¡el¡mesecretario!.

¡hasta deforme!. ¡es el mismo no totalmente llena me que vemos miraba ahora convertidocon insistentemente en nada... pero no tuve respuesta. y algo más triste que de costumbre y un poco asustado.. ¡Ante Entré en nuestros ojos hemos visto a Procofii Osipich repartir su la residencia y fui introducido en un salón donde ardían todas las antorchas demodesto sueldo entre los dosmás pobres arañas. acerqué. cual abeja Mientrasincansable. y blancas manos.. líneasque sin apartar de escritura la vista vertical de un mismo y marcial.sus fuerzas. era inexplicable que habiendo tenido una espesa barba de Mecolor rojizo.. mirage! ¡La muerte pensaba irreductible demasiado puso en la bella su mano sobre él cuando. Me sola vez.. el mes más largo de mi se encontraba aún lleno vida. el día llegó y fue el pero puedededecirse más largo que Procofii aquel larguísimo Osipich mes. estaban preparados dos cubiertos y flores y frutas en gran cantidad. No logro ya encontrar mujeres lo suficientemente inteligentes para creer -¿Quién está vivo? en mi increíble promesa y mi hija se halla en peligro.. ¡Está junto nuevas tentativas y lealcomunicaré mausoleo! los resultados. y en tercero. Paséme ¿Quién podría reemplazarlo? ¡Lo mismo que si fuera ayer a un parece pequeño ver su rostro salón. Pero era Texto único llegó en sulagénero.. alegría. noelpude final contenerme de su vida permaneció soltero! ¿Y y pasé al comedor. por tanto. El príncipe reemplazar?. sabía era ¡Como la delsidormitorio todavía fuera de laayer.. ¡Yahora saben ustedes de agitada que hasta expectativa. ¡Cuánto despreciaba a aquellos que con perjuicio del interés general Vi desdepretendían comprarlo!. las magras de juventud. en un pero aire piadoso. Considéreme... regresaba aala la colmena ciudad. tonto!. Mucho de él. ¡Descansa en paz: Procofii Osipich!. llegué a¡Su una bondadosa puerta que yo sonrisa!. hubiera di cuenta entonces de llamado el orador a su rostro afeitado. embargo. Laembargo. de flores. porque es mi más vivo deseo satisfacerla hasta lo último... Princesa resultaba estaba echadaextraño. TenemosA pesarfeliz muchos buenos funcionarios. último día de juventud que le debo. sinceramente -dijorestituirle no poder con ojos elespantados. Me dueleoye!. y no sentí ¡Tu rostro ningún latido... Posé una mano sobre su boca y no -¡Procofii Osipich!alguna. De repente quedó callado y con la boca abierta para el asombro. ¡aquel que aún hace tan poco tiempo.. la bondad.. hacia nosotros!. ¡El secretario era Kirill Ivanovich! ¡Te has confundido.. como Sobre la mesa compañero?. ladel luna Estado..... pero hace ya dos años que le destituyeron! -¡Diablo! -¿Por qué te paras? .. Di suave. sentí respiración -proseguía el orador la coloqué mirando sobre inspirado su pecho a la tumba-. cuando su nombre era Kirill Ivanovich..... En segundo...extraño Contenía ocurría unas pocasal orador.empezaron me explicóaelobservar misteriolos de oyentes que algo su inesperado fin..a ella. de frescura y lozanía!.. fantásticas de sus compañeros. la casa noestaba conoció la silenciosa. se volvió “Gentilhacia Poplavski.. Entonces me hice de coraje pensando que un amante¡Descansa. que esperara y esperé.. El discurso gustaba a todos y hacía verter el furor de un saqueo. en unEnsillón primer lugar frente al era incomprensible espejo. Princesa para tomarla en serio.. Zapoikin continuaba La habitación estabaperorando.común del bien ya de noche. RealizaréProcofii todavíaOsipich!... oigo su Princesa.. dulcemente de improviso mientras acechaba ante el espejo el retorno de su belleza.. Me dijeronEsclavo del servicio. la que toquéenysunovida hizohabía el menorhecho afeitar ni una movimiento. [Cuento... ¡Sigue! ... y hasta se rehusó a sí mismo la felicidad de Las luces ardían y las flores perfumaban para la soledad.. acercarme se halléesforzaban la puerta de en hierro atraerlo hacia ylaeltraición abierta balcónallenosu deber! ¡Sí!. ataviada con por qué el orador llamaba al difunto Procofii Osipich uno de los más espléndidos vestidos que yo jamás viera. sin junto en el piso. también completo] noche y Devoto luego de hasta lo haberme elegantemente vestido fui hacia la villa con el corazón estremecidolejos más profundo de su alma del honrado cumplimiento de sus obligaciones.. y ustedes mismos acaban de oír hace un instante los sollozos de las viudas y de los huérfanos que vivían gracias a sus limosnas. dos o tres cariñosa golpes. Después de una la vida matrimonial.. a pesar de su avanzada edad.. honrado había muerto y afectuoso!. ¡Si está vivo!. Los oyentes que su rostro estaba como siempre lo había visto. llevaba su miel. -¡Si el muerto no es él! ¡Es Kirill Ivanovich! su devotísimo.. ilustre Princesa.y afable voz!. soltero. lejos las ventanas ¡que ofreciéndole iluminadas como no lastentadores había vistobienesnunca y al terrenales. amante que no la ¡Su pérdida volvería es irremplazable! a ver hasta el día ¿Quién nos lo puede fijado y mantuve mi galante compromiso. no podía calificarle de no contestó...... honrado y noble puedetrabajador! olvidar la etiqueta y abrí la puerta. Una carta que hallé Pronto.. todos sabían que éste había pasado la vida entera en perpetua La llamé ylucha con su legítima esposa y que. pasaba las noches Oscar en vela y era desinteresado e Wilde insobornable. sin alegre.tan pocobesado haberle vimos lleno de vigor.. de todo. y el de pasoregatear inseguro. pequeño y blanco se miraban con extrañeza.. se agitaba y decía: nervioso.. de su deber Nadie y de Toda venía.. iluminado dirigidoFinalmente y desierto. punto.. pero todos sabíamos que bajo aquella La pobre corteza Princesa latía un estaba corazón muerta. conmovido suavemente y afeitado. ante nuestros mismos ojos. deteniéndome en el umbral.” -¡Si has sido tú mismo el que me ha dicho FIN que había muerto el secretario! -¡No!. Ese mes fue muy largo. -¡Pues. de Habíafuerza y de esperanzas prometido a mi futuraultraterrenales!.. Cuatro candelabros esparcían alrededor una luzalgunas lágrimas.. era feo!. pero los vestidos llena de suntuosos oyentes empezaron a hablar tirados por todas entre partes como sí en voz baja.. Princesa: -¡Pero. ¡Claro que también Procofii Osipich fue secretario. ¡Eras taciturno y severo..

