qwertyuiopasdfghjklzxcvbnmqwerty uiopasdfghjklzxcvbnmqwertyuiopasd fghjklzxcvbnmqwertyuiopasdfghjklzx cvbnmqwertyuiopasdfghjklzxcvbnmq WIPHALA, wertyuiopasdfghjklzxcvbnmqwertyui Símbolo Indígena Andino opasdfghjklzxcvbnmqwertyuiopasdfg

hjklzxcvbnmqwertyuiopasdfghjklzxc vbnmqwertyuiopasdfghjklzxcvbnmq wertyuiopasdfghjklzxcvbnmqwertyui opasdfghjklzxcvbnmqwertyuiopasdfg hjklzxcvbnmqwertyuiopasdfghjklzxc vbnmqwertyuiopasdfghjklzxcvbnmq wertyuiopasdfghjklzxcvbnmqwertyui opasdfghjklzxcvbnmqwertyuiopasdfg hjklzxcvbnmrtyuiopasdfghjklzxcvbn mqwertyuiopasdfghjklzxcvbnmqwert yuiopasdfghjklzxcvbnmqwertyuiopas
Salvador Palomino Flores



ntre los pueblos originarios de los Andes, el Unancha (símbolo) más representativo y presente se llama Wiphala, la que en las Neo-NacionesEstado se conoce como Bandera. La Wiphala es creación del pueblo, a través de siglos, quienes la han convertido en un Icono donde encierran su sabiduría y sus principios filosóficos. Algunos hermanos Amawta (sabios) aseveran que el nombre está compuesto por la voz Wipay, ¡dar gritos de triunfo y de alegría!, y de la palabra onomatopéyica Laplapyay, que es el nombre de los sonidos que emiten los pendones al ser remecidos por el viento. Arthur Posnansky señala “la bandera del Inka se llamaba Wipfala”, y el boliviano Félix López Mamani nos dice “Carlos Urqizo S. confirma que la WIPHALA fue el emblema nacional de la civilización andina, antes y durante el periodo de los INKA”, agregando además “Sobre la existencia y el uso de este emblema probablemente sea desde la misma creación de TIWANAKU hace más de 2000 años”. Y, así, se corrobora que la palabra y el símbolo son muy antiguos. Lo característico de la Wiphala es su composición preponderante con los colores del Arco Iris (Chirapa), y la gesta sagrada con mención de estos colores se remonta, según el mito que nos manifiesta el hermano Amawta Inka Waskar Chukiwanka, hasta los mismos principios de la generación del Cosmos (Pacha): “QHON Tiki Pachayachachi, la primigenia luz blanca del rayo cósmico, en forma de una gran serpiente con alas coloridas del arco iris, volaba por los cuatro puntos del espacio cósmico, y sacándose una en una sus plumas, convertidos en rayos serpenteantes con ellas hizo a las estrellas, al sol, a la tierra y a la luna. El QHONA (serpiente alada de fuego) había hecho el QHANA (claridad), con sus colores del arco iris.”. En este mito ya se observa la relación de los colores del Arco Iris con la forma cruciforme de la organización geográfico espacial del Pusisuyu (Aymara, y modelo de organización del Tiwanaku) y del Tawantinsuyu (Quechua), donde ambos significan “las cuatro regiones del mundo”, estados geográfica y políticamente conformados por cuatro regiones orientados a los cuatro puntos cardinales. Siguiendo con los hermanos citados: El Tawantinsuyu tuvo diferentes tipos de Wiphala, cada cual de acuerdo a las diferentes representaciones políticas. En primer caso, cada Suyu tenía su propia Wiphala, de un solo color, a saber: Qullasuyu, al sur, tenía una Wiphala blanca que significaba “el principio, el origen”; el Antisuyu, al este, una de color verde, que significaba “objetos y seres agropecuarios”; el Chinchaysuyu, al norte, una de color rojo, que significaba “conocimiento, sabiduría” y el Kuntisuyu, al oeste, una Wiphala de color amarillo, que significaba “espíritu y materia”. En segundo caso, había dos Wiphala de representación nacional, una con los siete colores del Arco Iris, y la otra, una Wiphala de cuatro campos que aglutinaba, en una sola, los colores representativos de cada Suyu. En tercer caso, cada Suyu tenía una Wiphala mucha más elaborada cuyo origen nos explican con un otro mito: Manco Cápac, el primer Inka, observó en el cielo la superposición de dos Arco Iris, uno “masculino” y el otro “femenino”. Esta superposición originó un cuadrado en posición de rombo (llamado Kumisi en Aymara) que contenía 49 escaques, con los siete colores del Arco Iris nítidos en la diagonal (que ocupaban siete escaques), más 21 colores combinados a un lado del diagonal y que se duplicaban en otros 21 escaques en el otro lado. Cada Suyu, en la Wiphala inspirada en la Kumisi, han reemplazado los 7 colores nítidos del Arco Iris en la diagonal, con sus propios colores representativos; así, por ejemplo, veremos a la Wiphala del Qullasuyu como una Kumisi con una diagonal blanca, así lo mismo que a la del Antisuyu con una diagonal verde, a la del Chinchaysuyu con una diagonal roja, a la del Kuntisuyu con una diagonal amarilla. A las cuatro Wiphalas de las regiones las

