Charles Perrot

LOS RELATOS
DE LA INFANCIA
DE JESUS
Mateo 1-2
Lucas 1-2
2.' edición
EDITORIAL VERBO DIVINO
Avda. de Pamplona. 41
ESTELLA (Navarra)
1980
Hasta hace no muchos años, se leían los
evangelios de la infancia como si se tratase
de relatos folklóricos, cuando en realidad son
más bien teología de alto nivel. No sucede lo
mismo con el evangelio de Juan: su prólogo
se nos presenta, ya de entrada, como el fruto
de una larga meditación de teólogo sobre la
palabra de Dios que se hace hombre. Los re-
latos de Mateo y de Lucas nos proponen igual.
mente una teología tan profunda y elaborada
como la de Juan; lo que sucede es que, al uti·
lizar otro género literario para transmitirnos
su pensamiento, tomamos sus textos por
cuentos de hadas. Y sin embargo, estos rela·
tos son el testimonio vivo de la búsqueda apa·
sionada de los primeros cristianos, búsqueda
de la inteligencia de su fe en Jesús Hijo de
Dios.
Simplificando las cosas, podríamos decir
que estos relatos son como la ((presentación»
de las películas. En el cine, muchas veces,
mientras se nos van presentando el nombre
de los autores, del productor, etc., empiezan
a aparecer algunas imágenes y temas musi·
cales que nos van dando de antemano los prin·
cipales elementos necesarios para la compren·
sión de la película. Ahora bien, sólo al final
de la película, nos damos cuenta de que aque-
llas imágenes constituían la clave de su como
prenslon. Incluso algunas obras se articulan
y construyen utilizando el procedimiento lla-
mado ((marcha atrás)). Veamos un ejemplo
tomado de una vieja película: ((Mort, ou est ta
victoire?» La mujer de un hombre político de
renombre pierde los estribos y pasa una serie
de años viviendo disolutamente. A la muerte
de su marido, se convierte y entra en el Car-
melo. En la presentación de la película, le
vemos rezando con el hábito de carmelita. De
esta manera, la última imagen de la película
aparece ya al principio, cambiando así nues-
tra manera de ver todo el conjunto: de este
modo, se nos invita a descubrir, en medio de
toda su vida disoluta, la obra de la gracia en
el alma de esta mujer.
Marcos con su título, Juan con su prólogo,
Mateo y Lucas con sus ((relatos de la infan-
cian, sitúan igualmente, antes de contarnos
los episodios de la vida y las palabras de Je-
sús, profeta y crucificado, la ccimagen
n
del
resucitado en quien, a la luz del espíritu y
durante años y años de vida cristiana, han des-
cubierto al Hijo de Dios hecho hombre. Ne-
cesitamos conocer todo el resto del evangelio
para comprender su ((presentaciónn, pero és-
ta, a su vez, al ofrecernos sus temas esen-
ciales, nos da igualmente la clave de su lec-
tura.
Charles Perrot va a guiarnos en esta bús-
queda Es sacerdote de la diócesis de Mou-
Iins, profesor del Instituto Católico de Paris,
especialista en la literatura judía de comien-
zos de nuestra era; sus estudios sobre la lec-
tura de la biblia en la sinagoga o sobre el
Pseudo-Filón, por ejemplo, tienen renombre
y gran autoridad. Este es uno de los aspectos
más importantes de este cuaderno: situar con
sencillez y profundidad, como lo hace Charles
Perrot con mano maestra, los escritos de Ma-
teo y Lucas en el contexto del pensamiento
de su época. Debemos agradecerle igualmen-
te el que de vez en cuando utilice, discreta-
mente, algunos de los procedimientos del
llamado análisis estructural, haciéndonos ver
de esta manera que este método no es tan di-
fícil como pudiera parecer a primera vista y
que su utilidad es innegable. Sus concepcio-
nes sobre la historia y sus reflexiones al res-
pecto nos ayudarán igualmente a comprender
mejor el conjunto del evangelio. Pero lo más
importante quizá sea poder comprender mejor
la fe de nuestros primeros hermanos cristia-
nos -que es la nuestra- en Jesús, hijo de
María e Hijo de Dios.
ETIENNE CHARPENTIER
En la mañana de pascua todo se transfor-
ma. De aquí en adelante, los discípulos po-
drán proclamar la buena noticia de la salva-
ción: iCristo ha resucitado! Su resurrección
será en adelante el cimiento del edificio cris-
tiano. Ahora bien. la iglesia continuaría incan·
sablemente profundizando en el significado
y consecuencias de esta confesión radical
desde todos los puntos de vista, tanto por lo
que se refiere al acontecimiento fundador
de la iglesia, cuanto por lo que toca a la vi·
da y al misterio del nacimiento del maestro
de antes de pascua. ¿Quién es Jesús? Esta
es la pregunta esencial. Los dos discípulos
que van hacia Emaús la noche de pascua. le
designan todavía como un «profeta poderoso
en obras y en palabras» (Lc 24, 19). Ahora
bien, en pascua, sus ojos se abren y junto con
Pedro y el primer grupo de cristianos procla·
man que el Señor ha resucitado. De ahora en
adelante, toda la atención se concentrará en
el acontecimiento fundador de esta proclama-
ción. En nombre de Dios, el ángel que guarda
el sepulcro anuncía ya el mensaje que da sen-
tido a la cruz: «El crucificado ha resucitado»
(Mc 16, 7). Se identifica al crucificado del Gól·
gota con el que ahora está vivo. Desde ese
momento. la comunidad identificará constan-
temente a Jesús de Nazaret con el resucitado
al presentar el relato de la pasión; así se le
irá identificando como salvador desde el co·
mienzo de su actividad. en el bautismo e in-
cluso desde su nacimiento, y hasta en el mis-
terio de su preexistencia. La comprensión
pues del misterio de Cristo se fue desarrollan·
do en el tiempo en círculos concéntricos, abra-
zando cada vez espacios más amplios.
El relato de la pasión. con la resurrección
como conclusión y dándose sentido mutua·
mente, circuló en primer lugar en la primera
comunidad para .. que toda la casa de Israel
lo sepa con certeza: al Jesús que vosotros
habéis crucificado, Dios ha hecho Señor y
Cristo.. (Hech 2, 36). Más tarde, el círculo se
fue ensanchando y comprendía toda la activi-
dad del maestro de Galilea. -comenzando por
el bautismo de Juan hasta el día en que fue
arrebatado» (Hech 1, 21; compárese con 10.
37-40). El que ha resucitado es, en efecto. Je-
sús de Galilea. Profundizando cada vez más en
esta perspectiva de salvación, la reflexión
cristiana llegó de golpe a lo más profundo: con
Pablo en primer lugar, y luego con Juan, el
pensamiento traspasó el umbral del nacimien-
to de Jesús para contemplar el misterio de su
preexistencia (FiI2. 6-11; Jn 1,1-18). Sin em·
bargo, algunos círculos cristianos que se re-
flejan en Mt 1-2 Y Lucas 1-2 se pararon en el
camino identificando al salvador con el niño
de Belén, ya que. desde su nacimiento. co-
mo desde siempre, él es el Dios vivo.
De esta forma, los relatos de la infancia
nos presentan la identidad de Jesús, identi-
dad que se había aclarado y manifestado a la
luz del acontecimiento pascual. Así se como
prende una de las características de los re·
latos evangélicos que llama la atención: en
Mt 1-2 Y Lc 1-2, los títulos mesiánicos se acu·
mulan para designar de antemano al resucita·
do. Si los diversos elementos de la trama si·
nóptica fueron clasificados, reagrupados yen·
tendidos en función de la experiencia de paso
cua, cuánto más todavía lo habrán sido los
relatos de la infancia. bañados por el esplen·
dor de la resurrección. Su finalidad no es con·
tar una serie de anécdotas a propósito de un
recién nacido en Belén, sino proclamar y can-
tar a Cristo viviente, que se hizo hombre como
uno de nosotros. Las sencillas gentes que vie-
nen y se arrodillan ante un pesebre no se
equivocan: doblan sus rodillas ante el Señor,
que «puso su tienda entre nosotros» (Jn 1, 14).
Es cierto que una reflexión de este tipo
exige tiempo. Y aunque es evidente que la
proclamación del resucitado que nace entre
nosotros hace suya y desarrolla la primera
tradición, podemos plantearnos el problema
de saber hasta qué punto la expresión y arti·
culación en imágenes de esta confesión de fe
nos ofrece realmente el eco de lo que suce·
dió. la verdad teológica de esta confesión ¿Ile·
va consigo necesariamente la de las repre-
sentaciones que utiliza? Esto nos da ya una
idea de las dificultades que vamos a encono
trar en este estudio, pero que no podemos de-
jar de lado, debiendo estudiar para ello con
toda la seriedad posible el lenguaje del mundo
judío y judeo-cristiano del siglo primero de
nuestra era, así como el de los evangelistas
de los relatos de la infancia. Solamente des-
pués, podremos emitir un juicio fundado y ser-
rio sobre el valor histórico de estos relatos
y únicamente entonces podremos compren-
der las palabras del Credo sobre Jesús Hijo
único «que fue concebido por obra del Espí-
ritu Santo y nació de la Virgen María».
Ya en el siglo segundo de nues-
tra era, comenzaron a circular en
algunas comunidades cristianas
ciertos relatos que se presentaban
con el nombre de "evangelios", pe-
ro que la iglesia no los hizo suyos.
pues en ellos no se reflejaba con-
venientemente la fe de la comuni-
dad. Se les llama "apócrifos", es
decir "secretos" o no-lefclos en las
iglesias.
En este cuaderno citaremos al-
gunos extractos de estos libros (dis-
EVANGELIOS APOCRIFOS
poniéndolos en tres columnas para
poderlos situar rápidamente). Es
necesario conocerlos, ya que mu-
chas leyendas que rondan nuestros
espíritus o ciertas representaciones
de "navidad" corrientes y tradi-
cionales en nuestras cristiandades
dependen de estos textos. Pero, so-
bre todo, comparándolos con los
textos de Mateo y Lucas, aparece
mejor la profundidad teológica 11
la sobriedad de estos últimos, 1Ia
que los primeros son más bien re-
latos fantásticos en los que lo ma-
ravilloso aparece revestido de un
gusto más que dudoso. Una rápida
lectura de estos textos nos hará
comprender, mejor que un largo
discurso, la razón por la que la
Iglesia cerró el canon de sus escri-
turas a tiempo. Una presentación
más amplia de estos textos en F.
Amiot, Evangiles apocryphes. Cerf-
Fa1lard, Paria 1975.
l. LOS RELATOS
DE LA INFANCIA
PUESTOS EN TELA DE JUICIO
Las dificultades que presentan los relatos de la
infancia son abundantes, provocando en los cristianos
reacciones de todo tipo. Unos aceptan su historicidad
de manera global y se niegan a abordar con honradez
las dificultades que presentan, tratando de armonizar
arbitrariamente los testimonios discordantes de los
evangelistas. Otros, cada vez más numerosos, selec-
cionan los elementos esenciales y los datos de tipo
legendario como pueden ser la estrella o los ángeles.
¿Qué debemos pensar de estas dos maneras de abor-
dar el texto? En lugar de sentirse acomplejado ante
estas formas de situarse ante los textos, ¿no es más
lógico tratar de aclarar los problemas? Quizá entonces
descubramos la significación extraordinaria de estos
relatos que son como perlas utilizadas por Mateo y
Lucas para mejor designar y referirse a su Señor.
Las dificultades son de orden literario, histórico
y teológico. Hagamos un rápido inventario.
1. Dificultades de orden literario
En el plano de la historia literaria de estos textos,
hemos de reconocer el carácter secundario de la docu-
mentación y lo tardío de su redacción.
a) RELATOS ESCRITOS 80 AtilOS DESPUES
DE LOS ACONTECIMIENTOS
Marcos, el más antiguo de los evangelios, no tiene
relato de la infancia. En los evangelios de Mateo y de
Lucas, redactados después de los años 70-80, hay un
relato de la Infancia en cada uno de ellos. Esto quiere
decir sencillamente que entre estos relatos y los
acontecimientos que nos narran hay un espacio de
tiempo de 80 años. ¿Hasta qué punto pueden ser váli-
dos los recuerdos narrados después de un lapso de
tiempo tan amplio?
b) DOCUMENTACION TARDIA
y DE VALOR DESIGUAL
El carácter secundario de Mt 1-2 Y Lc 1-2 es fácil
de reconocer. Varios son los indicios que nos permi-
ten reconocerlo. Señalemos solamente dos puntos.
Los géneros literarios son muy diferentes de los
utilizados en los textos comunes a los tres sinópticos.
Estos, por un lado, nos presentan relatos esquemati·
zados y ordenados en torno a una palabra de Jesús
(véase, por ejemplo, Mc 2, 13-17; Mt 9, 9-13; Lc 5, 27-
32); en nuestros textos de la infancia, sin embargo, la
narración se hace amplia y se llena de imágenes. ¿Quién
podría señalar en el evangelio de Marcos un solo ele-
mento comparable con la maravillosa estrella de los
magos? Los pintores tienen conciencia de esta situa-
ción: es más fácil pintar la adoración de los magos que
lo de las espigas arrancadas en sábado (Mc 2, 23-28).
El tono es diferente. El evangelio de Marcos nos
presenta una catequesis organizada pedagógicamente,
sirviéndose para ello de relatos y de discursos reunidos
en torno a un tema dado, por ejemplo una jornada-tipo
en Cafarnaún (Mc 1, 14-39), un grupo de polémicas (2,
1-3, 6), un grupo de parábolas (4, 1-34), un grupo de
milagros (4, 35-5, 43), etc. La estructura del conjunto
lleva al lector al descubrimiento progresivo de la me-
si anidad y de la divinidad de Jesucristo. Los títulos
dados a Jesús aparecen después del episodio de Cesa-
rea de Filipo (Mc 8, 27-30); es a partir de ahí princi-
palmente cuando a Jesús se le llama mesías, hijo de
David, hijo del hombre e hijo de Dios. Ahora bien, Mt
y Lc, que siguen en gran parte la trama narrativa de
Marcos, han roto el desarrollo catequético de éste ya
de entrada; en los relatos de la infancia tenemos ya
todos los títulos mesiánicos y dívinos de Jesús: ya
desde la infancia de Jesús, todo está preente como en
germen.
De todas maneras, también Marcos presenta ya
de entrada a sus lectores la clave de su relato comen·
zándolo con el título siguiente: -Comienzo del evan-
gelio de Jesús, Cristo, Hijo de Dios-. En sus relatos
de infancia, Mt y Lc no hacen sino exponer amplia y
detalladamente el contenido de este versículo ini-
cial del evangelio de Marcos. Pero. una vez más. de-
muestran de esta forma el carácter secundario de su
trabajo. Los decoradores empiezan a actuar cuando la
casa está ya construida. Y la decoración. muchas ve-
ces. es obra de artificio.
c) REFLEXION TEOLOGICA POSTERIOR
El día de pascua, los discípulos debieron caer en
la cuenta. en primer lugar. de lo esencial; sólo más
tarde la primera comunidad de cristianos irá reflexio-
nando y sacando las consecuencias del misterio del
salvador. Incluso en su nacimiento. De todas formas.
a lo largo del cuaderno tendremos que matizar esta
afirmación. mostrando la existencia de una reflexión
anterior a Mt·Lc sobre el nacimiento de Jesús. Ahora
bien, el historiador no puede situar en el mismo pia-
no las colecciones primitivas de las palabras de Jesús
y los escritos posteriores que nos presentan la re-
flexión cristiana sobre su nacimiento. utilizando los mé-
todos e imágenes de las historias piadosas de su época.
2. Dificultades de orden históriéo
,
El trabajo del historiador consiste en la valoración
de la relación existente entre un texto que nos cuenta
un acontecimiento y lo que en realidad sucedió. Ahora
bien. en nuestro caso, los criterios que le permiten
generalmente dar un juicio prudente de historicidad
faltan casi por completo. Una vez más. la situación es
muy diferente de la de numerosos elementos de la
tradición sinóptica.
a) INVENCION O RECUPERACION DE
UNA TRADICION ANTERIOR
Ya hemos hablado de la distancia existente entre
los hechos y los textos. Esta dificultad no sería deci-
siva si fuera posible determinar. como telón de fono
do de cada una de las representaciones de Mt y de
Lc, elementos vehiculados por la tradición oral ante-
cior a los evangelistas. De esta forma, se podrían
esbozar las líneas maestras de una tradición primitiva
relativamente próxima de los hechos. Intentaremos ir
por este camino, sin esperar grandes resultados.
b) RELATOS DISCORDANTES
La dificultad más importante es la siguiente: existe
una radical diferencia entre los dos relatos. Imposible
armonizarlos y crear una especie de -super-relato-
de la infancia. Además. esta manera de abordar los
textos evangélicos supondría que se acepta como pa-
labra de Dios un texto leído en filigrana a partir de
los evangelios actuales y un acontecimiento recons-
truido siguiendo la fantasía de nuestras deducciones
literarias. Este es sin embargo uno -de los mayores
peligros que acechan a nuestra lectura. Tenemos la
impresión de conocer tan bien estos relatos. que mez-
clamos espontáneamente los elementos propios a cad¡l
uno de ellos, añadiendo incluso datos que 'prpvienen
de los cuentos populares sobre navidad. Las gentes
piadosas se llevan un fuerte desengaño y se escan-
dalizan profundamente cuando se dan cuenta de que
en estos relatos no existe ni mula ni buey, que los
magos no son ni tres ni reyés y que los pastores no
van a adorar a nadie.
Por ello. debemos hacer el esfuerzo de leer el
texto tal y como está, sin imaginar nada ni leer nada
entre líneas y sin completarlo o arreglarlo utilizando
para ello el otro relato. Así podremos descubrir el
relato que leemos tal y como es, con ojos nuevos.
Veamos un ejemplo. En el texto de Lucas. José. que
vive en Nazaret. se ve obligado, a causa del empa-
dronamiento, a bajar a Belén (Lc 2, 4-5); una vez pa-
sados el nacimiento y los cuarenta días que preceden
a la purificación de María en Jerusalén. los tres vuel·
ven a su -ciudad- de Nazaret (2. 22 Y 39). En el texto
de Mateo. por el contrario. José de Belén se ve
obligado a huir a Egipto con el niño perseguido y.
más tarde, se ve forzado a instalarse en Nazaret con-
tra su voluntad, mucho después de la muerte de
Herodes. En lucas, la vuelta a Nazaret es lógica y nor-
mal: en Mateo, la subida a Nazaret es contraria al
normal desarrollo de los acontecimientos.
Otro ejempo: ¿cómo conciliar los últimos elementos
de la genealogía de Mt 1, 13-16 Y los de lc 4. 23-27?
¿Cómo se llamaba el padre de José, Helí o Jacob?, etc.
c) El MUNDO DE lO MARAVillOSO
Distingamos claramente el -milagro- de lo -mara-
villoso-. Históricamente, incluso los exegetas más
críticos y exigentes están de acuerdo en reconocer en
Jesús a un taumaturgo o un exorcista de clase. los mi-
lagros de Jesús. que se presentan esencialmente como
los signos del reino, son descritos generalmente con so-
briedad. El centro de interés del narrador no es el hecho
extraordinario Eln sí mismo (ya que el mismo Belzebú
puede hacer milagros de ese tipo: cf. Mc 3, 22), sino
el mensaje de salvación que lleva consigo el gesto del
maestro. la situación en la que nos encontramos en
los relatos de la infancia es muy diferente, porque
en éstos los textos están impregnados de lo maravi-
lloso, empezando por la estrella de los magos y pasan-
do por los resplandores angélicos.
Más aún, todavía nos sentimos más incómodos al
constatar que algunos de estos elementos maravillo-
sos parece que tienen su origen en el ambiente pa-
gano y que en ellos se inspiraron los autores de los
relatos. Incluso la concepción maravillosa de Jesús
tiene paralelos en la literatura pagana.
d) UN SINFIN DE DIFICULTADES
Bástennos dos ejemplos para demostrarlo. Según
lc 2, 1, el -primer empadronamiento tuvo lugar en la
época en que Cirino era gobernador de Siria. Ahora
bien, según el historiador judío Flavio Josefo, el em-
padronamiento de Clrlno tiene lugar en el año 6 de
nuestra era. ¿Cómo puede conciliarse este dato con
el nacimiento de Jesús en tiempos de Herodes, muerto
el año 4 antes ,de nuestra era?
Según le 2, 22-24, Jesús fue presentado al tem-
plo -según la ley de Moisés-. De hecho, ninguna ley
exigía tal presentación. Es cierto que la madre del
recién nacido debía ofrecer un sacrificio, cuarenta días
después del nacimiento de un varón (lev 12, 6-8) Y el
padre, durante el mes que seguía al nacimiento de su
primogénito, debía consagrarlo a Dios (Ex 13, 2s). Ahora
bien. la presencia del niño no era necesaria. lucas
reúne de manera curiosa los mandamientos bíblicos
utilizándolos para sus propios fines.
Este Importante conjunto de dificultades de todo
tipo no deja de plantear serios problemas. Es evidente
que no podemos situar en el mismo plano los elemen-
tos duros y firmes de la tradición sinóptica y las are-
nas movedizas de los relatos de la infancia. Pero,
¿por qué hablamos de dificultades? Dificultades ¿de
qué tipo? ¿Cuál es la idea de historia a la que estos
relatos plantean dificultades?
3. Problemas teológicos
Tanto en la interpretación de los textos como en
las conclusiones que de ellos sacan los teólogos, tamo
poco faltan los problemas. Un ejemplo: todos sabemos
el lugar tan distinto que ocupa María en las diversas
tradiciones. ecleslales y cómo, en el catolicismo, esta
presencia mariana, alimentada principalmente por la
meditación de lc 1-2, está siendo prácticamente dejada
de lado. Esto quiere decir sencillamente que la ma-
nera de leer los evangelios de la infancia tiene impor-
tantes repercusiones en el pensamiento y en la prác-
tica cristianas. Vamos a componer un -dossier- exegé-
tico que fundamente una comprensión teológica nueva.
lo primero que debemos hacer es penetrar en lo
más profundo de estos escritos redactados hace ya
2.000 años. Intentaremos, para salvar esta distancia,
comprender lo mejor posible el contexto mental en el
que estos textos nacieron. SI no. corremos el peligro
de multiplicar los anacronismos y proyectar los pro-
blemas de nuestro tiempo en unos textos escritos en
un contexto cultural totalmente dIferente. Asi, pues.
debemos realizar un viaje a través de los tiempos
para comprender mejor el sentido primero de estos
antiguos textos.
11. LOS RELATOS
DE LA INFANCIA
EN EL JUDAISMO ANTIGUO
o
EL MIDRA8H DE MOISES NIÑO
1. El Midrash
Durante la semana, y sobre todo la mañana del sá·
bado, los judios del siglo primero se reunian en la
sinagoga para escuchar y meditar -la Tora-, es decir
la revelacJón de Dios tal y como se encuentra en el
texto fundamental de Moisés (el Pentateuco) y orques-
tada más tarde por los profetas.' Todo esto era para
ellos evidentemente la palabra de Dios, una palabra
siempre viva y nueva. Ayudados por un escriba (o
Rabbl), o por los predicadores del sábado, los judios
del tiempo de Jesús eran invitados a una búsqueda
continua (darash en hebreo) y a un perseverante pro-
fundizar espiritual; la pregunta decisiva era: ¿cómo
y hasta dónde me Interpela y concierne la palabra de
Dios que se lee en los textos de Moisés actualmente,
a mi personalmente y a todo Israel conmigo? Esta
re·actuallzación continuada de la palabra de Dios se
llama en hebreo Mldrash (de la misma raíz darash)
y se concreta en las obras literarias llamadas también
Mldrash (siendo Mldrashlm su plural). Dicho de otra
forma, el Mldrash es una reflexión sobre la escritura
y una actualización del dato bíblico en función de la
situación presente. Esta reflexión se realizó en dos
direcciones:
1. los escribas reflexionaron sobre la escritura
I Cf. Ch. Perrot, La lec/ure de la bible dans les syna-
gogues au premier siec/e de no/re ere: MD (1976) 2441.
para descubrir en ella en primer lugar las reglas del
comportamiento moral, social y religioso. De esta forma.
las numerosas leyes de Moisés iban adaptándose poco
a poco a Jas necesidades concretas del tiempo. En tér-
minos técnicos, se trata del Midrash halaka. Así, por
ejemplo. Jesús toma como punto de partida Gén 2, 24
para sacar una nueva regla de vida a propósito del
matrimonio (Mt 19, 1·9). En el judaísmo. todas estas
reglas y concreciones fueron coleccionadas más tarde
en lo que recibió el nombre de Mishna (siglo 11 des-
pués de Cristo) y en el Talmud.
2. la reflexión de los escribas se extendió igual-
mente a los hombres importantes y a los' grandes
acontecimientos de la salvación y de los que habla
la escritura mostrando que estos hombres del pasado
seguían siendo -ejemplares- en el presente y que los
acontecimientos pasados se realizaban o -cumplían-
Igualmente en los tiempos actuales. El Midrash aggada
reúne todas estas consideraciones, recuerdos y actua·
Iizaclones de la historia bíblica realizadas partiendo
de la escritura y de las numerosas tradiciones orales
que circulaban normalmente en Palestina. De esta for-
ma, se llegó a una especie de -re-escritura de la biblia-.
en la que se Inspiraban generosamente los predica·
dores de la sinagoga. para edificación de sus oyentes.
Algunas veces, y en ambientes cristianos y esenios
sobre todo, se llevó hasta sus últimas consecuencias
el principio del cumplimiento de las escrituras siguien-
do la dirección marcada por el Midrash aggádico. Par·
tiendo del principio de que los últimos tiempos estaban
ya a las puertas y que se estaba viviendo el final de
la historia humana. se daba por segura y cierta la
posesión de la última y definitiva clave para la inter-
pretación de la escritura. Los hombres y los aconte-
cimientos de los tiempos pasados podían ser identi·
ficados definitivamente en el presente de la vida co-
munitaria: en esto consiste el Midrash pesher. Las
gentes de Qumran, por ejemplo. releían a los pro-
fetas de esta manera, identificando cada uno de los
detalles del texto en función del mundo presente (véa-
se por ejemplo el Pesher de Habacuc descubierto en
Qumranr. Así también, en la tarde de pascua, Jesús
explicaba a los discípulos de Emaús, -comenzando por
Moisés y por todos los profetas, todo lo que le
La literatura intertestamentaria
La a.ntigua literatura judía, que nace y vive
entre los siglos II antes de nuestra era y 1
después de Cristo, contiene numerosas tradi-
ciones a propósito del nacimiento y de la infan-
cia de los patriarcas. Por lo que a estos libros
apócrifos se refiere (así llamados porque no
fueron aceptados en el canon de las escrituras),
consúltese A. Paul, Intertestamento (Cuadernos
bíblicos n.O 12), que entre otras muchas cosas de
valor contíene un índíce con definicíones de
gran interés. Esta es la lista de los principales
escritos mencionados en este cuaderno, indi-
cando al mismo tiempo para algunos de ellos
las siglas con las que los citaremos:
TRADUCCIONES:
Los Setenta (sigla LXX), traducción gie-
ga de la biblia (siglo m-I antes de C.).
El Tárgum Palestino, traducción aramea
(siglo I-TI después de CJ.
AUTORES JUDIOS HELENISTICOS:
Eupolemo y Artapán (siglo TI antes de C.).
Filón de Alejandria (mitad del siglo I),
uno de cuyos tratados está consagrado a la
Vida de Moisés.
Flavio Josefa, historiador judío, autor de
las Antigüedades judías (sigla AJ). hacia
93-94 de nuestra era).
OBRAS llamadas apócrifas o pseudoepigráfi-
cas:
Jubileos (Apocalipsis), del m-TI s. antes
de J. C.
Henoc (etiópico), del siglo m-TI antes de
J. C., aunque contiene elementos más re-
cientes.
Libro de los secretos de Henoc (eslavo),
fecha incierta, s. 1 después de J. C.
Apócrifo del Génesis, descubierto en
Qumran, siglo 1 después de J. C.
Documento de Damasco, texto esenio,
siglo 1 de nuestra era (1).
Pesher de Habacuc, texto descubierto en
Qumran.
Libro de las Antigüedades bíblicas (sigla
LAB), del Pseudo-Filón, antes del final del
siglo 1 de nuestra era, probablemente antes
del año 70.'
Apocalipsis siriaco de BaTUC, final del si-
glo I de nuestra era.
Testamento de los XII Patriarcas (Testa-
mento de Levi y de Judá) , de diferentes
épocas
LITERATURA RABINICA
Midrash Mekhilta, sobre el Exodo, siglo II
de nuestra era.
Midrash Rabba, sobre el Génesis y sobre
el Exodo; los diversos elementos son de épo-
cas diferentes.
Midrash Sefer ha-Yashar, texto tardío
de la edad media.
Midrash ha-Gadol, texto tardío.
Talmud de Jerusalén, finales del siglo VI
de nuestra era.
Talmud de Babilonia, finales del siglo V
. de nuestra era.
I Acaba de aparecer, en francés, una edición de esta
obrJ.: T. I. lntroduction el texte critiqu"s, por D. J. Ha-
rrington, traducción por J. Cazeaux, revisada por Ch. Pe-
rrot y Pierre M. Bogaert, 392 p. T. JI. lntroduction litérain,
eommentairt et index, por Ch. Perrot y P. M. Bogaen,
339 p. (Col. Sources Chrétiennes). Cerf, Paris 1976.
concernía en las escrituras- (Lc 24, 27). Como vere-
mos más adelante. muchos de los elementos de Mt
1-2 pertenecen al género Midrash aggada; las citas
bíblicas de Mt 1-2. cuyos detalles se identifican
(ejemplo: Mt 2, 15 citando a Oseas 11,2: -De Egipto
llamé a mi hijo-o que para el evangelista es Jesús).
pertenecen al Mldrash pesher.
Este proceso de actualización del texto b í b l i ~ o
se realizaba principalmente en la sinagoga. Señalemos
brevemente algunos elementos importantes de la prác-
tica sinagoga!. El sábado por la mañana, como se nos
dice en Hech 13, 15, se leía en primer lugar un pasaje
escogido del Pentateuco. al que seguía la lectura de
un texto de los profetas capaz de ayudar a comprender
el pensamiento de Moisés. Finalmente, el predicador,
tomando como base las dos lecturas, daba a los oyen-
tes un mensaje de tipo exhortativo. Así, por ejemplo,
después de leer Génesis 21 sobre el nacimiento de
Isaac. se añadía generalmente la lectura de 1 Sam 2.
21s que habla del nacimiento de Samuel, utilizando
al mismo tiempo las numerosas tradiciones orales so-
bre el nacimiento milagroso de niños, a pesar de que
sus madres fueran estériles. Al mismo tiempo. la lec-
tura de los profetas. llamada en arameo Ashlemata.
es decir -cumplimiento- de las escrituras, se iba
enriqueciendo con numerosas aportaciones aggádicas.
Es decir, que la sinagoga era el lugar en el que se
realizaba una -concordancia viva- de la biblia y por
ello el terreno privilegiado en el que se realizaban
las transformaciones, ósmosis y adaptaciones de los
relatos-arquetipo.
En el contexto de las primeras comunidades cris-
tianas se utilizó corrientemente el mismo tipo de pro-
cedimientos de lectura y relectura. CQmo era posi-
ble meditar en el nacimiento de Jesús, sin compren-
derlo en función de los otros relatos de infancia de
la biblia? ¿V de los relatos de infancia tal y como
circulaban de boca en boca en las tradiciones aggádl-
cas de la época? Para los cristianos de la época. el
acontecimiento de Belén resumía, en cierta manera,
al mismo tiempo que los llevaba a término, todos los
relatos de infancia anteriores. Por ello. el relato de la
Infancia de Belén debía utilizar el tesoro narrativo nor-
mal de las sinagogas, en el que se celebraba el na-
cimiento de los patriarcas )' profetas. Los cristianos,
al utilizar las expresiones y temas aggádicos cono-
cidos en su tiempo, afirmaban con esto que Jesús
había -cumplido- a la perfección la sagrada escritura.
Actualmente, en nuestro siglo XX, la utilización de
estos métodos y procedimientos nos parece curiosa
y choca con nuestra manera (historicista) de ver las
cosas y los textos sagrados. Sin embargo. para los
cristianos del siglo l. negar el carácter midráshico de
Mt 1-2 Y de Le 1-2, supondría negar que Jesús había
realizado el cumplimiento pleno de la palabra divina.
¿Cómo habrían podido hacerlo?
Todo esto explica la razón por la que los moder-
nos exegetas tratan de recuperar y conocer /0 mejor
posible las tradiciones bíblicas y sinagogales que son
como la paja resplandeciente sobre la que descansa
el niño de Belén. Sólo como botón de muestra seña-
laremos a continuación algunos de los elementos del
Midrash de Moisés niño. A lo largo de todo el cuader-
no, írán apareciendo igualmente otra serie de elemen-
tos de este género. Hasta tal punto, que nuestra in-
tención es hacer de este aspecto una de las caracte-
rísticas principales de este trabajo. sacando a la luz
y explotando de esta forma los datos de la litera-
tura Intertestamentaria y rabínica.
2. El Midrash de Moisés niño
En la antigua sinagoga se comentaba con todo
esmero al capítulo 2 del Exodo. en el que se narra
el nacimiento de Moisés. Gracias a los documentos
Judíos del siglo I de nuestra era (yen particular
Filón, Vida de Moisés: Josefo, Antigüedades judías,
11; el Pseudo-Filón. Libro de las Antigüedades bíblicas,
IX, 9s, y el Tárgum Palestino sobre Ex 1-2), podemos
determinar las grandes líneas del comentario aggádico
sobre Moisés.
EL ANUNCIO DEL NACIMIENTO
Los egipcios perseguían ferozmente a los hebreos,
esclavos, a causa de su número que crecía sin cesar
y -de las riquezas adquiridas con su trabajo- (Josefo).
Llegaron incluso a separar a los hebreos de sus muje-
res para impedir así que siguiesen creciendo. Pero
no hubo nada que hacer. En estas circunstancias, el
faraón tuvo un sueño:
"Uno de los escribas sagrados, de aquellos que po-
seen el don de predecir el porvenir con exactitud, anun-
ció al rey que debía nacer por entonces un niño israe-
lita que humillaría la soberanía de los egipcios y exal-
taría a los israelitas; cuando llegase a ser un hombre,
superaría a todos en virtud... El rey, atemorízado,
ordenó exterminar, arrojándolo al río, a todo hijo
varón que naciese de los hebreos" (Josefa>.
El Tárgum sobre Exodo 1, 15 nos ofrece una tra·
dición análoga:
"Faraón, mientras dormía, tuvo un sueño: todo el
país de Egipto se encontraba en el platillo de una ba-
lanza y un cordero, la cría de una oveja, en el otro;
el platillo en el que estaba el cordero iba bajando. El
rey hizo llamar a todos los magos de Egipto inmedia-
tamente y les contó el sueño. Yannés e Ymbrés, jefes
de los magos, al instante, abriendo sus bocas dijeron
al faraón: un hijo va a nacer en tila comunidad de
Israel y su mano destruirá todo el país de Egipto. Por
esto, el faraón dio orden de.....
El «cordero» Moisés, pues, pesaba más que Egipto.
Señalemos, por otro lado, que los magos Yannés e
Ymbrés son desconocidos en el Antiguo Testamento,
pero un texto esenio los cita (Documento de Damas,
5, 18-19) e igualmente 2 Tim 3, 8: muestra evidente
del uso que los primeros cristianos hacían de los ele-
mentos de la tradición aggádica judía.
los parientes de Moisés fueron igualmente favo-
recidos con una predicación análoga, y de manera par·
ticular Myriam (=María), la hermana de Moisés y
Amrán, su padre. la tradición judía tenía predileccíón
por los parientes de Moisés y hablaba mucho de ellos.
Filón nos dice que Moisés -tuvo por padre y madre
a las mejores personas de su tiempo•. Amrán, de la
tribu de leví, descendía de Abrahán -en su séptima
generación». Eran gentes sanas, piadosas y sin pecado.
Según Josefo, Dios se apareció en sueños a Amrán y
le anunció que -el hijo del que su mujer estaba en-
cinta era el niño... que iba a liberar a su pueblo•. El
Pseudo-Filón nos cuenta una revelación que los ángeles
hicieron a María:
"El espírítu de Dios vino sobre María, durante la
noche, y tuvo un sueño que contó a la mañana siguien-
te a sus padres: esta noche he tenido una visión: un
hombre vestido de lino fino (un ángel) estaba junto
a mí. Me dijo: "ve a decir a tus padres: Lo que nazca
de vosotros será arrojado al agua, ya que por él el
agua se secará (= el Mar rojo); por él haré señales
y salvaré a mi pueblo; él será el que lo guíe'por siem-
pre". María contó el sueño, pero sus padres no le
creyeron".
Además del relato del anuncio del nacimiento de
Moisés, se encuentran en la literatura intertestamen-
taria otros muchos relatos de anuncio de un niño liber-
tador. Existen por ejemplo relatos de anuncio sobre
Abrahán, Isaac, Sansón y Samuel. Esto quiere decir
que este género estaba muy extendido en las -historias
sagradas. de las sinagogas, para manifestar así lo bien
que Dios había previsto las cosas en su sabia pro-
videncia, de modo que el pueblo de Israel debía su
Salvación únicamente a Dios: sólo Dios podía conce-
der y anunciar los auténticos libertadores de su pueblo.
EL EXTERMINIO DE LOS RECIEN NACIDOS
y EL NACIMIENTO DE MOISES
Faraón pretendió exterminar a todos los reclen na·
cidos de los hebreos. Para ello, se dirigió en primer
lugar a las comadronas, pero éstas hicieron que fra-
casara el feroz proyecto, tanto más cuanto que el
tárgum identifica a las comadronas con la madre y la
hermana de Moisés: Jokebed y María. En vista de lo
ocurrido, y siguiendo los consejos de tres astrólo-
gos, faraón ordenó el exterminio. los soldados egip-
cios ejecutaron las órdenes recibidas, pero las judías
escondieron a sus pequeños; por ello, nos dice el
Midrash Exodo Rabba, los soldados andaban por las
calles y -cogían a un niño egipcio para hacerle llorar,
de tal modo que los niños israelitas, al oír los gritos
se ponian a llorar a su vez.: a continuación, los padres
debían arrojar al niño al río. Esta cruel situación hizo
que los hebreos decidieran -repudiar. a sus muo
Jeres, antes que continuar teniendo hijos. Sin embargo,
Amrán no hizo caso, según el Pseudo-Filón. Según
otra tradición judía, Amrán despidió igualmente a su
mujer y fue su hija María la que obligó a su padre a
cambiar de decisión (Midrash Mekhilta). En los rela·
tos de infancia, diferentes de los de Moisés, es corrien-
te igualmente el tema de la persecución que pone
en peligro la realización del proyecto divino: así, por
ejemplo, en las historias de Noé, Abrahán e Isaac.
Todas las fuerzas del mal se ponen de acuerdo para
Impedir la llegada del niño sin conseguirlo: ante Dios,
se desarticulan todas las trampas.
Jokebed dio a luz a su hijo Moisés en el séptimo
mes. Fue un parto sin dolor. Según Josefo, el parto
fue .tan rápido y feliz y los dolores fueron tan sin im-
portancia que las comadronas egipcias no tuvieron
tiempo de darse cuenta-o El Midrash Exodo Rabba con-
tinúa diciendo: .Asi como su embarazo estuvo limpio
de dolores, asi sucedió igualmente cuando dio a luz.
Esto es una prueba de que las santas mujeres no com-
parten el destino de Eva-. Al nacer el libertador, la
luz celeste inundó la casa en la que nació (Midrash
Mekhilta); lo mismo sucedió cuando nació Noé, si
hacemos caso a un fragmento de manuscrito descu-
bierto en Qumran.•Inmediatamente después de su
nacimiento, continúa diciendo Filón, el niño demostró
que era algo más que un sencillo hombre-o Toda la
tradición judía está de acuerdo en subrayar hasta la
saciedad la belleza del niño Moisés y la sabiduría
que demostró más tarde cuando la hija del faraón le
presentó a los más grandes sabios de Egipto (Eupo-
lemo y Artapán). Una vez más, las tradiciones aggádi·
gas se infiltran en los ambientes cristianos: en la re-
trospectiva histórica que Esteban hace en el libro
de los Hechos de los apóstoles, recuerda .Ia belle-
za del niño ante Dios- y cómo .fue iniciado en toda
la sabiduría de los egipcios- (Hech 7, 20. 22).
3. El Midrash de Moisés y la historia de Jesús
Es más que probable que en las páginas que siguen
tendremos la ocasión de precisar más algunos de los
detalles de este Midrash de la infancia en función de
los paralelos descubiertos en Mt 1-2 Y Le 1-2. No se
trata ciertamente de establecer paralelos ni relaciones
de dependencia literaria -como si por ejemplo Ma-
teo hubiera copiado a algún autor judío. Lo que ver-
daderamente importa es penetrar en la mentalidad del
siglo 1 de nuestra era. La piedad y el respeto de los
hombres de la sinagoga para con el niño Moisés y para
con los otros niños milagrosos se prolongará, natural-
mente, en el Emmanuel. También se meditaba en las
sinagogas en la misión del niño predestinado, porta-
dor del destino del pueblo, en su obra liberadora y en
los obstáculos que debía vencer. Todas estas refle-
xiones, presentadas en forma de relatos, ofrecen de
antemano la clave de la interpretación del hombre y de
su obra futura. Se trata sencillamente de un metalen-
guaje (=lenguaje sobre un lenguaje ya existente) tra-
ducido en imágenes plásticas y proyectado a los orí-
genes de la historia del héroe, constituyendo un pró-
logo que ilumina el mensaje esencial del libro.
En la tradición cristiana, este mensaje es el de
pascua. En los prólogos evangélicos que constituyen
los relatos de I"a infancia, todo está contenido como en
germen: en el pesebre de Belén se encuentra .el pri-
mogénito de entre los muertos- (Col 1, 18). Y como es
lógico, ante este niño, que reunía en sí la esperanza
de Israel cumpliendo las escrituras, los primeros cris-
tianos utilizaron este lenguaje del corazón empleado
normalmente en las sinagogas para celebrar su asom-
bro ante las maravillas y los dones de Dios. ¿Qué
mejor medio de expresar la identidad y la misión del
salvador, que utilizar los términos mismos de la pa-
labra divina, tomados del texto sagrado y las tradicio-
nes orales que la acompañaban impregnadas de pie-
dad? El diccionario de los primeros cristianos era la
biblia, escrita y oral; diccionario de peso, cierta-
mente, ya que Dios era su autor.
A su debido tiempo, señalaremos los múltiples con-
tactos entre las tradicionesaggádicas y los relatos
evangélicos: el sueño y el anuncio del ángel; el nom-
bre y la misión del salvador; la presencia de los ma-
gos; la luz y la estrella, amén de las persecuciones
.(Ex 2, 15 Y Mt 2, 13; Ex 4, 19 Y Mt 2, 20) Y del ex-
terminio de los niños. Ahora bien, ¿se trata sencilla-
mente de una simple copia literaria de la historia de
Moisés y de los otros aggadot de este tipo, sin más?
Mt 1-2 ¿es únicamente el Midrash del niño Jesús, en
la misma línea del de Moisés? La respuesta a esta pre-
gunta es capital, aunque difícil de captar exac-
tamente: en efecto, en ella se juega nuestra manera
de comprender la relación existente entre Jesús y la
escritura. Resumamos lo esencial.
Para un judío del siglo 1, el texto de Moisés es
normativo, en tanto en cuanto que es el lugar funda-
mental de la revelación. La reflexión exegética de los
escribas y el comentario aggádico de los predicadores
tenían como finalidad esencial el .servicio- de la pa-
labra de Dios siempre viva, por medio de la literatura
(oral o escrita) sobre la escritura. El Midrash, actuali-
zación de la palabra de Dios al momento presente, no
pierde nunca de vista su lazo y su referencia radical:
el texto sagrado. Ahora bien, los primeros cristianos
trastocaron por completo los datos del problema. El
lugar y la referencia radical es en adelante Jesús resu-
citado y, por consiguiente, la escritura no es sino la
servidora de la nueva palabra de Dios. Jesús susti-
tuye a la Tora. En adelante, el cristiano no sirve ya
a la escritura, sino que sirve al Señor, apoyándose
para ello, de forma radicalmente nueva, en la escri-
tura. El autor judío de un Midrash parte de la escri-
tura para mejor ¡::.oder volver a ella, re-escribiendo
la biblia, de manera adaptada a su época. El evange-
lista parte de Jesús, declara su identidad y cuenta su
obra de salvación con ayuda de la escritura y de las
tradiciones orales en la -biblia continuada- que el
evangelio constituye. Por ello, no podemos definir el
género literario de los relatos de la infancia ponién-
dolos sencillamente en paralelo con el Midrash, ya
que de esta forma traicionaríamos la situación ori-
ginal de los evangelistas en relación a la escritura. Y
esto, aunque muchos elementos midráshicos han pa-
sado al texto de Mt 1-2 particularmente y a veces al
de Lucas. Para los evangelistas, como para los cris-
tianos, todo parte de Jesús y todo vuelve a él. La
escritura ayuda a formular su misterio, ya que, en
adelante, esta escritura -este Testamento que lla-
mamos (desafortunadamente) -antiguo-- se ha hecho
cristiana. La presencia de Jesús que .Ia cumple- la
ha cristianizado. Y junto con ella serán transformadas
igualmente las tradiciones orales aceptadas en las si-
nagogas y utilizadas por los evangelistas para hablar
de Jesús.
Todas estas consideraciones tendrán evidentemen-
te su importancia en el momento de evaluar la his-
toricidad de los prólogos evangélicos: el evangelista
parte siempre de la realidad, incluso cuando esta
realidad -la persona y obra de Jesús- no se adecua
exactamente a lo que una visión historicista de las
narraciones evangélicas quisiera descubrir en ellas.
Actualmente, se habla mucho de -desplazamiento de
la teología-; es probable que en las páginas que si-
guen tengamos que realizar igualmente un -despla-
zamiento de la historia-.'
1 Para todo lo que se refiere a este capítulo, véase
Ch. Perrot, Les récits d'enfance dans la haggada antérieure
atl 2eme siecle de notre ere: Recherches de Science Reli-
gicuse (1967) 481-518.
EVANGELIOS APOCRIFOS. La huida a Egipto
Los leones y los leopardos le
adoraban y les acompañaban en
el de3ierto; por dondequiera que
iban María y José, les precedían
mostrando el camino e, inclinando
la cabeza, adoraban a Jesús. Sin
embargo, el primer dia que Maria
vio a su alrededor leones y todo
género de bestias salvajes, tuvo
mucho miedo, pero el niño Jesús,
mirándola fijamente con el rostro
iluminado por la alegria, le dijo:
"no temas, madre, pues no tienen
intención de haceros ningún mal,
sino de servit-os". Y, con estas pa-
labras, disipó completamente sus
miedos.
Los leones marchaban con ellos
y con los bueyes, los burros y las
demás bestias de carga que lleva-
ban el equipaje y no les hacían
ningún mal; al contrario, se com-
portaban con gran mansedumbre
entre las ovejas y carneros que Jo-
sé traía de Judea e incluso los
guardaban con él. Marchaban és-
tos en medio de lobos 'Y nadie su-
frfa lo más mínimo. Así se cumplía
lo anunciado por el profeta Isaías:
"Los lobos pastarán con los corde-
ros, el león y el buey comerán hier-
ba juntos".
Había en efecto dos bueyes y
un carro para transportar los
objetos de uso corriente y los leones
los iban guardando en la marcha.
El tercer día de marcha, suce-
dió que María sintió fatiga debido
al calor del sol del desierto. Viendo
a lo lejos una palmera, dijo a Jo-
sé: "Vaya descansar un poco a su
sombra". José Be apresuró y la lle-
vó debajo de la palmera, haciéndole
bajar de la burra. Cuando se sen-
tó. María miró hacia la copa de la
palmera y vio que estaba llena de
frutos. "Quisiera, dijo a José, pro-
bar alguno de esos frutos si fuera
posible". José respondió: "Me ex-
traña que hables de esta maner'l,
pues ves perfectamente que las pal-
meras son muy altas y, a pesar rie
todo, quisieras comer sus frutos.
Por lo que a mí respecta, mi preo-
cupación principal es la falta de
agua, ya que no queda nada en
nuestros pellejos y no tenemos na-
da que beber ni nosotros ni nues-
tras cabalgaduras".
Entonces, el niño Jesús, que re-
posaba tranquilamente en el regazo
de su madre, dijo a la palmera:
"Inclínate, árbol, y alimenta a mi
madre con tus frutos". Obedecien-
do a estas palabras, la palmera in-
clinó al instante su cima hasta los
pies de María, recogiendo así los
frutos con los que se alimentaron.
Cuando hubieron cogido todos los
frutos, la palmera seguía inclinada.
esperando la orden del que le habi7.
mandado que se inclinase. Jesús le
dijo entonces: .. Enderézate. palme-
ra. recupera tu fuerza. En adelante.
participarás del destino de mis ár-
boles en el paraíso de mi Padre.
Abre con tus raíces la fuente es-
condida en el fondo de la tierra
y que broten las aguas que cal-
men nuestra sed". La palmera se
enderezó al instante y por entre sus
raíces comenzaron a brotar fuentes
de aguas extremadamente limpias.
frescas y dulces. Viendo las fuen-
tes, se llenaron de gran alegría lJ
calmaron su sed, ellos, sus gentes
y todos sus ganados, dando por
ello gracias a Dios (Evangelio del
Pseudo-Mateo. 19-20. siglo VI).
[11.
EL RELA'1'0 DE LA INFANCIA
SEGUN SAN MATEO
Descripción literaria y contenido teológico de Mt 1-2
El prólogo del evangelio de Mateo está formado
por tres bloques de forma Iiterana dIferente·
-una genealogla (1, 1-17)
-un relato de anunClaClon el anuncIO a Jase
(1, 18-25)
-un relato de tipO aggadlco sobre la persecuclOn
de Herodes, en el que se encuentra Igualmente
la vIsita de los magos (2, 1-12) Y tres pequeños
relatos que se terminan con una cita de los
profetas· huída a EgIpto (2, 13-15), exterminIO
de los mños (2, 16-18), instalación en Nazaret
(2, 19-23)
Desde un punto de vista diferente, podemos decir
Igualmente que, después de la genealogla, nos encon-
tramos con c'nco escenas en las que alternan los
sueños de Jose (1, 1-18, 13-15, 2, 19-23) Y las inter-
venciones de Herodes (2, 1-12, 2, 16-18)
La narraclOrI sigue su propia progresIón cronologl-
ca y paralelamente su desarrollo topográfico, de Belén
a Nazaret
SI hacemos un recuento sistemátIco de los datos,
llegamos a la conclusión de que Mateo se preocupa
esencialmente por dos cosas Quién es Jesús y de dón-
de es? La genealogía, a la que sigue el relato de
anunClaClon, pretende responder a la pnmera pre-
gunta se Identifica a Jesús como hiJO de Abrahan,
hiJO de David, salvador y Emmanuel El resto del texto
tiene como finalidad responder a la segunda pregun
ta, recordándonos las diversas peregrinaciones del
mño Los dos pnmeros pasajes son «estáticos", mien-
tras que el resto es «móvil" y sus personajes se
mueven de un lado para otro.
Un mismo procedimiento Iiterano sirve para con-
cdtenar unos relatos con otros, el relato comienza con
una palabra o una frase o una Idea que se encontraba
en la ultima parte del relato antenor, este tipO de
«enganche verbal" era cOrriente en aquella epoca Por
ejemplo Mt 1 18 (el origen de Jesus) nos remite a
Mt 1, 1 Y 16 (Jase, el esposo de Mana) El lazo de
untan entre 1, 25 Y 2, 1 es mas tenue (el nombre de
Jesus) pero a pesar de ello la umon entre los dos re-
latos es fuerte, ya que al anuncIO sigue su realizaclOn,
ademas, la expreslOn «habiendo naCido.. (en gnego
gennethentos) utiliza una de las expresiones clave de
1, 16-20 «engendrado.. (en gnego gennethen). La men-
clan de la vuelta de los magos a su tierra es la misma
en 2, 12 Y 13, sIrviendo aSI de lazo de umón Final-
mente 2, 15 Y 19 recuerdan la muerte de Herodes, el
proyecto asesino de Herodes (2, 13) se cumple en el
exterminiO de los Inocentes (2, 16) ASI, pues, el
conjunto forma un todo bastante compacto en el que
las escenas ~ e evocan unas a otras y en las que se
repiten las mismas expresiones el ángel del Señor
(1 20,2 13 191, el sueño (1, 20,2,13 19 221, el mño
y su madre (2 11 13 14 20 21)
A pesar de todo, esta umdad aparente del texto
no Impide Vislumbrar ciertas defiCienCias en la cons-
trucclon narrativa, partiendo de las cuales el exegetd
podra qUlza hacer algunas hlpotesls sobre la géneSIS
literaria del texto D e b e m o ~ concentrar nuestra aten-
clan Sin embargo, en esta pnmera fase, en el texto
tal y como se presenta actualmente Las conSidera-
ciones sobre la histOria Iiterana del texto que tendre
mas que hacer algunas veces seran sumamente breves
Al aceptar la unidad del actual conjunto, recono
cernas que cada elemento textual puede y debe ser
comprendido: a) en función de la perícopa en la
que se encuentra; b) en función del relato de la infan-
cia considerado en su globalidad; c) en función, final·
mente. de todo el evangelio de Mateo en el que se
encuentra situado. El intérprete del texto de Mateo de-
be desarrollar las diversas posibilidades de sentido, te-
niendo en cuenta estos tres niveles, tejiendo al mismo
tiempo en profundidad los lazos creadores de un pen-
samiento nuevo. De todas formas, sería arbitrario se-
parar a Mateo 1-2 del resto del evangelio en el que
se encuentra. De hecho, la expresión -evangelio de la
Infancia- tantas veces empleada corre el riesgo de
llevarnos por caminos equivocados. No hay más que un
evangelio. una sola palabra de salvación, y tanto en
Mateo como en Lucas el relato de la infancia forma
parte del conjunto evangélico. Una división arbitraria
en este sentido de los relatos provoca inevitablemen-
te la incomprensión del género literario adoptado, en-
gendrando una falsa historización de los datos narra"
tivos. Por otro lado, es evidente que los temas de Mt
1·2 se encuentran orquestados en el resto del evan-
gelio. Y además, siguiendo un procedimiento de
escribir corriente en los ambientes judíos y judeo-cris-
tianos -llamado inclusión-, podemos descubrir expre-
siones semejantes al comienzo y al final del texto
de Mateo. Así, la expresión «rey de los judíos» (Mt
2, 2 Y Mt 27, 37); Emmanuel, Dios con nosotros y -yo
estoy con vosotros- (1, 23 Y 28, 20); la frase capital
.salvar de los pecados- (1, 21 Y 26, 28); el tema de
la adoración (2, 11 Y28, 17); el espíritu (1, 18-20 Y 28,
t9); a esto podemos añadir el tema del respeto de los
mandamientos (1, 24 Y 28, 20) Y el del universalismo
religioso (2, 1-12 Y 28, 19). Por todo ello, deberemos
tener sumo cuidado en no aislar el/los relato(s) de la
infancia del conjunto evangélico.
Las indicaciones que daremos a continuación so-
bre cada una de las perícopas de Mateo y que reúnen
diversos datos linguísticos y culturales. pretenden úni-
camente iniciar la reflexión, sin que por ello se inten-
te limitar arbitrariamente las fronteras del sentido.'
I Véase el excelente estudio del conjunto de Mt 1-2
en A. Paul, L'Evangile de l'enfance selon Sto Matthieu (col.
Lire la Bible). Cerf, París 1968, 192 p.
i Qué intercambio!
¡Qué intercambio! El creador del género hu-
mano, tomando un cuerpo y un alma, se ha dig-
nado nacer de la Virgen y, hecho hombre sin
intervención del hombre, nos ha hecho partí-
cipes de su divinidad" (Antífona de la liturgia
latina) .
"La fiesta que hoy celebramos renueva en
nuestro favor el sagrado acontecimiento de Je-
sús, nacido de la Virgen María; resulta que, al
adorar la natividad de nuestro salvador, cele-
bramos nuestros propios orígenes: en efecto, el
nacimiento de Cristo es el comienzo, el origen
del pueblo cristiano y el cumpleaños de la cabe-
za es el mismo tiempo el del cuerpo. Si a cada
uno se le llama personalmente, si los hijos de
la iglesia se reparten a través de las épocas y
los tiempos, esto no impide que, de hecho, el
conjunto de los fieles nacidos de las aguas bau-
tismales, crucificados con Cristo en su pasión,
resucitados en su resurrección, situados en su
ascensión a la derecha del Padre, nazca hoy con
él. Todos y cada uno de los creyentes, de cual-
quier parte del mundo que sean, regenerados en
Cristo, rompen con el pasado que corresponde
a sus orígenes y se hacen hombres nuevos gra-
cias a un segundo nacimiento; en adelante, ya
no pueden ser contados según la descendencia
de sus padres carnales, sino que pertenecen a
la raza del salvador que ha llegado a ser hijo del
hombre para que podamos nosotros llegar a
ser hijos de Dios" (S. León, sermón 6 para
navidad)
Genealogía de Jesús (Mt 1, 1-17)
Podríamos comenzar comparando las dos gene-
alogías, la que nos ofrece Mateo y la que nos da
Lucas (3, 23-38). Lugar que ocupa cada una de ellas
'en los evangelios respectivos, orden de presenta-
ción, punto de partida de estas genealogías, per-
sonajes comunes a las dos, mujeres que se men-
cionan...
El evangelio de Mateo comienza con la genealogía
de Jesús. En este sentido, el autor sigue la costumbre
oriental que consiste en comenzar una historia por la
genealogía del personaje principal para situarlo así
socialmente. En el antiguo oriente, la genealogía hacía
las veces de nuestro -carnet de identidad-o En la épo-
ca del nomadismo, fundamentaba las relaciones entre
las diversas tribus en función de un antepasado co-
mún. Después del exilio (586-538) y de la confusión que
siguió consecuentemente, la genealogía adquirió una
importancia considerable. aunque ahora ya desde el
punto de vista del individuo y de manera particular en
el caso de la tribu sacerdotal: sin una genealogía debi-
damente identificada. no era posible probar su perte-
nencia a Israel y a la raza de Leví en particular (véase
Esd 2. 61). En el siglo I de nuestra era. exceptuando
quizá el caso de la tribu de Leví que ejercía sus fun-
ciones sacerdotales en el templo. no era fácil que
los judíos presentasen documentos dignos de fiar. ya
que Herodes había quemado muchos archivos.
Así, pues, en esta nueva -sagrada escritura-o re-
dactada por Mateo y destinada probablemente a ju-
deo-cristianos. era necesario presentar una genealo-
gía que situase socialmente a Jesús dentro del pueblo
de Abrahán y que apoyase de lleno las pretensiones
mesiánicas de la comunidad respecto a su persona.
-Libro del Génesis de Jesucristo. hijo de David,
hijo de Abrahán- (1. 1). Podemos comparar este título
inaugural con el versículo 18 que termina la perícopa
utilizando el procedimiento de la inclusión (que con-
siste en empezar y terminar una pericopa o una obra
con la misma expresión o el mismo tema); también
podemos compararlo con Gén 5. t: -Este es el libro del
Génesis de Adán-. Mateo inaugura la nueva revela-
ción. imitando el texto sagrado de la Tora, es decir
el Pentateuco. Ahora bien, éste comienza precisa-
mente con el -Libro del Génesis- (según el título
griego. Compárese con Jn 1, 1 que toma el título he-
breo -En un principio-J. A pesar de esto, el evangelis-
ta no hace hincapié en el personaje de Adán, y por
tanto en Jesús como nuevo Adán. como lo hace la
genealogía empleada por Lucas (Le 3. 38).
La genealogía se divide en tres ciclos de catorce
generaciones correspondientes a los tres períodos de
la historia de Israel: período patriarcal, período mo-
nárquico y época posterior al exilio. Mateo parte de
Abrahán para llegar hasta Jesús (mientras que Lucas
remonta de Jesús a Adán). La historia del pueblo ad-
quiere sentido y culmina en Jesús.
Esta división en tres partes era conocida en el
mundo judío de entonces. El midrash Exodo Rabba,
15. 26 la utiliza. aunque cuenta quince generaciones
por ciclo: de Abrahán a Salomón y de Salomón al
hijo de Yoyaquin. Mateo utiliza catorce generaciones.
Esta cifra ha dado mucho que hablar y para explicarla
se han inventado las hipótesis más extrañas. La más
'sencilla de ellas se basa en la comparación del texto
con la genealogía transmitida por Rut 4, 18-22. en la
que se encuentran 10 nombres de Fares a David. Aña-
diendo los nombres de los tres patriarcas -Abrahán,
Isaac y Jacob- y el de Judá. padre de Fares (1 Cro 1.
34; 2, 1-15), llegamos al número 14. Mateo ha
utilizado la misma cifra para organizar los dos ciclos
que siguen. Esta disposición es normal. ya que en las
genealogías se utilizaba ordinariamente los ciclos de
7. Así, según Judas 14, Abrahán desciende de Henoc
-en la séptima generación- (cf. p. 14) Y Jesús. igual-
mente. desciende de Abrahán .en la séptima genera-
ción-. en la aurora del jubileo escatológico, en el um-
bral de los tiempos mesiánicos.
1. El primer ciclo (1, 2-6) enumera las catorce ge-
neraciones de Abrahán a David siguiendo la lista de
Rut (4, 18-22. versión griega) corregida y aumentada en
1 Cro 2, 5·15. En Mateo, los catorce nombres se su-
ceden rápidamente, unidos entre sí por el verbo -en·
gendrar.. La mención de los hermanos de Judá romo
pe ligeramente esta monótona cadena, evocando rá·
pidamente las doce tribus de Israel. Una de las cosas
que más llama la atención es la mención de las cua·
tro mujeres, Tamar, Rahab, madre de Booz, Rut y
la mujer de U ~ í a s (Betsabé). Más abajo volveremos a
hablar de ellas detalladamente.
2. El segundo ciclo enumera catorce generaciones
de David a Josías, volviendo a empezar por David (al
que se cuenta dos veces). siguiendo en esto la coso
tumbre de la época. la lista, salvo algunas diferencias,
es la de 1 Cro 3, 10-16 (versión griega). Para poder
llegar al número catorce, Mateo suprime a tres reyes
(malditos según 1 Re 21. 20-21), Y reemplaza a Yo-
yaquin por su hijo Jeconías.
3. El tercer ciclo (1. 12-16), que corresponde a
la época postexilica. utiliza doce veces el verbo en·
gendrar y catorce nombres, contando a José y a Jesús.
Mateo suprime intencionadamente la fórmula habitual.
significando así la concepción virginal. Los nombres
de este ciclo (salvo Salatiel y Zorobabel. cf. 1 Cro
3, 17-19) son desconocidos, aunque se presenta a estos
personajes como de sangre real y herederos del trono
de David. El v. 16, punto culminante de la genealogía.
reúne los dos temas esenciales: Jesús es hijo de
Abrahán y de sangre real; sin embargo. existe una
ruptura real entre esta ascendencia gloriosa y su
propio nacimiento, ruptura que se concreta en la
ausencia del verbo -engendrar•. Para llegar a una con·
c1usión tan extraordinaria como inesperada. es preciso
que la fuerza de la tradición anterior a Mateo fuera
grande. Por un lado. la comunidad creía firmemente que
Jesús era descendiente de David (-en la línea de Da·
vid según la carne,,: Rom 1, 3); por otro lado. e incluso
con peligro de contradecirse, se afirma el misterio
del nacimiento de Jesús. Volveremos a ocuparnos de
estos dos temas.
LAS CINCO MUJERES
Aunque en las genealogías antiguas no fuera co-
rriente, la mención de las mujeres no era sin embar·
go imposible: 1 Cro 2, 4 Y 3. 5 citan a Tamar y Bet·
sabé; también las genealogías del Pseudo-Filón meno
cionan mujeres. Sin embargo. el caso de Mateo es
especial. ¿Por qué menciona a estas cuatro mujeres
(Tamar. Rahab. Rut y la mujer de Urias), en vez de
hablar de las santas mujeres cuya memoria era ve·
nerada por Israel. como Sara, Rebeca o Lea? ¿En qué
se les parece María?
Una cosa es cierta: Mateo no las menciona sino
como pecadoras, queriendo significar de esta manera
la misión salvadora de Jesús. salido de una raza pe·
cadora. Una lectura superficial de estos episodios po·
dría darnos esta impresión: incesto de Tamar (Gén
38, 14-18), prostitución de Rahab (Jos 2. 1), adulterio
de Betsabé (2 Sam 11, 1·5), historia de Rut (Rut 3.
7-15). Ahora bien. la tradición bíblica. y sobre todo
las tradiciones orales de todos conocidas en aquella
época, cantaban principalmente la justicia y los méritos
inmensos de estas mujeres. -Es más justa que yo", de·
clara Judá a propósito de Tamar (Gén 38. 26); se en·
salza igualmente la fidelidad de Rut (Rut 3, 10); en
Heb 11, 31 Y Sant 2, 25, siguiendo la tradición judía.
se considera a Rahab como heroína nacional.
¿Se les menciona acaso debido a su origen extran·
jero? Betsabé es la mujer de un hitita; Rut, moabita;
Rahab, prosélita (extranjera agregada al pueblo de
Dios) según la tradición judía, asi como Tamar, que,
según Filón (De virtutibus. 221), se convirtió al verda·
dero Dios. Es indudable que este tipo de universalis·
mo es frecuente en Mateo y uno de sus temas pre·
feridos, el universalismo de la salvación; ahora bien.
en el marco de la genealogía no deja de ser un tema
relativamente secundario y el caso de María difícil·
mente puede ser comparado con el de las mujeres
mencionadas en la geneaología.
Es cierto que se podría insistir en la gratuidad con
la que estas mujeres fueron introducidas por Dios en
la línea mesiánica, partiendo de las tradiciones ju-
días subyacentes. En el Midrash ha·Gadol. por ejemplo
(texto ciertamente tardío), se explica el incesto de
Tamar de la siguiente manera: -El Espiritu santo se
manífestó y dijo: Tamar no se ha prostituido y Judá
no quiso fornicar con ella; esto sucedió por mi causa,
para que pudiese llegar el rey mesias. El Midrash
Génesis Rabba recuerda igualmente que -el rey me·
sías proviene de Rut, la moabita•. Finalmente, Mateo
une Rahab a la línea mesiánica. contrariamente a lo
que hacía la tradición judía. Si el motivo mesiánico
juega efectivamente un papel real. no acabamos de
ver la razón por la que Mateo eligió una serie de mu-
jeres tan extravagantes y no las -madres de Israel-.
mucho mejor situadas que ellas en la tradición y en
la línea mesiánica.
La respuesta está precisamente en esta extrava-
gancia: todas estas mujeres. incluida María, dieron a
luz -irregularmente- un auténtico hijo de David. La
tradición judía subraya fuertemente que Dios inter-
vino en el caso de estas mujeres para modificar el
curso normal de las cosas. En el Tárgum Palestino
sobre Gén 38. 25. por ejemplo, Judá declara: -Lejos
de Tamar. mi nuera. el haber concebido hijos de pros-
titución. Entonces, una voz bajó del cielo y dijo: Los
dos (Judá y Tamar) han sido justificados. pues el
asunto viene de Dios-. Por ello. podemos concluir
de la siguiente manera: Mateo cita a estas cinco mu-
jeres porque fueron introducidas en la línea mesiánica
gracias a un acto gratuito de Dios, eliminando para
ello un obstáculo insuperable a primera vista. Con
esto hemos llegado al núcleo del texto de Mateo.'
LAS DOS GENEALOGIAS DE JESUS
Para componer su genealogía. Mateo utilizó la bi-
blia griega. En cuanto a los elementos desconocidos de
su genealogía (v. 12-16). sólo podemos hacer hipó-
tesis. La genealogía de Lucas no permite confirmar
ni desmentir la de Mateo. ya que ambas son muy
I Véase X. Léon-Dufour, Livre de la genese de fésus
Christ, en Etudes d'Evangile. Seuil, París 1965, 49-63, y
sobre todo A. Paul, L'évangile de l'enfance...• 9-44.
diferentes. Lucas presenta una larga lista de 77 nom-
bres que van de Jesús a David, Abrahán y Adán. Jesús
es el nuevo Adán en quien culmina la historia del
pueblo elegido y de la humanidad entera; Lucas. cris-
tiano helenista, manifiesta claramente su intención
universalista. En Mateo. la genealogía se encuentra
al comienzo de su evangelio, antes del relato del
nacimiento: ya en su mismo ser, Jesús se sitúa en
el seno del pueblo de Dios. En Lucas, por el contra-
rio, la genealogía se encuentra al comienzo del mi-
nisterio de Jesús, como la de Moisés se sitúa al co-
mienzo de su actividad liberadora (Ex 6, 14-20): de esta
forma. se justifica la actividad salvífica y universal
de Jesús. Esto muestra que el hecho de escribir una
genealogía puede encubrir motivos muy diferentes.
Las dos listas son muy diferentes: de Jesús a
David. sólo coinciden dos nombres. Salatiel y Zoroba-
be!. El padre de José se llama EIí en Lucas y Jacob
en Mateo. ¿Cómo pueden explicarse estas discordan-
cias? No sabemos. Sólo podemos decir que la lista
de Mateo es de carácter más bien monárquico. de
pretendientes al trono, mientras que la de Lucas es
más bien de tipo profético. ¿Utilizaron ambos ele-
mentos dispersos de alguna genealogía que no ha
llegado hasta nosotros? De todas formas, una cosa
es cierta y es la que tiene suma importancia para
Mateo: Jesús es el hijo de Abrahán. el hijo de David,
el que nació de la virgen María. en quien culmina
toda la historia del pueblo elegido y que hereda. por
José. la promesa mesiánica.
Ahora bien, ¿cómo es esto posible? El siguiente
relato nos da la respuesta.
• EVANGELIOS APOCRIFOS. Un "milagro" del niño Jesús
Una vez, cuando Jesús habia
cumplido ya siete años, jugaba con
sus compañeros, es decir con los ni-
ños de su edad. Se divertían ha-
ciendo con arcilla figuras de bu-
rros, bueyes, pájaros, etc... Todos
ellos estaban orgullosos de su habi-
lidad y destreza y comentaban las
cualidades de sus obras.
El niño Jesús díjo a 'los niños:
"Ved las figuras que he hecho, les
voy a ordenar que anden". Los ni-
ños le dijeron: "¿Sois vos acaso el
hijo del creador?"
Así, pues, el Señor Jesús ordenó
a las figuras que anduviesen e in-
mediatamente se pusieron a saltar.
Luego les llamó y volvieron. Jesús
había hecho también figuras de pá-
jaros y de gorriones. Les mandó
que volasen y volaron; que se pa-
rasen y se posaron en sus manos.
Les dio de comer y comieron, de
beber y bebieron. Los otros niños
fueron a contar este hecho a sus
padres. Estos les dijeron: "Niños,
no andéis más con ése; es un ma-
go. Tened cuidado con él, no os
acerquéis a él y en adelante no ju-
guéis más con él" (Evangelio ára-
be, 26, 1-2, siglo VII).
La anunciación a José (Mt 1, 18-25)
El relato de la anunClaClon a José está íntima-
mente ligado al relato que le precede. Mt 1, 1 co-
mienza con las palabras • Libro del Génesis de Je·
sucristo. y en el v. 18 se dice: .Ahora bien, esta fue
la génesis de Jesucristo.. La genealogía llevaba el
título griego del libro del Génesis. inaugurando el
relato de nuestra recreación en el Cristo Señor. Ahora
comienza el relato de la .creación., del génesis del
salvador. La genealogía presentaba sintéticamente to-
da la historia del pueblo de Dios para poder situar así
al mesías y responder de esta forma a la pregunta
clave: ¿quién es Jesús? Ahora, el relato de la anun-
ciación responde a la pregunta: ¿de dónde viene Je·
sús?, ¿de quién es? De Dios. El narrador nos va indi-
cando a lo largo del relato cómo adquirió este paren-
tesco. este origen. El texto que precede. el de la gene-
alogía. se situaba en dos planos. el de la continuidad
(Jesús en la historia de su pueblo) y el de la discon-
tinuidad (marcada por la ausencia del verbo -engen-
drar. en el v. 16). El relato de la anunciación vuelve
a utilizar estos dos temas: ¿cómo puede haber con-
tinuidad en la línea mesiánica. si el mismo Dios está
implicado en el nacimiento del niño? El relato soluciona
la dificultad, proclamando un .doble» reconocimiento
de paternidad: el niño es totalmente de Dios y, al
mismo tiempo, es realmente hijo de David por José.
De esta forma, el relato desarrolla el pensamiento re-
sumido en el v. 16.
ESTRUCTURA APARENTE DEL RELATO
Y ESQUEMAS QUE SE REPITEN
En su estructura aparente, Mt 1, 18-25 es bastante
parecido al relato del envío de los discípulos de
Jesús a Betfagué en Mt 21. 1-7. En los dos casos se
confía una misión (1, 20-21 Y 21, 1-3) apoyándose en
un texto profético (1, 22-23 Y 21, 4-5) al que sigue su
ejecución (1, 24-25 Y 21, 6-7). La introducción a la cita
profética emplea una fórmula que. salvo algún peque-
ño detalle, se emplea en Mateo diez veces: .para que
se cumpliese lo que había sido dicho por el profeta.
(Mt 1, 22; 2, 15. 17. 23; 4, 14; 8, 17; 13, 35; 21, 4 Y 27.
9). Compárese igualmente Mt 1, 24 Y 21, 6: .haciéndolo
como Jesús les había dicho.; esta fórmula es bastante
corriente en el Pentateuco después de la mención de
los mandamientos (cf. igualmente Mt 26, 19).
Mt 1, 18-25 puede ser considerado también relato
de anunciación desde un punto de vista más preciso.
ya que entra bien en el esquema de relatos de anun-
ciación de los que existen varios ejemplos en la bi·
blia, en la literatura intertestamentaria (cf. p. 14,
la anunciación evangélica a Amrán, padre de Moisés)
y en Lucas (cf. p. 44). El recuadro de la página si-
guiente muestra los elementos que se encuentran
comúnmente en estos relatos de anunciación.
José y María
María estaba casada con José o le había sido dada
ya en matrimonio. Ahora bien. María se encontró en-
cinta por obra del Espíritu Santo, es decir, por la
fuerza de Dios. según el sentido normal dado a esta
expresión en la biblia y la literatura intertestamenta-
ría. De esta forma, la situación es paradójica: María
es la esposa de José y el niño que espera viene de
Dios. Esto equivale a poner directamente en tela de
juicio el origen davídico de Jesús. Otra dificultad se
añade a la primera, aunque esta vez el origen está
en José: -José, su esposo, era un hombre justo y/
pero no queriendo difamarla públicamente, decidió
devolverla secretamente». Este versículo ha hecho
correr ríos de tinta y las hipótesis que pretenden
explicarlo son innumerables. Dos son las principales
causas de dificultades.
1. No se conocen suficientemente bien las cos-
tumbres judías del tiempo de Jesús por lo que al re-
pudio se refiere. No se conoce la repudiación .secre-
ta»; la repudiación es siempre un acto legal público
ante testigos y con el documento de repudiación
(Dt 24, 1). Por eso traducimos por .devolver», que
tiene sentido más amplio que -repudiar» y que no
implica necesariamente el acto de repudiación y de
difamación pública.
Por otro lado, no vemos qué texto de la ley po-
dría alegarse en este caso. Cuando un marido tenía
sospechas de la fidelidad de su mujer. le hacía b e b e ~
el .agua amarga. (Núm S, 13-31); el Tárgum Pales-
tino añade: si se ve que la mujer es inocente••se
Relato de la anunciación
Estos son los elementos que se encuentran gene-
ralmente en un relato de anunciación:
1. Situación de los personajes, señalando al mis-
mo tiempo una dificultad (esterilidad de Isabel,
virginidad de María). En Mt 1, 18, la dificultad pa-
rece insoluble: el niño viene de Dios, de tal manerq,
que el matrimonio de José y María se pone direc-
tamente en tela de juicio.
2. Aparición del ángel del Señor.
3. Miedo-asombro producido por la aparición y
que generalmente se expresa con la fórmula "no
temas" (Lc 1, 13 Y30). En Mateo 1, 20, al no haber
visión divina, no existe tampoco en José ninguna
reacción de miedo y la expresión se integra hábil-
mente en la frase "no temas tomar... "
4. Anuncio de la llegada, mención del nombre y
de la misión, que muchas veces empieza con la
expresión técnica "He aquí "(Le 1, 20. 31). En Mt
1, 23, "he aquí" se encuentra al comienzo de la
cita bíblica.
5. Pregunta que plantea la dificultad (Le 1,
18. 34). En Mt 1, 20, las intenciones de José son
las que pueden crear düicultades: al devolver a su
mujer, pone en peligro la filiación davídica de Jesús.
6. El mensajero da una señal que apoya y ga-
rantiza la anunciación (Le 1, 19-20 Y 35-36). En
Mt da la impresión de que falta esta señal; la
cita de Isaias 7, 14 llena esta aparente laguna:
el signo dado por Dios a Acaz era precisamente
la concepción y el alumbramiento del rey futuro:
"Por eso, el Señor os dará él mismo una señal: he
aquí que la joven está encinta y da a luz un hijo
al que pondrá por nombre Emmanuel". Lo mismo
en Mt 1, 23: la señal de la escritura de Is 7, 14 ga-
rantiza el mensaje del ángel. Es necesario que nos
demos cuenta de esta situación y de su importan-
cia: la finalidad primera del relato no es la con-
cepción virginal; en efecto, ésta no constituye sino
un signo sensible.
7. Ejecución del signo y realización del anuncio.
quedará encinta y dará a luz un hijo varón- (Tárgum
de Núm S, 27-28). Si una joven, virgen, dada ya en
matrimonio a un hombre, se acuesta antes con otro,
debe ser lapidada (teóricamente) (Dt 22, 23-24). Ahora
bien, ninguna de estas leyes se aplica realmente al
caso de Maria y no podía ser .devuelta- a su casa, ya
que todavía vivía con sus padres.
2. La segunda dificultad es fruto de un error de
lectura que se ha evitado raras veces. El lector, mu-
chas veces, abandona el texto y se sitúa en el plano
del acontecimiento (o de lo que él cree que es el acon-
tecimiento). Intenta adivinar los sentimientos y la
psicologia de los personajes, reconstruyéndolos se·
gún su propia imaginación. Por ello, las gentes se
preguntan muchas veces si José creia en la culpabi-
lidad de Maria o si su mujer le habia contado ya todo
lo sucedido. Estos piadosos sentimientos se enfrentan
'con la dificultad que supone el v. 22, en el que el
ángel anuncia a José la realidad de la situación. Los
padres de la iglesia fueron muchas veces por estos
caminos. Por lo que se refiere a la llamada .duda de
¿Casada o prometida?
La traducción "prometida" no es suficientemente
fuerte y los esponsales no eran corrientes en aque-
lla época. Por otro lado, en Mt 1, 19 a José se le
llama "el esposo" de María.
Según las costumbres de la época, el matrimonio
se celebraba en dos partes o momentos. Una vez
celebrado el compromiso mutuo que unía jurídica-
mente a los esposos, la esposa continuaba en casa
de sus padres aproximadamente durante un año,
hasta el día en que el esposo se la llevaba consigo
para hacer vida común. La frase "antes de que
hubieran habitado juntos" se refiere a esta costum-
bre. Durante el año durante el cual la esposa con-
tinuaba todavía sometida a la autorídad de sus
padres, no se admitían generalmente las relaciones
conyugales, por lo menos en Galilea. No olvidemos
que las chicas se casaban, o mejor dicho las casaban,
entre los doce y los quince años y los chicos eran
algo mayores, aunque no mucho. José debía ser
pues un joven.
José-. ni siquiera se menciona en el texto. Todas
estas hipótesis son auténticos castillos de arena.
Intentemos pues situarnos únicamente a nivel del
texto. Por un lado. el matrimonio de María y José se
pone en tela de juicio por la presencia del niño. Por
otro. el proyecto divino corre el peligro de no po-
derse llevar a cabo si José persiste en su decisión:
justo como es. no puede reconocer una paternidad a
la que no tiene derecho; quiere separarse de María
sin difamarla.' Imaginemos por un momento que el
texto del v. 19 diga algo así: -José. su esposo. calló
el asunto- o -hizo como si no hubiera pasado nada-o
Para el narrador. esta afirmación hubiera implicado
la apropiación indebida de José de un bien que no le
pertenecía. Sólo Dios podía llevar a José a aceptar
una paternidad semejante. Entonces. José debería
tomar consigo a María junto con el niño engendrado
por el espíritu; de esta forma. lo integraba en la línea
mesiánica. La adopción legal no era una ficción jurí-
dica. El niño adoptado se convertía realmente en hijo.
con todas las pretensiones y derechos que le otorgaba.
en adelante, su re!]istro genealógico.
Un escrito judio del siglo l de nuestra era. el
Apócrifo del Génesis descubierto en Qumran, nos
cuenta el extraordinario nacimiento de Noé, irradiando
luz. hasta tal punto que su padre, intrigado por' este
hecho. piensa que el niño es fruto de la unión de su
mujer con un ángel (como los hijos de Dios de los
que nos habla Gén 6, 1-4). Matusalén, el abuelo, tran-
quilizó a nuestro hombre: el hijo era verdaderamente
suyo. En Mateo. por el contrario, José se entera del
misterio del nacimiento del niño Jesús y. a pesar de
todo. acepta la paternidad, o mejor dicho. la función
paterna. José, justo como era, se muestra fiel a la
voluntad de Dios, tanto en su primer gesto de devol-
ver a María como al aceptar su función paterna.
El anuncio del ángel
Sólo Dios podía cambiar el curso de los aconte-
cimientos, ya que José. con todo derecho. hubiera de-
I Como en el caso tle Amrán. padre de Moisés. que
también quiso devolver a su esposa Yokebed durante la
persecución de Egipto, según cuenta una tradición judía;
según el Pseudo-Filón (d. p. 14), no quiso repudiarla, ya
que Amrán y Yokebed eran gentes piadosas.
bido separarse de María. Pero -el ángel del Señor-o
es decir. Dios en el lenguaje de la biblia (Gén 16.
7-13; Ex 3. 2). se le apareció en sueños. Este es uno
de los medios normales de comunicación que Dios
utiliza con las gentes que no se' benefician de la
inspiración profética (Gén 20. 3; 28, 12; Jb 33. 15). No
perdamos tiempo imaginando las modalidades concre·
tas de estos sueños o reconstruyendo con la imagina-
ción la escena: lo que Mateo quiere decir es sencilla·
mente que José no obró por propia iniciativa, sino
guiado por Dios.
José debe ratificar su matrimonio Y. con ello.
asumir la paternidad de Jesús. Al darle su nombre (v.
25), lo adopta y esta adopción confiere al niño todos
los derechos legales, incluido el de la inserción en
la línea mesiánica. Señalemos el título de -hijo de
David-. inmediatamente después del nombre de José:
el niño engendrado por el espíritu será hijo de David
por José.
Como en los otros relatos de anunciación. el ángel
anuncia el nombre del niño que va a venir: -Jesús-
-forma helenizada de Yeshua, que significa -Dios
salva. {en hebreo Yehoshua. que se traduce por Josué
y que significa -salvaéión de Dios-). Utilizando un
juego de palabras típicamente semítico. el ángel re-
vela al mismo tiempo la misión del niño: -él salvará
a su pueblo de sus pecados-o
Estamos tan hechos a expresiones como -salva-
dor- o -salvación de los pecados- aplicadas a Jesús.
que no nos damos cuenta de su carácter extraordina-
rio. En la biblia. es a Dios al que se le llama muchas
veces -salvador- (Dt 32. 15; 1 Sam 10. 19). En el si·
glo l. este título estaba reservado únicamente a Dios:
como recuerda el Pseudo-Filón. sólo Dios salva (LAB
6, 9s). Al mesías que esperaban algwnos. no se le
llamaba -el salvador-, aunque se es consciente de su
misión liberadora (cf. p. 13. la anunciación de Moisés
y su misión liberadora). Los judíos desconfiaban pro-
fundamente de este título empleado con profusión en
el mundo helenístico, en el marco de las religiones de
misterios y en el culto imperial. Sin embargo. a Jesús
se le llama muchas veces -salvador- en el N.T,: Jn 4.
42 Y 1 Jn 4.14; Lc 2.11; Hech 5.31 Y 13.53; Ef 5, 23;
Fi/3. 20; 2 Tim 1. 10; Tit 1.4; 2. 13; 3.6; 2 Pe 1. 1-11; 2.
20; 3. 14. Esta lista nos muestra ya que el título era
r - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - ~ . - - ~ ~ - - - - - -
Los hermanos de Jesús
La frase "Pero no la conoció hasta que
hubo dado a luz a un hijo" no ofrece base su-
ficiente como para sacar conclusiones en un
sentido o en otro sobre las posibles relaciones
conyugales entre José y María después del na-
cimiento de Jesús. A pesar de ello, el asunto se
ha discutido acaloradamente desde hace siglos;
todos conocemos las posiciones de las diversas
tradiciones eclesiales: los protestantes aceptan
muchas veces estas relaciones; los católicos y
los ortodoxos mantienen generalmente la vir-
ginidad de María; de todas formas, actualmente,
muchos cristianos, por más que se esfuercen, no
acaban de comprender el interés del problema.
La discusión tiene como punto de partida
las menciones de los "hermanos" de Jesús
en el Nuevo Testamento. Marcos habla dos ve-
ces de ellos. En Marcos 6, 3, da incluso sus
nombres: Santiago y José, Simón y Judas, men-
cionando al mismo tiempo a sus "hermanas".
En Marcos 3, 21. 31-35, señala su incompren-
sión (cf. Jn 7, 3-5). Formarán parte del primer
grupo de fieled (Hech 1, 14; cf. 1 Cor 9, 5) y uno
de ellos, Santiago, "el hermano del Señor", asu-
mirá la responsabilidad de la iglesia de Jerusa-
lén. Si Jesús tiene hermanos y hermanas, la con-
clusión es cbra: María tuvo otros hijos además
de Jesús. Así pensaban algunos autores anti-
guos, al margen de la iglesia, como Tertuliano,
Helvicio y Joviniano.
Pero el asunto no es tan sencillo. Los pa-
dres de la iglesia afirmaron constantemente la
virginidad p<ltpetua de María, entre otros Cle-
mente de Alejandría, Orígenes, Eusebio de Ce-
sarea... La tradición es antigua. Para ellos, los
hermanos de Jesús son sencillamente los hijos
del primer matrimonio del "viejo" José. Solu-
ción evidentemente artificial y sin base escri-
turada y que muestra bien la creencia de toda
la iglesia antigua en la virginidad de María.
San Jerónimo piensa que la palabra "herma-
no", en hebreo, puede designar no solamente un
hermaao de sangre, sino sencillamente alguien
con quien se tiene lazos de parentesco. Los
hermanos de Jesús serían, pues, sus prímos.
Efectivamente, en hebreo y arameo la palabra
ah puede significar un hermano de sangre, un
hermanastro (Gén 42,15; 43,5), un sobrino (Oén
13, 8, 14, 16; 19, 15) o un primo (Lev 10, 14; 1
Cro 23, :11-22). Las lenguas semiticas no tienen
palabra especial para designar a los "primos";
en las sociedades antiguas, donde todos viVÍan
juntos, los primos eran asimilados a los herma-
nos. Los traductores griegos de la biblia se
acomodaron a la manera de hablar oriental, tra-
duciendo el hebreo ah por adelphos (hermano)
y no por anepsios (primo). Así, pues, la palabra
"hermano" en el Nuevo Testamento puede sig-
nificar lo que nosotros llamamos "primo" y lo
mismo la palabra "hermana", derivada de la
misma raíz hebrea.
Pero la mera posibildad no constituye una
prueba. Para dar un juícío claro sobre el asun-
to, harían falta otros criterios. Ahora bien, so-
lamente podemos presentar sugerencias, más
o menos sólidas, según los casos.
1. Los relatos de la infancia insisten fuer-
temente en la virginidad de María.
2. Mc 6, 3 da la lista de los hermanos de
Jesús. Ahora bien, dos de esos nombres, Santia-
go y José, se encuentran en Mc 15, 40. 47 Y16, 1.
según el evangelista, su madre se llamaba tam-
bién María. Se trata quizá de la hermana de
María, la Virgen, de la que habla Juan: "la
hermana de su madre, María, mujer de Clo-
pas" (Jn 19, 25). Pero, Juan, ¿habla de una o
de dos mujeres ("la hermana de su madre y
María... ")?
3. Los hermanos de Jesús no son calificados
nunca como "hijos de María", contraríamente
a lo que sucede con Jesús (Mc 6, 3). Es cierto
que esta fórmula es poco corríente en los am-
bientes judíos, en los que se menciona siempre
el nombre del padre. No la encontramos más
que en Mc 6, 3, aunque hay muchos manuscritos
que leen en este pasaje, como en Mt 13, 55,
"el hijo del carpintero y de María". El argu-
mento es interesante, aunque frágil.
4. En la cruz, Jesús confía su madre a
Juan y no a sus hernm.nos, cosa rara si de ver-
dad se trataba de hermanos de sangre. Pero
esto tampoco constituye una prueba.
En conclusión, podemos decir que la exégesis
no puede fundamentar con certeza la posición
tradicional católica y ortodoxa. Tampoco se im-
pone la opinión contraria. En esta zona de som-
bras e incertidumbres se sitúa precisamente la
riqueza de nuestras respectivas iglesias. Por otro
lado, hoy en día la problemática comienza a
desplazarse. ¿Qué queremos decir exactamente
al proclamar la virginidad de María? ¿No quiere
decir en primer lugar que afirmamos con fuer-
za la radicalidad del don de Dios para con ella,
ya que el hijo de María es al mismo tiempo el
Hijo de Dios, "su Padre"? (cf. c. VI).
COrriente en las comunrdades heleno-cnstlanas y JU-
deo-cnstlanas de la dlaspora (como la de Mateo)
La expreslon -salvar de los pecados- es todavla
mas extraña SI cabe SI se hablaba de un meslas que
Ilberana a Israel desde el punto de vista POlltICO. todo
lo mas (Test de Levl 2. Test de Juda 24) la salva-
clon de los pecadores era prerrogativa divina (Sal
130.8) Ahora bien esto es precisamente lo que qUiere
sugenr el evangelista su atenclon no se centra en
la concepclon virginal como tal (y a fortlon en sus
aspectos blologlcos). SinO en la flllaclon divina de
Jesus es el Emmanuel es decir. -DIos con nosotros-
en sentido propiO Para Mateo este naCimiento no
es como los otros simplemente humano manrflesta
claramente el don creador de DIos. Inserto en la carne
de Mana y propuesto a los hombres para llevar :1
cabo la obra misma de DIOs. la salvaclon de los pe-
cados Mateo habla dos veces de este don creador
de DIos por el esplntu (1. 18-20) El tema era cono-
cido en la biblia (Sal 104 30. Ez 37. Ss. Jdt 16. 14) Y
en la literatura mtertestamentana (Apoc slrlaco de Ba·
ruc 21 y 23. 5) El esplrltu. es decir DIOS mismo. se ha
comprometido en este naCimiento
La Virgen concebirá
Mateo añade al anuncIO dlvmo el verslculo de Isalas
7. 14 Texto famoso Se trata nr mas nr menos de la
profecla del Emmanuel El rey Acaz no tenia heredero
y el pals estaba en peligro En una sltuaclon tan pe-
ligrosa, (,que va a suceder con la dmastla de David?
DIOS interviene por medio de su profeta ofiCial y
ofrece al rey una señal .Mlra. la Joven esta encinta
y da a luz un hiJo y le pondra por nombre Emmanuel-
La Joven. en hebreo Alma. designa en este texto a la
esposa del rey La Imea davldlca no se mterrumplra
y Ezequías. hIJo de Acaz. se hara cargo de la promesa
dinástica (2 Sam 7) Es dificil saber en que epoca se
empezó a leer este texto en sentido meslánrco y mas
dificil saber por qué la traducción gnega de los Se-
tenta. ya en el siglo 11 antes de nuestra era. tradujo la
palabra Alma por parthenos, -la virgen" (,QUlere de-
cIr esto que la tradiCión Judía de AleJandna esperaba
el nacimiento virginal del meslas? QUlza sea Ir un
poco demasiado leJos Por nuestra parte. diríamos mas
bien que se esperaba un mesías que fuera obra de
DIos. aunque esto no supusiera necesariamente una
ruptura en la generaclon de los descendientes de
David Para los antiguos. generaclOn humana y crea-
clon divina se armonizaban perfectamente Por su
parte. Mateo no podla elegir un texto mas adecuado
para aplicarlo a Jesus. pero lo que le preocupa -es
decir lo que constituye la preocupaclon fundamental
del relato- no es tanto el reconOCimiento del gesto
divino en Mana. SinO mas bien la ruptura aparente
de la Imea davldlca. ya que la generaclon humana es
excluida por Mateo por ello Jose debera reconocer
al nrño como suyo y darle su nombre No es ya la
madre del nrño la que le pone el nombre. como en
Is 7 14 nr tampoco solo DIos. como se dice en un
manuscnto de Isalas descubierto en Qumran. SinO Jose.
al que el angel aplica la profecla -un hiJo al que se
(semitismo para designar a DIos) le pondra por nom-
bre Emmanuel-. el narrador continua " a qUien el (Jo-
se) puso por nombre Jesus- (Mt 1. 23-25) DIOs y Jo-
se Juntos participan en el acto de dar el nombre a
Jesus y por tanto en su eXistencia y en su Identidad

