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1.

La Hemoglobina
La hemoglobina es una proteína que se encuentra dentro del glóbulo
rojo y es la encargada de transportar oxígeno a los tejidos y de
eliminar el CO2, llevándolo a intercambiar al pulmón, por tal motivo
cumple un rol muy importante en el rendimiento físico deportivo. Al
mantener un número importante de glóbulos rojos asegura la unión
oxígeno hemoglobina para la producción de energía, por lo que esta
tiene relación directa con el rendimiento físico de un deportista. El
aumento en la cantidad de células rojas podría mejorar el rendimiento
de un atleta y una disminución, limitarlo.

Para la formación de hemoglobina es necesario el hierro que se


obtiene de la dieta. Existen entre 3 a 5 gr de hierro en el organismo
80% de los cuales
están formando compuestos funcionalmente activos como la
hemoglobina, mioglobina y enzimas del sistema de transporte de
electrones. El resto se encuentra en otros órganos como reserva.
El requerimiento diario de hierro para un adulto joven masculino es
de diez a doce miligramos y en la mujer de quince miligramos

La ferritina es una proteína que nos indica el estado del hierro en el


organismo.
Existen numerosas investigaciones científicas que evalúan la relación
de la ferritina con la capacidad de trabajo físico. Un nivel adecuado
de hemoglobina no significa necesariamente un valor normal de
ferritina por eso se habla ocasionalmente de anemia funcional, esto
es, deportistas que a pesar de tener un valor normal de hemoglobina
tienen ferritina baja lo que traduce deficiencia de hierro y por lo tanto
un rendimiento deportivo pobre. Estos valores mejoran con
suplementación de hierro lo que aumenta el rendimiento deportivo.
Lo contrario ocurre en deportistas que tienen un valor de
hemoglobina bajo como se ve en deportes de resistencia aeróbica
como maratón, natación, ciclismo, etc. pero tienen un nivel normal de
ferritina, un adecuado rendimiento deportivo y por lo tanto no se
requiere suplementación de hierro sino que la hemoglobina baja
indica un proceso de adaptación al entrenamiento por aumento del
volumen plasmático, que es la parte líquida de la sangre, y que
actualmente algunos investigadores lo consideran como un proceso
beneficioso para el rendimiento deportivo.

2. Anemia y deporte
2.1. Definición de anemia
La anemia se define como el estado en que la cantidad y/o calidad de
los
eritrocitos circulantes (glóbulos rojos) está por debajo de los
considerados normales para determinado individuo. En el ámbito del
deporte la causa de esta patología se relaciona con la disminución en
los depósitos de hierro.

2.2. Síntomas de anemia


Los síntomas incluyen la cefalea (dolor de cabeza), ruidos en los
oídos, palpitaciones e incluso angina de pecho, palidez de la piel
cutánea y de las mucosas (ojos, mucosa bucal...), uñas y pelo frágiles
y quebradizos.

2.3. Anemia del deportista


Desde hace más de 3 décadas se estableció que el ejercicio puede
ser causa de anemia y se acuñó el término anemia del deportista
para designar un estado anémico límite propio de individuos que
practican alguna actividad física de forma regular, por ejemplo los
atletas.

También se ha visto en muchos atletas la denominada pseudoanemia


del deportista que es un cuadro en el que los niveles de ferritina
están bajos pero se mantienen normales el VCM y la HCM de ahí que
no haya una verdadera anemia pues la capacidad de transportar
oxígeno se mantiene normal.

Desde hace tiempo se sabe que el déficit de hierro es la carencia


nutricional más común y la anemia más frecuente en el mundo. Esto
adquiere especial importancia en el mundo deportivo, tanto en
deportistas de resistencia como en las mujeres, debido al papel que la
hemoglobina tiene en la liberación de oxígeno al músculo y en la
obtención de energía.

2.4. Causas de anemia en el deportista


Existen muchos mecanismos descritos que pueden ser los causantes
de la anemia del deportista. Los más conocidos son:

-Hematuria (pérdida de sangre por orina), puede ser microscópica,


sólo detectable con análisis, o macroscópica, visible a simple vista.
-Sangrado gastrointestinal: En corredores de maratón se presenta
con una frecuencia del 8 al 30 %. no asociado con inflamación ni
hemorragia gástrica, y parece ser independiente de la edad, tiempo
de carrera, sintomatología abdominal, ingestión reciente de vitamina
C o ácido acetilsalicílico.

