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PRIMER CONGRESO SOBRE EL EXTREMEÑO O HABLA EXTREMEÑA – CALZADILLA OCTUBRE 2002

INDICE

PÁGS.

Crónicas de un congreso especial……………………………….............................................4 El extremeño como fenómeno lingüístico y cultural – Pablo Gonzálvez…………….........14 El habla de Ahigal – Juan Carlos Paniagua Montero...........................................................76 Rasgos comunes entre el extremeño y el andaluz – Antonio León Román………….…....92 El habla de Serradilla – Jose María Real Antón………………………………………….100 A vueltas con la H (o como escribir las aspiraciones en extremeño) – Juan José Camisón………………………...............................................................................................108 La constitución histórica del léxico extremeño – Miguel Becerra……………….............127 El extremeño como elemento diferenciador – Eugenio Cortés Gomez………………… 152 El habla de los chinatos (una propuesta metodológica para revitalizar el conocimiento de las lenguas extremeñas) – Carlos Canelo y C. García, J. J. Carlos......159 Elabla de loj chinatoj – Carlos Canelo, Celestino García y Juan José Carlos.................171 Apuntes sobre la habla de las Hurdes – Félix Barroso Gutiérrez……………………......180 La espiritualidad franciscana extremeña de los siglos de oro como modelo universal – Raquel López Ruano……………………..........................................................188 El extremeño y la escuela: léxico dialectal y cambio sociocultural, problématica e interrelaciones – Fernando Flores del Manzano…………………….…. 198 La fala en Extremadura – Domingo Frades Gaspar…………………………………..… 210 El estremeñu enantis, agora y dispués – Antonio Garrido Correas………………..…....215 El habla en Guijo de Galisteo y pueblos cercanos – Jose María Alcón Olivera…….…..220 El extremeño en Internet – Manuel Trinidad Martín……………………………….…...225 Carta desde el escaño a un amigo emigrante (en extremeño) – Maximiano L. Ortigo...236 Motes en Cadalso – Julián Díaz Lucio…………………………………………….............243 Apuntes para la descripción del español hablado en Olivenza – Manuel Jesús Sánchez Fernández….............................................................................................................246

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La ortografía del extremeño. Un análisis retrospectivo – Nicolás Valle Morea………...262 La estructura del léxico extremeño – Jose Antonio González Salgado………………… 278 Lengua y habla como signos de identidad propia, sociocultural e histórica – María de las Mercedes Sande Bustamante……............................................................................. 300 Un recurso didáctico sobre el dialecto extremeño –CD-ROM sobre el habla hurdana – Carlos del Sol Mesa………................................................................................ 306 El habla popular en las letras extremeñas- Luis Martínez Terrón…………………….. 308 Manifiesto sobre el extremeño – Juan José Camisón…………………………………… 317 ANEXO Portada de la página del NCC de Coria que hizo el seguimiento del congreso por Internet – Maríví Reyes………………................................................................................ 323 Poema del artesano Baltasar Campo en su letra original (la ehpelujá)………………... 326 Poema de Mina García (Gratitud a nuestros mayores)…………………………………. 330 Poema de Plácido Ramírez Carrillo (el pastor y las nucleares)……………………….... 334 Homilía en castúo - José Polo Cordero.................................................................................340 El extremeño y el spanglish – Carta publicada en la revista Ateneo por una asistente al congreso………………………...........................................................................342

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Crónicas de un congreso especial – Calzadilla 2002 Manuel Trinidad

Durante los días 24, 25, 26 y 27 de octubre del 2002, se celebraron en Calzadilla (Cáceres) unas jornadas históricas, pues por primera vez se organizaba un evento para poner en valor y darle la dignidad que merece al habla de Extremadura. Fue el Primer Congreso sobre el Habla de Extremadura, patrocinado por el Ayuntamiento de Calzadilla, pequeña población de 600 habitantes situada a 10 Kms de Coria, reuniéndose el día 24 de octubre de 2002 en un pequeño pueblecito del Valle del Alagón, personas venidas de diversos puntos de España con el solo ánimo de participar en unas jornadas sobre la dialectología extremeña. Fue un congreso libre y abierto a todos los que tuvieron algo que decir sobre el tema, y desde la comisión organizadora se aceptó todo tipo de comunicaciones relacionadas con el dialecto extremeño. JUEVES 24 DE OCTUBRE Después de aproximadamente una hora en coche desde Cáceres, llegamos a Calzadilla, pueblecito a 10 Kms de Coria y que guarda en su seno una curiosa leyenda la del pastor y el lagarto, nos contaban que hace mucho tiempo empezaron a desaparecer ovejas y no sabían el motivo, hasta que un día un pastor se encontró con un enorme lagarto que más bien parecía un caimán o cocodrilo, que estaba devorando una oveja, el curioso animal se dirigió hacia el aterrorizado pastor que pidiendo ayuda al Cristo Bendito hizo que se produjera un milagro, convirtiéndose su cayado en escopeta con la que mató al fiero animal. Es obligado en Calzadilla, la visita a la bellísima Ermita del Santo Cristo, en la que se conserva una imagen del Crucificado (Santo Cristo de la Agonía), que según la tradición, procede de Roma; también se pueden ver los restos del lagarto.

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Todos los asistentes al congreso se quedaron gratamente sorprendidos, al darse cuenta de la excelente organización que puede ofrecer un pueblecito de sólo 600 habitantes cuando se hacen las cosas con ilusión y entrega. Todo el pueblo se volcó en conseguir que todos los visitantes tuvieran unas jornadas maravillosas, en los descansos se ofreció café y pastas por las amables calzadillanas y a mediodía el Servicio de Catering "El Lechero" ofrecía hasta la posibilidad de elegir entre diferentes platos. Nuestra felicitación al Sr. Pedro Cañada que tuvo durante un mes entero, a medio pueblo sin dormir con el sólo objetivo de conseguir un perfecto congreso y a fe que lo consiguió. Y en lo referente a las diversas ponencias, es de destacar el debate que hubo después de la ponencia de Pablo Gonzálvez, autor de la primera gramática extremeña, entre él y el Dr. en Filología por la Universidad Complutense de Madrid, Jose Antonio Gónzalez Salgado, una vez más el enfrentamiento entre el afecto y la ciencia, ya que ante la capciosa pregunta del Sr. Salgado: ¿dónde ha escuchado Vd. hablar como escribe en su gramática extremeña?; el Sr. Gonzalvez le respondía: "En mi propia casa así hablaba mi madre". El moderador D. Pedro Calero hábilmente dio paso a otro interviniente en el coloquio ya que nos podríamos haber eternizado con la estéril polémica. Joaquín García Plata, nieto de García Plata de Osma y promotor de los Premios de Poesía Ruta de la Plata que tiene una sección dedicada al habla popular, hizo una excelente exposición sobre la campaña desatada en los periódicos hacia lo extremeño, con la expresiva frase: "el gusano lo tenemos dentro de nuestra propia manzana" o lo que es lo mismo, mal asunto si ni siquiera desde la misma Extremadura valoramos nuestras cosas. Más tarde el Sr. Camisón, son su ponencia "A vueltas con la h", demostró el enorme descontrol y caos que reina en los autores que quieren escribir en extremeño, sugiriendo que algún tipo de norma habría que dar para que el extremeño no fuera un galimatías en la escritura. También quiero comentar la delicia de exposición del amigo andaluz Antonio León que concluyó que el error histórico que se había cometido con los hablantes extremeños y andaluces es que siempre han sido juzgados bajo el prisma del castellano, y para ilustrarlo nos relató la siguiente anécdota: Un madrileño le preguntó a una andaluza "¿tengo entendido señora, que los andaluces hablan muy mal el castellano?" y la señora respondió con mucho respeto: "No, no, caballero, son ustedes los castellanos los que hablais muy mal el andaluz". El Sr. Louzado Moriano amplió nuestros conocimientos sobre cultura extremeña, hablándonos de los aprovechamientos de pastos y leñas en la Sierra de Gata, y aprendimos que los terrenos en los términos municipales se dividen en TIERRAS CERRADAS o valladas, que sólo pueden ser usadas por el amo de la finca y TIERRAS ABIERTAS, que significa que pueden ser usadas por todos los vecinos del municipio. Otra comunicación que no deben perderse, aunque no en el texto escrito sino en la exposición oral, es la del Presidente de la Asociación Fala i Cultura: Domingo Frades Gaspar, que en un tono distendido y ameno, olvidándose del guión, nos habló de La Fala, utilizada en los tres pueblos del valle de Xálima: Eljas, San Martín de Trevejo y Valverde del Fresno. Entre las asertaciones de su interesante exposición está: "La lengua es el imperio y el dialecto es la identidad" y cree que la mejor definición para las hablas extremeñas son las palabras de Luis Chamizo: "porqu'ella sus dirá nuestros

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quereles, nuestros guapos jorgorios, nuestras penas, ocurrencias mu juertes y mu jondas y cosinas mu durces y mu tiernas". Y para que no faltara nada, al final de la jornada llegaron los poetas para enternecer a todo el auditorio. En primer lugar Fernando González, emigrante trujillano que vive en Zaragoza que nos deleitó con el embargo de Jose María Gabriel y Galán y otras poesías, aunque su guitarrista Luis Verdú no estuvo presente en vivo, las notas de su mágica guitarra sí pudieron extenderse por toda la sala. También agradecer a Julián Mojedano, uno de los mejores recitadores de Luis Chamizo y que emocionó al auditorio. Por último otro amigo, Javier Feijoo, poeta que se desplazó desde Badajoz para presentar sus libros Asina, sentimientos en castúo y De la corteza a la Encina. Para publicar poesía se comenta que hay que ser un héroe, pero si además está escrita "en castúo" como le gusta decir a Javier, ya hay que ser de otra galaxia. La única realidad es que cuando terminó su brillante declamación dedicada a su madre "La señá Carmen" y a todas las madres extremeñas, la mitad de los presentes acabaron llorando. VIERNES 25 DE OCTUBRE Amanece un nuevo día en Calzadilla, los rayos de sol poco a poco van iluminando las numerosas callejuelas que se desperezan indolentes y la famosa estatua del lagarto y el pastor parece revivida ante la luminosa mañana. A la llegada a las cercanías de la Casa de la Cultura se observa la presencia de varios guardias civiles que han sido invitados amablemente por el Sr. Cañada para asistir al congreso. La sesión se inició con la intervención del Sr. Jose Antonio González Salgado que ya había vaticinado que iba a ser polémica, después de su brillante intervención, cuál no sería su sorpresa cuando en el coloquio posterior, todas las personas que fueron interviniendo, una detrás de otra, le felicitaron efusivamente por su magnífica tesis doctoral sobre las hablas extremeñas. En ella concluía que lo que se hablaba en Extremadura actualmente era castellano con la existencia de algunos islotes lingüísticos, desgraciadamente nuestro estimado dialecto extremeño, bastante hacía después de la enorme presión negativa sufrida desde todos los frentes, con subsistir en esos "islotes lingüísticos", de todas formas, se le indicó al Sr. Salgado que cuando inventaran la máquina del tiempo, podría retroceder unos 50 o 60 años, para comprobar "in situ" si podría seguir manteniendo esas conclusiones. Más tarde, con su porte elegante, Maximiano López nos sorprendió a todos con su "Carta desde el escaño a un amigo emigrante" en la que relataba en extremeño diversas rutas de senderismo de Guijo De Galisteo, llamado por esto lares "Guijito"; comenzaba diciendo "Mi queríu amigo, jadi tiempu que te debu carta, peru entre las faenas de la siega, la trilla... créimi que andu algu ajinao, pueh ya vamoh mayorih y loh joíuh muchachuh no quierin sabel ná del campu..." y así continuó ensimismando a los presentes con ese acento ancestral que incluso cuando el moderador le pidió que fuera acabando, espontáneamente surgió del público la voz de Pablo Gonzálvez rogando que le dejaran terminar, sin duda le estaba haciendo evocar viejos recuerdos de campos y veredas...

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Y qué decir de Mª Felisa Gómez, filóloga de la Uned, que está realizando nada más y nada menos, que el primer estudio sociolingüístico sobre el extremeño, todavía no podemos adelantar nada, pero esperamos ansiosos la finalización de su tesis doctoral. Ante una pregunta mía para incitarla a que "se mojara un poco", llegó a reconocer la existencia de un dialecto extremeño. Después volvieron a sonar los tamboriles y a percibirse en el ambiente los olores cálidos a cántaro de pueblo con el que las guapas mozas iban a por agua, el hijo de Florencio López Ortigo, que lo sustituía por problemas de voz, cronista oficial de Garganta la Olla, fue desgranando las costumbres de la alta Extremadura en relación con los noviazgos y bodorrios, todo ello acompañado de las coplillas: "La mi morena, va con gran pena, con gran salero, a coger el agua a los caños nuevos", "Ten cuidado no se rompa, si a alguien le das de beber, que el agua que se derrama, no se vuelve a recoger". Más tarde, Mercedes de Sande, nos contaba anécdotas de lo que ha sido una constante en el devenir de los tiempos, en todo lo relativo a nuestra forma de hablar y que no es otra cosa que servir de mofa y escarnio, siendo sistemáticamente humillados tantos y tantos extremeños simplemente por su forma de hablar. Recordaba aquella clase en la que la profesora le preguntó ¿qué es el sujeto? y ella después de definirlo perfectamente "sujeto es el que ejecuta la acción del verbo", no entendía las risas estertóreas de todas sus compañeras de clase e incluso la mal fingida sonrisa de la profesora. Su único pecado había sido pronunciar la jota extremeña, esa garbosa jota aspirada, en cambio a sus compañeras les parecía un asunto jocoso y se reían preguntándole irónicamente: De Sande ¿qué e sueto? La jornada finalizó con el excelente CD interactivo de Carlos del Sol, que mostraba cómo podría ser una experiencia didáctica mostrando las diferentes peculiaridades del habla hurdana y que serviría para concienciar al alumnado del importante patrimonio lingüístico que tienen en su comarca y que es necesario proteger. Pero aunque habían acabado todas las ponencias, lo mejor faltaba por llegar, y era la sección del congreso dedicada a las actuaciones, debo decirles que uno de los grandes triunfadores fue el poeta popular Balta que además, es un excelente artesano, si algún día visitan Calzadilla no olviden pasarse por su casa. Pues bien, estaba todo el mundo un poco cansado de la jornada agotadora cuando surgió impetuoso de entre los presentes para leernos su poesía: LA EHPELUJÁ y mirando sus cuartillas raídas por el tiempo (puedes verlas en el anexo), empezó a declamar uno a uno todos sus versos con ese acento inconfundible calzadillano, y poco a poco fue enamorando a todos los asistentes que pasaron de unas tímidas sonrisas a mostrar sin reparos las más sonoras carcajadas ante el brillante poema producto de la fantasía creativa del poeta popular. Ya que es precisamente por personas como él por la que estamos aquí reunidos en este congreso histórico. Les aconsejo que vean en youtube el videoclip completo de su actuación que merece la pena. Balta y la Ehpelujá ( http://www.youtube.com/watch?v=oKZuKF9zzLg ) Y mi querida Mina García, que tanto mimó a los asistentes durante todo el congreso, también con una infinita ternura recitó esos poemas "Gratitud a los mayores", que sólo pueden salir del alma de una madre extremeña. Enhorabuena a los dos.

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Por último Luis Martínez Terrón nos habló emocionado de "Las ausencias" que todos tenemos y que en algún lugar ignoto nos esperan. Era impresionante salir a la fría noche de Calzadilla y escuchar a través de los altavoces que estaban diseminados por el pueblo todos estos sentires extremeños y cómo sus habitantes sorprendidos, se asomaban a los balcones y miraban al cielo estrellado que se fundía en un único ser con los sonidos místicos de los poetas populares. SÁBADO 26 DE OCTUBRE Después de las dos primeras jornadas, intensas y de gran interés, aunque ciertamente un poco agotadoras por la densidad de los contenidos, afrontamos el día 26 con ilusiones renovadas y expectación por la variedad de los temas a tratar. El ponente que abrió el fuego matutino fue el Sr. Viudas Camarasa, miembro de número de la Real Academia de las Letras de Extremadura y autor del Diccionario extremeño. Con su ponencia "El Centro de estudios históricos y las Lenguas de Extremadura" hizo un recorrido de las Letras extremeñas desde la Edad de Plata hasta la actualidad. Después vino mi comunicación, en la que comenté un poco lo que hay del extremeño en internet. Las Nuevas Tecnologías han impulsado claramente la revitalización de las hablas extremeñas y cualquier persona que desee documentarse un poco sobre el tema, tiene bastante donde elegir. Se puede consultar desde la Biblioteca Virtual de Dialectología Extremeña en la que recojo toda la bibliografía y además a texto completo, la mayoría de estudios que se han realizado sobre el habla extremeña desde aquel primer trabajo de Matías R. Martínez publicado en la Revista EL FolkloreFrexnense y Bético Extremeño en 1883, titulado "El lenguaje vulgar extremeño" al Diccionario Virtual de Vozdemitierra que es una Wiki donde se recogen miles de palabras extremeñas y cualquiera puede incluir más. Otras webs interesantes fueron la revista electrónica Belsana de Nicolás Valle o léxico recogido en numerosas páginas de pueblos extremeños, destacando las webs de Ahigal (Juan Carlos Paniagua) o Piornal (Víctor A. Díaz). El siguiente comunicante, Fernando Flores del Manzano hizo una brillante exposición del extremeño en la enseñanza, basándose en su libro: Con acento extremeño, reconociendo que una de las principales causas de la total regresión que estaban sufriendo las hablas extremeñas y que las haría desaparecer en poco tiempo, era la falta de estima que la tenían sus propios hablantes considerándola equivocadamente "propia de paletos y palurdos". Más tarde Jose Antonio González Salgado, dado que ya intervino con una ponencia y que íbamos con bastante retraso pues algunas intervenciones se habían extendido demasiado, tuvo el detalle de ceder su puesto a Nicolás Valle Morea que iba a continuación. De todas formas, ninguno de los asistentes tendría el menor problema para leer su comunicación pues entre los excelentes servicios que ofreció la organización estaba entregar a los congresistas cada día todas las ponencias y comunicaciones que se hubieran leído. De ello tiene buena culpa Reyes Acosta, responsable de las fotocopias y que se dio una buena tupa de fotocopiar.

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En su intervención Nicolás había seleccionado textos escritos en extremeño de difererentes épocas y después de repartirlos entre los presentes, comenzó su alocución realizando un estudio comparativo de su ortografía, llegando a la conclusión como ya habíamos comentado, del auténtico caos y desconcierto que reina entre las personas que se han animado a escribir en extremeño y concluía que es importante que se llegue a un acuerdo para evitarlo. Recordó que normativizar no es lo mismo que normalizar, es decir, lo importante es ponerse de acuerdo en algún tipo de norma para escribir en extremeño, con seriedad y un cierto criterio. Después de reponer fuerzas gracias a las buenas viandas del Servicio de Catering "El lechero" de Guijo de Coria, junto con su amabilidad y buen hacer, afrontamos la jornada de tarde, con quizá una de las intervenciones más espectaculares: La traducción del Evangelio al extremeño directamente desde el griego por Antonio Pérez Muñoz. Comentaba con humor el autor que le había costado realizarlo "doce años y casi el divorcio". Con unas enormes hojas en las que estaban incluidas las frases en griego y en extremeño, fue ilustrando su trabajo. Al comentar que había utilizado para realizarlo entre otros libros, el Diccionario extremeño del Sr. Viudas, éste último tuvo la ocurrencia de afirmar: "nunca hubiera pensado que el realizar este diccionario hubiera servido para mi salvación". Al margen de estos comentarios desenfadados, felicitamos desde aquí al Sr. Antonio Pérez, dado el cariño demostrado por el extremeño al que le dedicó tantos años de su vida. También comentar la intervención de Juan Carlos Paniagua, un excelente etimólogo, que después de recorrer muchos kilómetros desde Ecija (Sevilla), expuso sus conocimientos sobre el habla de Ahigal, y a pesar de no ser filólogo, su ponencia la hubiera firmado el mejor de los expertos. Para finalizar el ciclo de conferencias, el Sr. Real Antón incidió en la enorme riqueza lingüística que tenían los serradillanos y destacó como características del habla extremeña el ser "delicada, cadenciosa, maternal e íntima", con abundantes diminutivos que la hacen más tierna: "Si bierah con qué querencia, se arrullan loh tortolinuh, si bierah loh mu tuninuh, cómu se arriman, si paici que ahta se dan besinuh en loh piquinuh...". El broche de oro de la noche la pusieron el escritor Plácido Ramírez Carrillo y los cantautores Matías Simón y Miguel Angel Gómez Naharro que sin recibir ninguna compensación ecónomica, decidieron acudir a Calzadilla para deleitar a los presentes con sus bellas canciones. DOMINGO 27 DE OCTUBRE La madrugada del domingo, la vivimos los asistentes al congreso en excelente compañerismo, conociendo la vida nocturna de la bella ciudad de Coria. Antes, habíamos disfrutado de unas excelentes migas extremeñas regadas con vino de la tierra y acompañadas con sabroso jamón extremeño. Por ello, a más de uno le costó levantarse a la mañana siguiente. La jornada comenzó con la ponencia de D. Vicente González que disertó sobre los extremeños ilustres en la Universidad de Salamanca. Prácticamente hasta la creación de la Universidad de Extremadura en 1973, se puede decir que fue esta universidad la

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principal receptora de jóvenes extremeños que acudieron a sus aulas a cursar estudios superiores. Después La señorita Raquel López expuso la gran importancia que la espiritualidad franciscana extremeña tuvo en la conquista del Nuevo Mundo, pues dando un ejemplo de tolerancia y respeto, dieron un trato exquisito a los indios de México, adoptando sus costumbres y formas de vida, además de aprender a expresarse en su lengua nativa. A diferencia de otros colonizadores que arrasaron completamente con las culturas autóctonas que encontraron a su paso, los franciscanos descalzos extremeños dieron ejemplo de humildad y fraternidad. Quizá una de las más interesantes intervenciones de esta mañana dominical fue la de Antonio Garrido, traductor del principito al dialecto altoextremeño con su Prencipinu, en su exposición, sus palabras fluían con toda naturalidad y todos los asistentes comprendimos perfectamente su alocución, a pesar de no dominar esa variedad dialectal. El Sr. Garrido, supo emplear perfectamente el léxico propio de la parte norte de Extremadura para hacer un recorrido por toda la historia del extremeño, desde la Reconquista hasta la actualidad y propuso que se deberían fomentar las publicaciones en extremeño contando con la ayuda de las instituciones y tanto los medios de comunicación como la universidad deberían implicarse en su promoción. También tuvo representación el habla de los chinatos de Malpartida de Plasencia, con la intervención del Sr. Canelo que mostró una sana envidia al afirmar que "este congreso debería haberse celebrado en mi pueblo", desde luego sería interesante que otras poblaciones extremeñas tomaran el testigo de esta brillante iniciativa del Ayuntamiento de Calzadilla. Se lamentó de cómo se va desvaneciendo el habla de nuestros pueblos y recordó las palabras de Miguel de Unamuno: "la historia, no está hecha de lo que sale en los papeles, sino del hacer y de la vida cotidiana de los hombres del pueblo que es lo que da el comienzo a la historia, y eso sólo se capta con el sentimiento". Desgraciadamente no pudimos contar con la presencia ni de D. Eugenio Cortés ni de D. Félix Barroso, por circunstancias personales de última hora, aunque sí recibimos sus comunicaciones de las que quiero destacar en el caso del primero, su afirmación: "que aunque el hablar de los extremeños sea diferente de la de los habitantes de otros puntos de España, eso debe servir para confirmar que lo diferente no es necesariamente separador sino enriquecedor del todo del que formamos parte". Y de Félix Barroso me quedo con su aclaración de que "es más correcto decir "las hablas de las Hurdes" ya que en todos los valles de la zona no se aprecian las mismas características dialectales". En las intervenciones finales es preciso, en primer lugar, agradecer a la Junta de Extremadura que nos honrara con su presencia, con la participación del Sr. Cortés Villalobos, Director General de Promoción Cultural. En su turno comentó que por Decreto de la Consejería de Cultura de la Junta de Extremadura de fecha 20 de marzo de 2001, se declaró Bien de Interés Cultural la "A Fala", habla viva que existe en el Valle de Xálima en los pueblos de San Martín de Trevejo, Eljas y Valverde del Fresno. Y si sólo hubiera dicho eso hubiera quedado magníficamente pero la segunda parte de su discurso fue lamentable ya que comparó a las otras variedades del extremeño con el lenguaje de los móviles y con el spanglish.

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En el número 1 de la revista cultural ATENEOS DE EXTREMADURA marzo-2003, se publicó un artículo en relación con la intervención del Sr. Cortés. (Ver anexo final). A continuación llegó el turno del Sr. Pedro Cañada que después de hacerle algunas puntualizaciones al Sr. Cortés, emitió las conclusiones finales, comentando que las hablas extremeñas merecen un respeto y una dignidad que nunca tuvieron, y que se debe promover su investigación partiendo de la existencia de las diversas variedades lingüísticas de nuestra región, y que la inminente aparición del Atlas Lingüístico de Extremadura deberá determinar claramente las zonas dialectales dignas de estudio. Afirmó que nos sentimos orgullosos de ser extremeños, sin complejos por nuestra forma de hablar y que se debe defender el extremeño como patrimonio cultural de Extremadura. Después dio por clausurado el congreso. Ya por la tarde, se hizo una visita turística a la ermita del Santo Cristo de la Agonía. Una bella construcción del siglo XVI con una espectacular cubierta en la sacristía. En ella pudimos contemplar los restos del famoso lagarto resguardados tras una vitrina. AGRADECIMIENTOS En primer lugar agradecer al Sr. Alcalde de Calzadilla, Pedro Cañada por la gran idea de organizar este I Congreso sobre el Extremeño, junto con Pablo Gonzálvez que ha realizado un enorme trabajo de investigación sobre las hablas extremeñas a lo largo de toda de su vida. En segundo lugar gracias a todos los ponentes y comunicantes, ya que sin su participación desinteresada hubiera sido imposible que hubiera podido celebrarse. También una mención especial a rapsodas y cantautores que recorriendo muchos kilómetros quisieron estar con nosotros con la sola motivación de su cariño a Extremadura. · · · · · · Fernando González que vino desde Zaragoza Javier Feijoo desde Badajoz Matías Simón desde Cáceres Miguel Ángel Gómez Naharro desde Mérida Placido Ramírez desde Badajoz Julián Mojedano desde Badajoz

Y qué hubiéramos hecho, sin la ternura que han sabido transmitir con sus versos los poetas populares de Calzadilla: · Sr. Balta, artesano · Sra. Mina García · Sra. Cándida Ahora quiero relacionar todas esas personas que han robado muchas horas al sueño para conseguir que este congreso fuera todo un éxito:

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ORGANIZACIÓN · · · · · · Manuel Trinidad (Coordinador) Ana Mª Madejón Victoria Jareño Ana Tobajas Jesús García Asunción de Pablo

COLABORADORES · · · · · · · Mª Carmen González Lucía Montero Cecilia Kopp Graci Acosta Loli Manzano Mamen Redondo Mina García

FOTOCOPIAS · Reyes Acosta CARPINTERÍA · Sebastián Madejón SONIDO · José Miguel Pinero - Musical Coria · Leonardo Utrera VÍDEO · Karpint de Coria SEGUIMIENTO A TRAVÉS DE INTERNET · Mariví Reyes de los Nuevos Centros de Conocimiento - Integrared de Coria. SERVICIO DE CATERING "EL LECHERO" DE GUIJO DE CORIA · · · · · Eulogio López Ángeles Pascual Susana López Jorge López Almudena Acosta

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· Loli Moreno Y también agradecemos los diferentes e-mails de felicitación, que hemos recibido desde distintos puntos de España, sobre todo de Cataluña y del extranjero, especialmente de Sudamérica. Además un especial agradecimiento a los diferentes medios de comunicación que tuvieron a bien dedicar en sus espacios, un tiempo al congreso.
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A Televisión Española en Extremadura, que en las noticias del viernes día 25 hizo una referencia al evento. Al programa de Onda Cero "Gente Viajera", presentado por Vicente Pozas, que decidió realizar el día 24 su programa desde Calzadilla. A Radio Nacional de España, en la persona de Pepa Fernández que hizo una conexión en directo desde el Casar de Cáceres, con su programa itinerante "No es un día cualquiera". (Gracias Falín) Al periódico Extremadura, que fue el ÚNICO periódico regional, que dando ejemplo de lo que debe ser un medio de comunicación sensibilizado con la cultura extremeña, hizo un seguimiento del congreso durante todos los días de su celebración.

Por último señalar, que José Antonio González Salgado Dr. en Filología por la Universidad Complutense de Madrid, que nos ha estado acompañando durante todos los días del congreso, por motivos personales no ha podido asistir esta mañana de domingo. Sin embargo ha llamado por teléfono y me ha comunicado que diga lo siguiente: "De este congreso yo me quedo con el espíritu de cordialidad, el respeto a todas las opiniones que han aparecido en estas jornadas y con los debates más o menos acalorados que hemos mantenido unos y otros desde distintas posturas. Las conclusiones científicas ya habrá tiempo para elaborarlas, hay que pensar en todo lo que aquí se ha dicho. En este momento la conclusión más inmediata es el éxito con mayúsculas de este Primer Congreso sobre el Extremeño"

MUCHAS GRACIAS A TODOS CALZADILLA 27 DE OCTUBRE DE 2002

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I Congreso Extremeño

EL EXTREMEÑO COMO FENÓMENO LINGÜÍSTICO Y CULTURAL

PRIMER CONGRESO SOBRE EL EXTREMEÑO O HABLA EXTREMEÑA CALZADILLA (CÁCERES) - OCTUBRE/2002

Ponencia presentada por Pablo Gonzálvez González Calzadilla 24-10-2002

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EL EXTREMEÑO, COMO FENÓMENO LINGÜÍSTICO Y CULTURAL Presentación personal Señoras y señores, hoy nos hemos reunido motivados por el tema de lo extremeño. Espero que las conclusiones a que lleguemos, sean lo más libre, asépticas y ajustadas a la realidad posible. Soy Pablo Gonzálvez, tengo 68 años de edad, nací en este pueblo, estudié humanidades en el Seminario Conciliar de Coria y tres cursos de filosofía y dos de teología en el seminario de Cáceres, hice magisterio como alumno libre, en las Escuelas Normales de Magisterio de Cáceres y tres cursos de filología en la UNED, carrera que abandoné debido a un accidente de tráfico. Antes de pasar al desarrollo de la ponencia quiero hacer constar dos cosas: 1ª. Que a última hora he tenido que rehacer esta ponencia, debido a que algún gracioso se le ha ocurrido infectar mi ordenador. Ayer a estas horas, aún no sabía, si podría conseguir rehacerla, por lo que les ruego disculpen, si encuentran alguna deficiencia. 2ª. Que el tema es tan amplio que, de los 210 folios que tenía escritos, he tenido que extrar lo que me ha parecido lo menos conocido. Hechas estas salvedades, damos comienzo a nuestra ponencia.

Cuando surgió la idea del Congreso La ideal del Congreso no es de ayer. Cuando en 1995, publicábamos nuestra primera Gramática Extremeña, ya hablábamos de la celebración de un posible Congreso de Extremeño, como consta en el prólogo de la aludida obra y aunque no responde a las expectativas que entonces preveíamos y ha llegado un poco más tarde, bienvenido sea.

Cómo queremos que sea. Decíamos en la convocatoria que queríamos un congreso: a) libre. Cada uno puede decir lo que estime oportuno, sin más limitaciones que el estado de orden, de tiempo y de respeto a quien piense de manera distinta. b) abierto. Con facultad de participación de cualquiera, cuando lo estime necesario, sin más limitaciones que tener que ajustarse a la materia tratada, al horario del programa, a la pedida de palabra, al orden de intervención y al tiempo que el moderador le conceda para hablar.
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Título de la ponencia y análisis de su enunciado. El título que aparece en el programa del Congreso es: El extremeño, como fenómeno lingüístico y cultural Está formado por los adjetivos extremeño, lingüístico, cultural y el sustantivo fenómeno . Extremeño es un adjetivo que procede del sustantivo Extremadura Su significación está limitada por el artículo el y con él, nos referimos al peculiar modo de hablar de las gentes de nuestra tierra. El sustantivo fenómeno, procede del latín faenomenon y éste del griego fainomenon de faino, que significa aparecer, por lo que fenómeno significará en este contexto, manifestación . Lingüístico, es una adjetivo derivado de lingüística , ciencia moderna que estudia el lenguaje, en todas sus manifestaciones: lengua, dialecto, habla, jerga, argot. El adjetivo lingüístico nos obliga a tener que establecer en cual de los estadios anteriores se halla el extremeño. El último término es el adjetivo cultural. Procede de cultura y ésta, a su vez, etimológicamente del verbo latino colo, is, ere, ui, cultum, que significa cultivar la tierra. Este significado poco tiene que ver con el concepto, que, de la palabra cultura, poseemos todos; sin embargo, si consideramos un nivel de etimología anterior, encontramos que colo procede de la voz indoeuropea col que significaba pastorear, apacentar . Con este significado original, cultura toma otro sentido. Significaría la consumación del pastoreo, del apacentamiento y el engorde que se produce con estas acciones, lo que trascendido el hecho material de pastorear, significaría metafóricamente el pastoreo, el apacentamiento, el engorde y las adquisiciones de tipo intelectual. En todo acto cultural, se produce un proceso en el que influyen: un agente que produce y transmite la cultura, otro que la recibe, y un conjunto de hechos que constituyen la materia del acto cultural o inculturación. En la cultura extremeña, el agente emisor y receptor de la cultura es el pueblo. Nosotros no hemos tenido hasta hace poco tiempo, un agente emisor como la universidad. Nuestro pueblo ha estado abandonado culturalmente y, como fruto de ese abandono, ha nacido un bosque que es el extremeño, caracterizado principalmente, por una cultura rural Una segunda cuestión será concretar los campos de esta acción cultural: que se concretarían en las acciones a lo largo de la vida del hombre extremeño: Lo relacionado en torno al nacimiento que comprendería las supersticiones propias del embarazo, la gestación, las prácticas del parto, el bautizo, la mayoría de edad, y todo el acervo cultural que se genera en torno a esos momentos. Lo relacionado con el matrimonio: noviazgo, capitulaciones matrimoniales, amonestaciones, la boda, la sociedad familiar, las enfermedades, los modos de curarse, etc.
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Lo relacionado con la defunción, las p revenciones consuetudinarias y testamentarias, la defunción, la agonía, el entierro, las practicas posteriores, el culto a los muertos, los cementerios, etc. Lo relacionado con la agricultura; las semillas, la sementera, las distintas labores, los modos de siembra, las diferentes semillas, la escarda de los cereales, la siega, el acarreo, la trilla y acciones complementarias, la recogida del grano y de la paja, los diferentes utensilios empleados, el molino, el horno Lo relacionado con la ganadería: las clases de ganado, el pastoreo, la montanera, las enfermedades del ganado, etc. Las diferentes industrias rurales: los comercios, tabernas, carnicerías, alfarerías, campanerías, campanillerías, l albañilerías, los cardadores, los pieleros, los carpinteros, la pesca, la caza, etc. sus costumbres y utensilios. Los oficios del motileo, lavado, cardado, hilado, de la lana, etc. El tiempo: las estaciones, las labores estacionales, los meses, los juegos, el descanso, etc. Los refranes y las consejas de todo lo anterior tan rico y variado en nuestra tierra. Pero, estos campos muchas veces ha sido influidos negativamente y hasta la acción de nutrirse con lo propio, lingüísticamente hablando, ha sido dificultada en todos los niveles sociales y de formación por la oficialidad. En la escuela, con el así no se dice, eso está mal , eso no es , burro , lechuguino, mentecato, zopenco. En la calle, poniéndose como modelo el hablar del señorito. En la administración, en la iglesia, es el modelo oficial el que impera. Se han suprimido los carnavales, el correr los gallos, etc. Los elementos intelectuales de nutrición, han sido siempre impuestos desde fuera, con los respectivos planes de estudio, que no han tenido nunca en cuenta, la peculiaridad lingüística de la región. A pesar de todo, el pueblo ha resistido la colonización y ha transmitido una larga tradición lingüística y folclórica. En ese procedimiento de inculturación propia, es el medio del que nuestro pueblo se ha valido ha sido el Extremeño, de ahí que hayamos puesto a esta ponencia el título de: El Extremeño como fenómeno lingüístico y cultural. Intencionadamente hemos tratado primero del hecho cultural para centrarnos a continuación en el hecho lingüístico. Nosotros decimos y defendemos que nuestros ancestros, nuestros antepasados, nuestros
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padres, han llevado a cabo ese gran proceso cultural por medio de un instrumento de comunicación principal: el extremeño.

¿Realmente existe el extremeño? Al tiempo de hacerme esta pregunta, recuerdo que eminentes personajes de las letras dicen algo sobre ello, al respecto: El doctor Viudas Camarasa en una entrevista que le hace Manuel López, en el diario Hoy, entre otras cosas dice que hay varias divisiones geográficas de hablas extremeñas, varias zonas de influencia portuguesa, un sentimiento lingüístico del extremeño, pero no un conocimiento científico, etc. Las respuestas de este profesor indirectamente contestan afirmativamente la existencia del extremeño. Don Rafael Lapesa Melgar, catedrático y académico contesta un interrogatorio sobre el extremeño, en el Hoy del 11 de mayo de 1980. En sus respuestas, entre otras cosas dice textualmente: “Creo que existe indudablemente un dialecto extremeño. Dentro del cual hay variedades y matices...” Don Gerardo García Camino, catedrático de lengua y literatura, en un articulillo publicado en el Hoy, el 15 de junio de 1996, afirma: “Quisiera dejar bien claro que no existe dialecto extremeño ni castúo” . Y continúa más abajo: “...en esta región se habla una modalidad del dialecto asturleonés” . Don Antonio Salvador Plans, catedrático de Historia de la Lengua de la UEX, en un artículo publicado 10 de diciembre de 1996, en Hoy, escribe: Hay que acabar con algunos brotes falsamente científicos, de carácter regionalista, que tratan de imponer un extremeño totalmente inventado en ocasiones o circunscrito a ciertos ámbitos sociales de zonas muy concretas”. La situación lingüística de Extremadura es muy rica. “Pero de ahí a querer imponer una cooficialidad, que se ha llegado a plantear en algunos casos, de ese supuesto castúo o extremeño, hay un abismo”. El castúo fue una invención literaria de Luis Chamizo. No existe un dialecto extremeño único, sino bastantes variedades. “Habrá que seguir analizándolas porque tenemos un conocimiento escaso de ellas”. A este profesor se le ha invitado personalmente a este congreso y ha declinado su intervención y su asistencia. Nos hubiera gustado que el profesor nos hubiera honrado con una intervención y hubiéramos conocido de primera mano, los motivos que le asisten para mantener los criterios que
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manifiesta. Por otra parte, a nuestro juicio, al afirmar que existen “bastantes variedades”, indirectamente está admitiendo su existencia. . José Antonio González Salgado. En ciertos artículos publicados en el Extremadura, deja entrever su posición con respecto al extremeño. Dice que no existe el extremeño, sino que es la lengua española. A esa misma conclusión llega en su “Notas sobre Cartografía Lingüística Extremeña” dice textualmente: “... el extremeño se debe considerar una habla regional castellana, en la que se distinguen dos subvariedades: la de la Alta Extremadura (habla regional castellana de impronta leonesa) y la de la Baja Extremadura (habla regional castellana de impronta meridional)...” continúa- ‘Considerar que el extremeño es un dialecto, un habla regional o, como parece que quieren otros, una lengua (recordemos la Primera Gramática Extremeña, publicada ahora hace unos años) no es una cuestión primordial”. Es decir, que para este señor, el extremeño es castellano, en cuyo caso, a mi juicio, huelgan todas las ponencias, todas las comunicaciones y todas las mesas redondas sobre el extremeño, ya que él lo considera castellano. ¿Cómo conjugar esta postura con la encuadramiento del extremeño en el leonés oriental que hizo Menendez Pidal? ¿Cómo, siendo lo que hablamos los extremeños lengua española, en el decir del señor Salgado, puede ser al mismo tiempo, según escribe don Alonso Zamora Vicente en su Dialectología, “ un habla de profunda raigambre leonesa? o se puede conjugar con lo que dice el profesor Lapesa “Creo que existe indudablemente un dialecto extremeño? o con lo que dice el catedrático García Camino: “...en esta región se habla una modalidad del dialecto astur-leonés”. A la hora de considerar estas citas que, juzgamos que alguien deberá estar confundido. He leído la tesis doctoral del señor González Salgado y, vista la información que transmite y sus deducciones, es posible que sean lógicas con su información, pero sinceramente pienso que no ha acertado con los informantes que él hubiera necesitado, le ha pasado lo que nos dicen nuestros viejos: “El ésitu no ehtá en aputeal sino en dal la pedrá” = El éxito no está en apedrear, sino en dar la pedrada”. Es decir, el señor Salgado, a mi juicio, no ha dado con el extremeño, sino con un extremeño castellanizado, en función de lo cual, saca sus propias conclusiones. Pienso además que la intervención de don Eugenio Cortés Gómez (extremeño), en el Congreso de Escritores Extremeños del año 1980, cuando desde la tribuna de oradores, leía la ponencia, titulada ¿DIALECTO EXTREMEÑO? Y comenzaba: “En un Congreso de Escritores Extremeños habría que tener en cuenta la lengua en la que se expresan. No hay lugar a dudas que es el castellano. ¿Se puede hablar, entonces, de un dialecto extremeño? En el momento en que redacto estas líneas desconozco el número de asistentes, su entidad y su obra. Lo que sí puedo afirmar es que ninguno presentará un escrito en la línea de Gabriel y Galán y Chamizo para que se pueda hablar de un HABLA EXTREMEÑA reflejada de manera literaria”, no tuvo otro fin que la de ser un revulsivo en la conciencia de los escritores extremeños. Tenía razón el señor Cortés. No se presentó ni una ponencia en extremeño. ¿Quiere ello decir
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que no existe el extremeño? Ya ha se ha manifestado el señor Alcalde en la lengua de sus convecinos. Estoy seguro que, en este Congreso, se hablará en extremeño. Yo mismo había escrito una gran parte en este dialecto, pero, al tener reducir mi ponencia, he tenido que prescindir de ello, en razón de la claridad.

Pero ¿ Realmente existe el extremeño? ¿Qué hacemos aquí, si no existe? ¿Hemos venido a hablar de un fantasma Qué habla el pueblo? Si el extremeño no existe, si es una invención, estamos perdidamente enajenados, permítanme la expresión, locos de remate, por habernos reunido y dedicarle parte de nuestra vida y nuestro tiempo a una invención, a una fantasía. Hay un argumento irrefutable. Como dice el filósofo: “De facto ad posse, valet ilatio” , es decir, la realidad demuestra la posibilidad. Suele decirse que el movimiento se demuestra andando y los filósofos preconizan que “Contra factum non valet argumentum”. En esta línea y, de acuerdo con estos principios, voy a leer uno de mis sonetos en extremeño:

LA BRONQUIÁ DEL AMOL

Buhca calol mi manu enamorá del huegu de la tuya, entri tuh deuh; buhca, el mi pechu, contenel suh mieuh y mih ohuh, herilsi en tu mirá. Buhca tu yedra el árbul de mi na y mih ramah sohtriban tuh enréuh; buhca tu luci esentrañal mih rueuh y presientu mi bía iluminá. Eha tuh hueguh endulzal mih quehah, que s’ alegri mi rosa en tu rosal; éhami que me engüelba tu maeha y arcendamuh al cielu en tu ehpiral ¿Pol qué, si son felidih lah parehah, el amol hadi añicuh su crihtal?

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Oída esta estrofa, podemos preguntarnos ¿son versos castellanso? ¿Son un invento? Versos castellanos, desde luego no. ¿Un invento? Recorran nuestra geografía y estoy seguro de que encontrarán todas las palabras. Las usa el pueblo, en sus manifestaciones normales. ¿Qué no las usa? Ya lo oirán cosas parecidas en este congreso. Esta es la forma en que escriben nuestros poetas, basta repasar sus poemas en extremeño José María Gabriel y Galán: “El Cristu benditu”, “Varón”, etc. Hay que hacer constar, sin embargo, que Gabriel y Galán no era extremeño, lo que da más fuerza a mi postura. - Luís Chamizo: “El noviajo, La experencia”. - Hagapita Ernande: “Señol Don Doroteu Sanchi” con motivo de la Romería de Dios Padre de Santa Cruz de Paniagua.(21 abril- 1952) - Eugenio Beltrán Santos: “Carta a un Amigo” Diario Hoy- agosto 1974. - Mario Simón Arias Camisón: “Los Límitis de España” Hoy, 5-8-1954 y “La fiehta de toj loj Santuj” 1.11-1979 (Santa Cruz de Paniagua) - Rosa María López Casero: “Cosas de Aquí” . Agosto 1976 (Torrejoncillo). - Juan García García: “El teléfono de Ahigal”, “Claveles de Mi tierra” (poemario 1977) (Ahigal) - El Guijitu ) Programa de fiestas de Guijo de Galisteo de 18-8-1979 - Pablo Gonzálvez González: “Hojas Extremeñas Sueltas” (poemario enero 1981). (Calzadilla) - José Polo Cordero: “Homilía predicada en Castúo con motivo de la fiesta de S. Pedro de Alcántara” ( año 1981) (Cáceres). - Olegario León Gutierrez: “A la Caura Vetona” (poemario 6- marzo-1984) (Coria) - (Revista Luz de Redención n 555, septiembre 1994: “Don Jesús y Juuanillu”. (Alcuéscar) - Omenaji a Tíu Agustín Sánchez (Revista Región Extremeña n 4. Desconozco la fecha de edición y el lugar) - Emilio Moreno: “Asín cumu suena” (poemario inédito 1998) (Villa del Campo) - Juan Núñez: “Al cura del pueblo”- (Hoja diocesana 8-5-1999) - Luisa Durán: “Mi tierra” (Desconozco la fecha de edición). Intencionadamente he puestos las fechas de sus publicaciones para que veamos que las obras se producen en distintos espacios temporales y locales A los anteriores poemas, habría que añadirles otros poemas sueltos premiados en el Concurso Ruta de la Plata que patrocinan los hermanos Rafael y Joaquín García Plata. Allí han concurrido, entre otros, Francisco Durán Domínguez, con “Miedo sabroso”, “El Milagro”, “La Piedra”, “El Mendigo” Enrique Louzado Moriano, con “Llanto”, “Capullino Sonrosáo”, “Otra vez vida”. Gregorio Yáñez Maestre, con “Por los Olivares suena”. Arturo Enrique Sánchez, con “Reclamación”, “Sequía” Pablo Gonzálvez González con “La Briega”, “Herráu a otru maeru”, “Cuandu dignuela” Juan Rodríguez Pastor con “Viento Solano”
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Luis Martínez Terrón, con “Ausencias” Norberto López García, con “Quejío de macho en primavera”. Juan Antonio Paule Tomé, con “Un Mundu Cambiáu” Francisco Domínguez Silva, con “A la mujer extremeña ama de casa”. Ignacio Fernández Duarte, con “La Dehesa el Señorito y yo”. También habría que añadir los no premiados, que desconocemos, pero que, por el hecho de no haber sido premiados, no dejan de ser poemas en extremeño. Habría que sumarle además, los poemas de los concursos poéticos anuales de Guijo de Granadilla, Plasencia, Calzadilla, de Extremadura Unida, entre otros, etc. de los que no tenemos referencia ni del número presentados ni de sus contenidos, ni de sus autores. En prosa debemos enumerar: “Requiloriu” de José María Alcón Olivera 1984; la “Primera Gramática Ehtremeña”, de Pablo Gonzálvez González, María José y Trinidad Gonzálvez Domínguez 1995 y la traducción del Principito titulado “el Princiupinu”, de Antonio Garrido Correas 1999. Y así podría hacer una larga y engorrosa lista de poemas y de autores que nada añadirían a lo manifestado. Señores, a pesar de todos los avatares, de todas las negaciones, de todas las represiones y de todas las dificultades por las que ha pasado, podemos decir que el extremeño existe. Otra cosa bien diferente será la manera y el abandono en que existe. Pienso que, de lo dicho anteriormente, se pueden extraer varias conclusiones: Siendo la manifestación escrita, en cualquier lengua, consecuencia de la manifestación oral, el extremeño existe en sus dos manifestaciones: oral y escrita. El extremeño no es una invención sino que existe y el pueblo se manifiesta en él como algo distinto del castellano. La manifestación literaria no se reduce a José Maria Gabriel y Galán y a Luis Chamizo exclusivamente. Se escribe ininterrumpidamente, aunque haya alguien que lo desconozca. Los poetas mencionados no deben ser los únicos. Si se patrocinara nuestro modo de hablar extremeño, por las autoridades regionales, como lo hacen otras autonomías con los suyos, seguro que estaría en otra estima y consideración.

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II ¿LENGUA, DIALECTO, HABLA?

Tras especular sobre la existencia del extremeño, convendría saber si es lengua, dialecto o habla. Lenguaje. En el lenguaje, hay que tener en cuenta sus notas: ser facultad humana, e instrumento de comunicación entre los comunicantes, lo cual realiza el hombre haciendo cabalgar contenidos de pensamiento sobre acciones sensibles. En el lenguaje oral, estas acciones son los sonidos integrados en la palabra y producidos por los diferentes órganos de fonación. El lenguaje es previo a toda lengua concreta. Lengua es instrumento de comunicación. Se caracteriza por ser un conjunto de convenciones adoptadas por la colectividad para permitir el ejercicio de la facultad del lenguaje y también, un sistema de signos que rige los actos del habla. Entendida la palabra sistema como conjunto de elementos (contenidos en el Diccionario) y como organización de los mismos (Grámática). El habla. Fue Ferdinand Saussure (filólogo suizo 1857-1913), el primero en distinguir en su Curso de Lingüística general, entre langue, lengua y parole = habla.. Es la realización material del lenguaje, su manifestación individual. Lengua y habla se oponen como realidad física, socialmente, psicológicamente y son vistas de forma diferente bajo distintos puntos de vista, como son el de la manipulación, el del tiempo, el del mensaje, el de la independencia y hasta a nivel descriptivo: la lengua y el habla son subconjuntos del lenguaje .

Dialecto Dialecto, procede del término latino dia-lectus, o dialectos, i, que, a su vez, tiene su origen en la griega dialectos = lenguaje particular de un país < dialego = (en voz activa) = apartar; en voz med. y pas. = hablar. < dia (adv. y prep = a través, separadamente). + lego = decir, hablar. El término es de origen antiquísimo y etimológicamente hace alusión a dos conceptos: al acto de hablar y a hacerlo separadamente. Con estos dos sentidos, fue empleado por Suetonio al definirlo como lenguaje particular de un país y consistía para él, en la modificación de la lengua general. Manuel Álvar lo define como un sistema de signos desgajado de una lengua común viva o desaparecida; normalmente con una concreta limitación geográfica, pero sin una fuerte
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diferenciación frente a otros de origen común 1 De esta definición se deduce que: Toda lengua es dialecto con relación a la lengua madre. Debe tener una delimitación geográfica concreta. No tener una fuerte diferenciación frente a otros de origen común.

La lengua y el dialecto Según esto, lengua y dialecto son de la misma naturaleza y se distinguen en la forma y en el tiempo, por una relación de origen y todo lo que hemos dicho anteriormente de la lengua, podemos aplicárselo ahora al dialecto, por ser el dialecto, formalmente, la misma lengua modificada.

El dialecto y el habla. Siendo el dialecto de la misma naturaleza que la lengua, ha de poseer como ella, los mismos atributos y sus mismas oposiciones y diferencias con respecto al habla: Ello significa que dialecto se distingue y opone a habla con el mismo derecho y cualidades que la lengua. Es decir que el habla relacionado con un dialecto particular, será la realización individual de ese dialecto. Por otra parte, el dialecto como la lengua, ha de ser también un sistema con elementos y reglas propias ¿Qué dicen ciertos autores sobre el extremeño? Aurelio Cabrera, refiriéndose concretamente a él, lo identifica casi totalmente con el habla vulgar castellana2. Matías Ramón Martínez, que confiesa que no es muy versado en lingüística, se queda en la duda. “Es difícil responder”, dice., pero afirma que existe como tal y que es muy difícil evitar la diferenciación geográfica que posibilita la lingüística.3 Santos Coco no se aventura a afirmar que sea un dialecto pero confirma más adelante que ALVAR, MANUEL. Hacia los conceptos de lengua, dialecto y hablas, en NRFH, XV, 1961. PP. 51-.60.
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AURELIO CABRTEARA, Voces extremeñas recogidas del habla vulgar de Alburquerque y su comarca, BRAE, III y IV, 1916 y 1917. p.53
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MATIAS RAMÓN MARTÍNEZ. Lenguaje vulgar extremeño y fresnedense, RE. p. 39. 10

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existe diferenciación en acento, pronunciación, vocabulario y más adelante que la lingüística extremeña no es la castellana ni la andaluza.4 Don Alonso Zamora Vicente, unas vesces lo llama “lengua extremeña” y otras “habla de tránsito”.5 Habla el profesor, sobre el extremeño, entre otras cosas: sobre el cierre de las vocales o, e, en u, i, respectivamente y sobre la caída de la -d- intervocálica: “también es meridional la pérdida muy frecuente de la -d- intervocálica”- dice. Es una pena que tan eminente personaje no tuviera a bien exponer toda la casuística que se genera cuando se producen los dos fenómenos a la vez: dedo >deu, (diptongo) ; moneda > monea (hiato); mordía (hiato); mordido > mordíu (diptongo), pérfido > perfiu (diptongo).etc. El profesor, en general, no es generoso al tratar el extremeño. Es una pena que no se haya excedido en explicaciones al tratar el este dialecto. Don Eugenio Cortés Gómez, citado anteriormente, presumiblemente conocedor de lo manifestado por Zamora Vicente, en uno de los congresos de escritores extremeños se pregunta ¿Dialecto extremeño? y tras recoger definiciones y opiniones de diversos autores, afirma que el extremeño es un dialecto, debido a sus notas de individualidad, distinción, altura social, y ser diferente. En nuestro caso y, siguiendo las condiciones propuestas por Álvar, también afirmamos que es un dialecto, por que: 1. Es un sistema de signos desgajados de una lengua común. Solo hay que recorrer su léxico, para aprobar esta afirmación: Heitu, charramanduhca, baiga, talandangu, truhun, guachindanga, etc no son castellanos. 2. Tiene una delimitación geográfica concreta. Es también comprobable que el extremeño, en sus diversas variantes tiene un territorio. Que comprende la mayor parte de Extremadura y la zona suroeste de la provincia de salamanmca. 3. No tiene una fuerte diferenciación frente a otros de origen común. El extremeño participa de signos y reglas que son comunes a otros dialectos: leonés, andaluz, murciano, canario. El extremeño, pues, cumple los tres requisitos señalados por Manuel Álvar, por lo que es un dialecto. Contra quienes dicen que el extremeño es un habla, opino que el concepto habla, al menos en el sentido que le dio Saussure, no cumple con el atributo de objetividad que poseen la lengua y el dialecto.
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SANTOS COCO. Apuntes lingüísticos de Extremadura, RCEE, X, 1936.pp. 167-172.. ALONSO ZAMORA VICENTE. Dialectología Española. 2ª. Edicción. Editorial Gredos. Madrid, p.332. 11

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El nombre Muchos vienen denominando a nuestra manera de hablar castúo; otros, extremeño. Nosotros defendemos el segundo. El nombre “castúo” es una afectación, un esnobismo nacido del título de la obra de Luis Chamizo “El Miajon de los Castuós”. Hace referencia a casta, a clase especial, algo así como un nuevo factor RH. A mi juicio, el adjetivo ‘extremeño’ es más apropiado que ‘castúo’, porque “Extremeño”, es el calificativo con que designamos todo lo que comprende, se produce y tiene su denominación de origen, en Extremadura y porque ese término es menos afectado, menos disgregador, más regional y menos clasista. Desde esta oportunidad, propongo que se adopte como definitivo el nombre de ‘extremeño’ para referirnos al nuestra peculiar forma de hablar.

Ubicación del extremeño Existe cierta preocupación por conocer la extensión regional, su asentamiento espacial y geográfico. Lo que, en ningún momento se ha acometido es su estudio diacrónico. Sin duda ninguna debe haber existido un inicio o periodo de formación, otro de florecimiento y el actual que vivimos que es de franca decadencia. Extremeño interior Los asentamientos urbanos comenzaron en la misma reconquista. Extremadura se divide en dos partes por el tratado de Sahagún, la occidental, a partir de la vía de la Plata para León, y la oriental para Castilla), que se unen poco después con Fernando III, el Santo. En tiempos de este rey las tierras de Extremadura estaban plenamente liberadas y los asentamientos generalmente realizados, pero continúan los señoríos y los núcleos urbanos libres que habrían de tener alguna repercusión en su manera de hablar. Para constatar esta aseveración lingüísticamente hablando, basta con observar las diferencias lingüísticas de las Hurdes, Zona de Coria, la Vera, la zona entre el Ambroz y el Jerte, los pueblos de la Fala, la Región de las Villuercas, de Montánchez, etc. Lo mismo le ocurre a la provincia de Badajoz en la Siberia, en La Serena, en la zona de Badajoz, Olivenza, Mérida y Zafra, pero, a pesar de pequeñas diferencias, existe un léxico común por lo que habría que tender a unificar lo demás.

El extremeño periférico Son también perceptibles, las influencias castellanas posteriores, en la zona oriental (de norte a sur); la influencia leonesa en la más de la mitad norte de la provincia de Cáceres; la influencia
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portuguesa en la zona de la raya y la del Andaluz en la zona meridional de la provincia de Badajoz. En contrapartida, hablan como nosotros la zona surocidental de la provincia de Salamanca y la zona sur de la provincia de Ávila..

El extremeño en el tiempo

¿Que hablaban los extremeños de los asentamientos venidos principalmente de castilla y de León? ¿No sería un latín en descomposición (el latín se habló hasta el siglo XV en España), un leonés y un castellano en formación? Hasta la fundación de la Real Academia Española en 1713, no hubo control lingüístico. La oficialidad castellana comenzó a presionar con más intensidad después. De lo que podemos deducir que el extremeño, pudo tener un periodo de formación en los siglos XIII, XIV y XV y una andadura libre y floreciente hasta principios del siglo XVIII . A partir de ahí, se debió iniciar el declive, con una presión tan brutal, que ha estado a punto de desaparecer.

¿Dónde se encuentra el extremeño? Por supuesto, en el pueblo, entre la gente del campo, los pastores, los iletrados y en los viejos escritos: cartas, papeles de secretarios y escribanos de los pueblos que, siendo nativos, han ido dejando un reguero de palabras extremeñas, en sus libros de actas y papeles de los Ayuntamientos, que habría que rescatar. No se me ocurriría a mi buscarlos, al menos hasta ahora, en la escuela, en el instituto o en la universidad. Recuerdo que, siendo niño, el maestro nos corregía, cuando decíamos alguna palabra impropia del castellano. Si decíamos ‘asina’ inmediatamente gritaba: - ‘Asina se llama la madri de la mi burranquina’. Si decíamos ‘asín’, la frase correctora era: -‘Asín, se llama el padri del mi burranquín’. Si usábamos el pronombre personal de primera o segunda persona antes que el de tercera, enseguida nos gritaba: - ‘Primero son las semanas y después los meses’ Si pronunciábamos como llana, una palabra esdrújula, la frase correctora era: - En tiempu de loh apohtolih abía unuh ombrih mu barbaruh, se subían a loh arbolih y cohían loh paharuh”. Recuerdo que un día, me dio una bofetada por repetir ‘asina’. Los compañeros se lo contaron a mi madre. Me preguntó lo ocurrido y cuando se lo referí., contestó: - ‘Es el cantar de siempre’. En esta frase, he resumido toda nuestra historia en la escuela. Cuenta mi buen amigo Juan Hernández Caso, que, estando de maestro en un pueblo cercano a
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Coria se le acerca un niño y le dice: “¡Don Juan, idi Hilipi que no se idi idi!”. En la escuela existían dos culturas: la popular y la del señorito. En los estudios de bachillerato también hay sus anécdotas: Un estudiante, se expresaba ante sus compañeros en su lengua materna, otro grita: - Chicos, venid, venid, aquí hay uno que habla como en la Edad Media. La vergüenza del extremeño-hablante fue tal, que no volvió a expresarse en el modo de su pueblo. El extremo llega hasta la clase culta. En una reunión de profesores, uno de ellos hubo de referirse a ‘las vacas’ y lo hizo con la frase extremeña ‘la facah’. Cierta profesora de español, se dirige al interlocutor y le dice: - ¿la facah?, ¿la facah? Si fueras alumno mío te suspendería. A lo que le responde el licenciado: -¿Crees que vas a enseñarme castellano? Estoy en mi tierra y digo ‘la facah’ porque me da la gana. ¿Qué hubiera ocurrido en la Universidad de Extremadura, con profesores castellano-hablantes, si un alumno hubiera hecho su examen en Extremeño? ¿Lo hubiera suspendido? Me temo que sí. ¿Hubieran ocurrido eso en Cataluña o en Vasconia?.

Estado en que se encuentra

El estado en que se encuentra es lamentable. Personajes como Rodríguez Perera, Lorenzo Criado, Pedro Barros García, Eduardo Barajas Salas, Simón Arias Camisón y un largo etc. han recopilado parcelas de léxico y vocabularios de las respectivas zonas donde han desarrollado sus actividades. Otros como Alonso Zamora Vicente, John G. Cummins, Eugenio Cortés Gómez, María de las Mercedes de Sande Bustamante, Pilar Montero Curiel, J. Antonio G. Salgado, le han dedicado trabajos más o menos extensos.. Nosotros le hemos dedicado la Primera Gramática Ehtremeña, varios poemas y leyendas en dos libros que hemos publicado. Algunos enamorados de nuestro acervo cultural: Marciano Curiel, García de Diego, Constantino Carvajal, Aurelio Llano, García Oliveros, García Matos, Rafael García Plata de Osma, Moisés Marcos de Sande y otros, han recopilado nuestros cuentos, refranes, canciones y folclore extremeño en general. En la actualidad se ha suscitado cierta inquietud intelectual y se están creando movimientos culturales como “Huéyebra Kahtúa” o la revista digital “Belsana” que lo están difundiendo y potenciando.
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Antonio Viudas Camarasa, le ha dedicado un diccionario. Antonio Murga Buhigas, Mario Simón Arias Camisón, Juan Antonio García de San Facundo, Pilar Montero Curiel, etc. han escrito los vocabularios propios de sus localidades. Nosotros mismos estamos trabajando en un diccionario general que consta de más de 30.000 términos y aún nos quedan más de 10.000 fichas por ver.

Nicolás Valle Morea ha abierto una revista digital “Belsana”; Antonio Viudas Camarasa, y Manuel Trinidad han abierto en internet sendos Webmasters que, por diferentes caminos, se preocupan de recopilar literatura y cultura Extremeña. Pero todo será poco, si los políticos regionales no toman carta en el asunto e imponen el extremeño en los planes de estudio de la región.

Características de tipo general del extremeño: - Diferencias dialectales debido a la zonas de influencia: Castilla, Andalucía, Portugal - Mayor permanencia y pureza en las zonas de sierra, incomunicadas y escondidas. - Predominio de la lengua coloquial que se adapta perfectamente a otros ambientes culturales. - Tiene giros comunes con otros dialectos - Identificación de alguna comarca por rasgos lingüísticos propios que hacen que siendo igual al de las demás comarcas, sea al mismo tiempo distinto. - Subdivisiones aspectuales del dialecto acomodados a los grandes núcleos urbanos enriquecidos con el aporte lingüístico de los pueblos.

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III DIFERENCIAS CON EL CASTELLANO

1. EL EXTREMEÑO COMO SISTEMA Para poder hablar de una personalidad propia del extremeño con respecto al castellano, hemos de establecer sus diferencias, para lo que, en primer lugar tendremos que demostrar que es un sistema distinto del castellano. Sistema < lat. Systema, atis. (conjunto) <gr. Sustema, atos (reunión, conjunto). El DRAE en su 1ª. acepción, trae: Conjunto de reglas o principios sobre una materia racionalmente enlazados entre si. En la 2ª: Conjunto de cosas que ordenadamente relacionadas entre sí contribuyen a determinado objeto. En la 4ª: Ling. La lengua en su totalidad, así como cada uno de sus sectores (fonológico, gramatical y léxico) considerados como conjuntos organizados y relacionados entre sí. De las dos primeras acepciones, se deduce: 1. Que un sistema es un conjunto de elementos o piezas. 2. Que los elementos o piezas que componen ese conjunto deben estar organizados y relacionados entre sí. En la cuarta acepción, se establece: 1. La lengua, en su totalidad, es un sistema. 2. Cada uno de sus subconjuntos (fonológico, morfo-sintáctico y léxico), es un sistema siempre que formen conjuntos ordenados y relacionados entre sí. Según la cuarta acepción, la lengua como sistema, costará de tres subconjuntos, que tendrán elementos (piezas) y reglas que organizan esas piezas, en campos específicos: fonológico, morfosintáctico y léxico. Antes de pasar a ver los tres subconjuntos mencionados, convendría detenernos en el concepto signo, por ser un punto donde apoyarnos para basar las diferencias entre el castellano y el extremeño.

El Signo

Me parece fundamental tener que retomar los conceptos de signo y su estructura para poder establecer las diferencias entre el extremeño y el español. El signo es una conjunción perfecta de lo sensible y de lo inmaterial: Material, porque es captado por un sentido como forma sensible; inmaterial, porque esa horma sensible es traducida por el cerebro a forma inmaterial: el concepto.
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Signo, pues, será cualquier cosa material que, captada por nuestros sentidos, evoque en nuestra mente, la representación de otra; bien sea imagen real de una cosa (la forma de una nube pude evocar la idea de baca), bien la imagen acústica. Lingüísticamente se define como la asociación d’ un concepto (significado) y una imagen acústica o auditiva (significante). Ambos elementos son interdependientes, por lo que no existe uno sin el otro. A título de ejemplo, podríamos decir que sucede como en la hoja: no existe haz sin envés ni viceversa. Propiedades del signo: Vamos a pasar por alto las propiedades de ser arbitrario, lineal, relacionable y las clases de relaciones con otros elementos, por no creerlo necesario, para esta ponencia, pero estableceremos que estas relaciones se producen en todo los niveles (fonológico, léxico, morfológico, sintáctico, etc.), dentro del mismo sistema (lengua): y cada elemento no pude ser definido sino en relación, con los demás elementos del sistema, por tener la misma propiedad o, por oponerse con una propiedad distinta; Así, en el nivel fonológico, la /p/ y a /b/ comparten la propiedad de ser bilabiales; pero se opone una a la otra, polque la primera es sorda y la segunda, sonora. Estos principios que nos sirven para distinguir, clasificar y estudiar los elementos de una lengua, nos servirán, al menos con la misma razón, para establecer si dos elementos pertenecen a distintas lengua, dialectos o hablas, por lo que, de manera particular, echaremos mano del concepto “rasgo pertinente” para establecer las igualdades y oposiciones de los componentes del significante ydel concepto “sema” para establecer las coincidencias y oposiciones que se dan en el significado y con ellos estableceremos la identidad o no de un termino castellano y otro extremeño. Por ejemplo: 1. Los términos >mesa= y > libro= son ambos castellanos y se distinguen: = a) en el nivel del significado, porque expresan conceptos distintos y tienen distintos semas. b) en el nivel del significante, porque tienen distinto número de fonemas y no comparten ni uno en común: todos los fonemas son distintos para cada palabra. 2. Veamos ahora: >misa=, > musa= > mesa= , > Mosa= , > masa= . = = = = Estos términos tienen todos el mismo número de fonemas: cuatro; pero los términos son distintos: a) por su valor etimológico (todos son de origen latino): masa < massa; mesa < mensa; misa < missa; Mosa < Mosa; musa < mussa b) en el nivel del significado, expresan conceptos distintos. c) en el nivel del significante, todos tienen tres fonemas comunes y uno distinto: /i/, /u/, /e/, /o/, /a/ respectivamente, de los cuatro que poseen. Si estudiamos detenidamente estos fonemas, nos daremos cuenta que, por ser todos vocales, los rasgos fisiológicos son: todos orales y todos sonoros. Nos quedará observarlos bajo los puntos de vista del lugar de articulación y del modo de articulación, según el siguiente esquema:
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anterior

central

posterior

Cerradas Medias Abiertas

i e a o

u

/i/, /u/ son cerradas. Se oponen entre sí, por el rasgo anterior / posterior y, a las otras vocales, porque las demás, no son cerradas. /e/, /o/ son medias. Se oponen entre sí, por el rasgo anterior / posterior y a las demás por ser medias y el resto, no serlo. /a/, es central y se opone a las demás por este rasgo y por ser abierta y las demás no serlo. Según el esquema anterior, >misa= y > musa=, >mesa= y > Mosa= por parejas y = = respectivamente, se distinguen entre sí sólo por un rasgo pertinente, que es suficiente, para que una palabra sea distinta de otra. Hemos visto el ejemplo con vocales, pero lo mismo ocurre con los fonemas consonantes, y podemos aseverar que, si un rasgo pertinente es suficiente para que dos términos sean distintos fonéticamente, con mayor razón lo serán, si un término tiene mayor número de fonemas que otro o, si un término lleva un fonema que no tiene el otro. Si examinamos > lau = (extremeño) y > lado = ( castellano ), son diferentes, aunque signifiquen lo mismo, no sólo porque el primer término tiene tres fonemas ( lau ) y cuatro el segundo ( lado ), sino porque el término extremeño lleva el último fonema / -u /, que es cerrado, posterior, que no lleva el término castellano (lado); porque la /o/ es un fonema posterior, medio. Otro argumento sería: Si la terminación extremeña en -u, fuera castellana, no tendrían por qué reseñarla los lingüistas como típica del extremeño, allí donde se produce; por ejemplo, Vicente Zamora en su Dialectología, p.233. Cummnis en el Habla de Coria y sus Cercanías, etc. Y finalmente, otra razón es que la lengua castellana, no recoge en su Diccionario como propio el término ‘láu’. Queremos decir con esto, que una palabra extremeña se distinguirá de una, castellana, cuando lleven distinto número de fonemas, uno diferente o llevando los dos términos el mismo número de fonemas, signifiquen cosas distintas. En este sentido, serán distintos >amar= y >amal=, >temer= y >temel=, ya que el castellano lleva el fonema /r/ para la terminación verbal y no admite el fonema /l/ que
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es propio del extremeño. También lo serán >acción= y >ación=, >reindigno= y rehindinu=, >acta= y >ahta=. Por lo que el extremeño se ve que es diferente del castellano y no una variante, porque el castellano no admite, >ación=, >rehindinu=, >ahta= y mucho menos >chumarru=, pelihqui, >gazapéu=, heitu, o talandangu, etc. A esta teoría que está en perfecta consonancia con los enunciados de la fonética, podríamos ponerle una objeción: la de la alternancia, fenómeno que se produce en ciertas lenguas indoeuropeas en las que se manifiestan distintos grados de formación: grado lleno (men, mon) o grado cero (mn)1. Ello pudo producirse, porque al principio, sólo se escribían las consonantes y pudo haber alguna confusión en las vocales (casos del hebreo y del egipcio) o porque se unificaron dialectos que presentaban diferentes formas (caso del griego) o porque tienen distintas formas en sus construcciones de voces o de tiempos, como le ocurre al griego en sus verbos irregulares, pongamos como ejemplo el verbo ‘manzano, macesomai, émazon, memáceca’ . Si nos fijamos en estas formas, ninguno tiene el mismo número de fonemas, o llevan uno distinto, pero se consideran formas propias del mismo verbo, porque así lo establece y lo acepta el sistema, pero en el caso de ‘lau’, es el sistema español quien no lo acepta como propio, en tanto que sí lo hace el extremeño, por lo que recorriendo los diccionarios de ambos, hemos de decir que el extremeño es distinto del castellano y que >lado= y >lau=, no son variables, del mismo idioma, sino palabras distintas que pertenecen a distintos sistemas. A nivel de significado, dos cosas serán distintas si tienen al menos un sema distinto. Así, >taza= y >vaso= serán distintos, aunque puedan compartir el resto de los semas, porque el primero tiene asa y el segundo no )Por qué han de ser variantes >maceta= y >tiehtu=, en extremeño, si la maceta se define como Αun vaso...≅ y el Αtiehtu≅ es cualquiera de las parte de un objeto cerámico previamente roto, sema que no tiene el primero?, Resumiendo: opino que cualquier término por muy parecido que sea a otro portugués , castellano, francés, etc. si lleva un fonema distinto, es también distinto: pueblo / pueblu no pertenecen al mismo sistema y ‘pueblu’ y ‘puebru’, sí pertenecen al mismo sistema y significan lo mismo, pero se escriben de distinto modo, por lo que no serán la misma palabras sino variantes. ‘Mar’ (portugués) y ‘mar’ (castellano), serán términos comunes a ambas lenguas, pero no será común ‘mer’ (francés). También serán comunes ‘mesa’ (castellano) y ‘mesa’ (extremeño), pero no lo serán ‘codo’ y ‘cou’, ‘acodar’ y ‘acoal’. Conclusión: A mi juicio, un rasgo pertinente o un sema distintos, serán suficientes para determinar si una palabra es o no una variable de otra y la condición de ser o no ser aceptada por el sistema, lo que determina que una palabra pertenezca a ese sistema o no, independientemente de que pueda emplearse en ambos sistemas: caso de ‘mar’ compartido por el español y el portugués. Opino que estas distinciones son fundamentales para poder establecer los campos que separan al extremeño del castellano, pero aún hemos de progresar más en este sentido, lo que conseguiremos analizando el extremeño en sus respectivos subsistemas.

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PERROT. Jean, La Lingüística. Oikos- tau, s.a. - ediciones. Barcelona. 1970. P. 49.
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2. LOS SUBSISTEMAS FUNDAMENTALES

En una consecuencia lógica con lo que decimos, el siguiente paso que hemos de dar, es establecer el grado de separación entre el castellano y el extremeño, en los campos fonológico, gramatical y léxico, para poder conocer, aunque solo sea de manera somera, en qué nivel de separación se encuentra el extremeño con respecto a la lengua origen.

A) EL SISTEMA FONOLÓGICO Ambos sistemas tienen cinco vocales, a,e,i,o,u, que aproximadamente coinciden en localización y grado de abertura. En el sistema consonatico, tenemos el mismo número de fonemas 19. De ellos 18 son comunes pero existe alguna diferencia. El extremeño no tienen el fonema /x/ y el castellano no yiene la aspiración (h). El Castellano tiene 30 letras en tanto que el extremeño tiene sólo 27. En nuestra gramática no nos atrevimos a quitar la k, pero bien podría haberse hecho, pues sólo sirve para transcribir palabras extranjeras, lo que podría hacerse con la c para los sonidos ka, ko, ku y con la q, para los sonidos ke, ki. Los sonidos v, w no se dan en extremeño, a no ser en palabras extranjeras.. Los sonidos fuertes (ge, gi) de la g castellana, se aspiran en extremeño, por lo que los hemos representado con la h aspirada. Así, podríamos usar la g (sin la u muda) para todos sus sonidos suaves: ga, go, gu y ge, gi (en lugar de gue, gui); en cuyo caso, tampoco necesitaríamos la diéresis (¨) para los sonidos güe, güi, puesto que podríamos representarlos por gue, gui. Estuvimos tentados a hacer constar esto en nuestra gramática, pero no nos atrevimos a tantas modificaciones; no obstante, lo constatamos ahora, por ser un rasgo diferenciador entre el castellano y el extremeño

Fonética Causas que principalmente influyen en nuestra fonética son la aspiración, la ley del menor esfuerzo, la rapidez en la cadena hablada, el grado de cultura y el cambio de acento, en ciertas palabras .

La rapidez en la cadena hablada. Un factor importante a tener en cuenta, cuando hablamos, es el modo de hablar. Se puede
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hablar con rapidez o pausadamente y eso influye también en las apreciaciones fonéticas y en la forma de escribir. Un poema plagado de aféresis y apócopes, marcadas por el apóstrofo, es indicio de un lenguaje precipitado, rápido y tenso. Un lenguaje pleno, al modo castellano, indica lentitud y sosiergo.

Ley del menor esfuerzo Esta ley es la casusa de que muchas vocales desaparezcan en la cadena hablada extremeña, produciéndose después la lexicalización de los resultados. En este sentido tenemos: Casangomih, casacedongomeru, Mahincá, Balderruéu , cazalohlinuh y cazarohlinuh

La aspiración Esta propieadad del extremeño lo invade casi todo. No sólo se pronuncian aspiradas la j, y la g (e, i) sino otras consonantes en situación preconsonántica. Y tiene un efecto especialmente transformador, cuando precede en la palabra, a las consonantes dulces: b, d, g, que las cambia, en f, θ y h respectivamente: defencihal, dece, dehranal y lo mismo ocurre en la fonética sintáctica: las botas las vacas, los dedos que se pronuncian: la fotah, la facah, loh céuh

El cambio de acento El extremeño tiende ha hacer las palabras llanas lo que hace que se modifique la linea melódica de la frase y, en la palabra, pero en otros casos se mantiene la escrújula y se influye modifica o no la vocal siguiente: númiru, biolaciu, cesaria, ábrigu, lo que no quiere decir que no se modifique alguna llana en el sentido de las esdrújulas: méndigu, péritu.

1. Vocalismo

A pesar de ser muy importante el tema comprendido bajo este epígrafe, permítanme que, previendo que ha de ser esta parte la más tratada y por razones de extensión, me remita en esta parte de vocalismo y también en la del consonantismo a lo que digo en nuestra gramática, y así poder dedicar algún tiempo a otros temas que quizás sólo se toquen de pasada.. Diptongos y triptongos Los diptongos en castellano generalmente son de origen etimológico o analógicos, pero en extremeño se da otro tipo debido a la pérdida de la -d- intervocálica: meicu; sobre todo debido al cierre de las vocales finales o, e en u, i respectivamente: beníu, deu, ríin. En otros casos se producen diptongos o hiatos: moorra, caeza, paecin, maera, leú. En extremeño para hacer una buena calificación de los diptongos hay que considerar: el tiembre,
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la cualidad anterior / posterior / central y la oposición fuerte / debil de las vocales: En extremeño se da, diptongos del tipo íi, ií, úu, uú, que nosotros hemos llamado monotímbricos que no se dan en castellano: píi, diíta, alúu, múu, rehuíu. Esta causística nos ha llevado a hacer una nueva clasificación de los diptongos en: 1. Heterogéneos: crecientes (cerradas: i, u indistintamente con abiertas: a, e, o indistintamente): ia, ie, io, ua, ue, uo y decrecientes (abiertas: a, e, o, indistintamente, con cerradas i, u, indistintamente): ai, ei, oy, au, eu, ou. Éstos son siempre ditímbricos. 2. Homogéneos son los formados por dos vocales cerradas y serían ditíbricos: iu, ui y monotímbricos: íi, ií, úu, uú, Los diptongos crecientes, en realidad, no son otra cosa, fisiológicamente considerados, que la conjunción en una sílaba de una consonante (semiconsonante) + vocal, como cualquier otra sílaba. V O C A L I H CERRÁH a I ia ai U ua au ABIERTAH2 e ie ei ue eu O Io Oi Uo ou Crecientes Decrecientes Crecientes Decrecientes

Homogéneos ditímbricos y monotímbricos

Enclenquih

i u

Enclenquih í ú ií iú uí uú Dihtónguh

Enclenquih

í ú

Enclenquih i U íi Íu úi Úu Dihtonguh

Ejemplos de diptongos: a) Ditímbricos:

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En nuestra gramática adoptamos los conceptos de enclenguih/huertih (débiles/ fuertes), en lugar de cerradas/abiertas, por creer que eran más comprensibles por la mayoría. 22

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- heterogéneos, crecientes: pjanu, pjedra - heterogéneos decrecientes: Máisimu, peini, - homogéneos ditímbricos (tónica-átona): tíu, ríu, - homogéneos ditímbricos (átona-tonica): biú, huí,

b) Ejemplos de diptongos monotímbricos: -homogéneos monotímbricos (tónica/átona, vocal / semivocal): píi, ríin -homogéneos monotímbricos ( átona/tónica, semiconsonante/vocal ): pjí, mjí,

Como hemos visto, aumenta cuantitativamente el número de diptongos del extremeño con respecto al castellano; pero además, al encontrase vocales del mismo timbre y la misma abertura, surgen también diptongos cualitativamente diferentes de los castellanos. La diferencia existente entre los diptongos ditímbricos y monotímbricos consiste en que, en los primeros se dan tres oposiciones fonéticas entre las dos vocales que lo forman: una de timbre, otra de abertura y otra de intensidad, en tanto que en los diptongos monotímbricos, solo se da la oposición de intensidad, ya que en los diptongos: ií, íi, úu, uú la oposición cerrada / abierta no existe, y la oposición de timbre, tampoco: solo existe la oposición de intensidad, por lo que convendría revisar en lingüística el concepto de diptongo. Veamos algunos ejemplos: En el diptongo de la palabra ‘pausa’ las vocales que los forman, la ‘a’ y la ‘u’, se distinguen por el timbre, por el rasgo abierta / cerrada y por la intensidad suena más / suena menos. En la palabra ‘diíta’ las dos vocales que forman el diptongo se tienen el mismo timbre, luego no hay oposición de timbre ni hay oposición cerrada / abierta, por lo que sólo queda la oposición intensidad. suena más, suena menos. Si consideramos las palabras extremeña ‘antiguu’, ‘santiguu’, las dos vocales del final tienen el mismo timbre, la misma abertura y la misma intensidad, por lo que no hay diptongo, por no haber ninguna oposición entre las dos vocales, sino que las dos forman una vocal larga del mismo timbre, abertura e intensidad. Las vocales repetidas ‘oo’, en el caso de ’moorra’, proceden de caía de la -d- intervocálica: modorra > moorra; en el caso de ‘antiguu’ y ‘santiguu’, las dos ues provienen del cierre del diptongo castellano uo: "antiguo, santiguo", que luego se reduce en el lenguaje ordinario: ‘antigu’ y ‘santigu’. Los diptongos crecientes están formados por semiconsonante y vocal. En unos, se da oposición de timbre, abertura e intensidad: ja, wa, je, we, jo, wo; en otros se da, de timbre e intensidad: jú, wí, wú y finalmente en: jí, solo se da la oposición de intensidad.
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Los diptongos decrecientes están formados por vocal y semivocal, como en el caso anterior, en unos se da oposición de timbre, abertura e intensidad: ai, au, ei, eu, oi, ou; en otros seda la oposición de timbre e intensidad: úi, íu,y en otros, finalmente, sólo de intensidad: íi, úu; i, u, a comienzo del diptongo son semiconsonantes: j, w: pjí, djíta; al final del diptongo, son semivocales: i, u: píi, píu,

Declino exponer la casuística del consonantismo, por considerar que ha de ser sobreabundantemente tratada.

Los sonidos medievales en el dialecto En el castellano medieval había tres parejas de sonidos cuyo comportamiento en extremeño, es necesario considerar. . La primera pareja, (sordo/sonoro) estaba formada por un sonido parecido a la >s= sorda castellana en la palabra >salto= y por otro sonido parecido a la >s= sonora francesa en la palabra "maison". En el "Cantar de Mio Cid", ambos sonidos se representaban por >ss= y >s= respectivamente. El sonido sordo >ss= se escribía >s= en posición inicial y >ss= en posición intervocálica := sopiesse= y después de consonante: >Alfonsso=. La >s= sonora, siempre se escribía sencilla e iba entre vocales: casa=káza. En la fonética actual, una y otra se representan por [s] y [z], respectivamente.3 Esta pareja >ss= = >s= y >s= = >z=, se unieron en el castellano y dieron la /s/ actual castellana, en tanto que, en extremeño, continúan ambas y se oyen, sobre todo, en el lenguaje de personas mayores: (sea, sota, prehtu / kaza, meza, miza, pazu); la juventud las hace ambas sordas: sea, sota, prehtu, kasa, mesa, misa, pasu. El segundo par de sonidos (sordo / sonoro) corresponde a los sonidos predentales africados, prenunciados ts y ds, respectivamente, que en el "Cantar de Mio Cid", se ehcribin con ç y z: "creçer, preçiar / dozientos, plazer"4 y que en la fonética actual se representan como [s], [z] respectivamente La ç se halla en el manuscrito de "Per Abat", lo mismo delante de a, o, u que delante de e, i. Esta pareja (ç=ts = [s] y z=ds = [z] ) han dado en castellano, los siguientes resultados: 3MENENDEZ PIDAL,R.: Manual de gramática histórica española ,Espasa-Calpe, S. A., Madrid, 1973. pp. 112-114. 4MENENDEZ PIDAL,R.:Manual de gramática histórica española,EspasaCalpe,S.A.,madrid,1973,pp.112.
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La ç se convirtió en el siglo diecisiete, tras ciertas vacilaciones en / z, en el sonido interdental fricativo y, desde el siglo XVII se unieron ambos sonidos en / /, perdiéndose el sonido sonoro en cahtellano: çenxir > ceñil, çerrada > cerrá, cabeça >cabeza y caeza. En extremeño, el sonido [z] = ds = z continúa en algunos pueblos de la zona norte de la provincia de Céceres (Gata, Villa del Campo, Guiju 'e Galistéu, Montirmosu, Malpartía de Plasencia, Serraílla, Mirabel, Montehermoso, Torrohoncillu, Casillah de Coria, Moraleha, etc.), en palabras cumo: podu, modu, modería, dorru, durdu, etc, pero convertida en d. La tercera pareja del castellano medieval (como se puede ver en el "Cantar de Mio Cid", estaba formada por las fricativas palatales x (sorda), j o g (sonoras), sonidos parecidos a los sonidos franceses >ch= y >g= de las palabras "champ" y "geant" ahtuales y representadas fonéticamente por [s] y [z] respectivamente En el "Cantar de mio Cid" se escriben por x el primero, y pol j o g, el segunderu; (la g sueli il elantri de e, i y la j en los demás casos): "dixo, mugier, inojos".5 Al comienzo del siglo XVI se prenuncia ya la x como la j moderna y la j cumu la j sonora. En el siglu XVII, se unen ambas fricativas en un solo sonido fricativo velal sordo que es el de la j, /x/ ahtual, cahtellana, que no era conocido en la lengua medieval. Este sonido /x/ se aspiró en extremeño (h ahpirá): hamón, hún ia, húmü, etc. El castellano antigo distinguían además una b oclusiva sonora y una v fricatiba sonora. La -bintervocálica procedía de >p= latina (recibu < recipio); en tanto que la >v=, procedía de >v= o >b= latinas (amabam > amaua, amava; caballum > cauallo, cavallo. En el siglo XVI se unieron ambos sonidos perdiéndose el oclusivo intervocálico sustituído por el fricativo >b=, qu' en el siglo XVIII se escribía >b= o >v=, para poder acomodar la ortografía castellana a la etimología latina.6 En extremeño existen los sonidos [b], bilabial oclusivo sonoro, y el bilabial fricatibu sonoru [b] comu alófonos del fonema /b/, ya que la v (labiodental, fricatiba sonora), no existe en extremeño ni como fonema ni como grafema, otra cosa es que pueda usarse para poder escribir palabras ajenas al dialecto.

La aspiración

El español de los siglos XVI y XVII tenía además una h aspirada, procedente de f- inicial 5MENENDEZ PIDAL,R.:Manual de gramática histórica española , Espasa Calpe,S.A.,Madird,1873.pp113 y 114. 6 MENENDEZ PIDAL, R. idem, ibidem, pp. 114,4 ].
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latina, que se hizo muda después, en esta lengua, por el contrario, en extremeño, continúa con fuerza en ambas provincias. En primer lugar, tenemos que constatar que la aspiración extremeña, no es la j castellana y en segundo lugar, tendremos que determinar la casuística que produce la aspiración.

