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Dante Alighieri - Divina Comedia

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10/26/2015

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original

LIBROdot..

com
Dante Alighieri
Divina Comedia
INFIERNO
CANTO I
A mitad del camino de la vida, 1
en una selva oscura me encontraba 2
porque mi ruta había etraviado! "
#Cu$n dura cosa es decir cu$l era
esta salva%e selva, $spera & 'uerte
que me vuelve el temor al pensamiento( )
*s tan amarga casi cual la muerte+
mas por tratar del bien que allí encontr,,
de otras cosas dir, que me ocurrieron! -
.o no s, repetir c/mo entr, en ella
pues tan dormido me hallaba en el punto
que abandon, la senda verdadera! 12
0as cuando hube llegado al pie de un monte, 1"
allí donde aquel valle terminaba
que el cora1/n habíame aterrado, 12
hacia lo alto mir,, & vi que su cima
&a vestían los ra&os del planeta
que lleva recto por cualquier camino! 13
*ntonces se calm/ aquel miedo un poco,
que en el lago del alma había entrado
la noche que pas, con tanta angustia! 21
. como quien con aliento anhelante,
&a salido del pi,lago a la orilla,
se vuelve & mira al agua peligrosa, 24
tal mi $nimo, hu&endo todavía,
se volvi/ por mirar de nuevo el sitio
que a los que viven traspasar no de%a! 25
6epuesto un poco el cuerpo 'atigado,
seguí el camino por la &erma loma,
siempre a'irmando el pie de m$s aba%o! "7
. vi, casi al principio de la cuesta,
una on1a ligera & mu& velo1, "2
que de una piel con pintas se cubría+ ""
& de delante no se me apartaba,
mas de tal modo me cortaba el paso,
que muchas veces quise dar la vuelta! ")
*ntonces comen1aba un nuevo día,
& el sol se al1aba al par que las estrellas
que %unto a ,l el gran amor divino "-
sus belle1as movi/ por ve1 primera+ 47
así es que no auguraba nada malo
de aquella 'iera de la piel manchada 42
la hora del día & la dulce estaci/n+
mas no tal que terror no produ%ese
la imagen de un le/n que luego vi! 42
0e pareci/ que contra mí venía,
con la cabe1a erguida & hambre 'iera,
& hasta temerle parecia el aire! 43
. una loba que todo el apetito 4-
parecía cargar en su 'laque1a,
que ha hecho vivir a muchos en desgracia! 21
Tantos pesares ,sta me produ%o,
con el pavor que verla me causaba
que perdí la esperan1a de la cumbre! 24
. como aquel que alegre se hace rico
& llega luego un tiempo en que se arruina,
& en todo pensamiento su're & llora8 25
tal la bestia me hacía sin dar tregua,
pues, viniendo hacia mí mu& lentamente,
me empu%aba hacia allí donde el sol calla! )7
0ientras que &o ba%aba por la cuesta,
se me mostr/ delante de los o%os
alguien que, en su silencio, creí mudo! )"
Cuando vi a aquel en ese gran desierto
9Api$date de mi :&o le grit,:,
seas quien seas, sombra a hombre vivo!; ))
0e di%o8 9<ombre no so&, mas hombre 'ui,
& a mis padres dio cuna =ombardía
pues 0antua 'ue la patria de los dos! )-
Nací sub %ulio C,sar, aunque tarde, 57
& viví en 6oma ba%o el buen Augusto8
tiempos de 'alsos dioses mentirosos! 52
>oeta 'ui, & cant, de aquel %usto 5"
hi%o de Anquises que vino de Tro&a,
cuando Ili/n la soberbia 'ue abrasada! 52
?>or qu, retornas a tan grande pena,
& no subes al monte deleitoso
que es principio & ra1/n de toda dicha@; 53
9 ?*res Airgilio, pues, & aquella 'uente
de quien mana tal río de elocuencia@
:respondí &o con 'rente avergon1ada:! 31
Oh lu1 & honor de todos los poetas,
v$lgame el gran amor & el gran traba%o
que me han hecho estudiar tu gran volumen! 34
*res tB mi modelo & mi maestro+
el Bnico eres tB de quien tom,
el bello estilo que me ha dado honra! 35
0ira la bestia por la cual me he vuelto8
sabio 'amoso, de ella ponme a salvo,
pues hace que me tiemblen pulso & venas!; -7
9*s menester que sigas otra ruta
:me repuso despu,s que vio mi llanto:,
si quieres irte del lugar salva%e+ -"
pues esta bestia, que gritar te hace,
no de%a a nadie andar por su camino,
mas tanto se lo impide que los mata+ -)
& es su instinto tan cruel & tan malvado,
que nunca sacia su ansia codiciosa
& despu,s de comer m$s hambre aBn tiene! --
Con muchos animales se amanceba,
& ser$n muchos m$s hasta que venga 171
el =ebrel que la har$ morir con duelo! 172
Cste no comer$ tierra ni peltre,
sino virtud, amor, sabiduría,
& su cuna estar$ entre Dieltro & Dieltro! 172
<a de salvar a aquella humilde Italia
por quien muri/ Camila, la doncella,
Turno, *uríalo & Niso con heridas! 173
Cste la arro%ar$ de pueblo en pueblo,
hasta que d, con ella en el abismo,
del que la hi1o salir el *nvidioso! 111
>or lo que, por tu bien, pienso & decido
que vengas tras de mí, & ser, tu guía,
& he de llevarte por lugar eterno, 114
donde oir$s el aullar desesperado,
ver$s, dolientes, las antiguas sombras,
gritando todas la segunda muerte+ 115
& podr$s ver a aquellas que contenta
el 'uego, pues con'ían en llegar
a bienaventuras cualquier día+ 127
& si ascender deseas %unto a ,stas,
m$s digna que la mía allí ha& un alma8
te de%ar, con ella cuando marche+ 12"
que aquel *mperador que arriba reina,
puesto que &o a sus le&es 'ui rebelde,
no quiere que por mí a su reino subas! 12)
*n toda parte impera & allí rige+
allí est$ su ciudad & su alto trono!
iCu$n 'eli1 es quien ,l allí destina(; 12-
.o contest,8 9>oeta, te requiero
por aquel Dios que tB no conociste,
para huir de ,ste o de otro mal m$s grande, 1"2
que me lleves allí donde me has dicho,
& pueda ver la puerta de Ean >edro
& aquellos in'elices de que me hablas!; 1"2
*ntonces se ech/ a andar, & &o tras ,l!
CANTO II
*l día se marchaba, el aire oscuro
a los seres que habitan en la tierra
quitaba sus 'atigas+ & &o s/lo "
me disponía a sostener la guerra,
contra el camino & contra el su'rimiento
que sin errar evocar$ mi mente! )
#Oh musas( #Oh alto ingenio, sostenedme(
#0emoria que escribiste lo que vi,
aquí se advertir$ tu gran noble1a( -
.o comenc,8 9>oeta que me guías,
mira si mi virtud es su'iciente
antes de comen1ar tan ardua empresa! 12
TB nos contaste que el padre de Eilvio, 1"
sin estar aBn corrupto, al inmortal
reino lleg/, & lo hi1o en cuerpo & alma! 12
>ero si el adversario del pecado
le hi1o el 'avor, pensando el gran e'ecto
que de aquello saldría, el qu, & el cu$l, 13
no le parece indigno al hombre sabio+
pues 'ue de la alma 6oma & de su imperio
escogido por padre en el *mpíreo! 21
=a cual & el cual, a decir la verdad,
como el lugar sagrado 'ue elegida,
que habita el sucesor del ma&or >edro! 24
*n el via%e por el cual le alabas
escuch/ cosas que 'ueron motivo
de su triun'o & del manto de los papas! 25
Alli 'ue luego el Aaso de *lecci/n, 23
para llevar con'orto a aquella 'e
que de la salvaci/n es el principio! "7
0as &o, ?por qu, he de ir@ ?qui,n me lo otorga@
.o no so& >ablo ni tampoco *neas8
& ni &o ni los otros me creen digno! ""
>ues temo, si me entrego a ese via%e,
que ese camino sea una locura+
eres sabio+ &a entiendes lo que callo!; ")
. cual quien &a no quiere lo que quiso
cambiando el parecer por otro nuevo,
& de%a a un lado aquello que ha empe1ado, "-
así hice &o en aquella cuesta oscura8
porque, al pensarlo, abandon, la empresa
que tan aprisa había comen1ado! 42
9Ei he comprendido bien lo que me has dicho
:respondi/ del magn$nimo la sombra
la cobardía te ha atacado el alma+ 42
la cual estorba al hombre muchas veces,
& de empresas honradas le desvía,
cual reses que ven cosas en la sombra! 43
A 'in de que te libres de este miedo,
te dir, por qu, vine & qu, entendí
desde el punto en que l$stima te tuve! 21
0e hallaba entre las almas suspendidas 22
& me llam/ una dama santa & bella, 2"
de 'orma que a sus /rdenes me puse! 24
Frillaban sus pupilas m$s que estrellas+
& a hablarme comen1/, clara & suave,
ang,lica vo1, en este modo8 25
GAlma cort,s de 0antua, de la cual
aBn en el mundo dura la memoria,
& ha de durar a lo largo del tiempo8 )7
mi amigo, pero no de la ventura,
tal obst$culo encuentra en su camino
por la montaHa, que asustado vuelve8 )"
& temo que se encuentre tan perdido
que tarde me ha&a dispuesto al socorro,
segBn lo que escuch, de ,l en el cielo! ))
Ae pues, & con palabras elocuentes,
& cuanto en su remedio necesite,
a&Bdale, & consu,lame con ello! )-
.o, Featri1, so& quien te hace caminar+ 57
vengo del sitio al que volver deseo+
amor me mueve, amor me lleva a hablarte! 52
Cuando vuelva a presencia de mi DueHo 5"
le hablar, bien de ti 'recuentemente!I
*ntonces se call/ & &o le repuse8 52
GOh dama de virtud por quien supera
tan s/lo el hombre cuanto se contiene
con ba%o el cielo de es'era m$s pequeHa, 53
de tal modo me agrada lo que mandas,
que obedecer, si 'uera &a, es &a tarde+
no tienes m$s que abrirme tu deseo! 31
0as dime la ra1/n que no te impide
descender aquí aba%o & a este centro,
desde el lugar al que volver ansías!I 34
G =o que quieres saber tan por entero,
te dir, brevemente ::me repuso
por qu, ra1/n no temo haber ba%ado! 35
Temer se debe s/lo a aquellas cosas
que pueden causar algBn tipo de daHo+
mas a las otras no, pues mal no hacen! -7
Dios con su gracia me ha hecho de tal modo
que la miseria vuestra no me toca,
ni llama de este incendio me consume! -"
Jna dama gentil ha& en el cielo -4
que compadece a aquel a quien te envío,
mitigando allí arriba el duro %uicio! -)
Csta llam/ a =ucía a su presencia+ -5
& di%o8 9necesita tu devoto
ahora de ti, & &o a ti te lo encomiendo;! --
=ucía, que aborrece el su'rimiento,
se al1/ & vino hasta el sitio en que &o estaba, 171
sentada al par de la antigua 6aquel! 172
Di%o8 GFeatri1, de Dios vera alaban1a,
c/mo no a&udas a quien te am/ tanto,
& por ti se apart/ de los vulgares@ 172
?*s que no escuchas su llanto doliente@
?no ves la muerte que ahora le amena1a
en el torrente al que el mar no supera@I 173
No hubo en el mundo nadie tan ligero,
buscando el bien o hu&endo del peligro,
como &o al escuchar esas palabras! 111
GAc$ ba%, desde mi dulce escaHo,
con'iando en tu discurso virtuoso
que te honra a ti & aquellos que lo o&eron!I 114
Despu,s de que di%era estas palabras
volvi/ llorando los lucientes o%os,
haci,ndome venir aBn m$s aprisa+ 115
& vine a ti como ella lo quería+
te apart, de delante de la 'iera,
que alcan1ar te impedía el monte bello! 127
?Ku, pasa pues@, ?por qu,, por qu, vacilas@
?por qu, tal cobardía ha& en tu pecho@
?por qu, no tienes audacia ni arro%o@ 12"
Ei en la corte del cielo te apadrinan
tres mu%eres tan bienaventuradas,
& mis palabras tanto bien prometen!; 12)
Cual 'lorecillas, que el nocturno hielo
abate & cierra, luego se levantan,
& se abren cuando el sol las ilumina, 12-
así hice &o con mi valor cansado+
& tanto se encendi/ mi cora1/n,
que comenc, como alguien valeroso8 1"2
9(Ah, cu$n piadosa aquella que me a&uda(
& tB, cort,s, que pronto obedeciste
a quien di%o palabras verdaderas! 1"2
*l cora1/n me has puesto tan ansioso
de echar a andar con eso que me has dicho
que he vuelto &a al prop/sito primero! 1"3
Aamos, que mi deseo es como el tu&o!
E, mi guía, mi %e'e, & mi maestro!;
Asi le di%e, & luego que ech/ a andar, 141
entr, por el camino arduo & silvestre!
CANTO III
>O6 0L E* AA <AETA =A CIJDAD DO=I*NT*,
>O6 0L E* AA A= *T*6NO EJD6I0I*NTO,
>O6 0L E* AA A =A M*NT* COND*NADA! "
=A NJETICIA 0OAIO A 0I A=TO A6KJIT*CTO!
<LPO0* =A DIAINA >OT*ETAD,
*= EAF*6 EJ0O . *= A0O6 >6I0*6O! )
ANT*E D* 0L NO DJ* COEA C6*ADA
EINO =O *T*6NO . DJ6O *T*6NA0*NT*!
D*NAD, =OE KJ* AKJL *NT6QIE, TODA *E>*6ANPA! -
*stas palabras de color oscuro
vi escritas en lo alto de una puerta+
& &o8 90aestro, es grave su sentido!; 12
., cual persona cauta, ,l me repuso8
9Debes aquí de%ar todo recelo+
debes dar muerte aquí a tu cobardía! 12
<emos llegado al sitio que te he dicho
en que ver$s las gentes doloridas,
que perdieron el bien del intelecto!; 13
=uego tom/ mi mano con la su&a
con gesto alegre, que me con'ort/,
& en las cosas secretas me introdu%o! 21
Allí suspiros, llantos & altos a&es
resonaban al aiire sin estrellas,
& &o me ech, a llorar al escucharlo! 24
Diversas lenguas, h/rridas blas'emias,
palabras de dolor, acentos de ira,
roncos gritos al son de manota1os, 25
un tumulto 'ormaban, el cual gira
siempre en el aiire eternamente oscuro,
como arena al soplar el torbellino! "7
Con el terror ciHendo mi cabe1a
di%e8 90aestro, qu, es lo que &o escucho,
& qui,n son ,stos que el dolor abate@; ""
. ,l me repuso8 9*sta mísera suerte
tienen las tristes almas de esas gentes
que vivieron sin gloria & sin in'amia! ")
*st$n me1cladas con el coro in'ame
de $ngeles que no se rebelaron,
no por lealtad a Dios, sino a ellos mismos! "-
=os echa el cielo, porque menos bello
no sea, & el in'ierno los recha1a,
pues podrían dar gloria a los caídos!; 42
. &o8 90aestro, ?qu, les pesa tanto
& provoca lamentos tan amargos@;
6espondi/8 9Frevemente he de decirlo! 42
No tienen ,stos de muerte esperan1a,
& su vida obcecada es tan rastrera,
que envidiosos est$n de cualquier suerte! 43
.a no tiene memoria el mundo de ellos,
compasi/n & %usticia les desdeHa+
de ellos no hablemos, sino mira & pasa!; 21
. entonces pude ver un estandarte,
que corría girando tan ligero,
que parecía indigno de reposo! 24
. venía detr$s tan larga 'ila
de gente, que creído nunca hubiera
que hubiese a tantos la muerte deshecho! 25
. tras haber reconocido a alguno,
vi & conocí la sombra del que hi1o
por cobardía aquella gran renuncia! )7
Al punto comprendí, & estuve cierto,
que ,sta era la secta de los reos
a Dios & a sus contrarios displacientes! )"
=os desgraciados, que nunca vivieron,
iban desnudos & a1u1ados siempre
de moscones & avispas que allí había! ))
Cstos de sangre el rostro les baHaban,
que, me1clada con llanto, repugnantes
gusanos a sus pies la recogían! )-
. luego que a mirar me puse a otros,
vi gentes en la orilla de un gran río
& &o di%e8 90aestro, te suplico 52
que me digas qui,n son, & qu, designio
les hace tan ansiosos de cru1ar
como discierno entre la lu1 escasa!; 52
. ,l repuso8 9=a cosa he de contarte
cuando ha&amos parado nuestros pasos
en la triste ribera de Aqueronte!; 53
Con los o%os &a ba%os de vergRen1a,
temiendo molestarle con preguntas
de%, de hablar hasta llegar al río! 31
. he aquí que viene en bote hacia nosotros
un vie%o cano de cabello antiguo, 3"
gritando8 9#A& de vosotras, almas pravas( 34
No esper,is nunca contemplar el cielo+
vengo a llevaros hasta la otra orilla,
a la eterna tiniebla, al hielo, al 'uego! 35
. tB que aquí te encuentras, alma viva,
aparta de ,stos otros &a di'untos!;
>ero viendo que &o no me marchaba, -7
di%o8 9>or otra via & otros puertos
a la pla&a has de ir, no por aquí+
m$s leve leHo tendr$ que llevarte;! -"
. el guía a ,l8 9Caronte, no te irrites8
así se quiere allí donde se puede
lo que se quiere, & m$s no me preguntes!; -)
=as peludas me%illas del barquero
del lívido pantano, cu&os o%os
rodeaban las llamas, se calmaron! --
0as las almas desnudas & contritas,
cambiaron el color & rechinaban,
cuando escucharon las palabras crudas! 172
Flas'emaban de Dios & de sus padres,
del hombre, el sitio, el tiempo & la simiente
que los sembrara, & de su nacimiento! 172
=uego se recogieron todas %untas,
llorando 'uerte en la orilla malvada
que aguarda a todos los que a Dios no temen! 173
Car/n, demonio, con o%os de 'uego,
llam$ndolos a todos recogía+
da con el remo si alguno se atrasa! 111
Como en otoHo se vuelan las ho%as
unas tras otras, hasta que la rama
ve &a en la tierra todos sus despo%os, 114
de este modo de Ad$n las malas siembras
se arro%an de la orilla de una en una,
a la seHal, cual p$%aro al reclamo! 115
Así se 'ueron por el agua oscura,
& aBn antes de que hubieran descendido
&a un nuevo grupo se había 'ormado! 127
9<i%o mío :cort,s di%o el maestro
los que en ira de Dios hallan la muerte
llegan aquí de todos los países8 12"
& est$n ansiosos de cru1ar el río,
pues la %usticia santa les empu%a,
& así el temor se trans'orma en deseo! 12)
Aquí no cru1a nunca un alma %usta,
por lo cual si Car/n de ti se eno%a,
comprender$s qu, cosa signi'ica!; 12-
. dicho esto, la regi/n oscura
tembl/ con 'uer1a tal, que del espanto
la 'rente de sudor aBn se me baHa! 1"2
=a tierra lagrimosa lan1/ un viento
que hi1o brillar un rel$mpago ro%o
&, venci,ndome todos los sentidos, 1"2
me caí como el hombre que se duerme!
CANTO IA
6ompi/ el pro'undo sueHo de mi mente
un gran trueno, de modo que cual hombre
que a la 'uer1a despierta, me repuse+ "
la vista recobrada volví en torno
&a puesto en pie, mirando 'i%amente,
pues quería saber en d/nde estaba! )
*n verdad que me hallaba %usto al borde
del valle del abismo doloroso,
que atronaba con a&es in'initos! -
Oscuro & hondo era & nebuloso,
de modo que, aun mirando 'i%o al 'ondo,
no distinguía allí cosa ninguna! 12
9Descendamos ahora al ciego mundo
::di%o el poeta todo amortecido :8
&o ir, primero & tB vendr$s detr$s!; 12
. al darme cuenta &o de su color,
di%e8 9 ?C/mo he de ir si tB te asustas,
& tB a mis dudas sueles dar consuelo@; 13
. me di%o8 9=a angustia de las gentes
que est$n aquí en el rostro me ha pintado
la l$stima que tB piensas que es miedo! 21
Aamos, que larga ruta nos espera!;
Así me di%o, & así me hi1o entrar
al primer cerco que el abismo ciHe! 24
Allí, segBn lo que escuchar &o pude,
llanto no había, mas suspiros s/lo,
que al aire eterno le hacían temblar! 25
=o causaba la pena sin tormento
que su'ría una grande muchedumbre
de mu%eres, de niHos & de hombres! "7
*l buen 0aestro a mí8 9?No me preguntas
qu, espíritus son estos que est$s viendo@
Kuiero que sepas, antes de seguir, ""
que no pecaron8 & aunque tengan m,ritos,
no basta, pues est$n sin el bautismo,
donde la 'e en que crees principio tiene! ")
Al cristianismo 'ueron anteriores,
& a Dios debidamente no adoraron8
a ,stos tales &o mismo pertene1co! "-
>or tal de'ecto, no por otra culpa,
perdidos somos, & es nuestra condena
vivir sin esperan1a en el deseo!; 42
Eentí en el cora1/n una gran pena,
puesto que gentes de mucho valor
vi que en el limbo estaba suspendidos! 42
9Dime, maestro, dime, mi seHor
:&o comenc, por querer estar cierto
de aquella 'e que vence la ignorancia: 8 43
?sali/ alguno de aquí, que por sus m,ritos
o los de otro, se hiciera luego santo@;
. ,ste, que comprendi/ mi hablar cubierto, 21
respondi/8 9.o era nuevo en este estado,
cuando vi aquí ba%ar a un poderoso,
coronado con signos de victoria! 24
Eac/ la sombra del padre primero,
& las de Abel, su hi%o, & de No,,
del legista 0ois,s, el obediente+ 25
del patriarca Abraham, del re& David,
a Israel con sus hi%os & su padre,
& con 6aquel, por la que tanto hi1o, )7
& de otros muchos+ & les hi1o santos+
& debes de saber que antes de eso,
ni un esptritu humano se salvaba!; )"
No de%amos de andar porque ,l hablase,
mas aBn por la selva camin$bamos,
la selva, digo, de almas apiHadas ))
No est$bamos aBn mu& ale%ados
del sitio en que dormí, cuando vi un 'uego,
que al 'Bnebre hemis'erio derrotaba! )-
ABn nos encontr$bamos distantes,
mas no tanto que en parte &o no viese
cu$n digna gente estaba en aquel sitio! 52
9Oh tB que honoras toda ciencia & arte,
,stos ?qui,n son, que tal grande1a tienen,
que de todos los otros les separa@; 52
. respondi/8 9Eu honrosa nombradía,
que allí en tu mundo sigue resonando
gracia adquiere del cielo & recompensa!; 53
*ntre tanto una vo1 pude escuchar8
9<onremos al altísimo poeta+
vuelve su sombra, que marchado había!; 31
Cuando estuvo la vo1 quieta & callada,
vi cuatro grandes sombras que venían8
ni triste, ni 'eli1 era su rostro! 34
*l buen maestro comen1/ a decirme8
9Dí%ate en ,se con la espada en mano,
que como el %e'e va delante de ellos8 35
*s <omero, el ma&or de los poetas+
el satírico <oracio luego viene+
tercero, Ovidio+ & Bltimo, =ucano! -7
. aunque a todos igual que a mí les cuadra
el nombre que son/ en aquella vo1,
me hacen honor, & con esto hacen bien!; -"
Así reunida vi a la escuela bella
de aquel seHor del altísimo canto,
que sobre el resto cual $guila vuela! -)
Despu,s de haber hablado un rato entre ellos,
con gesto 'avorable me miraron8
& mi maestro, en tanto, sonreía! --
. todavía aBn m$s honor me hicieron
porque me condu%eron en su hilera,
siendo &o el seto entre tan grandes sabios! 172
Así anduvimos hasta aquella lu1,
hablando cosas que callar es bueno,
tal como era el hablarlas allí mismo! 172
Al pie llegamos de un castillo noble,
siete veces cercado de altos muros,
guardado entorno por un bello arro&o! 173
=o cru1amos igual que tierra 'irme+
cruc, por siete puertas con los sabios8
hasta llegar a un prado 'resco & verde! 111
Mente había con o%os graves, lentos,
con gran autoridad en su semblante8
hablaban poco, con voces suaves! 114
Nos apartamos a uno de los lados,
en un claro lugar alto & abierto,
tal que ver se podían todos ellos! 115
*rguido allí sobre el esmalte verde,
las magnas sombras 'u,ronme mostradas,
que de placer me colma haberlas visto! 127
A *lectra vi con muchos compaHeros, 121
& entre ellos conocí a <,ctor & a *neas,
& armado a C,sar, con o%os gri'aHos! 12"
Ai a >antasilea & a Camila, 124
& al re& =atino vi por la otra parte,
que se sentaba con su hi%a =avinia! 12)
Ai a Fruto, aquel que destron/ a Tarquino, 125
a Cornelia, a =ucrecia, a Nulia, a 0arcia+ 123
& a Ealadino vi, que estaba solo+ 12-
& al levantar un poco m$s la vista,
vi al maestro de todos los que saben, 1"1
sentado en 'ilos/'ica 'amilia! 1"2
Todos le miran, todos le dan honra8
& a E/crates, que al lado de >lat/n,
est$n m$s cerca de ,l que los restantes+ 1"2
Dem/crito, que el mundo pone en duda,
Ana$goras, Tales & Di/genes,
*mp,docles, <er$clito & Pen/n+ 1"3
& al que las plantas observ/ con tino, 1"-
Diosc/rides, digo+ & via Or'eo,
Tulio, =ivio & al moralista E,neca+ 141
al ge/metra *uclides, Tolomeo,
<ip/crates, Maleno & Avicena,
& a Averroes que hi1o el 9Comentario;! 144
No puedo detallar de todos ellos,
porque así me encadena el largo tema,
que dicho & hecho no se corresponden! 145
*l grupo de los seis se parti/ en dos8
por otra senda me llev/ mi guía,
de la quietud al aire temb loroso 127
& llegu, a un sitio en donde nada luce!
CANTO A
Así ba%, del círculo primero
al segundo que menos lugar ciHe, 2
& tanto m$s dolor, que al llanto mueve! "
Allí el horrible 0inos rechinaba! 4
A la entrada eamina los pecados+
%u1ga & ordena segBn se relíe! )
Digo que cuando un alma mal nacida
llega delante, todo lo con'iesa+
& aquel conocedor de los pecados -
ve el lugar del in'ierno que merece8
tantas veces se ciHe con la cola,
cuantos grados ,l quiere que sea echada! 12
Eiempre delante de ,l se encuentran muchos+
van esperando cada uno su %uicio,
hablan & escuchan, despu,s las arro%an! 12
9Oh tB que vienes al doloso albergue
:me di%o 0inos en cuanto me vio,
de%ando el acto de tan alto o'icio:+ 13
mira c/mo entras & de qui,n te 'ías8
no te engaHe la anchura de la entrada!;
. mi guta8 9?>or qu, le gritas tanto@ 21
No le entorpe1cas su 'atal camino+
así se quiso allí donde se puede
lo que se quiere, & m$s no me preguntes!; 24
Ahora comien1an las dolientes notas
a hac,rseme sentir+ & llego entonces
allí donde un gran llanto me golpea! 25
=legu, a un lugar de todas luces mudo,
que mugía cual mar en la tormenta,
si los vientos contrarios le combaten! "7
=a borrasca in'ernal, que nunca cesa,
en su rapiHa lleva a los espíritus+
volviendo & golpeando les acosa! ""
Cuando llegan delante de la ruina,
allí los gritos, el llanto, el lamento+
allí blas'eman del poder divino! ")
Comprendí que a tal clase de martirio
los lu%uriosos eran condenados,
que la ra1/n someten al deseo! "-
. cual los estorninos 'orman de alas
en invierno bandada larga & prieta,
así aquel viento a los malos espiritus8 42
arriba, aba%o, ac$ & allí les lleva+
& ninguna esperan1a les con'orta,
no de descanso, mas de menor pena! 42
. cual las grullas cantando sus la&s
largas hileras hacen en el aire,
así las vi venir lan1ando a&es, 43
a las sombras llevadas por el viento!
. &o di%e8 90aestro, qui,n son esas
gentes que el aire negro así castiga@; 21
9=a primera de la que las noticias
quieres saber ::me di%o aquel entonces:
'ue emperatri1 sobre muchos idiomas! 24
Ee inclin/ tanto al vicio de lu%uria,
que la lascivia licit/ en sus le&es,
para ocultar el asco al que era dada8 25
Eemíramis es ella, de quien dicen 23
que sucediera a Nino & 'ue su esposa8
mand/ en la tierra que el sult$n gobierna! )7
Ee mat/ aquella otra, enamorada, )1
traicionando el recuerdo de Eiqueo+
la que sigue es Cleopatra lu%uriosa! )"
A *lena ve, por la que tanta víctima )4
el tiempo se llev/, & ve al gran Aquiles )2
que por Amor al cabo combatiera+ ))
ve a >aris, a Trist$n!; . a m$s de mil )5
sombras me seHal/, & me nombr/, a dedo,
que Amor de nuestra vida les privara! )-
. despu,s de escuchar a mi maestro
nombrar a antiguas damas & caudillos,
les tuve pena, & casi me desma&o! 52
.o comenc,8 9>oeta, mu& gustoso 5"
hablaría a esos dos que vienen %untos
& parecen al viento tan ligeros!; 52
. ,l a mí8 9=os ver$s cuando &a est,n
m$s cerca de nosotros+ si les ruegas
en nombre de su amor, ellos vendr$n!; 53
Tan pronto como el viento allí los tra%o
alc, la vo18 9Oh almas a'anadas,
hablad, si no os lo impiden, con nosotros!; 31
Tal palomas llamadas del deseo,
al dulce nido con el ala al1ada,
van por el viento del querer llevadas, 34
ambos de%aron el grupo de Dido 32
& en el aire malsano se acercaron,
tan 'uerte 'ue mi grito a'ectuoso8 35
9Oh criatura graciosa & compasiva
que nos visitas por el aire perso 3-
a nosotras que el mundo ensangrentamos+ -7
si el 6e& del 0undo 'uese nuestro amigo
rogaríamos de ,l tu salvaci/n,
&a que te apiada nuestro mal perverso! -"
De lo que oír o lo que hablar os guste,
nosotros oiremos & hablaremos
mientras que el viento, como ahora, calle! -)
=a tierra en que nací est$ situada
en la 0arina donde el >o desciende
& con sus a'luentes se reBne! --
Amor, que al noble cora1/n se agarra,
a ,ste prendi/ de la bella persona
que me quitaron+ aBn me o'ende el modo! 172
Amor, que a todo amado a amar le obliga, 17"
prendi/ por ,ste en mí pasi/n tan 'uerte 174
que, como ves, aBn no me abandona! 172
*l Amor nos condu%o a morir %untos,
& a aquel que nos mat/ Caína espera!; 175
*stas palabras ellos nos di%eron! 173
Cuando escuch, a las almas doloridas
ba%, el rostro & tan ba%o lo tenía,
que el poeta me di%o al 'in8 9tKu, piensas@; 111
Al responderle comenc,8 9Ku, pena,
cu$nto dulce pensar, cu$nto deseo,
a ,stos condu%o a paso tan daHoso!; 114
Despu,s me volví a ellos & les di%e,
& comenc,8 9Drancesca, tus pesares
llorar me hacen triste & compasivo+ 115
dime, en la edad de los dulces suspiros
?c/mo o por qu, el Amor os concedi/
que conocieses tan turbios deseos@; 127
. repuso8 9NingBn dolor m$s grande
que el de acordarse del tiempo dichoso
en la desgracia+ & tu guía lo sabe! 12"
0as si saber la primera raí1
de nuestro amor deseas de tal modo,
hablar, como aquel que llora & habla8 12)
=eíamos un día por deleite,
c/mo hería el amor a =an1arote+ 123
solos los dos & sin recelo alguno! 12-
0uchas veces los o%os suspendieron
la lectura, & el rostro emblanquecía,
pero tan s/lo nos venci/ un pasa%e! 1"2
Al leer que la risa deseada 1""
era besada por tan gran amante,
,ste, que de mí nunca ha de apartarse, 1"2
la boca me bes/, todo ,l temblando!
Maleotto 'ue el libro & quien lo hi1o+
no seguimos le&endo &a ese día!; 1"3
. mientras un espiritu así hablaba,
lloraba el otro, tal que de piedad
des'allecí como si me muriese+ 141
& caí como un cuerpo muerto cae!
CANTO AI
Cuando cobr, el sentido que perdí
antes por la piedad de los cuHados,
que todo en la triste1a me sumieron, "
nuevas condenas, nuevos condenados
veía en cualquier sitio en que anduviera
& me volviese & a donde mirase! )
*ra el tercer recinto, el de la lluvia
eterna, maldecida, 'ría & densa8
de regla & calidad no cambia nunca! -
Mrueso grani1o, & agua sucia & nieve
descienden por el a ire tenebroso+
hiede la tierra cuando esto recibe! 12
Cerbero, 'iera monstruosa & cruel, 1"
caninamente ladra con tres 'auces
sobre la gente que aquí es sumergida! 12
6o%os los o%os, la barba unta & negra,
& ancho su vientre, & uHosas sus manos8
clava a las almas, desgarra & desuella! 13
=os hace aullar la lluvia como a perros,
de un lado hacen al otro su re'ugio,
los míseros pro'anos se revuelven! 21
Al advertirnos Cerbero, el gusano,
la boca abri/ & nos mostr/ los colmillos,
no había un miembro que tuviese quieto! 24
*tendiendo las palmas de las manos,
cogi/ tierra mi guía & a puHadas
la tir/ dentro del bramante tubo! 25
Cual hace el perro que ladrando rabia,
& mordiendo comida se apacigua,
que &a s/lo se a'ana en devorarla, "7
de igual manera las bocas impuras
del demonio Cerbero, que así atruena
las almas, que quisieran verse sordas! ""
Lbamos sobre sombras que atería
la densa lluvia, poniendo las plantas
en sus 'antasmas que parecen cuerpos! ")
*n el suelo &acían todas ellas,
salvo una que se al1/ a sentarse al punto
que pudo vernos pasar por delante! "-
9Oh tB que a estos in'iernos te han traído
:me di%o: recon/ceme si puedes8
tB 'uiste, antes que &o deshecho, hecho!; 42
9=a angustia que tB sientes : &o le di%e:
tal ve1 te ha&a sacado de mi mente,
& así creo que no te he visto nunca! 42
Dime qui,n eres pues que en tan penoso
lugar te han puesto, & a tan grandes males,
que si ha& m$s grandes no ser$n tan tristes!; 43
. ,l a m'í 9Tu ciudad, que tan repleta
de envidia est$ que &a rebosa el saco,
en sí me tuvo en la vida serena! 21
=os ciudadanos Ciacco me llamasteis+ 22
por la daHosa culpa de la gula,
como est$s viendo, en la lluvia me arrastro! 24
0as &o, alma triste, no me encuentro sola,
que ,stas se hallan en pena seme%ante
por seme%ante culpa;, & m$s no di%o! 25
.o le repuse8 9Ciacco, tu tormento
tanto me pesa que a llorar me invita,
pero dime, si sabes, qu, han de hacerse )7
de la ciudad partida los vecinos, )1
si alguno es %usto+ & dime la ra1/n
por la que tanta guerra la ha asolado!; )"
. ,l a mí8 9Tras de largas disensiones )4
ha de haber sangre, & el bando salva%e
echar$ al otro con grandes o'ensas+ ))
despu,s ser$ preciso que ,ste caiga
& el otro ascienda, luego de tres soles,
con la 'uer1a de Aquel que tanto alaban! )-
Alta tendr$ largo tiempo la 'rente,
teniendo al otro ba%o grandes pesos,
por m$s que de esto se avergRence & llore! 52
<a& dos %ustos, mas nadie les escucha+ 5"
son avaricia, soberbia & envidia
las tres antorchas que arden en los pechos!; 52
>uso aquí 'in al lagrimoso dicho!
. &o le di%e8 9ABn quiero que me in'ormes,
& que me hagas merced de m$s palabras+ 53
Darinatta & Tegghiaio, tan honrados,
Nacobo 6usticucci, Arrigo & 0osca,
& los otros que en bien obrar pensaron, 31
dime en qu, sitio est$n & ha1me saber,
pues me aprieta el deseo, si el in'ierno
los amarga, o el cielo los endul1a!; 34
. aqu,l8 9 *st$n entre las negras almas+
culpas varias al 'ondo los arro%an+
los podr$s ver si sigues m$s aba%o! 35
>ero cuando ha&as vuelto al dulce mundo,
te pido que a otras mentes me recuerdes+
m$s no te digo & m$s no te respondo!; -7
*ntonces desvi/ los o%os 'i%os,
me mir/ un poco, & agach/ la cara+
& a la par que los otros ca&/ ciego! -"
. el guía di%o8 9.a no se levanta
hasta que suene la ang,lica trompa,
& venga la enemiga autoridad! -)
Cada cual volver$ a su triste tumba,
retomar$n su carne & su apariencia,
& oir$n aquello que atruena por siempre!; --
Así pasamos por la sucia me1cla
de sombras & de lluvia a paso lento,
tratando sobre la vida 'utura! 172
. &o di%e8 90aestro, estos tormentos
crecer$n luego de la gran sentencia,
ser$n menores o tan dolorosos@; 172
. ,l contest/8 96ecurre a lo que sabes8
pues cuanto m$s per'ecta es una cosa
m$s siente el bien, & el dolor de igual modo, 173
. por m$s que esta gente maldecida
la verdadera per'ecci/n no encuentre,
entonces, m$s que ahora, esperan serlo!; 111
*n redondo seguimos nuestra ruta,
hablando de otras cosas que no cuento+
& al llegar a aquel sitio en que se ba%a 114
encontramos a >luto8 el enemigo! 112
CANTO AII
9#>ap, Eat$n, >ap, Eat$n aleppe(; 1
di%o >luto con vo1 enronquecida+
& aquel sabio gentil que todo sabe, "
me quiso con'ortar8 9No te detenga
el miedo, que por mucho que pudiese
no impedir$ que ba%es esta roca!; )
=uego volvi/se a aquel hocico hinchado,
& di%o8 9C$llate maldito lobo,
consBmete tB mismo con tu rabia! -
No sin ra1/n por el in'ierno vamos8
se quiso en lo alto all$ donde 0iguel
tom/ vengan1a del soberbio estupro!; 12
Cual las velas hinchadas por el viento
revueltas caen cuando se rompe el m$stil,
tal ca&/ a tierra la 'iera cruel! 12
Así ba%amos por la cuarta 'osa,
entrando m$s en el doliente valle
que traga todo el mal del universo! 13
#Ah %usticia de Dios(, ?qui,n amontona
nuevas penas & males cuales vi,
& por qu, nuestra culpa así nos tri1a@ 21
Como la ola que sobre Caribdis, 22
se destro1a con la otra que se encuentra,
así viene a chocarse aquí la gente! 24
Ai aquí m$s gente que en las otras partes,
& desde un lado al otro, con chillidos,
haciendo rodar pesos con el pecho! 25
*ntre ellos se golpean+ & despu,s
cada uno volvíase hacia atr$s,
gritando 9?>or qu, agarras@, ?por qu, tiras@; "7
Así giraban por el 'oso t,trico
de cada lado a la parte contraria,
siempre gritando el verso vergon1oso! ""
Al llegar luego todos se volvían
para otra %usta, a la mitad del círculo,
& &o, que estaba casi conmovido, ")
di%e8 90aestro, quiero que me epliques
quienes son ,stos, & si 'ueron cl,rigos
todos los tonsurados de la i1quierda!; "-
. ,l a mí! 9Dueron todos tan escasos
de la ra1/n en la vida primera,
que ningBn gasto hicieron con mesura! 42
Fastante claro l$dranlo sus voces,
al llegar a los dos puntos del círculo
donde culpa contraria los separa! 42
Cl,rigos 'ueron los que en la cabe1a
no tienen pelo, papas, cardenales,
que est$n ba%o el poder de la avaricia!; 43
. &o8 90aestro, entre tales su%etos
debiera &o conocer bien a algunos,
que inmundos 'ueron de tan grandes males!; 21
. ,l repuso8 9*s en vano lo que piensas8
la vida torpe que los ha ensuciado,
a cualquier conocer los hace oscuros! 24
Ee han de chocar los dos eternamente+
,stos han de surgir de sus sepulcros
con el puHo cerrado, & ,stos, mondos+ 25
mal dar & mal tener, el bello mundo
les ha quitado & puesto en esta lucha8
no empleo mas palabras en contarlo! )7
<i%o, &a puedes ver el corto aliento,
de los bienes 'iados a Dortuna,
por los que así se en1ar1an los humanos+ )"
que todo el oro que ha& ba%o la luna,
& eisti/ &a, a ninguna de estas almas
'atigadas podría dar reposo!; ))
90aestro ::di%e &o:, dime ?qui,n es esta
Dortuna a la que te re'ieres
que el bien del mundo tiene entre sus garras@; )-
. ,l me repuso8 9Oh locas criaturas,
qu, grande es la ignorancia que os o'ende+ 51
quiero que tB mis palabras incorpores! 52
Aquel cu&o saber trasciendo todo,
los cielos hi1o & les dio quien los mueve
tal que unas partes a otras se ilulninan, 52
distribu&endo igualmente la lu1+
de igual modo en las glorias mundanales
dispuso una ministra que cambiase 53
los bienes vanos cada cierto tiempo
de gente en gente & de una a la otra sangre,
aunque el seso del hombre no =o entienda+ 31
por =o que imperan unos & otros caen,
siguiendo los dict$menes de aquella
que est$ oculta en la &erba tal serpiente! 34
Auestro saber no puede conocerla+
& en su reino provee, %u1ga & dispone
cual las otras deidades en el su&o! 35
No tienen tregua nunca sus mudan1as,
necesidad la obliga a ser ligera+
& aBn ha& algunos que el triun'o consiguen! -7
*sta es aquella a la que ultra%an tanto,
aquellos que debieran alabarla,
& sin ra1/n la ve%an & maldicen! -"
0as ella en su alegría nada escucha+
'eli1 con las primeras criaturas
mueve su es'era & alegre se go1a! -)
Ahora ba%emos a ma&or castigo+ -5
caen las estrellas que salían cuando
ech, a andar, & han prohibido entretenerse!; --
Del círculo pasamos a otra orilla
sobre una 'uente que hierve & rebosa
por un canal que en ella da comien1o! 172
Aquel agua era negra m$s que persa+
&, siguiendo sus ondas tan oscuras,
por etraHo camino descendimos! 172
<asta un pantano va, llamado *stigia, 17)
este arro&uelo triste, cuando ba%a
al pie de la maligna cuesta gris! 173
. &o, que por mirar estaba atento,
gente en'angada vi en aquel pantano
toda desnuda, con airado rostro! 111
No s/lo con las manos se pegaban,
mas con los pies, el pecho & la cabe1a,
tro1o a tro1o arrancando con los dientes! 114
. el buen maestro8 9<i%o, mira ahora
las almas de esos que venci/ la c/lera,
& tambi,n quiero que por cierto te ngas 115
que ba%o el agua ha& gente que suspira,
& al agua hacen hervir la super'icie,
como dice tu vista a donde mire! 127
Desde el limo eclamaban8 9Triste hicimos
el aire dulce que del sol se alegra,
llevando dentro acidSoso humo8 12"
tristes estamos en el negro cieno!;
Ee atraviesa este himno en su ga1nate,
& enteras no les salen las palabras! 12)
Así dimos la vuelta al sucio po1o,
entre la escarpa seca & lo de enmedio+
mirando a quien del 'ango se atraganta8 12-
& al 'in llegamos al pie de una torre!
CANTO AIII
Digo, para seguir, que mucho antes 1
de llegar hasta el pie de la alta torre,
se encamin/ a su cima nuestra vista, "
porque vimos allí dos lucecitas,
& otra que tan de le%os daba seHas,
que apenas nuestros o%os la veían! )
. &o le di%e al mar de todo seso8
9*sto ?qu, signi'ica@ & ?qu, responde
el otro 'oco, & qui,n es quien lo hace@; -
. ,l respondi/8 9>or estas ondas sucias
&a podr$s divisar lo que se espera,
si no lo oculta el humo del pantano!; 12
Cuerda no lan1/ nunca una saeta
que tan ligera 'uese por el aire,
como &o vi una nave pequeHita 12
por el agua venir hacia nosotros,
al gobierno de un solo galeote,
gritando8 9Al 'in llegaste, alma alevosa!; 13
9Dlegias, Dlegias, en vano est$s gritando 1-
dí%ole mi seHor en este punto:+
tan s/lo nos tendr$s cru1ando el lodo!; 21
Cual es aquel que gran engaHo escucha
que le ha&an hecho, & luego se contiene,
así hi1o Dlegias consumido en ira! 24
Eubi/ mi guía entonces a la barca,
& luego me hi1o entrar detr$s de ,l+
& s/lo entonces pareci/ cargada! 25
Cuando estuvimos ambos en el leHo,
hendiendo se march/ la antigua proa
el agua m$s que suele con los otros! "7
0ientras que el muerto cauce recorríamos
uno, lleno de 'ango vino & di%o8
9?Kui,n eres tB que vienes a destiempo@; ""
!
. le di%e8 9 Ei vengo, no me quedo+
pero ?qui,n eres tB que est$s tan sucio@;
Di%o8 9.a ves que so& uno que llora!; ")
.o le di%e8 9Con lutos & con llanto,
puedes quedarte, espíritu maldito,
pues aunque est,s tan sucio te cono1co!; "-
*ntonces tendi/ al leHo las dos manos+
mas el maestro lo evit/ prudente,
diciendo8 9Aete con los otros perros!; 42
Al cuello luego los bra1os me ech/,
bes/me el rostro & di%o8 9(Oh desdeHoso,
bendita la que estuvo de ti encinta( 42
Aquel 'ue un orgulloso para el mundo+
& no ha& bondad que su memoria honre8
por ello est$ su sombra aquí 'uriosa! 43
Cuantos por re&es ti,nense all$ arriba,
aquí estar$n cual puercos en el cieno,
de%ando de ellos un desprecio horrible!;T 21
. &o8 90aestro, mucho desearía
el verle 1ambullirse en este caldo,
antes que de este lago nos marchemos!; 24
. ,l me repuso8 9ABn antes que la orilla
de ti se de%e ver, ser$s saciado8
de tal deseo conviene que goces!; 25
Al poco vi la gran carnicería
que de ,l hacían las 'angosas gentes+
a Dios por ello alabo & do& las gracias! )7
9#A por Delipe Argenti(;, se gritaban, )1
& el 'lorentino espiritu altanero
contra sí mismo volvía los dientes! )"
=o de%amos allí, & de ,l m$s no cuento!
0as el oído golpe/me un llanto,
& mir, atentamente hacia adelante! ))
*clam/ el buen maestro8 9Ahora, hi%o,
se acerca la ciudad llamada Dite, )3
de graves habitantes & mesnadas!; )-
. &o di%e8 90aestro, sus me1quitas 57
en el valle distingo claramente,
ro%as cual si salido de una 'ragua 52
hubieran!; . ,l me di%o8 9*l 'uego eterno
que dentro arde, ro%as nos las muestra,
como est$s viendo en este ba%o in'ierno!; 52
Así llegamos a los hondos 'osos
que ciHen esa tierra sin consuelo+
de hierro aquellos muros parecían! 53
No sin dar antes un rodeo grande,
llegamos a una parte en que el barquero
9Ealid :grit/ con 'uer1a: aquí es la entrada!; 31
.o vi a m$s de un millar sobre la puerta
de llovidos del cielo, que con rabia
decían8 9?Kui,n es este que sin muerte 34
va por el reino de la gente muerta@;
. mi sabio maestro hi1o una seHa
de quererles hablar secretamente! 35
Contuvieron un poco el gran desprecio
& di%eron8 9 Aen solo & que se marche
quien tan osado entr/ por este reino+ -7
que vuelva solo por la loca senda+
pruebe, si sabe, pues que tB te quedas,
que le enseHaste tan oscura 1ona!; -"
>iensa, lector, el miedo que me entr/
al escuchar palabras tan mald itas,
que pens, que &a nunca volvería! -)
9Muía querido, tB que m$s de siete
veces me has con'ortado & hecho libre
de los grandes peligros que he encontrado, --
no me de%ies : le di%e: así perdido+
& si seguir mas le%os nos impiden,
%untos volvamos hacia atr$s los pasos!; 172
. aquel seHor que allí me condu%era
9No temas :di%o: porque nuestro paso
nadie puede parar8 tal nos lo otorga! 172
0as esp,rame aquí, & tu $nimo 'laco
con'orta & alimenta de esperan1a,
que no te de%ar, en el ba%o mundo!; 173
Así se 'ue, & allí me abandon/
el dulce padre, & &o me qued, en duda
pues en mi mente el no & el sí luchaban! 111
No pude oír qu, 'ue lo que les di%o8
mas no habl/ mucho tiempo con aqu,llos,
pues hacia adentro todos se marcharon! 114
Cerr$ronle las puertas los demonios
en la cara a mi guía, & qued/ a'uera,
& se vino hacia mí con pasos lentos! 115
Macha la vista & privado su rostro
de osadía ninguna, & suspiraba8
9 #Kui,n las dolientes casa me ha cerrado(; 127
. ,l me di%o8 9TB, porque &o me irrite,
no te asustes, pues vencer, la prueba,
por mucho que se empeHen en prohibirlo! 12"
No es nada nueva esta insolencia su&a,
que ante menos secreta puerta usaron,
que hasta el momento se halla sin cerro%os! 12)
Eobre ella contemplaste el triste escrito8
& &a ba%a el camino desde aqu,lla,
pasando por los cercos sin escolta, 12-
quien la ciudad al 'in nos har$ 'ranca!
CANTO IU
*l color que sac/ a mi cara el miedo 1
cuando vi que mi guía se tornaba,
lo quit/ de la su&a con preste1a! "
Atento se par/ como escuchando,
pues no podía atravesar la vista
el aire negro & la neblina densa! )
9Deberemos vencer en esta lucha
:comen1/ ,l: si no!!! *s la promesa!
#Cu$nto tarda en llegar quien esperamos!; -
. me di cuenta de que me ocultaba
lo del principio con lo que sigui/,
pues palabras distintas 'ueron ,stas+ 12
pero no menos miedo me causaron,
porque pensaba que su 'rase trunca
tal ve1 peor sentido contuviese! 12
9 ?*n este 'ondo de la triste ho&a
ba%/ algBn otro, desde el purgatorio
donde es pena la 'alta de esperan1a@; 13
*sta pregunta le hice &8 96aramente
:,l respondi/: sucede que otro alguno
haga el camino por el que &o ando! 21
Aerdad es que otra ve1 estuve aquí,
por la cruel *ritone con%urado, 2"
que a sus cuerpos las almas reclamaba! 24
De mí reci,n desnuda era mi sombrío,
cuando ella me hi1o entrar tras de aquel muro,
a traer un alma del po1o de Nudas! 25
Aquel es el m$s ba%o, el m$s sombrío,
& el lugar de los cielos m$s le%ano+
bien s, el camino, puedes ir sin miedo! "7
*ste pantano que gran peste ehala
en torno ciHe la ciudad doliente,
donde entrar no podemos &a sin ira!; ""
Di%o algo m$s, pero no lo recuerdo,
porque mi vista se había 'i%ado
en la alta torre de cima ardorosa, ")
donde al punto de pronto aparecieron
tres sanguinosas 'urias in'ernales
que cuerpo & porte de mu%er tenían, "-
se ceHían con serpientes verdes+
su pelo eran culebras & cerastas
con que peinaban sus horribles sienes8 42
. ,l que bien conocía a las esclavas
de la reina del llanto sempiterno
=as Deroces *rinias :di%o: mira8 42
0eguera es esa del i1quierdo lado,
esa que llora al derecho es Aleto+
Tes'one est$ en medio!; . m$s no di%o! 43
Con las uHas el pecho se rasgaban,
& se a1otaban, gritando tan alto,
que me estrech, al poeta, temeroso! 21
9Ah, que venga 0edusa a hacerle piedra 22
:las tres decían mientras me miraban:
malo 'ue el no vengarnos de Teseo!; 24
9Date la vuelta & cierra bien los o%os+
si viniera Morgona & la mirases
nunca podrías regresar arriba!; 25
As' di%o el 0aestro, & en persona
me volvi/, sin 'iarse de mis manos,
que con las su&as aBn no me tapase! )7
Aosotros que ten,is la mente sana,
observad la doctrina que se esconde
ba%o el velo de versos enigm$ticos! )"
0as &a venía por las turbias olas
el estruendo de un son de espanto lleno,
por lo que retemblaron ambas m$rgenes+ ))
hecho de 'orma seme%ante a un viento
que, impetuoso a causa de contrar ios
ardores, hiere el bosque &, sin descanso, )-
las ramas troncha, abate & le%os lleva+
delante polvoroso va soberbio,
& hace escapar a 'ieras & a pastores! 52
0e destap/ los o%os8 9=leva el nervio
de la vista por esa espuma antigua,
hacia allí donde el humo es m$s acerbo!; 52
Como las ranas ante la enemiga
bicha, en el agua se sumergen todas,
hasta que todas se %untan en tierra, 53
m$s de un millar de almas destruidas
vi que huían ante uno, que a su paso
cru1aba *stigia con los pies en%utos! 31
Del rostro se apartaba el aire espeso
de ve1 en cuando con la mano i1quierda+
& s/lo esa molestia le cansaba! 34
Fien not, que del cielo era enviado,
& me volví al maestro que hi1o un signo
de que estuviera quieto & me inclinase! 35
#Cu$n lleno de desd,n me parecía(
=leg/ a la puerta, & con una varita
la abri/ sin encontrar impedimento! -7
9#Oh, arro%ados del cielo, despreciados(
:grit/les ,l desde el umbral horrible:!
?C/mo es que aBn conserv$is esta arrogancia@ -"
?. por que os resistis a aquel deseo
cu&o 'in nunca pueda detenerse,
& que m$s veces acreci/ el castigo@ -)
?De qu, sirve al destino dar de coces@
Auestro Cerbero, si bien record$is,
aBn hocico & ment/n lleva pelados!; --
=uego tom/ el camino cenagoso,
sin decirnos palabra, mas con cara
de a quien otro cuidado apremia & muerde, 172
& no el de aquellos que tiene delante!
A la ciudad los pasos dirigimos,
seguros &a tras sus palabras santas! 172
Dentro, sin guerra alguna, penetramos+
& &o, que de mirar estaba ansioso
todas las cosas que el castillo encierra, 173
al estar dentro miro en torno mío+
& veo en todas partes un gran campo,
lleno de pena & reo de tormentos! 111
Como en Arl,s donde se estanca el 6/dano, 112
o como el >ola cerca del Carnaro,
que Italia cierra & sus límites baHa, 114
todo el sitio ondulado hacen las tumbas,
de igual manera allí por todas partes,
salvo que de manera aBn m$s amarga, 115
pues llamaradas ha& entre las 'osas+
& tanto ardían que en ninguna 'ragua,
el hierro necesita tanto 'uego! 127
Eus l$pidas estaban removidas,
& salían de allí tales lamentos,
que parecían de almas condenadas! 12"
. &o8 9 0aestro, qu, gentes son esas
que, sepultadas dentro de esas tumbas,
se hacen oír con dolientes suspiros@; 12)
. di%o8 9*st$n aquí los heresiarcas,
sus secuaces, de toda secta, & llenas
est$n las tumbas m$s de lo que piensas! 12-
*l igual con su igual est$ enterrado, 1"7
& los tBmulos arden m$s o menos!;
. luego de volverse a la derecha, 1"2
cru1amos entre 'osas & altos muros!
CANTO U
Eigui/ entonces por una oculta senda
entre aquella muralla & los martirios
mi 0aestro, & &o 'ui tras de sus pasos! "
9Oh virtud suma, que en los in'ernales
circulos me conduces a tu gusto,
h$blame & satis'ace mis deseos8 )
a la gente que &ace en los supulcros
?la podr, ver@, pues &a est$n levantadas
todas las losas, & nadie vigila!; -
. ,l repuso8 9Cerrados ser$n todos
cuando aquí vuelvan desde Nosa'at
con los cuerpos que all$ arriba de%aron! 12
Eu cementerio en esta parte tienen
con *picuro todos sus secuaces 14
que el alma, dicen, con el cuerpo muere! 12
>ero aquella pregunta que me hiciste
pronto ser$ aquí mismo satis'echa,
& tambi,n el deseo que me callas!; 13
. &o8 9Fuen guía, no te oculta nada
mi cora1/n, si no es por hablar poco+
& tB me tienes a ello predispuesto!; 21
9Oh toscano que en la ciudad del 'uego 22
caminas vivo, hablando tan humilde,
te pla1ca detenerte en este sitio, 24
porque tu acento demuestra que eres
natural de la noble patria aquella
a la que 'ui, tal ve1, harto daHoso!; 25
*ste son escap/ sBbitamente
desde una de las arcas+ & temiendo,
me arrim, un poco m$s a mi maestro! "7
>ero ,l me di%o8 9 Au,lvete, ?qu, haces@
mira allí a Darinatta que se ha al1ado+
le ver$s de cintura para arriba!; ""
Di%ado en ,l había &a mi vista+
& aqu,l se erguía con el pecho & 'rente
cual si al in'ierno mismo despreciase! ")
. las valientes manos de mi guía
me empu%aron a ,l entre las tumbas,
diciendo8 9E, medido en tus palabras!; "-
Como al pie de su tumba &o estuviese,
me mir/ un poco, & como con desd,n,
me pregunt/8 9?Kui,n 'ueron tus ma&ores@; 42
.o, que de obedecer estaba ansioso,
no lo ocult,, sino que se lo di%e,
& ,l levant/ las ce%as levemente! 42
9Con 'iere1a me 'ueron adversarios
a mí & a mi partido & mis ma&ores,
& así dos veces tuve que epulsarles!; 43
9 Ei les echaste :di%e: regresaron
de todas partes, una & otra ve1+
mas los vuestros tal arte no aprendieron!; 21
Eurgi/ entonces al borde de su 'oso
otra sombra, a su lado, hasta la barba8 2"
creo que estaba puesta de rodillas! 24
0ir/ a mi alrededor, cual si prop/sito
tuviese de encontrar conmigo a otro,
& cuando 'ue apagada su sospecha, 25
llorando di%o8 9Ei por esta ciega
c$rcel vas tB por noble1a de ingenio,
?& mi hi%o@, ?por qu, no est$ contigo@; )7
. &o di%e8 9No vengo por mí mismo,
el que all$ aguarda por aquí me lleva
a quien Muido, tal ve1, 'ue indi'erente!; )"
Eus palabras & el modo de su pena
su nombre &a me habian revelado+
por eso 'ue tan clara mi respuesta! ))
EBbitamente al1ado grit/8 9?C/mo
has dicho@, ?Due@, ?*s que entonces &a no vive@
?=a dulce lu1 no hiere &a sus o%os@; )-
. al advertir que una cierta demora
antes de responderle &o mostraba,
ca&/ de espaldas sin volver a al1arse! 52
0as el otro gran hombre, a cu&o ruego
&o me detuve, no alter/ su rostro,
ni movi/ el cuello, ni inclin/ su cuerpo! 52
. así, continuando lo de antes,
9Kue aquel arte :me di%o: mal supieran,
eso, m$s que este lecho, me tortura! 53
>ero antes que cincuenta veces arda 5-
la 'a1 de la seHora que aquí reina,
tB has de saber lo que tal arte pesa! 31
. así regreses a ese dulce mundo,
dime, ?por qu, ese pueblo es tan impío
contra los míos en todas sus le&es@; 34
. &o di%e8 9*l estrago & la matan1a
que teHirse de ro%o al Arbia hi1o, 3)
obliga a tal decreto en nuestros templos!; 35
0e respondi/ moviendo la cabe1a8
9No estuve solo $lli, ni ciertamente
sin ra1/n me movi con esos otros8 -7
mas estuve &o solo, cuando todos
en destruir Dlorencia consentían,
de'endi,ndola a rostro descubierto!; -"
9Ah, que repose vuestra descendencia
:&o le rogu,:, este nudo desatadme
que ha enmaraHado aquí mi pensamiento! -)
>arece que sab,is, por lo que escucho, -5
lo que nos trae el tiempo de antemano,
mas us$is de otro modo en lo de ahora!; --
9Aemos, como quien tiene mala lu1,
las cosas :di%o: que se encuentran le%os,
gracias a lo que esplende el Eumo Muía! 172
Cuando est$n cerca, o son, vano es del todo
nuestro intelecto+ & si otros no nos cuentan,
nada sabemos del estado humano! 172
. comprender podr$s que muerto quede
nuestro conocimiento en aquel punto
que se cierre la puerta del 'uturo!; 173
Arrepentido entonces de mi 'alta,
di%e8 9Dir,is ahora a aquel &acente
que su hi%o aBn se encuentra con los vivos+ 111
& si antes mudo estuve en la respuesta,
ha1le saber que 'ue porque pensaba
&a en esa duda que me hab,is resuelto!; 114
. &a me reclamaba mi maestro+
& &o rogu, al espíritu que r$pido
me re'iriese qui,n con ,l estaba! 115
Dí%ome8 9Aquí con m$s de mil me encuentro+
dentro se halla el segundo Dederico, 11-
& el Cardenal, & de los otros callo!; 127
*ntonces se ocult/+ & &o hacia el antiguo
poeta volví el paso, repensando
esas palabras que creí enemigas! 12"
Cl ech/ a andar & luego, caminando,
me di%o8 9?>or qu, est$s tan abatido@;
. &o le satis'ice la pregunta! 12)
9 Conserva en la memoria lo que oíste
contrario a ti : me aconse%/ aquel sabio:
& atiende ahora :& levant/ su dedo:8 12-
cuando delante est,s del dulce ra&o
de aquella cu&os o%os lo ven todo 1"1
de ella sabr$s de tu vida el via%e! 1"2
=uego volvi/ los pies a mano i1quierda8
de%ando el muro, 'uimos hacia el centro
por un sendero que conduce a un valle, 1"2
cu&o hedor hasta allí desagradaba!
CANTO UI
>or el etremo de un acantilado,
que en circulo 'ormaban peHas rotas,
llegamos a un gentío aBn m$s doliente+ "
& allí, por el eceso tan horrible
de la peste que sale del abismo,
al abrigo detr$s nos colocamos )
de un gran sepulcro, donde vi un escrito
9Aquí el papa Anastasio est$ encerrado 3
que Dotino apart/ del buen camino!; -
9Conviene que ba%emos lentamente,
para que nuestro ol'ato se acostumbre
al triste aliento+ & luego no moleste!; 12
Así el 0aestro, & &o8 9Compensaci/n
:dí%ele: encuentra, pues que el tiempo en balde
no pase!; . ,l8 9.a ves que en eso pienso! 12
Dentro, hi%o mío, de estos pedregales 1)
:luego empe1/ a decir: tres son los círculos
que van ba%ando, como los que has visto! 13
Todos llenos est$n de condenados,
mas porque luego baste que los mires,
o&e c/mo & por qu, se les encierra8 21
Toda maldad, que el odio causa al cielo,
tiene por 'in la in%uria, & ese 'in
o con 'uer1a o con 'raude a otros contrista+ 24
mas siendo el 'raude un vicio s/lo humano,
m$s lo odia Dios, por ello son al 'ondo
los 'raudulentos aBn m$s castigados! 25
De los violentos es el primer círculo+
mas como se hace 'uer1a a tres personas,
en tres recintos est$ dividido+ "7
a Dios, & a sí, & al pr/%imo se puede
'or1ar+ digo a ellos mismos & a sus cosas,
como &a claramente he de eplicarte! ""
0uerte por 'uer1a & dolientes heridas
al pr/%imo se dan, & a sus haberes
ruinas, incendios & robos daHosos+ ")
& así a homicidas & a los que mal hieren,
ladrones e incendiarios, atormenta
el recinto primero en varios grupos! "-
>uede el hombre tener violenta mano
contra ,l mismo & sus cosas+ & es preciso
que en el segundo recinto lo purgue 42
el que se priva a sí de vuestro mundo,
%uega & derrocha aquello que posee,
& llora allí donde debi/ alegrarse! 42
>uede hacer 'uer1a contra la deidad,
blas'emando, neg$ndola en su alma,
despreciando el amor de la natura+ 43
& el recinto menor lleva la marca
del signo de Cahors & de Eodoma, 27
& del que habla de Dios con menosprecio! 21
*l 'raude, que cualquier conciencia muerde,
se puede hacer a quien de uno se 'ía,
o a aquel que la con'ian1a no ha mostrado! 24
Ee diría que de esta 'orma matan
el vínculo de amor que hace natura+
& en el segundo círculo se esconden 25
hipocresía, adulaci/n, quien hace
'alsedad, latrocinio & simonía,
ru'ianes, barateros & otros tales! )7
De la otra 'orma aquel amor se olvida
de la naturale1a, & lo que crea,
de donde se genera la con'ian1a+ )"
& al Círculo menor, donde est$ el centro
del universo, donde asienta Dite,
el que traiciona por siempre es llevado!; ))
. &o8 90aestro, mu& clara procede
tu ra1/n, & bastante bien distingue
este lugar & el pueblo que lo ocupa8 )-
pero ahora dime8 aquellos de la ci,naga,
que lleva el viento, & que a1ota la lluvia,
& que chocan con voces tan acerbas, 52
?por qu, no dentro de la ciudad ro%a
son castigados, si a Dios eno%aron@
& si no, ?por qu, est$n en tal suplicio@; 52
. entonces ,l8 9?>or qu, se ale%a tanto
:di%o: tu ingenio de lo que acostumbra@,
?o es que tu mente mira hacia otra parte@ 53
?.a no te acuerdas de aquellas palabras
que re'le%an en tu CTICA las tres! 37
inclinaciones que no quiere el cielo, 31
incontinencia, malicia & la loca
bestialidad@ ?& c/mo incontinencia
menos o'ende & menos se castiga@ 34
. si miras atento esta sentencia,
& a la mente preguntas qui,n son esos
que allí 'uera reciben su castigo, 35
comprender$s por qu, de estos 'elones
est$n aparte, & a menos crude1a
la divina vengan1a les somete!; -7
9Oh sol que curas la vista turbada,
tB me contentas tanto resolviendo,
que no s/lo el saber, dudar me gusta! -"
Jn poco m$s atr$s vu,lvete ahora
:dí%ele::, allí donde que usura o'ende
a Dios di%iste, & quítame el enredo!; -)
9A quien la entiende, la Diloso'ía
hace notar, no s/lo en un pasa%e
c/mo natura su carrera toma --
del divino intelecto & de su arte+
& si tu DLEICA miras despacio,
encontrar$s, sin mucho que lo busques, 172
que el arte vuestro a aqu,lla, cuanto pueda,
sigue como al maestro su discípulo,
tal que vuestro arte es como de Dios nieto! 172
Con estas dos premisas, si recuerdas
el principio del M,nesis, debemos
ganarnos el sustento con traba%o! 173
. al seguir el avaro otro camino, 17-
por ,ste, a la natura & a sus 'rutos,
desprecia, & pone en lo otro su esperan1a! 111
0as sígueme, porque avan1ar me place+
que >iscis &a remonta el hori1onte
& todo el Carro &ace sobre el Coro, 114
& el barranco a otro sitio se despeHa!
CANTO UII
*ra el lugar por el que descendimos
alpestre &, por aquel que lo habitaba,
cualquier mirada hubi,ralo esquivado! "
Como son esas ruinas que al costado
de ac$ de Trento a1ota el río Adigio,
por terremoto o sin tener cimientos, )
que de lo alto del monte, del que ba%an
al llano, tan hendida est$ la roca
que ningBn paso o'rece a quien la sube+ -
de aquel barranco igual era el descenso+
& allí en el borde de la abierta sima,
el oprobio de Creta estaba echado 12
que concebido 'ue en la 'alsa vaca+
cuando nos vio, a sí mismo se mordía,
tal como aquel que en ira se consume! 12
0i sabio entonces le grit/8 9>or suerte
piensas que viene aquí el duque de Atenas, 15
que allí en el mundo la muerte te tra%o@ 13
Aparta, bestia, porque ,ste no viene
siguiendo los conse%os de tu hermana,
sino por contemplar vuestros pesares!; 21
. como el toro se desla1a cuando
ha recibido &a el golpe de muerte,
& huir no puede, mas de aquí a allí salta, 24
así &o vi que hacía el 0inotauro+
& aquel prudente gr it/8 9Corre al paso+
bueno es que ba%es mientras se en'urece!; 25
Descendimos así por el derrumbe
de las piedras, que a veces se movían
ba%o mis pies con esta nueva carga! "7
Iba pensando & dí%ome8 9TB piensas
tal ve1 en esta ruina, que vigila
la ira bestial que ahora he derrotado! ""
<as de saber que en la otra ocasi/n
que descendí a lo hondo del in'ierno,
esta roca no estaba aBn desgarrada+ ")
pero sí un poco antes, si bien %u1go,
de que viniese Aquel que la gran presa
quit/ a Dite del círculo primero, "-
tembl/ el in'ecto valle de tal modo
que pens, que sintiese el universo
amor, por el que alguno cree que el mundo 42
muchas veces en caos vuelve a trocarse+ 4"
& 'ue entonces cuando esta vie%a roca
se parti/ por aquí & por otros lados! 42
0as mira el valle, pues que se aproima
aquel río sangriento, en el cual hierve 45
aquel que con violencia al otro daHa!; 43
#Oh tB, ciega codicia, oh loca 'uria,
que así nos mueves en la corta vida,
& tan mal en la eterna nos sumerges( 21
Ai una amplia 'osa que torcía en arco,
& que abra1aba toda la llanura,
segBn lo que mi guía había dicho! 24
. por su pie corrían los centauros,
en hilera & armados de saetas, 2)
como ca1ar solían en el mundo! 25
Ai,ndonos descender, se detuvieron,
& de la 'ila tres se separaron
con los arcos & 'lechas preparadas! )7
. uno grit/ de le%os8 9?A qu, pena
venís vosotros ba%ando la cuesta@
Decidlo desde allí, o si no disparo!; )"
9=a respuesta : le di%o mi maestro:
daremos a Kuir/n cuando est, cerca8
tu voluntad 'ue siempre impetuosa!; ))
Despu,s me toc/, & di%o8 9Aquel es Neso, )5
que muri/ por la bella De&anira,
contra sí mismo tom/ la vengan1a! )-
. aquel del medio que al pecho se mira,
el gran Kuir/n, que 'ue el a&o de Aquiles+ 51
& el otro es Dolo, el que habl/ tan airado! 52
Aan a millares rodeando el 'oso,
'lechando a aquellas almas que abandonan
la sangre, m$s que su culpa permite!; 52
Nos acercamos a las raudas 'ieras8
Kuir/n cogi/ una 'lecha, & con la punta,
de la me%illa retir/ la barba! 53
Cuando hubo descubierto la gran boca,
di%o a sus compaHeros+ 9?No os dais cuenta
que el de detr$s remueve lo que pisa@ 31
No lo suelen hacer los pies que han muerto!;
. mi buen guía, lleg$ndole al pecho,
donde sus dos naturas se entreme1clan, 34
respondi/8 9*st$ bien vivo, & a ,l tan s/lo
debo enseHarle el tenebroso valle8
necesidad le trae, no complacencia! 35
Alguien ces/ de cantar Alelu&a,
& ,sta nueva tarea me ha encargado8
,l no es ladr/n ni &o alma condenada! -7
0as por esta virtud por la cual muevo
los pasos por camino tan salva%e,
danos alguno que nos acompaHe, -"
que nos muestre por d/nde se vadea,
& que a ,ste lleve encima de su grupa,
pues no es alma que via%e por el aire!; -)
Kuir/n se volvi/ atr$s a la derecha,
& di%o a Neso8 9Auelve & dales guía,
& ha1les pasar si otro grupo se encuentran!; --
. nos marchamos con tan 'iel escolta
por la ribera del bullir ro%i1o,
donde mucho gritaban los que hervían! 172
Mente vi sumergida hasta las ce%as,
& el gran centauro di%o8 9 Eon tiranos
que vivieron de sangre & de rapiHa8 172
lloran aquí sus daHos despiadados+
est$ Ale%andro, & el 'ero1 Dionisio 175
que a Eicilia caus/ tiempos penosos! 173
. aquella 'rente de tan negro pelo,
es A1olino+ & aquel otro rubio, 117
es Opi11o de *ste, que de veras 111
'ue muerto por su hi%astro all$ en el mundo!;
0e volví hacia el poeta & ,l me di%o8
9Ahora ,ste es el primero, & &o el segundo!; 114
Al poco rato se 'i%/ el Centauro
en unas gentes, que hasta la garganta
parecían, salir del hervidero! 115
Dí%onos de una sombra &a apartada8
9*n la casa de Dios aqu,l hiri/ : 11-
el cora1/n que al T$mesis chorrea!; 127
=uego vi gentes que sacaban 'uera
del río la cabe1a, & hasta el pecho+
& &o reconocí a bastantes de ellos! 12"
Asi iba descendiendo poco a poco
aquella sangre que los pies cocía,
& por allí pasamos aquel 'oso! 12)
9Así como tB ves que de esta parte
el hervidero siempre va ba%ando,
:di%o el centauro: quiero que cono1cas 12-
que por la otra m$s & m$s aumenta
su 'ondo, hasta que al 'in llega hasta el sitio
en donde est$n gimiendo los tiranos! 1"2
=a diving %usticia aquí castiga
a aquel Atila a1ote de la tierra 1"4
& a >irro & Eeto+ & para siempre ordeHa 1"2
las l$grimas, que arrancan los hervores,
a 6inier de Corneto, a 6inier >a11o 1"5
qu, en los caminos tanta guerra hicieron!; 1"3
Aolvi/se luego & 'ranque/ aquel vado!
CANTO UIII
Neso no había aBn vuelto al otro lado,
cuando entramos nosotros por un bosque
al que ningBn sendero seHalaba! "
No era verde su 'ronda, sino oscura+
ni sus ramas derechas, mas torcidas+
sin 'rutas, mas con pBas venenosas! )
Tan tupidos, tan $speros mato%os
no conocen las 'ieras que aborrecen
entre Corneto & C,cina los campos! -
<acen allí su nido las arpías, 17
que de *str/'ane echaron al Tro&ano
con triste anuncio de 'uturas cuitas! 12
Alas mu& grandes, cuello & rostro humanos
& garras tienen, & el vientre con plumas+
en $rboles tan raros se lamentan! 12
. el buen 0aestro8 9Antes de adentrarte,
sabr$s que este recinto es el segundo
:me comen1/ a decir: & estar$s hasta 13
que puedas ver el horrible arenal+
mas mira atentamente+ así ver$s
cosas que si te digo no creerías!; 21
.o escuchaba por todas partes a&es,
& no vela a nadie que los diese, 2"
por lo que me detuve mu& asustado! 24
.o creí que ,l cre&/ que &o creía
que tanta vo1 salía del 'olla%e,
de gente que a nosotros se ocultaba! 25
. por ello me di%o8 9Ei tronchases
cualquier mano%o de una de estas plantas,
tus pensamientos tambi,n romperias!; "7
*ntonces etendí un poco la mano,
& cort, una ramita a un gran endrino+
& su tronco grit/8 9?>or qu, me hieres@ ""
. haci,ndose despu,s de sangre oscuro
volvi/ a decir8 9>or qu, así me desgarras@
?es que no tienes compasi/n alguna@ ")
<ombres 'uimos, & ahora matorrales+
m$s piadosa debiera ser tu mano,
aunque 'u,ramos almas de serpientes!; "-
Como! una astilla verde que encendida
por un lado, gotea por el otro,
& chirría el vapor que sale de ella, 42
así del roto esque%e salen %untas
sangre & palabras8 & de%, la rama
caer & me qued, como quien teme! 42
9Ei ,l hubiese creído de antemano
:le respondi/ mi sabio:, $nima herida,
aquello que en mis rimas ha leído, 43
no hubiera puesto sobre ti la mano8
mas me ha llevado la increible cosa
a inducirle a hacer algo que me pesa8 21
mas dile qui,n has sido, & de este modo
algBn aumento renueve tu 'ama
alli en el mundo, al que volver ,l puede!; 24
. el tronco8 9Eon tan dulces tus lison%as
que no puedo callar+ & no os moleste
si en hablaros un poco me entretengo8 25
.o so& aquel que tuvo las dos llaves 23
que el cora1/n de Dederico abrían
& cerraban, de 'orma tan suave, )7
que a casi todos les neg/ el secreto+
tanta 'idelidad puse en servirle
que mis noches & días perdí en ello! )"
=a meretri1 que %am$s del palacio )4
del C,sar quita la mirada impBdica,
muerte comBn & vicio de las cortes, ))
encendi/ a todos en mi contra+ & tanto
encendieron a Augusto esos incendios
que el go1o & el honor troc/se en lutos+ )-
mi $nimo, al sentirse despreciado,
cre&endo con morir huir del desprecio,
culpable me hi1o contra mí inocente! 52
>or las raras raíces de este leHo,
os %uro que %am$s rompí la 'e
a mi seHor, que 'ue de honor tan digno! 52
. si uno de los dos regresa al mundo,
rehabilite el recuerdo que se duele
aBn de ese golpe que asesta la envidia!; 53
>ar/ un poco, & despu,s8 9.a que se calla,
no pierdas tiempo :di%ome el poeta:
habla & pregBntale si m$s deseas!; 31
.o respondí8 9>regBntale tB entonces
lo que tB pienses que pueda gustarme+
pues, con tant a a'licci/n, &o no podría!; 34
. así volvi/ a empe1ar8 9>ara que te haga
de buena gana aquello que pediste,
encarcelado espíritu, aBn te pla1ca 35
decirnos c/mo el alma se encadena
en estos troncos+ dinos, si es que puedes,
si alguna se despega de estos miembros!; -7
Eopl/ entonces el tronco 'uememente
troc$ndose aquel viento en estas voces8
9Frevemente &o quiero responderos+ -"
cuando un alma 'ero1 ha abandonado
el cuerpo que ella misma ha desunido
0inos la manda a la s,ptima 'osa! -)
Cae a la selva en parte no elegida+
mas donde la 'ortuna la dispara,
como un grano de espelta allí germina+ --
surge en retoHo & en planta silvestre8
& al converse sus ho%as las Arpías,
dolor le causan & al dolor ventana! 172
Como las otras, por nuestros despo%os,
vendremos, sin que vistan a ninguna+
pues no es %usto tener lo que se tira! 172
A rastras los traeremos, & en la triste
selva ser$n los cuerpos suspendidos,
del endrino en que su're cada sombra!; 173
ABn pendientes est$bamos del tronco
cre&endo que quisiera m$s contarnos,
cuando de un ruido 'uimos sorprendidos, 111
Igual que aquel que venir desde el puesto
escucha al %abalí & a la %auría
& o&e a las bestias & un ruido de 'rondas+ 114
. miro a dos que vienen por la i1quierda, 112
desnudos & araHados, que en la huida,
de la selva rompían toda mata! 115
. el de delante8 9#Acude, acude, muerte(;
. el otro, que m$s lento parecía,
gritaba8 9=ano, no 'ueron tan raudas 127
en la batalla de Toppo tus piernas!;
. cuando &a el aliento le 'altaba,
de ,l mismo & de un arbusto 'orm/ un nudo! 12"
=a selva estaba llena detr$s de ellos
de negros canes, corriendo & ladrando
cual lebreles soltados de traílla! 12)
*l diente echaron al que estaba oculto
& lo despeda1aron tro1o a tro1o+
luego llevaron los miembros dolientes! 12-
Cogi/me entonces de la mano el guía,
& me llev/ al arbusto que lloraba, 1"1
por los sangrantes rotos, vanamente! 1"2
Decía8 9Oh Mi$como de EantV Andrea,
?qu, te ha valido de mí hacer re'ugio@
?qu, culpa tengo de tu mala vida@; 1"2
Cuando el maestro se par/ a su lado,
di%o8 9?Kui,n 'uiste, que por tantas puntas
con sangre ehalas tu habla dolorosa@; 1"3
. ,l a nosotros8 9Oh almas que llegadas
sois a mirar el vergon1oso estrago,
que mis 'rondas así me ha desunido, 141
recogedlas al pie del triste arbusto!
