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1. INTRODUCCIÓN

A medida que nos sumergíamos en la investigación de un personaje tan complejo, como

Mario Briceño-Iragorry, fuimos justificando cada vez más el título escogido para este

trabajo “La Historia en Mario Briceño-Iragorry”. Complejo porque guía a aquellos que

poseen una concepción científica de la Historia por su honestidad en el tratamiento de la

fuente y de igual forma a aquellos que ven en la Historia un fin último más allá de sus

procedimientos, una respuesta por encima de su devenir. Pareciera en sí mismo haber

unificado los antagonismos que dividen el pensamiento de nuestra época.

La Historia no es sólo para el autor un trabajo intelectual de ideas, es vida, con toda la

emoción que le nacía cuando caminaba por ella; y así como San Pedro niega a Cristo la

noche del Calvario, también en su Epistolario expresa una vez, que su trabajo no es el

del historiador del pasado sino que se encuentra en el acontecer que el presente le

ofrece. De la labor de Archivos se fue alejando cada vez más con el paso del tiempo

como comprobaremos más tarde.

Por eso el hombre que toma decisiones y trata de resolver problemas no pudo estar

ausente en muchas ocasiones de este trabajo. La Historia fue una herramienta en su vida,

cuyo conocimiento quiso poner en práctica muchas veces, además de constituirse en

uno de los alimentos básicos para su existencia. La Historia es la solidaridad de los

hombres en el tiempo.
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El historiador para el autor estudiado es una figura muy particular, no es del mismo tipo

que estamos acostumbrados frecuentemente a leer o escuchar; es éste un intelectual muy

esclarecido que puede en muchos casos vaticinar, como lo profetas, los tiempos que

vendrán. La originalidad de Mario Briceño-Iragorry deriva en parte del planteamiento

diferente de estos dos conceptos expresados en distintos momentos de su vida: Historia e

historiador.

El objetivo fundamental de este trabajo fue estudiar la comprensión de la Historia en la

totalidad de la obra de Mario Briceño-Iragorry, porque eso no había sido intentado por

ningún autor en el momento en que comenzamos este trabajo. Pensamos que hemos

cumplido con este propósito.

Leímos y recogimos información acerca del tema en toda la producción publicada del

autor que no deja de ser extensa. De este primer acercamiento extrajimos la organización

del trabajo en tres capítulos: El orden, la solidaridad y la angustia. Cada uno de ellos con

diferente duración cronológica, debido a que los cambios políticos del acontecer

venezolano tuvieron incidencia en el pensamiento histórico de nuestro autor. El primero

de ellos abarca veinticinco años y se desarrolla durante el régimen de Juan Vicente

Gómez, el segundo, un poco más de quince y el último, sólo cinco años y corresponde a

la época de la dictadura del General Marcos Pérez Jiménez.

Como para la validación de las fuentes no nos fue posible comparar los textos impresos

del autor con los manuscritos originales, decidimos enriquecer estas publicaciones con
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el estudio de documentos originales firmados por el autor, presentes en los distintos

archivos del país. Estos enriquecerán aún más la información existente sobre el autor.

Es Mario Briceño-Iragorry un historiador tan versátil y fecundo que nos resultó muy

difícil extraer de sus libros y artículos una sola concepción historiográfica porque ella

como la vida fue cambiando debido al impacto de la realidad, sobre todo de la política.

Fue transformándose también por su gran cantidad de lecturas que estaban incorporando

siempre nuevas visiones a su reflexión histórica.

“En mi vida he visto y he sentido la lucha


contradictoria, la perpetua dialéctica del
pensamiento. ...Variado el mismo punto de partida de
donde arrancó una posición doctrinaria, es deber
revalorizar las observaciones de hoy. Yo no creo que
se pueda motejar de veleta a quien rectifica
posiciones, siempre que esta rectificación no
provenga de un sentimiento hedonista. Me parece
espantoso pedir una uniforme manera de juzgar
cuando nos hallamos frente a un mundo movedizo El
mismo hombre, individualmente tiene variedad de
etapas en su constitución biológica. La salud, las
enfermedades, los tránsitos de fortuna alteran la
estructura temperamental. ¿Crees tú que la
sensibilidad y las pasiones no influyen sobre la
armazón ideológica?”(1)

El mismo justifica a veces los cambios ocurridos en su vida. Habla también de los

continuos ajustes que plantean éstos a nuestra ideología. Además pensamos que no

existe necesariamente en Mario Briceño-Iragorry una estructura racional independiente

de sus emociones, sino que su vida como la Historia que escribe están estrechamente

ligadas a ellas. Por eso, este trabajo tuvo que tomar en cuenta ese cambio y estudiar al

autor no como un ser inmutable sino más bien como una figura elástica que albergó en sí

capacidad para la transformación.

(1) BRICEÑO-IRAGORRY, Mario. Obras Completas. Vol. 22, pág. 552, “Carta a Víctor Manuel Pérez
Perozo”, San José de Costa Rica, 31 de enero de 1941.
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Sin embargo hay lineamientos históricos que no cambian a lo largo de su vida que serán

observados por el lector en el trabajo y expondremos en las conclusiones.

Esta complejidad y constante transformación de Mario Briceño-Iragorry nos obligó a

comprobar con los textos correspondientes a cada época, las observaciones que hacemos y

las conclusiones a las que llegamos. Por eso, el lector de este trabajo encontrará que existen

muchas citas que corroboran las afirmaciones expresadas. Preferimos trabajar de esta forma,

porque de otra manera hubiera sido difícil demostrar la evolución del autor.

Comparamos también su visión historiográfica con la de otros autores venezolanos que

manifiestan opiniones parecidas o totalmente diferentes a las de nuestro autor con

respecto al tema, sobre todo en la Academia de la Historia, la que ofreció muchas veces

a Briceño-Iragorry su suelo fecundo para la polémica y discusión de las ideas acerca de

la Historia.

Intentamos, hasta donde nos fue posible, extraer los conceptos fundamentales de la

Historia en Mario Briceño-Iragorry y en los historiadores venezolanos aquí señalados,

porque consideramos, como lo observará el lector de estas páginas, que el pensamiento

histórico venezolano merece una aproximación desde las afirmaciones de nuestros

propios hombres, ya que éste es suficientemente rico y profundo. Tratamos también

algunos autores destacados del acontecer mundial que podríamos considerarlos hitos

importantes en la comprensión de la Historia de nuestro autor.


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Hicimos hincapié en este estudio en la noción de causalidad, asociada en Mario Briceño-

Iragorry a la palabra destino. Decidimos explorarla a lo largo de nuestros capítulos por

la importancia que ésta tiene para la comprensión de su Historia, aunque nosotros, hijos

de un mundo que cuestiona estos conceptos, no estamos inclinados a creer en ellos.

Aunque no podemos dejar de confesar que en ciertos momentos nos sentimos seducidos

por el grado de acierto, que tienen los juicios de nuestro autor, basados en ella.

Pensamos que este estudio demuestra la indiscutible importancia que Mario Briceño-

Iragorry tiene como pensador histórico, y su relevante posición como sujeto activo en la

Historia de Venezuela. Además no podemos dejar de destacar que él manifiesta el poder

de su escritura porque nos contagia su anhelo por lograr una historia moral que acople

las exigencias transitorias de la realidad con los valores imperecederos del espíritu.
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2- STATUS QUAESTIONIS

Debemos señalar que para la elaboración de esta discusión solamente seleccionaremos

aquellos libros de historiadores reconocidos en el panorama de nuestra cultura nacional o

las producciones que tuvieran como fin la discusión del tema de la Historia en la obra del

autor. El que se acerque a consultar el libro Fuentes documentales para el estudio de Mario

Briceño-Iragorry comprenderá la gran cantidad de publicaciones que ha suscitado la vida y

la producción de nuestro autor, de ellas analizaremos las que consideramos más

importantes.

Un estudio que tratara de abarcar la totalidad de su escritura en torno a la Historia,

conjugada ésta con la actuación que la motivó no se había intentado antes; probablemente

debido a la inmensa fecundidad y complejidad de ambas. Eso es lo que tratamos de hacer

en esta tesis.

A continuación pasamos a expresar los contenidos fundamentales de los trabajos

mencionados anteriormente:

El discurso “Los Muñecos de Barro de Mario Briceño Perozo” publicado a los tres meses

de la muerte de Mario Briceño-Iragorry (Septiembre de 1958) , lo hemos seleccionado para

iniciar esta disertación a fin de darle una idea al lector de estas páginas de lo rica que ha

sido la crítica venezolana con respecto a la discusión de la producción de este autor. Ya a

los tres meses de su muerte hubo un comentario del futuro Director del Archivo General de

la Nación, Mario Briceño-Perozo -recientemente fallecido- acerca de la importancia que


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Briceño-Iragorry tiene en Venezuela. Para Briceño Perozo el autor que será tratado a

continuación, es la figura intelectual más grande que ha dado el estado Trujillo a la Historia

venezolana. Tendrá que figurar en la lista de nuestros grandes próceres. La construcción

histórica de Mario Briceño-Iragorry, para él es formativa porque ilumina la virtud y

oscurece el error. Señala también su importancia política en la lucha contra la dictadura de

Pérez Jiménez.

El libro de Angel Mancera Galletti De la oscuridad hacia la luz publicado con fecha de

1960, constituye un esfuerzo del escritor al intentar reunir datos biográficos de Mario

Briceño-Iragorry, con su opinión sobre algunas de sus obras. Sin embargo, no hay en él un

seguimiento estrictamente cronológico del autor, lo que probablemente nos hubiera

ayudado más en la elaboración de nuestro trabajo. Citamos de él algunos rasgos necesarios

de la biografía del autor, pero como verá el lector más adelante tuvimos que precisar su

afirmación de que Mario Briceño-Iragorry fue Gobernador de Valencia, válida en su época

cuando la vida gomecista estaba aún presente, pero confusa para los que intentamos

estudiarla posteriormente.

Germán Carrera Damas en su ensayo “Proceso a la formación de la burguesía venezolana”

contenido en su libro Tres temas de Historia publicado en 1961, afirma que Mario Briceño-

Iragorry en su novela Los Riberas hace la Historia de una clase social venezolana por medio

de su conducta y desenvolvimiento en los regímenes de Gómez, López Contreras y Medina

y de su futuras proyecciones en el desenvolvimiento de la nación.


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El autor considera a esta obra única dentro del acontecer intelectual venezolano debido en

parte a la valentía de su autor para escribirla, ya que produce un resultado histórico crítico

nunca antes alcanzado en nuestro país.

Considera así mismo que en esta obra hay por parte del autor una visión positiva del

desarrollo histórico venezolano porque el pueblo en ella se muestra lleno de gran fuerza

frente al debilitamiento de las clases altas venezolanas. Sin embargo, no considera a Los

Riberas como una obra totalmente revolucionaria porque el pueblo no está bien definido en

ella y sólo cumple un papel de contraste.

Además para él la concepción ideológica de la novela está superada y su ideología ya no es

funcional en la acción política presente, por la gran importancia que concede Mario

Briceño-Iragorry a la ética personal en la solución de los problemas. Dice Carrera Damas

que nuestro autor se inserta en la tradición del siglo XIX ejemplificada entre otros por

Simón Rodríguez que tenía como lema la moral y las luces para poder desarrollar la

sociedad.

En Los Riberas el autor también intenta explicarse a sí mismo, condición que no está

ausente en otras de sus obras. Afirma de igual modo Carrera Damas que la pasión lejos de

enturbiar el juicio histórico contribuye a su objetividad como historiador.

La recopilación de ensayos de Mario Briceño-Iragorry en torno a la Historia titulada La

Historia como elemento creador de la cultura publicada por la Academia de la Historia en


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1985 contiene tres disertaciones acerca de la importancia de nuestro autor en torno a su

quehacer como historiador.

La presentación corresponde a Guillermo Morón quien afirma que Mario Briceño-Iragorry

posee las dos condiciones necesarias para ser historiador: la de investigador y la de escritor.

Expresa que este libro es un homenaje que le rinde la Academia de la Historia porque fue

elegido su Individuo de Número el 22 de junio de 1929 e incorporado el 25 de enero de

1930, allí actuó como Secretario en los períodos 1943-1945 y 1947-1949. La selección de

ensayos fue realizada por uno de los mejores amigos del autor, Joaquín Gabaldón Márquez.

Concluye el historiador Guillermo Morón que toda la obra de Mario Briceño-Iragorry es

una inmensa investigación de la cultura.

El otro ensayo que contiene el libro titulado “Mario Briceño-Iragorry” de Ramón J.

Velásquez afirma que nuestro autor dispuso de la mejor educación que podía tener un joven

provinciano de su época. Desde muy temprano en su juventud se dedicó a cuestionar los

valores tradicionales. Desde su cargo en la Universidad Central de Venezuela (1932) se

propone junto con Caracciolo Parra León una reforma de los estudios venezolanos, sobre

todo en lo que se refería a la Historia de Venezuela, en la cual se enseñaba que nuestro país

había nacido en 1810. En Tapices de Historia Patria no hay héroes grandiosos, y desde ese

libro los temas de Mario Briceño-Iragorry serán los mismos: el proceso histórico

venezolano, y la Historia de la sociedad venezolana. Construye nuestro autor una tipología

que comienza en Alonso Andrea de Ledesma, continúa con el Regente Heredia, Fernando

Peñalver, El Marqués de Casa León y termina con Los Riberas.


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De la actuación política de Mario Briceño-Iragorry se destaca su sentido de convivencia y

se afirma que la vida y la producción de Briceño-Iragorry forman una unidad armoniosa, y

concluye que éste dedicó su capacidad intelectual a destacar los valores que constituyen la

estructura histórica de la nación.

El último ensayo que habla de la producción de nuestro autor fue titulado “Mario Briceño-

Iragorry” por Joaquín Gabaldón Márquez.

Empieza citando uno de los autores que influyó tempranamente en el pensamiento de Mario

Briceño-Iragorry como Romain Rolland y expresa la importancia que le concedía nuestro

autor a una formación básica que tuviera literatura, Historia, preceptiva y clásicos

universales. Las últimas etapas de su vida fueron la muestra de lo importante que fue su

formación inicial en Trujillo. Afirma que Briceño-Iragorry pensaba y sentía al mismo

tiempo. Y señala como hecho importante la fundación de la Biblioteca de la Escuela de

Historia, bajo la iniciativa de Germán Carrera Damas, con el nombre de Mario Briceño-

Iragorry. Destaca así mismo su análisis sobre la ocupación foránea.

Habla del libro Casa León y su tiempo como la obra de mejor cocina del autor, quien

pensaba que éste era un libro político, pero para Gabaldón Márquez sus éxitos son más

literarios e históricos. Mario Briceño Iragorry tuvo una gran inquietud histórica, profunda y

comprensiva.

Expresa este autor que Mario Briceño-Iragorry tuvo una actuación tardía en la política y
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debido a este hecho su desenvolvimiento tuvo más fuerza. Concluye que esta aparición

tardía aún tiene vigencia.

El libro Mario Briceño-Iragorry. Presencia vigente de Ramón Losada Aldana publicado en

Valencia con fecha de 1986 viene antecedido por dos trabajos publicados por el autor en

otro libro de ensayos titulado El pensar y las furias donde relaciona su pensamiento con el

de don Mario encontrando similitudes y diferencias. Entre las diferencias figuran: su

inclinación hacia el idealismo, su lirismo teológico, su necesidad de hacer regresar el

pasado y su descuido por la ciencia. Luego, en 1986, aparece este libro donde hace un

pequeño ensayo biográfico que culmina calificando al autor tratado como un quijote

venezolano.

El libro Mario Briceño-Iragorry. Presencia Vigente se basa en la obras Mensaje sin destino,

Introducción y Defensa de Nuestra Historia, Ideario Político y Diálogo de la Soledad. Uno

de sus capítulos sobre la interpretación teológica de Briceño-Iragorry será expresado más

adelante cuando hablemos de los ensayos destacados en la recopilación realizada por Rafael

Angel Rivas Dugarte.

Para Losada Aldana el pensamiento de Briceño-Iragorry se caracteriza por su

anticapitalismo porque este sistema es la negación de la libertad. Además, la más

importante expresión del capitalismo, el imperialismo, es responsable de la discontinuidad

de nuestra Historia porque agudiza la división interna en nuestros países y la división

externa de las naciones. Para él, se ha hecho mucho énfasis en el nacionalismo de Mario
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Briceño-Iragorry y no se acentúa la relación que tiene éste con el latinoamericanismo

expresado en sus artículos sobre todo en la figura de Bolívar. Estos constituyen el más alto

reconocimiento a la labor latinoamericanista del Libertador. En ellos expresa el interés de

Mario Briceño-Iragorry por Centroamérica y concluye que a éste le hubiera gustado mucho

la revolución sandinista.

Losada Aldana vincula el petróleo al totalitarismo de Estado. Coincide con Mario Briceño-

Iragorry que lo señala como fuente fundamental de corrupción.

Aprecia los aportes que hace Briceño-Iragorry, según él, al estudio de la lucha de clases en

Venezuela que lo vinculan al materialismo dialéctico. El concepto de pueblo se identifica en

Briceño-Iragorry con las mayorías desposeídas, no con la Oligarquía, ya que el pueblo se

opone al imperialismo.

Las causas de la crisis venezolana son la discontinuidad histórica, la dependencia y la mala

distribución de la riqueza. La relación de esta última con los problemas internos del país

vincula la denuncia de Mario Briceño-Iragorry con los presupuestos de la izquierda

venezolana.

Termina el libro tratando rápidamente la importancia del Hispanismo en el autor, su

apertura hacia los estudios de la raza negra, la crisis de la Universidad venezolana en la

época dictatorial, su fe en la juventud y el problema del intelectual que por carecer de

medios se inclina hacia actitudes más revolucionarias. Según él Mario Briceño-Iragorry

rechaza el existencialismo, como al arte abstracto y demuestra una singular preocupación


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por el cambio de valores que la sociedad necesita.

Pensamiento Teológico Venezolano. Mario Briceño-Iragorry de Wagner Rafael Suárez

(1991). El estudio del artículo “El pensamiento teológico de Mario Briceño-Iragorry”

contenido en Veinticuatro visiones sobre Mario Briceño-Iragorry se realizará cuando

hagamos el análisis de ese libro.

El autor tiene como objetivo en la presente obra mostrar a Mario Briceño-Iragorry como un

laico comprometido con las doctrinas de la Iglesia Católica en el transcurso de su historia

personal. Planteamiento de indiscutible importancia para comprender al autor tratado en

este trabajo. Explica que para el mundo cristiano la validez de su trabajo puede ser tenida

como paradigma para llevar una vida de acuerdo a los principios evangélicos, por lo tanto

para él constituye el ejemplo más resaltante de pensador católico comprometido en

Venezuela.

Briceño-Iragorry cambiaba al mismo ritmo que ocurrían las transformaciones en el país. En

cuanto a la trayectoria política de nuestro autor afirma que después del gomecismo lo

veremos actuar en la vida política de Venezuela. Don Mario critica el fascismo y el nazismo

desde su visión cristiana, y en la última etapa de su vida se acerca a los postulados de la

teología de la liberación porque el cristianismo debe ser más radical en sus conquistas

sociales que el marxismo. El odio de clases no es cristiano.

Algunas de las ideas de Mario Briceño-Iragorry destacadas por Wagner Suárez son las
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siguientes: Rechaza las afirmaciones de la doctrina materialista y se afilia más a las

corrientes espiritualistas. La Independencia en Venezuela fue fruto de la educación

impartida en la Colonia y aunque no niega Mario Briceño-Iragorry la influencia de Francia

en ella, considera que fue una obra autóctona. Afirma que desde la Colonia la religión

cumple una misión de unión de los destinos latinoamericanos. Las ideas pueden cambiar la

sociedad sólo cuando éstas contienen la verdad y no debemos implantarlas por medio de la

fuerza. La jerarquización es necesaria para que funcione la sociedad y en este sentido no

comulga con una sociedad comunista sin clases.

A los héroes se les atribuye un papel moralizante dentro de la Historia capaz de orientar las

conductas de los hombres aunque el pueblo es el verdadero sujeto de la Historia. El Regente

Heredia es para el autor una expresión del humanismo cristiano

Encuentra Suárez similitudes entre las ideas de Mario Briceño-Iragorry y el movimiento de

Nueva Cristiandad propuesto por el francés Jacques Maritain, aunque las del autor a ser

tratado sean muchas veces anteriores y no pase él a formar parte del Partido Social Cristiano

Copei, vocero en cierta forma esas ideas. Señala los avances del protestantismo dentro del

territorio venezolano y la preocupación de Mario Briceño-Iragorry.

Con respecto a la última etapa de la vida de nuestro autor opina que Mario Briceño-Iragorry

no muestra una visión nueva frente a la Historia, como lo había hecho con su proposición de

una Historia moral, sino que toma posición frente a la corriente positivista.
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Mario Briceño-Iragorry. Una visión de nuestra Historia Nacional de Nory Rondón

Albornoz con fecha de 1992.

La autora afirma que su libro va dirigido a los estudiantes de educación media y

universitaria para que conozcan la obra del autor. Se inicia con una corta biografía donde se

citan sus obras fundamentales y se hace énfasis en la importancia que tuvo su hogar

trujillano, en el futuro amor por la Historia de Mario Briceño-Iragorry.

En su segundo capítulo titulado “Una visión de nuestra historia nacional” la autora afirma

que Mario Briceño-Iragorry trabaja su Historia con categorías bien elaboradas como las de

pueblo, tradición y nacionalismo.

De manera escueta expone que el pueblo es para ella el que hace la Historia, y es por lo

tanto su sujeto. La tradición y la historia son elementos totalizadores y las formas culturales

se expresan para Arturo Uslar Pietri en el mestizaje. Sin embargo para Mario Briceño-

Iragorry la Historia arranca del elemento hispánico. Termina resaltando el nacionalismo y

antiimperialismo del autor tratado.

El número 30 de la Revista Montalbán publicado por la Universidad Católica Andrés Bello

contiene varios artículos sobre la vida y obra del autor. Es un homenaje con motivo de los

100 años de su nacimiento debido a la importancia que el ideario de esta autor tuvo en los

inicios de la Universidad.
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El número comienza con una presentación del Padre Hermann González Oropeza, S.J.

recientemente fallecido, resaltando la importancia de Briceño-Iragorry para el catolicismo

nacional y para la naciente Universidad Católica Andrés Bello quien quiso hacerlo su

profesor de la Facultad de Humanidades. Además don Mario mantuvo una amistad muy

estrecha con sus dos primeros Rectores, los Padres Carlos Guillermo Plaza y Pedro Pablo

Barnola.

Hace énfasis en la actitud combativa de nuestro autor frente a la dictadura de Pérez Jiménez.

En estos años duros de exilio Mario Briceño-Iragorry contó con la amistad del Padre

Barnola cuando muchos venezolanos por no meterse en problemas políticos se la negaron.

Mario Briceño-Iragorry arremetió en sus escritos contra la prudencia culpable de los

venezolanos, mal que impedía la libertad y creatividad de nuestro pensamiento. Nuestro

autor confiesa que él la practicó en el principio de su carrera política, pero había decidido no

regresar nuevamente a ella otra vez.

Don Mario es tal vez uno de los críticos más duros de la Iglesia venezolana y de su

complicidad con la riqueza y el poder.

Después de la Introducción la revista nos da a conocer “El Duelo” que con motivo de la

muerte de Briceño-Iragorry en 1958 publica la U.C:A:B., seguido de una carta de Mario

Briceño-Iragorry con fecha de 28 de julio de 1956 al entonces Rector Pedro Barnola S.J.
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El primer artículo corresponde a la autora Thamara Hannot titulado “Don Mario Briceño-

Iragorry y la creación de la tradición”.

La autora afirma que aunque los textos del autor parecieran tener una estructura

fragmentada tienen una profunda unidad que puede buscarse en su estructuración de la

nacionalidad.

La autora basa sus afirmaciones en Mensaje sin destino, El caballo de Ledesma, e

Introducción y Defensa de nuestra Historia.

Los venezolanos estamos apegados al presente y sufrimos de una falta de conciencia

histórica que nos ha llevado a estar bajo el dominio de otros.

Para la autora Mario Briceño-Iragorry no quiere ser pesimista y la frase “sin destino “ alude

a que el libro no tiene un destinatario personal sino que está dirigido a los venezolanos en

general.

Para Briceño-Iragorry la manera como se concibe la Historia de Venezuela es castradora y

teatral y sus héroes carecen de valor simbólico. Por eso hay que rescatar la tradición que da

al venezolano sentido de unión social y contribuye a la existencia de la patria.

“Mario Briceño-Iragorry y la libertad espiritual de la Iglesia” de LUO afirma que la

Jerarquía de la Iglesia Católica ha evolucionado no sin tropiezos en la senda de recomendar

y poner en práctica una sociedad más justa e igualitaria.


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En el pasado la Jerarquía se esforzaba por armonizar las relaciones entre la Iglesia y el

Estado, hoy se trata de que su trabajo mejore la condición de vida de todas las personas.

Basa LUO su artículo en el libro Diálogos de la Soledad en el cual se ve como el autor en la

época de la guerra fría se adelantó a su época al proponer una Iglesia que se ocupara de los

más necesitados. Esto hizo que don Mario fuera tildado en muchos sectores de comunista,

pero el autor de este artículo piensa que tomó la actitud correcta y en este momento

estuviera contento al observar los cambios que han ocurrido en la Iglesia.

El artículo “El pensamiento cristiano de Mario Briceño-Iragorry en el proceso restaurador

de la Iglesia venezolana” de Wagner Suárez ya fue comentado anteriormente en el análisis

del libro que lo contiene.

“Correspondencia entre Mario Briceño-Iragorry y Pedro Pablo Barnola, S:J.: Semblanzas

desde el exilio” por Manuel Donís Ríos.

La vida de Briceño-Iragorry coincide con las metas que se plantea la Universidad Católica.

El artículo se basa fundamentalmente en la correspondencia mantenida por nuestro autor

con Pedro Pablo Barnola, Rector de la U.C.A.B desde 1955 a 1959, en las oraciones

fúnebres pronunciadas con motivo de su muerte por el Rector antes mencionado y por el

Padre Luis María Olaso y en los discursos pronunciados por el Padre Barnola con ocasión

de los diez, y los veinte años de la muerte de don Mario. También es interesante destacar la

carta dirigida por Mario Briceño-Iragorry al Congreso Nacional Ignaciano con fecha 14 de

noviembre de 1946, donde destaca la necesidad de volver hacia adentro, rendir el instinto y
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llevar una vida ascética como lo recomendaba San Ignacio. El hombre no puede llevar una

vida íntegra si no empieza por analizarse a sí mismo.

Se concentra Manuel Donís en el exilio de Mario Briceño-Iragorry cuando combate contra

la dictadura de Pérez Jiménez, época en que lo acompaña con sus cartas el Padre Barnola

cuando muchos venezolanos los habían excluido de su trato social. Destaca también la

postura valiente que jugó la U.C.A.B., en noviembre de 1957 en lo que respecta a la crítica

de la dictadura. Posición que apartó al Padre Barnola por un tiempo de su rectoría por

diferencias de opinión con respecto a ese gobierno con la Compañía de Jesús. Por este

conflicto la Universidad pudo ser cerrada, pero posteriormente el Padre Barnola expresó

que las instituciones universitarias perdurarán a pesar de las dificultades que ellas tengan en

el presente. Termina destacando el sentimiento general de la U.C:A:B frente a la muerte de

Briceño-Iragorry.

“Historiando los pequeños dominios lexicográficos. Notas sobre dos textos de Mario

Briceño-Iragorry” de Francisco Javier Pérez.

El artículo describe los dos trabajos que Mario Briceño-Iragorry hace de la lexicografía

venezolana: “Algunas voces usadas en el Estado Trujillo, no incluidas en los Glosarios de

Alvarado” (1934) y el “Glosario” contenido en su novela Los Riberas (1957).

Expresa que técnicamente el de 1934, supera al de 1957, por su aporte a los Glosarios de
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Lisandro Alvarado y porque el primero incorpora las técnicas lexicográficas del lingüista

larense. Termina afirmando el valor histórico que tienen estas dos obras para conocer el

grado de avance que en ese momento tenía la lexicografía en Venezuela.

“Pueblo, humanismo y pesimismo” de Elías Pino Iturrieta.

Mario Briceño-Iragorry posee una teoría de lo venezolano elaborada con lo grande y

pequeño que tiene nuestro pueblo. Briceño-Iragorry es el intelectual más querido y

respetado que tuvo el pueblo de Venezuela porque en su época los intelectuales hablaban

por unos pocos y estaban al servicio de las autocracias. Demuestra un compromiso

científico y cívico con el pueblo durante los períodos de las dictaduras y durante el período

en que Venezuela quiso tener un sistema democrático.

Nuestro autor demuestra una ruptura con el positivismo y realiza nuevas lecturas que lo

incitan a proposiciones atrevidas en su doctrina historiográfica, circunstancia que ayuda al

pensamiento venezolano a caminar por sendas más lógicas y singulares. Siempre supo estar

a lado de sus semejantes, sentía angustia porque Venezuela no podía ser moderna ni

democrática. Venezuela sólo existe como realidad política, pero carece de valores para darle

forma a la realidad nacional. Critica la tesis de César Zumeta porque no contribuía a la

unidad histórica deseada que permitiera comprender la Historia venezolana y proyectar su

enseñanza hacia el futuro. Hace una dura crítica a la universidad venezolana proveniente

para él de la ideología positivista, porque abandonó el estudio de las Humanidades

practicadas en la universidad de la Colonia. Revaloriza el pasado colonial porque para él se


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había reducido nuestra Historia solamente al período independentista y al actual. Esto

implicó mucha valentía por parte de Mario Briceño-Iragorry en una sociedad supuestamente

progresista que no quería recordar el pasado y que no había borrado toda su herencia

positivista.

Mario Briceño Briceño-Iragorry critica la manera como se escribe la guerra de

Independencia y sobre todo la forma como se ha jugado con la figura del Libertador. Esto

para Elías Pino inaugura la crítica actual de la historiografía venezolana. Aunque cuando

Mario Briceño-Iragorry escribe aún no se había iniciado el estudio de las mentalidades para

comprender la Historia, él asoma unos puntos que tocan esa manera de hacerla en el estudio

de la cotidianidad como resultado del trabajo de nuestros difuntos.

El pueblo de Venezuela no olvidó que en todas sus funciones públicas no pudo reclamarle

nada porque fue muy prudente en la época de Juan Vicente Gómez y posteriormente se hace

responsable de sus actos.

Se siente muy afectado por la dictadura de Pérez Jiménez y solamente le quedan unos pocos

amigos como el Padre Barnola con quien comparte su angustia acerca del mal estado en que

se encuentra la Iglesia venezolana.

Concluye el autor diciendo que Mario Briceño-Iragorry concientiza al pueblo de su Historia

porque se la estaban escondiendo y termina viendo que ella tendría un apocalipsis que

pronto terminaría con ella, que afortunadamente no ha sucedido todavía.


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Presencia y crítica de Mario Briceño-Iragorry publicado en 1997 contiene las actas del

Congreso Internacional celebrado en Trujillo del 20 al 23 de mayo de 1997, recopiladas por

Isidoro Requena. Figuran allí varios trabajos dedicados al tema de la Historia cuyo

comentario elaboraremos a continuación.

“Proyección del pensamiento de Mario Briceño-Iragorry” de Manuel Caballero.

Mario Briceño-Iragorry denuncia el odio a la cultura humanística que tiene la mayoría del

mundo desarrollado. Para Caballero, Briceño-Iragorry es un autor que debe ser leído por los

venezolanos que se acercan al nuevo milenio.

No enfrenta Mario Briceño-Iragorry a los yankis de manera rodoniana sino que le ofrecía

nuestra amistad y les exponía la necesidad que teníamos los latinoamericanos de ser

tratados como socios en iguales condiciones a las de ellos.

Señala la importancia de la autocrítica de nuestro autor a su época de juventud. Errores que

lavó oponiéndose a la última dictadura venezolana, la de Marcos Pérez Jiménez.

Comenta dos artículos del autor del libro Aviso a los navegantes y reconoce la importancia

del artículo “Control de la vida y de la muerte” donde Mario Briceño-Iragorry devela la

utopía de la derecha que pretende eliminar del mundo todo hombre que no cumpla con los

parámetros establecidos por el capitalismo. Dice Caballero que la izquierda tiene su utopía

seudoteológica, pero la derecha tiene una más destructiva enraizada en el principio antes
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mencionado. Expresa que nuestro autor no sólo se opone al control de la natalidad, sino al

exterminio de los seres humanos por medio de las guerras.

“El sentido político de los estudios históricos en Mario Briceño-Iragorry” de Carlos A.

Casanova.

El autor califica a Mario Briceño-Iragorry como profeta de la nacionalidad. El hecho de

calificarlo como profeta no lo pone por debajo de la ciencia sino más allá de ella como dice

Aristóteles. La teoría de la Historia y la ciencia política están basadas en principios

suprarracionales. La recolección de datos puede ser practicada con numerosas

metodologías, sin embargo para Platón y Aristóteles ella deberá estar basada en una ética y

en una filosofía primera.

La Historia para Casanova nunca será una ciencia porque estará basada en el testimonio de

los testigos. El historiador es el encargado de dar coherencia al tiempo que lo precedió y los

lineamientos para esa coherencia los extrae de su experiencia presente. Esta, junto con su fe

católica, es lo que hace coherente la Historia de Mario Briceño-Iragorry.

El autor ve líneas fundamentales en las cuales se basa la Historia de Mario Briceño-

Iragorry: 1-Su interés en cimentar un mito fundacional para los venezolanos que garantice

la solidaridad entre ellos, a esto contribuye la tradición como una religión profana que se

expresa en un canon histórico. 2- Esto es muy necesario porque el mundo

Hispanoamericano para Briceño-Iragorry ha entrado en una descomposición debido a que

sus minorías esclarecidas no resuelven sus problemas sino que se encuentran imitando a
24

otros países considerados más fuertes. 3- Las tradiciones y la Historia deben orientar la

acción pero el colectivo venezolano se ha desarticulado debido al personalismo de la

tradición caudillesca. 4- Casanova piensa que para don Mario no es la Historia la que

determina una forma de vida sino la antropología la que asimila a la Historia.

Mario Briceño-Iragorry encuentra modelos en la Historia, sobre todo en las épocas en las

que pudimos sostener nuestra independencia económica. Considera que la Historia se

manifiesta como el juego de ideas directrices y dentro de ellas el mundo hispánico siempre

estuvo opuesto al mundo anglosajón y a ese mundo le conviene la destrucción de nuestra

conciencia histórica. Sólo teniendo en cuenta que nuestros antepasados nos brindaron una

comprensión del mundo y de Dios mejor que la de los anglosajones podremos superarlos.

Para Casanova la fuerza que debemos tener para luchar dentro de la Historia viene de fuera

de la Historia.

“Historia y realidad política en Mario Briceño-Iragorry” por Josefina Bernal.

Este ensayo está basado en el libro Temas Inconclusos de Mario Briceño-Iragorry en el cual

destaca la autora su sentido de la libertad y la necesidad de sustituir el individualismo por

una conducta más inclinada hacia la vida colectiva en el hombre.

Destaca la importancia que en este libro reviste la tolerancia como virtud fundamental a ser

practicada por el hombre junto con la libertad para que éste pueda vivir en democracia. En

este sistema el Estado puede convertirse en un productor y generador de valores. Las

pasiones estimulan el desequilibrio entre el gobierno y el estado que lo representa, lo que


25

puede conducir al fin de la democracia. Existen principios ético morales que regulan la

sociedad, el gobierno y la participación, pero en Venezuela hay una falta de personalidad

moral que debe ser superada para buscar nuestro destino.

“La obra histórica y la acción política en Mario Briceño-Iragorry” por Diana Rengifo.

La autora expresa que un historiador es un integrador. La virginidad científica de éste es

generalmente un mito. El historiador es a la vez producto y testigo de la Historia.

En Briceño-Iragorry la Historia y la política están muy relacionadas porque la segunda

alimenta con su experiencia a la primera, además el político debe tener para don Mario una

sólida formación histórica y sociológica.

Mario Briceño-Iragorry asume el papel de historiador, educador y político porque está

consciente del poder que ejerce esta última actividad en las dos anteriores. Se defiende de

las acusaciones de fascismo y de defensor de la leyenda dorada afirmando que con su

Hispanismo crea un conjunto de valores que pueden resistir los antivalores del imperialismo

norteamericano.

Casa León y su tiempo y El Regente Heredia tienen para la autora una función política

fundamental porque constatan la vigencia de ciertas políticas pasadas en la actualidad y esto

contribuye a su triunfo en las elecciones de 1952. El sueño del poder vuelve a hacerse

vigente en el Mario Briceño-Iragorry que regresa del exilio en 1958.


26

“Mario Briceño-Iragorry: Crítica y resurrección del pasado” por Inés Quintero.

La autora expresa que una de las características del trabajo histórico venezolano que Mario

Briceño-Iragorry ataca y critica es el maniqueísmo con que se ha ejercido la labor

historiográfica que ha contribuido a un ejercicio histórico unilateral en el cual se tenía en

cuenta la Independencia pero se despreciaba al pasado colonial. Esto impidió que nuestra

Historia fuera fiel a los hechos. A principios del siglo XX se inicia en Venezuela la

incorporación de los métodos científicos a la interpretación histórica por medio del

marxismo, el positivismo y una nueva corriente de autores venezolanos en la que figura

Mario Briceño-Iragorry. Ella trata de rescatar el pasado de la Conquista y la Colonia

analizando las fuentes y expresando los resultados de este análisis en un lenguaje hermoso.

Aprecia el argumento de que la Independencia se originó en los Cabildos y fue autónoma,

sin influencia externa; sin embargo, expresa Inés Quintero que hoy en día se sabe que fue

un fenómeno muy complejo que como tal requiere de otras explicaciones.

Expresa la autora que a pesar de las advertencias de Mario Briceño-Iragorry con relación a

la importancia del período colonial las Escuelas de Historia del país imparten muy poca

enseñanza de paleografía del período colonial y no se enseña en ellas la Historia de España.

“Representación y sentido de la Colonia en Mario Briceño-Iragorry” de Alberto Rodríguez

Carucci.
27

Mario Briceño-Iragorry junto con Caracciolo Parra León inició un nuevo campo de los

estudios históricos en Venezuela, la exploración de la época colonial. Reflexionó sobre la

Historia escrita anteriormente a él y llegó a las siguientes conclusiones: 1- La existencia de

una Historia romántica basada en la grandeza de los héroes. Esta historia no tenía en cuenta

las variantes sociales que se desempeñaban dentro de ella. 2- La presencia de una Historia

positivista que tenía en cuenta la causalidad y la revisión serena de los hechos. Sin embargo,

esta interpretación se distinguía por su fuerte pesimismo. Ninguno de estos dos tipos de

Historia era válido porque se desvirtuaban, o por la presencia muy fuerte del sentimiento, o

por el excesivo peso empirista que la segunda tenía. Esto impedía que el período colonial

pudiera ser valorado en toda la importancia que éste tenía para el proceso de la

nacionalidad.

Mario Briceño-Iragorry formula el concepto de Historia integral basado en otros

componentes como nación, tradición, unidad social, continuidad y cambio de conciencia. La

Historia está para Briceño-Iragorry profundamente relacionada con la moral porque es a

través de ella como podríamos elaborar un proyecto futuro de nuestra sociedad y cultura.

Por eso debemos rescatar nuestra Historia colonial para superar la desconexión que posee.

Propone una manera de estudiar el período colonial que no se base en la tradicional leyenda

negra y dorada sino en el desglosamiento minucioso de las partes que integran esa Historia.

Estudió los sujetos que actuaron en esa Historia porque ellos establecieron los cimientos de

nuestra nación y contribuyeron a iniciar nuestro proceso cultural y social. Había que

analizar científicamente en los documentos la figura de los conquistadores y libertadores ya


28

que ellos contribuyeron a la fundación de la nacionalidad. La Historia de Mario Briceño-

Iragorry incita la discusión.

Esta contribución de don Mario no puede verse como una toma de postura individual

porque varios intelectuales latinoamericanos de la época de entre guerras la manifestaron

también.

En Tapices de Historia Patria establece una periodización de la Historia de Venezuela en

torno a tres fechas fundamentales: 1498, 1777 y 1810. Trata también los distintos sujetos e

instituciones y acontecimientos sociales que formaron parte del proceso germinal de nuestra

nacionalidad. La Colonia es importante porque forma parte de nosotros mismos y con su

estudio podemos modificar nuestra visión del presente.

“Las fuentes documentales en dos obras de Mario Briceño-Iragorry: Casa León y su tiempo

y el Regente Heredia o la piedad heroica” por Alí López Bohórquez

El autor intenta abordar el tema de las fuentes documentales utilizadas por Mario Briceño-

Iragorry en las obras expresadas en el título. Menciona los diferentes archivos y

documentos que contribuyeron a su escritura porque el autor ha estado muy ligado a una

Institución tratada en ambas biografías: “La Real Audiencia de Caracas”.

Algunos maestros enseñaron a la generación de López Bohórquez que Mario Briceño-

Iragorry carecía de rigor científico porque no asimilaba sus escritos a las modas

metodológicas del momento, pero concluye que la expresión histórica de don Mario es más
29

valiosa que la de muchos de sus detractores porque introduce en ella la crítica a los

documentos consultados. Para López Bohórquez los historiadores anteriores a Briceño-

Iragorry introducen el documento para demostrar tesis, en cambio don Mario lo utiliza para

describir lo real. Mario Briceño-Iragorry utiliza los documentos consultados de dos formas:

por medio de la cita textual o reelaborando de manera personal el texto leído.

“Mario Briceño-Iragorry y el revisionismo histórico: un nuevo enfoque de la historia

nacional” por Silvio Villegas

El autor expone que la Historia como ciencia es el resultado de la unión de la Historia como

hecho y la Historia como conocimiento.

Para Villegas los estudios históricos científicos en la Historia de Venezuela se inician con el

positivismo, pero estos tienen una despreocupación teórica ya que se ocupan sólo del hecho.

El pensamiento marxista amplió la visión del hecho desde una perspectiva totalizadora. Sin

embargo, en Venezuela estuvo orientado hacia una percepción eurocéntrica del fenómeno.

Entre el positivismo y el marxismo se encuentra Mario Briceño-Iragorry para esta autor.

En Venezuela los estudios históricos tuvieron varias etapas: la romántica basada en una

visión militarista del hecho y la contemporánea basada en las corrientes positivistas y

marxistas. Ellas incorporaron el estudio del documento y la visión social dentro de la

Historia.
30

Sin embargo, la Historia positivista se quedó anclada en la visión institucional de Gil

Fortoul que fue superada luego por Caracciolo Parra Pérez, Pedro Manuel Arcaya y

Laureano Vallenilla Lanz. Mario Briceño-Iragorry los superó a todos porque su Historia

procedía de una vertiente diferente, la católica donde la Historia conjuga el presente con el

pasado y constituyen ambos una totalidad. Además abre los caminos de la Historia regional

y local.

El pensamiento histórico contemporáneo nace de una necesidad ideopolítica que se

alimenta del acontecer social y económico. En Venezuela los pioneros de la Historiografía

marxista nacieron con esquematismos y eurocentrismos que los limitaron para la

comprensión del período colonial. Sin embargo Mario Briceño-Iragorry desde su posición

revisionista estudió el pasado colonial y en el Discurso que pronuncia en la Academia de la

Historia en 1930 rescata la figura del conquistador español utilizando gran conocimiento

genealógico y bibliográfico.

En 1932 propone la creación de la Escuela de Filosofía y Letras que será más tarde el

germen de la Escuela de Historia y en 1951 inaugura la cátedra de Historia Colonial donde

expuso su tesis sobre la leyenda dorada.

La Historia en Mario Briceño-Iragorry tiene dos vertientes: una teórica y metodológica y

otra pedagógica. En la última se trata a la Historia como ingrediente fundamental de nuestra


31

identidad y nacionalidad. La Historia es creativa y ética.

La renovación de la Historia actual en Venezuela es producto del pensamiento de Mario

Briceño-Iragorry, la Historia marxista, la Historia de la Escuela de los Anales y la creación

de la Escuela de Historia de la Universidad Central de Venezuela que con historiadores

profesionales y publicación de fuentes documentales permitió el avance de los estudios

históricos en el país.

“El tema nacional en la obra de Mario Briceño-Iragorry” por Reinaldo Rojas.

Para el autor la característica más importante de Briceño-Iragorry es su búsqueda constante

en afianzar la nacionalidad venezolana. Por eso lo más resaltante para él consiste en

defender la Patria y en esto la Historia iba a jugar un papel fundamental. Su nacionalismo se

extiende a todos los países hispanoamericanos en lo cual sigue las enseñanzas de Manuel

Ugarte a quien conoció en 1912.

El nacionalismo reviste aún más importancia hoy en día cuando las naciones tienden a

desaparecer debido al desarrollo del capitalismo y la globalización. La nación venezolana es

encarnada por Mario Briceño-Iragorry sobre la base de tres conceptos fundamentales:

Pueblo, Nación y Patria. El pueblo es entendido como sujeto histórico, es una noción

simbólica y moral.

La valoración de la conciencia histórica de parte de Mario Briceño-Iragorry lo conduce a


32

formular la crisis histórica venezolana como una crisis de pueblo porque éste no ha

profundizado ni racionalizado lo importante que es su Historia. Por eso nuestro autor hace

una evaluación de los estudios de Historia que se habían realizado en los años cuarenta para

llegar a la conclusión de que existen tres períodos diferentes dentro de nuestra Historia: el

romántico, el positivista y el neorevisionista que estudia los principales asuntos de la

problemática histórica venezolana. Estos son los siguientes: 1- No se han estudiado los

grupos humanos que conformaron la época de la Colonia. 2- No existe un espíritu de equipo

para realizar la labor historiográfica. 3- No hay organización en la enseñanza de la Historia.

4- Hay un atraso metodológico porque la Historia debe ser una disciplina creativa. 5- Existe

un proceso de ruptura porque no se acepta nuestro pasado colonial. Para Rojas, Mario

Briceño-Iragorry no justifica la dominación colonial sino que quiere que los venezolanos

acepten esa parte de su Historia. 6- Hemos perdido nuestras tradiciones lo que nos ha hecho

perder nuestra conciencia histórica.

Todas estas afirmaciones provienen de que Mario Briceño-Iragorry observa el drama de un

país en venta. En este sentido Reynaldo Rojas hace una comparación entre nuestro autor y

Arturo Uslar Pietri en lo que se refiere a los peligros de la explotación petrolera para

Venezuela y en la preocupación por la enseñanza de la Historia. En este sentido Briceño-

Iragorry hizo de la Historia un camino de perfección moral y una forma de comprensión.

“La tradición en el pensamiento de Mario Briceño-Iragorry” por Julio Carrillo.

Para el autor es fundamental tratar el concepto de crisis de pueblo además de los conceptos
33

de Historia y tradición como puntos importantes de la venezolanidad. El pitiyanquismo ha

acabado con el fondo de la tradición venezolana y las prácticas que son justificadas en el

norte no lo son en este país.

Según Julio Carrillo el hombre de nuestras tierras antes de la llegada de los españoles fue un

hombre productivo tanto de valores culturales como económicos. Al llegar los españoles y

los negros hubo cambios fundamentales y se produjeron la leyenda negra y dorada ante las

cuales Mario Briceño-Iragorry asume una posición de eclecticismo.

Los cambios mundiales tuvieron que causarle profundas contradicciones entre su posición

antiimperialista que coincide con el materialismo ateo comunista y su profundo sentido

católico.

Para poder tocar el tema de la tradición en Mario Briceño-Iragorry hay que hablar del

pueblo. El pueblo no son los grupos de la estructura social sino las masas del país, no

amorfas sino impregnadas de sentido histórico.

Para Mario Briceño-Iragorry el pueblo es el factor constitutivo de la nación definida por

Stalin como “... que una nación no es una comunidad racial o tribal, sino una comunidad de

hombres, formada históricamente, que posee territorio, economía, idioma y psicología que

le dan unidad.” (2)

(2) Julio Carrillo cita aquí a Mensaje sin destino. En: Presencia y crítica de Mario Briceño-Iragorry pág.
358.
34

Julio Carrillo afirma que nuestro autor fue un incansable lector de autores marxistas y

caracteriza al pensamiento de Mario Briceño-Iragorry como un sistema conceptual, el cual

tiene sus bases en el pueblo. La nación formada por este último debe incorporar la Historia

ininterrumpida para darle sentido a lo venezolano.

La tradición son los valores construidos por el pueblo que tienen un carácter siempre

dinámico y está constituida por valores externos e internos. Toma en cuenta Briceño-

Iragorry la cultura popular como punto fundamental para la creación de un pueblo. Para

Julio Carrillo, Mario Briceño-Iragorry expresaba la importancia de lo tradicional en la vida

de un pueblo desde 1930. Cita como importantes en este sentido su descripción de las

fiestas como el “Enano de la Kalenda” y “La Fiesta de los Locos”, celebraciones que junto

con otras demuestran para Carrillo la importancia de estas manifestaciones en la cultura

regional y popular que muchas veces se manifiesta oralmente.

Mario Briceño-Iragorry esbozaba la necesidad de hacer Historia cultural al mismo tiempo

que se debía estudiar la estructura funcional de las sociedades de manera dialéctica.

Contrasta Mario Briceño-Iragorry para Carrillo, el respeto que ha tenido Estados Unidos

por su tradición con el irrespeto que ha manifestado Venezuela hacia sus propias

tradiciones.

El autor expresa que la concepción de la Historia en Mario Briceño-Iragorry tiene los

siguientes rasgos: es una disciplina de estudios dinámica y funcional aunque conduce al

planteamiento de un canon de valores. Termina alertando Carrillo acerca de que todavía los
35

hombres no han definido el canon histórico que expresaría nuestra identidad y aconsejando

el pensamiento de Briceño-Iragorry como una guía eficaz para resolver nuestros problemas.

“Mario Briceño-Iragorry: Historiador de Venezuela” por Manuel Suzzarini

La lectura de Mario Briceño-Iragorry es indispensable para entender y superar la crisis en

que vivimos. Todos aceptamos que vivimos en crisis pero no sabemos cómo superarla.

Nuestro líderes no crean sino que aceptan mandamientos que vienen de afuera. Aunque a

Briceño-Iragorry no le gustaba hablar de sus méritos, su obra habla por sí misma. La

Historia se le ha ocultado al pueblo, no sólo se ha mentido con el hacer historiográfico sino

con el hecho histórico. La Historia de Venezuela se ha entendido como dos períodos

discontinuos. Nuestra carga de hispanidad es tal que negarla implicaría negar la Historia. El

saber histórico se ha manipulado desde el poder.

El problema de Mario Briceño-Iragorry no es que él es pesimista sino que aún hoy no

hemos visto salida a los problemas que plantea. Por eso Mensaje sin destino fue llamado de

esa forma porque él sabía que lo iban a escuchar pocos y que a los venezolanos nos iba a

costar mucho trabajo introducirnos dentro del tiempo histórico.

Hemos sentido vergüenza de ciertos períodos históricos y como tal hemos querido

borrarlos, pero ellos continúan repitiéndose.

Para el autor el pueblo es el sujeto de la Historia y los venezolanos solemos culpar al


36

petróleo por todos nuestros males, pero el oro negro no es el culpable sino la

desorganización con que lo hemos administrado y el hecho de haber negociado con él no

como dueños sino en condición desventajosa.

Debemos señalar que Manuel Suzzarini posee otro artículo titulado “La concepción de la

historia en Mario Briceño-Iragorry” publicado en 1984 que es uno de los primeros que trata

del tema fundamental de este trabajo en nuestro autor.

Pasaremos entonces a analizar los puntos fundamentales tratados en este artículo. Dice

Suzzarini que muy pocos historiadores han señalado rumbos a la historiografía nacional

entre los que podemos citar en la primera mitad del siglo XX se encuentran: José Gil

Fortoul, Laureano Vallenilla Lanz y Pedro Manuel Arcaya y después de ellos encontramos

a Caracciolo Parra Pérez, Caracciolo Parra León, Joaquín Gabaldón Márquez, Mariano

Picón Salas, Enrique Bernardo Núñez y Mario Briceño-Iragorry.

El autor considera necesario estudiar a este último autor porque la historiografía actual

pretende producir un conocimiento que nos permita apropiarnos de la realidad basado en los

conocimientos de Historia anteriores.

El autor expresa tres líneas fundamentales que predominan en el pensamiento de Mario

Briceño-Iragorry: 1- De la Historia y de la Historia del pueblo. 2- La relación entre

cristianismo e Historia. 3- Los nexos fundamentales entre la Historia y la conciencia

nacional.
37

Suzzarini manifiesta que Mario Briceño-Iragorry no fue un teórico de la Historia, pero hace

un estudio de la historiografía venezolana que plantea un modo innovador de concebir a

Venezuela. El mismo afirma que el pueblo hace la Historia aunque no la controle y por eso

el héroe no es sino un elemento más dentro del proceso. El pueblo debe por lo tanto

resguardar la Historia que representará el grado de conciencia nacional, él tendrá

necesidades históricas y expresiones de control de la misma.

El autor expresa que Mario Briceño-Iragorry entiende la Historia como la práctica social del

hombre aunque se califica así mismo de idealista. Este dilema queda resuelto cuando

entendemos que él intenta transformar la sociedad de la postguerra a través de los valores

cristianos. Briceño-Iragorry justifica su cristianismo no sólo con la fe sino como práctica

social e histórica. La caridad será la virtud que salvará el mundo, por ello la salida planteada

por nuestro autor será una salida dentro del sistema y no la superación del sistema mismo.

Considera Mario Briceño-Iragorry la jerarquía como un principio permanente, aunque

plantea una solución basada en la preparación de los hombres y en la democracia y no en la

injusticia. Suzzarini no está de acuerdo con éste porque favorece al cristianismo como

ejercicio social histórico frente al marxismo y dice también que Mario Briceño-Iragorry no

logra demostrar por qué no es necesario el marxismo. Pero expresa que Mario Briceño-

Iragorry entiende que el marxismo es importante porque no hemos logrado conseguir una

realidad cristiana.

Comenta que Mario Briceño-Iragorry no militó en movimientos políticos sociales en


38

Venezuela. En torno a la influencia que tiene Jacques Maritain en su pensamiento señala

que la obra fundamental de este pensador Filosofía de la Historia se publica en 1955 cuando

ya él había publicado muchas de sus obras, aunque este libro es la sistematización del

pensamiento de Maritain publicado en otros trabajos anteriores. Piensa que en Maritain está

el punto de partida de la concepción histórica cristiana de nuestro autor.

Termina el autor afirmando que la ausencia de caridad en el mundo produce el mal y esto

según Suzzarini no es original de Mario Briceño-Iragorry sino que constituye la

problemática fundamental sobre la que Maritain construye su Historia.

Veinticuatro visiones sobre Mario Briceño-Iragorry, la compilación de artículos recogida

por Rafael Rivas Dugarte, y publicada en su totalidad en el año de 1998, merecerá un

detallado análisis aquí, porque consideramos, como nos dice su compilador, que en ella

figuran muchos de los principales autores que se han dedicado al estudio de Mario Briceño-

Iragorry. Trataremos, entonces, por separado cada uno de estos artículos:

“Historia de un anti-héroe” de Mariano Picón Salas escrito en 1946 como prólogo de Casa

León y su tiempo , importante biografía histórica en el que destaca la sagacidad de nuestro

autor para captar un tipo histórico todavía vigente que puede ser calificado como uno de los

mejores antihéroes de nuestra literatura.

“El destino de un mensaje” de Manuel Granell con fecha de 1951 elogia la importancia que

Mario Briceño-Iragorry concede a la Historia para explicar la crisis del pueblo venezolano.

Se manifiesta de acuerdo con el papel concedido por nuestro autor a la Hispanidad y en la


39

necesidad de educar al emigrante. Sin embargo considera, tomando en cuenta sus lecturas

de Ortega y Gasset, que Mario Briceño-Iragorry mantiene una actitud estática con respecto

al pasado proveniente o parecida a la posición de la Historia clásica.

“Briceño-Iragorry o la evocación creadora” perteneciente a Luis Beltrán Guerrero y con

fecha también de 1951, enfatiza la preocupación de Mario Briceño-Iragorry por el futuro de

la nación y destaca su indudable papel de cronista de la ciudad de Trujillo.

“Un duelo de esperanzas” de Arturo Uslar Pietri con fecha de 1958 señala la fe profunda

que tuvo Mario Briceño-Iragorry a través de toda su vida por la Providencia Divina, que le

permite volver al país poco tiempo antes de su muerte. Briceño-Iragorry, junto con

Caracciolo Parra León fue uno de los primeros en emprender la recuperación del pasado

colonial. Compartió Arturo Uslar Pietri junto con nuestro autor las funciones públicas

durante el Gobierno de Medina Angarita, y destaca la vocación de don Mario por la justicia

y su sensibilidad de artista. En cuanto a la visión de la Historia del autor aquí estudiado nos

dice que es personal y emocional.

“Mario Briceño-Iragorry” de Ramón Escovar Salom, artículo escrito en 1959, pero cuya

fecha de publicación es 1976, resalta el hecho de que Briceño-Iragorry nace en una

Venezuela cansada, desesperanzada y muy conservadora donde era muy difícil el acceso a

la cultura del siglo XX. Bajo la influencia de Oswaldo Spengler, que unía la cultura con la

Historia y creaba morfologías, escribe nuestro autor Tapices de Historia Patria.


40

Hace hincapié en el cambio de visión de la Historia en Mario Briceño-Iragorry, de una

concepción muy tradicional a una Historia más dinámica y moderna. Habla del concepto

que tiene Briceño-Iragorry de las generaciones, que se deben definir no por sus aciertos sino

por su inventario de errores, para que los jóvenes puedan sacar provecho de aprendizaje en

ellos. Termina afirmando que el autor aquí estudiado puede ser resumido en cuatro

palabras: fe, bondad, nacionalismo y pueblo.

“Mario Briceño-Iragorry” de Ramón J. Velásquez con fecha de 1983, ya ha sido comentado

cuando tratamos el libro de recopilación de ensayos, publicado por la Academia Nacional

de la Historia La Historia como elemento creador de la cultura.

En 1998 este autor le hace el prólogo a una nueva edición de Patria Arriba publicada por

Monte Avila Editores, titulado: “El regreso a Arévalo”.

Ramón J. Velásquez expresa que Mario Briceño-Iragorry regresa a Arévalo a encontrarse

con don Sancho Briceño, el Conquistador, quien hace cinco siglos contribuyó a formar el

mapa de Venezuela. En sus duros días de exilio ese encuentro era necesario para repensar

nuestra Historia.

El joven Mario se preguntaba por muchos hechos ocurridos en nuestra Historia y sobre todo

acerca de la forma como se fusionaron las distintas razas. En 1932 Mario Briceño-Iragorry

fue el primero que fundó y regentó una cátedra sobre el proceso histórico venezolano. Esta

cátedra era considerada peligrosa porque la Historia venezolana tiene muchos sucesos y

actores que repiten hechos parecidos y podría ser considerada atentatoria contra la
41

dictadura. Briceño-Iragorry continuó con el ejercicio de esta cátedra hasta su muerte,

incluso cuando la riqueza petrolera nos volvía olvidadizos. Entonces, don Mario recordaba

épocas de sufrimiento que nuestra Historia guardaba y como los venezolanos supieron

superarlas para construir una Venezuela mejor.

“La concepción historiográfica en Mario Briceño-Iragorry” de Diana Rengifo de Briceño

con fecha de 1983.

La autora parte en este artículo de la definición de ciencia de Marc Bloch y de las

definiciones de Historia e Historiografía formuladas principalmente por Germán Carrera

Damas. Mario Briceño-Iragorry enlaza los métodos del siglo XIX con las distintas

proposiciones de los historiadores de la primera mitad del siglo XX. Son tres las

características fundamentales de nuestro autor en el campo de la Historia: El papel del

conocimiento histórico como elemento substancial del pueblo, el rol del historiador en la

transmisión de ese conocimiento y tercero el planteamiento de una necesidad de

redefinición historiográfica y de la enseñanza de la Historia.

La historiografía briceñana está contaminada de los dos mitos fundamentales de la Historia

tradicional: El nacionalismo y el hispanismo, pero estos actúan desde una visión

antiimperialista.

En Mario Briceño-Iragorry la Historia se convierte en la memoria valorativa que unifica


42

ideológicamente al pueblo. Pretende alcanzar una Historia no dogmatizada donde el pueblo

alcance su dignidad para luego seguir el camino de la libertad.

Termina afirmando que es necesario un estudio a fondo de la Historia en toda la producción

del autor, ya que ella se ha dedicado solamente al estudio del libro Introducción y defensa

de nuestra Historia.

“Don Mario Briceño-Iragorry y su llamado a escoger la forma de vivir” de Tomás Polanco

Alcántara con fecha de 1987.

Trata este trabajo del Regente Heredia, pero como para el autor es difícil estudiarlo sin

hablar del Marqués de Casa León, inicia el artículo haciendo la comparación entre ambos

personajes. Ellos son para él figuras con que el venezolano común tiene que tratar

diariamente. El uno conocedor de todos los fraudes e inmoralidades, el otro respetuoso de la

ley y el orden.

El autor considera que la realidad venezolana ha mostrado muchos Casa Leones, pero muy

pocos Heredias. Por eso decide hablar con más detalle del segundo porque considera que

Venezuela está en deuda con él, porque no ha sido fiel a su ejemplo.

Relata en este artículo la aventura biográfica de Heredia, y expresa que el papel

sobresaliente de Heredia en el período de la Guerra de Independencia, fue reconocido por

primera vez por Andrés Bello, quien estudiaba en Londres pacientemente la poesía del hijo

del Regente Heredia, José María. Sin embargo, esta opinión fue poco conocida por los
43

venezolanos. No fue hasta que Mario Briceño-Iragorry decidió escribir sobre el Regente,

que éste con toda la altura ética que lo caracterizaba, pasa a ser tenido en cuenta por los

venezolanos.

“Heterodoxia de la Liberación” de Ramón Losada Aldana de 1988.

Este artículo constituye un capítulo del libro del mismo autor antes reseñado. El autor

destaca las concepciones conservadoras de la propiedad privada y el rechazo al comunismo

que contienen, según él, las Encíclicas de Pío IX, León XIII y Pío XII. Además también

señala la identificación que mostró la Jerarquía Eclesiástica venezolana con las dictaduras

de Pérez Jiménez y Juan V. Gómez. Frente a esto se erige el pensamiento de Mario

Briceño-Iragorry porque señala la propaganda anticomunista como un negocio del

capitalismo, presagia fenómenos futuros de invasión como las Nuevas Tribus y acepta que

la religión está en estado crítico. Poco después de la muerte de Briceño-Iragorry la Encíclica

Mater et Magistra demuestra un cambio sustancial de la Iglesia en lo que se refiere a la

visión de ésta acerca de las diferencias entre los países dominantes frente a los

subdesarrollados. Por eso el autor considera a don Mario como un adelantado, por las

coincidencias de sus planteamientos con los que posteriormente esgrimiría la Iglesia, con

respecto a la cuestión social.

“Vuelta a Mensaje sin destino” de R:F. Lovera De Sola con fecha de 1989.

El autor expone las ideas fundamentales de Mensaje sin Destino con motivo de la octava

reimpresión del libro. Pertenece el ensayo a las obras que han representado encrucijadas
44

difíciles para la nación. Está escrito para los venezolanos que sienten a su país como lo

percibió Mario Briceño-Iragorry, para quien Venezuela era todo. Enfatiza la existencia de la

crisis de pueblo, ocasionada por la falta de sentido histórico del venezolano que se

manifiesta entre otras cosas por una Historia bélica, ritualista y litúrgica. Señala el

contenido antiimperialista del libro. Todas estas circunstancias condujeron a que esta obra

tuviera gran aceptación por los venezolanos de su época.

“El pensamiento teológico de Mario Briceño-Iragorry” de Wagner Rafael Suárez con fecha

de 1990. Este artículo también forma parte del libro del mismo autor antes reseñado.

En este trabajo el autor habla sobre la primera etapa de la evolución teológica de Don Mario

centrándose fundamentalmente en su libro Ventanas en la Noche.

A su inicio explica por qué cree él que existe pensamiento teológico en Mario Briceño-

Iragorry. Expresa que el pensamiento del autor tratado tiene la rigurosidad científica

necesaria ya que ella proviene de sus estudios de Historia y de Derecho. Esto permite que

aunque no exista un pensamiento teológico sistemático sus reflexiones puedan ser

consideradas como pensamiento teológico en sí. Lo relaciona en esta etapa al proyecto

reestructurador de la Iglesia presentado por León XIII que pretendía adecuar a esta

Institución a las transformaciones ocurridas en el siglo XIX y comienzos del XX. Dentro de

este pensamiento destaca: 1. El intento de rescatar los fundamentos espirituales de la

sociedad tradicional para poder hacerle frente al materialismo de la era. 2. El propósito de

transmitir a la estructura social los principios cristianos contenidos en el Evangelio.


45

“Discurso pronunciado en la sesión solemne del Congreso de la República en Homenaje a

don Mario Briceño-Iragorry” por Pedro Pablo Aguilar escrito en 1991.

En el Hemiciclo del Congreso Nacional, frente a los restos de Mario Briceño-Iragorry,

resalta la importancia del año de 1945 en la Historia mundial, y concretamente en

Venezuela cuando Briceño-Iragorry era Presidente del Congreso, y de allí fue a la cárcel. Él

cambió la Historia de Venezuela porque nos enseñó que no había un abismo entre la

Colonia y la Independencia. Nada puede esperarse de un pueblo que no entiende su

Historia.

Hace una relación entre Andrés Eloy Blanco y Mario Briceño-Iragorry, los dos Presidentes

del Congreso, uno antes del 18 de octubre de 1945 y otro después de esa fecha. Los dos por

su grandeza intelectual merecen que sus cenizas entren en el Panteón Nacional.

Destaca la importancia del magisterio del autor estudiado, ya que fue maestro en 1945,

cuando señaló los nuevos rumbos a la presidencia de Medina en la necesaria independencia

del Congreso del Ejecutivo, y en la necesidad del voto universal y secreto. No acogieron los

medinistas su voz pero poco tiempo después la Constituyente surgida a raíz de los sucesos

antes mencionados, acataría la necesidad de estos cambios. Las Reformas tienen su tiempo

dice el autor, y por eso propone Pedro Pablo Aguilar a Venezuela un vuelco profundo del

sistema democrático parecido al movimiento de la V República francesa.

Es Mario Briceño-Iragorry un maestro para predecir el futuro, de eso que Fukuyama

denomina el fin de la Historia, por el triunfo de los ideales de occidente personificados en


46

un imperio universal donde a la nación sólo le quedaría la posibilidad de convertirse en un

Arca de Noé. Es también maestro de la identidad, entre otras cosas, porque aún estando

desterrado pudo celebrar los 400 años de su tierra natal en la Trujillo de Extremadura donde

tuvo conciencia de la identidad venezolana.

“Discurso de orden en la inhumación de los restos de Mario Briceño-Iragorry en el Panteón

Nacional” por José Rodríguez Iturbe con fecha de 1991.

Mario Briceño-Iragorry dio respuesta a la angustia patriótica de la generación de Rodríguez

Iturbe quien continúa haciendo un recuento de la biografía del autor. Cita a Ventanas en la

noche, la unión con Caracciolo Parra León para eliminar la deformación histórica que no

tenía en cuenta nuestro pasado colonial, y su actuación en la Universidad y en las

Academias.

Resalta también su participación más activa en la vida política durante el Gobierno de

Medina Angarita, su desempeño como Embajador en Bogotá del cual Mario Briceño-

Iragorry da razonada explicación, según Rodríguez Iturbe, en su carta a Andrés Iduarte, el

desconocimiento del triunfo de los miembros de la Asamblea Constituyente, de la cual

nuestro autor formaba parte por Marcos Pérez Jiménez el 2 de diciembre de 1952, así como

la labor muy productiva intelectualmente que tuvo en el exilio.

Dice que Mario Briceño-Iragorry padeció de la doble desconfianza que se manifiesta a los

intelectuales que no rehuyen el compromiso político.


47

Destaca también la importancia que los prototipos históricos tienen en Briceño-Iragorry:

Ledesma, Casa León y el Regente Heredia y expresa el aporte de Mario Briceño-Iragorry a

la cultura de la criollidad. Esta cultura según el autor se opone a la inautenticidad y a la

búsqueda de valores franceses que representó el positivismo en la época de Guzmán

Blanco. Algunos de los integrantes del positivismo recomendaron la eliminación de los

valores cristianos de la sociedad. Para Rodriguez Iturbe, Mario Briceño-Iragorry junto con

Caracciolo Parra León ocupa una posición avanzada con respecto a la crítica de este

período, porque representan el esplendor de la criollidad.

Una de las enseñanzas más importantes de Mario Briceño-Iragorry radica en darle

importancia a la moral como valor objetivo dentro de la sociedad venezolana, por lo tanto

nos propone abandonar la mentira y tener como fundamento de nuestra conducta la verdad.

“La escritura como un artesanado” de Luis Hernández Carmona con fecha de 1993.

El autor califica a Mario Briceño-Iragorry como artesano de la escritura por el trabajo que

ejerce sobre el lenguaje de sus obras. Divide la producción de nuestro autor en cuatro

etapas: La primera donde adopta al Modernismo en la literatura y al Liberalismo romántico

como pensamiento, la segunda da paso al Realismo y comienza a trabajar en el campo

histórico, en la tercera el tratamiento histórico cede ante una preocupación por la identidad

nacional y latinoamericana y la cuarta la califica de literatura del exilio.

La escritura y la realidad están íntimamente unidas en Mario Briceño-Iragorry y logra la

transformación de la experiencia en arte.


48

La comprensión de Briceño-Iragorry en este artículo declara Hernández Carmona que la ha

hecho desde afuera, con citas de otros autores que le arrojen nueva luz. Destacaremos entre

ellos la presencia de José Enrique Rodó.

“Los condicionamientos socio-económicos y políticos” de Ramón Mansoor con fecha de

1993.

En este artículo el autor hace énfasis en el pensamiento económico de Mario Briceño-

Iragorry. Nuestro autor parte de que en la Colonia había un sentido de solidaridad colectiva

porque se podían abandonar las prácticas egoístas del libre mercado en beneficio del bien

común. La Independencia significó para la oligarquía una manera de mejorar su status

económico.

Nuestro autor hace hincapié en la agricultura porque los historiadores prefirieron la parte

bélica y olvidaron esta parte de la vida nacional. El abandono del campo ha incidido

directamente en la falta de identidad nacional. El petróleo que trajo la riqueza rentista nos

llevará a la perdición. La industria petrolera no miraba el interés del pueblo.

Destaca su crítica al capitalismo cuya proliferación es muestra de la falta de solidaridad e

identidad del venezolano. Nos hemos convertido en un país ocupado por los

norteamericanos y el comunismo triunfará por los abusos que cometen las clases

privilegiadas contra los desposeídos. Mario Briceño-Iragorry no se opone al progreso

tecnológico sino a la dependencia económica que trae consigo.


49

Le da Mario Briceño-Iragorry mucha importancia a las bases históricas en las cuales se

debe sustentar la política nacional. Los partidos políticos eliminarán la política tribal que

existió en el país durante el caudillismo. Para Ramón Mansoor, Briceño-Iragorry nos hace

ver que la democracia es el único sistema donde se puede lograr la igualdad de

oportunidades para los individuos, garantizando a la vez la estructura jerárquica que Mario

Briceño-Iragorry proponía.

“Mario Briceño-Iragorry o el ensayo como misión social” de Elvira Macht de Vera con

fecha de 1994.

La autora ha estudiado la pertinencia del ensayo en Mario Briceño-Iragorry. En este artículo

destaca la importancia de las primeras publicaciones para su formación futura, como las de

la revista Ariel marcadas por el sello modernista. Señala la importancia de su libro Horas y

de los símbolos y metáforas contenidos en él.

Para la autora, se opone Mario Briceño-Iragory a las ideas positivistas formuladas por la

ideología imperante, a veces por medio de la espiritualización de los objetos. Existe un

proceso panteísta en las almas religiosas, y el nihilismo eliminará las conquistas del siglo

XX.

Señala que nuestro autor no utiliza la primera persona por lo que da una impresión de

objetividad, pero la subjetividad la resalta por medio de los juicios de valor. Expresa

también que la paradoja es una figura muy utilizada en el discurso de Mario Briceño-
50

Iragorry que tiene su ejemplo más importante en las afirmaciones que hace sobre la

democracia que iguala sin igualar.

“Tradición y nostalgia de Hispanidad” de Domingo Miliani con fecha de 1997.

Domingo Miliani estudia en este artículo la última etapa de la vida de Mario Briceño-

Iragorry, su exilio. Señala los sitios donde vivió en Madrid en sus tres estadías a sus

regresos de Italia donde trataba su enfermedad.

Expresa lo importante que es la mirada de Mario Briceño-Iragorry sobre España cuando

está en Venezuela y sobre Venezuela cuando está en España. La época de la Colonización y

Colonia española no sólo buscó el dominio político sino también la transferencia de la

cultura e instituciones.

Agredido nuestro autor por la dictadura de Pérez Jiménez el 8 de diciembre de 1954 quiere

regresar a algún país hispanoamericano, pero casi todos ellos estaban gobernados por

dictaduras favorables al Departamento de Estado norteamericano.

Al regresar a Venezuela se da cuenta de que existe una democracia por asalto que busca

consolidar posiciones políticas a cualquier costo.

Afirma que Mario Briceño Iragorry adopta el término revisionismo histórico de Jorge

Santayana y que su tarea histórica estuvo muy ligada inicialmente a los positivistas. Hace

un estudio de su pensamiento con respecto a España y señala que partió de un rechazo


51

expresado en sus años juveniles, para pasar a una completa admiración a lo largo de toda su

vida. En este cambio influyeron Roberto Picón Lares y Caracciolo Parra León.

Hace Miliani un señalamiento de la importancia que tuvo la Revolución Francesa en el

movimiento independentista y termina expresando la importancia que para Mario Briceño

tiene la geografía que propicia un entendimiento ecológico con el hombre.

“Pueblo, humanismo y pesimismo” de Elías Pino Iturrieta con fecha de 1997.

Fue comentado ya en el número homenaje editado por la Universidad Católica Andrés

Bello.

“Mi infancia y mi pueblo” de Isidoro Requena con fecha de 1997.

El autor se basa en el libro del mismo título de nuestro autor en el cual se ve como a través

de su escritura Mario Briceño-Iragorry intenta identificarse a sí mismo. Dice que en la

escritura del autor se ve reflejado tanto el niño como el adulto. También estudia un hilo

narrativo y la responsabilidad que se expresa a través de esa trama. Para nuestro autor la

meta de toda sociedad es la justicia y la satura de lo ético por lo que hay una identificación

entre la nación y el individuo. Para el reconocimiento se necesita también la mirada ajena,

lo que convierte la expresión de nuestro autor en una escritura confesional hacia los otros, la

raíz de esto no está en la cultura occidental sino en la Biblia.


52

Briceño-Iragorry integró a su escritura la ironía, que para Requena es conciencia de la

contradicción irresoluble que es cada uno de nosotros.

“Mérida en la formación intelectual de Mario Briceño-Iragorry” de Rafael Angel Rivas

Dugarte, s/f.

El autor hace un recuento de los años juveniles de Mario Briceño-Iragorry donde a partir de

1918 sufre la influencia de Diego Carbonell al igual que toda una generación de jóvenes que

estudiaba en esa época en la Universidad de Mérida. Influencia de la cual se independiza

posteriormente. En cuanto a su evolución religiosa cita sus distanciamiento de la Iglesia a

partir de 1915 por la influencia de su tío Briceño Valero y la lecturas de Nietzsche. Sin

embargo, vuelve unos años después a la senda católica por el influjo de Roberto Picón

Lares, Caracciolo Parra León y el padre Enrique María Dubuc.

Destaca la importancia del pensamiento católico en todo el resto de la producción de Mario

Briceño-Iragorry y la importancia de las figuras de este período que serán sus amigos el

resto de sus días.

“Representación y sentido de la Colonia en Mario Briceño-Iragorry” de Alberto Rodríguez

Carucci con fecha de 1997. Fue comentado ya anteriormente en Presencia y crítica de

Mario Briceño-Iragorry.

“La escritura del Ensayo en Mario Briceño-Iragorry” de Douglas Bohórquez, s/f.


53

El autor hace énfasis en la escritura del ensayo en Mario Briceño-Iragorry que no deja de

tener un componente histórico. El historiador para Briceño-Iragorry puede visualizar el

futuro. Para Bohórquez la producción histórica de nuestro autor se puede diferenciar de sus

ensayos. Sin embargo, está siempre analizando situaciones históricas para conferirles un

valor moral.

Destaca la importancia que tiene la paz en la ciudad de Trujillo que contrasta con su fama

guerrera porque allí se firmó el Decreto de Guerra a muerte. En cuanto a Apuntes para un

retrato de Pedro Emilio Coll expresa cómo Mario Briceño-Iragorry trata allí la condición

del intelectual venezolano sometido a un entorno hostil donde no le queda más remedio que

claudicar ante el poder político.

Señala en el libro Virutas la similitud que existe entre Enrique Bernardo Núñez y nuestro

autor, sobre todo en su visión de patria. Termina afirmando que aunque el ensayo de Mario

Briceño-Iragorry es autobiográfico, manifiesta una visión social que interroga acerca del

tiempo.

“Mario Briceño-Iragorry y España” de Atanasio Alegre s/f.

El artículo trata sobre la última etapa de Mario Briceño-Iragorry en España después de

haber pasado poco tiempo en la Habana y Costa Rica. Resalta Alegre el carácter de elipsis o

silencio que tiene la estadía del autor en ese país. Para este autor Briceño-Iragorry no fue

apreciado en España como debiera haberlo sido después de que atacó tanto la leyenda negra

y defendió la labor española en América.


54

Expresa la tristeza con que soporta su exilio después de haber podido ser candidato tal vez a

la Presidencia de la República de Venezuela. Poseía el oficio de escritor cuando llegó allí y

había encontrado algunos arquetipos del pueblo de Venezuela. En estos últimos años dedica

su trabajo a formar la mente de los jóvenes venezolanos. La dictadura de Pérez Jiménez

favorecía el estilo norteamericano de vida y no la forma española y contra esto lucha el

autor.

Destaca la presencia de dos amigos españoles de Mario Briceño-Iragorry Manuel Fraga,

político poco exitoso y Alfredo Sánchez Bella, Director del Instituto de Cultura Hispánica

quien defiende a nuestro autor cuando el Embajador de España en Caracas- Manolo Valdés-

y el Embajador de Venezuela en Madrid quieren expulsarlo de España. Cuando el atentado

contra su persona quienes lo ayudan a sanar son el Dr. López Ibor y Francisco Herrera

Luque.

Decide conocer los lugares de donde salieron sus antepasados sobre todo don Sancho
55

Briceño proveniente de Arévalo y esta visita motiva su libro Patria arriba. Luego va a el

País Vasco de donde provenían los antepasados de su madre. Compara Alegre la figura de

Briceño-Iragorry con la de Unamuno por el sentimiento trágico con que enfrentan la

existencia.

Fidel Rodríguez Legendre, Al filo de la Hora Undécima con fecha de 1998.

En este libro el autor expone que los cambios que se observan en la concepción histórica de

Mario Briceño-Iragorry estuvieron condicionados por su experiencia como político.

Expresa que al principio de su labor histórica tuvo una inclinación antihispanista, pero luego

la modifica y en Tapices de Historia Patria demuestra una actitud hispanista y

antipositivista. En este libro encuentra la proposición por parte de Mario Briceño-Iragorry

de una democracia armónica expresada por el Patriciado de 1811 y la ruptura de ésta por el

Decreto de Guerra a Muerte, que para Rodríguez Legendre esta democracia es algo así

como la matriz arquetipal del pensamiento de don Mario que luego intentará poner en

práctica en la transición pacífica ocurrida del Gobierno de Gómez al Gobierno de López

Contreras y Medina Angarita. En este último el P.D.V. y su élite denominada los notables

intentaría regir los destinos del país. Una clase formada en el viejo orden podía asumir la

función de antítesis para propiciar los cambios pacíficos que el nuevo orden requería.

En el segundo punto que trata Rodríguez Legendre sobre la primera etapa de la vida de

nuestro autor, nos hace ver su interés por la Historia regional y por la microhistoria, sobre

todo en lo que se refiere a Maracaibo y a Trujillo. Destaca la importancia que tienen sus
56

aportes para la comprensión de los Timotocuicas. Sin embargo, existe poca claridad de

parte de Mario Briceño-Iragorry al juzgar el etnocidio que significó la conquista y

colonización de América. Rodríguez Legendre expresa que el sentimiento de nuestro autor

acerca del hecho está plasmado en una poesía titulada “La joven india llora una tarde”.

Para él Briceño-Iragorry, aunque ocupa una serie de posiciones de importancia en la época

de Gómez, éstas fueron fundamentalmente administrativo burocráticas, por eso el análisis

de su práctica política comienza para Rodríguez Legendre con el Gobierno de Medina

Angarita. Califica al P.D.V. como un partido de notables y busca las raíces de su posición

en proposiciones hechas por intelectuales venezolanos, antes de la llegada de Medina

Angarita al poder, como son: Ramón Díaz Sánchez, Mariano Picón Salas, Augusto Mijares

y Arturo Uslar Pietri que coincidían en vivir una época de transición y en la importancia de

aplicar políticas nacionalistas y modernizantes desde el poder. Esto ocurre también con

Mario Briceño-Iragorry sobre todo en Temas Inconclusos y en un artículo titulado “En

torno a un partido político” publicado en 1941.

La libertad social es un principio básico en el ideario político de Mario Briceño-Iragorry

porque está asociada a la tolerancia, la democracia y el Estado. La democracia está

sustentada en un principio de jerarquización. En este sentido Briceño-Iragorry se opone a la

democracia igualitaria propuesta por el partido Acción Democrática como gobierno de los

de abajo porque concebía un sistema donde los mejores podían gobernar. El Estado debería

intervenir en la vida política para la generación de los valores que garantizaran una dignidad

humana y moral.
57

Rodríguez Legendre menciona el antecedente más inmediato del P.D.V., llamado P.P.G

(partidarios de la política del Gobierno). Entre sus simpatizantes estuvo Mario Briceño-

Iragorry, pero debido a las críticas de la opinión pública se disolvió y posteriormente se creó

el P.D.V. Con este partido Medina pretendía por primera vez en la Historia de Venezuela

crear una fuerza política partiendo de un grupo de intelectuales. Don Mario expone su

opinión acerca de un Estado interventor, no socialista ni capitalista que no se parcialice a

favor de las clases dominantes. Veía él encarnados en el P.D.V. sus más queridos ideales, lo

mismo que en el desempeño de Medina Angarita. Su ética no le hubiera permitido elogiarlo

si no hubiera comprobado los logros de su gestión.

Rodríguez Legendre hace un análisis de las importantes gestiones culturales de este

gobierno. Sin embargo éste señala que su acción tuvo sus limitaciones porque fue

protagonizada por una postura paternalista.

Mario Briceño-Iragorry expresa su deseo de unas futuras elecciones con el voto directo

popular un mes antes de la caída de Medina. Existía un enfrentamiento entre la camarilla

incondicional del Presidente y el grupo crítico en el cual se encontraba Briceño-Iragorry, y

esto tuvo consecuencias imprevisibles. Además, el P.D.V. no estaba organizado y cita como

prueba de ello los inconvenientes que tuvo para reorganizarse nuevamente después de 1945.

Termina aludiendo el autor a lo poco justa que fue la prisión de don Mario junto con los

otros integrantes del régimen medinista.


58

En el trienio adeco su intervención política fue escasa, se dedicará en este tiempo a la

abogacía y a la actividad docente en la recién creada facultad de Filosofía y Letras. En un

texto titulado “Acción Democrática y la Reforma Agraria” (3), Mario Briceño-Iragorry

critica indirectamente el proyecto de democracia de Acción Democrática, porque dicho

proyecto no combate los elementos antinacionalistas por lo que constituye una vía de

entrada para el imperialismo. Expresa la poca viabilidad de la democracia debido a las

condiciones de pobreza de nuestro campesino y las dificultades para la construcción de un

mercado interno. El autor expresa que en Briceño-Iragorry existe una dialéctica entre la

finalidad de las naciones y su configuración cultural. Cuando éstas no concuerdan puede

existir un elemento exógeno interviniente que genera la llamada crisis de pueblo.

