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AL AQIDA AT TAHAWIA - Español

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AL-‘AQÎDA AT-TAHÂWÍA Exposición de los fundamentos del Islam

Traducción y comentarios Abderramán Mohamed Maanán

PRESENTACIÓN La ‘Aqîda es la cosmovisión, el conjunto de ideas-fuerza, de convicciones íntimas y profundas, de raíces y certezas poderosas, que están en la base del Islam, las que lo hacen ser lo que es. La palabra ‘Aqîda significaba originalmente firmeza, resolución, nudo, pacto,... y es la energía que anida y deriva de principios sólidos y percepciones intensas que se van engarzando y conforman la conciencia y rigen la acción y el oriente de cada musulmán. ‘Aqîda también significa collar, y cada una de sus cuentas es una joya del Islam. Esos fundamentos estructuradores de la personalidad espiritual del musulmán y de su comunidad están resumidos en la Shahâda, el primero de los pilares del Islam, que consiste en proclamar lâ ilâha illâ llâh (No hay más Verdad que Allah) y muhámmadun rasûlullâh (Muhammad es el Mensajero de Allah). Las connotaciones, implicaciones, compromisos y exigencias de estas dos frases fueron desarrolladas por el Corán y la Práctica y Enseñanzas del Profeta: la Sunna, considerada la mejor interpretación del Libro. Muchos autores musulmanes han escrito breves obras -llamadas a su vez ‘aqîdas- en las que exponen esa cosmovisión, intentando recoger y explicar lo esencial del Islam con fidelidad escrupulosa a las fuentes de las que emana (el Corán y la Sunna). Es el caso del texto que ahora ofrecemos traducido al castellano, en el que su autor -el Imâm at-Tahâwi (Egipto, s. IX d. C.)- nos presenta la ‘Aqîda con una claridad y contundencia que lo hicieron célebre. Su breve libro es considerado fiel al mensaje comunicado por Muhammad, y es una magnífica introducción al conocimiento del Islam. En esa obra encontramos expresadas de modo suficiente las bases (los usûl) que sirven de cimiento a todo el Islam. De ella dijo un gran sabio, el Imâm as-Subki: “Las cuatro escuelas del Islam son unánimes en materia de ‘Aqîda, coincidiendo todos los musulmanes en una misma cosmovisión. Sólo se apartan aquéllos que han sido contaminados por las doctrinas del libre albedrío y la antropomorfización. El grueso de los musulmanes está conforme con la exposición de at-Tahâwi, cuya obra ha sido bien acogida por los antiguos y por los contemporáneos”. La extraordinaria y rápida difusión del Islam en sus primeros siglos de existencia hizo que se produjeran confusiones por el contacto con otras

espiritualidades. Bajo esas influencias hubo intrepretaciones arbitrarias que fueron atajadas con las ‘aqîdas, estos pequeños textos que resumen el Islam original de modo que todo el mundo tuviera acceso a sus auténticas enseñanzas. Ése fue el contexto en el que at-Tahâwi escribió su ‘Aqîda. De ahí el tono polémico de algunos pasajes, un tono que fue desapareciendo conforme se iba asentado definitivamente el Islam e iba encontrando su propio modo de expresión y estilo en conformidad con sus fuentes. Gracias a esos debates, el Islam se definió a sí mismo y se posicionó frente a muchas cuestiones novedosas. Hemos transcrito el texto del Imâm at-Tahâwi (en negrita) y lo hemos traducido (en cursiva), dividiéndolo en párrafos que van seguidos de observaciones necesarias para un entendimiento ámplio, aunque no exhaustivo, de la obra. TRANSCRIPCIÓN Vocales: a, i, u. El alargamiento se señala con un acento circunflejo (â, î, û). Las consonantes se pronuncian como en castellano (incluyendo la j y la z). La h es aspirada. Las consonantes enfáticas se subrayan: h, s, d, t. La g es gutural (como la r francesa). El apóstrofe (‘) indica el sonido gutural leve ‘áin. La ç es s silbante (como la z francesa). La ÿ es como la j francesa o inglesa. La dz es como la th inglesa y la sh es como la ch francesa o la sh inglesa. La abreviatura (s.a.s.) debe leerse sallà llâhu ‘aláihi wa sállam, bendición y saludo dirigidos al profeta cada vez que se le menciona.

bísmil-lâhi r-rahmâni r-rahîm Con el Nombre de Allah, el Rahmân, el Rahîm

Muhammad (s.a.s.) dijo: “Todo acto que no vaya encabezado por la mención del Nombre de Allah es estéril”. Por ello, el Nombre de Allah (Ism Allah) va al frente de las intenciones, las acciones y los escritos de los musulmanes. Allah es la palabra que designa al Uno Absoluto, el Creador de cada ser, el Activador del universo, el Real en todo. Él es la Verdad (al-Haqq), el nexo que conjuga la realidad en un mundo unificado bajo Su Preeminencia. Mencionar su Nombre (Ism) es pasar a ser consciente del Poder eterno, remoto y presente, que sustenta y rige cada momento y vertebra cada acontecimiento. El Corán nos dice: “Él es Primero y Último, Manifiesto e Inmanifiesto”. Y Él es una incógnita y una intuición universal e íntima, un desafio para el corazón y la mente del hombre, y es un reto para su inquietud y para sus fuerzas, un estímulo para todo lo que es el ser humano.

El musulmán se inspira en ese Océano Infinito que es Allah, y lo nombra preparándose para recibir conscientemente y acoger en su instante la inmensidad que se deriva de ese presentimiento de la profundidad y fuerza del Ser Libre que está en su propia raíz, de Allah el Rector de los Universos, la Realidad Inabarcable e Irrepresentable que da existencia, configura e integra, que sostiene y lo recupera todo: “Ése es Allah..., vuestro Único Señor”. Mencionar su Nombre es sumergirse en el Poder determinante, la Voluntad inquebrantable, la Sabiduría que traba cada segundo de la existencia, llegando a la Grandeza que sugiere al entendimiento la fuerza contundente y seductora de la palabra Allah, que designa al Misterio Creador, de quien además decimos que es Rahmân, Desbordante, y es Rahîm, Acrecentador. Allah hace posible a cada ser y lo conduce a la plenitud: esto es lo que significan los términos Rahmân-Rahîm que acompañan la mención de su Nombre, para darnos una idea del caudal y fondo de esa Fuente. naqûlu fî tawhîdi llâh* mu‘taqîdîna bi-tawfîqi llâh* ínna llâha wâhidun lâ sharîka lah* Decimos de la Reunificación de Allah -confiando en el auxilio de Allahque: Allah es Uno, sin asociado alguno... Éste es el fundamento del Islam, y es la idea-fuerza que está en la raíz de su cosmovisión y su espiritualidad. Se trata de una declaración inicial que resume la enseñanza de los profetas. Allah -el Creador de las realidades, el Vertebrador de cuanto existe, el Destino en el que todo confluye y concluye- es Uno (Wâhid). El universo entero es recapitulación y prueba de su Poder, su Voluntad y su Ciencia. Lo que nos está configurando tiene un único nucleo, al que llamamos Allah. Allah está constantemente presente, no deja de mostrarse. Él es lo más claro y evidente, y por ello mismo es lo más difícil de expresar, porque es imposible abarcarlo: Él es quien lo abarca todo. Conocer a Allah es la primera de las obligaciones, porque el conocimiento o la ignorancia de lo que es y de quién es la Verdad (al-Haqq) que nos hace ser, condicionan la existencia del hombre. Allah es la gran intuición primordial de cada ser humano, aquello que anida en él pero para lo que no tiene palabras y entonces lo sustituye con ídolos. Allah nos dice en el Corán: “He enviado a cada nación un mensajero para decir a su pueblo que reconociera a Allah como su Único Señor y se apartara del Ídolo”. Esas afirmaciones coinciden con lo que presiente el corazón puro y la razón rigurosa. La deformación o negación de esa certeza original es siempre resultado de influencias y circunstancias posteriores. El Profeta (s.a.s.) dijo: “Todo recién nacido está en estado de Fitra (es decir, reconoce espontáneamente la Unidad origen de su existencia y aún está inmerso en ella). Son sus padres los que lo hacen judío, cristiano o zoroastriano”. El Corán nos dice: “Lo deforman y niegan (a Allah), -pero en sus adentros saben que Él es

el Islam niega e impugna todos los dioses de la humanidad. el reconocimiento de la sabiduría que hay en esa intuición es el primer paso que se da en la dirección de la Verdad. que lo creado está subordinado al Uno. conflicto. porque son injustos y sólo se ven a sí mismos)”. más allá del espacio y el tiempo.a. y su Poder lo abarca y sujeta todo. de las normas. los ídolos... Eso es la Realidad. la Incógnita Creadora que está en los orígenes.es Uno (Wâhid): es Uno en Sí. y es la urdimbre de nuestro presente rigiendo cada uno de nuestros instantes y el destino al que nos encaminamos. las . desequilibrio y frustración. que Allah es Uno en Sí. Los dioses.queda igualado y reducido así a la Unidad que lo gobierna desde las profundidades de su perfección. la idea de Unidad implica un saber (‘ilm) y una orientación (qasd). Con esta afirmación radical. el impacto (hâl) que produce esta enseñanza demoledora de ídolos. los redentores. y ambos son exigidos: saber que Allah es el Único Señor y rendirse a Él. afianzándose en ella y progresando en su entendimiento y en el compromiso que conlleva. y lo hacen porque se entenebrecen y porque exageran (otra posible traducción.. y lo demás es confusión. una conmoción y un estado: la invitación (da‘wa) de los profetas -en coincidencia con la inquietud innata de cada hombre-. El Islam de una persona empieza cuando asume que su Señor presentido es Uno. Esta noción esencial es lo que enseñaron los Mensajeros de la Verdad.) dijo: “Entra en el Jardín aquél cuyas últimas palabras hayan sido: No hay más Verdad que Allah”. y con esa misma afirmación debe salir del mundo para reencontrarse con la Verdad que ha vislumbrado en las honduras de su sensibilidad espiritual (el Îmân). La existencia entera está supeditada a Él. y nada ni nadie está al margen de Él. que queda desbordado ante la magnitud de ese Océano de Unidad y Soledad que el Islam le presenta y al que la razón lo asoma cuando afronta la posibilidad de abandonarse a lo irrepresentable. no tiene extremos ni partes ni fisuras. y segundo.. Hay por tanto una invitación. que lo engloba todo. el imaginario. Allah -lo Eterno e Inefable. y es el Señor de los Mundos.cierto-. siendo así reunificado todo bajo el dominio de la Verdad Soberana. El universo en su totalidad -el material. La Unidad de Allah. las imágenes y los límites. El Islam es la recuperación de un presentimiento primordial y universal. es la conclusión a la que llegan dos reflexiones (la del corazón y la de la razón) y tiene un doble alcance: primero. ni en Él hay conflicto ni contradicciones. ‘compacto’.s. Por tanto. en cada instante. una perfección más sutil que las posibilidades del entendimiento. sin interrupción. la esencia de cada criatura y acontecimiento. y afianzarse en ella es el más elevado rango espiritual. Allah es homogéneo. que es Uno. el espiritual. los mitos. y un estado de perfección (maqâm) para quien se asienta en esa Verdad tras peregrinar hacia lo que significa y lo que demanda la Unidad. y va depurando esta intuición. El Mensajero (s..

