Charles-Edouard Jeanneret

(Le Corbusier)

EL VIAJE DE ORIENTE

Colección de
Arqtc!.'.

:

Primera edinón: 1984 Segunda edinón: Enero 1993

Título original: Lo Voyage d'Onknt

Ilustración de la cubierta: Ch.-E. Jeanneret, dibujo de la Acrópolis de Atenas.

PRINTED IN SPAIN

IMPRESO EN ESPAÑA
ISBN: 84-505-0396-5 DEP~SITO LEGAL: V. 3.978 - 1992

Pág.
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Prólogo. por J. M. Torres . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . Nota . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . EL VIAJE D E ORIENTE
A mi hermano. el músico Albert Jeanneret . . . . . . . . Itinerario del Viaje de Oriente . . . . . . . . . . . . . . . . . . . Algunas impresiones . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . Carta a los amigos de los Talleres de Arte de la
Chaux-de-Fonds . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . Viena . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . ElDanubio .................................. Bucarest . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . Tirnovo . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . En tierra turca . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . Constantinopla . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . Las mezquitas . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . Las sepulturas . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . Ellas y ellos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . Uncafé . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . Sésamo . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . Dos
embrujos. una realidad . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . El desastre de Estambul . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . Mezcolanza. retornos y afioranzas . . . . . . . . . . . . . . . . El Athos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . ElPartenón . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . En Occidente . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

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impresiones y comentarios del viaje quedaron recogidas en Vcyage a POn'ent. cercana a esa placidez del demiurgo que conoce con precisión absoluta el móvil de su creación". poeta. como minimo oblicuas y tortuosas se me presentaban las circunstancias que habian acompañado a la primera edición del Vyage a l'orient de Le Corbusier. firme. empeñado en responder aquello que ya desde el principio se había convertido en mi acompafiamiento: un repiqueteo de fechas. aquel placer que en otra ocasión la lectura del Vyage me habia deparado. * Charles Edouard Jeanneret. Suiza. "a las 21 horasn. pintor. Sumergido en ese otro tipo de lecturas que realizadas con un interés muy preciso sacan un brillo distinto del texto. . Este libro fue publicado por vez primera en 1965. nació el 6 de octubre de 1887. aAo de su muerte. en La-Chaux-de-Fonds. prcfaczo de otra c h e de viajes. Todas las notas. h Corbusier. Fue arquitecto pero le gustaba afiadir también urbanista. la de su escritura por un lado y la de su publicación por otro. Si eso es cierto. ICEN los que han tenido ocasión de conocerlo.A Franczsm Jarauta. que la claridad y la precisión en las razones que dan origen a un libro. quedaba esta vez amortiguado. proporcionan a su autor una profunda sensación "estante. con un intervalo "inmenso" y bastante inquietante de cincuenta y cuatro años entre ellas. filósofo y hombre de letras. En 1911 realizó un viaje al Oriente. * D .

exponente oficial de la universalidad secular del mundo. un hombre. Eugene Grasset. dejándose conducir por los señalamientos que los unos hacen de los otros: detrás de cada movimiento. <qué fue lo que motivó ese resurgir de aquel diario? <Qué quiso entregarnos que fuesen "más" que únicamente.<Por qué Le Vyage a i'orient había permanecido esos largos años encerrado. Van de Velde. entre los conocimientos de los unos y de los otros. donde él construye ya en ese instante su propio andamiaje. en cálido homenaje. Tony Garnier y Ozenfant. la que antes ellos escribieron. En el prólogo a su primera edición de las Obras Completas. Detrás de él queda ya esa malla espesa de recorridos y viajes europeos que tan cuidadosamente ha ido trazando. unos recuerdos de viajes? 1911. un nuevo lugar de trabajo. "le constructeur". l'un des peres de l'esprit de 1900. para poder continuarla. de cada viaje. y como en un principio fueron. Y es en ese trajinar de su vida. está su reconocimiento: L'Epplatenier que "fut un pédagogue captivant". Ritter. una ciudad. ?por qué hacia 1929. salvo las noticias aparecidas en el periódico local La Feuille d'Auis de La-Chaux-deFonds? Si es cierto que en 1914 la guerra interrumpió el propósito de su publicación. el arquitecto ha . guardado. fecha de la aparición del primer volumen de las obras completas. Como si ya supiera que su historia s610 puede tener forma y volumen incluyendo. "inútilmente" escrito. Y a en ese momento. allí donde se ve obligado a depurar y condensar el recuerdo de lo que fueron los comienzos. Beherens. clausurando. Tessenow. y los dibujos de Oriente aparecen de una manera tan displicentemente amontonados con los de otros viajes? Y en julio de 1965. en el prólogo no se hace de él mención alguna.. Auguste Perret. esqueleto babélico.. y W. y también Berlague.

entre pasado y futuro. poco a poco. Son movimientos que arrastran sobre las espaldas todas las obsesiones. de este sistema de fuerzas. una conjunción repleta de armonía.. los límites de otro tipo de soledad. Nada es fortuito. "Et lentement. je me suis affermi. la misma intuición que antes le impulsaba a conocer en cuerpo y alma a sus maestros. ni extraño a esta determinación moral de la vida para quien se sabe visto y escuchado por los tiempos: cada acto.entrevisto todos los límites de la amplitud generosa de su historia. Antes de que el trabajo cotidiano empiece a darle forma. lo opuesto de lo que fueron sus movimientos europeos. petit A petit. su viaje hacia Constantinopla. A lo sumo. un lugar preciso.. la oportunidad del azar. Él. ni los tiempos aparentemente vacíos. Aquella intención tan precisa que v t e s le dirigía a cada lugar. no es para ellas un olvido o un abandono. le conducirá también a la bisqueda de lo opuesto y que no le puede ser dado en Europa: la posibilidad de lo probable. quedan excluidos de esta especie de inmortal poder. he ido convenciéndome. he descubierto que sólo puedo contar con mis propias fuerzas. ni banal. j'ai découvert que l'on ne pouvait compter que sur ses propres forces". cada gesto tiene. no . con la certeza de que el viaje. Oriente es todo lo contrario de Europa. determinación insoslayable. y con él toda su historia. un pequeño aplazamiento. será un constante recorrerse de manera cíclica y entera. Ni el ocio. insistiendo en lo que de proyección tienen los inicios para explicar los finales. Y lentamente. Pocas veces volverá a encontrarse una mezcla tan intensa de pasado y de futuro en una misma persona.

Las notas se van llenando de matices que nacen ya con forma de recuerdo. Lejos ya del lugar donde surgió el dibujo. Son otras palpitaciones que invocan a lo más interior. de lo que habla Le Vgage a POrient es del paisaje y de los hombres. es ahora un relajado abandono por las ciudades que le conducirán hacia Oriente. por encima de todo ello. desde los objetos sublimes de culto hasta aquellos otros de uso cotidiano. Nada queda excluido de esa atención fascinada. La referencia a la arquitectura está en el origen pero el compromiso de un diario o del libro de viajes siempre acaba por serlo con uno mismo. ya para todos sus futuros escritos. la reduce mAs y más sólo a palabras sueltas entre interjecciones. Lo que queda escrito acaba por incluirlo todo. Con esta condición nacieron las páginas del Vgage. desde lo más fastuoso a lo más trivial. pero la mirada. vuelve a deshacer el recorrido de aquel dia de viaje. a cruzar. intentando entender su construcción y su forma. en los que el viajero sentado a la puerta de un café o detrás de sus cristales. la vida con el otro argumento. queda continuamente suspendida entre la vida tan distinta que diariamente va descubriendo y el deseo de medirla con su mundo de referencias. a lo más intimo de uno mismo. es intensamente escrutado. Exultante y apasionado en esa escritura. C. Todo. Y esa pluralidad tan viva siempre acaba por recalar en el paisaje y el hombre. Pero luego están esos otros tiempos muertos. Tal vez aqur' aprendió L. distendida. la precisión de sus formas. El objeto que lo cautivó en el sol implacable de la mañana. sino por el conocimiento que le iba a deparar aquel que lo habitaba.por él mismo. Sus textos serán . La mano ha ido dibujando sobre el bloc Canson todo lo que sus ojos han visto. El cuerpo las va recorriendo de una manera cómoda. Y no podía ser de otro modo. Pero. con el propósito de condensar en la mínima expresión su afinidad con los descubrimientos. atenta y tensa. bajo la luz distinta del crepúsculo pierde la claridad de sus limites. esos momentos hacia la cai'da de la tarde. los espacios en blanco de las hojas se van llenando de otros comentarios.

insistiendo con nuestro mirar hasta el agotamiento aquello de lo que conocemos sus envolventes: la mirada. Sólo su publicación inmediata hubiera tenido sentido.. Y el tiempo amontonó sobre esos recuerdos capas y capas de otros argumentos para acabar amortiguando la potencia con la que nacieron.". j ai vingt ans et je ne puis pas répondre . acaba por descubrir los indicios más ocultos. Aquella gris y fría Europa le devuelve al centro de todas aquellas obsesiones que le habian acompañado desde atrás en todo el viaje. al volver y al movernos sobre los temas que nos son familiares. en en lugar de decir. Aquel cúmulo de pasiones no puede ser dicho en el instante de su reencuentro. su amor por Italia. diminutos signos que estallan convirtiéndose en reveladores de todas las diferencias. para poder repre~entar las primeras páginas de L a Cartuja de Parma. No fue posible en aquel momento. Y ese ser siempre dos cosas es lo que proporciona a su escritura esa condición tan intensa. La relectura de todo lo escrito no podia asumir otra condición que la de un bellisimo diario de viaje... repitiendo siempre los mismos recorridos. momento de situarse de nuevo en Centro-Europa.. tendrá que decir ". Conocemos más. 7 . o simplemente cantar. y que aparecen ahora con una fuerza renovada. ya en Occidente. después del viaje. en el . Pero el encandilamiento y la fascinación producen placer pero no conocimiento que pueda ser inmediatamente traducido: veinte años precisó Sthendal para poder "expresar su pensamiento".siempre un doblete entre lo uno y lo otro. Al final.

C. aunque sólo sea por ley de vida. Le Voyage a I'Orient ya no le pertenecía. o al menos. una vez pasado aquel primer momento en que la edición caía por su propio peso. Como ocurre cuando identificamos súbitamente un trozo de la realidad como parte de un sueno. escrito en el Vcyage. al releerlo encontraba en el Voyage una dirección y un sentido que su propia fascinación le había impedido descubrir. podría escribirse en clave de sucesivas recuperaciones: la de él entero aún está entre nosotros pendiente. A él se había constantemente remitido en ese momento de la vida en que se atraviesa la línea de sombra. la publicación definitiva de lo más bonito que L. cuando los ideales de . él reconoce que todo aquel material acumulado. de unos cuantos entre ellos. Lo que había entremedio de un momento y otro de su vida era sólo su propia obra. los agrandaba al desprenderlos de su minucia cotidiana. difusa. C. y de manera sistemática. en 1965. ya ha sido utilizado por sus propias manos. había escrito. Esa experiencia de su vida adquiría una condición más simbólica y entraba con derecho propio en ese otro terreno de la cultura. la que él realizó consigo mismo. la que él realizó con la historia de su viaje a Oriente. Cincuenta y cuatro anos despues. La historia de L. donde los fragmentos de la vida de un hombre acaban por ser parte de todos los hombres. El tiempo le proporcionaba una significación más genérica que la de una pura narración de un viaje. de las más hermosas. por esos efectos de perspectiva del recuerdo. Pero no había sido sólo el tiempo el mediador de esta recuperación como si todo se tratase de un juego de casualidades.No es difícil intuir. La nueva lectura. es la más impresionante de la historia de la arquitectura. de la que él extraía tan sólo sus reflejos. C. Porque no se trataba sin más de rescatar un viejo escrito. L. convertir su publicación en un trámite. Aquel viaje había quedado transformado en una memoria vaga. qué fue capaz de motivar.

Por el Vcyage habfa pasado la vida. Aquel texto que nunca tuvo público y que nació para no ser otra cosa que él mismo. el convento de La Tourette. Al leer el manuscrito. es algo que no puede ser cogido sin temor de que se nos rompa. o los palacios de Chandigard.. podrfa explicar menos lo que insinúo que entender que Oriente está detrás de la Capilla de Ronchamp. a fuerza de no querer ser había trascendido el movimiento de los tiempos. Si entre el viaje y estos proyectos existe un hilo delgado y sutil. Texto y obra acaban por entenderse y él es el lugar donde se produce esa transferencia. Y el tono y la nota con que había sido escrita eran idénticos que los de su voz en 1965. Estos proyectos tendremos que verlos siempre de otra manera. JOSÉ M. Barcelona. Pero esa alternancia existe y es cierta: esos últimos trabajos de su vida le conducían de nuevo a Oriente con la misma claridad con la que él reconocía que sus últimas obras eran la forma posible de aquella vida descubierta en el Vcyage. TORRES N ADAL Murcia. Nada. En su texto él lefa ahora la Memoria de aquellos proyectos.juventud son abandonados para dejar paso a otras más serenas. Sólo es transmisible el pensamiento. Porque en uno y otro momento tomaba de la vida su esencia y no los bienes que ella otorga. Y con el mismo pulso y la misma letra. abril 1984 . sin embargo. los recuerdos del viaje se cruzan insistentemente con el grueso de sus últimos trabajos. y a veces más amargas inquietudes. estaba Le Corbusier en ese momento escribiendo su último fragmento Rien n'est transmissible que la pensée.

dibujante en el taller de Peter Behrens. una parte de los cuales será publicada por L a Feuille d'Avis de La-Chaux-de-Fonds. De sus notas extrae algunos artículos. sistema coherente del espíritu. de Atenas a Pompeya. decide publicar por fin él libro. Charles-Edouard Jeanneret mantiene un carnet de ruta. bajo el título Le Vyage dd'Orient. Rumania. En julio de 1965 E . Libro que.NOTA N 1911 Charles-Edouaid Jeanneret. con su amigo Auguste Klipstein. en Berlín. decide. Bulgaria y Turquía. de sus descubrimientos de joven. debía ser publicado por Gaspar Valette en 1914 en el "Mercure de France". Con muy poco dinero. Bohemia. ambos amigos van a recorrer. Serbia. emprender un viaje cuyo fin es Constantinopla. La guerra impidió la aparición y el manuscrito se amontonó ante los archivos de Le Corbusier. A lo largo de este viaje. Charles-Edouard Jeanneret descubre entonces la arquitectura: juego magnífico de formas bajo la luz. Anota sus impresiones y realiza un montón de dibujos que le enseñan a mirar y a ver. de mayo a octubre. 54 años después de su viaje. testigo de sus vacilaciones. de Dresde a Constantinopla. Más tarde reagrupará y completará esos textos para hacer un libro.

. de Oriente. que Le Corbusier consideraHe aquí pues este I ba como una docun~er-it:ición importante y significativa sobre el año decisivo de su fi. \ I I i recurrir a ningún documento.corrige el manuscrito J .ic:ón de artista y de arquitecto.rm. lo anota escrupulosamente.

Sabes bien cuán empañadoras de alegría han sido para mí estas líneas -escritas para un público que por lo demás no ha querido saber nada de ellas-. T e las doy para poderte dar algo hoy. La he bosquejado sin saberlo tú. y en esa precisamente. 2Acaso no estás encantado de ello? Me contaban el otro día el absolutismo con que tú defendías mi francés -durante tu estancia aquí. increíblemente glotón. mi muy pobre. Era tu máscara... triste. T u máscara ha viajado de una punta a otra . tú te las tragabas glotonamente. este verano-.el único medio ¡BIEN . en la Wald-Schenke de Hellerau en Navidad de 1910: tragabas unas lonchas de morcilla sobre el pan con mantequilla (iuno de esos menús a que nos constreñía nuestro bolsillo en este país!). pero no del todo exacta.e l Danubio.A MI HERMANO. y cuán turbadoras de la serenidad a la que todo me invitaba allí. Atenas. Así te soñaba y así te creo. incapaz francés: éste era para mí -dibujante.en medio de papelotes entre los que se extravió. Me parecías a ciertas horas. Esa morcilla y esa mantequilla me repugnaban. E L MÚSICO ALBERT JEANNERET lo sabes. Ese croquis fue entonces como una protesta. pues me apetece darte algo hoy. cuánto hubiera querido que lo que aquí te dedico fuese mejor! Pero no tengo nada más. Estambul. no por culpa mía.

inflexible. Te habían citado una frase ininteligible. absoluto -como el horizonte de allá. perfecta. <verdad? En medio de las fluctuaciones de estima que nos reservan incluso los más queridos -pues no pueden sustraerse del todo a la influencia de la opinión-.de expresión en esas horas en las que me sentía vibrar. un monstruo tal como esos que sabía suscitar el tipógrafo de la Feuille d9Avis y tal como los que también tolera "nuestro amigo de la familia el impresor de ese periódico. y que no querías oír nada más sobre ello. hace años que nos prestamos ayuda. y7 . entre Lemnos y Egeo. que nuestro afecto permanezca rígido. querido hermano. Tú habías contestado que era perfecta. Así. No dejaremos de hacerlo.

Belgrado. 1911 Dresde. Constantinopla. Andrinopla. Brindisi. Viena.ITINERARIO DEL VIAJE D E ORIENTE. Salónica. Lucerna. Praga. el Athos. Pompeya. Rodosto. Nápoles. Dafné. Roma. Schipka. Kasanlic. BERLIN. . Galvoro. Atenas. Roma. Patrás. Baja. Florencia. Itea. Brousse. Knajevaz. Naitscha. Budapest. Tirnovo. Bucarest. Delfos. Vacz. Giorgavo.

o a lo largo de los glaucos canales de la Spree. no deslustrará la frescura de sus emociones para no ver ya las cosas sino bajo una mirada un poco desengañada. en países siempre nuevos -preguntaban el otro día en Berlín dos encantadoras compatriotasno embotará usted sus facultades admirativas. adivinamos que su intención es no perderse nada de lo que la ruta ofrezca a izquierda y derecha.. No nos guarde ningún rencor. era verdad: bajo las pesadas bóvedas del Tiergarten. largos meses.. Ahora parte usted hacia Oriente. un poco hastiada? A veces. pues. en nuestros paseos al atardecer." En definitiva. durante nuestras últimas entrevistas. nos había ocurrido que. al regreso de una matadora excursión entre los dédalos pedregosos de ciudades viejas o nuevas de Germania...ALGUNAS IMPRESIONES de este modo. de echar pestes contra cualquier otra mueca medievalesca encuadrada en un chasis de 66 CVIA~ANDO . ¡Cuántas impresiones. o cubriésemos con un punto de interrogación esa ciudad famosa tendida en la desembocadura de un río en la llanura y dominada por un "burg" demasiado romántico. Nuestra pregunta tiene sentido. sus juicios fueron tan imprevistos y nos sorprendieron tanto.. hablásemos mal de una catedral venerada.. diversas y múltiples!.

torreones, fosas y muros almenados, y contra ese rictus equivoco que, bajo un yelmo épico, aparece completamente acuchillado por negras chimeneas de fábrica y acaparrosado por la lepra de sórdidos y malolientes humos. A esa visión, convertida en teatral, yo le había opuesto otra menos de moda por ser felizmente menos conocida: una serena sonrisa bajo un cielo azul dispuesto en torno a piedras esculpidas y revoques cuidadosamente pintados sobre espigas de oro donde estallan las rojas flores, donde el azul celeste se intensifica en estrellas profundas. Había hablado con entusiasmo de ciertas realizaciones modernas y, en definitiva, había criticado la Alemania medieval, en provecho de las tranquilas obras de hace cien o doscientos años. El romanticismo indiscreto, verbo tan lejano a nuestro pensamiento, me habfa exasperado. La admiración había enmudecido varias veces, cuando el gusto infecto de los hacedores de remates y de torres había echado, por ejemplo, sobre un rfo de cuerpo real que corria entre rudas rocas rojas erizadas o, más lejos, tendido como un dios viviente sobre una llanura a la que bendice, un expolio de espadachin. Las grandes avenidas anegadas bajo el verdor, enlosadas con un asfalto tan pulido por los automóviles que el sol poniente se refleja en él en una infinita linea de fuego jalonada por mil columnas negras de los árboles, se me habian aparecido, en ciertas horas, como grandiosas creaciones. Y las sórdidas callejuelas alrededor de las catedrales insulsamente restauradas, enterradas bajo los salientes excesivos de las descuidadas fachadas, las pestilencias que se estancan en ellas, las gentes turbias que en ellas se soterran y la pandilla hormigueante de chavales chillones, a menudo me habian hecho huir... mientras Baedecker caia pasmado, y para manifestar su alegría descolgaba estrellas del cielo para hacer con ellas simples, dobles o triples asteriscos laudatorios. Había molestado, pues, a castellanas en otro tiempo altivas, ridiculizado a "viejos verdes" fatuos o maltratados, demasiado nuevos ricos siglo XIX. Algunos nombres -bellisimos

nombres- los habia marchitado. ¡Pobres nombres, pobre magia de las palabras que yo hago desvanecer! Decepcionante hecatombe. Para que me absolvieran, habia sido preciso explicarse: En primer lugar, habia aventurado, existen famas sobreestimadas. En el mundo del arte, tan codeado a menudo por el de la moda, hay acaparadores y "faroleros". También se encuentran en él modestos y tímidos. A los alborotadores "reclamistas" se oponen los serenos inconscientes. Por otra parte, ustedes dicen, señoritas, que un aficionado de arte tiene siempre, a pesar suyo, la cabeza un poco al revés, a los ojos de los demás, y sepan que yo, por ejemplo, tengo un tío irremediablemente persuadido de que juzgo a tontas y a locas con el único fin de contrariar la opinión general. Y a fin de cuentas, si la belleza me parece ante todo hecha de armonía y no de grosor, de extensión, de altura o de sumas gastadas o de estallido teatral, añado, a esta manera de ver, esta manera de ser: soy joven -pecado efimerw, joven y por consiguiente dado a juicios temerarios. Venero el eclecticismo, pero espero a tener el pelo blanco para entregarme a él a ciegas. Al contrario, abro bien los ojos a mi alrededor, mis ojos de miope detrás de las gafas -esas tristes gafas que confieren un aire doctoral o de "clergyman". Suelto muchas tonterias. Me ocurre -tanto peor- que cambio de chaqueta, entre la desaprobación de mis allegados, y me contradigo más de lo que está permitido. ¡Es asi que en dias de enojo, resoplo, mientras que otras veces, señoritas curiosas, me siento profundamente conmovido, recorriendo un pais de ensueño al ritmo de schenos subyugantes, conquistado enteramente por la gran Armonia! No, señoritas escépticas, viajando uno no se hastia. Uno se vuelve tan sólo un poco aristócrata en sus amores, y a fe mia que ello tiene mérito, en estos tiempos en que todo se socializa, y sobre todo para un lector de La Sentinelle. Este viaje de Oriente,

lejos de las enmarañadas arquitecturas del Norte -respuesta a una llamada persistente del sol, de las grandes líneas de mares azules y de las grandes paredes blancas de los templos-, Constantinopla, Asia Menor, Grecia, Italia meridional-, será como una vasija de gálibo ideal, del cual sabrán esparcirse los más profundos sentimientos del corazón... iAsi es como a las dos de la madrugada, en el barco blanco descendiendo por el inmenso río entre Budapest y Belgrado, no acabo -olvidando ir al puente, a ver la luna ya llena subir a través del dédalo de los astros!

demasiado hospitalario.. icasi un diario!. me interesaré por algunos puertos de mi ruta. pero Marius todavía no ama la esfera lo suficiente: para ti pues estas historias de gálibos y mis éxtasis. esta epístola "ceramicológica".. Amas las formas (plásticas. el summum del aburrimiento. y mi redactor quedará satisfecho. no lo niegues. está en muy mal estado y a punto de morir. Incidentalmente. se entiende) casi tanto como Georges y conoces la belleza de una esfera. Marius Perrenond. Por eso acudo a ti. antes de nacer. sus condolencia~ encuadradas en negro. y luego explorar las sutilezas de su . al parecer. y el sentimiento de aguar la siesta de tantos compatriotas me atormenta. en París.CARTA A LOS AMIGOS D E LOS "TALLERES D E ARTE" D E LA CHAUX-DE-FONDS AMIGO Perrin: ¡Un saludo! Si Octavio. de vasijas campesinas. Y soy el más desdichado de los hombres: pues eso es. hubiera merecido. Me he comprometido a escribir una notas de viaje. en su calle de la Sorbona. ya habría recibido de él. de alfarería popular. leyera este honorable diario. nuestro alfarero de los talleres. en un idioma adornado con imágenes. ya que ese nifio. Tú conoces esas alegrías: palpar la panza generosa de una vasija . Vengo a hablarte de vasijas. y acariciar su cuello grácil.

si se imagina. ¡Pasos sin fin! Contrapasos incluso bajo la lluvia torrencial. Habia demasiadas cristalerias multicolores. y estábamos enfermos de codicia. el aterciopelado de los azules. Para desentrañarlos habiamos pasado revista a toda la triste trasteria sin patria y sin familia que inunda Europa entera. ¡Es algo que se siente! Los tarros estaban ahí. Eso se comprende mejor todavía. demasiada vajilla maculada con una intolerable ornamen- . en la hora tórrida del mediodia. Las manos metidas de nuevo en lo más profundo de los bolsillos y los ojos medio cerrados. tú y los amigos. el estallido de amarillos. o aún en un desván acolchado por un polvo envejecido. fijarse en la agitada lucha de brutales masas negras y de elementos blancos victoriosos. con ramajes dorados. dejarse embriagar dulcemente por el hechizo de los esmaltes. mi estudio quizás coquetón. en su alegre estallido y su sana robustez.. donde el campesino sabe obrar como un gran artista.gálibo. habíamos encontrado la oferta de los comerciantes más humillante todavía y la influencia de la moda sobre las almas aún simples más desastrosamente efectiva. que hacen gemir a Auguste. ¡vosotros. o. Sabiamos atravesar tierras donde el campesino artista armoniza magistralmente el color con la linea. e incluso aqui. en una aldea de la llanura húngara. Sepas que nos hemos asegurado desde Budapest un arsenal de panzas y golletes capaces de hacer reales esas horas evocadas. después de los agotadores meses de viaje. a quienes veré de nuevo después de tantos años y a quienes haré el favor de mis narraciones para adormecer despertares! Las vasijas de las que voy a hablarte estarán ahi redondeándose poderosamente. y la linea con la forma. Entonces. eso fue la orgía irrefrenada. ya fuese en una oscura tienda o en un sótano pobre de Budapest. azulado por el humo de los cigarrillos y. hasta que al fin descendimos hasta las grutas "alibabescas". en Hungria. ese compañero de mis miserias. y su belleza era consoladora. tendidos sobre divanes.. hundidos en sillones.

al encuentro con éstas. especie de medida cuyo patrón es el hombre de raza .tación de pechinas Luis XV o de florecillas aliñadas al gusto de los últimos años. y después. paradójicamente. como una inmutable caricia cálida. los Cézanne y los Van Gogh! Considerado desde un cierto punto de vista. Ya te estoy danto la lata. el arte subsiste a las civilizaciones más altas. Es fin y no medio. También el color no es de descripción sino de evocación. La alegría de vivir de un bello animal se ha extendido sin coacciones. este arte popular. Nos había sido preciso rehuir "la europeización" invasora y embrutecedora hasta en los tranquilos refugios donde sobrevive -apagándose. Le da al cuerpo -al animal. Las formas son expansivas e hinchadas de savia. El arte campesino es una impresionante creación de sensualismo estético. cubriéndola de las mismas flores que unen o confunden a las razas. sabe levantar las más nobles columnas. los mismos Greco. Asf. ilos mismos Giotto. zarandea a los grandes gigantes trabados.su parte justa. sobre esta base sana. siempre simbólico. Permanece como norma. con un estallido de risa. despertando profundos ecos en el ser físico. propia de la expansión de la alegria. los hechizos de la geometrfa: sorprendente conjunción de los instintos rudimentarios y de aquellos susceptibles de las más abstractas especulaciones. justo al lado y sobre el mismo objeto. envuelve a la tierra entera. Está para la caricia y la embriaguez del ojo y así. Si el arte se eleva por encima de las ciencias. excita la sensualidad. . pronto sumergida. es precisamente porque.la gran tradición popular. si tú quieres. amigo Perrin y sin embargo esas alfarerfas de Hungrfa y de Serbia bastarfan para interminables charlas. los climas y los lugares. la línea sintetiza siempre los espectáculos naturales u ofrece. puesto que en ellas se podría circunscribir el estudio del arte anónimo y tradicionalista.e l salvaje.

concebidas no se sabe por quién. copiar alguna yema encogida? ¡Es monstruoso!" ¡La alegría es el árbol extendido.Déjame retener esas dos cosas que nos impresionaron cuando nuestra visita a los alfareros de la llanura húngara y de los Balcanes serbios. con sus flores. pero cuyos dedos obedecen inconscientemente a las órdenes de la tradición secular. tenemos también sillas que duelen y . con su grandioso follaje. A lo largo del Danubio y más adelante en Andrionopla. iqué persistencia en una ruta normal! Tampoco conozco nada más lamentable que esa mania de hoy de renegar de las tradiciones con el solo fin de crear lo "nuevo" ansiado. que contrasta con esas formas de una fantasía inquietante. tazas feas. entre esos hombres que no razonan. ?Para qué. de una imbecilidad estupefacta. Hay en primer lugar. nacida de la correlación de la linea de mayor utilidad y de aquella que encierra el volumen más expansivo -por tanto el más bello-. "La belleza. con todos sus frutos! La belleza es ese espléndido despliegue de juventud. que el de su vecino el tendero. me habia dicho un día M. Así pues. y no nos proporciona solamente teteras nada prácticas. es la alegría. sonrientes -permíteme esos calificativos-. añadía. que trata estas formas con el único fin de diferenciarlas de las que dibujó la víspera. en el anonimato de las grandes fábricas modernas. no se trata aquí sino de los caprichos de un necio. encontramos de nuevo exactamente esas formas que cubrieron de negros arabescos los pintores micénicos. la instintiva apreciación de la Anea orgánica. con sus gálibos desplegados hasta el límite del estallido. y para que descanses y sientas envidia te describiré pues alguno de los pueblos danubianos. de un dibujante de baja almunia. pobres macetas de gálibos invertidos. cuyo espiritu simple no vagabundea más lejos. Grasset en París. créelo. esas alfarerías son jóvenes. y qué contraste ofrecen -nacidas en el torno del alfarero de pueblo. Esta desviación de las fuerzas creadoras repercute en todos los dominios del arte.

fundó la teoria del "momento psicológico de la alfarería popular en las artes del siglo XX". en cuanto a ese segundo hijo en mal estado. y en Knajivaze. examinando de uná sola vez todas las artes y todos los tiempos. Tuvo el sentimiento de esa crisis última que atraviesan los jarros de Hungría y de Serbia y... por ejemplo. te voy a decir a qué nidos exquisitos nos llevó nuestra locura..bufetes mal concebidos. te lo confío. y casas de siluetas sorprendentes..". se sintió de pronto trastornado por el alumbramiento de una teoría reveladora. <no es cierto?.. Iré hasta el final y te diré en dos palabras una cosa bastante chocante. que prepara su doctorado en historia del arte. si pasas dentro de unos años. Auguste. etc. ajados.. Y ten por seguro que entre sus productos. Sus dedos trabajan. Y abren unas bocas atónitas cuando penetramos en sus tiendas y hacemos un saqueo. Y n o seria yo quien pudiera ayudarle. nos presentan precisamente los malos. heteróclitas. desorganizado -inorganiwdo. absurdas. E n alemán eso queda mucho mejor: "der psychologische moment. nunca se salió con ello. en un medio inviable. de un gusto a veces indignante.. encuadradas en negro y en una lengua védica. hoy heterogéneós. polvo esos "pecados de juventu C. . copias deseadas de chapuzas entrevistas iin día de mercado en el puesto de un vendedor ambulante venido de la gran ciudad. no su espíritu. Auguste. en los Balcanes. Su arte ya no es más que una supervivencia. inquietante también: esos alfareros "se burlan" de su arte. ya no encontrarás allí ni una sola de las piezas que te mostraré cuando vuelva: tenían ya veinte años de edad y las habíamos desenterrado entre los desperdicios en que se llenaban de Considerando esto. muerto sin haber visto la luz y que hará llegar a Auguste las condolencias de Octave. no su corazón. que de ningún modo dispensan -ioh mi amigo escultor!.la suciedad de las esculturas inútiles y su falta de tacto. Vivimos.

tú que te acuerdas con emoción de nuestras tardes de domingo en los Conciertos Colonne. casi. brutalmente. con innumerables paquetes a menudo decorados con bordados brutales y alegres.. ante el cual siempre volveré a ver sin cesar esta conspiración del . amontonados. envuelto en mi abrigo. la luna apagaba las estrellas. de pronto. hombres y mujeres. Todos. la silueta movediza del capitán yendo y viniendo allá arriba.. clase. un ataúd cubierto por un gran velo negro bordado con un ribete de plata y dos coronas de flores. el sombrío ataúd como una gran mancha muda. No conocía nada de los países que atravesábamos. me daba la impresión de que tenía que ser muy bello. porque nadie habla nunca de ellos.. El gran barco blanco había dejado Budapest la vigilia. que nunca he oído sin ser trastornado por su lenta y melancólica majestad. caída la noche. las bocas abiertas de los ventiladores. dormían: los privilegiados sobre banquetas de terciopelo rojo en el salón para fumadores de 1.. sabes. y tan s610 el murmullo de los dos pilotos en la ropa y. todo ese aparejo náutico pintado de un blanco deslumbrante. ante. la campanada sombría del vigía cada vez que en medio del agua brillaba una lucecita -lamparilla de uno de esos pequeños molinos adormecidos sobre el río de los cuales te volveré a hablar-. en la pasarela. En el gran cielo. por la mañana. muy noble. Y. los campesinos. Esta sinfonía de negros y blancos bajo la luna y sobre este espejo centelleante. marcando lentamente la ruta. Solo en el puente superior. reunidas en el horizonte en su huida infinita. sin embargo.. Csabes lo que me inducía a penetrar en algún rincón de esa llanura de la que no sabía ni veía nada? Los primeros compases de la Condenación de Fausto. Durante esa noche no podía dormir. ese ataúd inquietante con su negro sudario y las dos coronas de noche. había descendido por la inmensa vía líquida que marcaban con un jalón negro a derecha e izquierda las dos riberas lejanas.Aquel miércoles 7 de junio. Ayudado por la violenta corriente. ¡Te reirás!. las orillas negras.

más allá de los canastos de cerezas.silencio y de la horizontalidad de todas las líneas: henchían el corazón de una gran serenidad. a una media hora de la pequeña ciudad de Baja. en un descanso de los bostezos de quienes dormían indiferentes sobre el rico terciopelo de las banquetas. hombres y mujeres salmodiaban por el descanso de sus almas. y gritado. como el vigía de Colón: "¡Tarros!" Había allí una cantidad innumerable de ellos. La cabeza descubierta. pacían grandes bueyes grises "a la egipcia". Preguntaba al capitán. y después. explicaba mis deseos. con una gran lasitud. alguna vieja bruja que agarra una cabra con una cuerda y le hace comer las hierbas crecidas entre los adoquines.. Pero ya. No resultaba fácil . a una orilla a ras de agua.son necesarias una o dos mujeres. de la misma manera. Nos encontrábamos ya en el mercado hormigueante. A lo largo del camino. ordenados sobre el pavimento como manzanas en una bodega. encontraremos a menudo a lo largo del camino dos o tres mujeres que apacentan una vaca. llevando estandartes marcados con cruces. en las ciudades. Así.. y. más atestado de campesinos que de mercaderías. pues. de una aspiración que las lágrimas habrian satisfecho. en este pais -lo comprobamos en seguida. Cuando desembocamos en la plaza. diciendo que era pintor y que buscaba un pais que hubiese mantenido su carácter integro. mendigando algún escaso óbÓlo. al alba naciente. de las legumbres y del puesto de los carniceros. turbada a veces por un escalofrio de exaltación. fuimos casi zarandeados por un grupo de peregrinos lamentablemente pobres. al lado de la iglesia de un barroco bastante húngaro. Auguste había percibido resplandores de esmaltes. y se iban harapientos hacia algún lugar de santidad. para vender el equivalente a una moneda de veinte céntimos. Los informes concordaron lo bastante para incitarnos a bajar. en pastos medio sumergidos. agachadas todo el día detrás de un pequeño cesto de frutas o de legumbres.

entenderse con los mercaderes. hacíamos nuestros primeros pasos en el mundo de la pantomima: hasta aquí. rectas. rebozado de blanco. volvimos a descender la escalera. chapurreaba algunas palabras en la lengua de Guillermo 11 de Hohenzollern. piedra psicológica! Por fin nos encontramos en el taller. El sol se aplasta ahí dentro. y donde se levanta oblicuamente. ya que . cortadas en ángulo recto. nos presentaron a la abuela. nuestro hombre gesticulaba lentamente y sin pasión por encima de la multitud muda y negra de sus vasijas. donde traslucia por todas partes ese mal gusto de baratilla de gran ciudad que será. emperador y sacerdote del Buen Gusto. Están desiertas. ocupado en el verano en las labores del campo. después visitamos las habitaciones. en la teoría de Auguste. e imagínate su gran estilo. los centros vitales. por fortuna. Los gestos tomaron pues el lugar de las palabras. donde el hombre aquel no trabajaba más que en invierno. muy anchas. El brocal. en absoluto es de piedra cincelada sino que. rudimentario. iuna piedra angular. De alguna manera son como enormes hendiduras. Son admirables esos pueblos de la gran llanura. permite sacar el agua del pozo. Hecha nuestra elección. habíamos recurrido siempre a hablar alemán. al igual que en la inmensa llanura de la que son los vertederos. lo adornan verdaderas flores rojas y azules en su exuberante crecimiento. pero metido al fondo de un patio exquisito invadido de rosas. y todo fue tan bien que al cabo de media hora. el gran mástil negro arqueado que. de paso. llegamos a ese desván de las Mil y Una Noches donde Ali-Babá. inmovilizadas desde el invierno en la penumbra de esas vetustas paredes de madera. un taller simple. Las calles p&enecen a la llanura. marcadas infinitamente por las bolitas de las acacias enanas. al bajar. que nos estrechó las manos durante largo rato. formidable. amigo escultor. después de haber atravesado buen número de calles bajo un sol ya tórrido. uniformes. las manos hinchadas de trabajar el barro. la vida en ellas es furtiva.

poco anchas pero muy profundas. camisetas blancas ribeteadas con bordados negros. y las arcadas blancas del contrafuerte y los tres grandes muros de cal blanca. y un ancho porche con arco de medio punto. en los cuales dan. los racimos de las parras y los ramos de rosas trepadoras que llenan de encanto los patios escondidos detrás. las mujeres se mueven con un balanceo de caderas que se despliega como la falda de una bailarina. así como un frontón sobre el interminable muro. invadidos por el spleen. las piernas nerviosas y los pequeños pies desnudos son de una piel morena y fina. puesto que las casas se apoyan todas a igual distancia de la tapia. la alegría. Esos patios debes concebirlos como una habitación. a las calles tan distinguidas. la gente contrasta y armoniza con los grandes muros blancos y con los cestos de flores de los patios. sin cubierta en voladizo. los hombres muy limpios. un solo estilo. Cada casa tiene de este modo su patio. una pantalla tan decorativa como los fondos de las cerámicas persas. y las ventanas se abren en una sola fachada. la habitación de verano. la serenidad se concentran aquí. Este traje nos encanta. por momentos una . acuérdate. cada una con su remate bajo. donde nos sentíamos. Las casas se alinean en ella. cueros entallados y policromados. del que desbordan las copas de los árboles. Las mujeres son muy bellas. repasados cada primavera. un cielo uniforme y únicamente las acacias de un verde tan extraño. cerrado por una puerta barnizada de rojo o verde se abre sobre el vasto exterior! El emparrado construido con listones proyecta una sombra verde. Visten con arte: sedas fulgurantes. los mil pliegues de los vestidos cortos en los que las flores de seda encienden bajo el sol fuegos de oro. ¡La belleza. tras una arcada.las encierran altos muros por todas partes. Hazte una idea de la impresionante unidad y de su amplio carácter arquitectónico: un solo material: un revoque amarillo intenso. y la intimidad es tan perfecta como en esos jardines de los frailes de la Cartuja de Ema.