El nacionalismo de Mario Briceño-Iragorry no sólo va a ser una denuncia sino que será una

intencionalidad y una necesidad que va a utilizar la Historia unida a las concepciones de

nación, tradición y patria para luchar contra el antipaís.

Rodríguez Legendre explica la aceptación por parte de Mario Briceño-Iragorry de la

Embajada de Colombia, por sugerencia de Medina Angarita, cargo al que renuncia para

pasar a las filas de la oposición como candidato a la Asamblea Constituyente en 1952,

(3) Acerca de este texto dicen las Obras Completas: “Texto mecanografiado localizado en el archivo
del autor. (1950). Sin datos de publicación.”Fue elaborado, entonces, después del trienio acción
democratista.
59

circunstancia que pone para Rodríguez Legendre de manifiesto la unión entre la teoría y la

práctica en Briceño-Iragorry. Cuando éste se refiere a la traición de los mejores, según

Rodríguez Legendre, habla de la generación del 28 y de los notables presentes en el

gobierno medinista que se habían insertado en el aparato burocrático.

Mario Briceño-Iragorry también alerta acerca de un ejército que pretenda ser ejecutor de las

leyes y propone una educación gratuita, posibilidad al obrero para constituir núcleos

familiares, libertad personal para todos los ciudadanos y expresa el poco nacionalismo de

nuestro aparato productivo en lo que se refiere al hierro y el petróleo.

Rodríguez Legendre expresa que va a realizar un balance sincrónico y otro diacrónico que

tienen como objetivo diagnosticar la situación de crisis de pueblo que vive el país para

posteriormente arribar a una teoría de la nacionalidad. En el balance diacrónico inicia la

presentación de los elementos estructurales que le permitan analizar el presente y configurar

símbolos que le sirvan como armas de resistencia, circunstancia que es ejemplificada por El

Caballo de Ledesma.

Casa León y el Regente Heredia encarnan un arquetipo de nuestra Historia que aparecerá en

cualquiera de sus dos formas, aunque la Historia de Venezuela ha privilegiado el

Casaleonismo.

Mario Briceño-Iragorry muestra las prácticas de nuestras clases dominantes desde la

Colonia hasta nuestros días. En La traición de los mejores nos enseña como esta clase
60

desde la Independencia hasta nuestros días, ha obstaculizado todas aquellas acciones que

conduzcan a la redención del pueblo, incluso por medio de la democracia. Es cesarista. Esta

clase era autonomista, lo que le venía desde los Cabildos peninsulares, esto se conjugó con

las ideas provenientes de Francia y Estados Unidos en la hora de la Independencia que

pretendió mejores prebendas económicas para los criollos. Después de la Independencia se

rompió la unión entre el pueblo y esta clase que lo menospreciaba y lo considerada como

mano de obra barata. Comienza, entonces, este segmento de la sociedad a usar sus

artimañas sobre todos los hombres que han ejercido el poder en Venezuela.

A todo esto se une el hecho de que la mayoría de los intelectuales también han

menospreciado al pueblo y se han puesto a lado de la Oligarquía. Ellos le han achacado a

Venezuela malas herencias insuperables, o se han entregado a la inacción por la poca fuerza

que tienen para defenderlo.

Para Briceño-Iragorry la Historia es ininterrumpida y es conciencia. A ella se suma la

tradición que está compuesta de imponderables que podemos sentir. La patria es la

solidaridad que muestran los individuos de una misma nación entre sí.

Mario Briceño-Iragorry creía en la dignidad del hombre por lo que veía con temor que ésta

pudiera ser robada por los inventos tecnológicos. Todos los conceptos de Briceño-Iragorry

tienen que ser referidos a un macroespacio teológico. Por eso toma partido por el pacifismo

porque Cristo es pacifista.


61

Selecciona unas palabras de Carlos Augusto León para definir a don Mario y resumiendo

nos dice así: Mario Briceño-Iragorry buscaba a Cristo y se enfurecía por la identificación

que se hacía entre éste y el capitalismo. No estaba de acuerdo con el comunismo o el

materialismo, pero tampoco con los procedimientos existentes en el mundo que nada tienen

que ver con el cristianismo. Se entrega a causas altruistas y condena las injusticias.

Nacionalismo y fe cristiana eran para él una misma cosa y quería mejorar la vida del

hombre. Todo eso hace coincidir a nuestro autor con los teólogos de la liberación y las

proposiciones del socialismo democrático.

Briceño-Iragorry va a formular en su libro La Hora Undécima una teoría sobre lo

venezolano basada en su Historia y su Geografía que le permitiría afrontar la crisis de

pueblo a que están expuestos. Esta teoría está cargada de subjetividad y de valores, va a

estar apoyada en los sentimientos más que en la racionalidad por lo que los artistas van a ser

las voces más indicadas para su definición. Ella quiere oponerse a la teoría positivista que

afirmando la necesidad de existencia de un caudillo negó las potencialidades del

venezolano.

El arquetipo privilegiado de esta última etapa de su vida va a ser Simón Bolívar cuyo

ideario puede ser resumido a grandes trazos como el siguiente: 1- Propone la estructura

centralista de poder. 2- Reconoce las libertades individuales 3- Es enfatizada la cultura

como el elemento fundamental de la vida de los hombres.

El autor señala que en esta última etapa de su vida Mario Briceño-Iragorry vislumbra la

factibilidad de la juventud universitaria como posible sujeto histórico que llevará a cabo las
62

transformaciones.
63

"........vean la vida universal y observen la marcha


perpetua de las cosas, en oleaje interminable de los
mares, las grandes erupciones volcánicas, el
desenvolvimiento social de los animales -hombres y
bestias- verán que nada en sí altera la estabilidad
cósmica, y que la variabilidad relativa de los seres y los
hechos, cualquiera que sean los actos que realicen
aquellos, no dañan en nada la harmonía eterna y sabrán
entonces que, en medio de esa harmonía, pecar no es
disonancia."(4)

"Se ha ignorado por muchos que en la exposición de


Jesús, existe junto con umbrales para una subida mística,
toda una reglamentación perfecta de orden sociológico
en sus distintos aspectos económico-políticos." (5)

(4) BRICEÑO-IRAGORRY, Mario. Obras Completas, Vol. 13, "Palabras.", pág. 256, (1920). Negrillas nuestras.
(5) Ibid. Volumen 14, pág. 250, (1925). "Leyendo a Giovanni Papini." Negrillas nuestras.
64

3.1 LA BÚSQUEDA DEL ORDEN (1911 - 1927)

El orden es una de las ideas más importantes del autor en los años mencionados, pero en el

caso de este trabajo revela también una atmósfera que se respiraba en Venezuela. Para

comprobar esto tomemos los nombres de algunos periódicos que en estos años circularon en

el país: Virtud y orden (Carúpano 1920), El Deber (Trujillo 1912), El Rehabilitador

(Trujillo 1915), Paz y Trabajo (Trujillo 1923). La mayoría de ellos, por supuesto

dependían de las Imprentas oficiales de los Estados aunque no por eso dejaban de tener

calidad.

Mario Briceño-Iragorry nació en 1897, pero este trabajo iniciará el estudio de la obra del

autor en 1911, cuando escribe el primer artículo registrado por la autora sobre el tema

histórico que él mismo titula "La Historia" (6). Este capítulo se dividirá, entonces, en tres

partes: la primera corresponderá al estudio de su trabajo entre los años 1911 y 1926, donde

la investigación documental de archivos está casi ausente en su obra; la segunda, cuando

evidentemente Briceño-Iragorry se inicia con su primer trabajo, que él mismo señala a título

de alborada como "Primicias históricas" (7); y la tercera, que será tratada con detalle, se

inicia con su desempeño como Jefe Civil de la ciudad de Valencia, continúa con su

incorporación a la Academia Nacional de la Historia el 25 de enero de 1930, y se cierra con

uno de su libros fundamentales en lo que a Historia se refiere: Tapices de Historia Patria.

El hecho de que aún Mario Briceño-Iragorry no visitara los archivos en el primer período de

(6) Ibid. Volumen 17, "La Historia", pág. 187, (1911).


65

su vida no quiere decir que la primera parte de su labor historiográfica no tenga sentido para

su obra posterior. En ella, a nuestro juicio, fijó los conceptos fundamentales de su tarea de

historiador que luego serán revisados.

La Historia no empezará siendo para Mario Briceño-Iragorry una ciencia autosuficiente

que contenga sus fines en sí misma sino al contrario contingente, sujeta a un orden mayor

que es en última instancia el que se tiene que manifestar en ella.

Se pensará que una Historia que no encuentra la razón en sí misma y que depende de fines

externos a ella no tiene razón de ser estudiada y sometida a todo un análisis como el que

pretende este trabajo, pero como demuestra Karl Popper en La miseria del historicismo (8) y

La sociedad abierta y sus enemigos (9) la mayoría de las corrientes históricas del siglo XIX

y principios del siglo XX proceden metodológicamente de esta manera y aun los

historiadores siguen procediendo de la misma forma a veces sin concientizarlo del todo.

Y no es sólo la idea de un orden exterior a la Historia misma lo que impregna el trabajo de

los historiadores, sino como demostraremos en el segundo apartado de este capítulo, la

(7) Ibid. Volumen 18, "Religiosos de la familia Briceño. Primicias Históricas.", pág. 307, (1927).
(8) "Sobre todo se puede ver cómo la indicación de que el historicismo -que en este estudio sólo es
examinado con seriedad en cuanto que es una doctrina sobre el método- podría ser ampliado y
desarrollado hasta convertirse en un sistema filosófico completo. O, dicho de otra forma parece
probable que el método historicista naciera como parte de una interpretación filosófica general del
mundo. Porque no hay duda que desde el punto de vista de la historia, aunque no del de la lógica, las
metodologías se derivan de doctrinas filosóficas." POPPER, Karl. La miseria del historicismo., pág. 68.
(9) “El cuidadoso examen de esa cuestión me ha conducido al convencimiento de que estas profecías
hístoricas de largo alcance se hallan completamente fuera del radio científico. El futuro depende
de nosotros mismos y nosotros no dependemos de ninguna necesidad histórica. Existen, sin
embargo, existen filosofías sociales de gran influencia que sostienen la opinión exactamente
contraria.” POPPER, Karl. La Sociedad abierta y sus enemigos. pág. 32
66

escritura de la Historia o lo que Hayden White (10) ha llamado metahistoria impone un

género distinto a cada uno de los historiadores que enfrenta la labor historiográfica.

No es, entonces, Mario Briceño-Iragorry un caso aislado dentro de la producción histórica

de nuestro país o del mundo. Es un historiador que produjo la Historia con base a los

patrones dictados por las corrientes de pensamiento que imperaron en Venezuela y en el

mundo en las distintas épocas de su vida.

Es Mario Briceño-Iragorry un historiador bastante fructífero para conocer el panorama de

las ideas históricas en Venezuela porque de alguna manera por su insaciable lectura y por su

interacción constante con los historiadores más destacados de Venezuela pudo expresar a

través de su obra esas ideas que ordenaban el medio histórico venezolano y en cierta

manera el mundial.

3.1.1 UN ORDEN SOBRENATURAL

No deja de ser relevante el estudio de esta primera época en que el joven Mario, se dedica a

la definición de los puntos fundamentales que conformarán la visión de su Historia.

En uno de sus primeros artículos referidos a este tema nos dice:


"Pero esa Historia, esa grande Historia, de los romanos
tiempos es parcial, así pues la única imparcial es la Biblia,
que ya nos dice los triunfos del pueblo Judío, o de sus
derrotas." (11)

(10) WHITE, Hayden Metahistory. The historical imagination in nineteeth century Europe. Ver págs. de este
trabajo
(11) BRICEÑO IRAGORRY, Mario. Obras Completas. Vol. 17, pág. 187, (1911).
67

Aunque esta opinión es escrita por un joven de catorce años que sólo inicia su bachillerato y

que como tal no puede ser tenida como algo muy serio, nos mostrará una actitud que se

mantendrá constante a través de la vida de nuestro autor. Existen textos válidos y textos no

válidos para la interpretación histórica. Los textos teológicos serán muy importantes para el

conocimiento de ella.

Para el momento de esta cita sus preferencias giraban en torno a la Biblia y aunque

probablemente ésta no será abandonada sino por una pausa muy corta como libro de

cabecera cuando, como lo expresa José Nucete Sardi, escribe “La falsa traición de Judas”,

(1918) que fue criticado por el mismo autor en un folleto titulado "La defensa de Caín",

porque nuestro autor no mantenía allí posiciones muy ortodoxas con respecto a su fe

cristiana posterior.(12)

Recuperada su fe después de tres años juveniles de distanciamiento religioso, nuevamente le

dará a los textos de este tipo o a la obra histórica realizada por los clérigos católicos el

primer lugar dentro del acontecer histórico, y esta preferencia subsistirá casi totalmente a lo

largo de su obra.

(12) Estas referencias que hace el autor mencionado a Mario Briceño-Iragorry siempre las hace
indirectamente y cambiando el título del artículo de "La falsa traición de Judas" a la "Defensa de
Judas" Ibid. Vol. 13 ,págs. 234-242.. En el artículo José Nucete Sardi se refiere sin nombrarlo a Mario
Briceño Iragorry y nos dice: "-ya lo creo; un abogado ateo -ahora convertido al catolicismo- escribió
no hace mucho tiempo la "Defensa de Judas".NUCETE SARDI, José. La defensa de Caín. , pág. 6,
(1933)
Esta actitud de José Nucete Sardi con respecto a Mario Briceño-Iragorry fue constatada en una carta del
primero dirigida a Luis Beltrán Guerrero la cual figura en el anexo. El párrafo que señala esta actitud dice
así: "Se conoce que en la paz truxillana, en un silente mediodía, cercano el olor del chocolate del
puntal -como incumbe a todo buen arcipreste (Luis Beltrán Guerrero que se encuentra en Truxillo como
Secretario del Gobernador), con una tranquilidad que sólo dan las sierras (pienso en la quinta de Tormes
de Eça) pudo usted escribir tan buena cosa, picada de maquiavelismos, en la que se recuerda al
académico, (alude a Mario Briceño-Iragorry) con muy buen juicio, que giros anticuados no son clásicos,
sino arcaicos..... y que hay en el idioma del día clasicismos mas elegantes y jóvenes. En el fondo el
académico que aún se arrepiente de su defensa de Judas, tascará el freno mientras el arcipreste (Luis
68

Resaltar la labor de la Iglesia Católica va a ser la preocupación fundamental de casi toda su

labor de historiador. Por supuesto, ella representaba el orden para él frente a la libertad y el

egoísmo propuesto por el gobierno liberal de Antonio Guzmán Blanco, como lo veremos en

el segundo apartado de este capítulo.

Después de haber superado el sarampión juvenil donde la influencia de Nietzsche es clara y

manifiesta, como veremos en el próximo apartado, Mario Briceño Iragorry no solamente va

a preferir los textos sagrados de interpretación histórica frente a los profanos, sino que va a

privilegiar a los sistemas que él considera que de alguna forma expresan e imponen ese

orden en la Historia.

1.- La educación católica debe ser la única encargada de formar al individuo para un

desenvolvimiento armónico en la sociedad. Ella es la depositaria de los principios

verdaderos que son la manifestación de orden histórico.

"... de la escuela moderna, hecha árida, solitaria,


aspérrima desde que falta en ella la verdadera cultura
religiosa.
La escuela laica, defendida como una de las mejores
conquistas de la época moderna, carece de los medios
más sencillos y simples para levantar la virtud ciudadana
y para educar el interior de los hombres. " (13)

Beltrán Guerrero) y el defensor de Caín (José Nucete Sardi) sonríen con buena ciencia rabelesiana." Villa
Las Rosas, 9-3-1942. Caracas, Biblioteca Nacional, Cajas del Archivo personal de Luis Beltrán Guerrero.
pág. 265 del anexo documental. Paréntesis nuestros menos el segundo
(13) BRICEÑO IRAGORRY, Mario. Obras Completas. "Ensayo sobre psicología educativa.", Vol. 14, pág. 213,
(1925). Esta idea es expresada otra vez de manera clara en 1940 cuando se encuentra en San José de
Costa Rica: “La enseñanza religiosa está al orden del día en las escuelas americanas e inglesas. Los
ciudadanos de las grandes democracias respetan el valor del hombre religioso. Nuestro pueblo es
por vocación creyente y el propio Gobierno no descuida esta fuerza. Es deber de la educación
pública fomentarla y respetarla, sin que ello llegue nunca a representar una imposición que anule la
libertad de espíritu. Mienten los que dicen que la enseñanza religiosa en las escuelas va contra las
libertades institucionales. Una enseñanza única y mono confesional sí destruiría la libertad. Pero no se
trata de tal cosa.” Ibid. Carta a Numa Quevedo. Vol. 23, págs. 458 y 459.
69

2.- Evidentemente que esta educación tendrá que ser impartida no sólo dentro de los

pueblos que hayan tenido la educación tradicional de la cultura occidental, sino

también y con más razón a los indígenas para contribuir a la consolidación de la

nación. Nación, uniformidad cultural, uniformidad religiosa e histórica son cuatro

presupuestos que trabajan indisolublemente unidos en el pensamiento de Mario

Briceño-Iragorry.

"Estos acaso no se pasean por el hecho incontrovertible


de que la evangelización de aquellas tribus
abandonadas por la inercia de un siglo de desgobierno,
representa hoy día un paso largo hacia el
acrecentamiento de nuestras fuerzas y recursos
nacionales." (14)

3.- El régimen político que ha trabajado estupendamente por ese orden o uniformidad

nacional, cultural y religiosa -desde el punto de vista del autor- debe ser ensalzado y

cubierto de gloria por su pluma.

"...echa en olvido el mérito incuestionable de esta


campaña civilizadora, emprendida después de un
abandono de cien años, por el Gobierno que preside el
Benemérito General Juan Vicente Gómez, quien ha
ganado con ella un laurel más en su obra infatigable de
cultura patria. " (15)

4.- El Derecho, que tanto preocupará a Mario Briceño-Iragorry, deberá ser la expresión

terrena de ese orden y conducirá a los hombres al destino que ha sido anteriormente

delineado por fuerzas superiores.

"... no es en el relativismo de la escuela histórica ni en el


transcendentalismo de la escuela metafísica donde
puede hallarse la norma directriz para juzgar la vida del
Derecho, sino que ella sólo puede encontrarse en la
serena armonía que surja del estudiar la ciencia jurídica
como un producto de la razón espiritual sujeto a las
contingencias evolutivas de la historia, mejor dicho:
considerándolo como cosa humana en perfecta

(14) Ibid., Vol. 10 pág. 5, (1926)


(15) Ibidem, negrillas nuestras.
70

dependencia de la doble naturaleza -espiritual y


material- del hombre." (16)

Sin embargo, ese orden universal o razón espiritual no es de ningún modo irracional sino

que es la expresión de la racionalidad humana, es en ella o en el superconsciente, (17) como

la llamará en otra lectura de este período, donde se albergará el entendimiento de ese orden.

"... el paso de las razones teogónicas a las leyes


razonables de un orden eterno e inmutable, es el
coeficiente que señala un avance efectivo en el seno de
las conquistas incruentas de la idea." (18)

Mario Briceño-Iragorry pensaba que la Iglesia debía reflejar en la tierra el orden

sobrenatural. Eso no estaba ocurriendo con la Institución Eclesiástica venezolana porque

ella estaba regida por la ley de Patronato Eclesiástico que permitía al Estado la intervención

dentro de su seno. Por eso empezó a cuestionar desde esta época dicha ley que consideraba

injusta porque viciaba algunos de los procesos necesarios para la buena marcha de ella.

“Ojalá Ud., guiado del amplio espíritu jurídico que le


adorna, y firme en la lealtad de su posición crítica,
revea los argumentos de que nos hemos servido en el
presente caso, y llegue, para dicha mía, a convenir en
que realmente el orden estatal no es competente
para dictar una ley de la naturaleza de la de
Patronato Eclesiástico.” (19)

En concordancia con esto cuando él consideraba que ese orden sobrenatural era reflejado

por alguna Autoridad de la Iglesia no vaciló en defenderla ante el orden imperante. Aunque

(16) Ibid., Vol. 13, pág. 15, (1918). Negrillas nuestras. Sin embargo, se dará cuenta que la realidad del derecho
venezolano es otra muy distinta y no coincide con las afirmaciones hechas aquí: “Y estos jueces, amigos
nuestros, dignos de nuestra personal consideración, parece que se empeñasen, guiados de absurdo
criterio antijurídico, en mantener bajo su lápida mortal al gran repúblico. Da la impresión de que se
hubieran dedicado a la desairada labor de justificar las muertas dictaduras personalistas. Cuando
clamamos por un orden que permita una vida sin las claudicaciones y debilidades en que anteriormente
nos fue forzado vivir, ellos se empecinan en desacreditar las instituciones. Se han roto, mi querido Numa,
todas las tablas de valores.” Ibid. “Carta a Numa Quevedo.” Vol. 23, pág. 425,, 20 de enero de 1940.
(17) Ver punto 3.1.5 de este capítulo, pág. 85.
(18) BRICEÑO-IRAGORRY, Mario. Obras Completas. Vol. 13. pág. 288 (1922).
(19) Ibid., Vol. 21, Carta a Luis Loreto, pág. 491, 28 de Agosto de 1935. Para mayor información sobre este
problema recomendamos el análisis que hace el Dr. Wagner Rafael Suárez en “La invalidez jurídica del
Patronato” contenido en su libro Pensamiento teológico venezolano. Mario Briceño-Iragorry, págs. 159 a
163.
71

era partidario del gobierno establecido por el General Juan Vicente Gómez, los imperativos

de la religión eran superiores para él a los de la política. Esta situación límite que lo obligó a

una toma de postura frente al Gobierno, ocurrió cuando defendió a Monseñor Montesdeoca

de los cargos que se le imputaban para su expulsión en 1929..(20)

3.1.2 DIONYSIOS Y LA RESURRECCIÓN: Una aparición


significativa del desorden.

Sin embargo, a partir de 1912, Mario Briceño-Iragorry inicia sus visitas a Caracas y en el

año de 1914, regresa a Trujillo (21) donde con un grupo de jóvenes publica la revista Ariel

en la cual, por el influjo de Nietzsche, entra en conflicto con su visión católica de la infancia

que luego renacerá y volverá a mantenerse a todo lo largo de su vida. Este desorden juvenil

puede ser ubicado cronológicamente entre los años 1915 a 1918, sobre los libros de

Nietzsche nos dice:

“... que nos traen el aliento de vivir grande, que nos


enseñan a amar la vida como un don inapreciable y que
nos incitan, apartándonos del fango de la vulgaridad, a
desear las cumbres. Entre esta segunda clase de libros se
hallan encerrados los de Federico Nietzsche." (22)

Tres años más tarde exclamará:

"Todas las obras del filósofo alemán (Federico Nietzsche)


estaban en mi biblioteca, mas yo distaba mucho de ellas.
No entendía la más pequeña frase suya y deseaba
permutarlas por libros de D' Annunzio, Tolstoy u otros
legibles." (23)

(20) “Me cupo la satisfacción de haber sido de los pocos venezolanos que ayudaron a la defensa del
Obispo, cuando su injusta e ilegal expulsión en 1929, y me sabe a cumplimiento del deber haber tomado
parte en la redacción de aquellos documentos de altiva dignidad con que el Episcopado venezolano
defendió ante las autoridades del País los derechos del ilustre compatriota.” Ibid. “En torno a la muerte
de Monseñor Montesdeoca” Vol. 19, pág. 439, (1945).
(21) Mario Briceño-Iragorry. “Cronologías.” Elaborada por Domingo Miliani, en ediciones de la Casa de Bello,
pág. 138.
(22) BRICEÑO-IRAGORRY, Mario. Obras Completas, Vol. 13, pág.168, (1915).
(23) Ibid., pág. 223 (1919). Paréntesis nuestro.
72

Así que entre 1915 y 1919, hay un cambio con respecto a la apreciación del filósofo

alemán. En su biblioteca personal, que se encuentra en el Centro de Historia del estado

Trujillo, no encontramos obras del filósofo alemán.

"(Dionysios) es la expresión más alta del principio creador


que fulgura en el genio y que vive en el sexo, es el
símbolo eterno del amor a la vida terrestre. " (24)

Invocar a Dyonisios como el Dios de la resurrección y de la vida, no deja de hablarnos de

la psicología de este joven, que a lo largo de su vida utilizará con alguna frecuencia la

mitología griega como metáfora para explicar el desarrollo histórico y ciertas actitudes

tomadas por algunos personajes y hasta de él mismo dentro de éste. Tenemos en su primer

trabajo sobre la Historia a "Herodoto de Halicarnaso que es Júpiter en el Olimpo de la

Historia,..." (25)

Después de 1911, los símiles que utilizarán la mitología griega y romana para expresar sus

estados afectivos y sus ideas serán muy frecuentes en su obra.

Sólo citaremos uno que asociamos inmediatamente con la figura de Mario Briceño-Iragorry

dentro de la Historia venezolana. Es el mito de Anteo. Este era un gigante hijo de la diosa

tierra que recibía su fuerza de ésta. Hércules fue el único capaz de vencerlo porque en su

lucha siempre lo mantuvo separado de ella.

"Para hacer más ancha la vitalidad de Roma en los


dominios del tiempo, Virgilio hubo de invocar el mágico
prestigio de los vencidos penates de Ilión: para dar rancia
prosapia a nuestro glorioso republicanismo, nada más
legítimo y hacedero que comprobar, por medio de
nuestra genealogía hispánica, que a este suelo feraz vino,
como nuevo Anteo, en pos de secretos de energía el

(24) “Dionysios” en Azul. Año 1, No. 10, pág. 1. Venezuela, 22-9-1916.


(25) BRICEÑO- IRAGORRY, Mario. Obras Completas. Volumen 17, pág. 187, (26-8- 1911)
73

reclamo comunal que rindió el absolutismo de Carlos V


...." (26)

El cita este mito en ’"La contestación que hace al Discurso de Incorporación en la

Academia de la Historia" de Caracciolo Parra León el 7 de marzo de 1932.

También los símbolos de la mitología cristiana (La Virgen por ejemplo) son una verdadera

fuente de acercamiento a la interpretación de Mario Briceño-Iragorry. Esa presencia de

Dyonisios primero y de la Virgen María después no deja de hablarnos de esa conversión

que observamos en la evolución histórica de Briceño-Iragorry.

Asimismo, la estructura de la tragedia griega con un coro que advierte al personaje de su

futura caída no deja de estar presente en muchos de sus ensayos históricos. (27)

La Virgen es la única mortal que desconoce el pecado. Ella es el símbolo de lo no

mancillado, de lo intocado por el mal, de lo absolutamente puro. Es la patrona de su ciudad

natal, Nuestra Señora de la Paz de Trujillo, que no deja de figurar en su discurso de

Incorporación a la Academia de la Historia en 1930.(28)

(26) Ibid. Discursos de Incorporación. (1920-1939) .Tomo II, pág. 375.


(27) En un artículo titulado "El problema tierra-hombres en la novela Casa León y su tiempo de Mario
Briceño-Iragorry" expresamos lo siguiente: "Podemos afirmar que la novela contiene toda una crítica
social a los mantuanos, a sus actitudes hipócritas y a su manera de obtener la riqueza que ocasiona
necesariamente el despojo de las clases más necesitadas. El narrador asume frente a esto actitudes
parecidas al coro de la tragedia griega que pretendía enfrentar moralmente a los espectadores
con la agudeza del conflicto." FEBRES, Laura. Boletín Universitario de Letras, pág. 260.
(28) PAZ, OCTAVIO. Las Trampas de la fe. , pág. 63. La Virgen fue citada el 24 de Octubre de 1995 por
Manuel Bermúdez en un homenaje a Mario Briceño-Iragorry organizado por la Universidad Nacional
Abierta conversando acerca del libro de Mi infancia y mi pueblo como uno de los símbolos más
importantes presentes en la obra de este autor. Acotación con la que no dejamos de estar de
acuerdo. Octavio Paz señala aunque no explica la importancia del símbolo virginal: "Pero la Virgen
fue y es algo más y de ahí que haya sobrevivido al proyecto histórico de los criollos. La Virgen es el
punto de unión de criollos, indios y mestizos y ha sido la respuesta de la triple orfandad: La de los
indios porque Guadalupe/Tonantzin es la transfiguración de sus antiguas divinidades femeninas; la
de los criollos porque la aparición de la Virgen convirtió a la tierra de la Nueva España en una
74

La invocación a Dyonisios, citada en este artículo, a pesar de desaparecer después ante la

presencia exclusiva del símbolo mariano, no deja de ser resaltante y explicativa de la fuerza

vital de la figura y del pensamiento de este autor. Dyonisios es el dios a quién le está

permitido renacer una y otra vez después de su muerte. Mario Briceño-Iragorry, gomecista

militante en este período tratado, ha podido desaparecer del panorama político nacional

después de la muerte del dictador; sin embargo, renace como una figura primordial una y

otra vez, como veremos en este trabajo, en el panorama histórico y político nacional,

especialmente en Costa Rica.

Demuestra su unión al General Juan Vicente Gómez en frases como esta:

"Ellos encierran el fruto de una labor administrativa que


sólo tuvo por norte el cumplimiento de altísimos deberes
contraídos con el Ilustre Ductor de los destinos nacionales,
Benemérito General Juan Vicente Gómez, quien con el
pensamiento fijo en la Patria, vela sin descanso por
elevar sus destinos a la suprema dignidad que
corresponde a los pueblos civilizados." (29)

No se caracteriza su conducta por seguir una invariable senda, como nos propone el

símbolo mariano -al cual como norte de su comportamiento buscó constantemente-, sino

por transformarse una y otra vez dentro del acontecer histórico venezolano en figura

primordial y decisiva de los acontecimientos.

La lucha entre Dyonisios y el símbolo mariano proveniente el primero de su lectura de

Nietzsche, nos lleva a tomar en cuenta una dinámica presente en aquella Historia escrita en

madre más real que la de España y la de los mestizos por que la Virgen fue y es la reconciliación
con su origen y el fin de su ilegitimidad.”
(29) Memoria y Cuenta presentada por el Secretario General del Estado Trujillo (Mario Briceño-Iragorry) a la
Asamblea Legislativa en sus secciones ordinarias de 1928. Paréntesis nuestro, pág. 1.
75

Venezuela por nuestros intelectuales, quienes en su generalidad han tenido una actuación

política relevante. Tal es el caso de Mario Briceño-Iragorry.

El juego, a veces dramático, entre lo propuesto en su Historia escrita y lo realizado en su

acción. La dinámica entre lo realmente hecho y lo deseado, que a veces no suelen coincidir.

La dualidad existente entre el bien que se debe perseguir y el mal que no deja de ser

seductor y real (30) es uno de los problemas que trataremos de analizar a través de la figura

de Mario Briceño-Iragorry en este trabajo.

Y tal vez tendremos que ir más allá, aunque no es éste el objetivo de este trabajo, que de

ninguna manera pretende llegar a conclusiones acerca de la psicología profunda, ni a la

lucha entre las afirmaciones formuladas verbalmente y las aspiraciones inconscientemente

reveladas -como los actos fallidos de Freud- que expresan los intelectuales venezolanos en

una que otra frase de sus obras.

3.1.3 OTRA NOCIÓN GRIEGA: El destino.

Desde muy temprano la idea de destino aparecerá en sus libros. Podemos afirmar que esta

es el germen fundamental de lo que luego será la noción de causalidad dentro de la

comprensión histórica de Mario Briceño-Iragorry. La causalidad será muchas veces para él

la expresión de la voluntad de Dios en la Historia. Una de las condiciones de la humanidad

debe ser entenderla y cumplirla. Si no es así la Historia se convertirá en un caos donde el

hombre no se realizará como tal ni Dios estará presente en ella.


76

"Cuando nacemos ya llevamos en nuestra frente el sello


del Destino que nos ha de guiar en el laberinto confuso
de la vida y de él dependen nuestros actos como la
marcha de Teseo del hilo primoroso de Ariadna:
efectuaremos las acciones que las leyes inescrutables de
lo Desconocido han señalado desde un remoto ayer y al
empezar nuestra lucha en la vida diaria lo hacemos de la
misma manera que pudieran moverse humanas piezas
de un ajedrez que obedeciese órdenes de un ajedrecista
maestro." (31)

La idea de destino (32) proviene en Mario Briceño-Iragorry de dos fuentes fundamentales.

Una de ellas es la tradición grecolatina, en la cual los estoicos y las otras escuelas del

"período helenístico", figuran como los expositores fundamentales de la creencia en la

fatalidad del mismo. Luego en Roma, Cicerón va a tratarla también con detalle.

Mario Briceño-Iragorry en su artículo "La Falsa traición de Judas"(1919) nos habla de la

superioridad de las doctrinas grecorromanas frente al pueblo judío “...a todo lo que

encerrase una superioridad moral -el estoicismo acaso." (33)

Sin embargo, sus reflexiones sobre el destino fueron tomadas no tanto de los autores griegos

directamente, sino de la reconstrucción de ellas que hicieron los autores posteriores por él

leídos.

Otras fuentes citadas por él son el sociólogo Gustave Le Bon (1841-1931), unida a la del

sicólogo Gabriel Jean Tarde (1843-1904) (34) que vivieron en la segunda mitad del siglo

pasado y principios del siglo XX, y cuyas ideas son asimiladas por Mario Briceño-Iragorry

(30) Expresado esto después por Mario Briceño-Iragorry en la dualidad Casa-León y el Regente Heredia.
(31) BRICEÑO-IRAGORRY, Mario. Obras Completas. Vol. 13 "Exégesis Profana." pág. 215, (1917). Subrayado
nuestro.
(32) FERRATER MORA, José. Diccionario de Filosofía. (Tomo 1), “Destino”, pág.840.
(33) BRICEÑO-IRAGORRY, Mario. Obras Completas” Vol . 13, “La falsa traición de Judas.” (1919) pág. 235.
(34) Encyclopedia of the wordl Biography. Tomo VI, “ Le Bon”, pág. 386. Tomo X, “Tarde”, págs. 358.
77

para describir "el alma invisible" de un pueblo, Alma que dirigirá todas sus acciones y

sentimientos.

"La humanidad empezó a civilizarse en varios centros


diferentes y en épocas distintas. No ha habido un solo
foco de civilización, ni una sola línea de evolución
progresiva. .... Tarde, quien llama diferencias ficticias
establecidas por la filosofía de la historia a esta serie de
desemejanzas que caracterizan con precisión el genio de
una raza y que hacen, según Le Bon, que la vida de un
pueblo, sus instituciones, sus creencias y sus artes no sean
sino la trama visible de su alma invisible." (35)

Evidentemente si él presupone un orden universal, existe un destino necesario para cada una

de las piezas que lo integran. En esta etapa primera de su vida declara que su noción de

destino proviene de un poeta altamente influido por la cultura grecorromana como es

Gabriel D’Annunzio y cuando se inicien sus investigaciones históricas esta noción será

utilizada también en el campo de la Historia.

"Nadie se atreve hoy a negar la influencia fatalista en el


desenvolvimiento de nuestros actos, nadie quita al
Destino su gran imperio en la marcha del mundo, pues en
la vida, según la expresión de Gabriel D’Annunzio sólo
obedecemos a las leyes escritas en nuestra propia
substancia, leyes que no evolucionan según el correr del
tiempo y que han de cumplirse sobre todos los obstáculos
que puedan oponérseles fútilmente." (36)

En esta primera parte de sus escritos la noción de destino es independiente del tiempo, lo

que nos lleva a sostener que la Historia en Mario Briceño-Iragorry probablemente no sea la

demostración de la sucesión temporal de los hechos, sino la simple descripción de cómo

esos hechos manifiestan el cumplimiento de un orden superior.

En este sentido los presupuestos de rigurosidad y exactitud -que propone constantemente en

sus estudios históricos posteriores- no deben ser tomados en el sentido actual que esos
78

términos proponen, es decir, estudio objetivo y riguroso de cada hecho independiente de un

todo, sino rigurosidad, exactitud y fidelidad en la descripción del cumplimiento de un

destino, como proponía la filosofía positivista del siglo XIX.

Analizando aún más los textos vemos que el azar, la suerte y la fortuna no son

independientes de esta ley universal o destino que gobierna la vida de los hombres como

propone Aristóteles. "Ni el azar ni la suerte tienen que ver con cosas que acontecen

"siempre" o siquiera "la mayor parte de las veces". (37)

Para Mario Briceño-Iragorry la suerte, la fortuna y el azar forman parte también de esa

fatalidad ciega que gobierna el destino de los hombres, no son en ningún momento un

accidente. En su artículo "Exégesis Profana" se propone demostrar cómo en el juego se

muestra de una manera más fácil la cara de la fortuna o la de la suerte y él forma parte

también de esta fatalidad.

"¿Cuál es el hado protector del juego?... El Azar


contestárame cualquier viejo sabio en la rápida emoción
del tapete verde; La Causalidad y el Destino, dirá un fiel
discípulo del Fatalismo humano, escuela que cada día
alcanza mayor radio de ensanche en el diario trajín de la
vida. " (38)

(35) BRICEÑO-IRAGORRY, Mario. Obras Completas. Vol. 13, Orígenes del Arte”, pág. 17, (1918). Negrillas
nuestras. Itálicas nuestras igual comillas en el original.
(36) Ibid. “ Exégesis Profana. “ pág. 214, (1917). Itálicas igual comillas en el original. Negrilla nuestra.
(37) FERRATER MORA, José, Diccionario de Filosofía, Tomo 1, “Azar”, pág. 291.
(38) BRICEÑO-IRAGORRY, Mario, Obras Completas, Vol. 13, pág. 214, (1917).
79

La noción de "destino" se prolongará a través de toda su producción; en el futuro será

enriquecida con lecturas que le dan aún más fuerza como lo expresa en su libro Mensaje sin

destino.(39)

En esta visión el relativismo pasa a ser por supuesto absolutamente condenado. Nada es

relativo, si todo ha sido planeado de antemano:

"Pero pretender ir desde este detestable relativismo


humano, por una escala de comparaciones y
deducciones continuas, hasta una altura donde el
vértigo habrá de matar nuestros más fuertes
pensamientos de hombres-hormigas y querer ver desde
allá la marcha fatal de la sociedad con la misma lógica
acomodaticia que nos gastamos acá abajo,
pretendiendo con una justicia, formada por nosotros
mismos -los culpables, acaso- juzgar los sucesos
universales, es una de las más ilusas pretensiones de estos
pobres y enigmáticos señores que van tiesos por esas
calles de Dios, con sus veinte y más siglos de retórica y de
lógica." (40)

3.1.4 LA CRÍTICA A LA CIVILIZACIÓN OCCIDENTAL

Mario Briceño-Iragorry se inicia como crítico de la cultura ya en esta primera etapa de su

vida bajo el influjo de Nietzsche, cuya crítica a la civilización es de todos conocida. No

solamente la crítica de Nietzsche abarca el hundimiento de la cultura sino que critica al

mundo como tal: "Este mundo, eternamente imperfecto, imagen imperfecta de una eterna

(39) Ya en la última etapa de su vida admitirá que en la Historia se dan vuelcos repentinos que nadie
esperaba, pero que para nosotros no dejan de estar inmersos dentro del destino o la causalidad:
”En el orden de los pueblos ocurren a veces vuelcos extraordinarios, al igual de los que acontecen
en el orden de los individuos. Nada extraño tiene que el satanismo que hoy impera en Venezuela
sea derrotado por un inesperado rayo de razón iluminada. El estrujón habrá de ser fuerte, qualquiera
que sea el camino que se abra. Tarde o temprano se hará sentir la reacción del pueblo. Menos mal
que nuestro pueblo es generoso y fácil de orientar. Dios os libre de los peligros de esa hora terrible.
Pero terrible y peligrosa es preciso desearla.” Ibid., Vol. 20,” Carta a Jesús Omar Briceño Picón.” pág.
409, 12 de diciembre de 1953. Nuevamente la suerte y el juego serán sometidos a reflexión en su
novela Los Riberas en donde describe una casa de juego en Macuto llamada El gato negro: “La
suerte es liviana y caprichosa como una prostituta.” Ibid.,Vol. 12, pág. 219, (1957).
(40) Ibid.,Vol. 13, pág. 256, (1920). Negrillas nuestras.
80

contradicción, ebrio deleite de su creador imperfecto se me antojaba en un tiempo el

mundo." (41)

Posteriormente la crítica de Mario Briceño-Iragorry va a estar guiada por los valores de la

civilización hispánica, que no se cumplen ni en Venezuela ni en el mundo occidental.

De los valores de la civilización hispánica mantendrá su creencia en los principios cristianos

como los únicos posibles para lograr un hombre armónico. De su maestro Platón y de

Nietzsche conservará el aristocraticismo en un sentido muy concreto: Una clase dirigente

debe ser la encargada de dirigir los destinos de los otros hombres.(42)

La tendencia aristocrática de Platón tantas veces señalada por Karl Popper en La sociedad

abierta y sus enemigos se puede testimoniar en las siguientes referencias.

Hace alusión Platón en la próxima cita a que si convence al gobernante de hacer algo, todos

los hombres de esa nación serán convencidos:

"... y ésta era la hora de ensayarlo, porque convencer a


uno sería suficiente para conseguir yo todos los bienes."
(43)

Así mismo dice que el bando triunfador en la lucha política debe elegir para gobernar a los

ciudadanos más ricos:

"En cuanto a los vencedores -si desean, por cierto, la


salvación- han de elegir, ellos entre ellos, a aquellos

(41) NIETZSCHE, Federico. Así hablaba Zaratrusta, pág.35.


(42) La importancia de una minoría selectiva que dirija los destinos del pueblo será tratada con más
énfasis en el apartado “La polémica con César Zumeta” de este mismo capítulo, págs. y
posteriomente en el último capítulo en el cual se habla de la Universidad. Ver págs.
(43) Platón. Obras Completas Tomo XI, Carta VII, pág. 234.
81

griegos de quienes conste ser los mejores; ante todo, a


ancianos que tengan, en casa, hijos y mujeres y
progenitores suyos, cuántos más mejor, buenos y
renombrados y poseedores todos ellos de suficiente
riqueza.”(44)

Habla también del proceso al que tienen que ser sometidos los jóvenes a través de la

literatura para la defensa de la ciudad. La literatura falsificaría los acontecimientos, en aras

de este bien.

"Y haremos nosotros muy bien por consiguiente, en


suprimir los lamentos de los hombres ilustres, para
atribuírselo en cambio a las mujeres, y de éstas a las más
débiles tanto como a los hombres más perversos, para
que sientan repugnancia a imitarles aquellos que
queremos instruir para la vigilancia de la ciudad.
Estás en lo cierto- dijo. Platón." (45)

No pensamos que exista ninguna contradicción en esto, porque aunque el cristianismo es en

sí mismo una doctrina igualitaria, propone una iglesia jerarquizada en la cual Pedro es el

jefe máximo, la "piedra" principal.

3.1.4.1 EL ORDEN EN AMÉRICA LATINA

Existe un orden de connotaciones platónicas que debe ser seguido por esta sociedad y ella

se rehusa a cumplirlo, por lo tanto le espera una decadencia inevitable. Los valores, que este

orden requiere, no son complejos sino simples, y deben llevar a las sociedades a una

uniformidad en sus aspectos fundamentales, como propone para América Latina Mario

Briceño-Iragorry.

"El ideal griego de una unidad inmutable a la cual referir


nuestras concepciones es aún la norma que define y

(44) Ibid., pág. 243.


(45) Obras Completas. La República. Libro III, pág. 702.
82

orienta los rumbos del espíritu, perseguidor de las síntesis


simplistas." (46)

Hispanoamérica debe construir ese orden sobre la base de sus rasgos comunes que son,

según él: la religión y el lenguaje. De allí debe venir su unidad. Ellos contribuirán a forjar

una sola América. La América que es el sueño de todos.

"Ninguna puede ser más común para toda la América


que la idea cristiana traída con los tesoros de la lengua
por los pobladores españoles." (47)

Más tarde (1928) arrojará la hipótesis de que es probable que nuestros aborígenes tengan un

substrato común con el resto de los aborígenes de la región andina de Sur América y con la

región Maya de Centro América (48); pero en este primer momento de su obra, no hay ni

siquiera el asomo de una crítica, acerca de cuánto costó a América esa unidad impuesta

desde afuera.

De todas maneras la unidad de Hispanoamérica que provenía del tronco hispánico común

será una idea constante a través de toda su producción como iremos viendo en el

desenvolvimiento de este trabajo.

3.1.4.2 EL ORDEN EN LA CIVILIZACIÓN OCCIDENTAL

La civilización occidental ha traicionado ese orden o esa "unidad inmutable" porque ha

(46) BRICEÑO-IRAGORRY, Mario. Obras Completas. Vol. 14, “La hora de América.” pág. 255. (1925).
(47) Ibid. pág. 257. Negrilla nuestra.
(48) "La existencia de una civilización mayoide contemporánea del período arqueológico denominado
por los etnólogos ecuatorianos Proto-Panzóleo II ... deja ver claramente la existencia de una onda
expansiva que desde México y Centro América invadió aquella región, habiendo dejado en
Colombia huellas a su paso." Ibid. Vol. 5, "Procedencia y Cultura de los Timoto-Cuycas.", pág. 56,
(1929).
83

enfatizado exclusivamente los valores materiales del hombre, no los espirituales y religiosos

y por lo tanto construye un hombre incompleto.

"En este siglo, me decía un amigo, hasta el alma se le va


a petrificar al hombre con el exceso de materialismo en
que vive. ... voces que no dicen nada sino que
predican un epicureísmo refinado, envuelto en una
buena prosa y verso." (49)

La miseria material, uno de los males más temidos por el hombre del siglo XX, no es vista

por Don Mario como algo terrible y desagradable, sino como una prueba a superar por él,

que puede hacerlo más grande o alienarlo definitivamente. La miseria espiritual es por él

mucho más temida y está constantemente manifestándose en nuestro medio.

"La miserabilidad del cuerpo es la riqueza del espíritu. ...


Mientras más pobre es el medio en el cual vive una alma
fuerte, esta es más noble. La pobreza del cuerpo no es
miseria. ... Esa miseria, la miseria de las almas
embotadas por la estupidez del medio que ellas mismas
se han proporcionado, es la verdadera miseria la que
constituye esa turba de miserables de los cuales
debemos huir con pavor y, a los cuales debemos
profesar lástima, mucha lástima ...." (50)

El orden de la sociedad se manifiesta en primer lugar en una jerarquía social en la cual la

aristocracia tiene que cumplir el papel rector en la sociedad. En ciertas partes de su obra de

este período destaca abiertamente su aversión hacia el igualitarismo. Sobre todo en la época

de rebelión juvenil que ya ubicamos entre 1915 a 1918. Sin embargo, esta necesidad de una

clase dirigente responsable de los destinos de la masa continuará vigente hasta el final de su

vida.

"El yoísmo" y el "igualitarismo" son los extremos


ridículamente perniciosos de un estado de ánimo que
abunda en nuestro siglo, ..."(51)

(49) Ibid. Vol. 13. “ La Pereza del mundo.” pág. 157. (1913)
(50) Ibid. “Ideas.” pág. 161 y 162 (1914)
(51) Ibid. “Hidras Morales.” pág. 173, (1915). Negrilla nuestra.
84

El orden en la sociedad debía partir del respeto por su jerarquía política y social, de lo

contrario estaba destinada al caos. La cúspide de la jerarquía social en América estaba

representada por los hijos de los conquistadores quienes, a veces, no detentan ya el poder

económico pero que poseen en sus costumbres y en su apariencia física el sello de ese orden

deseado.

"....podéis ver refugiadas en los campos trujillanos,


familias de limpísimo solar ibero, que en otro tiempo
fueron prez de su señorío, y cuando preguntáis por
Covarrubias y Berdugos y Cornieles y Barrigas que fueron
flor de aristocracia en la Colonia, sólo os responde la voz
torpe de un pobre campesino, que, en medio de su
pobreza, luce el claro azul de unos ojos europeos y la
blancura de una cutis en un perfil distinguido. Flor de
ciudades, esa de García de Paredes ha sabido dar
mucho de su espíritu noble y caballeroso y acaso
mañana, cuando surja nueva vida, más intensa y más
amplia, con sus hermanas, estas ciudades frías y
desoladas de Los Andes, pueda decirnos cómo fue
antes del fuego criminal del pirata francés."(52)

Toda su interpretación histórica, posterior, va a estar destinada a defender los valores que,

según él, España practicaba; el señorío, la familia, la religión católica y a desechar, por

lo menos en esta primera parte de su obra, los valores burgueses que la civilización

occidental estaba imponiendo.

Sin embargo, en esos primeros años (1915-1918) de rebeldía juvenil, su amor por España

no estaba aún definido y más bien sentía hacia ella cierto rechazo y proponía que

pusiéramos nuestros ojos en la civilización norteamericana.

"España se cuidó muy poco de darnos lo que nos


faltaba y apenas nos trasmitiera una heredad
inconsciente, pero esta heredad, con algunas muy
pocas excepciones, fue pésima: los más bajos instintos
del conquistador, trashumante y aventurero por lo
común, pasaron a la sangre que hoy con orgullo

(52) Ibid. “Elogio del Dr. Eloy Paredes.” Vol. 14, págs 64 y 65. (1920)
85

llamamos hispano-americana pero esos instintos y unos


cuantos vicios" (53)

Evidentemente estas afirmaciones con respecto a España y a la cultura norteamericana las

olvidará Mario Briceño-Iragorry cuando presienta un cambio espiritual en el hombre que

vivirá después de 1920, el cual experimentará una positiva transformación. El hombre se iba

a corregir, a convertirse en un ser mejor en su trayectoria histórica según el pensamiento de

nuestro autor en este momento que no manifiesta el pesimismo de sus años finales.

"Más hay un refrescamiento del ideal religioso en estos


años, que yo me atrevería a llamar alborales, como
que la década vencida precisamente en estos días,
fuera espesísima noche en el decurso de los siglos (1920).
Renace la fe en el Nazareno con más fuerza que nunca,
..." (54)

3.1.5 LA HISTORIA DEL HOMBRE: Una batalla.

Por los años veinte Mario Briceño-Iragorry incorporará a su reflexión histórica la enseñanza

de nuevos maestros como San Pablo y San Agustín, lo que le permitirá acercarse a la idea

de libertad en esta vida terrena, pero no abandona la idea de orden que pasa a ser en este

caso sobrenatural. (55)

Nada mejor para demostrar esa batalla por la libertad y su supuesto vencedor que el artículo

(53) HERNANDEZ CARMONA, Luis. Mario Briceño-Iragorry. Artesano de la Escritura. pág. 106. (1949)
(54) BRICEÑO-IRAGORRY, Mario. Obras Completas. Vol. 14. pág. 226. (1921). Paréntesis nuestro.
(55) Mario Briceño-Iragorry señala que, además de su lecturas, el ejemplo de Roberto Picón Lares fue
fundamental en su transformación espiritual: “En carta mía para el Padre Dubuc hube de decirle
que en mi actual constitución espiritual tienes tú una gran contribución, y que tu excelente amistad
de Mérida hubo de definirse en mí por la trasmisión de ciertas ideas y de ciertos principios que no
hubiera adquirido en libros.”Ibid., Vol. 23, Carta a Roberto Picón Lares, pág. 24, 11 de Septiembre de
1924.
86

"Ensayo de psicología educativa" donde nos dice Mario Briceño-Iragorry que la Historia es

el lugar de combate del hombre.

"La Historia nos ofrece un campo de observación


admirable para constatar cómo funciona de una
manera definitiva el superconsciente en medio de las
actividades sociales. .... El ritmo interior no se realiza sino
después de una gran lucha, de una batalla suprema en
la cual la superconciencia se declara dueño absoluto
del campo espiritual. Cuando esto ha sucedido, cuando
el contingente que pudiera aportar el hombre pasional
ha quedado destruido, puede decirse que llega al
espíritu la hora armoniosa, la hora de perfección
definitiva. " (56)

El orden propuesto por Mario Briceño-Iragorry de connotaciones sin duda heraclitianas (57)

concibe la vida del ser humano como una lucha constante para su consecución.

El inconsciente y el superconsciente libran una perpetua batalla donde los principios de éste

(que con frecuencia representa el orden) deben triunfar sobre las proposiciones indecorosas

de aquel.

Más adelante no nos quedarán dudas cuando Briceño-Iragorry confiese directamente

quiénes han sido los antecesores de esta idea filosófica que concibe a la vida humana como

una lucha entre el bien y el mal y en la cual el bien se impondrá como "el orden" siempre

Idea de la que él se manifiesta un directo sucesor.

"La pureza espiritual, la plenitud de la existencia del


espíritu, sólo se logra merced de la muerte continua de la
vieja animalidad, merced al dominio perpetuo de
nuestra parte superconsciente.
La dualidad de estas fuerzas anímicas aparece clarísima
en la doctrina pauliana. En dichos textos aparece con
una sencillez indiscutible la noción de la doble influencia
ejercida sobre nuestra personalidad consciente por las
tendencias opuestas de la carne y del espíritu. Ya a este
respecto nos dice San Agustín: No fue la carne corruptible

(56) Ibid. Vol. 14, págs. 207 y 208. (1925). Negrillas nuestras.
(57) ARELLANO, Fernando. Historia de la Lingüística. Tomo I, pág. 38.
87

quien hizo pecadora al alma, sino al contrario, el


alma pecadora hizo a la carne que fuese corruptible. De
estos textos traemos la certeza del concepto de dualidad
en que los maestros de la mística han tenido nuestra
naturaleza interior: la inferioridad inconsciente llamada a
padecer para que triunfe sobre ella la conciencia
superior, y la altura albísima de esta misma." (58)

Esta cita es importante porque la batalla que se libra no es entre el alma y el cuerpo, como

claramente expresa San Pablo en su Carta a los Romanos, 8, 7, ("Porque el apetito de la

carne es muerte, pero el apetito del espíritu es vida y paz.") (59) sino entre dos conceptos

más modernos: el inconsciente y el superconsciente que él mismo confiesa haber tomado de

la teoría sicoanalítica de un autor, llamado Jules Bois.

Mario Biceño-Iragorry dice que los místicos cristianos intuitivamente practicaban las

teorías del psicoanálisis que luego algunos psicoanalistas retomaron, solamente cambiando

las palabras; para ello cita a un representante de esta escuela no muy conocido Jules Bois,

acompañante de Juan Martín Charcot (1825-1893) a la hora de su muerte.

Bois se dedicó a estudiar la simetría presente en los trabajos artísticos y a la exploración del

más allá por medio del estudio de los médium y tuvo influencia sobre el movimiento del

(58) BRICEÑO-IRAGORRY, Mario. Obras Completas. “Ensayo de psicología educativa.” Vol. 14. pág. 209.
(1925). Itálicas nuestras igual a comillas en el original. Negrilla nuestra.
(59) La Biblia para la esposa. pág. 1426. El problema de la relación alma-cuerpo fue motivo de la reflexión de
Don Mario durante toda su vida. Una de las piezas más hermosas escritas por él, ya al final de su vida,
que reflejan este problema es la interpretación que hace de la conducta del Padre Borges en carta a
Monseñor Quintero. Allí mantiene la superioridad del alma sobre el cuerpo tal como hace en estos
primeros años juveniles. En esta carta vemos la fuerza que el cuerpo tenía para él, pero sin embargo el
alma siempre debía dominar los instintos de aquél. “Eunucos hay que lo son desde el vientre de la
madre, enseña el Señor en los Evangelios. Entiendo que este eunuquismo se refiere a la aptitud
congénita del hombre para defender la castidad y no a una deficiencia funcional que degrade la
propia naturaleza física, pues si bien en la unidad jerárquica de la persona humana el cuerpo juega
papel subordinado, la propia dignidad de la persona reclama la integridad del instrumento físico que
sirve al alma para realizarse en el orden externo.” BRICEÑO-IRAGORRY, Mario. Obras Completas. Vol. 23,
“Carta a J. Humberto Quintero, 18 de junio de 1953.
88

simbolismo. (60)

Veamos lo que dice Briceño-Iragorry a propósito del psicoanálisis, en este trabajo escrito en

New Orleans:

"La teoría psicoanalítica de que venimos ocupándonos


puede decirse que ha estado viva en los planes
expositivos de los grandes místicos cristianos. Bois ha
hecho apenas un trueque de palabras, ha colocado
vocablos de color científico en vez de los usados en el
mismo sentido, pero con distinta apariencia, desde la
edad apostólica, cuando ya floreciera la mentalidad
grandiosa del iluminado de Damasco." (61)

Lo importante de toda esta disquisición para nosotros es señalar como construye don Mario

su pensamiento histórico, en este caso en torno a conceptos como "superconsciente",

"inconsciente", cuerpo y alma. En ellos, a veces, no distingue los matices que alguna vez

pudieron tener dichas palabras en sus respectivos creadores. Esos conceptos le sirven para

darnos a entender la existencia de la lucha en la Historia, y la parte que él cree predomina

en ella.

Por ejemplo, de todo lo expuesto en el artículo "La educación del superconsciente"

extraemos que San Agustín no es tal vez un intérprete fiel de la lucha cuerpo y espíritu que

San Pablo señala anteriormente, sino que para el Aguila de Hipona es el alma la que hace al

cuerpo corruptible y éste no puede ser pecaminoso en sí mismo.

Para San Pablo el cuerpo tiene una entidad tan fuerte como el alma, en cambio para San

Agustín, tal vez influido más por el pensamiento de Platón, el alma poseía un total dominio

(60) ELLEN BERGER, Henri. The discovery of the unconscious. pág. 100.
(61) Ibid. Obras Completas. Vol. 14, pág. 208, (1925).
89

sobre el cuerpo.

Esto nos lleva a pensar que no existen pecados exclusivos del cuerpo, según San Agustín,

sino que siempre el alma participa de ellos. No quisiéramos adelantar suposiciones, pero la

visión histórica de don Mario no va a mostrar la violencia inexplicable que sería producto

del cuerpo, sino que ésta, en los seres pensantes va a tener siempre una razón para actuar.

Esta batalla, la Historia, en la que el alma va a ser el sujeto fundamental, se caracterizará por

su "dualidad" y en ella existirá siempre lo blanco o lo negro, pero nunca lo gris. Como

consecuencia de esto la Historia de Briceño-Iragorry, por mucho tiempo, condenará o

afirmará realidades, pero nunca las describirá simplemente porque ante un combate de este

tipo la descripción fría siempre estará demás. En la Historia, el alma siempre estará en

juego.

Todos los seres serán divididos en consecuencia en aras a esta realidad y quizás el ejemplo

más notorio de esta división se encuentra en la posición que Mario Briceño-Iragorry

manifiesta hacia la mujer. Esta es a ratos buena y casi toca los atributos de una diosa cuando

cumple con los papeles que la sociedad le ha asignado, pero cuando se separa de estos

pareciera que su condición no es buena y tuviera en sí la semilla del mal. "¡Qué sinceridad

tan anti-femenina!" (62)

En el artículo sobre "Francisco de Asís" nos habla de "la mujer nueva, poseedora de

(62) BRICEÑO-IRAGORRY, Mario. Obras Completas. Vol. 13. “Poetisas Americanas. Un soneto de Sor Juana Inés
de la Cruz.” pág. 276.
90

derechos, elevada a alturas que desconocieron la paganía helena y la moral de Roma; "(63)

Pareciera que fuera en la búsqueda de un nuevo tipo de mujer, distinta a la que las culturas

antiguas habían reflejado. Sin embargo, la mujer tiene en sí misma condiciones como la

insinceridad que no harían fácil ese tipo ideal (64).

Ellas también participaban de esta manera en la batalla de la Historia. Las mujeres sólo

cuando eran transformadas por el arte, la religión o la maternidad se consideraban "sujetos"

históricos de provecho. Estas actividades las sublimaban y convertían en heroínas y diosas.

Si es que podemos hablar de sujetos, en papeles históricos donde lo irracional tiene tanto

que jugar.

"Y fue clara e intensa la visión de Goethe al describir el


profundo paraje donde las madres junto a candentes
hipocaustos, plasman los destinos humanos como
nuncios de divinidad. .....¿por qué no han de tener como
ellas una visión divina para lo que no es, una visión que
aun perdure después de estar encerradas en sus carnales
vestiduras?". (65)

Mario Briceño-Iragorry las sublimaba y convertía en heroínas y diosas. En la batalla

histórica tenían poco que inventar, porque su triunfo estaba definido no por ellas, sino por

su aceptación de papeles impuestos por los que las precedieron.

"En cambio decae tal influencia hasta trocarse en fuerzas


contrarias, cuando llevadas por la exaltación muy propia
de quienes se inician en tareas desconocidas y
cambiando el rumbo de la verdadera intención
femenina, algunas abordan cuestiones que en manos de
los mismos hombres adolecerían de faltas graves. Porque
la mujer sólo se levanta para la admiración mientras
logra conservarse en el itinerario que le demarca el
imperativo de su misión determinante." (66)

(63) Ibid. Vol. 14. “ Francisco de Asís.” pág. 96. (1921)


(64) Ver cita 62.
(65) Ibid. “Meditaciones al lado de una cuna”. Vol. 14. pág. 234. (1924)
(66) Ibid. “ A propósito de la educación de la mujer.” pág. 251. (1925). Su visión de la realidad de la mujer
trabajadora se enriquece con el paso de los años, aunque no deja de pensar que tiene una
cualidad “iluminadora” que la saca fuera del mundo de la competencia masculina. “El laboratorio,
91

Aunque el hombre esté, también, sujeto a un destino final después de la batalla que libra en

esta vida, su elección heroica es más independiente de una misión determinante. El hombre

que supera esta lucha es un héroe y se va a distinguir de los demás hombres por haber

ganado la batalla con el inconsciente.

No piensa Don Mario, en este momento que la batalla debe ser ganada con la ayuda del

inconsciente, sino que esta lucha debe someterlo. Aquí mostramos sus propias palabras:

"El hombre armónico, el hombre que realiza en su psiquis


el equilibrio de sí mismo, la propiedad de su querer
interior, el ser plenamente consciente de su facultad
moral y de su potencia maravillosa como criatura
espiritual, ese puede decirse que venciéndose a sí propio
ha sido héroe de fuerte batalla y que posee por lo tanto
un sentido que no conoce el hombre aún observante del
subconsciente." (67)

Vemos entonces, que aún en este sentido, va a existir una justificación de la aristocracia de

ciertos hombres frente a los otros. Héroes serán aquellos que han vencido esta lucha; si lo

el bufete, el taller y el gabinete quieren la iluminada presencia de la mujer. Allí la espera el hombre
con la aportación de su exquisito sentimiento y con la rapidez de su brillante imaginación. Pero la
quiere mujer, a fin de que el pensamiento común sea viva y leal expresión de la dualidad que sirve
de soporte al género humano.Se aspira de ese modo a que la dirección de la cultura asiente sobre
los dos caballos de Platón.” Ibid.”Misión intelectual de la mujer.” Vol. 19, pág. 52, (1951). Sin
embargo en una metáfora de Los Riberas pudiéramos encontrar el lado ocuro de la condición
femenina ya encontrada en el artículo mencionado sobre Sor Juana:”Los jugadores hacían rueda,
uno de pies, otros sentados, en torno a la larga mesa donde, sobre el verde tapete, los rojinegros
números de la suerte recibían el continuo apunte de quienes esperaban cambiar la fortuna con el
giro de la bola, caprichosa y traicionera como una mujer.” Ibid., Vol. 12, Los Riberas, pág. 213,
(1957). Recordemos que en El Fedro de Platón uno de los caballos conducía al hombre hacia las
ideas y otro hacia la tierra para él identificada con el mundo corruptible. La pregunta que nos
hacemos frente a este texto es ¿Cuál de los dos caballos representaría a la mujer? Ver Platón,
Fedro,pág. 864. En este sentido es también Mario Briceño-Iragorry hijo de su tiempo. En una
conferencia dictada por la Dra. Elva Rivera Gómez titulada “ Reconstruyendo nuestra historia
Género e Historia” señalaba lo ausente que ha estado la condición femenina hasta hoy, en la
narración histórica de occidente. Conferencia dictada el 17 de agosto de 1999 en la mesa: “Las
nuevas identidades: Un enfoque interdisciplinario” realizada en el XIV Congreso Interamericano de
Filosofía, en Puebla, México.
(67) Ibid. “Ensayo de psicología educativa.” Vol. 14, pág. 212, (1925). Negrillas nuestra. La figura del héroe
sigue siendo fundamental dentro de su visión histórica hasta los años cincuenta. En 1946 nos dice:
“Comenta Carlyle que los pueblos felices poseen anales monótonos. El brillo histórico de las naciones es
efecto de los accidentes de su vida interna. La gloria estampada en las páginas de los libros es fruto de
la angustia que provoca la heroicidad. ..... Nuestra América constituye la comprobación exacta del
acerto carlyliano. Tanto en su vida subordinada de Colonia cuanto en su existencia independiente, brota
en cada sitio y en todos tiempos la flor de un heroísmo que, si bien matiza de románticos colores las
páginas de sus anales, tiene su dolorosa contrapartida en la angustia de su vivir sin reposo.” Ibid.
“Apuntes de libros” Vol. 19, pág. 445, (1946).
92

entendemos de acuerdo a la mitología griega son héroes aquellos que tienen "sentido" de lo

divino por ser hijos de un dios y una mortal.

Estos héroes deben de constituirse en modelos educativos para los jóvenes, la mayoría de

los mencionados por él en esta etapa provienen del campo de la mística.

"... la figura de los Santos, héroes también en el concepto


de Carlyle, héroes como el guerrero que conquista
pueblos, como el meneur que dirige muchedumbres. ...
por el triunfo, no de principios enunciados por la
necesidad momentánea de las masas, sino de altas
verdades normales. (sic) Lucha invisible, silenciosa,
callada, reacción del espíritu contra los mil obstáculos
que le opone la materia para su perfección, batalla de
un soldado contra todo un ejército aguerrido, labor de
arquitecto que levanta a solas la gran torre que habrá
de sostener fina campana que guíe los espíritus en su
marcha hacia la ciudad ideal." (68)

Pero no sólo el individuo libra esta batalla sino la sociedad tiene que estar muy clara de

cuáles son los principios de este orden para trasmitirlos fundamentalmente a través de la

prensa: evidentemente ella tiene que ser la expresión del superconsciente.

En su artículo "Límites a la Libertad de la Prensa." Mario Briceño nos expresa:

"Mas la posteridad de estas simplísimas vallas no es lo que


pondrá freno a la licencia a que es fácil llegar bajo el
régimen de la absoluta libertad de prensa. Algo más
perjudicial publican los periódicos que injurias e
irrespetuosidades, algo que sin ser diatriba ni calumnia
ofende más a la sociedad, haciéndole grandes males en
el orden moral y en su formación mental, y que sólo
puede remediarse creando trabas a esa misma libertad
constitucional, estableciendo un régimen legal que
no permita a todos las alturas del periódico, estatuyendo
el periodismo profesional, de escuela, que aunado a
selectas condiciones personales, garantice la
honorabilidad apostólica de la prensa, para que ésta
funcione fecundamente en el seno del cuerpo social." (69)

(68) Ibid. “Alabanza a una vida beatificada.” Vol. 14, pág. 220. (1924)
(69) Ibid. En Horas. “Limites a la libertad de Prensa.” pág. 116. (1920)
93

No tendríamos una idea exacta del combate del hombre en la Historia si creyéramos que

éste es absolutamente individual. El hombre libra esa batalla de acuerdo con unos principios

que deben pertenecer a la sociedad de la cual forma parte.

En 1920 Mario Briceño-Iragorry va a entrar en polémica con dos de los más grandes

representantes del positivismo venezolano, Laureano Vallenilla Lanz y José Gil Fortoul,

manifestándose de acuerdo con las ideas del primero y desechando las ideas del segundo,

por mostrarse éste, según él, demasiado individualista al no tener en cuenta que el individuo

siempre pertenecía a un cuerpo social más amplio que debía dictarle las normas de su

actuación.

"...ya que la colectividad, como lo vimos, tiene alma


propia e intereses propios, que no son el resumen de los
individuales sino distintos a ellos y que le dan voz para
invocar derechos, a veces en contraposición con los de
sus elementos primarios, los cuales al revés del decir de
Gil Fortoul, pueden ser coartados en obsequio de la
salus populis, como en este asunto tan delicado de que
venimos tratando." (70)

Sin embargo, don Laureano -según él- está más claro acerca del poder que tiene la prensa en

la orientación de los destinos históricos y sociales del pueblo.

"Nuestro estado de formación social, la violencia de


nuestro carácter nacional, nuestro espíritu de tumulto,
despoja a una enorme mayoría de la conciencia de sus
propios derechos y reduce la clase que pudiera ser la
dirigente a un número escaso, asaz escaso, y es ésta la
que en todo caso debe ejercer lo que llamaremos,
imitando al eminente sociólogo Vallenilla Lanz,
Cesarismo periodístico. La tribuna de la prensa debe
estar vedada a muchos. Con ello no queremos nosotros
renegar en absoluto de convicciones democráticas que
encarnan nuestra alma colectiva, nosotros queremos
que exista libertad para la prensa y el pensamiento,
pero en cambio el ejercicio de esta libertad debe tener
economía, economía que no sea una censura, ni una
intromisión oficial, como en el régimen inaugurado en
Francia en 1881, sino una barrera previa, la creación de
patentes periodísticas, que vengan a impedir la

(70) Ibid. pág. 119. Itálicas nuestras, igual a comillas en el original.


94

circulación de prensa perjudicial por lo inútil y malsana."


(71)

Para conocer el problema del positivismo venezolano, del cual Mario Briceño-Iragorry se

encuentra empapado en estos primeros años, remito al lector al capítulo Nº. 1 de la tesis

doctoral de Elena Plaza titulada: "El pensamiento histórico de Vallenilla Lanz en sus

fuentes." (72)

Allí la autora hace un análisis de gran parte de las fuentes que inspiraron a esta etapa de la

"consolidación" o de la tercera generación de los positivistas, a la que Mario Briceño-

Iragorry pertenece en esta primera fase de su vida.

Aquí nos enfrentamos, a nuestro juicio, a una de las más grandes tensiones que vivió el

positivismo venezolano del siglo XX y que configuró en sí mismo dos pensamientos

antitéticos: uno liberal individualista proveniente de una tradición liberal en la Historia

venezolana y otro que a nuestro juicio no tiene en cuenta tanto los deseos o realizaciones

individuales sino sólo las sociales.

"Por sobre desacuerdos ocasionales, los unía (a los


positivistas) el liberalismo universal y venezolano;
desmesurado, estentóreo y combatiente en Zubillaga;
atemperado por la edad y las vicisitudes, pero nunca
desmentido, en Zumeta." (73)

Para nuestro autor la tensión no existe: sus ideas se inclinan más hacia el pensamiento de

Pedro Manuel Arcaya y Laureano Vallenilla Lanz que hacia las más individualistas

representadas por César Zumeta y José Gil Fortoul.

(71) Ibid. pág. 121. Itálicas nuestras igual a comillas en el original. Negrillas nuestras.
(72) PLAZA, Elena. "El pensamiento histórico de Vallenilla Lanz en sus fuentes." Págs. 146 a 196.
(73) GUERRERO, Luis Beltrán. Perpetua Heredad., pág. 201, Paréntesis nuestro.
95

Para Arcaya los principios liberales eran falsos:

"A la ficción de la democracia, la Federación, los santos


principios liberales y todo aquel párrafo de mentiras de la
literatura política venezolana, había quedado sustituida
en la más cruda forma la verdad de dos dictadores
militares que se disputaban el poder en el Estado." (74)

"Para don Laureano, la acción de los partidos históricos en


la sociedad venezolana del siglo XIX fue muy negativa
por dos razones: en primer lugar, porque entorpecía
constantemente el proceso de evolución natural del
organismo social que, por vías naturales y efectivas,
llevaba a la sociedad hacia un igualitarismo creciente; y,
en segundo lugar, porque los partidos históricos se
enfrentaron constantemente al poder de los caudillos,
jefes naturales de la constitución efectiva u orgánica
venezolana. (...) El discurso liberal fue, como era lógico, un
discurso totalmente elitesco, que no llegaba sino a un
pequeñísimo grupo de individualidades." (75)

Rebate el pensamiento de Gil Fortoul con citas de los representantes más eminentes del

pensamiento europeo como son Gustave Le Bon (1841-1931) y Franklin Henry Gidding

(1855-1931). Ellos afirmaban que existía una entidad mayor por encima de la

individualidad de cada uno de los componentes de la sociedad.

Las afirmaciones de Le Bon tenían este carácter:

"History, for Le Bon is a consequence of racial


temperament; to understand the history of a people, one
must look to the soul of the people. Just as a people
cannot choose its appearance, it cannot freely opt for its
cultural institutions." (76)

Franklin Henry Giddings creía en "the consciousness of kind through which the

integration of society is achieved." (77) En este sentido Mario Briceño-Iragorry proclamó la

superioridad del beneficio de la colectividad sobre el del individuo en muchos de sus

(74) ARCAYA, Pedro Manuel. Memorias , pág. 27


(75) PLAZA, Helena. La tragedia de una amarga convicción: historia y política en el pensamiento de
Laureano Vallenilla Lanz. (1870-1936), págs. 300-301.
(76) Encyclopedia of the world Biography. Tomo VI, "Le Bon", pág. 386.
(77) Encyclopaedia Británica. Tomo X, "Giddings, Franlin Henry” pág. 403.
96

trabajos posteriores. Por eso la prensa, órgano colectivo de difusión debía ser sometida a la

censura de la sociedad para que contribuyera al mejoramiento de ella. (78)

Al finalizar la primera parte de este capítulo vemos como todo el pensamiento histórico de

Mario Briceño Iragorry en esta etapa estuvo dirigido por la idea de orden. En un principio

fue una causalidad ciega identificada un poco con el orden natural, y la palabra "destino"

era la que dirigía los actos de los hombres. Luego a partir del año 1925, otros conceptos

provenientes del psicoanálisis, de San Pablo y de San Agustín nos muestran a la Historia

como una batalla donde existía la libertad y la posibilidad de pecar. Sin embargo, esto era

sólo parte del "itinerario" que iba a conducir a un fin fijado por Dios que permitía la

libertad de las partes, pero que ofrecía un solo y único final en él. Si se nos permite utilizar

una metáfora, se era libre durante el viaje, pero el lugar de llegada iba a ser determinado por

el bando o el puesto que eligiéramos en este viaje de acuerdo a un orden establecido por

Dios, no por nosotros.

Este pensamiento de Don Mario nos lleva sólo a una humilde pregunta, que creemos es la

que subyace para nosotros en los puntos planteados.

¿Por qué en la batalla de la Historia tenemos que estar divididos necesariamente en buenos

y malos para poder alcanzar el orden del universo? Y si este orden ha sido fijado por Dios

para todos los hombres ¿por qué unos están perennemente buscándolo y otros negándolo? y

(78) En 1945 afirmaría: “Si carecemos de un estatuto legal y democrático que regule el ejercicio de la
prensa, falta, sobre todo, el sentido de responsabilidad profesional que evite por sí sólo los desmanes
y la propia reacción de una sociedad ofendida, que, confundiendo el derecho con el abuso,
empieza a dudar de la eficacia de la misma libertad del pensamiento.” BRICEÑO-IRAGORRY,
Mario.Obras Completa. “Papeles irresponsables”.Vol.19,pág. 438, (1945).
97

en última instancia ¿Quién va a tener la potestad para decidir en esta tierra sobre sus

semejantes y para establecer dónde está el bien o el mal?

No sólo Briceño-Iragorry manifiesta esta división dentro de la Historia, muchos otros

historiadores la han concebido así, por eso a veces llegamos a pensar que sin esas

divisiones, la Historia no puede ser escrita. ¿No existirá alguna otra forma de escribirla?

3.2 RELIGIOSOS DE LA FAMILIA BRICEÑO.


PRIMICIAS HISTÓRICAS. (1927)

La importancia de este texto (79) que apareció por primera vez en el periódico La Religión

radica en el tratamiento del tema por Mario Briceño-Iragorry. El hecho de titularlo

primicias históricas nos enfrenta tal vez al primer texto donde el autor utiliza las técnicas

de la investigación histórica propias de sus días. (80) De este año es el hallazgo histórico de

(79) BRICEÑO-IRAGORY, Mario. Obras Completas. Vol.18. “Religiosos de la Familia Briceño. Primicias históricas.”
pág. 307 a 315. (1927)
(80) En el apartado titulado “La revisión de nuestra Historia” contenido en este mismo capítulo veremos
como Mario Briceño-Iragorry propone que la Historia debe tener muy en cuenta el estudio del
documento para llegar a conclusiones acertadas. Esto fue una de las enseñanzas que los
historiadores positivistas aportaron al campo de la Historia nacional.
98

la mesa donde Simón Bolívar firmó el Decreto de Guerra Muerte, como comunica al

General Gómez en carta fechada el 26 de octubre de 1927. (81) Mesa que es enviada al

Benemérito el 29 de diciembre de 1927 (82) por el autor, quien manifiesta su gran

inclinación a concederle valor histórico y también político, a los vestigios materiales del

pasado. Asimismo demuestra el interés que declaraba el General Gómez por los objetos que

estaban vinculados a nuestra Historia y en especial a la de nuestro Libertador Simón

Bolívar.

Por sus artículos escritos en este año tenemos constancia de que visitó el Archivo Parroquial

de Trujillo. Allí vivía nuestro autor para esa fecha, cuando ejerció de enero a agosto el cargo

de Secretario General del Estado Trujillo.

En agosto fue encargado provisionalmente de la Presidencia del Estado debido a la muerte

del Presidente del Estado, Amador Uzcátegui.

Esta primera incursión en los Archivos nos mostrará algunas de las herramientas

fundamentales con las que Mario Briceño se inicia en el campo de la investigación

histórica. Por lo tanto, analizaremos a continuación como ejemplo de su construcción

histórica el artículo titulado “Religiosos de la familia Briceño. Primicias históricas.”

(81) Ver anexo págs. 229 y 230. Ibid.”Correspondencia con el General Gómez.” Archivo Histórico de
Miraflores, 29 de diciembre de 1927.
(82) BRICEÑO-IRAGORY, Mario. Obras Completas. Vol.18. “Religiosos de la Familia Briceño. Primicias históricas.”
pág. 312. (1927)
99

3.2.1 TIPOS DE CONSTRUCCIÓN HISTÓRICA.

Hayden White en su libro Metahistory. The historical imagination in Nineteenth-

Century Europe expresa que existen, para empezar, dos tipos de construcción

histórica: 1) La crónica, y 2) una historia (story). En la primera no hay sino

organización cronológica de los acontecimientos, en la segunda el historiador

distribuye la Historia confiriéndole un principio, un clima y un final. Ambos

procedimientos están presentes en el artículo de Mario Briceño-Iragorry que va a ser

el objeto de análisis de esta parte del trabajo.

Al inicio del artículo, el autor empieza utilizando los procedimientos de una Historia

(en el sentido que le da Hayden White a la palabra "story"), es decir, organiza los

acontecimientos históricos, pero termina con la utilización de los procedimientos de

la crónica, es decir señalando exclusivamente nombres de los sacerdotes o monjas

que demuestran la contribución de la familia Briceño al contingente religioso del

país con las fechas claves en las cuales actuaron.

En la cronología hay avances y retrocesos desde un punto de vista estrictamente

cronológico. Se cita primero con el "Nº. XIII" al "Pbro. Juan de Dios Briceño

Llavaneras, hijo de Sancho José Briceño Uzcátegui, Alférez Real de Trujillo en

1781" y con el "Nº. XV" a " Juan Bautista Briceño Betancourt, nieto de don Sancho

Briceño Pacheco, Alcalde Ordinario de Trujillo en 1744." Para luego ir al número


100

"XVIII. -Pbro, Dr. Ignacio Ramón Briceño Méndez, Diputado al Congreso

Constituyente de 1811." (83)

En los dos primeros casos pareciera ser el oficio del padre de los presbíteros lo que

motivara su puesto en la cronología y en el último caso es la actuación del clérigo en

la Historia de nuestro país lo que expresa su ubicación.

No se dice, como vemos, cuál es el hecho histórico fundamental por medio del que

se va a establecer la cronología (nacimiento, actuación relevante en la Historia del

país o la muerte); sino, que su ubicación en ella, depende primero del hecho

concreto de ser presbítero; y, en segundo lugar, de la pertenencia a un mismo siglo

en la actuación histórica.

3.2.2 ¿QUÉ PASA? ¿CUÁL ES LA TRAMA DEL TEXTO?

Esta genealogía está ubicada dentro de una trama (story) expuesta en el principio del

artículo, donde se señalan consecutivamente el hecho inicial y final de una aventura;

sin hacer alusión al período de tres siglos que existe entre la aventura escogida y la

cronología de la genealogía expuesta.

a) El hecho inicial de la genealogía nos narra cómo llegó la familia Briceño al

continente en la figura de don Sancho Briceño quien "Se trasladó con

(83) BRICEÑO-IRAGORRY, Mario. Obras Completas. “Religiosos de la Familia Briceño. Primicias históricas.” Vol.
18. pág. 312. (1927)
101

Ambrosio Alfínger a Tierra Firme...." y quien se destaca por interesar a la

Corona en el envío de congregaciones religiosas a Venezuela:

"La labor del Fraile Montesinos venido con Alfinger nada


hizo en pro de las clases indígenas, en cambio Briceño,
compenetrado de la necesidad de catequizar las tribus,
pide y obtiene reales cédulas para los provinciales de las
órdenes establecidas en La Española, las que ya habían
comenzado su evangelización en la Nueva Andalucía
en la segunda década de aquel siglo XVI. Infructuosa
fue la labor de Briceño, ya que no vinieron a la postre los
misioneros pedidos pero le corresponde , en cambio, el
honor de la nobilísima gestión. " (84)

El hecho final nos describe como el "Ilustre Americano" destruye la comunidad

"Regina Angelorum", donde una descendiente de Sancho Briceño, el conquistador,

Inés Mariana Briceño y Samaniego había tomado los hábitos.

El autor no indica la fecha de este incidente que por lo menos ocurre tres siglos

después de los sucesos narrados en la escena anterior.

Para el análisis secuencial de este artículo debemos plantear que el autor veía como

necesarios estos dos pasos para construir y edificar una obra considerada por él vital

para la evangelización de Venezuela. Sin embargo, la crónica de nombres

expresada por él demuestra que los religiosos no se acaban después de "el cuadro

desolador de aquel día de barbarie."(85) sino que la familia Briceño continúa

aportando contingente a la evangelización venezolana.

(84) Ibid. págs. 307 y 308.


(85) Ibid. pág. 308. Sobre los diferentes atropellos que sufrió la Iglesia católica de Trujillo en época de
Guzmán Blanco citamos a Roberto Betencourt: “Guzmán Blanco comisiona a Venancio Pulgar para
obrar militarmente sobre Trujillo. ...En Trujillo, Venancio Pulgar vejó la ciudad y la castigó a su antojo,
furioso, entre otras cosas, porque durante el sitio, en unos de los asaltos defensivos de machete,
dados por Araujo, murió de un machetazo en la frente el General Wenceslao Adrianza, uno de los
más queridos lugartenientes de Venancio. Entre los azotados en la plaza pública y luego
102

El texto se inicia con una aventura heroica como fue la conquista y pareciera

culminar en una tragedia, la destrucción del Convento por Guzmán Blanco; sin

embargo, la semilla plantada sigue reproduciéndose en nuevos frutos como en el

número VII de la crónica femenina en la cual Mario Briceño-Iragorry señala la lista

de mujeres pertenecientes a esta familia que habían dedicado su vida a Dios. Entre

ellas destacan:

"Sor Rosa Baptista Briceño, Dominica de Trujillo, viva para


la época de la exclaustración, tía del Dr. Francisco
Baptista Galindo, actual Secretario General del Presidente
de la República. “(86)

"...la Hermana Celmira Tirado Briceño han hallado el


cuerpo en perfecto estado de conservación, dormida
como el día de su muerte. Sus vestiduras fueron
encontradas intactas. Tal circunstancia, unida al prestigio
de una vida, breve y límpida, ha valido para que su
nombre sea invocado como el de una Bienaventurada."
(87)

3.2.3 ¿POR QUÉ PASÓ COMO PASÓ LA HISTORIA? ¿CÓMO


LA ARGUMENTA EL AUTOR?

