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Valle de Asia / Omas.
Viaje al Arco Iris

Reporte del viaje
5 al 7 Abril 2007 Distancia recorrida: 110 km. Ubicación: Valle de Asia / Omas, Cañete, Yauyos, Lima, Perú
Hola cicloturistas: En los días de Semana Santa fuimos en bicicleta por el Valle de Asia hasta Omas, la experiencia fue ciclistícamente exigente, paisajísticamente un tanto seca, árida y desolada pero emocional y espiritualmente muy grata y extraordinaria. Como casi siempre, salimos tarde de Lima, eran las 11:30 am y en el terminal de bus Soyuz la cola de pasajeros medía 200 metros y avanzaba lentamente a medida que salían los buses llenos cada 5 minutos con destino al sur de Lima. Nos cobraron abusivamente S/. 30.00 por cada uno y S/. 10.00 por las bicicletas. Partimos a las 2:30, llegamos a Asia a las 4:00, compramos algunas cosas que faltaban y antes de partir almorzamos un buen y rico menú en el restaurante de la señora “charapa” que está justo en la esquina donde empieza el camino hacia Coayllo, frente al local llamado La Huaca, junto a la carretera. Partimos a las 5:00 pm. rumbo a Coayllo, por un camino afirmado de textura variada: tierra, arena y restos del asfaltado de una antigua pista, que pasa por un basural al principio, luego por un descampado, atraviesa el languidecente poblado de Santa Rosa de Asia y que sigue subiendo hasta llegar a Coayllo. En el camino se nos

hizo de noche, así que las linternas frontales nos facilitaron la pedaleada corta nocturna. Eran días de Luna Llena y esperábamos apoyo lumínico lunar en cualquier momento después del anochecer, sin embargo el impenetrable cielo nublado mantuvo la ruta a oscuras. Coayllo, a 18 km. de Asia, es un pueblo pequeño y tranquilo, con una antigua iglesia medio desvencijada y a medio refaccionar, hay alumbrado público y en las casas, el agua potable es escasa y solo por horas. Hallamos donde comer y comprar cosas y un pequeño hotel (sin aviso) de 3 pisos, al que llegamos preguntando para ubicarlo a 1 cuadra de la plaza central. Aquí pasamos la noche, había habitaciones, pero no había luz, ni agua. Lo del agua era comprensible por la escasez crónica que padece el pueblo, lo de la luz era por un defecto en las instalaciones eléctricas del hotel. Bajo esa perspectiva y sin otra opción de alojamiento por los alrededores, no quedaba sino resignarse. Sin embargo la intolerancia de María Elena y mi curiosidad pudieron más que la resignación. Le preguntamos al dueño qué problema tenía con la luz, a lo cual respondió que algo estaba mal, pues los fusibles se quemaban, los cables recalentaban en el tablero de interruptores y el medidor giraba loco marcando un gran consumo aún teniendo solo 1 foco encendido. Supuse que el problema sería algún cable cruzado o conexión defectuosa, así es que me aventuré a decirle al dueño que me dejara revisar las instalaciones, cosa que no resulta ser muy complicada si se tiene una idea básica de cómo es una instalación doméstica. Así que me puse a destapar los interruptores y tomacorrientes en busca de la falla. Nada. Luego de pensar un poco me puse a identificar los cables por sus colores, ubiqué y aislé los que conducen corriente al segundo piso, donde están las habitaciones, separándolos del resto del edificio. Probamos y...Yahoooo!!! Si funcionó, ahora el medidor registraba normal, los cables no recalentaban, ni se quemaban los fusibles, aunque una parte del edificio quedó sin corriente. Ahora si, la idea de pasar la noche en este hotel era más aceptable a pesar de que nos bañamos con balde y jarra, ni modo, peor es nada. En pago por el improvisado servicio de reparación eléctrica, dormimos gratis esa noche en el hotel. Nos acostamos tempranol, para proseguir a primera hora por la

