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Introducción a la Economía

Historia Teoría Económica

Autores.

Indice

Adam Smith (1723-1790)

Thomas Robert Malthus (1766-1834)

David Ricardo (1772-1823)

John Stuart Mill (1806-1873): la libertad del individuo

Karl Marx (1818-1883)

John Maynard Keynes (1883-1946)


Adam Smith (1723-1790)
Adam Smith (1723-1790), Hijo de una modesta familia escocesa, a los 14 años
ingresa en la Universidad de Glasgow donde se convierte en discípulo del profesor de
filosofía moral F. Hutchison. Después ingresa en la Universidad de Oxford donde permanece
seis años. En 1748 ocupa un puesto de profesor de literatura en la Universidad de
Edimburgo y en 1751 pasa a la de Glasgow donde substituye a Hutchison en la cátedra de
Filosofía Moral.

Adam Smith, es uno de los grandes investigadores que influyen en el pensamiento


económico del siglo XIX, y el creador de la escuela clásica en economía. Vive en la
Inglaterra de los comienzos de la revolución industrial. Escribe La riqueza de las naciones
en 1776, que es un tratado sobre el funcionamiento del sistema capitalista, lo que le
valdrá la enemistad de la burguesía.
Su teoría se fundamenta en la división del trabajo, en la especialización
productiva y en el libre intercambio comercial. Según Adam Smith, el crecimiento
económico depende de la amplitud del mercado. Pero el mercado es el gran
desconocido de la economía, ya que depende tanto de la extensión geográfica como del
consumo interno, y del desarrollo económico.
Para Adam Smith hay dos clases sociales dentro de la fuerza de trabajo, los
trabajadores activos y los excedentes o parados, que mantienen el precio de la fuerza de
trabajo en niveles reducidos.
La riqueza, para Adam Smith, depende de la capacidad productiva de la industria
que produce bienes. Los servicios no crean riqueza. También desarrolla la teoría del
valor, según la cual: el valor es el precio de las cosas, es decir, el precio de las materias
primas, más el valor añadido por la fuerza de trabajo en su transformación. El precio de la
fuerza de trabajo es un precio justo, ya que responde a las leyes de la oferta y la
demanda, y es lo que el obrero necesita para sobrevivir, idea con la que justifica el modelo
económico capitalista.
El mercado es el que, con medidas de compensación, pone el precio justo, por medio
de una mano invisible que vela por la justicia de los precios del mercado, los cuales
siempre tienden a estar lo más bajos posible. Además, según Adam Smith, los costes
constantes no varían con la escala.

Para Adam Smith, el Estado debía abstenerse de intervenir en la economía ya que si los
hombres actuaban libremente en la búsqueda de su propio interés, había una mano invisible
que convertía sus esfuerzos en beneficios para todos.

Adam Smith justificará el reparto de la riqueza entre el proletariado y la


burguesía porque estas dos clases sociales son las que crean riqueza. Para Adam Smith,
la acumulación de capital se debe a las diferencias de trabajo en condiciones
iguales, por eso la burguesía tiene derecho a una mayor parte de la riqueza.
El Estado debe intervenir lo menos posible y dejar que las fuerzas de la oferta y la
demanda actúen libremente. Adam Smith explica, y justifica, cómo funciona el capitalismo.
ESTAS FUERON SUS PALABRAS
Pero es sólo por su propio provecho que un hombre emplea su capital en apoyo de la
industria; por tanto, siempre se esforzará en usarlo en la industria cuyo producto tienda a ser
de mayor valor o en intercambiarlo por la mayor cantidad posible de dinero u otros bienes...
En esto está, como en otros muchos casos, guiado por una mano invisible para alcanzar un
fin que no formaba parte de su intención. Y tampoco es lo peor para la sociedad que esto
haya sido así. Al buscar su propio interés, el hombre a menudo favorece el de la sociedad
mejor que cuando realmente desea hacerlo.

Adam Smith, "La Riqueza de las Naciones", Libro IV, Cap. 2

Síntesis.

