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El conocimiento ha estado presente desde el inicio del mundo de los hombres, desde las
puntas de flecha de obsidiana hasta los experimentos con energía nuclear. Al avanzar las
sociedades el conocimiento del ser humano también avanza, cada vez son más los
conocimientos y la complejidad que poseen.
Un conocimiento no es bueno ni malo, es simplemente conocimiento, algo transmisible,
sin embargo lo que se hace con el conocimiento es otra historia, grandes adelantos que se
podrían aprovechar para mejorar la calidad de vida del ser humano son utilizados para lo
contrario, su destrucción.
El ser humano dentro de su naturaleza posee cierta tendencia a la destrucción, el
llamarnos ´evolucionadosµ puede ser correcto, sin embargo persisten los impulsos anteriores
a la evolución, la territorialidad, el dominio, el conflicto. Al evolucionar pudimos tener
acceso a la censura de estos impulsos, pero también accedimos a otros que pueden ser más
dañinos. Parafraseando a Shakespeare ´investigar o no investigar esa es la cuestiónµ, por
un lado sin investigaciones deja de haber conocimientos que puedan ayudar a la sociedad,
pero también podemos encontrar algunos que mal utilizados pueden dañarla. El
investigador es eso, sólo un investigador, no es el que aprieta el gatillo o quien prepara la
pólvora de las balas. Una silla es un gran invento que todos aprovechamos, encaminada
hacia otros fines puede ser un instrumento de tortura. Conviene plantear entonces qué tanto
bien puede hacer el conocimiento producto de la investigación y qué tan nocivo para la
humanidad puede ser.
Al realizar una investigación se toman en cuenta muchas variables, método, el objeto
de estudio, las técnicas y las estrategias a utilizar, etc. con la investigación se busca el
conocimiento sobre el fenómeno estudiado y también el reconocimiento de aquellos que
también realizan investigaciones pues darán validez al conocimiento que surja de la
investigación.
Como investigadores, la ética juega un papel importante, pues al ser nosotros los
que realizamos las investigaciones, somos también aquellos que las interpretan. Cada vez
que se realiza una investigación se pretende llegar a un fin ya planteado de antemano,
una hipótesis que es necesaria comprobar y que para ello debemos utilizar todas las
herramientas que tengamos a la mano. Llegar a un resultado no deseado o no esperado,
sigue siendo un resultado, manipularlo con el fin de lograr lo que nos proponemos no es
ético, pues deja de tener sentido el hacer la investigación y todas las preparaciones
anteriores, pues, simplemente se ´fabricaµ un conocimiento que parece cierto, y que será
cierto sí se desarrolla bajo las manipulaciones que se hicieron para llegar a él, pero que
fuera de ellas es inexacto.
Parte del proceso consiste en basarse en teorías escritas por otras personas o
investigaciones realizadas por otros, pero que ofrecen alternativas de acción que pueden
sernos útiles, usarlas no es equivocado, lo equívoco esta pretender dar por propios los
conocimientos de aquellos de los que nos basamos y no darles el crédito apropiado por el
trabajo que ellos desempeñaron.
El ser humanos es un ente complicado, cada uno es diferente y la forma en que se
enfrenta a las situaciones del día a día también lo es, ya sean investigaciones o cualquier
otro escenario. Cada uno, independientemente de los valores que lo acompañen, hará lo
que crea que deba hacer en el momento que crea que debe llevarse a cabo, es pues una
decisión personal, pero que está regulada por las creencias individuales y la conciencia
propia de cada persona.