mañana y avanzar antes de que caliente el sol. El valle de Asia, es uno de las más áridos de la costa central del Perú, en l aparte baja del valle el agua escasísima ha determinado el éxodo de la mayoría de lugareños. Desde hace 3 años que no baja agua por el río, este año recién en Marzo hay agua y nadie espera que sea mucha ni muy duradera. La agricultura aquí es casi una utopía. Los únicos cultivos que sobreviven las largas sequías son los nísperos y pacaes que languidecen y cuyos frutos se secan en las ramas pues no hay quien los apañe. La extracción de agua subterránea es una alternativa costosa que casi nadie puede sufragar, los molinos de viento son un paliativo solamente. En la parte alta del valle cerca a Omas hay más agua y el verdor de los cultivos contrasta con la sequedad de los cerros que flanquean el valle. El camino que recorre el valle es una trocha carrozable en buenas condiciones. A las 06:00 reanudamos la marcha, muy cerca del pueblo pasamos por el sitio arqueológico Sequillao, en abandono y un tanto degradado, a 2 km. nos encontramos con el río Asia en crecida, había llovido en la sierra alta y el agua venía color barro. No hay puente, así que la cruzada fue a pie cargando las bicis, con el agua por encima de las rodillas, sin zapatos las piedras en el lecho del río hacen doler los pies y las que arrastra la corriente golpean, una verdadera tortura. 3 km. más adelante llegamos al extenso sitio arqueológico de Uquira, después de una breve visita y algunas fotos, continuamos hasta el actual pueblo del mismo nombre donde desayunamos plátanos, pan y reabastecimos agua. Avanzamos 6 km. más y pasamos por el desolado y árido caserío de La Yesera. Aquí fuimos preguntados a donde íbamos, a Omas respondimos, falta bastante todavía nos dijeron. 1 km. más adelante nos encontramos con el sitio arqueológico Los Gentiles, también grande e interesante. La capilla solitaria y las casas abandonadas a un lado del camino bajo el sol abrazador refuerzan la sensación de desolación. En Huañañabe, 5 km. más adelante en una curva junto a la trocha hallamos una ramada muy bien hecha de

palos y cañas, al parecer puesta ahí a propósito para guarecer del inclemente sol a los que como nosotros se aventuran a recorrer el valle. 5 km. después, en Cata, hallamos un buen sitio para descanso y reabastecimiento de comida, bebidas, etc. La dueña de la bien surtida tienda, doña Lidia, una señora de espontánea generosidad y hospitalidad nos brindó un plato con yucas sancochada con queso fresco, riquísimo y además el potaje típico de jueves y viernes santo en todo el valle: “colado” (frejol colado). Desde aquí, ella nos dijo que lo que nos faltaba es la parte más brava del camino: las subidas de Unchor, Callangas y esquina de Omas. Poco después de Cata, nuevamente la penitencia, cruzar el río, sin puente, a pie porteando las bicis, luego se inicia la larga secuencia de ascensos ya nombrados. Viernes Santo, 6 de abril del año 2007, 3:00 pm. la hora a la que murió nuestro Señor Jesucristo nos encuentra en plena trepada, paramos a persignarnos y recordar en silencio durante unos minutos los momentos más solemnes de la historia de la humanidad. En Callangas, cuando la voluntad de seguir avanzando por la subida parece quebrarse y el cuerpo no da más, hallar un ranchito con gaseosas y frutas a la venta al lado del camino parece casi onírico. Revisamos el mapa por enésima vez para confirmar que cada vez nos falta menos que antes para llegar. Muralla y esquina de Omas se divisan en lontananza. Reanimados, seguimos, llegamos y pasamos por esos caseríos de gente amable y buena que al vernos y enterarse de donde venimos se sorprendían unos y nos animaban a continuar otros. El tramo desde Esquina de Omas hasta Omas es el más fuerte, las empinadas cuestas nos obligaron a culminarlas caminando algunas. Aquí cuando Omas ya se divisaba recibimos el mejor premio y regalo al esfuerzo invertido: el Arco Iris en el cielo frente a nosotros, nacía en Omas y terminaba en el fondo del valle, persistente e intenso en sus colores, silencioso, sutil, puro, diáfano, hermoso. Varios minutos después se desvaneció y los prismas de agua que lo formaron cayeron sobre nosotros en forma de ligeras gotas de lluvia bendita. Momentos sensiblemente extraordinarios, mágicos, sublimes e inolvidables que llevaremos puestos el resto de nuestras vidas. 18:30 pm., llegamos a Omas, 12 horas después de iniciar la travesía en Coayllo. Las lecturas en el ciclocomputador son: odómetro > 55 km. recorridos, altímetro > 1,430 m.s.n.m., ganancia de altura en el recorrido > 1,350 metros.