Adam Smith (1723-1790)

• Creador de la escuela clásica de la economía


• La Riqueza de las Naciones (1776), que era un tratado sobre el funcionamiento del sistema
capitalista.
• Su teoría se fundamenta en la división del trabajo, en la especialización productiva y en el libre
intercambio comercial. El crecimiento económico depende de la amplitud del mercado.
• Hay dos clases sociales dentro de la fuerza de trabajo: los trabajadores activos y los inactivos.
• La riqueza depende de la capacidad productiva de la industria y no de los servicios
• Desarrolla la teoría del valor: el precio de las cosas depende de las materias primas, más el valor
añadido por la fuerza de trabajo en su transformación.
• Considera que el precio de la fuerza del trabajo es un precio justo ya que responde a las leyes de
la oferta y la demanda. Y es lo que necesita el obrero para sobrevivir.
• El mercado pone el precio justo por medio de una mano invisible.
• La acumulación de capital se debe a las diferencias de trabajo en condiciones iguales, por eso la
burguesía tiene derecho a una mayor parte de la riqueza.
• El estado debe intervenir lo menos posible y dejar que las fuerzas de la oferta y la demanda
actúen libremente.

Malthus (1766-1834)
Thomas Robert Malthus (1766-1834), Economista británico de la escuela clásica,
discípulo de Adam Smith. Estudió en Cambridge donde se graduó en matemáticas y se ordenó
religiosamente como pastor de la Iglesia Anglicana. En 1805 fue nombrado profesor de historia
moderna y economía política del East India College, con lo que, de hecho, fue el primer profesor de
economía política de la historia.

El pesimismo de la escuela clásica queda expresado claramente por Malthus. La población y la riqueza
pueden crecer, pero hay un límite, alcanzado el cual, se llegará a un estado estacionario en el que la
vida será miserable, mera supervivencia.
Obras:

"Primer ensayo sobre el principio de la población" (1798).


"Naturaleza y Progreso de las Rentas" (1815)
"Las Leyes de Pobres" (1817)
"Principios de Economía Política" (1820)
"Definiciones de Economía Política" (1827).

Descripción de sus obras:

En 1798 Ensayo sobre el principio de población donde se relaciona el


crecimiento de la población con el incremento de los alimentos.
Malthus llega a la conclusión de que la población crece en progresión geométrica
y los alimentos en progresión aritmética, con lo que se llegaría a un momento en
el que no sería posible alimentar a toda la población y aumentaría la mortalidad.
Para evitar esto se hace necesario controlar la natalidad. Esta idea tiene un
corolario, y es que: el crecimiento económico tiene un límite.
Malthus formula por primera vez la ley de rendimientos decrecientes
(junto con David Ricardo y John Stuart Mill) aplicada a la productividad
agrícola, debido al cultivo de las tierras marginales, que son menos productivas.
Según Malthus, con la inflación de los precios, el salario de los obreros
pierde valor, pero sufre un ajuste automático en virtud de las fuerzas de
la oferta y la demanda. Esta es, básicamente, la misma idea que formula Smith.
Malthus abogó por una agricultura protegida por el Estado en sus
productos básicos, como los cereales, puesto que consideraba a la agricultura
como un factor fundamental de desarrollo.

David Ricardo (1772-1823)


Hijo de un banquero judío que emigró de Holanda a Inglaterra, fue, ante todo y a plenitud, un
inglés de su tiempo. Y no solo por su conversión al cuaquerismo en el momento de su
matrimonio, sino por su profunda compenetración con la realidad inglesa de inicios del nuevo
siglo.

A diferencia de Adam Smith, en cuyos trabajos se apoyó, Ricardo se preocupó sólo en


segunda instancia en averiguar las causas del crecimiento o, si se prefiere el origen de "la
riqueza de las naciones". Aunque también se podría decir que sus preocupaciones en torno
al crecimiento lo llevaron a interesarse en primer lugar en los factores que explican la
distribución de la renta.
Al autor de los "Principios de economía política y tributación" (1817) lo inquietaba
especialmente la tendencia de la baja de los beneficios. Tendencia a su entender inevitable
en la economía inglesa, pero que podía contrarrestarse con el desarrollo del comercio
exterior. No a la manera de Adam Smith, que destacaba el papel de las exportaciones de
manufacturas y en la profundización de la división del trabajo. Sí a través de las
importaciones de cereales baratos que impedirían que suba el salario normal. Y, por ende,
facilitarían el aumento de los beneficios y la acumulación necesaria para el crecimiento.

ESTAS FUERON SUS PALABRAS


Para la prosperidad general, no puede considerarse nunca excesiva la facilidad que se de a
la circulación e intercambio de toda clase de propiedad, ya que es por ese medio que el
capital de toda clase tiene la posibilidad de encontrar el camino hacia las manos de aquellos
que mejor lo emplearán en aumentar el producto del país.