Como la genealogla que precede. este texto es
Igualmente propiO de Mateo. y es francamente dificil
descubrir -a nrvel de la hlstorra IIterana- un texto
-antenor- a nuestro texto actual Algunos piensan que
este pre-texto hlpotetlco habna constituido un relato
Anunciación a José
Anunciación a María
Es cunoso que, en nuestra epoca, tan senstble
al aspecto soctal de las cosas y de las personas
ante estos dos textos tan tmportantes se haya olvt-
dado el texto referente a Jose, deJando de lado al
mtsmo ttempo el papel tan trascendental que lU-
go De forma stmpltsta, podnamos dectr que, en la
soctedad de entonces, sm Jose, Jesus corna el
peltgro de no ser autentteamente hombre Mana
le dw su ser, ctertamente, pero Jose, al darle su
nombre, le hace un autentwo ser soctal lo mtro-
duce en la condtetón humana, gractas a el, Jesús
podra echar raíces en su pueblo, en una ascenden-
cta, gractas a José, Jesús entra en una tradtcwn
determmada, aprende un oftew Por ello, es factl
comprender que María pudtera dectr un día a Je-
sus "Tu padre y yo .. (Lc 2, 48)
apologético que combatiese calumnias judías sobre
el nacimiento virginal: el hijo de María ¿no sería fruto
de la unión de ésta con un soldado romano? De todas
formas, da la impresión de que esta polémica no exis-
tió antes del siglo " de nuestra era.
Por todo esto, nos contentaremos con apelar a
tradiciones orales recogidas por el evangelista y foro
muladas siguiendo moldes literarios a su disposición,
construyendo el conjunto según su propia inspiración.
Entre los materiales utilizados debemos tener en cuen-
ta en primer lugar la fe, tradicional ya desde esa épo-
ca, en la concepción divina de Jesús (hasta tal punto
que Mateo ni siente necesidad siquiera de justifi-
carlal. asi como la aplicación a Jesús-mesías del tí-
tulo de hijo de David. Estos dos son los puntos clave
del relato. Entre los instrumentos literarios necesa·
rios para la utilización de estos materiales de base,
debemos señalar en primer lugar el esquema tradi-
cional (o molde literario) de los relatos de anuncia-
ción y, en segundo lugar, toda una colección de textos
del Antiguo Testamento que sirvieron para actualizar
la persona de Jesús en la comunidad de Mateo. El
evangelista, como sus contemporáneos escribas, era
evidentemente experto en la producción y actualiza-
ción de los textos sagrados, a partir principalmente
de la biblia griega (el texto hebreo de Is 7, 14 habría
deshecho por completo la argumentación del evange-
lista que éste pone en boca del ángel). Con todos estos
datos e instrumentos. Mateo pudo ofrecer a las comu-
nidades judeo-cristianas de la diáspora siria una pre·
sentación viva y llena de imágenes de la reflexión
eclesial sobre el Niño-Dios, nuevo David.'
, A propósito de este texto, puede consultarse X.
Léon-Dufour, Eludes d'Evangile. Seuil, París 1965,
«L'annonce a ]oseph», 69-81.
EVANGELIOS APOCRIFOS. "Milagros" del niño Jesús
Jesús llevaba a los nmos con-
duciéndoles al borde del pozo al
que toda la gente del pueblo iba a
sacar el agua. Y tomando de las
manos de los niños los cántaros, los
chocaba unos contra otros y los
tiraba contra las piedras y al pozo.
Los niños no podían volver a sus
casas, pues tenían miedo de sus
padres. Jesús, al ver llorar a los
niños, les llamó y les dijo: "No
lloréis, os voy a devolver vuestros
cántaros". y dio órdenes a las
aguas del pozo, y éstas devolvieron
a la superficie los cántaros intac-
tos...
Otro día, Jesús tomó consigo a
varios niños y se fue con ellos a
pasar un rato debajo de un gran
árbol. y ordenó al árbol que in-
clinase su ramaje. Jesús se montó
en el árbol y se sentó encima. Y
ordenó al árbol que se enderezase.
y el árbol se enderezó dominando
todo el lugar. Jesús se quedó una
hora. Los otros niños le gritaban
diciéndole: "Ordenad al árbol que
baje para que podamos subirnos
también nosotros". Jesús ordenó al
árbol que bajase su ramaje; y dijo
a los niños: "Venid corriendo junto
a mí". y éstos subieron a toda
prisa y llenos de gozo junto a Je-
sús. Poco después, Jesús dio órde-
nes al árbol para que se bajase, y
el árbol bajó su ramaje; los niños
descendieron con Jesús y el árbol
se enderezó (Libro armenio de la
infancia, 23, 2-3, siglo VI)
*
Un día, nuestra Señora Santa
María dijo al Señor Jesús: "Hijo
mio, ve a buscar agua al pozo".
Cuando fue para traer el agua y,
después de haber llenado el cánta-
ro, lleno como estaba, cayó y se
rompió. El Señor Jesús extendió
su velo y recogió el agua llevándo-
la a su madre en el velo. Santa
Maria al verlo se llenó de admira-
ción. Y todo lo que veía lo guar-
daba y encerraba en su corazón (Lc
2, 19, 51).
Otra vez, Jesús iba paseándose
con José. Encontraron a un niño
que iba corriendo. Este se chocó con
el Señor y Jesús cayó. Jesús le di-
jo: "Así como tú me has tirado al
suelo; así también tú vas a caerte
al suelo y no te levantarás más",
Al instante, el niño cayó y murió
(Evangelio árabe de la infancia,
45 y 47, siglo VII)
Jesús y Herodes (Mt 2)
A la pregunta sobre la identidad de Jesús, Mateo
respondía diciendo que Jesús era el Emmanuel, na-
cido de Dios, y el mesías hijo de David. El c. 2 gira
en torno a otro problema: ¿de dónde es y de qué época?
Mateo sitúa a Jesús en el espacio: es de Belén y
de Nazaret (2, 1-23). El texto en su conjunto se ocupa.
no solamente del «lugar. en el que Cristo debía nacer
(2, 4), sino también de Jerusalén, de Belén, de Egipto,
de Rama y de Nazaret. Las cuatro profecías citadas por
el evangelista aluden a estos lugares.
Mateo sitúa igualmente a Jesús en el tiempo: en
la época de Herodes el Grande y en la de su hijo
Arquelao. Ahora bien, el papel jugado por Herodes en
cada uno de los pequeños relatos que presenta Mateo
supera con creces el de simple indicador de una épo-
ca. El juego antitético de los personajes-clave, Jesús
y Herodes, es la base de este conjunto relativamente
bien unificado. El capítulo está formado por la visita
de los magos (2, 1-12), al que siguen tres pequeños
relatos que se terminan con una cita bíblica (2, 13-15.
16-18. 19-23).'
1. La VISITA DE LOS MAGOS (Mt 2, 1-12)
A Jesús se le sitúa en el espacio y en el tiempo:
en adelante, todos podemos llegar hasta él, como los
magos, cuyo relato podría titularse de la siguiente foro
ma: -En busca de Jesús-. Así se articulan los elemen·
tos del relato:
A. v. 1-2. Los magos buscan al rey de los judíos,
guiados por el astro.
B. v. 3-6. El rey Herodes. asustado, busca la res-
puesta en la escritura.
C. v. 7-8. También Herodes quiere buscar a Jesús
y confía esta misión a los magos.
I Podríamos igualmente distinguir cinco elementos di·
vidiendo en dos el primer relato: búsqueda de los magos
(2, 1-6); adoración de los magos (2, 7-17). En este caso,
el primer elemento se termina con una cita (2, 6), pero no
el segundo; a no ser que consideremos la frase «le ofre-
cieron oro... » como una alusión a ls 60, 6, aunque en
este caso faltaría la introducción corriente «para que se
cumpliese... ».
A'. v. 9-10. El astro conduce a los magos, llenos
de gozo, hasta donde se encuentra Jesús.
B'. v. 11. Encuentran a Jesús en persona y se
postran.
C'. v. 12. Desbaratan los planes homicidas de
Herodes.
Los magos encuentran, Herodes no. Primera
de las oposiciones del relato. Sería interesante
buscar las antítesis que ponen en evidencia los
mecanismos del relato, así como sus temas esen·
ciales; por ejemplo:
- Herodes quiere adorar. Los magos adoran.
- El justo José (verdadero Israel) y los magos
(paganos) acogen al niño/Herodes y Jerusalén
le rechazan.
- El rey Herodes/Jesús, el rey de los judíos.
- Lectura todavía velada de las escrituras/descu-
brimiento tangible del salvador.
Partiendo de estas oposiciones, ¿cuáles son los
temas esenciales que parecen desprenderse de
este refato?
Herodes
A partir del año 40 antes de nuestra era, Herodes
el Grande reinó en Judea, por obra y gracia del sena-
do romano. De origen extranjero, idumeo (Edón es
uno de los enemigos tradicionales de Israel, cf. MI 1,
2-5), se impuso a los judíos por fa fuerza después
de suplantar y exterminar a la dinastia real de los
judíos asmoneos. La lucha por el poder le era de so·
bra conocida. Sus policías, muy eficaces, dejaron tris-
tes recuerdos. Incluso en su vejez se negó constante-
mente a abandonar el trono, no teniendo escrúpulo
alguno en asesinar a algunos de sus hijos demasiado
ambiciosos para su gusto. Por ello, era más que im-
posible que aceptase la existencia de descendientes
de David pretendientes al trono. El relato de Mateo 2
es como un eco y su trasposición de esta situación
conflictiva. El gran rey, del que todavía se guardaba
vivo recuerdo a finales del siglo I de nuestra era, se
convertía en el adversario del verdadero rey; él
era el faraón perseguidor del Nuevo Moisés (cf. p. 14)
Y por tanto el simbolo de los poderes amenazadores
de este mundo. Por ello, la situación histórica de la
época de Herodes aclara en cierto modo el texto de
Mateo.
Herodes murió días antes de la pascua del año 750
(de la fundación de Roma), es decir en el año 4 antes
de la era cristiana.' Si añadimos los dos años men-
cionados en Mt 2, 16, muchos sitúan el nacimiento de
Jesús hacia el año 7-6 antes de nuestra era. Pero
este tipo de cálculos es muy delicado (cf. p. 52).
Los magos
Según Herodoto, los magos eran originariamente
una tribu meda que se convirtió en casta sacerdotal
de los persas. Practicaban la adivinación, la medicina
y la astrología. Por ello, Jerjes, asustado por un eclipse
de sol, preguntó su significación a unos magos. La
astrología no tiene muy buena fama en la biblia: véase
Dn 1,20; 2,2. 10 o Hech 8, 9 Y 13, 8; los magos Yannés
e Ymbrés aparecen en el relato del anuncio de Moisés
a Faraón (cf. p. 13). En Mateo, sin embargo, se pre-
sentan como personajes honorables. La tradición la-
tina los convertirá en reyes (según el salmo 72, 10),
concretamente tres, teniendo en cuenta los regalos
ofrecidos e incluso se precisarán sus nombres: Gaspar,
Melchor y Baltasar, según un manuscrito parisino del
siglo VI. Los cristianos sirios y armenios piensan que
se trataba de una docena de magos. Mateo es mucho
más parco en detalles. Incluso su país de origen que-
da en la oscuridad: para un judio, -el oriente» designa
todo lo que está más allá del Jordán. Debido a los
regalos, la tradición cristiana pensará que vinieron de
Arabia, país del incienso. Además, Balaán, ¿no era un
mago venido de oriente (Núm 23, 7), que anunció la
estrella de Jacob (24, 17)? Plinio (Hist. Nat.. 30, 1, 16)
Y Suetonio (Nero, 13) cuentan que, en el año 66 de
nuestra era, algunos magos de Persia fueron a honrar
a Nerón, siguiendo la indicación de los astros y luego
se volvieron por otro camino, como en Mt 2, 12 (véase
igualmente 1 Reyes 13, 9).
En Mateo, los magos, alertados por -el surgir de
I Nuestro sistema de datación se basa en los cálculos
de Dionisia el joven, monje del siglo VI, que se equivocó,
haciendo comenzar nuestra era en el año 754 de Roma, es
decir, con cuatro años de retraso.
un astro., vienen a postrarse ante Jesús. La astrología
se postra. En una época en que las creencias astrales
estaban tan extendidas (y desde entonces no hemos
cambiado mucho), era necesario que el evangelista,
al igual que la primera comunidad de san Pablo, su-
brayase la supremacía del Señor sobre los -elemen-
tos del mundo» (Gál 4, 3). Ahora bien, el relato no se
reduce a esto. Otra finalidad de tipo polémico existe
también en el relato: Herodes, y Jerusalén con él, no
reconocen al mesías y le ponen una trampa; por el
contrario, los magos extranjeros, símbolo de las na·
ciones paganas, son los primeros que vienen a adorar
al salvador. Este es, evidentemente, uno de los temas
preferidos de Mateo (Mt 8, 10; 12, 18s; 15, 24: 24,
14; 28, 19). El mesías inaugura una religión abierta a
todos los pueblos (cf. Sal 72, 11, con el mismo verbo
utilizado para .postrarse»; Is 2, 2-3; 45, 14; 60, 1-6).
La estrella
.Hemos visto su astro cuando salía., dicen los
magos. No perdamos tiempo buscando una estrella en
el cielo. Mateo no piensa en un fenómeno de tipo na-
tural, sino más bien en un astro que aparece y de-
saparece en un momento determinado. Sólo su fun-
ción tiene sentido y no su existencia como tal. En
la comunidad judeo-cristiana del evangelista, este len-
guaje era comprendido sin ninguna dificultad. En el
mundo helenístico se utilizaba este lenguaje para re-
cordar a la gente su destino, .su estrella». El tema
de una estrella que aparece en el momento de na-
cer un gran hombre estaba muy extendido (en los
casos de Alejandro, César, etc.). Lo mismo sucedía
en el mundo judío; se contaba que unos astrólogos ha-
bían anunciado al rey el nacimiento de Abrahán: -han
visto una estrella que subía por los cielos... Esto sig-
nifica que un niño se hará dueño del mundo entero·
(Midrash Sefer ha-Yashar).
En efecto, la estrella es la metáfora del rey-mesías.
El texto de Números 24, 17 (-de Jacob sube una es-
trella, de Israel surge un cetro.) ha sido traducido en
la biblia griega de la manera siguiente: -Un astro
subirá a Jacob y un hombre surgirá de Israel •. El Tár-
gum palestino precisa todavía más. -Un rey se levan-
tará de la casa de Jacob y un salvador de la casa de
Israel.. Este lenguaje era corriente en aquella época,
como se ve en Apoc 22, 16: -Soy un vástago de la
posteridad de David, la estrella brillante de la maña-
na-, dice Jesús. La segunda rebelión judia contra Ro-
ma (135 de nuestra era) estaba dirigida por un hombre
llamado «el hijo de la estrella- (en arameo Bar KokhbaJ,
en función de Núm 24, 17 Y el célebre rabino Aquiba
no dudó un instante en reconocerlo como mesías.
En Mateo, sin embargo, la estrella no es única-
mente una sencilla metáfora para designar al me-
sías. Sirve igualmente para guiar a los magos. Es al
mismo tiempo un signo de Dios que traduce en hechos
lo que los escribas no podían descubrir enteramente
en la profecia de Miqueas. Además, en la antigüedad
se consideraba a las estrellas como seres animados
de naturaleza espiritual, divinidades para los paganos,
ángeles para los judea-cristianos. Por ello, no hay tan-
ta diferencia entre la estrella que guía a los magos
en el texto de Mateo y los ángeles de Lucas que
conducen a los pastores al pesebre. En ambos casos,
la providencia de Dios guía a los hombres.
Belén
Herodes convoca a «todos los sumos sacerdotes
y escribas del pueblo-o La expresión es extraña (mien-
tras que la fórmula los «ancianos del pueblo- era más
común). Es probable que Mateo hable, de hecho, del
sanedrín del que formaban parte los sumos sacer-
dotes, los escribas y los ancianos del pueblo o nota·
bies. De esta forma, en la respuesta que van a dar al
rey, se hallan comprometidos todos los representantes
del pueblo, los más calificados, es decir, todo Israel.
Se trata, en efecto, de una respuesta con autoridad,
ya que se apoya en la palabra profética de Miqueas
5, 11, a la que se añade un elemento sacado de 2 Sam
EVANGELIOS APOCRIFOS. Los reyes magos
Un ángel del Señor se fue a toda
prisa al país de los persas, para
avisar a los reyes magos que fueran
a adorar al niño recién nacido. Es-
tos, después de haber sido guiados
por la estrella durante nueve me-
ses, llegaron a su destino en el
preciso momento en el que la vir-
gen se convertía en madre. En efec-
to, en aquella época, el reino de
los persas era el más fuerte y sus
victorias sobre todos los reyes que
existían en los paises de oriente
no tenían número. Los reyes de los
magos eran tres hermanos: el pri-
mero, Melkon, reinaba sobre los
persas; el segundo, Baltasar, rei-
naba en las Indias y el tercero,
Gaspar, poseía el país de los ára-
bes. Habiéndose reunido por orden
de Dios, llegaron en el preciso mo-
mento en el que la virgen se con-
vertía en madre. Apresuraron su
paso y pudieron encontrarse allí en
el momento mismo del nacimiento
de Jesús ( ...)
Aquella misma noche, un ángel
guardián fue enviado a Persia. Se
les apareció a las gentes del país
en forma de estrella de gran bri-
llo, e iluminó toda la tierra de los
persas. Así, pues, el 25 del primer
kanun -fiesta de la natividad de
Cristo- hacían una gran fiesta en
el país de los persas, adoradores
del fuego y de las estrellas, y todos
los magos, con gran pompa y apa-
rato, celebraban magníficamente su
solemnidad; en aquella ocasión, de
repente, apareció· una intensa luz
encima de sus cabezas. Toda la
gente, dejando a sus reyes, sus
festejos y alegrías, salió para gozar
del espectáculo. Vieron cómo una
ardiente estrella se había levanta-
do sobre Persia. Su brillo era com-
parable al de un gran sol.
Los tres reyes dijeron a los sa-
cerdotes en su lengua: "¿Qué es
este signo que estamos viendo?" Y
usando de sus dotes de adivinos,
dijeron: "Ha nacido el rey de los
reyes, el dios de los dioses, la luz
que sale de la luz. Uno de los dioses
ha venido a nosotros para anun-
ciarnos su nacimiento, para ofre-
cerle dones y adorarle".
Entonces, todos, jefes, magistra-
dos y generales se pusieron en pie
y dijeron a los sacerdotes:" ¿Que
presentes conviene llevarle?" Ellos
respondieron: "Oro, mirra e in-
cienso".
Entonces, tres reyes, hijos de los
reyes de Persia, tomaron, como
guiados por una misteriosa dispo-
sición, uno tres libras de mirra,
otro tres libras de oro y otro, final-
mente, tres libras de incienso. Es-
taban vestidos con sus ornamentos
de ceremonia, con una tiara en la
cabeza y su tesoro en las manos.
Al canto del gallo, abandonaron
su país, acompañados por nueve
hombres, poniéndose en camino,
precedidos por la estrella que se
les había aparecido (Libro arme-
nio de la infancia, 5, la, síglo VI).
S, 2 (<<Tú serás jefe en Israel- y «tú apacentarás a
mi pueblo Israel,,). Este tipo de mezcla textual era
corriente en las sinagogas. Se citaban las palabras de
los profetas con gran libertad, orquestándolas o -com-
pletándolas- con elementos sacados de un lado y
de otro. Se agrupaban los textos bíblicos que se con-
sideraban afines. Además, como se conocía la biblia
casi de memoria, al citar un texto. instintivamente
casi se señalaba al mismo tiempo el contexto del que
est3ba sacado. aunque no fuera más que como alu-
sión. Este último punto tiene gran importancia.
Detengámonos un instante en esto. ya que merece
la pena, pues se trata de un ejemplo interesante que
nos ayudará a entender la manera que tenían de
leer y comprender un texto biblico en la comunidad
judea-cristiana de Mateo.
El texto hebreo de Miqueas 5, 1-3a dice:
- V tú, Belén Efrata,
demasiado pequeña para ser contada entre los
clanes de Judá.
de ti saldrá para mí
el que debe gobernar a Israel. .. hasta el tiempo
en que dé a luz la que
debe dar a luz... Se mantendrá en pie y apa-
centará su rebaño-o
Va en el contexto de la sinagoga. este oráculo
era considerado como mesiánico (como se ve en el
Tárgum sobre Miqueas). Además. siguiendo el pro-
cedimiento de atracción de los elementos literarios
análogos -debido a una especie de imán textual-,
el texto de Miqueas atrae al de 2 Sam S, 2 en el
mismo contexto mesiánico (<<tú pastorearás a mi pue-
blo Israel-). La unión se hace en el tema del pas-
tor, tema particularmente cultivado en las antiguas
sinagogas, hasta tal punto que se le dedicaba todo un
sábado con sus lecturas bíblicas y sus homilías (pare-
cido a lo que sucede en nuestra liturgia con el «domin-
go del buen pastor-J.
Por ello, la comunidad judea-cristiana podía fácil-
mente utilizar el texto de Miqueas con su .armónico-
(2 Sam) y mostrar su actualidad en Jesús mesías.
Por otro lado, el texto de Miqueas se imponía tan·
to más cuanto que en él se menciona a .Ia que debe
dar a luz-. Ahora bien, se constata al mismo tiempo
que los cuatro textos proféticos utilizados por Mateo
1-2 (Is 7,14; Miq 5.1·3; Os 11, 1 Y Jer 31. 15) hablan
todos del hijo o del niño. También constataremos que
la enigmática cita de Mt 2. 23 entra en esta misma
categoría. En resumidas cuentas. nos encontramos
ante una selección bíblica perfecta. capaz de hacer
comprender fielmente a la comunidad de Mateo el
misterio de Jesús niño. Bastaba al evangelista COil
adaptar lo mejor posible la cita bíblica al caso con-
creto.
Mateo reemplaza .Efrata- por .tierra de Judá-. para
evitar la confusión con el Belén del norte (cf. Jos 19.
15). Tampoco siente escrúpulos para cambiar comple-
tamente el sentido de la frase de Miqueas. En lugar
de decir «demasiado pequeña para ser contada entre
los clanes de Judá-. escribe «ciertamente, no eres el
más pequeño de los clanes de Judá-, para glorificar
mejor aún a la ciudad de David y de Jesús. Como po-
demos ver por este ejemplo, judios y cristianos mane-
jaban la escritura con la libertad de los hijos de Dios.
considerándola como un bien familiar. sin ser esclavos
de una lectura de tipo fundamentalista de la que nues-
tros tiempos nos ofrecen por desgracia tantos ejem-
plos. Esta exaltación del burgo de Belén no era ex·
c1usiva de los ambientes cristianos. Todavía en tiem-
pos de san Jerónimo. los judíos de Jerusalén esperaban
que el mesías llegase por el camino de Belén. Vea-
mos un testimonio antiguo e importante de esta creen-
cia. sacado del Talmud de Jerusalén (tratado Bera·
khot 5a): Un árabe preguntó a un labrador judío el
nombre del rey mesías: «Menahem (el consolador)-.
respondió el judío. -«¿V el nombre de su· padre?--
«Ezequias- -¿V de dónde es?- -«De Belén de Judá.
la ciudad real--. Señalemos la expresión «Belén de
Judá-. el recuerdo de la función mesiánica de la
ciudad de David e incluso el comienzo de una cierta
genealogía mesiánica. como en Mt 1, 1-17 (aunquE.
Ezequías no figure en Mateo).
*
Los diversos temas presentes en el texto de Ma-
teo son un eco de las ideas corrientes en las comuni·
dades judea-cristianas de Siria. abiertas a las nacio-
nes. Los paganos eran admitidos con todos Jos de·
rechos en la iglesia. y el evangelista no duda en le-
gitimar esta apertura universalista diciendo que los
magos tuvieron acceso a Jesús -y por tanto a la
iglesia- ya desde el nacimiento del salvador. En los
Hechos, Pedro abre la puerta de la iglesia al centu-
rión romano Cornelio (Hech 9-11). En Mateo, el mismo
Jesús, y ya desde su nacimiento, es el que acoge a
las naciones. Por otro lado, la incomprensión de Je-
rusalén (Mt 2, 3) ilustra perfectamente que la ruptura
entre Israel y la iglesia ha sido ya consumada, des-
pués de la destrucción del segundo templo en el año
70 después de Cristo. En adelante, la iglesia tiene
que afrontar al mundo y a sus poderes, terrestres y
astrales, de gran importancia en aquella época. Pero
los magos se presentan e inclinan su cabeza ante la
nueva estrella y en el conflicto de los reyes Jesús y
Herodes, la iglesia afirma la certeza de su victoria, a
pesar de las trampas y persecuciones que se ave
cinan.'
2. LA HUIDA A EGIPTO (Mt 2, 13·15)
El corto relato de la huida a Egipto está estructu-
rado de la misma manera que el relato del retorno
(2, 19-23).
1. El ángel del Señor se aparece en sueños a José
y le encarga una misión en los mismos términos.
2. José ejecuta la orden del ángel.
3. El relato se termina con una cita profética.
Si prescindimos por un momento del texto inter-
medio (2, 16-18), constatamos que la transición de un
relato a otro se hace con facilidad. La cita bíblica
sacada de Os (-de Egipto he llamado a mi hijo-, 11, 1)
recobra incluso su fuerza, ya que justifica la vuelta
de Egipto y no la huída.
Egipto fue considerado tradicionalmente como lu·
gar de refugio por los palestinos, ya desde Jeroboán,
en tiempos de Salomón (1 Reyes 11, 40), hasta Uriyahu
(Jer 26, 21), Y más tarde el sacerdote Onías IV.
La comunidad judeo-cristiana de Mateo ve, en la
huida de Jesús a Egipto, la apropiación y reactualiza-
ción por el hijo de María de la historia de Israel y
de manera particular la historia de Moisés -que vuel-
ve a Egipto- después de la muerte del faraón (Ex 4,
19-20). Tanto en la predicación cristiana como en la
sinagoga se utilizaban, uniéndolos unos a otros, los
2 Véase A.-M. Denis, L'adoration des Mages vue par
s. Matthieu: Nouvelle Revue Théologique (1960) 32-39.
diversos textos bíblicos referentes a Egipto para in-
dicar la función que correspondía a la persona de
Jesús, nuevo Moisés y nuevo Israel. Ya hemos hablado
de la historia midráshica de la persecución de Moisés
por el faraón (cf. p. 14), que se inscribe en la línea
tradicional y clásica de la persecución del rey recién
nacido. El poder de faraón-Herodes, ¿será capaz de
aplastar al rey del mundo totalmente desamparado? Po-
dríamos sacar a colación igualmente otros textos que
parecen estar también en el trasfondo del relato de
Mateo: Gén 46, 2-4, que menciona el sueño de Ja-
ccb, su marcha a Egipto y el anuncio de la vuelta
(.yo te haré volver-); el oráculo de Balaán de Núm
24, 8: .Dios le ha hecho salir de Egipto., tanto más
cuanto que el Tárgum palestino -mesianiza- el versícu-
lo precedente (24, 7): el texto hebreo -El agua desbor-
da de los cubos y su raza crece- es traducido por la
siguiente frase que se inspira en Núm 24, 17: .De
entre ellos se levantará su rey y su salvador-. Mateo
nos da uno de los elementos de esta cadena exegéti-
ca que constituye la base de su relato: -Cuando Is-
rael era niño, lo amé, y de Egipto llamé a mi hijo- (Os
11, 1). Con estas palabras, Oseas recordaba el aconte·
cimiento del Exodo; Mateo actualiza el texto en Jesús,
nuevo Israel. Pero, ¿por qué ha elegido esta cita y no
otra? Sencillamente, porque el núcleo alrededor del
que se aglutinan las citas de Mateo está constituido
por el tema del .niño-; éste era, en efecto, uno de
los procedimientos más corrientes utilizados por los
predicadores judíos y cristianos enhebrando los textos
como las perlas de un collar.
El relato de Mateo muestra claramente cómo veían
a Herodes los judíos y los cristianos del siglo I de
nuestra era. Muchas veces, el folklore traduce mejor
que la historia más escrupulosamente escrita los
sentimientos de las gentes y el impacto que un hombre
o un acontecimiento produjo en una época determina-
da.
Este texto es al mismo tiempo un testimonio his·
tórico de la actividad de los .escribas del reino-
(Mt 13, 52), es decir de los doctores cristianos, que
intentan dar una respuesta a la pregunta: -¿quién es
Jesús?, utilizando para ello el lenguaje de la escri-
tura.
Es evidente que tanto las leyendas cristianas sobre
las peregrinaciones del niño Jesús a Egipto como las
leyendas judías que acusan a Jesús de ser un brujo
de origen egipcio (que circulan probablemente ya
hacia el año 100 de nuestra era) no tienen ningún fun-
damento en el texto. Es claro que el tema egipcio
tiene un sabor polémico evidente: en el relato se
trastocan completamente todos los datos bíblicos; fa-
raón y Egipto, tierra de la esclavitud, se identifican
con Herodes y Judea. En las comunidades judeo-
cristianas de Siria del año 70 se manifiesta ya con
toda claridad la distancia existente entre la iglesia y
la incrédula Judea.
3. EL EXTERMINIO DE LOS NIKlOS DE BELEN
(Mt 2, 16·18)
Herodes, como faraón, es ridiculizado por el relato.
Lleno de ira al verse burlado, hace que maten a los
niños de Belén (comparar con Mt 22, 7). En la idea
del evangelista, el que debe soportar finalmente las
consecuencias del odio de sus dirigentes es el pue-
blo: «Caiga su sangre sobre nosotros y sobre nues·
tras hijos» (Mt 27, 25).
No perdamos tiempo, una vez más, tratando de
reconstruir con nuestra imaginación este acontecI-
miento. Mateo no hace sino utilizar y adaptar la his-
toria misdráshica de la persecución de faraón (cf.
p. 14), Y la comunidad judea-cristiana estaba tanto
más dispuesta a aceptar esta presentación en imáge-
nes cuanto que correspondía perfectamente a los he-
chos y a la fama de crueldad, tan extendidos por aquel
entonces. Nerón, por ejemplo, hizo eliminar a monto·
nes de niños, después de que en el cielo de Roma
apareciese una' cometa. Por lo que a Herodes se re-
fiere, su crueldad era tristemente legendaria. Ordenó
que ahogasen a su yerno, que matasen a sus propios
hijos Alejandro y Aristóbulo, que estrangulasen a su
propia mujer Mariamme; cinco días antes de su muer-
te, hizo matar a su hijo Antípater; finalmente, ordenó
que inmediatamente después de su muerte se asesi-
nase a todos los personajes judíos importantes de
Jericó, «para que la gente tuviese que llorar en sus
funerales». Si recordamos que los judíos no comían
carne de cerdo, se comprende perfectamente que un
autor del siglo V, Macrobio, pusiese en boca del em-
perador Augusto las siguientes palabras: «Más vale
ser el cerdo (hun, en griego) de Herodes que su hijo
(huion)>> (Saturnales, 2, 4, 11).
Mateo termina su relato citando libremente el texto
de Jer 31, 5: «Una voz se oye en Rama... es Raquel
que llora por sus hijos». Raquel representa en este
texto al pueblo de Dios, que lloraba a sus hijos mata-
dos por el invasor o reunidos en Rama (al norte de
Jerusalén) para ser exiliados a Babilonia (Jer 40, 1s).
La aplicación de este texto poético a los niños de
Belén es bastante débil; el motivo fue quizás que,
tradicionalmente, se situaba la tumba de Raquel en
Belén (Gén 35, 19).
4. LA VUELTA DE EGIPTO. SE INSTALAN
EN NAZARET (Mt 2, 19-23)
Herodes murió en Jericó entre el 27 de marzo
y el 11 de abril del año 4 de nuestra era. La muerte
del faraón hace posible la liberación del pueblo ele-
gido. Mateo 2, 20 hace, conscientemente, esta traspo-
sición, hasta tal punto que el relato está es plural:
«han muerto los que buscaban su vida", tal y como
se lee en Ex 4, 19-20: «El Señor dijo a Moisés en Ma·
dián: vuelve a Egipto, pues han muerto los que busca·
ban tu vida. Moisés tomó a su mujer y a sus hijos,
los montó en el burro y volvió al país de Egipto».
La muerte de faraón permitió a Moisés volver a Egip-
to, la muerte de Herodes permitió a Jesús salir de
allí. Moisés ejecuta la orden divina; José ejecuta la
orden del ángel y la tradición popular le atribuirá rá·
pidamente el burro de Moisés. ¿Recibirá por fin Judea
a su salvador? La puerta está abierta, y José puede
«entrar en la tierra de Israel»; son palabras del pro-
feta Ezequiel (20, 38), que anuncian la vuelta de los
desterrados. Así, pues, según Mateo, Jesús debía re-
vivir la historia de su pueblo; no solamente la perse-
cución del faraón, sino también la liberación del éxo-
do, signo de todas las otras liberaciones, incluida
la que siguió al exilio de Babilonia (586-538). Ahora
bien, la vuelta a Judea no fue posible.
Herodes, en su testamento, había dejado a Arque-
lao la Judea y la Samaría con título de rey, y a He-
rodes Antipas, la Galilea y la Perea, con el título de
tetrarca. Pero estos títulos debían ser confirmados
por el senado romano y por el emperador Augusto.
Este último no concedió a Arquelao más que el tí-
tuJo de etnarca. los comienzos de su reinado fueron
difíciles, ya que tuvo que sofocar una guerra civil en
la que tres mil judíos fueron exterminados. Rápida-
mente, adquirió fama de tirano y, finalmente, en el
año 6 de nuestra era, Augusto lo exilió a Viena, en las
Galias. Así, pues, José .se retiró- a Galilea, como
antes se .había retirado- a Egipto huyendo de la
persecución (2, 14). Contradiciendo toda lógica, Ju-
dea se había convertido en el símbolo del Israel in-
crédulo, y por ello perderá su papel preponderante en
beneficio de Galilea, tierra a la que Mateo califica de
.Galilea de las naciones- (4, 15 según Is 8, 23). Ya
en Mateo 2, 1-12, los magos paganos podían llegar tran-
quilamente ante el Señor. Ahora, es el mismo Jesús el
que se instala en tierra pagana. Para la comunidad
judeo-cristiana de Mateo, este gesto suponía leg;-
timar una apertura radical de. la iglesia a las naciones.
El versículo final (2, 23) plantea sin embargo un
problema: no hay manera de encontrar en la escri-
tura la cita de Mateo -será llamado Nazoreano-. El
evangelista presenta esta frase como un oráculo de
los -profetas- (en plural), lo cual quiere decir que se
trata más bien, o del rollo de los Profetas Menores
(cf. Hech 7, 42), o de los Profetas anteriores (Jos Jue
Sam y Reyes). En Jue 13, 5. 7, se dice que el pequeño
Sansón ha sido -consagrado- a Dios, en hebreo nazir
y en muchos manuscritos griegos naziraios. Mateo, ju-
dea-cristiano de lengua griega, podía fácilmente hacer
un juego de palabras y pasar de naziraios a nazoraios.
Su punto de partida es una doble tradición, muy co-
nocida en su iglesia: 1. Jesús es de la ciudad de
Nazaret, es decir, nazareno (en griego nazarenos, cf.
Mc 1, 24; la, 42); 2. Por otro lado, Jesús se situaba
en el ámbito del grupo bautista de Juan y de los otros
movimientos bautistas conocidos en Palestina y más
allá del Jordán en el siglo I de nuestra era. Ahora
bien, a estos bautistas se les llamaba nazaraioi o nazo-
reanos (-observantes-). como en Mt, lc y Jn. Partiendo
de todo esto, Mateo realiza una doble reducción,
para legitimar la instalación de Jesús en Nazaret:
1) en primer lugar, la reducción de naziraios (Jue 13,
5) a nazoraios; 2) luego, la reducción de la palabra
nazoraios a nazareano o habitante de Nazaret. De
este modo, podía legitimar .proféticamente- la ins-
talación de Jesús. Esta forma de trabajar los textos
nos extraña. pero no podemos olvidar que era una
exégesis corriente en aquella época.'
Ya hemos dicho cómo habían sido reunidas las
diversas citas bíblicas de Mateo 1-2. la palabra .lIa-
mar- aparece en Mt 1, 23; 2, 15 Y 23, Y en estos tres
casos aparece igualmente el tema del niño, incluido
Mt 2, 6 (cf. Miq S, 2). También la quinta cita entra
en esta categoría: en Jue 13, 5. 7, el -nazir» designa
al niño Sansón: por ello, Rabbi Mateo podía legitimar
la instalación de Jesús en Nazaret y garantizar así
auténticamente la apertura de la iglesia a las naciones.
*
Quizá, y a título de conclusión, podemos determi-
nar algunos de los pasos dados en la génesis litera-
ria de Mt 1-2. Algunos autores han señalado que los
sueños de José (1, 18-25; 2, 13-15; 2, 19-23) Y las inter-
venciones de Herodes (2, 1-12; 2, 16-18) se van alter-
nando en las cinco escenas que vienen después de la
genealogía. -Da la impresión de que existen dos tra-
diciones mutuamente independientes, tanto por el
estilo como por la estructura y el contenido. Una de
ellas nos habla de Herodes, la otra de José-.' Por
ello, quizá se pueda pensar en la existencia, a nivel
de tradición oral anterior a Mateo, de dos bloques
distintos, dedicados, uno a José y otro a Herodes. De
todas maneras, esta reconstrucción no deja de ser
problemática. El conjunto tiene los rasgos propios de
Mateo. Por nuestra parte, pensamos más bien que el
evangelista, después de haber recogido diversos ele-
mentos tradicionales sobre José y sobre Herodes,
los incluyó el uno en el otro. Este procedimiento li-
terario de escribir -en sandwich- era muy utilizado
en aquella época. Además, los diversos elementos de
la construcción de Mateo son interdependientes: Mt
2, 1-12 reclama 2, 16-18; 2, 13-15 pide 2, 19-23; final-
mente, 2, 13-15 no puede comprenderse fuera de su
contexto actual, tanto anterior como posterior. En
definitiva, aceptamos por nuestra parte la existencia
de diversas tradiciones orales subyacentes al texto,
pero no en cuanto bloques de elementos literariamente
constituidos. Fue Mateo, pensamos, quien reunió estas
pequeñas unidades, antes de incluir unas en otras.
, En lugar dd texto de los Jueces, podríamos quizá
citar el de Is 42, 6 sobre el servidor «guardado» (en
hebreo nazur) por Dios; tendríamos de esta forma la mis-
ma raíz en las palabras Nazaret (<<torre de guardia») y
nazoreanos (<<los guardadores», los «observantes»). Fácil
habría sido, en este caso, pasar de nazoreano a Nazaret.
, Véase A. Paul. L'Evangile de l'enfance... , 142-147.
IV. EL RELATO
DE LA INFANCIA
SEGUN SAN LUCAS
FINALIDAD, FORMA Y ESTRUCTURA
1. Prólogo cristológico
Al llamar prólogo a los dos primeros capítulos de
lucas, queremos subrayar hasta qué punto estos
dos primeros capítulos forman parte del conjunto de
la obra. En lucas sólo hay un evangelio, y no dos; no
es posible separar del conjunto un .evangelio de la
Infancia-. En toda la obra nos encontramos con la
misma mano, el mismo estilo y los mismos temas.
Además, y como para mostrarlo claramente, lucas co-
mienza y termina su obra con la mención del templo:
la visión de Zacarías (1, Ss) y la presencia de los
cristianos en el templo (24, 53). Ahora bien, el sa-
cerdote Zacarías no pudo bendecir a la muchedumbre
reunida (1, 22), mientras que Jesús, a la manera de
los sacerdotes, .Ievantando las manos les bendijo-
(24, 51). Pero, sobre todo, al principio y al final re-
suena la misma confesión de fe en Jesús, el Hijo del
Padre (le " 32, 35) Y las últimas palabras de Jesús re-
sucitado (24, 49). Es interesante señalar ya desde ahora
que estos dos elementos que unifican el conjunto
de la construcción (el templo y la filiación divina)
estructuran igualmente el relato de la infancia: el
texto se termina con la visita de Jesús al templo (2,
41s) y la mención del Padre: .¿No sabíais que debla
estar en la casa de mi Padre? (2, 49). Por otro lado,
estas son las primeras palabras que lucas pone en
boca de Jesús y, al final del evangelio, éstas serán
también sus últimas palabras en la cruz (23, 46).
lucas 1-2 es un prólogo cristológico, una confe-
sión de fe cuya fundamentación y fuerza se encuentra
en el acontecimiento pascual que proyecta a los co-
mienzos de la vida de Jesús la luz total de su miste-
rio. Se dice muchas veces que, antes de escribir
la introducción de un libro, es necesario escribir su
conclusión. lo mismo sucede aquí: la presentación de
la plenitud de Cristo niño está formada en estos tex-
tos a la luz de la resurrección. Esta presentación es,
al mismo tiempo, global y explícita, contrariamente a
lo que sucede con el resto del evangelio de lucas, en
el que el misterio del Señor se irá aclarando progre-
sivamente.
Podríamos leer estos dos capítulos, sacando a la
luz todos los títulos y cualidades atribuidas a Jesús:
hijo de David (1,27.32.69; 2,4); salvador (2, 11);
Cristo Señor (2, 11; cf. 1, 43); el santo, el grande, la
luz, lleno del espíritu; hijo del altísimo e hijo
de Dios (1, 32. 35; 2, 41-51) ...
Hay que mencionar igualmente que el titulo de hijo
de Dios, que resume la fe de lucas en la divinidad de
Jesús, lo pone el relato en boca del ángel. En todo el
evangelio de lucas, este título es pronunciado siempre
por medio de una revelación (3, 22; 9, 35;), contraria-
mente a lo que sucede con Marcos y Mateo (Me 15,
39; Mt 16, 16). Interesante igualmente el hecho de
que sean los profetas -Isabel y Zacarías, llenos del
espiritu (1, 41-43. 67s), Simeón y Ana (2, 22-38)- los
que califican a Jesús y designan su misión. En otras
palabras, tanto en los relatos de la infancia como en
el de la resurrección, quien puede revelar finalmente
quién es su Cristo es solamente Dios. El hombre, de-
jado a sus propias fuerzas, no puede hacerlo; sólo
Dios puede manifestárselo.
Podríamos comprobar igualmente cómo se designa
y califica la misión de Jesús: rey (1, 32); salvador
de su pueblo y de las naciones (2, 11. 32); signo de
contestación (2, 34), descubriendo al mismo tiempo
los temas lucanos más importantes: la historia
guiada por la providencia, como en los Hechos de
los apóstoles; la presencia del espiritu, la ora-
ción, el universalismo de la salvación, etc., así
como la ausencia tan significativa en los textos de
Lucas de temas como la redención de los pecados
por la cruz.
2. La escritura lucana y el género
literario
En estos capítulos encontramos todas las carac-
terísticas propias de la obra de Lucas, el vocabulario
y los giros propios del tercer evangelista. Lucas usa
el griego normal y corriente del siglo 1. Sin embargo,
al tener conciencia de estar escribiendo una .reve-
lación-, emplea una lengua y un estilo más bien hierá-
tico, más aún que en el resto de su evangelio. Para
ello. toma prestadas de la lengua sagrada de los
Sei:enta algunas expresiones, calcando igualmente su
estilo de esta biblia de las comunidades de la diás-
pora. Sucede a veces que toma incluso expresiones
del texto hebreo de la escritura, para dar a su rela-
to un cierto sabor arcaico, y, a su parecer, de más
autoridad. Estos contactos son a veces tan abundantes
que algunos exegetas han pensado que existió un
original hebreo de Lc 1-2 traducido por el evangelista.
La hipótesis no acaba de convencer: los .Iucanismos-
(expresiones propias de Lucas) son abundantes y si
el lenguaje es arcaico intencionadamente, el texto
actual no da la impresión de ser una traducción.
Acabamos de hablar de los préstamos que Lucas
hace de expresiones y estilo bíblicos. De hecho, el
fenómeno es más profundo e importante. Las comuni-
dades cristianas leían mucho la escritura, que no lo
consideraban como un Testamento .Antiguo. -de
menos valor desde que existía el .Nuevo--, sino
realmente como la palabra de Dios siempre nueva.
como una palabra transformada enteramente por la
persona del resucitado. Para Lucas, el Nuevo Testa-
mento no existía (ya que el ·canon. del .Nuevo Tes·
tamento· es posterior a él). La que se ha hecho nuevo
es la escritura, cristianizada enteramente. Según Lu-
cas, el mismo Jesús había mostrado a los discípulos
de Emaús cómo había que leer la biblia. Les había
dado la clave de la escritura: • iEspiritus embotados,
lentos en creer todo lo que han declarado los profetas!
¿No era necesario que Cristo sufriese para poder en-
trar en su gloria? Y, empezando por Moisés y por
todos los demás profetas, les fue explicando lo que
le concernía en todas las escrituras- (Lc 24, 25-27).
El evangelista aplicó personalmente el método con
docilidad, de tal forma que esta .nueva. escritura
santa impregnaba totalmente sus pensamientos y pa-
labras. En este punto, Lucas es bastante diferente de
Mateo: Mateo, escriba, cita la escritura, da sus argu-
mentos basándose en ella y muestra su actualización
en el acontecimiento de Jesús. Si exceptuamos Lc 2,
23-24, Lucas no cita explícitamente la escritura, pero
se impregna profundamente de su biblia cristianizada.
El tejido que resulta está hecho de alusiones múl·
tiples a la escritura. Este fenómeno es evidente en
sus dos piezas de antología que son el Magníficat y
el Benedictus, auténticos tejidos de textos bíblicos.
Citemos algunas otras alusiones de particular rele-
vancia: Malaquías 3,1. 24 (cf. Lc 1,17); Is 7,14 (Lc 1,
31, cf. Mt 2, 5-6); Miqueas S, 1 (Lc 2, 4; cf. Mt 2, 5-6).
Más aún. El autor no se contenta con utilizar las
antiguas palabras de la biblia, sino que describe y ani-
ma a los personajes de su relato partiendo de persona-
jes bíblicos considerados como .tipos.. de la nueva
alianza. La exégesis de Lucas es tipológica. A Juan
bautista se le describe partiendo de elementos del
personaje de Sansón (Lc 1, 15. 80 Y Jue 13, 14. 25) Y
Elías (Lc 1, 15. 17 Y 1 Reyes 17, 1; Mal 3, 1. 24). Isabel
evoca a Sara (Lc 1, 7. 25-37 Y Gén 18, 11. 14; 21,6).
María recuerda a la hija de Sión, de la que hablan
Sofonías 3. 14 Y Zac 9, 9. Finalmente, Jesús es el
nuevo Emmanuel (Lc 1, 31 Y 2 Sam 7, 14), evocando al
mismo tiempo a Sansón e Isaac.
Lucas, para hablar de Jesús. no tiene más que un
diccionario: la escritura cristianizada. En ella encuen-
tra igualmente su vocabulario y su gramática. En efec-
to. la escritura no le brindaba solamente expresiones
y personajes tipo. sino también las reglas de uso de
su lenguaje sobre Jesús. Los relatos de anunciación y
los de nacimiento, de los que existen varios ejem-
plares en la escritura y cuya lectura era frecuente,
constituían el molde literario privilegiado en el que
lucas se sentía naturalmente inclinado a situar a su
Señor. Estos son por ejemplo los relatos de anun-
ciación y nacimiento de Isaac (Gén 17, 15-22; 18,
9-15; 21, 1-7); de Gedeón (Jue 6, 11-17); de Sansón
(Jue 13, 2-25) Y de Samuel (1, 9-20). En las líneas que
siguen, iremos precisando los paralelos importantes,
pero una vez más deberemos subrayar la sobriedad
del «estilo alusivo- de lucas (como dice René lauren-
tin). las pinceladas descriptivas y llenas de imágenes
se reducen al mínimo, evitando de raíz el desborda-
miento de lo maravilloso, tan propio de los evangelios
apócrifos de la infancia. En el texto de lucas, todo
se centra en el mensaje de la buena noticia del hijo
de Dios.
Esta penetración de la escritura en el texto de
lucas debe ser tenida muy en cuenta a la hora de
determinar el género literario de estos dos capítulos:
hemos dicho que se trataba de un prólogo cristoló-
glco, pero es al mismo tiempo un relato de infancia
tejido de escritura. No se trata de una historia -po-
pular-, ni, a fortiori, de una historia de tipo científico,
sino más bien de una historia sagrada hecha por un
autor que continúa escribiendo la biblia con la escritura
misma de la biblia. Tampoco se trata de un Midrash
en el sentido propio de la palabra, ni tampoco de
un Midrash exegético o de explicación de la escri-
tura como el Pesher (cf. p. 12). lucas, contrariamen-
te a Mateo, no escribe la historia del nuevo Moisés
siguiendo los episodios y peripecias del pequeño Moi-
sés. Escribe y continúa la historia sagrada sirviéndose
de una escritura que se ha hecho transparente a la
luz de pascua. El texto de Mateo nos presentaba la
Aggadá de Jesús-Moisés, siguiendo la línea del ju-
deo-cristianismo. la de lucas, en un clima de creati-
vidad bíblica constante, refleja la lectura de la comu-
nidad heleno-cristiana, subrayando princípalmente la
figura profética de Samuel.
3. El paralelismo como
procedimiento literario
lucas utiliza abundantemente un procedimiento lite-
rario muy en boga en el mundo helenístico de su tiem-
po: el paralelismo. Plutarco y otros escritores utili-
zaron a menudo este procedimiento en las biografías
de hombres ilustres en particular. Al juzgar por medio
de la antítesis, el biógrafo buscaba presentar el valor
respectivo de los dos héroes comparando sus méritos
respectivos. Este procedimiento se empleaba también
en Palestina, donde el helenismo había penetrado con
fuerza en el siglo 1. En las escuelas de escribas, se
recordaba a los antiguos rabbís uniéndolos por «pare-
jaso; así, por ejemplo, Hillel y Shammai cuyas palabras
se comparaban (cf. Mishna. tratado Pirqei Abot). lucas
pone en paralelo a Juan y a Jesús. Es probable que
existiese ya antes una tradición que presentaba en
paralelo a los dos personajes, como Mc 1, 1-11. Ya
antes que lucas, pero sobre todo con él, esta presen-
tación paralela permitía subrayar la continuidad entre
la persona y acción de Juan y las de Jesús, al mismo
tiempo que la superioridad de este último. En de-
finitiva, la persona de Juan se presenta como el «tram-
polín- que permite comprender mejor la figura de
Jesús.'
léanse los dos capítulos de lucas poniendo en
columnas paralelas las escenas que se refieren a
Juan y a Jesús; fíjense igualmente en las expresio-
nes que son prácticamente semejantes: por ejemplo
a Juan se le declara «grande ante el Señor- (1, 15)
Y el ángel dice de Jesús «será grande-, con una
grandeza absoluta, a imagen de la del mismo Dios
(1, 32); Juan «camina delante-, como precursor
del Señor (1, 16), Jesús, por su parte, reinará (1,
33) ...
Tanto Jesús como Juan provienen de los grupos
llamados «movimientos bautistas- -movimientos de
resurgir religioso con sabor y tendencias escatoló-
gicas y que predican la conversión, el perdón de los
pecados y la llegada de la salvación cuyo signo es
el bautismo en las agua.> vivas. la unión entre Juan
y Jesús es pues profunda, habiendo sido bautizado
este último por Juan. Pero, al mismo tiempo, Jesús
I Véase A. George, Le parallete entre ]ean-Baptiste el
]ésus en Le 1-22, en Mélanges biblzques en hommage
au P. Rigaux. Gembloux 1970, 149-171.
domina a Juan con su persona y su palabra Je-
sus no anuncia solamente que el remo esta proxlmo
SinO que muestra hasta que punto el reino esta ya
presente en su misma persona La reflexlOn CriS-
tiana, a la luz de los acontecimientos y de la fe pas
cuales, Intento aclarar y comprender lo mejor pOSI
ble las relaciones entre estos dos personajes Habla
que tener en cuenta que entre los dos habla continUI-
dad y ruptura Dos soluciones podlan darse al pro-
blema 1) devaluar sensiblemente la persona y el
papel de Juan contradiciendo aSI a ciertos grupos de
dlsclpulos de Juan que pretendlan realzar desmesura
damente su Importancia presentandolo Incluso como
meslas En este contexto el evangelista Juan no duda
en polemizar con el bautista o mas exactamente con
los dlsclpulos que despues de su muerte pretendlan
aun sobreestlmarlo 2) Integrar por el contrario la
persona y la funclOn de Juan el bautista convlrtlendole
en el precursor de Jesus unlco meslas pascual Todo
el texto de Lucas pretende precisamente esto valo
rizar a Juan bautista pero unrcamente en funclOn de
la persona de Jesus que le domma por entero
Esta convlcclon teologlca de Lucas y de la tra
dlclon de la que es testigo le lleva a presentar su
relato de la infanCia en funclOn de estos dos perso
najes y de sus relaciones mutuas La diferencia de
este relato con el de Mt 1 2 es francamente grande
ya que este ultimo ni siquiera menciona al bautIsta
Por ello Lucas organiza su relato presentando una
serie de dlptlCOS
dos anunciaciones (Lc 525 Juan y 26-38
Jesus)
dos nacimientos (Lc 1 5758 Y 2 1-20)
CircuncISiones e ImpOSIClon del nombre (Le
1, 5966 Y 2, 21), ademas del dlptlCO de los cantlcos
(Benedlctus, Magnlflcat) (dejando de lado el Nunc
dlmlttls) del dlptlCO de la VISita de los angeles y los
pastores (2 8-20) el encuentro con Slmeon y Ana
(2, 2538), de la presentaclon de Jesus en el templo
y de su vIsita al templo a los doce años (2, 22s 41s)
En el texto de Lucas, todo, o casI todo funCIOna por
parejas Desde el punto de vista exegetlco, esta cons-
tataclOn tiene su Importancia nlngun relato puede
ser comprendido correctamente SI no se tiene en
cuenta su relato complementarla Por ello mIsmo, los
deseqUIlibrios del paralelismo son extremadamente sig-
nificatiVOs ASI, por ejemplo el hecho de que Lucas
nos presente un largo relato de la ClrcunCISlon de
Juan mientras que se contenta con una breve alu
slon a la de Jesus no puede ser fruto de la casuall
dad por el contrario el amplio cuadro del naCimIento
de Jesus esta acompañado de una breve menClOn del
nacimiento del bautIsta
4. La construcción de conjunto
Despues de la dedicatoria de la obra al honorable
Teofilo (1 1 4) el relato de la infanCia esta compuesto
de siete escenas
1) El anuncIO del nacimiento del bautista (1 525)
2) El anuncIo del nacimiento de Jesus (1 2638)
3) La VISita de Maria a Isabel con el salmo de
Maria (1 3956)
4) NaCimiento y ClrcunCISlon de Juan (1 5766),
relato acompañado del salmo de Zacarlas (1 67-79)
Y que termma con un refran sobre el creCJmlento
(1 80)
5) NaCimiento y ClrCunCISlon de Jesus (2 1 21)
6) PresentaclOn de Jesus en el templo (2 2239) Y
que termina con un refran sobre el creCimIento (2 40)
7) La primera manlfestaclon de Jesus en el tem-
plo (2 41 51) que termina una vez mas con un refran
A nivel de estructura de superfiCie se pueden se-
ñalar los elementos sigUientes
a) Todo el conjunt'o puede diVidirse en dos partes.
tomando por eje diVisor el .anunclo cumplimiento»
(1 556 anuncIO, 1, 572 40 cumplImIento) al dlptlCO
de las anunCIaCiones sigue el relato de la primera ma-
nlfestaclon del esplrltu en Isabel y Maria al dlp-
tlco de los naCImientos sigue una nueva manlfesta-
clon del esplrltu en Slmeon y Ana A pesar de todo
esta dlVISlon en dos no da cuenta de la escena final
del templo (2, 41-51) Por ello, es preferible pensar en
una dlVISlon ternaria dlptlCO de anunCiaCiones, de na-
CImientos y de VISitas de Jesus al templo Sin em-
bargo en lugar de empeñarnos en encontrar un plan
excesivamente slstematlco y riguroso, habrla que ver
mas bien en la composlclon lucana un nuevo ejemplo
-de construcciones que se implican mutuamente y da
·Ias que su obra nos ofrece otros muchos ejemplos.
b) Señalemos igualmente la presencia de va-
rios -refranes- que puntúan el ciclo del cumplimien-
to: refranes sobre el crecimiento (1, 80, de Juan; 2,40
Y52, de Jesús) y el refrán del recuerdo (2, 19. 51: Ma·
ría conservaba todo esto en su corazón).
c) Lucas consiguió engarzar los diferentes cua-
dros más o menos paralelos y correspondientes, si-
guiendo de esta forma un cierto orden cronológico
que se imponía en parte: anunciación, nacimiento,
imposición del nombre, circuncisión. Algunas indica-
ciones cronológicas concretas (1, 24. 26. 56; 2, 1: César
Augusto 2, 41) acompañan a otras indicaciones bastante
más vagas (1, S, 39, 57; 2, 1. 22). De todas formas, el
conjunto se presenta relativamente bien unificado,
debido a la mención del templo al comienzo y al
final del conjunto. Finalmente, la estructuración en
dípticos, de la que ya hemos hablado, muestra clara-
mente la unidad y la articulación de este prólogo.
5. La dedicatoria de la obra
(Lc 1, 1-4)
Al relato de la infancia precede una corta de-
dicatoria al -honorable Teófilo-, desconocido, por cier-
to. Esta larga frase merece estudiarse con esmero,
ya que rlOS permitirá conocer mejor las intenciones de
su autor. Por un lado, constatemos la variedad de
estilo de Lucas. Después de este largo -período-
griego de cuatro versos, el estilo cambia bruscamente
y se -arqueologiza-, como ya lo hemos dicho. Lucas
contempla la figura de Jesús -desde el principio.. y su
finalidad consiste en -mostrar la solidez de las ense-
ñanzas que has recibido... Sin embargo, su finalidad
no es la de un historiador que reconstruye (objetiva
y subjetivamente) la historia, para satisfacer única-
mente la curiosidad del lector. Lo que para Lucas
está en juego, es más bien el valor y el poder de sal-
vación de la palabra crístiana pronunciada en el pre-
sente de su comunidad. En esta perspectiva, la mirada
de Lucas se torna al pasado para dar al mensaje de
hoy su dimensión referencial. Se ha informado cui-
dadosamente -desde el principio» y su relato es -or-
denado», para mostrar así los lazos que unen a su
comunidad heleno-cristiana, heredera de Pablo, con
la comunidad de los orígenes (como se ve en los
Hechos de los apóstoles), los lazos que unen al pri-
mer grupo de cristianos con el Jesús pre-pascual y con
la figura de los comienzos del movimiento bautismal.
La finalidad, pues, de la obra lucana es ordenar su re-
lato, subrayar los lazos -y por tanto hacer válida la
enseñanza-, organizar las relaciones entre los grupos
y los hombres. Ya en su relato de la infancia su éxito
es completo. Organizar significa comprender y toda
su reflexión teológica acrisolada en la fe pasa por el
desarrollo -ordenado- de las dos partes de su obra,
el evangelio y los Hechos!
2 Véase E. Samain, L'Evangile de Luc: un témoignage
ecclésial et missionnaire: Ass.sgn n.O 34 (1973) 60-73.
El ANUNCIO DEL NACIMIENTO DE JUAN (le 1, 5-25)
1. El desarrollo del relato
Puede comenzarse con un análisis somero del re-
lato, poniendo de relieve los verbos que indican la
llegada a un lugar (conjunción con ese lugar) o la
salida (disyunción), la situación al comienzo y al
final, la transformación o las transformaciones que
se producen a lo largo del relato.
El relato tiene lugar en Jerusalén, en el templo.
Su composición es sencilla: 1, 5-7, la situación «an-
tes»; 1, 8-22, el relato en el que se realiza la transfor-
mación; 1, 23-25, la situación de «después». Las pri-
meras palabras (-Sucedió en los días de Herodes)>>
imitan el comienzo de las antiguas historias bíbli-
cas (Jue 13, 2). En el v. 8, el verbo sucedió instaura
una primera conjunción: la llegada de Zacarías al
templo y por tanto el proceso de transformación del
vacío (la esterilidad de Isabel) a lo lleno (su embara-
zo), gracias a la palabra del ángel dicha en nombre de
Dios. En el v. 23, el mismo verbo sirve para señalar la
disyunción: la vuelta de Zacarías. Dentro de este es-
quema nos encontramos con otra conjunción, la apa-
rición del ángel en el santuario (1, 11). Y otra dis-
yunción, la salida de Zacarías del santuario (1, 22).
Otra transformación se opera igualmente: palabra del
ángel-mudez de Zacarías, a causa de su rechazo de
la palabra divina.
Fácil sería prolongar el análisis del relato. Los v.
5-7 describen por ejemplo una situación conflictiva:
Zacarías e Isabel son -justos», buenos israelitas y
observadores perfectos de la ley. A pesar de ello,
en lugar de recibir de Dios la bendición, son aparente-
mente objeto de un castigo (cf. 1 Sam 1, 10 Y 2 Sam
6, 23); no solamente no tienen hijos, sino que no pue-
den tenerlos, y esto por dos razones: la esterilidad y
la edad. Sólo la palabra de Dios restablecerá la si-
tuación comprometida: Dios borrará la vergüenza de
Isabel (1, 25). Esta respuesta es significativa, ya que
viene dada por un -ángel del Señor» como respuesta
a la oración de Zacarías. Dios comunica con el hombre
por medio de ángeles y en la escritura (cf. Dan 9,
20-21, la visión de Gabriel en el templo en el momento
del sacrificio de la tarde) la visión no es más que
el punto de apoyo, una manera de decir que se ha
establecido el contacto entre Dios y el hombre. Lucas
no insiste en la visión, sino en el mensaje dado por
un mensajero de Dios auténtico -puesto en pie a la
derecha del altar» -en el lugar de honor-, entre el
altar y el candelero de siete brazos (cf. Ez 10, 3}.
La palabra de Dios responde a la oración de Za-
carías que queda así escuchada: -Yavé hizo gracia».
Esta será la respuesta divina, significada en el nom-
bre mismo de Juan (Jo-hannan=Ya-hizo gracia). Al·
gunos autores se extrañan ingenuamente de que el
viejo sacerdote esperase todavía poder tener hijos y
piensan que lo que imploraba realmente era la venida
del mesias. Pero a Lucas no le preocupan los proble-
mas de tipo biológico o psicológico; toda la atención
está puesta en el niño que va a venir, como Ana, la
madre de Samuel. La palabra de Días dirigida a Za-
carías sirve para concederle el objeto de su oración,
y aún más. Dios da siempre más. La misión del niño
concernirá a todo el pueblo de Israel, y esto trae ya
consigo la alegría mesiánica (1, 14; cf. 1, 28. 44. 47;
2, 10). en el anuncio de la buena noticia (1, 19).
Pero Zacarías responde: -Cómo lo sabré»: nueva
dificultad con la que la tensión del relato se renueva.
La distorsión entre el anuncio creador de futuro y
la realidad presente (la edad) se pone de manifiesto
de manera aún más acusada por la incredulidad de
Zacarías (-ya que no has creído»). Este último exige
un signo, o más exactamente un saber que sobrepase
el saber que se le ha comunicado, como si la palabra
de Dios debiera justificarse a sí misma. Por ello, el
don divino viene acompañado de la retribución: la pa-
labra que fecunda a Isabel encuentra su señal en la
mudez de Zacarías. Dios habla, el hombre se queda
sordo-mudo (1, 22. 62). Pero se trata, no tanto de un
castigo, cuanto de una señal (cf. Is 7, 12) inscrita en
la carne misma de Zacarías. Graci \) E mutismo,
se guardará perfectamente el s o de (1 ¡miento
y el inesperado alumbramiento ~ e I s ~ . "rá de
signo a María. El mismo tema lo volvemos a encon-
trar en el v. 24: -Isabel se escondió durante cinco
meses". No por vergüenza. ya que la vergüenza con-
sistía precisamente en ser estéril. sino sencillamente
porque el desarrollo del relato exige el silencio más
completo. Sólo María se enterará de ello y por revela-
ción, por boca de Gabriel. Este será el signo del ángel
a María.
Vamos a dejar por ahora esta primera lectura sin
responder a la pregunta .¿por qué se escribió este
relato?- En efecto, la respuesta no nos la puede dar el
relato aislado. independientemente del otro relato para-
lelo que lo complementa. de la otra parte del díptico
de las anunciaciones y de todo el conjunto de Lucas
sobre la infancia.
2. Escritura y tradición:
un relato de anunciación
Si consideramos ahora el relato desde el punto de
vista de su génesis literaria, no trataremos de buscar
un relato, un texto primitivo, -anterior- al relato actual.
una especie de proto-Lucas. escrito en hebreo, por
ejemplo. Es importante. sin embargo, detectar los diver-
sos elementos culturales que reflejan las prácticas de
la vida judía y que constituyen, indudablemente. el
terreno de producción de nuestro relato, así corno
los diferentes paralelos literarios del texto de Lucas.
El serVICIO del Templo
La Mishna y el tratado Tamid del Talmud
nos ofrecen los datos suficientes como para po·
der reconstruir el servicio sacerdotal del templo.
Israel estaba dividido en 24 clases sacerdo-
t'lles (1 Cro 24.7-11), La clase de Abías (Lc 1. 5)
era la octava y por tanto bastante bien situada
como para poder sacar algunos honorarios -me-
no::; que los de las primeras clases. el aris':.o·
critico sacerdocio de Jerusalén. Como miem-
b:os de su clase, los sacerdotes debian acudir
a Jerusalén dos veces por año para ocuparse del
servicio, durante una semana. Durante esta se-
mana, todas las mañanas, alrededor de trescien-
tos sacerdotes se reunian, vestidos de blanco y
descalzos, para echar a suertes las diferentes
funciones a realizar durante la jornada. A unos
tocaba la limpieza del "Santo" y la apertura
de las puertas. Otros debían ofrecer los sacri-
ficios. Finalmente, uno de ellos era designado
para llevar a cabo la función más solemne: la
ofrenda del incienso (Ex 30, ls), por la mañana,
antes de la ofrenda del holocausto y por la
tarde, hacia las treS. El sacerdote sobre el que
había caido la suerte -es decir, designado por
Dios mismo- ya no podría, por regla común,
volver a realizar esta función. Era la ocasión
de su vida. Dos acólitos limpiaban antes el
altar del "Santo", que estaba situado ante el
velo del "Santo de los Santos"; luego, el "sumo
sacerdote" del día entraba en el templo acom-
pañado de dos asistentes; uno de ellos llevaba
en sus manos una pala de oro con los carbones
encendidos, el otro el incienso. Una vez pues-
tos los carbones sobre el altar. el sacerdote
dejaba caer el incienso sobre el fuego y la
nube de humo se elevaba protegiendo al hom-
bre de la presencia divina tan cercana, en el
"Santo de los Santos". Después de recitar una
corta oración, el sacerdote debía salir para ben-
decir al pueblo. El Tárgum del Cantar de los
Cantares 4, 16 nos transmite esta oración en
los siguientes términos: "Que el Dios de las
misericordias acceda a su templo y acepte las
gratas ofrendas de su pueblo" (c!. también Sal
141. 2). Ciertamente, la presencia divina era ex-
cesivamente peligrosa para el sacerdote (Lev lO,
ls); por ello, el Talmud dice: "El sacerdote .no
debe orar demasiado tiempo, para no inquie-
tar a Israel". Por la tarde, sobre todo, era mu-
cha la gente que asistia a la ceremonia (Hech
3, 1>. Todos rezaban enfervorizadamente, mien-
tras se oía la música. En el momento más so-
lemne. todo el mundo se postraba, mientras
resonaban los sordos sonidos de la "Magrepha"
-probablemente una especie de gran cajón. En-
tonces, el sacerdote les bendecía elevando las
manos a la altura de los hombros, pronunciando
la bendición sacerdotal, por ejemplo la de Núm
6, 24-27. .
a) Prácticas de la vida judía del siglo I
Comparando el relato de Lucas (1, 8-10) con lo que
sabemos del servIcIo de los sacerdotes en el templo
(vease cuadro al respecto), aSI como la espera y la
extrañeza del pueblo y los gestos mudos de Zacanas,
vemos que el paralelismo es eVidente (1, 21-22) .Se
dieron cuenta, dice Lucas, de que habla temdo una
vlslon en el santuano» Es cierto que la hora del sao
cnflClO de la tarde era el mejor momento para la vlslon
y la comumcaclon angellca Segun Dan 9, 21, Gabnel
anuncia el futuro en el momento del sacnflCIO de la
tarde y el hlstonador FlavlO Josefo nos cuenta la
hlstona del sacerdote Hircano que tuvo tamblen una
revelaclon cuando presentaba el inCienso en el templo
(AJ 13, 282-283)
b) Paralelos literarios
Lucas aprovecha no solamente las expresiones SinO
tamblen el esquema de los relatos de anunClaClon uti-
lizados en el texto blbllco y en las tradiciones aggadl-
cas judlas para Isaac Gedeon, Sanson y Samuel va
hemos ViStO como tamblen Mateo habla utilizado este
esquema para la «anunClaClon a Jose- (cf p 23)
Enumeremos de nuevo sus elementos, insistiendo par-
ticularmente en el tema del nombre y de la mlSlon
1 Sltuaclon de los personajes se trata de gentes
santas (como los padres de Noe Isaac MOlses San-
son y Samuel, segun cuenta la tradlclon judla), pero
todos ellos tienen dificultades ya sea la estenlldad
ya la edad. cf Gen 18 11 (Sara), 25 21 (Rebeca),
29. 31 (Raquel), J u ~ 13, 2 (la mUjer de Manoah) y
1 Sam 1, 5 (Ana)
2 Apanclon del angel o IntervenclOn de DIos
3 Miedo-asombro que sigue a la apanclon (Jue
6, 22, 13, 20 22), al que muchas veces acompaña la
expreslOn .No temas- (Jue 6, 23, Targum del Gene·
SIS 18, 15, Lc 1, 13 30)
4 AnuncIo de la vemda, menclon del nombre y
de 1<1 mlSlon, que muchas veces comienza con .He
aqUl- (Gen 16, 11, Jue 13, 5. Is 7, 14, Lc 1, 20 31)
Todo ha sido previsto y anunciado por DIOs. sigUiendo
sus propios deslgmos DIos es el que da el nombre,
como en el caso de Noe Abrahan, Sanson, MOl ses y
Samuel, segun cuenta la tradlclon Judla, mientras que
normalmente es este pnvileglo del padre de familia
5 Se pone una pregunta que plantea una dIficul-
tad y se reclama una señal, aunque generalmente esta
petlclOn no es considerada como culpable (Gen 15,
8 Jue 6 17, Lc 1, 34, Y tamblen Lc 1, 18 e Is 7, 10)
6 Se concede el signo, cf Lc 1, 19-20 35 37
7 EjecuclOn del signo y reallzaclon del anuncIO
El texto de Lucas va precisando los contornos del
personaje y de la mlSlon de Juan slrvlendose de expre-
810nes o alUSiones blbllcas Juan, como Ellas, es un
profeta «ante el Señor» (1 Reyes 17 1), es .Nazlr- o
-consagrado» como Sanson (Jue 13, 4 7, cf Lc 7,
33 a proposlto del ascetismo de Juan), esta lleno del
ES;3Ir1tu Santo prinCIpIO de toda profecla y lucas re
cuerda su primera actividad profetlca en 1, 41-44, esta
cOflsagrado • desde el seno» como Jeremlas (Jer 1 5)
Isalas (Is 49 1-5) Y Pablo (Gal 1 15) En resumen, Lu-
cas conSidera a Juan como profeta, sigUiendo en esto
la tradlclOn atestada por Mc 1 3 Mt 11, 10 Y Lc 7,
2627 Es un profeta pero es Igualmente .mas que un
profeta» es el profeta escatologlco del que habla Ma-
laqUlas 3 1 24 (cf Lc 1 76 Y 7, 27) Se le ha confiado
una mlSlon de converslOn y de reconclllaclOn, con vistas
!l «ganar el corazon de los padres- y formar un pue-
blo «apto» (Mal 3 24, cf 2 6) De esta forma, Lucas
exalta al maxlmo la persona y la funclOn de Juan, pero
eligiendo con todo cUidado todas las expresIOnes de
los verslculos 1 15-17 para dar a entender que Juan
es Infenor a Jesus Procura no presentarlo como al
-nuevo Ellas» o Ellas «redlvlvo-, contranamente a lo
Que hacen Marcos y Mateo Para Lucas, Juan no es
Ellas no posee SinO -el esplrltu de poder de Ellas-
y su funclOn consiste umcamente en preparar el ca·
mino del Señor
ANUNCIACION DEL NACIMIENTO DE JESUS (le 1, 26-38)
1. Desarrollo del relato
Despues del relato de la concepclon milagrosa de
Juan, el texto de Lucas nos cuenta el de la concep-
clan de Jesus El texto encaja perfectamente en el
marco de los relatos de anunClaClon Ahora bien, den-
tro del mismo modelo, los relatos, a veces, difieren
profundamente El de Mateo (1, 18-25) quena mostrar
cómo estando ya Mana encinta del esplrltu, DIos
conslgulO que Jase se decidiera a aceptar su funclon
paterna para asegurar a Jesus su flllaclon davldlca La
Intenclon del relato de Lucas es mostrar como DIOS,
a pesar de que Mana estuviera dada a Jase, hijO de
David, hiZO que esta se decidiera a aceptar ser Igual-
mente la madre del HIJO de DIOS
Los V 1, 26-27 sltuan el relato en su cronologla re-
lativa (seis meses) y en su topografla, «la ciudad» de
Nazaret. de hecho un pueblecillo SIgue la presentaclon
de los personajes Gabnel, el angel de la presencia
(1, 19), Jase y Maria, una parthenos, es deCir, una
muchacha y, generalmente, virgen En el contexto de
la epoca, y sobre todo en Galilea (cf p 23), una
Jovencilla de 12 año'> podla estar casada y ser al mismo
tiempo virgen, ya que después de casada segula un
tiempo en la casa paterna hasta que su mando venia
a recogerla y llevarla a su propia casa (Mt 25, 1-13)
Sena Interesante saber hasta que punto Lucas
J u ~ g a en este relato con la Oposlclon cJelo/Nazaret,
el más alto de los cielos y el más lejano y despreCia-
do pueblecillo del norte del palS, o con la oposlclon
Gabnel/virgen, el mas grande de los .héroes de DIOS-
y esta Joven perfectamente desconocida. En estos dos
primeros versículos, el relato no se .mueve· para
nada, salvo en uno de sus elementos: el envIO del
ángel. Esto quería deCir, para un lector del siglo 1,
que Iba a tener lugar una revelación, siguiendo los
designios de la providencia; mas concretamente. una
revelación tocante al .fin de los tiempos- y al mundo
escatológico; en efecto, el ángel Gabriel estaba espe-
cializado en esta clase de revelaciones (cf. Dan 9, 218
Y la profecía de las setenta semanas). A primera vista,
no es facil caer en la cuenta de la dificultad que servlra
de trampolin al relato, como sucede en los otros re-
latos de anunClaclon Ahora bien, el relato nos la
presenta rapldamente expresandola en la OpOSIClon
casada/vIrgen
A contlnuaclon, el texto sigue su curso, desde que
entra el angel hasta que se va (1, 28 38) El relato,
ft ancamente, llama la atenclon El angel saluda a Ma-
na, mientras que no estaba bien ViStO saludar a una
mUjer (cf Talmud de Babilonia, tratado OUlddushlCl
70a) Mas aun, cuando se trata de una mUjer «casada»,
como en nuestro caso, y a la que el angel se dirige
con palabras que pertenecen al vocabulario «amoro-
so .. -"favorecida» o «bien amada .. (cf Ef 1, 6)- que
hacen pensar que se trata de un plan subverSIVo Ile·
vado a cabo por DIOS a expensas de Jase De hecho,
esto es lo que sucede Mana responde «He aqul la
SirVIenta del Seiior., utilIzando para ello las palabras
de Rut 3, 9 Y de 1 Sam 25, 41 -elementos situados
ambos en el contexto matrimonial de la «slrvlenta-
esposa» M<lna cambia de mando Poco tiene 0StO
que ver con el tema tradicional de la humildad de
Mana, en el que se InSlstla casI unlcamente al co-
mentar esta escena Esta aceptaclOn de Maria (este
querer) tiene por objeto el nuevo «saber» que el an-
gel le ha dado -el anuncIo de la concepclOn-, así
como tamblen el «poder» del que ella va a disponer
para llevar a cabo hie et nune la palabra de DIOS, por
medIO del Esplntu Santo
Al anuncIO meSlanlCO del angel. Mana responde con
una pregunta «¿Como sucedera esto, pues no conoz·
ca varon?. Plantea una dificultad al deSigniO de DIOS
y pide una explicaCión Desde el punto de vlst"a lite-
rano, la pregunta corresponde poco mas o menos a la
de Zacarlas: .¿Cómo lo sabré? (1, 18) Y su finalidad
es hacer que el relato pueda contmuar aportando nue-
vas preciSiones Sm embargo. Zacanas pedla un «sa-
ber. nuevo, por encima del saber que DIOS le habla
proporcionado: se trataba de la petición de un signo
que sirviera de venficación, de control. Lo que Mana
pregunta es cómo puede realizarse el anuncio meSiá-
nico. ya que todavía no pertenece a nadIe. virgen como
es AqUl la pregunta se refiere no al saber, smo al
poder Este tipO de preguntas nos extraña Por nues
rra parte estamos tentados de responder aZacanas
-ya lo sabras cuando veas a tu mUjer encmta· y a
Mana -tu esposo Jose hIJo de David sera el qUf.
haga posible dentro de poco la realizaclon de los de-
signios de D,os" Ahora bien la respuesta ,del angel
no se refiere al futuro smo al presente, el anuncIo del
angel es una palabra creadora en el presente del anun
CIO del pequeno Sanson (Jue 13 5 8) en el presente
de Isabel y en la aceptaclOn presente de Mana En
el gnego semltlzado de Lucas el "futuro» aparente de
las preguntas "l,como lo sabré? o "l,como sucedera?
corresponde a lo que se llama en hebreo "un Irrea-
Iizado. es decir una modalidad del verbo que consiste
en un presente cuyas consecuencias se van desa-
rrollando en el futuro de tal manera que estas pre-
guntas podnamos traducirlas de la manera sigUiente
"l,como voy (ahora) a saberlo? y, "l,como va (ahora) a
suceder?» ASI se explican los dos verbos en presente
que se encuentran despues de las preguntas "pues
soy vieJo» y "no conozco varon» En resumen, la pre-
gurtn da r se refiere al modo de la concepclOn ,ya
que actualmente es virgen Por ello, esta pregunta ope-
Nazaret
Perdida entre las colmas galileas eXlstta ya
desde el stglo VIII antes de nuestra era, una
humilde aldea s"mltroglodzta llamada Nazaret
Sm fortlllGauon de nmguna clase, esta aldea
reunta una vemtena de casas-cuevas con un
laqar y un silo para granos excavados en la
Esta aldea CdYO nombre evoca el de
un deposito para almacenar la cosecha (la
razz nzr slgmflca guardar), era poco conoczda
no se mencIOna en el Antzguo Testamento y
Natanael declara t-Es que puede salzr de Na-
zaret algo bueno? (Jn 1, 46) Hay que esperar
hasta el szglo III o IV de nuestra era para leer
BU nombre (con la pronunczaczón de Nozerath
o Nazara segun Lc 4 16 Y Mt 4, 13) en una ms-
cnpcwn 1udta descubzerta en 1962 en Cesarea
Fue haczendose celebre una de las grutas de
aquella aldea y para conservar su recuerdo se
fueron sucedzendo cmco construcczones desde el
szglo III hasta dzas En efecto, pron-
to aparecw el culto cnstzano en aquel lugar
Unas manos ptadosas esculpzeron sobre la pzedra
su fe en Jesus Señor Jesus, HZ10 de Dzos,
¡ten pIedad r" En el sIglo IIJ, se edIfIcó una
19lesza Judeo-crtstzana -prebzzantma, por con-
szguzente-, en una de sus pzedras un peregrz-
no escrzbzo con poca destreza las palabras gne-
gas del saludo del angel Xe Mana (Ave, Ma-
na) Es el przmer testzmonzo mscrzto en la
pIedra de una devoczon marzana que se pro-
longarza a traves de los slglos Esta zglesza-
smagoga fue sustztulda en el sIglo V por una
baslltGa blzantma de modestas proporczones Sm
embargo la aldea de Nazaret sIgue sIendo poco
conoczda en la tradzczon patnstzca Cztemos,
sm embargo este trozo curwso de un autor del
szglo VI, el Anommo de Placencza "En la
czudad es tal la gracza de las mUJeres Judzas
que en nmgun otro sztzo del pazs pueden en-
contrarse otras mas bellas, dzcen que eso se
lo deben a un favor que les ha concedzdo santa
Mana, por ser de su parentela"
Los cruzados se encontraron con una czudad
destrutda por los sarracenos y con la zglesla en
rumas En 1105 Tancredo mando levantar una
esplendzda catedral romana de tres naves, con
magnzfzcos capzteles (pueden verse sus moldes
en el museo de monumentos del Palals de
Chazllot) Fue en este monumento donde san
Luzs celebro la fzesta de la anunclaczon el 25
de marzo de 1254 Pero en 1263 el sultan Bal-
bars asolo aquella construcczon Todo quedo en
rumas durante szglos, en el sIglo XV, nace la
leyenda de la translaczon mIlagrosa de la "san-
ta casa" a Loreto En 1730, los francIscanos
levantaron una modesta IgleSIa que acogIó a
Bonaparte y mas tarde a Carlos de Foucauld
En 1955, se levanto una basílzca moderna, de
estIlo trzunfallsta, cuya construcClon tuvo en
cuenta sm embargo las capas arqueologzcas ante-
rzores'
I Cf el numero 110 de B.ble et Terre Samte. abrJl
(1969)
ra el giro del relato que va del saber del anuncio al
poder del espíritu. Hay que evitar a toda costa situarse
a nivel del acontecimiento, intentando penetrar en los
sentimientos de María o hacer como san Agustín,
que no dudaba en poner el verbo en futuro: -¿cómo
será posible esto, ya que no conoceré varón?», sa-
cando como consecuencia de esta manera de hacer que
María había hecho voto de virginidad, como se creía
en la edad media. El texto no dice tanto...
El ángel, sin que la virgen lo haya pedido, ofre-
ce una señal actual de la nueva posibilidad que se
abre en la vida de María: el embarazo oculto de su
pariente se convierte en el signo visible de la reve-
lación evangélica, ya que -nada es imposible a Dios»,
utilizando para ello las palabras que acompañan la con-
cepción milagrosa de Isaac (Gén 18, 14). Al mencionar
este signo, los dos relatos de anunciación se cruzan
de nuevo y la palabra del ángel prepara directamente
el relato siguiente, la visita de María a Isabel.
2. María y el anuncio
del Hijo de Dios
El relato de la infancia de Mateo se centra en la
persona de José, mientras que el de Lucas lo hace
en la de María; ésta ocupa un lugar preferente en los
dos primeros capítulos, aunque en los que siguen
desaparece discretamente, volviendo a aparecer en
medio del primer grupo de cristianos (Hech 1, 14).
El lugar de María está siempre en los comienzos. En
la tradición joanea, con la que Lucas está ciertamente
emparentado, se señala la presencia de María al co-
mienzo y al final de la actividad de Jesús (Jn 2, 1-12
Y 19, 25-27).
Vamos a reunir los diversos elementos del relato
de la infancia que se refieren a María. Este nombre
era corriente en el mundo judío; era el de María·My·
riam, la hermana de Moisés -cuya cuñada se llama-
ba Isabel (Ex 6. 23).' Este era también el nombre de
una de las mujeres de Herodes el Grande, Mariamme,
de la dinastía de los asmoneos. La etimología proba-
ble de este nombre está en relación con la idea de
I Véase R. Le Déaut, Myriam, soeur de Mo"ises, el
Marie, mere du Messie: Biblica 45 (1964) 198-219.
-dueña. o -señora». Parece que María era de origen
sacerdotal, como su pariente isabel (1, 36); los sacer-
dotes se casaban generalmente con las mujeres de la
raza de Leví. De hecho, la ascendencia de Maria tie-
ne poca importancia, ya que, según las costumbres
de la época, sólo contaba la línea paterna -sea ésta
real o legal. En ningún caso habría podido Jesús pre-
tender ser hijo de David o de Aarón por su madre.
Se pueden reunir fácilmente los diversos califica-
tivos que ponen de relieve el valor y la función de
María. Se le llama «favorecida». Su llamada y su mi-
sión son frutos de los designios de la providencia: «El
Señor está contigo-, frase que se encuentra muchas
veces en los relatos de vocación (Ex 3, 12; Jue 6. 12;
Lc 1, 36). Ha encontrado gracia ante Dios (1, 30); es
-sirvienta. (1, 38.48), «bendita» de Dios (1,42) Y gran-
de es su fe (1, 45; 2, 19. 51). La fórmula de saludo de
tipo griego «alégrate» recuerda el oráculo de Sofonías
3, 14-17: -Grita de júbilo, hija de Sion... alégrate....
el rey de Israel, Yavé mismo está en medio de ti. No
temas, Sion... tu Dios está en medio de ti como sal-
vador y héroe. (compárese con Zac 9, 9). Difícilmente
se podría haber encontrado mejor manera de expresar
la alegría mesiánica que desborda ya en los tiempos
nuevos, recién inaugurados. Si Jesús es el Dios «salva-
doro, ¿no es María la «hija de Sión», la flor del pueblo
elegido que lleva en ella al mesías? 2 Hay que señalar
igualmente la insistencia de Lucas en la palabra -ma-
dre. o -su madre. (1, 43; 2, 33; 2, 34. 48. 51). José.
el padre, es mencionado en 2, 33 Y 48 Y luego en 3,
23 Y4,22. aunque, en estos dos casos últimos, en boca
de la muchedumbre.
La palabra del ángel. que hace suyo el oráculo me-
siánico de Is 7, 14, está centrada esencialmente en el
anuncio del rey mesías. Contrariamente a Juan. -gran-
de ante el Señor., Jesús será -grande» sencilla y abso-
lutamente. Al igual que el rey del que hablan 2 Sam
7, 14 Y Sal 2, 7, será llamado -hijo.; en él encontrará
su realización definitiva el reino de David. El anuncio
es en primer lugar mesiánico en la línea de David,
diferenciándose grandemente del de Juan, profeta y
sacerdote. precursor del mesías.
1 Véase H. Cazelles, Fille de Sion et théologie maria-
le dans la Bible: Bulletin de la Société F r a n ~ a i s e d'Etu-
des Mariales, n." 21 (1964) 51-71.
La pregunta de Mana sobre el modo de concebir
da pie al angel para Ir todavla mas lejos .EI Esplrltu
Santo vendra sobre ti y el poder del altlslmo te cu-
bnra con su sombra. por ello, el que nacera de tI sera
santo y se le llamara hijo de DIOS' (1, 35) En estas
palabras, Lucas concentra toda su fe en la divInidad
, Vease A George, Jesus Ftls de Vteu setan Satnt Luc
Re'vue Blbhque (1965) 185209
de Jesus 3 Despues de llamarle meslas, le llama DIOS
Por otro lado, le gusta hacer esta dlstmclOn esencial,
como puede verse en Lc 22, 67 70 ante el sanedrm (di-
ferente en Mc 14, 61-64) Lc 1. 17 hablaba del -esp.
ntu y del poder. de Ellas, las expresIOnes que em-
plea ahora son mucho mas fuertes y recuerdan la an-
tigua confeslon de fe de Pablo -hecho, segun el es
plntu de santidad, hijo de DIOs con poder- (Rom 1
4) El Esplrltu Santo, al Igual que el esplrltu creador
EVANGELIOS APOCRIFOS. Infancia de la Virgen María
Cumplldos nueve meses, Ana dw
a luz a una hlla y la llamo Mana
El tercer año, despues de haberla
destetado, Joaqum y ella fueron al
templo del Señor, y, despues de
haber ofreczdo al Señor vlctlmas,
presentaron a su hZla Mana para
que habltase entre las V'lrgenes que,
dla y noche alaban al Señor sm
cesar
Cuando llegaron al templo del
Señor, Mana subw cornendo los
qumce peldaños de la escalera, sm
volverse para mzrar atras y sm lla-
mar a sus padres, como hacen ge-
neralmente los mños pequeños Es-
ta actttud llamo poderosamente la
atenezon de todos los que alll es-
taban, hasta tal punto que los sa-
cerdotes del templo quedaron asom-
brados
Pero, ademas, Mana era causa
de admlraezon de todo el pueblo No
temendo todavía smo tres años, su
andar era tan flrme, su locuezon
tan perfecta, y se dedlcaba tan de
lleno a la alabanza de Dl0S, que
nadle hublera cretdo que tema su
edad, Slno que todos pensaban que
era mucho mayor Sus oraczones
eran tan largas como las de trein-
ta años Su rostro resplandeeza co-
mo la meve, Casl no se le podla nI
mlrar Se dedzcaba con esmero a
hllar lana y, a pesar de sus pocos
años, consegula lo que las mUleres
de edad no llegaban a hacer
Esta era su regla de vlda Por
la mañana, a la hora tercera, se
dedwaba a sus oraezones, entre la.
tercera y la novena horas, se dedl-
caba a teler, a partlr de la no-
vena hora, volvla otra vez a sus
rezos y aSl contmuaba hasta que se
le aparecza el angel del Señor, to-
maba de su mano el alzmento, pu-
dzendo profundzzar cada vez mas
Y melar en las alabanzas del Señor
Fmalmente, con sus mayores,
las otras V'lrgenes, se mstTUla tan
perfectamente en las alabanzas
del Señor que mnguna estaba tan
atenta a las mgzllas, tan lnstTUlda
en el conoezmzento de la ley dzvma
tan llena de humlldad, tan encan-
tadora cantando los salmos de Da-
vtd, tan graezosa en la candad, tan
pura en la casttdad y tan exqu1S1-
ta en el elerezclo de todas las de-
mas mrtudes era perfecta, mcon-
movlble, perseverante, y progresaba
cada día en el blen
Nadle le tnó lamas encolenzada,
nadle le oyó lamas murmurar To-
das sus palabras estaban tan lle-
nas de gracla que se reconocza a
Dl0S en sus labws Szempre estaba
rezando, escudnñando la ley Cons-
tantemente preocupada por sus
compañeras, para que mnguna de
ellas pecase, aunque solo fuera con
una palabra, para que mnguna exa-
gerase en el relr o en la dzverswn,
para que nmguna de ellas desde-
ñase o despreclase a otra Bende-
eza a Dws sm cesar y para no te-
ner que ser lnterrumplda cuando
estaba alabando a Dws, Sl tema
que saludar a algulen o algulen la
saludaba, respondla a guzsa de sa-
ludo Deo grattas De ahl preclsa-
mente Vlene la costumbre qlle eXts-
te hoy entre los hombres de salu-
darse mutuamente con esta expre-
SlOn Deo grattas
No tomaba otro altmento dlano
que el que reclbla de mano del an-
gel, el allmento que le daban los
sacerdotes lo dlstnbuza entre los
pobres Muchas veces solzan verse
angeles conversando con ella y le
obedeezan con gran ternura Sz al-
gulen que estaba enfermo la toca-
ba, ensegulda volvía a su casa cu-
rado (Evengello del Pseudo-Mateo,
4 11 6, szglo VI)
del que hablan Gen 1, 2 Y el Salmo 104, 30. vendra
sobre Mana La fuerza de DIOS .Ia cubnrá con su
sombra- El sentido de esta expreslon en la escrr-
tura es el de .proteger- (Sal 140, 8) AqUl su sentIdo
es mas fuerte En Ex 40, 35 se dice que la nube dl-
vma cubre la tienda con su sombra, de tal modo que
la glona de DIos llena la estancia, dlVlOlzada ¿No
sera precisamente esto lo que qUIere decir Lucas,
como piensa el P Lyonnet? 4 SI aSI fuera. Mana serra
considerada como el arca santa o la morada de DIos
en la que habitara en adelante su hiJo el .santo- (4
34), el .hlJo de DIos- Este tipO de exegesls tiene un
mteres real aunque por otro lado supone en Lucas y
en sus lectores una agudeza e mgeOlo tales en la
explotaclon de los textos blbllcos que da que pensar
• '1 L,,'nnll J{ ¡'u! ti, J /1/11101IUtl!lOn L Ami du
( lerge (1 ';»6) ,'46
V e d ~ l P Benoll L AllllOllUtltlOt/ A% Sgn n 8
(1972) 3950
Por ello, no habra que hacer excesIvo hmcaple en
ella'
En los textos de Oumran recientemente descubier-
tos, se han encontrado varras expresiones que corres
ponden a las de Lucas 1, 32 35 .(y su hiJo) sera gran
de en la tierra y le serviremos se le dirá hijo de
DIos y se le llamara hijo del altlslmo su realeza du-
rara por siempre - (40, 243) Lo malo del caso es
que este fragmento esta muy mal conservado y no se
puede Identificar con preclslon Basta con constatar
como una vez mas Lucas utilizo expresiones corrrentes
en su epoca segun parece para esclarecer la Iden
tldad de Jesus En el contexto judlO del slg/o 1, las
palabras .hljo-, .hlJo de DIos- o .hlJo del altlslmo-,
aplicadas al rey servlan para expresar la cercanla del
DIos de la alianza y del rey, aSI como su protecclon
particular
Lucas hace suyos estos tltulos reales, mfundlendoles
un contenido nuevo Jesus, el meslas-rey hiJo del
altlslmo es verdaderamente hiJo de DIos y DIos mismo
VISITA DE MARIA A ISABEL (le 1, 39-56)
Oespues del dlptlCO de las anunCiaCiones, nos
encontramos con el relato de la vIsIta de Marra a
Isabel Es, al mismo tiempo el relato de la prrmerd
maOlfestaclOn del esplrltu en Juan que maugura su
mlslon en el seno de Isabel y en Marra cuyo .esplrrtu
se lleno de alegrra- (1 41 44 47) ASimismo, el dlptl-
co de los naCImIentos segUlra la manlfestaclon del
esplrltu en Slmeon y Ana (2, 22-39) El relato de la
VIsita de Marra sirve de puente entre los dos relatos
de anunClaClon El angel habla dado una señal a Ma
rra. el desarrollo del relato eXlgfa que la virgen fuera
8 reconocer ese signo de DIos Su prrsa mIsma (1, 39)
es el signo de su fe y de su entera dIsponibilidad
Isabel habitaba en el .pals alto., qUlza en uno de
los cantones montañosos al este de Jerusalen. que la
tradlclon Identificara con Am Karrm, a 6 KIlometros
al oeste de la capital En cuanto llega Marra, el mño
• salta- en el seno de Isabel, mas o menos como los
dos OIños que se empujaban en el seno de Rebeca
(Gen 25, 22) Comienza el tiempo de la alegrra me·
slanlca (cf lc 6, 23) Juan maugura su oficIO profe-
tlCO por boca de su madre .lIena del Esplrrtu Santo-
ASI se cumple la palabra del angel .estara lleno del
esplrrtu desde el seno de su madre- (1, 15) Isabel
responde al saludo de Marra El saludo tiene por fi-
nalidad Identlfrcar a la otra persona, deseándole la
feliCidad y la bendlclon dlvma Isabel IdentIfica a Ma-
na como a la madre de .ml Señor- y declara que este
reconOCimiento es fruto del esplrltu (1. 42-45)
AqUl nos encontramos con la prImera deslgnaclon
de Jesus como .Señor. (en grrego Kyrios), y esto
tamblen es obra del esplrltu Este es uno de los
nombres dados al meslas según Lc 2, 11, aunque en
el evangelio de Lucas se emplea este tItulo unas cua·
renta veces, designando aSI de antemano al hijo de
DIOS reSUCitado -contrarramente a Marcos que casI
no utIliza este titulo de dIVinidad En resumen. Isabe•
reconoce el misteriO de Maria y la presencia del Señor
en ella La histOria. dirigida y llevada a cabo por DIOS
baJO el signo de la prOVidencia. encuentra en ella su
cumplimiento. Mientras que Zacarías andaba flojo de
fe (1. 20). María ha creído firmemente en la palabra
divina. como Abrahán (Gén 15, 6). Para Lucas, no
hay oposición entre .Ia que te llevó en su seno y te
dió de mamar. y .Ia que escucha la palabra de Dios·
(Lc 11. 27-28).
Mi alma exalta al Señor (Le 1, 46-56)
A la primera manifestación de Juan sigue el Mag-
níficat y a la primera manifestación de Jesús en el
templo seguirá el Nune dimittis (2, 29-32). El nacimien-
to de Juan será seguido por el Benedietus (1. 68-79),
Y el de Jesús por el Gloria de los ángeles (2. 14). Lucas
ha introducido estos cánticos en su relato con mano
maestra. También el Pseudo-Filón supo. en su historia
sagrada del Libro de las Antigüedades bíblicas, mez-
clar con gran tino oraciones y cantos en su trama
narrativa.
En el siglo I se conocía bien el género hímnico. Sin
tener en cuenta los salmos bíblicos cantados en el
templo y en las sinagogas. poseemos actualmente toda
una serie de salrr:os no bíblicos (apócrifos) y que
eran usados corrientemante en los ambientes fari-
seos: los Salmos de Salomón; en Qumran, por otro
lado. se ha encontrado todo un conjunto de himnos,
el Rollo de los Himnos, entre otros. En todos estos
textos. incluyendo en el grupo las poesías sinagoga-
les. cantadas después de la lectura de la biblia. y
llamadas Piyyutim, se trata siempre ·del mismo género
literario. Son trozos de .tipo antológico», compuesto
de un mosaico de citas o de:: alusiones bíblicas.
Sería interesante releer todas las citas y referen-
cias bíblicas señaladas al margen de nuestras bi-
blias, privilegiando los paralelos sacados del cán-
tico de Ana, .prototipo del Magnificat» (1 Sam 2.
1-10). Habria que continuar el estudio en la lite-
ratura intertestom0ntaria; en el 4 libro de Esdras,
por ejemplo, el pueblo de Sion, cual mujer llorosa y
agradecida después de la prueba, grita: .Dios ha
escuchado a su sirvienta, ha mirado mi vergüenza
(mi humildad) ... y me ha dado un hijo. (4 Esd 9, 45,
comparar con 1 Sam 1, 11).
Este conglomerado tan dispar de citas y alusiones
bíblicas y tradicionales no impide al conjunto presen-
tarse con una unidad real. Todo se cumplirá según la
promesa. Al oír estas palabras de Isabel (1. 45), el
corazón <le María exulta de alegría y da gracias a
Dios por los beneficios de que le ha hecho objeto (1,
46-50) Y por la acción salvadora que ejerce en fávor
de su pueblo (51-55). El versículo final recuerda de
nuevo el tema del cumplimiento de las promesas.
Más concretamente, el Magníficat se divide en
dos estrofas rítmicas. una con María como centro y
otra con Israel, terminándose cada una de ellas con
la mención de la bondad de Dios para con las gene-
raciones que le temen y para con la descendencia de
Abrahán (1, 50 Y 54b-55). La primera estrofa juega con
la oposición María••humilde sirvienta. y el .todopo-
deroso ha hecho por mí grandes cosas •. La segunda
estrofa, que tiene a Israel como centro, presenta una
serie de paralelismos antitéticos: fuerza de Dios/orgu-
llosos. poderosos/humildes, hambrientos/ricos. Des-
pués de estos versos, que SG core::m mutuamente, el
salmista recuerda la ayuda de Dios a Israel su servi-
dor. en paralelo. una vez más, con la mirada que Dios
puso sobre su humilde sirvienta. Entre los temas impor-
tantes, merece la pena señalar el de la pobreza, su·
brayado con fuerza por A. Gelin.'
La génesis literaria de este salmo sigue provocan-
do vivas discusiones. Lucas puso este salmo en boca
de María, y no en la de Isabel, como indican algunos
manuscritos latinos. El evangelista recogió este himno
en la antigua tradición hímnica judeo-cristiana. Si acep-
tamos la identificación del pueblo de Dios con la sir-
vienta, como sucede en el 4 libro de Esdras citado
anteriormente, podría pensarse incluso qu'e primitiva-
mente se trataba de un himno judea-cristiano sobre el
nuevo pueblo de Dios. Sea lo que fuere, Lucas ha
puesto este salmo en boca de María. y con razón, ya
que María es realmente la hija de Sión, resumen de
todos los valores espirituales del pueblo de Israel.
El versículo 56 que sigue al Magníficat termina el
j relato de la visita de María y el díptico de las anuncia-
ciones. Al final del segundo díptico, José y María
vuelven a su casa (2, 39). María se queda tres meses
en casa de Isabel. los cuales, añadidos a los seis me-
1 En su excelente librito Les pauvres de Yahvé. Cerf,
París 1953 y su reedición Les pauvres que Dieu aime
(coll. «Foi Vivante»). París 1967.
ses que preceden, dan a entender que Mana estaba
presente cuando Isabel dIO a luz De todas maneras
el texto no dice nada al respecto Es cierto que la
cronologla lucana es muy relativa A Lucas le gusta
termrnar con un asunto antes de abordar otro nuevo
ASI, en 3, 19-20 menciona la pnslon de Juan al final
de su actividad. antes de abordar el mlnlsteno de Je-
sus que empieza precisamente con el bautismo de
JUún En el texto que ahorA nos ocupa Lucas termina su
pnmer dlptlCO antes de abordar el segundo
NACIMIENTO Y CIRCUNCISION DE JUAN EL BAUTISTA
(Le 1, 57-80)
El dlptlCO de los naCImientos comprende, por una
parte. la menclon del nacimiento de Juan y el relato
de la CIrcunCISión. al que acompaña el Benedietus y
termrna con un refran sobre el creCImIento y por
otro. el relato del naCimiento de Jesus. acompañado
del Gloria y seguido de la menclon de la ClrcunCISlon
Es de señalar, eVidentemente, la Importancia dada en
uno y otro caso al naCimiento y a la ClrcunCISlon El
segundo refran sobre el crecImIento se encuentra des-
pués del relato de la presentaclon en el templo (2. 40)
Cuando llego el tiempo del alumbramiento (la misma
formula que en Gen 25. 24), Isabel dIO a luz un hIJo
Todos se alegraron. como el angel lo habla anunciado
(1. 14) En el dla fijado por la ley. el octavo despues
del naCimiento (Lev 12 3. FII 3. 5) panentes y amigos
van a casa de Zacanas para circuncidar al mño que-
nendo. como nos dice Lucas. darle el mismo nombre
que tema el padre En Israel. el nombre era puesto
generalmente en el momento del naCImIento, Lucas
se ha dejado influenciar. Sin duda. por b costumbre
gnega, según la cual, efectivamente se poman los
nombres 8 dlas (9 en caso de ser chiCO) después del
nacimiento No solamente Lucas ha metido en el mismo
bolso ClrcunCISlon e ImpOSlClon del nombre, srno que
ha simplifIcado en cierto modo la Situación al deCir que
los vecinos -quenan llamarle Zacarlas como su padre-
En efecto. el que da el nombre es por regla general el
padre y a veces la madre, pomendole casI siempre el
nombre del abuelo y raras veces el del padre.
Por otro lado, el nombre de Juan que le da su ma-
