1 Técnicas Bidimensionales Dibujo El dibujo tiene como característica primordial el empleo del trazo o la línea.

Frente a otras técnicas artísticas, destaca por la brevedad en su ejecución. Generalmente, es de dimensiones reducidas. El soporte habitual del dibujo es el papel. Para los apuntes y los dibujos de pluma y pincel, se prefiere el papel blanco, de granulado fino y superficie lisa . El papel de grano grueso, sea coloreado o no, es más adecuado para el dibujo a lápiz, el carboncillo o el pastel. 1) El dibujo a tinta El dibujo a pluma emplea distintos tipos de tintas: a) La más frecuente es la tinta china, que se confecciona a base de negro de humo disuelto en aceite, de goma arábiga y aglutinantes. Una vez mezclada con agua produce tonos grises. b) La sepia es una tinta que se obtiene de la sustancia contenida en una glándula del cefalópodo del mismo nombre. Dicha sustancia se diluye en agua en distinto grado de concentración y se le añade goma arábiga. Además de constituir la materia prima del dibujo a pluma, la tinta es también la base de otras dos técnicas de dibujo: el pincel y la aguada. El pincel se usa con tintas puras o diluidas en agua. La aguada se obtiene a partir de tinta china o de tintas de colores, que se diluyen en agua y se aplican con pincel. Las aguadas más frecuentes en Goya son las de tinta parda, pues se prestan muy bien a sus habituales contrastes de luz y sombra. Es frecuente encontrar mezcladas en un mismo dibujo las diversas técnicas. La pluma y la tinta se utilizan para trazar las líneas y las figuras, y el pincel y la aguada para matizar las actitudes y los contrastes. 2) El dibujo a lápiz El dibujo a lápiz se define por el material empleado: lápiz negro, lápiz blanco de yeso y de color, a los que se suman las tizas coloreadas. El carboncillo se consigue con unos bastoncillos obtenidos de la combustión lenta de la madera, a los que se añaden resinas y alcohol para prolongar su duración. La sanguina es un lápiz rojo de arcilla ferruginosa. El lápiz negro que se usaba en época de Goya era el grafito inglés, cuya mina se fabricaba con plomo. En 1790 se inventó una nueva técnica de fabricación de lápices: el llamado lápiz Conté. Se trata de un conglomerado de polvo de grafito y arcilla, que sigue utilizándose hoy en día para la fabricación de lápices corrientes.

2 El collage Un collage se puede componer enteramente o solo en parte de fotografías, madera, piel, periódicos, revistas, objetos de uso cotidiano, etc. Aunque se considera que fue Picasso quien inventó el collage en 1912 con su pintura Naturaleza muerta con silla de rejilla, está en discusión si fue primero Picasso o Georges Braque. El primero había pegado fotografías a sus Del collage se depuró un principio previo o técnica cuyo primer creador fue al parecer el dadaísta Marcel Duchamp: el "objeto encontrado", según la cual cualquier cosa que elige un artista es sacralizada como "arte", desde una piedra que llama su atención en un camino a una imagen que le gusta en una revista. De ahí a la amalgama de "objetos encontrados" o collage hay sólo un paso. El collage ha sido usado, pues, en las vanguardias históricas de principios del siglo XX: Futurismo, Cubismo, Dadaísmo, Surrealismo, Constructivismo... Artistas plásticos que frecuentemente han usado esta técnica incluyen a Max Ernst, Juan Gris, Georges Braque, Marcel Duchamp, Man Ray, Antoni Tàpies, Jasper Johns y el artista mexicano Alberto Gironella. Asimismo es una técnica habitualmente empleada por los creadores del Arte correo en la difusión de sus trabajos. El grabado Entendemos por grabado el resultado del trabajo realizado sobre una superficie de madera o metal, llamada plancha, por medio de instrumentos cortantes, punzantes o de ácidos que atacan la superficie metálica. El resultado es la estampa, soporte generalmente de papel al que se ha trasladado la imagen por medio de la tinta, al poner en contacto la hoja con la plancha grabada entintada y ejercer presión con un tórculo o una prensa vertical. Por extensión también recibe el nombre de grabado la estampa así realizada, de manera que se confunde el proceso con el resultado. Existen diferentes técnicas para trabajar las planchas de metal: el aguafuerte, el aguatinta, el grabado a buril, la punta seca y la litografía. a) El aguafuerte es el procedimiento de grabado en el que sobre una plancha metálica cubierta por una fina capa de barniz protector se dibuja con una punta metálica el tema iconográfico. Al dibujar sobre el barniz protector éste se elimina. Al introducir la lámina en un baño de ácido, o aguafuerte, se produce la corrosión del metal en las zonas dibujadas, es decir, en las que se ha eliminado el barniz protector. b) El aguatinta es un procedimiento de grabado que consiste en verter sobre la plancha una capa uniforme de resina. La plancha se calienta para que la resina se funda y se adhiera. Posteriormente, se introduce en ácido, y éste penetra en las partes en las que la superficie no está protegida por la resina. El aguatinta está casi siempre asociada al aguafuerte. En una misma plancha las dos técnicas se complementan: el dibujo queda definido por el procedimiento del aguafuerte y el aguatinta se utiliza para rellenar las superficies y conseguir los contrastes de luces y sombras.