.o 'ui de la ciudad que en el Fautista 14"
cambi/ el primer patr/n8 el cual, por esto 144
con sus artes por siempre la har$ triste+
& de no ser porque en el puente de Arno
aBn permanece de ,l algBn vestigio, 145
esas gentes que la reedi'icaron
sobre las ruinas que Atila de%/, 14-
habrían traba%ado vanamente! 127
.o de mi casa hice mi cadalso!;
CANTO UIA
. como el gran amor del lugar patrio
me conmovi/, reuní la rota 'ronda,
& se la devolví a quien &a callaba! "
Al límite llegamos que divide
el segundo recinto del tercero,
& vi de la %usticia horrible modo! )
>or bien mani'estar las nuevas cosas,
he de decir que a un p$ramo llegamos,
que de su seno cualquier planta ahu&enta! -
=a dolorosa selva es su guirnalda,
como para ,sta lo es el triste 'oso+
%usto al borde los pasos detuvimos! 12
*ra el sitio una arena espesa & seca,
hecha de igual manera que esa otra
que oprimiera Cat/n con su pisada! 12
#Oh vengan1a divina, cu$nto debes
ser temida de todo aquel que lea
cuanto a mis o%os 'uera mani'iesto( 13
De almas desnudas vi muchos rebaHos,
todas llorando llenas de miseria,
& en diversas posturas colocadas8 21
unas gentes &acían boca arriba+
encogidas algunas se sentaban,
& otras andaban incesantemente! 24
*ran las m$s las que iban dando vueltas,
menos las que &acían en tormento,
pero m$s se que%aban de sus males! 25
>or todo el arenal, mu& lentamente,
llueven copos de 'uego dilatados,
como nieve en los Alpes si no ha& viento! "7
Como Ale%andro en la caliente 1ona "1
de la India vio llamas que caían
hasta la tierra sobre sus e%,rcitos+ ""
por lo cual orden/ pisar el suelo
a sus soldados, puesto que ese 'uego
se apagaba me%or si estaba aislado, ")
así ba%aba aquel ardor eterno+
& encendía la arena, tal la &esca
ba%o eslab/n, & el tormento doblaba! "-
Nunca reposo hallaba el movimiento
de las míseras manos, repeliendo
aquí o all$ de sí las nuevas llamas! 42
.o comenc,8 90aestro, tB que vences
todas las cosas, salvo a los demonios
que al entrar por la puerta nos salieron, 42
?Kui,n es el grande que no se preocupa 4)
del 'uego & &ace despectivo & 'iero,
cual si la lluvia no le madurase@; 43
. ,l mismo, que se había dado cuenta
que preguntaba por ,l a mi guía,
grit/8 9 Como 'ui vivo, tal so& muerto! 21
Aunque Nove cansara a su artesano 22
de quien, 'iero, tom/ el 'ulgor agudo
con que me golpe/ el Bltimo día, 24
o a los dem$s cansase uno tras otro,
de 0ongibelo en esa negra 'ragua,
clamando8 GFuen Aulcano, a&uda, a&udaI 25
tal como ,l hi1o en la lucha de Dlegra,
& me asaeteara con sus 'uer1as,
no podría vengarse alegremente!; )7
0i guía entonces contest/ con 'uer1a
tanta, que nunca le hube así escuchado8
9Oh Capaneo, mientras no se calme )"
tu soberbia, ser$s m$s a'ligido8
ningBn martirio, aparte de tu rabia,
a tu 'uror dolor ser$ adecuado!; ))
Despu,s se volvi/ a mí con me%or tono,
9Cste 'ue de los siete que asediaron
a Tebas+ tuvo a Dios, & me parece )-
que aBn le tenga, desd,n, & no le implora+
mas como &o le di%e, sus despechos
son en su pecho galard/n bastante! 52
Eígueme ahora & cuida que tus pies
no pisen esta arena tan ardiente,
mas camina pegado siempre al bosque!; 52
*n silencio llegamos donde corre
'uera &a de la selva un arro&uelo, 55
cu&o ro%o color aBn me horripila8 53
como del Fulic$n sale el arro&o 5-
que reparten despu,s las pecadoras, t
al corrta a trav,s de aquella arena! 31
*l 'ondo de ,ste & ambas dos paredes
eran de piedra, igual que las orillas+
& por ello pens, que ,se era el paso! 34
9*ntre todo lo que &o te he enseHado,
desde que atravesamos esa puerta
cu&os umbrales a nadie se niegan, 35
ninguna cosa has visto m$s notable
como el presente río que las llamas
apaga antes que lleguen a tocarle!; -7
*sto di%o mi guía, por lo cual
&o le rogu, que acrecentase el pasto,
del que acrecido me había el deseo! -"
9<a& en medio del mar un devastado
país : me di%o: que se llama Creta+
ba%o su re& 'ue el mundo virtuoso! -)
<ubo allí una montaHa que alegraban
aguas & 'rondas, se llamaba Ida8
cual cosa vie%a se halla ahora desierta! --
=a ecelsa 6ea la escogi/ por cuna 177
para su hi%o &, por me%or guardarlo,
cuando lloraba, mandaba dar gritos! 172
Ee al1a un gran vie%o dentro de aquel monte, 17"
que hacia Damiata vuelve las espaldas
& al igual que a un espe%o a 6oma mira! 172
*st$ hecha su cabe1a de oro 'ino,
& plata pura son bra1os & pecho,
se hace luego de cobre hasta las ingles+ 173
& del hierro me%or de aquí hasta aba%o,
salvo el pie diestro que es barro cocido8
& m$s en ,ste que en el otro apo&a! 111
Eus partes, salvo el oro, se hallan rotas
por una ra%a que gotea l$grimas, 11"
que horadan, al %untarse, aquella gruta+ 114
su curso en este valle se derrama8
'orma Aqueronte, *stigia & Dlagetonte+
corre despu,s por esta estrecha espita 115
al 'ondo donde m$s no se desciende8
'orma Cocito+ & cu$l sea ese pantano 11-
&a lo ver$s+ & no te lo describo!; 127
.o contest,8 9Ei el presente riachuelo
tiene así en nuestro mundo su principio,
?como puede encontrarse en este margen@; 12"
6espondi/8 9Eabes que es redondo el sitio,
& aunque ha&as caminado un largo trecho
hacia la i1quierda descendiendo al 'ondo, 12)
aBn la vuelta completa no hemos dado+
por lo que si aparecen cosas nuevas,
no debes contemplarlas con asombro!; 12-
. &o insistí 90aestro, ?d/nde se hallan
Dlegetonte & =eteo@+ a uno no nombras, 1"1
& el otro dices que lo hace esta lluvia!; 1"2
90e agradan ciertamente tus preguntas
:di%o:, mas el bullir del agua ro%a
debía resolverte la primera! 1"2
Duera de aquí podr$s ver el =eteo,
allí donde a lavarse van las almas,
cuando la culpa purgada se borra!; 1"3
Di%o despu,s8 9.a es tiempo de apartarse
del bosque+ ven caminando detr$s8
dan paso las orillas, pues no queman, 141
& sobre ellas se etingue cualquier 'uego!;
CANTO UA
Caminamos por uno de los bordes,
& tan denso es el humo del arro&o,
que del 'uego protege agua & orillas! "
Tal los 'lamencos entre Mante & Fru%as,
temiendo el viento que en invierno sopla,
a 'in de que hu&a el mar hacen sus diques+ )
& como %unto al Frenta los paduanos 5
por de'ender sus villas & castillos,
antes que Chiarentana el calor sienta+ -
de igual manera estaban hechos ,stos,
s/lo que ni tan altos ni tan gruesos,
'uese el que 'uese quien los constru&era! 12
.a est$bamos tan le%os de la selva
que no podría ver d/nde me hallaba,
aunque hacia atr$s &o me diera la vuelta, 12
cuando encontramos un tropel de almas 1)
que andaban %unto al dique, & todas ellas
nos miraban cual suele por la noche 13
mirarse el uno al otro en luna nueva+
& para vernos 'runcían las ce%as
como hace el sastre vie%o con la agu%a! 21
*aminado así por tal 'amilia,
de uno 'ui conocido, que agarr/
mi tBnica & grit/8 9#Ku, maravilla(; 24
& &o, al verme cogido por su mano
'i%, la vista en su quemado rostro,
para que, aun abrasado, no impidiera, 25
su reconocimiento a mi memoria+
e inclinando la mía hacia su cara
respondí8 9?*st$is aquí, seHor Frunetto@; "7
9<i%o, no te disguste :me repuso:
si Frunetto =atino de%a un rato
a su grupo & contigo se detiene!; ""
. &o le di%e8 9Os lo pido gustoso+
& si quer,is que &o, con vos me pare,
lo har, si place a aquel con el que ando!; ")
9<i%o :repuso:, aquel de este rebaHo
que se para, despu,s cien aHos &ace,
sin de'enderse cuando el 'uego quema! "-
Camina pues8 &o marchar, a tu lado+
& alcan1ar, m$s tarde a mi mesnada,
que va llorando sus eternos males!; 42
.o no osaba ba%arme del camino
& andar con ,l+ mas gacha la cabe1a
tenía como el hombre reverente! 42
Cl comen1/8 9?Ku, 'ortuna o destino
antes de postrer día aquí te trae@
?& qui,n es ,ste que muestra el camino@; 43
. &o8 9All$ arriba, en la vida serena
:le respondí: me perdí por un valle,
antes de que mi edad 'uese per'ecta! 21
=o de%, atr$s a&er por la maHana+
,ste se apareci/ cuando a ,l volvía,
& me lleva al hogar por esta ruta!; 24
. ,l me repuso8 9Ei sigues tu estrella
glorioso puerto alcan1ar$s sin 'alta,
si de la vida hermosa bien me acuerdo+ 25
& si no hubiese muerto tan temprano,
viendo que el cielo te es tan 'avorable,
dado te habría a&uda en la tarea! )7
0as aquel pueblo ingrato & malicioso
que desciende de Diesole de antiguo, )2
& aBn tiene en ,l del monte & del peHasco, )"
si obras bien ha de hacerse tu contrario8
& es con ra1/n, que entre $speros serbales
no debe madurar el dulce higo! ))
Aie%a 'ama en el mundo llama ciegos,
gente es avara, envidiosa & soberbia8
líbrate siempre tB de sus costumbres! )-
Tanto honor tu 'ortuna te reserva,
que la una parte & la otra tendr$n hambre 51
de ti+ mas le%os pon del chivo el pasto! 52
=as bestias 'iesolanas se apacienten
de ellas mismas, & no toquen la planta,
si alguna surge aBn entre su esti,rcol, 52
en que reviva la simiente santa
de los romanos que quedaron, cuando
hecho 'ue el nido de tan gran malicia!; 53
9Ei pudiera cumplirse mi deseo
aBn no estaríais vos : le repliqu,:
de la humana natura separado+ 31
que en mi mente est$ 'i%a & aBn me apena,
querida & buena, la paterna imagen
vuestra, cuando en el mundo hora tras hora 34
me enseHabais que el hombre se hace eterno+
& cu$nto os lo agrade1co, mientras viva,
conviene que en mi lengua se proclame! 35
=o que narr$is de mi carrera escribo,
para hacerlo glosar, %unto a otro teto, 3-
si hasta ella llego, a la mu%er que sabe! -7
E/lo quiero que os sea mani'iesto
que, con estar tranquila mi conciencia,
me do&, sea cual sea, a la Dortuna! -"
No es nuevo a mis oídos tal augurio8
mas la Dortuna hace girar su rueda
como gusta, & el labrador su a1ada!; -)
*ntonces mi maestro la me%illa
derecha volvi/ atr$s, & me mir/+
di%o despu,s8 9Fien o&e el precavido!; --
>ero &o no de%, de hablar por eso
con ser Frunetto, & pregunto qui,n son
sus compaHeros de m$s alta 'ama! 172
. ,l me di%o8 9Eaber de alguno es bueno+
de los dem$s ser$ me%or que calle,
que a tantos como son el tiempo es corto! 172
Eabe, en suma, que todos 'ueron cl,rigos
& literatos grandes & 'amosos,
al mundo sucios de un igual pecado! 173
>risciano va con esa turba mísera, 17-
& Drancesco DVAccorso+ & ver con ,ste, 117
si de tal tiHa tuvieses deseo, 111
podr$s a quien el Eiervo de los Eiervos
hi1o mudar del Arno al Fachigli/n, 11"
donde de%/ los nervios mal usados! 114
De otros diría, mas charla & camino
no pueden alargarse, pues &a veo
surgir del arenal un nuevo humo! 115
Mente viene con la que estar no debo8
mi GTesoroI te de%o encomendado, 11-
en el que vivo aBn, & m$s no digo!; 127
=uego se 'ue, & parecía de aquellos
que el verde lien1o corren en Aerona 122
por el campo+ & entre ,stos parecía 12"
de los que ganan, no de los que pierden!
CANTO UAI
.a estaba donde el resonar se oía
del agua que caía al otro círculo,
como el que hace la abe%a en la colmena+ "
cuando tres sombras %untas se salieron,
corriendo, de una turba que pasaba
ba%o la lluvia de la $spera pena! )
<acia nosotros gritando venían8
9Detente quien parece por el tra%e
ser uno de la patria depravada!; -
#Ah, cu$ntas llagas vi en aquellos miembros,
vie%as & nuevas, de la llama ardidas(
me siento aBn dolorido al recordarlo! 12
A sus gritos mi guía se detuvo+
volvi/ el rostro hacia mí, & me di%o8 9 *spera,
pues ha& que ser cort,s con esta gente! 12
. si no 'uese por el crudo 'uego
que este sitio asaetea, te diría
que te apresures tB me%or que ellos!; 13
*llos, al detenernos, reemprendieron
su antiguo verso+ & cuando &a llegaron,
hacen un corro de sí aquellos tres, 21
cual desnudos & untados campeones,
acechando a su presa & su venta%a,
antes de que se en1arcen entre ellos+ 24
& con la cara vuelta, cada uno
me miraba de modo que al contrario
iba el cuello del pie continuamente! 25
9Ei el horror de este suelo movedi1o
vuelve nuestras plegarias despreciables
:uno empe1/: & la 'a1 negra & quemada, "7
nuestra 'ama a tu $nimo suplique
que nos digas qui,n eres, que los vivos
pies tan seguro en el in'ierno arrastras! ""
Cste, de quien me ves pisar las huellas,
aunque desnudo & sin pelle%o va&a,
'ue de un grado ma&or de lo que piensas, ")
pues nieto 'ue de la bella Mualdrada+
se llam/ Muido Muerra, & en su vida
mucho obr/ con su espada & con su %uicio! "-
*l otro, que tras mí la arena pisa,
es Tegghiaio Aldobrandi, cu&a vo1 41
en el mundo debiera agradecerse+ 42
& &o, que en el suplicio vo& con ellos,
Nacopo 6usticucci+ & 'iera esposa 44
m$s que otra cosa alguna me condena!; 42
Ei hubiera estado a cubierto del 'uego,
me hubiera ido detr$s de ellos al punto,
& no creo que al guía le importase+ 43
mas me hubiera abrasado, & de ese modo
venci/ el miedo al deseo que tenía,
pues de abra1arles &o me hallaba ansioso! 21
=uego empec,8 9No desprecio, mas pena
en mi interior me causa vuestro estado,
& es tanta que no puedo desprenderla, 24
desde el momento en que mi guía di%o
palabras, por las cuales &o pensaba
que, como sois, se acercaba tal gente! 25
De vuestra tierra so&, & desde siempre
vuestras obras & nombres tan honrados,
con a'ecto he escuchado & retenido! )7
De%o la hiel & vo& al dulce 'ruto
que mi guía vera1 me ha prometido,
pero antes tengo que llegar al centro!; )"
90u& largamente el alma te condu1can
todavía : me di%o aqu,l: tus miembros,
& resplande1ca luego tu memoria, ))
di si el valor & cortesía aBn se hallan
en nuestra patria tal como solían,
o si del todo han sido &a epulsados+ )-
que Miuglielmo Forsiere, el cual se duele 57
desde hace poco en nuestro mismo grupo,
con sus palabras mucho nos a'lige!; 52
9=as nuevas gentes, las ganancias sBbitas, 5"
orgullo & desmesura han generado,
en ti, Dlorencia, & de ello te lamentas!; 52
Así grit, levantando la cara+
& los tres, que esto o&eron por respuesta,
se miraron como ante las verdades! 53
9Ei en otras ocasiones no te cuesta
satis'acer a otros :me di%eron:,
dichoso tB que dices lo que quieres! 31
>ero si sales de este mundo ciego
& vuelves a mirar los bellos astros,
cuando decir Gestuve allíI te pla1ca, 34
h$blale de nosotros a la gente!;
6ompieron luego el círculo &, hu&endo,
alas sus raudas piernas parecían! 35
Jn am,n no podría haberse dicho
antes de que ellos se hubiesen perdido+
por lo que el guía quiso que parti,semos! -7
.o iba detr$s, & no avan1amos mucho
cuando el agua sonaba tan de cerca,
que apenas se escuchaban las palabras! -"
Como aquel río sigue su carrera
primero desde el Aeso hacia el levante,
a la vertiente i1quierda de Apenino, -)
que Acquaqueta se llama aba%o, antes
de que en un hondo lecho se desplome,
& en Dorlí &a ese nombre no conserva, --
resuena allí sobre Ean Fenedetto,
de la roca ca&endo en la cascada
en donde mil debieran recibirle+ 172
así en lo hondo de un despeHadero,
oímos resonar el agua ro%a,
que el oído o'endía al poco tiempo! 172
.o llevaba una cuerda a la cintura 17)
con la que alguna ve1 hube pensado
ca1ar la on1a de la piel pintada! 173
=uego de haberme toda desceHido,
como mi guía lo había mandado,
se la entregu, recogida en un rollo! 111
*ntonces se volvi/ hacia la derecha
&, ale%$ndose un trecho de la orilla,
la arro%/ al 'ondo de la escarpadura! 114
9Alguna novedad ha de venirnos
:pensaba para mí: del nuevo signo,
que el maestro así busca con los o%os!; 115
iCu$n cautos deberían ser los hombres
%unto a aquellos que no s/lo las obras,
mas por dentro el pensar tambi,n conocen( 127
9>ronto :di%o: ver$s sobradamente
lo que espero, & en lo que est$s pensando8
pronto conviene que tB lo descubras!; 12"
=a verdad que parece una mentira
debe el hombre callarse mientras pueda,
porque sin tener culpa se avergRence8 12)
pero callar no puedo+ & por las notas,
lector, de esta Comedia, &o te %uro, 123
así no est,n de larga gracia llenas, 12-
que vi por aquel oire oscuro & denso
venir nadando arriba una 'igura,
que asustaría el alma m$s valiente, 1"2
tal como vuelve aquel que va al 'ondo
a desprender el ancla que se agarra
a escollos & otras cosas que el mar cela, 1"2
que el cuerpo etiende & los pies se recoge!
CANTO UAII
90ira la bestia con la cola aguda, 1
que pasa montes, rompe muros & armas+
mira aquella que apesta todo el mundo!; "
Así mi guía comen1/ a decirme+
& le orden/ que se acercase al borde
donde acababa el camino de piedra! )
. aquella sucia imagen del engaHo
se acerc/, & sac/ el busto & la cabe1a,
mas a la orilla no tra%o la cola! -
Eu cara era la cara de un buen hombre,
tan benigno tenía lo de a'uera,
& de serpiente todo lo restante! 12
Marras peludas tiene en las ailas+
& en la espalda & el pecho & ambos 'lancos
pintados tiene ruedas & la1adas! 12
Con m$s color deba%o & superpuesto
no hacen tapices t$rtaros ni turcos,
ni 'ue tal tela hilada por Aracne! 13
Como a veces ha& lanchas en la orilla,
que parte est$n en agua & parte en seco+
o all$ entre los glotones alemanes 21
el castor se dispone a hacer su ca1a,
se hallaba así la 'iera detestable
al horde p,treo, que la arena ciHe! 24
Al aire toda su cola movía,
cerrando arriba la horca venenosa,
que a guisa de escorpi/n la punta armaba! 25
*l guía di%o8 9*s preciso torcer
nuestro camino un poco, %unto a aquella
malvada bestia que est$ allí tendida!; "7
. descendimos al lado derecho,
caminando die1 pasos por su borde,
para evitar las llamas & la arena! ""
. cuando &a estuvimos a su lado,
sobre la arena vi, un poco m$s le%os,
gente sentada al borde del abismo! ")
Aquí el maestro8 9>orque toda entera
de este recinto la eperiencia lleves
:me di%o:, ve & contempla su castigo! "-
Allí s, breve en tus ra1onamientos8
mientras que vuelvas hablar, con ,sta,
que sus 'uertes espaldas nos otorgue!; 42
Así pues por el borde de la cima
de aquel s,ptimo circulo &o solo
anduve, hasta llegar a los penados! 42
O%os a'uera estallaba su pena,
de aquí & de allí con la mano evitaban
tan pronto el 'uego como el suelo ardiente8 43
como los perros hacen en verano,
con el hocico, con el pie, mordidos
de pulgas o de moscas o de t$banos! 21
. despu,s de mirar el rostro a algunos,
a los que el 'uego doloroso a1ota,
a nadie conocí+ pero me acuerdo 24
que en el cuello tenía una bolsa
con un cierto color & ciertos signos,
que parecían complacer su vista! 25
. como &o anduvi,ralos mirando,
algo a1ulado vi en una amarilla,
que de un le/n tenía cara & porte! )7
=uego, siguiendo de mi vista el curso,
otra advertí como la ro%a sangre,
& una oca blanca m$s que la manteca! )"
. uno que de una cerda a1ul preHada )4
seHalado tenía el blanco saco,
di%o8 9?Ku, andas haciendo en esta 'osa@ ))
Aete de aquí+ & puesto que est$s vivo,
sabe que mi vecino Aitaliano )3
aquí se sentar$ a mi lado i1quierdo+ )-
de >adua so& entre estos 'lorentinos8
& las ore%as me atruenan sin tasa
gritando8 G#Aenga el noble caballero 52
que llenar$ la bolsa con tres chivos(I;
Aquí torci/ la boca & se sacaba
la lengua, como el bue& que el bel'o lame! 52
. &o, temiendo importunar tardando
a quien de no tardar me había advertido,
atr$s de%, las almas lastimadas! 53
A mi guía encontr,, que &a subido
sobre la grupa de la 'iera estaba,
& me di%o8 9E, 'uerte & arro%ado! 31
Ahora ba%amos por tal escalera8
sube delante, quiero estar en medio,
porque su cola no va&a a daHarte!; 34
Como est$ aquel que tiene los temblores
de la cuartana, con las uHas p$lidas,
& tiembla entero viendo &a el relente, 35
me puse &o escuchando sus palabras+
pero me avergonc, con su advertencia,
que ante el buen amo el siervo se hace 'uerte! -7
*ncima me sent, de la espalda1a8
quise decir, mas la vo1 no me vino
como creí8 9No de%es de abra1arme!; -"
0as aquel que otras veces me a&udara
en otras dudas, luego que mont,,
me su%et/ & sostuvo con sus bra1os! -)
. le di%o8 9Meri/n, mu,vete ahora8
las vueltas largas, & el ba%ar sea lento8
piensa en qu, nueva carga est$s llevando!; --
Como la navecilla de%a el puerto
detr$s, detr$s, así ,sta se ale%aba+
& luego que &a a gusto se sentía, 172
en donde el pecho, ponía la cola,
& tiesa, como anguila, la agitaba,
& con los bra1os recogía el aíire! 172
No creo que m$s grande 'uese el miedo
cuando Daet/n abandon/ las riendas, 175
por lo que el cielo ardi/, como aBn parece+ 173
ni cuando la cintura el pobre Lcaro
sin alas se not/, &a derretidas,
gritando el padre8 9#0al camino llevas(;+ 111
que el mío 'ue, cuando not, que estaba
rodeado de aire, & apagada
cualquier visi/n que no 'uese la 'iera+ 114
ella nadando va lenta, mu& lenta+
gira & desciende, pero &o no noto
sino el viento en el rostro & por deba%o! 115
Oía a mi derecha la cascada
que hacía por encima un ruido horrible,
& aba%o miro & la cabe1a asomo! 127
*ntonces temí aBn m$s el precipicio,
pues 'uego pude ver & escuchar llantos+
por lo que me encogí temblando entero! 12"
. vi despu,s, que aBn no lo había visto,
al ba%ar & girar los grandes males,
que se acercaban de diversos lados! 12)
Como el halc/n que asa1 tiempo ha volado,
& que sin ver ni seHuelo ni p$%aro
hace decir al halconero8 9#Ah, ba%a(;, 12-
lento desciende tras su gr$cil vuelo,
en cien vueltas, & a lo le%os se pone
de su maestro, airado & desdeHoso, 1"2
de tal modo Meri/n se pos/ al 'ondo,
al mismo pie de la cortada roca,
& descargadas nuestras dos personas, 1"2
se dispar/ como de cuerda tensa!
CANTO UAIII
<a& un lugar llamado 0alasbolsas 1
en el in'ierno, p,treo & 'errugiento,
igual que el muro que le ciHe entorno! "
Nusto en el medio del campo maligno
se abre un po1o bastante largo & hondo,
del cual a tiempo contar, las partes! )
*s redondo el espacio que se 'orma
entre el po1o & el pie del duro abismo,
& en die1 valles su 'ondo se divide! -
Como donde, por guarda de los muros,
m$s & m$s 'osos ciHen los castillos,
el sitio en donde esto& tiene el aspecto+ 12
tal imagen los valles aquí tienen!
. como del umbral de tales 'uertes
a la orilla contraria ha& puentecillos, 12
así del borde de la roca, escollos
conducen, dividiendo 'oso & m$rgenes,
hasta el po1o que les corta & les une! 13
*n este sitio, &a de las espaldas
de Meri/n nos ba%amos+ & el poeta
tom/ a la i1quierda, & &o me 'ui tras ,l! 21
A la derecha vi nuevos pesares,
nuevos castigos & verdugos nuevos,
que la bolsa primera abarrotaban! 24
Allí estaban desnudos los malvados+
una mitad iba dando la espalda,
otra de 'rente, con pasos m$s grandes+ 25
tal como en 6oma la gran muchedumbre, 23
del aHo %ubilar, alli en el puente
precisa de cru1ar en doble vía, "7
que por un lado todos van de cara
hacia el castillo & a Ean >edro marchan+
& de otro lado marchan hacia el monte! ""
De aquí, de allí, sobre la oscura roca,
vi demonios cornudos con 'lagelos,
que a1otaban cruelmente sus espaldas! ")
#A&, c/mo hacían levantar las piernas
a los primeros golpes(, pues ninguno
el segundo esperaba ni el tercero! "-
0ientras andaba, en uno mi mirada
vino a caer+ & al punto &o me di%e8
9De haberle visto &a no esto& a&uno!; 42
. así par, mi paso para verlo8
& mi guía conmigo se detuvo,
& consinti/ en que atr$s retrocediera! 42
. el condenado creía ocultarse
ba%ando el rostro+ mas sirvi/ de poco,
pues &o le di%e8 9Oh tB que el rostro agachas, 43
si los rasgos que llevas no son 'alsos,
Aenedico eres tB Caccianemico+ 27
mas ?qu, te trae a salsas tan picantes@; 21
. repuso8 9=o digo de mal grado+
pero me 'uer1an tus claras palabras,
que me hacen recordar el mundo antiguo! 24
Dui &o mismo quien a Mhisolabella
indu%o a hacer el gusto del marqu,s,
como relaten la sucia noticia! 25
. boloH,s no llor/ aquí tan s/lo,
mas tan repleto est$ este sitio de ellos,
que ahora tantas lenguas no se escuchan )7
que digan WEipaW entre Eavena & 6eno+ )1
& si 'e o testimonio de esto quieres,
trae a tu mente nuestro seno avaro!; )"
<ablando así le golpe/ un demonio
con su 1urriago, & di%o8 9 =$rgate
ru'i$n, que aquí no ha& hembras que se vendan!; ))
.o me reuní al momento con mi escolta+
luego, con pocos pasos, alcan1amos
un escollo saliente de la escarpa! )-
Con mucha ligere1a lo subimos
&, vueltos a derecha por su dorso,
de aquel círculo eterno nos marchamos! 52
Cuando estuvimos &a donde se ahueca
deba%o, por dar paso a los penados,
el guía di%o8 9 *spera, & ha1 que pongan 52
la vista en ti esos otros malnacidos,
a los que aBn no les viste el semblante,
porque en nuestro sentido caminaban!; 53
Desde el puente mir$bamos el grupo
que al otro lado hacia nosotros iba,
& que de igual manera a1ota el l$tigo! 31
. sin &o preguntarle el buen 0aestro
90ira aquel que tan grande se aproima,
que no le causa l$grimas el daHo! 34
#Ku, soberano aspecto aBn conserva(
*s Nas/n, que por $nimo & astucia 3)
de%/ privada del carnero a C/lquida! 35
Cste pas/ por la isla de =emmos,
luego que osadas hembras despiadadas
muerte dieran a todos sus varones8 -7
con tretas & palabras halagReHas
a Isi'ile engaH/, la muchachita
que antes había a todas engaHado! -"
Allí la de%/ encinta, abandonada+
tal culpa le condena a tal martirio+
tambi,n se hace vengan1a de 0edea! -)
Con ,l est$n los que en tal modo engaHan8
& del valle primero esto te baste
conocer, & de los que en ,l castiga!; --
Nos hall$bamos &a donde el sendero
con el margen segundo se entrecru1a,
que a otro arco le sirve como apo&o! 172
Aquí escuchamos gentes que ocupaban
la otra bolsa & soplaban por el morro,
peg$ndose a sí mismas con las manos! 172
=as orillas estaban engrumadas
por el vapor que aba%o se hace espeso,
& o'endía a la vista & al ol'ato! 173
Tan oscuro es el 'ondo, que no de%a
ver nada si no subes hasta el dorso
del arco, en que la roca es m$s saliente! 111
Allí subimos+ & de all$, en el 'oso
vi gente 1ambullida en el esti,rcol,
cual de humanas letrinas recogido! 114
. mientras &o miraba hacia all$ aba%o,
vi una cabe1a tan de mierda llena,
que no sabía si era laico o 'raile! 115
Cl me grit/8 9 ?>or qu, te satis'ace
mirarme m$s a mí que a otros tan sucios@;
=e di%e &o8 9 >orque, si bien recuerdo, 127
con los cabellos secos &a te he visto,
& eres Alesio Interminei de =ucca8 122
por eso m$s que a todos te miraba!; 12"
. ,l di%o, golpe$ndose la chola8 124
9Aquí me han sumergido las lison%as,
de las que nunca se cans/ mi lengua!; 12)
=uego de esto, mi guía8 9<a1 que penetre
:di%o: tu vista un poco m$s delante,
tal que tus o%os vean bien el rostro 12-
de aquella sucia & desgreHada esclava, 1"7
que allí se rasca con uHas mierdosas,
& ahora se tumba & ahora en pie se pone8 1"2
es Thais, la prostituta, que repuso
a su amante, al decirle W?Tengo prendas
bastantes para ti@W8 GaBn m$s, ecelsasI! 1"2
. sea aquí saciada nuestra vista!;
CANTO UIU
#Oh Eim/n 0ago( Oh m'seros secuaces 1
que las cosas de Dios, que de los buenos
esposas deben ser, como rapaces "
por el oro & la plata adulter$is(
sonar debe la trompa por vosotros,
puesto que est$is en la tercera bolsa! )
.a est$bamos en la siguiente tumba,
subidos en la parte del escollo
que cae %usto en el medio de aquel 'oso! -
#Euma sabiduría( #Ku, arte muestras
en el cielo, en la tierra & el mal mundo,
cu$n %ustamente tu virtud repartes( 12
.o vi, por las orillas & en el 'ondo,
llena la piedra livida de ho&os,
todos redondos & de igual tamaHo! 12
No los vi menos amplios ni ma&ores
que esos que ha& en mi bello Ean Nuan, 15
& son el sitio para los bautismos+ 13
uno de los que no hace aBn mucho tiempo 1-
&o rompí porque en ,l uno se ahogaba8
sea esto seHa que a todos conven1a! 21
A todos les salían por la boca
de un pecador los pies, & de las piernas
hasta el muslo, & el resto estaba dentro! 24
Ambas plantas a todos les ardían+
& tan 'uerte agitaban las co&undas,
que habrían destro1ado soga & cuerdas! 25
Cual suele el llamear en cosas grasas
moverse por la etrema super'icie,
así era allí del tal/n a la punta! "7
9Kui,n es, maestro, aquel que se en'urece
pataleando m$s que sus consortes
:di%e: & a quien m$s ro%a llama quema@; ""
. ,l me di%o8 9Ei quieres que te lleve
allí por la pendiente que desciende,
,l te hablar$ de sí & de sus pecados!; ")
. &o8 9=o que tB quieras ser$ bueno,
eres tB mi seHor & no me aparto
de tu querer8 & lo que callo sabes!; "-
Camin$bamos pues el cuarto margen8
volvimos & ba%amos a la i1quierda
al 'ondo estrecho & agu%ereado! 42
*ntonces el maestro de su lado
no me apart/, hasta vernos %unto al ho&o
de aquel que se dolía con las 1ancas! 42
9Oh tB que tienes lo de arriba aba%o,
alma triste clavada cual madero,
:le di%e &o:, cont,stame si puedes!; 43
.o estaba como el 'raile que con'iesa 4-
al p,r'ido asesino, que, &a hincado,
por retrasar su muerte le reclama! 21
. ,l me grit/8 9?.a est$s aquí plantado@, 22
?&a est$s aquí plantado, Foni'acio@
*n pocos aHos me minti/ lo escrito! 24
?.a te cansaste de aquellas rique1as
por las que hacer engaHo no temiste,
& atormentar despu,s a tu EeHora@; 25
0e qued, como aquellos que se encuentran,
por no entender lo que alguien les responde,
con'undidos, & contestar no saben! )7
Di%o entonces Airgilio8 9Dile pronto8
GNo so& aquel, no so& aquel que piensas!I;
.o respondí como me 'ue indicado! )"
Torci/ los pies entonces el espíritu,
luego gimiendo & con voces llorosas,
me di%o8 9?*ntonces, para qu, me buscas@ ))
si te interesa tanto el conocerme,
que has recorrido así toda la roca,
sabe que 'ui investido del gran manto, )-
& en verdad 'ui retoHo de la Osa,
& tan ansioso de engordar ose1nos,
que allí el caudal, aquí &o, me he embolsado! 52
. ba%o mi cabe1a est$n los otros
que a mí, por simonía, precedieron,
& que lo estrecho de la piedra aplasta! 52
Allí habr, &o de hundirme tambi,n cuando
venga aquel que creía que tB 'ueses,
al hacerte la sBbita pregunta! 53
>ero mis pies se abrasan &a m$s tiempo
& m$s esto& &o puesto boca aba%o,
del que estar$n plantados sus pies ro%os, 31
pues vendr$ luego de ,l, aBn m$s manchado,
desde el poniente, un pastor sin entraHas,
tal que conviene que a los dos recubra! 34
Nuevo Nas/n ser$, como nos muestra
0ACAF*OE, & como a aquel 'ue blando
su re&, así ha de hacer quien Drancia rige!; 35
No s, si 'ui &o loco en demasía,
pues que le respondí con tales versos8
9Ah, dime ahora, qu, tesoros quiso -7
Nuestro EeHor antes de que a Ean >edro
le pusiese las llaves a su cargo@
Xnicamente di%o8 GAen conmigoI+ -"
ni >edro ni los otros de 0atías -4
oro ni plata, cuando sortearon
el puesto que perdi/ el alma traidora! -)
Ku,date ahí, que est$s bien castigado,
& guarda las rique1as mal cogidas,
que atrevido te hicieron contra Carlos! --
. si no 'uera porque me lo veda
el respeto a las llaves soberanas
que 'ueron tu&as en la alegre vida, 172
usaría palabras aBn m$s duras+
porque vuestra avaricia daHa al mundo,
hundiendo al bueno & ensal1ando al malo! 172
>astores, os cit/ el evangelista, 17)
cuando aquella que asienta sobre el agua
,l vio prostituida con los re&es8 173
aquella que naci/ con siete testas,
& tuvo autoridad con sus die1 cuernos,
mientras que su virtud placi/ al marido! 111
Os hab,is hecho un Dios de oro & de plata8
& qu, os separa &a de los id/latras,
sino que a ciento honr$is & ellos a uno@ 114
Constantino, #de cu$nto mal 'ue madre, 112
no que te convirtieses, mas la dote
que por ti enriqueci/ al primer patriarca(; 115
. mientras &o cantaba tales notas,
mordido por la ira o la conciencia,
con 'uer1a las dos piernas sacudía! 127
.o creo que a mi guía le gustaba,
pues con rostro contento había escuchado
mis palabras sinceramente dichas! 12"
*ntonces me cogi/ con los dos bra1os+
& luego de subirme hasta su pecho,
volvi/ a ascender la senda que ba%amos! 12)
No se cans/ llev$ndome agarrado,
hasta ponerme en la cima del puente
que del cuarto hasta el quinto margen cru1a! 12-
Con suavidad aquí de%/ la carga,
suave, en el escollo $spero & pino
que a las cabras sería mala trocha! 1"2
Desde ese sitio descubrí otro valle!
CANTO UU
De nueva pena he de escribir los versos
& dar materia al vig,simo canto
de la primer canci/n, que es de los reos! "
*staba &o dispuesto totalmente
a mirar en el 'ondo descubierto,
que me baHaba de angustioso llanto+ )
por el redondo valle vi a unas gentes
venir, calladas & llorando, al paso
con que en el mundo van las procesiones! -
Cuando ba%, mi vista aBn m$s a ellas,
vi que estaban torcidas por completo
desde el ment/n al principio del pecho+ 12
porque vuelto a la espalda estaba el rostro,
& tenían que andar hacia detr$s,
pues no podían ver hacia delante! 12
>or la 'uer1a tal ve1 de perlesía 1)
alguno habr$ en tal 'orma retorcido,
mas no lo vi, ni creo esto que pase! 13
Ei Dios te de%a, lector, coger 'ruto
de tu lectura, piensa por ti mismo
si podría tener el rostro seco, 21
cuando vi &a de cerca nuestra imagen
tan torcida, que el llanto de los o%os
les baHaba las nalgas por la ra%a! 24
=loraba &o, apo&ado en una roca
del duro escollo, tal que di%o el guía8
9?*s que eres tB de aquellos insensatos@, 25
vive aquí la piedad cuando est$ muerta8
?Kui,n es m$s criminal de lo que es ,se 2-
que al designio divino se adelanta@ "7
Al1a tu rostro & mira a quien la tierra "1
a la vista de Tebas se trag/+
& de allí le gritaban8 GD/nde caes ""
An'iareo@, ?por qu, la guerra de%as@I
. no de%/ de rodar por el valle
hasta 0inos, que a todos los agarra! ")
0ira c/mo hi1o pecho de su espalda8
pues mucho quiso ver hacia adelante,
mira hacia atr$s & marcha reculando! "-
0ira a Tiresias, que mud/ de aspecto 47
al hacerse mu%er siendo var/n
cambi$ndose los miembros uno a uno+ 42
& despu,s, golpear debía antes
las unidas serpientes, con la vara,
que sus viriles plumas recobrase! 42
Aronte es quien al vientre se le acerca, 4)
que en los montes de =uni, que cultiva
el carrar,s que vive allí deba%o, 43
tuvo entre blancos m$rmoles la cueva
como mansi/n+ donde al mirar los astros
& el mar, nada la vista le impedía! 21
. aquella que las tetas se recubre,
que tB no ves, con tren1as desatadas,
& todo el cuerpo cubre con su pelo, 24
'ue 0anto, que corri/ por muchas tierras+ 22
& luego se a'inc/ donde naci,
por lo que un poco quiero que me escuches8 25
Despu,s de que su padre hubiera muerto,
& la ciudad de Faco esclavi1ada,
ella gran tiempo anduvo por el mundo! )7
*n el norte de Italia se halla un lago,
al pie del Alpe que ciHe Alemania
sobre el Tirol, que Fenago se llama! )"
>or mil 'uentes, & aBn m$s, el Apenino
ente Marda & Cam/nica se baHa,
por el agua estancada en dicho lago! ))
*n su medio ha& un sitio, en que el trentino )5
pastor & el de Aerona, & el de Frescia,
si ese camino hiciese, bendi%era! )-
Ee halla >esquiera, arn,s hermoso & 'uerte, 57
'rontera a bergamescos & brescianos,
en la ribera que en el sur le cerca! 52
*n ese sitio se desborda todo
lo que el Fenago contener no puede,
& entre verdes praderas se hace un río! 52
Tan pronto como el agua aprisa corre,
no &a Fenago, mas 0encio se llama
hasta Moverno, donde cae al >o! 53
Tras no mucho correr, encuentra un valle,
en el cual se dilata & empantana+
& en el estio se vuelve insalubre! 31
>asando por allí la virgen 'iera,
vio tierra en la mitad de aquel pantano,
sin cultivo & desnuda de habitantes! 34
Allí, para escapar de los humanos,
con sus siervas qued/se a hacer sus artes,
& vivi/, & de%/ allí su vano cuerpo! 35
=os hombres luego que vivían cerca,
se acogieron al sitio, que era 'uerte,
pues el pantano aquel lo rodeaba! -7
Dundaron la ciudad sobre sus huesos+
& por quien escogi/ primero el sitio,
0antua, sin otro augurio, la llamaron! -"
Eus moradores 'ueron abundantes,
antes que la torpe1a de Casoldi, -2
de >inamonte engaHo recibiese! -)
*sto te advierto por si acaso o&eras
que se 'und/ de otro modo mi patria,
que a la verdad mentira alguna oculte!; --
. &o8 90aestro, tus ra1onamientos
me son tan ciertos & tan bien los creo,
que apagados carbones son los otros! 172
0as dime, de la gente que camina,
si ves alguna digna de noticia,
pues s/lo en eso mi mente se ocupa!; 172
*ntonces di%o8 9Aquel que desde el rostro 17)
la barba o'rece por la espalda oscura,
'ue, cuando Mrecia 'alta de varones 173
tanto, que había apenas en las cunas
augur, & con Calcante dio la orden
de cortar en Aulide las amarras! 111
Ee llamaba *uripilo, & así canta
algBn pasa%e de mi gran tragedia8
tB bien lo sabes pues la sabes toda! 114
Aquel otro en los 'lancos tan escaso,
0iguel *scoto 'ue, quien en verdad 11)
de los m$gicos 'raudes supo el %uego! 115
0ira a Muido Fonatti, mira a Asdente,
que haber tomado el cuero & el bramante
ahora querría, mas tarde se acuerda+ 127
. a las tristes que el huso abandonaron, 121
las agu%as & ruecas, por ser magas
& hechiceras con hierbas & 'iguras! 12"
0as ahora ven, que llega &a al con'ín
de los dos hemis'erios, & a las ondas
ba%o Eevilla, Caín con las 1ar1as, 12)
& la luna a&er noche estaba llena8
bien lo recordar$s, que no 'ue estorbo
alguna ve1 en esa selva oscura!; 12-
Así me hablaba, & mientras camin$bamos!
CANTO UUI
Así de puente en puente, conversando
de lo que mi Comedia no se ocupa,
subimos, & al llegar hasta la cima "
nos paramos a ver la otra hondonada
de 0alasbolsas & otros llantos vanos+
& la vi tenebrosamente oscura! )
Como en los arsenales de Aenecia
bulle pe1 pega%osa en el invierno
al reparar sus leHos averiados, -
que navegar no pueden+ & a la ve1
qui,n hace un nuevo leHo, & qui,n embrea
los costados a aquel que hi1o m$s rutas+ 12
qui,n remacha la popa & qui,n la proa+
hacen otros los remos & otros cuerdas+
qui,n repara mesanas & trinquetas+ 12
asi, sin 'uego, por divinas artes,
bullía aba%o una espesa resina,
que la orilla impregnaba en todos lados! 13
=a veía, mas no veía en ella
m$s que burbu%as que el hervor al1aba,
todas hincharse & eplotarse luego! 21
0ientras all$ miraba 'i%amente,
el poeta, diciendo8 9#Atento, atento(;
a ,l me atra%o del sitio en que &o estaba! 24
0e volvi entonces como aquel que tarda
en ver aquello de que huir conviene,
& a quien de pronto le acobarda el miedo, 25
&, por mirar, no demora la marcha+
& un diablo negro vi tras de nosotros,
que por la roca corriendo venía! "7
#Ah, qu, 'iera tenía su apariencia,
& parecían cu$n amena1antes
sus pies ligeros, sus abiertas alas( ""
*n su hombro, que era anguloso & soberbio,
cargaba un pecador por ambas ancas,
agarrando los pies por los tendones! ")
9#Oh 0alasgarras ::di%o desde el puente:,
os mando a un regidor de Eanta Pita( "3
>onedlo aba%o, que vo& a por otro "-
a esa tierra que tiene un buen surtido8
salvo Fonturo todos son venales+ 41
del GitaI allí hacen GnoI por el dinero!; 42
Aba%o lo tir/, & por el escollo
se volvi/, & nunca 'ue un mastín soltado
persiguiendo a un ladr/n con tanta prisa! 42
Aqu,l se hundi/, & se salía de nuevo+
mas los demonios que albergaba el puente
gritaron8 9#No est$ aquí la Eanta Da1, 43
& no se nada aquí como en el Eerquio(
así que, si no quieres nuestros gar'ios,
no te apare1cas sobre la resina!; 21
Con m$s de cien arpones le pinchaban,
dicen8 9Cubierto bailar aquí debes,
tal que, si puedes, a escondidas hurtes!; 24
No de otro modo al pinche el cocinero
hace meter la carne en la caldera,
con los tridentes, para que no 'lote! 25
. el buen 0aestro8 9>ara que no sepan
que est$s agua : me di%o: ve a esconderte
tras una roca que sirva de abrigo+ )7
& por ninguna o'ensa que me hagan,
debes temer, que bien cono1co esto,
& otras veces me he visto en tales líos!; )"
Despu,s pas/ del puente a la otra parte+
& cuando &a alcan1/ la seta 'osa+
le 'ue preciso un $nimo templado! ))
Con la 'erocidad & con la saHa
que los perros atacan al mendigo,
que de pronto se para & limosnea, )-
del puentecillo aqu,llos se arro%aron,
& en contra de ,l volvieron los arpones+
mas ,l grit/8 9#Kue ninguno se atreva( 52
Antes de que me pinchen los tridentes,
que se adelante alguno para oírme,
pensad bien si deb,is arponearme!; 52
9#Kue va&a 0alacola(; :se gritaron+
& uno sali/ de entre los otros quietos,
& vino hasta ,l diciendo8 9?De qu, sirve@; 53
9*s que crees, 0alacola, que me habrías
visto venir :le di%o mi maestro:
seguro &a de todas vuestras armas, 31
sin el querer divino & diestro hado@
D,%ame andar, que en el cielo se quiere
que el camino salva%e enseHe a otros!; 34
Eu orgullo entonces 'ue tan abatido
que el tridente de%/ caer al suelo,
& a los otros les di%o8 9No tocarlo!; 35
. el guía a mí8 9Oh tB que allí te encuentras
tras las rocas del puente aga1apado,
puedes venir conmigo &a seguro!; -7
>or lo que &o avanc, hasta ,l deprisa+
& los diablos se echaron adelante,
tal que temí que el pacto no guardaran+ -"
así &o vi temer a los in'antes -4
&,ndose, tras rendirse, de Caprona,
al verse &a entre tantos enemigos! -)
.o me arrim, con toda mi persona
a mi guía, & los o%os no apartaba
de sus caras que no eran nada buenas! --
Inclinaban los gar'ios8 9?Kue le pinche
:decíanse: quer,is, en el trasero@;
. respondían8 9Eí, pínchale 'uerte!; 172
>ero el demonio aquel que había hablado
con mi guía, volvi/se raudamente,
& di%o8 9>ara, para, Arrancapelos!; 172
=uego nos di%o8 9 0$s andar por este 17)
escollo no se puede, pues que &ace
todo despeda1ado el arco seto+ 173
& si quer,is seguir m$s adelante
pod,is andar aquí, por esta escarpa8
ha& otro escollo cerca, que es la ruta! 111
A&er, cinco horas m$s que en esta hora, 112
mil & doscientos & sesenta & seis
aHos hi1o, que aquí se hundi/ el camino! 114
<acia all$ mando a alguno de los míos
para ver si se escapa alguno de esos+
id con ellos, que no han de molestaros! 115
#Adelante Aligacho, >atas'rías, 113
:,l comen1/ a decir: & tB, 0alchucho+
& Farbatiesa guíe la decena! 127
Aa&an detr$s Ealido & >on1oHoso,
%abalí Colmilludo, AraHaperros,
el Tarta%a & el loco del Ferrugas! 12"
0irad en torno de la pe1 hirviente+
,stos a salvo lleguen al escollo
que todo entero va sobre la 'osa!; 12)
9#A& maestro, qu, es esto que esto& viendo(
:di%e: va&amos solos sin escolta,
si sabes ir, pues no la necesito! 12-
Ei eres tan avisado como sueles,
?no ves c/mo sus dientes les rechinan,
& su entrece%o males amena1a@; 1"2
. ,l me di%o8 9No quiero que te asustes+
d,%alos que rechinen a su gusto,
pues hacen eso por los condenados!; 1"2
Dieron la vuelta por la orilla i1quierda,
mas primero la lengua se mordieron
hacia su %e'e, a manera de seHa, 1"3
& ,l hi1o una trompeta de su culo!
CANTO UUII
Caballeros he visto al1ar el campo,
comen1ar el combate, o la revista,
& alguna ve1 huir para salvarse+ "
en vuestra tierra he visto eploradores,
#Oh aretinos( & he visto las mesnadas, 2
hacer torneos & correr las %ustas, )
ora con trompas, & ora con campanas,
con tambores, & hogueras en castillos,
con cosas propias & tambi,n a%enas+ -
mas nunca con tan rara cornamusa,
moverse caballeros ni pendones,
ni nave al ver una estrella o la tierra! 12
Camin$bamos con los die1 demonios,
#'iera compaHa(, mas en la taberna
con borrachos, con santos en la iglesia! 12
0as a la pe1 volvía la mirada,
por ver lo que la bolsa contenía
& a la gente que adentro estaba ardiendo! 13
Cual los del'ines hacen sus seHales 1-
con el arco del lomo al marinero,
que le preparan a que el leHo salve, 21
por aliviar su pena, de este modo
enseHaban la espalda algunos de ellos,
escondi,ndose en menos que hace el ra&o! 24
. como al borde del agua de un charco
ha& renacua%os con el morro 'uera,
con el tronco & las ancas escondidas, 25
se encontraban así los pecadores+
mas, como se acercaba Farbatiesa,
ba%o el hervor volvieron a meterse! "7
.o vi, & el cora1/n se me acongo%a,
que uno esperaba, así como sucede "2
que una rana se queda & otra salta+ ""
. AraHaperros, que a su lado estaba,
le agarr/ por el pelo empegotado
& le sac/ cual si 'uese una nutria! ")
.a de todos el nombre conocía,
pues lo aprendí cuando 'ueron nombrados,
& atento estuve cuando se llamaban! "-
9Ahora, Ferrugas, puedes &a clavarle
los gar'ios en la espalda & desollarlo;
gritaban todos %untos los malditos! 42
. &o8 90aestro, intenta, si es que puedes,
saber qui,n es aquel desventurado,
llegado a manos de sus enemigos!; 42
. %unto a ,l se aproim/ mi guía+
pregunt/ de d/nde era, & ,l repuso8
9Dui nacido en el reino de Navarra! 43
Criado de un seHor me hi1o mi madre,
que me había engendrado de un bellaco,
destructor de si mismo & de sus cosas! 21
Despu,s 'ui de la corte de Teobaldo8 22
allí me puse a hacer baratertas+
& en este caldo esto& rindiendo cuentas!; 24
. Colmilludo a cu&a boca asoman,
tal %abalí, un colmillo a cada lado,
le hi1o sentir c/mo uno descosía! 25
Ca&/ el rat/n entre malvados gatos+
mas le agarr/ en sus bra1os Farbatiesa,
& di%o8 9 *staros quietos un momento!; )7
. volviendo la cara a mi maestro
9>regunta :di%o: aBn, si m$s deseas
de ,l saber, antes que esos lo destrocen;! )"
*l guía entonces8 9De los otros reos,
di ahora si de algBn latino sabes
que est, ba%o la pe1!; . ,l8 9<ace poco ))
a uno de%, que 'ue de allí vecino!
#Ei estuviese con ,l aBn recubierto
no temería tridentes ni garras(; )-
. el Ealido8 9*speramos &a bastante;,
di%o, & cogi/le el bra1o con el gancho,
tal que se llev/ un tro1o desgarrado! 52
Tambi,n quiso agarrarle >on1oHoso
piernas aba%o+ mas el decuri/n
mir/ a su alrededor con mala cara! 52
Cuando estuvieron algo m$s calmados,
a aquel que aBn contemplaba sus heridas
le pregunt/ mi guía sin tardan1a8 53
9?. qui,n es ,se a quien enhoramala
de%aste, has dicho, por salir a 'lote@;
. aqu,l repuso8 9Due el 'raile Momita, 31
el de Mallura, vaso de mil 'raudes+
que apres/ a los rivales de su amo,
consiguiendo que todos lo alabasen! 34
Cogi/ el dinero, & solt/les de plano,
como dice+ & 'ue en otros menesteres,
no chico, mas eimio baratero! 35
Trata con ,l maese 0iguel Panque 33
de =ogodoro+ & hablan CerdeHa
sin que sus lenguas nunca se 'atiguen! -7
#A& de mí( ved que aqu,l rechina el diente8
m$s te diría pero tengo miedo
que a rascarme la tiHa se apare1can!; -"
. vuelto hacia el Tarta%a el gran preboste,
cu&os o%os herirle amena1aban,
di%o8 9 <a1te a un lado, p$%aro malvado!; -)
9Ei quer,is conocerles o escucharles
:volvi/ a empe1ar el preso temeroso:
har, venir toscanos o lombardos+ --
pero quietos est,n los 0alasgarras
para que ,stos no teman su vengan1a,
& &o, siguiendo en este mismo sitio, 172
por uno que so& &o, har, venir siete
cuando les silbe, como acostumbramos
hacer cuando del 'ondo sale alguno!; 172
0alchucho en ese instante al1/ el hocico,
moviendo la cabe1a, & di%o8 9Aed
qu, malicia pens/ para escaparse!; 173
0as ,l, que muchos trucos conocía
respondi/8 9?0alicioso so& acaso,
cuando busco a los míos m$s triste1a@; 111
No se aguant/ Aligacho, &, al contrario
de los otros, le di%o8 9Ei te tiras,
&o no ir, tras de ti con buen galope, 114
mas batir, sobre la pe1 las alas+
de%a la orilla & corre tras la roca+
&a veremos si tB nos aventa%as!; 115
Oh tB que lees, oir$s un nuevo %uego8
todos al otro lado se volvieron,
& el primero aquel que era m$s contrario! 127
Aprovech/ su tiempo el de Navarra+
'i%/ la planta en tierra, & en un punto
dio un salto & se escap/ de su preboste! 12"
. por esto, culpables se sintieron,
m$s aquel que 'ue causa del desastre,
que se march/ gritando8 9.a te tengo!; 12)
0as de poco vali/, pues que al miedoso
no alcan1aron las alas8 se hundi/ ,ste,
& aqu,l al1/ volando arriba el pecho! 12-
No de otro modo el $nade de golpe,
cuando el halc/n se acerca, se sumerge,
& ,ste, roto & cansado, se remonta! 1"2
Airado >atas'rías por la broma,
volando atr$s, lo cogi/, deseando
que aqu,l hu&ese para armar camorra+ 1"2
& al desaparecer el baratero,
volvi/ las garras a su camarada,
tal que con ,l se en1ar1/ sobre el 'oso! 1"3
Due el otro gavil$n bien amaestrado,
su%et$ndole bien, & ambos ca&eron
en la mitad de aquel pantano hirviente! 141
=os separ/ el calor a toda prisa,
pero era mu& di'ícil remontarse,
pues tenían las alas pega%osas! 144
Farbatiesa, en'adado cual los otros,
a cuatro hi1o volar a la otra parte,
todos con gra'ios & mu& prestamente! 145
>or un lado & por otro descendieron8
echaron gar'ios a los atrapados,
que cocidos estaban en la costra, 127
& asi enredados los abandonamos!
CANTO UUIII
Callados, solos & sin compaHía
camin$bamos uno tras del otro,
lo mismo que los 'railes 'ranciscanos! "
Auelto había a la '$bula de *sopo 4
mi pensamiento la presente riHa,
donde ,l habl/ del rat/n & la rana, )
porque igual que 9enseguida; & 9al instante;,
se parecen las dos si se compara
el principio & el 'in atentamente! -
., cual de un pensamiento el otro sale,
así naci/ de aquel otro despu,s,
que mi primer espanto redoblaba! 12
.o así pensaba8 9Ei estos por nosotros
quedan burlados con daHo & con be'a,
supongo que estar$n mu& resentidos! 12
Ei sobre el mal la ira se acrecienta,
ellos vendr$n detr$s con m$s crueldad
que el can lleva una liebre con los dientes!; 13
.a sentía eri1ados los cabellos
por el miedo & atr$s atento estaba
cuando di%e8 90aestro, si escondite 21
no encuentras enseguida, me amedrentan
los 0alasgarras8 vienen tras nosotros8
tanto los imagino que los siento!; 24
. ,l8 9Ei &o 'uese de a1ogado vidrio,
tu imagen eterior no copiaría
tan pronto en mí, cual la de dentro veo+ 25
tras mi pensar el tu&o ahora venía,
con igual acto & con la misma cara,
que un Bnico conse%o hago de entrambos! "7
Ei hacia el lado derecho ha& una cuesta,
para poder ba%ar a la otra bolsa,
huiremos de la ca1a imaginada!; ""
*ste conse%o apenas pro'erido,
los vi venir con las alas etendidas,
no mu& de le%os, para capturarnos! ")
De sBbito mi guía me cogi/
cual la madre que al ruido se despierta
& ve cerca de sí la llama ardiente, "-
que coge al hi%o & hu&e & no se para,
teniendo, m$s que de ella, de ,l cuidado,
aunque tan s/lo vista una camisa! 42
. desde lo alto de la dura margen,
de espaldas resbal/ por la pendiente,
que cierra la otra bolsa por un lado! 42
No corre por la aceHa agua tan rauda,
para mover la rueda del molino,
cuando m$s a los palos se aproima, 43
cual mi maestro por aquel barranco,
sosteni,ndome encima de su pecho,
como a su hi%o, & no cual compaHero! 21
. llegaron sus pies al lecho apenas
del 'ondo, cuando aqu,llos a la cima
sobre nosotros+ pero no temíamos, 24
pues la alta providencia que los quiere
hacer ministros de la quinta 'osa,
poder salir de allí no les permite! 25
Allí encontramos a gente pintada 23
que alrededor marchaba a lentos pasos,
llorando 'atigados & abatidos! )7
Tenían capas con capuchas ba%as
hasta los o%os, hechas del tamaHo
que se hacen en Cluní para los mon%es8 )"
por 'uera son de oro & deslumbrantes,
mas por dentro de plomo, & tan pesadas
que Dederico de pa%a las puso! ))
#Oh eternamente 'atigoso manto(
Nosotros aBn seguimos por la i1quierda
a su lado, escuchando el triste lloro+ )-
mas cansados aqu,llos por el peso,
venían tan despacio, que con nuevos
compaHeros a cada paso est$bamos! 52
>or lo que di%e al guía8 9Ae si encuentras
a quien de nombre o de hechos se cono1ca,
& los o%os, andando, mueve entorno!; 52
Jno entonces que o&/ mi hablar toscano,
de detr$s nos grit/8 9 >arad los pasos,
los que corr,is por entre el aire oscuro! 53
Tal ve1 tendr$s de mí lo que buscabas!;
. el guía se volvi/ & me di%o8 9*spera,
& luego anda con'orme con sus pasos!; 31
0e detuve, & vi a dos que una gran ansia
mostraban, en el rostro, de ir conmigo,
mas la carga pesaba & el sendero! 34
Cuando estuvieron cerca, torvamente,
me remiraron sin decir palabra+
luego a sí se volvieron & decían8 35
9Cse parece vivo en la garganta+
&, si est$n muertos ?por qu, privilegio
van descubiertos de la gran estola@; -7
Di%,ronme8 9Oh Toscano, que al colegio
de los tristes hip/critas viniste,
dinos qui,n eres sin tener reparo!; -"
9<e nacido & crecido : les repuse:
en la gran villa sobre el Arno bello, -2
& con el cuerpo esto& que siempre tuve! -)
?Kui,n sois vosotros, que tanto os destila
el dolor, que así veo por el rostro,
& cu$l es vuestra pena que reluce@; --
9*stas doradas capas :uno di%o:
son de plomo, tan gruesas, que los pesos
hacen así chirriar a sus balan1as! 172
Drailes go1osos 'uimos, boloHeses+ 17"
&o Catalano & ,ste =oderingo
llamados, & elegidos en tu tierra, 172
como suele nombrarse a un imparcial
por conservar la pa1+ & 'uimos tales
que en torno del Mardingo aBn puede verse!; 173
.o comenc,8 9Oh hermanos, vuestros males ;
No di%e m$s, porque vi por el suelo
a uno cruci'icado con tres palos! 111
Al verme, por entero se agitaba,
sopl$ndose en la barba con suspiros+
& el 'raile Catal$n que lo advirti/, 114
me di%o8 9*l condenado que tB miras, 112
di%o a los 'ariseos que era %usto
a%usticiar a un hombre por el pueblo! 115
Desnudo est$ & clavado en el camino
como ves, & que sienta es necesario
el peso del que pasa por encima+ 127
& en tal modo se encuentra aquí su suegro 121
en este 'oso, & los de aquel concilio
que a los %udíos 'ue mala semilla!; 12"
Ai que Airgilio entonces se asombraba 124
por quien se hallaba allí cruci'icado,
en el eterno eilio tan vilmente! 12)
Despu,s dirigi/ al 'raile estas palabras8
9No os desagrade, si pod,is, decirnos
si eiste alguna trocha a la derecha, 12-
por la cual ambos dos salir podamos,
sin obligar a los $ngeles negros,
a que nos saquen de este triste 'oso!; 1"2
6epuso entonces8 9Antes que lo esperes,
ha& un peHasco, que de la gran roca
sale, & que cru1a los terribles valles, 1"2
salvo aquí que est$ roto & no lo salva!
Eubir podr,is arriba por la ruina
que &ace al lado & el 'ondo recubre!; 1"3
*l guía inclin/ un poco la cabe1a8
di%o despu,s8 9 Contaba mal el caso
quien a los pecadores allí ensarta!; 141
. el 'raile8 9 .a en Folonia oí contar
muchos vicios del diablo, & entre otros
que es mentiroso & padre del embuste!; 144
6$pidamente el guía se march/,
con el rostro turbado por la ira+
& &o me separ, de los cargados, 145
detr$s siguiendo las queridas plantas!
CANTO UUIA
*n ese tiempo en el que el aHo es %oven 1
& el sol sus crines ba%o Acuario templa,
& las noches se igualan con los días, "
cuando la escarcha en tierra se aseme%a
a aquella imagen de su blanca hermana,
mas poco dura el temple de su pluma+ )
el campesino 'alto de 'orra%e,
se levanta & contempla la campiHa
toda blanca, & el muslo se golpea, -
vuelve a casa, & aquí & all$ se duele,
tal me1quino que no sabe qu, hacerse+
sale de nuevo, & cobra la esperan1a, 12
viendo que al monte &a le cambi/ el rostro
en pocas horas, toma su ca&ado,
& a pacer 'uera saca las ove%as! 12
De igual manera me asust/ el maestro
cuando vi que su 'rente se turbaba,
mas pronto al mal sigui/ la medicina+ 13
pues, al llegar al derruido puente,
el guía se volvi/ a mí con el rostro
dulce que vi al principio al pie del monte+ 21
abri/ los bra1os, tras de haber tomado
una resoluci/n, mirando antes
la ruina bien, & se acerc/ a empinarme! 24
. como el que traba%a & que calcula,
que parece que todo lo prevea,
igual, encaram$ndome a la cima 25
de un peHasco, otra roca eaminaba,
diciendo8 9Ag$rrate luego de aqu,lla+
pero antes ve si puede sostenerte!; "7
No era un camino para alguien con capa,
pues apenas, ,l leve, &o su%eto,
podíamos subir de piedra en piedra! ""
. si no 'uese que en aquel recinto
m$s corto era el camino que en los otros,
no s, de ,l, pero &o vencido 'uera! ")
0as como hacia la boca 0alasbolsas
del po1o m$s pro'undo toda pende,
la situaci/n de cada valle hace "-
que se eleve un costado & otro ba%e+
& así llegamos a la punta etrema,
donde la Bltima piedra se destaca! 42
Tan ordeHado del pulm/n estaba
mi aliento en la subida, que sin 'uer1as
busqu, un asiento en cuanto que llegamos! 42
9Ahora es preciso que te despereces
:di%o el maestro:, pues que andando en plumas
no se consigue 'ama, ni entre colchas+ 43
el que la vida sin ella malgasta
tal vestigio en la tierra de sí de%a,
cual humo en aire o en agua la espuma! 21
Así que arriba8 vence la pere1a
con $nimo que vence cualquier lucha,
si con el cuerpo grave no lo impide! 24
<a& que subir una escala aBn m$s larga+ 22
haber huido de ,stos no es bastante8
si me entiendes, procura que te sirva!; 25
Alc, entonces, mostr$ndome provisto
de un $nimo ma&or del que tenía,
9 Aamos :di%e:! *sto& 'uerte & animoso!; )7
>or el derrumbe empe1amos a andar,
que era escarpado & rocoso & estrecho,
& mucho m$s pendiente que el de antes! )"
<ablando andaba para hacerme el 'uerte+
cuando una vo1 sali/ del otro 'oso,
que incomprensibles voces pro'ería! ))
No le entendí, por m$s que sobre el lomo
&a estuviese del arco que cru1aba8
mas el que hablaba parecía airado! )-
0iraba al 'ondo, mas mis o%os vivos,
por lo oscuro, hasta el 'ondo no llegaban,
por lo que &o8 90aestro alcan1a el otro 52
recinto, & descendamos por el muro+
pues, como escucho a alguno que no entiendo,
miro así al 'ondo & nada recono1co! 52
9Otra respuesta :di%o: no he de darte
m$s que hacerlo+ pues que demanda %usta
se ha de cumplir con obras, & callando!; 53
Desde lo alto del puente descendimos
donde se cru1a con la octava orilla,
luego me 'ue la bolsa mani'iesta+ 31
& &o vi dentro terrible male1a
de serpientes, de especies tan distintas,
que la sangre aBn me hiela el recordarlo! 34
0$s no se u'ane =ibia con su arena+ 32
que si quelidras, &$culos & 'aras
produce, & cancros con an'isibena s, 35
ni tantas pestilencias, ni tan malas,
mostr/ %am$s con la *tiopía entera,
ni con aquel que est$ sobre el mar 6o%o! -7
*ntre el mont/n tristísimo corrían
gentes desnudas & aterrori1adas,
sin re'ugio esperar o heliotropía8 -"
esposados con sierpes a la espalda+
les hincaban la cola & la cabe1a
en los riHones, encima montadas! -)
De pronto a uno que se hallaba cerca,
se lan1/ una serpiente & le mordi/
donde el cuello se anuda con los hombros! --
Ni la O tan pronto, ni la I, se escribe,
cual se encendi/ & ardi/, & todo en ceni1as
se convirti/ ca&endo todo entero+ 172
& luego estando así deshecho en tierra
amonton/se el polvo por si solo,
& en aquel mismo se torn/ de sBbito! 172
Así los grandes sabios aseguran
que muere el D,ni & despu,s renace, 175
cuando a los cinco siglos &a se acerca8 173
no pace en vida cebada ni hierba,
s/lo de incienso l$grimas & amomo,
& nardo & mirra son su Bltimo nido! 111
. como aquel que cae sin saber c/mo,
porque 'uer1a diab/lica lo tira,
o de otra opilaci/n que liga el $nimo, 114
que levantado mira alrededor,
mu& conturbado por la gran angustia
que le ha ocurrido, & suspira al mirar8 115
igual el pecador al levantarse!
#Oh divina potencia, cu$n severa,
que tales golpes das en tu vengan1a( 127
*l guía pregunt/ luego qui,n era8
& ,l respondi/8 9=loví de la Toscana,
no ha mucho tiempo, en este 'iero abismo! 12"
Aida de bestia me placi/, no de hombre,
como al mulo que 'ui8 so& Aanni Ducci 122
bestia, & >isto&a me 'ue buena cuadra!; 12)
. &o a mi guía8 9Dile que no hu&a,
& pregunta qu, culpa aquí le arro%a+
que hombre le vi de maldad & de sangre!; 12-
. el pecador, que o&/, no se escondía,
mas volvi/ contra mí el $nimo & rostro,
& de triste vergRen1a enro%eci/+ 1"2
& di%o8 90$s me duele que me halles
en la miseria en la que me est$s viendo,
que cuando 'ui arrancado en la otra vida! 1"2
.o no puedo ocultar lo que preguntas8
aquí esto& porque 'ui en la sacristía
ladr/n de los hermosos ornamentos, 1"3
& acusaron a otro hombre 'alsamente+
mas porque no dis'rutes al mirarme,
si del lugar oscuro tal ve1 sales, 141
abre el oído & este anuncio escucha8
>isto&a de los negros en'laquece8 14"
luego en Dlorencia cambian gente & modos! 144
De Aal de 0agra 0arte manda un ra&o
rodeado de turbios nubarrones+
& en agria tempestad impetuosa, 145
sobre el campo >iceno habr$ un combate+ 143
& de repente rasgar$ la niebla,
de modo que herir$ a todos los blancos! 127
#*sto te digo para hacerte daHo(;
CANTO UUA
*l ladr/n al 'inal de sus palabras,
al1/ las manos con un par de higas, 2
gritando8 9Toma, Dios, te las dedico!; "
Desde entonces me agradan las serpientes,
pues una le envolvi/ entonces el cuello,
cual si di%ese8 9No quiero que sigas;+ )
& otra a los bra1os, & le su%et/
ciH,ndose a sí misma por delante!
que no pudo con ella ni moverse! -
#Ah >isto&a, >isto&a, por qu, niegas 17
incinerarte, así que m$s no dures,
pues superas en mal a tus ma&ores( 12
*n todas las regiones del in'ierno
no vi a Dios tan soberbio algBn espíritu,
ni el que ca&/ de la muralla en Tebas! 12
Aquel hu&/ sin decir m$s palabra+
& vi venir a un centauro rabioso,
llamando8 9?D/nde, d/nde est$ el soberbio@; 13
No creo que 0aremma tantas tenga,
cuantas bichas tenía por la grupa,
hasta donde comien1an nuestras 'ormas! 21
*ncima de los hombros, tras la nuca,
con las alas abiertas, un drag/n
tenía+ & ,ste quema cuanto toca! 24
0i maestro me di%o8 9 Aquel es Caco, 22
que, ba%o el muro del monte Aventino,
hi1o un lago de sangre muchas veces! 25
No va con sus hermanos por la senda,
por el hurto que 'raudulento hi1o
del rebaHo que 'ue de su vecino+ "7
hasta acabar sus obras tan inicuas
ba%o la herculea ma1a, que tal ve1
ciento le dio, mas no sinti/ el deceno!; ""
0ientras que así me hablaba, se march/,
& a nuestros pies llegaron tres espíritus, "2
sin que ni &o ni el guía lo advirti,semos, ")
hasta que nos gritaron8 9?Kui,nes sois@;8
por lo cual dimos 'in a nuestra charla,
& entonces nos volvimos hacia ellos! "-
.o no les conocí, pero ocurri/,
como suele ocurrir en ocasiones,
que tuvo el uno que llamar al otro, 42
diciendo8 9Cian'a, ?d/nde te has metido@;
. &o, para que el guía se 'i%ase,
del ment/n puse el dedo a la nari1! 42
Ei ahora 'ueras, lector, lento en creerte
lo que dir,, no ser$ nada raro,
pues &o lo vi, & apenas me lo creo! 43
A ellos tenía al1ada la mirada,
& una serpiente con seis pies a uno,
se le tira, & entera se le enrosca! 21
=os pies de en medio cogi,ronle el vientre,
los de delante prendieron sus bra1os,
& despu,s le mordi/ las dos me%illas! 24
=os delanteros lan1/le a los muslos
& le meti/ la cola entre los dos,
& la trab/ detr$s de los riHones! 25
<iedra tan arraigada no 'ue nunca
a un $rbol, como aquella horrible 'iera
por otros miembros enrosc/ los su&os! )7
Ee %untan luego, tal si cera ardiente
'ueran, & me1clan así sus colores,
no parecían &a lo que antes eran, )"
como se etiende a causa del ardor,
por el papel, ese color oscuro,
que aBn no es negro & &a de%a de ser blanco! ))
=os otros dos miraban, cada cual
gritando8 9#Agnel, a&, c/mo est$s cambiando(
#mira que &a no sois ni dos ni uno( )-
=as dos cabe1as eran &a una sola,
& me1cladas se vieron dos 'iguras
en una cara, donde se perdían! 52
Cuatro miembros hici,ronse dos bra1os+
los muslos con las piernas, vientre & tronco
en miembros nunca vistos se tornaron! 52
.a no eistian las antiguas 'ormas8
dos & ninguna la perversa imagen
parecía+ & se 'ue con paso lento! 53
Como el lagarto ba%o el gran a1ote
de la canícula, al cambiar de seto,
parece un ra&o si cru1a el camino+ 31
tal parecía, &endo a las barrigas
de los restantes, una sierpe airada,
tal grano de pimienta negra & livida+ 34
& en aquel sitio que primero toma
nuestro alimento, a uno le golpea+
luego al suelo ca&/ a sus pies tendida! 35
*l herido mir/, mas nada di%o+
antes, con los pies quietos, boste1aba,
como si 'iebre o sueHo le asaltase! -7
Cl a la sierpe, & ella a ,l miraba+
,l por la llaga, la otra por la boca
humeaban, el humo con'undiendo! -"
Calle =ucano ahora donde habla
del mísero Eabello & de Nasidio, -2
& espere a oír aquello que describo! -)
Calle Ovidio de Cadmo & de Aretusa+ -5
que si aqu,l en serpiente, en 'uente a ,sta
convirti/, poeti1ando, no le envidio+ --
que 'rente a 'rente dos naturale1as
no trasmut/, de modo que ambas 'ormas
a cambiar dispusieran sus materias! 172
Ee respondieron %untos de tal modo,
que en dos parti/ su cola la serpiente,
& el herido %untaba las dos hormas! 172
=as piernas con los muslos a sí mismos
tal se unieron, que a poco la %untura
de ninguna manera se veía! 173
Tom/ la cola hendida la 'igura
que perdía aquel otro, & su pelle%o
se hacía blando & el de aqu,lla, duro! 111
Ai los bra1os entrar por las ailas,
& los pies de la 'iera, que eran cortos,
tanto alargar como acortarse aqu,llos! 114
=uego los pies de atr$s, torcidos %untos, 112
el miembro hicieron que se oculta el hombre,
& el misero del su&o hi1o dos patas! 115
0ientras el humo al uno & otro empaHa
de color nuevo, & pelo hace crecer
por una parte & por la otra depila, 127
ca&/ el uno & el otro levant/se,
sin desviarse la mirada impía,
ba%o la cual cambiaban sus hocicos! 12"
*l que era en pie lo tra%o hacia las sienes,
& de mucha materia que allí había,
sali/ la ore%a del carrillo liso+ 12)
lo que no 'ue detr$s & se retuvo
de aquel sobrante, a la nari1 dio 'orma,
& engros/ los dos labios, cual conviene! 12-
*l que &acía, el morro adelantaba,
& escondi/ en la cabe1a las ore%as,
como del caracol hacen los cuernos! 1"2
. la lengua, que estaba unida & presta
para hablar antes, se parti/+ & la otra
partida, se cerr/+ & ces/ &a el humo! 1"2
*l alma que era en 'iera convertida,
se ech/ a correr silbando por el valle,
& la otra, en pos de ella, hablando escupe! 1"3
=uego volvi/le las espaldas nuevas,
& di%o al otro8 9Kuiero que ande Fuso
como hice &o, reptando, su camino!; 141
Así &o vi la s,ptima 1ahBrda
mutar & trasmutar+ & aquí me ecuse
la novedad, si oscura 'ue la pluma! 144
. sucedi/ que, aunque mi vista 'uese
algo con'usa, & encogido el $nimo,
no pudieron huir, tan a escondidas 145
que no les viese bien, >uccio Eciancato
:de los tres compaHeros era el Bnico
que no cambi/ de aquellos que vinieron: 127
era el otro a quien tB, Maville, lloras,
CANTO UUAI
#Mo1a, Dlorencia, &a que eres tan grande,
que por mar & por tierra bate alas,
& en el in'ierno se epande tu nombre( "
Cinco nobles hall, entre los ladrones
de tus vecinos, de donde me vino
vergRen1a, & para ti no mucha honra! )
0as si el soHar al alba es verdadero, 5
conocer$s, de aquí a no mucho tiempo,
lo que >rato, no &a otras, te aborrece! -
No 'uera prematuro, si &a 'uese8
#O%al$ 'uera &a, lo que ser debe(
que m$s me pesar$, cuanto enve%e1co! 12
Nos marchamos de allí, & por los peldaHos
que en la ba%ada nos sirvieron antes,
subi/ mi guía & tiraba de mí! 12
. siguiendo el camino solitario,
por los picos & rocas del escollo,
sin las manos, el pie no se valía! 13
*ntonces me doli/, & me duele ahora,
cuando, el recuerdo a lo que vi diri%o,
& el ingenio re'reno m$s que nunca, 21
porque sin guía de virtud no corra+
tal que, si buena estrella, o me%or cosa,
me ha dado el bien, &o mismo no lo enturbie! 24
Cuantas el campesino que descansa
en la colina, cuando aquel que alumbra
el mundo, oculto menos tiene el rostro, 25
cuando a las moscas siguen los mosquitos,
luci,rnagas contempla all$ en el valle,
en el lugar tal ve1 que ara & vendimia+ "7
toda resplandecía en llamaradas
la bolsa octava, tal como advirtiera
desde el sitio en que el 'ondo se veía! ""
. como aquel que se veng/ con osos, "4
vio de *lías el carro al remontarse,
& erguidos los caballos a los cielos, ")
que con los o%os seguir no podia,
ni alguna cosa ver salvo la llama,
como una nubecilla que subiese+ "-
tal se mueven aqu,llas por la boca
del 'oso, mas ninguna enseHa el hurto,
& encierra un pecador cada centella! 42
.o estaba tan absorto sobre el puente,
que si una roca no hubiese agarrado,
sin empu%arme hubi,rame caído! 42
. vi,ndome mi guía tan atento
di%o8 9 Dentro del 'uego est$n las almas,
todas se ocultan en donde se queman!; 43
90aestro : le repuse:, al escucharte
esto& m$s cierto, pero &a he notado
que así 'uese, & decírtelo quería8 21
?qui,n viene en aquel 'uego dividido,
que parece surgido de la pira
donde *teocles 'ue puesto con su hermano@; 24
0e respondi/8 9Allí dentro se tortura
a Jlises & a Diomedes, & así %untos 2)
en la vengan1a van como en la ira+ 25
& dentro de su llama se lamenta
del caballo el ardid, que abri/ la puerta
que 'ue gentil semilla a los romanos! )7
Ee llora la traici/n por la que, muerta,
aBn Daidamia se duele por Aquiles,
& por el >aladi/n se halla el castigo!; )"
9Ei pueden dentro de aquellas antorchas
hablar : le di%e: pídote, maestro,
& te suplico, & valga mil mi sBplica, ))
que no me impidas que aguardar &o pueda
a que la llama cornuda aquí llegue+
mira c/mo a ellos lleva mi deseo!; )-
. ,l me repuso8 9*s digno lo que pides
de mucha loa, & &o te lo concedo+
pero procura reprimir tu lengua! 52
D,%ame hablar a mí, pues que comprendo
lo que quieres+ &a que ser$n esquivos
por ser griegos, tal ve1, a tus palabras!; 52
Cuando la llama hubo llegado a donde
lugar & tiempo pareci/ a mi guía,
&o le escuch, decir de esta manera8 53
9#Oh vosotros que sois dos en un 'uego,
si os merecí, mientras que estaba vivo,
si os merecí, bien 'uera poco o mucho, 31
cuando altos versos escribí en el mundo,
no os ale%,is+ mas que alguno me diga
d/nde, por ,l perdido, hall/ la muerte!; 34
*l ma&or cuerno de la antigua llama
empe1/ a retorcerse murmurando,
tal como aquella que el viento 'atiga+ 35
luego la punta aquí & ac$ moviendo,
cual si 'uese una lengua la que hablara,
'uera sac/ la vo1, & di%o8 9Cuando -7
me separ, de Circe, que sustra%/:
me m$s de un aHo allí %unto a Maeta,
antes de que así *neas la llamase, -"
ni la 'ilial dul1ura, ni el cariHo
del vie%o padre, ni el amor debido,
que debiera alegrar a >en,lope, -)
vencer pudieron el ardor interno
que tuve &o de conocer el mundo,
& el vicio & la virtud de los humanos+ --
mas me arro%, al pro'undo mar abierto, 177
con un leHo tan s/lo, & la pequeHa
tripulaci/n que nunca me de%aba! 172
Jn litoral & el otro vi hasta *spaHa,
& 0arruecos, & la isla de los sardos,
& las otras que aquel mar baHa en torno! 172
Aie%os & tardos &a nos encontr$bamos,
al arribar a aquella boca estrecha
donde <,rcules plantara sus columnas, 173
para que el hombre m$s all$ no 'uera8
a mano diestra &a de%, Eevilla,
& la otra mano se quedaba Ceuta!; 111
9Oh hermanos :di%e:, que tras de cien mil
peligros a occidente hab,is llegado,
ahora que &a es tan breve la vigilia 114
de los pocos sentidos que aBn nos quedan,
negaros no quer$is a la eperiencia,
siguiendo al sol, del mundo inhabitado! 115
Considerar cu$l es vuestra progenie8
hechos no est$is a vivir como brutos,
mas para conseguir virtud & ciencia!; 127
A mis hombres les hice tan ansiosos
del camino con esta breve arenga,
que no hubiera podido detenerlos+ 12"
& vuelta nuestra proa a la maHana, 124
alas locas hicimos de los remos,
inclin$ndose siempre hacia la i1quierda! 12)
Del otro polo todas las estrellas
vio &a la noche, & el nuestro tan ba%o
que del suelo marino no surgía! 12-
Cinco veces ardiendo & apagada
era la lu1 deba%o de la luna,
desde que al alto paso penetramos, 1"2
cuando vimos una montaHa, oscura
por la distancia, & pareci/ tan alta
cual nunca hubiera visto monte alguno! 1"2
Nos alegramos, mas se volvi/ llanto8
pues de la nueva tierra un torbellino
naci/, & le golpe/ la proa al leHo! 1"3
=e hi1o girar tres veces en las aguas+
a la cuarta la popa al1/ a lo alto,
ba%/ la proa :como Aqu,l lo quiso: 141
hasta que el mar cerr/ sobre nosotros!
