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Wolf, Eric (2005 [1982]), Europa y la gente sin historia, México, Fondo de Cultura Económica.

La comprensión de Eric Wolf en Europa y los pueblos sin historia, sobre cómo se da la diferenciación
en el capitalismo, cómo el capitalismo ocurre de maneras distintas.
En Europa y los pueblos, Wolf señala que Marx no necesariamente estaba pensando que el
capitalismo “acabaría por establecerse idénticamente en todas partes [en El Capital, Marx escribió
que] la misma base económica puede mostrar 'infinitas variaciones y gradaciones en su aspecto',
debido a 'innumerables y diferentes causas empíricas, al entorno natural, relaciones raciales,
influencias históricas externas, etc.'” (2005 [1982]: 367). Pero Lenin y Rosa Luxemburg “visualizaron
[los efectos del capitalismo] como esencialmente similares en todas partes; englobaron a todo el
mundo en un campo homogéneo de efectos (2005 [1982]: 367). Señala que Lenin se preguntaba “qué
hacía que unos eslabones fueran más débiles que otros”, en el sentido de por qué Rusia, con la
Revolución, resistió al capitalismo; y comenta que “Trotsky, al tratar de dar una respuesta arguyó que
esta variabilidad se debía a 'un desarrollo desigual y combinado' –'desigual' porque el capitalismo
encontraba condiciones extremadamente diversas producidas por el desarrollo desigual en el pasado,
y 'combinado' porque el capitalismo tenía que combinarse con estas condiciones disparejas en el acto
mismo de penetrarlas. Esta respuesta otorgó una cierta influencia a modos no capitalistas
preexistentes, y reconoció que la forma en que el capitalismo operaba dependía de esta influencia.
Pese a lo cual Trotsky siguió definiendo al capitalismo como uniforme en su 'ley del movimiento' y por
consiguiente, uniforme en sus efectos” (Wolf, 2005 [1982]: 368). Trotsky y Lenin se estaban
preguntando dónde tiene más éxito el capitalismo, por qué en algunos lugares es más exitoso que en
otros (Rusia, 1917 –ejemplo de no-éxito).

Y su argumento señala que podemos hallar varias fuentes que originan la diferenciación en el
capitalismo:
1. “Todos los capitalistas saben que la tendencia a utilidades más altas exige que
inviertan continuamente [...] si bien no todos pueden responder de un modo apropiado.
En todos los puntos de la curva ascendente de la acumulación de capital, algunos
agregados de capital se hacen mayores en tanto que otros se retiran o son eliminados
[...]. Por consiguiente, en cada punto, el modo capitalista genera distinciones entre los
agregados de capital que emplean proporciones más elevadas de capital en medios de
producción respecto a capital empleado en fuerza de trabajo, y aquellos que emplean
proporciones menores. A su vez, esta distinción influye en los diferentes modos en que
las unidades de capital se relacionan con otras fuentes de financiamente, con insumos
tecnológicos, mercados, acuerdos para conseguir fuerza de trabajo e influencias
políticas, en casa y en el extrajero” (Wolf 2005 [1982]: 368-369). Una primera diferencia
tiene que ver, entonces, con la diferencia de inversión. Esto también lo dice David
Harvey en Spaces of Hope. En sus palabras: “La búsqueda más generalizada de renta
diferencial crea diferencias geográficas en la intensidad de las inversiones de capital, a
menudo asegurando que las regiones ricas en capital se hagan más ricas, mientras
que las regiones más pobres en capital se hagan más pobres” (Spaces of Hope, 2000:
78).
2. “Otra fuente de variabilidad es la tendencia del modo capitalista a sufrir alzas y bajas
de actividad económica, a alternar avances y retiradas de acumulación de capital. En el
modelo marxista, se ve a estas oscilaciones como hijas de las contradicciones del
propio modo” (2005 [1982]: 369). Vendrían siendo las crisis del capitalismo, y entonces
cita el trabajo de Ernst Mandel, sobre las “siete ondas largas” en el desarrollo del
capitalismo. “Cada onda se distingue de la precedente por un cambio en la tasa de
ganancia, producido a su vez por cambios en la proporción del capital invertido en
medios de producción respecto al invertido en fuerza de trabajo. Cada vez que se
invertía capital en una nueva tecnología, un monto mayor de capital invertido en la