pues nada hay más cercano que lo Real.. y deducir sus implicaciones y llevarlas a la práctica. poderes... de las especulaciones. es decir. Él es lo único eficaz: todo lo demás es transición y espejismo. cuando depura su mundo. la ignorancia. purificando su percepción. la brillantez.. los miedos y las esperanzas del hombre. deshaciéndose de ídolos y mentiras. y se va reunificando a sí mismo ante Él huyendo de la dispersión. El Islam es un esfuerzo continuado por ahondar en el conocimiento y saboreo de Allah Uno (Wâhid) en un proceso constante de Reunificación (Tawhîd). Esto es lo que implica la negación del sharîk.. pero nuestras circunstancias y prejuicios nos ciegan. No hay delegación. Esto tiene graves repercusiones y configura una civilización que recupera esencias. su entendimiento y su acción. Y ésta. quedando sobrecogido ante la Inmensidad. El desafío que el corazón presiente en lo más hondo de su sensibilidad (Îmân) es que Allah tiene un Poder irreductible y único que rige a cada criatura y cada uno de sus instantes sin dejarse atrapar ni rozar. de las creencias. las elucubraciones. la que no debe ser olvidada. de las teologías y todo lo que entorpece una percepción clara y radical de una Verdad inmediata con la que el hombre tropieza espontáneamente y que lo incluye en la subordinación a su Grandeza. acercándose a ese desbordamiento creador. entonces pasa a intuir la grandeza indescifrable de la Verdad Absoluta que lo cimenta y en la que existe. Pero. Allah no es reducible a nada. son productos de la imaginación. Él es lo Real. sacramentos. no existen sucedáneos para Él. rindiéndose en su dependencia respecto a Él. El resto del Islam consiste en comprender lo que significan estas posturas tajantes. la necesidad de proyectos salvíficos. las maquinaciones. alcanzando la paz en la inmensidad de su Señor. clero. Entonces vislumbra quién es Allah y el nexo indisoluble que lo ata a Él. nada ni nadie comparte nada con Él. negando. ídolos. es la mayor desorientación. pues . Nada se interpone entre Allah-Uno y cada hombre singular. es decir. Tawhîd. de entrada. jerarquías. su inteligencia y su corazón. y también queda reunificado en un universo conjugado por el Uno-Único... nada intermedia entre Él y cada una de sus criaturas. y todo está íntimante sujeto a Él. y el Corán lo llama el Gran Perjurio (al-Hinz al-‘Azîm). profundizando en lo que significa su Unidad (Wahdânía). El Shirk. el oscurantismo. cuando se impone la sensatez y el hombre descubre la nada de sus quimeras. monopolios o instituciones mediadoras. esperanza y miedo. El Islam tiene en su base una espiritualidad antiidolátrica. es la palabra clave.supersticiones... el asociado. escapa a todo control. y su sentido de la Unidad y Unicidad de la Verdad es subrayada aún con mayor intensidad cuando nos enseña que Allah no tiene asociado (sharîk): nada ni nadie lo sustituye. superando sus contradicciones. concebir un asociado a Allah. y todo depende en cada instante de Él.. En la base de toda idolatría hay un falso juramento. El musulmán va reunificando ante sí a su Señor..

un velo que consiste precisamente en las complicaciones con las que el hombre se desvincula.. conceptos o nociones. y Allah nos ha asistido con la Revelación del Corán y las Enseñanzas de Muhammad -la Sunna-. Éste es el Tançîh. se amanera ante Ella y la sustituye por un mundo de fantasías. anterior a todo. y por ello todas las intenciones. en su Ulûhía. y sólo hay que retirar el velo que nos ciega. sin asociarle nada. Él es Remoto. Por ello se ha dicho que enseñar el Tawhîd es lo primero y a la vez es la meta que se pretende alcanzar.es la plenitud en la Inmensidad del Señor de los Mundos. y sólo en Él deposita su ser.. de apoderarse de todo. es impensable. hasta la inmersión en lo que ello implica y en la grandeza de espíritu que comunica. la gran empresa que se propone el musulmán. desde el principio el musulmán tiene en Allah su único Oriente (Qibla): sólo a Él se somete. no se deja atrapar por los pensamientos ni está sujeto a . esperanzas. y es la pista que impide desorientaciones: nada se asemeja a Allah ni Él se asemeja a nada de lo que conozcamos o podamos pensar o imaginar. En la renuncia a apoderarse de Allah está la posibilidad de acercársele. lo que lo va configurando como tal.Allah no deja de mostrarse y evidenciarse.. La primera pista es que Allah es Uno (Wâhid). ni semejante. una luz que no sea enturbiada por nada. ni paralelo. temores. de etapa en etapa. ambiciones y frivolidades. y Él no se delega a sí mismo en nada. y no deja de guiar al que se orienta hacia Él con corazón sincero. y así. un entendimiento hondo. No hay nada que nos pueda servir de referencia para desentrañar ese vórtice de las realidades: no tiene igual. la ayuda y asistencia de Allah mismo. completamente Ausente a nuestras posibilidades. wa lâ shái-a mízluh* y no hay nada como Él. en su Misterio. suposiciones. sólo hacia Él se dirige. no se somete a nuestros criterios ni a nuestros valores. ni definición. la Reunificación. Para ello.. Su verdad más íntima (su Dzât) es inaccesible al entendimiento o a la razón: Allah es increado. el criterio clarificador que debe guiar la reflexión. se distancia de la Realidad. Hace falta una fuerza sobrehumana. y así debe ser asumido. y con toda claridad. El Corán nos dice: “Es en el Recuerdo de Allah donde los corazones encuentran la paz”. Avanzar en el Tawhîd es la aspiración que no debe ser ralentizada en ningún momento.. y no se deja reducir a palabras. la segunda es que no tiene socio (sharîk). las ideas no lo abarcan. toda reflexión se queda corta. pues es el bálsamo que calma la agitación del ser humano. pues su objetivo es Allah Infinito e Inabarcable: se necesita del Tawfîq. no es homologable a nada. La meta del Tawhîd -es decir. sucedáneos. todos los esfuerzos y todo el empeño son pocos. En Sí. el lenguaje es insuficiente. teorías.

y de sus Actos -Af‘âl-). Diremos entonces que Allah oye. una nebulosa ajena a nosotros. El Corán nos ordena: “Di: Él es Allah.. A esto se le llama Izbât as-Sifât. el ta‘tîl. apoderándose de nuestro mundo. en la Reunificación ante sí de su meta última. pues no sería más que el resultado de un ejercicio intelectual que no nos da la idea de su oceanidad: Allah es la Verdad (al-Haqq). son lo único que puede ser dicho de modo categórico: todo lo demás serán indicaciones auxiliares.nuestros deseos y espectativas. excluyendo nuestro mundo. quiere. Afirmación de las Cualidades. Único”. sin más. y con la segunda cualquier anulación del Señorío. Su disimilitud. etéreo e ineficaz. daremos pasos seguros sobre la senda que conduce hasta Allah. separado de . y dice también: “No hay nada como Él”. su Voluntad y su Ciencia. no responde a nuestros criterios sino que nos contradice para permanecer en la Incógnita a la que sólo el corazón puede acercarse con su pasión. como si fueran un océano inabarcable en el que sumergirse para saborear su grandeza infinita o bien son como un desierto desolador en el que perderse. completada con su propia reunificación ante Allah. ve.. y nos apartaría de la Unicidad. su pureza absoluta (Tançîh). su desnudez. Sólo así. Ambos extremos erróneos se han dado: primero. el Tançîh entraña un peligro: el de hacer a Allah tan remoto que lo desvincula de la realidad y lo convierte en algo amorfo y distante. y para ello usaremos un lenguaje inteligible aunque equívoco porque sugiere que Allah es. lo que nos llevaría a un dualismo (lo sagrado y lo profano) irreconciliable con el Tawhîd. profundizando y avanzando en el Tawhîd. Daría la sensación de que estamos al margen de Él y no implicados en su Poder.. Con la primera evitamos cualquier antropomorfización. la anulación de su Presencia. con esa herramienta infalible. el Tawhîd consiste en una doble operación. Por tanto. que deriva de un uso ingenuo de los términos comunes entre Allah y el ser humano. pero deberemos impedir que contaminen la claridad del Tançîh.. Ahora bien. habla. en cierta medida al menos. que es la negación de sus Cualidades y Actos (por miedo a la antropomorfización) con lo que se convierte a Allah en un simple concepto filosófico o teológico. equiparable al ser humano. Ese extremismo del Tançîh acaba haciendo de Allah algo impugnable. es algo siempre más radical. su carácter completamente abstracto e indeterminado. Para solucionar esta cuestión deberemos hablar de la relación de Allah con sus criaturas (es decir. pero rompemos la representación antropomorfizadora que hay en estos términos afirmando la hegemonía del Tançîh. La Verdad íntima de Allah (su Dzât) y su Misterio insondable (su Ulûhía) son ofrecidos al musulmán como un gran desafío. deberemos hablar de sus Cualidades -Sifât. y en segundo lugar. por otro lado. el tashbîh (la comparación de Allah). sagrado (es decir. no con el desciframiento. Se llama Tançîh al proceso con el que el musulmán va despejando lo que significa Allah de toda adherencia que suponga cualquier límite a su Señor.