dre Iba contra la costumbre -Nadie hay en tu pa-
rentela con ese nombre- Preguntado por señas, Zaca·
nas, sordo-mudo. escribe el nombre de Juan en una
tablilla de madera recubierta de cera De esta forma,
vemos que el padre y la madre, Sin haberse puesto de
acuerdo. cOincIden en el nombre de su hIJO No vaya-
mos a pensar que lacanas e Isabel hablan tramado
la cosa de antemano Desde el punto de vista del
relato esto Ina claramente contra la Intenclon de
Lucas para el el nombre de Juan es de ongen diVinO
y todo el aconteclIlllento esta penetrado por la marca
de la providencia El Interes del relato se sltua esen-
cIalmente en esta denomlnaclOn milagrosa -,Que sera
pues este mño? pregunta la gente Lucas responde
es el cumplimiento de la palabra del angel aZacanas
lacanas al escribIr nombre es Juan-, afirma su
fe y se abre su boca El salmo profetlco de lacanas
lleno del esplrltu como Isabel. qUIere mostrar de ma
nera mas clara todavla la Identidad del precursor
El de Zaearlas (Le 1, 67-79)
El Benedietus se compone aparentemente de dos
largas frases gnegas (1, 69-75 Y 76-79) De hecho, nos
encontramos ante una pieza poetlca en la que cada
uno de los versos y dlStlCOS posee su relativa autono
mla En el estado actual del texto griego. los versos
se mezclan unos con otros. siendo difiCil determinar
con preclsJon la construcclOn de conjunto
1 v. 68-69. Esta pnmera estrofa canta la acclOn
salvadora de DIOS en la casa de David Se bendIce a
DIOS por haber vIsitado a su pueblo La palabra
es un terminO empleado frecuentemente en la biblia
para expresar la mtervenclOn de DIOS, para recompen-
sar o para castigar Se utiliza muchas veces en con
texto meslanlco y escatologlco DIOS ha suscitado
para nosotros -un cuerno de salvaclon- en la casa
de David El cuerno Simboliza la fuerza, el poder diVinO
de salvaclOn mamfestado en el meslas (cf SI 47, 11)
2. v. 70-71. La estrofa precedente tenía como eje
la idea visita/salvación, y el pensamiento gira ahora
en torno al binomio anunciado de los profetas/salvación.
La salvación de hoy cumple la profecía.
3. v. 72·75. Esta estrofa es más larga y está cons-
truida en torno al binomio promesa/liberación. La veni·
da mesiánica realiza la promesa hecha a los padres
y cumple la alianza sellada con Abrahán. Liberados
de los enemigos, podemos servir a Dios santa y fiel-
mente. La salvación es el cumplimiento de la alianza.
4. v. 76·77. Esta estrofa centra su atención en la
misión de Juan, el profeta que debe preparar los ca·
minos del Señor. Así como los correos reales iban por
delante del príncipe, haciendo reparar caminos y pre·
parando albergue para el rey, así también el precursor
irá preparando los caminos espirituales para formar .un
pueblo apto» (cf. Lc 1, 17). Debemos notar la alusión
a Mal 1, 2-3. Juan ofrecerá «el conocimiento de la
salvación», dará a conocer cómo Dios salvará a su
pueblo por el perdón de los pecados (Mc " 4).
5. v. 78·79. Mencionando una vez más la visita, vol·
vemos al tema de la primera estrofa, pero esta vez
se trata ya de la visita mesiánica del hijo de David,
-del astro que surge. (Mt 2, 2); será fruto de las .en·
trañas de misericordia» de Dios. La luz mesiánica
aclarará a los que están en las tinieblas y dirigirá
nuestros pasos por caminos de paz.
Al igual que el Magníficat. el cántico utiliza muchas
expresiones y temas de la escritura. Se trata, una vez
más, de una composición de «estilo antológico•. Pero,
contrariamente a lo que sucedía con el cántico de Ma·
ría, el Benedictus se resiente ligeramente de falta de
homogeneidad. Da la impresión de que, por lo menos
los versículos 76-77, fueron añadidos posteriormente;
los v. 68·75 Y 78-79 se siguen perfectamente y hablan
todos de la venida del mesías, hijo de David. Como res-
puesta a la llamada de los profetas y a la promesa
hecha a los padres, Dios va a visitar a su pueblo e
inaugurar la era mesiánica de la salvación. En los v.
76·77, la lengua y las ideas son diferentes. Todo se
centra en la persona y obra del profeta precursor. Es
pues probable, y casi cierto, que Lucas introdujo estos
versículos para adaptar este salmo al caso del bautista.
¿Donde pudo Lucas encontrar este salmo abarro-
tado de hebreísmos? Muchas son las hipótesis para
explicarlo. Algunos piensan que se trataría de una
composición de origen judío cuyo vocabulario pietista
se correspondería con el de los ambientes sacerdota-
les frecuentados por Zacarías. Otros, entre los que nos
incluimos, piensan que se trata más bien de una poe-
sia litúrgica judeo·cristiana, ya que el himno canta la
venida del mesías que ya ha tenido lugar: .Gracias a
ella nos ha visitado el astro venido de arriba. (1,78);
el verbo .visitar» está en pasado y no en futuro (co-
mo corrigen algunos manuscritos).
Se trata quizá de un himno pascual: .(Dios) nos ha
suscitado (=resucitado) un cuerno de salvación en la
familia de David. (v. 69). Si aceptamos esta última
hipótesis, Lucas habría hecho suyo un himno judeo-
cristiano adaptándolo a la circunstancia!
Lucas termina el ciclo del bautista con un refrán
cuyos términos están tomados de los relatos de la
infancia de Isaac e Ismael (Gén 21, 8. 20), de Sansón
(Jue 13, 24-25) Y de Samuel (1 Sam 2, 21. 26; 3, 19).
Al hablar de la presencia de Juan .en los desiertos»,
anuncia directamente la actividad del bautista (Lc 3, 2.
4; 7, 24). Es ésta una de las características de Lucas:
en su relato, todo viene a cumplir lo anunciado por
la antigua profecía y anuncia y prepara el porvenir; Lu-
cas es el hombre de la historia de la salvación y sobre
todo de la unidad de los tiempos de la salvación.
2 Sobre el Benedictus, puede consultarse, aunque en
sentidos diferentes, P. Benoit, L'enfance de Jean Baptiste
reton Luc 1, en New Testament Studies, vol. 3, 1957, 182-
191 y A. Vanhoye, Structure du Benedictus, en Ibid., vol.
12, 1966, 382·389.
NACIMIENTO Y CIRCUNCISION DE JESUS (Le 2, 1-21)
Una rápida ojeada comparativa de las dos partes
del díptico de los nacimientos muestra enseguida las
semejanzas y las diferencias. Una sencilla y escueta
mención del nacimiento de Juan servía para pasar rá-
pidamente al largo relato de la circuncisión y sobre
todo al del nombre dado al niño, es decir que la inten-
ción del relato estaba precisamente en mostrar cuál
era la identidad real de Juan, así como su misión re-
velada proféticamente por Zacarías. En esta ocasión,
el presente relato insiste más bien en el nacimiento del
niño (2, 1-7), aunque también en la identidad revelada
por los ángeles a los pastores (2, 10. 14). lo que im-
porta de ahora en adelante en el relato es la persona
misma del recién nacido y no tanto su misión profé-
tica. En el relato del nacimiento de Jesús contrasta
fuertemente la pobreza de su nacimiento con la re-
sonancia cósmica y gloriosa que le sigue. las gentes
se hacían preguntas sobre la persona y misión de
Juan (1, 66), mientras que en el caso de Jesús los pas-
tores reciben una revelación completa.
El nacimiento de Jesús (2, 1-7)
la escena tiene lugar en Belén -Bet-lehem, es de-
cir «la casa del pan" o mejor aún «la casa de la
diosa lahame (diosa cananea)". En esta ciudad de
Judá, a siete kilórr.etros al sur de Jerusalén, nacieron
Booz, Jessé, David... Según Miqueas S, 1, de allí
tenia que salir el nuevo David, de tal forma que lucas
califica a Belén de «ciudad de David" (2, 3), título con
el que generalmente se designaba a Jerusalén, la
capital.
El nacimiento de Jesús tuvo lugar con ocasión del
-primer" empadronamiento en la época de Cirino, go-
bernador de Siria. Según el historiador judío Flavio
Josefo (AJ 18, 1-2), en la época de Cirino hubo un
empadronamiento, pero a partir del año 6 de nuestra
era. ¿Es exacta esta información? De todas maneras,
Cirino pudo muy bien haber estado encargado de la
política romana en el próximo oriente ya desde el año
12 antes de nuestra era. Esto explicaría la desdichada
fórmula de lucas: al hablar de un «primer" empa-
dronamiento, pretendería distinguirlo del del año o
(cf. Hech S, 37). El empadronamiento tenía lugar en
Siria generalmente cada doce años; podríamos dedu-
cir pues que el -primero" tuvo lugar alrededor del
año 6 antes de nuestra era (compárese con Mateo 2,
16, p. 28).
Un decreto de César Augusto ordenó el empadro-
namiento de -toda la tierra", es decir, de todo el im-
perio romano. Augusto, como buen administrador, que-
ría conocer el número exacto de hombres disponibles
para el servicio de las armas y la situación de las ri-
quezas, para una mejor distribución de los impuestos.
Actualmente, se conocen los empadronamientos que
hizo en España, Galia, Egipto y Siria. Todo el mundo
debía inscribirse en el lugar donde habitaba, o en su
ciudad de origen, como se estipula concretamente en
el empadronamiento egipcio. Parece bastante invero-
símil sin embargo que hubiera que ir de Galilea a
¿Qué día nació Jesús?
Estamos tan acostumbrados a celebrar la navi-
dad el 25 de diciembre, que la respuesta nos pa-
rece evidente. Sin embargo, en el evangelio nada se
dice al respecto.
Parece que fue al final del reino de Constantino
(muerto en 337), cuando se decidió celebrar el na-
cimiento de Jesús el 25 de diciembre. El emperador
Aurelio habia fijado en esta fecha, que es la del
solsticio de invierno, es decir el momento en que
la fuerza solar que decrece hasta ese momento, co-
mienza a crecer de nuevo, la fiesta del Natalis
solís ínvíctí, del sol renaciente e invencible. La
iglesia, probablemente para cristianizar esta fiesta
pagana, decidió celebrar el dies natalis (de donde
viene nuestra "navidad"), el día del nacimiento del
verdadero "sol naciente". Es posible que esto tu-
viera lugar cuando Constantino construyó una ba-
sílica sobre la tumba de Pedro, en la colina vati-
cana, uno de los lugares privilegiados del culto
solar; "es curioso y significativo que el más antiguo
mosaico cristiano que se conoce actualmente, el
del mausoleo de los Julios en el cementerio Vati-
cano, que remonta a la mitad del siglo m, repre-
sente sencillamente al Cristo-sol en su carro triun-
fal" (Dalmais>,1 De todas formas, en el Cronó-
grafo de 354, calendario romano civil y religioso,
se puede leer a propósito del 25 de diciembre: "En
el octavo dia de las calendas de enero, Cristo na-
ció en Belén de Judá".
Esta fecha es pues romana, pero se extendió
rápidamente durante el siglo IV por toda l.: cris-
tiandad, celebrando así la gloria de Dios que se
manifiesta en Jesús, luz que ilumina a todo hombre.
I Bible e, Terre Saín.., n.O 42 (1961).
judea para pagar el impuesto. A pesar de todo, si
José vivía en Belén, con su familia, como da a enten·
der Mateo, sería más fácil de entender la razón por
la que tuvo que ir primero a Nazaret para sacar a
María de la tutela paterna antes de llevarla consigo
a su casa de Belén.
Muchos exegetas niegan la historicidad del naci·
miento de Jesús en Belén: habría nacido en Nazaret
y, más tarde, la tradición cristiana habría cambiado
el lugar del nacimiento en función de la profecía da·
vídica de Miq 5, 1. Hay que reconocer, sin embargo, el
origan antiguo de esta tradición, ya que Mateo y Lucas,
independientemente uno de otro, dan testimonio de
ello. Además, incluso Pablo recuerda el origen daví-
dico de Jesús -salido de la línea de David según la
carne- (Rom 1, 3); ahora bien, en aquella época, la
gente no sabia ya cuál era su origen tribal, a menos
de seguir viviendo en el pais o región de los ante-
pasados. La designación de José como hijo de David
da a entender que éste tenía alguna afinidad con Belén.
Si la hipótesis es exacta, José volvió pues a su
casa. a una de esas pequeñas casas de Belén, cuya
única habitación estaba como apegada a una de las
cuevas que servía de establo -como todavía puede
verse en la actualidad. Lucas continúa diciendo que
no había lugar para ellos en la -habitación de los hués-
pedes-, es decir en la sala de caravanas o simplemente
en la sala de estar (en griego la palabra katalyma.
cuarto de huésped, no debe traducirse por posada;
lucas utiliza la palabra pandoxeion para designar la
posada o albergue; cf. Lc 10, 34). La tradición que re-
monta hasta san Justino, desde mitades del siglo 11,
dice que Jesús nació en una gruta; es probable. Oríge-
nes corrobora esta tradición y señala el lugar sobre
el que Constantino construyó una basílica con cinco
naves, uno de los monumentos más hermosos de la
Palestina
El nacimiento de Jesús es descrito con la mayor
sencillez: -dió a luz a su hijo primogénito. lo envolvió
en pañales y lo puso en un pesebre-o El texto es so-
brio; la expresión -primogénito- anuncia el relato de
I Véase Bible et Terre Sainte, n.O 42 (1961). Sobre
Le 2, 7, véase P. Benoit. en Mélanges bibliques en homma-
ge au R. P. Rigaux. Gembloux 1970, 173-186.
la presentación. Lucas, con el estilo que le caracte-
riza, presenta el sobrecogedor contraste que supone
el pesebre y la falta de sitio con la acogida de los
ángeles y la designación mesiánica. Cada detalle del
relato tiene su importancia, incluso el hecho de que
María haya envuelto al niño ella misma. Está sola,
contrariamente a lo que sucedió en el caso de Isabel
(1, 57). Por otro lado. en la tradición judía se decía
que las santas mujeres daban a luz sin dolor. como
Jokebed. la madre de Moisés. Lucas no dice nada al
respecto. pero el Protoevangelio de Santiago suplirá
abundantemente esta laguna (cf. p. 66). Bastantes
milagros hay ya en el texto de Lucas, sin que tengamos
necesidad de añadir más. Este dato merece la pena que
lo comparemos con lo que se nos dice en el Pseudo-
Filón a propósito del nacimiento de Samuel: -En
aquellos días, Ana concibió y dió a luz un hijo, al que
llamó Samuel, que quiere decir fuerte, según el nombre
que Dios (el fuerte por excelencia) le había dado al
anunciarlo proféticamente. Ana se sentó y dio de
mamar al niño hasta que tuvo dos años. Luego subió
al templo a presentarlo al Señor- (LAB, 51, 1).
El anuncio a los pastores (2, 8-21)
El relato del nacimiento se desarrolla en el silencio
y la sencillez; el anuncio a los pastores revela la di-
mensión social y cósmica del acontecimiento divino
que acaba de realizarse: ángeles. pastores, hombres de
toda clase y condición: a todos interesa este naci-
miento.
Búsquese en este relato el esquema de anuncia-
ción: presentación de los personajes; aparición del
ángel y miedo de los pastores; expresiones corrien-
tes: -no temáis-, -he aquí-, al comienzo del men-
saje del ángel que sirve para identificar a Jesús
al mismo tiempo que recuerda su misión (salvador.
Cristo. Señor); signo y reconocimiento del mismo.
Búsquense igualmente los elementos del relato que
funcionan en términos de oposición: noche/luz;
miedo/alegría mesiánica; revelación angélica/fra-
gilidad del signo; del pesebre/gloria del
Señor; cielo/tierra...
El acontecimiento tiene lugar durante la noche: se
trata de un tema muy común en la literatura aggádica
judía. según la cual los grandes acontecimientos de
la salvación tienen lugar durante la noche. Para ex-
presar la misión de salvación, Lucas se sirve de la
palabra «salvador. refiriéndose a Jesús como en Hech
S, 31; 13, 23 Y Jn 4, 42. El título era corriente en el
mundo helenístico, designando con él a los dioses y
reyes -salvadores.; da la impresión de que este tí-
tulo tuvo especial éxito en las comunidades cristianas
de la diáspora. En la mente de Lucas, tanto este título
como el de «Cristo Señor. le fueron dados a Jesús
por revelación, ya que su significado y sentido supe-
ran las capacidades humanas. Es cierto que el título de
«salvador. se da a veces a los jueces de Israel (Jue
3, 9. 15) Y la expresión «Cristo Señor., que no deja
de ser rara, puede designar únicamente al mesías
como en los Salmos d ~ Salomón, 17, 36. En la biblia
griega de los Setenta, el título de -salvador. se reser-
va generalmente a Dios y el de -señor. (en griego
Kirios) designa igualmente a Dios, como en Lc 2, 9.
La revelación del ángel llega al mundo entero, arri-
ba y abajo, a ángeles y a pastores, es decir incluso
a una de las categorías sociales más despreciadas
de la época junto con los pecadores y publicanos. El
mensaje se difunde, los pastores -ven. la palabra
(<<veamos esta palabra que ha llegado.: 2, 15) Y la li-
turgia cósmica de los ángeles se une a la alabanza de
los pastores (2, 13. 20). Los pastores, modelo de mi-
sioneros cristianos, son los primeros en anunciar la
nueva palabra (2, 17-18. 20).' La única que no habla es
María (2, 19); como se dice en 1 Sam 3, 19, -no dejó
pasar ninguna de sus palabras •. Fiesta universal, la
era gozosa de la salvación ha comenzado. Todos son
llamados a la salvación (3,6), ya que a todos ama Dios:
.. Paz para los hombres (objeto) del amor (de Dios) •.
Un giro análogo podemos encontrar en los manuscri-
tos de Qumran, pero limitando el amor divino a los
miembros de la secta. En Lucas, la paz mesiánica se
ofrece a todos. Pero, ¿qué sucederá al final?'
2 L. Legrand, L'évangile aux bergers: Revue BibIi-
que (1968) 161-187.
) Véase A. George, Il VOllS es! ni: au;ourd'hui un
5auveur: Ass.Sgn. n." 10 (1970) 50-67.
Consagración a la Virgen
Virgen santa, Madre verdadera del Verbo
eterno, participe de nuestra carne y nuestro
destino, mujer que acogiste en tu fe y en tu
seno bendito nuestra salvación, madre de todos
los reseatados, siempre viva ante la vida de
Dios, próxima a nosotros, ya que todos los que
están unidos a Dios son los que más cercanos
están de nosotros.
Al expresar el reconocimiento de los reseata-
dos, celebramos la eterna misericordia de Dios
que te ha l"eseatado.
En un momento que ya nunca más se borrará,
y que sigue siendo válido para toda la eterni-
dad, tu palabra fue la palabra de la humanidad
y tu si el amén de toda la creación al sí sin
reservas de Dios.
Para nuestra salvación dijiste sí, por nosotros
pronunciaste tu fiat, en cuanto mujer de nues-
tra raza recibiste y guardaste en tu seno y en
tu amor aquel en cuyo solo nombre existe la
salvación en el cielo y en la tierra.
En ti, virgen santa que estabas al pie de la
cruz del redentor, la humanidad rescatada, la
iglesia estaba al pie de la cruz del mundo y re-
cibía el fruto de la redención y de la salvación
eterna.
Nos consagramos a ti, virgen y madre santa,
porque ya te hemos sido consagrados. Así co-
mo no estamos edificados únicamente sobre la
piedra angular constituida por Cristo, sino tam-
bién en la base de los apóstoles y los profetas,
así nuestra vida y nuestra salvación dependen
de manera permanente de tu "sí", de tu fe y del
fruto de tus entrañas. Por ello, si decimos que
queremos consagrarnos a ti, no hacemos sino
confesar que queremos ser 10 que somos, que
queremos acoger lo que somos en nuestro espí-
ritu y en nuestro corazón.
Por eso pues, porque estamos consagrados
a ti y porque nos consagramos a ti, muéstranos
a quien fue consagrado en tu gracia, a Jesús,
al fruto bendito de tus entrañas; muéstranos
a Jesús hoy y en la eternidad.
Ave Maria, llena de gracia.
\K. Rahner, en Prieres pour jours de récollec-
tion. Fleurus, Paris 1963).
PRESENTACION DE JESUS EN EL TEMPLO (Le 2, 22-40)
Después del díptico de los anuncios, como después
de los nacimientos, el espíritu se manifiesta en Isa-
bel y María por un lado, y en Simeón y Ana por otro.
Como el relato de la visitación, el de la presentación
termina los dos relatos de anunciación al mismo tiempo
que los une: el relato prolonga el del nacimiento de
el mismo tiempo que recuerda el tema del Be-
nedictus: .mis ojos han visto la salvación- (1, 67. 71,
77 Y 2, 30). Ahora bien, el hecho de que todos estos
relatos estén sólida y armónicamente enlazados entre
sí, no quiere decir que el de la presentación en el
templo no sea la primera parte del último díptico de
Lucas: a la primera visita al templo, seguirá la se·
gunda (2, 41-52). En Lucas, todo tiene su pareja, en
un continuo juego de paralelismos e inclusiones mu-
tuas, incluso por lo que a los personajes se refiere:
Simeón y Ana. En los Hechos, igualmente, el fenóme-
no es normal: Pedro y Juan, Pablo y Bernabé, etc.
El cumplimiento de los ritos (2, 22-24)
Según el Levítico 12, 6-8, .cuando se termina (para
la mujer) el tiempo de su purificación, tanto por un
hijo como por una hija. lleva al sacerdote un corde-
ro de un año, .. Si no consigue hacerse con un cordero,
toma dos tórtolas o dos pichones- (cf. Lev 5, 7). Esta
ceremonia no atañe sino a la mujer y tiene lugar 40
días después del nacimiento de un varón (cuando se
trata de una hembra son 80 días).
El rito de rescate del primogénito es muy diferen-
te. Según Ex 13, 1-2, Dios dijo a Moisés: .Conságrame
todo primogénito, todo el que el abre el seno mater-
no-o Según Números 3, 47, al primogénito se le rescata
con cinco siclos y debe hacerse durante el mes que
sigue al nacimiento (Núm 18, 16). En esta ocasión es
el padre el que tiene que actuar y nunca se pide que
el niño esté presente en el templo.
A Lucas no le importan mucho estos ritos. Los
mezcla confusamente y habla indebidamente de .su-
purificación (en plural) (2, 22). Lo único que le inta-
resa es presentar al niño en el templo, como había
sido presentado el pequeño Samuel por Ana (1 Sam 1.
22-28). Es posible que quiera decirnos igualmente que
los padres de Jesús eran fieles cumplidores de la
ley, fuertemente vinculados al pueblo de Israel (otro
de los temas de los Hechos de los apóstoles). Pero
es, el mismo tiempo, un medio de anunciar el tema
de las divisiones dentro del mismo Israel (2, 34), uti-
lizando ¡Jara ello el paralelismo, tan típico de Lucas.
el profeta (2. 25-38)
La ley que empuja a los padres de Jesús y el es-
píritu que lleva a Simeón se unen para designar a:
nuevo mesias en el corazón mismo de la religión de
Israel, en el templo. Simeón, perfecto representante
de los más altos valores espirituales, esperaba .el
consuelo de Israel-, es decir la inauguración de la
era mesiánica. El tema del consuelo es particularmente
apreciado por el Segundo Isaías (ls 40, 1s) y la pala-
bra ·consolador- será uno de los títulos que recibirá
el mesías. Al igual que Isabel y Zacarías, llenos del
espíritu (1,41.67; 2, 25. 27), Simeón identifica a Jesús
como .Cristo del Señor-, el rey ungido por Dios
(1 Sam 24, 7) para reinar sobre Israel y salvar al pue·
blo de Dios. El anciano Simeón, a las puertas de la
muerte, tiene en sus brazos toda su esperanza.
El cántico de Simeón. construido igualmente en el
hermoso estilo de los cantos bíblicos, vislumbra ya la
misión de Jesús. El profeta ha visto el signo prome-
tido y la larga espera del mesías se acaba. La salva-
ción anunciada por Isaías (. Toda carne verá la sal-
vación de Dios-: Is 40, 5; cf. Lc 3, 6), y anunciada por
Zacarías (Le 1, 69. 71. 77), ya se ha realizado. El hori-
zonte, sin embargo, supera el del solo pueblo de Israel
y se hace universal. El hecho concierne a todos los
pueblos, como dice Si meón utilizando las palabras del
Segundo Isaías: • Te he destinado para luz de las na-
ciones, para ser mi salvación hasta los extremos de
la tierra- (cf. Is 42, 6; 49, 6). Estas palabras de Simeón
,nos recuerdan una vez más la figura del Samuel de
las antiguas tradiciones aggádicas judías. En el rela-
to del Pseudo-Filón que habla de la presentación del
pequeño Samuel en el templo y que presenta el cán-
tico de Ana, que el autor retoca a su manera, la fi-
gura del profeta Samuel recibe tintes de .mesías-,
utilizando para ello expresiones sacadas del Segundo
Isaías: Ana ha dado a luz .Ia luz de las naciones...
Vive el profeta del pueblo. Que sea por mucho tiempo
la luz de este pueblo • (LAS 51, 6-7). Mateo centró su
reflexión sobre Jesús niño partiendo de la figura
de Moisés. Lucas de la de Samuel.
La doble profecía de Simeón en los v. 34·35 es di-
fícil de comprender. Es el último anuncio del refato
de la infancia.
Pueden encontrarse quizá en este pequeño relato
éJlgunos elementos del esquema de anuncio: extra-
ñeza de los padres de Jesús (cf. el temor en los
otros relatos), el término .he aquí., la mención
de un .signo contestado (o expuesto a la contesta-
ción) -, el reconocimiento del signo operado por
María en su propio interior...
La hija de Sion se verá dividida, como desarticu-
lada en su más íntimo ser. Nos encontramos con el
tema bíblico de la división de los corazones, aunque
no es posible alegar una cita bíblica concreta: quizá
Is 8, 14 Y 28, 16 (cf. Le 20, 17. 18), o quizá el poema
del siervo que sufre. al que se exalta y desprecia (ls
52, 13-53, 12). En este texto se encuentra como con-
centrada toda la historia de Jesús, llena de gloria y
de humillaciones, así como la historia de Israel pro-
fundamente dividido con su venida. María, en medio
de esta lucha. será el preciso lugar en el que el signo
de la división se manifestará con toda su fuerza, el
lugar del desgarro realizado por la espada de la que
habla Ez 14. 17. que corta a Israel en dos, dejando
únicamente un resto. la parte elegida por Dios.' Pero
esta ruptura produce un nuevo alumbramiento. y
arrastrado por la fuerza del tema. se designa a María
como madre del nuevo Israel (Jn 19, 26: .Ahí tienes
a tu madre-J. Sin embargo. Lucas y la tradición que le
precede insisten en primer lugar en la división y en
la prueba de la ruptura que convertirá a María en la
madre de los creyentes. Israel está dividido y María.
la hija de Sión. aún más. Aunque esto nos puede ex-
trañar. no podemos menos de constatar que los evan-
gelios subrayan varias veces la distancia entre María
I Véase P. Benoit, Et toi-meme, un glaive te transper-
cera ['áme (Le 2, 35), en Exégese et Tbéologie, IlI. Cerf,
216-227 (este artículo había aparecido antes en CBQ 1963i.
y Jesús. Sus padres se extrañan y asombran (2. 33_
48). no entienden (2, 50: cf. 18. 34): incluso María es
regañada por Jesús (Me 3, 21. 31-35; Jn 2, 4). La fe
de María no fue coser y cantar hasta el momento de
la cruz. Precisamente por haber superado todas estas
pruebas. estará presente en la nueva iglesia (Hech 1,
14). Desde este punto de vista, el pensamiento teoló-
gico de Lucas ha sido más agudo que el de Marcos o
Pablo que no dan importancia a la presencia de María.
La profecía de Ana
Después del profeta. la profetisa. Lucas nos da su
nombre, que coincide con el de la madre del pequeño
SamueJ, mujer .que temia a Dios desde su juventud-o
como di ca el Pseudo-Filón (LAS 50, 2). Tenía 84 años.
edad fuera de lo normal en aquella época; se trataba
de una viuda muy piadosa. que participaba en el cuI-
ta .día y noche- (como se ve nuestro Lucas exagera
un poquillo... ). En resumen, el autor nos presenta al
ideal de la viuda cristiana de la que habla 1 Tim S,
5. También ella, a su vez, designa al mesías: los dos
testigos exigidos por la ley (Ot 19, 15) reconocen la
llegada de la era de la salvación. V Lucas, que no pier-
de ocasión de hablar de las mujeres, se entusiasma
recordándonos su corto pero valioso testimonio. Des-
pués de la sombría profecía de Simeón, el personaje
de Ana es como una brisa de aire fresco.
Podemos comparar. finalmente. el versículo que se
refiere al crecimiento de Jesús (2. 40) con el que se
refiere a Juan (1. 80): en este caso, se insiste en la
sabiduría y en la gracia de Dios (compárese 1, 66). La
palabra sabiduría aparece igualmente en 2. 52, al final
de la segunda parte del díptico de las presentaciones
en el templo. Este término es muy fuerte. en aquella
época era más o menos el equivalente de lo que no-
sotros llamamos hoy .cultura-. Lucas insiste en este
tema (cf. 7, 35; 11, 31. 49; 21, 15; Hech 6, 3. 10; 7, 10;
19. 22). La sabiduría era igualmente el ideal de los
escribas y de los doctores de aquel tiempo a los que
egradaba llamarse precisamente .sabios». La repetida
mención de la sabiduría de Jesús (2, 40. 52) que se
enfrenta a la de los doctores. tiene un profundo sen-
tido. por el uso de paralelismos antitéticos de Lucas.'
2 Puede leerse, al respecto, A. George, La présenta-
tion de ¡ésus au Temple: Ass.Sgn n.O 11 (1970) 29-39.
'JESUS ENTRE lOS DOCTORES (le 2, 41-52)
Toda esta narración, escrita en buen griego y con
menos semitismos que los relatos precedentes, está
centrada principalmente en la palabra de Jesús del v.
49: es la primera vez que Jesús habla situándose al
mismo tiempo en relación con su -Padre•. Así, pues, la
segunda parte del díptico de las visitas al templo ex-
plicita aún más la cristología del relato de la infancia,
la del -Hijo de Dios- (1, 35) que puede dirigirse a
Dios diciéndole .Padre mío- (2, 49). Por otro lado,
al mencionar dos veces la sabiduría de Jesús (2, 40.
52), menciones que encuadran el relato de Jesús entre
los sabios y doctores, el autor hace suyo uno de los
temas corrientes en los relatos de infancia. También
el niño Moisés poseía toda la sabiduría de los egipcios,
según la tradición aggádica narrada por Lucas (Hech
7, 22). En el corazón de Israel, en el templo, -sentado
en medio de los doctores- (generalmente es el rabbí
el que se sienta en medio de sus discípulos), Jesús
llamaba la atención de todos -por su inteligencia•. Es
de notar cómo esta última parte del relato de la in-
fancia sirve de puente para el resto del relato evan-
gélico. En Le 2, 16, se trataba de un recién nacido; en
2, 40, de un niño pequeño; en 2, 43, de un niño, y
en 2, 52, habla sencillamente de Jesús, como en el
resto de su evangelio, Lucas es detallista.
la peregrinación al templo
La ley prescribía tres peregrinaciones al año: en
pascua, en pentecostés y en la fiesta de las tiendas.
De hecho, se seguía generalmente la costumbre de
una sola peregrinación. Las mujeres y los niños de
menos de 13 años no estaban obligados por la ley, lo
cual no impedía que los padres llevasen consigo al
niño -desde que puede mantenerse en hombros., co-
mo dice el rabbí Shammaí. Durante los siete días de
fiesta legal, las gentes participaban en el culto del
templo, tanto en la fiesta de pascua como en la de
las tiendas; se dedicaban igualmente a escuchar las
discusiones de los rabbís en los pórticos del templo
y sobre todo en la sala -ha-Gazith. del mismo en la
que los sabios y sus discípulos estudiaban la Tora
(Talmud de Babilonia, tratado Baba Bathra 20a). Des-
pués de las fiestas, las caravanas que habían venido
en peregrinación iniciaban la operación retorno, andan-
do no más de 3 ó 4 horas el primer día.
Jesús, como el joven Samuel, fue presentado en el
templo. Tenía doce años, exactamente igual que Sa-
muel, según Flavio Josefo (AJ 5, 348). Era en la fies-
ta de pascua, igual que en el caso de Samuel según
el Pseudo-Filón (LAB 53, 2), precisando de esta forma
1 Sam 1, 37. También este autor elogia grandemente
la sabiduría de Samuel (.Ia luz de la que nacerá la
sabiduría., LAB 51, 4) Y describe detalladamente la
llamada de la que fue objeto en el templo. Dios le
dirige tres veces seguidas su palabra imitando la voz
de su padre (LAB 53). El tema es antiguo: la tradición
judía nos dice que Dios dirigió sus primeras palabras
a Moisés utilizando la voz del padre de éste; y lo
hará tan bien que deberá deshacer el equívoco: -No soy
tu padre, sino el Dios de tu padre- (Midrash Exodo
Rabba sobre Ex 3, 6). Por su parte, Jesús no dudará
un instante y dirá: -¿No sabíais que tengo que estar
en casa de mi Padre?-, al igual que Samuel que se
dedicaba al servicio del templo en presencia del Se-
ñor (1 Sam 3, 1). Jesús afirma los lazos de dependen-
cia que le unen a su Padre (.Tengo que... ») y de esta
forma crea distancias y opera rupturas con los suyos,
primer ejemplo de la palabra de Si meón a María (2,
34). De ahí nace, evidentemente, la incomprensión de
sus gentes como la de sus discípulos ante el anuncio
de la pasión de su maestro (18, 34).
Luego, dice el texto, .Ies estuvo sumiso» (2, 51).
La palabra de Jesús es tanto más chocante, cuanto
que María acaba de hablar de -tu padre y yo», mien-
tras que aquél les responde hablando de -mi Pa·
dre». Una vez más, esta expresión de Jesús tenía que
suscitar la extrañeza de los que le escuchaban: en
efecto, aunque se hablaba muchas veces de Dios
como de un padre y aunque se utilizase en las ora·
ciones judías frases como -Padre nuestro que estás
en los cielos., ¿quién se habría atrevido a decir -mi
Padre» sino Jesús? De esta forma, la primera y la últi·
ma palabra de Jesús en el evangelio de Lucas hablan
de su padre (23, 46 Y 24, 49). El evangelio de Lucas
es el evangelio del Hijo que habla de su Padre.'
I Véase J. Dupont, Jésus retrouvé au Temple: Ass.sgn.
n.O 11 (1970) 40-51 Y un estudio más técnico en R. Lau-
rentin, Jésus au Temple. Mystere de Paques et foi de
Maríe en Le 2, 48-50 (col. Etudes Bíblíques). Gabalda, Pa-
rís 1966, 280 p. 57
v. LOS RELATOS
DE LA INFANCIA
Y LA HISTORIA
1. El problema histórico
Hace sólo 20 o 30 años, el valor histórico de los
relatos de la infancia no era puesto en tela de juicio,
por lo menos en los ambientes católicos. Se decía que
Mateo y Lucas eran gente seria, que apoyaban sus
relatos en una documentación de calidad. Así, por
ejemplo. Lucas habia realizado su búsqueda con toda
diligencia, como él mismo lo afirma en su prólogo,
precisamente antes de comenzar su relato de la in-
fancia. Por otro Jz:do, María había sido acogida por
Juan el apóstol (Jn 19, 26l. Y las afinidades literarias
de Lucas con la tradición joanea son ciertas. Por ello.
podia seguirse perfectamente el hilo que va de María
a Juan y de Juan a Lucas. Como el mismo Lucas nos
dice, «María guardaba todos estos acontecimientos en
su interior meditándolos en su corazón- (2, 19. 51).
Por ello, la narración de Lc 1-2 no era puesta en tela
de juicio, incluso aunque el texto de Mateo (1-2) lla-
mara más la atención.
Las batallas históricas, de tipo más bien apologé-
tico, se reducían sobre todo a los puntos siguientes:
el empadronamiento de Cirino, la estrella y la venida
de los magos, sin que esto supusiese eliminar la
posibilidad del milagro como tal, como premisa teo-
lógica. De ahí que algunos afirmaban: «La biblia tíe-
ne razón-, y se dedicaban a buscar desesperadamente
la presencia del gobernador Cirino en Siria durante
el reinado de Herodes el Grande. Más aún, se apelaba
a 10[; cálculos astronómicos de Kepler para afirmar
que on el año 7 antes de Cristo efectivamente tuvo
lugar el encuentro de Júpiter y Saturno en la cons-
telación de Piscis. Otros exegetas se mantenían, aforo
tunadamente, en una prudencia más tranquila y su-
gerían que había que distinguir entre los «hechos
brutos» y la interpretación subsiguiente. Partiendo de
ahi, tanto la estrella como otra serie de elementos de
este tipo podían ser relegados a la categoría de refle-
xiones posteriores, que la fe pascual había enrique-
cido y que más tarde habían sido traducidas utilizan-
do el lenguaje plástico del judea-cristianismo (una
especie de imágenes cosificadas). Lo difícil era saber
hasta dónde se podía ir con esta distinción y cuándo
se tocaba claramente el hecho bruto. En efecto, al-
gunos no se paraban en la distinción hasta reducir a
cero la trama histórica de estos relatos. Es cierto que
todo el mundo estaba de acuerdo en decir que los re-
latos de la infancia constituían un hecho límite: la le-
yenda o la historia de la infancia no tiene el peso his-
tórico de las palabras de Jesús que nos cuentan los
sinópticos.
Ante estas conclusiones aparentemente desastrosas
y demoledoras, otros se resistían con todas sus fuer-
zas, apelando a una especie de -historia de la salva-
ción» (el término es de origen protestante), que sería
una especie de doble de la historia profana y en la que
se podrían colocar alegremente todos los .hechos
históricos» de los que la «historia científica» no puede
decir nada. Por ejemplo, la concepción virginal pero
tenecería a la historia de la salvación sin que la histo-
ria científica pudiera probar o negar su veracidad.
Ahora bien, estas distinciones tan sutiles ¿tienen
algún valor? La distinción entre historia de la salvación
e historia profana ¿no es a su vez un callejón sin sa-
lida? ¿Es válida la distinción entre el acontecimiento y
su interpretación, si tenemos en cuenta que .10 que
sucedió. en el pasado no se convierte en -aconteci-
miento. sino gracias a la interpretación que lo inte-
gra en el mundo de nuestra propia comprensión? Como
generalmente se dice, los que hacen el acontecimiento
son los testigos, luego los cronistas y los historiado-
res y finalmente los lectores, es decir, son ellos los
que distinguen y dan nombre al -acontecim,iento» en
el universo indivisible de lo sucedido. En buena teolo-
gía bíblica, nombrar quiere decir crear. No hay acon-
tecimiento sin interpretación... y al revés. Quien pre-
tenda situar de un lado los acontecimientos y por otro
las interpretaciones, cometería errores irreparables.
Pero, en estas condiciones, ¿cómo puede plantearse
el problema histórico? O dicho de otra forma, ¿qué
es el hecho histórico? El problema es de talla y des-
borda ampliamente los límites del presente cuaderno.
Nos limitaremos a decir cómo -practicamos la historia.
en el marco de los relatos de infancia.
2. Breves elementos metodológicos
En el capítulo precedente sobre la problemática que
plantean los relatos de la infancia nos hemos com-
placido, un tanto insidiosamente, en presentar y acu-
mular todo tipo de dificultades: el carácter tardío de
la documentación, el carácter midráshico de estos
relatos impregnados de elementos maravillosos, las
contradicciones y desacuerdos entre los dos rela-
tos evangélicos. Pero, ya entonces, nos preguntába-
mos si teníamos razón en hablar de -dificultades•.
Dificultades, pero, ¿para qué concepción de la historia?
Muchas veces actuamos como si un texto llamado
histórico -es decir, un texto que desvía la atención
del lector a un más allá del texto y al acontecimiento
al que se refiere-- no fuera sino el calco de un mundo
-anterior. y como una especie de fotografía -anterior••
tomada milagrosamente por el escritor. Por ello, las
-dificultades- de las que acabamos de hablar nos
chocan con toda razón, ya que nos impiden dar el
salto a ese más allá del texto, al nivel del aconteci·
miento reconstruido, en definitiva, a nuestra manera.
Dichosas dificultades. En efecto, gracias a ellas pode-
mos funcionar en el plano histórico. a condición de
situar de manera distinta el problema de la historia.
Lejos de reconstruir una (nueva) historia de la in·
fancia, añadiendo elementos tomados de un sitio y de
otro, el historiador no puede sino -des-construir. los
antiguos relatos, describir los factores de producción
del texto y limitar su ámbito de investigación a algunos
elementos sobre los que puede ejercitar al máximo
el -acoso. de los acontecimientos primeros sobre el
texto que tiene en sus manos. El historiador del
Nuevo Testamento no tiene como misión rehacer la
historia ni re·escribir otro evangelio. Ni siquiera tiene
como función -probar. que la historia. toda la historia,
es -verdadera", ya que no tiene a su alcance los me-
dios necesarios para ello (falta de documentación y
distancia temporal). lo único que puede hacer es
señalar una serie de elementos irreductibles en el
más allá del texto que estudia. Es cierto que el mé-
todo es bastante radical: imaginemos por un momento
lo que -quedaría. de un acontecimiento de nuestra vida
pasada si los historiadores del año 4000 se ocupasen
de nuestro caso. Sin embargo, su mérito radica en
que nos ofrece bases sólidas. Pero. ¿cómo llevar a
cabo este proceso de -reducción histórica,,? De varias
maneras. y de esta forma, precisamente, las dificul-
tades vistas anteriormente nos permitirán comentar
mejor los elementos históricos.
novela policíaca que puede ser reflejo de algunos
aspectos de la historia -que se sitúa más allá del acon-
tecimiento propiamente dicho. de nuestro tiempo.
Por su carácter tardío -entre 75 y 85 después de
3. Los tres niveles de la encuesta histórica
a) Nivel de los evangelios y de las
comunidades portadoras del texto
Todo documento literario puede ser considerado, en
parte, como documento histórico, incluido el género
Cristo-, los relatos de la infancia constituyen actual·
mente un testimonio histórico de considerable valor
sobre la mentalidad cristiana del final del siglo 1;
sobre la cristología y su grado de elaboración en aquel
tiempo; sobre las prácticas cultuales y litúrgicas (los
textos se escriben para ser leídos en comunidad y los
salmos para ser cantados), e incluso sobre la devoción
mariana de la que Lucas es el primer testigo; sobre
las diversas maneras de leer y re-leer los textos bi·
blicos heredados del judaísmo; sobre la manera ini·
gualable de hablar de Jesús y sólo de Jesús por me·
dio de los textos de una escritura cristianizada, usan·
do las expresiones sagradas fruto del trabajo de muo
chos siglos, así como sus reglas y su gramática, como
por ejemplo el molde literario de los relatos de anun·
ciación. Esta «sobre-interpretación- del acontecimiento
de Jesús en los Midrashim cristianos y estos relatos
tejidos e impregnados a base de escrítura nos mues-
tran la violencia extraordinaria con la que este aconte-
cimiento interpelaba continuamente a las comunidades
cristianas del final del siglo 1. El clima de prodigios y
maravillas del que están impregnados estos relatos
es una muestra de la convicción profunda de que todo
lo que Jesús había vivido -y lo que estaba viviendo la
iglesia- estaba bajo el signo de la providencia, siguien-
do el curso de una historia santa que correspondía pero
fectamente a los designios de Dios. Ahora bien, es
de notar que si en nuestros relatos encontramos abun·
dantes hechos de tipo maravilloso, no existen, como
en el resto del evangelio, milagros en el sentido pro-
pio de la palabta. Nuestros evangelistas saben situar
las cosas en sus lugares respectivos sin mezclarlas
y su amorosa contemplación del niño de Belén no
tiene nada que ver con los problemas de los moder-
nos fundamentalistas que se interrogan, con enfer-
miza constancia, sobre la estrella de Belén.
b) Nivel de las tradiciones previas:
los primeros grupos cristianos
El proceso de reducción histórica, del que ya hemOl,
hablado anteriormente, juega un papel todavía mayor
en este segundo estadio. Nos encontramos ya en el
m á ~ allá del texto y por ello en el mundo de la hipó-
tesIs, como en todas las ciencias en las que la hipó-
tesis es fuente de descubrimientos. En este punto,
pueden utilizarse varios instrumentos de investigación.
En primer lugar, el estudio de la génesis literaria
de un relato o de un conjunto narrativo que nos per-
mite distinguir las diferentes etapas y estratos redac-
cionales. Recordemos el ejemplo del Benedictus (p. 51):
el himno primitivo trataba, originalmente, del Cris-
to pascual: Lucas se hizo con él y lo adaptó a
Juan bautista, añadiendo los versículos 1, 76-77. Se
trata de una hipótesis aceptada por la mayor parte de
los autores, Que tiene la ventaia de devolver a las co-
munidades cristianas primitivas un himno pascual de
gran importancia sobre el resucitado. como por ejem-
plo el de Fil 2, 6-11. Otro ejemplo. Al final del relato
de la anunciación de Juan (Lc 1, 25), se descubre una
alusión a Gén 21, 6a y otro a Gén 21, 6b (en el texto
griego), al comienzo del relato de su nacimiento (Lc
1, 58). Da la impresión de que Lucas constituyó en
primer lugar un conjunto sobre el bautista, sirvién-
dose de tradiciones de los ambientes joánicos, antes
de dividirlo e insertar los textos correspondientes a
Jesús. En este cuaderno hemos procurado no abusar
de hipótesis de este género. Es posible incluso que
hayamos sido demasiado discretos, ya que importa
mucho estudiar la historia literaria de los textos.
El segundo instrumento de investigación está basa·
do en el dato objetivo siguiente: los relatos de Mateo
1-2 y Lucas 1-2 no están de acuerdo entre sí. Se trata.
para quienes pretenden .armonizar- o «reconstruir- la
historia. de una dificultad insalvable. Pero para noso-
tros, una vez más, desde el punto de vista de la
historia es una suerte. En efecto, en esta situación
podemos probar que los evangelios de Mateo y Lucas
son literariamente independientes. De esta forma,
los raros elementos comunes que se encuentran en
ambos textos obligan al historiador del texto a remon-
.tar hasta la tradición de las comunidades anteriores
para explicar la convergencia. ¿Cuáles son pues los
elementos de los que podemos decir con certeza que
reflejan el pensamiento de las antiguas comunidades
cristianas?
Los dos evangelios concuerdan en los siguientes
puntos: una virgen llamada María estaba casada con
José, hijo de David (Mt 1, 16. 18 20; Lc 1, 27; 2, 4).
El ángel del Señor anunció la venida. el nombre y la
misión del niño salvador. que es hijo de David (Mt 1,
18s; Lc 1, 26s. 32). María concibió por obra del Espí-
ritu Santo (Mt " 18-20; Lc 1. 26-38). antes de que hubie-
ran vivido juntos (Mt 1. 18-24-25; Lc 1.27; 2.5); dio a
luz a Jesús en tiempos de Herodes (Mt 2. 1, Lc 1, 5)
en Belén (Mt 2. 5-8, Lc 2, 4-5. 11). lo que originó una
• inmensa alegría- (Mt 2, 10. Lc 2. 10). Finalmente. se
instalaron en Nazaret (Mt 2, 23, Lc 2, 39).
En cuanto a los temas teológicos se refiere, los dos
evangelistas están d ~ acuerdo en los puntos siguien-
tes: revelación de la verdadera personalidad de Jesús,
hijo de Abrahán e hijo de David por José (Mt " 18s;
Lc 2, 5); es el Cristo, el mesías esperado y que realiza
las escrituras. Los dos revelan los estrechos lazos
entre Jesús, engendrado por el espíritu, y Dios. Ambos
insisten en la virginidad de María y subrayan el tema
de la universalidad (Mt 2, 1s; Lc 2, 31-32).
Por lo que toca a los procedimientos literarios uti-
lizados, los dos evangelistas están de acuerdo igual-
mente en tres puntos: la utilización de una genealogia
con el fin de situar a Jesús en la historia; la utili-
zación del mismo esquema de relato de anunciación a
José, lacarías y Mpría; la utilización de un mismo tipo
de escritura midráshico basándose en citas (Mateo) o
en alusiones (Lucas) y empleando prácticamente los
mismos textos bíblicos: Miq 5. 1s (Mt 2,5 y Lc 2,4. la
ciudad de David) e Isaias 7, 14 (Mt " 23 Y Lc " 31).
Así se puede probar la existencia de los elementos
más importantes, por lo que a la infancia se refiere,
en la tradición com'unitaria y de la que dependen tanto
Mateo como Lucas. Por otro lado, se constata que la
comunidad primera no sólo era portadora de una serie
de elementos referentes a la infancia de Jesús, sino
también de los métodos de lectura del acontecimiento
de Jesús partiendo de la escritura. En las páginas ante-
riores. hablamos frecuentemente de los paralelos exis-
tentes entre las historias populares judías sobre la in-
fancia de los patriarcas y los relatos de Mateo --en los
que se presenta a Jesús como el nuevo Moisés- y
de Lucas-en los que se presenta a Jesús como el nue-
vo Samuel. Estos paralelismos no pueden explicarse
más que situando su origen y nacimiento en el seno
de la primitiva comunidad judeo-cristiana. impregnada
todavía de las tradiciones sinagogales. Pablo. finalmen-
te, nos permite situar cronológicamente un elemento
concreto e importante: en Rom '. 3. habla del .hijo
del linaje de David según la carne-o Así. pues, este
elemento. dejando de lado las confesiones de fe en
Cristo Hijo de Dios. así como los procedimientos de
exégesis midráshica utilizados ampliamente por Pablo.
era conocido en las comunidades anteriores a 57-58•
fecha de la carta a los romanos.
Es cierto que algunos exegetas piensan que el tema
de la filiación davídica no es sino una deducción post-
pascual. La comunidad cristiana proclamó. en la resu-
rrección, que Jesús era Cristo y Señor (Hech 2, 36).
A partir de ahí. se le habría atribuido la filiación da-
vidica. De hecho. si es cierto que en el pueblo de Israel
se esperaba la llegada del mesías hijo de David, no
todo el mundo participaba de esta espera. En Qumran.
por ej.:;mplo, se esperaba a un .mesías de Israel-, sin
que se insistiese en el aspecto de su filiación davídi-
ca. La espera y el reconocimiento mesiánico no impli-
caban la filiación davídica.
Finalmente. hacia el año 56 de nuestra era. Pablo
recuerda el nacimiento de Jesús: .cuando se cum-
plieron los tiempos, Dios envió a su hijo. nacido de
una mujer y sometido a la ley para pagar la liberación-
(Gál 4. 4). Para Pablo. como para Mateo y Lucas, el
tiempo de salvación -el cumplimiento de los tiempos-
se cumple ya en el acontecimiento del nacimiento de
Jesús; se nos recuerda su misión liberadora en relación
con su nacimiento.
c) Nivel del acontecimiento
propiamente dicho
El proceso de reducción se hace aqui todavía más
riguroso. Es cierto que hay que distinguir. en primer
lugar. lo que depende de la confesión de fe en Jesús
hijo de Dios concebido por el espiritu y que no pudo
conocerse ni transmitirse sino después del aconteci-
miento pascual. y en segundo lugar los acontecimien-
tos puntuales como el matrimonio de José y María, el
nacimiento de Jesús en tiempos de Herodes el Gran-
de, probablemente en Belén. y su posterior instalación
en Nazaret. Todos estos puntos tienen una base sólida
y consistente. El tema de la concepción virginal ha-
bría tendido a borrar el recuerdo del matrimonio de
José y María. si éste no hubiera sido un elemento
resistente en la tradición. La afirmación paulina y
evangélica de la filiación davídica. por José. eviden-
temente (ya que la mujer no transmite su genealo-
gía), lleva consigo el tema del nacimiento en Belén.
Fuera de esta pequeña villa. ¿qué hombre de baja con·
dición como José hubiera podido ser calificado de hijo
de David? José era hijo de David de la misma manera
que las gentes de Nazaret se decían parientes de María
(cf. p. 45). Finalmente, la evidencia misma exigía que
se instalase a Jesús en Nazaret, ya que de otro modo
a nadie se le hubiera ocurrido llevarle a un pueblo tan
oscuro e ignorado (Jn 1, 46).
Si hacemos la lista de los elementos irreductibles,
no pretendemos con ello desacreditar el resto de la
trama evangélica. El hecho de que nuestro método
(actual) de investigación histórica proceda por reduc-
ciones sucesivas y nos ofrezca únicamente algunas
conclusiones precisas no quiere decir que haya que de-
sacreditar sistemáticamente la autenticidad de los
otros elementos del relato. ¿Con qué derecho podría-
mos hacerlo? De todas maneras, tanto la autenticidad
como la inautenticidad deben ser probadas. La mayo-
ría de las veces lo que hay que hacer es reconocer
nuestra ígnorancia en vez de engañarnos tontamente
con una ciencia que no tenemos.
Digamos para terminar, antes de concluir este ca-
pítulo y apuntar nuevas pistas, que sería interesante
hacer que la ciencia histórica progresase subrayando
las diferencias existentes entre Jos relatos de infan-
cia de origen sinagogal (Isaac, Moisés, Sansón, Sa-
muel) y los textos evangélicos. Hemos constatado que
los evangelistas habian utilizado en su escritura la
tinta de las antiguas tradiciones judías. Pero el hecho
de que tomen sus distancias y se desmarquen, de-
muestra hasta qué punto estaban íntimamente unidos
a la tradición cristiana sobre el acontecimiento de
Jesús, acontecimiento sobre el que no se podía decir
cualquier cosa.
EVANGELIOS APOCRIFOS. El niño Jesús lo sabe todo
Había en Jerusalén un maestro
de niños que se llamaba Zaqueo.
Este dijo a José: "¿No vas a traer-
me a Jesús para que se instruya?"
José le dijo: "Con mucho gusto".
Se fue y habló con santa María y
tomando ambos a Jesús se lo lle-
varon al maestro. El maestro, al
verlo, escribió el alfabeto y le dijo:
"Di Ala!". Y Jesús dijo: "Ala!".
El maestro le dijo: "Dí Bet". Y
el Señor Jesús le dijo: "Explíque-
me lo que quiere decir el térmíno
alaf y luego díré: Bet". El maestro
quiso pegarle.
y entonces Jesús le dijo: "Alal
está hecha de tal y tal manera, la.
bet de ésta y de la otra forma: unas
son derechas, otras se inclinan un
poco, otras son redondas, unas tie-
nen puntos y otras no los tienen.
y esta letra no va nunca antes de
tas otras". El níño Jesús se puso
a explicar toda una serie de cosas
que el maestro no habia oido nunca,
ni leído en ningún libro. Entonces,
el. Señor Jesús le dijo: "Escuche lo
que le voy a decir." Y se puso a
decir con voz clara y decidida:
"Alaf, bet, gamal, dalad" , etc.,
hasta la tau.
El maestro se extrañó mucho y
dijo: "Creo que este niño nació
antes de Noé". Volviéndose a José,
le dijo: "Me has traído un niño
para que lo instruya, pero en reali-
dad es el maestro de los maestros".
y a santa María dijo: "Vuestro
hijo aquí presente no tiene nece-
sidad de que nadie le enseñe".
En el templo, entre los doctores,
había un filósofo muy impuesto en
medicina. Preguntó a Jesús: "Que-
rido niño, ¿sabes tú algo de me-
dicina?" Y el niño Jesús le soltó
una disertación sobre la física, la
metafisica, la hiperfísica y la hipo-
física, sobre las fuerzas del cuerpo
y de los temperamentos, sobre sus
energías y sus influencias en los
nervios, los huesos, las venas, las
arterias y los tendones, sobre las
propiedades del calor, de lo seco, del
frío y de lo húmedo, y sobre sus
efectos, así como sobre las opera-
ciones del alma en el cuerpo, sobre
sus percepciones y poderes, sobre la
facultad lógica, sobre los actos del
apetito irascible y los del apetito
de concupiscencia, sobre la compo-
sición y la disolución y otras cosas
que superan la razón de las cria-
turas. El filósofo, levantándose, se
postró ante el Señor y le dijo: "Se-
ñor, en adelante, seré vuestro dis-
cipulo y vuestro servidor" (Evange-
lIo árabe de la infancia, 48, 1-3,
siglo VII).
VI. HNACIDO DE
LA VIRGEN MARIA:'
Las páginas que siguen continúan siendo exégesis.
Esto quiere decir, ya de entrada, que serán parciales
y que no pretenden que las conclusiones a las que
lleguemos tengan carácter totalizador. El exegeta no
puede sino producir resultados en relación con los
instrumentos de trabajo que tiene a su disposición. Por
ello, el lector debe prepararse a encontrar una serie
de conclusiones que, posiblemente, sean demasiado
reductoras o precavidas para su gusto. Al final, ca-
si seguro, se quedará insatisfecho, exigiendo que la
reflexión continúe, pero en un plano ya puramente
teológico. Ahí es donde descubrirá que el tema de la
concepción del Hijo de Dios se sitúa en el centro mis-
mo de la cristología, que funda a su vez directamente
la eclesiología, es decir nuestra manera de vivir y
pensar la iglesia. El exegeta se preocupa sobre todo
de la .dimensión referencial- de las proclamaciones de
fe, subrayando los lazos que unen estas proclamaciones
con los acontecimientos a los que se refieren, pero su
trabajo correría el riesgo de reducirse a pura arqueo-
logía, si el teólogo creyente no viniera después, fiel
a la fe de su iglesia, a situar el trabajo puramente
exegético en el conjunto del misterio cristiano.'
*
La fe del antiguo credo apostólico es la siguiente:
concebido por obra del Espíritu Santo, nacido de la
Virgen María. Esta misma afirmación se encuentra
en boca del catecúmeno en tiempos de san Hipólito,
cuando el obispo le preguntaba en la ceremonia del
bautísmo: .¿Creéís en Jesucristo, el Hijo de Dios,
nacido del Espíritu Santo, nacido de la Virgen María?-
(Tradición apostólica, del año 217 poco más o me·
nos) Esta era igualmente la fe de san Justíno en su
diálogo con Trifón (hacia el año 160) y la de Mateo
I Cf. R. Laurentin, Court traité sur la Vterge Marte
París 1967.
y Lucas de la que nos dan un testimonio evidente.
Pero, ¿cuál era la situación antes de estos evangelis-
tas griegos? ¿No dependerá esta afirmación de las
representaciones helenísticas y judías sobre los nacI-
mientos milagrosos de los héroes de antaño? ¿Qué
crédito histórico merece fa -concepción virginal- y
cuál es su peso teológico?
Antes de intentar responder a esta pregunta, de-
bemos señalar que la antigua tradición cristiana no
habla nunca de la concepcíón virginal sin evocar al
mismo tiempo el misterio de la filiación divina. So-
lamente a partir de esta proclamación de fe radical,
la concepción virginal tiene sentido como una de sus
expresiones. Hablar de esta concepción independiente-
mente del misterio que la sustenta es sencillamente
desfigurarla y convertirla en una especie de parteno-
génesis cuyo proceso podría ser repetido por los
biólogos en el laboratorio. La escritura y los símbolos
de fe rechazan esta concepción que reduce el misterio
del hijo de Dios a extravagancias biológicas. Notemos
además que los evangelistas no utilizan para nada el
término de -milagro- cuando se refieren a la concep-
ción virginal y la tradición entera proclama su fe en
Jesús .concebido por obra del Espíritu Santo- antes
de afirmar que "nació de la Virgen María-. Los dos
elementos están indisolublemente unidos. Por nuestra
parte, no se trata de inventar nuevas teologías, sino
de penetrar en el texto bíblico y en la tradición ere·
yente.
Sin embargo, antes de tratar de sintetizar el pen-
samiento del Nuevo Testamento sobre la filiación
divina en sus consecuencias mariales, vamos a tratar
de descubrir si una filiación de este tipo y una con-
cepción tan extraordinaria no eran desconocidas en el
mundo helenístico y más especialmente en el mundo
judío. Hecho esto. podremos después precisar la
fuerza del mensaje evangélico.
1. El contexto helenístico y judío
Dios se hizo hombre en Jesucristo y la encarna-
clan asume totalmente su condiCión humana utilizando
Incluso el lenguaje de los hombres El acontecimIento
de Jesús es radicalmente nuevo, pero el lenguaje
utilizado para expresarlo sigue siendo un lenguaje
humano, el lenguaje del mundo helenístico y judío De
otra forma, el mensaje evangélico no hubiera podido
ser oído por los hombres del siglo I Por ello, es 10-
glco que tratemos de descubnr los .paralelos- paga-
nos y judloS del misteriO Cristiano
Griegos
Citaremos solamente un ejemplo' la leyenda sagrada
de Augusto .Atla habla Ido a una ceremoma solemne
en honor de Apolo a medIa noche Habla colocado su
cama en el templo mientras que las demas matronas
se fueron a dormir Se durmió De repente, una ser-
pIente se deslizó hasta ella, retlrandose poco des-
pués Al despertarse, se pUrifico, como SI saliese del
lecho conyugal, al momento apareclo en su cuerpo
una mancha en forma de serpiente y que nunca pudo
borrar, hasta tal punto que desde entonces jamás fue
a los baños publicas Nueve meses mas tarde naclo
Augusto, por ello se le conSidero como hijo de Apolo-
(Suetomo, Vida de los Doce Césares, Dlvus Augustus
94 4) ASI, pues, la expreslOn .hljo de (tal) dIOS", freo
cuente en el mundo pagano para expresar la divinidad
de los emperadores y de los reyes provoco la aparlclOn
de historias que contaban su nacimiento divino mu-
chas veces utilizando terminas de gran crudeza Plu-
tarco, en sus Vidas paralelas de hombres Ilustres, re-
cuerda Igualmente la creencia de los egipcIos sobre
estos naCimientos, y añade • No es Imposible que el
espíritu de una divinidad se acerque a una mUjer y
que, por su virtud, haga germinar en ella prinCipiOS
de generación- (Numa Pompilius, 4, 4) Hay que reco-
nocer pues una semejanza bastante vaga ciertamente
I Véase 1 de la Pottene, L4 vérJIé Je 14 S4lnte ECrlture
tI l' HlSlolre Ju S41uI J' 4pres 14 cons/llu/lon Jogm4/1qu.
• f)" Verbum Nouvelle Revue Theo!oglque (1966) 1 4 9 - 1 6 ~
En nuestro caso partlcular ha sucedIdo Lo
mIsmo Tenemos que pasar de un punto de VIsta
cuyo centro era practlcamente la concepczon
vlrgznal -yen dejznltIVa el aspecto negatIVO
que La vlrgznldad lleva conSIgo-, a un punto de
pIsta mas amplw a proposlto del mzsterw de la
jIlzaczon dlvzna Solamente a partIr de esta pro-
clamaCIón de je radzcal, la concepCIón vlrgznal
podra tener sentzdo, tomandola como una de
sus expreswnes Szn embargo, debemos recono-
cer que La comparaCIón que acabamos de usar
no es totalmente exacta: la vlrgznldad tIene
Igualmente un sentIdo POSltlVO como SIgno es-
catológICO del rezno.
Conslderandola desde este punto de VIsta,
la concepCIón vlrgznal de Jesús puede ser en-
tendzda como el acto znaugural del rezno que
esta ya a las puertas.
Un "reajuste de la teología"
A lo Largo de su hlstona, la teologla no
tIene mas remedw, como es LOgICO, que reaJus-
tar constantemente SUS metas Para no dar mas
que un eJemplo, antes del ConcIlw VatIcano /l,
algunos teologos se esjorzaban enconadamente
en demostrar que en la escntura "no habla nzn-
gun error" Toda su preocupaczon se centraba
en la "znerrancla" de la escntura, derrochando
cantzdades znmensas de zngenzo para poder
"salir del paso" A partlr del concdw, la preo-
cupaczon mas Importante es "la verdad de la
bIbLIa" (Constltucwn Del Verbum, 11) Se ha
prodUCIdo lo que podríamos llamar un "reaJuste
de la teologla". Se pasa de una perspectIVa
cuyo eJe es la negaCIón (la JaIta de errores),
a una manera de ver las cosas cuyo centro el!
nzucho nzas anzplzo y cuyas perspectzvas abar-
can un espaezo mucho mayor, la perspectzva
teológzca es ahora más radzcal 11 más rzca al
preocuparse de La verdad de La paLabra 11 de
los múltzples regl.stros del lenguaje en el que se
exprel!a esta verdad dIvzna.
'
entre los relatos evangélicos y estas historias paga-
nas. incluso si el texto inspirado elimina todo tipo de
representaciones eróticas. como por ejemplo una unión
divina. subrayando al mismo tiempo con fuerza que el
nacimiento de Jesús es fruto únicamente de la palabra
divina.
Sin embargo. ya en el siglo 11 se sentía cierta di-
ficultad al utilizar este lenguaje. semejante en algún
modo al utilizado por los griegos. Así, por ejemplo. el
judío Trifón declara: «... en las fábulas de los llamados
griegos. se dice que Persea nació de Danea. que era
virg:m. después de que el llamado Zeus se hubiera
derramado en ella en forma de (lluvia de) oro. Voso-
tros (los cristianos) deberíais avergonzaros de contar
las mismas cosas que ellos y sería mejor que dije-
rais que Jesús fue un hombre como los demás hom·
bres. oo, ya que fue digno de ser elegido para ser
el Cristo. No habléis pues de prodigios, si no queréis
que se os acuse de estar tan locos como los griegos-
(Justino, Diálogo con Trifón, 67). Este tipo de objeción
debía estar bastante extendido en aquella época, y
algunos cristianos de origen judío, los ebionitas, rehu-
saban hablar de la concepción virginal de Jesús (Jus-
tino. Ibidem, 48). Ya en esta época había gentes que
no comprendían cómo el misterio de Dios podía en-
carnarse hasta la utilización del lenguaje humano para
expresar su extraordinaria realidad.
Los nacimientos milagrosos
en el judaísmo
Tenemos que distinguir cuidadosamente entre naci-
miento milagroso y nacimiento virginal. Mientras que
el nacimiento milagroso está muy extendido en el ju-
daísmo antes del siglo 11 de nuestra era, el nacimiento
en el que se subraya la virginidad de la madre es in-
cierto y prácticamente desconocido, por lo menos con
la claridad y fuerza con que se constata en los re-
latos evangélicos.
Por curioso que pueda parecernos actualmente, los
antiguos no unían necesariamente la relación conyugal
y la concepción del hijo; para ellos, los hijos eran en
primer lugar un don, una creación del mismo Dios.
En el catecismo se nos enseñaba que el alma era crea-
da por Dios, mientras que el cuerpo era fruto de la
generación humana. Esta manera de ver las cosas se
comprende perfectamente si se la sitúa en el contex-
to de la filosofía tomista. pero los contemporáneos
de Jesús no la habrían entendido. En efecto. esta di-
s o ~ i a c i ó n de alma y cuerpo era poco corriente en el
mundo bíblico en el que se considera al ser en su
unidad personal. Por ello, la acción de Dios en la con-
cepción abarcaba al ser en su totalidad. El acento se
ponía sobre todo en la gracia de Dios, en su bondad.
manifestadas en la creación de cada ser y más parti-
cularmente en el de aquellos que él destinaba a cumplir
sus designios. Dios es el que -abre el seno materno-,
particularmente en el caso de los primogénitos que
le pertenecen (Ex 13, 2. 12); El fue quien abrió el seno
de Lea y Raquel (Gén 29. 31; 30. 22. etc); el tema ::le
las mujeres estériles que dan a luz. tan frecuente en
la escritura, insiste todavía más en la gratuidad del
don divino. Dios hace que Sara sea -capaz de tener
posteridad- (Heb 11, 11). Sin embargo. estos naci·
mientos extraordinarios no impiden que los autores
sagrados hablen también, aunque un poco de pasada.
del «conocimiento- mutuo (es decir, de la unión) de
los esposos.
En el siglo I de nuestra era. la mentalidad seguía
siendo la misma, como lo muestra el Pseudo-Filón:
Dios formó (creó) a Isaac en el seno de la que le
dio a luz (LAB 23. 7); y. de manera más general. dice.
«Mirad, Dios ha implantado el fruto del vientre humano
y colocado una luz para que veamos lo que hay en las
tinieblas- (LAB 22, 3). Dios hace que los hombres
nazcan (Ez 36. 12. versión griega); también el mesías
de Israel. como se dice en Oumran (10 Sa 2. 11).
Así, pues, se pensaba que la palabra y la interven·
ción graciosa de Dios eran realmente eficaces y,
consecuentemente, que existían también concepciones
diabólicas. Así, por ejemplo, Caín era el fruto de la
unión entre Eva yel diablo Shammael, según nos cuen·
ta una tradición judía que Juan evoca (-Vuestro padre
es el diablo-: Jn 8, 44). En este contexto mental, al·
gunos nacimientos planteaban problemas. Según el
libro apócrifo de Enoc 106, Lamec estaba profunda·
mente emocionado en el nacimiento de Noé. En efecto,
el niño -se parecía a un hijo de los ángeles del cielo...
sus ojos eran como rayos solares y su rostro esplén-
dido-; menos mal que Matusalén consiguió convencer
a Lamec de que el niño era realmente hijo suyo.
Los nacimientos virginales
¿Existen ejemplos en los que se diga y subraye
expllcltamente la virgInidad de la madre? Es cunoso,
ya que la virginidad como tal no tenia mucho prestigio
en el judalsmo El pnmer texto que nos viene al es-
plrltu es el de Isalas 7 14 en su verslon gnega .MI
rad, la virgen (en gnego parthenos) esta encinta» En
la nota de la traducclon ecuménica de la biblia al
frances, se puede leer la nota sigUiente .Desde el
SIglo 11 antes de Jesucnsto y qUlza ya antes, una
parte de la tradlclon judla consideraba que en este
nacimiento excepcional, y que no habla tenido lugar
todavla, se anunciaba el naCimiento virginal del me-
slas» Esta es Igualmente la oplnlOn de los padres de
la IgleSia QUlza tengan razon, Incluso SI debemos
aceptar una cierta vaguedad del términO parthenos
(virgen), ya que el autor de esta traducclon lo aplica
una vez a Dlna que habla Sido VIolada (Gen 34, 3)
De todas maneras, tenemos que reconocer que no
eXiste tradlclon judla antigua alguna que explote este
texto de Isalas en el sentido de una concepclon virgi-
nal, lo cual hace que debamos ser prudentes en nues-
tras conclUSiones
En el judalsmo que representa Fllon, se constata
Sin embargo una aparente valonzación de la vIrginIdad
Para Fllon, Sara, Lea, Rebeca y Sefora representan una
sene de vIrtudes alegoncamente y, como virtudes
vlrgenes, concibieron virginalmente gracias al poder
de DIOS .La Virtud reCibe la semilla diVina de qUien
EVANGELIOS APOCRIFOS. Concepción virginal de María
He aquz que una mUjer descen-
dzo de las montañas y me dZjo a
mz, Jase "¿Hombre, a donde vas? '
Respondz "Busco una comadrona
de raza hebrea" Me dZjo 'Eres de
Israel?" Le dZje "Sz" Añadzo
.. ¿ Quzén es pues la que esta dando
a luz en la gruta? " Le conteste
"Es mz novw" Me respondzó "¿No
es tu mUjer?" Le dZje "Es Mana,
la que jue educada en el templo
del Señor y que me ha szdo dada
como esposa Pero no es mz mUjer,
y ha concebzdo por obra del Espz-
ntu Santo" La comadrona le dZJo
"¿Es czerto?" Y José respondzo
"Ven y veras" Y la comadrona jue
con él
Llegaron al lugar de la gruta y
he aquí que una nube de luz re-
cubna la gruta La comadrona gn-
tó' .. " Mz alma ha szdo glonjzcada
en este día, pues mzs oJos han vzsto
maravzllas ha naczdo un salvador
para Israel" Súbztamente, la nube
desapareczo de la gruta y apareclO
una luz tan grande que nuestros
OJos eran zncapaces de soportarla
Luego, lentamente, la luz fue decrp-
czendo hasta que apareczo el nzño
y tomo el seno de su madre Mana
La comadrona grdo " ,Gran día es
este para mz, pues he suto testzgo
de una maravzlla extraordznana"
Al salzr de la gruta, la comadro-
na se encontro con Salome Le dzce
"Salomé, Salome, tengo que con-
tarte algo extraordznarzo una vzr-
gen ha dado a luz contranamente
a lo que sucede naturalme1.te" Sa-
lomé respondzó "Vzve el Señor que
sz no pongo mz dedo y no examzno
su naturaleza, no creere que una
vzrgen haya dado a luz"
La comadrona entro y dZjo a
Mana" "Preparate, pues un proble-
ma grave se plantea con tu caso"
y Salome, despues de haber examz-
nado con su dedo la naturaleza de
María, exclamó ",Ay de mz zmpze-
dad y de mz zncredulzdad' ,He
tentado al Dzos de vzda' ,Mz mano,
como cortada por el juego, se des-
prende de mí'''
y se arrodzllo ante el todo-Po-
deroso dzczendo "Dzos de mzs pa-
dres, acordaos de que soy de la raza
de Abrahan, de Isaac y de Jacob
No mostrezs mz desgracza ante los
hZjoS de Israel, szno permztzdme vol-
ver al cuzdado de los pobres, pues
los cuzdaba en vuestro nombre, co-
mo sabezs, y de vos reczbza mz sa-
lano"
Salome se acerco y tomo al nz·
ño en sus brazos dzczendo " Me
arrodtllare ante el, pues un gran
rey ha naczdo en Israel" Y al
znstante, Salome jue curada y, jUS-
tzjzcada, salzo dl! la gruta Y oyó
una voz que le decía "Salome, Sa-
lomé, no cuentes a nadze estos pro-
rizgzos, antes de que el nzño entre
en Jerusalen' (Protoevangello de
Santiago, 19-20, szglo 11)
es la causa de todo, pero da a luz para algunos de los
que le aman... Isaac, el sabio. ruega a Dios y. gra-
cias al poder de aquel a quien se ruega, Rebeca, la
perseverancia, queda encinta (Gén 25, 21)... Moisés.
que había tomado a Séfora. la virtud que vuela y se
mantiene en las alturas, la encontró encinta sin que
hubiera intervenido ningún mortal (Ex 2, 22)- (tratado
De Cherubim, 46-47). Ahora bien, Filón no se engaña
con sus propias imágenes. En su Legum Allegoriae, 3.
219, dice: .El Señor engendró a Isaac; él es, en efecto,
el padre de la naturaleza perfecta que siembra y en-
gendra la felicidad en las almas-; mientras que en el
párrafo que precede había escrito: .Abrahán se mues-
tra sonriente y dichoso porque va a engendrar la feli-
cidad, Isaac-. De estos dos textos, retengamos úni-
camente el punto siguiente: el tema de la concepción
virginal no es sino la representación gráfica del gesto
divino realizado bajo el signo de la gracia; la eclosión
de la virtud es obra únicamente de Dios y la virginl'
dad subraya la radicalidad del don.
Lo ITlISmO sucede en otro relato a propósito del na·
cimiento de Melquisedeq, que se encuentra en el Li-
bro de los de Enoc, 23, según el cual. la madre
de Melquisedeq concibió a su hijo, siendo así que -su
marido hacía mucho tiempo que no había dormido con
ella. Tuvo miedo y se escondió y, el día del nacimiento,
Nir (su marido) descubrió la situación y quiso des·
pacharla-, hasta que no tuvo más remedio que recono-
cer el origen del niño; entonces dijo a Dios: -Tu
palabra ha creado un gran sacerdote en el seno de mi
mujer-o Es difícil. sin embargo. apoyarse con seguridad
en este último ejemplo: la fecha de este libro apó-
crifo sigue siendo muy discutida y da la impresión de
que fue retocado por manos judea-cristianas. De todos
modos. este nacimiento fuera de lo común quiere
6ubrayar sobre todo la radicalidad del don de Dios.
El autor de la carta a los hebreos va mucho más
lejos todavía. Apoyándos3 en los silencios del capí-
tulo catorce del Génesis, no duda un momento en
borrar todo rastro de generación humana en el na·
cimiento de Melquisedeq: -Sin padre ni madre ni
ni principio ni fin en su vida, asimilado al
hijo de Dios. es sacerdote perpetuamente- (Heb 7. 3).
En esta obra. la teología del autor sobre la preexisten-
cia del Cristo-Melquisedeq corría el peligro de elimi-
nar incluso la encarnaclOn de Jesús. Con un poco
más, el pensamiento cristiano se situaba en el do-
cetismo según el cual Dios-Jesús no tuvo sino una
apariencia humana. Gracias a Dios que tenemos los
relatos de la infancia que nos recuentan la encarna-
ción del hijo de Dios en la realidad de su carne y el
misterio de su nombre divino.
Como puede verse, estos testimonios no son exce·
sivamente claros. Ayudan sin embargo a entender cómo
el lenguaje cristiano podrá fácilmente servirse del pen-
samiento judío y desarrollar algunas de sus posibIli-
dades para mejor expresar así el extraordinario naci-
miento de Jesús. El hecho de que los autores judios
no insistiesen demasiado en la virginidad de la ma-
dre en nacimientos maravillosos era debido a que
la virginidad como tal no tenía gran valor en aquellos
ambientes.
La virginidad en el siglo I
La virginidad. en el siglo I de nuestra era, no era
tenida en mucha estima sobre todo en Palestina. Ahora
bien, según el testimonio de Plinio (Historia natural. V.
17) y el de Flavio Josefa (Guerra judía, 2. 119. 121).
algunos esenios vivían en celibato. Pero, ¿cuál era la
razón? ¿La ascesis? ¿O porque se consideraban como
los soldados de una guerra escatológica que ya había
comenzado y que les obligaba a vivir en castidad al
igual que los héroes de Israel? (cf. Dt 23, 10-12). Nin-
gún texto de los esenios atribuye un valor especial
a la virginidad. y los de Qumran aceptaban el matri-
monio: Y. Yadin acaba de descubrir un ritual de ma-
trimonio en un manuscrito de Qumran. en el rollo
del templo.
Entre los terapeutas de Egipto, de los que nos
habla Filón, bastante parecidos a los esenios, habia
hombres y mujeres consagrados enteramente a la
castidad -para buscar así y poder amar la sabiduría-
(De vita contemplativa, (8). De todas maneras. habrá
I que ser prudentes a la hora de sacar conclusiones.
ya que estos ambientes no representan el pensamiento
normal de los palestinos del siglo 1. A pesar de ello, en
los textos de un escriba de sensibilidad farisea como
el Pseudo-Filón. podemos ver los primeros indicios del
razonamiento que llevará a la valoración de la virgi-
nidad. En el primer libro de Samuel 1, 2s, Penina, la
segunda mujer de Elcana. perseguía a Ana la futura
madre de Samuel porque era estéril. Ana oró al Se-
ñor en estos términos: .. Yo sé- que la mujer que tiene
muchos hijos no es forzosamente más rica ni la que
tiene menos más miserable: la rica de verdad es aque-
lla en quien abunda el amor de Dios- (LAS 23, 5). Así
se afirma claramente la preeminencia del amor de
Dios por encima de la esperanza de una descendencia
numerosa. Al presentarnos a Jesús como al nuevo
Samuel, Lucas da la impresión de conocer y utilizar
algunos aspectos de dicha tradición sinagoga!. De
esta forma. todo estaba a punto para poder expresar
el misterio del Hijo de Dios. concebido por obra del
espíritu en el seno de una joven llamada María.'
I No pretendemos, evidentemente, agotar el tema.
Véase la obra de L. Legrand, La Virginité dans la Bible
(Col. Lenio Divina). Cerf, París 1964, donde se subraya
bien el sentido de la virginidad como signo escatológico.
2. Jesús, hijo de Dios, hijo de María
Antes de reunir los diversos materiales que se re-
fieren a nuestro problema y sacar las conclusiones
necesarias. comenzaremos por eliminar algunos textos
en los que ciertos autores, de imaginación fértil y
fecunda, se empeñan en ver alusiones al tema que
nos ocupa. Por ejemplo, Pablo en su carta a los gá-
latas escribe: .. Dios ha enviado a su hijo nacido de
una mujer (en griego gyne)>> (Gál 4, 4). Algunos piensan
que Pablo no creia en la concepción virginal. ya que
de otra forma habría utilizado la palabra .. virgen- '1
no el término esposa-mujer. Otros, sin embargo, atri-
buyen a Pablo esta creencia, ya que de otra forma
habría hablado en este lugar del padre de Jesús y no
sólo de su madre... Si dejamos de lado estas supuestas
alusiones, el dossier sobre la concepción virginal se
aclara considerablemente. Pero una vez más tenemos
que tener cuidado ,de no considerarlo de manera ais-
lada, manteniéndolo siempre en la esfera de la filiación
divina de la que recibe su vida y su sentido.
Inventario de materiales
Jesús es el hijo de Dios: esta es la afirmación esen-
cial, hacia la que convergen los diversos testimonios,
los antiguos de Pablo y los más recientes escritos; co-
mo hemos ido viendo a lo largo de este cuaderno,
los relatos de la infancia. escritos tardíamente, tienen
por finalidad revelar ya de entrada la verdadera iden-
tidad de Jesús como hijo de Dios. Recordemos rápi·
damente algunos de los principales textos. Jesús ha
sido .. constituido Hijo de Dios con poder... por su re-
surrección- (Rom 1. 4); es el .. Hijo de Dios- del que
nos habla Marcos en los momentos importantes de
su catequesis evangélica (Mc 1, 1. 11; 9. 7; 14, 61 Y
15, 39); es .. El engendrado de Dios- (1 Jn 5, 18), etc.
Ahora bien, tenemos que dejar claro un punto impor-
tante: antes de que apareciera literariamente el tema
de la concepción virginal, el de la preexistencia divina
:le Jesús estaba sólidamente afirmado en el estrato
más antiguo de la tradición. en el himno de Pablo a
los filipenses (2, 6-11 Y Jn 1, 1-18). Como se ve, la
reflexión cristiana sobre el misterio de Jesús se lanzó
ya de entrada hasta el final, a lo más profundo, des-
bordando la encarnación misma del salvador. En este
estadio de la reflexión, sin embargo, no se da necesa-
riamente mucha importancia al milagro del nacimiento
glorioso de Jesús, ya que se considera este nacimien-
to como un misterio de humildad y anonadamiento:
.Quien siendo de condición divina... se despojó de si
mismo... apareciendo en su porte como un hombre.
haciéndose semejante a los hombres- (Fil 2. 6-7).
Los antiguos textos guardan pues un prudente y
discreto silencio a propósito del nacimiento de Jesús,
aunque algunas veces juegan con la oposición Ire-
lación hombre de este mundo/hijo de Dios. El len-
guaje que emplean no cierra las puertas a una ulte-
rior reflexión sobre la concepción virginal. reflexión que
Iba tomando ya cuerpo en algunos círculos cristianos.
En un primer momento del juego relación-oposición.
los autores subrayan la continuidad y la distancia entre
el -hijo de Dios- y el -nacido de mujer. sometido a la
ley- (Gál 4. 4); o entre .. su hijo- y el -nacido del Ii·
naje de David según la carne- (Rom 1. 3-4); entre el
.hijo de José- del que hablan Moisés y los profetas '1
aquel a quien Natanael reconoce como .hijo de Dios-
(Jn 1, 45 49) ¿Cómo expresar al mismo tiempo el
origen divino de Jesús y su inserción en el pueblo
de DIos? El relato de la infancia del evangelio de
Mateo intenta reducir esta primera oposIción: Jose
acepta la funcron paterna; el heredero de David y el
nuevo Moisés pertenecen al pueblo de Abrahán.
En un segundo plano del Juego de relación-oposi-
Ción, se pone de manifiesto la distancia existente en·
tre lo que dice la muchedumbre y los adversarios de
Jcsus por un lado y lo que afirma la proclamaCión por
Meditación sobre la Virgen, figura de la Iglesia
"En la VIrgen amamos la fIgura de la Iglesza.
que nos dIste por madre y de la que qUIeres que
seamos hIJOS. Ella le da un rostro sobre el que
podemos orzentar nuestra ternura Nos la per-
somflca concretando sus caracterzstlcas esencza-
les en sus rasgos, que se deben parecer mucho
a los tuyos.
Como tu Iglesza, no era nada por SI mIsma,
pero fue santa por tu presencIa en ella durante
toda su VIda
Como tu Iglesza, en cualqUIer lado donde es-
tabas, estaba tambIén ella contIgo, desde tu pe-
sebre hasta tu cruz; m los magos pudIeron dIS-
traerla del przmero, nI los soldados apartarla
de la segunda; en efecto, me/uso cuando todos
los que le hablan conocIdo permanecían a dIS-
tanCIa, ella estaba Junto a tu cruz.
Como tu IgleSIa, no podta hacer nada por sí
mISma, y todo lo que ella hIZO, lo hIZO úmca-
mente por sumIsIón a tu gracIa; su úmca fun-
clOn jue pronuncIar el amén a la glorza de
DIOs; ella fue cIertamente la que entonó el
amen Ven, Señor Jesus, a qUIen el espíntu y
la IgleSIa modularan hasta el fm de los SIglos:
he aquí la esclava del señor; hagase en mí se-
gún tu palabra; pero mcluso este amén jue
Igualmente un don reCIbIdo de tu parte, una
gracIas mas que tú le hlcíste, ya que gracIas a
tI podemos pronuncIarlo.. "
"Llena de gracIa, María fue modelo en la me-
dida en que renuncIó a añadIr nada suyo a esa
gracía y en tanto en cuanto aceptó restltuirtela,
sIgUIendo en esto tu voluntad de inzezar en la
pobreza perfecta de la igleSIa y del alma cnstla-
na. Haz pues que encontremos en ella, no tanto
la distribuidora, sino la receptora ejemplar de
tu gracta, dispuesta siempre a acogerla, cueste
lo que cueste o, a ponerla entre tus manos. por
duro que resulte. InspIradora de nuestra actItud
crIstIana. persomflcaclOn de la IgleSIa. nuestra
madre. deberza fIgurar en nuestros santuurzos
no frente a nosotros, como una dIVinIdad. SinO
frente a tI. vuelta con nosotros hacza las arras
de tu presencIa en la mesa santa, y, con su
ejemplo. conduclCndonos a tz de su mano. en
compaiíza de patrzarcas y profetas. apostoles.
santos y de la multztud de testIgos de todos l o ~
tlCmpos reumdos en los muros y mdrzeras de
nw'stros templos. rodeando nuestro culto con su
pIedad ASI. de la mIsma forma que estaba
a tu cruz. en pIe, contmuarza Junto a tu cuer-
po roto por nosotros, y Junto a tu sangrc derra-
mada para remlSlOn de los pecados. Imagen de
la IgleSIa fIel que no se separa nunca de tI.
aun cuando el estar cerca de tI trae persecuclOn
De esta forma, nos mostraría claramente que,
con todos nosotros. subSIste únzcamente gracIas
a la comunzon en tu eterno sacrzjlclO. Y al
desIgnarnos de esta forma en TI la unzca fuen-
te de su VIda. como de la nuestra. Mana, que
fue glorzosamente madre de su creador segun
la naturaleza. se confesaría humtldemente hIJa
de su hIJO, por la fe. Por eso, nosotros que
hemos accedIdo al mundo de la gracIa despues
de ella, podríamos amarla como a nuestra her-
mana mayor, descubnrla como uno de los nues-
tros y sentIrnos aSI muy cerca de ella".
(Pastor Jean de Saussure. en Extractos del
lloro colectIVO DIalogue sur la Vlerge E. Vltte.
1951, 96-97; 101-1031.
Plllt l (,. Illr..¡· l ~ u l l m l I H l . \ lH ",1 1l11'lmU \lnth.hl c.l hlrIlHl'.ll
lomentarlO al MagnltH.lt Jt. 1 u((.'ro Ot,tl-1'(( l.lbor l[
r,Je_ 111 Ginebra 1964 9 77)
otro. Los judíos murmuran: -¿No es Jesús el hijo de
José? ¿No conocemos a su padre y a su madre?»; sin
embargo. Jesús es -el que viene de Dios. el que ha
visto al Padre» (Jn 6. 42. 46). La gente de Nazaret
pregunta: -No es éste el carpintero. el hijo de María?
(Mc 6, 3; cf. Mt 13. 55), o -¿no es el hijo de José?
(Lc 4. 22). Lucas dice: -Era. según se creía, hijo de
José» (Lc 3, 23). Existe pues una distinción clara entre
lo que es y lo que parece ser. Jesús, en realidad. es
más grande de lo que paroce ser. Sirviéndose d31 pro-
cedimiento helenístico del paralelismo, Lucas subraya
constantemente la superioridad de Jesús: concepción
milagrosa de Juan, hijo de Zacarias, -su padre», y
concepción de Jesús por María, la virgen. etc. Las
dos veces en las que habla de José como -padre». lo
hace en un contexto de asombro y extrañeza: -El pa-
dre y la madre del niño estaban extrañados- (2, 23)
-y se llenaron de asombro. Mira. tu padre y yo te
buscábamos angustiados- (2,48). Una vez más. aparece
la diferencia entre lo que es y lo que parece ser. en-
tre -tu padre- y -en casa de mi padre- (2. 48. 49).
El tercer nivel del juego relación-oposición se refie-
re a la relación padre-hijo. Se trata evidentemente del
punto más fundamental. reconocido por Pablo (por
ejemplo Rom 1, 3); por Juan (6. 42-46); por Marcos, el
evangelio del hijo de Dios que sólo tiene un padre. el
mismo Dios (8. 38; 13, 32; 14. 36); por Mateo. que no
habla jamás de José como -padre». mientras que cita
muchas veces a -su madre. (1. 18; 2. 11. 13. 14.20.
21); por Lucas. cuyo evangelio puede considerarse co-
mo el del padre y el hijo (2, 49; 23, 46). Este es cierta-
mente el núcleo más importante del evangelio, cons-
tatando una vez más que el mensaje central de los
relatos de la infancia refleja fielmente la proclama-
ción primera y fundamental de la comunidad cristiana.
No solamente Mateo no designa jamás a José con
la palabra -padre- -la expresión -padre adoptivo. no
es de Mateo-. sino que nos transmite igualmente la
palabra de Jesús: -A nadie llaméis padre vuestro
en la tierra. ya que no tenéis más que uno, vuestro
padre celestial. (Mt 23, 9). Juan también nos dice
algo semejante: -Estos no han nacido de la sangre ni
de la voluntad humana. sino de Dios. (Jn 1, 13). Lo que
es válido en el caso de Jesús, lo es también, en cier-
ta manera, para su iglesia. La radicalización del don
de Dios. que se expresa en el caso de Jesús por la
concepción virginal. es aplicable, en cierto modo. al
conjunto de la comunidad creyente. En Gál 4. 21-31. Pa-
blo desarrolla esta misma idea: el creyente, liberado
de la ley. es hijo de la mujer libre, nacido según el
espíritu y no según la carne (4. 29); la iglesia es la
Jerusalén celeste: -ella es nuestra madre, pues está
escrito: Alégrate, estéril. la que no das a luz.... pues
más numerosos son los hijos de la abandonada que
los hijos de la que tiene marido. (4. 26-27. inspirado
en ls 54, 1). Una vez más. pero aplicada esta vez a la
iglesia, nos encontramos con la imagen de la mujer
estéril que debe todo a la acción amorosa de Dios.
Es probable que sea ésta una de las fuentes importan-
tes del pensamiento cristiano antiguo: al profundizar
en el misterio de la iglesia, la comunidad primitiva
fue descubriendo probablemente el de Maria, hija de
Sión. Ahora bien. el movimiento inverso será igual-
mente válido: de la iglesia a María y de María a la
iglesia. Por ello. es fácil darse cuenta de que el descu-
brimiento de María es esencial en la comprensión que
la iglesia tiene de sí misma. en Mana -madre de la
iglesia, como ha proclamado el Vaticano 11.
La concepción virginal o
el signo del Padre
El reconocimiento de Jesús como el hijo de Dios
y el tema de la concepción virginal están indisoluble-
mente unidos. por lo menos en Mateo y Lucas. Dios
está comprometído en el nacimiento de este niño.
Esto quiere decir sencillamente que la verdad teológica
de esta concepción no puede probarse sirviéndose de
instrumentos históricos, como puede hacerse por ejem-
plo en el caso de las batallas de Napoleón. Jamás el
exegeta o el teólogo puede pasar por alto o prescindir
del acto de fe.
Desde el punto de vista histórico. el exegeta
puede sin embargo certificar la existencia de la
creencia en la concepción virginal en las comunidades
de Mateo y de Lucas e incluso en una tradición ante-
rior, fuente de su documentación común. Es posible
que este tema circulase en primer lugar en algunos
grupos judeo-cristianos de la diáspora, como la iglesia
de Mateo precisamente, grupos que conocían bien las
historias judías de nacimientos milagrosos y capaces
de atribuir un valor positivo a la virginidad. Es de no-
tar que los estratos más antiguos de la tradición no
ofrecen dificultad alguna insuperable para una creencia
de este tipo, e incluso podríamos afirmar que el len·
guaje tan radical en el que se expresó esta creencia
no hace sino desarrollar uno de los elementos capita-
les de la proclamación cristiana: Jesús es ciertamente
el hijo de Dios.
Quizá sea aún posible precisar más el «contexto
concreto» en el que se ejercitó la reflexión teológica
de la iglesia. La iglesia tomó de la sinagoga sus pro-
cedimientos de lectura y de interpretación de las
escrituras (cf. p. 11). Como en la sinagoga, la co-
munidad leía el libro de Moisés y los de los profetas
actualizando su mensaje en la persona de Jesús (cf.
Hech 13, 15). Ahora bien, entre las lecturas bíblicas
de la sinagoga, nos encontramos con el texto de Gén
16, 1, al que sigue una lectura sacada de los profetas, es
decir 1 Sam 2, 21s (nacimiento de Samuel); igualmente,
a la lectura de Gén 21, 1s seguía Is 54, 1s. Estos datos
son ciertos y están comprobados a partir del siglo 11
de nuestra era en el marco del ciclo de tres años de
fecturas bíblícas utílízado en Palestína; ahora bíen,
tradiciones de lectura de este tipo existían evidente-
mente antes, y es curioso que Pablo en Gál 4, 21-31
se apoye en Gén 16 y cite explícitamente Gén 21, lOe
Is 54, 1 (Gál 4, 27. 30). En efecto, da la impresión de
que la exégesis paulina de este capítulo de los gá·
latas refleja la práctica de las comunidades judeo-cris.
tianas, para quienes el contexto cultual cristiano r ~
presentaba el lügar ideal para su meditación sobre el
misterio del nacimiento de la iglesia en el nacimiento
de su salvador.
¿Es posible ir más lejos y apelar al testimonio de
Maria, ya que el narrador del evangel·io de Lucas se
refiere a él explícitamente (Lc 2, 19. 51)? ¿No será
posible pasar de Lucas a Juan el apóstol y de éste a
María? Es cierto que los lazos entre la obra de Lucas
y la de Juan son reales. De todas maneras, esto no
puede ser tomado más que a título de hipótesis -seria
quizá, pero hipótesis a pesar de todo- cuya principal
dificultad es el silencio de Juan sobre el asunto y de
todas formas no puede constituir nunca el punto de
partida de un razonamiento de tipo exegético e his-
tórico. No tenemos derecho a hacer creer a la gente
que nuestra fe en la filiación divina se basa en esta
conjetura humana.
La proclamación de que Jesús es el hijo de Dios,
«su padre», está íntimamente unida con un aconteci-
miento de la vida de María, sin que podamos diso-
ciar y aislar la atestación del hecho virginal de la
afirmación de fe que nos transmite su recuerdo. Una
vez más, tenemos que recordar que el hecho y su In-
terpretación son indisociables o, dicho de otra forma,
que están íntimamente mezclados, a pesar de lo que
digan los representantes positivistas de la ciencia his-
tórica. Rechazamos, pues, una posición de tipo histori-
cista, en la que el texto es leído sin tener en cuenta
la distancia entre el hecho y la narración del mismo.
distancia que siempre debe ser respetada, descono-
ciendo totalmente la problemática del lenguaje.
Rechazamos igualmente la posición que consiste
en considerar la encarnación del hijo de Dios como una
pura expresión en imágenes de una verdad teológica
etérea. La teología cristiana está inmersa en la his-
toria. Este es el mensaje de navidad. Por ello. y aunque
debamos aceptar amplíamente la elaboracíón línguístí-
ca del tema de la concepción virginal para expresar
la radicalidad del don de Dios en María, no podemos
por ello reducir el mensaje a un fantasma linguístico
que convierte el mensaje en un ente amorfo, inodoro
e insípido. En su resurrección, como en su encarna·
ción, entra en juego todo el ser de Jesús. Así lo
reconoció la primera comunidad que calificó a Jesús
de señor y de hijo de Dios. «su padre». Por otro lado.
no existe otra manera de comprobar el signo del padre,
sino viviendo auténticamente como «nacidos, no de
la sangre... , sino de Dios- (Jn 1. 13).
Por todo esto, no aceptamos el dilema en el que
algunos teólogos actuales pretenden encerrarnos: la
concepción virginal ¿es o no un «teologumenon-, es
decir, una simple expresión plástica de una verdad teo-
lógica? Por nuestro lado, lo único que podemos hacer
es constatar que ya desde los primeros tiempos la i g l ~
sia proclamó la concepción virginal de Jesús como
expresión de la realidad de la encarnación y como signo
evidente de la filiación divina. Todo lo demás es de :a
competencia de Dios.
Pistas de trabajo
para un estudio ulterior...
Sobre Mateo 1·2
A. PAUL, L'évangile de l'enfance selon S. Matthieu
(col. Lire la Bible). Cerf, Parfs 1968, 191 p.
Excelente estudio, relativamente sencillo, muy al co-
rriente de la literatura lntertestamentarla.
Sobre Lucas 1·2
R. LAURENTIN, Structure et théologie de Luc 1-2
(col. Etudes Bibliques). Gabalda, Parfs 1957, 232 p.
Obra técnica que presenta una serie de estudios pro-
fundos, sacando al mismo tiempo las consecuencias
teológicas.
Sobre el conjunto de los textos estudiados; Iniciación.
L. MONLOUBOU, Lire ctujourd'hui les évangiles de
l'enfance (Col. Croire aujourd'hui). Parfs 1971, 11 p.
Obra de divulgación, que no estudia los textos por si
mismos, sino que pretende presentar una visión de
conjunto partiendo de los temas más importantes.
J. DANIELOU, Los evangelios de la infancia. Herder,
Barcelona 1969.
Presentación animada y (excesivamente) "tranquUiza-
dora" de la infancia de Jes\is.
Teología Mariana
(Señalamos únicamente dos libros que estudian los
textos bfblicos)
A. FEUILLET, Jésus et sa mere d'apres les récits lu-
caniens de l'enfance et d'apres saint Jean. Gabalda,
París 1974, 308 p.
La obra, constructiva y piadosa, reúne las opiniones
del autor expresadas ya en anteriores estudios. Señala
interesantes relaciones entre Lucas y Juan.
J. Mc HUGH, La mere ele Jésus dans le Nouveau Tes-
tament (Col. Lectio Divina). Cerf, París 1977, 486 p.
(edición inglesa, London 1975).
Esta obra hace uso de una documentación amplia y
rica, aunque la tendencia general del libro es más
conservadora.
Comentarios de los Textos Litúrgicos
Señalamos únicamente dos series que presentan una
exégesis relativamente detallada y sólida de los textos
litúrgicos.
G. BECQUET, R. VARRO, R. BEAUVERY, Lectures
d'Evflngile. Seuil, París, 3 v. Texto del año B. 1972, 509
p.; año C, 1973,440 p.; año A, 1974, 461 p.
ASSEMBLEES DU SEIGNEUR. Cerf, París. A lo largo
del cuaderno, hemos citado varios de los estudios uti-
lizando la fórmula abreviada "AssSgn n.·".
Análisis estructural
Quienes se interesen por este tipo de análisis, pueden
consultar el ensayo aparecido en el boletín "Sémiotique
et Bible" (25, me du Plat, 69002 Lyon) , n.· 3, Junio
1976, 5-35, sobre Lucas 1-2.
CONTENIDO
1. Los relatos de la infancia puestos en tela de juicio .... ,... o oo. 8
11. Los relatos de la infancia en el judaísmo antiguo o el midrash
de Moisés niño ... oo ••••• oo '" oo' oo. oo. oo •• oo oo. oo •• oo oo •• oo oo. 11
111. El relato de la infancia según san Mateo oo. oo. o •• oo. oo. oo. ". 18
IV. El relato de la infancia según san Lucas oo. oo. oo , o 36
V. Los relatos de la infancia y la historia ... '" oo. oo. oo •• oo oo. ". 58
VI. «Nacido de la Virgen María» oo. oo. '" oo' '" 63
Libros .. , ... '" ... .oo ... ... oo. • ........ oo.oo oo....... I-IV