No existe en el artículo ninguna explicación acerca de las fuentes primarias de

dónde Mario Briceño-Iragorry sacó la información. Los archivos a los que

recurrió para hacer la Historia de los clérigos o de las labores en pro del

establecimiento de la religión católica realizadas por la familia Briceño pueden

ser inferidos por nosotros en el estudio de las fuente leídas y estudiadas por el

autor durante estos años, pero no se comunica al lector corriente información

sobre su ubicación en los Archivos. Esta Historia fue construida seguramente

encarcelados esta una de las instituciones más queridas en el Trujillo de entonces, el cura Párroco:
Presbítero doctor Miguel Ignacio Urdaneta.” pág. 66.
(86) Ibid. pág. 314. Negrilla nuestra.
103

también con información oral de datos poseídos por la misma familia. El valerse

de la información oral va a ser, a lo largo de su vida, una fuente constantemente

presente en sus estudios históricos.

En el artículo se expresa un dato que tiene como origen una experiencia personal

que tuvo el propio historiador, así nos dice: "Nuestras manos de niño pusieron en la

manos sarmentosas y castas de la anciana dominica las monedas exiguas y nuestros

ojos infantiles vieron cómo las lágrimas apuntaban en los ojos cansados de la

Hermana Florentina al ver las ruinas del viejo Convento." (88)

Al ser el único hecho que tiene un origen conocido podríamos decir que éste es el

motivo del resto del texto.

Los personajes y acontecimientos no son importantes. Sancho Briceño fue el

iniciador de la aventura evangelizadora en Venezuela; sin embargo, "Infructuosa fue

la labor de Briceño,....". Ha podido ser el héroe de una aventura, pero su fracaso

personal no va a importar porque de todas maneras el proceso de evangelización va

a seguir. El Ilustre Americano cerrará el convento "Regina Angelorum", pero de la

familia Briceño continuarán naciendo presbíteros y monjas.

(87) Ibid. pág. 315.


(88) Ibid., pág. 309
104

Estamos en este texto frente ante una visión organicista de la Historia.(89) Al parecer

ésta tiene sus fines independientes del fracaso de sus componentes individuales. Los

ideales cristianos persistirán en ella y la conformarán, a pesar de sus enemigos.

3.2.4 ¿POR QUÉ ESTÁ ESCRITO EL TEXTO? ¿CUÁL ES SU


MOTIVACIÓN IDEOLÓGICA?

Después de esbozarnos la anécdota, Mario Briceño nos expresa la razón de su texto

"Y si la larga familia que fundara el Conquistador Briceño,


dio próceres como Cristóbal Mendoza, Antonio Nicolás
Briceño, los Hurtado de Mendoza, Justo Briceño, Briceño
Méndez, los Pacheco; si dio y siempre ha dado
contingente para la vida pública, para la vida literaria,
para el Foro, para la milicia del País, justo es conservar
también vivo el humilde recuerdo de varones y mujeres
que dedicaron y dedican hoy las energías de la raza en
pro del Altar, pues del mismo árbol que dio rama
ardiente para los sacrificios de la guerra como Antonio
Nicolás Briceño, salió mística flor como Francisco Briceño,
apellidado el Santo. Varones ilustres , sabios sacerdotes,
cuenta como abuelo común al Briceño
Conquistador.”(90)

El artículo está escrito para comunicar la labor de todos aquellos Briceño que

renunciaron al mundo por medio del sacerdocio; para el autor esto era digno de la

misma gloria que la alcanzada en las grandes batallas o en las luchas de la política,

porque a través de esta vida se estaba ingresando a un orden superior que daba razón

a toda actividad humana.

(89) Mario Briceño-Iragorry reconoce la similitud de su concepción histórica con el Organicismo en este
texto escrito mucho tiempo después de “Primicias Históricas”:” La sociedad, sin que se acepte el
organicismo materialista , funciona en forma compleja, como verdadero organismo. Vosotros los
médicos os encontráis a veces con alteraciones del sistema endocrínico, sin determinación
inmediata de la glándula agraviada. Todas reflejan más o menos a primera vista el daño de la
entidad enferma. En el orden social ocurre lo mismo. Los grupos y las instituciones se influyen
mutuamente.” Ibid., “Carta a Manuel Pulido Méndez”, Vol. 20, pág. 89, 19 de julio de 1955.
(90) Ibid., Vol. 18, págs. 309 y 310.Negrilla nuestra.
105

Pudiéramos calificar ideológicamente a Mario Briceño Iragorry como conservador

(91) en este texto debido a la creencia en la existencia de un orden anterior al

expresado por los acontecimientos históricos. Este orden religioso estaba dado de

antemano; cuando los religiosos se incorporaban a una estructura eclesiástica

definida, ella les confería una razón de ser no sólo en este mundo, sino también en el

otro.

La tragedia vendría, entonces, del irrespeto de ese orden por aquéllos que no querían

aceptarlo y pretendían violarlo, como el "Ilustre Americano". La Historia, concebida

como una tragedia, donde existe un mensaje proveniente de un orden definido y

claro y una trama histórica que no cumple los lineamientos de ese orden, va a

conferirle un sentido trágico a gran parte de la Historia de Mario Briceño-Iragorry.

3.2.5 EL TROPO UTILIZADO.

(91) No sólo nosotros utilizando la terminología de Hayden White hemos calificado a Mario Briceño-
Iragorry de conservador sino que otras personas también así lo hicieron. Cuando Hayden White se
refiere al término “conservador” lo aplica a los historiadores que creen en un orden superior que
dicta las normas para la actuación terrena en la cual se conservara ese mandato divino. En este
sentido Mario Briceño-Iragorry fue conservador toda su vida. El mismo Mario Briceño-Iragorry lo
consideraba así cuando escribe a Joaquín Gabaldón Márquez lo siguiente: “Mucho me complace
que haya encontrado acertadas mis reflexiones y que las estimes por proceder de un criterio
conservador. Como quiera que este calificativo tenga tantos valores, deseo que no lo hayas
arrancado de la gaveta donde tengas catalogados a los conservadores venezolanos. Yo podré ser
conservador en cuanto soy espiritualista y en cuanto permanezco y permaneceré firme en mi
dogma católico, mas entiendo que por ser católico no me está vedado sumarme al progreso social.
Soy conservador en cuanto no creo con los marxistas que la naturaleza avanza por saltos y en tanto
doy a la vida una finalidad que no la resuelven por sí solas las fórmulas económicas. Supongo, en
cambio, que no me consideres incluido en lo que hoy se llama en nuestra Patria infeliz sector de
derechas, es decir, entre esas otras derechas que se han formado al aliento de los vende-patrias y
de los regresistas, empecinados en mantenerse en el gozo perpetuo de los dolores del pueblo. Si en
Venezuela hubiera de figurar yo en algun (sic) partido político, no sería de esa derecha” Ibid.,Carta
a Joaquín Gabaldón Márquez, Vol. 21, págs. 187 y 188, 3 de septiembre de 1937.
También fue conservador en el sentido venezolano en esta época gomecista por su interpretación
histórica que está absolutamente en contra de las ideas liberales de Guzmán Blanco.
Los términos conservador y liberal han sido comentados por varios historiadores: Vallenilla Lanz nos
dice: “Estos conceptos no soportan el más ligero análisis. Ellos son buenos para las luchas de la
prensa y de la plaza pública, no para la Historia. En Venezuela se ha considerado como una
deshonra llamarse conservador.” Por su parte Gil Fortoul afirma: “El estudio imparcial de la historia
demuestra a cada instante que aquellas denominaciones son una verdadera
aberración.”Vetencourt, Roberto. Tiempo de caudillos. págs. XXV y XXVI.
106

Hayden White mantiene en su libro Metahistory. The historical imagination in

Nineteenth-Century Europe que los historiadores expresan la Historia por medio de

tropos que les permiten el traslado de la "realidad objetiva" a la escritura.

Tradicionalmente los tropos, gracias a los cuales los escritores han realizado esta

operación, son: la metáfora, la metonimia, la sinécdoque y la ironía.

Los tres primeros son usados por los autores que creen que la expresión de la

realidad por medio de la escritura es posible, el último es utilizado por los

historiadores que problematizan la expresión de la realidad por medio de cualquier

lenguaje.

No existe hasta ahora (1927) ningún indicio de que Mario Briceño-Iragorry pensara

que era difícil o imposible la expresión de la realidad histórica a través de la

escritura; por lo tanto, cuando se vale de la ironía dentro de la construcción

histórica, lo hace para satirizar y bromear no para cuestionar la validez de la

expresión de la realidad.(92)

La metáfora se basa en la definición individual y característica de cada uno de los

sujetos descritos para ser comparados. Como ya dijimos la especificación de las

características individuales y concretas de los sujetos implicados en el campo

(92) Nos referimos concretamente a su trabajo titulado: “Primera parte de la curiosa historia del hallazgo
del Pentateuco del disparate según apuntes de un curioso que presenció el famoso
descubrimiento.” El título nos revela que nuestro autor intenta realizar una burla a la investigación
histórica de la misma manera que lo hace Cervantes con las novelas de caballería en su novela El
ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha.
107

histórico no interesa mucho a don Mario, en este artículo de 1927, sino que éstos

son relevantes sólo por su destacada labor dentro del campo eclesiástico.

Después de haber eliminado a la metáfora y a la ironía como tropos para caracterizar

la totalidad de la escritura de Mario Briceño-Iragorry, nos queda la posibilidad de

discutir si la metonimia y la sinécdoque se encuentran en su obra. La primera es

integradora y la segunda es reduccionista. En la metonimia, por ejemplo, si

nombramos las canas de una persona estamos aludiendo a innumerables

características que se asocian a las mismas: sabiduría, vejez, experiencia. En

cambio, en la sinécdoque es la parte valorizada por el autor la que transfiere sus

propias características al todo. En la metonimia la parte denotada agrega

características al todo, en la sinécdoque la parte denotada reduce las características

del todo. Para Mario Briceño-Iragorry el corazón de la sociedad es la iglesia y por lo

tanto toda la sociedad debe comportarse de acuerdo con ésta.

En este artículo (1927) don Mario aplica la sinécdoque, es decir, define el corazón

de una clase, que ha dejado de ser descrita por los otros historiadores. Para él los

presbíteros y monjas son el corazón de un organismo que imprime vida a todo lo

demás. Ellos deben transferir sus características a toda la sociedad que no deja de

ser hostil a sus proposiciones. No obstante, a pesar de los ataques que vienen de

afuera ese corazón no deja de funcionar.


108

El artículo no concluye todavía en el pesimismo, sino en la descripción de una

batalla que, a pesar de los duros ataques, siempre va a ser ganada.

3.2.6 CONCLUSIÓN:

Después del análisis de "Primicias Históricas" podemos decir que su acercamiento a

la Historia, en un principio, participa de la crónica y de la elaboración histórica más

complicada. La trama utilizada es la tragedia, el argumento histórico es bastante

pobre porque no señala fuentes primarias, ni hay crítica histórica de otras opiniones

de historiadores distintas a la suya, se limita a esbozar que existe un organismo que

es definido por esos seres que él describe: "El horno , que era como el corazón de la

ciudad siempre abierto para aliviar el hambre de los pobres y los huérfanos, quedó

como testigo de una labor muerta definitivamente." (93)

Todo esto lleva lógicamente a afirmar que el tropo escogido para expresar la

realidad es la sinécdoque; es decir, aquel en que la parte confiere e impregna de sus

características al todo.

El trabajo antes mencionado fue escrito por el autor a principios de 1927. Sobre él

(93) Ibid., Obras Completas. Vol. 18, pág. 309. Negrilla nuestra.
109

afirmará luego:

"Era un trabajo publicado por nosotros en La Religión de


Caracas, en enero de este año, titulado Religiosos de la
familia Briceño, dijimos erróneamente que Fray Alonzo
Briceño debió haber sido enterrado en la iglesia de San
Francisco de esta ciudad; en cambio la partida siguiente
reza lo contrario: ......." (94)

En el transcurso del año, la necesidad de recurrir a los archivos en busca de

información de primera mano se hace patente en Mario Briceño-Iragorry y como

resultado de su incursión en ellos escribe los trabajos titulados bajo el nombre de

Crónica por el Comité Editorial de las Obras Completas. Apartado que contiene

siete artículos provenientes de su investigación en el Registro Principal de la ciudad

de Trujillo, y en el Archivo Parroquial de la misma ciudad.

Este artículo contribuyó, sin duda, a enfrentarlo con la necesidad de la consulta de

fuentes primarias para llegar a conclusiones más acertadas acerca de los datos

citados en sus trabajos.

El año de 1927, evidentemente cierra una etapa y a la vez abre otra nueva en la

producción Historiográfica de don Mario. Esto no ha sido solo, notado por nosotros

sino que, ya antes, fue visto por el Comité Editorial de las Obras Completas que

afirma:

"Los primeros trabajos de MBI en este campo, datados


hacia 1927, incorporados algunos al comienzo de la
sección Crónica y otros en Personajes, están relacionados
relacionados con los archivos históricos. En efecto, la
revisión de los Archivos del Registro Principal y Parroquial
de Trujillo le ofrece los primeros materiales para el estudio
de la historia regional, los orígenes de la ciudad, sus
fundadores y primeros pobladores. Estos estudios, algunos

(94) Ibid., Vol. 17. pág. 14. Itálicas nuestras igual a comillas en el original.
110

breves, contienen, además de la transcripción


paleográfica de los documentos originales, comentarios
en torno a su contenido, referidos siempre a sucesos y
personajes históricos relevantes -civiles, militares y
religiosos-. Los trabajos que les siguen ya muestran a un
autor que domina el campo de la investigación histórica
posee junto a la amplia información extraída de los
Archivos de Trujillo, de la Municipalidad, y de la
Universidad de Caracas, el dominio de la bibliografía
existente sobre los temas que trata." (95)

3.3. EL ORDEN EN LA HISTORIA (1928-1935)

Elías Pino Iturrieta en su libro Positivismo y Gomecismo demuestra las exigencias

monetarias que los principales intelectuales del régimen gomecista hacían al General

Gómez, así como también su absoluta adhesión al gobierno.

En este sentido Mario Briceño-Iragorry no fue una excepción como constatamos en el

anexo. (96) Su correspondencia es bastante similar a la que aparece en el libro antes citado.

Hemos seleccionado sólo unos párrafos de este libro que contrastaremos con alguna parte

positiva que hayamos observado o podamos constatar del trabajo de estos intelectuales.

Esto nos revelará que en la Historia del régimen gomecista no podemos ser unilaterales.

Pedro Manuel Arcaya en su correspondencia con Gómez expresa:

"Mi exigencia a Ud. se concreta, contando con su


benevolencia, a que disponga que por una orden
especial de Secretaría se me den veinticinco mil bolívares
(Bs. 25.OOO), con lo que quedaré libre de la
preocupación que me causa mi actual situación
pecunaria, teniendo hipotecado todo lo que poseo en
Caracas, que es lo principal de mi escaso patrimonio." (97)

(95) Ibid., pág. XI. Subrayado nuestro. Negrillas en el original.


(96) Ver anexo, págs.
(97) PINO, ITURRIETA, Elías. Positivismo y Gomecismo. pág. 78.
111

Después de leer este párrafo que demuestra la costumbre de solucionar los problemas

económicos privados con el patrimonio de la nación; pienso sin embargo, que el legado que

nos dejó Arcaya con su biblioteca personal que conserva hoy la Biblioteca Nacional, supera

con creces la suma prestada por Juan Vicente Gómez a Arcaya, y otras también.

De la misma manera José Gil Fortoul (personaje que fue Ministro y Presidente de la

República en la época de Juan Vicente Gómez) expresa:

"Yo soy quizás el único de sus viejos amigos que carece


todavía de un techo propio, y como usted sabe que no
quiero ausentarme más para vivir en el extranjero, me
colmaría Ud. de felicidad facilitándome en cualquier
forma, los medios para comprar esa casa." (98)

Nuevamente nos encontramos con el mismo tipo de solicitud anterior. Para sopesarla cito

una frase del libro de Tomás Polanco Alcántara Juan Vicente Gómez. (Aproximación a una

biografía).

"Es interesante mencionar que fueron muy pocos los


Ministros de Gómez que llegaron a hacer fortuna, como
lo demuestra, sin lugar a dudas, el hecho de no haber
sido enjuiciados en 1946 por "enriquecimiento ilícito" sino
un número reducidísimo de ellos, de los cuales varios
fueron absueltos (Román Cardenas) o condenados por
motivos procesales o de forma (Efraín González). En la
condena de otros hubo una evidente intención política
(Pedro M. Arcaya) aunque no puede desconocerse, sin
faltar a la verdad, que otras sentencias condenatorias sí
demuestran conducta ilícita del enjuiciado.” (99)

Las cartas que dirige Mario Briceño-Iragorry a Juan Vicente Gómez, como verá el lector,

contienen peticiones parecidas a las citadas en las cartas anteriormente mencionadas. No

debemos olvidar, al hacer un juicio sobre éstas, que Gómez ejercía en el país todas las

funciones, entre ellas subvencionar a los intelectuales que le eran favorables.

(98) Ibid. pág. 101.


(99) POLANCO ALCANTARA, Tomás. Juan Vicente Gómez. (Aproximación a una biografía). págs 438 y 439.
112

Hoy en día esa función la cumplen organismos más especializados, circunstancia que ha

alejado sólo formalmente las funciones cumplidas por éstos de las que ejercía Gómez.

El orden, lema proclamado por la dictadura gomecista, fue cumplido con indiscutible fuerza

por el estudio histórico, que teniendo distintas premisas que dependían de la formación y

carácter del historiador, nunca dejó de tener este objetivo en cuenta.

Observamos la necesidad del orden en la sociedad, en el lenguaje y como consecuencia en

la Historia. Esta frase figura en el Discurso de Recepción de Crispín Ayala Duarte como

Individuo de Número de la Academia Venezolana correspondiente de la Española.

"... clama el colega contra la manía de rebelión y


desorden, y contra el afán de ignorar que parece nota
característica de revolución moderna (son palabras
suyas); y levantando el tono magistral, señala por valla
que guarde los derechos de la cultura, la necesidad de
respetar los dictados de la lógica. Que sea vieja la
doctrina, él es primero en declararlo; y por vieja y
experimentada la sostiene. Pueblos de palabras son las
lenguas, hacinamientos de ideas que reclaman el rigor
de ostensibles reglas, para poder construir obra que
deleite por útil y armoniosa.” (100)

Si este orden fue impuesto por los intelectuales al campo político o viceversa todavía se

encuentra en discusión, y no nos interesa tanto como el hecho de que la producción

histórica de este período lo reflejó constantemente.

Sobre la relación entre Positivismo y Gomecismo nos dice Elías Pino Iturrieta en su libro

Positivismo y gomecismo:

"De acuerdo con Arcaya el fenómeno tenía su origen en


la influencia del clima y en el desarrollo de un atavismo
antropológico, pero para Vallenilla es producto de la
propia dinámica social, que genera una necesidad en

(100) Ibid., Volumen 16, págs. 355 y 356, (1932). Itálicas igual comillas en el original. Subrayado nuestro.
113

tal sentido. Es precisamente el argumento más


convincente para justificar a Juan Vicente Gómez.” (101)

3.3.1 UNA HISTORIA HIJA DE SU ÉPOCA

El año de 1928, como se puede observar en nuestro apéndice, estuvo cargado de

responsabilidades administrativas para Mario Briceño-Iragorry. Desempeñó tres cargos

diferentes en la administración del General Juan Vicente Gómez:

1°. Jefe Civil del distrito Valencia, donde el 5 de marzo de 1928, controló un motín

popular en contra del Gobierno "dándonos la tarea de solucionarlo con supremos

esfuerzos de moderación y energía como corresponde a sus prácticas de orden.”(102)

No estamos de acuerdo con lo expresado en la cronología del autor contenida en

Mensaje sin destino y otros ensayos publicada por la Biblioteca Ayacucho ya citada.

Ella dice los siguiente

"Los sucesos de Valencia en este año, clave de la


insurgencia estudiantil contra Gómez, ocurren mientras
Mario Briceño-Iragorry es Gobernador del Estado
Carabobo. No tuvo participación alguna en la represión y
fue exonerado por los tribunales de justicia tanto como
por la opinión pública." (A. Mancera G. de la oscuridad
hacia la luz). (103)

En primer lugar, independientemente del panegírico que pretenden hacer de la

biografía de Briceño-Iragorry, hay que respetar la verdad histórica: Mario Briceño-

Iragorry nunca fue Gobernador del Estado Carabobo.

(101) PINO ITURRIETA, Elías. Positivismo y gomecismo. pág. 33. Itálicas = comillas en el original.
(102) Ver anexo, pág.
114

Esta opinión equivocada obligó a viajar a la autora al Estado Carabobo donde

comprobó en la ciudad de Valencia que desde el 16 de enero hasta el 27 de marzo

de 1928, figura solamente Ramón H. Ramos como Presidente Constitucional del

Estado Carabobo firmando los documentos de la Gobernación. (104)

El 18 de abril de 1928, un mes después de los acontecimientos en cuestión, (5 de

marzo de 1928) aparece José María García aceptando el cargo de Gobernador del

Estado Carabobo. Una parte del discurso de aceptación del cargo dice así:

"... habré correspondido a la misión que me ha confiado


el Jefe del país y quedarán colmados los anhelos del
pueblo de Carabobo." (105)

Posteriormente en el Archivo Histórico de Miraflores confirmamos la afirmación

oral, que nos fue transmitida por el Dr. Luis Cubillán y el Profesor Eduardo Arroyo

Alvarez, Presidente y Secretario respectivamente del Centro Histórico de la Ciudad

de Valencia, quienes ante nuestra confusión por el error citado en la cronología

mencionada, nos afirmaron que solamente había sido Jefe Civil de la ciudad de

Valencia. El membrete de la comunicación enviada a Gómez el 5 de marzo de 1928,

hallada en el Archivo Histórico de Miraflores, comunicándole su actitud de buen

funcionario del régimen frente a la rebelión antigomecista en Valencia, no deja

dudas al respecto. (106)

(103) Mensaje sin destino y otros ensayos, pág. 545. Hemos visto callificado a Mario Briceño-Iragorry como
Gobernador del Estado Carabobo en otras publicaciones y por eso nos esforzamos en aclarar la
confusión.
(104) Gaceta Oficial del Estado Carabobo y la Administración Regional del Estado Carabobo 1911-1929.
(105) Gaceta Oficial del Estado Carabobo. Epoca sexta, Año IX, Número 764.
(106) Ver anexo, pág. XX. El episodio de represión del motín en contra de Juan Vicente Gómez en
Valencia, en marzo de 1928 cuya prueba queda demostrada con este documento lo preocupó
durante toda su vida. En el año de 1945 escribe una defensa contra la exageración que sus
enemigos hacían del incidente titulado “Ante una infamia”: BRICEÑO-IRAGORRY, Mario. Obras
115

El estado Carabobo era uno de los estados más productivos del régimen gomecista,

donde Juan Vicente Gómez tenía muchas fincas. Es por esto que la virulencia

antigomecista debía ser calmada allí con mucha fuerza.

En la cronología del libro Mario Briceño-Iragorry, (107) publicado un año después

del anterior, figura con el cargo de Gobernador de Valencia en el año mencionado,

es la denominación que se utilizaba para designar el cargo de Jefe Civil de una

ciudad.

Recordemos que para los cargos de Jefes Civiles, Gómez destinaba a aquellos

funcionarios de probada lealtad.

"Procure que en las Jefaturas Civiles de los Distritos y


Municipios y en los puestos que sea necesario desplegar
energía, vigilancia y actividad sean colocados amigos
de toda confianza del Gobierno y que sean
verdaderamente adictos y fieles servidores".(108)

2º. Se desempeñó como Funcionario de la Agencia de Navegación en la Guaira. (109)

3º. Secretario de la Universidad Central de Venezuela. (110)

Completas, Vol. 11, págs. 33 a 55. En estos sucesos de Valencia llegaron incluso a decir que había
disparado a un niño: “Se me injuria repitiendo el ridículo infundio de que yo maté en Valencia a un
niño o un anciano sin nombre, que hasta el presente no han logrado identificar mis alegres
calumniadores. Recordarás que este ataque se produjo en 1945, con motivo de mi discurso
inaugural del Senado.” Ibid., “Carta a Manuel Pulido Méndez.” Vol. 23, pág.342, 8 de febrero
de1955.
(107) BRICEÑO-IRAGORRY, Mario. Mario Briceño Iragorry. pág. 140.
(108) POLANCO ALCANTARA, Tomas. Juan Vicente Gómez. Aproximación a una biografía. pág. 205. Tomado
de: “Gómez a Timoleón Omaña”, 22 de Mayo de 1914. Boletín del Archivo Histórico de Miraflores, pág.
302.
(109) Ver anexo págs.
(110) Ver anexo págs.
116

Debemos hacer notar que después de su posición como Secretario de la Universidad

Central de Venezuela su correspondencia con Juan Vicente Gómez se hace más

espaciada. Esto pudo deberse a razones de orden económico, porque probablemente

ya no tenía necesidad de un cargo público para vivir, aunque todavía hay algunas

peticiones de este tipo (111); o a razones de tipo político, su tío Victorino Márquez

Bustillos no era más el Presidente Provisional, y como tal su poder político había

declinado; o a razones de tipo ideológico, su cercanía a los estudiantes en este cargo

y su amistad con Caracciolo Parra León (Vicerrector Académico de la Universidad

Central) lo hicieron distanciar su correspondencia con Juan Vicente Gómez, aunque

continúa con las mismas característica iniciales: (1º. Petición de cargos públicos

para vivir, 2º. Felicitaciones por un hecho político que Gómez hubiera hecho 3º.

Comunicación de algún hecho importante que hubiera ocurrido en su vida personal

y 4º Peticiones Privadas -ya no tan asiduas como en el período histórico que va de

1922 a 1932).(112)

En estos años la Historia de Mario Briceño-Iragorry tendrá las siguientes características

propias de su época que analizaremos a continuación.

En primer lugar la defensa de una nacionalidad venezolana unificada donde cualquier

elemento extraño pudiera ser disuelto en un todo, es uno de los principios instaurados por el

gomecismo y es lo que Briceño-Iragorry pensaba que Venezuela debía ser en la concepción

(111) Ver anexo págs. .


(112) Ver anexo, págs. .
117

histórica por él mantenida. Gómez derrocó a todos los caudillos regionales persiguiendo el

deseo de una Venezuela unida en la cual él fuera el único caudillo.

Aunque el predominio de los andinos en el gobierno gomecista nos podría llevar a pensar

en la hegemonía de una región determinada que sustentaba el aparato del estado, el ideal de

unificación nacional al que Mario Briceño-Iragorry se adscribía y con él, el resto de la clase

intelectual venezolana, se hizo realidad durante esta etapa de la vida nacional. Esta

necesidad de concebir a Venezuela como un todo obligaba a los venezolanos a conocerla y

evidentemente el conocimiento histórico no podía prescindir del conocimiento geográfico:

"La necesidad de los estudios geográficos la ha


reconocido juiciosamente el Hermano Nectario, y como
tal su texto ajustado al más preciso conocimiento del
terreno donde se ha desenvuelto el fenómeno histórico,
apartado por la ciencia actual del concepto
trascendentalista de Emerson de que la Historia es
apenas una sucesión de biografías." (113)

Por estos años tampoco lo encontramos alejado de las variables ideológicas sustentadas por

el régimen gomecista.

Hablamos concretamente de su anticomunismo del que es muestra la siguiente frase

contenida en un artículo titulado "El hombre nuevo" donde metafóricamente frente a las

soluciones planteadas por el marxismo, él propone otro camino muy distinto para alcanzar

la perfección:

"Ved hacia otros horizontes, clavad los ojos en un ideal


que está por realizarse en el hombre solitario, cumplid la
perfección de la propia conciencia, y entonces sin
necesidad de ensayar sistemas que apenas engañan
provisionalmente a los pobres, a los desgraciados, a los

(113) BRICEÑO-IRAGORRY, Mario. Obras Completas. “Un texto de historia patria.” Vol. 17 , págs. 406 y 407 sin
fecha precisa de publicación sólo sabemos por el contenido del artículo que perteneció a la época
de Gómez.
118

eternos sacrificados, vereís crecer la palma de una


justicia total." (114)

Asimismo es hijo de esta época en su simpatía hacia los personajes del nazismo, que

conducirían a Alemania por grandes derroteros. Sobre todo lo entusiasma la catolicidad de

un Ministro Nazi ante la cual señala:

“La prensa local ha reproducido una fotografía del ilustre


político alemán Franz von Papen, Vice Canciller del
Reich, en la cual aparece trajeado de frac y
condecoraciones, con un cirio en una mano, y en la otra
un devocionario, mientras acompañaba la procesión del
Corpus Christi en las festividades del presente año. ..... El
Vice-Canciller alemán, como el Canciller austríaco y
como el hasta hace poco Premier del Perú, Dr. Riva
Agüero, tipifican al hombre de convicciones
indeclinables, al hombre que se mantiene firme, a pesar
de las conveniencias del momento y del reclamo de la
política de los hombres, en el cumplimiento de sus
deberes de creyente. Y sobre todo al hombre que
desafía, valiente las críticas y las burlas de los indiferentes
y de los enemigos de la Fe." (115)

Dentro de la Historia positivista, cuyo sello indiscutible está en la obra de Briceño-Iragorry

en estos años, el estudio de la etnografía era visto como parte importante para la

comprensión de la Historia. Por eso se dedica Mario Briceño-Iragorry al estudio de esa

ciencia motivado con certeza por Pedro Manuel Arcaya a quien dedica "Ornamentos

fúnebres de los aborígenes del occidente de Venezuela.". La dedicatoria dice lo siguiente:

"Al eminente etnólogo


Doctor Pedro M. Arcaya
Ministro de Relaciones Interiores
y Director de la Academia Nacional de la Historia." (116)

(114) Ibid., Vol. 16. “El hombre nuevo.” pág. 155, (1929)
(115) Ibid., Vol. 18. “Católico de veras...”, pág. 341, (1934) En el epistolario escrito en San José de Costa Rica
con fecha 8 de Abril de 1937 Mario Briceño Iragorry modifica esta opinión diciendo lo siguiente: “El
nazismo y el fascismo niegan la personalidad humana, y no son en su esencia sino dictaduras
nacionalistas de la burgesía, formas adecuadas para distintos pueblos, de la vieja autocracia.”Ibid.
Cartas con Destino. (Correspondencia inédita.) pág. 75. Compara a la figura del político alemán
Franz Von Papen con la Rafael Caldera porque teme que este último lo engañe como lo había
hecho el Canciller alemán. “(nuestro querido Caldera, cuyos éxitos me complacen siempre, díjome
que yo podría ser el Osorio y Gallardo de Venezuela). Yo deseo, en cambio, vivamente, que él no
llegue a ser nuestro Von Papen, a quien engañado alabé con entusiasmo desde La Religión..”bid.
Carta a Jesús María Pellín, Vol. 22, pág. 448, 2 de febrero de 1941.
(116) Ibid., Vol. 5, “Ornamentos fúnebres de los aborígenes del occidente de Venezuela.” pág. 17, (1928)
119

De su afición por los estudios de antropología y concretamente de etnología nacen a nuestro

juicio artículos importantes e interesantes acerca de los aborígenes venezolanos: "Sistema

monetario de los Timoto-cuycas", (1928)" (117) "Ornamentos fúnebres de los aborígenes del

Occidente de Venezuela" (1928) (118), y "Notas sobre arqueología venezolana." (1930) (119).

Además de Tulio Febres Cordero, Alfredo Jahn y Julio César Salas como fuentes

venezolanas principales para realizar estos trabajos de los indios del occidente de

Venezuela, cita también a José Ignacio Lares, el autor de la "Etnografía del Estado Mérida",

con una colección privada recogida por él mismo de objetos significativos de los aborígenes

del occidente de Venezuela.(120)

Niega las aproximaciones que en esta materia habían hecho sus antecesores ya nombrados,

(117) Ibid., “Sistema monetario de los Timoto-cuycas.” Vol. 17, pág. 39, (1928)
(118) Ibid., Vol. 5, “Ornamentos fúnebres de los aborígenes del occidente de Venezuela.” pág. 17, (1928)
(119) Ibid., “Notas sobre arqueología venezolana.” pág. 153, (1930)
(120) Ibid., “ Ornamentos fúnebres de los aborígenes del occidente de Venezuela.” Lámina III y IV, Vol. 5, págs.
31 y 32, (1928)
120

porque para él las placas funerarias halladas en el occidente de Venezuela lo llevaban a

pensar que el dios murciélago representado por las placas era el mismo en que creían los

aborígenes centro americanos:

"... vale como una prueba de lógica para la creencia


que pudo alentar nuestro aborigen en sus ideas sobre la
muerte y la vida futura, y nos permite afianzarnos aún
más en nuestro concepto de considerar tales placas
destinadas a una función fúnebre- religiosa, y no
emblemas de guerra como lo sugieren Joyce y Salas,
totem sagrado como lo supone Febres Cordero, ni menos
aún instrumentos musicales como lo deja entrever Jahn
(22), y a su vez el mito Timoto-cuycas de un Dios
Murciélago, da claridad a los nexos sospechados con los
aborígenes de Centroamérica." (121)

Los aborígenes andinos no sólo creían en la existencia de la vida futura como los aborígenes

centroamericanos sino que también tenían el concepto abstracto de lo que la moneda

significaba y por ello la usaban. Según " La noticia de Castellanos, nos trae, a más de la

realidad de la existencia de la moneda constituida por el guitero, el dato inapreciable de ser

la palabra con que llamaban las sartas de sus tratos sinónima de oro, lo que nos da pie para

conjeturar que los habitantes de nuestra región montañosa de Occidente, en su estado

primitivo, tuvieron uso de monedas de oro ..." (122). Esto lo lleva a investigar en autores

extranjeros a las culturas centroamericanas.

"Las magníficas investigaciones realizadas por el Dr. Max


Uhle le han llevado a establecer de una manera
definitiva que toda la parte noroeste de la América
Meridional estuvo cubierta por una civilización originaria
de México y de Centro-América y nada de extraño tiene
aceptar que esa onda migratoria invadiera, a través de
Colombia, la parte occidental de Venezuela y tomara
posesión de los riscos andinos, para allí estratificarse y
decaer de su primitivo estado de evolución cultural." (123)

(121) Ibid., pág. 21. el número (22) se refiere a una referencia a la obra de A. Jahn: Los aborígenes del
Occidente de Venezuela.
(122) Ibid., “Sistema monetario de los Timoto-cuycas.” Vol. 17, pág. 41, (1928). Negrillas nuestras.
(123) Ibid., “Procedencia y cultura de los Timotos-cuycas.” Vol. 5, pág. 56, (1928). Negrillas nuestras.
121

Esta teoría de la onda migratoria centroamericana es bastante interesante y la sustenta con el

estudio de las colecciones de objetos funerarios recopilados por él y otros estudiosos

venezolanos.

En el año de 1930, publica un artículo donde señalará también, por medio de vestigios

arqueológicos -unas sillas- las comunicaciones que pudieron existir entre los indios

ecuatorianos y los de la zona andina. Dice que los cronistas encuentran similitudes "entre

los pobladores de occidente y los muycas del Nuevo Reino de Granada, que por aquel

tiempo ocupaban el tercer lugar entre las familias de América precolombina." (124)

Demuestra preocupación por una silla indígena que se encontraba en el Museo de la

Universidad Central la cual era muy parecida a otras que se hallaban cerca de Manabí,

República de Ecuador. (125)

Sin embargo, este artículo contiene ya la visión de los indios que posteriormente repetirá en

Tapices de Historia Patria y de la cual hablaremos en el último apartado de este trabajo:

"Los conquistadores no nos dan relación sino de tribus


decaídas, siempre enemigas entre sí, dadas a la mayor
indolencia de costumbres y con escasas manifestaciones
artísticas." (126)

Para esta época Mario Briceño-Iragorry pensaba que Venezuela poseía un grupo de

intelectuales serios que podían emitir juicio acerca de cualquier trabajo de esta categoría

que se hiciera en el país.

(124) Ibid., “Notas sobre Arqueología venezolana.” Vol. 5, pág. 156, (1930)
(125) Ibid., pág. 162.
(126) Ibidem.
122

"...nos ha llamado grandemente la atención que el


crítico aludido, (Sus iniciales son Franmeos) considere al
Reverendo Olea como el único capacitado para juzgar
su obra, la que acaso pueden apreciar, agrega,
estudiosos europeos que sepan algo de lenguas
americanas. Tal concepto es falso y contrario a los
intereses intelectuales nacionales, ya que si no abundan
entre nosotros quienes se dediquen a tan arduos estudios,
poseemos en cambio un número escogido de estudiosos
capaces de juzgar con precisión del mérito innegable del
trabajo acucioso Capuchino. Si bien los estudios
etnográficos no han sido elevados hasta el presente a la
categoría de cátedras oficiales ..., sí han existido siempre
personas que han consagrado esfuerzos de abnegación
admirable, a este ramo de la antropología general. Vivo
está el recuerdo de Ernst y de don Arístides Rojas, en el
siglo pasado, y testigos hemos sido de la amplia labor de
Lisandro Alvarado, Pedro M. Arcaya, B. Tavera Acosta,
Alfredo Jahn, Luis R. Oramas, Abelardo Gorrochotegui,
Julio C. Salas, Tulio Febres Cordero, Elías Toro, Samuel
Darío Maldonado y otros más. No podrá negarse que
Arcaya, Tavera Acosta, Salas etc., tienen suficiente
acervo científico que les permite juzgar, aún mejor que el
mismo padre Olea, la útil y excelente obra de éste."
(127)

Estos autores mencionados en el párrafo citado se han ganado la confianza de Mario

Briceño-Iragorry acerca de la seriedad de sus estudios en Venezuela y contribuyen a

conformar su interpretación de la Historia. Algo parecido demostraremos nosotros en el

siguiente apartado donde estudiaremos las principales posiciones históricas que se

ventilaban en Venezuela en la época gomecista.

3.3.2 LA REVISIÓN DE NUESTRA HISTORIA

Las fuentes principales que Mario Briceño-Iragorry utilizó en este período de su vida vienen

citadas en el artículo "Nuestros estudios Históricos" donde divide nuestra Historia sobre la

base de distintos ciclos para cuyo estudio cree que deben ser utilizadas diferentes fuentes.

En esta clasificación nuestra Historia es dividida en: a.- Ciclo de conquista y colonia. b.-

Ciclo heroico. c.- Ciclo científico, el cual tiene a su vez diferentes subdivisiones.

(127) Ibid., “ A propósito de la obra del Padre Olea.” Vol. 16, págs. 344, (1928). Negrillas nuestras.
123

En la última de estas subdivisiones que dio origen al título de este apartado "El neo-

revisionismo contemporáneo" aunque menciona a muchos de sus coetáneos y no se

mencione él mismo, es evidente que está defendiendo su propia posición ante la Historia y

la contribución que su generación iba a aportar a los nuevos estudios históricos. Ya su

generación no iba a proporcionar únicamente datos como, según él, pretendía la generación

positivista, sino que iba a dar una interpretación de la realidad venezolana.

"Para airear este nuevo paso de nuestros estudios


históricos, urge variar su propia concepción metódica:
junto al investigador, el intérprete que sea capaz de mirar
más allá del campo estático de los datos." (128)

Dentro de esto podemos señalar su interpretación del período de gobierno de Guzmán

Blanco la cual se va a seguir manifestando a lo largo de toda esta etapa. Esta es expresada

en un artículo titulado "Trujillo Coventual.":

"Una mañana del año 1875 llegaron a las puertas del


Monasterio fuerzas del Gobierno, encargadas de
exclaustrar a las religiosas. En los planes civilizadores de
Guzmán Blanco no entraban los Conventos y, en nombre
de la libertad, (libertad de liberales) era preciso acabar
con ellos." (129)

Se sumó a esta crítica del gobierno liberal de Guzmán Blanco, otro elemento más del

pensamiento conservador, su crítica a la Revolución Francesa y a su influencia en la

Historia venezolana. Los historiadores defensores de su aporte en la Historia merecen su

crítica ruda como él mismo la califica. De la acusación de rudeza, lanzada por sus

opositores, se defiende de la siguiente manera:

(128) Ibid., “ Nuestros estudios históricos.” Vol. 4, pág. 231.


(129) BRICEÑO-IRAGORRY, Mario. Obras Completas. “Trujillo conventual.” Vol. 18, pág. 370, (1934). Itálicas
nuestras igual comillas en el original.
124

"No, Esfera amigo, si te han parecido alguna vez rudas


nuestras letras, sea ello explicable por el amargor de toda
verdad oculta." (130).

Oigamos una de sus críticas expresada en el artículo titulado "De caecus Cecilio y

Zubillaga de dónde?"

"En lo que sí nos parece que anda mal el Sr. Zubillaga


Perera, no hereje como Churión, ni pretendiente a serlo,
es en su apología de la Revolución Francesa. Ya esto es
cosa que aun los más exaltados liberales de hoy no
discuten, convencidos de la aplastante necedad de la
materia. Defender los postulados del 89, demuestra hoy
atraso tanto como defender las conclusiones de la
alquimia. ... Pero el Sr. Zubillaga, a pesar de no sentir la
atracción conservadora de sus apellidos, es un
conservador redomado, con la malísima circunstancia
de que procura conservar lo que los prudentes rechazan:
los inútiles y desacreditados principios filosóficos que
informaron la mente romántica del siglo XIX. Es un
conservador al revés, propenso a la ceguera que evoca
su nombre de pila, pues entendemos que Cecilio deriva
de caecus, ciego." (131)

Además de su postura frente a un acontecimiento histórico mundial, como es la Revolución

Francesa que según, algunos críticos como Cecilio Zubillaga, es de incidencia directa en el

proceso de nuestra Independencia, posición a la que se opone abiertamente Briceño-

Iragorry, su revisión de la Historia de Venezuela está planteada sobre la base de dos puntos

fundamentales:

La lucha contra los detractores de la Colonia y el cuestionamiento de la Historia mítica que

se teje alrededor del heroísmo de Simón Bolívar.

Por eso Germán Carrera Damas cuando selecciona el trozo más significativo de Mario

Briceño-Iragorry para nuestra historiografía escoge el artículo en el cual habla de la

(130) Ibid. "A propósito de una Charada de Esfera.", pág. 358, Itálicas=comillas en el original.
(131) Ibid., “De caecus Cecilio y Zubillaga de dónde?”, pág. 391, (1935)
125

necesaria desmitificación del Libertador para una verdadera sinceración de nuestra Historia.

“La Historia se debe ver como una mina (...) que


necesitamos trabajar, la mina que reclama sudor y brazos
(...) Nosotros hemos desviado el valor de la Historia y
hemos llegado a creer posible que se viva de ella sin
sumarle nada. Y por eso anda Bolívar metido en todo.”
(132)

En cuanto al primer punto, la lucha contra los detractores de la Colonia, discutida en el

apartado titulado la Historia romántica, llegaremos allí a la conclusión de que la revisión de

la Historia colonial es un hito donde Mario Briceño Iragorry y Caracciolo Parra León

siguen la tradición de la Historia intelectual venezolana iniciada por Andrés Bello y

continuada por Juan Vicente Gónzalez.

El primer punto, como ya dijimos continuará en los apartados finales de este capítulo y en

cuanto a la revisión de la Historiografía bolivariana nos dice:

“La crítica histórica toma actualmente un movimiento


oscilatorio que le facilitará bajar al terreno de una
realidad condenada injustamente por el exaltado
bolivarianismo, ... hasta situar al Libertador en el extremo
de la curva que marca aquel proceso de reparación ,
reclama, para cerrar el círculo de gloria de nuestra
patria, una nueva oscilación hacia los valores que
quedaron destruidos en la marcha sin fin de aquellla
gloria única. Se trata de un nuevo proceso de revisión
que complete la labor justísima de los que llevaron a
Bolívar a la radiante claridad que hoy da contornos a su
prestación heroica.” (133)

(132) Briceño-Iragorry, Mario. “La Historia como elemento de creación.” en: CARRERA DAMAS, Germán. Historia
de la historiografía venezolana. pág. 73.
(133) Ibid., “Justo concepto bolivariano.” Vol. 17, pág. 191, (1928). En la última etapa de su vida Bolívar es
propuesto por Mario Briceño-Iragorry como un arquetipo que contribuirá a aglutinar los valores de la
nacionalidad venezolana, cuando su ideario es seguido con sinceridad. Sobre esto nos dice Fidel
Rodríguez Lengendre en su libro Al filo de La hora undécima: “En este marco se plantea como elemento
clave para el proceso de desarticular el pasado, uno de los hitos más importantes de la Historia nacional,
ubicado en el tiempo-eje de 1777 a 1830: el ideario y la acción de Simón Bolívar, entendido como el
arquetipo primario fundamental, y consiguientemente, como paso previo para constituir la referida teoría
de pueblo:....” pág. 197. Los conceptos de arquetipo y tiempo eje serán incorporados por Mario
Briceño-Iragorry a su interpretación histórica , a partir de los años cuarenta el primero y de los cincuenta
el segundo. pág. 197.
126

En esta crítica a la mitificación del Libertador, no debemos olvidar que existen elementos

de Historia romántica en este proceso, y que Bolívar es por casi todas sus características un

héroe romántico. Además, la lucha de Bolívar por un valor indudable propuesto

principalmente por la Revolución Francesa, la libertad, no era del todo cónsona con el

pensamiento que tenía Mario Briceño-Iragorry para estas fechas tal y como los venimos

estudiando.

Sin embargo, esta lucha por aprehender la Historia como un todo complejo y no como

producto de un solo héroe, es una batalla en la cual estará combatiendo generalmente Mario

Briceño-Iragorry. Para nosotros esta batalla tenía que ser librada porque nuestra

Historiografía tendió y sigue tendiendo a la exaltación excesiva de nuestro Libertador.

Sí era en cambio cónsona con su pensamiento la defensa de la época de la Colonia, época

en la cual el principio de orden colonial estaba vigente en todo momento. Gracias a ese

orden predominaron los principios hispánicos por encima de otros que continuaron en la

época como subyacentes.

"En el proceso de revisión de nuestra historia colonial se


impone la necesidad de una labor analítica que,
destruyendo aquellas construcciones donde más pesa la
fantasía que la verdad de los hechos, depure el material
histórico que habrá de servir para una síntesis
comprensiva de nuestro pasado. Urge la aplicación de
métodos más rigurosos en el estudio de las pocas fuentes
que poseemos y quitando un tanto a la Historia su
carácter de obra literaria, convertirla en disciplina crítica."
crítica." (134)

(134) BRICEÑO-IRAGORRY, Mario. Obras Completas. “La fundación de Maracaibo.” Vol. 5, pág. 133, (1929).
Negrillas nuestras.
127

Este imperativo de convertir a la Historia en una disciplina crítica y el de plantearse la

necesidad de revisar la Historia de Venezuela, lo hace consultar una gran variedad de

fuentes historiográficas en este período que podríamos clasificar así:

En lo que se refiere a la Historia de Venezuela hay muchas citas de gran cantidad de

fuentes, lo que revela los numerosos libros que Mario Briceño-Iragorry leyó sobre esta

materia durante un período de ocho años. Por supuesto que esta investigación histórica

terminará con la escritura de Tapices de Historia Patria con cuyo análisis finalizaremos este

capítulo.

En cuanto a las fuentes para el estudio de Venezuela antes de la llegada de los

conquistadores o "precolombino" nos dice Mario Briceño-Iragorry:

"Fueron los misioneros los más activos formadores de


nuestro ambiente colonial, una vez aminorada la
crueldad que revistió la conquista en sus primeras etapas,
y débese a su labor incansable por lo que respecta a
datos históricos y a noticias de nuestro pasado
precolombiano, la conservación de relaciones que sin
ellos acaso hoy ignoraríamos. Los trabajos de los R.R.P.P.
Carvajal, Rivero, Aguado, Simón, Ruiz Blanco, Caulín,
Gumilla, etc. son las fuentes más precisas y las únicas que
tenemos con respecto a nuestros aborígenes, ...." (135)

Además de los citados aquí señala otros nombres importantes de cronistas coloniales a lo

largo de sus artículos escritos en estos años como Fray Barlolomé de la Casas, Juan de

Castellanos, José de Oviedo y Baños. Sin embargo los misioneros cronistas eran sin duda

sus preferidos, como él mismo afirma:

"... (el) ciclo de la conquista y la colonia. Lo representan el


acervo de los primeros cronistas de tipo particular
(Castellanos, Aguado, Simón, Piedrahita, Oviedo y Baños

(135) Ibid., “A propósito de la obra del Padre Olea. Nota bibliográfica.” Vol. 16. pág. 343, (1928). Paréntesis
nuestros.
128

etc.), las relaciones de tipo general indiano, los viejos


relatos de viajeros, los documentos de los propios
conquistadores (Federmann), las relaciones obandinas
(1572-1585), las divulgaciones y los estudios etnográficos y
lingüísticos de los misioneros, las visitas e informes
generales (Martí, Olavarriaga, Iturriaga etc.)". (136)

En cuanto a este primer período de fuentes para el estudio de nuestra Historia, debemos

decir que no existe casi ningún cuestionamiento a las afirmaciones históricas de estas

fuentes utilizadas para la Conquista y la Colonia.

Sobre todo en lo que se refiere a los cronistas y documentos españoles, va a reconocer

que las fuentes del segundo período de nuestra Historia, el ciclo heroico, son literarias;

mientras que no reconoce la literatura que existe también en el ciclo colonial.

Con respecto a las fuentes coloniales aparece citado Bartolomé de las Casas (137) en un

artículo titulado "Un texto de historia patria." Sin embargo, muy pocas veces es utilizado

como referencia.

La importancia que reviste Castellanos como fuente de los trabajos históricos en este

período puede ser comprobada en los Indices Onomásticos y Toponímicos de las Obras

Completas. (138) Sus versos son copiados textualmente y sus datos casi siempre señalados

como ciertos. A veces es confrontado con otros cronistas de Indias para enfatizar su certeza:

"De este sitio fue nuevamente mudada la ciudad


(Trujillo) a los valles de Pampán, donde permaneció
hasta ser trasladada al sitio que actualmente ocupa.
(**)”(139)

(136) Ibid., "Nuestros estudios históricos." Vol. 4, pág. 229.


(137) Ibid., Vol 17, pág. 406.
(138) Ibid., Volúmenes 4, 5 y 17
(139) (**) Cfr."Historia de la Conquista y Población de Venezuela.", escrita por Don José de Oviedo y Baños.
Notas de Fernández Duro T. I. pp. 243 y siguientes. Lucas Fernández de Piedrahita: "Historia General
de las Conquistas del Nuevo Reino de Granada". Libro XII. Cap. V. Juan de Castellanos: "Varones
129

José Oviedo y Baños que ocupa también un lugar importante en las fuentes utilizadas por

Mario Briceño-Iragorry para el estudio del ciclo de la Colonia y Conquista. El es el cronista

fundamental de donde parte el autor, para escribir a "Los fundadores de Trujillo." (140)

Aparece también mencionado con bastante frecuencia en los Indices Onomásticos de los

volúmenes anteriormente mencionados.

Para el estudio del período colonial cita también al Obispo Mariano Martí (141) y Francisco

Depons. (142)

Los autores de libros sobre Historia de Venezuela más citados por él son Rafael María

Baralt y Juan Vicente González.

Del primero debemos decir que está ubicado en otro de los ciclos de fuentes señalado por

Mario Briceño-Iragorry para el estudio de la Historia de Venezuela:

"Ciclo heroico. De carácter literario y polémico, que tomó


como centro de interés para el estudio del pasado la
lucha de Independencia y la exaltación romántica de
sus hombres. (Yanes, Baralt, J. V. González, Larrazábal
etc.)" (143)

A veces las opiniones de Rafael M. Baralt son rebatidas por los estudios históricos de Mario

Briceño-Iragorry:

"...el 20 de enero según es tradición la Ciudad de Rodrigo


de Maracaibo, cerca del sitio donde Ambrosio Alfinger

Ilustres de Indias." Parte II, Elegía III. Canto IV. Fray Pedro Simón en esta misma entrega. Ibid. Vol. 17,
"Archivos de la ciudad de Trujillo.", pág. 32.
(140) Ibid., Vol. 5, pág. 181, (1930)
(141) Ibid., “Los fundadores de Trujillo.” Vol. 5. pág. 187, (1930)
(142) Ibid., pág. 194.
(143) Ibid., "Nuestros estudios históricos." Vol 4, pág. 229.
130

había alzado anteriormente sus rancherías, y no la Nueva


Zamora como dicen Baralt y Díaz." (144)

Juan Vicente González también perteneciente al "ciclo heroico" es tratado con más

benevolencia. Como diremos más adelante, González acepta la intervención de la

providencia divina en la Historia, idea con la que no dejaba de estar de acuerdo Mario

Briceño-Iragorry.

"En ella aparece, en toda su claridad, la mente de Juan


Vicente como historiador, y el concepto realístico que
tenía del medio, las personas y los hechos. Se admira en
sus párrafos el estilo vigoroso y fresco del escritor, y la
soltura de aquella pluma que más de una vez hizo
temblar a sus enemigos." (145)

Existía en el sector intelectual venezolano un conjunto bastante nutrido de sabios que se

había dedicado al estudio de la Historia y la Etnología, y que sirvieron a Mario Briceño-

Iragorry, como fuentes para su Historia posterior, entre ellos encontramos a: "Lisandro

Alvarado, Pedro M. Arcaya, B. Tavera Acosta, Alfredo Jahn, Luis R. Oramas, Abelardo

Gorrochotegui, Julio C. Salas, Tulio Febres Cordero, Elías Toro, Samuel Darío Maldonado

y otros más." (146)

De todos los nombres citados en esta lista perteneciente al ciclo de estudios científicos,

Mario Briceño-Iragorry le dedica unas líneas aparte a Lisandro Alvarado porque ocupa su

silla vacante en la Academia Venezolana de la Historia.

"Si en verdad en esta última obra (la historia de la Guerra


Federal), que muchos han querido ver como apuntes
para una labor posterior, falta algunas veces la
investigación de la causalidad y se limita el historiador en

(144) Ibid. "Historia de la Fundación de la ciudad de Trujillo." Vol. 5, pág. 102, (1929)
(145) Ibid., Vol 17, "Juan Vicente González y la biografía de Falcón." pág. 298, (1935).
(146) Ibid., “A propósito de la obra del padre Olea. Nota Bibliográfica.” Vol. 16. pág. 344, (1928)
131

no pocas ocasiones a exponer la sucesión simplista de los


hechos cumplidos...”(147)

Aquí vemos que cuando Mario Briceño-Iragorry emite un juicio positivo de un historiador

determinado, toma siempre en cuenta el tratamiento que éste da al fenómeno de la

causalidad. Problématica que no parecía interesarle a don Lisandro en ese libro.

Además de los intelectuales ya nombrados en esta lista son importantes referencias

históricas de este período Laureano Vallenilla Lanz, y José Gil Fortoul. Tenemos que citar

también a sus contemporáneos, miembros en su gran mayoría de la Academia Nacional de

la Historia, entre los que se encuentran Monseñor Nicolás Navarro, Luis Correa, Luis

Alberto Sucre, Caracciolo Parra-León, Hector García Chuecos, y el Hermano Nectario

María (148), y a los contemporáneos de su infancia trujillana como Amílcar Fonseca (149).

Además consulta una serie de libros que se refieren directamente a la fuente primaria

publicados por el Archivo Nacional como los Archivos de la Municipalidad de Caracas.,

Libro de Actas del Cabildo. 1809 (150), Limpiezas de sangre, Tomo V. del Archivo

(147) Ibid, "El conquistador español. Los fundadores de Nuestra Señora de la Paz de Trujillo." Vol.5, pág. 172,
(1930). Paréntisis nuestro.
(148) Los Académicos nombrados en esta cita serán tratados en los apartados correspondientes que tratan de
las distintas concepciones de la Historia que fueron expresadas y discutidas en la Academia Venezolana
de la Historia. Ver apartado 3.3.3 de este trabajo, págs. 133 a 146.
(149) Almilcar Fonseca aparece citado junto con Briceño Valero en las notas que dedica Briceño-Iragorry
al artículo”Ornamentos fúnebres del Occidente de Venezuela.” Vol. 5, pág. 15, y págs. 23 a 27,
(1928). Briceño-Valero también citado en:”Sistema Monetario de los Timoto-cuycas. “Vol. 17, pág.41,
(1928).
(150) Los datos históricos de las próximas tres citas se encuentran fundamentalmente en el Archivo General de
la Nación donde fueron consultados por Mario Briceño-Iragorry. Con respecto a los libros titulados
Archivos de la Municipalidad de Caracas y el Libro de Actas del Cabildo (1809), se encuentran en la
sección de Ayuntamientos. (1690 - 1823). tomos 1 a 45. El año citado por él, 1809, corresponde al tomo
31.
132

Nacional (151), Libro de la Real Hacienda de Trujillo 1595, Nobiliario de Conquistadores de

Trujillo del Archivo Nacional (152).

Es también importante el hecho de que empieza a citar fuentes encontradas en los Archivos

de Venezuela y España, como son el Archivo de Sevilla, el Archivo de la Academia de la

Historia y el Archivo Nacional, que es el nombre que le da al actual Archivo General de la

Nación.

Podemos señalar autores de teoría histórica y sociológica que también son citados en los

artículos realizados por Mario Briceño-Iragorry en este período como fueron Herder,

Spencer, Taine, Rossi, Lebón y Ratzel. (153) Este último concretamente citado con su libro

"Las Razas Humanas". (154) Ellos son los teóricos que nutren a los representantes del ciclo

de los estudios científicos de los trabajos históricos en Venezuela, del cual Mario Briceño-

Iragorry forma parte, aunque proponiendo la necesidad de una interpretación histórica.

En cuanto a la metodología histórica tenemos la Introducción a los Estudios Históricos de

Langlois y Seignobos editado por Daniel Jorr (155). Haremos referencia a los autores

(151) Los expedientes sobre Limpieza de sangre están recogidos en cuarenta y un tomos y van de los años
1609 a 1820.
(152) En cuanto a la Intendencia del ejercito y Real Hacienda los expedientes van de 1777 a 1810, en estos
legajos consultaría los informes concretos de Trujillo. En cuanto a la Fundación de Trujillo se puede
consultar la obra del hermano Nectario María en el Archivo General de Indias, Escribanía de Cámara,
658 B, 1648. Legajo 1 de pleitos de Venezuela, Num. 9.
(153) Casi todos estos autores aparecen citados en su Discurso de Incorporación a la Academia de la
Historia en 1930 como sustentadores de los estudios científicos dentro del campo de la Historia. Ibid.,
“El conquistador español. Los fundadores de nuestra Señora de la Paz de Trujillo.” Vol. 5, pág. 171,
(1930)
(154) Ibid., “Ornamentos Fúnebres de los aborígenes del Occidente de Venezuela.” pág. 24, (1928)
(155) Ibid., “La Fundación de Maracaibo.” pág. 133. (1929).
133

literarios que todavía sigue citando, a pesar de evitar construir una "Historia literaria" como

dice en su cita anterior (156) como fuentes directas de su Historia o como modelos a imitar

por su vida ejemplar. El primeros de ellos es Miguel de Cervantes:

"El Capitán Diego García de Paredes,... dice Cervantes, .... Era natural de Trujillo en

Extremadura .... .(157) Cita también a San Juan de la Cruz y a Santa Teresa de Jesús.(158)

Sin embargo, a través de su intento de revisión conserva en este período la misma idea

agustiniana estudiada en el período anterior de concebir a la Historia como una batalla.

"Este trabajo tiene para mí un precio entrañable. No sólo


me adelanté con él a defender una verdad histórica, sino,
además gané con su publicación mi primera batalla en
el campo defensivo de los valores de la nacionalidad
hispanoamericana." (159)

Mario Briceño-Iragorry tenía como uno de sus fines lograr la verdad histórica, pero esta

objetividad iba a ser alcanzada en una Historia dividida en "campos" en la que el historiador

debía defender los que correspondieran a los valores que él consideraba necesarios. Esto se

verá más claro en la explicación de Tapices de Historia Patria.

3.3.3 ANÁLISIS DE LAS POSICIONES HISTORIOGRÁFICAS


PRESENTES EN LA ACADEMIA DE LA HISTORIA
PARA 1930.
La Academia de la Historia no era para 1930, fecha en que ingresa Mario Briceño-Iragorry,

un terreno unilateral. En ella se expresaban por lo menos tres posiciones diferentes y muy

(156) Cita de este trabajo No. 124, pág. 63.


(157) BRICEÑO-IRAGORRY, Mario. Obras Completas. “Historia de la Fundación de la Ciudad de Trujillo.” Vol. 5,
pág. 86, (1930). Ver índice Onomástico y Toponímico del mismo Volumen.
(158) Ibid., págs. 177 y 178.
(159) Ibid., “La Fundación de Maracaibo.” pág. 115. (1929)
134

valiosas frente a lo que la Historia significaba y distintos argumentos sobre los juicios

acerca de hechos históricos concretos, que por su relevancia serán analizados aquí.

En cuanto a las tres posturas que dominaban nuestro panorama histórico nacional es

definitivo el discurso de Incorporación de Caracciolo Parra León ("La Instrucción en

Caracas, 1567-1725. 7 de marzo de 1932) para señalar por lo menos dos: la romántica y la

positivista.

"En una palabra, para los deterministas, la historia es una


verdadera ciencia en que el arte no sobrepuja la dicción
retórica y gramatical; mientras que para los románticos es
antes que todo un arte, el arte que llamaba Michelet de
la resurrección del pasado, en que la ciencia debe por
fuerza reducirse a la simple crítica de los testimonios y de
las ideas." (160)

Sin embargo, frente a estas dos posiciones que tenían sus orígenes en la cultura occidental

del siglo XIX, existen algunas proposiciones de ciertas posturas autóctonas frente a la

Historia, que deben ser analizadas por su originalidad.

La primera de ellas y que juega una papel relevante para comprender la posición del autor

que aquí nos ocupa es la discusión de los orígenes de nuestra identidad. Pedro Manuel

Arcaya es el primero que toca este punto en la época analizada al manifestar lo siguiente:

"A mi entender (dice Arcaya), tanto el Dr. Muñoz Tébar,


como estos otros escritores, cualquiera que sea la verdad
de sus respectivas apreciaciones cuanto a la historia
de España, yerran al aplicar a estos países las solas
conclusiones que de ese estudio deducen, pues olvidan
que nuestra raza es, y era ya cuando nos
independizamos, distinta de la hispana, por lo cual la
psicología de ésta - traducida en sus costumbres
políticas- sólo puede considerarse como un factor y no
como una identidad, respecto de la psicología de los
países latino-americanos." (161)

(160) Discursos de Incorporación. (1920 - 1939), Tomo II, pág. 132.


(161) Discursos de Incorporación. Tomo 1. (1900 - 1919) pág. 316.
135

Sin embargo, para Mario Briceño-Iragorry y para otros historiadores de la Academia, como

veremos a través del desarrollo de este apartado, las diferencias de nuestra identidad con

respecto a la hispánica no tenían mucha importancia. Los valores que nuestra nación debía

enfatizar eran en última instancia los españoles y, según él, nuestro proceso histórico lo

había ido corroborando a través de su desenvolvimiento.

En este sentido la discusión entre Pedro Manuel Arcaya y Francisco Tosta García anticipa

la dirección que esta polémica iba a tomar en la Academia en el transcurso de los primeros

treinta y cinco años del siglo XX.

En su Discurso de Incorporación titulado "La Insurrección de los Negros de la Serranía de

Coro en 1795", expresado el 11 de diciembre de 1910, Pedro Manuel Arcaya señalaba la

importancia de este movimiento como antecedente de la guerra de Independencia.

Sin embargo, para Francisco Tosta García la Independencia no podía haberse originado en

una rebelión de esclavos contaminados por las ideas de la Revolución Francesa sin tener en

cuenta que fueron los criollos, según Francisco Tosta García el "verdadero" germen de ella.

Esta opinión era para la Academia la "verdadera", que unos años después mantendrá de

manera parecida Mario Briceño-Iragorry.

... donde vamos a conmemorar aquella colosal victoria


americana, que fue y será asombro de las generaciones
y orgullo para España misma, porque los adalides que la
consumaron fueron sus hijos que llevaban en el alma
fuego y en el cuerpo fibra de su fibra, me es placentero
reconocer y proclamar desde esta tribuna el estado de
adelanto intelectual y de progreso general, en que se
halla esa nacion poderosa que nos sacó del caos de la
136

barbarie, que nos educó a su manera y nos dio puesto en


el mundo civilizado." (162)

Ante esta consideración polémica de la Historia pareciera que frente a ciertos hechos la

Academia hubiera dictado su opinión definitiva y aparentemente no permitía la polémica y

la diversidad de opinión.

"Finalmente y en corroboración de todo lo expuesto,


añado, que estas opiniones mías están ceñidas al
luminoso informe, que sobre los verdaderos antecedentes
de la Independencia, aprobó la Academia de la Historia,
en su sesión ordinaria el día 27 de julio de 1908, de cuyo
veredicto no podríamos apartarnos, sin aparecer como
contradictorios." (163)

Continuaremos analizando otros puntos para concluir en esta afirmación inicial. En este

sentido es interesante destacar una polémica que se da entre Pedro Manuel Arcaya y

Francisco Tosta García con respecto al papel que juegan los factores irracionales y

racionales en el devenir histórico. Con respecto a la importancia de las fuerzas irracionales

en el poder del caudillo destaca Arcaya que:

"Aquí hablamos de la raíz indo-africana del prestigio


caudillesco de nuestras guerras civiles: es la sugestión o
seducción de un carácter fuerte sobre las voluntades
débiles de hombres en cuyos cerebros hay tendencias
inconscientes, dejadas por incontables generaciones que
vivieron venerando como ídolos y suponiéndoles poderes
mágicos a sus régulos y caciques." (164)

Y Francisco Tosta García da una contestación que tiende a demostrar que la importancia del

caudillo en nuestros pueblos no se debe a ningún factor irracional sino a su falta de

educación para vivir en libertad.

"...se propuso remediar el inteligente colega extinto


(Muñoz Tebar), aconsejando la formación de partidos
legalistas, puesto que sin duda alguna, el pernicioso
achaque de anteponer los hombres a las leyes y de

(162) Ibid., págs. 348 y 349. Paréntesis nuestro.


(163) Ibid., pág. 348
(164) Ibid., pág. 331.
137

divinizarlos con el epíteto de necesarios, se origina de


nuestra inperfecta educación, del hábito de
incondicional sumisión, que se nos enseñó desde la cuna,
primero, hacia el Cacique, después, hacia el Rey; y luego,
hacia los Generales y Doctores,...
No es en manera alguna aplicable a estas turbulentas
zonas de la América, ese exótico e inadecuado
raciocinio de Le Bon y es más natural y consiguiente
atenernos a las sesudas opiniones de Muñoz Tebar, quien
por su esmerado aprendizaje al lado de su eximio padre,
que fue procer de la Patria, sobresaliente hombre de
Estado, y compañero del Libertador, y por la
circunstancia especial de haber tomado parte, el mismo
autor de Personalismo y Legalismo, en muchas contiendas
políticas y ocupado en distintos gobiernos puestos muy
notables, ha de estar por ineludible lógica más
familiarizado con nuestros defectos y más en capacidad
para juzgarlos, que el sociólogo francés..... Queda pues
paladinamente comprobado, que superabundamos en
credenciales hereditarias de buenas razas;..." (165)

La experiencia política en el terreno propio es mucho más valiosa para Francisco Tosta

García que la aplicación o copia de métodos extranjeros que menosprecian nuestro

desarrollo histórico para la interpretación de nuestra realidad. En ese momento esa

necesidad de copiar interpretaciones extranjeras estaba personificada para él en los

positivistas. Cuántas veces no se darán y se seguirán dando en la Historia disputas

parecidas, sólo que con diferentes nombres de los autores y de las teorías en cuestión. En

ningún momento pretendemos quitarles el mérito a estas polémicas que a nuestro juicio

enriquecen el acontecer de la Historia.

Tenemos que hacer notar que dentro del seno de la Academia es claro que la posición

positivista intentó concientizar a la mayoría de los historiadores, de la necesidad de recurrir

a la fuente primaria y a los archivos. En este sentido oigamos a Pedro Manuel Arcaya cuyo

Discurso de Incorporación puede ser considerado como uno de los primeros que enfatiza la

necesidad de la investigación en la fuente primaria:

(165) Ibid., pág. 345.


138

"Es, pues, muy poco lo que se ha dado a la prensa


acerca del asunto que he escogido, pero
afortunadamente hallé en el Archivo del Registro Principal
de esta ciudad los autos, casi completos, del proceso que
en Coro se inició por orden de la Real Audiencia y el cual
se continuó en Caracas por este mismo Alto Tribunal,
sobre el origen, desarrollo y término de la insurrección que
estudio, quiénes la llevaron a cabo y cómo fue develada.
Minuciosímo en detalles de todo género es este
expediente. Teniendo a la vista las notas que de él he
extraído, así como traslados de otros documentos sobre
juntas de guerra celebradas en Caracas en 1795, que he
encontrado en el mismo Archivo, puedo hacer una
exacta narración de los acontecimientos que son objeto
del presente estudio. Es no sólo de interés histórico el
punto, sino también sociológico, por las observaciones
que aquellos sucesos sugieren." (166)

Lo mismo expresa Caracciolo Parra León en su Discurso de Incorporación ya citado:

"...fijado un nuevo sendero en los estudios históricos


gracias a la poderosa reacción de Spencer y de Taine, es
necesario revisar con justo y reposado criterio el valor de
nuestras instituciones pasadas, entrando sin temor en los
archivos y limpiándolos del espeso polvo que los cubre,
hasta dar con los hechos auténticos, que situados en su
medio, en su raza y en su época, irán precisando su
natural evolución y las leyes que la rigen, o sea, irán
escribiendo por sí mismos la verdadera historia de la
Patria." (167)

En este sentido Mario Briceño-Iragorry se manifiesta en su Discurso de Incorporación "El

conquistador español. Los fundadores de Nuestra Señora de La Paz de Trujillo" seguidor de

este presupuesto, que perseguía a la fuente primaria como base para la creación de una

nueva visión histórica:

"Iniciado con Alvarado el período de la metodología


científica en nuestros estudios históricos, la cual han
venido aplicando con diferentes criterios Arcaya, Gil
Fortoul, Vallenilla Lanz, Angel César Rivas y tantos otros, ha
sucedido como es lógico una revisión en nuestro pasado,
tanto colonial como republicano, y a cuya mayor
seguridad ha contribuido grandemente el progreso
tomado en nuestros últimos años por la ciencia del
documento." (168)

(166) Ibid., pág. 319


(167) Discursos de Incorporación. (1920 - 1939), Tomo II, pág. 356. Enfasis nuestro.
(168) BRICEÑO-IRAGORRY, Mario. “ El conquistador español. Los Fundadores de Nuestra Señora de la Paz de
Trujillo. “ Obras Completas. Vol. 5, pág. 172.
139

Esta búsqueda científica del documento no erradicó la creencia de que el estilo histórico era

un arte. Oígamos lo que dice José Gil Fortoul al respecto:

"El estilo, en su acepción mas comprensiva, es la única


condición creadora, así en la novela, así en el drama, así
en el poema, como en la historia; y cuando aparece al
fin la obra perdurable, sus personajes - de novela o de
historia- viven con aún más intensa (SIC) que las personas
de la aparente realidad. Este campo de estudio es
inagotablemente fecundo, porque la historia no se
acaba nunca de escribir. Es ella, como la vida universal,
creacion perpetua, y al propio tiempo, perpetua
actualidad." (169)

Otro tema polémico muy fructífero dentro de la discusión de los Académicos era el motor

de la Historia, Dios, de donde todos los hechos históricos provenían y a donde todos iban a

terminar. Monseñor Navarro va a expresar muy claramente su opinión, sin duda seguida por

Mario Briceño-Iragorry.

"Porque, señores, no hay sino un punto de vista seguro


para juzgar de los humanos acaecimientos; un punto de
vista que es necesario tener siempre en cuenta, pues
fuera de él se extravía irremediablemente el espíritu en los
oscuros laberintos del capricho y de los sistemas, cuando
no se precipita en las simas del fatalismo grosero o de un
simbolismo absurdo, o bien se deja arrastrar por
tendencias enfermizas al triste país de la negación y la
impiedad. Ese punto de vista consiste en saber que la
historia de Dios gobernando al mundo mediante su
providencia y el mundo agitándose libremente bajo la
mano providencial de Dios." (170)

De la misma manera Caracciolo Parra-León no deja de expresar la influencia de Dios en la

Historia. Propone a la Divina Providencia como motor de la Historia, como Monseñor

Navarro, aunque por medio de un Discurso sustentado en autores del pensamiento cristiano

bastante avanzados para la Venezuela de los años treinta, como por ejemplo el P. Theilhard

du Chardin en su Comment se pose aujourd'hui la question du transformisme editado en

Êtudes, París, 1921.

(169) Discursos de Incorporación. (1920 - 1939) Tomo II, pág. 188.


(170) Ibid., pág. 169. Enfasis nuestro.
140

“... la historia de una nación no pertenece al solo cuerpo


social ni a sola el alma social, sino a un sujeto, órgano vivo
y animado de espíritu, compuesto de alma y cuerpo. La
que, por fin, y es razón capitalísima, ni cae en la negación
o agnosticismo de la Causa Primera ni niega la Divina
Providencia, sino que, por el contrario, alzando vuelo con
el ala doble de la inducción y de la deducción,
encuentra en la misma historia que construye y alimenta,
huella visible de aquel Soberano Señor, Sustancia Eterna,
Acto Puro, Providencia y Fin, que vistió con su hermosura
todas las cosas, y dictó las leyes evolutivas de los
tiempos,....."(171)

Esta Historia que tiene a Dios como motor primario fundamental va a tener también sus

métodos característicos como es el de la genealogía, a la cual Monseñor Navarro no deja de

atribuirle una procedencia bíblica, cuando a través de ella pudimos establecer el origen de

Cristo, de allí su importancia:

"Si quisiéramos encarecer hasta lo sublime el mérito de las


genealogías -que indudablemente arrojan mucha luz en
las disquisiciones históricas-, bastaranos evocar el papel
que aquellas desempeñan en la vida de Cristo, y el
cuidado con que dos de los Evangelistas, aquéllos por
quienes Jesús es designado preferentemente con el título
de Hijo del Hombre, Mateo y Lucas, inician su relato
sacando a relucir el regio abolengo del Mesías. Cuarenta
y dos generaciones ....."(172)

Mario Briceño-Iragorry también afirma la importancia de las genealogías para el

conocimiento de la realidad histórica y en cierta forma su Discurso de Incorporación a la

Academia "El conquistador español. Los Fundadores de Nuestra Señora de la Paz de

Trujillo" es el estudio de la genealogía de los residentes de la ciudad de Trujillo. Veamos

una muestra de este estudio, en el conquistador Lucas Mexia de Vilches, seleccionado

porque es uno de los troncos que dio origen a la figura de Simón Bolívar:

"Casó (este conquistador) con Francisca Berdugo, hija de


Don Sancho Briceño y como hijos suyos conocemos a:
II.- Ana Mexia de Vilches, mujer que fue de Alonso
Sánchez de Oviedo, Alcalde Ordinario de la ciudad de
Trujillo en 1596. Este era hijo del Capitán Francisco Sánchez
Chico, natural de la Villa de Santa Olaya, quien había

(171) Ibid., pág. 348. Enfasis nuestro.


(172) Ibid., pág. 160. Enfasis nuestro.
141

casado en el puerto de la Borburata con Beatriz de


Oviedo y Aguado, natural de la ciudad de Toro en
Castilla la Vieja.
II.- Capitán Juan Mexía de Narváez, Regidor Perpetuo y
Alcalde Ordinario de Trujillo, casado con María Sanz de
Graterol (V. descendencia de Francisco de Graterol)
Padres de:
III.- Juana de Vilches y Narváez, mujer del Capitán Andrés
Marín Granizo, natural de Gojar en Andalucía. Padres de:
IV.- Francisco Marín de Narváez, quien en sus testamento
declaró que era padre en dama de calidad de:
V.- Josefa Marín de Narváez, mujer que fue de Pedro
Ponte de Andrade. Padres de:
VI.- María Petronila Ponte, mujer de Juan de Bolívar,
Padres de:
VII.- Juan Vicente Bolívar y Ponte, casado con María de la
Concepción Palacios. Padres de:
VIII.- EL LIBERTADOR. "(173)

Mario Briceño-Iragorry se remonta a través de la genealogía a detalles del pasado que

perviven en la época que él está viviendo. Como el siguiente:

" II.- Inés Mexia, casada con el Capitán Juan Ramírez de


Cegarra. Este había estado en Lepanto con Don Juan de
Austria y venido a América ejerció oficios de república en
Santa Fé de Bogotá. En Merida fue Corregidor y
avecindado en Trujillo fue Alcalde Ordinario varias veces.
Los Cegarra usaban armas: dos burelados en par de
cuatro verguetas haciendo oposición a sendos grupos de
losanges, en el diestro del Jefe; en el siniestro una cruz de
Jerusalén que cubre todo el campo: en la diestra de la
punta nueve leoncillos rampantes y en la siniestra cinco
torrecillas. Estas armas labradas en piedra adornan el
portal de la casa solariega del Dr. Victorino Márquez
Bustillos, ex Presidente de Venezuela, en la ciudad de
Trujillo, y a la cual había pertenecido, antes de formar
parte del Convento Regina Angelorum, al Capitán
Feliciano Cegarra de Guzmán. ...." (174)

El Dr. Victorino Márquez Bustillos merece una nota aparte en este trabajo, no tanto por su

figuración en la política venezolana, que no puede ser discutida, sino porque era tío político

del autor.

Hasta el momento no poseemos una biografía de este personaje. Estuvo casado en primeras

nupcias con Enriqueta Iragorry.


142

"El Dr. Márquez Bustillos, después de ser en 1911,


1912, y 1913 Gobernador del Distrito Federal, fue
por algún tiempo (1913 y 1914) Ministro de Guerra
y Marina mientras duró la interinaria de Gil Fortoul.
Como Presidente Provisional estuvo hasta el 24 de
Junio de 1922." (175)

Según fuente oral, que prefirió permanecer anónima, el Dr. Victorino Márquez Bustillos al

principio de su vida política estuvo muy unido a los caudillos conservadores trujillanos

Araujos y Baptistas (176). Fue presidente del gran Estado de los Andes cuando el gobierno

de Andueza Palacios, quienes luego le retiran su apoyo. Estos caudillos conservadores no lo

respaldan para continuar en ese puesto durante los gobiernos de Andrade y Castro.

Circunstancia que lo motivó a desempeñar un papel clave en el desmantelamiento del

parque de los caudillos trujillanos ya mencionados, en la época de Juan Vicente Gómez.177

Un trujillano por adopción como era él, podía conocer con certeza la distribución y el sitio

donde se encontraban las armas, municiones y recursos alimenticios que estos caudillos

poseían.

Puede también explicar el parentesco que tenía Mario Briceño-Iragorry con Victorino

Márquez Bustillos la polémica entre nuestro autor y César Zumeta. Es probable que su tío

(173) BRICEÑO-IRAGORRY, Mario. “ El conquistador español. Los Fundadores de Nuestra Señora de la Paz de
Trujillo. “ Vol. 5. Obras Completas. (1930) págs. 243 a 246.
(174) BRICEÑO-IRAGORRY, Mario. Obras Completas. “ El conquistador español. Los fundadores de Nuestra
Señora de la Paz de Trujillo.” Vol. 5. pág. 247, (1930)
(175) POLANCO ALCANTARA, Tomás. Juan Vicente Gómez. Aproximación a una biografía. pág. 224. El cariño
que sentía Mario Briceño-Iragory por su tío Victorino Márquez Bustillos es reafirmado en carta del 4
de junio de 1928, presente en su epistolario: “Le he dicho que lo quiero y he procurado siempre
demostrárselo a usted a cada ocasión. De usted tuve, cuando su alta posición oficial se lo permitió,
apoyo moral y ayuda material, esto me obliga siempre ....” BRICEÑO-IRAGORRY, Mario. Obras
Completas.“Carta a Victorino Márquez Bustillos”, Vol. 21, pág. 528.
(176) Para conocer más a fondo la Historia de los Araujos y Baptista remito al lector al libro Tiempo de
caudillos de Roberto Ventencourt citado en la bibliografía. Allí se afirma lo siguiente acerca de este
problema entre los caudillos trujillanos y Márquez Bustillos: “.... Baptista y Márquez estaban
enemistados como consecuencia de errores cometidos en 1910 en la política regional trujillana.”
pág. 29.
(177) Sobre este episodio puede leer el autor otra fuente citada por Ramón J. Velasquez en Epígrafes para
un perfil de la Venezuela contemporánea. Tomo II, págs. 214 y 215.
143

político y César Zumeta compitieran por algún tipo de poder en la época de Juan Vicente

Gómez. También César Zumeta opacaba en sentido intelectual a Victorino Márquez

Bustillos.

El General Gómez regalaba solamente a sus altos colaboradores, como López Contreras y

Victorino Márquez Bustillos, órdenes de 100.000 bolívares, por medio de las cuales pagaba

sus servicios al gobierno.

"Saluda muy cordialmente a sus distinguido amigo, señor


Doctor V. Márquez Bustillos, con ocasión de anunciar el
envío de una Orden por la cantidad de Cien Mil Bolívares,
( Bs.100.000). Ha dispuesto que esta orden sea expedida a
favor del Coronel Montenegro con el objeto de que no
aparezca en las listas el nombre del Dr. Márquez Bustillos.
...... le sea muy satisfactoria su estada en el Viejo Mundo y
alcance lo más pronto posible el cabal restablecimiento
de su interesante salud. Además y aunque lo cree
innecesario, se reitera completamente a sus órdenes
para todo aquello en que pueda serle útil. Maracay, 26
de Julio de 1924." (178)

Todas estas son pruebas de la importancia política y económica de la figura de Victorino

Márquez Bustillos en el gobierno de Gómez.

Esto nos da idea del apoyo que él prestó a Mario Briceño-Iragorry para conseguir y

desempeñar los cargos que ejerció durante el mandato del General Juan Vicente Gómez

desde que se inicia como Secretario del Congreso en abril de 1921. (179)

También aparecen en el Archivo Histórico de Miraflores órdenes para conferir 100.000

bolívares, a personas de tanta importancia como el General López Contreras (180), por lo

(178) Copiador 235 C No. 265 del Archivo Histórico de Miraflores.


(179) Ver anexo págs. 153 a 205.
(180) POLANCO ALCANTARA, Tomás. El General de tres soles. pág. 271.
144

que inferimos que ésta era la cantidad con que el General Gómez pagaba los servicios de

confianza que realizaban sus allegados.

Después de haber señalado datos de la genealogía de nuestro autor, continuaremos

demostrando la pericia con que se desenvuelve en el campo de la genealogía. Esta es

reconocida en la contestación a su Discurso de Incorporación a la Academia de la Historia

pronunciado por Don Luis Alberto Sucre quien no deja de señalar la importancia de los

estudios genealógicos dentro del campo de la Historia.

"Los estudios genealógicos son un poderoso auxiliar de la


historia y un método de investigación inspirado en la
verdad y la justicia, que no se extravíe entre el ramaje del
árbol simbólico. Estas cualidades las posee, como
dijimos ya, nuestro nuevo colega, a quien me complazco
en dar la bienvenida en nombre de la Academia.” (181)

La genealogía según este historiador, nos demuestra un estudio objetivo de la realidad

histórica. Por supuesto que sí, pero el elemento subjetivo también está presente en el grupo

que escogen los historiadores para ser sometido a un estudio genealógico. En el caso de

Mario Briceño-Iragorry fueron los conquistadores "llevados por la misma legislación de

Indias a la categoría de clase privilegiada". (182)

La legislación les había dado ese privilegio indiscutible que, según nuestro autor, seguirá

ejerciéndose en el Cabildo y luego conducirá a la guerra de Independencia. La Historia que

debía ser tomada en cuenta era aquélla que expresaba los valores hispánicos. Ella era la

única que debía ser considerada para el futuro proyecto de la nación venezolana.