3 c) El grabado a buril es el procedimiento de grabar sobre una plancha metálica muy pulida, haciendo incisiones muy profundas por medio de un utensilio llamado buril, que extrae en su recorrido limaduras de la propia plancha. Los surcos resultantes se rellenan con la tinta, que pasará al papel cuando ambas superficies se pongan en contacto. d) La punta seca es, al igual que el buril, una técnica de grabado directo. Consiste en dibujar directamente sobre la plancha metálica con una aguja de acero o punta seca. La extremidad de la punta seca es más fina que la del buril y sin filo, de manera que raya el metal produciendo surcos que pueden ser profundos pero no muy anchos. El metal levantado queda a los lados de las incisiones, formando las llamadas rebabas o barbas. Al entintar la plancha estas rebabas retienen más cantidad de tinta y el resultado en la estampa es un trazo aparentemente más ancho y difuminado en los laterales, lo que da a la estampación el aspecto delicado y aterciopelado que la caracteriza. Las rebabas se desgastan con rapidez en las sucesivas estampaciones, y con ello se va perdiendo el efecto característico de la técnica. Por ello, no admite muchas tiradas. e) La litografía es una técnica diferente y más evolucionada en relación con el grabado en hueco. Se trata de dibujar con un lápiz graso, o lápiz litográfico,sobre una piedra calcárea denominada piedra litográfica. Para fijar este dibujo y que la grasa no pase a las zonas no dibujadas, se cubre toda la piedra con una leve película de goma arábiga acidulada. A continuación, se remoja la piedra con agua. Las superficies no dibujadas absorben el agua, y las dibujadas con el componente graso la rechazan. Seguidamente se pasa el rodillo impregnado en tinta grasa. De nuevo, la tinta se deposita únicamente sobre la zona dibujada, pues la humedad de la parte sin dibujar repele la tinta. Finalmente, el grabado se estampa con la ayuda de la prensa litográfica que hace que la tinta depositada sobre el dibujo de la piedra pase al papel. Vocabulario básico del grabado Buril : Instrumento de acero de sección prismática que termina en forma de bisel cuyo vértice graba el metal. Va montado sobre una empuñadura de madera en forma de seta. Plancha: Lámina de madera o metal (cobre, etc.) preparada paraser estampada. Punta seca: Aguja de acero, de sección circular, cuya extremidad carece de filo y es más fina que la del buril. Rebabas: Crestas levantadas en los bordes del rayado de las láminas grabadas por medio de la punta seca.

