1 Las teorías de la justicia después de Rawls. Un breve manual de filosofía política. Autor: Roberto Gargarella Editorial Paidós.

Barcelona, 1.999.

Es obvio que la publicación, en 1971, de La Teoría de la Justicia de John Rawls marcó un hito en el panorama de la filosofía jurídica y política. Independientemente del análisis que se pueda hacer de las tesis allí mantenidas, hay un éxito que no se le puede negar a Rawls: el extenso y rico debate que ha originado su obra. Precisamente, el profesor argentino Roberto Gargarella en el libro que comento expone de manera sintética, clara y didáctica la original teoría de John Rawls para, a continuación, ponerla en diálogo con las distintas respuestas y comentarios a su tesis que, desde distintas corrientes, se han venido realizando en todos estos años. Todo esto hace de la obra comentada un libro clave para entender las corrientes más actuales de la filosofía política. 1. La Teoría de la Justicia de Rawls. Gargarella sitúa la tesis del profesor de Harvard como una respuesta sutil y elaborada al intuicionismo y al utilitarismo. Según el intuicionismo, a la hora de enfrentarnos a la pluralidad existente de principios de justicia, carecemos de un método de elección. Por lo tanto, no podemos ni jerarquizar tales principios, ni distinguir las intuiciones correctas de las que no lo son, ni tampoco encontrar lo que hace diferente a una intuición de una mera impresión. Por su parte, el utilitarismo tiene como criterio de corrección la maximización de la felicidad general. De esta forma, las distintas preferencias en juego son iguales, a ninguna se le atribuye más valor que a otra en función de su contenido, ya que lo que se trata de ver es cuál goza de un mayor respaldo social. Rawls ve varias debilidades a la teoría utilitarista. Quizás la más llamativa es la concepción de la sociedad como un cuerpo en el que se pueden sacrificar partes en beneficio de otras1. Esto supone admitir el sacrificio de determinados individuos o grupos, lo que resulta inadmisible para el liberalismo que defiende la autonomía y
1

Por ejemplo, admitir el sacrificio de las generaciones presentes por beneficios futuros para las posteriores.

aquellos necesarios y básicos para satisfacer cualquier plan de vida. y que ellos desconocen en el momento de la elección.2 libertad. según la cual se elegiría la alternativa cuyo peor resultado sea el superior de los resultados de las otras alternativas. al estar tras el “velo de ignorancia”. que. los individuos. sea éste cual sea.: Op. no quedaría predeterminada. Con estos fundamentos Rawls concluye los dos principios de justicia que serían elegidos: 2 Gargarella. ¿Qué regla seguirían los sujetos en su elección? La regla que Rawls llama maximin. Además. esto es desconocerían su lugar de clase. racionales y auto interesadas. lo que Rawls llama en su obra la “posición original”. bienes de tipo social. Dichos principios se elegirían por personas libres. fortuna o desgracia en la distribución de las capacidades e incluso su concepción de bien. Además. y bienes de tipo natural. En el marco de estas críticas Gargarella sitúa la teoría de Rawls. Los individuos ignorarían así la posición que ocuparían tras la elección de los principios. En tal situación los individuos se encontrarían detrás de un “velo de ignorancia”. del individuo. intentarán no ser discriminados en la sociedad que finalmente diseñen por su concepto de bien. de este modo. como la salud o la inteligencia. cuyo objetivo es establecer unos principios básicos de justicia. R. esta concepción utilitarista viola el segundo imperativo kantiano. al tratar a determinados individuos como meros medios para la consecución de un fin superior. Cit. status social. como pueden ser las oportunidades o los derechos. situadas en una posición de igualdad. Es decir: descubrir qué principios de justicia son los que van a regir la sociedad. ante todo. . esto es descubrir “el modo en que las instituciones sociales más importantes distribuyen los derechos y deberes fundamentales y determinan la división de las ventajas provenientes de la cooperación social”2. Estos individuos se verían motivados por la necesidad de obtener “bienes primarios”. 35. Pág.