Tristemente era la genealogía de la clase dominante la que importaba.

(181) Discursos de Incorporación.(1920 - 1939) Tomo II, pág. 332.


145

"Al ponerse frente a frente la semi-barbarie indiana y el


elemento español, éste impuso su psiquis imperativa. El
decaído estado de las tribus que poblaban esta región
del Nuevo Mundo no les permitió aportar ningún
elemento cultural a la formación de la nueva estructura
social, ni fueron tampoco, como dice Gil Fortoul, las tribus
más abocadas a la civilización las que desaparecieron
más rápidamente, pues éstas, que no lo eran las de
Aragua y Caracas sino las de Coro, Trujillo y
Mérida, pasaron rápidamente al régimen de la
encomienda donde pudieron conservarse mezclándose
con el elemento dominante." . (183)

En este sentido declara Manuel Díaz Rodríguez en "Ayacucho en la Revolución de

Hispanoamérica." (1924) con respecto a la guerra de Independencia: "Y si el enemigo no

era español, tampoco era España el enemigo." (184)

Para terminar señalaremos que Francisco González Guinán contesta al Discurso de

Incorporación de Monseñor Navarro con muchísimo respeto y destaca el papel que habían

jugado algunos sacerdotes en la formación de Venezuela, pero expresa que había que evitar

la guerra incluso por motivos religiosos.

"¡No más guerra! es el grito que se escucha en todos los


pueblos. Ni guerras de conquista, ni guerras religiosas, ni
guerras industriales. Que cada nación viva y prospere en
su territorio sin temer a otra nación: ... y cada pueblo viva
según sus costumbres, ....." (185)

Señala luego un punto muy importante para conocer el pensamiento de Briceño-Iragorry y

es la contradicción existente para esa época entre el pensamiento liberal y el pensamiento

cristiano. Esta antítesis también vamos a observarla en el pensamiento de don Mario. Dice

Francisco González Guinán:

"El clero católico, en su gran mayoría, procedió de


diferente modo, porque la iglesia romana es

(182) BRICEÑO-IRAGORRY, Mario. Obras Completas. “El conquistador español. Los fundadores de Nuestra
Señora de la Paz de Trujillo. “ Vol. 5, pág.176, (1930).
(183) Ibid. Enfasis nuestro.
(184) Discursos de Incorporación. (1920 -1939), Tomo II, pág. 181.
(185) Ibid., pág. 171.
146

conservadora y ha declarado que el liberalismo es


pecado. Por excepción, se ven ocupando la cátedra de
San Pedro, prelados como León XIII y Pío XI, que buscan la
armonía entre la libertad y el orden,...."(186)

Hay que tener en cuenta, entonces, que para la época de Gómez no se hablaba en los

círculos que Mario Briceño-Iragorry frecuentaba, de la supuesta antítesis cristianismo-

marxismo que tanto ocupará el debate de los años venideros, sino de la oposición

liberalismo-cristianismo.

Para un intelectual que se formó en esta época y que fue rodeado por todos estos

historiadores que venimos analizando aquí, no será difícil comprender y ejercer una

posición conciliadora frente a los principios que el marxismo esgrimía. Sí, por el contrario,

le va a ser difícil aceptar la desigualdad, y más aún el desorden, que el libre juego de la

libertad traería con la aplicación de los principios del liberalismo.(187)

3.3.4 LA POLÉMICA CON CÉSAR ZUMETA

Veremos en el siguiente apartado la Historia contra la que Mario Briceño Iragorry

reaccionaba y no solo él, sino sus primeros maestros venezolanos a quienes dedicó sus

artículos: los positivistas, en especial, Laureano Vallenilla Lanz, José Gil Fortoul y Pedro

Manuel Arcaya. Sin embargo a pesar del respeto que sentía Don Mario por este grupo de

positivistas, esta actitud no era la misma hacia uno de los positivistas venezolanos más

destacados: César Zumeta.

(186) Ibid., pág. 172.


(187) El problema de la significación de los términos “derechas” e “Izquierdas” para Mario Briceño-Iragorry
será analizado en el siguiente capítulo que explica su labor como Embajador en Centro América. En
el epistolario que escribe a sus amigos venezolanos es bastante explícito acerca de su significado y
posición con respecto a ambos.
147

Desde un artículo muy temprano titulado "La libertad de prensa" (188) aparecen las primeras

figuras que van a ser muy influyentes en la forma como Mario Briceño-Iragorry trataría los

problemas históricos. Ellos son: Laureano Vallenilla Lanz y José Gil Fortoul.

En este artículo ya citado en el apartado primero de este trabajo, don Mario se va a declarar

enemigo de la libertad de prensa sin restricciones, de la misma forma en que se había

declarado Laureano Vallenilla Lanz hacía poco. Expresa que no está de acuerdo con Gil

Fortoul quien creía en una libertad sin restricciones, porque Briceño-Iragorry creía que

siempre hay una clase dirigente que es la que puede guiar al pueblo, y no debe permitírsele

a éste publicar todo lo que considere como adecuado.

Esta idea va a ser clave para comprender la visión histórica de Mario Briceño-Iragorry y no

(188) Ver capítulo I, págs. 31 y 32.


148

la abandonará a lo largo de toda su carrera de escritor, visión que aparece muy clara en La

Hora Undécima. Siempre hay una dirigencia que conoce mejor que el propio pueblo el

destino de éste. Es decir, siempre debía existir una dirigencia ordenadora.

Buscar los orígenes de esta idea nos llevaría mucho más allá de Vallenilla Lanz y el

positivismo quienes creían en la superioridad de unos hombres sobre otros, por no decir

razas, hasta el pensamiento de Platón.

Pero lo importante es que este artículo va a mostrar dos posturas muy diferentes que

podemos observar en el pensamiento venezolano: una es el positivismo liberal representado

principalmente por José Gil Fortoul y César Zumeta, que ha llevado a Luis Beltrán

Guerrero a decir que el positivismo venezolano concluyó en un Liberalismo, y otra la de

Pedro Manuel Arcaya y Laureano Vallenilla Lanz que, por encima de la libertad,

preconizaban la necesidad de un orden en la sociedad. Con esta última posición se

identificaba más el joven Mario en el artículo que venimos analizando donde polemiza con

Gil Fortoul y por el desacuerdo que manifestará hacia la comprensión histórica de César

Zumeta cuyo contenido analizaremos aquí.

Según Luis Beltrán Guerrero:

“El positivismo se transforma en Hispanoamérica en un


Liberalismo: instrucción laica, libertad de enseñanza, son
sus mejores trofeos. La divisa ideal es: Libertad. Orden.
Progreso..
El positivismo fue fecundo en nuestro país en obra de
interpretación de nuestra génesis de pueblo. Si desesperó
de la Libertad, y se acogió, como a ley social, al
despotismo,..." (189)

(189) GUERRERO, Luis Beltrán. Perpetua Heredad, pág. 176 y 177.


149

La polémica entre Mario Briceño Iragorry y César Zumeta ocupa un lugar bastante

importante en nuestra reflexión histórica porque demuestra cómo las disputas entre el

pensamiento conservador representado por el autor y el pensamiento liberal representado

por César Zumeta se prolongaron en nuestro país hasta bien entrado el siglo XX. La

desaparición política de los dos partidos en Venezuela no planteó la total desaparición de

sus raíces ideológicas.

En este sentido opiniones como éstas deben ser matizadas:

"El anhelo de la Guerra Federal fue sencillamente


igualitario y se consumó con la desaparición paulatina de
los partidos. En cambio en Colombia donde no hubo la
Guerra Federal ni hubo tampoco un Gómez que hiciera
morir los partidos, ese movimiento latente posiblemente se
hará sentir mediante profundas luchas entre los partidos
tradicionales, conservador y liberal, sin que ellos lleguen a
conseguir por sí solos una solución satisfactoria para el
pueblo colombiano." (190)

Estamos de acuerdo con la muerte política de los dos partidos con el régimen de Gómez no

así con su muerte ideológica. En esta polémica podemos ver los restos en cada uno de los

contrincantes de ambos tipos de pensamiento. Así ambos fueran defensores de la política

del General Juan Vicente Gómez.

Esto por supuesto se refiere a la orientación del pensamiento teórico porque en la práctica

(190) SISO, Carlos. Castro y Gómez. Importancia de la hegemonía andina, pág.119. Una prueba de esto
es que ciertos sectores de opinión calificaban a Mario Briceño Iragorry de conservador. Veamos lo
que el autor dice en carta a V.M: Pérez Perozo dirigida desde Panamá el 19 de Febrero de 1940: “Yo
no soy demagogo, de lo contrario, se me ha calificado, por mi carencia de actitudes visibles hacia
la causa del pueblo, como simpatizador con lo que yo más detesto: nuestra oligarquía
conservadora. BRICEÑO-IRAGORRY, Mario. Cartas con destino. (Correspondencia inédita). pág. 139.
150

todos estos autores acataron y propagaron el orden pragmático del General Juan Vicente

Gómez.

De esta polémica tuvimos noticias a través de Luis Beltrán Guerrero y luego fuimos

reconstruyendo su contenido en distintas fuentes, ya que el legajo completo entregado a

Don Mario por Luis Beltrán Guerrero, el cual contenía las afirmaciones, tanto de Zumeta

como de Mario Briceño-Iragorry, tal vez se conserve inédito en el archivo personal de este

último, al cual no hemos tenido acceso.

"El discurso académico de Zumeta (Discurso de


Recepción en la Academia Nacional de la Historia el 3 de
junio de 1932) promovió una interesante polémica a
puertas cerradas en la Academia de la Historia, en
sesiones posteriores, con otro notable académico, don
Mario Briceño-Iragorry, ... Conservé hasta hace poco
tiempo los originales de esta polémica, mantenida con
altura y dignidad por ambas partes, y fui albacea de esos
papeles por encargo del propio Zumeta, quien sólo
autorizó a publicarlos en caso de que el doctor
Briceño-Iragorry, publicara los suyos. Luego, el Doctor
Briceño-Iragorry, siendo Director del Archivo Nacional,
propuso colocar allí un retrato de Zumeta como
fundador que fue del Archivo, y fui el intermediario por
ante Zumeta para lograr una fotografía suya. Zumeta la
envió y agradeció el hermoso gesto de Briceño-Iragorry,
pero el retrato se extravió en las maletas de don Carlos
Siso, otro grande amigo de Zumeta. Después, el doctor
Briceño Iragorry solicitó de mí las páginas de Zumeta
inéditas en que se replicaban sus ideas, con el
ofrecimiento de publicar un opúsculo contentivo de la
polémica toda, con prólogo en que el propio doctor
Briceño haría honor al contrincante. Ante tan gentil oferta,
entregué copia de estas páginas inéditas al doctor
Briceño-Iragorry, a fin de que se publicasen del modo
como Zumeta lo había previsto y Briceño-Iragorry
aceptado. La muerte del doctor Briceño-Iragorry dejó sin
realización el noble propósito.” (191)

Sin embargo, recurriendo a las Obras Completas, al Archivo Histórico de Miraflores, y al

archivo personal de Luis Beltrán Guerrero, hemos encontrado fuentes primarias

reveladoras.

(191) GUERRERO, Luis Beltrán. Perpetua Heredad. pág. 203. Ver anexo págs. 263 y 264.
151

En primer lugar, contamos con el Discurso de Incorporación del propio Zumeta que

analizaremos aquí. (192)

En segundo lugar señalamos la crítica al Discurso de Incorporación de César Zumeta que

Mario Briceño-Iragorry pronuncia el 11 de agosto de 1932 frente a los señores Académicos

y que envía al General Gómez para que éste estuviera en cuenta de su contenido.(193)

Además de estos documentos, contamos con referencias a dicha polémica, encontradas en la

correspondencia de Luis Beltrán Guerrero con César Zumeta, que aparecen en el apéndice.

La carta encontrada está sin fecha.(194)

Y por último conseguimos una alusión indirecta a la polémica en el artículo "Una gran

fecha de la patria. 8 de septiembre de 1777." de Mario Briceño-Iragorry. (195)

El Discurso de César Zumeta titulado "La Instrucción popular como matriz para la

formación de ciudadanos", pronunciado el 3 de junio de 1932, se inicia con un verso del

poeta parnasiano Andrés Mata que afirma:

" De una lira pulsada cada vez con mayor sabiduría


álzase, ahora, un grito bohemio, ahora la nueva de que
"el cielo ... es un país lejano que los débiles ignoran que
está solo.” (196)

(192) ZUMETA, Cesar. “La Instrucción popular como matriz para la formación de ciudadanos.” Discursos de
Incorporación. (1920 - 1939), Tomo II, pág. 380.
(193) BRICEÑO-IRAGORRY, Mario. “Respuesta a Don César Zumeta.” Archivo Histórico de Miraflores. D 42, G 26,
Carpeta 11. Anexo págs. 287 a 293.
(194) Ver anexo págs. 256 a 258.
(195) BRICEÑO-IRAGORRY, Mario. Obras Completas. Vol. 17, pág. 77.
(196) ZUMETA, César. “ La instrucción popular como matriz para la formación de ciudadanos.” Discursos de
Incorporación. (1920 - 1939), Tomo II. pág. 380. Itálicas nuestras igual a comillas en el original.
152

Esta frase por supuesto es una crítica a la visión provindencialista que predominaba en el

seno de la Academia y que ya hemos oído en boca de Monseñor Nicolás Navarro, Mario

Briceño-Iragorry y Caracciolo Parra-León. Acerca de esto, en el segundo documento citado,

escrito por don Mario y titulado "La respuesta a Don César Zumeta" éste no deja de

afirmar:

"Un horizonte de mayor amplitud nacionalista guía la


investigación de los modernos historiadores: se ha visto
que sólo la palabra de Dios es potente de sacar del caos
un universo.. "(197)

Además de discutir acerca del fin hacia el cual la Historia tendía, es decir Dios o cualquier

otro, debatían ambos personajes acerca del sujeto de la Historia coincidiendo en que era por

supuesto el pueblo, aunque al parecer los dos tenían divergencias acerca de lo que el pueblo

significaba.

Dice Zumeta al respecto en su Discurso:

"En la tecnología absolutista y en la colonial, pueblo


significa precisamente el conjunto de los no iniciados o no
iniciables. De ahí que, por merced de Felipe II se paguen
clases de gramática con el precio de la esclavitud del
indio, para mejor convertirlo, insiste un comentador;..." (198)

Sin embargo afirma Mario Briceño-Iragorry al respecto:

"Y al decir aquí pueblo, no se crea que solamente


queremos referirnos a las clases inferiores de la sociedad
de entonces, sino a la masa integrante de la
nacionalidad, bajo aquel hermoso concepto que
defendió, para honra y lustre de la legislación española,
el sabio Rey Don Alfonso: "Cuydan algunos, que Pueblo es
llamado la gente menuda, así como Menesterales e
Labradores: e esto non es así... Pueblo llama el
ayuntamiento de todos los onnes comunalmente, de los
mayores, e de los medianos, e de los menores (Partida II,

(197) BRICEÑO-IRAGORRY, Mario. “ Respuesta a Don Cesar Zumeta.” Archivo Histórico de Miraflores. Caja D 42,
G 26, Ver anexo pág. 250.
(198) ZUMETA, César. “La Instrucción popular como matriz para la formación de ciudadanos.” Discursos de
Incorporación. (1920 - 1939) Tomo 11. pág. 381. Itálicas nuestras igual a comillas en el original.
153

Tïtulo X, Ley 1). Claro que entonces, como en los primeros


años de la República, la cultura por más que estuviese
destinada a ser servida universalmente, es decir, sin
distingos de clase, y aun por esta misma razón, buscaba
en primer término la formación de mentes directoras que
sirviesen de guías en tan trascendental labor, y que a la
vez librasen la comunidad de las demasías a que pudiera
llevarla el violento ejercicio que las masas, apenas
gustadas la primeras letras, pudieran hacer de derechos
no entendidos y para cuyo ejercicio no estaban en sazón.
Este equilibrio social lo comprueba la Historia de las
Naciones del Orbe civilizado, y esta necesidad de guías
que enseñen e ilustren a las masas, las justifican
necesidades de orden social y de estabilidad política."
(199)

Esta definición del sujeto de la Historia era vital para ambos autores, y también para

nosotros, porque en ella podemos encontrar el meollo de su posición historiográfica.

La definición del sujeto de la Historia al parecer no tenía en la época de Gómez sólo

implicaciones historiográficas sino que estaba cargada de implicaciones políticas. No en

vano manda Mario Briceño-Iragorry la crítica de esta polémica a Miraflores. Según él, el

sujeto de la Historia de Zumeta violentaba las estructuras del régimen gomecista.

"Para rebatir nuestro aserto el Sr. Zumeta, con la fina


agudeza de su ingenio, esgrime contra nosotros
argumentos de tono tan exaltado en lo que a derechos y
aspiraciones del pueblo se refiere, que podría tomársele
por demagogo, de los que el año 28, excitando la
sensibilidad de las masas, buscaban en ellas apoyo para
aminorar la fuerza del gobierno y el poder moderador del
Padre de la patria. I aun para comprometer, no ya
nuestras firmes y puras convicciones democráticas, ..."
(200)

Como vemos, este párrafo de Mario Briceño-Iragorry está impregnado de contradicción,

porque por un lado acusa a Zumeta de estar de acuerdo con los ideólogos del año 28 -

acusación bastante peligrosa para Zumeta en el régimen que estamos tratando, y por otro

lado, piensa que él a pesar de haber reprimido en Valencia a los manifestantes del año 28

(199) BRICEÑO-IRAGORRY, Mario. “Respuesta a Don César Zumeta.” Archivo Histórico de Miraflores. Caja d 42,
G 26. Ver anexo pág. 253 y 254.
(200) Ibid., Ver anexo pág. 254.
154

(201), y a pesar de considerar a Gómez el "Padre de la Patria", tiene todavía "convicciones

democráticas". Probablemente la mayoría de los gomecistas pensaban que vivían en una

democracia. Esto es una enseñanza histórica para todos aquéllos que posteriormente hemos

vivido el panorama "democrático" venezolano. La palabra democracia en Venezuela al

parecer ha tenido, por lo visto, el sentido que cualquier interlocutor, de acuerdo con su

modo de ver las cosas, haya querido darle. Semánticamente hablando ha significado

cualquier cosa.

La indignación personal de Zumeta se manifiesta en su correspondencia privada con Luis

Beltrán Guerrero. Encontramos allí una carta sin fecha, (202) pero que por su contenido

parece haber sido escrita después de acaecida esta polémica. Sobre la concepción de

"pueblo" o el sujeto de la Historia, en Mario Briceño-Iragorry, nos vuelve a expresar

Zumeta:

"En efecto, el debate sobre Instrucción popular en


Venezuela, lo sitúa nuestro Distinguido colega, quien sí ha
modificado hondamente su mentalidad desde los días
universitarios a hoy, fuera del campo histórico y aun fuera
del rígido marco de nuestras instituciones democráticas. El
cree en dos categorías de hombres: una predestinada a
gobernar como clase social: otra, destinada a obedecer
a la clase privilegiada. Yo veo dos categorías de
hombres: la de los cristos, que redimen, y la de los fariseos,
que crucifican; ambas iguales fuera de la desemejanza
moral, ante el Derecho común de todos." (203)

(201) BRICEÑO- IRAGORRY, Mario. “ Correspondencia a J.V. Gómez.” Valencia, 5 de marzo de 1928. Ver
anexo pág. 269. El concepto de democracia va a ser objeto de la reflexión de Mario Briceño-
Iragorry durante toda su vida. Un ejemplo de esto lo encontramos en su Epistolario en carta dirigida
a Pedro José Lara Peña desde San José de Costa Rica el 23 de mayo de 1937: “En mi citado libro
Tapices establezco la noción paradojal de la Democracia por cuanto bien estudiados sus orígenes
y su fines se puede decir que: igualdad para desigualar sea la esencia de lo democrático. Los
hombres, idénticos en su origen, buscan la superación, buscan la distancia entre sí mismos, y
mientras en los regímenes aristocráticos la desigualdad es producto de una ficticia “desidentidad
original”, en el seno de la democracia es resultado del diferenciante esfuerzo individual”
Ibid.,Cartas. con destino. (Correspondencia Inédita).pág. 79.Negrillas e itálica en el original.
(202) Ver anexo págs. 256 a 258.
(203) Ver anexo 257.
155

En el siguiente punto viene la crítica a las bondades del sistema de educación de España en

las colonias, elogiado también por los autores antes mencionados, sobre todo en el Discurso

de Caracciolo Parra León titulado "La Instrucción en Caracas, 1567-1725" expresado el 7

de marzo de 1932.

A esto contesta Zumeta:

"... cuando Caracas contaba de quince a veinte mil


habitantes , había en Santiago de León una o dos
escuelas de primeras letras. Es lícito suponer que la
proporción en el resto de la provincia, fuera en razón
directa del número de vecinos blancos e inversa del de
indios, pardos y esclavos ...... " (204)

Para Zumeta, el gran defensor de la educación en Venezuela había sido Antonio Guzmán

Blanco quien por primera vez había dictado el decreto de Educación gratuita y obligatoria

en 1870. Es más, para él solamente este decreto justificaba la guerra de la Federación.

"Si el decreto de 27 de junio de 1870 es consecuencia de


las modificaciones que la guerra federal trajo a la
estructura política de este país, entonces ese Decreto
basta a justificar la guerra de cinco años....En síntesis, la
independencia política alcanzada en 1821, nos dio
patria; pero no pueblo libre, ..." (205)

Mario Briceño-Iragorry concluye su respuesta diciendo que la educación durante el régimen

de Gómez, y la educación en Venezuela no derivan del decreto de Guzmán Blanco, sino de

los esfuerzos que hizo la Colonia, y luego la administración del General Gómez, para

mejorarla.

"No fué, repetimos, cosa de convenios aquella remota


escuela, empero sí el germen feliz de la Escuela Pública
que hoy expande sus luces al través de toda la República
por la obra perseverante y progresista de la actual
Administración. Tampoco es lógico hacerla derivar, en lo

(204) ZUMETA, César. “ La Instrucción popular como matriz para la formación de ciudadanos.” Discursos de
Incorporación. (1920 - 1939). Tomo II. pág. 380.
(205) Ibid., pág. 387.
156

que dice a su función cívica, del famoso Decreto del 70.


Ciudadanos formáronse en la República Centro-federal y
ciudadanos cuyos nombres son orgullo de nuestros fastos
patrios, se alzaron durante la Colonia, educados en
aquella Escuela incipiente, que si no enseñaba los
Derechos del Hombre a la manera jacobina, nutrió los
espíritus de la juventud con rudimentos de Moral y Religión
y con máximas arrancadas del Derecho Natural, más
propias a educar y formar rectas conciencias De fructo
arborem conosco!..." (206)

Hay otro punto en que Zumeta y Mario Briceño-Iragorry disienten y es en la valoración del

régimen de Encomiendas. Para Zumeta la Encomienda era un mecanismo de opresión muy

propio del sistema colonial, que había contribuido a la distribución injusta de la tierra

venezolana. Mario Briceño-Iragorry combate esta opinión porque considera que esto no fue

posible ya que la abolición temprana del régimen de Encomiendas en nuestro país, eliminó

la factibilidad de que ellas fueran el antecedente de esa distribución injusta.

"Esbózase el período feudal: las encomiendas han


cambiado de manos: agriétase y defórmase el
Municipio...&& ¿Qué encomiendas?... Acaso nuestro
colega tome por tales las propiedades rústicas que
existieron en la Colonia, ya en aquella fecha, pasadas
muchas a manos de los vencedores en la guerra; mas
tales propiedades no eran trasformación de
encomiendas, pues estas extinguidas de muerte natural,
como dice nuestro insigne Bello, no lograron pasar de los
primeros años del siglo XVIII. (En descargo de nuestro
distinguido colega, diremos que sólo no es suyo este error,
pues lo hemos leído en algunos historiadores poco
avisados)." (207)

Otro punto a dilucidar por último en esta polémica es el de la existencia de un hiato o una

continuidad entre la época colonial y la republicana. Este punto también es relevante porque

ataca directamente otra cuestión historiográfica muy importante, la de la periodización.

Zumeta nos dice al respecto:

"En el hondo sentido redentor de aquel que vino no a


destruir sino a colmar, pudiera decirse que la distancia
inmanente de la Provincia de Venezuela a la República

(206) BRICEÑO-IRAGORRY, Mario. “Respuesta a Don César Zumeta.” Archivo Histórico de Miraflores. Caja D 42,
G 26. Ver anexo pág. 255. Subrayado del autor. Itálicas nuestras igual a comilla en original.
(207) Ibid., Ver anexo págs 251 y 252. Itálicas nuestras igual a comillas en el original.
157

de Venezuela, es de grado análogo a la que media entre


el Viejo y el Nuevo Testamento, entre la ley del Talión y la
del Sermón de la Montaña, sin que el hiato interpuesto
menoscabe en lo más mínimo la intangible continuidad
hispano-venezolana." (208)

Para César Zumeta había habido un cambio cualitativo muy importante entre la Colonia y la

República. Este cambio venía dado por la aparición de un pueblo libre en contraposición a

un pueblo de súbditos como había sido el de la Colonia. Estas consideraciones eran

fundamentalmente legales. Para Mario Briceño-Iragorry predominaban las consideraciones

económicas y sociales porque pensaba que existía un profunda continuidad entre la

Independencia y la República. Sin embargo, en este momento para su defensa va a utilizar

un argumento de corte positivista. El encadenamiento en la Historia es del mismo tipo que

el de los fenómenos naturales. La equivalencia entre el mundo histórico y el mundo natural

es lo que justificaba para Briceño-Iragorry, en este momento, la continuidad entre la

Colonia y la República.

"Sin entrar en afanosa apología de aciertos, como


despectivamente llama Zumeta la labor de quienes
defendemos la obra de la Colonia, no es difícil decir que
nuestro apreciado colega desconoce en mucho el
proceso de nuestro desarrollo durante los siglos que
antecedieron la República; y que, al hacer la
comparación entre una y otra época, se olvida de
aplicar en el examen las leyes de continuidad y evolución
que son pimordiales en el estudio serial de la Historia, pues
el hiato que pretende establecer como divisorio entre una
y otra etapa -República y Colonia- sería el que los
zoólogos no han advertido aún entre la crisálida que teje
y la mariposa que libre extiende las luminosas alas." (209)

Briceño-Iragorry califica a Zumeta en su "Respuesta" como "un enemigo de España y de la

Iglesia", pero no solamente Zumeta tiene estas características sino que es un hijo expósito,

(208) ZUMETA, César. “ La Instrucción popular como matriz para la formación de ciudadanos.” Discursos de
Incorporación. (1920 - 1939) Tomo II, pág. 382. Itálicas nuestras igual a comillas en el original.
(209) BRICEÑO-IRAGORRY, Mario. “Respuesta a Don César Zumeta.” Archivo Histórico de Miraflores. Caja D 42,
G 26. Ver anexo pág. 252. Itálicas nuestras igual a comilla en original.
158

(210) que transfiere estas características personales a su visión histórica. Sin mencionar

nombres en un artículo publicado por Mario Briceño-Iragorry en La Religión en el año de

1934 éste nos dice:

"Satisfechos con la lógica de la varita mágica, explican


nuestros orígenes nacionales con el mismo candor con
que las viejas de los cuentos de Perrault, ponderan la
transformación espiritual de la tonta princesa a quien
promete su amor Riquet el del Copete. Según ellos
tendríamos una patria sin pasado y un Estado sin soportes
en el tiempo. Vale decir una patria antihistórica, ni siquiera
adulterina y más bien expósita, que debería carecer de
perpetuidad por faltarle anterioridad."(211)

Esta polémica es sumamente importante para conocer lo que se pensaba sobre la Historia en

Venezuela en la época en la cual Mario Briceñó-Iragorry ejerció la labor historiográfica.

Hemos analizado los puntos de vista sobre el sujeto de la Historia, la distribución histórica,

y la divergencia de juicio acerca de la valoración de ciertos acontecimientos en la Historia

de Venezuela.

Lo curioso es que no solamente en estas disputas, como ocurre con frecuencia en el campo

de la Historia, se formulaban los juicios con criterios exclusivamente historiográficos sino

que entraban en ellas criterios religiosos, consideraciones sociales y circunstancias de orden

político como hemos observado a través de todo nuestro análisis, que probablemente no la

empobrecen sino que nos ayudan a entender que es difícil que la Historia sea un campo

puro donde el historiador analiza los hechos, despojado de las limitaciones que su condición

humana le impone. Además de ser estas últimas una veta muy importante para entender la

mentalidad de la época que analizamos.

(210) Diccionario de Historia de Venezuela. Tomo III, “Zumeta, César.” pág. 969.
(211) BRICEÑO-IRAGORRY, Mario. Obras Completas. Una gran fecha patria, 8 de septiembre de 1777.” Vol. 17.
pág. 77. (1934) Enfasis nuestro.
159

Aunque Mario Briceño-Iragorry practicó como disciplina espiritual el perdón de sus

enemigos como consta en su obra y espistolario a partir de 1936, César Zumeta nunca lo

obtuvo de él. Algunas de estas razones pueden ser leídas en su Epistolario, en carta escrita

a Mariano Picón Salas el 26 de enero de 1941, desde San José de Costa Rica:

“(Zumeta, esgrimiendo argumentos demagógicos del


mismo tipo de los que usó en sus panfletos contra Castro,
intentó sostener la existencia de un hiato o de un abismo
en nuestra historia. Y me llamó oligarca y desconocedor
del significado democrático del General Gómez. Zumeta
levantó contra mí, en una junta de la Academia de la
Historia, el pirotécnico argumento de la demagogia, que
en nuetro país fue parte a que se confundiera la
democracia con lo olocrático. Y ese argumento lo
esgrimía el mismo “procer civil” (así lo llamó en hora poco
feliz nuestro admirado Luis Correa) que preparó desde el
Ministerio del Interior la ruptura del “hilo” que iba a ser
fecundo para tejer “cabrestos”que llevarían la
conciencia de la República a una nueva dictadura.” (212)

Y en carta escrita a Miguel Angel Burelli Rivas desde Madrid el 18 de septiembre de 1955.

¿Cuál fe la contribución práctica a la vida cívica de


Venezuela que prestaron los hombres de la generación
de Zumeta?Si se examina su obra con ojos serenos, se ve
que dejaron un nivel inferior al nivel que ellos hallaron.
Destruyeron sin crear. “(213)

3.3.5 LA HISTORIA ROMÁNTICA

Es interesante para nosotros antes de entrar a estudiar Tapices de Historia Patria, tener claro

la Historia ante la cual reacciona Mario Briceño-Iragorry y frente a la cual pretende ofrecer

(212) Ibid., Cartas. con destino. (Correspondencia Inédita). págs. 160 y 161. El paréntesis no aparece
cerrado en el texto. Esta cita demuestra lo experto que era Don Mario en sus defensas porque como
vimos en la cita 200, él también había acusado a Zumeta ante el General Gómez de
desconocedor de las bondades democráticas del régimen. Sobre estos sucesos del año de 1913
existen otras interpretaciones. Acerca de ellos nos dice Roberto Vetencourt en su libro Tiempo de
caudillos: “...y Victorino Márquez Bustillos era gobernador del Distrito Federal y sería, en 1913, uno de
los cooperadores más eficientes en el golpe de estado dado a la propia Constitución por el General
Gómez para quedarse definitivamente con el poder.” pág. 29.
(213) Ibid., pág. 255.
160

una posición nueva en este libro.

Nos referimos a la Historia "romántica" porque cuando Briceño-Iragorry habla de la

Historia "equivocada", de la Historia que a él no le hubiera gustado escribir, se refiere a la

Historia romántica, toda llena de leyenda y en general sin rigor documental.

"Lo mismo pasa con las historias anti-históricas que llenan


los vacíos de nuestros anales, y por eso muchos
historiadores, para tener público infantil que los aplauda,
enseñan al pueblo que apenas nació con el último turbio
de la noche pasada. Con justa razón se ha dado a estas
historias el calificativo de románticas, mucho más
decoroso, a pesar de todo, que el de anti-historias, y
bastante conforme con el uso que los escritores ingleses,
aun antes de existir el romanticismo como escuela
hicieron del epíteto romantic, en sentido metáforico y
aplicado a aquellos sitios campestres en que la
naturaleza despliega toda la variedad de sus formas con
el aparente desorden que la caracteriza, entre los
contrastes de hermosas.campiñas y collados amenos,
con montes escarpados, precipicios terribles y peñascos
estériles e incultos." (214)

Habla de este tipo de Historia, como no científica. Muchos historiadores del período

positivista, a pesar de estar en contra de la Historia romántica, no cuestionaron los

presupuestos románticos que la Historia positivista contenía en su seno.

"Se interrogaba Taine, en 1849, acerca de la Constitución


de Francia, y pensaba que debía ser apropiada a las
costumbres y caracteres del pueblo francés, pues no
debía ser el producto de un puro y abstracto esfuerzo de
la razón. Es decir, lo que importa es descubrirla más que
someterla a votación. Para lograr éxito en este estudio, el
historiador debe conducirse como naturalista, como ante
la metamorfosis de un insecto. Fue la misma tesis que
sustentó Edmund Burke, primer gran teórico de la historia
romántica, en 1793." (215)

(214) Briceño-Iragorry, Mario. Obras Completas ,Vol. 4, Tapices de Historia Patria. págs. 36 y 37 (1934).
Itálicas=comillas en el original. Negrillas del autor. Mario Briceño-Iragorry descalifica a la Historia
Romántica en estos primeros años de su vida. Pero curiosamente el romanticismo es un rasgo que
acompaña su conducta política y su labor de historiador. Su espistolario es muchas veces una
prueba evidente de este rasgo, que a veces es aceptado hasta por el autor mismo. A cerca de esto
le dice Caracciolo Parra León: “Lo quinto es que has contraído una credulidad verdaderamente
alarmante, inconcebible en un hombre de tu experiencia y de tus dotes críticas: hija, sin duda, de
cierta exaltación romántica que he venido señalando en pormenores de tus otras cartas.” PARRA
LEON. Caracciolo.” Ibid., Carta a Mario Briceño-Iragorry, Vol. 22, pág. 298, 9 de diciembre de 1936.
(215) MIERES, Antonio. Ideas positivistas en Gil Fortoul y su historia. págs. 87 y 88. Itálicas nuestras = comillas en el
original.
161

Este tipo de Historia se caracterizó, según él, en Venezuela por un rechazo al período

colonial y del aporte que España había dado a sus colonias.

Ante este problema él propone el "revisionismo" (216) junto con Caracciolo Parra-León, de

la Historia colonial y sobre todo no sólo de los hechos, sino de esa visión antiespañola que

esta Historia había tenido.

Después de un recorrido por los textos de los historiadores románticos, como él los llama y

sobre todo por algunos textos escolares conservados aún, que representaban la posición

oficial de los gobiernos frente al problema nos encontramos con un panorama no tan claro

sobre el supuesto antiespañolismo y anticolonialismo de nuestra Historia anterior.

Para abordar con claridad este problema tenemos que distinguir entre aquellos autores de la

Historia venezolana que valoraron con fuerza la obra de España en América y aquéllos que

la desprestigiaron. Además de una tercera postura predominante que implica un

desconocimiento absoluto de la época colonial.

En la primera postura se encuentra Juan Vicente González, seguidor en este aspecto de la

visión positiva, que siempre Andrés Bello manifestó en su pensamiento con respecto a la

(216) Sobre el revisionismo ver págs. 60 a 69 de este trabajo.


162

obra de España en América.

La posición de estos dos grandes intelectuales venezolanos no fue adversa a la obra de

España en América y no dejó de tener influencia en nuestro medio intelectual.

"Esa nostalgia por los tiempos coloniales forzosamente


debía acompañar a una visión positiva de la conquista y
colonización de América por España. González no hace
una condena del régimen español en Venezuela. Al
contrario, considera que ha sido difamado por los
historiadores... Desde el padre de Las Casas, todos los que
han hablado de la conquista, la han pintado con
horribles colores, representando a los españoles como
mostruos feroces sin virtud alguna, indignos de pertenecer
a la especie humana...."(217)

Sin embargo, el oscurantismo del período colonial fue mantenido por Rafael M. Baralt y

Manuel M. Urbaneja en su Catecismo de la Historia de Venezuela:

"D. El gobierno colonial era malo. A sus provincias se


debía que el país estuviese despoblado, que no hubiese
comunicaciones, que el pueblo fuese ignorante, que
estuviese dividido en clases; y últimamente que los
peninsulares fuesen por lo general revestidos con los
primeros empleos, á tiempo que los venezolanos eran
excluidos de ellos. " (218)

De la misma forma nos lo explica Arístides Rojas en sus Estudios Históricos:

"Venezuela debía ser en la colonia lo que había sido en el


tiempo de sus caciques; un país estacionario, sin alicientes
para el extranjero, y sin historia que despertara, ni el interés
de sus nuevos dominadores ni atractivos para la
inmigración. " (219)

"Estos eran los establecimientos de educación: los


progresos que ésta hizo bajo el régimen colonial fueron
mui limitados, pues se resentían de las trabas que ponen
siempre á ese grande elemento de prosperidad y libertad
los gobiernos despóticos, y sobre todo los que tienen
colonias y quieren mantenerlas bajo el yugo. Es
incomprensible cómo el gobierno español que para las
demás secciones del continente había sido pródigo en
concesiones liberales y había sabido enviarles hombres

(217) RAYNERO, Lucía. "La concepción de la historia en Juan Vicente González." en: Eidos. Itálicas= comillas
en el original, pág. 19.
(218) Baralt, Rafael María. Urbaneja, Manuel. Catecismo de la Historia de Venezuela. pág. 70.
(219) ROJAS, Arístides. Estudios Históricos. Tomo I pág. 2.
163

de iniciativa que tomaron a su cargo, sin consulta regia, el


adelanto moral y material de tantos pueblos, dejó a
Venezuela gobernada por autoridades de nulos
conocimientos.... " (220)

Pero lo que más nos interesa es la opinión de los manuales escolares. Estos eran los libros

que representaban la mentalidad oficial en cuanto se refiere al pensamiento histórico de la

Colonia. Cronológicamente, el primero que fue consultado es el de Alejandro Peoli

publicado en 1853 y titulado Compendio de la historia antigua y moderna de Venezuela.

Allí el autor es bastante negativo en su juicio acerca de la Colonia e incluso no alaba el

resultado de la obra misionera en América:

"Cuál fué la conducta de los misioneros?


No se puede negar á los primeros misioneros el prez que
merece su celo para la reduccion de los indígenas; pero
mas tarde, cuando lograron fundar varios
establecimientos, libres ya de afanes y peligros, se dieron
unos á la vida mundana, buscando riquezas y placeres;
otros vivieron en la holganza y la pobreza.” (221)

“Cuáles fueron las causas principales que produjeron la


revolución política de Venezuela?
El ejemplo de libertad que ofreció Carlos III á los
americanos, cooperando, de acuerdo con la Francia, á
la independencia de los Estados Unidos del Norte; los
errores del gabinete español; y la conducta violenta y
arbitraria que observaron algunos capitanes generales
con los desgraciados colonos." (222)

El segundo de los libros consultados publicado en 1865, que denota la visión oficial que

acerca de la Colonia se enseñaba en la Historia de Venezuela fue el Catecismo de la

Historia de Venezuela. de Rafael M. Baralt y Manuel M. Urbaneja. Este igualmente se

muestra bastante crítico de la obra de España en América.

El último de estos libros que estamos analizando aquí es el de la Señorita Socorro González

Guinán quien publicó en 1883 una Historia de Venezuela para niños. Lecciones extractadas

(220) Ibid., pág. 69.


164

por Socorro González Guinán aumentadas por Santiago González Guinán quien no se

muestra tan negativa con respecto a la obra de España en sus colonias y menos aún con

respecto a la obra de las misiones en Venezuela. Leamos estos dos párrafos para que

tengamos una idea de su obra.

"Los dominicos de la Española levantaron su voz contra


semejante iniquidad declarando contraria al Evangelio
semejante conducta. Entre éstos se distinguió el padre
Bartolomé de las Casas en su calidad de protector de
indios." (223)

“Terminada la conquista, Venezuela gozó de una larga


paz, Colonia esencialmente pobre, llamaba poco la
atención de la madre patria, y por mucho tiempo hizo
Mejico los gastos de administración. Sin embargo, Felipe V
en 1721, convirtió en Universidad el Seminario de Santa
Rosa fundado en Caracas por el obispo Diego Baños y
Sotomayor en 1696."(224)

Podemos entonces decir, que la pintura oscurantista de la época colonial fue mantenida por

la Historia oficial de Venezuela en general. Escaparon de ella, e incluso intentaron idealizar

la Colonia, nuestros grandes intelectuales como fueron Andrés Bello y Juan Vicente

González, que tal vez por su alta capacidad de raciocinio no cayeron en los clichés usuales

de sus contemporáneos.

Mario Briceño-Iragorry hace uso entonces de una tradición de la Historia intelectual

venezolana cuando revaloriza la Colonia. En ello el movimiento "revisionista" integrado

por

(221) Peoli, Alejandro. Compendio de Historia antigua y moderna de Venezuela. pág. 97.
(222) Ibid. pág. 111.
(223) Historia de Venezuela para niños. Lecciones extractadas por Socorro González Guinán aumentadas por
Santiago González Guinán. pág. 11.
(224) Ibid. pág. 59.
165

él y Caraccciolo Parra-León no propone una idea original de ellos, sino que ésta había sido

anteriormente expresada por otros.

Lo que sí puede ser genuino en el "revisionismo" es la tenacidad en comprobarla y

sustentarla con fuentes primarias.

Para esto hay que tener en cuenta que Caracciolo Parra León en su Discurso de

Incorporación a la Academia de la Historia declara que la visión antiespañola de la Colonia

se identificaba con el rechazo a la religión católica que algunos autores anteriores

profesaban. "Y al atacar a España, las piedras van de rebote contra la Iglesia en sus

representantes, obispos, cleros y religiosos."(225) Esta es la Historia contra la cual reacciona

Mario Briceño-Iragorry, pero no podremos negar que muchos rasgos románticos influyeron

en la obra de don Mario, como influyeron en el positivismo, corriente en la que él bebió sus

primeros métodos.

Entre los rasgos románticos que se destacan en la obra de Mario Briceño-Iragorry figura el

valor que concede al elemento espiritual en la conformación de la Historia representado

fundamentalmente en la religión. Y por otra parte por el claroscuro con que construye a sus

personajes que se muestran con todo vigor como estudiaremos después en Casa León y su

tiempo y en El Regente Heredia o la piedad heroica. También, y por sobre todo interesa en

este momento, su habilidad para polemizar, con la cual puso en cuestión a toda nuestra

(225) PARRA LEON, Caracciolo. Discursos de Incorporación. (1920 - 1939) Tomo 11, “ La Instrucción en Caracas,
1567 - 1725.” 7 de marzo de 1932, págs. 342 a 363.
166

Historia anterior por su supuesto antiespañolismo, anticatolicismo y olvido de la época

colonial.

También don Mario identifica a la Colonia con la religión católica como su signo

definitorio fundamental. Por eso más que un ataque a una posición histórica romántica

existe una crítica a la posición anticristiana que la supuesta Historia romántica profesaba.

Pero sí hay sin duda un valor romántico que Mario Briceño cuestionaba en esta etapa de su

fuerte adhesión al régimen gomecista era: la Libertad. Ella tenía que estar sometida

necesariamente a los principios del orden, como se ve en el análisis que hicimos en

"Primicias históricas" (1927). Esta opinión va a ser matizada en su obra posterior ya que en

su Epistolario reconoce la necesidad de una libertad íntima para todos los seres humanos.

En carta a Rafaél Caldera dirigida desde San José de Costa Rica , el 20 de agosto de 1938,

exclama:

“Nuestra carencia de sentido social de sacrificio nos


impide hasta hoy comprender la raíz de la libertad.
Porque ésta, aunque parezca absurdo, no vive sino del
sacrificio interior de nosotros mismos en aras de una idea
trascendente, llamada acaso a no cumplirse. De ahí su
estrecha trabazón social con la tolerancia, a cuyo sólo
arrimo crece y se dilata hacia lo exterior aquella “libertad
íntima” que es razón y estímulo de la libertad política,
aquella libertad sutil, cuyos fundamentos han defendido
los filósofos cristianos como esencia del propio espíritu y
de la misma vida interior.”(226)

3.3.6 TAPICES DE HISTORIA PATRIA O "LA


JUSTIFICACIÓN DE UN ORDEN HISTÓRICO"

La Historia es la justificación de un orden. Ella no podía estar dominada ni por el desorden

(226) BRICEÑO-IRAGORRY, Mario. Cartas con destino. (Correspondencia inédita). págs.97 y 98. (1938)
167

ni por el azar y esto es lo expresado por el título de este apartado, tomado del mismo autor.

La Historia no podía asumirse como una actividad caótica. El espacio restringido donde la

Historia acaece es la patria, territorio con forma y sentido dado por la misma Historia y que

es comparado con un edificio donde no debe haber baches y huecos sin respuesta. El oficio

del historiador es comparado con el de un constructor. El constructor organiza el espacio

que está trabajando.

"Sin embargo, a nosotros nos es fácil suponer como harto


propicio para crear el deseo de ser constructor, el
momento en que uno de nuestros prójimos o nosotros
mismos, nos encontramos al borde de un precipicio y
sintamos la necesidad de un puente para salvarlo. (...)
Esta razón de la necesidad de un puente ante las
honduras sin fondo, de las vías como causa de una
orientación profesional, justifica y explica también nuestra
afición por los estudios de historia patria." (227)

Para él, César Zumeta había sido uno de los que propuso el abismo entre la Colonia y la

Independencia. Esta idea es la antítesis de la tesis planteada por Mario Briceño-Iragorry:

hay una continuidad entre la Colonia y la Independencia.

Por eso toda la polémica anteriormente tratada subyace o forma parte de la estructura de

este texto. Para probar esa tesis Mario Briceño Iragorry tenía que demostrar que existía un

puente, y ese es el objetivo fundamental de Tapices de Historia Patria.

En el espacio del libro se destaca como el hito más imporante el año de 1777 cuando se

funda la nación venezolana.

(227) BRICEÑO-IRAGORRY, Mario. Obras Completas. Tapices de Historia Patria. Esquema de una Morfología de
la cultura Colonial. Vol. 4, págs. 31 y 32, (1934).
168

"... y si no hemos dicho nada de las audaces correrías de


Alfínger, Federmann, Spira y Hutten, ni tampoco hemos
detallado las expediciones de Ordaz, Herrera, Ortal,
Sedeño, y tantos otros, tal silencio obedece a que nuestro
propósito no es describir las luchas de conquista, sino fijar
las bases que permitan definir un concepto claro y
sencillo de la organización política que culminó en la
obra de 1777." (228)

En este sentido al creer en un orden y causalidad dentro de la Historia puede Mario

Briceño-Iragorry pensar en "el pasado como elemento constructor del presente." (229) Sólo

pensando en organización y orden dentro del pasado mismo podemos pensar en una

construcción del presente, porque si la Historia fuera algo caótico sería imposible crear algo

a partir de ella.

Esta seguridad con respecto al saber histórico y su directa incidencia en el futuro desarrollo

de los hombres viene inicialmente de la creencia platónica que exponía que el conocimiento

de los hechos conducía a su perfeccionamiento. Esta misma creencia fue mantenida con

distintas bases filosóficas por el Iluminismo y el Positivismo que veía en la Historia o en el

pasado una explicación de todo el presente. De ahí la gran cantidad de estudios históricos

que florecieron en Venezuela durante la pervivencia de esta doctrina. Esta seguridad en el

saber histórico como un arma efectiva para conocer el presente, explicarlo e incluso,

planificarlo ya no es tan clara a la conciencia actual, por lo menos, ya no es tan transparente

como en este período en que fueron escritos los Tapices de Historia Patria, en el cual

estaban vigentes los lineamientos de la Historia positivista.

De la Historia positivista le viene a don Mario esa necesidad de declarar constantemente

que su Historia estaba basada en los hechos.

(228) Ibid., pág. 72.


169

"No se nos escapa que muy de otra manera piensen los


teorizantes acostumbrados a acomodar las cosas según
los principios de los textos, sin cuidar que en la Historia no
dominan aquéllos, sino los simples hechos." (230)

Parece que mientras más se afirme esta frase tan cara al historiador positivista, más

inclinados estaremos a no darnos cuenta que la valoración dada por el historiador es

inseparable de la construcción histórica. Es muy difícil describir hechos solamente sin

valorarlos. Ni siquiera el científico deja de valorizar cuando describe un hecho.

Y como vemos, Tapices de Historia Patria no es solamente producto de los hechos

históricos, sino que también hay toda una valoración y una teoría histórica detrás del libro.

Como los historiadores positivistas Briceño-Iragorry no se dio cuenta muchas veces de lo

peligroso que era comparar los hechos de la naturaleza con los hechos históricos. Varias

veces crea metáforas donde los procesos históricos son comparados con procesos

biológicos en el libro.

Es bien interesante también destacar como a través de las narraciones de la Historia mundial

se tienden a justificar los hechos ocurridos dentro de la Historia de Venezuela. Esto aparece

una y otra vez en los ejemplos que se citan a continuación. El pirata es igual a los moros que

peleaban contra los españoles en la península Ibérica. La conquista y colonización de

América es comparada a la labor realizada por los Emperadores carolíngios para la

integración del Sacro Imperio Romano-Germánico y otras más que resaltarán en este

análisis.

(229) Ibid., pág. 82.


(230) Ibid., Enfasis nuestro.
170

Comparar de esta forma también es valorar aunque la metáfora sea con un elemento inocuo

de la naturaleza, el cual casi nunca es totalmente neutral.

Además, Mario Briceño-Iragorry establece momentos cronológicos más importantes que

otros. Ellos también son fijados por la valoración positiva o negativa que tenían para el

autor los acontecimientos que en ese período histórico sucedieron.

"En cambio gustamos nosotros de este sesgo que el


expositor da a su relato, por cuanto hemos creído siempre
que los cascos de los caballos han hecho tanto daño a la
Historia, y especialmente la nuestra, como el propio
caballo de Atila. Muchos de nuestros historiadores se han
guiado al escribir sobre la Colonia por el paso de las
caballerías y han gastado más tiempo en describir la
famosa batalla de los Omaguas y los fantásticos
escuadrones de indios que atacaron a los
conquistadores, que el dedicado a exponer la evolución
de las formas político-culturales." (231)

La atención va a estar puesta, entonces, en las formas políticas y culturales que conforman

el orden histórico. ¿Cuáles son esas formas que valorizan el espacio histórico? Es lo que

intentaremos responder con nuestra siguiente disertación.

Si nos fijamos un poco en la estructura de la obra, ya ella revela desde sus inicios que va a

estar en consonancia con el contenido que en la obra va a ser expuesto.

El inicio de los capítulos no puede dejar de recordarnos las Aventuras del ingenioso hidalgo

Don Quijote de la Mancha. Los resúmenes de los hechos al principio de cada capítulo de

Tapices de Historia Patria se asemejan a los inicios de los capítulos de Cervantes: "Aquí se

(231) Ibid., pág. 79.


171

pinta cómo los corsarios contribuyeron indirectamente a la formación de la nacionalidad."

(232)

Lo que nos recuerda aquel capítulo del Quijote que empieza así: "Donde se cuenta la

graciosa manera que tuvo don Quijote en armarse caballero." (233)

Esto no deja de estar de acuerdo con el contenido de la obra que va a privilegiar los valores

hispánicos por encima de cualquier otros. Las formas políticas y culturales propuestas son

las hispánicas.

Para descomponer estructuralmente el discurso de Don Mario en este libro acudiremos a las

proposiciones de Noam Chomsky en cuanto al análisis del discurso (234). Este puede ser

descompuesto utilizando el sistema propuesto por el autor citado en las siguientes partes:

Una estructura profunda expresada por una ley de causación que él llama "oculta causación

concreta" (235) que por supuesto no se puede romper. Esa causación proviene, como en los

árboles, de la semilla plantada por los españoles en el momento del Descubrimiento de

América. Esta semilla traía en sí todos los valores deseables y ordenadores de nuestro

proceso histórico. Cualquier desviación de este desenvolvimiento donde lo hispánico no

desempeñara el papel fundamental no iba a tener ninguna importancia. Ejemplo de esto es

la Revolución Francesa.

(232) Ibid., pág. 129.


(233) CERVANTES, Miguel. Don Quijote de la Mancha. pág. 48. No podemos decir que éste sea un rasgo
exclusivo de Mario Briceño-Iragorry. Se presenta también en otros escritores de su generación como José
Rafael Pocaterra en Memorias de un venezolano en la Decadencia y en Ifigenia de Teresa de la Parra.
172

"Entre nosotros sobrevive un sector intelectual que, nutrido


con las máximas de la Revolución Francesa, aún
propugna sus teorías como génesis de libertad. Son los
apologizantes de un cadáver, o más bien de un
esqueleto. Aferrados a sus anticuadas ideas, sostienen la
tesis de que al soplo de Rousseau nacieron y crecieron
nuestras nacionalidades americanas, y no sólo han
pretendido hacer del Libertador un maniquí de la
Enciclopedia, sino que, negando nuestro pasado, para
ellos digno sólo de escarnio, terminan por mutilar nuestra
vida de pueblo histórico. Para ellos Prometeo no es el
héroe que roba el fuego de Júpiter, sino el criminal que se
hace semidiós porque deja las cadenas del suplicio..." (236)

La Revolución Francesa no debía jugar un papel importante dentro del orden que el

desarrollo histórico debía de seguir. Reconocerle algún papel sería desconocer la semilla

inicial que los españoles habían plantado y que desde un principio tuvo características

igualitarias.

En consecuencia en la Historia no puede existir el azar. Esta causación del orden histórico

tiene su origen en la Historia clásica, concretamente en Polibio:

"El estudio de los nexos históricos que desde tiempos de


Polibio explica los hechos, no como obra del azar, sino
como producto de una oculta causación concreta,..."
(237)

Y este es el modelo histórico a seguir: la Historia clásica. Esta es la Historia que debe ser

imitada, como lo demuestra en innumerables ejemplos de su obra. La Historia clásica es el

modelo profundo generador de Tapices de Historia Patria.

Luego contamos, si se nos permite llamarla así, con una estructura superficial del texto

donde las opiniones históricas del autor sobre el desarrollo de la Historia de Venezuela son

(234) ARELLANO, Fernando. Historia de la Lingüística. Tomo II, págs. 138 y 139.
(235) BRICEÑO-IRAGORRY, Mario. Obras Completas. Tapices de Historia Patria. Esquema de una Morfología de
la cultura Colonial. Vol. 4, pág. 202.
(236) Ibid., págs. 83 y 84.
(237) Ibid., pág. 202.
173

sustentadas por otros autores contemporáneos del autor como Laureano Vallenilla Lanz,

José Gil Fortoul, Luis Correa, Enrique Bernardo Núñez, Felipe Fermín Paúl y Pedro Itriago

Chacín.

Por lo tanto la Historia clásica y los historiadores venezolanos mencionados deben ser

imitados. La Historia romántica debe ser negada. Sin embargo, la definición de esta antítesis

no está muy clara, como ya estudiamos en el apartado anterior, ya que Mario Briceño-

Iragorry posee rasgos románticos. Las estructuras profunda y superficial -expuestas por el

autor en Tapices de Historia Patria- van a ser verdaderas, serán las tesis a ser demostradas y

comprobadas. La Historia romántica, generalmente falsa, va a representar la antítesis a ser

negada dentro del pensamiento de Mario Briceño-Iragorry, por lo menos de una manera

consciente.

El libro parte de una valoración positiva del aporte de los conquistadores a la formación de

la cultura hispanoamericana y concede un valor prácticamente nulo a la cultura indígena.

"Suponer por un instante que la cultura universal hubiera


recibido algún servicio con el desarrollo de las semi-
culturas aborígenes, nos parece, a pesar de ser lo
hipotético un modo imperfecto de conjugar en
Historia, una tesis tan difícil de sostener como la que
asentase que hubiera importado sobremanera que los
druidas hubiesen desarrollado su rudimentaria
civilización."(238)

El párrafo anteriormente expuesto tiene que ser meditado porque habla de toda una visión

de mundo contenida en esa valoración negativa de la Historia aborigen. Para Mario

Briceño-Iragorry la Historia sólo es importante cuando se inserta dentro de los valores de la

cultura occidental, de modo que todo aquello que no exprese el orden que estos valores
174

persiguen debe ser ignorado, como los indios, por ejemplo. Sin embargo este último

personaje, es una realidad siempre presente en nuestra propia Historia y también hoy en día

en la Historia y la cultura universal. De esta forma la determinación de lo que es "cultura

universal", para insertar dentro de ella un suceso histórico, depende y ha dependido de

factores ideológicos, políticos y temporales.

Después de más de sesenta años de escrito este libro nos enfrentamos a una interpretación

de la Historia que al valorizar positivamente elementos del desarrollo histórico e ignorar

otros, nos ha llevado por mucho tiempo a una interpretación no del todo fiel de la realidad.

Estos elementos que no tenemos en cuenta y no consideramos como importantes se

muestran en forma recurrente dentro de la Historia hispanoamericana y ya no podemos

dejar de tenerlos en cuenta.

Frases asumidas sin cuestionamiento como "El español, en actitud ardorosamente

democrática, no esquivó la unión con la doncella indiana, y la prole llevó también el sello

que biológicamente debía dominar;..." (239) nos llevan a concluir que este libro está

inclinado a defender el aporte español en América por encima de la objetividad histórica.

Lo que está a favor de España sí es Historia, lo que está en su contra no.

"...y que reales disposiciones, como la que permitió a


boca de la conquista esclavizar a los indígenas, son
puntos en que parece hallaran cimiento los cargos
hechos contra el régimen colonial español; mas los juicios
que se alcen sobre tales apreciaciones carecen del

(238) Ibid., pág. 47.


(239) Ibid., pág. 41. Negrillas nuestras.
175

carácter constante y universal que reclaman los juicios


históricos."(240)

Ya hemos ido demostrando a través de este capítulo que ésta no es una actitud inconsciente,

no buscada por nuestro autor, sino que por el contrario para él la Historia no tenía sentido si

no existía detrás de ella una tesis a ser defendida y a veces esto lo llevaba a la simplificación

de los hechos para mantener su tesis en pie.

El libro parte de una jerarquización con respecto a las partes implicadas en el

Descubrimiento de América. Así nos dice:

" y nos hallaríamos como ante un tribunal donde se


discutiese una acción reinvindicatoria y una de las partes
hubiese intentado la prueba llamada diabólica por las
escuelas, y con ella comprobase a la postre que lo que
pertenece por posesión útil de sus ascendientes paternos,
perteneció por títulos caducos a sus abuelos uterinos.
Cualquiera, sin ser el propio juez, le redarguiría que la
última circunstancia probada, aunque innegable de
suyo, no pasaría de tener un mero valor sentimental, pues
era bastante a su derecho probar la continua voluntad
de señorío de sus legítimos causantes." (241)

Considerar a la Historia como juicio no debe extrañarnos de un hombre cuya formación

fundamental provenía del campo de las leyes. En ese juicio, como en la mayoría de los

procesos legales, una parte tiene la razón y la otra no. Aquí la parte paterna es útil y tiene la

razón, mientras que la línea materna está caduca, tiene un valor puramente "sentimental" y

ha perdido su poder porque no tiene voluntad para conservarlo. Una valoración semejante

del lado materno (indígena), por supuesto que no propiciaría el crecimiento de la criatura (si

es que hubiera alguna).

(240) Ibid., pág. 42


(241) Ibid., pág.41. Negrillas nuestras.
176

En este juicio el indio resultaría la parte perdedora. "... y en verdad que era de poca cabeza

el infeliz, ...." (242)

El indígena era inferior y al respecto nos cita un ejemplo de la puesta en práctica de ese

principio:

"La actual Constitución de la República del Ecuador, de


forma democrática, prevé un Senador para la tutela y
defensa de los indígenas, a quienes consiguientemente
considera en una posición legal de inferioridad. !y de qué
otra manera!" (243)

No se formulaba todavía Mario Briceño-Iragorry las interrogantes que obligatoriamente se

plantea el hombre de finales del siglo XX en Venezuela y en el resto del mundo con

respecto a estos fenómenos. En ningún momento podemos pensar hoy que el indígena era

inferior en términos absolutos. Inferior sí con respecto a la cultura nueva que le trataban de

inculcar. Pensamos que la necesidad que sentía Mario Briceño-Iragorry de defender la obra

de España en América, lo hace olvidar que esta inferioridad era la misma que sentimos

todos los seres humanos ante la tela bien tejida que constituye una cultura extraña.

Si el indígena era inferior había que protegerlo, por medio de las Misiones y de la

Encomienda, de una cultura que no era la suya. Las leyes liberales lo llevarían a la

perdición porque su orfandad inicial frente a la cultura extraña no había podido ser superada

por estas dos Instituciones. Por eso las leyes de la Colonia, que protegían y reconocían esa

inferioridad, eran para Mario Briceño-Iragorry más equitativas que las leyes republicanas

que ignoraban la carencia del indígena y pretendían dejarlo a su arbitrio.

(242) Ibid., pág. 91.


(243) Ibid., pág. 95. Itálicas nuestras igual a comillas del autor.
177

"Al examinar en sus efectos aquellas leyes, cimentadas en


los principios de la filosofía liberal tan en boga durante el
siglo pasado, sorprende la consideración de que la
población rural de la República, condenada por ellas a
un absurdo despojo, recibió más perjuicio de leyes que la
libraron de la manus bajo cuya protección jurídica vivió
durante la Colonia, que el que hubiera podido
continuar recibiendo de un régimen fundamentado en el
principio de la desigualdad social. Porque obligar a los
infelices propietarios de aquellas ricas comunidades a
valerse de sí mismos, era tanto como dejar la
administración de una cuantiosa herencia a libre arbitrio
de herederos menores de edad, a quienes, para más
favorecer en sus deliberaciones, se hubiera libertado del
legítimo tutor." (244)

Sin embargo, el indio " es aunque débil, un ser espiritualmente nuevo." porque "empieza a

palpitar el alma de la raza dominadora,....".(245)

En este momento cabría preguntarse de qué servía esa renovación de espíritu si el hombre

de los campos iba a tener que necesitar protección durante toda su Historia. Esta protección

podría ser concebida como la del General Juan Vicente Gómez, cuyo orden mantenía al país

bajo férrea disciplina, según el autor.

Frente a esta orfandad del indio estaba la otra parte del juicio, los criollos que representaban

el elemento creativo dentro del proceso de la nacionalidad.

Distingue Mario Briceño-Iragorry dos tipos de propiedad

"... coexistentes durante la Colonia y en los tres primeros


cuartos de siglo de la República: la individual y la
colectiva, destinada esta última a balancear la justicia en
la distribución de la tierra,..."(246)

En cuanto a la propiedad de la tierra mantiene la opinión de que el Latifundio no se originó

en la Encomienda sino

(244) Ibid., pág. 95.


178

"...en la compra de tierras vacas o realengas, es decir, de


tierras que por no estar ocupadas por indios, pertenecían
al real patrimonio, al modo como las tierras baldías
pertenecen hoy a los Estados de la Unión." (247)

Para él la Encomienda no había creado ningún tipo de precedente en la injusta distribución

de la tierras venezolanas sino que la distribución actual de la tierra procedía de "... la

compra de tierras vacas o realengas." (248)

No sólo se hace hincapié en la superioridad de los conquistadores sobre los indígenas, sino

que se justifica la conquista misma, porque ésta es semejante a hechos históricos del pasado

como son las conquistas del Imperio Romano sobre otros pueblos, y la expulsión de los

moros de la Península Ibérica.

"Con el águila capitolina, las legiones de César llevaban


buena provisión de píleos para cubrir, en señal de
libertad, la cabeza de los nuevos súbditos: los
Adelantados de España, al par del Estandarte de Castilla,
llevaban el agua lustral, a cuyo riego el indígena
sojuzgado pasaba a la categoría de hermano menor, a
quien era necesario instruir y proteger." (249)

Otro punto interesante a destacar en Tapices de Historia Patria y en el resto de la Historia

escrita por Mario Briceño-Iragorry es el tratamiento que le da a otro aspecto importante de

la Historia venezolana: El Cabildo.

"Sin detenernos en la evolución del Municipio colonial no


llegaremos nunca a comprender la génesis del
movimiento independiente. Ante la trivialidad de tener
que aceptar como artículo de fe que el pueblo
venezolano apareció súbitamente en la escena del
mundo, los historiadores que anteponen la eficacia de la
causa a la del sino como elemento explicativo de la

(245) Ibid., pág. 96


(246) Ibid., pág. 92.
(247) Ibid., pág. 96. Negrilla nuestra. Si estudiamos las actas del congreso de Venezuela de los años 1921 y
1922, cuando Mario Briceño-Iragorry fue su Secretario, constantemente se hace alusión en las actas a la
entrega de tierra baldías por el Ministerio de Fomento y confirmadas por el Congreso a titulares
personales. Ver págs.155, 156, 164, 165, 169, 170, 171, 172, 173, 174, 175, 176, 177, 178, 185, 186, 187, 188,
190, 191, 192 y 196.
(248) Ibid., pág. 96.
(249) Ibid., pág. 41
179

Historia, hubieron de desandar todo el largo camino


trillado por los hombres de la Colonia, en pos del nexo
que absolviera el abismo creado por ciertos historiadores
líricos."(250)

En el Cabildo Mario Briceño-Iragorry encarna su teoría de la causalidad histórica. Para él

ella es muy diferente de la creencia que tenían otros historiadores en el destino. Por

supuesto que podemos hablar de una diferencia entre los dos tipos de Historia: La

practicada por los griegos y la practicada por los positivistas. En la primera el hecho por sí

mismo no tenía ningún valor expreso, mientras que en la Historia positivista sí lo tiene. Sin

embargo, en ambas los hechos están determinados por fuerzas independientes de ellos.

Entonces, aunque Briceño-Iragorry se empeñe en hacernos ver que no existe ninguna teoría

detrás del hecho histórico por él presentado, el principio de que existe la causalidad

histórica organizando la Historia puede ser una teoría de la que los demás supuestos o

hechos se deriven.

El Cabildo representa la continuidad de los valores de la civilización hispánica durante la

Colonia. Los criollos iban a restablecer la tradición hispánica debilitada por la

(250) Ibid., págs. 107 y 108. Negrilla nuestra.


180

germanización de los Austrias, a través del Cabildo.

"La tradición exclusivista del español se agigantaba en la


mente de aquel pueblo venido sobre las aguas salvajes
para tomar posesión de nuevas tierras; y cuando los
Fueros locales perecen frente al empuje de los reitres del
joven emperador germanizado, una sociedad surge
aquende el océano que permanecerá fiel a la tradición
del viejo derecho." (251)

Los Cabildos constituyeron una institución identificada con una clase social determinada:

los criollos; circunstancia que según don Mario no los debilitaba sino que al contrario, eran

los intereses de esa clase los que se identificaban con los de la nacionalidad. Ellos eran los

baluartes que defendían el orden hispánico y por eso, creía él, estaban identificados con los

intereses de la sociedad completa. En ellos estaba representada la clase superior de la

Colonia y de allí la validez de sus proposiciones políticas.

“Lo que los demagogos más critican en la institución de


los Cabildos fue justamente lo que contribuyó a darles
mayor fuerza. El criollo que constituía una superación en
orden a las demás clases, representaba la conciencia
vigilante de la nacionalidad colonial. ... Demás de esto, el
Cabildo fue para la arrogancia del criollo un medio
escudado para la ley para medir su capacidad política,
la cual en su concepción más alta simbolizaba la propia
capacidad cívica del pueblo, al modo como en
Inglaterra después de la invasión normanda, el derecho
de los grandes fue el derecho del pueblo entero." (252)

La superioridad de los criollos está sustentada en leyes de orden positivista como ésta:

"Porque las clases superiores , en virtud de una ley de


sedimentación histórica, van acumulando la
potencialidad que en la masa resiste, callada, contra los
órdenes absolutistas de la misma manera como los polos
de la pila atraen en silencioso trabajo los átomos
confundidos en una solución. ..." (253)

Toda esta concepción acerca del sujeto de la Historia ubicado en los Cabildos y

(251) Ibid., pág. 98.


(252) Ibid., pág. 105. Negrillas nuestras. Itálicas del autor.
(253) Ibid., pág. 105.
181

perteneciente a una clase social determinada, ya discutida anteriormente, no era compartida

por algunos historiadores del momento. Sabemos por el estudio de la polémica de nuestro

autor con Zumeta, que éste era uno de ellos. Sin embargo cuando Mario Briceño-Iragorry

cita a los opositores de esta teoría no cita nombres sino que los llama "los modernos

demagogos" y esta disputa que se suscribía exclusivamente a los tiempos coloniales, toma

tintes de actualidad para él porque el sujeto en la Historia pasada debía seguir siendo el

sujeto de la Historia presente.

"Por ser criollos y mantuanos a manera de señores en el


laberinto de la Colonia, pudieron representar a la vez,
como fuerza simbólica de la política en forma, un dique
frente a la absorción centralizadora de los Gobernadores
y Oficiales Reales. Si ellos eran la cabeza, no parece que
hubiese sido mejor que todos estuvieran descabezados,
para satisfacer el ideal retrospectivo de los modernos
demagogos, empeñosos, como lo ha entendido nuestro
vulgar concepto de democracia, en hacer por arriba la
igualación social, es decir, destruyendo lo que sobresale,
y no buscando, como lo ordena la lógica y la justicia, que
sean los de abajo quienes, en el seno de un orden de
equidad y sobre el estribo de leyes generosas, se empinen
para alcanzar a los otros." (254)

La superioridad social del Cabildo y su papel promotor en la guerra de Independencia

constituye uno de los centros del libro y es repetida en él una y otra vez. Agregándole

elementos diferentes que contribuyen a ampliarla, pero conservando el mismo

planteamiento originario, la Independencia quería restablecer los viejos valores hispánicos,

que pervivían en los Cabildos coloniales, y no así en la España germanizada y afrancesada

por los Austria y los Borbón.

Por eso se debe negar toda influencia extranjera en la guerra de Independencia cuya

(254) Ibid., pág. 108. Negrillas nuestras


182

causalidad para él, provenía de los valores hispánicos mismos que aspiraban a una

purificación, y concluye su estudio del Cabildo en este libro con la siguiente frase:

"El historiador venezolano que habiendo salido a buscar la


espada con que los fundadores de la República
rompieron los lazos que ataban la Patria a la Metrópoli
española, halló que tal espada ni Miranda la trajo de
Francia, ni Inglaterra la había enviado en los barcos
contrabandistas, sino que, muy por el contrario, era la
misma espada que usó el viejo conquistador hispano en
la larga empresa de pacificación, naturalmente debió de
haber experimentado sorpresa semejante a la que
embargó el ánimo del juez pesquisador." (255)

Es importante destacar que los criollos no eran para Mario Briceño-Iragorry una casta sino

una clase social. Para él la dinámica social de la estructura colonial estuvo presidida por las

clases sociales como categoría sociológica.

Esta atribución nos remonta a una polémica en la Historia de Venezuela, que se parcializó,

bien por las clases sociales o por los estamentos, en el desenvolvimiento de la Historia

colonial. Sin embargo, la reglamentación legal que tenían las divisiones sociales en la

Colonia, no favorece mucho hoy en día la aplicación del término clase social a la estructura

colonial.

El mismo habla de este ordenamiento legal que legislaba sobre las atribuciones de las

distintas divisiones sociales durante la Colonia. En este caso recurre a una metáfora

histórica que nos recuerda el momento en que se escriben los Tapices, cuando el Nacional

Socialismo Alemán estaba mostrando ya signos de dominio. El Nacional Socialismo

Alemán prohibió a los hebreos que se bañaran en las piscinas de la misma forma que el

Cabildo colonial prohibió a los negros que transitaran por las quebradas. Sin embargo para

(255) Ibid., pág. 108. Negrillas nuestras.


183

él en la ley del Cabildo existía una razón de base que la justificaba (los negros asaltaban a

las mujeres), no así en la ley dictada en Alemania.

"Nada tan peregrino como la ordenanza del


Ayuntamiento de Caracas que vedó a los negros
concurrrir a las quebradas sino fuera yendo por agua
para el servicio doméstico. Cualquiera la encontraría
semejante a la reciente disposición del Gobierno de
Nuremberg que, en su hostilidad a los hebreos, ha
prohibido que éstos se bañen en las piscinas municipales,
permitiéndoles sólo tomar baños públicos de regadera. (Y
cualquiera entiende la razón). En cambio, si nos
detenemos en sus causas comprenderemos que el
Cabildo caraqueño tomaba aquella medida para evitar
asaltos que los negros hacían a las indefensas mujeres
que bajo los samanes de las quebradas avileñas, se
dedicaban honestamente al oficio de lavar ropa. Y nadie
dirá entonces que poder transitar libremente por las
hondonadas fuera un título diferencial de clases y una
demostración de necia hidalguía. Valiente privilegio!" (256)

Independientemente del motivo de la ley, ésta iba dirigida a un sector social de la población

con exclusividad (los negros), lo que determina que no era ésta una sociedad cimentada en

una división social que tuviera un basamento económico solamente, sino que había leyes

que distinguían una clase de otra y que eran dictadas tomando en cuenta aspectos raciales.

Cuando hablamos de clases sociales las mismas no son reglamentadas por leyes y menos

aún éstas contienen una casuística de tipo racial.

También vemos como en la Historia ciertos individuos pertenecientes a grupos sociales

determinados podían alcanzar la heroicidad, mientras que ésta le estaba vedada a otros. No

había una sola Historia, sino diferentes tipos de historias, de acuerdo a la posición del

individuo dentro de ellas:

"Hemos dicho que cuanto va de Guacaipuro al


Libertador distan las historias de la Historia y estamos en lo
cierto. El héroe requiere una concreción de cultura social
para

(256) Ibid., pág. 114, Itálicas igual comillas del autor.


184

afianzarse. La defensa de un bohío podrá constituir un


alarde de temeridad y de resistencia orgánica, pero
nunca elevará al defensor a la dignidad heroica. Porque
el héroe, para serlo en la acepción integral, debe
obedecer en sus actos un mandato situado más allá de
las fuerzas instintivas: su marco es el desinterés y no la
ferocidad."(257)

Los estratos sociales superiores de esta Historia, que pueden ser sujetos de heroicidad,

tienen un código moral distinto que los estratos inferiores. Ellos deben defender su honra.

"Honor, honra e injuria son términos legales que se hallan


presentes en los numerosos textos jurídicos españoles del
medioevo, comenzando en las Cartas Pueblas y Fueros
Municipales Breves, hasta los Fueros de Cuenca, (.....). La
mentalidad castellana , aragonesa y de otros Estados y
Señoríos Cristianos, hacia las postrimerías de la Edad
Media resaltan la valía que reconocía el honor y la honra
como sentimientos y cualidades nobles, (...)"(258)

Este concepto de la honra, proveniente del medioevo europeo formaba parte de un código

social que Mario Briceño-Iragorry respetaba. La honra había que repararla por medio de

distintas acciones que lavaran el honor de los querellantes.

"Las uniones de pardos y mantuanos y la legitimación de


hijos habidos en mujeres de color, junto al generoso
concepto cristiano de igualar y reparar, impuesto en
fuerza de sentencias eclesiásticas que revivían la misma
sorpresa de los romanos de los primeros siglos de la Iglesia
ante el matrimonio de libertos con feminae
clarissimae,contribuyeron de manera intensa a reducir las
soluciones existentes en la continuidad del plasma social."
(259)

El plasma social proveniente de los españoles sería reducido por las uniones mestizas, pero

él continuaría siendo la substancia que uniría los distintos elementos. Por lo tanto después

de presentar y justificar la conquista y el orden colonial, Mario Briceño-Iragorry se dedica a

expresar los elementos que contribuyeron según él a la formación de la nacionalidad: los

criollos, los Obispos y los piratas.

(257) Ibid., pág. 119.


(258) LOPEZ, FALCON, Jorge."El duelo de honor en la decimoctava centuria venezolana." pág. 38.
(259) BRICEÑO-IRAGORRY, Mario. Obras Completas. Tapices de Historia Patria. Esquema de una Morfología de
la cultura Colonial. Vol. 4, pág. 116. Negrillas nuestras.
185

El ser de las cosas o en concreto de una nación, no se forma sólo con elementos positivos

que lo apoyen en su definición, sino que es producto también de la lucha contra elementos

extraños, los que crean en este ser o nación un espíritu de combate, que contribuye a su

advenimiento. Esto probablemente dé sentido a la necesidad de polémica que se revela en

muchas partes de la obra del autor.

En el caso de la formación de la nacionalidad venezolana los elementos afirmativos de ésta

fueron los criollos y los Obispos, y los negativos los piratas, igualmente necesarios en el

proceso de consolidación de la nacionalidad porque ellos unieron a los criollos y al pueblo

frente a un peligro común.

El aporte de los criollos ya ha sido suficientemente tratado como preservadores de los

valores españoles, que serían el basamento más sólido para la construcción de la

nacionalidad, sobre todo a través de los Cabildos coloniales. Los Obispos eran los más altos

representantes de la Iglesia, le impartían a ésta sus directrices para configurar un orden

terrenal de acuerdo a los lineamientos del cristianismo de la época.

Ellos encauzaron a los pueblos hacia los valores cristianos que en última instancia eran,

según Mario Briceño-Iragorry, los únicos valiosos en la Historia y no sólo esto, sino que

construían a la Historia misma:

"Mientras los capitanes conquistando la tierra y las


autoridades refrenando la anarquía colonial, realizaban
los hechos que la Historia recoge como expresión de la
cultura que se distendía en el nuevo marco geográfico,
los Obispos concretaban el símbolo que, sobre aquellos
hechos, se erguía como ornamentación espiritual para el
futuro. Ambas autoridades, civil y eclesiástica,
armonizaban en su misión de abrir horizontes a la Historia.
186

Aquéllos con la espada y el bastón de mando, éstos con


el báculo y la estola, conjuntaban en sus obras el ideal de
integración que los emperadores carolingios resumieron
en su persona, al recibir con la corona del Sacro Imperio,
la dignidad de diáconos. "(260)

La autoridad civil y la autoridad eclesiástica tenían una tarea en común: conducir a los

hombres por los caminos de la civilización que para él se identificaban con los caminos de

la Historia que en última instancia era una sola con las siguientes características: española,

cristiana y occidental.

Está perfectamente justificada para él la unión entre política y religión que se dio con

bastante fuerza en el Descubrimiento y la Colonización de América y comandada por los

misioneros: "Abanderados de la Religión, lo fueron también de la política colonial. ... hasta

donde entró la cruz había avanzado también la autoridad civil." (261)

La Iglesia Católica tenía como una de sus labores la educación del pueblo, y dentro de ella

cumplieron un gran papel los Obispos:

"Desde los años iniciales de la conquista empezó en los


Obispos la preocupación por la enseñanza. Era a ellos a
quienes por el carácter de la institución y por la alteza del
oficio, correspondía su iniciativa y vigilancia, y no a las
autoridades seculares, entregadas a la dura tarea de
pacificar y gobernar la tierra."(262)

El resto de la discusión sobre la educación en la Colonia es consecuencia de la polémica

(260) Ibid., pág. 125. Negrillas nuestras.


(261) Ibid., pág. 88.
(262) Ibid., pág. 154.
187

que sostuvo el autor con César Zumeta, ya citada en la discusión del Discurso de

Incorporación de dicho autor y que Mario Briceño-Iragorry critica fuertemente.

Para defender su postura se basa en el Discurso de Incorporación de Caracciolo Parra Léon,

ya citado.

Existía, entonces, para Mario Briceño-Iragorry una nueva Historia que estaba siendo escrita

o iba a serlo por los historiadores que estudiaran la Colonia y reconocieran el papel que la

Iglesia Católica había desempeñado en la educación del pueblo y una vieja Historia que

había sido elaborada, según él, por historiadores con prejuicios románticos y que no

reconocían el importante papel que había jugado España y la Iglesia Católica en la

formación de estos pueblos. Circunstancia que nos remite al revisionismo histórico que ya

hemos discutido en los apartados anteriores de este trabajo.

"El debate entre la falsedad de la antigua historia y la


verdad de los hechos, está abierto en la actualidad y
corresponde a las nuevas generaciones dictaminar sobre
el temerario de la pseudo-historia que funda sus
conclusiones en estribos aéreos cimentados sobre el
abismo. Ante las conclusiones de la crítica presente, la
varita mágica no sirve siquiera para batuta y la
generación espontánea se convierte en siembra de
voluntaria tenacidad." (263)

Para él la Independencia de Venezuela no se había dado por "generación espontánea", sino

que era un resultado patente de lo importantes que habían sido la educación y la cultura

colonial en la formación de los hombres de la época. Y en este sentido no se equivocó. La

educación colonial fue muy fructífera en la formación de las mentes coloniales que

(263) Ibid., pág. 160.


188

posteriormente conducirían a la guerra de Independencia.

"Allí, estaba la semilla, regada de fuerte lógica, que daría


a su tiempo el fruto requerido. De los claustros
universitarios salieron los idealistas que redactaron las
fórmulas de nuestro derecho republicano; y de las
escuelas de primeras letras, aquel sector popular que
supo discurrir sobre la Independencia." (264)

Su metáfora educativa predilecta proviene de las ciencias naturales. Semeja la educación a

la agricultura, circunstancia que tampoco deja de ser acertada. Experimentado desde los

primeros años de su juventud (265) en la docencia, conocía muy bien las ventajas y

dificultades prácticas que ésta conllevaba.

Pensamos que cuando el educador siembra la semilla tiene una diferencia con el agricultor,

no sabe qué tipo de fruto va a recibir. Si la semilla plantada es excelente el fruto continuará

siendo excelente, pero el educando tendrá la facultad de transformarla de acuerdo a la

sociedad de su tiempo y a sus necesidades subjetivas. Los educadores coloniales no

necesariamente tuvieron la intencionalidad de sembrar la orientación que la semilla cobró

debido a la situación histórica del momento. Y esto es lo que la teoría de la causalidad de

Mario Briceño-Iragorry no le permite reconocer. La causalidad natural, si es que existe, no

es igual a la causalidad que puede ser establecida en los fenómenos históricos. Algunos

maestros coloniales cumplieron fielmente con su deber y de allí nació la generación que

protagonizó la Guerra de Independencia, pero su intención no estuvo directamente orientada

a provocar la misma.

(264) Ibid., pág. 168


(265) Según la cronología que aparece en el libro titulado Mario Briceño-Iragorry él se inicia como docente en
el Liceo Libertador de Mérida para el año 1919. pág. 139.
189

Si en realidad los maestros coloniales tuvieron la directa intencionalidad de prender la llama

de la Guerra de Independencia debe ser comprobado por un estudio historiográfico más

profundo y no aplicando la ley de la causalidad, la Independencia ocurrió y por lo tanto los

maestros coloniales ayudaron a encender el fuego.

La defensa de la educación y la cultura colonial era para Mario Briceño-Iragorry, al igual

que para Caracciolo Parra-León, un asunto muy ligado a la defensa de las convicciones

cristianas. El que atacaba la educación de la Colonia atacaba también al cristianismo:

"Quien se detenga a contemplar la figura de Bello


venezolano, expresión admirable de la cultura de su
época, llegará a la conclusión de que sus brazos en cruz
serían buen puente para borrar el hiato o abismo que los
historiadores románticos pretenden introducir entre la
Colonia y la República. Y la cruz de los brazos serviría a la
vez para definir el carácter cristiano y católico de aquella
calumniada cultura." (266)

Sin embargo, no fue la posición conciliadora de Andrés Bello la que adoptaron los próceres

de la Independencia porque sabían que había que diferenciar la semilla sembrada del fruto

que ellos representaban y en ello no se equivocaron. La Independencia no se hubiera

llevado a cabo si esto no hubiera sucedido. Por eso podemos observar en ellos la dualidad

citada por Mario Briceño-Iragorry.