CANTO UUAII
Kuieta estaba la llama &a & derecha
para no decir m$s, & se ale%aba
con la licencia del dulce poeta, "
cuando otra, que detr$s de ella venía,
hi1o volver los o%os a su punta,
porque salía de ella un son co n'uso! )
Como mugía el toro siciliano 5
que primero mugi/, & eso 'ue %usto,
con el llanto de aquel que con su lima -
lo templ/, con la vo1 del a'ligido,
que, aunque estuviese 'or%ado de bronce,
de dolor parecía traspasado+ 12
así, por no eistir hueco ni vía
para salir del 'uego, en su lengua%e
las palabras amargas se tornaban! 12
0as luego al encontrar &a su camino
por el etremo, con el movimiento
que la lengua le diera con su paso, 13
escuchamos8 9Oh tB, a quien &o diri%o
la vo1 & que has hablado cual lombardo,
diciendo8 GAete &a+ m$s no te incitoI, 21
aunque he llegado acaso un poco tarde,
no te pese el quedarte a hablar conmigo8
#0ira que no me pesa a mí, que ardo( 24
Ei tB tambi,n en este mundo ciego
has oído de aquella dulce tierra
latina, en que &o 'ui culpable, dime 25
si tiene la 6omaHa pa1 o guerra+
pues &o naci en los montes entre Jrbino
& el &ugo del que el Tiber se desata!; "7
Inclinado & atento aBn me encontraba,
cuando al costado me toc/ mi guía,
dici,ndome8 9<abla tB, que ,ste es latino!; ""
.o, que tenía la respuesta pronta,
comenc, a hablarle sin demora alguna8
9Oh alma que te escondes all$ aba%o, ")
tu 6omaHa no est$, no estuvo nunca,
sin guerra en el a'$n de sus tiranos+
mas palpable ninguna de%, ahora! "-
6$vena est$ como est$ ha muchos aHos8 47
le los >olenta el $guila allí anida,
al que a Cervia recubre con sus alas! 42
=a tierra que su'ri/ la larga prueba 4"
hi1o de 'rancos un mont/n sangriento,
ba%o las garras verdes permanece! 42
*l mastín vie%o & %oven de Aerruchio, 4)
que mala guardia dieron a 0ontaHa,
clavan, donde solían, sus colmillos! 43
=as villas del Eanterno & del Camone 4-
manda el leoncito que campea en blanco,
que de verano a invierno el bando muda+ 21
& aquella cu&o 'lanco el Eavio baHa, 22
como entre llano & monte se sitBa,
vive entre estado libre & tiranía! 24
Ahora qui,n eres, pido que me cuentes8
no seas m$s duro que lo 'ueron otros+
tu nombre así en el mundo tenga 'ama!; 25
Despu,s que el 'uego crepit/ un momento
a su modo, movi/ la aguda punta
de aquí, de allí, & despu,s lan1/ este soplo8 )7
9Ei cre&era que diese mi respuesta
a persona que al mundo regresara,
de%aría esta llama de agitarse+ )"
pero, como %am$s desde este 'ondo
nadie vivo volvi/, si bien escucho,
sin temer a la in'amia, te contest/8 ))
Muerrero 'ui, & despu,s 'ui cordelero,
cre&endo, así ceHido, hacer enmienda,
& hubiera mi deseo reali1ado, )-
si a las primeras culpas, el gran >reste,
que mal ha&a, tornado no me hubiese+
& el c/mo & el porqu,, quiero que escuches8 52
0ientras que 'orma 'ui de carne & huesos
que mi madre me dio, 'ueron mis obras
no leoninas sino de vulpe%a+ 52
las acechan1as, las ocultas sendas
todas las supe, & tal llev, su arte,
que iba su 'ama hasta el con'ín del mundo! 53
Cuando vi que llegaba a aquella parte
de mi vida, en la que cualquiera debe
arriar las velas & lan1ar amarras, 31
lo que antes me placi/, me pes/ entonces,
& arrepentido me volví & con'eso,
#ah miserable(, & me hubiera salvado! 34
*l príncipe de nuevos 'ariseos, 32
haciendo guerra cerca de =etr$n,
& no con sarracenos ni %udíos, 35
que su enemigo todo era cristiano, 33
& en la toma de Acre nadie estuvo
ni comerciando en tierras del Eult$n+ -7
ni el sumo o'icio ni las sacras /rdenes
en sí guard/, ni en mí el cord/n aquel
que suele hacer delgado a quien lo ciHe! -"
>ero, como a Eilvestre Constantino, -4
allí en Eirati a curarle de lepra,
así como doctor me llam/ ,ste -)
para curarle la soberbia 'iebre8
pidi/me mi conse%o, & &o callaba,
pues sus palabras ebrias parecían! --
=uego volvi/ a decir8 9Tu alma no tema+
de antemano te absuelvo+ ens,Hame
la 'orma de abatir a >enestrino! 172
*l cielo puedo abrir & cerrar puedo,
porque son dos las llaves, como sabes,
que mi predecesor no tuvo aprecio!; 172
=os graves argumentos me pun1aron
&, pues callar peor me parecia,
le di%e8 G>adre, &a que tB me lavas 173
de aquel pecado en el que caigo ahora,
larga promesa de cumplir escaso 117
har$ que triun'es en el alto solio!I 111
=uego cuando morí, vino Drancisco, 112
mas uno de los negros querubines
le di%o8 GNo lo lleves8 no me en'ades! 114
<a de venirse con mis condenados,
puesto que dio un conse%o 'raudulento,
& le agarro del pelo desde entonces+ 115
que a quien no se arrepiente no se absuelve,
ni se puede querer & arrepentirse,
pues la contradicci/n no lo consiente!I 127
#Oh miserable, c/mo me aterraba
al agarrarme dici,ndome8 G?Acaso
no pensabas que l/gico &o 'uese@I 12"
A 0inos me condu%o, & ocho veces
al duro lomo se ciH/ la cola,
& despu,s de morderse en'urecido, 12)
di%o8 G*ste es reo de rabiosa llamaI,
por lo cual donde ves esto& perdido
&, así vestido, andando me lamento!; 12-
Cuando hubo terminado su relato,
se retir/ la llama dolorida,
torciendo & debatiendo el cuerno agudo! 1"2
A otro lado pasamos, &o & mi guía,
por cima del escollo al otro arco
que cubre el 'oso, donde se castiga 1"2
a los que, discordiando, adquieren pena!
CANTO UUAIII
Aun si en prosa lo hiciese, ?qui,n podría
de tanta sangre & plagas como vi
hablar, aunque contase mochas veces@ "
*n verdad toda lengua 'uera escasa
porque nuestro lengua%e & nuestra mente
no tienen %uicio para abarcar tanto! )
Aunque reuniesen a todo aquel gentío 5
que allí sobre la tierra in'ortunada
de Apulia, 'oe de su sangre doliente -
por los tro&anos & la larga guerra
que tan grande despo%o hi1o de anillos,
cual =ivio escribe, & nunca se equivoca+ 12
& quien su'ri/ los daHos de los golpes
por oponerse a 6oberto Muiscardo+
& la otra cu&os huesos aBn se encuentran 12
en Caperano, donde 'ue traidor 1)
todo el pull,s+ & la de Tegliaco11o,
que venci/ desarmado el vie%o Alardo, 13
& cu$l cortado & cu$l roto su miembro
mostrase, vanamente imitaría
de la novena bolsa el modo inmundo! 21
Jna cuba, que duela o 'ondo pierde,
como a uno &o vi, no se vacía,
de la barbilla abierto al ba%o vientre+ 24
por las piernas las tripas le colgaban,
vela la asadura, el triste saco
que hace mierda de todo lo que engulle! 25
0ientras que en verlo todo me ocupaba,
me mir/ & con la mano se abri/ el pecho
diciendo8 9#0ira c/mo me desgarro( "7
imira qu, tan maltrecho est$ 0ahoma( "1
Delante de mí Alí llorando marcha, "2
rota la cara del cuello al copete! ""
Todos los otros que tB ves aquí,
sembradores de esc$ndalo & de cisma
vivos 'ueron, & así son desgarrados! ")
<a& detr$s un demonio que nos abre,
tan crudamente, al ta%o de la espada,
cada cual de esta 'ila sometiendo, "-
cuando la vuelta damos al camino+
porque nuestras heridas se nos cierran
antes que otros delante de ,l se pongan! 42
0as ?qui,n eres, que husmeas en la roca,
tal ve1 por retrasar ir a la pena,
con que son castigadas tus acciones@; 42
9Ni le alcan1a aBn la muerte, ni el castigo
:respondi/ mi maestro: le atormenta+
mas, por darle conocimiento pleno, 43
&o, que esto& muerto, debo conducirlo
por el in'ierno aba%o vuelta a vuelta8
& esto es tan cierto como que te hablo!; 21
0as de cien hubo que, cuando lo o&eron,
en el 'oso a mirarme se pararon
llenos de asombro, olvidando el martirio! 24
9 >ues bien, di a Dra& Dolcín que se abaste1ca,
tB que tal ve1 ver$s el sol en breve, 2)
si es que no quiere aquí seguirme pronto, 25
tanto, que, rodeado por la nieve,
no de%e la victoria al de Novara, 2-
que no sería '$cil de otro modo!; )7
Despu,s de al1ar un pie para girarse,
estas palabras dí%ome 0ahoma+
luego al marcharse lo 'i%/ en la tierra! )"
Otro, con la garganta per'orada,
cortada la nari1 hasta las ce%as,
que una ore%a tenía solamente, ))
con los otros qued/, maravillado,
& antes que los dem$s, abri/ el ga1nate,
que era por 'uera ro%o por completo+ )-
& di%o8 9Oh tB a quien culpa no condena
& a quien &o he visto en la tierra latina,
si mucha seme%an1a no me engaHa, 52
acu,rdate de >ier de 0edicina, 5"
si es que vuelves a ver el dulce llano,
que de Aercelli a 0arcab/ desciende! 52
. ha1 saber a los dos grandes de Dano, 5)
a maese Muido & a maese Angiolello,
que, si no es vana aquí la pro'ecía, 53
arro%ados ser$n de su ba%el,
& agarrotados cerca de Cattolica,
por traici/n de tirano 'ementido! 31
*ntre la isla de Chipre & de 0allorca
no vio nunca Neptuno tal engaHo,
no de piratas, no de gente arg/lica! 34
Aquel traidor que ve con s/lo uno,
& manda en el país que uno a mi lado
quisiera estar a&uno de haber visto, 35
ha de hacerles venir a una entrevista+
luego har$ tal, que al viento de Docara
no necesitar$n preces ni votos!; -7
. &o le di%e8 90u,strame & declara,
si quieres que &o lleve tus noticias,
qui,n es el de visita tan amarga!; -"
>uso entonces la mano en la me%illa
de un compaHero, & abri/le la boca,
gritando8 9*s ,ste, pero &a no habla+ -)
,ste, eiliado, sembraba la duda, -5
diciendo a C,sar que el que est$ &a listo
siempre con daHo el esperar soporta!; --
#Oh cu$n acobardado parecía,
con la lengua cortada en la garganta,
Curi/n que en el hablar 'ue tan osado( 172
. uno, con una & otra mano mochas,
que al1aba al aire oscuro los muHones,
tal que la sangre le ensuciaba el rostro, 172
grit/8 9Te acordar$s tambi,n del 0osca, 17)
que di%o8 G=o empe1ado 'in requiereI,
que 'ue mala simiente a los toscanos!; 173
. &o le di%e8 9. muerte de tu ra1a!; 17-
. ,l, dolor a dolor acumulado,
se 'ue como persona triste & loca! 111
0as &o qued, para mirar el grupo,
& vi una cosa que me diera miedo,
sin m$s pruebas, contarla solamente, 114
si no me asegurase la conciencia,
esa amiga que al hombre 'orti'ica
en la con'ian1a de sentirse pura! 115
.o vi de cierto, & parece que aBn vea,
un busto sin cabe1a andar lo mismo
que iban los otros del rebaHo triste+ 127
la testa trunca agarraba del pelo,
cual un 'arol llev$ndola en la mano+
& nos miraba, & 9#A& de mí(; decía! 12"
De sí se hacía a sí mismo lucerna,
& había dos en uno & uno en dos8
c/mo es posible sabe Kuien tal manda! 12)
Cuando llegado hubo al pie del puente,
al1/ el bra1o con toda la cabe1a,
para decir de cerca sus palabras, 12-
que 'ueron8 90ira mi pena tan cruda
tB que, inspirando vas viendo a los muertos+
mira si alguna ha& grande como es ,sta! 1"2
. para que de mí noticia lleves
sabr$s que so& Fertrand de Forn, aquel 1"4
que diera al %oven re& malos conse%os! 1"2
.o hice al padre & al hi%o enemistarse8
Aquitael no hi1o m$s de Absal/n 1"5
& de David con perversas pun1adas8 1"3
. como gente unida así he partido,
partido llevo mi cerebro, #a& triste(,
de su principio que est$ en este tronco! 141
. en mí se cumple la contrapartida!;
CANTO UUIU
=a mucha gente & las diversas plagas,
tanto habian mis o%os embriagado,
que quedarse llorando deseaban+ "
mas Airgilio me di%o8 9?*n qu, te 'i%as@
?>or qu, tu vista se detiene ahora
tras de las tristes sombras mutiladas@ )
TB no lo hiciste así en las otras bolsas+
piensa, si enumerar las crees posible,
que millas veintid/s el valle abarca! -
. ba%o nuestros pies &a est$ la luna8
Del tiempo concedido queda poco,
& aBn nos 'alta por ver lo que no has visto!; 12
9Ei tB hubieras sabido : le repuse:
la ra1/n por la cual miraba, acaso
me hubieses permitido detenerme!; 12
.a se marchaba, & &o detr$s de ,l,
mi guía, respondiendo a su pregunta
& aHadi,ndole8 9Dentro de la cueva, 13
donde los o%os tan atento puse,
creo que un alma de mi sangre llora
la culpa que tan caro allí se paga!; 21
Di%o el maestro entonces8 9No entretengas
de aquí adelante en ello el pensamiento8
piensa otra cosa, & ,l all$ se quede+ 24
que &o le he visto al pie del puentecillo
seHalarte, con dedo amena1ante,
& llamarlo escuch, Meri del Fello! 25
Tan distraído tB estabas entonces
con el que tuvo Alta'orte a su mando, 2-
que se 'ue porque tB no le atendías!; "7
9Oh guía mío, la violenta muerte
que aBn no le ha vengado :&o repuse:
ninguno que comparta su vergRen1a, ""
h$cele desdeHoso+ & sin hablarme
se ha marchado, del modo que imagino+
con ,l por esto he sido m$s piadoso!; ")
Conversamos así hasta el primer sitio
que desde el risco el otro valle muestra,
si hubiese allí m$s lu1, todo hasta el 'ondo! "-
Cuando estuvimos &a en el postrer claustro
de 0alasbolsas, & que sus pro'esos
a nuestra vista aparecer podían, 42
lamentos saete$ronme diversos,
que herrados de piedad dardos tenían+
& me tap, por ello los oídos! 42
Como el dolor, si con los hospitales
de Aaldiquiana entre %unio & septiembre,
los males de 0aremma & de CerdeHa, 43
en una 'osa %untos estuvieran,
tal era aquí+ & tal hedor desprendía,
como suele venir de miembros muertos! 21
Descendimos por la Bltima ribera
del largo escollo, a la siniestra mano+
& entonces pude ver m$s claramente 24
allí hacia el 'ondo, donde la ministra
del alto Eir, in'a'ble %usticia,
castiga al 'alseador que aquí condena! 25
.o no creo que ver ma&or triste1a
en *gina pudiera el pueblo en'ermo, 2-
cuando se llen/ el aire de pon1oHa, )7
pues, hasta el gusanillo, perecieron
los animales+ & la antigua gente,
segBn que los poeta aseguran, )"
se engendr/ de la estirpe de la hormiga+
como era viendo por el valle oscuro
languidecer las almas a montones! ))
Cu$l sobre el vientre & cu$l sobre la espalda,
&acía uno del otro, & como a gatas,
por el triste sendero caminaban! )-
0u& lentamente, sin hablar, march$bamos,
mirando & escuchando a los en'ermos,
que levantar sus cuerpos no podían! 52
Ai sentados a dos que se apo&aban, 5"
como al cocer se apo&an te%a & te%a,
de la cabe1a al pie llenos de pBstulas! 52
. nunca vi moviendo la almoha1a
a muchacho esperado por su amo,
ni a aquel que con desgana est$ aBn en vela, 53
como ,stos se mordían con las uHas
a ellos mismos a causa de la saHa
del gran picor, que no tiene remedio+ 31
& arrancaban la sarna con las uHas,
como escamas de meros el cuchillo,
o de otro pe1 que las tenga m$s grandes! 34
9Oh tB que con los dedos te desuellas
:se dirigi/ mi guía a uno de aqu,llos:
& que a veces tena1as de ellos haces, 35
dime si algBn latino ha& entre ,stos
que est$n aquí, así te duren las uHas
eternamente para esta tarea!; -7
9=atinos somos quienes tan gastados
aquí nos ves : llorando uno repuso:+
?& qui,n tB, que preguntas por nosotros@; -"
. el guía di%o8 9Eo& uno que ba%a
con este vivo aquí, de grada en grada,
& enseHarle el in'ierno &o pretendo!; -)
*ntonces se rompi/ el comBn apo&o+
& temblando los dos a mí vinieron
con otros que lo o&eron de pasada! --
*l buen maestro a mí se volvi/ entonces,
diciendo8 9Diles todo lo que quieras;+
& &o empec,, pues que ,l así quería8 172
9Así vuestra memoria no se borre
de las humanas mentes en el mundo,
mas que perviva ba%o muchos soles, 172
decidme qui,nes sois & de qu, gente8
vuestra asquerosa & 'astidiosa pena
el con'esarlo espanto no os produ1ca!; 173
9.o 'ui de Are11o, & Albero el de Eiena 17-
:repuso uno: pBsome en el 'uego,
pero no me condena aquella muerte! 111
Aerdad es que le di%e bromeando8
G.o sabr, al1arme en vuelo por el aireI
& aqu,l, que era curioso a insensato, 114
quiso que le enseHase el arte+ & s/lo
porque no le hice D,dalo, me hi1o
arder así como lo hi1o su hi%o! 115
0as en la Bltima bolsa de las die1,
por la alquimia que &o en el mundo usaba,
me ech/ 0inos, que nunca se equivoca!; 127
. &o di%e al maestro8 9t<a habido nunca
gente tan vana como la sienesa@
cierto, ni la 'rancesa llega a tanto!; 12"
Como el otro leproso me escuchara,
repuso a mis palabras8 9Kuita a Etricca, 122
que supo hacer tan moderados gastos+ 12)
& a NiccolY, que el uso dispendioso
del clavo descubri/ antes que ninguno,
en el huerto en que tal simiento crece+ 12-
& quita la pandilla en que ha gastado
Caccia dVAscian la viHa & el gran bosque,
& el Abbagliato ha perdido su %uicio! 1"2
0as por que sepas qui,n es quien te sigue
contra el sien,s, en mí la vista 'i%a,
que mi semblante habr$ de responderte8 1"2
ver$s que so& la sombra de Capoccio, 1")
que 'alse, metales con la alquimia+
& debes recordar, si bien te miro, 1"3
que por naturale1a 'ui una mona!;
CANTO UUU
Cuando Nuno por causa de Eemele 1
odio tenia a la estirpe tebana,
como lo demostr/ en tantos momentos, "
Atamante volvi/se tan demente, 4
que, viendo a su mu%er con los dos hi%os
que en cada mano a uno conducía, )
grit/8 9#Tendamos redes, & atrapemos
a la leona al pasar & a los leoncitos(;+
& luego con sus garras despiadadas! -
agarr/ al que =earco se llamaba,
le volte/ & le dio contra una piedra+
& ella se ahog/ cargada con el otro! 12
. cuando la 'ortuna ech/ por tierra 1"
la soberbia de Tro&a tan altiva,
tal que el re& %unto al reino 'ue abatido, 12
<,cuba triste, mísera & cautiva,
luego de ver a >oliena muerta,
& a >olidoro allí, %unto a la orilla 13
del mar, pudo advertir con tanta pena,
desgarrada ladr/ tal como un perro+
tanto el dolor su mente trastornaba! 21
0as ni de Tebas 'urias ni tro&anas
se vieron nunca en nadie tan crueles,
ni a las bestias hiriendo, ni a los hombres, 24
cuanto en dos almas p$lidas, desnudas,
que mordiendo corrían, vi, del modo
que el cerdo cuando de%a la pocilga! 25
Jna cogi/ a Capocchio, & en el nudo
del cuello le mordi/, & al empu%arle,
le hi1o araHar el suelo con el vientre! "7
. el aretino, que qued/ temblando,
me di%o8 9 *l loco aquel es Mianni Echichi, "2
que rabioso a los otros así ataca!; ""
9Oh :le di%e: así el otro no te hinque
los dientes en la espalda, no te importe
el decirme qui,n es antes que escape!; ")
. ,l me repuso8 9*l alma antigua es ,sa
de la perversa 0irra, que del padre "3
le%os del recto amor, se hi1o querida! "-
*l pecar con aqu,l consigui/ ,sta
'alsi'ic$ndose en 'orma de otra,
igual que os/ aquel otro que se marcha, 42
por ganarse a la reina de las &eguas,
'alsi'icar en sí a Fuoso Donati, 44
testando & dando norma al testamente!; 42
. cuando &a se 'ueron los rabiosos,
sobre los cuales puse &o la vista,
la volví por mirar a otros malditos! 43
Ai a uno que un laBd parecería
si le hubieran cortado por las ingles
del sitio donde el hombre se bi'urca! 21
=a grave hidropesía, que de'orma
los miembros con humores retenidos,
no casado la cara con el vientre, 24
le obliga a que los labios tenga abiertos,
tal como a causa de la sed el h,tico,
que uno al ment/n, & el otro lleva arriba! 25
9Ah vosotros que and$is sin pena alguna,
& &o no s, por qu,, en el mundo ba%o
:,l nos di%o:, mirad & estad atentos )7
a la miseria de maese Adamo8 )1
mientras viví &o tuve cuanto quise,
& una gota de agua, #a& triste(, ansío! )"
=os arro&uelos que en las verdes lomas
de Casentino ba%an hasta el Arno,
& hacen sus cauces 'ríos & apacibles, ))
siempre tengo delante, & no es en vano+
porque su imagen aBn m$s me reseca
que el mal con que mi rostro se descarna! )-
=a rígida %usticia que me hiere
se sirve del lugar en que pequ,
para que ponga en 'uga m$s suspiros! 52
*st$ 6omena allí, donde hice 'alsa
la aleaci/n sigilada del Fautista,
por lo que el cuerpo quemado de%,! 52
>ero si viese aquí el $nima triste
de Muido o de Ale%andro o de su hermano, 55
Duente Franda, por verlos, no cambiase! 53
Jna &a dentro est$, si las rabiosas
sombras que van en torno no se engaHan,
?mas de qu, sirve a mis miembros ligados@ 31
Ei acaso 'uese al menos tan ligero
que anduviese en un siglo una pulgada,
en el camino &a me habría puesto, 34
busc$ndole entre aquella gente in'ame,
aunque once millas abarque esta 'osa,
& no menos de media de trav,s! 35
>or aquellos me encuentro en tal 'amilia8
pues me indu%eron a acuHar 'lorines
con tres quilates de oro solamente!; -7
. &o di%e8 9?Kui,n son los dos me1quinos
que humean, cual las manos en invierno,
apretados &aciendo a tu derecha@; -"
9Aquí los encontr,, & no se han movido
:me repuso: al llover &o en este abismo -5
ni eternamente creo que se muevan! -)
Jna es la 'alsa que acus/ a Nos,+
otro el 'also Ein/n, griego de Tro&a8 -3
por una 'iebre aguda tanto hieden!; --
. uno de aqu,llos, lleno de 'astidio
tal ve1 de ser nombrados con desprecio,
le dio en la dura pan1a con el puHo! 172
Csta son/ cual si 'uese un tambor+
& maese Adamo le peg/ en la cara
con su bra1o que no era menos duro, 172
dici,ndole8 9Aunque no pueda moverme,
porque pesados son mis miembros, suelto
para tal menester tengo mi bra1o!; 173
. aqu,l le respondi/8 9 Al encaminarte
al 'uego, tan velo1 no lo tuviste8
pero sí, & m$s, cuando 'alsi'icabas!; 111
. el hidr/pico di%o8 9*so es bien cierto+
mas tan vera1 testimonio no diste
al requerirte la verdad en Tro&a!; 114
9Ei &o habl, en 'also, el cuHo 'alseaste
:di%o Ein/n: & aquí esto& por un &erro,
& tB por m$s que algBn otro demonio!; 115
9Acu,rdate, per%uro, del caballo
:repuso aquel de la barriga hinchada:+
& que el mundo lo sepa & lo castigue!; 127
9. te castigue a ti la sed que agrieta
:di%o el griego: la lengua, el agua inmunda
que al vientre le hace valla ante tus o%os!; 12"
. el monedero dilo8 9Así se abra
la boca por tu mal, como acostumbra+
que si sed tengo & me hincha el humor, 12)
te duele la cabe1a & tienes 'iebre+
& a lamer el espe%o de Narciso, 123
te invitarían mu& pocas palabras!; 12-
.o me estaba mu& quieto para oírles
cuando el maestro di%o8 9#Aamos, mira(
no comprendo qu, te hace tanta gracia!; 1"2
Al oír que me hablaba con eno%o,
hacia ,l me volví con tal vergRen1a,
que todavía gira en mi memoria! 1"2
Como ocurre a quien sueHa su desgracia,
que soHando aBn desea que sea un sueHo,
tal como es, como si no lo 'uese, 1"3
así &o estaba, sin poder hablar,
deseando escusarme, & escus$bame
sin embargo, & no pensaba hacerlo! 141
9Dalta ma&or menor vergRen1a lava
:di%o el maestro:, que ha sido la tu&a+
así es que &a descarga tu triste1a! 144
. piensa que estar, siempre a tu lado,
si es que otra ve1 te lleva la 'ortuna
donde ha&a gente en pleitos seme%antes8 145
pues el querer oír eso es vil deseo!;
CANTO UUUI
=a misma lengua me mordi/ primero,
haci,ndome teHir las dos me%illas,
& despu,s me aplic/ la medicina8 "
así escuch, que solía la lan1a 4
de Aquiles & su padre ser causante
primero de dolor, despu,s de alivio, )
Dimos la espalda a aquel mísero valle
por la ribera que en torno le ciHe,
& sin ninguna charla lo cru1amos! -
No era allí ni de día ni de noche,
& poco penetraba con la vista+
pero escuch, sonar un alto cuerno, 12
tanto que habría a los truenos callado,
& que hacia ,l su camino siguiendo,
me dirigi/ la vista s/lo a un punto! 12
Tras la derrota dolorosa, cuando 1)
Carlomagno perdi/ la santa gesta,
Orlando no toc/ con tanta 'uria! 13
A poco de volver allí mi rostro,
muchas torres mu& altas creí ver+
& &o8 90aestro, di, ?qu, muro es ,ste@; 21
. ,l a mí8 9Como cru1as las tinieblas
demasiado a lo le%os, te sucede
que en el imaginar est$s errado! 24
Fien lo ver$s, si llegas a su vera,
cu$nto el seso de le%os se con'unde+
así que marcha un poco m$s aprisa!; 25
. con cariHo cogi/me la mano,
& di%o8 9Antes que ha&amos avan1ado,
para que menos raro te pare1ca, "7
sabe que no son torres, mas gigantes, "1
& en el po1o al que cerca esta ribera
est$n metidos, del ombligo aba%o!; ""
Como al irse la niebla disipando,
la vista reconoce poco a poco
lo que esconde el vapor que arrastra el aire, ")
así horadando el aura espesa & negra,
m$s & m$s acerc$ndonos al borde,
se iba el error & el miedo me crecía+ "-
pues como sobre la redonda cerca
0onterregi/n de torres se corona, 41
así aquel margen que el po1o circunda 42
con la mitad del cuerpo torreaban
los horribles gigantes, que amena1a 44
aBn desde el cielo NBpiter tronando! 42
. &o miraba &a de alguno el rostro,
la espalda, el pecho & gran parte del vientre,
& los bra1os ca&endo a los costados! 45
Cuando de%/ de hacer Naturale1a
aquellos animales, mu& bien hi1o,
porque tales a&udas quit/ a 0arte+ 21
. si ella de ele'antes & ballenas
no se arrepiente, quien atento mira,
m$s %usta & m$s discreta ha de tenerla+ 24
pues donde el argumento de la mente
al mal querer se %unta & a la 'uer1a,
el hombre no podría de'enderse! 25
Eu cara parecía larga & gruesa
como la >iHa de Ean >edro, en 6oma, 2-
& en esta proporci/n los otros huesos+ )7
& así la orilla, que les ocultaba
del medio aba%o, les mostraba tanto
de arriba, que alcan1ar su cabellera )"
tres 'risones en vano pretendiesen+
pues treinta grandes palmos les veía
de aba%o al sitio en que se anuda el manto! ))
96aphel ma& amech 1abi almi;, )5
a gritar empe1/ la 'iera boca,
a quien m$s dulces salmos no convienen! )-
. mi guía hacia ,l8 9 #Alma insensata,
coge tu cuerno, & des'oga con ,l
cuanta ira o pasi/n así te agita( 52
0irate al cuello, & hallar$s la soga
que amarrado lo tiene, alma turbada,
mira c/mo tu enorme pecho aprieta!; 52
Despu,s me di%o8 9A sí mismo se acusa!
*ste es Nembrot, por cu&a mala idea
s/lo un lengua %e no eiste en el mundo! 53
De%,mosle, & no hablemos vanamente,
porque así es para ,l cualquier lengua%e,
cual para otros el su&o8 nadie entiende!; 31
Eeguimos el via%e caminando
a la i1quierda, & a un tiro de ballesta,
otro encontramos m$s 'ero1 & grande! 34
>ara ceHirlo qui,n 'uera el maestro,
decir no s,, pero tenía atados
delante el otro, atr$s el bra1o diestro, 35
una cadena que le rodeaba
del cuello a aba%o, & por lo descubierto
le daba vueltas hasta cinco veces! -7
9*ste soberbio quiso demostrar -1
contra el supremo Nove su potencia
:di%o mi guía: & esto ha merecido! -"
Ee llama *'ialte+ & su intentona hi1o
al dar miedo a los dioses los gigantes8
los bra1os que movi/, &a m$s no mueve!; -)
. le di%e8 9Kuisiera, si es posible,
que del desmesurado Friareo -3
puedan tener mis o%os eperiencia!; --
. ,l me repuso8 9A Anteo &a ver$s 177
cerca de aquí, que habla & est$ libre,
que nos pondr$ en el 'ondo del in'ierno! 172
Aquel que quieres ver, est$ mu& le%os,
& est$ amarrado & puesto de igual modo,
salvo que aBn m$s 'ero1 el rostro tiene!; 172
No hubo nunca tan 'uerte terremoto,
que moviese una torre con tal 'uer1a,
como *'ialte 'ue pronto en revolverse! 173
0$s que nunca temí la muerte entonces,
& el miedo solamente bastaría
aunque no hubiese visto las cadenas! 111
Eeguimos caminando hacia adelante
& llegamos a Anteo8 cinco alas
salían de la 'osa, sin cabe1a! 114
9Oh tB que en el a'ortunado valle 112
que heredero a *scipi/n de gloria hi1o,
al escapar Aníbal con los su&os, 115
mil leones ca1aste por botín,
& que si hubieses ido a la alta lucha
de tus hermanos, ha& quien ha pensado 127
que vencieran los hi%os de la Tierra+
b$%anos, sin por ello despreciarnos,
donde al Cocito encierra la 'riura! 12"
A Ticio & a Ti'eo no nos mandes+ 124
,ste te puede dar lo que deseas+ 122
inclínate, & no tuer1as el semblante! 12)
ABn puede darte 'ama all$ en el mundo,
pues que est$ vivo & larga vida espera,
si la Mracia a destiempo no le llama!; 12-
Así di%o el maestro+ & ,l deprisa
tendi/ la mano, & agarr/ a mi guía,
con la que a <,rcules diera el 'uerte abra1o! 1"2
Airgilio, cuando se sinti/ cogido,
me di%o8 9Aen aquí, que &o te co%a;+
luego hi1o tal que un ha1 ,ramos ambos! 1"2
Cual parece al mirar la Marisenda 1")
donde se inclina, cuando va una nube
sobre ella, que se venga toda aba%o+ 1"3
tal pareci/me Anteo al observarle
& ver que se inclinaba, & 'ue en tal hora
que hubiera pre'erido otro camino! 141
0as levemente al 'ondo que se traga 142
a =uci'er con Nudas, nos condu%o+
& así inclinado no hi1o m$s demora, 144
& se al1/ como el m$stil en la nave!
CANTO UUUII
Ei rimas broncas & $speras tuviese, 1
como merecer'a el agu%ero
sobre el que apo&an las restantes rocas "
eprimiría el %ugo de mi tema
m$s plenamente+ mas como no tengo,
no sin miedo a contarlo me dispongo+ )
que no es empresa de tomar a %uego
de todo el orbe describir el 'ondo,
ni de lengua que diga 9mama; o 9papa;! -
0as a mi verso a&uden las mu%eres 17
que a An'i/n a cerrar Tebas a&udaron,
& del hecho el decir no sea diverso! 12
#Oh sobre todas mal creada plebe,
que el sitio ocupas del que hablar es duro,
me%or serla ser cabras u ove%as( 12
Cuando estuvimos &a en el negro po1o, 1)
de los pies del gigante aBn m$s aba%o,
& &o miraba aBn la alta muralla, 13
oí decirme8 90ira d/nde pisas8
anda sin dar patadas a la triste
cabe1a de mi hermano desdichado!; 21
>or lo cual me volví, & vi por delante
& a mis plantas un lago que, del hielo,
de vidrio, & no de agua, tiene el rostro! 24
A su corriente no hace tan espeso
velo, en Austria, el Danubio en el invierno,
ni ba%o el 'río cielo all$ el Tanais, 25
como era allí+ porque si el >ietrapana 23
o el Tambernic, encima le ca&ese, 2-
ni 9crac; hubiese hecho por el golpe! "7
. tal como croando est$ la rana,
'uera del agua el morro, cuando sueHa
con 'recuencia espigar la campesina, ""
lívidas, hasta el sitio en que aparece "4
la vergRen1a, en el hielo había sombras,
castaHeteando el diente cual cigReHas! ")
<acia aba%o sus rostros se volvían8
el 'río con la boca, & con los o%os
el triste cora1/n testimoniaban! "-
Despu,s de haber &a visto un poco en torno, 47
mir,, a mis pies, a dos tan estrechados,
que me1clados tenían sus cabellos! 42
9Decidme, los que así apret$is los pechos
:les di%e: ?Kui,nes sois@; . el cuello irguieron+
& al al1ar la cabe1a, chorrearon 42
sus o%os, que antes eran s/lo blandos
por dentro, hasta los labios, & at/ el hielo
las l$grimas entre ellos, encerr$ndolos! 43
=eHo con leHo grapa nunca une
tan 'uerte+ por lo que, como dos chivos,
los dos se golpearon iracundos! 21
. uno, que sin ore%as se encontraba
por la 'riura, con el rostro gacho,
di%o8 9?>or qu, nos miras de ese modo@ 24
Ei saber quieres qui,n son estos dos,
el valle en que el Fisen1o se derrama
'ue de Alberto, su padre, & de estos hi%os! 25
De igual cuerpo salieron+ & en Caína
podr$s buscar, & no encontrar$s sombra
m$s digna de estar puesta en este hielo+ )7
no aquel a quien rompiera pecho & sombra, )1
por la mano de Arturo, un solo golpe+
no Docaccia+ & no ,ste, que me tapa )"
con la cabe1a & no me de%a ver,
& 'ue llamado Eassol 0ascheroni8 )2
si eres toscano bien sabr$s qui,n 'ue! ))
. porque en m$s sermones no me metas,
sabe que 'ui Camincion dei >a11i+ )3
& espero que Carlino me haga bueno!; )-
=uego &o vi mil rostros por el 'río 57
amoratados, & terror me viene,
& siempre me vendr$ de aquellos hielos! 52
. mientras que hacia el centro camin$bamos,
en el que toda gravedad se aBna,
& &o en la eterna lobregue1 temblaba, 52
si el a1ar o el destino o Dios lo quiso,
no s,+ mas paseando entre cabe1as,
golpe, con el pie el rostro de una! 53
=lorando me grit/8 9?>or qu, me pisas@
Ei a aumentar tB no vienes la vengan1a
de 0onteaperti, ?por qu, me molestas@; 31
. &o8 90aestro mío, espera un poco
pues quiero que me saque ,ste de dudas+
& luego me dar$s, si quieres, prisa!; 34
*l guía se detuvo & di%e a aquel
que blas'emaba aBn mu& duramente8
9 ?Kui,n eres tB que así reprendes a otros@; 35
9. tB ?qui,n eres que por la Antenora
vas golpeando :respondi/: los rostros,
de tal 'orma que, aun vivo, mucho 'uera@; -7
9.o esto& vivo, & acaso te convenga
:'ue mi respuesta:, si es que quieres 'ama,
que &o ponga tu nombre entre los otros!; -"
. ,l a mí8 9=o contrario desearía+
m$rchate &a de aquí & no me molestes,
que halagar sabes mal en esta gruta!; -)
*ntonces le cogí por el cogote,
& di%e8 9Deber$s decir tu nombre,
o quedarte sin pelo aquí deba%o!; --
>or lo que di%o8 9Aunque me descabelles,
no te dir, qui,n so&, ni he de decirlo,
aunque mil veces golpees mi cabe1a!; 172
.a enroscados tenía sus cabellos,
& &a m$s de un mech/n le había arrancado,
mientras ladraba con la vista gacha, 172
cuando otro le grit/8 9?Ku, tienes, Focca@
?No te basta sonar con las qui%adas,
sino que ladras@ ?qui,n te da tormento@; 173
9Ahora : le di%e &o: no quiero oírte,
oh malvado traidor8 que en tu deshonra,
he de llevar de ti veraces nuevas!; 111
9Aete :repuso: & di lo que te pla1ca,
pero no calles, si de aquí salieras,
de quien tuvo la lengua tan ligera! 114
Cl llora aquí el dinero del 'ranc,s8 112
G.o vi :podr$s decir: a aquel de Duera,
donde 'rescos est$n los pecadores!I 115
Ei 'uera preguntado G?& esos otros@I,
tienes al lado a aquel de Feccaría, 11-
del cual seg/ Dlorencia la garganta! 127
Mianni de Eoldanier creo que est$ 121
all$ con Manel/n & Teobaldelo, 122
que abri/ Daen1a mientras que dormía!; 12"
Nos habíamos de ,stos ale%ado,
cuando vi a dos helados en un ho&o,
& una cabe1a de otra era sombrero+ 12)
& como el pan con hambre se devora,
así el de arriba le mordía al otro
donde se %untan nuca con cerebro! 12-
No de otra 'orma Tideo roía
la sien a 0enalipo por despecho, 1"1
que aqu,l el cr$neo & las restantes cosas! 1"2
9Oh tB, que muestras por tan brutal signo
un odio tal por quien así devoras,
dime el porqu, :le di%e: de ese trato, 1"2
que si tB con ra1/n te que%as de ,l,
sabiendo qui,nes sois, & su pecado,
aBn en el mundo pueda &o vengarte, 1"3
si no se seca aquella con la que hablo!;
CANTO UUUIII
De la 'ero1 comida al1/ la boca
el pecador, limpi$ndola en los pelos
de la cabe1a que detr$s roía! "
=uego empe1/8 9TB quieres que renueve
el amargo dolor que me atena1a
s/lo al pensarlo, antes que de ello hable! )
0as si han de ser simiente mis palabras
que d, 'rutos de in'amia a este traidor
que muerdo, al par ver$s que lloro & hablo! -
Ignoro &o qui,n seas & en qu, 'orma
has llegado hasta aquí, mas de Dlorencia
de verdad me pareces al oírte! 12
Debes saber que 'ui el conde Jgolino 1"
& este ha sido 6uggieri, el ar1obispo+ 14
por qu, so& tal vecino he de contarte! 12
Kue a causa de sus malos pensamientos,
& 'i$ndome de ,l 'ui puesto preso
& luego muerto, no ha& que relatarlo+ 13
mas lo que haber oído no pudiste,
quiero decir, lo cruel que 'ue mi muerte,
escuchar$s8 sabr$s si me ha o'endido! 21
Jn pequeHo agu%ero de 9la 0uda; 22
que por mí &a se llama 9=a del <ambre;,
& que conviene que a otros aBn encierre, 24
enseHado me había por su hueco
muchas lunas, cuando un mal sueHo tuve
que me rasg/ los velos del 'uturo! 25
Cste me apareci/ seHor & dueHo,
a la ca1a del lobo & los lobe1nos 2-
en el monte que a >isa oculta =ucca! "7
Con perros 'lacos, sabios & amaestrados,
los Mualandis, =an'rancos & Eismondis "2
al 'rente se encontraban bien dispuestos! ""
Tras de corta carrera vi rendidos
a los hi%os & al padre, & con colmillos
agudos vi morderles los costados! ")
Cuando me despert, antes de la aurora,
llorar sentí en el sueHo a mis hi%itos
que estaban %unto a mí, pidiendo pan! "-
0u& cruel ser$s si no te dueles de esto,
pensando lo que en mi alma se anunciaba8
& si no lloras, ?de qu, llorar sueles@ 42
Ee despertaron, & lleg/ la hora
en que solían darnos la comida,
& por su sueHo cada cual dudaba! 42
. oí clavar la entrada desde aba%o
de la espantosa torre+ & &o miraba
la cara a mis hi%itos sin moverme! 43
.o no lloraba, tan de piedra era+
lloraban ellos+ & Anselmuccio di%o8 27
9C/mo nos miras, padre, ?qu, te pasa@; 21
>ero &o no llor, ni le repuse
en todo el día ni al llegar la noche,
hasta que un nuevo sol salía a mundo! 24
Como un pequeHo ra&o penetrase
en la penosa c$rcel, & mirara
en cuatro rostros mi apariencia misma, 25
ambas manos de pena me mordía+
& al pensar que lo hacía &o por ganas
de comer, bruscamente levantaron, )7
diciendo8 9 >adre, menos nos doliera
si comes de nosotros+ pues vestiste
estas míseras carnes, las despo%a!; )"
>or m$s no entristecerlos me calmaba+
ese día & al otro nada hablamos8
A&, dura tierra, ?por qu, no te abriste@ ))
Cuando hubieron pasado cuatro días,
Maddo se me arro%/ a los pies tendido, )3
diciendo8 9>adre, ?por qu, no me a&udas@; )-
Allí muri/8 & como me est$s viendo,
vi morir a los tres uno por uno
al quinto & seto día+ & &o me daba 52
&a ciego, a andar a tientas sobre ellos!
Dos días les llam, aunque estaban muertos8
despu,s m$s que el dolor pudo el a&uno!; 52
Cuando esto di%o, con torcidos o%os
volvi/ a morder la mísera cabe1a,
& los huesos tan 'uerte como un perro! 53
#Ah >isa, vituperio de las gentes
del hermoso país donde el 9sí; suena(,
pues tardos al castigo tus vecinos, 31
mu,vanse la Morgona & la Capraia, 32
& hagan presas allí en la ho1 del Arno,
para anegar en ti a toda persona+ 34
pues si al conde Jgolino se acusaba
por la traici/n que hi1o a tus castillos,
no debiste a los hi%os dar tormento! 35
Inocentes hacía la edad nueva,
nueva Tebas, a Jguiccion & al Frigada 3-
& a los otros que el canto &a ha nombrado!; -7
A otro lado pasamos, & a otra gente -1
envolvía la helada con crude1a,
& no cabe1a aba%o sino arriba! -"
*l llanto mismo el lloro no permite,
& la pena que encuentra el o%o lleno,
vuelve hacia atras, la angustia acrecentando+ -)
pues hacen muro las primeras l$grimas,
& así como viseras cristalinas,
llenan ba%o las ce%as todo el vaso! --
. sucedi/ que, aun como encallecido
por el gran 'río cualquier sentimiento
hubiera abandonado &a mi rostro, 172
me parecía &a sentir un viento,
por lo que &o8 90aestro, ?qui,n lo hace@,
?No est$n etintos todos los vapores@; 172
. ,l me repuso8 9*n breve ser$ cuando
a esto dar$n tus o%os la respuesta,
viendo la causa que este soplo envía!; 173
. un triste de esos de la 'ría costra
grit/8 9Ah vosotras, almas tan crueles,
que el Bltimo lugar os ha tocado, 111
del rostro levantar mis duros velos,
que el dolor que me oprime epulsar pueda,
un poco antes que el llanto se congele!; 114
. le di%e8 9Ei quieres que te a&ude,
dime qui,n eres, & si no te libro,
mere1ca &o ir al 'ondo de este hielo!; 115
0e respondi/8 9.o so& 'ra& Alberigo+ 113
so& aquel de la 'ruta del mal huerto,
que por el higo el d$til he cambiado!; 127
9Oh, ?&a est$s muerto ::dí%ele &o: entonces@
. ,l repuso8 9De c/mo est, mi cuerpo
en el mundo, no tengo ciencia alguna! 12"
Tal venta%a tiene esta Tolomea,
que muchas veces caen aquí las almas 122
antes de que sus dedos mueva Atropos+ 12)
& para que de grado tB me quites
las l$grimas vidriadosas de mi rostro,
sabe que luego que el alma traiciona, 12-
como &o hiciera, el cuerpo le es quitado
por un demonio que despu,s la rige,
hasta que el tiempo su&o todo acabe! 1"2
*lla cae en cisterna seme%ante+
& es posible que arriba est, aBn el cuerpo
de la sombra que aquí detr$s inverna! 1"2
TB lo debes saber, si ahora has venido8 1")
que es Franca Doria, & &a han pasado muchos
aHos desde que 'uera aquí encerrado!; 1"3
9Creo :le di%e &o: que tB me engaHas+
Franca Doria no ha muerto todavía,
& come & bebe & duerme & paHos viste!; 141
9Al po1o :,l respondi/: de 0alasgarras,
donde la pe1 rebulle pega%osa,
aBn no había caído 0iguel Panque, 144
cuando ,ste le de%/ al diablo un sitio
en su cuerpo, & el de un pariente su&o 14)
que la traici/n %unto con ,l hiciera! 145
0as etiende por 'in aquí la mano+
abre mis o%os!; . no los abrí+ 14-
& cortesia 'ue el villano serle! 127
#Ah genoveses, hombres tan distantes
de todo bien, de toda lacra llenos(,
?por qu, no sois del mundo desterrados@ 12"
>orque con la peor alma de 6omaHa 124
hall, a uno de vosotros, por sus obras
su espiritu baHando en el Cocito, 12)
& aBn en la tierra vivo con el cuerpo!
CANTO UUUIA
9Aeilla regis prodeunt in'erni 1
contra nosotros, mira, pues, delante
:di%o el maestro: a ver si los distingues!; "
Como cuando una espesa niebla ba%a,
o se oscurece &a nuestro hemis'erio,
girando le%os vemos un molino, )
una m$quina tal creí ver entonces+
luego, por aquel viento, busqu, abrigo
tras de mi guía, pues no hall, otra gruta! -
.a estaba, & con terror lo pongo en verso,
donde todas las sombras se cubrían, 11
traspareciendo como pa%a en vidrio8 12
Jnas &acen+ & est$n erguidas otras,
con la cabe1a aquella o con las plantas+
otra, tal arco, el rostro a los pies vuelve! 12
Cuando avan1amos &a lo su'iciente,
que a mi maestro le placi/ mostrarme
la criatura que tuvo hermosa cara, 13
se me puso delante & me detuvo,
90ira a Dite :diciendo:, & mira el sitio 27
donde tendr$s que armarte de valor!; 21
De c/mo me qued, helado & at/nito,
no lo inquieras, lector, que no lo escribo,
porque cualquier hablar poco sería! 24
.o no morí, mas vivo no qued,8
piensa por ti, si algBn ingenio tienes,
cual me puse, privado de ambas cosas! 25
*l monarca del doloroso reino,
del hielo aquel sacaba el pecho a'uera+
& m$s con un gigante me comparo, "7
que los gigantes con sus bra1os hacen8
mira pues cu$nto debe ser el todo
que a seme%ante parte corresponde! ""
Ei igual de bello 'ue como ahora es 'eo,
& contra su hacedor al1/ los o%os,
con ra1/n de ,l nos viene cualquier luto! ")
#Ku, asombro tan enorme me produ%o "5
cuando vi su cabe1a con tres caras(
Jna delante, que era toda ro%a8 "-
las otras eran dos, a aquella unidas
por encima del uno & otro hombro,
& uníanse en el sitio de la cresta+ 42
entre amarilla & blanca la derecha
parecia+ & la i1quierda era tal los que
vienen de allí donde el Nilo discurre! 42
Fa%o las tres salía un gran par de alas,
tal como convenía a tanto p$%aro8
velas de barco no vi nunca iguales! 43
No eran plumosas, sino de murci,lago
su aspecto+ & de tal 'orma aleteaban,
que tres vientos de aquello se movían8 21
por ,stos congel$base el Cocito+
con seis o%os lloraba, & por tres barbas
corría el llanto & baba sanguinosa! 24
*n cada boca hería con los dientes
a un pecador, como una agramadera, 2)
tal que a los tres atormentaba a un tiempo! 25
Al de delante, el morder no era nada
comparado a la espalda, que a 1arpa1os
toda la piel habíale arrancado! )7
9Aquella alma que allí m$s pena su're
:di%o el maestro: es Nudas Iscariote,
con la cabe1a dentro & piernas 'uera! )"
De los que la cabe1a a'uera tienen,
quien de las negras 'auces cuelga es Fruto8
:#mirale retorcerse( #& nada dice(: ))
Casio es el otro, de aspecto membrudo!
0as retorna la noche, & &a es la hora
de partir, porque todo &a hemos visto!; )-
Como ,l lo quiso, al cuello le abrac,+
& escogi/ el tiempo & el lugar preciso,
&, al estar &a las alas bien abiertas, 52
se su%et/ de los peludos 'lancos8
& descendi/ despu,s de pelo en pelo,
entre pelambre hirsuta & costra helada! 52
Cuando nos encontramos donde el muslo 5)
se ensancha & hace gruesas las caderas,
el guía, con 'atiga & con angustia, 53
la cabe1a volvi/ hacia los 1anca%os,
& al pelo se agarr/ como quien sube,
tal que al in'ierno &o creí volver! 31
9C/gete bien, &a que por esta escala
:di%o el maestro ehausto & %adeante
es preciso escapar de tantos males!; 34
=uego sali/ por el hueco de un risco,
& %unto a ,ste me de%/ sentado+
& puso %unto a mí su pie prudente! 35
.o alc, los o%os, & pens, mirar
a =uci'er igual que lo de%amos,
& le vi con las piernas para arriba+ -7
& si desconcertado me vi entonces,
el vulgo es quien lo piensa, pues no entiende
cu$l es el trago que pasado había! -"
9>onte de pie : me di%o mi maestro:8
la ruta es larga & el camino es malo,
& el sol &a cae al medio de la tercia!; -)
No era el lugar donde nos encontr$bamos
pasillo de palacio, mas caverna
que poca lu1 & mal suelo tenía! --
9Antes que del abismo &o me aparte,
maestro :di%e cuando estuve en pie:,
por sacarme de error h$blame un poco8 172
?D/nde est$ el hielo@, ?& c/mo ,ste se encuentra
tan boca aba%o, & en tan poco tiempo,
de noche a día el sol ha caminado@; 172
. ,l me repuso8 9 >iensas todavía
que est$s allí en el centro, en que agarr,
el pelo del gusano que per'ora 173
el mundo8 allí estuviste en la ba%ada+
cuando &o me volví, cru1aste el punto
en que converge el peso de ambas partes8 111
& has alcan1ado &a el otro hemis'erio
que es contrario de aquel que la gran seca 11"
recubre, en cu&a cima consumido 114
'ue el hombre que naci/ & vivi/ sin culpa+
tienes los pies sobre la breve es'era
que a la Nudea 'orma la otra cara! 115
Aquí es maHana, cuando allí es de noche8
& aqu,l, que 'ue escalera con su pelo,
aBn se encuentra plantado igual que antes! 127
Del cielo se arro%/ por esta parte+ 121
& la tierra que aquí antes se etendía,
por miedo a ,l, del mar hi1o su velo, 12"
& al hemis'erio nuestro vino+ & puede
que por huir de%ara este vacío
eso que allí se ve, & arriba se al1a!; 12)
Jn lugar ha& de FelcebB ale%ado
tanto cuanto la c$rcava se alarga,
que el sonido denota, & no la vista, 12-
de un arro&uelo que hasta allí desciende 1"7
por el hueco de un risco, al que per'ora
su curso retorcido & sin pendiente! 1"2
0i guía & &o por esa oculta senda
'uimos para volver al claro mundo+
& sin preocupaci/n de descansar, 1"2
subimos, ,l primero & &o despu,s,
hasta que nos de%/ mirar el cielo
un agu%ero, por el cual salimos 1"3
a contemplar de nuevo las estrellas! 1"-
PURGATORIO
CANTO I
>or surcar me%or agua al1a las velas
ahora la navecilla de mi ingenio,
que un mar tan cruel detr$s de sí abandona+ "
& cantar, de aquel segundo reino
donde el humano espíritu se purga
& de subir al cielo se hace digno! )
0as rena1ca la muerta poesía,
oh, santas musas, pues que vuestro so&+ !
& Calíope un poco se levante, -
mi canto acompaHando con las voces
que a las urracas míseras tal golpe 11
dieron, que del perd/n desesperaron! 12
Dulce color de un oriental 1a'iro,
que se epandía en el sereno aspecto
del aire, puro hasta la prima es'era, 12
reapareci/ a mi vista deleitoso,
en cuanto que salí del aire muerto,
que vista & pecho contristado había! 13
*l astro bello que al amor invita 1-
hacía sonreir todo el oriente,
& los >eces velados lo escoltaban! 21
0e volví a la derecha atentamente,
& vi en el otro polo cuatro estrellas 2"
que s/lo vieron las primeras gentes! 24
>arecía que el cielo se go1ara
con sus luces8 #Oh viudo septentri/n,
&a que de su visi/n est$s privado( 25
Cuando por 'in de%, de contemplarlos
dirigi,ndome un poco al otro polo,
por donde el Carro desapareciera, "7
vi %unto a mí a un anciano solitario, "1
digno al verle de tanta reverencia,
que m$s no debe a un padre su criatura! ""
=arga la barba & blancos mechones "4
llevaba, seme%ante a sus cabellos,
que al pecho en dos mechones le caían! ")
=os ra&os de las cuatro luces santas
llenaban tanto su rostro de lu1,
que le veía como al Eol de 'rente! "-
?Kui,n sois vosotros que del ciego río
hab,is huido la prisi/n eterna@
:di%o moviendo sus honradas plumas! 42
?Kui,n os condu%o, o qui,n os alumbraba,
al salir de esa noche tan pro'unda,
que ennegrece los valles del in'ierno@ 42
?Ee han quebrado las le&es del abismo@
?o el designio del cielo se ha mudado
& venís, condenados, a mis grutas@; 43
*ntonces mi maestro me empu%/,
& con palabras, seHales & manos
piernas & rostro me hi1o reverentes! 21
Despu,s le respondi/8 9>or mí no vengo!
Fa%/ del cielo una mu%er rogando
que, acompaHando a ,ste, le a&udara! 24
0as como tu deseo es que te eplique
m$s ampliamente nuestra condici/n,
no puede ser el mío el oc ultarlo! 25
Cste no ha visto aBn la Bltima noche+
mas estuvo tan cerca en su locura,
que le quedaba &a mu& poco tiempo! )7
. a ,l, como te he dicho, 'ui enviado
para salvarle+ & no había otra ruta
m$s que esta por la cual le esto& llevando! )"
=e he mostrado la gente condenada+
& ahora pretendo las almas mostrarle
que est$n purgando ba%o tu mandato! ))
*s largo de contar c/mo lo tra%e+
ba%/ del Alto virtud que me a&uda
a conducirlo a que te escuche & vea! )-
Dignate agradecer que ha&a venido8
busca la libertad, que es tan preciada,
cual sabe quien a cambio da la vida! 52
=o sabes, pues por ella no 'ue amarga
en Jtica tu muerte+ allí de%aste
la veste que radiante ser$ un día! 52
No hemos quebrado las eternas le&es,
pues ,ste vive & 0inos no me ata+
so& de la 1ona de los castos o%os 53
de tu 0arcia, que sigue suplicando
que la tengas por tu&a, oh santo pecho8
en nombre de su amor, senos benigno! 31
De%a que andemos por tus siete reinos+
le mostrar, nuestro agradecimiento,
si quieres que te nombre allí deba%o!; 34
9Tan placentera 0arcia 'ue a mis o%os
mientras que estuve allí :di%o ,l entonces:
que cuanto me pidi/ le concedía! 35
Ahora que vive tras el río amargo, 33
no puede &a moverme, por la le&
que cuando me sacaron 'ue dispuesta! -7
0as si te manda una mu%er del cielo,
como has dicho, lison%as no precisas8
basta en su nombre pedir lo que quieras! -"
>uedes marchar, mas ha1 que ,ste se ciHa
con un delgado %unco & lave el rostro, -2
& que se limpie toda la inmundicia+ -)
porque no es conveniente que cubierto
de niebla alguna, va&a hasta el primero -3
de los ministros &a del >araíso! --
*n todo el derredor de aquella islita,
allí donde las olas la combaten,
crecen los %uncos sobre el blanco limo8 172
ninguna planta que tuviera 'ronda
o que dura se hiciera, viviría,
pues no soportaría sus embates! 172
=uego no regres,is por este sitio+
el sol os mostrar$, que surge ahora,
del monte la subida m$s sencilla!; 173
Cl desapareci/+ & me levant,
sin hablar, acerc$ndome a mi guía,
dirigi,ndole entonces la mirada! 111
Cl comen1/8 9Eigue mis pasos, hi%o8
volvamos hacia atr$s, que esta llanura
va declinando hasta su Bltimo margen!; 114
Aencía el alba &a a la madrugada
que escapaba delante, & a lo le%os
divis, el tremolar de la marina! 115
>or la llanura sola camin$bamos
como quien vuelve a la perdida senda,
& hasta encontrarla piensa que anda en vano! 127
Cuando llegamos &a donde el rocío
resiste al sol, por estar en un sitio
donde, a la sombra, poco se evapora, 12"
ambas manos abiertas en la hierba
suavemente puso mi maestro8
& &o, que de su intento me di cuenta, 12)
volví hacia ,l mi rostro enlagrimado+
& aquí me descubri/ completamente
aquel color que me escondi/ el in'ierno! 12-
=legamos luego a la desierta pla&a,
que nadie ha visto navegar sus aguas,
que conserve eperiencias del regreso! 1"2
0e ciH/ como el otro había dicho8
#oh maravilla( pues cuando ,l cort/
la humilde planta, volvi/ a nacer otra 1"2
de donde la arranc/, sBbitamente!
CANTO II
.a había el sol llegado al hori1onte
que cubre con su cerco meridiano
Nerusal,n en su m$s alto punto+ "
& la noche, que a ,l opuesta gira,
del Manges se salía con aquellas
balan1as, que le caen cuando ha triun'ado+ )
tal que la blanca & sonrosada cara,
donde &o estaba, de la bella Aurora
mientras crecía se tornaba de oro! -
A la orilla del mar nos encontr$bamos,
como aquel que pensara su camino,
que va en cora1/n & en cuerpo se queda! 12
. entonces, cual del alba sorprendido,
por el denso vapor 0arte enro%ece
sobre el lecho del mar por el poniente, 12
tal se me apareci/, & así aBn la viera,
una lu1 que en el mar tan rauda iba,
que al su&o ningBn vuelo se parece! 13
. separando de ella unos instantes
los o%os, a mi guía preguntando,
la vi de nuevo m$s luciente & grande! 21
Apareci/ despu,s a cada lado
un no sabía qu, blanco, & deba%o
poco a poco otra cosa tambi,n blanca! 24
Nada el maestro aBn había dicho,
cuando vi que eran alas lo primero+
& cuando supo qui,n era el piloto, 25
me grit/8 9 Dobla, dobla las rodillas!
0ira el $ngel de Dios8 %unta las manos,
ver$s a muchos de estos o'iciales! "7
Ae que desdeHa los humanos medios,
& no quiere m$s remo ni m$s velas
entre orillas remotas, que sus alas! ""
0ira c/mo las al1a hacia los cielos
moviendo el aire con eternas plumas,
que cual mortal cabello no se mudan!; ")
Despu,s al acercarse m$s & m$s
el p$%aro divino, era m$s claro8
& pues de cerca no lo soportaban "-
los o%os, me inclin,, & lleg/ a la orilla
con una barca tan ligera & $gil,
que parecía no cortar el!agua! 42
A popa estaba el celestial barquero,
cual si la beatitud llevara escrita+
& dentro había m$s de cien espíritus! 42
9In eitu Israel de Aegipto; 4)
cantaban todos %untos a una vo1,
& todo lo que sigue de aquel salmo! 43
Despu,s les hi1o el signo de la cru1+
& todos se lan1aron a la pla&a8
& ,l se march/ tan velo1 como vino! 21
=a turba que qued/, mu& sorprendida
pareci/ del lugar, mirando en torno
como aquel que contempla cosas nuevas! 24
De todas partes asaeteaba al día
el sol, que había echado con sus 'lechas
de la mitad del cielo a Capricornio, 25
cuando la nueva gente al1/ la cara
a nosotros, diciendo8 9Ei sab,is,
mostradnos el camino que va al monte!; )7
. respondi/ Airgilio8 9 *st$is pensando
que este sitio nosotros conocemos+
mas peregrinos somos de igual 'orma! )"
=legamos poco antes que vosotros,
por camino tan $spero & tan 'uerte,
que ahora el subir parece un simple %uego!; ))
=as almas que se dieron cuenta entonces
por mi respiraci/n, de que vivía,
maravilladas, empalidecieron! )-
. como al mensa%ero que el olivo
trae, va la gente para oír noticias,
& de apretarse esquivos no se muestran, 52
así a mi vista se agolparon todas
aquellas almas apesadumbradas,
casi olvidando el ir a hacerse bellas! 52
. &o vi que una de ellas se acercaba 5)
para abra1arme, con tan grande a'ecto,
que me movi/ a que hiciese &o lo mismo! 53
#Ah vanas sombras, salvo la apariencia(
tres veces por detr$s pas, mis bra1os,
& tantas otras los volví a mi pecho! 31
Creo que enro%ecí, maravillado,
& sonri/ la sombra & se ale%aba,
& &o me 'ui detr$s para seguirla! 34
Euavemente me di%o que parase+
supe entonces qui,n era, & le rogu,
que, para hablarme, allí se detuviera! 35
9Así :me respondi/: como te amaba
en el cuerpo mortal, libre te amo8
por eso me detengo+ & tB ?qu, haces@; -7
9>or volver otra ve1, Cassella mío,
adonde esto&, via%o+ mas ?por qu,
:le di%e: tantas horas te han quitado@; -"
. ,l a mí8 9No me hicieron in%usticia, -4
si aquel que lleva cu$ndo & a quien quiere,
me ha negado el pasa%e muchas veces+ -)
de %usta voluntad sale la su&a8
mas desde hace tres meses ha traído
a quien quisiera entrar, sin oponerse! --
>or lo que &o, que estaba en la marina
donde el agua del Tíber sal se hace,
benignamente 'ui por ,l llevado! 172
*l vuelo a aquella desembocadura
dirigi/, pues que siempre se congregan
allí los que a Aqueronte no descienden!; 172
. &o8 9Ei no te quitan nuevas le&es
la memoria o el uso de los cantos
de amor, que mis deseos aquietaban, 173
con ellos t, suplico que consueles
mi alma que, viniendo con mi cuerpo
a este lugar, se encuentra mu& angustiada!; 111
El amor que en la mente me razona 112
entonces comen1/ tan dulcemente,
que en mis adentros oigo aBn la dul1ura! 114
0i maestro & &o & aquellas gentes
que estaban %unto a ,l, tan complacidas
parecían, que en nada m$s pensaban! 115
Todos pendientes & 'i%os est$bamos
de sus notas+ & el vie%o venerable 11-
nos grit/8 9?Ku, sucede, lentas almas@ 127
?qu, negligencia, qu, esperar es ,ste@
corred al monte a echar las impure1as
que no os permiten contemplar a Dios!; 12"
Como cuando al coger avena o mi%o,
las palomas rodean el sustento,
quietas & sin mostrar su usado orgullo, 12)
si algo sucede que las amedrenta,
sBbitamente de%an la comida,
pues un ma&or cuidado las asalta+ 12-
&o vi a aquella mesnada reci,n hecha
de%ar el canto & escapar al monte,
como quien va & no sabe d/nde acabe8 1"2
no 'ue nuestra partida menos presta!
CANTO III
>or m$s que aquella huida repentina
por la llanura a todos dispersara,
hacia el monte en que agui%a la %usticia, "
a mi 'iel compaHero me arrim,8
?pues c/mo habría &o sin ,l corrido@
?Kui,n por el monte hubi,rame llevado@ )
=e creí descontento de sí mismo8
#Oh qu, digna & qu, pura concSencia
con qu, amargor te muerde un leve 'allo( -
Cuando sus pies de%aron de ir aprisa, 17
que a cualquier acto quítale el decoro,
mi pensamiento, empecinado antes, 12
reanud/ su discurso, deseoso,
& dirigí mis o%os hacia el monte
que al cielo m$s se eleva de las aguas! 12
*l sol, que atr$s en ro%o 'lameaba,
se rompia delante de mi cuerpo,
pues sus ra&os en mí se detenían! 13
0e volví hacia los lados temeroso
de estar abandonado, cuando vi
s/lo ante mí la tierra oscurecida+ 21
&8 9?>or qu, descon'ías@ :mi consuelo
volvi,ndose hacia mí empe1/ a decirme :
?no crees que te acompaHo & que te guío@ 24
*s &a la tarde donde sepultado 22
est$ aquel cuerpo en el que sombra hacía+
no en Frindis, sino en N$poles se encuentra! 25
>or lo cual si ante mí nada se ensombra,
no debes etraHarte, igual que el cielo
no detiene el camino de los ra&os! "7
>or su'rir penas, 'rías & calientes,
Dios ha dispuesto cuerpos seme%antes,
de modo que no quiere revelarnos! ""
=oco es quien piense que nuestra ra1/n "4
pueda seguir por la in'inita senda
que sigue una sustancia en tres personas! ")
Os baste con el quía, humana prole+
pues, si hubierais podido verlo todo,
ocioso 'uese el parto de 0aría+ "-
& tB has visto sin 'rutos desearlo 47
a tales que aquietaran su deseo,
que eternamente ahora les enluta8 42
de Arist/teles hablo & de >lat/n
& aun de otros m$s;+ & aquí inclin/ la 'rente,
& m$s no di%o & qued/se turbado! 42
=legamos entretanto al pie del monte+
tan escarpadas estaban las rocas,
que en vano habr'a piernas bien dispuestas! 43
*ntre 6urbia & =erice el m$s desierto, 4-
el m$s roto barranco, es escalera,
comparado con ,ste, abierta & '$cil! 21
9?Ahora qui,n sabe en donde la pendie nte
:deteni,ndose, di%o mi maestro:
pueda subir aquel que va sin alas@; 24
. mientras meditaba con la vista
ba%a, sobre la suerte del camino,
& &o miraba arriba del peHasco, 25
a mano i1quierda apareci/ una turba 23
de almas que venía hacia nosotros,
mas tan lentos que no lo parecía! )7
9Al1a :di%e: maestro, la mirada8
ha& aquí quien podr$ darnos conse%o,
si no puedes tenerlo por ti mismo!; )"
*ntonces mir/, & con el rostro sereno
me di%o8 9Aamos pues, que vienen lentos+
& a'irma la esperan1a, dulce hi%o!; ))
Tan le%os aBn estaba aquella gente,
luego de haber mil pasos caminado,
como un buen lan1ador alcan1aria, )-
cuando a las duras peHas se arrimaron
de la alta sima, quietos & apretados,
cual caminante que dudoso mira! 52
9Delices muertos, almas elegidas
:Airgilio di%o: por la pa1 aquella
que todos esper$is, segBn bien creo, 52
decidnos d/nde ba%a la montaHa,
para poder subir+ pues m$s disgusta
perder el tiempo a quien su precio sabe!; 53
Cual salen del redil las ove%illas
de una, de dos, de tres & temerosas
est$n las otras, vista & morro en tierra+ 31
& lo que la primera hacen las otras,
acerc$ndose a ella si se para,
simples & calmas, & el porqu, no saben+ 34
así vi que venía la cabe1a
de aquella gre& a'ortunada entonces,
con recatado andar & rostro honesto! 35
Al ver los de delante interrumpida
la lu1 en tierra a mi derecho 'lanco
desde mí hasta la roca haciendo sombra, -7
se detuvieron, & hacia atr$s se echaron,
& todos esos que detr$s venían,
no sabiendo por qu,, lo mismo hicieron! -"
9Ein que lo pregunt,is &o os comunico
que este cuerpo que veis es cuerpo humano+
por lo que el sol ha interceptado en tierra! -)
No os deb,is asombrar, pero creedme
que no sin que lo quieran en el cielo
estas paredes escalar pretende!; --
Así el maestro+ & esas dignas gentes8
9Aolved :di%eron: & seguid un poco;,
haci,ndonos seHales con la mano! 172
. uno de aqu,llos empe1/8 9Kuien quiera 17"
que seas, vuelve el rostro mientras andas8
recuerda si me viste en la otra vida!; 172
Aolví la vista a ,l mu& 'i%amente
rubio era & bello & de gentil aspecto,
mas un ta%o una ce%a le partía! 173
Cuando con humildad hube negado
haberle visto nunca, ,l di%o8 90ira;
& mostr/me una llaga sobre el pecho! 111
=uego sonriendo di%o8 9Eo& 0an'redo8 112
la emperatri1 Constan1a 'ue mi abuela+
& te suplico que, cuando regreses, 114
le digas a mi hermosa hi%a, madre 112
del honor de Arag/n & de Eicilia,
la verdad, si es que cuentan de otro modo! 115
Despu,s de ser mi cuerpo atravesado
por dos golpes mortales, me volví
llorando a quien perdona de buen grado! 127
Abominables mis pecados 'ueron
mas tan gran bra1o tiene la bondad
in'inita, que acoge a quien la implora! 12"
Ei el pastor de Cosen1a, que a mi ca1a 124
entonces 'ue enviado por Clemente, 122
la p$gina divina comprendiera, 12)
los huesos de mi cuerpo aBn estarían
al pie del puente %unto a Fenevento,
& por pesadas piedras custodiados! 12-
0as los baHa la lluvia & mueve el viento,
'uera del reino, casi %unto al Aerde,
donde ,l los traslad/ sin lu1 alguna! 1"2
0as por su maldici/n, nunca se pierde, 1""
sin que pueda volver, el in'inito
amor, mientras 'lore1ca la esperan1a! 1"2
Aerdad es que quien muere contuma1,
con la Iglesia, aunque al 'in arrepentido,
'uera debe de estar de esta montaHa, 1"3
treinta veces el tiempo que viviera
en esa presunci/n, si tal decreto
no se acorta con buenas oraciones! 141
>iensa pues lo dichoso que me harías,
a mi buena Constan1a revelando
c/mo me has visto, & esta prohibici/n8 14"
que aquí, por los de all$, mucho se avan1a! 144
CANTO IA
Cuando algBn su'rimiento o alegría
de alguna 'acultad nuestra se adueHa,
toda en e lla se centra nuestra alma, "
& no atiende a ninguna otra potencia
& es esto contra aquel error que opina
que un alma sobre otra alma arda en nosotros! )
>or eso, cuando se o&e o se ve algo
que atraiga al alma 'uertemente a ello,
el tiempo pasa & nada el hombre advierte+ -
porque es una potencia la que escucha,
& otra la que retiene al alma entera8
una est$ casi presa, & la otra libre! 12
>uede eperimentar de veras esto,
escuchando a aquel alma & admirando+
pues bien cincuenta grados &a subido 12
había el sol, sin darme cuenta, cuando
llegamos donde, a una, aquellas almas
gritaron8 9Aquí est$ lo que busc$is!; 13
0a&or portillo muchas veces cierra
con un mano%o apenas de 1ar1ales
el campesino al madurar la uva, 21
de lo que era la senda que subimos,
&o detr$s de mi guía, los dos solos
al partir de nosotros aquel grupo! 24
Ee va a Eanleo, a Noli se desciende, 22
se sube a Fismantova hasta la cumbre
a pie, pero volar aquí es preciso+ 25
digo con leves alas & con plumas
del deseo, detr$s de aquel llevado,
que me daba esperan1a & me alumbraba! "7
>or un gir/n subimos de la roca,
cu&as paredes casi se %untaban,
& el suelo nos pedía pies & manos! ""
Cuando &a al borde superior llegamos
de la alta base, a un sitio descubierto
90aestro ::di%e: ?qu, camino haremos@; ")
. ,l me di%o8 9No tuer1as ningBn paso+
Bnicamente sígueme hacia el monte,
hasta que llegue alguna escolta sabia!; "-
=a cima, de tan alta, era invisible
& aBn m$s pina la cuesta que la ra&a
que une el medio cuadrante con el centro! 42
*staba mu& cansado & eclam,8
9Oh dulce padre, vu,lvete & advierte
que solo quedar,, si no te paras!; 42
9<i%o ::me contest/:: sube hasta allí;,
un repliegue m$s alto seHalando
que por allí giraba todo el monte! 43
Tanto me espolearon sus palabras,
que me es'orc, trepando tras de ,l
hasta que puse pies en la cornisa! 21
Nos sentamos los dos vueltos a oriente, 22
donde estaba el camino que subimos,
que siempre de mirar es agradable! 24
=a vista dirigí primero aba%o+
luego arriba, hacia el sol, & me admiraba
que nos hería por el lado i1quierdo! 25
Fien comprendi/ el poeta que &o estaba
por el carro solar estupe'acto,
que entre nosotros & Aquil/n nacía! )7
>or lo cual me eplic/8 9Ei los Memelos )1
'uesen en compaHía de ese espe%o
que lleva la lu1 arriba & aba%o, )"
verías al Podiaco enro%ecido
girar aBn m$s cercano de las Osas,
si no saliera del camino usado! ))
C/mo pueda ocurrir, pensarlo puedes
si atentamente observas que Ei/n
en la tierra se opone a esta montaHa+ )-
un hori1onte mismo tienen ambas
& hemis'erios diversos+ & el camino
que mal supiera recorrer Daetonte, 52
podr$s ver c/mo en ,sta va por uno,
& por aquella por el otro lado,
si lo ves claro con la inteligencia!; 52
9Cierto maestro :di%e: que hasta ahora
no i claro, como lo discierno,
allí donde mi ingenio me 'altaba, 53
que la mitad del cielo que alto gira,
que se llama *cuador en algBn arte, 37
& entre sol & entre invierno se halla siempre, 31
por la causa que dices, dista tanto
respecto al Eeptentri/n, cuanto en Nudea
lo contemplaban en la parte c$lida! 34
0as sabría gustoso, si quisieras,
cu$nto habremos de andar+ pues sube el monte
m$s de lo que subir pueden mis o%os!; 35
. ,l me di%o8 9*ste monte es de tal modo,
que siempre pesa al comen1ar aba%o+
& cuando m$s se sube, menos daHa! -7
. así cuando le sientas tan suave,
que te haga caminar &a tan ligero
como nave que empu%a la corriente, -"
habr$s llegado al 'in de este sendero8
reposar allí espera tu 'atiga!