Naturaleza de la j castellana y de la aspiración extremeña h La >j= castellana y los sonidos de la >g= con e / i, están representados en español, por el fonema /x/ que es un fonema velar fricativo sordo, con pronunciación fuerte. Su resolución es más adelantada que la de la aspiración. La aspiración extremeña es un fonema laríngeo fricativo sordo, con pronunciación suave; luego uno y otra se oponen por el rasgo pertinente velar / faríngeo y por el modo de pronunciación fuerte /suave. Particularmente pienso, a sí la he trascrito siempre, que la representación más apropiada debería ser por medio de la >h=, pero ello acarrea otros problemas, como son: 1. El de ser >h= muda, en la formación de la >ch=, / c^ / 2. El de la confusión que generaría de usarse, en palabras que la llevan muda en castellano: haber, haya, hoyo, etc. La aspiración es muy abundante en extremeño debido a que procede, por distintos caminos, de diversas consonantes: de f- inicial latina: huntana, huntanita < fontana; horzú, úa < forzudo da; fuerte < huerti de h- inicial castellana (<f- lat): higu < higo < ficum; hoci <. Hoz <...; hacina < hacina de -h- interior castellana (-f- lat.). herráu < aferrado < aferretum de la aspiración de j, g + (e, i) castellanas: hara, habón, héniru, herundiu, hiralda de la aspiración de-s implosiva y de ciertas consonantes en situación preconsonántica:

La -s final de sílaba, de palabra o final absoluta, se aspira siempre: loh mih conehuh; loh mih amiguh. Sin embargo, cuando le sigue una palabra que comienza por s, parece que se mantiene el sonido natural de la -s arrastrado por la s- inicial de la otra palabra, pero si el acto de hablar es lento, se sigue oyendo la -s final aspirada: loh sobrinuh; loh mih sacuh; lah mih sabanitah.

Casuística que genera la -s aspirada s + b / v / w > f : defirtual < desvirtuar, defibil < desvivir, faratal / efaratal, < desbaratar, refala, refalón, defán <desván, poferbal < postverbal, efáhtica < swástica. También da f, en fonética sintáctica: do folindrih, ma faratu, lo fotonih < los botones, la facah < las vacas.
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Caso especial es el de la pronunciación de Villasbuenas que debería ser >Billafuenah=, según la norma general, pero es >Billahuena=. Este caso es debido a la influencia del diptogo ue, que genera un g protética, que es influida posteriormente por la aspirada, como veremos posteriormente: billahuena < billah güenah < Villasbuenas

Existe otra casuística, que por los motivos apuntados eludo enumerar, pero me remito a lo que decimos en nuestra Gramática que ya es mucho, lo smismo que para el comportamiento aspirado de otras consionantes.. Hay quien dice que, cuando hay varias aspiraciones seguidas, la última palabra pierde la aspiración final, pero, a mi juicio, no es cierto. La aspiración aunque apenas perceptible existe; ya que la última vocal se pronuncia aspirada: lah mih gallinah, loh mih güertuh, loh mih amiguh.

Representación de la aspiración. He desechado la j para representar la aspiración, en primer lugar, por que la j y nuestra aspiración no se corresponden fonéticamente. En segundo lugar, porque me traía malos recuerdoas. Asistí en mi juventud en Burgos a un recital de los poemas extremeños de Gabriel y Galán y tal fue mi decepción, con esas jotas tan estridentes, con esas eses tan sibilantes con esas consonantes tan bien pronunciadas, que quedé decepcionado. Emprendí la búsqueda. Debía haber algo con que se representara esta aspiración. Encontré en la “Fonética latina” de MARIANO BASSOLS que, en Sáncrito la h equivale a una aspiración sorda muy débil que es el resultado de la s final. En el mismo autor he comprobado que la h era la notación con que se escribía la aspiración en el primitivo alfabeto griego, antes de ser tomada como < heta > por el alfabeto jónico – ático. Esta aspiración pasó en el griego clásico a ser espíritu áspero ( ‘) que denota que debe aspirarse la vocal que lo lleva, pero las vocales que llevan en griego este espíritu áspero, se escriben en latín con h aspirada : oρa (griego ) > ‘hora’ (latín). Por lo que me determiné a emplear la h para representar la aspiración. Después eh visto que también la emplean con el mismo fin Alonso Zamora, Viudas Camarasa, Eugenio Cortés y otros. Esta determinación me ha obligado también a tener que representar sin h las palabras que la llevan en castellano. Sinceramente creo que es lo correcto y, en mi opinión debería aceptarse para escribir, por todos los escritores extremeños.

El apóstrofo
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El apóstrofo es un signo ortográfico ( ‘ ), no fonético e indica la elisión de una letra o una cifra. No existe en el castellano actual, pero lo utiliza el francés y tuvo su representación en los autores castellanos de los primeros tiempos: Poema de Fernán González, Pero López de Ayala, en el Rimado de Palacio, etc., e incluso llega su utilización hasta tiempos de Fernando de Herrera Nosotros lo hemos utilizado para representar la caída de una vocal que no suena en la cadena hablada, debido a la rapidez al hablar.¿ándi ‘htá ?, meyu ‘mbohiláu, en ‘a boca, to ‘l día, etc.

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B.- MORFO-SINTAXIS

I.- MORFOLOGÍA

En la morfo-sintáctico hacemos dos cosas: una la constatación de que la morfosintaxis se separa poco de la lengua original; otra, que las diferencias casi exclusivamente son producto de la fonética.

El artículo Constatamos que en el artículo determinado existen tres formas: las plenas. ( el, la, lo, loh, lah; apostrofadas que se dividen, a su vez en: aferizadas: (>l, a, >o, >oh, >ah,) y apocopadas: (l=, lo= la=) y contractas que se dividen a su vez en: se dividen en plenas: (al, del) y apostrofadas: ( >l). En nuestra gramática a las formas apostrofadas, las llamábamos formas elididas, rectificación que hacemos por parecernos más correcto. Al ser el extremeño un dialecto de carácter fonético, más que de crácter etimológico, estas formas apostrofadas son empleadas con profusión todos nuestros poetas. En Montehermoso y en Casar de Cáceres, el artículo ‘el’ se oye también como ‘er’, pero, mientras que en Montehermoso, se oye menos, en Casar de Cáceres, es el general. Está plenamente generalizado, según zonas, el uso del artículo con los nombres propios de mujer y no con el de varón: La Calra, / Meteríu, Miteriu.; sin embargo, es frecuente el empleo del artículo ante el adjetivo posesivo con los nombres tanto de mujer; como de varón: el mi ombri, la mi mujel, el mi chicu, el mi mayom el mi medianu. Suele posponerse el uso del artículo con el adjetivo indefinido >dambuh=, >dambah=. ΑLo cohió con dambah lah manuh≅, Αlo pisó con dambuh loh pieh≅ Dice Cummins que n ha recogido en el habla viva ningún caso de la unión de preposición y artículo del tipo >en la= > ena (yo escribo en >a), muy típica del leonés, pero el caso es general en estos pueblos norteños Decíamos en nuestra gramática que, en el lenguaje oral, los artículos Αloh≅, Αlah≅, perdían la Αh≅, cuando le seguía Αs≅ o Αh≅. Hoy debemos explicar este aserto: lo que quisimos decir entonces y lo expresamos mal, es que la Αh≅ del plural en Αloh≅,Αlah≅ quedaba como escondida o camuflada, en la Αs≅ o Αh≅ siguientes. Le pasa lo mismo al castellano, cuando decimos en lenguaje apresurado Αlos
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soldados≅, Αlas sandalias≅, Αlos jilgueros≅, las Αjeringuillas≅. O hemos de detener algo la cadena hablada para que suene la Αs≅ o ésta queda camuflada en las consonantes siguientes.

El artículo indeterminado También tiene formas plenas y apostrofadas Olegario León Gutiérrez trae: >n, p. 36, 43, 44; >na p.23, 24, 36, 43, trae >nus, en la página 43. En la página 44 aferiza un = >n y en = >n: >jechu >n ñu >n la metáΑ Pablo Gonzálvez, en ΑHojas Extremeñas Sueltas≅ escribe. ΑCom= una≅ p. 38, pero podía haber escrito Αcomu >na≅.

Morfología nominal

Existen palabras con t es o más formas procedentes de la misma castellana: Biriloqui, r bilrabilroqui, bilribilroqui < birlibirloque. m. En caso de: hidepú, hideputa, hidipú, sólo los distinguen el artículo: el / la, un / una, pero no así : ihuputa / ihaputa que lo llevan el género implícito en la primera parte del compuesto Existen diferencia de género en ciertas palabras entre el castellano y el extremeño, en ciertas zonas: En castellano, m. alcaudón brugo, Encastellano f. cuña quinina gorgorita en extremeño, f. alcaidona bruga / bruha En extremeño, m. cuñu quininu gorgoritu

Género dimensional: El género dimensional es abundante: cachu: pedazo / cacha: cada parte de la navaja o del cuchillo; corchu: colmena / corcha: cáscara del alcornoque; cuencu: recipiente de madera, pequeño. Tiene frases lexicalizadas que no posee el castellano, como:
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manta d= arriba: familiares por parte del padre manta d= abahu: familiares por parte de la madre .

El número en el nombre

En el número, hay quien dice que se dan cuatro casos de plural. Yo no los veo por ninguna parte, por lo que mantenemos lo que decimos sobre él, en nuestra gramática; sin embargo, tendríamos que corregir o matizar, cuando hablamos de: Α pérdida de la aspiración en el morfema de número≅. Deberíamos haber concretado que la aspiración del plural, a veces, se aprecia poco, por quedar envuelta en la Αs≅, Αj≅, Αl≅ de la palabra siguiente, pero, en cualquier plural que hagamos, opino que existe la aspiración, aunque sea de forma más ligera; por lo tanto, lo que decimos ahora no tiene otro propósito que corregir nuestros propios errores : lo’ soldáuh, lah Hurdih, >to= loh ombrih=. Lo mismo ocurre en castellano, cuando decimos: los soldados, las sandalias, los juncos, las juncias, las lanas. La Α-s≅ del artículo, se camufla en la Αs-≅, Αj-≅ , “l-“ iniciales de la palabra siguiente, aunque no negamos que su silencio pudiera ser mayor en otras zonas; pensamos que, en cualquier caso, deberíamos marcar al escribir su permanencia o su caída, mediante el apóstrofo. A mi juicio, esa doble vocal de que hablan algunos, no es otra cosa que el carácter fricativo de la aspiración final del plural que es arrastrado, pero que yo aprecio que es la aspiración misma: loh güertuh = lo huertuh; sin embargo esta doble vocal se aprecia claramente en ‘alúu’, ‘poh lúu’ y en el adverbio de negación ‘nu’, cuando es interrogativo. La -i en que termina, para algunos, el plural de las palabras acabadas en consonante, del tipo corazón, telón, pared, mármol, cárcel etc. es la Αe≅ propia del plural castellano, que por ser vocal final, se cierra en Αi≅, en extremeño, como hemos dicho en su sitio, permaneciendo la Αh≅, aunque poco apreciable: loh corazonih, loh telonih, lah parelih / lah paréh, lah cárcilih, loh mármulih.

Significan cosas distintas en singular y plural. Grillu = grillo Pitu = 1. pito. 2. cierta clase de hormiga. grilluh = fantasía pituh = fantasía.

El adjetivo: El adjetivo tiene particularidades fonéticas, morfológicas y léxicas distintas del castellano. Entre las particularidades morfológicas encontramos que, muchos adjetivos que en castellano, sólo tienen una sola terminación y dos, en extremeño y viceversa: gris = zarabíu, ía; zarabitu, ta; De dos terminaciones en castellano y una en extremeño: gordinflón, na = gordinfla.
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En el comparativo adopta formas lexicalizadas: La Calrina eh mah mala que Carracuca Lo malu albunda máh que la lepra Ehtu >htá máh güenu que la lechi. Hay muchos adjetivos que no existen en castellano: ruosu, sa = amargo, ga < de rúa = ruda (hierba). También existe ruosu, sa = ruidos, sa < ruido.

Existen adjetivos con la misma raíz y significación pero con distinto sufijo: “andaeru, ra= adj. = transitable, andadero >andanu, na=. adj. = transitable, andadero. ‘anderu, ra’ = adj. Andador, ra. También existe >andaeru= como sustantivo. El adjetivo tiene tambien en algunos casos, acepciones distintas del castellano: Mamaída, mamaíza. adj..débil, a causa de haber amamantado. mamaídu, da; mamaízu, za= palo que adelgaza a causa de que el árbol cría a otros a su alrededor: mamaídu, da; mamaízu, za = Parasitado, da. Tiene superlativos especiales formados con las palabras: cachu >, peadu >: cachu > maricón = mariconazo; cachu > bobu= bobazo. peadu > maricón = mariconazo; peazu > tontu= tontorrón

Los pronombres Pronombres demostrativos compuestos Existen unos pronombres demostrativos compuestos del tipo ehtitru, esitru, etc. que nosotros olvidamos poner en nuestra gramática que apenas se oyen en la actualidad, pero que eran de uso corriente hasta no hace mucho.

Los pronombres numerales

Los pronombres numerales, salvo lagunas particularidades, como el origen de veinte y treinta, los pronombres que iundican una vez, dos veces, etc. Son los mismos, con alguna variante, que los castellanos
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Entre los pronombres numerales, olvidamos en nuestra gramática, poner los paradigmas empleados que significan un vez, dos veces, tres veces, etc. que en la zona de Coria son: una, dona, tena, catona, quina / quineta, sena, setena, etc. y en los pueblos de la sierra de Gata: Villasbuenas, Santibáñez, Torre, son: unali, doli, treli, catoli, quili, seili, sehtili, ect. María de las Mercedes de Sande Bustamante, dice que >nosotros= puede ser sustituido, a veces por >acá= y trae la frase (qué sabemuh acá!. Pienso que no es exacto. (qué sabemuh acá! Es una frase lexicalizada. >Acá= en esa frase, significa Αaquí, ahora≅. Se opone a >allá=. - )Arrendarun loh muchachuh el pisu >e Cazrih? -(A, y qué sabemuh acá! No an dichu na. Allá lo sabrán. 1. En el diálogo anterior, se ve que >acá= se opone a >allá=. 2. El extremeño, no suele usar los pronombres con los verbos, a no ser de forma enfática, pues, excepto en la 20 pers. del imperativo que puede confundirse con el infinitivo, no hay confusión posible. El sujeto, se deduce fácilmente de la forma desinencial del verbo.

Los Pronombres indefinidos

Los pronombres indefinidos también coinciden en general con los castellanos, salvo los compuetos.

El pronombre personal La declinación, como en castellano, no existe como accidente morfológico, valiéndonos de las preposiciones para marcar la función sintáctica de las palabras, no obstante, quedan restos de ella en los pronombres personales. El extremeño conserva la flexión latina de los pronombres, sino de horma completa, al menos de manera parcial, sobre todo, en el singular, donde se mantiene mejor la diferencia entre los casos, expresándose el genitivo por medio de preposición.

Formas Los pronombres personales tienen distintas formas, según el oficio que desempeñan en la oración, por ser las únicas palabras de nuestro dialecto que han conservado la declinación desinencial.

RIMERA PRESONA Singulal Plural
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sujeto CD, CI término de preposición formas aglutinadas

yo me, mi, m', mí megu

musotruh, musotrah moh,1 muh, mo' musotruh, mu nogu

EGUNDA PERSONA Singular sujeto CD, CI término de preposición Formas aglutinadas tú te, ti, t' ti tegu Plural busotruh, busotrah boh, buh, soh, suh, bo', so’ busotruh, busotrah bogu

RECERA PRESONA Singular sujeto y término término de preposición él, ella, ellu CD lo, la, lo, lu CI le, li formas aglutinadas segu Plural

elluh, ellah loh, lah, luh, lo', la' leh, lih, le' segu

FORMAS REFLEJAS CD CI término de preposición formas aglutinadas se sí segu

El pronombre no reflejo de tercera persona procede del demostrativo latino "ille / illa / illud", por lo que tiene el mismo origen que el artículo. Estas formas tienen las siguientes oposiciones: tónicas / átonah plenas / apostrofadas abiertas / cerradas
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En Andalucía se da la forma "mos", según nos dice José María de Mena en El polémico dialecto andaluz, Plaza &

Janes Editores, S. A., 1986. p. 122. 33

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proclíticas / enclíticas simples / compuestas

Las formas correspondientes a las funciones de CD y de CI son átonas. Las demás son tónicas: La primera y la segunda persona del singular no admiten género. Las restantes, unas lo admiten y otras, no. Las formas tónicas pueden aparecer solas sin necesidad de apoyarse en el verbo. Esto ocurre generalmente, como respuesta a una pregunta: - ¿A quién le doy un duru? - A mí Pueden realizar la función de sujeto y de complemento del verbo: Sujeto: Ella ehcucha. Complemento: Andu con elluh. Las formas átonas se apoyan en una forma verbal, por lo que no aparecen aisladas y realizan la función de complemento del verbo al que acompañan: Me quieri, lo sientu, cóhilu. Si lo preceden, se llaman proclíticah; si lo siguen, enclíticah. Se subdividen en formas plenas y apostrofadas, abiertas y cerradas. Son formas plenas: Yo, tú, él, ella, ellu, me, mi, te, ti, moh, muh, boh, buh, soh, suh, lo, lu, li, se, si, la, loh, luh, lah, lih. Son formas elididas: m', mo', t', bo', so', l', lo', la', le', s' Son formas abiertas las que tienen vocales a, e, o: el, la, lo: y cerradas las que tienen vocales: i, u: li, lu, buh, suh. Las formas plenas abiertas y las apostrofadas se anteponen al verbo, en tanto que las formas cerradas siempre se posponen: lo cohi moh cohi cohelu cóhimuh m' aprecia l' aprecia

Las formas elididas: mo', bo', so', lo', la', sólo se emplean cuando le sigue palabra que comienza por « s », « l » o « aspiración ». Ya hemos dado los motivos. Mo' sabi a gloria. Bo' s' ihu a tiempu. No existe ninguna oposición entre los pronombres boh, buh y soh, suh excepto la posicional.
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Los más generalizados son: boh, buh, pero en la zona de Ahigal, y Granadilla se emplean también las formas: soh, suh. Al ser átonos los pronombres complementarios tienen cierta proclividad a la enclisis y a la proclisis, lo que los lleva a juntarse a otra palabra tónica y a formar con ella una palabra compuesta, fenómeno que tiene su correspodencia fonética u ortográfica, al convertirse una palabra llana o aguda en esdrújula o sobreesdrújula y de no acentuada, en acentuada: di / dísilu, ehcribi / ehcríbimulu. «Dísilu» = VERBO + dos pronombres átonos y se acentúa por ser esdrújula, en tanto que los formantes di-si-lu, (tres monosílabos), ninguno se acentúa ortográficamente. Las formas enclíticas son: mi, ti, lu, luh, la, lah, muh, buh, suh, li, lih, si: Caelmi, cohelti, traelu, borraluh, bela, tiralah, ehcribilmuh,,belbuh, idilsuh, beli, cohelih, dalsi. Estas formas son las llamadas formas simples, pero existen otros pronombres compuestos que se forman con los nominativos de los pronombres personales y el adjetivo indefinido: mehmu / mehma; mehmuh / mehmah: Yo mehmu, busotrah mehmah. En estos pronombres, el pronombre simple y «mehmu» generalmente concuerdan en género y númiro, pero hay muchos casos en que no es necesaria la concordancia y «mehmu» se emplea en los mismos casos que se usa «mismo» en castellano: Que benga ella mehma, idílsilu a elluh mehmu.

El pronombre neutro El pronombre neutro «ellu» tiene siempre una función anafórica, por referirse a palabras o conceptos expresados con anterioridad ( anáfora ): No sabi andi se toreará la capea, ellu quieri idil que no s' á elihíu el sitiu. También tiene función catafórica, por referirse a conceptos que se han de expresar después (catáfora ). Anáfora. Ellu eh que... Catáfora: Bamuh a ellu ¿Qué hue d' ellu ? Cuenti con ellu.

Formah aglutinadas Las formas aglutinadas «megu, tegu, segu, nogu, bogu, segu» llevan aglutinadas la preposición «con» < "cum" enclítica latina que se ha trasformado en “gu” por la evolución histórica de esas palabras, por lo que siempre son complementos circunstanciales de compañía: Ehtá nogu en casa. Ehti bíini megu. No ay quien puea bogu. No quieri ehtal tegu.
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La forma refleja «se» y otros «se» no reflexivos Existe también el pronombre « se », llamado reflesivo y recíproco, que procede del reflexivo latino " se " > se, "sibi" > si. y es considerado como pronombre personal de tercera persona que sirve para ambos géneros. « Se » es un pronombre reflesivo que aparece en lugar de «lo» o de «le», cuando la acción recae sobre el mismo sujeto que la realidad: Pedrinu se laba, La Hulina se limpia la ropa. Declinación nom. careci acus. a si, se, si genit. de sí voc. careci dat. a o pa sí ablativo. con, de, en, pol, sin, sobri, trah si, segu. Existe otro «se» procedente de la forma arcaica «ge» originaria del dativo latino "illi" que no tiene nada que ver con el reflexivo. Es una variante del CI «le», cuando coincide con el CD en la misma frase: Le dio un dihuhtu > le lo dio > se lo dio. L' ehcribió aquellu > le lo ehcribió >se lo ehcribió. Además, hay otra partícula «se» que se interpreta como signo de pasiva refleja: Se dehtruyó la muralla. Se bendi pan en 'a praza. Existe todavía otro «se» que tampoco es reflexivo, sino que es una partícula propia de la oración impersonal que se emplea en frases como éstas: Se idi que...= idin que... S' ehpera que niebi = ehperan o ehperamuh que niebi. Se arrepara que... Este «se» suelen analizarlo los lingüistas como equivalente de «unuh» en oraciones de este tipo: Se idi que... = unuh idin que... S' ehpera... = muchuh ehperan... Algunuh, otruh, muchuh...arreparan...

Función de los pronombres personales Los pronombres tienen distintas formas, dependiendo del oficio que desempeñen en la oración, por ser las únicas palabras de nuehtro dialecto que han conservado la declinación desinencial.
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Las formas: yo, tú, él, ella, ellu, musotruh, busotruh, elluh, ellah, se emplean como sujetos de la oración y suelen omitirse, porque la desinencia verbal señala con claridad la persona: Rayu el cuaernu, Ehperáih la serrana. Sentimuh mieu. Textualmente el sujeto pude ser agramatical incluso: L' Antoña comió carni y *ella s' atragantó con un güesu

Uso del pronombre personal sujeto El pronombre personal sujeto sólo se usa: a) para destruir la ambigüedad, cuando la hay: Cuandu yo comía, él cantaba Bemuh bihtu a Pedru y l' Alfonsina y él m' á dau recuerduh pa ti. b) para marcar el énfasis: Eha, yo lo hadré ¿Tú quierih biahal? Musotruh tomamuh el té a lah cincu. El sujeto «ellu » ha caído casi totalmente en desuso, por tener connotaciones arcaizantes: Ellu eh berdá = Esu eh berdá = eh berdá. A pesar de todo, se mantiene como término de preposición: Con ellu, pa ellu, en ellu: Cuenta con ellu; ehtoy preparáu pa ellu; piensu en ellu.

El pronombre personal objeto de tercera persona El pronombre personal objeto de tercera persona es distinto, dependiendo de que sea CD o CI. Las formas: lo, lu, la, loh, lah son siempre CD de peresonas o de cosas: Lo hue a buhcal. Hue a buhcalu. La hue a buhcal. Hue a buhcala. Cuando es CD. admite distinción de género, pero si eh CI, no existe tal distinción de género: CD: masculino: lo / loh loh / luh femenino: la / lah Beu a mi primu = lo beu = belu. Beu a mih primuh = loh beu = beluh. Beu a mi prima = la beu = bela.
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neutro:

lo

Beu a mih primah = lah beu =belah. Beu esu = lo beu = belu.

Las formas: le, li, leh, lih son siempre CI de personas o cosas. le didi un maracatón dali un maracatón leh didi un maracatón dalih un maracatón CE: horma única: le / leh Ehcribu al mi primu = l' ehcribu Ehcribu a loh mih primuh = leh ehcribu.

Existencia de otros pronombres personales: Existe una forma de pronombre personal que sólo se emplea en el lenguaje apelativo: Es ‘ése’ / ‘esa’ y no solo sirve para llamar la atención, sino que se usa cuando no se sabe el nombre de la persona interpelada: tíu ese, tía esa. En el diálogo cuando uno se quiere referir a una persona cuyo nombre no se recuerda, se emplea ‘esi’: - Me lo dihu tíu esi, tiu... - ¿Qué tiu? - Tíu esi. Esi ombri que bibi pa la tu puerta.i Aún podemos hablar de otros términos mas que se emplean como pronombre personales, son: unu, una y suelen suplir al pronombre personal Yo, cuando se le quiere dar una forma indeterminada: Eh que unu idi a bedih toa’ lah cosah que se l’ ocurrin. Eh que unu piensa otra cosa. Abel si te creih que ehtá una pa to. Abel si piensah que una eh tonta.

Tratamientos Los tratamientos se deben a comportamientos y condicionamientos sociales, estableciéndose, en extremeño, las siguientes alternativas: tratamientos de confianza y respeto.

Tratamiento de confianza

En este tipo de tratamientos los dos interlocutores se tratan de «tú». Se da entre personasde la misma categoría social, especialmente entre gente joven, vecinos y personas de confianza. Es el tratamiento ordinario que loo padres dan a los hijos. El tratamiento dado a terceras personas es el de «tíu / tía» que equivalen a los tratamientos castellanos de «señor» y «señora» respectivamente.
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El tratamiento dado a los adolescentes es: «chachu, chacha», en tanto que a los más pequeños nos referimos con las palabras: « dagal, dagala, dagalinu, dagalina, dagalih, dagalah». La familia es la ‘obligación’."Eh primeru la obligación que la deboción", reza el proverbio extremeño. Los cónyuges se refieren el uno al otro con laspalabras: «el mi ombri, el mi maríu, el mi Luih, el mi amu, la mi muhel, la mi Cleta, la mi ama ». En el diálogo, cuando ya se han nombrado los cónyuges y no hay manera de confundirlos, los interlocutores se refieren a ellos con las alabras: el ombri, la muhel, el míu, la mía. Para referirse a los hjos cualquiera de los padres, lo hacen con estas palabras: El mi mayol, el mi medianu, el mi chicu, la mi mayol, la mi mediana, la mi chica, el mi Calihtru, la mi Henia. En el lenguaje familiar existen otras formas sustitutorias de los pronombres personales de cortesía, tales como: mendah, mih mendah, mangui, el mehmu que bihti calza, etc.

Tratamiento de respeto Los dos interlocutores se tratan de «busotruh, busotrah, boh». Este tratamiento es de suma cortesía, diferencial; se da a personas de mayor categoría. Es equivalente al «vos» y «usted» castellanos soliéndose emplear como tratamientos de yernos y nueras a sus suegros o entre los compadres entre sí. Busotruh ehtáih mu altereáuh oy, compadri. Miral comadri, no labeih aí, esah ropah tan miráh Cuando los yernos o las nueras se refieren a sus suegros al hablar con otras personas, les dan el tratamiento de «mi señol, mi señora » Mi señol á ehtáu muchu tiempu en 'a cama con el cohtipáu. Mi señora m' ehó esah toallah bordáh. Cuando los interlocutores pertenecen a distintas generaciones, el mayor trata al otro de « tú » y el más pequeño de «busotruh » o de « tíu » al mayor.. Para llamar la atención a personas desconocidas usamos: ¡Güen ombri!, ¡güena muhel!, ¡tíu ése!, ¡tía ésa!. En la zona de Hurdes se extrema el tratamiento al desconocido o al señor, con loh títulos: «señol usía, señol don Fulanu y simplienti señol».

Los sustitutos ceremoniosos
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En algunos casos, se recurre también a fórmulas de tratamiento tales como: Mahehtá, Alteza, Santiá, Señoría, Usía, Ecelencia, Iluhtrísima, etc.

El plural de modestia También se sustituye la primera persona del singular por la primera del plural, en discursos, exposiciones públicas,... como en castellano: Musotruh pensamuh, musotrah queremuh..

Colocación del pronombre con respecto a los tiempos del verbo . Se antepone al futuro, al condicional y al pretérito: te mirará boh amará lo diré lo oyiré te miraría boh amaría lo diría l' oyiría te miró t' á miráu boh amó lo ihu lo á idíu lo ihu lo á idíu

boh á amáu

.Se pospone al infinitivo, gerundio e imperativo: matalu preparalbuh cohiéndulu preparándubuh hadelu preparalbuh 2

En el caso del infinitivo y del imperativo, cuando quedan dos eles juntas, se simplifican: tomal + lu = tomalu la = tomala luh = tomaluh lah = tomalah idil + lu = idilu la = idila luh = idiluh lah = idilah

En subjuntivo también se antepone el pronombre al verbo: (se baiga, s' encierri ), pero si el subjuntivo se emplea con valor de imperativo, el pronombre se pospone: Cállisi, báigasi. A veces, no se usa sólo un pronombre complementario que acompañe al verbo, sino dos: En este caso, se prefiere la primera persona a la segunda y ésta, a la tercera: me lo ihu Toñín; me se cayó; te se rompió; píimilah péinatilu

Si ambos pronombres son pospuestos y por lo tanto cerrados, se prefiere el reflexivo a los demás: ba a bélsibuh lah bragah;
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ba a idílsilu a su padri; ba a caélsimi el sombreru;

La segunda persona del plural del imperativo,es en todos los verbos igual que el infinitivo.

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quieri ponélsilu laciu.

Dificultades ortográficas

Cuando los pronombres personales átonos se escriben delante del verbo, se mantienen como palabras independientes y se emplean las formas abiertas: lo sabin la bierun le pegarun boh baih plontu moh lo pensaremuh me lo ihu. Cuando los pronombres van detrás de una forma verbal, se unen al verbo y se emplean las formas cerradas: corríhilu belmuh mírala 3 animalbuh pégali acercaluh

Hay que recordar que no se deben equivocar las formas: él, la, lo, loh, lah de los pronombres personales, con las formas semejantes del artículo determinado. Las hormas de los artículos siempre acompañan a los sustantivos o a palabras o frases que hacen la función de sustantivos, mientras que los pronombres substituyen al nombre y acompañan al verbo: artículo: El dagal fruhi el perru en 'oh brazuh. pronombre: Él lo fruhi en 'oh brazuh. Tampoco deben confundirse los pronombres mí, tú con los adjetivos posesivos de la misma denominación. Éstos acompañan a los sustantivos y suelen llevar delante del artículo determinado, mientras que aquellos sustituyen al nombre y llevan tilde: Adjetivo: El mi libru eh nuebu Pronombre: Tú no palrih mal de mí.

MORFOLOGÍA VERBAL

En cuanto al verbo, en su integridad, nos remitimos en todo a cuanto decimos en nuestra Gramática, Sin embargo habría que añadir algo a lo que, en su momento, dijimos:

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Los pronombres "la", "lah" sirven como formas cerradas y abiertas.

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El infinitivo Termina en >l=, en la mayoría de la provincia de Cáceres, pero en algunos pueblos de alrededor de la capital, de la provincia de Badajoz y en el mismo Chamizo, suele desaparecer la >l= y terminar en: á, é, í: tomá, hugá, tendé, bení

El gerundio En general, sigue la derivación propia del verbo, y finaliza en -u, que es característico del dialecto: iciendu, idiendu, dihendu, pusiendu, truhiendu, tubiendu, andubiendu, etc.

El participio Utiliza las formas fuertes de la tercera persona de plural del pretérito indefinido de los verbos: venir, decir, hacer, poder, poner, querer, traer, andar, tener, etc.: binun, dihun, hidun, pudun, pusun, quisun, trahun / truhun, tubun, andubun, con todos los derivados de esos verbos. Existen indicios de un participio antiguo terminado en >-aldu=, -alda; >-ildu=, -ilda: Atrohaldu =atrojado, recohildu =recogido, resumildu=resumido. Existe también un participio de influencia leonesa que admite la i epentética: hechíu, hechía = hecho, a: Αtierra hechía≅ es la tierra laborada.

Existen también verbos que cambian de la naturaleza y de significaión. De transitivo a pronominal: soñar. tr. Ú.t.c.intr. > soñalsi. prnl. candar tr. y candalsi. prnl. De intransitivo a pronominal. soñar. intr. > soñalsi. prnl rezumal = rezumilsi (cambia también de conjugación). De intransitivo a transitivo: Caer intr. en castellano; trans. en extremeño: cayó la mesa. De transitivo o intransitivo a pronominal:
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rezumar = rezumilsi =disminuir Andal además de las 16 acepciones del verbo >andal= español, significa también: 1. Dedicarse a: anda a bellotah, anda ‘ ‘citunah 2. Distraerse: ehta caeza mía anda a páharuh 3. Ir: anda a >n ca agüela a que te dé el pucherinu del cafe. Anda y ídili / dili a tía Antoña que te de el morteru. 4. Se emplea como auxiliar o reforzativo de la acción ir: anda be y dili que m= ehperi Estar, además de las acepciones propias del verbo español tiene un sentido dinámico (ir): La Julina ehtá a Coria; ehtá a pol un biahi > agua. Ehtá a segal Aballal significa marchar, comenzar a caminar, comenzar a hacer una acción: aballa el niñu al comel; aballa el leol; aballa el pucheru Los verbos, como hemos visto que también ocurre en el léxico, a veces, poseen varias formas tanto en el infinitivo, como en ciertas personas debido a la variedad de zonas y a la diversa evolución e influencia, por ejemplo: oil, oyil, oyel; poel, puel, etc.. Los verbos irregulares tienden a la regularidad. Remito a nuestra Gramática.

Morfología de las partículas El adverbio El pronombre adverbial de lugar, demostrativo >aquí= además de la función modificadora del significado de adjetivos, verbos y adverbios tiene la función de presentador algo así como el adverbio francés >voilà=: >aquí mi ermanu=, aquí mi muhel=. El adverbio >en cueru=, y los adjetivos >encuerapatu=, >encuerapatáu=, que significan todos >desnudo=, desnudamente, admiten todos las formas genéricas y numéricas de los sustantivos y adjetivos: encueru, -a, -uh, -ah; encuerapatu, -a, -uh, -ah; encuerapatáu, -á, -úh, -áh

Adverbios y locuciones adverbiales: Es muy rico en locuciones adverbiales. De ellas vamos a elegir un par de ellas muy conocidas: en ca, a ‘n ca ‘l, en ca ‘l = significan todos : ‘a casa de’: La fómula ‘en ca’, se emplea cuando le sigue consonante y las otras dos, cuando le sigue vocal: boy en ca Desideriu, en ca Hilipi; boy a ‘n cal cura, en ca ‘l cura. >en cata= = a buscar a. ΑBoy en cata Huliu= = Voy a buscar a Julio.
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La preposición Es importante conocer el comportamiento de la preposición >de= en extremeño.

Gabriel y Galán no suele apostrofarla en ningún caso. Chamizo la emplea plena y apostrofada: paescan d= azogue, ruidos d=mallá, toques d= oración: endispués de comía; toque d= oración viví de las obras; bajó de la burra Olegario León Gutiérrez trae: jadi de ventana sirvin de mantas vocis d= un payengu migajas d= estrellas camisa d= olanda.

Gonzálvez la emplea plena, apostrofada y sin ella: niñu >e bondá, bengu >e Coria. Un modu d= edá, casa > Antón; Como se ve, no hay orden en el uso de la preposición >de=; sin embargo, hay varias frases lexicalizadas en la zona de Coria, que nos dan cierta orientación: casangomih = Casas de don Gómez Cae todo lo que queda entre s y n caza loh linuh = cabeza de los linos y en Αpozu ‘ la pila≅ =pozo de la pila. Cae la preposición, que queda entre vocal y >l= pozu ‘ encinal =pozo del encinal. Cae la preposición que queda entre dos vocales A esta casuística habría que darle alguna solución, yo he representado esta caída con el apóstrofo. Y es que en extremeño cae con muchísima frecuencia la preposición de. Si alguien se atreve a hablar en extremeño, podremos observar después la casuística que deja el uso de esta preposición.

La interjección Entre las muchas interjecciones empleadas en extremeño, hay que mencionar =cha’ usada en Torrejoncillo, principalmente en función apelativa. Procede de la palabra >muchacho= aferizada y apocopada. Existen ciertas interjecciones para arrear los animales de carga, de difícil representación ortográfica.
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II.- SINTAXIS Para la sintaxis, nos remitimos a nuestra gramática. Excepto el empleo del verbo ‘ser’ como auxiliar en frases como :’si hueramuh ehtáu’, si hueramuh síu, es la sintaxis castellana.

Otras diferencias con relación al Castellano Tiene un gran predominio de la palabra llana a consecuencia del dislocamiento del acento prosódico, haciendo tónica a la vocal que no lo es en castellano. Es abundante en diminutivos, aumentativos, despectivos y usos hipocorísticos que le dan significación especial. Es poseedor de palabras comodines: bichación, bichal, bichamientu, bichu, defichal

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C) LÉXICO

El léxico extremeño tiene un origen variado y puede decirse que es un bosque. Tanto en Cilleros como en Villa del Campo se dice el mismo refrán como modalidad de su lenguaje: ‘Dece lar ochu a lar onci ban trer ora comu trer añu”. El refrán nos indica que, en toda esa zona, se compartía un único modo de hablar que, como se aprecia, hacia el plural terminado en ‘r’ y todavía he oído decir a mi madre política: ‘lar mir ihita’, pero lo cierto es que lo más general para el plural es la ‘s’ aspirada (h). En este léxico tan abundante y libre se encuentran: de origen prerromano andalucismos, anglicismos, galicismos, italianismos: leonesismos, castellanismos, asturianismos, lusismos

Vulgarismos: Puesto que a una gran parte del léxico empleado por el extremeño se califica con el adjetivo ‘vulgar’, convendría hacer una exposición, aunque sólo sea somera de este concepto. El término ‘vulgar’ se deriva del latino “vulgaris, e” = vulgar, común, ordinario <lat. ‘vulgus, i, o volgus, i’ = el pueblo, el común de la gente. A la palabra “vulgar” ( lo propio del pueblo), se oponer el término “urbano” (de urbs, is = la ciudad); pero en lingüística, no ocurre eso. La vida ordinaria demuestra que, en cualquier lengua, se dan dos niveles principales. En uno, estimado como superior, se da la lengua de élite, propia de la oratoria y de los libros, de los famosos escritores; en otro, considerado de inferior categoría, se da el lenguaje del pueblo que hablan esos mismos oradores y escritores en sus manifestaciones ordinarias, al margen de sus discursos y libros. Más que ‘vulgar’ debería llamarse ‘popular’ a este lenguaje. En él se producen fenómenos que se apartan de las formas establecidas por esos escritores o por las Academias lingüísticas. Toda lengua, por el hecho de serlo, ha de tener necesariamente cuando menos esos dos estadios de evolución producidos por su propia mecánica interna Pero los matices significativos del término “vulgar”, no terminan en lo que hemos dicho, sino que puede ser considerado desde otros distintos puntos de vistas y con distintas apreciaciones, con lo que puede adquirir otros valores en dependencia de las distintas situaciones en que se encuentre y de los distintos criterios que se le apliquen. En castellano, ‘vulgar’ se opone a ‘clásico’, por el distinto nivel de corrección con que es hablado. Así, el lenguaje que emplea don Camilo José Cela en sus novelas, no es de ninguna manera el hablar familiar y chabacano con que se expresaba al hablar con sus amigos.
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Tampoco la l ngua que nosotros usamos en casa, es la misma que adoptamos, cuando e escribimos unos versos o una carta para un desconocido. En este sentido, la misma persona emplea los dos niveles el ‘vulgar’ y ‘clásico’: formas distintas que se encuentran en el mismo código de la misma lengua, pero a distinto nivel. En sentido estético, ‘vulgar’ es sinónimo de ‘iliterario’, ‘inelegante’. Con criterio gramatical, es sinónimo de ‘incorrecto’. Sociológicamente hablando,‘ vulgar’ equivale a lenguaje del vulgo, del populacho, de la gente de clase baja, de los soldados, de los agricultores, de los carreteros, en oposición al lenguaje de la clase poderosa, de los señores, de los titulados. Con criterio estilíctico, ‘vulgar’ significa coloquial, corriente, cotidiano, familiar, en contraposición a cuidado, extraordinario, esmerado, pulido. El término “vulgar”, es plenamente aplicable, como lo fue en su día al castellano, france´s, portugués, etc. Por que hubo un lenguaje de élite, frente al lenguaje del pueblo; Uno estético frente a otro inilegante; uno correcto gramaticalmente frente a otro incorrecto; uno coloquial, frente a otro esmerado; es decir, nuestro dialecto ha nacido del estadio vulgar del castellano del pueblo, inelegante, incorrecto, coloquial, debido a que nuestro pueblo ha sido principalmente un pueblo de agricultores, pastores y pequeños artesanos. En él, en nuestro dialecto, se ha vuelto a repetir el ciclo que ha recorrido cualquier lengua romance En extremeño, casi todas sus características son consideradas vulgarismo y no podíamos esperar otra cosa, puesto que nuestros escritores no han sido de darle la categoría de lengua literaria, por no haber escrito casi nada en ella. Mario Simón Arias Camisón, estudioso del extremeño, me ha contado que, en su zona, escribe, jacel, icil, paecel, etc. se decía también: jadel, idil, paedel, etc. Lo que significa una suplantación lenta, pero tenaz, de las formas extremeñas, por las castellanas

ETIMOLOGÍA La etimología (del griego Αetymos≅, verdadero y Αlogos≅, palabra), es un término de origen filosófico, que adaptó Platón (ΑCratylo≅) al lenguaje. Hoy es tomada como ciencia que estudia el origen de los elementos del sistema y su formación y es importante en extremeño. Elementos de las palabras. Las palabras están formadas por un núcleo esencial (raíz, el radical o el tema) que encierra el sentido fundamental del término que comparte con otros miembros de la misma familia y otros
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elementos (afijos) que, unidos a la raíz, concretan su significación. Los conceptos raíz, radical, tema, afijo, prefijo, infijo, sufijo, desinencias o sufijos flexivos, son sobradamente conocidos, por lo que concretaré en el procedimientos de formación de las palabras y en el estudio de ciertos sufijos. Procedimientos de formación de las palabras

Composición: El fundamento, pues de la composición es la unión de dos palabras en la que una modifica el significado de la otra. El procedimiento y los casos de composición, son prácticamente los mismo que se dan en castellano: Se unen directamente las palabras que forman el compuesto, cierrándose la vocal final del primer componente: padrimuehtru, sacatrapuh, bocachoca. El primer componente se adapta pierdiendo alguna de sus sílabas finales para unirse: hebremenú Otros casos importantes consiste en unir una preposición a una raíz: A-, DE-, DES (DEH- ante consonante), EH- < (procedente de ES, EX-), RE- y verbos con sus derivados: atacuñil, desapartal, desaparal, ehmohtal, efaratal, ehchangal, entronchal, dehcambial, ehtronchal, ehtremal, rehindinal y sus respectivas familias.

Derivación El extremeño adopta para la derivación casi, todos los sufijos castellanos, con el mismo significado o con otro, pero también se forman muchos términos derivados que no existen en castellano o se utilizan con otro significado. ‘Burreru’ significa: burrero, burreño, burdégano, el que cuida los burros, el lugar donde se meten los burros y el estiércol producido por el burro. Otras veces se derivan de la misma raíz con distinta forma o de distintas raíces con la misma forma o se forman de términos inexistentes en castellano: heituosu, sa < heitu = maña.

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Otras veces tienen formas distintas, bien porque proceden de distintas raíces ( heitosu, sa = mañoso, sa), bien porque procediendo de la misma raíz, han adoptado formas distintas: atacuñil = atacar. La derivación se realiza bien añadiendo directamente el sufijo a la raíz: retam-era, golib-era; bien modificando la raíz y añadiendo el sufijo: >morr-era= =sonnolencia < morru < moorru < modorro.

Prefijos Arre- Es un prefijo muy empleado en extremeño que no suele añadir ninguna otra significación al primitivo: Arreculal, arrehuntal, arrehuñal, arrematal, etc. y sus familias;

Infijos Suelen ser los mismos que los castellanos, pero existen ciertas palabras que admiten una aspiración ( h ) para acoplar el prefijo al primitico: rehindinu.

Sufijos Los sufijos en razón de su origen, como en castellano, se clasifican en: nominales, adjetivales, verbales y adverbiales. Por la significación que aportan a la raíz se clasifican en diminutivos, aumentativos, despectivos, gentilicios, patronímico y de otros significados, que añaden infinidad de grados de significación y de matices. Burrancu, burranquinu, cuencón, cuencarru, calzaillanu, Gonzali. Diminutivos y apreciativos En extremeño existen dos tipos de grados calificadores en los adjetivos: los del adjetivo como tal y el de los apreciativos El adjetivo, como en castellano, desarrolla tres grados de significación: el positivo, el comparativo y el superlativo (absoluto y relativo); pero, en extremeño, sobre el grado positivo se desarrollan una serie de aumentativos y diminutivos graduales que le dan al adjetivo una gama de apreciaciones que no posee el adjetivo castellano.

Parasíntesis y acrónimos Los términos parasintéticos y acrónimos siguen el mismo procedimiento de formación que en castellano. Picapedreru, renfi.
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Varios términos de la misma raíz para una misma categoría gramatical. motilá, motila, motileu = Esquileo siega, segá, siegarrá= siega

ESTUDIO SEMÁNTICO El estudio semántico es lo que menos se ha tratado, por eso quiero dar algunos conceptos de lo que pasa en nuestro dialecto.

Se produce desviación de significado en: Miahón = esencia. Machíu= esteril oribi = alhajas de oro oncih = copeo de la mañana oracionih = copeo de la tarde.

Significado de las palabras Palabras de significado general: limpial = cepillar, desfrozar, rozal, Palabras de significado concreto: deil < dedil; zugu < jugo significa también mosto. Verbos con distinta significación que en castellano: | 1. Cerrar con llave. En Extr. Se usan fechal y pechal Candal. | | 2. Cerrar de cualquier modo. En Ehtrem. Lo mismo. Candal en Ehtremeño es prnl: 1. Agarrar por, coger por: ΑLa Hulina se le candó al pehcuezu y no lo soltaba≅. 2. Morder: ΑEl perru >el Garbancitu se le candó al pie y no puíamuh desenganchalu≅.

Cambio de significación Entontecelsi = marearse entontecíu, ía = mareado, da. mareal = asesinar
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mareáu, á = asesinado, da.

Corrimiento de significación acéu = violento, áspero en el trato. Aumento o disminución de significados ‘Marea’ además de los significados que tiene en castellano, también significa ‘chubasco’.

Significados que no existen en español: Enrohcal = atornillar. 2. Poner en forma circular: Se enrohca la soga, se enrohca quien se acuesta. 3. arrollar, enrollar Enrohcalsi = Acostarse enrohcalsi.= encogerse la serpiente enrohcalsi = trepar la serpiente. Palabras castellanas con otros significado en Extremeño: Mondongo = Intestinos y panza de las reses especialmente del cerdo. (DRAE). Mondongu = Carne adobada para ser embutida. Témpanu = cubierta del corcho de la colmena; témpano = hielo. Tiene significados que no tiene el verbo español: Embuchalsi = templarse de agua.. afragual=sofocar azoral =sofocar bahtardeal =serpentear.

La misma forma de verbo con distintas significaciones: Engorronal = enrollar Enrollalsi = alargar la conversación..

Sin correspondiente en castellano : Chumarru, chumarra
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- Me ehtá maurandu ehta hería - Ya me mauró ehta hería

Palabras extremeñas usadas en América: masanderu, ra. m. y f. Argent.,Chil, Col, Venez. Amasandero, ra pichiruche. m. Chile y Perú). Picharichi, pichirichi, pichiruchi guantear. v. Guanteal

El DRAE trae vocablos como propios de otros lugares y son también extremeños: argamula = lengua de buey (como de Andalucía) algamula = lengua de buey ehtrumpil= Estrumpir (Salamanca), estallar, ehtampal ehtrumpíu= estallido (Salamanca), estampido, esplosión pintal= sentar bien,. (Ast.,León, Sor.). Además tienen en Extremadura la significación de >producir=, >resultar=: á pintáu bien la cosecha, lah ubah; ir bien: >pintal bien o mal el biahi=. piruha. f. Méj. Prostituta guarrazo. m. And. y Sal. guarradu, guarrazu manito. m. (Méj. Manitu, ta. empardal = empardar, empatar, igualar. Lo Trae el DRAE como de Ar. Arg. Uruguay. Se dice en Villa del Campo.

Variantes generales de tipo léxico con respecto al castellano. Es propietario de un léxico con autonomía propia y, aunque, en muchos casos, emplea palabras españolas,, las transforma y somete a las reglas del dialecto. El léxico es abundante en palabras castellanas arcaicas, rico en onomatopeyas léxicas, de palabras del portugués, asturiano, del argot español.

Literatura Extremeña Los escritores extremeños, por el medio de que se valen al escribir, podrían agruparse en escritores que usan el castellano, escritores que emplean el extremeño y escritores que utilizan ambos medios de comunicación.

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TRASCRIPCIÓN DEL EXTREMEÑO EN NUESTROS ESCRITORES La si leemos a varios de nuestros escritores, nos daremos cuenta que la transcripción es muy variada. Gabriel y Galán alterna -o/-u, -e/-i para -o, -e finales Chamizo no modifica las vocales finales. -o=-o, -e=-e Mario Simón y otros, que son la mayoría, hacen -o=-u, -e=-i Pablo Gonzálvez y Pedro Cañada trascriben la aspiración como h, en otros casos como j. Algunos representan la -s final de sílaba con aspiració h otros con –j. Algunos representa el pronombre mos otros nos y así podríamos seguir enu,merando distinciones, pero en realidad lo que quiero sugerir es que se necesita aunar las formas a emplear y las maneras de escribir. Se hace, pues, necesaria la adopción de una norma común de trascripción. La que nosotros empleamos en nuestra gramática es la hemos oído al pueblo, la han empleado varios de nuestros comunicantes y creo la que más se acomoda a la realidad lingüística.

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PRIMER CONGRESO SOBRE EL EXTREMEÑO O HABLA EXTREMEÑA CALZADILLA (CÁCERES) OCTUBRE - 2002 ---------------------------------------------------

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El habla de Ahigal: rasgos generales y algunas cuestiones léxicas. Juan Carlos Paniagua Montero.

EL HABLA DE AHIGAL.
PRESENTACIÓN En primer lugar, tengo que decirles que no soy filólogo, sino un simple aficionado, un mero coleccionista de palabras, por lo que en mi exposición no aparecerán los términos técnicos que probablemente algunos de ustedes esperen. No obstante, espero poder presentar un resumen adecuado de los rasgos generales del habla de Ahigal, y pasar después a un análisis de algunas palabras que resultan interesantes. Antes de pasar a tratar cuestiones lingüísticas, es conveniente decir que Ahigal es actualmente un pueblo de unos 1.500 habitantes1 situado en una comarca pésimamente estructurada del norte de Extremadura; la que actualmente se conoce como Tierras de Granadilla, al incluir muchos pueblos que pertenecieron a esta antigua comunidad. Otros no lo fueron, pero su relación con el resto es evidente, como Santa Cruz de Paniagua. La presencia humana en Ahigal es muy antigua; se han encontrado restos de la edad del bronce, y algunos vetones,2 según algunos autores los típicos murus3 de piedra podrían ser una herencia de la cultura celta4 . Desde luego, un período mucho más importante fue la romanización, que dejó sus señas en forma de calzada romana, la Vía de la Plata, que forma durante algunos quilómetros el límite del término municipal (el conocido Lindón); este tramo de la calzada fue la frontera durante algunos años del siglo XIII entre Castilla y León. Es interesante señalar, por otro lado, que muy cerca de la calzada romana discurre parte de la Cañada Real Soriana Occidental. También levantaron los romanos un templo, transformado posteriormente en ermita que en la actualidad se encuentra en ruinas5 . Más adelante los musulmanes dejaron un par de pozos, uno de ellos con inscripciones y la técnica de irrigación por medio de cigüeñales con una palabra para designarlos: zaquis. De todos modos, dialectológicamente, en el habla de Ahigal hay que tener en cuenta su posición meridional dentro de las hablas peninsulares y el hecho de que esta comarca fue repoblada principalmente por leoneses desde el reinado de Fernando II, el cual refundó y repobló Granadilla 6 a partir de 1170; la historia de Ahigal a partir de esta fecha está unida a la de la antigua villa de Granada, cuyos habitantes les darían a los ahigaleños el nombre de paletus7 . No hace falta decir que la influencia leonesa es más que evidente en el habla, incluso el propio nombre de Ahigal se trata probablemente de una palabra leonesa.

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1.528 habitantes en el censo de 2001. Se ha encontrado un verraco, una de las figuras zoomorfas características de esta cultura prerromana. 3 Pequeñas viviendas pastoriles redondas con falsa bóveda realizadas en pizarra. 4 Véase la entrevista que el antropólogo José Mª Domínguez realizó al investigador inglés Robert Brown publicada en el diario Hoy. http://www.ahigal.com/mu ros.htm (citada el 21 de octubre de 2002). 5 La desaparecida ermita, conocida como ermita de santa Marina la Vieja se asentaba sobre un santuario dedicado a Ilicia Marina, esto es, Venus Marina. Se ha encontrado un ara votiva que atestigua esto. 6 Es sabido que entonces se llamaba Granada, nombre que conservó hasta la reconquista de la Granada andaluza, aunque en la práctica se la siguió llamando Granada hasta el siglo XIX. En el Interrogatorio de la Real Audiencia de Extremadura de 1790 correspondiente a Ahigal se dice: “...este lugar del Ahigal, xurisdizión de la villa de Granada..”. 7 Debido a un impuesto que debían pagar con paletadas de trigo.

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El habla de Ahigal: rasgos generales y algunas cuestiones léxicas. Juan Carlos Paniagua Montero.

ASPECTOS FONÉTICO-FONOLÓGICOS. Comenzaremos haciendo referencia a los aspectos vocálicos más destacables del habla de Ahigal y pasaremos más adelante a los consonánticos. Algunos de estos rasgos están presentes en otras muchísimas zonas de la lengua española y son considerados frecuentemente vulgarismos, otros pueden ser considerados propiamente dialectales. No nos detendremos en las conocidas metátesis, proclisis, asimilaciones y disimilaciones presentes en amplísimas zonas de la lengua española. Vocalismo. 1. Vacilación del vocalismo átono: dispués, intierru, tupinera, abruchal... En muchas ocasiones tales vacilaciones no son sino arcaísmos, como escurecel, mesmu... 2. Diptongación por analogía con otras formas del verbo: juegal, regüetral. Tan sólo se da en estos dos casos. 3. Se da un caso de verbo sin diptongación: roal. Verbos de este tipo se dan en distintas zonas dialectales leonesas, aunque parecen más característicos de la zona occidental, por lo que es curioso. 4. Cierre de las vocales finales átonas –o y –e. El grado de cierre varía entre los hablantes, pues algunos cierran prácticamente en –u e –i (que se conserva así en algunas lexicalizaciones) y otros cierran poco. Lo más normal es un cierre medio. Este rasgo se está perdiendo en las generaciones más jóvenes, donde casi no se da. Los hablantes de mediana edad conservan esta peculiaridad, aunque muchas veces evitan utilizarla. No obstante, este rasgo se conserva intacto en algunas palabras como cucu, tosi, mandiquitali, etc. que son utilizadas por hablantes de todas las edades. Probablemente es un rasgo que ha tenido mala consideración desde hace mucho tiempo, dada las ultracorrecciones en palabras como Fele (Félix)... Todos los estudios coinciden en señalar que éste es uno de los fenómenos fonológicos más conocidos del área oriental leonesa8 . 5. Epéntesis de i en algunas palabras acabadas en –a: grancia, jeringoncia, panarria, urnia... y muy pocos o muy poco claros en –o: borniu (el primer corcho del alcornoque o su desperdicio), esturniu (bizco). 6. Se conserva la antigua –e final de algunas palabras muy usuales: tosi, jaci, joci. Era también muy normal la voz peci (para indicar un montón cónico del muelo y menos usual para decir pez) y finalmente aparece muy poco redi; esta palabra fue sustituida hace tiempo por la sinécdoque jilu, muy usual. 7. Se da un caso de diptongación extraña: oriéganu9 . Presente también en otras zonas del dominio leonés10 . 8. Existen algunos casos de antiguos diptongos del castellano aún vivos en el habla: cuasi, priesa. 9. El grupo oo se transforma en u: cubertón (coopertor um), cuperativa (cooperat vus). 10. Se conservan algunas vocales latinas que se han transformado en castellano: lumbriz (lumbrix, - cis). Esta palabra conserva la u en parte del dominio leonés.
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Véase por ejemplo ZAMORA VICENTE, Alonso, Dialectología española (2ª ed)., Madrid, Gredos, 1985. pág. 112. 9 Deriva de orig num, pero por el diptongo parece que la forma latina fuera oreg num. 10 Véase MIGUÉLEZ RODRÍGUEZ, Eugenio, El dialecto leonés y el nombre de las cosas, León, Ediciones Leonesas, 2000. pág. 32.

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11. Se dan dos casos extraños de prótesis de e: enasa, eñú. 12. Aparecen algunos casos de ruptura del diptongo con la inserción de y: oyíu, royíu. Consonantismo. 1. Se dan las típicas pérdidas meridionales de d intervocálica y de otras consonantes (c, d, g, ns, x, z) en posición implosiva. En estos últimos casos se produce una aspiración. a. En algunos casos no se da la pérdida de d intervocálica, tal vez debido a que la palabra se ha integrado recientemente al vocabulario: pesadilla. b. No se pierde tampoco cuando la d es una derivación de la antigua z sonora: jadel, jidi11 ... 2. Otro rasgo meridional es la asimilación de los grupos sg>j y sb>f. asguariza>ajuariza, La Pesga>La Peja; resbalatera>refalatera, esbalagal>efalagal. No es sistemático, sin embargo, pues en otras palabras se distingue, quizá debido a que se aprecia mejor el prefijo: esgalamecíu, esgualdramilláu; esbandujáu. En una palabra muy común en el habla se ha perdido el prefijo; farrungal, voz que parece provenir de una palabra leonesa esbarrumbar12 , que también se presenta en gallego. 3. Desaparece también la s final de palabra; se conserva en unos pocos casos cuando la siguiente palabra empieza por vocal: los ojos. También desaparecen la d y la z en esta misma posición; ante vocal se realiza una aspiración (esta nueh está mala) y las consonantes se conservan al formar los plurales (paré, paredis; nué, nuecis). De este modo los plurales se forman con la aspiración de la vocal final. En ocasiones la aspiración la lleva sólo el artículo, aunque la pronunciación varía en estos casos dependiendo, sobre todo, de la posición de la palabra; se da bastante vacilación en estas pronunciaciones, produciéndose cambios en un mismo hablante. 4. Uno de los rasgos más llamativos y mejor conocidos es la aspiración de las conocidas efes iniciales latinas: jumu, jiguera, jierru... y de otras en posiciones intermedias: jesa (defensa), buju (bufus)... La conservación es extraordinaria en los hablantes ancianos, en los de mediana edad tiende a corregirse (o a perderse) en los infinitivos o los presentes de indicativo de algunos verbos muy usuales como hacer. Los hablantes más jóvenes lo ven como algo que hay que evitar, aunque no siempre logran conseguirlo. Se aspiran también palabras que no proceden del latín: jumal, Jelipi. Se presentan también curiosamente algunos ejemplos de ultracorrección: jortiguilla13 . Esta aspiración se extiende a todas las jotas castellanas, como resulta evidente. 5. En Ahigal se distinguen los sonidos ll/y, como en la mayor parte de la provincia, aunque extrañamente (o quizá no tanto) las generaciones jóvenes tienden al yeísmo. 6. Se conservan algunas consonantes sonoras del castellano antiguo en las formas del verbo hacer: es más normal oírlas en las formas del pasado; y en muy pocas palabras más, algunas curiosamente muy usuales como quidás. 7. Se conserva el grupo –mb- en palabras como lambel, lomba, calambucu, cambizu, eschambariláu ... Esta es una característica común a las hablas
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ZAMORA VICENTE, A., op.cit. págs, 141-142. Véase la voz esbarrumbar en MIGUÉLEZ RODRÍGUEZ, E., Diccionario de las hablas leonesas (León, Salamanca, Zamora), León, 1993. 13 También GONZÁLEZ SALGADO, J.A., op. cit. encontró una ultracorrección en hierba.

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leonesas. Debió de ser más común todavía de lo que es actualmente, pues aparece un caso de ultracorrección: tarimba (tarima de las antiguas camas). a. Al igual que ocurre en buena parte del dominio leonés, la forma también se reduce a tamién14 . 8. La r final se pronuncia sistemáticamente l (aballal, jadel, trael, calol) Algo que resulta muy curioso, dada la abundancia de infinitivos en cualquier discurso. Este rasgo esta extendido a hablantes de todas las edades, por lo que sin duda es la característica fonológica más curiosa del habla, debido a su frecuencia en la conversación. Es difícil explicar a qué se debe este rasgo, pues afecta fundamentalmente a la zona de la Extremadura leonesa (excepto en parte de Las Hurdes) y también la comarca de El Rebollar15 en Salamanca, pero no parece darse en otras comarcas del ámbito leonés. Tradicionalmente se ha considerado una característica meridional, pero esto no explica claramente su vitalidad en el noroeste de la región. a. En ocasiones la l final no se cambia en r al hacer el plural o formar algún derivado: querelis, vivalera. b. En la palabra par no se pronuncia en ocasiones la r final ¡vaya pa e dos!; la palabra por conserva la r en algunos casos, otras veces se asimila en l (pola). 9. Se dan unos pocos casos de neutralización de l en r, siempre ante b: arbañal por albañal, garbana por galbana y arbañil por albañil. Este último puede ser explicable, pues según Corominas esta palabra se extendió de Andalucía al resto de España y puede que se conserve sencillamente con la pronunciación andaluza. 10. Se da un par de casos de transformación del grupo –pr- en –pl-: plau (muy usual) y templanu (menos usada), así como una conservación del antiguo grupo leonés –pr- en el topónimo la prazuela. También se da confusión en la palabra reflán (refrán). Estas vacilaciones son características del leonés, aunque en Ahigal no tienen la vitalidad que presentan en Las Hurdes o en la Sierra de Gata16 . 11. Se dan algunos casos de palatalización de la n, en las palabras eñú (nudo), uñil (uncir), desuñil (desuncir). 12. Existe un caso extraño de palatalización de la m: ñascal17 (mascar, roer). 13. Aparecen algunos casos de epéntesis de l ante b: albejarucu, albeliá, albondal, atilbal, etc. 14. Se dan algunos casos de la solución dialectal leonesa cuando se constituye un grupo consonántico motivado por la pérdida de una vocal latina, la primera de las consonantes se hace l: novialgu (noviazgo18 ), jartalga (hartazgo), pielga (una parte de la trilla, derivada del latín ped ca), rescaldón (alcaudón19 ), comuelgu (colmo, lo que sobresale), galral (garlar).

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Cf. ZAMORA VICENTE, A., op. cit. pág. 149. Véase: IGLESIAS OVEJERO, Ángel, El habla de Rebollar. Léxico(LReb), Salamanca, Centro de Cultura Tradicional, Diputación de Salamanca, 1990. 16 Este rasgo aparece profusamente utilizado en las poesías de Juan José Camisón. 17 Tal vez sea una onomatopeya que ha confluido casualmente con mascar. 18 Este sufijo deriva del latín –at cus, -at cum. 19 Nos parece más probable la tesis etimológica que hace proceder la palabra alcaudón de algún derivado latino de capit a (cabeza) y no la propuesta por Corominas, que considera más aceptable un derivado de cauda (cola). Este pájaro tiene una cabeza aparentemente bastante grande. De hecho, en algunos pueblos de Extremadura es llamado cabezón y cabezorro. Véase la voz alcaudón en COROMINAS, J. y

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15. Existe un caso de conservación de ll latina cuando el castellano hizo j: gallu (de naranja). Curiosamente, gaju es el racimo de uvas. 16. Se da un caso de derivación de la f latina en c: cinoju (fenuc lum), aparece también en un topónimo el Cinojal. Corominas cita esta peculiaridad de algunos pueblos de la provincia al estudiar la voz hinojo (DCECH) 17. Se da un caso de transformación de la f latina en s: solleju (follic lus). 18. Existen varios casos de transformación de s latina en z: zugu, zugal, zajumeriu, zajumalsi. 19. Se da un caso de conservación de la s latina cuando el castellano ha dado c: serraja (latín serral a, cierta planta: cerraja). Tal vez sea una palabra mozárabe20 . 20. Desaparece la g intervocálica en miaja (trozo de tocino o de carne). Probablemente sea un rasgo meridional, aunque también se den ejemplos en el área leonesa. 21. Desaparece la r intervocálica de paecel y apaecel. La geografía de este fenómeno es muy amplia y según Zamora Vicente hay que considerarlo un vulgarismo común a estas hablas. 22. Aparece un cambio de s en r: añurgalsi.

RASGOS MORFOSINTÁCTICOS. Los rasgos morfosintácticos más relevantes del habla de Ahigal con respecto a la norma castellana y a otras hablas extremeñas son los siguientes: 1. La forma diminutiva más frecuente es la del sufijo –inu, na; modificado en contados casos en –ininu, na. Su carácter es diminutivo y afectivo. El –inu, na se utiliza en muchos contextos, aún cuando no sería propio en el castellano usual, como ocurre en buena parte de Extremadura. Este es un rasgo leonés muy conocido y uno de los pocos que ha acabado afectando a casi toda la región. De hecho, actualmente se está extendiendo más allá incluso, pues ya en Sevilla las lexicalizaciones chiquinino, chiquinina son muy habituales. a. El sufijo -ín, ina tan sólo aparece para formar el diminutivo de algunos nombres: Miguelín, Alejandrín, Teodorín, Anianín, Davisín Juancarlín. b. El diminutivo en –ito, ta se presenta en ciertos casos; algunos son muy concretos y tienen carácter de conmiseración: “Se ha muertu l’hombritu” “Vengu baldaítu” Conserva cierto valor diminutivo en algunas lexicalizaciones: agüelitu, gorgoritu, churubita, candelitas (flores de la encina y el alcornoque) y abejita. Esta última es curiosa, pues abeja procede ya del diminutivo apic la, (abejita en latín21 ). c. El sufijo –illo, lla es extrañísimo en Ahigal, aunque aparece en lexicalizaciones: ajorrillu (cernícalo), jortiguilla (ortiga), pontecilla (cierta construcción para el agua). 2. El posesivo suele llevar antepuesto el artículo: los mis olivus, el mi trabaju... aunque las generaciones mayores lo utilizan con mucha frecuencia, este rasgo ya
PASCUAL, J.A. (1980-1991), Diccionario Crítico Etimológico Castellano e Hispánico (DCECH), 6 vols., Madrid, Gredos. 20 A finales del s. X en textos mozárabes se llama a esta planta šarrálla; ya en el s. XII šarrálya; por lo que tal vez pueda considerarse una voz mozárabe. Cf. ZAMORA VICENTE, A., op. cit. pág. 45-46. 21 Según Corominas, la voz apic la se encuentra ya en Plauto, Curc., v. 10, donde aparece el diminutivo como una variante afectiva de apis y finalmente acabó por ser sinónimo, debido a una tendencia general del latín familiar. Cf. la voz abeja en el DCECH.

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no es sistemático y se está perdiendo, no obstante todas las generaciones lo conservan en algunas frases hechas como “vaya un ... de las mis naricis”. Hay casos en los que no se puede utilizar, como en los nombres de parentesco cercanos: madre, padre, hermano, hermana, abuelo, abuela (esto también se da en algunas zonas del asturiano,22 así como en italiano, donde nunca se da ante nombres de familia cercanos sin modificar); en estos casos, en Ahigal se utiliza siempre la forma “su padri de Juan” o “su hermanu de Pablu” tal como sucede en algunas zonas del español de Sudamérica. No se sabe con certeza si este es un rasgo leonés, pues está presente en las hablas de esta zona, o un arcaísmo castellano, en el que se utilizó esta el siglo XII, aunque en el XIII estaba ya en retroceso. Debido a esto, don Antonio Salvador Plans considera que en el área de la Extremadura leonesa se produjo una confluencia de ambos fenómenos23 . a. Contrariamente a lo que sucede en buena parte de Extremadura (y del mundo hispanohablante) no se da la anteposición del artículo ante nombres propios, sino tan sólo ante motes femeninos: tía Anastasia la Caldera. No se da leísmo ni laísmo. En el acusativo de persona masculino se da preferencia a lo frente a le: lo quieri muchu. En hablantes adultos se dan casi sistemáticamente las formas fuertes de la tercera persona del plural del pretérito indefinido: vinon, jizun, dijun, pusun, trajun, quison, estuvun, pudun. En la mayoría de estos mismos verbos el gerundio se forma con el tema del pasado: jiziendu, dijendu, pusiendu, quisiendu. Este rasgo suele verse como un vulgarismo, pero hay que tener en cuenta que se halla ya en textos medievales. Las formas del futuro y del condicional simples de indicativo de algunos verbos presentan formas sincopadas: quedrá, quedría; jadrá, jadría; doldrá, doldría. Las formas en –sc- de los verbos incoativos latinos se transforman en –z-: conozu, creza, agraezu, escureza, etc. Tiende a perderse, aunque se conserva sobre todo en las formas del subjuntivo, menos usuales. Los pronombres enclíticos lo, la, los, las, le, les suelen hacer que se pierda la marca del infinitivo (jazelu, traelu, dili) aunque a veces se da geminación (jazel· lu, trael· lu). Se mantiene siempre la l del infinitivo con el resto de los pronombres: me, te... (tienis que traelmi) a. Según Zamora Vicente24 en Ahigal se da la asimilación del la r del infinitivo en ll (vendello, escribille, traelle) pero, de ser así, esta forma debió de ser antigua, pues no se conoce actualmente. Aparecen algunos fenómenos comunes a otras hablas: a. El cambio del orden de pronombres en expresiones como: me se jadi raru, me jaga usted el favol... b. La presencia de pronombres como mos, en lugar de nos y de sos en lugar de os. Estos son considerados normalmente vulgarismos. El uso de mos en lugar de nos se suele explicar aludiendo a una probable analogía con el pronombre me, aunque no hay que olvidar el hecho de que permite diferenciarlo con total facilidad del adverbio no, lo cual es muy útil

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ZAMORA VICENTE (op. cit). cita a este respecto la obra de ÁLVAREZ FCEZ. CAÑEDO, J., El habla y la cultura popular de Cabrales, Anejo LXXVI de la Revista de Filología Española, Madrid, 1963. pág. 69. 23 VIUDAS CAMARASA, A., ARIZA VIGUERA, M., SALVADOR PLANS, A., El habla de Extremadura. Salamanca. Editora Regional de Extremadura. 1997. págs. 40-41. 24 Op. cit. pág. 160.

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lingüísticamente en zonas de aspiración (no trai uvas, mos trai uvas) y evita cacofonías (no nos quea, no mos quea). El uso de sos en lugar de os o de vos es curioso, pues en tanto en Santibáñez el Bajo como en Santa Cruz de Paniagua se usa vos. Puede tratarse de una transformación de la palabra. c. La forma haiga en lugar de haya; vulgarismo muy extendido en el mundo hispanohablante. También se da la forma duelga y aparece otro caso parecido algo más extraño en el verbo soler: la forma suelgu en lugar de suelu. 9. Se conserva un resto del genitivo partitivo latino en algunas expresiones como “uno poco de” sobre todo en plural y “unos cuantos de25 ”. 10. Se conserva también las antiguas formas castellanas del tipo veislo ahí: viluquí, viluhí, vilullí y sus formas femeninas. Han debido de ser tan usuales que las formas masculinas, las más frecuentes, han llegado a convertirse actualmente en adverbios de lugar. 11. Algunos verbos adquieren valores distintos al del castellano: a. Se usa la forma habemos no sólo para formar el auxiliar, sino para decir estamos. No registra los usos de otras zonas de la región, tampoco se dan casos de habían como impersonal. b. El verbo quedar se usa como sinónimo de dejar en ciertos casos: me he queáu las llavis en casa. Según Salvador Plans 26 es un leonesismo bien documentado desde el siglo XVI. c. El verbo sobrar se utiliza como transitivo: has sobráu muchu. d. El verbo soñar siempre se emplea como pronominal: soñalsi27 . Normalmente se forma con la preposición con, aunque también es transitivo. e. No se utilizan entrar como meter ni caer como tirar, al contrario de lo que sucede en otras zonas de la región. 12. Se dan algunos imperativos extraños: a. En el verbo ir: vai en lugar de ve. En otras zonas de la región este fenómeno es sistemático, en Ahigal sólo se conserva en esta forma. b. En el verbo hacer: jal en lugar de haz. Es curioso que se dé esta forma en singular, pues la terminación en –l es propia de la tercera persona del plural del imperativo: embargal, venil. 13. Existe una perífrasis verbal formada con el verbo andar: andal de+ inf. que suele usarse sobre todo en pasado. Su sentido es el de estar a punto de + inf. (anduvu de caelsi). 14. Con los verbos de conocimiento usados con negación se prefiere la forma subjuntiva (considerada arcaica) al futuro o el infinitivo: no sé qué jaga, en lugar de no sé qué haré o no sé qué hacer. 15. La generación de más edad utiliza aún un tratamiento de respeto especial en el que se usa la tercera forma del plural para el singular: comadri, tenéis que pasealsus más. 16. En algunos casos el artículo se funde con la preposición, son típicas las formas ena (está ena troji) y pola (vai pola trocha). Estas asimilaciones se dan frecuentemente en distintas comarcas del dominio leonés28 .
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Cf. SALVADOR PLANS, A., op. cit. pág. 42. Op. cit. pág. 43. 27 Íbidem. 28 Cf. ZAMORA VICENTE, A., op. cit. pág. 159-160.

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17. Los adjetivos numerales primel y tercel se usan tanto para el masculino como para el femenino: la primel vez. Ignoro si este rasgo ha sido estudiado en otras zonas, aunque su distribución debe de ser amplia, pues aparece en un texto de Borges: “La tercer versión, la de Greve, deriva de la inglesa de Burton29 ” 18. Se dan algunas partículas especiales: a. Son típicas ¿di? o ¿diga?(de cortesía), equivalentes al castellano ¿verdad? b. Existen numerosas locuciones adverbiales: a chapescu (a toda prisa), a relba (dejar descuidado el ganado), al renti (al ras), de respajilón (de roce), de roblazu (fuertemente; con caídas), solén-solén (muy despacio), a zumbarilla (un modo de lanzar piedras), a concu (a las espaldas). etc. c. Existe una locución conjuntiva muy usada: pol me de o que (debido a, por causa de, para). 19. Se conserva la antigua forma para decir además al final de una frase: y to30 . 20. Es curioso el empleo de expresiones formadas con todo+ adjetivo cardinal, para indicar el número de personas que ejecutan alguna acción: vinon tos tres, etc. cuando son dos se utiliza dambus, frecuentemente con el pleonasmo a dos. 21. Existen en el habla de Ahigal algunas interjecciones características: a. Ora31 ; es muy usual en hablantes de todas las edades y se emplea para decir “así es” “¿qué se le va a hacer?” b. Conchu; claro eufemismo, muy usual también. c. ¡Qué montri!,¡Qué limontri! Actualmente apenas se usan, aunque todo el mundo recuerda que gozaron de una extraordinaria vitalidad. Proceden de la voz castellana demontre; demonio. d. Coile, coine. También se encuentran prácticamente desusadas, probablemente se traten, al igual que conchu, de eufemismos. e. Se conserva también una expresión desusada en castellano; la que el DRAE cita como ¡voto a rus! En Ahigal se dice ros, usando normalmente otro verbo menos educado.

CUESTIONES LÉXICAS. Aunque no cabe duda de que lo que se habla en Ahigal es español (con gran riqueza léxica, por cierto) no es menos cierto que en su habla aparece un buen número de palabras que no se utilizan en el español usual. Hasta ahora llevamos recogidas cerca de mil voces. Sin embargo, no todas estas palabras son dialectales, muchas de ellas son arcaísmos que se han seguido utilizando desde que dejaron de ser usuales en el español del siglo XVI o en fechas posteriores; algunos de ellos han sufrido pequeñas transformaciones, bien de su forma, bien de su significado. Otras son palabras comunes al occidente peninsular o al dominio del leonés. Son muchas las que se comparten con las hablas salmantinas, con el resto de Extremadura y, sobre todo, con las hablas vecinas de la Extremadura leonesa, particularmente con Las Hurdes. Separaremos en los grupos citados las palabras, dando algunos ejemplos de cada una, haremos un análisis de algunas de las más interesantes. Arcaísmos.
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BORGES, J. L., Historia de la eternidad, Madrid, Alianza Editorial, 2000. Pág. 148 Véase la última acepción de la voz todo en el DRAE. 31 Su uso se extiende por toda la comarca. Es muy característica.

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Con este título introducimos palabras que la RAE engloba en tres clases distintas: antiguas, desusadas y poco usadas. Resulta difícil saber si las palabras que señala la RAE en su diccionario son realmente arcaísmos o no; doña María Moliner criticó en su diccionario esta clasificación. De todos modos, aunque no sean arcaísmos, probablemente la mayoría de ellas sean palabras cuya utilización está muy localizada geográficamente, por lo que las agruparemos. 1. Antiguas. Según el DRAE son aquellas cuya última documentación no es posterior a 1500. Entre ellas podemos citar: a. aballal. intr. Irse de algún sitio “¿Cuándu aballas? Aballu mañana”. Muy usual. (DRAE aballar. tr. ant. Mover de un lugar. Usáb. t. c. intr. y c. prnl. Ú. en Asturias y Salamanca). (DHL, en El Rebollar) (El DEx 32 recoge abalar como marchar, retirarse de un sitio, aunque no indica dónde se recoge; abalar es la forma gallega y portuguesa, en portugués significa entre otras cosas ‘ponerse en marcha’) ||2. tr. Acabar con algo, sobre todo hablando de la comida “Los guarrapus aballan toas las bellotas”. (Según Corominas-Pascual en fr. ant. avaler significaba ‘hacer bajar’ en fr. mod. ‘tragar’) ||3. tr. Cortar, especialmente hablando de los dedos “Te vas a aballal los déus”. ||4. intr. Comenzar; sobre todo con el verbo cocel. “Ya aballa a cocel” (DEx, aballar. ‘Cocer’ en Las Hurdes) ||5. Usado con la preposición con. Echar abajo, abatir “Al final aballan con la pared”. (Cifrar la tercera acepción del DRAE ‘ant. echar abajo, abatir.’ Según Corominas-Pascual el significado inicial parece haber sido ‘sacudir, hacer tambalear.’ Menéndez Pidal aseguraba que el significado antiguo de la palabra era el de ‘derribar.’ Según Corominas-Pascual “es palabra principalmente occidental, propia del territorio dialectal leonés” su etimología no está clara, pues al menos hay tres posibles). b. acordalsi; aparte de los usos comunes significa ocurrírsele algo a alguien y despertarse, aunque este último se restringe a los hablantes de más edad. Es más usual en las generaciones jóvenes dispertalsi, también arcaica. c. amollecel; muy usual, ablandar algo con agua. d. aprendel; como enseñar. e. ciguta; por cicuta. f. corcha; por corcho. g. Y otras varias, como chaperu, enllenal, ensecal, estercal, jabalín, jaci, joci, mestel, portal, seguranza, tosi. h. Algunas han surido alguna transformación: abocezal, acertajón, aninanti, asguariza, borda, embaju, mesmu, mesturaju, ondi, solénsolén. 2. Desusadas. Según el DRAE son aquellas cuya última documentación es posterior a 1500 pero no posterior a 1900. Tenemos: atental (tocar, examinar con el tacto), mierla (mirlo), perrengui (enfado), y to (además). 3. Poco usadas. Aquellas que se han empleado después de 1900, pero cuyo uso actual es difícil o imposible de documentar.
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VIUDAS CAMARASA, Antonio (autor-editor), Diccionario extremeño (DEx) (2ª edic). Cáceres, 1988

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Encontramos: mial (maullar), muzárabe (mozárabe), natura (órgano genital de las hembras de los animales), papelón (falso adulador). Occidentalismos. Podemos citar: a. abangal. prnl. Estar cayéndose un tejado o un árbol por el peso que sostiene. (DRAE33 M 1927, ‘Sal. Torcer, encorvar la madera || r. Sal. Alabearse‘). (Igual en las eds. de 1950 y 1983) (DUE34 abangar[se] p.us. ‘Curvar[se] la madera‘). (DHL Ú. en comarcas de Sal. y León con el sentido de ‘inclinarse excesivamente las ramas por el peso del fruto’) (DEx, abangar. ‘Torcerse una cosa, generalmente de madera’, en Mérida. ) (Esta palabra está muy extendida por el occidente español; está documentada en Asturias, León, Salamanca, Extremadura y en el portugués fronterizo de Aldeia do Bispo). b. abural. tr. Quemar algo totalmente. Ú.t.c.prnl. (DRAE quemar) (DUE aburar. no us. Quemar). (DEx, en Las Hurdes). (Del lat. vg. BURARE, variante de R RE. (Según Corominas-Pascual era vocablo rústico ya según Covarrubias, y actualmente se emplea en Salamanca, Galicia y Santo Domingo). c. andanciu. m. Enfermedad epidémica leve; se refiere sobre todo a las que tienen que ver con diarreas. (DRAE) (DUE no us). (Según CorominasPascual, es un “descendiente semiculto del lat. adnatio ‘excrecencia’, ‘acción de formarse un tumor o vejiga’ derivado de agnasci, adnasci ‘nacer en’, y éste de nasci ‘nacer.’ 1ª doc.: 1836, Pichardo”. Esta voz esta presente en el área leonesa y en América: “Se emplea en la Montaña, Asturias, Astorga, Maragatería, el Bierzo, Salamanca y Extremadura, y además en Cuba; la variante andancia corre en Ciudad Rodrigo, y en Méjico y Venezuela”. d. amulalsi, atacuñal, bastardu (culebra grande), baléu (cierta planta con la que se hacen escobas), buracu (agujero), carozu (hueso de la aceituna molido para los cerdos o para orujo), empuntal (encaminarse, irse o echar a alguien), esmorecelsi (pasar mucho frío o morirse de risa), espernacalsi (abrirse de piernas), pardal35 (gorrión), rengu (cojo), uñil (uncir), desuñil (desuncir).

Leonesismos. Aparecen bastantes palabras comunes a distintas comarcas del dominio leonés. Citamos algunas de ellas. Las notas quieren ilustrar la extensión de algunas de las palabras.

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REAL ACADEMIA ESPAÑOLA , Diccionario manual e ilustrado de la lengua española, Madrid, Espasa-Calpe, 1927. 34 MOLINER, M., Diccionario de Uso del Español, Gredos, Madrid, 1975. 35 Atendiendo a la distribución, no al origen. Aparece esta palabra en gallego y en la parte occidental de Castilla y León. Véase el Atlas Lingüístico de Castilla y León. Coordinado por M. Alvar. Salamanca: Junta de Castilla y León, 1999. mapa nº 429. Tomo la referencia de BORREGO NIETO, Julio. “El concepto de norma regional y su aplicación a las hablas castellano-leonesas”. Actas del II Congreso Internacional de Lengua Española. La lengua española y la sociedad de la información. Valladolid. 2001. Sin embargo, también aparece en el este peninsular.

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1. Orientales: achipierri36 , gallareta37 , gorgoritus, oriéganu, pelona, echal petiscus, regüetral, roíju38 , clisalsi, gaspalleal, golismeal, ubrera. 2. Occidentales: acolumbral, airón, alambral, biroti, engarañalsi39 , esmangajáu, testareal, tracamundeal40 . 3. Extendidos: alpaca, arrullal, atarazal, bruja41 (torbellino de aire), carea, gachapu, gancha, jienda, picapez42 , pintal, estaonchu43 , tarma, tesu44 . Palabras comunes a hablas salmantinas y extremeñas. Este es un grupo numerosísimo de voces, la mayoría de las cuales son compartidas por las hablas salmantinas y extremeñas, sobre todo por las de la parte leonesa, aunque otras muchas están muy extendidas. Entre paréntesis aparecen las palabras salmantinas. achancal45 , apotralsi46 , arranchalsi47 , azaoz48 , barañu49 , barbiscachi50 , barrera51 , bocacanal52 , cabrial53 , caraba, calboti, cambizu, candelitas, comuelgu (cogüelmu54 ),
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(DHL Ú. t. en numerosas comarcas de Sal. y León como achiperre). (DEx, achiperreh. m. pl. Trastos viejos e inútiles, en Mérida, Las Hurdes y Serradilla) (LReb, pl. objetos, trastos, cacharros) (Según Iglesias Ovejero el término tiene una distribución amplia –con variantes- y puede relacionarse con las rutas de trashumancia entre León y Extremadura). 37 Excrecencia del roble; castellano ‘agalla’. (DHL, gallarota f. Fruto redondo que da el roble. En comarcas de León: Los Argüellos, Tierra de la Reina, Villacidayo). (En el valle del Valderaduey, León, se usa gallarita y gallarón). 38 Hablando de plantas para el ganado, las más duras, como el tomillo, la jara, las vardascas, etc. que sólo suelen comer las cabras Ú.t.c.adj. (DHL, Ú. en Tierra de la Reina, en León; y en Salamanca) (DEx, ‘Monte bajo’ en Sierra de Gata) (Aparece en el vocabulario de Memorias de un zagal definida como ‘comida de cabras. Ramoneo de las puntas tiernas de árboles y arbustos por las cabras.’) 39 Quedarse los dedos sin movilidad debido al frío. (DHL, Concejo de la Lomba, Los Ancares, El Rebollar y otras comarcas salmantinas). 40 Del lat. transcommutare) tr. Desordenar ||2. Rebuscar. (Cf. DRAE tracamundana f. fam. Trueque de cosas, alboroto, confusión). (DHL, tracamundiar. En Babia y Laciana). (DEx, ‘Revolver’ en La Pesga; ‘Confundir, equivocar’ en Las Hurdes) 41 Véase el mapa nº 194 del ALCyL. Parece proceder de una voz celta (brus) que significa soplar el viento. 42 Tal vez haya que considerarlo un occidentalismo , pues aparece también en gallego y en portugués como pica-peixe. 43 Palo del carro puesto para poder transportar más e impedir que se caiga la carga. (Cf. DRAE estadoño Ast. y estadojo Ast. y Cant). (Cf. DHL estadonxo y otras parecidas en comarcas de León) 44 Véase el mapa nº 218 del ALCyL. 45 achancal. int. Dar un paso largo, para salvar un charco o un regato. || fig. Adelantar, progresar rápidamente. (Cf. DRAE, achancar. 2. Sal. Pisar charcos, barro, etc). (LReb, vadear un río o arroyo a pie. Pone el ejemplo de Achancábamus el arroyu, muy cercano al significado de Ahigal) 46 apotralsi. prnl. Engordar por darse a una vida demasiado relajada. 2.|| Darse a una vida en la que apenas se sale de casa por tristeza, por ejemplo. 47 arranchalsi. prnl. Sentarse cómodamente ocupando mucho espacio. (DEx, en Acehúche). (LReb, ‘sentarse bien, repantigarse.’) 48 azaoz. m. Árbol de la familia de las salicáceas que crece en las orillas de los ríos y puede alcanzar hasta 20 metros de altura; sauce Salix alba. En Santa Cruz de Paniagua se usa azaol, cuyo plural es azaoris; esta voz aparece allí en dos topónimos: el Charcu Azaol y Valdeazaoris. (LReb, remite a zaoz) (DHL En algunas comarcas de Sal. se usa zaoz). (En el valle del Valderaduey se usa la palabra zalce). (DEx, zaoh. m.pl. (sic) Sauce). (Cf. DRAE y DUE. zade. Salamanca. Especie de mimbre de tallos delgados que crece junto a los arroyos). 49 barañu. m. Fila de hierba que queda al ir segando con la guadaña. (DRAE baraño. m. Sal. Fila de heno recién guadañado y tendido en tierra). (DEx, barrañu (sic). Coria, hilera de gavillas en la siega. Tal vez la doble erre sea de una errata) 50 barbiscachi. (Del lat. barba, y capsus, quijada, por capsa, caja). m. Cuerda para sujetar los sombreros y que no se los lleve el viento. (DRAE barbiquejo) (DHL, en El Rebollar, Sal). (DEx, barbihcacho, en Arroyo de san Serván)

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dureru, embaílsi, empancinalsi, facatúa (fracatúa), farraguas, fusca, gachu, galaperu, gárbula, gaznal, guañinu, guarrapu (garrapo), jarramplu (zarramplu), jorrura, mezuqueru, mosquil, negral, pastoría, pitera55 , raceal, resencio (recencio), retusu56 , seranu, tallera, templa, tolleru, vicial, viciu, zugal. Extremeñismos. Hay algunas comunes a casi toda la región: aceitunera, aguanievi (avefría), arrepíu57 (cambio brusco de humor), presta58 (hierbabuena), saltarrostru (salamanquesa). Otras se emplean en zonas más norteñas: lígrimu (delgado), sostribalsi (apoyarse), furriona (fiesta, convite). Palabras comunes a las comarcas vecinas. Citaremos algunas de las palabras que se presentan en las comarcas cercanas a Ahigal, algunas se extienden también a hablas salmantinas: achipotal (llenar al máximo), acenagal (llenar al máximo), acernal (molestar a alguien hablando), ajinu (agobio, angustia), ajinal (angustiar, agobiar), albeliá (habilidad), adajiu (desgracia), alardi (desastre), alcabucera (arcaduz), apotralsi (darse a una vida excesivamente sedentaria), asguariza (asco), cabusía (cabida), chochu (ombligo), durdu (perro, como interjección), entrebolón (algo medio hecho), esparigilsi59 , farrungal (derrumbar), garapuchi (cascabullo), inguilechu (alto y delgado), josca (se dice del agua oscura), lomba (cierta labor agrícola), marabajas60 (cosas de poca importancia), mechuleru (metomentodo), mendu (cacharro inservible), muru (casa pastoril), nietus (padrastros), ñiscus (añicos), ora (así es), papaílla (yema de los dedos), pegocha (pega, urraca), quirius61 , reconquelis (recovecos), relba (a) (se dice del ganado que se deja suelto o de los niños sin cuidados) repipión (fruto de la jara), rescreelsi (agradecerse), revacal (pensar obstinadamente sobre algo), sequíu (cierto olor y sabor), serraja (cerraja), trastumbalsi (perder el juicio), trincalsi (ponerse de manos las caballerías), vardasca (tallo del olivo), vecera (zócalo), zajumeriu (hoguera tradicional hecha con tomillo, romero y manzanilla), zaqui (cigüeñal). Localismos.