Hasta hace no muchos años, se leían los evangelios de la infancia como si se tratase de relatos folklóricos, cuando en realidad son más bien teología de alto nivel. No sucede lo mismo con el evangelio de Juan: su prólogo se nos presenta, ya de entrada, como el fruto de una larga meditación de teólogo sobre la palabra de Dios que se hace hombre. Los relatos de Mateo y de Lucas nos proponen igual. mente una teología tan profunda y elaborada como la de Juan; lo que sucede es que, al uti· lizar otro género literario para transmitirnos su pensamiento, tomamos sus textos por cuentos de hadas. Y sin embargo, estos rela· tos son el testimonio vivo de la búsqueda apa· sionada de los primeros cristianos, búsqueda de la inteligencia de su fe en Jesús Hijo de Dios. Simplificando las cosas, podríamos decir que estos relatos son como la ((presentación» de las películas. En el cine, muchas veces, mientras se nos van presentando el nombre de los autores, del productor, etc., empiezan a aparecer algunas imágenes y temas musi· cales que nos van dando de antemano los prin· cipales elementos necesarios para la compren· sión de la película. Ahora bien, sólo al final de la película, nos damos cuenta de que aquellas imágenes constituían la clave de su como

prenslon. Incluso algunas obras se articulan y construyen utilizando el procedimiento llamado ((marcha atrás)). Veamos un ejemplo tomado de una vieja película: ((Mort, ou est ta victoire?» La mujer de un hombre político de renombre pierde los estribos y pasa una serie de años viviendo disolutamente. A la muerte de su marido, se convierte y entra en el Carmelo. En la presentación de la película, le vemos rezando con el hábito de carmelita. De esta manera, la última imagen de la película aparece ya al principio, cambiando así nuestra manera de ver todo el conjunto: de este modo, se nos invita a descubrir, en medio de toda su vida disoluta, la obra de la gracia en el alma de esta mujer. Marcos con su título, Juan con su prólogo, Mateo y Lucas con sus ((relatos de la infancia n, sitúan igualmente, antes de contarnos los episodios de la vida y las palabras de Jesús, profeta y crucificado, la ccimagen n del resucitado en quien, a la luz del espíritu y durante años y años de vida cristiana, han descubierto al Hijo de Dios hecho hombre. Necesitamos conocer todo el resto del evangelio para comprender su ((presentaciónn, pero ésta, a su vez, al ofrecernos sus temas esenciales, nos da igualmente la clave de su lectura.