"...don Cristóbal Mendoza, había levantado en Trujillo


quince años antes de la Independencia, una extensa
probanza encaminada a justificar el entroncamiento de
mi familia (son palabras suyas) con las primeras y
principales que de Europa pasaron al descubrimiento,
conquista y población de este nuevo mundo, y a poner
de bulto si me conocen a mí y han conocido a mis
ascendientes por personas de calidad y nobleza,
gozando en todos los tiempos de los fueros y
preeminencias de caballeros hidalgos executorios y como
tales han ocupado y ocupan los primeros puestos de esta
ciudad. En las mismas condiciones de Mendoza estaban
casi todos los próceres que se dieron, inclusive el

(266) BRICEÑO-IRAGORRY, Mario. Obras Completas. Tapices de Historia Patria. Esquema de una Morfología de
la cultura Colonial. Vol. 4, pág. 170.
190

Libertador, Urdaneta y Sucre, para citar mayores, a


vociferar contra la Colonia y contra su régimen destructor,
sin advertir que ellos eran la Colonia misma que se alzaba
hacia una nueva forma política, capaz de ser soportada
por los elementos formados en su seno." (267)

Para Mario Briceño-Iragorry los hijos de la Colonia querían desprestigiar a sus

progenitores, negar a sus padres y esto no debía ni podía ser así porque nuestro pueblo no

aparece por primera vez en la Guerra de Independencia sino que para él, como ya vimos, la

Independencia es una continuación de la Colonia y es la obra de los patricios la que le da

continuidad.

“Lejos de representar un hiato, o un salto sobre un abismo,


la obra de los patricios de 1810 exprime, en tonos
vigorosos, la continuidad intelectual de nuestra Historia en
el panorama cósmico, y no la prístina aparición de un
pueblo." (268)

El elemento negativo, no por ello menos necesario en la formación de la nacionalidad,

fueron los piratas.

Ellos recuerdan a los moros en la Península Ibérica: "El corsario, nueva faz del moro

secular, amedrentaba a los colonos y los unía para la común defensa de los puertos de la

Patria." Sin embargo, esta unión tuvo un precio lamentable que fue el atraso cultural de los

pueblos descubiertos.

"Nada contribuyó tanto como la acción destructora de


los corsarios, para detener el progreso material de los
pueblos españoles de América y el desarrollo de su curva
cultural." (269)

Además de estos tres elementos fundamentales ya estudiados que contribuyeron a la

formación de la nacionalidad, los Cabildos, la Iglesia y los piratas, no deja Mario Briceño-

(267) Ibid., págs. 179 y 180. Itálicas en el original.


(268) Ibid., pág. 199. Enfasis nuestro.
(269) Ibid., pág. 132.
191

Iragorry de tratar otros elementos que sin duda contribuyen a su formación como son el

ambiente y la agricultura.

Los "altivos colonos" españoles le enseñaron al indígena a cultivar la tierra.

"Esta raza altiva, que afinca en la reciedumbre de sus


hechos el prestigio de su hoja de servicios, no vacila en
doblarse, cual masa esclava, para educar al aborigen en
las nuevas empresas agrícolas. Discípulo de Virgilio, en el
arte de sustituir por la azada la bélica rodela, ellos
concretan bajo el ardiente sol tropical, el mismo símbolo
esculpido en cierta piedra preciosa, del tiempo acaso de
Catón o Cincinato, que enriqueció, como presagio
papal, el tesoro de Urbano VIII: dos leves abejas tirando
de un arado." (270)

Aquí nos enfrentamos al mismo tipo de símil histórico estudiado en muchos ejemplos

anteriores, los españoles actuaron bien porque enseñaron a los indígenas a trabajar de la

misma forma que lo habían hecho los romanos y los griegos con sus pueblos conquistados.

"Las tribus americanas se mantenían en un grado muy


inferior con respecto a los nuevos señores, y no eran el
maíz y la yuca el pan adecuado para el sustentamiento
de la nueva sociedad, acostumbrada en la vieja patria a
mejor clase de alimentos..." (271)

La interacción cultural, que sin duda se dio en este fenómeno, probablemente hubiera sido

más fructífera si los españoles hubieran escuchado más aún al indígena, pero fue dejada de

lado.

Los españoles sabían alimentarse mejor que los indígenas y por lo tanto tenían que cultivar

(270) Ibid., pág. 183.


(271) Ibid., pág. 182. Enfasis nuestro.
192

estos frutos "superiores" en el suelo venezolano. Tal vez se ve más en este punto que en

ningún otro los prejuicios culturales que se manifiestan en Mario Briceño-Iragorry a la hora

de estudiar la realidad histórica. La riqueza de los frutos de nuestro suelo autóctono ha sido

revelada por geográfos, como Pedro Cunill Grau y es lamentable que hayamos perdido

algunos hábitos alimenticios indígenas que probablemente nos permitirían hoy estar mejor

nutridos.

Pedro Cunill Grau mantiene que el futuro de la agricultura y producción venezolana no está

en la utilización de productos europeos sino en una verdadera educación para utilizar los

productos autóctonos de nuestro suelo.

“Esta expansión alimentaria debe ser fundamentada en


la criollización de la geografía del consumo. Con ello
entendemos que en el presente y en el futuro inmediato
hay que popularizar, por la educación formal y los medios
educativos informales, nuevos hábitos de consumo en
base a productos locales, naturales e introducidos,
rescatándose conductas de frugalidad y de gusto por lo
nacional, superándose la abusiva dependencia de
alimentos y bebidas exóticas." (272)

No dejamos de observar de todas maneras en Mario Briceño-Iragorry una sensibilidad

especial por la naturaleza que había que cultivar y proteger, no lejana a la de nuestros

criollistas venezolanos e incluso al General Gómez, quien en muchos momentos se sentía

atado a la tierra.

No olvidemos que la agricultura era la actividad fundamental de la vida realizada por los

andinos, por lo tanto todas las demás actividades estaban supeditadas a tener un

comportamiento similar a ella: la política y la educación eran comparadas por Mario

Briceño-Iragorry con una actividad agrícola.


193

Oigamos un ejemplo de esto tomado del libro Confidencias imaginarias de Juan Vicente

Gómez de Ramón J. Velásquez:

“Y uno de los secretos por los que me he podido aguantar


veinticuatro años en el mando, ha sido ese que nunca
me olvido de cómo se debe manejar una finca para que
el trabajo rinda y se vea y así se lo dije al Congreso, el año
29, cuando vinieron a rogarme que me quedara en la
Presidencia." (273)

No sólo describe el libro la atadura que presenta el venezolano con respecto a la naturaleza,

sino que también está vinculado a ciertos objetos culturales construidos durante la Colonia y

que representaban para él parte de su Historia.

En la época que se escribe el libro, las clases altas venezolanas querían sentirse parte de esa

cultura colonial "desprestigiada" por la "Historia romántica". Este afán estaba presente en

dos actitudes: la construcción de grandes casas al estilo colonial y la reconstrucción de las

genealogías (274) que entroncaban a los venezolanos con sus parientes ibéricos. Sin

embargo, los objetos coloniales que se conservaron no fueron recuperados por este sector

económico-cultural de la población, sino por humildes ciudadanos que debido a la

necesidad y a la imposibilidad económica de cambiar los viejos objetos coloniales por otros

nuevos los conservaron.

La recuperación del pasado colonial no fue una actitud aislada de Mario Briceño-Iragorry

sino la de todo un sector económico y cultural, no sólo en Venezuela, sino en el resto de

Hispanoamérica. Pensemos para esto sólo en tres figuras contemporáneas al autor: Pedro

(272) CUNILL GRAU, Pedro. Venezuela: Opciones Geográficas, pág. 264.


(273) VELASQUEZ, Ramón J. Confidencias imaginarias de Juan Vicente Gómez . pág. 52.
(274) Ver págs. 76 a 80. de este capítulo acerca d las genealogías.
194

Henríquez Ureña, José Vasconcelos y Alfonso Reyes quienes en el Ateneo de México, en

los primeros quince años del siglo veinte, también se plantearon un retorno a la hispanidad.

Esa recuperación de la hispanidad adquirió un tinte valorativo dentro de la Historia; es

decir, creó dos tipos de Historia acordes con la visión que el historiador tenía con respecto a

la hispanidad. Esta actitud valorativa es representada fielmente por Mario Briceño-Iragorry,

para quien existe una Historia falsa y una verdadera, como ya hemos venido analizando

durante este capítulo. Es la pervivencia de ciertos valores la que le da a la Historia su

carácter de verdad o falsedad en última instancia, no su objetividad.

El mismo años después en su Epistolario reconocería en 1940 que en su libro Tapices de

Historia Patria existen “enunciados rectificables” que nuevamente serán objeto de su

reflexión para darles nuevas orientaciones:

“Acaso el mismo calor de la polémica (porque mi libro,


escrito en 1933, contempla la vecindad del aleve ataque)
pudo llevarme a aceptar ligeramente algunos enunciados
rectificables y que parecen contradecirse con ideas allí
mismo expuestas y defendidas.275

Entre ellos estarían a nuestro juicio su visión del papel del indígena en la Historia

hispanoamericana y sus reflexiones posteriores acerca del concepto de democracia.

(275) BRICEÑO-IRAGORRY, Mario. Cartas con destino. (Correspondencia Inédita).pág.161. La polémica a


que se refiere en la que mantiene con César Zumeta ya tratada en este capítulo.
195

“Ayer se luchó para borrar absurdas diferencias basadas


en ficticios rangos: hoy la justicia ordena luchar contra la
economía anti-democrática, contra los sistemas de
distribución de la riqueza que mantienen viva la
esclavitud del hombre, pero entendido que queda al
hombre la libertad desigualativa en medio de la
solidaridad social.”(276)

“Pero hay algo desesperante: ¿está obligado el


intelectual presente a renunciar a toda participación en
los servicios públicos porque ayer manifestó su adhesión a
un gobierno que creyó justo y honorable del servirlo y
defenderlo?......
Yo no lo creo. Lo deshonesto sería negar su mundo
anterior. Desdecirse de su conducta. Ir al compromiso
nuevo con mengua de su pasado. Convertirse en átomo
plástico.” (277)

(276) BRICEÑO-IRAGORRY, Mario. Obras Completas. Vol.21, pág.384, “Carta a Pedro José Lara Peña”, 23
de Mayo de 1937.
(277) Ibid.,Vol.23, pág. 167, “Carta a Mariano Picón Salas”, 26 de Marzo de 1948.
196

4.1 LA SOLIDARIDAD HISPANOAMERICANA


(1936 – 1941)

Si tenemos que tratar la idea central de esta parte del estudio en la obra de Mario

Briceño-Iragorry, debemos hablar en primer lugar de la solidaridad. Solidaridad hacia el

pueblo centroamericano expresada de diversos modos.

En primer lugar proponiendo a Simón Bolívar como la expresión más alta de la unión

americana. En segundo lugar tratando de conseguir una unión fructífera de estos países,

interviniendo él mismo como mediador, o incitando a la Cancillería venezolana para que

así lo hiciera en los distintos problemas limítrofes que tenían esos países entre sí.

A esta labor positiva por la paz en Centroamérica debemos sumar una actitud valiente de

denuncia clara de los organismos que impedían esa solidaridad. Minaban ellos los

valores positivos de los pueblos latinoamericanos y por lo mismo había que combatirlos

sin descanso.

También tenemos que hablar en este capítulo de una solidaridad íntima, ya que mantiene

en estos años una correspondencia muy asidua con su amigo Caracciolo Parra León, que

como los diálogos platónicos lo llevan a una reflexión profunda de los conceptos

históricos expresados en el capítulo anterior.

Continuaremos con las ideas históricas expresadas en las “Palabras”, expuestas por Mario

Briceño-Iragorry ante la Sociedad de Geografía e Historia de Costa Rica, en las cuales


197

formula sus creencias sobre lo que una “historia moral” debía ser. Discurso pronunciado en

1941 ya próximo a su regreso a Venezuela. Expresa allí lo que significó su estadía en

territorio costarricense en cuanto a lo que a la Historia se refiere, al proponer la necesidad

de una Historia moral, solidaria con los problemas sociales que la realidad plantea. Y

terminaremos con la exposición del proyecto político que Briceño-Iragorry deseaba para

Venezuela en estos años costarricenses, expuesto en su libro Temas inconclusos: una

democracia basada en la sinceridad, la cooperación, la tolerancia y en el trabajo de todos los

venezolanos.

4.1.1 EL DIPLOMATICO EN CENTROAMERICA. (1936-


1941)

Mario Briceño Iragorry es designado por el Gobierno de López Contreras,(278)

Encargado de Negocios ad interim de Venezuela en Costa Rica a finales de 1936. Fue

progresivamente ascendiendo en su cargo y en 1938 lo destacaron como Encargado de

Negocios en las Repúblicas de Costa Rica, Nicaragua, Honduras y Guatemala. En 1939

(278) Sus opiniones sobre la gestión del General Eleazar López Contreras son muy favorables. La
correspondencia con el General López Contreras que confirma esta opinión que Mario Briceño
tiene sobre su gestión gubernamental se encuentra en el epistolario que mantiene con él: BRICEÑO-
IRAGORRY, Mario . Obras Completas. Vol. 21, págs. 549 a 579. “No se quieren dar cuenta muchos
venezolanos de la admirable madera de república de que está formada la recia personalidad de
López Contreras.” Carta a Don Luis Ortega Martínez, Guatemala, 8 de Mayo de 1939, en: BRICEÑO-
IRAGORRY, Mario. Cartas con destino. (Correspondencia Inédita).pág.121. Se manifiesta en acuerdo
con las políticas del general López Contreras con respecto a la represión del comunismo en el país
porque considera que tanto la doctrina marxista como la extrema derecha están buscando la
implantación de una nueva dictadura en Venezuela. “Justamente esta actitud del Presidente de
Venezuela frente a la libertad de prensa, es lo que más claro habla de su respeto por las prácticas
de la democracia contra cuyos ideales se alza,como enseña Kelsen la dictadura del proletariado,
surgida teóricamente de la doctrina neocomunista y prácticamente realizada por el partico (sic)
bolchevista ruso, con fuerza igual a la de la reacción antidemocrática de la burguesía que
encuentra su expresión teórica y práctica en dictadura de extrema derecha.” Ibid., Obras
Completas. Carta a Don Joaquín García Monge”. Vol. 21, pág.266. Considera mitológica la
interpretación histórica mantenida por los gomecistas de que López Contreras traicionó a muchos
de los integrantes de este régimen: “La historia de la traición del General López Contreras me
parece una historia mitológica y malandrinesca, acomodaticia a los intereses de quienes quieren
lucrar con la incomprensión de que es víctima nuestra sufrida patria.” Ibid.,Carta a Federico Alvarez
Feo, Guatemala, 24 de Abril de 1939, pág. 113. Esta es la interpretación sostenida por Efraín
198

la sede de la Embajada se muda a Guatemala y en Agosto de 1939 fue nombrado

Ministro Plenipotenciario en Panamá y Centro América.(279). En los años de 1940 y

1941, hasta Marzo de 1941 concretamente, la mayoría de sus informes son firmados

nuevamente en Costa Rica, lo que indica que regresó nuevamente a este país.

En Costa Rica hay una colonia venezolana bastante grande, salida de Venezuela con

ocasión del derrocamiento de Juan Vicente Gómez, que Mario Briceño-Iragorry tiene

que atender. Los recursos de que dispone para realizar su trabajo son calificados por él

de ridículos.

“La cantidad de quinientos bolívares (Bs. 500) que la


ley de Presupuesto adjudica para gasto de alquiler de
casa, luz, teléfono, cable, artículos de escritorio y
gastos de representación resulta en realidad
ridícula.....” (280)

En estos cinco años de 1936 a 1941, estudiaremos su colaboración con la Historia

venezolana y latinoamericana a través de sus informes a la Cancillería venezolana.

Informes meticulosamente redactados y seriamente pensados que enviaba

periódicamente a la Cancillería para informar acerca de la situación de estos países.

Costa Rica es para Mario Briceño-Iragorry un país socialmente más avanzado que

Venezuela. Observar estos adelantos y comunicarlos directamente va a ser su imperativo

González en sus “Apuntaciones que dan relación de mis actividades ya en los privado como en la
vida pública.”
(279) Estos datos fueron sacados de la “cronología” realizada por Rafael Angel Rivas y Gladys García
Riera en 1997 y de BRICEÑO-IRAGORRY, Mario. Dirección Política Internacional, País Costa Rica, Exp.
180. Materia: Memoria Anual de la Legación. Año 1939.
(280) Ibid., Exp. 245 (226). Materia: Informe Anual de la Legación. 1937, 31-12-36.
199

fundamental.

“En materia educativa, de protección social y sanitaria


aquí se han realizado grandes avances sociales...
permite al observador extranjero una rápida visión de
conjunto de los adelantos morales y materiales de este
país ejemplar. ... y a nosotros nos resul (sic) en
extremo fácil, antes que adaptar sistemas extraños,
acondicionados para países de grandes avances,
copiar y ampliar los servicios costarricenses, ya
adaptados a las necesidades de un pueblo más o
menos semejante al nuestro.” (281)

Todas estas reflexiones por supuesto que van a transformar la visión y el acercamiento a

la realidad de Mario Briceño-Iragorry. Costa Rica tiene sobre él un influjo vivificador

que lo va a ayudar a replantearse su pensamiento en términos distintos a los expresados

en la época gomecista. Se convierte en un hombre cuya primera prioridad es alcanzar la

Justicia Social.

“Por el íntimo conocimiento que de mí tienes, puedes


dar fe de mi propensión a la justicia y de que no
cambio mi primogenitura por un plato de lentejas. Al
escribir en el tono que suelo sobre estas materias, me
sirve de acicate el dolor que se anida en el pecho de
tantos infelices que esperan contra la esperanza,
padres muchos, como nosotros, hechos a imagen y
semejanza de Dios. Para su miseria y su dolor debemos
procurar que el Estado, dando espaldas a formas
caducas de economía capitalística, se convierta en
tutor de los ciudadanos y garantice plenamente a
éstos el derecho de vivir con dignidad. Si el hombre
carece, en razón de minoría espiritual, de la caridad y
la magnanimidad que enseña el Evangelio, súplalas el
Estado, por medio de leyes que quiten al rico lo que
éste debiera no retener y que vayan creando hábitos
y costumbres que permitan al hombre caminar, por las
vías de la justicia, a la libertad, que es la esencia del
espíritu.” (282)

Algunos de los tópicos son los mismos que lo habían preocupado de 1911 a 1935: La

agricultura y la ganadería, la educación y la unión entre los países de América Latina.

Sin embargo, en las comunicaciones a la Cancillería destacan dos tópicos nuevos que no

(281) Ibidem.
200

habíamos observado en su obra anterior: el conocimiento con que trata los problemas

limítrofes entre los países centroamericanos, y la observación directa de una de las más

grandes transnacionales norteamericanas, la United Fruit Company.

Aunque Briceño-Iragorry ha debido conocer la actuación de las transnacionales

petroleras antes de su partida de Venezuela en 1936, no tuvo experiencia directa con

ellas, por lo tanto no observamos alusiones a las mismas en su obra anterior a 1935 (283).

Por otra parte creemos que como autor estaba mucho más sensibilizado hacia el

problema del agro que hacia el problema petrolero en esos momentos.

Su experiencia acerca de la situación mundial se hace mucho más amplia ya que tiene

que enfrentar, como Diplomático, la discusión internacional de dos problemas bélicos de

gran envergadura, como son la Guerra Civil Española y posteriormente la Segunda

Guerra Mundial.

Desde el primer informe anual de la delegación realizado en 1936, vemos

detalladamente cuáles son las tareas principales que se impone como Delegado de

Venezuela en esas tierras. Organiza

(282) BRICEÑO-IRAGORRY, Mario. Cartas con destino. (Correspondencia Inédita). pág. 50, “Carta a
Caracciolo Parra”. San José, 15 de diciembre de 1936.
(283) Contra las acusaciones hechas a su persona por su falta de protesta ante el capital extranjero que
invadió el país en la época de Gómez, sobre todo cuando era Secretario del Congreso como
consta en el anexo págs...., se defiende diciendo: “A muchos extraña que yo me haya lanzado a la
política de calle cuando mis canas me obligan a buscar reposo. Para aseverar que mi actitud no ha
sido un tardío despertar, podría mostrarle la copiosa correspondencia por mí dirigida a amigos y
gobernantes. Contra el capital extranjero no he acometido a última hora: en 1929, cuando vivía de
un sueldo de mil doscientos bolívares, se me ofreció la oportunidad de ir a negociar para la Bond
and Share las plantas eléctricas de Valera y Trujillo; rechacé la operación y desaconsejé la
operación entre los posibles vendedores.” BRICEÑO-IRAGORRY, Mario . Obras Completas.
“Vocación e iniciación literaria.” Vol. 19, pág. 294, S/f.
201

“...metódicamente los documentos de la Legación. ...


Procedí a la frabricación de un mueble especial para
la distribución y catalogación de los expedientes....
“Apenas encontré un libro mal llevado.” (284)

Y se dedica a la observación de las costumbres y al estudio de la Historia de las

repúblicas centroamericanas y en concreto de Costa Rica porque “Costa Rica puede

darnos muy buenos consejos, no sólo en cuanto a técnica de producción, sino en razón

de la experiencia que suministra al observador extraño la manera como ha sido

victimada esta Nación por los sistemas de explotación de la famosa compañía United

Fruit, deseosa de instalarse en Venezuela.” (285)

A medida que se va familiarizando con su oficio de diplomático se da cuenta que éste no

concuerda, según él, con sus características personales, razón por la cual expresa que le

gustaría abandonar la Carrera diplomática.

“Yo, en cambio, no molesto, y me mando a mudar


cuando me siento mal, pero no grito. Si yo hubiera
gritado a Garay cuando las autoridades panameñas
detuvieron mi automóvil con mis hijos, no me hubieran
montado al Embajador colombiano encima. Y no
gritaré nunca en función diplomática. Y como el no
gritar en ciertas ocasiones altera los humores, dejaré la
diplomacia para los que griten y adulen. Yo no hago ni
lo uno ni lo otro. Usted tampoco. Mi columna vertebral,
a pesar de la dictadura y de sus horcas caudinas, está
en admirables condiciones, según me lo acaba de
decir un osteópata. No hay en ella el mejor desajuste.
Es casi un milagro moral.” (286)

Todos estos incovenientes provinieron de un problema histórico. El poco respeto que

tenían los diplomáticos hispanoamericanos hacia el nombre de Bolívar

“Es espantoso Rivas, es trágico hasta el extremo lo que


pasa con Bolívar. El hombre que predicó la paz de las
naciones de América y que sacrificó por la unión su

(284) Ibid. Exp. 245 (226). Materia: Informe Anual de la Legación. 1937, 31-12-36.
(285) Ibidem.
(286) Carta a Victor Manuel Rivas escrita en Panamá el 20 de Marzo de 1941. en: BRICEÑO-IRAGORRY,
Mario. Cartas con destino. (Correspondencia Inédita).pág.174.
202

propia autoridad, y cuyo nombre debiera ser el mejor


aglutinante de pueblos, sirve hoy para la división: en
Venezuela se le toma para bautizar círculos políticos
personalistas y tendencias desprovistas del neto espíritu
bolivariano. En América se le niega, se le adultera, se
le calumnia. Se hace desde la Argentina, desde el
Perú, desde Colombia una campaña para sustituirle
por Santander o por San Martín, según el caso. A mí
me ha tocado tropezar con Bolívar en forma que me
ha obligado, por respeto a su memoria y a mi
gentilicio, a darme a una labor cuya finalidad me
duele.... Me voy de Costa Rica con otra molestia de
tipo bolivariano. En la primera me encontré con
Colombia. En esta segunda veo como las autoridades
se pliegan a las pretensiones de Loudet, a quien el
propio Gobierno detesta. Pero, mi querido Rivas, en la
carrera diplomática y según los pueblos, vale más que
comedido y culto, ser loco y molestar con la locura:
Fernández de Soto, el colombiano, lo era, y este mi
colega de Argentina, lo es de remate.” (287)

4.1.2 LA UNIÓN HISPANOAMERICANA Y LOS


PROBLEMAS LIMÍTROFES

Una de sus primera labores consiste en preocuparse por difundir la grandeza de la figura

del Libertador Simón Bolívar, como figura fundamental que fue de la unión

Latinoamericana:

“Vivo en la conciencia de los pueblos del Nuevo


Mundo el propósito de estrechar cada vez más sus
vínculos unitivos, se siente también como la idea
bolivariana adquiere contornos de realidad, que
obliga a volver las miradas presentes hacia su vida
prodigiosa. Diríase, y con sobrada propiedad, que es
Bolívar como la piedra angular de esta maravillosa
arquitectura de naciones que compenetradas cada
vez más de sus ideales comunes, ponen los medios de
salvar los grandes destinos de la democracia
universal.” (288)

Se hace partícipe de los esfuerzos que hace Guatemala para lograr una unión

centroamericana:

“La tendencia unionista que se hizo visible en los


trabajos de la Conferencia de Buenos Aires y los

(287) Ibid. págs. 173 y 174.


(288) Ibid. Dirección Política Internacional, País Costa Rica, Exp. N° 227, 202, Año 1936.
203

buenos frutos de ella alcanzados, ha creado una


corriente de simpatía hacia el proyecto guatemalteco
de unificar, fuera de Centro América y en cuanto
atañe a los intereses de los nativos de las naciones
ístmicas, los servicios diplomáticos y consulares de los
distintos países. Este proyecto se considera como el
primer paso eficaz hacia la realización de la Unión
Centro americana, ...” (289)

Sin embargo al parecer Costa Rica no desea la unión centroamericana como la desea

Guatemala y no permite que esos proyectos de unión se lleven a la práctica. Los

elementos de fricción que impiden la unión deseada por nuestro Libertador entre los

países latinoamericanos son observados ahora directamente por Mario Briceño-

Iragorry.

Y los desencuentros provienen nada menos que de esa Historia común que

supuestamente debería tender a unificarnos.

“Costa Rica según lo prueba su historia es enemiga de


la Unión y sus habitantes fundamentados en una
supuesta superioridad, detestan a los demás pueblos
centroamericanos. Celosos de su semi-soberanía, ven
con repugnancia toda renuncia a la auto-
determinación política....” (290)

Todos sus ideales americanistas tratan ahora de ser puestos en ejecución y confrontan las

barreras que las Historias concretas de los países oponen a su logro.

Llevando a la práctica su política americanista empieza a hacer negociaciones para que

la novena Conferencia Panamericana se realice en Caracas, para esto Mario Briceño-

Iragorry pide el apoyo del gobierno costarricense (291) el cual termina dándoselo a

(289) Ibid. Exp. N° 226. Materia: Acerca de la política interna de Costa Rica. 24-4-37.
(290) Ibid. Exp 211 (259), Materia: Política Centroamericana. Año: 1938. 13-12-38.
(291) Ibid. Exp 207 (259) Materia: Carta de Ortega Martínez a Esteban Gil Borges. 14-1-39.
204

Colombia porque, según Briceño-Iragorry, pesa mucho el hecho de que el Presidente de

Costa Rica, Léon Cortés Castro:

(.... es hijo de colombiano y un hermano suyo, el que


va de Delegado a Lima, -Octava Conferencia
Panamericana, 1938- está casado con una hermana
del Secretario de la Legación de Colombia) (292)

Está claro que este incidente deja una profunda huella en Mario Briceño-Iragorry, y en

ese momento decide poner su cargo a la orden. Sin embargo, la Cancillería venezolana

fija la legación en la ciudad de Guatemala y nombra Cónsul de Costa Rica a Luis Ortega

Martínez. Oigamos algunas palabras de Mario Briceño-Iragorry al respecto:

“Hoy por nota oficial, ratifico a U. mis cifras


relacionadas con el desagradable incidente
provocado por la actitud del Presidente Cortes y de su
Canciller Zúñiga Montufar .....
A mí me tendría muy sin cuidado que dichos señores
continuasen acreciendo defectos, pero me ha
afectado profundamente, no sólo el desaire que le
han hecho a Venezuela, sino la manera como se ha
hecho quedar mi palabra ante ese gobierno.
.... y yo hecho mío el consejo que dio al actual
Embajador en Guatemala, mi amigo Martínez de Alva,
un viejo diplomático japonés que se retiraba por
anciano de la carrera cuando el mexicano la
comenzaba: el diplomático debe saber callar pero no
debe mentir. Yo tengo una manera de ser que no se
compadece con la humillante situación que
constituye un perfecto fingimiento ante personas
desagradables y antes que el Gobierno de Costa Rica
pueda declararme persona no grata, yo le suplico
removerme de este cargo, que tanto debo a su
bondad y generoso aprecio como a la distinción y
vieja amistad con que me favorece el Señor
Presidente.” (293)

A raíz de este incidente la sede de la legación se muda a Guatemala donde Mario

Briceño-Iragorry piensa que va a cumplir mejor su misión.

(292) Ibid. Exp 207 (259) Materia: A Esteban Gil Borges. 14-11-38.
(293) Ibidem.
205

Nada mejor que el panorama centroamericano, con sus diferentes problemas limítrofes,

en el cual don Mario ve que Venezuela puede ser una mediadora eficaz, para tratar de

resolver los escollos que atormentan la paz de las diferentes Repúblicas. Nos habla de la

mediación de Venezuela en el problema limítrofe entre Honduras y Nicaragua:

“José Santiago Rodríguez, nuestro Representante


Especial en las Conferencias de Mediación en el
conflicto fronterizo nica-hondureño. Las labores de las
conferencias, cuya dirección a nadie ha escapado
correspondió al Delegado venezolano, han si (sic) parte
a levantar el prestigio de Venezuela y de su ilustrada
Cancillería.” (294)

Se empapa también de los problemas que enfrentó Guatemala con la creación de Belice

(295) y del incumplimiento por parte Inglaterra de los acuerdos firmados con este país;

señala a la Cancillería como Honduras se suma a la defensa de los intereses de

Guatemala y como Costa Rica, debido a los intereses económicos que tiene con

Inglaterra, prefiere no mezclarse en el conflicto:

“Entre las razones que aduce, en conversaciones


particulares, el Canciller costarricense como
justificativa del silencio de Costa Rica figura en primer
término el temor de que cualquier declaración
favorable a la tesis guatemalteca pudiera ir en
detrimento de las relaciones comerciales entre Costa
Rica e Inglaterra, ya que este país es el primer
comprador de café costarricense.” (296)

Intenta Briceño-Iragorry que Venezuela se sume a defender los intereses de Guatemala

en el conflicto, pero las instrucciones de la Cancillería venezolana son claras y

terminantes.

“Día 23 por correo aéreo se dijo usted abstenerse


hacer recomendación y de toda intervención.”(297)

(294) Ibid. Exp. 205 (259). Materia: Memoria anual de la Legación. 31-12-37.
(295) Ver anexo págs. 266 a 276.
(296) BRICEÑO-IRAGORRY, Mario. Exp. N° 37. Materia: Controversia entre Guatemala y Gran Bretaña por la
cuestión de Belice.2-4-1940
(297) Ibid. 26-2-1940. Ver anexo pág. 269
206

Al final la discusión se resuelve parcialmente, porque con elegancia y noblemente

Guatemala decide: “... suspender por ahora todo reclamo y propaganda, en el caso

Belice, tomada en cuenta la desfavorable situación en que la guerra ha colocado a

Inglaterra. Esto habla muy bien del espíritu de nuestra América.”(298)

Y por último analiza el conflicto entre Costa Rica y Panamá por los límites, que según

Mario Briceño-Iragorry, tiene entre sus causas el ser un problema político suscitado por

el Presidente panameño:

“Yo creo que nada extraño sería que el Presidente


Arias jugara a esta maniobra, buscando proyecciones
en el pueblo asustadizo de Panamá.” (299)

Esta es la forma como Mario Briceño-Iragorry pone en práctica su ideal de una Historia

latinoamericana unida. Trabajando por dejar el nombre de Venezuela muy en alto frente

a los otros países centroamericanos y tratando de entender los problemas históricos y

políticos por los cuales estos países no podían lograr su unidad. Explicaciones que eran

transmitidas en detalle a la Cancillería venezolana para que ésta se aprovechara de ellas

y tratara de proceder de acuerdo con sus observaciones.

4.1.3 LAS FUENTES DE PROGRESO HISTÓRICO

En este apartado trataremos los cuatro puntos básicos que Mario Briceño-Iragorry tenía

(298) Ibid., 12-6-40.


(299) Ibid.Exp. 505. Materia: Política costarricense. 24-3-41.
207

como palancas fundamentales de desarrollo histórico y sobre las cuales reflexiona: 1. El

comercio adecuado de los productos. 2. La agricultura y la ganadería. 3. Las políticas de

protección al trabajador. 4. La educación.

En Costa Rica ellas tienen para él un estadio superior de progreso que el alcanzado en

Venezuela, y por eso las describe con todo detalle para que su ejemplo sea seguido por

nuestro país.

En primer lugar estudia las posibilidades que Venezuela puede tener en Costa Rica para

exportar sus productos:

“... he creído que con un poco de empeño de nuestra


parte podría introducirse en este país ganado en pie y
sus sub-productos elaborados por la Industrial
ganadera. También se pueden traer licores finos (rones
de primera, cremas y ponches). Muy de desear sería
que el Gobierno dispusiese la creación de un
Agregado Comercial para esta Legación...” (300)

Considera que Costa Rica tiene desarrollo agrícola debido a que se experimentan nuevas

políticas de cultivo y a que el agricultor costarricense recibe un mejor apoyo del

gobierno para realizar sus trabajos. Le preocupa que Costa Rica esté exportando a

Venezuela frutos como la piña y la papa que tradicionalmente se han podido cultivar en

nuestro suelo.

“.... El asombro que constituyó para mí de que se haya


dado comienzo a la exportación de piñas para
Venezuela, y que se trate de llevar papas de Costa
Rica a nuestro país, dato que denuncia una
desviación de nuestros instintos industriales, por
tratarse de artículos que en nuestro suelo se producen
en mejores condiciones que acá,...” (301)

(300) Ibid. Exp. 245 (226), Informe Anual de la Legación. 31-12-36.


(301) Ibid. Exp. 212 (29), Materia: Política Económica, 2-6-38. Mario Briceño-Iragorry tenía ideas muy
originales sobre política agraria. Ellas se encuentran expresadas en su Epistolario de este período
208

Sus observaciones son pertinentes también con respecto al café porque considera que los

países cafetaleros no son tratados justamente por el comercio internacional. Para la

mejora de este producto se proponen en Costa Rica una serie de medidas que transmite a

Venezuela para que sean adoptadas por “el Instituto del café de reciente creación, para

una racional planificación de nuestra riqueza cafetalera.” (302)

No deja de observar que las firmas extranjeras acaparan los beneficios que el café

debería traer a la población y expresa que la situación de Costa Rica es similar a la

venezolana en este sentido. Bajo el subtítulo “Firmas alemanas acaparan beneficios del

café” nos dice:

“A pesar de la indiscutible ventaja que para el


avaloramiento del grano representa el sistema de
beneficios aquí usado, ya que uniforma los tipos y les
da mercados firmes, haciendo posible la ingerencia
de la Oficina liquidadora de precios, no se ha podido
evitar que los capitalistas absorban las cosechas de los
pequeños productores, a quienes sólo un régimen de
cooperativas de beneficio, bajo el control y con el
apoyo del Estado, pondría a salvo la integridad del
fruto de la tierra y de su trabajo.
El mismo sistema que padece el pequeño cosechero
de acá, habrá de sufrirlo el minifundista venezolano,
para quien la previsión gubernativa se ha detenido en
sólo la oferta individual de despulpadoras manuales ...
obligándolos a seguir bajo el régimen de explotación
de los dueños de beneficios completos y del comercio
acaparador. ...” (303)

1936 a 1941. Además de las citadas aquí provenientes de sus informes a Cancillería transcribiremos
la siguiente: “Una buena política aconsejaría reducir el área cultivable que se destina al café,
propender a que las regiones sembradas produzcan más, por medio de abonos y podas científicas,
y que los que produzcan sea de mejor calidad, para competir con los tipos de Colombia y
Centroamérica.¿ Crees tú que una sana y juiciosa política económica pueda ver con indiferencia
que las vegas que rodean a Caracas estén destinadas al cultivo de caña? Incuestionablemente los
dueños de estas tierras forman la oligarquía caraqueña, son los ricos que influyen sobre los hombres
de la política y los hombres de la política tienen miedo al poder de los ricos. El Gobierno debiera
temer algo de mayor peligro: el hambre de las masas.” BRICEÑO-IRAGORRY, Mario . Obras
Completas. “ Carta a Francisco J. Parra. Ministro de Hacienda (1938-1941)” , Vol. 22, pág. 262.
(302) Ibid. Exp. 212 (29), Materia: Política Económica, 13-12-1938.
(303) Ibidem.
209

La figura del acaparador que lucra sus beneficios de la extorsión del pueblo es

sumamente criticada por Mario Briceño-Iragorry en su epistolario. Esa figura podría ser

considerada como uno de los frenos para que el progreso económico y

consecuentemente histórico se hagan realidad.

“Pero, sobre todo, mi querido compadre, tomarla


contra los acaparadores, criminales éstos como los
propios homicidas. En un código penal, dónde más se
mire al valor de la sociedad que al concepto feudal
del individuo-señor, se deben castigar estos delitos de
alcance anónimo en la masa, como si fueran
homicidios intencionados. ¿Quién sube
inmoderadamente el precio de la leche hasta hacerlo
prohibitivo de los pobres, no mata a enfermos y
niños?”(304)

Nos relata también, como Costa Rica acepta los modelos de agricultura de otros países

como es el caso de Japón, en relación al cultivo del algodón:

“La proposición japonesa para el cultivo de algodón.


Se traerán cinco familias japonesas, que cultivarán
cada una diez manzanas de tierra, y que servirán de
modelo a los agricultores costarricenses, en especial
para los estudios de rotación de la semilla base del
cultivo científico de la fibra. ..... En conversación con
el Señor Ministro Japonés y su secretario me
abordaron el interés que para Venezuela tendría tanto
la intensificación de su producción algodonera, y el
logro de fibra uniforme, como el cultivo del Kapok
(vilano de la Ceiba pantanera). Al efecto me
propongo conferenciar con el técnico que
actualmente se halla en esta ciudad, a fin de obtener
una buena información acerca de los métodos de
rotación de la semilla, conceptuados como esenciales
para el logro de una buena fibra. “ (305)

Sin embargo, poco tiempo después en el año de 1938 se reporta en los informes un

espionaje japonés en Costa Rica, por lo que suponemos que este intercambio agrícola

podría tener intereses de otro tipo. (306)

(304) BRICEÑO-IRAGORRY, Mario . Obras Completas. “ Carta a Francisco J. Parra. Ministro de Hacienda
(1938-1941)” , Vol. 22, pág. 246.
(305) Ibid., Exp. 226, Materia: Acerca de política interna de Costa Rica, 30-06-37.
(306) Ibid., Exp. 212 (29), Materia: Política económica, 1938.
210

Desde que Mario Briceño-Iragorry llega a esta República quiere que se establezca una

migración de campesinos costarricences a Venezuela para que enseñen al venezolano

técnicas agrícolas. Sin embargo, la proposición no es aceptada por el Ministerio de

Agricultura y Cría.

“Este Ministerio ha quedado impuesto de las ofertas de


servicios que hacen a aquella Legación técnicos y
agricultores costarricenses, especializados en el
laboreo del cafeto y del banano, pero hasta tanto
mejoren las condiciones porque atraviesa la
agricultura en el país, no considera conveniente
fomentar la inmigración espontánea de esos
elementos.” (307)

Nos relata con detalle las políticas alimenticias, de vivienda y laborales que protegen al

costarricense y que deben ser aplicadas porque el hombre es la palanca fundamental de

la evolución de una nación.

“La conclusión a que llegaron los profesionales, al


considerar los distintos aspectos del problema sanitario
costarricense, fue que más que de simple problema
higiénico se trata de un hondo problema económico,
cuya solución de lograrse en el terreno de la justicia
social, sería la sola que pudiera, con la mejora de los
salarios, elevar el índice de nutrición del pueblo y
adecuar la habitación del obrero a sus perentorias
necesidades. ...”(308)

Por eso se solidariza con la política de vacaciones y de vivienda que exigen los

(307) Ibid., Exp. 245 (226), Materia: Política económica, 1938.


(308) Ibid., Exp. 212 (29), Materia: El informe del mes de enero. El Congreso sanitario. 5-02-38.
211

costarricenses. De la discusión de estas políticas envía sus conclusiones, que no dejan de

ser una comparación entre la situación costarricense y la venezolana.

“Se ha propuesto que el Gobierno asuma la


construcción de viviendas económicas, pero se
arguye que el Estado, demás de carecer de fondos
para ello, es mal acreedor. I si esto se piensa acá,
donde hay cierta noción de responsabilidad colectiva,
que diremos entre nosotros. Otra corriente, acuerpa la
idea de la formación de Sociedades de crédito, con
contribución del Estado a cuenta de fondos perdidos,
que garantice la disminución de las cuotas de
amortización, sistema de suyo más razonable, y que
acaso sea el que convenga en Venezuela. (309)

Por último observa otra palanca del desarrollo histórico donde Costa Rica supera a

Venezuela y es en la calidad de su Magisterio, sobre todo a nivel de la primaria. Aquí

también propone Mario Briceño-Iragorry otro tipo de intercambio diferente al propuesto

en el sector agrícola. Quiere que jóvenes venezolanos vengan a Costa Rica a estudiar la

formación docente.

“Sería de desear que nuestro Despacho de Educación


pensionase varios jóvenes que tengan hecha
instrucción media, y los enviase a hacer dos años de la
enseñanza específica, aquí requeridos para el
Magisterio. Así lograríamos un tipo de maestro, superior
en mucho a nuestro actual Maestro de Instrucción
Primaria y acorde con los planes seguidos en las
reformas realizadas por los países más avanzados.” (310)

Existen serias reflexiones sobre la Educación en su epistolario. En Venezuela los

empleados públicos ganan mucho más que los docentes y que los agricultores. Por lo

tanto nadie quiere dedicarse a esas actividades que son productivas para el futuro de la

(309) Ibid., Exp. 226, Materia: acerca de la política interna de Costa Rica, 1937.
(310) Ibid., Exp. 227, Materia: Sobre normalistas venezolanos que serán enviados por el M. de E. N. a cursar
estudios en Costa Rica. 1937.
212

nación. Caso totalmente contrario a lo que ocurre en Costa Rica.(311) Sobre el maestro

venezolano también nos dice:

“En nuestra educación venezolana ha faltado de


manera absoluta la orientación requerida para crear
vocaciones libres, o mejor dicho, conciencias que
defiendan sus derechos de libertad. De ahí nuestro
quiebre moral de pueblo.”(312)

Como la mayoría de los intelectuales latinoamericanos de estos años, don Mario veía en

el mejoramiento de la agricultura, el comercio, las condiciones del trabajador y la

educación, las herramientas fundamentales de nuestro futuro desarrollo. Como todos

ellos no atisbó que los países que dominarían la escena económica del futuro serían

aquellos que desarrollaran la tecnología. Sin embargo aún hoy la educación y las

condiciones económicas del trabajador siguen siendo uno de los elementos

fundamentales para apreciar el índice de progreso de un pueblo y en este sentido

Briceño-Iragorry no se equivocó.

4.1.4 LA UNITED FRUIT COMPANY: Un escollo en el


progreso de los pueblos latinoamericanos

Uno de los obstáculos más grandes para el progreso de Centroamérica era esta

Compañía y no sólo para el progreso sino también para su unidad. Para Mario Briceño-

Iragorry no era desconocida la Historia de esta Compañía en territorio latinoamericano y

ante la posibilidad de su instalación en tierras venezolanas inicia una campaña a través

de sus informes diplomáticos para evitar que la United Fruit viniera a instalarse en

Venezuela.

(311) BRICEÑO-IRAGORRY, Mario. Cartas con destino. (Correspondencia Inédita).págs.153 y 154.


213

El estudio de estos informes, acerca de las actividades de esta Compañía, merecen una

reflexión aparte dentro de la investigación del pensamiento histórico de Mario Briceño-

Iragorry. Los informes que hablan de ella fueron enviados por el diplomático al

Ministerio de Relaciones Exteriores.

Las distintas denuncias (313) que hace Mario Briceño-Iragorry hablan de diferentes

tópicos, en los cuales él consideraba nefasta la intervención de la Compañía para la vida

de los países en cuestión.(314)

En Costa Rica la Compañía es atacada tanto por los órganos católicos de prensa como

por el partido comunista costarricense.(315) La actitud de este partido frente a la

transnacional despierta en Mario Briceño-Iragorry una gran simpatía hacia él. La

posición que asume hacia ese partido es muy diferente de la que tiene en Venezuela

hacia los comunistas en toda su obra del período gomecista. Observa que los comunistas

de ese país tienen una gran identificación con los ideales del proyecto liberal.

“El partido comunista, único definido, realiza una


tesonera campaña en orden a ganar nuevas curules
....Mora es un convencido de la mejor buena fé, y a su
talento suma una notada honradez pública..... Y
pudiera decirse que lo por ellos pedido no pasaría de
ser un paso de progreso racional de la burguesía
liberal. (316)

(312) BRICEÑO-IRAGORRY, Mario. Cartas con destino. (Correspondencia Inédita).pág.97.


(313) Ibid., Exp. 240, Materia: La United Fruit y la negociación Galavís-Montero. 1936. Este problema se
comenta también en su Epistolario en: Obras Completas ,Vol. 21, págs. 113 y 447.
(314) Ibid., Exp. 245, (226). 1937.
(315) “Me permito llamar la atención de U. hacia los artículos de La Epoca y del Señor Diputado
Comunista, Don Manuel Mora. La primera es órgano de los intereses católicos, y en el presente caso
coincide con la campaña defensiva de la extrema izquierda en declarar tiránica la empresa que
ha venido explotando esta República.” Ibid., Exp. 226, Materia: Acerca de política interna de Costa
Rica. Octubre de 1937.
(316) Ibidem.
214

En un apartado subtitulado “Producción bananera libre”, propone que los países

centroamericanos comercien ellos mismos su propia fruta para liberarse de esta forma

del poder absoluto de la United Fruit Company:

“El Señor Gilberto Saborío, quien estuvo en Venezuela


en asuntos relacionados con la explotación del
banano, ha enunciado con muy buen éxito, y contra
las previsiones de los que creen condenada al fracaso
toda operación bananera no subordinada a los
intereses de la United Fruit Co. la exportación de la
fruta libre de la meseta central y de la región del
Pacífico, hacia los mercados de San Francisco y
Suecia.” (317)

La Compañía no permite que el juego político sea un juego serio sino subordinado a sus

propios intereses, lo que ocasiona mucha inestabilidad en estos países centroamericanos.

“...ninguno de los llamados partidos políticos de Costa


Rica (excepción hecha del Comunista y ahora de la
Confraternidad Guanacasteca, del socialista-cristiano
Dr. Francisco Vargas) tienen contenido programático
alguno... financiados por los mismos grupos capitalistas
(United Fruit, Lindo Bros -capital inglés-, los cafetaleros y
.... alemanes, y los capitalistas criollos de los bancos
de Costa Rica y Anglo-costarricenses). Cuando estos
grupos realizan la campaña política, Costa Rica
parece al borde de una gran guerra civil,....” (318)

La Compañía interviene en las disputas limítrofes de los países centroamericanos,

impidiendo incluso que estos lleguen a un acuerdo en “Asunto de límites con Panamá”

nos dice:

“Esta tentativa fue violentamente adversada, por


representar la cesión de una gran cantidad de tierra y
juzgarse que en ello se movían intereses particulares de
la United Fruit Company.” (319)

Nuevamente encontramos sus acusaciones el 24 de marzo de 1941:

“...obstáculos promovidos por la United Fruit en razón


de que concesiones suyas en uno de los dos países

(317) Ibid. Exp. 212 (29) Materia: Sobre política costarricense. 31-12-38.
(318) Ibid. Exp. 245, 226, Materia: Informe Anual de la Legación. 1937
(319) Ibid. Exp. 212 (29). Materia: Sobre política costarricense. 9-4-38.
215

(Panamá y Costa Rica) caerían en términos del otro.”


(320)

El 2 de junio de 1938, llega a la siguiente conclusión sobre el problema bajo el subtítulo:

“Política económica. Las contrataciones bananeras”:

“Costa Rica entrega el rico litoral del Pacífico a las


exacciones de la famosa empresa, que ha venido
arruinando, no sólo la riqueza territorial, sino la
independencia política y la moral pública, de los
países donde cae como plaga asoladora.” (321)

Así que metódicamente señala todos los terrenos donde la United Fruit interviene para

que no quedara duda de lo nefasta que hubiera sido su intervención en territorio

venezolano. Las críticas de Mario Briceño-Iragorry tienen efecto y la Compañía no entra

en Venezuela.

Y terminamos con el siguiente comentario de Briceño-Iragorry subtitulado “Los

contratos de la United Fruit Company”:

“... es parte eficiente al soborno, material o moral, que


ha ido permitiendo a esta Compañía apoderarse de
las mejores influencias político-sociales. Es esta
habilidad especial de la United. Para nosotros, más
que el peligro que para la economía representan estas
avanzadas del imperialismo, existe el mayor peligro de
introducir con ella una fuente de corrupción pública.
Nuestro clima moral, de suyo propenso al entreguismo,
por falta de tradición cívica, se verá con una
amenaza más para su proceso de mejoramiento.....
Nada más racional que se piense explotar en forma la
riqueza bananera, pero ello no es razón para que nos
entreguemos en brazos de quien con nuestra riqueza,
se llevará a su servicio de explotación, la conciencia
de muchos compatriotas. (322)

4.1.5 LA SOLIDARIDAD ÍNTIMA

(320) Ibid. Exp. 505. Materia: Sobre política costarricense. 24-03-41


(321) Ibid. Exp. 212 (29), Materia: Sobre política costarricense. 2-6-38
(322) Ibid. Exp. 226. Materia: Acerca de la política interna de Costa Rica. 1-8-37.
216

Frente la precisión y exactitud de los Archivos de Cancillería que hablan de los

episodios históricos más resaltantes del acontecer mundial, escribió en estos años Don

Mario un epistolario íntimo dirigido y contestado por su entrañable amigo Caracciolo

Parra León (323) donde se presenta una discusión reflexiva de muchos de los

planteamientos históricos que habían sustentado el pensamiento de Mario Briceño-

Iragorry en la primera etapa de su vida.

La solidaridad expresada en una entrañable amistad siguió un camino platónico, donde

paulatinamente la relación iba adquiriendo un mayor grado de espiritualidad. Los

autores tratados, primero tuvieron una experiencia de escolaridad común en la

Universidad de Mérida y en los claustros de la Universidad de Caracas. En segundo

lugar ambos sintieron una gran pasión hacia el estudio de los tiempos coloniales. Luego

manifestaron una gran preocupación por los problemas sociales del país y coronó esta

estrecha amistad su preocupación religiosa.

En la descripción del amigo entrañable utiliza conceptos filosóficos provenientes de su

reflexiones del capítulo anterior. Caracciolo Parra León encarnaba en el mundo real

alguna de las ideas que Mario Briceño-Iragorry expresaba en su época gomecista: era la

(323) Nuestro autor lo consideraba más que un amigo. En sus cartas lo califica de hermano:”Bien sabe U.
que para mí Caracciolo más que un camarada, era un hermano. Su muerte me ha abatido
profundamente, con decirle que a la pobre Josefina apenas he podido hacerle cuatro líneas, pues
sobre no poder coordinar palabras, la vista, turbia por las lágrimas, no me deja hacerlo.” Ibid.,
Obras Completas. “ Carta a Nicolás E. Navarro” , Vol. 22, pág. 85, 5 de marzo de 1939. Después de
leer la producción publicada y no publicada de don Mario que este trabajo estudia, su confesión
de que no puede “coordinar palabras” es bien explícita acerca de su estado de ánimo. En los
momentos más difíciles, como la muerte de sus familiares o en circunstancia políticas bien
delicadas, el lenguaje no se agotaba nunca para nuestro autor. Incluso al final de su exilio el famoso
siquiatra español le da un consejo: “Cuide Ud. de su salud y escriba, escriba mucho.” Ibid., “Carta
de Juan J. López Ibor.” Vol. 21, pág., 484, 25 de enero de 1958.
217

“coincidentia oppositorum” (324), ya que conjugaba en sí mismo la pasión y la fría razón.

Esto era un ideal en el cual Caracciolo Parra, según Mario Briceño-Iragorry, trataba de

imitar a Platón.

“Ponía el divino Platón, decíame en carta, la


verdadera armonía en el ágil dominio de la razón
sobre la sensibilidad y sobre el apetito.”(325)

También Caracciolo Parra León era una persona destinada a construir con su

personalidad una estatua perfecta.

“Nació signado por el destino para labrar una estatua


ejemplar y tomó como materia viva su propia
personalidad.” (326)

Este modelo no podía quedarse sin proyección y trascendencia sino que debía servir de

ejemplo a las nuevas generaciones, las cuales no tienen ejemplos a quienes imitar.

Además de la huella de este epistolario podemos conseguir en el trabajo “Trayectoria y

Tránsito de Caracciolo Parra 1901-1939” (327), dos trabajos más que subyacen en su

estructura: Uno es un análisis que hace Julián Padrón del pensamiento de Caracciolo

(324) BRICEÑO-IRAGORRY, Mario. Obras Completas. “Trayectoria y transito de Caracciolo Parra (1901 -
1939).” Vol. 2, pág. 37. 1940.
(325) Ibid. pág. 36. También hay referencias a dicha amistad en la página 109 del mismo libro. El
epistolario más completo se encuentra en: BRICEÑO-IRAGORRY, Mario. Obras Completas , Vol. 22,
págs. 287 a 341.
(326) Ibid., pág. 37
(327) Ibid., pág. 36.
218

Parra León en la Revista Nacional de Cultura y el otro la contestación de Mario Briceño-

Iragorry a Julián Padrón, por medio de una carta, defendiendo los pensamientos de su

amigo.

A raíz de la muerte de Caracciolo Parra León - el 9 de Febrero de 1939- se editaron

notas de condolencia en esta revista y un artículo que se refiere a la polémica sobre la

importancia de la educación en la vida colonial venezolana y su incidencia en el

movimiento de Independencia venezolano. Polémica ya tratada a través del discurso de

Incorporación del autor a la Academia Nacional de la Historia "La instrucción en

Caracas, 1567-1725”. Julian Padrón elogia a Caracciolo Parra León con los siguientes

términos:

“Caracciolo Parra fue un hombre que desde su


adolescencia consagró sus esfuerzos al trabajo de
hacerse un ciudadano del pensamiento. No de otra
manera se explica que en tan temprana edad
desempeñara de modo tan brillante las cátedras de
Principios Generales del derecho y de Filosofía que leía
en la Universidad Central de Venezuela.” (328)

Sin embargo no está de acuerdo Julian Padrón con las tesis acerca de la educación colonial

en Venezuela. Por lo tanto contradice las tesis de Caracciolo Parra acerca del tema con los

siguientes argumentos:

“Las tesis universitarias que presenta el Dr. Parra como


muestras del grado de evolución de la Instrucción de la
colonia en Venezuela no prueban el progreso intelectual
de la enseñanza, sino, a lo sumo el afán de conocimiento
del estudiante. .... la obra de esos hombres prueba hasta
la evidencia que sus ideas políticas están tomadas de la
Revolución Francesa y de los escritores ingleses.” (329)

(328) PADRON, Julian. “Exposición de la Tesis Histórica del Dr. Parra León sobre
la Instrucción de la Colonia.” Revista nacional de cultura, pág. 53.
(329) Ibid., pág. 56. En el libro Cartas con destino (Correspondencia Inédita) de Mario Briceño-Iragorry
págs. 125 a 131 está la carta de Mario Briceño-Iragorry a Julian Padrón aquí señalada.
219

Estas argumentaciones que reviven nuevamente las opiniones manifestadas por este

autor dentro del seno de la Academia y la ya citada polémica de Mario Briceño-Iragorry

con César Zumeta, motivan a nuestro autor a hacerle una carta defendiendo las tesis del

amigo difunto con la cual construye parte del artículo.

“Colaborador de Parra en su labor hispanista, juzgué


deber mío dirigir a Padrón larga carta que pusiera en
claro la verdadera intención de nuestros
pensamientos.” (330)

Le señala a su interlocutor al principio de su epístola como:

“Desgraciadamente la historia de las ideas, más que la


crítica de los hechos, suele sufrir la retrospectiva del
presente”(331)

De esa manera le informa a su interlocutor cómo las ideas que se tienen acerca de los

hechos histórico y en concreto sobre la importancia de la Colonia en nuestra Historia

están profundamente mediatizadas por la cosmovisión de los historiadores en el

momento en que escriben.

En cosecuencia con esto, en esa carta observamos una evolución en sus planteamientos

con respecto a sus opiniones expresadas en el capítulo anterior. Expresa que la

Revolución Francesa fue una causa de la Emancipación de Hispanoamérica, (332)

-externa- pero causa al fin:

“A estos principios causales se agregaron dos más, de


carácter externo: la independencia de Norteamérica
(donde no había, según Miranda, a la hora de la
emancipación el grado de cultura que existía en
Caracas) y el fuego rebelde que atizó en las
conciencias la Revolución Francesa, confundidos
ambos en la obra formidable de la propaganda

(330) BRICEÑO-IRAGORRY, Mario. Obras Completas. Vol. 2, págs. 26 y 27


(331) Ibid. Cartas con destino (Correspondencia Inédita) de Mario Briceño-Iragorry pág. 125
(332) Ver cita 236, pág. 104 de este trabajo.
220

mirandina. (Duarte Level y Gil Fortoul colocan en su


justo sitio las proporciones de estas influencias)” (333)

También reflexiona sobre la relación entre la religión Católica y la Colonia. No había

entre ellas una relación de causalidad directa. La Colonia debía ser defendida por ella

misma no por el signo católico que la caracterizaba. (334)

“Católica o no católica, hubo una cultura que dio


fruto, y el fruto fue bueno. El fruto fue nada menos que
la Independencia.” (335)

Reflexiona también acerca del daño que hacen las tesis dentro del campo de la Historia y

nos dice:

“No creo que en Historia haya verdades peligrosas.


Habrá peligrosas utilizaciones de tesis históricas.” (336)

Comunica a Julian Padrón en su correspondencia como había evolucionado su

comprensión de la relación de la Historia con la verdad:

“Presénteme U. una verdad que destruya de raíz mis


conclusiones, una verdad neta, una verdad donde no
juegue ninguna pasión, ningún interés, ninguna
vanidad, y yo abrazo por mejor esa verdad nueva,
haré a un lado la mía, que pasará a sólo ser mía, es
decir, verdad egoísta, verdad de uno, porque su
verdad y la mía, Padrón, deben ser la misma, porque
deben ser la Verdad. Yo no he intentado imponer por
medio de defensa sistemática las conclusiones a que
he llegado en materia histórica, creo mucho en el
carácter provisional de las verdades históricas. Cada
conclusión de un historiador es una piedra, buena o
mala, para un edificio que construyen otros. La historia
no puede nunca ser obra unilateral; todo lo contrario,
examen de multitudes, requiere multitud de juicios.”
(337)

Nos habla aquí Mario Briceño-Iragorry de su posición epistemológica que es la misma

que se manifiesta ante el saber histórico. Para él existe una única verdad, sin embargo en

(333) Ibid., pág. 29.


(334) Ver cita 225, pág. 99, de este trabajo.
(335) BRICEÑO-IRAGORRY, Mario. Obras Completas. “Trayectoria y tránsito de Caracciolo Parra. (1901 -
1939), pág. 29. (1940)
(336) Ibid., pág.31.
221

las obras de los hombres ésta no está expresada o no puede ser expresada absolutamente

por lo tanto debemos dejar que se expresen las verdades que nuestra humanidad

consigue para poder conseguir algo que se aproxime a la verdad total mediante ellas. De

allí la importancia que para él tenía la discusión en el conocimiento histórico y en

cualquier otro conocimiento.

Pero tal vez la discusión más apasionada entre Mario Briceño-Iragorry y Caracciolo

Parra León sea la referente al significado de los términos izquierda y derecha. Este

intercambio de ideas no sólo se realiza con su amigo íntimo sino con otros personajes

como José Gil Fortoul, por ejemplo:

“La confusión de conceptos que se observa hoy en el


mundo, plantea para los intelectuales y juristas un
problema de difícil solución: ¿qué son derechas e
izquierdas en el orden de la política y de la estructura
interior de los hombres? “(338)

La clasificación de estos conceptos ocupa una parte muy importante de su expresión

epistolar en Centroamérica, que podemos calificar de abundantísima. Mario Briceño-

Iragorry se califica a sí mismo como hombre de derechas:

“Soy hombre de derechas, como Ud. lo sabe, aunque


Venezuela nunca formaría en las otras derechas, como
Ud. tan justamente las llama, pero entiendo que, por
serlo, no tengo ninguna obligación de declararme
defensor de las viejas formas del Estado feudal.” ( 339)

(337) Ibid., Cartas con destino (Correspondencia Inédita) de Mario Briceño-Iragorry págs. 130 a 131.
(338) Ibid. Obras Completas. “ Carta a José Gil Fortoul” , Vol. 21, pág. 285, 25 de marzo de 1938.
(339) Ibid. “Carta a Rafael Caldera R.” Vol. 20, pág. 518, 23 de enero de 1937.
222

Para luego pasar a decir que es anticapitalista y cooperativista:

“Por ej. yo me defino católico derechista, pero


anticapitalista y cooperativista en lo económico.”(340)

Sin embargo para su amigo este problema que inquieta la mente de don Mario no tiene

ninguna base en la realidad venezolana. En ella las diferencias ideológicas no existen. Los

venezolanos sólo intentan copiar estas diferencias de otros países. Piensa que su amigo se

deja llevar por un excesivo romanticismo al intentar imprimirle ideas al acontecer político y

social venezolano, que no manifiesta en ningún momento su presencia. En esta opinión se

manifiesta Caracciolo Parra León como un original pensador de la realidad venezolana, que

para algunos tendrá razón, para otros, no; pero ningún crítico inteligente, que vea esta frase

puede leerla sin tratar de profundizarla, por lo que supone para nuestro presente.

“Si entre nosotros hubiera derechas e izquierdas como en


algunas partes de Europa, habría lucha de ideas,
convencimiento de algo ideal, sacrificios de orden
superior, verdaderos partidos..... y todo eso, con perdón,
está a mil leguas de distancia. Lo único que hay, fuera de
muchas tendencias interesadas, soberanamente
personalistas, es el prurito de querer usar para nosotros la
terminología europea ...” (341)

Sin embargo la definición de estos dos términos sigue preocupando a Briceño-Iragorry

hasta el final de sus días. En este sentido no hizo caso a la opinión de su amigo. Sin

embargo consideraba que mezclar el componente religioso en estas conceptualizaciones era

muy arriesgado, porque en Venezuela había habido un matrimonio muy bien avenido entre

las derechas, la negación de lo divino y la explotación del trabajador.

“Pero nosotros (Caracciolo y yo) entendíamos como


derechismo todo aquello que representase el dominio de
lo espiritual sobre lo material. Había una pugna contra lo

(340) Ibid. “Carta a Caracciolo Parra León” Vol. 22, pág. 321, 10 de mayo de 1937.
(341) Ibid. “Carta de Caracciolo Parra León,.” Vol. 22, pág. 297, 9 de diciembre de 1936.
223

religioso, que encabezaban los derechistas de hoy;


había negación de la cultura que no tuviese tinte
racionalista (conoces nuestra lucha por defender la vieja
cultura colonial); había menosprecio para el hombre que
quisiera hacer pública su fe religiosa. Con el nuevo
régimen, y para hacer oposición a ciertas tendencias
marxistas, los católicos de buena fe, que hubieran podido
engrosar un partido neto de derechas, aceptaron
engañados, un maridaje miserable con fuerzas
desplazadas por la opinión democrática y que trataban
de defender viejos sistemas de explotación del erario
público. Ese fue el paso fatal de la genuina derecha.”
(342)

Caracciolo Parra León hizo reflexionar a Mario Briceño-Iragorry a través de su

epistolario y probablemente Briceño-Iragorry también hizo reflexionar al amigo. Lo que

ocurre es que debido a su temprana muerte no nos ha quedado constancia de este

proceso. Esta interacción positiva había empezado en Venezuela, pero las circunstancias

políticas poco propicas a la reflexión habían impedido que ésta profundizara sus raíces

en don Mario. Reconoce, éste, el positivo influjo de su amigo y del ambiente

costarricense en su persona.

“Era hombre de fría reflexión, y juzgaba peligrosa la


violencia de mis idealismos. Además, él estaba metido
en la fragua ideológica que fue Caracas durante
aquellos años; yo, en cambio, respiraba el aire manso
del ambiente costarricense.” (343)

4.1.6 UNA HISTORIA MORAL

La transformación que experimenta nuestro autor en tierra costarricense pudo ser

observada por nosotros en sus nuevas explicaciones en torno al concepto de la

causalidad. Concepto muy ligado en Tapices de Historia Patria a una explicación

biológica de los hechos históricos y a una interpretación determinista de la Historia.

(342) Ibid. “Carta a Joaquín Gabaldón Márquez.” ” Vol. 21, pág. 204, 24 de marzo de 1939. Paréntesis
224

Vemos en Mario Briceño-Iragorry una evolución con respecto al fenómeno de la

causalidad aunque no duda acerca de su presencia en la Historia. Permite el ambiente

costarricense junto con los nuevos autores estudiados y discutidos en él y el cambio

político ocurrido en Venezuela, que introduzca dentro del concepto de causalidad

histórica un nuevo elemento, no de índole biológica como era explicado este fenómeno

dentro de nuestro tercer punto, sino de índole espiritual.

Esto se manifiesta en un artículo enviado de Costa Rica a la Revista Nacional de Cultura

en el año de 1939 titulado “Nuestro balance con el tiempo”

“La causalidad no descansa sólo en un concepto de


materialidad social, ella es el resultado de un
acoplamiento de funciones donde tanto juegan los
principios como los hechos. Sin descuidar lo realístico,
es decir, la certidumbre del medio en que actuamos
(defectos, virtudes, tareas sociales, ambiente
intelectual, situación económica) debemos ir contra la
realidad pasiva, que en lo político social está
representada por tipos y formas cuya modificación
se impone.” (344)

La Historia va a ser definida de una manera diferente a la expresada en su época

gomecista, en la cual la misma no podía asumirse como una actividad caótica. Allí el

historiador era un constructor de puentes que organizaba la Historia.(345)

Ahora la Historia es un poliedro irregular. No hay un solo punto de vista en la

comprensión de la misma:

aclaratorio.
(343) BRICEÑO-IRAGORRY, Mario. Obras Completas. Vol. 2, “Trayectoria y tránsito de Carracciolo Parra.
(1901 - 1939), pág. 22. (1940).
(344) Ibid., “Nuestro balance con el tiempo” Revista Nacional de Cultura. N° 10 Itálicas igual a comillas en el
original. Negrillas nuestras. pág. 5 y 6. Esta discusión sobre la causalidad aparece también en una carta
dirigida a Numa Quevedo el 30 de Mayo de 1938 desde San José de Costa Rica. Ibid. Obras Completas
Vol. 23, pág. 415.
(345) Ver en este trabajo el punto 4.6: Tapices de Historia Patria o la justificación de un orden histórico.
225

“La historia no se prepara con un solo criterio y desde


un solo punto de partida. Más que un cubo de líneas
acabadas, es un poliedro irregular, porque irregular, es
la manera de proyectarse en ella la actividad social.
Ojalá tú, con tu amplio criterio, abordaras estos temas
de metodología de los estudios históricos en tu cátedra
del Pedagógico.” (346)

Como vemos para Mario Briceño-Iragorry está claro que debe venir un cambio

fundamental en la manera cómo la realidad histórica ha venido siendo analizada e

interpretada por los venezolanos. Estos se han concentrado demasiado en estudiar el

hecho, lo real y no han intentado conferirle un elemento espiritual que dirija y cambie el

curso de lo determinado por el medio.

“Definición de realidades dices en tu discurso y


entiendo por ello eso que yo llamo balanza con el
tiempo, es decir profundizar en la raíz de lo nuestro, no
para acomodar a los hechos cumplidos la línea de
nuestro progreso social, sino en el orden a buscar
la cifra que sirva para levantar el nivel presente hasta
la posición que reclama la cultura.” (347)

En su epistolario escrito en estas fechas nos da instrucciones valiosas para poder hacer

un estudio de la conducta de los hombres venezolanos con cierta validez. En esta

opinión vuelve a destacar la importancia que para él tiene el destino o sino en el

transcurrir histórico:

“Mi juicio es, como varias veces lo comentamos allá,


que no se puede aplicar un criterio generalizador a los
hechos de Venezuela. Se trata de considerar
individuales. Para ello es necesario estudiar
responsabilidades de persona a persona y dejar
también su lado al sino, elemento que juega papel

(346) BRICEÑO IRAGORRY, Mario, Obras Completas.“Carta a Mariano Picón Salas”,Vol.23, 10 de febrero
de 1941.
(347) Ibid. “Nuestro balance con el tiempo” Revista Nacional de Cultura. N° 10 págs. 7 y 8. Había que romper
con el determinismo histórico representado por la producción de Laureano Vallenilla Lanz.
“Olvidemos la hora en que Vallenilla Lanz, con talento ejemplar, buscó razones en nuestra Historia
para legitimar los pasados regímenes de fuerza; en cambio extraigamos de ese mismo pasado,
polifacético, toda aquella rica virtualidad de nuestra vida cívica que sea capaz de llevarnos a la
estructuración de un simbolismo público que sirva de vindicación de nuestros hechos y de normas
para la vida por venir.” Ibid. Obras Completas “Carta a Luis Correa.” Vol. 20, pág. 691, 22 de Junio
de 1937.
226

poderoso en la interpretación de los sucesos sociales.”


(348)

Sin embargo de su mentalidad positivista todavía le queda la creencia de que en la

Historia de Venezuela existen circunstancias que por repetirse constantemente adquieren

para él los atributos de una ley.

“Más de una vez te he escrito acerca de la alianza


muda e inconsciente que celebran con las fuerzas
revolucionarias las autoridades que se niegan a la
natural evolución de las formas jurídicas. Toda nuestra
Historia política es una comprobación de la justeza de
esta ley sociológica, pero desgraciadamente la
lección que deriva de nuestros anales no ha sido para
que se la tome en cuenta.” (349)

En un discurso pronunciado por Mario Briceño-Iragorry ante la sociedad de Geografía e

Historia de Costa Rica en Marzo de 1941 titulado “Palabras” demuestra también una

evolución con respecto a las afirmaciones de su Historia anterior porque propone ahora

una Historia moral comprometida con el presente, en otras palabras una Historia

solidaria con el tiempo donde transcurre.

Analiza primero lo que habían sido las Historias que trataban de nuestras guerras de

Independencia. El discurso histórico representaba un retazo de paz frente a las

agitaciones de la realidad social. Un sitio libre del tumulto de la vida política. Como en

la vida real no era posible la libertad, en la Historia se conseguía la oportunidad de

hablar cómodamente y sin miedo de lo que los historiadores querían:

“La musa que no halla presente la libertad para


cantarla, se acoge a la evocación de los tiempos,

(348) Ibid. Carta a Federico Alvarez Feo. Guatemala 24 de abril de 1939. En: Cartas con Destino.
(Correspondencia Inédita.) pág. 119.
(349) Ibid. Carta a Numa Quevedo, San José de Costa Rica,6 de Mayo de 1940. pág. 144.
227

para mantener el recuerdo de las grandes virtudes de


aquéllos que otrora supieron defenderla.” (350)

Incluso la Historia a veces sirvió como medio de evasión en las tierras latinoamericanas

para no ocuparse de los acuciantes problemas que la realidad social planteaba, dedicaban

su tiempo a investigaciones que por no afectar ya a nadie, no creaban problemas ni

choques con el ambiente. Podían con las realidades históricas crear una metáfora del

presente. Al no hablar directamente del mismo la Historia se convertía en un almohadón

que amortiguaba la crítica directa que tendrían que hacer de él.

“Esto explica que nuestro medio fuera por demás


propicio a las investigaciones del pasado, y que
nuestra intelectualidad, desoyendo muchas veces las
propias condiciones temperamentales, se diera con
fervor y examen de aquellos hechos que no rozaran
sino mediatamente, al través de la causación y del
contraste, con la realidad que afloraba en forma de
barrera para la libre expresión del pensamiento.” (351)

Por eso en el epistolario de esta época Mario Briceño-Iragorry afirma la importancia de

la Historia viva.(352) Llega incluso a negar que su “temperamento” tenga esa inclinación.

Explica que ha escrito Historia sólo por obligación.

“Creo que ni tú ni yo seamos historiadores


temperamentales; lo hemos sido a la fuerza. Cuanto
hubiera preferido yo en lugar de inquirir la pesada
historia de los fundadores de Trujillo, estudiar las causas
del hambre y del atraso de nuestro pueblo” (353)

La Historia se convierte en Costa Rica en un campo moral. Esta moralidad de la Historia

proviene de una interrelación con la realidad social del presente, que ahora debe ser

tomada por el trabajo histórico como un imperativo, como una necesidad.

(350) Palabras del Dr. Mario Briceño-Iragorry. Enviado Extraordinario y Ministro Plenipotenciario de
Venezuela en Panamá y Centro América, al ser recibido como Socio Honorario de la Sociedad de
Geografía e Historia de Costa Rica. La paginación es nuestra ya que el original no la tiene.
(351) Ibid., pág. 2.
228

“Este concepto dinámico de realidad operante da


una significación de ámbito moral a los estudios
históricos.” (354)

Tenemos que hacer una Historia que revele los aciertos y errores del pasado y que sea

útil a nuestro proyecto actual como nación Latinoamericana. Esto implica convertir a la

Historia en una herramienta futura de la construcción de nuestras nacionalidades. La

Historia rígida e inmóvil que pintaba a un héroe sin relación con nuestro presente ya no

tiene para él ningún sentido.

“Nuestra libertad no está garantizada por la espada


inmóvil del héroe hecho bronce en las estatuas, donde
parece anquilosarse la Historia de viejo tipo
romántico.” (355)

El futuro va a tener entonces la potestad para juzgar el pasado, y no sólo eso, va a tener

la atribución de juzgar la labor del historiador frente a su tiempo. Por eso la Historia

poseerá una responsabilidad moral frente a la posteridad. En ella no se batirá sólo el

alma de manera individual frente al bien o el mal, sino que tendrá como uno de sus fines

fundamentales el mejoramiento de la sociedad.

La Historia se convierte también en esta época en un campo importante para el juego del

pensamiento, de la idea. En la Historia se va a manifestar la lucha dialéctica de la idea

con la realidad. La incorporación de las ideas hegelianas dentro de la Historia va a ser un

elemento nuevo dentro de su comprensión de este período.

(352) “No es momento el actual para rebuscar papeles viejos, a que soy tan adicto. Nuestro sitio está en
medio del dinamismo de la hora, haciendo historia, pero viva.” Ibid. Obras Completas, “Carta a Don
Augusto Mijares”, Vol. 22, pág. 17, 21 de noviembre de 1937
(353) Ibid. Obras Completas “Carta a Luis Correa.” Vol. 20, pág. 690, 22 de junio de 1937.
(354) Palabras del Dr. Mario Briceño-Iragorry . Enviado Extraordinario y Ministro Plenipotenciario de
Venezuela en Panamá y Centro América, al ser recibido como Socio Honorario de la Sociedad de
Geografía e Historia de Costa Rica. La pág.inación es nuestra ya que el original no la tiene.Ibid.,
pág. 3.
(355) Ibidem.
229

“A los rígidos moldes de la eurística sustituye un vuelo


de alas que lleva el pensamiento a enfrentarse consigo
mismo, en un proceso dialéctico del cual surja la
síntesis guiadora. Porque la Historia es una prolongada
meditación sobre la suerte del espíritu que informa la
cultura.” (356)

Sin la contradicción no se llega a la verdad. La idea tenía que ser sometida a un proceso

de discusión dialéctica para poder alcanzar la plenitud. “Que resulte una paradoja, ello

no importa, pues sin la contradicción no se llega a la verdad.” (357)

En esta lucha las definiciones categóricas que no permiten discusión, no tienen para

Mario Briceño-Iragorry ningún sentido. Venezuela es un medio poco propicio para el

juego dialéctico de la idea. De allí deriva nuestra propensión a la intolerancia que

conduce a la poca relación entre la idea y la realidad. Entonces, la idea no se manifiesta

en nuestro proceso histórico caracterizado por la rigidez (poca riqueza de la idea) o por

la hipocresía (idea falsificada).

“Las definiciones exclusivistas, que parecieran


impropias de quienes se abandonan al escepticismo
en cuestiones morales, son de lo contrario, hijas muy
propias de esa flaqueza, ya que con ellas se intenta
vallar toda tentativa hacia la mutua indagación de la
verdad, llamada, al lograrse, a desnudar las
conciencias y a responsabilizarlas en sus actos
públicos.” (358)

La idea y la realidad están profundamente relacionadas. Existe entre ellas una poderosa

(356) Ibid., págs. 3 y 4.


(357) Ibid., Obras Completas. “Carta a Rafael Caldera.” Vol. 20, pág. 541, 20 de septiembre de 1937.
(358) Ibid.,pág. 571, 17 de abril de 1938.
230

interacción que es expresada sobre todo por medio del derecho:

“No creo en la tesis letárgica de quienes sostienen que


el legislador carece de fuerza para modificar los
rumbos de la sociedad. Creo en el poder de las ideas.
Los hechos sociales son alterados al contacto de los
grandes principios ideológicos.” (359)

La crítica resulta un instrumento poderoso para permitir día a día la perfectibilidad de la

idea, por eso se debe ejercer constantemente. No hay que tenerle miedo a la

comunicación de nuestras fallas, ello es sólo parte de un proceso que nos conducirá a la

verdad. Esto es aceptado y comprendido por el destinatario de estas cartas -por estas

fechas- quien responde a nuestro autor:

“Envíeme los análisis de todo género, que no hay cosa


que tenga más precio que un buen crítico; un crítico
inspirado en el bien del criticado, un crítico sereno,
consciente; hasta la lejanía y la comparación con
otros paisajes dará enorme valor a su crítica. No me
deje esperando. Se lo ruego en nombre de la Patria.”
(360)

No es casual que la idea de libertad tenga en este discurso una importancia nueva no

encontrada tampoco en su obra anterior, gracias al influjo de Hegel.(361) La libertad es

buscada como un valor fundamental dentro del desenvolvimiento social del hombre.

“Nuestra libertad necesitamos ganárnosla diariamente,


por el esfuerzo constante que sumemos al que
realizaron las pasadas generaciones.” (362)

(359) Ibid.,“Carta a Numa Quevedo.” Vol. 23, pág.453, 6 de mayo de 1940.


(360) CALDERA, Rafael. “Carta a Mario Briceño-Iragorry.” Vol. 20, pág. 528, 10 de enero de 1937.
(361) Más tarde Mario Briceño-Iragorry fijará su posición con respecto al pensamiento de Hegel: “Yo sin
embargo, insisto en mirar la vida del pueblo a través de las vicisitudes del Estado. En éste, como en
la religión, miro las más encumbradas expresiones de una Cultura. No soy hegeliano. No creo en el
mito del Estado. Considero, en cambio, que el Estado es el índice más cabal, si no absoluto, de la
capacidad cultural de una nación. En ciertas épocas de la Historia, el Estado se miró como fin. En
nuestra concepción humanística de la vida, el Estado es instrumento encaminado a la realización
del hombre.” BRICEÑO-IRAGORRY, Mario.”Carta a Mariano Picón Salas.” Vol. 20, pág. 112, 26 de
agosto de 1956.
(362) Palabras del Dr. Mario Briceño-Iragorry. Enviado Extraordinario y Ministro Plenipotenciario de
Venezuela en Panamá y Centro América, al ser recibido como Socio Honorario de la Sociedad de
Geografía e Historia de Costa Rica. La páginación es nuestra ya que el original no la tiene. Ibid. pág.
3 y 4.
231

Se va a enfatizar, ahora, la importancia que la guerra de Independencia tuvo para

Venezuela ya que en ella fue la idea de libertad la que hizo evolucionar al medio

establecido por la Colonia.

Además, el intelectual y el historiador -quien es para Briceño-Iragorry sólo una forma de

intelectual, como veremos más adelante en el capítulo de la solidaridad intelectual-

necesitan un clima de libertad, si no es imposible ejercer estos oficios.

“Yo insisto en sostener que corresponde al intelectual


una posición de lucha en medio de la gran batalla
que libran la libertad y la opresión, pero dicha
posición se basamenta en defender la libertad que es
esencial para la vida del espíritu.” (363)

La lectura de Hegel por el autor en esta etapa se va a expresar dentro de su pensamiento

y va a estar unida al otro elemento que se mantiene intacto de su época anterior y es su

creencia en la importancia de la religión como elemento fundamental del desarrollo

histórico. Y más aun la Historia para él tiene un profundo sentido religioso.

“La Historia resulta desde esta dual posición como un


examen de conciencia y como un acto de fe en
nuestros destinos de hombres, obligados a dignificar y
mejorar los tesoros de la tradición que formaron
nuestros Padres. Examen de conciencia y acto de fe
como en las prácticas penitenciales, que ponen de
resalto su profundo sentido religioso.” (364)

En Costa Rica Mario Briceño-Iragorry se abrió a distintas ideas sobre la Historia y a

una nueva realidad, que hace su visión de los problemas sociales más clara y amplia que

en su etapa anterior, por eso podemos hablar de una evolución en su obra.

(363) Ibid., Obras Completas “Carta a Rafael Caldera.” Vol. 20, pág. 580 y 581, 7 de diciembre de 1939.
(364) Ibid. Palabras del Dr. Mario Briceño-Iragorry . Enviado Extraordinario y Ministro Plenipotenciario de
Venezuela en Panamá y Centro América, al ser recibido como Socio Honorario de la Sociedad de
Geografía e Historia de Costa Rica. La páginación es nuestra ya que el original no la tiene, pág.4.
232

Pareciera que la Historia tuviera un fin, un último escalón en el cual convergerían todas

las fuerzas del desarrollo histórico:

“Cuando el hombre se haga solitariamente pacífico,


cuando aprenda a comprender en silencio que junto
a sí hay un semejante con iguales derechos a sentirse
feliz, surgirá la paz social, y se realizará la justicia por
que anhelan los pobres y los desheredados, cuya
suerte nos embarga.” (365)

Termina este breve discurso, tan importante para el análisis de su pensamiento histórico,

haciendo un llamado a la solidaridad latinoamericana y recordando la unión y substrato

común que tienen todas estas tierras, por los conquistadores que vinieron del mismo

solar Ibero, por los aborígenes andinos -ya estudiados por él en el capítulo anterior- que

están presentes en varias partes de Latinoamérica y por la presencia del negro en muchas

partes de nuestro continente.

Finaliza el discurso evocando la importancia de Simón Bolívar como el principal

promotor de una Historia americana unida.

“No podía , señores, terminar sin esta cita del Padre de


mi Patria, al evocar los destinos de Nuestra América,
que él quiso una y fuerte, sin más fronteras que las
anchas playas de sus mares, fecundos de caminos
para comunicar nuestra pujanza y nuestro espíritu a los
hombres, por el odio, cansados, del viejo mundo.” (366)

4.1.7 UN PROYECTO POLÍTICO

Así como su libro fundamental de la época gomecista es Tapices de Historia Patria, que

(365) Ibid., Obras Completas “Carta a Rafael Caldera.” Vol. 20, pág. 555, 2 de febrero de 1938.
(366) Ibid. Palabras del Dr. Mario Briceño-Iragorry . Enviado Extraordinario y Ministro Plenipotenciario de
Venezuela en Panamá y Centro América, al ser recibido como Socio Honorario de la Sociedad de
Geografía e Historia de Costa Rica. La páginación es nuestra ya que el original no la tiene el original
pág. 6.
233

propone problemas históricos de indiscutible importancia para el autor, en Temas

Inconclusos expresa un ideario político a seguir por las naciones hispanoamericanas

producto de la transformación ocurrida en este autor con el impacto del medio

costarricense.