Obras

The High Price of Bullion, A Proof of the Depreciation of Bank Notes, 1810.
Observations on some Passages in a Article in the Edinburgh Review, on the Depreciation of
the Paper Currency, 1811.
Reply to Mr. Bosanquet's Practical Observation on the Report of the Bullion Committee, 1811.

An Essay on the Influence of a Low Price of Corn on the Profits of Stock

John Stuart Mill (1806-1873): la


libertad del individuo
John Stuart Mill (1806-1873), Educado desde muy pequeño directamente por su padre,
James Mill, se convirtió en una especie de niño superdotado intelectualmente aunque con
dificultades para sus relaciones sociales y con el sexo opuesto.

Liberal, pero profundamente preocupado por las cuestiones sociales, defendió la libertad
sindical y el cooperativismo. Fue pionero del feminismo y, en su juventud, fue arrestado por
propagar métodos de control de natalidad.

Discípulo de Jeremy Bentham y seguidor de David Ricardo, prestó especial atención a temas
metodológicos y avanzó muchas ideas recogidas posteriormente por la Economía del
Bienestar

John Stuart Mill, es otro de los grandes economistas del siglo XIX. En la cuestión del Estado
sigue las teorías de Tocqueville , que señaló los peligros que tiene la democracia de
convertirse en la dictadura de las mayorías.
Para John Stuart Mill el Estado tiene sus peligros y aboga por su eliminación;
proponiendo un liberalismo económico estricto en el que la libertad personal y de
empresa sean las leyes que gobiernen las relaciones sociales. El Estado debe ser poco
interventor en cuestiones económicas, aunque acude al Estado para mantener un orden
que permita el desarrollo económico, aunque también aboga por una reforma de la sociedad
que posibilite que el desarrollo económico alcance a todos.
John Stuart Mill es el inventor del concepto de utilitarismo en economía: doctrina que
considera la utilidad económica como único principio moral. No en vano, para Mill las
leyes económicas son leyes naturales. También es el que perfecciona la ley de rendimientos
decrecientes, y desarrolla la teoría del valor de Adam Smith. Afirma que el valor es el
trabajo.

Karl Marx, (1818-1883)


Karl Marx, discípulo de Ricardo, vive la primera gran crisis del capitalismo industrial
en la década de 1830 y la consecuente crisis política de 1848. Tiene por tanto que dar una
explicación de esas convulsiones. La teoría que elabora predice la evolución socioeconómica
futura e invita a los trabajadores a participar activamente acelerando la transformación del
sistema.

Partiendo de la teoría ricardiana del valor-trabajo, deduce que el salario


percibido por los trabajadores es exactamente el coste de producirlo. La
plusvalía es la diferencia entre el valor de las mercancías producidas y el
valor de la fuerza de trabajo que se haya utilizado. Las relaciones de
producción en el sistema capitalista y la superestructura jurídica que emana
de ellas determinan que la plusvalía sea apropiada por la clase burguesa, los
propietarios de los medios de producción. Las fuerzas del sistema empujan a la
clase dominante a una continua acumulación de capital lo que provoca la
disminución de la tasa de beneficios a la vez que la concentración del
capital en muy pocas manos. La progresiva mecanización crea un permanente
ejército industrial de reserva que mantiene los salarios al borde de la
depauperación. La contradicción entre la concentración de capital en pocas
manos y la organización por la industria de masivas estructuras disciplinadas de
trabajadores provocará necesariamente el estallido de la revolución social y la
"expropiación de los expropiadores".

John Mainard Keynes, (1883-1946)


Cambridge 1883 - 1946
Economista
Gran Bretaña

Educado en Eton y en el King´s College de Cambridge, estudió matemáticas, historia y filosofía,


pasando a la economía por influencia de Alfred Marshall. En 1906 entró a formar parte de Civil Service
de la India, y en dos años más tarde aceptó una Lectoría en economía ofrecida por Marshall. En 1913
pasó a ser director del "Economic Journal" y, un año más tarde, ya miembro de la Royal Comisión on
Indian Currency and Finance, escribió su trabajo "Indian Currency and Finance".

Durante la I Guerra Mundial trabajó en cuestiones monetarias y financieras, interviniendo en la


Conferencia de Paz de París, en las que aconsejó que se redujeran las compensaciones exigidas a
Alemania para facilitar de esta forma su recuperación. En 1919 publicó "The Economic Consequences
of the Peace", en el que analizaba el proceso de recuperación económica de Europa tras la I Guerra
Mundial. Su análisis del sistema capitalista continuó en 1923 con la publicación de "Tract on Monetary
Reform", en el que ataca los intentos de recuperar el patrón oro.