. un árbol despliega sus hojas amarillas. salpicada toda ella de pequeñas acacias formando bolas verdes. su tronco azul claro se ensancha. los triángulos amarillos de los remates bajos se asentaban en calma frente a frente de una punta a otra. ¡No sabes cuánto me entusiasmó ese tablero. sorprendente. entre la exuberancia de las parras y las rosas trepadoras. y sus ramas llevan flores blancas y granadas verdes. en donde pequeñas mujeres vestidas de azul salpicado de amarillo. Te digo. tras el alto y tranquilo muro horadado por una gran puerta redonda para los carros y otra muy pequeña para la gente.. acordando que otra vez de un gran tablero de Ispahan copiado en el Louvre tiempo atrás. animando toda la superficie. . vuelvo a mi comparación de antes. que nosotros.complementariedad extrañamente feliz. somos unos salvajes. Las flores en la verdísima pradera son negras y blancas. en ese decorado único. Al describirse todo esto. Solos en la calle. los civilizados del centro. El cielo es blanco. ésta da directamente a la arcada. de amarillo estriado de azul viven felices en un jardfn. y te estrecho la mano.! Y así era entre el alfarero de Baja y entre sus vecinos. La alegría brota. Perrin. y sus hojas amarillas y azules.

tan "sin trabajo". se divierten.. fiesta de las flores.! En la nave de la gran avenida se desbordan los carruajes y los coches de lujo. Hoy es pues "Blumen Tag". Todo queda oculto bajo las flores. atestados de una masa tan pobre. De ese modo los pobres se verian privados del espectáculo de sus diversiones y ya no se lo pasaria bien ni la más minima parte de la humanidad.. . Jean Rictus soliloquiaba a propósito de esta cuestión ya en la segunda estrofa de su célebre lamentación. ¡Respeto para ellos! Seria ridiculo que también ellos se aburriesen. Las calles que llevan al Prater están abarrotadas de una muchedumbre inmunda. que encuentra el recurso de venir aqui a exacerbar sus rencores de desdichada. y bajo esos ramos LOS .. tiene sus laterales. sórdido. nada simpático. ¡Que mis amigos de Lo S e n t i d e me perdonen por estas impresiones rápidas y superficiales.VIENA ricos. La interminable avenida que marca con una linea sin fin el parque donado por el emperador a la ciudad.. para socorrer a los pobres. bajo los arcos de los árboles. pues a Auguste.. de rostro inexpresivo! Durante tres horas nos hemos codeado con él sin llegar a amarlo. al igual que a mi. o simplemente a saciar su curiosidad: ipueblo pobre de Viena (que ya conoci hace cuatro años). no nos gusta tener compasión. profusión de colores y ostentación de lujo.

el ojo se turba. o negros y blancos. desde ese momento. completamente blancos. éstas. agobiados por el calor de la tarde. grises o blancos. observamos sólo superficialmente. perfumadas y mórbidas en la de sus Lys y de sus rosas".de efimeras. no existe. Sefiores de negro hacen de segundos violines en la orquestación de los colores. un poco enloquecido por ese cine caleidoscópico en el que danzan las combinaciones de colores más vertiginosos. otras efímeras -otras flores. o azules. a cuyo alrededor se pueden oler nuestras rosas de Europa. E n la explosión de los colores. grises y blancos. rosas. la finalidad se escapa: pues. no registramos más que el elegante aligeramiento de los coches. son contadas por M. como diría el poeta-. muchachas. Resulta también que en esos frívolos cortejos donde se gastan. a lo lejos. el conjunto se resiente. en un esfuerzo por la belleza. Estas fiestas vienesas. unas sumas de locura. mujeres hermosas sonríen. sin enredarnos en el lio de losflirts distinguidos. algo enardecidas de deseo. envueltas en su atmósfera de egoísmo y de aristocrática depravación. nuestros iris y nuestras grandes flores de lis envenenadas de perfumes. son como grandes extranjeras tropicales. Se trata . verdes o también rojo cruel. amarillos. si el detalle interesante se manifiesta en ellos. Pero la unidad de bien es tan potente que salva la situación: aparece. y sirven inevitablemene de tema de las intrigas que se traman en torno a rosas lanzadas -flores de lis ofrecidas cínicamente-. Ello es comprensible. William Ritter. un desfile asombroso. resultan muy hábiles esas dos grandes damas que se hacen llevar de paseo bajo un dosel de adormideras blancas con semillas negras. a través de la columnata negra de los troncos de árboles que soportan la inmensa cuna que se aleja hasta perderse de vista. Pero nosotros. en los centelleos de las idas y venidas. Constatamos que las flores naturales son eclipsadas por las flores de papel. quizá algo depravadas. ya que nadie se ha preocupado por ello. muy bien hechas y desproporcionadas.

simplemente de la Viena distinguida que se divierte, y de la Viena pobre que contempla el espectáculo... Al caer el sol. En el arrabal lleno de árboles, se extiende un patio muy grande bordeado de pabellones bajos, horadados de arcadas. Lo introducen dos pilones, y enfrente una barra amarilla lo cierra, manchada por la línea regular del verde oscuro de los postigos: he ahí un gran palacio, ostentado según el gusto majestuoso de Luis XIV. Se atraviesa hasta el corazón mismo del palacio, esa gran superficie impasible y de repente, sin aviso, se despliega el espéctáculo de un jardín a la francesa, pero un jardín pasmoso. ¡Simple hasta la pobreza! Pero no, colosal. Un parterre que parece cuadrado, inmensamente ancho y profundo, completamente plano y sobre el que se adivinan, en el breve escorzo de la perspectiva, los compartimentos geométricos y los bordados de boj. Ningún árbol turba esta superficie donde todo se muestra. Entretanto, a izquierda y derecha, erguidas de pronto, se manifiestan dos formidables murallas de verdor, cortadas con hacha, inflexiblemente lisas, inflexiblemente horizontales. Y de una altura enorme -desconcertante cuando, totalmente abigarrada de colores, se percibe a sus pies, la muchedumbre que se pasea. Una colina al fondo, coronada por una triste columnata, detiene la vista. Pero, si se vuelve la cabeza, ahf está de nuevo la gran banda amarilla, la gran muralla con su ático tranquilo, noblemente levantada, y puntuada de verde oscuro por la multitud de los postigos cerrados. Ensombrecida en medio de ese cuadro distinguido, sobrevive la Viena del viejo "aristócrata". En las salas oscuras y quietas donde los muebles recubiertos con fundas, los retratos de las paredes evocan con cuchicheos los recuerdos pomposos del Schoenbrunn de antaño, cuando los carruajes piafaban en el patio y en medio de los compartimentos con bordados a la francesa, como mariposas de seda, los cortesanos se ocupaban de sus minuciosos asuntos...

Nos estrecha la mano, el hombrecito aficionado. Hemos llamado a la puerta, sin más, para satisfacer nuestra pasión por la pintura impresionista. Los cuadros del pequeño sefior son a veces hermosos y se lo decimos abundantemente. iDebe padecer frios contratiempos el pequeño coleccionista que ha sumido en minúsculos cuadros cien mil fabulosos! Hay tantas de esas pequeíías mamarrachadas anchas como una biblia de abuela que ha arrancado aqui por diez mil coronas, allá por sólo cinco mil. La gente que pasea a lo largo de esas paredes atiborradas de celebridades goza mal y emite el elogio erróneo. La iluminación es horrible y el medio infecto; los muebles son de mal gusto. ¡Pero el pequeño coleccionista tiene cuadros de Manet, Courbet, Delacroix! Sus joyas le llenan de un orgullo inquieto que solicita la aquiescencia, la admiración, la comunión de los demás; y absorbe nuestras exclamaciones con avidez. Considerando este hombrecito, este ambiente y estas obras de maestros, un malestar nos embarga. <No será sino un snob, un apasionado patológico, sin un amor sano o razonado por el Arte? Ya estamos en la calle conversando sobre los coleccionistas de cuadros. Auguste tiene que sufrir el relato de una visita análoga que hice recientemente a Hagen en Westfalia a un célebre mecenas cuya alma es la de un precursor. En su villa, edificada por el gran artista Van de Velde, viven las obras de los modernos titanes. En el gran vestíbulo, se espera el dueño del lugar, en un coloquio emocionado con esas cinco mujeres que ofrecen flores misticas a un nifio extasiado: "El Elegido" de Hadler hace presentir, desde el umbral de esta morada, el alma del que la habita; en la sala de música, un gran Vuillard y unos Van Gogh atormentados y unos Gauguins tranquilos; y los muros, de nuevo con los muebles, crean un estado de ánimo. A través de la gran ventana del estudio, las

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' Estamos en 1910.
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amplificadas formas de un Maillol blanquean bajo la luz del jardin... No hay un solo rincón de esta casa que no encierre el ensueño. La impresión es profunda, poco a poco uno se siente poseido de una admiración, de un afecto fraternal por este hombre joven que sonrie en ese ambiente y se esfuerza por expandir los rayos de su inteligencia superior y de su bondad. ... Pero veamos la pintura vienesa de hoy. Traspasemos ese umbral, que hizo época, de la "Secesión". ¡En la sala de honor, caeremos (y desde muy alto) sobre el señor Roll... de Paris! iEl señor Roll de París, uno de los "grandes" de la "Nacional", o de los "franceses", huésped de la Secesión vienesa! ¡Curiosa insignia para la oficina! Asimismo, nuestros entusiasmos repliegan sus alas y, enloquecidos, buscan a lo largo de otras molduras el maná del consuelo. Inútiles esfuerzos: la banalidad se exhibe, la mediocridad se pone en evidencia. Luego, pasemos rápidamente otra vez bajo esta cúpula en otro tiempo simbólica de los triunfos de Klint y de Hodler, y, de nuevo sobre la Karlsplatz, contritos por esos veinte pavos echados a perder, en ruta hacia "Hagenbund"! Hagenbund, en un tono menos malo nos muestra los esfuerzos de otra asociación de artistas -Pero no nos enseña nada. Sin vacilación renunciamos de común acuerdo-, Auguste muy irritado, y yo muy afligido. En el Künstlerhaus, la exposición de los artistas reaccionarios de Viena. Dios mio, ¿dónde hay materia para la emoción? Muy cansados, pasamos a la obra de Koloman Mosert, expuesta en Mietke... iAh, al diablo pues la pintura moderna de Viena! Ahora estamos ya desconcertados. ¡Ni el Luna Park, ni el Klein Venedig en el Prater, no nos restablecerán de este desastre! ¡La moderna Galeria donde cuelgan algunos famosos franceses está cerrada! Ha venido del cielo esta inspiración que nos conduce a través de los vestibulos y a los corredores pomposamente repugnantes de la Galeria Imperial, hacia ese gran rústico, ese poderoso pintor, ese apasionado de la

pero aquf repulsivas. esencialmente vienesa. para nosotros que no hemos hecho más que pasar sin penetrar hasta su alma. Gris. deslucidos por una atmósfera de grandeza financiera carente de gusto. Uno puede también consolarse del mal gusto que inunda las avenidas con una arquitectura advenediza y grandilocuente. una vez más y a pesar de los esfuerzos sinceros de asimilación. apabulla y ofusca. Un descuido me ha hecho olvidar el Augarten. porque en el bullicio insensato de esta ciudad demasiado densa. cuando Mahler estaba en el púlpito de la Ópera) y por su arquitectura barroca. y ese impresionista sorprendente. los jardines del Belvédere. aunque al mismo tiempo locas. nacido trescientos afíos antes que Coubet. hacia ese viejo Pieter Breughel que canta con toda su alma en las "Estaciones" y las "Kermesses". para descubrir esas obras. ese extravagante imaginativo. partiendo en busca de las últimas creaciones de arquitectos de la joven escuela: obras llenas de buen sentido. de Viena la impresión permanece gris. que le da fuerza y alegría porque está llena de belleza. Hoy desaparecen esas nobles iglesias. Viena vale por su música (he disfrutado ampliamente de ella. Aún así este consuelo no es asequible para todo el mundo. el medio es masacrado sin piedad y es preciso refugiarse en el retiro de los viejos parques a la francesa. permanece la Viena de hoy. un olfato profesional. más que las espldndidas superficialidades de Velázquez. esas bajo la invasión de la casas principescas del XVI! y del XVIII construcción moderna. tan pujantes en Munich. . más que las carnes de Rubens. De manera que en definitiva. ese estilista grandioso. casi hace falta. Schoenbrunn y quizá aún mejor.vida. Eso es lo que retendremos de la Viena de la pintura. la alegría de vivir. su admiración y su amor por esta buena Tierra donde se encuentra bien. que pesa. y de salud.

con ruedas. Para asegurar sobre el recorrido del Danubio el tráfico de viajeros y de mercancias.EL DANUBIO EL Orient Express no se retrasa. a la ida como a la vuelta. En esas exhalaciones fétidas de aceites quemados se amontonan los campe- . hace las veces de segunda clase. completado por un fumadero y un puente descubierto. donde dormitorio y restaurante se juntan en uno. Atraviesa los paises. A bordo la instalación resulta muy confortable. el Gloria Deo de sus tres incomparables mezquitas. a no ver nunca en la llanura donde discurre la Maritza. barrido por los terribles vientos. Sobre el mapa. durante el verano diariamente. La parte delantera constituida por una cala. La maquinaria separa de la primera clase. descienden y remontan el rio. más raramente en invierno. circula durante dias a través de llanuras que se nos dicen casi desiertas y que siempre inunda. con él. los trazos rojos de las vias férreas no se acercan a los azules meandros salvo aquí o allá donde los atraviesan. elevarse sobre la colina de Andrinopla. resoplando unos minutos apenas en la triste parada de las grandes estaciones -insensible a las bellezas naturales que pasan a su lado o a las que molesta. Hay que resignarse incluso. un río colosal discurre desde los Alpes hasta el Mar Negro. Renunciamos al Orient-Express. se han construido grandes barcos blancos. Sobre el mapa. mugiendo.

tan ricos como un mendigo de España. A veces se ven hombres salvajes. Veremos cambiar su modo de emperifollarse con las fronteras -Austria. la primera clase es injuriosamente más chic que la segunda. Bulgaria. y sobre los terciopelos del fumadero! Embarcamos a las 10 de la noche.. ya nimano. disfrutan de esta manera las primicias de una civilización europea ornada a sus ojos de tantos alicientes que les fascina y les trastornará. mecedoras. a esos gentlemen con galones. cubiertos con pedazos de ropa mantenidos sobre el cuerpo por una red de bramantes. con una muchedumbre de campesinos carga- . flores en las mesas del fumador. difícilmente nos resignamos al inconfort de proa. buen gusto. Rumania. Terciopelos rojos por todas partes. bajo una gran tienda protectora. La primera clase de nuestros grandes barcos está bastante bien. Cada vez que subiremos a un barco. en la gris Puszta o sobre el árido Balcan. Pero. insignificante. en un lugar de los alrededores vieneses. el cotidiano desnudarse les resultaría penoso.. por diez francos pagamos un billete de estudiante. capitán. Se come. ellos son los que yacen con los corderos y los caballos bajo las estrellas. de Viena a Belgrado en segunda clase. El precio del trayecto. iY así es como descendemos el Danubio por unos pocos francos. de las lanas blancas guarnecidas de negro hasta esas otras de un moreno natural tal como las que proporcionan los millares de manadas que pueblan los Balcanes. Serbia. se bebe a buenos precios.sinos con sus fardos inconcebibles: hombres nísticos. de las pieles blancas a las pieles negras. Hungría. agrupados. ya vienés. vestidos a la manera ancestral. bancos confortables. nos parece que como estudiantes . contaremos esta sencilla historia al hombre con galones que ejerce el mando: "Disculpe. en mecedora bajo una tienda protectora. Eso variará de los bordados brillantes de la "Puszta" (llanura húngara) a los oscuros y ásperos de Serbia." Y así les parecerá también. Y sobre el muy amplio puente. ya magiar.

un gusano imaginario. como aquellas. Esa gente tiene un billete de tercera clase. . Para evocarlo. nuestros libros quedaron cerrados sobre las rodillas. nos transmiten esas cerámicas que pueblos jóvenes hicieron hace miles de años. para mantenerse caldeados sobre ese puente abierto a los cuatro vientos. y así pretende que en este país todo sea sucio cuando en definitiva todo está bastante limpio. Las impresiones -lo confieso. en guerra contra animalillos invisibles. en esas tierras desde donde escribo. para contemplar siempre un espectáculo incesantemente unido pero poco a poco cambiante. El mismo Auguste delira a veces por la noche. Los viajeros respetables subieron a bordo al salir el sol y el barco se marchó contra un violento viento hacia Budapest. yo que no sé escribir? Como mucho sufri amasijo todavia bien poco sensible. que en sus formas infantiles. Se vengan. Llegan nuevos viajeros que quisieran desalojar: se duerme profundamente. Esta carrera de tres días hacia Budapest la hicimos en catorce. Yo fui subyugado y aplastado. ?Qué decir de esta travesia. renegando. Me agarraron lentamente. Permanecimos en el puente. Hay gente con prejuicios. una serena alegria.dos de bolsas y cestos deseosos como nosotros de disfrutar de esta noche gratuita ofrecida por la Cía. que rápidamente son ocupados. Los cigarrillos harán una neblina densa tan insoportable a los ojos como la luz dejada encendida. habrá un viejo infeliz resfriado que toserá sin freno y se obstinará cada cinco minutos en perseguir. interjecciones de uso en estos juegos. inesperadas.huellas amplias pero imprecisas. acompañando el ruido de los puños sobre la mesa. encima o bajo sus fardos. golpearán el cartón. durante casi toda la noche. Fue una gran dicha. Europa crea con respecto a Oriente leyendas sobre este particular. son de tela encerada. Los bancos.fueron enormes. Nosotros no gozamos en esta primera noche de los mencionados terciopelos. al lado. es preciso haber superado el tema. Y además. puesto que la salida no tendrá lugar hasta la mañana. se hacinarán unos sobre otros.

Fantasma blanco. eran las cohortes cuadradas donde se habían erguido las "águilas" de Trajano. Y yo seguía. sin embargo. La marea les alcanza y les anega. que balbucea a través del velo de sus olas. colgado del monte de Donaustauf no lejos de Ratisbonne. A continuación venían los ecos trágicos del Desfile de Kasan. fue un nácar líquido aumentando hasta el ópalo. De nuevo en mi imaginación descendía por el río en la dirección indicada por la proa del barco. Tanta calma me habia hecho daño. Descendíamos sobre el curso rápido de ese caudal inmenso. De vez en cuando. Durante horas no se ve nada a derecha. Las "Puertas de Hierro". Belgrado yacía a su codo. En mi imaginación remontaba este río más allá de los Alpes y me acordaba de una tarde en que. esa Vía Sagrada. Yo había pensado en un azul de colada. Drama de las nubes que la corriente repite. después azul: Valseamos deliciosamente sobre el Straussiano "Danubio Azul". turbado. al anochecer. partiendo hacia Berlín -bastante angustiad-. pasmarse en medio del oro de los trigos rumanos donde el cielo desaparece en la luz y donde el ruido se ha callado para siempre. Yo la veía. era la total entrega a Oriente de esas aguas. más que una horizontal de árboles pequenos en su alejamiento. ni a izquierda. un imponente remolcador y sus satélites. sangrante de combates seculares. Unos fiordos parecen abrirse poniendo cielo en ese poco de tierra. era la inmovilidad absoluta de una gran serpiente roja extendida en el suelo de la llanura morena invadida por la noche. tuve una visión punzante: de un cementerio que me había sonreído. ?Cómo diferenciar este cielo de la corriente que lo absorbe? Ya no hay vida sino en el cielo. y azules bajo la luz. nuestro barco nada en un elemento inabarcable. esas peripecias que iban a ser las mías. Es una soledad increíble. Y más abajo. Ni un barco hacia arriba.¡Perdón por estas pocas líneas. en su negra . pálidas. puerta mágica del Oriente. Ni una casa. incapaces! La marea sucia de la gran ciudad pronto se vuelve nacarada.

marcha solemne. grises como el arca. un poco a la manera china. como el gris luminoso del paisaje. esos pequeños molinos finos como delicadas cesterías. tan lejanas están sus orillas. Por la mañana habia aparecido una roca épica. están flanqueados por una gran rueda más espesa que alta construida con cercos ligeros provistos de paletas grises. Sobre su formidable cabeza. un pequeño pontón. En plena mitad del río una fila de molinos. tocamos. Después esta guerrera aparición se habia desvanecido en el azul y gris de la llanura. ilos meandros hacen que sea continua de una orilla a otra! Si yo fuese pescador o mercader a lo largo de esas riberas. dirigiéndose hacia la gran "puszta". una cabaña para el vigía. magiares altivos y adornados. indefinidamente. Mientras. Retiran sus enganches. restos de antiguas murallas y de furiosos torreones. lo levantaría no menos que en tiempo de los normandos. una larga columna sostenía una virgen. sin embargo. molinos pequeñitos. construidos sobre unos barcos amarrados. esfinxica. un dios que seria este río y al que adoraría. Presburg habia levantado sobre un monte el bloque cúbico de su fortaleza. Todavía soledad. encantadores. Nos reportan a la China. la vida se pierde con ellos en un torbellino de polvareda. mirando vagamente ante él. Las pequeñas nubes redondas de la tarde abren unos ojos vagamente blancos. De nuevo la "puszta" se extendfa. Me parece estar en algún río amazónico. Ahora ya no se ve nada más que una horizontal. Una carretera se escapa. en . Ha vuelto el silencio. además. sonriendo. aquí o más allá. mientras su espalda de rasos céspedes crudos se erizaba de ásperas placas morenas perforadas. Mi religión no sería. y sus arboledas inexplorables. En el pontón esperan unos equipajes con ardientes corceles y cocheros que pertenecieron un dia a las hordas de Atila. En la proa de mi barca. cerrados como una arca. tallaría religiosamente en madera.

en el siglo XVIII. nos rodearon unos montes. Cubo donde se nueve un ritmo admirable y que los montes nacientes presentan como una ofrenda sobre el altar que ellos le dedican. Pues los montes serán de piedra y el abanico será el mar. fue en el río un inmenso abanico de lamas negras y de lamas de oro. Una efusión generosa de flujo nacrado asciende lentamente de la llanura. si no la he amado? Me pareció como una lepra en un cuerpo de diosa. El Danubio cerca los montes. extraíía silueta: un cubo y una cúpula llevada por muchas columnas. Tienen también rosas en la mano. como de una materia dura. ¿Por qué deberia hablar de Budapest si no la he comprendido. La pueblan campesinos endomingados. bajo un cielo verde. en la hora en que todo se abandona a la poesía. cada una adivina una maravilla. de sangre. y. jóvenes. Tipos bellos de hombre. de perfiles voluntarios. en grandes ondas diluidas de rosa. sus vestidos. No convenía en absoluto que Budapest terminase este día inolvidable. o sobre el sombrero. Llevan unas rosas en el ojal. tres. de ámbar o alabastro. pero todavía más arquitectónica. En una gama menor. Las mujeres son morenas. Al día siguiente. nos ahogamos en la llanura. de corte ajustado. nerviosos. Bajamos a Vacz dormitando tan dulcemente en el follaje de acacias. Un tren de suburbio nos lleva lentamente hacia Budapest. arte de campesinos ricos. Ello pinta sobre el negro de sus delantales. De lejos. surgiendo. los condensa en un poderoso cuerpo que mira de frente la extensión . Evocación violeta de una Grecia que augurábamos hecha de este modo.absoluto de terror: serena. cuatro a la vez. A su alrededor. tableros decorativos tal como se ven en los museos históricos. a mediodía. En fin. Hay que subir a la ciudadela para ver lo irreparable de esta ciudad malograda. un vibrante organismo de montes palpitantes. de carne. Estergón apareció. enérgicas. pero sobre todo admirativa. vestidos de tela negra luciente.

Extraña consonancia grandiosa en la naturaleza adormecida. Nos hemos quedado horas sobre este monte apacible oteando cómo se encendían sobre Taban invadido por la noche. de negro y de blanco y de inmutabilidad. un palacio monstruoso se apoya en una iglesia antigua restaurada recientemente. Bordean el río pero no se ponen de acuerdo para hacerle un cortejo armonioso. Sobre lo alto. El vigía habia puntuado el silencio con un sonido de campana trágicamente sola. las tijeras del redactor en jefe de la Feuille ú'Avis de La-Chaux-de-Fonds os han permitido ver un imbécil embozado a la manera de Napoleón en una manta. De pronto se levantó una lenta e inefablemente triste melopea. Pero. Yo no puedo. sorprendido de entrada por la ostentación de estilos diversos y contrapuestos. lectores. Ochocientos mil habitantes se han precipitado en ella en cincuenta años. sobre esta llanura se extiende una lenta humareda negra donde desaparece la trama de calles.. que mi hermoso gran Danubio fue mutilado por un "tipo" y unas tijeras? Sus molinillos grises me habían inpresionado en gran manera. ¡De todo eso. Nacen de forma natural sobre ese terreno atormentado.sin limites. Era un saxofón o un cuerno inglés. Bajo la luna habia habido un complot grandioso de silencio. La calma era grande. a solas ante un . las pequeñas luces tranquilas de las veladas. escuchaba con más emoción que cuando se oye al pastor flautear su viejo canto a la muerte de Tristán. más cerca de la ciudadela. la noche en que bajamos de Budapest a Baja. de pie bajo la luna y el viento seco. cada vez que aparecía muy a lo lejos. Sin embargo sobre ese mismo monte. ?Saben ustedes. Moradas simples. la luz de una linterna suspendida sobre la corriente. Están unidas por unos muros de donde surgen los árboles.. unas casuchas antiguas son como una floración entre las acacias. Y el desorden bajo formas pomposamente equivocas ha hecho sospechosa a esta ciudad.

Y mi estilo es confuso. grandes canales abiertos a la llanura se han hecho "diversiones" de esta llanura. el primer día quiso evitar el enojo de un tío! ¡De qué manera se habría ofendido uno de mis tíos por confesaros nuestros puntos de vista diferentes! El "grafo" quiso pues. lector a quien fatigo: yo no os ofrezco literatura. pero les he dado las gracias. cuando lo que hacía falta era que fuesen sus "vertederos". una pierna y hacedle un retrato! D e las calles de Baja. que un amigo se persuadiera de mi deformación de pensamiento y n o así un tío. actuaban de buena fe. iYa me tenéis otra vez hablando de alfarería! iFatal inclinación que me aleja de mi ruta! Para echar un vistazo a Caribdis caigo en Scylla! y continuaremos descendiendo el Danubio entre Baja y Belgrado: La corriente muerde las praderas tendidas muy lejos.ataúd! Sólo hubiera faltado el "ser o n o ser" que en semejantes circunstancias se hubiera podido saltar. un pedazo de pecho. El "grafo". perforadas por charcas de agua y sembradas de enormes esferas grises -mimbres gigantes montados sobre troncos 7 . en este primer artículo. intento deciros. con palabras sinceras. He reconocido su intención caritativa. quisiera todavía que se leyese en los párrafos consagrados a los objetos de barro populares.ilas clases de Baja os ofrecieron la desagradable sensación de una descripción incoherente. iSi hiciera falta pasarse toda la vida sin embrollar nunca ni un poquito de los parientes. Pero se trataba de un tío y asi todo ello venía a ser más divertido. Además -para acabar con este "tipo '. lo sé. al igual que es confusa todavía mi comprensión de las cosas. lo bello que he encontrado. Habiendo educado mis ojos en el espectáculo de las cosas. significaría ganarse su venganza a la hora precisa del testamento. que el color es a menudo simbólico pero n o siempre. Las tijeras. aspirando a depurar un estilo incierto. permítanme una vez más esto. Pues. a causa de tanta indiferencia! E n fin. incomprensible! ¡Pobres clases! ¡Quitadle a un hombre su cabeza. ya que nunca aprendí a escribir.

por un momento. En la noche alguien señaló Belgrado. Nos caldeamos bien. Unos caballos pueblan esas extensiones que bandadas de ocas cubren de nieve. en la que ellas se confunden. pasa un águila. Es como en geometría. Pero el amigo se queda irritado. los autos. los aeroplanos. Y durante dos días enteros. Algunas garzas se elevan pesadamente y evolucionan. La Halle aux Machines de París. no muy alto. cuán definitivamente! ¡Ciudad cien veces más incierta que Budapest! Puerta de Oriente. multiplica sus anatemas contra algunos puentes de hierro lanzados audazmente sobre el agua. presentando las fases decorativas grabadas con tanto verismo en las maderas japonesas. nuestro hombre no quiere concederle nada más que el desprecio. Este plano es la "puszta" sin límites con su hormigueo de vida. los vapores y las locomotoras nos parecen argumentos decisivos.de un tal diámetro. echa de menos la hoja de acanto y el Poseidón en hierro fundido. la estación del Norte así como la de Hamburgo. un plano visto en sección. de expresiones plásticas nuevas y de realización atrevidas y el campo espléndido que ofrece al constructor liberado desde ese momento de los clásicos servilismos. a propósito de estética: un estudiante de arquitecto de Praga. conocido la vigilia. y tan atormentadas que parecen más bien rocas-. la habiamos imagihado hormigueante de vida colorista ' 1 Uno de esos puentes es obra de Eiffel. obra maestra de ligereza y de técnica. Todo se encuentra en una línea horizontal sobre la que se acumulan y se yuxtaponen. Nosotros defendemos la bella técnica moderna y decimos todo lo que le deben las artes. Raramente. Y como se imagina la atmósfera de la oficina donde han sido calculados esos hierros y tornillos. Son siempre del mismo tipo: una larga viga rígida y horadada. nos desilusionamos -ioh cuán fuertemente. . sobre esas vigas largas que corren como un expreso y no retienen el alma ni la estorban por más tiempo.

portando un penacho fino y calzados con botas lacadas! Capital irrisoria. El ingeniero francés que nos lo cuenta. ildeal. los cultivos infinitos de maiz dibujan sobre el negro-violeta de las tierras. un museo etnográfico exquisito. lloraria ante semejante sinsentido. la campifia serbia! Las carreteras huelen a manzanilla. Continuamos a pie y en carromato. Se llega por un pequeño ferrocarril belga. no supimos haceros revivir! ¡Un dique moderno y enteramente fallido os supone el estigma flagrante del filisteismo de un técnico desalmado Esta impresión data de 1910. o mejor. un arabesco expansivo.. hacia Knajewatz. vasijas.. El cementerio de Negotine es una tipica muestra. Los trigales remueven la llanura y además. vestidos y.. Es una broma el desfile de Kasan -una balandronada de palabras sonoras. poblada de caballeros relumbrantes. . sucia. Al lado mismo de esta via. Yo tenla 23 aAos. Un amigo me escribia en Berlin este invierno: "y eso no valió más. para más señas. en el mismo barranco. a pesar de que el cielo ennegreciera y se llenara de rayos". Ya hablaremos también de cementerios. de esas que iremos a buscar en lo alto del Balcán. sobre los altiplanos. cargados de condecoraciones. hermosas vasijas serbias. En un lugar retirado. Una situación admirable. Está expuesta directamente al tiroteo de los fusiles búlgaros. La Serbia estaba entonces sojuzgada por los Habsburgo desde hacia mucho. agarrado a lo largo de la frontera búlgara. indolente y cargado de lasitud. vertiginosamente inseguro. y suprimirá en un año la explotación de la linea belga. como Budapest. La rebelión estalló en Sarajevo (junio 19 14) y desencadenó la Gran Guerra del 14-1 8. ¡Puertas de Hierro! ¡No os encontramos. se construye una nueva linea llamada "estratégica". peor: ciudad deshonesta. ocupado en la perforación de un túnel. con tapices. desorganizada. pero aguardemos Estanbul.

oscuro. cercado por paredes blancas y cubierto por un emparrado. burgueses de pequeña ciudad perdida. Ni un árbol. El silencio y la soledad se obstinan en torno a este alma trágica removida por la marejada. de las orillas austeras y mudas. Un montecillo de repente. agitado. se mueve y se derrumba. para pasar a Bulgaria y. tan azul! Ahora tan s61o grupas redondas y a veces derrumbadas. Cara a cara con las dunas también. dentro de ocho días. erizado de crestas de espuma. o bien la llanura inundada: es Rumania.y para siempre habéis sido privados del privilegio de ser evocadoras! Trajano ha escarbado un poquito vuestras rocas y tallado -eso sí. Es Bulgaria. Nada de casas. En algún oasis. Nos habíamos detenido en Negotine. esta mañana. desnudas y pardas. Serbia.una inscripción muy bella. en la falda de dos o tres dunas opuestas. celebran una boda y observan una calma tediosa. resueltamente hacia el Oriente. Por doquier el sol de mediodfa tuesta la llanura. Una treintena de invitados. Un hombre gordo y sanguíneo arenga no obstante con virulencia y hace rodar unos ojos furibundos hasta que la aprobación se expresa . Tejados violáceos y fachadas frescamente repintadas. intenta recubrir. La sombra es verde sobre los manteles. lugar a lugar. Y saliendo de allí el Danubio fue enteramente otro: violento. Pensamos en algún súbito alud. en algún deslizamiento de la arena tostada: -son. Ya no veremos más el gran río. El único signo de vida es el reventarse atormentado del río que retumba. ¡Antes el codo de Belgrado. desaparecen bajo las acacias. se encava un pueblo. por la tarde habremos llegado a Bucarest. conduce delante de él. Algunos habladores empedernidos intentan de vez en cuando un brindis sin inspiración. Lo atravesaremos durante algunos minutos. ni un arbolillo: la aridez en toda su grandeza.unas ovejas en grandes rebaños que un pastor -punto negro sobre el c i e l e . de tierra amarilla que un césped. nuestro nuevo amigo. era tan sereno. apuntando sobre el paso del Schipka. Es el decimocuarto día desde Viena. en el patio de un albergue.