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barrera. f. Cuesta, pendiente. (DHL en El Rebollar). bocacanal. f. Teja que forman el voladizo del tejado dando a la calle. (DHL, en El Rebollar). 53 cabrial. f. Rebaño de cabras. (DHL, en El Rebollar). 54 comuelgu. m. Lo que rebosa de un recipiente. Esta última es la forma salmantina utilizada por Unamuno. Vid. infra. Nota 52. 55 pitera. f. Herida con sangre producida en la cabeza. Muy extendida por Extremadura y la provincia de Salamanca. 56 retusu. adj. Se dice de quien está indeciso o dudoso. Se utiliza con el verbo estal y la preposición a. (DHL Ú. en comarcas de Sal. vocabulario Charro y Voc. Salmantino) (DEx, en Las Hurdes y Guijo de Granadilla).Unamuno utiliza esta palabra en Vida de don Quijote y Sancho y habla de ella en una carta a Ricardo Palma: “El retuso es latín, participio de retundere..”. Vid. UNAMUNO, Miguel de, Epistolario inédito a Ricardo Palma, Madrid, Espasa-Calpe, 1991. 57 Probablemente se trate de un portuguesismo, ya que en esta lengua significa horripilación. 58 En los pueblos situados al oeste de Ahigal (Santibáñez el Bajo, Santa Cruz de Paniagua, etc). se usa la voz artolana, muy parecida a la palabra portuguesa para decir hierbabuena. 59 Derivado del lat. spargere. tr. Esparcir, desparramar. ||prnl. Hablando del día, del cielo, del tiempo, etc., abrirse limpiándose de nubes, aclararse, serenarse. ||2. Desprenderse de una preocupación o malestar, o de una atmósfera viciada. ||3. Recuperarse de la fiebre un enfermo. (Cf. espargir. DRAE 1791, 1803 y 1817; remite a esparcir o esparcirse) (Cf. DHL espargirse. Con parecido significado en El Rebollar, Sal). 60 Es el título de un libro de Juan José Camisón que probablemente verá su publicación en el año 2003. 61 En la expr. tardal los quirius: tardar mucho.

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Este es el grupo más pequeño de palabras, como es evidente. Tal vez alguna de las siguientes palabras se dé también o en Guijo de Granadilla o en Santibáñez el Bajo (excepto jateal que es la palabra local por excelencia) pero no tenemos documentación para todas. ajorrillu (cernícalo 62 ), gariboña (cayada), garrapata (zarcillo de las parras y otras plantas), gatorín (agateador común), jateal (dar de comer a los animales63 ), jimplal (azuzar a los perros), triquitesa (mantis religiosa64 ), paraísu65 (yugo para un buey y un mulo o un burro), papiruelu (la expresión jadel el papiruelu significa poner todos los dedos de una mano juntos; algo que no se puede hacer cuando hace mucho frío), perinalta (brinco de las caballerías), pitorru (un tipo de seta, Macrolepiota procera), zagurzu (zahúrda), zuta (culebrilla de agua, en Santibáñez se dice ciguta). CONCLUSIÓN. El habla de Ahigal es un español con interesantes peculiaridades, casi todas comunes a las comarcas de la Extremadura leonesa. Aunque éstas no sean demasiado divergentes respecto a la norma resulta conveniente estudiarlas por el hecho de que en estas comarcas confluyen fenómenos lingüísticos muy peculiares. Su estudio puede aportar datos muy interesantes a la lingüística, probablemente Corominas habría cambiado varios artículos de su Diccionario Etimológico de haber conocido distintas hablas de la región. Tal como hemos visto, en el habla de Ahigal aparecen características fonológicas comunes a las hablas meridionales, más concretamente del suroeste peninsular, varios rasgos del leonés oriental y unas pocas peculiaridades procedentes de algunas derivaciones extrañas de palabras latinas. Morfosintácticamente no presenta variaciones fundamentales respecto de la norma castellana, salvo por algunos rasgos arcaicos y otros leoneses que aparecen con más o menos frecuencia en la conversación pero que no suponen una diferencia fuerte respecto al español estándar. El léxico, por otro lado, está compuesto por una base común castellana (muy rica) a la que se le suman abundantes arcaísmos, occidentalismos, leonesismos (sobre todo orientales66 ), varias voces características de casi toda Extremadura, la mayoría son compartidas por las comarcas de la antigua Extremadura leonesa (sobre todo con los pueblos de la Tierra de Granadilla y Las Hurdes67 ) y, por último, podemos encontrar también un pequeño grupo de palabras locales de difícil adscripción. Es inevitable pensar en el futuro de estas hablas y lo que se le ocurre a cualquiera que observe los cambios que se están produciendo es que probablemente los
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Cf. DRAE alforre m. ant. Especie de halcón. Del árabe al-hurr, el gavilán, el halcón. Cf. DRAE y DUE galfarro. m. León. Gavilán. En Santibáñez se utiliza una palabra con la misma raíz: jorli. 63 En vascuence jaterin significa dar de comer, por lo que tal vez jateal sea una voz prerromana. 64 En ALCÓN OLIVERA, J.M., Requilorios, Cáceres, Institución Cultural el Brocense, 1984. aparece recogida la voz tranquitesa con el mismo significado. 65 Se dice que se llamaba así porque la voz para parar a las vacas es “para ahí”, y para las bestias “so”. 66 Recordemos que en la división que hace Menéndez Pidal del dialecto leonés estas comarcas estaban englobadas en el leonés oriental. Véase al respecto MENÉNDEZ PIDAL, R., El dialecto leonés (Prólogo, notas y apéndices de C. Bobes), Oviedo, Instituto de Estudios Asturianos, 1962. Ésta es la edición más conocida, la primera se publicó en 1906 en Madrid en la Revista de Archivos, Bibliotecas y Museos, X. 67 Según GONZÁLEZ SALGADO, J.A., Cartografía lingüística de Extremadura. Origen y distribución del léxico extremeño. Tesis doctoral inédita. Universidad Complutense. 1999. Ahigal estaría situada en la zona principal A, que comprende toda la Alta Extremadura e incluye la localidad pacense de Puebla de Obando y el rincón nordeste de Badajoz. Y dentro de ella en la zona restringida D. Integrada geográficamente por la región de Las Hurdes, Plasencia y Coria; se caracteriza por su gran influencia leonesa.

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rasgos fonéticos procedentes del leonés del habla de Ahigal y de toda la zona de la antigua Extremadura leonesa pasen a ser parte de la historia de la lingüística dentro de un par de generaciones. El léxico probablemente se conserve durante más tiempo, pero también sufre una desaparición progresiva, no sólo debido a la desaparición del antiguo modo de vida y con él de instrumentos, actividades, etc. sino fundamentalmente por causa de la baja autoestima de los hablantes hacia su propio modo de expresarse. El problema excede sin duda el ámbito lingüístico, y para entenderlo conviene pensar en cuestiones relativas a los cambios culturales, económicos, etc. y sobre todo en el modo que se tiene de interpretar la propia realidad sociocultural.

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BIBLIOGRAFÍA. ALCÓN OLIVERA, J.M., Requilorios, Cáceres, Institución Cultural El Brocense, 1984. Atlas Lingüístico de Castilla y León, Coordinado por M. Alvar, Salamanca, Junta de Castilla y León, 1999. BORGES, J. L., Historia de la eternidad, Madrid, Alianza Editorial, 2000. BORREGO NIETO, Julio, “El concepto de norma regional y su aplicación a las hablas castellano-leonesas”. Actas del II Congreso Internacional de Lengua Española. La lengua española y la sociedad de la información, Valladolid, 2001. CAMISÓN, J. J., Marabajas, (en prensa). COROMINAS, J. y PASCUAL, J.A. (1980-1991), Diccionario Crítico Etimológico Castellano e Hispánico (DCECH), 6 vols., Madrid, Gredos. GONZÁLEZ SALGADO, J.A., Cartografía lingüística de Extremadura. Origen y distribución del léxico extremeño. Tesis doctoral. Universidad Complutense. 1999. IGLESIAS OVEJERO, Ángel, El habla de Rebollar. Léxico(LReb), Salamanca, Centro de Cultura Tradicional, Diputación de Salamanca, 1990. MENÉNDEZ PIDAL, R., El dialecto leonés (Prólogo, notas y apéndices de C. Bobes), Oviedo, Instituto de Estudios Asturianos, 1962. Ésta es la edición más conocida, la primera se publicó en 1906 en Madrid en la Revista de Archivos, Bibliotecas y Museos, X. MIGUÉLEZ RODRÍGUEZ, Eugenio, Diccionario de las hablas leonesas (León, Salamanca, Zamora), León, 1993. MIGUÉLEZ RODRÍGUEZ, Eugenio, El dialecto leonés y el nombre de las cosas, León, Ediciones Leonesas, 2000. MOLINER, M., Diccionario de Uso del Español (DUE), Gredos, Madrid, 1975. REAL ACADEMIA ESPAÑOLA, Diccionario de la lengua española (DRAE), Vigésima segunda edición, Espasa-Calpe, Madrid, 2001. REAL ACADEMIA ESPAÑOLA, Diccionario manual e ilustrado de la lengua española (DRAE M), Madrid, Espasa-Calpe, 1927. UNAMUNO, Miguel de, Epistolario inédito a Ricardo Palma, Madrid, Espasa-Calpe, 1991. VIUDAS CAMARASA, A., ARIZA VIGUERA, M., SALVADOR PLANS, A., El habla de Extremadura. Salamanca. Editora Regional de Extremadura. 1997.

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VIUDAS CAMARASA, Antonio (autor-editor), Diccionario extremeño (2ª edic)., Cáceres, 1988. ZAMORA VICENTE, Alonso, Dialectología española (2ª ed)., Madrid, Gredos, 1985.

PRIMER CONGRESO SOBRE EL EXTREMEÑO O HABLA EXTREMEÑA CALZADILLA (CÁCERES) - OCTUBRE/2002 -------------------------------------------------------------

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I CONGRESO DEL HABLA EXTREMEÑA

OCTUBRE - 2002

Organizado por el Excelentísimo Ayuntamiento de Calzadilla (Cáceres)

PONENCIA OFRECIDA POR D. ANTONIO LEÓN ROMÁN. A las 17:00 horas

En Calzadilla (Cáceres) el día 24 de Octubre del 2002.
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I C O N G R E S O DEL HABLA E X T R E M E Ñ A O C T U B R E - 2002

CALZADILLA (CÁCERES) Vengo de la tierra del humanista Elio Antonio de Nebrija que, aunque autor de la "Primera Gramática de la Lengua Castellana" mantuvo fuertes controversias con el autor de "Diálogos de la Lengua", Juan de Valdés, conquense, de la Escuela de Toledo, porque "aquél era de la Andaluzia donde la lengua no está todavía muy pura". También hubo importantes controversias entre J. De Valdés y Francisco Delicado, autor de "La lozana andaluza". La Constitución española de 1978 establece que "La riqueza de las distintas modalidades lingüísticas de España es un Patrimonio Cultural que será objeto de especial respeto y protección". También el Estatuto de Autonomía de Extremadura consagra y protege las peculiaridades lingüísticas y Culturales del Pueblo Extremeño. Comienzo mi intervención felicitando a los valientes organizadores de este "I Congreso del Habla Extremeña" centrando mi atención en la ilusión mostrada, sin regatear esfuerzos, llevados a cabo sin desmayo y con la capacidad innata de organización de un hombre culto, de limpia trayectoria y amplia visión d e futuro, que sabe gobernar porque sabe servir a su pueblo, el Alcalde de esta Noble y Acogedora localidad de Calzadilla de Cáceres, Don Pedro Cañada Castillo que hace suyo el consejo del escritor latino Epicteto: "Engrandecerás a tu pueblo, no elevando las fachadas de sus viviendas sino el alma de sus habitantes".
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En esta misma línea, perder el orgullo de la propia manera de hablar, de la propia lengua es perder el orgullo del propio ser, como decía Federico García Lorca. Dicen los lingüistas que "imitar el habla castellana en Andalucía es un síntoma evidente del subdesarrollo cultural, no ajeno al retraso que soporta nuestra Comunidad Autónoma con respecto a otros territorios de la geografía española". Lo que no debemos hacer jamás es ir rebuscando palabras y frases que nos pueden hacer caer en la más burda pedantería. A esto, el escritor latino Quinto Horacio Flaco decía hace más de dos mil años: "Si has de decir algo bueno, no vayas cazando frases". Y en la Universal Obra de Miguel de Cervantes, "El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha" podemos leer: "Llaneza, muchacho, llaneza, que toda afectación es mala". Hablando en extremeño o en andaluz, nosotros no hablamos ni mejor ni peor que otros pueblos de España, incluyendo también al Castellano, sino de forma diferente. Y aquí está la cuestión. No podemos permitir que esa diferencia se pierda; hay que reivindicarla porque el Habla es parte fundamentalísima de nuestra Cultura. El escritor y filósofo madrileño, Dámaso Alonso, decía: "Es un absurdo considerar al Andaluz como una deformación del Castellano".
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El Andaluz y el Extremeño cumplen a la perfección con la función de todo Lenguaje, la función comunicativa. Y ninguna Lengua o modalidad lingüística han de considerarse inferiores a otras si cumplen con la alta función de la Comunicación. Contra lo que se ha propagado tanto en España y que ha creado tantos complejos en nuestras dos Regiones, hoy autonomías, el Catedrático de Filología Hispánica y Secretario del Seminario Permanente del Habla Andaluza, Miguel Ropero Núñez, ha dicho públicamente: "Filológicamente hablando, es falso científicamente afirmar que existe un punto geográfico concreto en donde se habla mejor que en ningún otro lugar de la Geografía Española". ¡Y es más! "Es falso también científicamente que el modelo mejor para hablar el Español, sea el Castellano". Es una cuestión arbitraria. Sin ir más lejos, tenemos el testimonio del madrileño Jacinto Benavente, Premio Nobel de Literatura en 1922, que se dejó decir: " A la hora de la verdad, ya que Andalucía es tan varia, donde mejor se habla el Español es en Sevilla". Alfonso XII de Borbón se sintió irremediablemente atrapado en las redes de una joven Sevillana, María de las Mercedes, que trascendió su encanto singular por la transparencia de su mirada, la franqueza de su sonrisa y un hálito de bondad y, "sobre todo, por el agradable acento andaluz de sus palabras". 'Busquemos la unidad de nuestro Idioma, uniformidad" defiende Fernando Lázaro Carreter.
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no

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Según nos cuenta Juan Antonio Frago Gracia, ex catedrático de la Universidad de Sevilla, Aragonés para más señas, 30 ó 40 años después de la toma de Sevilla por Fernando III el Santo, ya había una clara diferenciación en el Habla sevillana con relación al Castellano que trajeron castellanos y leoneses en 1248. Y un hecho que confirma Io que acabo de decir, se dio, según cuenta el cronista Pedro López de Ayala, nacido en Vitoria en 1332, cuando el Rey castellano Pedro I El Cruel vino a Sevilla ceceando permanentemente. El cronista lo destaca como una característica especial, casi como un defecto que el Rey "ceceara" estando en Sevilla. Y dice Don José Mª de Mena, Historiador y Foníatra sevillano: "Si resultaba llamativo "El Ceceo" del Rey es porque en Sevilla no era corriente "El Ceceo" sino "El Seseo". Elio Antonio de Nebrija, "Que ordenó la ruda Fabla del Medievo Español", el primero que escribió una Gramática de una Lengua viva en toda Europa, "La Gramática Castellana" "Seseaba" también según sus escritos (palasio, plasa, vesino...) palabra esta última que figura constantemente en la lista de embarque hacia el nuevo mundo. El escritor jerezano, Juan de Barahona y Padilla, allá por el año de 1557, dejó escrito en el prólogo de su obra "Institución de toda la vida del hombre noble," estas elocuentes palabras: "Al hombre a quien dedico mi tratado, la Fortuna lo favoreció con hacello andaluz cuya Lengua es tan pura fácil, suave y bien sonante". Y otra cita, para no cansaros, de Ambrosio de Salazar, 96 Murciano, Secretario de Luis XlII, Rey de Francia, llamado "El Fuerte", allá por el año de 1735:

¡Son caras!, el astuto jardinero, sevillano y socarrón, contestó rápidamente: "No, mister, toíto lo contrario. ¡Aquí las caras son flores!". En otra ocasión, la hija del Padre de la Patria Andaluza, M ª de los Ángeles, fue invitada a dar una conferencia en Madrid. Al dar Fin a sus palabras ante un nutrido auditorio, un madrileño le levantó la mano con intención de hacerle una pregunta. Ella accedió cortésmente y esta fue su intervención: "Tengo entendido, Señora, que los andaluces habláis muy mal el Castellano". La ilustre Dama, con toda corrección, con exquisita delicadeza pero con acierto suficiente, le contestó: "No, no, caballero; son ustedes los castellanos los que habláis muy mal el Andaluz ".

El madrileño se quedó "engollipao" (atragantao) con lo que p presumía de conocer, amar y defender su idioma.

Con este ejemplo real nos damos cuenta de que tanto a los andaluces como a los extremeños se nos ha juzgado siempre bajo el prisma del Castellano. Error más grande no se puede cometer. En Andalucía podemos considerar muy significativo que no existan errores gramaticales. A nosotros se nos revientan los oídos cuando escuchamos expresiones, totalmente incorrectas, como éstas: La dí un abrazo muy fuerte. Esta mañana cobremos la pensión Si vendría su padre... 97 A Cuenca se va por áhi.

¡Pues, claro, que sí! En Andalucía se habla un idioma del que nos sentimos con todo Derecho copropietarios: El Español. Hoy hablamos este idioma más de 400 millones de seres humanos. Desde otra perspectiva, el Andaluz en sí no es un idioma porque, como dice el citado investigador Manuel Alvar, no tiene fuerte diferenciación con el Español; no ha alcanzado un alto grado de nivelación lingüística. Entonces ¿podemos hablar de Dialecto Andaluz? Pues, ¡claro que sí!, porque dialecto es, desde una perspectiva genética e histórica, toda lengua con respecto a la lengua madre de la que procede. Es un producto histórico de la fragmentación de una unidad superior, anterior, en palabras de Fernando Lázaro Carreter. En este sentido, el castellano es, entonces, un dialecto, hijo de la lengua latina. Y, a su vez, el Andaluz es un dialecto del Castellano porque se trata de una "evolución in situ" del Castellano que nos trajeron a estas tierras los conquistadores y repobladores castellanos a partir del siglo XIII, como afirma también Alonso Zamora Vicente, en su obra "Dialectología Española". Y en lo que insiste también José M ª Vaz de Soto, defensores natos del Andaluz. Pero, a pesar de lo dicho, el catedrático Miguel Ropero Nuñez, Secretario del Seminario Permanente del "Habla Andaluza", interviene en este tema señalando que, aunque las anteriores denominaciones (Idioma - Dialecto) son relativamente correctas o acertadas, él defiende que no hablaría ni de Lengua ni de Dialecto en Andalucía, a la hora de describir la realidad lingüística de Andalucía. Este ilustre 98 catedrático prefiere hablar mejor de "Hablas Andaluzas" ya que en Andalucía no existe una Habla única sino una

Entre los rasgos más comunes que existen en nuestras dos autonomías se destacan la "aspiración de la "s" final de sílabas y palabras", "la alternancia", "el yeísmo", "la elisión de la "d", "la aspiración de la "h", la suavización de la "j"... Durante estos días se considerarán las profundas raíces leonesas que, en la actualidad, predominan preferentemente en la provincia de Cáceres. En la de Badajoz se observan permanentemente rasgos andaluces. La cercanía a Sevilla, Metrópolis del Sur ha dejado huellas indelebles en toda la zona Sur de vuestra hermosa tierra. Entre territorios colindantes se dan siempre intercambios lógicos de su manera de ser, de su idiosincrasia. Elio Antonio de Nebrija nos dejó escrito: "El Idioma es instrumento de Imperio; el Dialecto, afirmación de Personalidad". Y Andalucía y Extremadura la tienen en exceso. En Andalucía proclamamos: Mi acento es de Andalucía y no lo quiero cambiar porque, a la vez, cambiaría mis Señas de Identidad, mi vieja Filosofía. ¡Cuántos reproches se nos han hecho por nuestra manera de hablar! Dice Antonio Machado: iQué doló de Pueblo / lo que ha soportao! i Golpeh y mah golpesitoh / en el mihmo lao!
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Calzadilla, Octubre-2002

I CONGRESO SOBRE EL "EXTREMEÑO O HABLA DE EXTREMADURA"
Calzadilla (Cáceres), días 24, 25, 26, 27 de Octubre de 2.002

EL H A B L A DE S E R R A D I L L A
Buenas tardes, queridos paisanos y amigos todos En primer lugar, quisiera agradecer muy cordialmente al Señor Alcalde de Calzadilla, D. Pedro Cañada, el haberme invitado a participar en este encuentro, que ya pronostico de muy fructífero y emotivo, por tratarse en él de divulgar y defender nuestra forma de hablar, esa habla que nos caracteriza, aunque de formas diversas, a los habitantes de esta querida tierra de Extremadura, y a la que no debemos renunciar nunca. Muy al contrario, debemos seguir las pautas, enseñanzas o consejos que, con toda seguridad, han de extraerse de este Congreso, en aras a la conservación y promulgación de este enorme patrimonio cultural, que entre todos debemos potenciar Quiero agradecer también al alcalde de Serradilla y acompañantes su presencia en este acto. Es este, sin duda alguna, un tema interesante en el cual estoy personalmente implicado como todos vosotros, desde hace muchos años, cuando comencé a darme cuenta de que, posiblemente algún día, esta forma de expresión pudiera llegar a su fin, dados los cambios radicales que ha sufrido nuestra sociedad, y la enorme influencia que ejercen en todos nosotros los numerosos y potentes medios audiovisulaes aparte de otras circunstancias. Por eso, estos eventos y otras muchas iniciativas promovidas por gente implicadas en la defensa de nuestros valores, siempre serán bien recibidos y nunca serán suficientes. Por lo que al habla de Serradilla se refiere, quisiera comenzar aludiendo al texto que sobre el "serradillano", como forma de hablar de los habitantes de este pueblo se contiene en el tomo IX de la " G r a n Enciclopedia E x t r e m e ñ a " donde, entre otras cosas, se dice: "Uno de los aspectos más llamativos de las condiciones fonéticas y fonológicas de la región extremeña, es la conservación de la vieja estructura medieval de parejas sordas y sonoras en una amplia zona de la provincia cacereña" ".
La distinción entre dos labiales, es también un fenómeno claramente destacable en esta localidad. Espinosa, en su obra "Arcaísmos dialectales" publicada en 1.935, señalaba: Uno de los100 rasgos m á s salientes de los dialectos de Serradilla y Garrovillas, es la distinción de una b bilabial oclusiva de una v labiodental fricativa. Parece que es peculiar de estos dos pueblos.

Como se indica, el único pueblo que mantiene una diferenciación fonológica entre dos labiales sonoras es Serradilla, en donde tanto el fonema oclusivo como el fricativo, son bilabiales. Se trata del único enclave del que puede afirmarse tajantemente que la distinción entre las parejas medievales (sordas y sonoras) sigue viva, sin que constituya un arcaísmo. Las distinciones son fonológicamente pertinentes y siguen completamente vivas en la conciencia lingüística de los habitantes de esta localidad que se muestran, además, orgullosos de esta peculiaridad, señalada, por otro lado, como nota distintiva por todos los pueblos circundantes.

Me gustaría poder referirme más ampliamente a los orígenes del habla de Serradilla. O a esas articulaciones sordas y sonoras tan destacadas en este pueblo. A esa aspiración serradillana en sus múltiples variantes. A las bilabiales, tan íntimament ligadas al habla de Serradilla, disponiendo de curiosos y precisos ejemplos de todo ello, y porqué no, al futuro diccionario serradillano, en avanzado estado de gestación pero el tiempo del que dispongo, hace imposible realizar un informe más detallado, además hay otras cosas, tal vez más relajantes, que también quisiera decir. Estas y otras diferencias dialectales, unidas a numerosos vicios lingüísticos y figuras de dicción, como la aféresis, la prótesis, la síncopa, la epéntesis, la metátesis o el pleonasmo, extensivos a toda la región extremeña, fueron las causas de que, durante los tristes años de la emigración, muchos serradillanos emigrados a lugares lejanos a su pueblo, se avergonzaran de su forma de hablar, procurando ocultar o disimular su forma natural de expresión para no ser tildados de rurales o, dicho lisa y llanamente, de paletos, lo que en muchas ocasiones propugnaba el efecto contrario, es decir, el vulgarismo. Un excelente autor dramático, Santos Ladehesa, expresaba así la opinión de Algunos, no serradillanos, respecto a Serradilla y su habla. "Idin qu'erih algu tohca pol tu lenguahi graciosu, idin que hadih el osu con tu modu de palral". Pero, acto seguido, reafirmaba su defensa y admiración por la belleza del dialecto: "Y yo digo que me encanta tu pintoresco lenguaje, y que rindo vasallaje a tu parola sin par".

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Muy al contrario de avergonzarme, siento que el habla de Serradilla, se me antoja desde mi punto de vista personal, como una forma de expresión que mantiene u n a doble identidad lingüística: Por una parte, se muestra, en ocasiones, como altiva, desafiante, ruda, agresiva y cuajada de términos irónicos y despectivos, tal vez, como alguien dijese, propios del carácter de los hijos de este pueblo, en otros tiempos vigorosos y fornidos, firmes y resueltos, que jamás se abatían ante la adversidad y el infortunio; hombres y mujeres de apariencia rudos, pero de alma noble y corazón frágil. Pero, al mismo tiempo, es también un habla delicada, cadenciosa, maternal, familiar e íntima, con abundantes diminutivos que la hacen más bella y tierna, como corresponde al hombre y a la mujer sencillos, de austeras costumbres y arraigadas tradiciones. He aquí un ejemplo: Si bierah con qué querencia Se arrullan loh tortolinuh... Si bierah, loh mu tuninuh, icómu se arriman! Si paici que ahta se dan besinuh y se hadin arrumacuh... Ehtán comu embobainuh, No sabih cómu se arrullan, Comu huntan loh piquinuh Y se idin unah cosinah... Se idin unuh recainuh... Que paici que me da envidia Polque to se lo apehquidu, Y sin ablal loh entiendu Muchu mehol que lo ehcritu! Respecto a las posibles causas y al origen del habla de este pueblo, el maestro y poeta serradillano José María Vecino decía, entre otras cosas, en un artículo titulado "Divagaciones filológicas", publicado en el periódico "El Cronista, en 1.929, lo siguiente: Los serradillanos nos debiéramos esforzar en poner de manifiesto la enorme riqueza lingüística, una riqueza clásica, de nuestro hablar. En Serradilla se dicen hoy muchísimas palabras que fueron ornato y gala de los más genuinos hablistas españoles de los más esclarecidos literatos. Continuamente, en nuestras incansables lecturas, tropezamos con palabras y con giros que hoy sólo se oyen en Serradilla. Serradilla estuvo completamente aislada geográficamente. Este aislamiento 102 ha ido formando una psicología especial en nuestro pueblo. el habla, las costumbres, los vestidos. Por causas de las dificultades para las comunicaciones, todos los grandes movimientos llegan a Serradilla con un retraso lamentable; y
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como los pequeños movimientos no llegan jamás, de ahí que en Serradilla subsistan costumbres, expresiones e indumentos de muchísimos años.

Si bien es cierto que hasta la primera mitad del siglo XX estas consideraciones podían ser catalogadas como válidas, en nuestros días, las circunstancias tanto sociales como de comunicación, han cambiado radicalmente, como todos sabemos. Pero, además, están los numerosos e influyentes medios audiovisuales de nuestro tiempo que, poco a poco, han ido limando muchas de las más antiguas reminiscencias lingüísticas de éste y de otros pueblos, a lo largo de las últimas generaciones. Inmersos, como estamos ya en un nuevo siglo y milenio, y siendo éste el primer Congreso que se celebra referente al habla de Extremadura, no nos olvidamos de los muchos extremeños y extremeñas que, a lo largo del siglo pasado, y hasta el mismo día de hoy, se han ocupado y preocupado por nuestra habla. Algunos, han fallecido ya, como D. Rafael García-Plata de Osma, por citar un solo ejemplo. Otros muchos, estáis aquí, afortunadamente, y otros han estado o lo estarán estos días. A todos, quisiera ofrecer mi pequeño y humilde homenaje de gratitud, pues gracias a vuestros trabajos, el de todos, nuestro dialecto sigue vivo, y así será por mucho tiempo si así lo queremos. Sin embargo, quisiera decir también que hay otra clase de hombres y de mujeres que han sabido, de una forma especial, con su arte y su sabiduría popular, deslumbrar al mundo con nuestras palabras, las de toda Extremadura; esas palabras cadenciosas, íntimas y bellas a las que antes me he referido, y que han quedado grabadas en la historia de la literatura universal. Me refiero a los poetas que, con sus bellas creaciones, han sabido calar en la conciencia de todos, la forma de conservar y enaltecer el sentido más bello de nuestro vocabulario.

Así, por ejemplo, a principios del Siglo XX, España entera supo cómo se hablaba en una parte de Extremadura, gracias a un salmantino que amó a este pueblo a lo que él representa: José María Gabriel y Galán. En 1.902 se publican en Salamanca sus famosas poesías "Extremeñas". Este mismo año había nacido su primer hijo, al que dedicó una de las más famosas: "El Cristu benditu". En este punto, quisiera hacerles una confesión que nunca he tenido oportunidad de decir a nadie: Cursando los primeros años de la Enseñanza Primaria, recuerdo muy bien que nuestro querido maestro, un hombre inteligente, culto y amante de la poesía, nos leía, o nos hacía leer, algunas de las bellas composiciones de Gabriel y Galán, entre 103 ellas la ya citada. A mí, personalmente, me cautivaba sobre todas las demás, porque, en mi inocencia, estaba convencido de que aquella poesía había sido

escrita en Serradilla, mi pueblo. ¿Dónde iba a haber sino otra imagen de un Cristo como el nuestro? Por eso, al leerla, veía en mi imaginación al autor paseando por el centro de la nave del Santuario, mirando fijamente a la imagen en su camarín. Estas palabras, no podían haber sido inspiradas en otro sitio que no fuera en el magnífico ejemplo del Cristo de la Victoria. Estaba totalmente convencido de ello: Gabriel y Galán tuvo que estar forzosamente en Serradilla para poder escribir versos como estos: Con el alma llenita de jielis, Con el pechu jechitu una breva Y la cara jadiendu pucherus Lo mesmitu que un niñu de teta, juími ampié del Cristu, me jinqué en la tierra, y jadiendu la cruz redé un Creu pa que Dios quisiera jadelmi la vía una miaja tan solu más güena. ¡Qué güenu es el Cristu de la ermita aquella! Con el paso de los años, comprendí que había otros Cristos, y que el poeta no había tenido necesidad de acudir a Serradilla para inspirarse en tan bella obra. Unos años después, en 1.921, se publica en Madrid "El Miajón de los Castúos", del poeta Luis F. Chamizo. Con este motivo, otro maestro serradillano, Luis Sánchez Rodrigo, hijo del editor del método de lectura y escritura RAYAS, D. Agustín Sánchez Rodrigo, publica en el ya citado periódico El Cronista, un artículo titulado "Los cantores de la tierra", en el que decía:
"El triunfo obtenido p o r Chamizo ha sido rotundo; la primera edición de sus versos desapareció p o r encanto de las librerías. Como extremeños, nos felicitamos de que un coterráneo se destaque y atraiga hacia sí los ojos de España entera. Y como extremeños también, nos tomamos hoy la confianza de hablar de Luis Chamizo y de Gabriel y Galán, porque el lenguaje en que ambos han cantado, es el mismo que nosotros oímos todos los días, y las pasiones que dieron vida a sus versos, son las mismas que nos animan, las que vibran en la sangre hermana de los extremeños ".
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Una de sus poesías, la titulada " C o m p u e r t a " , hace referencia al habla de esta tierra, a nuestra habla.

Y sus dirá tamién cómo palramos los hijos d'estas tierras, Porqu'icimus asina: Jierro, jumo y la jacha y el jigo y la jiguera. Y tamién sus dirá que semus güenus, Que nuestra vida es güena En la pas d'un viví lleno e trabajos y al doló d'un viví lleno e miserias: ¡el miajón que llevamos los castúos por bajo e la corteza! Porque semos asina, semos pardos, del coló de la tierra, los nietos de los machos que otros días triunfaron en América. Como estamos viendo, la variedad dialectal de la provincia de Cáceres, ha tenido su representación literaria en las poesías " E x t r e m e ñ a s " de José María Gabriel Galán. La de Badajoz, en "El miajón de los castúos" de Luis Chamizo; y la de Serradilla, en "Flores y abrojos" de José María Vecino, y en las "Poesías Completas" de Gonzalo Alonso. He dejado para el final a este último poeta serradillano, el más popular y significativo de todos, en lo que al habla de este pueblo se refiere. Fallecido hace nueve años, ha sido, sin duda, el más representativo autor de nuestra habla, y uno de los pocos que han querido y sabido cantar a nuestra tierra en el antiquísimo lenguaje que todavía caracteriza la forma de hablar de los serradillanos.
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En 1.985, Gonzalo Alonso, tuvo a bien dedicarme esta poesía a la que yo tengo un cariño especial, y la que quisiera dedicarles a todos ustedes. Se titula:

LA ILUSIÓN DE UN SERRADILLANO
"A mi paisano y amigo, José María Real Antón" (Pronúnciese la h aspirada)

Toitu el que no diga hornu, harina, higu, higuera, trapahadu, guacharradu, humu, hurón, paironera, pelotadu, laternadu, trancumania, cachorrera, turrumberu, pingurutu, la adetuna, la pairera, hierru, herreru, hormadu, hamohquina, mairoñera... y a la Güerta del Agüelu no l'aigan llebau a ciegah en buhca de gambusinuh ahta lah milih quinientah, ni nació en la Serrailla, ni andubu por ehtah tierrah trompezandu y dandu tumbuh entre lah alcornoquerah pasandu loh maragulluh de arrahcalsi la heta pol sacal d'entre lah zarzah un manohinu siquiera d'ehpárraguh pihoteruh que no balin cuatru perrah... (A mí, me encanta el lenguaje de las gentes de mi tierra; vocablos desconocidos por no estar en la Academia de la Lengua registrados, pero que guardan la esencia de los pueblos milenarios de esta región extremeña). Elluh brotan ehpontaniuh sin control que 1oh detenga,

igual que rebienta el agua crihtalina entre lah peñah del Fraili de la Garganta, y saltarina y contenta corri a embrocalsi en el Tahu que con ilusión la ehpera. Comu el agua, corri libri el lenguahi de mi tierra, y moh embruha al oilli polque con su acentu lleba algu que moh llega al alma; algu que a música suena y atonteci loh sentíuh con la gracia de su herga. Si alguna beh ehtoy seriu o me dueli cabeza, quieru benilmi al mi pueblu a oil ablal en la lengua que yo aprendí de chiquinu y de recuerduh me llena. Esi serraillanu puru, el que m'enseñó mi agüela cuandu era niñu, y le quieru... igua!que la quisi a ella: Y beráh cuántu m'alegru, y se ban toítah lah penah a hadel puñuh pa hocih... ¡Me casuen la mal serena! Y si ehtoy bahtanti malu y el méicu ba y me redeta que ay que buhcal algún cura polque la ora s'acerca d'echalmi loh relatinih y preparal la maleta pa ilmi pa la otra banda, yo solu quieru que benga unu, que seamuh paisanuh, que ablandu la mehma lengua

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s'entiendi mehol la henti... ...Y pué que me comprenda y m'ayui a embrocal el sacu con tóh loh pecauh que tenga... Y cuandu ehté prepamu pa doblal la serbilleta, me dé la ehtampa del Crihtu y besándula me duerma. Quisiera confesarles, para terminar, que me siento orgulloso de poder hablar en la misma lengua en la que (aunque no se trate de una de esas que llaman oficiales), hablaron y escribieron eminentes extremeños, a quienes recordamos hoy, una vez más, con el respeto y la admiración que nos merecen. Gracias a todos por escuchar mi humilde aportación en este acto, que deseo sea fructífero y edificante para nuestra tierra. Muchas gracias.
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JOSE MARíA REAL ANTÓN
Calzadilla, 26 de Octubre de 2.002

PRIMER CONGRESO SOBRE EL EXTREMEÑO O HABLA DE EXTREMADURA CALZADILLA (CÁCERES) OCTUBRE 2002 --------------------------------------------------------------------------

PONENCIA:

A VUELTAS CON LA “H”
(O CÓMO ESCRIBIR LAS ASPIRACIONES EN EXTREMEÑO)

JUAN J. CAMISÓN

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Ponencia:

A VUELTAS CON LA H
(o cómo escribir las aspiraciones en extremeño)

Este Congreso ha sido convocado para analizar l situación de a la lengua extremeña y ver qué se puede hacer por ella en el estado en actualmente se encuentra. Una de las metas más urgentes debería ser la de difundir el Extremeño a las generaciones futuras, pero lo curioso es que la mayoría de los que estamos aquí no está preparada para transmitirlo de forma oral, bien porque no llegamos a dominarlo, porque no lo hablamos cotidianamente o porque, aunque lo entendamos a la perfección y podamos escribirlo (como es mi caso), no es la lengua extremeña la que utilizamos para comunicarnos a diario, sino que lo hacemos habitualmente en castellano. Si ello es así, y creo estar en lo cierto, ya que los únicos hablantes actuales del Extremeño son la generación de la tercera edad, la de los jubilados, la de los abuelos, deberemos concluir que nosotros, para lo único que estamos capacitados es para trasmitirlo por escrito. De ahí la importancia que tiene el que nos pongamos cuanto antes de acuerdo en decidir de qué manera hemos de escribir los textos que desde hoy en adelante produzcamos en esta lengua, tanto escritores como tratadistas, gramáticos, elaboradores de unidades didácticas, periodistas, enciclopedistas o cualquier otra persona que trabaje en los múltiples campos que conlleven la difusión del Extremeño. Pero éste es un asunto preocupante, porque así como en los contenidos semánticos más o menos todos estamos de acuerdo y caminamos por senderos casi paralelos e incluso todos aceptamos un corpus lingüístico común que podemos compartir tanto pacenses como cacereños, y en la fonética, aunque haya divergencias fonológicas

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muy sustanciosas, todos aceptamos unas reglas comunes que parece que marcan la generalidad de este habla y que son, prácticamente, idénticas en toda la geografía extremeña, en lo tocante a la grafía no nos ponemos de acuerdo en absoluto. Cada escritor, cada tratadista, cada teórico del Extremeño establece sus propias reglas de escritura y le da a los fonemas, especialmente a los más complejos (vamos a llamarlos así, aunque en realidad lo que les ocurre a estos fonemas es que en castellano no existen y de ahí su dificultad para transcribirlos a nuestra lengua) su particular interpretación gráfica, produciendo con ello un polimorfismo asombroso en la escritura. Esta vacilación, esta discrepancia, esta diversificación se ve especialmente incrementada hasta convertirla casi en un rompecabezas cuando se trata de transcribir las características aspiraciones que tipifican a la Lengua Extremeña. Es cierto que este tema ya hace tiempo que debería haberse abordado, pero también lo es que resulta difícil ponerse de acuerdo desde las cuatro esquinas de Extremadura sin que haya en nuestra región una Escuela de Traductores de Toledo que nos aúne a todos como ocurrió en la edad media en esa floreciente ciudad española, o una Institución que compagine los criterios de todos los que actualmente trabajamos en esta lengua. Este Congreso es la primera oportunidad que se nos brinda y no creo que debamos desaprovecharla. Y, lejos de considerar una deshonra o un desprestigio el tener que ponernos a decidir ahora cómo hemos de escribir los textos producidos en Extremeño, a mí me parece lo más normal del mundo que una Lengua que ha tenido muchísimos hablantes pero relativamente pocos escritores (y de los habidos su producción ha sido

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más bien escasa) tenga que dilucidar ahora cómo y de qué manera va a tener que escribir tal o cual sonido. Siempre ha sido así desde el principio de los tiempos, y cuando las lenguas románicas, por ejemplo, comenzaron a despegarse del latín y los copistas medievales empezaron a producir los primeros textos escritos en esas lenguas que ya no eran latín sino sus formas dialectales, dichos copistas tuvieron serias dudas a la hora de transcribir los sonidos nuevos que surgían en los recientes idiomas, y la mayoría de las veces escribieron una misma palabra de formas diferentes, porque de diferentes formas la entendían quienes así la interpretaban. Y por los mismos motivos que estamos dudando hoy nosotros: porque de cualquier manera que se escribiese, era medianamente comprensible la palabra. Así hubo largos periodos en los que no se hacía distinción, por ejemplo, entre las consonantes nasales, utilizándose indistintamente las M o las N para expresar la nasalidad, sin tener en cuenta el origen de la palabra. Tampoco se hacía distinción entre B y V. Y, de igual forma, el sonido [s] se escribía tanto con S como con Z, con SS o incluso con Ç... O más aún: se dudaba si para expresar por escrito el concepto hijo en castellano, había que escribir filio, fillo, fijo o hijo... o si, en francés, la palabra compañero (cum-panis-edo: con quien como el pan) debía escribirse cumpanedo, cumpains, cunpeinz, cumpain, cunpain, copain... Hasta que, poco a poco, las cosas se fueron aclarando y hubo un momento en que una grafía determinada definitivamente se impuso a la otra y llegaron los gramáticos del XVII y XVIII y fijaron la Lengua Francesa, la Castellana, la Portuguesa, la Italiana, la Catalana, la Provenzal, la Ocitana... Pero, desgraciadamente, aunque se hablase (porque estoy seguro que se hablaba ya entonces) no hubo ningún teórico que fijase las reglas de cómo escribir el Extremeño. El Extremeño viajó por el mundo desde su nacimiento sólo de forma oral. No hay ningún texto antiguo escrito en Extremeño y hemos tenido que esperar hasta bien

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entrado el siglo XX para encontrar los primeros. Y no será hasta finales de ese mismo siglo XX cuando empiecen a proliferar, en verdad, los textos escritos en esta lengua. Podemos concluir, pues, que el Extremeño es una lengua eminentemente oral, que sólo desde hace aproximadamente cincuenta años (y eso no es nada en la vida de un idioma) se está comenzando a escribir. Y podemos concluir también que es entonces, con la aparición abundante de escritos en Extremeño, cuando empezamos a apreciar la enorme divergencia que existe en la forma de escribirlo, constatando que, de seguir por ese camino, habrá en un futuro tantas grafías del Extremeño como escritores haya a lo largo de su geografía. La culpa no es de nadie. No había normas dictadas, como ocurrió con las otras lenguas románicas. Por lo tanto, los escritos que van apareciendo hasta ahora deben considerarse (en cuanto a ciertos rasgos de su grafía) como ensayos experimentales de una lengua que aún no tiene fijada sus reglas de escritura. Algún día habrá que ponerse a ello. ¿Por qué no puede ser éste el momento de resarcirse de negligencias pasadas y de poner sobre la mesa, en este foro, ciertas bases para que empecemos a avanzar en este aspecto lingüístico? Y, como somos muchos los interesados, y a buen seguro que este Congreso no ha de ser el último, y como la materia es amplia y compleja y, además, hay más conferenciantes que tratarán otras características de la grafía del Extremeño, yo solamente he decidido hablar hoy aquí de un aspecto de ella que a mí, particularmente, es el que me preocupa más, quizás porque me parece el más engorroso, o el más urgente, no sé como llamarlo, ya que cada uno de nosotros tiene sus ideas particulares al respecto. Se trata de la grafía de la H. O, si se prefiere, de cómo representar las aspiraciones en Extremeño a la hora de escribirlo.

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Sé que, al traer aquí este planteamiento, quizás toque fibras especialmente sensibilizadas para reaccionar en contra de esta proposición, pero aún a riesgo de incomodar a quienes utilizan la H de forma abusiva en sus escritos, y pidiéndoles todas mis disculpas por hacerlo, pues no pretendo dogmatizar aquí, sino simplemente informar, o en todo caso razonar sobre un problema muy generalizado, seguiré con mi exposición sobre dicha problemática. Todos hemos tenido la oportunidad de verificar que existe una amplia tendencia en ciertos escritores de textos extremeños a representar todas las aspiraciones de esta lengua por la grafía H. Hay para todos los gustos: simples haches, haches mayúsculas, haches en bastardilla y hasta haches diminutas como elevadas al cubo... A mí a lo único que me conduce un texto escrito de esta forma (y me imagino que a otros lectores también les debe ocurrir lo mismo) es a tropezar a cada dos por tres en dichas HACHES al intentar leerlo, y a no ser capaz de darle a esa escritura la conveniente emoción o comprensibilidad que necesitaría. Tal vez sea una deformación profesional lo mío, este afán de querer verle siempre el rabo a las palabras y de pretender saber, a primera lectura, qué significan o con qué familia se relacionan o cuál es su origen, pero lo cierto es que la desmesurada abundancia de HACHES que hallo en algunos textos, a mi se me vuelve un intrincado bosque que me incomoda y me hace enrevesada cualquier lectura, por hermosa que sea. Hablo exactamente de los textos que utilizan las HACHES para representar las ESES ASPIRADAS, que utilizan las HACHES para representar las HACHES ASPIRADAS, que utilizan las HACHES para representar las JOTAS ASPIRADAS, que utilizan las HACHES para representar las GES ASPIRADAS que utilizan las HACHES para representar OTRAS CONS. ASPIRADAS...

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A mí me parece un disparate lingüístico (y esto lo digo con toda la humildad del mundo) que deban escribirse con H los siguientes grupos fonéticos: a) Todas las ESES aspiradas de los plurales: loh, lah, casah, tomatih, burruh, maluh, menúuh, güenuh... b) Todas las ESES trabadas: ahpirina, ehqueletu, hihtoria, ehpabilal, ehquerosu, ehtruendu... c) Todas las ZETAS trabadas: gahpachu, zihzah, voh, veh, dieh, bihcu, luh... d) Todas las JOTAS de principio de palabra: Harcintu, hurramachu, harana, hastanciosu, heringa, horoba... e) Todas las JOTAS de en medio de palabras: piehu, hihu, pellehu, vieha, rehu, ehélcitu... f) Todas las HACHES aspiradas de principio de palabra: haci, holnu, holmigueru, hierru, helechu, honra... g) Todas las HACHES aspiradas de en medio de palabras: ahincu, ahorcal, ahechona, ahogáu... h) Todas las HACHES que n son aspiradas: hablal, he, has, ha, o hamus, héis, han, helmanu, hiju, humanu, hereal, helmosa... i) Todas las GES aspiradas de principio de palabra: helipollah, heneral, henerosu, héneru, hiral, hineta, himoteal, hinasia... j) Todas las GES aspiradas en medio de palabras: ahilal, ahitalsi, ahencial, inhinieru, páhina... k) Ciertas GES con vocales fuertes: Hafas,

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l) Ciertas EFES aspiradas a principio de palabra: Hué, huerun, huisti, huimuh, huerza, huerti, hoscu, Helipi, jumal, jebreru... m) Ciertas EFES aspiradas en medio de palabras: rehuerti, perhumi, perhumalsi. De llevar a cabo estos planteamientos, el resultado gráfico es casi ilegible. Parece una transcripción fonética más que un texto normal. Vean:

Helipi hue ahuyendu ‘e ti polque hidi que humabah y teniah un heol tan rehuerti nel hatu a humu que lah hentih de toh loh lauh huían lehuh na máh que tu ahorrrabah pol lah callehah en qu’ehtaban elluh hiciendu lo que huera. Dihun qu’ehtaban ahumáuh y que heíah huerti y hondu com’un hurón, que no t’ahuntarah máh con elluh. Loh humaorih héih de hacelvuh loh huertih o harrealvuh güenuh perhúminih pa que lah hentih no voh arrehujan, hihu, qué leh vah a hadel, lah cosah se voh han puestu ahináh con loh que no humamuh.
(Es un ejemplo amañado, evidentemente, para poder introducir, en pocas líneas, algunas de las particularidades de las que he hablado, pero el resultado es perturbador. Casi indescifrable, y no pretendo que nos pongamos ahora a interpretarlo. Sería, cuando menos, complejo. Ya volveremos al texto más tarde) Las lenguas tienen sus sistemas fonéticos y sus reglas de pronunciación y de escritura, y los que las hablamos somos cómplices de los que un día dictaron LA NORMA para poder interpretar los textos escritos. Pero a ningún hablante de ninguna lengua creo que se deba pedir un esfuerzo tan ímprobo como el de tener que aceptar que la HACHE, la JOTA, la GE, la

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ESE, ciertas ZETAS, ciertas EFES y otras CONSONANTES RARITAS (que sin saber por qué han aspirado), son lo mismo. O, peor aún, poderles hacer creer que las palabras que comienzan por dichas consonantes, resumidas en Extremeño bajo la polivalente H, proceden del mismo tronco semántico. Yo sé que para quien así escribe, la comprensibilidad de las palabras es posible porque, en principio, las ha escrito él y, luego, porque conoce, a priori, su doblete en castellano y sabe referenciar los términos Extremeños con ese doblete, pero ¿y si el lector no pudiese recurrir al castellano para averiguar qué significa tal o cual palabra? ¿seríamos capaces de descifrar todas esas sutiles interpretaciones de las aspiraciones, transcritas por la HACHE? Sinceramente creo que no. Las cosas no estarían lo suficientemente claras como para ello. Necesitamos unas reglas de escritura que no nos lleven al caos interpretativo. Primero porque debemos hacer las cosas con cierto rigor científico y luego porque, lo que a primera vista parece ser verdad en el sistema utilizado por los HACHISTAS, vamos a llamarlos así, en algunos casos es sólo puro espejismo. No es cierto que todas las ESES de los plurares seas aspiradas, por ejemplo: LOS OJUH DE MIS HIJUH LAS ENAGUAH/LAS ANDAH/LAS ENTRAÑAH/LOS AJUH (En los anteriores ejemplos vemos que unas sí lo son y otras no) Ni todas las HACHES son aspiradas: MI HELMANA S’HA HECHU UN LÍU AL HABRAL HOMBRI, LO HABIERAS DICHU HOY TEMPRANU, HIJU (Aquí apreciamos idéntico comportamiento) Hay incluso algunas HACHES que han cambiado la aspiración por otro sonido totalmente gutural:

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HUESO>GÜESU/ HUEVO>GÜEVU/HUERO>GÜERU/ HUERFANO>GÜÉLFANU/HUERTO>GÜERTU Ni deben aspirarse todas las EFES, ni las que van situadas a principio de palabra ni las intermedias: HUERUN HUERTIS PERU NO PUDUN AFROJAL LOS HACIS DE FORRAJI HELIPI Y FERNANDU EN LA HUENTI SE HUMARUN UN FAJU DE BILORIA FACILMENTI Además, existen ciertas palabras que sin llevar ni HACHE, ni JOTA, ni GE, ni ESE, se pronuncian introduciendo una aspiración sin tener una razón lógica: HOSEAL: OSEAR HOREAL: OREAR HARAMBELIS: ARAMBELES HARROPI: ARROPE HAPERUS: APEROS HARIQUEAL: ARIQUEAR HAMACUCU: ZAMACUCO HURCU: SURCO Y esto es una mínima muestra de los cientos de aberraciones que puede haber en esta lengua sólo en cuanto a las aspiraciones, pero que debería hacernos reflexionar para establecer cuanto antes una NORMA que pueda aunar criterios lingüísticamente mucho más concretos y más serios. No me toca a mí elaborar LA NORMA QUE ESTABLEZCA LA GRAFÍA DEL EXTREMEÑO, pues yo sólo he venido aquí a poner en tela de juicio una manera de escribir las aspiraciones que me parece que transforma la escritura del Extremeño en un texto híbrido entre escritura y transcripción fonética, y con la que no estoy de acuerdo, pero sí quisiera esbozar unos parámetros que pudiesen servir

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de base para futuros estudios y que, en mi modesta opinión, deberían ser como sigue: Sobre las ESES ASPIRADAS: Las ESES deberían dejarse como están, tanto las que indican plural como las trabadas. El lector extremeño ya sabe, o en todo caso se le debe informar a través de la regla fonética que se establezca en su día, que las eses trabadas y la mayoría de las eses de los plurares son aspiradas, y como tales las debe pronunciar. Pero en ningún caso las eliminaría. En francés casi ninguna de las ESES finales se pronuncian y, sin embargo, no por ello las han borrado de las palabras, sino que, a pesar de no pronunciarlas, se las ha dejado allí para que las palabras lleven su código genético de plural claramente expresado. Escribiría por lo tanto: LOS OJUS DE MIS HELMANUS Y LOS DE MIS PADRIS LAS ANDAS/ LAS ENTRAÑAS/ LOS AJUS PESTIÑU/CASTAÑA/ESCUERZU/PESCUEZU Y luego dictaría la norma que, en este caso, creo que debería ser que “las eses trabadas son siempre aspiradas y las eses de los plurales lo son también mayoritariamente, aunque ante algunas palabras que comienzan por vocal no se aspiran” En cuanto a las eses de las sílabas libres, todos sabemos que nunca son aspiradas, tanto si van a principio de palabra como si van en el medio: SEMANA, SALMIENTU, SANJUANERA, SIMIENTI, ANSOMALSI, ASÁU, DESEGUÍA, ASAÚRA, MESEJANTI Si hubiera alguna excepción lo haría saber: SURCO> JURCU SACHO> JACHU

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Sobre las ZETAS ASPIRADAS: Las ZETAS TRABADAS siempre son aspiradas, pero deberían escribirse con ESE, pues es hacia esa consonante hacia la que deriva la articulación del extremeño cuando, al intentar hacer un esfuerzo de pronunciación, un extremeñoparlante las pronuncia, ya que se ve incapacitado para pronunciar la ZETA. Escribiría por lo tanto: GASPACHU/GASNÁPIRU/ DIES/ BISCOCHU Pero seguiría escribiendo con ZETA todas las ZETAS que apareciesen en sílaba libre: Escribiría por tanto: ZAMBOMBAZU/ CHUZU/ ZARZU/ MANIZUELA/JOLNAZU Sobre las JOTAS ASPIRADAS: Mantendría las JOTAS que existieran en las correlativas palabras en castellano. De esa manera podría, a parte de ejercitar una lectura mucho más fluida, conocer a primera vista la génesis de la palabra y su relación con todas las de su familia. Y además, no las sustituiría nunca por HACHES por otra razón muy sencilla: porque en Extremeño ya tenemos una consonante que se pronuncia aspirada: la JOTA. TODAS LAS JOTAS EN EXTREMEÑO SON ASPIRADAS. Nadie dice, en Extremadura, EL JUEVES como lo haría uno de Madrid o Valladolid, sino JUEVIS, con una JOTA idéntica al sonido aspirado que otros representan por una HACHE. A cualquier extremeñoparlante que se le de a leer un texto con JOTAS, las leerá siempre, sin que se le diga nada, como JOTAS ASPIRADAS. Porque no sabe hacerlo de otra manera. Porque la norma está ya genéticamente incrustada en su cerebro. Además,

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no tiene sentido que una lengua que ya posee una grafía para la aspiración, LA JOTA, utilice además otra: la hache. Escribiría por tanto: JARCINTU Y JUAN ESTUVUN DE JARANA Y SE BEBIERUN CUASI UN PELLEJU ‘E VINU. Sobre las HACHES, las EFES y OTRAS CONSONANTES ASPIRADAS: En cuanto a las HACHES, EFES y OTRAS CONSONANTES que han optado por la pronunciación aspirada, las escribiría también con JOTA. Y esto no es un capricho, sino que es de uso obligado, porque de lo contrario no habría modo de diferenciarlas de las HACHES, EFES y OTRAS CONSONANTES que de ningún modo son aspiradas: Escribiría por tanto: (Para la “H” aspirada) CERCA DEL JOLNU, ENTRI LOS JELECHUS ENCUENTRAMUS UN JOLMIGUERU, UNA JERRAÚRA Y UN JOCINU. O bien: (Para la “F” aspirada) JELIPI JUE EL MÁS JUERTI. JUIMUS A LA JUENTI EN JEBRERU. O bien: (Para “OTRAS CONSONANTES” aspiradas) LE DIO UN JAMACUCU Y CAYÓ REONDU EN EL JURCU Y PERDIÓ LAS JAFAS. (En este último caso la aspiración sustituye a una Z, a una S en sílaba libre y a una G+vocal fuerte) Pero escribiría: (Paras la “H” no aspirada)

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HOY MI HELMANU HA VENÍU CON MI HELMANA Y HAMUS ESTÁU HABRANDU MÁS D’UNA HORA O bien: (Para la “F” no aspirada) FERNANDU Y FIDEL AFINAN LA FRAUTA EN LA FONDA O bien: (Para “OTRAS CONSONANTES (Z, G+a,o,u, S)” no aspiradas) AL LLEGAL AL ZONCHI EL GANÁU SE PUSU A SARTAL (Porque esas ZETAS, GES Y ESES no son aspiradas) Sobre LAS GES ASPIRADAS: De ninguna manera escribiría ni con HACHE ni con JOTA aquellas palabras que en castellano se escribieran con G. Primero porque, de igual forma que le ocurría a la JOTA, un extremeñoparlante sabe que las GES seguidas de las vocales débiles I y E se pronuncian siempre aspiradas y, por lo tanto, no deben ser sustituidas por ninguna otra consonante para desempeñar una función que la G ya desempeña perfectamente, luego por ser un despropósito lingüístico pues, si las sustituyésemos por HACHES, estaríamos rompiendo la cadena etimológica al no poder averiguar su procedencia, y en tercer lugar porque esto ya lo intentó Juan Ramón Jiménez y fue un rotundo fracaso, que a lo único que le condujo fue a dificultar las ediciones de sus libros. En todo caso, dictaría nuevamente la norma que dijese que las GES seguidas de I y E son aspiradas, innecesaria de todos modos para un extremeñoparlante, ya que éste pronunciaría siempre dichas GES aspiradas sin saber de reglas, porque no es capaz de pronunciarlas de otro modo. Así, yo escribiría: (Para la “G” aspirada)

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EL INGINIERU S’AGITÓ AL PASAL LA PÁGINA Y VEL LA NOTICIA. Creo que, al proponer esta grafía para el Extremeño, no hago sino intentar abrir un camino más lógico a las múltiples variantes por las que actualmente divaga la grafía de la aspiración en esta lengua. De este modo se respetarían no solamente sus inflexiones, sino también sus imbricaciones con otras lenguas románicas, no dejando al Extremeño totalmente desamparado y sin referencia filológica histórica, al no poder averiguar (dada la complejidad del sistema de sustituir todas las aspiraciones por HACHES) cualquier pista de parentesco con palabras leonesas, portuguesas, españolas o francesas (que también las hay) y se desentrañaría –y esto creo que es lo más importante- a primera vista, tal y como debe ocurrir en todo sistema de comunicación, la verdadera esencia de la palabra sin tener que recurrir a sistemas cabalísticos excesivamente complejos a la hora de interpretar si esta HACHE es de las que sí se deben aspirar, esta siguiente no y esta que viene ahora no lo se muy bien, como ocurría en el texto propuesto anteriormente. Quisiera hacer notar también, apoyando el parentesco del Extremeño con otras lenguas románicas, que no tiene ninguna base filológica el haber decidido que la aspiración en esta lengua debe representarse por una HACHE. En todo caso se trataría de un esnobismo, o más concretamente de un anglicismo. La HACHE sólo se aspira en las lenguas sajonas y no en las románicas. La HACHE en las lenguas románicas es MUDA y sólo combinada con otras consonantes origina sonidos: así precedida de C suena CHE en castellano, precedida de C suena QU en italiano, precedida de ENE suena EÑE en portugués, precedida de L suena LL en portugués, precedida de C suena [ ] en francés, y precedida de P suena F en francés. Si no la precede otra consonante, la H no suena en ninguna lengua que haya derivado del latín. Es pues una extravagancia

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filológica utilizar, en el caso que nos ocupa, una consonante muda para representar una aspiración. Cuando escribimos textos en Extremeño no estamos realizando transcripciones fonéticas del extremeño, ni poniendo por escrito una lengua derivada del old-saxon, del gothic o del gaelic, lenguas en las que la HACHE sí que representa una aspiración, como en el siguiente ejemplo: HE IS THE HIGEST HERO HEAR TO INHERIT THE HONOUR OF OUR HOUSE.

Luego, si el Extremeño no deriva de ninguna lengua gaélica o sajona, o si cuando escribimos Extremeño no estamos haciendo transcripciones fonéticas del Extremeño, y si el Extremeño ya posee dos consonantes, LA JOTA Y LA G+e,i, para representar las aspiraciones, si hay soluciones muchos más prácticas que la de utilizar la HACHE para todo, hagámoslo así. Texto anterior, siguiendo los parámetros desarrollados:

Jelipi jue ajuyendu ‘e ti polque jidi que jumabas y tenias un jeol tan rejuerti nel jatu a jumu que las gentis de tos los láus juían lejus na más que tu ajorrrabas pol las callejas en qu’estaban ellus jiciendu lo que juera. Dijun qu’estaban ajumáus y que jeías juerti com’un jurón, que no t’ajuntaras más con ellus. Los jumaoris héis de jacelvus los juertis o jarrealvus güenus perjúminis pa que las gentis no vos arrejujan, hiju, qué les vas a jadel, las cosas se vos han puestu ajinás con los que no jumamus.
Texto en la que todas las aspiraciones han sido sustituidas por la HACHE.

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(Helipi hue ahuyendu ‘e ti polque hidi que humabah muchu y teníah un heol tan rehuerti nel hatu a humu que lah hentih de toh loh lauh ahuían lehuh na máh que tu ahorrrabah pol lah callehah en qu’ehtaban elluh hiciendu lo que huera. Dihun que loh teníah ahumáuh y hartus y que heíah huerti com’un hurón, que no t’ahuntarah máh con elluh. Loh humaorih héih de hacelvuh loh huertih o harrealvuh güenuh perhúminih pa que lah hentih no voh arrehuyan, hihu, qué leh vah a hadel, lah cosah se voh han puehtu ahináh con loh que no humamuh.)
Desde mi experiencia como escritor en extremeño y como filólogo, así he visto el problema y así he querido exponéroslo, que no es lo mismo que imponéroslo, cosa que no pretendo en absoluto. Es preferible que cada uno saque sus propias conclusiones y que decidamos entre todos lo que mejor sea para el desarrollo futuro de nuestra lengua. Pero sí me gustaría subrayar que cuando, llevados de un excesivo afán por hacerles ver a los lectores de nuestros escritos las singularidades de nuestra lengua y, sin pensárnoslo dos veces, saltando por encima de gramáticas históricas, de reglas de morfología o de fonética, escribimos ciertas palabras como nos parecen más acordes a la pronunciación, estamos cometiendo un atropello lingüístico y cayendo en un pozo de barbaridades del que se sale luego con dificultad. Baste recordar la trampa en la que se precipitan quienes escriben con HACHE las ASPIRACIONES, pues su sistema les obliga, evidentemente, a escribir sin HACHE, por ejemplo, todo el verbo HABER, cuya HACHE no se aspira en ningún caso, por lo que se ven obligados, igualmente, a no hacer distinciones

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entre AMUS (del verbo IR) y AMUS (del verbo HABER), entre E (del Verbo HABER) y E (interjección), entre AS (del verbo HABER) y AS (de la Baraja), entre AY (del verbo haber) y AY (interjección), entre AIGA del verbo haber y AIGA coche, etc ... AMUS COLMIGU/AMUS TENÍU UN ACIDENTI E ASPERÁU YA MUCHU/E, QU’ESTOY AQUÍ AS VISTU?/TIRU EL AS, Y CANTU LAS CUARENTA AY QUE VEL, MARÍA/ AY, NO SE ME QUITA ESTI AJOGU ANQUE NO AIGA NA EN EL ARCA/ VI UN AIGA BRANCU Cuando debería escribirse: HAMUS TENÍU UN ACIDENTI/ AMUS COLMIGU HE ASPERÁU YA MUCHU/EH, QU’ESTOY AQUÍ HAS VISTU?/TIRU EL AS Y CANTU LAS CUARENTA HAY QUE VEL, MARÍA/ AY, NO ME SE QUITA ESTI AJOGU ANQUE NO HAIGA NA EN EL ARCA/ VI UN AIGA BRANCU A mí me parece muy bien que nuestra lengua sea singular y que protejamos su originalidad y sus diferencias, pero cuidado no las estemos convirtiendo en extravagancias y en despropósitos, cuando no en aberraciones.

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Calzadilla, Octubre 2002
JUAN J. CAMISÓN FERNÁNDEZ
Licenciado en Filología Francesa e Inglesa Profesor de Lengua y Literatura Francesas de la Universidad de Extremadura Autor del libro de Leyendas Extremeñas: EL CORAZÓN Y LA ESPADA Autor del libro de Poemas en Extremeño: MARABAJAS (sin publicar) Premio GABRIEL Y GALÁN de Poesía Premio LUIS CHAMIZO de Poesía Premio LUIS CHAMIZO de Investigación en Lengua Extremeña Autor del libro: SONETOS DE AMOR (Sin publicar) Finalista del Premio ATENEO 1º DE MAYO de Poesía de Madrid

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I CONGRESO DEL HABLA EXTREMEÑA

OCTUBRE - 2002

LA CONSTITUCIÓN HISTÓRICA DEL LÉXICO EXTREMEÑO
MIGUEL BECERRA PÉREZ

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1. Para abordar el problema de la constitución histórica del léxico extremeño, es preciso referirse antes a la historia de la propia Extremadura, fundamentalmente a la de aquellas etapas en las que se formó la base lingüística de sus hablas1. A mediados del s. XII, las fronteras castellana y leonesa (las extrematurae) rebasan el sistema central y llegan hasta el Tajo, quedando así configuradas dos zonas fronterizas en la parte centrooccidental de la Península: la Transierra leonesa (diócesis de Coria), al oeste de la Calzada de Guinea, y la Transierra castellana (diócesis de Plasencia), al este. A finales del mismo siglo, Alfonso IX de León conquista definitivamente Alcántara y Cáceres, y en 1230, el mismo año de su muerte, Badajoz, Mérida y Alange. Los castellanos, por su parte, con la toma de Trujillo, en 1232, terminan de reconquistar su territorio en nuestra región. La recuperación del resto de la zona de expansión de León será llevada a cabo por la Orden de Santiago, al mismo tiempo que Fernando III, que había unificado definitivamente los dos reinos en 1230, reconquista la Baja Andalucía2.

2. De la incidencia de los factores históricos en la configuración de las hablas de Extremadura se han ocupado especialmente Manuel Ariza (1985, 1988) y Fernando Flores del Manzano (1987, 1992). De los trabajos de estos autores, y del artículo de Ángel Bernal Estévez sobre la repoblación del espacio extremeño (1995), extraigo la mayor parte de las ideas que a continuación expongo sobre la procedencia de las gentes establecidas en Extremadura tras la reconquista.

Un resumen de la constitución histórica de lo que hoy es Extremadura, desde la época de la Reconquista hasta el establecimiento definitivo de las dos provincias actuales de Cáceres y Badajoz, con los límites administrativos que ahora tienen (reforma de Javier de Burgos, 1833), puede verse en el libro de G. Martínez Díez, Origen del nombre de Extremadura, Badajoz, Dip. Prov., 1985. Para todo lo relativo a la reconquista y repoblación del territorio extremeño son muy útiles, entre otros, los siguientes títulos: Torre, A. de la, et al., La reconquista española y la repoblación del país: Conferencias del curso celebrado en Jaca en agosto de 1947, Madrid, CSIC, 1951; González, J., Regesta de Fernando II, Madrid, CSIC, 1943; Alfonso IX , Madrid, CSIC, 1944; El Reino de Castilla en la época de Alfonso VIII, Madrid, CSIC, 1960; y Reinado y diplomas de Fernando III, Córdoba, Caja de Ahorros de Córdoba, 1980; Romero Astray, M., Alfonso VII, Emperador: el Imperio Hispánico en el s. XII, León, Centro de Estudios e Investigación “San Isidoro”, 1979; Moxó, S. de, Repoblación y sociedad en la España cristiana medieval, Madrid, RIALP, 1979; Martín Martín, J. L., “La repoblación de la Transierra (siglos XII y XIII)”, en Estudios dedicados a Carlos Callejo Serrano, Cáceres, Dip. Prov., 1979, pp. 477-497; Montaña, J. L. de la, “La Extremadura cristiana (1142-1230). El poblamiento”, Norba, XI-XII, pp. 99-219; y especialmente, Bernal Estévez, Á., Poblamiento, transformación y organización del espacio social extremeño (siglos XIII-XV), Mérida, ERE, 1998. Con anterioridad a este último estudio, este mismo autor publicó un resumen de una parte de su trabajo en el artículo “La repoblación del espacio extremeño en la Edad Media: el poblamiento y la población”, Revista de Estudios Extremeños, LI (1995), pp. 627-645. Las conclusiones del estudio publicado en 1998 no difieren esencialmente de lo apuntado en el artículo de 1995, que es el que citaré en mis referencias.
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a) En principio, se ha de señalar lo tardío y relativamente rápido del hecho de la conquista de la mayor parte del territorio extremeño (el situado al sur del Tajo), que se realizó casi simultáneamente a la del valle del Guadalquivir, zona esta última que, por su mayor atracción natural, por el apoyo real y por otras causas, absorbió la mayor parte del flujo migratorio. Esta circunstancia determinó que la repoblación de la actual Extremadura se convirtiera en una tarea que se prolongó, por lo menos, hasta finales de la Edad Media (Bernal, 1995: 629-630 y 643). Este último hecho pudo contribuir a una mayor igualación de la mayor parte de las hablas extremeñas con respecto a la norma castellana. b) Por lo que sabemos de los mozárabes, los pocos que hubieran permanecido entre los musulmanes en la época de la reconquista de Extremadura, después de las reacciones almorávide y almohade, habrían perdido ya todos los restos de su antigua lengua, fe y cultura, por lo menos en lo que respecta a su manifestación comunitaria. Sobre los de Mérida, parece que en tiempos de Alfonso VI se había extinguido su jerarquía eclesiástica, que la sede metropolitana y toda su jurisdicción fue absorbida por Santiago en 1122, y que los pocos cristianos que quedaron tras las invasiones almorávide y almohade fueron exterminados o llevados a África, donde se vendieron como esclavos3. c) Al sur del Guadiana, la permanencia de población mora fue más importante de lo que hasta hace se sostenía, lo que contrasta con su presencia más excepcional al norte de dicho río (Bernal, 1995: 631-632 y 641-642). Este hecho puede haber tenido como consecuencia la conservación “in situ” de algún elemento léxico de origen árabe o mozárabe. d) Según afirma Manuel Ariza, a la parte leonesa de la Transierra acudirían gentes de Salamanca, mientras que para la repoblación de la zona castellana se trajo población de Ávila y del norte de Toledo. Después, desde 1212 hasta mediados del s. XIII, se produce la gran expansión de León por toda Extremadura, pero en esta segunda etapa, aun cuando pudiese existir un predominio

Para las noticias acerca de los mozárabes y de la iglesia mozárabe en Mérida, véase lo que a este respecto aporta Navarro del Castillo en su Historia de Mérida y pueblos de su comarca (Navarro, 1975, I: 377388).

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de leoneses, los pobladores presentarían ya un cierto grado de castellanización, o fueron castellanizándose en los siglos siguientes (Ariza, 1987a: 52-54). Como precisión a lo anterior, se ha de apuntar que la presencia de pobladores leoneses fue también importante en determinadas zonas del área placentina (Flores, 1988: 1541 y 1456), que está constatada la presencia de linajes asturleoneses en Alcántara y que el poblamiento de Mérida debió de ser hecho principalmente por las huestes de Zamora que participaron en su conquista (Bernal, 1995: 641-642). Por otro lado, sabemos también que para la repoblación de Cáceres acudieron “leoneses y algunos castellanos” (González, 1980: 421). La presencia de estos últimos, según Bernal Estévez, ha dejado una huella menor, aunque abulenses debieron de ser los primeros pobladores de Plasencia y quizá también lo fueran en Trujillo, mientras que en Cáceres su presencia fue más reducida (Bernal, 1995: 642). En época más tardía, la repoblación de buena parte del cuadrante suroriental de Cáceres y el extremo nororiental de Badajoz fue llevada a cabo por gentes venidas de Toledo (Ariza, 1987a: 53). e) La presencia de inmigración de origen gallego es importante en el extremo noroccidental de Cáceres (zona de la “fala”) y en otros lugares de la Transierra leonesa y de toda la franja, de norte a sur, perteneciente al reino de León (Bernal, 1995: 642). f) Un sustrato de población de origen portugués existe a lo largo de toda la frontera, principalmente en Valencia de Alcántara, Alburquerque y La Codosera, lo que no es extraño, dada la indefinición de los términos con Portugal en la Edad Media en esta zona. Después, la inmigración procedente de Portugal, a través de la raya, es un fenómeno que se continúa con el tiempo (Bernal, 1995: 641-642). g) En la zona al sur del Guadiana, la identificación del origen de los pobladores es confusa, debido en parte a la ausencia de fuentes documentales tempranas (Bernal, 1995: 642). A este respecto, Fernando Flores apunta que el análisis de los linajes pacenses revela la presencia de gentes venidas de los más diversos reinos: castellanos, galaico-portugueses, vasco-navarros, etc. (Flores, 1988: 1451-1452). Esta falta de uniformidad en la procedencia de los repobladores, como consecuencia de la unión política de León y Castilla, contribuyó a producir una mayor nivelación lingüística (Ariza, 1987a: 54). h) Manuel Ariza, finalmente, se refiere a dos cuestiones fundamentales del devenir lingüístico en etapas más modernas: la influencia sobre las hablas extremeñas de la norma castellana meridional, 3

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representada por el habla de sus dos capitales principales (Toledo y Sevilla); y el establecimiento posterior de la norma castellana moderna, es decir, la del habla de Madrid, que influye en toda Castilla la Nueva, pero que no llega a Extremadura, donde la norma sigue siendo la toledana (Ariza, 1987a: 52-53), por lo menos hasta época reciente. 3. Como consecuencia de estos hechos se configuran los rasgos lingüísticos principales de las hablas de Extremadura pertenecientes al dominio del español4 . Así, partiendo de un fondo general que, en buena parte de la región, pudo ser leonés castellanizado o castellano con rasgos leoneses, la mayor parte de las hablas extremeñas, junto con algunas áreas fronterizas del sur de Salamanca y de Ávila, del oeste de Toledo y del noroeste de Andalucía5, quedaron unificadas bajo unos caracteres fonéticos meridionales (compartidos con Canarias y Andalucía, y la mayor parte de Castilla la Nueva y Murcia): aspiración de la /h/ procedente de /f/ inicial o de aspiradas árabes; pronunciación como aspirada de la /x/ castellana; aspiración y pérdida de /s/ y otras consonantes implosivas; alteraciones y pérdidas de las implosivas líquidas /l/ y /r/; pérdida de la /d/ intervocálica; y, en menor medida, el yeísmo. Dentro de esta fundamental unidad de caracteres quedaron particularmente singularizadas, por su reconquista y repoblación más temprana, las hablas del cuadrante
Para una visión de conjunto sobre las hablas gallego-portuguesas de Extremadura, véanse los trabajos de J. M. Carrasco González, “Hablas y dialectos portugueses o galaico-portugueses en Extremadura”, Anuario de Estudios Filológicos, XIX (1996), pp. 135-148, y XX (1997), pp. 61-79; y “Los asentamientos alentejanos en la frontera extremeña en el siglo XX: Pervivencia y desarrollo de las hablas portuguesas en Extremadura”, en Encuentro “Relaciones Alentejo - Extremadura en el siglo XX” (núm. monográfico extraordinario de O Pelourinho), Badajoz, Ayuntamiento de Badajoz, 1996, pp. 73-91 . Véase fundamentalmente en Navarro Tomás, T., A. M. Espinosa (hijo), y L. Rodríguez Castellano, “La frontera del andaluz”, Revista de Filología Española, XX (1933), págs. 225-277 (recogido también en Navarro Tomás, T.,Capítulos de geografía lingüística de la Península Ibérica, Bogotá, ICC, 1975, pp. 21-80); y Espinosa, A. M. (hijo), y L. Rodríguez Castellano, “La aspiración de la h en el sur y oeste de España”, Revista de Filología Española, XXIII (1936), pp. 225-254 y 337-378;
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noroccidental de Cáceres y otras localidades y zonas más aisladas de esta provincia, todas caracterizadas más claramente por rasgos de raigambre asturleonesa, así como por la conservación de caracteres fonéticos hoy arcaicos que compartieron tanto el leonés como el castellano 6.

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Vid. también en Ariza, 1987a: 53-55.

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No obstante, los rasgos fonéticos más generalizados, en su conjunto, configuran un área lingüística diferenciada, puesto que Andalucía se caracteriza además por el seseo o ceceo y otras innovaciones fonéticas, y en Castilla y en Murcia se pronuncia una /x/ castellana y no se conserva la aspiración de la /h/. Sin embargo, el hecho de que este último rasgo, así como las alteraciones de las líquidas implosivas, tengan hoy un carácter esencialmente vulgar y caduco, y sean, por tanto, rechazados por la mayor parte de la población, unifica básicamente el conjunto de las hablas extremeñas con las del resto de la mitad meridional de la Meseta. Por lo que respecta a los caracteres morfológicos y sintácticos, poco hay que diferencie globalmente a las hablas extremeñas de las de la mayor parte del dominio del español7.

4. Donde quizá pueda encontrarse una mayor riqueza en el conjunto de las hablas extremeñas del dominio del español, es en el léxico, tanto por su misma diversidad interna, como por la variada procedencia de los elementos que en él se congregan. Existen numerosos vocabularios de voces extremeñas, algunos dedicados a una determinada parcela del léxico, otros de carácter local y otros que abarcan todo el ámbito regional. Sin embargo, pocos son los trabajos en los que se ha abordado el estudio científico de algunos de estos materiales, bien desde el punto de vista de su estructuración en áreas léxicas, bien desde el de las relaciones semánticas, o bien desde el de la procedencia o filiación histórica. En lo que respecta a la configuración geográfica del vocabulario, hay que destacar los artículos que en esta línea realizó M. Ariza (Ariza, 1980 y 1987c), los que yo mismo he dedicado a determinados conceptos (Becerra, 1987, 1988, 1995a, 1995b, 1998) y los recientes trabajos de González Salgado (1999, 2001). Sobre estructuras de significado el único estudio existente es el de Pedro Barros sobre el campo semántico ‘arar’ (1977). Por lo que atañe a la filiación geográfico-histórica de los elementos léxicos extremeños, son también pocos los trabajos que aportan documentación de los materiales recogidos y que pueden, por tanto, ofrecer conclusiones a este respecto. Aquí cabe destacar algunos artículos de Manuel Ariza (1987b, 1993, 1995), Eduardo Barajas (1988), López de Aberasturi (1988), mi estudio
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Para una síntesis de los rasgos fonéticos y morfosintácticos de las hablas extremeñas del dominio del español, véanse fundamentalmente los capítulos de Salvador Plans dedicados a estos aspectos en el libro de conjunto El habla en Extremadura, (Salvador, 1987: 25-44).

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sobre el léxico agrícola de Almendralejo (1992), el que he dedicado a otros campos léxicos del habla de esta misma localidad (1999), y las aportaciones que en este misma línea hacen Viudas Camarasa en su edición de las Obras completas de Luis Chamizo (1982), y Alonso Zamora y Eugenio Cortés en sus monografías sobre el habla de Mérida e Higuera de Vargas respectivamente (Zamora, 1943; Cortés, 1979). En mi citado estudio sobre el léxico del habla popular de Almendralejo (Becerra, 1999) he analizado los campos léxicos del tiempo, de los accidentes topográficos, de las plantas silvestres y cultivadas, de los animales silvestres y domésticos, y de la casa tradicional, faenas domésticas y alimentación. Todo el vocabulario, recogido con cuestionario, está ordenado por campos ideológicos y conceptos, y ampliamente documentado y estudiado en lo que respecta a su filiación geográfico-histórica. Como buena parte del léxico recogido está presente en muchas otras partes de Extremadura, las conclusiones de este estudio pueden extrapolarse, en buena medida, a las de una gran parte de las hablas extremeñas.

5. Tal como ya he apuntado, el léxico de las hablas extremeñas del dominio del español se caracteriza por su rica variedad interna, aspecto en lo cual Extremadura no se diferencia de otras áreas lingüísticas, también ricas, y también por la variada procedencia de sus elementos. Coincidiendo básicamente con lo que ya ha sido visto por otros autores que se han dedicado a esta cuestión, el léxico extremeño puede clasificarse en los siguientes grupos fundamentales: 1) léxico de carácter normativo o estándar, presente en la mayor parte de las hablas del dominio del español peninsular; 2) léxico de carácter no estándar de extensión generalizada o muy amplia; 3) arcaísmos, es decir, voces que estuvieron más difundidas en otras épocas y que después han quedado relegadas en el nivel vulgar o popular de la lengua o en el habla de determinadas regiones; 4) regionalismos de diversa extensión, procedentes en su mayoría de usos arcaicos o antiguos; 5) usos lingüísticos de localización occidental; 6) léxico de localización meridional; y 7) usos que podrían calificarse como propiamente extremeños.

5.1. Usos de carácter estándar Las formas de carácter estándar, de uso habitual en la mayor parte de las hablas populares extremeñas, son del tipo de las siguientes: salir (el sol), ponerse (el sol), remolino, nube, granizo, 7

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escampar, calarse, relámpago, helar, camino, valle, vega, charco, terrón, barro, cieno, embarrar, amapola, diente de ajo, melón, rana, caracol, tocino, morcilla, chorizo, burro, potro, cerrojo, corral, pajar, chispa, ceniza, vaso, jarra, cena, asar, etc8. Muchas usos lingüísticos todavía corrientes en los pueblos se refieren a realidades o conceptos obsolescentes, olvidados o poco conocidos en el mundo urbano actual, por lo que, en este sentido, son voces de conocimiento más escaso, pero no por ello pueden ser consideradas como arcaísmos o voces arcaizantes, sino que se han de tener, en general, por usos normativos. Dentro de este grupo de formas, podrían incluirse diversos nombres de plantas y animales silvestres cuyo conocimiento, fuera del mundo científico o del entorno rural, es escaso, como cardo corredor, triguero, verderón, etc.; voces relacionadas con los animales domésticos, como hozar, pisar ‘cubrir el macho de las aves a la hembra’, chicharrón o artesa, entre otras; y diversas formas relacionadas con la casa y el modo de vida tradicionales como tranca, postigo ‘puerta que se abre dentro de la puerta principal’, yesca, candil, palmatoria, palanganero, pavesa, orza, etc.

5.2. Usos de carácter no estándar extendidos por gran parte del dominio del español Determinados usos parecen no coincidir con los propios de la norma culta del español peninsular actual o, al menos, del español del centro de la Península, puesto que son, o parecen ser, en la actualidad, minoritarios por unas u otras razones. En unos casos, por ser propios del habla rural, o quizá por ser regionales o arcaizantes en cierta medida; y en otros, por pertenecer al lenguaje coloquial, por ser usos figurados o expresivos, o por ser formas relativamente modernas y poco asentadas en el uso. Dentro de este grupo de voces podrían considerarse las siguientes: aire ‘viento’, solano ‘(viento) del levante’, emborregado ‘(cielo) empedrado’, agua ‘lluvia’, encapotado ‘(cielo) cubierto’, cerrado ‘(cielo) cubierto’, abrir ‘despejarse (el cielo)’, echarse ‘calmarse (el viento)’, miseria ‘infección de piojos’, pipi ‘piojo’, capar ‘castrar’, penco ‘jamelgo’, garañón ‘burro semental’, panal ‘avispero’, aspearse ‘despearse’, cuarto ‘habitación’, almohadón ‘funda de la almohada’, almuerzo ‘comida que se hace alrededor de las diez’, lámpara ‘mancha de grasa’, rodilla ‘trapo de cocina’, corcusido ‘cosido mal hecho’, etc.
Para la documentación de estas voces y de las que se citan a continuación, remito a mi estudio Léxico popular del habla de Almendralejo (Badajoz) (Becerra, 1999).
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Entre las voces de carácter más o menos normativo, hay algunas que parecen, en cierta medida, arcaizantes. Estos usos parecen haber sido desplazados de diversas zonas del dominio central del castellano y de otras áreas por otros más modernos o con mayor vitalidad, aunque no pueden calificarse como verdaderos arcaísmos, pues parece que todavía se emplean en muchas zonas del dominio central del español peninsular. Algunas de estas formas son las siguientes: raso ‘(cielo) despejado, claro’, culebrilla ‘culebrina, relámpago en forma de línea quebrada u ondulada’, trocha ‘atajo’, atrochar ‘atajar’, joyo ‘cizaña’, vana ‘(nuez) vacía’, pez ‘pescado de agua dulce’, avíos ‘utensilios que se preparan para un determinado trabajo’, aliñar ‘condimentar, aderezar’, bestias ‘caballerías’, badila ‘paleta del brasero’ y otras.