0$s no respondo, & esto lo s, cierto!; -)
. despu,s de decir estas palabras,
oímos una vo1 cercana8 9#Acaso
necesites sentarte mucho antes(; --
=os dos al escucharle nos volvimos,
& vimos a la i1quierda un gran peHasco,
que antes ninguno habíamos notado! 172
Allí 'uimos+ & había allí personas
que estaban a la sombra de la piedra
como se pone el hombre por vagancia! 172
. uno, que 'atigado parecía, 17)
se sentaba abra1ando sus rodillas,
con el rostro inclinado puesto entre ellas! 173
9Oh mi dulce seHor :di%e: contempla
al que m$s negligente no verías
si la pere1a 'uese hermana su&a!; 111
*ntonces se volvi/, mirando atento,
levantando su rostro de los muslos8
9#Eube tB, puesto que eres tan valiente(; 114
Eupe qui,n era entonces, & el cansancio
que aBn el aliento un poco me cortaba,
no me impidi/ acercarme a ,l+ & cuando 115
estuve al lado, al1/ la vista apenas
diciendo8 9 ?<as entendido c/mo el sol
lleva su carro por el hombro i1quierdo@; 127
Eus gestos pere1osos & sus breves
palabras me causaron leve risa+
Despu,s8 9Felacqua :di%e: no me duelo 12"
&a de ti+ pero di, ?por qu, te sientas
aqu' precisamente@ ?escolta esperas,
o la antigua costumbre te domina@; 12)
. ,l8 9De qu, sirve, hermano, el ir a arriba,
pues no me de%aría ir al castigo
el $ngel del EeHor que est$ en la puerta! 12-
*s necesario que antes gire el cielo
sobre mí tantas veces, cuanto en vida,
pues que de%, para el 'inal el llanto+ 1"2
si es que antes no me a&uda la oraci/n
de un cora1/n surgida que est, en gracia8
porque la otra en el cielo no se escucha!; 1"2
. &a delante de mí iba el poeta,
diciendo8 9Aamos ven, mira que toca
el sol el meridiano, & en la orilla 1"3
cubre el pie de la noche &a 0arruecos!; 1"-
CANTO A
De esa sombra me había separado,
& seguía los pasos de mi guía,
cuando detr$s de mí, su dedo al1ando, "
una grit/8 9i0irad, que no iluminan
los ra&os a la i1quierda del de aba%o,
& cual vivo parece comportarse(; )
Aolví los o%os al oír aquello,
& los vi que miraban asombrados,
s/lo a mí, & a la lu1 que interceptaba! -
9?TB $nimo por qu, se enreda tanto
:di%o el maestro: que el andar retardas@
?qu, te importa lo que esos cuchichean@ 12
De%a hablar a la gente & ven conmigo8
s, como aquella torre que no tiembla 14
nunca su cima aunque los vientos soplen+ 12
pues aquel en quien bulle un pensamiento
sobre otro pensamiento, se etravía,
porque el 'uego del uno ablanda al otro!; 13
?Ku, podía decir si no8 9 .a vo&;@
Dí%elo, m$s cubri,ndome el color
que digno de perd/n al hombre vuelve! 21
0ientras tanto a trav,s de la ladera
una gente venía hacia nosotros,
cantando el 90iserere;, verso a verso! 24
Cuando notaron que ocasi/n no daba
de atravesar los ra&os con mi cuerpo,
por un gran 9Oh; cambiaron su cantiga+ 25
& dos de ellos, en 'orma de emisarios,
corrieron hacia mí & me preguntaron8
9<a1nos saber de vuestra condici/n; "7
. mi maestro8 9Fien pod,is marcharos
& a aquellos que os mandaron re'erirles
que el cuerpo de ,ste es carne verdadera! ""
Ei al contemplar su sombra se pararon,
como &o creo, baste la respuesta8
hacedle honor, que acaso os aproveche!; ")
Tan r$pidos vapores encendidos
no vi rasgar el cielo en plena noche,
ni las nubes de agosto en el ocaso, "-
como aquellos a lo alto se volvieron,
& %unto a los dem$s dieron la vuelta,
como un tropel sin 'reno hacia nosotros! 42
90ucha es la gente que a nosotros viene,
& te quieren rogar ::di%o el poeta: 8
mas sigue andando, & caminando escucha!; 42
9Oh alma que caminas con aquellos
miembros con que naciste, a ser dichoso,
:se acercaban gritando: aquieta el paso! 43
0ira si a alguno de nosotros viste,
para que de ,l allí noticias lleves8
#Ah(, ?por qu, sigues@ #Ah(, ?por qu, no paras@ 21
Todos muertos violentamente 'uimos,
& hasta el Bltimo instante pecadores+
la lu1 del cielo entonces nos dio %uicio 24
&, arrepentidos, perdonando, 'uera 22
salimos de la vida en pa1 con Dios,
& el deseo de verle nos a'lige!; 25
. &o8 9>or m$s que mire vuestros rostros
no os recono1co8 mas si dese$is
algo que pueda hacer, buenos espíritus, )7
decidmelo & lo har,, por esa pa1
que, detr$s de los pasos de mi guía,
de mundo en mundo buscar se me hace!; )"
. uno repuso8 9Todos nos 'iamos )4
de tus bondades sin que nos lo %ures,
si es que tu voluntad no es impedida! ))
>or lo que &o que habl, antes que los otros,
te ruego, que si ves esa comarca
que est$ entre la 6omaHa & la de Carlos, )-
que de tus ruegos me hagas cortesía
en Dano, & que por mi bien se suplique,
& las graves o'ensas purgar pueda! 52
Allí nací, mas los pro'undos huecos
por los que hu&/ la sangre en que vivía,
en tierras de Antenor me 'ueron hechos, 52
donde estar con'iaba m$s seguro8
que lo mand/ el de *ste, pues me odiaba 55
m$s de lo que el derecho lo permite! 53
>ero si hacia la 0ira hubiese huido, 5-
cuando 'ui sorprendido en Oriaco,
aun estaría donde se respira! 31
Corrí al pantano, donde cieno & caHas
estorbaron mi paso & me caí+
& vi mi sangre en tierra hacer un lago!; 34
=uego otro di%o8 9#A&, así el deseo 32
se cumpla que te trae a esta montaHa,
con piedad bondadosa a&uda al mío( 35
.o nací en 0onte'eltro, so& Fonconte+
Miovanna & los dem$s no me recuerdan, 3-
& sigo a estos con la 'rente gacha!; -7
. le di%e8 9?qu, 'uer1a o qu, aventura
de Campaldino te llev/ tan le%os
que tu sepulcro nunca se ha encontrado@; -"
9Oh :me repuso:, al pie del Casentino -4
un agua corre que se llama Arquiano,
nace en los Apeninos, sobre el *rmo! -)
Donde su nombre &a no necesita, -5
llegu, con una herida en la garganta,
hu&endo a pie & ensangrentando el llano! --
Allí perdí la vista, & mi palabra
termin/ con el nombre de 0aría,
& allí al caer mi carne qued/ sola! 172
Te dir, la verdad & tB a los vivos8
un $ngel me cogi/, & el del In'ierno
gritaba8 9Oh tB, el del Cielo, ?por qu, quieres 172
privarme de ,l, llev$ndote lo eterno,
porque una lagrimilla me lo quita@
mas &o tendr, el gobierno de lo otro!; 173
9Fien sabes que en el aire se recoge
el hBmedo vapor que se hace agua,
en cuanto sube donde encuentra el 'río! 111
=leg/ aquel mal querer, que males busca 112
con su sabiduría, & humo & viento
movi/ con el poder de que es dotado! 114
*l valle entonces, cuando ca&/ el día,
se cubri/ desde el monte a >rotomagno 11)
de niebla+ & todo el cielo se nubl/, 115
& el aire denso convirti/se en agua+
ca&/ la lluvia, & vino a los barrancos
toda la que la tierra no absorbía+ 127
& como se %untara en torrenteras,
tan velo1 en el r'o principal
ca&/, que nada pudo retenerla! 12"
0i cuerpo helado, en donde desemboca
hall/ al soberbio Arquiano8 & ,ste al Arno
lo arrastr/, deshaciendo de mi pecho 12)
la cru1 que hiciera del dolor vencido+
me volte/ en la orilla & en el 'ondo,
& me cubri/ & ciH/ con sus botines!; 12-
9A&, cuando al mundo regresado ha&as,
& descansado de la larga ruta
:sigui/ un tercer espíritu al segundo: 1"2
recuerdame, so& >ía, me hi1o Eiena,
0aremma me deshi1o8 bien lo sabe
aquel que, luego de poner su anillo, 1"2
con su gema me había desposado!; 1")
CANTO AI
Cuando se acaba el %uego de la 1ara,
el perdedor se queda algo mohino
& triste aprende, repitiendo lances+ "
con el otro se va toda la gente+
cu$l va delante, cu$l detr$s le agarra,
cu$l a su lado quiere darle coba+ )
,l no se para & los escucha a todos+
a quien tiende la mano, al 'in le suelta+
& así de aquel gentío se ve libre! -
Tal entre aquella turba me encontraba,
de aquí & de all$ volvi,ndoles el rostro,
& prometiendo me soltaba de ellos! 12
*staba el Aretino, quien del bra1o
'iero de Mhin de Tacco hall/ la muerte, 14
& el otro que se ahog/ &endo de ca1a! 12
Euplicaba, tendi,ndome las manos,
Dederico Novello, & el de >isa 15
que hiciera parecer 'uerte a 0ar1ucco! 13
Ai al conde Orso & su alma separada 1-
de su cuerpo por odio & por envidia,
como decia, & no por culpa alguna! 21
>ier de la Froccia digo+ & que provea, 22
mientras que aBn est$ aquí, la de Frabante
si con peor rebaHo andar no quiere! 24
Cuando &a me libr, de todas esas
sombras que suplicaban otras sBplicas,
porque su salvaci/n les llegue antes, 25
&o comenc,8 9 >arece que me niegas 23
epresamente, oh lu1, en algBn teto
que aplaque la oraci/n le&es del cielo+ "7
& esta gente por ello s/lo ruega8
?es que vanas son pues sus esperan1as,
o es que no he comprendido bien tu teto@; ""
. ,l me di%o8 9*s sencilla mi escritura+
& en esperar ninguno se equivoca,
si con la mente clara bien se mira+ ")
pues la cima del %uicio no se allana
porque el 'uego de amor cumpla en un punto
lo que satis'acer aquí se espera+ "-
& allí donde hice tal a'irmaci/n,
no se enmendaba, por re1ar, la culpa,
pues la oraci/n de Dios estaba le%os! 42
No te 'i%es en dudas tan pro'undas
sino tan s/lo en lo que diga aquella
que entre mente & la verdad alumbre! 42
No s, si entiendes8 de Featri1 te hablo+
arriba la ver$s, sobre la cima
de este monte, dichosa & sonriendo!; 43
. &o8 9EeHor, va&amos m$s aprisa,
que &a no esto& cansado como antes,
& &a veo que el monte arro%a sombra!; 21
9 Caminaremos mientras dure el día
:,l me repuso: el tiempo que podamos+
mas no es la cosa como la imaginas! 24
Antes de estar arriba, volver$s
a ver aquel que oculta la ladera,
de modo que sus ra&os &a no rompes! 25
>ero mira aquel alma que all$ inm/vil,
completamente sola, nos contempla8
el camino m$s corto ha de mostrarnos! )7
Nos acercamos8 #oh $nima lombarda
qu, altiva & desdeHosa aparecías,
qu, noble & lenta en el mover los o%os( )"
*lla no nos decía una palabra,
mas nos de%aba andar, s/lo mirando
a guisa de le/n cuando reposa! ))
0as Airgilio acerc/se a ,l, pidiendo
que nos mostrase la me%or subida+
pero a su ruego nada respondi/, )-
mas de nuestro país & nuestra vida
nos pregunt/+ & mi guía comen1aba
90antua!!!; & la sombra, toda en ella absorta, 52
vino hacia ,l del sitio en que se hallaba
diciendo8 9#Oh mantuano, so& Eordello,
so& de tu misma tierra(;, & se abra1aron! 52
#Ah esclava Italia, albergue de dolores, 5)
nave sin timonel en la borrasca,
burdel, no soberana de provincias( 53
Aquel alma gentil tan prestamente,
s/lo al oír el nombre de su tierra,
comen1/ a 'este%ar a su paisano, 31
& en ti ahora sin guerras no se hallan
tus vivos, & se muerden unos a otros,
los que un 'oso & un muro mismo encierran! 34
Fusca, mísera, en torno de tus costas
tus pla&as, & despu,s mira en el centro,
si alguna parte en ti de pa1 dis'ruta! 35
?De qu, vale que el 'reno te pusiera, 33
Nustiniano, si nadie ha& en la silla@
0enor 'uera sin ,se la vergRen1a! -7
Ah gentes que debíais ser devotas,
& consentir al C,sar en su trono, -2
si aquello que Dios manda comprendieseis, -"
esa 'iera mirad cu$n indomable, -4
por no ser corregida por la espuela,
al poner en las riendas vuestras manos! -)
#Oh tB, tedesco Alberto, que la de%as -5
al verla tan salva%e & tan ind/mita,
& debiste apretarle los i%ares, --
caiga de las estrellas %usto %uicio
sobre tu sangre, & sea nuevo & claro,
tal que tu sucesor le tenga miedo( 172
>ues hab,is consentido tB & tu padre,
por la codicia de eso distraídos,
que el %ardín del imperio est, desierto! 172
Aen & v, a Capuletos & 0ontescos, 17)
Dilipeschos, 0onaldos, ah, indolente,
esos &a tristes, & estos con recelos( 173
#Aen, cruel, ven & v, la tirania
de tus nobles, & cura sus desmanes+
ver$s a Eanta'lora tan oscura( 111
Aen & contempla tu 6oma llorando
viuda & sola, llamando noche & día8
9 Oh mi C,sar, por qu, no me acompaHas@; 114
#Aer$s lo mucho que se quieren todos(
& si a piedad ninguna te movemos,
ven & tendr$s vergRen1a de tu 'ama! 115
. si me es permitido, oh sumo Nove 113
que por nosotros en cru1 te pusieron,
?es que has vuelto los o%os a otra parte@ 127
?o te est$s preparando, en el abismo
de tus designios, para hacer un bien
que se escapa del todo a nuestra mente@ 12"
>ues llenas de tiranos las ciudades
est$n de Italia toda, & un 0arcelo 122
se vuelve cualquier ruin que entra en un bando! 12)
>uedes estar contenta, ah, mi Dlorencia,
por esta digresi/n que no te alcan1a,
pues se las sabe solventar tu pueblo! 12-
=a %usticia en su pecho muchos guardan,
&, prudentes, disparan tarde el arco+
mas tu pueblo la tiene en plena boca! 1"2
0uchos recha1an cargos o'iciales,
mas tu pueblo solícito responde
sin ser llamado, & grita8 9i.o lo acepto(; 1"2
#Al,grate, porque motivos tienes8
tB rica, tB con pa1, & tB prudente(
De si digo verdad, est$n las muestras! 1"3
=as Atenas & *spartas, que inventaron
las vie%as le&es tan civili1adas
del bien vivir, hicieron d,bil prueba 141
comparadas contigo, pues que haces
tan sutiles decretos, que a noviembre
los que hiciste en octubre nunca llegan! 144
<asta donde recuerdo, ?cu$ntas veces
le&es, monedas, h$bitos & o'icios,
has mudado, & cambiado de habitantes@ 145
. si te acuerdas bien & lo ves claro,
te ver$s seme%ante a aquella en'erma
que no encuentra reposo sobre plumas, 127
mas dando vueltas calma sus dolores!
CANTO AII
=os saludos corteses & dichosos
por tres & cuatro veces reiterados,
Eordello se apart/ & di%o8 9?Kui,n sois@; "
9Antes de que llegaran a este monte
las almas dignas de subir a Dios,
Octavio dio a mis huesos sepultura! )
.o so& Airgilio+ & por culpa ninguna,
salvo el no tener 'e, perdí los cielos!;
Así repuso entonces mi maestro! -
Como queda quien ve sBbitamente
algo maravilloso 'rente a ,l,
que cree & que no, diciendo 9*s!!!, o no es!!!;, 12
aquel así+ despu,s ba%/ los o%os, 1"
& se volvi/ hacia ,l humildemente,
& le abra1/ donde el menor se agarra! 12
9Mloria de los latinos, por el cual
mostr/ cu$nto podia nuestra lengua,
oh pre1 eterna, del pueblo natal, 13
qu, m,rito o qu, gracia a mí te muestra@
Ei de escuchar so& digno tus palabras,
dime si acaso vienes del in'ierno!; 21
9>or los recintos todos de aquel reino
doliente, aquí he llegado :respondi/:
&, enviado del cielo, con ,l vengo! 24
>erdí, no por hacer, mas por no hacer, 22
el ver el alto sol que tB deseas,
pues que 'ue tarde por mí conocido! 25
No entristecen martirios aquel sitio
sino tinieblas s/lo+ & los lamentos
no suenan como a&es, son suspiros! "7
Allí esto& con los niHos inocentes
del diente de la muerte antes mordidos
que de la humana culpa 'ueran libres! ""
Con aquellos esto& que las tres santas
virtudes no vistieron, mas sin vicio
supieron & siguieron las restantes! ")
0as si sabes & puedes, un indicio
danos, con que poder llegar m$s pronto
a donde el purgatorio da comien1o!; "-
6espondi/8 9Jn lugar 'i%o no me han puesto+ 47
& me es licito andar por todos lados+
te acompaHo cual guZa mientras pueda! 42
>ero contempla c/mo cae el día,
& subir por la noche no se puede+
ser$ bueno pensar en un re'ugio! 42
A la derecha ha& almas retiradas+
si lo permites, a ellas te condu1co,
& te dar$ placer el conocerlas! 43
9?C/mo es eso@ :repuso: ?quien quisiese
subir de noche, se lo impediría
alguno, o es que ,l mismo no pudiera@ 21
. el buen Eordello en tierra pas/ el dedo
diciendo8 9?Aes@, ni siquiera esta ra&a
pasarías despu,s de que anoche1ca8 24
no porque ha&a otra cosa que te impida
subir, sino las sombras de la noche+
que, de impotencia, quitan los deseos! 25
Con ellas bien podrías descender
& caminar en torno de la cuestra,
mientras que al día encierra el hori1onte!; )7
*ntonces mi seHor, casi admirado, )1
9ll,vanos :di%o: donde nos contaste,
pues podr$ ser go1osa la demora;! )"
De allí poco ale%ados estuvimos,
cuando not, que el monte estaba hendido,
del modo como un valle aquí los hiende! ))
9Allí :di%o la sombra:, marcharemos
donde la cuesta hace de sí un rega1o+
& esperaremos allí el nuevo día!; )-
*ntre llano & pendiente, un tortuoso
camino nos condu%o hasta la parte
del valle de laderas menos altas! 52
Oro, alba&alde, grana & plata 'ina,
indigo, leHo lBcido & sereno,
'resca esmeralda al punto en que se quiebra, 52
por las hierbas & 'lores de aquel valle,
sus colores serían derrotados,
como el ma&or derrota al m$s pequeHo! 53
No pint/ solamente alll natura,
mas con la suavidad de mil olores,
inc/gnito, indistinto, uno creaba! 31
Salve Regina, sobre hierba & 'lores 32
sentadas, vi a unas almas que cantaban,
que no vimos por 'uera de aquel valle! 34
9Antes que el poco sol vuelva a su nido
:comen1/ nuestro guta el 0antuano :
no pretend$is que entre esos os condu1ca! 35
0e%or desde esta loma las acciones
& los rostros ver,is de cada uno,
que me1clados con ellos all$ aba%o! -7
Kuien m$s alto se sienta & que parece -1
desatender aquello que debiera,
& no mueve la boca con los otros, -"
6odol'o 'ue, que pudo, con su imperio,
sanar las plagas que han matado a Italia,
& así tarde el remedio de otros llega! -)
Aquel que le consuela con la vista, -5
rigi/ la tierra donde el agua nace
que al Albia el 0olda, el Albia al mar se lleva! --
Otocar se llam/, & desde la in'ancia
'ue me%or que el barbudo [enceslao,
su hi%o que lu%uria & ocio pace! 172
. aquel chatito que charla mu& %unto 17"
con aquel de un aspecto tan benigno, 174
muri/ escapando & des'lorando el lirio8 172
#Aed allí c/mo el pecho se golpea(
0irad al otro que ha hecho a su mano
de su me%illa, suspirando, lecho! 173
Del mal de Drancia son el padre & suegro8 17-
saben su villa sucia & enviciada+
de esto viene el dolor que les lancea! 111
Aquel tan corpulento que acompasa 112
su canto con aquel tan narigudo, 11"
de toda las virtudes ciH/ cuerda+ 114
& si re& despu,s de ,l hubiera sido
el %ovencito sentado detr$s, 11)
iría la virtud de vaso en vaso! 115
No es lo mismo los otros herederos+ 113
tienen el trono Naime & Dederico+
mas el lote me%or ninguno tiene! 127
6aras veces renace por las ramas
la probidad humana+ & esto quiere
quien la otorga, para que la pidamos! 12"
Tambi,n esto concierne al narigudo 124
& no menos que a >edro, con quien canta,
de quien >ulla & >roven1a se lamentan! 12)
Tan in'erior la planta es a su grano, 125
cuanto, m$s que Featri1 & 0argarita,
Constan1a del marido se envanece! 12-
0irad al re& de la vida sencilla 1"7
sentado aparte, *nrique de Inglaterra8
el v$stago me%or tiene en sus ramas! 1"2
Aquel que est$ m$s ba%o echado en tierra, 1""
mirando arriba, es Muillermo el marqu,s,
por quien a Ale%andría & sus batallas 1"2
lloran el Canav,s & 0on'errato!
CANTO AIII
*ra la hora en que quiere el deseo
enternecer el pecho al navegante,
cuando de sus amigos se despide+ "
& que de amor el nuevo peregrino
su're, si escucha le%os una esquila,
que parece llorar el día muerto+ )
cuando &o comenc, a de%ar de oír,
& a mirar hacia un alma que se al1aba
pidiendo con la mano que la o&eran! -
Nunt/ & al1/ las palmas, dirigiendo
los o%os hacia oriente, de igual modo
que si di%ese a Dios8 9E/lo en ti pienso!; 12
Con tanta devoci/n Te lucis ante 1"
le sali/ de la boca en dulces notas,
que le hi1o a mi mente ena%enarse+ 12
& las otras despu,s dulces & pías
seguir tras ella, completando el himno,
puestos los o%os en la etrema es'era! 13
A la verdad agu1a bien los o%os, 1-
lector, que el velo ahora es tan sutil,
que es '$cil traspasarlo ciertamente! 21
.o aquel gentil e%,rcito veía
callado luego contemplar el suelo,
como esperando p$lido & humilde+ 24
& vi salir de lo alto & descender
dos $ngeles con dos ardientes gladios 2)
truncos & de la punta desprovistos! 25
Aerdes como las ho%as m$s tempranas
sus ropas eran, & las verdes plumas
por detr$s las bat'an & aventaban! "7
Jno se puso encima de nosotros,
& ba%/ el otro por el lado opuesto,
tal que en medio las gentes se quedaron! ""
Fien distinguía su cabe1a rubia+
mas su rostro la vista me turbaba,
cual 'acultad que a demasiado aspira! ")
9Ainieron del rega1o de 0aría
:di%o Eordello: a vigilar el valle,
por la serpiente que vendr$ mu& pronto!; "-
. &o, que no sabía por qu, sitio,
me volví alrededor & me estrech,
a las 'ieles espaldas, todo helado! 42
9Ahora ba%emos :aHadi/ Eordello:
entre las grandes sombras para hablarles+
pues el veros mu& grato habr$ de serles!; 42
E/lo tres pasos creo que había dado
& aba%o estuve+ & vi a uno que miraba 45
hacia mí, pareciendo conocerme! 43
Tiempo era &a que el aire oscureciera,
mas no tal que sus o%os & los míos
lo que antes se ocultaba no advirtiesen! 21
<acia mí vino, & &o me 'ui hacia ,l8
cu$nto me complaci/, gentil %ue1 Nino,
cuando vi que no estabas con los reos! 24
NingBn bello saludo nos callamos
luego me pregunt/8 9 ?Cu$ndo llegaste
al pie del monte por le%anas aguas@; 25
9Oh :di%e: vine por los tristes reinos
esta maHana, en mi primera vida,
aunque la otra, andando así, pretendo!; )7
. cuando 'ue escuchada mi respuesta,
Eordello & ,l se echaron hacia atr$s
como gente de sBbito turbada! )"
Aolvi/se uno a Airgilio, el otro a alguien )4
sentado allí & grit/8 9#0ira, Conrado(
ven a ver lo que Dios por gracia quiere!; ))
. vuelto a mí8 9 >or esa rara gracia
que debes al que de ese modo esconde
sus primeros porqu,s, que no se entienden, )-
cuando ha&as vuelto a atravesar las ondas
di a mi Miovanna que en mi nombre implore, 51
en donde se responde a la inocencia! 52
No creo que su madre &a me ame 5"
luego que se cambi/ las blancas tocas,
que conviene que, aBn, #pobre(, las quisiera! 52
>or ella '$cilmente se comprende
cu$nto en mu%er el 'uego de amor dura,
si la vista o el tacto no lo encienden! 53
Tan bella sepultura no al1aría 5-
la sierpe del emblema de 0il$n,
como lo haría el gallo de Mallura!; 31
Así di%o, & mostraba seHalado
su aspecto por aquel amor honesto
que en el pecho se enciende con mesura! 34
.o al1aba ansioso al cielo la mirada,
adonde son m$s tardas las estrellas,
como la rueda m$s cercana al e%e! 35
. mi guía8 9 ?Ku, miras, hi%o, en lo alto@;
. &o le di%e8 9Aquellas tres antorchas
por las que el polo todo hasta aquí arde!; -7
. ,l respondi/8 9 =as cuatro estrellas claras
que esta maHana vimos, han ba%ado
& ,stas en su lugar han ascendido; -"
0ientras hablaba cogi/le Eordello
diciendo8 9Aed all$ a nuestro adversario;+
& para que mirase al1/ su dedo! -)
De aquella parte donde se abre el valle
había una serpiente, acaso aquella
que le dio a *va el alimento amargo! --
*ntre 'lores & hierba iba el reptil,
volviendo la cabe1a, & sus espaldas
lamiendo como bestia que se limpia! 172
.o no lo vi, & por eso no lo cuento,
qu, hicieron los a1ores celestiales+
pero bien vi moverse a uno & a otro! 172
Al escuchar hendir las verdes alas,
escap/ la serpiente, & regresaron
a su lugar los $ngeles a un tiempo! 173
=a sombra que acercado al %ue1 se había 17-
cuando este la llam/, mientras la lucha
no de%/ ni un momento de mirarme! 111
9 Así la lu1 que a lo alto te conduce
encuentre en tu servicio tanta cera,
cuanta hasta el sumo esmalte necesites, 114
:comen1/: si noticia verdadera
de Aal de 0agra o de parte vecina
conoces, dímela, que allí 'ui grande! 115
0e llamaba Corrado 0alaspina+
no el antiguo, sino su descendiente+ 11-
a mis deudos am,, & he de purgarlo! 127
9Oh :&o le di%e: por vuestras comarcas 121
no estuve nunca+ pero no ha& un sitio
en toda *uropa que las descono1ca! 12"
=a 'ama con que se honra vuestra casa, 124
celebra a los seHores & a sus tierras,
tal que sin verlas todos las conocen! 12)
. &o os %uro que, así vuelva &o arriba,
vuestra estirpe honorable no desdora
el precio de la bolsa & de la espada! 12-
Jso & natura así la privilegian, 1"7
que aunque el malvado %e'e tuer1a el mundo, 1"1
derecha va & desprecia el mal camino!; 1"2
& ,l8 90archa pues, que el sol no ha de ocupar 1""
siete veces el lecho que el Carnero
cubre & abarca con sus cuatro patas, 1"2
sin que esta opini/n tu&a tan cort,s
claven en tu cabe1a con ma&ores
clavos que las palabras de los otros, 1"3
si el transcurrir dispuesto no se para!;
CANTO IU
Del anciano Tit/n la concubina
emblanquecía en el balc/n de oriente,
'uera &a de los bra1os de su amigo+ "
en su 'rente las gemas relucían
puestas en 'orma del 'río animal
que con la cola a la gente golpea+ )
la noche, de los pasos con que asciende,
dos llevaba en el sitio en donde est$bamos,
& el tercero inclinaba &a las alas+ -
cuando &o, que de Ad$n algo conservo,
adormecido me tumb, en la hierba
donde los cinco est$bamos sentados! 12
Cuando a sus tristes la&es da comien1o
la golondrina al tiempo de alborada,
acaso recordando el primer llanto, 12
& nuestra mente, menos del pensar
presa, & m$s de la carne separada,
casi divina se hace a sus visiones, 13
creí ver, en un sueHo, suspendida
un $guila en el cielo, de $ureas plumas,
con las alas abiertas & dispuesta 21
a descender, allí donde a los su&os
de%ara abandonados Manimedes,
arrebatado al sumo consistorio! 24
#Acaso ca1a ,sta por costumbre
aquí \pens,:, & acaso de otro sitio
desdeHa arrebatar ninguna presa( 25
=uego me pareci/ que, tras dar vueltas,
terrible como el ra&o descendía,
& que arriba hasta el 'uego me llevaba! "7
Allí me pareci/ que ambos ardíamos+
& el incendio soHado me quemaba
tanto, que el sueHo tuvo que romperse! ""
No de otro modo se inquietara Aquiles,
volviendo en torno los despiertos o%os
& no sabiendo d/nde se encontraba, ")
cuando su madre de Kuir/n a Equira
en sus bra1os dormido le condu%o,
donde despu,s los griegos lo sacaron+ "-
cual &o me sorprendí, cuando del rostro 47
el sueHo se me 'ue, & me puse p$lido,
como hace el hombre al que el espanto hiela! 42
E/lo estaba a mi lado mi consuelo,
& el sol estaba &a dos horas alto, 44
& &o la cara al mar tenía vuelta! 42
9No tengas miedo : mi seHor me di%o:+
c$lmate, que a buen puerto hemos llegado+
no mengRes, mas alarga tu entere1a! 43
Acabas de llegar al >urgatorio8
ve la pendiente que en redor le cierra+
& ve la entrada en donde se interrumpe! 21
Antes, al alba que precede al día,
cuando tu alma durmiendo se encontraba,
sobre las 'lores que aquel sitio adornan, 24
vino una dama, & di%o8 9Eo& =ucía+
de%a que tome a ,ste que ahora duerme+
así le har, m$s '$cil el camino!; 25
Eordello se qued/, & las otras 'ormas+
Te cogi/ & cuando el día clareaba,
vino hacia arriba & &o tras de tus pasos! )7
Te de%/ aquí, mas me mostraron antes
sus bellos o%os esa entrada+ & luego
ella & tu sueHo a una se marcharon!; )"
Como un hombre que sale de sus dudas
& que cambia en sosiego sus temores,
despu,s que la verdad ha descubierto, ))
cambi, &o+ & como sin preocupaciones
me vio mi guía, por la escarpadura
anduvo, & &o tras ,l hacia lo alto! )-
=ector, observar$s c/mo real1o
mis argumentos, & aBn con m$s arte
si los re'uer1o, no te maravilles! 52
Nos acercamos hasta el mismo sitio
que antes me había parecido roto,
como una brecha que un muro partiera, 52
vi una puerta, & tres gradas por deba%o
para alcan1arla, de colores varios,
& un portero que aBn nada había dicho! 53
. como &o aBn los o%os m$s abriera,
le vi sentado en la grada m$s alta,
con tal rostro que no pude mirarlo+ 31
& una espada tenía entre las manos,
que los ra&os así nos re'le%aba,
que en vano a ella dirigí mi vista! 34
9Decidme desde allí8 ?Ku, dese$is
:,l comen1/ a decir: ?& vuestra escolta@
No os va&a a ser daHosa la venida!; 35
9Jna mu%er del cielo, que esto sabe,
:le respondi/ el maestro: nos ha dicho
antes, id por allí, que est$ la puerta!; -7
9. ella bien ha guiado vuestros pasos
:cort,smente el portero nos repuso: 8
venid pues & subid los escalones! -"
Allí subimos+ & el primer peldaHo -4
era de m$rmol blanco & tan pulido,
que en ,l me espe%e, tal como era! -)
*ra el segundo oscuro m$s que el perso
hecho de piedra $spera & reseca,
agrietado a lo largo & a lo ancho! --
*l tercero que encima descansaba,
me pareci/ tan llameante p/r'ido,
cual la sangre que escapa de las venas! 172
*ncima de ,ste colocaba el $ngel
de Dios, sus plantas, al umbral sentado,
que piedra de diamante parecía! 172
>or los tres escalones, de buen grado,
el guía me llev/, diciendo8 9>ide
humildemente que abran el cerro%o!; 173
A los pies santos me arro%, devoto+
& pedí que me abrieran compasivos,
mas antes di tres golpes en mi pecho! 111
Eiete >, con la punta de la espada, 112
en mi 'rente escribi/8 9=avar procura
estas manchas : me di%o: cuando entres!; 114
=a ceni1a o la tierra seca eran 112
del color mismo de sus vestiduras+
& de deba%o se sac/ dos llaves! 115
*ra de plata una & la otra de oro+
con la blanca & despu,s con la amarilla
algo que me alegr/ le hi1o a la puerta! 127
9Cuando cualquiera de estas llaves 'alla,
& no da vueltas en la cerradura
:di%o ,l: esta entrada no se abre! 12"
0$s rica es una+ pero la otra, antes
de abrir, requiera m$s ingenio & arte,
porque es aquella que el nudo desata! 12)
0e las dio >edro+ & dí%ome que errase
antes en el abrirla que en cerrarla,
mientras la gente en tierra se prosterne!; 12-
Despu,s empu%/ la puerta sagrada,
dici,ndonos8 9*ntrad, pero os advierto
que vuelve a'uera aquel que atr$s mirase!; 1"2
. al girar en sus go1nes las esquinas
de aquellas sacras puertas, que de 'uertes
& sonoros metales est$n hechas, 1"2
no rechin/ ni se mostr/ tan dura
Tarpe&a, cuando al bueno de 0etelo
la arrebataron, & qued/ arruinada! 1"3
.o me volví con el sonar primero,
& Te Deum Laudamus parecía 147
escucharse en la vo1 & en dulces sones! 141
Tal imagen al punto me venía
de lo que oía, como la que suele
cuando cantar con /rgano se escucha+ 144
que ahora no, que ahora sí, se entiende el teto!
CANTO U
. al cru1ar el umbral de aquella puerta
que el mal amor del alma hace tan rara,
pues que 'inge derecho el mal camino, "
resonando sentí que la cerraban+
& si la vista hubiese vuelto a ella,
?con qu, ecusara 'alta seme%ante@ )
Ascendimos por una piedra hendida,
que se movía de uno & de otro lado
como la ola que hu&e & se ale%a! -
9Aquí es preciso usar de la destre1a
:di%o mi guía: & que nos acerquemos
aquí & all$ del lado que se aparta!; 12
. esto nos hi1o retardar el paso,
tanto que antes el resto de la luna
volvi/ a su lecho para cobi%arse, 12
que aquel des'iladero abandon$semos+ 1)
mas al estar &a libres & a lo abierto,
donde el monte hacia atr$s se replegaba, 13
cansado &o, & los dos sobre la ruta
inciertos, nos paramos en un sitio
m$s solo que un camino en el desierto! 21
Desde el borde que cae sobre el vacío,
al pie del alto 'arall/n que asciende,
tres veces mediría el cuerpo humano+ 24
& hasta donde alcan1aba con los o%os,
por el derecho & el i1quierdo lado,
esa cornisa igual me parecía! 25
Nuestros pies no se habían aBn movido
cuando not, que la pared aquella,
que no daba derecho de subida, "7
era de m$rmol blanco & adornado
con relieves, que no &a a >olicleto, "2
a la naturale1a vencerían! ""
*l $ngel que a la tierra tra%o anuncio
de aquella pa1 llorada tantos aHos,
que abri/ los cielos tras veto tan largo, ")
tan verdadero se nos presentaba
aquí esculpido en gesto tan suave,
que imagen muda no nos parecía! "-
Nurado habria que ,l decía8 9#Ave(;
porque representada estaba aquella
que tiene llave del amor supremo+ 42
e impresas en su gesto estas palabras
GEcce ancilla Dei”, del modo
con que en cera se imprime una 'igura! 42
9*n un lugar tan s/lo no te 'i%es
:di%o el dulce maestro, que en el lado
donde se tiene el cora1/n me puso! 43
>or lo que &o volví la vista, & vi
tras de 0aría, por aquella parte
donde se hallaba quien me dirigía, 21
otra historia en la roca 'igurada+
& me acerqu,, cru1ando ante Airgilio,
para verla me%or ante mis o%os! 24
Allí en el mismo m$rmol esculpido 22
estaban carro & bue&es con el arca
que hace temible el no mandado o'icio! 25
Delante había gente+ & toda ella
en siete coros, que mis dos sentidos
uno decía8 9No;, & otro8 9Eí canta!; )7
. al igual con el humo del incienso
representado, la nari1 & el o%o
entre el no & entre el sí tuvieron pugna! )"
Ante el bendito vaso daba brincos
el humilde salmista arremangado,
m$s & menos que re& en ese instante! ))
Drente a ,l, 'igurada en la a1otea,
de un gran palacio, 0icol se asombraba
como mu%er despreciativa & triste! )-
0oví los pies del sitio en donde estaba,
para ver otra historia m$s de cerca,
que detr$s de 0icol resplandecía! 52
Aquí estaba historiada la alta gloria 5"
del principe romano, a quien Mregorio
hi1o por sus virtudes victorioso+ 52
hablo de aquel emperador Tra%ano+
& de una viuda que cogi/le el 'reno,
de dolor traspasada & de sollo1os! 53
<abía en torno a ,l gran muchedumbre
de caballeros, & las $guilas $ureas
sobre ellos se movían con el viento! 31
=a pobrecilla entre todos aquellos
parecía decir8 9Dame vengan1a,
seHor, de mi hi%o muerto, que me a'lige!; 34
. ,l que le contestaba8 9Aguarda ahora
a mi regreso;+ & ella8 9 EeHor mío
:como alguien del dolor impacientado:, 35
?& si no vuelves@; & ,l8 9Kuien en mi puesto
est,, lo har$;+ & ella8 9 *l bien que otro haga
?qu, te importa si el tu&o has olvidado@; -7
>or lo cual ,l8 9Consu,late+ es preciso
que cumpla mi deber antes de irme8
la piedad & %usticia me retienen!; -"
Aquel que nunca ha visto cosas nuevas -4
'ue quien produ%o aquel hablar visible,
nuevo a nosotros pues que aquí no se halla! -)
0ientras &o me go1aba contemplando
los simulacros de humildad tan grande,
m$s gratos aBn de ver por su artesano, --
9>or ac$ vienen, mas con lentos pasos
:murmuraba el poeta: muchas gentes8
,stas podr$n llevamos m$s arriba!; 172
0is o%os, que en mirar se complacían
por ver l$ novedad que deseaban,
en volverse hacia ,l no 'ueron lentos! 172
0as no quiero lector desanimarte
de tus buenos prop/sitos si escuchas
c/mo desea Dios cobrar las deudas! 173
No atiendas a la 'orma del martirio8
piensa en lo que vendr$+ & que en el peor caso, 117
no ir$ m$s le%os de la gran sentencia! 111
.o comenc,8 90aestro, lo que veo
venir aquí, personas no parecen,
& no s, qu, es8 turbada est$ mi vista!; 114
. aquel8 9=a condici/n abrumadora
de su martirio a tierra les inclina,
& aun mis o%os dudaron al principio! 115
0as mira 'i%amente, & desentraHa
qui,nes vienen deba%o de esas peHas8
podr$s verlos a todos doblegados!; 127
Oh soberbios cristianos, in'elices,
que en'ermos de la vista de la mente,
la 'e pon,is en pasos que atr$s vuelven, 12"
?no comprend,is que somos los gusanos
de quien saldr$ la mariposa ang,lica
que a la %usticia sin reparos vuela@ 12)
?de qu, se ensorberbecen vuestras almas,
si cual insectos sois de'ectuosos,
gusanos que no llegan a 'ormarse@ 12-
Como por sustentar suelo o te%ado,
por m,nsulas a veces ha& 'iguras
cu&as rodillas llegan hasta el pecho, 1"2
que sin ser de verdad causan angustia
verdadera en aquellos que las miran+
así los vi al mirarles m$s atento! 1"2
Cierto que m$s o menos contraídas,
segBn el peso que portando estaban+
& aBn aquel m$s paciente parecía 1"3
decir llorando8 9.a no lo resisto!;
CANTO UI
9Oh padre nuestro, que est$s en los cielos, 1
no circunscrito, sino por m$s grande 2
amor que a tus primeras obras tienes, "
alabados tu nombre & tu potencia
sean de cualquier hombre, como es %usto
darle gracias a tu dulce vapor! )
De tu reino la pa1 venga a nosotros,
que nosotros a ella no alcan1arnos,
si no viene, con todo nuestro es'uer1o! -
Como por gusto su&o hacen los $ngeles,
cantando osanna, a ti los sacri'icios,
hagan así gustosos los humanos! 12
*l man$ cotidiano danos ho&,
sin el cual por este $spero desierto
quien m$s quiere avan1ar m$s retrocede! 12
. al igual que nosotros las o'ensas
perdonamos a todos, sin que mires
el m,rito, perd/nanos, benigno! 13
Nuestra virtud que cae tan prontamente
no ponga a prueba el antiguo enemigo,
mas líbranos de aquel que así la hostiga! 21
*sta Bltima plegaria, amado DueHo!
no se hace por nosotros, ni hace 'alta,
mas por aquellos que detr$s quedaron!; 24
>ara ellas & nosotros buen camino
pidiendo andaban esas sombras, ba%o
un peso igual al que a veces se sueHa, 25
angustiadas en 'ormas desiguales
& en la primera cornisa cansadas,
purgando las calígines del mundo! "7
Ei allí bien piden siempre por nosotros,
?aquí qu, hacer & qu, pedir podrían
los que en Dios han echado sus raíces@ ""
Debemos a&udarles a lavarse
las manchas, tal que puros & ligeros
puedan ganar las estrelladas ruedas! ")
9Ah, la %usticia & la >iedad os libren
pronto, tal que pod$is mover las alas,
que os condu1can segBn vuestros deseos8 "-
mostradnos por qu, parte a la escalera
m$s r$pido se va+ &, si ha& m$s caminos,
enseHadnos aquel menos pendiente+ 42
pues a quien me acompaHa, por la carga
de la carne de Ad$n con que se viste,
contra su voluntad, subir le cuesta!; 42
=as palabras que respondieron a ,stas
que había dicho aquel que &o seguía, 45
de qui,n vinieran no lo supe+ pero 43
di%eron8 9>or la orilla a la derecha
veniros, & hallaremos algBn paso
que lo pueda subir un hombre vivo! 21
. si no 'uese un estorbo la piedra
que mi cervi1 soberbia doma, & tengo
por esto que llevar el rostro gacho, 24
a aquel que vive aBn & no se nombra,
miraría por ver si lo cono1co,
para hacer que este peso compade1ca! 25
=atino 'ui, de un gran toscano hi%o8 23
Miuglielrno Aldobrandeschi 'ue mi padre+
no s, si conoc,is el nombre su&o! )7
=a sangre antigua & las gloriosas obras
de mis ma&ores, arrogancia tanta
me dieron, que ignorando a nuestra madre )"
comBn, todos los hombres despreciaba
& por ello morí+ s$benlo en Eiena,
& en Campagn$tico todos los niHos! ))
Eo& Omberto+ & no s/lo la soberbia
me daH/ a mí:, que a todos mis parientes
ha arrastrado consigo a la desgracia! )-
. aquí es preciso que este peso lleve
por ella, hasta que Dios se satis'aga8
>ues no lo hice de vivo, lo hago muerto!; 52
Inclin, al escucharle la cabe1a+ 5"
& uno de ellos, no aquel que había hablado,
se volvi/ ba%o el peso que llevaba, 52
& me llam/ al mirarme & conocerme,
con los o%os 'i%ados con gran pena,
pues andaba inclinado %unto a ellos! 53
9Oh :&o le di%e:: ?No eres Oderisi,
honra de Mubbio, & honra de aquel arte
que se llama en >arís iluminar@; 31
9<ermano ::di%o::: ríen m$s las cartas
que ahora ilumina Dranco, el de Folonia+ 3"
su&o es todo el honor, & en parte, mío! 34
No hubiera sido &o tan generoso
mientras vivía, por el gran deseo
de superar a todos que albergaba! 35
De tal soberbia pago aquí la pena+
& aun no estaría aquí de no haber sido
que, pudiendo pecar, volvíme a Dios! -7
#Oh, vana gloria del poder humano(
#qu, poco dura el verde de la cumbre,
si no le sigue un tiempo decadente( -"
Creisteis que en pintura Cimabue -4
tuviese el campo, & es de Miotto ahora,
& la 'ama de aquel ha oscurecido! -)
Igual un Muido al otro le arrebata
la gloria de la lengua+ & naci/ acaso
el que arro%e del nido a uno & a otro! --
No es el ruido mundano m$s que un soplo
de viento, ahora de un lado, ahora del otro,
& muda el nombre como cambia el rumbo! 172
?Ku, 'ama has de tener, si vie%o apartas
de ti la carne, como si murieras
antes de abandonar el sona%ero, 172
cuando pasen mil aHos@ >ues es corto
ese espacio en lo eterno, m$s que un guiHo
en el m$s tardo giro de los cielos! 173
Aquel que va delante tan despacio 17-
de mí, en Toscana entera era 'amoso+
& de ,l en Eiena apenas cuchichean, 111
en donde era seHor cuando abatieron
la rabia 'lorentina, que soberbia
'ue en aquel tiempo tal como ahora es puta! 114
Color de hierba es vuestra nombradía,
que viene & va, & el mismo la marchita
que la hace brotar verde de la tierra!; 115
. &o le di%e8 9Tu verdad me empu%a
a la humildad, & abate mi soberbia+
pero qui,n es aquel de quien hablabas@; 127
9*s :respondi/:: >roven1ano Ealviati8
& est$ aquí porque tuvo pretensiones
de llevar Eiena entera entre sus manos! 12"
Anduvo así & aBn anda, sin descanso,
desde su muerte8 tal moneda paga
aquel que en vida a demasiado aspira!; 12)
. &o8 9Ei aquel espíritu que de%a
arrepentirse al 'in de su eistencia,
queda aba%o & no sube sin la a&uda 12-
de una buena oraci/n, antes que pase
un tiempo seme%ante al que ha vivido,
?C/mo le consintieron que viniese@; 1"2
9Cuando vivía m$s glorioso \di%o:, 1""
en la pla1a de Eiena libremente
vencida su vergRen1a, se plant/ 1"2
& allí para salvar a cierto amigo,
en la prisi/n de Carlos condenado,
de tal modo actu/ que tembl/ entero! 1"3
0$s no dir, & oscuro s, que hablo+
pero dentro de poco, tus vecinos 147
har$n de modo que glosarlo puedas! 141
*sta acci/n le sac/ de esos con'ines!;
CANTO UII
A la par, como bue&es en la &unta,
con el alma cargada caminaba,
mientras lo consinti/ mi pedagogo! "
0as cuando di%o8 9D,%ale & avan1a+
que es menester que con alas & remos
empu%e su navío cada uno;, )
enderec,, cual para andar conviene
el cuerpo todo, mas los pensamientos
se me quedaron sencillos & humildes! -
0e puse a andar, & seguía con gusto
los pasos del maestro, & ambos dos
de ligere1a hacíamos alarde+ 12
& ,l di%o8 9vuelve al suelo la mirada,
pues para caminar seguro es bueno
ver el lugar donde las plantas pones;! 12
Como, para de%ar memoria de ellos,
sobre las tumbas en tierra ecavadas
est$ escrito qui,n era cuando vivo, 13
& de nuevo se llora muchas veces
por el agui%oneo del recuerdo,
que tan s/lo espolea a los piadosos+ 21
con ma&or seme%an1a, pues tal era
el arti'icio, lleno de 'iguras
vi aquel camino que en el monte avan1a! 24
Aeía a aqu,l que noble 'ue creado 22
m$s que criatura alguna, de los cielos
como un ra&o caer, por una parte! 25
Aeía a Friareo, que &acía 23
en otra, de celeste 'lecha herido,
por su hielo mortal grave a la tierra! "7
Aeía a 0arte, a >alas & a Timbreo, "1
aBn armados en tomo de su padre,
mirando a los Migantes desmembrados! ""
Aeía al pie, a Nemrot, de la gran obra "4
&a casi enloquecido, contemplando
los que en Eenar con ,l 'ueron soberbios! ")
#Oh Niobe, con qu, dolientes o%os "5
te veía grabada en el sendero,
entre tus muertos siete & siete hi%os( "-
#Oh EaBl, c/mo con la propia espada 47
en Melbo, &a muerto aparecías,
que no sentiste lluvia ni rocío( 42
Oh loca Aracne, así pude mirarte 4"
&a medio araHa, triste entre los restos
de la obra que por tu mal hiciste! 42
Oh 6obo$n, no parece que asuste 4)
aquí tu e'igie+ mas lleno de espanto
le lleva un carro, sin que le eche nadie! 43
0ostraba aBn el duro pavimento
como Alcme/n a su madre hi1o caro 27
aquel adorno tan desventurado! 21
0ostraba c/mo se lan1aron sobre
Eenaquerib sus hi%os en el templo, 2"
& c/mo, muerto, allí lo abandonaron! 24
0ostraba el crudo e%emplo & la ruina
que hi1o Tamiris cuando di%o a Ciro8 2)
9tuviste sed de sangre & te do& sangre;! 25
0ostraba c/mo hu&eron derrotados,
tras morir <olo'ernes, los asirios, 2-
& tambi,n de su muerte los despo%os! )7
Aeía a Tro&a en ruinas & en ceni1as+ )1
#oh Ili/n, cu$n abatida & despreciable
mostr$bate el relieve que veíal )"
?Ku, pincel o buril allí tra1ara
las sombras & los rasgos, que admirarse
harían a cualquier sutil ingenio@ ))
0uertos tal muertos, vivos como vivos8
no vio me%or que &o quien vio de veras,
cuanto pisaba, al ir mirando el suelo! )-
#Ah, caminad soberbios & altaneros,
hi%os de *va, & no inclin,is el rostro
para poder mirar el mal camino( 52
0as al monte la vuelta habíamos dado,
& su camino el sol m$s recorrido
de lo que mi alma absorta calculaba, 52
cuando el que atento siempre caminaba
delante, di%o8 9Al1a la cabe1a,
&a no ha& m$s tiempo para ir tan absorto! 53
0ira un $ngel allí que se apresura 5-
por venir a nosotros+ ve que vuelve
la esclava seta del diario o'icio! 31
De reverencia adorna rostro & porte,
para que guste arriba conducirnos+
piensa que &a este día nunca vuelve!; 34
Acostumbrado estaba a sus mandatos
de no perder el tiempo, así que en esa
materia no me hablaba oscuramente! 35
*l bello ser, de blanco, se acercaba,
con el rostro cual suele aparecer
tremolando la estrella matutina! -7
Abri/ los bra1os, & despu,s las alas+
di%o8 9Aenid, cercanos los peldaHos
est$n & &a se sube '$cilmente! -"
0u& pocos a esta invitaci/n alcan1an8
oh humanos que nacisteis a altos vuelos,
?c/mo un poco de viento os echa a tierra@; -)
A la roca cortada nos condu%o+
allí bati/ las alas por mi 'rente,
& prometi/ &a la marcha segura! --
Como al subir al monte, a la derecha, 177
en donde est$ la iglesia que domina
la bien guiada sobre el 6ubaconte, 172
del subir se interrumpe la 'atiga
por escalones que se constru&eron
cuando sumario & pesas eran ciertos+ 172
tal se suavi1a aquella ladera
que cae a plomo del otro repecho+
mas ro1ando la piedra a un lado & otro! 173
Al dirigirnos por ese camino
Beati pauperes spiritu, de un modo 117
ine'able cantaban unas voces! 111
Ah qu, distintos eran estos pasos
de aquellos del in'ierno8 aquí con cantos
se entra & allí con 'eroces lamentos! 114
>or los santos peldaHos &a subíarnos
& bastante m$s leve me encontraba,
de lo que en la llanura parecía! 115
>or lo que &o8 90aestro ?qu, pesada
carga me han levantado, que ninguna
'atiga casi tengo caminando@; 127
Cl respondi/8 9Cuando las > que quedan
aBn en tu rostro a punto de borrarse,
est,n, como una de ellas, apagadas, 12"
tan vencidos los pies de tus deseos
estar$n, que no s/lo sin 'atiga,
sino con go1o arriba han de llevarte!; 12)
*ntonces hice como los que llevan
en la cabe1a un algo que no saben,
& sospechan por gestos de los otros+ 12-
& por lo cual se a&udan con la mano,
que busca & halla & cumple así el o'icio
que no pudiera hacerlo con la vista+ 1"2
etendiendo los dedos de la diestra,
s/lo encontr, seis letras, que en mi 'rente
el de la llave habíame grabado8 1"2
& viendo esto sonri/ mi guía!
CANTO UIII
=legarnos al 'inal de la escalera, 1
donde por ve1 segunda se recoge
el monte, que subiendo puri'ica! "
Allí del nBsmo modo una cornisa,
igual que la primera, lo rodea+
s/lo que el giro se completa antes! )
No había sombras ni seHales de ellas8
liso el camino & lisa la muralla,
del lívido color de los roquedos! -
9Ei, para preguntar, gente esperarnos
::me decía el poeta:: mucho temo
que se retrase nuestra decisi/n!; 12
=uego en el sol clav/ los o%os 'i%os+
de su diestra hi1o centro al movimiento,
& se volvi/ despu,s hacia la i1quierda! 12
9Oh dulce lu1 en quien con'iado entro
por el nuevo camino, ll,vanos
:decía: cual requiere este para%e! 13
TB calientas el mundo, & sobre ,l luces8
si otra ra1/n lo contrario no manda,
ser$n siempre tus ra&os nuestro guía!; 21
Cuanto por una milla aquí se cuenta,
tanto en aquella parte caminamos
al poco, pues las ganas acuciaban+ 24
& sentimos volar hacia nosotros
espíritus sin verlos, que invitaban
cort,smente a la mesa del amor! 25
=a vo1 primera que pas/ volando 23
“Vinum non a!ent” di%o claramente,
& tras nosotros lo iba repitiendo! "7
. aBn antes de perderse por completo
al ale%arse, otra8 9Eo& Orestes;
pas/ gritando igual sin detenerse! ""
.o di%e8 9Oh padre ?qu, voces son ,stas@;
. escuch, al preguntarlo una tercera
diciendo8 9Amad a quien el mal os hi1o!; ")
. el buen maestro 9A1ota esta cornisa
la culpa de la envidia, mas dirige
la caridad las cuerdas del 'lagelo! "-
Eu 'reno quiere ser la vo1 contraria8
& podr$s escucharla, segBn creo,
antes que el paso del perd/n alcances! 42
0as con 'i%e1a mira, & ver$s gente
que est$ sentada en'rente de nosotros,
apo&ada a lo largo de la roca!; 42
Abrí entonces los o%os m$s que antes+
mir, delante & sombras vi con mantos
del color de la piedra no distintos! 43
. al haber avan1ado un poco m$s,
oí gritar8 90aría, por nosotros
ruega; & 90iguel; & 9>edro; & 9Eantos todos;! 21
No creo que ahora eiste por la tierra
hombre tan duro, a quien no le moviese
a compasi/n lo que despu,s &o vi+ 24
pues cuando estuve tan cercano de ellos
que sus gestos veía claramente,
grave dolor me vino por los o%os! 25
De cilicio cubiertos parecían
& uno aguantaba con la espalda al otro,
& el muro a todas ellas aguantaba! )7
Así los ciegos 'altos de sustento,
piden limosna en días de indulgencia,
& la cabe1a inclina uno sobre otro, )"
por despertar piedad m$s prontamente,
no s/lo por el son de las palabras,
mas por la vista que no menos pide! ))
. como el sol no llega hasta los ciegos,
lo mismo aquí a las sombras de las que hablo
no quería llegar la lu1 del cielo+ )-
pues un alambre a todos les cosía
& horadaba los p$rpados, del modo
que al gavil$n que nunca se est$ quieto! 52
Al andar, parecía que ultra%aba
a aquellos que sin venne &o veía+
por lo cual me volví al sabio maestro! 52
Cl sabía que, aun mudo, deseaba
hablarle+ & no esperando mi pregunta,
,l me di%o8 9<abla breve & claramente!; 53
Airgilio caminaba por la parte 5-
de la cornisa en que caer se puede,
pues ninguna baranda la rodea+ 31
por la otra parte estaban las devotas
sombras, que por su horrible cosedura
lloraban & mo%aban sus me%illas! 34
0e volví a ellas &8 9Oh, gentes con'iadas
:&o comenc,:: de ver la lu1 suprema
que vuestro desear s/lo procura, 35
así pronto la gracia os vuelva limpia
vuestra conciencia, tal que claramente
por ella ba%e de la mente el río, -7
decidme, pues ser$ grato & amable,
si ha& un alma latina entre vosotros,
que acaso Btil le sea el conocerla!; -"
9Oh hermano todos somos ciudadanos
de una Ciudad aut,ntica+ tB dices -2
que viviese en Italia peregrina!; -)
*sto creí escuchar como respuesta
un poco m$s all$ de donde estaba,
por lo que procur, seguir o&endo! --
*ntre otras vi a una sombra que en su aspecto
esperaba+ & si alguno dice G?C/mo@I,
al1aba la barbilla como un ciego! 172
9Alma que por subir te est$s domando,
si eres : le di%e ] me respondiste,
ha1 que cono1ca tu nombre o tu patria!; 172
9.o 'ui Eienesa :repuso:: & con estos 17)
otros enmiendo aquí la mala vida,
pidiendo a Aqu,l que nos conceda el verle! 173
No 'ui sabia, aunque Eapia me llamaron,
& 'ui con las desgracias de los otros
aBn m$s 'eli1 que con las dichas mías! 111
. para que no creas que te miento,
o&e si 'ui, como te digo, loca,
&a descendiendo el arco de mis aHos! 114
0is paisanos estaban %unto a Colle 112
cerca del campo de sus enemigos,
& &o pedía a Dios lo que *l quería! 115
Aencidos & obligados a los pasos
amargos de la 'uga, al &o saberlo,
goc, de una alegría incomparable, 127
tanto que arriba alc, atrevido el rostro
gritando a Dio s8 9De ahora no te temo;
como hace el mirlo con poca bonan1a! 12"
=a pa1 quise con Dios &a en el etremo
de mi vivir+ & por la penitencia
no estaría cumplida &a mi deuda, 12)
si no me hubiese >iero >ettinaio
recordado en sus santas oraciones, 123
quien se apiad/ de mí caritativo! 12-
?TB qui,n eres, que nuestra condici/n
vas preguntando, con los o%os libres,
como &o creo, & respirando hablas@; 1"2
9=os o%os :::di%e acaso aquí me cierren,
mas poco tiempo, pues escasamente
he pecado de haber tenido envidia! 1"2
0ucho es ma&or el miedo que suspende
mi alma del tormento de allí aba%o,
que &a parece pesarme esa carga!; 1"3
. ella me di%o8 9?Kui,n te ha conducido
entre nosotros, que volver esperas@;
. &o8 9*ste que est$ aquí sin decir nada! 141
Aivo esto&+ por lo cual puedes pedirrne,
espíritu elegido, si es preciso
que allí mueva por ti mis pies mortales!; 144
9Tan rara cosa de escuchar es ,sta,
que es signo ::di%e,: de que Dios te ama+
con tus plegarias puedes a&udarme! 145
. te suplico, por lo que m$s quieras,
que si pisas la tierra de Toscana,
que a mis parientes mi 'ama devuelvas! 127
*st$n entre los necios que ahora esperan 121
en Talam/n, & allí m$s esperan1as
perder$n que en la busca de la Dia na! 12"
>ero m$s perder$n los almirantes! 124
CANTO UIA
9?Kui,n es ,ste que sube nuestro monte
antes de que la muerte alas le diera,
& abre los o%os & los cierra a gusto@; "
9No s, qui,n es, mas s, que no est$ s/lo+
interr/gale tB que est$s m$s cerca,
& recíbelo bien, para que hable!; )
Así dos, apo&ado uno en el otro, 5
conversaban de mí a mano derecha+
luego los rostros, para hablar al1aron! -
. di%o uno8 9Oh alma que ligada
al cuerpo todavía, al cielo marchas,
por caridad consu,lanos & dinos 12
qui,n eres & de d/nde, pues nos causas
con tu gracia tan grande maravilla,
cuanto pide una cosa inusitada!; 12
. &o8 9Ee etiende en medio de Toscana
un riachuelo que nace en Dalterona, 15
& no le sacian cien millas de curso! 13
%unto a ,l este cuerpo me 'ue dado+
decir qui,n so& sería hablar en balde,
pues mi nombre es aBn poco conocido!; 21
9Ei he penetrado bien lo que me has dicho
con mi intelecto : me repuso entonces
el que di%o primero: hablas del Arno!; 24
. el otro le repuso8 9?>or qu, esconde
,ste cu$l es el nombre de aquel río,
cual hace el hombre con cosas horribles@; 25
& la sombra de aquello preguntada
así le replic/8 9No s,, mas %usto
es que pere1ca de tal valle el nombre+ "7
porque desde su cuna, en que el maci1o "1
del que es trunco el >eloro, tan preHado
est$, que en pocos sitios le superan, ""
hasta el lugar aquel donde devuelve
lo que el sol ha secado en la marina,
de donde toman su caudal los ríos, ")
es la virtud enemiga de todos
& la hu&en cual la bicha, o por desgracia
del sitio, o por mal uso que los mueve8 "-
tanto han cambiado su naturale1a
los habitantes del mísero valle,
cual si hechi1ados por Circe estuvieran! 42
*ntre cerdos, m$s dignos de bellotas
que de ningBn otro alimento humano,
su pobre curso primero endere1a! 42
Chuchos encuentra luego, en la ba%ada, 4)
pero tienen m$s rabia que 'iere1a,
& desdeHosa de ellos tuerce el morro! 43
Aa descendiendo+ & cuanto m$s se acrece,
halla que lobos se hicieron los perros, 27
esa maldita & desgraciada 'osa! 21
Fa%ando luego en m$s pro'undos cauces, 22
halla vulpe%as llenas de artimaHas,
que no temen las trampas que las cacen! 24
No callar, por m$s que ,ste me oiga+ 22
& ser$ al otro Btil, si recuerda 2)
lo que un vera1 espíritu me ha dicho! 25
.o veo a tu sobrino que se vuelve 23
ca1ador de los lobos en la orilla
del 'iero río, & los espanta a todos! )7
Aende su carne todavía viva+
luego los mata como antigua 'iera+
la vida a muchos, & ,l la honra se quita! )"
Eangriento sale de la triste selva+
& en tal modo la de%a, que en mil aHos
no tomar$ a su estado 'loreciente!; ))
Como al anuncio de penosos males
se turba el rostro del que est$ escuchando
de cualquier parte que venga el peligro, )-
así &o vi turbar & entristecerse
a la otra alma, que vuelta estaba o&endo,
cuando hubo comprendido las palabras! 52
A una al oírla & a la otra al mirarla,
me dieron ganas de saber sus nombres,
e híceles suplicante mi pregunta+ 52
por lo que el alma que me habl/ primero
volvi/ a decir8 9Kue condescienda quieres
& haga por ti lo que por mí tB no haces! 53
0as porque quiere Dios que en ti se muestre
tanto su gracia, no ser, tacaHo+
& así sabr$s que 'ui Muido del Duca! 31
Tan quemada de envidia 'ue mi sangre!
que si dichoso hubiese visto a alguno,
cubierto de livor me hubieras visto! 34
De mi simiente reco%o tal grano+
#Oh humano cora1/n, ?por qu, te vuelcas
en bienes que no admiten compaHía@ 35
*ste es 6inieri, pre1 & ma&or honra
de la casa de C$lboli, & ninguno
de sus virtudes es el heredero! -7
. no s/lo su sangre se ha privado,
entre el monte & el >o & el mar & el 6eno, -2
del bien pedido a la verdad & al go1o+ -"
pues est$n estos límites tan llenos
de plantas venenosas, que mu& tarde,
aun labrando, serían arrancadas! -)
?D/nde est$n =i1io, & Arrigo 0ainardi, -5
>ier Traversaro & Muido de Carpigna@ -3
#Fastardos os hicisteis, romaHoles( --
?Cuando renacer$ un Dabbro en Folonia@ 177
?cuando en Daen1a un Fernardín de Dosco, 171
rama gentil aun de simiente humilde@ 172
No te asombres, toscano, si es que lloro
cuando recuerdo, con Muido da >rata, 174
a Jgolin d^A11o que vivi/ en 6omagna, 172
Dederico Tignoso & sus amigos, 17)
a los de Traversara & Anartagi 175
Zsin descendientes unos & los otros_, 173
a damas & a galanes, las ha1aHas,
los a'anes de amor & cortesía,
donde &a tan malvadas son las gentes! 111
?>or qu, no te es'umaste, oh Frettinoro, 112
cuando se hubo marchado tu 'amilia,
& mucha gente por no ser perversa@ 114
Fien hi1o Fagnacaval, &a sin hi%os+
e hi1o mal Castrocaro, & peor Conio, 11)
que tales condes en prohi%ar se empeHa! 115
Fien har$n los >agan, cuando al 'in pierdan 113
su demonio+ si bien &a nunca puro
ha de quedar de aquellos el recuerdo! 127
Oh Jgolino dei Dantolín, seguro 121
est$ tu nombre & no se espera a nadie
que, corrompido, oscurecerlo pueda! 12"
. ahora vete, toscano, que deseo
m$s que hablarte, llorar+ así la mente
nuestra conversaci/n me ha obnubilado!; 12)
Eabíamos que aquellas caras almas
nos oían andar, & así, callando,
hacían con'iarnos del camino! 12-
Nada m$s avan1ar, &a los dos solos,
igual que un ra&o que en el aire hiende,
se o&/ una vo1 venir en contra nuestra8 1"2
9Kue me mate el primero que me encuentre;+
& hu&/ como hace un trueno que se escapa,
si la nube de sBbito se parte! 1"2
Apenas tregua tuvo nuestro oído,
& otra escuchamos con tan grande estr,pito,
que pareci/ un tronar que al ra&o sigue! 1"3
9.o so& Aglauro, que torn/se en piedra;, 1"-
& por %untarme entonces al poeta,
un paso di hacia atr$s, & no adelante! 141
Kuieto &a el aire estaba en todas partes+
& me di%o8 9Aquel debe ser el 'reno
que contenga en sus límites al hombre! 144
>ero mord,is el cebo, & el an1uelo
del antiguo adversario, & os atrapa+
& poco vale el 'reno & el reclamo! 145
*l cielo os llama & gira en torno vuestro,
mostrando sus belle1as inmortales,
& poneis en la tierra la mirada+ 127
& así os castiga quien todo conoce!;
CANTO UA
Cuanto ha& entre el 'inal de la hora tercia
& el principio de día en esa es'era, 2
que al igual que un chiquillo %uega siempre "
tanto &a parecía que hacia el v,spero
aBn le 'altaba al sol de su camino8
allí la tarde, aquí era medianoche! )
*n plena cara heríannos los ra&os,
pues giramos el monte de tal 'orma,
que al ocaso derechos camin$bamos, -
cuando sentí en mi 'rente pesadumbre
de un resplandor mucho ma&or que el de antes, 11
& me asombr/ tan etraHo suceso+ 12
por lo que alc, las manos por encima
de las ce%as, haci,ndome visera
que del eceso de lu1 nos protege! 12
Como cuando del agua o del espe%o
el ra&o salta a la parte contraria,
ascendiendo de un modo parecido 13
al que ha ba%ado, & es tan di'erente
del caer de la piedra en igual caso,
como eperiencia & arte lo demuestran+ 21
así creí que la lu1 re'le%ada
por delante de mí me golpease+
& en apartarse 'ue rauda mi vista! 24
9?Kui,n es, de quien no puedo, dulce padre,
la vista resguardar, por m$s que hago,
& parece venir hacia nosotros@; 25
9Ei celestial 'amilia aBn te deslumbra
:respondi/:: no te asombres8 mensa%ero
es que viene a invitar a que subamos! "7
Dentro de poco el mirar estas cosas
no ser$ grave, mas ser$ go1oso
cuanto natura dispuso que sientas!; ""
Cuando cerca del $ngel estuvimos
9*ntrad aquí : nos di%o dulcemente:
donde ha& una escalera menos dura!; ")
Eubíamos, de%ando el sitio aquel
& cantar “Beati misericordes” "3
escuchamos, & “"oza t# que vences” "-
0i maestro & &o solos camin$bamos
hacia la altura+ & &o al andar pensaba
sacar de su palabra algBn provecho+ 42
& a ,l me dirigí & le pregunt,8
9?Ku, ha querido decir el de 6omaHa! 44
con bienes que no admiten compaHía@; 42
. ,l contest/8 9De su ma&or de'ecto
conoce el daHo, así que no te admires
si es reprendido por que m$s no llore! 43
>orque si vuestro anhelo se dirige
a lo que compartido disminu&e,
hace la envidia que suspire el 'uelle! 21
0as si el amor de la es'era suprema
los deseos volviera hacia lo alto,
tal temor no tendría vuestro pecho+ 24
pues, cuanto m$s allí se dice Wnues troW,
tanto del bien dis'ruta cada uno,
& m$s amor aBn arde en ese claustro!; 25
9*sto& de estar contento m$s a&uno
:di%e: que si no hubiera preguntado,
& aBn m$s dudas me asaltan en la mente! )7
?C/mo puede algBn bien, distribuido
en muchos poseedores, aBn m$s ricos
hacer de ,l, que si pocos lo tuvieran@; )"
. aquel me contest/8 9Como no pones
la mente m$s que en cosas terrenales,
sacas tinieblas de lu1 verdadera! ))
*se bien ine'able e in'inito
que arriba est$, al amor tal se apresura
corno a un lBcido cuerpo viene el ra&o! )-
Tanto se da cuanto encuentra de ardor+
& al aumentarse así la caridad,
sobre ella crece la eterna virtud! 52
. así cuanta m$s gente ama all$ arriba,
ha& allí m$s amor, & m$s se ama,
& unos & otros son como los espe%os! 52
. si lo que te digo no te sacia,
ver$s a Featri1 que plenamente
este o cualquier deseo ha de quitarte! 53
>rocura pues que pronto se te etingan,
como han sido &a dos, las cinco heridas
que cicatri1an al estar contrito!; 31
Cuando decir quería8 90e aplacaste;,
me vi llegado al círculo de arriba,
& me hi1o callar la vista ansiosa! 34
Allí me pareci/ en una visi/n 32
est$tica de sBbito estar puesto,
& ver muchas personas en un templo+ 35
& una mu%er decía en los umbrales,
con dulce gesto maternal8 9Oh hi%o,
?por qu, has obrado esto con nosotros@ -7
Tu padre & &o angustiados estuvimos
busc$ndote!; . como ella se callara,
se me borr/ lo que veía antes! -"
Despu,s me vino otra, con el agua -4
que en sus me%illas el dolor destila,
que un gran despecho hacia otros nos provoca -)
diciendo8 9Ei eres sir de la ciudad,
por cu&o nombre dioses contendieron,
& donde toda ciencia resplandece, --
v,ngate de esos bra1os atrevidos
que a mi hi%a abra1aron, >isistrato!;
. el EeHor, que benigno parecía, 172
le respondía con templado rostro8
9?Ku, haremos a quien males nos desea,
si a aquellos que nos aman condenarnos@; 172
=uego vi gente ardiendo en 'uego de ira, 17)
a pedradas matando a un %ovencito,
gritando8 90artiri1a, martiri1a;, 173
& al %oven inclinarse, por la muerte
que le apesadumbraba, hacia la tierra,
mas sus o%os al1aba siempre al cielo, 111
pidiendo al alto Eir, en guerra tanta,
que perdonase a sus perseguidores,
con ese aspecto que a piedad nos mueve! 114
Cuando volvi/ mi alma hacia las cosas
que son, 'uera de ella, verdaderas,
supe que mis errores no eran 'alsos! 115
0i guía entonces, que me contemplaba
como a aquel que del sueHo se despierta,
di%o8 9?Ku, tienes que te tambaleas, 127
& has caminado m$s de media legua
con los o%os cerrados, dando tumbos,
a guisa de quien turban sueHo o vino@; 12"
9Oh dulce padre mío, si me escuchas
te contar, :le di%e lo que he visto,
cuando las piernas me 'ueron tan 'lo%as!; 12)
. ,l di%o8 9Ei cien m$scaras tuvieses
sobre el rostro, cerrados no tendría
tus pensamientos, aun los m$s pequeHos! 12-
*s lo que viste para que no ecuses
al agua de la pa1 abrir el pecho,
que de la eterna 'uente se derrama! 1"2
No pregunt, Gqu, tienesI, como hiciera
quien mira, sin ver nada, con los o%os,
cuando desanimado el cuerpo &ace+ 1"2
mas pregunt, para animar tus pasos
tal conviene avivar al pere1oso,
que tardo emplea al despertar su tiempo!; 1"3
>or el ocaso and$bamos, mirando
hasta donde alcan1aba nuestra vista
contra la lu1 radiante & vespertina! 141
. vimos poco a poco una humareda
venir hacia nosotros, cual la noche+
ni un sitio había para resguardarnos8 144
el aire puro nos quit/ & la vista! 142
CANTO UAI
Negror de in'ierno & de noche privada
de estrella alguna, ba%o un pobre cielo,
hasta el sumo de nubes tenebroso, "
tan denso velo no tendi/ en mi rostro
como aquel humo que nos envolvi/,
& nunca sentí tan $spero pelo! )
No podía siquiera abrir los o%os
por lo que, sabia & 'iel, la escolta mía
vino hacia mí o'reci,ndome su hombro! -
Como el ciego que va tras de su guía
para que no se pierda ni tropiece
en obst$culo alguno, o tal ve1 muera, 12
andaba por el aire amargo & sucio,
escuchando a Airgilio aconse%arme8
9Ten cuidado & de mí no te separes;! 12
Oía voces como que implorasen
la pa1 & la clemencia del Cordero
de Dios que borra todos los pecados! 13
$gnus Deí, era, pues, como empe1aban
todos a un tiempo & en el mismo modo,
& en completa concordia parecían! 21
90aestro, lo que oigo ?son espíritus@;
le di%e! . ,l a mí8 9Fien lo pensaste+
de la iracundia van soltando el nudo!; 24
9?Kui,n eres tB que cortas nuestro humo,
& de nosotros hablas como si
aBn midieses el tiempo por calendas@; 25
*sto por una vo1 'ue preguntado+ 23
9Cont,stale ::me di%o mi maestro:
& si ha& subida por aquí pregunta!; "7
9Oh, criatura : le di%e que te limpias
para volver hermosa a quien te hi1o,
maravillas oir$s si me acompaHas!; ""
9Cuanto me es permitido he de seguirte+
& si vernos el humo no nos de%a,
nos mantendr$ cercanos el oírnos!; ")
*ntonces comenc,8 9Con este rostro
que destru&e la muerte, vo& arriba,
& he llegado hasta aquí desde el in'ierno! "-
. si Dios en su gracia me ha tomado,
tanto que quiere que su corte vea
de modo inusitado en estos tiempos, 42
no me ocultes qui,n 'uiste antes de muerto+
dímelo, & dime si el camino es ,ste+
& tus palabras sean nuestra escolta!; 42
9.o 'ui lombardo & 0arco me llamaban+
del mundo supe, & am, esa virtud
a la que nadie tiende &a su arco! 43
>ara subir camina siempre recto;
0e respondi/ & di%o luego8 9Te pido
que por mí implores cuando est,s arriba!; 21
9>or mi 'e :&o le di%e: te prometo
que har, lo que me pides+ mas me estalla
dentro una duda, & tengo que aclararla! 24
*ra antes simple & ahora se ha hecho doble
con tus palabras, que me dan certe1a
de lo otro, con la cual las relaciono! 25
*l mundo por completo est$ desierto
de cualquiera virtud, como tB dices,
& de maldad cubierto & agravado+ )7
mas la ra1/n te pido que me digas,
tal que la vea & que la enserle a otros+
que a la tierra o al cielo lo atribu&en!; )"
Jn gran suspiro que acab/ en un #a&(
lan1/ primero+ & luego di%o8 9<errnano,
el mundo es ciego, & tB de ,l has venido! ))
Cualquier causa achac$is los que est$is vivos
al cielo, igual que si moviese todas
las cosas ,l obligatoriamente! )-
Destruido sería así en vosotros
el libre arbitrio, & no sería %usto
dar la alegría al bien, & al mal dar luto! 52
*l cielo inicia vuestros movimientos+ 5"
no digo todos, mas aunque lo diga,
una lu1 para el bien o el mal os dieron, 52
. libre voluntad+ que si se cansa 5)
en el primer combate contra el cielo,
luego lo vence si bien se sustenta! 53
A ma&or 'uer1a & a me%or natura 5-
libres est$is su%etos+ & ella cría
vuestra mente, en que el cielo nada puede! 31
. por esto, si el mundo os descamina,
la causa que busc$is est$ en vosotros8
& verdaderamente he de eplic$rtelo8 34
De la mano de Aqu,l que la acaricia,
aun antes de eistir, cual la muchacha
que llorando & riendo %uguetea, 35
sale sencilla el alma & nada sabe,
salvo que, obra de un go 1oso artista,
gustosa vuelve a aquello que la alegra! -7
>rimero saborea el bien pequeHo+
aquí se engaHa & corre detr$s de ,l,
si no tuerce su amor 'reno ni guía! -"
. es necesario el 'reno de las le&es+
& es necesario un re&, que al menos vea
de la ciudad aut,ntica la torre! -)
<a& le&es, pero ?qui,n las administra@
Nadie, pues su pastor acaso rumie,
mas no tiene partida la pe1uHa+ --
& la gente, que sabe que su guía
s/lo tiende a aquel bien del que ella come, 171
pace de aquel, & no busca otra cosa! 172
Fien puedes ver que la mala conducta
es la ra1/n que al mundo ha condenado,
& no vuestra natura corrompida! 172
Eolía 6oma, que hi1o bueno el mundo, 17)
tener dos soles que una & otra senda,
la humana & la divina, les mostraban! 173
Jno a otro apag/+ & est$ la espada
%unto al b$culo+ & una & otro unidos
'or1osamente, marchan mal las cosas+ 111
porque %untos no temen uno al otro8
Ei no me crees, recuerda las espigas,
pues distingue las hierbas la simiente! 114
*n la tierra que riegan >o & Adige, 112
valor & cortesía se encontraban,
antes de entrar en li1a Dederico! 115
Ahora puede cru1ar sin miedo alguno
cualquiera que de%ase, por vergRen1a,
de acercarse a los buenos o de hablarlos! 127
Tres vie%os ha& aBn con quien reprende
a la nueva la antigua edad, & tardo
Dios les parece en que con ,l les llame8 12"
Corrado de >ala11o, el buen Mherardo, 124
& Muido de Castel, me%or llamado 122
el sencillo lombardo, a la 'rancesa! 12)
>uedes decir que la Iglesia de 6oma,
por con'undir en ella dos poderes
ella & su carga en el 'ango se ensucian!; 12-
9Oh 0arco mío \di%e: bien hablaste+
& ahora discierno por qu, de la herencia
los hi%os de =eví privados 'ueron! 1"2
0$s qu, Mherardo es ,se que, por sabio,
dices, qued/ de aquella ra1a etinta
corno reproche del siglo salva%e@; 1"2
90e engaHan tus palabras o me tientan,
:me respondi/: pues, hablando toscano, 1"5
del buen Mherardo nunca ha&as oído! 1"3
>or ningBn otro nombre le cono1co,
si de Ma&a, su hi%a, no lo saco! 147
Kuedad con Dios, pues m$s no os acompaHo 141
Aed el albor, que irradia por el humo
&a clareando+ debo retirarme
Zallí est$ el $ngel_ antes que me vea!; 144
De este modo se 'ue & no quiso oírme!
CANTO UAII
Acu,rdate, lector, si es que en los Alpes
te sorprendi/ la niebla, & no veías
sino como los topos por la piel, "
c/mo, cuando los hBmedos & espesos
vapores se dispersan &a, la es'era
del sol por ellos entra d,bilme nte+ )
& tu imaginaci/n ser$ ligera
en alcan1ar a ver c/mo de nuevo
contempl, el sol, que estaba &a en su ocaso! -
0is pasos a los 'ieles del maestro
empare%ando, 'uera de tal nube
salí a los ra&os muertos &a en lo ba%o! 12
Oh 'antasía que le sacas tantas
veces de sí, que el hombre nada advierte,
aunque suenen en torno mil trompetas, 12
?si no son los sentidos, qui,n te mueve@
Jna lu1 que en cielo se con'orma,
por sí o por el Kuerer que aquí la empu%a! 13
De la impiedad de aquella que se hi1o 1-
el ave que en cantar m$s nos deleita,
a mi imaginaci/n vino la huella+ 21
& entonces tanto se encerr/ mi mente
en si misma, que nada le llegaba
del eterior que recibir pudiese! 24
=uego llovi/ en mi 'antasía uno 22
cruci'icado, 'iero & desdeHoso
en su apariencia, & así se moría+ 25
alrededor estaba el gran Asuero,
*ster su esposa, 0ardoqueo el %usto,
tan íntegro en sus obras & palabras! "7
. como se rompiera aquella imagen
por ella misma, igual que una burbu%a
a la que 'alta el agua que la hi1o, ""
surgi/ de mi visi/n una muchacha "4
llorando, & di%o8 9Oh reina, ?por qu, airada
te quisiste matar@ Ahora est$s muerta ")
por no querer perder a tu =avinia+
#. me has perdido( so& la que lamento
antes, madre, los tu&os, que otros males!; "-
Como se rompe el sueHo de repente
cuando hiere en los o%os la lu1 nueva,
que aBn antes de morir roto se agita+ 42
así mi imaginar ca&/ por tierra
en cuanto que una lu1 hiri/ en mis o%os,
mucho ma&or de la que se acostumbra! 42
.o me volví para mirar qu, 'uese,
cuando una vo1 me di%o8 9Aquí se sube;, 45
que me apart/ de otro cualquier intento+ 43
& tan prestas las ganas se me hicieron
para mirar qui,n era el que me hablaba,
que no ce%ara hasta no contemplarlo! 21
0as como al sol que ciega nuestra vista
& por sobrado vela su 'igura,
me 'altaban así mis 'acultades! 24
9*s un divino espíritu que muestra
el camino de arriba sin pedirlo,
& ,l a sí mismo con su lu1 esconde! 25
Nos hace igual que un hombre hace consigo+
que quien se hace rogar, viendo un deseo,
su negativa con maldad prepara! )7
A tal invitaci/n el paso unamos+
procuremos subir antes que venga
la noche & hasta el alba no se pueda!; )"
Así di%o mi guía, & &o con ,l
nos dirigimos hacia la escalera+
& cuando estuve en el primer peldaHo, ))
sentí cerca de mí que un ala el rostro )5
me abanicaba & escuch,8 %Beati
paci&ici, que est$n sin mala ira!; )-
*staban &a tan altos los postreros 57
ra&os de los que va detr$s la noche,
que en torno aparecían las estrellas! 52
9#Oh, por qu, me abandonas, valor mío(;
:decía para mí, porque sentía
la 'uer1a de las piernas 'laqueartne! 52
.a donde m$s no subía llegamos
la escalera, & allí nos detuvimos,
como la nave que ha llegado al puerto! 53
>use atenci/n un poco, por si oía
alguna cosa en este nuevo círculo+
luego al maestro me volví & le di%e8 31
90i dulce padre, dime, ?qu, pecado
se purga en este círculo@ Ei quedos
est$n los pies, no lo est,n las palabras!; 34
. ,l me di%o8 9*l amor del bien, escaso 32
de sus deberes, aquí se repara+
aquí se arregla el remo pere1oso! 35
. para que lo entiendas aBn m$s claro,
vuelve hacia mí la mente, & sacar$s
algBn buen 'ruto de nuestra dernora!; -7
Ni el Creador ni la criatura, nunca
sin amor estuvieron :,l me di%o:
o natural o de $nimo+ &a sabes! -"
*l natural no se equivoca nunca,
mas puede el otro equivocar su ob%eto,
porque el vigor o poco o mucho sea! -)
0ientras que se dirige al bien primero,
& en el segundo ,l mismo se controla,
no puede ser ra1/n de mal deleite+ --
mas cuando al mal se tuerce, o con cuidado
m$s o menos al bien de lo que debe,
contra el Autor se vuelven sus acciones! 172
*ntender$s por ello que el amor
es semilla de todas las virtudes
& de todos los actos condenables! 172
Ahora bien, como nunca de la dicha
de su su%eto amor la vista aparta,
del propio odio las cosas est$n libres+ 173
& como dividido no se entiende, 17-
ni por sí mismo, a nadie del >rincipio,
odiar a aquel ninguno puede hacerlo! 111
6esta, si bien divido, que se ama
el mal del pr/%imo+ & que dicho amor
de vuestro 'ango nace en tres maneras8 114
Kui,n, suprimido su vecino, aguarda
elevarse, & por esto s/lo quiere
que derriben a aquel de su grande1a+ 115
qui,n que el poder, la gracia, honor & 'ama
teme perder porque otro le supere,
& se entristece & quiere lo contrario+ 127
& ha& quien por las in%urias se en'urece,
de la vengan1a se hace deseoso,
& necesita urdir el mal a%eno! 12"
*ste tri'orme amor aquí deba%o 124
se llora+ & ahora quiero que cono1cas,
el que corre hacia el bien corruptamente! 12)
Todos con'usamente un bien seguimos
donde se aquiete el $nimo, & lo ansiamos+
& por lograrlo combatimos todos! 12-
Ei lento es ese amor en dirigirse
o en conquistar a Aquel, esta cornisa,
tras %usto arrepentirse, le atormenta! 1"2
<a& otro bien que hace in'eli1 al hombre+ 1""
no es la 'elicidad, la buena esencia,
que es el 'ruto & raí1 de todo bien! 1"2
*l amor que a este bien se ha abandonado,
sobre nosotros se purga en tres círculos+ 1"5
mas c/mo tripartito se organi1a, 1"3
para que tB lo encuentres, me lo callo!