O mejor. que s610 despiertan el sentimiento de las cosas sin permitir su percepción. infinitamente más decorativas -poderosas como las sopranos sobreagudas. Asi como gracias a los Slavianski de Agreneff habíamos sentido los ríos inmensos y lentos. Y esta llanura. el patio se va llenando de sonidos.que despierta en cada y alma el sentimiento de una gran dignidad. acurrucado cerca de las cenizas de un hogar en los rosados atardeceres. una extraña música. las languideces y los sobresaltos violentos de su pueblo acampado en estas tierras inmensas. son los himnos a ese dios. imposible entre nosotros. y algunos cuartos de hora más tarde. agrupados en la cabecera de la mesa. coros de mujeres y voces de solo. el dominador sereno. ya me encuentro cautivado por entero. y corales de niños-. Mis recuerdos de la "Capilla rusa". Nuestros oídos se habitúan dfícilmente a esas asonancias y ritmos nuevos. Un pueblo canta. sino de sus combinaciones ritmicas y armónicas. al vagabundeo sin fin. y aún así los conciertos no nos las revelan sino muy poco -un término medio adquirido. Ahi habia habido combinaciones nuevas. Pero ahi se encuentran unos zingaros. integral . al alma ardiente que la agita. Sin embargo. extremosa. verdes y azules y se entrega. nada demasiado nuevo ni nada tampoco de la música de antaño. estas estepas y estas flores. la educación musical occidental se restringe demasiado a nuestras propias creaciones. es un simbolismo musical que ignoramos. cómo rodaban sobre las estepas ilimitadas. no . Hay también aquí timbres nuevos. Juegan y cantan casi sin cesar. a la celosa libertad. de buen tono-. asimismo oigo en Negotine la voz del dios que hubiera venerado en mi barca: el gran Danubio y la "puszta" que lo besa. los que empujan a la movilidad. él.con ruidos diversos y de circunstancias. no a causa de sus instrumentos parecidos a los nuestros. y entusiasmado. diez o quince hombres. en nuestro periodo de individualismo. Y además. los suspiros. se reavivan.

y los demás se lamentan o quedan pasmados. la noche cae del todo azul. Nada fijado de antemano. pero ningún diabólico címbalo. Precisamente el día anterior. la tierra murmulleante y el cielo iluminado de estrellas. mientras que una voz solista sube como una elegía. habiamos visto a la orilla del río. de pie. por la mañana. Dice su credo. la voz grave sacude con estremecimientos las gruesas cuerdas de los contrabajos. de pim'cati o de arabescos en serpentina.. canta el canto de su pueblo. La forma es la de una "csardaz" húngara -violines. bardo popular. Pero he aquí que el gran río se desborda.. Los himnos han sido como grandes cuadrados dispuestos como torres. y la alegría surge como una torre formidable rodeada de resplandores de acero. a lo lejos.. veintiséis torres cuadradas flanqueando un gran muro recto. Y los han religado murallas almenadas por donde corría un arabesco. el bloque se quebranta. los elementos son seculares. fieles a su pensamiento. o estallan en gritos.podían expresarse más que con la música. La voz en solo cuenta un pensamiento dulce -o la cuerda de mi sola. Sólo el bardo queda de pie. Bach y Haendel han alcanzado las mismas alturas. El bardo canta solo. Nuestro Bello Danubio se deifica en el canto y el juego de los zíngaros. y todos aplastan sus llantos en las cuerdas oscuras. El rubí de los frascos que se vacían en el patio del albergue es exquisito y proviene de las cepas bordelesas tratadas sobre la colina por unos especialistas franceses. y también los italianos del siglo XVIII.. También artistas. todas las voces salen al unísono y los instrumentos adornan el fondo. El jefe. estos viticultores que permiten al hombre verterse en el . De repente. y surge un cubo de música. siguiendo la emoción que le embarga. Inventa unos grupos. arte de subjetividad y de sueAo. Todo termina sobre una geometría grandiosa. de tintineo de armas bajo el sol glorioso. la horizontal infranqueable separa al tiempo que los une. un sueño de esperanza. El bardo recita un nuevo pensamiento que conmueve la "csardaz". cellos y contrabajos.

no se toca música del Moulin Rouge. quieren sentirse alegres en un dia calificado "de fiesta" -o hundirse en un aturdimiento tranquilizador. Utilizan mucho del rubí de los frascos para sacudir su malestar. sentados en un cuarto blanco con paredes desnudas. y esos esposos que van a recibir la última ofrenda -quisiera verlos sin que hablaran. siento que un drama siquico une esos seis seres -un hombre. hablar del porvenir. Cuando se hubiera resuelto el dibujo de las líneas melódicas. y su música cava una fosa ante los fastidiosos que han sentado a la mesa aquí unas costumbres ridículas. citando el pasado.estómago esos rincones de paraíso entero.en ese patio donde los zíngaros dejan hablar a la raza. amigos) fastidiosos o indiscretos tienen ellos mismos. perdido en alguna quimera. esos dos seres que. comiendo unos platos ligeros. me parece. esos inoportunos! Quisiera ver esas dos madres a quien se quita un hijo y una hija. evitando las asechanzas de los vinos socarrones. dos madres. y la sabia de la raza penetraría la sensibilidad de los corazones. dos padres. Las grandes estrofas llenarían la blanca y desnuda habitación. se elevaria la melopea de la inmensa llanura proclamando la inmutabilidad. cosa que hace. el sentimiento de su inutilidad en este lugar. y la voz del río diciendo el eterno movimiento. bien es verdad. P e r o a fin de cuentas s610 los animales caminan siempre derecho y no salen nunca del camino! ¡Para esos dos que se casan. una mujer. Ahí. iY yo quisiera que se quedaran solos en la sala blanca y desnuda. Yo he bebido también mi parte del vinito de Negotine. como en tiempos de los patriarcas. ¡Quisiera que se fueran al diablo. y a los dos padres. y esos dos padres quienes. Bravo! Pero esos que los rodean (parientes. el gran pueblo de los muertos a través de las canciones seculares. a lo . divagar un poco y andar de través. quisiera ver a las dos madres marcharse uniendo sus ldgrimas de gozo y las ldgrimas de la añoranza. Y. cierran una alianza y unen sus troncos. Los zíngaros elevan para los esposos sus voces pesadas de pensamientos.

cosa rara. y por la tarde se sintió enfermo.largo de los días pasados y futuros. no pudo soportarlo. no contarán en absoluto un solo minuto equivalente a este! Auguste seguía extrayendo el rubí de los pequeños frascos. Pero. .

. y "los Anales" habfan dado el retrato de la reina-poetisa.) SENORA: ¡No recuerdo ni dónde era. que los muros de una morada reflejan al alma que la habita. y usted se habfa conmovido por la simplicidad de sus atavfos. me perdonará! ¡Pero de hecho. considerando que yo no juzgo más que por lo que me muestran mis ojos. iqué alma de artista ardía detrás de ese modesto cuadro! Pero aquf me tiene a punto de demoler su ídolo. Y "Los Anales" habfan proclamado. después de haberme leído. Un resucitado de tres o cuatro aíios. Y fue una gran alegrfa para los enamorados del arte esa exposición retrospectiva y rehabilitatoria. señora. iporque he visto el palacio donde ella fulgura! ¡Me concederéis.BUCAREST (Carta a una dama que me contó un dfa su admiración por Carmen Sylva. El Greco. El milagro tuvo lugar en el Salón de Otoño de 1908. reina de Rumania. era para los historiadores del arte. y. verdad. por la fineza de sus cabellos grises y de sus bondadosos ojos acogedores. ni cuándo! Pero ciertamente Carmen Sylva acababa de publicar un exquisito libro. usted conoce el Greco! ¡Exactamente!: Doménikos Theokopoulos.

... Le faltó a este "honrado" morir escarnecido por la muchedumbre. Se ríe. del santuario cuyos fieles habian nacido de Courbet y Manet. Ante sus ojos. pintores y escultores. la multitud sobre el empavesado va a empacharse de literarismo pictórico en los dos salones oficiales. la multitud se va a hacer cabriolas y a desternillarse: se cree en el circo. ¡Dios mío! ¡En esta ocasión. e introducir a la muchedumbre en casa. Sobre la parte delantera del lugar. comprenderá. En el salón de Otoño. y los Velázquez. en medio de la ingratitud. los escuderos antedichos habian levantado la cabeza descaradamente durante trescientos años. señora. cada año. y todos los años. Pero gran sacerdote. con una inmodestia descarada. un incidente cronológico apenas señalado. Era verdad que los grandes salones de pintura de la segunda mitad del siglo XIX cerraron resueltamente.. en los Independientes -campos de batalla en otro tiempo épicos-. Cézanne está ya muerto! y Cézanne fue uno de los que más amó al Greco y extrajo el modernismo que este precursor había inscrito en sus telas desde hace 300 años. la muchedumbre de París no hizo otra cosa que la de cualquier otra parte! Fue. Zurbarán. sus puertas al genial Cézanne. en verdad. cuánto creía en la excelencia de Carmen Sylva.. sin embargo -en la avenida de los nuevos ricos. Y dicho todo eso. Ante el maestro. reavivan el gran hogar del arte! Romain Rolland ha escrito un libro entero para revelar a Paris su fuerza. la expresión de ese sólido sentido común que consagra la mediocridad y se rebela instintivamente contra los esfuerzos nuevos. diez mil telas frescas excitan su curiosidad boba ahf donde revolotean a placer las musas banales. puesto que. iEste gentío de Paris! ¡Qué feliz seria al proscribir a esos poetas.. como a menudo. esos músicos que. ¡Y no obstante. iporque constata la idiotez insoportable de aquellos a quienes sus hijos admiran!. franqueando el umbral de su morada iba a encontrar ocho cuadros .obstinados en los Murillo.

derrumbamiento en cascada en los flancos de una roca erigida sobre un altiplano rojo bordeado de montes negro-azul o gris-ceniza. No podíamos dar crédito a nuestros ojos. Subíamos por la escalera de honor del palacio de Carmen Sylva. Pasamos. Morena roja cuyas piedras son casas. siempre en algún rincón . Es rugoso como una tierra cocida que un exceso de calor hubiese hecho estallar. y esos cuadros. Los lacayos nos señalaban. a fin de permanecer en el tema. esas formas y esas manchas desconcertantes aristocratismo español trascendente. Era muy feo. la residencia de verano. son uniformes y pintadas con cal. hablarle. toda la quincallería de arte de los éxtasis "homaisianos". crudas. queda Toledo. nos costaba mucho creernos en la realidad. Por otra parte es en tiempos de Felipe el Católico. De aquellos de donde emergen esos colores nacidos como de Cézanne. al pie de los muros. impasibles. cuatro estaban desgraciadamente en Sinaia.de sus cuadros. esa ordenación agitada y ese dibujo extraño. Los tiempos han pasado. Un cielo pesado posa su placa de ultramar en esa aridez. No voy a fatigarla con la descripción de esos cuadros pero intentaré. son Toledo y son El Escorial. Dios sabe cuántas salas en el barullo de las cuales encontramos los Greco que andábamos buscando. Una garganta profunda. son para esta pintura rutilante el medio necesario y majestuoso. Blancas. Las habitaciones que atravesamos eran mezquinas y fallidas. las paredes que ofrecen su asilo al Greco en el misterio glacial de las capillas blancas. filtrado a través de una sangre helénica.de El Greco colgados en las paredes de sus habitaciones y de su sala de música. se acumulaban innumerables bibeiots. Pero bajo esta dura corteza. Desde el piso hasta el techo. forma una arruga sin luz. No se concibe el Greco sin esa epoca y sin esas arquitecturas. sensualidad grandiosa de misticismo católico en carnes enfebrecidas. De los ocho que debimos ver. aquí y allá.

seis de profundidad. iY franceses derrotados! Ambos cuadros distan un metro. esta Boda de la Virgen. o conchas Luis XV se renacimientean con tontos mascarones. retratos fotográficos. luego. un calendario. y fotografias amontonadas. hecha "para la galeria"! Enfrente del Greco y tapándolo un poco. Reparamos en algunos de estos cubiertos de peluche rojo. en este espacio de tres metros por diez. como en casa de mi conserje. en marcos de cuero o de peluche. He tomado nota. A lo largo de una estanteria que rodea la habitación. toda una serie de cosas innobles en avalorios. siete sillones. iCara a cara del Greco. a donde van a jugar como en un templo. los jóvenes protegidos que la reina-mecenas atrae desde . muertos y cascos con punta. para que usted me crea. vasijas.perdido y negro. para los que Auguste habia emprendido este viaje. Sobre algunas mesas. un enorme pupitre.. dividido en dos niveles: siete mesas y veladores. tres bufetes. señora. esa Natividad. cuente con nosotros. algunas soberbias vasijas campesinas de Valaquia. en Paris. un busto en mármol blanco de la reina.. en madera. justo al lado. La mitad de la habitación está sobrealzada a la altura de un peldaño y aislada en medio de una columnata de madera donde cuelgan unas cortinas. una chimenea muy grande. Numerosos bodrios estaban en lugares de honor. con humareda. no sobre la pared iluminada. E n cuanto un resalte de basamenta es suficientemente ancho. Flecos y borlas dan a entender a cualquiera la posición del propietario. un episodio de la guerra franco-alemana. de la sala donde se encuentra la Boda de la Virgen. unos sesenta soldaditos de madera equipados de distinta manera. era mejor colocar un cuadro del mismo tamaño. Y en la sala de música. y encima de los muebles. Las dimensiones son tres metros de ancho. ese San Jorge. cañones. Detrás de esas cortinas está el cuadro. Figúrese además el techo sostenido por pesadas cónsolas de madera falsa. infames. incluidos pies y respaldo. Después.

Bucarest está toda ella llena de Paris.. y nos acordábamos con las mismas melancolias. si he quedado deslumbrado. y sobre ellos se aplasta una implacable sensualidad.la pintura de sus ojos y de sus bocas. Y vestidos claros y sencillos.. es falso! ¡Por eso. se peinan y son hermosas y se adornan todas con toilette5 exquisitas.. iY otra vez. mujeres espléndidas! Teces amarillas bajo cabellos negros. estaban acostadas perezosamente. fatalmente. ojos bajo los cuales se utiliza el vocablo embrujador.Europa. a admirarlos. todo aqui mueve al culto de la mujer. iY el cuarto Greco que languidece ahi. Dicen con potencia la supremacia de la carne. a la vuelta de las Carreras. ya no creo en "Los Anales" ni en Carmen Sylva! Por lo demás esta señora es de una familia alemana demasiado buena y se me aparece sin gusto artistico. es solamente la mujer. su marido y su palacio forman una cosa heteróclita sobre los pavimentos ardientes de Bucarest.e l 4 5 que venden los zingaros. ahi olia por todas partes a 45. por razón de su belleza. Se siente que. las seductoras visiones del Paris chic. señora. Los zingaros se nos convertirán en un simbolo. es peor. las formas nobles de bellos cuerpos bajo la caricia de los tejidos -todo nos empujaba a reconocerlos. se lo juro: ipara no creérselo!. . y aparece que el idolo de esta ciudad. la gran diosa. de donde salen manos para destacar sobre el marfil de los 45. No nos son extranjeras cuyos vestidos supondrian ya en si mismos una barrera: en los carruajes. Las mujeres bajo la luz terrible. que dicen tantas cosas. Además. y sus toilette5 de Paris con tejidos suntuosamente sobrios.. No se burle. más aún. Madame. con obstinación . sobre una tez siempre tranquila. el coral de las uñas pintadas. durante ese largo desfile en la Via Victorii. sus grandes sombreros negros o grises o azules que una enorme pluma agita -o también sus pequeñitos tocados sobre cabellos invasores. helas ahi. única expresión posible de esta ciudad donde hemos sido torturados...

y vibramos al unísono a propósito de encajes y de cerámicas populares. Esos pintores eran los de la "Juventud Rumana" -una "secesión" también. ya que aqui sólo trabajan los arquitectos diplomados de París. solos. a los obstinados de rutina. Y. bajo la Rotonde. Después. Son enteramente libres y se van con los ídolos que pasan y en Bucarest es domingo toda la semana. Si es banal. Bucarest no tiene ni la heteroclidad ni las fealdades de las ciudades alemanas. Permita que empleando el lenguaje libre del "pintor aficionado" le diga en tres líneas. el alma de esta ciudad donde los corazones austeros se atormentan. con colores y con manchas. fuimos recibidos con una gran afabilidad. en obras revolucionarias.. <Qué decirle de esta ciudad llena de árboles. enlutados con una toga de terciopelo azul oscuro. ni en las guirnaldas conocidas de memoria. puesto que éramos franceses.. Nos gustaron porque nos hablaban fogosamente de sus artes nacionales. Los ojos no se detienen ni en los perfiles conocidos. debido a la unidad de procedencia. y las calles se cierran pronto. Cocheros eunucos. pero ofreciendo siempre el aspecto cerrado de un barrio de "petits maitres"? Los pisos no sobrepasan el segundo. La arquitectura es futil como la vida de aqui. Escuela de Bellas Artes por doquier. muy gruesos y hablando con voz aguda. lanzan sus corceles fogosos y espléndidos a través de los "calei" abarrotados. Y el tintineo de los mil cascos sobre el duro empedrado es una música o un ritmo que casi no se extingue en toda la noche. a ver el desafio que esos jóvenes lanzaban. fuimos.Innumerables carruajes piafan. Conocimos en la terraza de un café famoso a los pintores y escritores de Rumania. esos imbéciles se han dejado asesinar por Europa! Tuvimos que soportar paredes enteras de academicismo munjqués y cimacios cubiertos con atonías venidas del Quai . llegada hasta aqui. señora. ¡Pues bien. es que no es feo. que se extiende lejos. Todos esos cocheros están casi de pie.

El gran negro. sus sencillos cuerpos le habrian dado ritmo. viéndola. que todos los pueblos primitivos y sanos adoran y prodigan. brutal. la orgiástica paleta en mano-. antes de sublevarse. en una plástica que hubiera sido zingara. olvidaron -cuando quisieron decir "yo". que ahí abajo hace tanto calor y que la llamada de la ciudad es tan fuerte que las arterias casi se rompen y que el cerebro estallaria y que de noche no se puede dormir! . El blanco de los hry el bermellón de las uñas ahi hubiesen sido como .Voltaire. telas son "mamarachadas" (permitame esta palabra valiosa). Y ahi en medio. se habria desparramado el rosa incomparable. la mordedura de su carne y su sed de desenfrenos bizantinos. de pie ante una tela. porque es el de la verdadera carne. gritos. tuvieron la dicha de nacer a orillas del Doboritza y brincar en las "vias" y las "caleie". ¿Por qué ellos no pintaron "mamarachadas"? Y eso. como la sonrisa amarilla de los zingaros. Esta pintura. iY su corazón no se ha sumergido en el olor deshonesto de los hrque venden las bellas zingaras! Sus . Esos jóvenes que. iY se habria sabido. y en un color terrible en que amarillos limón ahogados en verde sucio habrian excitado los violetas podridos. imperioso habria invadido y "marginado" ese sincope de colores.

de capullos amarillos. A lo lejos continúan apuntándose los árboles frutales. El viento soplaba. formados por asentamientos de piedra muy estrechos anegados en inmensos bancos de arena. lagos amarillos que zéfiros cálidos cepillan. muy al fondo. El sol se ha puesto justamente ahí. como en un jardin. Y los grandes cardos forman placas vinosas sobre parterres blancos y las matas en flor. limitando los altiplanos que el tren atravesó esta mañana perpendicularmente al Danubio. almenada de rocas en asentamientos horizontales. En la hora del crepúsculo. Desde esta altitud árida donde sólo manzanillas florecen y perfuman. Pero cuando el tren hubo alcanzado las altiplanicies todo habia vuelto de nuevo a la severidad. deja paso al amarillo rio. de cáñamo azulado y de achicoria. y. unos montes se habian elevado de repente. sangra una inmensa horizontal: Ahf debe estar el Danubio. los Balcanes se rizan y se levantan en esta hora adorablemente A . he subido sobre la roca inmensa que la ciudad escala -morena tumultuosa de casas engarzadas con caminos. en la abertura del gran portal de pies rectps rocosos. es una cenefa loca de rosas de malva. Una fisura profunda. Al otro lado. Los trigales vienen hasta el borde de la vía. se ve la llanura. A la vera de la via. casi un "cañón".TIRNOVO TODO lo largo de Bulgaria. de amapolas y de escabiosas. en hemiciclo.

De volumen formidable. Esa fue sin . comprimida. A mediodía. Un friso de un cobalto ligero. A través de la gran puerta rocosa.azul. en esos famosos retablos de la Academia de Siena que pudimos mirar con emoción. ofreciéndonos un espectáculo inesperado. Sus cabezas se alargan siempre horizontalmente y sus blancos ojos parecen discurrir pensamientos lúgubres bajo frentes tenebrosas. Al fondo del "cañón". Al pie de ese monte donde estoy acostado. Dormían. y desciendo de nuevo esas pendientes donde se desploma la cascada de las casas. y al verlos avanzar con sus cuernos vueltos hacia atrás y sus morros baveantes. perdida lejos de las grandes líneas de comunicación! Auguste dice que se puede comparar con la Ávila de España. habiamos visto centenares de búfalos negros tendidos en las zonas lodos del rio. aquí. la sacuden los rápidos. los pastores han entrado en el agua para cazar ante ellos a los bueyes abrumados de calor. allí. puerta de Turquía que franquearemos a caballo dentro de algunos días. con el vientre casi blanco y el lomo negro suavemente ligado al tono de los costados. sus ojos tienen la dulzura y la belleza de los de las gacelas y sus cuernos las coronan de majestad como en los bajo-relieves egipcios. mis ojos erran por última vez por esta horizontal llena de noche que marca Europa. Rebaños de grandes bueyes están zambullidos en el río. al Carro de la Muerte. la corriente esparcida forma islotes de arena. Ya entiendo que el pintor del siglo xv haya uncido esos trágicos animales. opaco como tinta estropeada. uno tiene miedo. tienen un color sobrecogedor. la cinta amarilla del río rodea la ciudad según un 8 nervioso. Entonces habíamos creído que se trataba de una pura invención de pintor inspirado. Los bueyes son grises. iQué extraordinaria ciudad de la cual nadie jamás habló. inmersos en el agua limonosa. oscuro como un velo fúnebre. sefiala en la lejanía la cadena más alta donde serpentea el Schipka. al Carro de la Vanidad y al Carro del Vicio.

En Tirnovo. más grandes. Ya el año pasado. Visto de lejos es una árida estratificación. no bizantinas sino barrocas y emparentadas a las exquisitas arquitecturas de las montañas bávaras y tirolesas. señalan las iglesias. Las paredes son blancas y los enmaderados negros. recubren el piso de madera que se cuida con esmero. la casa que aman recibe su traje renovado: deslumbrante de blancura ella sonreirá durante todo el verano a través de los follajes y las flores que le serán deudoras de su esplendor. Miles de casas la constituyen. siguiendo una tradición secular. con la . Nada detesto tanto como los pueblos donde el "literarismo" y el sentimentalismo de tantos pintores se complacen. Cuando la sangre es joven y el espíritu sano. en Mittenwald. Hemos recorrido largo rato las calles de Tirnovo donde el extremo pintoresco sigue siendo atrayente por razón de la perfecta limpieza. el sensualismo corriente afirma su ley. Los hombres trabajan menos y buscan el bienestar. las habitaciones están blanqueadas con cal y es tan bonito que me impresionó mucho.embargo la residencia medieval de los zares de Bulgaria. alegres y confortables: las adornan con flores. luego se han acumulado unas montando sobre la espalda de otras hasta la cima de este monte que es como una torre. y alfombras tejidas por las mujeres. llena de arte. me había entusiasmado. Cuidan sus moradas con una solicitud que nos parecería exagerada. Se visten con bordados donde los colores encendidos expresan su alegria de vivir. se han agarrado a los labios de las rocas verticales. Tirnovo no tiene nada de pueblo. Y a cada primavera. Su vajilla está decorada con flores. Esta suciedad delata siempre una negligencia de mal presagio y se puede dar como seguro que las poblaciones que se abandonan a vegetar son pobres y no cultivan ningún arte. las rechumbres como la corteza de un árbol. en los Alpes de Baviera. Las quieren limpias. Algunas manchas blancas. porque el estiércol invade las callejuelas y el barro ha salpicado hasta los tejados.

en una de esas pequeñas iglesias precedidas por un soportal azul tenue. y. dominando el alud de casas. . engarzada cada una en una hornacina de oro que hubiera podido esculpir un hindú o un chino. Serbia. vienen a encuadrarse en la geometria del ventanaje. Eran del más hermoso estilo. En esta encantadora exiguidad. un perfil audaz y brutal de monte. veintinueve iconos brillaban con sus cielos de oro y con las aureolas de sus santos. han confirmado más aún esta impresión. Ya he dicho que las paredes están blancas y a veces azules como lo más profundo del mar. y un torrente amarillo. Parecen una pintura persa puesta dentro de un marco morisco. los hombres se arredosan sobre sofás fumando tranquilamente. y también muchos 4 s de olor pérfido y claveles y jacintos. Bulgaria.potencia decorativa que adquirían las gentes y las cosas frente al blanco de las habitaciones de campesinos. Estas habitaciones son tan pequeñas que la ventana ocupa toda la pared y siempre se le adosa una galeria. Religión útilmente policíaca. una ventana muy grande más ancha que alta cuadriculada con cristales. Cada casa tiene su habitación principal. y de este modo la casa siempre está radiante. En el iconostasio. Rosas y tulipanes. he sabido que una costumbre religiosa obliga a blanquear con cal durante las grandes fiestas religiosas. El azul que encuadra puertas y ventanas ahuyenta las moscas. da sobre los árboles y las flores del jardín. Rumania. ' Desde entonces. En Tirnovo se blanquea cada habitación antes de Pascua y antes de Navidad. esta galería es un trabajo fino de carpintería y el perfil de los pilares y de la cubierta recuerda las hornacinas exquisitas de los muebles del Islam. Capas de piedra blanca que enlosan el suelo ahí donde las flores no han invadido. Constantinopla y el Athos de donde vengo. La puerta del jardin es rosa y verde. debido a la situación única de esta ciudad. el cercado no es mayor que una habitación y un emparrado lo cubre todo. Entramos hacia el atardecer.

ien pleno corazón del Balcán! ¡Qué hubiera dicho mi mamá.. A decir verdad el malestar apenas duró. tuvimos ocasión de comprar a un párroco pobre algunos viejos iconos donde unas aureolas de oro resplandecen sobre cielos de fuego. no les gustó en absoluto el recibirnos. y enlazarian bien a Cimabue con Ducio. sobre la cual decenas de chinches morian de hambre. yo estaba completamente devorado. Al dia siguiente tuvimos una gran alegria: en un pueblo. frondoso y cubierto de bosques.. Uno se siente muy conmovido ante semejante conjunto. en la hora placentera.. y rojo como es debido para que un ataque de bandidos tenga algún aspecto pictórico. cubiertos con una sábana repugnante. al pie del Schipka sangrante. sin protocolo nos pusieron en una habitación que sólo dos camas ocupaban -dos jergones rebentados. Y como después de dos horas. Y como casi nunca se pierde un extranjero por esas carreteras apartadas. en la paz de un santuario. Me detuve en un árbol y alli dormi profundamente . Y aquí me embriagué tanto como tantas veces en la pequeña galeria de los primitivos italianos del Louvre. ¡Ay! iDe bandidos tampoco nada! En medio de la noche descendimos pendientes incómodas manteniendo los caballos por las riendas. y donde San Francisco. Después el Balcán nos reservó la desilusión de ser verde y azul. al saberlo! Escribo estas lineas desde una isla desierta donde la imbecilidad de una cuarentena nos encierra por varios dias con un puñado de .más italianas que bizantinas. y nos adentramos en el único albergue donde unos hombres bastante sucios ya dormian en todos los bancos. y los perros ladraban a lo lejos. rojo como una tierra que ha bebido tanta sangre. fulminado por un éxtasis recibe los estigmas después de haber predicado a los pájaros y a los animalillos del bosque. donde la Gran Madona es un credo. cuando habiamos pretendido que era rojo e inexorable. salté por la ventana y me fui montaña arriba.

compafieros de infortunio. y también acaricia a unos pocos kilómetros de aquf. o sobre la arena de esta isla que un sol terrible encandece. iY ya estoy harto de contar las noches pasadas bajo las estrellas. sobre el duro puente de los barcos que nos han llevado hasta aquf. los mármoles adorables del Partenón que todavfa no he visto! .

muertos de sueño. pipian. como es natural. bordado color de vino. Los pequeños. pues el asno trota constantemente y parece que D . Toda esa gente va a pie. el Valle de las Rosas ha confiado sus perfumados tesoros a las retortas). mujeres cubiertas con un velo azul añil. Adelantamos a unos zingaros turcos en migración. sencilla y plástica. Somos seis. sus piernas patalean a quince centimetros de tierra a razón de más de sesenta latidos por minuto. Los tres caballos corren como diablos y nos lanzan sobre carreteras lamentables que a menudo se confunden con el torrente. El Balcán al extremo de la meseta es azul-negro y el sol no se dejará ver hoy. A cada instante sobre la estrecha carretera pasa algún viejo turco encima de un pequeíío asno -tan pequeño que el viejo "entiarado" con un turbante. Todas llevan la falda-pantalón. Las chicas son muy bellas. unos asnos llevan enormes fardos. Unos hombres grandes con turbante y camisa abigarrada.E N TIERRA TURCA E Kasanlik (donde desde hace quince dias. calentándonos en un carromato sucio y descubierto. parece gigantesco. minúsculo. la muy elegante falda-pantalón. mucho más que las mayores. casi desnudos. Nos levantamos a las tres de la madrugada. pronto marchitas. repostamos. hasta Stara -Zagora.

Grandes plantas como muñecos contribuyen. en esta serena ciudad de los muertos. Son ya diecisiete horas de retraso: ioh!. Pero Auguste constata que llegamos a pesar de todo a Andrinopla.quiere caer hacia adelante. iEs valiente. pego la . con amplias sonrisas nos habían conducido de nuevo rociándonos con unas gotas de agua de rosas. Rebafios de corderos y de bueyes solitarios pastan en la invasión de hierbas. deliciosamente concienzudo! Y el viejo turco es esencialmente simpático. pero hay muchos que son minúsculos. Se extiende al extremo de la pequeña ciudad donde. sin designación. sin sentencia ni símbolo: un pedazo de roca alargado hincado en tierra. sus flores son amarillo-limón. la aparición de unos salteadores! iEscalan el vagón y somos pues doce hombres en esta berlina de diez plazas! Nuestros bandidos a la Decamps son unos tipos bonachones. Las piedras erizan como menhires una maleza de cardos. Pero apestan a ajo de una manera inaguantable. cultivadores que mueven la cabeza mientras ven sobre el amarillo río enfurecido cómo miles de gavillas de oro corren como una marejada. bajo una gran parra generosa. ilas tempestades repentinas y las inundaciones. y luego. nos habían dado confituras de rosas. sobre esta vasta meseta. a veces pintados también con cal ultramar. Alguien me ha dado una rosa en Siemen. iagua de rosas del Valle de las Rosas! E n esos patios minúsculos corría el agua de una fuente de mármol y todo estaba cubierto con flores en medio de bordados de boj tallado y de senderos de arena blanca. en cada jardín que visitamos. y los jefes de estación! iEn la portezuela. Las paredes eran de un blanco resplandeciente. sin orden y sin medida. a dar la impresión de crecimiento vertical. Aquí tenemos el primer cementerio turco. Los ferrocarriles carecen de exactitud. Así el cementerio une la ciudad con la llanura y le da una puerta de ensueíío. el borrico. Es incoherente. color único sobre el gris rico de las piedras toscas y los azules desecados de los cardos.

Fuimos mimados. Auguste recibe mis lamentos. filosofea. Y el cauédji se ofende porque quiero reponérselos. Es un marco para batallas. En sus puras costumbres orientales. resuelto en una bóveda magnifica. este gozoso esfuerzo. Zarandeo dos vasos de agua y los rompo. Y Andrinopla apareció en el resplandor de la gran luz de la tarde. se toma molestias y viene a traer con una pinza el carbón ardiente. que debe encender nuestros cigarrillos. pipea.la turca. En los cafés . La vieja capital de los turcos se ha mantenido llena de nobleza. El paisaje está pintado por Decamps. sacado del horno. Unos turcos curiosos se interesan y forman circulo. Andrinopla es como el alzamiento de esta enorme meseta. los buenos viejos turcos que la habitan se nos aparecen como santos.el patrón (cavé@) acurrucado en un sofá. los árboles concentran una sombra opaca y dura y las nubes forman unas placas trágicas sobre el suelo. de abajo a arriba. lo que equivale a decir saludados por a todos y mirados con benevolencia. y filosofando. el infeliz ha dado con la nota apropiada: cielo negro de tormenta sobre el que la montaña se levanta en ocre claro. mientras fuma su pipa. los búfalos revolcados hasta el cuello en el agua amarilla levantan la cabeza ensombrecida y rumian. Tres enormes y grandiosas mezquitas más vienen a sostener. desde ayer por la tarde les ofrece el Maritza desencadenado. "Sultan Selim" hizo a la ciudad una tiara de magnificencia absoluta. . Manadas de bueyes grises y de búfalos negros que disfrutan plácidamente del inesperado baño que. Un vendedor de pasteles nos ofrece su mercancia y no concibe que le paguemos. bajo un emparrado.nariz a ella. Formidables minaretes en la lejania son finos como colas de caballo de las marismas -exaltan y dirigen rectamente hacia arriba este gran empuje. acurrucado sobre un diván. Estamos sentados en la calle. claro está. Verdaderamente. desde su ventana ampliamente abierta donde.

Ante él dos macetas de geranios rosas. unos instantes. La calle donde paladeamos innumerables cafés (¡cuestan un céntimo. da las gracias. Nuestro hombre se pone entonces de rodillas. Es el peinado de verano del turco. y el amigo fiel le riega la cabeza generosamente. en la postura de la adoración. sin fin. Se pone en pie. y es extrañamente poderoso. el turco. Tiene la cabeza afeitada así como una tonsura pero la tonsura ha ganado terreno hasta la frente. sonríe. sube hasta el Sultan Sélim Djami y está cubierta en todo momento de emparrados alcanzando la calzada y dando alegría y sombra. ese planchador de ropa se ha instalado en un armario . espera detrás de las macetas de geranios la caída de la tarde y la venida del fresco. un hombre está sentado sobre una estera delante de su casa. Es curioso ver a esos viejos pícaros indolentes ponerles a la espalda. avanzando la cabeza entre los geranios. con toda su alma. bajo el soportal del Viejo Bazar. el paciente que ruge de gozo muestra con el dedo. Seguramente por ello que. esos chiquitines!). y ni siquiera acepta el precio de sus cafés. Todo ese fardo. Ya que estos animalillos trabajan siempre con seriedad. ya enormes cestas llenas de tomates. Imaginad además un poco en todas partes una fuente de mármol marfilino o algún minarete puntiagudo dando un blanco resplandor en la dulzura del azur. extraordinariamente cargados inexplicablemente. se acurruca de nuevo y.fuma el narguile. el lugar de su cráneo donde la aspersión es más favorable. Enfrente nuestro. el borrico. saluda. es tan ancho que a menudo ocupa toda la calle. ya un paquete de hierbas frescas apiladas al travieso. el agua se vierte de la gigante regadera. de cebollas y de ajos. Un colega se acerca llevando una inmensa regadera. con las manos en las rodillas. Abrimos unos ojos como naranjas a las escenas que se multiplican en la calle. Suben y bajan pequeños borricos. por temor a los empujones. desplomadas hasta el suelo y llevando consigo un entero rincón del oloroso prado. la paja o los tomates.