Su alejamiento de la ortodoxia económica se produjo con la publicación de "Treatise on Money"


(1930) y "General Theory of Employement, Interest and Money" (1936), en los que se aleja de los
cánones clásicos del pensamiento económico y marca el inicio de nuevas formas de pensamiento
económico y político. Su aceptación del capitalismo como sistema económico deja lugar, sin embargo,
para la crítica, especialmente en materia social.

El desempleo se constituirá en una de sus mayores preocupaciones, postulando la necesidad de una


participación del Estado como elemento regulador de los flujos y relaciones económicas, ideas que
fueron aplicadas por el presidente Roosevelt en Estados Unidos y posteriormente en la mayoría de los
países capitalistas, sobre todo a raíz de la Gran Depresión de 1929. Reconocido como el economista
más influyente del siglo XX, fue designado para ocupar altos cargos en la Administración británica,
como el de consejero financiero de la Corona y gobernador del Banco de Inglaterra. Elaboró el plan
británico de la Conferencia de Bretton Woods en 1943, cuyo objetivo era evitar los desórdenes
monetarios sucedidos antes de la II Guerra Mundial. Para ello, preveía la creación de un banco
internacional que regulara la oferta monetaria, origen del Fondo Monetario Internacional. Activo
colaborador de periódicos, dedicó también su tiempo en la dirección de un teatro de su propiedad y
como director de la Tate Gallery. En 1942 recibió el título de Barón de Tilton.

economía keynesiana ECON. Llamada también por algunos la revolución keynesiana o la nueva
economía. Explicación enteramente nueva del ciclo del comercio y de los medios para su control,
presentada por j.m. keynes en su obra teoría general del empleo, el interés y el dinero (1936). Keynes y
sus seguidores sostenían que el gobierno de cualquier país tiene el poder y el deber de mantener el
empleo en el nivel más alto posible; lo que puede hacerse influenciando la demanda por bienes y
servicios mediante el ajuste en los impuestos y el gasto público, e influenciando la inversión privada
con el control monetario, en especial, en los niveles de las tasas de interés y el circulante. Otros
aspectos importantes de esta teoría económica son el ingreso nacional, la liquidez preferente y los
niveles del consumo y del ahorro.

Elasticidad f. ECON. Término que describe cómo cierto cambio en el precio de un artículo afecta su
oferta o su demanda.

elasticidad de la demanda ECON. Grado hasta el cual la demanda de una mercancía o servicio es
sensible o se ve afectada por un cambio en su precio. Si un pequeño cambio en el precio tiene
como resultado un cambio grande en su demanda, se dice que la demanda es elástica. El grado de
elasticidad se mide así: si 1% de reducción en el precio aumenta la demanda en menos de 1%, se dice
que la demanda es inelástica; si el 1% de reducción en el precio aumenta la demanda en más de 1%, la
demanda se considera elástica; si 1% de reducción en el precio aumenta la demanda exactamente en
1%, se dice que tiene una elasticidad unitaria.

elasticidad de la oferta ECON. Grado hasta el cual la oferta de un bien o servicio es sensible o lo
afecta un cambio en su precio. Si un aumento en el precio del 1% tiene como resultado un aumento en
la oferta de más de 1%, se dice que la oferta es elástica; si ésta aumenta en menos de 1% se dice que es
inelástica.

Con John Maynard Keynes (1883-1946) aparece la


respuesta del siglo XX, a las grandes figuras que habían
dado forma y dirección a la ciencia económica durante los
siglos XVIII y XIX. Su trabajo ha sido ampliamente
criticado pero su influencia se dejó sentir muy pronto,
proporcionó respuesta a las cuestiones candentes de la
época que la economía política convencional dejaba en gran
parte sin resolver. En los libros de texto escritos en la
década de 1930 no se encuentra un tratamiento sistemático
de la macro que trate de la determinación de los grandes
agregados de la renta y el empleo. En los textos de 20 años
después, este tratamiento ocupa un lugar destacado junto al
de la microeconomía, la teoría monetaria, la política
pública, tributación, los gastos del gobierno y el comercio
internacional y las finanzas. Su influencia no se limitó a los
países de habla inglesa, sino que se extendió por todo el
mundo no comunista, más, por los países muy desarrollados
que se enfrentaban a problemas similares de estabilización económica. Pero también por los
países subdesarrollados en tanto se iban preocupando por el comportamiento de sus rentas
dentro del marco del crecimiento económico. Aunque la teoría del crecimiento es muy post
keynesiana, procede del modelo de pensamiento macro relacionado con Keynes.