CANTO UAIII
<abía terminado sus ra1ones
mi alto doctor, mirando atentamente
si en mis o%os mostraba mi contento+ "
& &o, a quien nueva sed atormentaba,
callaba, mas por dentro me decía8
9mi preguntar acaso le molesta;! )
0as el padre vera1, que se dio cuenta
del medroso deseo que ocultaba
sin hablar, me alent/ a que preguntase! -
. &o8 90aestro, mi visi/n se aviva
tanto en tu lu1, que &a distingo claro
lo que tu ciencia abarca o me describe8 12
. así te pido, caro & dulce padre,
me epliques ese Amor al que reduces
cualquiera bien obrar o su contrario!; 12
9Dirige :di%o: a mí las claras luces 1)
del intelecto, & el error ver$s
de los ciegos que en guía se convierten! 13
*l alma, que a amar presta 'ue creada,
se mueve a cualquier cosa que le place,
tan pronto del placer es puesta en acto! 21
=a percepci/n, de seres verdaderos
saca la imagen que despliega dentro,
e impulsa al alma a que se vuelva a ,sta+ 24
& si, vuelta hacia ella, se doblega,
Amor se llama ese doblegarniento,
que por go1ar de nuevo entra en vosotros! 25
., como el 'uego a lo alto se dirige,
porque su 'orma a subir 'ue creada
donde m$s se conserva en su materia, "7
presa el alma se entrega así al deseo,
impulso espiritual, & no reposa
hasta que go1a de la cosa amada! ""
Ahora comprender$s cu$nto est$ oculta
esta verdad a la gente que dice
que todo amor sea loable cosa+ ")
porque acaso parece su materia
que es siempre buena, mas no todo sello
es bueno aunque la cera sea buena!; "-
9Con tus palabras & mi ingenio atento
:le respondí: &a s, qu, es el amor,
pero esto de otras dudas me ha llenado+ 42
pues si el amor se o'rece desde 'uera,
& el alma no procede de otro modo, 44
no es m,rito si va torcida o recta! ; 42
9Cuanto ve la ra1/n puedo decirte 4)
:di%o:+ si quieres m$s, aguarda entonces
a Featri1, pues que de 'e es materia! 43
Cualquiera 'ortna sustancial, que aparte
de la materia est$, & est$ a ella unida,
una especí'ica virtud contiene, 21
la cual no es perceptible sino obrando,
ni se demuestra m$s que por e'ectos,
cual la vida en las plantas por sus 'rondas 24
0as de d/nde nos vengan las primeras
nociones a la mente, lo ignorarnos,
& del primer apetecer las causas, 25
que en vosotros est$n, como en la abe%a
el arte de hacer miel+ & este deseo
no merece desprecio ni alaban1a! )7
0as porque a ,ste aBn otros se aHaden,
innata os es la virtud que aconse%a,
& el umbral guarda del consentimiento! )"
*ste es pues el principio del que parte
en vosotros el m,rito, segBn
que buen o mal amor tome o desdeHe! ))
=os que al 'ondo llegaron ra1onando,
se dieron cuenta de esta libertad+
& al mundo le de%aron sus morales! )-
Aun suponiendo que obligadamente
sur%a el amor que dentro se os encienda,
la potestad ten,is de re'renarlo! 52
A esta noble virtud Featri1 la llama
libre albedrío, & procurar debieras
recordarlo por si ella te habla de esto!; 52
=a luna, casi a media noche tarda, 5)
m$s raras las estrellas nos hacía,
como un caldero ardiendo por completo+ 53
corriendo por el cielo los caminos
que el sol in'lama cuando los de 6oma
lo ven caer entre Corsos & Eardos! 31
. la sombra gentil, por quien a >i,tola
m$s que a la propia 0antua se celebra 3"
me había liberado de mi peso+ 34
& &o, que la ra1/n abierta & llana
tenía &a despu,s de mis preguntas,
divagaba cual hombre adormilado+ 35
mas 'ue esta soHolencia interrumpida
sBbitamente por gentes que a espaldas
nuestras, hacia nosotros caminaban! -7
Como el Ismeno & el Asopo vieron -1
'uria & turbas de noche en sus orillas,
cuando a Faco imploraban los tebanos, -"
así por aquel círculo avan1aban,
por lo que pude ver, quienes venían
del buen querer & %usto amor llevados! -)
*nseguida llegaron, pues corriendo
aquella magna turba se movía,
& dos gritaban llorando delante8 --
9Corri/ 0aría apresurada al monte+ 177
& para so%u1gar =,rida C,sar, 171
toc/ en 0arsella & luego corri/ a *spaHa!; 172
96audo, raudo, que el tiempo no se pierda
por poco amor : gritaban los dem$s:+
que el arte de obrar bien torne la gracia!; 172
9Oh gente a quien 'ervor agudo ahora
compensa neglilgencia o dilaciones
que por tibie1a en bien obrar pusisteis, 173
,ste que vive, & cierto no os engaHo,
en cuanto lu1ca el sol quiere ir arriba+
decidnos pues d/nde ha& una abertura!; 111
*stas palabras dí%olas mi guía+
& uno de estos espíritus8 9Eeguidnos
detr$s ::nos di%o:: & hallar,is el paso! 114
De movernos estamos tan ansiosos
que parar no podemos+ tB perdona
si la %usticia te es descortesía! 115
.o 'ui abad de Ean Peno de Aerona 113
ba%o el imperio del buen Farbarro%a,
del cual doliente aBn 0il$n se acuerda! 127
. ha& alguno con un pie &a en la 'osa, 121
que pronto llorar$ aquel monasterio,
& triste se hallar$ de haber mandado+ 12"
porque a su hi%o, mal del cuerpo entero, 124
& peor de la mente, & malnacido,
ha puesto en ve1 de su pastor legal!; 12)
Ignoro si call/ o si m$s nos di%o,
tan le%os se encontraba de nosotros+
esto escuch, & me agrada el recordarlo! 12-
. aquel que en todo trance me a&udaba
di%o8 9Au,lvete aquí & mira esos dos
que vienen dando muerdos a la acidia!; 1"2
Detr$s todos decían8 9Antes muerto 1""
estuvo el pueblo a quien el mar se abriera,
de que el Nord$n su descendencia viese! 1"2
. aquellos que la suerte no su'rieron 1")
del v$stago de Anquises hasta el 'in,
a una vida sin gloria se o'recieron!; 1"3
=uego cuando esas sombras tan le%anas
estaban, que &a verse no podían,
se me introdu%o un nuevo pensanmiento, 141
del que nacieron otros & diversos+
& tanto de uno en otro divagaba,
que por divagaci/n cerr, los o%os, 144
& en sueHo convertí mi pensamiento! 142
CANTO UIU
Cuando el calor diurno no consigue 1
hacer &a tibio el 'río de la luna,
por la tierra vencido & por Eaturno, "
:que es cuando los geomantes la Dortuna 4
0a&or ven en oriente antes del alba,
surgir por vía oscura poco tiempo: )
me lleg/ en sueHos una tartamuda, 5
bi1ca en los o%os, & en los pies torcida,
descolorida & con las manos mancas! -
.o la miraba+ & como el sol con'orta
los 'ríos miembros que la noche oprime,
así mi vista le volvía suelta 12
la lengua, & bien derecha la ponía
al poco, & su semblante desma&ado,
como quiere el amor, coloreaba! 12
Despu,s de haberse en el hablar soltado,
a cantar comen1/, tal que con pena
habría de ella apartado mi mente! 13
9.o so& :cantaba: la dulce sirena,
que en la mar enloquece a los marinos+
tan grande es el placer que da el oírme! 21
.o apart, a Jlises de su incierta ruta
con mi cantar+ & quien se me habitBa,
raramente me de%a8 #Así lo atraigo(; 24
ABn no se había cerrado su boca,
cuando &o vi una dama santa & presta 2)
al lado de mí para con'undirla! 25
9Oh, Airgilio, Airgilio, ?qui,n es ,sta@;
:'ieramente decía,:::+ & ,l llegaba
en la honesta 'i%$ndose tan s/lo! "7
Cogi/ a la otra, & le abri/ por delante,
rasg$ndole el tra%e, & mostr$ndole el vientre+
me despert/ el hedor que desprendía! ""
0ir,, & el buen maestro8 9#Al menos tres
voces te he dado( :::di%o:, ven, levanta+
hallaremos la entrada para que entres!; ")
0e levant,, & estaban &a colmados
de pleno día el monte & sus recintos+
con sol nuevo a la espalda camin$bamos! "-
Eigui,ndole, llevaba la cabe1a
tal quien de pensanBentos va cargado,
que hace de sí un medio arco de puente+ 42
Cuando escuch, 9Aenid, aquí se cru1a;
dicho de un modo suave & benigno,
que no se escucha en esta mortal marca! 42
Con alas, que de cisne parecían,
arriba nos condu%o quien hablaba
entre dos caras del duro maci1o! 43
0ovi/ luego las plumas dando aire,
'ui lugent a'irmando ser dichosos,
pues tendr$n dueHa el alma del consuelo! 21
9?Ku, tienes que a la tierra s/lo miras@;
mi guía comen1/ a decirme, apenas
sobrepasados 'uimos por el $ngel! 24
. &o8 90e hace marchar con tantas dudas
esa nueva visi/n, que a ella me inclina,
& no puedo apartar del pensamiento!; 25
9<as visto ::di%o: aquella antigua bru%a
por quien se llora encima de nosotros+
& c/mo de ella el hombre se libera! )7
F$stete así, & camina m$s aprisa+
vuelve la vista al reclamo que mueve
el re& eterno con las grandes ruedas!; )"
Cual primero el halc/n sus patas mira, )4
& luego vuelve al grito, & se apresura
por a'$n de la presa que le llama, ))
así hice &o+ & así, cuanto se parte
la roca por dar paso a aquel que sube,
anduve hasta llegar donde se cru1a! )-
Cuando en el quinto círculo hube entrado, 57
vi por aquel a gentes que lloraban,
tumbados en la tierra boca aba%o! 52
$daesit pavimento anima mea( 5"
oí decir con tan altos suspiros,
que apenas se entendían las palabras! 52
9Oh elegidos de Dios, cu&os su'rires
%usticia & esperan1a hacen m$s blandos,
hacia la alta subida dirigirnos!; 53
9Ei venís de &acer aquí librados,
& quer,is pronto hallar vuestro camino,
llevad siempre por 'uera la derecha!; 31
Así rog/ el poeta, & contestado
'ue así poco delante de nosotros+ & &o
descubrí en el hablar a un escondido+ 34
& a los de mi se'íor volví los o%os8
,l asinti/ con ceHo placentero,
a aquello que mi vista le pedía! 35
=uego que pude hacer lo que gustaba,
me puse sobre aquella criatura,
cu&as palabras mi atenci/n movieron, -7
9Alma :::diciendo:: en cu&o llanto eso
que no puede volver a Dios madura,
de%a un poco por mí el ma&or cuidado! -"
?Kui,n 'uisteis, & por qu, vuelta la espalda
ten,is arriba!> ?Kuieres que te pida
algo de allí de donde vengo vivo@; -)
. ,l me di%o8 9*l porqu, nuestras espaldas
vuelve el cielo hacia sí, sabr$s+ mas antes
scías quod ego &ui succesor )etri --
*ntre Eiestri & Chiavani va corriendo
un río hermoso, & en su nombre tiene
el título mi estirpe m$s preciado! 172
C/mo pesa el gran manto a quien lo guarda
del 'ango, provee un mes & poco m$s+
plumas parecen todas otras cargas! 172
0i conversi/n tardía 'ue, #A& de mí(+
pero cuando elegido 'ui romano
pastor, vi que la vida era mentira! 173
Ai que allí el cora1/n no se aquietaba,
ni subir m$s podía en esa vida+
por lo cual me encendí de amor por ,sta! 111
<asta aquel punto, mísera, apartada
de Dios estuvo mi alma avariciosa+
&, como ves, aquí esto& castigado! 114
=o que hace la avaricia, se declara
en la purga del alma convertida+
no ha& en el monte m$s amarga pena! 115
. como nuestros o%os no pusimos
en alto, 'i%os s/lo en lo terreno,
la %usticia en la tierra aquí los clava! 127
. como la avaricia a cualquier bien
apag/ nuestro amor, & nuestras obras
se perdieron, nos tiene la Nusticia 12"
de pies & manos presos & amarrados8
& cuanto le compla1ca al %usto Eir
inm/viles, tumbados estaremos;! 12)
0e había arrodillado & quise hablarle+
mas cuanto comenc,, & ,l se dio cuenta,
de mi respeto, s/lo al escucharle, 12-
9?>or qu, te inclinas :::di%o: de ese modo@;
& le di%e8 9>or vuestra dignidad
estar de pie me impide mi conciencia!; 1"2
9#*ndere1a las piernas & levanta,
hermano( :respondi/::, no te equivoques8
de un poder mismo todos somos siervos! 1"2
. si aquel santo evang,lico teto
que dice necque nu!ent, entendiste, 1"5
comprender$s por qu, hablo de este modo 1"3
Ahora vete, no quiero que te pares
m$s, pues turbas mi llanto con tu estancia,
con el cual se madura lo que has dicho! 141
Tan s/lo una sobrina, Alagia, tengo, 142
buena de su&o, si es que nuestra casa
no la ha&a hecho a su e%emplo malvada+ 144
& ,sta tan s/lo de allí me ha quedado!;
CANTO UU
Contra un me%or querer otro no lucha+
& contra mi placer, por complacerle,
saqu, del agua la espon%a aBn sedienta! "
*ch, a andar & mi guía ech/ a andar por los
lugares libres, siguiendo la roca,
cual pegados de un muro a las almenas+ )
pues la gente que vierte gota a gota
por los o%os el mal que el mundo llena,
al borde se acercaba demasiado! -
#0aldita seas tB, oh antigua loba,
que m$s que el resto de las bestias matas,
a causa de tus hambres desmedidas( 12
#Oh, cielo, que se cree que cuando gira
puede cambiar las le&es de aquí aba%o(,
?cu$ndo vendr$ quien a ,sta le haga huir@ 12
A paso lento & corto camin$bamos,
atento &o a las sombras, que sentía
llorar piadosamente & lamentarse 13
& por ventura oí! 9#Dulce 0aría(; 1-
clamar así en el llanto ante nosotros,
como hace una mu%er que est, pariendo+ 21
& que seguía: 9Duiste tB tan pobre
cuanto se puede ver por el cobi%o
donte tu santa carga depusiste!; 24
Oí seguidamente8 9Oh buen Dabricio, 22
antes virtud quisiste en la pobre1a,
que gran rique1a poseer vicioso!; 25
*stas palabras tanto me placían,
que avanc, un poco m$s por conocer
a aquel que parecía pro'erirlas! "7
Aquel hablaba aBn del generoso
trato de Nicol$s con las doncellas
para guardar su %uventud honesta! ""
9Oh espíritu que tanto bien proclamas,
dime qui,n 'uiste ::di%e & por qu, s/lo
repites estas dignas alaban1as! ")
No quedar$n tus palabras sin premio,
si vuelvo a completar la corta senda,
de aquella vida que al t,rmino vuela!; "-
. aqu,l8 9Te lo dir,, no porque espere
consuelo en ello, sino porque tanta
gracia en ti luce aun antes de estar muerto! 42
.o 'ui raí1 de aquella mala planta 4"
que la tierra cristiana ha ensombrecido,
tal que buen 'ruto rara ve1 se coge! 42
0as si Dua& & Mante, =ila & Fru%as 4)
pudieran, su vengan1a encontrarían+
&o la suplico a aquel que todo %u1ga! 43
<ugo Capeto 'ui llamado aba%o+
de mí nacieron Delipes & =uises
por quien Drancia regida 'ue de nuevo! 21
De un carnicero de >arís 'ui hi%o8 22
al etinguirse &a los vie%os re&es,
salvo el que en paHos grises envolvieron, 24
me encontr, entre las manos con las riendas
del gobierno, & con tanto poderío
adquirido, & con tantos partidarios, 25
que a la corona viuda promovida
'ue la cabe1a de mi hi%o, el cual
hi1o nacer los consagrados huesos! )7
0ientras que la gran dote de >roven1a )1
no quit/ la vergRen1a de mi estirpe,
valía poco, pero mal no hacía! )"
Allí empe1/ con 'uer1a & con mentira )4
su rapiHa+ mas luego, por enmienda,
>onthieu tom/, MascuHa & Normandía! ))
Carlos a Italia vino &, por enmienda, )5
víctima hi1o a Corradino+ & luego
a Tom$s, por enmienda, empu%/ al cielo! )-
Jn tiempo veo, no mu& le%os de ese,
en que saldr$ de Drancia aBn otro Carlos, 51
para que sepan m$s de ,l & los su&os! 52
Eale sin armas, con la lan1a s/lo
con la que %udas contendi/, & la clava 54
en Dlorencia, & el vientre le desgarra! 52
Tierras no, mas pecados & deshonra,
para ,l adquirir$, tanto m$s graves,
cuanto m$s leve el daHo le pare1ca! 53
A otro, que sale preso de una nave, 5-
a su hi%a vender regateando
veo cual los corsarios las esclavas! 31
#Oh avaricia( ?qu, m$s hacer puedes,
si de mi sangre así te has adueHado,
que no se cuida de su propia carne@ 34
>or remediar lo hecho & lo 'uturo, 32
veo en Anagi entrar la 'lor de lis,
& en su vicario hacer cautivo a Cristo! 35
=e veo nuevamente escarnecido+
hiel & vinagre renovar le veo,
& entre vivos ladrones darle muerte! -7
Aeo al nuevo >ilatos tan cruel, -1
que no le sacia esto, & sin decreto
lleva las velas avaras al Templo! -"
?Cu$ndo podr, alegrarme, EeHor mío,
mirando la vengan1a que, escondida,
hace dulce el secreto de tu ira@ -)
=o que decía de la Bnica esposa -5
del *spíritu Eanto, & que te hi1o
volverte a mí para que te eplicara, --
la letanía es de nuestras preces
mientras el día dura+ & cuando marcha
es un contrario son el que entonarnos! 172
A >igmali/n recordarnos entonces, 17"
a quien traidor, ladr/n & parricida
hi1o su desmedido a'$n de oro+ 172
& del avaro 0idas la miseria, 17)
que sigui/ a su pedir desmesurado,
que ser$ bueno reírla por siempre+ 173
al loco Ac$n despu,s nos re'erimos, 17-
c/mo rob/ el botín, tal que la ira
de Nosu, parece que aBn le muerda! 111
A Ea'ira acusamos & al marido+ 112
de *liodoro las coces alabamos+ 11"
& gira en todo el monte por su in'amia! 114
>olinestor que mat/ a >olidoro+ 112
& para terminar se grita8 WCraso 11)
di, ?c/mo sabe el oro, pues lo sabes@W 115
Así habla en alto el uno, en ba%o el otro+
segBn la 'uer1a que nos espolea
a andar a paso lento o m$s ligero8 127
0as proclamando la virtud diurna
no era el Bnico+ s/lo que aquí cerca
la vo1 no levantaba ningBn otro!; 12"
Nos habíamos &a ido de su lado,
procurando avan1ar en el camino
lo que nuestros recursos permitían, 12)
cuando escuch,, como si algo se hundiera,
temblar el monte, & me asalt/ tal 'río
como le asalta a aquel que va a la muerte! 12-
De cierto no tembl/ tan 'uerte Delos, 1"7
antes de que =atona hiciera el nido,
para alumbrar del cielo los dos o%os! 1"2
=uego un clamor se o&/ por todas partes
tal, que el maestro se volvi/ hacia mí
90ientras te guíe ::di%o: no te asustes!; 1"2
"loria in e*celsis todos deo 1")
decían, por lo que escuch,, de cerca,
& pude comprender lo que gritaban! 1"3
Euspendidos e inm/viles est$bamos,
igual que los pastores al oírlo,
hasta que termin/ el temblor & el canto! 141
=uego seguimos nuestra santa ruta,
viendo &acer las sombras por la tierra,
vueltas de nuevo al llanto acostumbrado! 144
Con tanta guerra nunca la ignorancia
de conocer me hi1o deseoso,
si es que no se equivoca mi memoria, 145
cuanta creí tener, pensando, entonces+
ni a preguntar osaba por la prisa,
ni comprendía nada por mí mismo8 127
& marchaba asustado & pensativo!
CANTO UUI
*sa sed natural que no se aplaca
sino con aquel agua que la %oven
samaritana pidi/ como gracia, "
me apenaba, & pun1$barne la prisa
por la di'ícil senda tras mi guía 2
doli,ndome con la %usta vengan1a! )
. he aquí que, como escribe =ucas
que a dos en el camino vino Cristo,
salido de la boca del sepulcro, -
apareci/ una sombra detr$s de nosotros, 17
al pie mirando la turba &acente+
& antes de percatamos de ,l, nos di%o8 12
9Oh hermanos míos, Dios os de la pa1;!
Nos volvimos de sBbito, & Airgilio
le devolvi/ el saludo que se debe! 12
Di%o despu,s8 9*n la corte beata,
en pa1 te ponga aquel vera1 concilio, 15
que en el eilio eterno me relega!; 13
9#C/mo( :nos di%o, caminando aprisa: 8
?si sombras sois que aquí Dios no destina,
qui,n os ha hecho subir por su escalera@; 21
. mi doctor8 9Ei miras las seHales
que ,ste lleva, & que un $ngel ha marcado
ver$s que puede irse con los buenos! 24
0as como la que hila día & noche
no le había acabado aBn la husada
que Cloto impone & a todos apresta, 25
su alma, que es hermana de las nuestras,
subiendo no podía venir sola,
porque no puede ver como nosotros! "7
. me sacaron de la gran garganta
in'ernal, para guiarle, & guiarele
hasta donde mi escuela pueda hacerlo! ""
0as, si lo sabes, dime, ?por qu, tales
sacudidas dio el monte, & por qu, a una
parecieron gritar hasta su base!@; ")
Así dio, preguntando, en todo el blanco
de mi deseo, & con las esperan1as
aquella sed sentí m$s satis'echa! "-
. aquel di%o8 9No ha& cosa que sin orden
pase en la santidad de la montaHa,
o que suceda 'uera de costumbre! 42
De toda alteraci/n esto est$ libre8
uno que el cielo dio & que en ,l recibe 44
puede ser la ra1/n, & no otra causa! 42
>orque la lluvia, el grani1o, la nieve,
el rocío & la escarcha m$s arriba
no caen de la escalera de tres gradas+ 43
nubes espesas no ha& ni enrarecidas,
ni ra&os, ni la hi%a de Taumente, 27
que aba%o cambia a menudo de sitio+ 21
no sigue el viento seco m$s arriba
que la m$s alta de las escaleras,
donde se sienta el vicario de >edro! 24
Acaso tiemble aba%o, poco o mucho,
mas por mucho que el viento all$ se esconda,
no s, c/mo, aquí arriba nunca tiembla! 25
Tiembla cuando algBn alma &a limpiada
se siente, & se levanta o se encamina
para subir+ & tal grito la sigue! )7
Da prueba ese deseo de estar limpia,
que, libre &a para mudar de sitio,
toma al alma & la empu%a con deseo! )"
Antes lo quiso, & lo impidi/ el talento
pues contra ese deseo, la Nusticia,
como 'ue en el pecar, pone al castigo! ))
. &o que en estas penas he &acido
m$s de quinientos aHos, s/lo ahora
anhelo libremente un me%or solio8 )-
por eso el terremoto & los piadosos
espíritus oisteis, alabando
a aquel EeHor, que pronto los reclame!; 52
Así nos di%o+ & tal como dis'ruta
m$s del beber quien tiene sed m$s grande,
no podría eplicar mi gran contento! 52
. el sabio guía8 9.a comprendo ahora
la red que os prende & c/mo desla1arla,
& por qu, ha& regoci%os & temblores! 53
Ahora qui,n 'uiste pl$1cate contarme,
& por qu, tantos siglos has &acido
aquí, mu,stramelo con tus palabras!; 31
9*n la edad que el buen Tito, con la a&uda 32
del sumo re&, veng/ los agu%eros
de aquella sangre por Nudas vendida, 34
con el nombre que m$s dura & m$s honra 32
vivía &o; :repuso aquel espíritu:
&a bastante 'amoso, mas sin 'e! 35
Tan grande 'ue lo dulce de mi canto,
que, tolosano, a 6oma me tra%eron,
& merecí con mirto honrar mis sienes! -7
>or *stacio aBn la gente me conoce8
cant, de Tebas & del gran Aquiles+
mas qued/ en el camino la segunda! -"
Eemilla de mi ardor 'ueron las ascuas,
que me quemaron, de la llama santa
en que han sido encendidos m$s de miles+ -)
de la *neida te hablo, la cual madre
me 'ue, & me 'ue nodri1a en la poesía8
sin ella no valdría ni un adarme! --
. por haber vivido cuando allí
vivi/ Airgilio, un sol consentiría
m$s del debido aBn antes de marcharme!; 172
Ee volvi/ a mí Airgilio a estas palabras
con rostro que, callando, di%o8 9Calla;+
mas la virtud no puede cuanto quiere, 172
que risa & llanto siguen tan de cerca
la pasi/n que genera a cada uno,
que al querer menos sigue en los sinceros! 173
Así que sonreí como al secreto+
& se call/ la sombra, & me mir/
los o%os que revelan m$s el alma+ 111
&8 9así tanto traba%o en bien acabe
:di%o: ?por qu, hace un rato tu semblante
me ha mostrado un rel$mpago de risa@; 114
Ahora estaba cogido por dos partes
una me hace callar, la otra me pide
que hable+ & &o suspiro & me comprende 115
mi maestro, & 9No tengas ningBn miedo
de hablar ::me dice:+ h$blale & revela
lo que con tanto a'$n ha preguntado; 127
>or lo que &o8 9Kui1$s te maravilles
de por qu, me reí, oh antiguo espíritu,
pero aBn quedar$s m$s admirado! 12"
*ste que arriba guía mi mirada,
es el mismo Airgilio, en quien las 'uer1as
tomaste de cantar dioses & h,roes! 12)
Ei de otra causa pareci/ mi risa,
olvídala por 'alsa, & s/lo vino
de las palabras que le prodigaste!; 12-
>ara abra1ar los pies &a se inclinaba
a mi doctor, m$s ,l le di%o8 9<ermano,
no lo hagas, porque somos los dos sombras!; 1"2
. ,l al1ando8 9Ahora puedes comprender
la cantidad de amor en que me enciendes,
cuando olvido que somos cosas vanas, 1"2
& trato como s/lidas las sombras!;
CANTO UUII
.a el $ngel se qued/ tras de nosotros,
aquel que al seto círculo nos tra%o,
una seHal quitando de mi 'rente+ "
& a los que tienen ansias de %usticia
llam/ beatos, pero sus palabras
hasta el sitiunt, no m$s, lo proclamaron! )
. &o m$s leve que en los otros pasos
caminaba, tal que sin pena alguna
seguía a los espíritus veloces+ -
cuando Airgilio comen1/8 9*l Amor 17
prendido en la virtud, siempre a otro prende
con tal de que su llama mani'ieste+ 12
desde el punto en que vino con nosotros
Nuvenal hasta el limbo del in'ierno, 14
& cu$nto te admiraba me di%era, 12
&o 'ui contigo tan benevolente
como nunca con alguien que no has visto,
& esta escalera me parece corta! 13
>ero dime, & perdona como amigo
si ecesiva con'ian1a alarga el 'reno,
& como amigo eplícame la causa8 21
c/mo pudo encontrar dentro de ti
un sitio la avaricia, %unto a tanto
saber que por estudios poseías@; 24
A *stacio estas palabras le causaron
primero una sonrisa, luego di%o8
90e prueba tu cariHo lo que dices! 25
*n verdad muchas veces pasan cosas
que dan materia 'alsa a nuestras dudas,
porque la causa cierta est$ escondida! "7
Tu pregunta me muestra que pensabas
que en la otra vida hubiera sido avaro,
acaso pues me viste en aquel círculo! ""
Eabe pues que ale%ado de avaricia
'ui demasiado+ & esta desmesura
miles de lunas castigada ha sido! ")
. si el rumbo no hubiese endere1ado,
al comprender allí donde escribías,
casi irritado con el ser del hombre, "-
9?>or d/nde no conduces tB, maldita 47
hambre de oro, el a'$n de los mortales@;
en los tristes torneos diera vueltas! 42
Eupe entonces que mucho abrir las alas
puede gastar las manos, & de esa
'alta me arrepentí cual de las otras! 42
?Cu$ntos renacer$n todos pelados
por ignorancia, pues quien peca en esto, 45
ni en vida, ni al etremo se arrepiente@ 43
. sabr$s que la culpa que replica,
& diametral se opone a algBn pecado,
%untamente con ,l su verdor seca+ 21
por lo cual si con esa gente estuve
que llora la avaricia, por purgarme
%usto de lo contrario me encontraba!; 24
9Cuando contaste las peleas crueles
de la doble triste1a de .ocasta 2)
:di%o el cantor de buc/licos versos: 25
por aquello que te inspirara Clío,
no parece que 'ueses todavía
'iel a la 'e sin la que el bien no basta! )7
Ei esto es así, ?qu, sol, qu, luminarias,
disipando la sombra, endere1aron
detr$s del pescador luego tus velas@; )"
. aqu,l a ,ste8 9TB me dirigiste
a beber en las grutas del >arnaso+
& luego %unto a Dios me iluminaste! ))
<iciste como aqu,l que va de noche
con una lu1 detr$s, que a ,l no le sirve,
mas hace tras de sí a la gente sabia, )-
cuando di%iste8 9*l siglo se renueva,
& el primer tiempo & la %usticia vuelven,
nueva progenie de los cielos ba%a!; 52
>or ti poeta 'ui, por ti cristiano8 5"
mas para ver me%or lo que dibu%o,
para darle color la mano etiendo! 52
>reHado estaba el mundo todo entero
de la 'e verdadera, que sembraron
los mensa%eros del eterno reino, 53
& tus palabras que antes he citado
con las pr,dicas nuevas concordaban+
& tom, por costumbre el visitarles! 31
Tan santos luego 'ueron pareciendo,
que en la persecuci/n de Domiciano, 3"
sin mis l$grimas ellos no lloraban+ 34
& mientras que en mi mano hacerlo estuvo
les a&udaba, & con sus rectas vidas
me hicieron despreciar toda otra secta! 35
. antes de poeti1ar sobre los griegos 33
& sobre Tebas, tuve mi bautismo+
pero por miedo 'ui un cristiano oculto, -7
mostr$ndome pagano mucho tiempo+
& esa tibie1a en el recinto cuarto
me reclu&/ por m$s de cuatro siglos! -"
TB pues, que &a este velo has levantado
que me escondía cuanto bien he dicho,
mientras que de subir nos ocupamos, -)
d/nde est$, dime, aquel Terencia antiguo, -5
Aarr/n, >lauto, Cecilio, si lo sabes8
& si est$n condenados & en qu, círculo!; --
*sos & >ersio, & &o, & bastantes otros 177
:le respondi/: se encuentran con el Mriego
a quien las musas m$s amamantaron, 172
en el primer recinto de la c$rcel+
& hablarnos muchas veces de aquel monte
donde nuestras nodri1as se hallan siempre! 172
Tambi,n est$n Eim/nides & *urípides, 17)
Anti'onte, Agat/n & muchos otros
griegos que de laureles se coronan! 173
Allí se ven aquellas gentes tu&as,
Antígona, Deí'ile & Argía
& así como lo 'ue de triste, a Ismene! 111
Aemos a aquella que mostr/ =angía,
a Tetis & la hi%a de Tiresias, 11"
& a Deidamia con todos sus hermanos!; 114
.a se callaban ambos dos poetas,
de nuevo atentos a mirar en torno,
&a libres de subir & de paredes+ 115
& habían cuatro siervas &a del día
atr$s quedado, & al tim/n la quinta
endere1aba a lo alto el carro ardiente, 127
cuando mi guía8 9Creo que hacia el borde
volver el hombro diestro nos conviene,
dando la vuelta al monte cual solemos! ; 12"
Así 'ue nuestro guía la costumbre,
& emprendimos la ruta m$s tranquilos
pues lo aprobaba aquel alma tan digna! 12)
*llos iban delante, & solitario
&o detr$s, escuchando sus palabras,
que en poeti1ar me daban su intelecto! 12-
0as pronto rompi/ las dulces ra1ones
un $rbol puesto en medio del camino,
con man1anas de olor bueno & suave+ 1"2
& así corno el abeto se adelga1a
de rama en rama, aquel aba%o hacía,
para que nadie, pienso, lo subiera! 1"2
Del lado en que el camino se cortaba,
caía de la roca un licor claro,
que se etendía por las ho%as altas! 1"3
Al $rbol se acercaron los poetas+
& una vo1 desde dentro de la 'ronda
grit/8 90u& caro cuesta este alimento!; 141
90$s pensaba 0aría en que las bodas 142
:sigui/: 'ueran honradas, que en su boca,
esa que ahora intercede por vosotros! 144
=as antiguas romanas s/lo agua
bebían+ & Daniel, que despreciaba
el alimento, conquist/ la ciencia! 145
=a edad primera, bella como el oro,
hi1o con hambre gustar las bellotas,
& n,ctar con la sed cualquier arro&o! 127
0iel & langostas 'ueron las viandas
que en el &ermo nutrieron al Fautista+
por lo cual es tan grande & tan glorioso 12"
como en el *vangelio se demuestra!;
CANTO UUIII
0ientras los o%os por la verde 'ronda
'i%aba de igual modo que quien suele
del pa%arillo en pos perder la vida, "
el m$s que padre me decía8 9<i%o,
ven pronto, pues el tiempo que nos dieron
m$s Btilmente aprovechar se debe!; )
Aolví el rostro & el paso sin tardarme,
%unto a los sabios, que en tal 'orma hablaban, -
que me hicieron andar sin pena alguna!
. en esto se escuch/ llorar & un canto
la!ia mea domine, en tal modo, 11
cual si pariera go1o & pesadumbre! 12
9Oh dulce padre, ?qu, es lo que ahora escucho@;,
&o comenc,+ & ,l8 9Eombras que caminan
de sus deudas el nudo desatando!; 12
Como los pensativos peregrinos,
al encontrar etraHos en su ruta,
que se vuelven a ellos sin pararse, 13
así tras de nosotros, m$s aprisa,
al llegar & pasamos, se asombraba
de $nimas turba t$cita & devota! 21
Todos de o%os hundidos & apagados,
de p$lidos semblantes, & tan 'lacos
que del hueso la piel tomaba 'orma! 24
No creo que a pelle%o tan etremo
seco, hubiese llegado *risitone, 2)
ni cuando 'ue su a&uno m$s severo! 25
. pensando decíame8 9#Aquí viene 23
la gente que perdi/ Nerusal,n,
cuando 0aría devor/ a su hi%o( "7
>arecían sus /rbitas anillos
sin gemas8 & quien lee en la cara WomoW "2
bien podría encontrar aquí la eme! ""
?Kui,n pensaría que el olor de un 'ruto
tal hiciese, el anhelo produciendo,
o el de una 'uente, no sabiendo c/mo@ ")
0aravillado estaba de tal hambre,
pues la ra1/n aBn no conocía
de su piel escarnada & su 'laque1a, "-
cuando de lo m$s hondo de su rostro
'i%a su vista me volvi/ una sombra+
luego 'uerte eclam/8 W?Ku, gracia es ,sta@W 42
Nunca el rostro le hubiese conocido+
pero en la vo1 se me hi1o mani'iesto
lo que el aspecto había de'ormado! 42
*sta chispa encendi/ de aquel tan otro rostro
del todo mi conocimiento,
& conocí la cara de Dorese!; 43
9Ah, no te 'i%es en la seca roHa
que me destiHe :rogaba: la piel,
ni por la 'alta de carne que tenga+ 21
dime en verdad de ti, & de qui,n son esas
dos $nimas que allí te dan escolta+
#no te quedes aquí sin que me hables(; 24
9Tu cara, que llor, cuando moriste,
con no menos dolor ahora la lloro
:le respondí: al mirarla tan cambiada! 25
>ero dime, por Dios que así os desho%a+
no pidas que hable, pues esto& at/nito+
mal podr$ hablar quien otra cosa quiere!; )7
. ,l a mí: 9Del querer eterno ba%a
un e'ecto en el agua & en el $rbol
que de%asteis atr$s, que así en'laquece! )"
Toda esta gente que llorando canta,
por seguir a la gula sin medida,
santa se vuelve aquí con sed & hambre ))
De comer & beber nos da el deseo
el olor de la 'ruta & del rocío
que se etiende por sobre la verdura! )-
. ni un solo momento en este espacio
dando vueltas, mitiga nuestra pena8
pena digo & debiera decir go1o, 52
que aquel deseo al $rbol nos conduce
donde Cristo go1oso di%o V*liV, 54
cuando nos redimi/ la sangre su&a!; 52
.o contest,8 9Dorese, desde el día
que el mundo por me%or vida trocaste,
cinco aHos aBn no han transcurrido! 53
Ei antes se termin/ el que tB pudieras
pecar aBn m$s, de que llegase la hora
del buen dolor que a Dios volver nos hace, 31
?c/mo es que est$s arriba &a tan pronto@
.o pensaba encontrarte allí deba%o,
donde el tiempo con tiempo se repara!; 34
. ,l respondi/8 9Tan pronto me ha logrado
que beba el dulce a%en%o del martirio
mi Nela con su llanto sin 'atiga! 35
Con devotas plegarias & suspiros
me tra%o de la pla&a en que se espera,
& me ha librado de los otros círculos! -7
Tanto m$s cara a Dios & m$s dilecta
es mi viudita, a la que tanto amaba,
cuanto en su bien obrar est$ m$s sola+ -"
puesto que la Farbagia de Eicilia -4
es m$s pBdica &a con sus mu%eres
que la Farbagia en donde la he de%ado! -)
Dulce hermano ?qu, quieres que te diga@
.a presiento unos tiempos venideros
de que esta hora &a no est$ le%ana, --
en que ser$ en el pBlpito vedado
el que las descaradas 'lorentinas
va&an mostrando en pBblico las tetas! 172
?Ku, b$rbara hubo nunca o musulmanas
que precisaran para andar cubiertas
disciplina en el alma o de las otras@ 172
0as si supieran esas sinvergRen1as
lo que velo1 el cielo les depara,
&a para aullar sus bocas abrirían+ 173
pues si el vaticinar aquí no engaHa,
su'rir$n antes de que cre1ca el bo1o
a los que ahora con nanas consuelan! 111
Ahora &a no te escondas m$s, oh hermano,
que no s/lo &o, m$s toda esta gente,
mira el lugar donde la lu1 no pasa!; 114
>or lo que &o le di%e8 9Ei recuerdas
lo que 'ui para ti, & para mi 'uiste,
aBn ser$ triste el recordar presente! 115
De aquella vida me sustra%o aquel
que va delante, el otro día, cuando
redonda se mostr/ la hermana de ese 127
::seHal, el sol! . aqu,l por la pro'unda
noche llev/me de los muertos ciertos
con esta carne cierta que le sigue! 12"
De allí con sus auilios me ha traído,
subiendo & rodeando la montaHa,
que os endere1a a los que el mundo tuerce! 12)
Dice que habr$ de hacerme compaHía
hasta que est, donde Featri1 se encuentra+
allí es preciso que sin ,l me quede! 12-
Airgilio es quien tal cosa me ha contado
:& se lo seHal,:+ & aqu,l la sombra
por quien se ha conmovido cada cuesta 1"2
de vuestro reino del que &a se marcha!;
CANTO UUIA
Ni hablar a andar, ni andar a aquel m$s lento
hacía, mas hablando a prisa íbamos
cual nao que empu%a un viento 'avorable+ "
& las sombras, m$s muertas pareciendo,
admiraci/n ponían en las cuencas
de los o%os, sabiendo que vivía! )
. &o, continuando mis palabras
di%e8 9. asciende acaso m$s despacio
de lo que en otro momento lo haría! -
0as dime de >iccarda, si es que sabes+ 17
& dime si esto& viendo a alguien notable
entre esta gente que así me contempla!; 12
90i hermana, que entre hermosa & entre buena
no s, qu, 'uera m$s, alegre triun'a
en el Olimpo &a de su corona!; 12
Di%o primero+ & luego8 9Aquí podemos
a cualquiera nombrar pues tan mudado
nuestro semblante est$ por la abstinencia! 13
*se :& le seHal/: es Fonagiunta, 1-
Fonagiunta de =ucca+ & esa cara
a su lado, cosida m$s que otras! 21
tuvo la santa iglesia entre sus bra1os8
naci/ en Tours, & aquí purga con a&unos
el vino & las anguilas de Folsena!; 24
Jno por uno a muchos me nombr/+
& al nombrarles contentos parecían, 2)
& no vi ningBn gesto de triste1a! 25
Ai por el hambre en vano usar los dientes
a Jbaldín de la >ila & Foni'acio, 2-
que apacentara a muchos con su torre! "7
Ai a 0aese 0arqu,s, que ocasi/n tuvo "1
de beber en Dorlí sin sequedades,
& que nunca veíase saciado! ""
0as como hace el que mira & luego aprecia
m$s a uno que otro, hice al luqu,s,
que de mí m$s curioso parecía! ")
Cl murmuraba, & no s, que 9Mentucca; "5
sentía &o, donde ,l sentía la plaga
de la %usticia que así le roía! "-
9Alma \di%e: que tal deseo muestras
de hablar conmigo, ha1lo claramente,
& a los dos satis'a1 con tus palabras!; 42
9<a& nacida, aBn sin velo, una mu%er
::,l comen1/: que har$ que mi ciudad
te pla1ca aunque otros muchos la desprecien! 42
TB marchar$s con esta pro'ecía8
si en mi murmullo alguna duda tienes,
la realidad en claro ha de ponerlo! 43
>ero dime si veo a quien compuso
aquellas nuevas rimas que empe1aban8
90u%eres que el Amor bien conoc,is!; 21
. &o le di%e8 9Eo& uno que cuando
Amor me inspira, anoto, & de esa 'orma
vo& epresando aquello que me dicta!; 24
9#Ah hermano, &a comprendo :::di%o: el nudo
que al Notario, a Muiton & a mí separa
del dulce estilo nuevo que te escucho( 25
Fien veo ahora c/mo vuestras plumas
detr$s de quien os dicta van pegadas,
lo que no sucedía con las nuestras+ )7
& quien se ponga a verlo de otro modo
no encontrar$ ninguna di'erencia!;
. se call/ bastante satis'echo! )"
Cual las aves que invernan %unto al Nilo,
a veces en el aire hacen bandadas,
& luego aprisa vuelan en hilera, ))
así toda la gente que allí estaba,
volviendo el rostro apresur/ su paso,
por su 'laque1a & su deseo raudas! )-
. como el hombre de correr cansado
de%a andar a los otros, & pasea
hasta que calma el resollar del pecho, 52
de%/ que le pasara la gre& santa
& conmigo detr$s vino Dorese,
diciendo8 9?Cu$ndo te ver, de nuevo@; 52
9No s, :repuse:, cu$nto vivir,+
mas no ser$ mi vuelta tan temprano,
que antes no est, a la orilla mi deseo+ 53
porque el lugar donde a vivir 'ui puesto,
del bien, de día en día, se despo%a,
& parece dispuesto a triste ruina!; 31
. ,l8 9Qnimo, pues veo al m$s culpable, 32
arrastrado a la cola de un caballo
hacia aquel valle donde no se purga! 34
=a bestia a cada paso va m$s rauda,
siempre m$s, hasta que ella le golpea,
& de%a el cuerpo vilmente deshecho! 35
No mucho han de rodar aquellas ruedas
:& mir/ al cielo: & claro habr$ de serte
esto que m$s no puedo declararte! -7
Ahora qu,date aquí, que es caro el tiempo
en este reino, & &a perdí bastante
caminando contigo paso a paso!; -"
Como al galope sale algunas veces
un %inete del grupo que cabalga,
por ganar honra en los primeros golpes, -)
con pasos aBn ma&ores nos de%/+
& me qued, con esos dos que 'ueron
en el mundo tan grandes mariscales! --
. cuando estuvo &a tan adelante,
que mis o%os seguían tras de ,l,
como mi mente tras de sus palabras! 172
vi las ramas cargadas & 'rondosas
de otro man1ano, no mucho m$s le%os
por haber s/lo entonces hecho el giro 172
Ai gentes ba%o aquel al1ar las manos
& gritar no s, qu, hacia la espesura,
como en vano anhelantes chiquitines 173
que piden, & a quien piden no responde,
mas por hacer sus ganas m$s agudas,
les muestra su deseo puesto en alto! 111
=uego se 'ueron &a desengaHadas+
& nos aproimamos al gran $rbol,
que tanto llanto & sBplicas desdeHa! 114
9Eeguid andando & no os aproim,is8
un leHo ha& m$s arriba que mordido
'ue por *va & es ,ste su retoHo!; 115
*ntre las 'rondas no s, qui,n hablaba+
& así Airgilio, *stacio & &o, apretados
seguimos caminando por la cuesta! 127
Decía8 96ecordad a los malditos 121
nacidos de las nubes, que, borrachos,
con dos pechos lucharon con Teseo+ 12"
& a los hebreos, por beber tan 'lo%os, 124
que Mede/n no quiso de su a&uda,
cuando a 0adi$n ba%/ de las colinas!; 12)
Así arrimados a uno de los bordes,
o&endo 'uimos culpas de la gula
seguidas del castigo miserable! 12-
.a en la senda desierta, distanciados,
m$s de mil pasos nos llevaron le%os,
los tres mirando sin decir palabra! 1"2
9Eolos así los tres ?qu, vais pensando@;,
di%o una vo1 de pronto+ & me agit,
como un caballo %oven & espantado! 1"2
Alc, mi rostro para ver qui,n era+
& %am$s pude ver en ningBn horno
vidrio o metal tan ro%o & tan luciente, 1"3
como a quien vi diciendo8 9Ei os complace 1"-
subir, aquí deb,is de dar la vuelta+
quien marcha hacia la pa1, por aquí pasa!; 141
0e deslumbr/ la vista con su aspecto+
por lo que me volví hacia mis doctores,
como el hombre a quien guía lo que escucha! 144
. como, del albor anunciadora,
sopla & aroma la brisa de ma&o,
de hierba & 'lores toda per'umada+ 145
&o así sentía un viento por en medio
de la 'rente, & sentí un mover de plumas,
que hi1o oler a ambrosía el aura toda! 127
Eentí decir8 9Dichosos los que alumbra 121
tanto la gracia, que el amor del gusto
en su pecho no alienta demasiado, 12"
apeteciendo siempre cuanto es %usto!;
CANTO UUA
Dilaci/n no admitía la subida+
puesto que el sol había &a de%ado
la noche al *scorpi/n, el día al Toro8 "
& así como hace aqu,l que no se para,
mas, como sea, sigue su camino,
por la necesidad agui%onado, )
así 'uimos por el des'iladero,
subiendo la escalera uno tras otro,
pues su estreche1 separa a los que suben! -
. como el cigoHino el ala etiende
por ganas de volar, & no se atreve
a abandonar el nido, & las repliega+ 12
tal mis ganas ardientes & apagadas
de preguntar+ haciendo al 'in el gesto
que hacen aquellos que al hablar se aprestan! 12
>or ello no de%/ de andar aprisa,
sino di%o mi padre8 9Euelta el arco
del decir, que hasta el hierro tienes tenso!; 13
.a entonces con'iado abrí la boca,
& di%e8 9C/mo puede adelga1arse
allí donde comer no es necesario!; 21
9Ei recordaras c/mo 0eleagro 22
se etingui/ al etinguirse el ascua aquella
:me di%o: de esto no te etraHarías+ 24
& si pensaras c/mo, si te mueves,
tambi,n tu imagen dentro del espe%o,
claro ver$s lo que parece oscuro! 25
0as para que el deseo se te aquiete,
aquí est$ *stacio+ & &o le llamo & pido
que sea el curador de tus heridas!; "7
9Ei la visi/n eterna le descubro
:repuso *stacio:, estando tB delante,
el no poder negarme me disculpe!; ""
. despu,s comen1/8 9Ei mis palabras, "4
hi%o, en la mente guardas & recibes,
dar$n lu1 a aquel Wc/moW que di%iste! ")
=a sangre pura que no es absorbida "5
por las venas sedientas, & se queda
cual alimento que en la mesa sobra, "-
toma en el cora1/n a cualquier miembro
la virtud de dar 'orma, como aquella
que a hacerse aquellos vase por las venas! 42
Digerida, desciende, donde es bello
m$s callar que decir, & allí destila
en vaso natural sobre otra sangre! 42
Allí se me1clan una & otra %untas,
una a su'rir dispuesta, a hacer la otra,
pues que procede de un lugar per'ecto+ 43
& una ve1 que ha llegado, a obrar comien1a
coagulando primero, & avivando
lo que hi1o consistente su materia! 21
Alma &a hecha la virtud activa
cual de una planta, s/lo di'erente
que una en camino est$ & otra ha llegado, 24
sigue obrando despu,s, se mueve & siente,
como un hongo marino+ & organi1a
esas potencias de las que es semilla! 25
Aquí se etiende, hi%o, & se despliega
la virtud que sali/ del cora1/n
del generante, & 'orma da a los miembros! )7
0as c/mo el animal se vuelve hablante
no puedes ver aBn, & uno m$s sabio
que tB, se equivocaba en este punto, )"
& así con su doctrina separaba
del alma la posible inteligencia,
por no encontrarle un /rgano adecuado! ))
A la verdad que viene abre tu pecho+
& sabr$s que, tan pronto se termina )3
de articularle al 'eto su cerebro, )-
complacido el >rimer 0otor se vuelve
a esa obra de arte, en la que inspira
nuevo espíritu, lleno de virtudes, 52
que lo que encuentra activo aquí reBne
en su sustancia, & hace un alma sola,
que vive & siente & a sí misma mira! 52
. por que no te etraHen mis palabras
mira el calor del sol que se hace vino,
%unto al humor que nace de las vidas! 53
Cuando m$s lino =aquesis no tiene, 5-
se suelta de la carne, & virtualmente
lo divino & lo humano se lo lleva! 31
.a enmudecidas sus otras potencias, 32
inteligencia, voluntad, memoria
en acto quedan mucho m$s agudas! 34
Ein detenerse, por sí misma cae
maravillosamente en una u otra orilla+ 3)
& de antemano sabe su camino! 35
*n cuanto ese lugar la circunscribe, 33
la virtud 'ormativa irradia en torno
del mismo modo que en los miembros vivos8 -7
& como el aire, cuanto est$ mu& hBmedo,
por otro ra&o que en ,l se re'le%a,
con diversos colores se engalana+ -"
así el aire cercano se dispone,
& en esa misma 'orma que le imprime
virtualmente el alma allí parada+ -)
. despu,s, a la llama seme%ante
que sigue al 'uego al sitio donde va&a,
la nueva 'orma al espíritu sigue! --
. como aquí recibe su aparencia,
sombra se llama+ & luego aquí organi1a
cualquier sentido, incluso el de la vista! 172
>or esta causa hablamos & reímos+
& suspiros & l$grimas hacemos
que has podido sentir por la montaHa! 172
EegBn que nos a'ligen los deseos
& los otros a'ectos, toma 'orma
la sombra, & es la causa que te admira!; 173
. &a llegado al Bltimo tormento 17-
habíamos, & vuelto a la derecha,
& est$bamos atentos a otras cosas! 111
Aquí dispara el muro llamaradas,
& por el borde sopla un viento a lo alto
que las recha1a & las ale%a de ,l+ 114
& por esto debíainos andar
por el lado de a'uera de uno en uno+
& &o temía el 'uego o la caída! 115
9>or este sitio :guía iba diciendo:
a los o%os un 'reno ha& que ponerles,
pues errar se podría por mu& poco! 127
Summae Deus +lamentiae en el seno 121
del gran ardor oí cantar entonces,
que no menos ardor dio de volverme+ 12"
& vi almas caminando por las llamas+
así que a ellas miraba & a mis pasos,
repartiendo la vista por momentos! 12)
Jna ve1 que aquel himno terminaron 125
gritaron alto8 %Virum no cognosco;+
& el himno repetían en vo1 ba%a! 12-
. al terminar gritaban8 9*n el bosque
Diana se qued/ & arro%/ a *lice 1"1
porque prob/ de Aenus el veneno!; 1"2
=uego a cantar volvían+ & de esposas
& de maridos castos proclamaban,
cual la virtud & el matrimonio imponen! 1"2
. de esta 'orma creo que les baste
en todo el tiempo que el 'uego les quema8
Con tal a'$n conviene & en tal 'orma
que la postrera herida cicatrice! 1"3
CANTO UUAI
0ientras que por la orilla uno tras otro
march$bamos & el buen maestro a veces
90ira ::decía: como te he advertido;+ "
sobre el hombro derecho el sol me hería,
que &a, radiando, todo el occidente
el celeste cambiaba en blanco aspecto+ )
& hacía con mi sombra m$s ro%i1a
la llama parecer+ & al darse cuenta
vi que, andando, miraban muchas sombras! -
*sta 'ue la ocasi/n que les dio pie
a que hablaran de mí:, & así empe1aron
9*ste cuerpo 'icticio no parece;+ 12
luego vueltos a mí cuanto podían,
se cercioraron de ello, con cuidado
siempre de no salir de donde ardiesen! 12
9Oh tB que vas, no porque tardo seas,
mas tal ve1 reverente, tras los otros,
resp/ndeme, que en este 'uego ardo! 13
No s/lo a mí aproveche tu respuesta+
pues ma&or sed tenemos todos de ella
que de agua 'ría la India o la *tiopía! 21
Dinos c/mo es que 'ormas de ti un muro
al sol, de tal manera que no hubieses
aBn entrado en las redes de la muerte!; 24
Así me hablaba uno+ & &o me hubiera 24
&a eplicado, si no estuviese atento
a otra novedad que entonces vino+ 25
que por medio de aquel sendero ardiente
vino gente mirando hacia los otros,
lo cual, suspenso, me llev/ a observarlo! "7
Apresurarse vi por todas partes
& besarse a las almas unas a otras
sin pararse, 'elices de tal 'iesta+ ""
así por medio de su hilera oscura
una a la otra se hocican las hormigas,
por saber de su suerte o su camino! ")
*n cuanto de%an la acogida amiga,
antes de dar siquiera el primer paso,
en vocear se cansan todas ellas8 "-
la nueva gente8 9Eodoma & Momorra;+ 47
los otros8 9*n la vaca entra >asi'ae,
para que el toro corra a su lu%uria!; 42
Despu,s como las grullas que hacia el 6i'
vuelan en parte, & parte a las arenas,
o del hielo o del sol haciendo ascos, 42
una gente se va & otra se viene+
vuelven llorando a sus primeros cantos
& a gritar eso que m$s les ataHe+ 43
& acerc$ronse a mí, como hace poco
esos otros habíanme rogado,
deseosos de oír en sus semblantes! 21
.o que dos veces viera su deseo+
9Oh almas &a seguras ::comenc,:
de conseguir la pa1 tras de algBn tiempo, 24
no han quedado ni verdes ni maduros
allí mis miembros, mas aquí los traigo
con su sangre & sus articulaciones! 25
Eubo para no estar &a nunca ciego+
una mu%er me obtuvo la merced,
de venir con e l cuerpo a vuestro mundo! )7
0as vuestro anhelo ma&or satis'echo
sea pronto, & así os albergue el cielo
que lleno est$ de amor & m$s se espacia, )"
decidme, a 'in de que escribirlo pueda,
qui,nes se$is, & qui,n es esa turba
que se march/ detr$s a vuestra espalda!; ))
No de otro modo estBpido se turba
el montaH,s, & mira & enmudece,
cuando va a la ciudad , rudo & salva%e, )-
que en su apariencia todas esas sombras+
m$s &a de su estupor recuperadas,
que de las altas almas pronto sale, 52
9#Dichoso tB que de nuestras regiones
:volvi/ a decir aquel que habl/ primero:,
para me%or morir sapiencia adquieres( 52
=a gente que no viene con nosotros,
pec/ de aquello por lo que en el triun'o
C,sar o&/ que WreinaW lo llamaban8 53
por eso vanse gritando WEodomaW,
reprob$ndose a sí, como has oído,
con su vergRen1a el 'uego acrecentando! 31
<erma'rodita 'ue nuestro pecado+
& pues que no observamos le& humana,
siguiendo el apetito como bestias, 34
en nuestro oprobio, por nosotros se o&e
cuando partimos el nombre de aquella
que en el leHo bestial bestia se hi1o! 35
.a sabes nuestros actos, nuestras culpas8
& si de nombre quieres conocemos,
decirlo no sabría, pues no ha& tiempo! -7
Apagar, de mí, al menos, tus ganas8
Eo& Muido Muini11elli, & aquí peno -2
por bien antes del 'in arrepentirme!; -"
Igual que en la triste1a de =icurgo -4
hicieron los dos hi%os a su madre,
así hice &o, pero sin tanto ímpetu, -)
cuando escuch, nombrarse ,l mismo al padre
mío & de todos, el me%or que rimas
de amor usaron dulces & donosas+ --
& pensativo, sin oír ni hablar,
contempl$ndole anduve un largo rato,
mas, por el 'uego, sin aproimarme! 172
=uego &a de mirarle satis'echo,
me o'recí enteramente a su servicio
con %uramentos que a otros aseguran! 172
& ,l me di%o8 9TB de%as tales huellas
en mí, por lo que escucho, & tan palpables,
que no puede borrarlas el =eteo! 173
0as si en verdad %uraron tus palabras,
dirne por qu, ra1ones me demuestras
al mira!rme & hablarme tanto aprecio!; 111
. &o le di%e8 9Auestros dulces versos,
que, mientras duren los modernos usos,
har$n preciada aun su misma tinta!; 114
9Oh hermano ::di%o,:, ,se que te indico
:& seHal/ un espíritu delante:
'ue el me%or artesano de su lengua! 115
*n los versos de amor o en narraciones
a todos super/+ & de%a a los tontos
que creen que el =emosín le aventa%aba! 127
A las voces se vuelven, no a lo cierto,
& su opini/n con'orman de este modo
antes de oír a la ra1/n o al arte! 12"
Así hicieron antaHo con Muittone, 124
de vo1 en vo1 corriendo su alaban1a,
hasta que la verdad se ha impuesto a todos! 12)
Ahora si tienes tanto privilegio,
que lícito te sea ir hasta el claustro
del colegio del cual abad es Cristo, 12-
de un padre nuestro dile aquella parte,
que nos es necesaria en este mundo,
donde poder pecar &a no es lo nuestro!; 1"2
=uego tal ve1 por dar cabida a otro
que cerca estaba, se perdi/ en el 'uego,
como en el agua el pe1 que se va al 'ondo! 1"2
.o me acerqu, a quien antes me indicara,
& di%e que a su nombre mi deseo
un sitio placentero disponía! 1"3
. comen1/ a decirrne cort,smente8 1"-
9Tan mVabel'is vostre cortes deman,
quVieu non me puesc ni voil a vos cobrire! 141
Ieu sui Arnaut, que plor e vau cantan+
consiros vei la passada 'olor,
a vei %ausen lo %oi queVesper, denan! 144
Ara vo1 prec, per aquella valor
que vos guida al som de lVescalina,
sovenha vos a temps de ma dolor!; 145
=uego se hundi/ en el 'uego que le salva!
CANTO UUAII
Igual que vibran los primeros ra&os
donde esparci/ la sangre su Creador,
ca&endo el *bro ba%o la alta =ibra, "
& a nona se caldea el agua al Manges, 4
el sol estaba+ & se marchaba el día,
cuando el $ngel de Dios alegre vino! )
Duera del 'uego sobre el borde estaba 5
& cantaba8 %,Beati mundi cordi-.
con vo1 mucho m$s viva que la nuestra! -
=uego8 90$s no se avan1a, si no muerde
almas santas, el 'uego8 entrad en ,l
& escuchad bien el canto de ese lado!; 12
Nos di%o así cuanto estuvimos cerca+
por lo que &o me puse, al escucharle,
igual que aquel que meten en la 'osa! 12
>or protegerme alc, las manos %untas
en vivo imaginando, al ver el 'uego,
humanos cuerpos que quemar he visto! 13
<acia mí se volvi/ mi buena escolta+
& Airgilio me di%o entonces8 9<i%o,
puede aquí haber tormento, mas no muerte! 21
#Acu,rdate, acu,rdate( . si &o
sobre Meri/n a salvo te condu%e, 2"
?ahora qu, haría &a de Dios m$s cerca@ 24
Cree ciertamente que si en lo pro'undo
de esta llama aun mil aHos estuvieras,
no te podría ni quitar un pelo! 25
. si tal ve1 cre&eras que te engaHo
vete hacia ella, vete a hacer la prueba,
con tus manos al borde del vestido! "7
De%/n, dep/n ahora cualquier miedo+
vu,lvete & ven aquí! seguro entra!;
. en contra &o de mi conciencia, inm/vil! ""
Al ver que estaba inm/vil & reacio,
di%o un poco turbado8 90ira, hi%o8
entre Featri1 & tB se al1a este muro!; ")
Corno al nombre de Tisbe abri/ los o%os "5
>íramo, & antes de morir la vio,
cuando el moral se convirti/ en berme%o+ "-
así, mi obstinaci/n m$s ablandada,
me volví al sabio guía o&endo el nombre
que en nB memoria siempre se renueva! 42
. ,l movi/ la cabe1a, & di%o8 9#C/mo(
?quieres quedarte aquí@;+ & me sonreía,
como a un niHo a quien vence una man1ana! 42
=uego delante de mí entr/ en el 'uego,
pidiendo a *stacio que tras mi viniese,
que en el largo camino estuvo en medio! 43
*n el vidrio 'undido, al estar dentro,
me hubiera echado para re'rescarme,
pues tanto era el ardor desmesurado! 21
. por recon'ortarme el dulce padre,
me hablaba de Featri1 mientras andaba8
9.a me parece que sus o%os veo!; 24
Nos guiaba una vo1 que al otro lado
cantaba &, atendiendo s/lo a ella,
llegamos 'uera, adonde se subía! 25
(, Venite, !enedictis patris mei-( 23
se escuch/ dentro de una lu1 que había,
que me venci/ & que no pude mirarla! )7
9*l sol se va ::sigui/: & la tarde viene+
no os deteng$is, acelerad el paso,
mientras que el occidente no se adumbre!; )"
Iba recto el camino entre la roca
hacia donde los ra&os &o cortaba
delante, pues el Eol &a estaba ba%o! ))
. poco trecho habíamos subido
cuando ponerse el sol, al etinguirse
mi sombra, por detr$s los tres sentimos! )-
. antes que en todas sus inmensas partes
tomara el hori1onte un mismo aspecto,
& adquiriese la noche su dominio, 52
de un escal/n cada uno hi1o su lecho+
que la natura del monte impedía
el poder subir m$s & nuestro anhelo! 52
Como quedan rumiando mansamente
esas cabras, ind/mitas & hambrientas
antes de haber pastado, en sus picachos, 53
t$citas en la sombra, el sol hirviendo,
guardadas del pastor que en el ca&ado
se apo&a & es de aquellas el vigía+ 31
& como el rabad$n se alberga al raso,
& pemocta %unto al rebaHo quieto,
guardando que las 'ieras no lo ataquen+ 34
así los tres est$bamos entonces,
&o como cabra & ellos cual pastores,
aquí & allí guardados de alta gruta! 35
>oco podía ver de lo de a'uera+
mas, de lo poco, las estrellas vi
ma&ores & m$s claras que acostumbran! -7
De este modo rumiando & contempl$ndolas,
me tom/ el sueHo+ el sueHo que a menudo,
antes que el hecho, sabe su noticia! -"
A la hora, creo, que desde el oriente
irradiaba en el monte Citerea,
en el 'uego de amor siempre encendida, -)
%oven & hermosa apareci/me en sueHos -5
una mu%er que andaba por el campo
que recogía 'lores+ & cantaba8 --
9Eepan los que preguntan por mi nombre
que so& =ía, & que vo& moviendo en torno
las manos para hacerme una guirnalda! 172
>or gustarme al espe%o me engalano+
0as mi hermana 6aquel nunca se ale%a
del su&o, & todo el día est$ sentada! 172
*lla de ver sus bellos o%os go1a
como &o de adornarme con las manos+
a ella el mirar, a mí el hacer complace!; 173
. &a en el esplendor de la alborada,
que es tanto m$s preciado al peregrino,
cuando al regreso duerme menos le%os, 111
huían las tinieblas, & con ellas
mi sueHo+ por lo cual me levant,,
viendo &a a los maestros levantados! 114
9*l dulce 'ruto que por tantas ramas
buscando va el a'$n de los mortales,
ho& lograr$ saciar toda tu hambre!; 115
Aolvi,ndose hacia mí Airgilio, estas
palabras di%o+ & nunca hubo regalo
que me diera un placer igual a ,ste! 127
Tantas ansias vinieron sobre el ansia
de estar arriba &a, que a cada paso
plumas para volar crecer sentía! 12"
Cuando deba%o toda la escalera
qued/, & llegarnos al peldaHo sumo,
en mi clav/ Airgilio su mirada, 12)
9*l 'uego temporal, el 'uego eterno
has visto hi%o+ & has llegado a un sitio
en que &o, por mí m! ismo, &a no entiendo! 12-
Te he conducido con arte & destre1a+
tu voluntad ahora es &a tu guía8
'uera est$s de camino estrecho o pino! 1"2
0ira el sol que en tu 'rente resplandece+
las hierbas, los arbustos & las 'lores
que la tierra produce por sí sola! 1"2
<asta que alegres lleguen esos o%os
que llorando me hicieron ir a ti,
puedes sentarte, o puedes ir tras ellas! 1"3
No esperes mis palabras, ni conse%os
&a+ libre, sano & recto es tu albedrío,
& 'uera error no obrar lo que ,l te diga8 141
& por esto te mitro & te corono!; 142
CANTO UUAIII
Deseoso de ver por dentro & 'uera
la divina 'loresta espesa & viva,
que a los o%os ternplaba el día nuevo, "
sin esperar &a m$s, de%, su margen,
andando, por el campo a paso lento
por el suelo aromado en todas partes! )
Jn aura dulce que %am$s mudan1a
tenía en sí, me hería por la 'rente
con no m$s golpe que un suave viento+ -
con el cual tremolando los 'ronda%es
todos se doblegaban hacia el lado
en que el monte la sombra pro&ectaba+ 12
mas no de su estar 'irme tan le%anos,
que por sus copas unas avecillas
de%aran todas de e%ercer su arte+ 12
mas con toda alegría en la hora prima,
la esperaban cantando entre las ho%as,
que bord/n a sus rimas o'recían, 13
como de rama en rama se acrecienta
en la pineda %unto al mar de Classe, 27
cuando *olo al Eiroco desencierra! 21
=entos pasos habíanme llevado
&a tan adentro de la antigua selva,
que no podía ver por d/nde entrara+ 24
& vi que un río el avan1ar vedaba, 22
que hacia la i1quierda con menudas ondas
doblegaba la hierba a sus orillas! 25
Toda el agua que 'uera aquí m$s límpida,
arrastrar impure1as pareciera,
a ,sta que nada oculta comparada, "7
por m$s que ,sta discurra oscurecida
ba%o perpetuas sombras, que no de%an
nunca paso a la lu1 del sol ni luna! ""
0e detuve & cruc, con la mirada,
por ver al otro lado del arro&o
aquella variedad de 'rescos ma&os+ ")
& allí me apareci/, como aparece
algo sBbitamente que nos quita
cualquier otro pensar, maravillados, "-
una mu%er que sola caminaba, 47
cantando & escogiendo entre las 'lores
de que pintado estaba su camino! 42
9Oh, hermosa dama, que amorosos ra&os
te encienden, si creer debo al semblante
que dar suele del pecho testimonio, 42
tengas a bien adelantarte ahora
:dí%ele: lo bastante hacia la orilla,
para que pueda escuchar lo que cantas! 43
TB me recuerdas d/nde & c/mo estaba 4-
>roserpina, perdida por su madre,
cuando perdi/ la dulce primavera!; 21
Como se vuelve con las plantas 'irmes
en tierra & %untas, la mu%er que baila,
& un pie pone delante de otro apenas, 24
volvi/ sobre las ro%as & amarillas
'lorecillas a mí, no de otro modo
que una virgen su honesto rostro inclina+ 25
& así mis ruegos 'ueron complacidos,
pues tanto se acerc/, que el dulce canto
llegaba a mí, entendiendo sus palabras! )7
Cuando lleg/ donde la hierba estaba
baHada de las ondas del riachuelo,
de al1ar sus o%os hí1ome regalo! )"
Tanta lu1 &o no creo que esplendiera )4
Aenus ba%o sus ce%as, traspasada,
'uera de su costumbre, por su hi%o! ))
*lla reía en pie en la orilla opuesta,
m$s color disponiendo con sus manos,
que esa elevada tierra sin semillas! )-
0e apartaban tres pasos del arro&o+
& el <elesponto que Ner%es cru1/
aBn 'reno a toda la soberbia humana, 52
no soport/ m$s odio de =eandro 5"
cuando nadaba entre Eesto & Abido,
que aquel de mí, pues no me daba paso! 52
9Eois nuevos & tal ve1 porque sonrío
en el sitio elegido ::di%o ella:
como nido de la natura humana, 53
asombrados os tiene alguna duda+
mas lu1 el salmo Delestasti otorga, 37
que puede disipar vuestro intelecto! 31
. tB que est$s delante & me rogaste,
dime si quieres m$s oír+ pues presta
a resolver tus dudas he venido! 34
9*l son de la 'loresta :di%e , el agua,
me hacen pensar en una cosa nueva,
de otra cosa distinta que he escuchado!; 35
. ella8 9Te eplicar, c/mo deriva
de su causa este hecho que te asombra,
despe%ando la niebla que te o'ende! -7
*l sumo bien que s/lo en Cl se go1a,
hi1o bueno & al bien al hombre en este -2
lugar que le otorg/ de pa1 eterna! -"
>ero aquí poco estuvo por su 'alta+
por su 'alta en gemidos & en a'anes
cambi/ la honesta risa, el dulce %uego! -)
. para que el turbar que aba%o 'orman -5
los vapores del agua & de la tierra,
que cuanto pueden van tras del calor, --
al hombre no le hiciese guerra alguna,
subi/ tanto hacia el cielo esta montaHa,
& libre est$ de ,l, donde se cierra! 172
0as como dando vueltas por entero
con la primera es'era el aire gira,
si el círculo no es roto en algBn punto, 172
en esta altura libre, el aire vivo
tal movimiento repercute & hace,
que resuene la selva en su espesura+ 173
tanto puede la planta golpeada,
que su virtud impregna el aura toda,
& ella luego la esparce dando vueltas+ 111
& segBn la otra tierra sea digna, 112
por su cielo & por sí, concibe & cría
de diversa virtud diversas plantas! 114
=uego no te pare1ca maravilla,
oído esto, cuando alguna planta
cre1ca allí sin semilla mani'iesta! 115
. sabr$s que este campo en que te hallas,
repleto est$ de todas las simientes,
& tiene 'rutos que allí no se encuentran! 127
*l agua que aquí ves no es de venero 121
que restaure el vapor que el hielo 'unde,
como un río que adquiere o pierde cauce+ 12"
mas surge de 'ontana estable & cierta,
que tanto del querer de Dios recibe,
cuando vierte en dos partes separada! 12)
>or este lado con el don desciende
de quitar la memoria del pecado+
por el otro de todo el bien la otorga+ 12-
Aquí =eteo+ igual del otro lado 1"7
*Rno, se llama, & no hace e'ecto
si en un sitio & en otro no es bebida8 1"2
este supera a todos los sabores!
. aunque bastante pueda estar saciada
tu sed para que m$s no te descubra, 1"2
un corolario te dar, por gracia+
no creo que te sea menos caro
mi decir, si te da m$s que prometo! 1"3
Tal ve1 los que de antiguo poeti1aron
sobre la *dad de oro & sus delicias,
en el >arnaso este lugar soHaban! 141
Due aquí inocente la humana raí1+
aquí la primavera & 'ruto eterno+
este es el n,ctar del que todos hablan!; 144
0e dirigí &o entonces hacia atr$s
& a mis poetas vi que sonrientes
escucharon las Bltimas ra1ones+ 145
luego a la bella dama torn, el rostro!
CANTO UUIU
Cantando cual mu%er enamorada,
al terminar de hablar continu/8
/Beati quorum tacta sunt peccata0( "
. cual las nin'as que marchaban solas
por las sombras selv$ticas, buscando
cu$l evitar el sol, cu$l recibirlo, )
se dirigi/ hacia el río, caminando
por la ribera+ & &o al comp$s de ella,
siguiendo lentamente el lento paso! -
. ciento &a no había entre nosotros,
cuando las dos orillas dieron vuelta,
& me qued, mirando hacia levante! 12
Tampoco 'ue mu& largo así el camino,
cuando a mí la mu%er se dirigi/,
diciendo8 9<ermano mío, escucha & mira!; 12
. se vio un resplandor sBbitamente
por todas partes de la gran 'loresta,
que acaso &o pens, 'uera un rel$mpago! 13
>ero como ,ste igual que viene, pasa,
& aquel, durando, m$s & m$s lucía,
decía para mí! 9?Ku, cosa es ,sta+@; 21
6esonaba una dulce melodía
por el aire esplendente+ & con gran celo
&o a *va reprochaba de su audacia, 24
pues donde obedecían cielo & tierra,
tan s/lo una mu%er, reci,n creada,
no consinti/ vivir con velo alguno+ 25
ba%o el cual si sumisa hubiera estado,
habría &o go1ado esas delicias
ine'ables, aBn antes & m$s tiempo! "7
0ientras &o caminaba tan absorto
entre tantas primicias del eterno
placer, & deseando aBn m$s deleite, ""
cual un 'uego encendido, ante nosotros
el aire se volvi/ ba%o el rama%e+
& el dulce son cual canto se entendía! ")
Oh sacrosantas vírgenes, si 'ríos "5
por vosotras su'rí, vigilias & hambres,
ra1/n me urge que a 'avor os mueva! "-
*l manar de <elicona necesito,
& que Jrania me inspire con su coro
poner en verso cosas tan abstrusas! 42
0$s adelante, siete $rboles $ureos 4"
'alseaba en la mente el largo trecho
del espacio que había entre nosotros+ 42
pero cuando &a estaba tan cercano
que el ob%eto que engaHa los sentidos
&a no perdía 'orma en la distancia, 43
la virtud que prepara el intelecto, 43
me hi1o ver que eran siete candelabros,
& 1osanna era el cantar de aquellas voces! 21
>or encima el con%unto 'lameaba
m$s claro que la luna en la serena 2"
medianoche en el medio de su mes! 24
.o me volví de admiraci/n colmado
al bueno de Airgilio, que repuso
con o%os llenos de estupor no menos! 25
Aolví la vista a aquellas maravillas
que tan lentas venían a nosotros,
que una reci,n casada las venciera! )7
=a mu%er me grit/8 9?>or qu, contemplas
con tanto ardor las vivas luminarias,
& lo que viene por detr$s no miras@; )"
. tras los candelabros vi unas gentes
venir despacio, de blanco vestidas+
& tanta albura aquí nunca la vimos! ))
Frillaba el agua a nuestro lado i1quierdo,
el i1quierdo costado devolvi,ndome,
si se miraba en ella cual espe%o! )-
Cuando estuve en un sitio de mi orilla,
que s/lo el río de ellos me apartaba,
para verles me%or detuve el paso, 52
& vi las llamas que iban por delante
de%ando tras de sí el aire pintado,
como si 'ueran tra1os de pinceles+ 52
de modo que en lo alto se veían
siete 'ran%as, de todos los colores
con que hace el arco el Eol & Delia el cinto! 53
=os pendones de atr$s eran m$s grandes
que mi vista+ & die1 pasos separaban,
en mi opini/n, a los de los etremos 31
Fa%o tan bello cielo como cuento,
coronados de lirios, veinticuatro 3"
ancianos avan1aban por pare%as! 34
Cantaban8 9*ntre todas Benedicta
las nacidas de Ad$n, & eternamente
benditas sean las belle1as tu&as!; 35
Despu,s de que las 'lores & la hierba,
que desde el otro lado contemplaba,
se vieron libres de esos elegidos, -7
como lu1 a otra lu1 sigue en el cielo,
cuatro animales por detr$s venían, -2
de verde 'ronda todos coronados! -"
Eeis alas cada uno poseía+
con o%os en las plumas+ los de Argos
tales serían, si vivo estuviese! -)
A describir su 'orma no dedico
lector, m$s rimas, pues que me urge otra
tarea, & no podría aquí alargarme+ --
pero l,ete a *1equiel, que te lo pinta
como ,l los vio venir desde la 'ría
1ona, con viento, con nubes, con 'uego+ 172
& como lo ver$s en sus escritos,
tales eran aquí, salvo en las plumas+
Nuan se aparta de aquel & est$ conmigo! 172
*n el espacio entre los cuatro había,
sobre dos ruedas, un carro triun'al,
que de un gri'o venía conducido! 173
<acia arriba tendía las dos alas
entre la 'ran%a que había en el centro
& las tres & otras tres, mas sin tocarlas! 111
Eubían tanto que no se veían+
de oro tenía todo lo de p$%aro,
& blanco lo dem$s con manchas ro%as! 114
No s/lo 6oma en carro tan hermoso 112
no honrase al A'ricano, ni aun a Augusto,
mas el del sol me1quino le sería+ 115
aquel del sol que ardiera, etraviado,
por petici/n de la tierra devota,
cuando 'ue Nove arcanarnente %usto! 127
Tres mu%eres en círculo dan1aban
en el lado derecho+ una de ro%o,
que en el 'uego sería con'undida+ 12"
otra cual si los huesos & la carne
hubieran sido de esmeraldas hechos+
cual purísima nieve la tercera+ 12)
& tan pronto guiaba la de blanco,
tan pronto la de ro%o+ & a su acento
caminaban las otras, raudas, lentas! 12-
Otras cuatro a la i1quierda sola1aban, 1"7
de pBrpura vestidas, con el ritmo
de una de ellas que tenía tres o%os! 1"2
Detr$s de todo el nudo que he descrito
vi dos vie%os de tra%es desiguales,
mas igual su adem$n grave & honesto! 1"2
Jno se parecía a los discípulos 1")
de <ip/crates, a quien natura hiciera
para sus animales m$s queridos+ 1"3
contrario a'$n el otro demostraba 1"-
con una espada aguda & reluciente,
tal que me amedrent/ desde mi orilla! 141
=uego vi cuatro de apariencia humilde+ 142
& de todos detr$s un vie%o solo,
que venía durmiendo, iluminado! 144
. estaban estos siete como el grupo
primero ataviados, mas con lirios
no adornaban en torno sus cabe1as, 145
sino con rosas & berme%as 'lores+ 143
se %uraría, aun vistas no mu& le%os,
que ardían por encima de los o%os! 127
. cuando el carro tuve &a delante,
un trueno se escuch/, & las dignas gentes
parecieron tener su andar vedado, 12"
& se pararon %unto a las enseHas!