2. el principio de autopropiedad. el uso ilegítimo de la fuerza y a respaldar el cumplimiento de los contratos celebrados entre los individuos. de tal forma que a partir de ahí las elecciones que tomen caigan bajo su absoluta responsabilidad. Gargarella escoge a Robert Nozick como exponente de esta línea de pensamiento. Nozick achaca a la teoría de Rawls ser “insuficientemente liberal”. no se deberían imponer pactos igualitarios contra la voluntad de aquellos que tienen que ceder en sus propiedades para hacer posible tal igualdad. llegando incluso a poder hablar de una cierta esclavitud.3 1º. Cada persona ha de tener un derecho semejante al esquema más extenso de libertades básicas iguales que sea compatible con un esquema semejante de libertades para los demás. Como se puede observar. Por el contrario. no respetar hasta donde debiera el principio básico del liberalismo clásico: la autonomía del individuo. que para Rawls es aquella que tiende a igualar a las personas en sus circunstancias. Pero Rawls no considera que favorecer la igualdad sea violentar la autonomía del individuo. Por lo tanto. Quedaría así dibujada la sociedad justa. pero la justicia está en el modo en que la sociedad procesa estos hechos de la naturaleza. cierto que nos dota de forma desigual. cuando el esfuerzo de algunos se dedica a mejorar la suerte de los demás se viola. Estas afirmaciones de Rawls hacen que Gargarella le enmarque dentro del liberalismo igualitario y lo ponga en confrontación con lo afirmado por un liberalismo más tradicional. 2º. La naturaleza no es justa o injusta. Es decir. Las desigualdades sociales y económicas deben ser confortadas de tal modo que: a) Se espere razonablemente que sean ventajosas para todos b) Se vinculen a empleos y cargos asequibles para todos. El liberalismo conservador. Este autor defiende un Estado mínimo dedicado exclusivamente a proteger a las personas contra el robo. y Gargarella pone de manifiesto. el Estado debe limitarse a asegurar la libertad negativa. siempre según Nozick. ya que las .

El liberalismo igualitario. el modelo propuesto por Dworkin. parte de una situación en la que todos los miembros tuvieran el mismo poder adquisitivo con el cual adquirieran los bienes. para Dworkin. ya que definen la situación de los que están peor en función de bienes primarios de tipo social y no en función de bienes primarios naturales3. Dworkin considera que los dos principios de justicia de Rawls pueden llevar a resultados contraintuitivos. según Dworkin. Entre los autores que han defendido esta postura.4 capacidades y talentos no son responsabilidad de los sujetos. La envidia no tendría lugar ya que todos habrían tenido el mismo poder para hacer sus elecciones. aun cuando esos ingresos no sean suficientes para pagar su enfermedad. éstos se pueden dedicar a aprovecharse de la situación viéndose favorecidos por un trabajo realizado por el sujeto aventajado. siempre según sus preferencias personales. La crítica a la teoría rawlsiana de Gerald Cohen es una de las más atractivas. las desigualdades se aceptan sólo si operan en función de los que están peor. Cohen critica los incentivos (en forma económica) que 3 Por ejemplo. 3. son hechos dados y parece que las instituciones sociales no deberían premiar o castigar por esas circunstancias. la justicia consistiría en que las personas gozaran de un mismo punto de partida. La teoría rawlsiana también ha recibido críticas por ser insuficientemente igualitaria. . no es lo que se deriva del modelo propuesto por Rawls. Y esto. el profesor argentino destaca al conocido Ronald Dworkin. En esta situación. realizada esa primera elección. una vez cubiertas las desigualdades naturales de las que los sujetos no son responsables. y Gargarella la analiza con detalle. En definitiva. una persona con mayores ingresos que otra. de acuerdo con el segundo principio de justicia. Frente a Rawls. aquí habría que atender a los naturales. según la teoría rawlsiana estaría en mejor posición. Parece que en vez de primar los bienes sociales. se asigna una porción adicional para permitir el desarrollo del plan personal de vida deseado por cada uno y para asegurarse frente a la desigualdad de capacidades fruto de la naturaleza. Además para Dworkin. Más bien lo que deberían hacer es igualar esas condiciones para que a partir de ahí se pueda cumplir la libertad y cada uno sea responsable de las elecciones tomadas en su vida. Rawls no soluciona el problema del gorrón o free rider: si.