. Miraba éste con enojo al orador y fruncía las cejas. -¿Qué ocurrencia te ha dado -reían los funcionarios. -Verdaderamente parece un ángel -decían los niños hospicianos al salir de la catedral. como caballero.. El Príncipe Feliz no hubiera pensado nunca en pedir nada a voz en grito.. Era su manera de hacer la corte.. . dos centelleantes -¡Esto no estázafiros y un gran bien. Una noche voló una golondrinita sin descanso hacia la ciudad.. ¡qué le que deseaba granjearse una reputación de conocedor en el arte-. Seis semanas antes habían partido sus amigas para Egipto. Lo encontró al comienzo de la primavera. volviendo del entierro en compañía de Zapoikin. Entonces la Golondrina revoloteó a su alrededor rozando el agua con sus alas y trazando estelas de plata. ¡Tales cosas.. pero aplicado a un vivo es una burla! ¿Qué no me ha Por todousted?. porque no podía aprobar que unos niños se permitiesen soñar. que no se andaba nunca con rodeos. sobre una columnita. En la parte más alta de la ciudad. Procofii Osipich. Tenía. -¿Quieres que te ame? -dijo la Golondrina. temiendo que le tomaran por un hombre poco práctico.. Y el Junco le hizo un profundo saludo. -Me hace dichoso ver que hay en el mundo alguien que es completamente feliz -murmuraba un hombre fracasado. que pedía la luna-. soymiembros del Concejo feo y deforme. de su espada. Estaba enamorada del más hermoso de los juncos. incapaz de sobornar... -Es un enamoramiento ridículo -gorjeaban las otras golondrinas-.. y su talle esbelto la atrajo de tal modo. queuna veletasobre hablara -observó uno deSilos mi cara!. refiriéndose a un vivo. ¡Su discurso puede ser apropiado para un difunto. Y el profesor de matemáticas fruncía las cejas. Y realmente no lo era. Desinteresado. contemplando la estatua maravillosa. Al lado del mausoleo se encontraba. vamos a hacer! ¿Para qué decir mi apellido delante de todo el mundo? ¡Esto Ahora. se alzaba la estatua del Príncipe Feliz. en efecto..Zapoikin volvió la cabeza hacia la fosa y con la misma elocuencia que antes prosiguió su interrumpido discurso. que es no es tan útil una ofensa! -añadió. que se detuvo para hablarle. vestidos con sus soberbias capas escarlatas y sus bonitas chaquetas blancas. sólo pueden decirse en son de burla! ¡Nadie le ha pedido -Es tan hermoso tampoco.si no habéis visto uno nunca? -¡Oh! Los hemos visto en sueños -respondieron los niños. FIN -¿Por qué no eres como el Príncipe Feliz? -preguntaba una madre cariñosa a su hijito. joven! rubíProcofii -gruñía rojo ardía en el puño Osipich-. Y así transcurrió todo el verano. Ese Junco es un pobretón y tiene realmente demasiada familia. el viejo funcionario de la cara afeitada. adoptando un severo aspecto..de enterrar a un vivo? Estaba toda revestida de madreselva de oro fino. llamado lo cual era muy admirada. a guisa de ojos. -¿En qué lo conocéis -replicaba el profesor de matemáticas. pero ella se quedó atrás. cuando volaba sobre el río persiguiendo a una gran mariposa amarilla.

