Pestalozzi, Juan Enrique Cómo Gertrudis enseña a sus hijos, preparación del texto castellano, introducción y notas por

el profr. Domingo Tirado Benedi. Luis Fernández G. editor, México S.F. pp.112-269 En este fragmento de la obra de Pestalozzi, que comprende de las cartas cuarta a duodécima, encontramos los principios pedagógicos que éste postula, así como los motivos que lo orillan a proponer dicho método. En principio, podemos decir que el motivo principal es el descontento que tiene para con los sistemas educativos implementados en Europa en esa época. Pestalozzi lo plantea del modo siguiente:

Cuando abarcaba con la vista el estado general de la enseñanza, o mejor dicho, la enseñanza considerada en su conjunto y en sus relaciones con la masa de los individuos que tenían necesidad de ser educados, me parecía que lo poco que podía hacer en toda mi ignorancia era aún infinitamente superior a lo que veía hacer a ese respecto en favor del pueblo. Mientras más observaba a ese pueblo, más encontraba que el poderoso río que parece correr para él en los libros se avapora [sic.], en la aldea y en el salón de la escuela, en una niebla oscura y húmeda que ni lo moja ni lo deja a secas, y que no tiene para él ni las ventajas del día ni las de la noche.1

Más adelante lo expresa de manera todavía más abierta:

No podía suceder otra cosa: Europa, a causa de su instrucción popular, debía caer en el error o más bien en la locura a que a quedado subyugada. Por una parte, se ha elevado en algunas artes en particular a una altura gigantesca y, por otra, ha abandonado las sendas de la naturaleza en la dirección que ha dado a toda la humanidad. Ninguna parte del mundo se ha elevado tan alto; pero, por otro lado, ninguna ha descendido así mismo [sic.] a una profundidad tan grande. Como la estatua del profeta, toca las nubes con su cabeza de oro, es decir, las artes aisladas en que sobresale; pero la enseñanza del pueblo, que debería ser la base de esa cabeza de oro, es por el contrario, como los pies de la gigantesca estatua, el barro más vil, más frágil y más despreciable. Esta desproporción, desastrosa para el espíritu humano, entre las prerrogativas de lo alto y
1

P. 114

a partir de la cual se construyen las nociones. 2 3 Pp. 5. derivado del orden natural de las cosas. Hacer. Hacer que el modo del arte de enseñar produzca los mismos resultados que tiene por objeto obtener en el estado de las leyes naturales y necesarias. 221. 215-216 P. 4. 4 CFR.las miserias de lo bajo. Pp. o más bien el origen de donde procede esta desproporción chocante en la cultura de los habitantes de nuestra parte del mundo. que los resultados de la educación lleven también en sí ese sello de libertad e independencia. 122-123 . o en otros términos.3 El método propuesto es. Dar más fuerza y claridad a las impresiones en las cuestiones importantes. […] todo conocimiento debe proceder de la intuición y poder ser reconducido a la intuición”. Aprender a clasificar las intuiciones a partir de lo simple para llegar a lo complicado.2 Sin embargo. De acuerdo con este autor. Subordinar en la imaginación las cosas accesorias a las esenciales. Sobre esto. Los principios de los cuales se deriva son los siguientes: 4 1. el autor nos dice: “la intuición es el fundamento absoluto de todo conocimiento. es decir. que está basado en las leyes naturales. asimismo. la fuente primaria del conocimiento es la intuición. 2. asimismo. 3. Subrayado en el original. lo que se tratará más ampliamente aquí es precisamente el método pedagógico propuesto por Pestalozzi. es la invención de la imprenta.

el autor sostiene que el origen de nuestros conocimientos se encuentra en tres factores: el número. tanto menos cuanto más se aproxima a la observancia de ellas. y cada uno de éstos es tanto más malo cuando [sic. dado que el primer elemento de la intuición es el sonido. la lexicología y la gramática. Sé muy bien que el único método bueno no está ni en mi posesión ni en la de ningún otro hombre. Finalmente. pero hago todos los esfuerzos que están en mi mano para aproximarme a ese único método bueno y verdadero. No hay ni puede haber dos buenos métodos de enseñanza. Subrayado en el original. la forma y la palabra.5 5 P. no existe más que uno bueno y ése es el que se funda completamente en las leyes eternas de la naturaleza. Pestalozzi considera en su carta séptima. que la escritura debe ser precedida del dibujo. Pero existe una infinidad de malos. En cuanto a los dos últimos —la forma y la palabra—. en ese orden. sobre los diversos métodos didácticos y sobre su propia obra.Por otra parte. no tengo más que una sola y única regla para juzgarlos: por sus obras los conoceréis. por el contrario. . “Método: enseñanza elemental del lenguaje y de la forma” que se debe partir de la enseñanza de los sonidos. En cuanto a los otros métodos. por “cuanto”] más se aleja de las leyes de la naturaleza. 239. Apunta. De él se derivan los estudios o medios de enseñanza de la fonología. opina: La marcha que la naturaleza sigue en la evolución de nuestra especie es inevitable. además. y.

Sign up to vote on this title
UsefulNot useful