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UNIVERSIDAD PEDAGOGICA NACIONAL

LICENCIATURA EN QUIMCA
FILOSOFIA DE LA EDUCACION
CESAR A. GUTIERREZ ZAPATA
2007215018

PAPEL DEL DOCENTE CONTEMPORANEO

“Una tarea difícil”?

Vivimos dentro de un devenir constante de cambios, de una incesante evolución


en el desarrollo científico y tecnológico, de maneras de pensar, de cambios
culturales, de siglos de “progreso” y “desarrollo”. Todo visualizado desde una
dinámica abierta, fragmentaria, heterogénea, es decir, siempre en permanente
creación por parte de la sociedad, por parte del mismo individuo en sí, dando
significados de maneras diversas según sus contextos y entornos.

En donde a su vez se da un juego de propósitos, de intereses, de bienestar


propio, de una sociedad consumista correspondiente a una época avanzada de
desarrollo industrial capitalista y caracterizado por el consumo masivo de bienes
y servicios, denominado también como economía de mercado. Hegemonía
económica que no ha sido siempre la misma, sino que ha ido presentado cambios
profundos que han creado toda una revolución, no solo del sistema económico,
sino que a su vez ha influido en la economía política, en la economía simbólica e
incluso en la educación.

La educación entonces se ha enmarcado en un constante devenir de cambios.


Cambios que desde el denominado mayo del 68, han originado una “crisis en la
educación”, “un desplome y desprestigio de la idea misma del docente y la
docencia (…) donde el maestro es convertido en representante del poder
represivo, es decir en el enemigo al que, para alcanzar la libertad y la dignidad
humana, había que resistir, e incluso abatir” (vargas llosa, 2010) en donde se
afirma la idea liberal surgida gracias a la revolución educativa que “la enseñanza
había sido siempre (…) una de las estructuras de poder erigidas para reprimir y
domesticar al cuerpo social, instalando sutiles pero muy eficaces formas de
sometimiento y enajenación a fin de garantizar la perpetuación de los privilegios
y el control del poder de los grupos sociales dominantes” (Michel Foucault citado
por vargas llosa, 2010), por lo tanto cualquier acto de autoridad será peligroso y
despreciable y deberá ser negado y destruido, convirtiendo así a los colegios en
instituciones caóticas y forjando que se acentué fuertemente la división de las
clases sociales en donde el pobre seguirá siendo pobre, los ricos ricos y el poder
en mano de los mismos, todo debido al empobrecimiento y desorden que ha
precedido la enseñanza publica la cual ha sufrido mas los estragos de la
“revolución libertaria”.

Ahora bien, ¿será que esta idea liberal, de negar todo signo de autoridad y más
aun a la enseñanza, me permitirá forjar un pensamiento crítico, capaz de
criticarlo todo, teniendo en cuenta que es la misma “autoridad” impuesta la que
me permite pensar para poder criticarlo todo? Pienso que no, debido a que es
precisamente “las satisfacciones denegadas por la realidad las que me permiten
el proceso de diferenciación entre el sujeto y lo otro en la educación” (Sotelo,
2007), es el hecho del malestar mismo, del no placer el que me permite
observar, pensar y darme cuenta lo que esta sucediendo realmente, mientras que
si me encuentro inmerso en el placer o en la satisfacción no percibo lo que esta
sucediendo.

Y es exactamente ese el problema mas duro por el que pasa la educación en la


actualidad y la razón por la cual la educación se encuentra en crisis, “la sociedad
consumista presente de esta época consume al sujeto en la satisfacción que le
proveen los objetos de consumo” (Sotelo, 2007), sin darse cuenta que, al mismo
tiempo la dificultad representa “una forma mas estructurada para asegurar mas
duraderamente la satisfacción” (Sotelo, 2007), como lo dice Estanislao zuleta
preferimos “inventar paraísos, islas afortunadas, países de cucaña, una vida sin
riesgos, sin lucha, sin búsqueda de superación (…) sin carencias y sin deseo”.
Comenzamos a crear mundos paralelos –fantasías- llenos de tan solo deseos de
facilismo extremo, sin darnos cuenta que realmente la esencia de las cosas se
encuentran en la dificultad de lo que hacemos, son aquellas dificultades las que
nos estimulan, nos enseñan la capacidad de luchar, que nos obligan a cambiar y
que nos guían hacia el camino de la excelencia.

El cual a su vez se vincula con la necesidad del sujeto de introducir un saber, que
le permita afrontar vicisitudes mas adelante, “la adquisición de este saber
descansa tanto en el reconocimiento de la propia ignorancia como en la
búsqueda de nuevas significaciones para las preguntas que desencadenan los
conflictos y problemas de la vida” (Canedo Ana).
Irónicamente nos damos cuenta que a pesar de siglos de progreso y desarrollo
científico, tecnológico, cultural, social y demás, a habido un retroceso en el
pensamiento, un pensamiento encasillado a satisfacerse a si mismo y
caracterizado por el consumo masivo de bienes y servicios, que en ocasiones no
permite reformularse o ponerse en cuestión, ya que la falta del deseo mismo de
aprender no genera el interés y la apropiación del saber, además de que el
sistema económico no permite que la familia preste atención del mismo proceso
de formación, ya que primero el desarrollo tecnológico y la evolución en las
telecomunicaciones y el desarrollo de Internet, permiten que el niño se
encuentre adelante dos pasos adelante al del padre; y segundo porque debido al
sistema económico cada vez se trabaja mas y se gana menos, ocasionando que el
niño cada vez tenga mas “libertad” de si mismo, convirtiendo los colegios
además de un espacio de conocimiento, de enseñanza y aprendizaje en un centro
social, de hacer amigos, de esparcimiento, en donde ellos buscan pasar el
tiempo, sin el deseo de aprender hasta el punto de que la escuela pierde su
verdadera misión, la de inculcar saberes que les permitan enfrentar las
vicisitudes de la realidad todo.

Es ese el papel del docente contemporáneo, que “siendo el mismo un sujeto


posmoderno” (Sotelo, 2007), resuelva el como enseñar a pensar, manejándose
entre los limites mismos de la educación y las necesidades por las cuales el
sistema económico y político necesita para su mismo desarrollo y progreso.

Bibliografía

• Zuleta, Estanislao, “El elogio a la dificultad”, Tomado de


Ensayos Selectos. Ediciones Autores Antioqueños, Medellín
1992, volumen 76: 9-16. Palabras pronunciadas al recibir el
título de Doctor Honoris Causa en Psicología de la Universidad
del Valle.

• Vargas llosa, Mario “Breve discurso sobre la cultura” en el tiempo,


septiembre 2010.

• Sotelo Céspedes, Aida “Sujeto contemporáneo y educación” en


polisemia, noviembre del 2007