el Inmenso”. nada lo aprisiona. nada escapa a su Presencia. abarcarlo ni limitarlo. cada instante. y no le pesa preservarlos. el de Poder Configurador. a nosotros y a todo lo que existe. en toda la Grandeza de la Verdad. la reunión en un mismo punto del Tançîh antiidolátrico y la afirmación integradora de nuestra existencia en la supeditación al Ser Absoluto.. Nuestra existencia.... Nada influye en Allah. magnificados por su Verdad Inaccesible y no reducidos a nuestro entendimiento limitante. Él es el Absolutamente Sabio y Poderoso”. Él sí nos encierra. nada hay por encima de Él que pueda imponerle algo. ninguna voluntad lo doblega. es la síntesis de ambos polos (el ÿam‘). Nada se le impone y Él se impone a todo. Esta conjunción de Profundidad y Presencia es su Poder Determinante (Qudra). Su Poder es su Verdad Absoluta en una acción creadora de la que derivamos y en la que estamos integrados.. Ésta es la interrelación en la que queda completado el círculo de la existencia y todo queda conjugado en el Uno-Único: su Rubûbía (el Señorío) y nuestra ‘Ubûdía (la subordinación). y su Querer lo somete todo. El Corán expresa así el equilibrio: “Nada se asemeja a Él. sometida a ese Misterio. no podemos ni pensarlo. no podemos poseerlo.”. nada lo condiciona. no podemos controlarlo ni concretarlo en nada. el de Saber Abarcador. pero nada llega a Él. nada lo vence. wa lâ shái-a yú‘ÿiçuh* y nada lo incapacita. “.. nada coarta su Libertad Absoluta. lo que conjuga todos los aspectos. Él nos ha creado y estamos sujetos a Él. más cercano a nosotros que nosotros. cada fenómeno. Esta combinación que lo hace infinitamente remoto en su Esencia (su Dzât) y en su Secreto (su Ulûhía).Él oye y ve”. La contundencia de su Poder configura cada realidad. El Corán dice: “Allah tiene Poder sobre todas las cosas”. porque Él es la Verdad Absoluta y el Ser Real. nada lo roza. nos rige. “Nada se opone a Allah ni en los cielos ni en la tierra. Lo correcto. oponiéndose al ta‘tîl. Por ello es posible la designación de Allah por sus Cualidades y Actos. nos domina. “Allah es Determinante de todas las cosas”. Él es el Elevado. en cada instante. el de Voluntad Reductora. La primera de estas dos desviaciones origina la idolatría grosera de los pueblos. la segunda está en la raíz de la idolatría metafísica de las élites intelectuales. oponiéndose a las comparaciones.la realidad profana) y ofrecido sólo a la contemplación mística o a la especulación filosófica. “Su Trono engloba los cielos y la tierra. wa lâ ilâha gáiruh* . es el espacio en el que se realiza su capacidad infinita. Nosotros somos incapaces ante Él. es la expresión de su Plenitud (Kamâl). nada lo condiciona. y lo concibe a la vez como Señor inmediatamente presente.

nuestra avaricia y cobardía. la intención liberada de mediocridades. lo poderoso. pues bien. a fenómenos de la naturaleza. no hay más ilâh que Allah (lâ ilâha illâ llâh): ésta es la puerta del Islam. ya sean terrores o aspiraciones. El Islam ataca esa inclinación del ser humano para enfrentarlo con la desnudez del ilâh Verdadero.. a lo que no tiene las cualidades vertebradoras de nuestra existencia. Por ello ha convertido en mitos y dioses a reyes. cuando acepta como su señor a un semejante o a una circunstancia. Cuando el hombre se rinde o se somete a cualquier ídolo. Nada es Allah. El hombre intenta atrapar el Poder. lo eficaz. Quiere decir que no hay ilâh (algo verdadero. todo ello carece de esas cualidades infinitas de las que se ha hablado desde el principio. y el Ijlâs. no hay más ilâh que Allah. la rendición. ya sean materiales o espirituales. salvo Él.. a profetas.. Esto resume lo anterior y es el resultado del proceso desidolatrizador. oímos. El hombre diviniza todo lo que le apabulla. Ante Allah sólo cabe el Islâm. lo caracterizado por la Ulûhía (el Misterio insondable de la Libertad Absoluta). de la Realidad que es verdaderamente apabullante porque es la que articula la realidad y no es reducible ni concebible más que en la anulación de los dioses. rencillas. Se trata de intentos de abarcar lo que en esencia es huidizo. a santos y a ángeles. todos nuestros fantasmas se desvanecerían necesariamente y pasaríamos a confiar en la Verdad que rige cada instante y seríamos relanzados por espacios abiertos. es decir. cuando se doblega o sobrecoge ante un concepto o un deseo. el auténtico sobrecogimiento.. Si lo hiciéramos. Nuestras envidias. la sinceridad pura. sustitutos de la Verdad y en los que imagina que está contenido lo incontenible. Con este reconocimiento (shahâda) empieza la auténtica rendición del ser humano ante su Señor. Toda la realidad. todo lo que vemos. es perfecta y lo resume todo. a ilusiones que lo confunden.. a circunstancias que lo quiebran.. lo impensable. esa intuición primordial que presiente en su corazón. a demonios que le obsesionan. recelos. a ambiciones que le atormentan. a cualquier dios que invente. ya sean ídolos o conceptos abstractos. El término ilâh designa lo singular. Es el afán por controlar aplicado a lo trascendente. y se está confundiendo de orientación. la taqwà. El Islam está en contra de todo eso: “Sólo hay fuerza y poder en Allah”. y por tanto no son la Incógnita Absoluta que está en todos los orígenes. sostiene cada realidad. La expresión lâ ilâha illâ llâh. imaginamos o podemos representarnos de un modo u otro. todo ello viene de nuestra cortedad ante Allah: somos incapaces de imaginárnoslo. El germen de toda mediocridad y vileza es la idolatría. . se está rindiendo a lo que no es Allah.. la gobierna y la reconduce hacia Sí con la muerte. a esperanzas con las que sueña. ya sean burdos o idealizados. El hombre inventa áliha (plural de ilâh). y se someta a todo lo que cree que tiene poder o influencia.y no hay ilâh.

poderoso. a dejar atrás el intento de dar configuración a eso que está en la raíz de todo. acercarse a la Verdad de Allah exige de un ejercicio previo. sólo Allah”. Afirmar simplemente la Unidad de Allah es insuficiente.está muy por encima de las descripciones (que hacen de Él los hombres). .. por mucho que queramos.) -repitiendo la estructura de la frase que hemos analizado (la shahâda)-: “No des testimonio más que de lo que tiene la claridad del sol”. Sólo tras la primera operación se conoce a Allah y sólo entonces se le certifica porque ante el musulmán su Señor pasa a englobarlo todo. Sólo así estamos habilitados para entrar en su espacio privado (su Harâm) sin contaminarlo con nuestros prejuicios.. siendo lo verdaderamente irrefutable. Pero hay que utilizarlas para iluminar nuestro mundo. descubrimos. el Irrepresentable. Mientras tanto. Es necesaria. de cada criatura y de cada acontecimiento. Por todo ello. Por ello. incluso inconscientemente. La primera parte de la frase es una negación (nafy) que nos invita al Tançîh. Allah brilla en el cielo despejado de su siervo.. Allah se declara al margen de lo que digan los seres . por tanto. Por ello se aconseja atenerse a las expresiones de los profetas. y Allah es. a penetrar en todo. el Uno-Único. Pero hay que hacerlo con delicadeza (adab) para evitar efectos distorsionadores. Una vez culminado ese proceso antiidolátrico estamos en condiciones para asomarnos al Infinito. una purificación: no se accede de otro modo a Allah. construido sobre conceptos. lo que tiene un resplandor superior al del sol cuando son apartadas las nubes. sin principio.sólo Él. requiere un profundo acto demoledor de todo aquello con lo que queremos determinarlo. lo que quiere decir el Nombre Allah. El Corán dice: “Tu Señor -el Señor del Amor Propio.a. Eterno.. la frase lâ ilâha illâ llâh es perfecta. Señor de los Mundos!”.más que Allah”. eficaz) más que Allah.. tal como dijo el Profeta (s... qadîmun bilâ btidâ* dâimun bila ntihâ* Antiguo. Al igual que los recogimientos del musulmán ante su Señor van precedidos de abluciones. La afirmación de Allah debe ser el resultado de una peregrinación en la que se van dejando atrás las trabas que nos impiden realmente entender lo que es esa dimensión irrepresentable: “No hay ilâh. y que nos envuelve en la Grandeza de una Verdad cuya magnitud no podemos calibrar ni limitar y por ello nos envuelve. Con esto. fascinados y penetrados por la Verdad. Allah no es descriptible: las palabras son insuficientes. la segunda parte de la frase es una afirmación (izbât): “. en realidad. a deshacernos de nuestros dioses. ¡Paz a los profetas y alabanzas a Allah. En esa Inmensidad que sigue a la desidolatrización. por intensos que sean nuestros esfuerzos y profundas nuestras reflexiones. se apodera de nosotros y nos engulle. a manifestarse en todo.. no lograremos vislumbrar lo que significa el Ser Absoluto..s. sin final.