Charles Perrot va a guiarnos en esta búsqueda Es sacerdote de la diócesis de MouIins, profesor del Instituto Católico de Paris, especialista en la literatura judía de comienzos de nuestra era; sus estudios sobre la lectura de la biblia en la sinagoga o sobre el Pseudo-Filón, por ejemplo, tienen renombre y gran autoridad. Este es uno de los aspectos más importantes de este cuaderno: situar con sencillez y profundidad, como lo hace Charles Perrot con mano maestra, los escritos de Mateo y Lucas en el contexto del pensamiento de su época. Debemos agradecerle igualmente el que de vez en cuando utilice, discretamente, algunos de los procedimientos del llamado análisis estructural, haciéndonos ver de esta manera que este método no es tan difícil como pudiera parecer a primera vista y que su utilidad es innegable. Sus concepciones sobre la historia y sus reflexiones al respecto nos ayudarán igualmente a comprender mejor el conjunto del evangelio. Pero lo más importante quizá sea poder comprender mejor la fe de nuestros primeros hermanos cristianos -que es la nuestra- en Jesús, hijo de María e Hijo de Dios.
ETIENNE CHARPENTIER

en el bautismo e in- cluso desde su nacimiento. Jn 1. Los dos discípulos que van hacia Emaús la noche de pascua. De ahora en adelante. los discípulos podrán proclamar la buena noticia de la salvación: iCristo ha resucitado! Su resurrección será en adelante el cimiento del edificio cristiano. la comunidad identificará constantemente a Jesús de Nazaret con el resucitado al presentar el relato de la pasión. Jesús de Galilea. 37-40). compárese con 10. desde su nacimiento. La comprensión pues del misterio de Cristo se fue desarrollan· do en el tiempo en círculos concéntricos. Ahora bien. la reflexión cristiana llegó de golpe a lo más profundo: con Pablo en primer lugar. toda la atención se concentrará en el acontecimiento fundador de esta proclamación. El que ha resucitado es. el círculo se fue ensanchando y comprendía toda la actividad del maestro de Galilea. abrazando cada vez espacios más amplios. él es el Dios vivo. en pascua. y hasta en el misterio de su preexistencia. El relato de la pasión. 6-11. 21. 7). De aquí en adelante. sus ojos se abren y junto con Pedro y el primer grupo de cristianos procla· man que el Señor ha resucitado. los relatos de la infancia nos presentan la identidad de Jesús.. algunos círculos cristianos que se reflejan en Mt 1-2 Y Lucas 1-2 se pararon en el camino identificando al salvador con el niño de Belén. Profundizando cada vez más en esta perspectiva de salvación. tanto por lo que se refiere al acontecimiento fundador de la iglesia. Más tarde. en efecto.. la iglesia continuaría incan· sablemente profundizando en el significado y consecuencias de esta confesión radical desde todos los puntos de vista. el ángel que guarda el sepulcro anuncía ya el mensaje que da sentido a la cruz: «El crucificado ha resucitado» (Mc 16. con la resurrección como conclusión y dándose sentido mutua· mente. Sin em· bargo. Se identifica al crucificado del Gól· gota con el que ahora está vivo. -comenzando por el bautismo de Juan hasta el día en que fue arrebatado» (Hech 1. 36). circuló en primer lugar en la primera comunidad para . cuanto por lo que toca a la vi· da y al misterio del nacimiento del maestro de antes de pascua. (Hech 2.En la mañana de pascua todo se transforma.1-18). De esta forma. ya que. Desde ese momento. identidad que se había aclarado y manifestado a la . Dios ha hecho Señor y Cristo . que toda la casa de Israel lo sepa con certeza: al Jesús que vosotros habéis crucificado. En nombre de Dios. le designan todavía como un «profeta poderoso en obras y en palabras» (Lc 24. y luego con Juan. ¿Quién es Jesús? Esta es la pregunta esencial. como desde siempre. el pensamiento traspasó el umbral del nacimiento de Jesús para contemplar el misterio de su preexistencia (FiI2. 19). así se le irá identificando como salvador desde el co· mienzo de su actividad. Ahora bien.

es decir "secretos" o no-lefclos en las iglesias. Las sencillas gentes que vienen y se arrodillan ante un pesebre no se equivocan: doblan sus rodillas ante el Señor. Su finalidad no es con· tar una serie de anécdotas a propósito de un recién nacido en Belén. podemos plantearnos el problema de saber hasta qué punto la expresión y arti· culación en imágenes de esta confesión de fe nos ofrece realmente el eco de lo que suce· dió. ya que muchas leyendas que rondan nuestros espíritus o ciertas representaciones de "navidad" corrientes y tradicionales en nuestras cristiandades dependen de estos textos. Paria 1975.luz del acontecimiento pascual. comenzaron a circular en algunas comunidades cristianas ciertos relatos que se presentaban con el nombre de "evangelios". Se les llama "apócrifos". En este cuaderno citaremos algunos extractos de estos libros (disponiéndolos en tres columnas para poderlos situar rápidamente). CerfFa1lard. EVANGELIOS APOCRIFOS Ya en el siglo segundo de nuestra era. sobre todo. Amiot. Y aunque es evidente que la proclamación del resucitado que nace entre nosotros hace suya y desarrolla la primera tradición. . pero que la iglesia no los hizo suyos. 14). sino proclamar y cantar a Cristo viviente. la razón por la que la Iglesia cerró el canon de sus escrituras a tiempo. Así se como prende una de las características de los re· latos evangélicos que llama la atención: en Mt 1-2 Y Lc 1-2. podremos emitir un juicio fundado y serrio sobre el valor histórico de estos relatos y únicamente entonces podremos comprender las palabras del Credo sobre Jesús Hijo único «que fue concebido por obra del Espíritu Santo y nació de la Virgen María». así como el de los evangelistas de los relatos de la infancia. Una presentación más amplia de estos textos en F. debiendo estudiar para ello con toda la seriedad posible el lenguaje del mundo judío y judeo-cristiano del siglo primero de nuestra era. pues en ellos no se reflejaba convenientemente la fe de la comunidad. reagrupados yen· tendidos en función de la experiencia de paso cua. pero que no podemos dejar de lado. Evangiles apocryphes. mejor que un largo discurso. los títulos mesiánicos se acu· mulan para designar de antemano al resucita· do. Es cierto que una reflexión de este tipo exige tiempo. Pero. Es necesario conocerlos. comparándolos con los textos de Mateo y Lucas. Una rápida lectura de estos textos nos hará comprender. Si los diversos elementos de la trama si· nóptica fueron clasificados. aparece mejor la profundidad teológica 11 la sobriedad de estos últimos. Solamente después. bañados por el esplen· dor de la resurrección. que se hizo hombre como uno de nosotros. que «puso su tienda entre nosotros» (Jn 1. 1Ia que los primeros son más bien relatos fantásticos en los que lo maravilloso aparece revestido de un gusto más que dudoso. la verdad teológica de esta confesión ¿ Ile· va consigo necesariamente la de las representaciones que utiliza? Esto nos da ya una idea de las dificultades que vamos a encono trar en este estudio. cuánto más todavía lo habrán sido los relatos de la infancia.

1. no tiene relato de la infancia. es a partir de ahí principalmente cuando a Jesús se le llama mesías. LOS RELATOS DE LA INFANCIA PUESTOS EN TELA DE JUICIO Las dificultades que presentan los relatos de la infancia son abundantes. Mt y Lc. hay un relato de la Infancia en cada uno de ellos. 2732). 9-13. ¿Hasta qué punto pueden ser válidos los recuerdos narrados después de un lapso de tiempo tan amplio? b) DOCUMENTACION TARDIA a) (véase. sin embargo. Los géneros literarios son muy diferentes de los utilizados en los textos comunes a los tres sinópticos. Hagamos un rápido inventario. Lc 5. 35-5. 6). Estos. RELATOS ESCRITOS 80 AtilOS DESPUES DE LOS ACONTECIMIENTOS Marcos. por un lado. hijo de David. 23-28). sirviéndose para ello de relatos y de discursos reunidos en torno a un tema dado. histórico y teológico. 27-30). un grupo de milagros (4. Las dificultades son de orden literario. provocando en los cristianos reacciones de todo tipo. en los relatos de la infancia tenemos ya y DE VALOR DESIGUAL El carácter secundario de Mt 1-2 Y Lc 1-2 es fácil de reconocer. Mc 2. Varios son los indicios que nos permiten reconocerlo. Otros. el más antiguo de los evangelios. Ahora bien. ¿no es más lógico tratar de aclarar los problemas? Quizá entonces descubramos la significación extraordinaria de estos relatos que son como perlas utilizadas por Mateo y Lucas para mejor designar y referirse a su Señor. 13-17. Unos aceptan su historicidad de manera global y se niegan a abordar con honradez las dificultades que presentan. 14-39). etc. que siguen en gran parte la trama narrativa de Marcos. La estructura del conjunto lleva al lector al descubrimiento progresivo de la mesianidad y de la divinidad de Jesucristo. 43). redactados después de los años 70-80. Esto quiere decir sencillamente que entre estos relatos y los acontecimientos que nos narran hay un espacio de tiempo de 80 años. El tono es diferente. un grupo de polémicas (2. la narración se hace amplia y se llena de imágenes.l. Señalemos solamente dos puntos. En los evangelios de Mateo y de Lucas. por ejemplo. por ejemplo una jornada-tipo en Cafarnaún (Mc 1. hemos de reconocer el carácter secundario de la documentación y lo tardío de su redacción. ¿Qué debemos pensar de estas dos maneras de abordar el texto? En lugar de sentirse acomplejado ante estas formas de situarse ante los textos. nos presentan relatos esquemati· zados y ordenados en torno a una palabra de Jesús . en nuestros textos de la infancia. 1-3. 1-34). El evangelio de Marcos nos presenta una catequesis organizada pedagógicamente. han roto el desarrollo catequético de éste ya de entrada. cada vez más numerosos. Los títulos dados a Jesús aparecen después del episodio de Cesarea de Filipo (Mc 8. ¿Quién podría señalar en el evangelio de Marcos un solo elemento comparable con la maravillosa estrella de los magos? Los pintores tienen conciencia de esta situación: es más fácil pintar la adoración de los magos que lo de las espigas arrancadas en sábado (Mc 2. seleccionan los elementos esenciales y los datos de tipo legendario como pueden ser la estrella o los ángeles. tratando de armonizar arbitrariamente los testimonios discordantes de los evangelistas. hijo del hombre e hijo de Dios. Dificultades de orden literario En el plano de la historia literaria de estos textos. Mt 9. un grupo de parábolas (4.

elementos vehiculados por la tradición oral antecior a los evangelistas. En el texto de Lucas. los criterios que le permiten generalmente dar un juicio prudente de historicidad faltan casi por completo. sin imaginar nada ni leer nada entre líneas y sin completarlo o arreglarlo utilizando para ello el otro relato. Ahora bien. con ojos nuevos. De todas formas. Además. debemos hacer el esfuerzo de leer el texto tal y como está. a causa del empadronamiento. a lo largo del cuaderno tendremos que matizar esta afirmación. sólo más tarde la primera comunidad de cristianos irá reflexionando y sacando las consecuencias del misterio del salvador. se podrían esbozar las líneas maestras de una tradición primitiva relativamente próxima de los hechos. que los magos no son ni tres ni reyés y que los pastores no van a adorar a nadie. De esta forma. Los decoradores empiezan a actuar cuando la casa está ya construida. la situación es muy diferente de la de numerosos elementos de la tradición sinóptica. utilizando los métodos e imágenes de las historias piadosas de su época. Hijo de Dios-. c) 2. se ve obligado. Mt y Lc no hacen sino exponer amplia y detalladamente el contenido de este versículo inicial del evangelio de Marcos. Imposible armonizarlos y crear una especie de -super-relatode la infancia. muchas veces. 4-5). Por ello. RELATOS DISCORDANTES La dificultad más importante es la siguiente: existe una radical diferencia entre los dos relatos. Cristo. Ahora bien. Una vez más. demuestran de esta forma el carácter secundario de su trabajo. Así podremos descubrir el relato que leemos tal y como es. Incluso en su nacimiento.todos los títulos mesiánicos y dívinos de Jesús: ya desde la infancia de Jesús. los tres vuel· ven a su -ciudad. esta manera de abordar los b) a) textos evangélicos supondría que se acepta como palabra de Dios un texto leído en filigrana a partir de los evangelios actuales y un acontecimiento reconstruido siguiendo la fantasía de nuestras deducciones literarias. una vez más. En sus relatos de infancia. De todas maneras. Este es sin embargo uno -de los mayores peligros que acechan a nuestra lectura. Esta dificultad no sería decisiva si fuera posible determinar. que mezclamos espontáneamente los elementos propios a cad¡l uno de ellos. 22 Y 39).de Nazaret (2. todo está preente como en germen. en primer lugar. mostrando la existencia de una reflexión anterior a Mt·Lc sobre el nacimiento de Jesús. El trabajo del historiador consiste en la valoración de la relación existente entre un texto que nos cuenta un acontecimiento y lo que en realidad sucedió. el historiador no puede situar en el mismo piano las colecciones primitivas de las palabras de Jesús y los escritos posteriores que nos presentan la reflexión cristiana sobre su nacimiento. Y la decoración. una vez pasados el nacimiento y los cuarenta días que preceden a la purificación de María en Jerusalén. sin esperar grandes resultados. Intentaremos ir por este camino. Las gentes piadosas se llevan un fuerte desengaño y se escandalizan profundamente cuando se dan cuenta de que en estos relatos no existe ni mula ni buey. en nuestro caso. a bajar a Belén (Lc 2. añadiendo incluso datos que 'prpvienen de los cuentos populares sobre navidad. es obra de artificio. INVENCION O RECUPERACION DE UNA TRADICION ANTERIOR Ya hemos hablado de la distancia existente entre los hechos y los textos. de lo esencial. Tenemos la impresión de conocer tan bien estos relatos. Pero. los discípulos debieron caer en la cuenta. REFLEXION TEOLOGICA POSTERIOR El día de pascua. Dificultades de orden históriéo . como telón de fono do de cada una de las representaciones de Mt y de Lc. también Marcos presenta ya de entrada a sus lectores la clave de su relato comen· zándolo con el título siguiente: -Comienzo del evangelio de Jesús. que vive en Nazaret. Veamos un ejemplo. José. En el texto .

alimentada principalmente por la meditación de lc 1-2. d) UN SINFIN DE DIFICULTADES Bástennos dos ejemplos para demostrarlo. 1. Más aún. Históricamente.de Mateo. durante el mes que seguía al nacimiento de su primogénito. esta presencia mariana. está siendo prácticamente dejada de lado. se ve forzado a instalarse en Nazaret contra su voluntad. Este Importante conjunto de dificultades de todo tipo no deja de plantear serios problemas. SI no. Es evidente que no podemos situar en el mismo plano los elementos duros y firmes de la tradición sinóptica y las arenas movedizas de los relatos de la infancia. 22-24. sino el mensaje de salvación que lleva consigo el gesto del maestro. todavía nos sentimos más incómodos al constatar que algunos de estos elementos maravillosos parece que tienen su origen en el ambiente pac) gano y que en ellos se inspiraron los autores de los relatos. la situación en la que nos encontramos en los relatos de la infancia es muy diferente. Pero. Intentaremos.de lo -maravilloso-. la vuelta a Nazaret es lógica y normal: en Mateo. el -primer empadronamiento tuvo lugar en la época en que Cirino era gobernador de Siria.000 años. ninguna ley exigía tal presentación. porque en éstos los textos están impregnados de lo maravilloso. Mc 3. son descritos generalmente con sobriedad. 2s). debemos realizar un viaje a través de los tiempos para comprender mejor el sentido primero de estos antiguos textos. Incluso la concepción maravillosa de Jesús tiene paralelos en la literatura pagana. etc.de nuestra era? Según le 2. Helí o Jacob?. muerto el año 4 antes . el empadronamiento de Clrlno tiene lugar en el año 6 de nuestra era. Jesús fue presentado al templo -según la ley de Moisés-. Ahora bien. Vamos a componer un -dossier. Es cierto que la madre del recién nacido debía ofrecer un sacrificio. ecleslales y cómo. Otro ejempo: ¿cómo conciliar los últimos elementos de la genealogía de Mt 1. según el historiador judío Flavio Josefo. En lucas. ¿Cómo puede conciliarse este dato con el nacimiento de Jesús en tiempos de Herodes. José de Belén se ve obligado a huir a Egipto con el niño perseguido y. por el contrario. Esto quiere decir sencillamente que la manera de leer los evangelios de la infancia tiene importantes repercusiones en el pensamiento y en la práctica cristianas. que se presentan esencialmente como los signos del reino. empezando por la estrella de los magos y pasando por los resplandores angélicos. la presencia del niño no era necesaria. mucho después de la muerte de Herodes. 6-8) Y el padre. . 22). lo primero que debemos hacer es penetrar en lo más profundo de estos escritos redactados hace ya 2. De hecho. pues. Un ejemplo: todos sabemos el lugar tan distinto que ocupa María en las diversas tradiciones. El MUNDO DE lO MARAVillOSO Distingamos claramente el -milagro. 13-16 Y los de lc 4. 23-27? ¿Cómo se llamaba el padre de José. comprender lo mejor posible el contexto mental en el que estos textos nacieron. la subida a Nazaret es contraria al normal desarrollo de los acontecimientos. los milagros de Jesús. incluso los exegetas más críticos y exigentes están de acuerdo en reconocer en Jesús a un taumaturgo o un exorcista de clase. en el catolicismo. tamo poco faltan los problemas. El centro de interés del narrador no es el hecho extraordinario Eln sí mismo (ya que el mismo Belzebú puede hacer milagros de ese tipo: cf. lucas reúne de manera curiosa los mandamientos bíblicos utilizándolos para sus propios fines. ¿por qué hablamos de dificultades? Dificultades ¿de qué tipo? ¿Cuál es la idea de historia a la que estos relatos plantean dificultades? 3. debía consagrarlo a Dios (Ex 13. Ahora bien. Problemas teológicos Tanto en la interpretación de los textos como en las conclusiones que de ellos sacan los teólogos. Según lc 2. para salvar esta distancia. Asi. corremos el peligro de multiplicar los anacronismos y proyectar los problemas de nuestro tiempo en unos textos escritos en un contexto cultural totalmente dIferente.exegético que fundamente una comprensión teológica nueva. más tarde. cuarenta días después del nacimiento de un varón (lev 12.

o por los predicadores del sábado. y en ambientes cristianos y esenios . para edificación de sus oyentes. Ayudados por un escriba (o Rabbl). En términos técnicos. los judios del tiempo de Jesús eran invitados a una búsqueda continua (darash en hebreo) y a un perseverante profundizar espiritual. se trata del Midrash halaka. La lec/ure de la bible dans les synagogues au premier siec/e de no/re ere: MD (1976) 2441. El Midrash Durante la semana. El Midrash aggada reúne todas estas consideraciones. 2.en el presente y que los acontecimientos pasados se realizaban o -cumplíanIgualmente en los tiempos actuales. el Mldrash es una reflexión sobre la escritura y una actualización del dato bíblico en función de la situación presente. y sobre todo la mañana del sá· bado. Ch. una palabra siempre viva y nueva. las numerosas leyes de Moisés iban adaptándose poco a poco a Jas necesidades concretas del tiempo. De esta forma. a mi personalmente y a todo Israel conmigo? Esta re·actuallzación continuada de la palabra de Dios se llama en hebreo Mldrash (de la misma raíz darash) y se concreta en las obras literarias llamadas también Mldrash (siendo Mldrashlm su plural). por ejemplo. Perrot. 1·9). Dicho de otra forma. Algunas veces. es decir la revelacJón de Dios tal y como se encuentra en el texto fundamental de Moisés (el Pentateuco) y orquestada más tarde por los profetas. 24 para sacar una nueva regla de vida a propósito del matrimonio (Mt 19. De esta forma. Esta reflexión se realizó en dos direcciones: 1. para descubrir en ella en primer lugar las reglas del comportamiento moral.' Todo esto era para ellos evidentemente la palabra de Dios. la reflexión de los escribas se extendió igualmente a los hombres importantes y a los'grandes acontecimientos de la salvación y de los que habla la escritura mostrando que estos hombres del pasado seguían siendo -ejemplares. recuerdos y actua· Iizaclones de la historia bíblica realizadas partiendo de la escritura y de las numerosas tradiciones orales que circulaban normalmente en Palestina. Así. todas estas reglas y concreciones fueron coleccionadas más tarde en lo que recibió el nombre de Mishna (siglo 11 después de Cristo) y en el Talmud. LOS RELATOS DE LA INFANCIA EN EL JUDAISMO ANTIGUO o EL MIDRA8H DE MOISES NIÑO 1. la pregunta decisiva era: ¿cómo y hasta dónde me Interpela y concierne la palabra de Dios que se lee en los textos de Moisés actualmente. social y religioso. en la que se Inspiraban generosamente los predica· dores de la sinagoga. En el judaísmo. los judios del siglo primero se reunian en la sinagoga para escuchar y meditar -la Tora-. los escribas reflexionaron sobre la escritura I Cf. se llegó a una especie de -re-escritura de la biblia-. Jesús toma como punto de partida Gén 2.11.

OBRAS llamadas apócrifas o pseudoepigráfi- cas: Jubileos (Apocalipsis). sobre el Exodo. -comenzando por Moisés y por todos los profetas. Cazeaux. M. Paul. en la tarde de pascua.ntigua literatura judía. que entre otras muchas cosas de valor contíene un índíce con definicíones de gran interés.). 392 p. texto esenio. T. s. texto tardío de la edad media. final del si- glo I de nuestra era. uno de cuyos tratados está consagrado a la Vida de Moisés. Filón de Alejandria (mitad del siglo I). . lntroduction el texte critiqu"s. finales del siglo VI de nuestra era. Paris 1976. finales del siglo V . todo lo que le La literatura intertestamentaria La a. Midrash ha-Gadol. Esta es la lista de los principales escritos mencionados en este cuaderno. por Ch. Pesher de Habacuc. Testamento de los XII Patriarcas (Testamento de Levi y de Judá) . JI. traducción aramea (siglo I-TI después de CJ. del m-TI s. de nuestra era. Talmud de Babilonia. una edición de esta obrJ. Flavio Josefa. (Col. Intertestamento (Cuadernos bíblicos n. El Tárgum Palestino. Libro de los secretos de Henoc (eslavo). Henoc (etiópico). del Pseudo-Filón. siglo 1 de nuestra era (1). identificando cada uno de los detalles del texto en función del mundo presente (véase por ejemplo el Pesher de Habacuc descubierto en Qumranr. en francés. Cerf. traducción gie- fecha incierta. C. Par· tiendo del principio de que los últimos tiempos estaban ya a las puertas y que se estaba viviendo el final de la historia humana. antes m-TI antes de de J. siglo 1 después de J. Documento de Damasco. descubierto en Qumran. eommentairt et index. de nuestra era. siglo II ga de la biblia (siglo m-I antes de C. Perrot y P. C. revisada por Ch. sobre el Génesis y sobre el Exodo. Bogaert. Apócrifo del Génesis. Midrash Rabba.O 12). J. Por lo que a estos libros apócrifos se refiere (así llamados porque no fueron aceptados en el canon de las escrituras).' Apocalipsis siriaco de BaTUC. Bogaen. probablemente antes del año 70. 339 p.sobre todo. se llevó hasta sus últimas consecuencias el principio del cumplimiento de las escrituras siguiendo la dirección marcada por el Midrash aggádico. I. Sources Chrétiennes). Harrington. traducción por J. historiador judío.). contiene numerosas tradiciones a propósito del nacimiento y de la infancia de los patriarcas. lntroduction litérain. Así también. del siglo J. C. indicando al mismo tiempo para algunos de ellos las siglas con las que los citaremos: TRADUCCIONES: Los Setenta (sigla LXX). Jesús explicaba a los discípulos de Emaús. se daba por segura y cierta la posesión de la última y definitiva clave para la interpretación de la escritura. por D. autor de las Antigüedades judías (sigla AJ). AUTORES JUDIOS HELENISTICOS: Eupolemo y Artapán (siglo TI antes de C. texto descubierto en Qumran.. releían a los profetas de esta manera. texto tardío. Talmud de Jerusalén. Los hombres y los acontecimientos de los tiempos pasados podían ser identi· ficados definitivamente en el presente de la vida comunitaria: en esto consiste el Midrash pesher. consúltese A. los diversos elementos son de épocas diferentes. Las gentes de Qumran. 1 después de J. antes del final del siglo 1 de nuestra era. Perrot y Pierre M. aunque contiene elementos más recientes. I Acaba de aparecer. Libro de las Antigüedades bíblicas (sigla LAB). Midrash Sefer ha-Yashar. de diferentes épocas LITERATURA RABINICA Midrash Mekhilta. C. hacia 93-94 de nuestra era). por ejemplo. que nace y vive entre los siglos II antes de nuestra era y 1 después de Cristo.: T.

Los cristianos. afirmaban con esto que Jesús había -cumplido. en cierta manera. cuyos detalles se identifican (ejemplo: Mt 2.(Josefo). 27). IX. en el que se celebraba el nacimiento de los patriarcas )' profetas. Libro de las Antigüedades bíblicas. el acontecimiento de Belén resumía. después de leer Génesis 21 sobre el nacimiento de Isaac. se leía en primer lugar un pasaje escogido del Pentateuco. CQmo era posible meditar en el nacimiento de Jesús. Como veremos más adelante. a causa de su número que crecía sin cesar y -de las riquezas adquiridas con su trabajo. Finalmente. El sábado por la mañana. Es decir. es decir -cumplimiento. se añadía generalmente la lectura de 1 Sam 2. el predicador. la utilización de estos métodos y procedimientos nos parece curiosa y choca con nuestra manera (historicista) de ver las cosas y los textos sagrados. Así. ¿Cómo habrían podido hacerlo? Todo esto explica la razón por la que los modernos exegetas tratan de recuperar y conocer /0 mejor posible las tradiciones bíblicas y sinagogales que son como la paja resplandeciente sobre la que descansa el niño de Belén. y el Tárgum Palestino sobre Ex 1-2). daba a los oyentes un mensaje de tipo exhortativo. Sin embargo. Hasta tal punto. esclavos. por ejemplo. las citas bíblicas de Mt 1-2. EL ANUNCIO DEL NACIMIENTO Los egipcios perseguían ferozmente a los hebreos. írán apareciendo igualmente otra serie de elementos de este género. utilizando al mismo tiempo las numerosas tradiciones orales sobre el nacimiento milagroso de niños. todos los relatos de infancia anteriores. se iba enriqueciendo con numerosas aportaciones aggádicas. que la sinagoga era el lugar en el que se realizaba una -concordancia viva. el Pseudo-Filón. . supondría negar que Jesús había realizado el cumplimiento pleno de la palabra divina.concernía en las escrituras. ósmosis y adaptaciones de los relatos-arquetipo. 9s. sacando a la luz y explotando de esta forma los datos de la literatura Intertestamentaria y rabínica.(Lc 24. para los cristianos del siglo l. como se nos dice en Hech 13. al que seguía la lectura de un texto de los profetas capaz de ayudar a comprender el pensamiento de Moisés. Señalemos brevemente algunos elementos importantes de la práctica sinagoga!. que nuestra intención es hacer de este aspecto una de las características principales de este trabajo. Al mismo tiempo. en nuestro siglo XX. En el contexto de las primeras comunidades cristianas se utilizó corrientemente el mismo tipo de procedimientos de lectura y relectura. 21s que habla del nacimiento de Samuel. la lectura de los profetas.de la biblia y por ello el terreno privilegiado en el que se realizaban las transformaciones.2: -De Egipto llamé a mi hijo-o que para el evangelista es Jesús). negar el carácter midráshico de Mt 1-2 Y de Le 1-2. pertenecen al Mldrash pesher. 15. tomando como base las dos lecturas. sin compren- derlo en función de los otros relatos de infancia de la biblia? ¿V de los relatos de infancia tal y como circulaban de boca en boca en las tradiciones aggádlcas de la época? Para los cristianos de la época. Actualmente. muchos de los elementos de Mt 1-2 pertenecen al género Midrash aggada. A lo largo de todo el cuaderno. Antigüedades judías. Vida de Moisés: Josefo. podemos determinar las grandes líneas del comentario aggádico sobre Moisés. 2.a la perfección la sagrada escritura. en el que se narra el nacimiento de Moisés. El Midrash de Moisés niño En la antigua sinagoga se comentaba con todo esmero al capítulo 2 del Exodo. 11.de las escrituras. llamada en arameo Ashlemata. el relato de la Infancia de Belén debía utilizar el tesoro narrativo normal de las sinagogas. 15 citando a Oseas 11. al utilizar las expresiones y temas aggádicos conocidos en su tiempo. Gracias a los documentos Judíos del siglo I de nuestra era (yen particular Filón. Por ello. a pesar de que sus madres fueran estériles. Este proceso de actualización del texto bíbli~o se realizaba principalmente en la sinagoga. Sólo como botón de muestra señalaremos a continuación algunos de los elementos del Midrash de Moisés niño. al mismo tiempo que los llevaba a término.

nos dice el Midrash Exodo Rabba.. Para ello. ya que por él el agua se secará (= el Mar rojo). 18-19) e igualmente 2 Tim 3. pero éstas hicieron que fracasara el feroz proyecto. es corriente igualmente el tema de la persecución que pone en peligro la realización del proyecto divino: así. Según Josefo. Pero no hubo nada que hacer. de tal modo que los niños israelitas. 5. Filón nos dice que Moisés -tuvo por padre y madre a las mejores personas de su tiempo•.. se encuentran en la literatura intertestamentaria otros muchos relatos de anuncio de un niño libertador. atemorízado. Dios se apareció en sueños a Amrán y le anunció que -el hijo del que su mujer estaba encinta era el niño. que iba a liberar a su pueblo •. el platillo en el que estaba el cordero iba bajando. En vista de lo ocurrido. Sin embargo. en el otro. 8: muestra evidente del uso que los primeros cristianos hacían de los elementos de la tradición aggádica judía. Esto quiere decir que este género estaba muy extendido en las -historias sagradas. la hermana de Moisés y Amrán. la tradición judía tenía predileccíón por los parientes de Moisés y hablaba mucho de ellos. a todo hijo varón que naciese de los hebreos" (Josefa>. Yannés e Ymbrés. él será el que lo guíe'por siempre". El Pseudo-Filón nos cuenta una revelación que los ángeles hicieron a María: "El espírítu de Dios vino sobre María. María contó el sueño. la cría de una oveja. Amrán no hizo caso. abriendo sus bocas dijeron al faraón: un hijo va a nacer en tila comunidad de Israel y su mano destruirá todo el país de Egipto. pero un texto esenio los cita (Documento de Damas. durante la noche. 15 nos ofrece una tra· dición análoga: "Faraón. En estas circunstancias. pero sus padres no le creyeron". Amrán despidió igualmente a su mujer y fue su hija María la que obligó a su padre a cambiar de decisión (Midrash Mekhilta). los soldados egipcios ejecutaron las órdenes recibidas. jefes de los magos. por él haré señales y salvaré a mi pueblo.. En los rela· tos de infancia. de las sinagogas. Sansón y Samuel. y de manera par· ticular Myriam (= María). EL EXTERMINIO DE LOS RECIEN NACIDOS y EL NACIMIENTO DE MOISES Faraón pretendió exterminar a todos los reclen na· cidos de los hebreos. Además del relato del anuncio del nacimiento de Moisés. mientras dormía. El Tárgum sobre Exodo 1.. pero las judías escondieron a sus pequeños. Por esto. se dirigió en primer lugar a las comadronas. pesaba más que Egipto. los parientes de Moisés fueron igualmente favorecidos con una predicación análoga. Eran gentes sanas. por otro lado. a sus muo Jeres.. superaría a todos en virtud. El rey. que los magos Yannés e Ymbrés son desconocidos en el Antiguo Testamento. diferentes de los de Moisés. de la tribu de leví. para manifestar así lo bien que Dios había previsto las cosas en su sabia providencia. los soldados andaban por las calles y -cogían a un niño egipcio para hacerle llorar.. y tuvo un sueño que contó a la mañana siguien- te a sus padres: esta noche he tenido una visión: un hombre vestido de lino fino (un ángel) estaba junto a mí. de aquellos que poseen el don de predecir el porvenir con exactitud. Esta cruel situación hizo que los hebreos decidieran -repudiar.. pues.Llegaron incluso a separar a los hebreos de sus mujeres para impedir así que siguiesen creciendo.. por ello. Amrán. al oír los gritos se ponian a llorar a su vez. El rey hizo llamar a todos los magos de Egipto inmediatamente y les contó el sueño. Señalemos. ordenó exterminar. de modo que el pueblo de Israel debía su Salvación únicamente a Dios: sólo Dios podía conceder y anunciar los auténticos libertadores de su pueblo. Me dijo: "ve a decir a tus padres: Lo que nazca de vosotros será arrojado al agua. por . descendía de Abrahán -en su séptima generación». El «cordero» Moisés. según el Pseudo-Filón. Existen por ejemplo relatos de anuncio sobre Abrahán. arrojándolo al río. y siguiendo los consejos de tres astrólogos. Según otra tradición judía. su padre. anunció al rey que debía nacer por entonces un niño israelita que humillaría la soberanía de los egipcios y exaltaría a los israelitas. faraón ordenó el exterminio. tanto más cuanto que el tárgum identifica a las comadronas con la madre y la hermana de Moisés: Jokebed y María. los padres debían arrojar al niño al río. cuando llegase a ser un hombre.: a continuación. antes que continuar teniendo hijos. piadosas y sin pecado. el faraón dio orden de. al instante. tuvo un sueño: todo el país de Egipto se encontraba en el platillo de una balanza y un cordero. el faraón tuvo un sueño: "Uno de los escribas sagrados. Isaac.

los primeros cristianos utilizaron este lenguaje del corazón empleado normalmente en las sinagogas para celebrar su asombro ante las maravillas y los dones de Dios. lo mismo sucedió cuando nació Noé. No se trata ciertamente de establecer paralelos ni relaciones de dependencia literaria -como si por ejemplo Mateo hubiera copiado a algún autor judío. en el Emmanuel. diccionario de peso. Abrahán e Isaac.fue iniciado en toda la sabiduría de los egipcios. en su obra liberadora y en los obstáculos que debía vencer. Lo que verdaderamente importa es penetrar en la mentalidad del siglo 1 de nuestra era. Se trata sencillamente de un metalenguaje (= lenguaje sobre un lenguaje ya existente) traducido en imágenes plásticas y proyectado a los orígenes de la historia del héroe.y cómo . Esto es una prueba de que las santas mujeres no comparten el destino de Eva-. 20. escrita y oral. amén de las persecuciones . ya que Dios era su autor. Ahora bien. 3.(Col 1. ofrecen de antemano la clave de la interpretación del hombre y de su obra futura. ciertamente. el niño demostró que era algo más que un sencillo hombre-o Toda la tradición judía está de acuerdo en subrayar hasta la saciedad la belleza del niño Moisés y la sabiduría que demostró más tarde cuando la hija del faraón le presentó a los más grandes sabios de Egipto (Eupolemo y Artapán). sin más? Mt 1-2 ¿es únicamente el Midrash del niño Jesús. Según Josefo. en las historias de Noé. se desarticulan todas las trampas.(Ex 2. ¿se trata sencillamente de una simple copia literaria de la historia de Moisés y de los otros aggadot de este tipo. el nombre y la misión del salvador. 18). 19 Y Mt 2. Todas estas reflexiones. Jokebed dio a luz a su hijo Moisés en el séptimo mes. 13. que utilizar los términos mismos de la palabra divina. El Midrash de Moisés y la historia de Jesús Es más que probable que en las páginas que siguen tendremos la ocasión de precisar más algunos de los detalles de este Midrash de la infancia en función de los paralelos descubiertos en Mt 1-2 Y Le 1-2. •Inmediatamente después de su nacimiento. tomados del texto sagrado y las tradiciones orales que la acompañaban impregnadas de piedad? El diccionario de los primeros cristianos era la biblia. portador del destino del pueblo.ejemplo. todo está contenido como en germen: en el pesebre de Belén se encuentra . la luz y la estrella. ¿Qué mejor medio de expresar la identidad y la misión del salvador. 20) Y del exterminio de los niños. Todas las fuerzas del mal se ponen de acuerdo para Impedir la llegada del niño sin conseguirlo: ante Dios. el parto fue .tan rápido y feliz y los dolores fueron tan sin importancia que las comadronas egipcias no tuvieron tiempo de darse cuenta-o El Midrash Exodo Rabba continúa diciendo: . También se meditaba en las sinagogas en la misión del niño predestinado. La piedad y el respeto de los hombres de la sinagoga para con el niño Moisés y para con los otros niños milagrosos se prolongará.(Hech 7. Al nacer el libertador. En la tradición cristiana. la luz celeste inundó la casa en la que nació (Midrash Mekhilta). 15 Y Mt 2. que reunía en sí la esperanza de Israel cumpliendo las escrituras. 22). Fue un parto sin dolor. naturalmente. A su debido tiempo.Asi como su embarazo estuvo limpio de dolores. este mensaje es el de pascua. en la misma línea del de Moisés? La respuesta a esta pre- .el primogénito de entre los muertos. la presencia de los magos.Ia belleza del niño ante Dios. si hacemos caso a un fragmento de manuscrito descubierto en Qumran. constituyendo un prólogo que ilumina el mensaje esencial del libro. En los prólogos evangélicos que constituyen los relatos de I"a infancia. presentadas en forma de relatos. Ex 4. asi sucedió igualmente cuando dio a luz. las tradiciones aggádi· gas se infiltran en los ambientes cristianos: en la retrospectiva histórica que Esteban hace en el libro de los Hechos de los apóstoles. Y como es lógico. recuerda . Una vez más. continúa diciendo Filón. señalaremos los múltiples contactos entre las tradicionesaggádicas y los relatos evangélicos: el sueño y el anuncio del ángel. ante este niño.

Perrot. El evangelista parte de Jesús.Ia cumple. no pierde nunca de vista su lazo y su referencia radical: el texto sagrado.la ha cristianizado. actualización de la palabra de Dios al momento presente. Actualmente. el texto de Moisés es normativo. ya que de esta forma traicionaríamos la situación original de los evangelistas en relación a la escritura. en la escritura.de la palabra de Dios siempre viva. como para los cristianos. los burros y las demás bestias de carga que llevaban el equipaje y no les hacían ningún mal. apoyándose para ello. el primer dia que Maria vio a su alrededor leones y todo género de bestias salvajes. se comportaban con gran mansedumbre entre las ovejas y carneros que José traía de Judea e incluso los guardaban con él.oder volver a ella. por dondequiera que iban María y José. disipó completamente sus miedos. Les récits d'enfance dans la haggada antérieure atl 2eme siecle de notre ere: Recherches de Science Religicuse (1967) 481-518. La huida a Egipto Los leones y los leopardos le adoraban y les acompañaban en el de3ierto. tuvo mucho miedo. El autor judío de un Midrash parte de la escritura para mejor ¡::. todo parte de Jesús y todo vuelve a él. re-escribiendo la biblia. Sin embargo. Para un judío del siglo 1. inclinando la cabeza.no se adecua exactamente a lo que una visión historicista de las narraciones evangélicas quisiera descubrir en ellas. La escritura ayuda a formular su misterio. les precedían mostrando el camino e. los primeros cristianos trastocaron por completo los datos del problema. La presencia de Jesús que . por medio de la literatura (oral o escrita) sobre la escritura. Para los evangelistas.que el evangelio constituye. adoraban a Jesús. le dijo: "no temas. Marchaban éstos en medio de lobos 'Y nadie su- . la escritura no es sino la servidora de la nueva palabra de Dios.servicio. Resumamos lo esencial. al contrario. madre. en adelante. sino de servit-os". Y esto. Por ello. de manera adaptada a su época.gunta es capital. La reflexión exegética de los escribas y el comentario aggádico de los predicadores tenían como finalidad esencial el . de forma radicalmente nueva. Y. aunque muchos elementos midráshicos han pasado al texto de Mt 1-2 particularmente y a veces al de Lucas. El lugar y la referencia radical es en adelante Jesús resucitado y. Los leones marchaban con ellos y con los bueyes. Jesús sustituye a la Tora. declara su identidad y cuenta su obra de salvación con ayuda de la escritura y de las tradiciones orales en la -biblia continuada. ya que. véase Ch. pues no tienen intención de haceros ningún mal. en ella se juega nuestra manera de comprender la relación existente entre Jesús y la escritura. Y junto con ella serán transformadas igualmente las tradiciones orales aceptadas en las sinagogas y utilizadas por los evangelistas para hablar de Jesús. mirándola fijamente con el rostro iluminado por la alegria. en tanto en cuanto que es el lugar fundamental de la revelación. no podemos definir el género literario de los relatos de la infancia poniéndolos sencillamente en paralelo con el Midrash. En adelante. con estas palabras. Todas estas consideraciones tendrán evidentemente su importancia en el momento de evaluar la historicidad de los prólogos evangélicos: el evangelista parte siempre de la realidad. se habla mucho de -desplazamiento de la teología-.' 1 Para todo lo que se refiere a este capítulo.se ha hecho cristiana. incluso cuando esta realidad -la persona y obra de Jesús. es probable que en las páginas que siguen tengamos que realizar igualmente un -desplazamiento de la historia-. sino que sirve al Señor. esta escritura -este Testamento que llamamos (desafortunadamente) -antiguo-. EVANGELIOS APOCRIFOS. El Midrash. el cristiano no sirve ya a la escritura. pero el niño Jesús. Ahora bien. aunque difícil de captar exactamente: en efecto. por consiguiente.

. se llenaron de gran alegría lJ calmaron su sed. En adelante. dijo a José: "Vaya descansar un poco a su sombra". El tercer día de marcha. la palmera seguía inclinada. Cuando se sentó. siglo VI). palmera. mandado que se inclinase. dijo a la palmera: "Inclínate. sucedió que María sintió fatiga debido al calor del sol del desierto. frescas y dulces. haciéndole bajar de la burra. la palmera inclinó al instante su cima hasta los pies de María. 19-20. ellos. el niño Jesús. mi preocupación principal es la falta de agua. ya que no queda nada en nuestros pellejos y no tenemos nada que beber ni nosotros ni nuestras cabalgaduras". María miró hacia la copa de la palmera y vio que estaba llena de frutos. Obedeciendo a estas palabras. . sus gentes y todos sus ganados. Viendo a lo lejos una palmera. recupera tu fuerza. participarás del destino de mis árboles en el paraíso de mi Padre. La palmera se enderezó al instante y por entre sus raíces comenzaron a brotar fuentes de aguas extremadamente limpias. Había en efecto dos bueyes y un carro para transportar los objetos de uso corriente y los leones los iban guardando en la marcha. José Be apresuró y la llevó debajo de la palmera. recogiendo así los frutos con los que se alimentaron. Jesús le dijo entonces: . dijo a José. el león y el buey comerán hierba juntos". pues ves perfectamente que las palmeras son muy altas y. árbol. y alimenta a mi madre con tus frutos". esperando la orden del que le habi7. Enderézate. Abre con tus raíces la fuente escondida en el fondo de la tierra y que broten las aguas que calmen nuestra sed". "Quisiera. Entonces. probar alguno de esos frutos si fuera posible". Por lo que a mí respecta.frfa lo más mínimo. que reposaba tranquilamente en el regazo de su madre. Así se cumplía lo anunciado por el profeta Isaías: "Los lobos pastarán con los corderos. José respondió: "Me extraña que hables de esta maner'l. a pesar rie todo. dando por ello gracias a Dios (Evangelio del Pseudo-Mateo. Cuando hubieron cogido todos los frutos. quisieras comer sus frutos. Viendo las fuentes.

. ya que al anuncIO sigue su realizaclOn. 1 es mas tenue (el nombre de Jesus) pero a pesar de ello la umon entre los dos relatos es fuerte. después de la genealogla. pues. este tipO de «enganche verbal" era cOrriente en aquella epoca Por ejemplo Mt 1 18 (el origen de Jesus) nos remite a Mt 1. 2. 16-18) La narraclOrI sigue su propia progresIón cronologlca y paralelamente su desarrollo topográfico.2 13 191. instalación en Nazaret (2. en el texto tal y como se presenta actualmente Las conSideraciones sobre la histOria Iiterana del texto que tendre mas que hacer algunas veces seran sumamente breves Al aceptar la unidad del actual conjunto. 25 Y 2. 16) ASI. salvador y Emmanuel El resto del texto tiene como finalidad responder a la segunda pregun ta. en esta pnmera fase. pretende responder a la pnmera pregunta se Identifica a Jesús como hiJO de Abrahan. 1-18. 19-23) Y las intervenciones de Herodes (2. el conjunto forma un todo bastante compacto en el que las escenas ~e evocan unas a otras y en las que se repiten las mismas expresiones el ángel del Señor (1 20. Un mismo procedimiento Iiterano sirve para concdtenar unos relatos con otros. (en gnego gennethen). esta umdad aparente del texto no Impide Vislumbrar ciertas defiCienCias en la construcclon narrativa. La menclan de la vuelta de los magos a su tierra es la misma en 2. a la que sigue el relato de anunClaClon. la expreslOn «habiendo naCido .. 16-18). 1-12. 1-17) -un relato de anunClaClon el anuncIO a Jase (1.13 19 221. EL RELA'1'0 DE LA INFANCIA SEGUN SAN MATEO Descripción literaria y contenido teológico de Mt 1-2 El prólogo del evangelio de Mateo está formado por tres bloques de forma Iiterana dIferente· -una genealogla (1. el relato comienza con una palabra o una frase o una Idea que se encontraba en la ultima parte del relato antenor. 1 Y 16 (Jase. en el que se encuentra Igualmente la vIsita de los magos (2. el esposo de Mana) El lazo de untan entre 1. 19-23) Desde un punto de vista diferente. 16-20 «engendrado .[11. sIrviendo aSI de lazo de umón Finalmente 2. partiendo de las cuales el exegetd podra qUlza hacer algunas hlpotesls sobre la géneSIS literaria del texto Debemo~ concentrar nuestra atenclan Sin embargo. 2. 1-12) Y tres pequeños relatos que se terminan con una cita de los profetas· huída a EgIpto (2. nos encontramos con c'nco escenas en las que alternan los sueños de Jose (1. mientras que el resto es «móvil" y sus personajes se mueven de un lado para otro. (en gnego gennethentos) utiliza una de las expresiones clave de 1. el sueño (1. exterminIO de los mños (2. de Belén a Nazaret SI hacemos un recuento sistemátIco de los datos. ademas. 12 Y 13. 13-15). 20. podemos decir Igualmente que. 13-15. re cono cernas que cada elemento textual puede y debe ser .2. llegamos a la conclusión de que Mateo se preocupa esencialmente por dos cosas Quién es Jesús y de dónde es? La genealogía. el proyecto asesino de Herodes (2. recordándonos las diversas peregrinaciones del mño Los dos pnmeros pasajes son «estáticos". 13) se cumple en el exterminiO de los Inocentes (2. el mño y su madre (2 11 13 14 20 21) A pesar de todo. hiJO de David. 15 Y 19 recuerdan la muerte de Herodes. 18-25) -un relato de tipO aggadlco sobre la persecuclOn de Herodes.

De todas formas. 192 p. León. tejiendo al mismo tiempo en profundidad los lazos creadores de un pensamiento nuevo. al adorar la natividad de nuestro salvador. 20) Y el del universalismo religioso (2. de hecho. la expresión «rey de los judíos» (Mt 2. en adelante. el tema de la adoración (2. 37). L'Evangile de l'enfance selon Sto Matthieu (col. celebramos nuestros propios orígenes: en efecto. 19). resucitados en su resurrección. rompen con el pasado que corresponde a sus orígenes y se hacen hombres nuevos gracias a un segundo nacimiento. 18-20 Y 28. nacido de la Virgen María. resulta que. el origen del pueblo cristiano y el cumpleaños de la cabeza es el mismo tiempo el del cuerpo. Si a cada uno se le llama personalmente. "La fiesta que hoy celebramos renueva en nuestro favor el sagrado acontecimiento de Jesús. Cerf. y tanto en Mateo como en Lucas el relato de la infancia forma parte del conjunto evangélico.(1. si los hijos de la iglesia se reparten a través de las épocas y los tiempos. c) en función. el espíritu (1. engendrando una falsa historización de los datos narra" tivos. nos ha hecho partícipes de su divinidad" (Antífona de la liturgia latina) .(1.salvar de los pecados. 17). i Qué intercambio! ¡Qué intercambio! El creador del género humano. 28). Dios con nosotros y -yo estoy con vosotros. deberemos tener sumo cuidado en no aislar el/los relato(s) de la infancia del conjunto evangélico. podemos descubrir expresiones semejantes al comienzo y al final del texto de Mateo. esto no impide que. Emmanuel. Por otro lado. 23 Y 28. de cualquier parte del mundo que sean. sermón 6 para navidad) . 11 Y 28. a esto podemos añadir el tema del respeto de los mandamientos (1. ya no pueden ser contados según la descendencia de sus padres carnales. 1-12 Y 28. es evidente que los temas de Mt 1·2 se encuentran orquestados en el resto del evangelio.' I Véase el excelente estudio del conjunto de Mt 1-2 en A. crucificados con Cristo en su pasión. No hay más que un evangelio. Y además. Paul. pretenden únicamente iniciar la reflexión. hecho hombre sin intervención del hombre. De hecho. Por todo ello. El intérprete del texto de Mateo debe desarrollar las diversas posibilidades de sentido. 20). la frase capital . b) en función del relato de la infancia considerado en su globalidad. t9). sino que pertenecen a la raza del salvador que ha llegado a ser hijo del hombre para que podamos nosotros llegar a ser hijos de Dios" (S. el conjunto de los fieles nacidos de las aguas bautismales. Las indicaciones que daremos a continuación sobre cada una de las perícopas de Mateo y que reúnen diversos datos linguísticos y culturales. Una división arbitraria en este sentido de los relatos provoca inevitablemente la incomprensión del género literario adoptado. regenerados en Cristo. siguiendo un procedimiento de escribir corriente en los ambientes judíos y judeo-cristianos -llamado inclusión-. nazca hoy con él. la expresión -evangelio de la Infancia. situados en su ascensión a la derecha del Padre. final· mente. 24 Y 28. teniendo en cuenta estos tres niveles.tantas veces empleada corre el riesgo de llevarnos por caminos equivocados.comprendido: a) en función de la perícopa en la que se encuentra. París 1968. 2 Y Mt 27. el nacimiento de Cristo es el comienzo. Lire la Bible). una sola palabra de salvación. Así. 21 Y 26. sería arbitrario separar a Mateo 1-2 del resto del evangelio en el que se encuentra. se ha dignado nacer de la Virgen y. Todos y cada uno de los creyentes. de todo el evangelio de Mateo en el que se encuentra situado. sin que por ello se intente limitar arbitrariamente las fronteras del sentido. tomando un cuerpo y un alma.

en el umbral de los tiempos mesiánicos. 15. orden de presentación. El primer ciclo (1. El evangelio de Mateo comienza con la genealogía de Jesús. Mateo utiliza catorce generaciones. versión griega) corregida y aumentada en 1 Cro 2. aunque ahora ya desde el punto de vista del individuo y de manera particular en el caso de la tribu sacerdotal: sin una genealogía debidamente identificada. Esta disposición es normal. Lugar que ocupa cada una de ellas 'en los evangelios respectivos. el evangelista no hace hincapié en el personaje de Adán. desciende de Abrahán . Abrahán desciende de Henoc -en la séptima generación. punto de partida de estas genealogías. la genealogía hacía las veces de nuestro -carnet de identidad-o En la época del nomadismo. 23-38). personajes comunes a las dos. ya que Herodes había quemado muchos archivos. y por tanto en Jesús como nuevo Adán. hijo de David. Mateo ha utilizado la misma cifra para organizar los dos ciclos que siguen. llegamos al número 14. la que nos ofrece Mateo y la que nos da Lucas (3. 38).. 18-22. período monárquico y época posterior al exilio. En Mateo.. es decir el Pentateuco. fundamentaba las relaciones entre las diversas tribus en función de un antepasado común. en la que se encuentran 10 nombres de Fares a David. no era posible probar su pertenencia a Israel y a la raza de Leví en particular (véase Esd 2. Así. era necesario presentar una genealogía que situase socialmente a Jesús dentro del pueblo de Abrahán y que apoyase de lleno las pretensiones mesiánicas de la comunidad respecto a su persona. Ahora bien.(cf.Genealogía de Jesús (Mt 1. 26 la utiliza. En el siglo I de nuestra era. 1).y el de Judá.en la séptima generación-. La más 'sencilla de ellas se basa en la comparación del texto con la genealogía transmitida por Rut 4.(1. La genealogía se divide en tres ciclos de catorce generaciones correspondientes a los tres períodos de la historia de Israel: período patriarcal. hijo de Abrahán. 1. el autor sigue la costumbre oriental que consiste en comenzar una historia por la genealogía del personaje principal para situarlo así socialmente. igualmente. en la aurora del jubileo escatológico. Podemos comparar este título inaugural con el versículo 18 que termina la perícopa utilizando el procedimiento de la inclusión (que consiste en empezar y terminar una pericopa o una obra con la misma expresión o el mismo tema). Después del exilio (586-538) y de la confusión que siguió consecuentemente. En este sentido. En el antiguo oriente. Esta cifra ha dado mucho que hablar y para explicarla se han inventado las hipótesis más extrañas. según Judas 14. exceptuando quizá el caso de la tribu de Leví que ejercía sus funciones sacerdotales en el templo. los catorce nombres se su- . Mateo inaugura la nueva revelación. en esta nueva -sagrada escritura-o redactada por Mateo y destinada probablemente a judeo-cristianos. como lo hace la genealogía empleada por Lucas (Le 3. éste comienza precisamente con el -Libro del Génesis. Compárese con Jn 1. 34. Así. padre de Fares (1 Cro 1. El midrash Exodo Rabba. Añadiendo los nombres de los tres patriarcas -Abrahán. p. 2. A pesar de esto. 18-22. aunque cuenta quince generaciones por ciclo: de Abrahán a Salomón y de Salomón al hijo de Yoyaquin. no era fácil que los judíos presentasen documentos dignos de fiar. mujeres que se mencionan . la genealogía adquirió una importancia considerable. imitando el texto sagrado de la Tora. 1 que toma el título hebreo -En un principio-J. Isaac y Jacob. La historia del pueblo adquiere sentido y culmina en Jesús. -Libro del Génesis de Jesucristo. 1-15). pues.(según el título griego. t: -Este es el libro del Génesis de Adán-. también podemos compararlo con Gén 5. Mateo parte de Abrahán para llegar hasta Jesús (mientras que Lucas remonta de Jesús a Adán). Esta división en tres partes era conocida en el mundo judío de entonces. 2-6) enumera las catorce generaciones de Abrahán a David siguiendo la lista de Rut (4. 61). 14) Y Jesús. ya que en las genealogías se utilizaba ordinariamente los ciclos de 7. 5·15. 1-17) Podríamos comenzar comparando las dos genealogías.

la mención de las mujeres no era sin embar· go imposible: 1 Cro 2. Mateo suprime intencionadamente la fórmula habitual. la comunidad creía firmemente que Jesús era descendiente de David (-en la línea de Da· vid según la carne. El v. Sin embargo. partiendo de las tradiciones judías subyacentes. Finalmente. sin embargo. para que pudiese llegar el rey mesias. punto culminante de la genealogía. Rut.. utiliza doce veces el verbo en· gendrar y catorce nombres. Es indudable que este tipo de universalis· mo es frecuente en Mateo y uno de sus temas pre· feridos. es preciso que la fuerza de la tradición anterior a Mateo fuera grande. prostitución de Rahab (Jos 2.: Rom 1. El Midrash Génesis Rabba recuerda igualmente que -el rey me· sías proviene de Rut. historia de Rut (Rut 3. se considera a Rahab como heroína nacional. 12-16). Para poder llegar al número catorce. Rahab. en vez de hablar de las santas mujeres cuya memoria era ve· nerada por Israel. 1). salvo algunas diferencias. e incluso con peligro de contradecirse. unidos entre sí por el verbo -en· gendrar. 25. ruptura que se concreta en la ausencia del verbo -engendrar•. siguiendo la tradición judía. 1 Cro 3. El tercer ciclo (1. 5 citan a Tamar y Bet· sabé. Una lectura superficial de estos episodios po· dría darnos esta impresión: incesto de Tamar (Gén 38. que. contando a José y a Jesús. por otro lado. se explica el incesto de Tamar de la siguiente manera: -El Espiritu santo se manífestó y dijo: Tamar no se ha prostituido y Judá no quiso fornicar con ella. madre de Booz. y sobre todo las tradiciones orales de todos conocidas en aquella época. 26). por ejemplo (texto ciertamente tardío). también las genealogías del Pseudo-Filón meno cionan mujeres. el caso de Mateo es especial. contrariamente a lo que hacía la tradición judía. en Heb 11. cantaban principalmente la justicia y los méritos inmensos de estas mujeres. como Sara. Para llegar a una con· c1usión tan extraordinaria como inesperada. Es cierto que se podría insistir en la gratuidad con la que estas mujeres fueron introducidas por Dios en la línea mesiánica. Rut y la mujer de Urias). la tradición bíblica. Una de las cosas que más llama la atención es la mención de las cua· tro mujeres. existe una ruptura real entre esta ascendencia gloriosa y su propio nacimiento. reúne los dos temas esenciales: Jesús es hijo de Abrahán y de sangre real. esto sucedió por mi causa. Rebeca o Lea? ¿En qué se les parece María? Una cosa es cierta: Mateo no las menciona sino como pecadoras. 20-21). aunque se presenta a estos personajes como de sangre real y herederos del trono de David. moabita. evocando rá· pidamente las doce tribus de Israel. 16. 221). Rut y la mujer de U~ías (Betsabé). Y reemplaza a Yoyaquin por su hijo Jeconías. Tamar. es la de 1 Cro 3. adulterio de Betsabé (2 Sam 11. El segundo ciclo enumera catorce generaciones de David a Josías. la moabita •. En el Midrash ha·Gadol. La mención de los hermanos de Judá romo pe ligeramente esta monótona cadena. que corresponde a la época postexilica. de· clara Judá a propósito de Tamar (Gén 38. 1·5). -Es más justa que yo".. prosélita (extranjera agregada al pueblo de Dios) según la tradición judía. 14-18). 2. salido de una raza pe· cadora. se afirma el misterio del nacimiento de Jesús. Volveremos a ocuparnos de estos dos temas. Rahab. LAS CINCO MUJERES Aunque en las genealogías antiguas no fuera corriente. siguiendo en esto la coso tumbre de la época. asi como Tamar. el universalismo de la salvación. Por un lado. 10). ¿Se les menciona acaso debido a su origen extran· jero? Betsabé es la mujer de un hitita. volviendo a empezar por David (al que se cuenta dos veces). queriendo significar de esta manera la misión salvadora de Jesús. se convirtió al verda· dero Dios.ceden rápidamente. ¿Por qué menciona a estas cuatro mujeres (Tamar. en el marco de la genealogía no deja de ser un tema relativamente secundario y el caso de María difícil· mente puede ser comparado con el de las mujeres mencionadas en la geneaología. según Filón (De virtutibus. cf. significando así la concepción virginal. 17-19) son desconocidos. 7-15). 10-16 (versión griega). 31 Y Sant 2. Más abajo volveremos a hablar de ellas detalladamente. 3. 4 Y 3. Los nombres de este ciclo (salvo Salatiel y Zorobabel. 3). ahora bien. Mateo une Rahab a la línea mesiánica. Mateo suprime a tres reyes (malditos según 1 Re 21. Rahab. la lista. se en· salza igualmente la fidelidad de Rut (Rut 3. Si el motivo mesiánico . Ahora bien.

no acabamos de ver la razón por la que Mateo eligió una serie de mujeres tan extravagantes y no las -madres de Israel-. el hijo de David. Lucas. siglo VII). cuando Jesús habia cumplido ya siete años. Léon-Dufour. por ejemplo.. por el contrario. Jesús se sitúa en el seno del pueblo de Dios. les voy a ordenar que anden". Jesús había hecho también figuras de pájaros y de gorriones. Se divertían haciendo con arcilla figuras de burros. no os acerquéis a él y en adelante no juguéis más con él" (Evangelio árabe. el Señor Jesús ordenó a las figuras que anduviesen e inmediatamente se pusieron a saltar. En el Tárgum Palestino sobre Gén 38. Entonces. se justifica la actividad salvífica y universal de Jesús. L'évangile de l'enfance .juega efectivamente un papel real. Con esto hemos llegado al núcleo del texto de Mateo. Lucas presenta una larga lista de 77 nombres que van de Jesús a David. antes del relato del nacimiento: ya en su mismo ser. 1-2. La genealogía de Lucas no permite confirmar ni desmentir la de Mateo. El niño Jesús díjo a 'los niños: "Ved las figuras que he hecho. podemos concluir de la siguiente manera: Mateo cita a estas cinco mujeres porque fueron introducidas en la línea mesiánica gracias a un acto gratuito de Dios. la genealogía se encuentra al comienzo del ministerio de Jesús. sólo podemos hacer hipótesis. 26. Las dos listas son muy diferentes: de Jesús a David. ya que ambas son muy I Véase X. ¿cómo es esto posible? El siguiente relato nos da la respuesta. Todos ellos estaban orgullosos de su habilidad y destreza y comentaban las cualidades de sus obras. una voz bajó del cielo y dijo: Los dos (Judá y Tamar) han sido justificados. Sólo podemos decir que la lista de Mateo es de carácter más bien monárquico. ¿Utilizaron ambos elementos dispersos de alguna genealogía que no ha llegado hasta nosotros? De todas formas. en quien culmina toda la historia del pueblo elegido y que hereda. dieron a luz -irregularmente. como la de Moisés se sitúa al comienzo de su actividad liberadora (Ex 6. es un mago. por José. bueyes. la promesa mesiánica. el que nació de la virgen María.. mientras que la de Lucas es más bien de tipo profético. 25. Les dio de comer y comieron. Los niños le dijeron: "¿Sois vos acaso el hijo del creador?" Así. no andéis más con ése. Esto muestra que el hecho de escribir una genealogía puede encubrir motivos muy diferentes. Por ello. • EVANGELIOS APOCRIFOS. La tradición judía subraya fuertemente que Dios intervino en el caso de estas mujeres para modificar el curso normal de las cosas. En Lucas. sólo coinciden dos nombres. etc. Paul. Judá declara: -Lejos de Tamar. Abrahán y Adán. manifiesta claramente su intención universalista. 12-16). pájaros.• 9-44. el haber concebido hijos de prostitución. la genealogía se encuentra al comienzo de su evangelio. Estos les dijeron: "Niños. Les mandó que volasen y volaron. París 1965. Jesús es el nuevo Adán en quien culmina la historia del pueblo elegido y de la humanidad entera. pues. En Mateo. Un "milagro" del niño Jesús Una vez. de beber y bebieron. es decir con los niños de su edad. Tened cuidado con él. . mi nuera. ¿Cómo pueden explicarse estas discordancias? No sabemos. Mateo utilizó la biblia griega. Luego les llamó y volvieron. y sobre todo A. En cuanto a los elementos desconocidos de su genealogía (v. que se parasen y se posaron en sus manos.. jugaba con sus compañeros. El padre de José se llama EIí en Lucas y Jacob en Mateo. 49-63. La respuesta está precisamente en esta extravagancia: todas estas mujeres. 14-20): de esta forma. cristiano helenista. Salatiel y Zorobabe!. Los otros niños fueron a contar este hecho a sus padres. pues el asunto viene de Dios-. mucho mejor situadas que ellas en la tradición y en la línea mesiánica. diferentes. Livre de la genese de fésus Christ. en Etudes d'Evangile. Ahora bien. eliminando para ello un obstáculo insuperable a primera vista. incluida María. de pretendientes al trono.un auténtico hijo de David. Seuil..' LAS DOS GENEALOGIAS DE JESUS Para componer su genealogía. una cosa es cierta y es la que tiene suma importancia para Mateo: Jesús es el hijo de Abrahán.