Keynes realizó su obra él solo, su pensamiento era algo más que una extensión lógica del
legado científico del pasado y proporcionó soluciones para las necesidades de aquella época, en
mayor medida de los que podría decirse al respecto, en cuanto a los que realizaron la
revolución marginalista.

Bertrand Russel influyó sobre el primer trabajo de Keynes sobre la teoría de la probabilidad y
la filosofía de George Moore influyó en su forma de vida y en una actitud no conformista en
cuanto a desafiar a las doctrinas aceptadas y a los convencionalismos. Con relación a su
economía política, estuvo en su primera fase moldeada por Marshall y Pigou. La ruptura
posterior de Keynes con el pensamiento de sus primeros maestros, significó también una
ruptura con la actitud reverente de Marshall hacia la corriente principal de la tradición de la
economía política inglesa. Mientras Marshall había contemplado con reverencia a Ricardo y a
Mill y había intentado vincular su propio pensamiento con el de ambos, Keynes admitía la
afinidad de sus propias ideas con las de los "Principios de economía política" de Malthus y con
las de otros escritos no ortodoxos que ponían en duda la suficiencia de la demanda. La esencia
del pensamiento de Keynes difiere de la de Ricardo, pero existe una similitud en cuanto a sus
realizaciones intelectuales, ya que ambos construyeron una imponente estructura de
pensamiento que, aunque abstracta y general, respondía a las condiciones de su época; ambos
pensamientos estaban destinados a influir en la política de una forma que afectaría a la suerte
de su propio país, por no decir a la del mundo, y estaban construidos mediante unas pocas
variables que integraban las distintas partes del edificio.

Todos los escritos importantes de Keynes sobre economía estuvieron instigados por los
problemas económicos de su época y fueron como intentos de desarrollar principios generales,
de los que deducir soluciones para dichos problemas. Su primer libro Moneda india y finanzas
de 1913, contiene un análisis del patrón monetario conocido en el nombre de gold-excange
standard (patrón oro de cambio), bajo el que todos los países fijan su moneda con respecto a un
país que siga el patrón oro. De este trabajo procede el interés de Keynes por la economía
monetaria, que le duró toda su vida. El gran conocimiento que tenía del patrón oro de cambio,
le colocó en una posición privilegiada cuando empezó a utilizarse este, ampliamente, en la
década de 1920.

"Tratado sobre la reforma monetaria"

Obra escrita en 1923, en el período de entreguerras, tras los desórdenes monetarios que la I
Guerra había dejado detrás de sí, contiene un ataque contra un objetivo, rompe con la larga
tradición que consideraba como algo evidente por sí mismo la deseabilidad del patrón oro. En
su opinión, las condiciones que habían apoyado al patrón oro en el siglo XIX había sufrido
profundos cambios. Por otra parte, ensalzó el ideal de los precios estables, no siempre
compatible con unas tasas de cambio también estables. Si hubiera que escoger entre unos
precios estables y unas tasas de cambio estables, Keynes habría preferido los primeros. Señaló
que un país que se somete a la disciplina del patrón oro compromete su libertad para seguir una
política interior independiente. Si hay inflación en otro lugar cualquiera, y especialmente en
una nación importante, ello será causa de que aquel país aumente su oro y de que la inflación se
extienda también dentro de sus fronteras; la deflación en otro lugar del mundo, tendría los
efectos opuestos. Las autoridades monetarias siguen de hecho, bajo el patrón oro, políticas que
apoyan las operaciones de éste o que evitan algunas de sus consecuencias. Es decir, que el
patrón oro no es automático, sino que requiere que se le dirija, es decir, que le ocurre lo mismo
que si se llevara a cabo una política de dinero dirigido bajo la cual a las tasas de cambio les
estaría permitido variar más libremente que si estuvieran adheridas al oro. Keynes publicó en
aquella época un folleto, El fin del "Laissez Faire", que elevaba el debate a un más alto nivel y
que ponía de manifiesto la necesidad de administrar y controlar la economía.