y sólo permanece inalterable la Faz de tu Señor.s. Es Antiguo (Qadîm) sin orígenes. En las enseñanzas de los profetas no hay pretensiones especulativas sino pistas para los sinceros. Para esa Incógnita que nos precede y nos sigue cuando morimos -cada uno de nosotros y la existencia en su conjunto. que soporta cada instante de lo que existe. no para los que buscan entretenerse y satisfacer simplemente su curiosidad o su vanagloria. el Poseedor de la Majestad y la Nobleza”. Por ello. donde encuentra correspondencias a un nivel mucho más profundo e iluminador que el que permite la satisfacción en los juegos de palabras. En ellas hay claves para los que se purifican. Al contrario. que son palabras de paz para los corazones y sendas hacia Él. absolutamente Constante.. Éstas son intuiciones del corazón en consonancia con las palabras de los profetas que invitan al ser humano a despojar de límites esa Verdad y sumergirse en sus connotaciones. Eso que es Infinito es el soporte de nuestro momento efímero. sin variación y sin final. que permance cuando nuestro mundo se esfuma en su precariedad. Allah no tiene principio (ibtidâ) ni final (intihâ).humanos. En esa conclusión descubre que su existencia y la del universo es un instante en medio de un Océano que supera lo que puede concebir. El Corán dice: “Todo lo que hay sobre la tierra es transitorio y se desvanece. mientras que todo lo que existe acaba aniquilado. El Profeta (s. y es Eterno y Permanente (Dâim). El No-Principio y el No-Fin son palabras para designar la perplejidad que sobrecoje al ser humano cuando reflexiona sobre las dimensiones del Ser y encuentra que el encadenamiento y la sucesión de todo lo creado alcanzan un límite. el autor de la ‘Aqîda quiere subrayar el carácter eterno de Allah: Él no muere. El Corán nos dice: “Él es el Primero y el Último”. el Abismo . a la espontaneidad de su corazón. y sólo acepta los términos que Él ha revelado a sus mensajeros. a la naturaleza primordial del ser humano. que transciende todo lo que existe.no hay tiempo: el tiempo es nuestro límite. Con esta precisión. saboreando ese Poder anterior a todo lo que existe. Allah es el Creador del tiempo. Allah es el Uno-Eterno. en sus orígenes y en su final. La muerte es creación suya. es importante limitarse a esas revelaciones que van dirigidas a la Fitra. Y entonces la razón empieza a dar vueltas en torno a ese Eje inconcebible y da fe de esa grandeza presentida en lo hondo de su meditación.a. sin interrupción. que tiene en ambos extremos el infinito de un Abismo Irrepresentable. pero no la contiene. El tiempo está inserto en la Verdad. Entonces Allah se le presenta llenando esa Eternidad en la que estamos instalados.) dijo: “Allah: Tú eres el Primero y no hay nada antes de ti. Él tiene absoluto dominio sobre ella. lâ yafnà wa lâ yabîd* no se extingue ni tiene ocaso. y no está por encima de Él. pero para Él no hay condiciones.. y Tú eres el Último y no hay nada después de ti”.

wa lâ yakûnu illâ mâ yurîd* y sólo es lo que Él quiere. lo que nos gusta y lo que nos disgusta. Y es Allah el que realiza las cosas. Existen el bien y el mal. Nada tiene origen fuera de Él. lo que nos enamora y lo que nos aterroriza. Nada es contrario a su querer. y está fuera del tiempo.Infinito. Nos queda por hablar de sus Actos (Af‘âl). Ésta es la clave que nos sitúa por completo en el Universo de Allah. Estas palabras contienen la ruptura definitiva con el mundo de la idolatría. aquello . La fuerza con la que se impone la Realidad es el Poder Determinante de Allah (Qudra). a la vez. asumiendo la inasequibilidad de su Secreto.. infinitos opuestos. Todo cuanto tiene realidad y hechura es obra de Allah. En realidad.. El Profeta dijo: “Lo que Allah quiere que sea. lo que nos conmueve y lo que nos hace rebelarnos. absolutamente incondicionado. La contundencia del mundo es signo de la Presencia Inmediata de la Verdad.. no hay más Voluntad que la suya. nada escapa a su deseo. rechazando de entrada toda forma de idolatría. es. Señor de los Mundos. Es más. por tanto. Todo esto hace nacer en nosotros el desconcierto ante la Verdad en la que exisitimos y a la que nos estamos asomando. que son ‘nuestra existencia’. nada se opone a su decisión. en el que también. Para adentrarnos por este resbaladizo terreno -el más cercano a nosotros. contradicciones o esperanzas. agigantando nuestros criterios en las inmensidades de la Verdad. no es”. y tienen realidad. El Corán dice: “No queréis hasta que Allah quiere”. Todo en la existencia plasma únicamente la Voluntad (Irâda) de Allah.deberemos primero relativizar nuestros valores y anularlos en la Grandeza de Allah. Allah no es afectado por ninguna aniquilación ni es exterminado por nada. Con esto nos sumergimos definitivamente en el Océano de la Unidad y en la paz más reconfortante.es. lo que nos satisface y lo que nos frustra. demoliendo nuestras ficciones. y lo que no quiere que sea. nada es expresión de lo que no sea su Voluntad (Irâda). convicciones. Y también hemos hablado de sus Cualidades (Sifât) llevándolas al infinito y situándonos entre dos posturas: la de quienes las niegan y separan a Allah del mundo. Presente e Inmediato. y asentarnos en la Unidad en lo que se refiere a este asunto. Hemos hablado de la Dzât de Allah (de su Esencia) y hemos afirmado su Unidad (Wahdânía) y le hemos negado socio (sharîk). todo existe en medio de razones que se nos escapan y a las que ineludiblemente estamos sometidos. Gracias a las Cualidades sabemos que Allah -Remoto e Infinito. como veremos... embargándonos de un modo inexpresable. se dan dos extremos opuestos. y la de quienes interpretan esas Cualidades de modo ingenuo y antropomorfizan a Allah. nada se sostiene ante Él. que siempre está mucho más allá de nuestras espectativas. negándonos a representarnos esa Incógnita. Hay. por mucho que nos contrarie.

y entre aquello que Él quiere que sea hay cosas que ama porque quiere amarlas y hay cosas que detesta porque quiere detestarlas -Él sí elige-. Allah rinde al hombre. Ante Allah claudica la ficción. Éso es el Destino (Qádar). o lo rechaza. está sano o enfermo. Todo ocurre según lo quiere Allah. es señal del cumplimiento de una Voluntad que no depende de nosotros. es musulmán o no-musulmán. y nos exige negar toda influencia y decisión que no sean de Allah Uno. exponiéndose a su Generosidad. y le da la voluntad y capacidad con las que cumplir su destino -Él sí impera-. es o deja de ser. lo justo y lo injusto. Ante lo terrible el hombre descubre su impotencia e intuye a su Verdadero Señor Irreductible. a la molécula y también al astro imponente. la realidad irrecusable. lo amable y lo terrible. y hace que cada hombre se sitúe en el campo que Él haya querido para él. si no es porque Él así lo ha decretado. o se aleja de Él. Allah se hace amar. Todas las criaturas ejecutan lo que Allah decreta. a nuestro entendimiento y a nuestro control. Nada se acerca a Allah. sin que sea porque Él quiere que sea así. nada se mueve o se está quieto. Nadie es afortunado o desgraciado si no porque Allah así lo ha decidido. la fuerza de lo actual. En cada extremo. el misterio creador de su realidad. el musulmán fluye con la Voluntad verdadera en la que descubre el secreto que lo mueve en lo más íntimo. acogiéndose a su Abundancia. el ser humano no pierde ‘voluntad’ sino ‘supuestos’: en lo más hondo de sí se reencuentra con la Voluntad Una que lo hace ser realmente. pero los musulmanes hacen lo que Allah ama y combaten lo que Él odia: ésta es la diferencia. es recto o se desvía. su Arrogancia (Kibriyâ) que es con lo que Él se impone de acuerdo a la majestad de su Esencia y a la sabiduría de su Ciencia. Con ello. Con lo bello y agradable. Abatiendo ante Allah su estandarte. Y esto nos invita a una absoluta claudicación (Islâm). Con lo terrible. Allah se da a conocer. Todo está predeterminado (maktûb). está asentado sobre una eternidad fecunda. desde lo recóndito. es feliz o desdichado. es manifestación de la Preeminencia de Allah. El Tawhîd es el esfuerzo por alcanzar el sentido más puro de la Unidad. tiene orígenes remotos: lo bueno y lo malo. lo que escapa a nuestro gusto. Nada pasa a la existencia o se mantiene en la nada. y ordena al hombre que haga lo que Él quiere y le prohibe lo que Él odia. es decir. . lo bello y lo feo. Esto nos lleva a afirmar el Decreto (Qadâ) y el Destino (Qádar). nada vive o muere. si no es porque Él así lo determina. Nadie acepta a Allah. rigiéndolo todo. y lo auténtico emerge desbordándose a través del que ha renunciado a su fantasma para pasar a existir en el Querer que mueve. condenándose a la Privación. Todo. cada instante.que nos contraria. Y ésta es la expresión de la absoluta Preeminencia del Uno-Único. cada acontecimiento. Nadie tiene una voluntad independiente de lo que Allah impone. Sólo existe su Voluntad. sumergiéndose en su Ira. es pobre o rico.