Hallamos el pueblo en plenos preparativos para la procesión del Viernes Santo, capillas en las puertas de las casas, velas, hojas de palmeras, alfombras de flores y guirnaldas estaban dispuestas para recibir el paso de las andas. Omas, fundado en 1857, es un pueblo como todos los pueblos de la sierra de Lima, ambiente tranquilo, acogedor, de gente amable y hospitalaria. Curiosamente el aspecto de las calles de Omas no es muy atractivo, la mayor parte de las casas son de manufactura actual de ladrillos y cemento, techos planos de calamina (no llueve mucho?), sin ese encanto de los pueblitos lejanos, excepto unas pocas casas antiguas, alrededor de la plaza central, cuyos muros miden casi 1 mt. de espesor. La plaza central de Omas, de la cual se dice ser una de las más encantadoras del Perú, luce bien cuidada. Bajo la sombra de centenarios árboles y palmeras, en el centro de la plaza una glorieta glamorosa y elegante focaliza la atención del visitante. El restaurant frente a la plaza sirve un buen menú y variados platos a la carta a precios razonables. A su izquierda a unos pocos metros la surtida juguería es un grato hallazgo después de la desoladora travesía y es la primera opción de consumo apenas llegamos. Aquí la conversación con los lugareños fue interesante y singular, después de enterarse de nuestro cicloviaje nos contaron sobre sus propias hazañas y proezas ciclísticas: en sus tiempos ellos hacían en 4 horas la ruta de Asia hasta Omas y nos hablaron de un personaje llamado Aníbal Seminario, “la pantera negra”, según ellos connotado ciclista que vive en La Punta, Callao que suele ir a Omas desde su casa en bicicleta, en 6 horas. Don Martín Francia eximio ciclista local se rompió la mandíbula al rompérsele la horquilla delantera en plena bajada a toda velocidad, bien zampado. El hotel municipal, en una de las esquinas de la plaza, básico, limpio, bien mantenido y económico es la mejor opción de hospedaje. Después de cenar opíparamente platos a base de pescado y mariscos y de dar una vuelta por la plaza; estirar los músculos, ducharnos y descansar era mandatorio. A las 21:00 pm nos fuimos a la cama, a la misma hora que una banda empezaba a entonar acordes de procesión, desde la puerta de la iglesia vecina. El cansancio y el sueño fueron más que los decibeles nocturnos de la banda procesional que pasó por nuestra ventana y se escuchaba por todo el pueblo. 6 horas después, a las 03:00 am volvió a pasar delante del hotel, esta

vez nos levantamos a ver los últimos pasos de la procesión antes de ingresar a la iglesia portando la imagen del Cristo Yacente. Volver a la cama nos permitió experimentar algo nuevo, la paz y el silencio de la noche, matizado solamente con el aislado y lejano ladrido de algún perro y el canto de alguna ave nocturna. Paz y sueño. Para nosotros amaneció como a las 08:00. Alistar las cosas. Desayuno: sándwich de bisteck a S/ 1.00 y jugo surtido. Aquí la espontánea generosidad de los omasinos nos invitó un bocadillo único del lugar: “masa conservada”, una especie de bolillo color caramelo, hecho a base del requesón que queda cuando hacen quesos y azúcar, rico, nunca antes visto ni probado por nosotros. 10:00 am., nos abastecimos con rehidratante casero, hecho de zumo de naranja, agua, sal y azúcar y emprendimos el retorno. Esta vez con la gravedad a nuestro favor, la pedaleada fue fácil, ágil y veloz. Los nombres de los pueblos y caseríos pasaban en orden inverso. En la Esquina de Omas, paramos para bajar la altura de los asientos para así hacer mejor los descensos, ahí nos encontramos nuevamente con don Martín Francia con su esposa e hija quienes generosamente nos invitaron “colado” para tener fuerzas para el camino. 14:00 pm., llegamos a Coayllo, hambrientos, durante el viaje veníamos deseando almorzar la comida típica de los valles del sur chico de Lima, “sopa seca con carapulcra”, buscamos, preguntamos, ya no hay, se acabó, solo queda menú: sopa y arroz con pollo, ni modo, eso comimos. Planeamos retornar hasta Mala en las combis que hacen la ruta a Coayllo, esperamos casi 2 horas, pasaron 2 o 3 todas llenas y no quisieron llevarnos con las bicis, toda la gente se estaba regresando de pasar los días feriados. A las 17:00 enrumbamos a Asia por el mismo camino que vinimos. A las 18:30 estábamos en Asia, embarcándonos en el bus Soyuz hacia Lima, hacia el final de este excelente cicloviaje por el valle de Asia / Omasque se lo recomendamos a todos.