CANTO UUU
. cuando el septentri/n del primer cielo, 1
que no sabe de ocaso ni de orto+
ni otra niebla que el velo de la culpa, "
& que a todos hacía sabedores
de su deber, como hace aquí el de aba%o
al que gira el tim/n llegando a puerto, )
inm/vil se qued/8 la gente santa
que entre el grito & aquel primero
vino, como a su pa1 se dirigi/ hacia el carro+ -
& uno de ellos, del cielo mensa%ero, 17
(Veni sponsa de Li!ano2, cantando
grit/ tres veces, & despu,s los otros! 12
Cual los salvados al Bltimo bando 1"
prestamente al1ar$n de su caverna,
alelu&ando en voces revestidas, 12
sobre el divino carro de tal 'orma
cien se al1aron, ad vocem tanti senis, 15
ministros & enviados del *terno! 13
(,Benedictus qui venis-( entonaban, 1-
tirando 'lores por todos los lados
(,3ani!us, o, date ilia plenis( 21
.o he visto cuando comen1aba el día
rosada toda la regi/n de oriente,
bellamente sereno el dem$s cielo+ 24
& aBn la cara del sol nacer en sombras,
tal que, en la tibiedad de los vapores,
el o%o le miraba un largo rato8 25
lo mismo dentro de un turbi/n de 'lores
que de manos ang,licas salía,
ca&endo dentro & 'uera8 coronada, "7
sobre un velo blanquísimo, de olivo,
contempl, una mu%er de manto verde
vestida del color de ardiente llama! ""
. el espíritu mío, que &a tanto "4
tiempo había pasado que sin verla
no estaba de estupor, temblando, herido, ")
antes de conocerla con los o%os,
por oculta virtud de ella emanada,
senti/ del vie%o amor el poderío! "-
Nada m$s que en mi vista golpe/
la alta virtud que &a me traspasara
antes de haber de%ado de ser niHo, 42
me volví hacia la i1quierda como corre
con'iado el chiquillo hacia su madre
cuando est$ triste o cuando tiene miedo, 42
por decir a Airgilio8 9Ni un adarme
de sangre me ha quedado que no tiemble8
cono1co el signo de la antigua llama!; 43
0as Airgilio privado nos había
de sí, Airgilio, dulcísimo padre,
Airgilio, a quien me dieran por salvarme+ 21
todo lo que perdi/ la madre antigua,
no sirvi/ a mis me%illas que, &a limpias, 2"
no se volvieran negras por el llanto! 24
9Dante, porque Airgilio se ha&a ido 22
tB no llores, no llores todavía+
pues deber$s llorar por otra espada!; 25
Cual almirante que en popa & en proa
pasa revista a sus subordinados
en otras naves & al deber les llama+ )7
por encima del carro, hacia la i1quierda,
al volverme escuchando el nombre mío,
que por necesidad aquí se escribe, )"
vi a la mu%er que antes contemplara
oculta ba%o el ang,lico halago,
volver la vista a mí de all$ del río! ))
Aunque el velo ca&endo por el rostro,
ceHido por la 'ronda de 0inerva, )3
no me de%ase verla claramente, )-
con regio gesto todavía altivo
continu/ lo mismo que quien habla
& al 'inal lo m$s c$lido reserva8 52
9#0írame bien(, so& &o, sí, so& Featri1,
?c/mo pudiste llegar a la cima@
?no sabías que el hombre aquí es dichoso@; 52
=os o%os inclin, a la clara 'uente+
mas me volvía a la &erba al re'le%arme,
pues me abati/ la cara tal vergRen1a! 53
Tan severa cree el niHo que es su madre,
así me pareci/+ puesto que amargo
siente el sabor de la piedad acerba! 31
*lla call/+ & los $ngeles cantaron
de sBbito8 (in te, Domine, speravi(4 3"
pero del /pedes meos2 no siguieron! 34
Como la nieve entre los vivos troncos
en el dorso de Italia se congela,
a1otada por vientos boreales, 35
luego, licuada, en sí misma re1uma,
cuando la tierra sin sombra respira,
& es como el 'uego que 'unde una vela+ -7
mis suspiros & l$grimas cesaron
antes de aquel cantar de los que cantan
tras de las notas del girar eterno+ -"
mas luego que entendí que el dulce canto
se apiadaba de mí, m$s que si dicho
hubiese8 90u%er, por qu, lo avergRen1as;, -)
el hielo que en mi pecho se apretaba,
se hi1o vapor & agua, & con angustia
se sali/ por la boca & por los o%os! --
*lla, parada encima del costado
dicho del carro, a las sustancias pías 171
dirigi/ sus palabras de este modo8 172
9Ael$is vosotros el eterno día,
sin que os roben ni el sueHo ni la noche
ningBn paso del siglo en su camino+ 172
así pues m$s cuidado en mi respuesta
pondr, para que entienda aquel que llora,
e igual medida culpa & duelo tengan! 173
No s/lo por e'ecto de las ruedas
que a cada ser a algBn 'inal dirigen
segBn les acompaHen sus estrellas, 111
mas por largue1a de gracia divina, 112
que en tan altos vapores hace lluvia,
que no pueden mirarlos nuestros o%os, 114
ese 'ue tal en su vida temprana 112
potencialmente, que cualquier virtud
maravilloso e'ecto en ,l hiciera! 115
0as tanto m$s maligno & m$s silvestre,
inculto & mal sembrado se hace el campo,
cuanto m$s vigorosa tierra sea! 127
=e sostuve algBn tiempo con mi rostro8
mostr$ndole mis o%os %uveniles,
%unto a mí le llevaba al buen camino! 12"
Tan pronto como estuve en los umbrales
de mi segunda edad & cambi, de vida,
de mí se separ/ & se entreg/ a otra! 12)
Cuando de carne a espíritu subí,
& virtud & belle1a me crecieron,
'ui para ,l menos querida & grata+ 12-
& por errada senda volvi/ el paso,
im$genes de un bien siguiendo 'alsas,
que ninguna promesa entera cumplen! 1"2
No me vali/ impetrar inspiraci/n,
con la cual en un sueHo o de otros modos
lo llamase8 #tan poco le importaron( 1"2
Tanto ca&/ que todas las ra1ones
para su salvaci/n no le bastaban,
salvo enseHarle el pueblo condenado! 1"3
Dui por ello a la entrada de los muertos,
& a aquel que le ha traído hasta aquí arriba, 141
le dirigí mis sBplicas llorando!
Jna alta le& de Dios se habría roto,
si el =eteo pasase & tal banquete
'uese gustado sin ninguna paga 144
del arrepentimiento que se llora!;
CANTO UUUI
9Oh tB que est$s de all$ del sacro río,
:dirigi,ndome en punta sus palabras,
que aun de 'ilo tan duras parecieron, "
volvi/ a decir sin pausa prosiguiendo:
di si es esto verdad, pues de tan seria
acusaci/n debieras con'esarte!; )
*staba mi valor tan con'undido,
que mi vo1 se movía, & se apagaba
antes que de sus /rganos saliera! -
*sper/ un poco, & me di%o8 9?*n qu, piensas@
resp/ndeme, pues las memorias tristes
en ti aBn no est$n borradas por el agua!; 12
=a con'usi/n & el miedo entreme1clados
como un 9sí; me arrancaron de la boca,
que 'ue preciso ver para entenderlo! 12
Cual quebrada ballesta se dispara,
por demasiado tensos cuerda & arco,
& sin 'uer1as la 'lecha al blanco llega, 13
así estall, abrumado de tal carga,
l$grimas & suspiros despidiendo,
& se muri/ mi vo1 por el camino! 21
9>or entre mis deseos ::di%o ella:
que al amor por el bien te conducían,
que cosa no ha& de aspiraci/n m$s digna, 24
?qu, 'osos se cru1aron, qu, cadenas
hallaste tales que del avan1ar
perdiste de tal 'orma la esperan1a@ 25
?. cu$l venta%a o qu, 'acilidades
en el semblante de los otros viste, 2-
para que de ese modo los rondaras@; "7
=uego de suspirar amargamente,
apenas tuve vo1 que respondiera,
'ormada a duras penas por los labios! ""
=lorando di%e8 9=o que &o veía
con su 'also placer me etraviaba
tan pronto se escondi/ vuestro semblante!; ")
. di%o8 9Ei callaras o negases
lo que con'iesas, igual se sabría
tu culpa8 #es tal el %ue1 que la conoce( "-
0as cuando sale de la propia boca
con'esar el pecado, en nuestra corte
hace volver contra el 'ilo la piedra! 42
Ein embargo, para que te avergRences
ahora de tu error, & &a otras veces
seas 'uerte, escuchando a las sirenas, 42
de%a &a la raí1 del llanto & o&e8
& escuchar$s c/mo a un lugar contrario
debi/ llevarte mi enterrada carne! 43
Arte o natura nunca te mostraron
ma&or placer, cuanto en los miembros donde
me encerraron, en tierra ahora esparcidos+ 21
& si el placer supremo te 'altaba
al estar muerta, ?qu, cosa mortal
te podría arrastrar en su deseo@ 24
A las primeras 'lechas de las cosas
'alaces, bien debiste al1ar la vista
tras de mí, pues &o no era de tal modo! 25
No te debían abatir las alas,
esperando m$s golpes, ni mocitas,
ni cualquier novedad de breve uso! )7
*l avecilla dos o tres aguarda+ )1
que ante los o%os de los bien plumados
la red se etiende en vano o la saeta!; )"
Cual los chiquillos por vergRen1a, mudos
est$n con o%os gachos, escuchando,
conociendo su 'alta arrepentidos, ))
así &o estaba+ & ella di%o8 9Cuando
te duela el escuchar, al1a la barba )3
& aBn m$s dolor tendr$s si me contemplas!; )-
Con menos resistencia se desga%a
robusta encina, con el viento norte
o con aquel de la tierra de Narba, 52
como el ment/n alc, con su mandato+
pues cuando di%o 9barba; en ve1 de 9rostro;
de sus palabras conocí el veneno+ 52
& pude ver al levantar la cara
que las criaturas que llegaron antes
en su aspersi/n habían &a cesado+ 53
& mis o%os, aBn poco seguros,
a Featri1 vieron vuelta hacia la 'iera 37
que era una sola en dos naturale1as! 31
Fa%o su velo & desde el otro margen
a sí misma vencerse parecía,
vencer a la que 'ue cuando aquí estaba! 34
0e pic/ tanto el arrepentimiento
con sus ortigas, que enemigas me hi1o
esas cosas que m$s había amado! 35
. tal reconocer mordi/me el pecho,
& vencido caí+ & lo que pasara 3-
lo sabe aquella que la culpa tuvo, -7
. vi a aquella mu%er, al recobrarme, -1
que había visto sola, puesta encima
9#c/gete a mí, c/gete a mí(; diciendo! -"
<asta el cuello en el río me había puesto,
& tirando de mí detr$s venía,
como esqui'e ligera sobre el agua! -)
Al acercarme a la dichosa orilla,
%$sperges me. escuch, tan dulcemente, -3
que recordar no puedo, ni escribirlo! --
Abri/ sus bra1os la mu%er hermosa+
& hundi/me la cabe1a con su abra1o
para que &o gustase de aquel agua! 172
0e sac/ luego, & mo%ado me puso
en medio de la dan1a de las cuatro 174
hermosas+ cu&os bra1os me cubrieron! 172
9Eomos nin'as aquí, en el cielo estrellas+
antes de que Featri1 ba%ara al mundo,
como sus siervas 'uimos destinadas! 173
Te hemos de conducir ante sus o%os+
mas a su lu1 go1osa han de agu1arte
las tres de allí, que miran m$s pro'undo!; 111
Así empe1aron a cantar+ & luego
hasta el pecho del gri'o me llevaron,
donde estaba Featri1 vuelta a nosotros! 114
0e di%eron8 9No ahorres tus miradas+
ante las esmeraldas te hemos puesto
desde donde el Amor lan1/ sus 'lechas!; 115
0il deseos ardientes m$s que llamas
mis o%os empu%aron a sus o%os
relucientes, aBn puestos en el gri'o! 127
=o mismo que hace el sol en el espe%o,
la doble 'iera dentro se copiaba, 122
con una o con la otra de sus 'ormas! 12"
Imagina, lector, mi maravilla
al ver estarse quieta aquella cosa,
& en el ídolo su&o transmutarse! 12)
0ientras que llena de estupor & alegre
mi alma ese alimento degustaba
que, saciando de sí, aBn de sí da ganas, 12-
demostrando que de otro rango eran 1"7
en su actitud, las tres se adelantaron,
dan1ando con su ang,lica cantiga! 1"2
9#Torna, torna, Featri1, tus santos o%os
:decía su canci/n: a tu devoto
que para verte ha dado tantos pasos( 1"2
>or gracia ha1nos la gracia que desvele
a ,l tu boca, & que vea de este modo
la segunda belle1a que le ocultas!; 1"3
Oh resplandor de viva lu1 eterna,
?qui,n que ba%o las sombras del >arnaso
palideciera o bebiera en su 'uente, 141
no estuviera o'uscado, si tratara
de describirte cual te apareciste
donde el cielo te copia armoni1ando, 144
cuando en el aire abierto te mostraste@ 142
CANTO UUUII
0i vista estaba tan atenta & 'i%a
por quitarme la sed de aquel decenio, 2
que mis dem$s sentidos se apagaron! "
. topaban en todas partes muros
para no distraerse :#así la santa
sonrisa con la antigua red prendía(:+ )
cuando a la 'uer1a me hicieron girar
aquellas diosas hacia el lado i1quierdo,
pues las oí decir8 9#0iras mu& 'i%o(;+ -
& la disposici/n que ha& en los o%os
que el sol ha deslumbrado con sus ra&os,
sin vista me de%/ por algBn tiempo! 12
Cuando pude volver a ver lo poco
Zdigo 9lo poco; con respecto al mucho
de la lu1 cu&a 'uer1a me cegara_, 12
vi que se retiraba a la derecha
el glorioso e%,rcito, llevando
el sol & las antorchas en el rostro! 13
Cual ba%o los escudos por salvarse
con su estandarte el escuadr/n se gira,
hasta poder del todo dar la vuelta+ 21
esa milicia del celeste reino
que iba delante, des'il/ del todo
antes que el carro torciera su lan1a! 24
A las ruedas volvieron las mu%eres,
& la bendita carga llev/ el gri'o
sin que moviese una pluma siquiera! 25
=a hermosa dama que cru1ar me hi1o,
*stacio & &o, seguíamos la rueda
que al dar la vuelta hi1o un menor arco! "7
Así cru1ando la desierta selva, "1
culpa de quien cre&era a la serpiente,
ritmaba el paso un ang,lico canto! ""
Anduvimos acaso lo que vuela
una 'lecha tres veces disparada,
cuando del carro descendi/ Featri1! ")
.o escuch, murmurar8 9Ad$n; a todos+
& un $rbol rodearon, despo%ado
de 'lores & 'olla%es en sus ramas! "-
Eu copa, que en tal 'orma se etendía
cuanto m$s sube, 'uera por los indios
aun con sus grandes bosques, admirada! 42
9Fendito seas, gri'o, porque nada
picoteas del $rbol dulce al gusto,
porque mal se separa de aquí el vientre!; 42
Así en tomo al robusto $rbol gritaron
todos ellos+ & el animal bi'orme8
9Así de la virtud se guarda el germen!; 43
. volviendo al tim/n del que tiraba,
%unto a la planta viuda lo condu%o,
& arrimado de%/ el leHo a su leHo! 21
. como nuestras plantas, cuando ba%a
la hermosa lu1, me1clada con aquella
que irradia tras de los celestes >eces, 24
tBrgidas se hacen, & despu,s renuevan
su color una a una, antes que el sol
sus corceles diri%a hacia otra estrella+ 25
menos que rosa & m$s que violeta 23
color tomando, se hi1o nuevo el $rbol,
que antes tan s/lo tuvo la enramada! )7
.o no entendí, porque aquí no usa )1
el himno que cantaron esas gentes,
ni pude oír la melodía entera! )"
Ei pudiera contar c/mo durmieron,
o&endo de Eiringa, los cien o%os )2
a quien tanto cost/ su vigilancia+ ))
como un pintor que pinte con modelo,
c/mo me adormecí dibu%aría+
mas otro sea quien el sueHo 'in%a! )-
>or eso paso a cuando despert,,
& digo que una lu1 me rasg/ el velo
del dormir, & una vo18 9?Ku, haces@, levanta!; 52
Como por ver las 'lores del man1ano
que hace ansiar a los $ngeles su 'ruto,
& esponsales perpetuos en el cielo, 52
>edro, Nuan & %acob 'ueron llevados
& vencidos, torn/les la palabra
que sueHos aBn m$s grandes ha quebrado, 53
& se encontraron sin la compaHía
tanto de *lías como de 0ois,s,
& al maestro la tBnica cambiada+ 31
así me recobr,, & vi sobre mí
aquella que, piadosa conductora
'ue de mis pasos antes %unto al río! 34
. 9?d/nde est$ Featri1!@;, di%e con miedo!
6espondi/8 9A,la allí, ba%o la 'ronda
nueva, sentada sobre las raíces! 35
0ira la compaHía que la cerca+
detr$s del gri'o los dem$s se marchan
con m$s dulce canci/n & m$s pro'unda!; -7
. si 'ueron m$s largas sus palabras,
no lo s,, porque estaba ante mis o%os
la que otra cualquier cosa me impedía! -"
Eola sobre la tierra se sentaba,
como de%ada en guardia de aquel carro
que vi ligado a la bi'orme 'iera! -)
*n torno su&o un círculo 'ormaban
las siete nin'as, con las siete antorchas
que de Austro & de Aquil/n est$n seguras --
9Eilvano aquí tB ser$s poco tiempo+
habitar$s conmigo para siempre
esa 6oma donde Cristo es romano! 172
>or eso, en pro del mundo que mal vive,
pon la vista en el carro, & lo que veas
escríbelo cuando ha&as retornado!; 172
Así Featrí1+ & &o que a pie %untillas
me encontraba sumiso a sus mandatos,
mente & o%os donde ella quiso puse! 173
De un modo tan velo1 no ba%/ nunca
de espesa nube el ra&o, cuando llueve
de aquel con'ín del cielo m$s remoto, 111
cual vi calar al p$%aro de NBpiter, 112
rompiendo, $rbol aba%o, la corte1a,
las 'lorecillas & las nuevas ho%as+ 114
e hiri/ en el carro con toda su saHa+
& ,l se escor/ como nave en tormenta,
a babor o a estribor de olas vencida! 115
. luego vi que dentro se arro%aba
de aquel carro triun'al una vulpe%a,
que parecía a&una de buen pasto+ 127
mas, sus 'eos pecados reprobando,
mi dama la hi1o huir de tal manera,
cuanto huesos sin carne permitían! 12"
. luego por el sitio que viniera,
vi descender al $guila en el arca
del carro & la cubría con sus plumas+ 12)
& cual sale de un pecho que se que%a,
tal vo1 sali/ del cielo que decía
9#Oh navecilla mía, qu, mal cargas(; 12-
=uego creí que la tierra se abriera
entre ambas ruedas, & sali/ un drag/n
que por cima del carro hinc/ la cola+ 1"2
& cual retira el agui%/n la avispa,
así volviendo la cola maligna,
arranc/ el 'ondo, & se march/ contento! 1"2
Aquello que qued/, como de grama
la tierra, de las plumas, o'recidas
tal ve1 con intenci/n benigna & santa, 1"3
se recubri/, & tambi,n se recubrieron
las ruedas & el tim/n, en menos tiempo
que un suspiro la boca tiene abierta! 141
Al edi'icio santo, así mudado
le salieron cabe1as+ tres salieron
en el tim/n, & en cada esquina una! 144
=as primeras cornudas como bue&es,
las otras en la 'rente un cuerno s/lo8
nunca 'ue visto un monstruo seme%ante! 145
Eegura, cual castillo sobre un monte,
sentada una ramera desceHida,
sobre ,l apareci/, mirando en torno+ 127
& como si estuviera protegi,ndola,
vi un gigante de pie, puesto a su lado+
con el cual a menudo se besaba! 12"
0as al volver los o%os licenciosos
& errantes hacia mí, el 'ero1 amante 122
la a1ot/ de los pies a la cabe1a! 12)
Crudo de ira & de recelos lleno,
desat/ al monstruo, & lo llev/ a la selva,
hasta que de mis o%os se perdieron 12-
la ramera & la 'iera inusitada! 1)7
CANTO UUUIII
`Deus venerunt Mentes^, alternando 1
&a las tres, &a las cuatro, su salmodia, 2
llorando comen1aron las mu%eres+ "
& Featri1, piadosa & suspirando,
lo escuchaba de 'orma que no mucho
m$s se mudara ante la cru1 0aría! )
0as cuando las doncellas la de%aron
lugar para que hablase, puesta en pie,
respondi/, colorada como el 'uego8 -
%3odicum, et non vide!itis me mis 17
queridas hermanas, et iterum ,
modicum, et vos vide!itis me0. 12
=uego se puso al 'rente de las siete,
& me hi1o andar tras de ella con un gesto,
& a la mu%er & al sabio que quedaba! 12
Así marchaba+ & no creo que hubiera
dado apenas die1 pasos en el suelo,
cuando me hiri/ los o%os con sus o%os+ 13
& con tranquilo gesto8 9Aen deprisa 1-
para que, si quisiera hablar, conigo,
est,s para escucharme bien dispuesto!; 21
. al ir, como debía, %unto a ella,
dí%ome8 9<ermano, ?por qu, no te atreves,
&a que vienes conmigo, a preguntarme@; 24
Como aquellos que tanta reverencia
muestran si est$n hablando a sus ma&ores,
que la vo1 no les sale de los dientes, 25
a mí me sucedi/ &, balbuceando,
di%e8 9EeHora lo que necesito
vos sab,is, & qu, es bueno para ello!; "7
. di%o8 9De temor & de vergRen1a
quiero que en adelante te despo%es,
& que no me hables como aquel que sueHa! ""
Eabe que el vaso que rompi/ la sierpe
'ue & &a no es+ mas crean los culpables "2
que el castigo de Dios no teme sopas! ")
No estar$ sin alguno que la herede
mucho tiempo aquel $guila que plumas
de%/ en el carro, monstruo & presa hecho! "-
Kue ciertamente veo, & lo relato,
las estrellas cercanas a ese tiempo,
de impedimento & trabas &a seguro, 42
en que un die1, en que un cinco, en que un quinientos
enviado de Dios, a la ramera
matar$ & al gigante con quien peca! 42
Tal ve1 estas palabras tan oscuras,
cual de *s'inge o de Temis, no comprendas, 45
pues a su modo el intelecto o'uscan+ 43
0as N$&ades ser$n pronto los hechos, 4-
que han de eplicar enigma tan oscuro
sin daHo de rebaHos ni cosechas! 21
Toma nota+ & lo mismo que las digo,
lleva así mis palabras a quien vive
el vivir que es carrera hacia la muerte! 24
. ten cuidado, cuando lo relates,
& no olvides que has visto c/mo el $rbol
ha sido despo%ado por dos veces! 25
Cualquiera que le robe o que le epolie,
con blas'emias o'ende a Dios, pues santo
s/lo para su uso lo ha creado! )7
>or morder de ,l, en penas & en deseos
el primer ser m$s de cinco mil aHos )2
anhel/ a quien en sí purg/ el mordisco! )"
Tu ingenio est$ dormido, si no aprecia
por qu, etraHa ra1/n se eleva tanto,
& tanto se dilata por su cima! ))
. si no hubieran sido agua del *lsa )5
los vanos pensamientos por tu mente,
& el placer como a >íramo la mora, )-
solamente por estas circunstancias
la %usticia de Dios conocerías,
moralmerite, al hacer prohibido el $rbol! 52
0as como veo que tu inteligencia
se ha hecho de piedra, & empedrada, oscura,
& te ciega la lu1 de mis palabras, 52
quiero que, si no escritas, sí pintadas,
dentro de ti las lleves por lo mismo
que las palmas se traen en los bordones!; 53
. &o8 9Como la cera de los sellos,
donde no cambia la 'igura impresa,
por vos &a mi cerebro est$ sellado! 31
?>ero por qu, tan 'uera de mi alcance
vuestra palabra deseada vuela,
que m$s la pierde cuanto m$s se obstinad; 34
9>or que cono1cas :di%o: aquella escuela
que has seguido, & que veas c/mo puede
seguir a mis palabras su doctrina+ 35
& veas cu$nto dista vuestra senda
de la divina, cuanto se separa
el cielo m$s le%ano de la tierra!; -7
>or lo que &o le di%e8 9No recuerdo -1
que alguna ve1 de vos &o me ale%ase,
ni me remuerde nada la conciencia!; -"
9Ei acordarte no puedes de esas cosas
acu,rdate :repuso sonriente:
que ho& bebiste las aguas del =eteo+ -)
. si del humo el 'uego se deduce,
conclu&e esta olvidan1a claramente
que era culpable tu querer errado! --
*star$n desde ahora &a desnudas
mis palabras, cuanto lo necesite
tu ruda mente para comprenderlas!; 172
Dulgiendo m$s & con m$s lentos pasos
el sol atravesaba el mediodía, 174
que all$ & aquí, como lo miran, cambia, 172
cuando se detuvieron, como aquellos
que van a la vanguardia de una tropa,
si encuentran novedades o vestigios, 173
las mu%eres, %unto a un lugar sombrío,
cual ba%o 'ronda verde & negras ramas
se ve en los Alpes sobre sus riachuelos! 111
Delante de ,l al Cu'rates & al Tigris 112
creí ver brotando de una misma 'uente,
&, casi amigos, lentos separarse! 114
9Oh lu1, oh gloria de la estirpe humana,
?qu, agua es ,sta que mana en este sitio
de un principio, & que a sí de sí se ale%a@; 115
A tal pregunta me di%eron8 9>ide
que te eplique 0atelda;+ & respondi/, 11-
como hace quien de culpa se libera, 127
la hermosa dama8 9*sta & otras cosas
le di%e, & de seguro que las aguas
del =eteo escondidas no le tienen!; 12"
. Featri18 9Acaso otros cuidados,
que muchas veces privan de memoria,
los o%os de su mente oscurecieron! 12)
>ero allí va 'lu&endo el *uno,8
condBcele hasta ,l, & como sueles,
reaviva su virtud amortecida!; 12-
Como un alma gentil, que no se ecusa,
sino su gusto al gusto de otro pliega,
tan pronto una seHal se lo sugiere+ 1"2
de igual 'orma, al llegarme %unto a ella,
ech/ a andar la mu%er, & di%o a *stacio
con 'emenina gracia8 9Ae con ,l!; 1"2
Ei tuviese lector, m$s largo espacio
para escribir, en parte cantaría
de aquel dulce beber que nunca sacia+ 1"3
mas como est$n completos &a los pliegos
que al c$ntico segundo destinaba,
no me de%a seguir del arte el 'reno! 141
De aquel agua santísima volví
trans'ormado como una planta nueva
con un nuevo 'olla%e renovada,
puro & dispuesto a al1arme a las estrellas! 144
PARAÍSO
CANTO I
=a gloria de quien mueve todo el mundo
el universo llena, & resplandece
en unas partes m$s & en otras menos! "
*n el cielo que m$s su lu1 recibe 4
estuve, & vi unas cosas que no puede
ni sabe repetir quien de allí ba%a+ )
porque mientras se acerca a su deseo,
nuestro intelecto tanto pro'undi1a,
que no puede seguirle la memoria! -
*n verdad cuanto &o del santo reino
atesorar he podido en mi mente
ser$ materia ahora de mi canto! 12
#Oh buen Apolo, en la Bltima tarea 1"
ha1me de tu poder vaso tan lleno,
como eiges al dar tu amado lauro( 12
Jna cima hasta ahora del >arnaso 1)
me 'ue bastante+ pero &a de ambas
ha menester la carrera que 'alta! 13
*ntra en mi pecho, & habla por mi boca
igual que cuando a 0arsias de la vaina
de sus nBembros aBn vivos arrancaste! 21
#Oh divina virtud(, si me a&udaras
tanto que las im$genes del cielo
en mi mente grabadas mani'ieste, 24
me ver$s %unto al $rbol que pre'ieres 22
llegar, & coronarme con las ho%as
que merecer me har$n tB & mi argumento! 25
Tan raras veces, padre, eso se logra,
triun'ando como c,sar o poeta,
culpa & vergRen1a del querer humano, "7
que debiera ser causa de alegría
en el d,l'ico dios 'eli1 la 'ronda "2
penea, cuando alguno a aqu,lla aspira! ""
Mran llama enciende una chispa pequeHa8
qui1$ despu,s de mí con vo1 m$s digna
se ruegue a 'in que Cirra le responda! ")
=a l$mpara del mundo a los mortales "5
por muchos huecos viene+ pero de ,se
que con tres cruces une cuatro círculos, "-
con me%or curso & con me%or estrella 47
sale a la par, & la mundana cera
sella & calienta m$s al modo su&o! 42
Allí maHana & noche aquí había hecho 4"
tal hueco, & casi todo allí era blanco
el hemis'erio aquel, & el otro negro, 42
cuando Featri1 hacia el costado i1quierdo 4)
vi que volvía & que hacia el sol miraba8
nunca con tal 'i%e1a lo hi1o un $guila! 43
. así como un segundo ra&o suele
del primero salir volviendo arriba,
cual peregrino que tomar desea, 21
este acto su&o, in'uso por los o%os
en mi imaginaci/n, produ%o el mío,
& mir, 'i%o al sol cual nunca hacemos! 24
Allí est$n permitidas muchas cosas
que no lo son aquí, pues ese sitio
para la especie humana 'ue creado! 25
0ucho no lo aguant,, mas no tan poco
que alrededor no viera sus destellos,
cual un hierro candente el 'uego de%a+ )7
& de sBbito 'ue como si un día
se %untara a otro día, & Kuien lo puede
con otro sol el cielo engalanara! )"
*n las eternas ruedas por completo
'i%a estaba Featri18 & &o mis o%os
'i%aba en ella, le%os de la altura! ))
>or dentro me volví, al mirarla, como
Mlauco al probar la hierba que consorte
en el mar de los otros dioses le hi1o! )-
Trashumanarse re'erir per ver!a
no se puede+ así pues baste este e%emplo
a quien tal eperiencia d, la gracia! 52
Ei estaba s/lo con lo que primero 5"
de mí creaste, amor que el cielo riges,
lo sabes tB, pues con tu lu1 me al1aste! 52
Cuando la rueda que tB haces eterna
al desearte, mi atenci/n llam/
con el canto que a'inas & repartes, 53
tanta parte del cielo vi encenderse
por la llama del sol, que lluvia o río
nunca hicieron un lago tan etenso! 31
=a novedad del son & el gran destello
de su causa, un anhelo me in'lamaron
nunca sentido tan agudamente! 34
. entonces ella, al verme cual &o mismo,
para aquietarme el $nimo turbado,
sin que &o preguntase, abri/ la boca, 35
& comen1/8 9TB mismo te entorpeces
con una 'alsa idea, & no comprendes
lo que podrías ver si la desechas! -7
.a no est$s en la tierra, como piensas+
mas un ra&o que cae desde su altura
no corre como tB volviendo a ella!; -"
Ei 'ui de aquella duda desvestido,
con sus breves palabras sonrientes,
envuelto me encontr, por una nueva, -)
& di%e8 9.a contento requ5evi -5
de un asombro tan grande+ mas me asombro
c/mo estos leves cuerpos atravieso!; --
. ella, tras suspirar piadosamente,
me dirigi/ la vista con el gesto
que a un hi%o en'ermo dirige su madre, 172
& di%o8 9*iste un orden entre todas
las cosas, & esto es causa de que sea
a Dios el universo seme%ante! 172
Aquí las nobles almas ven la huella 17)
del eterno saber, & ,ste es la meta
a la cual esa norma se dispone! 173
Al orden que te he dicho tiende toda
naturale1a, de diversos modos,
de su principio m$s o menos cerca+ 111
& a puertos di'erentes se dirigen
por el gran mar del ser, & a cada una
les 'ue dado un instinto que las guía! 114
Cste conduce al 'uego hacia la luna+
& mueve los mortales cora1ones+
& ata en una las partes de la tierra+ 115
& no s/lo a los seres que carecen
de ra1/n lan1a 'lechas este arco, 11-
tambi,n a aquellas que quieren & piensan! 127
=a >rovidencia, que ha dispuesto todo,
con su lu1 pone en calma siempre al cielo,
en el cual gira aquel que va m$s raudo+ 12"
ahora hacia allí, como a un sitio ordenado,
nos lleva la virtud de aquella cuerda
que en 'eli1 blanco su disparo clava! 12)
Cierto es que, cual la 'orma no se pliega
a menudo a la idea del artista,
pues la materia es sorda a responderle, 12-
así de este camino se separa
a veces la criatura, porque puede
torcer, así impulsada, hacia otra parte+ 1"2
& cual 'uego que cae desde una nube,
así el primer impulso, que desvían
'alsos placeres, la abate por tierra! 1"2
0$s no debe admirarte, si bien %u1go, 1")
tu subida, que un río que ba%ara
de la cumbre del monte a la llanura! 1"3
Asombroso sería en ti si, a salvo
de impedimento, aba%o te sentaras,
como en el 'uego el aquietarse en tierra!; 141
Aolvi/ su rostro entonces hacia el cielo!
CANTO II
Oh vosotros que en una barquichuela 1
deseosos de oír, seguís mi leHo 2
que cantando navega hacia otras pla&as, "
volved a contemplar vuestras riberas8
no os ech,is al oc,ano que acaso
si me perd,is, estaríais perdidos! )
No 'ue surcada el agua que atravieso+
0inerva sopla, & condBceme Apolo
& nueve musas la Osa me seHalan! -
Aosotros, los que, pocos, os al1asteis
al ang,lico pan tempranamente
del cual aquí se vive sin saciarse, 12
pod,is hacer entrar vuestro navío
en alto mar, si seguís tras mi estela
antes de que otra ve1 se calme el agua! 12
=os gloriosos que a Colcos arribaron
no se asombraron como har,is vosotros,
viendo a Nas/n convertido en bo&ero! 13
=a innata sed perpetua que tenía
de aquel reino dei'orme, nos llevaba
tan veloces cual puede verse el cielo! 21
Featri1 arriba, & &o hacia ella miraba+
& acaso en tanto en cuanto un dardo es puesto
& vuela dispar$ndose del arco, 24
me vi llegado a donde una admirable
cosa atra%o mi vista+ entonces ella
que conocía todos mis cuidados, 25
vuelta hacia mí tan dulce como hermosa,
9Dirige a Dios la mente agradecida
:di%o: que al primer astro nos condu%o!; "7
>areci/ que una nube nos cubriera,
brillante, espesa, s/lida & pulida,
como un diamante al cual el sol hiriese! ""
Dentro de sí la perla sempiterna
nos recibi/, como el agua recibe
los ra&os de la lu1 quedando unida! ")
Ei &o era cuerpo, & es inconcebible "5
c/mo una dimensi/n abarque a otra,
cual si penetra un cuerpo en otro ocurre, "-
m$s debiera encendernos el deseo
de ver aquella esencia en que se observa
c/mo nuestra natura & Dios se unieron! 42
>odremos ver allí lo que creemos,
no demostrado, mas por sí evidente,
cual la verdad primera en que cree el hombre! 42
.o respondí! 9EeHora, tan devoto
cual me sea posible, os agrade1co
que del mundo mortal me ha&$is sacado! 43
0as decidme8 ?qu, son las manchas negras
de este cuerpo, que a algunos en la tierra
hacen contar patraHas de Caín@; 21
6i/ ligeramente, & 9Ei no acierta
:me di%o: la opini/n de los mortales
donde no abre la llave del sentido, 24
pun1arte no debieran &a las 'lechas
del asombro, pues sabes la torpe1a
con que va la ra1/n tras los sentidos! 25
0as dime lo que opinas por ti mismo!;
. &o8 9=o que aparece di'erente,
cuerpos densos & raros lo producen!; )7
. ella8 9*n verdad ver$s que lo que piensas
se apo&a en el error, si bien escuchas
el argumento que dir, en su contra! )"
=a es'era octava os muestra muchas luces, )4
las cuales en el c/mo & en el cu$nto
pueden verse de aspectos di'erentes! ))
Ei lo raro & lo denso hicieran esto, )5
un poder seme%ante habría en todas,
en desiguales 'ormas repartido! )-
Deben ser 'ruto las distintas 'uer1as 57
de principios 'ormales di'erentes,
que, salvo uno, en tu opini/n destru&es! 52
ABn m$s, si 'uera causa de la sombra 5"
la menor densidad, o tan a&uno
'uera de su materia en la otra parte 52
este planeta, o, tal como comparte
grueso & delgado un cuerpo, igual tendría
de ,ste el volumen ho%as di'erentes! 53
Ei 'uera lo primero, se vería 5-
al eclipsarse el sol & atravesarla
la lu1 como a los cuerpos poco densos! 31
. no sucede así! por ello lo otro
eaminemos+ & si lo otro rompo,
ver$s tu parecer equivocado! 34
Ei no traspasa el tro1o poco denso, 32
debe tener un límite del cual
no le de%e pasar m$s su contrario+ 35
& de allí el otro ra&o se re'le%a 33
como el color regresa del cristal
que por el lado opuesto esconde plomo! -7
Dir$s que se aparece m$s oscuro -1
el ra&o m$s aquí que en otras partes,
porque de m$s atr$s viene el re'le%o! -"
De esta ob%eci/n pudiera liberarte
la eperiencia, si alguna ve1 lo pruebas,
que es la 'uente en que manan vuestras artes! -)
Coloca tres espe%os+ dos que disten
de ti lo mismo, & otro, m$s le%ano,
que entre los dos encuentre tu mirada! --
Auelto hacia ellos, ha1 que tras tu espalda
te pongan una lu1 que los alumbre
& vuelva a ti de todos re'le%ada! 172
Aunque el tamaHo de las m$s distantes
pueda ser m$s pequeHo, notar$s
que de la misma 'orma resplandece! 172
Ahora, como a los golpes de los ra&os
se desnuda la tierra de la nieve
& del color & del 'río de antes, 173
al quedar de igual 'orma tu intelecto,
de una lu1 tan viva1 quiero llenarle,
que en ti relumbrar$ cuando la veas! 111
Dentro del cielo de la pa1 divina 112
un cuerpo gira en cu&o poderío
se halla el ser de las cosas que contiene! 114
*l siguiente, que tiene tantas luces, 112
parte el ser en esencias di'erentes,
contenidas en ,l, mas de ,l distintas! 115
=os círculos restantes de otras 'ormas 113
la distinci/n que tienen dentro de ellos
disponen a sus 'ines & simientes! 127
Así van estos /rganos del mundo
como &a puedes ver, de grado en grado,
que dan aba%o lo que arriba toman! 12"
Observa atento ahora c/mo paso
de aquí hacia la verdad que deseabas,
para que sepas luego seguir solo! 12)
=os giros e in'luencias de los cielos,
cual del herrero el arte del martillo, 123
deben venir de los motores santos+ 12-
& el cielo al que embellecen tantas luces, 1"7
de la mente pro'unda que lo mueve
toma la imagen & la imprime en ellas! 1"2
. como el alma llena vuestro polvo 1""
por di'erentes miembros, con'ormados
al e%ercicio de potencias varias, 1"2
así la inteligencia en las estrellas
despliega su bondad multiplicada,
& sobre su unidad va dando vueltas! 1"3
Cada virtud se liga a su manera
con el precioso cuerpo al que da el ser,
& en ,l se anuda, igual que vuestra vida! 141
>or la 'eli1 natura de que brota,
me1clada con los cuerpos la virtud
brilla cual la alegría en las pupilas! 144
*sto produce aquellas di'erencias 142
de la lu1, no lo raro ni lo denso8
& es el 'ormal principio que produce, 145
con'orme a su bondad, lo turbio o claro!; 143
CANTO III
*l sol primero que me ardi/ en el pecho, 1
de la verdad habíame mostrado,
probando & re'utando, el dulce rostro+ "
& &o por con'esarme corregido
& convencido, cuanto convenía,
para hablar claramente alc, la vista+ )
mas vino una visi/n que, al contemplarla,
tan 'uertemente a ella 'ui ligado,
que aquella con'esi/n puse en olvido! -
Como en vidrios di$'anos & tersos,
o en las límpidas aguas remansadas,
no tan pro'undas que el 'ondo se oculte, 12
se vuelven de los rostros los re'le%os
tan d,biles, que perla en blanca 'rente
no m$s clara los o%os la verían+ 12
vi así rostros dispuestos para hablarme+
por lo que &o su'rí el contrario engaHo 15
de quien ardi/ en amor de 'uente & hombre! 13
*n cuanto me hube dado cuenta de ellos,
cre&endo que eran rostros re'le%ados,
para ver de qui,n eran me volví+ 21
& nada vi, & mir, otra ve1 delante,
'i%o en la lu1 de aquella dulce guía
que, sonriendo, ardía en su mirada! 24
9No te asombre :me di%o:: que sonría
de tu in'antil creencia, pues tus plantas
en la verdad aBn no has asentado, 25
mas vuelves a lo vano, como sueles8
lo que ves son sustancias verdaderas,
puestas aquí pues rompieron sus votos! "7
0as h$blales & cr,ete lo que escuches+
porque la cierta lu1 que las aplaca
no de%a que sus pies se aparten de ella!; ""
. a la que parecía m$s dispuesta "4
para hablar, me volví, & comenc, casi
como aquel a quien turba un gran deseo8 ")
9Oh bien creado espíritu, que sientes
de los eternos ra&os la dul1ura
que, no gustada, nunca se comprende, "-
'eli1 me harías si me revelaras
cu$l es tu nombre & cu$l es vuestra suerte!;
. ella, al momento & con o%os risueHos8 42
9>uerta ninguna cierra nuestro amor
a un %usto anhelo, como el de quien quiere
que se pare1ca a sí toda su corte! 42
Dui virgen religiosa en vuestro mundo+
& si hace algBn es'uer1o tu memoria,
no ha de ocultarme a ti el ser aBn m$s bella, 43
mas reconocer$s que so& >iccarda,
que, puesta aquí con estos otros santos
santa so& en la es'era que es m$s lenta! 21
Nuestros a'ectos, que s/lo se in'laman
con el placer del *spíritu Eanto,
go1an del orden que ,l nos ha dispuesto! 24
. nos ha sido dado este destino
que tan ba%o parece, pues quebramos
nuestros votos, que en parte 'ueron vanos!; 25
. di%e8 9*n vuestros rostros admirables
un no s, qu, divino resplandece
que vuestra imagen primera transmuta8 )7
por ello en recordar no estuve pronto+ )1
pero ahora me a&uda lo que has dicho,
& &a te recono1co '$cilmente! )"
0as dime8 los que est$is aquí go1osos
?dese$is un lugar que est, m$s alto
& ver m$s & ser m$s de Dios amigos@; ))
Eonri/ un poco con las otras sombras+
& luego me repuso tan alegre,
cual si de amor ardiera al primer 'uego8 )-
9Aquieta, hermano, nuestra voluntad
la caridad, haciendo que queramos
sin m$s ansiar, aquello que tenemos! 52
Ei estar m$s elevadas dese$semos,
este deseo sería contrario
a lo que quiere quien aquí nos puso+ 52
lo cual, como ver$s, es imposible,
si estar en caridad aquí es necesse 55
& consideras su naturale1a! 53
*sencial es al bienaventurado
con el querer divino con'ormarse,
para que se hagan unos los quereres+ 31
& así el estar en uno u otro grado
en este reino, a todo el reino place
como al 6e& que nos 'orma en sus deseos! 34
. en su querer se encuentra nuestra pa18
& es el mar al que todo se dirige
lo que ,l crea o lo que hace la natura!; 35
Ai claramente entonces c/mo el cielo
es todo paraíso, etsi la gracia 3-
del sumo bien no llueva de igual modo! -7
0as como cuando sacia un alimento
& aBn tenemos m$s ganas de algBn otro,
que uno pedimos & otro agradecemos, -"
hice &o así con gestos & palabras,
para saber cu$l 'uese aquel te%ido
que hasta el 'in no labr/ su lan1adera! -)
9>er'ecta vida & m,ritos encumbran -5
:me di%o:: a una mu%er por cu&a regla
se visten velo & h$bito en el mundo, --
para que hasta el morir se vele & duerma
con esposo que acepta cualquier voto
que a su placer la caridad con'orma! 172
Del mundo, por seguirla, %ovencita
me escap,, re'ugi$ndome en sus h$bitos,
& prometí seguir por su camino! 172
<ombres no al bien, al mal, acostumbrados,
luego del dulce claustro me raptaron!
Dios sabe c/mo 'ue mi vida luego! 173
. aquel otro esplendor que se te muestra
a mi derecha & a quien ilumina
toda la lu1 que brilla en nuestra es'era, 111
lo que di%e de mí, tambi,n lo digo+
'ue mon%a, & de igual 'orma le quitaron
de la 'rente la sombra de las tocas! 114
0as cuando 'ue devuelta luego al mundo
contra su voluntad & buena usan1a,
nunca el velo del alma le quitaron! 115
*sta es la lu1 de aquella gran Constan1a 113
que engendr/ del segundo al &a tercero
& Bltimo de los vientos de Euabia!; 127
Así me di%o, & luego8 9Ave 0aría;
cant/ & cantando se desvaneci/
como en el agua honda algo pesado! 12"
0i vista que sigui/ detr$s de ella
cuanto le 'ue posible, &a perdida,
se dirigi/ al ob%eto m$s querido, 12)
& por entero se volvi/ a Featri1+
pero ella 'ulgi/ tanto ante mis o%os,
que al principio no pude soportarlo, 12-
& por esto 'ui tardo en preguntarle!
CANTO IA
*ntre dos platos, igualmente ricos
& distantes, por hambre moriría
un hombre libre sin probar bocado+ "
así un cordero en medio de la gula
de 'ieros lobos, por igual temiendo+
& así estaría un perro entre dos gamos8 )
No me reprocho, pues, si me callaba,
de igual modo suspenso entre dos dudas,
porque era necesario, ni me alabo! -
Call,, pero pintado mi deseo
en la cara tenía, & mi pregunta,
era así m$s intensa que si hablase! 12
<i1o Featri1 lo mismo que Daniel 1"
cuando aplac/ a Nabucodonosor
la ira que le hi1o cruel in%ustamente+ 12
. di%o8 9Fien cono1co que te atraen
uno & otro deseo, & preocupado
tB mismo no los de%as que se muestren! 13
Te dices8 WEi perdura el buen deseo,
la violencia de otros, ?por qu, causa
del m,rito recorta la medida@W 21
Tambi,n te causa dudas el que el alma
parece que se vuelva a las estrellas,
siguiendo la doctrina de >lat/n! 24
*stas son las cuestiones que en tu velle 22
igualmente te pesan+ pero antes
la que tiene mas hiel he de eplicarte! 25
*l sera'ín que a Dios m$s se aproima, 23
0ois,s, Eamuel, & aquel de los dos Nuanes
que tB pre'ieras, & tambi,n 0aría, "7
no tienen su acomodo en otro cielo
que estas almas que ahora se mostraron,
ni m$s o menos aHos lo dis'rutan+ ""
mas todos hacen bello el primer círculo,
& go1an de manera di'erente
sintiendo el Eoplo *terno m$s o menos! ")
Ei aquí los viste no es porque esta es'era
les corresponda, mas como indicando
que en la celeste ocupan lo m$s ba%o! "-
Así se debe hablar a vuestro ingenio,
pues s/lo aprende lo que luego es digno
de intelecto, a trav,s de los sentidos! 42
>or esto condesciende la *scritura
a vuestra 'acultad, & pies & manos
le otorga a Dios, mas piensa de otro modo+ 42
& nuestra Iglesia con 'igura humana
a Mabriel & a 0iguel os representa,
& de igual modo al que san/ a Tobías! 43
=o que el Timeo dice de las almas
no es similar a lo que aquí se muestra, 27
mas parece que diga lo que siente! 21
Cl dice que a su estrella vuelve el alma,
pues desde allí supone que ha ba%ado
cuando natura su 'orma le diera+ 24
& acaso lo que piensa es di'erente
del modo que lo dice, & ser pudiera
que su intenci/n no sea desdeHable! 25
Ei ,l entiende que vuelve a estas es'eras
de su in'lu%o el desprecio o la alaban1a,
qui1$ a alguna verdad el arco acierte! )7
Torci/, mal comprendido, este principio
a casi todo el mundo, & así Nove,
0ercurio & 0arte 'ueron invocados! )"
0enos veneno encierra la otra duda )4
que te conmueve, porque su malicia
no podría apartarte de mi lado! ))
*l que nuestra %usticia in%usta sea )5
a los o%os mortales, argumento
es de 'e, no de her,tica per'idia! )-
0as como puede vuestra inteligencia
penetrar '$cilmente esta verdad,
como deseas, he de darte gusto! 52
Aun cuando aquel que la violencia su're
a quien la 'uer1a nada le concede,
no est$n por ello estas almas sin culpa8 52
pues, sin querer, la voluntad no cede,
mas hace como el 'uego, si le tuerce, 55
aunque sea mil veces, la violencia! 53
Ei se doblega, pues, o mucho o poco,
sigue la 'uer1a+ & así hicieron ,stos,
que al lugar santo regresar pudieron! 31
Ei su deseo 'irme hubiera sido,
como 'ue el de =oren1o en su parrilla, 3"
o con su mano a 0ucio hi1o severo, 34
a su camino habrían regresado
del que sacados 'ueron, al ser libres+
mas voluntad tan s/lida es etraHa! 35
. por esta ra1/n, si como debes
la comprendes, se rompe el argumento
que te habría estorbado aBn muchas veces! -7
0as ahora se atraviesa ante tus o%os
otro obst$culo, tal que por ti mismo
no salvarías, sin cansarte antes! -"
.o te he enseHado como cosa cierta
que no puede mentir un alma santa,
pues cerca est$ de la verdad primera+ -)
& despu,s escuchaste de >iccarda
que Constan1a guard/ el amor del velo+
& así parece que me contradice! --
0uchas veces, hermano, ha acontecido
que, hu&endo de un peligro, de mal grado
se hacen cosas que hacerse no debieran+ 172
como Alme/n, que, al suplicar su padre 17"
que lo hiciera, mat/ a su propia madre,
& por piedad se hi1o despiadado! 172
*n este punto quiero que cono1cas
que la 'uer1a al querer se me1cla, haciendo
que no tengan disculpa las o'ensas! 173
=a Aoluntad absoluta no consiente
el daHo+ mas consiente cuando teme
que en m$s penas caer$ si lo rehBsa! 111
Así, cuando >iccarda di%o aquello
de la primera hablaba, & &o de la otra+
& las dos te di%imos la verdad!; 114
Dlu&/ así el santo río que salía
de la 'uente en que toda verdad mana+
así mis dos deseos se aplacaron! 115
9Oh amada del primer Amante, oh diosa,
cu&as palabras ::di%e así me inundan,
& enardecen, que m$s & m$s me avivan, 127
no son mis 'acultades tan pro'undas
que a devolverte don por don bastasen+
mas responda por mí Kuien ve & Kuien puede! 12"
Fien veo que %am$s se satis'ace
sino con la verdad nuestro intelecto,
sin la cual no ha& ninguna certidumbre! 12)
Cual 'iera en su cubil, reposa en ella
en cuanto que la alcan1a+ & puede hacerlo+
si no, &rustra sería los deseos! 12-
>or ello nacen dudas, cual retoHos,
al pie de la verdad+ & a lo m$s alto,
cima a cima, nos lleva de este modo! 1"2
*sto me invita & esto me da 'uer1as
a preguntar, seHora, reverente,
aBn por otra verdad que me es oscura! 1"2
Kuiero saber si pueden repararse
los votos truncos con acciones buenas,
que no pesaran poco en la balan1a!; 1"3
. Featri1 me mir/, llenos sus o%os
de amorosas centellas tan divinas,
que, vencida, mi 'uer1a dio la espalda, 141
casi perdido con la vista en tierra!
CANTO A
9Ei te deslumbro en el 'uego de amor
m$s que del modo que veis en la tierra,
tal que ven1o la 'uer1a de tus o%os, "
no debes asombrarte+ pues procede
de un ver per'ecto, que, como comprende, 2
así en pos de aquel bien mueve los pasos! )
Fien veo de qu, 'orma resplandece
la sempiterna lu1 en tu intelecto,
que, una ve1 vista, amor por siempre enciende+ -
& si otra cosa vuestro amor seduce,
de aquella lu1 tan s/lo es un vestigio,
mal conocido, que allí se re'le%a! 12
Kuieres saber si con otras o'rendas,
halla reparo quien rompe su voto,
tal que en el %uicio su alma est, segura!; 12
Así Featri1 principio dio a este canto+
& como el que el discurso no interrumpe,
prosigui/ así sus santas enseHan1as8 13
9*l don ma&or que Dios en su largue1a
hi1o al crearnos, & el que m$s con'orme
est$ con su bondad, & ,l m$s lo estima, 21
tal 'ue la libertad del albedrío+
del cual, a los que dio la inteligencia,
'ueron & son dotados solamente! 24
Ahora ver$s, si tB deduces de esto,
el gran valor del voto, si se hace
cuando consiente Dios lo que consientes8 25
porque al cerrar el pacto Dios & el hombre
se hace holocausto de aquel gran tesoro,
que antes te di%e+ & lo hace un acto su&o! "7
?Así pues qu, reparo se hallaría@
Ei piensas que usas bien lo que o'reciste,
con latrocinios quieres dar limosna! ""
.a lo m$s importante te he eplicado+
mas puesto que la Iglesia los dispensa
& esto a lo que te digo contradice, ")
en la mesa es preciso que aBn te sientes,
pues el seco alimento que comiste,
para su digesti/n requiere a&uda! "-
Abre tu mente a lo que te revelo
& gu$rdalo bien dentro+ pues no ha& ciencia
si lo que has aprendido no retienes! 42
Dos cosas intervienen en la esencia 4"
de este gran sacri'icio8 una es la cosa
que se o'rece+ & la otra el pacto mismo! 42
*sta segunda nunca se cancela
si no es cumplida+ & con respecto a ella
antes te habl, con toda precisi/n8 43
por ello los hebreos precisaron
el seguir o'reciendo, aunque la o'renda
se pudiera cambiar, como &a sabes! 21
=a otra, que te mostr, como materia,
bien puede ser de un modo que no ha& &erro
si por otra materia se permuta! 24
0as la carga no debe transmutarse
libremente, & precisa de la vuelta
de la llave amarilla & de la blanca+ 25
& sabr$s que los cambios nada valen,
si la cosa de%ada en la cogida
como el cuatro en el seis no se contiene! )7
. por ello a las cosas tan pesadas
que la balan1a inclinan por sí mismas,
satis'acer no puede otra ninguna )"
No bromeen con el voto los mortale s+
sed 'ieles+ mas no hacerlos ciegamente,
como Ne't, o'reciendo lo primero+ ))
quien hubiera me%or dicho W0al hiceW,
que hacer peor cumpli,ndolo+ & tan necio
podr$s llamar al %e'e de los griegos, )-
por quien llor/ I'igenia su belle1a,
& con ella las necios & los sabios
que han escuchado de tal sacri'icio! 52
Eed, cristianos, m$s 'irmes al moveros8
no se$is como pluma a cualquier soplo,
& no pens,is que os lave cualquier agua! 52
Ten,is el vie%o & nuevo Testamento,
& el pastor de la Iglesia que os conduce+
& esto es bastante &a para salvaros! 53
Ei otras cosas os grita la codicia, 5-
#sed hombres, & no ove%as insensatas,
para que no se burlen los %udíos( 31
#No hag$is como el cordero que abandona
la leche de su madre, & por simple1a,
consigo mismo a su placer combate(; 34
Así me habl/ Featri1 tal como escribo+
luego se dirigi/ toda anhelante
a aquella parte en que el mundo m$s brilla! 35
Eu callar & el mudar de su semblante
a mi espíritu ansioso silenciaron,
que &a nuevas preguntas preparaba+ -7
& así como la 'lecha da en el blanco
antes de que la cuerda quede inm/vil,
así corrimos al segundo reino! -"
Allí vi tan alegre a mi seHora,
al encontrarse en la lu1 de aquel cielo,
que se volvi/ el planeta aBn m$s luciente! -)
. si la estrella se mud/ riendo,
#&o qu, no haría que de mil maneras
so& por naturale1a transmutable( --
Igual que en la tranquila & pura balsa
a lo que se les echa van los peces
& piensan que es aquello su alimento, 172
así &o vi que mil & aBn m$s 'ulgores
venían a nosotros, & escuchamos8
9ved qui,n acrecer$ nuestros amores;! 172
. así como venían a nosotros
se veía el placer que las colmaba
en el claro 'ulgor que desprendían! 173
>iensa, lector, si lo que aquí comien1a
no siguiese, en qu, 'orma sentirías
de saber m$s un anhelo angustioso+ 111
& ver$s por ti mismo qu, deseo
tenía de saber qui,n eran ,stas,
cuando las vi delante de mis o%os! 114
9Oh bien nacido a quien el ver los tronos
del triun'o eternal 'ue concedido,
antes de que de%ase la milicia! 115
de la lu1 que se etiende en todo el cielo
nos encendemos+ por lo cual, si quieres
de nosotros saber, s$ciate a gusto!; 127
De este modo una de esas almas pías 121
me di%o+ & Featri18 9<abla sin miedo,
& cree todas las cosas que te diga!; 12"
9Fien puedo ver que anidas en tu propia
lu1, & que la desprendes por los o%os,
porque cuando te ríes resplandecen+ 12)
mas no quien eres, ni por qu, te encuentras
alma digna, en el grado de la es'era
que a los hombres ocultan otros ra&os!; 12-
*sto di%e mirando a aquella lumbre
que primero me habl/+ & entonces ella
se hi1o m$s luminosa que al principio! 1"2
. como el sol que se oculta a sí mismo
por la ecesiva lu1, cuando disipa
el calor los vapores m$s templados, 1"2
al aumentar su go1o, se ocult/
en su propio 'ulgor la santa imagen+
& así me respondi/, toda encerrada 1"3
del modo en que el siguiente canto canta!
CANTOAI
9Despu,s que Constantino volvi/ el $guila
contra el curso del cielo, que ella antes
sigui/ tras el esposo de =avinia, "
m$s de cien & cien aHos se detuvo
en el con'ín de *uropa aquel divino
p$%aro, %unto al monte en que naciera+ )
a la sombra de las sagradas plumas
gobern/ el mundo allí de mano en mano,
& así cambiando vino hasta las mías! -
C,sar 'ui, so& el mismo Nustiniano
que quit/, inspirado del *spíritu,
lo ecesivo & super'luo de las le&es! 12
. antes de que a esta obra me entregara,
una naturale1a en Cristo s/lo
creía, & esta 'e me era bastante+ 12
mas aquel santo Agapito, que 'ue
sumo pastor, a la 'e verdadera
me encamin/ con sus palabras santas! 13
.o le creí+ & claramente veo
lo que había en su 'e, como tu ves
en la contradicci/n lo 'also & cierto! 21
. en cuanto que ech, andar &a con la Iglesia,
por gracia a Dios le plugo el inspirarme
la gran tarea & me entregu, de lleno+ 24
& a Felisario encomend, las tropas,
quien go1/ tanto del 'avor del cielo,
que 'ue seHal de que en ,l reposara! 25
Ahora &a he contestado a tu primera
pregunta8 mas me obliga a que te aHada
su condici/n algunas otras cosas, "7
para que veas con cu$nta in%usticia se
mueve contra el signo sacrosanto
quien de ,l se apropia o quien a ,l se opone! ""
0ira cu$nta virtud digno le hi1o
de reverencia+ &a desde la hora
en que muri/ >alante por su reino! ")
Eabes que en Alba tuvo su morada
m$s de trescientos aHos, hasta el día
que por ,l combatieron tres & tres "-
. sabes lo que obr/ en siete reinados,
del mal de las Eabinas a =ucrecia,
venciendo en torno a los pueblos vecinos! 42
. lo que obr/ llevado contra Freno
por los magnos romanos, contra >irro,
& las otras repBblicas & príncipes+ 42
donde Torcuato & Kuincio, a quien dio nombre
su pelo descuidado, Dabios, Decios
ganaron 'ama que con gusto incienso! 43
=uego humill/ el orgullo de los $rabes 4-
que tras Aníbal las alpestres rocas
de las que ba%as tB, >o, atravesaron! 21
Fa%o aqu,l, siendo aBn %/venes, triun'aron 22
*scipi/n & >ompe&o+ & a ese monte
a cu&o pie naciste, le 'ue amargo! 24
=uego, cercano el tiempo en el que el cielo
quiso ordenar el mundo a su manera,
C,sar por gusto de 6oma lo obtuvo! 25
. lo que obr/ desde el Aaro hasta el 6in, 23
lo vio el Isara, el *ra & lo vio el Eena
& los ríos que al 6/dano engrandecen! )7
=o que obr/ luego al marcharse de 6$vena )1
& cru1/ el 6ubic/n, 'ue tan aprisa
que ni pluma ni lengua alcan1arían! )"
=uego march/ con sus tropas a *spaHa,
luego a Dura11o, & tal golpe en Darsalia )2
dio, que hasta el Nilo se doli/ del daHo! ))
A Antandro & al Eimoes, patria su&a, )5
vio otra ve1, & el lugar que a <,ctor sepulta+
& parti/ para mal de Tolomeo! )-
De allí 'ue como un ra&o contra Nuba+ 57
& desde allí se volvi/ al occidente
donde escuch/ la trompa pompe&ana! 52
>or lo que obr/ en las manos del siguiente, 5"
en el in'ierno ladran Fruto & Casio,
& se dolieron 0/dena & >erugia! 52
ABn lo llora la triste de Cleopatra, 5)
que, escapando de aqu,l, con la culebra
se dio la muerte atro1 e inesperada! 53
Con ,l lleg/ a la orilla del mar 6o%o, 5-
con ,l en tanta pa1 al mundo puso,
que las puertas de Nano se cerraron! 31
0as lo que el signo del que esto& hablando, 32
hi1o primeramente & luego haría,
por el reino mortal al que sub&uga, 34
se vuelve en apariencia oscuro & poco,
si en manos del tercer C,sar la vemos
con vista clara & con a'ecto puro+ 35
pues la viva %usticia que me inspira,
le concedi/, en las manos del que digo,
la gloria de vengar su santa c/lera! -7
. as/mbrate de lo que digo ahora8 -1
corri/ despu,s con Tito a hacer vengan1a
de la vengan1a del pecado antiguo! -"
. al morder los lombardos a la Eanta -4
Iglesia con sus dientes, Carlomagno
la socorri/, venciendo, con sus alas! -)
Ahora puedes %u1gar a esos que antes
me escuchaste acusar, & sus pecados,
que son causa de todas vuestras penas! --
Jno al signo comBn los amarillos 177
lirios opone, & otro se lo apropia,
& es di'ícil saber qui,n m$s se engaHa! 172
Jrdan los gibelinos, urdan tretas
ba%o otro signo, que mal sigue a ,ste
aquel que de ,l aparta la %usticia+ 172
& que este nuevo Carlos no lo abata 17)
con sus gRel'os, mas tema de sus garras
que a leones m$s 'uertes han vencido! 173
#0uchas veces los hi%os han llorado 17-
por las culpas del padre, & no se crea
que Dios cambie su emblema por las lises( 111
*sta pequeHa estrella se engalana
de los buenos espíritus activos
para que 'ama & honra les alcance+ 114
& cuando a esto dirigen sus deseos,
desvi$ndose así, m$s apagados
del verdadero amor los ra&os sienten! 115
0as comparar los m,ritos & el premio
de nuestra dicha tambi,n 'orma parte,
no vi,ndolos ma&ores ni menores! 127
Tal nos endul1a la viva %usticia
el a'ecto, & por ello no se puede
&a a la malicia nunca desviarlo! 12"
Diversas voces cantan dulces notas+
tal los diversos grados de esta vida
dulce armonía en estas ruedas 'orman! 12)
. dentro de esta perla en la que estamos
luce la lu1 de 6omeo, de quien 123
'ue su gran obra mal agradecida! 12-
>ero sus enemigos proven1ales
no ríen+ pues camina erradamente
el que se duele del bien de los otros! 1"2
Cuatro hi%as tuvo, & las cuatro reinaron, 1""
6aimundo Ferenguer, & esto lo hi1o
6omeo, un hombre humilde & peregrino 1"2
. luego las calumnias le movieron a
pedirle las cuentas a este %usto,
quien devolvi/ siete & cinco por die1, 1"3
tras de lo cual parti/, vie%o & mendigo+
& si el mundo supiera su cora%e
mendigando su vida hoga1a a hoga1a 141
mucho lo alaba, & m$s lo alabaría!
CANTO AII
%6ssanna, sanctus Deus sa!aot,
superilunstrans claritate tua
&elices ignes !orum malact-. "
De este modo, volvi,ndose a sus notas,
escuch, que cantaba esa sustancia,
sobre la cual doble lu1 se enduaba+ )
& reemprendi/ su dan1a con las otras,
& como velocísimas centellas
las ocult/ la sBbita distancia! -
Dudoso estaba & me decía8 9#Dile(
Dile, dile :decía: a mi seHora
que mi sed sacie con su dulce estilo!; 12
0as el respeto que de mí se adueHa
tan s/lo con la F o con el IP, 14
como el sueHo la 'rente me inclinaba! 12
>oco tiempo Featri1 consinti/ esto,
& empe1/, ilumin$ndome su risa,
que aun en el 'uego me haría dichoso8 13
9EegBn mi parecer siempre in'alible,
c/mo %usta vengan1a %ustamente
ha sido castigada, est$s pensando+ 21
mas &o desatar, pronto tu mente+
& escBchame, porque lo que te diga
te har$ el rega lo de una gran certe1a! 24
>or no poner a la virtud que quiere
un 'reno por su bien, el no nacido,
se conden/ a sí mismo & su progenie+ 25
por lo cual los humanos muchos siglos 23
en el error &acieron como en'ermos,
hasta que al Aerbo descender le plugo, "7
& la naturale1a etraviada
de su creador, aHadi/ a su persona,
s/lo por obra de su amor eterno ""
Ahora atiende a lo que ahora se ra1ona8
a su hacedor unida esta natura,
cual 'ue creada 'ue sincera & buena+ ")
mas desterrada 'ue del >araíso
estando sola, pues torci/ el camino
de la verdad & de su propia vida! "-
. así la pena de la cru1, medida
con la naturale1a que asumiera,
aplic/se m$s %usta que ninguna+ 42
& así ninguna 'ue tan in%uriosa,
si a la persona que su'ri/ atendemos,
a la que se %untara esa natura! 42
0as tuvo un acto e'ectos di'erentes8
placi/ una muerte a Dios & a los %udíos+
hi1o temblar la tierra & abri/ el cielo! 43
.a no te debe parecer etraHo,
al escuchar que una %usta vengan1a
castig/ luego un %usto tribunal! 21
0as ahora veo oprimida tu mente
de un pensamiento en otro por un nudo,
que ardientemente desatar esperas! 24
Te dices8 WFien comprendo lo que escucho+
mas porque Dios quisiera, se me esconde,
de redimirnos esta 'orma s/lo!W 25
Eepultado est$, hermano, este decreto
a los o%os de aquellos cu&o ingenio
en la llama de amor no ha madurado! )7
. en verdad, como en este punto mucho
se considera & poco se comprende,
dir, por qu, este modo 'ue el m$s digno! )"
=a divina bondad, que de sí aparta )4
cualquier rencor, ardiendo en sí, destella
las eternas belle1as desplegando! ))
=o que sin mediaci/n de ella destila )5
luego no tiene 'in, porque su impronta
nunca se borra en donde pone el sello! )-
=o que sin mediaci/n llueve de ella
del todo es libre porque no depende
de la in'luencia de las nuevas cosas! 52
0$s le placen, pues m$s se le aseme%an+
que el santo amor que toda cosa irradia,
es m$s brillante en la m$s parecida! 52
Tiene venta%a en todos estos dones 5)
la humana criatura, & si uno 'alta,
privada debe ser de su noble1a! 53
E/lo el pecado es el que la encadena
del sumo bien haci,ndola distinta,
por lo que con su lu1 poco se adorna+ 31
& a aquella dignidad &a nunca vuelve
si no llena el vacío de la culpa
con %ustas penas contra el mal deleite! 34
Auestra naturale1a, al pecar tota
en su simiente, de estas dignidades,
como del paraíso, 'ue apartada+ 35
sin poder recobrarla, si lo piensas
bien sutilmente, por ningBn camino
que por estos dos vados no atraviese8 -7
o que Dios solo generosamente
perdonara, o el hombre por sí mismo
diese satis'acci/n de su locura! -"
Ahora clava la vista en el abismo
del eterno saber, a mis palabras
cuanto puedas atentamente 'i%o! -)
No podría en sus límites el hombre
satis'acer, pues no puede ir aba%o
luego con humildad obedeciendo, --
cuanto desobediente quiso al1arse+
& es esta la ra1/n que incapacita
a reparar al hombre por sí mismo! 172
A Dios, pues, convenía con sus medios
al hombre devolver la vida entera,
con uno digo, o con los dos acaso! 172
0as pues la obra es tanto m$s querida
por quien la hace, cuanto m$s nos muestra
el pecho bondadoso del que sale, 173
la divina bondad que el mundo sella,
de proceder por todos sus caminos
gust/ para volvernos a lo alto! 111
. entre la Bltima noche & el primero 112
de los días, un hecho tan sublime
por uno & otro, ni hubo ni lo habr$8 114
pues 'ue m$s generoso al darse ,l mismo,
para hacer digno al hombre de elevarse,
Dios, que si hubiera s/lo perdonado+ 115
& ningBn otro modo le bastaba
a la %usticia, si el Divino <i%o
no se hubiese humillado al encarnarse! 127
Ahora para calmar cualquier deseo,
vuelvo para aclararte s/lo un punto
para que puedas, como &o, entenderlo! 12"
TB dices8 WAeo el 'uego, & veo el agua,
la tierra, el aire & sus combinaciones
que se corrompen & que duran poco+ 12)
& creadas han sido sin embargo+
por lo que, si es verdad lo que me has dicho
de corrupci/n debieran verse libres!W 12-
=os $ngeles, hermano, & este puro 1"7
país en el que estamos, 'ueron hechos
tal como son, en su entera eistencia+ 1"2
pero los elementos que has nombrado
& aquellas cosas que proceden de ellos
de creada potencia toman 'orma! 1"2
Creada 'ue la materia que tienen+
creada 'ue la potencia 'ormante
en los astros que en torno su&o giran! 1"3
=as luces santas sacan con su ra&o
de su virtualidad & con sus giros
el alma de las plantas & los brutos+ 141
pero sin mediaci/n la vuestra ehala 142
la suprema bondad, & la enamora
de sí, tal que por siempre la desea! 144
. deducir aBn puedes de este punto
vuestra resurrecci/n, si otra ve1 piensas
c/mo la humana carne 'ue creada 145
al ser creados los primeros padres!;
CANTO AIII
Eolía creer el mundo erradamente
que la bella CipriHa el amor loco 2
desde el tercer epiciclo irradiaba+ "
& por esto no honraban s/lo a ella
con sacri'icios & votivos ruegos
en su antiguo etravío los antiguos+ )
mas a Dione honraban & a Cupido,
por madre a una, al otro como hi%o,
& en el seno de Dido lo creían+ -
& por la que he citado en el comien1o,
le pusieron el nombre a aquella estrella
que al sol recrea de nuca o de 'rente! 12
<asta ella ascendí sin darme cuenta+
pero me con'irm/ que en ella estaba
el ver aBn m$s hermosa a mi seHora! 12
. cual la chispa se observa en la llama,
& una vo1 se distingue entre las voces,
si una se para & otra el canto sigue, 13
en esa lu1 vi &o otras luminarias
dar vuelta m$s o menos velo1mente,
acordes, pienso, a su visi/n interna! 21
De 'ría nube vientos no descienden,
tan raudos, &a visibles, &a invisibles,
que ni lentos ni torpes pareciesen 24
a quien hubiese esas luces divinas
visto venir, de%ando aquella dan1a
que empe1aba en los altos sera'ines+ 25
& en los primeros que se aparecieron
tal osanna se oía, que las ansias
de escucharlo otra ve1 nunca he perdido! "7
*ntonces uno se acerc/ a nosotros "1
& di%o8 9*stamos todos preparados
para darte placer & recrearte! ""
Mirarnos con los príncipes celestes
con un mismo girar & una sed misma,
de la cual tB en el mundo &a cantaste8 ")
%Los que moveis pensando el tercer 7eio.4 "5
& tal amor nos colma, que no menos
dulce, por complacerte, es el pararnos!; "-
=uego de haber mis o%os reverentes
puesto en mi dama, & que ella les hubiera
satis'echo mostrando su aquiescencia, 42
volvi,ronse a la lu1 que una tan grande
promesa había hecho, &8 9Kui,nes sois;
di%o mi vo1 de gran a'ecto llena! 42
#. cu$nto & c/mo vi que se crecía
con esta dicha nueva que aumentaba
su dicha, al dirigirle mi pregunta( 43
Di%o, así trans'ormada8 9>oco tiempo
del mundo 'ui+ & si m$s hubiera sido,
muchos males que habr$, no los habría! 21
0i contento no de%a que me veas
porque brillando alrededor me oculta
como animal en su seda encerrado! 24
0ucho me amaste, & tuviste motivos+
pues si hubiese vivido, hubieras visto
de mi cariHo m$s que s/lo ho%as! 25
Aquella orilla i1quierda que al me1clarse 23
baHan el río 6/dano & el Eorga,
por seHor a su hora me esperaba, )7
. aquel cuerno de Ausonia limitado )1
por Catona, por Faria, por Maeta,
donde el Aerde & el Tronto desembocan! )"
.a lucía en mi 'rente la corona )4
de aquella tierra que el Danubio riega
cuando abandona la margen tedesca! ))
. la hermosa Trinacria, que se anubla )5
entre >eloro & >achino, en el gol'o
que el ímpetu del *uro m$s recibe, )-
no por Ti'eo sino del a1u're, 57
aBn hubiera esperado sus monarcas, 51
de Carlos & 6odol'o en mí nacidos, 52
si el mal gobierno, que atormenta siempre 5"
a los pueblos su%etos no 'or1ase
a gritar a >alermo8 W0uerte, muerte!W 52
. si mi hermano hubiese esto previsto, 5)
de CataluHa la pobre1a avara
evitaría que daHo le hiciese+ 53
pues proveer debieran ciertamente,
,l u otros, a 'in de que a su barca
cargada, aBn otra carga no se agregue! 31
. su car$cter que de largo a parco
ba%/, precisaría capitanes
no preocupados de amasar dinero!; 34
9>uesto que creo que la alta alegría
que tu hablar, seHor mío, me ha causado,
donde se inicia & cesa todo bien 35
la ves del mismo modo que la veo,
me es m$s grata+ & tambi,n me causa go1o
pues contemplando a Dios la has advertido! -7
Musto me diste, ponme en claro ahora,
pues me han causado dudas tus palabras,
c/mo dulce semilla da amargura!; -"
*sto le di%e+ & ,l a mi 9Ei puedo
mostrarte una verdad, a tu pregunta
el rostro le dar$s & no la espalda! -)
*l bien que todo el reino que tB asciendes -5
alegra & mueve, con su providencia
hace que in'lu&an estos grandes cuerpos! --
. no s/lo provistas las naturas
son en la mente que por sí es per'ecta,
mas su conservaci/n a un tiempo mismo8 172
por lo que todo aquello que dispara
este arco a su 'in previsto llega,
cual se clava la 'lecha en su diana! 172
Ei así no 'uese, el cielo que recorres
tendría de este modo e'ectos tales
que no serían arte, sino ruinas+ 173
& esto no puede ser, si los ingenios 17-
que las estrellas mueven no son torpes,
& torpe aquel que las cre/ imper'ectas! 111
?Kuieres que esta verdad te aclare un poco@;
. &o8 9No+ pues &a s, que es imposible
que a lo que es necesario Dios 'altase!; 114
. ,l8 9Dime, ?no sería para el hombre
peor si no viviese en sociedad@;
9Eí :respondí: & la causa no pregunt/!; 115
9?. puede ser así, si no se tienen
diversamente o'icios di'erentes@
No, si bien lo escribi/ vuestro maestro!; 127
Due hasta aquí de este modo deduciendo+
& luego conclu&/8 9=uego diversas
ser$n de vuestros hechos las raíces8 12"
por lo que uno es Eol/n & el otro es Ner%es, 124
& otro 0elchisedec, & el otro aquel
que, volando en el aire, perdi/ al hi%o! 12)
=a circular natura, que es el sello
de la cera mortal, obra con tino,
mas no distingue de uno al otro albergue! 12-
>or eso &a en el vientre se apartaron
*saB de Nacob+ & de un vil padre
naci/ Kuirino, a 0arte atribuido! 1"2
=a natura engendrada haría siempre
su camino al igual que la engendrante,
si el divino poder no la venciese! 1"2
Ahora tienes delante lo de atr$s8
mas por que sepas que de ti me go1o,
quiero aHadirte aBn un corolario! 1"3
Ei la naturale1a encuentra un hado
adverso, como todas las simientes
'uera de su regi/n, da malos 'rutos! 141
. si el mundo de aba%o se atuviera
al 'undamento que natura pone,
siguiendo a ,ste habría gente buena! 144
0as vosotros hac,is un religioso 142
de quien naci/ para ceHir espada,
& hac,is re& del que gusta de sermones+ 145
& así pues vuestra ruta se etravía!;
CANTO IU
Despu,s, Fella Clemencia, que tu Carlos 1
las dudas me aclar/, cont/ los 'raudes
que debiera su'rir su des cendencia+ "
mas di%o8 9Calla & de%a andar los aHos;+ 4
nada pues os dir,, s/lo que un %usto
duelo vendr$ detr$s de vuestros males! )
. &a el alma de aquel santo lucero
se había vuelto al sol que le llenaba
como aquel bien que colma cualquier cosa! -
#Ah criaturas impías, necias almas,
que el cora1/n torc,is de un bien tan grande,
hacia la vanidad volviendo el rostro( 12
. entonces otro de los esplendores 1"
vino a mí, & que quería complacerme
el brillo que esparcía me mostraba 12
=os o%os de Featri1, que estaban 'i%os
sobre mí, igual que antes, asintieron
dando consentimiento a mi deseo! 13
9Dale compensaci/n pronto a mis ansias,
santo espíritu & mu,strame : le di%e:
que lo que pienso pueda en ti copiarse!; 21
. aquella lu1 a quien no conocía,
desde el pro'undo seno en que cantaba,
di%o como quien go1a el bien haciendo8 24
9*n esa parte de la depravada 22
Italia que se encuentra entre 6ialto 2)
& las 'uentes del Frenta & del >iave, 25
un monte se levanta, no mu& alto, 23
desde el cual descendi/ una mala antorcha 2-
que in'ligi/ un gran estrago a la comarca! "7
De una misma raí1 nacimos ambos8
Cuni11a 'ui llamada, & aquí brillo
pues me venci/ la lumbre de esta estrella! ""
0as alegre a mí misma me perdono
la causa de mi suerte, & no me duelo+
& esto tal ve1 el vulgo no lo entienda! ")
De la resplandeciente & cara %o&a "5
de este cielo que tengo m$s cercana
qued/ gran 'ama+ & antes de etinguirse, "-
se quintuplicar$ este mismo aHo8
mira si ecelso debe hacerse el hombre,
tal que otra vida a la vida suceda! 42
. esto no piensa la turba presente 4"
que el Tagliamento & Adigio rodean8
ni aun siendo golpeada se arrepiente+ 42
mas pronto ocurrir$ que >adua cambie 4)
el agua del pantano de Aincen1a,
porque son al deber gentes rebeldes+ 43
& donde el Eilo & el Cagnano se unen, 4-
alguien aBn seHorea con orgullo,
& &a se hace la red para atraparle! 21
=lorar$ tambi,n Deltre la traici/n 22
de su impío pastor, & tan enorme
ser$, que en 0alta no hubo seme%ante! 24
0u& grande debería ser la cuba
que llenase la sangre 'erraresa,
cansando a quien pesara on1a por on1a, 25
la que dar$ tan cort,s sacerdote
por mostrar su partido+ & dones tales 2-
al vivir del país se corresponden! )7
<a& espe%os arriba que vosotros )1
llam$is Tronos, & Dios por medio de ellos
nos alumbra, & mis dichos certi'ican!; )"
Aquí de%/ de hablar+ & me hi1o un gesto
de volverse a otra cosa, pues se puso
una ve1 m$s en la rueda en la que estaba! ))
*l otro go1o a quien &a conocía )5
como preciada cosa, ante mis o%os
era cual un rubí que el sol hiriese! )-
Arriba aumenta el resplandor go1ando, 57
como la risa aquí+ & la sombra crece
aba%o, al par que aumenta la triste1a! 52
9Dios lo ve todo, & tu mirar se enela 5"
:le di%e santo espíritu, & no puede
para ti estar oculto algBn deseo! 52
>or lo tanto tu vo1, que alegra el cielo
con el cantar de aquellos 'uegos píos
que con seis alas hacen su casulla, 53
?por qu, no satis'ace mis deseos@
No esperaría &o a que preguntaras
si me intuara &o cual tB te enmías!; 31
9*l ma&or valle en que el agua se vierte 32
:sus palabras entonces me di%eron:
'uera del mar que a la tierra enguirnalda, 34
entre enemigas pla&as contra el curso
del sol tanto se etiende, que &a hace
meridiano donde antes hori1onte! 35
6ibereHo 'ui &o de aquellas costas
entre el *bro & el 0agra, que divide
en corto trecho M,nova & Toscana! -7
Casi en un orto mismo & un ocaso
est$n Fugía & mi ciudad natal,
que enro%eci/ su puerto con su sangre! -"
*ra llamado Dolco por la gente
que sabía mi nombre+ & a este cielo,
como ,l me ilumin/, &o ahora ilumino+ -)
que m$s no ardiera la hi%a de Felo, -5
a Eiqueo & a Creusa dando eno%os,
que &o, hasta que mi edad lo permitía+ --
ni aquella 6odopea que engaHada 177
'ue por Demo'oonte, ni Alcides 171
cuando encerr/ en su cora1/n a Iole! 172
>ero aquí no se llora, mas se ríe,
no la culpa, que aquí no se recuerda,
sino el poder que orden/ & que provino! 172
Aquí se admira el arte que se adorna
de tanto a'ecto, & se comprende el bien
que hace que in'lu&a aba%o lo de arriba! 173
. a 'in de que colmados tus deseos
lleves que en esta es'era te han surgido,
debiera re'erirte aBn otras cosas! 111
Kuieres saber qui,n ha& en esa hoguera
que aquí cerca de mí lan1a destellos
como el ra&o de sol en aguas limpias! 114
Eabr$s que en su interior se regoci%a
6aab+ & en compaHía de este coro, 11)
en su m$s sumo grado resplandece! 115
A nuestro cielo, en que la sombra acaba
de vuestro mundo, aBn antes que alma alguna
por el triun'o de Cristo, 'ue subida! 127
Convenía ponerla por tro'eo
en algBn cielo, de la alta victoria
obtenida con una & otra palma, 12"
pues ella el primer triun'o de Nosu, 124
'avoreci/ en la Tierra >rometida,
que poco tiene el >apa en la memoria! 12)
Tu ciudad, que es retoHo del primero 125
que a su creador volviera las espaldas,
cu&a envidia ha causado tantos males, 12-
crea & propaga las malditas 'lores 1"7
que han descarriado a ove%as & a corderos,
pues al pastor en lobo han convertido! 1"2
>or esto el *vangelio & los Doctores
se olvida, & nada m$s las Decretales
se estudian, cual sus m$rgenes indican! 1"2
De esto el >apa & la curia se preocupa+ 1")
& a Na1aret no van sus pensamientos,
allí donde Mabriel abri/ las alas! 1"3
0as pronto el Aaticano & otros sitios 1"-
elegidos de 6oma, cementerios
de la milicia que a >edro siguiera,
del adulterio habr$n de verse libres!; 141
CANTO U
Con el Amor que eternamente mana 1
del uno al otro, contemplando al <i%o
la >otencia primera e ine'able "
cuanto en espacio o mente se concibe
con tanto orden cre/, que estar no puede
sin gustar de ello aquel que vuelve a verlo! )
Al1a, lector, hacia las altas ruedas 5
con la mía tu vista, hacia aquel sitio
donde dos movimientos se entrecru1an+ -
& allí comien1a a dis'rutar del Arte
de aquel maestro que tanto lo ama 11
en sí, que nunca de ,l quita la vista! 12
0ira c/mo de allí se aparta el círculo 1"
oblicuo que conduce los planetas,
satis'aciendo al mundo que los llama! 12
>ues no siendo inclinado su camino,
vano sería el in'luir del cielo
& casi muerta aquí cualquier potencia+ 13
& si m$s o si menos se ale%ara
girando, de la perpendicular,
se rompería el orden de los mundos! 21
Ku,date ahora, lector, sobre tu banco,
meditando en aquello que sugiero,
si quieres dis'rutar & no cansarte! 24
Te lo he mostrado8 come tB ahora de ello+ 22
que a ella reclama todos mis cuidados
esa materia de que so& escriba! 25
De la naturale1a el gran ministro, 23
que la virtud del cielo imprime al mundo
& es la medida, con su lu1, del tiempo, "7
a aquella parte arriba mencionada "1
%unto, giraba por las espirales
que le traen cada día m$s temprano+ ""
& &o estaba con ,l+ mas del subir "4
no me di cuenta, como aquel que nota,
tras la idea, de d/nde le ha venido! ")
*ra Featri1 aquella que guiaba
de un bien a otro me%or, tan raudamente
que el tiempo no medía sus acciones! "-
#Cu$n luminosa debería ser
por sí, la que en el sol donde &o entraba
no por color, por lu1 era visible( 42
Aunque costumbre, ingenio & arte invoque
no diría lo nunca imaginado+
mas puede ser creído & desear verlo! 42
. si son ba%as nuestras 'antasías
a tanta altura, no ha& por qu, etraHarse+
que m$s que el Eol no ha& o%os que ha&a n visto! 43
Tal se mostraba la cuarta 'amilia 4-
del Alto >adre, que siempre la sacia,
mostrando c/mo espira & c/mo engendra! 21
. comen1/ Featri18 9Dale las gracias
al ang,lico sol, puesto que a ,ste 2"
sensible te ha traído a gusto su&o!; 24
Nunca hubo un cora1/n tan entregado
a devoci/n & a someterse a Dios
prestamente con toda gratitud, 25
como &o al escuchar esas palabras+
& tanto todo en ,l mi amor se puso,
que a Featri1, eclips/ en el olvido! )7
No se en'ad/+ mas se ri/ en tal 'orma,
que el esplendor de sus risueHos o%os
mi mente unida dividi/ en m$s cosas! )"
0uchos 'ulgores vivos & triun'antes
vi en torno nuestro como una corona,
en vo1 m$s dulce que en rostro lucientes8 ))
ceHida así la hi%a de =atona )5
vemos a veces, cuando el aire es denso,
& retiene los restos de su halo! )-
*n la corte celeste que he de%ado,
bellas & ricas se hallan muchas %o&as
que no pueden sacarse de aquel reino+ 52
& de ,stas era el canto de las luces+
quien no tiende sus plumas a lo alto,
como de un mudo espera las noticias! 52
=uego, cantando así, los ro%os soles
a nuestro alrededor tres vueltas dieron,
cual astros cerca de los polos 'i%os, 53
pareciendo mu%eres que no rompen
su dan1a, m$s calladas se detienen
para escuchar la nueva melodía+ 31
& escuch, dentro de una de ellas8 9Cuando
el ra&o de la gracia, en que se enciende
un verdadero amor que amando aumenta, 34
tanto ilumina en ti multiplicado,
que por esa escalera te conduce
que nadie ba%a sin subir de nuevo+ 35
quien te negase el vino de su bota
para tu sed, m$s libre no sería
que el agua de correr hacia los mares! -7
Kuieres saber qu, 'lores engalanan
esta guirnalda con que se embellece
la hermosa dama que al cielo te empu%a! -"
.o 'ui cordero del rebaHo santo -4
que conduce Domingo por la senda
que hace avan1ar a quien no se etravía! -)
*ste que a mi derecha est$ m$s cerca
'ue mi hermano & maestro, ,l es Alberto -3
de Colonia, & &o so& Tom$s de Aquino! --
. si quieres saber de los dem$s
sigue con tu mirada mis palabras
dando la vuelta en este santo círculo! 172
Eale aquel resplandor de la sonrisa
de Mra1iano, que al uno & otro 'uero 174
dio su a&uda, ganando el paraíso! 172
Kuien cerca de ,l adorna nuestro coro
'ue el >edro que al igual que aquella viuda,
su tesoro o'reci/ a la Eanta Iglesia! 173
=a quinta lu1, de todas la m$s bella, 17-
respira tanto amor, que todo el mundo
saber aquí desea sus noticias+ 111
dentro est$ la alta mente, en la que tanto
saber lati/, que si lo cierto es cierto,
a tanto ver no surgi/ aBn un segundo! 114
Ae la lu1 de aquel cirio, %unto a ella 112
que aun en carne mortal por dentro supo
la ang,lica natura & sus o'icios! 115
*n la lu1 pequeHita est$ riendo
el abogado de tiempos cristianos
cu&os latines a Agustín sirvieron! 127
Ahora si el o%o de la mente llevas
de lu1 en lu1 tras de mis alaban1as,
&a de la octava te encuentras sediento! 12"
Aiendo todos los bienes dentro go1a
el alma santa que el mundo 'ala1 122
de mani'iesto pone a quien le escucha8 12)
el cuerpo del que 'ue arro%ada &ace
all$ aba%o en Cieldauro+ & a esta calma
vino desde el martirio & el destierro 12-
ve m$s all$ las llamas del espíritu
de Isidoro, de Feda & de 6icardo, 1"1
que en su contemplaci/n 'ue m$s que un hombre! 1"2
*sa de la cual pasa a mí tu vista,
es la lu1 de un espíritu que tarde
meditando, pensaba que moría8 1"2
esa es la lu1 eterna de Eigiero 1")
que, enseHando en el barrio de la >a%a,
silogismo verdades envidiadas!; 1"3
*n 'in, lo mismo que un relo% que llama
cuando la esposa del EeHor despierta 147
a que cante maitines a su amado, 141
que una pie1a a la otra empu%a & urge,
tintineando con tan dulces notas,
que el alma bien dispuesta de amor llenan+ 144
así vi &o la rueda gloriosa
moverse, vo1 a vo1 dando respuesta
tan suave & templada, que tan s/lo 145
se escucha donde el go1o se eterni1a!