por tanto. Recurriendo al Destino seguimos profundizando en el Tawhîd. de la Verdad. en la Reunificación que nos acerca a la comprensión de lo que es la Unidad. Todo lo anterior hace que el Islam sea extraordinariamente tolerante sin degenerar en nihilismo. pero la acción de cada cual es signo del terreno en el que está y por ello se aconseja el bien y lo mejor. todo lo que se le parece) y luchan contra lo que Él detesta (el mal. Si afirmáramos una voluntad autónoma de la suya nos alejaríamos de la integración de la existencia en una única realidad. Y por otra parte. lo ‘elegido’ por Allah. Sin embargo. una Voluntad Absoluta (Mashí-a. El Qádar. Pero el ser humano es pura ‘acción’: renunciar a ella es renunciar a la condición humana y a la vida. Cada cosa es lo que Allah quiere que sea. . algo podría cumplirse al margen de su querer. algo sin eficacia que no penetra en las realidades. el egoísmo. es decir. Se excusan detrás del Destino para juzgar a Allah. la justicia. gentes de Allah (ahl Allah). la idea de Destino comunica paz y sabiduría. la opresión). es el Poder de Allah presente en cada momento. y existe una Voluntad que escoge y se revela (Irâda Shar‘ía). Él vuelca la abundancia de su bien (su Rahma) sobre los suyos. y realizan lo que Él ama (el bien. Han convertido el Destino en una justificación. algo sería autónomo respecto a Allah. al afirmar que todo resulta de una imposición ineludible (el ÿabr) es inútil la acción porque se carece de elección. en el de los ÿabríes o fatalistas. debemos optar por lo mejor -que es el Islam. o Irâda Kaunía) que es la que da el ser a toda realidad. Si existiera esa libertad. y desencadena su Ira (Gádab) contra los que han preferido lo que Él detesta. los que desean acercársele. arbitrariedades. Por ello. la postura de los musulmanes frente a los qadaríes no los sitúa en el bando opuesto. en el Destino el musulmán encuentra la clave de su radical soberanía. Los ÿabríes son aquellos que. Según esto. La autonomía del ser humano es un ídolo. y mientras consideremos que tengamos fuerza y poder de elegir. Nuestras ‘elecciones’ son signos de la presencia del Poder de Allah en una síntesis que las palabras no pueden expresar. un sueño de su ego. la belleza. que es síntoma de estar en el mejor de los destinos. las de su elección. AL-‘AQÎDA AT-TAHÂWÍA (2) Con esto el autor responde a los que tienen el libre albedrío (los qadaries). juicios y valores. el Destino.hasta que seamos sumergidos en la contemplación del Destino. practicar la pereza o para defender sus necedades y desaciertos. desidia o falta de juicio y criterio.Existe. y no a un dios hecho según nuestras medidas. imponiéndose a todo. una vez disueltos los engaños con los que estaba envuelto en un conflicto estéril consigo mismo-. no en un conocimiento profundo -en sus honduras. pero Allah es la Verdad que lo integra y lo rige todo. son quienes se someten a su Voluntad expresa. la idolatría.

la capacidad real del hombre de conocer. y tenemos criterios y medidas que debemos ejercitar..) fue ejemplo de un dinamismo inmerso en el Querer de Allah. lâ tábluguhu l-auhâm* wa lâ túdrikuhu l-afhâm* No lo alcanza la ilusión. dentro de la existencia que sabemos que está inscrita en el Destino que lo unifica todo. dotados de una voluntad que da expresión a la Voluntad. Tenemos conciencia de nosotros mismos. aun cuando sepamos que en el fondo todo haya sido ya decidido y clausurado en la eternidad que está por encima de lo que podamos concebir. pasando a ser agentes en la existencia. porque Allah lo ha querido. En nuestro mundo somos libres. una eternidad que saboreamos al final del proceso del Tawhîd. Allah es Indeterminable. y debemos elegir lo que más nos convenga. y ambos se implican en la raíz de todo lo verdadero.a.no percibe la Verdad de Allah.s. la lucha. La Gente de la Sunna (ahl as-Sunna) se sitúa en medio: afirma el Destino y la relevancia de los actos humanos. En esa conciencia somos independientes hasta que no descorramos el velo que nos separa de la contemplación del Destino. es decir. lo que el hombre quisiera que fuera Allah.s. El Mensajero de Allah (s.) nos invitó a desatar todas las posibilidades que Allah ha depositado en nosotros. el esfuerzo. El Corán dice: “Allah ha creado la muerte y la vida para probar quién de vosotros es el que actúa de forma más hermosa”. Y el entendimiento (fahm) -es decir.La diferencia entre qadaríes y ÿabríes surge de las inquietudes que despierta la cuestión del Destino: si lo negamos perdemos el horizonte de la Unidad. su Misterio) escapa a . Nuestras elecciones son reales. escudarse detrás de lo que se ignora. pues Allah nos los ha dado. coincidiendo de un modo extraño e inexpresable. Él (s. La ilusión (wahm) -es decir. y lo sabemos: lo contrario es retórica. Mientras estemos en el velo. todo está dispuesto para que el hombre saque lo que hay en él.a. El Destino es el océano en el que se agita nuestra existencia y nuestra libertad y. Por ello proclamó el Yihâd. su Ulûhía. y declaró que era obligatorio para cada musulmán hasta el fin del mundo. si lo afirmamos carece de relevancia todo. no lo percibe el entendimiento. sino agitación y nervio que deben tener su cauce. Lo que es Allah (su Dzât. Nada nos justifica. No somos pasivos ni nos rendimos ante las circunstancias. y constantemente optamos -coincidiendo ineludiblemente con lo que Allah quiere-. y ésa es la anchura infinita en la que cabe la grandeza que fundamenta al ser humano. nuestros actos son lo que Allah quiere y por ello mismo se realizan y son realizadores. la Reunificación que nos permite identificarnos en la Verdad. Hablar del Destino es ofrecer un marco en el que existir sumergidos en la Unidad de Allah.no llega a intuir su Grandeza. El Corán dice: “La ciencia de los seres humanos no abarca a Allah”. su Esencia.. tenemos que ser coherentes y obrar en consecuencia. Distinguimos entre el bien y el mal. viviendo nuestra libertad. por otro lado.

no hay verdad.. las realidades unitarias configuradoras de nuestro mundo y nuestras acciones. wa lâ yúshbihuhu l-anâm* Y los seres humanos no se le parecen.. y son Cualidades Majestuosas que nos invitan a rendirnos ante Él. por tanto. Las Cualidades de Allah (Sifât) tienen un interés práctico. Las Cualidades nos hablan de Allah y de nosotros: Él es el Señor (Rabb) y a Él estamos subordinados. y que todo está bajo el dominio de esos Atributos Infinitos. Todas estas observaciones son pertinentes en el contexto de la mención del Destino. El autor insistirá en esta cuestión más que en ninguna otra. la cosmovisión del Islam. Es el criterio que debe estar a la cabeza de cualquier exposición de la ‘Aqîda. Sólo nos es dado reconocer sus Cualidades -los detonantes de su relación con nosotros. es algo no culminado. Es lo expresado al principio de la shahâda.. uno de los fundamentos de la senda transformadora por la que se transita hacia Allah (los ûsûl ad-dîn). esta negación es insuficiente. y por ello es transformador.. Impenetrable.las posibilidades de la criatura: no responde a sus espectativas. y ésa es la vía que conduce a un crecimiento en la Inmensidad de la Verdad Trascendente designada por la palabra Allah. Creador.tal como Él se ha descrito a sí mismo. Es un primer paso . a vivirla con toda la intensidad de la que somos capaces gracias a las facultades con las que Allah nos ha dotado poniéndonos por encima de los instintos. En este sentido. Es. Aniquilador. el autor niega que los seres humanos (anâm) se parezcan en algo a Allah. oye y ve. Poderoso. Las Cualidades describen a Allah en su Grandeza o en su Relación de Señorío (rubûbía) con la que rige la existencia: “Y Él es el que oye y el que ve.. Nuestro desconcierto es el conocimiento que tenemos de Él. la rendición a Allah -una rendición que es la que nos hace esponjosos a los significados de Allah-.. Lo que se puede deducir de las Sifât es perturbador. el testimonio de cada musulmán: lâ ilâh.”. Reductor. En este sentido. Ahora bien. que es la idea a la que se llega cuando empieza a calibrarse el carácter absoluto de nuestro Señor Verdadero (Rabb). y por tanto carecen de elementos para establecer comparaciones. no cabe en su imaginación ni es abarcada por la razón.. Vivificante. El Tançîh es siempre una negación (nafy) con la que se destruye la posibilidad de cualquier representación antropomórfica. El Misterio de Allah está en su capacidad para desconcertar. sabemos que Allah es Uno. Nos incumben y nos enseñan la magnitud del Océano en el que existimos y cómo relacionarnos con Él. A realizar conscientemente esa subordinación (‘ubûdía). Con ello. Soberano. el conjunto de las ideas-fuerza que lo estructuran. es a lo que nos invita el Islam. meditad en sus Cualidades”. El autor vuelve con esto a la cuestión del Tançîh (el proceso de abstracción) que debe regir siempre las reflexiones. El Profeta dijo: “No habléis de la Esencia de Allah... matamos todos nuestros dioses y nos liberamos para Allah.