RECOMENDACIONES Transporte. Bus Soyuz. Lima – Asia, buen servicio pero cobran sobreprecio en días feriados. Hospedaje. En Coayllo: el único hotel del pueblo a 1 cuadra de la plaza, básico, ahora despues de nuestra visita tiene luz, el agua es muy limitada con baldes y jarras, económico. 6 habitaciones, 2 baños. En Omas: el Hotel Municipal, básico, limpio, bien mantenido, 9 habitaciones con 1 buena cama de dos plazas, 1 habitación con 2 buenas camas de 2 plazas, 2 baños (varones y damas) + 1 baño común. Alimentación: En Asia: restaurante de la señora “charapa” que está justo en la esquina donde empieza el camino hacia Coayllo, frente al local llamado La Huaca, junto a la carretera. En Coayllo: en los dos restaurants frente a la plaza En Uquira, tienda junto al colegio En Cata, tienda de la señora Lidia, amable y hospitalaria En Callangas, ranchito junto al camino, frutas y bebidas En Omas, el restaurant frente a la plaza, buen servicio, buena carta y buenos precios. La juguería a la izquierda del restaurant, buena fruta y jugos.

Aníbal Paredes Visita nuestra web: www.cicloturismoperu.com

Asia / Omas valley
Journey to the Rainbow. TRIP REPORT April 5th – 7th, 2007 Total distance: 110 km., round trip Location: Asía / Omas valley, Cañete, Yauyos, Lima, Perú.

Hi all: On the Easter days mi wife and me went on our bikes by the Asia valley up until Omas, the cycling experience was demanding, the landscape a kind of dry, arid and desolated but emotionally and spiritually pleasing and extraordinary. As always, we left Lima late, it was 11:30 am, the line of people in the Soyuz bus station was 200 m. long and slowly advancing as the buses were departing full every 5 minutes. They abused charging S/. 30.00 for each and S/. 10.00 for the bikes. Departed at 14:30 pm, arrived Asia at 16:00, here bought some supplies and before start cycling had a nice lunch at the little restaurant owned by the “charapa” (from Iquitos) lady, located just by the corner from where the road to Coayllo begins, besides the Panamericana highway, in front of La Huaca facility. At 17:00 pm begun the bike ride to Coayllo by a varied texture trail that passes through a rubbish dump at the beginning, a desert and the languishing village called Santa Rosa de Asia and gets up to Coayllo. On the way it became dark, so our headlights facilitated us the short night bike ride. Those were full moon days, we spected to have moonlight backup but the cloudy sky kept the route dark. Coayllo, at 18 km. from Asia, is a town rather small and quiet, with a halfway weakened old church. There is electricity, water is very little and available only for few hours. There is a well supplied store and two restaurants. We found a little hotel (with no sign), one block from the main plaza. Here we spent the night. Rooms were available, but the hotel didn’t have light and water. The lack of water was understandable due to the cronic water shortage in the town, but the lack of light was due to a defect in the electric wiring of the hotel. Under those circumstances and with no other option for