Comemos en un restaurante típico. deciden su elección. El simpático viejo era jorobado. Su choza yacía en medio de la plaza y se vendían. Los turcos aristocráticos del antiguo régimen. en Kasanliz. hay un silencio que no pesa nada. en el aguamanos de mármol. usan sólo los dedos y un pedazo de . todas las cucurbitáceas que enloquecen a los turcos. se halla así al abrigo de los asnos. y del frío! Un colega.. Los turcos casi no comen carne. calvo y llevaba gruesas gafas. judías. severos bajo sus turbantes blancos o verdes. así el cuchillo de mesa es desconocido. en su casa también había profusión de vidrierías. Tenemos la impresión de estar entre una compañía muy distinguida.. quietos en sus grandes vestidos negros. habia descubierto qué confortable morada resulta una gran perrera. Se nos sirve una sopa de pasta bien pesada con limón. Toda una pared del local cuadrado está hecho con ventanas que dan a la calle. no tienen necesidad de cuchillos. de manzana o de uva. Ciñéndonos al régimen vegetariano. de pera. para comer. Al lado de los hornillos hay una gran losa de mármol espeso que sirve de aparador. el vino está vedado por Mahoma. los hornillos se apoyan en ella y las grandes aberturas dejan escapar aromas que expanden por toda la calle el renombre del cafetín. zumo de cereza. sobre el cual se muestran víveres. y el dueño se evade de sus hornillos para ofreceiles un pailo. cebollas y puerros. pepinos. iel hombre en su poco trivial morada. En este pequeño local donde se amontonan cinco mesas de cuatro personas. Se lavan las manos y la boca con jabón. a su lado y enfrente.suspendido sobre el suelo. Inspeccionan las ollas. para trabajar el cuero. Alli solamente llegan turcos. melones y sandías . A este menú muy rico se d a d e n siempre algunas tazas de zumos de fruta. No hablan. después unas pequeñas sandías rellenas y arroz apenas reventado. tomates. el cristal sustituye los tableros de las puertas.e n resumen. salteado en aceite. que se bebe con cuchara. cadenas de ajos. luego vienen a sentarse con gravedad.

pan. se desenvuelven con gran distinción. Y como yo no llegara a declararme tan categóricamente. iy se dio la luz! Lo teníamos encima de la nariz. pequeño puerto exquisito acostado en la ladera de un cerro a orillas del Mármara.. pasé la velada con ellos en su jardín. así se proclamó. corre de uno a otro comensal blandiendo un bastón largo coronado con una enorme crin de papel blanco. o por la música frívola. y después de haber afinado los instrumentos durante más de una hora y haber arrugado los innumerables cuadernos de música. a un metro sobre la mesa. tocaron para mí en dos minutos un fragrnento que representaba el toque de retreta en un cuartel -¡es decir un son de trompeta y después tambores que poco a poco mueren a lo lejos! Después quisieron llevarme al "Club". tan grande como una lámpara de arco de la Potzdamer Platz en la Brandenburges Thor. Y hablamos de progreso. Antes de poner pie en tierra de Bizancio. Ante el alboroto producido y en medio de la perturbación atmosférica provocada por su artefacto. reinician al poco su ensordecedora ronda. de civilización. las moscas se alejan por millares.. Invitado a cenar en casa de unos comerciantes conocidos al azar de un encuentro. pero turco nuevo-régimen. E n todo momento. "iOchocientas velas!". al Club tout court . un chiquillo provisto de un fez. tuve la oportunidad de saborear en Rodosto. un toque muy turco. muy desengañadas. parecieron descontentos. por el vals o por el madrigal. Despúes se me exigió que dijera mi amor por la música seria. Un criado llenó la mesa de cuadernos de música. de nueva constitución. El triunfo de esos señores fue el hacer descender de las tinieblas de un gran árbol una colosal lámpara de gas incandescente. pero. diciendo que me gustaba toda la música. y pronto repuestas de su terror. ceñido con un cinturón de lana que le hace parecer tan ancho como alto. Terminamos con la música y esos señores siempre amables subieron a buscar su instrumento -una mandolina y una guitarra.

espléndido sarcófago del siglo 111. Subimos. pero puestos ahí como lo serfan en un museo. Era la fanfarria de los empleados de comercio fundada a raíz del advenimiento de la Constitución. E n el hotel. en donde botellas de limonada estaban inmersas en agua fresca. de las ventanas abiertas y honradas de luces del Club. estallaba una fanfarria estruendosa. Se trataba de una terraza muy hermosa que dominaba el mar. un gallo a sus pies acompañado por una hurraca. En el jardfn. . Todo eso a la manera de Puvis de Chavanne. ¡El entusiasmo de esos jovenzuelos y de esos viejecitos. dos cabras.. en alas de la fe. La luna ahogaba en azul las húmedas llanuras.(pronúnciese "Klab". bienhechora. y una gallina. soplando como poseídos en un tubo de madera o de latón era emocionante! La armonía se elevaba. y. un gran cuadro al óleo mostraba en tamaño natural a Orfeo clásicamente semidesnudo. Ante él. unos bajorrelieves antiguos algunos muy bellos... un león en el bosque.. Y en la pared. por favor).. sobre las sábanas. sentado y llorando con su lira. triunfante. la negrura de los chinches equilibraba sin esfuerzo la blancura de la ropa sin lavar..

¡Están todos los mármoles de todos los palacios de Bizancio y todos los tesoros de los sultanes y todas las gemas de los serrallos! Una Venus de oro macizo y una Ceres encabezan el Khanal. que se divisa más allá. Ahí debajo se posa Estambul. Escutari: una trinidad.CONSTANTINOPLA ERA Estambul. antes de su tardía cena. Sus gruesos ojos de absenta bajo unas formidables cejas grises se anegan de agua y brillan. así como unas P . Desde nuestro mirador. Había caído la noche. más allá de la caída de los cipreses de los Pequeños Campos. Bebíamos lentamente el mástic.el mar. una ancha barra de sombra que perfila sobre el apagado cielo las siluetas de las grandes mezquitas. Es amarillo y chorrea oro. porque tiene algo de sagrada. Me gusta esta palabra. Mis sentidos se me escapaban un poco. o mi narrador llevado de su fantasía? Su voz rugiente pronuncia guturalmente la r. despuésde comer en Estambul y haber atravesado otra vez el puente. . Unos cañones de bronce encubertados de oro yacen en la arena en la Punta del Serrallo. el padre Bonnal y yo. se veía el Cuerno de Oro. en nuestro balcón de Ainali -Tchechmé. enlaza con un hilo chorreante los minaretes con los minaretes a lo largo de la tenebrosa cima. Cuando hay luna -la tuvimos a veces. la escalera del palacio de Justiniano que desciende hacia la corriente.él. yo. ?Soy yo el que suena.

los pececillos han sido los últimos en disfrutar de su carne. Cargadas de oro y con las uñas pintadas con cinabrio.ponian en sus tobillos desnudos y en sus brazos redondos como serpientes. porque una vez desagradaron. mientras tenga su aderezo de Rávena y sus ojos demasiado abultados. Cuando ella se asoma al borde de la escalera donde salpican las olas. mucho tiempo.. Innumerables lys plantados por doquier prueban que los mármoles son de oro debido a ese sol eterno. asomados sobre las olas. Unos soles rien sobre las glicinas soñando en los pórticos y. E LLA -no sé quién-. han sido deslizadas en el interior de un saco. frente al Asia sonriendo en sus montes con esa risa horizontal de un Buda en la sombra de un santuario. hacen sentir el peso de sus perfumes apabullantes sobre las pulidas losas de porfirio.diademas y anillos de esos de oro macizo. corno testigo. sus joyas se multiplican. pasan perfumes. en medio del centelleo de nácares engarzados. hasta el fondo. en sus magnificas jaulas. de verde antiguo y de jade. de malaquita. qué más me da. y el padre Bonnal pretende que todo su ornato ha quedado alli. se han apagado de esperar. . Euritmios de mármol se levantan de las olas y se repiten avanzando a lo largo de las orillas. no se trata de un sueño: las riveras que los contienen se abultan como un inmenso cuerno de la abundancia que se va desbordando hacia el mar. las gemas toman un fragor duro y la onda triunfante le devuelve el brillo a la cara. alguna Teodora. y. que ellas -las divinas odaliscas turbadoras. en lo alto de esta colina como proa en el mar y que abre la corriente ante Estambul. bajo el estallido amarillo del oro que le cubre. si. Las olas vienen desde las "Aguas Dulces de Europa" siguiendo una curva exquisita. . hicieron "plaf' en el agua. rodeados de negro. le roan las mejillas -espera dentro de alguna exedra la absorción del fuego del dia por el azul lunar. El cielo forma un charco de fuego como sobre un icono y la locura de esta hora queda santificada del todo por ello.

Bajo la luz blanca. pero deben puntuarla verdes cipreses. El plomo del cielo dejaba rezumar el agua -agrisando el mar. y que el cielo sea azul. Y entramos en el Cuerno de Oro. Entonces habrá terminado todo ese amarillo pervertido. para ver desarrollarse esas cosas. habiamos venido por mar. crudo como tiza y que la luz cruja y que las cúpulas hinchen el amontonamiento de los cubos lechosos y que unos minaretes se disparen. Las mezquitas sucias como un viejo muro hacian mancha sobre casas de madera oscura escalonadas en medio de numerosos árboles. yo estaba violentamente emocionado. El Cuerno de Oro era de barro y sus orillas inciertas como las de una marisma. le juro al padre Bonnal que eso n o es todo. Y el azul del mar dará la réplica al azul del cielo. frente a frente-. Despúes fueron pequeñas mezquitas. escalaban nuestro pequeño barco. de manera clásica. cuando aparecieron las Siete Torres. al final Santa Sofia y el Serrallo. plenos de espera. Ni siquiera vi Escutari: estaba detrás nuestro y me olvidé de mirar. entre Pera dominada por la Torre de los Genoveses. y que Estambul sea blanco.Pero ya basta de ese amarillo malo. quiero una ciudad toda blanca. Obstinado. estábamos sobre el puente. ya que habia venido para adorar esas cosas que sabia tan hermosas. después las grandes. y Estambul sembrada de minaretes -cada una sobre un monte. Fuimos ' ' El monte Athos. Ahora bien. Al igual que esos peregrinos rusos el otro día echando una ojeada a la aparición de la Montaña Santa. . Marinos y mozos de carga chillaban y desde sus chalupas que bailaban locamente. Era un rodeo y también una idea extraña que nos costó los chinches de Rodosto y trece horas de mala mar sobre un barco pequeñisimo. Quiero que sobre su Cuerno de Oro esté Estambul. todo ese oro maldito. y las ruinas de los palacios de Bizancio.

Durante tres semanas esperé que aligerase ese peso sobre mi corazón.. Auguste también rabiaba. Pera sobre un monte mira a Estambul sobre sus colinas y la codicia. y deja frente a frente. sin que nadie se altere por ello. ante Escutari. y la misma esperanza. pero se complementan. ante Pera. Llovió por espacio de cuatro días. una Trinidad! Si. en tierra de Europa. Durante tres semanas exacerbé mis rencores contra esas cosas que -yo estaba indignadw se habían disfrazado a su manera para aparecer a la cita. Fue preciso trabajar y sobre todo querer amar. Y llovía. ¡Pera. y nos encontramos desconcertados en plena mitad de una calle donde hormigueaba un gentío de griegos. Por lo que respecta a la Bizancio imperialmente disuelta. Pienso que son mutuamente indispensables el uno al otro. vegeta átono e informe. más allá del Bósforo.. toda esa mezcla sospechosa de Levante. Pero Escutari se atrinchera decididamente en el misterio de sus cipreses donde se cubren de liquenes. no se puede. día tras día. entre velas infladas y pesados cascos de grandes buques . esos principios trinitarios. hacerla revivir. Había omnibuses. Escutari. los miles y miles de tumbas. creo. franceses. Su alma ha dejado las pocas piedras que perduran. entre las dos. Pero las unen dos puentes. Y yo llegaba hasta a preguntarme con angustia si no seria tan imbécil de permanecer taciturno ante Estambul. puesto que sus caracteres son profundamente dispares. el otro sacudido por una vida febril. El Cuerno de Oro. porque la Dulce Muerte tiene ahí sus altares por todas partes y une los corazones en la misma serenidad. y sobre todas las cosas se extendia una lepra gris.desembarcados como ganado. Pera y Estambul. Estambul. con las mismas atenciones. uno casi abandonado. Por fin tuve mi camino de Damasco y comprendí esta Unidad grandiosa y pude vivir. alemanes. Y además para enlazarlas hay centenares de "caiks" pasando ágiles y furtivos.

Esos puentes. muy grandes mezquitas bldnt as.!. arqueado su . se sobrepasan. mientras que uno a imprecaciones. construidos sobre barcos. que Id i1. Mientras las c. seca y sin corazón. en Pera en su ciudad apretada. las casas casi la se juntan por los altos en algur IS calles demasiado estrechas. uno. hay incluso una tal emulación en esa febril carrera.i dad se hace belleza. dos bosques de mástiles que la agitación del agua remueve. Y nada suavizaba la dureza de eua\ 1 ~alencias. Pern c .N o hay allí ningún árbol. y Pera. los barcos a velas.donde lamen suciamente las pobres mezquitas en su inocente blancura. El levantino. terrible.or sed de ganancia. rina sobre Pera una atmósfera envenenada en una luz irit xorable.i\. con su\ . debido al lugar que ocupari. Las calles suben como locas y sofocan a las gentes sofocad.de vapor cuyo ronco aliento está acompañado por pesados humos negros empujados todo\ ello\ hacia Estambul . en medio de chillido\ \ grandes como los de C l i ~ s han plegado su trapo. ofreciendo dos testeros b!anccak acribillados de ventanas. está alredecior de su formidable torre. después. han formado a izquierda y derct ha. y después dos testeros de medianera\ rolas como sangre desecada. Y las casas de piedra se encaraman.i\ ~. o que la luz matadora de mediodía deja inmóviles como minaretes.indares neoyorquinos al mismo tiempo que diluvianos echando mlrd(Jas al Turco amodorrado en un kief infatigable. citjilanzándose como dominós de pie.lLde madera de grandes tejados a la vista calientan sus colores ioláceos en el frescor de verduras generosas engarzados en cerc-illos cuyo misterio de que se agrupen armoniosamente alredetlor tic odas esas cumbres que son grandes. se abren durante la noche para dejar el Cuerno de oro desbordar en una vez las flotillas que se han formac-lo durante el día.causa del Bósfoa ro. árida. iermosa y grandiosa alrededor de su . Y hay tanto conjunto y tanta concor i incia. mástil y se han deslizado enrlc los pequeños puentes. Llri limo pedrero sin compasión como una Mesina derribada.

86 . y chillan y hacen mecas y se enmarañan en ese feo oficio que les enducere el corazón y les llena de grasa sus gruesas manos con la mugre del metal. Y los bancos levantan hoteles. zambullida en el mar. buscan hacerse bonitas. de espacion en espacio. También se grita. konak o simple morada. es Galata. Impelido dentro de Estambul. No hay campanarios de iglesia que sobresalgan. renegando de sus siglos de vida turca. comprimiendo sus casas en un relleno purulento. y luego se abisman sobre el puente en una masa densa.gruesa torre redonda que es como una torre de guerra y un vigía belicoso arrogante como un condotiero. Las calles se prostituyen. las calles caen ahí adentro como los generadores de un embudo en el cuello. por una gran casa de madera. venden su pescado y comen sus preparados al ajo. Todo este aplastamiento en el borde estrecho del agua. ipero no lo consiguen como las de Bucarest! Los muelles del Cuerno de Oro no están logrados. incluso los templos de Alá reciben la salpicadura. se venden a los mercaderes codiciosos. iAh!. se penetra en las calles bordeadas de cementerios y de m turbé^"^ y uno encuentra la tranquilidad cerca de una fuente hermosa como un templo que guarda en ocasiones un ciprés. ni campana que suene. y la boca del Puente Nuevo es precaria. ise dan empujones! Se dan y se reciben golpes. Un pueblo de descargadores y de hombres de mar beben allí el mástic. 2 Sepulturas monumentales de los sultanes. brutal que drena con dificultad la ronda de los hombres de peaje con chaquetas blancas y máscara brutal que extienden ambas manos y llenan sus alforjas. las compañías marítimas sus agencias y las aduanas sus oficinas. todavía se siente durante un cuarto de hora ese flujo impuro. a veces son cbic. ya que <para quién serían las devociones? Hay devotas de goce. Nos apartamos por callejuelas marcadas. Y después uno sube y se aleja.

Prisiones. Ahora bien. Los "hansn3 hacen de ellas un apretado ejército de pequeñas cúpulas y los aislados cipreses en los atrios desiertos. iDebe ser grandioso el espectáculo de sus desbordamientos. la austeridad negra de su estatura rigida y sufriente. por la melancolia.. impresionado totalmente de la dicha de vivir que se siente más allá de esos cincuenta centfmetros de ladrillo o de piedra. ay de mi. Les he visto sin decir 3 Vastas construcciones de piedra que rodean la mayor parte de las mezquitas. es verdad. azul porque azul es la horizontal del mar. pero prisiones de odaliscas. Y se es perfectamente feliz. Sobre cada cima de colinas que es la colina de Estambul. iYo no he conocido. Es pues una fe ilimitada y sonriente. Eso es lo que querfa decir. Demasiada serenidad lleva al dolor. Lo llamamos fatalismo para deslucirla: llamémosla "Fe". no se ve nunca donde empieza uno y termina el otro. bienhechora. melancólica. Y es pues para nosotros como una estancia un poco dolorosa. más que una fe torturante. las arrugas de sus troncos expresan cuán venerables son. ino lo conseguiré! Ahi hay una serenidad sin limites. aqui. porque estoy enfermo y la dirección hacia Brindisi -¡hacia la vuelta! <Pero sus agudos ojos y su nariz como picos de águila? Son indicios de tormentas que estallan de repente en ciclón. Una vez que llamaré rosa -rosa y azul-.enlazándose a la siguiente por medio de un muro bien alto y cerrado. las "grandes mezquitas" se hinchan y relucen blancas. a la alegria de los minaretes. Quisiera decir algo del alma turca. Y la calles se curva. . . vida de quimeras en jardines celosamente cerrados. y no se ve nada más que las dos altas paredes rosas y como de carne de salmón. y azul es el cielo. figuran en sus patios espaciosos rodeados de bonitas tumbas en los alegres cementerios. de sus rabia irrefrenable! Al fondo de su alma rosa se esconde una hidra temible y dolorosa. se comprende esta amistad que siento por los de ahf! (Digo "ahi"' porque ha sido preciso dejarles. aúnan en un mismo movimiento.

cipreses verde-negro sobre la cal de las grandes paredes. cuando llaman y cantan! Inmensas cúpulas se cierran sobre el misterio de puertas cerradas. frente a la mezquita de Achmed. dominando la llanura de la nave. ritmadas según un rito admirable. el imán responde al imán del mirbab que conduce la pregaria. graves. Dentro de cada mezquita se reza y se canta. Sobre su tribuna. en noches de luna y en noches completamente oscuras de Estambul. la cara. . no los muemites sobre los diez minaretes. iY esas melopeas ambulantes de todos los " m ~ e z z i n s " ~ sobre todos los minaretes. acurrucado. Sobre el obelisco ladrillado del Hipódromo. ese mutismo y sus rigidas máscaras -esa súplica a lo Desconocido y su credo doloroso en sus bellas pregarias. la esperanza! Y he adorado todo lo que era suyo. hay siempre un águila. A los extranjeros se les ha echado fuera. tal como lo han hecho desde hace siglos. debido a la lejania -con sus montes infinitos que son como una seducción. en esta hora vibrante. minaretes se disparan en el triunfo del cielo. mira por encima de su espalda negra. iLes he oido en su misticismo punzante. Sin embargo varias veces he podido asistir a eso.palabra en medio de llamas fatales: Estambul ardia como ofrenda demoniaca. Unas águilas planean. Te has lavado la boca. las frentes golpean las esteras. Y después. mi oreja se hartó de sus pasmos de alma. salen roncas quejas. sobre unas piedras conadas. sino el Asia más allá. inderrotables. y te postras ante Alá. Se ve siempre un retazo de mar. horizontales. y determinando en el espacio unos discos ficticios inmensos. de pie. de cara a tierra. sacuden ritmicamente su cabeza. sin compasión. toda azul aunque rojiza. ante Alá. con las manos en gesto de adoración. las manos y los pies. acurrucado en la Eunucos atados a la mezquita y que lanzan la llamada a la pregaria desde lo alto de los rninaretes. trazando por encima de la geometria de las mezquitas un circulo perfecto.

toda mortal morada es de madera. cubiertos de tejas socavadas y los bulbos de las mezquitas con el chorro de minaretes. cuando todas las frentes irradian la misma adoración. las luces permanecen apagadas y nadie está en vela. europeos. esas cosas están determinadas. es explicada del todo por la costumbre de los pregoneros de incendio. Estambul es una aglomeración apretada. sobre el pavimento de piedra dura. abriendo los brazos. y Arde casi cada noche. Los cementerios enlazan unos con otros.sombra de una hornacina y quizás debido al aspecto perfectamente d i k o s o que no podfa disimular. Estambul es devorado. Por la noche. Son millones en todo el Islam. El alma trágica en la opacidad de noches sin luna. sobre las cresta. Es atroz. el mismo ruido que abre paso a la multitud. Si corre viento ..venganzas solapadas-. Entonces. Hay un silencio que el que no lo haya. toda morada de Alá es de piedra. Es un flamero fenomenal que miramos con ojos hinchados de terror -nosotros-. golpean con un grueso bastón dotado de hierro. se sirven de grapas prestigiosas.. Ya habfa dicho que eso constituye en la pendiente de esta gran colina. con el pensamiento que desde siempre. tan solemne como lo es bajo las bóvedas de Notre-Dame de París. Cuando arde en Estambul demasiado apretado. oído.. a los utensilios sagrados. no puede imaginar. Los horizontes infinitos muerden el disco sangrante del sol. nuestros nervi-os oídos perciben el choque del metal sobre el gres de la . entonces es terrible.. en medio de la noche cómplice. un tapiz suspendido. el alma turca se arma de resignación. lanas violetas ahogadas en tonos esmeralda. vociferadores andan a trancos por las calles. Ellos dejan correr la llama.. las mezquitas. grandioso. Y en sí es. los que en el mismo minuto miran hacia la negra Kaaba en la Meca. Muy lejos. Allf no hay sino dos tipos de arquitectura: los grandes tejados aplastados. a la santa comunión o a los santos prelados.

más misticas que nunca. después. se han encendido cuatro fuegos. Enfrente. sacudiendo con un escalofrio en cada uno de sus konakss a los que dormian. y los de Escutari en sus cementerios. Se sacude bajo un ritmo oriental. se visten deprisa. otra vez conmovedora. ¡Bajo la caricia de las llamas relucen como de alabastro. los Mármara y los del Cuerno de Oro. Se dice que de esta manera. A manera de canon. como las palabras de los antiguos coros griegos.el mismo grito ha surgido como un chorro de sangre. la Torre de fuego del Seraskié suspende dos fuegos. inasperado. en síncope. El hombre grita en ese grito. sobre la amplia torre redonda de los genoveses. Y. iesta ciudad muda la piel cada cuatro años! Las grandes mezquitas se mantienen irreductibles en su cinturón de "hans". Y se desploma en un estertor. expresa su horror. y de repente. en Pera. en la gran oscuridad.calle. 90 . Y ayudándose con cipreses elevados. sube. Es largo. sobre la cresta de Estambul. que se quema y que Estambul una vez más se pulveriza. estalla un grito lamentable de hombre que muere golpeado por un golpe traidor y que todavía -. que en tal lugar arde. los de Askeuy y los de Top Hané. La noche y el silencio renuevan su complot. en un rincón de vuestra casa. el metal tritura la piedra y surge la queja. Y por todas partes se ha sabido. Pues. todo eso dura segundos. si hay parientes de los siniestrados. empujan la puerta de madera y se deslizan en el dédalo de los canales amurallados a la que corona la noche de los árboles. ahi abajo el borde del mar. . y más lejos en Kassim-Packa. muy lejos a derecha e izquierda. invulnerables templos de Alá! Nombre de la Casa turca.

es un espacio amplio del que no puede retenerse la forma.LAS MEZQUITAS necesario un lugar silencioso que tenga una cara vuelta hacia la Meca. y de un vistazo se ven los cuatro ángulos. y en todo el conjunto una sencillez perfecta. nada de asientos. sino para que los pocos que vienen a orar. se siente su presencia clara y se construye el gran cubo perforado de pequeñas ventanas de donde se elevan los cuatro gigantescos torales que unen las pechinas. sientan alegría y respeto al sentirse en esta gran casa. alto para que las pregarias respiren allí. llegan casi hasta el suelo. reteniendo unos listones donde se fijan las lamparitas de aceite. Por encima. entonces se ve centellear la corona luminosa de mil pequeñas ventanas de la cúpula. Debe ser vasto para que el corazón esté a su gusto. solamente algunos pupitres bajos a ras de suelo provistos de coranes ante los cuales uno se pone en cuclillas. ningún mueble. Hace falta una amplia luz difusa a fin de que no haya sombra alguna. El suelo debe ser más extenso que una plaza. y en las formas debe encerrarse una inmensidad. Desde lo alto cuelgan verticalmente innumerables hilos. teoría ES . no para dar cabida a las multitudes. Nada se escapará a la mirada: se entra. puesto que la semi-esfera tiene ese encanto de sustraerse a la medida. se ve el inmenso cuadrado cubierto de esteras doradas en paja de arroz siempre nuevas.

En el centro está el templo de agua para las abluciones. De vez en cuando una alta basamenta de cerámicas adorables producia una vibración azul. Delante del santuario hace falta un patio enlosado de mármol.cristalina rodando en circulos concéntricos. El mirhab. . posando por la tarde un techo centelleante sobre la cabeza de los creyentes: en la oscuridad del inmenso espacio se pierden entonces los hilos interminables. subiendo apretados hasta lo alto de la cúpula. es preciso. ya lo he dicho. No tiene saliente. entre el cinturón de ventanas ahora apagadas. han recibido la ofensa de una ornamentación pintada innoble. Este prisma seria en relación al conjunto de la mezquita como las patas de la gran esfinge que durante la noche forma sobre la cresta de Estambul. sobre las columnas de "verde antiguo" y de porfirio. no tiene cuerpo. otra al sur. frente a la entrada. con su encantador tejado en forma de kiosko y sus veinte o cuarenta grifos abiertos dentro de unas tablas de mármol. Desde fuera las grandes paredes del patio forman un prisma severo de piedras aparejadas. una al norte. y otra al este. no es más que una puerta sobre la Kaaba.. los tres portales se abren bajo una precipitación de estalagtitas. Todo esto se encontraba en medio de la majestad de un rebozado de cal blanca. caen los arcos quebrados portando pequeñas cúpulas. la construcción impecable mostraba toda su audacia. cilindrica y más alta que un hombre. circundado por un pórtico.. Las formas eran claras. Unos caminos enlosados conducen a las puertas de la mezquita y hacia el cementerio invadido de hierbas locas bajo unos plátanos seculares. se han avergonzado de la sencillez de sus padres. en el bajo de la enorme pila. Bajo ese pórtico se abren tres puertas. trabajar mucho y querer amar. Y además se necesita un atrio. Para que todavía nos guste. área desierta y pedregosa donde hay algunos cipreses. repugnante y escandalosa. y todas las mezquitas de Turquía. salvo la de Brousse salvada por Loti. Los jóvenes turcos.

La irradiación de los ejes de todas las mezquitas en tierra musulmana. hacia la piedra negra de la Kaaba. el cubo. El santuario blanco levanta sus bóvedas sobre sus grandes cubos de obra. Y desde allá arriba caen unas notas impresionantes. deja al otro lado las calles bordeadas de ham. Unos portales monumentales. Los ham forman alrededor unos cuadriláteros severos. Una pared de piedra tallada. Sobre sus tejados en terrazo. grandes como casas. no se quede ' ' Una de las grandes mezquitas de Estambul. cerca de las "grandes Murallas". Una geqmetria elemental da disciplina a esas masas: el cuadrado. En plano. Flanqueando el santuario. Pues comprenden las escuelas de imanes alrededor de los patios sombreados de arcadas. y los caravanserrallos de dobles pórticos superpuestos. Se alinean. se escuche a lo lejos la voz estridente de los mue& llamando y cantando. animados del murmullo de las fuentes. en el tumulto crepuscular. Una tarde. Estambul vuelve a ser integramente turca. la cúpula y los minaretes de Sultán Selim. se miden y se proporcionan con el santuario de que dependen. vi cómo fosforeaba. al fondo de Estambul. . la esfera. son necesarios además unos minaretes bien elevados a fin de que a horas convenidas según el sol. es un complejo rectangular de eje único.ese cementerio forma pendiente hacia el patio por el otro lado del santuario. ya que los de Pera dicen: "iTenga cuidado no vaya alli. ricos de flores y de emparrados. reventado por tantas idas y venidas. horadado con mil aberturas enrejadas. abren hasta los caminos enlosados del atrio. La ciudad de madera está alrededor. Iba hacia alli. en su ciudad de piedra. los últimos turcos me contemplaron pasar con sorpresa: al caer el sol. En las calles también fatigadas por el hormigueo diurno. es un grandioso símbolo de la unidad de la fe. se alinea la multitud de pequeñas cúpulas de plomo.

a continuación el muro. Hay algunos hombres con grandes vestidos oscuros. Un techo de estrellas se extendía. Estaban sobre varias líneas en Los Turbés son grandes tumbas. levantarán por un extremo la pesada puerta rebajada de cuero y de terciopelo rojo. formada por el centelleo de mil lamparitas y las cuatro paredes en cuadro del santuario estaban desmesuradamente alejados de ella. disco magistral flanqueado por dos fustes.alli. La puerta retumbó. . Una alta pared de desmonte está sumida en la sombra. antes que la noche encrudezca las cosas. En el patio. son una de las más poéticas creaciones arquitectónicas que conozco. muy arriba en el bosque de hilos suspendidos que la llevaban hasta perderse en la falda de la cúpula. el rumor del templo de agua no traspasa las nubes de sombra que descienden de los pórticos cupulados. Este techo ficticio de luz. por emncima del cuadrado de los pórticos. Era como una gasa quieta. el Cuerno de Oro pierde toda forma en medio de la noche. está la hilera negra de las grandes mezquitas. uno tras otro. encima de las gentes que rezaban. a tres metros por encima de las esteras. parece que los grandes vientres redondos de las cúpulas expulsen el calor absorbido. son unos bárbaros. verdes en un verde más profundo. después. hay una inmersión de añil en los verdes esmeralda. luego vinieron los hans. atravesando el enlosado de mármol. esas formas fosforean. bajo el goteo de las estalagtitas en el cielo. haciendo sus abluciones. y el inmenso espacio de sombra que se redondea por encima. El rumoreo piadoso subía a través. unas tumbas circundadas por sus vallas se adosan a la mezquita asi como unas "turbas". las de los grandes personajes. grandes como baptisterios. Y sobre el cielo. después el espacio vacío con algunos cipreses. le matarán!" Seguí una calle por encima de las extensas huertas. formado por zonas concéntricas.

en su forma prismática. rodeado por los féretros de sus mujeres. con la cabeza en el suelo. Sabia que me seria preciso andar dos horas hasta mi casa. Dos turbas o una sola. ¡Cuántos templos de agua en su obra preciosa. Cuando sali. con una voz de cabeza aguda. habiendo esperado largos segundos. paredes de cementerios. y se burlaba de lo que nosotros no podhmos comprender asi como de mi expresión de despecho. Repetian "Alá" con una voz profunda luego que el Imán de la tribuna lo hubiese proferido. unas rejas de bronce complicaban locamente sus telas de araña. espectro bizantino ennegrece la oscuridad de la noche. tenian impulsos súbitos y caidas lamentables. Algunas farolas alumbraban aqui una gran pared agujereada de arcadas en la pátina dorada del mármol. para que pueda ser venerado! Ved los cuadriláteros de los hans y "sultán Mehmed" con dos minaretes rococó y una gran cúpula. con la mirada hacia el mirhab y las manos en señal de adoración. o de pie. la de la liturgia. Vinieron el resto y unos pocos me dieron también la mano. modulados siguiendo una horizontal. además. No encontraba a nadie. El Acueducto. la extraña mezquita reinante sobre grandes tumbas. . asi tan hermosos como los quiso el sultán donante que instituyó para toda la eternidad el don del agua en este lugar. y se arrodillaban a menudo. melancólicas. Se tropieza con Chah Zadé. con los pies descalzos. ¡los sonidos. Después. uno de la multitud entonó un credo. Uno de ellos se acercó y me dio la mano. tristes. quedaban algunos en la noche. estaba feliz en medio de un silencio lleno de cosas. tristes! Después se pusieron en pie y se fueron.diversos rincones de la nave. después. donde yace un sultán bajo unas pullas. todos juntos. mostrando por sus aberturas el sueño de todas esas tumbas. Los dejé y me fui hacia el puente. y luego una puerta que cierra el patio. Las cercas talladas de los cementerios bordean esta via. moderno en su larga forma de buque aflorado de ojos de buey.

los cuchitriles de Galata parecian dormir. y no sé cuántos caravanserra110s. E n segundo plano. con sus minaretes excepcionalmente alejados. Uno percibe. unas horas antes. De nuevo muertos dormian a la izquierda. Algunos cafés permanecian abiertos todavia. en un cielo fulgurante. Me acercaba al final. formando el ángulo del Gran Bazar. la colosal mezquita. 1 96 j . a veces a la derecha. la bizantina. Subi lentamente. era el reflejo del Mármara. unas luces en las charcas del Cuerno de Oro. a la derecha. una perspectiva dejaba ver a la izquierda. pálidos y muy alejados. el puente no quedaba lejos. sus minaretes y sus muros muy adornados de un rococó extraño. se ve la inmensa Achmed que tiene seis. Unos sultanes habian armado sus sobrios relicarios iluminados por dentro con porcelanas a menudo bellas. Santa Sofia iba a cerrar esta avenida sin par que.unos cipreses se alzaban por encima. marcaba lo opuesto. De vez en cuando. la Mezquita de los Tulipanes. al borde del antiguo hipódromo. fatigado. en ambos lados. Pegando mi cara contra las barras de metal. la obra de este hombre que construyó casi un centenar de ellas. Pera aparecia en un brusco perfil. Y la calle bruscamente dio un giro. ya a la moda europea. la "manca" la "Sin minaretes" posada como un monolito imperativo sobre el almenado formidable de las Murallas de Santa Sofia. sobre una prominencia la "esfingica" aparición de Suleimanié. La columna Quemada. había encabezado Mirimah Pacha. distinguia unas tumbas. Era más bien Bajazid la Mezquita de las Palomas. lanza su estilo de porfirio roto sobre la dentellada de los incendios y a la que contienen unos circulos de hierro. banales. con sillas de Viena. con cuatro minaretes añadidos. mientras que Nouri Osmanié. Y el camino proseguia entre arcadas ensombrecidas donde de dia se mueve toda la turbulencia de la vida turca desplegada en la calle. Unas turbés se combinaban con alguna escuela -sin duda una donación-. Y como ya era tarde. bizantina sobre un pedestal turco.

las vi a todas. Entonces. cada una aislada en su bloque sintético. pues sólo la Kaaba en la Meca. Topaba con turbantes de mármol. amaneradas. habfa tenido ese número. sobre un cielo descolorido de alba. donde tanta gente busca un derivativo en las agradables. hasta Achmed casi un anatema. Casi cada tarde destacan el ultramar de sus siluetas grandiosas. volviéndome antes de ganar el umbral de nuestra casa. desprovisto de casas. las grandes mezquitas sobre esa espalda magnifica de Estambul -desde Mirimah la manca. las invulnerables. Su pie anegado en este mar algodonoso. Una niebla tapizaba el Cuerno de Oro. fáciles e inevitables músicas de Puccini.en el polvo moreno de los Pequeños Campos. dominando los Campos de los Muertos cuyos cipreses mueren en medio de excesivo polvo. salvo ellas. Y de improviso surgieron las claridades de los grandes cafés. . El sultán Achmed elevando seis minaretes en su mezquita excitó la ira religiosa del pueblo. Sorteó hábilmente la &cultad haciendo elevar a su cargo un séptimo minarete en la Kaaba. Pero mi camino se alejaba de alli. pobres decapitados. que iba a volverse espesa hasta el amanecer y a ahogar Pera y Estambul.

ya cansadas. ihay tantas aquí de esas obsesionantes músicas "de brazos y cornetas"! Del pabellón en corola de campanilla. Delante de la terraza un pobre diablo ha puesto un fonógrafo y espera a que sus discos de gutta-percha hayan terminado de girar. completamente azul bajo la plata de la luna. La pirámide del . ' . tanto como sea posible. en un esfuerzo que termina por doblegarse. en Estarnbul bajo la noche y en Estambul a mediodía a la E ' El Athos es la montaña santa consagrada desde hace más de mil años a la Virgen por la iglesia ortodoxa.LAS SEPULTURAS SCRIBO estas notas desde un ruidoso café de Atenas. melopeas -una letanía que comienza por un grito en que se dice: "Yo vivo" largamente elevado y que prosiguen en modulaciones descendentes. que siempre recaen. me reportan. Y más lejos. esas letanias del fonógrafo.Atas se adentraba en los colores de la Virgen. a una realidad ya difusa. salen unos cantos del Oriente. muriendo sobre una nota mantenida mucho tiempo. para abordar una colecta que nada le aportará. Y eso me lleva de nuevo alli -primero en el barco donde todos los que dormíamos sobre el puente al aire libre vivimos los inacabables nocturnos rascados en tiorbas y arrastrados con una voz de cabeza.

Un domingo turco * vi por la rendija de una puerta. del Bakkán. se plantan árboles. Ya había visto sobre el pavimento de los patios de varias moradas en Rodosto y otros sitios. los grandes turbés donde están los sultanes. con. el mármol desaparece bajo los líquenes. haciendo centellear el oro del epitafio con exquisitos arabescos. pasando por el café donde se fuma sin charlar. Allí se erguía una arboleda de estelas. desde hace siglos. se construyen casas. la espalda contra la columna blanca de una tumba. unas farolas velar a los muertos de la familia en el mismo umbral de las puertas. Los israelitas celebran el sábado y los ortodoxos el domingo. Se instalan bajo la hojarasca. y cardos azules florecen en este suelo. la sepultura de algún santo. Constantinopla es un suelo desierto. Es una suerte para los cafés tan decentes hasta el umbral de los atrios. Nos gustan. bajo los innumerables cipreses. Todas las noches. Los turcos festejam el viernes y sobre los edificios ondea entonces la media luna sobre campo de púrpura. La vida del turco discurre entre la mezquita y el cementerio. pienso. En Estambul son las mismas que en Escutari y las de Escutari son las de Andrinopla. Las tumbas penetran en las calles. Las hay incluso en los patios de las moradas. arde una linterna que alumbra el turbante de mármol que a veces es repintado de rojo o de verde. los últimos con los antepasados. sobre un túmulo rodeado de una reja. hasta tal punto son viejas. soñaba sin pensar en nada. me sentía a gusto entre ellos. pero yo estaba impresionado por ello. forman batallones en unos recintos determinados alrededor de las mezquitas. Estambul está sumergido en tumbas. acostados apelotonadamente. sentiré un mal incurable de este país. de encerrar en su propio patio.hora de los rezos. Si algún día dichoso me hace revivir esas músicas lánguidas. un hombre sentado en su jardín. y ahí donde queda un poco de sitio. Inquieto a veces. del Asia Menor y de todas partes. . se entierra a los muertos.

con sus fosas y sus enormes vertientes. La niebla a veces sube muy pronto y entonces se entristece. Ellos lo ven sin inquietud porque tienen una religión que no les hace temer la muerte. . Esas nieblas bajo esos cielos en su pesada capa. erizados de estelas. - Nombre despectivo dado por el turco al cristiano. azules de cardos. porque se ve en una vasta depresión toda la muralla de una vez. De esas agarradas a los ladrillos del viejo Bizancio. Allí es donde el panorama es grande. descienden largamente hasta él. Desde el Cuerno de Oro. Unas mujeres estaban acurrucadas sobre esos restos antiguos. Los pliegues de sus capas encuadran su cabeza y se apartan sobre las caderas. Se forma como un charco de sangre azulada en el horizonte anegado. Aquí hay una y ahi dos. ahora que dentro todas las plazas están ocupadas. dándoles un aspecto de murciélagos inmóviles. con grandes cipreses formando largas avenidas. hasta dentro de la fosa. en sus negras capuchas parecen arpías. hay también morenas. y he aquí que eso revela la angustia en mi corazón de "giaour". entonces es duro e implacable. detrás de las almenas varios carros podrían correr de frente. dan una impresión de salvajismo brutal. Una austeridad dura reina otoñalmente en los cipreses ahogados en la niebla. Estambul entierra a sus muertos en los Grandes Cementerios justo más allá de los muros. Grandes paredes de Bizancio marchitas por la derrota. Siento con espanto el turbio Norte sobre cosas nacidas para la luz. Unos torreones se derrumbaron en bloque. Miran rígidas hacia los grandes campos erizados de tumbas. Esa tarde. en la repetición de sus enormes torres cuadradas. habia subido desde Avan Serai hasta Top Capou.Estambul no sobrepasa su formidable cerco bizantino y prefiere aplastarse dentro de espacios demasiado reducidos. Son todavía como ese demonio sobre las torres de Notre-Dame.