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planta, en relación con el invertido de trabajo, resultaba en una aceleración del índice
de utilidad. [Pero] A cada fase de aceleración de la tasa de ganancia siguió una fase de
desaceleración. Esta periodicidad del desarrollo capitalista muestra que el impacto del
modo capitalista no es el mismo en todas las fases. El modo varía en cuanto a sus
requerimientos en diferentes momentos y, consiguientemente, en las exigencias con
que grava a las diferentes regiones del mundo” (2005 [1982]: 369, 370).
3. Otra fuente de diferenciación: “ciertas pautas precapitalistas de riqueza mercantil
sobreviven en el capitalismo” (2005 [1982]: 370). Está partiendo de la idea de que “el
dinero-que-hace-dinero se convirtió en capital cuando asumió la función de capital en
la producción. En ese sentido el capital es hijo de la riqueza mercantil acumulada” (p.
370, sin cursivas en el original). Lo que hizo el capitalismo industrial: comenzó a
producir mercancías. Con esto desplazó a la economía mercantil, basada en el sistema
de que las mercancías sólo podrían obtenerse por medio del intercambio o comercio.
Como ahora los “productores-industriales” requerían muchas materias primas,
mandaron a las orillas a los “comerciantes” en estos sitios de abasto de materias
primas. O sea, los “productores-industrailes” acapararon las materias primas; y los
comerciantes tuvieron que aliarse a comerciantes más grandes [“cárteles comerciales”,
pág. 371]. El proceso es que los productores están desplazando a los comerciantes.
Esto significa que los “comerciantes” se volvieron periféricos, marginales. “Sin
embargo, la actividad y la acumulación mercantil siguieron siendo importantes
en muchas regiones del globo que fueron influidas por los avances del modo
capitalista [...]. Estas regiones comprendían las tierras interiores del Imperio
británico fuera de sus colonias 'blancas' y de las grandes regiones productoras
de materias primas [al igual que el interior de América Latina y las islas del
pacífico ---es esto a lo que Wolf llama una 'periferia en el centro'. Pág. 359 de
Europa y los pueblos (2005 [1982]: “el desarrollo capitalista creó periferias
dentro de su mismísimo centro”]. Entiendo que esto produjo un desarrollo
disparejo del capitalismo (o sea, el sistema industrial no necesariamente
predominaba en muchos pueblos que se estaban sometiendo al sistema
capitalista, sino que las relaciones mercantiles continuaban dominando, pero
ya 'metiéndose' en una dinámica capitalista). “En estas regiones [que se
estaban convirtiendo en periferia de los productores, por seguir dependiendo
de comerciantes], la penetración mercantil inicial con frecuencia permitió que
los grupos continuaran viviendo dentro de los modos tributarios u ordenados
conforme al parentesco, a lo largo del siglo XIX y hasta dentro del XX [...].
Pero a medida que se ensanchaba la esfera del intercambio [puesto que los
comerciantes estaban presionando a los productores de estos pueblos, en su
intento de competir con los “productores-industriales”], los productores nativos
dejaron de ser socios simétricos y se fueron convirtiendo en clientes del
comerciante” [las relaciones entre comerciantes y socios productores nativos
se hicieron más asimétricas] (2005 [1982]: 372). Otra vez, en sus palabras:
“estos perímetros fronterizos cayeron gradualmente dentro del mercado
capitalista” (pág. 372). En palabras de Wolf, la fuente de diferenciación en este
aspecto se encontraría en que “ciertas pautas precapitalistas de riqueza
mercantil [el sistema mercantil mismo -comprar mercancías baratas y
venderlas caras-, y los modos de producción parental y tributario] sobreviven
en el capitalismo” (p. 370).

4. El estado es también una fuente de diferenciación. Wolf define al Estado como “un aparato
instalado para mantener y promover las relaciones estratégicas que gobiernan el despliegue
capitalista del trabajo social. El Estado capitalista existe para asegurar el dominio de una clase

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sobre otra. Sin embargo, en cada Estado esta función se lleva a cabo diferentemente y con
consecuencias diferentes. Esto tiene razones históricas” (Wolf, 2005 [1982]: 373).
Esto se debe a que “cada sociedad capitalista difirió de las demás en cuanto a
los antecedentes de su clase obrera y en la rapidez e intensidad con que esta
clase se desarrolló. Esta variabilidad [...] se amplió aún más por razón de que
hubo muchos modos diferentes por medio de los cuales las clases capitalistas
se hicieron del poder” (Wolf, 2005 [1982]: 373). Por ejemplo, los industriales
ingleses se aliaron con terratenientes; los industriales alemanes, con dueños
de plantaciones; en Estados Unidos la lucha entre los capitalistas nacientes
originó la guerra de Secesión. Porque “dentro del capitalismo, la política
entraña, antes que nada, conflictos entre segmentos de la misma clase
capitalista [...] Estos conflictos pueden llegar a ser tan grandes que amenacen
al propio Estado. Llegado este caso, segmentos de la clase capitalista se
aliarán con segmentos de otras clases, inclusive con segmentos de la
naciente clase trabajadora [...]. Esta variabilidad, que obra a lo largo del
tiempo, modela acumulativamente la forma y función del aparato del Estado”
(Wolf, 2005 [1982]: 374). Un poco en el sentido de lo que dice Kapferer en su
artículo de 2005 (“Corporaciones...”), para decir cómo las corporaciones se
están apropiando de la maquinaria del estado.