accomodation nearby, resignation was the choice. María Elena’s tolerance was at its minimum and my love for her at its maximum, so my curiosity. So I decided to ask the owner what was the problem with the light, he said something wrong with the electric system that causes the fuses to blow, the wires in the electric cabinet to heat up and the meter to run crazy fast recording high electricity consumption even with just one bulb turned on. I supposed the problem would be a short circuited wire or defective connection, so venture myself to check the electric wirings with the owners permission, something that is not too complicated if one knows how a basic domestic installation would be. Then started checking all switches and power outlets (six or eight). Found nothing wrong. After thinking for a while decided to identify the circuits and the wires leading electricty to the second floor where the rooms are, to isolate them from the rest. When did so, tested and…. Yahoooo!!!! It worked fine. Now fuses don’t blow, wires don’t heat up and the meter runs slowly and normal. To spend the night in this hotel became more atractive and acceptable, despite we had the shower with a bucket and a jar, better than nothing. As payment for the improvised electric repair service we had the hotel night for free. Went to bed early in order to start cycling very early in the morning before the sun shines and heats. The Asia valley is one of the most arid of the central coast of Perú, water is extremely little and has forced the exodus of most of natives. During the last three years no water flowed by the river, this year just in March there is water in the river and very few spect it not to be abundant nor last too long. Agriculture here is uthopic. The only cultures surviving the prolongued droughts are the trees of “nisperos”, “pacaes” and some apples that languish with the fruits drying hanging in the branches because nobody harvest them, almost everyone has gone. Underground water extraction is an expensive choice that almost no one can afford, windmills are not a permanent solution. In the upper levels of the valley water is not so little, the intense green colour of the farming lands contrasts with the dryness of the surrounding mountains. The road along the valley is a not paved trail in good condition. At 06:00 am restarted the bike ride, not far from the town we passed by the Sequillao archaeological site, a bit destroyed, 2 km further found the Asia river at its highest level, it rained in the highlands last night, so water was mud coloured. There is no bridge, so crossing the river is on your naked feet carrying the bikes, with the water above the knees. Without shoes it is a painful torture due to the stones of the bottom and the hitting ones carried by the stream.

3 km. further found the extensive and interesting archaeoogical site named Uquira, after a brief visit and few pictures, continued to the present town with the same name where had bananas and bread as breakfast and refilled water to prepare rehydration liquid. 6 km. further ahead passed by the desolated and arid village La Yesera. Here we were asked where we go, to Omas we answered, there is still a long way ahead they said. 1 km, further we found another extense archaeological site: Los Gentiles. Under the shining sun the lonely chappel and abandoned houses besides the road remarks the desolation feeling. At Huañañabe, 5 km. ahead on a curve of the road there is a well wooden and straw cottage, putted there to protect adventurous travellers like us crossing the valley from the extreme shining sun. The next town is called Cata, 5 km. ahead, where we found a good place to rest and refill food and water. Mrs. Lidia, the owner of the well supplied store from her spontaneous generosity and hospitality invited us cheese and boied “yucas”, delicious, and the typical meal for Easter days along the valley: “colado” (beans pudding). Here we were told that the hardest part of the journey was right ahead of us, just passing the river: the ascents of Unchor, Callangas and Esquina de Omas. A little ahead from Cata, again the torture of river crossing as described before and the long sequence of ascents begun. It was Easter Friday, April 6th 2007, 15:00 pm. found ourselves cycling uphill a steep slope. At this time our Lord Jesuschrist was dead, we stopped and recalled during some time in silence this tragic moment of human kind’s history. At Callangas, when the will to continue ahead uphill seems to break and the body says no more, to find the rustic store selling sodas and fruits besides the way seems to be a mirage. Checked the map one more time to confirm that there was even less left ahead to arrive Omas. Muralla and esquina de Omas were seen not too far away from here. Reanimated, continued, arrived and passed by those villages inhabitated by kind and gentle people that seeing us and knowing about our journey were surprised some them and others encouraged us to follow saying very little is left ahead. The section from Esquina de Omas to Omas is the hardest, the steep ascents forced us to culminate them walking. Here, in the loneliness of the trail, when