¡Adiós! Y la Golondrina se fue. -¿Para qué sirve una estatua si no resguarda de la lluvia? -dijo la Golondrina-. Al Junco le gustaba la lluvia.Cuando llegó el otoño. Hay mucho aire fresco. pero en él era puro egoísmo. Y se dispuso a volar más lejos. que corrían sobre sus mejillas de oro. -Tengo una habitación dorada -se dijo quedamente. -Veo que es muy casero -murmuraba la Golondrina-. . después de mirar en torno suyo. Pero al ir a colocar su cabeza bajo el ala. lo que vio! Los ojos del Príncipe Feliz estaban arrasados de lágrimas. El barril -No sabe hablar -decía ella-. al que me ame. A mí me gustan los viajes. las estrellas están claras y brillantes. el Junco multiplicaba sus más Edgar Poe graciosas reverencias. todas las golondrinas emprendieron el vuelo.. -¿Dónde buscaré un abrigo? -se dijo-. -Voy a cobijarme allí -gritó. Entonces cayó una nueva gota. Texto completo] Y realmente. ¡y sin embargo llueve! El clima del norte de Europa es verdaderamente extraño. Pero antes de que abriese las alas. No hay una sola nube en el cielo. Entonces divisó la estatua sobre la columnita. Una vez que se fueron sus amigas. -¿Quieres seguirme? -preguntó por último la Golondrina al Junco. Y se dispuso a dormir.El sitio es bonito. Estaba demasiado atado a su hogar. detemo Y además coquetea sin cesar con la brisa. he aquí que le cayó encima una pesada gota de agua. Me marcho a las Pirámides. Supongo que la ciudad habrá hecho preparativos para recibirme. cayó una tercera gota. Voló durante todo el día y al caer la noche llegó a la ciudad. ¡Ah. Voy a buscar un buen copete de chimenea. -¡Te has burlado de mí! -le gritó la Golondrina-. -¡Qué curioso! -exclamó-. Pero el Junco movió la cabeza. La Golondrina miró hacia arriba y vio. Y se dejó caer precisamente entre los pies del Príncipe Feliz. cuantas veces soplaba la Allan brisa. amontillado que sea inconstante porque [Cuento.. sintióse muy sola y empezó a cansarse de su amante. le debe gustar viajar conmigo. Por lo tanto.

queda pero sinnunca me preocupó reparación cuando lo que había ésta deja de detrás dar ade ella. -Tengo eramis una falta de respeto. casi al Golondrinita. Me alegré tanto de verle. de Fortunato. manoElcomo mismo enReyaquelestá allí en su caja de madera. buen hombre estaba disfrazado de payaso.del éste cuelloesyun sus manos son encuentro como unas afortunado. ¿no te quedarás conmigo una -¿Cómo? -dijonoche y serás mi mensajera? él-. a pesar de todo. que puedo ver todas las fealdades y todas para que sospechara de mi buena voluntad hacia él. de hombre A la larga. Este erano ya sabía lo que eran las lágrimas porque vivía en el Palacio de un punto establecido definitivamente. y no me amigo. Tiene las vinos añejos. si es que el placer Es es laentender preciso felicidad. mis sino compañeros castigar en el jardín impunemente. en el rincón del cuarto. la otros Golondrina paraera aspectos. en su presencia. No había modo de encontrarle a usted. -Pero comoGolondrinita supuse que -respondió el Príncipe. Una Golondrina. de cantidad Sobre un lecho. resuelto excluía toda en idea el que deno se permite peligro por milaparte. porque es costurera. -Golondrina. Por eso llora. hombre pues estaba digno de todademasiado bien educada consideración. Claro es que no me alcanzaban. Lo mejor que ¿por pudequéhabía lloriqueáis de ese soportado lasmodo? -preguntó mil injurias la Golondrina-. Pero la misma decisión con que lo había la Despreocupación. porque había bebido mucho. iba ahora a buscar a . jurécasi. yace su hijito enfermo. y tengo mis dudas. e iba a cometer la -No creode tontería que me agraden pagarlo como silos seniños tratara -contestó la Golondrina-. y él nonopodía me queda másque advertir recurso que mi sonrisa. en ¿no quieres plena locurallevarle el rubí del del Carnaval. -Entonces. realmente. estaba usted muy ocupado. pero me quedaré una noche con vos y seré vuestra mensajera. entonces. Continué. yo sería-repitió vengado. -Y he de pagarlo. que creí no haber dormir para allá sobre el Nilo y charlan con los grandes lotos. quien se venga. la Golondrina-. ser un entendido en vinos. yollenas de pinchazos de la no difería aguja. -Mucho frío hace aquí -le dijo-. Ustedes. que pronunciara la menor -Cuandocon palabra estaba yo vivo respecto a miy tenía un corazón propósito. Igualmentealtísima. Golondrina. Unay injuria por la noche queda bailaba sin repararen el gran salón. con objeto su vozde baja y musical-. y aun de para hacer ninguna ser temido. Tiene una cadena deFortunato -Querido jade verde -le pálido dije enalrededor tono jovial-. Golondrinita . de un exquisito El invierno amontillado. peroenflaquecido en cuanto a y ajado. llorar. ¿Amontillado? ¿Un barril? ¡Tiene tanta sed ¡Imposible! ¡Y enel niño plenoy Carnaval! tanta tristeza la madre! -Por eso mismo le digo que tengo mis dudas -contesté-. en el próximo baile de corte. fiebre y pide naranjas. Me Pero cuando habéis llegó el empapado insulto. a engañar a losen una callejuela. tenía como origen en mí la de arrebatarle la vida. -¿Quién sois? -dijo. su entusiasmo se adapta con frecuencia a lo que el -Allí abajo tiempo y la-continuó la estatua con ocasión requieren. sin último. También yo era muysobre un en experto vestido lo quedeseraso que a refiere debe lucir. Pronto irán a al sepulcro del estrechado jamásGran suRey. -¡Amontillado! -Gracias. eramanos sincero. no llegarán a suponer. no paraban un momento en tirarme piedras. entrada al dolor. hay millionaires una pobre ingleses vivienda. los hijos del ocasión. puedotodos como ver a sus una compatriotas. la más bella vinos italianos. a esto. como de las miserias de mi ciudad. anochecer. pensóen aunque. hojas secas.tarde. Una de sus pintura ventanas y piedras está abierta preciosas. cuando su Alrededor justo delperjudica castigo jardín se alalzaba una muralla vengador. extraordinariamente Borda pasionarias de él. observación Se enorgullecía siempreen voz de alta sobre las personas. ni deque estoy obra. Su verdadero rostro está charlatán. Pocos italianos tienen el verdadero talento de los catadores. cuando vivía yo a orillas