-Pérdida de hierro por sudoración profusa: Evaluada en múltiples


estudios se ha visto que la pérdida depende directamente de la
cantidad de sudor, por lo que es mayor en los ejercicios intensos de
larga duración que se hacen en situaciones de altas temperaturas, y
no hay diferencias entre hombres y mujeres.

-Hemólisis (ruptura de los hematíes): conocida anteriormente como


hemólisis de la marcha y que es la ruptura de los glóbulos rojos por
diferentes mecanismos relacionados al ejercicio intenso pero que no
llega a producir deficiencia de hierro sin embargo puede dar
alteraciones en la morfología de las células rojas.

-Déficits en la ingestión de hierro en la dieta

-Disminución en la absorción del hierro: La vitamina C facilita la


absorción del hierro, en cambio, el café, el té e insuficientes
antiácidos, dificultan la absorción de hierro.

-Pérdidas menstruales: Se calcula que una mujer puede perder entre


12 y
18 mg de hierro por ciclo menstrual.

-Déficit de ácido fólico y vitaminas B6-B12: Si hay déficit de ellos se


producirá una maduración incompleta de los hematíes, por lo cual
estos serán mayores de tamaño, con una vida más corta y menos
capacidad para transportar oxígeno(son las denominadas anemias
megaloblásticas).

3. Dopaje y deporte: Eritropoyetina


La masa de la hemoglobina es el principal determinante del consumo
máximo de oxígeno. El principal objetivo del dopaje sanguíneo es
incrementar esta variable. Su uso está prohibido y para su control se
realizan tomas de sangre que sirven para determinar el nivel de
hematocrito.

La cantidad de oxígeno que llega a las células, depende de dos


factores: los niveles de hemoglobina en sangre y su saturación de
oxígeno.
El volumen de oxígeno disuelto en la sangre (aquel que no se liga a la
hemoglobina) de cualquier ser humano es prácticamente
despreciable a la hora de pensar en la cantidad del gas que acabará
en el interior de una célula. A una altitud normal, con un pulmón
normal, elevar la concentración de oxígeno por encima del 21% -que
es la que se respira en aire ambiente- es lo mismo que echar cien
terrones de azúcar al café. A partir del cuarto terrón de azúcar, el
café siempre tiene el mismo sabor dulce. Utilizar más es todo un
desperdicio.
La hemoglobina de una persona sana se satura de oxígeno casi hasta
el 100%
respirando únicamente el aire ambiente. Con ese determinante de la
ecuación
cubierto de una forma sencilla, para hacer llegar más gas hasta las
células hay
que procurarse diversas artimañas que nada tienen que ver con la
concentración de oxígeno que el atleta respira. Una de ellas es la de
elevar la cantidad de hemoglobina usando dosis altas de una
hormona muy cara: la eritropoyetina (EPO). Esta sustancia, que los
laboratorios han logrado usando técnicas de bioingeniería, aumenta
el número de hematíes en la sangre de forma muy acusada y
consigue -al elevar también la hemoglobina- que se eleve asimismo el
transporte de oxígeno. También se puede obtener de células de
ovario de hamster chino.

Por otra parte, el uso de


eritropoyetina no está exento de
riesgos muy severos.
Una de las más importantes trabas
que los expertos le ponen a la
hormona es que eleva la
viscosidad de la sangre. La muerte
misteriosa -hace ya algunos años-
de varios ciclistas belgas durante el
transcurso de los entrenamientos
se atribuyó a la hiperviscosidad
sanguínea que les había provocado
la eritropoyetina.
Una sangre viscosa circula mucho peor por las arterias y tiene mayor
tendencia
a c oagularse que la sangre con una viscosidad en cifras más
normales.

El uso de eritropoyetina, aunque aún vigente, no se ha extendido de


forma muy acusada y está duramente sancionado en el deporte.
Actualmente existen muchos métodos para la identificación de estas
sustancias mediante análisis de sangre.

4.Bibliografía
- Libro: “Nutrición en el deporte. Ayudas ergogénicas y dopaje”

- www.deportelimpio.com

- http://www.eldepornauta.com.ar/cronicas.php?idCronica=46

- http://www.ipd.gob.pe/articulo_anemia_deportiva.pdf