jâliqun bilâ hâÿa* râçiqun bilâ mu-na* Creador sin necesidad.. el autor de la ‘Aqîda comienza una descripción positiva en medio de esa poderosa sugerencia.para llegar a la Pureza Absoluta: Allah. que deberá estar Vivo y ser Vivificante aunque lo que sea su vida se nos escape. Proveedor sin carga. El Corán nos dice: “Los rostros se rinden al Viviente. Podemos decir de Allah que está Vivo (Hayy). la Afirmación de las Cualidades. son de los más sugerentes: nos hablan de Él y nos hacen vivir en Él. como enseña el Corán: “A Allah corresponde la parte sublime en la comparación”. por tanto. lo descubrimos en las Cualidades gracias a las cuales somos lo que somos. pues si dijeramos de Él que está muerto.. Ante el Subsistente. háyyun lâ yamût* qayyûmun lâ yanâm* Viviente que no muere. nos sirve para entender algo.. Hayy-Qayyûm... Pero todo lo que soporta una carga se cansa. Ante el Viviente quedamos desconcertados: la vida pierde estrecheces. Subsistente que no duerme..... pero Allah no tiene final. dejamos atrás nuestros miedos y nuestros recelos. su Voluntad y su Ciencia.. Estos dos Nombres de Allah. Estas frases sirven de ejemplo para que nos demos cuenta del alcance de lo dicho. pues Él nos libera de dependencias. nos relaciona y nos supedita a lo que intuimos en esa eternidad. y así las palabras se vuelven válidas y brillantes para expresar algo cuya finalidad es la de servir de estímulo al corazón. que quiere decir que Allah existe por sí mismo y soporta a cada criatura.. como el ser humano.. nuestro mundo no existiría porque no hubiera sido creado. El Tançîh nos sumerge en el Océano de lo Infinito. A partir de aquí empieza la afirmación (izbât): reconocemos a Allah en el ejercicio de su Poder. que Él late en ella fundamentándola sin necesitar Él de fundamento alguno. La palabra es útil por un lado. mientras que Allah no duerme. pero por la parte de Allah la noción que se usa tiene proporciones irrepresentables. mientras que el ser humano está sometido a la muerte. La afirmación (el izbât) es superior a la negación (el nafy): es el Jardín en el que se deleitan los sabios. pero es insuficiente porque no podemos imaginar algo que al final no muera. Lo mismo sucede con Subsistente (Qayyûm). el Subsistente”. es nuestro recurso. Con la palabra ‘Vivo’ queremos decir que Allah no está muerto. pero equívoca por otra. que nos afectan. apartamos nuestra mediocridad. La palabra. y no para abarcar a Allah. Es decir. Hay una ‘semejanza’. Con esta última matización escapamos de la posibilidad de antropomorfizar a Allah.. Tras la declaración con la que evita confusiones al decir que Allah no es semejante en nada a lo que el hombre puede reconocer. pero Él no muere. . y el Izbât as-Sifât. Lo muerto no crea nada. mientras que el mundo necesita de un Creador.

Allah es . y entonces estamos en el espacio de las Cualidades (Sifât).. Cuando no había nada. en su raíz misma. El Corán dice: “Él es quien ha creado la muerte y la vida para probar quién de vosotros actúa de una forma más hermosa”. Éste es también el punto inicial de todas las reflexiones en torno a Allah. y necesitáis de Allah. Que la criatura necesite de Allah quiere decir que constantemente depende de Él. recreándolas en cada instante y obsequiándolas con cuanto necesitan. el universo mismo nos habla de la Realidad que lo hace ser. En todo momento la criatura demanda la asistencia de Allah para seguir existiendo: necesita de su aire. En ningún momento la realidad de la criatura cambia: no se transforma en un ser separado. Él no es cantidad que aumente o encoja. una Voluntad y una Ciencia infinitas que han sacado a las criaturas (majlûqât) de la Nada anterior a su existencia. tampoco había causas: Allah es lo indecible que escapa a todos los razonamientos pero cuya Verdad intuimos en la necesidad de encontrar ‘algo’ que fuera punto de arranque. Y está sujeta al Acto Creador hasta en lo íntimo de su ser. es un cúmulo de permantentes posibilidades a la que Allah da la realización que Él quiere. gentes! Vosotros sois los pobres. El Corán lo expresa diciendo: “¡Oh.. Allah la provee. Él carece de toda necesidad (hâÿa). ese ‘algo’ debe tener un carácter excepcional. La reflexión es sencilla: el universo podía no haber existido. y llamamos Allah a lo que se inclinó en favor de su existencia. mumîtun bilâ majâfa* bâ‘izun bilâ mashaqqa* Mata sin miedo. tremendo. al igual que la vida (hayât). y todo lo suyo. Él es la Incógnita que ha decidido que existamos. devuelve la vida sin esfuerzo. Una vez el universo pasó a la existencia. ni le supone una carga. y lo es porque quiere. La muerte. de su soporte. es decir. es algo que ha pasado a existir desde el momento en que los seres han sido creados. Esto es muy importante. Râçiq). de la indeterminación absoluta. Nunca la criatura es suficiente por sí ni se emancipa. tiene un principio y es el fruto de un Poder. El ser humano. pero sí podemos calibrar su Poder aunque sea sólo con adjetivos que indiquen desproporción. de su inspiración. Allah es la razón de ese paso. mientras Él es Rico y Elogiado”. Empezamos diciendo que Allah es Creador (Jâliq). no porque necesite de algo. sin que ello mengüe lo que Él es. Tiene su propio estatuto. pero por el carácter mismo que imponen las condiciones de la Nada. Él no es causado ni sus actos tienen más razón que la de su propia Voluntad anterior a toda otra.Todo lo que existe es creación (jalq). y los acompaña. lo que nos induce a acentuar la irrepresentabilidad de su Esencia (Dzât): no podemos ni imaginar lo que Allah sea en Sí. La muerte (máut) no es la nada (‘ádam) de la que hemos surgido. Y mantiene a sus criaturas (Él es Proveedor. El dar no lo disminuye. forma parte del ser. de su calor.

Y esto es lo que hace que sus Actos sean contundentes. De ahí el carácter irreductible de la muerte. que se nos ofrece como algo insalvable. el que los hace ser en la muerte. Y esto es terrible: es la Resurrección a la que se refiere el Corán. entre el dar la vida.sin que nada desvíe nuestra atención. en una violencia que sólo las peores pesadillas acercan al entendimiento. Es más. en la muerte ningún velo nos separará de Allah. y nada tiene fuerza ante Él.Muhyî. el que deposita vida a los muertos. el retirarla o el devolverla en medio de la muerte como ya la ha creado en el seno de la nada. Lo que nos resulta difícil de admitir -el ser en la muerte.es indiferente para Él. el paso a la absoluta intensidad del ser. Allah mata a sus criaturas al igual que les da la vida. como ocurre ahora que nuestra agitación nos hace concebir dioses en los que buscamos consuelo. Así como mata. estado absolutamente expuesto a Él. El prodigio de la creación es para Él igual que la recreación. pues están completamente a su merced. Por ello pedimos a Allah que se apiade de nuestros difuntos. Esto es importante porque intuimos que habremos de reencontrarnos con Él puesto que la muerte no es la Nada. y no teme ningún reproche o venganza del mismo modo que no nos ha creado porque necesite de nuestra gratitud. todo será tremendo porque el hombre habrá perdido el control sobre el mundo y será pasivo en Manos de su Señor. Dador de Vida. Por esto se dice que Allah no es afectado por ningún miedo (majâfa). La muerte no nos libra de Allah: Él la sostiene. . Para Allah no hay diferencia entre una cosa y otra. todo es configurado por Él. y es Mumît. sin que la Verdad que ejecuta esas sentencias se arredre ante nada ni se inmute: la vida y la muerte son lo mismo para Ella. En la muerte. es más vida que la actual porque nada la entretendrá. sin que sus fantasmas intermedien. Dador de Muerte: todo lo nuestro está en sus Manos. que es un espacio aún más inconcebible. Somos nosotros los asaltados por los terrores y las incertidumbres. La muerte es la hora verdadera. Con ella accedemos al Dominio de Allah (al-Âjira). Seguimos dependiendo de Él en nuestra tumba. uno tras otro. y el Profeta describía el encuentro con lo Real tras la muerte con imágenes que sugieren que esa emoción es más poderosa que las que el cuerpo siente en vida. En nosotros se ejecutará su Voluntad -al igual que actualmente entreteje nuestra existencia. Los seres humanos son aniquilados. es el encuentro con lo Real. Él es capaz de devolver la vida a las criaturas y resucitarlas sin que sea para Él un esfuerzo añadido o le suponga una penalidad (mashaqqa). El Corán nos describe esa eternidad como placer que embarga al ser humano o como sufrimiento para el que no hay descanso. Allah es Bâ‘iz. De la Resurrección (Ba‘z o Qiyâma) y su fundamento hablaremos más adelante.

una Verdad Interior en ebullición. en Sí y en sus Atributos Él es una Verdad Perfecta y Plena.. y si hubiera carecido de ellas antes le hubiera faltado algo.. están en el seno de su inalterabilidad y de su paz. Proveedor. Vivificante.. Sus Cualidades son su Plenitud (Kamâl). ajena a todas las condiciones. ni adquirió el Nombre de Configurador tras dar existencia a la humanidad.. los gérmenes de los que hemos fructificado. a las medidas. y al crearnos pasó a serlo en acto. En torno a las Cualidades ha habido muchos debates en el Islam. Hay que diferenciar el ser algo de la actividad que resulta de ella: Allah era Creador antes de crear. a nuestros valores. El autor nos habla aquí del carácter inmutable de Allah. Del mismo modo que antes era Sin-Origen en sus Cualidades.. y esto quiere decir que lo era en potencia. y si bien Allah es el motor de las transformaciones. y es Hacedor de lo que quiere”. Por ello es lícito aplicarle esos Nombres con los que Él mismo se designa en el Corán y saber que le corresponden de forma real.por encima de como eran antes. al espacio. Cada uno de nuestros instantes es configurado por una potencia eterna absolutamente independiente de nosotros y de nuestro mundo. El autor de la ‘Aqîda insiste aquí en lo señalado en las frases anteriores. del Sin-Principio (Qídam) y el Sin-Fin (Áçal) de su Esencia (Dzât) y de sus Cualidades (Sifât). La transitoriedad de los acontecimientos sugieren un ilâh cambiante. El Corán lo expresa con las siguientes palabras: “Allah es el Señor del Trono Glorioso.. y no son alteraciones ni indican cambios en Él. Sabio antes de que existieran objetos ofrecidos al conocimiento... ajena al tiempo. viéndose menguada entonces su perfección y estando sometido a lo que la completara. . su modo de ser.. Las mutaciones. signos de su Poder Soberano. pero su condición.. siempre fue la misma. Poderoso antes de ejercer su Poder.. Él y su modos de ser no conocen alteración. en su eternidad. lo es en ellas igualmente Sin-Final..mâ çâla bi-sifâtihi qadîman qábla jálqih* lam yáçdad bi-káunihim sháian lam yákun qáblahum min sífatih* wa kamâ kâna bi-sifâtihi açalíyan* kadzâlika lâ yaçâlu ‘alaihâ abadíyan* Él era Sin-Principio con sus Cualidades antes de su acto creador. y del mismo modo esas Cualidades no desaparecen de Él cuando desaparezcamos. Él era Creador antes de crear.. Y ésas son nuestras raíces. las realidades sobre las que existimos. Nuestra aparición no es lo que lo ha hecho Creador. Sus Cualidades no han aumentado -cuando sus criaturas han pasado a ser algo. láisa bá‘da jálqi l-jálqi stafâda sma l-jâliq* wa lâ bi-ihdâzihi l-baríati stafâda sma l-bârî* No adquirió el Nombre de Creador tras crear la creación.