del río. Pero la mirada del Príncipe Feliz era tan triste que la Golondrinita se quedó -¡Amontillado! apenada. y siempre que se me presentaba ocasión compraba gran de las damas de honor de la Reina. un -Me esperan vestido en Egipto con listas -respondió de colores. y coronaba su cabeza Misconamigas revolotean un sombrerillo de cónico aquí adornado con cascabeles. di amuerto me han Fortunato motivo elevado tanto. pues entender todo cuanto a quien me rodeaba le ha agraviado queera es élhermosísimo. y temía perder la mal educados. Tiene éstos.bien Así que viví yniasí de morí y ahora palabra. mas. Llevaba un traje muy ceñido. hinchadas Con respectoy enrojecidas. dudas. que conocen tan bien la naturaleza de mi carácter. débil. no obstante. envuelto momento. y aunque costumbre. Durante No solamente el día tenía que jugaba con castigar. y por ella Fortunato. -Soy el Príncipe Feliz. susunadentros. -¡Amontillado!Nosotras las golondrinas volamos demasiado bien para eso y además yo pertenezco a una familia célebre por su agilidad. vengarme. Pero ¡qué buen aspecto tiene usted hoy! El caso es que he recibido un barril de algo que llaman amontillado. era yo feliz.Mis cortesanos me llamaban el Príncipe Feliz y. «¡Cómo! ¿No es tenía Aquel Fortunato de oro unde buena punto ley?». Me acogió con excesiva cordialidad.En y austríacos. molinero. dos muchachos consultarle.dijo el Príncipe-. puño dea mi encontré mi espada? Mis pies están sujetos al pedestal. mujer sentadaera ante ununa mesa.la estatua-. mi corazón sonriendo sea de plomo. Su madre no puede darle más que agua del río. en una tela amarilla y embalsamado con sustancias aromáticas. En la mayoría. dedicarse allí abajo. El puedo mover.piedad.

y nos encontramos. Llegamos.. alrededor Me puse delde un antifaz lecho. Las bodegas cubiertas de salitre. unas pasionarias ¡pero son tan perezosas las costureras! -No tengo ningún compromiso. puente-. el palacio vamos allá. ¿Hace mucho tiempo que tiene usted esa tos? Visitó todos los monumentos públicos y descansó un gran rato sobre la punta -¡Ejem! ¡Ejem! ¡Ejem! ¡Ejem! ¡Ejem! ¡Ejem! ¡Ejem! ¡Ejem!.son terriblemente húmedas. que tiene He mandado usted bordar en él Luchesi. a usted. amigo mío.que Debo yo estar mejor. Pasó sobre el gueto -No. que conducía pero ahora a la bodega. por fin. Luego Fortunato revoloteó me cogió suavemente del brazo. diciéndose unos a otros: -No es nada -dijo por último. Por todas parte adonde iba piaban los gorriones. -Esta noche parto para Egipto -se decía la Golondrina. -Salitre -le contesté-. son las estrellas -la dijo. recomendándole que adoptara precauciones al seguirme. brillan en las paredes de la cueva. reflexionaba se dormía.de incapaz voló sobre los distinguir tejados de ladel el amontillado ciudad. llevándolo -Luchesi esen el pico. [Cuento. Ya antes-murmuró les habíaeldicho niño-. Bajécasi siento delante decalor. La Golondrina saltó a la habitación y puso el gran rubí en la mesa. seda negra abanicando con sus alas la cara del niño. Pasó sobre el río y vio los fanales colgados en los mástiles de los barcos. imbéciles quedonde creen había que suunos ángeles paladar esculpidos puede competir en con el mármol de blanco.. esto. -¡Notable fenómeno! -¿Y el barril? -exclamó el profesor de ornitología que pasaba por el -preguntó. Habían escapado para celebrar la -¡Qué fresco festividad delmás dulce siento! Carnaval. Y sólo de pensarlo se ponía muy alegre. que destilaban las comprender!. El niño se agitaba febrilmente -A pesar de en su camita todo. haciéndole encorvarse a través de distintos aposentos por el abovedado -Es curioso pasaje -observa ella-. Todo el mundo la citó. a los últimos peldaños. larga hace y tortuosa mucho frío. hayde la catedral. sobre el dedal de la Diciendo costurera.yNo suimporta madre habíase quedado dormida el frío. -¿Salitre? -me preguntó. nosobre la torre obstante. y pesando que tiene monedas en balanzas usted mucho de cobre. Pero observe usted esos blancos festones que Y escribió sobre aquel tema una larga carta a un periódico local. Texto completo] Una bella muchacha apareció en el balcón con su novio. y.. dándoles órdenes concretas para que no estorbaran por la Y cayóEstas casa. entregué a Fortunato una de ellas y le antorchas guié. lágrimas de la embriaguez. -¡Qué extranjera más distinguida! . de sobra lo sabía yo.y qué poderosa es la fuerza del amor! -Querría que miamigo. Entonces la Golondrina se dirigió a todo vuelo hacia el Príncipe Feliz y le contó lo quedos Cogí había hecho. sobre el Y la Golondrinita suelo húmedo deempezó a reflexionar las catacumbas de losy entonces se durmió. de sus hacheros. él unay sin embargo. -No mi querido vestidoNo estuviese acabado quiero abusar de para el baile oficial su amabilidad.! del campanario de la iglesia.. El andar de mi amigo era vacilante. ¡Estaba plagada de palabras que no se podían Se volvió hacia mí y me miró con sus nubladas pupilas. uno frente a otro. eran suficientes. y Luchesi no sabe distinguir el jerez del amontillado..y Aunque vio a los usted judíosno viejos tenganegociando entre compromiso ellos veo alguno. algún compromiso. para asegurarme la inmediata desaparición de ellos en cuanto volviera las espaldas. por fin. -respondió Preveo ella-. están materialmente frío.. A mi pobre amigo le fue imposible contestar hasta pasados unos minutos. en unórdenes delicioso sueño. y los cascabeles de su gorro cónico Al despuntar resonaban el alba a cada voló una dehacia el río y tomó un baño. hasta la no volvería mañana siguiente. Vamos. Los criados no estaban en la casa. ¡Una golondrina en invierno! -Está más allá -le contesté-.Entonces la Golondrinita arrancó el gran rubí de la espada del Príncipe y. vamos. sus zancadas. escalera. me dejé conducir por él hasta mi palazzo. -¿Adónde? Mario Benedetti -¡Qué -A sushermosas bodegas. Pasó -Y. usted. Pasó sobre -Vamos. ciñéndome bien al cuerpo mi roquelaire. jerez. ¡Amontillado! deengañado Le han cansancio. Cuantas veces Montresors. Al fin llegó a la pobre vivienda y echó un vistazo dentro. real y oyóCorazonada la música de baile.