"Tratado sobre el dinero"

Obra en dos volúmenes que aparecieron en 1930. Contiene una exposición detallada de la
teoría y de la política monetaria, su impacto fue limitado debido a que fue eclipsada por su
Teoría general de 1936. La posterior dirección del pensamiento de Keynes está indicado por su
actitud crítica frente a la teoría cuantitativa del dinero y la de los saldos en efectivo y por su
apoyo a las teorías que estudian dicho tema desde el punto de vista de la renta. Para desarrollar
una teoría de los precios y sin olvidar el tipo de interés, tomó como punto de partida, no la
cantidad de dinero, sino el movimiento de las rentas monetarias ganadas por la producción de
bienes de consumo y de bienes de capital y gastadas en el consumo y la inversión. En esta obra,
Keynes intenta analizar la relación ahorro-inversión, relación que reaparecería, en forma
diferente, en la Teoría general. Las aportaciones del Tratado son:

El análisis de los motivos para retener dinero,

La preferencia relativa del público por mantener sus haberes en una forma más o menos
líquida, y
Los beneficios anticipados del nuevo capital.
Estas ideas alcanzaron plena madurez en la Teoría general, en la que la primera aparece con
el título de clasificación de los motivos para conservar el dinero, la segunda, con el de
preferencia por la liquidez y la tercera con el de eficacia marginal del capital. El Tratado no
considera la función de consumo. Arroja luz sobre las relaciones existentes entre el dinero, los
precios y los tipos de interés, pero no contiene una teoría de la determinación de la renta
nacional, que sí se encuentra en la Teoría general. En esta obra, Keynes realiza una síntesis del
Tratado y unía este análisis dentro del marco de una teoría de la producción.
En diferentes contextos, renueva su petición de dirección y control, y amplía la idea al
campo internacional al proponer que se instaure una autoridad monetaria supranacional de un
tipo similar a la organización creada en Bretton Woods 25 años más tarde. Reitera lo expresado
en anteriores artículos periódicos, acerca de las indeseables consecuencias del movimiento
incontrolado de capital a través de las fronteras internacionales. Señala que las inversiones en el
extranjero se hacen como consecuencia de los que los tipos de interés sean más altos en el
exterior. Pueden no conducir a ajustes en forma de mayores exportaciones de mercancías,
debido a que el movimiento de éstas refleja disparidades más bien en cuanto a costes, que en
cuanto a tipos de interés. Las inversiones en el exterior pueden ser causa de que suban los tipos
de interés en el interior, pueden frustrar la reducción del desempleo en el interior y pueden
requerir el asumir riesgos no garantizados. A fin de evitar la desviación de fondos de la
inversión en el interior al exterior, Keynes sugiere condiciones diferentes para ambas, un
subsidio en el primer caso y un impuesto en el segundo. Durante la década de 1930, se volvió
también aprensivo respecto a los efectos del libre comercio sobre un país como Inglaterra que
difícilmente equilibraba la balanza de pagos ya que sus importaciones superaban en gran
medida a las exportaciones. Sugirió que en lugar de permitir verse forzada a una deflación o a
una disminución de los salarios, debería llevar a cabo una política de protección mediante
tarifas. En un artículo publicado en 1933 va más lejos, indicando que una política de mayor
autosuficiencia y aislamiento económico podría reducir los costes de ajuste intolerables en caso
contrario.
Entre las grandes figuras del pasado Keynes destaca a Malthus y a Jevons. Son los que más
dejaron sentir su influencia sobre el trabajo de Keynes y con los que sus doctrinas o métodos
estuvieron más hermanados.

"La teoría general"