“Quiso Bolívar que se unieran los pueblos de América


en una vasta democracia de naciones, que garantice
la paz y la justicia en nuestro continente, cuna ayer y, a
pesar de largas noches sin estrellas, abrigo siempre de
la Libertad.” (367)

No hay que olvidar que este libro fue escrito bajo el impacto de los sucesos que

conmovieron al mundo a raíz de la segunda guerra mundial, tiempo en el cual parecía

que todos los valores habían naufragado y que el mundo se hubiera vuelto una película

de terror. Frase como éstas son consecuencia de dicha situación:

“...sentido frankensteiniano de una civilización que,


negándose a sus fines, se creyó constructora de dioses.
Hoy, esos mismos dioses la devoran.
Esas ideas mías, recogidas en forma que hasta disimula
su desacoplamiento original, son ideas volanderas,
ideas de todos los que se asomen al fondo del abismo
que el odio y la desolación moral han abierto ante
nuestros pasos inciertos.” (368)

Ahora la democracia se constituye en el sistema ideal de Gobierno que debe ser seguido por

las Repúblicas Latinoamericanas. El impacto producido por la segunda guerra mundial

ocasionada, entre otras cosas, por la dictadura férrea de Hitler en Alemania hace que el

modelo de la dictadura como gobierno ideal desaparezca por completo de este libro. Esto

sumado a la transformación política que vive Venezuela la cual inicia su apertura hacia la

vida democrática, hace que se haga hincapié en este proyecto político con las características

que describiremos aquí en Temas Inconclusos:

(367) BRICEÑO-IRAGORRY, Mario. Obras Completas. Vol. 6, “Triunfo y tragedia de Bolívar”, pág. 77, (1938).
(368) Ibid. “Carta para dedicar” pág. 14, (1941).
234

Este libro va a destacar las condiciones que el ser humano debe cultivar para conseguir un

desarrollo democrático más pleno como por ejemplo la virtud de la tolerancia.

“... ese nuestro perpetuo estar colectivo en función


destructora del semejante aconseja una tesonera y
prudente prédica de tolerancia. Tú al escribir te sitúas
en un plano filosófico que pudo hacerte olvidar
momentáneamente la tragedia de la intolerancia
venezolana, esa tragedia que va desde lo político
hasta lo literario y que invade tanto el campo del arte
como las menudas situaciones de nuestra vida diaria.”
(369)

Afirma que la intolerancia es una actitud venezolana. Según él, los venezolanos

aceptamos muy poco las opiniones divergentes a la nuestra. Necesitamos mucho

ejercicio para que la intolerancia nuestra permita la racional discusión de los problemas.

El hombre para hacer viable el proyecto democrático debe cultivar ciertas virtudes como

la laboriosidad y la honestidad pública de las que puede servir como modelo nuestro

Libertador Simón Bolívar. De él tenemos que olvidar aquellos pasajes o retratos que nos

lo representan en la cama:

“La cama en la mitología bolivariana hace un mal


símbolo. Representa todo aquello que nos sobra:
pereza, abulia, tabúes, paludismo, hambre.” (370)

Pero tenemos que recordar su generosidad y su conducta impecable frente a los negocios

públicos reflejada en su muerte sin riquezas:

“.... sin segunda camisa mejor entran los hombres


públicos a la gloria de la posteridad. Tema digno de
meditación para una cruzada contra el peculado.”
(371)

(369) Ibid. “De la tolerancia y de la enmienda.” pág. 27, (1940).


(370) Ibid. “Del reposo de Bolívar.” ,pág. 81, (1941).
(371) Ibid. pág.82.
235

Debe existir una actitud honesta por parte de los ciudadanos venezolanos que

necesariamente practiquen la sinceridad en el diálogo, de manera que éste pueda

influenciar la realidad y convertirla en algo perfectible. Un país que le rinda culto a la

mentira y no sienta respeto por la verdad tampoco puede tratar de construir en él un

sistema democrático:

“Ocultar ideas, silenciar verdades, aparentar


posiciones, para medrar con el beneplácito
mayoritario o con la prebenda que reparten los
poderosos, es actitud que no resiste el más ligero
examen. Eso no es rectificar. Eso es traficar con la
integridad moral. Y con la moral se trafica una sola vez.
El trato, por alto o bajo precio, agota la materia.” (372)

Se plantea aquí una democracia en la que no exista una igualdad horizontal de todos los

individuos, sino que asegure primero un sustento básico a todos sus componentes, para

después tener en cuenta sus distintos grados de desarrollo. Por eso él mismo califica su

concepto de democracia como una “paradoja”(373).

Esta democracia debía estar dirigida por un Estado protector que aunque no era

totalitario tendría que ser “productor y creador de valores”(374).Con estas condiciones

estamos hablando de un Estado fuerte. Esta concepción del Estado la mantendrá nuestro

autor a través de toda su vida, incluso en la época de Pérez Jiménez. Pero, nos

preguntamos nosotros ¿será posible la democracia dirigida por un Estado tan fuerte?

El concepto de democracia jerarquizada tiene en cuenta los méritos de los ciudadanos

(372) Ibid. “De la tolerancia y de la enmienda.” pág. 33, (1942)


(373) Ibid. “La paradoja de la democracia.” pág. 35.
(374) Ibid. pág.40.
236

para construir una sociedad ordenada acorde con estos. Y de esta forma los más

capacitados regirán los destinos de los otros hombres. Esto coincide con su proposición

anterior de una clase dirigente que debería regir los destinos de los otros hombres, como

también con el concepto de democracia propuesto por el Ariel de Rodó en 1900.

“Es Thomas Mann quien proclama que la verdadera


democracia no puede estar nunca carente de cierto
elemento de aristocracia, pero de aristocracia no
tomada en el sentido del nacimiento y del privilegio,
sino de aristocracia del espíritu”. (375)

Son los valores del espíritu los que regirán esa democracia que Mario Briceño-Iragorry

aspira, ellos serán el norte a seguir por los individuos que luchen por ese sistema político

ideal, que no será solamente una solución pragmática para los problemas humanos sino

que contribuirá al engrandecimiento del espíritu por su fundamentación en los valores

espirituales.

“Justamente la valla que detiene la (sic) avenidas


demagógicas reside en el respeto a los valores
espirituales que sirven a jerarquizar la sociedad. ”(376)

Todas estas reflexiones sobre la democracia se verán enriquecidas por sus lecturas de

Jacques Maritain que empiezan precisamente en estos años, concretamente en 1940. El

pensamiento de este autor tendrá influencia, junto con el de otros autores en el

pensamiento histórico de Mario Briceño Iragorry en los años subsiguientes que serán

estudiados de aquí en adelante.

“Por noviembre del 40 escribía el filósofo católico


Jacques Maritain su admirable libro “A travers le
desastre”, apenas llegado a nuestras manos a la altura

(375) Ibid. “Triunfo y tragedia de Bolívar,” pág. 74, (1938), itálicas nuestras igual comillas en el original.
(376) Ibid. “La paradoja de la democracia”. pág.36.
237

de estos días angustiosos de diciembre, en la excelente


traducción de Luis Alberto Sánchez.”(377)

4.2. LA SOLIDARIDAD POLÍTICA. (1941–1945)

4.2.1 ISAÍAS MEDINA ANGARITA Y MARIO BRICEÑO-


IRAGORRY: Los ideales historiográficos se vuelven
realidad.

Las relaciones amistosas entre Medina Angarita y Mario Briceño-Iragorry constituirán

motivo de un estudio especial en este trabajo; por la importancia que el mutuo apoyo

afectivo, intelectual y político significó para estos dos personajes en el transcurso del

tiempo que les tocó vivir.

Sin embargo, la amistad entre ambos personajes no siempre tuvo el mismo tono ni la

misma intesidad, por eso ella va a ser sometida a un estudio cronológico que nos hablará

también de las circunstancias de nuestro acontecer histórico-político.

Del mismo modo no dejan de hablar de la historia social de Venezuela las ideas,

aspiraciones y valoraciones que sustentan las amistades de nuestros grandes personajes,

porque es en las relaciones interpersonales donde los valores de una cultura o de un

subgrupo de ella se actualizan o se carnalizan. Es en las relaciones sociales de los

(377) Ibid. “Leyendo a Maritain.” pág.136, (1941).El pensamiento de Maritain enriquecerá el pensamiento
político y social de Mario Briceño-Iragorry. Contribuyendo a su reflexión en conceptos como el de
democracia aquí tratado y el de Persona frente a individuo, implicando estos dos conceptos una
oposición. La persona es el desarrollo del ser humano en función social y religiosa; el individuo en
función, únicamente egoísta. Sin embargo pensamos que la orientación tomista de Maritain no es
similar a la orientación agustiniana de Don Mario.
238

hombres donde podemos ver los valores en acción, donde podemos estudiar su vigencia,

que no necesariamente se corresponde con la formulación teórica de los valores en una

cultura.

Medina Angarita y Mario Briceño Iragorry se conocieron en el año de 1912, en la

Escuela Militar de Caracas:

“...antigua Academia Militar ....Ya era Medina un


apuesto cadete cuando lo conocí a fines de aquel
mismo año. (...) En nuestra primera noche de Año
Nuevo caraqueño compartimos la modesta y sabrosa
hallaca y la escasa copa de vino ... sobre los blancos
manteles de las bondadosas y honorables señoritas
Silva.” (378)

El carácter cariñoso de Medina se va a hacer manifiesto desde estos primeros años

cuando en el afecto de su “.... hermano Julio buscaba el calor del hogar lejano.” (379)

Por eso estaba esa noche con jóvenes estudiantes que esperaban que la Universidad

abriera sus puertas de nuevo.

Debido a que la Universidad continúa cerrada, Mario Briceño-Iragorry ingresa en la

escuela militar, donde profundiza su relación con Medina hasta el año de 1914, cuando

juntos salen de permiso con el General Esteban Chalbaud Cardona. Medina y Chalbaud

Cardona continuarán la carrera militar. Don Mario insistirá en ir a la Universidad y se

graduaría en 1920 de abogado en la Universidad de los Andes.

(378) BRICEÑO IRAGORRY, Mario. Obras Completas. Vol.2, pág. 471.(1953).


(379) Ibid. pág. 472.
239

En los años que transcurren entre 1914 y 1941 ambos personajes se convierten en

figuras de gran importancia en el acontecer político venezolano:

“Desde 1914 hasta 1945, la vida de Isaías Medina


Angarita había sido una rutilante parábola de éxitos.
Hecho oficial, permaneció como profesor y jefe de
Cadetes en el prestigioso Instituto. Más tarde fue
instructor de tropas y secretario del Ministro de Guerra y
Marina.
... al lado del General Eleazar López Contreras
trabajaba un oficial -Medina- que se había atrevido a
hablar en presencia del Caudillo de la necesidad de
restaurar el civismo como método de Gobierno.
....En el difícil reacomodo político que le tocó presidir al
General Eleazar López Contreras, Medina Angarita tuvo
activa y valiosa participación como Ministro de Guerra.
... Cuando fue electo Presidente, muchos temieron que
el paso de ganso llegase a ser ejercicio diario que
asustara a los modestos transeúntes. Su gobierno, en
cambio, se distinguió por un espíritu de libertad, de
justicia y de tolerancia que hacía evocar, para verlos
superados, los viejos gobiernos románticos de Vargas,
de Soublette, y de Rojas Paúl. “(380)

En cuanto al desempeño político de Mario Briceño-Iragorry, nos encontramos con una

figura que había ejercido, durante el régimen de Juan Vicente Gómez, la Secretaría del

Congreso en los años 1921 y 1922, y se había dedicado a cargos diplomáticos como el

Consulado de Nueva Orleans en los años de 1923 y 1924; había ejercido la Secretaría de

la Gobernación de Trujillo en 1927; fue Jefe Civil de Valencia en 1928 y se incorpora

como miembro de la Academia Nacional de la Historia en 1930. Desempeñó el Cargo de

Ministro Plenipotenciario en las Repúblicas Centroamericanas entre 1936 y 1941,

durante el gobierno de Eleazar López Contreras y había regresado en los inicios del

gobierno del General Medina Angarita para desempeñarse como Director del Archivo

Nacional en el año de 1942.(381) Prosiguió en 1943, su carrera política como Presidente

(380) Ibid. págs. 472 y 473.


(381) En estos años de 1941 y1942 Mario Briceño-Iragorry forma parte de dos proyectos relacionados con
la difusión del libro y la cultura: el Club de los Zoquetes y la Sociedad Venezolana de Bibliófilos. La
Historia de ambas asociaciones es relatada por Pedro Grases en sus Obras Completas, Tomo XIV,
págs. 77 a 93.
240

del Estado Bolívar. Todo esto ha sido mencionado en las etapas anteriores de este

trabajo.

La actuación de Mario Briceño-Iragorry en el Archivo General de la Nación durante el

Gobierno de Medina no deja de ser destacada.

Contrató durante ese tiempo a un experto para que autenticara unos documentos de

Bolívar y concluye con:

“... los documentos de Colombres Mármol


reproducidos en la obra del señor Carbia son una
falsificación, a nuestro parecer, en lo cual intervino un
solo calígrafo; probablemente de época reciente, con
ánimo de lucro, abusando del loable afán patriótico
del señor Colombres Mármol. (382)

Algunos Presidentes en Venezuela, como Medina Angarita, podían ocuparse de

problemas históricos y se mostraban muy interesados en la difusión del pensamiento

histórico. Esta preocupación en el caso tratado no era delegada en otras personas, sino

que era expresada por el propio Presidente directamente; situación que se pone de

manifiesto frecuentemente en la correspondencia que envía Medina Angarita a Mario

Briceño-Iragorry:

“También le expreso los sentimientos de satisfacción


con que me impuse de las reminiscencias que me
formula Ud. en su aludida correspondencia, y al tomar
nota del propósito de esta Sociedad de publicar el
Bosquejo de la Historia Militar de Venezuela por el
General Austria, le renuevo las sinceridades de mi
sincero aprecio y consideración.”(383)

(382) “Informe presentado por Mario Briceño-Iragorry al Director de la Academia Nacional de la Historia,
Caracas, 14 de Febrero de 1942.” Anexo pág.20.
(383) Las contestaciones encontradas escritas por el Presidente Medina a Don Mario también aparecerán
en el Anexo. MEDINA ANGARITA, Isaías. “Correspondencia de Isaías Medina Angarita a Mario
Briceño-Iragorry. Archivo Histórico de Miraflores, Miraflores, 1° de Septiembre de 1942.” Anexo
pág.112. Además de las cartas recopiladas en nuestro anexo, otras cartas han sido publicadas en
las Obras Completas, Vol. 21, págs. 549 a 579.
241

En el año de 1943 Mario Briceño-Iragorry prosigue su carrera política como Presidente

del Estado Bolívar y allí se desempeña fielmente de acuerdo a la política del Presidente

Medina Angarita y demuestra cuan identificado está con sus ideales en el libro Palabras

en Guayana, publicado en 1945. Existe también toda una correspondencia que se

conserva inédita en el Archivo de Miraflores acerca de la actuación de Briceño-Iragorry

en Guayana.

“Fiel a las consignas de mi Partido, en cuyas bases


programáticas se halla contenida la teoría del
Gobierno que dirige el General Medina Angarita, y
seguro de la comprensión constructiva del pueblo
guayanés, yo he pedido a éste su decidida
cooperación para abocarnos juntos a la obra de
progreso que reclama esta rica región de la Patria.”
(384)

Medina había observado de cerca la suerte del Estado Bolívar y, cuando en 1942, el

Orinoco inundó las tierras de Guayana, él personalmente había ido al sitio de la tragedia.

“Con palabra esperanzada lo proclamó el Presidente


Medina, cuando al recibir el justo homenaje que el
pueblo de Caracas le ofreció a su regreso de la
histórica gira a los países bolivarianos, anunció al
pueblo su propósito inmediato de seguir a esta ciudad
a imponerse de los alcances de la devastación. Y
Ciudad Bolívar vio al Presidente, confundido con el
pueblo, en la rápida curiara que sustituyó al automóvil
para el recorrido de la ciudad inundada. “(385)

Las ideas motoras de la actuación de Mario Briceño-Iragorry en esta época que son la

expresión de la política medinista, pueden ser sintetizadas de esta manera:

En primer lugar, la necesidad de crear en Venezuela un régimen democrático fuerte y

(384) BRICEÑO-IRAGORRY, Mario. Obras Completas. “Mensaje a la Asamblea Legislativa en las Sesiones
de 1944. “Vol. 11, pág. 97. (1944)
(385) Ibid. pág. 100.
242

sólido, que permita alcanzar nuestra independencia económica y consolidar nuestra

independencia política:

“En este gran pedazo de la Patria venezolana, donde


la tierra es ancha y caben millones de hombres
deseosos de trabajo y de concordia, consolidará,
como ayer consolidó en ella la segunda república que
ganó la independencia, la esperada etapa progresista
de la democracia que garantice, con la
independencia política y moral, la independencia
económica de los venezolanos. En Guayana duerme
el porvenir de Venezuela.”(386)

Tanto Medina Angarita como Briceño Iragorry piensan que el basamento de una

democracia son los partidos políticos y por lo tanto se esfuerzan enormemente en la

consolidación del Partido Democrático Venezolano.

Medina Angarita es muy claro en las razones que incidieron en la necesidad de la

creación del Partido Democrático Venezolano y así se lo comunica a su amigo en carta

enviada el día 16 de diciembre de 1943.

“Al auspiciar en forma decisiva la fundación de (sic)


Partido Democrático Venezolano, lo hice convencido
de que era de inaplazable necesidad para el
afianzamiento de los principios democráticos que
nuestras instituciones proclaman, organizar
políticamente a la inmensa mayoría que ha venido
dando apoyo entusiasta a la acción política de mi
gobierno a fin de que se pudiera establecer la base
imprescindible para una verdadera democracia, para
un efectivo régimen de opinión mayoritaria y para que
un gobierno acogido con el creciente beneplácito de
todos los venezolanos, se perpetuase, como ya tuve la
ocasión de proclamarlo públicamente, no en los
hombres, sino en los principios y en los ideales. ... Estoy
seguro de que usted sabrá contribuir con su
acción inteligente a hacer de esta organización el
instrumento fundamental de la política democrática
que estamos empeñados en implantar definitivamente
en el país y que, con ese objeto, procurará en todo
momento dar realce al partido, alentar el esfuerzo de
los hombres que en el militan y conservar la mayor

(386) Ibid. págs. 92 y 93.


243

armonía y cohesión con sus organismos directivos.”’


(387)

Mario Briceño-Iragorry se dedica a esta tarea en Guayana con la misma fuerza e ímpetu

con que Medina se lo planteaba. Para él la fundación de un partido está directamente

relacionada con el buen ejercicio de los valores democráticos.

Esto se demuestra en el combate que se libra en el Estado Bolívar con motivo de la

elección de los Senadores y Diputados, que debían representar al Estado en el Congreso

durante el siguiente período electivo y sobre las reformas que, se pensaba, debían

hacerse a la Constitución Nacional. En la correspondencia de Mario Briceño-Iragorry

con el Presidente podemos apreciar que la confrontación electoral más fuerte se da entre

el partido Acción Democrática y el Partido Democrático Venezolano, confrontación que

ambos personajes temen pueda desembocar en hechos violentos.

El 22 de mayo de 1944 escribe Mario Briceño Iragorry al Presidente:

“En mi telegrama del sábado le anuncié la llegada a


ésta de Rómulo Betancourt. Hubo poco calor popular,
a pesar de la propaganda, para su recibimiento. Al
Aeropuerto concurrió poca gente. Acción
Democrática preparó un mitín para el sábado, pero se
le negó el permiso por estar concebida la solicitud de
permiso en forma irregular. Ayer dieron el mitín
anunciado, conforme al Programa adjunto, ....
Betancourt sale hoy para San Félix y de allí irá a Upata
para regresar el miércoles. Yo he hecho que el P.D.V.
destaque hacia San Félix un dirigente que observe las
actividades de Acción Democrática e inicie de
inmediato una propaganda por nuestro Partido.” (388)

Continúa con el mismo tema:

(387) MEDINA ANGARITA, Isaías “Correspondencia de Isaías Medina Angarita a Mario Briceño-Iragorry.
Miraflores, 16 de diciembre de 1943.” Anexo pág.113.
(388) BRICEÑO-IRAGORRY, Mario. “Correspondencia de Mario Briceño-Iragorry a Isaías Medina A. Ciudad
Bolívar, mayo 22 de 1944.” Anexo pág.54.
244

“En Ciudad Bolívar la campaña de A.D. ha llegado a


límites de procacidad y exaltación provocadora. Yo he
aconsejado a las autoridades y amigos la mayor
calma frente a tales ataques, reservando toda acción
ejecutiva para el caso de que procuren alterar el
orden público. Y si llegaren a este extremo, descanse
usted en la seguridad de que mi calma sabrá
convertirse en oportuna violencia. (389)

Comunica también en octubre cuáles son las debilidades del P.D.V. en Bolívar: 1° Falta

de disciplina partidista, 2° Una campaña muy agresiva de A.D. 3° “Una labor de ataque

al andino... (390) 4° .... el inconveniente de la falta de dinero, pues los gastos electorales

en este Estado son excesivos, dadas la distancia y dificultad de los transportes. (391)

Sin embargo, persiste Mario Briceño-Iragorry en la creencia de que las dificultades

ayudan a fortalecer el ser de las cosas y pensaba, que de todos estos inconvenientes, el

P.D.V. saldría robustecido.

“Todas estas dificultades y lo caldeado del ambiente


han sido, sin embargo, buena parte para que ya se
vaya sintiendo el Partido. Está apareciendo cierta
conciencia partidista que promete una futura
estructuración masiva de nuestros (sic) movimiento.”
(392)

Como vemos esta correspondencia demuestra ampliamente la confrontación electoral

que se vivió en estos años. En dicha confrontación el Partido Democrático Venezolano

obtiene el triunfo y Mario Briceño Iragorry declara que:

“... he procurado hacer prácticos los ideales de


dignificación y libertad que constituye parte de su vasto
programa político.”(393)

(389) Ibid. “Correspondencia de Mario Briceño-Iragorry a Isaías Medina. Ciudad Bolívar, octubre 12 de
1944.” Anexo pág.71
(390) Ibidem.
(391) Ibidem.
(392) Ibidem.
(393) Ibid. “Correspondencia de Mario Briceño-Iragorry a Isaías Medina. Ciudad Bolivar, 16 de enero de
1945. Ver anexo pág. 98.
245

Además de sus gestiones por la creación del Partido Democrático Venezolano, convierte

en realidad una de sus tesis históricas más queridas: el restablecimiento de la autonomía

y derechos de algunos de los Municipios del Estado Bolívar.

Trabaja para reestablecer los ejidos que habían sido asignados al Callao y Nueva

Providencia los cuales habían sido arrebatados a estos Municipios por el Código de

Minas. Demuestra la ilegalidad de ese Código de Minas emitido en 1885, para

complacer intereses personales que abiertamente va en contra de la disposición del 28 de

marzo de 1853. Escribe, entonces, una carta comunicándole la situación al General

Medina el 13 de abril de 1944.

“De admitirse la disposición usurpatoria del Código de


Minas, tendríamos que convenir que mientras existía
una ley vigente que ordenaba dotar de ejidos a las
poblaciones, existía otra que facultaba para despojar
a las mismas tierras que la primera le otorgaba a
nombre de la Nación, lo que jurídicamente, es
inaceptable.” (394)

En un análisis del pensamiento histórico de Mario Briceño-Iragorry hay que destacar

que la mayoría de los historiadores no se preocupan, y muchos menos tienen la

oportunidad, de llevar sus sueños a la práctica. Briceño-Iragorry está constantemente

tratando de vincular sus ideas históricas con su práctica política y laboral. Esto ya lo

había conseguido en Costa Rica cuando impidió que la Fruit Company entrara en ese

momento a Venezuela y se vuelve a lograr aquí en Guayana cuando escribe una

legislación y la ejecuta sobre los derechos de las Municipalidades de Guayana.

(394) BRICEÑO IRAGORRY, Mario. Obras Completas Vol 18, “Los Ejidos del Callao.” pág. 514, (1944).
246

El mismo declara que estos hechos están inspirados en sus investigaciones históricas:

“Y en la apretada madeja de la Colonia hallé, como


torre que orientaba el proceso de la cultura cívica, el
viejo Municipio español, renaciente y entero en su vigor
rebelde, a pesar de los mandobles que le asestaron
Carlos I, y sus absorbentes consejeros flamencos.
Aprendí que la organización social de Venezuela y
sus Provincias se realizó en torno al viejo Cabildo y supe
que allí, como sobre firme yunque, se forjó el espíritu
arisco de la naciente nacionalidad.” (395)

La conciencia venezolana se había fortalecido en el Municipio, fenómeno que él

aspiraba se siguiera produciendo a través de esta célula social en la Venezuela de la

primera mitad del siglo XX que aún no había alcanzado ese objetivo.

“Y al terminar su período constitucional el 31 de


diciembre de 1944, el Consejo del Distrito Heres
sancionó el Acuerdo que sigue: ....
Artículo 1°- Tributar un VOTO DE APLAUSO al ciudadano
Doctor Mario Briceño-Iragorry, actual Presidente del
Estado Bolívar, como demostración de la gratitud del
Consejo Municipal del Distrito Heres por haber
propugnado y logrado se le restituyera a los Consejos
Municipales del Estado Bolívar el ejercicio de su
autonomía, magno y trascendental suceso que
constituye un hecho histórico en los anales de su vida
política y una conquista en la existencia institucional de
estos Cuerpos.” (396)

Como vemos su corta Presidencia en el Estado Bolívar nos habla de lo impregnada que

estuvo su acción política de su ideario historiográfico. En este momento cabe

nuevamente una pregunta de nuestra parte. ¿Se ha beneficiado la Historia con su

(395) Ibid. Vol 11, pág. 112, “Palabras al entregar al Municipio de Ciudad Bolívar la ley que le devuelve su
autonomía” (1945). Durante el Gobierno de Eleazar López Contreras en su Epistolario se manifiesta
indignado porque se le han arrebatado atribuciones a la Municipalidad de Caracas. Rafael
Caldera considera que Mario Briceño-Iragorry por defender la idea de la Municipalidad se olvida
de los hechos concretos y de las pugnas políticas que están en juego: “Comencemos por el
problema municipal. Ni siquiera –podría haberlo hecho- se limita a la exposición de la pura teoría
municipal, desligada de los hombres que la sustentan. Esa pura teoría (la de su cata pública a
Andrés Eloy) ya sería absurda en un hombre de acción y en historiador. Ud. sabe mejor que yo que
los sistemas sociales no valen cuanto los hombres que las (sic) representan.” Ibid. Obras Completas.
CALDERA, Rafael. Carta de Rafael Caldera a Mario Briceño-Iragorry. Vol. 20, pág. 563, 17 de abril de
1938.
(396) Ibid. “Palabras en Guayana” pág. 76.
247

separación del campo político y su ejercicio puramente intelectual y científico sin

aplicaciones prácticas?

Por estas fechas Mario Briceño-Iragorry le expresa al General Medina sus deseos de

regresar a Caracas donde su familia está reclamando su presencia.

“Yo hubiera deseado tener oportunidad de


pormenorizarle personalmente mi situación
familiar. Mis hijos están solos en Caracas, bajo el
gobierno de una tía y marchan irregularmente
en sus Colegios, por la falta de orientación
paterna. Mi mujer quiere acompañarme acá y
yo desearía que lo hiciera, pues tengo largos
hábitos de vida hogareña, pero, ni su salud ni la
inmediata atención de los hijos, se lo permiten.
Esto no obsta para que yo le sirva donde usted
quiera tenerme y me crea útil. Pero estas líneas
más que al Jefe de la Nación y a mi superior
político, van dirigidas al viejo amigo y
compañero de juventud y al padre de familia
que se siente aliviado de sus rudas faenas de
gobierno cuando prodiga a sus hijos sus
atenciones y cariños.” (397)

Ocurre en enero de 1945 otro incidente relacionado con la riqueza de esta región que no

deja de ocasionar problemas a Mario Briceño-Iragorry porque son pocos los recursos del

presupuesto nacional destinados a resolver sus problemas y a consecuencia de ello los

Guayaneses han desarrollado una conciencia autonómica que los hace desconfiar de las

legislaciones provenientes del Centro.

Concretamente esto se presenta con más fuerza cuando surge una disputa por el

beneficio que se puede obtener de la explotación de una mina de oro llamada “San

Buenaventura”:

(397) Ibid. “Correspondencia de Mario Briceño-Iragorry a Isaías Medina. Ciudad Bolívar, Noviembre 7 de
1944.Ver anexo pág.92.
248

“... el pueblo desea que el Gobierno declare zona de


la mina de libre aprovechamiento o conceda un
consorcio de vecinos para su explotación, lo cual se
considera ventajoso en estos momentos de mala
situación para los mineros.” (398)

Sin embargo el Gobierno por medio del Dr. Gustavo Herrera, Ministro de Fomento,

decide:

“suspender por el momento toda explotación en los


terrenos correspondientes a la citada mina, ... hasta
que el ejecutivo Federal decida sobre la posibilidad de
establecer en esa zona reservada, algunos de los
medios de explotación que autoriza la ley de Minas y
su Reglamento.”(399)

Mario Briceño-Iragorry, cónsono con sus ideales declarados ya desde Costa Rica, desea

que el beneficio de la mina redunde en los habitantes de la región y no vaya su ganancia

a manos extranjeras.

“Es de esperarse que la explotación de la mina se


resuelva de la manera más favorable y que redunde
en efectivo beneficio de los mineros de la región, pues
la situación difícil y miserable porque atraviesan hace
necesario la intervención del Gobierno Nacional en el
sentido de que se les proporcione trabajo y pan, lo que
traería un cambio favorable de la situación,
especialmente en cuanto al orden de cosas allá
existentes con motivo de la alarma que ha cundido por
las diferentes versiones sobre la manera como se hará
la explotación de la mina.”(400)

No sabemos cuál de estos sucesos influye más en su cambio de destino a Caracas, si su

toma de partido por los mineros de Guayana donde no se muestra muy de acuerdo con

el Ministro de Fomento, si sus peticiones para regresar a Caracas ya leídas, o el final

exitoso para el P.D.V. en las elecciones en enero de 1945. Luego de todo esto se le

(398) Ibid. Correspondencia de Mario Briceño-Iragorry a Isaías Medina. Ciudad Bolívar, 9 de enero de
1945
(399) HERRERA, Gustavo. Correspondencia de Mario Briceño-Iragorry a Isaías Medina. Ciudad Bolívar, 29
de enero de 1945.
(400) Correspondencia de Mario Briceño-Iragorry a Isaías Medina. Ciudad Bolívar, 23 de enero de 1945.
Ver anexo pág.101.
249

comunica que es necesario un cambio en la Presidencia del Estado Bolívar en febrero de

1945. A lo cual él contesta muy halagado:

“He tenido el honor de recibir su apreciable


correspondencia del 31 de enero último, en la que me
comunica que, necesidades políticas, le indican la
conveniencia de un cambio en la Presidencia de este
Estado y que, al efecto, me prepare para su entrega a
la persona que sea designada para sustituirme.
.... Una vez más le doy las gracias por la confianza que
en mí depositó al designarme para cargo tan honroso y
al recibir con agrado y honra las manifestaciones de
aprecio y de amistad con que me favorece,
compláceme repetirle que siempre seré para Usted el
mismo amigo que le quiere con lealtad y sincero cariño
desde la lejana juventud, cuando Usted no presentía la
grave y honrosa responsabilidad de dirigir los destinos
de la República.” (401)

Para el 19 de abril de este mismo año, Mario Briceño-Iragorry inaugura las sesiones de

la Cámara del Senado como Presidente del Congreso. Cabe destacar, en este momento,

por su valor histórico, la elaboración por el Congreso de la Ley de Protección y

Conservación de Antigüedades y Obras Artísticas de la Nación y la Ley de Archivos

Nacionales. Las dos están firmada por Briceño-Iragorry como Presidente del Congreso.

(402) A este cargo había llegado por haber sido recomendada espontáneamente su

candidatura por el Directorio Nacional del P.D.V. a la Asamblea Seccional del Estado

Trujillo. El Presidente del Senado saliente, Manuel Egaña, los Senadores y por supuesto,

el Presidente Medina Angarita vieron con agrado su designación. (403)

Ya en mayo de este año serios nubarrones amenazaban la amistad que habían mantenido

estos dos hombres durante largos años. Las causas de esto son analizadas por el propio

(401) Ibid. “Correspondencia de Mario Briceño-Iragorry a Isaías Medina. Ciudad Bolívar, Febrero 4 de
1945.” Ver anexo pág.104.
(402) Ibid. Obras Completas, Vol. 19, págs. 456 a 467.
(403) Ibid. Su presidencia del Congreso de la República y otros testimonios. (1945-1954), pág. 29.
250

Mario Briceño-Iragorry en un escrito titulado: “Mi Presidencia del Congreso”.

Ya el discurso de inauguración de las sesiones coloca a don Mario en una actitud

incómoda frente a los partidarios del General Eleazar López Contreras:

“Ellos creyeron aludir a la política del ex Presidente en


la referencia que hacía a la expulsión de ciudadanos
que autorizaba la Constitución de 1936.” (404)

En este discurso declara abiertamente que haría todo lo posible por hacer viable el

proyecto de unas elecciones directas a las cuales concurriría todo el pueblo de

Venezuela. Posición que a mi juicio distancia a Mario Briceño-Iragorry del ala

conservadora del P.D.V. Empieza a ser visto como persona non grata por algunos

miembros de ese partido y por supuesto es muy estimado por los miembros de la

oposición a Medina que utilizaron esta bandera como su consigna más poderosa.

“Ciertos debemos estar de que al renovarse por


mandato directo del pueblo la Cámara de Diputados,
éstos promoverán, como legítima consecuencia de su
directa unción popular, una reforma encaminada a
que el Presidente de la República sea elegido por
sufragio directo de quienes representan en instancia
definitiva la base soberana del Estado, como
organización que persigue un determinado fin
humano.”(405)

Briceño-Iragorry manifiesta en su escrito “Mi Presidencia en el Congreso” que su

candidato a la Presidencia de la República -Juan de Dios Celis Paredes- no coincidía con

el del Presidente Medina, Diógenes Escalante.

“Fui yo uno de los primeros en hablar con él, (Isaías


Medina Angarita) y al abordarle la cuestión
presidencial comenzó por reprocharme mi actitud

(404) Ibidem.
(405) Ibid. Obras Completas. Vol. 11, pág. 17,(1945).
251

divisionista, pues con mis actividades celistas dizque


ocasionaba la ruptura de la unidad del partido.”(406)

Luego, Mario Briceño-Iragorry empezó a actuar con cierta independencia al intentar

proponer proyectos de ley que no habían sido consultados previamente con el Ejecutivo

y nos dice:

“Esta actitud mía ofendió al Presidente, quien


manifestó que yo era inconsecuente a su política
porque me apartaba del sistema viejo de llevar a la
Cámara sólo cosas tratadas de previa con el Poder
Ejecutivo. ... El Presidente me reclamó con enojo lo que
él llamó falta de colaboración a su política.” (407)

El 23 de mayo de ese año

“.... se aprobó una moción por la cual se acordó el


nombramiento de una Comisión que presentase mi
plan de reforma que mejorase el trabajo de las
Cámaras. Pregunté al Congreso si designaba él mismo
la comisión, o si la Presidencia lo hacía. El Congreso
dispuso que designase la Comisión, cuya presidencia
yo mismo debía ejercer y, para completarla designé al
Senador independiente Jóvito Villalba, al Diputado de
“Acción Democrática” Andrés Eloy Blanco y al
Diputado pedevista Rafael Pizani. La nutrida barra, que
supo apreciar el significado de aquella designación, la
recibió con los más calurosos aplausos, mientras el
pedevismo incondicional miró en ella una actitud de
independencia que hubo de molestarle grandemente,
y a las críticas de los compañeros se sumaron las del
Presidente Medina y su Secretario Uslar Pietri.”(408)

En el Documento “Mi Presidencia del Congreso” termina Mario Briceño Iragorry

ofreciendo al directorio del P.D.V “ .. mi renuncia de la Jefatura de la fracción

parlamentaria,...” (409) y en la clausura de las sesiones extraordinarias del Congreso el 25

de septiembre de 1945, no hay en su discurso ni una sola alusión al Presidente Medina

Angarita. Sí se destaca en él la importancia que el P.D.V. cumpliría en el destino futuro

de los venezolanos.

(406) Ibid. Su presidencia del Congreso de la República y otros testimonios. (1945-1954), pág. 34 y 35.
(407) Ibid. pág.37.
252

Medina Angarita siguió gobernando con un Presidente del Congreso que actuaba con

independencia.

Después de leer juntos estos testimonios es muy difícil dejar de preguntarse hasta qué

punto esta independencia contribuyó al derrocamiento del gobierno de Medina. Decisiva

no fue, porque en nuestros países, en la primera mitad del siglo XX, el ejército tenía la

última palabra; imperceptible no creemos que haya sido para los venezolanos que

observaban de cerca el debate parlamentario.

Tal vez ambos amigos se equivocaron. Confiaron demasiado en la fuerzas de su

gobierno y del P.D.V que soñaron indestructible en la escena política venezolana. No

pensaron que había fuerzas más poderosas acechándolos, para arrebatarles el poder que

más nunca volvería a sus manos. Por eso no intuyeron que en 1945, más que en ningún

otro momento de su vida, debían estar apoyándose mutuamente. Aunque Mario Briceño-

Iragorry sustentó en el mes de septiembre a Angel Biaggini para la futura Presidencia de

la República como la mayoría de los partidarios del P.D.V., su distanciamiento del

general Medina era un hecho.

En octubre les espera a ambos la prisión. Se encontrarán nuevamente el 19 de octubre

donde tendrán un encuentro fraternal y cordial según palabras del propio Briceño-

(408) Ibid. La carta con la cual Mario Briceño-Iragorry renuncia a la Dirección de la Fracción Pedevista en
el Congreso aparece en sus Obras Completas. Vol. 21, pág. 17.
(409) Ibid. pág. 39.
253

Iragorry.

“Ya anocheciendo se abrió la puerta de nuestra prisión


y apareció de nuevo el General Medina ... Un Oficial se
dirigió a Uslar y a mí para decirnos que el General
Medina quedaría allí con el General López Contreras y
que nosotros pasaríamos a otra parte. Tomamos
nuestros sacos y salimos. Antes de hacerlo, yo me
acerqué a Medina y abrazándole le dije: Vea Ud.,
General, que cuando era del caso, yo fui como amigo
a buscarle a Miraflores con mi leal amistad y por
cumplir ese deber estoy con Ud. reducido a prisión.” El
debió entender que yo aludía indiscretamente por la
violenta actitud suya conmigo, cuando me trató de
inconsecuente por la manera decorosa como llevé la
Presidencia del Congreso, rompiendo la vieja tradición
de consultarlo todo previamente con el Presidente de
la República. Medina respondió a mi abrazo y me dijo:
“Yo sé quién eres tú, Mario” ... y nos separamos.”(410)

El General Medina sale exiliado de Venezuela; Mario Briceño-Iragorry se queda en el

país con la promesa del gobierno entrante de que será respetada su persona. En ese

gobierno él cuenta con buenos amigos que le permitirán libertad de acción y consagrarse

en paz por algunos años más al trabajo intelectual.

“En la mañana del domingo 28 la Junta fue a visitar los


heridos del Golpe que estaban hospitalizados, y
Rómulo Betancourt dijo a mi mujer que iría a verme. Así
lo hizo, en compañía del Mayor Delgado, del Capitan
Vargas y de Raúl Leoni. Hablamos de mi prisión y me
dijo que la Junta no abrigaba nada contra mí y que
ella no era sino circunstancial, que nada debía
preocuparme. Estuvo Betancourt amable y cariñoso en
extremo. Por la tarde el Capitán Mario Vargas fue a
hablarme de parte de la Junta Revolucionaria y me
dijo que ésta había dispuesto darme la libertad y que
me exigía no tomar parte en las actividades de Pastor
Oropeza y otros que se empeñaban en revivir el
medinismo por medio del P.D.V. Yo le hice la promesa
de no inmiscuirme en política contrarrevolucionaria.”
(411)

No corrió Mario Briceño Iragorry con la suerte de otros medinistas que salieron al exilio

porque prometió no comprometerse nuevamente en política ni revivir el ideario político

del gobierno derrocado. Con estas promesas nos encaminamos hacia una Venezuela que

iba a tener como norte la libertad de expresión y de acción. Parece que detrás de todo
254

esto hay un contrasentido. Iba a haber libertad, sí, pero sólo para aquellas posiciones que

no recordaran un pasado, en el cual, de acuerdo con lo estudiado aquí, hubo momentos

de brillantez imposibles de negar. Mostramos nuevamente, entonces, la actitud histórica

que Briceño-Iragorry mismo denunciaría posteriormente en Mensaje sin Destino: los

venezolanos estamos constantemente negando nuestro propio pasado.

Mario Briceño Iragorry visitó al amigo desterrado en Nueva York en 1950. Este no tuvo

ningún inconveniente en recibir al Presidente del Congreso que se había mostrado con

posiciones distintas a las suyas mientras ejerció ese cargo, en un momento que

posteriormente se iba a rebelar tan delicado para su gobierno. Allí “... platicábamos

sobre la historia y el destino de Venezuela.” (412)

Esta sería la última entrevista lúcida entre los dos amigos en un mundo muy distinto al

que ambos se atrevieron a soñar, reflejado en Palabras en Guayana.

Posteriormente a Mario Briceño-Iragorry le sería negada la visa para entrar nuevamente

en Estados Unidos y afirmaría:

“Si la Embajada Americana no me hubiese negado


visa para entrar en Estados Unidos, yo habría ido con
Delfín Becerra y Felíx Lairet a acompañar en su lecho
de enfermo a mi viejo e ilustre amigo General Isaías
Medina Angarita.”(413)

Termina así, con la imposibilidad de acercarse impuesta por poderes superiores, el

diálogo interesante que sostuvieron estos dos personajes para la Historia de Venezuela.

(410) Ibid. Obras Completas. Vol 1, pág.12. (1945). Itálicas nuestras = igual comillas en el original.
(411) Ibid. pág. 20.
255

Mario Briceño-Iragorry vería a Medina por corto tiempo antes de irse al exilio en

diciembre de 1952, pero era imposible conversar “... ya era apenas una sombra de sí

mismo, apagado el brillo de su mente por la cruel enfermedad.” (414)

No sabía que correría una suerte parecida a la de su amigo, cuando moría Medina al

poco tiempo de llegar a Venezuela en 1953.

Esperaría el mismo destino en 1958 a Mario Briceño-Iragorry. Tenía escasamente seis

meses de encontrarse en la tierra amada por ambos.

4.2.2 LA HISTORIA COMO ELEMENTO DE CREACIÓN.


(Mario Briceño-Iragorry, 1942)

Aquellos que nos dedicamos al estudio del material histórico escrito por Mario Briceño-

Iragorry reconocemos que “La Historia como elemento de creación” redactado

durante el gobierno de Isaías Medina Angarita es una de las cumbres de la producción

historiográfica del autor, porque analiza en pocas cuartillas la problemática vivencial

que plantea la Historia de Venezuela a cualquier venezolano consciente o inconsciente

de su propio pasado.

¿Por qué esperar hasta el año de 1942? ¿Por qué no buscar esta cumbre en su producción

historiográfica anterior que había contado con libros como Tapices de Historia Patria? O

(412) Ibid. Vol. 2, pág. 473. (1953)


(413) Ibid. 471.
(414) Ibid. Vol. 17, pág. 380, (1954).
256

en los ensayos contenidos en su libro Introducción y defensa de nuestra Historia

publicados junto con éste, pero de fecha posterior.

Para una afirmación así nos basamos en primer lugar en el interlocutor al cual este

mensaje va dirigido: el obrero venezolano.

“La Historia sirve así para alentar y vigorizar la propia


conciencia obrera y para abrirle nuevos sentidos que
amplíen el propio concepto de su función social.” (415)

No está hablando Mario Briceño-Iragorry a sus colegas de la Academia de la Historia a

quien frecuentemente dirigía sus discursos de factura más erudita, o a los Congresantes,

o a las audiencias universitarias y diplomáticas que podían entender o gustar temas de

más altura literaria.

En segundo lugar el aire optimista que respiramos en este artículo, no siempre frecuente

en los artículos de Mario Briceño-Iragorry, se correspondía tal vez con la época dorada

del autor, en la cual pensó que su sueño de una Venezuela democrática, sin prejuicios

clasistas e ideológicos, era posible en el gobierno de Medina Angarita (1941-1945). Su

imaginación había empezado ya a volar sin trabas desde que se había encargado de la

representación diplomática de Venezuela en las Repúblicas Centroamericanas,

concretamente en San José de Costa Rica (1936-1941) cuando había formulado ya la

(415) Ibid., “La historia como elemento de creación.”, Vol. 4 , pág. 326. (1942)
257

idea de una “Historia moral”(416)

En tercer lugar, la circunstancia anterior permitía que el autor viera que los elementos

positivos observados en nuestra Historia podían orientarse y revitalizarse y, en última

instancia, hacerse realidad a través de un sistema político consciente de cuáles eran

ellos, e interesado en conseguirlos en la práctica.

“Nuestro acervo patrimonial se busca en los hechos


que dieron fisonomía a las instituciones y en el
pensamiento que logró vigencia para una historia en
constante función de realizarse.” (417)

La Historia no era una disciplina intelectual aislada del devenir venezolano sino, al

contrario, podía convertirse en su guía, en su “elemento de creación”.

“Hay el propósito de que ese achicamiento


desaparezca definitivamente de nuestra Patria. Para
lograrlo es necesario levantar nuestro ánimo cívico por
medio de una amplia y permanente jornada de
cultura. Empeñoso en ello, el Gobierno quiere que se
espacie en toda forma el ámbito de la educación y ha
creado, para servir a vuestro mejoramiento, esta
Universidad Obrera. El bien sabe dónde están las
palancas y dónde los puntos de apoyo, y tiene lo que
se necesita para realizar la obra deseada de progreso.
Tiene voluntad de crear.” (418)

En cuarto lugar podemos decir que la Historia venezolana de los años cuarenta estaba

intentado dejar de ser una liturgia. Acerca de este hecho Mario Briceño-Iragorry afirma:

“Por manera feliz ha sido ya superado el ciclo de nuestra historia heroica’’. (419)

(416) Ibid. “El sentido moral de la historia.” Vol. 6, pág. 49, (1941).
(417) Ibid. “José Gregorio Monagas.” pág. 201, (1945). Concepto que subyace en este artículo escrito un
año después cuando era Director del Archivo General de la Nación y miembro de la Junta Superior
de Archivos.
(418) Ibid. “La historia como elemento de creación.” Vol 4, pág. 325 y 326, (1942).
(419) Ibid. “José Gregorio Monagas” Vol. 6, pág. 201, (1945).
258

En nuestra Academia Nacional de la Historia los discursos de sus miembros cesaban ya

de tener el tono de polémica enfática que había caracterizado a algunos de ellos hasta

1935. Los diferentes caminos con que se procedía a la interpretación histórica estaban

empezando a ser considerados como distintas formas, necesarias para la aproximación a

un hecho.

Sobre esto nos dice Diego Carbonell:

“No sería aventurado, pues, admitir como muy


probable, que Vallenilla Lanz y Gil Borges hayan servido
a la Historia por caminos hasta opuestos, pero
valiéndose de armas nobles y de argumentos
inspirados en el más elevado patriotismo. ....
-Porque lo que cambia. a veces, es el instrumento
ideológico de acuerdo con la cultura personal, y con
la clase de cultura que nos indica el método para la
interpretación que, en Gil Fortoul pudiera ser
racionalista, en Blanco-Fombona despabilada y sin
contemplaciones extrañas a sus credos históricos, y en
Monseñor Navarro y Parra-León firmes en el credo de la
fe, y sin duda con matices de un providencialismo que,
tal vez, no rechazarían los mismos Blanco-Fombona y
Gil Fortoul.” (420)

En su discurso “Gil Fortoul, El Escritor y El Hombre” Jesús Antonio Cova nos dice:

“Como historiador, (Gil Fortoul) nunca fue, ni pudo serlo


como hombre de ciencia, escritor de profesiones de fe;
y muy cuerdamente pensaba que la verdad de hoy -
verdad aparente o relativa-, bien podría ser el error de
mañana. De sobra sabía él, que, en las investigaciones
históricas nada hay definitivo, porque la Historia, como
toda ciencia, vive de rectificaciones.” (421)

Por sobre estas posiciones, siempre iba a ser buscada la verdad histórica que era relativa,

y estaba siempre haciéndose y carecía de la rigidez de los principios indiscutibles.

(420) CARBONELL, Diego. “Vallenilla Lanz y Gil Borges”. En: Discursos de Incorporación Tomo 3, pág. 86.
(421) COVA, Jesús Antonio. “Gil Fortoul, El Escritor y El Hombre”. Ibid. pág. 100. Paréntesis nuestros
259

Se planteaba ya en el seno de la Academia la necesidad de practicar la Historia regional

en Venezuela. Sobre este tema nos dice Ambrosio Perera que no debemos hacer labor

historiográfica solamente en torno a la capital. El conocimiento de las distintas regiones

del país era necesario para apreciar a Venezuela en su totalidad.

“No se crea que mi segunda obra, por el hecho de


ocuparse de las fundaciones y vida de los pueblos de
los hoy Estados Lara y Yaracuy, carezca de ambiente
nacional, pues, aparte de que creo que el mejor
método histórico es el que va de las partes al todo, tal
como se hace en el estudio de la anatomía, de la
química, de la botánica, he procurado, de las
enseñanzas suministradas por los casos particulares y
concretados a determinados pueblos y personas,
hacer ver lo que puede generalizarse a todo el
territorio español. Ojalá desaparezca la creencia de
que escribir historia patria es narrar los sucesos de la
Capital y que escribir historia política de nuestra nación
independiente es analizar la historia de los presidentes
de la República. Ojalá que se generalice la labor de los
que sustentan el criterio de que debe empezar por lo
provincial el estudio de la historia patria, pues de este
modo podemos interpretar mejor muchos fenómenos
nacionales de índole social y tener más justa impresión
de la faz histórica de la Unión República.” (422)

Se hacían conscientes los historiadores, que pertenecían a la Academia, del peligro de

una Historia de Tesis; cada día menos deseable para la interpretación certera de los

hechos. Las tesis tergiversaban el conocimiento histórico; no lo hacían más transparente

sino que lo oscurecían más.

Esta opinión la expresa el Doctor Cristóbal Benítez , cuando hace un estudio de la obra

de Caracciolo Parra León, en el cual comenta cómo la defensa de la época colonial se

convierte en una tesis en la obra de dicho autor. Tesis que fue ampliamente defendida

por Mario Briceño-Iragorry, tanto en la época gomecista como en la época en que se

encontraba en las Repúblicas centroamericanas. Oigamos al autor:


260

“Acaso no logre escapar el doctor Parra, de una


manera absoluta, a la crítica de que se empeña en
toda circunstancia y momento, en encontrar
argumentos para el apoyo de una tesis en la cual
parece haber puesto todo su amor a España y todo su
orgullo de historiador: la tesis de la continuidad histórica
en la vida nacional y de la obra eminentemente
civilizadora de la conquista y colonización de
Venezuela. Es el mismo escollo con que tropiezan, en
literatura, las obras de tesis; y en todos los ramos del
saber humano, los autores que persiguen un fin
preconcebido o que están enamorados de una idea.”
(423)

La defensa de una idea o de una tesis era totalmente distinta a la labor cotidiana del

historiador. Los argumentos indiscutibles más bien entorpecían el desenvolvimiento de

la labor historiográfica. La verdad histórica es a veces diferente de las posiciones

ideológicas y afectivas tomadas por los hombres, e incluso por los historiadores, en el

transcurso del desenvolvimiento de su labor historiográfica.

Diego Carbonell en su discurso de Incorporación “Vallenilla Lanz y Gil Borges” nos

dice los siguiente:

“Muchas ideas luminosas que corren en estos textos


van a permitirme, en límites relativamente estrechos,
mirar en el criterio del historiador que fue (Gil Borges) ,
más bien, un original filósofo de la Historia, y no un
historiador propiamente dicho.
Me apresuro a quebrar la aparente paradoja: todos los
buenos historiadores debieran ser filósofos de la Historia,
aunque no sería perentorio el que los filósofos de la
Historia sean, forzosamente, historiadores propiamente
dichos.” (424)

El campo de la Historia y el campo de las ideas empezaban a ser deslindados. A veces

las ideas cuando construían a su manera el devenir historiográfico, más bien lo

(422) PERERA, AMBROSIO. “Presentación de sus Obras: Historia Político-Territorial de los Estados Lara y
Yaracuy; Génesis y Desarrollo de Pueblos de Venezuela e Incidencia del Régimen Español en
Venezuela”. Ibid. pág. 119.
(423) BENITEZ, Cristóbal. “Caracciolo Parra y su obra.” Ibid. pág. 11.
(424) CARBONELL, Diego. “Vallenilla Lanz y Gil Borges”. Ibid. pág. 83. Paréntesis aclaratorio de la autora.
261

disfrazaban e impedían su certera interpretación. Por eso no todos los historiadores

necesariamente tienen que ser filósofos.

Pero evidentemente todo hombre de ideas que intente darle sentido al devenir histórico

debe conocerlo. Por eso los filósofos de la Historia sí deben ser según Diego Carbonell

historiadores.

A Mario Briceño-Iragorry le toca elaborar la contestación al discurso de Incorporación

del Doctor Diego Carbonell. No olvidemos la dura crítica que él había hecho a Tapices

de Historia Patria cuando éste había sido publicado (425). Sin embargo, en su discurso

don Mario evoca los días felices de la Universidad de Mérida en los cuales había

mantenido una posición ideológica diferente a la que mantenía actualmente, con

respecto al positivismo y a la religión, inducido por el clima que vivía esa Casa de

Estudios donde Carbonell era Rector. Y a pesar de la crítica de éste afirma:

“Bien conocido es vuestro nombre, no sólo en


Venezuela, pero también del ancho mundo
americano. Quedaría mi intento de alabaros tan
baldío e inútil como los esfuerzos de quien pretendiera
llevar mochuelos a la propia ciudad de Palas. Por
derecho propio entráis en esta casa, donde érais
esperado con ansia jubilosa.”(426)

(425) “.... me refiero al brillante escritor Mario Briceño-Iragorry: es trujillano y comenzó por escribir sobre
lenes temas literarios. Luego lo hicieron académico y creyó de su deber escribir sobre graves temas
de historia: sus Tapices de Historia patria dejan indeciso al lector cuando cae en la cuenta de que el
título no corresponde a nada concreto; creía uno que Briceño-Iragorry se iba a referir a las
valiosísimas telas de sus antepasados, de Trujillo (...) pero no fue así: los Tapices son capítulos de
crítica y hasta pretendida reconstrucción que en forma de esquemas quiere establecer la
morfología de la cultura colonial (...) pues primero habría que definir lo que Briceño Iragorry
entiende por cultura colonial y por la morfología de esta cultura. Para mí tengo que el autor está
agarrotado a prejuicios que no dejan de ser ingeniosos” en: CARRERA DAMAS, Germán. Historia de
la historiografía venezolana. (Textos para su estudio). págs. 130 y 131. Itálicas nuestras igual comillas
en el original.
(426) BRICEÑO-IRAGORRY, Mario. “Contestación al Discurso de Diego Carbonell.” En: Discursos de
Incorporación Tomo 3, pág. 93.
262

En relación con todo este contexto nace “La Historia como elemento de creación”

artículo fundamental, tratado en este apartado, en el cual Briceño-Iragorry analiza las

principales virtudes o problemas que tenía el venezolano frente al conocimiento

histórico:

Mario Briceño-Iragorry basa este artículo del año de 1942 en los siguientes principios:

“En Venezuela, justamente hay una marcada devoción


por el pasado. Venezuela quiere su Historia.” (427))

Este presupuesto nos lleva a una reflexión sobre nuestra historiografía ya que muchos de

nuestros compatriotas desconocen su Historia, no solamente como ciencia social sino

como elemento emotivo o como vocación venezolana. Y nos atreveríamos a ir más lejos,

no sólo la desconocen sino que no le dan importancia e incluso a veces se niegan a

conocerla. Por eso hoy estamos muy lejos de esta frase escrita y entrañablemente sentida

por nuestro autor:

“Somos, nadie habrá de negarlo, un pueblo de


marcada vocación para la Historia.” (428)

Ahora bien el punto a discutir por todos nosotros, en torno a esta frase, es si el

venezolano se ha transformado en cincuenta años de su acontecer. Punto que merecería

un estudio sociológico detallado y que tal vez nos traiga respuestas interesantes acerca

(427) Ibid., Obras Completas. “La historia como elemento de creación” Vol 4, pág. 318. (1942)
(428) Ibidem.
263

de los cambios que se han producido en nuestra nación en la segunda mitad del siglo

XX.

Mario Briceño-Iragorry creía que la Historia daba sentido a la existencia del

venezolano. La Historia estaba consustanciada con su manera de ser. Era aliento, fuego

que calentaba y palanca necesaria para planificar la acción futura.

“La Historia viene a darnos la respuesta de nuestra


propia existencia y nos explica el ritmo de nuestra vida
presente. Sin conocer los hechos pasados, no podemos
valorar nuestro propio momento. Por ello, más que
disciplina científica y literaria, la Historia es una
disciplina moral. Señala el tono de nuestra vida
actual.” (429)

Si no sabemos Historia estamos incapacitados para analizar los cambios que se suceden

ante nuestros ojos. Los porqué de nuestra propia existencia son imposibles de clarificar.

Lo que nos llevaría a concluir que el venezolano es un ser sin rumbo.

Como intelectual creía Don Mario que el conocimiento, y en concreto el conocimiento

histórico, iluminaba el ser de las cosas para hacerlas perfectibles. El conocimiento de la

Historia podía mejorar los caminos de la nación venezolana. El historiador es también

como el agricultor que debe:

“... conocer la calidad de la tierra y el mérito de la


semilla. Sin ello el mayordomo no tendrá certidumbre
de los frutos que pueda recoger.” (430)

El artículo esboza algunos de los gérmenes que según él contribuyeron a ese desamor

(429) Ibid. pág. 322.


(430) Ibidem.
264

por el pasado. Se refiere en concreto Mario Briceño-Iragorry al criterio “fatalista”

proveniente en parte de las doctrinas positivistas, que nos condena al fracaso,

independientemente de los esfuerzos que hagamos para salir de él. Ese criterio no

fecunda a la Historia hacia nuevas producciones, sino que condena los esfuerzos hechos

para su mejoramiento. La fatalidad o determinismo no fertiliza al conocimiento histórico

y lleva a conclusiones como éstas:

“...con asombro he escuchado decir a persona de las


llamadas de autoridad, que procurar una mejor
nutrición y un mejor crecimiento en nuestro pueblo, es
tanto como buscar que aumente la fuerza que
empleará para su propia destrucción.” (431)

La actitud pasiva por medio de la cual el venezolano observaba su historia, no le

permitía actuar acorde con los hechos que ella le mostraba. “Los pueblos no pueden, en

cambio, vivir su hora presente a cuenta de su pasado, por más glorioso y fecundo que

sea éste. Sería tanto como pedir a los muertos que nos sirvan el alimento.”(432)

De esta pasividad proviene la interpretación mágica que muchos venezolanos dieron y

siguen dando a la vida republicana. La República es fruto del trabajo de sus hombres, no

de los gobernantes y líderes que se esfuerzan en proclamar que antes de ellos existía el

caos y que ellos son los únicos capaces de salvar a los ciudadanos de los desmanes

anteriores. Para cometer ellos otra vez los mismos errores que cometieron sus

predecesores:

“Cree (el pueblo) en la función providencial de los


hombres que mandan, porque no cree en si mismo.
Como no puede explicar la función pública partiendo
de un acto suyo, mira en el hombre que la ejerce la
expresión de un poder extraño y confunde entonces la

(431) Ibid. pág. 317.


(432) Ibid. pág. 319.
265

fuerza bruta del jefe que la representa, con la


Providencia Divina. Y el pueblo venezolano no ha
creído en sí mismo porque se le han dado
explicaciones mágicas de su proceso histórico, y se ha
sentido, en consecuencia, insuficiente para discernir su
deber.” (433)

Constantemente se pregunta Mario Briceño-Iragorry por qué ante la magnitud de la

hazaña independentista venezolana, el pueblo no desarrolló posteriormente un grado de

civismo acorde con ésta. En este caso nos compara con el pueblo costarricense, que con

su hazaña menos brillante ha logrado un grado de civismo superior.

“Juan Santamaría, a pesar de ser casi un mito en la


devoción costarricense, recibe el homenaje de un
pueblo íntegro y sin mancilla cívica; en cambio,
nosotros, compatriotas del primer ciudadano de
América, estuvimos de rodillas ante los hombres
presentes, achicados y medrosos, durante los mejores
años de nuestra Historia.” (434)

A través de este trabajo hemos analizado las circunstancias que propiciaron “La

Historia como elemento de creación”, lección inaugural de la Cátedra de Historia de

Venezuela, en el Instituto Libre de Cultura Popular , el 9 de octubre de 1942.

La confianza en el conocimiento histórico que este artículo manifiesta, era expresión de

los valores de casi todos los hombres, e incluso de los obreros a quienes el artículo va

dirigido, de los siglos XIX y de la primera mitad del siglo XX.

La cuestión es interrogarnos si las nuevas generaciones siguen sintiendo y pensando lo

mismo. Tendrá acaso esta frase apocalíptica de Mario Briceño-Iragorry el carácter

premonitorio que encontraba el pueblo judío en las predicaciones de sus profetas

bíblicos?

(433) Ibid. pág. 324.


266

“¡Y desgraciada la generación que imagine que tiene


sus cuentas arregladas con el tiempo!” (435)

¿Está acaso la Historia destinada a ser una parcela de eruditos? ¿No podremos volver a

convertirnos los venezolanos en un pueblo con marcada vocación histórica?

4.2.3 HACIA LOS SÍMBOLOS HISTÓRICOS: “El caballo de


Ledesma.”

En el período cuando Mario Briceño-Iragorry es Director del Archivo General de la

Nación, escribe obras de capital importancia para nuestra Historia, como “Orígenes de la

Hacienda en Venezuela. (Documentos inéditos de la época colonial) “ (1942) y

posteriormente artículos como “Formación de la nacionalidad venezolana” (1945).

En el primero da a conocer a la opinión pública un “Libro de acuerdo” que para ese

momento era el material más viejo que se conocía del siglo XVI venezolano. Libro que

destruye la tesis histórica por mucho tiempo mantenida, de que en la Colonia española

no hubo autoridad sino hechos de violencia. Por el contrario en este libro se señala como

las autoridades españolas tenían potestad sobre el destino de los Welsares.

“Y como circunstancia de mayor e indiscutible mérito,


aparece un acuerdo de los Oficiales Reales, fecha 6
de junio de 1538, tomado por ante el Obispo Rodrigo
de Bastidas, investido del cargo de Juez de Cuentas
por la Audiencia de Santo Domingo, en el cual
proveyeron acerca del salario correspondiente al
gobernador alemán Jorge Spira, durante el tiempo en
que estuvo suspenso de sus funciones, ....” (436)

(434) Ibid. pág. 325.


(435) Ibid. pág. 321.
(436) Ibid., “Orígenes de la Hacienda en Venezuela. (Documentos inéditos de la época colonial) Palabras
Liminares” Vol. 5, pág. 398 y 399, (1945).
267

Así también ya al final del período escribe artículos como “Formación de la

Nacionalidad Venezolana” que hablan de cuándo Venezuela empezó a convertirse en

Nación por medio de la Real Cédula del 8 de septiembre de 1777 cuando “se echaron los

cimientos políticos y geográficos del gran hogar venezolano y de entonces arranca el

proceso formativo de nuestro país como nacionalidad” (437)

El 25 de junio de 1942 nos manifiesta el descuido con que se están tratando los

documentos de los anales de nuestra Historia en el Registro Principal y propone la

construcción de un Edificio para guardar esos papeles. Ese Edificio que se empezó a

construir al lado del Forum Libertador en el año de 1983, aún está en construcción en el

año de 1999 y los documentos que cita Don Mario en el párrafo siguiente siguen en el

mismo estado lamentable en que él los encontró:

“... Vimos los fondos coloniales del Registro, muchos de


ellos dañados por falta de mano experta que los cuide.
Juzgamos que los expedientes de tierras,
testamentarias y escribanías de los siglos XVI, XVII y XVIII
debieran ser trasladados al Archivo Nacional. Estos
documentos no tienen sino valor histórico.
...El carácter histórico que están llamados a asumir
todos los papeles del Registro indica la pertinencia de
que la Academia promueva una acción cerca del
Ministerio de Relaciones Interiores en el sentido de que
se estudie la posibilidad de dotar al Registro Público de
un edificio propio que mantenga a salvo una
documentación ... y cuya fábrica ... no representaría
nunca una obra de tipo suntuario.” (438)

El pueblo venezolano no cuenta con una infraestructura física que guarde sus huellas

históricas sino que está “ayuno de arquetipos” (439). Pareciera que para coaccionarlo no

sólo es necesaria la fuerza de las Reales Cédulas e incluso la unión en un pasado común,

(437) Ibid. , ‘’Formación de la nacionalidad venezolana “ Vol 7, pág. 145, (1945)


(438) BRICEÑO-IRAGORRY, Mario. “002. 02. 14. Sillón B. Expediente del Académico Mario Briceño-Iragorry.”
Caracas, Academia Nacional de la Historia.
(439) Ibid. Obras Completas. El caballo de Ledesma.Vol. 7, pág. 97, (1942).
268

sino que hay que explorar una nueva vía, la de los símbolos que duermen dentro de su

inconsciente.

En este sentido Mario Briceño-Iragorry inicia una búsqueda que se expresará en tres de

sus libros fundamentales que son sucesivos cronológicamente: El Caballo de Ledesma

(1942), Casa León y su tiempo. (Aventura de un anti-héroe) (1946), y El Regente

Heredia o la piedad Heroica (1947).

En el primero de ellos que será estudiado en este capítulo Briceño-Iragorry intenta

construir un arquetipo que personifique la psique venezolana, en el segundo es menos

ambicioso el autor e intenta construir un símbolo del pueblo venezolano y en el tercero,

a través del Regente, intenta personificar las ideas de Justicia y Solidaridad.

¿Cómo incorporar los elementos inconscientes a la concepción de una Historia que

pudiera sacudir los cimientos más profundos del venezolano?. Este es el objetivo de los

tres libros. Recordemos que desde muy temprano en su evolución de escritor don Mario

había estudiado las teorías psicoanalíticas que lo habían llevado a la construcción del

artículo “La educación del Superconsciente”. (440)

El concepto de arquetipo tiene como muchas ideas de Mario Briceño-Iragorry su origen

en el Pensamiento de Platón. Al respecto nos dice Karl Jung:

“A otras épocas anteriores -no obstante algunas


probables opiniones divergentes y no obstante las
inclinaciones aristotélicas- no les resultó demasiado

(440) Ver Cita N° de este trabajo.


269

difícil comprender la concepción de Platón, según la


cual la Idea es superior y preexistente a toda
fenomenalidad. Arquetipo no es una expresión nueva
sino que ya aparece en la antigüedad como sinónimo
de Idea en el sentido platónico.” (441)

La búsqueda de arquetipos que representaran la psique no parece haber sido una

búsqueda individual de Mario Briceño-Iragorry sino de los hombres que presenciaron la

segunda guerra mundial, período en que fue escrito El Caballo de Ledesma (1942),

quienes contemplaron como el ser humano había sido absorbido por las ideologías más

absurdas ante las cuales no había ejercitado su libertad sino que había procedido de una

manera totalmente irracional e ilógica.

“Con todo , el impresionante resultado de Hiroshima


produjo un respeto bastante inquietante para las
comprobaciones más abstrusas de la física moderna.
Pero por el momento muy pocos reconocen que la
explosión de efectos mucho más terribles que tuvimos
oportunidad de observar en Europa fue una catástrofe
puramente psíquica. Se prefieren en cambio las más
absurdas teorías económicas y políticas, que son tan
adecuadas como si se quisiera explicar la explosión de
Hiroshima por la caída casual de un gran meteorito.”
(442)

Sin embargo no encontramos en El Caballo de Ledesma el peso del elemento

inconsciente que hubiera sido necesario para la creación de un arquetipo Jungiano.

Primero porque son los valores morales los que Ledesma personifica y no la realidad del

(441) JUNG, C. G. Arquetipos e inconsciente colectivo. pág. 69.


(442) Ibid. pág. 163.
270

inconsciente colectivo venezolano. Y segundo porque para la creación de un símbolo

hay que ir más allá de la experiencia personal, objetivándola. Estamos en esta obra a

medio camino entre la creación de un símbolo, y un ensayo sobre vivencias personales

que remarcan los elementos que Mario Briceño-Iragorry cree necesarios para la creación

del símbolo. Es la vivencia personal para él la que contribuye con diferentes elementos a

la creación del símbolo. El símbolo convierte a la Historia en algo vivo que nos impide

ser “los herederos ociosos de la Historia.” (443)

Sin embargo, esta necesidad que siente él de incorporar un elemento distinto dentro de la

Historia llámase arquetipo primero o símbolo, después revela una preocupación afín a la

generación que sintió el impacto de la segunda guerra mundial que sentía que los

arquetipos y los símbolos se habían perdido y como consecuencia había que rescatarlos

porque ellos formaban parte del patrimonio de la Humanidad.

“Creo que es mucho mejor reconocer decididamente


esa pobreza espiritual de la falta de símbolos que
simular una posesión cuyos herederos legítimos de
ningún modo somos. Somos, sí, los legítimos herederos
del simbolismo cristiano, pero de alguna manera
hemos malgastado ese patrimonio. Hemos dejado que
se desmoronara la casa que nuestros padres
construyeron, y ahora intentamos irrumpir en palacios
orientales que nuestros padres nunca llegaron a
conocer. Quien ha perdido los símbolos históricos y no
puede contentarse con sustitutos encuéntrase hoy en
una situación difícil: ante él se abre la nada, frente a la
cual el hombre aparta su rostro con miedo. Peor
todavía, el vacío se llena con absurdas ideas políticas y
sociales, todas ellas espiritualmente desiertas.” (444)

El concepto de arquetipo ha sido absorbido por la concepción pragmática de la vida y no

se cree en él. Sin embargo, los últimos desastres del mundo contemporáneo

contemplados por el hombre que vivió la segunda guerra mundial han sido producto de

(443) BRICEÑO-IRAGORRY, Mario. Obras Completas. Vol. 7. pág. 46. (1942)


271

la ignorancia de estas ideas primordiales, de allí la necesidad de crear figuras que

expresen esas ideas primordiales personificando las virtudes positivas de los hombres.

No es el folklore el elemento adecuado para unir a nuestros pueblos según Mario

Briceño-Iragorry. “Sería lamentable exaltar a la vez la macana de los bailadores del

Tamunange.” (445). Está compuesto el folklore por representaciones aisladas,(446) que

para Briceño-Iragorry no hablan de los símbolos totales que integran todos los

elementos de una cultura. Para él es Alonso Andrea de Ledesma quien expresa la

representación integral de lo que Venezuela requiere como símbolo. Venezuela necesita

para fortalecerse, no de un elemento aislado sino de la conjunción de las virtudes

morales que la nacionalidad debe poseer para fortalecerse.

Como un antropólogo intuitivo al pronunciarse y dar su opinión acerca de elementos

como el símbolo y el folklore no puede tampoco dejar de ocuparse del término cultura.

Y nos damos cuenta de que la definición de ésta, al igual que la definición de símbolo,

contiene un elemento moral. No es la cultura, como modernamente se ha interpretado,

(444) JUNG, C. G. Arquetipos e inconsciente colectivo. pág. 21


(445) BRICEÑO IRAGORRY, Mario. Obras Completas. Vol. 7 pág. 97
(446) Más tarde en los años 50 Mario Briceño-Iragorry integrará el Folklore dentro de la tradición
probablemente debido a la importancia que su estudio iba adquiriendo dentro del país al respecto
nos dice Julio Carrillo: “En ese sentido, ya para 1950, Briceño-Iragorry se adelantó a los estudios del
Folklore y de Cultura popular, que hasta ese momento, se reducían a la descripción de distintas
expresiones tradicionales, fundamentadas en el método de la observación, de la participación y del
registro confiable y válido. El método empleado por el Folklore o Cultura Popular Tradicional se
reducía a estudiar dichas manifestaciones registrándolas y describiéndolas. A ese podría
parangonarse con la elaboración de una fotografía, muy bien acabada, de excelente calidad sí,
que tenía como virtud captar un momento de dicha manifestación sin ubicarla en su contexto
histórico, sin relacionarla con su ambiente económico o geográfico. (No debe olvidarse que en 1946
se fundó el primer organismo derigido a la investigación del Folklore, de la Cultura Popular
Tradicional, o de los valores de la Tradición, para decirlo en palabras de Mario Briceño-Iragorry, los
Servicios de Investigaciones Folkloricas, creadas por Juan Liscano, y al que luego se sumarían Luis
Felipe Ramón y Rivera, Isabel Aretz,Carrera Damas, y Rafael A. Figueroa, entre otros).” En: “La
tradición en el pensamiento de Mario Briceño-Iragorry” .Presencia y crítica de Mario Briceño-
Iragorry, pág. 362.
272

un conjunto de hábitos morales o inmorales que ha creado el hombre para enfrentar los

retos de un ambiente.

“ No es cultura la mentira. Y que sepa bien que no es


cultura sólo el emborronar papeles y mascujar mal
aprendidos discursos: cultura es un proceso de
búsqueda y superación del hombre, que comienza en
el embolador que lustra zapatos y va hasta el obispo
que absuelve pecados.” (447)

Valdría la pena dedicarle unas líneas a las reflexiones sobre la cultura que Mario

Briceño expresa en esta época en que se manifiesta sumamente interesado en ella al

relacionarla con la libertad, la moral, la educación y la Historia.

Cultura y libertad se necesitan mutuamente. No podía para él existir la cultura sin un

libre ejercicio de la libertad:

“Libertad y cultura se necesitan recíprocamente.


Puede decirse que son una misma cosa y que en la
vida del individuo y de los pueblos no podría
efectuarse la una sin la intervención de la otra.” (448)

No podía existir para él una cultura que por su peso milenario hiciera difícil o imposible

el uso de la libertad, como podría ser el caso de algunos aspectos de ciertas culturas

actuales, sino que todo ejercicio humano implicaba libertad y como consecuencia

cultura. No podían para Mario Briceño-Iragorry existir aspectos injustos en una cultura.

“Cuando el individuo se debate en busca de su


conciencia, en busca de su significación y de su
integración, comienza por romper sus cadenas
interiores, es decir, su cultura se realiza mediante la
libertad, y ésta se hace cada vez más grande a
medida que el individuo se va encontrando por el
camino que recorre, por el camino de la cultura.” (449) .

(447) BRICEÑO IRAGORRY, Mario. Obras Completas. Vol. 7 pág. 41.


(448) Ibid., Vol. 19, pág. 23
(449) Ibidem.
273

Para él, entonces, la cultura se convierte en un camino de perfección, sin moral no existe

cultura, ni crecimiento humano. “El constante anhelo de cultura nos revela que el

hombre es un afán de perfección” (450)

En el proceso de la creación de la cultura y de la moral, juega un papel importante la

educación. Ella es la que permite orientar al ciudadano y transmitirle los valores que una

cultura encarna, que siempre serán buenos. Para Mario Briceño-Iragorry la cultura, la

moral y la educación, siempre tendrán un rasgo positivo. La Universidad será un órgano

fundamental en la difusión y creación de esa cultura.

Punto crucial en el espacio y en el tiempo, la


Universidad da fuerza y unidad al espíritu de la nación
y mantiene fresco el anhelo de superación convivente
que es la finalidad de toda cultura. (451)

Esta cultura se hará presente en el transcurso de la Historia, afirmará más tarde en 1948.

No en sus cortos períodos que son expresión del dominio de las “banderías” sino en su

largo transcurrir que será el reflejo de ella. La cultura al estar unida a la libertad, a la

moral y a la educación será el hilo conductor de la Historia:

“Los cortos espacios que marca un régimen o un


sistema de política, no cuentan para dividir la
totalidad histórica de un pueblo. Por lo contrario, éste
es más en sí mismo cuanto menos se abulten, por
medio de sistemas artificiales, los modos de fijar en el
tiempo las diferenciaciones que promueve el
movimiento de la cultura. ....En la historia, como reflejo
de una lógica viva, urge buscar no los hechos que
dividan, sino las razones que promuevan la solidaridad
y la concordia de las acciones que al bulto parece
que se contradijeran, pero que, de lo contrario,
representan la continuidad de la vida de los pueblos.”
(452)

(450) Ibid., pág. 25.


(451) Ibid., pág. 35.
(452) Ibid.pág. 42
274

Don Mario analiza en “El Caballo de Ledesma” la insinceridad de nuestro pueblo, la

falta de caridad de la cultura actual, su falta de respeto a la Jerarquía, su miedo a la

libertad, su crisis de caballerosidad y la falta de valentía para defender sus derechos

frente a la ideología y “piratas” extranjeros.

Es Ledesma quien encarna todas estas virtudes, que al ser integradas en un solo

personaje puede producir un efecto imán que permita a los venezolanos imitarlo, ya ha

habido hombres que han personificado estas virtudes.

“ Mire usted cómo en nuestro Ledesma se encierran


tantos símbolos.” (453)

De todo esto podemos deducir, y lo profundizaremos en el capítulo siguiente, que los

arquetipos y el símbolo empiezan a ser vistos por Mario Briceño-Iragorry como fuerzas

aliadas a la Historia ya que pueden contribuir a darle un mayor impacto psicológico en

la vida de los pueblos, por ser expresiones fieles de la totalidad de la cultura.

Sin embargo, el arquetipo no es para Mario Briceño-Iragorry lo mismo que para otros

teóricos, una fuerza proveniente de la naturaleza y como tal amoral, sino al contrario sus

símbolos van a ser o morales o inmorales en concordancia con la visión de cultura

expresada anteriormente.

En este sentido continúa sobre la misma senda del Aguila de Hipona. No pueden existir

fuerzas históricas amorales sino que es necesario para integrarse a la Historia una

definición moral.
275

El símbolo posee también para Mario Briceño-Iragorry un sentido social porque

personifica las necesidades de un conglomerado social. El símbolo al estar

estrechamente ligado a la ética expresa los ideales de un cuerpo social al que

necesariamente contribuye a coaccionar.

“La fe en la fuerza que aún vive bajo tierra sin apuntar


siquiera en la hierba promisoria. La fe que destruya,
para el acto salvador, todo el sombrío cortejo de
dudas a que nos han acostumbrado nuestros hábitos
sociales de vivir a la defensiva, con la conciencia
encuevada, puesta en alto una sospecha a modo de
antena que recoja y filtre las vibraciones del mundo
exterior.” (454)

Y para esta integración no hay más camino que la verdad, la generosidad y el respeto.

“Sólo un acto de desvergonzada sinceridad puede


mejorar la rutas de nuestro destino social.” (455)

Debemos, entonces, coaccionarnos en torno a las virtudes de nuestra cultura practicadas

por Alonso Andrea de Ledesma para conseguir una sociedad libre y generosa como la

que Briceño-Iragorry deseaba.

4.3. LA SOLIDARIDAD INTELECTUAL. (1946-1948)

Iniciamos con este trabajo un nuevo período en la Historia de Venezuela y con

(453) Ibid. Vol. 7,. pág. 72.


(454) Ibid. pág. 33.
(455) Ibid., pág. 38.
276

ello un cambio bastante violento en la posición que Mario Briceño-Iragorry había

venido ejerciendo dentro de la política de nuestro país. Hasta este momento el autor se

había mantenido fundamentalmente de acuerdo con el gobernante o partido de Gobierno.

Desde este momento, otro rumbo totalmente distinto tomará su actitud política que irá de

no participar en la vida política nacional en la Junta de Gobierno presidida por Rómulo

Betancourt a una oposición violenta a la Dictadura de Marcos Pérez Jimenez.

Su crítica a la Junta de Gobierno presidida por Rómulo Betancourt y al Gobierno de

Gallegos está orientada hacia algunos aspectos legales que se trataron durante estos

años expresada en sus artículos publicados en los periódicos El Nacional y Hoy.

Dichos artículos llevan los siguientes títulos: “Acerca del amparo personal” (456), “La

Ley y la injusticia’’(457), “Palabras peligrosas” (458). “La policía de la conciencia”(459),

“Autonomía Municipal” (460), “Prisión por deudas” (461).

En todos ellos defiende la libertad que según él se atacaba de alguna manera en la

Historia del Derecho venezolano o estaba siendo atacada por el Gobierno de esa época

concreta. Defiende la ley del Recurso de Amparo, el régimen federal, la libertad de

(456) Ibid El Nacional. Caracas 1-2-1947.


(457) Ibid. Hoy. Caracas, 6-7-1947.
(458) Ibid. Hoy . Caracas, 20 -7- 1947
(459) Ibid. Caracas, 27-7- 1947.
(460) El Nacional, Caracas, 10-8-1947, p. 4.
(461) Ibid. Caracas, 24-8-1947.
277

conciencia. la autonomía municipal, la protección económica del ciudadano al declararse

en contra de la prisión por deudas y la independencia que tiene que tener la ley frente a

la realidad existente:

“Un sistema escrito que contenga principios ideales, a


diario burlados por las autoridades, es preferible a una
normativa que legitima el abuso de los hombres, pues
cualquiera elige el alimento de la esperanza sobre la
ruda certidumbre de no poder esperar ni contra la
misma esperanza.” (462)

Esta no participación en la vida política del país no quiere decir en absoluto aislamiento

de la vida intelectual, al contrario en estos años recibe dos galardones muy importantes

que testimonian su importancia en ese terreno:

En 1946 “Recibe el Premio al mejor Libro en Prosa creado por el Concejo Municipal

por su biografía histórica Casa León y su tiempo, cuyo prólogo historia de un

antihéroe fue escrito por Mariano Picón Salas.” Y en febrero de 1948 “Recibe el

Premio Nacional de Literatura de manos de Rómulo Betancourt, Presidente de la Junta

Militar de Gobierno.” (463)

En el discurso “Función social de la palabra” escrito por Don Mario con motivo del

agradecimiento del Premio Nacional de Literatura destaca el tema fundamental que será

objeto de análisis de este apartado: el tema del intelectual venezolano.

“Hacia esas grandes figuras de nuestro mundo


intelectual, que sufrieron el desdén de su tiempo y la
hostilidad de quienes pudieron ser Mecenas para el
impulso de empresas llamadas a decorar el panteón
de nuestra gloria más legítima, quiero alzar mi
pensamiento respetuoso en la hora de recibir el
galardón que me confiere la República por precio de

(462) Ibid. Obras completas “La ley y la injusticia.” Vol. 18, pág. 536. (1947)
(463) DUGARTE, Rafael Angel. García Riera, Gladys. “Cronología de Mario Briceño-Iragorry.” pág. 26.
278

una obra que nada vale al ponerla en paralelo con la


de aquellos que fueron víctimas de la sordidez y la
desidia.” (464)

Además existe en estos años una reflexión muy profunda acerca de la labor del

intelectual en nuestro medio expresada fundamentalmente en cuatro trabajos realizados

en esta época: “Apuntes para un retrato de Pedro Emilio Coll.”, “La muerte de Pedro

Emilio Coll” ,“Nuestro estudios históricos”, y “Palabras para alabar a Luis Correa” y en

su Epistolario con Mariano Picón Salas a quien en una carta le expresa las limitaciones

fundamentales que tiene el intelectual venezolano, para realizar un trabajo libre que le

permita la verdadera expresión de su pensamiento:

“Es decir, abrir caminos para que los hombres de letras


conquisten un status independiente que les permita
una situación decorosa en el movimiento del país y
cuando se les llame a prestar servicios a la república,
lo hagan después de una reflexión responsable y no
constreñidos por una necesidad que los lleve a la
claudicación. Que el intelectual pueda tener
conciencia clara de que al servir está dando lo mejor
de su capacidad con entera libertad y sin que esa
aportación signifique compromisos con el régimen
político imperante. Valdría decir, con palabras casi
tuyas, caminar hacia la apolitización del intelectual en
sentido de cuadros de partido, pues bien entendido
tenemos que en el orden de la filosofía no podría
sustraerse el intelectual de abrazar tal o cual fórmula
política como solución al problema humano. El
problema es difícil de determinar: el caso de
Venezuela, donde la falta de sedimento de los
partidos políticos en los planos de nuestro (sic) historia,
ha hecho que los intelectuales, al igual de la masa
toda, se hayan movido al impulso de los personalismos
en turno.” (465)

4.3.1 EL INTELECTUAL, EL HISTORIADOR Y EL


SÍMBOLO.