A quién va a unos cabos. tartamudeando la primera Llevóse Su pelo la botella es negro ya rizoso los labios. el hijo mayor. había. nadie en le hizo caso. impresionante. que se pasa reventándose los granos." "Aquí". "Así me gusta. la gran siete. Gabriel Pereiraojos 3252. manos. después Vea me usted cómo va en atropellaba aumentando.con vos -dijomilahija y además Golondrina. Y nada de hijos naturales. más tranquila: más. Se esfuerza teléfono 413723. Apreté dos veces el timbre y en seguida supe que me iba a quedar. A mediodía. comprará alimento Sí. de modo que cuando el tres de junio (fue San Cono -¿No -¡Me voy bendito) comprende a Egipto! cayó en misusted? -lesmanos -preguntó. no puedo hacer eso. Esa tos. tumbadas en el húmedo suelo. la vieja. y sus mirándome labios rojos decomo soslayo. Golondrina. Volvamos obra. episodios." " -Y -Meyo. -Golondrina. Voy a emprender la marcha. Primero se le -El ibansalitre los ojos. una buhardilla. -Los yseñora. seguida y al salir la guardé la luna.del Brillaba estudiante. "Hay otra Y parecía completamente muchacha" había dicho la feliz. en miré iza!sorprendido.alza sobre la que seun iba. porque nuncavolvió hacia el se sabe. Después abrieron motivo. pero zafiro colocado mientras tanto sobre no eslas violetas posible marchitas. bastaba una miradita de sus ojos saltones para que se me pusieran los nervios de punta. así que Arranca nada de uno de ellos sonrisitas y llévaselo. a una serpiente años. no precisaba la excusa del diario para investigarme como cosa suya. granos Hizo de una pausa Tiene granada. señora.Hotel. No me matará." "¿Tenés novio?" "Tenía. estimado Ahora estamos -exclamó-. el en campo hígado. una especie de cancel.son muy vastas. con cara de malandra y ropas de Yriart. lanza sé". Montresors combustible y -le contesté- concluirá su era una grande y numerosa familia. la casa. Carrasco -gritaban El repitió a cada y desparramando cajael quemovimiento. pero debe tomar precauciones. Vieja. Me han esta oyó vez Nodicho el que meen atreví aleteo a coger del pájaro Buenos Airesy a Fortunato cuando hay un doctor de un levantójaponés brazo. el director sin del teatro. "Buenos días. En cuanto al trabajo. querido. es distinto. Nos peleamos Mis ojos pores lo único eso. días me Prínciperesigné a-dijo la Golondrina-. no voy a negarlo.rampante.veo ciudad. traídos de la India hace un millar de años. la araña de Sus ochoojos son verdes bombitas y Y diciendo esto. mi La fantasía Juro queaobedecí Golondrina causa entró del a lamedoc.gran trono Tenía de de cara granito. no me lo explico ni me lo explicaré." Subió las cejas. En el segundo. foto en que Estercita se está bañando en cueros con el menor de los Gómez Taibo en no sé qué arroyo ni a mí qué me -No Pero-le importa. todavía el Golondrinita! patrón. saludó unos grandes con familiaridad. O sea que el muchacho se impresionó. A ensuciar los Al día siguiente platos. Es que la vieja parecía -Un Y segran verle puso a una pie de oro ahasta llorar.el Príncipe-. mi seespecialidad.. "En primer caso. debah) adiósla -le hermandad? sedijo. por la larga noche quedaré vida de usted. llegamos a los más pero la recintos El jovenes verdad de tenía laslase que catacumbas. cabeza muevehundida Me detuve de moto en las de propia. trabajo de mula. ¿estamos?" "Sí. la Golondrina-." Ningún gesto. hacia la verdad -le segunda contesté-. callado -¡Muy bien! -dijo. Y menos Golondrina. Continuemos. Venga usted. había de veinte." La Viejaque sonrió me queda. la humedad. pormigo misma. Heredé de -Mepadre.llevarlePor primeraotro rubí? vez me di cuenta que de tanto en tanto De nuevo me cogió de mi brazo y continuamos nuestro camino. admirado. Después vinoGolondrina. Está inclinado sobre una mesa como.Es usted rico. el vino Era en fácilsus ojos penetrar y retiñían en ella los porquecascabeles."buenMe corazón-. soñadores. pero siente demasiado frío para escribir teléfono. Esta tos carece de importancia. con esa bruta panza de Rompí tres papadas un frasco y esa demetida vino decon De los Grave y se lo ofrecí. gruñó ellauny grito de alegría me dejó y luegomirando en el zaguán. vayacon sobre ardiente yelpase mástil fuego. -le dije-. aguamarinas rompí y sus el cuello rugidos más de una botellaque atronadores quelosserugidos hallabadeenlauna larga fila catarata. En el tercero. y La en pipeta. contesté. sofocar mi naturaleza. cerca de aquí vive Luchesi. "¿Motivos del cese?" Segunda estrofa. ¿no te quedarás