La teoría general de la ocupación, el interés y el dinero, fue la obra cumbre de Keynes,
publicada en 1936. La reacción inicial a este trabajo no fue universalmente favorable, pero gran
parte de la esencia de su pensamiento pasó pronto a formar parte de la doctrina económica
normalmente aceptada. Durante la II Guerra, publicó un pequeño tratado titulado Cómo pagar
la guerra en 1940, en el que desarrolló el concepto del "bache inflacionista" propuso préstamos
forzosos, unas veces descritos como ahorros forzosos y otras como pagos diferidos para
financiar la guerra. Posteriormente representó a Inglaterra en la conferencia de Bretton Woods
en 1944, en la que se debatió el proyecto de creación del Fondo Monetario Internacional y del
Banco Mundial y también en otras negociaciones internacionales. Abogó por una organización
financiera internacional con importantes posibilidades de expansión monetaria. Su plan no fue
adoptado en aquel momento pero sí llegó a realizarse parcialmente más tarde.
El capitalismo libera de la época moderna, que Smith había anunciado, cuya victoria había
sido proclamada por Ricardo y que Marx había intentado destruir, fue transformado por
Keynes. Cuando publicó esta obra el mundo estaba sufriendo todavía el masivo desempleo de
la gran depresión. La desesperanza se extendía respecto a un orden económico que dejaba a
tantos hombres sin trabajo. La economía política convencional aconsejaba nuevas deflaciones,
bajas de salarios y restricciones presupuestarias, pero todos estos remedios demostraban no
hacer sino agravar la enfermedad, en lugar de aliviarla. Se oían voces que anunciaban el
derrumbamiento del capitalismo y que proclamaban el cumplimiento de las predicciones de
Marx. Keynes indicó el camino para una solución diferente y su trabajo proporcionó un marco
teórico que contenía tanto un diagnóstico de las enfermedades económicas principales de la
época, como sugerencias para su curación. Su pensamiento fue conquistando gradualmente la
opinión económica y, bajo su influencia, el pleno empleo se convirtió en un objetivo que fue
explícitamente apoyado por los gobernantes de muchos países y buscado mediante las políticas
propuestas por él. En las décadas que siguieron a la II Guerra, las depresiones se convirtieron
en los países muy desarrollados en suaves y cortas recesiones, transformación que muchos
observadores han atribuido a la efectividad de la economía keynesiana.
En la evolución del pensamiento de Keynes las ideas expresadas en la teoría general
representan un desplazamiento desde la estabilización de los precios como objetivo de la
política pública, a la estabilización de la renta y del empleo a altos niveles. La esencia de esta
obra se puede resumir así: La renta nacional es igual a la suma de los gastos de consumo e
inversión. Una renta nacional de subempleo indica que los gastos son deficientes. Entre los
gastos de consumo e inversión, los de consumo son más pasivos y tienden a variar como
respuesta a las variaciones de la renta. Las variaciones de la renta están originadas por las
variaciones de la inversión, a las que reflejan en forma ampliada. El gasto de inversión está
determinado por la relación existente entre la tasa de retribución de la inversión esperada y el
tipo de interés. El tipo de interés refleja la preferencia del público por mantener parte de sus
haberes en forma líquida. El gasto deficiente, es decir, insuficiente para generar el pleno
empleo, puede ser aumentado mediante el estímulo del consumo y de la inversión. La inversión
privada puede ser complementada mediante la inversión pública, o sea, por el gasto
compensatorio de las autoridades públicas, que dará por resultado una "economía
compensatoria" y la socialización parcial de la inversión.
Keynes construyó esta teoría con la ayuda de un instrumento analítico:
En primer lugar, la función de consumo o propensión al consumo, es decir, la relación
funcional entre el consumo y la renta. Formulado en forma media o marginal y tiene su
contraparte en la propensión al ahorro, siendo la suma de ambas propensiones igual a la renta o
unidad. La relación entre el consumo y la renta se supone bastante estable, y no fija, y ello
facilita las predicciones acerca de las cantidades que los consumidores desembolsarán de las
diferentes e hipotéticas rentas.
En segundo lugar, el multiplicador, inversamente relacionado con el ahorro, y definido como
el inverso de la propensión marginal al ahorro, el cual indica la forma que una variación de la
inversión origina una variación múltiple del gasto de consumo y, por lo tanto, de la renta. Para
una propensión al consumo determinada, el multiplicador hacía posible calcular las variaciones
de la renta producidas por las variaciones de la inversión.
El tercer elemento del instrumento analítico de Keynes es la relación entre el ahorro y la
inversión, considerada nuevamente en la Teoría general. En el tratado el ahorro y la inversión
son considerados como desiguales, en ésta son descritos como iguales por definición, al ser
descritos ambos como la diferencia existente entre la renta y el consumo durante el mismo
período. Sin afectar a la esencia del argumento de Keynes, muchos intérpretes de su
pensamiento prefieren, sin embargo, una diferente formulación, en la que se distingue entre el
ahorro ex- ante o planeado y el ahorro ex-post o realizado. En esta interpretación, mientras el
ahorro expost es definido, al igual que la inversión, como la diferencia entre la renta y el
consumo del mismo período, con lo que el ahorro y la inversión son por definición iguales
entre sí, el ahorro exante es considerado como la diferencia entre el consumo de un período y la
renta del período precedente. El ahorro ex- ante puede ser menor o mayor que la inversión; en
el primer caso, la renta y el ahorro se elevarán consiguientemente durante los períodos
siguientes hasta que el ahorro ex -ante, el ahorro ex-post y la inversión sean iguales entre sí
cuando se alcance la renta de equilibrio. En el segundo caso, la renta, y con ella el ahorro,
bajarán durante los períodos siguientes hasta que hayan descendido hasta el nivel de equilibrio.
La cuarta parte del instrumento analítico de Keynes lo constituye el incentivo a invertir, que
refleja las variaciones de la eficacia marginal del capital o tasa de rendimiento esperada de las
diferentes sumas de inversión, y el tipo de interés. Este análisis adjudica un lugar prominente al
papel representado por las expectativas y subraya el carácter volátil de las inversiones, cuyas
fluctuaciones afectarán a su vez, a la renta. Coordina la decisión de inversión con el cuerpo
central de la teoría microeconómica al interpretar dicha decisión en función del principio de
maximización. Si disminuyen los rendimientos marginales esperados, conforme aumentan las
sumas dedicadas ala hipotética inversión, los rendimientos serán maximizados mediante un
gasto de inversión cuya tasa marginal de rendimientos sea igual al tipo de interés. Si se realizan
gastos mayores, el coste será superior a los rendimientos y si son menores los inversionistas no
agotarán las oportunidades para conseguir rendimientos por encima del coste.
Keynes se adhiere a la teoría de la preferencia por la liquidez para interpretar el interés,
teoría monetaria que explica el fenómeno en función del dinero, a diferencia de las teorías
"reales", como la teoría de la preferencia de tiempo o la teoría del interés-productividad. Desde
aquel punto de vista, el tipo de interés está relacionado funcionalmente con la cantidad de
dinero en efectivo que el público desea retener disminuyendo los tipos de interés conforme
suben los supuestos saldos en efectivo. La función de preferencia por la liquidez refleja los
diversos motivos para retener dinero en efectivo: motivos de especulación inducen a los
hombres a preferir el dinero en metálico a los valores cuando, en contraste con la opinión
reinante en el mercado, esperan que los precios de los valores vayan a bajar o, lo que es lo
mismo, que el tipo de interés vaya a subir. Las autoridades monetarias, al dotar al público de
mayores saldos en efectivo, pueden hacer que el tipo de interés descienda, estimulando con ello
un mayor volumen de inversión. La trampa de la liquidez, pone un límite a esta oportunidad
porque una vez que el tipo de interés ha llegado a un nivel muy bajo, el posterior aumento de
los saldos en efectivo no podrá ya seguir haciéndolo bajar. A este bajo nivel, los poseedores de
valores creerán que lo único que puede esperarse es un aumento de los tipos de interés o una
disminución de los precios de los valores, y estarán por ello, dispuestos a vender valores a las
autoridades monetarias a los precios reinantes, a fin de mantener el tipo de interés como está.
Por lo tanto, la pretensión de enfrentarse a una depresión mediante una política puramente
monetaria puede resultar un fracaso y deberá recurrirse a la política fiscal.: obras públicas o
reducciones de impuestos.