4 Tórculo: Prensa para estampar grabado calcográfico formada por dos soportes laterales sobre los que reposan dos cilindros macizos. La presión ejercida por los dos cilindros hace que la tinta de la plancha pase al papel. Prensa vertical: Máquina ideada para producir una presión vertical que hace entrar en contacto dos superficies. La plancha superior desciende accionada por una palanca hasta la plancha inferior o platina que permanece fija. Acidulación: Preparación con ácidos a las que son sometidas las piedras litográficas dibujadas. Tiene por objeto limpiarla piedra de partículas grasientas para que el agua empape toda la superficie no dibujada y hacer insolubles en agua el lápiz y la tinta. Piedra litográfica: Piedra caliza con anhídrido carbónico. Para dibujar sobre ellas, es necesario pulirlas previamente.Las más adecuadas son las sacadas de las canteras de Solenhofen (Munich). Lápiz litográfico: Lápiz graso compuesto de una mezcla de negro de humo, cera, jabón y sebo, que sirve para dibujar sobre la piedra litográfica. El mosaico Un mosaico en su origen es una obra compuesta de piedrecillas, terracota o vidrios de varios colores. También puede estar hecha de madera. Por extensión se llama mosaico a cualquier obra realizada con fracciones diversas. En biología se utiliza la palabra mosaico para cuando un organismo está formado por varias clases de tejidos que son genéticamente distintos. La obra del mosaico se realiza sobre todo en superficies planas y de tamaño grande, como una pared, un suelo o un techo, pero a veces se adapta también en simples objetos o pequeños paneles. La creación de un mosaico es un arte muy antiguo. En la Edad de Bronce, en Creta ya se desarrollaba esta habilidad. Se han encontrado obras de mosaicos en yacimientos arqueológicos de Mesopotamia (siglo IV al III adC), Grecia (siglo III adC) y en Mesoamérica. El gran desarrollo se dio en época del Imperio Romano y más tarde, con los bizantinos, islámicos, normandos (en Sicilia, siglo XII), hasta llegar al Renacimiento y a nuestros días (siglos XIX, XX y XXI). La palabra griega μoυσα-ης (musa) significa, musa Μουσειoς-α-oν (museios) , concerniente a las musas. Μoυσειoν-oυ (museion), significa templo de las musas, lugar donde residen las musas. La palabra μoυσειoν dio al latín musivus –a –um, que es el antecedente de mosaico. Se dice (aunque no se puede hallar la fuente) que los romanos consideraban tan exquisito el arte de hacer mosaicos que pensaban que sólo podían crearlo las musas o los favorecidos por ellas.

5 La pintura En la terminología actual la palabra "pintura" es sólo una parte de lo que se conoce como recubrimiento orgánico; éstos incluyen pinturas, barnices, esmaltes, lacas, colorantes selladores y todos los diversos productos accesorios como los disolventes. Estos recubrimientos tienen las siguientes propiedades en grados variables, dependiendo de la composición del recubrimiento: buen flujo y nivelación; proporción de aspersión y grosor de película satisfactorios; secado rápido, alta impermeabilidad, buena adhesión, flexibilidad y dureza, resistencia a la abrasión y durabilidad. También se refiere en primer lugar a las sustancias empleadas para dar color y que suelen ser una mezcla de un pigmento con un aglutinante, el cual puede diluirse más o menos. También existen pinturas que no requieren un aglutinante, como por ejemplo: los pasteles, carboncillos, grafitos, etc. Por extensión se denominan así también algunas obras realizadas con dichos materiales. Existen multitud de técnicas válidas para la realización de pinturas, así como de soportes y motivaciones. Las técnicas se pueden diferenciar en grasas y acuosas. Los soportes en fijos o inmuebles (parietales o murales) y móviles (pintura de caballete). La pintura es la ciencia y el arte de expresar sentimientos, emociones o ideas, mediante imágenes o representaciones objetivas (mundo exterior) o subjetivas (mundo interior), realizadas por un artista llamado "pintor" y plasmadas en una superficie bidimensional, utilizando diferentes sustancias (materiales o "pigmentos") y unas determinadas "técnicas pictóricas". Según la maestría del artista su obra conseguirá, o no, un valor estético. Los historiadores del arte dividen a la pintura en períodos (Ver historia del arte, historia de la pintura) y cada época cuenta con sus respectivas técnicas de pintura. A partir de la segunda mitad del siglo XIX la pintura sufrió un revolución extraordinaria, no solamente a la temática representada sino también a las nuevas técnicas utilizadas. Se ha pasado en apenas un siglo de la pintura académica lisa y pulida que emplea un lenguaje bidimensional a una nueva forma de pintura rugosa elevada que emplea un lenguaje tridimensional llamada Holopintura. Más allá de toda especulación o tendencia en las artes visuales, la pintura artistica, se diferencia de cualquier otro tipo de pintura, en que su práctica no corresponde necesariamente a una demanda, sino a la búsqueda personal de un mensaje visual, que trascienda al material usado en sí, emergiendo detrás de las formas y los colores y sus tonalidades, un contenido que invite al espectador a explorar un camino que se recorre a través de las manos del mismo pintor. Siempre basándose en las técnicas elementales de la pintura como lo es la composición, el equilibrio, ritmo, forma, color y valor. Estas técnicas basadas en naturalezas matemáticas han sido perfeccionadas a lo largo de la historia por todas las grandes civilizaciones conocidas, y sus profundos conocimientos han sido siempre aplicados a consciencia por la mayoria de los grandes pintores que han trascendido en sus obras.