CANTO UI
#Oh cu$n vano el a'$n de los mortales,
qu, me1quinos son esos silogismos
que las alas te arrastran por el suelo( "
Tras de los a'orismos o los Iura 4
iban unos, o tras del sacerdocio
o del mandar por 'uer1a o por so'ismas! )
tras negocios civiles o robando,
o envueltos en el go1o de la carne
se 'atigaban, o en la vida ociosa, -
cuando, de todas estas cosas libre,
con Featri1 por el cielo caminaba
de 'orma tan gloriosa recibido! 12
Despu,s que cada uno volvi/ al punto
del círculo en el que antes se encontraba,
se detuvo, cual vela en candelero! 12
. &o escuch, dentro de esa lumbrera
que antes me había hablado, sonriendo, 15
palabras que le daban aBn m$s lustre8 13
9Igual que &o con sus ra&os me enciendo,
así, mirando en esa lu1 eterna,
adivino el porqu, de lo que piensas! 21
TB dudas & deseas que te aclare
con un lengua%e claro & mani'iesto,
para entender aquello que te digo, 24
donde antes di%e8 9>or donde se avan1a;, 22
o donde di%e8 9No naci/ un segundo;+
& es necesario distinguir en esto! 25
=a >rovidencia que gobierna el mundo
de modo que derrota a cualquier mente
creada, antes que llegue a ver el 'ondo, "7
para que caminase a su deleite
la esposa de quien quiso desposarla "2
con su bendita sangre a grandes voces, ""
sinti,ndose m$s 'iel & m$s segura,
dos príncipes mand/ para a&udarla,
& en una cosa & otra la guiasen! ")
Todo en 'uego ser$'ico uno ardía+ "5
por su saber el otro 'ue en la tierra
de querBbica lu1 un resplandor! "-
De uno hablar,, si bien de ambos se habla
alabando a cualquiera de los dos,
puesto que a un mismo 'in se encaminaron! 42
*ntre Tupino & el agua que ba%a 4"
de la cima escogida por Jbaldo,
',rtil ladera pende de alto monte, 42
que el 'río & el calor manda a >erugia
por la >uerta del Eol+ & detr$s lloran 45
Nocera & Mualdo su pesado &ugo! 43
>or donde esta ladera disminu&e
su pendiente, naci/le un sol al mundo,
como hace a veces ,ste sobre el Manges! 21
. así pues quien a aquel lugar nombrara
que no le llama Asís, pues esto es poco,
sino Oriente, si quiere ser eacto! 24
No se hallaba del orto mu& distante, 22
cuando a la tierra por su gran virtud
logr/ hacer que sintiese algBn consuelo+ 25
que por tal dama, aBn %ovencito, en guerra 23
con su padre incurri/, a la cual las puertas
del go1o, cual a muerte, no abre nadie+ )7
& ante toda su corte espiritual
et coram patrem a ella quiso unirse+
luego la am/ m$s 'uerte cada día! )"
Csta, privada del primer marido, )4
mil cien aHos & m$s vivi/ olvidada )2
sin que nadie, hasta aqu,l, la convidase+ ))
no vali/ oír que al lado de Amiclates
segura la encontr/, al oír sus voces,
aquel que 'ue el terror del mundo entero+ )-
ni le vali/ haber sido tan constante
& 'irme, que al quedar 0aría aba%o,
ella sobre la cru1 llor/ con Cristo! 52
>ero para no hablarte tan oscuro,
Drancisco & la >obre1a estos amantes
has de saber que son de los que te hablo! 52
Eu concordia & sus rostros tan 'elices,
amor & maravilla & gestos dulces,
inspiraban mu& santos pensamientos+ 53
tanto que aquel Fernardo venerable 5-
se descal1/, & detr$s de tanta pa1
corri/, & corriendo tardo se creía! 31
#Oh secreta rique1a( #Oh bien 'ecundo(
*gidio se descal1a, el buen Eilvestre, 3"
tras del esposo, así a la esposa place 34
De allí se 'ue aquel padre, aquel maestro
con su mu%er & su dem$s 'amilia
que el humilde cord/n &a se ceHía! 35
No le inclin/ la 'rente la vergRen1a
de ser hi%o de >ietro Fernardo ne, 3-
ni porque pareciera despreciable+ -7
mas dignamente su dura intenci/n
a Inocencio le abri/, & de aqu,l obtuvo -2
el permiso primero de su orden! -"
Despu,s creciendo &a los pobrecillos
detr$s de aqu,l, cu&a admirable vida
me%or gloriando al cielo se cantara, -)
de segunda corona el Eanto *spíritu
ciH/, por mediaci/n de <onorio, aquel -3 <onorio II aprob/
de'initivamente la Orden en 122"!
santo deseo de este archimandrita! --
. despu,s que, sediento de martirio,
en la presencia del Eult$n soberbia
predic/ a Cristo & quienes le siguieron, 172
& encontrando a esas gentes demasiado
reacias, para no estar inactivo,
volvi/se al 'ruto del huerto de Italia, 172
en el $spero monte entre Arno & Tiber 17)
de Cristo recibi/ el Bltimo sello,
que sus miembros llevaron por dos aHos! 173
Cuando el que a tanto bien le destinara
quiso hacerle subir al galard/n
que ,l mereci/ por hacerse pequeHo, 111
a sus hermanos, como %usta herencia,
recomend/ su dama m$s querida,
& les mand/ que 'ielmente la amasen+ 114
& de su seno el $nima preclara
quiso salir & volver a su reino,
& para el cuerpo otra ca%a no quiso! 115
Ahora piensa en quien 'uese aquel colega 113
digno con ,l de mantener la barca
de >edro en alta mar derechamente+ 127
& este segundo 'ue nuestro patriarca+
por lo cual, quien le sigue, como ,l manda,
sabe que carga buenas mercancías! 12"
0as su rebaHo, de nuevas viandas 124
se encuentra tan ansioso, que es di'ícil
que por pastos errados no se pierda+ 12)
& cuanto sus ove%as m$s se apartan
& m$s le%os de aqu,l vagabundean,
m$s tornan al redil 'altas de leche! 12-
ABn ha& algunos que temen el daHo
& a su pastor se estrechan+ mas tan pocas
que a sus capas les basta poca tela! 1"2
Ahora, si te han bastado mis palabras
& si me has escuchado atentamente,
si recuerdas aquello que te he dicho, 1"2
en parte habr$s tus ganas satis'echo
al ver por qu, la planta se marchita,
& ver$s por qu, causa &o te di%e
WKue hace avan1ar a quien no se etravíaW! 1"3
CANTO UII
Tan pronto como la Bltima palabra
la bienaventurada llama di%o,
a girar comen1/ la santa rueda+ "
& aBn su vuelta no había completado,
cuando otra rueda gir/ en su redor,
uniendo canto a canto & giro a giro+ )
canto que tanto vence a nuestras musas
& sirenas en esas dulces trompas,
como la lu1 primera a sus re'le%os! -
Como se ven tras la nube ligera
dos arcos paralelos & de un mismo
color, cuando a su sierva envía Nuno, 12
que aquel de 'uera nace del de dentro,
al modo del hablar de aquella hermosa
que agost/ Amor cual sol a los vapores, 12
haciendo que la gente est, segura,
por el pacto que Dios hi1o a No,,
que al mundo nunca m$s anegaría8 13
así de aquellas rosas sempiternas
las dos guirnaldas cerca de nosotros
giraba, respondiendo una a la otra! 21
Cuando la dan1a & otro gran 'este%o
del c$ntico & del mutuo centelleo,
lu1 con lu1 %ubilosa & reposada, 24
a un mismo tiempo & voluntad cesaron,
como los o%os se abren & se cierran
%untamente al placer que les conmueve+ 25
del cora1/n de una de aquellas luces 23
se al1/ una vo1, que como agu%a al polo 2-
me hi1o volverme al sitio en que se hallaba+ "7
& comen1/8 9*l amor que me hace bella
me obliga a que del otro %e'e trate
por quien del mío aquí tan bien se ha hablado! ""
Nusto es que, donde est, el uno, est, el otro8 "4
& así pues como a una combatieron,
así lu1ca su gloria %untamente! ")
=a milicia de Cristo, que tan caro
cost/ rearmar, detr$s de sus banderas
marchaba escasa, lenta & recelosa, "-
cuando el *mperador que siempre reina 47
a&ud/ a su legi/n en el peligro,
por gracia s/lo, no por merecerlo! 42
., &a se ha dicho, socorri/ a su esposa
con dos caudillos, a cu&as palabras
& obras reuni/se el pueblo descarriado! 42
Allí donde se al1a & donde abre 4)
C,'iro dulce los 'olla%es nuevos,
de los que luego *uropa se reviste, 43
no le%os del batir del olea%e
tras el cual, por su larga caminata,
el sol se oculta a todos ciertos días, 21
est$ la a'ortunada Caleruega
ba%o la protecci/n del gran escudo
del le/n sub&ugado que sub&uga8 24
allí naci/ el amante in'atigable 22
de la cristiana 'e, el atleta santo
'iero al contrario & bueno con los su&os+ 25
& en cuanto 'ue creada, 'ue repleta
tanto su mente de activa virtud
que, aBn en la madre, la hi1o pro'etisa! )7
Al celebrarse &a en la santa 'uente
los esponsales entre ,l & la De, )2
la mutua salvaci/n d$ndose en dote, )"
la mu%er que por ,l dio asentimiento,
vio en un sueHo ese 'ruto prodigioso
que saldría de aqu,l & su progenie+ ))
& porque 'uese cual era, aun de nombre, )5
un espíritu vino a seHalarlo
del posesivo de quien era entero! )-
Due llamado Domingo+ & hablo de ,l
como del labrador que eligi/ Cristo
para que le a&udase con su huerto! 52
Fien se mostr/ de Cristo mensa%ero+
pues el primer amor del que dio prueba
'ue al conse%o primero que dio Cristo! 52
0uchas veces despierto & en silencio
lo encontr/ su nodri1a echado en tierra
cual diciendo8 9<e venido para esto!; 53
#Oh en verdad padre su&o venturoso(
#Oh madre su&a Nuana verdadera, 37
si se interpreta tal como se dice( 31
No por el mundo, por el cual se a'anan
ho& detr$s del Ostiense & de Tadeo,
mas por amor del man$ sin mentira, 34
en poco tiempo gran doctor se hi1o+
por vigilar la viHa, que marchita
pronto, si el viHador es pere1oso! 35
. a la sede que 'ue m$s bienhechora 33
antes de los humildes, no por ella,
por aquel que la ocupa & la mancilla, -7
no dispensas de dos o tres por seis,
no el primer cargo que libre quedara,
no decimas, quae sunt pauperum Dei, -"
sino pidi/ contra la gente errada
licencia de luchar por la semilla
donde estas veinticuatro plantas brotan! -)
Despu,s, con voluntad & con doctrina,
emprendi/ su apost/lica tarea
cual torrente que ba%a de alta cumbre+ --
& en el retoHo her,tico su 'uer1a
golpe/, con m$s saHa en aquel sitio
donde la resistencia era m$s dura! 172
De ,l se hicieron despu,s diversos ríos 17"
donde el huerto cat/lico se riega,
& m$s vivos se encuentran sus arbustos! 172
Ei 'ue tal una rueda de la biga
con que se de'endi/ la Eanta Iglesia
& su guerra civil venci/ en el campo! 173
bien debería serte mani'iesta
la ecelencia de la otra, que Tom$s
antes de venir &o te alab/ tanto! 111
0as la /rbita tra1ada por la parte 112
superior de su rueda, est$ olvidada+
& ahora es vinagre lo que era antes vino! 114
Eu 'amilia que recta caminaba
tras de sus huellas, ha cambiado tanto,
que el de delante al de detr$s empu%a+ 115
& pronto podr$ verse la cosecha
de tan mal 'ruto, cuando la ci1aHa
lamente que le cierren el granero 127
Fien s, que quien le&ese ho%a por ho%a
nuestro *bro, un pasa%e aBn hallaría
donde le&ese8 WEo& el que 'ui siempre!W 12"
>ero no de Casal ni de Acquasparta,
de donde tales vienen a la regla,
que uno la hu&e & otro la endurece! 12)
.o so& el alma de Fuenaventura
de Fagnoregio, que en los altos cargos
los errados a'anes puse aparte! 12-
Aquí est$n Agustín e Iluminado, 1"7
los primeros descal1os pobrecillos
con el cord/n amigos del EeHor! 1"2
*st$ con ellos <ugo de Ean Aíctor, 1""
& >edro 0angiadore & >edro <ispano, 1"4
que con sus doce libros resplandece+ 1"2
el pro'eta Nat$n, & el ar1obispo 1")
Cris/stomo & Anselmo, & el Donato 1"5
que puso mano en el arte primera! 1"3
*st$ 6abano aquí, & luce a mi lado 1"-
el abad de Calabria Noaq uín 147
dotado del espíritu pro',tico! 141
A celebrar a paladín tan grande 142
me movi/ la in'lamada cortesía
de 'ra& Tom$s & su agudo discurso+ 144
& conmigo movi/ a quien me acompaHa!;
CANTO UIII
Imagine quien quiera comprender 1
lo que &o vi :& que la imagen retenga
mientras lo digo, como 'irme roca: "
quince estrellas que en 1onas di'erentes
el cielo encienden con tanta vive1a
que cualquier densidad del aire vencen+ )
imagine aquel carro a quien el seno
basta de nuestro cielo noche & día
& al dar vuelta el tim/n no se nos marcha+ -
imagine la boca de aquel cuerno
que al etremo del e%e se origina,
al que da vueltas la primera es'era, 12
haci,ndose dos signos en el cielo,
como hiciera la hi%a del re& 0inos
sintiendo el 'río hielo de la muerte+ 12
& uno poner sus ra&os en el otro,
& dar vueltas los dos de tal manera
que uno 'uera detr$s & otro delante+ 13
& tendr$ casi sombra de la cierta
constelaci/n & de la doble dan1a
que giraba en el punto en que me hallaba8 21
pues tan distante est$ de nuestros usos,
cuanto est$ del 'luir del río Chiana 2"
del cielo m$s velo1 el movimiento! 24
Allí cantaron no a >ean ni a Faco, 22
a tres personas de naturale1a
divina, & una de ellas con la <umana! 25
=as vueltas & el cantar se terminaron+
& atentas nos miraron esas luces,
alegres de pasar a otro cuidado! "7
6ompi/ el silencio de concordes nBmenes
luego la lu1 que la admirable vida
del pobrecillo del EeHor narrara, ""
di%o8 9Cuando trillada est$ una pa%a,
cuando su grano ha sido &a guardado,
a trillar otra un dulce amor me invita! ")
Crees que en el pecho del que la costilla "5
se sac/ para hacer la hermosa boca
& un paladar al mundo tan costoso, "-
& en aquel que, pasado por la lan1a
antes & luego tanto satis'i1o,
que venci/ la balan1a de la culpa, 42
cuanto al g,nero humano se permite
tener de lu1, del todo 'ue in'undido
por el >oder que hiciera a uno & a otro+ 42
por eso miras a lo que antes di%e,
cuando cont, que no tuvo segundo
quien en la quinta lu1 est$ escondido! 43
Abre los o%os a lo que respondo,
& ver$s lo que crees & lo que digo
como el centro & el círculo en lo cierto! 21
=o que no muere & lo que morir$
no es m$s que un resplandor de aquella idea
que hace nacer, amando, nuestro Eir+ 24
que aquella viva lu1 que se desprende 22
del astro del que no se desaBna,
ni del amor que tres hace con ellos, 25
por su bondad su iluminar transmite,
como un espe%o, a nueve subcriaturas, 2-
conserv$ndose en uno eternamente! )7
De aquí desciende a la Bltima potencia
ba%ando de acto en acto, hasta tal punto,
que no hace m$s que contingencias breves+ )"
& entiendo que son estas contingencias
las cosas engendradas, que produce
con simiente o sin ella el cielo m/vil! ))
No es siempre igual la cera & quien la imprime+ )5
& por ello all$ aba%o m$s o menos
se traslucen los signos ideales! )-
>or lo que ocurre que de un mismo $rbol,
salgan 'rutos me%ores o peores+
& nac,is con distinta inteligencia! 52
si per'ecta la cera se encontrase, 5"
e igual el cielo en su virtud suprema,
la lu1 del sello toda brillaría+ 52
mas la natura siempre es imper'ecta,
obrando de igual modo que el artista
que sabe el arte mas su mano tiembla! 53
. si el ardiente amor la clara vista 5-
del supremo poder dispone & sella,
toda la per'ecci/n aquí se adquiere! 31
Tal 'ue creada &a la tierra digna
de toda per'ecci/n animalesca+
& la Airgen preHada de este modo+ 34
de tal 'orma &o apruebo lo que opinas,
pues la humana natura nunca 'ue
ni ser$ como en esas dos personas! 35
Ahora si no siguiese mis ra1ones,
W?pues c/mo aqu,l no tuvo par alguno@W
me dirían entonces tus palabras! -7
0as porque veas claro lo con'uso,
piensa qui,n era & la ra1/n que tuvo,
al pedir cuando WpideW le di%eron! -"
No te he hablado de 'orma que aBn ignores -4
que re& 'ue, & que pidi/ sabiduría
a 'in de ser un re& capacitado+ -)
no por saber el nBmero en que 'uesen
arriba los motores, si necesse
con contingentes hacen un necesse+ --
no si est dare primum motum esse,
o si de un semicírculo se hacen
tri$ngulos que un recto no tuviesen! 172
. así, si lo que di%e & esto adviertes,
es real prudencia aquel saber sin par
donde la 'lecha de mi hablar clavaba+ 172
& si al Wsurgi/W la vista clara tiendes, 17)
la ver$s s/lo a re&es re'erida,
que muchos ha&, & pocos son los buenos! 173
Con esta distinci/n o&e mis dichos+
& así casan con eso que supones
de nuestro Mo1o & del padre primero! 111
>lomo a tus pies te sea este conse%o,
para que andes despacio, como el hombre
cansado, al sí & al no de lo que ignoras8 114
pues es de los idiotas el m$s torpe,
el que sin distinguir niega o a 'irma
en el uno o el otro de los casos+ 115
puesto que encuentra que ocurre a menudo
que sea 'alsa la opini/n ligera,
& la pasi/n o'usca el intelecto! 127
0$s que en vano se aparta de la orilla,
porque no vuelve como se ha marchado,
el que sin redes la verdad buscase! 12"
. de esto son al mundo claras muestras 124
>arm,nides, 0eliso, Friso, & muchos,
que caminaban sin saber ad/nde+ 12)
. Arrio & Eabelio & todos esos necios, 125
que de'orman, igual que las espadas, 123
la recta imagen de las *scrituras! 12-
No se aventure el hombre demasiado
en %u1gar, como aquel que aprecia el trigo
sembrado antes de que ha&a madurado+ 1"2
que las 1ar1as he visto en el invierno
cu$n $speras, cu$n rígidas mostrarse+
& engalanarse luego con las rosas+ 1"2
& vi derecha &a & velo1 la nave
correr el mar en todo su camino,
& perecer cuando llegaba a puerto! 1"3
No crean seor 0artino & DoHa Ferta, 1"-
viendo robar a uno & dar a otro,
verlos igual en el %uicio divino+ 141
que uno puede caer & otro subir!;
CANTO UIA
Del centro al borde, & desde el borde al centro 1
se mueve el agua en un redondo vaso,
segBn se le golpea dentro o 'uera8 "
de igual manera sucedi/ en mi mente
esto que digo, al callarse de pronto
el alma gloriosa de Tom$s, )
por la gran seme%an1a que nacía
de sus palabras con las de Featri1,
a quien hablar, despu,s de aqu,l, le plugo8 -
9=e es necesario a ,ste, & no lo dice,
ni con la vo1 ni aun con el pensamiento,
indagar la raí1 de otra certe1a! 12
Decidle si la lu1 con que se adorna 1"
vuestra sustancia, durar$ en vosotros
igual que ahora se halla, eternamente+ 12
& si es así, decidle c/mo, luego
de que se$is de nuevo hechos visibles,
podr,is estar sin que la vista os daHe!; 13
Cual, por m$s grande %Bbilo empu%ados,
a veces los que dan1an en la rueda
al1an la vo1 con gestos de alegría, 21
de igual manera, a aquel devoto ruego
las santas ruedas mostraron m$s go1o
en sus giros & notas admirables! 24
Kuien se lamenta de que aquí se muera
para vivir arriba, es que no ha visto
el re'rigerio de la eterna lluvia! 25
Kue al uno & dos & tres que siempre vive 23
& reina siempre en tres & en dos & en uno,
nunca abarcado & abarcando todo, "7
tres veces le cantaba cada una
de esas almas con una melodía,
%usto precio de m,rito cualquiera! ""
. escuch, dentro de la lu1 m$s santa "4
del menor círculo una vo1 modesta,
qui1$ cual la del Qngel a 0aría, ")
responder8 9Cuanto m$s dure la dicha
del paraíso, tanto nuestro amor
ha de esplender en tomo a estos vestidos! "-
De nuestro ardor la claridad procede+
por la visi/n ardemos, & esa es tanta,
cuanta gracia a su m,rito se otorga! 42
Cuando la carne gloriosa & santa
vuelva a vestirnos, estando completas
nuestras personas, aBn ser$n m$s gratas+ 42
pues se acrecentar$ lo que nos dona
de lu1 gratuitamente el bien supremo,
& es una lu1 que verlo nos permite+ 43
por lo que la visi/n m$s se acrecienta,
crece el ardor que en ella se ha encendido,
& crece el ra&o que procede de ,ste! 21
>ero como el carb/n que da una llama,
& sobrepasa a aquella por su brillo,
de 'orma que es visible su apariencia+ 24
así este resplandor que nos circunda
vencer$ la apariencia de la carne
que aBn est$ recubierta por la tierra+ 25
& no podr$ cegarnos lu1 tan grande8 23
porque ha de resistir nuestro organismo
a todo aquello que cause deleite!; )7
Tan acordes & prontos parecieron
diciendo 9Am,n; el uno & otro coro,
cual si sus cuerpos muertos aHoraran8 )"
& no s/lo por ellos, por sus madres,
por sus padres & seres m$s queridos,
& que 'uesen tambi,n eternas llamas! ))
De claridad pare%a entorno entonces,
naci/ un 'ulgor encima del que estaba,
igual que un hori1onte se ilumina! )-
. como a la caída de la noche
nuevos 'ulgores surgen en el cielo,
ciertos e inciertos ante nuestra vista, 52
me pareci/ que en círculo dispuestas
unas nuevas sustancias contemplaba
por 'uera de las dos circun'erencias! 52
#Oh resplandor vera1 del Eanto *spíritu(
#qu, incandescente apareci/ de pronto
a mis o%os que no lo soportaron( 53
0as Featri1 tan sonriente & bella
se me mostr/, que entre aquellas visiones
que no recuerdo tengo que de%arla! 31
6ecobraron mis o%os la potencia
de levantarse+ & nos vi trasladados
solos mi dama & &o a gloria m$s alta! 34
Fien advertí que estaba m$s arriba,
por el ígneo esplendor de aquella estrella,
mucho m$s ro%o de lo acostumbrado! 35
De todo cora1/n, con la palabra
comBn, hícele a Dios un holocausto,
como a la nueva gracia convenía! -7
. apagado en mi pecho aBn no se hallaba
del sacri'icio el 'uego, cuando supe
que era mi o'renda 'austa & recibida+ -"
que con tan grande brillo & tanto 'uego
un resplandor salía de sus ra&os
que di%e8 9#Oh <elios, c/mo los adornas(; -)
Cual con ma&ores & menores luces
blanquea la Malaia entre los polos -3
del mundo, & a los sabios pone en duda+ --
así 'ormados hacían los ra&os
en el pro'undo 0arte el santo signo
que del círculo 'orman los cuadrantes! 172
Aquí vence al ingenio la memoria+ 17"
que aquella Cru1 resplandecía a Cristo,
& no encuentro un e%emplo digno de ello+ 172
mas quien toma su cru1 & a Cristo sigue,
podr$ ecusarme de eso que no cuento
viendo en aquel albor radiar a Cristo! 173
De un lado al otro & desde arriba a aba%o
se movían las luces & brillaban
aBn m$s al encontrarse & separarse8 111
así aquí vemos, rectos o torcidos, 112
lentos o raudos renovar su aspecto
los corpusculos, cortos & m$s largos, 114
movi,ndose en el ra&o que atraviesa
la sombra a veces que, por protegerse,
dispone el hombre con ingenio & arte! 115
. cual arpa & laBd, con tantas cuerdas
a'inadas, resuenan dulcemente
aun para quien las notas no distingue, 127
tal de las lu1es que allí aparecieron
a aquella cru1 un canto se adhería,
que arrebat/me, aun no entendiendo el himno! 12"
Fien me di cuenta que era de altas loas,
pues llegaba hasta mi 96esurgi; & 9Ainci;
como a aquel que no entiende, pero escucha! 12)
. me sentía tan enamorado, 125
que hasta ese entonces no hubo cosa alguna
que me atrapase en tan dulces cadenas! 12-
Tal ve1 son mu& atrevidas mis palabras,
al posponer el go1o de los o%os,
que si los miro, cesan mis deseos+ 1"2
mas el que sepa que los cielos vivos
m$s altos m$s acrecen la belle1a,
& que &o aBn no me había vuelto a aqu,llos, 1"2
podr$ ecusarme de lo que me acuso
por ecusarme, & saber que no miento8
que aquí el santo placer no est$ ecluido, 1"3
pues m$s sincero se hace mientra sube!
CANTO UA
=a buena voluntad donde se licBa
siempre el amor que inspira lo que es recto,
como en la inicua la pasi/n insana, "
silencio impuso a aquella dulce lira,
aquietando las cuerdas que la diestra
del cielo pulsa & luego las acalla! )
?C/mo estar$n a %ustas preces sordas
esas sustancias que, por darme aliento
para que hablase, a una se callaron@ -
Fien est$ que sin t,rmino se duela
quien, por amor de cosas que no duran,
de ese amor se despo%a eternamente! 12
Cual por los cielos puros & tranquilos 1"
de cuando en cuando cru1a un raudo 'uego,
& atrae la vista que est$ distraída, 12
& es como un astro que de sitio mude,
sino que en el lugar donde se enciende
no se pierde ninguno, & dura poco8 13
tal desde el bra1o que a diestra se etiende
hasta el pie de la cru1, corri/ una estrella
de la constelaci/n que allí relumbra+ 21
no se apart/ la gema de su cinta,
mas pas/ por la línea radial
cual 'uego por detr$s del alabastro! 24
Due tan piadosa la sombra de Anquises, 22
si a la m$s alta musa damos 'e,
reconociendo a su hi%o en el *líseo! 25
%6 sanguis meus, o superin&usa 23
gratia Dei, sicut ti!i cui
!is unquam celi ian8a reclusa9. "7
Di%o esa lu1 llamando mi atenci/n+
luego volví la vista a mi seHora,
& una & otra de%$ronme asombrado+ ""
pues ardía en sus o%os tal sonrisa,
que pens, que los míos tocarían
el 'ondo de n:B gloria & paraíso! ")
=uego go1oso en vista & en palabras,
el espíritu di%o aBn otras cosas
que no las entendí, de tan pro'undas+ "-
. no es que por su gusto lo escondiera,
mas por necesidad, pues su concepto
al ingenio mortal se superpone! 42
. cuando el arco del a'ecto ardiente
se calm/, & se aba%aron sus palabras
a la diana de nuestro intelecto, 42
la cosa que escuch, primeramente
9#Fendito seas :'ue tB, el uno & trino,
que tan cort,s has sido con mi estirpe(; 43
. sigui/8 9Jn grato & le%ano deseo,
tomado de leer el gran volumen
del cual el blanco & negro no se mudan, 21
has satis'echo, hi%o, en esa lu1
desde la cual te hablo, gracias a ,sa
que alas te dio para tan alto vuelo! 24
TB crees que a mí lleg/ tu pensamiento
de aquel que es el primero, como sale
del uno, al conocerlo, el seis & el cinco+ 25
& por ello qui,n so&, & por qu, causa
m$s alegre me ves, no me preguntas,
que algunos otros de este alegre grupo! )7
Crees bien+ pues los menores & ma&ores
de esta vida se miran al espe%o
que muestra el pensamiento antes que pienses+ )"
mas por que el sacro amor en que &o veo
con perpetua vista, & que me llena
de un dulce desear, me%or se calme, ))
#segura &a tu vo1, alegre & 'irme
suene tu voluntad, suene tu anhelo,
al que &a decretada es mi respuesta(; )-
0e volví hacia Featri1, que antes que hablara
me escuch/, & sonri/ con un semblante
que hi1o crecer las alas del deseo! 52
Di%e despu,s8 9*l %uicio & el a'ecto, 5"
pues que go1$is de la unidad primera,
en vosotros operan de igual modo, 52
porque el sol que os prendi/ & en el que ardisteis,
en su calor & lu1 es tan igual,
que otro símil sería inoportuno! 53
0as querer & ra1/n, en los mortales,
por causas de vosotros conocidas,
tienen las alas de diversas plumas+ 31
& &o, que so& mortal, me siento en esta
desigualdad, & por ello agrade1co
s/lo de cora1/n esta acogida! 34
Te imploro con 'ervor, vivo topacio,
precioso engaste de esta %o&a pura,
que me quede saciado de tu nombre!; 35
9#Oh 'ronda mía, que eras mi delicia
aguard$ndote, &o 'ui tu raí1(;8 3-
comen1/ de este modo a responderme! -7
=uego me di%o8 9Aquel de quien se toma
tu apellido, & cien aHos ha girado
& m$s el monte en la primera cornisa, -"
'ue mi hi%o, & 'ue tu bisabuelo8
& es conveniente que tB con tus obras
a su larga 'atiga des alivio! -)
Dlorencia dentro de su antiguo muro, -5
donde ella toca aBn a tercia & nona,
en pa1 estaba, sobria & pudorosa! --
No tenía coronas ni pulseras,
ni 'aldas recamadas, ni cintillos
que gustara ver m$s que a las personas! 172
ABn no le daba miedo si nacía
la hi%a al padre, pues la edad & dote
ni una ni otra ecedían la medida! 172
No había casas 'altas de 'amilia+ 17)
aBn no había enseHado Eardan$palo 175
lo que se puede hacer en una alcoba! 173
ABn no estaba vencido 0ontemalo 17-
por vuestro Jccelatoio, que ca&endo
lo vencer$ al igual que en la subida! 111
Ai andar ceHido a Felincione Ferti 112
con piel de oso, & volver del espe%o
a su mu%er sin la cara pintada+ 114
& vi a los Nerli alegres & a los Aechio 112
de vestir simples pieles, & a la rueca
atendiendo & al huso sus esposas! 115
#Oh a'ortunadas( estaban seguras 113
del sepulcro, & ninguna aBn se encontraba
abandonada por Drancia en el lecho! 127
Jna cuidaba atenta de la cuna,
&, por consuelo, usaba el idioma
que divierte a los padres & a las madres+ 12"
otra, tirando a la rueca del pelo,
charloteaba con sus 'amiliares
de Di,sole, de 6oma, o los tro&anos! 12)
*ntonces por milagro se tendrían 125
una Cianghella, un =apo Ealtarello,
como ahora Cornelia o Cincinato! 12-
A un tan hermoso, a un tan apacible
vivir de ciudadano, a una tan 'iel
ciudadanía, & a un tan dulce albergue, 1"2
me dio 0aría, a gritos invocada+ 1""
& en el antiguo bautisterio vuestro
'ui cristiano a la par que Cacciaguida! 1"2
0oronto 'ue mi hermano & *liseo+ 1")
desde el valle del >o vino mi esposa,
de la cual se origina tu apellido! 1"3
=uego seguí al emperador Conrado+
& ,l me arm/ caballero en su milicia,
tan de su agrado 'ueron mis ha1aHas! 141
0arch, tras ,l contra la iniquidad
de aquella secta cu&o pueblo usurpa,
por culpa del pastor, vuestra %usticia! 144
Allí 'ui &o por esas torpes gentes,
&a desligado del mundo 'ala1,
cu&o amor muchas almas envilece+
& vine hasta esta pa1 desde el martirio! 145
CANTO UAI
Oh pequeHa noble1a de la sangre,
que de ti se gloríen aquí aba%o
las gentes donde es d,bil nuestro a'ecto, "
nunca habr$ de admirarme8 porque donde
el apetito nuestro no se tuerce,
digo en el cielo, &o me glori,! )
*res un manto que pronto se acorta8
tal que, si no se agranda día a día,
el tiempo va en redor con las ti%eras! -
Con el 9vos; que primero su'ri/ 6oma, 17
& que sus descendientes no conservan,
comen1aron de nuevo mis palabras+ 12
por lo cual Featri1, que estaba aparte 1"
la que tosi/, al reírse parecía,
al primer 'allo escrito de Minebra! 12
.o le di%e8 9Aos sois el padre mío+
vos in'undís aliento a mis palabras+
vos me elev$is, & so& m$s que &o mismo! 13
>or tantos cauces llena la alegría
mi mente, & de sí misma se recrea
pues soportarlo puede sin 'atiga! 21
<abladme pues, mi caro antecesor,
de los ma&ores vuestros & los aHos
que de%aron su huella en vuestra in'ancia+ 24
decidme c/mo era en aquel tiempo
el redil de san Nuan, & qui,nes eran 2)
los dignos de los puestos elevados!; 25
Como se aviva cuando el viento sopla
el carb/n encendido, así vi a aquella
lu1 brillar con mi hablar respetuoso+ "7
& haci,ndose m$s bella ante mis o%os,
así con vo1 m$s dulce & m$s suave,
mas no con este lengua%e moderno, ""
me di%o8 9Desde el día en que 'ue dicho "4
WAveW, hasta el parto en que mi santa madre,
se vio libre de mí, que la gravaba, ")
a su =e/n quinientas & cincuenta
& treinta veces este 'uego vino
a in'lamarse otra ve1 ba%o sus plantas! "-
0is ma&ores & &o nacimos donde
primero encuentra el Bltimo distrito
quien corre en vuestros %uegcos anuales! 42
De mis ma&ores basta escucha:: esto8
qui,nes 'ueran & cu$l su procedencia,
m$s conviene callar que declararlo! 42
Todos los que podían aquel tiempo
entre el Fautista & 0arte llevar armas,
eran el quinto de los que ha& ahora! 43
0as la ciudadanía, ahora me1clada
de Campi, de Certaldo & de Degghine,
pura se hallaba hasta en los artesanos! 21
#Oh cu$nto me%or 'uera ser vecino
de esas gentes que digo, & a Mallu11o
& a Trespiano tener como con'ines, 24
que tener dentro & aguantar la peste
de ese ruin de Agugli/n, & del de Eigna,
de tan aguda vista para el 'raude( 25
Ei la gente que al mundo m$s corrompe 23
no hubiera sido madrastra del C,sar,
mas cual benigna madre para el hi%o, )7
quien es &a 'lorentino & cambia & merca,
a Eimi'onte habría regresado, )2
donde pidiendo su abuelo vivía+ )"
de los Conti sería aBn 0ontemurlo+ )4
los Cerchi habitarían en Acona,
los Fuondelmonti acaso en Aaldigrieve! ))
Eiempre la con'usi/n de las personas
principio 'ue del mal de las ciudades,
cual del vuestro el comer m$s de la cuenta+ )-
& m$s deprisa cae si ciega el toro
que el cordero+ & me%or que cinco espadas
& m$s corta una sola muchas veces! 52
Ei piensas c/mo =uni & Orbisaglia 5"
han desaparecido, & c/mo van
Einagaglia & Chiusi tras de aqu,llas, 52
oír c/mo se pierden las estirpes
no te parecer$ nuevo ni 'uerte,
&a que tambi,n se acaban las ciudades! 53
Tienen su muerte todas vuestras cosas,
como vosotros+ mas se oculta alguna
que dura mucho, & son cortas las vidas! 31
. cual girando el ciclo de la luna
las pla&as sin cesar cubre & descubre,
así hace la Dortuna con Dlorencia8 34
por lo cual lo que diga de los grandes
'lorentinos no debe sorprenderte,
que &a su 'ama en el tiempo se esconde! 35
.o vi a los Jghi & a los Catellini, 33
Dilippi, Creci, Orrnanni & Alberichi,
&a en decadencia, ilustres ciudadanos+ -7
& vi tan grandes como los antiguos,
con el de la Eanella, a aquel del Arca,
& a Eoldanieri & Ardinghi & Fostichi! -"
%unto a la puerta, que se carga ahora -4
de nueva 'elonía tan pesada
que har$ que vuestra barca se hunda pronto, -)
los 6avignani estban, de los cuales
descendi/ el conde Muido, & los que el nombre
del alto Fellinci/n despu,s tomaron! --
=os de la >ressa sabía &a c/mo 177
gobernar, & tenía Maligaio 171
&a en su casa dorados pomo & 'unda! 172
*ra &a grande la columna oscura, 17"
Eachetti, Miuochi, Di'anti & Farucci,
Malli & a quien las pesas avergRen1an! 172
=a cepa que dio vida a los Cal'ucci
era &a grande, & &a 'ueron llamados
los Ei11i & Arrigucci a las curules! 173
#Cu$n altos vi a los que ahora est$n deshechos 17-
por su soberbia( & las bolas de oro 117
con sus gestas Dlorencia 'lorecían! 111
Así hacían los padres de esos que, 112
cuando queda vacante vuestra iglesia,
engordan acudiendo al consistorio! 114
*sa insolente estirpe que se endraga 112
tras los que hu&en, & a quien muestra el diente
o la bolsa, se amansa cual cordero, 115
iba ascendiendo, mas de humilde origen+
& a Jbertino Donati no placía 11-
que luego el suegro con ella le uniese! 127
.a hasta el mercado había el Caponsacco 121
de Di,sole venido, & ciudadanos
eran &a buenos Muida e In'angato! 12"
Dir, una cosa cierta e increíble8
daba la entrada al recinto una puerta
que de los >era su nombre tomaba! 12)
=os que ho& ostentan esa bella insignia 125
del gran bar/n con cu&a pre1 & nombre
la 'iesta de Tom$s se recon'orta, 12-
de ,l recibieron mando & privilegio+
aunque se ponga ho& %unto a la plebe
quien la rodea con 'ran%a de oro! 1"2
.a estaban Mualterotti e Importuni+
& aBn estaría el Furgo m$s tranquilo,
a&uno de estas nuevas vecindades! 1"2
=a casa en que naciera vuestro llanto, 1")
por el %usto rencor que os ha matado,
& puso 'in a vuestra alegre vida, 1"3
era honrada, con todos sus secuaces8 1"-
#Oh Fuondelmonti, mal de aquellas bodas
huiste, & el consuelo nos quitaste( 141
Alegres muchos tristes estarían, 142
si al *ma Dios te hubiese concedido,
cuando llegaste allí por ve1 primera! 144
0as convenía que en la piedra rota 142
que el puente guarda, hiciera un sacri'icio
Dlorencia al terminarse &a su pa1! 145
Con estas gentes, & otras con aqu,llas,
vi &o a Dlorencia con tan gran sosiego,
que no había motivos para el llanto! 127
Con esas gentes &o vi glorioso
& %usto al pueblo, tanto que su lirio
nunca al rev,s pusieron en el asta,
ni 'ue hecho ro%o por las disensiones!; 12"
CANTO UAII
Como acudi/ a Climene, a consultarle 1
de aquello que escuchara en contra su&a,
quien remiso hace al padre aBn con el hi%o+ "
tal me encontraba, & tal lo comprendían
Featri1 & aquella lu1 santa que antes
por causa mía se cambi/ de sitio! )
>or lo cual mi seHora 9*pulsa el 'uego
de tu deseo :di%o: & que ,ste salga
por tu imagen interna bien sellado8 -
no para acrecentar lo que sabemos
al decirlo8 mas para acostumbrarte
a que hables de tu sed, & otros te a&uden;! 12
9Cara planta que te al1as de tal modo
que, cual saben los hombres que no caben
dos $ngulos obtusos en un tri$ngulo, 12
igual sabes las cosas contingentes
antes de que sucedan, viendo el punto
en quien todos los tiempos son present es+ 13
mientras que %unto a Airgilio subía
por la montaHa que cura las almas,
o por el reino di'unto ba%ando, 21
dichas me 'ueron respecto al 'uturo
palabras graves, & aunque &o me sienta
a los golpes de a1ar como el tetr$gono+ 24
mi deseo estaría satis'echo
sabiendo la 'ortuna que me aguarda8
pues la 'lecha prevista daHa menos!; 25
Así le di%e a aquella misma lu1
que antes me había hablado+ & como quiso
Featri1, 'ue mi deseo con'esado! "7
No con enigmas, donde se enviscaba "1
la gente loca, antes de que muriera
el Cordero que quita los pecados, ""
mas con palabras claras & preciso
latín, me respondi/ el amor paterno,
mani'iesto & oculto en su sonrisa8 ")
9=os hechos contingentes, que no salen "5
de los cuadernos de vuestra materia,
en la mirada eterna se dibu%an+ "-
0as esto no los hace necesarios,
igual que la mirada que re'le%a
el barco al que se lleva la corriente! 42
De allí, lo mismo que viene al oído
el dulce son del /rgano, me viene
hasta mi vista el tiempo que te aguarda! 42
Como se march/ <ip/lito de Atenas 4)
por la malvada & p,r'ida madrastra,
así tendr$s que salir de Dlorencia! 43
*sto se quiere & esto &a se busca, 4-
& pronto lo han de ver los que esto piensan
donde se vende a Cristo cada día! 21
Ee atribuir$ la culpa a los vencidos,
como se suele hacer+ mas el castigo
testimonio ser$ de la verdad! 24
TB de%ar$s cualquier cosa que quieras
m$s 'uertemente+ &! esto es esa 'lecha
que antes dispara el arco del eilio! 25
>robar$s cu$n amargamente sabe
el pan a%eno & cu$n duro es subir
& ba%ar las a%enas escaleras! )7
. lo que m$s te pesar$ en los hombros, )1
ser$ la ruin & necia compaHía
con la que has de caer en ese valle+ )"
que ingrata, impía & loca contra ti
ha de volverse+ mas al poco tiempo
ella, no tB, tendr$ las sienes ro%as! ))
De su bestialidad dar$ la prueba
su proceder+ & grato habr$ de serte
haber hecho un partido de ti mismo! )-
*l re'ugio primero que te albergue
ser$ la cortesía del =ombardo 51
que en la escalera tiene el ave santa+ 52
que te dar$ tan benigna acogida,
que de hacer & pedir, entre vosotros,
antes ir$ el que entre otros el postrero! 52
Con ,l ver$s a aquel que 'ue signado, 5)
tanto, al nacer, por esta 'uerte estrella,
que har$ notables todas sus acciones! 53
*n ,l nadie repara todavía
por su temprana edad, pues nueve aHos
s/lo esta rueda gira en torno su&a+ 31
mas antes que el Masc/n engaHe a *nrique, 32
de su virtud veremos los 'ulgores,
despreciando la pla&a & las 'atigas! 34
. sus magni'icencias tan 'amosas
ser$n entonces, que sus enemigos
no podr$n evitar el re'erirlas! 35
>on la esperan1a en ,l & en sus mercedes+
por ,l ser$ cambiada mucha gente,
mudando condici/n rico & mendigo+ -7
& llevar$s escrito sin decirlo
en tu memoria de ,l;+ & di%o cosas
que no cre&ese aun quien las escuchara! -"
Di%o despu,s8 9=a eplicaci/n es esto
de lo que te 'ue dicho+ ve las trampas
que se esconden detr$s de pocos aHos! -)
0as no quiero que envidies a tu gente,
pues sabr$s que tu vida se en'utura
m$s all$ que el castigo de su in'amia!; --
Cuando al callar mostr/ que concluido
&a había el alma santa el entramado
de la tela en que &o puse la urdimbre, 172
&o comenc, lo mismo que el que anhela,
en la duda, el conse%o de personas
que ven & quieren rectamente & aman8 172
9Fien veo padre mío, c/mo agui%a
contra mí el el tiempo, para darme un golpe
tal, que es m$s grave a quien m$s se descuida+ 173
de previsi/n por ello debo armarme,
& si el lugar m$s amado me quitan,
&o no pierda los otros por mis versos! 111
>or el amargo mundo sempiterno,
& por el monte desde cu&a altura
me elevaron los o%os de mi dama, 114
& en el cielo despu,s, de 'uego en 'uego,
aprendí muchas cosas, que un agriado
sabor daría a muchos si las cuento+ 115
mas si amo la verdad tímidamente,
temo perder mi 'ama entre esos hombres
que a nuestro tiempo han de llamar antiguo!; 127
=a lu1 donde reía mi tesoro,
que allí encontr,, centelle/ primero,
como al ra&o de sol un $ureo espe%o+ 12"
despu,s me replic/8 9E/lo a una mente,
por la propia vergRen1a o por la a%ena
turbada, ser$ brusco lo que digas! 12)
No obstante, aparta toda la mentira
& pon de mani'iesto lo que has visto+
& de%a que se rasquen los sarnosos! 12-
>orque si con tu vo1 causas molestia
al probarte, alimento nutritivo
de%ar$ luego cuando lo digieran! 1"2
*ste clamor tu&o har$ como el viento,
que las m$s altas cumbres m$s golpea+
& esto no poco honor ha de traerte! 1"2
>or ello se han mostrado a ti en los cielos,
en el monte & el valle doloroso
s/lo las almas de notoria 'ama, 1"3
pues 'e no guarda el $nimo que escucha
ni observa los e%emplos que escondidas
o inc/gnitas tuvieran las raíces, 141
ni ra1ones que no son evidentes!;
CANTO UAIII
Ee recreaba &a en sus re'leiones
aquel beato espe%o, & &o en las mías,
temperando lo amargo con lo dulce+ "
& la mu%er que a Dios me conducía
di%o8 9Cambia de idea+ porque esto&
cerca de aquel que lo in%usto repara!; )
.o entonces me volví al son amoroso
de mi consuelo+ & no he de re'eriros
el mucho amor que vi en sus santos o%os8 -
no s/lo es que no 'íe en mis palabras,
sino que la memoria no repite,
sin una gracia, lo que la supera! 12
E/lo puedo decir de aquel instante,
que, volviendo a mirarla, estuvo libre
mi a'ecto de cualquier otro deseo, 12
mientras el go1o eterno, que directo 1)
irradiaba en Featri1, desde sus o%os
con su segundo aspecto me alegraba! 13
Aencido con la lu1 de su sonrisa,
ella me di%o8 9Au,lvete & escucha+
no est$ en mis o%os s/lo el >araíso!; 21
Como se ve en la tierra algunas veces
el a'ecto en la vista, si es tan grande,
que por ,l todo el alma es poseída, 24
así en el 'lamear del 'ulgor santo 22
al que &o me volví, supe el deseo
que tenía aBn de hablarme un poco m$s, 25
& ,l comen1/8 9*n este quinto grado
del $rbol de la cima, que da 'ruta
siempre & que nunca pierde su 'olla%e, "7
ha& almas santas, que en la tierra, antes
que vinieran al cielo, tan 'amosas
'ueron que harían rica a cualquier musa! ""
Contempla pues los bra1os de la cru18
los que te nombrar, aparecer$n
como el ra&o velo1 hace en la nube!; ")
>or la cru1 vi un 'ulgor que se movía
al nombre de Nosu,, nada m$s dicho+
no s, si 'ue primero el ver que el nombre! "-
. al nombre de aquel grande 0acabeo
vi que otro se movía dando vueltas,
& era cuerda del trompo la alegría! 42
Así con Carlo 0agno & con Oriando
sigui/ dos luces mi mirar atento
como a su halc/n volando sigue el o%o! 42
Despu,s vi a 6inoardo & a Muillermo 4)
& al duque Modo'redo con la vista
por esa cru1, & a 6oberto Muiscardo! 43
.endo a me1clarse luego con los otros,
me mostr/ el alma que me había hablado
qu, clase de cantor era en el cielo! 21
0e volví entonces hacia la derecha
para ver si Featri1, o por su gesto
o sus palabras, mi deber mostraba! 24
. contempl, sus luces tan serenas,
tan go1osas, que a los dem$s vencía
su semblante & al Bltimo que tuvo! 25
. como por sentir ma&or deleite
obrando bien, el hombre día a día
se da cuenta que aumenta su virtud, )7
así &o me di cuenta que girando
%unto al cielo mi círculo crecía,
viendo aBn m$s luminoso aquel milagro! )"
. como se transmuta en poco rato )4
en blanca la mu%er, cuando su rostro
de la vergRen1a el peso se descarga, ))
tal 'ue en mis o%os, cuando me volví,
por su blancura la templada estrella
seta, que en ella habíame acogido! )-
.o vi en aquella %ovial antorcha
el destellar del amor que allí estaba
signando el al'abeto ante nosotros! 52
. cual aves que se al1an de la orilla,
casi alabando &a el haber comido,
hacen bandadas largas o redondas, 52
así en las luces las santas criaturas
al revolotear iban cantando,
haci,ndose una D, una I, una =! 53
Al comp$s de su canto se movían+
& al 'ormar luego uno de aquellos signos,
callaban deteni,ndose un momento! 31
#Oh pegasea diosa, que a los sabios 32
los haces gloriosos & longevos,
& ellos contigo a reinos & a ciudades, 34
ilBstreme tu a&uda, & ha1 que muestre
tal como aparecieron sus 'iguras8
& en breves versos tu poder demuestra( 35
Ee me mostraron cinco veces siete
unas vocales & otras consonantes+
& en cuanto se 'ormaban las leía! -7
9DI=IMIT* IJETITIA0;, verbo & nombre -1
'ueron los que primero se 'ormaron+
9KJI IJDICATIE T*66A0;, las postreras! -"
=uego en la eme del vocablo quinto
ordenadas quedaron+ & tal plata
baHada en oro NBpiter lucía! -)
. vi otras luces que a la parte alta
ba%aban de la eme, & se quedaban
cantando, creo, el bien que las traía! --
=uego, como al chocar de los ti1ones
ardientes, surgen chispas a millares,
donde los necios suelen ver augurios, 172
pareci/ que de allí surgían miles
de luces que subían, mucho o poco,
tal como el sol que las prendi/ dispuso+ 172
& en su lugar &a quietas cada una,
vi de un $guila el cuello & la cabe1a
representada en el 'ulgor distinto! 173
Kuien pinta allí no tiene quien le guíe,
sino que guía, & de aqu,l se origina
la virtud que a los nidos da su 'orma! 111
=as otras beatitudes, que dichosas
de enliliarse en la ema parecieron,
movi,ndose siguieron la 'igura! 114
#Oh dulce estrella, cu$les, cu$ntas gemas
me demostraron que nuestra %usticia
es e'ecto del cielo que tB en%o&as( 115
. &o pido a la mente en que comien1a
tu virtud & tu obrar, que vuelva a ver
de d/nde sale el humo que te nubla+ 127
tal que se encolerice nuevamente
del comprar & el vender dentro del templo
murado con milagros & martirios! 12"
#O milicia de cielo que ahora miro,
ruega por los que se hallan en la tierra
detr$s del mal e%emplo desviados( 12)
Antes se hacía con armas la guerra+
& ahora se hace quitando a unos & a otros
el pan que a nadie niega el santo >adre! 12-
>ero tB que borrando s/lo escribes, 1"7
piensa que aBn viven >edro & >ablo, muertos
por la viHa que ahora tB devastas! 1"2
>uedes decir8 9Tan 'i%o est$ mi amor
en quien quiso vivir en el desierto
& 'ue martiri1ado por un baile,
que al >escador & a >ablo descono1co!; 1"2
CANTO UIU
Apareci/ ante mí la bella imagen
con las alas abiertas, que 'ormaban
las almas agrupadas en su dicha+ "
un rubí parecía cada una
donde un ra&o de sol ardiera tanto,
que en mis o%os pudiera re'le%arse! )
. lo que debo de tratar ahora
ni re'erido nunca 'ue, ni escrito,
ni concebido por la 'antasía+ -
pues vi & tambi,n oí que hablaba el pico,
& que la vo1 decía 9mío; & 9&o;
& debía decir 9nuestro; & 9nosotros;! 12
. comen1/8 9>or ser %usto & piadoso
esto& aquí ealtado a aquella gloria
que vencer no se de%a del deseo+ 12
& de%, tan completa mi memoria
en la tierra, que aba%o los malvados
aun sin seguir su e%emplo, la veneran!; 13
Como un solo calor de muchas brasas,
de entre muchos amores, de igual modo,
salía un solo son de aquella imagen! 21
. entonces respondí! 9Oh perpetuas 'lores
de la alegría eterna, que uno s/lo
me hac,is aparecer vuestros aromas, 24
aclaradme, espirando, el gran a&uno
que largamente en hambre me ha tenido,
pues ningBn alimento hall, en la tierra! 25
Fien s, que si en el cielo de otro reino
la %usticia divina hace su espe%o
veladamente el vuestro no la mira! "7
Eab,is que atentamente me8 dispongo
a escucharos+ sab,is cu$l es la duda
que en a&unas me tuvo tanto tiempo!; ""
Como halc/n al que quitan la capucha,
que mueve la cabe1a & bate alas
ganas mostrando & haci,ndose hermoso, ")
contempl, a aquella imagen, que con loas
a la divina gracia era 'ormada,
con cantos que conoce el que lo go1a! "-
Di%o despu,s8 9*l que volvi/ el comp$s
hasta el con'ín del mundo, & dentro de ,ste 42
guard/ lo mani'iesto & lo secreto,
no podía imprimir su poderío
en todo el universo, de tal modo
que su verbo no 'uese aBn in'inito! 42
. esto con'irma que el primer soberbio,
que de toda criatura 'ue la suma,
por no esperar la lu1 ca&/ inmaduro+ 43
mostrando que cualquier naturale1a
menor, es s/lo un corto recept$culo
del bien que no se acaba & no se mide! 21
>or lo cual nuestra vista, que tan s/lo
ha salido de un ra&o de la mente
de que todas las cosas est$n llenas, 24
no puede valer tanto por sí misma,
que no sepa que est$ mucho m$s le%os
su principio de lo que se le muestra! 25
>or eso en la %usticia sempiterna
la vista que recibe vuestro mundo,
igual que el o%o por el mar, se adentra+ )7
que, aunque en la orilla puede ver el 'ondo,
no lo ve en alta mar+ & no est$ menos
allí, pero lo esconde el ser pro'undo! )"
No ha& lu1, si no procede de la calma
imperturbable+ & 'uera es la tiniebla,
o sombra de la carne, o su veneno! ))
Fastante &a te he abierto el escondri%o
que te escondía la %usticia viva,
que con tanta 'recuencia cuestionaste+ )-
diciendo8 WJn hombre nace en la ribera
del Indo, & no ha& allí nadie que hable
de Cristo ni le&endo ni escribiendo+ 52
& todos sus deseos & actos buenos,
por lo que entiende la ra1/n del hombre,
est$n sin culpa en vida & en palabras! 52
. muere sin la 'e & sin el bautismo8
?D/nde est$ la %usticia al condenarle@
?& d/nde est$ su culpa si ,l no cree@W 53
?Kui,n eres tB para querer sentarte
a %u1gar a mil millas de distancia
con tu vista que s/lo alcan1a un palmo@ 31
Cierto que quien conmigo sutili1a,
si sobre ,l no estuviera la *scritura,
su dudar llegaría hasta el asombro! 34
#Oh animales terrenos( #0entes 1a'ias(
=a voluntad primera, por sí buena,
de sí, que es sumo bien, nunca se mueve! 35
E/lo es %usto lo que a ella se con'orma8
ningBn creado bien puede atraerla,
pero aquella, espiendiendo, los produce!; -7
Igual que sobre el nido vuela en círculos
tras cebar a sus hi%os la cigReHa,
& como la contempla el &a cebado+ -"
hi1o así, & &o los o%os levant,,
esa bendita imagen, que las alas
movi/ impulsada por tantos espíritus! -)
Dando vueltas cantaba, & me decía8
9=o mismo que mis notas, que no entiendes,
tal es el %uicio eterno a los mortales!; --
Al aquietarse las lucientes llamas
del *spíritu Eanto, aBn en el signo
que a 6oma hi1o temible en todo el mundo, 172
volvi/ a decir aqu,l8 9No sube a este
reino, quien no cre&era en Cristo, antes
o despu,s de clavarle en el madero! 172
0as sabe8 muchos gritan W#Cristo, Cristo(W
& estar$n en el %uicio menos prope 175
de aquel, que otros que a Cristo no conocen+ 173
ser$n por el etíope a'rentados
cuando los dos colegios se separen,
los para siempre ricos & los pobres! 111
?A vuestros re&es qu, dir$n los persas
al contemplar abierto el libro donde
escritos se hallan todos sus pecados@ 114
=a que mu& pronto mover$ las plumas
& que devastar$ el reino de >raga,
de Alberto podr$ verse entre las obras! 115
=a pena podr$ verse que en el Eena
causar$, la moneda 'alseando,
quien por un %abalí hallar$ la muerte! 127
=a insaciable soberbia podr$ verse,
que al de Inglaterra & al de *scocia ciega,
sin poder aguantarse en sus 'ronteras! 12"
Aer$se la lu%uria & vida muelle
de aquel de *spaHa & del de la Fohemia,
que ni supo ni quiso del valor! 12)
Aer$se al co%o de Nerusal,n
su bondad seHalada con la I,
& con la 0 el contrario seHalado! 12-
Aer$se la avaricia & la vile1a
de quien guardando est$ la isla del 'uego,
donde Anquises su larga edad de%ara+ 1"2
en abreviadas letras su escritura
para dar a entender cu$n poco vale,
que mucho anotar$n en poco espacio! 1"2
*nseHar$ las obras indecentes
de su tío & su hermano, que una estirpe 1"5
tan egregia & dos tronos ensuciaron! 1"3
*l que est$ en >ortugal & el de Noruega
allí se encontrar$n, & aquel de 6ascia
que mal ha visto el cuHo de Aenecia! 141
#Dichosa <ungría, si es que no se de%a 142
mal conducir( #& dichosa Navarra,
si se armase del monte que la cerca( 144
. creer se debiera como muestra 142
de esto, que Nicosia & Damagusta
se reprueban & duelen de su bestia, 145
que del lado de aqu,llas no se aparta! 143
CANTO UU
Cuando aquel que da lu1 al mundo entero 1
del hemis'erio nuestro así desciende
que el día en todas partes se consuma, "
el cielo, que aqu,l solo iluminaba,
sBbitamente vuelve a hacerse claro,
con muchas luces, que a una re'le%an! )
6ecord, este 'en/meno celeste,
cuando call/ aquel símbolo del mundo
& de sus %e'es su bendito pico+ -
pues que todas aquellas vivas luces
entonaron, luciendo aBn m$s, cantigas
que se han borrado &a de mi memoria! 12
#Oh dulce amor que de risa te envuelves,
qu, ardiente en esos sistros te mostrabas,
de santos pensamientos inspirados( 12
Cuando las caras & lucientes piedras
de las que vi en%o&ado el seto cielo
sus ang,licos sones terminaron, 13
creí escuchar el murmurar de un río
que claro ba%a de una roca en otra,
mostrando la abundancia de su 'uente! 21
. como el son del cuello de la cítara
toma 'orma, & así del ori'icio
de la 1ampoHa por donde entra el viento, 24
de igual manera, sin tardan1a alguna,
por el cuello del $guila el murmullo
subi/, cual si estuviese per'orado! 25
Allí se torn/ vo1, & por el pico
sali/ en palabras, como lo esperaba
mi cora1/n, en donde las retuve! "7
9=a parte en mí que ve & que al sol resiste "1
siendo $guila mortal :me di%o entonces:
ahora debes mirar atentamente, ""
pues de los 'uegos que hacen mi 'igura,
esos por los que brillan mis pupilas,
son los m$s ecelentes de entre todos! ")
*se que en medio luce como el iris, "5
'ue el gran cantor del *spíritu Eanto,
que el arca traslad/ de pueblo en pueblo8 "-
ahora sabe &a el m,rito del canto,
en cuanto e'ecto 'ue de su deseo,
por el pago que le ha correspondido! 42
De los cinco del arco de mis ce%as, 4"
quien del pico se encuentra m$s cercano,
consol/ a aquella viuda por su hi%o8 42
ahora sabe lo caro que resulta
el no seguir a Cristo, conociendo
esta vida tan dulce & su contraria! 43
. aquel que sigue en la circun'erencia 4-
que te digo, en lo m$s alto del arco,
con penitencias apla1/ su muerte8 21
ahora sabe que el %uicio sempiterno
no cambia, aun cuando dignas oraciones
de lo de ho& aba%o hace maHana! 24
*l que sigue, conmigo & con las le&es, 22
ba%o buena intenci/n que dio mal 'ruto,
por ceder al pastor se torn/ griego8 25
ahora sabe que el mal que ha derivado
de aquel buen proceder, no le es daHoso
aunq ue por ello el mundo se destru&a! )7
. aquel que est$ donde el arco desciende, )1
'ue Muillermo, a quien llora aquella tierra
que a Dederico & Carlos ahora su're8 )"
ahora sabe en qu, modo se enamora
de un %usto re& el cielo, & en el brillo
de su semblante así lo mani'iesta! ))
?Kui,n creería en el mundo en que se &erra )5
que el tro&ano 6i'eo en este arco
'uese la quinta de las santas luces@ )-
Ahora &a sabe m$s de eso que el mundo
no puede ver de la divina gracia,
aunque su vista el 'ondo no discierna!; 52
Como la alondra que vuela en el aire
cantando, & luego calla satis'echa
de la Bltima dul1ura que la sacia, 52
tal pareci/ la imagen del emblema
del eterno poder, a cu&o gusto
todas las cosas adquieren su ser! 53
. aunque &o con mis dudas casi 'uese
cristal con el color que le recubre,
no pude estar callado mucho tiempo, 31
mas por la boca8 9?Ku, cosas son ,stas@;
me impuls/ a echar la 'uer1a de su peso8
por lo cual vi destellos de alegría! 34
. luego, con la vista m$s ardiente,
aquel bendito signo me repuso
para que &o saliera de mi asombro8 35
9.a veo que estas cosas has creído
pues &o lo digo, mas no ves las causas+
& te est$n, aun cre&,ndolas, ocultas! -7
<aces como ,se que sabe de nomb re
las cosas, pero si otros no le eplican
su sustancia, ,l no puede conocerla! -"
Regnum caelorum su're la violencia -4
de ardiente amor & de viva esperan1a,
que vencen la divina voluntad8 -)
no como el hombre al hombre sobrepu%a,
mas la vencen pues quiere ser vencida,
& con su amor, así vencida, vence! --
=a primer alma & quinta de las ce%as 177
ha causado tu asombro, pues las ves
pintando las ang,licas regiones! 172
No de%aron sus cuerpos, como piensas,
gentiles, mas cristianos, con 'e 'irme
en los pies por clavar o &a clavados! 172
>ues una del in'ierno, donde nunca
se vuelve al buen querer, torn/ a los huesos+
& esto 'ue en premio de esperan1a viva8 173
de una viva esperan1a que dio 'uer1as
a la sBplica a Dios de revivirle,
para poder corregir su deseo! 111
*l alma gloriosa de que hablo,
vuelta a la carne, en la que estuvo un poco,
cre&/ en aquel que podía a&udarla+ 114
& cre&endo encendi/se en tanto 'uego
de verdadero amor, que en su segunda
muerte, 'ue digna de estas alegrías! 115
=a otra, por gracia que de tan pro'unda
'uente destila, que nadie ha podido
ver su vena primera con los o%os, 127
puso todo su amor en la %usticia8
& así, pues, Dios le abri/, de gracia en gracia
la vista a la 'utura redenci/n+ 12"
& ,l en ella cre&/, & no toleraba
la peste de su antiguo paganismo+
& reprendía a las gentes perversas! 12)
=as tres mu%eres que viste en la rueda 125
derecha le sirvieron de bautismo,
antes del bauti1ar m$s de un milenio! 12-
#Oh predestinaci/n, cu$n ale%ada
se encuentra tu raí1 de aquellos o%os
que la causa primera no ven tota- 1"2
. vosotros mortales, sed prudentes
%u1gando8 pues nosotros, que a Dios vemos,
aBn no sabemos todos los que elige+ 1"2
& nos es dulce ignorar estas cosas,
& nuestro bien en este bien se a'ina,
pues lo que Dios desea, deseamos!; 1"3
>or la divina imagen de este modo,
para aclarar mi vista tan escasa,
me 'ue dada suave medicina! 141
. como a un buen cantor buen citarista
hace seguir el pulso de las cuerdas,
por lo que aBn m$s placer adquiere el canto, 144
así, mientras hablaba, &o recuerdo
que vi a los dos benditos resplandores,
igual que el parpadeo se concuerda,
llamear al comp$s de las palabras! 145
CANTO UUI
Aolví a 'i%ar mis o%os en el rostro
de mi dama, & mi espíritu con ellos,
de cualquier otro asunto retirado! "
No se reía+ mas 9Ei me riese
:di%o: te ocurriría como cuando
'ue Eemele en ceni1as convertida8 )
pues mi belle1a, que en los escalones
del eterno palacio m$s se acrece,
como has podido ver, cuanto m$s sube, -
si no la templo, tanto brillaría
que tu 'uer1a mortal, a sus 'ulgores,
rama sería que el ra&o desga%a! 12
Al s,ptimo esplendor hemos subido, 1"
que ba%o el pecho del =e/n ardiente
con ,l irradia aba%o su potencia! 12
Di%a tu mente en pos de tu mirada,
& ha1 de aqu,lla un espe%o a la 'igura
que te ha de aparecer en este espe%o!; 13
Kuien supiese cu$l era la delicia
de mi vista mirando el santo rostro,
al poner mi atenci/n en otro asunto, 21
sabría de qu, 'orma me era grato
obedecer a rrB celeste escolta,
si un placer con el otro parangono! 24
*n el cristal que tiene como nombre,
rodeando el mundo, el de su re& querido
ba%o el que estuvo muerta la malicia, 25
de color de oro que el ra&o re'le%a
contempl, una escalera que subía
tanto, que no alcan1aba con la vista! "7
Ai tambi,n que ba%aba los peldaHos
tanto 'ulgor, que pens, que la lu1 "2
toda del cielo allí se di'undiera! ""
. como, por su natural costumbre,
%untos los gra%os, al romper del día,
se mueven calentando su pluma%e+ ")
despu,s unos se van & &a no vuelven+
otros toman al sitio que de%aron,
& los dem$s se quedan dando vueltas+ "-
me parecio que igual aconteciese
en aquel destellar que %unto vino,
al llegar & pararse en cierto tramo! 42
. aquel que m$s cercano se detuvo, 4"
era tan luminoso, que me di%e8
9Fien cono1co el amor que me demuestras! 42
0as aquella en que espero el c/mo & cu$ndo
callar o hablar, est$se quieta+ & &o
bien hago &, aunque quiero, no pregunto!; 43
>or lo cual ella, viendo en mi silencio,
con el ver de quien puede verlo todo,
me di%o8 9Aplaca tu ardiente deseo!; 21
. &o comenc, así! 90is propios m,ritos
de tu respuesta digno no me hacen+
mas por aquella que hablar me permite, 24
alma santa que te hallas escondida
dentro de tu alegría, ha1 que &o sepa
por qu, de mí te has puesto tan cercana+ 25
& por qu, en esta rueda se ha callado
la dulce sin'onía de los cielos,
que tan piadosa en las de aba%o suena!; )7
90ortal tienes la vista & el oído,
por eso no se canta aquí \repuso:
al igual que Featri1 no tiene risa! )"
>or la santa escalera he descendido
Bnicamente para recrearte
con la vo1 & la lu1 que me rodea+ ))
ma&or amor m$s presta no me hi1o, )5
que tanto o m$s amor hierve all$ arriba,
tal como el 'lamear te mani'iesta! )-
0as la alta caridad, que nos convierte
en siervas de aquel que el mundo gobierna
aquí nos destin/, como est$s viendo!; 52
9Fien veo, sacra l$mpara, que un libre
amor :le di%e basta en esta corte
para seguir la eterna providencia+ 52
mas no puedo entender tan '$cilmente
por qu, predestinada sola 'uiste
tB a este encargo entre todas las restantes!; 53
Aun antes de acabar estas palabras,
hi1o la lu1 un e%e de su centro,
dando vueltas velo1 como una rueda+ 31
luego di%o el amor que estaba dentro8
9Desciende sobre mí la lu1 divina, 3"
en ,sta en que me envientro penetrando, 34
la cual virtud, unida a mi intelecto,
tanto me eleva sobre mí, que veo
la suma esencia de la cual procede! 35
De allí viene esta dicha en la que ardo+
puesto que a mi visi/n, que es &a tan clara,
la claridad de la llama se aHade! -7
>ero el alma en el cielo m$s radiante,
el sera'ín que m$s a Dios contempla,
no podr$ responder a tu pregunta, -"
porque se oculta tanto en el abismo
del eterno decreto lo que quieres,
que al creado intelecto se le esconde! -)
. al mundo de los hombres, cuando vuelvas,
contar$s esto, a 'in que no pretenda
a una tan alta meta dirigirse! --
=a mente, que aquí luce, en tierra humea+
así que piensa c/mo allí podr$
lo que no puede aun quien acoge el cielo!; 172
Tan terminantes 'ueron sus palabras
que de%, aquel asunto, & solamente
humilde pregunt, por su persona! 172
9Ql1anse entre las costas italianas 17)
montes no mu& le%anos de tu tierra,
tanto que el trueno suena m$s aba%o, 173
& un alto 'orman que se llama Catria,
ba%o el cual ha& un &ermo consagrado
para adorar dispuesto Bnicamente!; 111
>or ve1 tercera di%o de este modo+
&, siguiendo, despu,s me di%o8 9Allí
tan 'irme servidor de Dios me hice, 114
que s/lo con verduras aliHadas
soportaba los 'ríos & calores,
alegre en el pensar contemplativo! 115
Dar solía a estos cielos aquel claustro
muchos 'rutos+ mas ahora est$ vacío,
& pronto se pondr$ de mani'iesto! 127
.o 'ui >edro Dami$n en aquel sitio,
& >edro >ecador en la morada
de nuestra 6eina %unto al mar Adri$tico! 12"
Cuando &a me quedaba poca vida,
a la 'uer1a me dieron el capelo, 122
que de malo a peor &a se transmite! 12)
Aino Ce'as & vino el Eanto Aaso 125
del *spíritu, 'lacos & descal1os,
tomando en cualquier sitio la comida! 12-
=os modernos pastores ahora quieren 1"7
que les alcen la cola & que les lleven,
tan gordos son, su%etos a los lados! 1"2
Con mantos cubren sus cabalgaduras,
tal que ba%o una piel marchan dos bestias8
#Oh paciencia que tanto soportas( 1"2
Al decir esto vi de grada en grada
muchas llamas ba%ando & dando vueltas,
& a cada giro estaban m$s hermosas! 1"3
Ee detuvieron al lado de ,sta,
& prorrumpieron en clamor tan alto,
que aquí nada podría aseme%arse+ 141
ni &o lo oí+ tan grande 'ue aquel trueno!