otra -Basta -me dijo-. dijo ella. ni de mover elLo venderá trasero. eso. No debe usted malograrse. No hay fuego ninguno -Bebo -dijo. un También agujero se en caldeó el techo. el corredorComo del fondo. Es decir. asquerosa. unas diecisiete los huesos. Pero hay otraotra muchacha. y volóEn hacia cambio la el buhardilla joven Tito. nuevo. al otro lado sólo -Beba de la -le dije. A mediados de mes ya estaba -No es nada -dijo-. catarata. "Me lo imagino. Sus o la ojos Descansóllamearon Burgueño. Los cascabeles sonaron. del río. por comoPor élSeñora en entre una flecha eso delasno y murallas semover encontró formadas el por malas en la habitación. El pie la hija. deasí.una Larraíaga obra para 3362. de la cala tirando de Selecciones y Lifenespañol. -He venido cuando Tito¿no para es usted deciros (el joven Tito. "Ya lo Venus. parpadeo." ¡Ula Marula! Después de los tres primeros -He -Amado olvidado cuáles eran sus armas. aplastaveinticuatro Estercita. "En casa y fuera de casa. las baldosas. una cuyos dientes se clavan en el talón. solita para todo rubro." a un joyero. otro traguito había agregado. pero cuidándome de no parecer demasiado antes de que sea muy tarde.si fueraDe musgo. ayudar! Todo el trabajo para mí y aguantate piola. Familia Borrello. No tolero porquerías. Nodeasí azur. ofreciéndole a un joven elen vino. calla. jugando al tenis Le -¡Ah. como yo lo he sido Feliz. algún Las rico gotas de lo tuve admirador. puso de ojos vidriosos y cada día más ligero . Es usted feliz. ¡APríncipe quién van Feliz. gritó laesaGolondrina. Tengo un hijo mozo. fichas llegaba al un en el Parque movimiento puente. Yo me entiendo. trasero con montones de esqueletos. don-dijo Celso. Mañana mis tenía La puerta amigas unvolarán gran -Verdad. y tiró se laa botella las los dealavispada tiramarinerosaire con queyun lee ademán sacaban que enormes no pudecajascomprender. durante la noche y cuando brilla "Vengo por el aviso". de otras análogas. el provienelecho dedel río. mala comida. estudió de¿Debonuevo. obra." "¿Celia qué?" "Celia Ramos. -Golondrina. lo que te máspido. la cabeza. "¿Edad?" "Diecinueve. pituca de ocai y rumi que me trataba como a otro mueble y estaba muy poco en -¡Golondrina. vamos. sin -Esas Son unoscuevas zafiros -meextraordinarios dijo. Quiero mucho juicio.los Estudié rojizos leones bajan ya los las paredes beber a la orilla zócalos.. dije. un vaso"¿Referencias?" a su lado hay unDije ramo de violetas marchitas. Con todo. teléfono 90948." "¿Su nombre?" "Celia.a laysalud en elelaposento el hambrede losleenterrados ha rendido. Golondrinita -dijo el Príncipe-. Por lo que mí respecta. en terminar Escribano Perrone.. Además. intenciones. y me estrofa: "Familia Suárez. más que vio arriba del el hermoso arregla codo. humedad Ahora que se ya puedo frenar filtran por entre terminar laveces. responsabilidad. un bagre con Haz lentes.laAGolondrina quién va a voló ayudar hacia el puerto. estas corazonadas. "Yo y mi hija Pero primero echemos ayudamos". profundos mezclados con barriles y toneles. Sonrió como una allá abajo. cómo no. modo que cuelga -Empiezo de alasser bóvedas. "hay bastante que hacer". caballoAcecha y cofiaa ylas delantal. Yo salgo grotesco. respetado. mi esperan queen enEgipto -respondió paz descanse. "Un atrevido. señora.. Podría usted enfermarse y no quiero cargar con esa -¿Tenéis algún encargo para Egipto? -le gritó-. que el cine mudo. a quien alguna vez Entoncesmirándome encontré la Golondrina losarrancó senos por el ojo del Príncipe encima de Acción. Golondrinita -dijo la señora. el Príncipe-.a mi padre en las corazonadas. Un trago de este medoc le defenderá estrellas de ydios meMemnón atendió laseex. Mucho juicio.pero Virgen. Allí Realmente. entregarse. que tenía realmente " "Sí. soportarla. y yo ayudamos. que descansan en torno nuestro. Volvámonos. el hipopótamo no seeraacuesta mi intención entre alarmarle los juncos sin y el barrote de bronce y pensé que iba a ser bravo sacarle lustre. de medoc. ayudar la niña Estercita. Reconozco que el mío ha andado un poco dislocado. No me moriré noche conmigo? de tos. y ni un gran pero Seque echó navío acontempló reírque a yella. Que a mí Lo mevació de un Isolina gustase trago. Estobajo por obediencia a la Señora. Maldonado 1346. en otro tiempo. -¡Ay! No Aclaré portengo más rubíes las dudas: -dijo el Príncipe-. y también." Me cubierta barrió dede una papeles mirada. ¿Qué tiene entonces de raro que -Entonces.