veremos iguales desde lejos, pero, de cerca, distinguiremos a cada Suyu por el color de las diagonales. Cada Wiphala/Kumisi es una imagen del Tawantinsuyu, donde el estado confederado organiza su territorio (política y simbólicamente) mediante alianzas y, se desarrolla de una cuatripartición a una situación dual, para así llegar a construir objetivamente el principio dialéctico de la dualidad y el de la complementación binaria: El Antisuyu hace alianza con el Chinchaysuyu y forman el Hanan (el arriba) simbólicamente “masculino”, “derecha”, “sol”, “Inka”, y el Kuntisuyu hace alianza con el Qullasuyu y se convierten en el Urin (el abajo) “femenino”, “izquierda”, “luna”, “Quya”. Dentro de la estructura geodésica del Tawantinsuyu, al Hanan y al Urin separaban/unían un gran camino principal, el Qapaq ñan, que se desplazaba de sur a norte desde Potosí pasando por Oruro, Tiwanaku, Isla del Sol, Pucara, Cusco, Vitcos, Cajamarca y Tumbes, en línea recta. Los 49 escaques de las Wiphala/Kumisi, todas de diferentes combinaciones de colores, representan la pluralidad cultural y linguística del estado confederado, y los 21 colores del Hanan con los 21 colores del Urin, separados/unidos por los diagonales, nos presentan principios filosóficos inmanentes a nuestros pueblos indios andinos: 1. La “Igualdad en la Diferencia”, todos los pueblos somos diferentes por raza, cultura, lenguas, formas de vida, etc., pero ninguno es “superior” ni “inferior”, todos somos iguales bajo respeto mútuo. 2. La “Unidad en la Diversidad”, los pueblos diferentes podemos unirnos en un solo estado, bajo una organización unitaria o confederada, pero respetándonos y preservando nuestras diferencias. 3. La dualidad Hanan/Urin nos orienta concebir como unidad a la pareja, y no al indivíduo, y vislumbrar, además, el principio de “La Complementariedad de los Opuestos”. En el mundo indio andino, sociedad, cultura y principios filosóficos están, pues, reflejados y representados en las formas de organización de los elementos de las Wiphala/Kumisi. Por eso, la importancia fundamental de este sagrado símbolo entre todos nosotros.

Bibliografía: 1.Félix López M., Froilán Cano, Félix Cárdenas A., Filemón Choque. "Símbolos Andinos, WIPHALA, Emblema Nacional del Pusin-suyu = Tawantinsuyu". OruroQulla-Suyo. Bolivia.

2.-

Inka Waskar Chukiwanka. ORIGEN DE LA WIPHALA. Estado del Qollasuyu. Altupata 12 de octubre de 1992.

(Dinamarca 1971 – 1973) y de asignaturas de Ciencias Sociales en el Departamento de Ciencias Histórico Sociales de la Universidad Nacional de San Cristóbal de Huamanga (1978 – 1980), antes de dedicarse con exclusividad a la militancia y a los trabajos para el MOVIMIENTO INDIO nacional e internacional. Trabajos publicados; La Cruz en los Andes, El Puente Colgante Inka de la Comunidad de Sarhua, Dualidad en la Organización Socio-Cultural de Algunas Poblaciones Andinas, Cultural Defense in the Indo American Area (con Niels Fook), Myten Om Nakaq (con Jens Lohmann), Queiques Elementes D’Etnographie du “Nakaq” (con Lionel Vallée), Revolución en los Medios Periodísticos (con Jorge Suárez), y otros. Cargos dirigenciales movimientos indios: dentro de los

SALVADOR PALOMINO FLORES Nació en el barrio de MUNAYPATA (Ciudad de Ayacucho), Provincia de Huamanga, Departamento de Ayacucho, Perú, en el año 1937. Intelectual e ideólogo INDIO contemporáneo, miembro de la gran Nación QUECHUA; POQRA – CHANKA de los andes centrales del Perú. Hizo estudios superiores en la Universidad Nacional de San Cristóbal de Huamanga (Ayacucho: 1960 – 1970), optando el título de ANTROPÓLOGO (1968) y de BACHILLER EN CIENCIAS ANTROPOLÓGICAS (1970) con una tesis “Sistema de Oposiciones en la comunidad de Sarhua”. Ha sido profesor de Quechua y Etnología Andina en la Universidad de Copenhague

Coordinador General del Consejo Regional COMUN RUNA, Chinchaysuyo - Ayacucho; Coordinador General Alterno del CONSEJO INDIO DE SUD AMERICA, CISA (Periodo: 1980 -1983); Asesor General del CISA (Periodo: 1983 – 1986) y Director de la Revista “PUEBLO INDIO” Vocero del Consejo Indio de Sud América.