5. Una fuente más de diferenciación (pero para este punto él pone “Estados capitalistas”, pág.
374) “es el modo en que cada grupo capitalista participó en la acumulación de capital en el
exterior” (2005 [1982]: 374). Por ejemplo, “Inglaterra emprendió el desarrollo capitalista con un
Estado 'barato' que aún podía delegar muchas funciones de dominio a los jefes locales; en
cambio, los competidores posteriores tuvieron que edificar Estados fuertes y costosos para
poder sostenerse en la carrera” (2005 [1982]: 375). Y pone un breve comentario de cómo las
funciones del estado aumentaron luego de 1930, para hacer frente a los efectos de la
depresión.

Centros y periferias. La comprensión de Wolf


Wolf en Europa y los pueblos dice que hubo dos intentos por rebasar esa mirada de estudios
centrados en un solo pueblo, el primero fue el de Robert Redfield, Yucatán una cultura de transición; y
luego el trabajo de Steward, People of Puerto Rico. Se trata de estudios que buscaban ver “más allá
del microcosmos” (Wolf, 2005 [1982]: 28, ed. Del FCE). Un tercer intento es el de Leslie White, neo
evolucionismo, estaba viendo sistemas ecológicos. Wolf está haciendo este repaso porque su interés
es ver cómo surgen pueblos de las interconexiones y en las interconexiones, cómo hay pueblos que
fueron creados en el desarrollo del capitalismo. Él está siendo muy crítico con los estudios de los
casos aislados. Estos tres estudios que él repasa siguen siendo funcionalistas.
Para Wolf es Marx quien mejor explicó y abordó estos problemas. La economía política se
estaba preguntando por cuáles son las leyes universales de producción de la riqueza, pero Marx
explicó que aquello que ellos están viendo como universal son particularidades de sistemas de
producción históricos (2005 [1982]: 35). Marx es importante para entender interconexiones porque
“fue una de las últimas grandes figuras en dirigir sus esfuerzos hacia una ciencia humana que
consideraba la suma de las partes diferente al todo, capaz de integrar especializaciones variadas”
(2005 [1982]: 36). Para Wolf Marx es valioso para la antropología porque Marx dijo que si queremos
entender al mundo presente tenemos que entender al capitalismo, su evolución y su expansión (2005
[1982]: 37), y esto requiere una comprensión histórica.
Además de Marx, en los ochentas a Wolf le estaba pareciendo relevante a ese objetivo
-entender al capitalismo históricamente, y sistémicamente- el trabajo de André Gunder Frank y de
Immanuel Wallerstein. Son quienes ya están distinguiendo centros y periferias; Frank los ve como

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sedes del desarrollo y subdesarrollo (y luego cómo las relaciones de explotación del centro se
reproducen en la periferia). Wallerstein: en los centros el trabajo se produce de manera libre, es
trabajo libre; mientras que en las periferias predomina alguna clase de trabajo forzado. Una crítica de
Wolf a estos autores es que, aunque están interesados en las perferias, no distiguen la diferenciación
que puede haber entre estos pueblos periféricos, no consideran la variedad de estos pueblos (Wolf,
2005 [1982]: 39).
Pero Wolf hace más problemática la situación de centro/periferia. El capitalismo creo
“bases estratégicas” y “regiones dependientes de apoyo” (2005 [1982]: 359), pero él destaca mucho
que este proceso de crear bases estratégicas y regiones dependientes de apoyo se dio no sólo fuera
de las “naciones capitalistas” (p. 359), sino también en el interior de ellas: “el desarrollo capitalista
creó periferias dentro de su mismísimo centro” (p. 359). Esta idea le sirve a Wolf para decir que el
capitalismo creó “un vasto conjunto de regiones subsidiarias [bases estratégicas, regiones
dependientes de apoyo] con diferentes combinaciones del modo capitalista con otros modos. Las
industrias porteadoras del modo capitalista dominaban el sistema, pero descansaban en apoyos
variables y cambiantes que con frecuencia se incrustaban en modos de producción diferentes” (2005
[1982]: 360).

La visión de Wolf sobre centros y periferias se muestra dinámica: “En un cierto momento, algunos
sectores y regiones de este sistema son centrales y estratégicos en cuanto a su operación, en tanto
que otros ocupan posiciones auxiliares o marginales, dando mercancías o fuerza de trabajo al centro.
Con el paso del tiempo puede cambiar la distribución de las regiones centrales y secundarias, a
medida que las demandas de acumulación de capital elevan segmentos auxiliares a una posición de
centralidad o relegan a posiciones secundarias a elementos que antes fueron centrales” (Wolf,
Europa y los pueblos, 2005 [1982]: 427).