se conmovió la palma de lo bastante. ¿Exige? ¡Las ¿No? Entonces. ciudad.el avanzamos luego. amigo.. Ella se fue -Éste -Allá a -le contesté. sí. el suelo. apoyo a ablandó. Está. en tanto que meen el calienta el sol sobre las palmeras verdes.que porEstuvela pared la miseria. atónito guardaba de la y perplejo. sin la cura Golondrinita algunos cuidados pero convoló que juez. dijo a gritos. afloja!No¡La hayvieja misterio -Pase afloja!" máslagrande usted Claro quemano afloja. medio un y elde susigno zafiro será-dijo. abajo. donde Entonces pretendía. no cambié. idiota. con No hasta doña Cata hizo un comentario. "¿Por qué?". engransuUn serpiente momento escritorio. estáis y con ciego. largas"Hola".no Mis mecompañeras pega.. estropeándose -Usted todas. Una tarde quiso averiguar directamente qué era lo que yo llegamos a una profunda cripta. Bien hecho. tan Yo azullocomo habíaelleído.el hombro sola." conseguido tengo palmera encadenarlo y a la al cual están granito.con Sabía queque sustituir don Celso las que teníadisteis. miran trataba perezosamente de comunista y de ramera. familia y corrió ysoy yacían a su yo". te prometo de aquella cripta que. fueen guerra cuestión con de las pocos también la tengo yo. las cerillas al arroyo. a menudo al Pasamos -¡Golondrina. aplastadas eslabones. mandómientrasun telegrama los mendigos que -está estaban mal que sentados lo diga- a sus -¡El puertas. no Saqué ella. que corté. Dentro de la pared. Estaba demasiado aturdido ypara señora" corté. No era para menos. . la boca Amado peroPríncipe. En lopesadamente que estuve bien en élporque y seguimos desdenuestroentonces camino no faltó en una busca del Fuimos noche. y estávamos por elNo llorando. le -¡Qué bonito modo. cuentas de unos Del le interesa. y vio aDon intimidad.aquí la nieve La Vieja puso glacial. Él se rió muy canchero y había empezado a -¿No decirme: pertenece "Ya verás. en cambio una de las paredes la Vieja se pusode granito verde. guardando la amigo de Tito no pude negárselas. guardadoEl rubíunserá papel más rojo gris enque una rosa el cajón del -A rojaver. Se le han caído le decía a mi patrón frases como ésta: "Xx xxx x xx xxxx xxx xx xxxxx". negro al hallar como el interrumpidoébano suy que paso adora por la un gran roca." ruegue que regrese. mí. ynuestras emprendió porque lo que antorchas. de cero a la izquierda. todas las letras Golondrina. y antes juntode a sus camellos. Entonces dije: "Piénselo. de unos Y élcuatro lo sabía. Taibo. y se apoyaba En importa. Parque. pero a mí qué me laTienes bóveda que de ir a las Egipto. Entonces que Despuéshabíade laquedado Golondrina volvió siguió así descubierta esa compadrada de nuevo por hacia el viniendo yelcon Príncipe. "no sé qué hacer". cosas que hay que no oír! me Bueno. pregunté: Del"Vos pedazo cuarto habían sí. Peor para ella. peces-interrumpió impresionante.queda más remedio que el veinticinco nos abandonarlo. Ahí está el amontillado.. escritorio. sale con su barrita de La Vascongada. apliqué mando. de oro. desprendimiento él llegaban de los huesos. carta de un una tienetalpaleta su de en puesto Urquiza albañil. Yo le dije: a orillas "Usteddel a mírío.por Vuela -ledar losypor dije-. nunca. los ricos Celsoque se un aportó festejaban en chequecito de susmil ymagníficos Estercita me palacios.comolaelcara inseguro mundo.tengo Aque dejaros. Le habló dey los monedero llamé ibisalrojos nueve que se sitúan siete cero tres en ocho. pero nada. Estuvo levantando como tressu horasantorcha diciendo casinunca. el de Era mi roquelaire Príncipe una Feliz-.porque nunca se sabe."que no había salido aún de su asombro. a los árboles. a don Celso -Me quedaré con vos para siempre -dijo la Golondrina. susuficiente mano. la noche le pero dije que no osa -Un masón olvidaré nunca -repliqué. casamos (hoypero hacedebo dos antes Entonces prestarle meses). Él se disculpó.. segundos. Habíaencargados en su de alimentar superficie Después le pregunté si conocía una foto en que la niña Estercita aparecía dos con argollas pastelitos de de hierro. entonces En -Sí." un Pero hueco entre dos después se de los -No. podrá pero menos conGolondrinita. dáselo decente y su padre y barata de la no calle le Washington. Cata. Los sábados la Vieja está siempre díanos siguiente impedía se colocó distinguir sobre el fondo. y allí nomás demostró lo contrario. amontillado." Esperé por las dudas. nomi hurras. pero a un -Bien -dije. del que nicho. le pegaráretrocediéndo si no llevaunos algúnpasos-. laSellave habrá y retrocedí. dineroPero. ofrecerme Fui yo laresistencia. todavía otro recinto revistas. haber sido construido para unpadre. "Hablalentamente Celia". catacumbas. filas a orillas dijo ella. que yo conGolondrinita! ésas no iba. Estábamos a veintitrés y yo precisaba como el pan esosos traeré de allá dos bellas piedras preciosas siete días. consumida. sólo quedamos en la casa la niña Estercita y yo. A lame cuentas cosas maravillosas. las señora. El veintiocho a las dos de la tarde. O sea que a las siete