en la nada y en el ser. en toda su intensidad.. . y cuando desaparezcamos Él seguirá en su Plenitud Absoluta. Todo cuanto existe o puede existir es a lo que llaman ‘posibles’: tú y todo lo que te rodea existís. todo le mendiga en cada momento y de acuerdo a su circunstancia.. ni lo complementamos. ante toda propuesta que se nos haga: las cosas pueden ser irrefutables y necesarias. Con esto el autor explica sus afirmaciones anteriores. en un uso riguroso de las facultades de la razón. porque ni nos necesita. Somos los resultados de sus Actos y estamos a merced de su deseo. Es decir. Para entender realmente el alcance de todo esto tenemos que dotarnos de criterios sólidos. Potencia).. en la nada o en la existencia. Lo que te da existencia es algo que lo ha decidido por ti antes de que vinieras a este mundo. el Determinante. pero perfectamente podías no haber existido.) dijo: “Él era y nada había con Él. Las Cualidades de Allah y sus Nombres son eternos como Él. El autor repite lo expresado para subrayar el carácter inmutable de Allah. dzâlika bi-ánnahu ‘alà kúlli shái-in qadîr* wa kúllu shái-in iláihi faqîr* wa kúllu ámrin ‘aláihi yasîr* lâ yahtâÿu ilà shái* láisa ka-mízlihi shái* wa huwa s-samî‘u l-basîr* Es así porque Él tiene poder en todas las cosas.s.. en la ausencia y en la presencia. El Profeta (s. Todo asunto le es fácil. Todo es pobre (faqîr) ante Allah. y toda cosa es pobre ante Él. Los pensadores musulmanes han reducido a tres los juicios que podemos formular. Permanentemente. Allah dice en el Corán: “Te he creado. Son tesoros en su Verdad.. sin que nada nunca pueda oponerse a su realización. y también merece el Nombre de Creador antes de configurarlos. y sigue siendo como era”. y Creador (Jâliq) sin criatura (majlûq).. Las Cualidades (Sifât). incluso para ser nada o en la muerte. y por ello son el entramado de lo que llamamos Destino (Qádar).. y tienen su mismo carácter. ni le añadimos nada. ni le arrebatamos nada. todas las cosas tienen necesidad de Él.a. y sus Actos (Af‘âl) son los únicos que se realizan. y Él es el que oye y el que ve’. y no necesita de nada: ‘Nada se le asemeja. Él era Señor (Rabb) sin esclavo (marbûb). Del mismo modo en que Él era Revivificador de los muertos después de dar la vida por ello merece ese nombre antes de haberles dado la vida. Todo es como Él quiere que sea en cada instante. según su Voluntad inquebrantable (Irâda). y era Creador antes de que existiera la criatura. o simplemente posibles o radicalmente imposibles. y Él es el Qadîr. Él y sus Cualidades son el transfondo de nuestra existencia. son inherentes a Allah Absoluto porque Él es Fuerza y Poder (Qudra..láhu ma‘nà r-rubûbíati wa lâ marbûb* wa ma‘nà l-jâliqi wa lâ majlûq* wa kamâ ánnahu múhyi l-mautà bá‘da mà ahyâ stahaqqa hâdzà l-ísma qábla ihyâihim* kadzâlika staháqqa sma l-jâliqi qábla inshâihim* Le pertenecía el Señorío antes de que existiera el esclavo. y antes eras nada”..

pues ¿cómo habría de ser sordo el que ha creado el oído? ¿cómo habría de ser ciego el que ha diseñado los ojos de sus criaturas? Al contrario. y por otro lado tienen una absoluta eficacia actual desde el momento en que todo lo que existe requiere de su asistencia y de sus Actos (Af‘âl). al lado de las suyas. son restos de la Nada de la que hemos surgido.Ese ‘algo’ anterior a todo. Nosotros vivimos entre esfuerzos y contínuas tensiones. no es la ‘naturaleza’ (que ha sido ‘creada’ con nosotros. es asomándonos a ese abismo inquietante donde presentimos su magnitud inabarcable. es a lo que se llama Allah.. Éste es el secreto del Destino. el espacio. es donde intuimos su Grandeza. que está ‘velado’ por nuestra inquietud y nuestros miedos constantes. . y todas nuestras carencias.. Y ahí. pero lo que es jamás es el resultado de esos esmeros: todo tiene una raíz más profunda que nuestra agitación nos impide ver. Allah nos oye y nos ve. Es ahí. si remontamos la cadena de causas y efectos.. porque ahí no nos estorba nada y nuestra reflexión es capaz de imaginar desmesuras.. Pero aún más importante. y todo es signo de esas Cualidades. A ésas Cualidades y a su carácter es a lo que nos referimos cuando hablamos de las Sifât. Pero ‘eso’ es lo Determinante. la muerte. sea en sí lo que sea. y es siempre el ‘algo’ incógnito el que decide..). la Verdad. decimos que tiene Cualidades que lo habilitan para haber tomado esa decisión por la que existimos. En cada momento ‘cumplimos’ con esa Verdad.. Esas Cualidades tienen el mismo carácter preeterno de la Verdad Creadora -puesto que ahí no hay tiempo ni sucesión-... de Él. de esto y de lo otro. nuestras imperfecciones. donde intuimos el alcance y la magnitud de la Realidad que nos da la vida. absolutamente Pleno. nuestra voluntad y nuestra ciencia. Pensar que Allah es azar es negarse a la evidencia de un universo perfectamente estructurado y trabado por algo Perfecto en Sí. Además. Desbordante: lo que entendemos entre nosotros por voluntad y conocimiento es resultado de su Querer. nuestros oídos y nuestros ojos son un pálido reflejo de lo que debe ser el Oído y la Visión de la Verdad que nos ha hecho. ¿cómo habría de carecer el que ha creado nuestra voluntad y el que determina nuestro conocimiento de esas Cualidades? Es más. ese Poder siempre Presente no es una fuerza ciega. en ese vacío anterior a la creación del universo. al igual que el tiempo. que son las que realmente estructuran cada uno de nuestros instantes. ese Origen primordial. tan sólo un pálido reflejo en el que debieramos adivinar el calibre de lo que tiene que ser su Voluntad Absoluta y su Ciencia Perfecta. Él es lo que hace ser reales a las cosas. Todo lo que hay es signo del alcance de su Perfección.. son nada. Nada se independiza de su Señor: por siempre nos debatimos entre la posibilidad de seguir exitiendo y de desaperecer. Lo que nos ha hecho ser lo que somos tiene Voluntad y Ciencia. nuestras quimeras. nos recuerdan cuál es nuestra verdad y nos enseñan la desproporción de Allah: en Él no hay nada de la Nada. que es el Irrefutable. nuestros defectos.

Con esto. El Corán dice: “¿No habría de saber el que ha creado? Él es el Sutil. Todo es resultado de su Ciencia y está bajo su Domino. wa qáddara láhum aqdâra* y les ha dado sus medidas. siendo vistos y oídos por Él. Antes de que las cosas existieran estaba determinado su destino en la Realidad del Uno-Único. Éste es el origen de las leyes que gobiernan la naturaleza. en la Tabla Bien Guardada. por lo que es imposible que quien ha creado nuestra ciencia no sepa nada. Y dice: “Allah posee las claves de lo Oculto. Esa Voluntad es la demostración de una Ciencia anterior a todas las cosas. la Voluntad (Irâda) y la Ciencia (‘Ilm). que sea comunicador de algo de lo que carece. a partir precisamente de la constatación de que el saber existe y es Él el que lo ha creado. viviendo de Él. No cae una hoja de un árbol sin que Él lo sepa.. cuando nada nos impida sentirlas en toda su infinita intensidad. jálaqa l-jálqa bi-‘ílmihi Ha creado la creación con conocimiento. No hay un átomo en las oscuridades de la tierra. cuyas auténticas magnitudes sólo saborearemos tras la muerte. pues es anterior a todo. Ha dado existencia a todas las cosas.Estamos. y es la ciencia del que crea. ni nada húmedo o seco.... y esa representación es el conocimiento previo que tiene de lo que desea. es decir. Su Ciencia (‘Ilm) es perfecta. expuestos a Él en cada instante. Cuanto existe cumple el deseo de Allah y se dirige por los caminos que Él le señala y desembocan en la meta que Él le ha establecido. Por ello atribuimos a Allah un Conocimiento Absoluto.. Nuestra existencia habla de una Voluntad que nos ha hecho ser. que no esté registrado en un Libro Evidenciador. Allah es el origen de las . Eso es el Destino (Qádar). no la del que aprende de otro. Sólo Él las conoce. en medio de su Absoluta Presencia. las ha hecho ser lo que son y rige cada uno de sus instantes con conocimiento (‘ilm). el autor de la ‘Aqîda completa el ciclo de las tres grandes Cualidades: el Poder (Qudra). Todo se debe a medidas exactas (aqdâr) que Allah ha depositado en el seno de cada realidad.. cumpliéndose en nosotros su Voluntad. Ésa es la Verdad Infinita en la que existimos.”. Toda voluntad imagina aquello hacia lo que se inclina. recogiendo sus dones. Y cada uno de nuestros instantes es lo que Él configura.. Hemos hablado de la Voluntad creadora. El conocimiento es una cualidad de perfección: saber es un paso hacia adelante que nos arranca de la ignorancia. muriendo cuando Él quiere y fundamentados por Él en la misma muerte. pues. lo que existe no es resultado de ignorancia ni fruto del azar. Sabe lo que hay en la tierra y en el mar. el Bien Informado”. en el Libro Supremo.. que es la Presencia del Poder (Qudra) de Allah en cada criatura y en cada acontecimiento..