La anunciación a José (Mt 1. (Mt 1.Ahora bien. 22. le hacía bebe~ el . en la literatura intertestamentaria (cf. Por otro lado. El relato de la anunciación vuelve a utilizar estos dos temas: ¿cómo puede haber continuidad en la línea mesiánica. igualmente Mt 26. ESTRUCTURA APARENTE DEL RELATO Y ESQUEMAS QUE SE REPITEN En su estructura aparente.. aunque esta vez el origen está en José: -José. la anunciación evangélica a Amrán. De esta forma. Ahora comienza el relato de la . 18-25 puede ser considerado también relato de anunciación desde un punto de vista más preciso. Ahora bien. 20-21 Y 21. En los dos casos se confía una misión (1. proclamando un . y en el v. 6: . 18-25 es bastante parecido al relato del envío de los discípulos de Jesús a Betfagué en Mt 21.haciéndolo como Jesús les había dicho. 18-25) El relato de la anunClaClon a José está íntimamente ligado al relato que le precede. 14. p. Compárese igualmente Mt 1. p.agua amarga. al mismo tiempo. 21. No se conoce la repudiación . el relato de la anunciación responde a la pregunta: ¿de dónde viene Je· sús?. 1 comienza con las palabras • Libro del Génesis de Je· sucristo. 1-3) apoyándose en un texto profético (1. salvo algún pequeño detalle. que tiene sentido más amplio que -repudiar» y que no implica necesariamente el acto de repudiación y de difamación pública. 23. es realmente hijo de David por José. 24-25 Y 21. es decir. 2. según el sentido normal dado a esta expresión en la biblia y la literatura intertestamentaría. Mt 1. del génesis del salvador. La introducción a la cita profética emplea una fórmula que. este origen. el relato desarrolla el pensamiento resumido en el v. De esta forma. El texto que precede. no vemos qué texto de la ley podría alegarse en este caso. Cuando un marido tenía sospechas de la fidelidad de su mujer..secreta». 1). se situaba en dos planos. Otra dificultad se añade a la primera. (Núm S.creación. era un hombre justo y/ pero no queriendo difamarla públicamente. inaugurando el relato de nuestra recreación en el Cristo Señor. 13-31). si el mismo Dios está implicado en el nacimiento del niño? El relato soluciona la dificultad. la situación es paradójica: María es la esposa de José y el niño que espera viene de Dios. Mt 1. decidió devolverla secretamente».. Por eso traducimos por . 16. 13. el de la genealogía. la repudiación es siempre un acto legal público ante testigos y con el documento de repudiación (Dt 24. esta fórmula es bastante corriente en el Pentateuco después de la mención de los mandamientos (cf. 14. No se conocen suficientemente bien las costumbres judías del tiempo de Jesús por lo que al repudio se refiere.para que se cumpliese lo que había sido dicho por el profeta. 15. La genealogía llevaba el título griego del libro del Génesis. El recuadro de la página siguiente muestra los elementos que se encuentran comúnmente en estos relatos de anunciación. el Tárgum Palestino añade: si se ve que la mujer es inocente•• se . La genealogía presentaba sintéticamente toda la historia del pueblo de Dios para poder situar así al mesías y responder de esta forma a la pregunta clave: ¿quién es Jesús? Ahora. 44). 4-5) al que sigue su ejecución (1. 1-7. 4. 35. María se encontró encinta por obra del Espíritu Santo. en el v. 17. su esposo. padre de Moisés) y en Lucas (cf. El narrador nos va indicando a lo largo del relato cómo adquirió este parentesco. esta fue la génesis de Jesucristo. se emplea en Mateo diez veces: . 8. Dos son las principales causas de dificultades. ya que entra bien en el esquema de relatos de anunciación de los que existen varios ejemplos en la bi· blia. José y María María estaba casada con José o le había sido dada ya en matrimonio. 16). ¿de quién es? De Dios. 18 se dice: . Esto equivale a poner directamente en tela de juicio el origen davídico de Jesús. Este versículo ha hecho correr ríos de tinta y las hipótesis que pretenden explicarlo son innumerables.devolver». 24 Y 21. 22-23 Y 21. 1. 17.doble» reconocimiento de paternidad: el niño es totalmente de Dios y. por la fuerza de Dios. el de la continuidad (Jesús en la historia de su pueblo) y el de la discontinuidad (marcada por la ausencia del verbo -engendrar. 19). 6-7). 9). 4 Y 27. Mt 1.

18. hasta el día en que el esposo se la llevaba consigo para hacer vida común. . las gentes se preguntan muchas veces si José creia en la culpabilidad de Maria o si su mujer le habia contado ya todo lo sucedido. muchas veces. Situación de los personajes. al no haber visión divina. 13 Y 30). 31). 14 garantiza el mensaje del ángel. 19 a José se le llama "el esposo" de María. Los padres de la iglesia fueron muchas veces por estos caminos. en Mt 1. 18. En Mt quedará encinta y dará a luz un hijo varón. no existe tampoco en José ninguna reacción de miedo y la expresión se integra hábilmente en la frase "no temas tomar. El mensajero da una señal que apoya y garantiza la anunciación (Le 1. 7. Es necesario que nos demos cuenta de esta situación y de su importancia: la finalidad primera del relato no es la concepción virginal. En Mateo 1. reconstruyéndolos se· gún su propia imaginación. Ejecución del signo y realización del anuncio. el Señor os dará él mismo una señal: he aquí que la joven está encinta y da a luz un hijo al que pondrá por nombre Emmanuel". En Mt 1. La frase "antes de que hubieran habitado juntos" se refiere a esta costumbre. ¿Casada o prometida? La traducción "prometida" no es suficientemente fuerte y los esponsales no eran corrientes en aquella época. 5. debe ser lapidada (teóricamente) (Dt 22. el matrimonio se celebraba en dos partes o momentos. Pregunta que plantea la dificultad (Le 1. En Mt 1. Estos piadosos sentimientos se enfrentan 'con la dificultad que supone el v.Relato de la anunciación Estos son los elementos que se encuentran generalmente en un relato de anunciación: 1. la dificultad parece insoluble: el niño viene de Dios. Por ello. que el matrimonio de José y María se pone directamente en tela de juicio. 20. virginidad de María). " 4. 27-28). Aparición del ángel del Señor. Miedo-asombro producido por la aparición y que generalmente se expresa con la fórmula "no temas" (Lc 1. señalando al mismo tiempo una dificultad (esterilidad de Isabel. mención del nombre y de la misión. aunque no mucho. 14 llena esta aparente laguna: el signo dado por Dios a Acaz era precisamente la concepción y el alumbramiento del rey futuro: "Por eso. la esposa continuaba en casa de sus padres aproximadamente durante un año. o mejor dicho las casaban. 19-20 Y 35-36). en efecto. que muchas veces empieza con la expresión técnica "He aquí "(Le 1. 6. virgen. Si una joven. José debía ser pues un joven. de tal manerq.duda de 1. 20. Durante el año durante el cual la esposa continuaba todavía sometida a la autorídad de sus padres. La segunda dificultad es fruto de un error de lectura que se ha evitado raras veces. en el que el ángel anuncia a José la realidad de la situación. 2.a su casa. se acuesta antes con otro. 23: la señal de la escritura de Is 7. 2. En Mt da la impresión de que falta esta señal. Por lo que se refiere a la llamada . 20.. 22. Lo mismo en Mt 1. abandona el texto y se sitúa en el plano del acontecimiento (o de lo que él cree que es el acontecimiento).(Tárgum de Núm S. pone en peligro la filiación davídica de Jesús. No olvidemos que las chicas se casaban.. no se admitían generalmente las relaciones conyugales. las intenciones de José son las que pueden crear düicultades: al devolver a su mujer. Ahora bien. "he aquí" se encuentra al comienzo de la cita bíblica. Una vez celebrado el compromiso mutuo que unía jurídicamente a los esposos. ésta no constituye sino un signo sensible. Anuncio de la llegada. Intenta adivinar los sentimientos y la psicologia de los personajes. la cita de Isaias 7. Según las costumbres de la época. 23. por lo menos en Galilea.devuelta. El lector. 23-24). ya que todavía vivía con sus padres. 34). Por otro lado. dada ya en matrimonio a un hombre. ninguna de estas leyes se aplica realmente al caso de Maria y no podía ser . entre los doce y los quince años y los chicos eran algo mayores. 3.

se muestra fiel a la voluntad de Dios. Sólo Dios podía llevar a José a aceptar una paternidad semejante. 2. el ángel anuncia el nombre del niño que va a venir: -Jesús-forma helenizada de Yeshua. 3. se le apareció en sueños. 23.José-. El niño adoptado se convertía realmente en hijo. nos cuenta el extraordinario nacimiento de Noé. quiere separarse de María sin difamarla.aplicadas a Jesús. incluido el de la inserción en la línea mesiánica. Utilizando un juego de palabras típicamente semítico. Pero -el ángel del Señor-o es decir. no quiso repudiarla. 42 Y 1 Jn 4. p. Por un lado. según el Pseudo-Filón (d. es a Dios al que se le llama muchas veces -salvador. Un escrito judio del siglo l de nuestra era. el Apócrifo del Génesis descubierto en Qumran. 1-4). Señalemos el título de -hijo de David-. Jb 33. p. Dios en el lenguaje de la biblia (Gén 16. No perdamos tiempo imaginando las modalidades concre· tas de estos sueños o reconstruyendo con la imaginación la escena: lo que Mateo quiere decir es sencilla· mente que José no obró por propia iniciativa. 2).53. Ef 5. padre de Moisés. Al darle su nombre (v.6. sino guiado por Dios.14. 3. 7-13. acepta la paternidad. 19 diga algo así: -José.4. La adopción legal no era una ficción jurídica. tranquilizó a nuestro hombre: el hijo era verdaderamente suyo. que se traduce por Josué y que significa -salvaéión de Dios-). Entonces. lo adopta y esta adopción confiere al niño todos los derechos legales.: Jn 4. Al mesías que esperaban algwnos. su re!]istro genealógico. 1 Sam 10. con todas las pretensiones y derechos que le otorgaba. la función paterna. lo integraba en la línea mesiánica. 20. el matrimonio de María y José se pone en tela de juicio por la presencia del niño.en el N. su esposo. 25). no puede reconocer una paternidad a la que no tiene derecho. 13. ya que Amrán y Yokebed eran gentes piadosas. Sin embargo. tanto en su primer gesto de devolver a María como al aceptar su función paterna. ya que José. 2 Pe 1. el abuelo. en el marco de las religiones de misterios y en el culto imperial. Matusalén. Los judíos desconfiaban profundamente de este título empleado con profusión en el mundo helenístico. Hech 5. 12. 2 Tim 1. 19). a Jesús se le llama muchas veces -salvador. 10. según cuenta una tradición judía.31 Y 13. En la biblia. Por otro. 28. 2. justo como era. la anunciación de Moisés y su misión liberadora). hasta tal punto que su padre. Todas estas hipótesis son auténticos castillos de arena. Lc 2. piensa que el niño es fruto de la unión de su mujer con un ángel (como los hijos de Dios de los que nos habla Gén 6. José.(Dt 32. {en hebreo Yehoshua. José se entera del misterio del nacimiento del niño Jesús y. hubiera deI Como en el caso tle Amrán. En el si· glo l. Intentemos pues situarnos únicamente a nivel del texto. calló el asunto. esta afirmación hubiera implicado la apropiación indebida de José de un bien que no le pertenecía. Esta lista nos muestra ya que el título era . José debería tomar consigo a María junto con el niño engendrado por el espíritu.o -hizo como si no hubiera pasado nada-o Para el narrador. 1-11. asumir la paternidad de Jesús. no se le llamaba -el salvador-. aunque se es consciente de su misión liberadora (cf. que significa -Dios salva. 13. El anuncio del ángel Sólo Dios podía cambiar el curso de los acontecimientos. por el contrario.o -salvación de los pecados. este título estaba reservado únicamente a Dios: como recuerda el Pseudo-Filón. que no nos damos cuenta de su carácter extraordinario. Como en los otros relatos de anunciación. bido separarse de María. con todo derecho. Ex 3. que también quiso devolver a su esposa Yokebed durante la persecución de Egipto.T. intrigado por' este hecho. Tit 1. de esta forma.11. En Mateo. irradiando luz. Este es uno de los medios normales de comunicación que Dios utiliza con las gentes que no se' benefician de la inspiración profética (Gén 20. 15). sólo Dios salva (LAB 6. 14). 3. inmediatamente después del nombre de José: el niño engendrado por el espíritu será hijo de David por José. 14. en adelante. 15. o mejor dicho.' Imaginemos por un momento que el texto del v. a pesar de todo. el ángel revela al mismo tiempo la misión del niño: -él salvará a su pueblo de sus pecados-o Estamos tan hechos a expresiones como -salvador. con ello. el proyecto divino corre el peligro de no poderse llevar a cabo si José persiste en su decisión: justo como es. 9s). ni siquiera se menciona en el texto. Fi/3. 20. José debe ratificar su matrimonio Y.

16. 14. El argumento es interesante. como Tertuliano. podemos decir que la exégesis no puede fundamentar con certeza la posición tradicional católica y ortodoxa. como en Mt 13. "su Padre"? (cf. No la encontramos más que en Mc 6. 4. pues. 25). en hebreo y arameo la palabra ah puede significar un hermano de sangre. en hebreo. Los traductores griegos de la biblia se acomodaron a la manera de hablar oriental. Jn 7. Para ellos. de todas formas. Solución evidentemente artificial y sin base escriturada y que muestra bien la creencia de toda la iglesia antigua en la virginidad de María.r--------------------~. puede designar no solamente un hermaao de sangre. la conclusión es cbra: María tuvo otros hijos además de Jesús. pues. Pero esto tampoco constituye una prueba. ¿Qué queremos decir exactamente al proclamar la virginidad de María? ¿No quiere decir en primer lugar que afirmamos con fuerza la radicalidad del don de Dios para con ella. da incluso sus nombres: Santiago y José. En Marcos 3. los hermanos de Jesús son sencillamente los hijos del primer matrimonio del "viejo" José. 3 da la lista de los hermanos de Jesús. un hermanastro (Gén 42. Es cierto que esta fórmula es poco corríente en los ambientes judíos. ¿habla de una o de dos mujeres ("la hermana de su madre y María. 55. Los hermanos de Jesús no son calificados nunca como "hijos de María". de la que habla Juan: "la hermana de su madre.5). 3-5). Los relatos de la infancia insisten fuertemente en la virginidad de María.. en los que se menciona siempre el nombre del padre. 14. VI). Los hermanos de Jesús serían. no acaban de comprender el interés del problema. entre otros Clemente de Alejandría. "el hijo del carpintero y de María". Orígenes. señala su incomprensión (cf. traduciendo el hebreo ah por adelphos (hermano) y no por anepsios (primo). actualmente. los primos eran asimilados a los hermanos. 43. Para dar un juícío claro sobre el asunto.--~~------ Los hermanos de Jesús La frase "Pero no la conoció hasta que hubo dado a luz a un hijo" no ofrece base suficiente como para sacar conclusiones en un sentido o en otro sobre las posibles relaciones conyugales entre José y María después del nacimiento de Jesús. dos de esos nombres. 1 Cor 9. Se trata quizá de la hermana de María. sino sencillamente alguien con quien se tiene lazos de parentesco.. un sobrino (Oén 13. 1. 3. ya que el hijo de María es al mismo tiempo el Hijo de Dios. Mc 6. el asunto se ha discutido acaloradamente desde hace siglos. En Marcos 6. Eusebio de Cesarea. 3). Los padres de la iglesia afirmaron constantemente la virginidad p<ltpetua de María. 19. Por otro lado. En la cruz. Formarán parte del primer grupo de fieled (Hech 1. :11-22). Juan. sus prímos. la Virgen. 2. al margen de la iglesia. c. hoy en día la problemática comienza a desplazarse. 31-35. Efectivamente. A pesar de ello. según los casos. derivada de la misma raíz hebrea. Pero. todos conocemos las posiciones de las diversas tradiciones eclesiales: los protestantes aceptan muchas veces estas relaciones. Ahora bien. En esta zona de sombras e incertidumbres se sitúa precisamente la riqueza de nuestras respectivas iglesias. Pero la mera posibildad no constituye una prueba.nos. Tampoco se impone la opinión contraria. 15) o un primo (Lev 10. solamente podemos presentar sugerencias. "el hermano del Señor". Si Jesús tiene hermanos y hermanas. La tradición es antigua. ")? 3. 40. 3. Jesús confía su madre a Juan y no a sus hernm. aunque frágil.. Ahora bien. la palabra "hermano" en el Nuevo Testamento puede significar lo que nosotros llamamos "primo" y lo mismo la palabra "hermana".15. 1. se encuentran en Mc 15. En conclusión. mujer de Clopas" (Jn 19. Así. Así pensaban algunos autores antiguos. según el evangelista. Simón y Judas. muchos cristianos. Las lenguas semiticas no tienen palabra especial para designar a los "primos". San Jerónimo piensa que la palabra "hermano". harían falta otros criterios. Helvicio y Joviniano. 21. asumirá la responsabilidad de la iglesia de Jerusalén. Marcos habla dos veces de ellos. Pero el asunto no es tan sencillo. por más que se esfuercen. María. Santiago. mencionando al mismo tiempo a sus "hermanas". . 8. 5) y uno de ellos. Santiago y José.. cf. 14. cosa rara si de verdad se trataba de hermanos de sangre. La discusión tiene como punto de partida las menciones de los "hermanos" de Jesús en el Nuevo Testamento. contraríamente a lo que sucede con Jesús (Mc 6. más o menos sólidas. aunque hay muchos manuscritos que leen en este pasaje. su madre se llamaba también María. 1 Cro 23. donde todos viVÍan juntos. los católicos y los ortodoxos mantienen generalmente la virginidad de María. en las sociedades antiguas. 47 Y 16.

-la virgen" (. como se dice en un manuscnto de Isalas descubierto en Qumran. gractas a José. SinO en la flllaclon divina de Jesus es el Emmanuel es decir. ctertamente. como en Is 7 14 nr tampoco solo DIos. Jesús entra en una tradtcwn determmada. 23-25) DIOs y Jose Juntos participan en el acto de dar el nombre a Jesus y por tanto en su eXistencia y en su Identidad • Como la genealogla que precede.no es tanto el reconOCimiento del gesto divino en Mana. el narrador continua " a qUien el (Jose) puso por nombre Jesus. Mateo no podla elegir un texto mas adecuado para aplicarlo a Jesus. 48) . SinO Jose. designa en este texto a la esposa del rey La Imea davldlca no se mterrumplra y Ezequías. Jdt 16. en nuestra epoca.COrriente en las comunrdades heleno-cnstlanas y JUdeo-cnstlanas de la dlaspora (como la de Mateo) La expreslon -salvar de los pecados.es todavla mas extraña SI cabe SI se hablaba de un meslas que Ilberana a Israel desde el punto de vista POlltICO. 14) Y en la literatura mtertestamentana (Apoc slrlaco de Ba· ruc 21 y 23.un texto -antenor. tan senstble al aspecto soctal de las cosas y de las personas ante estos dos textos tan tmportantes se haya olvtdado el texto referente a Jose. Ez 37. es decir DIOS mismo. 18-20) El tema era conocido en la biblia (Sal 104 30. Test de Juda 24) la salvaclon de los pecadores era prerrogativa divina (Sal 130. se ha comprometido en este naCimiento La Virgen concebirá Mateo añade al anuncIO dlvmo el verslculo de Isalas 7. tradujo la palabra Alma por parthenos. 14 Texto famoso Se trata nr mas nr menos de la profecla del Emmanuel El rey Acaz no tenia heredero y el pals estaba en peligro En una sltuaclon tan peligrosa. pero lo que le preocupa -es decir lo que constituye la preocupaclon fundamental del relato. Jesús podra echar raíces en su pueblo.QUlere decIr esto que la tradiCión Judía de AleJandna esperaba el nacimiento virginal del meslas? QUlza sea Ir un poco demasiado leJos Por nuestra parte.. generaclOn humana y creaclon divina se armonizaban perfectamente Por su parte. es factl comprender que María pudtera dectr un día a Jesus "Tu padre y yo . al que el angel aplica la profecla -un hiJo al que se (semitismo para designar a DIos) le pondra por nombre Emmanuel-.Mlra. hIJo de Acaz. la Joven esta encinta y da a luz un hiJo y le pondra por nombre EmmanuelLa Joven.8) Ahora bien esto es precisamente lo que qUiere sugenr el evangelista su atenclon no se centra en la concepclon virginal como tal (y a fortlon en sus aspectos blologlcos). todo lo mas (Test de Levl 2. este texto es Igualmente propiO de Mateo. se hara cargo de la promesa dinástica (2 Sam 7) Es dificil saber en que epoca se empezó a leer este texto en sentido meslánrco y mas dificil saber por qué la traducción gnega de los Setenta. (Lc 2. al darle su nombre. en una ascendencta.que va a suceder con la dmastla de David? DIOS interviene por medio de su profeta ofiCial y ofrece al rey una señal .a nuestro texto actual Algunos piensan que este pre-texto hlpotetlco habna constituido un relato Anunciación a José Anunciación a María Es cunoso que. Jesus corna el peltgro de no ser autentteamente hombre Mana le dw su ser. 5) El esplrltu. deJando de lado al mtsmo ttempo el papel tan trascendental que lUgo De forma stmpltsta. aprende un oftew Por ello.(Mt 1. diríamos mas bien que se esperaba un mesías que fuera obra de DIos. -DIos con nosotrosen sentido propiO Para Mateo este naCimiento no es como los otros simplemente humano manrflesta claramente el don creador de DIos. pero Jose. aunque esto no supusiera necesariamente una ruptura en la generaclon de los descendientes de David Para los antiguos. gractas a el. en la soctedad de entonces. y es francamente dificil descubrir -a nrvel de la hlstorra IIterana. podnamos dectr que. sm Jose. ya que la generaclon humana es excluida por Mateo por ello Jose debera reconocer al nrño como suyo y darle su nombre No es ya la madre del nrño la que le pone el nombre. (. en hebreo Alma. Inserto en la carne de Mana y propuesto a los hombres para llevar :1 cabo la obra misma de DIOs. SinO mas bien la ruptura aparente de la Imea davldlca. le hace un autentwo ser soctal lo mtroduce en la condtetón humana. ya en el siglo 11 antes de nuestra era. la salvaclon de los pecados Mateo habla dos veces de este don creador de DIos por el esplntu (1. Ss.

y éstas devolvieron a la superficie los cántaros intactos. y el árbol se enderezó dominando todo el lugar. El Señor Jesús extendió su velo y recogió el agua llevándola a su madre en el velo. al ver llorar a los niños.apologético que combatiese calumnias judías sobre el nacimiento virginal: el hijo de María ¿no sería fruto de la unión de ésta con un soldado romano? De todas formas. nuevo David. Jesús se quedó una hora. Jesús tomó consigo a varios niños y se fue con ellos a pasar un rato debajo de un gran árbol. nos contentaremos con apelar a tradiciones orales recogidas por el evangelista y foro muladas siguiendo moldes literarios a su disposición. Y tomando de las manos de los niños los cántaros. Seuil. Encontraron a un niño que iba corriendo. era evidentemente experto en la producción y actualización de los textos sagrados. Al instante. así también tú vas a caerte al suelo y no te levantarás más". El evangelista. A propósito de este texto. les llamó y les dijo: "No lloréis.. Cuando fue para traer el agua y. Entre los instrumentos literarios necesa· rios para la utilización de estos materiales de base. Otra vez. y éstos subieron a toda prisa y llenos de gozo junto a Jesús. debemos señalar en primer lugar el esquema tradi- cional (o molde literario) de los relatos de anunciación y.. 45 y 47. Santa M aria al verlo se llenó de admiración. Poco después. ve a buscar agua al pozo". los niños descendieron con Jesús y el árbol se enderezó (Libro armenio de la infancia. los chocaba unos contra otros y los tiraba contra las piedras y al pozo. como sus contemporáneos escribas. en la concepción divina de Jesús (hasta tal punto que Mateo ni siente necesidad siquiera de justificarlal. y dio órdenes a las aguas del pozo. 69-81. Por todo esto. 23. y ordenó al árbol que inclinase su ramaje. Jesús iba paseándose con José. lleno como estaba. y el árbol bajó su ramaje. Jesús le dijo: "Así como tú me has tirado al suelo. construyendo el conjunto según su propia inspiración. Jesús se montó en el árbol y se sentó encima. puede consultarse X. asi como la aplicación a Jesús-mesías del título de hijo de David. París 1965. os voy a devolver vuestros cántaros". "Milagros" del niño Jesús Jesús llevaba a los nmos conduciéndoles al borde del pozo al que toda la gente del pueblo iba a sacar el agua. «L'annonce a ]oseph». y dijo a los niños: "Venid corriendo junto a mí". en segundo lugar. el niño cayó y murió (Evangelio árabe de la infancia. EVANGELIOS APOCRIFOS. Los niños no podían volver a sus casas. Este se chocó con el Señor y Jesús cayó. Jesús ordenó al árbol que bajase su ramaje. Eludes d'Evangile. nuestra Señora Santa María dijo al Señor Jesús: "Hijo . da la impresión de que esta polémica no existió antes del siglo " de nuestra era. Mateo pudo ofrecer a las comunidades judeo-cristianas de la diáspora siria una pre· sentación viva y llena de imágenes de la reflexión eclesial sobre el Niño-Dios. siglo VII) * Un día. Estos dos son los puntos clave del relato. Léon-Dufour. Jesús. Entre los materiales utilizados debemos tener en cuenta en primer lugar la fe. pues tenían miedo de sus padres. Y ordenó al árbol que se enderezase. Otro día. después de haber llenado el cántaro. Con todos estos datos e instrumentos. a partir principalmente de la biblia griega (el texto hebreo de Is 7. 51). toda una colección de textos del Antiguo Testamento que sirvieron para actualizar la persona de Jesús en la comunidad de Mateo. cayó y se rompió. 19. Jesús dio órdenes al árbol para que se bajase.' . 2-3. Y todo lo que veía lo guardaba y encerraba en su corazón (Lc 2. 14 habría deshecho por completo la argumentación del evangelista que éste pone en boca del ángel). siglo VI) mio. tradicional ya desde esa época. Los otros niños le gritaban diciéndole: "Ordenad al árbol que baje para que podamos subirnos también nosotros".

Mateo respondía diciendo que Jesús era el Emmanuel. como los magos.El rey Herodes/Jesús. es la base de este conjunto relativamente bien unificado. 14) Y por tanto el simbolo de los poderes amenazadores A'. 1-12). adoración de los magos (2. aunque en este caso faltaría la introducción corriente «para que se cumpliese. el primer elemento se termina con una cita (2. 9-10. 7-17). cuyo relato podría titularse de la siguiente foro ma: -En busca de Jesús-. El gran rey. era más que imposible que aceptase la existencia de descendientes de David pretendientes al trono. no teniendo escrúpulo alguno en asesinar a algunos de sus hijos demasiado ambiciosos para su gusto. Sería interesante buscar las antítesis que ponen en evidencia los mecanismos del relato. ¿cuáles son los temas esenciales que parecen desprenderse de este refato? Herodes A partir del año 40 antes de nuestra era. el rey de los judíos. 12.. Jesús y Herodes. Desbaratan los planes homicidas de Herodes. Herodes no.. v. . v. El c. Los magos adoran. Sus policías. 3-6. . guiados por el astro. a no ser que consideremos la frase «le ofrecieron oro. y el mesías hijo de David. 1-6). Primera de las oposiciones del relato.' La VISITA DE LOS MAGOS (Mt 2. En este caso. v. La lucha por el poder le era de so· bra conocida. 1-23). dejaron tristes recuerdos. 1. asustado.. Herodes el Grande reinó en Judea. pero no el segundo. De origen extranjero. 4). 19-23). llenos de gozo. se impuso a los judíos por fa fuerza después de suplantar y exterminar a la dinastia real de los judíos asmoneos. C. 1-2. p. nacido de Dios. 1-12) A Jesús se le sitúa en el espacio y en el tiempo: en adelante. de Belén.Lectura todavía velada de las escrituras/descubrimiento tangible del salvador. MI 1. en el que Cristo debía nacer (2. cf. así como sus temas esen· ciales. Las cuatro profecías citadas por el evangelista aluden a estos lugares. por obra y gracia del senado romano. al que siguen tres pequeños relatos que se terminan con una cita bíblica (2. 7-8. muy eficaces. el papel jugado por Herodes en cada uno de los pequeños relatos que presenta Mateo supera con creces el de simple indicador de una época. Por ello. » como una alusión a ls 60. B.. El astro conduce a los magos. no solamente del «lugar. busca la respuesta en la escritura. idumeo (Edón es uno de los enemigos tradicionales de Israel. Los magos encuentran. 16-18. I Podríamos igualmente distinguir cinco elementos di· vidiendo en dos el primer relato: búsqueda de los magos (2. de Egipto. v. del que todavía se guardaba vivo recuerdo a finales del siglo I de nuestra era. C'. El relato de Mateo 2 es como un eco y su trasposición de esta situación conflictiva. 13-15. de Rama y de Nazaret. sino también de Jerusalén. 6). se convertía en el adversario del verdadero rey. Encuentran a Jesús en persona y se postran. . El rey Herodes.Herodes quiere adorar. v. ». También Herodes quiere buscar a Jesús y confía esta misión a los magos.Jesús y Herodes (Mt 2) A la pregunta sobre la identidad de Jesús.El justo José (verdadero Israel) y los magos (paganos) acogen al niño/Herodes y Jerusalén le rechazan. B'. 2 gira en torno a otro problema: ¿de dónde es y de qué época? Mateo sitúa a Jesús en el espacio: es de Belén y de Nazaret (2. 2-5). Partiendo de estas oposiciones. El capítulo está formado por la visita de los magos (2. El texto en su conjunto se ocupa. Mateo sitúa igualmente a Jesús en el tiempo: en la época de Herodes el Grande y en la de su hijo Arquelao. v. Ahora bien. él era el faraón perseguidor del Nuevo Moisés (cf. 6. por ejemplo: . todos podemos llegar hasta él. El juego antitético de los personajes-clave. hasta donde se encuentra Jesús. Los magos buscan al rey de los judíos. Así se articulan los elemen· tos del relato: A. 11. . Incluso en su vejez se negó constantemente a abandonar el trono.

dicen los magos. 18s. Otra finalidad de tipo polémico existe también en el relato: Herodes. se contaba que unos astrólogos habían anunciado al rey el nacimiento de Abrahán: -han visto una estrella que subía por los cielos . este lenguaje era comprendido sin ninguna dificultad. Los cristianos sirios y armenios piensan que se trataba de una docena de magos. 2-3. uno de los temas preferidos de Mateo (Mt 8. subrayase la supremacía del Señor sobre los -elementos del mundo» (Gál 4.postrarse». En Mateo. Practicaban la adivinación. símbolo de las na· ciones paganas. Lo mismo sucedía en el mundo judío. alertados por -el surgir de I Nuestro sistema de datación se basa en los cálculos de Dionisia el joven. 52). con cuatro años de retraso.). 14. Debido a los regalos. 16) Y Suetonio (Nero. -el oriente» designa todo lo que está más allá del Jordán. En efecto. 8. siguiendo la indicación de los astros y luego se volvieron por otro camino. La astrología se postra. con el mismo verbo utilizado para . los magos extranjeros. 11. Melchor y Baltasar. los magos. Jerjes. 1-6). 3). El tema de una estrella que aparece en el momento de nacer un gran hombre estaba muy extendido (en los casos de Alejandro. Sólo su función tiene sentido y no su existencia como tal. -Un rey se levantará de la casa de Jacob y un salvador de la casa de Israel.de este mundo. 12 (véase igualmente 1 Reyes 13. 60. Por ello. 17)? Plinio (Hist. En Mateo.) ha sido traducido en la biblia griega de la manera siguiente: -Un astro subirá a Jacob y un hombre surgirá de Israel •. Balaán. preguntó su significación a unos magos. Por ello. 16. La astrología no tiene muy buena fama en la biblia: véase Dn 1. Nat. que se equivocó. era necesario que el evangelista. el relato no se reduce a esto. 16: -Soy un vástago de la . p.2. 24: 24. haciendo comenzar nuestra era en el año 754 de Roma.. En una época en que las creencias astrales estaban tan extendidas (y desde entonces no hemos cambiado mucho). vienen a postrarse ante Jesús. Pero este tipo de cálculos es muy delicado (cf. 7). 1. 9). Ahora bien. Sal 72. la estrella es la metáfora del rey-mesías. Mateo es mucho más parco en detalles. y Jerusalén con él. monje del siglo VI. que anunció la estrella de Jacob (24. es decir en el año 4 antes de la era cristiana. La estrella . En la comunidad judeo-cristiana del evangelista. algunos magos de Persia fueron a honrar a Nerón. 10 o Hech 8. sin embargo. la situación histórica de la época de Herodes aclara en cierto modo el texto de Mateo.su estrella». Is 2. evidentemente. 19). Este lenguaje era corriente en aquella época. Además. país del incienso. 14. Este es. El Tárgum palestino precisa todavía más. 15.. la medicina y la astrología. concretamente tres. 9 Y 13. La tradición latina los convertirá en reyes (según el salmo 72. por el contrario. Incluso su país de origen queda en la oscuridad: para un judio. sino más bien en un astro que aparece y desaparece en un momento determinado. teniendo en cuenta los regalos ofrecidos e incluso se precisarán sus nombres: Gaspar. etc. Los magos Según Herodoto.. asustado por un eclipse de sol. la tradición cristiana pensará que vinieron de Arabia.Hemos visto su astro cuando salía. . los magos Yannés e Ymbrés aparecen en el relato del anuncio de Moisés a Faraón (cf. de Israel surge un cetro. como se ve en Apoc 22. un astro. El texto de Números 24. Esto significa que un niño se hará dueño del mundo entero· (Midrash Sefer ha-Yashar). El mesías inaugura una religión abierta a todos los pueblos (cf. 10. César. son los primeros que vienen a adorar al salvador. No perdamos tiempo buscando una estrella en el cielo.. 17 (-de Jacob sube una estrella. es decir. Herodes murió días antes de la pascua del año 750 (de la fundación de Roma). En el mundo helenístico se utilizaba este lenguaje para recordar a la gente su destino. 2. muchos sitúan el nacimiento de Jesús hacia el año 7-6 antes de nuestra era. 28. según un manuscrito parisino del siglo VI. 12. en el año 66 de nuestra era. ¿no era un mago venido de oriente (Núm 23..' Si añadimos los dos años mencionados en Mt 2. Mateo no piensa en un fenómeno de tipo natural. los magos eran originariamente una tribu meda que se convirtió en casta sacerdotal de los persas. se presentan como personajes honorables. 30. 10)..20. 13). como en Mt 2. al igual que la primera comunidad de san Pablo. 13) cuentan que. p. 45. no reconocen al mesías y le ponen una trampa.

celebraban magníficamente su solemnidad. Los reyes magos Un ángel del Señor se fue a toda prisa al país de los persas. en efecto. Los reyes de los magos eran tres hermanos: el primero. Su brillo era comparable al de un gran sol. Toda la gente. del sanedrín del que formaban parte los sumos sacerdotes. y todos los magos.posteridad de David. el reino de los persas era el más fuerte y sus victorias sobre todos los reyes que existían en los paises de oriente no tenían número. precedidos por la estrella que se les había aparecido (Libro armenio de la infancia. el segundo. . en función de Núm 24.. uno tres libras de mirra. no hay tanta diferencia entre la estrella que guía a los magos en el texto de Mateo y los ángeles de Lucas que conducen a los pastores al pesebre. a la que se añade un elemento sacado de 2 Sam EVANGELIOS APOCRIFOS. la estrella brillante de la mañana-. con una tiara en la cabeza y su tesoro en las manos. todo Israel. poseía el país de los árabes. sus festejos y alegrías. con gran pompa y aparato. Sirve igualmente para guiar a los magos. la. reinaba sobre los persas. todos. un ángel guardián fue enviado a Persia. Además. Entonces. la providencia de Dios guía a los hombres. es decir. de una respuesta con autoridad. De esta forma. Es probable que Mateo hable. síglo VI). el 25 del primer kanun -fiesta de la natividad de Cristo. la estrella no es únicamente una sencilla metáfora para designar al mesías. Al canto del gallo. Por ello. ángeles para los judea-cristianos. pues. tres libras de incienso. Vieron cómo una ardiente estrella se había levantado sobre Persia. 17 Y el célebre rabino Aquiba no dudó un instante en reconocerlo como mesías. Entonces. en aquella ocasión. En efecto. en aquella época. Baltasar. Se trata. llegaron a su destino en el preciso momento en el que la virgen se convertía en madre. e iluminó toda la tierra de los persas.) Aquella misma noche. dice Jesús. se hallan comprometidos todos los representantes del pueblo. finalmente. como guiados por una misteriosa disposición. 5. Uno de los dioses ha venido a nosotros para anunciarnos su nacimiento. de hecho. después de haber sido guiados por la estrella durante nueve meses. Se les apareció a las gentes del país en forma de estrella de gran brillo. dejando a sus reyes. En ambos casos. para avisar a los reyes magos que fueran a adorar al niño recién nacido.era más común). tres reyes. hijos de los reyes de Persia. Los tres reyes dijeron a los sacerdotes en su lengua: "¿Qué es este signo que estamos viendo?" Y usando de sus dotes de adivinos. el dios de los dioses. divinidades para los paganos. abandonaron su país. jefes. Es al mismo tiempo un signo de Dios que traduce en hechos lo que los escribas no podían descubrir enteramente en la profecia de Miqueas. Melkon. en la respuesta que van a dar al rey. dijeron: "Ha nacido el rey de los reyes. los más calificados. ya que se apoya en la palabra profética de Miqueas 5. apareció· una intensa luz encima de sus cabezas. 11. reinaba en las Indias y el tercero. Gaspar.hacían una gran fiesta en el país de los persas.(en arameo Bar KokhbaJ. poniéndose en camino. la luz que sale de la luz. en la antigüedad se consideraba a las estrellas como seres animados de naturaleza espiritual. acompañados por nueve hombres. de repente. otro tres libras de oro y otro.. para ofrecerle dones y adorarle". La segunda rebelión judia contra Roma (135 de nuestra era) estaba dirigida por un hombre llamado «el hijo de la estrella. Estaban vestidos con sus ornamentos de ceremonia. sin embargo. Así. tomaron. salió para gozar del espectáculo. Belén Herodes convoca a «todos los sumos sacerdotes y escribas del pueblo-o La expresión es extraña (mientras que la fórmula los «ancianos del pueblo. Apresuraron su paso y pudieron encontrarse allí en el momento mismo del nacimiento de Jesús ( . llegaron en el preciso momento en el que la virgen se convertía en madre. Estos. mirra e incienso". los escribas y los ancianos del pueblo o nota· bies. Habiéndose reunido por orden de Dios. magistrados y generales se pusieron en pie y dijeron a los sacerdotes:" ¿Que presentes conviene llevarle?" Ellos respondieron: "Oro. adoradores del fuego y de las estrellas. En Mateo.

Esta exaltación del burgo de Belén no era ex· c1usiva de los ambientes cristianos. escribe «ciertamente. considerándola como un bien familiar. respondió el judío.con elementos sacados de un lado y de otro. como en Mt 1. 2 (<<Tú serás jefe en Israel. el recuerdo de la función mesiánica de la ciudad de David e incluso el comienzo de una cierta genealogía mesiánica. 23 entra en esta misma categoría. tema particularmente cultivado en las antiguas sinagogas. 2 en el mismo contexto mesiánico (<<tú pastorearás a mi pueblo Israel-). Ezequías no figure en Mateo). Este último punto tiene gran importancia. La unión se hace en el tema del pastor. Miq 5.-¿V de dónde es?. abiertas a las naciones.Ia que debe dar a luz-. para evitar la confusión con el Belén del norte (cf. Por ello. 15). demasiado pequeña para ser contada entre los clanes de Judá. 15) hablan todos del hijo o del niño. la comunidad judea-cristiana podía fácilmente utilizar el texto de Miqueas con su . sacado del Talmud de Jerusalén (tratado Bera· khot 5a): Un árabe preguntó a un labrador judío el nombre del rey mesías: «Menahem (el consolador)-.. instintivamente casi se señalaba al mismo tiempo el contexto del que est3ba sacado. nos encontramos ante una selección bíblica perfecta.Efrata. Se citaban las palabras de los profetas con gran libertad. al citar un texto. Como podemos ver por este ejemplo. se constata al mismo tiempo que los cuatro textos proféticos utilizados por Mateo 1-2 (Is 7. los judíos de Jerusalén esperaban que el mesías llegase por el camino de Belén.). pues se trata de un ejemplo interesante que nos ayudará a entender la manera que tenían de leer y comprender un texto biblico en la comunidad judea-cristiana de Mateo. Se agrupaban los textos bíblicos que se consideraban afines. Ahora bien. El texto hebreo de Miqueas 5.S.. Bastaba al evangelista COil adaptar lo mejor posible la cita bíblica al caso concreto. la ciudad real--.-«De Belén de Judá. Además. En lugar de decir «demasiado pequeña para ser contada entre los clanes de Judá-. Se mantendrá en pie y apacentará su rebaño-o Va en el contexto de la sinagoga.V tú.tierra de Judá-. hasta el tiempo en que dé a luz la que debe dar a luz. hasta tal punto que se le dedicaba todo un sábado con sus lecturas bíblicas y sus homilías (parecido a lo que sucede en nuestra liturgia con el «domingo del buen pastor-J. -«¿V el nombre de su· padre?-«Ezequias. 1-3a dice: . el texto de Miqueas se imponía tan· to más cuanto que en él se menciona a .y «tú apacentarás a mi pueblo Israel. Veamos un testimonio antiguo e importante de esta creencia. orquestándolas o -completándolas. el texto de Miqueas atrae al de 2 Sam S. Por otro lado. 1 Y Jer 31. Tampoco siente escrúpulos para cambiar completamente el sentido de la frase de Miqueas. y el evangelista no duda en legitimar esta apertura universalista diciendo que los magos tuvieron acceso a Jesús -y por tanto a la . capaz de hacer comprender fielmente a la comunidad de Mateo el misterio de Jesús niño.14. no eres el más pequeño de los clanes de Judá-. Jos 19. para glorificar mejor aún a la ciudad de David y de Jesús. Además. Belén Efrata.. En resumidas cuentas. sin ser esclavos de una lectura de tipo fundamentalista de la que nuestros tiempos nos ofrecen por desgracia tantos ejemplos. como se conocía la biblia casi de memoria. Mateo reemplaza .por . . de ti saldrá para mí el que debe gobernar a Israel. Detengámonos un instante en esto. Los paganos eran admitidos con todos Jos de· rechos en la iglesia.armónico(2 Sam) y mostrar su actualidad en Jesús mesías. Este tipo de mezcla textual era corriente en las sinagogas. aunque no fuera más que como alusión. Señalemos la expresión «Belén de Judá-.. También constataremos que la enigmática cita de Mt 2. ya que merece la pena. siguiendo el procedimiento de atracción de los elementos literarios análogos -debido a una especie de imán textual-. Todavía en tiempos de san Jerónimo. 1-17 (aunquE.1·3. Os 11. este oráculo era considerado como mesiánico (como se ve en el Tárgum sobre Miqueas). * Los diversos temas presentes en el texto de Mateo son un eco de las ideas corrientes en las comuni· dades judea-cristianas de Siria. judios y cristianos manejaban la escritura con la libertad de los hijos de Dios.

17: . la apropiación y reactualización por el hijo de María de la historia de Israel y de manera particular la historia de Moisés -que vuelve a Egipto.niño-. La comunidad judeo-cristiana de Mateo ve. Y más tarde el sacerdote Onías IV. Por otro lado.después de la muerte del faraón (Ex 4. el folklore traduce mejor que la historia más escrupulosamente escrita los sentimientos de las gentes y el impacto que un hombre o un acontecimiento produjo en una época determinada. y ya desde su nacimiento. éste era. Ya hemos hablado de la historia midráshica de la persecución de Moisés por el faraón (cf. 8: .escribas del reino(Mt 13.es traducido por la siguiente frase que se inspira en Núm 24. porque el núcleo alrededor del que se aglutinan las citas de Mateo está constituido por el tema del . 52). a pesar de las trampas y persecuciones que se ave cinan. que menciona el sueño de Jaccb. 16-18). José ejecuta la orden del ángel. Mateo actualiza el texto en Jesús. La cita bíblica sacada de Os (-de Egipto he llamado a mi hijo-. LA HUIDA A EGIPTO (Mt 2. En adelante. Este texto es al mismo tiempo un testimonio his· tórico de la actividad de los . 19-23). la iglesia afirma la certeza de su victoria. Con estas palabras. diversos textos bíblicos referentes a Egipto para indicar la función que correspondía a la persona de Jesús. utilizando para ello el lenguaje de la escritura.yo te haré volver-). en la huida de Jesús a Egipto. que intentan dar una respuesta a la pregunta: -¿quién es Jesús?. los 2 Véase A. Si prescindimos por un momento del texto intermedio (2. Tanto en la predicación cristiana como en la sinagoga se utilizaban. 13·15) El corto relato de la huida a Egipto está estructurado de la misma manera que el relato del retorno (2.Dios le ha hecho salir de Egipto. el oráculo de Balaán de Núm 24. uno de los procedimientos más corrientes utilizados por los predicadores judíos y cristianos enhebrando los textos como las perlas de un collar. nuevo Moisés y nuevo Israel. ya desde Jeroboán. Es evidente que tanto las leyendas cristianas sobre . Mateo nos da uno de los elementos de esta cadena exegética que constituye la base de su relato: -Cuando Israel era niño. tanto más cuanto que el Tárgum palestino -mesianiza. su marcha a Egipto y el anuncio de la vuelta (. El relato de Mateo muestra claramente cómo veían a Herodes los judíos y los cristianos del siglo I de nuestra era. lo amé. es decir de los doctores cristianos. En los Hechos. 2. constatamos que la transición de un relato a otro se hace con facilidad. Muchas veces. En Mateo. 21). L'adoration des Mages vue par s.ya desde el nacimiento del salvador. El ángel del Señor se aparece en sueños a José y le encarga una misión en los mismos términos.-M.(Os 11.iglesia. es el que acoge a las naciones. 40). Pedro abre la puerta de la iglesia al centurión romano Cornelio (Hech 9-11). nuevo Israel. Matthieu: Nouvelle Revue Théologique (1960) 32-39. Pero. de gran importancia en aquella época. Pero los magos se presentan e inclinan su cabeza ante la nueva estrella y en el conflicto de los reyes Jesús y Herodes.. Oseas recordaba el aconte· cimiento del Exodo. 7): el texto hebreo -El agua desborda de los cubos y su raza crece.' 2. que se inscribe en la línea tradicional y clásica de la persecución del rey recién nacido. ¿por qué ha elegido esta cita y no otra? Sencillamente. 19-20). la iglesia tiene que afrontar al mundo y a sus poderes. ya que justifica la vuelta de Egipto y no la huída. Egipto fue considerado tradicionalmente como lu· gar de refugio por los palestinos. en tiempos de Salomón (1 Reyes 11. hasta Uriyahu (Jer 26. El poder de faraón-Herodes. la incomprensión de Jerusalén (Mt 2. 11. 1). uniéndolos unos a otros. 2-4. El relato se termina con una cita profética. 14). y de Egipto llamé a mi hijo. 3) ilustra perfectamente que la ruptura entre Israel y la iglesia ha sido ya consumada. 1) recobra incluso su fuerza. 1.el versículo precedente (24. en efecto. terrestres y astrales. ¿será capaz de aplastar al rey del mundo totalmente desamparado? Podríamos sacar a colación igualmente otros textos que parecen estar también en el trasfondo del relato de Mateo: Gén 46. Denis. 3.De entre ellos se levantará su rey y su salvador-. el mismo Jesús. p. después de la destrucción del segundo templo en el año 70 después de Cristo.

5: «Una voz se oye en Rama . pues. no solamente la persecución del faraón. el que debe soportar finalmente las consecuencias del odio de sus dirigentes es el pueblo: «Caiga su sangre sobre nosotros y sobre nues· tras hijos» (Mt 27. Ordenó que ahogasen a su yerno. La muerte de faraón permitió a Moisés volver a Egipto. SE INSTALAN EN NAZARET (Mt 2. Si recordamos que los judíos no comían carne de cerdo. Macrobio. esta trasposición. Mateo no hace sino utilizar y adaptar la historia misdráshica de la persecución de faraón (cf. José ejecuta la orden del ángel y la tradición popular le atribuirá rá· pidamente el burro de Moisés. se identifican con Herodes y Judea. los montó en el burro y volvió al país de Egipto». la muerte de Herodes permitió a Jesús salir de allí. por ejemplo. Por lo que a Herodes se refiere. en su testamento. Lleno de ira al verse burlado. finalmente. EL EXTERMINIO DE LOS NIKlOS DE BELEN (Mt 2. es Raquel que llora por sus hijos». 19). ordenó que inmediatamente después de su muerte se asesinase a todos los personajes judíos importantes de Jericó. y a Herodes Antipas. tratando de reconstruir con nuestra imaginación este acontecImiento. 38). ¿Recibirá por fin Judea a su salvador? La puerta está abierta. 19-23) Herodes murió en Jericó entre el 27 de marzo y el 11 de abril del año 4 de nuestra era. como faraón. incluida la que siguió al exilio de Babilonia (586-538). Mateo termina su relato citando libremente el texto de Jer 31. Herodes. la vuelta a Judea no fue posible. signo de todas las otras liberaciones. tan extendidos por aquel entonces. su crueldad era tristemente legendaria. No perdamos tiempo. 14). 3... p. es ridiculizado por el relato. Raquel representa en este texto al pueblo de Dios. que estrangulasen a su propia mujer Mariamme. En las comunidades judeocristianas de Siria del año 70 se manifiesta ya con toda claridad la distancia existente entre la iglesia y la incrédula Judea. y José puede «entrar en la tierra de Israel». La aplicación de este texto poético a los niños de Belén es bastante débil. 11). la Galilea y la Perea. Pero estos títulos debían ser confirmados por el senado romano y por el emperador Augusto. en griego) de Herodes que su hijo (huion)>> (Saturnales. una vez más. tradicionalmente. el motivo fue quizás que. Así. sino también la liberación del éxodo. son palabras del profeta Ezequiel (20. 25). pues han muerto los que busca· ban tu vida. después de que en el cielo de Roma apareciese una' cometa. hizo matar a su hijo Antípater. tal y como se lee en Ex 4. faraón y Egipto. 2. con el título de tetrarca. hasta tal punto que el relato está es plural: «han muerto los que buscaban su vida". Este último no concedió a Arquelao más que el tí4. pusiese en boca del emperador Augusto las siguientes palabras: «Más vale . que anuncian la vuelta de los desterrados. que lloraba a sus hijos matados por el invasor o reunidos en Rama (al norte de Jerusalén) para ser exiliados a Babilonia (Jer 40. LA VUELTA DE EGIPTO. había dejado a Arquelao la Judea y la Samaría con título de rey. según Mateo. que matasen a sus propios hijos Alejandro y Aristóbulo. se situaba la tumba de Raquel en Belén (Gén 35. Mateo 2. tierra de la esclavitud. Jesús debía revivir la historia de su pueblo. 19-20: «El Señor dijo a Moisés en Ma· dián: vuelve a Egipto. cinco días antes de su muerte. se comprende perfectamente que un autor del siglo V. Herodes. 16·18) ser el cerdo (hun.las peregrinaciones del niño Jesús a Egipto como las leyendas judías que acusan a Jesús de ser un brujo de origen egipcio (que circulan probablemente ya hacia el año 100 de nuestra era) no tienen ningún fundamento en el texto. 4. hace que maten a los niños de Belén (comparar con Mt 22. Moisés ejecuta la orden divina. Ahora bien. 20 hace. hizo eliminar a monto· nes de niños. 7). En la idea del evangelista. La muerte del faraón hace posible la liberación del pueblo elegido. Y la comunidad judea-cristiana estaba tanto más dispuesta a aceptar esta presentación en imágenes cuanto que correspondía perfectamente a los hechos y a la fama de crueldad. conscientemente. 1s). Nerón. Moisés tomó a su mujer y a sus hijos. «para que la gente tuviese que llorar en sus funerales». Es claro que el tema egipcio tiene un sabor polémico evidente: en el relato se trastocan completamente todos los datos bíblicos.

Partiendo de todo esto. los diversos elementos de la construcción de Mateo son interdependientes: Mt 2. Judea se había convertido en el símbolo del Israel incrédulo. nazareno (en griego nazarenos. Ahora bien. 2. finalmente. los magos paganos podían llegar tranquilamente ante el Señor. Véase A. -Da la impresión de que existen dos tradiciones mutuamente independientes. Jesús se situaba en el ámbito del grupo bautista de Juan y de los otros movimientos bautistas conocidos en Palestina y más allá del Jordán en el siglo I de nuestra era.a Egipto huyendo de la persecución (2. 15 Y 23.. Para la comunidad judeo-cristiana de Mateo. Por otro lado. judea-cristiano de lengua griega. 2). los comienzos de su reinado fueron difíciles. este gesto suponía leg. en las Galias. pensamos más bien que el evangelista. 13-15 pide 2. o de los Profetas anteriores (Jos Jue Sam y Reyes). 24. como en Mt. 6 sobre el servidor «guardado» (en hebreo nazur) por Dios.' Por ello. 1-12. aceptamos por nuestra parte la existencia de diversas tradiciones orales subyacentes al texto. Una de ellas nos habla de Herodes. tendríamos de esta forma la misma raíz en las palabras Nazaret (<<torre de guardia») y nazoreanos (<<los guardadores». tanto anterior como posterior. Además. 42). tierra a la que Mateo califica de . pasar de nazoreano a Nazaret. 2. Contradiciendo toda lógica. . se dice que el pequeño Sansón ha sido -consagrado. la iglesia a las naciones.(4. pensamos. Augusto lo exilió a Viena. 142-147.. muy conocida en su iglesia: 1.(en plural). Hech 7. Fácil habría sido. podríamos quizá citar el de Is 42. ya que tuvo que sofocar una guerra civil en la que tres mil judíos fueron exterminados. dedicados. es el mismo Jesús el que se instala en tierra pagana. También la quinta cita entra en esta categoría: en Jue 13. 42). El conjunto tiene los rasgos propios de Mateo. pero no en cuanto bloques de elementos literariamente constituidos.proféticamente. Mateo. Por nuestra parte. Fue Mateo.lIamar. la palabra . Mateo realiza una doble reducción. después de haber recogido diversos elementos tradicionales sobre José y sobre Herodes. 5) a nazoraios. 2. 13-15.. José . . 5. 2) luego. 2. 14). 1-12. En definitiva. pues. antes de incluir unas en otras. 16-18. incluido Mt 2. De todas maneras. uno a José y otro a Herodes. 16-18) se van alternando en las cinco escenas que vienen después de la genealogía. Miq S. a estos bautistas se les llamaba nazaraioi o nazoreanos (-observantes-).' Ya hemos dicho cómo habían sido reunidas las diversas citas bíblicas de Mateo 1-2. * Quizá. Ya en Mateo 2. En lugar dd texto de los Jueces. pero no podemos olvidar que era una exégesis corriente en aquella época. Mc 1. lc y Jn. Paul.timar una apertura radical de. tanto por el estilo como por la estructura y el contenido. 2. en este caso. los incluyó el uno en el otro. Rabbi Mateo podía legitimar la instalación de Jesús en Nazaret y garantizar así auténticamente la apertura de la iglesia a las naciones. la.a Dios. como antes se . 1-12 reclama 2. quizá se pueda pensar en la existencia. podemos determinar algunos de los pasos dados en la génesis literaria de Mt 1-2. Y en estos tres casos aparece igualmente el tema del niño. 19-23) Y las intervenciones de Herodes (2. quien reunió estas pequeñas unidades. la reducción de la palabra nazoraios a nazareano o habitante de Nazaret. cf. Rápidamente. Ahora. 7. los «observantes»). 5. 13-15 no puede comprenderse fuera de su contexto actual.la instalación de Jesús. en hebreo nazir y en muchos manuscritos griegos naziraios. . de dos bloques distintos. 15 según Is 8. 7. Así. 2. el -nazir» designa al niño Sansón: por ello. la reducción de naziraios (Jue 13. para legitimar la instalación de Jesús en Nazaret: 1) en primer lugar. a nivel de tradición oral anterior a Mateo.era muy utilizado en aquella época. Jesús es de la ciudad de Nazaret.se retiró. la otra de José-. Algunos autores han señalado que los sueños de José (1. podía fácilmente hacer un juego de palabras y pasar de naziraios a nazoraios. 23.Galilea de las naciones. En Jue 13. 23) plantea sin embargo un problema: no hay manera de encontrar en la escritura la cita de Mateo -será llamado Nazoreano-. finalmente. y a título de conclusión. Su punto de partida es una doble tradición. en el año 6 de nuestra era. o del rollo de los Profetas Menores (cf. es decir. Esta forma de trabajar los textos nos extraña. adquirió fama de tirano y.había retirado.tuJo de etnarca. y por ello perderá su papel preponderante en beneficio de Galilea. 19-23. Este procedimiento literario de escribir -en sandwich. 18-25. lo cual quiere decir que se trata más bien. 6 (cf. De este modo.a Galilea. El evangelista presenta esta frase como un oráculo de los -profetas. L'Evangile de l'enfance . El versículo final (2. 2. esta reconstrucción no deja de ser problemática. 23). podía legitimar .aparece en Mt 1.

Se dice muchas veces que. El hombre. una confesión de fe cuya fundamentación y fuerza se encuentra en el acontecimiento pascual que proyecta a los comienzos de la vida de Jesús la luz total de su misterio. 53).evangelio de la Infancia-. En todo el evangelio de lucas. el santo. este título es pronunciado siempre por medio de una revelación (3. Cristo Señor (2. es necesario escribir su conclusión. 22. hijo del altísimo e hijo de Dios (1. 41s) y la mención del Padre: . sobre todo. el mismo estilo y los mismos temas. y no dos. 51). éstas serán también sus últimas palabras en la cruz (23. lo pone el relato en boca del ángel. Prólogo cristológico Al llamar prólogo a los dos primeros capítulos de lucas. en el que el misterio del Señor se irá aclarando progresivamente. 49). 67s). 43). queremos subrayar hasta qué punto estos dos primeros capítulos forman parte del conjunto de la obra.32. 2. 41-51) . Ahora bien. cf. sólo Dios puede manifestárselo. Por otro lado.. 35. 22). 39. En otras palabras. Hay que mencionar igualmente que el titulo de hijo de Dios.4). quien puede revelar finalmente quién es su Cristo es solamente Dios. salvador (2. al principio y al final resuena la misma confesión de fe en Jesús. Además. el sacerdote Zacarías no pudo bendecir a la muchedumbre reunida (1. Esta presentación es. Es interesante señalar ya desde ahora que estos dos elementos que unifican el conjunto de la construcción (el templo y la filiación divina) estructuran igualmente el relato de la infancia: el texto se termina con la visita de Jesús al templo (2. EL RELATO DE LA INFANCIA SEGUN SAN LUCAS FINALIDAD.69. 11. Interesante igualmente el hecho de que sean los profetas -Isabel y Zacarías. que resume la fe de lucas en la divinidad de Jesús. contrariamente a lo que sucede con el resto del evangelio de lucas. el grande. 22-38). lucas 1-2 es un prólogo cristológico. Ss) y la presencia de los cristianos en el templo (24. En toda la obra nos encontramos con la misma mano. a la manera de los sacerdotes. al mismo tiempo. En lucas sólo hay un evangelio. lleno del espíritu. no puede hacerlo. tanto en los relatos de la infancia como en el de la resurrección.IV.. 35) Y las últimas palabras de Jesús resucitado (24. Simeón y Ana (2. Mt 16. antes de escribir la introducción de un libro.). y como para mostrarlo claramente. llenos del espiritu (1. 16).Ievantando las manos les bendijo(24. 9.27. FORMA Y ESTRUCTURA 1. . el Hijo del Padre (le " 32. Pero.los que califican a Jesús y designan su misión. 1. 46). mientras que Jesús. global y explícita. 35. . dejado a sus propias fuerzas. no es posible separar del conjunto un . 11).¿No sabíais que debla estar en la casa de mi Padre? (2. 49). estas son las primeras palabras que lucas pone en boca de Jesús y. 41-43. 2. sacando a la luz todos los títulos y cualidades atribuidas a Jesús: hijo de David (1. al final del evangelio. lucas comienza y termina su obra con la mención del templo: la visión de Zacarías (1. la luz. 32. Podríamos leer estos dos capítulos. lo mismo sucede aquí: la presentación de la plenitud de Cristo niño está formada en estos textos a la luz de la resurrección. contrariamente a lo que sucede con Marcos y Mateo (Me 15.

así como la ausencia tan significativa en los textos de Lucas de temas como la redención de los pecados por la cruz. La que se ha hecho nuevo es la escritura. sino realmente como la palabra de Dios siempre nueva. 1. 14 Y Zac 9. Las comunidades cristianas leían mucho la escritura. Sin embargo. lentos en creer todo lo que han declarado los profetas! ¿No era necesario que Cristo sufriese para poder entrar en su gloria? Y. la escritura no le brindaba solamente expresiones y personajes tipo. signo de contestación (2. más aún que en el resto de su evangelio. empezando por Moisés y por todos los demás profetas. Más aún.revelación-. Para ello. salvador de su pueblo y de las naciones (2. El autor no se contenta con utilizar las antiguas palabras de la biblia. Sucede a veces que toma incluso expresiones del texto hebreo de la escritura. para hablar de Jesús. etc. calcando igualmente su estilo de esta biblia de las comunidades de la diáspora. cita la escritura. que no lo consideraban como un Testamento . 32). 24). 31. -de menos valor desde que existía el . Citemos algunas otras alusiones de particular relevancia: Malaquías 3. de más autoridad. cf. el Nuevo Testamento no existía (ya que el ·canon. sino que describe y anima a los personajes de su relato partiendo de personajes bíblicos considerados como . 17 Y 1 Reyes 17. y. 4. Jesús es el nuevo Emmanuel (Lc 1. La exégesis de Lucas es tipológica. El evangelista aplicó personalmente el método con docilidad. toma prestadas de la lengua sagrada de los Sei:enta algunas expresiones.Podríamos comprobar igualmente cómo se designa y califica la misión de Jesús: rey (1. el fenómeno es más profundo e importante. 24 (cf. el texto actual no da la impresión de ser una traducción. cristianizada enteramente. 31 Y 2 Sam 7. 25-37 Y Gén 18.Iucanismos(expresiones propias de Lucas) son abundantes y si el lenguaje es arcaico intencionadamente. Si exceptuamos Lc 2. pero se impregna profundamente de su biblia cristianizada. sino también las reglas de uso de su lenguaje sobre Jesús. evocando al mismo tiempo a Sansón e Isaac. el vocabulario y los giros propios del tercer evangelista. 11. Mt 2. de tal forma que esta .Antiguo. Lc 1. 5-6). no tiene más que un diccionario: la escritura cristianizada. auténticos tejidos de textos bíblicos. 2. descubriendo al mismo tiempo los temas lucanos más importantes: la historia guiada por la providencia. la oración. 5-6). cf.. escritura santa impregnaba totalmente sus pensamientos y palabras. 1 (Lc 2. del . El tejido que resulta está hecho de alusiones múl· tiples a la escritura. 21. 80 Y Jue 13. La hipótesis no acaba de convencer: los . 32). Los relatos de anunciación y .17). De hecho. 1. como una palabra transformada enteramente por la persona del resucitado. Mt 2. En ella encuentra igualmente su vocabulario y su gramática. Lucas usa el griego normal y corriente del siglo 1. 7. como en los Hechos de los apóstoles.tipos. Para Lucas. 14. a su parecer. la presencia del espiritu. Este fenómeno es evidente en sus dos piezas de antología que son el Magníficat y el Benedictus.. Según Lucas. el universalismo de la salvación. escriba. para dar a su relato un cierto sabor arcaico. da sus argumentos basándose en ella y muestra su actualización en el acontecimiento de Jesús. Lucas no cita explícitamente la escritura.Nuevo Tes· tamento· es posterior a él). 15.6). Miqueas S. 25-27). Estos contactos son a veces tan abundantes que algunos exegetas han pensado que existió un original hebreo de Lc 1-2 traducido por el evangelista. 25) Y Elías (Lc 1. Lucas es bastante diferente de Mateo: Mateo. 34). Is 7.14 (Lc 1. A Juan bautista se le describe partiendo de elementos del personaje de Sansón (Lc 1.nueva. La escritura lucana y el género literario En estos capítulos encontramos todas las características propias de la obra de Lucas.Nuevo--. Acabamos de hablar de los préstamos que Lucas hace de expresiones y estilo bíblicos. el mismo Jesús había mostrado a los discípulos de Emaús cómo había que leer la biblia. 14. 14). En efecto.1. 9. Finalmente. emplea una lengua y un estilo más bien hierático. En este punto. Les había dado la clave de la escritura: • iEspiritus embotados. Mal 3. al tener conciencia de estar escribiendo una . 11. Lucas.(Lc 24. Isabel evoca a Sara (Lc 1. María recuerda a la hija de Sión. de la que hablan Sofonías 3. 15. 23-24. les fue explicando lo que le concernía en todas las escrituras. de la nueva alianza.

como precursor del Señor (1.> vivas. En el texto de lucas. pero una vez más deberemos subrayar la sobriedad del «estilo alusivo. 11-17). Es probable que existiese ya antes una tradición que presentaba en paralelo a los dos personajes. Escribe y continúa la historia sagrada sirviéndose de una escritura que se ha hecho transparente a la luz de pascua. de Gedeón (Jue 6. 15) Y el ángel dice de Jesús «será grande-. Rigaux. pero es al mismo tiempo un relato de infancia tejido de escritura. El paralelismo como procedimiento literario lucas utiliza abundantemente un procedimiento lite- . en un clima de creatividad bíblica constante. pero sobre todo con él. así. el biógrafo buscaba presentar el valor respectivo de los dos héroes comparando sus méritos respectivos. lucas. 2-25) Y de Samuel (1. 3. 9-20). al mismo tiempo que la superioridad de este último. George. se recordaba a los antiguos rabbís uniéndolos por «parejaso. Ya antes que lucas. como Mc 1.que permite comprender mejor la figura de Jesús.los de nacimiento.-movimientos de resurgir religioso con sabor y tendencias escatológicas y que predican la conversión.' léanse los dos capítulos de lucas poniendo en columnas paralelas las escenas que se refieren a Juan y a Jesús. de una historia de tipo científico. En las líneas que siguen. lucas pone en paralelo a Juan y a Jesús. Tampoco se trata de un Midrash en el sentido propio de la palabra. tratado Pirqei Abot). subrayando princípalmente la figura profética de Samuel. 15-22. Jesús I Véase A. Juan «camina delante-. Mishna. rario muy en boga en el mundo helenístico de su tiempo: el paralelismo. 1-7). al mismo tiempo. Al juzgar por medio de la antítesis.de lucas (como dice René laurentin). fíjense igualmente en las expresiones que son prácticamente semejantes: por ejemplo a Juan se le declara «grande ante el Señor. 149-171. la persona de Juan se presenta como el «trampolín. 32). las pinceladas descriptivas y llenas de imágenes se reducen al mínimo. reinará (1. 9-15. a fortiori. El texto de Mateo nos presentaba la Aggadá de Jesús-Moisés. Plutarco y otros escritores utilizaron a menudo este procedimiento en las biografías de hombres ilustres en particular. evitando de raíz el desbordamiento de lo maravilloso. de los que existen varios ejemplares en la escritura y cuya lectura era frecuente. por su parte. en Mélanges biblzques en hommage au P. En definitiva. donde el helenismo había penetrado con fuerza en el siglo 1. p. En las escuelas de escribas. con una grandeza absoluta. 21. iremos precisando los paralelos importantes. Estos son por ejemplo los relatos de anunciación y nacimiento de Isaac (Gén 17. por ejemplo. no escribe la historia del nuevo Moisés siguiendo los episodios y peripecias del pequeño Moisés.. esta presentación paralela permitía subrayar la continuidad entre la persona y acción de Juan y las de Jesús. Hillel y Shammai cuyas palabras se comparaban (cf. 33) . Tanto Jesús como Juan provienen de los grupos llamados «movimientos bautistas. sino más bien de una historia sagrada hecha por un autor que continúa escribiendo la biblia con la escritura misma de la biblia. Le parallete entre ]ean-Baptiste el ]ésus en Le 1-22. contrariamente a Mateo. siguiendo la línea del judeo-cristianismo.(1. Jesús. ni tampoco de un Midrash exegético o de explicación de la escritura como el Pesher (cf. la de lucas. Esta penetración de la escritura en el texto de lucas debe ser tenida muy en cuenta a la hora de determinar el género literario de estos dos capítulos: hemos dicho que se trataba de un prólogo cristológlco. ni. 1-11. Este procedimiento se empleaba también en Palestina. 12). todo se centra en el mensaje de la buena noticia del hijo de Dios. a imagen de la del mismo Dios (1. constituían el molde literario privilegiado en el que lucas se sentía naturalmente inclinado a situar a su Señor. de Sansón (Jue 13. habiendo sido bautizado este último por Juan. tan propio de los evangelios apócrifos de la infancia. la unión entre Juan y Jesús es pues profunda. refleja la lectura de la comunidad heleno-cristiana. No se trata de una historia -popular-. Gembloux 1970. 16). 18. el perdón de los pecados y la llegada de la salvación cuyo signo es el bautismo en las agua.. Pero.