5.3. Arcaísmos y usos arcaizantes 5.3.1. Usos arcaizantes desde el punto de vista del español estándar Algunas formas arcaizantes o arcaicas9 lo son solo desde el punto de vista del uso estándar y culto. Por lo general, las formas actualmente no normativas gozaron de amplia o mediana presencia en la literatura medieval y clásica, y muchas de ellas se registran todavía en el DRAE sin especial consideración de desuso o de localización geográfica. Sin embargo, en la actualidad están totalmente relegadas del lenguaje estándar, aunque presentan todavía bastante difusión en el nivel vulgar de la lengua o en el habla rural de buena parte del dominio del español. Por esto, a la vez que como arcaísmos, pueden sentirse también, desde el punto de vista de la norma, como “ruralismos” o como “vulgarismos”, sobre todo cuando estas formas se nos muestran como meras variantes de tipo fonético. En estas últimas, el uso arcaico es, en muchos casos, la forma etimológica de la voz estándar actual, mientras que en otros se trata de una variante que fue usual en el lenguaje culto y que después fue abandonada en favor de otra que prevaleció como normativa. Se encuadran muy claramente en este grupo las siguientes formas: ivierno (variante etimológica de invierno), hogaño ‘este año’, escurecer ‘oscurecer’, arrecido ‘aterido’, murciégalo (forma etimológica de murciélago), lumbral (variante etimológica de umbral), prestiño (forma

Para el concepto de arcaísmo, véase fundamentalmente el artículo de C. Corrales, “Tipología de los arcaísmos léxicos”, en Alvar, M. (coord.), Actas del II Simposio Internacional de la Lengua Española (Las Palmas, 1981), Las Palmas, Cabildo Insular de Gran Canaria, 1984, pp. 131-143.

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etimológica de pestiño), varraco ‘verraco’, mirasol ‘girasol’, avetarda ‘avutarda’, malacatón ‘melocotón’, jabalín ‘jabalí’ y bacinilla ‘orinal’.

5.3.2. Vulgarismos que pueden parecer arcaísmos En algunos estudios se han calificado como arcaísmos algunas formas que, en esencia, son vulgarismos o variantes fonéticas más o menos vulgares corrientes en todas las épocas, pero que esporádicamente han gozado de empleo en la lengua escrita. Algunas de estas formas, que no pueden calificarse como arcaicas o arcaizantes en ningún sentido, son bujero, abobilla, asisón ‘sisón’, almuada, dispertar y asoplar.

5.3.3. Usos arcaizantes que se localizan hoy preferentemente en determinadas zonas Algunos usos parecen haber tenido amplia difusión en todo el dominio del español peninsular, o en el dominio del castellano, pero, por causa de la difusión de otros, han quedado después especialmente localizados en diversas zonas. Es posible, no obstante, que algunas de estas formas, en el uso popular, hayan estado, desde época bastante antigua, preferentemente ceñidas a las regiones donde hoy se presentan.

1) Usos arcaizantes de localización periférica o esporádica Estas formas están en la actualidad ausentes de la mayor parte del dominio central del castellano, mientras que se presentan en zonas periféricas diversas. Teniendo en cuenta esta especial localización y ciertos datos de carácter histórico, es posible pensar que estas voces podrían haber estado más difundidas por toda el área actual del español peninsular en algunos casos en el conjunto de los romances hispánicos , pero que fueron después desplazadas del centro del dominio de esta lengua y conservadas en zonas aisladas o periféricas, en algunos casos seguramente desde época muy antigua. A este tipo de usos pertenecen, entre otros, los siguientes: cabezo ‘cerro’, regacho ‘arroyo’, pardal ‘gorrión’, y palodulce ‘regaliz, paloduz’. Localización mucho más difusa y esporádica presentan formas como aclarecer ‘clarear, empezar a amanecer’, brusco ‘(tiempo) desapacible’, légano (variante de légamo ‘limo’), chirivía ‘aguzanieves’, caudón ‘alcaudón’, marrano ‘cerdo de un año’, jerga ‘jergón’ y otras. 10

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2) Usos arcaizantes de localización occidental o preferentemente occidental Usos arcaicos o arcaizantes que están hoy localizados preferentemente en zonas occidentales son los siguientes: baraña ‘celaje’ y los derivados barañado y embarañado ‘(cielo) con celajes’ (representantes arcaicos y etimológicos de maraña y enmarañado), antier ‘anteayer’, entumirse ‘entumecerse’, escambrón ‘cambrón’, calandra ‘calandria’, manadero ‘manantial’, cuadriles ‘ancas, caderas’, nublado ‘nubarrón’, lumbrera ‘lucana, tragaluz’, traste ‘trasto’, etc.

3) Usos arcaizantes de localización preferentemente meridional Dentro de este grupo se podrían incluir las siguientes formas: orilla ‘tiempo, atmósfera’, zarpa ‘cazcarria, barro que se pega al calzado y a los bajos de la ropa’, pasadera ‘piedras o maderas por las que se pasa una corriente a pie enjuto’, matalahúga ‘anís’, papa ‘patata’, pescada ‘merluza’, mandil ‘delantal’ y alcayata ‘escarpia’.

4) Usos arcaizantes especialmente conservados en Extremadura Dentro de este grupo hemos de incluir la forma gallicresta ‘gallocresta’, variante etimológica (< lat. gallicr_,_sta) documentada en mozárabe (gallicricha en el hispano-árabe de Granada) y en Juan del Encina, y localizada, hasta ahora, solo en la provincia de Badajoz; y topino ‘topo’, forma que podría parecer un simple diminutivo extremeño o que igualmente podría ser un leonesismo — aunque esta forma no está registrada en todo el dominio del asturleonés—, pero que más bien parece la pervivencia de un uso anterior más extendido, puesto que tiene precedentes mozárabes y dejó los derivados topino ‘(caballería) que tiene cortas las cuartillas y pisa con la parte anterior del casco’, topinera ‘madriguera del topo’, topinada ‘acción propia del topo' y topinaria ‘talparia, absceso en lo interior de los tegumentos de la cabeza’, usos todos registrados en el DRAE.

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5.4. Regionalismos que constituyen pervivencias de usos arcaicos o arcaizantes Determinadas usos, que esencialmente hay que considerar como “regionalismos”, son variantes o derivados (derivados léxicos, derivados semánticos o derivados léxico-semánticos) de voces antiguas, arcaicas o arcaizantes, o son formas que están cruzadas con este tipo de vocablos. En este sentido, por tanto, pueden considerarse todas estas formas, desde una perspectiva diacrónica, como pervivencias regionales de usos arcaicos o arcaizantes. Estas voces son del tipo de las siguientes: arrutado ‘aterido, encogido por el frío’, leonesismo que parece proceder de la desusada arrufar ‘encresparse, encorvarse’, forma que seguramente se cruzó con arrutar ‘oxear’, voz de distinto origen presente también en zonas leonesas; arrecacharse o recacharse ‘guarecerse’, junto con recachera, regachera o recacha ‘lugar de abrigo’, usos que se localizan casi exclusivamente en Extremadura y en Andalucía, pero que seguramente están emparentados con otros análogos presentes en otras partes, seguramente representantes todos de un tipo léxico arcaizante recachar ‘agacharse, encorvarse’; y bajial ‘lugar bajo que se inunda’ (derivado en última instancia del adjetivo antiguo bajío ‘(terreno) bajo’), uso que, junto con bajío, utilizado como sustantivo, constituye un tipo léxico localizado principalmente en Extremadura, Andalucía, Canarias y América. Algunos usos se deben a especializaciones o restricciones semánticas de formas que debieron de estar más difundidas y que seguramente tuvieron un significado más amplio. Entre estos, pueden señalarse los siguientes: arriarse ‘guarecerse’ (presente en Ávila, Salamanca y Extremadura), derivado semántico de un uso antiguo de arriar, con el sentido de ‘dejar arreglada o guardada una cosa’, del que también procede el marinerismo arriar ‘recoger (las velas, los cabos, etc.)’ y otros usos regionales; y hoya ‘hoyo para plantar’ (frente a la más general hoyo), especialización de la forma antigua de la palabra (< fovea), refugiada también en la actualidad en otras acepciones de tipo normativo. Entre los derivados semánticos, apunto los siguientes: padrón (en Almendralejo ‘servidumbre de paso’; en otros lugares ‘ribazo’, ‘linde’, etc.), pervivencia de la anticuada padrón ‘piedra con una inscripción que recuerda un suceso’, ‘piedra de lindes’; blanda ‘rocío’, localizada también en Andalucía con este valor, pero derivada en última instancia de blando ‘(tiempo, estación) suave’, voz más extendida que dejó de ser usual en el siglo XVIII; y brusco ‘viento fuerte, vendaval’, relacionado con el poco corriente brusco ‘(tiempo) desapacible’. 12

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Entre las simples variantes de usos arcaicos pueden considerarse, entre otras, las siguientes: cañiherro ‘cañaheja, cañaherla’, variante que, con otras análogas localizadas en diversas zonas (Salamanca, Extremadura, Soria, Cuenca y puntos de Andalucía y Aragón), constituye un grupo de formas derivadas de la variante antigua cañaherra, registrada por Nebrija; y ristre ‘ristra’, voz que conserva la vocal final etimológica (< lat. r_,este), y que con otras análogas constituye un grupo de formas que se localizan en diversos lugares (Galicia, hablas asturleonesas, Extremadura, Cuenca y puntos de Andalucía).

5.5. Usos de procedencia occidental, o de localización occidental o preferentemente occidental Suelen considerarse como “occidentalismos” los usos de clara procedencia occidental (gallegoportuguesismos, leonesismos, occidentalismos en general) y aquellos que presentan localización occidental o preferentemente occidental, pero de los que no puede afirmarse, con los datos de que se dispone actualmente, que se hayan propagado desde los romances occidentales hispánicos. Muchos de estos últimos usos se localizan en puntos o zonas del oeste y norte de Castilla y algunos llegan hasta áreas orientales septentrionales, por lo que, en la mayoría de los casos, debe de tratarse de usos compartidos por distintas zonas románicas hispanas desde época antigua, aunque después hayan quedado especialmente arraigados en áreas occidentales. A este respecto, hay que tener en cuenta que el dialecto o las hablas castellanas, en los orígenes del idioma, cuando Castilla no es más que la frontera oriental de León, forman parte, junto con las leonesas y las gallego-portuguesas, de un “continuum lingüístico”10 más homogéneo que el actual y del que, por otro lado, no pueden separarse los romances orientales, “continuum” que, con la expansión del castellano, tanto hacia el sur como hacia el este y el oeste, quedará más o menos fragmentado. Por tanto, dentro de este “conjunto lingüístico continuo” no es posible diferenciar en muchos casos, lo que son usos asturleoneses, o usos occidentales de más amplia extensión (asturleoneses y gallego-portugueses), de usos castellanos occidentales o centro-occidentales. Sin embargo, sí es posible que la irradiación de muchos de estos usos lingüísticos se hubiese producido desde las tierras llanas de León hacia Castilla, por lo menos, hasta que, con la preponderancia de Castilla, fueron los usos más propiamente castellanos los que empezaron a desplazar a los leoneses.
Para el concepto de “continuo”, en oposición al de “discreto”, véase especialmente en Gimeno, 1990: 16-23; y en Chambers y Trudgill, 1994: 19-28.
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La presencia de estos usos occidentales en Extremadura podrá deberse, en muchos casos, a prolongación natural de los presentes en el dominio dialectal leonés, pero hay que tener en cuenta que muchos de estos usos podrían haber estado igualmente difundidos en épocas antiguas por zonas más amplias que las que actualmente presentan en el área más propiamente castellana, por lo que atribuir la existencia de estos usos en esta región a propagación de usos leoneses no sería más que ofrecer una explicación parcial y “discreta”11 de lo que es un problema más complejo.

1) Usos de localización preferentemente occidental Algunas voces de localización preferentemente occidental son las siguientes: gallego ‘(viento) del noroeste’, mazorca (de maíz), pipa ‘pepita de fruta o fruto’, guarro ‘cerdo’, baño ‘barreño’, machar ‘majar, machacar’, lancha ‘piedra plana natural’, carámbano y otras. De raigambre más claramente occidental parecen engarabatarse ‘agarrotarse (las manos) por el frío’ y atolladero ‘atascadero, barrizal’. 2) Leonesismos y voces de probable origen leonés Entre las formas que pudieron tener mayor presencia en zonas castellanas y en otras áreas, pero que parecen estar esencialmente ceñidas desde época antigua a zonas occidentales, pueden citarse pingando ‘empapado, calado, chorreando’, meyodía ‘mediodía’, pínfano ‘mosquito violero’, coruja ‘lechuza’, borrajo ‘rescoldo’ y otras. La presencia de estas formas en Extremadura puede explicarse, con más seguridad que en otros casos, como continuidad de usos más propiamente leoneses. De localización exclusiva o casi exclusivamente occidental en la actualidad son las que apunto a continuación: candela ‘lumbre, hoguera’, roznar ‘rebuznar’, pega ‘urraca’ (hermana de la castellana picaza y de otras formas romances), garlito ‘nasa o buitrón’ y algunas más. De origen claramente leonés parecen las siguientes: resencio ‘relente’ (con otras variantes), oriégano ‘orégano’, bayón ‘espadaña’, arrutado ‘aterido, encogido por el frío’, cotubillo ‘codillo del cerdo’, hienda ‘grieta’, vival ‘madriguera, vivar’, chorumbo ‘churrete’ mico ‘orinal’ (con las variantes mica y bica), espiche ‘botijo’ y muchas otras., A estas hay que unir una serie de variantes fonéticas dialectales que se presentan en los dos dialectos colaterales del castellano (leonés y aragonés), pero cuya presencia en Extremadura habrá
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Véase la nota anterior.

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que atribuir seguramente a extensión de usos leoneses. Son formas como cinojo (alteración de finojo ‘hinojo’), tumillo ‘tomillo’ y gallo ‘gajo’.

3) Occidentalismos Incluyo en este apartado voces comunes al gallego-portugués y al asturleonés, y de las que no puede precisarse claramente, con los datos de que disponemos, si se han propagado desde el gallego-portugués a áreas occidentales del dominio del español, o si son también propias del asturleonés desde época antigua. Entre estas, pueden considerarse las siguientes: papardilla ‘garduña’ (en el DRAE: patialbillo y papialbillo ‘gineta’, con asignación equivocada), forma que constituye un tipo léxico común al portugués (papalvo ‘hurón’ y ‘garduña’) y a hablas del extremo occidental del dominio del español, desde el occidente de Asturias hasta puntos de Huelva; y ramajo ‘escobón burdo’, forma que con la gallego-portuguesa ramalho - ramallo y otras análogas localizadas en zonas del oeste de las provincias de Asturias, León y Zamora, constituye un tipo léxico occidental que se ha extendido a Canarias, América y puntos del oeste de Andalucía, con prolongaciones hasta Albacete.

4) Voces y usos de origen gallego-portugués Dejando a un lado las voces de probado, posible o pretendido origen gallego-portugués consolidadas en el español común (despejarse, chubasco, chamuscar, arisco, macho ‘mulo’, catre, etc.), cuyo uso en el conjunto de las hablas extremeñas quizá no pueda desligarse de la existencia de estas formas en el español estándar, me ceñiré aquí especialmente a aquellas cuya presencia en Extremadura, pueda deberse, con mayor seguridad, a prolongación natural de usos gallego-portugueses. Entre estas se encuentran voces que presentan difusión en hablas occidentales asturleonesas y extremeñas como enguerido ‘encogido por el frío, por la enfermedad, etc.’, miar ‘maullar’, chacina ‘productos de la matanza’, mazaroca ‘mazorca de maíz’, fechar o afechar ‘cerrar la puerta con llave’ y burranco ‘pollino, cría de asna’; y otras difundidas por zonas portuguesas y extremeñas, como embude ‘embudo’, lagarta ‘oruga’, panera ‘artesón para lavar’, herrón o herrete ‘aguijón de la abeja’, etc. Muchas de estas formas están presentes también en Andalucía occidental y en Canarias. 15

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5.6. Usos de procedencia meridional, o de localización meridional o preferentemente meridional Se engloban normalmente bajo la denominación de “meridionalismos” aquellos usos que, desde el punto de vista de su uso en el habla popular, son especialmente propios de áreas meridionales del dominio del español peninsular, aunque su área de difusión se haya extendido hacia zonas norteñas. Sin embargo, establecer la vía de difusión de algunos elementos léxicos meridionales no es sencillo, puesto que no es posible determinar claramente, en algunos casos, con los datos geográfico-lingüísticos e históricos de que ahora disponemos, si el español común ha tomado estas voces de las hablas meridionales, que habrían retenido elementos de origen arábigo o mozárabe, o si la adopción se produjo más tempranamente, en los primeros siglos de vida de los romances hispánicos, bien por contacto directo, por retenciones habidas en las tierras norteñas, por medio de los mozárabes huidos al norte, o a través de otro tipo de vía de transmisión de préstamos. En este segundo caso, la difusión de estas voces en las hablas meridionales —entre ellas, las extremeñas— no podrá deslindarse de lo que es la extensión natural de usos asentados firmemente en el castellano, o en los otros romances norteños, tal como es el caso de los arabismos más antiguos, como aldea. Por otro lado, existe también el problema de si la difusión de los elementos meridionales del castellano se debe a la propagación de usos andaluces, o si —sobre todo, teniendo en cuenta la pervivencia del mozárabe en Toledo en el momento de la reconquista de esta ciudad (finales del s. XI)— algunos de estos usos, sobre todo los más extendidos, pudieron estar más o menos difundidos en amplias áreas meridionales, o pudieron haberse expandido desde el centro-sur de la Meseta a otras zonas sureñas, incluso a la propia Andalucía. A este respecto, se ha de señalar que el área de difusión de muchos meridionalismos llega por el norte hasta Salamanca y la Rioja. En este tipo de formas, es decir, en las más extendidas, es posible suponer que el camino de expansión de la voz haya sido, fundamentalmente, desde el centro hacia el sur, mientras que en el caso de las voces menos extendidas, normalmente formas que parecen más modernas, es posible que estemos ante la propagación de usos más propiamente andaluces. Pero un criterio tan simple como este no puede ser tomado como válido en todos los casos, por lo que me refiero, en principio, a todas estas formas, en general, como meridionalismos, y englobo en un grupo especial aquellos usos de los que se puede tener mayor seguridad de que podrían ser de origen andaluz. Por lo general, incluyo entre estos últimos aquellos que, grosso modo, no sobrepasan, por 16

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el norte, los límites de la provincia de Badajoz, la Mancha y la región murciana, y otros de los que tengo algunos elementos con los que establecer una más exacta filiación.

1) Frente a algunas formas arcaizantes ceñidas hoy preferentemente a áreas meridionales, las cuales no pueden considerarse, en principio, como meridionalismos, en sentido estricto, y a las que ya me he referido más arriba, existen otras que sí parecen estar especialmente ceñidas a zonas meridionales, o que, desde zonas meridionales han extendido su uso por algunas zonas norteñas. Entre todas estas son abundantes los arabismos y los mozarabismos. Se trata de usos como flama ‘calor ardiente’ o ‘bochorno’, quizá también alberca ‘balsa, estanque’, resolana ‘solana’, argamula ‘lengua de buey’, cenacho, caleño ‘calizo’, lindazo ‘ribazo’, palodulce (frente a la norteña regaliz), y otras.

2) Podrían ser de origen andaluz, con mayor seguridad, las siguientes formas: nea, enea o anea ‘espadaña’, albarillo ‘albaricoque’, palmas ‘celajes’, blanda ‘rocío’, tagarnina ‘cardillo’, alhucema ‘espliego’, trompa ‘hocico del cerdo’, cortijo ‘casa de labor en el campo’ (extendida después en el uso general de la lengua), alicante ‘reptil fabuloso’, cigarrón ‘saltamontes’, alvellana ‘cacahuete’ y alvellana serrana ‘avellana’, escupidera ‘orinal’, borcelana ‘palangana’, repápalo(s) ‘ciertos bollos de pan rallado’, etc.

5.7. Usos extremeños o preferentemente extremeños Del análisis que he realizado del léxico popular del habla de Almendralejo se desprende la conclusión de que, por lo menos en esta zona, no son muchos los usos que podrían calificarse como específicamente extremeños, puesto que la mayor parte de los elementos diferenciales, con respecto al español estándar peninsular, son arcaísmos o usos arcaizantes, o regionalismos de diversa difusión, o usos que las hablas extremeñas comparten con las occidentales o con las meridionales. No obstante, algunos de los usos localizados en Extremadura y en algunas zonas de Andalucía occidental podrían haberse propagado desde nuestra región a esta otra, extremo que no puede precisarse aún por la ausencia de suficiente documentación geográfico-lingüística. Además, algunos elementos léxicos presentes en las hablas extremeñas y, en algunos casos, también en otras partes,

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podrían deberse a conservaciones in situ de usos existentes en las hablas anteriores a la reconquista y repoblación de estas tierras. En cualquier caso, la mayor parte de las formas que pueden considerarse, en principio, como propiamente extremeñas no son más que variantes fonéticas o derivaciones léxicas o semánticas de otros usos más extendidos. Muchas de estas voces parecen tener extensión exclusivamente local, comarcal o provincial; en general, son esencialmente modernas; y no pocas podrían aparecer igualmente en otros lugares. La creatividad léxica se manifiesta en la presencia de usos léxicos autóctonos formados mediante los procedimientos habituales: formación de palabras nuevas partiendo de diversas motivaciones, derivaciones morfológicas y derivaciones semánticas. La formación de nuevos signos tiene una mayor importancia, como suele ser normal en las hablas rurales y regionales, en los campos de las denominaciones de insectos y otros animales pequeños, en los nombres de ciertas plantas, en las especialidades culinarias, etc.

1) Variantes de usos extendidos por zonas más amplias Entre las simples variantes de vocablos extendidos por otros lugares, muchas de las cuales podrán aparecer ocasionalmente en otras partes, citaré algunas especialmente interesantes: bordas, bordo o borderas ‘nubarrones oscuro que sobresale pegado al horizonte’, cruce del más generalizado barda y el portugués borda ‘borde’; palocazú y palacazú ‘regaliz’, formas presentes en el occidente de Badajoz y procedentes seguramente del portugués pau de alcaçuz o quizá compuestas de palo y la antigua voz española alcazuz (port. alcaçuz); piba ‘pepita’, variante extremeña resultante de un cruce de la salmantina y extremeña peba con la más difundida pipa; agatuna ‘gatuna, gatuña, uñagata’, variante típicamente extremeña, extendida a puntos del sur de Salamanca y del norte de Huelva, aunque documentada ya en Toledo en el s. XV; asisón ‘sisón’, variante ampliamente extendida por Extremadura, pero documentada ya en Lope de Vega; y coguta ‘cogujada’ , denominación típicamente extremeña de la ‘cogujada’. Otras formas de menor extensión son las siguientes: papalina ‘fango’, variante pacense de paparrucha ‘fango’, forma esta última de origen leonés; y chinglado ‘tinglado, cobertizo ligero’, forma localizada en otros lugares de la provincia de Badajoz. Entre las variantes de extensión local (por lo que muestra hasta ahora la documentación), puedo citar formas como forraja, variante de 18

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cerraja, debida a equivalencia acústica y a cruce con forraje; acergón ‘acederón’, por cruce con acelga; panzagrulla ‘(cielo) cubierto que no amenaza lluvia’, forma local de panza de burro, uso de tono coloquial registrado en otras partes y recogido en el DRAE; cornijuela, variante de correhuela; y otras.

2) Derivados y creación léxica en general La derivación y los procedimientos de creación de palabras en general se manifiestan, entre otras, en las siguientes formas: chinato, derivado de china ‘piedra pequeña’, voz interesante por su sufijo, ampliamente localizada en Extremadura; cuajareja, derivado típicamente extremeño de cuajar ‘cuajo, tripa del cuajo’; turrutero ‘solanera’, voz localizada en otros lugares de Badajoz y que seguramente hay que poner en relación con turrar y con otras formas difundidas por diversos lugares, todas referidas a conceptos relacionados con el terreno; gallegada ‘chubasco poco importante’, localizado en Madroñera y Almendralejo; y seguramente derivado de gallego ‘viento del noroeste’; guarrear ‘llover poco’ (enguarrar en otros lugares de Badajoz), uso procedente en última instancia de aguarrada ‘lluvia de corta duración’, forma localizada en diversos lugares; enhuevar ‘rebozar’, uso que, hasta ahora, solo ha sido registrado en Almendralejo; etc. La creación léxica se manifiesta igualmente en la derivación o variación semánticas, mediante los procedimientos usuales (metáforas, cambios por relaciones de contigüidad, etc.): pestorejo ‘careta o jeta del cerdo", uso presente en otros lugares de Extremadura; ventana ‘arrebol por donde asoma el sol’, uso localizado también en otros pueblos de Badajoz, pero relacionado con ventana ‘clara abierta en el cielo’, registrado en otras partes; pisar ‘cubrir los machos de los animales a la hembra’ (aplicado no solo a las aves), uso que se ha localizado en la provincia de Badajoz y en puntos del noroeste de Andalucía; herrete ‘vaina de haba o de guisante’, uso localizado en la provincia de Badajoz, derivado de herrón o herrete ‘aguijón’, por la semejanza de forma de ambas realidades; etc. Especial mención merecen los nombres de algunas plantas, de insectos y de animales pequeños en general, denominaciones en las que se muestran las mismas motivaciones semánticas presentes en otros lugares: cardo lebrel ‘cierto cardo’, localizada en otros lugares de la provincia de Badajoz; abuelito y abuelo ‘cochinilla de la humedad’, localizado con este mismo valor en otros lugares de Badajoz; saltamartín, saltariche o saltamarín ‘pececillo de plata, lepisma’; cortapiés ‘cortapicos, 19

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cortatijeras’, localizada en otros lugares de Extremadura; calenturón, denominación extremeña del ‘abejorro’ o de la ‘libélula’, extendida a puntos de Andalucía occidental; zumbón ‘abejorro negro’, voz presente en diversos puntos de la provincia de Badajoz; marrajo, denominación extremeña occidental del ‘gallipato, especie de tritón’; cabezorro ‘alcaudón real’, por su cabeza aparentemente grande, motivación que está igualmente en el origen de la normativa alcaudón (< *capitone, de caput); colmillo, nombre provincial de la ‘lamprea’; y otras de más limitado alcance geográfico. También las denominaciones de ciertas especialidades culinarias, por su propio carácter de realidades más o menos peculiares de cada lugar, se prestan a creaciones léxicas diversas, algunas de ellas muy interesantes, como las siguientes: gañote ‘especie de pestiño’ o ‘pestiño’, uso extremeño que ha sido localizado en puntos noroccidentales de Andalucía; y cojondongo, ‘ensalada de tomate’, denominación característica del occidente de Badajoz y de zonas suroccidentales de Cáceres.

3) Retenciones de usos lingüísticos anteriores a la Reconquista Más arriba me he referido a ciertos arcaísmos especialmente conservados en Extremadura, y a otros presentes también en otras partes. Entre los arcaísmos son muy interesantes algunos, pertenecientes fundamentalmente al campo léxico de los accidentes topográficos, cuya presencia en Extremadura podría deberse a la conservación in situ de usos muy antiguos, los cuales, por su especial ligazón a la tierra, habrían sido especialmente retenidos, permaneciendo hasta hoy como arcaísmos. Las más interesantes de estas formas, especialmente localizadas en la provincia de Badajoz son las siguientes: regacho ‘arroyo, regato, regajo’, voz que se presenta también en algunos lugares de Galicia y en otra área constituida por zonas de Navarra, Álava, Rioja y Aragón, pero que cuenta con precedentes más cercanos a Extremadura en las formas regacholo, regachuwalo y regachuwelo, documentadas en el mozárabe de Toledo; y cabezo ‘cerro’, voz ampliamente representada en la toponimia, conservada hoy aisladamente en ciertos lugares y que cuenta también con documentación en el mozárabe de Toledo.

6. Conclusión

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El análisis del léxico popular del habla de Almendralejo, que puede constituir una muestra representativa del de una buena parte de Extremadura, muestra que en las hablas extremeñas, como en muchas otras hablas de carácter regional, se dan cita elementos de muy diverso carácter y procedencia: usos de carácter estándar, usos de carácter popular, vulgar o regional muy extendidos, arcaísmos especialmente conservados en diversas zonas y otros especialmente retenidos en Extremadura, occidentalismos, meridionalismos y usos de carácter más propiamente extremeños. Estos últimos, junto con los arcaísmos y las voces de diversa procedencia especialmente conservadas en Extremadura y desaparecidas de muchas otras partes, constituyen, desde el punto de vista sincrónico el conjunto de voces que más propiamente caracterizan a las hablas extremeñas. Muchas de estas voces, sin embargo, por lo que hemos podido comprobar en el habla de Almendralejo, tienen un alcance geográfico limitado o parcial, aun dentro de la propia Extremadura.

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REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

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Primer Congreso sobre el Extremeño - Calzadilla (Cáceres) 24 de octubre d

EL EXTREMEÑO COMO ELEMENTO DIFERENCIADOR por Eugenio Cortés Gómez

En el año 1980 en el I Congreso de Escritores Extremeños se plantearon muchas cuestiones con respecto a lo q u e llamanos

"extremeño". En lo que se refiere a mi p e r s o n a , presenté una ponencia que con toda intención la titulaba; " ¿ D i a l e c t o
extremeño?"
. Mi intención

era despertar la curiosidad que siempre supone el cuestionar algo, por otra parte tan antiguo como el método socrático que ponía en práctica el conocido personaje griego con sus discípulos. Esa curiosidad , por otro lado innata al ser humano, es la fuente principal del avance de la ciencia y del progreso en la

Humanidad. Nada se habría inventado sino se hubiera cuestionado anteriormente por alguien que tuvo el valor de enfrentarse desconocido y hacerle frente preguntándose y preguntándole. No sé si obtuve algún fruto en especial porque nadie me a lo

refutó personalmente lo que allí puse por escrito. Sí sé que tuve un fruto en general porque a través de la Facultad de Filosofía y Letras en Cáceres en las personas de sus Profesores, compañeros y amigos, y de sus discípulos correspondientes se multiplicaron los estudios sobre el extremeño - (no necesariamente debidos a mí, aunque sé que fuí citado en muchos trabajos) - y en distintos Congresos se utilizaban razones y argumentos para explicarlo.
152 He de explicar que , antes de aquel momento, la investigación

no

la

había

centrado

exclusivamente

en

Higuera

de

Vargas

(localidad del suroeste extremeño) sino que me sirvió para estudiar todo lo que había referente al extremeño, y fruto de ese estudio había sido un trabajo que presenté de Estudios Extremeños en otra ponencia en el año 1979 en el VI titulada

Congreso

"Metodología carto-bibliográfica para el estudio del extremeño". En
ella Iocalizaba todos los puntos estudiados por mí en mis trabajos (con 29 referencias específicas, sin contar las que consulté en el ALEA). Estimo que eran unas fuentes más que suficientes para

establecer las bases científicas de los resultados que obtuve. Las Georgetown Nacional fuentes las encontré tanto en la Universidad de

en Washington,

D.F. (EE.UU) como en la Biblioteca

de Madrid, en la de la Universidad de Sevilla, en donde

había desarrollado mi carrera universitaria, la de Zaragoza en donde terminé mi doctorado bajo la dirección del Catedrático D. Tomás Buesa Oliver, y en la de la ciudad portuguesa de Elvas. Sin duda en estrecha estudio. Una cosa me llamó la atención y el lector podrá comprobar en cuanto repase atentamente lo que acabo de escribir, encontré más libros que hablaban del extremeño en las mencionadas bibliotecas -en especial la estadounidense- que lo que podía encontrar en la recién creada Universidad Extremeña (hablo del año 1977 en que presento mi trabajo final de doctorado) creada oficialmente en relación con la labor de campo que sirvió de base al

1973. Por supuesto nada de ello había en el curso 1972-1973, un año antes de la creación de la mencionado Universidad extremeña, en el que presento mi Tesis de Licenciatura: "Terminología

ganadera

de Higuera de Vargas -Badajoz-"
Conservo la carta en la 153 la Real Academia de la Lengua que Española, a través de su Secretario perpetuo el afamado Profesor D.

Alonso Zamora Vicente , me felicitaba por el trabajo que desarrollé en "El Habla de Higuera de Vargas" que fue el sustrato del que extraje todas mis conclusiones con respecto al extremeño. Los autores que habían tratado el tema no daban

consideración

de dialecto

al extremeño, sino habla de t r á n s i t o ,

y yo seguí esa nomenclatura en el primero de mis trabajos. De todos ellos salió el que hablaba al principio que presenté en el I Congreso de Escritores Extremeños y en el que de manera científica aseguraba que podíamos aplicar la palabra dialecto al

extremeño. Todas las conclusiones me llevaban al mismo término. Y qué significaba el término dialecto?. Fundamentalmente

DIFERENCIACIÓN. Vivíamos, entonces, un tiempo ea el que no se reparaba

tanto en lo diferenciador, aunque existía. Prueba de ello es que en nuestras relaciones humanas, a lo largo y ancho del p a í s . el único (entonces existí

"país"

para

los

de

mi

generación

que

semánticamente hablando, a pesar del avance que la palabra venía teniendo en las Comunidades Nacionalistas, especialmente en

Vascongadas y Cataluña, que después tomaron carta de naturaleza en la Constitución que nos dimos los españoles) cuando alguien, que no fuera de nuestra tierra, establecía diálogo con alguno de nosotros en un contexto que no fuera Extremadura solía decir algo así como

" Vd.

es andaluz,

¿verdad?; a lo que le respondíamos que no

éramos andaluces sino extremeños. Poca gente, en aquél momento DIFERENCIABA a los unos de los otros.

Todos éramos considerados del territorio andaluz que era el que más presencia lingüística tenía en la mente de los hablantes del 154 español que lo contraponían al castellano y l a s l e n g u a s periféricas.

Nos

diferenciaban

pero

sin

calibrar

muy

bien

el

espacio

lingüístico. No obstante mucha gente también d e c í a eso porque no se sentían seguros de que fuéramos andaluces, ya que una particularidad advertían

distinta del castellano y, naturalmente de las

lenguas nacionalistas, pero sin localizarlo plenamente en el habla de Andalucía. No era época en la que se reconociera de forma genérica, (no entro en el campo de los especialistas que llevaban años estudiando las diferentes formaciones lingüísticas que nuestra patria

albergaba) las diferentes formas de expresión con entidad propia distintas del castellano y las otras lenguas mencionadas, Por ello,

repito, no se hacía el diagnóstico exacto de la pertenencia de cada cuál a un habla determinada y por lo mismo a un territorio

concreto, exceptuando, claro está, el c a t a l á n perfectamente definido, pensemos en las

(por otra parte no disputas con lo que

llamamos País Valenciano o las Islas Baleares) el g a l l e g o (en aquél entonces muy poco extendido por los medios audiovisuales y del

que se conocía cuando se estaba en contacto con él, y no siempre dado que no tenía la práctica que hoy tiene) y por supuesto, el vascuence del que sabíamos que existía aunque muy pocos oímos

practicar, aún hoy en día es raro que aparezca en los medios de difusión. No obstante estos mencionados, sí que aparecían como

diferenciadores. No podíamos decir lo mismo de los otros hablas que se escuchaban en el resto del territorio nacional, al menos con la intensidad de ellos, pero sí establecíamos diferencias entre el

castellano y nuestro habla, como 155 hacía la gente con respecto a lo nosotros. También establecíamos diferencias con el andaluz y ellos

lo hacían con nosotros. No éramos iguales aunque compartiéramos elementos comunes.

En este punto , y volviendo a los trabajos que he mencionado debo dejar constancia de lo que expresé en mi libro : "El habIa

popular de Higuera de Vargas" y de lo que solamente puedo hacer
una somera referencia, ya que no es el objeto de este trabajo y además se publicó en su día. Pero se establecía, digo, en aquel momento, que compartíamos en distinta medidas rasgos lingüísticos de la siguiente manera y con el siguiente rango: 1) VULGARISMOS (45 rasgos de los 67 que señala G. Diego (vid.

Dialectología).
2) LEONESISMOS (21 rasgos) 3) MERIDIONALISMOS (11 rasgos) 4) ARCAISMOS (6 rasgos) 5) PORTUGUESISMOS (4 rasgos) Esto nos está indicando que DESDE LUEGO NO SOMOS IGUAL A OTROS sino que estamos DIFERENCIADOS de otros sistemas

lingüísticos. (Me remito a mi libro, como decía anteriormente, el cotejo de los mismos y por economía en este trabajo). Estos rasgos, con ser diferenciadores, se consideran en el de

los campos morfo-fonéticos y sintácticos, advirtiendo que dentro de mi trabajo, también señalaba, que existen diferencias con

parcelas lingüísticas de nuestra tierra (entendiendo como tal el que conocemos como Extremadura -que desde luego y como han señalado otros autores no coincide con el Extremeño-). Pero en donde existe mayor diferenciación es en el campo léxico. Establecía en mi libro lo siguiente: Grupo 1º)
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a) Lexemas que no aparecen en el DRAE

b) Lexemas que aparecen con acepción diferente del DRAE c) Lexemas usados con ampliación o restricción de sentido configuraban un tanto por ciento equivalente al 4 5 , 6 3 % Grupo 2º) Lexemas que aparecen con el mismo sentido que en el DRAE con un tanto por ciento equivalente al 4 2 , 6 2 % Grupo 3 º) Lexemas correspondientes al apartado de FONÉTICA y

MORFOSINTAXIS con un tanto por ciento equivalente al 1 1 , 7 3 % . Se puede hacer un estudio más pormenorizado y en mi libro lo desglosaba con los estudios de los lexemas correspondientes, pero la finalidad de este trabajo es señalar que existe la D I F E R E N C I A C I Ó N de la que se hablaba al principio factor que la diferenciación teniendo en cuenta un segundo y que como se ha no

no es uniforme

estudiado por parte de otros autores las fronteras lingüísticas coinciden , en absoluto, con lo que llamamos territorio extremeño.

Permítaseme una disgresión, lo anterior no es argumento para reivindicar Extremadura. Somos diferentes incluso dentro de nosotros mismos. No nos que se nos modifique lo que conocemos como

debe llevar esta idea a separarnos del resto si no a confirmar que "lo
diferente no es necesariamente separador sino enriquecedor del

todo del que formamos parte".

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la

Asociación.El

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PRIMER CONGRESO SOBRE EL EXTREMEÑO - CALZADILLA (CÁCERES) OCTUBRE/2002

UNA PROPUESTA METODOLÓGICA PARA REVITALIZAR EL CONOCIMIENTO DE LAS LENGUAS EXTREMEÑAS. (EL HABLA DE LOS CHINATOS) Carlos Canelo Barrado Celestino García García Juan José Carlos Martín 1. Consideraciones generales.

Entre el pueblo y su lengua existe una relación de intimidad caracterizada por peculiaridades sociológicas, psicológicas y filológicas. Por ser nuestro pueblo en algo diferente a los demás, tiene una forma de hablar, en algo distinta. Como el lenguaje se acomoda a los avatares de la vida, contiene expresiones, modalidades y atributos de esa vida del pueblo chinato. Entre la sociedad chinata y su lengua hay una correspondencia en lo vital, entre el oxígeno de la inteligencia colectiva del pueblo (su lengua, la que nutre el conocimiento común y permite el entendimiento de los individuos y el desarrollo de relaciones) y la forma de vida y hasta la forma de ganarse la vida de los chinatos. El lenguaje es el modo íntimo de identidad singular de los pueblos y entre ellos, lógicamente, del pueblo chinato, con hondas raíces propias y fuerte sabor extremeño. ¿Cómo se ha formado, cómo se ha enriquecido y cómo se va desvaneciendo el habla de nuestros pueblos?, es un reto para científicos, historiadores y lingüistas. Nosotros nos quedaremos en el concepto de pueblo y su intrahistoria de lo cotidiano, en lo sencillo, en lo cálido, en lo vulgar, en lo sentimental y afectivo, en la parte lúdica que satisface al coleccionista de palabras, mientras se recrea buscándolas en los paisajes y en la intimidad de los recuerdos propios o ajenos. La historia, como dice Unamuno, “no está hecha de lo que sale en los papeles; sino del hacer y de la vida cotidiana de los hombres del pueblo, que es lo que da comienzo a la historia. Pero eso no se ve con los ojos de la cara sino que se capta en el sentimiento de lo que se vive que es la sustancia de la historia aunque no salga en los papeles” . Esa historia y sus protagonistas, el “héroe humilde” que es el trabajador del campo “es uno de los héroes, de los héroes humildes –humildes- de la tierra –humus- ; es uno de los héroes del heroísmo vulgar, cotidiano y difuso” (cita D. Miguel de Unamuno en su obra Paisajes). Ese heroico personaje y su actividad profesional, la lucha a brazo partido contra los elementos, la dura brega con la tierra y el ganado, constituyen las principales fuentes de las que emerge la lengua de los pueblos extremeños y, como no, el habla de los chinatos. El habla de los chinatos no es un idioma ni es un dialecto, es entre una
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gama de colores, solamente un matiz de los muchos que puede tomar el color blanco. Tiene peculiaridades léxicas y fonológicas pero comparte la sintaxis con el castellano o lengua española, porque es lengua de aquellos españoles que además son extremeños y además son chinatos. No es, ni lo son las demás lenguas extremeñas, formas viciadas del castellano, aunque con frecuencia participan del organismo y de la naturaleza, en su estructura anatómica y fisiológica, de la lengua castellana, en nuestro caso aclimatada a los confines de Malpartida de Plasencia, merced a las costumbres, forma de vida, tendencias ideológicas y “contactos” de las gentes del pueblo con ganaderos trashumantes que recorrían la línea formada entre el norte de Extremadura, León y Castilla en busca de pastos, lo que justifica que el chinato utilice en su léxico arcaísmos leoneses y algunos pueblos de León reconozcan términos de uso chinato. El habla de los chinatos está menos afectada que otros usos del extremeño por las normas gramaticales, conserva mas su pureza o está menos evolucionada. El chinato pagó caro el precio de la “singularidad” fonológica al considerarse su lengua una forma de mal hablar de gente bruta, torpe y atravesada. Porque no sabían hablar el lenguaje de los señoritingos, eran objeto de burla, hacían reir a los que hablaban de otra forma, pero esta situación jamás causó complejos al pueblo de Malpartida. La importancia del lenguaje correlaciona con la autoestima de quienes lo usan. Si nosotros, extremeños, nos sentimos pueblo singular, nuestra forma de hablar tendrá una fuerza singular. Si consideramos nuestra lengua un accidente, una cuestión anecdótica, una deformación de otras lenguas, estaremos cuestionando nuestra identidad, nuestra idiosincrasia e incluso la más nítida forma de manifestación de nuestra inteligencia individual y colectiva. El lenguaje vive en nosotros y brota de nosotros; es esencialmente lo que somos nosotros y será lo que nosotros queramos que sea. A través del lenguaje chinato la concepción de la vida se hace tan pura y objetiva, tan entrañable y cálida que lo que se revela no es ya la naturaleza de las cosas sino la propia vida del pueblo, el corazón chinato cuyos latidos marcan el ritmo del SER, del ESTAR y del SENTIR de la gente de Malpartida, manifestándose todo el lenguaje chinato como una unidad metafórica representada por una familia de labradores cuya cultura autóctona determina su forma de vida, en medio de sus instrumentos de labranza, sus creencias y sentimientos, sus rencillas, sus amores, sus temores y hasta los útiles domésticos. El habla es el ropaje de las ideas, de los pensamientos, de los sentimientos; el lenguaje culto es la etiqueta para las ceremonias como las lenguas populares y entre ellas la lengua chinata, es la ropa de faena para las tareas del campo o el traje raído con olor a naftalina que se saca del baúl para ir a misa mayor los domingos. Con todo ello, para los naturales de Malpartida es un habla
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emocionante que se pega más al corazón que al oído; es el habla “tal y como suena”. 2. La estructura del lenguaje chinato. El habla “tal y como suena”.

Las formas fonéticas singulares superan los mil quinientos vocablos, mas que suficientes para facilitar el desenvolvimiento de lo cotidiano, cuanto para acaparar un vasto compendio de conocimiento vulgar, que no por ser vulgar rehusa la inteligencia aguda y perspicaz del chinato. Ese cómputo es una característica definitoria de la condición de lenguaje propio, como también jlo es el concreto ámbito geográfico de difusión, pues en la medida en que nos alejamos del término municipal de Malpartida los elementos toman giros distintos propios de otras realidades lingüísticas. Cierta riqueza de sinónimos reflejan la repetición de acciones, la rutina de faenas, la identidad de sentimientos, y es consecuente que repitiendo con insistencia una misma acción se busque la variedad en el modo de denominarla. La transmisión fundamentalmente oral y consecuentemente la ausencia de diccionarios, revela otra de sus características, que es un lenguaje para hablarlo mas que para escribirlo, es una lengua “tal y como suena”; es lenguaje del pueblo, no de eruditos, ni de lingüistas, ni de escritores. Es un lenguaje acomodado a la vida y entendimiento de quienes lo inventaron y lo usaron y lo siguen usando, porque en el caso de los chinatos, el lenguaje sigue vivo, con vitalidad en el interior de los hogares y aún con un soplo de vida en la calle, en las transacciones comerciales y en todos los confines en los que se encuentre un chinato de mediana edad. Es un lenguaje instrumental, caracterizado por su propiedad y su utilidad, para su uso en lo vital, en lo esencial, en lo cotidiano, sin adornos, sin depuraciones lingüísticas por obra de académicos, literatos o profesores. Es un lenguaje modesto que nunca ha aspirado ni a la elegancia ni a las pomposidades literarias, pero no por ello es un lenguaje pobre, por el contrario, es sutil, ocurrente y avisado. En su estructura: Prevalecen las alteraciones fonéticas, abreviando las desinencias, permutando o sustituyendo fonemas, aparecen peculiares modos representativos metafóricos (cucho pan dejarra, con quien desgarras el pan, es decir, de que familia eres). Modos caracterizados por nombrar las cosas por alguno de sus atributos o a las personas por sus motes o con exageraciones (calcorros son los zapatos porque marcan la huella o calcan y calzorraj). Antítesis en la estructura de algunos sintagmas (¡que joio dapolculo!). El
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“dapolculo” es el que molesta o incordia, sin embargo, en el constructo que presentamos, dicho con énfasis constituye una admiración, un halago, un reconocimiento a una acción, a un valor, aporta un refuerzo al adjetivo (¡que joio dapolculo, lo lijtoquej!). Dicho en tono airado, precedido de otro término significa leve reproche, reprimenda suave, sin ánimo de ofender (¡ándalla, joio dapolculo!). Se percibe fuerte expresividad en la entonación enfática de los términos al uso en la conversación cotidiana. El énfasis no supone ira ni desdén, ni reproches, ni desprecios, ni reprimendas; es sencillamente la entonación afectiva cargada de fuerza que utiliza expresiones fuertes sobre todo en el momento del saludo y de la despedida de dos interlocutores ¡pero chacha, pojabía ejtal bien!; ¡pero que joio petate!; ¡ándalla, petacón!. Chacha y chacho son atentos requerimientos a la señora o al señor. Bastantes construcciones reflejan deseo de independencia, no dependencia ni sometimiento (jate pallá gotera! equivale a “tu a lo tuyo y yo a lo mío”; ¡ca uno en zu cada er culo le dejcanza!. ¡quien no apaede ejcaede!, quien no aparece se queda sin nada en la escasez; el que no está puntual en la mesa no come ¡zequea debajo la meda!. La entonación de la –ch es similar a la que hacen los canarios y algunos pueblos centroamericanos (chacha, chacho). La sufijación –ino, -ina es muy habitual para los diminutivos, (chiquinino, poquino, muchachino). Se usan arcaísmos en las formas pretéritas como “vinón”, “dijon”, “trujon”. El ceceo es otra característica del habla de los chinatos. Cita Diego Catalán (1954) “Malpartida forma un islote ceceante rodeado por una gran zona en que se practica la distinción s-c, z”; así como la aspiración de la –s final que suena como –j; pérdida de la –d; sustitución de la –r por la –l y viceversa y de la –h por la –j. La formación de sintagmas por asociaciones de palabras (edimpodible, o “ezimpodible” por es imposible) (Diojlampare por Dios le ampare). De acuerdo con D. Clemente (1985), la característica diferenciadora más importante del habla chinata, es su fonética. Efectivamente, ciertos fonemas no responden al rasgo ortográfico, si bien pueden concretarse algunas reglas generales, relativas, en la pronunciación:
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Las palabras iniciadas por “s”, se pronuncian como “z” o “c”. Ej. “serio” se pronuncia “cerio”, “sereno” suena “cereno”, “sopa” se dice “zopa”, “sementera” es “cementera” y “supo” se pronuncia “zupo”. Si la palabra iniciada por “s” es monosílaba, se pronuncia con propiedad. Ej. “so”, expresión utilizada como voz que ordena detenerse a la caballería, se pronuncia “so”. Altera la regla la afirmación “si”, que se pronuncia “jei”. La palabra que contiene “s” (no inicial ni final), se pronuncia como “d”, en sílabas directas; lo mismo ocurre si contiene “c”. Ej. “cocer” se dice “codel”, mientras que “coser”, también se pronuncia “codel”; “casa” se dice “cada”. La misma regla se observa con la “z”, así “plaza” se entiende por “plada”. De igual forma la “ce”, se traduce fonéticamente por “de”, diciéndose “cuede” cuando es “cuece”. Si la “s” va en sílaba mixta o inversa, se pronuncia como “j” aspirada. Ej. “cascajo”, se dice “cajcajo”, “cesta” se dice “cejta”, “casta”, suena como “cajta”. La “h” inicial se convierte en sonido “j”, así “hacer” se dice “jader”, “higo” suena “jigo”, “harina” es “jarina” y “haz” se dice “ja” (jarfabol). Con algunas excepciones, por ejemplo “hijo” se pronuncia “dijo” probablemente para evitar la cacofonía que supondría “jijo”. El sonido “z” final o intercalado, se pierde. Ej. “haz” suena como “ja”, si es del verbo “hacer”, sin embargo, cuando se trata del sustantivo “haz” de heno, se dice “jace de jeno”, “hazte” se dice “jate”. La letra “s” final, traduce el sonido por “j” aspirada; así “casas” se dice “cadaj”; por “los niños”, se emplea “loj niñoj”. (mi dijo, midijoj)

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Las terminaciones en “r”, suelen alterarse fonéticamente por “l”, diciéndose “comel” por “comer”. La “r” en sílaba final suprime toda la sílaba, en preposición “para” se emplea “pa”. En sentido contrario, la letra “l”, en sílaba interior o final, inversa o mixta, suena “r”; así “volver” se dice “vorvel”. Cuando la “r” precede a la “l” (rl), fonéticamente de pronuncia como “ll”, se dice “velle” en lugar de “verle”, y “querella”, en lugar de “quererla”; también se sustituye “rl” por “lr”, es el caso de “charlatán” por “chalratán”. La “d” en sílaba inversa suena “j” aspirada, así se podría entender como “adverso” el término “ajvelzo”. La “d” tras la primera sílaba se omite, quedando la vocal, así “dedo” queda en “deo”, “pedo” suena “peo”, “boda” es “boa”, “bodegón” suena como “boegón” e incluso “bogón”. Si la vocal que acompaña a la “d” es la misma que la de la sílaba precedente, también se suprime dicha vocal, “cada uno” se pronuncia “ca uno”, “todo” se dice “to”. También se producen sustituciones fonéticas de la “d” por “a”, así se dice “aonde” por “donde” e incluso ”aondi”. En las terminaciones en “uy”, “ui”, se produce la elisión fonética de la última letra “muy” por “mu”. Los grupos “ado”, “adal”, se traducen por los sonidos “ao”, “au”. Ej. “adobado” se dice “aobao”, “Guadalupe” se dice “Guaupe”. Las terminaciones verbales de la tercera conjugación “ir”, se resuelven el “dir”, “dil”; asi por “ir” se suele emplear “dir”, por “decir”, se dice “didil”. También se suele utilizar como refuerzo de los posesivos la anteposición de un artículo, “la mi nuera”, en lugar de “mi nuera”, “el mi Jodé”, en lugar de “mi José”. Por contra, también se suele postergar un artículo para subjetivar un adjetivo: “tia la (apodo)”.

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La “j” suena de forma aspirada, suave, perdiendo la guturalidad que caracteriza al sonido correcto. La “f” inicial, se torna en “j” aspirada, suave. Ej. “fumar” suena “jumar”, “fuisteis” suena “juijtij”, “fue” se dice “jué”. La terminación “í”, se pronuncia como “in”, así, se dice “jabalín”, en lugar de “jabalí”. La vocal débil “i” suele sustituir a la fuerte “e”, cuando el fonema siguiente es otra “i”, empleándose “didil”, por “decir”. También se suelen sustituir las vocales fuertes por débiles, como en el siguiente caso: “cuanto” por “cuanti”. La combinación “zc” se resuelve en “z”. Ej. “anochezca” se pronuncia “anocheza”. Los sonidos “dra”, “dre”, “dri”, se traducen fonéticamente por “ira”, “ire”, “iri”.... Ej. “cuadra” es “cuaira”, “padre” es “paire”, madrina es “mairina”. El sonido “are” se torna en “ice”, “ece”, “ici”. Ej. “parece” suena “paice”, “parecido” se dice “paicío” e incluso “apaicío”. Aparecido es “paició” o bien “apaició” La conversión del singular al plural se suele hacer generalmente añadiendo al primero el morfema –j; en otras ocasiones el plural se expresa añadiendo una – d inicial que encabeza la palabra siguiente (Zanta di guenaj nochej) (¿Loj duijtej?) (dambajadoj). 3.

El método de coleccionar palabras. Entre la investigación ex postfacto y la autobiografía.

Es cierto que las nuevas generaciones de jóvenes necesitan proyección de futuro, conociendo, entre otras cosas, los nuevos lenguajes informáticos; pero necesitan también conocer el pasado, percibir su identidad y su historia, para
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sentirse partes de algo que no surgió de la noche a la mañana, que nadie nos lo regaló como “la identidad chinata”. Quienes sienten esa identidad saben percibir a través de los conceptos, algo más que el humor que sugiere una palabra antigua que era utilizada por nuestros abuelos. Quienes viven la identidad chinata pueden percibir a través de, por ejemplo, la palabra “ejcaboncho”, la belleza de un carro de mies y el noble uso de los animales por los hombres, en las tareas del campo. O, a través de la palabra “mamaluta”, entienden el sacrificio y el esfuerzo, el cuerpo abatido por el trabajo físico, el sudor y el dolor que cuesta conseguir algunas cosas. En nuestros pueblos, entre los mayores son centenares los usuarios del lenguaje autóctono; a su vez los de mediana edad son usuarios a “media jornada” y coleccionistas de palabras y los más jóvenes comienzan a desplegar sensibilidades propias de una cultura libre adquirida en libertad que les permite combinar la tradición con la modernidad, son los chicos y chicas de nuestros institutos y colegios que han aprendido simultáneamente las palabras “engurdío y microbitte” “calambuca y video consola”. Para todos, para cualquier interesado proponemos un método de indagación para profundizar en el compromiso con su lengua, con la lengua de sus padres y abuelos; es el método que nosotros hemos utilizado al realizar nuestra colección de palabras de uso chinato. Nuestro método podría ser una variante singular de la investigación “ex post-facto” que permite indagar en el presente para rescatar el pasado. Es un método efectivo que recomendamos a cuantos deseen reencontrarse intensa, intelectual y emocionalmente con la raíces de su lengua. Emulando a Don Miguel de Unamuno hemos recopilado una colección de términos, hablando con la gente del pueblo, recurriendo a la memoria histórica, de la historia del “día a día”, trasladando registros a nuestro cuaderno de campo. Hemos analizado los hallazgos en nuestro estrecho círculo de amistad. Hemos practicado la fonología chinata y hemos decidido salir al encuentro de las raíces propias, de las nuestras, en un estimulante viaje de retorno que nos ha permitido recuperar las tareas, las costumbres, los sentimientos, los pensamientos, que es como recuperar la vida de quienes utilizaron en exclusiva y secularmente ésta forma de hablar. El procedimiento ha sido mucho más parecido a una novela autobiográfica donde cuenta la vida propia, los paisajes, los personajes, los espacios, los lugares, los tiempos pasados. Cada uno de los puntos cardinales del pueblo ha sido fuente de inspiración. Cada punto del pueblo es una magnífica excusa para recrearse en momentos
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vividos con paisanos y paisanas entrañables, de los que siempre se llevan dentro, por muy lejos que uno se encuentre. Revisar esos momentos hace aflorar primero al corazón y después a la mente un caudal de palabras que inmediatamente son rescatadas para la colección. El paisaje nos imprime carácter. Decía Azorín: “el paisaje somos nosotros, el paisaje es nuestro espíritu, sus melancolías, sus placideces y sus anhelos”. El paisaje de nuestro pueblo es duro y sobrio, pero también es cálido, alegre y vitalista. Es una imagen con fuerza. La fuerza que llevamos dentro cada chinato. La fuerza que expresan nuestros artesanos y artistas en sus obras. La fuerza de la torre de la iglesia. La fuerza de nuestra forma de hablar. La fuerza de un pueblo expresivo, esencialmente diferente. Diferente ante otros pueblos, entre otras razones por su forma de hablar; y, a veces, también, diferente e indiferente ante si mismo. El pueblo es como una mezcla de mil sabores. Para nosotros, los chinatos, no hay otro lugar donde la vida tenga tanto sabor y tanta amargura produzca la distancia en quienes no podemos saborear cada día sus esencias. Las vivencias cotidianas de la casa, como el “remúo” de los domingos, la merendilla a base de un cacho pan y algo “pa engañallo”, los “recaoj” a regañadientes; el lavar la ropa en los arroyos por nuestras madres, cargando a la cabeza el “lavaero” y la “tajuela” con el “jato”. Echar de comer a las bestias, partir las “tarmaj” y las noches en vela por la fiebre del “salampión” sin despegarse de la cama con el candil o la lamparilla encendidos. Cada momento vuelve a aflorar un surtido de palabras casi olvidadas. El recorrido continúa por la escuela y los maestros. Aquellos maestros que te hacían vivir el pueblo con los problemas de las cuatro reglas sobre la cosecha, la matanza o la almazara; y con las redacciones sobre “la primavera”, “el día de la Virgen de la Luz” o “la era”. Aquellos maestros de entrañable recuerdo, entre los que me detengo en la figura paradigmática de uno de ellos, al que sigo viendo sentado a la mesa, al brasero de picón, con discretos zurcidos en la chaqueta y alguna lámpara en el pantalón, calzando alpargatas, soportando paciente y bondadoso las travesuras y las risas cómplices de los niños que arrojábamos bellotas a las ascuas y esperábamos los efectos, que nos permitían ver las tomateras en los calcetines mientras se sacudía las pavesas que la explosión del fruto asado esparcía por sus piernas. Allí estaba con cada uno de nosotros una pizarra y un pizarrín de manteca. Pizarra de pizarra o de “ajolata”, con un trapo atado para borrar con el, como Dios manda y no con la manga del jersey, que a manera de bayeta algunos niños utilizaban para repartir por la superficie pétrea el fluido salivar.

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Y con la escuela y las travesuras el recuerdo de los juegos “enchorobitándonoj” a los árboles a coger “níoj” o jugando con las moscas. Era una época en la que no abundaban los juguetes. Los niños jugábamos a cazar moscas y aprendíamos a contar con el juego de ¿plaza, toro o capea?. Las moscas sujetas por las patas eran sumergidas en el tintero de tinta, soplándolas después hasta que secas y teñidas de azul volaban por toda la clase y algunas, ¿como no? morían ahogadas en el baño de cinc en el que se fabricaba la leche en polvo. Los niños llevábamos un puchero de lata con un asa, hecho por un “ejtañaol” a partir de un bote vacío de leche condensada. Brotan mas y mas palabras conversando con los amigos de la infancia, cualquier domingo de invierno en los que la mejor opción es compartir el tiempo con los amigos, sentados “a la lancha la lumbre”, apretándose “un cacho pan y patatera” o “unaj correajasaj” con una buena jarra de “morapio”. Y, con ellos te trasladas al juego de los “bolindrej” y de los “platilloj” y porfías para ver quien tenía una “tona” mas grande; y de las “vencej” y “pídola” y el “marro” y las “peloteaj” entre bandas de muchachos que siempre producían alguna “pitera” cuyo dolor se olvidaba cuando al llegar a casa recibías como terapia unos “gajnatonej” y una buena reprimenda en la que no faltaban pronunciamientos metafóricos “que joío celemin”, “maj bruto que un arao”, capaz de “rachal o de jendel loj dientej a loj venaoj”, “ziempre lleno de matauraj como loj burroj viejoj” Y, siguen brotando palabras del recuerdo de las tardes otoñales a la “redolana” o a la “abrigá”, viendo a las mujeres “jadel picoj”, “jadel bolilloj” o “enjaretando unaj puntaj” para poner un remiendo en un viejo pantalón de pana mientras hablaban y reían felizmente. Y los días de lluvia haciendo “barcunaj” con el barro en los charcos, y el juego del “ejconderiche” y el ir a coger grillos, a “cardilloj”, a “jenillo” (pa jadel ejcobetaj) y a “valeo” (pa jadel ejcobaeraj), a “rebujco” o a “ejpigal”. Y, las noches de verano jugando en la era, durmiendo en la parva con el abuelo, mirando al cielo y escuchando algún relato sobrecogedor sobre la inmensidad del firmamento o sobre el presagio misterioso de las estrellas fugaces. Eran aquellos relatos que contaban los abuelos en forma de cuentos que entusiasmaban a los niños y envolvían el ambiente cálido y misterioso de la noche en nubes de sueños. Y.., los sonidos del pueblo:

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Los toques de las campanas, a la una el “repique de loj pucheroj”, el “din dan de loj defuntoj” y los tres toques que anunciaban la hora de misa mayor. El sonido de la fragua, del martillo sobre la bigornia. El sonido de las goteras, durante la noche, percutiendo sobre las tablas del suelo de la “riba” o en una “calambuca de ajolata” y el silbido del aire por las “rejendijaj” de las puertas y ventanas. Y, el canto de las chicharras y los grillos y la algarabía de las golondrinas al atardecer, y los pregones de “trej turutaj”, tres toques que reclamaban la atención de los mayores “... de orden del señor alcalde...” o aquellos otros de una sola turuta que anunciaban “marrana fresca y magro” o “sardinas y sable”. Con todo ello hemos creado un espacio de encuentro de los chinatos consigo mismos y con los demás extremeños, fijando la identidad y la diferencia en los matices del habla. El espacio se denomina EL HABLA DE LOS CHINATOS y les puedo asegurar que, aunque no es fruto de la ciencia, contiene una potencia de vida tan activa como el alma de donde proviene. La vida, el sabor de la vida chinata, se recoge en sus esencias, sutilmente, sin pretensiones, de puntillas, despacito para no molestar a nadie. Fue editado por gentileza del Ayuntamiento de Malpartida de Plasencia en Noviembre de 1999.

4.

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UNA PROPUEJTA METOOLÓGICA PA REVITALIZAL EL CONODIMIENTO DE LAJ LENGUAJ EJTREMEÑAJ. (ELABLA DE LOJ CHINATOJ)

1.

Concideradionej generalej.

Entrer pueblo y zu lengua edijte una reladión de intimiá caracterizá por peculiariaej zodiológicaj, cicológicaj y filológicaj. Pol cel muejtro pueblo en argo diferente a loj demáj, tié una folma de palral, en argo dejtinta. Como er lenguaje ze acomoa a lojavatarej de la via, contié ejpredionej, moaliaej y atributoj deza via der pueblo chinato. Entre la zodiea chinata y zu lengua jay una correjpondienza en lo vitar, entrer odígeno de la inteligendia colejtiva der pueblo (zu lengua, la que nutre er conodimiento común y pelmite el entendimiento de lojindividuoj y er dedarrollo de reladionej) y la folma de via y jata la folma de ganarce la via de loj chinatoj. Er lenguaje ejel moo íntimo de identiá zingulal de loj puebloj y entrelloj, lógicamente, der pueblo chinato, con jondaj raídej propiaj y juelte zabol ejtremeño. ¿Cómo ce ja folmao, cómo ce ja enriquedío y cómo ce va dejvanediendo elabla de muejtroj puebloj?, ezun reto pa científicoj, istoriaorej y lingüijtaj. Nudotroj moj quearemoj en er condepto de pueblo y zu intrajijtoria de lo cotediano, en lo cendillo, en lo cálio, en lo vurgal, en lo centimentar y afetivo, en la palte lúica que zatifade al coledionijta de palabraj, mientraj ce recrea bujcándolaj en loj paidajej y en la intimiá de loj recueldoj propioj o ajenoj. La jijtoria, como dide Unamuno, “no ejtá jecha de lo que zale en loj papelej; zino del jadel y de la via cotediana de loj jombrej der pueblo, que ej lo que da comienzo a la jijtoria. Pero ezo no ce ve con lodojoj de la cara zino que ze capta en er centimiento de lo que ce vive que ej la zujtandia de la jijtoria anque no sarga en loj papelej” . Ezajijtoria y zuj protagonijtaj, er “jéroe jumirde” quej er trabajaol der campo “ejuno de loj éroej, de loj éroej umirdej –jumirdej- de la tierra –jumuj- ; ejuno de loj jéroej del jeroíjmo vurgal, cotediano y difudo” (dide D. Miguel dUnamuno en zu obra Paidajej). Ece jeroico perzonaje y zu activiá profedionar, la lucha a brado partio contra loj elementoj, la dura brega con la tierra y er ganao, cojtituyen laj prencipalej juentej de laj quemelge la lengua de loj puebloj extremeñoj y, como no, elabla de loj chinatoj. Elabla de loj chinatoj no ezun idioma ni ezun dialejto, ejentre una gama de colorej, zolamente un matij de loj muchoj que pue tomal er colol blanco. Tié peculiariaej lécicaj y fonológicaj pero compalte la cintadij con er cajtellano o lengua ejpañola, polque ej lengua daquelloj ejpañolej que aemáj zon ejtremeñoj y aemáj zon chinatoj. No ej, ni lo zon laj demáj lenguaj ejtremeñaj, folmaj vidiáj der cajtellano, anque con frecuendia paltidipan der olganijmo y de la naturaleda, en zu ejtrutura anatómica y fidiológica, de la lengua cajtellana, en nuejtro cado aclimatá a loj confinej de Malpartia de Pladencia, melcej a laj cojtumbrej, folma de via, tendienzaj ideológicaj y contajtoj de laj gentej der pueblo con ganaeroj trajumantej que recorrían la línia folmá entrel nolte de Ejtremaura, León y Cajtilla en bujca de pajtoj, lo que jujtifica quer chinato utilide en zu lédico arcaíjmoj leonedej y argunoj puebloj de León reconojcan télminoj de udo chinato. Elabla de loj chinatoj ejtá menoj afectá que otroj udoj del ejtremeño pol laj nolmaj gramaticalej, concerva maj zu pureda o ejtá menoj evolucioná.
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Er chinato pagó caro er predio de la cengulariá fonológica al conciderarce zu lengua una folma de mal palral de gente bruta, tolpe y atravedá. Polque no zabían palral er lenguaje de loj ceñoritingoj, eran ojeto de bulra, jadían reil a loj que palrraban de otra folma, pero ejta cituadión jamáj caudó complejoj ar pueblo de Malpartia. La importancea der lenguaje correladiona con la utojtima de quienej lo udan. Zi nodotroj, ejtremeñoj, moj centímoj pueblo cengulal, muejtra folma de palral tendrá una juelza cingulal. Zi concieramoj muejtra lengua un jadidente, una cujtión anedótica, una defolmadión dotraj lenguaj, ejtaremos cujtionando muejtra ientiá muejtra diocencradia encludo la máj netia folma de manifejtadión de muejtra enteligencia endeviuar y colejtiva. Er lenguaje vive en nudotroj y brota de nudotroj; ej edenciarmente lo que cemoj nudotroj y cerá lo que nudotroj queramoj que cea. A travéj der lenguaje chinato la concedión de la via ce jade tan pura y ojetiva, tan ejtrañable y cália que lo que ce revela no ej ya la naturaleda de laj codaj cino la propia via der pueblo, el coradón chinato cuyoj latíoj malcan el rijmo der CER, der EJTAL y der CENTIL de la gente de Malpartia, manifejtándoce tol lenguaje chinato como una uniá metafórica repredentá pol una familia de labraorej cucha curtura utójtona detelmina zu folma de via, en metá de zuj ejtrumentoj de labranza, zuj crenciaj y centimientoj, zuj rendillaj, zujamorej, zuj temorej y jata lodútilej doméjticoj. Elabla ejel ropaje de lazideaj, de loj penzamientoj, de lodentimientoj; er lenguaje curto ej la tiqueta pa laj deremoniaj como laj lenguaj popularej y entrellaj la lengua chinata, zon la ropa de faena pa laj tareaj der campo o er traje raío con olol a najtalina que ce zaca derbaúl pa dil a mida mayol loj domingoj. Con to ello, pa loj naturalej de Malpartia ej un jabla emodionante que ce pega máj ar coradón caluio; ejelabla “talicomo zuena”. 2. La ejtrutura der lenguaje chinato. Elabla “talicomo zuena”.

Laj folmaj fonéticaj cengularej zuperan loj miliquinientoj vocabloj, maj que zufidientej pa facelital er decenvorvimiento de lo cotediano, cuantij pa caparal un vajto compendio de conodimiento vurgal, que no pol sel vurgal rejuda la enteligendia agúa y pelpicaj der chinato. Ece cómputo ejuna carateríjtica defenitoria de la condidión de lenguaje propio, como tamién lo ej er concreto ámbito geográfico de difudión, pos en la meía en que mojalejamoj der télmino munedipal de Malpartia loj elementoj toman giroj dejtintoj propioj dotraj realiaej lengüíjticaj. Cielta riqueda de cinónimoj reflejan la repetidión de adionej, la rutina de faenaj, la identiá de centimientoj, y ej concecuente que repitiendo con incijtencia una mejma jadión ce bujque la varieá en er moo de denominalla. La trajmidión jundamentarmente orar y concicuentimente la audencia de dedionarioj, revela otra de zuj carateríjticaj, quej un lenguaje pa palrallo maj que pajcribillo, ejuna lengua “talicomo zuena”; ej lenguaje der pueblo, no de eruitoj, ni de lengüijtaj, ni dejcritorej. Ezun lenguaje acomoao a la via y al intendimiento de quinej lonventaron y lo udaron y lo ciguen udando, polque en er cado de loj chinatoj, er lenguaje cigue vivo, con vitaliá en el interiol de loj jogarej y entovía conun zoplo de via en la calle, en laj tranzadionej comerdialej y en toj loj confinej en loj que cencuentrun chinato de meiana eá. Ezun lenguaje ejtrumentar, caraterizao pol zu propieá y zutiliá, pa zu udo en lo vitar, en lo
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ecendiar, en lo cotediano, cin aolnoj, cin depuradionej lengüíjticaj polobra dacadémicoj, literatoj o profedorej. Ezun lenguaje moejto que nunca jajpirao ni a la legancia ni a laj pompociaej literariaj, pero no por ello ezun lenguaje probe, polel contrario, ej zutil, ocurrente y avizao. En zujtrujtura: Prevaleden laj alteradionej fonéticaj, abreviando laj dedinendiaj, pelmutando o zujtituyendo fonemaj, apaicen peculiarej mooj repredentativoj metafóricoj (cucho pan dejarra, -con quié dejarraj er pan-, ej didil, -de que familia erej-). Mooj caraterizaoj pol nombral laj codaj pol arguno de zuj atrebutoj o a laj pelzonaj pol zuj motej o con ezageradionej (calcorroj zon loj zapatoj polque malcan la juelliga o carcan) y (calzorraj). Antítedij en lejtructura dargunoj centajmaj (¡que joio dapolculo!). Er “dapolculo” ezel que molejta o incoldia, cinembalgo, en er contrujto que predentamoj, dicho conénfadij cojtetuye unajmiradión, un jalago, un reconodemiento a unadión, a un valol, apolta un refuelzo alajetivo (¡que joio dapolculo, lo lijtoquej!). Dicho en tono airao, prededio dotro télmino sejnifica leve reproche, reprimenda zuave, zin animo dofendel (¡ándalla, joio dapolculo!). Ce pelcibe juelte ejprediviá en lantonadión enfática de loj télminoj al udo en la converzadión cotediana. El énfadij no zupone ira ni dejdén, ni reprochej, ni dejpredioj, ni reprimendaj; ej cencillamente lantonadión afetiva calgá de juelza que utilida ejpredionej jueltej zobre to ener momento der zaluo y de la dejpeia de doj intel-locutorej ¡pero chacha, poj abía ejtal bien!; ¡pero que joio petate!; ¡ándalla, petacón!. Chacha y chacho z atentoj on requirimientoj a la ceñora o ar ceñol. Bajtantej cojtrudionej reflejan deceo dendependencia, no dependencia ni zometimiento (jate pallá gotera! equivale a “tu a lo tuyo y yo a lo mío”; ¡ca uno en zu cada er culo le dejcanza!. ¡quien no apaede ejcaede!, quien no aparede zequea zin na en lajcacej; er que no ejtá puntuar en la meda no come ¡zequea debajo la meda!. Lantonadión de la –ch ej cemilal a la que jaden loj canarioj y argunoj puebloj centroamericanoj (chacha, chacho). La zufijadión –ino, -ina ej mu jabituar pa loj demenutivoj, (chiquinino, poquino, muchachino). Ce udan alcaíjmoj en laj folmaj pretéritaj como “vinón”, “dijon”, “trujon”. Er ceceo ejotra carateríjtica delabla de loj chinatoj. Dide Diego Catalán (1954) “Malpartia folma unijlote ceceante rodeao pol una gran zona en que ce prajtica la dejtinción s-c, z”; acína como lajpiradión de la –s finar que zuena como –j; példia de la –d; zujtitudión de la –r por la –l y vecivelza y de la –h pol la –j. La formadión de centajmaj por azociadionej de palabraj (edimpodible, o “ezimpodible” pol ej “imposible”) (Diojlampare pol “Dios le ampare”). Dacueldo con D. Clemente (1985), la carateríjtica deferenciaora májimpoltante deabla
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chinata, ezu fonética. Efetivamente, cieltoj fonemaj no rejponden al rajgo oltográfico, ci bien puen concretalce argunaj reglaj generalej, relativaj, en la prononciadión: Laj palabraj iniciaj pol “s”, ce pronudian como “z” o “c”. Ej. “serio” ce pronudia “cerio”, “sereno” zuena “cereno”, “sopa” ce dide “zopa”, “sementera” ej “cementera” y “supo” ce pronudia “zupo”. Ci la palabra eniciá pol “s” ej monocílaba, ce pronondia con propieá. Ej. “so”, ejpredión utilizá como voj que oldena detenerce a la caballería, ce pronondia “so”. Artera la regla lafirmadión “si”, que ce pronondia “jei”. La palabra que contié “s” (no inidial ni finar), ce pronondia como “d”, en cílabaj diretaj; lo mejmo curre ci contié “c”. Ej. “cocer” ce dide “codel”, mientraj que “coser”, tamién ce pronondia “codel”; “casa” ce dide “cada”. La mejma regla ce oselva con la “z”, acín “plaza” centiende pol “plada”. De iguar folma la “ce”, ce tradue fonéticamente pol “de”, didiéndoce “cuede” cuando ej “cuece”. Ci la “s” va en cílaba mijta o invelza, ce pronondia como “j” ajpirá. Ej. “cascajo”, ce dide “cajcajo”, “cesta” ce dide “cejta”, “casta”, zuena como “cajta”. La “h” inidial ce convielte en sonio “j”, ací “hacer” ce dide “jader”, “higo” zuena “jigo”, “harina” es “jarina” y “haz” ce dide “ja” ( jarfabol). Con argunaj ecedionej, polejemplo “hijo” ce pronondia “dijo” (mi dijo, midijoj) pobablemente pavital la cacofonía que zupondría “jijo”. Er zonio “z” finar o intelcalao, ce pielde. Ej. “haz” zuena como “ja”, ci ej del velbo “hacer”, cinembalgo, cuando ce trata der zujtantivo “haz de heno”, ce dide “jace de jeno”, “hazte” ce dide “jate”. La letra “s” finar, tradude er zonío pol “j” ajpirá; acína “casas” ce dide “cadaj”; pol “los niños”, cemplea “loj niñoj”. Laj telminadionej en “r”, zuelen arteralce fonéticamente pol “l”, didiéndoce “comel” pol “comer”. La “r” en cílaba finar zuprime to la cílaba, en prepocidión “para” cemplea “pa”. En centío contrario, la letra “l”, en cílaba interiol o finar, invelza o mijta, zuena “r”;
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acina “volver” ce dide “vorvel”. Cuando la “r” predé a la “l” (rl), fonéticamente ce pronondia como “ll”, ce dide “velle” en lugal de “verle”, y “querella”, en lugal de “quererla”; tamién ce zujtituye “rl” por “lr”, ejel cado de “charlatán” pol “chalratán”. La “d” en cílaba invelza zuena “j” ajpirá, acína ce podría entendel como “adverso” er télmino “ajvelzo”. La “d” traj la primera cílaba zomite, queando la vocar, acín “dedo” quea en “deo”, “pedo” zuena “peo”, “boda” ej “boa”, “bodegón” zuena como “boegón” encludo “bogón”. Ci la vocar que compaña a la “d” ej la mejma que la de la cílaba prededente, tamién ce zuprime dicha vocar, “cada uno” ce pronondia “ca uno”, “todo” ce dide “to”. Tamién ce produden zujtitudionej fonéticaj de la “d” por “a”, acína ce dide “aonde” pol “donde” encludo ”aondi”. En laj telminadionej en “uy”, “ui”, ce pielde la úrtima letra “muy” pol “mu”. Loj grupoj “ado”, “adal”, ce trauden pol loj zonioj “ao”, “au”. Ej. “adobado” ce dide “aobao”, “Guadalupe” ce dide “Guaupe”. Laj telminadionej velbalej de la telcera cojugadión “ir”, ce reduerven en “dir”, “dil”; acin pol “ir” ce zuele empleal “dir”, pol “decir”, ce dide “didil”. Tamién ce zuele utilidar como rejuelzo de loj pocedivoj la antepocedión dun altículo, “la mi nuera”, en lugal de “mi nuera”, “el mi Jodé”, en lugal de “mi José”. Pol contra, tamién ce zuele pojtelgal un altículo pa sujetival un ajetivo: “tia la (apodo)”. La “j” zuena de folma ajpirá, zuave, peldiendo la guturaliá que carajterida ar zonió correjto. La “f” inidial, ce tolna en “j” ajpirá, zuave. Ej. “fumar” zuena “jumar”, “fuisteis” zuena “juijtij”, “fue” ce dide “jué”. La telminadión “í”, ce pronudia como “in”, acín, ce dide “jabalín”, en lugal de “jabalí”. La vocar débil “i” zuele zujtituil a la juerte “e”, cuando er fonema ciguiente ej otra

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“i”, empleándoce “didil”, pol “decir”. Tamién ce zuelen zujtituil laj vocalej jueltej pol débilej, como en er ciguiente cado: “cuanto” pol “cuanti”. La combinadión “zc” se rezuerve en “z”. Ej. “anochezca” ce pronudia “anocheza”. Loj zonioj “dra”, “dre”, “dri”, ce trauden fonéticamente pol “ira”, “ire”, “iri”.... Ej. “cuadra” ej “cuaira”, “padre” ej “paire”, “madrina” ej “mairina”. Er zonio “are” ce tolna en “ice”, “ece”, “ici”. Ej. “parece” zuena “paice”, “parecido” ze dide “paicío” encludo “apaicío”. “Aparecido” es “paició” o bien “apaició” El pado der cingulal ar plurar ce zuele jadel generarmente añiendo ar primero er molfema –j; en otraj ocadionej er plurar ce ejpreda añiendo una –d inidial que encaeda la palabra ciguiente (Zanta di guenaj nochej) (¿Loj duijtej?) (dambajadoj).

3.

Er metoo de coledional palabraj. Entre la invejtigadión “ex- post-facto” y la utobiografía.

Ej cielto que laj nuevaj generadionej de jóvenej neceditan proyedión de futuro, conodiendo, entre otraj codaj, loj nuevoj lenguajej infolmáticoj; pero neceditan tamién conodel er pazao, pelcibil zu identiá y zu istoria, pa centirce paltej dargo que no zurgió de la noche a la mañana, que naide moj lo regaló como “la identiá chinata”. Quienej cienten eza identiá zaben pelcibil a travéj de loj concetoj, argo máj quer jumor que zugiere una palabra antigua que era utilizá pol muestroj agüeloj. Quienej viven la identiá chinata puen pelcibil a travéj de, polejemplo, la palabra “ejcaboncho”, la belleda de un carro miej y er noble udo de loj animalej pol lojombrej, en laj tareaj der campo. O, a travéj de la palabra “mamaluta”, entienden er zacrifidio y el ejuerzo, er cuerpo abatió pol el trabajo fídico, er zuol y er dolol que cuejta conceguil argunaj codaj. En muejtroj puebloj, entre loj mayorej zon centenarej loj uzuarioj der lenguaje utójtono; a zu vej loj de meiana eá zon uduarioj a “meia jolná” y coledionijtaj de palabraj y loj má jóvenej comiedan a dejplegal cencibiliaej propiaj duna curtura libre ajqueria en libeltá que lej pelmite combinal la tradeción con la moelniá, zon loj chicoj y chicaj de muejtroj ejtitutoj y colegioj can aprendio simurtániamente laj palabraj “engurdío y microbitte” “calambuca y video consola”. Pa toj, pa cuarquiel interedao proponemoj un metoo dindagadión pa projundizal en er compromizo con zu lengua, con la lengua de zuj pairej y agüeloj; ej el metoo que nodotroj emoj utilizao al realidal muestra coledión de palabraj de uzo chinato. Muejtro metoo podría cel una variante cingulal de la envejtigadión “ex post-facto” que pelmite
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indagal en er predente pa rejcatal er pazao. Ej un metoo efetivo que recomendamoj a cuantoj decén reencontralce intenza, enteletual y emodionarmente con la raídej de zu lengua. Emulando a Don Miguel de Unamuno jemoj recopilao una coledión de télminoj, ablando con la gente der pueblo, recurriendo a la memoria istórica, de la istoria der “día a día”, trajlaando regijtroj a muejtro cuadelno de campo. Emoj analizao loj jallajgoj en muejtro ejtrecho cílculo de amijtaej Emoj praticao la fonología chinata y emoj decidio zalil al encuentro de laj raídej propiaj, de laj muejtraj, en un ejtimulante viaje de retolno que moj a pelmitio recuperal laj tareaj, laj cojtumbrej, loj centimientoj, loj penzamientoj, quej como recuperal la via de quienej utelizaron en ejcluciva y cecularmente éjta folma de palral. Er proceimiento ja cio mucho máj apaicio a una novela utobiográfica aonde cuenta la via propia, loj paizajej, loj pelzonajej, lojejpadioj, loj lugares, loj tiempoj pazaoj. Ca uno de loj puntoj caldinalej der pueblo ja cio juente dejpiradión. Ca punto der pueblo ejuna majnífica ejcuza pa recrealce en momentoj vivioj con paizanoj y paizanaj entrañablej, de loj que ciempre ce llevan aentro, pol mu lejoj que uno cencuentre. Revizal ezoj momentoj jade afloral primero ar coradón y dijpuéj a la mente un caudar de palabraj que enmediatamente zon rejcatáj pa la coledión. Er paizaje moj emprime carájtel. Didía Azorín: “er paizaje cemoj nudotroj, er paizaje ej muejtro ejpíritu, zuj melancolíaj, zuj plaidej y zujaneloj”. Er paizaje de muejtro pueblo ej duro y zobrio, pero tamién ej cálio, alegre y vitalijta. Ejuna imagen con juelza. La juelza que llevamoj dentro ca chinato. La juelza que ejpredan muejtroj altezanoj y altijtaj en zujobraj. La juelza de la torre de la igledia. La juelza de muejtra folma de palral. La juelza de un pueblo ejprecivo, ecenciarmente diferente. Diferente ante otroj puebloj, entre otraj radonej pol zu folma de palral; y, a vedej, tamién, diferente e endiferente ante zi mejmo. Er pueblo ej como una mejcla de mil zaborej. Para nodotroj, loj chinatoj, no hay otro lugal aonde la via tenga tanto zabol, y tanta amalgura produjca la dijtancia en quienej no poemoj zaboreal ca día zuj edenciaj. Laj vivenciaj cotedianaj de la cada, como er “remúo” de loj domingoj, la merendilla a bace de un cacho pan y argo “pa engañallo”, loj “recaoj” a regañadientej; el laval la ropa en lojarroyoj pol muejtraj mairej, calgando a la caeda er “lavaero” y la “tajuela” con er “jato”. Echal de comel a laj bejtiaj, paltil laj “tarmaj” y laj nochejen vela pol la calentura der “zalampión” zin dejpegalce de la cama con er candil o la lamparilla encendíoj. Ca momento guerve a floral un zurtío de palabraj cuadi orviaj. El recorrio contenúa pol lajcuela y loj maejtroj. Aquelloj maejtroj que te jadían vivil er pueblo con loj poblemaj de laj cuatro reglaj zobre la codecha, la matanza o larmazara; y con laj readionej zobre “la primavera”, “er día de la Virgen de la Luj” o “la era”. Aquelloj maejtroj de ejtrañable recueldo, entre loj que me detengo en la figura paradijmática de uno delloj, ar que cigo viendo centao a la meda, ar bradero de picón, con dijcretoj zurcioj en la chaqueta y arguna lámpara en er pantalón, carzando alpergataj, zopoltando padiente y bondaozo laj traveduraj y laj ridaj cómplidej de loj niñoj que rrojábamoj bellotaj a lajajcuaj y ejperábamoj lojefectoj, que moj pelmitían vel laj tomateraj en loj cardetinej mientraj ce zacuía laj pavedaj que la ejplodión der fruto azao ejpalcía pol zuj pielnaj.
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Allí ejtaba con ca uno de nodotroj una pidarra y un pidarrín de manteca. Pidarra de pidarra o de ajolata, con un trapo atao pa aborral con el, como Dioj manda y no con la manga del jelcé, que a manera de balleta argunoj niñoj utelizaban pa repaltil pol la zuperfidie pétrea el fluio zalival. Y con la ejcuela y laj traveduraj el recueldo de loj juegoj enchorobitándomoj a lojálbolej a cogel níoj o jugando con laj mojcaj. Era una época en la que no abundaban loj juguetej. Loj niñoj jugábamoj a cazal mojcaj y aprendíamoj a contal con er juego de ¿plada, toro o capea?. Laj mojcaj zujetaj pol laj pataj eran zumelgiaj en er tintero de tinta, zoplándolaj dijpuéj jata que cecaj y teñiaj de azul volaban pol to la clade y argunaj, ¿como no? morían ajogáj en er baño de cin en er que ce jadía la leche en porvo. Loj niñoj llevábamoj un puchero de ajolata con un aza, jecho pol un ejtañaol a partil de un bote vacío de leche condenzá. Brotan majimaj palabraj convelzando con loj amigoj de la enfancia, cuarquiel domingo divielno en loj que la mejol oción ej compaltil el tiempo con loj amigoj, centaoj a la lancha la lumbre, apretándoce un cacho pan y patatera o unaj correajasaj con una guena jarra de morapio. Y, con elloj te trajladaj ar juego de loj bolindrej y de loj platilloj y porfíaj pa vel quien tenía una tona maj grande; y de laj vencej y pídola y er marro y laj peloteaj entre bandaj de muchachoj que ciempre proudían arguna pitera cuyo dolol ce orviaba cuando al llegal a cada redibíaj como terapia unoj gajnatonej y una guena reprimenda en la que no fartaban prononciamentoj metafóricoj “que joío celemin”, “maj bruto que un arao”, capaj de “rachal- o dejendel loj dientej a loj venaoj”, “ziempre lleno de matauraj como loj burroj viejoj” Y, ciguen brotando palabraj del recueldo de laj taldej otoñalej a la redolana o a la abrigá, viendo a laj mujerej jadel picoj, jadel bolilloj o enjaretando unaj puntaj pa ponel un remiendo en un viejo pantalón de pana mientraj jablaban y reían felijmente. Y loj díaj de lluvia jadiendo barcunaj con er barro en loj chalcoj, y, er juego del ejconderiche y elil a cogel grilloj, a cardillo”, a jenillo (pa jadel ejcobetaj) y a valeo (pa jadel ejcobaeraj), a rebujco o a ejpigal. Y, laj nochej de verano jugando en la era, dulmiendo en la parva con el aguelo, mirando ar cielo y ejcuchando argún relato zobrecogeol zobre la imenciá der firmamento o zobre er prezagio mijteriodo de lajejtrellaj fugadej. Eran aquelloj relatoj que contaban loj agueloj en folma de cuentoj que entudiajmaban a loj niñoj y envorvían el ambiente cálio y mijteriodo de la noche en nubej de zueñoj. Y.., loj zoníoj der pueblo: Loj toquej de laj campanaj, a la una el “repique de loj pucheroj”, er “din dan de loj defuntoj” y loj trej toquej que anonciaban la jora de mida mayol. Er zonio de la fragua, der maltillo zobre la bigolnia. Er zonío de laj goteraj, durante la noche, pelcutiendo zobre laj tabla del zuelo de la riba o en una calambuca de ajolata y el cirbío del aire pol laj rejendija de laj pueltaj y ventanaj. Y, el canto de laj chicharraj y loj grilloj y la argarabía de laj golondrinaj al ataldecel, y loj pregonej de trej turutaj, trej toquej que reclamaban la atención de loj mayorej
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“... de olden der zeñol alcarde...” o aquellojotroj de una zola turuta que anunciaban “marrana frejca y magro” o “zardinaj y zable”. Con to ello jemos creao un ejpadio dencuentro de loj chinatoj concigo mejmoj y con loj demáj ejtremeñoj, fijando la identiá y la deferencia en loj matidej delabla. El ejpadio ce denomena ELABLA DE LOJ CHINATOJ y lej pueo acegural que, anque no ej fruto de la cencia, contié una potencia de via tan ajtiva como el alma de aonde proviene. La via, er zabol de la via chinata, ce recoge en zuj edenciaj, zutirmente, zin pretendionej, de puntillaj, dejpadito pa no molejtal a naide. Jué ditao pol gentileda del Ayuntamiento de Malpartia de Pladencia en Noviembre de 1999. Cal-loj Canelo Barrao Celejtino Galcía Galcía Juanjodé Cal-loj Maltín

PRIMER CONGRESO SOBRE EL EXTREMEÑO O HABLA EXTREMEÑA CALZADILLA (CÁCERES) OCTUBRE/2002 ---------------------------------------------------------------

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APUNTES SOBRE EL HABLA DE LAS HURDES

Félix Barroso Gutiérrez

Primer Congreso sobre el Extremeño Calzadilla (Cáceres) - Octubre/2002

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EL HABLA DE LAS HURDES
Félix Barroso Gutiérrez. "Las Batuecas o Jurdes es otro pueblo, en la frontera de Portugal, que tiene casi tantos bandidos como habitantes, siendo el resto enfermos de bocio. Como en Ansó, se habla allí una lengua que no tiene nada en común con el español e incluso con ningún otro idioma". (Madama Arsène Alexandre, Lógicamente, la cita con la 1903)

que abrimos esta humilde comunicación Pero citas como ésas se de los habitantes

es fruto de una calenturienta fabulación . en el lenguaje desconocido, Descartando extraño,

prodigan hasta la primera mi tad del siglo XX, haciendo gran hincapié pintoresco... de las serranías de Las Hurdes. cualquier veleidad sobre la posibilidad de que, en el sí tengo al Hogar-Escolar de Nuñomoral (curso 1979-80), en pleno coterritorio hurdano se hable algún tipo de extraña lengua, que apuntar que, recién incorporado para ejercer mis funciones razón de Las Hurdes, alumnos . ción educativas

me chocaron determinadas palabras y giros de mis tan peculiar que hacían -fundamentalmente del Pasado Simple. Siempre la acababan en "salMartilanque recogí los

Recuerdo que una de las cuestiones que más me llamó la a t e n en el Valle del Malvellido- de la ter"subiorin" por "subieron", de la alquería de

fue la terminación

alumnos de los pueblos ubicados cera persona del p l u r a l "orin". torin" por "saltaron".... drán

"Comiorin" por "comieron",

En uno de los cuentos tradiciones

al aventajado alumno Luis Iglesias Crespo,

hay una frase que precisa bien esta característica lingüística: la me-

"Y antonci Pericu el de Las Jurdis Malas y los s u s compañerus llegorin ampié del árbul granderón y se subiorin a él , y allí se comiorin rienda de la vieja cuscujera, y cuando la terminorin, se abajorin del

árbul y cogiorin y se escaporin corriendu pal puebru (...)" Otros rasgos dialectales que me llamaron la atención en aquel entonces y que van de capa caída, o que ya se pueden dar por desaparecidos, son, dentro de una larga retahíla: -La tendencia a añadir una "n" (dando como mayor énfasis) a determinadas conjunciones: "nin" por "ni", "non" por "no" "sin" por "sí".
_ -El empleo del "vos" y el vusótruh en lugar de "usted" . Voh, compadre, ¿cúmu no cogéi lah deredah?" (oído a un vecino de la alquería d e Las Erias). C a s t e l l a n i z a n d o la frase, tendríamos: "Usted , compadre, ¿cómo no cogéis las cerezas?". Otro ejemplo es el oído a un 181 mozo del pueblo de Aceitunilla: "Ehtárvuh vusotruh, padre, , al cudiu de la lumbri". O lo que es lo mismo: "Se quede usted, padre, al cuidado de la lumbre ".