Ante ellos. Después. Se ve la cúpula casi desde encima y. te encuentras a ciertos turcos benevolentes volviendo a su cabaña. entre los montículos coronados de estelas. el santuario ha quedado en la sombra. en el patio unos terrazos de gran belleza hacen un vestfbulo real a ese otro campo de reposo donde hay tantas turbés y tumbas sagradas. el Cuerno de Oro todo entero y a los lejos Asia. Eyoub es un lugar santo. Desde al11 se ven las Aguas Dulces. piadosamente. . en lo alto. Cuando se vuelve a descender la antigua vía enlosada. hacen que algunos ciegos lancen unas medidas de granos de maíz a las innumerables palomas que rodean la cúpula con la nube de sus alas. que unas mujeres vienen durante todo el día en peregrinaje a ofrecer a los muertos pregarias como cuchicheos e interminables contemplaciones. Creo que gusta hacer el último sueño sobre esta colina abrupta que domina las tumbas veneradas.Escutari es una necrópolis entre el polvo y el olvido.

y. me entregué por entero. en el Museo Guimet. Esta noche he dormido. en el coupé. acariciaba con los dedos -sí. enormes italianas.ELLAS Y ELLOS &N los mismos ojos húmedos adoro a un gato. a escondidas. que dan un gesto o una palabra atrevida hacia alguien que se adora. a manera de estufita. una miniatura persa y cualquier pequeño bronce de Camboya. poderosas. Ahí veo puntos de relación y afinidades. que nos turba y a quien se lo queremos decir-. lo ha puesto en sus espaldas. a recordar una miniatura persa arrancada semanas atrás. una mujer pequeña y los pequeños borricos de Estambul hacen belleza cada segundo de su vida (¡perdón! Me comprometo demasiado englobando a los segundos). apretán- . a uno de los bandidos del Bazar de Estambul: un hombre ha raptado a su amante. y también las mujeres pequeñas y los pequeííos borricos de Estambul. y. una miniatura persa nos muestra Rafael ("el amigo de cada uno") grosero como pan de centeno. hay una Siva de bronce que. ha levantado el corcel negro que la llevaba. cuestión de sentir este pequeño escalofrío. entre Corfú y Brindisi a través del Adriático sobre la madera del puente con una gata en mi estómago. Me siento en un medio aristocrático: un gato. A esa hora circulo de Brindisi a Nápoles por la llanura de Tarento y. por una de esas fantasías del pensamiento. hay unas bellas.

a pesar y también. mis amigos. un dia. con esculturas de alabastro pintadas de bermellón y negro. ipara comérselas! Además esos velos guardan un misterio penetrable. furtivos en esas callejuelas que conocéis. muñeco de seda cereza. ¡Asociación de ideas heteróclitas. y regresando. detrás suyo hay unas rocas rojas. ilas odié durante tres semanas sin querer concederles nada de nada! ¿Hay algo sobre lo que no haya lanzado el anatema entonces? Después.so citaría aún el Extremo Oriente. muñeco azul y muñeco de ébano. con una mano cerca de la boca y con la otra manteniéndose sobre la silla. que de una zancada salta como un loco. Las arrebatadoras formas de Siva las guardo para los pequeños borricos. o puestos con propiedad sobre sus asientos al borde de las Aguas Dulces o bajo los plátanos de Beicos -yo pretendo que son exquisitos como persas. hermosos como gatas. Encantadoras. te lo juro. en su aspecto de muñecos que se parecen todos. el vientre y la carita pintada por un persa y que las pequeñas señoras de ahi. si os hablara de su cara -que uno puede descubrir. en su anonimato conmovedor de sedas idénticas. Ellas. muñeco color poso-de-vino. Aqui abajo está lleno de coquetas. una Camboya menos sana y un poco desfavorecida. ahi muy soñadora. Me conquistaron desde el primer momento -se empieza por las cosas sencillas. aviso del contraste y de las analogias. adorables. pero de marfil con ojos de gacela tonta. Siento que las hay a millares .dolo fuertemente por las patas. que hacen raro. ella. debido a esa segunda falda lanzada sobre su cabeza y formando una impenetrable visera. ellas son casi todas jóvenes. y luego deducción! ¡No digas entonces que es incoherencia! Pues yo pretendo que los pequeños asnos de Estambul tienen la espalda. ahora. viejo fakir huesudo. vi la alegria triunfal de las mezquitas blancas. y. algo rellenas de mejillas. son arrebatadoras en el misterio de su velo negro. dije a Klip (Klip es Auguste): "¡Hay sol por alli! Y las pequeñas. amigo Klip.

ni una combinación distinta. mein Herr".quizás sabia. me peleaba enérgicamente con una vieja turca (que no pertenece a este capítulo) con motivo de pequeñas telas impresas que las mujeres del pueblo llevan en la cabeza. y se dirija una fragata. Tienen una brizna de genio: esclavas de una costumbre despótica . ni una fantasía no les deja desplegar su sin duda delicioso espíritu de trapos viejos. ella me salvó de las garras de la vieja. A mi lado una voz dijo: "Sprechen Sie deutsch?" Era una de esas pequeñas mujeres. Un poco más y se os linchará como a un negro de los Estados Unidos. flamenco Auguste! Él me arguyó: "Y las de la tuya?" Por lo que respecta a deciros algo más sobre esos pequefios muñecos. incluso para el bello "giaour" que representaba Theophile Giutier pero es cierto para el señor Loti: cuando se llevan galones en alguna parte. mirando mientras abría unos ojos redondos: era. donde ni un bordado. ¡al contrario de las de tu provincia.que nosotros hemos declaray do fea y humillante. eso seria obligarme a bordar. muy decentemente ella dijo: "Guten Tag. Klip. muñeco cereza bajo un lobo negro. Ya que es el reino de lo impenetrable. ¿Cómo lo consiguen? Sencillamente porque tienen la voluntad de ser bonitas y así. se rodean todos los códigos. y se es francés. mal aceptado que un "giaour" hablase con una dama envelada en el mismo corazón de Estambul. se permanezca en Therapia. una negra. Yo me enojaba por los precios exorbitantes. Entonces. parece. Una masa de turcos sobre la gran escalera que nos dominaba. conseguí mis pequeñas telas. y desapareció con su dama de compañia. cumplen su primer deber de mujer. el turco no bromea en esos . y cuando se tiene ese demonio.que quieren ser bonitas. ellas cumplen con el milagro de hacerse personal en un vestido donde no varia ni una sola costura. es muy posible que alguna se sienta impresionada! Mi única aventura fue esta: durante una feria en el atrio de Chah-Zadé.

supieron que había hablado con una divina cosita y que restaría atontado por ello por mucho tiempo! En cuanto a "ellos". los tomates reventados en medio de los follajes de las viñas. poso-de-vino y ébano. portadores de escombros. como para arrancar su alma al turco. son innumerables y de todas profesiones: nada fulgurantes. unos pequeños muííecos de seda. dejémosles por hoy. correr furtivos. se les ve por todas partes. se mete un metro cúbico de deshechos. Llevan trotando todavía. yo estaba como es normal conmovido y encantado. por afán de proselitismo. a menudo cereza. a fin de que podáis ver todavía algunos segundos entre las altas paredes carne de salmón inundados de verduras blandas que algunos cipreses jalonan. iPero a quienes escribí esa tarde alguna carta banal. Llevan además unos ladrillos mantenidos por una cuerda. Seria ridículo que os dijese que era joven y exquisita y que durante todo el tiempo en que estuvimos charlando. san Modesto: la Iglesia les ha dado uno. desde una puerta de madera que se cierra a otra que se entreabre. dos cestos se equilibran a cada lado de su espina dorsal. azulada a veces. . son una población entre la de Pera y la de Estambul. para algunos turcos de ideas trotadoras. En cuanto a "ellos". lo que eleva considerablemente los gastos de excavación de las casas. la admiraba a través de su velo. y sus campanillas hacen todas juntas un campanilleo. o los "carpous" pesados de delicioso perfume.. atados unos a otros a lo largo de los repechos de Pera como una cadena de turistas sobre un glaciar. En resumen. Para mi. Su patrón. Sobre el monte ' ' Tipo de melón que constituye la base de la alimentación turca en verano. Dentro de unas 28 cestas. Dóciles.. transpiran bajo la dirección de un borriquero moreno como el tabaco que les administra toda clase de discursos.asuntos y ya sabéis que en el fondo de él dormita una hidra.

con algunos escasos pelos sembrados como sobre la piel de un guante. se celebra su fiesta. con su terciopelo tan finamente degradado de blanco. utilizan gestos de salón. Añadid un vestido a la persa. sin levantar nunca la cabeza. Ese dia. Están con las patas arriba en las praderas y braman de bienestar. . pudieran enorgullecerles. ya que nunca los habéis visto. San Modesto es un nombre venido del cielo o de la Academia -debido a su fortuna. reciben doble ración.Atos. Su labio inferior cuelga lleno de mansedumbre. de gris y de moreno. Después. los adorables pequeños servidores de este simpático elegido. y unos bellos ojazos negros -como "ellas". cornalinas y blancas. Ellos saben trotar con tacto y delicadeza. y para cumplir esas rudas tareas. Pero estoy seguro que nunca imagináis. me imagino el poco corriente concierto. suspendidas de la frente. y está tenso como un tambor. de manera que su gracioso vientre cuelga. aunque grandes perlas de cristal turquesa. bien pulido y lustrado. mulas y asnos n o dan golpe.y de su perfecta conveniencia.

Sobre los círculos grises bordados de luto del irregular pavimento. te acurrucas. marcan a un lado un límite ininterrumpido. Las pequeñas jaulas ricas donde se dan frente dos divanes y donde se prepara el café. danzan los ruedos de luz blanca difusa a través del follaje. colgadas de los cuatro extremos con troncos de árbol. Numerosos bancos están dispersos por todas partes. unos tapices rayados en rojo. allí. y nos dispensa de nuestras maneras recodadas de carpinteros abrumados o de jóvenes juerguistas quemados. en tazas minúsculas y el té en vasos en forma U . son profundos y tienen un respaldo y reclinatorios.N azar me condujo allt me perdía en cualquier parte con tal de escapar al Bazar. Todo es frescor y calma. El café se sirve. Había subido para llegar hasta allí una extraña escalera de piedra y había pasado bajo una bonita puerta en una alta pared. Grandes telas grises o encarnadas. unas casas turcas impiden la mirada tratando de deslizarse en la estrechez de una calle serpenteante. eso da un aspecto muy gracioso. un aire muy formal. muy limpio. pues no son para sentarse: despúes de descalzarse. en negro y amarillo los recubren. pues unos árboles seculares enmascaran el cielo. como sabéis. o rayadas de blanco. formando apartados. penden sus vientres a pocos metros del suelo.

determinante de la elevada poética del turco: en medio de las mesas hay tres tumulos de algunos metros. Los viejos son siempre amables. Pero he aqui la nota conmovedora. he de decir que una inmensa arcada de mezquita reposa sus seis pilares poligonales justo en medio de los bancos. pero Auguste se suicida hasta el final. una linterna colgada de un árbol que ha crecido alli. sin un grito. los grandes vestidos negros a los azules y grises. Encima de mi mesa se arquean hortensias azules.de pera. Cuando eso desquicia uno se modera. y nunca impotentes. y para dar un alma a este café. Los abigarrados tapices alcanzan las esteras de caña estendidas bajo las cúpulas. que le da un aspecto de niño. con la mirada viva. a dos pasos canta una pequeña fuente de mármol en rococó turco. asi pues se rien siempre esos viejos gentiles y se largan como hurones con algún inseparable carpus bajo el brazo. los capiteles son de un gunto extraño de barroco español. Cinco pequeñas cúpulas conducen a la gran pared uniforme que abre una estrecha y alta puerta de madera negra donde lucen en complicado alineamiento. El agua ronronea en los narguiles y el aire se azulea con el humo. las esteras se cubren de fieles que se arrodillan. en otra parte se trata de rosas y claveles. buscando ovillos. Unos gatos se pavonean. Vemos pasar a un viejo todo vestido de rosa. se levantan y adoran a Alá. alegres. Un centenar de turcos charlan. lo que permite nuevas series. Uno y otro cuestan un céntimo. Los fez se suman a los turbantes. gracias a la gimnasia que exige. bordeados de piedra y guarnecidos con una fina barrera de hierro. se hace un uso desmesurado de ellos. Estamos en el pais de los tabacos exquisitos. El m e acaba de subir al minarete que u* divisamos a través del follaje y se expande la estridente llamada a la oración. arde todas las noches para alumbrar las tumbas que se . incrustaciones de nácar y marfil. la oración les vale esa salud.

las virtudes de los valientes dormidos entre las raíces de la gran higuera-que como su alma conduce al cielo. diciendo sin duda. . pronto venimos nosotros. si. el café de Mahmoud Pacha. yo me alegro!" No lejos del Bazar febril. Es preciso que estén entre los vivos para mantenerlos en Dulce Muerte. estelas con escrituras castigadas con el látigo. rosas. una pequeña mezquita con un minarete y una única gran cúpula que sostienen cuatro muros completamente desnudos. Con Auguste pasamos buen número de tardes. deben venir a saludarlos cada mañana y decirles con su barba. Esos viejos bondadosos tan gentiles en sus vestidos infantiles.levantan. ya venimos. en un ceceo precipitado: "iSf. azules y blancos.

EL Bazar! Se encuentran los peores horrores, el "souvenir~'para turistas, bajo todas sus detestables formas, puesto que está hecho para aparentar mucho y no costarle nada al comerciante. ¡Se vende a precios fabulosos embaucando perfectamente con un cacareo que te ametralla a agentes que ya de por si no conocen nada y que desaparecen felices de no haber dejado nada más que el portamonedas! Se encuentran las más desconcertantes ingenuidades. Todo, naturalmente, es como antigua, como lo más viejo, como prehistórico. Las porcelanas se despachan bajo rúbricas diversas, viejo Viena, viejo Meissen, vieja porcelana de Sajonia, vieja Venecia. lámpara de petróleo se llamaria candelabro de Kuttaya: "ianticas!": un cuenco de Porrentruy haria las veces de un muy anténtico fondo de ánfora micénica -siempre a condición que las ansas y los golletes se hayan estropeado y las panzas reventado durante el viaje. Además, el apasionamiento es a la persa. Se podria creer que esos señores del Bazar tienen conmigo las mismas debilidades. Por eso me ofrecen como si viniera de Ispahan uno de esos platillos fabricados a millares desde hace dos o tres años, en la casa Villeroy y Boch, en Alemania -burdas lozas pintarrajeadas a mano, nada feas por otro lado, y vendidas por veinticinco pfennigs taza y platillo. ¡Mi ingenuo pretendia veinte francos! Otra ingenuidad: en

la vitrina de un tendero turco, hay pequeños lacados persas, no demasiado buenos, además de una caja de cigarrillos Murattis; ya sabéis, rojo y azul con hilos de oro. Era suficiente para que dijera: "¡sí, MOUSSU, Persa, 'antica', Moussu, Moussu!" De esas ingenuidades, innumerables. No insisto. Es Sésamo, porque uno encuentra y descubre bajo el amontonamiento de cosas de barro groseras, las más fastuosas pepitas de Oriente, desde el Islam europeo hasta el de las junglas que traen aqui, trocito a trocito las solemnes caravanas, a través de la arena, los montes y los matorrales. Es un laberinto; Baedecker quiere que nos hagamos con una brújula; un dédalo de galerfas y nunca, en quilómetros de recorrido, un pedazo de cielo. Todo ,cerrado, constreñido, quieto; diminutas ventanas perforan la baja bóveda de cañón, y sin embargo una hermosa claridad reina. Por la noche está desierto, durante el dia, furibundo. Cafdo el sol, caen pesadas puertas, encerrando las fabulosas riquezas y se apaga el gran rumoreo. Al llegar siempre veia, advertido por los gritos de ese pueblo extraño, un dios de metal sentado en el dintel del porche frotándose con las dos manos un grueso vientre dorado. Su boca tenía unos labios ávidos, su frente huia como la de un orangután. Sus narices rezongaban y su mirada era inquieta. Tenía largas orejas de burro. El hierofante estaba allí y recibfa con gestos viscosos un verbo voluble y ensordecedor; tenia las mismas facciones que su maestro y sus patas se las habfa robado al más viejo de los hombres de peaje del puente, que habia muerto de pena. Hablaba muy mal todas las lenguas, vestía como nosotros, tenía los cabellos rizados. Se llamaba "La Grosería". Sobre los dos pilares del portal donde estaba entronado ese dios habfa escritos los tres mandamientos: "iRobarás y mentirás!" "¡Mentirás para robar!" "iRoba, roba. roba!"
Me encontraba metido en la avenida central en pleno griterío.
Las tiendas a izquierda y derecha chorreaban como capillas de

B

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quincallas infames y de tapices horrendos. Sin embargo, por dentro había muchas cosas hermosas fascinantes. Sabéis que se admira con ojos distintos cuando se puede comprar para apropiarse, y que en los museos nace siempre un sentimiento de melancolia, por todas esas cosas que se aburren, fríos testigos, pero nunca compañeros de todas las horas. En una tienda no se entra: se es absorbido, empujado; se está de lleno en la máquina y el "hacer" comienza. La verborrea es insensata, eyaculada por cinco o seis que casi te han descuartizado; en la tienda, de nuevo son varios los que chillan espantosamente. Desde luego ellos saben antes que tú lo que deseas: las paredes se derrumban. El suelo se ele;a, las telas desplegadas os dañan los ojos en su vertiginoso renovarse, te las meten en las manos, para palpar - e n las narices, para ver el trabajo. Hay bordados de Boccharah, grandes como manteles, grandes alfombras de Esmirna, de Angora, de Persia, de lanas densas y profundas, gasas bordadas de plata y tejidas en seda de Janina, las duras macedonias, los fastuosos brocados, los terciopelos de Escutari, los cartuchos impresos de Persia y la India. Todo se desploma, se despliega, vuela, te golpea la cara y se amontona, en mescolanza, lo extraordinario con la basura. Ante una señal de negación, los muy vampiros ya han comprendido: "isi, no son telas lo que necesita, comprendo sus gustos, mire, mire esto, vea esto todavia!" Desfilan cerámicas, empachan la parte superior de las vitrinas horizontales bajo cuyo cristal hay joyas de latón dorado y marfiles en hueso: antiguas porcelanas de Kuttaya, baldosas persas de precios fabulosos arrancados de alguna mezquita derrumbada alli, vasijas de anchas panzas azules estriadas de grietas donde se conservaban los alimentos en aceite: todavia huelen mal y tienen la grasa de su olvidada función. Entretanto tendréis ocasión de recibir en plena cara un fusil albanés estropeado o un kandjar de Damasco; ¡el comerciante ha chascado de tan

te embrutecen. febrilmente. sonriendo. has fallado. de estilo gígido pero grandioso: "Señor. hay demasiadas cosas locas en los ojos. si. es totalmente a mano. has entrado ahi. las cerámicas hacen peligroso. y puesto que habéis hablado. Estás completamente atraído por una pequeña persa vestida de escarlata bajo un baldaquín de oro. hum. De ahora en . quizás. palabra de honor!" Mientras tanto las alfombras no han sido recogidas después de su caída. parece como si fuera a hablar! ¡Señor! ¡Señor! (siempre tienen miedo a que se les escuche sólo con una oreja). Ellos jugarán la deliciosa comedia. le gusta que sea fotográfico. sin aliento. Pero te has atrevido a mirar demasiado ese Boccharah. iestás perdido! Tú has dicho: "¿Cuánto?'"iHum. con todos los botones y todas las hojas. a manos llenas y dentro de algún armario que buscan Coranes que van a hojearos a bocajarro.. le gritarán. Verdaderamente no se puede aguantar. este glujo. euheuh. y ellos lo saben.bello! Os habrán obligado a dar un vistazo a unas hojalaterías de cobre cincelado que no querías ver. los bordados de sus pasmos. el colmo del pleonasmo. euh! i Hum! ¡Cuatrocientos francos. los horribles discípulos de "La Groseria" escrutando con ojos fuera de órbita la oscuridad de las paredes rebosantes para encontrar la pieza que ha de perderos. y jacintos . iEstás a punto! No quieres comprar nada. vea si es natural (puesto que el público de hoy. es antiguo!" Luego.. Es una borrachera. euh. señor!" Y tú también has hecho "ihum!" Pero tu "hum" dubitativo era todavia una farsa. en un jardín de Ispahan con tulipanes por todas partes.ahí y están todavía. vivo como en el cine). ¡Señor. ahora. "¡Señor. Este torrente. esta charlataneria te aniquilan. cuando una figura será de un arcaísmo sorprendente. esta avalancha. este manuscrito. he aquí. cada movimiento. ¡Señor. de lacados. sin reacción posible. demasiadas evocaciones exquisitas que te lanzan a una distracción estúpida.

no se vende nada. mis hermanos no lo saben -no entienden francés-. ipor mi conciencia! ¡Vaya por todo el Bazar!. yo le doy ésta. Y estás lleno de remordimientos. Has pagado ciento cincuenta francos. ino han podido . os lo doy. muy suavemente. por mi cabeza. señor!. los demás harán cabeza de turco con ojos desencajados. vea esta tela (lo has visto completamente pegado al ojo). seré insultado!" Después.. hay días en que se pasa demasiada hambre!" Una hora más tarde. iah. vea mis libros (te enseña un registro con las páginas en blanco). te has marchado. el domingo hay que hacer un negocio. porque es domingo -es una fantasia que tengo.. señor.. para que vuelva a venir. es la mala temporada. con el paquete bajo el brazo. ya que quedará contento! ¡Quiero hacer un negocio con usted. iestamos a miércoles y todavía no he hecho nada! ¡Señor. buscaba una habitación en Pera). iaqui vienen tantos imbéciles! (aqui me tienes. vendo perdiendo-. el cólera!. cuatrocientos francos. por mi honor!. os ponen el paquete entero bajo el brazo). palabra de honor! Y solamente a usted porque es mi amigo (cuatro horas antes. Pero las esclusas del señor que habla francés. y el dinero incluido! ¡Salgo perdiendo! ¡Tenga! (y ya se pone a susurrarte al oído). sienta esta seda (tienes las manos llenas). iah. estarán furiosos. mis hermanos -ahí están mis hermanos-. iese peso! ¡Señor! (en medio de una nube de polvo levantado.. señor. porque es miércoles y -entre nosotros-. muy orgulloso de mi mismo) ¡y quiero tener el honor de venderle a un conocedor! ¡Quiero hacer un negocio con usted para comenzar. porque es sábado -para terminar la semana-!. Porque usted es mi amigo y veo que es un conocedor. asi hago una rebaja enorme.adelante uno sólo sabrá francés. para que me traiga suerte. has visto cómo sus ojos brillaban. le he dicho cuatrocientos francos. Después: "¡Señor. han sido forzadas: ise desborda! "¡Si. Dios sabe lo que me espera. heroico: "¡Tanto peor. ¡y si encuentra una pieza como ésta. señor. Pues cuando los luises centelleantes han salido de tu bolsa. porque es lunes -para comenzar la semana-.

Y después se ha corrompido. A este respecto.seguir la comedia hasta el fin. A fin de cuentas era honesto y sabía lo que vendfa. los groseros de "La Groserfa"! "En cuanto ven el oro te saltan encima como chacales. un rincón griego. creo que suefian de hambre dorada. . Auguste hizo esta frase grave: "iEsos tipos. como los chinches de mi cama durante nuestra ausencia de Brousse!" Es un rincón del Bazar. El turco ha sido rechazado.

y debajo. donde el aire.DOS EMBRUJOS. el barco continuaba la singladura hacia Estambul. Nada esperamos de esta hora de crepúsculo completo.. Habiamos asistido al ardiente oficio de los "derviches vocingleros". todavia lleno de moléculas atiborradas de luz. se adivina una punta de alabastro. azotado por el aire glacial del Bósforo. Joven Turquia. qué premisas! P e r o qué es! Sobre el monte de Estambul hay collares de brillantes suspendidos en el cielo. delirante de entusiasmo patriótico. donde habiamos estropeado nuestros pies en los cardos de los campos tupidamente plantados de estelas. ese domingo anochecido en que se embarcaron treinta mil soldados para Tripoli. cuando se me aparecieron esos recuerdos. las estrellas parpadean como topos y la luna se entretiene. en Nápoles. Sin embargo. se entra en el Cuerno de Oro y el tiempo es tibio. la necrópolis.. Por otra parte. nada diré puesto que no terminarfa nunca. vuelve gris y opaca la oscuridad de la noche. Encima. surgidos de un prematuro olvido. ioh. un largo fuste blanco acuareleado de las turbulencias de esa hora. Veniamos de Escutari. escapamos FUE k . de esa hora. UNA REALIDAD en medio de una multitud de Occidente. El barco se encontraba a lo largo de los innobles palacios de Bechigtache.

Pegaso descendido del cielo. no se ve nada en absoluto y no se oye ningún ruido. de las estepas de los lobos y los Kimris de pelos rubios. es la confusión. Son de oro y tiene cuatro líneas de fuego y. Placas de niebla enmarañadas. por causa del alejamiento perspectivo. se vuelven nieve. Quizás hay agua en el Cuerno de Oro. Hace un tiempo tibio y una calma turca. en teorias circulares. blancas en lo alto. Luego caen borrillas pesadas. Entonces. hay unos collares alrededor de gráciles cuellos de alabastro. sobre el Puente Nuevo. macizas. Se siente bien que las mezquitas rugen a esta hora. y turbantes verdes en medio de turbantes blancos. los minaretes de Validé Djami también resplandecientes. oblicuas. Bien a la derecha hay seis series de tres collares superpuestos. Es el último barco y. lo tapan todo. Nouri-Osmanié complica Bajadiz. esas cuatro unidades a una inmensa distancia. a las . oscuras. aquellos sobre los cuatro minaretes de Suleimani. supremo poder! iY qué serenidad! Por otra parte. frente a la salvaje desgarradura de la negra Pera acribillada de luces. se rasgan. por la tarde.a la cruda bofetada que sobreviene. en cabeza del puente. ¿Qué es pues? Son los turcos que están de fiesta. Se agitan espesas gasas. Mis ojos han comprendido. ¡Oro y negro. Relucen como relucen las lamparillas de las mezquitas bajo las cúpulas. Las cuatro de la madrugada. por el estrecho. pregarias e historias que cuentan y que escuchan acurrucados viejos turcos con grandes trajes. deletreo al azar Chahzadé. pero sobre todo negros. sobre toda la colina de Estambul. Sultán Selim. porque se trata de la gran mezquita de Achmed. entre Pera y Estambul. palidecen. desgarradas. redondas. Ese majestuoso cuadrilátero. Sultán Mehmed. eso es Santa Sofla. Se aplastan. la noche se torna más negra y pura. en gris muy opaco. mientras andamos. n o se ve. rosas a veces. Y en pie delante. suprema elegancia. Después revelan que es una esfinge. lo ahogan todo.

pontones entreabiertos. entre los pontones separados. Después todo el bosque de mástiles de la izquierda fue enrojecida por el sol. el desplegamiento se hace en las alturas en abanicos estirados claros y oscuros. Después ha desaparecido. después veo pasar unos aparejos. El sol ganaba. maniobras abortadas. la mezquita Validé. la batalla era más dura. Rasga todavía más esas nubes enmarañadas. He visto de repente. del fondo del Cuerno de Oro donde debe haber agarradas a los cipreses de los cementerios. soberbios gritos y gestos sorprendentes. Y todo ese rato esos mástiles. la oblicuidad se acusa. Estoy a bordo en una punta y sin barandilla. completamente negra. Vapores poderosos se levantan y viven. grandes telas agitadas y oscuras. brumas espesas son más oscuras que la noche. los barcos se apresuraban. En el canal. Y se veía un claroscuro de velas vibrantes. Escucho gritos. ' 121 . veo las dos flotillas de la derecha y de la izquierda tensar su tela y precipitarse hacia ese canal. En las desgarraduras de bruma. entera en la punta del puente. por un instante se sentía. Los alumbra. abre boquetes profundos. las nubes enloquecían. y luego anegada en el polvo del agua. y ahí estaba la esfinge oscura de Suleimanié pasando. es casi vertiginoso. pero vuelven impetuosas como hordas.cuatro de la madrugada. alcanzando victorias. la llanura húmeda del agua. del lado del nármara. El enmarañamiento recomienza. Djami significa Mezquita. abajo. A menudo hay un solo tripulante en esos grandes barquichuelos como los de la Iliada. Entonces he mirado a lo alto. haciendo más opacas las brumas. mástiles oblicuos. formando adorables triángulos. Hay encontronazos. pero a menudo se las designa por "Sultán" o "Pacha". los barcos querían salir todos. tiene la barra horizontal del timón entre sus piernas ' Suleimainé es junto con Ahmed Djami la mayor mezquita de Estambul. en recuerdo del que las construyó. los pies desnudos. esos cabos y esas telas pasan y se adentran en lo opaco que ahora ilumina el sol.

luego toma una enorme percha y apoyándose en otros barcos. se apoya sobre un recodo de grandes casas erizadas de chimeneas. Está asomada. Volvió y desapareció otra vez. Todo eso nos valía gestos inauditos. después da un brinco. . con las manos tira de las cuerdas. En un instante era color ultramar sobre gasas rosas y enseguida de albastro en un frío de granito. y dura como una pieza mecánica. lanzaba terribles dardos. los testigos se hacían más numerosos. Y desaparecía y regresaba. cuando vi esa cosa inolvidable. empuja con todas sus fuerzas. estaba la Torre de los Genoveses -fantástico espectáculo. Creía escuchar un alarido de sirena y presentí algo nefasto pues estaba un poco fuera de mi. agarrando la vasta tela que cruje y que el viento toma con dificultad. Las nubes se apretaban. roja al final de su espalda de sombra. Validé aparecía siempre negra y.curvadas. Me di la vuelta: en un remolino de espuma azul y espuma coralina. de Pera no se veia nada. surgía rodeada de telas oscuras. Jamás he visto tan alta Suleimanié. rodaban con los barcos. rosa tibio. y la Torre de los Genoveses cabalgaba sobre Pera inexorable. obtusa. Todo ese gigantesco aparato oscuro formaba como un acorazado trágico. Validé había tomado posición y se veia el adorable Roustem-Pacha monostilo y muy pequeño. podia creerse que estaba sobre una montaña y que en una noche se había tornado inmensamente grande. Una gran nube rosa barrió la aparición. Sin embargo arriba iba haciéndose rosa: Centenares de barcos habían pasado. Suleimanié. Y las mezquitas se volvieron blancas y Estambul apareció. cerrada. El mar se afirmaba. sin terminar nunca. perforó las nubes. y lleva una corona que sobresale. es cilíndrica. triunfó. y toda la atmósfera resplandecía de rosa. Después se afirmó un disco rojo. Muy lejos se veían barcos que se lanzaban en esta alegría. El sol se agotaba. Desde ese fondo que ellas tornaban siniestro. sin una sola ventana. Aún así el color nacía siempre menor. El drama se precipitaba.

extendido hasta Marimah. ¡ineluctable! Nos marchamos. En proa se escalonaban los tejados del serrallo en medio de cipreses y sicomores. Las velas desaparecian. El vapor de luz sobre el mar se fundia con ese contraluz. nuestras miradas y nuestra melancolia hacia los konaks de madera flotando en el agua. y ese gran contraluz. Debimos pasar de nuevo a lo ancho de Constantinopla. ahi donde sube en escalera esa calle que lleva cerca de la torre. D e ahi partia la teoria que ya sabéis. Unas velas jugaban ante nosotros y fueron los anunciadores de la aparición. <<a . los hortelanos y los hama/s se precipitaron. La singladura llevaba rápidamente sobre ambas orillas verdeantes del Bósforo. Fue sobre un gran paquebote ruso completamente lleno de peregrinos negros. gente venida del Cáucaso y vestidos como en el teatro (iaunque mucho mejor!). Fue en plena tarde relumbrante. El puente se habia cerrado. nos condujeron ahi donde Asia se aleja bruscamente de Europa. flagelando sus endebles piernas golpeadas por los mil pliegues de su estrafalario pantalón. Nos habian dado un descanso de veinticuatro horas. los de Estambul. Fue una realidad.i 4 Cuando se agitaron las últimas bufandas vaporosas. se adentraron en el embudo de Galata. los asnos avanzaban galanamente con tomates entre el follaje de viña. es decir que se nos hacia sufrir una cuarentena joven-turca" en la desembocadura del Mar Negro. La luz estaba detrás de Estambul que se convertia en su monolito. los portadores chorreando ya de sudor caian aplastados bajo cargas inconcebibles. un barco a vapor habia llegado a Escutari. palacio de poesfa. Dejamos la ciudad conquistada y adorada. creación tan refinada que no puede soñarse dos veces. judios huyendo de las persecuciones. en torrente. crei haber soñado. De la vibración de luz le hacia sobre el agua un zócalo de blancura por donde pasaban esas velas y se instalaban los mudos paquebotes ancorados. persas. se destacaba sobre un cielo aniquilado de claridad. y. ante aquello inolvidable.

¡No creo que jamás vuelva a ver semejante Unidad! Pasamos deprisa. Sólo quise mirar el glauco del mar, donde la sombra del barco determina profundidades inconmensurables. iY para mi fue como si la vela de mi pequeño templo se hubiera rasgado también!