Magnlflcat) (dejando de lado el Nunc dlmlttls) del dlptlCO de la VISita de los angeles y los pastores (2 8-20) el encuentro con Slmeon y Ana (2. relato acompañado del salmo de Zacarlas (1 67-79) Y que termma con un refran sobre el creCJmlento (1 80) 5) NaCimiento y ClrCunCISlon de Jesus (2 1 21) 6) PresentaclOn de Jesus en el templo (2 2239) Y que termina con un refran sobre el creCimIento (2 40) 7) La primera manlfestaclon de Jesus en el templo (2 41 51) que termina una vez mas con un refran A nivel de estructura de superfiCie se pueden señalar los elementos sigUientes a) Todo el conjunt'o puede diVidirse en dos partes. a la luz de los acontecimientos y de la fe pas cuales. ademas del dlptlCO de los cantlcos (Benedlctus. La construcción de conjunto Despues de la dedicatoria de la obra al honorable Teofilo (1 1 4) el relato de la infanCia esta compuesto de siete escenas 1) El anuncIO del nacimiento del bautista (1 525) 2) El anuncIo del nacimiento de Jesus (1 2638) 3) La VISita de Maria a Isabel con el salmo de Maria (1 3956) 4) NaCimiento y ClrcunCISlon de Juan (1 5766). 2538).domina a Juan con su persona y su palabra Jesus no anuncia solamente que el remo esta proxlmo SinO que muestra hasta que punto el reino esta ya presente en su misma persona La reflexlOn CriStiana. 572 40 cumplImIento) al dlptlCO de las anunCIaCiones sigue el relato de la primera manlfestaclon del esplrltu en Isabel y Maria al dlptlco de los naCImientos sigue una nueva manlfestaclon del esplrltu en Slmeon y Ana A pesar de todo esta dlVISlon en dos no da cuenta de la escena final del templo (2. de la presentaclon de Jesus en el templo y de su vIsita al templo a los doce años (2. 21). 1. todo. o casI todo funCIOna por parejas Desde el punto de vista exegetlco. 22s 41s) En el texto de Lucas. es preferible pensar en una dlVISlon ternaria dlptlCO de anunCiaCiones.anunclo cumplimiento» (1 556 anuncIO. tomando por eje diVisor el . Intento aclarar y comprender lo mejor pOSI ble las relaciones entre estos dos personajes Habla que tener en cuenta que entre los dos habla continUIdad y ruptura Dos soluciones podlan darse al problema 1) devaluar sensiblemente la persona y el papel de Juan contradiciendo aSI a ciertos grupos de dlsclpulos de Juan que pretendlan realzar desmesura damente su Importancia presentandolo Incluso como mes las En este contexto el evangelista Juan no duda en polemizar con el bautista o mas exactamente con los dlsclpulos que des pues de su muerte pretendlan aun sobreestlmarlo 2) Integrar por el contrario la persona y la funclOn de Juan el bautista convlrtlendole en el precursor de Jesus unlco mes las pascual Todo el texto de Lucas pretende precisamente esto valo rizar a Juan bautista pero unrcamente en funclOn de la persona de Jesus que le domma por entero Esta convlcclon teologlca de Lucas y de la tra dlclon de la que es testigo le lleva a presentar su relato de la infanCia en funclOn de estos dos perso najes y de sus relaciones mutuas La diferencia de este relato con el de Mt 1 2 es francamente grande ya que este ultimo ni siquiera menciona al bautIsta Por ello Lucas organiza su relato presentando una serie de dlptlCOS 525 Juan y 26-38 dos anunciaciones (Lc Jesus) dos nacimientos (Lc 1 5758 Y 2 1-20) CircuncISiones e ImpOSIClon del nombre (Le 1. 5966 Y 2. de naCImientos y de VISitas de Jesus al templo Sin embargo en lugar de empeñarnos en encontrar un plan excesivamente slstematlco y riguroso. habrla que ver mas bien en la composlclon lucana un nuevo ejemplo . 41-51) Por ello. por ejemplo el hecho de que Lucas nos presente un largo relato de la ClrcunCISlon de Juan mientras que se contenta con una breve alu slon a la de Jesus no puede ser fruto de la casuall dad por el contrario el amplio cuadro del naCimIento de Jesus esta acompañado de una breve menClOn del nacimiento del bautIsta 4. esta constataclOn tiene su Importancia nlngun relato puede ser comprendido correctamente SI no se tiene en cuenta su relato complementarla Por ello mIsmo. los deseqUIlibrios del paralelismo son extremadamente significatiVOs ASI.

la mirada de Lucas se torna al pasado para dar al mensaje de hoy su dimensión referencial. constatemos la variedad de estilo de Lucas. pues. 2. 56. En esta perspectiva. para satisfacer únicamente la curiosidad del lector. de la obra lucana es ordenar su relato. 51: Ma· ría conservaba todo esto en su corazón). como ya lo hemos dicho. 1: César Augusto 2. es más bien el valor y el poder de salvación de la palabra crístiana pronunciada en el presente de su comunidad. 1. de la que ya hemos hablado. De todas formas. de Jesús) y el refrán del recuerdo (2. Lo que para Lucas está en juego. ya que rlOS permitirá conocer mejor las intenciones de su autor. 39. heredera de Pablo. Se ha informado cuidadosamente -desde el principio» y su relato es -ordenado». La finalidad. con la comunidad de los orígenes (como se ve en los Hechos de los apóstoles). 80. L'Evangile de Luc: un témoignage ecclésial et missionnaire: Ass. 41) acompañan a otras indicaciones bastante más vagas (1. para mostrar así los lazos que unen a su comunidad heleno-cristiana. el estilo cambia bruscamente y se -arqueologiza-.. la estructuración en dípticos.-de construcciones que se implican mutuamente y da ·Ias que su obra nos ofrece otros muchos ejemplos. organizar las relaciones entre los grupos y los hombres. muestra claramente la unidad y la articulación de este prólogo. subrayar los lazos -y por tanto hacer válida la enseñanza-. el conjunto se presenta relativamente bien unificado. La dedicatoria de la obra (Lc 1. Organizar significa comprender y toda su reflexión teológica acrisolada en la fe pasa por el desarrollo -ordenado. b) Señalemos igualmente la presencia de varios -refranes. c) Lucas consiguió engarzar los diferentes cuadros más o menos paralelos y correspondientes. 22). imposición del nombre. Por un lado. siguiendo de esta forma un cierto orden cronológico que se imponía en parte: anunciación. 57.O 34 (1973) 60-73. y su finalidad consiste en -mostrar la solidez de las enseñanzas que has recibido.que puntúan el ciclo del cumplimiento: refranes sobre el crecimiento (1. por cierto. su finalidad no es la de un historiador que reconstruye (objetiva y subjetivamente) la historia. 2. 19. Algunas indicaciones cronológicas concretas (1. desconocido. Después de este largo -período- griego de cuatro versos.sgn n. Ya en su relato de la infancia su éxito es completo. Lucas contempla la figura de Jesús -desde el principio. 24. de Juan. 2. debido a la mención del templo al comienzo y al final del conjunto. Sin embargo. nacimiento.de las dos partes de su obra. 1-4) Al relato de la infancia precede una corta dedicatoria al -honorable Teófilo-. Esta larga frase merece estudiarse con esmero. los lazos que unen al primer grupo de cristianos con el Jesús pre-pascual y con la figura de los comienzos del movimiento bautismal. .40 Y 52.. circuncisión. S. Finalmente. 26. Samain.. 5. el evangelio y los Hechos! 2 Véase E.

8-22. sino que no pueden tenerlos. la visión de Gabriel en el templo en el momento del sacrificio de la tarde) la visión no es más que el punto de apoyo. Por ello. 5-7. significada en el nombre mismo de Juan (Jo-hannan=Ya-hizo gracia). cf. 47. El relato tiene lugar en Jerusalén. una manera de decir que se ha establecido el contacto entre Dios y el hombre. en lugar de recibir de Dios la bendición. poniendo de relieve los verbos que indican la llegada a un lugar (conjunción con ese lugar) o la salida (disyunción). el hombre se queda sordo-mudo (1. 20-21. Esta respuesta es significativa. Dentro de este esquema nos encontramos con otra conjunción. 25). 5-7 describen por ejemplo una situación conflictiva: Zacarías e Isabel son -justos». el relato en el que se realiza la transformación. Esta será la respuesta divina. y esto trae ya consigo la alegría mesiánica (1. 28. 22). el don divino viene acompañado de la retribución: la palabra que fecunda a Isabel encuentra su señal en la mudez de Zacarías. La palabra de Días dirigida a Zacarías sirve para concederle el objeto de su oración. Su composición es sencilla: 1. 3}. La misión del niño concernirá a todo el pueblo de Israel. Al· gunos autores se extrañan ingenuamente de que el viejo sacerdote esperase todavía poder tener hijos y piensan que lo que imploraba realmente era la venida del mesias. 22. Dios da siempre más. 5-25) 1. Ez 10. 23. 10). la situación «antes». no tanto de un castigo. Las primeras palabras (-Sucedió en los días de Herodes)>> imitan el comienzo de las antiguas historias bíblicas (Jue 13. 10 Y 2 Sam 6. Sólo la palabra de Dios restablecerá la situación comprometida: Dios borrará la vergüenza de Isabel (1. 1. En el v. buenos israelitas y observadores perfectos de la ley. 2). son aparentemente objeto de un castigo (cf. 23-25. La distorsión entre el anuncio creador de futuro y la realidad presente (la edad) se pone de manifiesto de manera aún más acusada por la incredulidad de Zacarías (-ya que no has creído»). Dios habla. entre el altar y el candelero de siete brazos (cf. 12) inscrita en la carne misma de Zacarías. "rá de . el mismo verbo sirve para señalar la disyunción: la vuelta de Zacarías. la madre de Samuel. El desarrollo del relato Puede comenzarse con un análisis somero del relato. como si la palabra de Dios debiera justificarse a sí misma. gracias a la palabra del ángel dicha en nombre de Dios. 44. 1. Los v. Fácil sería prolongar el análisis del relato.El ANUNCIO DEL NACIMIENTO DE JUAN (le 1. Graci \) E mutismo. 11). 23). Is 7. la situación al comienzo y al final. 8. 62). En el v. y esto por dos razones: la esterilidad y la edad. 14. Y otra disyunción. Pero se trata. 1. Dan 9. cuanto de una señal (cf. Este último exige un signo. Dios comunica con el hombre por medio de ángeles y en la escritura (cf. 2. como Ana. la aparición del ángel en el santuario (1. toda la atención está puesta en el niño que va a venir. sino en el mensaje dado por un mensajero de Dios auténtico -puesto en pie a la derecha del altar» -en el lugar de honor-. 1 Sam 1. la salida de Zacarías del santuario (1. La palabra de Dios responde a la oración de Zacarías que queda así escuchada: -Yavé hizo gracia». el verbo sucedió instaura una primera conjunción: la llegada de Zacarías al templo y por tanto el proceso de transformación del vacío (la esterilidad de Isabel) a lo lleno (su embarazo). o más exactamente un saber que sobrepase el saber que se le ha comunicado. no solamente no tienen hijos. Lucas no insiste en la visión. en el anuncio de la buena noticia (1. ¡miento se guardará perfectamente el s o de (1 y el inesperado alumbramiento ~e Is~ . y aún más. Pero a Lucas no le preocupan los problemas de tipo biológico o psicológico. en el templo. 19). la situación de «después». a causa de su rechazo de la palabra divina. la transformación o las transformaciones que se producen a lo largo del relato. Pero Zacarías responde: -Cómo lo sabré»: nueva dificultad con la que la tensión del relato se renueva. ya que viene dada por un -ángel del Señor» como respuesta a la oración de Zacarías. Otra transformación se opera igualmente: palabra del ángel-mudez de Zacarías. A pesar de ello.

sobre todo. uno de ellos llevaba en sus manos una pala de oro con los carbones encendidos.o· critico sacerdocio de Jerusalén. Era la ocasión de su vida. escrito en hebreo. durante una semana. . La clase de Abías (Lc 1. los sacerdotes debian acudir a Jerusalén dos veces por año para ocuparse del servicio. 24-27. Entonces. Todos rezaban enfervorizadamente. un texto primitivo. Durante esta semana. Después de recitar una corta oración. Escritura y tradición: un relato de anunciación Si consideramos ahora el relato desde el punto de vista de su génesis literaria. ls). el sacerdote dejaba caer el incienso sobre el fuego y la nube de humo se elevaba protegiendo al hombre de la presencia divina tan cercana. 1>.7-11). alrededor de trescientos sacerdotes se reunian. pronunciando la bendición sacerdotal. A unos tocaba la limpieza del "Santo" y la apertura de las puertas.al relato actual. El Tárgum del Cantar de los Cantares 4. por ejemplo la de Núm 6. uno de ellos era designado para llevar a cabo la función más solemne: la ofrenda del incienso (Ex 30. el sacerdote debía salir para bendecir al pueblo. Israel estaba dividido en 24 clases sacerdot'lles (1 Cro 24. todo el mundo se postraba. así corno los diferentes paralelos literarios del texto de Lucas.¿por qué se escribió este relato?.signo a María. antes de la ofrenda del holocausto y por la tarde. El mismo tema lo volvemos a encontrar en el v. mientras resonaban los sordos sonidos de la "Magrepha" -probablemente una especie de gran cajón. sino sencillamente porque el desarrollo del relato exige el silencio más completo. el sacerdote les bendecía elevando las manos a la altura de los hombros. 24: -Isabel se escondió durante cinco meses". 16 nos transmite esta oración en los siguientes términos: "Que el Dios de las misericordias acceda a su templo y acepte las gratas ofrendas de su pueblo" (c!. también Sal 141.no debe orar demasiado tiempo. 5) era la octava y por tanto bastante bien situada como para poder sacar algunos honorarios -meno::. el otro el incienso. En el momento más solemne. Ciertamente. la presencia divina era excesivamente peligrosa para el sacerdote (Lev lO. ya que la vergüenza consistía precisamente en ser estéril. Es importante. que estaba situado ante el velo del "Santo de los Santos". Por la tarde. 2). hacia las treS.ya no podría. por la mañana. el aris':. El sacerdote sobre el que había caido la suerte -es decir. indudablemente. para no inquietar a Israel". una especie de proto-Lucas. luego. el Talmud dice: "El sacerdote . el terreno de producción de nuestro relato. volver a realizar esta función. vestidos de blanco y descalzos. -anterior. designado por Dios mismo. por ello. Este será el signo del ángel a María. no trataremos de buscar un relato. el "sumo sacerdote" del día entraba en el templo acompañado de dos asistentes. para echar a suertes las diferentes funciones a realizar durante la jornada. mientras se oía la música. . la respuesta no nos la puede dar el relato aislado. No por vergüenza. por boca de Gabriel. por ejemplo. independientemente del otro relato paralelo que lo complementa. que los de las primeras clases.En efecto. 2. sin embargo. de la otra parte del díptico de las anunciaciones y de todo el conjunto de Lucas sobre la infancia. detectar los diversos elementos culturales que reflejan las prácticas de la vida judía y que constituyen. Sólo María se enterará de ello y por revelación. era mucha la gente que asistia a la ceremonia (Hech 3. Vamos a dejar por ahora esta primera lectura sin responder a la pregunta . por regla común. todas las mañanas. Una vez puestos los carbones sobre el altar. El serVICIO del Templo La Mishna y el tratado Tamid del Talmud nos ofrecen los datos suficientes como para po· der reconstruir el servicio sacerdotal del templo. ls). Como miemb:os de su clase. Otros debían ofrecer los sacrificios. Dos acólitos limpiaban antes el altar del "Santo". Finalmente. en el "Santo de los Santos".

Se dieron cuenta. MOl ses y Samuel. 21-22) . 29. 25 21 (Rebeca). cf Lc 1. Y tamblen Lc 1. 11. de que habla temdo una vlslon en el santuano» Es cierto que la hora del sao cnflClO de la tarde era el mejor momento para la vlslon y la comumcaclon angellca Segun Dan 9. 10 Y Lc 7. cf Lc 7. Lc 1. 13 30) 4 AnuncIo de la vemda. 5. mientras que normalmente es este pnvileglo del padre de familia 5 Se pone una pregunta que plantea una dIficultad y se reclama una señal.No temas. 14.3Ir1tu Santo prinCIpIO de toda profecla y lucas re cuerda su primera actividad profetlca en 1. es un profeta «ante el Señor» (1 Reyes 17 1). 282-283) b) Paralelos literarios Lucas aprovecha no solamente las expresiones SinO tamblen el esquema de los relatos de anunClaClon utilizados en el texto blbllco y en las tradiciones aggadlcas judlas para Isaac Gedeon. 15. al que muchas veces acompaña la expreslOn .He aqUl. pero eligiendo con todo cUidado todas las expresIOnes de los verslculos 1 15-17 para dar a entender que Juan es Infenor a Jesus Procura no presentarlo como al -nuevo Ellas» o Ellas «redlvlvo-. sigUiendo sus propios deslgmos DIos es el que da el nombre. 22. 5 (Ana) 2 Apanclon del angel o IntervenclOn de DIos 3 Miedo-asombro que sigue a la apanclon (Jue 6. aSI como la espera y la extrañeza del pueblo y los gestos mudos de Zacanas. Lc 1. Targum del Gene· SIS 18. cf 2 6) De esta forma. 23. 20 22).(Gen 16. 18 e Is 7. 4 7. Sanson. aunque generalmente esta petlclOn no es considerada como culpable (Gen 15. cf Gen 18 11 (Sara). Is 7. Ju~ 13. 21. segun cuenta la tradlclon Judla. que muchas veces comienza con . Lc 1. 20 31) Todo ha sido previsto y anunciado por DIOs. Jue 13. 41-44.(cf p 23) Enumeremos de nuevo sus elementos. sigUiendo en esto la tradlclOn atestada por Mc 1 3 Mt 11. menclon del nombre y de 1<1 mlSlon. Lucas exalta al maxlmo la persona y la funclOn de Juan. pero todos ellos tienen dificultades ya sea la estenlldad ya la edad. como Ellas. insistiendo particularmente en el tema del nombre y de la mlSlon 1 Sltuaclon de los personajes se trata de gentes santas (como los padres de Noe Isaac MOlses Sanson y Samuel. Lucas conSidera a Juan como profeta. Gabnel anuncia el futuro en el momento del sacnflCIO de la tarde y el hlstonador FlavlO Josefo nos cuenta la hlstona del sacerdote Hircano que tuvo tamblen una revelaclon cuando presentaba el inCienso en el templo (AJ 13.y formar un pueblo «apto» (Mal 3 24. 19-20 35 37 7 EjecuclOn del signo y reallzaclon del anuncIO El texto de Lucas va precisando los contornos del personaje y de la mlSlon de Juan slrvlendose de expre810nes o alUSiones blbllcas Juan. 34. 2 (la mUjer de Manoah) y 1 Sam 1. 10) 6 Se concede el signo.mas que un profeta» es el profeta escatologlco del que habla MalaqUlas 3 1 24 (cf Lc 1 76 Y 7.a) Prácticas de la vida judía del siglo I Comparando el relato de Lucas (1. como en el caso de Noe Abrahan. esta lleno del ES. Juan no es Ellas no posee SinO -el esplrltu de poder de Ellasy su funclOn consiste umcamente en preparar el ca· mino del Señor . 8-10) con lo que sabemos del servIcIo de los sacerdotes en el templo (vease cuadro al respecto). 27) Se le ha confiado una mlSlon de converslOn y de reconclllaclOn.o -consagrado» como Sanson (Jue 13.(Jue 6. 33 a proposlto del ascetismo de Juan). esta cOflsagrado • desde el seno» como Jeremlas (Jer 1 5) Isalas (Is 49 1-5) Y Pablo (Gal 1 15) En resumen. 8 Jue 6 17. es . 2627 Es un profeta pero es Igualmente . segun cuenta la tradlclon judla). 31 (Raquel). 13. vemos que el paralelismo es eVidente (1. dice Lucas.Nazlr. Sanson y Samuel va hemos ViStO como tamblen Mateo habla utilizado este esquema para la «anunClaClon a Jose. con vistas !l «ganar el corazon de los padres. contranamente a lo Que hacen Marcos y Mateo Para Lucas.

Esto quería deCir. 6). y a la que el angel se dirige con palabras que pertenecen al vocabulario «amoroso . y sobre todo en Galilea (cf p 23). a pesar de que Mana estuviera dada a Jase. 28 38) El relato. el ángel Gabriel estaba especializado en esta clase de revelaciones (cf. una parthenos. mientras que no estaba bien ViStO saludar a una mUjer (cf Talmud de Babilonia. Lo que Mana pregunta es cómo puede realizarse el anuncio meSiánico. Zacanas pedla un «saber. el texto sigue su curso. en efecto. una muchacha y. ya que todavía no pertenece a nadIe. como en nuestro caso. la pregunta corresponde poco mas o menos a la de Zacarlas: . el mas grande de los . ft ancamente. el relato nos la presenta rapldamente expresandola en la OpOSIClon casada/vIrgen A contlnuaclon. Dan 9.. 26-38) 1. (cf Ef 1. 9 Y de 1 Sam 25. los relatos. 1-13) Sena Interesante saber hasta que punto Lucas Ju~ga en este relato con la Oposlclon cJelo/Nazaret. siguiendo los designios de la providencia. generalmente. como sucede en los otros relatos de anunClaclon Ahora bien. no es facil caer en la cuenta de la dificultad que servlra de trampolin al relato. salvo en uno de sus elementos: el envIO del ángel. o con la oposlclon Gabnel/virgen. el más alto de los cielos y el más lejano y despreCiado pueblecillo del norte del palS. Jase y Maria.. esto es lo que sucede Mana responde «He aqul la SirVIenta del Seiior. una revelación tocante al . pues no conoz· ca varon?.fin de los tiempos.ANUNCIACION DEL NACIMIENTO DE JESUS (le 1..que hacen pensar que se trata de un plan subverSIVo Ile· vado a cabo por DIOS a expensas de Jase De hecho. para un lector del siglo 1. el relato no se . A primera vista. llama la atenclon El angel saluda a Mana. cuando se trata de una mUjer «casada». tratado OUlddushlCl 70a) Mas aun. el texto de Lucas nos cuenta el de la concepclan de Jesus El texto encaja perfectamente en el marco de los relatos de anunClaClon Ahora bien. de hecho un pueblecillo SIgue la presentaclon de los personajes Gabnel. 26-27 sltuan el relato en su cronologla relativa (seis meses) y en su topografla. Desarrollo del relato Despues del relato de la concepclon milagrosa de Juan. por medIO del Esplntu Santo Al anuncIO meSlanlCO del angel.héroes de DIOSy esta Joven perfectamente desconocida. virgen En el contexto de la epoca. 41 -elementos situados ambos en el contexto matrimonial de la «slrvlentaesposa» M<lna cambia de mando Poco tiene 0StO que ver con el tema tradicional de la humildad de Mana. nuevo. DIos conslgulO que Jase se decidiera a aceptar su funclon paterna para asegurar a Jesus su flllaclon davldlca La Intenclon del relato de Lucas es mostrar como DIOS. Mana responde con una pregunta «¿ Como sucedera esto. 18-25) quena mostrar cómo estando ya Mana encinta del esplrltu. 218 Y la profecía de las setenta semanas). 19).y al mundo escatológico. hiZO que esta se decidiera a aceptar ser Igualmente la madre del HIJO de DIOS Los V 1. es deCir. ya que después de casada segula un tiempo en la casa paterna hasta que su mando venia a recogerla y llevarla a su propia casa (Mt 25. hijO de David. así como tamblen el «poder» del que ella va a disponer para llevar a cabo hie et nune la palabra de DIOS. En estos dos primeros versículos. una Jovencilla de 12 año'> podla estar casada y ser al mismo tiempo virgen. por encima del saber que DIOS le habla proporcionado: se trataba de la petición de un signo que sirviera de venficación. que Iba a tener lugar una revelación. de control. dentro del mismo modelo.mueve· para nada. en el que se InSlstla casI unlcamente al comentar esta escena Esta aceptaclOn de Maria (este querer) tiene por objeto el nuevo «saber» que el angel le ha dado -el anuncIo de la concepclOn-. utilIzando para ello las palabras de Rut 3. el angel de la presencia (1. difieren profundamente El de Mateo (1. mas concretamente. desde que entra el angel hasta que se va (1. 18) Y su finalidad es hacer que el relato pueda contmuar aportando nuevas preciSiones Sm embargo.¿Cómo lo sabré? (1. virgen como . Plantea una dificultad al deSigniO de DIOS y pide una explicaCión Desde el punto de vlst"a literano. a veces. -"favorecida» o «bien amada . «la ciudad» de Nazaret.

nace la leyenda de la translaczon mIlagrosa de la "santa casa" a Loreto En 1730. es decir una modalidad del verbo que consiste en un presente cuyas consecuencias se van desarrollando en el futuro de tal manera que estas preguntas podnamos traducirlas de la manera sigUiente "l. era poco conoczda no se mencIOna en el Antzguo Testamento y Natanael declara t-Es que puede salzr de Nazaret algo bueno? (Jn 1. se edIfIcó una 19lesza Judeo-crtstzana -prebzzantma.ble et Terre Samte. dzcen que eso se lo deben a un favor que les ha concedzdo santa Mana.como voy (ahora) a saberlo? y. por conszguzente-. los francIscanos levantaron una modesta IgleSIa que acogIó a Bonaparte y mas tarde a Carlos de Foucauld En 1955. esta pregunta ope- Nazaret Perdida entre las colmas galileas eXlstta ya desde el stglo VIII antes de nuestra era.es AqUl la pregunta se refiere no al saber. de estIlo trzunfallsta. una humilde aldea s"mltroglodzta llamada Nazaret Sm fortlllGauon de nmguna clase. smo al poder Este tipO de preguntas nos extraña Por nues rra parte estamos tentados de responder aZacanas -ya lo sabras cuando veas a tu mUjer encmta· y a Mana -tu esposo Jose hIJo de David sera el qUf. "l. sm embargo este trozo curwso de un autor del szglo VI. HZ10 de Dzos. el Anommo de Placencza "En la czudad es tal la gracza de las mUJeres Judzas que en nmgun otro sztzo del pazs pueden encontrarse otras mas bellas. ¡ten pIedad r" En el sIglo IIJ. haga posible dentro de poco la realizaclon de los designios de D. en el sIglo XV.del angel no se refiere al futuro smo al presente. por ser de su parentela" Los cruzados se encontraron con una czudad destrutda por los sarracenos y con la zglesla en rumas En 1105 Tancredo mando levantar una esplendzda catedral romana de tres naves.os" Ahora bien la respuesta . 46) Hay que esperar hasta el szglo III o IV de nuestra era para leer BU nombre (con la pronunczaczón de Nozerath o Nazara segun Lc 4 16 Y Mt 4. se levanto una basílzca moderna.como lo sabré? o "l.ya que actualmente es virgen Por ello. abrJl (1969) . 13) en una mscnpcwn 1udta descubzerta en 1962 en Cesarea Fue haczendose celebre una de las grutas de aquella aldea y para conservar su recuerdo se fueron sucedzendo cmco construcczones desde el szglo III hasta nue~tros dzas En efecto. esta aldea reunta una vemtena de casas-cuevas con un laqar y un silo para granos excavados en la ro~a Esta aldea CdYO nombre evoca el de un deposito para almacenar la cosecha (la razz nzr slgmflca guardar). el anuncIo del angel es una palabra creadora en el presente del anun CIO del pequeno Sanso n (Jue 13 5 8) en el presente de Isabel y en la aceptaclOn presente de Mana En el gnego semltlzado de Lucas el "futuro» aparente de las preguntas "l. con magnzfzcos capzteles (pueden verse sus moldes en el museo de monumentos del Palals de Chazllot) Fue en este monumento donde san Luzs celebro la fzesta de la anunclaczon el 25 de marzo de 1254 Pero en 1263 el sultan Balbars asolo aquella construcczon Todo quedo en rumas durante szglos.como sucedera? corresponde a lo que se llama en hebreo "un IrreaIizado.como va (ahora) a suceder?» ASI se explican los dos verbos en presente que se encuentran despues de las preguntas "pues soy vieJo» y "no conozco varon» En resumen. Mana) Es el przmer testzmonzo mscrzto en la pIedra de una devoczon marzana que se prolongarza a traves de los slglos Esta zgleszasmagoga fue sustztulda en el sIglo V por una baslltGa blzantma de modestas proporczones Sm embargo la aldea de Nazaret sIgue sIendo poco conoczda en la tradzczon patnstzca Cztemos. la pregurtn da r ~a(la se refiere al modo de la concepclOn . pronto aparecw el culto cnstzano en aquel lugar Unas manos ptadosas esculpzeron sobre la pzedra su fe en Jesus Señor Jesus. cuya construcClon tuvo en cuenta sm embargo las capas arqueologzcas anterzores' I Cf el numero 110 de B. en una de sus pzedras un peregrzno escrzbzo con poca destreza las palabras gnegas del saludo del angel Xe Mana (Ave.

Sion . Lc 1. Se pueden reunir fácilmente los diversos calificativos que ponen de relieve el valor y la función de María. será llamado -hijo. Jesús será -grande» sencilla y absolutamente. alégrate . Jue 6. 36). es mencionado en 2. 12. o -señora». se señala la presencia de María al comienzo y al final de la actividad de Jesús (Jn 2. En ningún caso habría podido Jesús pretender ser hijo de David o de Aarón por su madre.. Mariamme. 1-12 Y 19. 14).22. 45. como su pariente isabel (1. ¿no es María la «hija de Sión». Parece que María era de origen sacerdotal." 21 (1964) 51-71. -grande ante el Señor. Hay que evitar a toda costa situarse a nivel del acontecimiento. 9). 14-17: -Grita de júbilo. Myriam. que no dudaba en poner el verbo en futuro: -¿cómo será posible esto.. El texto no dice tanto . está centrada esencialmente en el anuncio del rey mesías. Difícilmente se podría haber encontrado mejor manera de expresar la alegría mesiánica que desborda ya en los tiempos nuevos. con la que Lucas está ciertamente emparentado. la visita de María a Isabel. volviendo a aparecer en medio del primer grupo de cristianos (Hech 1. María y el anuncio del Hijo de Dios El relato de la infancia de Mateo se centra en la persona de José. en boca de la muchedumbre. los dos relatos de anunciación se cruzan de nuevo y la palabra del ángel prepara directamente el relato siguiente. ya que. «bendita» de Dios (1. La fórmula de saludo de tipo griego «alégrate» recuerda el oráculo de Sofonías 3. 51). Al mencionar este signo... 25-27). los sacerdotes se casaban generalmente con las mujeres de la raza de Leví. soeur de Mo"ises. José. 38. 34. 33 Y 48 Y luego en 3. precursor del mesías. 14). Al igual que el rey del que hablan 2 Sam 7. es -sirvienta. Vamos a reunir los diversos elementos del relato de la infancia que se refieren a María. La palabra del ángel. 48. ésta ocupa un lugar preferente en los dos primeros capítulos. mere du Messie: Biblica 45 (1964) 198-219.48). El lugar de María está siempre en los comienzos. 7. El ángel. que hace suyo el oráculo mesiánico de Is 7. ya que -nada es imposible a Dios». intentando penetrar en los sentimientos de María o hacer como san Agustín. Yavé mismo está en medio de ti. como se creía en la edad media. tu Dios está en medio de ti como salvador y héroe.42) Y grande es su fe (1. Contrariamente a Juan. En la tradición joanea. De hecho. No temas. en él encontrará su realización definitiva el reino de David. El anuncio es en primer lugar mesiánico en la línea de David. utilizando para ello las palabras que acompañan la concepción milagrosa de Isaac (Gén 18. la flor del pueblo elegido que lleva en ella al mesías? 2 Hay que señalar igualmente la insistencia de Lucas en la palabra -madre. 2. 12.. 14. diferenciándose grandemente del de Juan. Este nombre era corriente en el mundo judío. 51)..' Este era también el nombre de una de las mujeres de Herodes el Grande. era el de María·My· riam.. aunque en los que siguen desaparece discretamente. hija de Sion . (1. Le Déaut.. Si Jesús es el Dios «salvadoro. ofrece una señal actual de la nueva posibilidad que se abre en la vida de María: el embarazo oculto de su pariente se convierte en el signo visible de la revelación evangélica.. mientras que el de Lucas lo hace en la de María.. 2. 23 Y 4. o -su madre. aunque. la ascendencia de Maria tiene poca importancia. La etimología probable de este nombre está en relación con la idea de -dueña. de la dinastía de los asmoneos. n. (compárese con Zac 9. I . sólo contaba la línea paterna -sea ésta real o legal. 2. Véase R. Ha encontrado gracia ante Dios (1. en estos dos casos últimos. 33. frase que se encuentra muchas veces en los relatos de vocación (Ex 3. Cazelles. profeta y sacerdote. 36). 1 Véase H. ya que no conoceré varón?».. (1. el rey de Israel. según las costumbres de la época. Fille de Sion et théologie mariale dans la Bible: Bulletin de la Société Fran~aise d'Etudes Mariales. Su llamada y su misión son frutos de los designios de la providencia: «El Señor está contigo-. 2. Se le llama «favorecida». 30). 43. 23). el Marie. el padre.ra el giro del relato que va del saber del anuncio al poder del espíritu. sacando como consecuencia de esta manera de hacer que María había hecho voto de virginidad. 14 Y Sal 2. la hermana de Moisés -cuya cuñada se llamaba Isabel (Ex 6. 19. sin que la virgen lo haya pedido. recién inaugurados.

ntu y del poder. aunque solo fuera con una palabra. su locuezon tan perfecta. el allmento que le daban los sacerdotes lo dlstnbuza entre los pobres Muchas veces solzan verse angeles conversando con ella y le obedeezan con gran ternura Sz algulen que estaba enfermo la tocaba. escudnñando la ley Constantemente preocupada por sus compañeras. se dedwaba a sus oraezones. que nadle hublera cretdo que tema su edad. Vease A George. hijo de DIOs con poder. ensegulda volvía a su casa curado (Evengello del Pseudo-Mateo. 35) En estas palabras. 17 hablaba del -esp. 4 11 6. despues de haberla destetado. y.(Rom 1 4) El Esplrltu Santo. Mana era causa de admlraezon de todo el pueblo No temendo todavía smo tres años. segun el es plntu de santidad. le gusta hacer esta dlstmclOn esencial. y se dedlcaba tan de lleno a la alabanza de Dl0S. perseverante. ademas. Lucas concentra toda su fe en la divInidad . y progresaba cada día en el blen Nadle le tnó lamas encolenzada. tan graezosa en la candad. tan lnstTUlda en el conoezmzento de la ley dzvma tan llena de humlldad. Infancia de la Virgen María Cumplldos nueve meses. mconmovlble. para que mnguna de ellas pecase. szglo VI) . las otras V'lrgenes. volvla otra vez a sus rezos y aSl contmuaba hasta que se le aparecza el angel del Señor. entre la. su andar era tan flrme. a pesar de sus pocos años. por ello. como hacen generalmente los mños pequeños Esta actttud llamo poderosamente la atenezon de todos los que alll estaban. Casl no se le podla nI mlrar Se dedzcaba con esmero a hllar lana y. Slno que todos pensaban que era mucho mayor Sus oraczones eran tan largas como las de treinta años Su rostro resplandeeza co- mo la meve. a partlr de la novena hora. las expresIOnes que emplea ahora son mucho mas fuertes y recuerdan la antigua confeslon de fe de Pablo -hecho. al Igual que el esplrltu creador EVANGELIOS APOCRIFOS.La pregunta de Mana sobre el modo de concebir da pie al angel para Ir todavla mas lejos . Jesus Ftls de Vteu setan Satnt Luc Re'vue Blbhque (1965) 185209 de Jesus 3 Despues de llamarle meslas. pudzendo profundzzar cada vez mas Y melar en las alabanzas del Señor Fmalmente. respondla a guzsa de saludo Deo grattas De ahl preclsamente Vlene la costumbre qlle eXtste hoy entre los hombres de saludarse mutuamente con esta expreSlOn Deo grattas No tomaba otro altmento dlano que el que reclbla de mano del angel. para que mnguna exagerase en el relr o en la dzverswn. dla y noche alaban al Señor sm cesar Cuando llegaron al templo del Señor. para que nmguna de ellas desdeñase o despreclase a otra Bendeeza a Dws sm cesar y para no tener que ser lnterrumplda cuando estaba alabando a Dws. tomaba de su mano el alzmento. Ana dw a luz a una hlla y la llamo Mana El tercer año. nadle le oyó lamas murmurar To- das sus palabras estaban tan llenas de gracla que se reconocza a Dl0S en sus labws Szempre estaba rezando. con sus mayores. consegula lo que las mUleres de edad no llegaban a hacer Esta era su regla de vlda Por la mañana. el que nacera de tI sera santo y se le llamara hijo de DIOS' (1. Joaqum y ella fueron al templo del Señor. hasta tal punto que los sacerdotes del templo quedaron asombrados Pero. se mstTUla tan perfectamente en las alabanzas del Señor que mnguna estaba tan atenta a las mgzllas. a la hora tercera. le llama DIOS Por otro lado. como puede verse en Lc 22. 67 70 ante el sanedrm (diferente en Mc 14. sm volverse para mzrar atras y sm llamar a sus padres. presentaron a su hZla Mana para que habltase entre las V'lrgenes que. 61-64) Lc 1. tercera y la novena horas. tan pura en la casttdad y tan exqu1S1ta en el elerezclo de todas las demas mrtudes era perfecta.EI Esplrltu Santo vendra sobre ti y el poder del altlslmo te cubnra con su sombra. de Ellas. Mana subw cornendo los qumce peldaños de la escalera. Sl tema que saludar a algulen o algulen la saludaba. tan encantadora cantando los salmos de Davtd. se dedlcaba a teler. despues de haber ofreczdo al Señor vlctlmas.

Isabe• reconoce el misteriO de Maria y la presencia del Señor en ella La histOria.. dirigida y llevada a cabo por DIOS baJO el signo de la prOVidencia. (en grrego Kyrios).del que hablan Gen 1. el .(1 41 44 47) ASimismo. 2 Y el Salmo 104.o .y declara que este reconOCimiento es fruto del esplrltu (1.'nnll J { ¡'u! ti. y esto tamblen es obra del esplrltu Este es uno de los nombres dados al meslas según Lc 2.Ia cubnrá con su sombra.ml Señor. no habra que hacer excesIvo hmcaple en ella' En los textos de Oumran recientemente descubiertos.Este tipO de exegesls tiene un mteres real aunque por otro lado supone en Lucas y en sus lectores una agudeza e mgeOlo tales en la explotaclon de los textos blbllcos que da que pensar • '1 L.. que la tradlclon Identificara con Am Karrm. 243) Lo malo del caso es que este fragmento esta muy mal conservado y no se puede Identificar con preclslon Basta con constatar como una vez mas Lucas utilizo expresiones corrrentes en su epoca segun parece para esclarecer la Iden tldad de Jesus En el contexto judlO del slg/o 1.lIena del Esplrrtu SantoASI se cumple la palabra del angel .estara lleno del esplrrtu desde el seno de su madre. 15) Isabel responde al saludo de Marra El saludo tiene por finalidad Identlfrcar a la otra persona.proteger. vendra sobre Mana La fuerza de DIOS . las palabras . 32 35 .»6) . se han encontrado varras expresiones que corres ponden a las de Lucas 1.en el seno de Isabel. qUlza en uno de los cantones montañosos al este de Jerusalen. a 6 KIlometros al oeste de la capital En cuanto llega Marra. el desarrollo del relato eXlgfa que la virgen fuera 8 reconocer ese signo de DIos Su prrsa mIsma (1.(Sal 140. el mño • salta. mfundlendoles un contenido nuevo Jesus. J /1/11101IUtl!lOn L Ami du ( lerge (1 '.hlJo del altlslmo-.pals alto.(40. 39) es el signo de su fe y de su entera dIsponibilidad Isabel habitaba en el . .(1. aunque en el evangelio de Lucas se emplea este tItulo unas cua· renta veces.esplrrtu se lleno de alegrra. deseándole la feliCidad y la bendlclon dlvma Isabel IdentIfica a Mana como a la madre de . 22) Comienza el tiempo de la alegrra me· slanlca (cf lc 6.santo. el dlptlco de los naCImIentos segUlra la manlfestaclon del esplrltu en Slmeon y Ana (2. encuentra en ella su . 42-45) AqUl nos encontramos con la prImera deslgnaclon de Jesus como . 39-56) Oespues del dlptlCO de las anunCiaCiones.(4 34).hlJo de DIos.Señor. 8) AqUl su sentIdo es mas fuerte En Ex 40. aplicadas al rey servlan para expresar la cercanla del DIos de la alianza y del rey. designando aSI de antemano al hijo de DIOS reSUCitado -contrarramente a Marcos que casI no utIliza este titulo de dIVinidad En resumen. 35 se dice que la nube dlvma cubre la tienda con su sombra. como piensa el P Lyonnet? 4 SI aSI fuera.hljo-.(y su hiJo) sera gran de en la tierra y le serviremos se le dirá hijo de su realeza duDIos y se le llamara hijo del altlslmo rara por siempre .'46 Ved~l P Benoll L AllllOllUtltlOt/ A% Sgn n 8 (1972) 3950 Por ello. 30. dlVlOlzada ¿No sera precisamente esto lo que qUIere decir Lucas. de tal modo que la glona de DIos llena la estancia. 11. al mismo tiempo el relato de la prrmerd maOlfestaclOn del esplrltu en Juan que maugura su mlslon en el seno de Isabel y en Marra cuyo .El sentido de esta expreslon en la escrrtura es el de . nos encontramos con el relato de la vIsIta de Marra a Isabel Es. 22-39) El relato de la VIsita de Marra sirve de puente entre los dos relatos de anunClaClon El angel habla dado una señal a Ma rra.hlJo de DIos. 23) Juan maugura su oficIO profetlCO por boca de su madre . aSI como su protecclon particular Lucas hace suyos estos tltulos reales. mas o menos como los dos OIños que se empujaban en el seno de Rebeca (Gen 25. Mana serra considerada como el arca santa o la morada de DIos en la que habitara en adelante su hiJo el . el meslas-rey hiJo del altlslmo es verdaderamente hiJo de DIos y DIos mismo VISITA DE MARIA A ISABEL (le 1.

y . Al oír estas palabras de Isabel (1. el salmista recuerda la ayuda de Dios a Israel su servidor. entre otros. Si aceptamos la identificación del pueblo de Dios con la sirvienta. no hay oposición entre . cual mujer llorosa y agradecida después de la prueba. presenta una serie de paralelismos antitéticos: fuerza de Dios/orgullosos. 46-56) A la primera manifestación de Juan sigue el Magníficat y a la primera manifestación de Jesús en el templo seguirá el Nune dimittis (2. por ejemplo. los cuales. por otro lado. y el . se trata siempre ·del mismo género literario. en paralelo. La segunda estrofa. . En todos estos textos. 45).Dios ha escuchado a su sirvienta. Entre los temas importantes. el Rollo de los Himnos. 45. poderosos/humildes. Más concretamente.cumplimiento. Mi alma exalta al Señor (Le 1. Cerf. añadidos a los seis me1 En su excelente librito Les pauvres de Yahvé. 27-28). poseemos actualmente toda una serie de salrr:os no bíblicos (apócrifos) y que eran usados corrientemante en los ambientes fariseos: los Salmos de Salomón. Gelin. una con María como centro y otra con Israel. «Foi Vivante»). María se queda tres meses en casa de Isabel. 29-32). Para Lucas. y me ha dado un hijo. 14). privilegiando los paralelos sacados del cántico de Ana. Son trozos de . 1-10). compuesto de un mosaico de citas o de:: alusiones bíblicas. ha mirado mi vergüenza (mi humildad) . que SG core::m mutuamente. Sin tener en cuenta los salmos bíblicos cantados en el templo y en las sinagogas. Habria que continuar el estudio en la literatura intertestom0ntaria. incluyendo en el grupo las poesías sinagogales. con la mirada que Dios puso sobre su humilde sirvienta. podría pensarse incluso qu'e primitivamente se trataba de un himno judea-cristiano sobre el nuevo pueblo de Dios. Y el de Jesús por el Gloria de los ángeles (2. Este conglomerado tan dispar de citas y alusiones bíblicas y tradicionales no impide al conjunto presentarse con una unidad real. mezclar con gran tino oraciones y cantos en su trama narrativa. y no en la de Isabel. 68-79).prototipo del Magnificat» (1 Sam 2. hambrientos/ricos. El versículo 56 que sigue al Magníficat termina el relato de la visita de María y el díptico de las anunciaciones.tipo antológico». 20). 6). como indican algunos manuscritos latinos. cantadas después de la lectura de la biblia. 39). 11).' La génesis literaria de este salmo sigue provocando vivas discusiones. Lucas ha puesto este salmo en boca de María. El versículo final recuerda de nuevo el tema del cumplimiento de las promesas. La primera estrofa juega con la oposición María•• humilde sirvienta. su· brayado con fuerza por A. el Magníficat se divide en dos estrofas rítmicas. Lucas puso este salmo en boca de María. y con razón. Después de estos versos.Ia que te llevó en su seno y te dió de mamar. En el siglo I se conocía bien el género hímnico. comparar con 1 Sam 1.. en su historia sagrada del Libro de las Antigüedades bíblicas. resumen de todos los valores espirituales del pueblo de Israel. una vez más.todopoderoso ha hecho por mí grandes cosas •. que tiene a Israel como centro. como sucede en el 4 libro de Esdras citado anteriormente. Sea lo que fuere. 46-50) Y por la acción salvadora que ejerce en fávor de su pueblo (51-55). se ha encontrado todo un conjunto de himnos. (4 Esd 9. París 1967. . y llamadas Piyyutim. ya que María es realmente la hija de Sión. Al final del segundo díptico. Sería interesante releer todas las citas y referencias bíblicas señaladas al margen de nuestras biblias. También el Pseudo-Filón supo. El nacimiento de Juan será seguido por el Benedietus (1. Mientras que Zacarías andaba flojo de fe (1.Ia que escucha la palabra de Dios· (Lc 11. 50 Y 54b-55). el pueblo de Sion. José y María vuelven a su casa (2. como Abrahán (Gén 15. terminándose cada una de ellas con la mención de la bondad de Dios para con las generaciones que le temen y para con la descendencia de Abrahán (1. París 1953 y su reedición Les pauvres que Dieu aime (coll. en el 4 libro de Esdras. María ha creído firmemente en la palabra divina. El evangelista recogió este himno en la antigua tradición hímnica judeo-cristiana. Lucas ha introducido estos cánticos en su relato con mano maestra. Todo se cumplirá según la j promesa. en Qumran.. el corazón <le María exulta de alegría y da gracias a Dios por los beneficios de que le ha hecho objeto (1. grita: . merece la pena señalar el de la pobreza.

como nos dice Lucas. Esta pnmera estrofa canta la acclOn salvadora de DIOS en la casa de David Se bendIce a DIOS por haber vIsitado a su pueblo La palabra ~vlsltar. eVidentemente. siendo difiCil determinar con preclsJon la construcclOn de conjunto 1 v. en 3. el relato del naCimiento de Jesus. vemos que el padre y la madre. Sin duda. 24). 67-79) El Benedietus se compone aparentemente de dos largas frases gnegas (1. antes de abordar el mlnlsteno de Jesus que empieza precisamente con el bautismo de JUún En el texto que ahorA nos ocupa Lucas termina su pnmer dlptlCO antes de abordar el segundo NACIMIENTO Y CIRCUNCISION DE JUAN EL BAUTISTA (Le 1.en la casa de David El cuerno Simboliza la fuerza. sordo-mudo. según la cual. como el angel lo habla anunciado (1. darle el mismo nombre que tema el padre En Israel. 19-20 menciona la pnslon de Juan al final de su actividad. FII 3. 40) Cuando llego el tiempo del alumbramiento (la misma formula que en Gen 25. 5) pan entes y amigos van a casa de Zacanas para circuncidar al mño quenendo. para recompensar o para castigar Se utiliza muchas veces en con texto meslanlco y escatologlco DIOS ha suscitado para nosotros -un cuerno de salvaclon. 57-80) El dlptlCO de los naCImientos comprende. el nombre de Juan que le da su madre Iba contra la costumbre -Nadie hay en tu parentela con ese nombre. el que da el nombre es por regla general el padre y a veces la madre. por una parte. escribe el nombre de Juan en una tablilla de madera recubierta de cera De esta forma. pomendole casI siempre el nombre del abuelo y raras veces el del padre. los versos se mezclan unos con otros. 11) . 14) En el dla fijado por la ley. Lucas se ha dejado influenciar. la menclon del nacimiento de Juan y el relato de la CIrcunCISión. Isabel dIO a luz un hIJo Todos se alegraron. dan a entender que Mana estaba presente cuando Isabel dIO a luz De todas maneras el texto no dice nada al respecto Es cierto que la cronologla lucana es muy relativa A Lucas le gusta termrnar con un asunto antes de abordar otro nuevo ASI. afirma su fe y se abre su boca El salmo profetlco de lacanas lleno del esplrltu como Isabel. el nombre era puesto generalmente en el momento del naCImIento. al que acompaña el Benedietus y termrna con un refran sobre el creCImIento y por otro. cOincIden en el nombre de su hIJO No vayamos a pensar que lacanas e Isabel hablan tramado la cosa de antemano Desde el punto de vista del relato esto Ina claramente contra la Intenclon de Lucas para el el nombre de Juan es de ongen diVinO y todo el aconteclIlllento esta penetrado por la marca de la providencia El Interes del relato se sltua esencIalmente en esta denomlnaclOn milagrosa -. Zaca· nas. 68-69. 69-75 Y 76-79) De hecho. es un terminO empleado frecuentemente en la biblia para expresar la mtervenclOn de DIOS. el poder diVinO de salvaclOn mamfestado en el meslas (cf SI 47. por b costumbre gnega.Que sera pues este mño? pregunta la gente Lucas responde es el cumplimiento de la palabra del angel aZacanas lacanas al escribIr ~su nombre es Juan-. qUIere mostrar de ma nera mas clara todavla la Identidad del precursor El sal~o de Zaearlas (Le 1.ses que preceden. efectivamente se poman los nombres 8 dlas (9 en caso de ser chiCO) después del nacimiento No solamente Lucas ha metido en el mismo bolso ClrcunCISlon e ImpOSlClon del nombre.Preguntado por señas. Sin haberse puesto de acuerdo. Por otro lado. nos encontramos ante una pieza poetlca en la que cada uno de los versos y dlStlCOS posee su relativa autono mla En el estado actual del texto griego. el octavo despues del naCimiento (Lev 12 3. acompañado del Gloria y seguido de la menclon de la ClrcunCISlon Es de señalar. srno que ha simplifIcado en cierto modo la Situación al deCir que los vecinos -quenan llamarle Zacarlas como su padreEn efecto. la Importancia dada en uno y otro caso al naCimiento y a la ClrcunCISlon El segundo refran sobre el crecImIento se encuentra después del relato de la presentaclon en el templo (2.

2. v. 70-71. La estrofa precedente tenía como eje la idea visita/salvación, y el pensamiento gira ahora en torno al binomio anunciado de los profetas/salvación. La salvación de hoy cumple la profecía. 3. v. 72·75. Esta estrofa es más larga y está construida en torno al binomio promesa/liberación. La veni· da mesiánica realiza la promesa hecha a los padres y cumple la alianza sellada con Abrahán. Liberados de los enemigos, podemos servir a Dios santa y fielmente. La salvación es el cumplimiento de la alianza. 4. v. 76·77. Esta estrofa centra su atención en la misión de Juan, el profeta que debe preparar los ca· minos del Señor. Así como los correos reales iban por delante del príncipe, haciendo reparar caminos y pre· parando albergue para el rey, así también el precursor irá preparando los caminos espirituales para formar .un pueblo apto» (cf. Lc 1, 17). Debemos notar la alusión a Mal 1, 2-3. Juan ofrecerá «el conocimiento de la salvación», dará a conocer cómo Dios salvará a su pueblo por el perdón de los pecados (Mc " 4). 5. v. 78·79. Mencionando una vez más la visita, vol· vemos al tema de la primera estrofa, pero esta vez se trata ya de la visita mesiánica del hijo de David, -del astro que surge. (Mt 2, 2); será fruto de las .en· trañas de misericordia» de Dios. La luz mesiánica aclarará a los que están en las tinieblas y dirigirá nuestros pasos por caminos de paz. Al igual que el Magníficat. el cántico utiliza muchas expresiones y temas de la escritura. Se trata, una vez más, de una composición de «estilo antológico •. Pero, contrariamente a lo que sucedía con el cántico de Ma· ría, el Benedictus se resiente ligeramente de falta de homogeneidad. Da la impresión de que, por lo menos los versículos 76-77, fueron añadidos posteriormente; los v. 68·75 Y 78-79 se siguen perfectamente y hablan todos de la venida del mesías, hijo de David. Como respuesta a la llamada de los profetas y a la promesa hecha a los padres, Dios va a visitar a su pueblo e

inaugurar la era mesiánica de la salvación. En los v. 76·77, la lengua y las ideas son diferentes. Todo se centra en la persona y obra del profeta precursor. Es pues probable, y casi cierto, que Lucas introdujo estos versículos para adaptar este salmo al caso del bautista. ¿Donde pudo Lucas encontrar este salmo abarrotado de hebreísmos? Muchas son las hipótesis para explicarlo. Algunos piensan que se trataría de una composición de origen judío cuyo vocabulario pietista se correspondería con el de los ambientes sacerdotales frecuentados por Zacarías. Otros, entre los que nos incluimos, piensan que se trata más bien de una poesia litúrgica judeo·cristiana, ya que el himno canta la venida del mesías que ya ha tenido lugar: .Gracias a ella nos ha visitado el astro venido de arriba. (1,78); el verbo .visitar» está en pasado y no en futuro (como corrigen algunos manuscritos). Se trata quizá de un himno pascual: .(Dios) nos ha suscitado (=resucitado) un cuerno de salvación en la familia de David. (v. 69). Si aceptamos esta última hipótesis, Lucas habría hecho suyo un himno judeocristiano adaptándolo a la circunstancia! Lucas termina el ciclo del bautista con un refrán cuyos términos están tomados de los relatos de la infancia de Isaac e Ismael (Gén 21, 8. 20), de Sansón (Jue 13, 24-25) Y de Samuel (1 Sam 2, 21. 26; 3, 19). Al hablar de la presencia de Juan .en los desiertos», anuncia directamente la actividad del bautista (Lc 3, 2. 4; 7, 24). Es ésta una de las características de Lucas: en su relato, todo viene a cumplir lo anunciado por la antigua profecía y anuncia y prepara el porvenir; Lucas es el hombre de la historia de la salvación y sobre todo de la unidad de los tiempos de la salvación.
2 Sobre el Benedictus, puede consultarse, aunque en sentidos diferentes, P. Benoit, L'enfance de Jean Baptiste reton Luc 1, en New Testament Studies, vol. 3, 1957, 182191 y A. Vanhoye, Structure du Benedictus, en Ibid., vol. 12, 1966, 382·389.

NACIMIENTO Y CIRCUNCISION DE JESUS (Le 2, 1-21)
Una rápida ojeada comparativa de las dos partes del díptico de los nacimientos muestra enseguida las semejanzas y las diferencias. Una sencilla y escueta mención del nacimiento de Juan servía para pasar rá-

pidamente al largo relato de la circuncisión y sobre todo al del nombre dado al niño, es decir que la intención del relato estaba precisamente en mostrar cuál era la identidad real de Juan, así como su misión revelada proféticamente por Zacarías. En esta ocasión, el presente relato insiste más bien en el nacimiento del niño (2, 1-7), aunque también en la identidad revelada por los ángeles a los pastores (2, 10. 14). lo que importa de ahora en adelante en el relato es la persona misma del recién nacido y no tanto su misión profética. En el relato del nacimiento de Jesús contrasta fuertemente la pobreza de su nacimiento con la resonancia cósmica y gloriosa que le sigue. las gentes se hacían preguntas sobre la persona y misión de Juan (1, 66), mientras que en el caso de Jesús los pastores reciben una revelación completa.

perio romano. Augusto, como buen administrador, quería conocer el número exacto de hombres disponibles para el servicio de las armas y la situación de las riquezas, para una mejor distribución de los impuestos. Actualmente, se conocen los empadronamientos que hizo en España, Galia, Egipto y Siria. Todo el mundo debía inscribirse en el lugar donde habitaba, o en su ciudad de origen, como se estipula concretamente en el empadronamiento egipcio. Parece bastante inverosímil sin embargo que hubiera que ir de Galilea a

¿Qué día nació Jesús?
Estamos tan acostumbrados a celebrar la navidad el 25 de diciembre, que la respuesta nos parece evidente. Sin embargo, en el evangelio nada se dice al respecto. Parece que fue al final del reino de Constantino (muerto en 337), cuando se decidió celebrar el nacimiento de Jesús el 25 de diciembre. El emperador Aurelio habia fijado en esta fecha, que es la del solsticio de invierno, es decir el momento en que la fuerza solar que decrece hasta ese momento, comienza a crecer de nuevo, la fiesta del Natalis solís ínvíctí, del sol renaciente e invencible. La iglesia, probablemente para cristianizar esta fiesta pagana, decidió celebrar el dies natalis (de donde viene nuestra "navidad"), el día del nacimiento del verdadero "sol naciente". Es posible que esto tuviera lugar cuando Constantino construyó una basílica sobre la tumba de Pedro, en la colina vaticana, uno de los lugares privilegiados del culto solar; "es curioso y significativo que el más antiguo mosaico cristiano que se conoce actualmente, el del mausoleo de los Julios en el cementerio Vaticano, que remonta a la mitad del siglo m, represente sencillamente al Cristo-sol en su carro triunfal" (Dalmais>,1 De todas formas, en el Cronógrafo de 354, calendario romano civil y religioso, se puede leer a propósito del 25 de diciembre: "En el octavo dia de las calendas de enero, Cristo nació en Belén de Judá". Esta fecha es pues romana, pero se extendió rápidamente durante el siglo IV por toda l.: cristiandad, celebrando así la gloria de Dios que se manifiesta en Jesús, luz que ilumina a todo hombre.
I Bible e, Terre Saín.., n.O 42 (1961).

El nacimiento de Jesús (2, 1-7)
la escena tiene lugar en Belén -Bet-lehem, es decir «la casa del pan" o mejor aún «la casa de la diosa lahame (diosa cananea)". En esta ciudad de Judá, a siete kilórr.etros al sur de Jerusalén, nacieron Booz, Jessé, David... Según Miqueas S, 1, de allí tenia que salir el nuevo David, de tal forma que lucas califica a Belén de «ciudad de David" (2, 3), título con el que generalmente se designaba a Jerusalén, la capital. El nacimiento de Jesús tuvo lugar con ocasión del -primer" empadronamiento en la época de Cirino, gobernador de Siria. Según el historiador judío Flavio Josefo (AJ 18, 1-2), en la época de Cirino hubo un empadronamiento, pero a partir del año 6 de nuestra era. ¿Es exacta esta información? De todas maneras, Cirino pudo muy bien haber estado encargado de la política romana en el próximo oriente ya desde el año 12 antes de nuestra era. Esto explicaría la desdichada fórmula de lucas: al hablar de un «primer" empadronamiento, pretendería distinguirlo del del año o (cf. Hech S, 37). El empadronamiento tenía lugar en Siria generalmente cada doce años; podríamos deducir pues que el -primero" tuvo lugar alrededor del año 6 antes de nuestra era (compárese con Mateo 2, 16, p. 28). Un decreto de César Augusto ordenó el empadronamiento de -toda la tierra", es decir, de todo el im-

judea para pagar el impuesto. A pesar de todo, si José vivía en Belén, con su familia, como da a enten· der Mateo, sería más fácil de entender la razón por la que tuvo que ir primero a Nazaret para sacar a María de la tutela paterna antes de llevarla consigo a su casa de Belén. Muchos exegetas niegan la historicidad del naci· miento de Jesús en Belén: habría nacido en Nazaret y, más tarde, la tradición cristiana habría cambiado el lugar del nacimiento en función de la profecía da· vídica de Miq 5, 1. Hay que reconocer, sin embargo, el origan antiguo de esta tradición, ya que Mateo y Lucas, independientemente uno de otro, dan testimonio de ello. Además, incluso Pablo recuerda el origen davídico de Jesús -salido de la línea de David según la carne- (Rom 1, 3); ahora bien, en aquella época, la gente no sabia ya cuál era su origen tribal, a menos de seguir viviendo en el pais o región de los antepasados. La designación de José como hijo de David da a entender que éste tenía alguna afinidad con Belén. Si la hipótesis es exacta, José volvió pues a su casa. a una de esas pequeñas casas de Belén, cuya única habitación estaba como apegada a una de las cuevas que servía de establo -como todavía puede verse en la actualidad. Lucas continúa diciendo que no había lugar para ellos en la -habitación de los huéspedes-, es decir en la sala de caravanas o simplemente en la sala de estar (en griego la palabra katalyma. cuarto de huésped, no debe traducirse por posada; lucas utiliza la palabra pandoxeion para designar la posada o albergue; cf. Lc 10, 34). La tradición que remonta hasta san Justino, desde mitades del siglo 11, dice que Jesús nació en una gruta; es probable. Orígenes corrobora esta tradición y señala el lugar sobre el que Constantino construyó una basílica con cinco naves, uno de los monumentos más hermosos de la Palestina ~rietiana.' El nacimiento de Jesús es descrito con la mayor sencillez: -dió a luz a su hijo primogénito. lo envolvió en pañales y lo puso en un pesebre-o El texto es sobrio; la expresión -primogénito- anuncia el relato de
I

la presentación. Lucas, con el estilo que le caracteriza, presenta el sobrecogedor contraste que supone el pesebre y la falta de sitio con la acogida de los ángeles y la designación mesiánica. Cada detalle del relato tiene su importancia, incluso el hecho de que María haya envuelto al niño ella misma. Está sola, contrariamente a lo que sucedió en el caso de Isabel (1, 57). Por otro lado. en la tradición judía se decía que las santas mujeres daban a luz sin dolor. como Jokebed. la madre de Moisés. Lucas no dice nada al respecto. pero el Protoevangelio de Santiago suplirá abundantemente esta laguna (cf. p. 66). Bastantes milagros hay ya en el texto de Lucas, sin que tengamos necesidad de añadir más. Este dato merece la pena que lo comparemos con lo que se nos dice en el PseudoFilón a propósito del nacimiento de Samuel: -En aquellos días, Ana concibió y dió a luz un hijo, al que llamó Samuel, que quiere decir fuerte, según el nombre que Dios (el fuerte por excelencia) le había dado al anunciarlo proféticamente. Ana se sentó y dio de mamar al niño hasta que tuvo dos años. Luego subió al templo a presentarlo al Señor- (LAB, 51, 1).

El anuncio a los pastores (2, 8-21)
El relato del nacimiento se desarrolla en el silencio y la sencillez; el anuncio a los pastores revela la dimensión social y cósmica del acontecimiento divino que acaba de realizarse: ángeles. pastores, hombres de toda clase y condición: a todos interesa este nacimiento. Búsquese en este relato el esquema de anunciación: presentación de los personajes; aparición del ángel y miedo de los pastores; expresiones corrientes: -no temáis-, -he aquí-, al comienzo del mensaje del ángel que sirve para identificar a Jesús al mismo tiempo que recuerda su misión (salvador. Cristo. Señor); signo y reconocimiento del mismo. Búsquense igualmente los elementos del relato que funcionan en términos de oposición: noche/luz; miedo/alegría mesiánica; revelación angélica/fragilidad del signo; po~reza del pesebre/gloria del Señor; cielo/tierra... El acontecimiento tiene lugar durante la noche: se trata de un tema muy común en la literatura aggádica judía. según la cual los grandes acontecimientos de

Véase Bible et Terre Sainte, n.O 42 (1961). Sobre

Le 2, 7, véase P. Benoit. en Mélanges bibliques en hommage au R. P. Rigaux. Gembloux 1970, 173-186.

se da a veces a los jueces de Israel (Jue 3. celebramos la eterna misericordia de Dios que te ha l"eseatado. arriba y abajo. de tu fe y del fruto de tus entrañas.la salvación tienen lugar durante la noche. la paz mesiánica se ofrece a todos. participe de nuestra carne y nuestro destino. Fiesta universal. ya que su significado y sentido superan las capacidades humanas. son los primeros en anunciar la nueva palabra (2. 23 Y Jn 4. Todos son llamados a la salvación (3. 19. a Jesús. 42. Para expresar la misión de salvación. 20). Consagración a la Virgen Virgen santa. muéstranos a Jesús hoy y en la eternidad. En ti. porque estamos consagrados a ti y porque nos consagramos a ti. En la mente de Lucas.Sgn. si decimos que queremos consagrarnos a ti. la iglesia estaba al pie de la cruz del mundo y recibía el fruto de la redención y de la salvación eterna. n. Por ello." 10 (1970) 50-67. Nos consagramos a ti. se reserva generalmente a Dios y el de -señor. 17-18. puede designar únicamente al mesías como en los Salmos d~ Salomón. En un momento que ya nunca más se borrará. en cuanto mujer de nuestra raza recibiste y guardaste en tu seno y en tu amor aquel en cuyo solo nombre existe la salvación en el cielo y en la tierra. Legrand. Así como no estamos edificados únicamente sobre la piedra angular constituida por Cristo. 13. ya que a todos ama Dios: . a ángeles y a pastores. madre de todos los reseatados. Madre verdadera del Verbo eterno. El mensaje se difunde. Rahner. 9.6). Paris 1963). 19). designando con él a los dioses y reyes -salvadores. próxima a nosotros. porque ya te hemos sido consagrados. Ave Maria. George. tanto este título como el de «Cristo Señor. Los pastores. que queremos acoger lo que somos en nuestro espíritu y en nuestro corazón. Pero.. virgen santa que estabas al pie de la cruz del redentor. Para nuestra salvación dijiste sí. Lucas se sirve de la palabra «salvador. ) Véase A.' La única que no habla es María (2. Por eso pues. le fueron dados a Jesús por revelación. Il VOllS es! ni: au. siempre viva ante la vida de Dios. 17. Es cierto que el título de «salvador. la palabra (<<veamos esta palabra que ha llegado. 36. refiriéndose a Jesús como en Hech S. (en griego Kirios) designa igualmente a Dios. 15) Y la expresión «Cristo Señor. La revelación del ángel llega al mundo entero. llena de gracia. como se dice en 1 Sam 3. . no hacemos sino confesar que queremos ser 10 que somos. muéstranos a quien fue consagrado en tu gracia. ¿qué sucederá al final?' 2 L. así nuestra vida y nuestra salvación dependen de manera permanente de tu "sí". es decir incluso a una de las categorías sociales más despreciadas de la época junto con los pecadores y publicanos. pero limitando el amor divino a los miembros de la secta. -no dejó pasar ninguna de sus palabras •. En Lucas.ourd'hui un 5auveur: Ass. da la impresión de que este título tuvo especial éxito en las comunidades cristianas de la diáspora. En la biblia griega de los Setenta. ya que todos los que están unidos a Dios son los que más cercanos están de nosotros. 15) Y la liturgia cósmica de los ángeles se une a la alabanza de los pastores (2. El título era corriente en el mundo helenístico. por nosotros pronunciaste tu fiat. el título de -salvador. como en Lc 2. \K. Un giro análogo podemos encontrar en los manuscritos de Qumran. Paz para los hombres (objeto) del amor (de Dios) •.: 2. 20). y que sigue siendo válido para toda la eternidad. virgen y madre santa. Fleurus. L'évangile aux bergers: Revue BibIique (1968) 161-187.. mujer que acogiste en tu fe y en tu seno bendito nuestra salvación. 9. 13. sino también en la base de los apóstoles y los profetas. la humanidad rescatada. modelo de misioneros cristianos. que no deja de ser rara. tu palabra fue la palabra de la humanidad y tu si el amén de toda la creación al sí sin reservas de Dios.. al fruto bendito de tus entrañas. 31. en Prieres pour jours de récollection. los pastores -ven. la era gozosa de la salvación ha comenzado. Al expresar el reconocimiento de los reseatados.

y anunciada por Zacarías (Le 1. El horizonte. Los mezcla confusamente y habla indebidamente de . Lev 5. 77 Y 2. llenos del espíritu (1. Si no consigue hacerse con un cordero. el fenómeno es normal: Pedro y Juan. ya se ha realizado. cf. Dios dijo a Moisés: . 27). 49. y en Simeón y Ana por otro. como después de los nacimientos. etc. toma dos tórtolas o dos pichones. 22-40) Después del díptico de los anuncios.67. Estas palabras de Simeón .41. 30).Cristo del Señor-. la fi- . 34). vislumbra ya la misión de Jesús.Conságrame todo primogénito. tanto por un hijo como por una hija.(cf. 67. Según Ex 13. El profeta ha visto el signo prometido y la larga espera del mesías se acaba. los padres de Jesús eran fieles cumplidores de la ley. el hecho de que todos estos relatos estén sólida y armónicamente enlazados entre sí. En esta ocasión es el padre el que tiene que actuar y nunca se pide que el niño esté presente en el templo. Como el relato de la visitación. el rey ungido por Dios (1 Sam 24. El hecho concierne a todos los pueblos. En los Hechos.cuando se termina (para la mujer) el tiempo de su purificación. El anciano Simeón. Sim~ón el profeta (2. 16). El cántico de Simeón. Simeón identifica a Jesús como . 5.el consuelo de Israel-. construido igualmente en el hermoso estilo de los cantos bíblicos. utilizando ¡Jara ello el paralelismo. en el templo. es decir la inauguración de la era mesiánica. al primogénito se le rescata con cinco siclos y debe hacerse durante el mes que sigue al nacimiento (Núm 18. 41-52). Lo único que le intaresa es presentar al niño en el templo. el de la presentación termina los dos relatos de anunciación al mismo tiempo que los une: el relato prolonga el del nacimiento de J~sús el mismo tiempo que recuerda el tema del Benedictus: . sin embargo.PRESENTACION DE JESUS EN EL TEMPLO (Le 2. 7).será uno de los títulos que recibirá el mesías. lleva al sacerdote un cordero de un año. La salvación anunciada por Isaías (.(cf. esperaba . 71. En el relato del Pseudo-Filón que habla de la presentación del pequeño Samuel en el templo y que presenta el cántico de Ana. tiene en sus brazos toda su esperanza. a las puertas de la muerte. el mismo tiempo. 6). A Lucas no le importan mucho estos ritos. Ahora bien. Simeón. El rito de rescate del primogénito es muy diferente. Esta ceremonia no atañe sino a la mujer y tiene lugar 40 días después del nacimiento de un varón (cuando se trata de una hembra son 80 días). En Lucas. 22-24) Según el Levítico 12. 6). como dice Si meón utilizando las palabras del Segundo Isaías: • Te he destinado para luz de las naciones. todo tiene su pareja. perfecto representante de los más altos valores espirituales. 47. fuertemente vinculados al pueblo de Israel (otro de los temas de los Hechos de los apóstoles). igualmente. 22-28). Es posible que quiera decirnos igualmente que La ley que empuja a los padres de Jesús y el espíritu que lleva a Simeón se unen para designar a: nuevo mesias en el corazón mismo de la religión de Israel. 2. Pero es. . 71. 22). como había sido presentado el pequeño Samuel por Ana (1 Sam 1. que el autor retoca a su manera. Lc 3. un medio de anunciar el tema de las divisiones dentro del mismo Israel (2. Al igual que Isabel y Zacarías.supurificación (en plural) (2. en un continuo juego de paralelismos e inclusiones mutuas. el espíritu se manifiesta en Isabel y María por un lado.nos recuerdan una vez más la figura del Samuel de las antiguas tradiciones aggádicas judías. El tema del consuelo es particularmente apreciado por el Segundo Isaías (ls 40. incluso por lo que a los personajes se refiere: Simeón y Ana. 25-38) El cumplimiento de los ritos (2. seguirá la se· gunda (2. 6-8. Pablo y Bernabé. para ser mi salvación hasta los extremos de la tierra. todo el que el abre el seno materno-o Según Números 3.. Is 42. tan típico de Lucas. 6. 25. 69. no quiere decir que el de la presentación en el templo no sea la primera parte del último díptico de Lucas: a la primera visita al templo. 77). 1s) y la palabra ·consolador.(1. . Toda carne verá la salvación de Dios-: Is 40. supera el del solo pueblo de Israel y se hace universal. 7) para reinar sobre Israel y salvar al pue· blo de Dios. 1-2.mis ojos han visto la salvación.

en medio de esta lucha. el pensamiento teológico de Lucas ha sido más agudo que el de Marcos o Pablo que no dan importancia a la presencia de María. en Exégese et Tbéologie. 14). Hech 6. el término . Lucas insiste en este tema (cf. al que se exalta y desprecia (ls 52.Sgn n. A. se insiste en la sabiduría y en la gracia de Dios (compárese 1. en aquella época era más o menos el equivalente de lo que nosotros llamamos hoy . 5. el reconocimiento del signo operado por María en su propio interior.. dejando únicamente un resto. así como la historia de Israel profundamente dividido con su venida. mujer . 22). La doble profecía de Simeón en los v. al respecto. 4).Ahí tienes a tu madre-J. el temor en los otros relatos). 50: cf. 40. el autor nos presenta al ideal de la viuda cristiana de la que habla 1 Tim S. Mateo centró su reflexión sobre Jesús niño partiendo de la figura de Moisés.' Pero esta ruptura produce un nuevo alumbramiento. 2). 12).gura del profeta Samuel recibe tintes de . estará presente en la nueva iglesia (Hech 1. se trataba de una viuda muy piadosa. 33_ 48). o quizá el poema del siervo que sufre.O 11 (1970) 29-39. 15. a su vez. 49.cultura-.. no podemos menos de constatar que los evangelios subrayan varias veces la distancia entre María I Véase P. En resumen. La repetida mención de la sabiduría de Jesús (2. También ella. Pueden encontrarse quizá en este pequeño relato éJlgunos elementos del esquema de anuncio: extrañeza de los padres de Jesús (cf.día y noche. 10. 18). 52. 40) con el que se refiere a Juan (1. 31-35. 80): en este caso. 17. designa al mesías: los dos testigos exigidos por la ley (Ot 19. la hija de Sión. La palabra sabiduría aparece igualmente en 2. Lucas de la de Samuel. 35. 52) que se enfrenta a la de los doctores. Nos encontramos con el tema bíblico de la división de los corazones. Sin embargo. María. 17. aunque no es posible alegar una cita bíblica concreta: quizá Is 8. que coincide con el de la madre del pequeño SamueJ. Es el último anuncio del refato de la infancia. se entusiasma recordándonos su corto pero valioso testimonio. la profetisa.' 2 Puede leerse. 31.que temia a Dios desde su juventud-o como di ca el Pseudo-Filón (LAS 50. Lucas y la tradición que le precede insisten en primer lugar en la división y en la prueba de la ruptura que convertirá a María en la madre de los creyentes. Que sea por mucho tiempo la luz de este pueblo • (LAS 51. un glaive te transpercera ['áme (Le 2. 15) reconocen la llegada de la era de la salvación. 21.. La présentation de ¡ésus au Temple: Ass. Este término es muy fuerte. En este texto se encuentra como concentrada toda la historia de Jesús. utilizando para ello expresiones sacadas del Segundo Isaías: Ana ha dado a luz . Tenía 84 años. la parte elegida por Dios. George. 19. Le 20. será el preciso lugar en el que el signo de la división se manifestará con toda su fuerza. 14 Y 28.). Después de la sombría profecía de Simeón.(como se ve nuestro Lucas exagera un poquillo . llena de gloria y de humillaciones. 3. Cerf. 34): incluso María es regañada por Jesús (Me 3. La profecía de Ana Después del profeta. la mención de un . 66).signo contestado (o expuesto a la contestación) -. que participaba en el cuIta . IlI. V Lucas. y Jesús. Podemos comparar. 216-227 (este artículo había aparecido antes en CBQ 1963i. Aunque esto nos puede extrañar. que corta a Israel en dos. Precisamente por haber superado todas estas pruebas... tiene un profundo sentido.. 10. y arrastrado por la fuerza del tema. Lucas nos da su nombre. Vive el profeta del pueblo.. Et toi-meme. el versículo que se refiere al crecimiento de Jesús (2. 6-7). que no pierde ocasión de hablar de las mujeres.Ia luz de las naciones. 35). 26: . no entienden (2. al final de la segunda parte del díptico de las presentaciones en el templo. por el uso de paralelismos antitéticos de Lucas. 34·35 es difícil de comprender. el personaje de Ana es como una brisa de aire fresco. Benoit. 16 (cf. Jn 2. se designa a María como madre del nuevo Israel (Jn 19. 7. 11.sabios». Desde este punto de vista.he aquí. La hija de Sion se verá dividida. 13-53. aún más. . 21. 7. finalmente. 18. Israel está dividido y María. La sabiduría era igualmente el ideal de los escribas y de los doctores de aquel tiempo a los que egradaba llamarse precisamente . el lugar del desgarro realizado por la espada de la que habla Ez 14. edad fuera de lo normal en aquella época. como desarticulada en su más íntimo ser.mesías-. Sus padres se extrañan y asombran (2. La fe de María no fue coser y cantar hasta el momento de la cruz.