-Cambio de la "d" final del imperativo por "i": "echái" por "echad" "bebéi" por "bebed"... . Ej : "Echái y bebéi vinu" ("Echad y bebed vino") ; "cogéilu y lleváilu p a ' l l á cullá '« ("cogedlo y llevadlo lo más lejos posible'') -Las curvas de entonación, con prolongación de la sílabas fuertes, dejaban toda una estela musical y quejumbrosa que, en cierto modo, me recordaba ciertas hablas de pueblos hispanoamericanos . Hoy todavía se puede apreciar esta característica, sobre todo en los concejos de Nuñomoral y Casares de Las Hurdes, pero pierde terreno a marchas forzadas. Algunos estudiosos han significado que ese tono quejumbroso es fruto secular del lenguaje empleado empleado por los "pidiórih" (pedigüeños) cuando salían a mendigar por toda la Península Ibérica, o incluso más lejos, q u e "pidiórih" hubo que llegaron hasta América. Todavía se aprecian muchos gestos, visajes, giros, picarescos y fingidos lloriqueos.., en muchos habitantes de las Hurdes, como corresponde a una legítima herencia de aquellos singulares mendigos, a los que Rinconete, Cortadillo, Lázaro de Tormes y otros no les llegaban ni a las suelas de los zapatos. Y la picaresca sigue hoy en día, que bien saben aprovecharse de ese estereotipo del "pobrito jurdano". Muy poco es lo que se ha investigado mismas características Curiosamente, licianos", "Azabal" corriente dialectales, sobre las hablas de Las Hurdes. Y

decimos "las hablas" porque no en todos los valles ver con claras y perceptibles influencias

de la zona se aprecian las tienen mucho que e incluso gallegas .

que, sin lugar a dudas, astur-leonesas,

a los habitantes de la alquería de Aceitunilla los llaman "ga"Valle de los gallegos". El topónimo del euskera.

y en sus términos hay un paraje denominado

También se rastrean paralelos con palabras propias en la zona) aparece como parte integrante Olazábal, Mendiazábal, etc. euskaldún con el significao

(alquería del concejo de Casar de Palomero y, a su vez, apellido muy de muchos topónimos vasOtro apellido hurdano " V e l a z " universitario (inédito) so-

cos: Idiazábal, es un vocablo

de "azor". Pero creemos,

Es cierto que, en su día, apareció un estudio bre el habla de Las Hurdes, con todos nuestros respetos, sido de esperar. de Francia, autor. ESBOZOS

de mano de Juan José Velo Nieto. que no se profundizó al parecer de calidad,

ni se matizó como hubiera firmado por el cate-

Otro trabajo,

drático José María Requejo, hijo de la v e c i n a duerme en un anodino cajón, debido La Asociación Cultural de Las Hurdes

comarca salmantina de la Sierra a la inesperada muerte de su ha intentado recupe(ASHURDES)

rarlo, pero sus tentativas han fracasado. Lo que sí se han llevado a cabo han sido algunos apuntes o esbozos, honestos y serios, sobre algunas de estas hablas hurdanas. Es el caso de los esMorcillo, que tudios emprendidos por el maestro y antropólogo en el colegio de Nuñomoral. Angel Domínguez Angel Domínguez

182 ejerció durante varios cursos como profesor en la alquería de La Fragosa y

observa,

por ejemplo,

que en la

zona donde é1 ejerció, cativo-sordo), de los sustantivos monte>monti; de la "c",

se da una total ausencia del fonema / x / (velar-friHace la salvedad que no siguen o>u finales de feasí como

que es sustituido por la aspiración /h/. basado en las cerrazones e>i, y

cuando son utilizados en modo vocativo,

las reglas del leonesismo nómenos fonéticos,

c a c h a r r o > cacharru.

Aprecia también multiplicidad

destacando la aspiración de "s" y "f" inicial,

"z", "p", "j" y "g". alemán Krülo&eu) en la interdentalización de Pinofranqueado del grupo s+d (los dedos y Cambroncino. complejo y de alguien que no es las singulares que llaEsta

En la primera mitad del siglo XX, el eminente investigador ger ya documentó los pueblos hurdanos

A las características

anotadas y a otras muchas -que sería como ya anotábamos más arriba,

árido el h a b l a r de ellas en la sencilla comunicación lingüista- hay que señalar, curvas melódicas ma enormemente característica ENCUESTA Como dato curioso, prendidas zona?", hablantes hurdanos, y el alargamiento de las vocales lo que genera un lenguaje

tónicas finales de los

cantarín y meloso,

la atención a aquellos que nunca lo han escuchado. se circunscribe a una serie de pueblos, no a todos.

se puede traer a colación la encuesta que se aplicó, de edades comapuntándose tan Ante la pregunta: respondieron "¿Qué se habla en esta español y h urdano, extre-

hace escasos años, a 206 alumnos del concejo de Nuñomoral, entre ll y 15 años. un 45% aproximadamente que: hurdano,

sólo un porcentaje meño y hurdano,

del 0,5 los que contestaron:

y hurdano, extremeño y español.

Ello pone de manifiesto entienden su modo Es-

cómo un sector mayoritario te comportamiento, social, generando vés de la lengua, Lógicamente, de comunicación,

de jóvenes hablantes hurdanos repercute culturales

de hablar como un elemento más configurador de la identidad comarcal. según algunos lingüistas, casos de autoafirmación se llega a comportamientos o alienamiento,

sobre la psicología o sea, que a traLos medios definidos.

el habla hurdana hace ya aguas por todas partes.

de modo fundamental la televisión y la radio, aniquilan La torcida labor de ciertos doimponer el castellano a con acusados de este pecuen sobre los alumnos

a galope tendido los rasgos dialectales. machamartillo, dejes locales, liar habla. menospreciando e ironizando

centes -más antes que ahora-, que han pretendido

también ha sido nefasta para la conservación por otro lado, escritores

No existen,

ni publicaciones

dialecto hurdano. en baturro",

También ha ocurrido que el hurdano no ha tenido conciendialectales, sino que "hablaba Y sucedía muchas ve-

cia de que hablabla siguiendo unos patrones ces que, cuando salían fuera de su comarca,

por lo que nunca valoró 183 tales patrones.

la gente hacía mofa de sus gi-

ros dialectales y de sus quejumbrosas ridículo.

cadencias,

lo que le hacía sentirse relacionados con la de la zona. salie-

Por ello, no es extraño que, con motivo de haber confeccionado en Nuñomoral, tuviera la ¿feliz idea? de plasmar

el que suscribe estas líneas un programa de fiestas festividad de San Blas, Aparte de los negativos ron de la imprenta,

en el papel unas estrofas de la canción del Ramo en el dialecto

comentarios que suscitó cuando los programas

hubo manos anónimas que colocaron debajo de tales essalvajes, que hablaban la acusada Aunque cierEl Cabezo, dependiente de Abajo que se palpan

trofas la frase de: "!Jurdano lo serás tú!" Pese a que la leyenda pinte a los hurdanos como una lengua desconocida, hubo un s u s t r a t o lingüístico primitivo, nada de esto hubo en la realidad. Posiblemente,

al que se sobrepuso El Adrillar),

influencia astur-leonesa, Las Mestas, La Rebollosa del municipio salmantino

propia de la Repoblación medieval. (antiguamente, (alquería hoy, incomprensiblemente, astur-leonesas

to es que pueblos como Ladrillar

de Herguijuela de la Sierra) y Riomalo

apenas si presentan las acusadas influencias en el resto de la comarca hurdana; en profundidad. Todavía se oyen,

fenómeno éste que debería ser estudiado que fueron cosa coa una selah O a unos que a n d a b a

de vez en vez, sugerentes frases, dirigiéndose

rriente hasta hace pocos años, como la que oímos recientemente ñora de la alquería de El Cerezal, componiendo una pared: furriácah" mozuelillos: ("José, tapa bien los "Dagálih, a un hombre

"Hûse , rechilla luh huracuh andi fundorin requiriendo

agujeros donde criaron los pájaros").

aquel parloteo de una mujer del valle del Esperabán, pol si hereáih a pairi de rabíu" de vez en cuando, mino "acetuáu"

dírvuh fuendu con l'acetuaú y, a c á («Muchachos, marcharos

nun ná, mi rái El tér-

con el acetuáu y, agropecuaSocial, la

estad atentos por si véis a padre de vuelta") . hay que entregar (ya, con la S e g u r i d a d se han jubilado. El primero

se emplea para designar una serie de productos

rios, que religiosamente

costumbre está de capa caída) a los padres cuando éstos ya han repartido la herencia entre sus hijos y, prácticamente, Terminamos esta comunicación correspondiente transcripción al castellano. con dos relatos en dialecto hurdano y su de ellos nos hay el segundo soen en la REVIS-

bla sobre la vida del alimañero Sebastián Velaz Azabal, bre la fiesta de "La Carvochá" hurdanu:

(este último apareció publicado

184 TA DE FOLKLORE, nº 175, Valladolid-1995, con el título de: "Palrandu

Priéguh p a embaí el ratu") .

"Palrandu en hurdanu: Prieguh pa embaí el ratu". (Hablando en hurdano: Apuntes para pasar el rato)
Félix Barroso Gutiérrez

LA CARVOCHERA EN LAH H U R D I H A n á c , a r r a y a n o v r i e m b r i , s , e h c u m b r a Lug S a n t u h . A n t o n c i h moh e m b a í m u h con la Carvochera, u n r e h u i h u que t a m i é n dícinli La Magohtá u La C h i q u i t í a , s i g ú n el concehu de L a h H u r d i h . Moh vaga di a c i a m e n t i al r e b u h c u de lah cahtañah. D í m u n u h f u e n d u pol luh l o m b u h y, a c á n u ná, e n l l e n a m u h luh f a r r a c u h con c a h t a ñ a h enh e r t a h , que de c o n t i n u d i h u n : "la c a h t a ñ a t i e n e u n a m a ñ a : el que la herea, l ' a r r e p a ñ a " . H a y que tené c u d i a u con luh oriciuh, que son m u h a r r a h perosuh. P e r u la c a h t a ñ a no le r e t o l e a a luh carlahih, lo m e h m u sea en u n poti con tocinu, que cocíah en lechi de cabra, que n u s o t r u h d i c i m u h socochonih. Lah corrobrah de h o m b r i h , que, esi día v a i n c u m u h a l a m í u h y con m u c h a sedi, v e s i t a n , en pran de compairih, lah casah y lah bodegah, y enc e n t a n la p o l i e n t a y se p o n i n c u m u a s i s o n i h con lah m a z a h de lah i g ü e a h y luh b a n a h t r u h de zulequih. A n g u n u h ehcolan g ü e n u h c a q u é r u h d , a b u a r d i e n t i de m a d r o ñ u y s , a t a h i n a n en u n verbu y, a l u e g u , leh peta a n d á de retozu con lah m o z a r a n g ü e l a h , e n h e l e c h á n d u s i pa c u a r q u i é mac h i a l andi h a d i n el baili g a r e t u , u sea, z a m a r r e á el culu y luh piedih q u i e t u h .

en el p u e b r u . A la v u e r t a , s , e m b á i n h a d i e n d u can a r r i a h pa h u n d e a l a h en l u h c h a r a í l i h , o h u g a n al n a u con c a r a b o n i h de hollau, o h a d i n horcah pa luh t i r a b e q u i h . E n la a r q u e r í a , el t a m b o r i l e r u no se h a r t a d,asoprá la gaita. La h e n t i a n d a toa ehcachecía. Luh h o m b r i h a n d a n de m o r a g a y lah m u h e r i h de b o r r a h á . A c á n u ná, h a r r e a n u n r e h i n c h u y bahta loh m á h cacherúh s a l i n a m a r c a l s i u n picau, u n a haba, u n a c h a r r á , u lu que se terci. L u h qui e h t á n h e c h u h u n u h b a l d r a g a h pol el v i n u qu,ehcolorin, a n d a n c u m u u n u n h h u r r a c u l u h , al horru, e h c a r r a p a c h a u h , y no da b a i l a u ; a n t o n c i h luh c h i p i l i n d r i n i h leh h a d i n c o r q u i ñ a h en la r e n g a y en lah pencah u leh r e h t r i e g a n el culu con cac h i m b a r b a h y h a r a m o c h u h , u leh a s o p r a n u n a h p e l u s i n a h que t i e n i n ]ab g a r b o l a h de u n a h p r a n tah chirlih, que se le m e t i n pol lah suh c h i e r a h y leh h a d i n e h t a r n u a l de c o n t i n u . T a m i é n leh hechan horrillu pol lah suh cohtillah, qu,eh c u m u u n a g r a n a que se saca de lah g a r a v a i n a h de luh r u s a l i b m a c h í u h y que da m u c h a picaña. A n á c , a b a n g a el día y se hadi de nochi, cuantih que p a r d e a y r a h p a h i l a la c a v a c h u e l a y emp r e n c i p i a a c a n t á la gorulla, la h e n t i s , a r r i m a a la c a l e n t a n z a de lah h o g a r á h y h u n d e a embozáh de c a h t a ñ a h pa lo a r t u , d i h i e n d u que son pa lah á n i m a h . H o r m a n corru y se cohin de lah m a n u h , y el zahoril de l , a r q u e r í a p a l r a u n u n h l a t i n i h d,al cabu diuh te sarvi, que siempri d i h i o r i n q u , e r a n pol luh n u e h t r u h d e f u n t u h y lah n u e h t r a h ánimah. Y aluegu dobran lah c a m p a n a h del concehu y la h e n t i s , e h p u e r d o l a g a y cá cual díbasi f u e n d u pa la su casa. (Nota: Todas las haches ("h") que a p a r e c e n en el texto, son a s p i r a c i o n e s y, como tal, así d e b e r á n pronunciarse).

T R A N S C R I P C I O N AL CASTELLANO
Grupo d« Hurdanos de Calvochera

L a C a l v o c h e r a en L a s H u r d e s (1)

Luh d a g a l i n u h , c , a n d u v i o r i n p i i e n d u a la mañ a n a lub g u i n a r u d h y la chiquitía, a b a l l a n en cor r o b r a h , de g u r u p e t e r í a , a c h a n c a n el ríu y prendin monti a r r i b a , en cata de u n güen solanu, andi e n l l e n a n la bacera con luh h a v í u h que recohiorin 185

N a d a m á s a p a r e c e r el mes de n o v i e m b r e , se divisa la fiesta del Día de Todos los Santos. Entonces nos d i s t r a e m o s con la Calvochera, u n festejo que t a m b i é n lo l l a m a n La Magostá o La Chiq u i t í a , según el concejo de Las H u r d e s . T e n e m o s tiempo libre para ir e x p r e s a m e n t e a b u s c a r cas-

dos, con los pies a r a s t r a s , con las p i e r n a s abiertas, y no son cap aces de b a i l a r ; e n t o n c e s los muc h ach o s revoltosos les h a c e n c o s q u i l l a s en la rab ad i l l a y en los muslos o les r e f r i e g a n el culo con rusco y cogollos de j a t a , o les s o p l a n u n a s p e l u s a s q u e se e n c u e n t r a n en el i n t e r i o r de u n a v a i n a de u n a s p l a n t a s s i l v e s t r e s , q u e se les m e t e n en las fosas n a s a l e s y les h a c e n e s t o r n u d a r c o n t i n u a m e n t e . T a m b i é n les e c h a n como polvos p i c a - p i c a por las e s p a l d a s , q u e los s a c a n de las s i m i e n t e s que se e n c u e n t r a n en las v a i n a s de los rosales silv e s t r e s , y da m u c h a picazón.

Pese a q u e h a n a p a r e c i d o p i n t a d a s en Las Hurdes, i n s t a n d o a hablar e n extremeño, el dialecto h u r d a n o es otra cosa. Históricamente, a los h u r d a n o s les h a c a í d o " d e m a s i a d o lejos" E x t r e m a d u r a

tañas. Vamos por los c e r r o s y, de vez en cuando, llenamos los f a r d e l e s con c a s t a ñ a s " e n h e r t a h " (2), que s i e m p r e se dijo: "la c a s t a ñ a t i e n e un secreto; aquel que la ve, la coge". H a y q u e t e n e r cuidado con los espinos de las c a s t a ñ a s , q u e son m u y ásperos y con pinchos. P e r o la c a s t a ñ a no le repugna a las p e r s o n a s con b u e n a p e t i t o , lo m i s m o da que se a en un pote con tocino, q u e cocidas en leche de cabra, q u e n o s o t r o s l l a m a m o s socochones. Las c u a d r i l l a s de h o m b r e s , q u e ese día e s t á n como h a m b r i e n t o s y con g r a n sed, v i s i t a n , con gran libertad, las c a s a s y las bodegas, y a b r e n las t i n a j a s del vino c a s e r o y se p o n e n como "asisones" con las m a z a s de las c h i v a s y las c e s t a s con trozos de pan. A l g u n o s b eb e n buenos pucheros de a g u a r d i e n t e de m a d r o ñ o y se e m b o r r a c h a n enseguid a y, luego, les da por a n d a r de b r o m a s con las m o z u e l i l l a s , a c o s t á n d o s e con e ll a s en lo m á s áspero del bosque, d o n d e h a c e n el a m o r , que consiste en m o v e r el culo y t e n e r los pies quietos. Los m u c h a c h o s , q u e e s t u v i e r o n p i d i e n d o por la m a ñ a n a los " g u i n a r d u h " (4) y la "chiquitía" (5), m a r c h a n en c u a d r i l l a s , f u e r a de casa, p a s a n el río y se van m o n t e a r r i b a , en busca de u n sitio soleado, donde l l e n a n la b a r r i g a con las cosas q u e recogieron en el pueblo. Al regreso, se e n t r e t i e nen haciendo b a r q u i c h u e l a s de corteza de árboles para t i r a r l a s e n los c h a r c o s p r o f u n d o s del río, o j u e g a n al " n a u " (6) con palos secos de durillo, o hacen horcas p a r a los t i r a c h i n a s .

El dialecto

jurdano en su p u r e z a y a sólo se m a n t i e n e en p e r s o n a s c o m o este s e ñ o r d e M a r t i l a n d r á n

E n el m o m e n t o q u e cae el día y se hace de noche, en c u a n t o se pone el sol y p a s a r a s a n t e el c h o t a c a b r a s y c o m i e n z a a c a n t a r el cárabo, la En la aldea, el t a m b o r i l e r o no se c a n s a de sog e n t e se a r r i m a al calor de la l u m b r e y l a n z a puplar la gaita. La g e n t e e s t á m u y c o n t e n t a . Los ñ a d o s de c a s t a ñ a s h aci a lo alto, diciendo q u e son h o m b r e s se j u n t a n p a r a a s a r c a r n e y las m u j e r e s p a r a las á n i m a s . F o r m a n un corro y se cogen de para a s a r p a t a t a s . De vez en c u a n d o , l a n z a n al las m a n o s , y el "zahoril" (9) de la a l d e a dice unos modo de un r e l i n c h o y h a s t a los m á s serios s a l e n l a t i n e s de los años de Mari C a s t a ñ a , q u e s i e m p r e a b a i l a r un "picau" (7), o u n a " j a b a ' , o u n a "charrá" (8). Los q u e se e n c u e n t r a n b o r r a c h o s por el 186 se dijo que er a en m e m o r i a de n u e s t r o s difuntos y n u e s t r a s á n i m a s . Y luego d o b l a n las c a m p a n a s vino que b e b i e r o n a n d a n con los p a n t a l o n e s caí-

del c o n c e j o y l a g e n t e p a r e c e c o m o si s e a n g u s t i a ra y c a d a c u a l s e v a m a r c h a n d o p a r a s u c a s a .

NOTAS (1) El término "calvochera" tiene el significado, en Las Hurdes, d e p r e p a r a t i v o s y acción de asar castañas el día d e Todos ]os Santos". También se e m p l e a n otros nombres, c o m o "carvochá", "calvotá', "magosta" y "carvochera". El "calvochi", "calvoti" o "carvochi" es la castaña asada. (2) Las castañas "enhertah" son una variedad - d e n t r o de cuatro o cinco especies- que a b u n d a n en Las Hurdes. Son muy dulces y se pelan muy bien. Después de varearse y desprenderlas de sus espinos o erizos, se llevan al "sequeru" o "zazu " (artilugio al m o d o de una gran rejilla formada por cañas, palos o tablas), bajo el cual perm a n e c e una lumbre encendida durante varios días, al objeto de a h u m a r y .secar el fruto. Posteriormente, las castañas se "pilan" o se "socochan", introduciéndolas en un saco, que es golpeado por dos personas sobre un "mazón" de madera. De esta manera, la castaña pierde su cáscara, convirtiéndose en castaña "branca', "pila" o "pilonga". Esta castaña ha constituido, secularmente, la base alimenticia del hurdano. Antiguamente, la comida más c o m ú n del mediodía en esta zona consístía en un p u c h e r o de castañas cocidas con tocino. Y por la noche, los tradicionales "socochónih" (castañas piIongas en leche de cabra, cocidas y con algún chorro de miel por encima) Con la e n f e r m e d a d de "La Tinta", que afectó de m o d o muy directo a los extensos y frondosos castañares de Las Hurdes (siglos XVlll y XIX), se dio un gran varapalo a las economías hurdanas, que vieron m e r m a d o s sus recursos. Aún se ven magníficos y centenarios ejemplares de castaños, con troncos de varios metros de circunferencia, pero secos y carcomidos. Hoy en día, asistimos a una lenta pero feliz recuperación del castañar hurdano. (3) Los llamados "asisónih" vienen a ser unas especies de ajos silvestres, que la gente suele desenterrar para comerlos. También se emplea esta palabra para designar a las personas que están gordas y sebosas, o que c o m e n con gula y avaricia (ésta es la acepción que aparece en el texto). (4) El término "guinardu" viene a ser una deformación de "aguinaldo", a u n q u e hay que tener en cuenta q u e con la palabra "guinardu" o "guinaldu" se designa, en el territorio hurdano, a un chorizo pequeño, que se fabrica exprofeso en la matanza para regalarlo con motivo de ciertos acontecimientos. A los ahijados se les suele dar el "guinardu" en Año N u e v o o Reyes. También se piden tales donativos por Los Santos o en Carnavales. Es una costumbre muy arraigada en las mal llamadas Hurdes Altas. (5) El término "Chiquitía" es muy e m p l e a d o en los concejos de Caminomorisco y Pinofranqueado, así c o m o en otras aldeas, c o m o Vegas de Las Hurdes. Viene a significar la colecta que el día de Todos los Santos realiza la chiquillería por el pueblo, sobre todo en 187

casa de los familiares más allegados. Hace unos años, los muchachos recogían membrillos, granadas, manzanas, higos pasos, nueces, dulces caseros, roscas de pan y otros frutos del tiempo o elaborados en el pueblo. Actualmente, como consecuencia de una sociedad de c o n s u m o que ha penetrado por todas partes, se ha diversificado la oferta. Y así, se entregan golosinas diversas, bebidas gaseosas y de cola, dulces de fábrica... E incluso son ya muchas las p e r s o n a s que e n t r e g a n d i n e r o a l o s m u c h a c h o s a f i n d e q u e e l l o s c o m p r e n lo que quieran y se lo coman, posteriormente, en la merendola que organizan las respectivas cuadrillas ( m u c h a c h o s por un lado, y las muchachas por otro) durante la tarde. El ritual de la Chiquitía lleva implícito, en ocasiones, un robo de las viandas de unas cuadrillas a otras, Ilegándose a utilizar la fuerza. Normalmente, se aprovecha el m o m e n t o en que los c o m p o n e n t e s de la cuadrilla se d e s p a r r a m a n para buscar leña con la que hacer la lumbre, dejando tan sólo a un vigilante, que debe velar y defender los productos que se le encomiendan. (6) El "nao", que tambíén se conoce c o m o "jincarrona", es un juego de niños. Participan varios jugadores (sólo varones), los cuales van armados de unos palos aguzados en una de sus punta s, de unos 75 cm. de largo por 5 cm. de grosor. Se traza una circunferencia en terreno blando. Después del correspondiente "pinti " o sorteo, uno de los jugadores debe clavar su palo en el suelo; el resto de los jugadores tiene que íntentar derribar el palo clavado mediante la acción de hincar sus correspondientes palos. El que lo consiga, arroja el primer palo hincado lejos del corro. En algunas zonas gallegas, este juego se conoce con el nombre de "Pica Roma ". (7) y (8) El "Picau', la "Jaba" y la "Charrá " son bailes característicos de la comarca jurdana. El primero de ellos se distingue por la agilidad que tienen que demostrar los danzarines a la hora de trenzar y "picar" los pies. La Jaba es un baile curiosísimo, propio de la aldea de Aceitunilla, d o n d e los danzarines tan pronto se agarran como se abren en abanico; su ritmo es arrebatador, casi asfixiante. Y la Charrá es un baile más ceremonioso, lleno de mudanzas, en d o n d e los danzarines, en ocasiones, se vuelven de costado y realizan curiosos movimientos con los pies. (9) El "Zajoril" es aquella persona que guarda y transmite los saberes de los arcanos hurdanos. Es el encargado de narrar a los niños los cuentos y las leyendas. El hombre que conoce el misterio de los elementos curativos (hierbas, minerales, frutos...). El que atesora en su memoria las leyes y principios de la c o m u n i d a d hurdana. El encargado de invocar a los espíritus de los antepasados. El h o m b r e bueno, justo y sabio que pone paz en los pleitos y pendencias. En estos últimos años, la memoria de los hurdanos recuerda a Tío Eusebio Martín Dominguez, de El Gasco; Tío Alberto Azabal, de Pinofranqueado; Tío Anastasio Marcos Bravo, de Las Mestas; Tío Pedro Alejandrino Lemos, de Nuñomoral; Tío Santiago Guerrero, de Casares de Las Hurdes; Tío Moisés Crespo, de Martilandrán; Tío Baldomero Duarte Velaz, de El Cerezal..., todos ellos auténticos y legítimos "zajoriles".

MTM - Paseo Virtual por Extremadura http://www.iespana.es/paseovirtual

PRIMER CONGRESO SOBRE EL EXTREMEÑO - CALZADILLA (CÁCERES) OCTUBRE/2002

Por Raquel López Ruano, Calzadilla, 26 de octubre de 2002.

LA ESPIRITUALIDAD FRANCISCANA EXTREMEÑA DE LOS SIGLOS DE ORO COMO MODELO UNIVERSAL.

Trataremos de acercarnos, a lo largo de esta comunicación, a la importancia de la espiritualidad franciscana extremeña dentro del vasto panorama de la religiosidad española de los llamados siglos de Oro de nuestra cultura, y sus repercusiones fuera de nuestras fronteras. La espiritualidad de Extremadura tiene unas señas de identidad que están en relación con el carácter de sus gentes, fraguado en gran parte por el paisaje. Y es cierto que, pese al alcance trascendente y el carácter universal de la mística, hombres como Fray Juan de La Puebla, Fray Juan de Guadalupe o San Pedro de Alcántara edifican su obra, escrita o de reformas, a lo largo y ancho de la geografía extremeña: encinares, piedras, un clima severo en invierno y riguroso en verano ... y conocen de cerca una realidad social marcada por lo rural, la relación primaria del hombre y el suelo en el que vive. Si los grandes conquistadores extremeños destacaron por su coraje en la lucha, los franciscanos descalzos serán un ejemplo o paradigma de espiritualidad, cuyas señas de identidad son, en todo momento, lo que les hace más auténticos, la humildad, la pobreza y la fraternidad. De ahí el exquisito trato que les dieron a los indios de México, como veremos más adelante. Pero sus influencias no sólo se hacen notar en México, también quedarán patentes en La Custodia de la Piedad de La Arrábida, en Portugal, y en la reforma carmelitana llevada a cabo por Santa Teresa.

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La espiritualidad franciscana en Extremadura:

La espiritualidad franciscana extremeña es una forma de entender la Fe basada en la pobreza, símbolo de humildad, para llegar a la unión del hombre y Dios por amor. Esta filosofía es la base de la Observancia de la orden de San Francisco en la Extremadura de los siglos XVI y XVII. Un ejemplo representativo de esta vivencia lo encontramos en tres hermanos de la nobleza alcantarina, jóvenes atractivos y acomodados, quienes lo abandonaron todo para abrazar la pobreza, simbolizada en el hábito de estameña franciscano. Así recoge la anécdota el Padre Arcángel Manzano: “Tres jóvenes de la sociedad brillante de Alcántara, cansados de luchar y triunfar en la guerra de Granada, capitanes de los Reyes Católicos, Miguel, Gabriel y Diego Roca y Campofrío, con vistosas libreas doradas en sendos caballos galopantes fueron la admiración y la salsa de aquel público y gentil festejo, el juego de cañas en la villa en el último lustro del s. XV. Los tres llevaban el mismo brío, idéntica alegría y parecido pensamiento y ondeando, en cintas de seda bordadas en oro, escrita la siguiente frase que pasearon airosa por las calles de Alcántara: «Estos son los cabos de la vida malgastada».” (1) Y continúa transcribiendo el Padre Arcángel: “Buena manifestación y pública confesión de sus propósitos conscientemente hechos, aunque para el público fuera un enigma incomprensible, que al día siguiente descubrió su significado y contenido, la renuncia caballerosa y definitiva del mundo y sus vanidades, al aparecer vestidos con el habitó franciscano, ...” (2)

Nuestra figura más importante y universal de la descalcez franciscana en Extremadura es, sin duda, San Pedro de Alcántara (Alcántara, 1499- Arenas, 1562). Pero San Pedro es un eslabón, eso sí, fundamental, de un movimiento de retorno a la regla primitiva de la Orden franciscana, que adopta la austeridad como forma de vida. Para entender mejor la fuerte raigambre extremeña de esta forma de vida austera, hemos de remontarnos al 1500, año en el que fray Juan de Guadalupe inició la descalcez franciscana o de los “capuchos” en Extremadura, también llamados frailes del Santo Evangelio o Descalzos. El primer convento edificado por Fray Juan de Guadalupe estaba cerca de Trujillo, en la provincia franciscana de Extremadura, y data del 24 de marzo de 1500.

(1) SANZ VALDIVIESO, R. Vida y escritos de San Pedro de Alcántara , Madrid, BAC, 1996, pp. 15-16. (2) IBIDEM.

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Unos años antes, en 1489, Fray Juan de la Puebla había fundado La Custodia de los Ángeles, dependiente de la antigua provincia de Castilla. “Esta Custodia de los Ángeles pertenece de lleno a la reforma de vida franciscana severísima del eximio extremeño Fray Juan de La Puebla, raíz y precedente inmediato de la reforma de Fray Juan de Guadalupe, más radical y conflictiva.” (3)

La espiritualidad franciscana extremeña en Portugal: En 1509, los Descalzos extremeños fundaron la custodia de La Piedad en Portugal, lo que supone exportar fuera de nuestras fronteras este modelo de vida espiritual. Los franciscanos influyeron poderosamente en el sentimiento religioso popular portugués. La austeridad y pobreza evangélica de la Orden franciscana calaron en las provincias de la Piedad y de la Custodia de la Arrábida, de modo que las manifestaciones espirituales se prodigaron en los siglos de Oro tanto en España como en Portugal. El movimiento descalzo contó abiertamente con el apoyo de la realeza y la nobleza portuguesas. A esto hay que añadir el fervor popular. En España, por el contrario, desde Los Reyes Católicos y El Cardenal Cisneros hasta Felipe II, la realeza no vio con buenos ojos la Descalcez. En 1542, Fray Pedro, llamado para consolidar el deseo de retorno al primitivo ideal franciscano, se une a Fray Martín de Benavides en su vida eremítica en las montañas de la Arrábida. Fray Pedro estuvo en la Arrábida de 1541 a 1544 e intervino en la fundación de La Custodia de la Arrábida. Volvió otra vez a Portugal, requerido por la nobleza, en 1549. El padre Andrés de La Isla no veía con buenos ojos la reforma “capucha” de la Arrábida y criticaba los remiendos de los hábitos. Separó a Fray Pedro de la Arrábida cuando llegó a Ministro General. Fray Pedro siguió manteniendo correspondencia epistolar con destacados miembros de la realeza y la nobleza, tales como El conde de Vimioso don Alfonso de Portugal, la Infanta doña Isabel, o el Infante don Luis. En 1548 Fray Pedro escribe al duque de Gandía, San Francisco de Borja Para pedirle que intercediera ante el Papa para que favoreciese la causa de la Arrábida, censurada por el padre Isla. El 28 de octubre de 1551 y el 4 de octubre de 1552 dos breves pontificios reconocen las Ordenaciones de la Custodia. El padre Isla no se opuso más a la custodia pero no consintió que Fray Pedro volviera nunca más a la Arrábida, como manifestaban expresamente en varios escritos sus amigos portugueses.

(3) Los franciscanos y el Nuevo Mundo, revista del monasterio de Santa María de la Rábida, abril-mayo de 1992. (Pág.3)

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La espiritualidad franciscana extremeña en América: También esta descalcez, símbolo de vida austera, fue llevada a América por los llamados Doce apóstoles de México, quienes salieron de Belvís de Monroy en 1524. A partir de esta fecha otras muchas órdenes religiosas: capuchinos, dominicos, jesuitas ... acamparán a lo largo y ancho del Nuevo continente para llevar a cabo allí la evangelización. Pero el primer paso lo habían dado los franciscanos extremeños. No perdamos de vista una idea muy generalizada en España, aun entre órdenes religiosas, de que los indios eran seres inferiores, y por tanto incapaces de recibir una formación intelectual. Tal fue su grado de compenetración con los indios de América y la autenticidad de su filosofía de vida, basada en la pobreza, que trabajaron codo a codo con los más pobres o necesitados. Uno de los Doce Apóstoles, Fray Toribio de Paredes adopta el nombre de Motolinía, que en la lengua maya quiere decir “el más pobre entre los pobres”. Y hay testimonios al respecto que relatan su forma de vida ejemplar. Comía raíces, hacía penitencia y ayuno, prestaba servicios sociales a la comunidad ... En América tuvieron los descalzos una provincia: la de San Diego de México. “La verdadera evangelización de México empieza con la llegada de los siguientes religiosos, llamados los doce apóstoles: Fray Martín de Valencia, superior, de cincuenta años de edad; Fray Francisco de Soto, Fray Martín de Jesús o de La Coruña, Fray Juan Suárez o Juárez, Fray Antonio de Ciudad Real, Fray Toribio de Paredes o Benavente, después Motolinía, Fraile García de Cisneros, Fray Luis de Fuensalida, Fray Juan de Ribas y Fray Francisco Jiménez y dos hermanos legos: Fray Andrés de Córdoba y Fray Juan de Pablos. A esta noticia añade Motolinía: « Los sacerdotes todos tomaron el hábito en la provincia de Santiago». Embarcaron en Sanlúcar de Barrameda el 24 de enero de 1524 y llegaron al puerto de Veracruz en mayo del mismo año.” (4) Juan Suárez, uno de los doce misioneros franciscanos, volvió a España al año siguiente y en junio de 1526 partió de nuevo hacia América con un grupo de veinte misioneros. A partir de esa fecha hubo, como queda dicho, muchas expediciones de franciscanos, dominicos, agustinos y jesuitas. Estos franciscanos fueron un ejemplo de tolerancia y respeto. En su afán por acercarse a los autóctonos de América, adoptaron sus costumbres y forma de vida, aprendieron a expresarse en sus lenguas nativas, impartieron democráticamente sus enseñanzas, llegando, incluso, a crear escuelas para niñas, ya que en palabras de Motolinía:

(4) IBIDEM.

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“Adyutorio semejante (al de los niños), fue el de las niñas, en su manera a esta conversión, que no era bueno solo de los hombres tener cuidado, pues ambos sexos hizo Dios desde el principio.” (5) “En virtud de una Real Cédula de la Emperatriz doña Isabel de Portugal, de 1530, salió del monasterio de terciarias regulares del monasterio de Santa Isabel, de Salamanca, la primera expedición de cinco «beatas emparedadas» y una niña con destino a Nueva España a las órdenes de Fray Antonio de la Cruz.” (6) Ya en las primeras escuelas franciscanas no sólo se enseñaba a leer y a escribir en castellano y latín, lenguas instrumentales para lograr la evangelización, sino que también se le daba importancia a los oficios: cantería, carpintería, sastres, zapateros, herreros ... Fue célebre la escuela de San José de los Naturales en la ciudad de México, que desempeñó una importante labor social hasta finales del s. XVII. Aprender lenguas tan diferentes a la nuestra, apenas intérpretes, debió de ser una tarea ardua. De nuevo recurrimos a textos escritos que describen entrañables tareas cotidianas. Los descalzos franciscanos jugaban a los bolindres con los niños indios y anotaban en sus cuadernos los sonidos que emitían, luego se reunían para poner en común sus apuntes y decidir qué sonidos correspondían a las palabras anotadas. El primer intérprete que tuvieron fue el hijo de una señora viuda española, llamado Samuel, el futuro Fray Alonso de Molina, que vivió desde niño con los frailes. Fue el Marcelino Pan y Vino de los franciscanos mexicanos del s. XVI. Fray Alonso de Molina creó escuela, y fueron varios los franciscanos, discípulos suyos, que se entregaron a escribir artes (libros de gramática), vocabularios o diccionarios y, por supuesto, libros de doctrina cristiana. El conde de Vinaza dijo de él: “Nada se ha hecho en mías de tres siglos, sobre filología mexicana, superior a lo trabajos de Molina, los cuales apenas han sido igualados. Cuantos han intentado estudiar o escribir acerca del mexicano, a ellos han tenido que recurrir.” (7) Tan importante fue la labor de estos primeros franciscanos, imbuidos del espíritu extremeño que exportaron los Doce, que el primer obispo de Tlaxcala, el dominico Fr. Julián Garcés en una carta al emperador manifestaba: “Nos los obispos sin los frailes intérpretes somos como falcones en muda.” (8)

(5) y (6) y (7) IBIDEM (Págs. 112-113) (8) Ib. (pp. 111, 112 y 113).

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San Pedro de Alcántara, paradigma de reformador: Juan de Sanabria, que cambió su nombre por el de Pedro de Alcántara al tomar los hábitos, está considerado uno de los más importantes representantes de la Observancia o reforma, ese movimiento de retorno a la disciplina primitiva que, como dijimos antes, culmina en España con la Descalcez. La mística franciscana, que tiene siempre presente el ejemplo de Francisco de Asís, es cristocéntrica y trinitaria: se inspira en la vida, pasión, muerte y resurrección de Cristo. El hijo, que es Dios, asume la naturaleza humana. Como el hombre es dualidad de cuerpo y alma, ha de seguir a Dios en cuerpo y alma. San Pedro es un personaje decisivo de la mística del recogimiento, una experiencia personal de búsqueda de Dios para la que es fundamental el conocimiento de la autenticidad albergada en el interior de uno mismo y que prepara el encuentro con la parte divina del hombre; lo espiritual de la dicotomía cuerpo y alma. San Pedro de Alcántara fue un reformador al igual que otros contemporáneos suyos, como Juan de Ávila, Ignacio de Loyola, Teresa de Jesús ... En 1557, funda El Palancar, símbolo de su reforma, que ahonda (con nuevas leyes referentes a la pobreza, la caridad, la oración y la penitencia) en la iniciada por Juan de Guadalupe años atrás. Recordemos, a continuación, la descripción que Baldomero Jiménez Duque hace del monasterio alcantarino por excelencia: “El Palancar es el conventito más representativo como marco del espíritu y de la obra de San Pedro de Alcántara [...] Surge allí en un repliegue serrano que mira hacia Gredos. Piedras y encinares, breñas y jarales. Silencio y luz dura y bravía. La austera llamarada del aire. Un desafío del espíritu y de la belleza más pura y más desnuda en medio de la fiebre del mundo [...] La pobreza y pequeñez son desmesuradas: la capilla no admite media docena de personas; en el claustro de madera otras cuatro personas pueden unirse con los brazos extendidos; e el piso alto las celdas y las tablas de dormir n de los frailes; en el bajo (además de la capilla), la celda del Santo donde escasamente se puede estar sentado y de rodillas, apoyando la cabeza de lado en un madero; la cocina y refectorio, del mismo tamaño y estilo [...] Algo impresionante y único en el mundo.” (9) El Palancar tiene como modelo un eremitorio que el Santo se hizo cerca de San Marcos de Altamira, en la aldea de Santa Cruz de Paniagua, en donde debió de vivir de 1555 a 1557.

(9) JIMÉNEZ DUQUE, B. San Pedro de Alcántara, EDIBESA, Madrid, 1999 (Pág. 33)

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San Pedro y la Descalcez franciscana extremeña como modelo para la reforma teresiana del Carmelo:

Ningún biógrafo de Teresa de Jesús pasa por alto la influencia que sobre la Santa y escritora de Ávila ejerce, entre otros contemporáneos suyos, la figura y personalidad de San Pedro de Alcántara. Así lo expresa Steggink: “La idea primitiva de «unos monesterios a manera de ermitaños» quedó retocada y puesta al día con el matiz de la Descalcez franciscana, cuyo representante más destacado, Fr. Pedro de Alcántara, era muy bien conocido en el ambiente devoto de Ávila y del monasterio carmelita. No tardarán en dirigirse al penitente alcantarino para pedirle su parecer.” (10) Le tiene en igual consideración que si fuera un Santo Padre al más puro estilo de los primitivos fundadores de Órdenes que guardaban fielmente las Reglas. He aquí las palabras de Teresa de Jesús: “Este santo hombre de este tiempo era; estaba grueso el espíritu como en los otros tiempos, y así tenía el mundo debajo de sus pies.” (11) El primer encuentro entre San Pedro y Santa Teresa tiene lugar en Ávila, en agosto de 1560, dos años antes de la muerte de aquel. Se volverían a ver en Toledo, en abril de 1562 y en Ávila en junio o julio del mismo año. Tras estos encuentros, iniciaron una correspondencia epistolar, de la que sólo se conserva una carta de San Pedro fechada el 14 de abril de 1562. Estas cartas, a juzgar por la que se conserva y por las alusiones de Teresa en su libro Vida, debieron de tratar dos temas que preocupaban a la Santa: interpretar su experiencia mística y proyectar la reforma del Carmelo en la Fundación de San José. San Pedro se convierte, así, en una figura imprescindible tanto para la reforma Carmelitana como para la dirección espiritual de su fundadora. Parece increíble cómo un par de encuentros con «el viejo fraile» fueran decisivos para revolucionar por completo las ideas de la carmelita en cuanto a la proyección del futuro convento de San José. En el Cap. 32-13, encontramos una referencia a la carta con que San Pedro responde a la consulta de Teresa sobre la fundación del monasterio de San José:

(10) STEGGINK, Otger, Arraigo e innovación en Teresa de Jesús. (Pág. 101) (11) SANTA TERTESA DE JESÚS, Libro de La Vida, en Obras Completas, BAC, Madrid, 1951, T. I, Cap. 27-16 (Pág. 246)

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“Trataron de la renta que había de tener. [...] Antes que lo comenzásemos a tratar, escribimos al santo Fray Pedro de Alcántara todo lo que pasaba, y aconsejónos que no lo dejásemos de hacer, y diónos su parecer en todo.” (12) Transcribo, a continuación, las palabras de Fray Pedro en esa carta que le dirige a Teresa de Ahumada, y veremos que es implacable en el tema de la renta del monasterio: “Que si vemos faltas en monasterios de mujeres pobres, es porque son pobres contra su voluntad y por no poder más y no poder seguir el consejo de Christo; que yo no alabo simplemente la pobreza, sino la sufrida con paciencia por amor de Christo nuestro señor, y mucho más la deseada, procurada y abraçada por su amor; porque si yo otra cosa sintiesse o tuviese con determinación, no me tendría por seguro en la fe. [...] Tengo por bienaventurados, como su Majestad lo dice, a los pobres de espíritu, que son los pobres de voluntad [...] ; y que los que son de todo coraçón pobres, con la gracia del Señor, viven vida bienaventurada, como en esta vida la viven los que aman, confían y esperan en Dios.” (13) La faceta de fundador sereno y experimentado fue bien captada y valorada por la monja abulense, quien seguirá al pie de la letra sus consejos, aunque discrepen de los que le dan sus confesores letrados: “Todos los argumentos alegados por los letrados en contra de la fundación sin renta quedaban desvirtuados definitivamente por la carta que le mandó desde Ávila S. Pedro de Alcántara con fecha de 14 de abril de 1562.” (14) Tanto San Pedro como Santa Teresa, aconsejada por él como queda dicho, establecieron en sus respectivas órdenes contemplativas rigurosas normas de pobreza: monasterios sin renta, celdas y espacios monacales reducidísimos, frecuentes ayunos y un aislamiento buscado para dedicar el mayor número posible de horas a la oración individual y mental, la oración de propio conocimiento, fundamentada en el silencio. San pedro influirá también como místico en Teresa de Jesús. Fue el que mejor comprendió las experiencias de la carmelita porque él las había tenido similares. Así lo expresa Santa Teresa: “Casi a los principios vi que me entendía por experiencia.” (15)

(12) TERESA DE JESÚS, Libro de la Vida (Cap. 27, nn. 3, 16-20; Cap. 30, nn. 2-7) (13) SANZ VALDIVIESO, R. Vida y escritos de San Pedro de Alcántara, Cartas (Pág. 380) (14) STEGGINK, Otger, P ag. 112 (15) IBIDEM, Vida (Pág. 274)

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Por edad, a Pedro de Alcántara le tocó ser el guía espiritual de Teresa de Jesús, quien nunca olvidará la enorme ayuda que “el bendito fray Pedro” le prestó en momentos decisivos de su vida. Después de muerto San Pedro, Teresa de Jesús reza oraciones encomendándose a él, lo mismo que ha hecho siempre con el patriarca San José. “Díjome una vez el Señor que no le pedirían cosa en su nombre que no la oyese. Muchas que le he encomendado pida al Señor, las he visto cumplidas. Sea por siempre bendito, amén.” (16) En definitiva, en la reforma del Carmelo hay una importante herencia de San Pedro y de su reforma de la Descalcez franciscana, iniciada y fraguada en Extremadura: San Pedro como modelo más inmediato de reformador y la Descalcez franciscana extremeña como una auténtica reforma de vuelta a la primitiva orden de San Francisco, basada en la penitencia, en la pobreza y en la oración de silencio.

(16) Ib. ( Pág. 249)

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BIBLIOGRAFÍA:

BARRADO MANZANO, Arcángel, OFM, San Pedro de Alcántara (Estudio documentado y crítico de su vida), 2ª ED. ESA, Cáceres, 1995. JIMÉNEZ DUQUE, Baldomero, San Pedro de Alcántara, EDIBESA, Madrid, 1999. ANDRÉS MARTÍN, Melquíades, Vida eclesiástica y espiritual en Extremadura, Obispado de Coria-Cáceres, Cáceres, 1992. ANDRÉS MARTÍN, Melquíades, Historia de la mística de la Edad de Oro en España y América, BAC, Madrid, 1994. RICO, Francisco, Historia y crítica de la literatura española, tomo 2, de Francisco López Estrada “Siglos de Oro: Renacimiento”, Barcelona, Grijalbo, 1980. SÁNCHEZ LORA, José Luis, Mujeres, conventos y formas de la Religiosidad Barroca, (Fundación universitaria española), Madrid, 1988. SANZ VALDIVIESO, Rafael OFM, Místicos franciscanos españoles, Vol. I Vida y escritos de San Pedro de Alcántara, Madrid, BAC, 1996. STEGGINK, Otger, Arraigo e innovación en Teresa de Jesús, BAC, Madrid, 1976. San Pedro de Alcántara, hombre universal. Actas del Congreso de Guadalupe de 1997, ED. Guadalupe, de la comunidad franciscana de Guadalupe, 1998. Los Franciscanos y el Nuevo Mundo, Guadalquivir Ediciones, Monasterio de Santa María de La Rábida, 1992.

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PRIMER CONGRESO SOBRE EL EXTREMEÑO – CALZADILLA (CÁCERES) OCTUBRE/2002 ‘EL EXTREMEÑO’ Y LA ESCUELA: LÉXICO DIALECTAL Y CAMBIO SOCIOCULTURAL. PROBLEMÁTICA E INTERRELACIONES

FERNANDO FLORES DEL MANZANO -Doctor en Filología Hispánica-

En oposición al postulado estructuralista -y generativista de la homogeneidad, propio de una visión ideal de la comunidad lingüística, el concepto de heterogeneidad encaja mejor a la hora de referirse al complejo sistema lingüístico de ciertas comunidades de hablantes, sobre todo si nos aproximamos a ellas con pretensiones analíticas de base realista. Con frecuencia los miembros de comunidades lingüísticas se encuentran situados "(...)en alguna frontera diástrática y diatópica" . Es decir, responden a variantes lingüísticas 'dialectales', mediatizadas por factores geográficos o sociales. Esta consideración inicial tiene aún mayor validez para la realidad lingüística de España, no sólo por su multilingüismo general ni por el bilingüismo coexistente en varias comunidades autónomas, sino por el hecho de que el castellano presenta una evidente heterogeneidad lingüística, fácilmente detectable en la calle. Los términos dialecto y dialectal se han cargado de connotaciones peyorativas, asociadas con una baja forma de habla rústica, campesina, entre personas vulgares. Para lingüistas y filólogos, sin embargo, el concepto de 'dialecto' es muy preciso como término especializado que se refiere a una variedad de lengua. El devenir histórico-social y el marco geográfico han favorecido la existencia de variedades dialectales, como expresiones dotadas con caracteres lingüísticos propios e identificadas con grupos distintos de hablantes a través del tiempo y el espacio, geográfico o social. Un oyente medianamente avisado percibe esas variedades de habla: estándar / no estándar, variedad diatópica, variedad diastrática, e incluso los idiolectos. Estimo que es imprescindible aludir a la estima social de los dialectos , y cómo éstos inciden en la configuración de un sentimiento de identidad comunitaria. Orgullo por nuestro acento extremeño

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Lejos de provocar rechazo, debido casi siempre a causas extralingüísticas, la aspiración de los responsables comunitarios y de los enseñantes asentados en territorio extremeño debe ir, por el contrario, a preservar y difundir el conocimiento de los rasgos dialectales de los discentes. Lo ideal sería inculcar un sentimiento de orgullo por su acento dialectal, por su acento extremeño. El dialecto se encuentra fuertemente vinculado a la historia, la etnología y antropología, la cultura en definitiva de los pueblos . De este modo, el dialecto extremeño revela no pocas claves del pasado histórico de nuestra comunidad, siendo las fases repobladoras medievales, llevadas a cabo indistintamente por leoneses y castellanos, las que marcaron las directrices de la posterior evolución lingüística de Extremadura . Pero en las formas dialectales, en el léxico, también pueden rastrearse no pocas formas heredadas de la influencia semítica, del origen pastoril de no pocos núcleos de población extremeños, etc. El acento extremeño nos identifica culturalmente frente a otras comunidades. Sirve de trabazón y cohesión interna, dado el fuerte poder identitario que el acento dialectal conlleva, diferenciándonos respecto a otros ámbitos geográficos y culturas. Y ello, a pesar de la diversidad dialectal advertida entre los hablantes extremeños. Siempre hay rasgos comunes, compartidos por la mayor parte de los hablantes dialectales, como la aspiración de implosivas o ciertos modelos entonativos que caracterizan la articulación dialectal de los extremeños. No olvidemos que las formas dialectales han servido de canal para la trasmisión de los primeros afectos, emociones y procesos iniciáticos de socialización. Con el dialecto nos hemos comunicado con nuestros familiares, amigos y entorno inmediato. A través de él se difunden las formas de la cultura tradicional, en toda su variedad y riqueza manifiestas, por lo que para penetrar en ella es pieza fundamental lo que Matías Ramón Martínez denominaba hace más de un siglo como “lenguaje extremeño”. Apreciación social de los dialectos. Dialecto e identidad comunitaria. Sobre los dialectos se aplican, en ocasiones, criterios de valoración inapropiados y ajenos al propio sistema dialectal. Soportan los dialectos, muchas veces, descalificaciones no siempre justificadas por el mero hecho de estar enjuiciados desde una perspectiva academicista o desde la norma estándar. Así, la aspiración de ciertas consonantes en posición implosiva, construcciones con fórmulas como 'determinante+posesivo+sustantivo', empleos lexicales como 'biciu' por 'estiércol', etc. resultan susceptibles de ser considerados como incorrectos tanto porque no se atienen a las prescripciones gramaticales del castellano académico como porque son tenidos por fenómenos de hablas propias de regiones, grupos o personas de escaso prestigio, de poca proyección socioeconómica, política o sociocultural. Es decir, que nociones como la de 'corrección' tiene más que ver con razones extralingüísticas, de carácter social comúnmente, que con las estrictamente lingüísticas.

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Mientras que sobre los dialectos sigan gravitando prejuicios negativos, y mientras no adquieran un nivel apreciación cercano a las modalidades estándares, sus hablantes se verán abocados a una situación vergonzante al usarlos. Se mantendrán como usuarios estigmatizados. Se impone, pues, una dignificación del hablante dialectal. Una oportunidad singular -por desdicha, no bien aprovechadapara llevar a buen puerto tareas de dignificación social de los dialectos se ha tenido durante el proceso de constitución del Estado de las Autonomías. Contamos ya con perspectiva y distancia suficientes para extraer ciertas conclusiones al respecto. Las definidas como 'comunidades históricas' con lengua propia han salido reforzadas a través del reconocimiento de cooficialidad para sus respectivas lenguas maternas (Gallego, Euskera, Catalán). En otras, Asturias y Valencia, se ha entablado una pugna por obtener la categorización y el estatus de lengua para sus sistemas expresivos: Asturiano y Valenciano. Las comunidades autónomas en situación dialectal se han comportado de desigual manera. Mientras que en comunidades como Andalucía y Aragón se ha asumido como elemento referencial de identificación colectiva la diversidad de hablas autóctonas, en otras ni siquiera se hace mención expresa de sus particulares hablas dialectales en sus estatutos de autonomía. Tal es el caso de Extremadura. Los poderes públicos de más de una comunidad autónoma han ignorado un hecho fundamental: los dialectos son importantes elementos nexuales entre los miembros de una comunidad. Por tanto, una medida inteligente hubiese sido que los gobiernos autónomos legislasen a su favor, reconociendo, apoyando, protegiendo y divulgando el hecho diferencial lingüístico. Y es que -desde antes incluso que Malinowski sentara las bases para una teoría de la etnografía lingüística- los estudiosos sociales de la lengua habían puesto de relieve el rol fundamental de la misma en la identidad de las comunidades étnicas, por encima , acaso, de otros factores históricos o ideológicos. Saben hoy los etnolingüistas que una actuación positiva, que persiga la revalorización sociocultural, sobre el vernáculo medio de expresión, contribuye a reafirmar el sentimiento de grupo comunitario. Y, por el contrario, una actuación negativa -capaz de conducirlas al desprestigio, minusvaloración o simple relegación- sobre las modalidades autóctonas de hablas puede acarrear graves cambios en la personalidad cultural, provocar trastornos serios y crisis de identidad en tales comunidades. El complejo de inferioridad lingüística es un sentimiento fácilmente detectable entre los usuarios de modalidades dialectales en España. Este agónico problema lo han sufrido y sufren, por ejemplo, los extremeños. En Extremadura nadie ayuda institucionalmente a eliminar dicho complejo. No se les explica a los extremeños qué modalidad dialectal utilizan, cuáles son sus características, cómo se ha gestado diacrónicamente, qué áreas y variedades se han originado, etc. Falta, pues, en esa comunidad una política concreta de actuación al respecto. La acción escolar -si se programa debidamente- tiene una labor inmensa por realizar en ese sentido. Los poderes públicos

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regionales tienen, por su parte, la responsabilidad moral de contribuir a la erradicación del complejo de inferioridad que padecen los hablantes dialectales, a través de la dignificación de su estima social. Ello implicaría reconocer oficialmente al dialecto como instrumento cultural dentro del ámbito comunitario; fomentar la investigación filológica dialectal y su ulterior divulgación entre las capas más afectadas; difundir la literatura dialectal y estimular la creación literaria expresada en la modalidad dialectal pertinente. El nivel léxico-semántico es, tal vez, el que mejor representa esa íntima fusión que se produce entre habla vernácula e identidad comunitaria. Por esa razón, voy a fijarme en la importancia del subsistema léxico dialectal, cuya variedad tanto enriquece a una lengua como la castellana. Abordo el tema desde la preocupación profunda que ocasiona contemplar la franca tendencia regresiva en el uso de los vocabularios dialectales en los tiempos que corren. Y vinculo este fenómeno, admitido comúnmente por los dialectólogos, a los cambios recientes operados en las estructuras socioculturales de esta macrocomunidad que llamamos España. Me ocuparé, por consiguiente, de la problemática e interrelaciones entre léxico dialectal y cambio sociocultural. Tomaré como punto de referencia Extremadura.

Evolución y cambio sociocultural: su proyección en el uso del léxico dialectal En pocos lustros se han producido en España importantes cambios que han afectado, entre otras muchas esferas, a la sociedad y cultura. Hasta comedios de la centuria la sociedad hispana estuvo moldeada por la presión ideológica de un régimen político que tuvo puesta la mirada más hacia atrás que hacia adelante. Ello generó una mentalidad retrospectiva, arcaizante, que añoraba pasados gloriosos y actitudes sociopolíticas vinculadas a lo que se ha dado en llamar "Antiguo Régimen". Un sistema de organización política que fue juzgado desde fuera como anacrónico, descontextuado del mapa geopolítico de la Europa Occidental. La paulatina evolución del régimen franquista hacia posturas más moderadas, de cierta liberalización, cristalizó, a la par, en una etapa de desarrollismo industrial y económico entre la década de los sesenta y primeros años de la siguiente. El proceso culminó -a partir de l975- con la restitución de las libertades democráticas al pueblo español. Esta evolución sociopolítica ha tenido una traducción en los modos de pensar, sentir y actuar de los ciudadanos. Y todo ello sin las exigencias de un cambio revolucionario. Una transformación no traumática desde una sociedad marcadamente tradicional a otra sociedad moderna, progresista . No estimo oportuno detenerme a mencionar las excelentes consecuencias de esa evolución y cambio sociocultural. Únicamente aludiré a ciertos aspectos que han incidido en el uso -o desuso para ser más claros- de las formas dialectales.

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En la larga transición de un régimen a otro, un factor que tuvo graves consecuencias sociolingüísticas fue el salvaje proceso migratorio -calificado como 'éxodo'- desde las áreas rurales a los cinturones industriales de las grandes ciudades (Madrid, Bilbao, Barcelona, etc.) durante el periodo desarrollista. Cientos de miles de campesinos -dialectohablantes- sufrieron la erradicación de sus medios naturales para instalarse en otro medio que les era ajeno, distinto y distante, cuando no francamente hostil. En tal contexto, la expresión lingüística vernácula fue sentida por el emigrante como un sistema poco apto, escasamente práctico. Un modo de comunicación, el dialectal, torpe, aislante, que le deparaba con más frecuencia de la deseada situaciones engorrosas y en alguna ocasión el menosprecio o la mofa descarada. &iexl;Cúanto han sufrido miles de emigrantes por su cerrado acento dialectal!. Aunque no en todas las ciudades beneficiadas por las corrientes migratorias se han sentido igualmente (mal)tratados los hablantes dialectales. En este doloroso trasvase de las fuerzas productivas desde el sector primario al secundario o de servicios urbanos fueron muchos los hablantes que, con intención acomodaticia a la nueva realidad sociocultural de la gran urbe, tuvieron que rectificar y hasta renunciar a su modalidad lingüística de procedencia. Poco a poco se fueron insertando en un sistema de expresión más castellanizada o acorde a las variantes lingüísticas de las ciudades de adopción. No escasearon los hablantes dialectales emigrados que, en determinados puntos, se sintieron estigmatizados por la utilización de la modalidad vernácula de habla. Esta fue reemplazada por unas formas de castellano convencional, aunque no siempre bien asimiladas a causa del método mimético, desescolarizado, con que se efectuó el aprendizaje. En hogares de emigrantes fuertemente dialectalizados se ha vivido una situación cuasi diglósica -según las zona. Por un lado se autoimpusieron, por pragmatismo y éxito sociolaboral, la incorporación de la variante estándar o castellano medio. Por otro, confinaron su dialecto materno a un ámbito reducido, casero, con las familias, amigos y paisanos. El paisanaje ha servido de válvula de escape a estas situaciones: en las llamadas "Casas Regionales" -tan florecientes- se preservó y estimuló el hecho diferencial lingüístico como acto de reafirmación comunitaria. Todo ello, sin considerar ahora la situación en comunidades bilingües, como el territorio catalán, balear, etc. El cambio sociolingüístico operado entre los emigrantes dialectales tiene más de necesidad o practicidad que de voluntariedad. Las circunstancias les obligan. Detrás de los cambios lingüísticos yace una compleja dinámica de conflictos, tanto de estratificación y de roles socioculturales, como de identidad propia, grupal y comunitaria. Activan profundos y oscuros mecanismos adaptativos de una personalidad trasplantada fuera de su medio natural y lingüístico. Acaso lo que en verdad interese subrayar sea la reconocida prevalencia del modelo urbano frente al frágil modelo rural. Esta clásica bipolaridad en pugna "urbano" / "rústico", de hondas raíces literarias, pocas veces ha tenido consecuencias humanas tan dramáticas como las habidas durante la etapa histórica mencionada del

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desarrollismo franquista y sus secuelas migratorias. El bajo perfil socioeducativo del emigrante ha facilitado una rápida absorción, su "vaciado" sociocultural y lingüístico mediante la presión ambiental del exigente modelo urbano. Para sobrevivir e integrarse, el emigrante se ha visto asiduamente forzado a esconder o a renunciar a las señas identificativas de origen -pocas veces entendidas, salvo desde un irritante paternalismo de superioridad, ni apenas valoradas por la comunidad urbana de adopción- entre las que destacan las variantes dialectales, sentidas desde dentro como verdaderos obstáculos en la consecución de nuevas metas. En la oposición del binomio rural / urbano, aquel se carga de connotaciones peyorativas; en tanto que lo urbano se mantiene en auge creciente. Pero observemos ahora cómo han repercutido lingüísticamente los cambios socioculturales en el interior de las propias comunidades, entre los dialectohablantes que no optaron por la descarnada vía de la emigración laboral. Lo primero que se observa es el retraso considerable de los cambios sociolingüísticos, que han empezado a ser más patente a partir de los años setenta. El proceso, por lo demás, ha tenido otras características diferentes a las de los emigrantes dialectales de los años sesenta.

Otros factores de modificación en el uso y frecuencia de los vocabularios dialectales Hasta en el seno de las comunidades rurales fuertemente dialectalizadas se han advertido, en las dos últimas décadas sobre todo, ciertos cambios sociolingüísticos. Estos han afectado seriamente a la modalidad expresiva autóctona -especialmente al uso y frecuencia del nivel léxico-, y han actuado a favor de una imparable asunción del modelo castellano estándar. En un análisis, aunque sea somero, de las razones que han conducido a esta situación tan negativa para los dialectos hay que enfatizar el papel jugado por varios factores de los que inmediatamente voy a ocuparme. Hay que admitir, en primer lugar, que las novedades tecnológicas han penetrado finalmente hasta en la aldea más recóndita. Las generaciones mayores han asistido, perplejas, a esta avalancha objetual producida por la revolución tecnológica en el mundo rural . Han penetrado en los hogares campesinos aparatos de radio, televisores, frigoríficos, lavadoras, y otros varios artilugios propios de la sociedad de consumo, que ha venido a sustituir a la vetustas formas de subsistencia. Por su parte, los núcleos rurales se han dotado de infraestructuras y servicios que han hecho más llevadera la vida en ellos y han roto con la marginación y con el aislamiento secular que padecían. Una modernización necesaria e inaplazable. Sin embargo, algunas de estas innovaciones han ejercido un efecto pernicioso en las bases más profundas de la cultura rural. Esta ha ido siendo susplantada por la "cultura audiovisual", que ha cogido a

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los habitantes rurales inermes, desprevenidos, impreparados. Se les ha echado literalmente encima desde las pantallas de los televisores, principalmente. Resulta casi patético el estado de indefensión absoluta de un humilde campesino frente al televisor omnisciente, prepotente, encumbrado, respetable y respetado, además de adorado en cuanto ofrece distracción y divertimento inagotables. La cultura audiovisual es genuinamente urbana. De irrefrenable tendencia uniformadora. La cultura audiovisual neutraliza lo 'diferente', todo aquello que procede del otro medio, el rural, que apenas existe para ella, si no es para recurrir sensacionalistamente a la caza de fuertes sucesos noticiables: asesinatos cainitas, una matanza atroz, crímenes execrables; cuando no comentan sarcásticamente fiestas bárbaras de los pueblos, tradiciones salvajes de 'quintos', etc. Estos temas se ofrecen descontextuados en la pantalla televisiva, con exégesis (des) moralizantes, en términos evocadores de la España rural 'negra', tremendista. Una cultura rural, tradicional, que no es tomada informativamente en serio por la privilegiada cultura urbana tiene escasas posibilidades de sobrevivir a un plazo razonable de tiempo. De facto, se han notado cambios de conductas socioculturales. En los pueblos, la velada frente al televisor ha relegado a la reunión o 'corrobla' familiar que se entablaba en las sobremesas, y que servía como cadena de transmisión de la cultura oral, el folclore, los cuentos, los romances y el cancionero popular. La imagen negativa que del mundo rural ofrecen los medios de comunicación hace que los protagonista de esa cultura campesina se sientan inferiores, desacreditados ante sí mismos, minusvalorados. Ello les empuja a un intencional olvido de muchos hábitos y costumbres -tan arraigados unos pocos años antes que parecían inamovibles-, que han pasado a ser considerados prejuiciosamente como desfasados, extemporáneos, fuera de los cánones dictados y modas publicitadas por el televisor. El efecto se agrava porque los miembros jóvenes del grupo familiar o del entorno se solidarizan miméticamente con la cultura audiovisual -en la que se han desarrollado-, y tácitamente, con sus novedosos modales, desaprueban la forma de vida tradicional de sus mayores. El mundo rural se encamina hacia una pronta estandarización de su estilística vital.Las comunidades rurales se hallan inmersas en un inevitable proceso de aculturación. Los cambios en los modos expresivos así lo demuestran. Empiezan a escasear la utilización de términos castizos, 'terruñeros', en la comunicación ordinaria de los hablantes de comunidades tenidas por dialectales. Los que investigamos la cultura tradicional hemos empezado a percibir, ya hace algún tiempo, el influjo enorme que tienen en el habla rural giros y expresiones modernos que han sido escuchados reiterativamente en los medios audiovisuales por los informantes campesinos. La escuela, por su parte, como factor de homogeneización cultural y lingüística, descarga su influencia principalmente sobre las generaciones más jóvenes. Pero sin olvidar que los dialectohablantes en edad madura están sujetos también a la acción escolar mediante

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programas de educación de adultos, que se imparten hasta en pequeñas poblaciones. Un malentendido y excesivo celo castellanizador, transmitido en las centros universitarios de formación del profesorado, ha convertido al magisterio en un enfurecido enemigo histórico del sistema dialectal. La vara o el lacerante castigo han sido armas fáciles con que se ha 'corregido' el empleo infantil de palabras y expresiones dialectales, supuestamente reñidas con la norma castellana. No se ha mentalizado a los enseñantes en comunidades rurales que un buen aprendizaje de la norma castellana estándar no resulta incompatible con el respeto al uso de la norma dialectal por parte del alumnado. Es más, el castellano se enriquece con esa pluralidad de voces dialectales, con esa polifonía regional que puede oírse en su articulación y empleo idiomático. Otros múltiples factores han incidido e inciden en la disminución del uso de vocabularios dialectales. A ellos voy a referirme, recurriendo a ejemplos extraídos de la comunidad dialectal extremeña. Los recientes cambios han afectado a diversas facetas de la vida campesina. Si nos fijamos en la arquitectura rural descubriremos cómo han evolucionado los materiales y técnicas constructivas. Y con ello todo el frondoso vocabulario de ese ramo. También en el ámbito doméstico se aprecian transformaciones evidentes tanto en la concepción y planificación general de la vivienda como en la organización distributiva del espacio interior, reajustadas a las nuevas necesidades de sus moradores campesinos. En la Alta Extremadura ya no se escucha hablar de 'cuyatrá' ni de 'botequilla' ya que han pasado a ser dependencias sin función, anuladas en las nuevas casas. La parte destinada a 'zagurdo' o 'cuadra' lo ocupa hoy la 'cochera'. Ya nadie alude apenas a 'lanchas', 'morillos' ni 'arberus' porque la cocina de gas butano se ha entronizado en casi todos los hogares. Al característico 'ehcañu' lo ha desplazado el más cómodo sofá o tresillo . Los ejemplos podrían multiplicarse por docenas. Los trabajos del campo se han visto radicalmente alterados con las nuevas maquinarias y avances tecnológicos. Estos han convertido en piezas museísticas a innúmeros enseres, útiles de labranza y aperos de diversa índole, clase, función y forma. Toda una cultura objetual agraria, que reproducía modelos tradicionales desde épocas remotas, que, de pronto, ha quedado obsoleta, sin función ni servicio alguno. Comprobamos cómo las 'jocis'o los 'segurejones' los suplen ventajosamente las 'sierras mecánicas'; el molesto 'aguatoche' quedó arrinconado por las modernas máquinas de espolvorear o de 'curar'. Se pueden aducir infinidad de ejemplos. Repárese en cómo una avanzada maquinaria se ha ido imponiendo en la realización de tareas agrarias tal que arar, recoger cereales y otros productos, trillar, empaquetar, etc. De esta manera se ha dado la puntilla inevitable a un amplio léxico campesino, de términos dialectales, enraizados profundamente desde hacía siglos, que se relacionaban con las tareas agropecuarias, describiéndolas, clasificándolas, etc.

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Centenares de voces referidas a la agricultura tradicional han dado paso a una cascada de neologismos, importados de los países innovadores en la agricultura. Estas palabras extranjeras frecuentemente 'xenismos'- resultan irreconocibles casi siempre en la peculiar articulacion de los viejos campesinos dialectales, que incurren en continuos barbarismos, hasta el punto de reconvertir los neologismos en nuevos dialectalismos léxicos, dado lo mucho que se apartan del modelo original, en francés, inglés o la lengua correspondiente. La aducción de pruebas y ejemplos de otras muchas facetas en las que ha disminuidos drásticamente el léxico dialectal sería un trabajo tan extenso como innecesario. Las muestras que he dado son suficientes y significativas para entender cómo gran parte del léxico dialectal se precipita a una rápida desaparición. Perspectiva sociolingüística. Los últimos depositarios del léxico dialectal Voy a recapitular ideas para establecer algunas consecuencias desde la perspectiva sociolingüística : * El desplome del mundo rural tradicional -debido a factores arriba apuntados- ha supuesto la eliminación de una porción considerable del caudal léxico dialectal que lo sustentaba. Me refiero a los vocabularios agropecuarios -de impresionante variedad y riquezaque han sucumbido para siempre bajo el empuje de las transformaciones habidas, en las décadas postreras, dentro del mundo campesino. * Las mermas del patrimonio semántico dialectal tienen una enorme transcendencia en el acervo cultural. No hay que olvidar el papel de organizador, de ordenador de esa compleja realidad que envuelve al hablante dialectal, desempeñado por el léxico, en cuanto a través de él los hablantes segmentan la percepción del mundo rural. * El hundimiento del modelo rural -absorbido de forma irreversible por la voracidad, hoy mayor que nunca, de la cultura urbana- es un hecho constatado que hay que asumir. La estandarización de las formas de vida es una tendencia imparable en la esfera campesina. De nada sirven las posturas de neofobia o de nostalgia por un mundo ya periclitado, el rural. Es preciso aceptar, por la condición de estudiosos del lenguaje, los cambios que imponen la sociedad y la cultura contemporáneas. * Lo que debe (pre)ocupar al lingüista, al dialectólogo, al etnólogo y al antropólogo es dejar fiel constancia de las transformaciones sociolingüísticas operadas, describir esos cambios, salvar del olvido el léxico de una comunidad dialectal, en cuanto ha formado parte nuclear de una cultura, la tradicional, en trance de extinción. * No cabe duda de que los usuarios de los dialectos, especialmente de aquellos en situación más frágil como es el caso del extremeño, se encuentran sometidos a un proceso acelerado de aculturación lingüística. Previsiblemente, en un tiempo no

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excesivamente prolongado, acabarán por neutralizarse las diferencias, a borrarse, en definitiva, las variantes dialectales del habla. Y el léxico dialectal quedará reemplazado por el castellano estándar. El proceso no hay que darlo totalmente por cerrado. A pesar de la franca regresión del léxico dialectal, sobreviven usuarios del mismo. Veamos dónde están y quiénes son esos últimos depositarios de las formas dialectales. Las áreas rurales siguen siendo los principales reductos. Y la actividad campesina la que más favorece al mantenimiento del léxico, pese a las crecientes pérdidas del vocabulario agropecuario. Los factores de aislamiento, de relativa incomunicación son determinantes. Cuanto más pequeños y apartados son los núcleos rurales más posibilidades de preservación de la semántica autóctona tienen sus moradores. A veces el tradicionalismo en las formas de vida de ciertos sectores productivos contribuye al mantenimiento del léxico dialectal. Tal es el caso, por ejemplo, de los vaqueros, ovejeros, cabreros y oficios pastoriles en general, que son depositarios de unas terminologías riquísimas referidas al mundo ganadero: decenas de voces para designar el pelo de los animales, la forma de las ubres y cuernos, las 'señales', las enfermedades y los remedios naturalistas, las hierbas... Las generaciones mayores son las auténticas depositarias del caudal léxico dialectal que subsiste. Frente a lás más jóvenes, que se expresan en su propia y distinta variedad de sociolecto. E igualmente puede apreciarse unas formas de hablar más perseverantemente dialectales en las mujeres, por la existencia, tal vez, de una diferenciación de habla influida por el sexolecto femenino, caracterizado por una tendencia marcadamente conservadora. Para finalizar quiero poner énfasis en el carácter coyuntural del momento presente para inventariar todavía el léxico dialectal en vía de extinción o recientemente desaparecido. La demora en la ejecución de inventarios léxicos dialectales puede ser muy perjudicial, dada la precariedad en que se hallan las formas lingüísticas dialectales en más de una región. Hoy pueden rescatarse aún del olvido definitivo infinidad de voces dialectales. En un corto plazo de tiempo acaso sea ya tarde. El papel de la escuela Sin duda, resulta fundamental y decisivo, además de coyuntural por las circunstancias presentes, arriba descritas. A la escuela le corresponde conciencias dialectalmente a los hablantes, liberarles de injustificados prejuicios lingüísticos, haciéndoles distinguir con absoluta claridad los usos vulgares y reprobables, de los usos dialectales, tan legítimos y enriquecedores culturalmente. La enseñanza de la lengua española, de la forma parte nuestra variante, no debe estar nunca reñida con el aprendizaje y manejo del dialecto. Le corresponde a la escuela elevar el nivel de autoestima de los dialectohablantes. Debe contribuir a la revalorización y dignificación

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social del extremeño y reafirmar la conciencia dialectal, así como fomentar actitudes de respeto hacia los depositarios del dialecto (ancianos, campesinos, etc.). Bien es cierto que previamente habría que formar al profesorado que trabaja en establecimientos docentes radicados en Extremadura, tanto al profesor autóctono como alóctono. Los propios profesores han sido víctimas frecuentes en sus periodos de formación académica de una concepción errada y despreciativa hacia las formas dialectales. Y ellos, en muchos casos, se limitan a transmitir esa misma actitud que les inculcaron. Han de proliferar, auspiciados por el poder autónomo, los cursos formativos sobre el particular, en lo que los profesores aprendan, para luego transmitir, los conocimientos vinculados al currículo extremeño. Pero resulta esencial diferenciar los programas de actuación desde la enseñanza. Considero que jamás hay que incurrir en medidas absolutas y uniformantes. El diseño de los programas debe ir adaptado al contexto dialectal. Que no se produzca una ‘normalización’ reglada, verticalmente impuesta y sin discriminar áreas culturales, del proceso de enseñanza-aprendizaje en el tema dialectal. Hay que llegar previamente entre especialistas a acuerdos sobre asuntos tan importantes como la trascripción fonética, la relativización y acotación del alcance geográfico de ciertos fenómenos del habla dialectal, explicando con mapas y argumentos filológicos fiables –lo que requiere un proceso de investigación lingüística previa del territorio extremeño-. Mi propuesta, en suma, pasa por aplicar de forma diferenciada la enseñanza del extremeño, distinguiendo áreas dialectales y modalidades –la extremeñoleonesa, la castellanizada, etc.- y adaptando los programas a las características lingüísticas de cada zona. Es decir, no debe enseñarse por igual el extremeño en Sierra de Gata o Hurdes que en Trujillo o Zalamea de la Serena, por ejemplo. En las áreas fuertemente dialectalizadas, se actuarán con respeto a las variantes dialectales que cada una presente. En tanto que en otras áreas menos dialectalizadas o más castellanizadas, debe actuarse de un modo distinto, tal vez poniendo el acento en aquellos rasgos más comunes y extendidos (aspiraciones, yeísmo, entonación y otros elementos fonéticos, así como pecualiaridades léxicas). En cuanto a propuestas concretas para el aula, me remito a mi libro “Con acento extremeño”, editado por la Consejería de Educación en 1999. En él se hallarán desarrollados más por extenso muchas de las reflexiones que aquí se hacen y otras propuestas relacionadas con la literatura tradicional extremeña: lírica popular, romancero, cuentos, mitos y leyendas ...

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AUTOR: FERNANDO FLORES DEL MANZANO. -DR. EN FILOLOGÍA HISPÁNICA-

DIRECCIÓN: Avda. de La Vera, 40 -lº A l0.600- PLASENCIA (Cáceres). Teléf.: (927) 42.03.25

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PRIMER CONGRESO SOBRE EL HABLA EXTREMEÑA - CALZADILLA OCTUBRE/2002

LA FALA EN EXTREMADURA

Comenzaré agradeciendo sincera y cordialmente el Excmo. Sr. D. Pedro Cañada Castillo como Alcalde de Calzadilla, su acogida e invitación a participar en estas jornadas de trabajo y convivencia para charlar del hablar extremeño. Tal vez Cañada no recuerde que en Guadalupe, en la basílica, dentro de los actos de la Convivencia Eclesial Extremeña, nos tocó a los dos seguidos, entre otros más, recitar las Preces en la celebración de la solemne Eucaristía celebrada. Es sólo una anécdota que, respetando creencias y libertades, me sirve de introito y da pie para decir que años ha nos conocemos, que compartimos bastante, que seguimos ora et labora, rogando y con el mazo dando, a pesar de que Guadalupe siga lógicamente donde está y menos lógicamente como estaba en cuanto a huevos y fueros eclesiásticos. ¡Años llevamos muchos extremeños por tantas cosas! Con el hablar, y más afín con los hablares extremeños he de afirmar que en lo referente a la Fala sí que se ha movido ficha en parte, pero queda mucho por hacer y casi todo respecto al resto de las hablas de Extremadura. Seguramente saldrán estos días voceros ridiculizando aun el hecho de interesaros por los hablares extremeños y montarán "castuokastolas", tildarán de cavernarios unos y de rompepatrias otros. Hay de todo en esta viña del Señor. A unos puede decírsele que si no saben de dónde vienen es muy posible que no sepan dónde están y muy poco a donde van. A otros, que el hecho de que tengan una Lengua propia será un lujo, una distinción, cuanto quieran o queramos, que ahí está; pero no es lo esencial de una Lengua el servir tan sólo para una Babel en que nadie se entienda ni intercomunique. Creo que los bilingües o disglósicos con dos dedos de frente somos, en general, más conscientes del limitado valor de una lengua y más respetuosos con los demás y sus empleos, tal vez porque nos gusta que se nos entienda y queremos entendernos con los demás. ¿No es un lujo universal el Castellano, como que digamos jierru, jacha, fariña, fornu, Cristu benditu? ¿Es que somos menos con nuestro hablar y significantes que los vascos, catalanes o chinos...? Antes de nada diré que en el tema de estudio es bueno hacer "examen de conciencia", laico, y no buscar brujas o meigas a las que cargar el muerto. Si en EIjas, San Martín de Trevejo y Valverde del Fresno llevamos siglos falandu a nosa Fala, en lagarteiru, mañegu i valverdeiru, es porque esa es nuestra Lengua materna, de siglos allí, sin imposiciones (ni gramaticales siquiera}, guardiana de todo nuestro acervo cultural, querida y apreciada por todo el pueblo llano, tesoro filológico extremeño (no sólo de ese Valle), y conservada a pesar de todo porque ni se ha doblegado a humillaciones ni ha limosneado ayudas, ni ha implorado prebendas, mecenazgos o aguantando sumisiones. Aquello de "Fíate de la Virgen y no te agarres a la tamuja, o no corras" es aforismo popular válido y realista en el tema del habla y del actuar. Tambíén diré que lo de "verba volant, scripta manent", debiera ser una o la principal conclusión del quehacer de estos días. Mi experiencia personal, que será general, me confirma, en hechos y realidades concretas, que hay que escribír, recopilar, transmitir nuestro hablar si no queremos que se pierda, no sólo lo que aquí hablarnos, sino lo que hablamos los extremeños con nuestro hablar, Sí traduzco el latinajo como "las palabras se las lleva el viento" llegaré a todos, porque hasta el Latín ha sido casi volado" como han volado aperos y útiles, usos y costumbres, contenidos en continentes palabras, que van desapareciendo inexorablemente, por la fuerza de los tiempos las técnicas, la globalización, los imperialismos, que llegan a arrasar y triturar las raíces de pueblos y personas, haciéndolos polvo moldeable, plastilina dúctil, muñecos sin esencia ni presencia, sin alma. Lo de "mi patria es mi lengua" es menos 210 defendible hoy, racionalmente, que en su día pero que el alma del pueblo está y se manifiesta en su habla, es real y cabe siempre. Da la cara incluso en los motes o apodos.