El intelectual no tiene espacio dentro de la Historia de Venezuela. La sociedad prefiere a

(464) BRICEÑO-IRAGORRY, Mario. Obras Completas. “Función social de la palabra.” Vol. 15 pág. 86,
(1948).
(465) Ibid., “Carta a Mariano Picón Salas”, Vol. 23, págs. 166 y 167, 26 de marzo de 1948.
279

los políticos, a los guerreros, a los comerciantes, pero no deja ningún lugar al intelectual

por tanto:

“La República pide sitio holgado para la labor sin


reticencias de sus hombres de pensamiento. La nación
reclama para el numen dirigente de sus pensadores
posiciones donde puedan despuntar para el vuelo
creador y no plazas cerradas donde el grito de los
centinelas espante y ponga en fuga a los genios
benéficos de la cultura.” (466)

A muchos individuos que no conocen ni estiman el valor de la producción de los

intelectuales en nuestro país constantemente los están obstaculizando poniéndoles trabas

y barreras que a veces impiden un ambiente psicológico nutriente para la aparición de la

idea creadora.

“Nada le impedía (a Pedro Emilio Coll) adivinar la


inminente realidad que habría de poner también para
siempre su nombre entre los más preclaros como
guarda el panteón de nuestras glorias, mientras los de
aquellos que intentaron en vano deprimirlo pasan a la
subhistoria de nuestras desgracias públicas.” (467)

Por lo tanto la vida del intelectual en nuestras tierras es una verdadera tragedia y, a

veces, muchos pensaron que para evitarla era mejor el éxodo. El vivir fuera de esta

realidad venezolana tan dolorosa y mezquina para sus hombres de pensamiento.

“Su tragedia fue la tragedia que ha signado a nuestros


más altos hombres de pensamiento del cercano y
remoto ayer, tragedia que los hombres presentes
debemos procurar que no continúe siendo el azote de
nuestra propia vida de pueblo para que no haya
jamás nuevas oportunidades en que se pronuncie, al
ausentarse de la patria privilegiados de la inteligencia,
frase semejante a la de Juan Vicente González cuando
justifica el viaje a Chile de don Andrés Bello: se ha
salvado el Néstor de las letras americanas. Dura y
desconcertante sentencia que pone de resalto el
carácter de cruel madrastra que ha asumido
Venezuela para sus mejores hijos.” (468)

(466) Ibid. “ La muerte de Pedro Emilio Coll.” Vol. 16, pág. 244
(467) Ibid. “Apuntes para un retrato de Pedro-Emilio Coll.” Vol 15, pág. 31. Paréntesis nuestro, (1947).
(468) Ibid. “La muerte de Pedro Emilio Coll” Vol. 16, pág. 243, (1947)
280

Por eso debe ser alabado quien prefiera la Historia de los hombres de pensamiento frente

a la Historia de los guerreros y los políticos. Escribe, entonces, un ensayo para explicar

la obra de Luis Correa quien redacta su libro Terra Patrum con ese fin.

“Su obra está por ello dedicada fundamentalmente a


la exaltación y al examen de las grandes figuras que
formaron la trama de nuestra vida de pensamiento.”
(469)

Para Mario Briceño-Iragorry el historiador que él desea formar debe ser también un

intelectual, no solamente un investigador de archivos, sino aquel que se distinga por la

originalidad de su pensamiento dentro del campo de la Historia.

“Para airear este nuevo paso de nuestros estudios


históricos, urge variar su propia concepción metódica:
junto al investigador, el intérprete que sea capaz de
mirar más allá del campo estático de los datos.
Volviendo las aguas del tiempo, hacer del historiador lo
que los jonios del Siglo VI expresaron con el vocablo
histor. El indagador que conoce y explica la verdad.”
(470)

Los intelectuales y los historiadores van a ser los encargados de indagar en los anales de

nuestra Patria acerca de los símbolos que puedan dar unidad y sentido al proceso

histórico venezolano. El intelectual y el historiador en sentido amplio son los encargados

de hallar y difundir los símbolos encontrados. El intelectual puede ser combativo, pero

por encima de todo su misión va a ser incitar el diálogo entre los hombres que los lleve

por los caminos de la unión y de la concordia en el que los símbolos van a tener una

función importante. El intelectual debe transmitir siempre la solidaridad.

“Sobre los valores de pujanza viril, ayer representados


por quienes defendieron sobre los campos de la guerra
los derechos de la independencia de la patria y más
tarde la legítima autonomía de la región, se alzan hoy
los valores permanentes de una cultura urgida de

(469) Ibid., “Palabras para alabar a Luis Correa.” pág. 248, (1948)
(470) Ibid. “ Nuestros estudios históricos”. Vol. 4, pág. 231, (1947).
281

símbolos que coloquen más allá de los primitivos


intereses diferenciales, creados por las banderías y los
partidos, los grandes intereses llamados a unir en un
plano superior los ánimos en pasajero antagonismo.”
(471)

En este sentido Mario Briceño-Iragorry le asigna en esta época un papel muy importante

a la ciudad de Trujillo que tiene como símbolo a la paloma de la paz y que ha acogido a

los venezolanos perseguidos en la Guerra Federal, además de haber servido como sitio

para abrazo de concordia entre distintos bandos que precipitaban a Venezuela a la

guerra.

“Para esa obra de racional convivencia, los hombres


de Trujillo están en el deber de mirar hacia los hechos
singulares que guarda la tradición de la ciudad y,
deponiendo lo transitorio que pudiera dar aspereza
superficial a la relación social, volver, por medio del
ejercicio de las pacíficas virtudes ciudadanas, al clima
fecundo de comprensión y tolerancia que en su
procero estilo alabó el historiador Oviedo y Baños. En el
hontanar del tiempo están los símbolos que dan mayor
realce a nuestra vida de comunidad. Apocada por el
vuelo de las águilas rapaces, la paloma de la paz tiene
su nido silencioso en el árbol inconmovible de la
tradición trujillana.” (472)

4.3.2 EL PROYECTO DE UN INTELECTUAL ABORTADO


POR LA PATRIA.

En el año de 1946 Mario Briceño-Iragorry se dedica a recopilar los documentos del hijo

del General Rafael Urdaneta, héroe de la Independencia nacional, en Vida y papeles de

Urdaneta el joven. Con esta obra que realizó con la ayuda de Julio Febres Cordero y de

(471) Ibid., “Apología de la ciudad pacífica.” Vol. 1, pág. 33, (1947).


(472) Ibid., Vol 1, pág. 34 y 35.
282

Doña María Teresa Bermejo pretende rescatar “...una figura intelectual que

inadvertidamente aparece en nuestra antología.” (473)

La obra empieza con la interpretación del narrador de la Guerra de la Federación. Como

el personaje principal de Vida y papeles de Urdaneta el joven, este movimiento no

cumple con sus objetivos y aborta los ideales de todo un pueblo que derramó su sangre

inútilmente por una Venezuela mejor.

“Y allá está en Coro Ezequiel Zamora, tremolando la


bandera a cuyo alrededor se agruparán las masas
ilusas que creen llegada la hora de su liberación
definitiva, ignorantes de que esta lucha feroz que se
avecina servirá de escabel para la más férrea e
insincera autocracia hasta ahora vista en Venezuela.”
(474)

En esta narración inicial las mujeres tienen permiso para interpretar lo que la Historia de

Venezuela ha significado para ellas a través de la Viuda del General Urdaneta, “Doña

Dolores, quien preside este decisivo conciliábulo”, y asume la voz fundamental en esta

primera parte de la obra:

“-La guerra, dicen ustedes, será larga y una vez más


sufriremos las madres venezolanas. ...Pero la guerra me
asusta a pesar de haber vivido en ella mi juventud.
Después de tantos sacrificios ¿qué nos queda? Mayor
suma de odios, mayor pobreza, más ilusiones truncas.
Ustedes son jóvenes y tienen razón para desear el
mejoramiento de la patria, pero deben considerar el
saldo de angustia que deja la guerra. Si hubiera una
fórmula, si fuera posible aquietar los ánimos. Es mejor
tratar con un Gobierno, aunque poco nos agrade, que
lanzarse a buscar suerte en los campos de batalla. El
peor de los gobiernos es mejor que la ruina del país.”
(475)

La revolución ha detenido su marcha después de la Guerra de Independencia, por lo

tanto hay que continuarla, seguir sus ideales, llevar a la práctica sus objetivos

(473) Ibid., Vol.2, Vida y papeles de Urdaneta el joven. pág. 51, (1946).
283

fundamentales. En este sentido, Rafael Guillermo Urdaneta se siente heredero de los

ideales de su padre y de las más grandes figuras de la Guerra de Independencia. Sin

embargo no deja de acotarnos el narrador como característica fundamental de este

intelectual su falta de sentido de realidad:

“Urdaneta sobresale por su espíritu rebelde y sus


posiciones en extremo audaces. La revolución lo ha
tomado por completo y parece olvidado de las fuerzas
que juegan en el tapete de la política del momento. Su
esperanza lo lleva a desconocer la realidad que se
mueve a través de esta lucha que agita el panorama
nacional y cree que con principios enunciados con
ardor se pueda transformar la mente endurecida de los
hombres.” (476)

Sin embargo no todos los letrados venezolanos carecen de sentido de realidad y buscan

con su palabra y su sangre, como el joven Urdaneta, mejorar los destinos de su país sino

que muchas veces son los principales responsables de la falta de honestidad que se vive

en el país:

“En Venezuela si la mandonería de los guerreros ha


hecho grandes males, mayores ha recibido el país de
los letrados sumisos que se prestan a vestir con arreos
de legalidad las aspiraciones de los otros.” (477)

Un ejemplo de esto es Juan Vicente González, (478) quien en los trabajos anteriores de

don Mario había sido siempre elogiado por la pluma de éste, debido a las semejanzas

que ambos tenían en la interpretación de la Historia. Sin embargo ahora el juicio de

Briceño-Iragorry es bastante crítico frente a la actuación de Juan Vicente González en lo

que significó la Guerra de la Federación.

(474) Ibid., pág. 70.


(475) Ibid., pág. 59.
(476) Ibid., pág. 61.
(477) Ibid., pág. 60.
(478) Ver referencia en la pág. 95.
284

“Hombre apasionado que sabe pasar de las ternuras


de la más fina piedad a los ímpetus titánicos del odio,
Juan Vicente ha prendido en El Heraldo la hoguera
que anima a los contendores oligarcas. Como el
florentino, (Dante) cuyos versos traduce con esmero, es
implacable y proclive a la calumnia.” (479)

La Guerra de la Federación cuyos ideales más altos los representa el joven Urdaneta

porque ha bebido directamente de la fuente de los ideales de la Guerra de Independencia

persigue por tanto los mismos ideales que ésta buscaba.

“En la Independencia lucharon nuestros padres por la


libertad y la dignidad humanas. Es necesario
proseguirla en toda su idealidad. Las nuevas
generaciones deben gozar de una patria más
bondadosa, madre y no madrastra de sus hijos, donde
los derechos sean respetados y la justicia se imponga
sobre los dictados de la fuerza y las componendas de
los poderosos.” (480)

Después de terminar la narración inicial con la muerte del personaje principal, que por

supuesto es una metáfora del aborto de los principales ideales de la Guerra de la

Federación para el autor, pasa a mostrarnos directamente a través de un diario de viajes

y de un epistolario, la brillantez de este joven cuyo liderazgo habría cambiado

probablemente el curso de los acontecimientos.

El epistolario nos demuestra como este intelectual venezolano pudo tener acceso a los

medios culturales más importantes de París y a la vez como queda deslumbrado ante las

bellezas del Viejo Continente donde despliega una energía inmensa en los viajes que

realiza y en la descripción de los mismos. Gracias a esta última tenemos un testimonio

de un hombre excepcionalmente dotado cuya muerte es imposible dejar de lamentar por

(479) BRICEÑO-IRAGORRY, Mario. Obras Completas. Vol. 2. Vida y papeles de Urdaneta, El Joven, pág. 71.
Itálicas= Comillas en el original. Paréntesis nuestro.
(480) bid., pág. 60.
285

lo que tal vez hubiera significado este personaje en un país donde el líder o sujeto de la

Historia, se convierte en “un débil juguete al servicio de bastardas pasiones.” (481)

4.3.3 EL SÍMBOLO OBJETIVADO: Casa León y su tiempo.


(Aventura de un anti-héroe).

Existen varios elementos a tratar sobre la concepción de la Historia propuesta por Mario

Briceño-Iragorry en este trabajo.

Casa León y su tiempo. (Aventura de un anti-héroe) está basada casi en su totalidad (482) en

una cuidadosa investigación histórica en los distintos Archivos que se conservaban en

Caracas en los años cuarenta y que son prácticamente los mismos con que contamos hoy los

investigadores: Archivo General de la Nación, Registro Principal y Archivo de la Academia

Nacional de la Historia y en libros de esta de los cuales el autor hace una relación

minuciosa.

Al final de la biografía, el autor expresa rigurosamente las fuentes bibliográficas y

documentales que utilizó para la construcción y elaboración de cada uno de los

capítulos. Sobre esto podemos decir que la mayoría de los documentos, tal como son

citados por Briceño-Iragorry, han sido encontrados por la autora de este trabajo por lo

(481) Ibid., pág. 98


(482) Solamente tiene dos episodios que el autor dice que son imaginados. Uno en el capítulo 10, págs.
145 a 151 y otro en el cap XI pág. 166 a 169. BRICEÑO-IRAGORRY, Mario. Obras Completas. Vol.3
(1946)
286

que decidimos señalar en el apéndice documental algunas de las pruebas más

importantes halladas en esta búsqueda. (483)

No creemos, entonces, que don Mario hubiera pensado que su biografía iba a ser

considerada sólo imaginación y sería relegada al ámbito de los estudiosos de la ficción

solamente sino, que todo este trabajo histórico sería tomado en cuenta por su lectores, y

constituiría una pieza importante para el estudio histórico de la Venezuela Colonial.

(483) La selección de estos documentos responde al criterio de que si la autora no los intentaba
recuperar, dado el estado en que se encuentran, es probable que las futuras generaciones de
historiadores venezolanos no los puedan consultar y de esta manera ella quiso dejar un pequeño
aporte documental con la publicación de los testamentos de Lorenzo Fernández de León y de
Antonio Fernández de León. Los documentos citados en la novela son de indiscutible valor para el
estudio de nuestra época colonial y sugerimos que una futura investigación dedicada con
exclusividad a Casa León y su tiempo. (Aventura de un anti-héroe) debiera poder recopilarlos
todos y con ello se cumplirían dos objetivos de carácter diferente pero de contenido histórico:
Rendir tributo a la paciente y verídica factura de esta novela y rescartar una serie de documentos
necesarios para el estudio de nuestro pasado colonial. Guiados por la lista de Fuentes que
aparecen en Casa León y su tiempo. (Aventura de un anti-héroe). Obras Completas. Vol. 3, pág.
285 a 290. revisamos en el Archivo General de la Nación los documentos que encontramos sobre la
familia Casa León. Decidimos colocar en el Anexo los que consideramos de mayor importancia. Así
como también mandamos a limpiar los testamentos de Don Lorenzo y Don Antonio que se
encuentran muy deteriorados, para conservarlos y suministrárselos a aquéllos que quieran
observarlos y estudiarlos. La lista de los documentos que están en nuestro anexo es la siguiente:
Sección Real Hacienda de Venezuela. Vol. 466, Folios 118 (vuelto) y 119. Caracas, Agosto de 1768.
Ver anexo págs. 126 a 128. Se refiere este documento a Don Lorenzo Fernández de León actuando
en representación del Obispo Diez Madroñero. Otorgan aquí el curato de Naiguatá al Presbítero
Pedro Manuel Yépez. Las relaciones entre este Obispo y el mencionado Fernández de León están
tratadas en las páginas 19 y 20 de la novela. Vol. 426, Folios 16 ( vuelto) y 17. Caracas, Marzo de
1774. Ver anexo págs. 129 a 131. Se refiere este documento al otorgamiento del título de Teniente
de Justicia Mayor y Juez de Comisos del Pueblo y Sábanas de Ocumare y Valles del Tuy a Don
Esteban Fermández de León. Este episodio está tratado en la biografía histórica en las páginas 27 y
28.
Sección Intendencia de Venezuela: Vol XI, Folios 98 (vuelto), 111 (vuelto), 112, 113, 117, 118, 127. Ver
anexo págs. 132 a 138. Se refieren los documentos que mandan tanto Don Esteban como Don
Antonio a la Intendencia que dan índice de su gran fortuna agrícola y de como comerciaban con
ella al trasladarla a España. Estos temas están tratados sobre todo en las páginas 29, 65 y 66. En
realidad están detrás de la confección de toda la novela.
Sección Escribanías: Escribanías 1788, Tomo II, Testamento de Lorenzo Fernández de León, Escribano
José Eleizalde. Ver anexo págs. 139 a 153. Este es otro instrumento que utiliza Don Mario para
enterarse de la gran fortuna poseída por esta familia y en especial este Testamento revela el poder
económico que tenía la Iglesia en la Colonia a lo que se refiere la novela en la página 29.
Escribanías 1788 y 1789, Poder de Don Antonio Fernández de León, Escribano Pedro del Río. Ver
anexo págs. 154 a 163. Este es el primer Testamento realizado por Don Antonio cuando recién
casado estuvo en peligro de muerte. Es probable que haya testado nuevamente, pero no
conseguimos esa información. Sin embargo, como la novela nos dice Don Antonio murió en la
miseria por lo cual su último testamento no ha debido indicar una gran fortuna. En la novela se cita
este testamento en el capítulo XII titulado: “En Plena tempestad.”: “Dice que su salud no es muy
buena en estos días y como antes tampoco lo ha sido mucho y él la cuida con especial atención
desde la gravedad que en 1789 lo puso a las puertas del sepulcro y le precisó a otorgar carta
testamentaria, ...” Ibid., pág. 173.
287

La obra forma parte de la trilogía, junto con El Caballo de Ledesma (1942) y El Regente

Heredia o la piedad Heroica (1947), en la que el autor intenta explorar fuerzas

inconscientes que contribuyan a sustentar el sentido histórico de los venezolanos. En

Casa León y su tiempo. (Aventura de un anti-héroe) Mario Briceño-Iragorry crea un

símbolo histórico.

“Más que un Fouche criollo a quien es fácil perseguir a


los amigos de ayer y ganarse por medios equívocos la
voluntad de sus enemigos cuando llegan al poder,
para nosotros Fernández de León constituye el símbolo
paradojal de la oligarquía criolla, perpetuada, con las
variantes del tiempo, en torno a los hombres que han
ejercido el Poder.” (484)

En este caso, al contrario de El Caballo de Ledesma, Briceño-Iragorry caracteriza

negativamente a un grupo específico de la sociedad venezolana: la Oligarquía. Casa

León, es un símbolo porque no sólo representa un personaje histórico sino a otros

hombres en la Historia de Venezuela que van a tener el mismo papel, como el General

Páez, por ejemplo. Además de esto hay por parte de Mario Briceño-Iragorry el

reconocimiento de que los símbolos no son elementos aislados dentro de una cultura

sino que forman parte del sistema de ésta.

“El se aleja para siempre al asegurarse la


Independencia, pero deja el tipo de su clase:
desapareció como hombre que simboliza un proceso,
pero quedó el sistema a quien da nuevo sello su propio
opositor en la contienda política. Es, más que un grito
humano, una voz telúrica. Con el ejemplo de Casa
León se hace fácil entender la psiquis sinuosa de la
Oligarquía que tanto en la Colonia como en la
República, simulando dudoso vestalismo, trabajó y ha
trabajado para asegurar sólo sus absorbentes
privilegios de clase, sean cuales fueren las ideas de los
gobernantes en turno.” (485)

(484) BRICEÑO-IRAGORRY, Mario. Obras Completas. Vol. 3, pág. 10. (1946) Negrillas nuestras.
(485) Ibid., págs. 10 y 11. Negrillas nuestras.
288

No es entonces Casa León un símbolo que debe ser imitado por toda la sociedad

venezolana, sino por el contrario, la obra se convierte ahora en la denuncia del castigo

merecido y conseguido por este personaje. El autor condena y castiga al Marques.

“¡Pobre viejo! Si ayer llamaron a venganza tus


acciones, hoy reclama tu debilidad la compasión. Te
hemos condenado por traidor a la amistad y por tu
oportuno y cobarde disimulo.” (486)

La necesidad de premiar o castigar la actitud histórica de personajes como Casa León o

el Regente Heredia es probablemente una de las causas, además de la exploración de los

resortes de nuestra psiquis de pueblo, que condicionó a Briceño-Iragorry a darles a estas

biografías históricas ciertas características de novela. La Historia no debe premiar o

castigar, la ficción sí puede hacerlo. No deja de recordarnos incluso a Dante quien

utilizó el infierno en la Divina Comedia para condenar a los personajes que habían

pecado en la Florencia de su época.

“No eches en olvido que la historia tiene como Dante


su infierno para iluminar la gloria de los parricidas...” (487)

No desconoce Mario Briceño-Iragorry el papel que desempeñan los símbolos dentro de

la conciencia colectiva. Sin embargo, los símbolos no pueden despojarse para él de su

valor moral negativo o positivo. En este sentido son unilaterales. Casa León representa

el mal y el Regente Heredia es el representante del bien. Nuevamente en la batalla de la

Historia tenemos que elegir, como en San Agustín, entre una de estas dos fuerzas.

(486) Ibid., pág. 268.


(487) Ibid., pág. 228.
289

El contraste que representan estos dos personajes nos impide acercarnos al concepto que

Jung y la vanguardia literaria defendieron acerca del símbolo cuya característica

fundamental era su indefinición frente al bien y al mal.

“Son antes bien auténticos símbolos en tanto


plurívocos, llenos de vislumbres e inagotables. ...
Naturalmente el juicio intelectual trata siempre de
establecer su univocidad, y pierde de vista así lo
esencial, pues aquello que, por ser lo único que
corresponde a su naturaleza, hay que establecer ante
todo su plurivocidad, su abundancia de relaciones casi
inabarcable, que hace imposible toda formulación
unívoca. Además son constitutivamente paradójicos,
así como el espíritu es entre los alquimistas senex et
iuvenis simul.”(488)

Sin embargo, en la obra Casa León y su tiempo. (Aventura de un anti-héroe) se llega a la

plurivocidad del símbolo y con ello a su objetividad -aun sin habérsela propuesto

intencionalmente el autor- porque el Marqués tiene varias cualidades que no podemos

como lectores de dejar de admirar. Casa León es lo que llamaríamos hoy, salvando las

diferencias históricas, un empresario exitoso: “Triunfar es el lema de su vida.” (489), un

esposo y padre afectuoso, un “Buen cristiano” (490) aunque no practicara las enseñanzas

sociales del cristianismo y un amante de la tierra que cultivaba.

“Cabizbajo está el Marqués en sus haciendas de


Tapatapa. ¡Qué opulentas tierras¡ Su vida de tantos
años está enraizada, como los frondosos samanes que
sombrean La Trinidad, en este suelo amado que hoy
precisa abandonar y que en breve mirará en la
memoria como tierra hostil, cubierta de sal amarga.
.... Pero, con todo lo duro que ha podido ser Mario
Briceño-Iragorry con la actuación política de nuestro
personaje, no puede dejar de compararlo en este
último trozo con la majestuosidad de los samanes que
siempre están arraigados a la tierra. El Marqués amaba
la tierra, sabía hacerla producir aunque fuera para
beneficio propio, pero indiscutiblemente amar y hacer
producir la tierra no son artes muy fáciles. Para
engrandecer la tierra poseída no dudó en adular,
traicionar, extorsionar y robar como hemos visto en este
apartado. Sin embargo el novelista no puede

(488) JUNG, C. G. Arquetipos e inconsciente colectivo. pág. 44 . Negrillas nuestras.


(489) BRICEÑO-IRAGORRY, Mario. Obras Completas. Vol.3, pág. 225
(490) Ibid., pág. 150
290

permanecer impasible ante el único amor de Don


Antonio “la tierra”.
Y por eso después de haberlo criticado duramente le
concede este último canto de misericordia, porque no
todos los hombres son capaces de amar y hacer
producir el suelo donde pisan. Don Antonio era
representante de un sistema económico donde el
único valor, al que debían subordinarse todos los otros,
era la tierra.”(491)

El Marqués es detestable, pero está vivo, es un personaje que nos cautiva por su

ductilidad.

La Historia de Casa León es pasado que cobra vida porque está siendo empleada para

denunciar una situación típica de la época en que el autor está viviendo, y de la nuestra,

también.

Además de la pluralidad del símbolo del personaje principal, la objetividad de la

biografía se logra aplicando un análisis sociológico estructurado a las diferentes “clases

sociales” que habitaban a finales del siglo XVIII y principio del siglo XIX en

Venezuela. La obra denuncia a las clases (492) dirigentes hablando del caso concreto de

los Mantuanos:

“Estar a la sombra del sistema imperante, sean cuales


fueren los principios y las prácticas de los hombres en
ascenso, ha sido la indesviable técnica de nuestra vieja
oligarquía, perpetuada en hombres que, con los
mismos o variados apellidos, han mantenido los
propósitos absorbentes que inspiran a éstos sus
antecesores del Siglo XVIII..
Podemos afirmar que la novela contiene toda una
crítica social a los mantuanos, a sus actitudes hipócritas
y a su manera de obtener la riqueza que ocasiona
necesariamente el despojo de las clases más
necesitadas. El narrador asume frente a esto actitudes
parecidas al coro de la tragedia griega que pretendía
enfrentar moralmente a los expectadores con la

(491) Febres Laura. “El problema tierra-hombres en la novela Casa León y su tiempo de Mario Briceño-
Iragorry.” págs. 266 y 267.
(492) Recuérdese que en el capítulo primero págs. de esta tesis hay una discusion acerca del término
clase social aplicado a la época colonial por Mario Briceño-Iragorry
291

agudeza del conflicto. No existe en esos momentos en


Don Mario la objetividad del novelista o del historiador
ya que sus diálogos están cargados de una gran
pasión, que generalmente no caracteriza la
descripción del pasado. Solamente esto encuentra
justificación en el hecho que expresamos en la cita
anterior: Los mantuanos no son pasado en la historia de
Venezuela.
“¡Cuidado señores mantuanos, con lo que mañana
pueda surgir de este vuestro arraigo a ideas tan
despreciativas de las clases populares! Si reflexionáseis
un poco, con este espíritu cristiano de que tanto hacéis
alarde, llegaríais a comprender que no es demasía
pretender los pardos un mejor tratamiento en el orden
de la sociedad. Vuestras acciones negativas y ese
empeño terco en aprovecharos del trabajo de las
clases serviles, están preparando obscuras reacciones
que en lo futuro no tendreís derecho a condenar de
injustas y mucho menos a hablar de que cuajan a
humos de la envidia y del odio de los sectores
decaídos.” (493)

La idea de “orden” está irónicamente representada por este personaje y su clase, que es

la que precisamente introduce el desorden dentro de la sociedad; esto revela toda la

reflexión que venía dándose en el interior del autor con respecto a la idea de orden

constantemente defendida por él en sus años gomecistas. Ya el orden no es el centro de

sus reflexiones para ser cuestionado y negado en este relato. Para nosotros uno de los

recursos que utilizan con más frecuencias los autores para objetivar sus propias ideas es

la ironía. (494)

“Tampoco es el único que haya jugado al doble


partido de acomodarse a las circunstancias del
ambiente de la política. Sus amigos los mantuanos han
ido con iguales atavíos a las honras del corazón de
Girardot y a los funerales de José Tomás Boves y la
misma alegre casaca se han puesto para asistir a las
ceremonias de jurar la Constitución de Cádiz y al
espléndido Te Deum por los triunfos de Bolívar. Ante
todo y sobre todo es hombre de orden que prefiere
con sentido filosófico la tranquilidad a la justicia. Y el
orden lo representan quienes ejercen el Poder. ....
Aférrense a las ideas y sacrifíquense por ellas los que

(493) “El problema tierra-hombres en la novela Casa León y su tiempo de Mario Briceño-Iragorry.” Ibid.,
pág . 260
(494) Ver: Febres, Laura.Perspectivas Críticas sobre la obra de Teresa de la Parra. págs 18 y 19. Cercano a
estas fechas el autor realiza una visión satírica de la Historia en “Primera parte de la curiosa historia
del hallazgo del Pentateuco del Disparate según apuntes de un curioso que presenció el famoso
descubrimiento.” (1949). Esta historia en tono de burla, cuyo título no deja de recordar la ironía
cervantina, agrega otro elemento más a su visión de la Historia que a medida que se vuelve menos
solemne introduce la visión de lo pequeño y lo risible dentro de ella.
292

andan buscando méritos con qué balancear su


carencia de posición.” (495)

De la misma manera el autor analiza la clase emergente a finales del siglo XVIII y

principios del siglo XIX en los Valles de Aragua que es para él la clase de los pardos.

Esta clase tampoco ha contribuido positivamente al desarrollo de la nacionalidad.

“Pero son descuidados estos alegres feligreses y las


escuelas se ven en un si es o no preciso declararlas
nominales, ya que con el estipendio de dos y cuatro
reales que cobra mensualmente en cada caso y por
cada alumno, no le es posible al maestro subsistir
cuando no sea gruesa la asistencia:
Los funcionarios coloniales se aprovechan, entonces,
de la condición marginada de los pardos de Maracay,
quienes no han hallado salida a su energía vital en la
cultura sino en el trabajo extenuante del día y los
brindis y las borracheras nocturnas. Estas últimas son
prohibidas por “las gentes de respeto”, pero al mismo
tiempo consentidas por los funcionarios coloniales
quienes obtienen mucha ganancia de estas
actividades clandestinas.
Pocas ocasiones de entretenimiento ofrece la
incipiente villa, y por ello las guaraperías están llenas
de trabajadores que si bien se embriagan con grande
escándalo de las gentes de respeto, dan motivo de
regocijo a los rematadores y en especial al Teniente de
Gobernador, de quien se dice que percibe trescientos
pesos anuales por hacer la vista gorda cuando suben
de punto los caldos y son vendidos, contra la
pragmática, de noche; sin que dejen de escurrirse las
sinecuras para los ayudantes y militares que descuidan,
con la anuencia del Teniente, la vigilancia de las
ventas.
La novela dedica no pocos espacios a describir la
conducta de estos vasallos que posteriormente se
convertirían en los ciudadanos que habitarán la casi
totalidad del territorio venezolano. Distingue entonces
a los pardos de los esclavos el don de la libertad, pero
al mismo tiempo este don pareciera que la mayoría de
las veces, según el autor, no se convirtiera en un
beneficio para los hombres de esa clase porque la
sociedad colonial no mostraba otros caminos para la
superación, además del afán de lucro y las
borracheras.
La cosecha del añil ha traído tanta gente forastera y a
numerosos libertos que sólo persiguen las ganancias
materiales y han venido promoviendo un pestilente
espíritu de abandono, que los lleva a darse a bailes y
juegos prohibidos.” (496)

“La esclavitud negra se encuentra en franco descenso


en los Valles de Aragua, en el tiempo histórico que

(495) BRICEÑO-IRAGORRY, Mario. Casa León y su tiempo en: Obras completas, Vol. 3, págs. 250, 251,
(1946).
(496) Febres Laura. “El problema tierra-hombres en la novela Casa León y su tiempo de Mario Briceño-
Iragorry.” págs. 256 y 257.
293

trata la novela, debido a que se estaban creando


nuevas relaciones de producción, donde el peón libre
era mucho más productivo para el hacendado que el
esclavo quien tenía que ser sostenido por el amo;
mantenimiento que estaba resultando demasiado
costoso. Este fenómeno no deja de ser expresado por
Briceño-Iragorry que, frente a la cuantiosa información
que nos brinda sobre los mulatos, pardos y el
mantuanaje, presenta muy pocos datos acerca de los
esclavos.” (497)

La otra circunstancia que objetiviza la biografía presentada en Casa León y su tiempo es

la imparcialidad que expresa el narrador en la descripción de los dos bandos presentes

en ella, los patriotas y los realistas. Este constante hincapié en que la Guerra de

Independencia fue un incendio entre hermanos será enfatizado en El Regente Heredia o

la piedad heroica.

Entonces, la fuerza que emana de esta obra proviene de la objetivación del símbolo

presentado, no sólo por la plurivocidad del personaje principal, sino de la representación

de las clases sociales de la Colonia y de la imparcialidad con que es presentada la lucha

independentista. Además de la ironía que el autor demuestra al analizar algunas de sus

ideas o situaciones.

En la biografía el autor no deja de expresar la idea analizada en el capítulo primero de

esta tesis (498), de que existe una clase de hombres que concibe los destinos de la

(497) Ibid. pág. 261.


(498) (Ver pág. de este trabajo)
294

Historia por encima del pueblo. Pareciera que la Historia se crea en las corrientes de

pensamiento gestadas por los hombres intelectualmente superiores para luego ser puesta

en práctica por el pueblo. Esta clase es la levadura sin la cual el “pueblo” no podría

actuar. Cuando presenta la figura de Simón Bolívar nos dice:

“La historia aunque sea obra colectiva parece a veces


encarnar en el pensamiento de escasos hombres de
privilegio.” (499)

4.3.4 ORDEN, SOLIDARIDAD Y LIBERTAD EN UN MUNDO


DE PASIÓN: “El Regente Heredia”.

Así como en Casa León y su tiempo. (Aventura de un anti-héroe) hay la intención

manifiesta de crear un símbolo histórico con un personaje que ha participado

cómodamente en las distintas etapas de la Historia de la Independencia de Venezuela, en

el El Regente Heredia o la piedad Heroica, además de la caracterización del Regente, el

autor centra su atención en la exploración de estas tres ideas actuando en un escenario

que ha sido tipificado por el autor de la siguiente forma “Y Venezuela es un mundo de

pasión”.(500)

Para esto nada mejor que un personaje que tiene la condición de historiador. Condición

que a partir de este momento en la evolución del pensamiento histórico de Mario

Briceño-Iragorry, está muy ligada a otra cualidad que según él debe tener el historiador:

el temperamento filosófico. Así el historiador será un adivino o con el “...don

(499) BRICEÑO-IRAGORRY, Mario. Casa León y su tiempo , Obras Completas, Vol. 3 pág. 177.
(500) Ibid.,El regente Heredia o la piedad Heroíca Vol. 3, pág. 381, (1947)
295

vatídico..”. (501)

“Hasta ahora Heredia no ha hecho sino tocar a las


puertas de la historia. Lo que lleva por dentro, el
inmenso caudal de su ponderado y bien nutrido
espíritu, no se ha puesto a flor de testigos. Ese don
admirable de antever las circunstancias, que es
patrimonio de su temperamento de filósofo, no se ha
revelado en forma rotunda y decidora. Hoy, 1° de
septiembre de 1810, llama en su auxilio a los genios
benéficos que han colmado de luces su interior,
modesto y recatado, para que le ayuden a expresar
las generosas y sublimes ideas que conviertan a la
reflexión a los hombres que en Caracas están
fraguando las armas para la lucha fratricida. Se siente
heraldo de la causa de la concordia humana.” (502)

A pesar del inmenso sufrimiento que la realidad histórica infringe a José Francisco

Heredia, éste es absolutamente objetivo ante los diferentes cambios que la Historia

presenta ante sus ojos porque él posee el conocimiento de la verdad eterna, platónica,

que está mucho más allá de los cambios efímeros de la Historia.

“Pero si es mucha su erudición y su pericia en


cuestiones de derecho, nada valen al lado de las ideas
sublimes con que expresa, no sólo la luz de la clara y
recta razón, sino la exquisita sensibilidad que posee
para entender las grandes verdades y los eternos
principios normativos de la justicia humana. Su
humanismo no es el humanismo antropocéntrico de los
filósofos de la Revolución. El arranca, por el contrario,
de un concepto claro y cabal del valor de la persona
en el orden de la comunidad que se mueve hacia la
conquista de un mundo superior.” (503)

El Regente Heredia no se siente tentado como Casa León ni por el poder ni por el oro.

“El no es hombre que mida con la vara el interés personal las acciones públicas.”(504) El

es la representación del orden y la solidaridad que no vacilan como ideas ante la

seducción de las riquezas terrenales y perecederas.

(501) Ibid., pág. 475.


(502) Ibid., pág. 360
(503) Ibid., pág.372.
(504) Ibid.,pág. 371.
296

“Más pobre de lo que vino regresa Heredia en el orden material, y sin embargo, lleva el

alma repleta de tesoros.” (505)

Hemos reflexionado acerca de la idea de orden en Mario Briceño-Iragorry en el primer

capítulo de esta tesis y en su evolución con respecto a ella en el apartado anterior. Esta

idea reaparece en la novela ahora estudiada, pero representa en ella una realidad del

pasado personificada por la Monarquía que el Regente cree y piensa como la fuente u

origen del ordenamiento social.

“Sacrificarse por su Rey y la nación es sagrado


imperativo para Heredia. Una larga tradición de
lealtad a la Corona forma el sustrato de su estirpe. En
el Trono ve la suprema garantía del orden y el muro
roqueño que defienda la religión y las costumbres.”
(506)

La idea de orden no es entendida ni por los mismos españoles en Venezuela, que

constantemente violentan las normas de la justicia, que el compromiso con el orden

suponía.

“Trae el Oidor llena de las más extrañas y alambicadas


ideas acerca del porvenir que espera a las provincias y
a sus hombres. Sobre todo le angustia ver cómo la
revolución de los independientes, que hablaban en
nombre de los derechos del pueblo americano para
gobernarse por sí propio, ha sido sustituida por una
revolución de valentones que, diciéndose defensores
de los derechos del Rey, han comenzado por
desconocer a sus legítimas autoridades. ¿No será este
anómalo estado de cosas funesto preludio y origen de
nuevas desgracias que victimen a la infeliz Venezuela?
¿Qué papel le reserva el destino en medio de estas
confusas y discordes voces de hombres a quienes
ciegan la vanidad, el odio y el apetito de poder? ” (507)

El Orden Real se expresa en una serie de leyes que soportan su Justicia que

constantemente son burladas por quienes lo representan. De esta forma el pueblo

(505) Ibid., pág. 333.


297

venezolano aprenderá desde los inicios de su vida republicana a irrespetar estas leyes

orientado por el ejemplo de los hombres que supuestamente las encarnan. Es la idea que

más adelante esta tesis expresará Mario Briceño Iragorry como la “traición de los

mejores”:

“Cinco revoluciones dice, porque si los hombres del 19


de abril de 1810 y los patriotas de 1813 se alzaron al
amor de las nuevas ideas de libertad, Monteverde y
Boves fueron también rebeldes contra las instituciones,
y en nombre de los propios derechos del Rey
empezaron a preparar los instrumentos que, en manos
de Morillo y de Moxó, concluyeron por destruir la
aptitud civilista y la sensibilidad jurídica del pueblo
venezolano. .... De los actos de su transitorio gobierno
(Boves) son responsables los hombres que como, Tomás
Hernández Sanabria y Francisco Rodríguez Tosta,
prestaron sus títulos de juristas para vestir la justicia
desaforada del caudillo, en un monstruoso tribunal
presidido por el pérfido Márqués de Casa León.
¡La aristocracia criolla y los hombres de las leyes dando
forma al pensamiento de los bárbaros!. ... (508)

Después de oír estos preceptores de la arbitrariedad, el pueblo se siente graduado para

imitarlos y superarlos durante el curso tormentoso de su historia. Con ellos quedó

definitivamente rota la tradición de juricidad que habían formado las Audiencias.

‘’Sin la noción de la justicia y sin la fe en sus fallos, los pueblos se confían al azar de la

fuerza y al prestigio de los hombres necesarios.” (509). La alusión a su papel en el pasado

inmediato de la dictadura de Gómez es imposible que no nos venga a la memoria frente

a este párrafo. El, como abogado o “jurista” en la Secretaría del Congreso había

(506) Ibid., pág. 342.


(507) Ibid., pág. 391, Italícas= Comillas en el autor.
(508) Ibid., pág. 464, 465.
(509) Ibid., pág. 465
298

ayudado a justificar al hombre necesario del que habla al final de esta cita.

Así como Casa León es el personaje simbólico que ha venido siendo imitado con

diferentes disfraces por la clase dirigente venezolana, la actitud del pueblo venezolano

ante la ley -que la Real Audiencia con el Regente Heredia a la cabeza representa- ha

sido invariablemente repetida por nuestro pueblo en los diferentes momentos de su

Historia. Sobre todo cuando se ha rendido ante el poder del ejército.

No puede ser más tajante don Mario Briceño-Iragorry con respecto a este hecho que en

las siguientes frases que leeremos a continuación. En el segundo párrafo por su

reiteración del “todos” y el “siempre”, se encuentra fuera de toda objetividad histórica,

explicable sólo si no olvidamos cuán reciente estaba en nuestra Historia el 18 de

Octubre de 1945, en cuyo proceso había participado el autor directamente.

“Sus palabras en el pórtico de nuestra vida republicana


son como el angustioso aviso de quien con mirada
certera ha avizorado el confuso porvenir de una
sociedad que en breve habrá de confiar su
permanente destino a las arbitrariedades de los
hombres de cuartel”. (510)

“Porque la experiencia de todos los tiempos y todos los


países enseña que las comisiones militares han sido
siempre o las precursoras o las compañeras del
despotismo o de la tiranía.” (511)

Sin embargo, aunque nuestra causalidad histórica, en la que Don Mario cree, nos

condicione a actuar como venezolanos que aceptan siempre a los ‘’hombres

necesarios‘’, existe el ejemplo de la figura del Regente que se niega a rendirse ante la

(510) Ibid., pág. 356


(511) Ibid., pág. 417
299

causalidad y nos demuestra con su conducta la posibilidad de otra actitud.

¿Cuál es la fuente que le permite al Regente mantenerse erguido frente a la violencia de

la guerra y a la causalidad histórica? La solidaridad cristiana predicada por los

evangelios.

“Cristiano que en la edad apostólica habría


derramado la sangre por defender la verdad de su fe,
hoy está dispuesto a regalarla porque se cumplan los
principios de equidad y de amor que encierra la
doctrina de Cristo. Odia la guerra porque ama con
amor cristiano a todos los hombres. Por ello escribe: La
sola razón de dominar no es justo motivo para destruir
los pueblos y disminuir cruelmente la especie humana.
La guerra siempre es guerra, pues de un modo u otro se
derrama sangre, que es lo que deben precaver los
padres de los pueblos, ¿ quién ignora que los que se
acostumbran al ejercicio natural primitivo, jamás
vuelven a ser ciudadanos tranquilos y sumisos?”(512).

La solidaridad violenta la causalidad histórica. Esta es un eterno presente, que permite a

Heredia legislar frente a los hechos de la guerra con una perspectiva muy diferente a la

de sus contemporáneos, inmersos dentro de la causalidad. No existen para el Regente

españoles o criollos sino hombres amados por Dios y sangre de Hermanos.

Consideramos que esta idea expuesta aquí es una de las más valiosas que hemos

encontrado dentro del pensamiento histórico de Mario Briceño Iragorry en el cual la

casualidad histórica positivista no es rota por la libertad, como en la mayoría de la

filosofía histórica contemporánea, sino por la solidaridad y el amor.

La solidaridad del Regente está por encima de las ambiciones de poder de la Monarquía

(512) Ibid., pág. 373.


300

y de la sed de venganza de sus contemporáneos, por eso es más fuerte que la idea de

orden monárquico y está ligada a la ley. El Regente es el precursor de la idea de

solidaridad hispanoamericana ya ampliamente tratada en la primera parte de este

capítulo:

“¿Qué eco tendrán mañana, se pregunta, en el


concierto del mundo las voces individuales de Chile,
Buenos Aires, México, Guatemala y Caracas? ¿Podrán
estas aisladas naciones hacer por sí solas respetar sus
derechos frente a la tendencia dominadora y
absorbente de las grandes potencias? ...Al examen de
la cuestión internacional y de la política de dentro,
añade Heredia las penetrantes observaciones de
orden sociológico que se derivan de la peculiar
estructura humana de los habitantes, en un medio
donde, a una clase blanca de escaso número, se suma
un indisciplinado mestizaje, y una rebelde masa de
zambos y esclavos. Rotos violentamente los diques del
orden que hasta hoy ha venido encuadrando el
desarrollo de la sociedad, caerán los pueblos en un
estado absoluto de anarquía, donde se instalará una
lucha permanente de clases y colores, como ya ha
sucedido en su patria dominicana, y animados
entonces los sectores incultos y serviles por el señuelo
de las ideas representativas con que la revolución de
Francia ha envenenado al mundo, llegaría muy en
breve la hora infeliz en que caigan las hachas y las
antorchas incediarias en las manos de los
verdugos.”(513)

Este último párrafo nos trae a colación la idea de Libertad -ya tratada también en el

primer capítulo de este trabajo-, ésta debe de aparecer como supeditada al orden y a la

solidaridad. Ella debe ser bienvenida, si no entra en conflicto con las acciones de las

otras dos ideas. Porque el cumplimiento de la libertad sin tener en cuenta el orden y la

solidaridad trae el desasosiego y la violencia a los pueblos. Sobre todo el rompimiento

de la jerarquía que tanto preocupa al Regente y, a Mario Briceño-Iragorry.

Sin embargo, el Regente no puede ignorar los aportes intelectuales que la Revolución

Francesa ha proporcionado a la Historia de la Humanidad y conserva algunos de los


301

libros hechos por sus ideólogos en su biblioteca. Aunque no duda en prohibir su lectura

cuando se trata de la enseñanza de su hijo.

“Pero cuando el hijo, deseoso de meterse en nuevos


caminos, le pregunta sobre la pertinencia de un tomo
de Montesquieu que está en la pequeña librería del
Regente, encarga a doña Mercedes que lo recoja y no
se lo deje leer. Es manjar fuerte para que el hijo lo
digiera y en su lugar le indica proseguir las lecturas de
la Biblia.” (514)

Es difícil después de venir analizando estas dos obras prescindir de los rasgos

autobiográficos que puedan existir en ellas. Ya hemos citado algunos, como la presencia

de los juristas que defienden un “orden” falso, o el ataque a los militares que recuerda el

pasado inmediato del derrocamiento de Medina. Pero también podemos citar otros como

la mala salud que se manifiesta en permanentes dolores de cabeza y a veces insomnio

tanto en el Marqués como en el Regente (515), su creencia en la divinidad que no los

abandona hasta el final de sus días, la familia vista como un lugar idílico donde las

esposas e hijos no permiten la entrada del desamor y la violencia y la carestía de bienes

materiales que reina en la sociedad. Rasgos que probablemente formaron parte del

acontecer vital del autor, cuyo concepto de la Historia venimos siguiendo paso a paso.

Pero existe en el Regente un párrafo que nos revela suficientemente la identificación

(513) Ibid., pág. 360 y 361.


(514) Ibid., pág. 444
(515) Las quejas de mala salud que manifiesta constantemente Mario Briceño-Iragorry en su epistolario son
prueba de esto. Esta situación motiva frases de consuelo de sus amigos:”Siento lo que me dices de
tu salud y del malestar que tienes, pero a la vez, créelo, me contento de que sea allá donde ese
malestar te atormente más, pues de este modo, teniendo al alcance más bondad de la ciencia,
tratarás de curarte de una vez para siempre lo que te haga sufrir físicamente. Ibid., “Carta de
Roberto Picón Lares a Mario Briceño-Iragorry”, Vol. 23, pág. 8, 9 de junio de 1924.
302

que el autor sentía con este personaje.

“Aunque el más generoso tono de libertad y de justicia


forme el substrato de su conducta social, es él ante
todo y sobre todo un conservador a quien preocupa el
mantenimiento de la tradición política y cultural que
representa el antiguo régimen y fundamentalmente,
para hoy y para todos los tiempos, un decidido
defensor de la jerarquía que garantice la facultad de
natural ascenso de los individuos. Quiere la libertad
que pueda moverse entre los cauces severos del orden
y teme a la vez el feroz despotismo que, como en la
Francia del Terror y ahora bajo la férula del Emperador,
yergue la cabeza sobre la propia liquidación de las
mejores ideas de regeneración y de justicia.” (516)

3.3.5 HISTORIA: PASIÓN O MENTIRA.

Este periodo se inicia en la Academia con una declaración de apertura hacia diferentes

credos y distintas aproximaciones hacia el hecho histórico. Antonio Alamo hace un

análisis de los discursos pronunciados hasta ese momento en el Recinto Académico:

“Ya en otras oportunidades desde la tribuna que


ocupo se oyeron voces afirmadoras del criterio
ecléctico de la Academia. La del doctor Francisco
González Guinán, cuando, con motivo de la recepción
de Monseñor Nicolás E. Navarro dijo que La Academia
de la Historia rinde culto a la libertad del pensamiento y
respeta todas las creencias sin hacerse cargo de
afirmaciones individuales; La de Briceño-Iragorry
cuando, en su contestación a la famosa monografía
de Caracciolo Parra sobre la Instrucción Colonial en
Caracas, asienta que No impone la Academia una
manera de pensar ni rechaza a quienes difieran del
concepto que pueda seguir la mayoría, y la del doctor
Juan José Mendoza, cuando, respondiente de la
recipiendaria doña Lucila de Pérez Díaz, afirma,
enfático de certidumbre, que “la actitud de la
Academia es ajena a todo perjuicio”. Mas, la
comprensión tolerante de este instituto no es del todo
gratuita sino en cierto modo preceptiva; porque en su
misión compleja y permanente debe valerse de todas
las doctrinas, ya que en tales lucubraciones la ética no
requiere que sean uniformes las ideas sino que se
propaguen con decencia.” (517)

(516) Ibid.,El Regente Heredia o la piedad Heroica. Vol. 3, pág. 361, (1947).
(517) ALAMO, Antonio. “El Eclecticismo y la tolerancia en la Academia.” En: Discursos de Incorporación.
Tomo II, pág. 132.
303

Sabemos que no siempre fue así. (518) La tolerancia en la Academia fue un logro de la

evolución del pensamiento histórico dentro de nuestro país y tal vez también fue fruto de

las agrias polémicas que se suscitaron en los años treinta por los distintos criterios

acerca de la Historia y contribuyeron a una mayor madurez historiográfica.

El período de dos años (1946-1948) que nos proponemos discutir ahora es quizás el más

fructífero para conocer el pensamiento histórico de los compañeros de generación de

Mario Briceño-Iragorry.

Los nuevos miembros que integrarán de ahora en adelante la Academia se definen como

una nueva generación que ha manifestado un acercamiento diferente frente a la

interpretación del hecho histórico venezolano. Esta divergencia que los hace distanciarse

de sus antecesores, los lleva a una convergencia con respecto a sus opiniones en torno a

la Historia de Venezuela.

“Caminos de la Patria; pero, sobre todo, el camino


hacia la Patria. Porque para los intelectuales de nuestra
generación la Patria nunca ha sido realidad presente y
placentera sino tierra por alcanzar y promesa de una
fragosa ruta que hemos aceptado por vocación y por
deber.” (519)

La Historia lejos de ser un estudio erudito, no comprometido, perteneciente a las

Bibliotecas está amasada con la emoción de la reconstrucción de un presente y Enrique

Bernardo Núñez llega a definirla como: “Así la historia es pasión de actualidad.”(520)

(518) Ver cita 153 de este trabajo


(519) MIJARES, Augusto. “Contestación de Augusto Mijares a Mariano Picón Salas.” En: Discursos de
Incorporación. pág. 235
(520) Ibid., NUÑEZ, Enrique Bernardo. “Juicios sobre la Historia de Venezuela.”, Ibid., pág. 243
304

En esta generación existe una crítica hacia el papel que ha jugado la Historia en las

generaciones anteriores como conductora de los destinos de los pueblos.

“Después... Hasta la historia no es a menudo sino una


mentira política, que se repite rutinariamente de
generación en generación; y en los países de
personalidad vacilante, si vivientes aún los que
pudieran representarlos moral e intelectualmente la
nación no tiene fuerzas para encumbrarlos por encima
de la farsa gubernativa, ¿cómo esperar que una vez
muertos exista para ellos otra justicia?” (521)

Por eso hay que replanteársela, vivirla con pasión, conseguir conexiones con el presente

no encontradas por los historiadores anteriormente. Los discursos tienden a demostrar

que existe una continuidad en el proceso histórico venezolano, que nuestra Historia es

un continuo regreso a tratar de hacer realidad los ideales de libertad tantas veces

traicionados en el transcurso de nuestro devenir.

“Esa base social y moral de nuestra emancipación


representa un íntimo espíritu constructivo muy superior
al hecho político y militar, mediante el cual se realiza la
independencia, es la justificación de que pudiéramos
reclamarla de la metrópoli por medio de las armas, y es
el punto de partida de nuestra tradición republicana.
Las consecuencias prácticas de esta concepción
inicial de nuestra historia son incalculables, pero
señalaré sobre todas, ésta: si la Independencia hubiera
sido una mera aventura militar afortunada, o un simple
desarrollo de la explotación del pueblo que realizaban
los oligarcas criollos, no tendríamos por qué lamentar
los infortunios políticos que después ensombrecieron
nuestra vida republicana, y muy bien podríamos
considerarlos como consecuencia de esa falta de
base social y de ideal político superior.” (522)

Este amor por la Libertad fue traicionado en nuestro país por leyes políticas y

económicas injustas que motivaron otra nueva explosión como fue la Guerra de la

Federación, así lo demuestran en sus discursos José Nucete-Sardi y Augusto Mijares:

“No era, pues, la simple adopción de un sistema


político, en cuyo logro se había avanzado lo que

(521) Ibid. MIJARES, Augusto. “Libertad y Justicia Social en el Pensamiento de don Fermín Toro.” pág. 171
(522) Ibid., pág.192.
305

llevaba a la guerra. Las reinvindicaciones que no


encontraron solución con la guerra de Independencia,
azuzadas por los ideólogos, encontraron eco en el
personalismo de los caudillos y buscaron realizarse
amparadas por las armas. La ambición de las lanzas
puso a su servicio la inquietud, el descontento y la
angustia populares.” (523)

“Se soporta muchas veces la tiranía de un hombre, el


poder de un guerrero, la dominación de una clase,
porque con frecuencia esto mismo excita algún gran
sentimiento nacional, la gloria militar, la ambición de
conquistas, el noble orgullo de las ciencias; pero jamás
se conllevan pacientemente la opresión y la injusticia
ejercidas con calma y con frialdad en nombre de las
leyes y bajo el velo de las formas judiciales.
Sin embargo, el que así escribía quedó catalogado
para la posteridad entre los conservadores; y contra
ellos levantó tantos odios la demagogia, que todavía
se canta con malvado regocijo en Venezuela:
“¡Oligarcas, temblad!”. (524)

Estos ideales han sido traicionados porque el verdadero hombre de pensamiento crítico

no ha sido escuchado para conducir a la política por verdaderos caminos de racionalidad

y honestidad que solucionen los problemas de Venezuela.

Acerca de esto Augusto Mijares tiene unas reflexiones que seducen por su actualidad y

que debieran ser motivo de análisis profundo por todos aquellos que intenten incursionar

en el terreno político como una verdad obtenida por el historiador después de un

profundo análisis del comportamiento de nuestro pueblo frente al hecho político.

“Pero lo cierto es que hay otras causas para que Toro


haya quedado sumergido por nuestra tormentosa
realidad, y la primera es, me parece, que aunque los
venezolanos no somos declamadores, nos seduce la
declamación. Mejor dicho, por lo mismo que nuestros
infortunios políticos nos han hecho escépticos,
necesitamos la fanfarria de la declamación -oratoria
caudillesca- para sacudirnos. Las promesas
exorbitantes del que nos habla, la devoción
personalista ilimitada de parte de los que escuchan, la
ilusión de conquistas definitivas, el entusiasmo y la
irresponsabilidad del entusiasmo que son como una
especie de olvido liberador, forman un espectáculo

(523) Ibid. NUCETE-SARDI, José. “Aspectos del Movimiento Federal de Venezuela.” pág. 159.
(524) Ibid. MIJARES, Augusto. “Libertad y Justicia Social en el Pensamiento de don Fermín Toro.” pág. 189.
306

teatral que nos transporta y en el que muy a menudo


vinieron a parar todas nuestras revoluciones.” (525)

La Historia debiera ser el saber que nos protege contra los titiriteros, contra el fanatismo,

contra el dominio de las ideologías mesiánicas que tanto asustaron a todos estos

intelectuales y a las cuales hace alusión Augusto Mijares en su discurso:

“Como algo absurdo y lejano nos habla de la


fascinación o especie de demencia que causan las
teorías puramente especulativas, cuya adopción, se
ha creído, dispensa del estudio profundo de las
circunstancias de cada país, de su riqueza, de su
población de la índole de sus habitantes y de todas las
cualidades características que distinguen región de
región, y pueblo de pueblo. La ciencia del gobierno
dejaría de ser una ciencia y la obra de la legislación
sería la más pueril de las obras humanas, si no
consistiese más que en la aplicación de media docena
de proposiciones generales consagradas con el
nombre de principios.” (526)

La problemática del hombre y de la sociedad que puede ser solucionada por la ciencia

política, no encuentra la respuesta definitiva, sino que es una lucha diaria y constante

para alcanzar mejoras y logros.

“... La Historia sería, vano ejercicio retórico y recuento


de hechos que, por pasados, son irreversibles, si el
hombre no viera en ella una permanente y siempre
abierta hazaña de libertad.” (527)

Desde la Academia se plantean nuevos campos de incursión para el saber histórico que

enriquecerían su aproximación a la realidad que había venido siendo privada de su

totalidad al dedicarse la Historia sólo al área política y a la descripción de las guerras y

batallas.

“Desarrollada ya en gran parte la Historiografía Militar y


Política, convendría detenerse un poco en la Historia
cultural. Lingüistas, etnógrafos, antropólogos,
folkloristas, economistas, mancomunado su esfuerzo,

(525) Ibid. pág. 171.


(526) Ibid. pág. 184.
(527) Ibid., PICON-SALAS, Mariano. “Rumbos y Problemática de nuestra Historia.” pág. 233.
307

deben trabajar en esa Summa de Venezuela de que


estamos requeridos. Tanto como las grandes batallas
de la Independencia es un problema histórico saber
cómo en estos cuatro siglos que abarca nuestra Historia
documentada, el venezolano transformó su suelo; qué
etapas ha sufrido su Economía, qué ideas o consignas
rigieron su vida espiritual. La Historia de las ideas en que
comienza a interesarse un grupo nuevo y muy
empeñoso de historiadores hispano-americanos, es
mucho más -como ya lo advirtieron Gil Fortoul y
Vallenilla Lanz- que estudiar la influencia del
pensamiento europeo en América; es esclarecer,
al mismo tiempo, qué reacciones, cambios y reajustes
suscitaron aquellas ideologías en su choque con un
medio social distinto.” (528)

Venezuela se encuentra en un momento histórico muy particular analizado por Briceño-

Iragorry en su artículo “Estiércol del diablo” (1941), según él este momento nos

recuerda la conquista de Cubagua donde en un principio todo fue lujo y riquezas para

luego pasar a ser desolación y miseria.

Con la explotación del petróleo como fuente fundamental de riqueza hay que volver a

renovar la hazaña de libertad del pueblo venezolano. Este es un bien que se desea tanto

como en el pasado España codició nuestro oro y hay que liberarse de las incursiones

extranjeras en este momento de la misma manera como nos liberamos de España.

“Pero desde que en 1920 el petróleo comenzó a


sustituir el café y al cacao como producto dominante;
desde que un capitalismo técnico y financiero pesó en
la vida del país; desde que la política mundial con sus
nuevas místicas se hizo sentir en las discusiones
públicas, habíamos dado el salto tremendo y, sin duda
arriesgado, que nos separaba del siglo XX. .... defender
contra los nuevos conflictos de poder y hegemonía
que habrán de suscitarse en el mundo, la línea de la
nacionalidad, la verdadera tradición del Libertador, es
nuestra próxima y más urgente tarea de educación
histórica.” (529)

Plantea Mariano Picón Salas la importancia de otras ramas del saber histórico ignoradas

o poco estudiadas por nosotros, así también expresa la necesidad de “... dividir el país en

(528) Ibid. pág. 231.


308

zonas y áreas culturales.” porque ellas ayudarían a obtener él objetivo que él aspiraba

debía cumplir la Historia de Venezuela:

“Que la Historia nos sirva más; que concurra con sus


datos a aclararnos problemas e interrogantes de cada
día; que no sea tan sólo tema del discurso heroico sino
la propia vida y el repertorio de formas de la
comunidad, es cuestión que ya nos planteamos.” (530)

A través de la Historia debíamos sentir constantemente a nuestro país. Debíamos amarlo

pero sobre todo pelear por él y sufrirlo porque la “...hazaña de libertad...” no había sido

conquistada todavía. Sólo que ese amor y esa pasión debían ser manifestados de manera

diferente a como lo habían hecho nuestros predecesores.

“Siempre hemos dado preeminencia al gesto


empenachado y romántico, pero las decepciones que
hemos tocado deben obligarnos a meditar si después
de haber glorificado durante un siglo el amor a la
Patria no nos toca recomenzar, preguntándonos con
más humildad, cómo es que debemos amarla.
Pues bien, en esto hay mucho también de
interpretación histórica.” (531)

4.4 LA SOLIDARIDAD ABSOLUTA (1949-1952)

La solidaridad se convierte en el período de 1949 a 1952 en una idea que impregna todos

los trabajos de Mario Briceño-Iragorry. Sus escritos de diversa índole: histórica,

religiosa, económica, telúrica, política, lingüística y literaria, contribuyen a expresarla y

desarrollarla en sus principales facetas, para que sus lectores tengan muy claro cómo

llevarla a la práctica. En las distintas formas que el país lo exija y en la manera que su

(529) Ibid. pág. 232.


(530) Ibid. pág. 231
(531) Ibid. “Contestación de Augusto Mijares a Mariano Picón Salas. pág. 236.”
309

condición personal les permita ejercerla. Como vimos en el estudio de la novela El

Regente Heredia o la Piedad Heroica(532) la solidaridad es aquella fuerza histórica

superior a la causalidad, ya que puede en un momento dado romper el curso de ésta.

Así, como la idea de orden es el centro de su reflexión histórica entre los años de 1911, a

1935, como analizamos ya (533), la idea de solidaridad que empieza a mostrarse de

manera muy intensa desde 1936, cuando expresa sus principales pensamientos sobre la

solidaridad latinoamericana, (534) se convierte en esta última etapa del período en una

constante que se apodera de toda su reflexión. Sin embargo, la idea de orden, presente en

sus trabajos anteriores, aunque va a dejar de ser nombrada directamente con la

frecuencia que lo hacía, no va a ser desterrada de su obra, sino que el orden será el

resultado de la actuación solidaria de los hombres al final de los tiempos. El orden más

que una idea social y política se convierte en una idea religiosa que nos habla de la

Voluntad Divina. En esta etapa nos muestra que es imposible lograr el orden en la

Historia si no existe el desarrollo de una etapa previa: la solidaridad.

Cuando se inicia el período de estos cuatro años, Briceño-Iragorry hace el balance de lo

sucedido en Venezuela en el período de gobierno anterior, el denominado trienio adeco,

y se muestra muy complacido con las personalidades que integran la nueva Junta Militar

de Gobierno. Por ello acepta ser Embajador en Bogotá por un corto período de un año y

tres meses. Escribe allí su famosa carta a Andrés Iduarte, el 23 de marzo de 1949,

(532) Ver pág. de este trabajo.


(533) Ver pág. de este trabajo.
(534) Ver pág. de este trabajo.
310

donde expone su visión histórica del país para estas fechas:

“La tragedia de Gallegos no es el resultado de una


aventura de ambiciosos. Mire a los hombres que han
acudido al llamado de la Junta Militar. Si gran
categoría tiene Gallegos en las letras de mi patria,
Augusto Mijares, actual Ministro de Educación, es
paradigma de rectitud moral y claro exponente del
pensamiento civilista de Venezuela. Atilano Carnevali
es ejemplo de digna constancia cívica y de marcada
honradez republicana; Juan de Dios Celis Paredes un
pundonoroso militar a quien el sector más progresista
que apoyaba a Medina indicó para la Presidencia de
la República; el sabio Pastor Oropeza es orgullo
científico de Venezuela y ciudadano de aquilatadas
virtudes; ... y tantos ciudadanos más que han entrado a
ejercer funciones públicas, son hombres de honestidad
inconfundible y tras de éstos, en sitio de consejo, estas
figuras de primera calidad moral e intelectual -entre
ellos su amigo el general José Rafael Gabaldón,
demócrata impenitente- que prestan apoyo a las
directivas del actual gobierno provisional:” (535)

El gobierno del partido Accion Democrática había convertido a Venezuela en un gran

“Manicomio” porque:

“No hay sentido de proporción para nada. No hay


prudencia ni calma para enjuiciar los hechos y exponer
las doctrinas,” (536)

En Julio de 1950 renuncia definitivamente a la Embajada de Colombia porque la Junta

Militar de Gobierno “venía incumpliendo los pasos necesarios para el restablecimiento

de la institucionalidad.” (537)

Ese mismo mes funda la llamada Unión Cívica que intenta restablecer los nexos entre el

General Medina y sus seguidores, asociación que no cuaja en el acontecer político

venezolano al cual le es muy difícil ya volver a los ideales del pasado medinista.

(535) BRICEÑO IRAGORRY, Mario. Obras completas. Vol. 11, pág. 201 y 202 (1949)
(536) Ibid. , pág 198.
(537) RIVAS, Rafael. GARCIA, Gladys. Cronología de Mario Briceño Iragorry. pág. 28.
311

La Junta de Gobierno decide convocar a elecciones para elegir una Asamblea

Constituyente. Mario Briceño-Iragorry encabeza junto con Jóvito Villalba las planchas

de Diputados al Congreso del Partido Unión Republicana Democrática. El 26 de

noviembre pronuncia su conocido discurso “Al servicio de Venezuela” en el Nuevo

Circo de Caracas.

El 30 de noviembre de 1952 se realizan las elecciones y el partido U.R.D. sintiéndose

ganador decide nombrar ese día a Mario Briceño-Iragorry Presidente de la Constituyente

que, según el estatuto electoral aprobado por la Junta de Gobierno, iniciaría las gestiones

para elegir al nuevo Presidente de la República. El gobierno desconoce el resultado de

estas elecciones y expulsa de Venezuela a los líderes de Unión Republicana

Democrática.

Hasta su exilio en diciembre de 1952, Mario Briceño Iragorry prosigue sus labores de

intelectual e historiador como profesor en su cátedra de Historia Colonial en la

Universidad Central de Venezuela y como escritor en la gran cantidad de trabajos que

analizaremos aquí. ¿Cómo podía Mario Briceño-Iragorry escribir tanto en un panorama

político tan agitado y en el cual tuvo tanta participación activa?

Esto solamente puede ser respondido si pensamos en su necesidad de cumplir con su

vocación de historiador, de venezolano y en sus dotes personales para llevarla a cabo.

Ese escritor tenía que comunicarles a sus lectores la importancia de la solidaridad en

todos los campos de su acontecer histórico y por eso le era imposible callar.
312

4.4.1 LA SOLIDARIDAD CON LOS LIBERALES


COLOMBIANOS EN PELIGRO.

Mario Briceño-Iragorry viaja Bogotá el 14 de febrero de 1949, para permanecer en ella

como Embajador de Venezuela en ese país hasta julio de 1950 cuando “Presenta por

cuarta vez su renuncia a la Embajada de Bogotá, motivada a su desagrado con un

régimen que venía incumpliendo el ofrecimiento de dar los pasos necesarios para el

restablecimiento de la institucionalidad. La renuncia es aceptada.” (538) Además de esto

la situación que se le presenta a don Mario en Colombia no fue nada fácil porque lo

obligaba a tomar decisiones políticas de mucha importancia, debido a que estaban

involucradas en ellas la vida de muchas personas.

Cuando analizamos los informes diplomáticos de Briceño-Iragorry a la Cancillería

venezolana, tanto los de Centroamérica (539) como los de Colombia, que trataremos de

ahora en adelante, nos encontramos con un hombre práctico, observador profundo de los

detalles de la vida diaria.

No están ellos llenos de ideas morales que quieren ser explicadas e implementadas en la

realidad como ocurre en la mayoría de sus obras, sino que revelan la frescura del

observador de una realidad que en principio no tiene orientación moral ninguna y de la

que el destinatario tiene que sacar sus propias conclusiones.

(538) RIVAS, Rafael. RIERA, Gladys. “Cronología de Mario Briceño-Iragorry.” págs. 27 y 28.
(539) Ver pág. de este trabajo.
313

Realidad que impone una conducta rápida a ser seguida frente a ella y no una reflexión

profunda que retardaría las consecuencias de la acción. Como la reflexión había sido

hecha ya de antemano a lo largo de sus obras, las acciones se muestran sin que ésta las

ahogue y les confiera su sentido de direccionalidad. Esto no quiere decir que don Mario

no emita su opinión ante los sucesos presentados, sino que la urgencia y rapidez con que

tienen que ser redactados estos informes diluye la carga reflexiva que se encuentra en el

resto de sus obras.

No deja de estar presente en estos informes el conflicto de intereses que a veces ha

caracterizado la Historia de estos dos países. Un artículo del periódico El Tiempo escrito

por Luis Enrique Osorio titulado “Venezuela Heroica” dice lo siguiente:

“Si algo criticara yo a Venezuela en sus últimos años, a


través de cinco administraciones, es su excesivo
hermetismo, su aberración nacionalista, tan recelosa y
tan reñida con el credo bolivariano, que tenía
proyecciones continentales y dejó rotundas consignas
de unión entre nuestros pueblos. ... La nevera en que
se conserva hoy la Carta de Quito es, sino una prueba,
por lo menos una sugestión para que mis conceptos se
tengan en cuenta ¿Cuáles son los propósitos que tiene
hoy Venezuela y que los demás países niegan? Si es el
pensamiento de Bolívar lo que ella proclama,
Colombia, como en la Guerra Magna, está dispuesta a
secundarla. No saldrá de aquí el arresto, porque el
alma de nuestro país tiene exceso de mesura.” (540)

(540) OSORIO, Luis Enrique. “Venezuela Heroica” en el Tiempo Colombia, Expediente N° 179. Materia:
Referente a un artículo del escritor Luis Enrique Osorio titulado Venezuela Heroica. 16-4-1950. En
cuanto a la carta de Quito nos dice Mario Briceño-Iragorry en una entrevista que le hicieron en
Colombia. “Y La Carta de Quito, que nos dice, señor Embajador? –Respecto a la Carta de Quito,
debo manifestarle que desde su celebración es objeto de cuidadoso estudio por parte de los
organismos venezolanos competentes. La diferente estructura económica de nuestros países y los
reclamos de ciertas industrias venezolanas, determinaron al gobierno anterior a no solicitar su
aprobación legislativa hasta tanto no se hubieran hecho estudios formales de la situación que
crearía su vigencia, estudios en los cuales aún se ocupan los aludidos organismos.” Ibid., Obras
Completas., “El Embajador de Venezuela habla sobre las relaciones comerciales entre ambos
países.” Vol., 19, pág. 322, (1949). El texto de la carta de Quito puede ser consultado en Panamá y
sus relaciones Centroamericanas de Fellix Fernández Shaw pág. 197 a 207. Cuando lo leemos no
podemos dejar de pensar en Alianzas como la Unión europea que tienen tanta vigencia
actualmente. Sobre ella nos dice este autor: “¡Qué cita tan desafortunada con las estrellas tuvieron
los tres importantes convenios (Carta de la Habana, el Convenio Económico de Bogotá y la Carta
de Quito) suscritos en 1948! Sí, ciertamente, algunos de sus defectos constitutivos han sido la causa
de su perdición no lo es menos que, aun con ellos, recibido el necesario número de rectificaciones,
314

Mario Briceño-Iragorry no tarda en contestarle el 17 de abril de 1950:

“Ahora, si tú te pones a ver el panorama venezolano a


través de la solicitud tomada por nuestro Gobierno y
por nuestras entidades económicas frente a la unión
aduanera recomendada en la Carta de Quito,
generalizas para el juicio una posición particular. ...Pero
a Venezuela no se le puede pedir que renuncie a sus
derechos de defensa económica en nombre de
determinados principios así sean ellos por demás
nobles y elevados. Desde que se firmó la Carta de
Quito, nuestros organismos económicos mostraron
reservas que obligaron al Gobierno de Gallegos a
abstenerse de pedir su aprobación legislativa por las
razones que en Bogotá expuso, en enero pasado, el
doctor Manuel Pérez Guerrero, Ministro de Hacienda
de aquel régimen. Esta misma posición ha seguido el
actual Gobierno de Venezuela. I esa posición, clara y
escuetamente la ha sostenido mi Cancillería en sus
tratos con las Misiones diplomáticas de los otros países
partes en Instrumento de Quito. ... No, mi querido Luis
Enrique, Venezuela jamás ha pecado de aberración
nacionalista. Todo lo contrario, ha habido no sólo la
presencia generosa de Venezuela en la oportunidad
del dolor humano, sino también un desorbitado deseo
de servir con que ha llegado a poner en riesgo las
mismas fuerzas de la Nación. Por ello hoy nos
empeñamos su hombres en buscar la manera de
abastecernos nosotros mismos, para alcanzar la feliz
posición que Colombia cultivando un sano y laudable
nacionalismo, ha logrado como fuerza creadora de
prosperidad y de riqueza.” (541)

En este fragmento trata una cuestión de singular importancia para la política

internacional de la época. La actitud de Venezuela frente a los acuerdos interamericanos,

como fueron la Carta de Quito ya mencionada, y otro problema también importante, la

pertenencia de Venezuela a la Flota Mercante Grancolombiana, derivado de que

Venezuela no quiso aceptar la Carta de Quito.

habrían dejado su huella en los campos económicos mundial, continental y regional.” pág. 98. Sólo
Colombia y Ecuador ratificaron la Carta de Quito.” pág. 101.
(541) BRICEÑO IRAGORRY, Mario. “Venezuela Heróica” en el Tiempo Colombia, Expediente N° 179.
Materia: Referente a un artículo del escritor Luis Enrique Osorio titulado Venezuela Heróica. 17-4-1950.
La Carta de Quito no fue enviada por Rómulo Gallegos al Congreso para ser aprobada
porque tuvo mucha oposición de los industriales venezolanos ya que en estos años, como lo deja
entender Mario Briceño-Iragorry, Colombia producía más que Venezuela y probablemente hubiera
obtenido más ganancia con este proyecto.
315

Mario Briceño-Iragorry continúa con la política ya establecida por el Gobierno anterior

de Rómulo Gallegos. Venezuela se abstiene de firma la carta de Quito porque, en aquel

momento, observa él, la economía colombiana es más productiva que la de Venezuela y

no sería conveniente la firma del convenio.

En la separación de Venezuela de la Flota Grancolombiana tomaron parte otros intereses

que él explica después de que ya no es Embajador:

“Las razones invocadas por Venezuela para separarse


de la Flota Grancolombiana no las conozco
cabalmente. Mientras fui Embajador en Colombia
surgieron diferencias por el paralelismo de la acción
de aquélla con la Flota Venezolana de Navegación;
mas, me fue dado apreciar entonces muy de cerca la
labor de mis queridos amigos los Drs. Alberto Losada
Casanova y Héctor Cuenca en orden a solucionar
fricciones. A mí me era simpática la línea, pues si bien
es harto difícil, por si no imposible, articular hoy la vieja
unidad política que deseó salvar el Libertador,
considero, en cambió, hacedera y beneficiosa la
conservación y la creación de nexos que den fuerza a
los vecinazgos y que mantengan la vigencia espiritual
de la antigua comunidad política que ganó el
mayorazgo de la libertad en la América española. (542)

Mario Briceño-Iragorry observa que para ese momento Colombia tiene una economía

más productiva que la de Venezuela porque se ha concentrado en producir los bienes

que necesita para su subsistencia, mientras que Venezuela importa todo lo que necesita.

Siempre es importante conocer al vecino y en estos informes aparece Colombia

presentada en uno de los momentos más dificiles que ha tenido su Historia: la época de

la violencia. Motivada esta situación por la muerte del líder del partido liberal Jorge

Eliécer Gaitán el 9 de abril de 1948.

(542) Ibid.,Obras Completas “Caudillismo, integración, anticomunismo” Vol. 19, pág. 300. s/f.
316

“A raíz de los bochornosos acontecimientos ocurridos el


9 de abril de 1948 se ha desarrollado en todo el país
una persecución incansable contra todos los
ciudadanos afiliados al partido liberal.” (543)

Intenta el partido conservador disminuir la fuerza de su opositor el partido liberal, no por

medio del libre juego de un debate político racional, sino por la intimidación violenta de

sus miembros, que en muchos casos terminó con la muerte de éstos y por consiguiente

con la venganza de los liberales que no tenían otra respuesta ante los hechos, porque los

conservadores contaron en esta lucha con el auxilio del ejército y la tácita aceptación del

gobierno colombiano.

“...Los voceros del conservatismo, como lo hace El eco


nacional pregonan la liquidación y disolución del
Partido Liberal, con el fin de lograr la desmoralización
de las masas, lo que en parte podrán lograr en razón
de la indefensión en que se hallan los liberales, a cuya
prensa no se permite la beligerancia necesaria para
contrarrestar la campaña de los periódicos
conservadores.” (544)

El Gobierno no sólo no permite a los liberales expresarse libremente a través de la

prensa, sino que instrumenta, según Mario Briceño-Iragorry, toda una política

económica dirigida a restarle poder político a ese partido.

“...La más importante de esas medidas - y a la que me


referiré únicamente en la presente - es el Decreto
presidencial por el cual se les aumentó el salario a los
obreros y a los empleados de las empresas particulares.
Con ella logró en parte el Gobierno aplacar en el
ánimo de muchos trabajadores liberales, carentes de
conciencia política, como la mayoría de los habitantes
de este país, el furor de la pasión partidista que
los preparaba para la organización de movimientos
subversivos contra lo que ellos conceptuaban, no sin
razón, un aleve atropello contra sus intereses
mayoritarios.
Una vez llevada a la práctica tal resolución, los
resultados fueron completamente opuestos a los
intereses populares. Ya que con base en dicho
aumento y el acatamiento del Gobierno los
comerciantes e industriales han simultaneamente

(543) Ibid.“Asilados en la Embajada de Venezuela en Bogotá.” “Carta de Alfonso Herrera y William Daw
dirigida a Mario Briceño-Iragorry.” Colombia, Dirección Política, Expediente 95, 1950.
(544) Ibid. Colombia, Dirección Política, Expediente 27, 18-1-1950.
317

subido el precio a sus mercancías en una proporción


mucho mayor.
Mientras tanto, los ricos empresarios en principio
aparentemente perjudicados por el Decreto, ven
aumentar sus caudales, contra la condición cada vez
más triste de una inmensa masa depauperada, con un
gran índice de analfabetismo, con pésimas
condiciones higiénicas que sin saber cuál será el
destino de su miseria ni el objeto de sus luchas,
entregan a menudo sus vidas en constantes choques
armados, guiados por quienes utilizan sus sacrificios
para discutirse, junto con el poder político una mejor
realidad para sus florecientes consorcios económicos.”
(545)

Sin embargo, los conocimientos que tiene la opinión pública acerca de estos sucesos son

muy pobres debido a la escasa información comprobable de la situación que se está

viviendo.

“...creo mi deber decir una vez más a usted que la


estricta censura oficial hace muy difícil la consecución
de noticias veraces y que las fuentes que informan a
esta Embajada nada han suministrado en concreto....”
“....varios documentos de índole política que
circulaban clandestinamente en esta ciudad. Debido
a la censura de la prensa es frecuente la aparición de
esta clase de papeles cuya distribución es muy
profusa....”(546)

Esta ambivalencia en las informaciones provenientes a veces de anónimos callejeros se

complementa con el rumor que deforma los hechos ocurridos, pero que a la vez es junto

con los papeles clandestinos una de las fuentes de que se dispone:

“Y aquellas informaciones que la censura tacha, ...se


agrandan hasta convertirse en uno como estado de
conciencia, tal vez con poco fondo de verdad algunas
veces.” (547)

Sin embargo, frente a esta ausencia de información Mario Briceño-Iragorry nos expone

su análisis de la situación que puede observar en los dobleces que manifiestan en su

(545) Ibid. Colombia, Dirección Política, Expediente 27, 5-3-1950.


(546) Ibid. Colombia, Dirección Política, Expediente 27, 18-2-1950.
(547) Ibid. Colombia, Dirección Política, Expediente 27, 27-1-1950.
318

conducta los políticos colombianos.

“Mas una consideración serena de la situación


colombiana conduce a asentar que la
constitucionalidad ha sido quebrantada y que aquí ,
más que en estado de sitio se vive en un amañado
régimen de facto, afincado en las fuerzas armadas y
revestido de aspectos de juricidad, en el cual el
Presidente usa atribuciones omnímodas que no
le confiere ningún artículo constitucional y que dan a
su gestión los caracteres de una virtual dictadura,
porque las Facultades Extraordinarias que ejerce
actualmente el Ejecutivo arrancan de un golpe de
estado, realizado contra la esencia del ordenamiento
jurídico que pauta la constitución, y dado como medio
que impidiese que el Jefe del Estado fuera sometido a
juicio ante sus jueces naturales y como oportunidad
para imponer a las urnas el triunfo de la candidatura
del doctor Laureano Gómez.” (548)

Consideraciones generales sobre la política de violencia, que el Presidente electo

condena, al igual del Presidente Ospina y de todos los dirigentes responsables del

partido, mientras la policía y los funcionarios departamentales la practican sin descanso.

(549)

Además de esto, Briceño-Iragorry expresa sus observaciones acerca de la astucia que

tiene Colombia en la construcción de su imagen ante la opinión internacional.

“Porque es preciso dejar sentado para siempre que en


Colombia escasean los escrúpulos y que los
sentimientos populares no son propiamente los más
refinados. De ahí que si las torturas a detenidos políticos
existieran, no serían lo peor de cuanto aquí ocurre,
pues hay tales demostraciones de primitiva barbarie,
que el hecho de colgar como un péndulo a un
ciudadano, aparecería como un leve incidente
carcelario provocado quizás, para diversión de
aburridos agentes de investigación. ....
La crueldad, el sadismo, la sevicia, el menosprecio por
la vida humana, parecen ser las características de este
pueblo inexplicable, de confusas reacciones y de
precaria moral a lo largo de la historia, en los distintos
terrenos políticos, grandes hechos de sangre,
pacientemente ejecutados, indican cuál es aquí la
norma.. ... Pero esto no es fenómeno de última hora

(548) Ibid. Colombia, Dirección Política, Expediente 27, 7-1-1950. Subrayado en el original.
(549) Ibid. Colombia, Dirección Política, Expediente 27, 3-2-1950
319

sino característica de una nación que no ha hecho


sino engañar la historia y el juicio de América.” (550)

Estos comentarios secretos no traslucen en las opiniones públicas del Embajador que

siempre están inclinadas a fomentar la unión entre los dos países.