Omas was already descryed we were granted with the best prize for the invested effort: the Rainbow in the sky right in front of us, beginning at Omas and ending at the bottom of the valley, persistent and intense colours, silent, subtle, pure, diaphanous, simply beautiful. Several minutes later it vanished and the water prisms that formed it in the air falled on us as holly rain droplets. Sensibly extraordinary and magic moments so sublime and unforgetable that we will keep inside the rest of our lives. 18:30 pm, arrived Omas, 12 hours after our journey started at Coayllo. The readings in the cyclecomputer were: Odometer 55 km., Altimeter 1,430 m.a.s.l., Gained altitude along the trip 1,350 meters. We found the town preparing for Easter Friday procession, with candles, palm tree leaves, flower made carpets, etc., decorating the houses front doors and streets. Omas was founded in 1857, it is a town as the others in the andes highlands, quiet and tranquil atmosphere, cozy, with kind and hospitable people. Curiously the look of the streets is not very nice, most of the houses are made of modern materials, with no charming style, flat roofs of metal corrugated sheets, except few houses with 1 mt. width walls around the main plaza. This plaza is said to be one of the most charming in Peru, looks well preserved. Under the shadow of centennial palm trees and other trees, at the center a glamorous styled public square focuses the visitors attention Around the plaza is a restaurant that serves good menu and varied meals at good prices. On its left few meters further is the well supplied “juguería” (fruits juice store) a great finding after the demanding journey and first choice to consume something right upon arrival. Here the conversation with locals was interesting and curious, after they know about our cycletrip, we were told about their own cycling feats: in their young age thay made the same road from Asia to Omas in 4 hours by bike, and about a cyclist named Aníbal Seminario, also called “black panther” that lives in La Punta, at Callao, who uses to come to Omas on his bike in 6 hours. Mr. Martin Francia expert local cyclist that broke his jaw when once descending very fast (drunk) and suddenly the front end of the bike broke (uffff!!! painful). The Hotel Municipal, at one of the corners of the plaza, basic, clean, wel kept and cheap is the best option for accomodation.

Starving as we were, had a fish based dinner at the local restaurant, good cook and service. Afterwards, a brief walking by the plaza, some pictures, muscle stretchings, shower and rest were mandatory. At 21:00 pm went to bed, at the same time a band started playing processional music. Exhaustion and sleep were stronger than the noise of the band that passed playing in front of our bedroom, the music was heard all over the town. After 6 hours, at 03:00 they returned to the plaza, this time we awaken and went out to observe the last steps of the procession before entering the church carrying the image of Lie dead Christ Back to bed we experimented something new: the peace and silence of the night, broken evenly by the bark of a distant dog. Peace and sleep. For us the day broke at 08:00. Gotten the things ready. Breakfast: meat sandwich and juice, S/. 2.00 per person. here the spontaneous generosity of the “omasinos” invited us a delicatessen found only in this town: “masa conservada” a sort of bobbin, caramel colour, made of the remaining substance left of making cheese and sugar, nice, never seen and tasted before. 10:00 am., after refilling the hydrapacks with home made rehydration formula, made of orange juice, water, salt and sugar, begun the return. This time with gravity favoring us, the ride was pleasant, light, easy and fast. The names of the towns and villages passed in inverted order. At Esquina de Omas stopped for a while for readjusting the seat height to make easier the way downhill, here Mr. Martin Francia again approached with his generous family inviting us “colado” to have energy for the road. 14:00 pm., arrived Coayllo, starving, along the way we were thinking on having the typical meal of the near southern towns of Lima: “sopa seca con carapulcra”, asked everywhere in town, nothing was left, just a basic menu, no way, had that, better than nothing again. We had planed to go to Mala by colectivo to catch the bus back to Lima, but colectivos were full and refused to take us with our bikes. So at 17:00 pm., went back to Asia, one hour after we were there besides the Panamericana highway waiting for the bus to bring us back home after this great bike trip, HIGHLY RECOMMENDED for everyone.

RECOMMENDATIONS Transport. Bus Soyuz. Lima – Asia, good service but overpriced on hollidays. Accomodation Coayllo: the unique hotel in town one block from the plaza, basic, now after our visit with light, water very restricted with bucket and jar. 6 rooms, 2 baths. Omas: Hotel Municipal, basic, clean, web kept, 9 rooms with 1 good twin size bed, 1 room with 2 twin size beds, 2 baths (men and women) Food Asia: the little restaurant owned by the “charapa” (from Iquitos) lady, located just by the corner from where the road to Coayllo begins, besides the Panamericana highway, in front of La Huaca facility. Coayllo: the two restaurants around the plaza Uquira, the store near the school Cata, Mrs. Lidia’s store kind and hospitable Callangas, the hut besides the road, fruit and sodas Omas, the restaurant front of the plaza, good service, cook and prices. The juice store on the left of the restaurant, nice fruit and juices. Aníbal & María Elena Visit our web: www.geocities.com/anibpm Accomodation in Lima? Mont Blanc Gran Hotel is the place www.geocities.com/montblancgranhotel