y los favorecidos deberían seguir orientando su talento a los desaventajados.4 4. la identidad se encuentra determinada por la pertenencia a determinados grupos. del ideal que encuentro en mi tradición y con el que me siento identificado. 4 . El comunitarismo Los autores comunitaristas han sido muy fecundos en los últimos años. con lo que parece que. sin duda. más que elegir sus fines. Lo que viene a apuntar La propuesta de Cohen de atribuir un mismo poder adquisitivo a todos los ciudadanos parece relacionada con la propuesta de ciertos autores del marxismo analítico consistente en ofrecer un salario o ingreso básico universal que cubriera las necesidades más fundamentales. sus controversias con Rawls se pueden agrupar en cuatro temas: a) El individualismo Para Rawls el individuo se sitúa más allá de su pertenencia a cualquier grupo. Esto es. Sin embargo. Cohen considera que si el ideal de justicia es ciertamente compartido por todos los miembros de la sociedad. siendo una teoría interesante. Los proyectos de la persona no surgen de la nada. esos incentivos son innecesarios. cediendo así al “chantaje de los más poderosos”. Como buen liberal. el comunitarismo afirma una libertad situada. para él la persona es autónoma e independiente. tiene bastantes dificultades a la hora de ponerla en práctica. independiente de trabajos actuales o pasados. Para Cohen esto supone que los más aventajados no comparten el ideal de justicia establecido y ésa es la razón de esa indemnización necesaria a juicio de Rawls. sino de la realidad.5 según la teoría rawlsiana se deben dar a los más aventajados por el hecho de poner su talento al servicio de tareas que favorecen a los más desaventajados. Frente a la libertad absoluta liberal. Esta propuesta atractiva. Sus discusiones sobre los derechos colectivos y de las minorías ocupan hoy un punto central de interés en la filosofía política. Como señala Gargarella. como apunta Rawls. que toma en cuenta el formar parte de prácticas compartidas. los descubren observando y reelaborando las prácticas de los grupos de los que forma parte. sino por que lo son también las elecciones de aquellos que componen tal sociedad. tiene una difícil viabilidad económica y política y no soluciona además el problema del free rider. para Cohen: la sociedad no es justa porque lo sean sus instituciones. entidad o comunidad. para el comunitarismo. Las personas. como parece decir Rawls.

d) Desatención a las minorías Por último. 5.6 el comunitarismo es que no hay oposición entre individuo y sociedad. deben promover unos ciertos valores e ideales de vida. tal como pretendía Rawls. así como su participación en el debate político. En este sentido. b) La neutralidad del Estado Para los comunitaristas el Estado debe jugar un papel activo. El atomismo liberal cerraría los ojos a esta realidad que se presenta como una de las grandes cuestiones de la filosofía política actual. los comunitaristas achacan a los liberales el preocuparse sólo de los derechos individuales y no de los colectivos. Esto puede hacer que intervengan en lo que los liberales consideran la vida privada que debe quedar a salvo de cualquier intervención estatal. Toda sociedad es portadora necesariamente de determinados valores o ideales que refleja en sus instituciones. Para los comunitaristas la justicia debe surgir en el seno de cada comunidad. el liberalismo queda incompleto si sólo apunta a la dimensión autónoma del hombre . El concepto de Rawls sería meramente formal y no tendría contenido. olvida que éste es un “animal social”. Para los comunitaristas es imposible una sociedad que defina sus instituciones al margen de cualquier concepción de bien. ligada a los valores y tradiciones que. algo que es precisamente lo que se demanda al plantearse la cuestión de la justicia. Las instituciones no pueden ser neutrales. son propios. en definitiva. El republicanismo . c) La concepción de la justicia La justicia es para los comunitaristas un remedio utilizado por Rawls. en cada caso. ya que su concepción atomista del individuo no le permite desarrollar otras virtudes más espontáneas ligadas a valores como la fraternidad o la solidaridad. el pensamiento comunitarista ha sido muy fértil a la hora de examinar los derechos de las minorías culturales. con la custodia de ciertas prácticas o tradiciones. debe comprometerse con ciertos planes de vida.