En mi país se mira a Colombia con singular afecto y en


las altas esferas políticas de Venezuela se pone todo
empeño porque las relaciones gratísimas que unen a
ambos pueblos se expresen en realizaciones fecundas
para los intereses de las dos naciones. (551)

Frente a estos hechos de violencia la afluencia de ciudadanos colombianos que piden

asilo y visas a la Embajada de Venezuela es bastante alta. Mario Briceño-Iragorry da

asilo político a quienes así lo solicitan ante la Embajada de Venezuela en Colombia. De

ellos señalaremos los siguientes ejemplos:

“Asilo a Alfonso Herrera Rubio, Manuel Darío Bernal,


William Dou dirigentes políticos de la localidad de
Iconozo ...” (552)

Debido a esto manifiesta al Gobierno de Venezuela su posición como Embajador frente

a los hechos que están ocurriendo. Mario Briceño-Iragorry propone al Gobierno de

Venezuela una política doble: por un lado recibir a los liberales perseguidos por el

Gobierno Colombiano que soliciten asilo político en Venezuela y de esta manera

disminuir las simpatías de los liberales colombianos por los acción democratistas

venezolanos; por otro lado había que mantener la cooperación con el Gobierno de

tendencia conservadora colombiana. Aunque considera que los conservadores son más

peligrosos en una alianza con Venezuela, (por razones históricas que provienen de su

(550) Ibid. Colombia, Dirección Política, Expediente 27, 3-2-1950 y 10-4-50.


(551) Ibid., Obras Completas, “La Venezuela de Hoy”,Vol.19, pág.313,(1949).
(552) Ibid. Colombia, Dirección Política, Expediente 27, 30-3-1950.
320

actitud frente al Libertador), en este momento los conservadores están más identificados

con la política que muestra la Junta de Gobierno presidida por Carlos Delgado

Chalbaud.

“No sin dejar de pensar que un fuerte estado


conservador es más peligroso para nosotros, pues en el
mesianismo conservador se abultan ideas de
grancolombianismo político más que entre los liberales,
albaceas francos de la política santanderiana. Ya dije
a usted que el conservatismo colombiano tiene el
nombre de Bolívar como excipiente para envenenar
voluntades venezolanas, pues a los conservadores -
inclinados a los procesos dictatoriales- les place la
ideología bolivariana, posterior a la Convención de
Ocaña, mientras los liberales siguen a Bolívar hasta
Ayacucho, sin procurar unos y otros la fusión que los
venezolanos hacemos de todos los elementos
dialécticos que forman la sorprendente estructura
moral del Libertador.
La presente cooperación intergubernamental nos
interesa mantenerla ya que los enemigos del actual
régimen colombiano coinciden con los enemigos de la
actualidad venezolana, y el Gobierno colombiano está
dispuesto a cooperar en todo lo que defienda la
estabilidad del régimen de Venezuela; al mismo
tiempo nos corresponde buscar que la posible alianza
de liberales y acción democratistas se debilite en razón
de nuestra política benévola hacia los emigrados
colombianos.” (553)

La intolerancia mutua entre los dos partidos colombianos y lo cruenta que se ha vuelto

la lucha política hace decir, a Fernando González, un escritor de quien Mario Briceño-

Iragorry reporta información al Ministerio de Relaciones Exteriores venezolano lo

siguiente:

“Refiriéndose a la política de Betancourt me dijo,


cuando lo visité en Medellín: Esos pícaros iban camino
de colombianizar a Venezuela.” (554)

La situación es aún más grave para el Embajador porque en esta época se vieron

involucrados algunos venezolanos que tomaron partido por el bando liberal, sobre todo

los dirigentes de Acción Democrática. En Septiembre de 1949 nos encontramos con el

(553) Ibid. Colombia, Dirección Política, Expediente 27, págs. 8 y 9, 10-4-1950


321

siguiente expediente firmado por Mario Briceño-Iragorry : Acerca de visas negadas por

parte de la Embajada en Bogotá a los Sres. Leoni, Carnevalli, y Dubuc.

“ A fin de instruir a estos acerca de venezolanos cuya


presencia sea inconveniente, pues algunos enemigos
han burlado funcionarios consulares colombianos y
obtenido tarjetas de turismo para entrar en esta
República.” (555)

La situación es tan compleja que se está pensando pedir el relevo del Embajador

colombiano en Venezuela, por lo que Mario Briceño expresa que la gestión de dicho

Embajador ha sido positiva para los dos países y que no sería conveniente en esos

momentos un cambio del Embajador colombiano en Caracas:

“... han insinuado la necesidad de relevarlo; lo que me


induce a pensar que a Venezuela conviene la
permanencia del Dr. Barrera Parra al frente de la Misión
colombiana, y que sería útil cualquier gestión de la
Cancillería venezolana en el sentido de hacer ver a la
de Colombia el agrado con que ve a dicho
Embajador. El cambio de mano en esa Misión podría
alterar la firmeza de las actuales relaciones, toda vez
que un nuevo embajador, en cuenta de la ineficacia
que ocasionó el retiro de su antecesor, imprimiría
rumbo diferente a su gestión ante el gobierno
venezolano.” (556)

Incluso el panorama es tan confuso que un periódico colombiano El Siglo llegó a afirmar

que la muerte del líder liberal Jorge Eliécer Gaitán fue planificada en Caracas, no en

Colombia:

“... adjuntos, un recorte del diario El Siglo, de esta


capital, edición correspondiente al 17 de los corrientes,
en el cual se editorializa sobre las actividades del
disuelto partido Acción Democrática y el asesinato del
doctor Gaitán, y los recortes del órgano gaitanista
Jornada contentivos de las réplicas al primero.” (557)

(554) Ibid. “Acerca de Fernando González.” 7-1-50.


(555) Ibid. (Mensaje cifrado) Colombia, Dirección Política, Expediente1421, D.C. 10. 27 de Septiembre de
1949.
(556) Ibid. Expediente 27, págs. 5y 6, 27-1-50
(557) Ibid., 19-4-50.
322

“Cuando el doctor Gaitán desautorizó enfáticamente


todo intento de perturbación contra la Conferencia
Panamericana, los innumerables, agentes
internacionales que habían venido a Bogotá se
sintieron defraudados. Rómulo Betancourt no sólo
perdía la oportunidad tanto tiempo buscada para
derribar al gobierno conservador de Colombia, sino
también las armas, los uniformes y el dinero que había
suministrado para el golpe.
.... En Venezuela se ha afirmado que el asesinato del
doctor Gaitán se planeó en la ciudad de Caracas.
Resultó de todas maneras significativo que los líderes
comunistas de Centro América y el Caribe hubieran
visitado la capital del hermano país dos meses antes
del 9 de abril, y que se hubieran encontrado de nuevo
en esa fecha, en la ciudad de Bogotá.” (558)

La réplica del órgano de prensa de los seguidores del líder colombiano Gaitán no se hace

esperar:

“Por nuestra parte, como amigos de Venezuela y de


Rómulo Betancourt, rechazamos las torpes
aseveraciones de El Siglo dictadas por la pasión
sectaria y por un ánimo protervo de ocultación de la
verdad. Jorge Eliécer Gaitán conservó por Betancourt
noble y sincera amistad y tuvo la fortuna de contar con
igual amistad por parte del expresidente de la vecina
república. Precisamente el día en que fue abatido el
gran caudillo colombiano se ocupaba en organizar un
gran homenaje popular a Betancourt en la capital.”
(559)

En julio de 1950 Mario Briceño-Iragorry renuncia a la Embajada de Colombia como ya

anotamos cuando iniciamos este punto. Una vez que esto ocurre la política del Gobierno

de Venezuela con respecto a los liberales colombianos perseguidos por el Gobierno

conservador va a cambiar, ya que no se va a aceptar más exiliados en nuestro territorio.

Esto es claro cuando le comunican a Manuel Osorio Menda, Encargado de Negocios ad-

interim de los Estados Unidos de Venezuela en Bogotá, el 15 de diciembre de 1950 que

se abstenga de tomar decisiones de asilo. (560)

(558) Ibid. El Siglo. 17-4-50.


(559) Ibid. Jornada., 18-4-50.
(560) Colombia, Dirección Política, Exp. 95, 15 de diciembre de 1950.
323

Podemos decir, entonces, que don Mario contribuyó en estos años a mantener una

actitud humanitaria con los ciudadanos del país vecino que estaba inmerso en una ola de

sangre. Estaba consciente de que estos liberales colombianos se identificaban más con la

oposición política al gobierno venezolano de Carlos Delgado Chalbaud que con su

aceptación. Sin embargo, aspiraba que una política solidaria por parte del gobierno de

Venezuela podía hacer cambiar su antipatía hacia Delgado Chalbaud.

Pensamos por nuestra parte que Briceño-Iragorry conociendo a fondo lo que estaba

sucediendo en Colombia, no podía soportar que hermanos nuestros estuvieran siendo

asesinados impunemente y de allí su decisión de asilarlos. No podía recomendar al

Gobierno de Delgado Chalbaud que se opusiera abiertamente ante la opinión

internacional por los hechos que la represión política conservadora estaba ocasionando

en Colombia, porque sabía que el Gobierno de Delgado Chalbaud contaba más con la

aceptación de los conservadores que con la de los liberales, y eso hubiera sido un error

político para el Gobierno de Venezuela que Mario Briceño Iragorry representaba en ese

momento.

Se vio nuevamente en una posición parecida a la que se encontró a finales de la

Presidencia de Isaías Medina Angarita, representado a un Gobierno cuyos principios

políticos ( voto indirecto) no podía defender completamente porque entraban en

conflicto con sus creencias individuales. (561)

(561) Ver pág. de este trabajo.


324

Confesamos que no es fácil ante la situación descrita hacer un juicio histórico sobre la

conducta política de don Mario en este caso, como no ha sido fácil en todos aquellos

momentos en que hasta ahora el autor se ha enfrentado a una situación límite frente a la

política. Generalmente no asume una posición de rebeldía extrema que hubiera sido tal

vez en estos casos tratados la única francamente admisible, sino, que en este capítulo,

nos muestra una posición que trata de conciliar los principios políticos de la oposición

liberal con los principios políticos conservadores del gobierno de Venezuela por él

representado. Pero la realidad política generalmente no admite matices y por eso el

Gobierno de Venezuela prefirió, después de la renuncia a su cargo de Embajador, seguir

ignorando los asesinatos de los liberales colombianos negándoles el derecho de asilo

porque los conservadores estaban definitivamente de su lado.

Muchas veces habla en sus escritos de su falta de habilidad para la política práctica, sin

embargo, no se abstenía de participar en ella cuando creía que la situación lo requería,

esta dinámica de atracción y repulsión podría reflejar el juego siempre vigente entre las

ideas que quería implantar y la resistencia de la realidad para aceptarlas.

“Aunque las preguntas no hacen relación al escabroso


tema de la política, empezaré por decir que soy y no
soy político. Soy político en cuanto soy hombre. Ya
Aristóteles nos definió a los bípedos implumes como
animales políticos. Además, me gusta la cosa
pública.”(562)

4.4.2 LA SOLIDARIDAD HISTÓRICA

(562) BRICEÑO-IRAGORRY, Mario. “Nuestros escritores hablan de sí mismos.”,Vol. 19, pág. 278, (1952). Pero
recordemos que para Aristóteles la política se derivaba de la ética. Circunstancia que no suele
tenerse en cuenta, cuando se utiliza el vocablo político en sentido práctico.
325

Denominamos este apartado con este nombre porque en estos cuatro años Mario

Briceño-Iragorry escribe cuatro ensayos donde resume claramente su posición

historiográfica que ha ido delineando a través de su vida: “Ambito y razón del

Humanismo Americano”, “La Leyenda Dorada” “Sentido y Función de la ciudad” y “El

sentido de la tradición”. Todos ellos pasarán a formar parte del libro Introducción y

defensa de nuestra Historia donde se encuentran otros ensayos como “Nuestros estudios

Históricos” y la “Historia como elemento de creación” ya analizados en este trabajo.

(563)

Solidaridad histórica porque la Historia era precisamente la encargada de mantener los

vínculos entre los seres humanos a través del tiempo. Es la forma más sutil y tal vez más

difícil de solidaridad porque no cuenta con la vinculación estrecha que vivir el mismo

tiempo histórico puede crear entre los hombres. Sin embargo es la muestra más perfecta

de decantación de la solidaridad. La solidaridad histórica expresa lo que ha quedado de

esa virtud después que el tiempo ha intentado borrarla con la muerte. De la solidaridad

histórica depende la idea de venezolanidad que se expresa a través de la patria, la

(563) Ver pág. de este trabajo.


326

nación y la cultura. El amor con que había sido construida una cultura tenía que ser

trasmitido a través de la Historia.

“Para amar la Patria es preciso amar su Historia, y para


amarla en su totalidad, es necesario conocer y amar su
Historia total.” (564)

Esta aspiración de una Historia total se ve reafirmada con la aspiración de un desarrollo

armónico de ella hacia un único fin al final de los tiempos.(565)La Historia total será

uniformada por un canon valorativo definido por la cultura. Los fragmentos de las

historias parciales pueden calzar -para él- en la Historia total como piezas armónicas de

un gran rompecabezas.(566)

Por lo tanto La Historia era una fuerza constructora de la nacionalidad y la cultura, y en

concreto, el elemento primordial en la elaboración de la venezolanidad.

“Hoy, como un deseo de reencontrarnos con nuestro


propio destino, evocamos afanosamente la vida y
conducta de nuestros antepasados. Vosotros
conoceréis los hilos que os llevan hasta entroncar
vuestros linajes actuales con los Padres antiguos.
Muchos tendréis lazos que no llegan, por posteros,
hasta las familias primitivas, pero aún en este caso,
todos os sentís unidos en la comunidad de una familia,
cuyos abuelos físicos o morales son los fundadores que
acompañaron a Juan de Villegas a echar las bases de
esta ciudad afortunada. Yo, que vengo de fuera,
coincido en sentirme con vosotros descendiente de los
Padres fundadores de Nueva Segovia. Evocarlos, es
evocar la raíz de la Patria y sentir el rescoldo del fuego
con que se han templado las grandes voluntades de la
República.” (567)

(564) BRICEÑO-IRAGORRY, Mario. Obras Completas. “ “La Leyenda dorada.” Vol 4, pág. 271, (1951)
(565) “La armonía en la verdad no puede ocurrir sino a la consumación del fin unitario del hombre, como
problema central de la Historia.” Ibid., “Carta a José Humberto Quintero.” Vol. 23, pág. 575, 9 de
enero de 1955.
(566) “Por eso he consagrado mi flaco razonamiento a la idea de que sólo hay una Historia nacional,
donde caben las historias fragmentarias que han querido hacer los partidos y los intereses políticos.”
Ibid., “Coda”, Vol. 19, pág. 74, (1952)
(567) Ibid., Vol. 4.”Sentido y función de la ciudad’’. pág. 297, (1952).
327

Nuestra Historia está en deuda con nuestra cultura porque no ha seguido el camino para

crearla y convertirla en una expresión donde la idea de aglutinación venezolana esté

presente. (568) De todas formas él cree en la Historia como una fuerza constructora provista

de coherencia y voluntad integradora.

“Anteo, para recobrar fuerzas, tenía que poner sobre el


suelo nativo el heroico talón. Los pueblos, para
conservarse en el goce de sus fuerzas creadoras, han
de mantener los pies de la conciencia bien hundidos
en la realidad de sí mismos. Y la realidad de los pueblos
es el balance de su Historia, la cual deben mirar, no en
pos de la alegre ejemplaridad, sino como dimensión
que pone los signos diferenciales y unitivos de las
generaciones que la llenan, y que, con nosotros,
habrán de prolongarse por testimonio de un esfuerzo
colectivo.” (569)

La Historia era un arma defensiva que al fomentar la solidaridad por lo nuestro impedía

que los valores de otras culturas destruyeran los que eran considerados como propios.

“Hasta hoy, considero el cuerpo de ideas que durante


más de veinte y cinco años he venido sosteniendo en
la cátedra, en la tribuna y en el libro, como el mejor
enderezado a dar vigor a nuestra Historia y fuerza
defensiva a la nación. “ (570)

La Historia tiene una función moral que impulsa a construir y no a destruir los valores

de la nacionalidad.

“Buena cura para la crisis de valores que amenaza la


integridad nacional, es este volver sobre nosotros
mismos por medio de la reconsideración y revaluación
del pasado. Delicada labor que reclama hábitos de
moralista y de psicólogo, precisa remirar nuestro
proceso histórico con sentido de realidad, que evite el
peligro de ver con ojos desapropiados los hechos
antiguos y de concluir como si se hubieran efectuado
en otro plano de posibles. Seguro estoy de que un
examen juicioso, sereno y esperanzado de nuestra vida
histórica librará a las futuras generaciones del

(568) “Y con sentido humano, consultando el hontanar de nuestra historia, explicar mucho, nuestros
dolores colectivos para procurarles remedios que salden en parte nuestra gran deuda con la
cultura. .... Un clima democrático sólo puede crearse sobre un amplio espíritu de comprensión y
convivencia.” Ibid. Vol. 18, págs. 308 y 309, (1947)
(569) BRICEÑO-IRAGORRY, Mario. Obras Completas. “ “La Leyenda dorada.” Vol. 4, pág. 288. (1951)
(570) Ibid., “La Leyenda Dorada.” pág. 283 (1951)
328

espantoso pecado presente que está empujando a


nuestro pueblo a desertar de sí mismo.” (571)

Esta necesidad de solidaridad histórica lo hace incluso modificar su actitud frente al

aporte cultural que el substrato indígena había dejado en nuestra nacionalidad,

manifestada claramente en Tapices de Historia Patria, como ya tratamos en este

trabajo.(572) En esta época en artículos como “La verdad de nuestro pueblo” nos dice lo

siguiente:

“Pero el indio es factor muy principal para el estudio de


nuestro mestizaje y para la comprensión del proceso
formativo de los pueblos. Su aportación precisa verla,
no sólo como elemento de trabajo en la formación
material de la riqueza colonial, sino también en lo que
representa para el nuevo sentido que adquirirán en
nuestro suelo las fórmulas hispánicas.” (573)

En la lucha por los valores propios la Historia cuenta con el arma de la tradición que ha

solidificado los valores históricos en el pueblo. La tradición es la fuerza defensiva de la

Historia.

“Muchos se desdeñan porque se les llame


tradicionistas. Yo, en cambio, tengo a orgullo que se
me moteje de tal y con clara responsabilidad de lo que
ello representa, os hablaré esta tarde de la tradición
como sentido creador y como fuerza defensiva de los
pueblos.” (574)

La creación tiene que estar basada en una sensibilidad con respecto al pasado para

poderse dar con autenticidad. La existencia de la tradición da a los pueblos atributos

afirmativos que les permiten desenvolverse con gran seguridad y dominio de sí mismos

en el concierto de las naciones, y no sólo eso, les da perspectiva para conocer cuáles

podrían ser sus posibles planes de desarrollo futuro.

(571) Ibid.,”Sentido y función de la ciudad.” pág. 297 y 298, (1952).


(572) Ver pág.
329

“Carácter, fisonomía, tono, impulso, perspectiva


representa para los pueblos una bien formada y
defendida tradición” (575)

En Venezuela la fuerza defensiva de la tradición debe ser inculcada tal vez con más

fuerza que en otros pueblos porque estamos en un país donde: “Se ha pensado que

destruir es lo mismo que hacer algo.” (576)

Al mismo tiempo la tradición es la dinámica que defiende y crea al mismo tiempo.

“Tradición es, por el contrario, comunicación, movimiento, discurso.” (577)

La tradición tiene que ser distinguida de la Historia porque ella contiene valores no

teóricos y sentimentales, es mágica. La tradición es la vitalización de los valores

históricos dentro del pueblo, es la Historia hecha carne. El Historiador debe conocer

estos valores, entenderlos y captarlos para poderse convertir en un verdadero intérprete

del pueblo. Es tal vez en el concepto de tradición, donde podemos observar en don

Mario con más facilidad la influencia que tuvo el filósofo alemán Eduard von Hartmann

(1842-1906), quien tiene toda una teoría sobre la importancia del inconsciente en la

Historia y sobre lo que éste representa

“Como la voluntad de Shopenhauer, lo Inconsciente


representa el dolor y el sufrimiento, pero también como
aquéllos la evolución del mundo y la progresiva
irrupción de la conciencia son actos indispensables del
gran drama que conduce, finalmente a la aniquilación
del dolor de lo Inconsciente y a la salvación. Esta
salvación necesita, para ser llevada a cabo, la
actividad del hombre, y el progreso de la historia, y por
eso el pesimismo que produce la conciencia de la
existencia del mundo puede transformarse en un

(573) BRICEÑO-IRAGORRY, Mario. Obras Completas. “La verdad de nuestro pueblo.”Vol. 17, pág. 216,
(1952)
(574) Ibid., “El sentido de la tradición.” Vol 4, (1951)
(575) Ibid., pág. 314.
(576) Ibid., pág. 304.
(577) Ibid., pág. 305.
330

optimismo activista, que tienda en todas las esferas,


por el cumplimiento cabal de la historia y de la cultura,
a la definitiva salvación.” (578)

Eduard von Hartmann es citado en este trozo de Mario Briceño-Iragorry donde habla de

la importancia de la tradición como elemento no consciente que integra junto con la

Historia los valores del ser y la nacionalidad. En este momento sentimos que es

necesario expresar muy escuetamente las ideas principales de este filósofo porque a

nuestro entender iluminan algunas reflexiones del autor tratado aquí.

Lo inconsciente es la sustancia verdadera y es también la realidad última. Sin embargo,

este inconsciente aunque tiene mucha influencia del concepto de Voluntad de

Schopenhauer, no puede ser identificado totalmente con éste, porque Von Hartmann

quiere armonizar el concepto de Voluntad con la Idea de Hegel y con la noción de

Schelling de una idea inconsciente detrás de la naturaleza. Siguiendo esta línea Von

Hartmann intenta fundir el pesimismo de Schopenhauer con el optimismo de Leibniz.

Algunos de los conceptos como el de tradición que utiliza Mario Briceño-Iragorry para

describir la Historia y la cultura de Venezuela en esta época, recuerdan las teorías de

Eduard Von Hartmann, como veremos más adelante Sin embargo pensamos que sus

ideas de la fuerza de lo inconsciente -aunque están influidas por Von Hartmann- se

inclinan más, a la raíz romántica que tiene su pensamiento histórico y que ya hemos

asomado en la primera parte de este trabajo.

(578) FERRATER MORA, José. Diccionario de Filosofía. “Hartmann Von Eduard” (Tomo II ) pág. 1561. Para
resumir escuetamente las ideas de Von Hartmann hemos utilizado las siguientes fuentes. Emile.BRÉHIER,
Historia de la Filosofía págs. 542 y 543 y Frederick Copleston, S..J., A history of Philosophy. págs. 288,
289, 290, 291, 292.
331

“Tradición como transmisión de los valores formados


por los antepasados. Legado de cultura que el tiempo
nos transfiere para que, después de pulido y mejorado
por nosotros, lo traspasemos a las futuras generaciones.
Más allá de las manifestaciones objetivas que la
personalizan en su aspecto documental, se elevan
ágiles, sutiles, inaprehensibles, los imponderables que
dan fisonomía y forman el genio de los pueblos. No se
les puede observar, ni menos aún se les puede
catalogar como valores reales. Son, en último análisis,
algo que ni se escribe, ni se graba, ni se mira, pero que
se siente de mil maneras como signo indeleble de la
substancia social. Son el modo de ver, de hablar, de
reír, de gritar, de llorar y de soñar que distingue y
configura, como si fuese una dimensión hartmanntiana,
el propio ser de las familias y de los pueblos. Diríase que
constituyen la conciencia que trasluce en el drama de
la Historia. En aquellos valores se recogen y subliman los
demás valores reales y sensibles, que forman el
andamiaje general de la cultura. Entenderlos y
captarlos, es tanto como entender y captar el propio
secreto de las sociedades, por donde su intuición
constituye el toque divino que convierte en magos a
los intérpretes del pueblo. (579)

Los valores de la tradición son los que permiten al pueblo tener conciencia de sí mismo,

son los que describen y expresan su ser a través de la evolución histórica. Es para

Edward von Hartmann la substancialidad “...la categoría metafísica propiamente dicha,

la que es aplicable únicamente a lo Inconsciente, a la sustancia verdadera.” (580)

Podemos advertir en la siguiente frase la importancia que tiene para él la tradición como

elemento que define el ser de los pueblos.

“Del propio modo como el hombre sabe que vive en


cuanto tiene memoria de su ser anterior, así mismo las
naciones proyectan para el futuro sobre el fondo de la
tradición, ya que difícilmente un pueblo que carezca
de la conciencia de sí propio uniformará sus conceptos
en torno al grupo de valores que deben servir de
norma a sus actividades venideras.” (581)

(579) BRICEÑO-IRAGORRY, Mario. Obras Completas. “El sentido de la tradición.” Vol. 4, pág. 306. Negrillas
nuestras. (1951)
(580) FERRATER MORA, José.Diccionario de Filosofía. “Hartmann Von Eduard” (Tomo II ), pág.1562.
(581) BRICEÑO-IRAGORRY, Mario. Obras Completas. “El sentido de la tradición.” Vol. 4, pág. 306.
Negrillas nuestras. pág. 307, (1951)
332

Por lo tanto Mario Briceño-Iragorry además de contar con la Historia para definir un

pueblo debe también tenerse en cuenta la tradición que funde parte del saber histórico

con los sentimientos del pueblo y de allí su fuerza mágica.

“Nosotros, por no poseer una tradición vigorosa,


carecemos de la fuerza mágica que pueda poner en
espantada a los filibusteros que vienen destruyendo,
con ayuda doméstica, el vigor económico, el vigor
político y el vigor moral de la patria venezolana.” (582)

Pero no siempre la tradición es buena. Ella, como la Historia, va a necesitar ser

orientada moralmente. El hombre de estado y el sociólogo deben estar pendientes para

que sobrevivan las buenas tradiciones. Ellas deben ser las que perduren en el desarrollo

histórico. La tradición como la Historia debe estar cargada para Don Mario de

moralidad.

“Para que la tradición mantenga su fuerza creadora,


es necesario que sufra una prudente reelaboración
que la quintaesencie para la ejemplaridad. El acto
disvalioso, así se repita a través de épocas diversas, no
debe mirarse en función ejemplar, sino como indicativo
de la permanencia de un proceso que es necesario
superar. Al hombre de estado y al sociólogo toca
vigilar en estos casos la razón de su insistencia y solicitar
los caminos del remedio. La tradición, como buen
legado, se recibe a beneficio de inventario. Lo que
nuestros antepasados hicieron en contradicción con
las normas universales de la moral y de la justicia,
debemos explicarlo en sus causas, como hecho
cumplido, pero no erigirlo en canon social ni aceptarlo
por norma de vida.” (583)

Es la necesidad de coherencia y de integración dentro del saber histórico lo que nos ha

llevado a unir la necesidad de solidaridad que Don Mario expresa hacia sus semejantes y

su pasión por la Historia que es la manera de demostrar la unión necesaria con el tiempo

pasado. La urgencia de coherencia e integración histórica manifestada por él lo lleva a

(582) Ibidem.
(583) Ibid., pág. 315
333

formular la necesidad de un canon histórico, idea que manifiesta con toda su fuerza en

su libro Mensaje sin destino.

“En cambio, a estas alturas de tiempo, ya debiéramos


haber adoptado, espontánea y uniformemente, un
canon histórico, no de creación oficial o policiaca, sino
formado, repito, sobre estructuras ideales, arrancadas,
a través de un proceso sedimentario de generaciones,
del fondo de nuestros anales. Contra ese canon
popular, nacional, al cual correspondería, como es
lógico, una sensibilidad defensiva chocaría todo
propósito forastero de desfigurar personajes y sucesos
de nuestra historia. Como cuerpo provisto de robustas
defensas naturales, el organismo social repudiaría por sí
sólo cualesquiera consejas que se opusieran a su
verdad histórica, sin necesidad de que se recurra,
como fatalmente hubo de recurrirse en el caso citado,
a drásticas drogas de gendarmería.” (584)

Este canon histórico constituido por “un grupo vigoroso y uniforme de valores

históricos”(585) es la expresión de que existe una razón histórica.

“Por ello, cuando se estudian las leyes de Indias a la luz


de la razón histórica y no de la pasión política,
aparecen como uno de los más excelsos monumentos
de la legislación universal.” (586)

La Historia tiene una razón propia que justifica su necesidad de coherencia y lealtad a

los valores de una cultura. Esto nos lleva nuevamente a decir que para don Mario La

Historia es fundamentalmente moral. (587)

Sin embargo, nosotros no siempre podemos apelar a la existencia de esta razón que da

sentido a los actos de la Historia. A veces los hechos históricos se muestran llenos de

una locura racionalmente inexplicable. El mismo afirma de Venezuela al comienzo de

este capítulo que es un “Manicomio” (588) porque no ha encontrado aún ni su razón ni su

(584) Ibid. Mensaje sin destino. Vol. 7, pág. 171, (1951).


(585) Ibidem.
(586) Ibid.“Sentido y función de la ciudad.” Vol. 4, pág. 294, (1952).
(587) Ver pág. de este trabajo.
(588) Ver pág. de este trabajo.
334

canon histórico. Pero, ¿ se han conseguido estos en alguna parte? ¿en algún período

histórico? ¿Cuál sería la dosis de racionalidad necesaria en los caminos de la Historia?

La solidaridad histórica, la coherencia que debe manifestar la Historia en acuerdo a

ciertos valores, el sentido constructor que para él debe conducir a la Historia -

expresados en última instancia por el canon histórico que debemos alcanzar- no son

propios de la Historia misma sino de lo que él considera que la Historia debe ser. No

siempre la Historia es coherente, constructora y solidaria si el historiador no une sus

destinos a una ética determinada.

En este sentido observamos en la solidaridad histórica de Don Mario cierta similitud con

el pensamiento de Eduard von Hartmann ya citado, con respecto al concepto, de

tradición. Pero la similitud, no sólo está presente en la definición de este concepto, sino

en la finalidad que la Historia persigue y en los mecanismos por medio de los cuales

podemos llegar a ese fin.

Para este filósofo alemán todos los hombres deberíamos cooperar en el crecimiento del

proceso cultural de la Humanidad:

“The proper goal, which unites all lesser ethical ends,


can only be a cooperative participation in the cultural
process contributing to the satisfaction of all particular
wills, and there, contributing ipso facto to the
termination of the universe.” (589)

(589) “Hartmann Eduard Von”. The Encyclopedia of Philosophy. Vol. 3. London, Macmillan Publishing, Co.
Inc. & Free Press, 1967 ,pág. 421.
335

Esta cooperación conduciría al fin del universo porque contribuiría a su definitiva

redención y en este sentido la solidaridad histórica y la solidaridad religiosa coinciden.

El mundo es imperfecto y ante él no cabe otra actitud racional que no sea el pesimismo

porque él no ha sido redimido todavía. En el momento en que el mundo sea redimido por

la cooperación solidaria de todos los hombres en un proceso cultural, se revelará la

necesidad del inconsciente a los ideales conscientes y ordenados de los hombres,

entonces el mundo alcanzará su redención.

“The conclusion anticipate von Hartmann religious


thought. The ethics of pessimism becomes a cosmic
drama of redemption.” (590)

4.4.3 LA SOLIDARIDAD HISPÁNICA

La solidaridad hispánica es una derivación de los motivos expuestos en la solidaridad

histórica.

“Cuando procuro hacer luz acerca de la verdad de la


Historia de nuestro pasado hispánico, creo servir a la
justicia, que sirvo los intereses de una nacionalidad que
clama por la mayor robustez de sus estribos. Al explicar
y justificar la obra de los españoles que ganaron
nuestra cultura, explico y justifico la obra de nuestros
antecesores, pues las estirpes que forman el sustrato
social y moral de la Patria, arrancan principalmente de
los hombres que vinieron a establecer durante el Siglo
XVI, en el vasto territorio, hasta entonces sólo ocupado
por los indios, las nuevas comunidades, donde se formó
el mestizaje que sirve de asiento a la nación
venezolana.” (591)

La solidaridad hispánica es expresada directamente en toda su obra, pero es un motivo

particularmente especial en Mensaje sin destino; porque según don Mario, el amor a

España afianzaría nuestra venezolanidad y como consecuencia nuestra continuidad


336

histórica. Sería como un escudo protector contra la invasión de los valores provenientes

del imperialismo inglés y del norteamericano que están avasallando nuestra identidad

cultural.

“Confundiendo tradición con involución, muchos han


querido ir, en aras del progreso, contra los valores
antiguos. Primero de estos casos lo constituye cierta
manera, hasta ayer muy a la moda, de enjuiciar
nuestro pasado de colonia española.” (592)

No podríamos decir que en Venezuela existía una Historia valiosa si no reconocíamos la

importancia de nuestro pasado colonial, que había sido sobre todo Hispánico. Tesis

defendida ya por don Mario desde muy temprano en su labor de historiador desde 1920

(593). Sin embargo, reconoce Briceño-Iragorry que el estudio de nuestra Historia había

avanzado mucho al respecto en los primeros cuarenta años del siglo XX, porque tanto

los historiadores de la generación positivista como aquella a la que él pertenecía habían

empezado a estudiar el pasado colonial con bastante énfasis.

“Hoy, en realidad, hay mejores ojos para mirar la


Historia. Ayer se la tomó como reducida aventura de
arrodillados romeros, que hicieran camino en pos de
alguna ermita donde fuese milagrosa la evocación de
cualquier prócer republicano. En cambio, de algunos
años a esta parte, el estudio de nuestro pasado ha
venido perdiendo el carácter ahistórico que alcanzó
bajo la inspiración de quienes miraron la Historia Patria
como un proceso de milagrería y como un rígido estar
en el seno de una gloria trabajada por los Padres de la
República. Hubo deseos de ahondar en la roca viva
donde estriba el edificio de la nación, y se halló que
no es de ayer nuestra vida de pueblo y se supo que los
orígenes de la nacionalidad no arrancan de la hora
luminosa de la rebelión de nuestros Padres contra el ya
caduco sistema colonial.” (594)

(590) Ibidem.
(591) BRICEÑO-IRAGORRY, Mario. Obras Completas. “ La Leyenda dorada.”,Vol 4, pág. 270, (1951).
(592) Ibid.,Mensaje sin destino. Vol 7, pág 175, (1951).
(593) Ver pág. de este trabajo.
(594) Ibid. “Sentido y función de la ciudad.” Vol 4, pág. 286, (1952)
337

Había que ser fiel a los valores de la cultura que él consideraba como creadora de

nuestras raíces lo que demuestra directamente la solidaridad histórica de nuestro autor.

España era nuestro centro de gravedad. Era nuestro Norte. Era el ejemplo a ser imitado

por las culturas hispanoamericanas.

“Esa hispanidad, total, intemporal, de donde emana el


valor agonístico de nuestro genio, representa para el
mundo americano un factor de gravedad semejante
al que representó el helenismo para la cultura
mediterránea y a lo que constituye la latinidad para la
civilización europea que busca por centro las
instituciones romanas. (595)

Para él, el hispanismo debía ser la idea central de nuestra cultura de la cual se derivaran

el resto de nuestras ideas creadoras.

“Idea tocada de eternidad, nuestro hispanismo


descansa en el espíritu de personalidad que distingue y
da carácter al insobornable pueblo de Sagunto y de
Bailén. Sus valores tienen la intemporalidad mítica de
todo lo que dura: el alcalde de Zalamea, Don Quijote
de la Mancha, Ruy Díaz de Vivar, Santiago, el del níveo
caballo, que todas las noches transita su luminoso
camino de estrellas, en espera de ser invocado por
quienes tengan el ánimo dispuesto a santificarse en el
servicio de la libertad del pueblo.” (596)

Don Mario era un apasionado amante de las ideas y de su expresión dentro de la

Historia. Ya anteriormente en este trabajo hemos señalado cierta reminiscencia platónica

en algunos de sus planteamientos históricos. (597) Por eso para él todavía existen valores

eternos que la Historia debe perseguir en su desarrollo. Uno de estos es el hispanismo.

Sin embargo la Historia a veces demuestra que se encuentra un poco reñida con la

intemporalidad de las ideas. España también ha llegado a compartir hoy muchos de los

valores del llamado mundo desarrollado que tanto don Mario temía. España ha recibido

(595) Ibid., “La Leyenda dorada.” pág. 276, (1951).


338

con beneplácito a los creadores de la leyenda negra y el hispanismo ha tenido que

retroceder ampliamente frente a valores no tradicionales.

“En nombre de esa leyenda se ha logrado la


desagregación de la conciencia de los pueblos
hispanoamericanos y se ha hecho, en consecuencia,
fácil el arribo de las naves donde viajan los modernos
corsarios que buscan convertir nuestras repúblicas
independientes en factorías para su lucro.” (598)

“Los corsarios” están hoy en la capital del hispanismo y


tal vez las naciones hispanoamericanas continúen con
“la prosecución del viejo drama español.” (599)

Sin embargo, aunque la idea de Hispanidad no tenga un líder claro y no pueda ser

definitivamente acabada por su tambaleante devenir en su concreción española sigue

proponiendo para nosotros una alternativa diferente a los valores puestos en práctica por

el llamado mundo desarrollado.

4.4.4 LA SOLIDARIDAD LINGÜÍSTICA

Los pueblos de España e Hispanoamérica, tienen una lengua común que expresa una

cultura. La lengua es uno de los representaciones más fieles de la Historia de una

cultura. Debemos comprender que es un vínculo hermoso y útil, y por ningún respecto

debemos perderlo porque la lengua es el vehículo primordial de la solidaridad.

“Cuando se lucha contra solecismos y contra


barbarismos, no se sirve a un mero propósito de
elegancia literaria, sino a una finalidad social. Cuanto
más preciso sea el instrumento de expresión, más
rápida es la comprensión del pueblo. Mejor y útil será el
comercio de las ideas. Para conquistar los pueblos no
hay como cambiarles la lengua nacional.” (600)

(596) Ibid., Ambito y razón del humanismo americano”, pág. 257, (1951).
(597) Ver pág. de este trabajo.
(598) BRICEÑO-IRAGORY, Mario. Obras Completas. “La leyenda dorada.”Vol 4,pág. 280, (1951).
(599) Ibid., pág. 272.
(600) Ibid., “Gramatica Social.” Vol. 16, pág. 372, (1952).
339

Andrés Bello, autor estudiado con detenimiento en estos cuatro año (1949-1952),

comprendió en profundidad este problema en su obra que debe ser conservada como un

monumento de solidaridad entre los pueblos Hispanoamericanos.

“Su obra fraguó a distancia de Caracas, pero en el


corazón de la gran Patria americana. Para ella elaboró
y enunció leyes que la guiasen en la relación
internacional; leyes que protegiesen el convivir civil
entre los hombres; leyes que ordenasen
filosóficamente el pensamiento; leyes que ayudasen,
en fin, a expresar con claridad y con fijeza ideas y
sentimientos. Su destino de hombre americano tenía
firme asidero y recio afinco en cualquier sitio del nuevo
mundo, donde Rocinante, Sancho y Don Quijote
tengan seguro pienso y sosegado sueño. Sobre lo
continental, se sintió universal. El veía, en cambio, en su
modestia, que al crecer su fama, estaba creciendo,
también la fama de su suelo natal. Y esa fama que
enaltece a un continente, Caracas la pregona con
orgullo. Jamás un hijo ausente devolvió mayor dádiva
a la madre feliz.” (601)

De esta solidaridad lingüística es bastante responsable la figura del escritor quien debe

estar consciente de la importancia de su misión ante su comunidad.

“Como las buenas drogas, la literatura tiene usos


delicados al esparcimiento, a la enseñanza y a la
elevación del alma del pueblo. No se la puede utilizar
como excipiente que sirva de vehículo a propósitos
dolosos. Más que obra recoleta de joyero, que pule
piedras y enhebra filamentos de oro para regocijo
propio, el escritor tiene una función social” (602)

El escritor es lazo de unión entre los hombres. Es el encargado de fundir las voluntades

para trabajar en terreno común. En Hispanoamérica se debe conservar como un fuego

inextinguible la lengua de nuestros antecesores. Tiene como función primordial el

(601) Ibid., “La ausencia de Bello”. Vol. 16, ,pág. 288, (1951).
(602) Ibid., “Este oficio de escribir.” Vol 16, pág. 305, (1952).
340

escritor ser uno de los más importantes continuadores de la Historia del castellano.

Pero este trabajo implica una solidaridad de la sociedad con la figura del escritor que

radica en el reconocimiento de la importancia de su trabajo por medio de un salario

adecuado. Eso no se ha logrado en Hispanoamérica y por eso recomienda don Mario un

mejor trato en este sentido para los escritores.

“El escritor, si bien renuncia en parte al derecho a la


riqueza que aseguran otras actividades más fáciles y
de menor categoría, tiene completo derecho de
aspirar a los medios de subsistencia. En cambio, es visto
por muchos como gente ociosa que escribe para
matar el tiempo.” (603)

4.4.5 LA SOLIDARIDAD RELIGIOSA

La religión era para Mario Briceño-Iragorry quizás el vínculo más importante que podía

manifestar la criatura humana hacia el ser que la había creado y al cual debía su

existencia. Este sentimiento se manifestaba también como unión con el universo al cual

pertenecía y como vínculo con sus semejantes.

En el caso particular de América Latina y de Venezuela ella era uno de los elementos

fundamentales que necesariamente conducía hacia la solidaridad.

“..la Patria es el área donde con religioso sentido de


comunidad se ha de cumplir un deber solidario, cuyo
signo más perfecto es la inquietante contradicción de
planos que hace la unidad aspada de la cruz.” (604)

(603) Ibid., pág. 300.


(604) Ibid., “Monseñor José Humberto Quintero.” Vol. 10 pág. 104, (1950).
341

La religión, si seguimos en este punto a su maestro San Agustín, (605) era la

manifestación del Ser Supremo en la Historia y como tal nosotros debíamos conservarla

dentro de la nuestra. Distanciarnos de la religión católica sería distanciarnos de nuestro

destino como pueblo.

“La Historia del cielo la trocaré con Historia de la tierra.


Nada diré de los deliquios de María cuando holgaba
ante la presencia del Creador que sacaba los mundos
del caos y ponía en equilibrio los manantiales de las
aguas. La predestinación de María, como
deshacedora de la culpa de Eva, es tema reservado a
quienes puedan traducir a la lengua común de los hijos
de los hombres el lenguaje secreto de los ángeles. En
cambio, la predestinación de nuestra tierra para
asiento de una cultura cristiana y para hogar
permanente de hombres dignos y libres, está enlazada
a hechos que se explican sin el arrimo forzado de las
divinas letras.” (606)

Es indiscutible que el tema de la solidaridad en don Mario proviene de su intensa

creencia religiosa. Todos los puntos de la solidaridad humana que tratamos y trataremos

en este capítulo son sólo el trabajo de un escritor que deseaba demostrar como una idea

proveniente de su formación católica podía ser posible en todos los ámbitos de la

Historia humana observados por él. En este sentido es muy difícil separar en el autor

estudiado aquí el campo divino, del campo terrenal. Para el pueblo, la producción

intelectual y la iglesia estaban tan unidos como:

“Pueblo, Letras e Iglesia, unidos con aquel sentido de


realidad jerárquica que San Pablo dio al Alma, a la
Psiqué y al Soma como elementos constitutivos del
hombre.” (607)

Ya hablamos en la solidaridad histórica de cómo la Historia debía conducirnos a la

(605) Ver pág. de este trabajo.


(606) BRICEÑO-IRAGORRY, Mario. Obras Completas. “María, Caracas y la unidad de la Patria.” Vol 10,
pág. 137, (1952).
(607) Ibid. pág. 145.
342

perfección. Al revelar la relación que existe entre la voluntad divina y la fuerza

inconsciente que domina al mundo. La Historia nos conducirá a concientizar y

armonizar los actos inconscientes, presentes en el mundo, con el orden que representa

por la voluntad divina.

4.4.6 LA SOLIDARIDAD SOCIAL Y LA IGUALDAD

Este es un tema que viene siendo objeto de análisis en este trabajo desde la época en la

que el joven Mario Briceño Iragorry polemizó con César Zumeta por considerar éste a

Mario Briceño Iragorry poco inclinado a ser igualitario. (608)

Sin embargo, cuando la idea de solidaridad se convierte en fuente inspiradora de su

pensamiento, sus ideas anteriores sufren una transformación como lo vimos en el caso

de su aceptación de la importancia del aporte indígena en el legado cultural de nuestro

país. (609) Al mismo proceso de reflexión es sometida la palabra igualdad. Cuando una

sociedad tiene como base la virtud de la solidaridad social y todos los hombres la

cumplen, no importa que ellos se desigualen en el proceso vital. Se respetarán todos

independientemente de las desigualdades que en el desarrollo económico o intelectual de

su vida hayan desarrollado. Si una sociedad tiene como base la solidaridad social, la

igualdad pasa a estar subordinada a ella.

(608) Ver pág. de este trabajo.


(609) Ver pág. de este trabajo.
343

Debemos destacar también que el término “solidaridad social” no es invención nuestra,

sino que fue pronunciado por Mario Briceño-Iragorry varias veces en sus libros.

Podemos citar un ejemplo de su etapa costarricense, momento en que inicia el

desarrollo de su reflexión sobre la idea de la solidaridad:

“Y esta labor hacia la solidaridad social representa en


todo caso una renuncia a posiciones individuales, en
mí ha representado algo más, pues he tenido que
contradecir a amigos muy cercanos y me he expuesto
a recibir calificativos desagradables de aquellos que
confunden la tolerancia con el menosprecio de
nuestras ideas personales y constitutivas. ...Creo, e
insisto en sostener, que la paz y la mutua colaboración
social sólo pueden lograrse como fruto del equilibrio
creador resultante del respeto profundo y hasta
supersticioso que los hombres mutuamente tengan
para su propia conciencia, unido a un respeto, quizá
mayor, por la humanidad entitiva de sus semejantes.”
(610)

Nuestro autor estuvo muy claro hasta su muerte en 1958 acerca de lo que el término

solidaridad social significaba:

“Urge educar a los nuevos hombres en la idea austera


y creadora de que, en el orden de los valores, tiene
mayor autenticidad y realidad la colectividad que el
individuo en sí.”(611)

Ante una noción tan clara sobre lo que la solidaridad significaba, la idea de igualdad no

puede ser entendida en el pensamiento de nuestro autor, sino se comprende la de

“solidaridad social”. Sin embargo ella merece una reflexión aparte dentro del

pensamiento histórico de Mario Briceño-Iragorry.

La sociedad estaba por encima del individuo, pero la búsqueda de la igualdad no debía

(610) BRICEÑO-IRAGORRY, Mario. Obras Completas. “ Carta a Augusto Mijares.” Vol 22, pág. 137, 1° de
noviembre de 1939.
(611) Ibid., “Carta a Numa Quevedo.” Vol. 23, pág. 488, 15 de Junio de 1953.
344

llevar a la anulación de las posiciones ganadas por las diferencias de personalidad, ni de

preparación de los individuos. Su posición ante el valor de la igualdad, es objeto de

reflexión en varias obras fundamentales de este período como: La Tragedia de Peñalver,

Mensaje sin destino, y en un ensayo del período anterior, pero que corresponde

temáticamente a la reflexión de este período: “Pequeño Tratado de la Presunción” (612 ).

Se analiza también el tema de la igualdad en ensayos realizados ya en el exilio, con “La

hora Undécima. (Hacia una teoría de lo venezolano)”.

En el prólogo de La Tragedia de Peñalver nos dice lo siguiente:

“Esa conciencia igualitaria creó a la vez una igualdad


anárquica de aspiraciones, difíciles de ser contenidas
dentro del marco de un sistema legal desprovisto del
soporte de una cultura popular, capaz de hacer
comprender a los hombres que la democracia no es
libertad para hacer lo que se quiere, sino actitud
reflexiva que obliga a querer hacer lo que se debe.”
(613)

Para Mario Briceño-Iragorry el concepto igualitario del venezolano, debido a que no

tomaba en cuenta el concepto más importante de solidaridad social, trajo enormes

tensiones a la sociedad ya que la igualdad se identificó más con el querer sin medida del

(612) Sobre este trabajo nos dice Thamara Hannot en su artículo “Don Mario Briceño Iragorry y la creación
de la tradición” lo siguiente: Pequeño tratado de la presunción aparece por primera vez en
volumen en la tercera edición de El caballo de Ledesma incluida en: Pasión venezolana, Caracas,
Edime, 1956 (179 p.): (pp. 13 a 191). Tal como aparece en el volumen 7 de las Obras Completas. ...
Nunca nos fue posible ubicar la primera edición. En la nota biográfica que Roberto Lovera De Sola
hizo a la edición de Mensaje sin destino (Monte Avila, Caracas, 1980) se señala que en la Revista
Bitácora que el autor fundó y dirigió a comienzos de los años cuarenta en Caracas. Consultamos a
su hija, Licenciada Beatriz Briceño Picón quien ratificó nuestra apreciación en relación con la no
existencia del dato y gentilmente nos puso en contacto con Rafael Angel Rivas. Este estudioso y
bibliógrafo del autor considera prácticamente inubicable esta fecha. Se inclina a pensar que la
primera publicación es la que podría interpretarse a partir del Prólogo a la tercera edición de El
Caballo de Ledesma (fechado en Caracas el 24 de enero de 1948). Según dice el autor en ese
texto: Pequeño Tratado de la presunción es un nuevo capítulo añadido a la presente edición. En él
hemos intentado ampliar el tema desarrollado al hablar de la deuda de las generaciones. Y
corresponde también a la reflexión de ensayos realizados ya en el exilio con “La Hora Undécima”.
Prólogo a la Tercera edición de El Caballo, tal como aparece en el Volumen 7 de las Obras
Completas, Ob. cit. P.9). En Montalbán. N° 30, pág. 46.
(613) BRICEÑO-IRAGORRY, Mario. OBRAS COMPLETAS, “La tragedia de Peñalver.”Vol. 6, pág. 208, (1949)
345

hombre venezolano que con su deber ser. Además le sembró una anarquía que es objeto

de su estudio en los trabajos que analizaremos aquí.

La forma como el venezolano ha asumido la igualdad nos ha llevado a una crisis de

grandes consecuencias para la conformación del país que impide el desarrollo de sus

valores fundamentales.

“Entre nosotros cualquiera, en razón de la ausencia de


categorías, sirve y se presta para todo. La lógica de la
historia, madre de valores, ha sido sustituida por la
magia de las corazonadas y por la suficiencia que
miente la audacia unida al conformismo momentáneo.
... La formación de esa minoría egregia no ha logrado
posibilidad ni en nuestra Universidad, mero centro de
instrucción y de técnica, donde poco se han mirado
los verdaderos problemas de la cultura.” (614)

La aproximación al pensamiento marxista con que Mario Briceño-Iragorry apoya

algunos de sus juicios históricos (615), no hace que su reflexión sobre la igualdad se

convierta en la aplicación de un concepto incuestionable que debe ser logrado para la

sociedad venezolana, como puede ser alcanzado por cualquier otra sociedad.

Es quizás la discusión de este concepto expresada fielmente en Mensaje sin destino y en

las obras anteriormente mencionadas uno de los aportes más originales de este autor a la

Historia de las ideas en Venezuela y a la crítica del pensamiento occidental. En este

(614) Ibid. Vol 7, pág. 212 (1951). Fidel Rodríguez Lengendre nos explica que el sujeto de la Historia, que
para nosotros estuvo claro en su polémica con César Zumeta analizada en la época gomecista,
como una clase dirigente, se transforma a partir de los años cincuenta en la juventud venezolana:
“En este punto donde Briceño-Iragorry advierte sobre el posible sujeto histórico –si cabe el término-
que podría contribuir fundamentalmente a darle continuidad a dicha tentativa, y que inclusive,
podría desempeñar un papel clave en la futura sociedad venezolana. De acuerdo con lo expuesto,
en La hora Undécima, tal rol podría ser asumido (como presentido testimonio del Hombre Nuevo),
por la juventud formada en el ámbito universitario y por la propia universidad venezolana” Al filo de
la Hora Undécima. págs. 199 y 200. El papel importantísimo que va a jugar la juventud en la última
etapa de la vida de nuestro autor será estudiado en el siguiente capítulo de este trabajo.
(615) “Stalin, teórico de la nacionalidad, asienta en su ensayo El Marxismo y el problema nacional , que
una nación no es una comunidad racial o tribal, sino una comunidad de hombres, formada
346

sentido se adelantó a su época y es quizás en sus reflexiones sobre este tema donde

podemos ubicarlo como precursor del pensamiento de la última veintena del siglo XX.

Los conceptos no deben ser aplicados de la misma manera en todas las sociedades

porque éstas tienen diferente carga histórica. Esta última, con sus distintos matices

antropológicos, será la que decidirá, si un concepto abstracto como la igualdad puede ser

asumido dentro del todo conformado por los diferentes valores de esa cultura.

El análisis de esta idea lo vincula con las corrientes del pensamiento actuales porque hay

en su discusión toda una relación del concepto de igualdad con la realidad específica de

la sociedad venezolana, quien debido a su desarrollo histórico particular no permite que

un valor tan loable como ése ansiado y buscado en los sueños de todos los hombres-

haya podido instrumentarse de manera idónea en ella.

“Sin embargo, el goce de la igualdad no ha


correspondido entre nosotros a sus verdaderos
conceptos y alcances. Olvidando muchos que la
igualdad se limita a garantizar el derecho de identidad
en las oportunidades, se la ha tomado como facultad
para hacer todo lo que puede el vecino, sin parar
para ello mientes en que las más de las veces ese todo
está relacionado con una legítima categoría de
cultura. Considerados por sí y antes sí los individuos
como fuerzas capaces de guiarse a sí mismos sin oír
consejos mayores, se ha producido el estado de
autosuficiencia que hace de cada venezolano un
candidato capaz de repetir, al recibir una elección
para cualquier cosa, discurso semejante al del tonelero
de Nuremberg.” (616)

Para él la igualdad de oportunidades (que podemos identificar en el pensamiento de

históricamente, que posee territorio, economía idioma, y psicología que le dan unidad”. Ibid. pág.
179.
(616) Ibid. pág. 212
347

nuestro autor con la solidaridad social) debe ser una aspiración de todos los

venezolanos.

No así la igualdad que debido a la trayectoria histórica del país, ésta se ha mal

interpretado y lejos de traernos beneficios la mala aplicación de este principio nos ha

traído crisis e inestabilidad.

Esa inestabilidad nos conduce a la búsqueda del orden social por medio de la fuerza.

Hemos propuesto como valor la igualdad pero no nos hemos dado cuenta que primero es

necesaria la solidaridad social.

De allí que siempre estemos buscando el tirano autoritario o gendarme necesario que

ponga fin a esta situación, que no sólo tiene consecuencias sociales y económicas

desastrosas sino también consecuencias políticas.

“I junto con esa autosuficiencia presuntuosa, la


anarquía deplorable que, oponiéndose al fecundo
trabajo en equipo, provoca esa especie de
desagregación de la mente colectiva, de donde han
surgido las formas desequilibradas que dieron
oportunidad a la intervención del gendarme como
garantía transitoria de orden.” (617)

Se necesitaba mucha perspicacia crítica para cuestionar la forma tradicional en la que un

valor como la igualdad se entendía en los años cuarenta y cincuenta, en pleno auge del

pensamiento marxista que aunque fue una herramienta muy importante para don Mario

en el análisis social, no lo fue en el caso del valor de la igualdad.

(617) Ibidem., pág. 212.


348

A esto se suma que don Mario se encuentra en un país como Venezuela donde un

principio como ese había costado mucha sangre y que tal vez era uno de los valores que

más presente estaba en la conciencia del venezolano.

Independientemente de su acierto o desacierto en el cuestionamiento de la aplicación del

concepto de igualdad en Venezuela, su sola discusión ya nos habla en este caso de la

valentía crítica que tiene Mario Briceño-Iragorry al exponer sus criterios sobre la

sociedad venezolana. Así para algunos pervivan en estas críticas del autor ciertas

manifestaciones del pensamiento conservador estudiado ya por nosotros en su época

gomecista. (618)

4.4.7 LA SOLIDARIDAD ECONÓMICA

La preocupación por el desarrollo económico de Venezuela la va a manifestar don Mario

no sólo con sus escritos sino también con su actuación pública. En 1951

“asume la Presidencia del Comité de Defensa de la


Economía Nacional, dirigida a proteger los intereses
industriales del país en momentos en que se discutía el
Proyecto de Tratado Comercial con EE.UU. El Gobierno
prohibió el funcionamiento de la asociación y ordenó
la detención y allanamiento del hogar de MBI.” (619)

La solidaridad económica debe ser trabajada en don Mario basándose en varios puntos

esenciales. Ella está fundamentada en una solidaridad telúrica, en la fidelidad que tiene

que sentir el venezolano hacia la tierra cultivable. Esta solidaridad también ha entrado

(618) Ver este trabajo pág.


(619) RIVAS, Rafael Angel. GARCIA; Gladys. “Cronología de Mario Briceño-Iragorry.” pág. 28
349

en crisis porque el venezolano no se aprovecha ya de su terreno como lo hacía en su

Historia pasada. Este es el tema fundamental tratado en su libro Alegría de la tierra

(Pequeña apología de nuestra agricultura antigua).

“Tabaco y algodón puede decirse que son los frutos


aborígenes que han tenido un progresivo desarrollo en
nuestra economía, pues el cacao, con todo y ser un
producto de precio más o menos firme y de ser el
nuestro el mejor del mundo, no se produce en la
cantidad debida. Claro que algodón y tabaco han
tenido y tienen poderosos enemigos en las telas y en los
cigarros importados, y años ha habido en que del
exterior se ha traído para alimentar nuestros telares la
nívea fibra. También el maíz sagrado y la venerada
papa se ven sustituidos por productos extranjeros. Aun
la propia yuca compite con un almidón forastero, que
gana estima con su nombre gringo.
Los que saben de hilados, hablan de que los nuestros
son caros, porque son anticuados los telares y la
producción invierte mucha mano. Entonces ¿por qué
no se mejoran las máquinas? ... Donde todo se cambia,
donde todo se muda, donde todo se moderniza, lo
único que se conserva es aquello que desmejora la
economía nacional.” (620)

Históricamente Venezuela había comprobado ser una potencia agrícola y sin embargo ha

perdido su poder por el descuido y el desamor que ha manifestado el hombre

venezolano hacia sus campos. Venezuela producía el café, el cacao y el añil que fueron

considerados alguna vez como los mejores productos del mundo, sin embargo los

productos agrícolas venezolanos han dejado de competir en los mercados mundiales.

“Con razón todos reconocen que no hay café como el


nuestro. Este está admirable. Entonces yo, orgulloso,
atreví a decirle: Presidente, me apena decir a su
Excelencia que el café que tomó es de Venezuela, y
para más señas, de la hacienda de mi mujer. “ (621)

“Como el barco era pequeño, las fanegas no serían


muchas, pero sí de excelente calidad, como legítimo
producto de la tierra que llegó a producir, el mejor
cacao del mundo.” (622)

(620) Ibid. Alegría de la tierra (Pequeña apología de nuestra agricultura antigua). Vol. 8, pág. 63, (1952).
(621) Ibid., pág. 19.
(622) Ibid., pág. 30.
350

“Pronto el añil se propagó como fuente de riqueza a lo


ancho del territorio de la Capitanía General, y en 1798
su exportación dio un total de un millón doscientos mil
pesos fuertes. Tal fue la fama de nuestro añil, que se le
consideró superior al celebrado añil guatemalteco.”
(623)

El venezolano ha pasado a depender de otras potencias, no se autoabastece, tiene que

importar lo que necesita para vivir.

“La pulpería de hace cuarenta años testimoniaba una


autarquía alimenticia. Era el reflejo de una Venezuela
que no se moría de hambre en el caso de guerra
internacional. Lo sustancial de ella era criollo, en la
misma medida en que lo fué durante nuestra
dependencia política de España. .. Yo bajé del auto
lleno de ilusiones nativistas. Pasé al interior y ¡madre, lo
que ví ! Una sinfonola eléctrica, una gran nevera y una
serie de enlatados yanquis. Vaya usted a pedir una
totuma de guarapo de piña, allí donde se dan las
mejores piñas de la tierra. Eso no se usa ya. Alguien dijo
que el guarapo de papelón no es higiénico. Ahora se
venden los bebistrajos extranjeros que se llaman Bidu,
Coca-Cola, Grapette, Pepsi-Cola y el diablo que los
recuerde todos.” (624)

La Guerra de Independencia se hizo en Venezuela porque Venezuela era capaz de

producir lo necesario para vivir. En estos momentos una hazaña como esa sería

imposible, por la dependencia que tiene Venezuela hacia otros países en lo que se refiere

a la alimentación de sus habitantes.

“Cuando empezaron a correr por nuestra América las


nuevas ideas de libertad y de igualdad, que estaban
transformando la conciencia filosófica y social del Viejo
Mundo, el criollo tenía lograda una fuerza de
resistencia y un ímpetu de avance, con supedáneo en
la riqueza territorial. Los nobles y los hidalgos criollos, y
aun personas del orden llano, gozaban a fines del Siglo
XVIII de una conciencia autosuficiente, que tomaba
fuerza en la abundosa agricultura.” (625)

(623) Ibid., pág. 96.


(624) Ibid. pág. 103 y 104.
(625) Ibid., pág. 97.
351

Ante esta situación Mario Briceño-Iragorry observa algunos de los inconvenientes que

han hecho empobrecer al agricultor venezolano y lo han desestimulado para que siga

produciendo de la forma en que lo hacía durante el régimen colonial.

“La preponderancia que en Venezuela han llegado a


tener los comerciantes sobre los agricultores ha
provocado el hecho inverso de que sean los intereses
comerciales quienes marquen rumbos a la economía
del país. Demás de esto, el comercio, así esté en
manos criollas , representa la extensión distribuidora de
la industria internacional.” (626)

Pero el sector comercial no sólo está por encima de los agricultores sino que también

impide la industria de cualquier tipo:

“Entre nosotros el comercio siempre ha dominado a la


industria.” (627)

Frente a esto Don Mario propone una economía donde el Estado intervenga para

solucionar estos problemas. El Estado tiene que convertirse en un potenciador de la

actividad agrícola de sus ciudadanos interviniendo racionalmente en los sectores que así

lo requieran.

“Ante una superabundante producción de fibra en


1951 (cuatro millones de quilos, cuando nuestros telares
despachan sólo tres), los algodoneros y los tejedores
acudieron con éxito a los organismos oficiales, quienes
han tomado la buena medida de subir los aforos de los
hilados extranjeros, de impedir la importación de ropa
hecha, actitud lógicamente proteccionista que
debiera extenderse a muchos otro renglones, y con la
cual podría remediarse en parte las fatales
consecuencias de la tonta curiosidad, denunciada por
Julio Salas como desgracia de pueblos semi-
civilizados.”(628)

El Estado debe invertir los fondos que provengan del petróleo para el desarrollo de la

(626) Ibid. pág.44.


(627) Ibid. pág. 49
(628) Ibid., pág. 63.
352

tierra. don Mario observa con terror como Venezuela se está convirtiendo en un país que

invierte toda su renta petrolera en productos y actividades que no aportan beneficio a sus

ciudadanos.

“No había razón para la pugna artificial entre riqueza


petrolera y riqueza agrícola; ambas riquezas nuestras.
Tampoco la minería y la alta industria destruyeron el
sentido agrícola del yanqui. La razón de la crisis estuvo
en que los dueños del dinero internacional necesitaban
cambiarnos nuestras divisas por artículos que venían a
arruinar los valores de la economía vernácula. “ (629)

De allí su visión negativa de la situación que el petróleo ha generado. Lejos de lograr el

progreso de Venezuela la ha sumido en una decadencia moral que ha convertido al

venezolano en un ser improductivo.

“Si la lisonja mata a los hombres que la escuchan,


entierra a los pueblos que se dejan llevar por ella. En
cambio, precisa un poco de humildad en el espíritu y
en las manos. La tierra, como el jabón criollo que lleva
su nombre, nos limpiaría de muchas culpas. Elevemos a
nuestro campesino y agrandemos, con su elevación,
nuestra huerta nacional. Demos al hombre rural la
oportunidad de que realice su alta misión creadora.
¡Que no sea la rama seca del gran árbol de la
República! A él corresponde el crecer y el verdecer
para que sea mayor el sombraje y la alegría de la
nación. La alegría de la República necesita el verde
mensaje de los campos floridos.” (630)

El venezolano prepetrolero, si es que se nos permite llamarlo así, era hasta cierto punto

pobre pero era un ciudadano productivo para Mario Briceño-Iragorry. El venezolano

postpetrolero dispone de más dinero que el anterior, pero no lo produce. Este proviene

de un producto que no ha trabajado como se trabaja la tierra.

Esta visión pasiva que tiene Briceño Iragorry del petróleo, es tal vez la misma que

(629) Ibid., pág. 89.


(630) Ibid., pág. 79.
353

tuvieron muchos venezolanos de su época, que no se plantearon que el petróleo era un

bien que necesitaba, para poder producir la máxima ganancia, tanto trabajo como el

campo venezolano. El petróleo pudiera haberse convertido en un producto y no en una

renta, si Venezuela hubiera ido preparando la infraestructura tecnológica para que así

fuera, pero tal vez ese era un reto que escapaba a los hombres de la generación de don

Mario que se limitaron a verlo como una renta y no como un producto con toda la

infraestructura tecnológica y comercial que éste requería.

Ante esta pasividad adoptada frente a su aparición en tierra venezolana, sólo quedaban

dos actitudes, o la aceptación gozosa y hasta cierto punto frívola de la renta petrolera

para disfrutarla, o la condena por la inclusión de un elemento extraño dentro de una

economía y una sociedad que quedarían trastornadas para siempre y ya nunca sería las

misma.

“Para mí el alargado frasco contentivo de la amarga


mixtura con que se intenta cafetizar el agua caliente,
es perspicuo testimonio de la derrota infligida a nuestra
agricultura por la peligrosa torre de petróleo. Claro que
éste da mejores réditos y, bien administrado, serviría
para hacer feliz al pueblo, pero desdichadamente sus
ganancias han estado condicionadas a la pérdida de
valores irreparables, que una vez trocados con dinero,
desaparecen como factores de nacionalidad.” (631)

Don Mario optó por la condena. Pero la lección más importante que podemos extraer de

este suceso para nuestros contemporáneos , creemos que no está ni en la aceptación ni

en la condena. De estas argumentaciones retóricas es muy poco lo que queda para el

futuro de una nación. Ante cualquier fenómeno parecido que pueda ocurrirnos en un

(631) Ibid., pág. 19.


354

futuro, debemos saber mostrarnos más creativos, más indagadores, menos pasivos ante

un hecho que necesitaba de la aplicación de todos los talentos de nuestra vida

intelectual.

Sin embargo, estamos de acuerdo con don Mario que algo trágico sucedió en la manera

cómo Venezuela asumió su renta petrolera. En este sentido vemos otra vez un

historiador con las características de adivino (632) que resaltaba en el capítulo anterior:

Vaticinó la pérdida del valor que el trabajo tenía para los venezolanos. Hoy

enfrentamos que el que trabaja, independientemente de que lo haga en el campo o en la

industria, no es apreciado ni tenido en cuenta como se debiera. El sustento material no

proviene del trabajo, sino de estar más cerca o más lejos de la inmensa renta de que

disfruta el país.

Creemos que un país que no tiene al trabajo como valor fundamental de la sociedad

camina a tientas y a pesar de sí mismo.

Cualquier viento fuerte que aparezca en su ruta lo desviará y podrá tener resultados

lamentables, si es que ese viento no ha soplado ya.

Alegría de la tierra. (Pequeña apología de nuestra agricultura antigua) es un canto a la

tierra, pero también un canto a quienes la trabajan y la hacen producir. Don Mario tuvo

(632) Ver pág. de este trabajo.


355

en cuenta el valor trabajo hasta en sus antihéroes como el Marqués de Casa León. (633)

Siempre había que tenerlo en cuenta independientemente de la antipatía que un hombre

pudiera causarnos.

La solidaridad económica está sustentada en la buena administración de la tierra, del

petróleo, pero no podemos dejar de citar otro elemento fundamental para su realización

y es el hogar o los principios ordenadores que de éste derivan.

La familia disciplina al individuo, le da la paz y la tranquilidad que exige de él el

proceso productivo. Un país sin hogares es un país improductivo.

“El reverso de estas vidas ordenadas a la natural


satisfacción de lo justo humano (libertad de
compromisos, mesa completa, rincón de familiar
deleite, cómodo descanso, y grato abrigo), lo hallamos
a la continua en nuestro medio, desprovisto de lógica y
de método. ... Vida disparatada de inmodestia, que a
más de la economía privada, desquicia la economía
social y la propia economía biológica de la nación.”
(634)

4.4.8 LA SOLIDARIDAD VENEZOLANA.

El término venezolanidad es tal vez uno de los ejes fundamentales para explicar el

pensamiento histórico de Mario Briceño-Iragorry en esta etapa. Venezuela es para don

Mario además de su centro de reflexión fundamental, su pasión fundamental.

(633) Ver pág. de este trabajo.


(634) Ibid., “La lección de John Dabello.” Vol. 15, Virutas (Temas dispersos). pág. 105 (1951)
356

A través de sus escritos contagia esa pasión que como el fuego de la hoguera nos incita

a estar juntos. Nos incita a resolver juntos todos nuestros problemas. No es extraño,

entonces, que el discurso “Al servicio del pueblo” pronunciado el 26 de noviembre de

1952 y que corona el itinerario de estos cuatro años estudiados aquí, esté dedicado en

“Homenaje al bravo pueblo de mi patria”.

Ese discurso fue tan contagioso que Mario Briceño-Iragorry contribuyó a ganar las

elecciones del 30 de noviembre de 1952 y si hubieran sido respetados los resultados de

los comicios hubiera sido nombrado Presidente de la Constituyente. No habló en ese

momento la demagogia que dice cualquier cosa porque ambiciona el poder, sino la voz

que desde hacía mucho tiempo venía amando a Venezuela y en ese momento el pueblo

lo reconoció. No en vano dijo entonces:

“Yo tengo fe en las reservas morales de Venezuela. ....


Para ese pueblo que aprende la lección del mañana,
para ese pueblo que en persona de los niños rodea en
las concentraciones de barrio las mesas de los
oradores populares, más que para el pueblo que
hoy puede ayudarme con su confianza y con sus
votos, ha sido mi trabajo de escritor y de político. No
miro la Nación como área de beneficio y de
conveniencias, sino como espacio donde se mueve
una comunidad, a la cual se ha negado continua
asistencia de sus símbolos creadores.” (635)

Para él la venezolanidad no es un término vago, difuso o impreciso sino un término claro

que se expresa por medio de símbolos concretos que se encuentran en la tradición y las

manifestaciones materiales de nuestros pueblos, ciudades y en nuestros objetos de arte.

“Para nosotros, los correspondientes símbolos de la


cultura, vinieron en las duras manos de los hombres
que fundaron nuestras ciudades.” (636)

(635) Ibid., “Al servicio de Venezuela” Vol 11, págs 287 y 288, (1952).
(636) Ibid., Vol 4, “Sentido y función de la ciudad.” (585), pág. 297, (1952).
357

Estos símbolos deben ser conservados por nosotros como “sagrados” porque son

expresiones de una comunidad solidaria y unida.

“La Ciudad por sí misma tiene vida en el área de las


realidades inmateriales. Aquí, allá, más allá, la Ciudad
mantiene el sello de un derecho y el signo de un
espíritu que la hacen sagrada. En el sistema de griegos
y romanos tuvo dioses propios, cuyo culto no era
posible compartir con los extraños. A nuestra Ciudad le
da carácter religioso la tradición que le formaron las
generaciones pasadas, y la cual deben cuidar y
perfeccionar las generaciones presentes.” (637)

Además de ese carácter sagrado con que deben conservarse los símbolos que expresan

nuestra nacionalidad nos dice don Mario lo que los venezolanos debemos ser. Es decir,

cuáles deben ser los caminos a seguir para poder verdaderamente esgrimir el calificativo

de venezolanos.

“Urge no olvidar que para seguir firmes el camino del


progreso nacional, debemos examinar nuestro destino
y nuestro deber de pueblo. Debemos defender la
integridad de los valores que nos dan personería en los
cuadros generales de la cultura. Ser venezolanos no es
ser alegres vendedores de hierro y de petróleo.
Ser venezolanos implica un rango histórico de calidad
irrenunciable. Después de tres siglos de fragua de la
voluntad y de la idea , nos declaramos con derecho
a ser libres en el orden de los pueblos. No satisfechos
con el espacio de nuestras viejas fronteras coloniales,
salimos a los largos caminos de América en ayuda de
los otros hermanos, que deseaban, como nosotros,
romper el vínculo metropolitano. Hicimos un pacto con
la Historia cuando le pedimos sus retortas de maga
para cambiar el propio destino de un continente.
Nuestra consigna fue luchar contra toda materia de
colonialismo.” (638)

Sin embargo, este concepto de venezolanidad ha entrado en crisis porque al estar en

(637) Ibid., pág. 291.


(638) Ibid., pág. 298.
358

crisis nuestra relación con la Historia, también está en crisis la nación. Estamos leyendo

nuestra Historia sobre la base de interpretaciones extrañas que conspiran contra el

sentido de nuestra nacionalidad.

“Hoy, por carecer de un sentido histórico de


continuidad, hemos llegado a ponderar el mérito de
quienes aniquilan las ciudades de nuestro mundo
indohispánico y nos hemos hecho lerdamente a la tesis
de los permanentes enemigos de España. Es decir,
hemos sumado a nuestro acervo concencial temas
que van directamente contra nuestra razón original de
ser como colectividad.” (639)

Esta falta de conciencia histórica que ataca a la venezolanidad es aún más grave, si

tenemos en cuenta que en los años cuarenta y cincuenta llega a nuestro país un gran

contingente de inmigrantes que, según Briceño-Iragorry, no va a poder ser absorbido por

una nación que todavía no ha definido ella misma los perfiles de su nacionalidad.

“Considero una necesidad abrir posibilidades a los


inmigrantes, del mismo modo que deben darse
honorables garantías a los capitales extranjeros. Estos
aumentarán la riqueza con que aquéllos nos ayudarán
a poblar el desierto. Además, tienen ellos derecho, en
medio de la catástrofe de sus patrias de origen, a
conseguir nueva patria donde rehacer sus vidas. Pero
¿podrá nuestro pueblo, sin riesgo de sus débiles y tan
quebrantados atributos nacionales, asimilar la masas
nuevas?” (640)

Expresa también que otros pueblos cercanos como Estados Unidos y Colombia tienen

una continuidad observable en su proceso histórico. En ellos no se tiene en cuenta el

bando o partido de los hombres que ayudaron a crear la nación para concederles su

debido puesto en la Historia, sino el aporte positivo a la nación como tal.

“Esta posición del norteamericano responde a una


noción que arranca de su manera de ver el mundo en
función de síntesis constructivas. Tolerar que los
vencidos se unan para honrar a sus capitanes muertos,
es mostrar respeto al pensamiento y al querer ajenos,

(639) Ibid., Mensaje sin destino,Vol 7.pág. 218.


(640) Ibid., pág. 231.
359

querer y pensamientos que en último análisis no son tan


ajenos como al pronto pareciera. Si admitimos la
solidaridad de la comunidad, hemos de aceptar
nuestra relativa participación en los triunfos y en los
errores de nuestros compañeros de patria.” (641)

Es en los países solidarios con su pasado donde es posible crear una continuidad

histórica y en donde podemos ver a la sociedad como una auténtica creación social.

“Puede decirse que ésta es una manifestación clara


del conllevar necesario para ascender a las grandes
creaciones sociales. Nada más lúgubre y pesado que
la marcha de una comunidad totalitaria, donde no
haya comprensión ni tolerancia para los valores
contrarios y para las aspiraciones opuestas, y donde,
por lo contrario, se imponga una fuerza que quiera la
unanimidad del sufragio de las conciencias.” (642)

Uno de los encargados de hacer nacer, revivir, robustecer y mantener alerta al pueblo

para conservar el fuego de la nacionalidad es el intelectual que sigue manifestando las

mismas características que estudiamos en el apartado anterior. (643)

El año de 1952 escribe su libro Aviso a los navegantes. (Tradición, nacionalidad y

americanidad) que luego publicará en España en el año de 1953. Este libro es una voz de

alerta para todos los hispanoamericanos cuya cultura se encuentra amenazada por la

cultura norteamericana.

Aquí cuando analiza como el cine arrebata a los hispanoamericanos los resortes de la

nacionalidad no podemos dejar de pensar en el fenómeno de la globalización que intenta

hoy en día uniformar el pensamiento de todos los países. Sobre esto oigamos lo

(641) Ibid., pág 204.


(642) Ibid., pág. 204
(643) Ver pág. de este trabajo .
360

siguiente:

“Los empresarios yanquis buscan la difusión de un tipo


de literatura que dé subalterna uniformidad al
pensamiento del mundo. Como son ellos los dueños
del dinero, consiguientemente pretenden dominarlo
todo.
.... Las publicaciones sin categorías que lanza sobre
nuestra América española el mercado editor de los
Estados Unidos, están destinadas a crear una
conciencia uniforme y mediocre en nuestro mundo
intelectual.” (644)

Esto es aún más patético cuando hace comparaciones entre el poder que tienen los

medios de comunicación con el poder del maestro en el aula de clase. El se asombraba

de la seducción del cine porque exponía a los alumnos a su influencia dos veces por

semana. ¡Qué diría hoy en día! El alumno pasa más horas delante de un televisor o de la

Internet que en el aula de clases.

“Pues bien, nuestros escolares de la hora reciben de


fuera lecciones constantes que anulan y contradicen
la enseñanza de los maestros criollos. Una o dos veces
por semana dan con las famosas tiras yanquis que les
van configurando el gusto y la imaginación. Nuevos
personajes, carentes de función educativa, se han
apoderado de las mentes infantiles de América. (645)

Su preocupación por la infancia venezolana se revela en su inmenso deseo de que todos

los niños venezolanos tuvieran un hogar. Le dedica a ella algunas de sus reflexiones

donde expresa la importancia que el hogar tiene en el camino de salvación que deben

emprender el niño y la sociedad venezolano.

“Una nación llena de colonias-hogares demostraría ser


una nación preocupada por la suerte de sus futuros
hombres.”(646)

(644) BRICEÑO-IRAGORRY, Mario. Obras Completas. Aviso a los navegantes. Tradición, nacionalidad y
americanidad. “La defensa de nuestro pensamiento.” Vol. 8, págs. 213 y 214.
(645) Ibidem.
(646) Ibid. Vol. 9, pág. 48. (1951)
361

Generalmente el intelectual que es el encargado de concientizar a la sociedad con

respecto a los peligros que acechan la robustez del pensamiento, es poco oído y

comprendido por la sociedad.

“El (intelectual) se sabía una conciencia vigilante de


las necesidades y del decoro de la Patria.” (647)

La sociedad incluso llega expulsarlo de su seno como ocurre con Rómulo Gallegos en

noviembre de 1948 y con Mario Briceño-Iragorry, en diciembre de 1952. Esto tenía una

larga Historia en nuestro país, cuando lo mismo había ocurrido con Francisco de

Miranda (648), Andrés Bello (649), Simón Bolívar (650). Pero a pesar de este exilio son

estos hombres más venezolanos que otros muchos que dicen serlo y están en el país.

Además de fomentar la solidaridad dentro de su propio territorio, ellos son los creadores

y artífices de la solidaridad latinoamericana (651), que para Mario Briceño-Iragorry era

un complemento de la primera. Así sobre estos tres héroes históricos nos dice:

“Los tres constituyen, para orgullo, sin afanes, del


gentilicio venezolano, los vértices gloriosos del triángulo
fecundo que mi Patria -incomprendida en su dolor,
negada en sus propósitos y olvidada en sus servicios a
la causa de América, hasta intentarse aminorar el valor
y la gloria de sus hombres- ofreció al nuevo mundo
para cimiento insustituible de la torre de su libertad y su
cultura.” (652)

(647) BRICEÑO-IRAGORRY, Mario.“Meditación sobre Vargas.”Ibid., Vol. 6, pág. 283, (1951).


(648) Tratado en “Sentido y Presencia de Miranda”: “El tiene que pagar a los dioses, con trueque de dolor,
el precio de la nueva libertad que buscaba para sus compatriotas. Y lo pagó tanto en carne viva
como en el cascabullo del espíritu, al ver unidas, a la traición de los amigos, las torturas y los
vejámenes que le impuso la venganza monstruosa de la España fernandina, que renegaba destruía,
para el regreso al despotismo, el espíritu de liberalidad y de justicia que había inspirado a los
políticos doceañistas.” Ibid., Vol. 6, “Sentido y prescencia de Miranda.” pág 252, (1950)
(649) Tratado en “El retorno de Bello”: “Lejos de la Patria, proscrito por la voz de viles impostores, para
quienes, en cambio, pidió perdón en la Oración por todos, el Maestro inmortal estuvo sin vigencia
en el pueblo de Venezuela. Ibid., Vol. 6, “El retorno de Bello.” pág.276 (1951)
(650) Tratado en el “Huésped inmortal”: “ Colombia lo negó, y Venezuela, su patria, lo proscribió como a
reo de un gran delito.” Ibid., Vol. 17 , pág. 342, (1949).
(651) Ver capítulo de este trabajo
(652) Ibid., “Sentido y presencia de Miranda.” Vol. 6, pág. 259, (1950).
362

En Venezuela parece que la vida del intelectual y la vida política estuvieran totalmente

reñidas. Y pone como ejemplo histórico la figura de José María Vargas quien después de

haberse desempeñado como excelente profesor y Rector de la Universidad tuvo que

renunciar a la Presidencia de la República.

“Vargas llegaba a cumplir el deber que le señalaba el


destino. Culpa suya no fue que los otros pensaran de
diverso modo y que estuviesen dispuestos a cerrar a la
virtud las puertas del Capitolio Nacional.” (653)

El matrimonio del intelectual con la política ha sido muy desgraciado, parece que

quisiera expresarnos don Mario a través de todos sus análisis de las figuras históricas

que realizaron estas labores. La culminación de esto la expresa Rómulo Gallegos cuya

actuación política es analizada por Briceño-Iragorry en su Carta a Andrés Iduarte con

agudo sentido crítico, el 22 de marzo de 1949:

“Gallegos, mi admirado Iduarte, no pudo o no supo


gobernar. El descontento venezolano a la hora de su
caída era algo espantoso. No una sino diversas
conspiraciones estaban en marcha cuando el Estado
Mayor, ante el imprudente y terrífico anuncio de una
huelga general, lo depuso del mando.” (654)

Este análisis histórico no sólo estaba dirigido a la actuación de Rómulo Gallegos sino a

la actuación del partido Acción Democrática de quien afirmaba:

“Pero como no juzgo los hechos sociales por la


unilateralidad de la actitud del gobierno hacia mi
persona, puedo decir a usted que la conducta general
del partido con los hombres de la oposición estuvo
marcada por una intransigencia espantosa y muchas
veces un inexplicable espíritu revanchista.” (655)

(653) Ibid., “Meditación sobre Vargas.” , pág. 284, (1951).


(654) Ibid. “Correspondencia del Embajador de Venezuela, Mario Briceño Iragorry a Andrés Iduarte.” Vol.
11, pág. 201, (1949)
(655) Ibid., pág. 195
363

Ya en agosto del mismo año tenía que defenderse de los ataques que Rómulo Betancourt

hacía a su actuación personal y pública. En su “Mentís a Rómulo Betancourt” expresa:

“Pero el señor Betancourt, hombre de tercas pasiones,


olvida, cuando me cobra el hecho de haber
aceptado hoy la representación de Venezuela que no
acepté de nombramiento suyo, los viejos nexos de
amistad que a él me unían, comprobados por
cordiales cartas suyas que se guardan en mi archivo y
de la que podría dar fe en Bogotá mi querido amigo
Plinio Mendoza Neira, antiguo Embajador en Caracas;
nexos que si él no respeta actualmente, en cambio, yo
sí he respetado, hasta el extremo de haber impuesto
silencio a quien, creyendo halagarme, promovió en mi
Embajada temas denigrativos de la personalidad de
Betancourt.” (656)

Empiezan ya sus problemas graves con el poder político que terminarán el 22 de

diciembre de 1952, cuando él, el intelectual, tenga que dejar a Venezuela.

Regresará sólo a morir en ella, pero no podrá intervenir más en la cosa pública, que al

parecer está llena de sinsabores vitales para aquellos que quieran ejercerla con la

condición de hombre de ideas en Venezuela.

En este sentido, cuando don Mario escribía sobre el intelectual, (657) no se plan