E L D E S A S T R E D E ESTAMBUL

DESPIERTO de esa pesadilla. ¡Trágica noche! Grandioso espectáculo, hecho de fuego, de multitudes impasibles y de multitudes desquiciadas, de gritos y de lágrimas; en otra parte, la fiesta y sus fanfarrias, sus farolillos agrios y sus petardos imbéciles. Miro por la ventana, esta mañana a las 9 bajo la luz blanca, Estambul tranquilo no ha cambiado con el alejamiento. Las mezquitas, de Suleimainé a Mehmed, cortan el azur como siempre. No se ve nada extraño. Y no obstante 9.000 casas son ahora cenizas. Ayer, estábamos en el lado opuesto de Estambul, entre Pera y las Aguas Dulces de Europa, sobre un altiplano donde ni una sola hierba encuentra refugio. Era la fiesta de la Constitución; la Joven Turqufa en masa asistfa al desfile. En el polvo rojo, opaco, levantado en remolinos, eran los sueños de Raffet expresados en ritmos "hodlerianos": asf sobre.la pared pintada de Iena, marchan las filas apretadas de estudiantes armados, hasta el infinito. El ejército había desfilado; después, inesperadamente, habfan sido los bomberos, al completo, por centenares. Estábamos estupefactos: ¿qué hacia allí, esa gente, en un día como ese? iEra sin embargo, en ese país de ataques disimulados y de complots, la hora propicia a las venganzas reaccionarias! Precisamente la vigilia había recorrido

más allá del acueducto, el inmenso campo desierto que, dos anos antes, había desencadenado en Estambul una venganza política. ... Así los bomberos de Constantinopla se pavonean hoy en la fiesta, a pocas horas de Estambul, y Estambul arda socarronamente en tres puntos. Cansados de la parada de la maííana, leíamos detrás de los postigos cerrados. Por casualidad pegamos las narices a la ventana: Estambul se coronaba de una gran humareda negra y las llamas brotaban del edificio del Estado Mayor. En la calle, grupos de "bomberos voluntario^^^, descalzos, pasaban corriendo y gritando como locos. Vestidos, descendimos rápidamente los Pequeños Campos de Muertos, atravesamos Galata y llegamos al Cuerno de Oro sobre el puente de barcos. Estambul se escalona en el amontonamiento estrecho de sus infinitas casas de madera ahogadas en el verdor. S610 las mezquitas y algunos edificios administrativos animan de manchas blancas esa alfombra violácea y verde oscuro. La muchedumbre se aplastaba sobre el puente, precipitándose hacia el incendio; se adivinaba ya el inmenso desastre. Subimos por las tortuosas calles próximas al bazar y bordeadas de tiendas. Un torrente de agua tiznada corre por alli; también un torrente de haneal (cargadores) de pequeños artesanos que sin una palabra de queja pero chillando para abrirse paso, mudan su mobiliario, sus utensilios. La multitud curiosa sube y la policía todavía no se ha organizado. Aquí, sin embargo, ya tenemos la calle cortada; el fuego prende las casas por los dos lados, consumiendo el barrio de los carpinteros. En todas las calles vecinas las tiendas ya han sido vaciadas, la mercancía está lejos, al abrigo en cualquier almacén o en alguna mezquita transformada en guardamuebles. Los propietarios acurrucados con sus amigos y fumando, echan una mirada a las llamas a punto de largarse. El fuego ha prendido simultáneamente en tres puntos, primero en los edificios gubernamentales

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esas calles tan turcas a lo lejos. y ni un movimiento de compasión. Todos esos turcos de grandes vestidos de seda negra y turbante blanco contemplan con gravedad. Se saca un muerto metido ya en su ataúd de una casa a la que van a alcanzar las llamas. Molesta a esos pobres hostigados por el fuego y que quisieran salvar sus ropas. llegan uno a uno. A menudo se corre el riesgo de ser aplastado. Pasan coches. uno plegándose bajo un espejo enorme. los cafés rebosan hasta las plazas y los árboles a penas protegen a la gente de la lluvia ardiente de . Los pequeños artesanos continúan mudando. se lo llevan entre el gentio. iba a propagarse por la noche hasta Sultán Mehmed por un lado y el mar. sobrecargados.que rodean al Ministerio de la Guerra. se iluminan las tiendas. Grupos de hamals conducidos por policías a caballo llegan y se lo llevan todo. de solidaridad lleva a esa multitud de ociosos a cualquier movimiento de ayuda generosa. <Dónde depositarán este extraño paquete? La muchedumbre abarrota . Mujeres cubiertas con velos desaparecen lentamente. tirados por bueyes impasibles o por caballos que se encabritan. Completando el triángulo. construidas en madera. como el viento extendia la llama. y las casas se vacian una a una. llorando y arrastrando unos chiquillos que gritan. Otro. curiosa. en Veni Capon. las mercancias se acumulan ante las puertas. Seria una ruina espantosa. por otra parte formando un trapecio que abarcaba dos millones de metros cuadrados!. Los comerciantes. cerca de la mezquita de Chah Zané.las calles. otros tres bajo un armario lleno de ropa. tranquila.. El inmenso triángulo debia cerrarse y.. El fuego avanza mordiendo las calles a cada lado. seis hombres encorvados. Después el barrio adyacente a Veni Validé Djami. moradas de miles de pequefios artesanos. un carpintero lleva su caballete y le siguen sus hijos con unas tablas. Por la noche estamos en la plaza del Sultán Bajaret. corriendo. Los tres focos han confluido y el viento cambia de dirección haciendo temer por el Bazar.

Y si se va de un punto a otro. Se buscan los bellos espectáculos. es por el disco negro de una cúpula que se destaca sobre un brocado de fuego que se opone más armoniosamente a la afirmación grave de un obelisco.carbones que vuelan frenéticamente en el cielo. bajo la inmensa nube de humo de oro. A través de las perspectivas en llamas. venden frutas. Al fin se encuentra una porción de esa Constantinopla de grandeza y de magia que habíamos soñado. ahogado en verde como la corriente más glauca. buscando el punto de vista favorable como frente a una pintura. de verde esmeralda de hace un momento. con un espectáculo inaudito. y ya nada le interesase. Trombas de ascuas ardientes marchan diabólicas y danzando a llevar la devastación a centenares de metros. sus helados. Estamos absorbidos por esas columnas de oro como lo están las casas y sólo se busca calmar esta pasión de belleza diabólica que te trastorna. no se elevan puños al cielo. se campea delante de los ramos alegres de chispas. se ha tornado ultramar oscuro. talladas en oro macizo. Se está subyugado por una belleza extraordinaria. se perciben por un instante otros minaretes blancos como un hierro al rojo vivo. No se tiene el sentimiento del horror. Da la impresión de un entreacto en un teatro muy grande. Los vendedores callejeros sirven sus limonadas. ni blasfemias. Se dan vueltas alrededor del colosal brasero como alrededor de una estatua. ni otros gritos que las injurias de los hamals sobrecargados. El cielo del horizonte se ha vuelto negro y. Un astrónomo vería en esas tres fabulosas columnas de . Pues Estambul arde asi desde hace siglos. pero cuyo público estuviera fatigado por resultarle conocido. Los minaretes y las cúpulas de Bajaret se elevan. no se escuchan gemidos. con una espléndida unidad. incomparablemente majestuosas. Un soplo de locura imperialmente bizantina se mezcla con una cínica voluptuosidad fatalista. es una obsesión de grandeza. porque no se ve ningún rostro convulso. Se discute sobre la fantasía que surge de las cúpulas y minaretes. sus jarabes.

siempre tan átona!). descendemos de nuevo hacia el Cuerno de Oro y después de haber admirado desde el puente el espectáculo admirable de las mezquitas inmensas grandiosas de púrpura y de oro. fantásticas y nuevas vías lácteas. Desde la terraza de nuestra casa el espectáculo se sintetiza. . Es la una de la noche. ahí donde de día se ve por encima de las casas el despliegue infinito del mar de Mármara y los montes de Asia. la de Mehmed a la derecha. por los innumerables agujeros de sus arcadas. es ahora la llama de ese colosal sacrificio..humo chorreando carbón arrastrado. tocados por una gran melancolía. es horrible!. son como fuegos que saliesen por los ojos de buey de un navío en llamas. algo fantásticas. ¡ES la exaltación de la alegría! ¡De qué alegría! Lentamente... en la soledad de la arena tostada se descalzan las últimas tumbas. algo locas.. La mezquita Bajaret a la izquierda. cien veces más grandes como jamás las vimos a la luz del día. iY más de dos mil metros los separan! El acueducto de Valens parece quererlos reunir y. Remontamos los Pequeños Campos de -Muertos donde. Con angustia contemplamos ese dragón frenético que se agita y sin cesar repetimos: ¡es horrible. reciben la caricia cálida y se vuelven de alabastro. Aquí estamos ante este espectáaulo que sobrepasa nuestras fuerzas de comprensión y nos deja estúpidos. Sus minaretes se pierden blancos y misticos en lo alto del cielo. Esta vez el Cuerno de Oro es de fuego (ila infame. Sobre la cresta de la montaiía. El viento empuja las llamas más lejos. Las mezquitas Suleimainé y Chah Zadé pinchan con sus minaretes puntiagudos y negros esta carne de fuego. Marcan los dos limites del inolvidable altar. chorrea como metal fundido y lleva la barra negra del Estambul preservado. La grandiosa pelusa de fuego se redondea pesadamente y se pasma.

Es el "Paraíso" del Metropolit Primat. todavía rozado de almas. Aqui tenéis pues. en aparición. un ángel en un cielo de fuego. y presenta al visitante piadoso y escaso su iconostasia que se apaga en la sombra con Cristo en la Cruz. de la catástrofe inevitable que reducirá Estambul a la nada: el advenimiento de los tiempos modernos. es elevar el espiritu hacia esas cosas que os he citado. Y si lo hubiera hecho. algunas vueltas atrás. en medio. Hablar de Estambul y no decir su vida. En este año he visto el crepúsculo de Constantinopla. a este respecto. eso seria un libro. Creed que entre cada una de mis líneas faltan cien. y añoranzas. muerto para nuestra raza. RETORNOS Y ANORANZAS acabó y apenas he hablado de nada! Ni siquiera una palabra de la vida turca: iuna palabra!. anuncia a una virgen temblorosa una redención para los siglos futuros. unas notas dispersas para reparar olvidos. también se me hubiera presentado la ocasión de hablaros del horrible desastre. Me he callado pues. Un santuario de fe católica.MEZCOLANZA. y. se oscurece con el negro de sus vetustas pinturas. en Bucarest. contándoos la armonia de esta vida con ese medio. Nuestras pobres siete semanas no bastaron para vislumbrarla. para unos pocos soñadores vagabundos. en transfiguración. SE .

Entonces los golpea sobre el mármol de la mesa y los bichejos se mudan. a escondidas. ¡es . todos en su cama. abre los ojos embrutecidos por el sueno que se detienen largamente en mi. sólo puede concluir: "ioh la la!. Su raza pesa por su lengua en las "b" que aplasta.. Además he aqui algunos pequeños hechos reveladores. comen!" E n esos dfas en que pasamos una angustiosa miseria reducidos a pan negro (con todas las letras) desaparecia en las esquinas para comprarse cigarros. que. He aqui esta efigie.. nunca lo he designado. este historiador de arte. De raza: flamenco. pero apasionado del parisinismo moderno. Hizo creer a uno de los sobrinos del padre Bonnal que no habia viajado más allá del Cairo. absolutamente necesario que me haga un cigarrillo!" ¡Vuelve a dormirse. A las tres enciende la vela e inicia la chamuscada. los atravesamos con una pluma de escribir. eminentemente turco. dice: "¡Vivan ellos! iBeben y rfen. En lo moral: un tipo rico. al cabo de una eternidad. constituyendo por la maííana. entre nosotros. Se irrita persiguiendo bichejos aplastados que se infiltran en sus largas unas (ipues va de elegante. el biberón en la boca. tiene una imaginación traicionada por gestos notables y pensamientos de impacto. ¡Y creyó morirse cuando tuvimos que poner agua en las tazas de café y en las jarras de cerveza! iOtra traición de su "ego"! (una vez que habiamos pasado la noche sobre un banco) se despierta. y Brouwer y Van Ostade. Auguste transpira y. se pone en pie. una vez consumada la matanza. y los freimos. se acerca ingenuamente: "ipodriamos peper una cerpeza! ¡Como si allí. Se atreve a amar a Jordaens. feliz por la carnicería y satisfecho de humo! iOtra cosa: es gascón adorablemente. sin embargo. un turrón.He citado a menudo algunas frases de mi augusto colega y. hubiera un barrilito! Otro hecho revelador: (en Pera) Auguste esta vez tiene los chinches. recuperando la conciencia. ¡Veinte! ¡El sobrino casi se . este teórico!). los cadáveres se ahogan en sebo caliente. el invierno nos trae veinte metros de nieve. bajo el banco.

de alguna manera el Papa de estas comarcas. para escandalizarles. justo debajo del PonteVecchio. encendí tranquilamente un cigarrillo!. El ex Metropolite Primat de Hongro-Valaquia. en Bucarest de monasterio en monasterio. mirándome. cuando nos recibió. no hizo el ruego antes de la comida. Tenía la cabeza de un soberbio Pan "rubensiano" y la mesa estaba cubierta de 4 ~ . Habíamos paseado ese día. de economía política y social. no sería nunca para hacerse pagano. me bañaba para divertirme. Y habló de arte.. y no pretendió sino recibirnos lo más alegremente posible. un día en Florencia -ipor cierto los florentinos no se bañan nunca!-. entonces se iría entre los salvajes. iJordaens. Puesto que . Brouwer! Auguste. Esta sensualidad. Auguste y yo estamos de acuerdo: el protestantismo como religión. le rogaré al editor de ese pequeíío diario que omita. de embobamiento! Y luego: "si. este documento denunciador. una noche después de cenar. mira de reojo los últimos carteles "habitación amueblada" con la cara de un pescado en un cesto -come con la convicción de un gato que duerme y la expresión seria de una vaca que bebe. "que siguen felizmente la ley de la naturaleza". porque encontraba en él esta base indispensable.. en el auto del ministro del Interior. Entonces. durante un día entero. ¡Todos los días no se parecen! Filosofía bucarestiana. Cuando buscó una habitación en Pera.resfrió. la prueba es que ese día en Florencia. decía que si lo abandonaba. carece de esta necesaria sensualidad que llena en lo más profundo del hombre... en el envío de estos artículos. que embriaga y escapa al poder de la razón. Auguste. en lo físico: la estatua de un fakir. completamente desnudo en mitad del río. de los santuarios de los que apenas tiene conciencia y que forman parte ya de su animalidad o quizás de su subconsciente más elevado. es un fondo de alegría latente. Una multitud formidable estaba asomada en el pretil. Ronsard que amaba el catolicismo. su santidad Ghenadié. y un collar de fuerza de vivir del todo vibrante.

nosotros somos de aquellos a quienes ha herido la espantosa austeridad de nuestra moral manca y desapropiada . Es una fuerza natural que surge a pesar suyo. en armonía. en todos los casos. hagamos buena cara. y casi contra ella.. pero bello. Pero al menos que antes de partir. puesto que no hay base bajo las columnas ni entablamiento encima. El resto no es cosa nuestra. sus vocablos y los devuelve con ingenuidad e inconsciencia. y que. para la partida. siempre con trazos interesantes. afortunadamente cuando crea. Voy a contradecirme o a completarme: el arte campesino procede del arte de la ciudad. me parece. Eso es muy extraño y nos vale unas obras llenas de torpezas y barbarismos. me indigna y me repugna. el rebozado es blanco. las ventanas se rodean de columnas y de fronterones pintados en un azul extraordinario. el zócalo azul intenso. nuestro programa. realzado a veces por un amarillo glorioso. iPor eso le roba a la ciudad sus expresiones. Cuando veo pasar los convoy fúnebres ortodoxos.. Es un mestizo. tendremos que capitular. Mirad las casas de campesinos de la llanura rumana: tienen un brillo cegador y sorprendente. en Pera. pero empleados completamente de través.. tengamos algo. es. ya que Ella es la más fuerte. Hay un caso particular. Cuando Ella venga. El capitel (la flor. ?Por qué esta ostentación del horror? ?Es con el fin de hacer pensar a cada uno de los que se encuentran con eso.. de una poderosa estatura. los ángulos pintados o modelados. Puesto que . a los que nos hemos convertido en refinados. El arte salvaje es inicial. aprovechando los beneficios de la Tierra. que el fin llegará? ?No deberían predicarnos mejor la Buena Vida? Vivir bien. Y la torpeza se nos aparece bella. con el muerto al descubierto sobre el que vuelan las moscas y que el sol muestra pálido y asqueroso. y. y su pereza. El campesino es. el ornamento) es el objetivo y el término. representan pilastras. Pero tiene su mal gusto y su orgullo. un gran salvaje. Esos son los elementos arquitectónicos clásicos.

si el vocablo ha sido ciudadano (por espiritu patológico de burguesismo).. el alma. traerás .. Y como pensamos abrirle proceso al cochero figúrate que descubrió cuatro agujeros que habíamos hecho en la madera de su banco (nosotros o mejor la osamenta de nuestros traseros). no podría hacer otra cosa. Vienen a verlo. Ha sido pintado furiosamente en un día de primavera. ¡Por otra parte uno puede darse por satisfecho si no se plantan entre el tema y uno mismo! Los amigos del viajero. En la concepción de una multirud de personas. estrechamos la mano al buen hombre y le dimos cuatro céntimos para que se comprara resortes -¡por favor! Auguste pensaba con horror en su diente arrancada por el fígaro de Tirnovo.. Entonces. llegamos a Kasanlik. un lugar de reposo abigarrado y alegre. La ciudad debe perseguirse y volverse a parir ella misma. un pintor que trabaja en la calle es algo como un edículo público. Eso quiere decir que la ciudad no debe regresar al campo. y. puesto que esta vez se había hecho sin dolor. nos dimos cuenta de que todos nuestros dientes se habían caído. Tiene que sentirse en limpio y en su palacio.. eso sería dar al malestar. o columna meteorológica. De este modo el salvaje se cubre de colores explosivos y busca la belleza a su alrededor. sólo para ofrecer al campesino un decorado de fiesta. con deferencia. la enfermedad como remedio. cartas. y de la mejor sociedad. por otra parte. el deseo. Se lo debe y. Y hay que sufrir la muy penosa e indiscreta presencia de un gentio de necios que ni siquiera regatean sus reflexiones. A propósito de los carruajes y otros equipajes con ballestas que se usan en los Balcanes: después de dos horas de traqueteo en el único carromato del pueblo de Schipka. Hay que escribirles cartas postales. del pueblo. la mano han sido salvajes. para todo el año. kiosko de periódicos. al partir os gritaron inperativamente: iy además. teníamos la boca llena de ellos.

muy ocupados amigos! De las alegrias de Baedecker: E n un museo de mosaicos: "en la pared de la derecha. la edad del hierro y después el siglo de Pericles. Nunca se obtiene de ellos una respuesta... ¡Los pueblos no se detienen en sueños poéticos en el crepúsculo de un oasis! Así. loros. donde se encuentran actualmente los almacenes de estación de mercancias. los hallazgos serán innumerables. . La lata. Asamblea de siete filósofos . Incluso te tienen celos. la edad de bronce. y. sobre el pilar de en medio bajo el mosaico unos peces. ioh mis muy queridos. Algunas mujeres regresan aún de las fuentes con las actitudes de la Esther bfblica. abrazando toda la Europa oriental. pero son raras y las grandes cajas de lata de diez litros provistas de un asa de madera horizontal marcan en esta hora la agonia de las artes cerámicas.tu dirección siempre cambiante.. demasiado pronto. llegar demasiado tarde. Hasta aqui se servian.. en lugar de las tierras ' El Baedecker es la "guia del viajero" impresa en diversas lenguas.. marca una nuava etapa de la civilización y de las artes aplicadas." A propósito del Pentélico. gato salvaje con una perdiz. algo asi: "Alli. Dos mil trescientos años más tarde." Hubo la edad de piedra. se levantaba el templo de Venus . la edad de las latas de petróleo. en Oriente. es menos quebradiza. bajo tres metros de detritus y de humus. parecida a la "Joanne". Si su prosa se fuera a perder. dentro de dos mil años.fotos y chucherias! Ya sudas mucho a la conquista del placer que hay que arrancar luchando mucho. en Constantinopla. el monte de donde provienen los mármoles radiantes de la Acrópolis: "la cima dotada de una señal trigonométrica estaba adornada en la antigüedad con una estatua de Atenea". Finalmente. Ignoran -?verdad?. Los amigos te abandonan. de las ánforas de tierra roja de perfil puramente clásico..

También saldrán a la luz bajo el Hipódromo. era el hormigón que aparecía en la obras. un viejo toca la gaita indefinidamente. Porque arde siempre y vuelve a construirse. cristalerias con conchas doradas venidas de Alemania. se han llevado el fonógrafo y se dejan mecer al murmullo de las ondas y a los gritos estridentes del horrible trompetista. en sus casitas de suburbio ignoran un refinamiento semejante. El inmenso barrio del acueducto de Valens. escalones turcos fabricados en Venecia y que en una caja de escalera de piedra artificiales que las lavas de Pouillerel le entregarán intactas un negrito bien encerado portando. devastado hace algunos años. y discos de gramófono. las persistencias profundas de la raza. un pedregal. la lámpara del Gusto. .cocidas arcaicas. donde se construye. La Chaux-de-Fonds. desplantamos. En casa. Unos turcos en un caique. En un café bajo los plátanos. siempre la misma melopea durante horas. A las Aguas Dulces de Europa. Por otro lado quién dice que cualquier émulo de los que. llevando una liimpara de origen veneciano y fabricada en serie. El "negrito" bien encerado estaba esculpido al inicio de las escaleras. por "esencia" sin volcán. En su tierra. exhumaron la "Casa de los Amores Dorados" no descubra entre las paredes de nuestras casas del Norte. traído de un viaje de bodas del pais de los Doges. se plantan árboles. Los burgueses de Paris. hay tumbas. en Pompeya. Morirá pronto y no le sustituirá nadie: Pathé ya franquea los umbrales. el pais es un desierto. lo he visto reconstruido por una Compañia (isopesad para Estambul el valor de las palabras!). Estambul es un vergel. Estambul morirá. será la marca apreciada de petróleos de Batoum. cuando edificamos. La Joven-Turquia. Encarna. * Aforismos turcos: Donde no hay casas. el pais es un paraíso en relación a Oriente. encabezando la barandilla. conquistador. por una compañia alemana La piedra artificial. Asi la tierra está siempre habitada. en ese instante. "Pouellerel" es una montaiia redonda (eminentemente jurásica) y el jurásico es.

después del desastre del que he tenido ocasión de hablaros. . era una obra maestra arquitectónica. El turco por su parte lo digiere gallardamente: vive con su harem y sus melones. "De ropa". ¡Tesis para economista social anémico! El carpous es un melón bien redondo. rojo granza con coágulos negros en el interior. dorado encarnado en el interior. temblad con la asociación de esas dos palabras!). porque el cólera hacia temblar hasta en Groenlandia. la prueba es que el 18. el tipógrafo de la Feuille dPAuis hacia la colada en su casa. completamente liso. un jrman prohibió el consumo de cat-pous y de peponi. perseguido por las preocupaciones domésticas escribió para la fiesta de las flores en Viena: "el desbordamiento de colores y desplegamiento de ropa".. el konak.) ¡Afirmad pues que los dogmas del arte son inmutables como los del Santo Padre! "Del cólera y de la crisis de los carpous y peponis".. Cada mañana he visto llegar al Cuerno de Oro decenas de barcos amarillos de peponis y verdes de carpous. iEl "progreso"! Me repito: ¡los pueblos no se paran a soñar bajo el crepúsculo de los oasis! iVan!. liso verde oscuro por fuera. oscurecidas de follaje entre paredes color salmón. Un día en que cien turcos. una vez cada veinticuatro horas. eso no cuadraba verdaderamente con el espiritu Maria-Teresa. y más perfumado aún que el anterior.. no lo habéis leído!... La casa de madera turca. El peponi es un melón oblongo. Ambos producen magistrales diarreas. griegos. (Theophile Gautier escribió en cada página de su libro que era una jaula para gallinas. no lo sé! ¡Ya que escapamos hacia Atenas! El 17 de agosto de este año. Pero yo sé que abusa de los segundos.. dorado-amarillo por fuera. armenios o malteses estaban afectados por el contagio de morir. iY lo que se ha escrito en los periódicos de allá. Era "desplegamiento de lujo" lo que tenia que ir. iLo que ocurrió después.(¡después de lo que he tratado de deciros sobre las calles de Estambul.

María Antonieta. a la salud de esta época.. ha perdido toda medida. sobre los materiales: "¡Nada de pintura. la inconveniencia. Porque la depuración es una necesidad vital e. el encuentro de los turistas!". habiendo comenzado en la alfa. pero sobre todo se les oye. En el mundo entero. el espantoso germen que va arruinando. Lo que yo he visto durante el camino me quita para siempre toda esperanza en el candor de las razas nuevas y deposito todas mis esperanzas sobre los que. Lo agobian con teorías. las artes hasta aquf normales. La admiración nunca se dirige al pensamiento del artista. Se les ve. el horror desparramado. se vuelve. he escrito un dfa en mi carnet de ruta.. sí. por simple deseo de vivir. en los paises castos. el nuevo rico. La fibra del "Strass y del Oro doblado" vibra siempre intensamente. con esas grandes damas jugando por las avenidas del Prater un alegre día de mayo. "iDoloroso. Vuelvo a la gravedad. era muy hermoso!" Y no están verdaderamente fuera de si más que cuando se mezclan el dorado. mosaico!" Concluyen: "iDios mfo lo caro que debe haber costado!" Se van: "¡Si. a la belleza. Son filisteos en éxodo. Por eso pienso que no hay que reaccionar. también. Lleva en si. Pues el público ya no comprende nada. marcados más que nunca porque están fuera de su medio y forman mancha. volveremos. y conocen mucho. Se extasfan ante el trabajo: "¡Qué trabajo!" "¡Es un trabajo de romanos!" "¡Está hecho completamente a mano!". igual que huimos de la muerte. y. está ya muy lejos. los corazones hasta entonces sencillos y creyentes. sanas y naturales. Al germen achacoso se . porque tienen la seguridad de gusto a ras de suelo y recorren a largo paso los peregrinajes del arte pregonando oráculos. no sabe ya lo que tomar para su purga o educación. se nos han cafdo las vendas de los ojos. de allf. salud adecuada a nuestras contingencias.

pues alii tienen a los ingie~es. cincuenta. Un francés y su mujer. hay grandes calles rectas. Y además hay tranvías. es una ciudad como las de Europa! Les complacerá. pero es una lástima que las calles estén tan sucias". verán algunas calles asfaltadas. yo precisamente lo encuentro ChiC'. fuera del concurso de la mano. es decir la utilización automática. No dejarán de ir a Heliópolis. de Filipolis o de Andrinopla. "iFilípolis. está limpio! iAndrinopla es una sucia ciudad turca!" Fuimos a Andrinopla. Un dentista griego que encontramos en Constantinopla y que practica desde hace muchos años en el Cairo: "eAh. "¡Si. y del museo donde pronto estará todo Egipto. pero el Cairo?" ¡Es cien veces más bonito que esto!. me dijeron en un tono lleno de alborozo cuando volvían de Constantinopla: "Ah. pero pensamos que había con todo algo a retener de esa consideración para el arte de mañana. sí. eso no es el Cairo!" En cambio conocía las Pirámides. cien veces más grandes que éste. Los dos concluyeron que estaban encantados de esos quince días pasados allí. radiante. lo conozco. He esperado sesenta años antes de haber podido designar el punto de inflexión desde donde se ha extendido el conocimiento y el gusto por el arte de hoy. pero en fin. verdadera revolución! . Nada informados. ciertamente. con "moncharabies" y minaretes policromados. preguntamos a un búlgaro lo que había que ver.opone el germen juvenil. a quienes encontré en Bulgaria. y hoteles. La señora. si. -No queremos morir. irreparable. vigoroso. señores.¡Por todos los diablos. ¡Fue el inventor del cliché "simili" con tramado quien provocó el empleo directo e integral de la fotografía. nacido del "vencer o morir". allí todas las casas son nuevas". Pero la confusión es completa y la desviación de los entusiasmos. pido noticias de la ciudad árabe. Aturdido. es divertido. de la ciudad blanca. rápidamente corrigió: "No. es moderno.

Sin embargo a veces siente una vergüenza mortal. renace y se levanta y el orgullo tiene derecho a estar en nuestras frentes. jadeos. se enerva. ¡Si. la fuerza en los ~ U ~ O no para adormecerse en la lenta narcosis de y S la "soi-disante" pregaria. Qué fárrago de vegestorios ocupa la mayor parte de nuestra acción intelectual. Y la acción práctica. por voto de aniquilamiento! Y tan mareado por una poesia lancinante. etc. ihe aquf que surge el "final para órgano" de Franck! ¡Gritos. y menospreciamos lo presente. obstáculo derribado y luz explosiva. mundos nuevos salidos de la nada de un siglo de trabajo de los ingenieros.EL ATHOS N eclecticismo inquietante nos inclina cada d a a tolerancias seniles. efectiva. buques insensatos. sino iniciar la inmensa vocación del U . aviadores se matan para volar como pájaros. Al final de un concierto enredado de Bach y Haendel. ir. los montes perforados ya no son un obstáculo. por haber mirado atrás demasiado. casi llevando la cara en la espalda. este Athos demasiado consagrado a la muerte. marcha gigantesca. un desprecio de mi mismw. petrificada como la mujer de Lot. se tambalea. golpes. en medio de clamores y de los hans de héroes que choca! Todo el ser está conquistado. se pierden en el mar por haber querido ganar unas pocas horas en atravesar el océano. iOh.

aplastados por el calor del zénit. inmóvil. abriendo los ojos a los vientos mordientes del alba.e l silencio. encendiendo los trofeos fulgurantes del sol y de nuestros músculos golpeados por la sangre que renace. el combate dentro de si mismo. vivimos como gitanos. casi sobrehumano. La hora no era sólo bucólica. durante las comidas en mesa de invitado a las cuales escapamos. la losa de la tumba! La primera tarde aquella en que desembarcamos en el puertecito de Dafni. ver sin cesar las estrellas y. Tres dias en el mar establecen en el alma una quietud móvil donde la ensofiación toma vuelo.trapense . despúes de tres afios. no. Plantados en la proa. simulaba dormir para. y reacciones continuas sobre este terreno llano del bien estar de una travesia bajo el cielo del Islam. viriles o lánguidas. Después. para llegar a echar sobre si. esas horas de la noche durante las cuales. esperanzas-. Asi he vivido intensamente esas horas más felices y ellas han dejado en mi. . Y en las horas de la tarde. con una sonrisa antigua. su despótico recuerdo. sentir cómo se adormece todo vestigio de vida y toma gloria el siIettcio. con los ojos abiertos. me pareció descender a alguna isla de antaño donde cada vestigio se erige en evocación con una poesia hecha con el culto a las cosas terminadas. Sino más bien llena de silencio y de calma y ante todo sagrada. sentados sobre grandes rollos de correajes o sobre el ancla. Sensaciones múltiples y extremas. Acciones. mezclada a las más violentas acciones concebidas por el espiritu para los años que vendrán -sueños aún. las orejas atentas. ni siquiera inquietado para nosotros. vemos venir la inconmensurable riqueza del crepúsculo y una misma acción del cielo que se anima.

bastará a mis deseos como la mar en sí misma y nada más que por esa palabra. la solemnidad de una parada. La obsesión del símbolo es en el fondo de mí de una expresión -tipo del lenguaje. de los llenos y los vacíos. o la catedral. Y el considerar esos elementos.. La consideración del Partenón. de la profundidad. las áncoras sumergidas.. en un engrandecimiento precipitado súbitamente. en varias horas se levanta para. Llevado más lejos. como el de los cambios tranquilos de lfneas de la vertical a la horizontal -exluida la inclinación bisectriz. como detentores de significaciones infinitas. en el momento en que las hélices suspenden su acción. pobres diablos. aparece la pirámide de Athos! Como una efigie solemne. escrupulosa del detalle. ¡Que el ritmo ya organiza esos grandes términos de expresión! Dejaré marchitar mi cultura. más apuntalados que nosotros bajo la progresiva presión de la imagen. he concebido el dolor estratificado en percepciones amarillas. bloque. me ha valido una comprensión quizás demasiado general de la vertical y de la horizontal. las expresa a todas. esas mismas palabras. de abismos y de caos. que me inculcó un maestro. iEn la irradiación de la tarde. la inmovilidad. de los volúmenes. columnas y arquitrabes. en su absoluta y fuerte unidad. nos domine con sus dos mil metros surgidos del llano. Su causa es la vocación: el régimen de las piedras y las armaduras. del sentido de la longitud. violetas o verdes e insignificante el detalle de las combinaciones. instalan en cada uno la medida más humanamente perceptible del absoluto. de la altura. como la Alfa en sí. guardan en su grupo un silencio radiante o ansioso que.Creo que la horizontalidad del mismo horizonte todos los días y sobre todo. simbolo de altura. circunstancia al valor de algunas palabras. a mediodía. inútiles a diluir ya que la palabra en sí. la uniformidad imponente de los materiales percibidos. serán espectáculos . Unos peregrinos. El chirriar de las cadenas. rojas o azules. confiere a las breves órdenes venidas de la pasarela alta.

he apreciado intensamente la ascensión oblicua de nuestras mulas enlazando en su paciente marcha en la falda del enorme monte.suficientes para acaparar mis fuerzas. se nos aparecía de nuevo el mar. iba muy . aún más infinita. y dominándolo. como si fuesen veinte centinelas melancólicos velando ese claustro tan extenso de Chiropotam. de tapia o de madera. y saludaré a Matisse. el círculo. Así. una claridad dignas incluso de una insignificante casucha de provincias construida según las leyes inestimables de una tradición secular? Así. y además cipreses que nos sorprendieron muy arriba en un rellano. Guardo la visión de un cielo amarillo a pesar de que muy a menudo será azul. durante el sol radiante que siguió a nuestro desembarco de Dafni. emanando voluptuosamente de esta pendiente en olores cálidos colgados de tantos árboles nuevos. Todo Oriente me ha parecido forjado a golpes de símbolos. higueras. tal casa. Para manejar esas sencillas y eternas fuerzas. por sus múltiples paredes divisorias. me saldré de mis casillas. y las zarzas inmensas. aún admirando a Claude Monet. el mar y la cresta más allá de la cual. y las proporciones de una relación sencilla y caracterizada. Era la conjura de esos elementos primarios . y los inalterables acebos-. Y me gustarían las proporciones geométricas. olivares. la visión morena de las tierras y el recuerdo único de los templos de piedras y de las casas de hombres. el cuadrado. una unidad.y el embriagador abrazo de una velada húmeda. cuando el sol había enmudecido. Mi mula iba más lentamente. a tantas especies simbólicas desde siempre -moreras.e l mar. ?no se me presenta el trabajo de toda una vida y la certeza misma de no llegar nunca a una proporción. Esta forma de pensar me hará juzgar como loca la búsqueda de una forma de vasija distinta a la forma milenaria nacida en todas las latitudes. evocará el desagrado de topar con un guijarro caído de la máquina quebrantapiedras y. la montaña y su sfmbolo atado por la Virgen. vifias.

Habíamos vuelto a bajar tantas cuestas ya trepadas y las casas habian aparecido situadas en medio de las vifias. y el castañeteo de los cascos de las mulas sobre el pavimento de gres de Karies adormecida. en una fuente que surgía a ras de la muralla. A su pie se alzaban los cipreses. Un vasto plano horizontal coronaba el cuadrilátero de los edificios y conducia mi mirada hacia muy lejos sobre la mar apagada.. habiendo hecho girar y detener a la mula. en la cima del muro. después. con las manos en el pecho. bebió cumplidamente. muy arriba sobre el cielo. iCuántos vimos en esos dieciocho días que siguieron! Pero esta visión queda como la más emocionante. ¡Mirad ese cielo inefable!. primera aparición monástica. La mula correteó.. esta vez ampliamente embaldosada hasta el patio donde vi muy de cerca el primer convento. los olivares de plata verdosa y el cielo de un verde crudo invadido por un violeta venido del mar y de las blancas estrellas del zénit. Había un porche de antigua fortaleza y el testero liso de las murallas dominaba las habitaciones celulares con sus galerías abiertas al mar. reminiscencias de Estambul. Desde más lejos. vi el convento de encima y constaté la deliciosa presencia de cúpulas de plomo. Retomando un impulso con esa fuga juvenil y la fuerza que las caracteriza. que entraron en escena en ese decorado móvil cuya rampa luminosa se iba apagando y cuyo cumplimiento se desplegaria en los negros y el oro. iY habíamos escalado tantas pendientes abruptas y movidas en un impulso uniforme de ascenso! Un muro de piedra seca comenzaba a morder la pendiente. me condujo a la rampa. dominando desde lo alto su masa gris.retrasado. me saludó desde tan alto y con una inflexión del torso enternecedora. el convento del gris más delicado. Algunas . Los cipreses eran negros. un joven pope de tez cetrina noblemente enmarcada por una barba negra. caía la noche. luego. la más noblemente bienhechora. que de pronto se elevó hasta parecer una gran muralla.

el mar. de hojas y tijeretas. a las promesas de los labios. se erguian unas mesas. abrian al menos a los ojos de Baco y de los jóvenes del séquito. Al final de la calle. aceitunas e higos. grandes movimientos de suelo. si privaban a sus huéspedes de los bosquecillos báquicos que hubieran colmado a Silene. una humedad del aire lleno de sal marina. de mar donde pasaban muy raramente chalupas de pesca.. se percibia el mar. donde crecian en prometedora cosecha vidas. se abrfa sobre una extensa galería de madera. alumbrando una pared de viña donde vimos colgar unos racimos. que hoy en dfa internacionalizan los cafés. imperial. . desde una terraza suspendida bien en lo alto.. cuya altura nos pareció muy grande esa tarde. a las embriagueces vinosas y amorosas. vastos como la tempestad. Un silencio radiante nos dio la impresión de llegar realmente a una tierra "prometida". encuadrado en la arquitectura nerviosa de una parra de madera. moras. otras apoyadas al borde mismo de la barandilla. toda cubierta de viña cuyos racimos azules y de oro pendían pesadamente. una puerta abierta proyectaba una gran luz sobre la calzada. a la cual se accedia atravesando una amplia sala. el espacio más noble y lleno de cielo. como la de la prensa de Benozzo Gozzoli en Pisa y como el emparrado pintado de la "casa" iluminada de abajo por las lámparas colgadas. propicia también.. verdadera construcción sobre puntales. Dentro de nichos naturales. de miel de frutas. bajo los emparrados caedizos y protectores. La noche era propicia a toda contemplación muy emocionada y debilitada por una tibieza.. Era el albergue y la gran sala áridamente adornada con ineptos armarios de pared. de la viña a la antigua pérgola. Rápidamente atravesada. Unos sarmientos.. la colina descendía hacia el mar y. ligada completamente a invenciones suntuosamente situadas. . desplazando todo sentimiento de valores y ofreciendo a nuestro goce una impresión nueva. ondeaban en el espacio nocturno.lámparas de petróleo ardian de las farolas fijadas aqui o alli.