CANTO UUII
>resa del estupor, hacia mi guía
me volví, como el niHo que se acoge
siempre en aquella en que m$s se con'ía+ "
& aqu,lla, como madre que socorre
r$pido al hi%o p$lido & ansioso
con esa vo1 que suele con'ortarlo, )
di%o8 9?No sabes que est$s en el cielo@
& ?no sabes que el cielo es todo ,l santo,
& de buen celo viene lo que hacemos@ -
C/mo te habría el canto trastornado, 17
& mi sonrisa, puedes ver ahora,
puesto que tanto el gritar te conmueve+ 12
& si hubieses su ruego comprendido, 1"
en ,l conocerías la vengan1a
que podr$s ver aBn antes de que mueras! 12
=a espada de aquí arriba ni deprisa 1)
ni tarde corta, & s/lo lo parece
a quien teme o desea su llegada! 13
0as dirígete ahora hacia otro lado+
que ver$s muchas almas ecelentes,
si vuelves la mirada como digo!; 21
Como ella me indic/, volví los o%os,
& vi cien es'eritas, que se hacían
aBn m$s hermosas con sus mutuos ra&os! 24
.o estaba como aquel que se reprime
la punta del deseo, & no se atreve
a preguntar, porque teme ecederse+ 25
& la ma&or & la m$s encendida
de aquellas perlas vino hacia adelante,
para de%ar satis'echas mis ganas! "7
Dentro de ella escuch, luego8 9Ei vieses "1
la caridad que entre nosotras arde,
lo que piensas habrías epresado! ""
0as para que, esperando, no demores
el alto 'in, habr, de responderte
al pensamiento s/lo que así guardas! ")
*l monte en cu&a 'alda est$ Cassino "5
estuvo &a en su cima 'recuentado
por la gente engaHada & mal dispuesta+ "-
& &o so& quien primero llev/ arriba
el nombre de quien tra%o hasta la tierra
esta verdad que tanto nos ensal1a+ 42
& brill/ tanta gracia sobre mí,
que retra%e a los pueblos circundantes
del culto impío que sedu%o al mundo! 42
=os otros 'uegos 'ueron todos hombres
contemplativos, de ese ardor quemados
del que 'lores & 'rutos santos nacen! 43
*st$ 0acario aquí, & est$ 6omualdo, 4-
& aquí est$n mis hermanos que en los claustros
detuvieron sus almas sosegadas! 21
. &o a ,l8 9*l a'ecto que al hablarme
demuestras & el ben,volo semblante
que en todos vuestros 'uegos veo & noto, 24
de igual modo acrecientan mi con'ian1a,
como hace al sol la rosa cuando se abre
tanto como permite su potenc ia! 25
Te ruego pues, & tB, padre, conc,deme
si mere1co gracia seme%ante,
que pueda ver tu imagen descubierta!; )7
. aqu,l8 9<ermano, tu alto deseo )1
ha de cumplirse allí en la Bltima es'era,
donde se cumplir$n todos & el mío! )"
Allí per'ectos, maduros & enteros
son los deseos todos+ s/lo en ella
cada parte est$ siempre donde estaba, ))
pues no tiene lugar, ni tiene polos,
& hasta aquella conduce esta escalera,
por lo cual se te borra de la vista! )-
<asta all$ arriba cont empl/ el patriarca
Nacob que ella alcan1aba con su etremo,
cuando la vio de $ngeles colmada! 52
0as, por subirla, nadie aparta ahora 5"
de la tierra los pies, & se ha quedado
mi regla para gasto de papel! 52
=os muros que eran antes abadías
espeluncas se han hecho, & las cogullas
de mala harina son talegos llenos! 53
>ero la usura tanto no se al1a 5-
contra el placer de Dios, cuanto aquel 'ruto
que hace tan loco el pecho de los mon%es+ 31
que aquello que la Iglesia guarda, todo
es de la gente que por Dios lo pierde+
no de parientes ni otros m$s indignos! 34
*s tan blanda la carne en los mortales,
que all$ aba%o no basta un buen principio
para que den bellotas las encinas! 35
Ein el oro & la plata empe1/ >edro,
& con a&unos &o & con oraciones,
& su orden Drancisco humildemente+ -7
& si el principio ves de cada uno,
& miras luego el sitio al que han llegado,
podr$s ver que del blanco han hecho negro! -"
*n verdad el Nord$n retrocediendo, -4
m$s 'ue, & el mar hu&endo, al Dios mandarlo,
admirable de ver, que aquí el remedio!; -)
Así me di%o, & luego 'ue a reunirse
con su grupo, & el grupo se %unt/+
despu,s, como un turbi/n, vol/ hacia arriba! --
0i dulce dama me impuls/ tras ellos
por la escalera s/lo con un gesto,
venciendo su virtud a mi natura+ 172
& nunca aquí donde se ba%a & sube
por medios naturales, hubo un vuelo
tan raudo que a mis alas se igualase! 172
Así vuelva, lector, a aquel devoto
triun'o por el cual lloro con 'recuencia
mis pecados & el pecho me golpeo, 173
puesto & quitado en tanto tB no habrías
del 'uego el dedo, en cuanto vi aquel signo
que al Toro sigue & dentro de ,l estuve! 111
Oh gloriosas estrellas, lu1 preHada
de gran poder, al cual &o recono1co
todo, cual sea, que mi ingenio debo, 114
nacía & se escondía con vosotras
de la vida mortal el padre, cuando
sentí primero el aire de Toscana+ 115
& luego, al otorgarme la merced
de entrar en la alta es'era en que girais,
vuestra misma region me cupo en suerte! 127
Con devoci/n mi alma ahora os suspira,
para adquirir la 'uer1a su'iciente
en este 'uerte paso que la espera! 12"
9.a de la salvaci/n est$n tan cerca
:me di%o Featri1:: que deberías
tener los o%os claros & agu1ados+ 12)
por lo tanto, antes que tB m$s te enelles,
vuelve hacia aba%o, & mira cu$ntos mundos
deba%o de tus pies &a he colocado+ 12-
tal que tu cora1/n, go1oso cuanto
pueda, ante las legiones se presente
que alegres van por el redondo ,ter!; 1"2
6ecorrí con la vista aquellas siete
es'eras, & este globo vi en tal 'orma
que su vil apariencia me dio risa+ 1"2
& por me%or el parecer apruebo 1")
que lo tiene por menos+ & el que piensa
en el otro, de cierto es virtuoso! 1"3
Ai encendida a la hi%a de =atona 1"-
sin esa sombra que me dio motivo
de que rara o que densa la cre&era! 141
*l rostro de tu hi%o, <iperS/n, 142
aquí a'ront,, & vi c/mo se mueven,
cerca & en su redor 0a&a & DSone! 144
. se me apareci/ el templar de NBpiter 142
entre el padre & el hi%o8 & vi allí claro
las variaciones que hacen de lugares+ 145
& de todos los siete puede ver
cu$n grandes son, & cu$nto son veloces,
& la distancia que eiste entre ellos! 127
=a era que nos hace tan 'eroces, 121
mientras con los Memelos &o giraba,
vi con sus montes & sus mares+ luego 12"
volví mis o%os a los o%os bellos!
CANTO UUIII
Igual que el ave, entre la amada 'ronda,
que reposa en el nido entre sus dulces
hi%os, la noche que las cosas vela, "
que, por ver los ob%etos deseados
& encontrar alimento que les nutra
:una dura labor que no disgusta:, )
al tiempo se adelanta en el 'olla%e,
& con ardiente a'ecto al sol espera,
mirando 'i%o a donde nace el alba+ -
así erguida se hallaba mi seHora
& atenta, dirigi,ndose hacia el sitio
ba%o el que el sol camina m$s despacio8 12
& vi,ndola suspensa, ensimismada,
me puse como aquel que deseando
algo que quiere, se calma en la espera! 12
0as poco 'ue del uno al otro instante
de que esperara, digo, & de que viera
que el cielo m$s & m$s resplandecía+ 13
. Featri1 di%o8 9#0ira las legiones
del t&iun'o de Cristo & todo el 'ruto
que recoge el girar de estas es'eras(; 21
>areci/ que le ardiera todo el rostro,
& tanta dicha llenaba sus o%os,
que es me%or que prosiga sin decirlo! 24
Igual que en los serenos plenilunios
con las eternas nin'as Trivia ríe 2)
que coloran el cielo en todas partes, 25
vi sobre innumerables luminarias
un sol que a todas ellas encendía,
igual que el nuestro a las altas estrellas+ "7
& por la viva lu1 transparecía
la luciente sustancia, tan radiante
a mi vista, que no la soportaba! ""
#Oh Featri1, mi guía dulce & cara(
*lla me di%o8 9Aquello que te vence
es virtud que ninguno la resiste! ")
Allí est$n el poder & la sapiencia "5
que abrieron el camino entre la tierra
& el cielo, tanto tiempo deseado!; "-
Cual 'uego de la nube se desprende
por tanto dilatarse que no cabe,
& contra su natura cae a tierra, 42
mi mente así, despu,s de aquel man%ar,
hecha m$s grande sali/ de sí misma,
& recordar no sabe qu, se hi1o! 42
9=os o%os abre & mira c/mo so&+
has contemplado cosas, que te han hecho
capa1 de sostenerme la sonrisa!; 43
.o estaba como aquel que se resiente
de una visi/n que olvida & que se ingenia
en vano a que le vuelva a la memoria, 21
cuando escuch, esta invitaci/n, tan digna
de gratitud, que nunca ha de borrarse
del libro en que el pasado se consigna! 24
Ei ahora sonasen todas esas lenguas 22
que hicieron >olimnía & sus hermanas
de su leche dulcísima m$s llenas, 25
en mi a&uda, ni un $pice dirían
de la verdad, cantando la sonrisa
santa & cu$nto alumbraba al santo rostro! )7
. así al representar el >araíso,
debe saltar el sagrado poema,
como el que halla cortado su camino! )"
0as quien considerase el arduo tema
& los humanos hombros que lo cargan,
que no censure si tiembla deba%o8 ))
no es derrotero de barca pequeHa
el que surca la proa temeraria,
ni para un timonel que no se eponga! )-
9?>or qu, mi rostro te enamora tanto,
que al hermoso %ardín no te diriges
que se en'lorece a los ra&os de Cristo@ 52
*ste es la rosa en que el verbo divino 5"
carne se hi1o, est$n aquí los lirios 54
con cu&o olor se sigue el buen sendero!; 52
Así Featri1+ & &o, que a sus conse%os
estaba pronto, me entregu, de nuevo
a la batalla de mis pobres o%os! 53
Como a un ra&o de sol, que puro escapa
desgarrando una nube, &a un 'lorido
prado mis o%os, en la sombra, vieron+ 31
vi así una muchedumbre de esplendores,
desde arriba encendidos por ardientes
ra&os, sin ver de d/nde procedían! 34
#Oh, benigna virtud que así los colmas,
para darme ocasi/n a que te viesen
mis impotentes o%os, te elevaste( 35
*l nombre de la 'lor que siempre invoco 33
maHana & noche, me empu%/ del todo
a la contemplaci/n del ma&or 'uego+ -7
& cuando re'le%aron mis dos o%os
el cu$l & el cu$nto de la viva estrella
que vence arriba como vence aba%o, -"
por entre el cielo descendi/ una llama
que en círculo 'ormaba una corona
& la ciH/ & dio vueltas sobre ella! -)
Cualquier canci/n que tenga m$s dul1ura
aquí aba%o & que m$s atraiga al alma,
seme%a rota nube que tronase, --
si al son de aquella lira lo comparo
que al hermoso 1a'iro coronaba
del que el m$s claro cielo se en1a'ira! 172
9Eo& el amor ang,lico, que espar1o
la alta alegría que nace del vientre
que 'ue el albergue de nuestro deseo+ 172
& así lo har,, reina del cielo, mientras
sigas tras de tu hi%o, & hagas santa
la es'era soberana en donde habitas!; 173
Así la melodía circular
decía, & las restantes luminarias
repetían el nombre de 0aría! 111
*l real manto de todas las es'eras
del mundo, que m$s hierve & m$s se aviva
al aliento de Dios & a sus mandatos, 114
tan encima tenía de nosotros
el interno con'ín, que su apariencia
desde el sitio en que estaba aBn no veía8 115
& por ello mis o%os no pudieron
seguir tras de esa llama coronada
que se elev/ a la par que su simiente! 127
. como el chiquitín hacia la madre
alarga, luego de mamar, los bra1os
por el amor que a'uera se le in'lama, 12"
los 'ulgcares arriba se etendieron
con sus penachos, tal que el alto a'ecto
que a 0aría tenían me mostraron! 12)
>ermanecieron luego ante mis o%os
Regina caeli, cantando tan dulce
que el deleite de mí no se partía! 12-
#Ah, cu$nta es la abundancia que se encierra
en las arcas riquísimas que 'ueron
tan buenas sembradoras aquí aba%o( 1"2
Allí se vive & go1a del tesoro
conseguido llorando en el destierro
babilonio, en que el oro desdeHaron! 1"2
Allí trSun'a, ba%o el alto <i%o
de 0aría & de Dios, de su victoria,
con el antiguo & el nuevo concilio 1"3
el que las llaves de esa gloria guarda! 1"-
CANTO UUIA
9Oh compaHía electa a la gran cena
del bendito Cordero, el cual os nutre
de modo que dais siempre saciadas, "
si por gracia de Dios ,ste dis'ruta
de aquello que se cae de vuestra mesa,
antes de que la muerte el tiempo agote, )
estar atentos a su gran deseo
& re'rescarle un poco8 pues beb,is
de la 'uente en que mana lo que ,l piensa!; -
Así Featri1+ & las go1osas almas
se hicieron una es'era en polos 'i%os,
llameando, al igual que los cometas! 12
. cual giran las ruedas de un relo%
así que, a quien lo mira, la primera
parece quieta, & la Bltima que vuela+ 12
así aquellas coronas, di'erente:
mente dan1ando, lentas o veloces,
me hacían apreciar sus ecelencias! 13
De aquella que not, m$s apreciada 1-
vi que salía un 'uego tan dichoso,
que de m$s claridad no hubo ninguno+ 21
& tres veces en torno de Featri1
dio vueltas con un canto tan divino,
que mi imaginaci/n no lo repite! 24
. así salta mi pluma & no lo escribo8
pues la imaginativa, a tales pliegues,
no &a el lengua%e, tiene un color burdo! 25
9#Oh Eanta hermana mía que nos ruegas
devota, por tu a'ecto tan ardiente
me he separado de esa hermosa es'era!; "7
Tras detenerse, aquel bendito 'uego,
dirigi/ a mi seHora sus palabras,
que hablaron en la 'orma que &a he dicho! ""
. ella8 9Oh lu1 sempiterna del gran hombre
a quien Nuestro EeHor de%/ las llaves,
que ,l llev/ aba%o, de esta ingente dicha, ")
sobre cuestiones serias o menudas,
a ,ste eamina en torno de esa 'e,
por lo cual sobre el mar tB caminaste! "-
Ei ,l ama bien, & bien cree & bien espera,
no se te oculta, pues la vista tienes
donde se ve cualquier cosa pintada, 42
pero como este reino ha hecho vasallos
por la 'e verdadera, es oportuno
que la gloríe m$s, hablando de ella!; 42
Tal como el bachiller se arma & no habla 4)
hasta que hace el maestro la pregunta,
argumentando, mas sin de'inirla, 43
&o me armaba con todas mis ra1ones,
mientras ella le hablaba, preparado
a tal cuestionador & a tal eamen! 21
9Di, buen cristiano, & ha1lo sin rodeos8
?qu, es la 'e@; >or lo cual alc, la 'rente
hacia la lu1 que di%o estas palabras+ 24
luego volví a Featri1, & aquella un presto
signo me hi1o de que derramase
a'uera el agua de mi 'uente interna! 25
9=a gracia que me otorga el con'esarme
:le di%e con el alto primopilo, 2-
haga que bien eprese mis conceptos!; )7
. luego8 9Cual la pluma verdadera
lo escribi/, padre, de tu caro hermano
que contigo 'ue guía para 6oma, )"
'e es la sustancia de lo que esperamos, )4
& el argumento de las invisibles+
pienso que ,sta es su esencia verdadera!; ))
*ntonces escuch,8 9Fien lo has pensado,
si comprendes por qu, entre las sustancias,
luego en los argumentos la coloca!; )-
. respondí8 9=as cosas tan pro'undas
que aquí me han o'recido su apariencia,
est$n a los de aba%o tan ocultas, 52
que s/lo est$ su ser en la creencia,
sobre la cual se 'unda la esperan1a+
& por ello sustancia la llamamos! 52
. de esto que creemos es preciso
silogi1ar, sin m$s pruebas visibles8
por ello la llamamos argumento!; 53
*scuch, entonces8 9Ei cuanto se adquiere
por la doctrina aba%o, así entendierais,
no cabría el ingenio del so'ista!; 31
Así me di%o aquel amor ardiente+
luego aHadi/8 90u& bien has sopesado 3"
el peso & la aleaci/n de esta moneda+ 34
mas dime si la llevas en la bolsa!;
9Eí :di%e , & tan brillante & tan redonda,
que en su cuHo no cabe duda alguna!; 35
=uego sali/ de la lu1 tan pro'unda
que allí brillaba8 9*sta preciosa gema
que de toda virtud es 'undamento, -7
?de d/nde te ha venido@; . &o8 9*s la lluvia
del *spíritu Eanto, di'undida
sobre vie%os & nuevos pergaminos, -"
el silogismo que esto me con'irma
con agude1a tal, que 'rente a ella
cualquier demostraci/n parece obtusa!; -)
. despu,s escuch,8 9?=a antigua & nueva
proposici/n que así te han convencido
por qu, las tienes por habla divina@; --
. &o8 90e lo con'irman esas obras
que las siguieron, a las que natura
ni bate el &unque ni calienta el hierro!; 172
9Dime :me respondi/: ?qui,n te con'irma
que hubiera aquellas obras@ >ues el mismo
que lo quiere probar, sin m$s, lo %ura!; 172
Ei el mundo al cristianismo se ha inclinado, 17)
:le di%e sin milagros, esto es uno
aBn cien veces m$s grande que los otros8 173
pues tB empe1aste pobre & en a&unas
en el campo a sembrar la planta buena
que 'ue antes vid & que ahora se ha hecho 1ar1a!; 111
*sto acabado, la alta & santa corte
cant/ por las es'eras8 %Dio Laudamo.
con esas notas que arriba se cantan! 114
. aquel var/n que así de rama en rama,
eaminando, me había llevado,
cerca &a de los Bltimos 'ronda%es, 115
volvi/ a decir8 9=a Mracia que enamora
tu mente, ha hecho que abrieras la boca
hasta aquí como abrirse convenía, 127
de tal 'orma que apruebo lo que has dicho+
mas eplicar qu, crees debes ahora,
& de d/nde te vino la creencia!; 12"
9Eanto padre, & espíritu que ves
aquello en que creíste, de tal modo,
que al m$s %oven venciste hacia el sepulcro, 12)
tB quieres ::comenc,: que mani'ieste
aquí la 'orma de mi 'e tan presta,
& tambi,n su motivo preguntaste! 12-
. te respondo8 creo en un Dios solo
& eterno, que los cielos todos mueve
inm/vil, con amor & con deseo+ 1"2
& a tal creer no tengo s/lo prueba
'ísica o meta'ísica, tambi,n
me la da la verdad, que aquí nos llueve 1"2
por 0ois,s, por pro'etas & por salmos,
& por el *vangelio & por vosotros
que con ardiente espíritu escribisteis+ 1"3
& creo en tres personas sempiternas,
& en una esencia que es tan una & trina,
que el WsonW & el WesW admite a un mismo tiempo! 141
Con la pro'unda condici/n divina
que ahora toco, la mente me ha sellado
la doctrina evang,lica a menudo! 144
Aquí comien1a todo, esta es la chispa
que en viva1 llama luego se dilata,
& brilla en mí cual en el cielo estrella!; 145
Como el seHor que escucha algo agradable,
despu,s abra1a al siervo, complacido
por la noticia, cuando aqu,l se calla+ 127
de este modo, cantando, me bendi%o,
ciH,ndome tres veces al callarme,
la apost/lica lu1, que me hi1o hablar8 12"
#tanto le complacieron mis palabras(
CANTO UUA
Ei sucediera que el sacro poema 1
en quien pusieron mano tierra & cielo,
& me ha hecho en'laquecer por muchos aHos, "
venciera la crueldad que me ha eiliado
del bello aprisco en el que 'ui cordero,
de los hostiles lobos enemigo+ )
con otra vo1 entonces & cabellos,
poeta volver,, & sobre la 'uente
de mi bautismo habr$n de coronarme+ -
porque en la 'e, que hace que cono1can
a Dios las almas, aquí vine, & luego
>edro mi 'rente rode/ por ella! 12
Despu,s vino una lu1 hacia nosotros
de aquella es'era de la que sali/
el primer sucesor que de%/ Cristo+ 12
& mi EeHora llena de alegría
me di%o8 90ira, mira ahí al bar/n
por quien aba%o visitan Malicia!; 13
Tal como cuando el palomo se pone
%unto al amigo, & uno & otro muestra
su amistad, al girar & al arrullarse+ 21
así &o vi que el uno al otro grande
príncipe glorSoso recibía,
loando el pasto que allí se apacienta! 24
0as conclu&endo &a los parabienes,
callados coram me se detuvieron, 2)
tan ígneos que la vista me vencían! 25
*ntonces di%o Featri1 riendo8
9Oh ínclita alma por quien se escribiera
la generosidad de esta basílica, "7
ha1 que resuene en lo alto la esperan1a8
puedes, pues tantas veces la has mostrado, "2
cuantas %esBs os pre'iri/ a los tres!; ""
9Al1a el rostro & sosiega, pues quien viene
desde el mundo mortal hasta aquí arriba,
en nuestros ra&os debe madurarse!; ")
*ste consuelo del 'uego segundo
me vino+ & &o mir, a aquellos dos montes
que me abatieron antes con su peso! "-
9>ues nuestro emperador te ha concedido
que antes de muerto puedas con sus condes
avistarte en la sala m$s secreta, 42
& viendo la verdad de este palacio,
la esperan1a, que aba%o os enamora,
a ti & a otros pueda consolaros, 42
dime qu, es, & di c/mo 'lorece
en tu mente8 & de d/nde te ha venido!;
Así continu/ la lu1 segunda! 43
. la piadosa que gui/ las plumas
de mis alas a vuelo tan cimero,
previno de este modo mi respuesta8 21
9=a iglesia militante hi%o ninguno 22
tiene que m$s espere, como escrito
est$ en el sol que alumbra nuestro e%,rcito8 24
por eso le otorgaron que de *gipto
venga a Nerusal,n para que vea, 2)
antes de concluir en su milicia! 25
=os otros puntos, que no por saber
le preguntaste, mas para que muestre
lo mucho que te place esta virtud, )7
a ,l se los de%o, pues que son sencillos
& no se %actar$+ que ,l os responda,
& esto mere1ca la divina gracia!; )"
Como el alumno que al doctor secunda
pronto & con gusto en eso que es eperto,
para que se demuestre su valía! ))
9=a esperan1a :repuse es cierta espera
de la gloria 'utura, que produce
la gracia con el m,rito adquirido! )-
0uchas estrellas me han dado esta lu1+ 57
mas quien primero la in'undi/ en mi pecho
'ue el supremo cantor del re& supremo! 52
WKue esperen en ti ::dice en su divino 5"
c$ntico: los que saben de tu nombreW8
?qui,n que tenga mi 'e no lo conoce@ 52
. con su inspiraci/n tB me inspiraste
con tu carta despu,s+ & ahora esto& lleno, 55
& en los otros revierto vuestra lluvia!; 53
Dentro del vivo seno, cuando hablaba,
de aquel incendio tremolaba un 'uego
raudo & sBbito a modo de rel$mpago! 31
=uego di%o8 9*l amor en que me in'lamo
aBn por la virtud que me ha seguido
hasta el 'in del combate & el martirio, 34
aBn quiere que te hable, pues te go1as
con ella, & me complace que me digas
qu, es lo que la esperan1a te promete!; 35
. &o8 9=os nuevos & los vie%os tetos
'i%an la meta, & esto me lo indica, 3-
de quien desea ser de Dios amigo! -7
Dice Isaías que todos vestidos -1
en su patria estar$n con dobles vestes8
?& es que esta dulce vida no es su patria@ -"
. tu hermano de 'orma aBn m$s patente, -4
al hablar de las blancas vestiduras,
esta revelaci/n nos mani'iesta! -)
. primero, despu,s de estas palabras,
%Sperent in te. se o&/ sobre nosotros+ -3
& replicaron todos los benditos! --
=uego tras esto se encendi/ una lu1 177
tal que, si en C$ncer tal 'ulgor hubiese, 171
s/lo un día sería el mes de invierno! 172
. como se al1a & va & entra en el baile
una c$ndida virgen, para honrar
a la novicia, & no por vanagloria, 172
así vi &o al encendido esplendor
acercarse a los dos que daban vueltas
al ritmo que su ardiente amor marcaba! 173
Ee a%ust/ allí a su canto & a su rueda+
& atenta los miraba mi seHora,
como una esposa inm/vil & callada! 111
9*s ,ste quien &aciera sobre el pecho
de nuestro pelicano, & ,ste 'ue 11"
desde la cru1 propuesto al gran o'icio!; 114
Di%o así mi seHora+ mas por esto
su vista no de%/ de estar atenta 11)
despues como antes de que hubiera hablado! 115
Como es aquel que mira & que pretende
ver eclipsarse el sol por un momento,
& que, por ver, no vidente se vuelve 127
con el Bltimo 'uego hice lo mismo
hasta que se me di%o8 9?>or qu, ciegas
para ver una cosa que no eiste@ 12"
0i cuerpo es tierra en tierra, & lo ser$
con todos los dem$s, hasta que el nBmero
al eterno prop/sito se iguale! 12)
Con las dos vestes en el santo claustro
s/lo est$n las dos luces que ascendieron+ 123
& esto habr$s de decir en vuestro mundo!; 12-
Con esta vo1 el in'lamado giro
se detuvo & con ,l la me1colan1a
que se 'ormaba del sonido triple, 1"2
como para evitar riesgo o 'atiga,
los remos que en el agua golpeaban,
todos se aquietan al sonar de un silbo! 1"2
#Ku, grande 'ue mi turbaci/n entonces,
al volverme a Featri1 para mirarla,
& no la pude ver, aunque estuviese 1"3
en el mundo 'eli1, & %unto a ella(
CANTO UUAI
0ientras &o deslumbrado vacilaba,
de la 'Blgida llama deslumbrante
sali/ una vo1 a la que me hice atento! "
9*n tanto que retorna a ti la vista
que por mirarme :di%o,::: has consumido,
bueno ser$ que hablando la compenses! )
*mpie1a pues+ & di a d/nde diriges 5
tu alma, & date cuenta que tu vista
est$ en ti desma&ada & no di'unta8 -
porque la dama que por la sagrada
regi/n te lleva, en la mirada tiene
la virtud de la mano de Ananías!; 12
9A su gusto :repuse pronto o tarde
venga el remedio, pues que 'ueron puertas
que ella cru1/ con 'uego en que ardo siempre 12
*l bien que hace la dicha de esta corte,
es Al'a & es O de cuanta escritura
lee en mí el Amor o 'uerte o levemente!; 13
Aquella misma vo1 que los temores
del sBbito cegar me hubo quitado,
a que siguiese hablando me animaba+ 21
& di%o8 9>or aBn m$s angosta criba 22
te conviene cerner+ decirnos debes
qui,n a tal blanco dirigi/ tu arco!; 24
. &o8 9>or 'ilos/'icas ra1ones
& por la autoridad que de ellas ba%a
tal amor ha debido en mí imprimirse8 25
que el bien en cuanto bien, al conocerse, 23
nos enciende el amor, tanto m$s grande
cuanta ma&or bondad en sí retiene! "7
. así a una esencia que es tan venta%osa,
que todo bien que est, 'uera de ella
no es nada m$s que un brillo de su ra&o, ""
m$s que a otra es preciso que se mueva
la mente, amando, de los que conocen
la verdad que esta prueba 'undamenta! ")
Tal verdad demostr/ a mi entendimiento "5
aquel que me enseH/ el amor primero
de todas las sustancias sempiternas! "-
=o demostr/ la vo1 del Creador
que a 0ois,s di%o hablando de sí mismo8
9.o har, que veas el poder supremo!; 42
. tB lo demostraste, al comen1ar
el alto preg/n que grita el arcano
de aquí all$ aba%o m$s que cualquier otro! 42
. escuch,8 9>or la humana inteligencia 4)
& por la autoridad con ,l concorde,
de tu amor tiende a Dios lo soberano! 43
0as dime aBn si sientes otras cuerdas
que a ,l te atraigan, de modo que me digas
con cu$ntos dientes este amor te muerde!; 21
No estaba oculta la santa intenci/n
del Qguila de Cristo, & me di cuenta
a qu, tema quería conducirme! 24
>or eso repliqu,8 9Cuantos mordiscos
pueden volver a Dios un cora1/n,
%untos mi caridad han 'omentado8 25
que el que &o eista & el que eista el mundo, 23
la muerte que Cl su'ri/ & por la que vivo,
& lo que esperan como &o los 'ieles, )7
con el conocimiento que antes di%e,
me han sacado del mar del 'also amor,
& del derecho me han puesto en la orilla! )"
=as 'rondas que en'rondecen todo el huerto
del eterno hortelano, &o amo tanto,
cuanto es el bien que de Cl desciende a ellas!; ))
Cuando call,, un dulcísimo canto
reson/ por el cielo, & mi seHora
9Eanto, santo;, decía con los otros! )-
. como ahu&enta el sueHo una lu1 viva,
pues la vista se acerca al resplandor
que atraviesa membrana tras membrana, 52
& al despertado aturde lo que mira,
pues tan torpe es la sBbita vigilia
mientras la estimativa no le a&uda+ 52
lo mismo de mis o%os cualquier mota
me quitaron los o%os de Featri1,
con ra&os que mil millas re'ulgían8 53
& vi despu,s mucho me%or que antes+
& casi estupe'acto pregunt,
por una cuarta lu1 tras de nosotros! 31
. mi seHora8 9Dentro de ese ra&o
go1a de su hacedor la primer alma
que hubo creado la primer potencia!; 34
Como la 'ronda que inclina su copa
del viento atravesada, & la levanta
por la misma virtud que la endere1a, 35
hice &o mientras ella estaba hablando,
asombrado, & despu,s me recobr,
con las ganas de hablar en las que ardía! -7
9Oh 'ruto que maduro Bnicamente
'uiste creado ::di%e , antiguo padre
de quien cualquier esposa es hi%a & nuera, -"
con la m$s grande devoci/n te pido
que me hables8 advierte mi deseo,
que no lo epreso para oírte antes!; -)
Jn animal a veces en un saco
se revuelve de modo que sus ansias
se advierten al mirar lo que le cubre+ --
& de igual 'orma el $nima primera
escondida en su lu1 mani'estaba
cu$n gustosa quería complacerme! 172
. di%o8 9Ein que lo ha&as pro'erido,
me%or he comprendido tu deseo
que tB cualquiera cosa verdadera+ 172
porque la veo en el vera1 espe%o
que hace de sí re'le%o en otras cosas,
mas las otras en ,l no se re'le%an! 173
Kuieres oír cu$nto hace que me puso
Dios en el bello *d,n, desde donde ,sta 117
a tan larga subida te dispuso, 111
& cu$nto 'ue el deleite de mis o%os, 112
& la cierta ra1/n de la gran ira,
& el idioma que us, & que invent,! 114
Ahora, hi%o mío, no el probar del $rbol
'ue en sí misma ocasi/n de tanto eilio,
mas s/lo el que in'ringiese lo ordenado! 115
Donde tu dama sacara a Airgilio,
cuatro mil & tres cientas & dos vueltas
de sol tuve deseos de este sitio+ 127
& le vi que volvía novecientas
treinta veces a todas las estrellas
de su camino, cuando en tierra estaba! 12"
=a lengua que &o hablaba se etingi/
aun antes que a la obra inconsumable
la gente de Nembrot se dedicara8 12)
que nunca los e'ectos racionales,
por el placer humano que los muda
siguiendo al cielo, duran para siempre! 12-
*s obra natural que el hombre hable+
pero en el c/mo la naturale1a
os de%a que sig$is el gusto propio! 1"2
Antes que &o ba%ase a los in'iernos,
: se llamaba en tierra el bien supremo 1"4
de quien viene la dicha que me embarga+ 1"2
. ;l despu,s se llam/8 & así conviene, 1")
que es el humano uso como 'ronda
en la rama, que cae & que otra brota! 1"3
*n el monte que m$s del mar se al1a,
con vida pura & deshonesta estuve,
desde la hora primera a la que sigue
a la seta en que el sol cambia el cuadrante!; 141
CANTO UUAII
9!Al >adre, al <i%o, al *spíritu Eanto
:empe1/: Mloria; :todo el >araíso,
de tal modo que el canto me embriagaba! "
=o que vi parecía una sonrisa
del universo+ & mi embriague1 por esto
me entraba por la vista & el oído! )
#Oh ine'able alegría( #Oh dulce go1o(
#Oh de amor & de pa1 vida completa(
#Oh sin deseo rique1a segura( -
Delante de mis o%os encendidas
las cuatro antorchas vi, & la que primero
vino, empe1/ a avivarse de repente, 12
& su aspecto cambi/ de tal manera,
cual cambiaría %ove si ,l & 0arte
cambiaran su pluma%e siendo p$%aros! 12
=a providencia, que allí distribu&e
cargas & o'icios, al dichoso coro
puesto había silencio en todas partes, 13
cuando escuch,8 9Ei mudo de color
no debes asombrarte, pues a todos
,stos ver$s cambiarlo mientras hablo! 21
Kuien en la tierra mi lugar usurpa, 22
mi lugar, mi lugar que est$ vacante
en la presencia del <i%o de Dios, 24
en cloaca mi tumba ha convertido
de sangre & podredumbre+ así el perverso
que ca&/ desde aquí, se go1a aba%o!; 25
Del color con que el sol contrario pinta
por la maHana & la tarde las nubes,
entonces vi cubrirse todo el cielo! "7
. cual mu%er honrada que est$ siempre
segura de sí misma, & culpas de otras,
s/lo con escucharlas, rubori1an, ""
así cambi/ el semblante de Featri1+
& así creo que el cielo se eclipsara
cuando su'ri/ la suprema potencia! ")
=uego continuaron sus palabras
con una vo1 cambiada de tal 'orma,
que m$s no había cambiado el semblante8 "-
9No 'ue nutrida la *sposa de Cristo
con mi sangre, de =ino, o la de Cleto, 41
para ser en el logro de oro usada+ 42
mas por lograr este vivir go1oso
Eito & Jrbano & >ío & Calito 44
tras muchos su'rimientos la vertieron! 42
No 'ue nuestra intenci/n que a la derecha
de nuestros sucesores, se sentara
parte del pueblo, & parte al otro lado+ 43
ni que las llaves que me con'iaron,
se volvieran escudo en los pendones
que combatieran contra bauti1ados+ 21
ni que &o 'uera imagen en los sellos,
de privilegios vendidos & 'alsos,
que tanto me avergRen1an & me irritan! 24
*n tra%e de pastor lobos rapaces
desde aquí pueden verse prado a prado8
Oh protecci/n divina, ?por qu, duerme@ 25
Cahorsinos & Mascones se apresuran 23
a beber nuestra sangre8 #oh buen principio,
a qu, vil 'in has venido a parar( )7
>ero la providencia, que de 6oma
con *scipi/n guardar la gloria pudo, )2
pronto nos salvar$, segBn lo pienso+ )"
& tB, hi%o mío, que a la tierra vuelves
por tu peso mortal, abre la boca,
& tB no escondas lo que &o no escondo!; ))
Cual vapores helados nos envía
aba%o el aire nuestro, cuando el cuerno
de la cabra del cielo el sol tropie1a, )-
así &o vi que el ,ter adornado
subía despidiendo los vapores
triun'antes, que estuvieron con nosotros! 52
Con mis o%os seguia sus semblantes,
hasta que la distancia, al ser &a mucha,
les impidi/ seguir detr$s de ellos! 52
>or ello mi seHora, al verme libre
de mirar hacia arriba, di%o8 9Fa%a
la vista & mira cu$nta vuelta has dado!; 53
Desde el momento en que mire primero
vi que había corrido todo el arco
que hace del medio al 'in el primer clima+ 31
viendo, pasado C$di1, la insensata
ruta de Jlises, & la pla&a donde
'ue dulce carga *uropa al otro lado! 34
. hubiera descubierto aB n m$s lugares
de aquella terre1uela, pero el sol
ba%o mis pies distaba m$s de un signo! 35
=a mente enamorada, que requiebra
siempre a mi dama, m$s que nunca ardía
por dirigir de nuevo a ella mis o%os+ -7
& si es el cebo el arte o la natura -1
que atrae los o%os, & la mente atrapan
&a con la carne viva o &a pintada, -"
%untas nada serían comparadas
al divino placer que me alumbr/,
al dirigirme a sus o%os rientes! -)
. el vigor que me dio aquella mirada,
me dio impulso hasta el cielo m$s velo1
al separarme del nido de =eda! --
Eus partes mas cercanas o distantes
son tan iguales, que decir no puedo
la que escogi/ Featri1 para mi entrada! 172
0as ella que veía mis deseos,
empe1/ con sonrisa tan alegre,
cual si Dios en su rostro se go1ase8 172
9*l ser del mundo, que detiene el centro
& hace girar en torno a lo restante,
tiene aquí su principio como meta+ 173
& este cielo no tiene m$s comien1o
que la mente divina, donde prende
la in'luencia & amor que ,l llueve & gira! 111
*l amor & la lu1, a ,ste rodean 112
como a los otros ,ste+ & solamente
a este círculo entiende quien lo ciHe! 114
Eu movimiento no mide con otro,
pero los otros se miden con ,ste,
cual se divide el die1 por dos o cinco+ 115
& c/mo el tiempo tenga en este vaso
su raí1 & en los otros la enramada,
ahora podr$s saberlo claramente! 127
#Oh tB, concupiscencia que en tu seno
los mortales ahogas, sin que puedan
sacar los o%os 'uera de tus ondas( 12"
=a voluntad 'lorece en los humanos+
mas la lluvia constante hace volverse
endrinas las ciruelas verdaderas! 12)
=a inocencia & la 'e s/lo en los niHos
se encuentran repartidas+ luego escapan
antes de que se cubran las me%illas! 12-
Tal, aBn balbuciente, guarda a&uno,
& luego traga, con la lengua suelta,
cualquier comida ba%o cualquier luna+ 1"2
& tal, aBn balbuciente, ama & escucha
a su madre, & teniendo el habla entera,
verla en la sepultura desearía! 1"2
Así se vuelve negra la piel blanca
en el rostro de aquella hermosa hi%a
de quien lleva la noche & trae el día! 1"3
. tB, para que de esto no te asombres,
piensa que no ha& quien en la tierra mande+
& así se pierde la humana 'amilia! 141
0as antes de que enero desinvierne, 142
por la cent,sima parte olvidada,
de tal manera rugir$n los cielos, 144
que la tormenta que tanto se espera,
donde la popa est$ pondr$ la proa,
& así la 'lota marchar$ derecha+ 145
& tras las 'lores vendr$n buenos 'rutos!
CANTO UUAIII
=uego que contra la vida presente
de los ruines mortales, me mostr/
la verdad quien mi mente emparaísa, "
cual la llama de un hacha en un espe%o
ve quien con ella por detr$s se alumbra,
antes de que la vea o la imagine, )
& atr$s se vuelve para ver si el vidrio
le dice la verdad, & ve que casa
con ella cual la mBsica & su teto+ -
de igual 'orma recuerda mi memoria
que hice mirando a los hermosos o%os
donde hi1o Amor su cuerda para herirme! 12
. al volverme & al golpear los míos
lo que en aquellos cielos aparece,
cada ve1 que en sus giros se repara, 12
vi un punto que irradiaba tan aguda 1)
lu1, que la vista que en'ocaba en ella
por tan grande agude1a se cerraba+ 13
& la estrella que aquí menor parece,
luna parecería %unto a ella,
si se pusieran una %unto a otra! 21
Acaso tanto cuanto cerca vemos
de su halo la lu1 que lo desprende
cuando son m$s espesos sus vapores, 24
distante de ese punto un círculo ígneo
giraba tan velo1, que vencería
el curso que m$s raudo el mundo ciHe+ 25
& aqu,l era por otro rodeado,
& de un tercero aqu,l, & ,ste de un cuarto,
de un quinto el cuarto, & por un seto el quinto! "7
*l s,ptimo seguía tan etenso
sobre ellos, que de Nuno el emisario "2
abarcarlo del todo no podría! ""
. el octavo, & el nono+ & cada uno
m$s lento se movía, cuanto estaba
en nBmero del uno m$s distante+ ")
& una m$s clara llama desprendía
el m$s cercano de la lumbre pura,
pues m$s, &o creo, de ella participa! "-
Al verme preocupado mi seHora
& sorprendido, di%o8 9De ese punto
depende el cielo & toda la natura! 42
Ae el círculo que est$ de ,l m$s cercano+
& sabr$s que tan r$pido se mueve
por el amor ardiente que le impulsa!; 42
9Ei estuviera dispuesto ::di%e el mundo
con el orden que veo en estas ruedas,
satis'echo me habría lo que dices+ 43
mas el mundo sensible nos enseHa
que las vueltas son tanto m$s veloces,
cuanto del centro se hallan m$s le%anas! 21
>or lo cual, si debiera terminarse
mi desear en este templo ang,lico
que s/lo amor & lu1 lo delimitan, 24
aBn debiera escuchar c/mo el e%emplo
& su copia no marchan de igual modo, 2)
que en vano por mí mismo pienso en ello!; 25
9Ei tus dedos no son para tal nudo 23
su'icientes, no debes etraHarte,
#tan di'ícil lo ha hecho el no intentarlo(; )7
Di%o así mi seHora+ & luego8 9Atiende
si es que quieres saciarte, a lo que digo+
& sobre estas cuestiones sutili1a! )"
=as es'eras corp/reas son m$s amplias
o estrechas segBn sea la virtud
que se di'unde por todas sus partes! ))
Da una bondad ma&or ma&ores bienes+
& a un bien ma&or contiene un ma&or cuerpo,
siendo sus partes igual de per'ectas! )-
Así pues este círculo que arrastra
todo el otro universo, corresponde
con aquel que m$s ama & que m$s sabe8 52
& si aplicaras pues a la virtud
tus medidas, & no a las apariencias
de los seres que en círculo se muestran, 52
la proporci/n per'ecta admirarías
de m$s con m$s, & de menor con menos,
cada cielo, con cada inteligencia!; 53
Como se queda espl,ndido & sereno
el a,reo hemis'erio cuando sopla
F/reas con su me%illa m$s suave, 31
& se disuelven & limpian las brumas
que le turbaban, & sonríe el cielo
con las belle1as todas de su corte+ 34
así hice &o, despu,s que mi seHora
tan claro respondi/, & como en el cielo
brilla una estrella supe la verdad! 35
. cuando terminaron sus palabras,
no de otro modo el hierro centellea
candente, cual los círculos hicieron! -7
Eu incendio cada chispa propagaba+
& tantas eran, que el nBmero de ellas
m$s que el doblar del a%edre1 subía! -"
.o escuchaba hosanar de coro en coro
al punto 'i%o que los tiene u!i -2
& siempre los tendr$, en que siempre 'ueron! -)
. aquella que las dudas de mi mente
sabía, di%o8 9=os primeros círculos -3
te muestran Eera'ines & Kuerubes! --
Tras sus vínculos siguen tan aprisa
por parecerse al punto cuanto puedan+
& tanto pueden cuanto est$n m$s altos! 172
*sos amores que en torno se encuentran,
ll$manse Tronos del poder divino,
& acaba en ellos el primer ternario+ 172
& deber$s saber que todos go1an
cuando se pro'undi1a su mirada
en la verdad que aquieta el intelecto! 173
De aquí se puede ver c/mo se 'unda
la beatitud en el acto de ver,
no en el de amar, que detr$s de aqu,l viene+ 111
& del ver son los m,ritos medida, 112
que genera la gracia & buen deseo8
así es como sucede grado a grado! 114
*l siguiente ternario que 'lorece
en esta sempiterna primavera
que nocturno carnero no despo%a, 115
perpetuamente 9<osanna; %ubilea
en triple melodía, por los tres
/rdenes de alegría en que se enterna! 127
*n esa %erarquía ha& otras diosas8
Dominaciones, & despu,s Airtudes+
de >otestades es el tercer orden! 12"
=uego en los dos penBltimos 'este%os
>rincipados & Arc$ngeles dan vueltas+
todo el Bltimo de $ngeles dichosos! 12)
*stos /rdenes miran a lo alto,
& aba%o tanto in'lu&en, que hacia Dios
son arrastrados & de todo arrastran! 12-
. Dionisio con tanto deseo 1"7
a contemplar se dedic/ estos /rdenes
que como &o, los nombra & los distingue! 1"2
>ero de ,l se apart/ luego Mregorio+
& en cuanto abri/ los o%os en el cielo
de sí mismo por esto se reía! 1"2
. si mostrado 'ue tanto secreto
por un mortal, no quiero que te admires8
porque se lo enseH/ quien vio aquí arriba, 1"3
& otras muchas verdades de este mundo(;
CANTO UUIU
Cuando uno & otro hi%o de =atona,
por deba%o de =ibra & del Carnero,
son límites los dos de un hori1onte, "
cuanto ha& desde el momento de equilibrio
hasta que el uno u otro de aquel cinto,
cambiando de hemis'erio, se desata, )
tanto, la risa pintada en su rostro,
muda estuvo Featri1 mirando 'i%o
el punto que me había derrotado! -
Di%o despu,s8 9Dir,, sin que preguntes,
lo que quieres oír, porque lo he visto
donde convergen todo quando & u!i0 12
No por acrecentar sus propios bienes, 1"
que es imposible, mas porque su lu1
pudiese, en su esplendor decir WEubsistoW, 12
allí en su eternidad, 'uera de toda
comprens i/n & de tiempo, libremente,
se abri/ en nuevos amores el eterno! 13
No es porque antes ocioso estuviera+
pues ni despu,s ni antes precedi/ 27
el discurrir de Dios sobre estas aguas! 21
Dorma & materia, &a puras o %untas, 22
salieron a eistir sin 'allo alguno,
como de arco tricorde tres saetas! 24
. como en vidrio, en $mbar o en cristales
el ra&o resplandece, de tal modo
que el llegar & el lucir es todo en uno, 25
de igual 'orma irradi/ el tri'orme e'ecto
de su Eir a su ser a un tiempo mismo
sin que hubiese ninguna di'erencia! "7
Concreado 'ue el orden & dispuesto "1
a las sustancias+ & del mundo cima
'ueron aquellas hechas acto puro+ ""
a la potencia pura puso aba%o+
la potencia & el acto, en medio, atadas
tal nudo que %am$s se desanuda! ")
Ner/nimo escribi/ que muchos siglos "5
antes 'ueron los $ngeles creados
de que el resto del mundo 'uera hecho+ "-
mas en muchos para%es que escribieron
los inspirados, se halla esta verdad+
& si bien %u1gas te avendr$s a ello+ 42
& en parte la ra1/n tambi,n lo prueba,
pues no admite motores que estuviesen
sin su per'ecto estado mucho tiempo! 42
.a sabes d/nde & cu$ndo estos amores
& c/mo 'ueron hechos8 &a apagados
tres ardores &a est$n en tu deseo! 43
<asta veinte, contando, no se llega
tan pronto, como parte de los $ngeles
turb/ el m$s ba%o de los elementos! 21
=a otra qued/se, & dio comien1o el arte
que puedes ver, & con tanto deleite,
que de sus giros nunca se ha apartado! 24
=a ocasi/n de caer 'ue la maldita
soberbia de quien viste que oprimían
las pesadumbres todas de este mundo! 25
*sos que ves aquí 'ueron humildes,
admitiendo eistir por la bondad
que a tanto conocer hi1o capaces8 )7
por lo que 'ue su vista acrecentada
por m,ritos & gracia iluminante,
& tienen voluntad constante & plena+ )"
& no quiero que dudes, mas que sepas,
que recibir la gracia es meritorio
segBn como el a'ecto la recibe! ))
>or lo que a este colegio se re'iere
&a comprendes bastante, si entendiste
lo que te di%e, &a sin otra a&uda! )-
0as como en las escuelas de la tierra
se enseHa que la ang,lica natura
es tal que entiende, que recuerda & quiere, 52
aBn te dir,, para que pura sepas
la verdad, que allí aba%o se con'unde,
porque equivocan los signi'icados! 52
*stas sustancias, desde que go1aron
de la cara de Dios, no apartan de ella
la mirada, a quien nada est$ escondido8 53
Así pues no interceptan su mirada
nuevos ob%etos, & no necesitan
recordar con conceptos divididos+ 31
& así all$ aba%o, sin dormir, se sueHa,
cre&endo & no cre&endo en lo que dicen+
pero ,stos tienen m$s vergRen1a & culpa! 34
Aais por distintas rutas los que aba%o
'iloso'$is8 pues que os empu%a tanto
el a'$n de que os tengan como sabios! 35
. aBn esto es admitido aquí en lo alto
con un rigor menor que si se olvida
la sagrada escritura o se con'unde! -7
No medit$is en cu$nta sangre cuesta
sembrarla all$ en el mundo, & cu$nto agrada
el que con ella humilde se con'orma! -"
>or la apariencia pruebas dan de ingenio
& de imaginaci/n+ & quien predica
dase a esto & se calla el *vangelio! -)
Kue se volvi/ la luna, dice el uno, -5
en la pasi/n de Cristo, & se interpuso
para ocultar la lu1 del sol aba%o+ --
& otro que por sí misma se escondi/
la lu1, & que en la India & en *spaHa
hubo eclipse lo mismo que en Nudea! 172
No ha& en Dlorencia tantos =api & Findi 17"
cuantas '$bulas tales en un aHo,
aquí & all$ en los pBlpitos se gritan8 172
& así las ove%uelas, que no saben,
vuelven del prado pacidas de viento,
& que el daHo no vean no es ecusa! 173
No di%o a su primer convento Cristo8
WId & patraHas predicad al mundoW+
sino les dio cimientos de certe1a+ 111
& ,sta son/ en sus bocas solament e,
de modo que luchando por la 'e
del *vangelio escudo & lan1a hicieron! 114
. ahora con bu'onadas & con trampas
se predica, & con tal que cause risa,
la capucha se hincha & m$s no pide! 115
0as tal p$%aro anida en el capu1, 113
que si lo viese el vulgo, allí vería
qu, indulgencias tendr$ con'iando en ,se8 127
que en la tierra acrecientan la estulticia,
de tal manera que, sin prueba alguna
de su certe1a, corren tras de ellas! 12"
*sto engorda al ceb/n de Ean Antonio, 124
& a otros muchos m$s cerdos todavía,
que pagan con monedas no acuHadas! 12)
0as como es larga &a la digresi/n,
vuelve los o%os a la recta vía,
& se abrevien el tiempo & el camino! 12-
*sta naturale1a tanto aumenta
en nBmero al subir, que no ha& palabras
ni conceptos mortales que las sigan+ 1"2
& si recuerdas lo que se revela
en DanSel, ver$s que en sus millares 1"4
& millares su nBmero se esconde! 1"2
=a lu1 primera que toda la alumbra, 1")
de tantas 'ormas ella en sí recibe,
cual son las llamas a las que se une! 1"3
. así, al igual que al acto que concibe
sigue el a'ecto, de amor la dul1ura
ardiente o tibio en ella es di'erente! 141
Ae pues la ecelsitud & la grande1a
del eterno poder, puesto que tantos
espe%os hi1o en que multiplicarse, 144
permaneciendo en sí uno como antes!
CANTO UUU
Acaso a seis mil millas de distancia 1
hierve aquí la hora seta, & este mundo
hori1ontal reclina &a la sombra, "
cuando el centro del cielo, tan pro'undo,
se pone d e tal 'orma, que en el 'ondo
van desapareciendo las estrellas+ )
& cuando se adelanta la sirviente
clarísima del sol, apaga el cielo
una por una hasta la m$s hermosa! -
No de otro modo el triun'o que se go1a
en torno al punto que antes me cegara,
cre&,ndolo incluido en lo que inclu&e, 12
se apag/ poco a poco de mi vista+
por lo cual el amor & el no ver nada
me hicieron que a Featri1 volviera el rostro! 12
Ei cuanto de ella he dicho hasta el presente
'uese encerrado todo en una loa,
poco sería a conseguir mi intento! 13
=a belle1a que vi no sobrepasa
solamente a nosotros, mas &o creo
que s/lo su creador la goce entera! 21
Aencido me con'ieso en este paso
m$s que nunca en un punto de su obra
'ue superado el tr$gico o el c/mico8 24
pues, como el sol la vista menos 'irme,
así el recuerdo de su dulce risa
a mí mismo me priva de mi mente! 25
Desde el día primero que su rostro
en esta vida vi, hasta esta visi/n,
he podido seguirla con mi canto+ "7
mas es 'or1oso que desista ahora
de seguir su belle1a, poeti1ando,
cual todo artista que a su etremo llega! ""
. ella, cual &o la de%o a vo1 m$s digna
que la de mi trompeta, que se acerca
a dar 'in a materia tan di'ícil, ")
con adem$n & vo1 de guía eperto
9<emos salido &a :volvi/ a decirme:
del ma&or cuerpo al cielo que es lu1 pura8 "-
lu1 intelectRal, plena de amor+
amor del cierto bien, pleno de dicha+
dicha que es m$s que todas las dul1uras! 42
Aquí ver$s a una & otra milicia
del paraíso, & una de igual modo
que en el %uicio 'inal habr$s de verla!; 42
Como un sBbito ra&o que nos ciega
los visivos espíritus, e impide
que vea el o%o aun cosas mu& brillantes, 43
así circumbrill/me una lu1 viva, 4-
& cubri/me la cara con tal velo
de su 'ulgor, que nada pude ver! 21
9*l amor que este cielo tiene inm/vil
siempre recibe en ,l de igual manera,
por disponer una vela a su llama!; 24
Apenas penetraron dentro de mí
estas breves palabras, comprendí
que sobre mi virtud estaba al1ado+ 25
& de una vista nueva dis'rutaba
tal, que ninguna lu1 es tan brillante,
que con mis o%os no la resistiera+ )7
& vi una lu1 que un río seme%aba )1
'ulgiendo 'uego, entre sus dos orillas
pintadas de admirable primavera! )"
Ealían del torrente chispas vivas,
que entre las 'lores se desparramaban,
cual rubíes que el oro circunscribe+ ))
despu,s, como embriagadas del aroma,
al raudal asombroso se arro%aban
de nuevo, & si una entraba otra salía! )-
9*l gran deseo que ahora te urge & quema,
de que te diga qu, es esto que ves,
m$s me complace cuanto m$s intento+ 52
mas de este agua es preciso que bebas
antes que tanta sed en ti se sacie!;
De este modo me habl/ el sol de mis o%os! 52
. despu,s8 9Eon el río & los topacios
que entran & salen, & el prado riente,
s/lo de su verdad velados pr/logos! 53
No que de su&o est,n aBn inmaduros+
m$s el de'ecto est$ de parte tu&a,
que aBn no tienes visi/n tan elevada!; 31
No ha& un chiquillo que corra tan raudo
con la vista a la leche, si despierta
mucho m$s tarde de lo que acostumbra, 34
como &o, para hacer me%or espe%o
mis o%os, agach$ndome a las ondas,
que para enme%orarnos van 'lu&endo+ 35
& en el momento que bebi/ de aquellas
el borde de mis p$rpados, creí
que redonda se hacía su largura! -7
Despu,s, como la gente enmascarada,
que otra que antes parece, si se quita
el semblante no su&o que la esconde, -"
así en ma&ores go1os se trocaron
las chispas, & las 'lores, & ver pude
las dos cortes del cielo mani'iestas! -)
#Oh divino esplendor por quien &o vi
el alto triun'o del reino vera1,
a&Bdame a decir c/mo lo vi( --
<a& arriba una lu1 que hace visible
el Creador a aquellas crSaturas
que en su visi/n tan s/lo pa1 encuentran! 172
. en circular 'igura se derrama,
tanto que al sol sería demasiado
cintur/n con su gran circun'erencia! 172
De un ra&o re'le%ado en lo m$s alto
del >rimer 0/vil viene su apariencia, 175
que de ,l recibe su poder & vida! 173
. cual loma en el agua de su base
se espe%ea cual vi,ndose adornada,
cuando de hierba & 'lores es m$s rica, 111
superando a la lu1 en torno su&o,
vi espe%earse en m$s de mil peldaHos
cuanto arriba volvi/ de entre nosotros! 114
. si el Bltimo grado lu1 tan grande
abarca, #cu$l la anchura no sería
de esta rosa en las ho%as m$s le%anas( 115
0i vista ni en lo ancho ni en lo alto
des'allecía, comprendiendo todo
el cu$nto & c/mo de aquella alegría! 127
Allí el cerca ni el le%os quita o pone8
que donde Dios sin ministros gobierna,
las le&es naturales nada pueden! 12"
A lo amarillo de la rosa eterna, 124
que se degrada & se etiende & transmina
loas al sol que siempre es primavera, 12)
como a aquel que se calla & quiere hablar
me llev/ Featri1 & di%o8 9#0ira
el gran convento de las vestes blancas( 12-
Ae c/mo abre su círculo este reino,
mira nuestros escaHos tan repletos,
que poca gente m$s aquí se espera! 1"2
. en el gran trono en que pones los o%os,
por la corona que est$ sobre ,l puesta,
antes de que a estas bodas te conviden, 1"2
vendr$ a sentarse el alma, aba%o augusta,
del gran *nrique, que a guiar a Italia 1"5
vendr$ sin que a ,sta encuentre preparada! 1"3
*sa ciega codicia que os en'erma
os ha vuelto lo mismo que al chiquillo
que muere de hambre & echa a la nodri1a! 141
. habr$ un pre'ecto en el 'oro divino
entonces tal, que oculto o mani'iesto,
no seguir$ con ,l la misma ruta! 144
0as Dios lo aguantar$ por poco tiempo 142
en la santa tarea, & ser$ echado
donde Eim/n el mago el premio tiene, 145
& har$ al de Anagni hundirse m$s aba%o! 143
CANTO UUUI
*n 'orma pues de una c$ndida rosa 1
se me mostraba la milicia santa
desposada por Cristo con su sangre+ "
mas la otra que volando ve & celebra
la gloria del seHor que la enamora
& la bondad que tan alta la hi1o, )
cual bandada de abe%as que en las 'lores
tan pronto liban & tan pronto vuelven
donde etraen el sabor de su traba%o, -
ba%aba a la gran 'lor que est$ adornada
de tantas ho%as, & de aquí subía
donde su amor habita eternamente! 12
Eus caras eran todas llama viva,
de oro las alas, & tan blanco el resto,
que no es por nieve alguna superado! 12
Al ba%ar a la 'lor de grada en grada,
hablaban de la pa1 & del ardor
que agitando las alas adquirían! 13
*l que se interpusiera entre la altura 1-
& la 'lor tanta alada muchedumbre
ni el ver nos impedía ni el 'ulgor8 21
pues la divina lu1 el universo
penetra, segBn ,ste lo merece,
de tal modo que nada se lo impide! 24
*ste seguro & %ubiloso reino,
que pueblan gentes antiguas & nuevas,
vista & amor a un punto dirigía! 25
#Oh llama trina que en s/lo una estrella
brillando ante sus o%os, las alegras(
#0ira esta gran tempestad en que estamos( "7
Ei viniendo los b$rbaros de donde "1
todos los días de <,lice se cubre,
girando con su hi%o, en quien se go1a, ""
viendo 6oma & sus arduos edi'icios,
estupe'actos se quedaban cuando
superaba =etr$n toda obra humana+ ")
&o, que desde lo humano a lo divino,
desde el tiempo a lo eterno había llegado,
& de Dlorencia a un pueblo sano & %usto, "-
#lleno de qu, estupor no me hallaría(
*n verdad que entre el go1o & el asombro
pre'ería no oír ni decir nada! 42
. como el peregrino que se go1a
viendo &a el templo al cual un voto hiciera,
& espera re'erir lo que ha&a visto, 42
&o paseaba por la lu1 tan viva,
llevando por las gradas mi mirada
ahora aba%o, ahora arriba, ahora en redor, 43
veía rostros que el amor pintaba,
con su risa & la lu1 de otro encendidos, 27
& de decoro adornados sus gestos! 21
=a 'orma general del >araíso
abarcaba mi vista enteramente,
sin haberse 'i%ado en parte alguna+ 24
& me volví con ganas redobladas
de poder preguntar a mi seHora
las cosas que a mi mente sorprendían! 25
Jna cosa quería & otra vino8
creí ver a Featri1 & vi a un anciano
vestido cual las gentes glorSosas! )7
>or su cara & sus o%os di'undía
una benigna dicha, & su semblante
era como el de un padre bondadoso! )"
9?D/nde est$ ella@; Di%e &o de pronto!
. ,l8 9>ara que se acabe tu deseo
me ha movido Featri1 desde mi >uesto8 ))
& si miras el círculo tercero
del sumo grado, volver$s a verla
en el trono que en suerte le ha cabido!; )-
Ein responderle levant, los o%os,
& vi que ella 'ormaba una corona
con el re'le%o de la lu1 eterna! 52
De la regi/n aquella en que m$s truena 5"
el o%o del mortal no dista tanto
en lo m$s hondo de la mar hundido, 52
como allí de Featri1 la vista mía+
mas nada me importaba, pues su e'igie
sin intermedio alguno me llegaba! 53
9Oh mu%er que das 'uer1a a mi esperan1a,
& por mi salvaci/n has soportado
tu pisada de%ar en el in'ierno, 31
de tantas cosas cuantas aquí he visto,
de tu poder & tu misericordia
la virtud & la gracia recono1co! 34
=a libertad me has dado siendo siervo
por todas esas vías, & esos medios
que estaba permitido que siguieras! 35
*n mí conserva tu magni'icencia 33
& así mi alma, que por ti ha sanado,
te sea grata cuando de%e el cuerpo!; -7
Así rec,+ & aqu,lla, tan le%ana
como la vi, me sonri/ mir$ndome+ -2
luego volvi/ hacia la 'uente incesante! -"
. el santo anciano8 9A 'in de que conclu&as
per'ectamente :di%o,: tu camino,
al que un ruego & un santo amor me envían, -)
vuelven tus o%os por estos %ardines+
que al mirarlos tu vista se prepara
m$s a subir por el ra&o divino! --
. la reina del cielo, en el cual ardo
por completo de amor, dar$ su gracia,
pues so& Fernardo, de ella tan devoto!; 172
Igual que aquel que acaso de Croacia,
viene por ver el paHo de Aer/nica,
a quien no sacia un hambre tan antigua, 172
mas va pensando mientras se la enseHan8
90i seHor Nesucristo, Dios vera1,
?de esta manera 'ue vuestro semblante@;+ 173
estaba &o mirando la 'erviente
caridad del que aquí en el ba%o mundo,
de aquella pa1 gust/ con sus visiones! 111
9Oh hi%o de la gracia, el ser go1oso
:empe1/: no es posible que percibas,
si no te 'i%as m$s que en lo de aba%o+ 114
pero mira hasta el Bltimo los círculos,
hasta que veas sentada a la reina
de quien el reino es sBbdito & devoto!; 115
Alc, los o%os+ & cual de maHana
la porci/n oriental del hori1onte,
est$ m$s encendida que la otra, 127
así, cual quien del monte al valle observa,
vi al etremo una parte que vencía
en claridad a todas las restantes! 12"
. como allí donde el tim/n se espera
que mal gui/ Daetonte, m$s se enciende, 122
& all$ & aquí su lu1 se debilita, 12)
así aquella pací'ica ori'lama
se encendía en el medio, & lo restante
de igual manera su llama etinguía+ 12-
& en aquel centro, con abiertas alas,
la celebraban m$s de un millar de $ngeles,
distintos arte & lu1 de cada uno! 1"2
Ai con sus %uegos & con sus canciones
reír a una belle1a, que era el go1o 1"4
en las pupilas de los otros santos+ 1"2
& aunque si para hablar tan apto 'uese
cual so& imaginando, no osaría
lo mínimo a epresar de su deleite! 1"3
Cuando Fernardo vio mis o%os 'i%os
& atentos en lo ardiente de su 'uego,
a ella con tanto amor volvi/ los su&os, 141
que los míos ansiaron ver de nuevo!
CANTO UUUII
Absorto en su delicia, libremente
hi1o de guía aquel contemplativo,
& comen1aron sus palabras santas8 "
9=a herida que cerr/ & san/ 0aría,
quien tan bella a sus plantas se prosterna
de abrirla & enconarla es la culpable! )
*n el orden tercero de los puestos,
6aquel est$ sentada ba%o ,sa, 3
como bien puedes ver, %unto a Featri1! -
Nudit & Eara, 6ebeca & aquella
del cantor bisabuela que epiando 11
su culpa di%o8 W0iserere meiW, 12
de puesto en puesto pueden contemplarse
ir degradando, mientras que al nombrarlas
vo& la rosa ba%ando de ho%a en ho%a! 12
. del s,ptimo grado a aba%o, como
hasta aqu,l, se suceden las hebreas,
separando las ho%as de la rosa+ 13
porque, segBn la mirada pusiera
su 'e en Cristo, son esas la muralla
que divide los santos escalones! 21
*n esa parte donde est$ colmada
por completo de ho%as, se acomodan
los que cre&eron que Cristo vendría+ 24
por la otra parte por donde interrumpen
huecos los semicírculos, se encuentran 2)
los que en Cristo venido 'e tuvieron! 25
. como allí el escaHo glorioso
de la reina del cielo & los restantes
tan gran muralla 'orman por deba%o, "7
de igual manera en'rente est$ el de Nuan "1
que, santo siempre, desierto & martirio
su'ri/, & luego el in'ierno por dos aHos+ ""
& ba%o ,l separando de igual modo
mira a Fenito, a Agustín & a Drancisco
& a otros de grada en grada hasta aquí aba%o! ")
Ahora conoce el sabio obrar divino8
pues uno & otro aspecto de la 'e
llenar$n de igual modo estos %ardines! "-
. desde el grado que divide al medio
las dos separaciones, hasta aba%o,
nadie por propios m,ritos se sienta, 42
sino por los de otro, en ciertos casos8 4"
porque son todas almas desatadas
antes de que eligieran libremente! 42
Fien puedes darte cuenta por sus rostros
& tambi,n por sus voces in'antiles,
si los miras atento & los escuchas! 43
Dudas ahora & en tu duda callas+
mas &o desatar, tan 'uerte nudo
que te atan los sutiles pensamientos! 21
Dentro de la grande1a de este reino
no puede haber casualidad alguna,
como no eisten sed, hambre o triste1a8 24
& por eterna le& se ha establecido
tan %ustamente todo cuanto miras,
que corresponde como anillo al dedo+ 25
& así esta gente que vino con prisa
a la vida inmortal no sine causa
est$ aquí en ecelencias desiguales! )7
*l re& por quien reposan estos reinos
en tanto amor & en tan grande deleite,
que m$s no puede osar la voluntad, )"
todas las almas con su hermoso aspecto
creando, a su placer de gracia dota
diversamente+ & b$stete el e'ecto! ))
. esto claro & epreso se consigna
en la *scritura santa, en los gemelos
movidos por la ira &a en la madre! )-
0as segBn el color de los cabellos, 57
de tanta gracia, la altísima lu1
dignamente conviene que les cubra! 52
Así es que sin de su&o merecerlo
puestos est$n en grados di'erentes,
distintos s/lo en su mirar primero! 52
*ra bastante en los primeros siglos 5)
ser inocente para estar salvado,
con la 'e Bnicamente de los padres+ 53
al completarse los primeros tiempos,
para adquirir virtud, circuncidarse
a m$s de la inocencia era preciso+ 31
pero llegado el tiempo de la gracia,
sin el per'ecto bautismo de Cristo,
tal inocencia all$ aba%o se guarda! 34
Ahora contempla el rostro que al de Cristo 32
m$s se parece, pues su brillo s/lo
a ver a Cristo puede disponerte!; 35
.o vi que tanto go1o le llovía,
llevada por aquellas santas mentes
creadas a volar por esa altura, -7
que todo lo que había contemplado,
no me colm/ de tanta admiraci/n,
ni de Dios me mostr/ tanto semblante+ -"
& aquel amor que allí ba%ara antes
cantando8 9Ave 0aría, gratia plena;
ante ella sus alas desplegaba! -)
6espondi/ a la divina cancioncilla
por todas partes la beata corte,
& todos parecieron m$s radiantes! --
9Oh santo padre que por mí consientes
estar aquí, de%ando el dulce puesto
que ocupas dis'rutando eterna suerte, 172
?qui,n es el $ngel que con tanto go1o
a nuestra reina le mira los o%os,
& que 'uego parece, enamorado@; 172
A la enseHan1a recurrí de nuevo
de aquel a quien 0aría hermoseaba,
como el sol a la estrella matutina! 173
. aqu,l8 9Cuanta con'ian1a & gallardía
puede eistir en $ngeles o en almas,
toda est$ en ,l+ & así es nuestro deseo, 111
porque es aquel que le llev/ la palma
a 0aría all$ aba%o, cuando el <i%o
de Dios quiso cargar con nuestro cuerpo! 114
0as sigue con la vista mientras &o
te vo& hablando, & mira los patricios
de este imperio %ustísimo & piadoso! 115
=os dos que est$n arriba, m$s 'elices
por sentarse tan cerca de la Augusta
son casi dos raíces de esta rosa8 127
quien cerca de ella est$ del lado i1q uierdo
es el padre por cu&o osado gusto
tanta amargura gustan los humanos! 12"
Contempla al otro lado al vie%o padre
de la Iglesia, a quien Cristo las dos llaves
de esta venusta 'lor ha con'iado! 12)
. aquel que vio los tiempos dolorosos
antes de muerto, de la bella esposa
con lan1ada & con clavos conquistada, 12-
a su lado se sienta & %unto al otro
el guía ba%o el cual comi/ el man$
la gente ingrata, necia & obstinada! 1"2
0ira a Ana sentada 'rente a >edro, 1""
contemplando a su hi%a tan dichosa,
que la vista no mueve en sus hosannas+ 1"2
& 'rente al ma&or padre de 'amilia,
=ucía, que moviera a tu EeHora 1"5
cuando a la ruina, por no ver, corrías! 1"3
0as como escapa el tiempo que te aduerme 1"-
pararemos aquí, como el buen sastre
que hace el tra%e segBn que sea el paHo+ 141
& al1aremos los o%os al primer
amor, tal que, mir$ndole, penetres
en su 'ulgor cuanto posible sea! 144
0as para que al volar no retrocedas,
cre&endo adelantarte, con tus alas
la gracia orando es preciso que pidas8 145
gracia de aquella que puede a&udarte+
& tB me has de seguir con el a'ecto,
& el cora1/n no apartes de mis ruegos!; 127
. entonces dio comien1o a esta plegaria!
CANTO UUUIII
9#Oh Airgen 0adre, oh <i%a de tu hi%o,
alta & humilde m$s que otra criatura,
t,rmino 'i%o de eterno decreto, "
TB eres quien hi1o a la humana natura
tan noble, que su autor no desdeHara
convertirse a sí mismo en su creaci/n! )
Dentro del viento tu&o ardi/ el amor,
cu&o calor en esta pa1 eterna
hi1o que germinaran estas 'lores! -
Aquí nos eres rostro meridiano
de caridad, & aba%o, a los mortales,
de la esperan1a eres 'uente viva1! 12
0u%er, eres tan grande & vales tanto,
que quien desea gracia & no te ruega
quiere su desear volar sin alas! 12
0as tu benignidad no s/lo a&uda
a quien lo pide, & muchas ocasiones
se adelanta al pedirlo generosa! 13
*n ti misericordia, en ti bondad,
en ti magni'icencia, en ti se encuentra
todo cuanto ha& de bueno en las criaturas! 21
Ahora ,ste, que de la ín'ima laguna
del universo, ha visto paso a paso
las 'ormas de vivir espirituales, 24
solicita, por gracia, tal virtud,
que pueda con los o%os elevarse,
m$s alto a la divina salvaci/n! 25
. &o que nunca ver he deseado
m$s de lo que a ,l deseo, mis plegarias
te diri%o, & te pido que te basten, "7
para que tB le quites cualquier nube
de su mortalidad con tus plegarias,
tal que el sumo placer se le descubra! ""
Tambi,n reina, te pido, tB que puedes
lo que deseas, que conserves sanos,
sus impulsos, despu,s de lo que ha visto! ")
Aen1a al impulso humano tu custodia8
ve que Featri1 con tantos elegidos
por mi plegaria te %unta las manos(; "-
=os o%os que venera & ama Dios,
'i%os en el que hablaba, demostraron
cu$nto el devoto ruego le placía+ 42
luego a la eterna lu1 se dirigieron,
en la que es impensable que penetre
tan claramente el o%o de ninguno! 42
. &o que al 'inal de todas mis ansias
me aproimaba, tal como debía,
puse 'in al ardor de mi deseo! 43
Fernardo me animaba, sonriendo
a que mirara aba%o, mas &o estaba
&a por mí mismo como aqu,l quería8 21
pues mi mirada, volvi,ndose pura,
m$s & m$s penetraba por el ra&o
de la alta lu1 que es cierta por sí misma! 24
Due mi visi/n ma&or en adelante
de lo que puede el habla, que a tal vista,
cede & a tanto eceso la memoria! 25
Como aquel que en el sueHo ha visto algo,
que tras el sueHo la pasi/n impresa
permanece, & el resto no recuerda, )7
así esto& &o, que casi se ha etinguido
mi visi/n, mas destila todavía
en mi pecho el dul1or que nace de ella! )"
Así la nieve con el sol se 'unde+
así al viento en las ho%as tan livianas
se perdía el saber de la Eibila! ))
#Oh suma lu1 que tanto sobrepasas
los conceptos mortales, a mi mente
di otro poco, de c/mo apareciste, )-
& ha1 que mi lengua sea tan potente,
que una chispa tan s/lo de tu gloria
legar pueda a los hombres del 'uturo+ 52
pues, si devuelves algo a mi memoria
& resuenas un poco en estos versos,
tu victoria me%or ser$ entendida! 52
Creo, por la agude1a que su'rí
del ra&o, que si hubiera retirado
la vista de ,l, hubi,seme perdido! 53
. esto, recuerdo, me hi1o m$s osado
sosteni,ndola, tanto que %unt,
con el valor in'inito mi vista! 31
#Oh gracia tan copiosa, que me dio
valor para mirar la lu1 eterna,
tanto como la vista consentía( 34
*n su pro'undidad vi que se ahonda,
atado con amor en un volumen,
lo que en el mundo se desencuaderna8 35
sustancias & accide ntes casi atados
%unto a sus cualidades, de tal modo
que es s/lo d,bil lu1 esto que digo! -7
Creo que vi la 'orma universal
de este nudo, pues siento, mientras hablo,
que m$s largo se me hace mi deleite! -"
0e causa un solo instante m$s olvido -4
que veinticinco siglos a la ha1aHa
que hi1o a Neptuno de Argos asombrarse! -)
Así mi mente, toda suspendida,
miraba 'i%amente, atenta, inm/vil,
& siempre de mirar sentía anhelo! --
Kuien ve esa lu1 de tal modo se vuelve,
que por ver otra cosa es imposible
que de ella le de%ara separarse+ 172
>ues el bien, al que va la voluntad,
en ella todo est$, & 'uera de ella
lo que es per'ecto allí, es de'ectuoso! 172
<an de ser mis palabras desde ahora,
m$s cortas, & esto s/lo a mi recuerdo, 175
que las de un niHo que aBn la leche mama! 173
No porque m$s que un solo aspecto hubiera
en la radiante lu1 que &o veía,
que es siempre igual que como era primero+ 111
mas por mi vista que se enriquecía
cuando miraba su sola apariencia,
cambiando &o, ante mí se trans'ormaba! 114
*n la pro'unda & clara subsistencia
de la alta lu1 tres círculos veía
de una misma medida & tres colores+ 115
. re'le%o del uno el otro era,
como el iris del iris, & otro un 'uego
que de ,ste & de ,se igualmente viniera! 127
#Cu$n corto es el hablar, & cu$n me1quino
a mi concepto( & ,ste a lo que vi,
lo es tanto que no basta el decir 9poco;! 12"
#Oh lu1 eterna que sola en ti eistes,
sola te entiendes, & por ti entendida
& entendiente, te amas & recreas( 12)
*l círculo que había aparecido 125
en ti como una lu1 que se re'le%a,
eaminado un poco por mis o%os, 12-
en su interior, de igual color pintada,
me pareci/ que estaba nuestra e'igie8
& por ello mi vista en ,l ponía! 1"2
Cual el ge/metra todo entregado
al cuadrado del círculo, & no encuentra,
pensando, ese principio que precisa, 1"2
estaba &o con esta visi/n nueva8
quería ver el modo en que se unía
al círculo la imagen & en qu, sitio+ 1"3
pero mis alas no eran para ello8
si en mi mente no hubiera golpeado
un 'ulgor que sus ansias satis'i1o! 141
Daltan 'uer1as a la alta 'antasía+
mas &a mi voluntad & mi deseo
giraban como ruedas que impulsaba 144
Aquel que mueve el sol & las estrellas!

de aquella fiera de la piel manchada 42 la hora del día y la dulce estación; mas no tal que terror no produjese la imagen de un león que luego vi. 45 Me pareció que contra mí venía, con la cabeza erguida y hambre fiera, y hasta temerle parecia el aire. 48 Y una loba que todo el apetito 49 parecía cargar en su flaqueza, que ha hecho vivir a muchos en desgracia. 51 Tantos pesares ésta me produjo, con el pavor que verla me causaba que perdí la esperanza de la cumbre. 54 Y como aquel que alegre se hace rico y llega luego un tiempo en que se arruina, y en todo pensamiento sufre y llora: 57 tal la bestia me hacía sin dar tregua, pues, viniendo hacia mí muy lentamente, me empujaba hacia allí donde el sol calla. 60 Mientras que yo bajaba por la cuesta, se me mostró delante de los ojos alguien que, en su silencio, creí mudo. 63 Cuando vi a aquel en ese gran desierto «Apiádate de mi -yo le grité-, seas quien seas, sombra a hombre vivo.» 66 Me dijo: «Hombre no soy, mas hombre fui, y a mis padres dio cuna Lombardía pues Mantua fue la patria de los dos. 69 Nací sub julio César, aunque tarde, 70 y viví en Roma bajo el buen Augusto: tiempos de falsos dioses mentirosos. 72 Poeta fui, y canté de aquel justo 73 hijo de Anquises que vino de Troya, cuando Ilión la soberbia fue abrasada. 75 ¿Por qué retornas a tan grande pena, y no subes al monte deleitoso que es principio y razón de toda dicha?» 78 « ¿Eres Virgilio, pues, y aquella fuente de quien mana tal río de elocuencia? -respondí yo con frente avergonzada-. 81 Oh luz y honor de todos los poetas, válgame el gran amor y el gran trabajo que me han hecho estudiar tu gran volumen. 84 Eres tú mi modelo y mi maestro; el único eres tú de quien tomé el bello estilo que me ha dado honra. 87 Mira la bestia por la cual me he vuelto: sabio famoso, de ella ponme a salvo, pues hace que me tiemblen pulso y venas.» 90

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