al lograr que los más favorecidos orienten su actuación en beneficio de los menos agraciados. El Estado. ha provocado que el propio Rawls siguiera trabajando en la mejora de su tesis y. Pero. Con todo. Pero esto supone la difuminación de la frontera entre lo público y lo privado (como ocurría con la propuesta comunitarista). la atribución de la defensa de estas virtudes al Estado es uno de los rasgos que lo oponen al liberalismo. Y es que. Esto parece algo inadmisible para el liberalismo. el republicanismo lo que busca es. . Gargarella señala que. participante en el desarrollo de su sociedad. según esta concepción. precisamente. Además. lo que no deja de ser un tanto contradictorio. supone una actividad positiva por parte de las instituciones estatales. 6. como sabemos. pese a estas evidentes discrepancias entre liberalismo y republicanismo. llegando a admitir que el Estado fuerce a la gente a ser libre. precisamente. las dos doctrinas no difieren tanto sobre todo si atendemos al modelo igualitario de liberalismo. apoyarse en la voluntad mayoritaria. la reivindicación de la libertad y la defensa de los valores cívicos. las diferencias apuntadas anteriormente. se siguen manteniendo y hacen que ambas doctrinas sean distantes. Para el republicanismo el aparato estatal debe comprometerse en la defensa de un modelo de ciudadano activo. Para que todos estos puntos se den de forma efectiva es necesario que las instituciones básicas de la sociedad queden bajo el control de los ciudadanos y se orienten a favorecer el ideal de soberanía que ellos mismos han asumido. Rawls en Liberalismo político El amplio debate suscitado por la Teoría de la Justicia. de la neutralidad estatal.7 El republicanismo se caracteriza. puesto que no concibe el sacrificio de las pretensiones individuales en favor de la comunidad. la defensa de un modelo deliberativo de democracia defendido por algunos autores liberales hace imprescindible la creación de foros de discusión y debate públicos. básicamente. partidario. por su concepción antitiránica. evidentemente. no es tan neutro ya que desarrolla actividades de promoción de lo que se ha admitido como bien. esto. mientras la posición de los liberales en el campo de los derechos parece asentarse en el miedo a una “tiranía de la mayoría”. como señala Gargarella.

violentándose así el imperativo kantiano. sino que. es necesario en el debate público dejar a un lado las propias concepciones y sólo apelar a “razones públicas”. ¿qué es lo que entendemos por razonable e irrazonable? Parece que depende de una intuición. Rawls es sensible a la crítica que recibió debido a que. por ejemplo. los hechos y los límites de la razón humana ponen de manifiesto una pluralidad de doctrinas que siendo incompatibles resultan todas ellas razonables. de la que hace una profunda revisión. Para ello. el profesor argentino dedica el último capítulo de la obra comentada a analizar una obra de Rawls publicada en 1993.8 aparezca como un crítico más de su propia teoría. Efectivamente. Además. Sin embargo. Y esto será posible mediante lo que el profesor de Harvard denomina el “consenso superpuesto”. además. cuestión bastante confusa ya que volveríamos a caer en las debilidades del intuicionismo que se comentaban al comienzo de este escrito y que el propio Rawls criticaba. todos los miembros aceptan una misma concepción de Justicia y una misma doctrina abarcativa que parece derivarse de la misma. . en su Teoría. y eso no sólo es una exigencia muy fuerte. Por ello. capaz de mostrarse independiente de cualquier doctrina abarcativa. lo que va a tratar de encontrar Rawls es un medio para llegar a un concepto de justicia referido a la estructura básica de la sociedad. Porque no apelar a nuestra concepción de bien en la discusión política supone poner en paréntesis nuestras convicciones éticas al ir a votar. en la que debería caber la discusión de cualquier tema y desde cualquier idea. Es lógico que aquello que se considera razonable por la comunidad no sea continuamente cuestionado y que sólo se discuta cuando ya no exista acuerdo. la nueva teoría exige privar a determinadas personas la exposición pública de sus ideas. esto es 22 años después de la Teoría de la Justicia. esto es: razones que los demás no pudieran dejar de suscribir razonablemente. Porque. Esta obra de Rawls ha recibido alguna crítica y Gargarella se encarga de poner de manifiesto los puntos débiles de la explicación rawlsiana. parece poco conciliable con la democracia. Pero lo que no parece muy democrático es eliminar de antemano y para siempre ciertos temas de la posibilidad de consenso. lo cual supone tomar al hombre como medio de un fin superior.

ya que hace depender el concepto de justicia de la estabilidad que la misma logre alcanzar en el contexto social. esta nueva exposición de Rawls parece demasiado conformista con la realidad. lo que resulta bastante insatisfactorio y. menos atractivo que las tesis elaboradas hace veinte años. desde luego.9 En definitiva. como al final de su obra apunta Gargarella. José Luis Rey Pérez Alumno Colaborador del Área de Filosofía del Derecho .

Sign up to vote on this title
UsefulNot useful