. ni una hetera... higos y moras.. extáticos. trágicos. ¡Pues esta tierra con horas de los más dionisiacos soles. hipócritas.... inmensos.... viñas. o solitarios! Abundancia...... de espaldas.. ésta es la única y muy sencilla fonda de Kariés que. a nobles almas de trapenses. alegres.......... cúpulas de plomo... piedras secas. puentes levadizos. más que una sensación incluso pompeiana. acogedores. perezosos huyendo del trabajo.. El calor demasiado fuerte de esta noche y nuestro trasplante tan súbito a la noche evocadora de un lugar como ese. muy reducidas. con el cielo y el espacio lleno de la claridad radiante dando aspecto de muaré a los campos lisos e ilimitados del mar..... nunca albergó ni a una marquesa. desde hace mil años.. a criminales que huyen de la justicia humana. encuadran oratorios de un bizantinismo tímido. muy pequeñas.. que al día siguiente. . No. sobre las playas. desde lo alto de la galería superior a donde conduce la escalera... o desamparados personajes. y perdido en la contemplación del mar. lejos de las mesas bajo las tijeretas y las hojas apoyadas en la barandilla. . de la noche más elegiaca. abiertos.. severos y esquivos. bajo un sol blanco. sobre las rocas. vibra con una languidez más próxima. no está abierta sino a oscuros y pobres. muros de fortaleza. y la soledad de mi corazón esboza en esta sensación dorada el negro vestido y la silueta aislada del apagado marqués y lejos del grupo. y algunas balaustradas de mármol y que detrás nuestro el muro del palacio no sea de estucado modelado en fantasias arquitectónicas mostrando profundidades simuladas de atrios y que esta escalera no suba a algún gineceo.. soñadores.Es extraño que no hubiera aqui una arquitectura más firme... ni siquiera una simple huésped de paso. Aunque mi corazón esta tarde se complace igualmente dentro de alguna Hespéride o Citerea que Watteau imaginaria para nosotros.. aceitunas y álamos......... minúsculos. vimos extenderse innumerables sobre los montes.......

Si. de principios perpetuados. y que allí hayan encontrado cruel egoísmo e indiferencia ante sus males. costrosos. las puertas del Convento de los fberos se cerrarán esa tarde. Cuando el sol dará sobre la falda del monte. en la orilla del mar.Popes sórdidos. sobre un parterre de arena. bizantina de nacimiento. suplican que alguien les eche una limosna. se les hubiese negado porque no lo habían adquirido? ¡Las grandes losas de las calles de Kariés -no más de cuatro o cinco calles. la ciudad. el vicio i q u i é n sabe?-. donde se adosan las galerías. fuera una lamentable desgracia. de forma. y se abren las logias en el tercer o cuarto piso. tendidos al borde de las carreteras de Kariés. están en la punta de las rocas inaccesibles como un nido de águilas. ?Que los sarmiento de viña. dieciocho creo. Otras parecidas cerca del mar. las higueras y las moreras. E n mitad del gran patio se encuentra la iglesia metropolitana. que les persigue sin descanso. Y por todas partes el aspecto de otra época y por la multitud de los monjes presentes. quizás contaminados de lepra. no obstante. a sus fiesta patronal. como en un puerto de salud. Pero otros conventos. a la orilla del mar. que los echó a la Montaña Santa. la montaña de dos mil metros.. detrás de los peregrinos venidos de . el convento es un gran cuadrilátero perforado por una puerta al final de un antiguo puente levadizo. incluso el centeno de los corrales. testimonian que han llegado a esta situación. Indignan. numerosos. por cuanto la pereza. al pie de la formidable pirámide coronada de mármol blanco. desnudos excepto en su parte alta. el Athos. Hoy es bizantino todo el espíritu de este convento y la menor de sus piedras. para asistir en el convento dedicado especialmente a la Virgen María.. Descendemos a Kariés. la sensación de un anacronismo desquiciante.son duras para sus llagas y qué lecho para su lasitud! La Virgen tiene su altar en su gran montaña totalmente dedicada a su culto. Su altar tiene el convento al pie de la montaña. lisiados. la ciudad. las paredes exteriores se bañan en los fosos.

amigos. de higueras y de álamos. ofrenda espontánea. Pero en la iglesia metropolitana de oscuras paredes impregnadas por innumerables y contiguos frescos heráticos. los crapulosos. se inclinan. abrigo de sus dos vidas. El mar está a lo lejos de. Su skite está cerca. Alegría. Los dos ermitaños sonríen. la vista horizontal no tiene límites. gracias. jóvenes ermitaños vestidos con la hopalanda azul de los frailes trabajadores están sentados en la puerta de la viña. los miserables que se mueren de hambre. "Salut". vapores calientes se interponen. Desde nuestras ventanas. porque en esta fiesta anual el refectorio. Una cerca. desde tan lejos para embriagarse de cantos litúrgicos o para comer. Desde nuestras habitaciones blancas. "¡Salud. a ras del . la vista de pájaro es vertiginosa. los pobres. fiesta. el mar enfrente marca el auge de la tarde por su refracción pálida sobre el verde de esas tierras infinitamente excavadas de valles. las dos manos cruzadas sobre el pecho. les gritamos con la alegría del momento. gracias!" Pasarán dos meses sin que vuelvan a ver pasar extranjeros. ya que nunca hemos visto el horizonte en esta latitud y en esta estación.. alucinantes.este convento encaramado. ligando el mar al cielo y s610 unos reflejos indican al ojo inquietado la presencia tangible de una superficie de agua. Bajamos hacia el mar.. sol y naturaleza enteramente cubierta de viñas. inmensa cuna de piedra animado por un antiguo ídolo (alma de un imperativo ábside blanco) está abierto durante toda la noche. se cantará en la negra noche hasta la mañana. las letanías punzantes. túmulos de piedras secas. estamos en el piso más alto del convento. Felices partimos hacia el mar.toda esa península. comer. Uno de ellos rápidamente puesto en pie ha corrido a la viña y vuelve cargado de uvas.

contienen tomates crudos. Hemos penetrado en el refectorio.. El peregrino de Jerusalén no vuelve a encontrarnos hoy. y nada más. con la de los superiores formando una herradura. los superiores parten el pan. nos sentamos. nada más. iintentos de conversación. ese hombre que habla algo de francés. ese hombre cuya belleza extraña. desde abajo hasta las cúpulas de plomo que son de un gris admirable. La Iglesia con su plaza pavimentada de piedra gris es uniformemente de color sangre de buey. según creo.. Nosotros ocupamos el lugar vacío dejado para el huésped siempre esperado. y muchos toman nuestras manos y las besan. Cuando el jefe ha bendecido. colores tostados. la comida y el vino en las cazuelas y los vasos verdes. hinchadas por el trabajo de la tierra y hermanadas por la robustez. esos alimentos. siempre fallidos! Rápidamente consumada la frugal comida. sonrisas para con nosotros y como si a menudo. Sobre las tablas de madera blanca las manos de los frailes son rudas y callosas. su ardiente fervor nos intrigan. ¡Éste es el convento de frailes trabajadores de Karacallou! Su hospitalidad frugal ha quedado para nosotros como una bendición.. Y ante él un vaso de vino y un cubilete de estaño y un plato de centeno negro. su actitud reservada. el tesoro cotidiano. iBuena gente de Karacallou! Añado a este recuerdo el de mi habitación completamente blanca de cal donde dormía encima de una ancha banqueta enrollado en el más maravilloso tapiz bosniano . Tres cazuelas frente a cada huésped. conducidos por el jefe temporal de esos monjes trabajadores: esa multitud negra y melenuda se alza a cada lado de las dos largas mesas juntadas por un ábside santificado por un icono de oro. Delante del ábside. judías hervidas. pescados. asistimos de pie al desfile de hermanos y todos nos dicen algo. sobre las tablas de madera blanca. comen y beben.precipicio del rocoso pedestal. con los platillos y las cazuelas de esmalte comunes a todos los campos y que implican la tierra. Una radiante animación. el símbolo meritorio. pesado y redondo.

pedazos de tierras. ¡Mordiente incapacidad de fijar a través de la pluma impresiones que en el fondo. mientras que a los pies de las paredes. desaparece mientras proseguimos. torcidos y agrios. de mármol en la cima. el aplomo de una rocas rojas. muy alto sobre la cuesta: en su despliegue rigido tiene el aspecto del nivel de agua del albañil. Guijarros.o valaquio. sortea la ola corta y desaparece riendo. tesoros enviados hasta aqui en ofrenda pia por trabajadores de un metropolitanato de una Grecia ortodoxa y decadente o de una salvaje Serbia entregada al culto de la cruz de brazos iguales. fanfarria de colores. los olivos parecia que fuesen sobre la tierra minúsculos liquenes. ensangrenta la arena de . Desde la ventana encaramada en el fondo de un ensanchamiento profundo. los manteles de mar. haciendo de ermitaño en su skite. y el apoyo. tres muchachos. unas cuerdas. en medio de árboles áridos. y seguimos con su horizontal horizontes que no existen: hoy el mar no tiene todavia consistencia ni limite. iAlmenas e inmensos muros. El convento de Prodomos. gentes que escondian celosamente su pereza piadosa. peludos e hirsutos con una sonrisa bondadosa o boba. no lejos de la costa.. en el umbral de una cabaña de piedras secas que por otro lado raramente se encuentran. una morera ceñida de piedras en tiara y montada en lo alto. paralelamente. el barquichuelo de vela. con las manos en cruz. se inclinan. han hecho gemir en lo profundo del ser sin abrirles la puerta del dia! Mulas bromistas con aspecto de ramera y malas a veces te mandan a rodar de una patada sobre la falda de la arena inclinada asaltada por el agua.. vi tres veces al alba abrirse el día en un espacio sin limite. convent o para siervos de la Virgen! Vamos pues. cáscara de nuez robusta. traqueteados sobre sillas de salvajes. a la derecha. Uno o dos monjes. una cala. ciudadela salvaje. negros. de la tierra de Athos. del "Precursor". una vela. infinitamente erguida y piramidal. La conquista esplendorosa de un sol blanco trastorna el sentido de los colores.

su titánico hau. la flota de Jerjes. el vientre atenazado. la boca muy abierta -su llegada. la visita del jefe de los sacerdotes. la biblioteca vista entre dos crispaciones de los intestinos. En lo alto. no imagino. El césped pisoteado por nuestras mulas se corta bruscamente a su caída vertical e inmensa como una flauta gigantesca de un mundo délfico. Rocas rojas y rectas. Un porche muy dificilmente alcanzado. una vez guardados los aparejos. Se huele la catástrofe. el dique seco. todas las áncoras escrutando perdidamente unos fondos que se burlan de ellos. adelante! Toda la flota de Jerjes. la inercia. se consume en la espera bajo quizás dos mil metros de agua. ¡Adelante los recuperadores de tesoros. el cielo escupiendo. glaciales corredores. la arena jamás removida de las grandes profundidades. la rotura de los maderp.. un patio con una iglesia de una ortodoxia restaurada y un tejado de chapa. visitantes inesperados de esas regiones con forma de serenas. incluso bajo un cielo como el de hoy tan locamente esplendoroso. la implica. su salida maravillosa. la postración. expulsando el agua. el estrépito indescriptible de una mar en delirio. los ojos cerrados. estremecidos por lo cual mesuramos desde lo alto la terrible profundidad y la negrura espantosa de un mar sin fondo.alrededor con unos frutos tan maduros que caen derramándose. hau! Y ahi la tenéis. el descenso oblicuo de los guerreros persas hacia las profundidades glaucas. !Por Dios! iVeis la tempestad y su ataque insensato. sus comidas -la enfermedad. ese conquistador.. inmensas salas desnudas para los huéspedes. llevada sobre la falda de esta furia y con la frente golpeando la roca. su choque inimaginable sobre el enorme espolón rojo -en lo alto del cual nuestras . "La flota de Jerjes se aniquiló al pie de esta inmensa roca". mulas bromistas que vuelven a galopar y levantan la oreja curiosa y demasiado hartas de avena. el aplastamiento de los hombres. una chalupa aventurada sobre el aceite azul en el pie profundo de este espolón: tendría miedo. su mesa. los dolores.

y Francia es el pais de la Alianza. se han bebido las mezclas de costumbre. haciendo tristes los efectos de vivir en medio de una pequeña ciudad me inclina a un recuerdo vago y dulce.cuando un resplandor. el hospitalario y cálido vino nos perturba la cabeza y todo sonríe.. con el corazón a él atado. trotando y complotando sin duda una jugarres ta. Franzuski!" Manos cruzadas sobre el pecho..veces. y también las angustiosas galopadas en los oscuros colores hasta. hemos dicho. la mar ocupando todas las ventanas. Cae la tarde. una sonrisa o un sol. radiante.. Franzuski!" La mesa está dispuesta con tantos tomates rojos y vinos superabundantes.. de melancólica incertidumbre. como todas las tardes del Athos. que en los grandes pliegues abiertos de una boca llena de alegria he creído reconocer sin embargo como el lloro lejano de una solitud inconfesada. cabalgamos sobre el asno de Baco. solicitud. acariciante. de radiante malestar. Unas salamandras nos esperan al desembarcar en el patio del gran skite: los monjes han acudido: "Franzuski". Las horas de Oriente . dispone el cuerpo.~ u l a nos acarrean. y. la hospitalidad beneficia al corazón! ¡El vino de Athos alegra esta tarde mi recuerdo! El sol doliente de un día dedicado a amargos. Todavia una ampolleta de vino. "iAh. Como tantas tardes. el cielo cubierto de estrellas. Hace una hora. ah. a irremisibles pequeños descubrimientos. "Franzuski. alegria en los rostros.. goce que mi a edad y mi soledad reclaman . ila enfermedad se echa atrás. a un testimonio amical de más efectiva simpatia. iah! El Athos vibra en sus skites con monjes trabajadores. por esta noche! La conocemos. expresarse el deseo de un impulso venido quizás sólo de mi -hacia una sencilla pero ardiente caricia-. o alguna música inefable o dulzura del aire y de las estaciones. y entre nosotros dos que nos despedíamos el uno del otro.. lisa. Esa gente son activos ermitaños acabados de llegar de la estepa rusa. iAh! el Athos abre las puertas de sus conventos.

En la cima verdaderamente aguda de la pirámide de Athos. trepado encima de una mula durante horas en una naturaleza salvaje e inhabitada hasta un refugio en la parte baja de un pedrero de mármol. que forman los contrafuertes nacidos del mar.en su claridad solar de cuatro horas después de comer. se anunciaba como el de un cuerpo caído en una inmensidad luminosa. cuando imponiéndose una medida nos aventuramos a concebir nuestro mundo rodando en el éter y trazar su ruta en medio de los espacios infinitos. el último pedazo de mármol. situada en el punto culminante de la tierra de la Virgen. salvo en un istmo al oeste. de dfas pasados de convento en skite y de skite en convento. como de un contorno de tierra separado del éter. y . Pues el mar. la imagen se ofrecfa completamente desconocida. después de haber atado su mula cerca de un pozo. emprendido la última escalada del monte. Y sin embargo. Comprendo que. ahogándolas de añoranzas. en solitario. Asf. haber. escapa a la búsqueda de la mirada y su huida abre ese extraño vacfo que se percibe en una especie de pesadilla consciente. pero no siento por ello ninguna emoción. desde la cima de la pirámide de Athos. en el cálido vientre del cielo blanco. al cabo de semanas de mar. Felizmente una luz cegadora alejaba todo espanto de pesadilla. se sumergfan los ojos en el fondo de las valvas acolchadas de luz. Estamos en realidad en el umbral de una pequeña capilla votiva. para llegar al más próximo de la cumbre como ese de Saint-Georges -después de haber. contraian mi pecho y trastornaban mi espfritu. acompañado por un gufa. Y si. debe ser. La llamada resuena en lo más profundo del cuerpo solicitado y los signos inquietantes de ese paisaje que como recuerdo yo evoco esta tarde. guardada por el gufa discretamente y. para ciertos peregrinos venidos hasta aqui. se sufrfa a su alrededor el imperceptible alejamiento. su rastro sobre el mar a su alrededor. para enderezarse. trepidante de brillo blanco. como el pan sin levadura de una comunión inefable. extenuaban mis alegrias.

ese que viene a encontrar a su Virgen. con un sentimiento de robusto orgullo. de este bizantinismo vaciado hasta la nada sin resonancia. tan alto en el cielo y en el camino de Jerusalén. Yo mido entonces la significación de este aparato sin apaños de un altar en duba blanca. miraban asomar a lo lejos. transporta a ese creyente hacia las beatitudes. me afecta. Realmente. todas las tierras tostadas de los alrededores. se ha alcanzado un santuario -último como lo son las notas extremas de una sinfonía moderna. Entre esta visión robusta de los tiempos de la epopeya y la imperturbable latencia de las razas del Islam. primero los dos mil metros de mármol. tan adentro en el mar. desde la superficie del agua hasta las profundidades glaucas. empujado a la acción por la via imperativa del constructor que sueña amalgamar en fuertes cadencias el hierro y el hormigón. Descendidos de nuevo. extendida sobre. debe deshacerse en llantos. esta ortodoxa presencia de una vida monacal. si por ejemplo la capilla ha permanecido mucho tiempo sin culto. desplomarse en la contemplación. los guerreros y los conquistadores. Y la Fe católica. y el piloto y los comerciantes. después de tierra calcárea morena nos lleva al . se habia alzado un Zeus de bronce. portento de misticismo. de los esclavos plegados sobre el remo. en otros tiempos.haber llegado. me gusta saber que sobre este monte. Los trirremos juguetones saltaban sobre las olas bajo la mordida de los remos. con una brusca zancada. de un icono en color sencillo. Para mi. de una pequeña lámpara de aceite que el mismo peregrino reaviva con la bombona colocada muy cerca. a la plataforma cima1 desde donde el infinito se hace con él. la gran pirámide de Athos con su dios macho sentado. mientras que. el torrente de imprecaciones daba una grandeza más impasible a los mares alegres donde las locas carreras de los relucientes delfines parecian tejer la red que ata los fondos.

engrandecía los recuerdos de la época de los grandes constructores....agua. ...... Desde fuera... solo los atrios parecían a escala humana.. y sus hojas nada frondosas.. no sólo por sus mármoles y el destello de sus mosaicos... obstruyendo el cielo. de una graciosa orfebrería de esmeraldas.. hasta que la gran mano abierta que es ese árbol. solitario en esas viñas y como una interpelación. poético y difuso. vibre con un sonido lejano.es tan gris como un mármol negro lavado por las lluvias... ha hablado de Persia.. Un plátano se eleva a la izquierda del camino. Solo... bajando sobre Russikon...... una vez franqueado el porche.. mucho más dulce y mucho más tierno.... en esta tierra rosa como en corales delicadamente iluminados.. nuestras mulas nos han llevado por adustos caminos de viña. mientras este ser erigido solo en este lugar........ el escalonamiento de los antecuerpos. sino por el sencillo y fuerte alcance de su bóveda como un hueco de sarcófago.. no lejos de esa caleta pedregosa donde una morera deja caer sus frutos demasiado maduros. ¡Bien quisiera dejar la isla! Pero es preciso esperar ocho días para que un barco recale de nuevo en esas inactivas aguas..... elevándose desde las raíces sobre un fondo de mar. como dentro de un sueño.. Después de haber superado toda la grupa de la esfíngica montaña. se haya llenado los dedos.. un aglomerado espantoso.. la cúpula. vistos de cerca. una mañana radiante.... hasta el glacial convento de San Pablo... en el aire de oro como esas ondas de polvo de laca. Y la puerta de . Pero el nártex oscuro. formaban.. otra detrás. la parte posterior de los arcos triunfales. en medio de viñas azules y de un cielo a través de estas hojas gráciles.. expresado con una gracia de cuento de un Oriente distinto a éste. pero esparcidas como sobre miniaturas: una hoja. Su estructura -su liso tronco.. sus más gruesas ramas sobresalen como rayos y las más pequeñas caedizas como las gotitas de un surtidor. por la skite Saint-Georges y la de Santa Ana. contrafuertes añadidos...

su aparato interior y su vestido de sayal tirada en el exterior. entre Mármara y el Cuerno de Oro. Resentia muy fuerte esta única y noble tarea del arquitecto. ese solemne escalón. Dos cosas: el llano de la nave. casi sin precedentes. de "metropolites" -de diminutivos de iglesias-. sobre Venecia y Aquisgrán. El alma monástica de Athos.eje en esa penumbra. imaginaron la visión de una cripta. las esplendores luminosas de la inmensa nave. inventaron para hacer realidad su sueño. La gran ruta de Asia dirigida entonces sobre Siracusa. Santa Sofía de Constantinopla es la punta del Serrallo. de un santuario. materiales con vistas a hacerlos útiles. los ermitaños. una casa de piedra al . nos abría de un golpe. que es la de abrir al alma campos de poesía poniendo en juego con probidad. Después de este cántico imperial. De dar aqui. el Perigord y España. Isidoro de Millet y Antemios de Tralles quien. aquellas sin nada más que cada convento de Athos encerrado en su cuadrilátero de edificios. el mundo de Oriente se calló durante siglos. inmenso foro . y el alma bizantina perpetuada hasta nuestros días por un extraño fenómeno de vitalidad madrepórica. la pirámide de Athos: un monte. encerraron el oro mórbido de sus contemplaciones en la válvula estricta y en penumbra. esta arquitectura me arranca la admiración y pasaron horas hasta que pude deletrear el firme y dogmático lenguaje. aportando sus combinaciones geométricas. esos procedimientos constructivos y esos órganos de soporte. de la bóveda. gritando al milagro. ha pasado por aqui. oscurecida de imaginerias. los frailes priores. se osificó bajo las formas de santuario de "paracles". en el año 500. colosal hinchamiento de vacío habitable empujando hacia arriba los arcos apuntados injertados de cuatro colgajos que llevaban más allá de la irradiación horizontal de las infinitas ventanas en corona. gritando a la obra maestra: el de los hombres.e l bulbo hueco en loca extensión. Pero tan disminuida de volumen. a la Madre de Dios. Loca zancada de espacio. lo que es en la Chalcidica.

chapuceros de hoy. Hay una cúpula tan pequeña -cuatro metros en general-. todos los tesoros del verano. ¡Santa vocación de los antiguos constructores!. por la vista de éste. antes de las cálidas lluvias de la primavera. El recuerdo siempre presente de su labor. y del invierno. muy pequeño. si n o eres constructor. y colocada de tal manera que. Disciplina desconocida desde entonces para nosotros. aparece grande y suficiente. la lenta y oscura germinación. fuerte. en nuestros dibujos. colgada como un bulbo vacío visto en el tubo de un anteojo cuyo tambor sorprendentemente elevado evoca enseguida la idea. lleva- . Visitante que pasa bajo las bóvedas de los templos. la obra se levanta. alta. me llena de una inquietud consumidora y me hace temer cada orden por la cual hoy en día. después su cólera caería sobre nosotros. pureza perdida de sus intenciones. ¡Por Dios! ¡Cuán doloroso era en esos templos de Oriente el entusiasmo que se apoderaba de nosotros! Y como. me sentía lleno de verguenza. Pero las horas pasadas en los silenciosos santuarios me inspiraron un juvenil valor y leales deseos de ser un honesto constructor.abrigo de los daños seculares y de situar los volúmenes de esta cámara fuerte de tal manera que un espíritu se desprenda de ello. el silencio a las bocas y sin abrir en el ritmo luces reservadas sino el arranque a las piedras y los labios a los cánticos. La iglesia de Athos es una fórmula lapidaria comparable al brote del árbol que. por la presencia del monte -cuando se ha atravesado el nártex y luego como un pronaos. contiene bajo su broquel reluciente y firme. no puedes concebir esas angustias ante los imperiosos veredictos de las piedras. el fruto-. Estamos en una pobre época de escrupulosos artesanos y el cielo es piadoso por evitarnos el encuentro con nuestros predecesores: nos mirarían con una inquieta sorpresa. de sus esfuerzos. la flor -del otoño. desde el vasto exterior siempre acosado por las brisas del mar. el respeto a cada uno. y tendríamos que huir. replegado. imponiendo por una misteriosa relación de formas y colores.

el principe de un pais -visión serbia o búlgara. El ojo ha pasado precursor del espíritu. el edificio se lee de una sola vez. coronados por un capitel en forma de trapecio. He aqui recuerdos de pinturas descifradas en la noche de las paredes y apreciados la mayorla a posteriori. desde el muy oscuro pronaos donde las bóvedas de cañón que se penetran. después que el decepcionante reconocimiento de los infames retoques se haya diluido en el tiempo y que el alma de estas cosas. En planta como en sección. Su actitud es retenida. paredes tensas como músculos y bulbos abocados a la curva. E n el fondo negro del fresco. Es firme y duro. a izquierda y derecha alzadas profundamente por un tambor portador de cúpula. cinco veces mayor que . de verdes. se levanta juvenil y cándido. la masa que aguanta y la masa aguantada. las dos puntas de sus pies unidos. casi siempre monolitos. de ultramar. en el ángulo del entrepaño. y sin duda la cristalización de una claridad herenica combinada extrañamente a las indescifrables evocaciones asiáticas. desprendida del hábito maculado. haya retomado la claridad de una majestuosa religiosidad. y narradores de fuertes leyendas. tejidos de ocres rojos.da sobre cuatro colgajos. alcanza el suelo sobre cuatro simples fustes. en esta habitación de superficie rigida lujosamente pavimentada con un mosaico de mármoles. pintada completamente de rojo con cúpulas azules. redondos y abultados. En una aparición rosa. Su ofrenda real se dirige a ese viejo. vacilantes y deseosas de n o avanzar. por cuatro arcos anchos y lisos. nimbados de oros apagados. de cobalto. en una atmósfera de plata oscurecida por la presencia innumerable de frescos alfombrados. confiere a la impresión el valor del diamante. sus dos brazos hacia delante ofrecen la maqueta de un santuario -la imagen misma de esta iglesia. de paredes lisas en el cuadrilátero terminal y con los cuatro fustes que soportan la bóveda. son a veces de repente. Y la poderosa unidad de un lenguaje tan sobrio.

a la derecha del porche. pope jefe del convento. impone silencio a la bestia furiosa. Pero en Filoteón. para ponerse a bien con el Cielo. cae en medio de los espacios. materia infernal en torrente vengador. Un gesto del dedo mantenido en vertical. hundiendo y deslizándose. En Lavra tengo un recuerdo. hasta el santuario. ¿Es acaso alguna sugestión apocalíptica pintada al fresco por un hombre de sangre sasánida que ha llevado hasta el santuario cristiano las nostalgias dolorosas de los mitos asiáticos? Como un brocado. Y mucha gente de nuestra especie. no! A su lado. y sólo las manos tendidas hacia la ofrenda. Dos santos pasan por una nube rozándola ligeramente y diminutos. la bestia horrible de varias cabezas babosas. todos los muros están cubiertos desde el peristilo. dragón. suben como un mar de ocre encarnado. y la Peri cae. ya no es esta visión medieval: es una Peri del todo india sentada sobre un ser de sueño. todas sus garras desesperadamente abiertas para agarrarse. el día de su advenimiento. ese santuario donde. melenudo y barbudo. hipogrifo. en una ascensión vertical. extendidos sus brazos. cubriendo con su erupción de fuego. habrá mandado construir allí sobre la tierra de Athos. el pronaos.él. desnudos y bramando su angustia testimonian las calamidades futuras del infierno donde "los condenados serán asados". . creo acordarme de cierto desastre infernal. Oleadas fulgurantes salidas de una atroz y formidable boca erizada de dientes que resoplan por las narices. Un príncipe croata. aureolados de bermellón y de oro. la pared de la izquierda. dan un ritmo de balanceo a los adornos vivarachos del príncipe. iAh. de un infierno espantoso. vestido de sayal negro y tan oscuro que sólo la cabeza dolorosamente arrugada e inclinada. describiendo una espiral de pesadilla en una atmósfera ennegrecida. La imaginería sube a los ' ' Genio bienhechor pero extravagante entre los orientales. debía ser pintada esta imagen dedicatoria.

Hemos incluso a menudo echado pestes contra las restauraciones mancilladas y hemos vuelto la espalda al libro pintado que se nos abría. que sólo el lenguaje autoritario de las grandes formas arquitectónicas y el abandono de toda proporción en las molduras permiten a las iglesias de Athos permanecer fuertes y hermosas. el secreto del ábside y la mantiene en la solitud. la enfermedad que nos quitaba energía -tantas cosas nos han empujado a dejar Athos con demasiada precipitación. lleva corona centelleante y casulla de oro.. La estatuaria expirada bajo las proscripciones iconoclastas ha abandonado totalmente los lugares. y el espíritu.. demasiado poco científicos. todo eso probablemente es un orden deliberado y simbólico. Las bibliotecas en pleno desorden. demasiado distraídos. Fatigados no obstante. bibliotecarios que ignoran incluso de lo que disponen (maravillosos' documentos) la imposibilidad en que nos encontrábamos para hacernos comprender. Todavía más. además. Y todos los dogmas están inscritos y las leyendas y las acciones útiles del hombre. para sentir con desgarramiento. cada página del cual merecía comprensión y amor. Añádase que un iconostasio centellea en sus oros entre el pavimento de mármol y el arco triunfal. y visitantes demasiado apresurados. de rosa y de ultramar. Y este suntuoso y no poco caótico abigarramiento se ha apropiado tanto de la pared. no hemos sabido estudiar en esos inestimables museos de la pintura bizantina. atraviesa tierras y mares . Y sé muy bien que nunca voy a volver. a los tambores hasta en las cúpulas.arquitrabes y a las arquerias. cada sujeto y cada figura están pintados con una grandeza y en una escala dictadas por alguna fuerte o sutil significación. escondiendo bajo la pared todas sus leyendas de la pasión. y unos ex-votos o actos de fe. peregrino penitente. iEs preciso encontrarse solo sentado en tu triste habitación provinciana un domingo desesperante de lluvia. toda la felicidad dejada escapar! El recuerdo más vivo se reviste de púrpura. ocupando cada escena su lugar jerárquico y.

casi un agujero. Un drama de alma reina en esta imagen. el cielo inmenso y liso de los iconos. equilibran el peso de las piedras. Y una mujer vestida con un sayal negro. En este momento tengo sin embargo un testigo sobre la mesa: la copia emborronada de una miniatura de algunos centímetros cuadrados hecha la mañana de nuestra partida de Athos. encuadrado en negro. Arcos de doble punto ritmando la bóveda. Y cada paso resonaba con solemnidad en el vestíbulo desnudo y tan blanco que los negros popes se levantaban no como un volumen. en la biblioteca del convento Roussikón. La oscura nube está en un ángulo de la miniatura. concreción completamente romana. me parece más sorprendente todavía el gran icono del refectorio de Iviron. Extraña fuerza de una torpe imagen. esos tres tonos elocuentes y crear la unitaria voluntad de ese gesto. pero tan pequeña que. Puesto que aquí se erige la fuerza. el infinito de una llanura perdidamente verde -de ese verde malaquita que precede la gran tormenta. . Era una inmensa bóveda de piedra. pero tan doblada. tan arcaicamente suplicante. en lo alto de la pared. El oro del fondo está viejo. deja oír un grito de abandono. queda todo el espacio para la imaginación y no podemos agradecer lo suficiente al iluminador ingenuo. sino como una mancha. de haber sabido conjuntar.ha logrado inscribirse bajo un cielo dorado. Es una Virgen más poderosa que de Cimabüe.para regresar en algún extrañamente preciso santuario. visto una tarde en Rávena a la vuelta de Saint-Apollinaire in Classe. Estaba blanqueado de cal y el suelo ampliamente embaldosado. Las tablas eran de enormes y espesas baldosas de mármol blanco. hace más de mil años. reencontrar casi intactas las emociones vividas. En el ábside terminal había el gran icono. En su campo más pequeño que la palma de la mano. acurrucada en pregaria. justamente. y algunos tallos floridos se inclinan así como la mujer con la misma vehemencia de ráfaga.

. una tarde de apoteosis sangrienta..... s. el scherzo.. y la melopea. el soplo de las grandes épocas.... una tarde dorada..... en la inmensa nave gloriosa de transparencias del oro y de esmalte. El iconostasio flameaba de maravillosos oros atizados.Opino que así colocada una pintura es de toda elocuencia y no de espiritu monástico como en todas las pequeñas iglesias cubiertas de frescos. y el clamor.. que cerrados estaban esos santuarios! Y Santa Sofia me gusta que pertenezca a los innumerables turcos.... Cirios de'cera virgen.. a la pregaria de un peregrino llegado hasta aquí a través de la noche... la agonizante melodia de la frase litúrgica.... el jadeo. En una noche de fiesta. Y la cadencia. frente al puente levadizo.. En obscuro ábside detrás del iconostasio.. el gran aire de las tierras y los mares subyugados. dorada. por la antorcha fulgurante de las ofrendas levantadas en el coro. su elevación más allá del zarzal ardiente y del ardiente vapor del incienso.. me parece.......... iOh. células encerradas en un convento cuya puerta da a un foso....... Y la persecución en las cabezas descompuestas de los que están aqui. más allá de la estrecha y profunda . conquistada. hordas superpuestas de cirios flameantes y chorreantes. Y la sinuosa y tenue intercesión de la misma frase subyugada. que ha renunciado a conquistar. Y el alarido. encerrados en su isla que ya no se atreven a dejar.. que ha dejado.. La antorcha en forma de árbol conffero... por Mahomet el Conquistador...... después de un año de oscuridad.... y la marcha en fuga de la misma frase... Visión fantástica del santuario de la Virgen. templo de gente replegada en ella misma. empalados cada segundo por el sacerdote oficiante.. y el grito. bajo una grada. Contemplación enfermiza.

en Ivirón. cinco pequeñas cúpulas-. a Quien. sentía venir de tan lejos. flexible.. la sensación punzante de sentirse enteramente solo. las sienes apretadas y las rodillas rotas. Frenesí comunicativo de esta hora y este lugar. pero en su envoltorio exterior. en una cripta dedicada a la más ardiente presencia de una divinidad suplicada. de los más místicos abandonos. tan abajo en el mundo. al Otro. esta tarde. como una urna egipcia de alabastro donde ardiera una lámpara. os abre el alma de par en par. sentados a la mesa en los refectorios. todo animado por la multitud entrando y saliendo en masa en el atrio. el santuario de la Virgen de Athos. al Más allá. en la orilla plana del mar. el convento de los iberos. la conmoción del rito sagrado! En la plana orilla del oscuro mar. arrancados al cuerpo carnal y ofrecidos en dolorosas y sangrientas abluciones. os abre el pecho. a través de las glaciales y límpidas zonas estrelladas. os arranca el corazón y lo echa jadeante en el árbol inflamado del óbolo de los peregrinos. hacia una lejana estancia. y además absidiolos y el vinculo de los arcos apuntados. a Cualquier Otro que no sea él. cuya forma está así llena de imágenes de las pregarias que dirigen. a la orilla del mar. ver desde muy arriba. arenas y olas enlazadas. y llegando hasta allí. iY que participando de la vida de una estancia en los limbos. E hinchada alli.. eran negros y privados de claridad. las caracolas de alabastro iluminadas -cinco pequeñas caracolas. . y el porche en bóveda de cañón recortado de penetraciones cilíndricas. En el trastorno de segundos en que pierdes el dominio. Me pareció que toda la inmensidad de los aires y de las nubes. y de inconmensurables espacios en altura y en extensión. en plena noche avanzada.cúpula. De ahí que sienta de repente. con la gracia de sus formas ovoides irradiadas de claridad. Urna singularmente vigía. Envoltorio rosado como el hierro en su más intenso abrasamiento. de dones en su totalidad.

los pobres viejos desplomados sobre las rodillas. Pasó medianoche. Pensad: hemos descendido. extremando las cosas. por los ritos. vueltas hacia la noche. replegadas alrededor del santuario. toda la tarde.. donde reposan los mios! Pero mientras todo duerme. y sus fachadas de fuera. Habían pasado dos horas. ingenuo y sin pensar en ello. y nos ha dado los sitios de unos huéspedes privilegiados. en la hoguera de incienso. Es una loca fatiga que alucina. la montaña. de todas maneras nos ha empujado hacia la iglesia. y media todos los paises cubiertos por la noche que me separan de un tejado donde duermen unos amigos. exaltando los espíritus. Muriéndonos de hambre.. con un calor doloroso y.y las cuatro alas en penumbra del convento de Ivirón. hemos tenido que explicar nuestro retorno a ese convento de donde ya nos habíamos despedido seis días atrás: "Venimos por la fiesta de la Virgen. Crisantos se colocó a nuestra izquierda y se puso a cantar. encogidos. por tanta simpatía que os tenemos. sufrimos a lo largo de horas. somnolientos. De pie en los sitiales. densa y pesada de peregrinos en multitud amontonada. nos ha abierto paso en la noche. Nos moríamos de hambre. Ya que nosotros habíamos venido para la música.. venimos por la música. reviviendo fugitivamente unas horas olvidadas.. el desarrollo continuo y parecido de la ceremonia. los ritos. estábamos consumidos por la lasitud. Crisantos. ?qué diabólico frenesí místico aletea bajo esas bóvedas que un espejismo me hizo concebir hace un . que domina el iconostasio y donde arde el árbol de los cirios. frente a frente al obispo y al mismo borde del gran vacío dejado. en este lugar tan cercano al altar y esperando que todo acabara. como muerto. para vibrar con vosotros. iyo vagabundeaba a través de mi pequeña existencia. una hacia la montaña. en el transepto. tres hacia el mar. Entonces el atenazamiento de la música se había exacerbado. De pie en el sitial donde el hermano Crisantos nos habia colocado. hambrientos.