Más de Keynes

La concepción marxista del capitalismo descubrió mucho de los problemas del sistema o
contradicciones como él las llamó y, si bien sus predicciones principales no se han cumplido, el
descubrimiento de ellas alertó a los capitalistas para enmendar errores y desarrollar nuevos esquemas
teóricos que corrigieran situaciones angustiosas como la depresión de los años 30´s de la cual salió
fortalecido el sistema en parte, por la aportación de John Maynard Keynes.

La propuesta de Keynes gira alrededor de la economía mixta en la cual el gobierno juega un papel
crucial en la recuperación del capitalismo a través del gasto público, concepto revolucionario para el
capitalismo sostenedor desde su nacimiento, de la abstención total, por parte del gobierno, en asuntos
de la economía, sin embargo, para un capitalismo en depresión la receta de Keynes fue exitosa y
distinta de las propuestas de Smith y Marx.

En esencia Keynes proponía:

• Aumentar el gasto público para aumentar el empleo cuando el sistema entraba en crisis.
• El mayor pago de salarios provocaba crecimiento del consumo y del ahorro que se traducía en
mayor inversión y finalmente, en nuevos empleos entrando así el sistema en un circulo virtuoso
que lo apartaba de la crisis.

La propuesta Keynesiana funcionó pero con efectos secundarios indeseables principalmente para el
mundo subdesarrollado donde la creación de dinero sin el adecuado respaldo productivo, sumió a
muchos países en procesos inflacionarios de amplia proyección política y social.

Sin embargo, el pensamiento de Keynes como el de Smith y Marx dejó huella en el conocimiento de la
ciencia económica y en la historia de gran parte de la Humanidad y de ahí la importancia de estos
economistas.