Cuando insisto en lo de escribir, plasmar y almacenar nuestras hablas extremeñas, pienso en las dimensiones del alma-habla popular; de hablantes y palabras / objetos que se nos fueron y s se van día a día; en otras hablas y gentes deseosas o necesitadas de saberes. No se trata de nostalgias y momias, de vanos orgullos o cavernícolas ruralismos. No seríamos dignos de nuestros mayores ni de los que nos sigan si olvidamos lo que hicieron y privamos en el futuro de la ciencia y experiencia acumulada. Poco perdón tendríamos con los medios de que hoy disponemos para poder realizar esas tareas. Por escribir no entiendo sólo el libro sino todo tipo de expresión y comunicación duraderos y asequibles a todos, ¿Qué hubieran hecho Cervantes con un ordenador, Zurbarán con cine y televisión, Diego de Santiago con un laboratorio de hoy?. Analizando a nuestro Gabriel y Galán y a Chamizo, ya clásicos, podemos observar cómo son básicos para acercarnos a las hablas de Extremadura, en parte, pero atisbar también en ellos el porqué de tan poca fuente escrita en el habla del pueblo extremeño. Si al que estudiaba se le discriminaba con el '¡Me jiedin los hombris / que son medio jembras ", que "... ni jace otro oficio / que dil a una escuela y palral de bobás que allí aprendi / que pa ná le sirvin cuantis que se venga', no debe extrañamos que del estudio del habla popular podría deducirse que... "pi menus erre". Si el hombre rural extremeño acudía al médico (tras haber pasado "Cuatru vecis quiciás haiga dío / anca'l curandero") buscando en él "Miusté a vel, pol favol, señol médico / si dicin los libros / que hay algo pa esto!', Su fe en médicos y libros, algo superior, taumatúrgic o y lejano para él, era floja, eventual, inalcanzable para sus saberes y algo extrarrestre a su ego y su entorno. ¡Cómo para editar él algo! Aún consciente de que "y na'mas te quierin / porque dicin que sabis de letra, / y comu ellus son listos, les gusta / que la genti sea lista y espierta...", con lo que parece dar alguna esperanza a los "listos" y admitir la existencia de cierto aprecio externo, no cesa la desconfianza hacia los de fuera, por listillos, aprovechados o busca-negros; o cierto recelo al culto y profesional que no encaja en su modelo (a veces por comportamientos éticos políticos, religiosos, etc. y por ello le atacan, como al albéitar, espetándole lo de "El de arriba nos da los ganaos / ¡y usté nos los mata! Cómo para hacer encuestas zoológicas el pobre hombre. Este corto análisis que podemos ampliar en Chamizo con el 'Y no sé de lerturas / ni m'hace farta...' al tiempo que valoran su saber con "¡Qué saben d'estas cosas / los señores aquellos" hablando de nacencia; con el apego al terruño "'Tié que ser campusino / tié que ser de los nue stros", frente a 'los señores sabijondos" que menosprecian ('se burlaban los señores, se reían / los castúos labraores d'estos pueblos; / y eran sabios los que asina se burlaban, / y eran duchos los que asina se riyeron").

El pueblo llano, sin decirlo, piensa que hace bastante con hablar, aunque cada vez se conversa menos y se nos habla más desde fuera y con más signos y canales. El Hablar extremeño, y en la Fala puede verse más y mejor, se ha dado ese desprecio o pasotismo, humillante a veces, tanto como la incultura, el "terronismo" de campanario, el miedo o la impotencia para estudiar, la desconfianza ante el sabiondo o culto, de dentro o de fuera y alguna razón más, para que no se hayan escrito estudiado a fondo, conservado y cultivado nuestras hablas. No culpemos en vano y hagamos propósitos, contricciones y obras. Las razones para hacerlo de una vez, aparte del aprecio externo que hiciera notar Gabriel y Galán en "La Fabla del Lugar", agradecido y humilde, son las que da, además de las lingüísticas, Chamizo: "porqu'ella sus dirá nuestros quereles / nuestros guapos jorgorios, nuestras penas, / ocurrencias mu juertes y mu jondas/ y cosinas mu durces y mu tiernas". Y es que conservar este tesoro, que es nuestra habla, no vale sólo para lucirlo por lo que en sí vale, para enorgullecernos y diferenciarnos, identificarnos (hechos diferenciales, señas de identidad, se dice mucho) sino, principalmente para no perderlo, disfrutarlo quien lo luce y quien lo 211 ve, mantener lo nuestro a la altura de lo de los demás, para goce y saber de todos, abiertamente, no en el arca de la abuela y para días señalados tan sólo. Cuando tanto se presume de riqueza y diversidad en flora, fauna, etc., es triste ver carros, trillos, norias, molinos, lagares, cañadas, etc.,

etc; olvidados, ruinosos. ¿Vamos a dejar perder todas esas realidades y palabras, oficios, industrias, aperos, costumbres, conformándonos con el mercadillo que nos pongan?. Se mueren el lagar, el lagarero, la tahona, el celemín, el jabón casero, el sillero... se mueren las palabras que encierran su ser, saber, estar, hacer. No se trata de volver con yunta y trillo al campo, sí de, con nuestra voz y letra, arrancar de ese ayer nuestro al futuro mejor.

A FALA.

Es la lengua materna, transmitida oralmente por generaciones, en las Villas de Ejas, San Martín de Trevejo y Valverde del Fresno. Repito: E a Lengua materna, transmitía oralmenti por generaciós, en as Villas d'As Ellas, Sâ Martin de Trevellu i Valverdi del Fresnu. Aunque en lo básico es una misma Lengua, presenta ciertas particularidades en cada una de esos pueblos y así se llama a la Fala: Mañegu en San Martín, Lagarteiru en Eljas y Valverdeiru en Valverde, denominaciones que se dan también a sus respectivos gentilicios. Leo en mañego: Aunque eno básicu é un'a misma Lengua, presenta cedas particulariais en cå un d'esis lugaris y asina se chama A FALA: mañegu en Så Martín, Lagarteiru en'As Ellas y Valverdeiru en Valverdi du Fresnu, denominaciós que se dan tamén aos seis respectivus xientilicius.

Extensión
Los términos municipales de estas tres Villas ocupan una superficie de 251'71 Krn2, en el ángulo noroccidental da Extremadura, provincia de Cáceres, ubicada en el Valle del río Eljas, que nace en el pueblo de tal nombre, rodeado de las Sierras de Eljas, Malvana y Jálama con Moncalvo, Cumbres y Cabezos, que las limitan con Salamanca, Portugal y los Términos cacereños de Villamiel y Acebo. La población de estas Villas era de 5145 habitantes en 1990, habiendo llegado a los 6000 en el siglo XVI. Puede decirse que la gran mayoría de los habitantes actuales, de toda edad, así como los nativos que residen fuera gran parte del año, son falantes en cuanto haya dos o más, de cualquiera de estas tres Villas, que se encuentren, dentro o fuera de esta área.

Raíces
Las controversias sobre el origen de la Fala, aparte de ciertas aproximaciones hechas sin bases fundadas por expertos o simples aficionados no merecen más que mencionarlas y animar al estudioso a sopesarlas y profundizar en ello, aunque no sea el punto más importante ni necesario. En el l Congreso sobre A Fala, celebrado en mayo de 1999, organizado por la Junta de Extremadura en San Martín de Trevejo, los más recientes trabajos de estudios e investigación de personal académico capaz y con larga dedicación al terna, del mundo universitario portugués, gallego, catalán y extremeño principalmente, llegó a la conclusión de tratarse de una rama del gallego-portugués, más bien aquel gallego medieval, que históricamente se sabe fue repoblador de esta zona en aquel tiempo, que ha evolucionado y cuenta con añadidos del desaparecido leonés, del portugués y castellano, naturalmente. 212 Fernando II y Alfonso IX, entre otros reyes, de León y Galicia, etc., con documentos de donación y fueros a Trevejo y Salvaleón (en Valverde) dieron fe documental, por fin, en este Congreso a lo antedicho. Algo que dijimos años ha.

A/gunos rasgos En estas jornadas, creo es bueno comenzar con uno de los rasgos que el astur-leonés dejó en Extremadura, en la parte que tal reino comenzó a reconquistar y aún limita hoy esa Vía de la P I a ta, tan reacia a actualizarse como las finalizaciones o>u y e>i. En Fala, como en esa á r e a extremeña, se conserva este fenómeno fonético que mantiene por siglos las terminaciones en "u" y en "i" en vocablos que en Castellano finalizan en "o" y en "e".

Abanicu-Abanico Acarreu-Acarreo Adornu-Adorno

Denti-Diente Machu-Macho Fonti-Fuente Martelu-Martillo Lendri-Liendre Mochuelu-Mochuelo

Ondi-Once Posti-Poste Vinti-Veinte

Como rasgos más destacados de la Fala, comunes con el Gallego y otras lenguas y romances derivados det Latín, mencionamos el mantenimiento de la F inicial: Faba-Haba Feitu-Hecho Figu-Higo Folla-Hoja Fumu-Humo

Le ausencia de diptongación de "o" y "e" latinas: Contu-Cuento Cornu-Cuerno Festa-Fiesta
Pensu-Pienso

Porta-Puerta Serra-Sierra

Terra-Tierra

La evolución de los grupos latinos "L'Y", "K'L", "G'L" y "T'L" que aquí se resolvieron en 'LL* y en Castellano dieron "J":
Allu-Ajo Ollu-Ojo Tella-Teja Vellu-Viejo

La de los latinos "CL" "FL" y "PL"' que en Fala evolucionó en "CH" y en Castellano en "LL":

Chavi-Llave

Chama-Llama

ChoveI-Llover

Choral-Llorar

Podíamos seguir: con cuestiones y diferencias fonéticas en sonidos sordos y sonoros de "J" (Xenru, Xovis}, "G" y "S" (Mesa, Vasu), la conservación de la "Z" medieval (Dorru, Radón) y muchos má s fenómenos fonéticos, morfológicos, Iéxicos,que estimo superan tanto las pretensíones de este evento como la paciencia del más interesado. Creo que es más fácil "falar" que llegar a conocer la Fala; al menos para mí que hago lo prímero desde la infancia y sigo pretendiendo lo segundo sin demasiada preparación y con pocos adelantos. Si a esto unimos que, como al Castellano y toda Lengua y Dialectos se le sumaron, antes o después, vocablos y giros prerromanos, árabes, y de otras raíces etimológicas, así como barbarismos, neologismos, jergas y esnobismos admitidos o impuestos, sigo creyendo que el valor de la Fala radica en lo que ella encierra y en que sigamos viviéndola y conservåndola con orgullo. En este Valle de Eljas, una serie de personas amantes de la Fala y comprometidos con la conservación, conocimiento, difusión y disfrute de la misma y cuanto ella puede aportar al resto de todo el Patrimonio histórico y cultural de las tres villas, creó Fala i Cultura, Asociación que hace cuanto puede por la Fala (Recopilación, Documentación, Teatro, Actividades escolares, de Amas de casa, mayores, etc.), además de un Museo del Aceite y el Vino, productos principales; con estudios y publicaciones sobre fiestas populares, oficios, Toponimia, Callejeros, etc; porque en Fala podemos hablar de todo y de ver hacer aguardiente en el 213 alambique que salió,ya en el siglo XVI, todo un destilador mañego en el Escorial de Felipe II, Diego de Santiago. Ei quixera que apreciáris esta Fala, que se fala en Extremaúra i é extremeña por tantu i fadi siglus.

Volvendu a u análisis que fidi au principiu, sabemus que agora u nivel cultural i educativu son mais altus en tos partis; que as carreteiras i medius de comunicacíón son mais numerosus, amplius, viablis i próximus; que u nivel económicu i social deixan poicu campu a "siñuritus'; "sabijondus",pero inda existen o han renacíu oitrus novus nus tercius 'familial, municipal i sindical" (que desaparecerán supostamenti cun a democracia); que sigui habendu tamén bastanti ruralismu de "urizu", individualismu, cerrazón, persoas que se fadin a bola puramenti en cuantis barruntan que alguén o algu s'acerca en procura de avancis i milloras pa nosa terra, ixentis i lugaris. A este panorama (en Lagarteiru expuesto) añadir también que si fuimos a los Peruses y los Méjicos, raro es el extremeño que no ha tenido que ver, no siempre por turismo, con tantos y tantos países de Europa y otros continentes, con Galicia, Vascongadas, Cataluña, Valencia o Baleares, para saber hasta dónde Ilegaban sus hablas e intenciones, al tiempo que podía apreciar y valorar, más que quien no se ha movido, lo que valen y podemos hacer con las hablas extremeñas, tolerantes, abiertas, cooperantes, sencillas y sinceras. Nuestro pueblo y habla son fruto de pueblos y hablas, o algo más rico y menos incestuoso que los que se creen ombligos de su cerrado mundo. Sería injusto por una parte, no sólo personalmente sino como miembro de Fala i Cultura, olvidarme de cuanto han hecho por la Fala y otras hablas, la Junta de Extremadura (Consejería de Cultura y Patrimonio, Gabinete de IniciativasTransfronterizas, Editora Regional, sobre todo) así como la Universidad de Extremadura que, aunque tardase, creo que ha captado el miajón y se mete ya al ajo. La labor de los Centros de Educación Primaria de las tres Villas, todo su profesorado y medios, AA. PP. AA. y otras, en el 'hic et nunc" diarios, es impagable y digna de todo agradecimiento y elogio. Algo básico y fundamental en objetivos y tareas de este tenor. Podría enumerar a cuantas instituciones, servicios, colectivos y personas han hecho oídos sordos, cruzamientos de brazos cuando no incumptimientos u oposiciones, dentro y fuera del årea falante. Daría mucho que hablar y creo que serviría de poco. Terminaré rememorando a Berceo: Si un vasu de bo viñu nos dixiera Os trabállus que leva cunsiguilo, Ben seguru que tempu nun nos dera A enteiralnus de tó. ¿Nun é istu o mismu? Hace falta hablar mucho y hacer, escribir más de nuestras hablas. Diré con Campoamor: "No dudes un instante / que es quedarse atrás no ir adelante". Ánimo, gracias y perdón por hablar algo.
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Domingo Frades Gaspar. Calzadilla Octubre - 2002 - Primer Congreso sobre el Extremeño

PRIMER CONGRESO SOBRE EL EXTREMEÑO - CALZADILLA (CÁCERES) - OCTUBRE/2002

EL ESTREMEÑU: ENANTIS,AGORA, DISPUÉS
ENANTIS Comu to'l mundu sabi, con la llegá de los nuevus repoblaoris al territoriu estremeñu una veci habel síu avientáus los musulmanis ena edá Media, el panorama lingüísticu, escomencipiará un nuevu recorríu. Pol un láu el Reinu de León va dil destirajandu fa su lengua astul-leonesa y el reinu de Castilla el castellanu asigún la su zona d'enfluencia. Si bien ca zona va mantenel la su lengua de reconquista, poquinu a poquinu va dil creándusi una intel-relación y un intercambiu. En los emprencipius el astul-leonés, será la lengua 'oficial' d'una amplia franja éndi el norti jasta el sul d'Estremaúra, gozandu d'un estatus de privilegiu emportanti, siendu d'empreu natural tantu ena comunicación diaria de los sus habitantis comu ena documentación de rigol juntu al latín. Poquinu a pocu, el Reinu de Castilla engazapará un papel predominanti, pasandu el astul-leonés a un segundu pranu. Asina la juerza la'población d'esas zonas leonesizás acontinarán usandu la su lengua d'origin pena ca vés con mayol enfluencia d'esi castellanu arcáicu y en efeutu, ajuyirá pa siempri el su caraiti oficial ejándusi de dal empreu en los papelis y actus oficialis. Frutu d'esa intel-relación entri dambas lenguas va dil creandúsi u n a nueva realidá linguística de juerti presonalidá. Enas zonas de repoblación originaria leonesa va a conservalsi con gran juerza una tupa de rasgus asturleonesis pena tamién pasarán a sel asimiláus en gran medía nel restu 'el territoriu castellanupalranti. De igual mou una tupa de rasjus d'esi castellanu antiguu pasarán a sel asimiláus en ciertu gráu po-los jablantis de dominiu leonés.

Amás de to estu, es prejisu almiental, la enfluencia asimilá -mayol u menol- de los modelus lingüísticus anterioris a esi projesu de reconquista y repoblación, asigún los pueblus que juerun pasandu pol el territoriu: árabis, visigóticus, romanus, lusitanus, vetonis, etc. D' igual mou tamién va a sel decisiva la enfluecia de la lengua portuguesa ya no solu ampié las lindis sinu en toa Estremaúra y acasu la enflueneia de esporádicus repoblaoris d'algotrus modelus lingüísticus, comu gallegus. Cabi recordal velaquili la esistencia en el noroesti estremeñu d'un enclavi, el Valli de Xálima, ondi se conserva una modalidá galaicuportuguesa de gran paralelismu lingüísticu con el gallegu, si cabi comu frutu d'una repoblación de gallegus u astul-leonesis de lengua gallega... (esu serie matería d'otru estudiu y analís).
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Comu habemus comentáu, pol mé de toínu esti projesu va a dil surgiendu la modalidá 'el estremeñu, con las sus variantis de Altu y Baju estremeñu.

Ni que idil tieni, qu'una ves jundeá la 'validé oficial' de la lengua leonesa primera y habel supremacía el castellanu, esa nueva realidá lingüística que va teniendu nacencia enjamás va a gozal de carta de naturaleda. Mentris la juerza la población s'espresaba en esti nueva modelu.., a nivel oficial, ena documentación, ena enseñancia, nel usu eclesiásticu, riel usu literariu etc., enjamás hubu nengún intentu de consideración... más bien al contrariu. Y asina lu que con naturalida puía habelsi costituíu en una lengua de justa reconocencia, y justu usu cultu, pasó a sel considerá meru 'dialetu' vulgal, rejuyíu, menuspreciáu y jasta persiguíu pol activa u pasiva... ¡to hai qu'idilu!. Y asina, con el pasu de los sigrus, ca vés diban perdiéndusi más rasjus lingüísticas propius y diba arrinconándusi a zonas comarcalis más menúas y a estratus poblacionalis socialmenti consideráus bajus. Y to estu jué pasandu en los sigrus de escurantismu, en los periodus dictatorialis modernas y tamién en los tiempus democráficus actualis ondi -baju el mi puntu de vista- el apoyu merecíu de los estamentus públicus ha síu nulu, cuasi nulu u entovía peol. Y enqui, anguninu puéa tachalmi de ilusu u demagogicu, yo soi osáu de idil, que si el estremeñu juera gozáu d ' u n mínimu d'arrempuji y reconocencia duranti la su esistencia y evolución, hoi sería la quinta lengua reconocía, con derechus costitucionalis comu el catalán, el vascu u el gallegu y el mesmu frorecimientu cultural y literariu. Con la llegá 'el Romanticismu de finalis 'el sigru XIX y emprencipius 'el XX y el medri 'el regionalismu, de manera cutaína, en Estremaúra va dil surgiendu cierta concencia. Y mentris Rosalia de Castro -añu arriba, añu abaju-, en otrus contestus, ensalza al gallegu en los sus 'cantares gallegos' u en 'Follas Novas', un poeta veníu de Salamanca, Don José María Gabriel y Galán aportará una nueva visión. Asín esti hombri sensibli, ganaol de juegus floralis poéticus, bien relacionáu con li intelectualidá literaria desi momentu y defensol de valoris humanus y moralis reconocíus, con las sus 'Poesías Extremeñas' dará una valoración y una consideración al estremeñu, impensá jasta esi intri. Y en efeutu de siguía van a publicalsi los sus poemas mesmamenti en anguna editorial Iberoamericana dándusi a conocel la muestra modalidá altuestremeña prevocándusi cierta dinificación y difusión. Anguninus añus dispués, la modalidá baju--estremeña, gozaría tamién de ciertu arrempuji con la publicación de la obra ' E l miajón de los castúos" (Rapsodias Extremeñas). Don Lu is Chamizo, el alfareru-poeta de Guareña, defensol tamién de valoris tradicionalis y un 'jonráu vivil' , jadrá que de nuevu, el estremeñu sea conocíu y promocionáu - e n mayol u menol gráu- drentu y juera d'Estremaúra... Y asiria es justu idil, que inclusu, en metí 'el ré gimin de Francu, hubu jasta si cabi una cierta esaltación d'estus valoris literarius y de reboti, lingüísticus. Aparti de Gabriel y Galán hubun algotrus literatus que jidun usu de la jabla estremeña (llamá castúo tamién en tiempus recientis a partil de las rapsodias extremeñas de Chamizu) con aciertu y delicaeza comu pol ejempru Reyes Huerta. Tamién hubu pequeñus pinitus en revistas culturalis u publicacionis diversas, mesmamenti adeptas al régimin en un intentu quiciás d'esaltación de noblis valoris, avecis patrias, con ciertu caraiti folclóricu/populista... Peru güenu, juera comu juesi, velailus estuvun. Con la muerti de Francu, la venía de los valoris democráticus, el projesu 'el desarrollu preautonómicu y dispuesinu autonómicu, los valoris lingüísticus estremeñus paecierun engazapal un arrempuji prometeol. To estu, aína quéo en tentaúra fallía, juegá política si cabi, p'arrepañal votus en queándusi el valol de los mesmus asoterráus enas urnias empudrigándusi y con ellu la esperancia 216 de la recuperancia, la reconocencia y el desarrollu desti valol hereáu. Asina los partíus políticus, especialmenti los 'progresistas', de continu incluyerun en los sus programas la defensa de la jabla, defensa que nunca se llevó a cabu.., y de contáu se pasó de idil

Página 3 de 5 'Estremaúra agila p'lanti' en los mitenis políticus a quealsi muús. Se promovierun estus valoris enas primeras convocatorias de 'Semana de Extremadura' ena Iscuela peru pol pocu tiempu y poquinu más. Ni que idil tieni, paralelamenti, a títulu presonal, hubu ciertus pasus d'apoyu endi el mundu literariu, musical, intelectual etc. Que apeninas cuajaron. Pol supuestu el Estatutu d'Autonomía no jue justu con esti valol lingüísticu y algotrus de juerti raigambri en las sus zonas comu la Fala u las variedadis portuguesas de Olivenca/Olivenza, Tierra d'alcántara etc. Y ni siquiá se jidu una lectura mínima al respetivi, nel su árticulu 6, que puía habel garantizáu ciertus mínimus. Y en efeutu, nu hubu arrempuji nengunu, a nivel de Enseñancia, Universidá, documentación, apoyu a la creación literaria, publicacionis, medius de comunicación etc.

Cualquiel intentu de busca d'apoyu públicu pa publical pol ejempru era rejuyíu y endi los puéris políticus autonómicus l'actitú siempri ha díu siendu de negación y menuspreciu, cuandu pol lógica y coherencia deberie habel síu al contrariu. A nivelis estadísticus realis de númerus de jablantis, a partil de la segunda metá de sigru XX y especialmenti a partil de los añus sesenta/setenta s'ha pasáu d'un porcentaji considerabli en el mundu rural d'usuarius de la modalidá a sel un fenómenu residual, con caraiti avedis d'enclavis comarcalis en gravi e imparabli recesión.

AGORA To lu comentáu endinantis quéa de manifiestu enas épocas más recientis... Lu mesmu de Lu mesmu. A nivel istitucional nu ha habíu cuasi avanci nengunu. Ena enseñancia en veci de potencial los valoris lingüísticus propius u habelus dáu al menus a conocel s'han perseguíu... de tos es conocíu el casu de la profesora que jadi mu poquinu mandaba descrebil un cientu u varius : 'No se dice chacho'. Si bien los nuestrus pairis y agüelus recitaban con los sus maestrus 'El Cristu Benditu' y 'El embargu' de Gabriel y Galán u 'La Nacencia ' de Chamizu, hoi en día los dagalinus y dagalinas 'nu sabin/nu contestan', siendu alentáus al rechazu desus jablaris 'arcáicus y vulgaris'. " A nivel universitario nu ha habíu compromisu angunu tampocu, nu siendu ciertas iniciativas privás comu la publicación 'el 'Diccionario Extremeño' de Viudas Camarasa...'El habla de Extremadura'... Tamién se publicó añus já un 'Vocabulario extremeño' pol iniciativa particulal. La Editora Regional Extremeña de la Junta: Naíta de Naíta. Promoción en medius audiu-visualis, lu mesmu, si acasu cutaínas esprencias particularis de radiu de poquina audencia y angún debati polémicu nel estintu Canal Sur-Extremadura. Tan solu la Deputación de Cazris publicó la maravillosa novela 'Requilorios' d'Alcón Olivera y una y no más Santu Tomás. A títulu d'iniciativas particularis cabi destacal un jaci de publicacionis de poemarius, artículus, temas musicalis peru con escasu ecu enqui con entusiasmu abondu. Jadi unus añus jue publicá la 'Primera Gramatica Ehtremeña' de Gonzalvez, emportanti trabaju y ha síu traducíu el universal libru 'Le petit Prince'(El prencipinu), pol mi mesmu, habiendu teníu que sel autofmanciáu anti el asolutu abandono istitucional estremeñu. 5 En Las Jurdis, en El Valli el Jerti, y en algotras comarcas, ha habíu ciertus trabajus antropológicus 217 publicáus, mu sensiblis con la manifestación lingüística. Tamién ha habíu una iniciativa de tradución d'algún evangeliu.

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Esistin varius certámenis literarius que promocionan la creación enas muestras jablas, peru de nuevu a nivel anecdóticu: 'Chamizo', 'Ayuntamientu Guiju de Granaílla', 'Ayuntamientu de Galisteu',
'Osma'...

Esu sí, endi la intelectualidá -mayoritariamenti- s'acontina dispreciandu y rechazandu y jasta el responsabli másimu de l'Asociación de Escritores Extremeños, custiona, ridiculiza, ironiza, demoniza cualquiel intentu de manifestación oral u descrebía en estremeñu. En los añus noventa, ha lugal nacencia 'Huéyebra Castúa' con sedi en Mérida. Que realiza una emportanti riestra d'actividadis d'apoyu a las jablas, comu la publicación de 'Luh papelih', poemarius, brevis espacius radiofónicus, chalras, etc. Con la llegá d' Internet, ha habíu angunas iniciativas verdaeramenti enteresantis (tamién asurdamenti criticás pol ciertus sectoris que nu soportan el pluralismu cultural) comu la primel Revista ena Redi en estremeñu, Belsana, coordiná pol Valle Morea u los trabajus de Manuel Trinidad u angunus más p'Ahigal y algotras páginas particularis. Vistu estu, paeci muchu, peru en realidá es naína. Al tentu la modaliá galaico-portuguesa de A Fala de Valverdi du fresnu, As Ellas y Sa Martín de Trevellu -reconocíu tesoru lingüísticu internacional- puéu idil qu'enqui históricamenti tampocu ha gozáu d'apoyu angunu s'ha conserváu con gran juerza y pureza quiciás gracia'l aislamientu d'esi valli. Aquí ha habíu ciertas iniciativas comu usu bilingüi de rotulación de callis, celebración de varias edicionis de 'Día da nosa fala', enteresantis publicacionis especialmenti pol Dumingu Fradis y Sivirinu López. Estudius pol parti la Universidade de Vigo (Xosé Henrique Costas) y la Universitat de Barcelona (Gargallo) -na u cuasi na pol parti la Universidá d'Estremaúra-, brevis periodus d'espacius radiofónicus, clasis en fala en horariu estraescolal a cuentagotas, cartelis de festejus, algu en composicionis musicalis y usu eclesiásticu mu anecdóticu y poquinu más.., siempri comu iniciativas de p'allí. En relación de las modalidadis portugesas de juerti implantación jasta jadi pocus añinus, el apoyu ha síu nulu, cabiendu destacal la implantación de clasis esporádicas de portugués pol parti de Don Servandu Rodriguez, en Olivenza. 6 El Gobiernu Estremeñu declaró bien cultural La Fala de Xálima... es d'agraecel peru es desigibli, pol ejempru, una crara reconocencia, un estatus de cooficialidá. ¡Sí que naidi s'asusti!, comu tieni en territoriu español el aranés nel valli pirenáicu d'Arán, u el enclavi Friul en Italia, Romanchi en Suiza, mirandés en Portugal etc. etc. es de rigol anti una realidá lingüística usá pol el cuasi 100% de la su población. Nu s'ha palráu na al tentu el estremeñu, ni el portugués que tristimenti espena en Olivencia, Firrera d'Alcantara u Cedilho.

DISPUÉS
El futuru 'el estremeñu, imus a sel sincerus, es negru abondu. Sí, ciertu es qu'a nivel literariu, en los corazonis de cuantus lu amamus nu queará múu mentris Dios mus dé juerzas pa vivil. Sin embargu, en términus realis en cuantis espichi el poleu el ultimu viejinu u viejina de quiciás noventa, ochenta, setenta añus si cabi (qu'entovía usa una modalidá más u menus bastanti pura p'allá en Montelmosu, Garrovillas, Piomal, La Gúetri...) habera 218 desaparecencia esti legáu de la humanidá únicu. Vaiti a sabel si drentu cincu.., ochu...diés añus... ¡Nu creu que llegui a quindi!. Pasará lu mesmu que pasó con el ultimu jablanti en dálmata, célticu de la Isla de Mans u las últimas tribus patagónicas.., y nu pasará na, u pasará muchu asigún se miri.

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Esisti un parametru que garantiza una pervivencia a medianu prazu d'una modalidá lingüística minoritaria, y es el empreu d'esa modalidá pol parti la población enfantil. Esi parámetru en castúu, añus ja que jabla pol si mesmu, otru tantu el portugués de las lindis... Tan solu tieni garantizáu un futuru más u menus largu 'A Fala'... velaquili los dagalinus y dagalinas entovia palran la su lengua nel recreu, al juegal etc. Cabi destacal el negativu efeutu qu'está causandu la nefasta corrienti cuasi generalizá de desprestigiu jacia el estremeñu, qu'está acelerandu a pasus agigantáus estus mesteris. ¿Comu va a medral el estremeñu si nu se le reconoci, si se le niega, si se le menusprecia y rediculiza paradojicamenti muchas vecis pol aquellus que moralmenti deberíen jadel lu contrariu? ¿Comu va a habel una recuperación de los rasjus propius qu'han constituyíu jasta lu d'agora la basi de la modalidá, y van ajuyendu a la velocidá 'el relámpagu, si nu se los reconoci u son reducíus a vulgarismus dínus de sel jundeáus de to jocicu? ¿Comu va a habel creación literaria si nu se la potencia? ¿ Comu se va a recuperal enqui mereza la pena si no s'enseña? 7 Namas un miragru jadríe qu'el estremeñu nu muriesi. Un cambiu radical d'actitudis, un desarrollu íntegral d'ecología lingüística en esta bendita tierra.., lu mesmu qu'habemus salval las ballenas u el dorru árticu. Yo propondríe los siguientis puntus nesezarius y desijiblis: -Pol parti L'Alministración: Ya está cuasi to dichu, es prejisu un compromisu manifiestu. Que s'englobin ayúas pa estudius lingüísticus, incentival a los ayuntamientus y a asociacionis, becas pa publicacionis, toponimia, documentación. Po-lo menus en Valverdi, As Ellas y Sa Martín de Trevellu, Olivencia y Tierra d'Alcántara: reconocencia y cooficialidá -es legítimu-. Y al estremeñu un tratu más dinu y deferencial, comu mínimu. -Pol parti La Enseñancia: Programas crarus d'introdución de A Fala y portugués en estus enclavis. Crasis de castúo ena iscuelas... ¡naidi se quéi sorprendíu!. -Universidá: compromisu craru. Introdución en románicas de las tres variedadís. Más apoyu moral y real. -Medius de Comunicación: deseabli TV en fala y portugués y cuandu menus programación en y sobri el estremeñu en radiu y televisión. Promoción ena prensa. -Asociacionismu: un mayol compromisu con la cultura nel su más ampliu sentiu. -Editorialis: pol supuestu compromisu craru pol partí la Editora Regional. Respetabili porcentaji de librus enas otras modalidadis. Tamién a nivel editorial priváu. Cambiu radical d'actitú pol parti l'Asociación de Escritores Extremeños.., ¡que crama al cielu!. -Promoción mesmamenti estitucionalizá ena redi d'Internet. -Mas congresus comu esti de Calzaílla.
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El mi agraecimientu Antoniu Garríu Correas Outubri-2002

PRIMER CONGRESO SOBRE EL EXTREMEÑO - CALZADILLA (CÁCERES) OCTUBRE/2002

EL HABLA EN GUIJO DE GALISTEO Y PUEBLOS CERCANOS

Particularmente soy de los que defienden la legitimidad de un dialecto extremeño como también de que está formado por una gran cantidad de variedades y de hablas locales. En esta forma de hablar de los extremeños se mezclan, en mayor o menor medida, rasgos descendientes de los antiguos reinos de León y de Castilla, meridionalismos andaluces y lusitanismos. Por su situación geográfica e histórica, es un habla de transición entre el leonés y el andaluz; tanto de uno como de otro participa en múltiples rasgos, .pero también tiene cualidades suficientes que los diferencia de otros hablas y que constituye por sí mismas requisitos indispensables para denominarlo dialecto. En el territorio extremeño encontramos dos variedades dialectales: el de la Alta Extremadura y el de la Baja Extremadura (aunque no coincidan exactamente con las provincias de Cáceres y de Badajoz): • La modalidad de la Alta Extremadura, con acusadas influencías leonesas La modalidad de la Baja Extremadura, con influencias meridionales y lusitanas • Luego están los islotes dialectales en comarcas fronterizas con Portugal: en la comarca del Trebejo (Cáceres), los pueblos de San Martín de Trebejo, Elja s y Valverde del Fresno hablan un dialecto de transición entre el portugués y el leonés occidental (son dialectos particulares con mezcla de portugués, castellano antiguo y expresiones que sólo ellos comprenden -A fala do val xâlima- - mañegu, chapurreau o lagarteiru y el chapurau o valverdeiru). En la comarca de Valencia de Alcántara (Cáceres) y Olivenza (Badajoz) se habla una variedad dialectal portuguesa. Igualmente vertebrando Extremadura de norte a sur y tomando como referencia la Calzada de Guinea -Io que hoy conocemos como Ruta de la Platatambién podríamos distinguir otras dos variedades lingüísticas: la oriental o castellana y la occidental o leonesa. Aunque, atendiendo al desarrollo de la lengua, los astur-leoneses tuvieron al principio más influencias, al conquistar 220 estos reinos las principales ciudades extremeñas: Cáceres, Mérida y Badajoz; pasando estos a formar parte del reino de Castilla en 1226, estas hablas

perdieron la posibilidad de extenderse lingüísticamente, quedando para siempre bajo la influencia castellana, A partir de entonces en tierras extremeñas se asientan de forma dispersa gentes de diferentes lugares: leoneses, castellanos, asturianos, gallegos, portugueses, andaluces.., que junto con la orografía y la gran extensión de la región hicieron que en estas tierras fuera difícil unificar una forma de hablar común a todos. Así pues, Guijo de Galisteo y los pueblos cercanos a él estarían encuadrados dentro de las influencias leonesas, quienes repoblaron con gentes de su reino -leoneses, asturianos, gallegos, portugueses- estas tierras allá por los años de la reconquista, trayendo con ellos sus lenguas o formas de hablar, cuyos rasgos definidores y con el consiguiente tamiz del tiempo intentaré resumir seguidamente y que, lógicamente, participan de la mayoría de hablas de Extremadura: EL VOCALISMO 1. Cierre de las vocales finales "e", "o" en "i", "u": liebri, lumbri, rollu, zapatu, menjunji, liaru, antrueju, chonchu... Aquí destacar el caso de Pozuelo de Zarzón que a pesar de estar rodeado de pueblos que acusan este rasgo llegando casi a la exageración (Guijo de Galisteo unidos por un camino de algo más de cinco kilómetros o Villa del Campo por menos de dos) no participa de esta cualidad, constituyendo un caso aislado y que llama la atención sobremanera. 2. Añadidura de la "i" en algunas sílabas o en la terminación de algunas palabras: gaiteal, armación, morrial, alabancia... 3. También en esta Comarca se da un fenómeno muy extendido por toda Extremadura: que la abertura vocálica es capaz de distinguir el singular del plural en una misma palabra: el carro, con la o final cerrada, y loh carroh con la o del plural de carroh abierta. En esta zona, exceptuando Pozuelo, el carru, los carruh, con la u cerrada o abierta según el singular o el plural (en Montehermoso, er carru) 4. Vacilaciones en las vocales átonas (sin acento prosódico), pot vatios influjos: confusión en prefijos, analogías, alteración de fonemas, etc.: restrojo, dicir, intierro, indición, telefano, alcaidón, o alcuidón (alcaudón), escuender, estrumento, inritar, reguerío (regadío) 5 Alteraciones en los diptongos: pacencia, anque, afaitar, decinueve: vente, trenta, acituna...
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Formación de diptongos con vocales que estaban en hiato, sobre todo en lo que se refiere a la trastocación de las vocales E y O, en U e I y al revés: Juaquín, dispertar, divirsión, clausula (cápsula) 7. Cambiar la "en-" o "em-" iniciales por "a-" : aterral, abarullá... Y al revés: endelgazar, endrento... 8 Añadir a ciertas palabras, vocales: riestra, priesa, alangosto, afoto, afusilar, apaecío, arrebujar.. 9. Cambios de vocales: naidi

EL CONSONANTISMO 1. Las consonantes S y Z finales de una sílaba se aspiran o se pierden fiehta, pihca, pahto, narih... 2. Perdida o cambio en R de la L o viceversa: farsa, carderu, artu, sartu... (en Montehermoso), peol, celebru, colaol, atehtal, comel, bebel... (en los demás) 3. Cambio de la H en J: albejaca, jadel, jacha, jigu, jalda, jocicu, jortiga 4 El sonido J en castellano se reemplaza por una aspiración: muhé navaha, diho, trabaho, hurdes. 5, Conservación del grup MB latino en algunas palabras sin reducir a M, como hace el castellano: lambel (lamer), chambarileo (chámarileo). 6. Desarrollo de la G o de la B ante diptongos que empiezan por HU: güele, güerto, güelve, bueco... Cambio de consonantes: V en G (güelve, regolver) - B en G (gómito, jugón) - C en G (gabina) - G en B (abuja, abijón) - B en M (muñuelo) - F en C (Celipe) - C en F (fenefa) - S en CH (chalpical) - Otras: sumidero, golel, ataul...
8 Pérdida de consonantes interiores: intrusión, indicutible, infeción, inorante, coluna, en efeto...
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afertil,

poblema,

9 Cambio de posición de los fonemas dentro de las palabras: Grabiel, dávida (dádiva), drento, doldrá, bulra, bolrón...

10. Pérdida de la D intervocálica: comío, crúo, mercao, ná, tó... 11 .Otras palabras vienen de pérdidas de sílabas: probalidad, jurición, positorio, endenante (de aquí no antes), ancá (en casa de), alcol (alcohol), alantar (adelantar)... • Pérdida de consonantes intervocálicas o iniciales: esparramar, esgarrar, exprimento, efeutu... • Cambio de consonantes: mudral (muiadar) • Añadir sílabas o consonantes: albarzón (barzón), endiluviu, endrentu, desapartar, discursión, divirsión, inritar, friendo, trompezón (o trompicón)... • Reunir dos palabras perdiendo letras: malage (mal angel)... 12.Conservación de las antiguas S y Z sonoras: adeiti por aceite, dorra por zorra... (rasgo más pronunciado en Montehermoso)

Rasgos más sobresalientes de la MORFOLOGIA y SINTAXIS: 1 El loísmo, leísmo, leísmo: el calor, la reúma, la puente, la aceiti. También se evitan cacofonías: la haba...
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2: La forma de diminutivo más frecuente es el sufijo "-inu", "-ina": chiquininu, tapaerina, comanerina, meloninu, perina... 3. Es habitual anteponer el artículo ante el posesivo: la mi casa, el mi güertu, lah mis'ijash, loh mih lechonih... También se coloca el artículo ante nombres propios: la Juana, el Pericu .... 4 En los pronombres personales son frecuentes los vulgarismos del tipo: me se cayó, y las formas mos, mosotros, muestros. 5. La conservación de restos del genitivo partitivo está muy extendida también: dami una poca de agua, dar una poca vuelta... 6. La asimilación analógica de la primera persona de los verbos incoativos: paezo, crezo, conozan, ehcureza, ofrezo, luza... 7. En toda la zona son muy frecuentes las formas fuertes de.la tercera 223 persona del plural, en el pretérito indefinido: jidun, vinun, trujun; supun, dijun ....

8 Distorsiones morfológicas y sintácticas: jidiendu, dijierun, quiés, cantara en lugar de cantaría, andara. 9 Variación en la función del acento: celebre, telegrama 10. Una serie de verbos con valores específicos HABER, tiene diferentes valores o significados: tener (hubiendu muchuh Perú en la calli) ser (habemuh doh hermanus), estar (habiamus allí cuatru) QUEDAR, tiene dos valores; dejar (me queé las llavih en casa), olvidar (me he queau lash gafah) CAER, tiene el valor de: verter (caí el caldu al suelu), tirar (caeh lah cosah) ENTRAR, con el significado de meter (entru loh lechonis en la corralá) 11.También hay que destacar la notable cantidad de: Arcaísmos: ansí, agota,. Vulgarismos: aluego, pos, dende, antiel... Leonesismos, (lambel) asturianismos, andalucismos, galaico-lusitanismos, etc

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En 1984, la Institución Cultural "El Brocense" publicó mi libro "Requilorio", escrito íntegramente en el "dialecto" que se habla en Guijo de Galisteo y, como se ha dicho antes, propio también de los pueblos de la comarca a que pertenece "el Guijito" y, al fin de toda Extremadura; que empieza así: "Cuandu a la Romalda se le metí alguna cosa en la jineta... Mira qu'idil que hoy jadi fríu... ¡me ca!, y la joía que m'ha jechu ponelmi un jersé pa debaju el chalecu, comu si no tuviá bastanti con la camisa y con la camiseta, q'alegu al pardeal refresca muchu, me idi; a más, qu'el chalecu mimen m'está alguninu estrechu, ¡ah!, y güenus mal que no sabi que los calzoncillus los tengu
d e l o s de a m e d i a c a n i l l a q u e si n o me jadi p o n e l m i l o s l a r g u s d ' e sus

que s'arreatan con unus ataerusa, qu'antovía me los jadi asma. Los nuevus no los quierin ya d'esus, ni siquiá de los de a media canilla, ya se ponin unus que apaecin fragas, mu cortininus. Pa mi qu'anque sean mu modelnus no hay de ponelmilus qu'a más tien que jollal muchu en la entrepierna"
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JOSÉ M ª ALCÓN OLIVERA

PRIMER CONGRESO SOBRE EL EXTREMEÑO CALZADILLA (CÁCERES) - OCTUBRE/2002 EL EXTREMEÑO EN INTERNET Autor: Manuel Trinidad Martín

Buenos días a todos. En primer lugar quiero felicitar al Sr. Pedro Cañada que con muy pocos medios ha organizado este excelente congreso y aunque hemos contado con la presencia de representantes del mundo universitario, debo decir que este congreso no ha sido organizado por la Universidad de Extremadura, ni siquiera por una institución oficial superior como la Junta de Extremadura que nos va a visitar en el acto de clausura, sino que ha sido organizado por una serie de personas que con escasos medios económicos y sólo desde la ilusión, el afecto y el amor por algo que se pierde sin remedio como un pajarillo que se nos muere entre las manos, han tenido la fuerza a pesar de todas las críticas, de hacer una llamada agónica a todos los amantes de lo extremeño para que acudieran a Calzadilla, para defender lo nuestro, como el S.O.S que se envió desde el Titanic cuando se estaba hundiendo. Porque los que realmente han hecho que sobreviviera el extremeño, no ha sido la Escuela de Hamburgo que estudió allá en los albores del siglo XX el habla de la Sierra de Gata, ni el Sr. Cummings que hizo una investigación sobre el habla de Coria y sus cercanías, sino todos esos extremeños que con escasos o nulos conocimientos filológicos y con la sola ayuda de su libretina se han dedicado a recopilar el léxico de sus pueblos. Por eso sin duda, este Primer Congreso sobre el Extremeño no podría encontrar otro marco más adecuado para su celebración que este bello pueblecito del Valle del Alagón. Ya que es un congreso realizado desde el pueblo y para el pueblo. Pero a diferencia de lo que ocurrió con el Titanic, el extremeño no se va a hundir, porque aquí sí han acudido en su ayuda, extremeños residentes en todos los puntos de España, recorriendo muchos de ellos cientos de kilómetros, dejando a sus familias por unos cuantos días, porque sabían que era su obligación estar hoy aquí, sin recibir nada a cambio, sólo la satisfacción de insuflarle ese último hálito de vida a las hablas extremeñas, la manera que tuvieron de expre sarse nuestros antepasados, porque el extremeño se nos muere queridos amigos y se nos muere, y he dicho bien, se nos muere ya que no está muerto, a pesar de la descarnada, inmisericorde y brutal campaña que desde altas cotas de la intelectualidad se está realizando y se atreven a afirmar con desvergüenza que el extremeño no existe, acertadísimas palabras de D. Joaquín García Plata cuando en su comunicación del jueves pasado, afirmaba que el gusano lo tenemos dentro de nuestra casa, qué pena, así nos va a los extremeños, que anteponen todo tipo de intereses en lugar de defender lo nuestro. Y una de dos o se es muy inculto o se tiene muy mala leche, para afirmar que el extremeño no existe. A mí este verano me ha dado la gana de viajar, a zonas de Extremadura que conservan todavía un habla peculiar porque me gusta saber las cosas de primera mano y no porque me lo cuenten. He visitado el valle de Xálima y las tierras de la Trasierra extremeña y me he dado cuenta de que todos los que comparan el extremeño con la miseria, con la incultura, con la marginación.. están profundamente equivocados. He recorrido los campos de Ahigal con el Tío Domingu, al que le pude grabar en vídeo y cuando me ha hablado del nombre de los pájaros, de las plantas, de los árboles, me he dado cuenta que el inculto era yo, que los incultos somos los que encerrados dentro de las cuatro paredes de nuestras

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ciudades urbanas, llenas de modernidad, de puentes fantásticos, de Mac Donalds, de Carrefours, nos hemos olvidado de quiénes hacen la verdadera historia de Extremadura, que no son precisamente los políticos, ni los intelectuales o personajes gloriosos, sino las personas normales del pueblo, el tío Balta por ejemplo que nos ha estado recitando sus poesías, ellos son los que representan la verdadera esencia de Extremadura, como lo llamara Miguel de Unamuno, la intrahistoria: "Todo lo que cuentan a diario los periódicos, la historia toda del «presente momento histórico», no es sino la superficie del mar, una superficie que se hiela y cristaliza en los libros y registros, y una vez cristalizada así, forma una capa dura...”, que no nos deja ver la verdadera esencia de los pueblos, el miajón como dijera Chamizo, y si rompemos esa capa veremos la realidad de los pueblos extremeños, un foco ardiente pero que cada vez late con menos fuerza porque no le dejan ver la luz" Hemos dado la espalda a las gentes de nuestros pueblos, amparados en un equivocado concepto de la modernidad y de la universalidad, que nos hará olvidar nuestras raíces, una cosa no e stá reñida con la otra, no olvidemos nunca que son los árboles que tienen las raíces más profundas los que están más desarrollados. Países como Japón de los más desarrollados del mundo cuidan con mimo exquisito todo lo relacionado con sus tradiciones populares. Yo no soy filólogo, tampoco hablo un dialecto extremeño como en diversas zonas de Extremadura, pero sí hablo un español de Extremadura, que les garantizo que se diferencia bien del español que se habla en Asturias o en Madrid, por eso sé darle valor a lo que merece la pena y me gusta por ejemplo que a mi mujer natural del valle del Ambroz y con fuerte acento extremeño se la reconozca su origen cuando viajamos por España, como este verano que en Tierra Mítica, el parque temático de Benidorm, montados en unos cacharrinos de agua, una persona natural de Llerena, le dijo: ¡Tú eres extremeña, no! Soy una personal normal de la calle, cuyo interés por el habla de Extremadura comenzó de una manera muy simple, un día llegó a mis manos un libro editado por la Universidad de Extremadura titulado Vocabulario de Madroñera que formó parte de la tesis doctoral de Pilar Montero Curiel, profesora de Lengua Española, después de ojear un poco por sus páginas me llevé una gran sorpresa al descubrir palabras que solía emplear en mi vocabulario usual y que desde pequeño la gente de fuera de mi familia siempre me había dicho que me las inventaba. El Diccionario de la Real Academia Española parece que les daba la razón ya que tampoco conseguía encontrar en él dichas palabras. Expresiones escuchadas a mi abuela, Carmen la Barranquera, natural de Campo Lugar, como remecero (columpio), pando (poco profundo), veleí (mírale aquí), jundeal (tirar), eschangao (estropeado), escusao (curioso), esgalamío (hambriento), furriona (juerga), murgaño (araña)... eran utilizadas frecuentemente por mí y yo me preguntaba ¿tendrán razón y estas palabras no existirán? Por eso me embargó una especial emoción encontrar una publicación, el vocabulario de Madroñera, en la que se podían encontrar dichas palabras y aunque mi lugar de nacimiento es Cáceres, toda mi familia es originaria de Campo Lugar, pueblo cercano a Madroñera por lo que lógicamente muchas expresiones de este pueblo también se utilizaban en el mío. A partir de ahí decidí crear en una página web llamada Paseo Virtual por Extremadura una sección con una selección de palabras del libro: El Vocabulario de Madroñera, pero entonces me asaltó una duda ¿tendrá algo que ver este vocabulario con eso que llaman castúo? Y entonces empecé a buscar por internet todo lo que existiera sobre el tema, la verdad es que puedo decir que un primer momento sufrí un poco de decepción ya que se encontraban mensajes en los foros con opiniones que mostraban un total desconocimiento sobre el tema y en otras webs de pueblos extremeños se recopilaban diversos vocabularios, pero de lo que habían escrito autores entendidos a lo largo de la historia no se encontraba absolutamente nada.

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Por eso se me ocurrió la idea de buscar por todo tipo de bibliotecas todo lo que se hubiera escrito sobre las hablas extremeñas con el fin de digitalizarlo y subirlo a la red, ya que sin duda esta base documental, serviría de ayuda para poner un poco de luz en el confuso mundo de lo que llamaban muchos "castúo" y a la vez sería un acicate para investigadores que quisieran profundizar en el tema. Empecé a indagar primero en el fondo hemerográfico de la Universidad de Extremadura y más tarde en bibliotecas como la de la Institución Cultural El Brocense o la Biblioteca Pública de Cáceres. Revistas de finales del siglo XIX y principios del XX, como el Boletín de la Sociedad El Folklore -Frexnense y Bético Extremeño (1883-84) , la Revista de Extremadura (1899-1910) la Revista de Estudios Extremeños (1927-2002) o Alcántara, revista del Seminario de Estudios Cacereños, comenzaron a darme las pistas de los numerosos trabajos que se había escrito sobre el tema. A medida que iba leyendo más y más artículos, me daba cuenta del tremendo error que se había cometido al minusvalorar el habla de Extremadura, considerándola una deformación del castellano, producto de la miseria y la incultura; y propia de palurdos y catetos; opinión muy generalizada por personas que se supone que tienen una alta formación intelectual. Empecé a descubrir un mundo maravilloso de miles y miles de palabras que no aparecen recogidas en el diccionario de la Real Academia de la Lengua, de vocablos que fueron sistemáticamente reprimidos durante decenios por los maestros de pueblo que venían de fuera, sencillamente porque no las entendían. Recordaba mi viaje a Ahigal en que una amiga me comentaba que en el colegio al traducir del inglés el significado de llamar a la puerta ella puso "torteando" y la profesora le puso un círculo enorme con la expresión "esto no existe" . Seleccioné los artículos de los principales investigadores sobre el tema, como el profesor D. Antonio Viudas Camarasa de la Universidad de Extremadura, autor del Diccionario Extremeño. Le envíe un correo para pedirle permiso para incluir uno de sus artículos, concretamente el habla de Extremadura en 1900 y él me empezó a dar información de todos los trabajos que había realizado.

El Sr. Viudas tiene dos páginas webs en internet; Las hablas de Extremadura en la red y el portal de dialectología dialectus.com que es una página dedicada a las humanidades, en el que tienen cabida diversos ámbitos culturales, tanto reportajes fotográficos, entrevistas, homenajes, diaporamas, creación literaria y un variado y seleccionado temario, en ellas está contenido por ejemplo el informe sobre la Fala que sirvió de base para declarar esa modalidad que se habla en los pueblos del Valle de Xálima (San Martín de Trevejo, Eljas y Valverde del Fresno) Bien de Interés Cultural por la Junta de Extremadura por Decreto de 20 de marzo de 2001. Es importante destacar que la palabra clave que se utiliza para buscar todo lo relacionado con el el habla de Extremadura en internet es “castúo” que aunque ha quedado claro en este congreso que fue un término acuñado por Chamizo con su obra "El Miajón de los Castúos", hay que reconocer que esta palabra ha triunfado, y tanto dentro como fuera de Extremadura se la relaciona con el hablar extremeño, incluso el diccionario de la RAE la incluye indicando que es el modo de hablar de Extremadura.

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Para comenzar mi recorrido sobre lo que se puede encontrar en internet sobre el dialecto extremeño, no tengo más remedio que detenerme en la primera página escrita en este dialecto que existió en internet y que fue subida a la red en 1997, su autor, David Delgado, es un electricista nacido en Holguera en el año 1950, a los 15 años se vio obligado como otros muchos extremeños a viajar lejos de su tierra, en este caso hasta Cataluña, viviendo actualmente en Palafolls un pueblecito a 8 Kms de Lloret de Mar. Aquí ya percibimos la primera característica de las páginas webs que van a tratar no sólo del extremeño sino en general de pueblos de Extremadura, ya que es curioso que una gran mayoría de las página webs que hay colgadas en internet han sido realizadas por extremeños que viven fuera de Extremadura. Es decir se añora lo que uno siente que le falta., todas esas personas que hablan de la falta de identidad de los extremeños, se deberían dar una vuelta por esas Casas de Extremadura repartidas por el mundo en la que todos los extremeños realizan numerosas actividades siempre juntos y normalmente usan como punto de unión la Virgen de Guadalupe, mientras que desgraciadamente los que vivimos en Extremadura nos pasamos el tiempo discutiendo en disputas provinciales que sólo consiguen que Extremadura siga estando a la cola de todos los indicativos económicos. David Delgado me comentaba que conoció a Jose María Gabriel y Galán y su célebre poesía el embargo, a través de la enciclopedia Alvarez que era el único libro que se usaba en aquella época en primaria. Más tarde conoció la obra de Luis Chamizo y a través de la lectura de ambos poetas se empezó a interesar por el habla extremeña. Al final gracias a que llegó a sus manos la gramática del Sr. Gonzálvez, se atrevió a escribir en extremeño. De aquí se deduce la enorme importancia que tuvieron para la difusión del extremeño ya que lo elevaron a categoría literaria, estos dos grandes vates de la historia de Extremadura que hicieron que muchos extremeños se sintieran orgullosos de su manera de hablar, desgraciadamente otras personas más influyentes consiguieron que se produjera pronto todo lo contrario, es decir, que nos avergonzáramos de nuestra manera de expresarnos. La página se abre con una hermosa foto de la dehesa extremeña y ofrece la posibilidad de adquirir a través de internet la traducción del principito al extremeño de Antonio Garrido Correas. A esta web la encuadraría en la sección del EXTREMEÑO EN LA LITERATURA, ya que recoge las poesías de un gran número de poetas que han escrito en extremeño tanto de comienzos del siglo XX como contemporáneos, como Rufino Delgado, autor de Trofeos de Raza, Gaudencio Balbino autor del libro "Huellas en la arcilla" editado en 1975, José Ramirez con su libro "Las Tierras Pardas" editado en 1923 y más moderno podemos hablar de Olegario León de su libro " A la caura Vettona" editado en 1984, por último también se incluyen diversos poetas de Serradilla. Incluso el mismo autor de la web David Delgado escribe algunas poesías como “Cantu a Extremaura” y que como él mismo señala están “Sin imprental”. Más tarde seguí con mi incesante búsqueda y encontré la primera revista electrónica "alreol de l'estremeñu" llamada Belsana, escrita totalmente en extremeño, que había sido realizada por Nicolás Valle Morea, periodista de TV3 Catalunya que domina varios idiomas y ha sido corresponsal de Guerra en Kabul y Afganistán, pero que nació en Acehuche y eso le quedo marcado para siempre, recordando siempre las nanas que le cantaba su madre en un lenguaje que muchos dicen "que no existe". En ésta se recogen todo tipo de entre vistas y reportajes relacionados con el extremeño, incluso recogió una polémica surgida en los periódicos porque una persona se le ocurrió publicar un 8 de septiembre de 2001, curiosamente el día de Extremadura, un artículo en el que llamaba poetastros a cualquier persona que se expresara en el habla de su pueblo (¡ay!, si lo escuchara nuestro amigo Balta que actuó ayer) , kamicaces del castúo a los que de una manera u otra queremos dar una dignidad que nunca tuvo al habla extremeña y también avisaba del ENORME PELIGRO que podría suponer potenciar estas hablas, la verdad, es que algún día me tendrá que explicar a qué se refería. La revista Belsana con una periodicidad prácticamente cuatrimestral ha demostrado la gran cantidad de noticias que puede generar, algo que al parecer no existe.

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De las páginas de pueblos extremeños podemos destacar la de Ahigal que es un pueblo que conserva intactas muchísimas tradiciones populares de Extremadura y que su autor. Juan Carlos Paniagua, profesor de filosofía en Ecija (Sevilla), se ha dedicado durante años a recopilar cientos de palabras del léxico ahigaleño. También la página web de Piornal de Victor Díaz que vive en Cataluña, dedica una amplia sección a su habla local. Otras páginas como la de Malpartida de Plasencia contiene hasta un libro completo para descargar, sobre el habla de los chinatos y la página de Serradilla también acoge en sus páginas diccionarios amplios sobre su habla local. Una de las últimas webs, que se han subido a la red sobre el habla de Extremadura, tiene talante científico, ya que es la tesis doctoral de Jose Antonio González Salgado, doctor en filología por la Universidad Complutense de Madrid y su trabajo se titula: CARTOGRAFÍA LINGÜÍSTICA DE EXTREMADURA. ORIGEN Y DISTRIBUCIÓN DEL LÉXICO EXTREMEÑO y que muestra a través de 418 mapas por desgracia, lo poco que existe del extremeño en la actualidad y que en poco más de 15 o 20 años, si continúa la total falta de estima, acabará por desaparecer. Y lo más reciente que hay en internet, es el mismo seguimiento de este congreso, ya que Mariví Reyes, a través del nuevo Centro del Conocimiento Integrared de Coria, está realizando una página en la que se están incluyendo diversos archivos de sonido con parte de las ponencias. Por último quiero señalar que también en el extranjero se ha prestado atención al habla extremeña, ya que es un tema que interesa mucho a investigadores de otros lugares, no lo duden, y por ejemplo John M. Lipsky, profesor de español de la Universidad de Pensylvania de Estados Unidos y autor del libro "El Español de América" dedica una sección de su web a The Spanish of Extremadura. El Ethnologue que es el proyecto de la Unesco en internet que recoge todas las lenguas del mundo, también dedica un capítulo al extremeño, titulado Extremaduran: A language of Spain. Otro proyecto en internet The Rosetta Project que igualmente quiere recoger todas las lenguas del mundo, se ha interesado vivamente por el extremeño y en su momento me envió un correo pidiéndome que le enviara diverso material sobre el extremeño para incluirlo en sus páginas, como por ejemplo una traducción de diversos capítulos del génesis. Y por último, como anécdota quiero comentar, un químico checoslovaco Michael Kanov que está traduciendo la tabla periódica de los elementos a todos los idiomas del mundo en su página web, me escribió para que le mandara la traducción de los elementos químicos al extremeño y a mí me pareció algo curioso y con la ayuda de algunos amigos, se lo envié, pero evidentemente en la actualidad no existe ningún tipo de reglas para escribir en extremeño, por eso lo comento como anécdota. A mí me importa poco que sigan atribuyendo a todos los que defendemos el habla de Extremadura, intereses políticos espurios, me importa poco que el habla de de Extremadura sea una lengua, un dialecto, una habla o la jerga del Tío Eleuterio, sólo sé que así es como se expresaba mi abuela Carmen la Barranquera que Dios la tenga en su gloria y antes el padre y el padre de su padre y también hablaban así miles y miles de extremeños que tuvieron que abandonar su tierra porque se pasaba hambre y que al llegar a otros lugares de España, como Cataluña procuraron perder el habla de sus pueblos y curiosamente aprender la forma de hablar de otros lugares que sí se sentían orgullosos de sus peculiaridades lingüísticas.

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Muchas personas nos vinieron a decir que nos debíamos avergonzar de lo nuestro pero no sólo de la manera de hablar, sino de la manera de sentir de la manera de vivir y e l problema es que nosotros nos lo creímos. Es curioso que por ejemplo en un pueblo interior de la Sierra de Alicante, llamado Callosa de Sarriá, están las famosas Fuentes de Algar, superexplotadas económicamente, en una zona totalmente vallada, ya que se debe pagar para entrar, incluso te hacen fotos para que a la salida pases por caja y lo tienen como uno de sus mayores atractivos turísticos, lo que no es otra cosa que un simple arroyo de agua dulce con una cascada. Pues bien en todo el norte de Extremadura, desde Las Hurdes hasta La Vera tenemos decenas de cascadas y arroyos con acceso totalmente gratuito, ya que as í somos los extremeños de desprendidos con los demás, y que incluso superan en belleza a éste de Alicante, pero en cambio normalmente no damos valor a lo nuestro por lo que evidentemente e se complejo de inferioridad parece que no nos lo vamos a quitar nunca. Por último, debo decir que desde hace aproximadamente dos años que me interesé en el tema de las hablas extremeñas y traté con la gente que la investigaba, es cuando realmente he conocido a la verdadera Extremadura más que en toda mi vida y en este congreso he aprendido muchísimo más sobre la cultura extremeña, porque me he reunido con personas que no se avergüenzan de su tierra y que se sienten orgullosos de ser extremeños, que no es mejor que ser murciano, gallego o catalán, pero ¡ojo!, tampoco es peor y por eso apoyaré y seguiré apoyando siempre que pueda, el habla de Extremadura. Muchas gracias

- ANEXO PORTALES Y REVISTAS
1.- Paseo Virtual por Extremadura (Manuel Trinidad) http://www.iespana.es/paseovirtual • • • • Sección Biblioteca Virtual de Dialectología Extremeña http://www.iespana.es/paseovirtual/medievo/voseo.htm Sección sobre Literatura Extremeña http://www.iespana.es/paseovirtual/literatura/literatura.htm Sección Biblioteca Virtual Extremeña http://www.iespana.es/paseovirtual/medievo/biblioteca.htm Sección Vocabulario de Madroñera de Pilar Montero Curiel http://www.iespana.es/paseovirtual/medievo/vocabulario.htm

2.- Revista Belsana (Nicolás Valle) http://www.extremaura.com/ • Discusión sobre el extremeño en el periódico regional Extremadura, a partir del artículo publicado por el Sr. Álvaro Valverde, el 8 de septiembre de 2001, día de Extremadura, titulado "A vueltas con el castúo". http://www.extremaura.com/recada3.htm

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Dossier del periódico regional Extremadura sobre el castúo 10/Marzo/2002

http://www.extremaura.com/noticias4.htm

Debate sobre el castúo, en el programa de televisión "Extremos" de Canal Sur Extremadura presentado por Nieves Moreno emititido el 10 y el 14 de abril de 2002. Participantes: Alvaro Valverde, Salvador Plans y Manuel Trinidad. http://www.extremaura.com/recada4.htm

3.- Hablas de Extremadura en la red (Antonio Viudas) http://www.galeon.com/hablasdeextremadura/

4.- Portal de dialectología (Antonio Viudas) http://www.dialectus.com • Sección reportaje de radio sobre la traducción de "El Principito" (Antonio Garrido) http://www.dialectus.com/reportajeprencipinu/index1.html Informe sobre la Fala de la Sierra de Gata http://www.dialectus.com/habla-fronteriza/index.html

5.- A Fala de Xálima (Promotora Española de Lingüística) http://www.proel.org/lenguas/fala.html

6.- Cartografía Lingüística de Extremadura (Jose Antonio G. Salgado) http://es.geocities.com/vozextremadura/principal.htm

LITERATURA EXTREMEÑA
7.- Poesías de Extremadura en castúo (David Delgado) http://www.ctv.es/USERS/daviddelgado/ 8.- Poetas y autores extremeños (Juan Cano) http://usuarios.lycos.es/juancano_2/page4.htm • Luis Chamizo Trigueros - El Miajón de los Castúos (Juan Cano) http://usuarios.lycos.es/juancano_2/page040.htm

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9.- Luis Chamizo - Poesía y Literatura (Juan J. Ruiz) http://www.luischamizo.es.org/

10.- Jose María Gabriel y Galán (Biblioteca literaria del siglo XIX) http://www.ale.uji.es/gabrgal.htm

11.- Libruh en ehtremeñu (Asociación Internacional Jóvenes Aventureros del Mundo) http://www.iespana.es/aventureroscc/castuo.php.htm

HABLAS LOCALES
12.- Fondo documental y vocabulario dialectal de Acehuche (1382 entradas) (Nicolás Valle) http://www.geocities.com/vallemorea/

13.- El habla de Ahigal (Juan Carlos Paniagua) http://www.ahigal.com/rincon.htm • • Sección de Poesía de Juan García http://www.ahigal.com/juangarcia.htm Los beneficios del teléfono - obra de teatro (Juan García) http://www.ahigal.com/juangarcia1.htm

14.- El habla de Piornal (Víctor A. Díaz) http://www.piornal.net/indicehabla.htm

15.- Vocabulario Serradillano (J. Carlos Bravo) http://www.serradilla.com/Vocabulario_Serradillano.htm

16.- El dialecto chinato (Malpartida de Plasencia) http://usuarios.lycos.es/chinatos_web/dialogo.html

17.- Palabrinas de Brozas (Antonio Carbajo) http://www.terra.es/personal/acarbajo/brozas/palabrinas.htm

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18.- Palabros de Cañamero (Moisés Segovia) http://www.fortunecity.com/oasis/seychelles/575/palabros.html

19.- Diccionario castúo cillerano (Didac Mateos) http://www.terra.es/personal7/guitin/home2.htm

20.- Diccionario de Deleitosa http://asoleto.free.fr/deleitosa/castuo.htm

21.- Diccionario Garrovillano http://usuarios.lycos.es/garrovillas/cap11.htm

22.- La fabla de Garrovillas de Alconétar http://www.geocities.com/SouthBeach/Mansion/9942/cultura/habla.htm

23.- Glosario Castúo de Ibahernando (Peña Er Pirgüin) http://www.ibahernando.com/secundarias/glosario/glosario.html

24.- Vocabulario de Logrosán (Rafael Muñoz) http://personal4.iddeo.es/logrosan/vocabulario.htm

25.- Vocablos y palabrejas usadas en Navatrasierra http://perso.wanadoo.es/jalvarezja/diccionario.htm

26.- Palabras de Santiago de Alcántara http://www.santiagodealcantara.com/Curiosidades07.htm

27.- Vocabulario Santeño (Asociación de Agricultores de los Santos de Maimona) http://www.asociaciondeagricultores.com/VOCABULARIO.HTML

28.- El habla extremeño en Segura de Toro (Modesto Martín Cervigón) http://es.geocities.com/elrregajo/Diccionario/Diciocat.html

29.- Expresiones con talandango - Talarrubias http://www.talarrubias.net/palabras.htm

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30.- Vocabulario castúo de Talaván (Peña Los Castúos) http://www.iespana.es/castuos/nuestras_palabras.htm

31.- Vocabulario de voces de Valencia del Ventoso http://www.iespana.es/dobleb/Varios.html

32.- Diccionario de Valverde de Llerena (ayuntamiento) http://valverdedellerena.com/diccionario.htm

33.- A Fala di Valverde du Fresno (Jesús Rodríguez Obregón) http://roble.pntic.mec.es/%7Ejrodri14/page6.html

34.- Palabreru de Villanueva de la Vera (David Santiso) http://personal1.iddeo.es/dsantiso/palabreru.xls

35.- Habla de El Rebollar (Sierra de Gata salmantina)(Jose Benito Mateos) http://usuarios.lycos.es/serragatinu/habla1.htm

PÁGINAS EXTRANJERAS
36.- The Rosetta Project – Archive of 1000 languages http://www.rosettaproject.org:8080/live/search/detailedlanguagerecord?ethnocode=E XT

37.- The Spanish of Extremadura – Jhon M. Lipski http://www.personal.psu.edu/faculty/j/m/jml34/Extremadura.htm

38.- Ethnologe – Languages of the world and a whole lot more http://www.ethnologue.com/show_language.asp?code=EXT

39.- Extremaduran language - Zdravko Batzarov (Modern Romance Languages Orbis Latinus) http://www.orbilat.com/Modern_Romance/IberoRomance/Extremaduran/index.html

40.- Language Museum - Samples of 1200 languages in the world and a whole lot more http://www.language-museum.com/e/extremaduran.htm

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41.- Tabla periódica de los elementos químicos en extremeño (Michael Kanov) http://www.jergym.hiedu.cz/%7Ecanovm/vyhledav/variant9/extro.html

PÁGINAS SOBRE EL I CONGRESO SOBRE EL EXTREMEÑO
Paseo Virtual por Extremadura (Manuel Trinidad) http://www.iespana.es/paseovirtual/medievo/congreso.htm

Nuevos Centros del Conocimiento - Integrared de Coria (Mariví Reyes) http://www.nccintegrared.org/localidades/coria/dialecto/imagenes24.htm

Reportaje fotográfico de dialectus.com (Antonio Viudas) http://www.dialectus.com/calzadilla-fotos/index.html

Conclusiones personales (Jose Antonio González Salgado) http://es.geocities.com/vozextremadura/calzadilla.htm

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CONGRESO SOBRE EL HABLA EN EXTREMADURA CALZADILLA-CÁCERES
24/27-X-2002
CARTA DESDE EL ESCAÑO A UN AMIGO EMIGRANTE
Mí queríu amigu, jadi tiempu que te debu carta, peru entre las faenas de la siega, la trilla,el tejal y la vendimia, créimi que andu algu ajinau, pueh ya vamus mayorih, y loh joíuh muchachuh ya no quierin sabel ná del campu cuantu que sabin algu, y no quierin mah que pegali patah a un pelleju jinchau, y paseal, sobri todu ellah; asin que casi tou loh trabajuh quean pa ella y pamí, y yasemuh sesentonih; a vel si cobramuh prontu y moh quitamuh de estu, que eh m u atau y mu ehclavu; por esu hemuh mandau a estudial a loh muchachuh, a vel si sacan algu y se quitan de ehtuh enritaeruh. Anda que buen sacrificiu moh cuesta, y hahta tenel que vendel algún guertu. Cuandu unu se poni a hablal de lo suyu, casi se olvía de loh demah, y comu ehta Carta eh pa ti, pa tu mujel y tuh hijuh, deseu que al recibila voh encontreih bien, musotruh lo ehtamuh a Dioh graciah, loh cincu que tengu, yo y ella,que comu no sabi leel te digu que ca ved está mah empachosa, debi sel pol la edá; se nota en tóo; y la tuya comu anda,te preguntu ehtu porqui ellan eran mu amigah, y cuandu eramuh noviuh ellah se contaban suh cosah y musotruh lah muehtrah. Ta cuerdah que en la plaza no querian bailal porqui lah veían suh madrid, y nusotruh en venganza le dejatabamuh el mandil. T,acordarah cuandu le rompihti el cántaru a la tuya pol querel dali un besu, y el sogadu que me pegó la mia pol lo mismo en el podu vieju.Ahora que en lah pilah de laval de loh Podituh ehtaban bien suavih. De tod moh y manerah, no moh ha íu mal con ella, aunqui qué rehpeleñah son. Del pueblu te diré que ca ved semuh menuh, y eh que voh fuihtih mu cha genti en too ehti siglu, unuh pa los Uvaisih, otruh pa Francia y Alemania, y un mojeón pa otrah capitalih de España. Muchuh vuelvin de vez en cuandu, peru loh que voh fuihtih pa lah Americah, comu tu, tan solu vienin unuh que ehtan en la California. Poresu, mi queríu amigu, te escribu ehta carta tan larga,una ved que han devacuau loh trabajuh, y ya hemuh sembrau el forraji, loh navuh y lah berzah. El grandi ya sabi ehcribil de corríu, peru no quieri porque idi que su madri meti mucha paja,que si sabrah ehtu, que si sabrah lo otru y lo demah alla; idi que el lo resumi y lo poni con palabrah suyah, y la verda que pa una red que moh escribimuh al añu, moh guhta ehtendelmuh y ponel lah cosa, muehtru modu y manera, asina ehta carta tieni mah suhtancia. Le he 236 leíu a ella ehta hoja, s,ha sonreiu y me ídi voh de muchuh recaitud, sobri too a tu mujel; seguru que se ehtá acordandu de cuandu eran mozah.

Acabamuh de cenal unah sopitah chilrri, poh ya no hay ná ni en el sobrau ni en la bodega ni en la puchera,no hay ni fañahcu hahta que no se mati, pa nuehtra Señora la chicharronera; ya hay ganah de tenel pa tiral de veta. Loh muchachuh vienin de loh ehtudiuh algu enjutuh y paliduchuh, y creu que algu micuh, asina que su madri venga a dali too lo buenu del lechón,que se lo tenía ehcusau, y pa mi lah morcillah rancia, y sino te queah al bofeteu. Ha veniu la luh al pueblu, y hemuh puehtu una bombilla pa toa la casa, porqui hay que ajorral, pueh loh mesih pasan enseguía y hay que pagal los caíuh de loh ehtudiuh de loh muchachuh. Asin que ella, ni corta ni perezosa,ya sabih el geniu que ha teníu siempri. ha apagau la bombilla, porqui y que gahta muchu, ha atizau el candil, y la puehtu torcía nueva, y cogiendu la papera lo ha enllenau de adeiti, lo enciendi, y mu redichu me idi, asina tambien va bien a ehcribil. Ella cogi el cehtu de la cohtura y empieza a remendal unuh pantalonih de pana que se me ejarrarun cargandu unh matochuh de ehcobah pa tenellah preparah pa la matancia. Y yo,mi queríu amigu, no se comu mejol repulgal toah lah cosah que quieru ehcribilti, poh si fuera hablau teniamus pa muchus seranuh. Eh el casu que ehti veranu, entri mozuh y mozah del pueblu, ha puehtu muchuh retratuh, algunuh antovia de loh de minutu, y con un letreru mu grandi en lah ehcaleta que idi, te lo ehcribu pa no equivocalmi: GUIJO DE GALISTEO. PIEDRAS Y ROCAS: PILARES DE SU HISTORIA. Tooh ehtuh retrtuh loh tienin puehtu en una casa que han dau ala Parroquia, pa ehtah cosah, loh muchachuh de Grigoriu el de la Benjamina. Quien le ina aidil a elluh que iban a tiral pa lantri cuandu casi sin puel, loh llevarun a ehtudial; peru mira salierun pa lantri, y elluh mu agraeciuh, han jechu ehti regalu al pueblu en nombri de suh padrih. La casa ha queau mu bonita, too a la antiguu, idin que eh comu un museu. Musotroh, lo que oyemuh, poh dejah
cosah no entendemuh ná.

Peru comu ehta mia eh tan entrometía, ma dichu que tenemuh que il a vel loh retratuh, aunqui no sepamuh leel de corríu lah letrah que ponin; y que van mucha genti vieja, y que nusotruh no vamus a sel menuh. Poh pa que veah, moh hemuh puehtu la ropa deminguera, y allá que hemuh íu. Na mah entral pol la puerta,se poni una muchacha al lau nuehtru pa ehplicalmuh a que se refierin cá retratu que hay en cá apartau, y son sieti. Qué guapa la moza, cómu habla, qué explica tieni, se quea unu comu trahmuau namah en vela y oila. T,acuerdah cunadu lah nuehtrah cantaban comu con dehpechu: "Que no me quieri a mi que quieri a otra porqui sehtan criandu mejorih mozah", chicu que razón tenian, y esu que lah nuehtran jadian colrru en la plaza cuandu bailábamuh, en la plaza,al son del tamboril de tio Antolin, la Jota de nuehtru pueblu. El trabaju ni lah 237 dejó crecel ni guapeal,peru son mu buenah, y hemuh teníu mucha suerti con ellah. Que el Señol moh lah conservi muchuh añuh.

Poh te cuentu lo que he vistu y le ha oyíu a la moza que moh iba explicandu loh retratuh. Va mucha genti a velluh, no solu del pueblu sino tamien de loh de alreol; han veníu genti hahta de Plasecia, Coria, Cácirih, y de muchuh mas.Eh que ehta mu bonitu. Hoy la genti nueva ehtá mu enterá en too. Y con cá grupu va una moza o un mozu ehplicandu, peru comu la nuehtra creu que no había otra; qué andarih, qué miraah,qué palabrah, que cuerpu tan garbosu, paecía un juncu al ehtal vehtía con pantalonih, fijati lo adelantau que anda el pueblu, y una camisina sin mangah. A buenah horas lah nuehtrah se quitaban lah sayas y lah chamblas; menuh salvaji eramuh musotruh. Pa cá manoju de retratuh tienin un mapa, peciu al de España que teniamus en la escuela de novarga, al lau del reloj de pared, y que tooh loh diah tenía que atornillal la cuerda D.Patriciu, el maestro tan güenu, pa que diera lah horah. Pueh dendi la puerta de la Iglesia hahta el Crihtu Benditu, puh vel cosah del siglu quinci,dieciseih, hahta ahora. Ehtá la Cruh a la entrá del pueblu, y que es ni máh ni menuh anteriol a la torri que pol lo vihtu ehtá sin terminal, y que lah ehcalerah se llaman de jusillu, y que al sel reonda, creu que no hay otra en toa Ehtremadura. Tamien se ven retratuh de lah primerah casah cuandu ya se jidu el pueblu, en el Tesitu, poh idin que antih ehtuvu en la jesa, endehpueh pol la quesera el moru, aluegu en loh cahtillejuh, y por ultimu,aondi ehtá ahora. Idin que pol lah casah, pol loh pozuh, pol la Yglesia y loh cementeriuh, que abíu 4, pol loh corralih conceju, el de la plaza y el del Crihtu, pol lah letrah y númeruh que hay en lah tozah de casah y corralih, se pué sabel la hihtoria dende antigüu. A musotruh, ya viejuh, moh aguhtau muchu vel loh doh primeruh pozuh del pueblu, el podiqui y el de la madapía. No me pregunti de cuandu son,la moza lo diju, peru ehatah cabezah no puen retenel tanta letra ni tantu númeru.

Si quieru ehplicalti loh retratuh, tooh de minutu, de la plaza. Se ve el corral conceju, aondi encerraban lah vacah pa la capea loh diah de San Antoniu. Te acordaráh que lah madrih moh mandaban con loh tapijuh pa acutil sitiu, y asin podel vel dende la paref lah vacah que salían a la plaza y lah que q u e a b a n en el corral.Del pozu morón aondi dandu vueltah toreaban loh mozuh, y a unu de elluh una vaca lo jundeó pa baju, y añuandu lah fajah loh hombrih, y una soga de tio Enriqui, lo puun sacal, el mozu era tio Mauricio. Del pozu no quea ná, lo han aterrau, y esu que era,según cuentan del siglu XVI. Solu quea un cantal que en ación de graciah le cantarun a Sanantoniu, y que idi asin: "En la plaza dehti pueblu, ayel ocurrio un milagru, un jovin cayó en el pozu, y vos le disti la manu".Tacordarah que el día de Sa238 nantonio le cantan las mozah en la plazuela de novarga, en el valli y en la plaza tapáh con colchah, pa que no se le vea la cara, idin que esa cohtumbri moh vieni de loh arabih. No sé.

Tampocu ehihti ya el torreón, aondi e h t a b a el reló; que bobituh éramuh, cuandu dabamuh lah campanáh al compáh d,él. Cosah de muchachuh Ni tampocu ehihti la sagrá aondi se ponían lah madrih pa miral con quien y de qué manera bailaban suh hijah. Cuantu comadreu. Y el álamu que ehtaba encima, que era mu grandi, yo creu que se secó de pena cuandu prohibierun loh bailih en la plaza, tambien en recuerdu del,moh quea un cantal de enamorandunuh: "Alamitu de la plaza,si tu pudierah hablal, cuantuh pañueluh y ligah, hah vihtu ya regalal". Y de lo de a entru del pueblu, ya no quieru contalti mah penah, porqui tan linduh han siu unuh ayuntamientuh comu otruh. Menuh mal que la hihtoria no mo la puen quital, sino yo creo que la ehfarataban. Comu te dicho hay algunuh retratuh, y pa recordal to ehtu, un nientu de Rufinu, el de la fragua,ha jechu en un mapa, una pintura de cá cosa antigua de la plaza, y graciah a esu tóo el pueblu ha recordau lo bonita que era. Que bien pinta esi muchachu. Qué acuerduh han teníu pa enseñalmuh la hihtoria del pueblu. Han dividiu el términu en SIETI RUTAH. La primera la llaman urbana,que eh la del pueblu, la que te acabu de ehplical. La SEGUNDA sali de la Cruh del Caminu Coria, va pol la puenti tio Felih, sigui pol la pesquera del molinu, teparah en el molinu y tacordarah que allí ibamuh a jadel sopetón,si teniamuh algún lagareru conocíu; siguih pa lanti y te tropiezah con el puenti en el guertu de tio Donatu, andi la arroyu Miravella desemboca en la Arroyu Grandi; De aquí pasah a la quesera el moru, que ehtá en una pizarra mu grandi, allí hay muchuh rehtuh de tejah, tinajah,y hahta losah de sepulturah han levantau cuandu se labraban aquellah tierrah; Idin que aquí estuvu un poblau árabi. Suiguiendu pa lantri vah al caminu Coria, y te acercah al podu Jortigu a echal un tragu dagua, refrehcalti y dehcansal; y vuelvih pa tráh por el camino Coria, pasah po el puenti del charcu lah encinah, y vuelvis a la cruh de dondi salihti. Tienih de recorríu unuh 4 kilómetruh. La Tercera Ruta,arranca en la engarilla de las viñah, siguih y llegah a la CrudIta (Cruh pequeña), de ahí v a h a lah corraláh, pasah porel cementeriu nuevu (el cuartu), siguih por el caminu gamonalih y llegah a lah pilatah y cabeza la Oliva, dende ahí divisah casi to lo que fue el Condau de Galihteu; y ajorrandu pa baju llegas a la Cruh de ánimah que ehtá en una piedra mu grandi,que tamien la llaman de tio Pedru jerreru; y yá cara acasa, ves la laguna y fuenti de la zarza,la laguna salgaeru, el valli lavalcón, y pol lah erah y el pozu la nava, regresah al pueblu; tienih de caninu de treh a cuatru kilòmetruh.Tienih caminuh, y campu atravéh. Yá el candil se ehtá apagandu, ella jidiendu tehtamentu, a mi me dueli la muñeca de lo ehcritu, y tengu loh deuh comu engarañauh. Eh la falta de cohtumbri. Asin que moh vamuh a echal. Tengu la cohtumbri da quí palanti de ponel la sosiega al239 lau de la cama,encima del arca, y le doy doh o treh ñuuh al metelmi en la cama; esu me dá calol, y duermu mejol.

Hoy el día ha salíu algu farrucu, peru voy a aprovechal la mañana pa sacal ehtiercu del corral y llevarlu al mudral que tengu en lah limpiaerah. Si quierih, no parah nunca,siempri hay algu que jadel. Y tengu ganah de rematal la carta, antih que empieci el vareu, pueh enogaañu hay regulal de adeitunah. Pueh siguiendu con el tema,la CUARTA RUTA,que la tienin marcáh en el mapa, comienza en la Cruh del Crihtu, y al llegal al alcornoqui la bodina, tirah pal coorral de lah vacah, pasah debaju de una encina que tieni, pol lo vihtu y mediu, unuh 25 metruh de punta a punta de lah ramah, loh que sabin aritmética hechan la cuenta de otra manera, peru yo no ehtoy pa quebraeruh de cabeza. Veh el corral, el valli reonditu y lah Navah Lagunah. Y vallejera alanti te metih en el podu Jocinu, y enseguía ehtan loh canchalih mah grandi de toa la jesa: Canchal de loh Vihcainuh, dolminih sin techu, jorraera grandi, piedra el ehcañu, piedra el altal que paeci un rulu de la fábrica; y volviendu a la derecha ehtá el miraeru del guarda,una piedra mu alta daondi vigilaba tic Anianu a loh que venian de otruh puebluh a robal bellotah o leña. Y en ná ehtah en lah piedrah del covachu, que eh pintipará a lah que tenian loh antiguuh pa suh viviendah. Y endehpueh de miral y remiral rocah tan gordah y altah, que no te cansah nunca, llegah a la ehquina de abaju de las serah, veh lo que ehtá ehcritu en lah albordah, y el nombri de tic Malenu, que era el alcaldi cuandu lo jidu y esu va pa mah de un siglu. Siguíendu la royu Cabeza abaju te toparah con el podu la calli, y dehpueh de abel andau 5 o 6 kilómetruh, llegah a casa baldaitu, y sin ganah de oyel requiloriuh de ella,que paeci que loh tieni siempri en la punta la lengua, cuandu no ehtah trabajadu. Qué píu tieni con el trabaju, y lo poquitu que moh guhtaba a musotruh. La QUINTA RUTA empieza en la Cruh de la Laguna, pasandu antih por el puenti de la royu Cabeza, la fábrica y el pdu nuevu, y entrandu en la jesa pol la calleja. namah entral, a manu igquierda ehtá la fuenti la Morilla, y tó seguíu la jorraera chica,la Piedra Ehcrita,que loh ringurranguh que tieni marcauh, son de jadi doh mil añuh, de un pueblu que se llamaba Celta Bretón, y que ahí ehtaba el primel pueblo. No sé, no se pué idil ni que sí ni que no. Hombri a loh celtah loh conocemuh por el retratu que venía en loh paquetih de tabacu,peru esu de bretón suena loh talluh que nacin al pie de loh arbulih. No se. Pueh al pié de la Piedra ehcrita veu a unu del pueblu ehcarrapichau en la jaca y ella de sentaílla, y le preguntu que pa ondi van, y y me contehta pol doh v e c i h : Senderissmo. Me queé con esa palabra polqui la apunte na máh ilsi pol la piedra la romana hasta el podu y laguna de Navacalzá, navacarneru, la cañá y el tesu lobu. Y endehpue moh volvimuh a vel en el podu del corral de lah vacah, aondi ehtaban merendillandu; y el me diju que cá domingu salían pa su lau, asina ella se ehpajaritaba de loh nerviuh, y comu le idi la nieta, asin se instruyin viendu too lo que le han dichu en esa ehposición de retratuh, de loh que te vengu informandu. La verdá eh que apeteci dalsi una vuelta pol la 240 jesa en cualquiel tiempu, peru sobri tó ahora en el otoñu, y máh pati en primavera. A que tu te acuerdah dellu.

La SEHTA RUTA va por el campamentu aondi ehtuvierun loh francesih cuandu en una guerra moh quemarun el pueblu. En tapiah de corralih ha apaecíu piedrah reondah que antiguamenti se usaban comu si fueran balah. Lah dejarían olviah. Mah alantrinu ehtá la Cruh del Caminu del Pozuelu, y un jerraeru de vacah y bueyih. Esa Cruh siempri sa conocíu pol la Cruh de loh borrachus, ahora ya caih, nuu. Era el lugal dondi los del Guijitu dehpedian a loh amiguh del Pozuelu cuandu venían de rendil cuentah a loh condih de Galihteu, del que dependiabamuh dieh puebluh; y al pié desa cruh le daban el ultimu tiemtu al pelleju de vinu, cantaban y se dehpedian hahta la prósima. Siguiendu la calleja alanti llegah al vallivaluengu, loh guertuh del médicu, y ehtah en la puenti del Majanu, aondi sa juntan la arroyu Brucea que vieni del Pozuelu y la arroyu San Marcuh que vieni de los prauh de Aceituna; y de ahí pa baju se llama la Royu Grandi. Si siguih por el caminu del Pozuelu, llegah a la cañá, por ondi iban antih loh ganauh de Cahtilla, y pueh vel antovia el tejal de tic Pahcual, el de tic Ambrosiu, el de tío Grigorio, y el el tenían en la mihma cañá tic Cecilio y tic Isaíah. Peru tieni mah que vel cogiendu la royu abaju dendi la puenti el Majanu, asina puédih recordal cuandu tu erah tejeru en el del guertu loh podituh. Máh abaju está la pehquera pa lleval el agua por el cañu al molinu de Urbanu, veh el podu la fuenti; siguih y llegah a la pehquera del arenal,la que sujeta alagua pa el lagal de lah pasaerah, y dendi él veh lah pasaerah que tienin milih de añuh. Un poquininu máh abaju ehtá la pehquera del molinu de Colorih; y atravesandu la carretera te topah con la pehquera pa el molino de tío Juan Molineru. Algunuh tienin ruluh, y en tóh elluh veh la piedra con un canalinu porondi ehcurría el aceiti, y loh morejonih. Y termina la Egposición con la SÉGTIMA Ruta.Empieza en la Cruh del Monti, aondi tantah vecih hemuh ehperau cuandu eramuh chiquinu a loh caballuh que venían de la romería. Y ya de mozuh cuandu ibamuh a la romería no reparábamuh en ná, namah mirandu pa vel aondi iban ellah y con quien. De tó ehtu ta cordaráh. Na máh llegal a la puentillatirah a la derecha, a la fuenti lah colmenah, y enfrenti ehtan loh rehtuh del primel lagal de pueblu, se llama delah Jierrah, tieni una piedra pa ehcurril el adeiti mu bonita y un morejón mu chiquininu. ldin que si eh del siglu quinci. A sabel, tú. Y volviendu a la carretera siguih hahta la Cruh de loh Carrilih, que que tieni númeruh ehcritu en la peaña, comu casi toah lah del pueblu; y al ilegal aquí, pueh tiral por el caminu de Morcillu, veh la fuenti lah Mimbrih con lah pilah que tieni de cantería, igual que lah del poditu Santu paque bebieran del pozu pah personah y de lah pilah, loh animalih. Mira si eran lihtuh loh antigüuh. Pueh vel mah 241 abaijuno la hora que eh en el reló de sol que hay sobri una pizarra mu grandi. Buenu, si tu sabih mu bien dondi ehtá cuandu fuihti cabreru, que buenah siehta te echabas a la sombra de la pizarra.

