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Se tenía una actitud excluyente hacia los

indígenas.
No nos reconocíamos como pueblo
mestizo, desconociendo nuestro origen.
Se pensaba que la etnoeducación era
específica para grupos indígenas.
La etnoeducación se centraba en la
enseñanza de la lengua de la etnia del
entorno..
Comienza un cambio positivo en nuestra forma de
pensar motivados por los tutores y la malla curricular
de la licenciatura en Etnoeducación, el trabajo en
grupo colaborativos, los debates en gran grupo y los
foros propuestos para los grupos étnicos del CEAD
Valledupar, ya que la UNAD tiene presencia en Pueblo
Bello y las cuatro etnias de la Sierra Nevada de Santa
Marta (Arhuaca, Wiwa, Kankuama y Kogui). Lo que ha
permitido la interacción en diferentes temáticas desde
la cosmovisión de cada pueblo (Etnoeducación,
Interculturalidad, Territorio y Biodiversidad, etc.)
El grupo actualmente evidencia un interés por la
investigación y proyecta la etnoeducación como una
oportunidad de cambio social en nuestro contexto, y
reconoce la etnoeducación como una herramienta de
investigación para conocer y entender la diversidad
cultural del contexto, como también, para incluirla en el
desarrollo curricular. Además ve la Etnoeducación como
una oportunidad incluyente dentro del sistema
educativo, la cual genera en el docente, un cambio
positivo en su práctica pedagógica, al igual que la
aceptación de las diferencias culturales en su aula.
REFERENTES
•En el municipio de Pueblo Bello encontramos una
población pluricultural (con diferentes formas de
pensar, sentir, crear, etc.)
•Cada grupo trae unas costumbres consigo, que son
difíciles de conjugar con las de los demás.
Encontramos descendientes especialmente de Las
Etnias arhuaca, kankuama, wayu, Afrodescendientes
y de nacionalidades alemanes, franceses, italianos,
españoles además de regiones como
santandereanos, tolimenses, guajiros, etc.
•Por tanto, los maestros afrontamos un gran
reto para unificar estas diferencias en el aula.
La adaptación a una clase con diversidad étnica ha
de tener lugar por ambas partes, la local y la
foránea, lo que llevará a un enriquecimiento mutuo.
En definitiva, el aula es el marco ideal para enseñar
a los alumnos de distintas etnias y religiones que
conviven en ella, a respetar las diferencias de los
otros y aportar lo mejor de su cultura para que de ahí
surja una sociedad futura en la que el respeto, la
igualdad y la tolerancia sean la nota predominante.
“...no soy
no hay yo
siempre somos nosotros...
muestra tu rostro al fin
para que vea mi cara verdadera
la del otro
mi cara de nosotros...” OCTAVIO PAZ