. las hebras de las frentes carmesi dibujan cuerdas y cables nudosos. el gran clamor del grito de angustiosa llamada.. pero desconocido por las estrellas! Como un maniqui. visión de edades perecidas.... apoyados en los reclinatorios de los sitiales... La irritación largamente replegada se esfuerza y se levanta.. Una paz inmensa nos envuelve a nosotros..oscuro de la cúpula... tengo la visión de un sudario negro.. y va a estallar al fin.. adormecidos aquí o que se han dejado caer en las esquinas de los patios. alaridos. asistirá sin hablar ni moverse.. jalonado de estrellas de oro.. de razas desaparecidas.. de cultos pavorosos.... Hasta la mañana..... uniforme testarudo gritando de pasión. El silencio establecido por la somnolencia de la mayoría. las paredes almenadas y las fortalezas anacrónicas y los lacayos -también la chusma-. las cúpulas asfixiadas de humaredas de cera y de incienso. agudo: gritos del corazón....... se ha revestido de violeta. en las salas de banquetes abarrotadas. gritos de fieras.... . o la belleza .. la noche. en forma de tabernáculo caliente y delicado como la urna de alabastro animada por la llama de la lámpara? El obispo de Salónica que ha venido exprofeso.... La fraileria. vuelven sus caras convulsas hacia lo . de pie el obispo. Esos cuatro o cinco que continúan obstinadamente el canto.. el monte -nosotros.momento como vistas desde el cielo. Cerrando los ojos al fin. me arrastran hacia el refectorio... el sentimiento de una gran tarea a cumplir: iel alba debe encontrar a la iglesia ardiente de rezos! Los muezzins no son nada en lo alto de sus torres. presidirá este oficio de cripta -visión hindú..... los inmensamente afligidos.. confiere a los restantes agitadores.. para gritar en la luz de la tarde... el mar.. los derviches de Scutari no han hecho gala de un frenesi tan dulce... Los templos llenos parecen prestos a estallar. pero con la misión de estar aqui como el emisario celeste.. de alli donde las pregarias deben desembocar. ¡Estoy en el sudario...

el cerebro recopila y agrava. demasiado. conjeturando. Y sin embargo se rebela en mi el sentimiento de reconocimiento. jadeante de emparrados. si no corroidos por angustias. ?Entonces qué. mar lancinante. como esos frailes sanos de Karacallou. también alli. oh tormento. demasiado! iOh. ni estallar guerras. ¡No se ven niños! ¡Nunca me hubiera creído capaz de esta observación! ¡Pero sobre todo que me afectase! Ni polluelos.. lleva.angelical. hinchada de sabia y húmeda de alegria. en el remozamiento de salas y paredes. gritar. a los hermanos. y los peregrinos dulzones. ni pollinos. triste estancia en Athos. ?Unos qué? Bajo el creciente malestar del cuerpo. crear! . y la claustración. ya estoy harto. vacios entonces de todo sentido marcial. alli. desplegado ante un mar inmutable que atrae y se lleva peregrinos extáticos y venales! No se ve ni una mujer -falta pues de todo. en los trigales. en los olivares. quedarse? iNo! Huir. ni batallas. todo eso eternamente. en la taciturna sala del protate. moverse. ni palomas. de gratitud. etc. entre los nueve epistates con caras de hienas o de Amfortes incurables. las manos caidas entre los muslos. hermano "Flor de oro" tan reservado. tan secretamente coqueto de dejar mesurar su muy real y bella superioridad -iAh. en este Oriente cuya mujer es incluso solamente para la vista el condimento primordial-. ¡Sol implacable. Sino sólo asechanzas de lengua socarrona. huir de la montaña santa y de sus dulzuras inquietantes o si no. puesto que por la tarde. glotones. cada día. en los avellaneros. solitarios y. inmutable.. peleas. la mirada siguiendo la corriente del pensamiento. Todo machos. extáticos confites. de efecto. y esos bondadosos. Ni siquiera. trabajar como negros. inefables dos hermanos hospitalarios de Karacallou. pelearse. igual que de la dulzura de esta naturaleza.

una aspiración. ¡Entra la noche. franquearse. que son nuestros numerosos y desconocidos compañeros de viaje. se mezcla con nosotros y escucha. Otros hacia América. a todos nos acosa un sueño. en letanias. Y entonces elevarse la incomparable quietud y la trágica latencia del alma de Oriente en lamentaciones. Todo eso con el acompañamiento de una extraña.En un abatimiento total. pero hay tantas estrellas! . la santa pirámide completamente azul bajo la luna llena. de esperanzas sorprendentes. escapan a la quinta turca -jóvenes de diecinueve años. en el tumulto de proyectos inconscientes. Hay persas y caucasianos que van a la Meca. almenas y muros. en masa. y también a nosotros que vamos a ver la Acrópolis. en melopeas. se desliza. en la vaga embriaguez de sentir desplomarse el espacio. luego en cantos. Hay quienes van a Jerusalén. dominarnos y ofrecer a nuestro deletreo sus flancos constelados de fortalezas de negros monjes. vemos el inmenso triedro de mármol. una demencia. A todos. u en la respetuosa escucha de todos esos amantes del canto. encara de lleno el mar. la tripulación reducida a riada. el barco zarpa. negra y dulce en los campos de nuestra visión. en gritos de la garganta y de la nariz. girando resueltamente hacia el Sur. acostados de espaldas entre tantos tipos de gente. bella y gran guitarra. todavia escondida detrás. hay quienes huyen de Lods y Kiew. se sumerge en él. Y nosostros. extraño barco. Y sobre este barco fletado por tal o cual compañia donde n o hay distinción de clase. golpea el agua. el Athos ha desaparecido.

cuando del mar sube como una humareda. Asi se ofrecen desde Eleusis hasta Atenas los espectáculos que nos reserva cada paso. o rechazadas por la inclinación abrupta de los montes. áridas. desoladas. hacia el estuario de piedra. Y cascajos negros y grises ondularán monstruosamente sobre inmensas extensiones. surge en solitario en el corazón de un marco cerrado. orientando la mirada hacia el lado opuesto. cautiva el interés. sus márgenes se deshilan también en los confines de vastas extensiones rojas. La Acrópolis -esa roca-. Y entrarán en las olas de las numerosas calas sin que siquiera el mar ni los años hayan dulcificado su áspera estructura. como la perla en su E . dos cadenas muy altas. A la izquierda más allá del Pireo.XTENDERE sobre todo este relato el color ocre rojo. apenas se siente que la pleamar está ahí y que las flotas entran. La Acrópolis cuya cima llana lleva los templos. sirve de medida a la elevación de los montes cerrando el horizonte. El Hymeto y el Pentélico. pues las tierras están exentas de verdor y parecen de arcilla cocida. de arena del Pireo. dos grandes pantallas contiguas. se sitúan a nuestra espalda. únicamente limitadas por rocas erizadas. livido bajo el mediodía. pues. flameante al caer el dia. el paisaje contraido ya no se beneficia más. El mar siempre presente. del espacio infinito que endulzaba las imágenes del Athos.

valva. No se recoge la valva sino por la perla. iLlegada la tempestad. El heraldo demasiado lúcido toma la embocadura del bronce y profiere una estridente vociferación. a 4 horas de marcha y a una de chalupa. máquina terrible. De cerca son en realidad tan rojos como tierra cocida. Efectivamente se confirmó la rectitud de los templos. Ya no se observa nada de penumbra. el espiritu. Hemos trabado conocimiento . iQué luz! He visto. metidos de repente en un puño. frente al mar. el corazón jadean. la adustez del lugar. La unidad roja del paisaje se ha comunicado a los templos. cómo la colina se tornaba blanca de repente y el templo centelleaba como una diadema sobre el Hymete negro de tinta y el Pentélico asolado por las trombas! 4 El dia ha sido cálido. Los templos son la razón de este paisaje. Nunca en mi vida he sentido la ascendencia de tal monocromia.. El cuerpo. El Partenón. El sentimiento de una fatalidad extrahumana sobrecoge. un mediodia. Y he deseado después de semanas de aplastamiento en este lugar brutal. Sus mármoles tienen un resplandor de bronce nuevo sobre el azur. El entablamiento de una cruel rigidez aplasta y aterroriza. su impecable estructura. . El toldo extendido en la proa donde permanecemos. aprisionaba el aire. vi a través de las anchas gotas de lluvia. El espiritu fuerte triunfa. cómo trepidaban los montes como aire caliente sobre una cacerola de plomo fundido. que una tempestad viniera a ahogar en sus aguas y remolinos el bronce áspero de los templos. tritura y domina.. desde tan lejos. Una mancha de sombra forma una especie de agujero.. entroniza su cubo.

de anchos ojos. como una caja el toro llegaba al fondo de la bodega. el último estallido de verde se ha apagado sobre el agua. El bueno del cocinero es de Siracusa. El sopor es completo. siempre parecido. Las horas pasan sin lecturas ni borradores. fueron cargados durante un hermoso claro de luna. Todavía un breve conciliábulo de . il vino e buono!" Es casi todo lo que sabemos de italiano. Llegaban. el recuerdo del oriente que amo. Son ochocientos que anteayer. El puente se ha vaciado. conducidos entre dos vallas. En seguida un nudo corredizo entre sus cuernos. el poderoso gancho descendía rápidamente sobre sus cabezas. alumbraba apenas las ágiles siluetas de dos audaces vaqueros. vuelve a pasar mezclado a esos cielos dorados vistos en los iconos. la mecánica relajaba su cadena. Sin tener siquiera el tiempo de reponerse. El cielo una vez cumplidas sus metamorfosis. sólo somos tres o cuatro. En la boca de la bodega. Sobre alguna faceta propicia de una ola. El anochecer se anuncia porque se ven aparecer los maestros afiladores trayendo platos de pequeños pulpos fritos -los pulpos de Micenas. esta enorme masa de carne. el gancho subla llevándose suspendida a los cuernos. agitando uno ojos despavoridos. una orden breve. Remontando rozamos unos toros atados al entrepuente. es sólidamente amarrado. una lámpara colgada. Por una escalera $ hierro nos e deslizamos a la cocina para buscar el agua que uno mismo se bombea y para sacar de un tonel un excelente vino de Sicilia. Reina un enternecimiento. Ochocientos toros de Tesalia. Auguste ataca regularmente su pipa es la hora dulce. engarzado por una argolla el morro. La grúa chirriaba sobre sus articulaciones. nos sentamos sobre los correajes. le declaramos: "Diávolo. pero el hombre está satisfecho. a medianoche en Salónica. Nos levantamos de nuestra postración. de poderosa máscara. una estrella llega a reflejarse. Los ojos se fijan al mismo horizonte. Les gusta conversar.con dos matemáticas rusas de físico viril. se describía una gran curva. caía de espaldas.

Paciente silencioso. aquí unos montes singularmente nerviosos. salvo a nuestra espalda. Antes de la aurora penetraremos entre las tierras.. muy alto. nos rodean tierras por donde se introduce el mar. larga costra oscura. Pero no podemos creerlo. se muestra extrañamente un peñasco. intercambiamos frases en voz baja y sentimos una emoción real al imaginar que esta tarde. En el eje del puerto. Y este pafs moreno parece un desierto. después el paso monótono del vigia sobre la pasarela. en esta hora del alba nada de las innumerables chalupas llenas de "carpous". Auguste y yo. el gran barco desde hace dos dias ha trabajado sin descanso. El 'mar está desierto. el barco no penetra en el puerto. habremos visto los inmortales mármoles. muy cerca. El mar está extremadamente encerrado.. en la falda de los montes formando arco. A través de los cristales de la cabina del piloto se ve girar la rueda del timón bajo el esfuerzo de dos hombres: único corazón que palpita en esta hora en que todo duerme. enrollado en una alfombra multicolor de Rumania comprada en el convento Prodomos del Athos.los oficiales de cuarto. continúa su marcha. Ruidos de ir y venir han turbado el final de esta noche. Aquf el Atica. ¡Rabia!: . ¡El Partenón y la Acrópolis!. y. de tomates y legumbres dirigiéndose como en Constantinopla hacia la ciudad con el burdo apresuramiento de los grandes abejorros. Qué letania más dulce nos meceria.. He pasado todas mis noches de mar al raso. Estamos desorientados. aquí el Peloponeso. no nos detenemos. muy poco parecidos a los de Brousse y de detrás de Escutari. ni siquiera nos lo imaginamos. plano en la cumbre y flanqueado a la derecha por un cubo amarillo. un puerto. La proa ha pivotado largamente sobre la bisagra del timón. rodeamos una isla. sino la de las olas separadas por el estrave en su frotamiento calado a lo largo de la carena vibrante del esfuerzo de las hélices. El peñasco simbólico desaparecido tapado por un promontorio.. La tierra de Eubea está en estribor. Aquí el faro blanco. muy a lo lejos.

frente a Eleusis. se violenta. pasajeros de Atenas! Mezcolanza. vociferaciones y. una vergüenza para el gobierno griego que instauró todo eso. el pabellón del cólera. sin que un solo árbol atenuara los rigores en esta isla del diablo. Se ha izado el pabellón amarillo. ¡Valor. Nos detenemos. Caen las áncoras. hay un señor con boina blanca. Una cuarentena estúpida.. El capitán se altera. ¡La cuarentena! Una cuarentena infecta en una isla desolada. grande como una plaza pública. Un restaurante -titulo pomposo-. inquietud general. donde los que regentan este negocio. un chupatintas! Barreras enrejadas separan unos campamentos de barracas.. de Praga a Atenas. administrada contra todas las leyes del buen sentido: esta cuarentena. durmiendo entre desconocidos. Ah. insultos. indeseables. en la miseria y las tijeretas. veinte naves están allí amarradas con pabellón amarillo. ¡Cuántos gritos. bajo un cielo de fuego. Aquí funcionarios. Para información: después de cinco meses de viajes en ese momento. ¡Estupor! Zafarrancho. grita. habia gastado 800 francos (de 191 1) incluidas las cargas de mi aparato fotográfico. ioh. Los bultos y las cajas. un diputado según parece. Se nos retuvo durante cuatro días. un foco de cólera. ?cómo se las arregló la gente pobre. obsequioso con los ricos. ¡El que ya conocemos. lugar de estafas. el de Kavas en el mar Negro de Tusla en el Mármara. ' . insulta: las chalupas están en la mar. aquellos para quien un dracma es una fortuna? Era en la isla San Jorge. pasado. permiten que se venda el agua a cuarenta céntimos el litro y obligan a comer suciedades a precios escandalosos.. allí rateros. brutal y grosero con los pobres: ¡un funcionario. los hombre y las mujeres descienden rodando por las escaleras. en efecto! D e repente la hélice enmudece.diez.. bahía de Salamina. aplasta esta época vil! Épicos lugares vilipendiados por ' El dracma valia un franco. en todas las lenguas! Sobre un pequeño muelle al que nos guían los remeros.

Nikolesteos. la inmunidad y quién sabe si también la recompensa honorifica. marginaba nuestras recriminaciones con alabanzas ditirámbicas y granujas. Pero no. Que una ansiedad me oprimía. que estaba en una excitación extrema y que tuviera a bien dejarme solo. y he aceptado desde hace mucho tiempo que aqui esté como el depósito del calibre sagrado. firmadas Parapoulos. se encontraron en unánime compañia. Pitanopoulos. Y nuestras quejas consignadas en el libro de viajeros de esta isla. que conduce a los Estamos en 1911. Después recorri las calles esperando que el sol bajara deseoso de terminar la jornada "ahi arriba". Una fiebre sacudía mi corazón. no me quedara más que ir a acostarme. Bebi café toda la tarde. base de toda medida de arte. Danopoulos. una vez abajo. pero yo inventaba mil pretextos para no subir "ahi arriba" inmediatakente.unos descendientes fantoches. No sé muy bien por qué esta colina encubre la esencia del pensamiento artistico. Ver la Acrópolis es un sueño que se acaricia2 sin imaginar siquiera realizarlo. etc. y me absorbi en la lectura de una voluminosa correspondencia recogida en Correos y que remontaba a cinco semanas. un patriotismo ciego y estrecho. pero el gusto. Habiamos llegado a Atenas a las once de la mañana. Sé medir la perfección de sus templos y reconocer que en ninguna otra parte son tan extraordinarios. Finalmente le expliqué a mi buen amigo Auguste que no subiria con él. asi fue como os conocimos por primera vez. y que. bastaban para asegurar a los administradores de esta infamia. 174 . mejor dicho el corazón. ¿Por qué esta arquitectura y no otra? Quiero creer que la lógica debe explicar que todo está aqui resuelto según la más insuperable fórmula..

después de tantas otras debo designarlo como el Maestro incontestable el Partenón. de otros periodos. Habiendo escalado unos peldaños demasiado altos. Unas tarimas en la parte inferior. el Partenón alzaba el entablamiento. ¡Cuántas veces toda mi persona se ha dejado llevar por un entusiasmo absoluto ya frente a las obras de otras razas. acreedor de esas piedras. no habia librado su secreto sino después de veinte dias de deseo y de trabajo. Con la violencia del combate. desde . incluso lleno de cólera. al pie de los templos? En mi es un problema inexplicable. Y ya nada de la vida exterior se manifestaba aquí. entre el cuarto y el quinto fuste acanalado. Y habiéndome vuelto de repente. y único y cuadrado. el Pentélico a lo lejos. habia de expresarse de manera formidable con la fuerza de las trompetas cuando cien bocas soplando determinan un clamor. portador en su falda de la marmórea herida y el Hymeto coloreado con la más opulenta púrpura. a pesar de un deseo a menudo de sustraerse a él. entré en el templo por el eje. el escepticismo deliberado del que cree inevitable la desilusión más amarga. Sin embargo. del único trazo de sus bronceados fustes. por qué lo llevamos de nuevo a la Acrópolis.& pueblos y dicta su credo. Nada existia más que el templo y el cielo y la zona de las losas atormentadas por siglos de depredaciones. el mismo ruido de las cataratas.. yo tenia en mi. cuando surge de su bandeja de piedra e inclinarme. cuando hube atravesado los Propileos. no tallados a escala humana. servian de soporte y lo exalzaban con veinte repeticiones. su gigantesca aparición me pasmó. de otras latitudes! ?Pero por qué.. <por qué. esa frente de piedra. El peristilo de la colina sagrada estaba franqueado. se lleva de nuevo. ante su supremacia? Y esta certeza ya presentida cuando concedia sin reserva al Islam todas mis fuerzas admirativas. acordándome que Estambul del que habia esperado tanto. únicos presentes.

El precipicio de la colina y la sobreeelevación del templo por encima de las losas de los Propileos. la persecución de su horizontalidad más allá del golfo de Egina. un pasado espectral. una presencia ineluctable. vuelven a pasar el blanco umbral de los Propileos. dos mil años son abolidos. si no estuviese dispersa desde hace mucho tiempo. y las "gotas" de los mútulos invocaban sus remaches. Y a mi espalda izquierda. caido sobre uno de los peldaños del templo. tomaba la fuerza de una inmensa estructura blindada de acero. sienten chispear. El sol poniente golpeará con su último dardo esa frente de metopas y de liso arquitrabe y.A este lugar antaño reservado a los dioses y al sacerdote. y. de una vez. elevándose en una extensión formidable. Era el año del gran cólera en Oriente y ningún extranjero corría riesgos allí. mar flameante. pronto mordidas por el disco solar. sufres la sacudida brutal y te mantienes vibrante. la sombra agazapada al fondo del palco privado de su techo. inabarcable como el mar. un silbido estridente echa al visitante y los cuatro o cinco 3 que han peregrinado desde Atenas. abrazaba todo el mar y el Peloponeso. luego una de las tres puertas y deteniéndose impresionados antes de iniciarse la escalera. montaíias ya oscuras. una áspera poesia sobrecoge. pasando entre las columnas. y encogiéndose de hombros. seguia al nivel de los tres peldaños. Exactamente a la hora en que el sol da a tierra. en el lugar preciso en que cesan las columnas. apartan de la percepción cualquier vestigio de vida moderna. la pared ficticia que constituye la repetición de los canales vivos de los fustes. . midiendo a sus pies como un precipicio de penumbra. despertaria. D e pie sobre el segundo escalón norte del templo. la cabeza hundida en el hueco de la mano. atravesando la puerta abierta al fondo del pórtico.

su mirada horizontal por encima de los Propileos. Sobre el declive de la vía que conduce al Partenón. Piedras esbeltamente talladas. Pero por encima de ellos están los grandes escalones de mármol.El Templo de la Victoria Aptera como un vigía en la cumbre de un pedestal de veinte metros en piedra aparejada. Los sacerdotes salían del palco y bajo el pórtico. su disco toca las tierras por la tarde en el mismo eje del templo. sintiendo a su espalda y a sus flancos. en una lejania que no es necesario reconstruir. para calmar la fiebre. Ya que también sería hermoso. el sol describe su curso hasta el ocaso. se dirigía al mar y a los montes lejanos que éste baña. que independientemente de la realidad -esos templos. Desde la cima de la colina el cerrado contorno oprime. los templos. y en la época de los calores caniculares. obstáculo decisivo para la escalada del hombre. los peldaños tallados en el mismo peñasco. y lanza al cielo sus colufinas apiñadas de diversas formas. La corona de piedra que limita el altiplano tiene el don de sustraer toda sospecha de vida. este mar. oponen una primera barrera. en esta primera tarde. el regazo de los montes. fuesen aunque . por sus peldaños. dedicadas a la Victoria. por propia iniciativa respetará el tácito contrato del silencio y de la placidez que nos invade. domina hacia la izquierda el nivel anaranjado del mar y proyecta en flamante cielo la silueta del fuste de ángulo jónico de su pronaos. al lado de un buen amigo que. un delicioso crepúsculo y el largo paseo por las avenidas de la ciudad tan alegre y límpida. toda esta piedra y este agua-. El espíritu despierto se embarga y se sumerge aturdido. Queda. En la llnea mediana del estuario en cuyo fondo se levanta el templo. esos montes.

haciéndole captar en bloque el gigantesco prisma de mármol tallado hadta lo alto con la rectitud de una matemática evidente y la nitidez que confiere a su labor el mecánico. ven correr ágiles caballeros. el sueño intrépido de un cerebro creador. Pero el frontón occidbntal marcando con su cumbre la mitad del espacio. cimiento sobre cimiento. y su surgimiento violento en su labrada envoltura lleva hasta una altura que la vista no sabe apreciar. parecen no haber sido puestas. Ante la inexplicable agudeza de esta ruina. tan claramente como si pudiera tocarlos.sólo por una hora. se ahonda cada vez más el abismo entre el alma que siente y el espiritu que mide. tanta es la coincidencia entre la medida de su prominencia y la pared a que se adosan. afirma . La austera abundancia de metopas y de triglifos bajo el remache de las gotas del alero. desprovista de su antiguo adoquinado y os arroja de alegria en admiración. hasta la columna extrema del frontón opuesto. el Partenón que echa hacia lo lejos su arquitrabe horizontal y opone a este paisaje concertado. deseando que fuera del color asi señalado. Yo los veo con mis ojos de miope. Que una alegria empuja hacia la roca desnuda. como asi fue hecho por el hombre. en lo alto. Habia creido poder comparar ese mármol al cobre nuevo. desplaza la mirada más allá de la cornisa izquierda del templo. su frente como un escudo.la rigidez de una máscara y su orientación inmutable. Las ocho columnas obedecen a una ley unánime. esa palabra sugiriese el explosivo clamor de esta masa extraordinaria levantada con la inexorabilidad de un oráculo. del templo de Minerva al templo de Erectea y de alli a los Propileos. . pero dando a creer que suben del subsuelo. Unos frisos todavia presentes en lo alto del palco.e n concierto con los montes. la lisa diadema de arquitrabe asentado sobre los ábacos. brotan del suelo. iExtraordinario! La impresión fisica es que un hálito más profundo dilata el pecho. Por debajo de ese pórtico se ve en su masa dominante. el mar y el sol.

los tiempos han tenido la razón de su parte. . frente al Partenón descrito. desde la mañana esplendorosa. Lo adornan frisos de h de agua y de acanto. Se decia de oro incrustado.e n los Propileos-. por primera vez has aqui en el Atica. de piedras preciosas. Es preciso señalar. en flores de mármol. elemento r . regresar en medio de los restos que siembran el suelo. portando el entablamiento de piedra donde. de marfil y de ébano. Sin embargo el templo alegre de los cuatro rostros ofrece a cada plano del cielo una cuota diferente.A cien pasos de alli. dominando el enorme precipicio de la colina ceñida en esta parte por paredes verticales de piedra del Pireo mezcladas con tambores de antiguas columnas. viviente. el alegre templo de los cuatro rostros . durante el mediodia embriagador. Y en la cara norte. mezclados a las palmetas. prueban que unas victorias corrian en actitudes de danzarinas. Mujeres extraiíamente severas y meditabundas y que portan sonrientes. El día y las semanas pasaron en este sueño y esta pesadilla. el Asia de los santuarios por una encantadora sorpresa había echado algo turbio en el acero de esa mirada. Pero gracias a Dios. pero n o lo recuerdo. Y agujeros de sellado. no conozco expresión alguna que refleje la cándida elegía de este pórtico tetrástilo. bajo la égida de las piedras que han sido levantadas de nuevo . una vez descansado. la actitud vertical de seis mujeres vestidas. aparecieron los dentellones. Pero me gusta más aún. aprovechando que habia creido poder sonreír. Seguramente esos mármoles cincelados de bajo-relieves se estén pudriendo en algún museo. tensas y sin embargo temblorosas -quizás la expresión más concreta aqui. se sabe. sonríe sobre una base de paredes lisas. sobrenatural.una anchura insigne y una insigne predominancia. presencia admitida por el indómito titán. encuadrados de manera netamente visible sobre la diadema del arquitrabe.e l de Erectea. carne. y yo saludo la monocromia reconquistada para la colina. deletrear el Partenón. Su orden es jónico -de Persépolis. los arquitrabes.

la juntura de los tambores: no sc encuentra... E n grandes placas. y la enérgica arista de los canales se prolonga como un solo trazo en un monolito! Poneos de bruces en el suelo delante de un fuste de los Propileos y examinad su nacimiento. Todo salta. ¡Hablando con propiedad... pero más nefastas que los terremotos. en 1687. os encontráis sobre un suelo enlosado cuya horizontalidad es tan absoluta como una teoría. la uña no nota nada.. Los templos de la Acrópolis cuentan hoy dos mil quinientos años. No sólo las tormentas han desencadenado sus acostumbradas trombas............. la juntura no existe. como ya he dicho.. En primer lugar. formadas... el silbido de los vigilantes nos arrancaba de allí y nos expulsaba más allá de la pared perforada por tres grandes puertas que a esta hora dominan...... 4 .. No han sido conservados desde hace quince siglos. desgarrado pero en pie y ahí está: Buscad sobre las columnas acanaladas.. Los turcos hicieron una fortaleza. Y han arrancado lo que crefan necesario.. sepamos eso y lo meditemos. Es conveniente que nosotros los constructores..... con veinte asentamientos.... también los hombres-trogloditas ciertamente estupefactos de su herencia han habitado la colina. de repente.hasta el atardecer cuando... la masa de alabastro reposa ... el Partenón servía de polvorín. chozas para la chiquillada..... losas de mármol y grandes bioques... ¡Qué mirador para un asalto! Un buen día... pasando la uña por esas zonas que se diferencian por la pátina ligeramente diversa que cada mármol sufre con el tiempo. una naciente oscuridad....... y han construido en mezcolanza de tapias y cascajos. Durante el ataque un obús revienta el tejado que encendía la pólvora. El Partenón ha permanecido...

¡No se puede concebir que ese diámetro sea también el de algunos engendros de nuestra Europa central. Como los tambores escalonados. por desgracia. iOh. la esquina de los capiteles apenas abultada está atada con tres pe- . como los anillos de una cadena rota. masa elocuentemente elástica. solevación audaz. Esta medición sutil realizada hace dos mil años -nimbo de un nacimient. echadas abajo .es todavía sensible.sin embargo sobre un suelo artificial. es un paño de mármol de mil adoquines ajustado hasta tal punto que provoca lakaricia y la mano ampliamente desplegada querrá penetrar el espejismo de esos cimientos milenarios: la superficie tan lisa como un espejo juguetea con las vetas diversas que propone cada adoquín. más ampliamente abierta en su mitad para que los carros pudiesen entrar en los Panateneos.. n o se les concede si n o se las ha visto la grandeza que les transmitió Ictinos. en lo que nosotros hacemos. Su diámetro sobrepasa la altura de un hombre -medida colosal empleada sobre una acrópolis. nosotros en el siglo veinte. que transmite al fuste el lastre entero del enorme entablamiento. Y la losa cavada a su alrededor a semejanza de un canalón de desagüe acusa un arcén de dos o tres milímetros quizás. Uno no se imagina lo que son esas columnas... festoneada por veinticuatro canales es intacta como la admiración que os produce. en un paisaje desierto fuera de todo parangón común entre los hombres. tan fresca y neta como si el escultor hubiera llevado ayer la tijera y la masa que han tallado ese mármol. pero. hondos cimientos o mejor. pensando. La pared de tres puertas. n o examinemos los escombros proyectados por la explosión! Sufriríais como yo. A la izquierda del Partenón columnas enteras están caídas. el aplastamiento de un arte incomparable y os entraría vergüenza. . La base del fuste. bastardos de Vignola! Bajo el arquitrabe unido.como un hombre que recibe pólvora en plena cara.

muchas veces he dejado la Acrópolis. se vinculan tanto a los anillos de la equina como a la suprema matemática del templo. Horas peligrosas. Un día. . practicando el arte de la arquitectura se encuentran en un momento de su carrera con el cerebro vacío. ante la tarea de dar forma viviente a una materia muerta. A más de veinte metros de altura (al principio de este primer viaje de Oriente. Ya que se prueba que el helenismo sumergente está precisamente en esas cosas señaladas. Callicrates y Fidias. Aquellos que. podrán concebir la melancolía de los soliloquios en medio de los escombros -de mis charlas heladas con las piedras mudas. Cada uno de esos anillos (ved desde el suelo este capitel vuelto del revés) tiene su altura evaluada en milímetros en una relación de faceta y de cuello. una vez medidas esas insólitas verdades sobre los restos (testigos útiles) considerarlos bajo la sombra de las cornisas4 y de constatar su indispensable función. y su vigía de mármol el Partenón. Es bello pues. no tenia aún el hábito de tomar las dimensiones exactas de los objetos que llamaban mi atención.queños anillos cuya medida total se inscribe en la longitud de una pulgada. desde la falda del Licabete que domina la Acrópolis. sin atreverme a afrontar que habría que trabajar algún día. clave de toda arquitectura. el corazón roto de dudas. que una alteración insensible reduciría a la nada. D e todas formas la toma de conciencia de las dimensiones me afectó en seguida. y los nombres de Ictinos. la colina desamparada. Alguna tarde. he visto más allá de la ciudad moderna encendiendo sus luces. Con las espaldas cargadas con un pesado presentimiento. provocadoras de una desconsoladora duda en la fuerza de nuestra fuerza. Horas laboriosas bajo la luz divulgadora de la Acrópolis. De ahí lo que yo llamo "el hombre del brazo alzado". en el arte de nuestro arte.

El oscuro nudo que abrocha el cielo a la noche de las tierras es el negro piloto de mármol. En medio del adormecimiento de las tierras. El visitante asiste como un S El mastic es.e l impasible piloto que con todo el movimiento de sus costados mantiene la dirección. hacia el Pireo. parecía. Una claridad moribunda sobre la sed de la tierra roja. osamenta trágica en una claridad que muere sobre todas esas tierras rojas. Eso es en efecto lo infernal de la visión. ' . bebida que fue prohibida en Francia el dla de la declaración de la guerra de 1914. portan la oscura frente. Carena de roca. Los montes del Peloponeso esperan la sombra para desaparecer y. Hoy he atravesado de nuevo los cascajos de un inmenso paisaje.dominándola para conducirla. Una serpiente de luz. el paisaje entero se suspende en la barrera horizontal del mar. en oriente. pero estallidos de claridad se funden entre ellas como las llamas surgidas de los tragaluces de una nave ardiendo. se abría una bahía. coagula una negra sangre sobre la Acrópolis y su Templo . Sus columnas nacidas en la sombra. Había tenido que beber bastante mastic5 para luchar contra el cólera de 1911 que invadía todo el Oriente. en la noche agarrada a todo lo que es firme. al mar que fue esa vía vibrante a través de la cual tantos tesoros conquistados vinieron a alinearse bajo los pórticos de los templos. un cielo vacilante se apaga en el mar. un antepasado de la absenta. en otro tiempo consagrada a unos misterios: iEleusis! Entre los vestigios antiguos la imaginación reconstituye el diálogo de los mármoles arquitrabados y de los horizontes del mar. se ilumina -boulevard límpido que envuelve la gran osamenta trágica y hacia la derecha se desliza hacia plazas animadas de vida moderna.

extraño. Hoy. unas nubes llegadas pesaban como balones sobre la bahía semirredonda. desgarrando el abanico rosa de los postreros rayos. los agudos violines atenazaban mi corazón. todavia he bebido demasiado mastic. desde hacia muchos dias. . verde y cubierto de moscas.muertos por las calles. desde Berlín hasta aquí. Y muy lojos los montes con sus dentaduras descantilladas. con el rostro al viento. y ya son siete meses viajando a través de Europa. Fue. Cuando lo veo de lejos es como un cadáver. El gran golpe ha sido el primero. y ya se me escapa. ayudaban al verde de la noche a penetrar de vapores amargos la masa palpitante del cielo. Glacial como una verdad inmensa e inmutable. Se acabó la ternura. El inmenso crisol removido ha cubierto con su bóveda las olas del bronce vertido en los golfos y las bahias y algunas islas flotan a lo ancho. La enfermedad me sofocaba. Ahi arriba a cada hora más muerte. He visto llevar a . Admiración. P e r o cuando veo en mi cuaderno de notas un croquis de Estambul. Es un arte fatal del que no escapas. tres pinos se retorcian en un desierto de arena. me deslizo ante las columnas y el entablamiento crueles. desterrando toda embriaguez. Estaba solo. sacerdotes con sus hábitos ortodoxos. en un ruidoso café. El cielo es negro. inefables emisarios del progreso europeo. ya no me gusta ir. Me penetró un frio. Estuve como todas las noches. El trenecillo me condujo a través de algunos intentos de cultivo. Ahí está otra vez esta música de cafés chics y de malos establecimientos.. se me calienta otra vez el corazón!. como escorias. Pronto estuvimos en lo alto de una colina.. adoración y después anonadamiento.

ni las Pirámides. tengo cosas fáciles.. Hojeando las mil fotografías clasificadas en las carpetas del Instituto Arqueológico. masa de otro mundo. desde ahora inseparable. La proa será Calabria y no Chipre. El gesto de las pirámides es vasto y estoy demasiado fatigado. Y sin embargo escribo con ojos que han visto la Acrópolis y regreso feliz. La conmoción extrema de todas esas semanas se disipa. que eleva! La alegría del volver a acordarme me asalta por completo y es fortificador el sentimiento de llevarme la vista de esas cosas como una parte nueva de mi existencia. contemplador del mar. menos el del Partenón. El que toma aun hombre y lo coloca por encima del mundo. Mi decisión está tomada: no abordaré ninguna nueva cultura. una cartuja.Hoy mi mensaje es más digno. . iOh! ¡Luz! iMármoles! iMonocromía! Frontones abolidos.. arquitecturas conocidas y soñaba con un rincón de Italia. La amplitud del hálito que modifica las dunas ha barrido de mi espíritu la queja de Edipo.. iAcrópolis que acoge. No veré ni la Mezquitade Omar. he visto la imagen de las tres Pirámides..

Eran educados. Y nada fuera de eso nos distraía: lo sabíamos. ¿Por qué nuestro progreso es feo? ¿Por qué los que todavía tienen sangre virgen se apresuran a sacar de nosotros lo peor? ¿Gustamos del arte? ¿No es seca Teoría seguir haciendo arte? ¿Es que ya nunca más haremos Armonía? Nos quedan santuarios para dudar por siempre jamás. Todo nos lleva a distinguir a los turcos. Allí. ¡Desde Brindisi. de hierba! Las montañas tienen una figura. tenían el re~petode la presencia de las cosas. las casas de madera.E N OCCIDENTE STOY muy afectado por todas esas cosas de Italia.¡Qué inmutabilidad! ¡Qué sabiduría! Las tardes ante los atrios de las grandes mezquitas. no se sabe nada del presente. Su obra es inmensa y bella. Los estilos se complican: aglomeración a menudo dudosa. grandiosa. se está E . Grecia con el templo y la cabaña: La tierra era desnuda. Era lógico que la vida se concentrase en las aldeas. he visto todos los estilos y todos los tipos de casas. montañas de piedra y con el mismo perfil -Turquía con las mezquitas. el Athos con conventos cerrados como una prisión alrededor de la única iglesia bizantina. y todas las especies de árboles y de flores. los cementerios. Había vivido cuatro meses de magistral sencillez: el mar. ¡Qué unidad! .. graves..

Terminado de escribir en Nápoles el 10 de octubre de 1911 por Charles-Edouard Jeanneret. Te sacude por entero porque el aislamiento es completo. lo trágico y la alegria exultante se tocan.en el pasado.. por Le Corbusier. Se ven realidades de otros tiempos y más allá el mar. Releido el 17 de julio de 1965. Tengo veinte años y no puedo responder. en el 24 de Nungesser et Coti. ... Eso ocurre sobre la Acrópolis. . sobre los peldaños del Partenón.

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