Llegandu a loh canalih, tirah a la ihquierda, llegah a podu Matasanuh, y de allí a la ermita de la Virgin del Antolín, la Patrona del pueblu. La Virgin, esa sí que eh del siglu XIII,o comu muchu del XIV, según han dichu profesorih de la GUEX, no se si ehtá bien bien nombrá con esah letrah la universiad que tenemuh en Ehtremadura paque ehtudin aquí no tengan que ilsi, comu antih, a Salamanca. La ermita eh mu bonita, y la Vilgin, máh. Qué bailoteu en aquellah romeriah. Y pa subil pal pueblu, subih carretera alanti, te refrehcah en el podu Matasanu, te sientah en la cruh del Dehcansaeru, comih un cachu pan y tortilla sobranti, le dah un buen tragu a la bota, y a seguil caminandu hahta la cruh de loh Carrilih, otru dehcansu y otru tragu, y yá cara acasa. Ehta Ruta eh la más larga,quizá sean unuh 14 kilómetruh. Peru hoy la genti tieni muchu tiempu de vagal, asina veh un jotril de genti poruna Ruta y por otra, unuh andandu, otruh en bicicleta, y otruh en caballuh, comu el que te diji del Senderismo pol la jesa. Ehtá el pueblu revueltu con ehti il y venil de forahteruh. Y tú queríu amigu comu no puh venil, maalargau en la carta, y asina ella y tu con el pensamientu cá día jadeih una Ruta. Sentiráh penah, peru no tacobardih. En esi paih rosa íu mu bien, habeih criau a vuehtruh hijituh y a loh nietinuh; pol ciertu si alguna veh vienin algunu de tuh hijuh o nietuh al pueblu, no olvíh que tienin una casa aondi comel y dormil, y pol dehcontau un ehcañu dondi sentalsi, y una buena lumbri. Me idi ehta mia, que ya empieza ajegoseal, que habel cuandu acabu, que quieri mandali muchuh recaituh a la tuya,que sacuerda muchu della, sobri tó de cuandu eran mozah, y que habel si pueih venil paque hablemuh, pos asin la genti se entera mejol que pol lo ehcritu. Ahora pol loh Santuh abrimuh la pitarra, cuantu ma cuerdu de loh tientuh que le dabamuh a la tinaja cuandu tu ehtabah poraquí. Y mira porondi vieni habelmi unu de Calzailla, moh llevamuh bien dendi que ibamuh a loh toruh en loh Crihtuh, pueh porehtuh pueblu no loh había, y siempri se portó mu bien; y má leíu ehta carta, y él comu habla m u bien,casi no la entiendi, a parti de que van cosas particularih, de la mia pa la suya y de mi pa ti, y pa naidi máh. Y má dichu que se reunin genti de muchu ehtudiu ehtuh diah en su pueblu, y que pa ajondal en muehtra manera de hablal, comu lo jidu cuandu eramuh muchachuh un tal Matuh recogiendu cantaris, que iban tu madri y la mia, polque tantu una comu otra cantaban mu bien y tenían muchu ecu. Y yo le dichu que llevu una semana pa terminal la presenti, que pa leel no matrevu, se lo diré al máh grandi que no le importa hablal comu musotruh, cosa que el chicu sehtá volviendu máh señoritucu, y no le guhta. Y le digu a ella: quierih que vayamuh a Calzailla habel comu eh esu, y mira,ha cabrehteau bien,cosa que no ehperaba polque lo suyu eh trabajal y trabajal, nunca le dueli la ravaílla comu a mí, eh comu el aceru. Hemuh aparejau la jaquina, yo mu pinchu y ella mu recompuehta, moh hemuh veníu hablandu comu si fueramuh unuh recien casauh. El muchachu leyó parti de la carta, a la genti le guhtó, y ella mu contenta,ma dichu cogiendumi por el brazu: hemuh jechu bien en venil, molluquijeri el trabaju. Y yo antoncih me levantu y invité a toh loh señorih a que vinieran a vel el pueblu, y que pasaran pol la bodeja que me he jechu en el tesitu a echal un tragu, y se lo diji con ehtah palabrah: En ehta tierra somera y seca, la parra tuerta jinca lah raici debaju de la pizarra pa chupal el jugu pa alimental a loh gaju. Loh vinu que salin hay que venerallu por el saborcinu suavi, guhtosu y valienti que alegra el alma,quita penah y dolori de cuelpu y dan ganah de jolgoriu. Ma plaudierun. Y ehti aplausu te lo mandu a ti y a tu mujel con muchuh recaituh y abrazuh miuh, y de la mía. Adiós, mi buen amigu. Se dehpidi ehti que lo eh en Guijo de Galisteo
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MOTES EN CADALSO
El presente artículo es una enumeración de los motes o apodos con los que se conocen las personas y familias en Cadalso. Muchos motes son nuevos, de los personajes que los llevan o han llevado, pero otros se remontan a varias generaciones anteriores. De algunos se conocen el origen, pero de otros, la mayoría, la raíz de los mismos se pierde en lo oscuro del tiempo pasado Es un breve ensayo antropológico que indica también la manera de ser y de relacionarse del conjunto de los habitantes del pueblo sencillo. Aquí todo el mundo es Tío o Tía, aunque no haya parentesco alguno entre las personas de las que se habla; es el tío Fulano o la tía Citana. No intento ridiculizar o insultar a nadie, simplemente pretendo constatar la forma de referirse unas personas de otras en las conversaciones vulgares del pueblo. Procuro traducir la fonética tal c o m o la pronunciaba el pueblo, finalizando algunas palabras en íes o en úes. Muchos personajes que se citan ya han fallecido, y sus descendientes llevan sus motes; pero también muchos continúan vivos.

Entrando por la calle Sequera estaba el tío Churín, y los descendientes Los Churines. La tía Daniela Esgarrapichá, esposa del tío Mojino. El tío Pedro del Sebo. El tío Nano. El tío Florentino Zorrino. El tío Wenceslao Corona, también Cortapescuezo, hermano del tío Pedro y el tío Quico Corona, casado con la tía Mónica Pelá que tenían varios hijos, entre ellos, la Nemesia Limonera y Sofia Alacrana. Al tía Mónica tenia varios hermanos, todos forman la gran familia de los Pelaos. El tío Venancio Verruga. La tía Mercedes Reservá, casada con el tío Nicasio Cuadrau. Él rio Angelito Sacristán, lo era del templo parroquial. El tío Florín, el herrero, y su mujer, la tía Avispa. El tío Eleuterio Guisao, con varios hermanos que formaban la familia de los Guisaos. El tío Sagasta y sus hijas las Sagastas. El tío Tiburcio Fachenda. El tío Tomás Tirana. El rio Santiago Derrota. Enfrente Félix Pato, casado con Matilde Chiverona. El tío Dimas Cambrili. El tío Jesús Guerra. El tío Camacho, con numerosa prole, que forman la familia de los Camachos. El tío Bertol Repollo. El tío Munitici. Don Jesús Garzón, (apellido) el médico, y sus numerosos hijos los Garzones, uno de los cuales era Don Jesús el Choto, por su corpulencia, que en la escuela hizo volar por los aires a su maestro don Perfecto El tío Marcelo, el herrero, cuyos hijos son Cándido Rubín y Antonio Capón. En el rincón y cuesta del Comino están los Pajareros, que han sido muchos hermanos. El tío Chíchari, hermano del tío Antonio Risina. Chencho Tatinda o Caqueli. El tío Paco Guitarrina. Feliciano Carranca. Felipe Lerén, hijo de la tía Precilia Chochera, porque vendía chochos o altramuces por las calles: "¡La chochera! ¿Quién compra chochos?", era su pregón. El tío José Melonero o Tresreales. El tío Esteban Cagarrichi. Viniendo hacia la plaza están José Cupido, que tenía otros dos hermanos, Quico y Evaristo, y de pequeños debieron ser muy traviesos, pues decían: "Los enemigos del alma son tres: Quico, Evaristo y José". Teodoro Cagajón, que es también Pajarero. La tía Pepa Canena con numerosísima prole y hermanos, son los Canenes. Doña Rita la Señorita, por ser la más rica del pueblo. La tía Pepa la de la Posá, pues tenía posada, casada con el tío Juan Gullo. El tío Nicolás Gorrita y sus numerosos 243 hermanos, los Gorritas. Domingo Litri. El tío Juan Bolega y sus hermanos los Bolegas. El tío Alejandro Floreta. La tía Jacinta Relinde.

Bajando hacia la calle de El Cristo estaba el tío Leoncio Tamborilero, por hacer y tocar el tamboril y la flauta. El tío Alejo Cascarria. El tío Feliciano Albardero, por su oficio, también Vocabría. Uno de sus hijos es José Sanubaldo. Agapito Punini. El tío Pedro Andaluz, por su origen. Antonio el Coco, que con sus hermanos/as es la familia de los Cocos. La familia de Las Pincelas. Felipe Alemán. El tío Estanislao El Chato. El tío Cestero, por su oficio, y su hijo Floro Rebulle. El tío Jacinto Andarín El tío Luis Mistu. El tío Quico Mozaco. El tío Marcial Bola y uno de sus hijos es Felipe C h u r r e r o . La tía Manuela Guisá. El tío Manuel Morán. El tío Simeón Legionario, por haber estado en la Legión. El tío Andrés Naidi.

En la Plazuela vivían la tía Juana Niña. El tío Maño. El tío Zurrumical. El tío Gabino Pielrri. El tío Antonio Bobico. La tía Mónica Charramasca, hija del tío Santiago Comino. El tío Flancha, casado con la tía Pantomina. El tío Elías Mechero, casado con la tía Popó, por estar tartamuda. El tío Marica, cuyos hijos son los Maricas. El tío Ladislao Coleta. En la calle de El Caño vivían la tía Gabina Tamborilera, por su padre. El tío Carusia, con varios hijos que son los Carusias. La Angelita Gurrupia, que son muchos hermanos, los Gurrupuios, casada con Lucio el Coco. El tío Wenceslao Confiti, también Balbiscachi. Subiendo para La Canal vivían el tío Silbato, por llamarse Silvino. Enfrente el tío Pedro Chiripo. El tío Eloy Perelu, también Curina, por haber estado un año en el seminario. En frente, el tío Lorenzo Mona, también Ruani, casado con la tía María Gallufa. Más arriba la tía Mamona, café-taberna de toda la vida, continuado después por su hija Elvira, casada con el tío Juan Chicuelo. Paco Faícu. La tía Cristina Tropezona. El tío Benito Carbonero. El tío Julián Camarero El tío Rufino Cano, padre de la Hijalinda. El tío Botones, que con sus hijos/as forman la familia de los Botones. Pedro Guindilla, que han sido varios hermanos, los Guindillas. El tío Pelayo el Cartero, por su oficio. Antonio Mazaroco. Los hermanos Lobitos. El tío Juan Gorrapino. El tío Guapo. El Gacho, porque lo era. La tía Francesa, porque su padre había estado en Francia. Lucio el Chengui, por estar cojo de nacimiento. La tía Esperanza Caña, casada con el tío Quico Cupido. La Feliz Pelona. El tío Campanero, y sus hijos los Campaneros. El tío Elías Barriguilla, mi abuelo. El tío Félix Vizcu. El tío Viniva. Gabino el Peinao. Gerardo Mocha. Mateo Garrío. Los Machacas, que son varios hermanos. Juana Pajincha. La tía Bruja, La tía Marta Jurdana. Nicolás Torpe. La tía Manuela Choza. La tía Esperanza Caña, casada con el tío Quico Cupido. Máximo Chapeta. En la plaza estaba el tío Agapito Gago, padre de familia numerosa que se han llamado después los Gagos, era padre de Enrique el Chato y Agapito Burro. Anselmo Rumba. El tío Andrés Calqui. Julián Chilla. La tía Lucía Zapatera, porque su marido era zapatero, también Romana. José Pichón, casado con la tía Zorrera. La tía Lucía Gallega, por su ascendencia gallega, que, además de hijas tenía dos hijos, Vicente y Valentín Chispas.
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Entrando por la calle Legionarios está la casa de los Bolegas. Casi enfrente vive el tío Feliciano Perrina. Debajo, el tío Masnada. En el rincón vivía Félix Laero.

Más abajo está el tío Mijana. El tío Boquichi, porque se le quedó la boca encogida de sarampión cuando era pequeño. El tío Fabio Cagueta, por tener una colitis crónica. En la Calle del Chorro estaba la tía Victoriana Moña, después sus hijas han sido las Moñas. La tía Mónica Charramasca. Ceferino Calvarro, por su apellido. La Herminia Botá, hija del tío Juan Botao y casada con Juan Verruga. El tío Eleuterio Piscu, casado con la tía Cristina Runrún. El tío Teodosio Mamón, hijo de la tía Mamona, que también llamaban Judas. El tío Elías Barulla, casado con la tía Lucía Gomata. Encarna Patatera, hija del tío Félix Bolega o Requeté, por haber estado en los tercios de Requetés, casada con Agapito Canillas, por su apellido. Ignacio Ten-tén. La Herminia Pasera casada con Asterio Barulla Los Portugueses, porque su padre era portugués. Santiago Trallo. Jesús Pinocho, también el Brujo. En el barrio de las Eras está toda la saga de los Carboches. A la entrada vivía también el tío Perronilla. El que suscribe, Bolega por parte de padre y Barriguilla por parte de madre.

Julián Díaz Lucio Septiembre de 2002

PRIMER CONGRESO SOBRE EL EXTREMEÑO O HABLA EXTREMEÑA CALZADILLA (CÁCERES) OCTUBRE/2002

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APUNTES PARA LA DESCRIPCIÓN DEL ESPAÑOL HABLADO EN OLIVENZA
1. DIGLOSIA. AGONÍA DEL PORTUGUÉS OLIVENTINO Estos apuntes quieren acercarse al español hablado por una de las minorías lingüísticas más débiles de España, ya asimilada casi por completo a la comunidad mayoritaria, a la hispanohablante. Olivenza y sus aldeas, i.e., Villarreal, S. Benito de la Contienda, Sto. Domingo de Guzmán, S. Jorge de Alor (mejor sería Lor), S. Francisco, S. Rafael y Táliga (hoy municipio), conforman una región histórica que, cultural y étnicamente, es tan portuguesa como española. Aún hoy existe un litigio político, ya que, aunque la administra España desde 1801, la República portuguesa no renuncia a su derecho de soberanía. Olivenza fue, hasta los años cuarenta, de mayoría lusohablante y minoría hispanohablante. Pero la generación de la época empezó a enseñar a sus hijos, nacidos a partir de los cincuenta, a hablar en español. En rasgos generales, la españolización empieza en la misma familia, donde con- vive la lengua de los mayores con la de los jóvenes. A esto se añade la presión española de la escuela, la Administración, la Iglesia, los señoritos... y tenemos igualmente una lengua prestigiosa (de ricos y jóvenes) y otra sin prestigio (de pobres y viejos), sin olvidar a la comunidad hispanohablante de las clases populares. A partir de aquí, el proceso es imparable. Y mucho más entre los que emigraron, aunque los lusófonos siguen expresándose en su lengua, a pesar de vivir lejos de la tierra, salvo excepciones (las de quienes renegaron del portugués). Hoy se estudia portugués en la escuela primaria, pero como lengua "extranjera" (!), y habiendo de renunciar el alumno al inglés y al francés. En cuanto a los contactos entre las gentes de un lado y otro del Guadiana, han disminuido considerablemente desde el estudio de Matias (años sesenta y setenta), y la situación de diglosia ha cambiado desde que se publicara la gramática de Vázquez Cuesta & Mendes da Luz, en favor del español. Los bilingües suelen ser de menor instrucción. La alfabetización (sólo en español) ha con- tribuido al sentimiento de inferioridad de los lusohablantes, y todo fue españolizado: las calles, las letras de la música popular, incluso los apellidos, y muchas veces de forma aberrante y hasta ridícula, cosa bien propia de la época franquista. Pocos oliventinos quedan ya con hipocorísticos portugueses, que van siendo reemplazados por los españoles (v.g. Zé por Pepe), aunque los apodos siguen delatando el origen (no daré ejemplos). También la toponimia, en general fonéticamente españolizada y morfológicamente portuguesa (v.g. Monte Oite(i)ro "Montitero", Abegões - "Abugones", Asse(i)ce(i)ra - "Sesera").

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El portugués de Olivenza está agonizando. La exhaustiva descripción de Matias se acerca cada vez más a un reflejo de tiempos ya pasados. Ese alentejano, que en la conciencia de un oliventino resulta muy similar al de Campo Maior, ha ido españolizándose y pierde hablantes día a día. Incluso los oliventinos ya creen que su portugués no es "portugués portugués", sino un "chapurreo". Aquí se pretende describir el español oliventino, que presenta lusismos y rasgos del habla extremeña leonesa meridional, leonesa porque al oeste de la vía de la Plata se extendió ese dialecto (y se corresponde con la Extremadura leonesa), y meridional por compartir la Baja Extremadura tantas isoglosas con las vecinas hablas de Andalucía. Pero si el andaluz es tan diverso, el extremeño (por llamarlo así) lo es aún más. Podríamos considerar una franja de norte a sur, paralela a la del gallego-portugués, de Asturias a Huelva, como el ámbito sensu lato del español leonés (que ya no "romance leonés", dialecto histórico del latín hispánico). Esta confusión hace difícil clasificar y discriminar lusismos de leonesismos o extremeñismos, aunque hay casos en que, comportándose Olivenza como una isla dentro del español, el origen portugués es el que se revela como el acertado. Las divisiones que siguen no son nada estrictas, si- no que el borroso límite que entre ellas existe puede más bien hacernos pensar que mejor hubiera sido colocarlo todo en un mismo corpus y explicar cada caso. Porque entre un cognado y un préstamo las diferencias muchas veces son nulas. Al fin y al cabo, los "románicos" hablamos latín de nuestro tiempo. Del léxico he excluido algunas formas. El corpus no es demasiado extenso, pero sí significativo, y útil para empezar a describir un minúsculo dialecto del español. Este intento es posible gracias a las observaciones del Dr. José Manuel Blecua y a la ayuda del profesor Servando Rodríguez. Como siempre se dice, y con razón, los errores son responsabilidad del que firma.

2. FONÉTICA Y FONOLOGÍA La entonación La entonación oliventina es aún más exclamativa y de tono más elevado que la extremeña en general. Hay una conciencia de "caída, dejarse caer" o de "cantar", que el hablante sabe propia y característica de la comarca, siendo más acusada en Olivenza que en las aldeas. Se advierte más en las interrogativas que en las enunciativas, sobre todo en las parciales: ¿Y ento(n)ce(s), cuándo viniste? (esp. norm. ¿Cuándo has venido?). En cambio, en español normativo la entonación distintiva es más propia de las totales. Con frecuencia los no habituados a escuchar esta melodía confunden a los oliventinos con mexicanos, argentinos o gallegos.

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Características fonéticas. Distinción fonológica Señalamos aquí los rasgos fonéticos que apartan al español oliventino del normativo. Las transcripciones fonéticas son anchas (casi fonológicas) y en AFI (Alfabeto Fonético Internacional). Una de las diferencias fonéticas más notables, aunque sin pertinencia fonológica, entre español y portugués es la articulación de la s. La "dental fricativa sorda predorsal y convexa", "fricativa predorsodental sorda" o "predorsoalveolar sorda" es la s /s/ del portugués normativo, si bien en el norte (y en gallego) se da la española normativa /s-/. Por el contrario, la norma española prefiere esta "alveolar fricativa sorda apical y cóncava" o "fricativa apicoalveolar sorda", cuando la meridional es precisamente la portuguesa. Olivenza es un enclave en cuanto a la s. Pero entre ambas realizaciones hay una gradación que va del seseo con /s/ a la distinción entre /s/ y / /. El seseo se da más en las generaciones mayores, entre los bilingües, entre los menos cultos, y la distinción entre los más jóvenes, más escolarizados y monolingües. Es mucho más frecuente, aun con la presión de la escuela, el seseo. Se explica por lusismo: no se da en los alrededores hispanohablantes (Badajoz, Cheles, Valverde de Leganés, Alconchel...). El mismo grado de españolización se advierte en los alófonos. La fricativa palatal, sorda / / o sonora / /, ha cedido paso, o bien a la /h/ meridional, o bien a la desaparición (con abertura de la vocal anterior) o asimilación a la consonante siguiente. La distinción entre s sorda y sonora también ha ido desapareciendo. Un rasgo extremeño, a aspiración de la h procedente de f latina, se confunde con una l relajación de la /x/. La h aspirada se da en muy pocos casos en la comarca: hocino [ho'sino]. La relajación (Jorge ['horhe]) está muy generalizada, sin distinción de generaciones; pero la articulación normativa avanza por la escuela. El portugués de la región es yeísta en general. Matias recogió más ejemplos de yeísmo en Olivenza que en las demás poblaciones estudiadas, donde afecta más a la clase baja y a la mujer, y no se explica por el grado de instrucción. En Olivenza influye la norma culta del español meridional. Siendo, pues, yeísta el portugués de Olivenza (y más en la cabeza del municipio que en las aldeas), con el español ocurre lo mismo. También hay casos extremos de rehilamiento, tanto en portugués como en español, y más en Olivenza. Los demás fonemas no difieren del español normativo. Se debe señalar que el portugués oliventino, como el portugués alentejano en general, prefiere el diptongo oi a ou (oiro / ouro, doido / doudo, loiro / louro). Así lo escribo (oi) cuando la norma permite las dos formas. Igualmente, el diptongo ei se pronuncia /e:/, a la alentejana (aldeia [al'de:a], azeitona [aze:'tona]). En el Alentejo, las -e átonas finales se cierran tanto que acaban sien- do /i/ (vale ['vali]), y esta misma -i se añade por paragoge a las palabras

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agudas acabadas en -r o -l (comer(i), Portugal(i), Pilar(i)). Al mismo tiempo, hay veces en que desaparece la -r o -l final (como en español meridional), cosa que ocurre casi siempre cuando el bilingüe está hablando en español.

3. MORFOLOGÍA Sufijación. Formación de palabras por influencia lusa. Recurso frecuente es crear analógicamente derivados en -isi (port. -ice, generalmente de sentido peyorativo, aunque no siempre: de velho 'viejo' velhice 'vejez'). En español oliventino se originan formas como morgañisi 'modorra' (port. modorra), guitarrisi 'guitarreo', catetisi 'cosa de catetos', y se emplean formas del portugués, como dotorisi (port. doutorice 'ditos pretensiosos'). Hay diminutivos no normativos, pero frecuentes en esp. (v.g. en América): piecito (pezinho), pecito (peixinho), pueblito (povinho), viejito (velhinho). Pueden ser lusismos, o bien cognados de las formaciones portuguesas.

El verbo No se usa el pretérito perfecto compuesto, en cuyo lugar está la forma simple, que abarca el sentido de ambos, como en portugués y leonés. Probablemente es lusismo. Subjuntivo. Formas fuertes en la primera persona del plural, por analogía con las demás (retrotracción del acento): váyamos, vuélvamos. Apenas existe la segunda del plural vosotros, sustituida por ustedes. Otras formas analógicas: presente de subjuntivo de estar y dar (estea, esteas, estea, estéamos, estean; dea, deas, dea, déamos, dean); el primer c puede ser aso lusismo (esteja, estejas, esteja, estejamos, estejam). Gerundio. Empleado con en (En comiendo nos vamos). Construcción considerada arcaica en español castellano (en lo que era Castilla la Vieja), puede aquí ser lusismo (entra en la norma portuguesa). Adverbialización del gerundio portugués pingando 'chorreando'; también pingandito (Vienes pingandito y sin paraguas).

Tratamiento de persona No habiendo tradicionalmente segunda del plural, como hemos visto, se emplea ustedes, que concuerda con la tercera. El sistema, ya en regresión, es: yo, tú, él, nosotros, ustedes, ellos. Y ustedes ¿a qué escuela andan? (esp. norm. Y vosotros ¿a qué escuela vais?). Es lusismo.

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En singular, la forma usted es la de respeto, y las personas que gozan de cierta posición social (curas, médicos, maestros, abogados...) reciben el tratamiento de don / doña y el nombre de pila, y no el de señor / señora o doctor / doctora y el apellido.

Perífrasis en lugar del posesivo (lusismo) En lugar de suyo, -a, -os, -as, de él / ella / ellos / ellas. -¿Quién pregunta por (la) María? -Soy un amigo de ella.

Partículas allá (enfática). Di allá (=Dime), port. Diz lá. entonces. En español no tiene este valor que, lejos de ser adverbial, podemos llamar de énfasis. Vid. entonación. ¿Y ento(n)ce(s), cuándo viniste? (port. Então quando é que vieste?) sino 'más que' (port. senão). Está nervioso, no hace sino morderse las uñas. De uso más frecuente que en español normativo.

Interjecciones Hay expresiones que surgen espontáneamente y quedan fuera del ámbito de la sintaxis, las interjecciones (como el imperativo y el vocativo). A menudo son intraducibles. Casi siempre han perdido su valor semántico original. Aquí son expresiones portuguesas que sazonan las conversaciones en español. Credo! Para Vázquez C. & M. da Luz, significa 'Vade retro!', pero su uso es más amplio. Se utiliza con un sentido de '¡Caramba!', algo así como la locución catalana Déu n'hi do!, de difícil traducción. A menudo esta interjección va seguida de Tal é!, de similar valor. Olha lá! (literalmente, '¡Mira!'). Sólo la entonación puede darnos su sentido, a veces de des- precio, otras de admiración o asombro, o como llamada de atención...

4. SINTAXIS. Rasgos generalmente de influjo luso Régimen verbal

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andar (con valor más atributivo que en español normativo) 'estar, ir'. Hoy no ando muy católico. ¿Todavía andas a la escuela? (con el régimen de ir); andar alrededor de 'ir detrás de' (port. andar à roda de / em volta de). copiarse por 'copiarse de' (port. copiar por). En la escuela yo siempre me copiaba por ti. coger 'caber'. Uso dialectal (no es lusismo). dejarse dormir 'dormirse' (port. deixar-se dormir). Lusismo sintáctico, al no ser reflexivo el dormir portugués. En español oliventino se usa esta perífrasis, y también dormir y despertar sin el se pronominal que marca intransitividad. echarse cuenta 'darse cuenta' (port. deitar-se conta). gustar de (port. gostar de ). Lusismo de construcción que va perdiendo terreno ante la sintaxis española. Al mismo tiempo, en portugués oliventino ya se oyen españolismos como Me gosta... por Eu gosto de... hablar en 'hablar de' (port. falar em). Ahora mismo estábamos hablando en ti. llegarse pa(ra) 'echarse para'. No es lusismo. quitar / sacar (confusión). En portugués, tirar puede tener ambos sentidos. Lusismo sintáctico-semántico. Este año me quito el carné de conducir. ¡Sácate de ahí! Algo similar ocurre con quedar por dejar. Quedamos las bicis en esa curva. querer [algo][a alguien] 'querer [algo] [de alguien]'. ¿Qué me quieres? (=¿Qué quieres de mí?) saber. Uso sin complemento directo, pero no estrictamente intransitivo, típico del portugués. Ya sé (port. Já sei), esp. norm. Ya lo sé. ¡Sé allá! (port. Sei lá!), esp. norm. ¡Yo qué sé! Infinitivo. Construcción que recuerda al infinitivo personal portugués (que, en cambio, casi se ha perdido en portugués oliventino). Díselo para él saberlo (port. Diz-lho para ele o saber), esp. norm. Díselo para que lo sepa.

Construcción nominal todo, -a, -os, -as (no precediendo al nombre). ¿Cómo quedó allá la gente toda?

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El artículo determinado. Generalmente, delante de los nombres propios de persona (considerado vulgarismo en español y normativo en p ortugués) y omitido delante de los ríos (rasgo extremeño): v.g. Guadiana (fem.) por el Guadiana. Y se intercala entre el nombre personal y un número que lo determine: v.g. nosotros los dos (port. nós os dois). También en el verano (port. no Verão), a las veces por a veces (port. às vezes), etc.

Locuciones y frases calcadas del portugués a la tardecita / nochecita (port. à tardinha / noitinha). al pie de 'al lado de' (port. ao pé de). Aunque se da en español clásico (como en el Quijote), lo considero lusismo, ya que en portugués sigue viva la expresión. a sol puesto 'al anochecer' (port. ao sol-posto). dar larga [a algo o a alguien] 'dejar ir, dejar escapar, dejar salir' (port. dar largas a). Le di larga a un galápago que cayó en la tarrafa. de antes / dantes 'antes' (port. dantes). de rastro 'arrastrando' (port. de rastos). Va con la pata de rastro (=cojeando). en pelote 'en pelotas' (port. em pelote). es capaz de 'puede' (port. é capaz de). Es capaz de llover. No tiene duda. 'sin duda, seguro' (port. Não tem dúvida). p'ahí 'por ahí' (port. para aí, pra aí). Construcción portuguesa y aféresis española. p'al año 'el año que viene' (port. para o ano). por casa de 'a causa de, por culpa de' (port. por causa de). todavía ahora 'ahora mismito' (port. ainda agora). todavía encima 'y encima' (port. ainda por cima). Todavía encima de que vengo a verte me tratas así.

Tematización portuguesa

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ahí es que... / ahora es que... Se da muchísimo más que en español normativo: Ahora es que viene ella o Ahora viene ella (port. Agora é que vai ser ela), esp. norm. Ahora sí que viene lo bueno.

Respuesta-eco portuguesa -¿Fuiste a buscar el pan? -Fui (también -Sí, a la española).

5. LÉXICO Y SEMÁNTICA Lusismos propios del español oliventino. Se trata de palabras portuguesas más o menos españolizadas fonológica y morfológicamente (en el caso de los lusismos léxicos). Las escribo como aparecerían en un diccionario español (general o dialectal). Cuando coexisten varias formas, se dan en la entrada. alicierzos 'cimientos' (port. alicerces). arañón 'arañazo' (port. norm. arranhão, port. oliv. aranhão). Cf. port. norm. aranhão 'araña grande'. cacholera 'morcilla de sangre' (port. cacholeira). carrasa, garrapata (port. carraça, esp. garrapata). ceguera (port. cegueira). ¡Qué ceguera tienes por esa camisa! cepillo 'escoba' (port. vassoira). Se distingue entre escoba, si es de palma, casi en desuso, y cepillo, de pelo artificial. La escoba de barrer los chiqueros, ya en extinción, es llamada bascullo. ESP. NORM. escoba escoba cepillo deshollinador deshollinador ESP. OLIV. escoba cepillo cepillo bascullo bascullo PORT. OLIV. PORT. NORM. bassoira vassoira cepilho vassoira cepilho escova basculho basculho basculho cepilho

coruja 'lechuza', (fig.) 'bruja' (port. coruja). cutubía 'cogujada' (port. cotovia).

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desfomiado 'hambriento, famélico' (port. esfomeado). empulerarse 'subirse al aseladero'; por extensión, 'encaramarse' (port. empoleirar- se): El muchacho está empulerado en el tejado. También pulero 'aseladero' (port. poleiro). engañarse 'equivocarse' (port. enganar-se). escancarar 'abrir de par en par' (port. escancarar). escancarada. Quedaste la puerta toda

experimentar, exp'rimentar 'probar a hacer algo' (port. experimentar, exp'rimentar). fariñera 'morcilla de harina' (port. farinheira). fradiño 'alubia carilla' (port. fradinho, feijão frade). franganito 'pollito' (en el sentido del port. franganito 'rapazinho empertigado, com ares de homem'). fudurento 'gruñón' (port. fedorento 'hediondo, maloliente'). Se emplea con este sentido tam- bién en portugués (fedorento) y en español canario (hediondo). La voz española, también en Olivenza (con h aspirada). gafañoto, langosto 'saltamontes' (port. gafanhoto, esp. extremeño langosto). gallo 'gajo' (port. galho), especialmente de sandía. hierba dulce 'matalahúva, anís' (port. erva-doce). lambuzar 'manchar salpicando' (port. lambuzar). lamuria 'lloriqueo, lamentación'; por extensión, 'canturreo molesto e insistente' (port. lamúria). largo (Adv.) 'lejos' (port. ao largo, loc. adv.). lerias 'patrañas, fanfarronadas' (port. lérias). También cagalerias 'fanfarrón' (port. caga-lérias). lovadéus 'mantis religiosa' (port. louva-a-deus). mela 'tizón (enfermedad)' (port. mela). Este año el melonar no vale nada, cayó la mela.

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mermelada 'dulce de membrillo, carne de membrillo' (port. marmelada). La voz mermelada es lusismo en español, pero sólo conserva su valor generalizado. En español oliventino, como en portugués, se emplea para ambos significados. ogarzo, saragazo 'sargazo (?)' (port. sargaço (?), port. oliv. saragaço, ogarço). pegañar 'reñir, discutir, molestar' (port. peganhar); pegañoso 'que pegaña, pegajoso' (port. peganhoso), tanto literal como figuradamente. ¡Qué pegañosos son, no dejan en paz al abuelo! penico 'orinal, escupidera' (port. penico). pica-peixe [pika'pe: i] (voz portuguesa) 'martín pescador'. Cf. esp. extr. picapez. popa 'abubilla' (port. poupa). rabacero, arrabacero (port. rabaceiro 'que gosta de toda a fruta'). En sentido figurado, ya en portugués, 'pillo, tunante, juerguista'. No es malsonante. rafero 'goloso' (port. norm. rafeiro 'cão ou designativo de cão de certa raça própria para guarda'); port. oliv. rafe(i)ro, port. norm. guloso. Voz propiamente oliventina. ramela 'legaña' (port. ramela, remela); rameloso 'legañoso' (port. rameloso, remeloso). rebulizo 'alboroto, bullicio' (port. reboliço, rebulício, rebuliço). rente (Adv.) 'a ras, muy justito' (port. rente). repeso, arrepeso 'arrepentido' (port. repeso). En español ya se ha perdido el participio fuerte. ribero 'arroyo' (port. ribeiro). La forma española está sustituyendo al lusismo. rodilla (en desuso) 'paño que hacía de servilleta' (port. rodilha). senara 'mies' (port. seara). Este año, con la sequía, las senaras no crecieron. sonso 'soso' (port. norm. insonso, port. oliv. sonso). Cf. port. norm. sonso, que significa 'in- disimulado' y es un españolismo (de zonzo).

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tarrafa, tarraya 'esparavel, tarraya' (port. tarrafa). Los pescadores emplean las dos voces subrayadas. tomara 'ojalá'. Generalización de la expresión portuguesa tomara eu 'ojalá (que) yo'. También tomara que.

Lusismos del español hablado en Extremadura arrepío 'escalofrío' (port. arrepio). aviar, ir al avío 'comprar, ir a la compra, aviarse, abastecerse' (port. aviar). bruño 'ciruela' (port. brunho, abrunho). cacos 'añicos' (port. cacos). corela (port. courela 'parcela de terra cultivada, comprida e estreita'). entallarse 'pillarse los dedos' (port. entalar). Ya me entallé (esp. norm. Me he pillado los dedos). Figuradamente: Ya te entallaron pa(ra) trabajar. escarrancharse 'abrirse de piernas' (port. escarranchar-se). fechar, fechadura 'cerrar, cerradura' (port. fechar, fechadura). No es muy corriente en Olivenza. frijón 'judía' (port. feijão). Otras variantes: fréjol, frejón (esp. leonés), fríjol (esp. americano), frijol (esp. americano). Puede ser un cognado de los romances castellano, leonés y gallego-portugués. La forma oliventina también se da en español andaluz. maltés 'maleante, juerguista' (port. maltês); en Olivenza, sólo con este sentido restringido (también en portugués oliventino). Lo mismo ocurre con maltesería (port. maltesaria) y malteseo (forma propiamente oliventina). manijero 'encargado, capataz' (port. manajeiro, capataz, encarregado). repión 'peonza' (port. pião).

Voces consideradas dialectales desde el español normativo

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Se dan en diferentes dialectos del español, tanto en España como fuera de ella. En principio no son lusismos. Cada una de las palabras tiene su propio ámbito y es posible que sólo se oiga en una comarca, región o país. avellana 'cacahuete'. bayón (Extremadura, Salamanca) 'espadaña'; hay quien los distingue. bolindre (Extremadura) 'canica'. bucheta (Extremadura) 'hucha'. cansino 'que cansa, pesado, molesto'. En Olivenza coexiste con temoso y pegañoso. cerillo 'cerilla'. corcha 'corcho'. cucharro (Extremadura) 'fregadero'. curioso (Extremadura, Castilla) 'cuidadoso'. chobo 'zurdo'. embarrar (Extremadura, Ávila, Salamanca, Zamora) 'encalar, enjalbegar'. empicarse 'acostumbrarse mal, enviciarse'. enredar (Extremadura, Aragón) 'perder tiempo'. entraparse 'embozarse, obstruirse'. farragua 'andrajoso, desaliñado'. flama (Extremadura) 'calor bochornoso'. fusca (Extremadura, Salamanca) 'maleza, broza'. hediondo. Vid. fudurento. lamber 'lamer' (¿cognado del port. lamber?). machar 'machacar'.

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modorro 'tonto'; en Olivenza, también madorro. morgaño (Extremadura, Aragón) 'araña' (port. norm. aranha, port. oliv. morganho, aranhol(i)). Cf. port. norm. aranhol 'agujero de arañas'. relatar 'reñir, regañar'.

Preferencia léxica en español oliventino Voces sinónimas que pertenecen a alguna de las normas cultas del español (se señala la más usada en Olivenza). alacrán / escorpión. En el sur de la península Ibérica, las voces árabes (port. lacrau, alacrau, cat. alacrà); en el norte, las latinas (port. escorpião, cat. escorpí). alcoba / dormitorio. amolarse / fastidiarse. balón / pelota. bravo / borde / silvestre. café negro / café solo. cochera / garaje. colorado / rojo / encarnado. En Olivenza significa 'rojo y naranja'; el portugués oliventino prefiere encarnado a vermelho. comercio / tienda. culebra / serpiente. chico / pequeño. chocho / altramuz. chozo / choza. dulcería / pastelería.

258

escardillo / sacho. escuela / colegio. frigorífico / nevera. galápago / tortuga. guarro / cerdo / cochino / marrano / puerco. Cf. port. porco, bácoro. herrumbroso (con h aspirada) / oxidado. hocino (con h aspirada) / hoz. jofaina (con oclusivización de la fricativa: cofaina) / palangana. lastimar / hacer daño / dañar. Cf. port. lastimar 'lamentar'. ligero (Adv.), ligero, -a (Adj.) / rápido (Adv.), rápido,-a (Adj.). loza / vajilla. maestro / profesor. magarza / matricaria. Cf. port. magarça (españolismo). miar / maullar. Quizá es lusismo en Olivenza (port. miar). pero / manzana. Conviven ambas fomas. Cf. port. maçã, pêro. pescada (Olivenza, Aragón) / merluza. Cf. port. pescada. porrón / botijo. poza / charco. Cf. port. poça, charco. rebeca / chaqueta [de punto]. ropero / armario / armario ropero. taberna / bar (últimamente se impone bar).

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tanque / lavadero [público]. temoso / pesado / molesto. Cf. port. teimoso, de más uso que en español, y el verbo teimar. veedor / curandero / sanador. zancajo / talón / calcañar. Cf. port. calcanhar, talão.

6. COROLARIO -Então vocês são espanhóis mesmo... diferentes? -Somos. Nós somos espanhóis... espanhóis portugueses!

260

BIBLIOGRAFÍA NO CITADA R. Academia Española, Diccionario de la lengua española, Madrid 197019, 198420 , 199221 E. Barajas, "Portugués y español: interinfluencias lingüísticas", in Encuentros / Encontros de Ajuda. Actas, ponencias y comunicaciones, Olivenza 1987, pp. 71-99 -, "Toponimia portuguesa en Extremadura", in Encuentros / Encontros 1 (1989), pp. 85-112 -, "Préstamos lingüísticos portugueses en español", in Encuentros / Encontros 2 (1993), pp. 15-36 J. Corominas & J. A. Pascual, Diccionario crítico-etimológico castellano e hispánico , Madrid 1986 J. da C. Fernandes, Diccionario portugués-español, Dicionário Espanhol-Português, Barcelona 19877 M. Moliner, Diccionario de uso del español, Madrid 1966-1967 G. Salvador, "Lusismos", in Enciclopedia lingüística hispánica (II), Madrid 1967, pp. 239261

Manuel Jesús Sánchez Fernández Villarreal, diciembre de 1995 / julio de 1997

PRIMER CONGRESO SOBRE EL EXTREMEÑO O HABLA EXTREMEÑA CALZADILLA (CÁCERES) - OCTUBRE/2002

261

La ortografía del extremeño

LA ORTOGRAFÍA DEL EXTREMEÑO Un análisis retrospectivo por Nicolás Valle Morea
Admito que llevo años buscando rastros del dialecto extremeño en la documentación anterior al siglo XVIII, tratando de cazar una palabra, una expresión o una simple letra entre la escritura tediosa y burocrática de las actas de concejo, entre cédulas y contratos, entre escrituras y autos judiciales… Trato de establecer pruebas sobre la continuidad del dialecto extremeño y comprobar su evolución hasta nuestros días. La investigación no resulta sencilla: la mayoría de los documentos son de carácter oficial y están redactados por notarios apostólicos, párrocos y por los llamados escribanos del número, personas todas ellas con sólida formación, poco proclives a reflejar expresiones populares en sus escritos, salvo –afortunadamentetranscripciones literales o simples despistes. Y seguramente fue eso, un lapsus, lo que le sucedió al licenciado Francisco Rodríguez, presbítero y teniente del prior de la iglesia de Acehúche en 1659. El 1 de diciembre de ese año anota el bautizo de una niña, María, hija de Ana Martín y de Menchol Hernández, oficial del rey, natural de Estorninos. Hablo de despiste porque el mismo párroco anota en el índice el normativo Melchor. Sin embargo, tres años más tarde se repite la misma "anomalía" y anota el bautizo de Catalina, hija de Ysabel Julián y Gaspal Gonçález, naturales de Garrovillas de Alconétar
(2) (1)

.

Son testimonios antiguos de la neutralización de la -r a final de palabra, uno de los rasgos distintivos del extremeño hablado en el noroeste de nuestra región , un fenómeno que volvemos a atestiguar en la misma parroquia unas décadas más tarde con las inscripciones Javiel y Leonol, registradas por vicarios diferentes al anterior . Cabe suponer, en consecuencia, que ese descuido o supuesto error fue, más bien, el resultado del influjo que debió ejercer el lenguaje popular sobre algunos de los párrocos y escribanos de nuestros pueblos. Toda su doctrina latina sucumbía ocasionalmente ante un entorno lingüístico que, con toda seguridad, estuvo profundamente marcado por las formas de expresión dialectales.
262

(3)

(4)

La ortografía del extremeño

Y decimos ocasionalmente porque, al margen de otras conjeturas, es evidente que capellanes y notarios distinguían claramente los contornos que separaban la lengua oficial y la lengua del vulgo. Son los límites marcados por las primeras gramáticas del castellano publicadas pocos años antes bajo la influencia de Antonio de Nebrija
(5)

y su afirmación:

"assí, tenemos de escrivir como pronunciamos i pronunciar como escrivimos, porque en otra manera en vano fueron halladas las letras" Una influencia que constata el extremeño Antonio Salvador Plans, que ha analizado la noción de "escritura fonética" y ha puesto de manifiesto la inclinación de los estudiosos de la lengua del siglo XVI a escribir de acuerdo con la pronunciación . Sin profundizar en la cuestión, los estudios demuestran que los tratados antiguos y contemporáneos sobre ortografía se han consagrado al análisis de la naturaleza y la relación entre el signo y la pronunciación. En este sentido, cabe preguntarse si el dialecto extremeño necesita una ortografía. Adelanto que creo que sí, pero también reconozco que todas las dudas que hay sobre esta cuestión tienen sentido. Me parece fundamental, sin embargo, que el debate desarrolle con buena fe y espíritu crítico. Discutir sobre la necesidad de una ortografía del extremeño nos va a llevar, inevitablemente, al territorio de la discusión sobre su normativización, un territorio agreste que deberíamos atravesar siguiendo el camino de la controversia intelectual y abandonando las cuestiones ideológicas, tan proclives a aparecer últimamente en la polémica pública sobre el dialecto. Factores ideológicos que a menudo se atribuyen injustamente a los filólogos, investigadores y escritores en lenguas dialectales, como lo hace el doctor de la Complutense Manuel Alvar Ezquerra, que asegura que, a partir de los años 50 "la representación gráfica de los regionalismos, o de las voces usadas en una determinada área se ha convertido en un instrumento de afirmación regionalista frente a la lengua general" y insiste, preguntándose si acaso lo que se pretende es "conferir el rango de lengua, con todas sus propiedades, a lo que no es más que un conjunto heterogéneo de hablas"
(8) (7) (6)

.

No descarto que dichas afirmaciones puedan tener razón en el caso de algunas hablas
263

La ortografía del extremeño

regionales, pero yerra al generalizar esa intención. En Extremadura, sin excepción todos los escritores dialectales, todos, desde Gabriel y Galán hasta Alcón Olivera han coincidido en la necesidad de aplicar una ortografía divergente a la generalmente aceptada, aunque sólo sea utilizar la "j" para escribir "jarina" en lugar de la normativa "harina" y su correspondiente hache. Lo mismo ocurre con todos los repertorios léxicos publicados, desde Francisco Santos Coco hasta Pilar Montero. Atribuir un afán diferenciador de carácter regionalista a tan numerosa y plural lista de autores e investigadores es, como mínimo, una exageración. Alvar Ezquerra admite que "la escritura es insuficiente para dar cuenta de la lengua hablada", pero critica las pretensiones ortográficas de los escritores dialectales, asegurando "que una cosa es el reflejo escrito de la pronunciación castiza, y otra cosa es que exista una norma gráfica para el léxico" argumentos, a los idiomas.
(9)

, facultad que él sólo concede, sin más

Ya he referido antes que cualquier duda sobre la cuestión parece razonable, no pretendo ser muy concluyente, pero si defiendo la posibilidad de que el extremeño se dote de una ortografía, es porque, sencillamente, se trata de una habla regional con tradición literaria y con una modesta producción escrita: un par de traducciones, una revista mensual, tres páginas en internet y un número todavía desconocido de diccionarios, folletos, opúsculos religiosos, cuentos, artículos de prensa, incluso etiquetas de vino. Un rápido vistazo a todo este material nos permite asegurar que el escritor en extremeño
q

q

considera que los aspectos fonéticos son parte primordial de su habla, tanto o más que el léxico local, y que siente la necesidad de expresarlos ortográficamente de forma diferente al uso común.

Tanto es así que me permito asegurar que la forma de escribir se ha convertido en un elemento más de la identidad lingüística extremeña. El "Cristu Benditu" no hubiese tenido la misma fuerza si Gabriel y Galán hubiese optado por la opción etimológica en lugar de añadir una improcedente jota al verbo hacer. …ya no tengo ilusionis de aquéllas, ni jago aleluyas, ni jago comedias
264

La ortografía del extremeño

ni jago cantaris.

(10)

Anarquía ortográfica en el extremeño literario
Vuelvo a referir a Manuel Alvar Ezquerra, que en su estudio ha reducido a tres los criterios ortográficos que suelen seguir los escritores en lenguas regionales:
1. conforme a las reglas generales de la lengua castellana 2. representando la pronunciación de una manera más o menos fiel a través de los

caracteres normales de la escritura
3. acudiendo a un sistema de transcripción fonética (11)

Desde la primera publicación de un texto dialectal extremeño, todos los escritores e investigadores han estado convencidos que deben de escribir lo más aproximado a la pronunciación, siguiendo más o menos el segundo criterio mencionado. Ahora bien, un análisis detenido, después de cotejar una veintena de textos escritos en extremeño, adelanto que no he hallado ni siquiera dos modelos ortográficos coincidentes. Son tantas las discrepancias que es difícil, incluso, enumerarlas. Solamente podemos hacer un resumen de ellas o destacar las más evidentes:
q

q

q q q

Representación gráfica de las aspiraciones a principio de palabra o de sílaba, provengan de la antigua f- latina (farina, y en castellano harina), de la "j" y la "g" castellanas (navaja, general), o de las consonantes fricativas alveolares sordas o sonoras del astur-leonés i del portugués respectivamente (xeitu o jeitu). Representación de las aspiraciones a final de palabra o de sílaba, especialmente aquellas que en castellano están encarnadas con múltiples grafías: "s", pasto, "z" cruz, "x" sexto, "ns" instante, entre otras. Prescindir o no de la hache muda: "hestoria o estoria", "abel o habel"… Prescindir o no de la "v": "vinu o binu"… Prescindir del grafema /ll/ en favor de /y/ para representar las realizaciones yeístas: "lluvia o yuvia"…

También hay discrepancias sobre las reglas de apóstrofe y las reglas de acentuación, pero analizarlas reconozco que es una tarea titánica, ya que es un campo donde reina un desbarajuste absoluto, donde parece no haber criterio al margen de la pura intuición.
265

La ortografía del extremeño

En cuanto a las otras discrepancias vamos a repasar los diferentes modelos utilizados a lo largo de la tradición literaria en extremeño.

1. Dígrafo "HJ". Matías Ramón Martínez
En la revista "El Folkl-ore Frexnense y Betico-Extremeño", aparecen nuestros primeros escritos dialectales. Se trata de un cuento popular transcrito en 1884 por Matías Ramón Martínez, quizás el primero en analizar el sistema fonético extremeño . En "El problema del Pastor" siguientes grafías:
(12) (13)

, recurre, entre otras, a las

- "hj" para la aspiración de la –s a final palabra y sílaba: "ehjtahj obejahj" - "j" para la aspiración a principio de sílaba y de palabra: "mojino, jue, dijo" - "h" muda: "hecha" - acento circunflejo para señalar un alargamiento vocálico: "pahjtô, pô" Tampoco se decide claramente por esta grafía, pues en otras transcripciones , Matías Ramón recurre a la jota en solitario
(14)

.

2. Modelo de transcripción de Rafael García Plata de Osma
Años más tarde, en 1899, este autor publica una serie de refranes populares recogidos en Alcuéscar bajo el título "Geografía Popular Extremeña" . Un simple refrán de ocho líneas nos permite comprobar la caótica multiplicidad de recursos gráficos empleados para representar la aspiración.
q q

(15)

q q

"j" para la aspiración a principio de palabra o de sílaba: jamón, naranjas… "g", "h" y "s" para la aspiración a final de palabra. Usa estas grafías de manera indistinta sin, al parecer, criterio alguno: "lag Casah", y en cambio, "los higoh"; dice "bellotah", pero también "naranjas". "s" para la aspiración al final de sílaba: "Alcuesca"… desaparición de la "v": Bera…

3. Modelo literario de José María Gabriel y Galán
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La ortografía del extremeño

El mismo año, aparece "Extremeñas" (16), con una escritura más cercana a la norma común del castellano, aunque inevitablemente aportará algunos cambios ortográficos para reflejar la fonética popular. (Documento 4)
q

q

q

q

Opta por la "j" para la mayoría de las aspiraciones, en especial para substituir todas las haches castellanas provenientes de la antigua f- latina: jolgacián, juesi, ajogos, jielis, jacelmi… Respeta la "g" aspirada castellana delante de -e y –i, pero no queda claro con qué criterio: así, escribe "jerramientas, jediendu", pero también "Gelipi, "aginalsi". La aspiración implosiva la reduce a una sola grafía, la "–s", prescindiendo de los grupos "ns", "-z" y "-x" a final de sílaba o de palabra: cristu, tristi, istanti, jues, crus… Prescinde del apóstrofo y cuando lo incluye, lo hace simplemente forzado por la métrica.

Gabriel y Galán aporta una ortografía sencilla, fonética e inteligible, con la gran virtud de reducir la aspiración a tres grafemas: "s", "j" y "g", si bien este último juega un papel confuso. Con más o menos cambios, su modelo ha sido el más practicado a lo largo del siglo XX y aún en nuestros días. En la primera década de siglo pasado, así lo hace Daniel Berjano en una de las primera recopilaciones de léxico extremeño. En los prolíficos años 20, cabe citar los poetas José María Vecino
(19) (20) (21) (18) (17)

, Antonio Reyes
(22)

Huertas , Luis Chamizo , José Ramírez López-Uría y Rufino Delgado entre otros. Todos siguen los pasos de Gabriel y Galán aunque no resuelven, más bien agravan, algunos de los defectos ortográficos del poeta de Frades de la Sierra. Por ejemplo, Rufino Delgado utiliza de forma confusa las letras "j" y la "g". Así, escribe "jente" con jota, pero "gielis" con ge. Delgado, por cierto, es el primer en utilizar la "y" en lugar de la "ll"
(23)

.

Con José María Vecino, por otra parte, no sabemos a qué atenernos con la acentuación, ya que rompe todas los criterios de la norma general. Así, acentúa "páici, cá, méicus, pés" y
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elimina la tilde preceptiva de "tomau, tulliu". Estas confusiones se van a prolongar años más tarde, a pesar que Francisco Santos Coco utilizó en su recopilación léxica una ortografía única, la jota, para la aspiración a principio de palabra y de sílaba, sin excepciones. El uso sin ponderación de la "j" y la "g" heredado de Gabriel y Galán continuará en los años cincuenta con Juan García García
(28) (25) (24)

y Mario Simón Arias-Camisón
(27) (29)

(26)

, en los

setenta con Emilio Cobos Sánchez, Alonso Blasco de Palermo Manzano Sánchez
(30)

y Gaudencio-Balbino , Gonzalo Alonso

y en los años ochenta con Joaquín Cuadrado Palacios

y José María Alcón Olivera y su obra "Requilorios", la primera novela en .

extremeño

(31)

Si observamos las obras mayores de este período observaremos algunas peculiaridades. Por ejemplo, la profusión innecesaria de apóstrofos por parte de Juan García García. En una sola página de su poemario, podemos encontrar varios ejemplos: "pa’que" "na’más" "pa’Corea", "pa’tantu" "to’lo"... También existe un criterio contradictorio en Requilorios. En cuanto a la aspiración a principio de palabra, parece optar claramente por la "j" en todos los casos: "Jelipi, jadel, jué, jechas, jincalu, Flujenciu", pero después escribe "genti, Remigia, regilandu". En cambio, en situación implosiva, opta por la "s" en todos los casos excepto con la palabra "vez", que la escribe, sin motivo alguno "véh". En cuanto al apóstrofe, también hay un cierto abuso: "En’esas", "San’Antoniu", "en’el", "por’aquí", "s’ha’estau"
(32)

.

4. Grafía especial H’. Antonio Murga Bohígas.
En los años setenta, Murga Bohígas pública su magnífico repertorio lexicográfico , pero propone una grafía compleja para representar la aspiración, ya que usa tres signos diferentes para un mismo oficio.
(33)

268

La ortografía del extremeño

q q q

"j" para "jiguera", "jocicón", "jorca"... "h" para "h’ilón" "h’ilo" "h’umeón"... "j’ para "j’ato" "j’erío"...

Lamentablemente –repito- Murga Bohígas no justifica en ninguna parte de su obras el criterio de uso de las tres grafías.

5. Modelo H. Antonio Viudas Camarasa.
Hasta finales del siglo XX no vamos a encontrar criterios ortográficos verdaderamente sistemáticos y universales. El primero de ellos, es el de Antonio Viudas Camarasa. En su Diccionario Extremeño expone que ha optado por un criterio fonético para elaborar su tesoro léxico, donde la "h" es la protagonista:
q q q

(34)

q q q q

Aspiración a final de palabra: grafía "h". "habineh, dulzareh…" Aspiración de la antigua f latina: grafía "h". "hadel, haba, haceru" Aspiración consonántica en situación implosiva: grafía "h". "bohta, hahtial, cabrehto, …" Resto de las aspiraciones: grafía "h". "partiho, carahillo…" Eliminación de la "h" muda. Eliminación de la "j" y de la "g" aspirada castellana delante de -e y -i Eliminación de la "v"

Viudas Camarasa será, quizás sin querer, el precursor de una grafía que se ha consolidado con el tiempo, asociada en buena medida al concepto de "castúo" para referirse al dialecto. En buena medida, esa influencia se puede observar en la obra Pablo Gonzálvez González
(35)

, que en su Gramática Ehtremeña adopta la grafía /h/ para todas las aspiraciones.

6. Propuesta de "Huéyebra Kahtúa"
También se nota el influjo de Viudas Camarasa, aunque menos, en la propuesta ortográfica de esta asociación cultural de Mérida. Casi al mismo tiempo que Gonzálvez presentan su propuesta ortográfica en los primeros números de su revista "Luh Papelih",
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La ortografía del extremeño

ya desaparecida. La asociación, de hecho, pretende más que una simple ortografía y confiesa que pretende establecer una norma común y estándar para todas las hablas extremeñas. En el número 4 dicen "Huéyebra Kahtúa ha venido desarrollando y explicitando un modelo estandarizado de dialecto, (que sometemos continuamente a examen, recomendando la lectura de la bibliografía crítica disponible con el fin de facilitar un debate que creemos necesario) basado en coordenadas generales (para no herir susceptibilidades y no meter la "gamba" más de lo preciso) y que relativice las hablas locales a favor de la unidad. […] Pero hablamos de coordenadas generales, no de encorsetamiento riguroso y desaparición o merma; no podría ser de otra manera, . Hacia al final teniendo en cuenta que no somos la "Academia de la Lengua Castúa" de su exposición revela su criterio, asegurando que "en nuestro modelo la influencia gráfica alto-extremeña es patente, algo que entendemos inevitable por ser esta variedad dialectal la mejor conservada". Su propuesta ortográfica es la que más se aleja de la norma general. Básicamente, propone:
q

(36)

q

"h" para las aspiraciones: Ehtremaúra, luh premiuh, Badahóh, etimolóhicu, pehetah… "z" para todos las fricativas interdentales sordas: zagâ, conzeutuh, preziu, Asoziazión… Desaparición de la "ll": coyazu, cahteyanu, ehtuyuh… Desaparición de la "v": ribihta, bía, brebih, belbu… Acento circunflejo para marcar la neutralización de la –r al final de palabra: hazê (por hazel), diretô (diretol), Bienehtâ Soziâ (en vez de Bienehtal Sozial)

q

q

q

Su opción ortográfica es la más elaborada de todas las propuestas pero es difícil de asumir, quizás "revolucionaria" en exceso para una tradición literaria más bien conservadora.

7. La hache sopuntiada "H.". Academia de la Llingua Asturiana.
Esta es la solución adoptada por la primera institución lingüística del tronco astur-leonés. Dicha grafía se ideó para reproducir la aspiración común entre los hablantes de las comarcas orientales de Asturias, Cantabria y la comarca leonesa de Sajambre, àrea más o menos coincidente con lo que se ha venido en llamar "leonés oriental". L’Academia
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La ortografía del extremeño

necesitaba distinguir el sonido aspirado de la f- inicial y la hache muda común al resto de variantes del bable; h.acer 'facer', desh.acer 'desfacer', h.echu 'fechu', h.ilu 'filu', enh.ilar 'enfilar', h.ocicu 'focicu', h.umu 'fumu', h.ueya 'fueya'. Esta grafía apareció en 1981 en las primeras "Normes de l'Academia". Hasta entonces, se prefería la jota para reproducir el sonido aspirado. Los académicos asturianos llegaron a estudiar un dígrafo "fh", que permitía leer les palabras a gusto del hablante: fhacer, fhumu, fhueya, etc. La norma sólo abarca el territorio asturiano, pero no han faltado voces que proponen que los dialectos emparentados con el asturiano oriental: cántabro y extremeño, adopten dicha grafía. Aquí, dicha solución es desconocida y en Cantabria se prefiere utilizar la jota (veanse las obras de Manuel Llano).

8. Modelos modernos. Antoniu Garrido y Juan José Camisón
De hecho, no se trata de un modelo nuevo, sino del clásico y más utilizado por los escritores extremeños en el siglo XX. Sencillamente, lo que han hecho Antoniu Garrido con la traducción de "Le petit Prince" y recientemente Juan José Camisón es acercarse al máximo a la norma general y corregir algunas contradicciones de la tradición ortográfica iniciada por Gabriel y Galán. Ambos se apartan de la norma castellana solamente al usar la jota como forma primordial de representar las aspiraciones. Las únicas excepciones son los grupos "ge" y "gi", que son respetados siempre y cuando lo exija la etimología. Así, ellos proponen "jadel, jombri, jarina, jondu" y "geógrafu, registru, Vilgin, tragedia". Curiosamente, los dos no se ponen de acuerdo con la palabra "esparijil" . Camisón prefiere "j" y Garrido "g", como lo exige la etimología. Parece, simplemente, un lapsus del primero, como el que sufre Garrido con "encojiendu", que también debería ir con "g".
(40) (39) (37) (38)

En conclusión, la escritura en extremeño aún hoy en día no dispone de una norma común y resulta difícil averiguar qué modelo ha triunfado. En internet, por ejemplo, las únicas cuatro páginas escritas totalmente en extremeño siguen más o menos el canon de Gonzálvez. En la imprenta es más fácil hallar el modelo "clásico". La virtud del primero es que resalta la peculiaridad de la fonética dialectal y permite transmitirla al lector que desconoce los rasgos del habla regional extremeña. Su defecto es que, sin previo adiestramiento, su lectura resulta difícil y engorrosa, especialmente en textos largos.
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La ortografía del extremeño

Existen muchos ejemplos. La única encuesta realizada sobre esta cuestión -hecha en 1994 por Sonia Olmedo, diplomada en Estadística- mostró una división total de opiniones. A la pregunta A tu parecer ¿qué grafía o modelo de escritura refleja mejor el dialecto extremeño?, respondieron: - la grafía fonetizante: 46% - la grafía Gabriel y Galán: 41% - Otras: 8% - NS/NC: 5% A pesar de los desacuerdos sobre la escritura, hay que reconocer que tampoco se está muy lejos del consenso, ya que, a grandes rasgos, la representación gráfica de la aspiración es la única cuestión importante que nos aleja de un modelo ortográfico extremeño. Por eso todos los afanes de encuentro deben ir dirigidos en ese sentido.
(41)

Aspiración extremeña: entre la garganta y el alma
Dicen que la jota extremeña sale del alma y no de la garganta. Este dicho popular prueba hasta qué punto muchos hablantes son conscientes de que su forma de expresión posee caracteres peculiares respecto al estándar de lengua castellana. Tan consciente como Nebrija, que ya parecía conocer el dicho, pues asegura refiriéndose a la hache, que: "la cual letra, aunque en el latín no tenga fuerça, es cierto que como nosotros la pronunciamos, hiriendo en la garganta, se puede contar en el número de las letras, como los judíos et moros, de los cuales nos otros la recebimos, cuanto io pienso"
(42)

Algunos investigadores defienden, sin embargo, que no es posible hablar de un solo modelo de jadeo para las variedades lingüísticas de Extremadura. Antonio Salvador Plans, por ejemplo, asegura que "la aspiración es sonora en la mayor parte de la provincia pacense y en el sur de Cáceres. Al norte del Tajo, es mas frecuente la variante sorda"
(43)

.

Sin embargo, José Antonio González Salgado corrige esa afirmación: "hay errores que se
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La ortografía del extremeño

han repetido de forma mecánica, sin hacer comprobaciones sobre el terreno […], tradicionalmente se ha dicho que la variante sorda existe al norte del Tajo, mientras que la sonora es general en el resto del territorio. Pues bien, lo cierto es que la variante sorda es mayoritaria en toda Extremadura, aunque sí es verdad que al sur del Tajo (más concretamente en la provincia de Badajoz) es frecuente oír la variedad sonora".
(44)

La fonética representa ese sonido fricativo velar sordo "que sale del alma" con el grafema / h/ mientras que el otro más sonoro, "que hiere la garganta" lo representa con el grafema / X/. Nebrija atribuye este último fenómeno a "judíos y moros". En cuanto al origen de la aspiración sorda extremeña, todavía no hay un consenso. Se viene considerando, en líneas generales, que la /h/ es un rasgo del leonés oriental –uno más- de los que aún perviven en nuestra región. Así lo defiende Alonso Zamora Vicente
(45)

, que amplia el fenómeno a tierras del Duero y a la comarca salmantina del Rebollar. Por leonés oriental, se entiende la variante lingüística hablada en algunas comarcas del oriente Asturiano, la zona de la montaña en Cantabria y la comarca leonesa de Sajambre. Hoy en día la aspiración es residual. Según Menéndez Pidal, la antigua frontera entre Astures y Cántabros coincide con la frontera lingüística que hoy separa a las gentes que conservan en su lenguaje la «f» inicial latina y las que la transforman en «h» aspirada. Esa diferencia lingüística ya existiría entre estos dos pueblos en tiempos anteriores a la conquista romana. En el siglo X, la /h/ se usaba en toda Cantabria y en áreas adyacentes. En siglos posteriores se habría extendido por Castilla durante la reconquista y repoblación. De ese modo habría llegado a Extremadura. El historiador Bernal Estévez asegura, de hecho, que el primer aporte

demográfico del norte de Extremadura procede del antiguo reino de León explicaría la peculiar naturaleza del habla en la Alta Extremadura.

(46)

, factor que

Sin embargo hay opiniones divergentes. Salvador Plans asegura que "la aspiración extremeña no deriva primordialmente del modelo leonés, como generalmente se ha dicho, sino de la situación del modelo en el periodo clásico". Manuel Ariza es más taxativo: "la aspiración extremeña poco tiene que ver con la aspiración asturleonesa oriental, sino con la antigua aspirada castellana".
(47)

Es preciso analizar detenidamente los argumentos de unos y otros, pero parece que sobre
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La ortografía del extremeño

esta cuestión no caben juicios palmarios, ya que Extremadura se halla en una encrucijada donde es posible que en el pasado confluyesen las dos tendencias.

Conclusión
Reitero que aceptamos todas las dudas sobre la necesidad de que el extremeño se dote de una ortografía. Sólo la justifica la existencia de una tradición literaria y la perspectiva de la publicación de poesías y cuentos en variedad dialectal, traducciones, diccionarios, páginas en internet e incluso la probabilidad de que la prensa regional publique en un futuro próximo una columna semanal de opinión. Por esa razón, es aconsejable que ofrezcamos un modelo de grafía que tenga en cuenta las costumbres literarias de nuestra región, que sea fácil de entender (por tanto sería preferible que no se alejase de la norma general) y que de paso acabe con el actual caos multigráfico. Proponemos que se inicie un debate sobre esta cuestión con el compromiso de concluirlo con un consenso ortográfico. Hacerlo en el transcurso de este Congreso es muy precipitado. No proponemos la creación de una Academia, pero sí sería interesante que un grupo de personas, compuesto por investigadores y usuarios del extremeño escrito, estudie todas las posibilidades y proponga un modelo definitivo. Ese debate debería contar con apoyo de nuestra comunidad académica y de nuestras instituciones políticas y culturales, ya que es deseable que ese acuerdo ortográfico goce de algún tipo de legitimación. Esa norma deberá ser publicada y promovida para su conocimiento general. En cuanto a ese debate futuro, creo necesario la autocrítica y abandonar actitudes concluyentes. En Belsana, sólo hemos pretendido establecer un punto partida. De hecho, no nos corresponde otro papel. Nicolás Valle Morea, 2002 ........ NOTAS
1 Archivo Histórico Diocesano de Coria-Cáceres. Sección Histórica, subsección Acehúche. Parroquia de San Juan Bautista. Libro 1º de Bautizados. Sig. 1/B3-4. Pág. 138. 2 Archivo Histórico Diocesano de Coria-Cáceres. Sección Histórica, subsección Acehúche. Parroquia de San Juan Bautista. Libro 1º de Bautizados. Sig. 1/B3-4. Pág. 165. 3 Según Rafael Lapesa, "la neutralización de /-r/ y /-l/ implosivas o su omisión se encuentran atestiguadas en España desde los siglos XII y XV y en América desde 1525 y 1560 respectivamente". LAPESA, Rafael: Historia de la lengua española. Madrid: Gredos, 1988.
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La ortografía del extremeño

4 Archivo Histórico Diocesano de Coria-Cáceres. Sección Histórica, subsección Acehúche. Parroquia de San Juan Bautista. Libro 2º de Bautizados. Sig. 1/B3-4. Año 1714. 5 NEBRIJA, Antonio de. Gramática de la lengua castellana. Estudio y edición de Antonio Quilis. Centro de Estudios Ramón Areces. Madrid, 1992 6 SALVADOR PLANS, Antonio. "La adecuación entre grafía y fonema en los ortógrafos del Siglo de Oro". Anuario de estudios filológicos, III, 1980. 7 ALVAR EZQUERRA, Manuel. "La normalización de las entradas en los diccionarios de ámbito geográfico restringido". II Congreso Internacional de la lengua española. Valladolid, octubre 2001. 8 Igual de discutible es también su afirmación de que "el reflejo literario, y escrito, en general, de la expresión de hablantes dialectales y rústicos, ha llegado a crear verdaderos estereotipos en los que se exageran unos rasgos y se omiten otros". La normalización de las entradas… op. cit 9 La normalización de las entradas… op. cit 10 GABRIEL Y GALÁN, José María. Extremeñas. Universitas. Badajoz, 1991. Ediciones anteriores de 1899, 1902, 1905, 1912, 1921, 1935, 1968 y 1973. 11 La normalización de las entradas… op. cit 12 ARIZA, M., CANO, R., MENDOZA, J.M., y NARBONA, A. "El lenguaje vulgar extremeño. Fonetica Extremeña en el siglo XIX" Actas del II Congreso Internacional de historia de la Lengua Española. Madrid, 1992. 13 Información aportada por Antonio Salvador Plans en Dialectología y folclore en Extremadura en el tránsito del siglo XIX al XX. Revista de Estudios Extremeños. Tomo LIV/Número III. Badajoz, 1998. Apaecíu ena "Revista de Estudios Extremeños". Badajós, 1998 14 RAMÓN MARTÍNEZ, Matías. El lenguaje vulgar extremeño. El Folklore Frexnense y Bético-Extremeño. Fregenal de la Sierra, 1884. 15 GARCÍA-PLATA DE OSMA, Rafael. Geografía popular extremeña. Revista de Extremadura, número V. Cáceres, 1899 16 GABRIEL Y GALÁN, José María. Extremeñas. Diputación Provincial de Badajoz. Badajoz, 1991 17 BERJANO, Daniel. Ensayo de un vocabulario del dialecto de la Sierra de Gata. Revista de Extremadura. Badajoz, 1909. 18 VECINO, José María. Poesías. Revista El Cronista. Serradilla, 1923.
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La ortografía del extremeño

19 REYES HUERTAS, Antonio. La sangre de la raza. Diputación Provincial de Badajoz. Badajoz, 1995. 20 CHAMIZO, Luis. El miajón de los castúos. Rapsodias Extremeñas. Espasa-Calpe. Madrid, 1921 21 RAMÍREZ LÓPEZ URÍA, José. Las tierras pardas. Libretillas Jerezanas. Jerez de los Caballeros, 1993 22 DELGADO, Rufino. Trofeos de raza. Madrid,1925. 23 "aqueyo", "yuvia"... Trofeos de raza. op. cit. 24 SANTOS COCO, Francisco. Vocabulario extremeño. "Revista del Centro de Estudios Extremeños". Badajóz, 1940-1952. 25 GARCÍA GARCÍA, Juan. Reflexiones y consejos. Talleres Extremadura, Cazris, 1956. Los beneficios del teléfono. Talleres Extremadura, Cazris, 1956. Claveles de mi tierra.1994. 26 SIMÓN ARIAS-CAMISÓN, Mario. Loa de Dios Padre. Revista conmemorativa de la Romería de Dios Padre de Santa Cruz de Paniagua. Imprenta "La Victoria", Plasencia, 1952 27 Serradilla cantada por sus poetas. Ayuntamiento de Serradilla, Serradílla, 1981. 28 MANZANO MARCOS, Gaudencio Balbino. Huellas en la arcilla. Imprenta La Madrila. Cáceres, 1975 29 CUADRADO PALACIOS, Joaquín. Chalrras del tío Farrucu (en fabla extremeña). Alcántara, Revista del Seminario de Estudios Extremeños, n. 189. 1977 30 Serradilla cantatada por sus... op. cit. 31 ALCÓN OLIVERA, José María. Requilorios. Institución Cultural "El Brocense". Cáceres, 1984 32 Requilorios. Página 63. 33 MURGA BOHÍGAS, Antonio. Habla popular de Extremadura. Rafael García-Plata Quirós, Madrid, 1979 34 VIUDAS CAMARASA, Antonio. Diccionario extremeño. Universidad de Extremadura, Cázris, 1980 35 GONZÁLVEZ GONZÁLEZ, Pablo, GONZÁLVEZ DOMÍNGUEZ, María José y GONZÁLVEZ DOMÍNGUEZ, Trinidad. Gramática Ehtremeña. Ayuntamiento de Calzadilla, Calzaílla, 1995 36 Luh Papelih, numero 4. Año 1. 29 de octubre. Caraba curturâ "Huéyebra Kahtúa. 37 SAINT-EXUPÉRY, Antoine de. El prencipinu. Traducción de Antoniu Garríu Correas. Iberediciones,
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La ortografía del extremeño

Madrid, 1999. 38 CAMISÓN, Juan José. Marabajas. Cáceres, 2001. http://www.extremaura.com/marabajas.htm 39 sparigil. (lat. spargere) tr. Esparcir, desparramar. ||prnl. Hablando del día, del cielo, del tiempo, etc., abrirse limpiándose de nubes, aclararse, serenarse. ||2. Desprenderse de una preocupación o malestar, o de una atmósfera viciada. ||3. Recuperarse de la fiebre un enfermo. (Cf. espargir. DRAE 1791, 1803 y 1817; remite a esparcir o esparcirse) 40 El prencipinu, página 58. op. cit 41 L’encuehta. Luh Papelih. Año1, número 3. Mérida, 30 de marzo de 1994. 42 Gramática de la lengua castellana. op citja. Para un estudio preciso de los problemas que supone tal grafía en los tratados ortográficos del Siglo de Oro, SALVADOR PLANS, Antonio "El grafema H en los tratadistas del Siglo de Oro", en Anuario de Estudios Filológicos, V, 1982, págs. 167-178. 43 VIUDAS CAMARASA, Antonio, ARIZA VIGUERA, Manuel y SALVADOR PLANS, Antonio. El habla en Extremadura. Editora Regional Extremeña, Mérida, 1987 44 GONZÁLEZ SALGADO, José Antonio. El habla de Extremadura. (cartografía lingüística). http://es. geocities.com/vozextremadura/ 45 ZAMORA VICENTE, Alonso. Dialectología española. Gredos. Madrid, 1967 46 BERNAL ESTÉVEZ, Ángel. Poblamiento, transformación y organización social del espacio extremeño (siglos XIII al XV). Editora Regional Extremeña. Mérida,1999 47 El habla en Extremadura, op. cit.

Biblioteca Virtual Extremeña - http://biblioteca.paseovirtual.net

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LA ESTRUCTURA DEL LÉXICO EXTREMEÑO Jose Antonio González Salgado

PRIMER CONGRESO SOBRE EL EXTREMEÑO O HABLA EXTREMEÑA CALZADILLA (CÁCERES) - OCTUBRE/2002 -------------------------------------------------------------

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LA ESTRUCTURA DEL LÉXICO EXTREMEÑO1
José Antonio González Salgado

Los estudios de geografía lingüística, pese a las limitaciones que se les atribuyen, permiten la constatación de diversos hechos que de otra forma serían muy difíciles de relacionarse entre sí. Una de las ventajas de los estudios de cartografía lingüística es que los datos obtenidos mediante las encuestas dialectales se presentan ordenados de tal forma que se pueden comparar de manera estructurada. Esto quiere decir que el hecho de que se realice la misma pregunta en todas las localidades seleccionadas, con la intención de recoger la denominación propia de lo que se interroga en cada uno de los núcleos visitados, facilita que en los estudios posteriores de ese material léxico se puedan descubrir aspectos que de otra manera serían imposibles de obtener. Como ha puesto de manifiesto Pilar García Mouton, «los mapas ofrecen entonces unas garantías especiales para el estudio del léxico, porque cartografían los resultados conseguidos en una red de l calidades fijada de antemano o con un mismo cuestionario, en una situación convenida y en un mismo nivel de uso, o en niveles contrastados»2 . No voy a detenerme aquí en el análisis de las zonas lingüísticas en que se divide Extremadura desde el punto de vista léxico3 , sino que voy a presentar una serie de conceptos pertenecientes al mundo rural para ejemplificar la forma en que se configura la estructura léxica de nuestra región. Los referentes que voy a tener en cuenta para subrayar la riqueza y, en algunos casos, la complejidad de la estructura del léxico extremeño son los siguientes: nombre de los campos, la entrada a las fincas, el campo

1
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semántico arar, descuajar y escardar, las denominaciones del yugo, los nombres del cencerro y las diversas denominaciones que se dan al cordero y al cerdo según su edad o condición.

ERIAL, TERRENO EN POSÍO, CENCIDO Y BARBECHO

La proximidad semántica de los cuatro lexemas resulta evidente. Erial es el terreno que no se labra ni se cultiva; posío —que no aparece en el DRAE pese a estar muy extendido en las hablas meridionales— hace referencia a la tierra de labor que se deja descansar sin ser labrada4 ; cencido es un prado en el que no han entrado los animales, y barbecho es el campo que descansa durante un año entero5 . Cada una de estas cuatro unidades sémicas se distingue de las demás por un leve matiz, que, en muchas ocasiones, dependiendo del municipio o del hablante, no es pertinente, lo que hace que se mantenga la misma denominación para nombrar varios de estos conceptos. No obstante, el campo se encuentra perfectamente estructurado en algunas localidades:

ERIAL Casar de Palomero Eljas Malpartida de Plasencia Garrovillas6 Villa del Rey malcomuná serra posío

POSÍO bravío en pelo cuarto de labó

CENCIDO prao bardíu pasto

BARBECHO barbecho barbecho barbecho

erial salvaje

relbón de tres años

plao, reserva pasto

barbecho barbecho

2
280

Alía Puebla de Obando Baterno Valencia del Mombuey Calera de León

montuoso baldía de monte desierto

poseío manso posío de cuero

reservao pradera parcela reserva

barbecho barbecho barbecho barbecho

monte bajo

eriazo

reservao

barbecho

Pero lo normal es que los rasgos diferenciadores se entrecrucen, haciendo coincidir la denominación de varias unidades. Las posibilidades, en este caso, son múltiples:

ERIAL Ahigal Casas de don Gómez Segura de Toro Monroy Casatejada Logrosán La Codosera Alanje Orellana de la Sierra Malcocinado holgao pusío

POSÍO holgao pusío

CENCIDO pasto pastadero pradera

BARBECHO barbecho barbecho

pasto posío posío posío posío posío ceriazo

barbecho pasto posío rastrojizo posío barbecho posío eriazo poesío

prao prao reservao prado pasto cerca posío

barbecho posío posío rastrojizo barbecho barbecho barbecho

eriazo

poesío

barbecho

3
281

En Villar del Pedroso, para la denominación del cencido se han especializado dos términos dependiendo de la calidad de la hierba:

ERIAL sano pasto

POSÍO

CENCIDO seco húmedo pasto prado

BARBECHO

sano

sano

CANCILLA

Angarilla (< lat. ANGARIA), cuya significación originaria es ‘instrumento de madera para transportar los haces a lomo de las caballerías’ ha sufrido en Extremadura —como en algunas zonas andaluzas7 — un desplazamiento semántico por la analogía de los dos objetos a los que el término representa. Lo curioso del caso extremeño es que —excepto en tres localidades donde confluyen ambas denominaciones8 — cuando angarilla (‘instrumento para transportar haces’) se ha apropiado del semema ‘cancilla’, ha abandonado su significado original y ha sido desplazado por otros términos para evitar la homonimia9 :

INSTRUMENTO DE TRANSPORTE Ahigal Portaje Ceclavín carreto árganas palos de acarreá

CANCILLA angarilla engarilla engarilla

4
282

Monroy Montánchez Logrosán

palos argaíllos esparigüelas

engarilla engarilla angarilla

Angarilla, con el significado de ‘cancilla’, solo existe en la provincia de Cáceres, en un área compacta que se extiende desde Logrosán (en el sudeste) a Casas de don Gómez (en el noroeste)10 . La Alta Extremadura, en éste como en otros muchos casos, manifiesta mayor riqueza léxica que la provincia de Badajoz11 . En algunas localidades la cancilla recibe dos denominaciones según el material de su construcción:

DE MADERA Ceclavín Villa del Rey Montánchez Logrosán portera canciyo portal puerta

DE HIERRO engarilla canciya engarilla angarilla

DE PIEDRA Villar del Pedroso portillo

DE MADERA portada

DE MADERA O DE HIERRO Cedillo cansilla

DE PIEDRA portillo

5
283

DE MADERA Benquerencia de la Serena puerta

DE TARAMAS Y PIEDRA portiyo

DE MADERA O DE HIERRO Serradilla angarilla DE MADERA O DE HIERRO Ahigal angarilla

DE PIEDRA Y BARRO portera

DE PIEDRA O GALAPERO portillo

DE MADERA O DE HIERRO Puebla del Maestre portá

TROZO DE PARED CAIDA portiyo

Por lo tanto, las oposiciones que actúan son: madera/hierro, madera/otros materiales.

EL CAMPO SEMÁNTICO ARAR

Las labores que se realizan con el arado en un terreno son múltiples. En mi trabajo he tenido en cuenta las siguientes faenas: labrar, roturar, barbechar, binar y terciar. Labrar es un término genérico que expresa la acción que realiza el labrador en un terreno con el arado12 . Roturar es meter el arado por primera vez en un terreno. Barbechar es levantar los rastrojos con el arado, o, lo que es lo mismo, la primera labor

6
284

que se da en verdad a una tierra para prepararla antes de la siembra. Binar se define como la segunda labor que se da al terreno. Terciar hace referencia a la tercera labor (en la mayoría de las ocasiones la última) que se realiza con el arado antes de sembrar y allanar13 . El campo semántico arar se encuentra perfectamente estructurado en distintos puntos extremeños:

LABRAR Casas de don Gómez Villar del Pedroso Santa Marta de Magasca Montánchez Alía Escurial Mirandilla Fuente del Maestre Peraleda del Zaucejo Usagre aral

ROTURAR BARBECHAR labral arzal

BINAR binal

TERCIAR tercial

arando

labrando

alza

binando

se terciaba

labral

rompé rompimiento roturá alzando rompe(r) lo roturá rompimiento

aral

binal

tercial

labral surquear ará labrá labrá

rastrojeal barbechá hacé barbecho arzá alza

binal biná binando biná bina

tercial terciá terciando terciá tercia

labrá

arzá

binal

tercial

ará

rompé

alza

bina

tercia

Sin embargo, lo más frecuente, es que alguno de los términos se haya apropiado del contenido semántico de otro lexema 14 :

7
285

LABRAR Ahigal Guijo de Galisteo Villa del Rey Torremocha Campanario Retamal de Llerena Valencia del Mombuey Higuera la Real Malcocinado surcal aral

ROTURAR BARBECHAR rompel rompé se rotura, labrá barbechá alzá se labraba rompel rompel

BINAR se bina binal

TERCIAR rebinal canteal

labrá ará ará labrá

barbechá barbechá alzá se arza

biná biná biná biná

rebiná terciál terciá terciá

ará

ará

barbecho

bina

sementera

labrá

labrá

barbecho

bina

siembra

ará

arzá/ará

arzá, cohechá

miná

sembrá

Tanto en Segura de Toro como en Almendral se han producido desplazamientos semánticos entre los términos, pero la oposición se mantiene:

LABRAR Segura de Toro Almendral ará

ROTURAR BARBECHAR roturá se le entra la vertera rompé

BINAR labralo

TERCIAR biná

ará

arzá

terciá

cuarteala

8
286

DESCUAJAR Y ESCARDAR

Descuajar y escardar comparten algunos semas que han posibilitado el desplazamiento semántico de los términos. El primero hace referencia a ‘arrancar las raíces antes de trabajar el terreno’. El segundo se define como la faena que consiste en ‘arrancar las malas hierbas que crecen entre la siembra’. Por lo tanto, en realidad, la única diferencia entre ambos procedimientos es el hecho de que se realicen antes o después de sembrar. Al comparar los dos mapas dedicados a estas faenas agrícolas se descubren diversas estructuraciones del contenido semántico reflejadas en el plano léxico. En Robledillo de la Vera, Casatajada, Torrejón el Rubio y Valencia del Mombuey se han especializado dos términos distintos para referir la escarda dependiendo de si la faena se realiza a mano o con herramienta:

DESCUAJAR

ESCARDAR a mano con herramienta escardar arrancar arrancar escardar binar escardar ariscar sachar

Robledillo de la Vera Casatejada Torrejón el Rubio Valencia del Mombuey

binar descuajar arrancar escardar

En Madroñera la estructura es más rica, puesto que las oposiciones se establecen entre escardar a mano, con herramienta o con producto químico:

9
287

DESCUAJAR a mano desmontar, escuajar entresacar

ESCARDAR herramienta zachar

prod. químico curar

En Orellana de la Sierra, para escardar, se oponen los términos en relación con el lugar donde se realiza la faena:

DESCUAJAR

ESCARDAR cualquier campo trigales arrancar arisquear

zachar

Por último, en Puebla de la Reina es en el semema descuajar donde se estructura el contenido:

DESCUAJAR con sacho zachar con azadón descuajar

ESCARDAR

arrancar

DENOMINACIONES DEL YUGO

Tres tipos de yugo podemos encontrar en el campo extremeño: el yugo de vacas, el yugo de caballerías y el yugo para un solo animal.

10
288

El aspecto más interesante del análisis de estas tres cuestiones etnográficas es su estructuración léxica. Entre l s tres objetos se establecen dos oposiciones en las que los o rasgos que los oponen son: animales a los que está destinado el yugo (caballerías/vacas) y número de animales para los que se dedica el yugo (uno/dos). En la Extremadura occidental ambas oposiciones tienen vigencia, pues encontramos un término distinto para cada una de las tres realidades.

BESTIAS Casar de Palomero Portaje Ceclavín Villa del Rey Membrío Alanje Fuente del Maestre Cheles Puebla de la Reina Higuera la Real Calera de León ganga

VACAS yugo

UN ANIMAL horcate

ganga ganga ganga ganga canga canga

yugo yugo yugo yugo yugo yugo

collerín horcate horcate collerín cameyón camella

canga canga

yugo yugo

horcate cameyón

canga

yugo

horcate

canga

yugo

cameya

11
289

En algunas localidades del occidente de Badajoz se mantienen las oposiciones, pero para expresar el yugo para un animal se utiliza un término derivado de canga.