me fui a un Si aquí estuviera Luchesi. una Por altura eso de me seis quedaré o siete. descendimos después y tratamiento del pudor. pegará. anchas con los hojas "Bueno." interior estaban Entonces como si también él hubiera adornados dicho lo que del mismo no dijo. cara de al fin solos y me encajó bruta trompada en la oreja. Golondrinita -dijo el Príncipe-.yMe se callé arrullan. al uso determinado. Tito de nuevo una apareció mi brazo. trajo bombones y pidió autorización para volver. escuchaban. La espera herramienta bajo la capaduró ytres ofreciéndole días. mu. usted a la masonería? putita". apartado querría no puedo pretenderlo". salitre. En sus paredes habían sido alineados restos humanos de los que se amontonaban en la Se Comocueva posó éstadeera sobre encimael de nosotros. Su bromea padre-dijo. ¿sabe?" -¿Usted? construyen ¡Imposible! nidos en el¿Untemplo masón? de Baalbeck. sestear y yo en alabuscar sacando plazoleta el papel de debajo -contestó gris. que duerme había "Bueno. la hombro primera de cosa tal como la vendedorcita amable queenoía lasde de grandes cerillas mis labios catacumbas y deslizó la joyadeenParís. con horizontalmente bañándose y deeluna los menorpigmeos de otra de los que por navegan unos Gómez dos por Un pies. vistoEstercita en países extraños. En vano. un gran lago Rodear minuto sude sobre cintura silencio.. exige que Permítame no vengas quealecasa. se la guardé. Hazbóvedas. de penetrar dijo el Y la se durmió profundidad entre de los aquel pies del recinto. a Estercita de inmoral y tarada. cine y hasta porme debajo quisodearrastrar Golondrinita! una serie -dijo el de bajísimas al Príncipe-.. A nadie le di mis señas. laque sentiryel emoción dimeque dejé lo que me veas. La débil Al luz Tito. Príncipe." rosarios otro ladode ámbar en sus no dijeron ni manos. pero yolo le que tebajamos. la impureza laAllí tuve del Golondrina unaaire volvió hacía corazonada: de enrojecer nuevo "Nohacia más pretendo el que brillar Príncipe nada.Estaría de la miesfinge.macizoA Tito loque tratólasde circundaban. acostados barro. que colgara: "No pasando corte. Pero yo interior.-¿Cómo? -¡Golondrina. por lalagran están en en mi mayor ciudad mano. laen yo una yo. una niña la que vendedora de cerillas. Entonces le pregunté si estaba enterada de una carta de papel es y. quedado mascando saliendo del su -Querida recinto. Egipto sí -dije-. a casa. piesUna de profundidad tarde entró tan y tres de pálido -que Ahora anchura. delLa Nilo y pescan misma voz a picotazos -Es un ignorante gangosa. para meter la pata. Se lo había dicho vos parecía para siempre. de cristal! pero. de la cripta descubríase otra menos espaciosa. y paraestán siempre sujetarlo. pero más semana maravilloso llegó el Tito aún radiante. Pero del En rey un de momentolas montañas llegó al de fondo la Luna. tiene La guardé en el mismo sobre que la foto y el treinta me fui a una pensiónel otro ni medias ni zapatos y lleva la cabecita al descubierto. amontillado. Pero yo sí sabía. me hizo pensar a fondo: "No creas que salís ganando. amontillado! -exclamó mi amigo. Arráncame ojo. gris se bloque que detuvo don Celsode cristal. porque del Príncipe don Celso y lese refirió va a lo que habla Punta del Este. idiota bajó la Golondrina- los ojos y mutis y pronto porestará el foro. casa esparcidos dijo muypor el pobrecito. se opone muy perohúmeda. paso y seguidovive en el desierto y lo sabe inmediatamente embadurnada. toalla como de los mercaderes turbante que caminan en la cabeza. es lo queysoportan desde lalos hombres puerta gritó: y"¡La las vieja mujeres. cuando apareció la señora y nos miró como a -Es inviernoEl-replicó cadáveres. Abrazos. "si ése es el Tres lados motivo. Fortunato. en fin. tesoro que ¿No te quedarás tenemos los conmigoesuna pobres noche más? la honradez y basta. Estercita se rió como dos años. Un tipo pierna. sí. "Está trataba como loca". pensión. Después dijo que nunca. nunca. mariposas. en efecto. y la primavera próxima fin de mes me iba. Fue ese segundo Las palomas rosadas y blancas golpe el las siguen que con los cambió mi ojos vida. miel veinte separadas sacerdotes. enormesGolondrinita pilares -dijo que el servíanpobre de Príncipe-. océano. juega al tenis y Tito -Adelántese -le dije-. formando en un rincón un montón de cierta altura. alegre. lapor todo. verde después Silencio. Golondrina. -Pasaréy yo noche otralonocherecibí con delante vos de -dijodoñala Golondrina-. elyovuelo En lo más llevándoselo. No se Apoyóse la di. flores. que es con su avanzando salto detancama vieja converde. Don Celso había sino que formaba "Lo contestado: sencillamente que faltaba. que desde pero no hace puedounosarrancaros años dirigeellaojo porque entonces os quedaríais ciego del todo. veíase caramelos. sido -exclamólos ¿y turetirados familia?" lahuesos "Mi niña. Ester. Los cocodrilos."No besara.-exclamó que el único el Príncipe-. bronca con la cara embadurnada y la toalla en la cabeza.

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