Ies estuvo sumiso» (2.. en el templo. dice el texto. menciones que encuadran el relato de Jesús entre los sabios y doctores. Una vez más. Era en la fiesta de pascua.Padre mío. . 52). 52. Así.sgn.' I Véase J. mientras que aquél les responde hablando de -mi Pa· dre». El tema es antiguo: la tradición judía nos dice que Dios dirigió sus primeras palabras a Moisés utilizando la voz del padre de éste. según la tradición aggádica narrada por Lucas (Hech 7. en pentecostés y en la fiesta de las tiendas. De ahí nace. ¿quién se habría atrevido a decir -mi Padre» sino Jesús? De esta forma. 35) que puede dirigirse a Dios diciéndole . sino el Dios de tu padre. está centrada principalmente en la palabra de Jesús del v. de un niño pequeño. la segunda parte del díptico de las visitas al templo explicita aún más la cristología del relato de la infancia. esta expresión de Jesús tenía que suscitar la extrañeza de los que le escuchaban: en efecto. 41-52) Toda esta narración. El evangelio de Lucas es el evangelio del Hijo que habla de su Padre. aunque se hablaba muchas veces de Dios como de un padre y aunque se utilizase en las ora· ciones judías frases como -Padre nuestro que estás en los cielos. tanto en la fiesta de pascua como en la de las tiendas. como en el resto de su evangelio. 49). al igual que Samuel que se dedicaba al servicio del templo en presencia del Señor (1 Sam 3. 48-50 (col. precisando de esta forma 1 Sam 1. Jésus retrouvé au Temple: Ass. 2). 16.. Gabalda. Por su parte. fue presentado en el templo.'JESUS ENTRE lOS DOCTORES (le 2. Laurentin. habla sencillamente de Jesús...Ia luz de la que nacerá la sabiduría. Jesús no dudará un instante y dirá: -¿No sabíais que tengo que estar en casa de mi Padre?-. ») y de esta forma crea distancias y opera rupturas con los suyos. También este autor elogia grandemente la sabiduría de Samuel (. 22). 34). Luego. igual que en el caso de Samuel según el Pseudo-Filón (LAB 53. . Lucas es detallista. del mismo en la que los sabios y sus discípulos estudiaban la Tora (Talmud de Babilonia. se seguía generalmente la costumbre de una sola peregrinación. en 2.(1. primer ejemplo de la palabra de Si meón a María (2. 43. 37. La palabra de Jesús es tanto más chocante. escrita en buen griego y con menos semitismos que los relatos precedentes. Tenía doce años. de un niño. 280 p. 34). Después de las fiestas. n. Dupont. 40. se trataba de un recién nacido. la primera y la últi· ma palabra de Jesús en el evangelio de Lucas hablan de su padre (23. lo cual no impedía que los padres llevasen consigo al niño -desde que puede mantenerse en hombros. Jesús afirma los lazos de dependencia que le unen a su Padre (. Jesús llamaba la atención de todos -por su inteligencia •. 348). Es de notar cómo esta última parte del relato de la infancia sirve de puente para el resto del relato evangélico. 49: es la primera vez que Jesús habla situándose al mismo tiempo en relación con su -Padre •. También el niño Moisés poseía toda la sabiduría de los egipcios. Las mujeres y los niños de menos de 13 años no estaban obligados por la ley. en 2. París 1966. De hecho. 51). como el joven Samuel. 40. tratado Baba Bathra 20a). Durante los siete días de fiesta legal. andando no más de 3 ó 4 horas el primer día. Mystere de Paques et foi de Maríe en Le 2.(generalmente es el rabbí el que se sienta en medio de sus discípulos).O 11 (1970) 40-51 Y un estudio más técnico en R. la incomprensión de sus gentes como la de sus discípulos ante el anuncio de la pasión de su maestro (18. evidentemente. En Le 2. 49). Etudes Bíblíques). Jesús. Jésus au Temple.(Midrash Exodo Rabba sobre Ex 3. al mencionar dos veces la sabiduría de Jesús (2. exactamente igual que Samuel. pues. cuanto que María acaba de hablar de -tu padre y yo». según Flavio Josefo (AJ 5.. se dedicaban igualmente a escuchar las discusiones de los rabbís en los pórticos del templo y sobre todo en la sala -ha-Gazith. y lo hará tan bien que deberá deshacer el equívoco: -No soy tu padre. En el corazón de Israel.Tengo que. 6). como dice el rabbí Shammaí. 4) Y describe detalladamente la llamada de la que fue objeto en el templo. LAB 51. la del -Hijo de Dios. Dios le dirige tres veces seguidas su palabra imitando la voz de su padre (LAB 53). Por otro lado. el autor hace suyo uno de los temas corrientes en los relatos de infancia.(2. 46 Y 24. y en 2. las caravanas que habían venido en peregrinación iniciaban la operación retorno. 57 la peregrinación al templo La ley prescribía tres peregrinaciones al año: en pascua. -sentado en medio de los doctores. 1). las gentes participaban en el culto del templo.

19.hechos históricos» de los que la «historia científica» no puede decir nada. incluso aunque el texto de Mateo (1-2) llamara más la atención. se reducían sobre todo a los puntos siguientes: el empadronamiento de Cirino. otros se resistían con todas sus fuerzas. la concepción virginal pero tenecería a la historia de la salvación sin que la historia científica pudiera probar o negar su veracidad. como él mismo lo afirma en su prólogo. Y las afinidades literarias de Lucas con la tradición joanea son ciertas. Ahora bien. el valor histórico de los relatos de la infancia no era puesto en tela de juicio. «María guardaba todos estos acontecimientos en su interior meditándolos en su corazón. Partiendo de ahi. Ante estas conclusiones aparentemente desastrosas y demoledoras.(2. que sería una especie de doble de la historia profana y en la que se podrían colocar alegremente todos los . Más aún. se apelaba a 10[. en una prudencia más tranquila y sugerían que había que distinguir entre los «hechos brutos» y la interpretación subsiguiente. precisamente antes de comenzar su relato de la infancia. si tenemos en cuenta que . por lo menos en los ambientes católicos. tanto la estrella como otra serie de elementos de este tipo podían ser relegados a la categoría de reflexiones posteriores. De ahí que algunos afirmaban: «La biblia tíene razón-. En efecto. Lucas habia realizado su búsqueda con toda diligencia. sin que esto supusiese eliminar la posibilidad del milagro como tal. cálculos astronómicos de Kepler para afirmar que on el año 7 antes de Cristo efectivamente tuvo lugar el encuentro de Júpiter y Saturno en la constelación de Piscis. algunos no se paraban en la distinción hasta reducir a cero la trama histórica de estos relatos. que apoyaban sus relatos en una documentación de calidad. de tipo más bien apologético. Por ejemplo. Las batallas históricas.v. Como el mismo Lucas nos dice. Por ello. 51). Lo difícil era saber hasta dónde se podía ir con esta distinción y cuándo se tocaba claramente el hecho bruto. Por ello. LOS RELATOS DE LA INFANCIA Y LA HISTORIA 1.10 que . 26l. como premisa teológica. Por otro Jz:do. El problema histórico Hace sólo 20 o 30 años. estas distinciones tan sutiles ¿tienen algún valor? La distinción entre historia de la salvación e historia profana ¿no es a su vez un callejón sin salida? ¿Es válida la distinción entre el acontecimiento y su interpretación. y se dedicaban a buscar desesperadamente la presencia del gobernador Cirino en Siria durante el reinado de Herodes el Grande. Se decía que Mateo y Lucas eran gente seria. Otros exegetas se mantenían. María había sido acogida por Juan el apóstol (Jn 19. la narración de Lc 1-2 no era puesta en tela de juicio. la estrella y la venida de los magos. que la fe pascual había enriquecido y que más tarde habían sido traducidas utilizando el lenguaje plástico del judea-cristianismo (una especie de imágenes cosificadas). Es cierto que todo el mundo estaba de acuerdo en decir que los relatos de la infancia constituían un hecho límite: la leyenda o la historia de la infancia no tiene el peso histórico de las palabras de Jesús que nos cuentan los sinópticos. aforo tunadamente. podia seguirse perfectamente el hilo que va de María a Juan y de Juan a Lucas. apelando a una especie de -historia de la salvación» (el término es de origen protestante). por ejemplo. Así.

añadiendo elementos tomados de un sitio y de otro. ya entonces. de los acontecimientos primeros sobre el texto que tiene en sus manos. gracias a ellas podemos funcionar en el plano histórico. El historiador del Nuevo Testamento no tiene como misión rehacer la historia ni re·escribir otro evangelio. en definitiva. Dichosas dificultades. Pero. toda la historia. pero. lo único que puede hacer es señalar una serie de elementos irreductibles en el más allá del texto que estudia. Sin embargo. los que hacen el acontecimiento son los testigos. en presentar y acumular todo tipo de dificultades: el carácter tardío de la documentación. Quien pretenda situar de un lado los acontecimientos y por otro las interpretaciones.. el carácter midráshico de estos relatos impregnados de elementos maravillosos. Dificultades. describir los factores de producción del texto y limitar su ámbito de investigación a algunos elementos sobre los que puede ejercitar al máximo el -acoso. ¿cómo llevar a cabo este proceso de -reducción histórica. ¿qué es el hecho histórico? El problema es de talla y desborda ampliamente los límites del presente cuaderno. Breves elementos metodológicos En el capítulo precedente sobre la problemática que plantean los relatos de la infancia nos hemos complacido. Nos limitaremos a decir cómo -practicamos la historia. un texto que desvía la atención del lector a un más allá del texto y al acontecimiento al que se refiere-. ¿para qué concepción de la historia? Muchas veces actuamos como si un texto llamado histórico -es decir. en estas condiciones. 3. que la historia. ¿cómo puede plantearse el problema histórico? O dicho de otra forma.no fuera sino el calco de un mundo -anterior. Por ello. de un acontecimiento de nuestra vida pasada si los historiadores del año 4000 se ocupasen de nuestro caso. nos preguntábamos si teníamos razón en hablar de -dificultades •. 2. y de esta forma. ya que nos impiden dar el salto a ese más allá del texto. sino gracias a la interpretación que lo integra en el mundo de nuestra propia comprensión? Como generalmente se dice. en parte. Lejos de reconstruir una (nueva) historia de la in· fancia. un tanto insidiosamente. los antiguos relatos. el historiador no puede sino -des-construir. a nuestra manera. Pero. Es cierto que el método es bastante radical: imaginemos por un momento lo que -quedaría. las contradicciones y desacuerdos entre los dos relatos evangélicos. en el pasado no se convierte en -acontecimiento. Ni siquiera tiene como función -probar. al nivel del aconteci· miento reconstruido. nombrar quiere decir crear.iento» en el universo indivisible de lo sucedido. en el marco de los relatos de infancia. incluido el género . y como una especie de fotografía -anterior•• tomada milagrosamente por el escritor. luego los cronistas y los historiadores y finalmente los lectores... a condición de situar de manera distinta el problema de la historia. precisamente. su mérito radica en que nos ofrece bases sólidas. No hay acon- tecimiento sin interpretación.? De varias maneras. cometería errores irreparables. como documento histórico. ya que no tiene a su alcance los medios necesarios para ello (falta de documentación y distancia temporal).de las que acabamos de hablar nos chocan con toda razón. es -verdadera".sucedió. las -dificultades. las dificultades vistas anteriormente nos permitirán comentar mejor los elementos históricos. En efecto. Pero. Los tres niveles de la encuesta histórica a) Nivel de los evangelios y de las comunidades portadoras del texto novela policíaca que puede ser reflejo de algunos aspectos de la historia -que se sitúa más allá del acontecimiento propiamente dicho. y al revés. son ellos los que distinguen y dan nombre al -acontecim. es decir. Por su carácter tardío -entre 75 y 85 después de Todo documento literario puede ser considerado. de nuestro tiempo. En buena teología bíblica.

b) Nivel de las tradiciones previas: los primeros grupos cristianos El proceso de reducción histórica. para quienes pretenden . 27. como en el resto del evangelio. los relatos de la infancia constituyen actual· mente un testimonio histórico de considerable valor sobre la mentalidad cristiana del final del siglo 1. 76-77. 58). una vez más. 16. Nos encontramos ya en el má~ allá del texto y por ello en el mundo de la hipótesIs. Que tiene la ventaia de devolver a las comunidades cristianas primitivas un himno pascual de gran importancia sobre el resucitado. 4). como en todas las ciencias en las que la hipótesis es fuente de descubrimientos. antes de dividirlo e insertar los textos correspondientes a Jesús. milagros en el sentido propio de la palabta. de una dificultad insalvable. Se trata de una hipótesis aceptada por la mayor parte de los autores. Esta «sobre-interpretación. Se trata. originalmente. es de notar que si en nuestros relatos encontramos abun· dantes hechos de tipo maravilloso. El clima de prodigios y maravillas del que están impregnados estos relatos es una muestra de la convicción profunda de que todo lo que Jesús había vivido -y lo que estaba viviendo la iglesia. que es hijo de David (Mt 1. . 6-11. con enfermiza constancia. ¿Cuáles son pues los elementos de los que podemos decir con certeza que reflejan el pensamiento de las antiguas comunidades cristianas? Los dos evangelios concuerdan en los siguientes puntos: una virgen llamada María estaba casada con José. hijo de David (Mt 1. los raros elementos comunes que se encuentran en ambos textos obligan al historiador del texto a remon. sobre la manera ini· gualable de hablar de Jesús y sólo de Jesús por me· dio de los textos de una escritura cristianizada. 6b (en el texto griego). pueden utilizarse varios instrumentos de investigación. Pero para nosotros. se descubre una alusión a Gén 21. Ahora bien. Nuestros evangelistas saben situar las cosas en sus lugares respectivos sin mezclarlas y su amorosa contemplación del niño de Belén no tiene nada que ver con los problemas de los modernos fundamentalistas que se interrogan. del Cristo pascual: Lucas se hizo con él y lo adaptó a Juan bautista. como por ejemplo el de Fil 2. sirviéndose de tradiciones de los ambientes joánicos. no existen. En efecto. Lc 1. e incluso sobre la devoción mariana de la que Lucas es el primer testigo. hablado anteriormente. Es posible incluso que hayamos sido demasiado discretos. así como sus reglas y su gramática.o «reconstruir. El ángel del Señor anunció la venida. Da la impresión de que Lucas constituyó en primer lugar un conjunto sobre el bautista. del que ya hemOl. Recordemos el ejemplo del Benedictus (p. desde el punto de vista de la historia es una suerte. en esta situación podemos probar que los evangelios de Mateo y Lucas son literariamente independientes. siguiendo el curso de una historia santa que correspondía pero fectamente a los designios de Dios. sobre las diversas maneras de leer y re-leer los textos bi· blicos heredados del judaísmo.la historia. De esta forma.del acontecimiento de Jesús en los Midrashim cristianos y estos relatos tejidos e impregnados a base de escrítura nos muestran la violencia extraordinaria con la que este acontecimiento interpelaba continuamente a las comunidades cristianas del final del siglo 1. 18 20. ya que importa mucho estudiar la historia literaria de los textos. 2.tar hasta la tradición de las comunidades anteriores para explicar la convergencia.estaba bajo el signo de la providencia. En este cuaderno hemos procurado no abusar de hipótesis de este género. el nombre y la misión del niño salvador. sobre la estrella de Belén. sobre la cristología y su grado de elaboración en aquel tiempo. En este punto.armonizar.Cristo-. usan· do las expresiones sagradas fruto del trabajo de muo chos siglos. 25). al comienzo del relato de su nacimiento (Lc 1. El segundo instrumento de investigación está basa· do en el dato objetivo siguiente: los relatos de Mateo 1-2 y Lucas 1-2 no están de acuerdo entre sí. sobre las prácticas cultuales y litúrgicas (los textos se escriben para ser leídos en comunidad y los salmos para ser cantados). como por ejemplo el molde literario de los relatos de anun· ciación. 51): el himno primitivo trataba. Al final del relato de la anunciación de Juan (Lc 1. 6a y otro a Gén 21. juega un papel todavía mayor en este segundo estadio. Otro ejemplo. añadiendo los versículos 1. el estudio de la génesis literaria de un relato o de un conjunto narrativo que nos permite distinguir las diferentes etapas y estratos redaccionales. En primer lugar.

31-32). Finalmente. y Dios. en la resurrección.4. probablemente en Belén. El tema de la concepción virginal habría tendido a borrar el recuerdo del matrimonio de José y María. Pablo. Para Pablo. si éste no hubiera sido un elemento resistente en la tradición. si es cierto que en el pueblo de Israel se esperaba la llegada del mesías hijo de David. se esperaba a un . 10). sino también de los métodos de lectura del acontecimiento de Jesús partiendo de la escritura. 4-5. engendrado por el espíritu. pues.(Mt 2. la utilización de un mismo tipo de escritura midráshico basándose en citas (Mateo) o en alusiones (Lucas) y empleando prácticamente los mismos textos bíblicos: Miq 5. hacia el año 56 de nuestra era. Dios envió a su hijo. el tiempo de salvación -el cumplimiento de los tiemposse cumple ya en el acontecimiento del nacimiento de Jesús. es el Cristo. Lc 1. los dos evangelistas están d~ acuerdo en los puntos siguientes: revelación de la verdadera personalidad de Jesús. Estos paralelismos no pueden explicarse más que situando su origen y nacimiento en el seno de la primitiva comunidad judeo-cristiana. Pablo recuerda el nacimiento de Jesús: . habla del . 36). finalmente. este elemento. 4). Lc 1. lo que originó una • inmensa alegría. Por lo que toca a los procedimientos literarios utilizados. Lc 2. Todos estos puntos tienen una base sólida y consistente. Lc 1. en primer lugar. María concibió por obra del Espíritu Santo (Mt " 18-20.5). por lo que a la infancia se refiere. Es cierto que hay que distinguir. se le habría atribuido la filiación davidica. por ej. los dos evangelistas están de acuerdo igualmente en tres puntos: la utilización de una genealogia con el fin de situar a Jesús en la historia. era conocido en las comunidades anteriores a 57-58• fecha de la carta a los romanos. por José. La espera y el reconocimiento mesiánico no implicaban la filiación davídica. Lc 1. 23.mplo. 39). Lc 2. se constata que la comunidad primera no sólo era portadora de una serie de elementos referentes a la infancia de Jesús. el mesías esperado y que realiza las escrituras. como para Mateo y Lucas.y de Lucas-en los que se presenta a Jesús como el nuevo Samuel.5 y Lc 2. eviden- . 2. 1s. En cuanto a los temas teológicos se refiere. 5). impregnada todavía de las tradiciones sinagogales. En Qumran. Lc 2. 14 (Mt " 23 Y Lc " 31). en la tradición com'unitaria y de la que dependen tanto Mateo como Lucas. Es cierto que algunos exegetas piensan que el tema de la filiación davídica no es sino una deducción postpascual.cuando se cumplieron los tiempos. c) Nivel del acontecimiento propiamente dicho El proceso de reducción se hace aqui todavía más riguroso. se nos recuerda su misión liberadora en relación con su nacimiento. Así se puede probar la existencia de los elementos más importantes. lo que depende de la confesión de fe en Jesús hijo de Dios concebido por el espiritu y que no pudo conocerse ni transmitirse sino después del acontecimiento pascual. hablamos frecuentemente de los paralelos existentes entre las historias populares judías sobre la infancia de los patriarcas y los relatos de Mateo --en los que se presenta a Jesús como el nuevo Moisés. Finalmente. Ambos insisten en la virginidad de María y subrayan el tema de la universalidad (Mt 2.:. En las páginas anteriores. La comunidad cristiana proclamó. la utilización del mismo esquema de relato de anunciación a José. y en segundo lugar los acontecimientos puntuales como el matrimonio de José y María. dejando de lado las confesiones de fe en Cristo Hijo de Dios. que Jesús era Cristo y Señor (Hech 2. Lc 2.hijo del linaje de David según la carne-o Así. y su posterior instalación en Nazaret.18s. 18-24-25. 1s (Mt 2. se instalaron en Nazaret (Mt 2. lacarías y Mpría. La afirmación paulina y evangélica de la filiación davídica. antes de que hubieran vivido juntos (Mt 1. el nacimiento de Jesús en tiempos de Herodes el Grande. nos permite situar cronológicamente un elemento concreto e importante: en Rom '. la ciudad de David) e Isaias 7. Por otro lado. hijo de Abrahán e hijo de David por José (Mt " 18s. 5-8. Lc 2. De hecho. nacido de una mujer y sometido a la ley para pagar la liberación(Gál 4. 32). A partir de ahí. 1. dio a luz a Jesús en tiempos de Herodes (Mt 2. 5) en Belén (Mt 2. 10. 26-38). no todo el mundo participaba de esta espera. sin que se insistiese en el aspecto de su filiación davídica. así como los procedimientos de exégesis midráshica utilizados ampliamente por Pablo. 3. Los dos revelan los estrechos lazos entre Jesús. 11).27.mesías de Israel-. 26s.

Y el Señor Jesús le dijo: "Explíqueme lo que quiere decir el térmíno alaf y luego díré: Bet". El maestro se extrañó mucho y dijo: "Creo que este niño nació antes de Noé". al verlo. Si hacemos la lista de los elementos irreductibles. Preguntó a Jesús: "Querido niño. etc. El niño Jesús lo sabe todo Había en Jerusalén un maestro de niños que se llamaba Zaqueo. sobre la composición y la disolución y otras cosas que superan la razón de las criaturas. Volviéndose a José. seré vuestro discipulo y vuestro servidor" (EvangelIo árabe de la infancia. así como sobre las operaciones del alma en el cuerpo. demuestra hasta qué punto estaban íntimamente unidos a la tradición cristiana sobre el acontecimiento de Jesús. gamal. Señor Jesús le dijo: "Escuche lo que le voy a decir. se postró ante el Señor y le dijo: "Señor. El filósofo. Sansón. El maestro quiso pegarle. sobre las propiedades del calor. la metafisica. las arterias y los tendones. otras son redondas. ¿qué hombre de baja con· dición como José hubiera podido ser calificado de hijo de David? José era hijo de David de la misma manera que las gentes de Nazaret se decían parientes de María (cf. p. 48. sobre la facultad lógica. le dijo: "Me has traído un niño para que lo instruya. El maestro. El níño Jesús se puso a explicar toda una serie de cosas que el maestro no habia oido nunca. que sería interesante hacer que la ciencia histórica progresase subrayando las diferencias existentes entre Jos relatos de infancia de origen sinagogal (Isaac. . sobre los actos del apetito irascible y los del apetito de concupiscencia. bet. Fuera de esta pequeña villa. EVANGELIOS APOCRIFOS. hasta la tau." Y se puso a decir con voz clara y decidida: "Alaf. sobre sus energías y sus influencias en los nervios. Se fue y habló con santa María y tomando ambos a Jesús se lo llevaron al maestro. Y Jesús dijo: "Ala!". antes de concluir este capítulo y apuntar nuevas pistas. bet de ésta y de la otra forma: unas son derechas. dalad" . pero en realidad es el maestro de los maestros". y esta letra no va nunca antes de tas otras". entre los doctores. y a santa María dijo: "Vuestro hijo aquí presente no tiene necesidad de que nadie le enseñe". el. ni leído en ningún libro. Entonces. El maestro le dijo: "Dí Bet".temente (ya que la mujer no transmite su genealogía). unas tienen puntos y otras no los tienen. sobre sus percepciones y poderes. del frío y de lo húmedo. la hiperfísica y la hipofísica. levantándose. la evidencia misma exigía que se instalase a Jesús en Nazaret. 45). y entonces Jesús le dijo: "Alal está hecha de tal y tal manera. ¿Con qué derecho podría- mos hacerlo? De todas maneras.. El hecho de que nuestro método (actual) de investigación histórica proceda por reducciones sucesivas y nos ofrezca únicamente algunas conclusiones precisas no quiere decir que haya que desacreditar sistemáticamente la autenticidad de los otros elementos del relato. escribió el alfabeto y le dijo: "Di Ala!". ¿sabes tú algo de medicina?" Y el niño Jesús le soltó una disertación sobre la física. Digamos para terminar. La mayoría de las veces lo que hay que hacer es reconocer nuestra ígnorancia en vez de engañarnos tontamente con una ciencia que no tenemos. Moisés. Samuel) y los textos evangélicos. sobre las fuerzas del cuerpo y de los temperamentos. tanto la autenticidad como la inautenticidad deben ser probadas. había un filósofo muy impuesto en medicina. las venas. Pero el hecho de que tomen sus distancias y se desmarquen. siglo VII). 1-3. acontecimiento sobre el que no se podía decir cualquier cosa. no pretendemos con ello desacreditar el resto de la trama evangélica. Este dijo a José: "¿No vas a traerme a Jesús para que se instruya?" José le dijo: "Con mucho gusto". lleva consigo el tema del nacimiento en Belén. y sobre sus efectos. la. de lo seco. en adelante. otras se inclinan un poco. los huesos. 46). En el templo. ya que de otro modo a nadie se le hubiera ocurrido llevarle a un pueblo tan oscuro e ignorado (Jn 1. Hemos constatado que los evangelistas habian utilizado en su escritura la tinta de las antiguas tradiciones judías. Finalmente.

pero su trabajo correría el riesgo de reducirse a pura arqueología. se quedará insatisfecho. El exegeta no puede sino producir resultados en relación con los instrumentos de trabajo que tiene a su disposición. debemos señalar que la antigua tradición cristiana no habla nunca de la concepcíón virginal sin evocar al mismo tiempo el misterio de la filiación divina. la concepción virginal tiene sentido como una de sus expresiones.concebido por obra del Espíritu Santo. . si el teólogo creyente no viniera después. Esto quiere decir. subrayando los lazos que unen estas proclamaciones con los acontecimientos a los que se refieren. casi seguro. el lector debe prepararse a encontrar una serie de conclusiones que. nacido de la Virgen María.VI. que serán parciales y que no pretenden que las conclusiones a las que lleguemos tengan carácter totalizador. Hablar de esta concepción independientemente del misterio que la sustenta es sencillamente desfigurarla y convertirla en una especie de partenogénesis cuyo proceso podría ser repetido por los biólogos en el laboratorio. antes de tratar de sintetizar el pensamiento del Nuevo Testamento sobre la filiación divina en sus consecuencias mariales. Notemos además que los evangelistas no utilizan para nada el término de -milagro. exigiendo que la reflexión continúe. Al final. del año 217 poco más o me· nos) Esta era igualmente la fe de san Justíno en su diálogo con Trifón (hacia el año 160) y la de Mateo I Cf.cuando se refieren a la concepción virginal y la tradición entera proclama su fe en Jesús . posiblemente.y cuál es su peso teológico? Antes de intentar responder a esta pregunta. es decir nuestra manera de vivir y pensar la iglesia. ya de entrada. Hecho esto.¿Creéís en Jesucristo. pero en un plano ya puramente teológico. Solamente a partir de esta proclamación de fe radical. R.antes de afirmar que "nació de la Virgen María-.dimensión referencial. no se trata de inventar nuevas teologías. Los dos elementos están indisolublemente unidos. el Hijo de Dios. nacido de la Virgen María?(Tradición apostólica. podremos después precisar la fuerza del mensaje evangélico. Court traité sur la Vterge Marte París 1967. Esta misma afirmación se encuentra en boca del catecúmeno en tiempos de san Hipólito. Sin embargo.de las proclamaciones de fe. fiel a la fe de su iglesia. La escritura y los símbolos de fe rechazan esta concepción que reduce el misterio del hijo de Dios a extravagancias biológicas. a situar el trabajo puramente exegético en el conjunto del misterio cristiano. vamos a tratar de descubrir si una filiación de este tipo y una concepción tan extraordinaria no eran desconocidas en el mundo helenístico y más especialmente en el mundo judío. El exegeta se preocupa sobre todo de la . Laurentin. que funda a su vez directamente la eclesiología.' y Lucas de la que nos dan un testimonio evidente. Por nuestra parte. Pero. Ahí es donde descubrirá que el tema de la concepción del Hijo de Dios se sitúa en el centro mismo de la cristología. * La fe del antiguo credo apostólico es la siguiente: concebido por obra del Espíritu Santo. sean demasiado reductoras o precavidas para su gusto. nacido del Espíritu Santo. HNACIDO DE LA VIRGEN MARIA:' Las páginas que siguen continúan siendo exégesis. ¿cuál era la situación antes de estos evangelistas griegos? ¿No dependerá esta afirmación de las representaciones helenísticas y judías sobre los nacImientos milagrosos de los héroes de antaño? ¿Qué crédito histórico merece fa -concepción virginal. Por ello. cuando el obispo le preguntaba en la ceremonia del bautísmo: . sino de penetrar en el texto bíblico y en la tradición ere· yente.

haga germinar en ella prinCipiOS de generación. al momento apareclo en su cuerpo una mancha en forma de serpiente y que nunca pudo borrar. como SI saliese del lecho conyugal.stros del lenguaje en el que se exprel!a esta verdad dIvzna. hasta tal punto que desde entonces jamás fue a los baños publicas Nueve meses mas tarde naclo Augusto. el mensaje evangélico no hubiera podido ser oído por los hombres del siglo I Por ello. Vida de los Doce Césares. y añade • No es Imposible que el espíritu de una divinidad se acerque a una mUjer y que. ' En nuestro caso partlcular ha sucedIdo Lo mIsmo Tenemos que pasar de un punto de VIsta cuyo centro era practlcamente la concepczon vlrgznal -yen dejznltIVa el aspecto negatIVO que La vlrgznldad lleva conSIgo-. a un punto de pIsta mas amplw a proposlto del mzsterw de la jIlzaczon dlvzna Solamente a partIr de esta proclamaCIón de je radzcal. la perspectzva teológzca es ahora más radzcal 11 más rzca al preocuparse de La verdad de La paLabra 11 de los múltzples regl. freo cuente en el mundo pagano para expresar la divinidad de los emperadores y de los reyes provoco la aparlclOn de historias que contaban su nacimiento divino muchas veces utilizando terminas de gran crudeza Plutarco. una serpIente se deslizó hasta ella. en sus Vidas paralelas de hombres Ilustres. la concepCIón vlrgznal de Jesús puede ser entendzda como el acto znaugural del rezno que esta ya a las puertas. la expreslOn . por su virtud. debemos reconocer que La comparaCIón que acabamos de usar no es totalmente exacta: la vlrgznldad tIene Igualmente un sentIdo POSltlVO como SIgno escatológICO del rezno.paralelos.hljo de (tal) dIOS". a una manera de ver las cosas cuyo centro el! nzucho nzas anzplzo y cuyas perspectzvas abar- can un espaezo mucho mayor. es 10glco que tratemos de descubnr los . Se pasa de una perspectIVa cuyo eJe es la negaCIón (la JaIta de errores). se pUrifico. 11) Se ha prodUCIdo lo que podríamos llamar un "reaJuste de la teologla". 4. el lenguaje del mundo helenístico y judío De otra forma. tomandola como una de sus expreswnes Szn embargo. Conslderandola desde este punto de VIsta. la concepCIón vlrgznal podra tener sentzdo. retlrandose poco después Al despertarse. recuerda Igualmente la creencia de los egipcIos sobre estos naCimientos.1. L4 vérJIé Je 14 S4lnte ECrlture l' HlSlolre Ju S41uI J'4pres 14 cons/llu/lon Jogm4/1qu. El contexto helenístico y judío Dios se hizo hombre en Jesucristo y la encarnaclan asume totalmente su condiCión humana utilizando Incluso el lenguaje de los hombres El acontecimIento de Jesús es radicalmente nuevo. tI • f)" Verbum Nouvelle Revue Theo!oglque (1966) 149-16~ .paganos y judloS del misteriO Cristiano Griegos Citaremos solamente un ejemplo' la leyenda sagrada de Augusto . pero el lenguaje utilizado para expresarlo sigue siendo un lenguaje humano. derrochando cantzdades znmensas de zngenzo para poder "salir del paso" A partlr del concdw. Dlvus Augustus 94 4) ASI. como es LOgICO. pues. 4) Hay que reconocer pues una semejanza bastante vaga ciertamente Un "reajuste de la teología" A lo Largo de su hlstona. antes del ConcIlw VatIcano /l. por ello se le conSidero como hijo de Apolo(Suetomo. que reaJustar constantemente SUS metas Para no dar mas que un eJemplo. algunos teologos se esjorzaban enconadamente en demostrar que en la escntura "no habla nzngun error" Toda su preocupaczon se centraba en la "znerrancla" de la escntura. I Véase 1 de la Pottene.Atla habla Ido a una ceremoma solemne en honor de Apolo a medIa noche Habla colocado su cama en el templo mientras que las demas matronas se fueron a dormir Se durmió De repente. la teologla no tIene mas remedw. la preocupaczon mas Importante es "la verdad de la bIbLIa" (Constltucwn Del Verbum.(Numa Pompilius.

Caín era el fruto de la unión entre Eva yel diablo Shammael. «Mirad. insiste todavía más en la gratuidad del don divino. Este tipo de objeción debía estar bastante extendido en aquella época. estos naci· mientos extraordinarios no impiden que los autores sagrados hablen también. Sin embargo. 12). Dios es el que -abre el seno materno-. por ejemplo. El acento se ponía sobre todo en la gracia de Dios. y algunos cristianos de origen judío. Así. Así. el nacimiento en el que se subraya la virginidad de la madre es incierto y prácticamente desconocido. Dios hace que los hombres nazcan (Ez 36. 2. Los nacimientos milagrosos en el judaísmo Tenemos que distinguir cuidadosamente entre nacimiento milagroso y nacimiento virginal. pues. y. después de que el llamado Zeus se hubiera derramado en ella en forma de (lluvia de) oro. sus ojos eran como rayos solares y su rostro espléndido-. subrayando al mismo tiempo con fuerza que el nacimiento de Jesús es fruto únicamente de la palabra divina. rehusaban hablar de la concepción virginal de Jesús (Justino. se pensaba que la palabra y la interven· ción graciosa de Dios eran realmente eficaces y. 11). por ejemplo. en las fábulas de los llamados griegos. manifestadas en la creación de cada ser y más particularmente en el de aquellos que él destinaba a cumplir sus designios. los hijos eran en primer lugar un don. para ellos. al· gunos nacimientos planteaban problemas. 12. Esta manera de ver las cosas se comprende perfectamente si se la sitúa en el contexto de la filosofía tomista. Ya en esta época había gentes que no comprendían cómo el misterio de Dios podía encarnarse hasta la utilización del lenguaje humano para expresar su extraordinaria realidad. Sin embargo. pero los contemporáneos de Jesús no la habrían entendido. la mentalidad seguía siendo la misma. en su bondad.. En efecto. . 3). una creación del mismo Dios. la acción de Dios en la concepción abarcaba al ser en su totalidad. Por ello. esta diso~iación de alma y cuerpo era poco corriente en el mundo bíblico en el que se considera al ser en su unidad personal. oo. consecuentemente. el niño -se parecía a un hijo de los ángeles del cielo. como por ejemplo una unión divina. aunque un poco de pasada. particularmente en el caso de los primogénitos que le pertenecen (Ex 13. menos mal que Matusalén consiguió convencer a Lamec de que el niño era realmente hijo suyo. Dios ha implantado el fruto del vientre humano y colocado una luz para que veamos lo que hay en las tinieblas. ya que fue digno de ser elegido para ser el Cristo. 31. 44). también el mesías de Israel. el tema ::le las mujeres estériles que dan a luz. que existían también concepciones diabólicas. el judío Trifón declara: «. que era virg:m. Dios hace que Sara sea -capaz de tener posteridad. 67).mutuo (es decir. semejante en algún modo al utilizado por los griegos. los ebionitas. Según el libro apócrifo de Enoc 106. Así. 22.. El fue quien abrió el seno de Lea y Raquel (Gén 29. 11).entre los relatos evangélicos y estas historias paganas. 30. 48). etc). versión griega). En el siglo I de nuestra era. No habléis pues de prodigios. Vosotros (los cristianos) deberíais avergonzaros de contar las mismas cosas que ellos y sería mejor que dijerais que Jesús fue un hombre como los demás hom· bres. En este contexto mental. según nos cuen· ta una tradición judía que Juan evoca (-Vuestro padre es el diablo-: Jn 8.. si no queréis que se os acuse de estar tan locos como los griegos(Justino. de manera más general. tan frecuente en la escritura. En el catecismo se nos enseñaba que el alma era creada por Dios. como se dice en Oumran (10 Sa 2. los antiguos no unían necesariamente la relación conyugal y la concepción del hijo. 7). como lo muestra el Pseudo-Filón: Dios formó (creó) a Isaac en el seno de la que le dio a luz (LAB 23. Mientras que el nacimiento milagroso está muy extendido en el judaísmo antes del siglo 11 de nuestra era. Diálogo con Trifón. Ibidem. dice.(LAB 22.. incluso si el texto inspirado elimina todo tipo de representaciones eróticas. del «conocimiento. mientras que el cuerpo era fruto de la generación humana. Lamec estaba profunda· mente emocionado en el nacimiento de Noé. de la unión) de los esposos. ya en el siglo 11 se sentía cierta dificultad al utilizar este lenguaje. Por curioso que pueda parecernos actualmente. En efecto.(Heb 11. se dice que Persea nació de Danea. por lo menos con la claridad y fuerza con que se constata en los relatos evangélicos.

Ay de mz zmpzedad y de mz zncredulzdad' . la virgen (en gnego parthenos) esta encinta» En la nota de la traducclon ecuménica de la biblia al frances. Rebeca y Sefora representan una sene de vIrtudes alegoncamente y. se puede leer la nota sigUiente . Sara. szno permztzdme volver al cuzdado de los pobres. una parte de la tradlclon judla consideraba que en este nacimiento excepcional.. como sabezs. no cuentes a nadze estos prorizgzos. la nube . " Mz alma ha szdo glonjzcada en este día. antes de que el nzño entre en Jerusalen' (Protoevangello de Santiago. se anunciaba el naCimiento virginal del meslas» Esta es Igualmente la oplnlOn de los padres de la IgleSia QUlza tengan razon. pues he suto testzgo de una maravzlla extraordznana" Al salzr de la gruta. Incluso SI debemos aceptar una cierta vaguedad del términO parthenos (virgen). Salome.MI rad. szglo 11) dzo de las montañas y me dZjo a mz. no creere que una vzrgen haya dado a luz" La comadrona entro y dZjo a Mana" "Preparate. y de vos reczbza mz salano" Salome se acerco y tomo al nz· ño en sus brazos dzczendo " Me arrodtllare ante el. ya que el autor de esta traducclon lo aplica una vez a Dlna que habla Sido VIolada (Gen 34..Mz mano.Gran día es este para mz. jUStzjzcada. la que jue educada en el templo del Señor y que me ha szdo dada como esposa Pero no es mz mUjer. como virtudes vlrgenes. 3) De todas maneras. Jase "¿Hombre. y que no habla tenido lugar todavla. se constata Sin embargo una aparente valonzación de la vIrginIdad Para Fllon. de Isaac y de Jacob No mostrezs mz desgracza ante los hZjoS de Israel. como cortada por el juego. la luz fue decrpczendo hasta que apareczo el nzño y tomo el seno de su madre Mana La comadrona grdo " . Salome jue curada y. pues un problema grave se plantea con tu caso" y Salome. pues un gran rey ha naczdo en Israel" Y al znstante. tenemos que reconocer que no eXiste tradlclon judla antigua alguna que explote este texto de Isalas en el sentido de una concepclon virginal. la comadrona se encontro con Salome Le dzce "Salomé. Salomé. pues los cuzdaba en vuestro nombre. salzo dl! la gruta Y oyó una voz que le decía "Salome. 19-20. tengo que contarte algo extraordznarzo una vzrgen ha dado a luz contranamente a lo que sucede naturalme1. a donde vas? ' Respondz "Busco una comadrona de raza hebrea" Me dZjo 'Eres de Israel?" Le dZje "Sz" Añadzo . despues de haber examznado con su dedo la naturaleza de María. y ha concebzdo por obra del Espzntu Santo" La comadrona le dZJo "¿Es czerto?" Y José respondzo "Ven y veras" Y la comadrona jue con él Llegaron al lugar de la gruta y he aquí que una nube de luz recubna la gruta La comadrona gntó' . ¿ Quzén es pues la que esta dando a luz en la gruta? " Le conteste "Es mz novw" Me respondzó "¿No es tu mUjer?" Le dZje "Es Mana.te" Salomé respondzó "Vzve el Señor que sz no pongo mz dedo y no examzno su naturaleza. se desprende de mí''' y se arrodzllo ante el todo-Poderoso dzczendo "Dzos de mzs padres.Los nacimientos virginales ¿Existen ejemplos en los que se diga y subraye expllcltamente la virgInidad de la madre? Es cunoso. lentamente.He tentado al Dzos de vzda' .Desde el SIglo 11 antes de Jesucnsto y qUlza ya antes. Concepción virginal de María He aquz que una mUjer descendesapareczo de la gruta y apareclO una luz tan grande que nuestros OJos eran zncapaces de soportarla Luego. acordaos de que soy de la raza de Abrahan. concibieron virginalmente gracias al poder de DIOS . lo cual hace que debamos ser prudentes en nuestras conclUSiones En el judalsmo que representa Fllon. exclamó ". pues mzs oJos han vzsto maravzllas ha naczdo un salvador para Israel" Súbztamente. Lea.La Virtud reCibe la semilla diVina de qUien EVANGELIOS APOCRIFOS. ya que la virginidad como tal no tenia mucho prestigio en el judalsmo El pnmer texto que nos viene al esplrltu es el de Isalas 7 14 en su verslon gnega .

siendo así que -su marido hacía mucho tiempo que no había dormido con ella. en efecto..es la causa de todo. Ayudan sin embargo a entender cómo el lenguaje cristiano podrá fácilmente servirse del pensamiento judío y desarrollar algunas de sus posibIlidades para mejor expresar así el extraordinario nacimiento de Jesús. Nir (su marido) descubrió la situación y quiso des· pacharla-. no era tenida en mucha estima sobre todo en Palestina. 3. 23. El autor de la carta a los hebreos va mucho más lejos todavía. En su Legum Allegoriae. 2s.. A pesar de ello. es sacerdote perpetuamente. algunos esenios vivían en celibato. de los que nos habla Filón. 10-12). Isaac.(tratado De Cherubim. que había tomado a Séfora. 121). 46-47). la perseverancia. Lo ITlISmO sucede en otro relato a propósito del na· cimiento de Melquisedeq. Con un poco más. 219. según el testimonio de Plinio (Historia natural. entonces dijo a Dios: -Tu palabra ha creado un gran sacerdote en el seno de mi mujer-o Es difícil. bastante parecidos a los esenios. sin embargo. Rebeca. ni principio ni fin en su vida. estos testimonios no son exce· sivamente claros. 2. apoyarse con seguridad en este último ejemplo: la fecha de este libro apócrifo sigue siendo muy discutida y da la impresión de que fue retocado por manos judea-cristianas. que se encuentra en el Libro de los Secr~tos de Enoc. queda encinta (Gén 25. la eclosión de la virtud es obra únicamente de Dios y la virginl' dad subraya la radicalidad del don. Isaac-. asimilado al hijo de Dios. (8). Entre los terapeutas de Egipto. el sabio. Ningún texto de los esenios atribuye un valor especial a la virginidad. Filón no se engaña con sus propias imágenes. Ahora bien. el pensamiento cristiano se situaba en el docetismo según el cual Dios-Jesús no tuvo sino una apariencia humana. Dt 23. Gracias a Dios que tenemos los relatos de la infancia que nos recuentan la encarnación del hijo de Dios en la realidad de su carne y el misterio de su nombre divino. 119. La virginidad en el siglo I La virginidad. la teología del autor sobre la preexistencia del Cristo-Melquisedeq corría el peligro de elimi- nar incluso la encarnaclOn de Jesús. El hecho de que los autores judios no insistiesen demasiado en la virginidad de la madre en nacimientos maravillosos era debido a que la virginidad como tal no tenía gran valor en aquellos ambientes. dice: . mientras que en el párrafo que precede había escrito: . Yadin acaba de descubrir un ritual de matrimonio en un manuscrito de Qumran. hasta que no tuvo más remedio que reconocer el origen del niño. De estos dos textos. 22). Pero. retengamos únicamente el punto siguiente: el tema de la concepción virginal no es sino la representación gráfica del gesto divino realizado bajo el signo de la gracia. Moisés. Como puede verse. Apoyándos3 en los silencios del capítulo catorce del Génesis. De todas maneras. no duda un momento en borrar todo rastro de generación humana en el na· cimiento de Melquisedeq: -Sin padre ni madre ni gene~logía. la virtud que vuela y se mantiene en las alturas. él es. pero da a luz para algunos de los que le aman .. según el cual. ¿cuál era la razón? ¿La ascesis? ¿O porque se consideraban como los soldados de una guerra escatológica que ya había comenzado y que les obligaba a vivir en castidad al igual que los héroes de Israel? (cf. De todos modos. Tuvo miedo y se escondió y. En el primer libro de Samuel 1. En esta obra. gracias al poder de aquel a quien se ruega. este nacimiento fuera de lo común quiere 6ubrayar sobre todo la radicalidad del don de Dios. el día del nacimiento. habia hombres y mujeres consagrados enteramente a la castidad -para buscar así y poder amar la sabiduría(De vita contemplativa. podemos ver los primeros indicios del razonamiento que llevará a la valoración de la virginidad.Abrahán se muestra sonriente y dichoso porque va a engendrar la felicidad. la . Ahora bien.El Señor engendró a Isaac. Penina. en el rollo del templo. en los textos de un escriba de sensibilidad farisea como el Pseudo-Filón. y los de Qumran aceptaban el matrimonio: Y. 17) y el de Flavio Josefa (Guerra judía. V. habrá I que ser prudentes a la hora de sacar conclusiones. 3).(Heb 7. la encontró encinta sin que hubiera intervenido ningún mortal (Ex 2. el padre de la naturaleza perfecta que siembra y engendra la felicidad en las almas-.. la madre de Melquisedeq concibió a su hijo. ruega a Dios y. 21). ya que estos ambientes no representan el pensamiento normal de los palestinos del siglo 1. en el siglo I de nuestra era.

11. la reflexión cristiana sobre el misterio de Jesús se lanzó ya de entrada hasta el final. se despojó de si mismo. En un primer momento del juego relación-oposición. Jesús. 2. Jesús ha sido .que la mujer que tiene muchos hijos no es forzosamente más rica ni la que tiene menos más miserable: la rica de verdad es aquella en quien abunda el amor de Dios. 39).. Véase la obra de L. escritos tardíamente. París 1964. Lenio Divina).Yo sé. 14. reflexión que Iba tomando ya cuerpo en algunos círculos cristianos. su hijo. hijo de Dios. etc. de imaginación fértil y fecunda... tienen por finalidad revelar ya de entrada la verdadera identidad de Jesús como hijo de Dios. 1. hacia la que convergen los diversos testimonios. 4).. 6-7). El engendrado de Dios. se empeñan en ver alusiones al tema que nos ocupa. donde se subraya bien el sentido de la virginidad como signo escatológico. 3-4).. 4).(Rom 1.. como hemos ido viendo a lo largo de este cuaderno..del que . 7.. Legrand. agotar el tema. por su resurrección. en el himno de Pablo a los filipenses (2. o entre .y el -nacido del Ii· naje de David según la carne. entre el Inventario de materiales Jesús es el hijo de Dios: esta es la afirmación esencial.'1 no el término esposa-mujer.segunda mujer de Elcana. Por ejemplo. nos habla Marcos en los momentos importantes de su catequesis evangélica (Mc 1. perseguía a Ana la futura madre de Samuel porque era estéril. Si dejamos de lado estas supuestas alusiones. atribuyen a Pablo esta creencia.(Rom 1. hijo de María Antes de reunir los diversos materiales que se refieren a nuestro problema y sacar las conclusiones necesarias.. virgen.(Fil 2. manteniéndolo siempre en la esfera de la filiación divina de la que recibe su vida y su sentido.de no considerarlo de manera aislada.. haciéndose semejante a los hombres. 9. Pablo en su carta a los gálatas escribe: . tenemos que dejar claro un punto importante: antes de que apareciera literariamente el tema de la concepción virginal.. En este estadio de la reflexión. Cerf. los autores subrayan la continuidad y la distancia entre el -hijo de Dios. apareciendo en su porte como un hombre. 18). constituido Hijo de Dios con poder. Al presentarnos a Jesús como al nuevo Samuel. Lucas da la impresión de conocer y utilizar algunos aspectos de dicha tradición sinagoga!. es . desbordando la encarnación misma del salvador. Los antiguos textos guardan pues un prudente y discreto silencio a propósito del nacimiento de Jesús. Pero una vez más tenemos que tener cuidado . Dios ha enviado a su hijo nacido de una mujer (en griego gyne)>> (Gál 4. Como se ve. ya que de otra forma habría hablado en este lugar del padre de Jesús y no sólo de su madre.(1 Jn 5. Así se afirma claramente la preeminencia del amor de Dios por encima de la esperanza de una descendencia numerosa. Recordemos rápi· damente algunos de los principales textos. es el .Quien siendo de condición divina. De esta forma. 61 Y 15. Algunos piensan que Pablo no creia en la concepción virginal..y el -nacido de mujer.(Gál 4. los relatos de la infancia. todo estaba a punto para poder expresar el misterio del Hijo de Dios. 5). aunque algunas veces juegan con la oposición Irelación hombre de este mundo/hijo de Dios. Ahora bien. ya que se considera este nacimiento como un misterio de humildad y anonadamiento: . ya que de otra forma habría utilizado la palabra . La Virginité dans la Bible (Col. los antiguos de Pablo y los más recientes escritos.. sin embargo. a lo más profundo. 4). el de la preexistencia divina :le Jesús estaba sólidamente afirmado en el estrato más antiguo de la tradición. Otros.. Hijo de Dios. evidentemente.. El lenguaje que emplean no cierra las puertas a una ulterior reflexión sobre la concepción virginal. 1-18). no se da necesariamente mucha importancia al milagro del nacimiento glorioso de Jesús. sometido a la ley.' I No pretendemos. concebido por obra del espíritu en el seno de una joven llamada María. comenzaremos por eliminar algunos textos en los que ciertos autores. sin embargo. 6-11 Y Jn 1. el dossier sobre la concepción virginal se aclara considerablemente. Ana oró al Señor en estos términos: .(LAS 23.

y Junto a tu sangrc derramada para remlSlOn de los pecados. no era nada por SI mIsma. nos mostraría claramente que.lt Jt. con su ejemplo. su úmca funclOn jue pronuncIar el amén a la glorza de DIOs. como de la nuestra. nosotros que hemos accedIdo al mundo de la gracIa despues de ella. deberza fIgurar en nuestros santuurzos no frente a nosotros. Como tu Iglesza.1 1l11'lmU \lnth. 96-97. vuelta con nosotros hacza las arras de tu presencIa en la mesa santa. el heredero de David y el nuevo Moisés pertenecen al pueblo de Abrahán. se confesaría humtldemente hIJa de su hIJO. en Extractos del lloro colectIVO DIalogue sur la Vlerge E. 101-1031. me/uso cuando todos los que le hablan conocIdo permanecían a dIStanCIa.ll lomentarlO r. \ lH ". de la mIsma forma que estaba a tu cruz. Haz pues que encontremos en ella. como una dIVinIdad. ya que gracIas a tI podemos pronuncIarlo. santos y de la multztud de testIgos de todos lo~ tlCmpos reumdos en los muros y mdrzeras de nw'stros templos. InspIradora de nuestra actItud crIstIana. 1951. que fue glorzosamente madre de su creador segun la naturaleza.. (Pastor Jean de Saussure. nuestra madre. pero fue santa por tu presencIa en ella durante toda su VIda Como tu Iglesza. figura de la Iglesia "En la VIrgen amamos la fIgura de la Iglesza. pero mcluso este amén jue Igualmente un don reCIbIdo de tu parte. contmuarza Junto a tu cuerpo roto por nosotros.del que hablan Moisés y los profetas '1 aquel a quien Natanael reconoce como .. con todos nosotros. desde tu pesebre hasta tu cruz.hijo de José. apostoles. que nos dIste por madre y de la que qUIeres que seamos hIJOS.hl c. podríamos amarla como a nuestra hermana mayor. y todo lo que ella hIZO. Ella le da un rostro sobre el que podemos orzentar nuestra ternura Nos la persomflca concretando sus caracterzstlcas esenczales en sus rasgos. conduclCndonos a tz de su mano. no tanto la distribuidora. ella estaba Junto a tu cruz. persomflcaclOn de la IgleSIa. María fue modelo en la medida en que renuncIó a añadIr nada suyo a esa gracía y en tanto en cuanto aceptó restltuirtela. Como tu IgleSIa. rodeando nuestro culto con su pIedad ASI. m los magos pudIeron dIStraerla del przmero.hijo de Dios(Jn 1.. Vltte. ¡· l~ullmlIHl. se pone de manifiesto la distancia existente en· tre lo que dice la muchedumbre y los adversarios de Jcsus por un lado y lo que afirma la proclamaCión por Meditación sobre la Virgen. Por eso. dispuesta siempre a acogerla. en efecto. a qUIen el espíntu y la IgleSIa modularan hasta el fm de los SIglos: he aquí la esclava del señor.Je_ 111 al MagnltH. en compaiíza de patrzarcas y profetas.l hlrIlHl'. no podta hacer nada por sí mISma. descubnrla como uno de los nuestros y sentIrnos aSI muy cerca de ella". Imagen de la IgleSIa fIel que no se separa nunca de tI. SinO frente a tI. Mana. nI los soldados apartarla de la segunda. que se deben parecer mucho a los tuyos.. por la fe.lbor l[ . estaba tambIén ella contIgo. ella fue cIertamente la que entonó el amen Ven. sIgUIendo en esto tu voluntad de inzezar en la pobreza perfecta de la igleSIa y del alma cnstlana. lo hIZO úmcamente por sumIsIón a tu gracIa. subSIste únzcamente gracIas a la comunzon en tu eterno sacrzjlclO. a ponerla entre tus manos. Illr. aun cuando el estar cerca de tI trae persecuclOn De esta forma. una gracIas mas que tú le hlcíste. En un segundo plano del Juego de relación-oposiCión. 45 49) ¿Cómo expresar al mismo tiempo el origen divino de Jesús y su inserción en el pueblo de DIos? El relato de la infancia del evangelio de Mateo intenta reducir esta primera oposIción: Jose acepta la funcron paterna.'ro Ot.tl-1'(( l. Ginebra 1964 9 77) 1 u((. en pIe. por duro que resulte. sino la receptora ejemplar de tu gracta. cueste lo que cueste o. en cualqUIer lado donde estabas. hagase en mí según tu palabra. y. Señor Jesus. Plllt l (. " "Llena de gracIa. Y al desIgnarnos de esta forma en TI la unzca fuente de su VIda.

Jesús. por lo menos en Mateo y Lucas. 2.(2. en realidad. La gente de Nazaret pregunta: -No es éste el carpintero. cuyo evangelio puede considerarse como el del padre y el hijo (2. 18. El tercer nivel del juego relación-oposición se refiere a la relación padre-hijo. por Marcos. 46). que se expresa en el caso de Jesús por la concepción virginal. al conjunto de la comunidad creyente. es hijo de la mujer libre. hijo de Zacarias. es fácil darse cuenta de que el descubrimiento de María es esencial en la comprensión que la iglesia tiene de sí misma. Juan también nos dice algo semejante: -Estos no han nacido de la sangre ni de la voluntad humana. -su padre». Los judíos murmuran: -¿No es Jesús el hijo de José? ¿No conocemos a su padre y a su madre?». 49). 49. el movimiento inverso será igualmente válido: de la iglesia a María y de María a la iglesia. 26-27. en Mana -madre de la iglesia. Lucas dice: -Era. entre -tu padre. Es posible que este tema circulase en primer lugar en algunos grupos judeo-cristianos de la diáspora. en cierto modo. constatando una vez más que el mensaje central de los relatos de la infancia refleja fielmente la proclamación primera y fundamental de la comunidad cristiana. 48. 29).. la que no das a luz. la comunidad primitiva fue descubriendo probablemente el de Maria. 3). sino que nos transmite igualmente la palabra de Jesús: -A nadie llaméis padre vuestro en la tierra. Jesús es -el que viene de Dios. inspirado en ls 54. Existe pues una distinción clara entre lo que es y lo que parece ser. Una vez más. por Juan (6. la virgen. liberado de la ley. por Lucas. 14. estéril. La radicalización del don de Dios. Sirviéndose d31 procedimiento helenístico del paralelismo.(2. (1. 22). Lo que es válido en el caso de Jesús. sino de Dios.48). Jamás el exegeta o el teólogo puede pasar por alto o prescindir del acto de fe. reconocido por Pablo (por ejemplo Rom 1.. como puede hacerse por ejemplo en el caso de las batallas de Napoleón. tu padre y yo te buscábamos angustiados. o -¿no es el hijo de José? (Lc 4. No solamente Mateo no designa jamás a José con la palabra -padre. (4. Dios está comprometído en el nacimiento de este niño. 38. 42. ya que no tenéis más que uno. La concepción virginal o el signo del Padre El reconocimiento de Jesús como el hijo de Dios y el tema de la concepción virginal están indisolublemente unidos. Es probable que sea ésta una de las fuentes importantes del pensamiento cristiano antiguo: al profundizar en el misterio de la iglesia. 23. etc. como la iglesia de Mateo precisamente. cf. 3. 13. el evangelio del hijo de Dios que sólo tiene un padre. grupos que conocían bien las historias judías de nacimientos milagrosos y capaces . lo hace en un contexto de asombro y extrañeza: -El padre y la madre del niño estaban extrañados. 36). Este es ciertamente el núcleo más importante del evangelio. 32. 9). según se creía. 1). mientras que cita muchas veces a -su madre. que no habla jamás de José como -padre».y -en casa de mi padre. la iglesia es la Jerusalén celeste: -ella es nuestra madre. 42-46). 21). Pablo desarrolla esta misma idea: el creyente. (Jn 1. 23) -y se llenaron de asombro. Por ello. Una vez más. 13).(2. vuestro padre celestial. 46). 23). no es de Mateo-. por Mateo. para su iglesia. hija de Sión. Desde el punto de vista histórico. el hijo de María? (Mc 6. Mira.otro. nos encontramos con la imagen de la mujer estéril que debe todo a la acción amorosa de Dios. Las dos veces en las que habla de José como -padre». sin embargo. lo es también. como ha proclamado el Vaticano 11. Ahora bien. 55). pues está escrito: Alégrate.20. pues más numerosos son los hijos de la abandonada que los hijos de la que tiene marido. 13. 14. es más grande de lo que paroce ser. el exegeta puede sin embargo certificar la existencia de la creencia en la concepción virginal en las comunidades de Mateo y de Lucas e incluso en una tradición anterior. Esto quiere decir sencillamente que la verdad teológica de esta concepción no puede probarse sirviéndose de instrumentos históricos. hijo de José» (Lc 3. 21-31. En Gál 4. (Mt 23. fuente de su documentación común. aparece la diferencia entre lo que es y lo que parece ser. nacido según el espíritu y no según la carne (4.-la expresión -padre adoptivo. Lucas subraya constantemente la superioridad de Jesús: concepción milagrosa de Juan. y concepción de Jesús por María. Mt 13. 11. Se trata evidentemente del punto más fundamental. el mismo Dios (8. es aplicable.. pero aplicada esta vez a la iglesia. el que ha visto al Padre» (Jn 6. en cierta manera.

como en su encarna· ción. al que sigue una lectura sacada de los profetas. tenemos que recordar que el hecho y su Interpretación son indisociables o. entra en juego todo el ser de Jesús. No tenemos derecho a hacer creer a la gente que nuestra fe en la filiación divina se basa en esta conjetura humana. ya que el narrador del evangel·io de Lucas se refiere a él explícitamente (Lc 2. 13). La teología cristiana está inmersa en la historia. Por ello. pero hipótesis a pesar de todo. ahora bíen. 1s. Hech 13. que están íntimamente mezclados. entre las lecturas bíblicas de la sinagoga. Estos datos son ciertos y están comprobados a partir del siglo 11 de nuestra era en el marco del ciclo de tres años de fecturas bíblícas utílízado en Palestína. desconociendo totalmente la problemática del lenguaje. lOe Is 54. En efecto. para quienes el contexto cultual cristiano r~ presentaba el lügar ideal para su meditación sobre el misterio del nacimiento de la iglesia en el nacimiento de su salvador. p... Por otro lado. e incluso podríamos afirmar que el len· guaje tan radical en el que se expresó esta creencia no hace sino desarrollar uno de los elementos capitales de la proclamación cristiana: Jesús es ciertamente el hijo de Dios. . una simple expresión plástica de una verdad teológica? Por nuestro lado.de atribuir un valor positivo a la virginidad. y es curioso que Pablo en Gál 4. La proclamación de que Jesús es el hijo de Dios. 1 (Gál 4. 1. En su resurrección. esto no puede ser tomado más que a título de hipótesis -seria quizá. Así lo reconoció la primera comunidad que calificó a Jesús de señor y de hijo de Dios. no existe otra manera de comprobar el signo del padre.(Jn 1. Este es el mensaje de navidad. tradiciones de lectura de este tipo existían evidentemente antes. . Rechazamos igualmente la posición que consiste en considerar la encarnación del hijo de Dios como una pura expresión en imágenes de una verdad teológica etérea. Por todo esto. 19. no de la sangre . 51)? ¿No será posible pasar de Lucas a Juan el apóstol y de éste a María? Es cierto que los lazos entre la obra de Lucas y la de Juan son reales. 27. tianas. 1s seguía Is 54. no aceptamos el dilema en el que algunos teólogos actuales pretenden encerrarnos: la concepción virginal ¿es o no un «teologumenon-. 11). 21-31 se apoye en Gén 16 y cite explícitamente Gén 21. «su padre». en la que el texto es leído sin tener en cuenta la distancia entre el hecho y la narración del mismo. Una vez más. la comunidad leía el libro de Moisés y los de los profetas actualizando su mensaje en la persona de Jesús (cf. ¿Es posible ir más lejos y apelar al testimonio de Maria. Ahora bien. La iglesia tomó de la sinagoga sus procedimientos de lectura y de interpretación de las escrituras (cf. distancia que siempre debe ser respetada. sino de Dios. «su padre». Todo lo demás es de :a competencia de Dios. sin que podamos disociar y aislar la atestación del hecho virginal de la afirmación de fe que nos transmite su recuerdo. igualmente. inodoro e insípido. sino viviendo auténticamente como «nacidos. Quizá sea aún posible precisar más el «contexto concreto» en el que se ejercitó la reflexión teológica de la iglesia. De todas maneras. a pesar de lo que digan los representantes positivistas de la ciencia histórica. Rechazamos. pues. está íntimamente unida con un acontecimiento de la vida de María. es decir. Como en la sinagoga. 15). Es de notar que los estratos más antiguos de la tradición no ofrecen dificultad alguna insuperable para una creencia de este tipo. 21s (nacimiento de Samuel). y aunque debamos aceptar amplíamente la elaboracíón línguístíca del tema de la concepción virginal para expresar la radicalidad del don de Dios en María. lo único que podemos hacer es constatar que ya desde los primeros tiempos la igl~ sia proclamó la concepción virginal de Jesús como expresión de la realidad de la encarnación y como signo evidente de la filiación divina. 30). no podemos por ello reducir el mensaje a un fantasma linguístico que convierte el mensaje en un ente amorfo. nos encontramos con el texto de Gén 16. una posición de tipo historicista. a la lectura de Gén 21. dicho de otra forma.cuya principal dificultad es el silencio de Juan sobre el asunto y de todas formas no puede constituir nunca el punto de partida de un razonamiento de tipo exegético e his- tórico. da la impresión de que la exégesis paulina de este capítulo de los gá· latas refleja la práctica de las comunidades judeo-cris. es decir 1 Sam 2.

Seuil. J. (edición inglesa. La obra. Texto del año B. Análisis estructural Quienes se interesen por este tipo de análisis. Gabalda. L'évangile de l'enfance selon S. Cerf. reúne las opiniones del autor expresadas ya en anteriores estudios. Barcelona 1969. LAURENTIN.. París 1977. 509 p. Matthieu (col. Parfs 1971. Lire ctujourd'hui les évangiles de l'enfance (Col. 461 p. aunque la tendencia general del libro es más conservadora.Pistas de trabajo para un estudio ulterior. BEAUVERY. 191 p. Lectio Divina). Parfs 1968. 1974. que no estudia los textos por si mismos. sino que pretende presentar una visión de conjunto partiendo de los temas más importantes. sobre Lucas 1-2. VARRO. me du Plat. Etudes Bibliques). . Lire la Bible). muy al corriente de la literatura lntertestamentarla. constructiva y piadosa. año A. n. Junio 1976. Obra de divulgación. relativamente sencillo. Esta obra hace uso de una documentación amplia y rica. Parfs 1957.. DANIELOU. hemos citado varios de los estudios utilizando la fórmula abreviada "AssSgn n. G. FEUILLET. (Señalamos únicamente dos libros que estudian los textos bfblicos) A. 3 v. Sobre el conjunto de los textos estudiados. año C. La mere ele Jésus dans le Nouveau Testament (Col. 308 p. París 1974. Sobre Mateo 1·2 Teología Mariana A. 486 p. Presentación animada y (excesivamente) "tranquUizadora" de la infancia de Jes\is. 5-35. Cerf. Croire aujourd'hui). Gabalda. Mc HUGH. París. 232 p. 1973. Excelente estudio. PAUL. Obra técnica que presenta una serie de estudios profundos. Sobre Lucas 1·2 R. sacando al mismo tiempo las consecuencias teológicas. London 1975).440 p.. Los evangelios de la infancia.·". 11 p. Lectures d'Evflngile. 1972. pueden consultar el ensayo aparecido en el boletín "Sémiotique et Bible" (25. Jésus et sa mere d'apres les récits lucaniens de l'enfance et d'apres saint Jean. Señala interesantes relaciones entre Lucas y Juan. Cerf. Comentarios de los Textos Litúrgicos L. J. A lo largo del cuaderno.. Iniciación. Structure et théologie de Luc 1-2 (col. ASSEMBLEES DU SEIGNEUR. Señalamos únicamente dos series que presentan una exégesis relativamente detallada y sólida de los textos litúrgicos. R.· 3. BECQUET. París. MONLOUBOU. 69002 Lyon) . Herder. R.

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