BESTIAS Aliseda La Codosera Mirandilla Corte de Peleas Olivenza Almendral Valle de Santa Ana Valencia del Mombuey ganga canga canga canga canga canga canga canga

VACAS yugo yugo yugo yugo yugo yugo yugo yugo

UN ANIMAL ganguín cangón cangayo cangón cangón cangón cangueta canguín

En Usagre el término con que se expresa el yugo para un solo animal es un derivado del genérico yugo, que en esa localidad solo se refiere al que utilizan los bueyes (canga/yugo/yugueta). En Eljas la única oposición operante es la que se establece entre el yugo de caballerías y el de bueyes, ya que para denominar el que se dedica para un solo animal se usa la misma forma que expresa el yugo de vacas (canga/xugu/xugu). En toda la Extremadura oriental el rasgo para la oposición es el número de animales: no se diferencia entre la denominación del yugo de bestias y el de vacas.

12
290

BESTIAS Y VACAS Ahigal Guijo de Galisteo Segura de Toro Robledillo de la Vera Malpartida de Plasencia Garrovillas Monroy Casatejada Serradilla Mesas de Ibor Torrejón el Rubio Deleitosa Santa Marta de Magasca Torremocha Montánchez Alía Berzocana Madroñera Logrosán Escurial yugo yugo yugo yugo yugo yugo yugo yugo yugo yugo yugo yugo yugo

UN ANIMAL horcate yugueta coyerín horcate collerín ganga horcate horcate collerín horcate horcate horcate horcate

yugo yugo yugo yugo yugo yugo yugo

horcate cameya horcate camellín camellín horcate camellín

13
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Helechosa de los Montes Herrera del Duque Orellana de la Sierra Medellín Campanario Zarza-Capilla Benquerencia de la Serena Retamal de Llerena Peraleda del Zaucejo Malcocinado Puebla del Maestre

yugo

horcate

yugo yugo yugo yugo yugo yugo

horcate camella/camellín camella horcate horcate yugueta/horcate

yugo yugo yugo yugo

yugueta yugueta yugueta horcate

Muy interesante resulta la estructura léxica que encontramos en Casas de don Gómez, donde se ha creado un femenino antietimológico, yuga, para señalar el yugo de las caballerías, ya que la variante ganga, que en la zona donde se encuentra el pueblo posee el significado de ‘yugo de bestias’, ha sufrido un desplazamiento semántico y se usa para denominar la collera.

Bestias yuga

YUGO Vacas yugo

COLLERA Un animal horcate canga

14
292

En Puebla de Obando y Lobón la oposición se amplía con la incursión de otro rasgo en el tipo de yugo para un animal. Éste recibe dos denominaciones según el uso que se le dé.

BESTIAS

VACAS

UN ANIMAL Arado Carro cangallo horcate

canga

yugo

CENCERRO

Respecto a la estructura que manifiesta el habla extremeña en la denominación de los cencerros son varias las clasificaciones que se pueden establecer: a) Estructura perfectamente definida, con tres lexemas distintos con diferentes raíces etimológicas:

GENÉRICO Ahigal Segura de Toro Robledillo de la Vera Aliseda campanillo campaniyo campanillo

PEQUEÑO esquilón piqueta cascabel

GRANDE cencerro zumba piqueta

campaniyo

piqueta

cencerro

15
293

Alía Mirandilla Almendral Fuente del Maestre Cheles

cencerro campaniyo campaniyo campanillo campaniyo

campanillo piqueta esquila esquilón cascabel

piquete zumbo piqueta cencerro manga

b) Estructura en la que intervienen tres lexemas distintos, pero dos de ellos proceden de la misma raíz (se diferencian por el morfema de género):

GENÉRICO Villa del Rey Monroy Casatejada Mesas de Ibor Torrejón el Rubio Berzocana Madroñera Puebla de Obando Herrera del Duque Olivenza Retamal de Llerena campaniyo campanillo campaniya campanilla campanillo campanillo campanillo campanilla cencerro campaniyo cencerra

PEQUEÑO campaniya campanilla campaniyo esquilón campanilla campanilla campanilla piqueta cencerra campaniya cascabel

GRANDE cencerro campanillón zumbo campanillo zumbo cencerro zumbo campanillo piquete piqueta cencerro

c) Estructura en la que intervienen dos lexemas idénticos:

16
294

GENÉRICO Guijo de Galisteo Casas de don Gómez Malpartida de Plasencia Portaje Ceclavín Cedillo Membrío Villar del Pedroso Helechosa de los Montes Orellana de la Sierra Medellín Baterno Zarza-Capilla Benquerencia de la Serena Usagre Malcocinado campanillo campanillo campanillo

PEQUEÑO campanilla campanilla campanilla

GRANDE campanillo campanillo campanillo

campanillo cencerro campanillo campaniyo cencerro cencerro

campanilla piqueta esquilón esquila cencerra cencerra

campanillo cencerro campanillo campaniyo cencerro cencerro

campanilla campano cencerro cencerro cencerro

campanilla campaniya piquete cascabeliyo cascabel

campanillo campano grande cencerro cencerro cencerro

campano cencerra

campaniya esquilón

campano cencerra

d) Estructuras con oposiciones ampliadas:

17
295

GENÉRICO Casar de Palomero Puebla de la Reina Peraleda del Zaucejo campanillo

PEQUEÑO campanilla

INTERMEDIO piqueta

GRANDE campanillo

campaniyo

campaniya

cencerra

campaniyo

cencerro

esquilón

campaniya

cencerra

GENÉRICO Mula Otros Alanje campaniya campaniyo

PEQUEÑO esquilita

GRANDE esquilón

GENÉRICO Herrera del Duque cencerro

PEQUEÑO Oveja Mula cencerra campana

GRANDE piquete

GENÉRICO Santa Marta de Magasca campanilla

PEQUEÑO campanilla ovejera

GRANDE Vaca campanilla vaquera Manso zumbo

GENÉRICO La Codosera15 campaniyo

PEQUEÑO Oveja campanilla

GRANDE Vaca manga

rebolero

18
296

CORDERO

La cría de la oveja y el carnero posee distintas denominaciones de acuerdo con su edad, lo que provoca que en algunas localidades el léxico se estructure de una manera determinada. En algunos pueblos de las dos provincias se descubren estructuras muy ricas, reservándose un término distinto para cada una de las cuestiones interrogadas:

–1 Torrejón el Rubio Villar del Pedroso Mirandilla Herrera del Duque Baterno Zarza-Capilla borrego

1 recental

1-2 borra

3 primala

3-416 carnero

cordero

borra

primala

andosca

carnero

cordero borreguito

borrega borrucho

borra primala

primala andosca

carnero carnero

borrego recentina

primá borro

primalo primala

borra andosca

carnero cuatreña

CERDO

Con los mapas dedicados al cerdo, lechón, cochinillo de destete, verraco y cerdo macho castrado se establece la estructura del campo léxico de las distintas

19
297

denominaciones que recibe este animal en función de su edad o condición. Reproduzco en el siguiente cuadro aquellas formaciones que resultan más completas:

CERDO Casar de Palomero Ahigal Serradilla Mesas de Ibor Santa Marta de Magasca Aliseda Berzocana Escurial Alanje Herrera del Duque Benquerencia de la Serena Higuera la Real Calera de León Malcocinado Puebla del Maestre cerdo cerdo, guarrapo gochino cochino guarro

LECHÓN tostón

DESTETE cochinillo

VERRACO CASTRADO verraco capón

tostón tostón pelaílla pelaílla

al destete al destete lechón al destete

verraco verraco verraco verraco

capón capao capao marrano

cochino guarro guarro guarro guarro

guarrino lechón cochino pelaíya peladilla

destetao al destete marrano lechón gorrino

cojúo verraco verraco varraco verraco

capón cerdo Ø capao castrón

cochino

lechón

marrano

verraco

castrón guarro capao

cochino

lechón

marrano

varraco

cochino

guarrino

lechón

verraco

castrón

cochino cochino

guarrito guarro chico

graniyero lechón

verraco verraco

capao castrón

20
298

Con esta comunicación he pretendido señalar la riqueza que manifiestan las hablas populares extremeñas en lo que respecta a la manera en que se estructura su componente léxico, tomando como punto de partida conceptos de campos semánticos del entorno rural. Hoy, gran parte de este exquisito patrimonio lingüístico está amenazado, cuando no en algunos casos completamente extinguido; los cambios de hábitos en el mundo agrícola, la industrialización y todos los factores que se arguyen como destructores de las variantes lingüísticas populares están actuando de tal forma que pronto será difícil, incluso, la recopilación sobre el terreno del material léxico más tradicional.
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Los datos de esta comunicación están extraídos de los mapas que integran mi tesis doctoral, titulada Cartografía lingüística de Extremadura. Origen y distribución del léxico extremeño, leída en la Universidad Complutense de Madrid el 18 de octubre de 2000. 2 P. García Mouton, “El estudio del léxico en los mapas lingüísticos”, en F. Moreno Fernández (recop.), Estudios sobre variación lingüística, Alcalá de Henares, Universidad, 1991, p. 29. 3 Véase J. A. González Salgado, “Fuentes del vocabulario y áreas léxicas de Extremadura”, en A. Veiga, M. González y M. Souto (eds), De lenguas y lenguajes, A Coruña, Toxosoutos, 2001, pp. 125139. 4 Además de las documentaciones andaluzas (en el ALEA) y extremeñas, en Salamanca recoge la voz Lamano con el significado de ‘terreno dedicado a pastos y rodeado de tierras de labor’. 5 No he documentado el medio barbecho en Extremadura. 6 En esta localidad la oposición se extiende a otras dos realidades: holgao es un terreno pobre pero bien aprovechado, hechío es una tierra que se cultiva todos los años. 7 Véase J. Fernández Sevilla, Formas y estructuras en el léxico agrícola andaluz. Interpretación y estudio de 200 mapas lingüísticos, Madrid, CSIC, 1975, p. 53. 8 Garrovillas, Santa Marta de Magasca y Madroñera. 9 En Membrío, cancilla, además de la entrada a un campo es el instrumento con que se allana la tierra. Los haces se transportan directamente sobre el aparejo. 10 En total la he documentado en 13 puntos, lo que supone el 22% de las localidades extremeñas encuestadas (43% de Cáceres). 11 No se olvide que en la provincia de Cáceres tiene mayor peso la vida rural. 12 Es el archilexema. Cuando recogí esta cuestión no hice ninguna especificación, puesto que me interesaba obtener un término general que expresara la acción independientemente de que se hiciera por primera vez o en un campo previamente labrado. 13 Véanse G. Salvador, “Estructura del campo semántico ‘arar’ en Andalucía”, Archivum, XV, 1965, pp. 73-111; y P. Barros García, “El campo semántico arar en Extremadura”, REE, XXXIII, 1977, pp. 343-367. 14 Ocurre, en especial, entre labrar y roturar o entre roturar y barbechar. Binar y terciartienen, por regla general, perfectamente establecido el límite de su campo, y no es fácil que otros términos confluyan con ellos. 15 Además esquila ‘cencerro que suena más que el campanillo’. 16 Los números se corresponden con la edad del animal.

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PRIMER CONGRESO SOBRE EL EXTREMEÑO - CALZADILLA (CÁCERES) OCTUBRE/2002

LENGUA Y HABLA COMO SIGNOS DE IDENTIDAD PROPIA, SOCIOCULTURAL E HISTÓRICA. Nuestra lengua, ese prodigioso instrumento que nos permite captar y conocer el mundo, expresar nuestros sentimientos, peticiones y deseos, comunicarnos con los demás y con nuestros propios pensamientos y recuerdos, es sin duda como una segunda piel, además de un signo inequívoco de identidad socio-geográfica, cultural e histórica. Hoy nos toca hablar de una lengua muy especial, muy nuestra, la lengua en que la mayoría de los aquí presentes empezamos a balbucear y a pronunciar nuestros primeros sonidos lingüísticos, nuestras primeras sílabas y nuestras primeras palabras, antes de saber enlazarlas y relacionarlas sintagmáticamente, cuando una simple sílaba o una sola palabra nos permitía ser atendidos por nuestros padres y conseguir lo que queríamos ya lo hacíamos en nuestra variante lingüística: en extremeño. Nuestras peculiaridades léxicas, fonéticas, morfológicas y sintácticas tienen un significado profundo e imborrable tanto más cuanto más lejos nos encontremos de nuestra tierra. Como afirmaba Pedro Salinas en su obra El Defensor: El hombre h a h e c h o el lenguaje, pero luego el lenguaje con su monumental conjunto de símbolos contribuye a hacer, al hombre,-se le impone desde que nace." El lenguaje nos forma y nos conforma, es "la sangre de nuestro espíritu ", como decía Unamuno. Sangre que corre y brota con más intensidad cuando nos alejamos de nuestra tierra. Suscribo las palabras de Karl Vossler al afirmar que "cuando a los hombres se les despoja de su tierra encuentran como un nuevo hogar en la lengua madre, que está a todas horas y en todas partes presente en sus sentidos" . Nuestra lengua es el mayor vínculo de unión y el símbolo y salvaguarda de la comunidad. ¿Hay algún instrumento más eficaz que la lengua para asegurar la existencia del grupo? se preguntaba de manera retórica Vendryes. La fraternidad misteriosa que crea el hecho de nombrar desde niño a las mismas cosas con los mismos nombres es indecible. La lengua es una potencia vinculadora de un valor incomparable en la vida del hombre. "Sólo su mundo expresivo, confirmado en la comunidad con los demás, lleva al hombre a una verdadera certidumbre de su propio ser", afirmaba Stendhal. El efecto vivificador e identificador de la lengua nos lo expresa como nadie el gran poeta Salinas, cuando un d í a encontrándose en San Juan de Puerto Rico tiene la gratísima oportunidad de oír hablar no en el inglés habitual al que estaba forzosamente habituado en su obligado exilio americano, sino en su lengua materna: "Cuando se siente uno rodeado de su mismo aire lingüístico, de nuestra misma manera de hablar ocurre en nuestro ánimo un cambio análogo al de la respiración pulmonar; tomamos de la atmósfera algo impalpable, invisible, que adentramos en nuestro ser, que se nos entra en nuestra persona y cumple en ella una función vivificadora que nos ayuda a seguir viviendo. Sí, he vuelto a respirar español en las calles de San Juan, en los pueblos de la isla. Y he sentido una gratitud no sé a quién, al pasado, al presente, a todos y a ninguno en particular, gratitud a los que me dieron mi idioma al nacer yo, a los que siguen hablándolo a mi lado." Esa misma sensación experimento yo cada vez que vengo a Extremadura. Pero muy distinta fue la que experimenté cuando por primera vez en mi vida, lejos de mi Extremadura natal, en el contexto geográfico lingüístico de Castilla-La Mancha, tomé por vez primera conciencia de mi lengua materna, tan distinta a la de una provincia vecina como Toledo, donde me encontraba estudiando bachiller. Ocurrió cuando la profesora de Lengua me preguntó en la clase de 2 ° de Bachiller la definición de sujeto y pese a responder perfectamente la definición estudiada en el libro de texto, mi gran sorpresa fue ver a todas mis compañeras estallar en una sonora carcajada y a la profesora, también sonriente, pedirme que repitiera nuevamente la definición, tras lo cual sonó otra nueva carcajada unánime. La
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profesora, sin deponer su sonrisa, me dijo "Muy bien, de Sande", e impuso silencio al resto de la clase. Mi perplejidad por la estertórea risa de mis compañeras se deshizo cuando en el recreo todas cuantas que se encontraban conmigo me preguntaban jocosamente: "De Sande ¿qué é sueto?" Fue en aquel preciso instante cuando tomé por primera vez conciencia de mi propia lengua, que no era ni toledana ni castellana, sino extremeña. Aunque la definición sujeto fue perfecta: "Sujeto es el que ejecuta o recibe la acción del verbo", pues no en vano la Gramática era mi asignatura preferida, era mi fonética, mi pronunciación y más concretamente mi jota extremeña en las palabras "sujeto y ejecuta" lo que había causado tantísima gracia a mis treinta o cuarenta compañeras de clase y, aunque con más disimulo por su profesión y edad, incluso a la misma profesora. Otra experiencia de confrontación lingüística me ocurrió pocos años después, al iniciar la carrera en Salamanca: los primeros días tenía la sensación en el aula, cada vez que en los intermedios de clase hablaban los compañeros en voz alta, de estar oyendo una especie de gorgeo de pájaros, algo así como ssssssssssssssssss una prolongada ese hacía de moscardón en mis orejas a derecha e izquierda. Y es que, señores, me encontraba en la tierra de "las cáscaras de higos y cáscaras de nueces", no en la de "h'aba, h'igo, h'iguera". Algo que no había apreciado curiosamente en Toledo, tal vez porque allí, como zona más limítrofe a Extremadura, las eses no eran tan sumamente marcadas. Más adelante, ya casada, otra vez más hube de encontrarme en confrontación con la lengua de Castilla, pero por razones en esta ocasión no ya fonéticas, sino léxicas. Iba a nacer mi primera hija y yo debía comprar para los "ombligueros" -hoy obsoletos, por fortuna- una cinta corriente, no de raso sino de algodón, que a mí me habían enseñado desde niña a distinguir de las otras cintas con el nombre de "tranzadera". Recorrí todas las mercerías de Salamanca y en ninguna había. No podía explicarme cómo algo tan usual en mi pueblo perdido de Extremadura no podía haberlo en Salamanca. No salía de mi perplejidad, hasta que un último intento me llevó a buscar una mercería más, alejada del centro de la ciudad, y allí, al pedir tranzadera, la dependienta con un gesto de asombro me preguntó "¿Quée?" Por su gesto y su interrogación me di cuenta de que no me entendía porque estaba usando un término mío, de mi tierra, dialectal y no de la lengua estandard española. Le expliqué entonces que quería una cinta vulgar y corriente, estrecha, no de raso, ni de seda, sino más tosca, de las que se usaban para delantales, baberos de niño, etc., etc. Y ella respondió inmediatamente: "iAh! Usted quiere hiladillo". Nunca más, como es lógico volví a pedir "tranzadera" en Salamanca. Guardé esa palabra, como otrasmuchas, para usar en mi casa, con mi gente o en mi tierra, es decir, donde me entendieran hablando en mi idioma nativo: el extremeño. Como ya afirmé en mi libro "El habla de Acehúche", en la pág. 65, creo que es en el sistema léxico de una lengua en donde más claramente se manifiesta y conserva la visión peculiar del mundo que el pueblo que la habla expresa. En el vocabulario aparece más claramente lo diferencial, porque los vocablos propios, pese a la presión igualadora de los medios de comunicación se resisten a desaparecer. En mi vocabulario extremeño, que cada vez uso más -el retorno a la niñez que me avisa de que ya soy abuela-, a veces me sorprendo yo misma apartando el término que primero se me acude a la mente, por ser dialectal, cambiándolo forzosamente por un sinónimo castellano, para evitar que ocurra lo de con "tranzadera". Retorno a mis raíces del que debo decir me siento muy orgullosa, pues como afirmó un escritor francés: "el hombre sin raíces es como un árbol muerto". La lengua materna es un signo ineludible y fehaciente de identificación propia, personal, individual, primer punto de esta ponencia. Pasemos al segundo punto: la lengua y el 301 habla como signos de identificación cultural e 2-

histórica. La lengua es el mejor camino y el mejor instrumento para descubrir la cultura y la historia de la Comunidad lingüística. Nuestro cancionero popular, nuestros romances, nuestro refranero, nuestras tradiciones, etc. Muchas veces me he parado a pensar la gran cantidad de términos árabes usuales en extremeño que sin embargo en Castilla, ni siquiera en la Castilla leonesa, se usan. Y ello se debe al peso de la historia. La lengua nos abre de par en par el pasado histórico de un pueblo. Términos como "alboroque", que tantas veces escuché en Extremadura cuando al terminar una obra o un trabajo, ya fuese la construcción de una casa o la recolección de la aceituna o cualquier otra tarea emprendida y terminada se hacía como un pequeño acto de "regocijo", "agasajo" o "alboroque", términos de origen latino, germánico o árabe, respectivamente. Además de alboroque, otras palabras como azotea, alacena, alcoba, jofaina, azafate, borceguí, y otras muchas de origen árabe jamás las escuché en tierras de Castilla, cuando en mi pueblo me parecían tan corrientes y normales. Pero es sobre todo en la Toponimia donde la historia se guarda como en cofre de oro, o mejor aún, para sacarla a luz, observarla, analizarla y apreciarla cuantas veces se quiera. La rica cultura e historia de Extremadura, crisol de razas y de civilizaciones, se lee con claridad meridiana en sus nombres de lugar y en sus apellidos, es decir, en sus topónimos y antropónimos, igual que se ve contemplando las numerosas obras artísticas del pasado: sus puentes, acueductos, alcazabas, aljibes, castillos... Del pasado prerromano extremeño quedan muchos nombres de lugar, cuyo significado a veces queda velado por la distancia de los siglos y alterado por las voces de los sucesivos pobladores romanos, germanos, árabes. Del pasado prerromano quedan algunos nombres cuyo significado nos es a veces menos fácil de precisar, no sólo por carecer de la lengua sino también por las transformaciones y variaciones que sobre la forma original hayan podido ejercer los sucesivos pobladores de tan distintas etnias. En algunos casos tenemos la suerte de disfrutar de dos o más aportaciones aportaciones lingüísticas, esto es, de dos nombres de muy diferente origen: por ejemplo, Pax Iulia, de origen romano, y de la que parte el gentilicio pacense, o Badajoz, de posible origen prerromano, Batalyos y una forma más tardía ya latinizada Badalioz, de la que procedería la forma actual, de significado desconocido, aunque emparentado con otros topónimos semejantes de Italia y Francia, tales como Badalascio en Brescia, Badaiuz en Udine, Badalucco en Siena, las tres ciudades italianas, o Badaillac en Cantal, Francia. Podríamos añadir una tercera creación, de origen árabe, aunque más aventurada, que explicara el topónimo partiendo de "balad-al-lawd" con el significado de "la ciudad de los almendros". Pero de los nombres de origen árabe hablaremos más adelante. Por seguir el orden histórico y cronológico, señalemos algunos nombres de lugar de posible procedencia prerromana, lusitana o celta: Términos como Jarandilla o Araya podrían remontarse a la España prerromana. De Araya, antigua villa hoy, por desgracia, desaparecida, que perteneció a la orden de Alcántara y que Madoz, en su diccionario geográfico describe como: "villa despoblada de la provincia de Cáceres, partido de Alcántara, jurisdicción de Brozas. Situado en el camino de Navas del Madroño a la Aliseda, a dos leguas del primer punto al SO., dos al norte del segundo, 2 1/2 al S. de Brozas, SO. de Arroyo del Puerco y O. de la capital de la provincia." Torres Tapia nos habla así de esta desaparecida villa en su Crónica de la Orden de Alcántara: "...y aunque ahora está sin vecindad y todos los edificios arruinados, la casa que tiene la Encomienda conserva sus esencias y su Alcayde o Administrador tiene jurisdicción". Para Torres Tapia el origen del topónimo estaría en los Aravos, pueblo que contribuyó a la construcción del
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puente de Alcántara. "La corrupción del nombre no es mucha -nos dice Torres Tapia- y fácil a la letra y mudarse en i." Otros investigadores, como Rubio Rojas, creen que procede de Aravi o Arabriguenses, pueblo celta asentado en la zona. Asimismo, Vicente Paredes supone que Araya "toma su nombre de "arai" que es montaña" y cree que Araya fue la antigua Arabiga. Aunque la villa de Araya haya desaparecido, quedan aún en la zona los topónimos Dehesa de Araya, Campos de Araya, Rivera de Araya y Cabeza/zo de Araya. Otro término que podría tener origen prerromano es el de Jarandilla, más relacionado posiblemente con "granda" con significado orográfico difícil de precisar, pero similar al asturiano "granda" (terreno pedregoso) y al gallego portugués "gándara" Del pasado romano nos hablan, en primer lugar, como es lógico, la capital de nuestra Extremadura, la Emerita Augusta, que el emperador Augusto mandó fundar a Publio Carisio, hacia el año 25 a. de C. con el fin de premiar a los soldados de las legiones Y y X, licenciados "emeriti" o eméritos de la guerra de Hispania, recompensando así los buenos servicios prestados. El núcleo originario adquirió enseguida gran importancia, convirtiéndose en capital de la Lusitania. Hay quien asegura que fue la más importante de las ciudades de la Hispania Romana y sin duda una de las más importantes de todo el imperio. Los placentinos saben también que romano es el origen de Plasencia o Placentia de la Hispania Romana, con el atractivo significado de "agrado o complacencia", similar es el topónimo italiano Piacenza, así como Placencia, en Álava, que con el determinativo de las Armas pierde ese atractivo o agradabilidad del término. Romano es también el origen de Medellín, ciudad fundada en el año 75 a. de C. por el cónsul Quinto Cecilio Metelo, de ahí Caecilia Metellina. Del pasado germánico nos hablan formas de la toponimia tanto mayor como menor: Alverguería, pueblo hoy, como Araya, desaparecido, cuyo étimo sería el germánico "haribairgo" (campamento, albergue), término compuesto a su vez de "harjis" (ejército) y "bairgan". Jerez de los Caballeros, identificada como la Cerriana de que habla Plinio y más tarde con la Xerixa de las fuentes árabes, fue reconquistada a principios del siglo XIII, y denominada primeramente Jerez de Badajoz y más tarde de los Caballeros de la Orden Militar, conlleva en su primera parte el antropónimo germano Sigerico > Seirigus > Serikiq. Tras los germanos la ocupación árabe dejará en Extremadura una marcada huella, tanto en el léxico como en la toponimia. Términos como Alcántara, del vocablo árabe al-kantara, con el significado de "el puente", lugar en el que no en vano construyeron los romanos un soberbio y majestuoso puente al que los árabes denominarían puente de la Espada o "alkantara al-Saif". Los topónimos árabes en la geografía extremeña son abundantísimos: Albalá de "al-balat", que significa el camino, la vía, y Talayuela, que tiene el mismo étimo que las numerosas Atalayas de la toponimia menor, puestos vigías, procedentes del árabe al-tali'a, que significa centinela. Alburquerque, cuyo origen está en el árabe "abu-l'qurq", campo de a l c o r n o q u e s , término querq, que a su vez es una arabización del correspondiente latino "cortice". Azuaga, de Zuwaga, que hace referencia a la tribu bereber de los butr (nómadas) o Zafra, del árabe "sajra", que significa peña o roca. Zalamea, el pueblo literario por excelencia, cuna del honorable Alcaide Pedro Crespo, tiene asimismo etimología árabe, de "salamiyya", cuyo significado es "saludable". De origen árabe es también Jaraíz, primer término del topónimo Jaraíz de la Vera, procedente del árabe "sahriy" y cuyo significado es el de estanque, charca, lagar, como el vocablo antiguo español jaraíz. Podríamos seguir enumerando topónimos árabes: Acehúche, Aceituna, pero la lista de topónimos árabes sería interminable. Citemos únicamente el curioso nombre de un monumento emblemático de Cáceres: la Torre del Bujaco, cuya denominación proviene del nombre del califa almohade Abu Yacub Yusuf, que llegó a Españ a en 1171 y arrebató de nuevo a los cristianos que las
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habían recuperado las ciudades de Trujillo, Cáceres, Montánchez, Alburquerque y Alcántara. La Reconquista es, sin duda, el período de la historia de Extremadura que marca nuestro carácter. No en vano se ha dicho de ella que es "Tierra de Conquistadores", conquistadores que no sólo protagonizaron la gran empresa de la Reconquista de la Transierra o de Extrema Doura, sino que, y gracias precisamente a este adiestramiento peninsular, pudieron llevar a cabo la historia más gloriosa que vieron los siglos pasados: "El descubrimiento de América". Según el investigador inglés Lewis Spencer, Europa tiene mucho que agradecer a España, a esos caballeros que con los cascos aún calados por la reciente Reconquista de España, gracias a la cual se erradicó la invasión islámica, pudieron continuar acto seguido con la Conquista de América. Lo que está por analizar en profundidad es, en mi opinión, si fue gratificada esa hazaña o redundó en cambio más en provecho de otros que no fueron los auténticos protagonistas de la historia de ese descubrimiento, ni tan altruistas como ellos. La Reconquista está aún viva en muchos de los nombres de pueblos, dehesas, caminos y ciudades de Extremadura. Jerez de Badajoz tomará el nuevo nombre, como ya hemos señalado de Jerez de los Caballeros; éste y otros muchos topónimos como Fuente del Maestre, Conquista de la Sierra, Villanueva de la Serena, que antes se llamó Aldeanueva, perteneciendo, a principios del siglo XIII a la Orden de Alcántara. Términos como La Orden, en Ceclavín hacen referencia a la misma institución militar de Alcántara o a las de Calatrava y Santiago en otras zonas. Otros como Encomienda y sobre todo Encomienda del Moro, en la toponimia mayor y en la menor Atalaya de Matamoros hablan por sí solos, sin necesidad de comentario alguno. Existen otros topónimos de los que no he hablado que, naciendo con la reconquista, hacen referencia a tierras que hoy por ignorancia y casi dramático desconocimiento llevan camino de perderse en una falsa búsqueda de autenticidad. Hace unos años escribí en la prensa un artículo titulado "¿Dónde está el hecho diferencial?" y en él hablaba del origen de topónimos extremeños como Girona o Belvís y antropónimos de Extremadura como Lizaur, Zurbarán, Ibarra, Bofill, Quirós y muchísimos más, cuyo listado se haría interminable. Zurbarán, topónimo que da nombre a la localidad pacense, y antropónimo del inmortal pintor extremeño es de origen vasco, cuyo éstimo está compuesto de "zurba", fruto del serbal y "arán", que significa valle. Cuando realizaba mi tesis doctoral tuve oportunidad de conocer a un agricultor de Zarza la Mayor, al que los vecinos llamaban "Bizcochea" y al preguntarle la causa del supuesto apodo me respondió que lo llamaban así porque su apelllido era Goicoechea. Apellidos vascos y catalanes en ciudades, pueblos, lugares y apellidos de Extremadura que llegaron hace siglos con los caballeros vascos y catalanes que ayudaron a los reyes de León y Castilla a reconquistar nuestra tierra, quedándose luego en ellas como recompensa. Así, podemos encontrar en Ceclavín un topónimo como La Girona, hoy anegado por el pantano de Alcántara, cuyo origen es el mismo que el de la provincia catalana de Gerona en castellano o Girona en catalán, o la Dehesa de Belvís y la Torre de Belvís, en las localidades de Villa del Rey y Brozas. Estos últimos topónimos deben su nombre al antropónimo Belvís de Pedro de Belvís, caballero catalán acompañante de Don Armengol, Conde de Urgel y Señor de Valladolid,en la toma de Alcántara el año 1166 (Véase Léxico y Toponimia de las Tierras de Alcántara, págs. 373), junto con otros caballeros como Arnal de Ponte, Bernal de Midia, Beltrán de Tarascún y Ramón de Villalta (Véase Ibidem, pág. 20), como atestigua un documento de donación otorgado por el rey Fernando II de León, que se halla en el Archivo Histórico Nacional en muy mal estado de conservación, dada su antiguedad, y en el que podemos leer: (Ob. cit. pág. 20) "In nomine domine nostri Ihuxiam, Eaque a regibus donantur pmemoria temporum litteris assignantur . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
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Ego dno Fernandus de gra hispanorum Rex, una cun uxore mea Regina donna Urraca scriptum donationis ............................. dilecto vassalo meo Comthe Urgelensis m'am / villam Alcantaram que de sarracenis accepit." Más significativa es, a propósito de este topónimo, una curiosa cancioncilla que cantan en las tierras de Alcántara y cuya letra dice así: Es mi marido, señora un poco corto de vista, que a la Torre de Belvís le dijo "abur, señorita". Generalmente el topónimo Belvís va asociado a Navarra, ya que la dehesa se conoce como "Belvís y Navarra". Hace muchos años, visitando por estas fechas próximas de los Santos el cementerio de Alcuéscar en Cáceres para encontrar la tumba de un familiar, nos sorprendió la cantidad tan enorme de apellidos vascos que había en un pueblo extremeño tan pequeño: Aizpuru, Artaloitia, Naharro, Vasco, Duarte, Aspuro -posible deformación de Azpiru-, Zaldívar, Vizcaíno, y catalanes como Belvís y Girons. En Badajoz nos encontramos apellidos de origen catalán, como Andreu, Andrau, Terrerats, Asensi, Vendrell, Carbonell, Benavent, Benlloch, Bertomeu, Bonall, Hermosell, Bosch, o vascos como Azcona, Venegas, Amezcua, Arechaga, Aguirre, Abengoa, Abasolo, Ansorena, Lizárraga, Baigorri, Ayestarán, Arestizábal, Ansotegui, Bizcaíno -con b-, Vasco y Navarro. En Mérida podemos encontrar también multitud de apellidos vascos, como Abengoa, Oyola, Azcárraga, Aguerri, Balastegui, Balanzategui, Egea, Garnica, Olandia, Sarasola, Anarte, Duarte, Basarrate, Basurto, y catalanes como Blanch, Camps, Servet, Bernet, Catalán, Brull, Sabaté, Bosch, Climent, Abreu, Masachs, Ballell, Soler, Soldevila, etc. La lista podría continuar, ya que apenas existe un pueblo de Extremadura en el que deje de haber un apellido de origen vasco o catalán, que la gente a veces deforma, extremeñiza, por no saberlo pronunciar: así, como al Bizcochea de Zarza, a los Ibarra de mi pueblo, Ceclavín, les dicen Bibarra. Y como muestra final de esta huella vasca y catalana de tiempos en que los movimientos migratorios eran de dirección contraria: del norte al sur, para ocupar los espacios dejados vacíos por la expulsión de los árabes y aprovechar los privilegios y exenciones de impuestos otorgados por los reyes en Pueblas y Villas francas -ahí están para el recuerdo histórico en Extremadura las diversas pueblas, como Puebla del Prior, Puebla del Maestre, La Puebla de Ovando, Puebla de Alcollarín, Puebla de la Calzada, Puebla de Alcocer, Puebla de la Reina, Puebla de Sancho Pérez o Villafranca de los Barros. en Badajoz y en Cáceres Puebla de Argeme y la desaparecida Puebla de Pedro Pulán, en las Tierras de Alcántara. Por último y como prueba corroborativa de la presencia de antropónimos vascos en Extremadura, baste decir que el primero y el único presidente de sus más de veinte años de Democracia y Gobierno regional se apellida Ibarra, y que uno de los conquistadores más famosos fue hace siglos Vasco Núñez de Balboa. Tanta es la grandeza de nuestra tierra, y su gran riqueza cultural y étnica, que caben y han cabido siempre gente de España e n t e r a .
María de las Mercedes de Sande Bustamante Universidad Pontificia de Salamanca Calzadilla Octubre-2002

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UN RECURSO DIDÁCTICO SOBRE EL DIALECTO EXTREMEÑO: CD-ROM SOBRE EL HABLA HURDANA Comunicación I Congreso sobre el Extremeño Calzadilla, 25 de octubre de 2002 Carlos del Sol Mesa I.E.S. "Gregorio Marañón". Caminomorisco (Hurdes). Esta comunicacíón no tiene más pretensiones que la de presentar, en el marco de este I Congreso sobre el Extremeño o Habla Extremeña, un recurso didáctico multimedia en soporte informático elaborado por el que suscribe, con la colaboración de la también profesora del I.E.S. "Gregorio Marañón" Dª Ana Isolina Rodríguez García, como una de las cinco publicaciones en CD-Rom que vieron la luz con motivo de la organización, durante el curso 2000-2001, de un Grupo de Trabajo denominado «Incorporación de Aspectos de la Cultura Hurdana al Currículo Oficial" en el I.E. S. «Gregorio Marañón" de Caminomorisco (Hurdes) por parte de varios profesores/-as de este centro coordinados por el Centro de Profesores y Recursos de Caminomorisco (radicado entonces en Torrecilla de los Ángeles); los otros cuatro CD's abordaban otros temas tales como arquitectura popular, flora, fauna y tecnología tradicional de la comarca de Las Hurdes. Recurriendo a textos, mapas, imágenes (fotografías propias realízadas en la comarca) y grabaciones de textos dialectales, este trabajo no pretende más que presentar al alumnado de Educación Secundaria Obligatoria y Bachillerato de las comarcas norteextremeñas los aspectos más significativos del habla tradicional de la zona -hoy en franco proceso de regresión-, y ello no de una manera atomista ní localista sino dentro de un concepto más amplio que parte de la consideración de la existencia de un DIALECTO EXTREMEÑO como un hecho lingüístico insoslayable, , dentro de cuyo sistema el "HABLA HURDANA" no sería sino

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una variedad más, eso sí, una de las mejor conservadas. Pasando de lo general a lo particular, una breve introducción acerca de la consideración histórica y sociolingüística del dialecto extremeño nos lleva al estudio de sus características gramaticales a partir de la lectura y audición de un texto dialectal de Félix Barroso Gutiérrez (inigualable conocedor de la comarca y sus tradiciones), y de ahí a un test autoevaluable sobre el conocimiento del léxico dialectal por parte del lector, terminando con un recorrido en imágenes por la presencia de dialectalismos en campos como la Flora, la Fauna o la toponimia de Las Hurdes. El principal objetivo de este material es concienciar al alumnado y al profesorado a que va destinado de la necesidad de estudiar y proteger ese bien cultural que es el dialecto extremeño. Se trata, en fin, de un pequeño ejemplo de cómo e1 dialecto extremeño puede efectivamente estar presente en la Escuela (cuestión esta muy controvertida a raíz del largo proceso de gestación del llamado Currículo Extremeño), es más, debe estar presente, a nuestro juicio, si queremos realmente evitar que desaparezca definitivamente la que tal vez sea la más rica herencia de nuestro patrimonio cultural y sin duda, una de nuestras más auténticas señas de identidad como pueblo: el EHTREMEÑU. Las Hurdes, otoño de 2002

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EL "HABLA POPULAR" EN LAS LETRAS EXTREMEÑAS
Por
LUIS MARTINEZ TERRON - PRIMER CONGRESO SOBRE EL EXTREMEÑO
CALZADILLA - OCTUBRE/2002

"La lengua extremeña - no dice d i a l e c t o constituye el tránsito del leonés al andaluz, y es estructuralmente casi castellana, pero con una analogía fonética casi marcadamente andaluza. La profunda raigambre leonesa es más notoria en la provincia de Cáceres que en la de Badajoz, donde la influencia andaluza es claramente apreciada".

ALONSO Z A M O R A VICENTE ( De la Real academia de la Lengua)

SEGÚN la acertada definción que en su día trazó el bibliófilo extremeño y que fuera director de la Biblioteca Nacional, Vicente Barrantes Moreno, seguimos entendiendo por literatura extremeña la que utilizando cualquiera de las lenguas que se hablan o se han hablado dentro de los límites aproximados que encierran la actual Extremadura han producido los. escritores nacidos en ella o los que no siendo oriundos de esta región han mantenido una constante relación cultural y afectiva con la misma, conservando en sus. obras las carasterísticas literarias de este país, aunque también se pueden incluir en dicha definición aquellos escritores que, procedentes de otros lugares, han vivido en nuestra comunidad un tiempo considerable, asimilando los rasgos fundamentales de la cultura regional, como pueden ser - según Abel Hemández en su ponencia del 2° Congreso de Escritores Extremeños -: 1º- La que haga una justa representación reveladora de la realidad extremeña. 308 2º- La que pusiera al descubierto las condiciones de esta misma realidad. 3º- La que f u e r a consciente del desarrollo histórico de esta misma realidad.

4º- La que utilizando una lengua como base fuera ésta la extremeña y 5º- La que presentara unos factores comunes extremeños.

Entre los cultivadores del género, es decir entre los que han utilizado en sus obras frases o vocablos de nuestro viejo dialecto - tan denostado por algunos "listillos" de última hora -, hemos de citar entre otros a Felipe Trigo en "Jarrapellejos" o en el "Médico Rural"; Reyes Huertas en "La sangre de la raza", "Los humildes senderos" y, de una forma especial, en "La canción de la aldea"; Rafael García Plata de Osma en "La musa de los cantares"; Alfonso Martínez G a r r i d o en "La leyenda de Pedro el raro"; Manuel Sánchez Vicente "Los demonios del síndrome"; Piedad Silva "Sencilla y múltiple"; Jesús Alviz "Un sólo son en la danza"; Moises Cayetano Rosado "Recordatorio"; Pedro de Lorenzo en "El hombre de la Quintana"(1); José M" Bermejo "Soliloquios"(2); Cándido Sanz Vera "Noche de perros"; Enrique R o m e r o "Juan Tarugo"; Luis Martínez T e r r ó n "Represión en la serranía"(3); Jesús Delgado Valhondo "Ayer y ahora"(4); José Alcón Oliveira "Requilorios" - totalmente en "extremeño"-; V. Gutierrez Macías "Relatos de la tierra parda"; Domingo Frades G a s p a r "Diegu de Santiago, un mañegu universal" y Antonio Murga Bohigas, autor del primer Diccionario de "Habla popular de Extremadura" que publicó con acierto regenerador algunos artículos constumbristas en forma dialectal y otros tantos autores que no citamos por no alargar esta relación. A lo largo de 1937 los bardos Mauro López, Miguel Alonso Somera, Félix Paredes y Julio de Siria, publicaron en la revista "Fragüa Social" una serie de poemas en "extremeño" que se encuentran recogidos en una selecta antología de la editorial "Ruedo Ibérico". Y en la actualidad, entre los cultivadores de la poesía popular, que es aquella que transmite sentimientos, belleza y emociones en lenguaje convencional para llegar con más facilidad al corazón del pueblo y no pretende resolver problemas teológicos o filósóficos perdiéndose en un bosque de enciclopedias y diccionarios buscando la palabra exacta, detrás de los nombres de Gabriel y Galán y Luis Chamizo debemos citar a J u a n Solano con "De Extremadura: Retablo de la poesía popular"; Angel Marina "Poesías reunidas", Juan García García "Claveles de mi tierra"; Luis Martínez T e r r ó n "Poemas de carne y tierra"; Pablo González Gonzálvez - que ha publicado recientemente "La Primera Gramática Extremefia" - "Hojas extremeñas sueltas"; Juan Martín, "El trovador de Extremadura"; César García González "Cosas del 309 tío Zenón"; J u a n Nuñez A n d r a d a "Vía Crucis"; Luisa D u r á n "Mi tierra"; Feliz de Gata "Muestrario poético"; Ventura Villarrubia "Cantos de la tierra

parda"; Isabel Alía Pazos "Alma extremeña", Rufino Delgado en "Trofeos
de Raza", Javier Feijoo "De la corteza de la encina" y un largo etcétera.. Otros autores que también nos deleitaron con sus composiciones en "habla popular" fueron Francisco D u r á n Domínguez, Gregorio Yañez Maestre, A r t u r o Enrique Sánchez, J u a n Rodríguez Pastor, J u a n Antonio

Tomé Paule, Ignacio Fernández Duarte, Francisco Domínguez Silva y de
nuevo el autor de esta comunicación, todos ellos galardonados en el prestigioso certamen de poesías "Ruta de la plata" - que recientemente ha cumplido 25 años convocando el premio "García Plata de Osma" a la c r e a c i ó n literaria. Y seguiríamos, pero el listado es extenso, incluso el mismo Vicente Barrantes Moreno, ya citado al iniciarse esta comunicación, compuso un sainete cómico en nuestra fabla dialectal, "Idilio de última hora" que fue incluido en su obra "'Días sin sol". Tampoco debemos omitir en este trabajo al escritor y abogado Luis G r a n d e Baudessón - que se deleitaba utilizando en sus escritos la peculiar forma de expresión de nuestros abuelos - ni a los poetas G u m e r s i n d o Santos Diego, Isidro Melara Berrocal, J u a n Bautista Rodríguez Arias, Inés Fernández Rueda, Norberto López García, J u a n Gabriel y Galán - nieto del autor del "Cristu Benditu"- y un largo etcétera de autores impensables en una comunidad con fama -según las estadísticas- de ser cuna del atraso más secular y el analfabetismo más atroz hasta que llegó la Universidad que, abriendo sus puertas al pueblo, comenzó a inundar con la luz de la Ciencia una tierra que caminaba a ciegas por los siempre áridos y ásperos caminos de la historia.

NOTAS: (1) Pedro de Lorenzo - que literariamente nunca ha salido de Extremadura en su novela "Los álamos de Alonso Mora", tomando el nombre del protagonista, se ha refugiado en La Quintana, a la querencia de la tierra, su tierra, y llega a ella a redimirse de su propio triunfo y a morir (pág. 18). Don Alonso es un relator lúcido y amargo de las implacables observaciones que durante varias décadas viene realizando sobre el sombrío panorama 310 extremeño. Ningún autor vivo lo aventaja a la hora de escribir sobre el paisaje, la flora, la fauna, el cielo y las ciudades de Extremadura y sabe conjugar,

gustoso, el "habla extremeña" a la hora de construir su personalísimo discurso seleccionando aquellas páginas donde los posibles "extremeñismos" abundan más y nos encontramos que en medio centenar de ellas hay casi otras tantas formas dialectales. Por su belleza y como demostración de las posibilidades literarias que el "habla dialectal" de Extremadura encierra, hemos querido recoger entre sus trabajos algunas frases: Las sombra del lanchón enhiesto (p.24) Las canchaleras cálidas (p.24) He permanecido al agarbo (p.24) Los martillios pulverulentos (p.24) El sacudión de la rama (p.25) Los cristalitos de la nubada (p.25) Saudados adiós (p.25) Las terrinas de la jardinera (p.26) La traslucencia del su velo (p.26)

Taramas (p. 26)
Chapaleteo (p.26) La Vellonada que amarillece (19. 28) El rojor del recio pestorejo (p.29) Montío (p. 35) Ardentías de verano (19. 36) Sonsacadores (p. 36) Barros zumantes de agua manantía (p. 37) Los achiperres, trebejos de jardín (p. 38) Bodegüela (p.44) No se le pasará a cardeñas el pitón (p. 46) El crujiero de los maises (p. 46) La animalía en celo (p.47) La friura de la sandía (p.55) El avionar de los fínfanos (p. 55) Escarchar y repartir las rajas de una sandía (55) Tintineo de esquilas (p. 55) Ciruelas sanjuaniegas (p.57) Aparecía el recovo de niños (p. 58) Las tardes y anochecías de verano (p.59) La casa esquinera (p. 62) 311 El encordado bronco de campanas (p.63) Embijidos del fruto de la mora (p.65)

Los matices de la clerecida (p.68) El lagarto astucioso (p.78) El triso de la golondrina (p.78) Acechona (p.78) La mayoridad (de edad) (p.- 78) Hamaca brizadora (78) Los adelfos (p, 78) El hijo verdino del riacho (p.86) asao (tinaja) (p. 89) Apreciamos en los ejemplos elegidos todo un ejercicio de la lengua en una narración moderna y costumbrista. (2) Lo mismo sucede con José María Bermejo - otro escritor extremeño de la diáspora -, al estudiar su obra "Soliloquios" en la que Extremadura ocupa un espacio importante. Veamos dos estampas: "Han pasado las cabras de la Dehesa Boyal, las señoritas, la mujer de las ánimas que agita su campanilla melancólica y se interrumpe en cada plaza como si oyera voces del más allá, mujer de luto estricto, fiel a su voto de silencio, mujer que ni pone en cada casa una pauta sagrada, porque en todas hay muertos muy antiguos que reclaman piedad" (p.28) Aparece el otoño feraz de Extremadura: "Días de trasiego, de olor a cargas de vendimia, a estiércol tierno, a penumbra de cuba, a vaho de bodegas, a moscas verdes que agonizan estigmatizadas en los muros, enloquecidas por la melancolía. Empiezan los alegres días de Diónisos, e l breve frenesí, los juegos cíclicos, las antiguas canciones... En las solanas claras se amontona la fruta sobre sacos mil veces recosidos; orejones curvándose al resol, a r o m a requemado que se endurece y repliega; higos de pastoso dulzor que han buceado entre los remolinos de la harina y se arriesgan, tenaces, a los escalofríos del relente, a un trasiego de lunas y chubascos, como naturalezas muertas que aún sueñan vivas. Sube de abajo, con el viento de la seroja, un turbio olor a callejón, a chivo y vinagre. Ya clarea prieta en los cestos, la albilla pálida, la uva de sazón madrugadora, transparente, verdiamarilla". Como puede apreciarse los elementos lingüísticos, a nivel léxico, de indudable sabor extremeño, aparecen312 cada vez que la pluma de José María Bermejo describe vivencias pueblerinas, entre las que destacamos algunas a lo largo de la lectura de su obra:

Amontonamiento de líquenes y yerbajos (p.10) Un alegre tentepino (p. 11) Tocaban a pascualeja (p.25) Los muros de sucio jalbiegue (p. 35) Imaginario sacamantecas (p.35) Mía un gato (p.80) Los leguis chorrean (p.82) El refugio del corralín (p .84 ) Un cabás destrozado (89) Arruyo, arruyo, el que lo encuentre es suyo (p.91) (3) El cacereño Luis Martínez Terrón en su relato "Represión en la serranía", cuenta: "Un día gris de mediados de febrero, alrededor de las nueve, después de un desayuno de migas con chorizo, D. Silvestre - que ejercía de maestro rural en " F e r n á n Sánchez" - escuchó una fuerte discusión en el corral de las caballerizas donde una docena de gallinas y algunos patos escarbaban entre el estiércol que cubría el empedrado buscando algún grano de trigo. J u a n Antonio, el g u a r d a y encargado general del a r r e n d a t a r i o castellano, arremetía contra Florencio, un gañán t r a b a j a d o r y alumno de la clase de adultos al que el g u a r d a le había dado instrucciones el día anterior para que realizara unos trabajos y no los había hecho a conciencia del manijero. Al escuchar las voces salieron otros braceros que se encontraban en la cocina del personal, calzándose las burdas albarcas para iniciar las faenas del campo y t r a t a r o n de mediar en el conflicto. Las discusiones entre los dos mozarrones eran frecuentes, tenían el mismo genio, eran paisanos y por más que disputaban nunca llegaba la sangre al río; no podían vivir el uno sin el otro; habían corrido juntos infinidad de juergas, circunstancia que hacía que J u a n Antonio le tuviera una cierta condescendencia y no pudiera imponer su autoridad como a los demás jornaleros al existir entre ellos un cierto compadreo. A veces se desafiaban en el trabajo y aquel día se retaron para ver quien tiraba más del arado. Salieron todos al exterior y, u n c i é n d o s e cada uno al cuello la collera del yugo de los bueyes, J u a n Antonio le ordenó a Pedro, uno de los gañanes, que les enganchara el vetusto instrumento de 313 l a b r a r la tierra y que entre los dos iban a t r a z a r un surco, para c o m p r o b a r quien de los dos tiraba con más fuerza y rompía la tierra en lo

más profundo. Perico, que los conocía bien, por los muchos años que llevaba sirviendo en la dehesa, se lo tomó a broma: ¿Qué pasa? ¿Ya os picó otra vez la mosca a ustedes dos y quieren soltar la pringue gota a gota? ¿Cómo quiere que yo haga a eso y los amarre como a los animales? El encargado volvió la cabeza: Anda, Pedro, tú no tienes que preguntar na. Así es que mete el timón del arado por el "bujero" del "sogero" del "ubio"; engancha el "estiraperros" y cógete la "esteba" y la "abestola", que le voy a dar una lección al socarrón de Florencio abriendo un surco jondo y largo, y sino vamos emparejados al tiempo de tirar del yugo, al que se qué rezagao le das un "ginchonazo", para que avive la marcha. A Pedro no le quedaba más remedio que acatar las órdenes del guarda. Y las cumplió, aunque en realidad sabía que no llegarían muy lejos. Y en la orilla de un rojo barbecho, ante la mirada cómplice de otros asalariados y del maestro, Pedro "jincó" con fuerza la reja del arado en la tierra y los arreó hasta que salieron corriendo por el barbecho, tirando hacia la colina como si los persiguiera el diablo. Pedro - decía J u a n Antonio comenzando a sudar - da más tierra, "jinca" más el jierro, que parece que Florencio está retozón y barrunto que no va a llegar a la loma. En este instante el bracero, ya metido en faena, apretó fuertemente la "esteba" hacia abajo y los dos hombres que sustituían a los bueyes se quedaron anclados sobre la besana, pero sin retorcer en ningún momento las "camelias". Reanudaron la marcha hasta recorrer algo más (te doscientos metros, coyuntura que aprovechó Perico, a la vista de los hechos, para dar por terminado el lance: - Son ustedes iguales de recios que los bueyes y no hay quien los dome, así es que les voy a despojar de todos los aperos y nos iremos para almorzar unas papas fritas al pegote y con torrezno, que el "movillero" ya las tendrá a su punto, pues estoy seguro que en ese "tajo" tampoco se torcerán las "camelias", que de apetito también m a r c h a n aparejados, máxime teniendo al lado el barrilillo del orujo con la caña, para que vaya el chorro directo a la "tragaera". Y entre grescas y discusiones de unos y otros D. Silvestre recogía estas historias de viva voz, así como otras anécdotas y testimonios de personas mayores con las que daba largos y frecuentes paseos mañaneros por la 314 orillas frondosas de la rivera de Sansustre. Y así iban desfilando los días y las noches, a veces cargados de rutina y
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aburrimiento en aquel pequeño "exilio" de la dehesa de los Alpotreques, necesario para su paz interior, mientras en las sierras españolas la infructuosa y sangrienta resistencia de los guerrilleros continuaba hacia un desenlace vergonzosamente trágico.

(4) Y con Jesús Delgado Valhondo, uno de nuestros grandes poetas - ya desaparecido -, finalizamos este apartado, entresacando del libro de cuentos "Ayer y ahora", algunos recursos léxicos interesantes a la hora de hacer una breve antología de textos con raíces extremeñas: Hay invemá (p. 50) Las perras que me juntao (p.52) No me quees así (p.52) Se había muerto de na (p.52) Quito está mu espiagao (p. 111 ) ¡Le han incurcao unas teorias..! (p.111) Aceite...mu batía (p.111) Sabe mu requetebién (p.111) Jarto de pesar (p. 111 ) Come pan asentao, bebe un trago de agua y serás abogao (p. 113 )

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PRIMER CONGRESO SOBRE EL EXTREMEÑO O HABLA EXTREMEÑA CALZADILLA (CÁCERES) - OCTUBRE 2002
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COMUNICACIÓN:

MANIFIESTO SOBRE EL EXTREMEÑO
JUAN J. CAMISÓN

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Comunicación:

MANIFIESTO SOBRE EL EXTREMEÑO
Debo comenzar esta disertación manifestando mi felicitación al Ayuntamiento de Calzadilla por la iniciativa tomada al convocar el I Congreso sobre el Extremeño, pues me parece de suma urgencia que las personas que estamos interesados en este tema, de una vez por todas, tomemos decisiones impostergables sobre qué hacer con esta lengua que fue el sistema de comunicación de nuestros antepasados y que se nos está escapando de las manos a marchas forzadas, sin que nadie haga nada para atajarlo. Actualmente, quedan, si acaso, una generación de hablantes que lo practiquen y, posiblemente, dos generaciones de personas capaces de comprenderlo. No sería, pues, muy arriesgado decir que al Extremeño, como idioma vivo, como sistema de intercomunicación, le faltan no más de veinte años para su completa desaparición. Pasado este tiempo, será ya recuerdo, historia y sólo quedarán de él los pocos libros que hayamos sido capaces de escribir en esa lengua, como piezas de incalculable valor filológico y sociológico. En definitiva: un material para estudiosos y posibles objetivos de tesis doctorales. En resumidas cuentas, reserva especial para filólogos, cuando no material de bibliófilos y relleno de anaqueles y baldas de biblioteca. Hoy, con este Congreso, nos tocará a todos decidir qué se va a hacer con el Extremeño residual que aún poseemos, qué determinación habrá que tomar de aquí hasta su extinción definitiva con este medio de comunicación que, durante siglos, fue válido en todos los pueblos de nuestra geografía como única moneda de intercambio para relacionarse entre sí generaciones y generaciones de hablantes, desde nuestros antepasados más lejanos hasta nuestros propios padres. Es cierto que los mass-media y los prejuicios de haberlo asimilado a conceptos de pobreza, atraso cultural y cazurrería, han arrinconado al Extremeño en el borde del precipicio desde donde se defenestra a los débiles, en esa moderna Roca Tarpeya desde donde se les obliga a saltar a las lenguas

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no competitivas en los foros internacionales y en las transacciones económicas de alto nivel. Y no podemos negar que se trata de una lengua agonizante, como tantos otros dialectos y lenguas minoritarias. Imaginar ahora cuál será su futuro no me resulta excesivamente difícil. Pero me parece un disparate histórico del que las generaciones futuras de seguro nos pedirán cuentas, quedarnos de brazos cruzados viendo cómo a este modo de hablar tan peculiar de Extremadura lo engulle y lo aniquila esta sociedad, que pretende hacernos a todos iguales desde raseros cuestionables, imponiéndonos los dudosos modelos americanos de moral, estética, hábitos culinarios y lengua. Y no me manifiesto aquí con la melancolía de quien sufre desgarradoramente por la pérdida de algo que pudo llegar a ser y nunca fue. No, porque, como filólogo, soy consciente de que, en los tiempos que corren, las lenguas minoritarias no tienen futuro. Pero, desde la misma filología también, siento que ese tesoro lingüístico, esa variante fonológica única, desaparezca sin remedio, ya que cuando esto haya ocurrido, los extremeños seremos, indudablemente, mucho más pobres, mucho más huérfanos. Cada vez que se muere una lengua, se cierra una ventana y el mundo es un lugar más oscuro. Aún recuerdo cómo, siendo yo estudiante en la Universidad de Salamanca, mi profesor de Literatura Medieval Francesa nos contaba cómo lloró el día en que se encontró con un colega suyo en Madrid, lamentándose ambos de que, cuando murieran, se habría perdido una riqueza inigualable, pues eran los dos únicos hablantes de dalmático que quedaban sobre la tierra. Ya han muerto. Ya no existe el dalmático. De igual manera, alguien también dirá lo mismo un día no muy lejano de nuestra lengua extremeña. Pero sería muy triste que, por esa desidia o pereza, o falta de iniciativa que nos ha caracterizado siempre a los extremeños, tuviésemos que, además de conocer un momento tan amargo, arrepentirnos demasiado tarde de lo que, cuando hubo remedio, pudimos haber hecho y no hicimos. Y sé, sin embargo, que de las 6.800 lenguas que se hablan actualmente en el mundo, este dialecto nuestro es una menudencia, una marabaja como dicen los viejos de nuestros pueblos, únicos practicantes de la oralidad del Extremeño. Pero quizás por eso mismo, porque conozco la velocidad a la que están desapareciendo del planeta muchas de sus lenguas (se calcula que para el 2.100 habrán desaparecido más de la mitad) deberíamos hacer lo imposible para que quedase memoria

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(escrita, audio-oral, audiovisual, gestual...) de este lenguaje que en su día fue seña de identidad de un grupo numeroso de hablantes. Y no pretendo reivindicarlo aquí desde partidismos patrioteros, sino desde los preceptos más altruistas de la conservación de especies en peligro de extinción. Tenemos la obligación para con las generaciones venideras de trasmitirles este bagaje cultural que fue, lo quieran algunos o no, la base del pensamiento de nuestros antepasados y, por lo tanto, el origen de parte de la idiosincrasia del pueblo Extremeño. Muchos de los logros que ahora nosotros disfrutamos y que en el futuro nuestros nietos también verán (sistemas de comercio, urbanismo, arte, ritos, costumbres, guías de comportamiento, desarrollo agrícola y ganadero, etc.) se fraguaron, se gestaron, fueron pensados, pergeñados, discutidos y pactados utilizando el único sistema de comunicación que conocían: el Extremeño. Darle la espalda hoy, sería darnos la espalda a nosotros mismos. Y, aunque se me antoja una utopía pensar que el Extremeño pueda implantarse de nuevo como sistema de comunicación en la sociedad actual (es para ello demasiado tarde, las jóvenes generaciones lo desconocen casi por completo, hay otros idiomas más rentables en los que invertir el esfuerzo de aprender una nueva lengua, tendría poca repercusión comunicativa vista la facilidad con que esta función la desarrolla el castellano -o el inglés-...), sin embargo, y aunque sólo fuese como una labor de arqueología más que como un empeño lingüístico real, habría valido la pena haberse reunido en este I Congreso sobre el Extremeño y dar el primer paso para tomar las medidas oportunas (en el sentido de decidir de qué manera deberían irse recogiendo las piezas de ese templo fonético y morfológico ya casi destruido) antes de que esta lengua desaparezca de nuestros oídos y de delante de nuestros ojos definitivamente. Si se esfuerzan las Instituciones Extremeñas por conservar para la posteridad una iglesia visigótica, un acueducto romano, un tipo de artesanía popular, unos cantos de siega o de lavadero, una flora y fauna autóctona, unas manifestaciones folclóricas singulares, una determinada arquitectura peculiar en cualquier rincón de Extremadura, y para todo ello se están creando museos, centros de interpretación, casas de cultura, se editan libros, fascículos, enciclopedias, se abren nuevas rutas alternativas, etc, etc, con mucha más razón habría que ponerse urgentemente a rescatar, antes de que sea demasiado tarde, el vehículo de comunicación que hizo posible que todo lo anteriormente citado no sólo se produjera antaño, sino que nos haya sido transmitido hasta la actualidad y ahora lo podamos disfrutar nosotros.

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No estamos solos en este empeño. Ni somos los únicos que luchamos por lenguas a punto de desaparecer. Un proyecto internacional llamado Rossetta recoge todas las manifestaciones de las lenguas en peligro de extinción. Muchos de los que seguimos de cerca la evolución del Extremeño, ya estamos en contacto con dicho proyecto y en colaboración con sus miembros. Sin embargo, cuando la iniciativa viene de dentro de casa parece que nos da más fuerza y nos produce satisfacción y gusto. Gracias por convocar este I Congreso sobre el Extremeño y ojalá que no sea el último.

Calzadilla, Octubre de 2002
JUAN J. CAMISÓN FERNÁNDEZ
Licenciado en Filología Francesa e Inglesa Profesor de Lengua y Literatura Francesas de la Universidad de Extremadura Autor del libro de Leyendas Extremeñas: EL CORAZÓN Y LA ESPADA Autor del libro de Poemas en Extremeño: MARABAJAS (sin publicar) Premio GABRIEL Y GALÁN de Poesía Premio LUIS CHAMIZO de Poesía Premio LUIS CHAMIZO de Investigación en Lengua Extremeña Autor del libro: SONETOS DE AMOR (Sin publicar) Finalista de l Premio ATENEO 1º DE MAYO de Poesía de Madrid

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ANEXO
- Página del NCC de Coria - Seguimiento por internet - Poemas (Balta, Mina y Plácido Ramírez) - Homilía en castúo (José Polo) - Carta publicada en la revista del Ateneo de Cáceres

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El dialecto extremeño

Mariví Reyes de los Nuevos Centros de Conocimiento - Integrared de Coria hizo con esta página el seguimiento por internet del Congreso de Calzadilla 2002.

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El dialecto extremeño

Está claro que los hablantes extremeños hacemos un uso del lenguaje que es diferente del castellano normativo. El debate, vivo aún, sobre si el extremeño es un dialecto, un habla regional o un habla de tránsito, ha provocado un avance significativo en el conocimiento de los rasgos que constituyen nuestra peculiar forma de hablar, e incluso en la potenciación de nuestra conciencia lingüística regional. Lingüistas como Menéndez Pidal, Alarcos, Alvar, Zamora Vicente y Viudas Camarasa han realizado aportaciones significativas en ese debate. ¿Hasta qué punto existe una conciencia lingüística extremeña? El habla de nuestra región ha estado siempre infravalorada con respecto a la lengua oficial: tradicionalmente, las clases dominantes extremeñas se diferenciaban de las clases bajas en el uso de un castellano normativo, y en la actualidad, los medios de comunicación y la escuela siguen ejerciendo una enorme presión a favor del castellano como lengua de prestigio y en contra de la estima social del habla extremeña. Sin embargo, los hablantes tienen la conciencia de hacer un uso diferente del idioma, y aunque algunos afirman que “hablan extremeño”, la idea más generalizada es que hablan un mal castellano. Como explica Ariza Viguera: “Muy frecuentemente los estudiantes universitarios afirman que ellos hablan mal el castellano, cuando la realidad es muy otra: hablan bien el extremeño”. De esta forma, aunque no pueda afirmarse en un sentido estricto que la convivencia entre el extremeño y el español estándar provoque una situación de diglosia (“situación lingüística en la que se emplea una lengua literaria y oficial radicalmente diferente de la coloquial”), sí resulta evidente que todos los hablantes conocen y practican dos normas diferentes, aunque una tenga más prestigio que la otra. Ambas normas se confunden en el habla particular de cada emisor, de tal manera que los usos son, a menudo, un compendio de la norma estándar y de la norma extremeña. El hablante, de una forma inconsciente, pero voluntaria, tiende a utilizar los rasgos del español estándar cuando se halla en una situación que considera “de prestigio” (con personas de otras regiones, al hablar en público). Este hecho se debe a que el castellano normativo se le enseña al niño en la escuela como lengua culta, frente al “habla rústica o familiar”, que es el extremeño. Sin embargo, ese mismo hablante podrá cambiar su registro lingüístico, y con parientes o vecinos, en un bar o en una conversación cotidiana, estará empleando, inconscientemente, el uso extremeño dialectal con todos sus rasgos característicos. Para conocer dichos rasgos, en sus aspectos fonético-fonológicos y morfosintácticos, son recomendables los estudios de Viudas Camarasa y Salvador Plans por su claridad, síntesis y carácter divulgativo, además de indudable rigor científico. Finalmente, el extremeño tiene múltiples hablas locales, tantas como municipios hay en la geografía regional. Muchas han sido estudiadas en diferentes ponencias y trabajos, cuya nómina sería demasiado amplia para una página de divulgación como ésta. Una de estas hablas locales es el “castúo”, que corresponde a la zona de Guareña, tierra natal de Luis Chamizo. La popularidad y difusión de su obra poética El miajón de los castúos ha provocado que, por error, se asimile el nombre de “castúo” para todo el dialecto extremeño, cuando en realidad los rasgos que utiliza Chamizo en su obra literaria corresponden a un habla local, la de Guareña, bien diferente, por ejemplo, de las del norte de Extremadura. Es evidente que el nombre de nuestra habla regional no es otro que extremeño, y que en su extensión geográfica se diferencian al menos las
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El dialecto extremeño

variedades dialectales de la Alta Extremadura y la Baja Extremadura, que no coinciden con las divisiones administrativas de las provincias de Cáceres y Badajoz. Además, en la Alta Extremadura son distintas la variedad occidental, provocada por la repoblación leonesade la zona, que se extiende por el territorio de la Diócesis de Coria, y la variedad oriental, de repoblación castellana, que se habla en la Diócesis de Plasencia. Hay que señalar también la existencia de dos islotes lingüísticos: las hablas de la comarca del Valle de Jálama (San Martín de Trevejo, Eljas y Valverde del Fresno), y el chinato de Malpartida de Plasencia. JOSÉ MARÍA ÁLVAREZ PEREIRA

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LA ESPELUJÁ
BALTASAR CAMPO - POETA POPULAR Y ARTESANO PRIMER CONGRESO SOBRE EL EXTREMEÑO CALZADILLA OCTUBRE/2002

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EXTREMADURA, C AMP O S VERDES .

Son tus campos

Extremadura

duros d e trabajar pero los extremeños por ti m o r i r á n estén todo el día a reventar. aunque

trabajando

Sus sudorosas

frentes

sufren h a s t a el final mas tu sigues ahí y los haces trabajar pero lo hacemos aunque con gusto sea éste el final.

Son tus encinas un árbol muy duro de pelar p e r o engordan a los cerdos con el fruto que nos das. P o r ti Extremadura m u c h a gente moriría pero que es u n a tierra nuestra yo nunca olvidaría.

Mina García.

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GRATITUD A NUESTROS MAYORES (1ª P A R T E )

Cuantu

han

cambiadu

los

tiempus

y obligacionis aquellas de ir a lavar al arroyu llevandu la ropa puesta. Llevarla y e c h a r l a sobre la tupía yerba para que se blanqueara regándola con frecuencia. al sol

Otras veces a los hornus y el t a b l e r u a la cabeza iban a cocel el pan que amasaban en la artesa. Y caminu de los pozus y el cántaru a la cabeza y en la cadera a u n niñu que no dormía la siesta. Por que no h a b í a cochecitus ni cuartus para niñeras y cada m u j e r tenía de niñus m e d i a docena. D í g u de t é r m i n u mediu y no me pasu de cuenta q u é mujeris las de antañu cuanta lucha, cuanta entrega para sacar la familia a vecis con tal miseria, que no t e n í a n p a los niñus

ni u n trozu de pan siquiera. Peru siempri confiarun en Dios y en su providencia el que mantieni a las avis que no siembran ni cosechan.

Mina

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García.

GRATITUD A NUESTROS MAYORES 2ª PARTE
Hoy h a n cambiado los tiempos y las labores automática aquéllas, lavadora ¿Quién no tiene

de esas?,

q u e lavan y dan blancura y dejan la ropa seca. El frigorífico lleno y colmada la despensa. Y por supuesto pan tierno que lo duro lo desechan. A pesar de l a abundancia no nacen niños apenas, se dice que es sacrificio en esta vida moderna. Que no hay que traer el agua ni amasar pan en la artesa ni que lavar los pañales ni dar a los niños teta. Pañales de pon y tira en cualquier tienda que se encuentran

y en l a farmacia productos como la leche materna. Y por supuesto el dinero escasea atesta. que en ningún sitio cuando la abundancia

se habla de sacrificio Cuánto hay que agradecer a aquellas madres y abuelas a aquellas madres de antaño tal vez por no ser modernas, cuánto debemos la vida al sacrificio Una madre con abundancia de ella. o sin ella. es una madre

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.../...

Pero lo de la abundancia no sabe e l sufrir de aquélla que un niño le pedía pan y no había pan en la cesta. Esto que yo aquí he puesto es toda la realidad y sí alguna h o y v i v i e r a y lo quisiera explicar diría lo mismo que yo pues todo esto es verdad.

Mina García - Poeta popular

PRIMER CONGRESO SOBRE EL EXTREMEÑO O HABLA EXTREMEÑA CALZADILLA (CÁCERES) - OCTUBRE/2002

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Visiones de un pastor extremeño

EL PASTOR Y LAS NUCLEARES
Accésit de Poesía, 1981 “Día de Extremadura”

Plácido Ramírez Carrillo

Pero, habéis visto vusotros lo que mu cerquina d´aquí nos han hecho unos edeficios mu grandes con dos medias lunas pegás en el techo. Asina como a dos leguas d´aquí junto al mesmo río nuestro, y vienen a verlos gente mu gorda menístros, arcardes, ingínieros, y tayesas cargás con muchachos y tayesas cargás con maestros. que ícen tos, que son gente mu sabías y que saben mucho de cencias. Unos ícen qu´esto es mu güeno y otros que n´a güeno es eso y yo p´amí me igo, que de nusotros nunca se acordó el gobierno. Y sí ícen que son tan íntílígentes y que saben tanto de cencías. ¿Por qué nos hacen ellos que paran más las ovejas? ¿Y por qué no nos dan las tierras p´aque sembremos en ellas? ¿ y no estén ahí, namás que p´a verlas?. Si nusotros semos los dueños del süor y del trebajo, y no tenemos n´amás n´amás que nuestras manos, y asína hacen que nuestros hijos no tengan que dírse tan lejos en busca de horizontes nuevos. L´otra tarde m´acerqué p´allí yendo yo con mis ovejas y me planté en esos edefícios sin darme yo ni cuenta ¡Chacho! qué chismes tan grandes me ije yo p´amí adentros si son tan altos que p´aecen que están dando en el cielo.
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Visiones de un pastor extremeño

Hasta dejaron de comer los borregos y vorvieron la vista mirando p´a ellos, cavilando me ije yo p´amí ¿Qué pensarán los borregos si es que ellos tien celebro? ¿Y si ícen que es tan guëno por qué no nos l´an explicao a toito nuestro pueblo?. ¿Y pa qué no nos icen pa qué coño e´esto?. P´amí que estos cacharros no tien ná de güeno. Seguro que nos han de joer los tomates y los pimientos y nos han de anguachinar toito el río que es nuestro. Unos ícen que es mu güeno y otros que n´a güeno e´ esto y yo p´amí me igo, que de nusotros, ¡de nusotros, nunca se acordó el gobierno!

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EL PASTOR Y SU CRÍTICA

Hoy, sus quiero icir, lo que ayer vuestras bocas se callaron, a vusotros poetas y cantoris d´éste pueblo en l´agonía y q´un día l´orviaron. Yo no sé si por vergüenza por temor, orvío o mieo, no dijisteis tantas cosas der sufrir de nuestro pueblo. A vusotros que cantabais a las vígenes y a los santos, que palrabais de las cosas tan güenas y tan bonitas de nuestros campos. ¿Por qué no palrabais tamién de la miseria y del doló que paecía nuestra gente?. ¿Por qué no icíais que la tierra la poseían na más que cuatro, que tenían que dirse nuestros hijos en busca e pan y trebajo? Y a vusotros los menistros y demás gente del gobierno, tamien sus quiero icir argo que callarme no pueo. ¿Y por qué no habéis j´echo vusotros que toas las tierras sean iguales? ¿Por qué nos habéis dao a nusotros lo que no quiere naide?. Nusotros semos probes, mu probes y mu güenos y mu j´onraos, pero nuestra tierra es mu rica y mira, mira lo que nos habéis dao. Pantanos que h´an ajogao a muchos de nuestros pueblos, de cuyos nombres hoy ni acordarme quiero. Y aluego vino el regadío p´aque unos cuantos chuparan, y p´aque otros, los de siempre, d´etrás d´ellos mendigaran. Y aluego plantasteis ocaliptos p´aque la tierra s´abrasara, p´aque tamien unos cuantos, con sus intereses, se beneficiaran.
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Y endispués, esos chismarracos, que nucleares los llamaron, que naide sabe p´aqué son ni p´aqué coño las sembraron. Y muchismas cosas que fartan que ni nombrarlas quiero, que cuanti más cavilo más me emberrechino y me cabreo. Porque yo no sé de leyes ni tampoco sé de cencias, yo sólo sé cuidiar de mis cabras y de mis ovejas. Pero yo la verdad la igo de lo malo, cuanti que lo veo, con voz clara y mu juerte ¡sin vergüenzas y sin MIEOS!.

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EL PASTOR EN LA CIUDAD

P´os asina como te lo cuento asina es compadre Nocencio, en cuanti que vide la ciudad me vorví p´al pueblo. ¡Que no, que no! que p´amí no e´aquello, yo me ajogo y me mareo, con tanto jumo y más jumo y tanto ruio y tanto ajetreo. N´amás qu´ice que llegá a l´astación de los bichos negros esos que sirban y s´pantan las ovejas al pasar po cerca el pueblo, y allí m´estaba esperando el´ijo de mi hermano el más pequeño ese d´el pendiente en la oreja y que tié mu largo el pelo. Salimos a la calle y la gente junto a un chismarraco se arremolinaba d´elque vide q´unas pocas de luces s´encendían y s´apagaban. Una lus era asina como colorá como d´un brasero el borrajo lo mesmo que se pone el cielo al escurecer d´un verano, y endispués s´apagaba y s´encendía otra lus q´amarilleaba. Y aluego otra lus, enseguía, que como la yerba verdegueaba. Y antonces se paraban los víhiculos y toa la gente pasaba, no sé que coño tendría yo que toa la gente a mí me miraba, unos se fijaban en mi boina otros en mis carzones de pana, y yo p´amí m´ecía ¿me conocerán? pero ¡leche!, si yo no les debo ná Dispués nus metimos en un abujero con escaleras que solas andaban y yo entornaba mis ojinos porque sino ¡uy! como me mareaba. Y ar llegar a unos carriles vino sirbando otro bicho negro que se paecía aquel otro que nus espanta los borregos, ondi s´apretujaba mucho la gente, ondi las puertas solas s´abrían y cerraban, y vorvia andá de nuevo er bicho y otra vez amí m´apretujaban. Pero enseguía nus bajamos
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y por fin salimos a la calle, yo ya p´amí pensé ar fin voy a jartarme d´aire. Pero c´a, ni aún asina, ni en la calle poía respirar to era jumo y más jumo que m´ajogaba mucho más. La gente caminaba depriesa sin vorver la vista p´atrás unos iban como leyendo otros iban con su pensar, allí naide se conoce allí naide se saluda llevan tos tanta priesa que ni la palabra se cruzan. Y unos mozarbetes, en un banco, alreor d´un monotofón s´enreliaban un cigarro y p´amí yo m´ ecía si sería er cigarro pa tos porque tos con ansia lo peían. Y ar fin ya llegamos aonde vive mi hermano, yo ya cuasi medio ajogao, y nos subimos en un chisme q´ellos llaman acensor q´asina es como una jaula q´al arrancar pega un remeneón. En cuanti que me vido la familia me ijo que m´abía pasao, q´iba mu emblanquecío, sin colores y cuasi afisiao. Y yo le ije ami hermano, mia que p´amí no e´esto que mañana cuanti que puea yo me vuervo p´al pueblo. Y e´sque allí no se pue vivir tanto ruio t´enloquece tanto jumo te marea y hasta más depriesa s´envejece, allí no saben loque´s vivir en paz y en tranquiliá sin ruio, sin ajetreo y q´al menos puea respirá. ¡Que no, que te lo dije endenantes, que no, que p´amí no e aquello q´en cuanti que vide la ciudad .... me vorví p´ami pueblo!

Primer Congreso sobre el Extremeño - Calzadilla Octubre 2002
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HOMILIA PREDICADA EN CASTÚO CON MOTIVO DE LA FIESTA DE S. PEDRO DE ALCÁNTARA DEL AÑO 1981 Por José Polo Cordero

¡A la pá e Dioj! Cuantis cuantis llega cá año este día me jurga en lo maj'ondo e mi alma algo asina como un jormigueo. M'entra un ansia mu grandi de palrá a nuestro móo, en castúo, aquí mesmo alreol del altá. Y es lo que yo me igu: si laj lindaj tonáj de la tierra vuelan jasta el cielu, si laj mozaj y laj muchachinaj s'an jateao de gran fiesta, remuáj con las güenaj'alhajaj de muestraj agüelaj, n'este día tan grandi pa Estremaura, ¿por qué no poemuj palrá a Dioj y de Dioj en la lengua bendita de muestroj agüeluj? Si poemuj cantal y vestil como endenanti ¿por qué no poemuj tamién palrá en la ilesia en castúo en iguá qui jacían Ioj muestruj mayorij? Porqui piensu q'el Dioj de Ioj'extremeñuj entiendi tamién muestra jerga. ¿O ej qui solu va entendé la de luj catalanij, vascuj y galleguj, cuandu entavía la muestra ej maj sencillina? En castúo le palrarun nuestruj viejinuj y asina, en castúo le palramuj algunuj ende chiquirrininuj. Y le palraron asina las guapinaj y arriscaj mozaj de la muestra tierra. Y los mozuj bragauj, con riañuj. Güeno, pos pol tó esu ¡Hala!, amuj a palrá un ratino en castúo, asina velaile, aquí mesmo, alreol del altá, aunque me se jaga un ñúo mu gordo en la lengua. Hoy ej el día del mejó de los castúoj, del maj güeno y del maj santu. ¿Y qué sus vo'a icil d'esti Santu Benditu, estremeñu de nacencia?: ¿Desti jombre de la muestra tierra jechu asina como de raigonij d'encina? Flacu, elgaínu, por mó de Ioj muchuj trajinij que se truju pá palrá a toj Ioj extremeñuj de la dotrina de Muestru Señol, pá curá con milagruj mu grandij a toj Ioj malatuj de alma y de cuerpu. Peru no le palraba de Ioj saberij de Ioj jombrij, sino de los querelij de Dioj. ¡Cuánto supía de la sabienda de Dioj! ¡Cuánto trajinó el benditu paisanu muestru, jerre que jerre, pa que roa la genti de muestra tierra se quisián y jueran como Dioj manda! Dendi Ioj señoritinguj del pan pringau, mu estiraoj, con mucha fachenda y bien jateaoj, peru que aluego se tuvián una jincha que no se poían ni vel. Y él lej icía q'eso no lo quieri Dioj. Que Dioj ej un Padre maj güeno q'el pan y que quieri muj querramuj toj como hermanuj y por cima de tó a la gente mísere y esastrá. Esti Santu Extremeñu se pasó toa su vía endirgando a la genti el güen caminu, que luj maluj caminuj no llevan a güenuj sitioj. No lej iba con cúchili móchili ni alicantinaj de laj muchaj que muj trujun luj sabijonduj que vienin de juera ¡de 340 sabe Dioj d'ondi! a icilnuj lo qui semuj Ioj extremeñuj, a embobalnuj con chácharaj mu bien enjaretáj, a icilnuj que si «semuj maluj güeyij», que si «en esta tierra no s'achau enjamá la sembraúra del Vangeliu», que si semuj tój unuj bordoneruj, que si patatín, que si patarán ....

Y a esuj parlanchinij q'asina palrotean tenemuj q'icilij: Que por estaj tierraj trebajamuj con laj manuj, no con la «sin güesu», que tién elluj laj manuj mu blancaj pa palrá de trebaju a luj estrimeñuj, que «luj nietuj de luj machuj que conquistarun América» semuj ¡sí! mu parduj, ¡del coló de la tierra! peru que no entendemuj ni pajeamuj otru móo de palrá q'el de luj jechuj, asina lo aprendimuj de Cristu, q'ej un güen Maestru, que muj digan qué milagruj han jechu y endispué lej diremuj Ioj muestruj. Que no sean lenguaronij, que si qién que luj respetemuj a elluj que tamién muj respeten a luj estrimeñuj. Que semuj probes ¡sí! pero no tirulatuj. Que ¡ya está bien de despreciuj, de opresionij, de fanfarriaj y de cuentuj! Que piensin bien lo q'icin, q'andispué no tié remediu. Q'el qui palra sin sabel lo q'ici metí la pata jasta el cuezu. Que Ioj güeyij s'acen güenoj si por el caminu va por delanti el boyeru. Que Ioj estrimeñuj seguimuj como borreguinuj a quien va elanti de musotruj pedricándunuj con el ejemplu, como muestru benditu paisanu San Pedru, el alcantareñu, que muj palraba de Cristu, del amol y la probeza dendi el bujío del Palancar, q'él mesmo jizu cargando a suj costillaj toj Ioj avíuj. Y q'a Ioj estrimeñuj muj gusta máj el miajón que la corteza, comu muj lo enseñó asina este jombri, estrimeñu de nacencia, que s'aginó con muestraj mesmaj jielij, que sufrió Ioj mesmoj ajogos, brega que te brega. Ejti benditu santu q'ej carni de muestra carni y q'agora muj quié icil q'agamuj de su espiritualiá la muestra. Y agora, ya p'acabal, jincauj ante el Santu güenu, amoj a recordarli que Ioj estrimeñuj no tenemoj ná, que no semuj naide, que toj muj explotan, que muestroj campoj crujin de resecuj, que Ioj bichuj y laj bestiaj se muerin sin agua ni pienso, y que laj almaj paicen erialij resecuj, que luj campusinuj están ajinuj, sin tierra, sin trebajo, sin cosecha, sin jacienda, se tién que dil ajuyendu pa juera, queándosi aquí toas suj querenciaj. Tú, Santu Benditu, q'estaj junt'al Padre Eternu pa que muj ayúej, ¡échanuj una manu! endírganuj Tú el caminu del Cielu, queremuj contigu ¡agilá p'alante! pa jacel NUESTRU PUEBLU CON SUORIJ NUESTRUJ. Tú, ili al Padre Santu muj perdoni si antañu juimuj maletuj, si d'ÉI muj orviamuj, si le dimuj la espalda a suj mandamientuj, ili q'endelanti queremuj ser güenuj, pa querejnuj toj muchu y, si Tú muj ayúaj un poquirrininu, " arrimá muestruj jombruj, pa jacel entri toj d'esta tierra i i UN CACHINU DE CIELU !!

Terminado el acto religioso el Párroco, José Polo, sugirió la idea de que se debía declarar la fecha del 19 de octubre DIA DE EXTREMADURA, por ser el día en que nuestra región fue glorificada en la persona del mejor de los castúos, San Pedro de Alcántara, e invitó a todos los presentes y a todos los extremeños de buena voluntad a hacer todo lo posi341 ble por conseguirlo. PRIMER CONGRESO SOBRE EL EXTREMEÑO O HABLA EXTREMEÑA - CALZADILLA (CÁCERES) OCTUBRE/2002

EL EXTREMEÑO Y EL SPANGLISH El domingo 27 de octubre, asistí con una amiga al desarrollo de la última jornada del Congreso sobre el extremeño, celebrado en la localidad cacereña de Calzadilla. Acudí como simple espectadora, pero tras hablar con gente de la organización y observar lo que allí se celebraba, pude darme cuenta de la ilusión, el trabajo y el esfuerzo totalmente desinteresado que se realizó desde este pueblo para que tal acontecimiento se llevara a cabo. De su programa y de lo que me contaron, deduje que fue un Congreso abierto, donde gentes de todo tipo, con mayor o menor cultura, con mayor o menor formación intelectual, tuvieron la posibilidad de expresar sin vergüenzas y sin ataduras su sentir por cosas que nos acercan a nuestra tierra, que vienen de nuestros antepasados y no le dábamos importancia, al contrario, las infravalorábamos, y ahora con el esfuerzo y la ilusión de unos pocos por lo menos se quieren dignificar. Parece ser que en torno a este tema, ha surgido una gran polémica, que llega incluso hasta el ámbito político. Yo no lo entiendo muy bien. Según contaron allí, la organización del Congreso de Calzadilla no sólo no recibió apoyos prácticamente de ningún tipo, sino que además se le pusieron las mayores trabas posibles. Es difícil de entender que el simple hecho de estudiar y dar conocer cosas relacionadas con la cultura de nuestra tierra sea tan molesto y tan incómodo para algunos. Sólo lo atribuyo a que la gente anda algo aburrida y necesita establecer controversia por casi todo. Centrándome en el meollo de la cuestión a tratar, parece que a la Junta de Extremadura no le interesaba mucho implicarse en este proyecto, pero finalmente decidió enviar a la clausura de dicho congreso al Director General de Promoción Cultural, Hernán Cortés Villalobos. Y cual no sería la sorpresa de los asistentes que allí estábamos, cuando y para finalizar con lo que suponíamos un acto rutinario y de protocolo, tal señor sube al estrado y en lugar de clausurar el acto con unas palabras amables y de buen gusto como sería de esperar de un representante oficial, opta por desarrollar una tesis sobre la cuestión tratada en el congreso poco menos que ofensiva e insultante. Quiso llevar el tema por unos derroteros "bajo-políticos" absurdos, hablando de no se qué "imposición", y comparando la forma de hablar de nuestros mayores con el "spanglish" y el lenguaje que utiliza la gente joven en los móviles, con una clara intención ofensiva y de menosprecio. Que este señor no demostró su clase política ni su elegancia, quedó clarísimo, y si lo que quería era exponer sus tesis sobre el extremeño, en lugar de acudir como representante oficial de un gobierno autonómico a clausurar un acto cultural, lo que tendría que haber hecho es realizar una comunicación sobre el tema y seguro que hubiera tenido sitio, porque como he dicho antes creo que ha sido un acto abierto, cordial y desarrollado dentro del respeto a todas las ideas. Es más le animo a que lo haga en el 2º congreso que parece que se tiene intención de celebrar. Le digo al Sr. Villalobos y a todos los que piensen como él, que yo no entro en el debate intenso de si dialecto, habla o no se qué, yo sólo sé que me produce una ternura y un cariño tremendo oír hablar de cosas que yo aprendí un día de mi abuela, de mi madre o de mis tías, y aunque mi hijo, que ahora tiene cinco años, algún día use el lenguaje de los móviles, me gustaría que también conociera la forma de hablar de sus antepasados porque alguien se haya tomado la molestia de quedar constancia de ello. Le faltó talla política y le sobró prepotencia y chulería. Realmente "pa" eso se podía haber ahorrado la visita.

A.M.M.
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