6 Vitrales El arte de las vidrieras Las vidrieras ya eran usadas en las iglesias de la época románica pero llegan a su apogeo en la arquitectura gótica y van generalizándose desde el siglo XIII. Presentan en este siglo, como en el anterior, la forma de mosaico en el fondo, con varios compartimentos o medallones de figuras en serie de arriba abajo, representándose en cada uno algún asunto religioso, histórico o simbólico, pero sin llevar más de un color cada fragmento de vidrio (salvo el esmalte de colo gris o negruzco que se añade para trazar algunos perfiles y contornos de figuras). En el siglo XIV, dichos compartimentos se hacen de mayor tamaño, lo mismo que las figuras, las cuales se van situando aisladas dentro de su ojiva y debajo de un doselete y se tiende a imitar con ellas algo mejor el natural, añadiéndoles el claroscuro de esmalte gris y a veces el color amarillo (Amarillo de plata. En el siglo XV y principios del XVI, las imágenes son todavía mayores y están como encerradas en templetes góticos, erizados de torrecillas y además de los colores gris y amarillo, añadidos por el esmaltado del vidrio, se introduce a veces el color encarnado, también por el mismo procedimiento y se usan vidrios dobles (incoloro uno y coloreado el otro) para modificar el color del fragmento respectivo. En el siglo XVI, se elaboran vidrieras de una pieza con vidrio incoloro, pintándolas con esmalte gris (grisallas) y a mediados del mismo siglo se inventa el modo de esmaltar de diferentes colores un trozo cualquiera de vidrio lo que dio por resultado el disponer de vidrieras como si fueran lienzos o tablas de pintura, economizando así muchos accesorios de plomo para armar las piezas. Esta clase de vidrieras mucho menos transparentes y brillantes que las de la época anterior, pertenece ya al estilo renacentista y se distingue, además de lo dicho, por la soltura y libertad con que aparecen las figuras desligadas de templetes y combinadas con escudos heráldicos, etc. Entrado ya el siglo XVII, van sustituyéndose por mosaicos geométricos de vidrios de colores las hermosas vidrieras precedentes, desapareciendo así el verdadero arte que tanto brilló en la Edad Media. Escasas pueden contarse las vidrieras historiadas de los siglos XVII y XVIII. En el XIX, se imitan las obras de los anteriores con variados gustos, desde el románico del siglo XII al del renacimiento del XVI. En España, destacan por su antigüedad y mérito las siguientes: Las vidrieras de la catedral de León, pertenecientes a todas las épocas del estilo ojival, con otras del siglo XV en las catedrales de Toledo, Burgos, Avila y Barcelona. del siglo XVI, son notables las de Sevilla y Oviedo y tampoco carecen de interés cuatro vidrieras de la iglesia principal de Cervera (Lérida). del siglo XVII, se encuentran algunas de las catedrales de Sevilla y Segovia. Se consideran como las mejores del mundo las vidrieras de la catedral de Chartres, seguidas de las de París, Estrasburgo, Colonia, etc. del siglo XIII.

7 Técnicas Tridimensionales La escultura Se llama escultura a: Arte de modelar, tallar o esculpir en barro, piedra, madera u otro material. Es una de las Bellas Artes en la cual el artista se expresa mediante volúmenes y espacios. La escultura es el arte plástico propiamente dicho pues es el arte de modelar figuras y reproducir objetos de bulto. En él, se incluían antiguamente todas las artes alfareras, las de talla y cincel junto con las de fundición y moldeado. La obra hecha por el escultor. Historia: Desde los tiempos más remotos el hombre ha tenido la necesidad y la oportunidad de esculpir. Al principio lo hacían con los materiales más simples y que estaban a la mano: barro y madera. Después fueron empleándose la piedra, los metales y todos los demás que pueden verse en la sección "Materiales y técnicas tradicionales" y en "Materiales y técnicas de los tiempos modernos". Los pueblos de la prehistoria hicieron esculturas relacionadas con la religión y los mitos. A veces eran simples amuletos. Se han encontrado también en algunos enterramientos de niños, muñecos de todo tipo, algunos articulados como las marionetas. Las grandes civilizaciones antiguas (Roma, Grecia, Egipto, Mesopotamia, China) realizaron grandes esculturas que representaban a sus dioses a sus gobernantes y a sus héroes. Utilizaban los bajorrelieves para narrar grandes batallas y escenas de la vida cotidiana. Estas civilizaciones supieron admirar la escultura como arte y dejaron para la posteridad figuras de adorno hechas por el simple placer de su contemplación. Todo este devenir histórico ha hecho del desarrollo tecnológico uno de los más importantes elementos en la construcción de objetos. Tipos: La escultura se divide en dos grandes ramas, la estatuaria y la escultura ornamental, según que represente la forma humana y exprese las concepciones suprasensibles del hombre o se ocupe en reproducir artísticamente los demás seres de la naturaleza, animales o vegetales. La primera lleva con propiedad el nombre de escultura y tiene un ideal propio, desempeñando la segunda un papel secundario al servir de auxiliar a la primera y a la Arquitectura. La estatuaria a su vez comprende varios tipos: de bulto redondo y de relieve. De bulto redondo Llamada también exenta. Es aquella que se puede contemplar desde cualquier punto de vista a su alrededor. Si se representa la figura humana se denomina estatua. Si la estatua representa a un personaje divino o está hecha para el culto religioso se llama imagen. En función de la parte del cuerpo representada,

8 su posición u otras características las escultura de bulto redondo se clasifican en Busto: sólo representa la cabeza. Torso: le falta cabeza, piernas, brazos. Sedente: sentada. Yacente: tumbada. Orante: de rodillas. Ecuestre: a caballo. Grupo: lo que su nombre indica. Si tenemos en cuenta que a largo de la mayor parte de la historia de la humanidad, la gran mayoría de personas eran iletradas, no resulta extraño que la escultura haya cumplido también una función didáctica o pedagógica, mediante la que explicar al pueblo determinados aspectos. Así por ejemplo en la Edad Media, para la época del románico es frecuente referirse a los relieves de los tímpanos de las portadas como «catecismos pétreos» o «Biblias en piedra» ejecutados para ilustrar a la población analfabeta. La función ornamental puede darse ligada a alguna de las otras funciones, aunque a veces puede ser el objetivo principal, como ocurre con la decoración vegetal o la geométrica. En los estilos anicónicos como el islámico o el hebreo, cumple un papel fundamental. También en gran medida la escultura del siglo XX, sobre todo la abstracta, cumple principalmente esta función. Canon de proporciones El canon representa en escultura y en pintura lo que el módulo en arquitectura y no es otra cosa, en general, que el conjunto de las medidas proporcionales que se observan en la figura humana. Los artistas griegos del siglo de oro (siglo V adC) tuvieron ya su canon atribuido principalmente al escultor Policleto y aunque desde entonces ha ido sufriendo rectificaciones y variaciones en manos de los antiguos y modernos artistas, quedó bastante establecido por el pintor Leonardo da Vinci a finales del siglo XV acomodándose a él la mayoría de los pintores y escultores. La medida fundamental del canon florentino tomada del hombre bien constituido está en la cabeza. Ésta se considera en altura como la octava parte de todo el cuerpo, siendo la cara la décima parte del mismo y de una altura igual a la longitud de la mano. Estando el hombre en pie y extendiendo los brazos, determina un cuadrado perfecto con las líneas que bajan a plomo y pasan por los extremos de las manos y las que horizontalmente se tienden sobre la cabeza y debajo de los pies. Las diagonales de este cuadrado se cortan en la última vértebra lumbar y fijan en el centro de toda la figura. Tirando una horizontal por dicho punto central se divide el hombre en dos partes iguales y cada una de éstas en otras dos, por líneas paralelas que atraviesen por la mitad del pecho y por las rodillas. La cabeza se divide a su vez en cuatro partes iguales siendo una de ellas la nariz.

9 La Ebanistería La ebanistería es un oficio artesano que guarda semejanzas con la carpintería, aunque se distinguen porque el primero produce muebles mucho más elaborados y artísticos, así como por tener necesidad de trabajos complementarios para el acabado de algunas piezas, utilizando técnicas de talla, torneado y taracea. La Cerámica. Este proceso creativo, utilizando la cerámica como medio de expresión plástica, no es único, ni quizás sea el mejor, pero es en el que me encuentro cómodo y me permite ejecutar cualquier tipo de proyecto. Otra de las razones que me animaron a diseñar esta página, es la de divulgar las técnicas de trabajo y decoración cerámica, procesos de cocción de las diferentes pastas cerámicas, con el fin de que, dando a conocer todos estos extremos al gran público, se valore más y mejor nuestra obra. Otra razón es exponer algunas de mis obras, tanto de acuarela como de cerámica. Entre los diferentes apartados, podréis encontrar información de tipo técnico sobre tipos de arcilla, técnicas de decoración cerámica, técnica del Rakú, los engobes, algunas formulas elementales para elaborar cubrientes, o barnices cerámicos, tanto para engobes como para la decoración con la técnica del Rakú; tipos de hornos y usos, vocabulario básico sobre cerámica, (Glosario). Alguna de las obras que muestro son pequeños murales cerámicos de variadas dimensiones, otras simples placas cerámicas con distintos motivos. La ventaja de estos murales, es que están diseñados para sujetarse a la pared sin necesidad de argamasa. El Esmalte Para otros usos de este término, véase Esmalte (desambiguación). En el ámbito de la tecnología o el arte, el esmalte, (o esmalte vidriado, o esmalte porcelánico) es el resultado de la fusión de cristal en polvo con un sustrato a través de un proceso de calentamiento, normalmente entre 750 y 850 ºC. El polvo se funde y crece endureciéndose formando una cobertura suave y vidriada muy duradera en el metal, el vidrio o la cerámica. A menudo se aplica el esmalte en forma de pasta, y puede ser trasparente u opaco cuando es calentado. El esmalte vidriado pueda aplicarse a la mayoría de los metales. Tradicional cazuela de cocina fabricada en hierro esmaltadoEl esmalte vidriado tiene muchas propiedades excelentes. Es suave, resistente a las agresiones mecánicas o químicas, duradero, puede mantener colores brillantes durante mucho tiempo y no es combustible. Entre sus desventajas destaca su tendencia a romperse o hacerse añicos cuando el sustrato es sometido a deformaciones o esfuerzos. La durabilidad del esmalte le ha proporcionado muchas aplicaciones funcionales, incluyendo los carteles publicitarios de comienzos del S. XX, las paredes interiores de hornos, cazuelas y otros recipientes de cocina, paredes exteriores de alta calidad, grifería y almacenamiento en silos.

10 La gliptica Arte de grabar o tallar las piedras finas. La glíptica ha pasado en la antigüedad por tres grandes fases: En la primera, se limitó a grabar escrituras sobre las piedras más o menos duras para que sirvieran de signos o sellos a los altos dignatarios, sacerdotes o reyes. Este primer periodo de la glíptica abraza las dos mayores si no más antiguas civilizaciones: la de Egipto y la de Asiria. En los comienzos del segundo periodo encontramos los fenicios, la Grecia antigua y los etruscos. En estos pueblos, la glíptica empezó a convertirse en verdadero arte La glíptica llegó a su apogeo en el tercer periodo en Grecia en el siglo de Pericles y en Roma en el reinado de Augusto. Los griegos buscaron sobre todo la pureza de la forma y los contornos como la belleza de los rasgos y líneas mientras que los romanos se ocupaban más en hacer resaltar los colores y la transparencia de las piedras finas, aspiraciones o tendencias ambas que caracterizaban bien el genio particular de aquellos pueblos: el uno persiguiendo el ideal de la Poesía; el otro, buscando la riqueza y el brillo como desideratum supremo del arte. Entre las piedras así grabadas que nos ha legado la Historia se encuentran: el Demóstenes, Mecenas, Perseo y Mercurio del grabador Dioscórides el Toro de Hilo el Aquiles tocando la lira de Panófilo la Medusa de Solón la Minerva de Aspasio el conocido con el nombre de Julia de Evodo o Sello de Miguel Angel porque de tal uso sirvió al inmortal artista. Las piedras antiguas se clasifican con nombres especiales sacados de alguna particularidad de su forma o de la naturaleza de los asuntos representados en ellas. Así se llaman caprichos, aquéllas cuyas figuras se agrupan cómicamente quimeras, las que tienen objetos de pura invención, resultado del conjunto de partes de distintos animales astríferas, las de los astros escarabeos las análogas egipcias que son consideradas como las más antiguas Se conocen también otras piedras grabadas que contiene los símbolos del culto de ciertas sectas gnósticas. Estas piedras se llamaban abraxas, según la palabra en letras griegas que se lee en todas ellas y según otros, piedras basilidianas, nombre que reciben por creerlas simbólicas de la secta de Basilides. La glíptica casi desapareció después del Imperio Romano pero volvió a reaparecer en el siglo XV en Italia. Dos artistas eminentes la cultivaron en Milán: Juan y Dominico más conocidos por Juan el de las Cornalinas y Dominico el de los Camafeos. Este arte fue importado en Francia por Mateo del Vassaro que fue a París siguiendo a Francisco I. Son notables las colecciones de Londres, Munich, Viena y París y se encuentran datos interesantísimos sobre esta materia en las obras de Vettori, Ratter, Millín y Mariette.