Es un acto en el que toma conciencia de lo que es él y lo que es su Señor. se reserva la decisión. es necesario tener en cuenta lo que sigue. ¿sirve de algo pedir a Allah? ¿tiene algún sentido la invocación (du‘â) que consiste en recogerse ante Él y esperar de Él cosas que consideramos buenas y provechosas? El du‘â es una práctica fundamental en el Islam. se reafirma en su condición de criatura frente a la Verdad Absoluta. El du‘â del musulmán debe ser sobretodo un acto de posicionamiento ante Allah. wa lam yájfa ‘aláihi shái-un qábla an yájluqahum* wa ‘álima mâ hum ‘âmilûna qábla an yájluqahum* Nada le estaba oculto antes de crear (a los seres humanos). de los ritmos que lo marcan. De acuerdo a lo anterior.a. El musulmán. Y precisamente porque Allah es Señor Absoluto.s. le ha dado la medida que lo rige y lo guía por el camino del cumplimiento con todo ello”. Todo tiene su momento exacto y nada en la existencia sucede antes de su tiempo ni después del que le ha sido fijado en el Decreto de Allah.s.. un signo de reconocimiento. con su du‘â. y su Trono estaba sobre el agua”. Con sus palabras en las que pide a Allah.a. El Profeta (s. Este es el valor fundamental del du‘â. y todo cuanto existe tiene un final que ha sido decidido por su Señor en la Eternidad del NoPrincipio y el No-Final.) dijo: “Allah determinó los Maqâdîr de la creación cincuenta mil años antes de crear los cielos y la tierra. Esas medidas (aqdâr o maqâdîr) son anteriores a la existencia de los objetos en los que se cumplen. .. y responde o no a la solicitud que se le hace: el du‘â no le obliga. se refiere sobre todo a la muerte: la criatura muere cuando Allah ha dictado. según un término prefijado”. y sabía lo que harían antes de crearlos. En la respuesta o en la falta de respuesta a los deseos del hombre Allah se manifiesta como Determinante. y están enmarcadas en el Todo. Ahora bien. El áÿal. wa dáraba láhum âÿâlan y les ha fijado plazos..) dijo en cierta ocasión que es lo único que es capaz de cambiar el Destino. el plazo. Su Querer prevalece. El deseo y la voluntad del hombre tienen una fuerza que Allah ha querido. Señor de los movimientos y destinos de todo lo que existe. Allah dice en el Corán: “Hemos creado todo con su medida”. el du‘â no es una fórmula mágica. y dice: “Ninguna vida muere sin el permiso de Allah. El Profeta (s. y dice: “Él es el que ha creado cada ser y lo ha configurado..reglas que rigen el devenir. En Él está nuestro Destino y todo lo que nos gobierna con precisión absoluta: las medidas. El Corán dice: “Cuando les llega el momento no pueden adelantarlo una hora ni atrasarlo”. se reconoce como necesitado de su Señor Verdadero. Lo efectivo y eficaz es Allah. se asienta en la ‘Ubûdía (la Subordinación) ante la Rubûbía (el Señorío).

y todo en él es. . volverían a lo que les ha sido prohibido”. sino lo que ama y prefiere en su capacidad para elegir. es más.. es rebeldía. el universo es el espacio en que se realizan sus potencias. Y esto es de gran relevancia. Su ciencia no ha aumentado. la injusticia. que también son aspectos a los que da realidad. ilusiones sin fundamento alguno y creencias banales. El conocimiento que tiene Allah de nuestra realidad la precede. que ejerce escogiendo. el rencor. la condiciona. Y Allah se ha revelado a los profetas para comunicar la senda (Dîn. es decir. Ésta es la sabiduría que hay en la Revelación: mostrarnos. lo que Él ya sabía antes de crearnos. pues todo tiene estrechas correspondencias conjugadas siempre en la Unidad que todo lo gobierna. y también lo que no es -de ser. La existencia plasma a Allah. Hay cosas elegidas por Él.. Él ha creado el mundo. siendo el cumplimiento de lo primero una manifestación de obediencia (tâ‘a) que los integra y lo segundo una expresión de rebeldía (ma‘sía) que separa al hombre de la Verdad. se obedece a Allah con el conocimiento. Él conocía a sus criaturas antes de hacerlas y sabía lo que harían en cada momento. Lo demás son quimeras del hombre. vanas esperanzas. no lo que Allah quiere -que se ejecuta espontáneamente-.. Obedecer es asumir el ser de otro. la avaricia. añadidos que no tienen justificación. todo lo que nos aparta de la fuente de la existencia. la acción. la desobediencia (ma‘sía) es aislamiento en el ego. Por ello. Sharî‘a) que nos conduce a su Abundancia y nos aparta de la Privación. Somos lo que él sabe de nosotros. Pero además Él está dotado de Libertad. la justicia. y que toman el cuerpo de Jardín (ÿanna) o Fuego (nâr). completo y definitivo. La creación no le ha enseñado nada nuevo. la audacia. Él se les manifestó ordenándoles que le reconocieran como único Señor y prohibiéndoles los dioses. la ignorancia. En su instante se expresa. El Corán dice de los que han desaprovechado sus vidas: “Si regresaran a la vida. Esto se opone a la idea de una necesidad de reencarnación. Después de crear a las criaturas y determinar su destino. En el Islam se dice que Allah sabe todo lo que es. y se manifiesta en la envidia. Nada tiene que perfeccionarse porque al ser es ya todo lo que tiene que ser. la obediencia es situarse en la proximidad de lo fecundo. y otras rechazadas. Por el contrario. Lo elegido es lo que lo satisface y lo rechazado es lo que enciende su Ira. es ajustarse al propio y exclusivo entendimiento de lo que deben ser las cosas. Y al igual que son un acto de su Libertad. La tâ‘a.Nuestra existencia es un acto de generosidad y desbordamiento de Allah. Él sabe que sería así refieriéndose a algo que no va a ser por innecesario... wa ámarahum bi-tâ‘atih* wa nahâhum ‘an má‘siatih* Les ordenó que le obedecieran.cómo sería. y les prohibió que se le rebelaran. propone esas cuestiones a la ‘elección’ del ser humano. en su esencia. la generosidad.

Las criaturas no tienen querer. y que sólo los que no saben nada de él vociferan”. El Corán no deja de ordenarnos actuar. la conjunción de todo en su Fuente. Remoto en su Grandeza pero Presente con su Poder Conformador (Qudra). y que conforman nuestro Destino (Qádar). pero no ante las torpezas. quedando todo relativizado: “No queréis hasta que Allah quiere”.wa kúllu shái-in yaÿrî bi-taqdîrihi wa mashí-atihi wa mashí-atuhu tánfadz* lâ mashí-ata lil-‘ibâd* illâ mâ shâa láhum fa-mâ shâa láhum kân* wa mâ lam yashâ lam yákun* Todo acontece tal como lo ha determinado y según su querer. sabe que esto es así. traductores de lo que establece. El Destino aparece en el Corán para alentar. Nosotros somos ‘ibâd. Sólo sucede lo que Allah ha decretado en su Infinito anterior y posterior a la existencia concreta: ésta es la dimensión abismal en la que se agitan nuestras vidas. Señor de los Mundos. Un sabio dijo: “He analizado la cuestión del Destino y me he dado cuenta de que los que conocen su profundidad son los que más callan. según las medidas (aqdâr o maqâdir) que ha creado antes de crearnos. yahdî man yashâ* wa yá‘simu wa yu‘âfî fádlan* wa yudilli man yashâ* wa yújdzil wa yabtalî ‘ádlan* . que acaba convirtiendo el tema en una contradicción insalvable. el Islam enseña que debemos encontrar consuelo en el recuerdo del Destino ante las calamidades. Esta es la Realidad.. En lugar de hacer del tema del Destino una elucubración paralizante debemos aprender lo que el Corán nos sugiere para el nivel en el que estamos.. no de ninguna minusvalía). servidores de su deseo. no para frenar. no es. Quien profundiza en el Tawhîd. presintiendo sus profundidades. Todo está sujeto a esa Ley cuya raíz es la Libertad Absoluta de Allah. Sólo sucede lo que Él les ha deseado. criaturas sujetas a esa Orden inapelable. y no a la especulación. Por otro lado. El vórtice de ese torbellino es el Único. Todo es de acuerdo a la predeterminación (taqdîr). Y lo que no les ha deseado. en la Reunificación. He aquí un tema que desafía las capacidades del ser humano y lo reconduce siempre a su Señor Irreductible incluso en el vértigo de una existencia repleta de conflictos y tensiones. El Destino es ofrecido a la posibilidad que tiene el corazón de intimar con Allah. Es necesario aprender a combinar la contemplación del Destino en el seno de una invitación a alcanzar por nuestros propios esfuerzos cumbres altas. y eso es lo que es. El Destino aparece como antídoto contra dos extremos: contra el orgullo del que tiene éxito (el triunfo es de Allah) y contra la desesperación del que ha fracasado en algo (el fracaso es resultado del Destino. un centro de paz. El Corán está lleno de esta enseñanza que resitúa la existencia bajo el Poder único de una Voluntad soberana.

. no pesa sobre ella ninguna obligación. ni señores.. Es así como Allah queda despejado (munaççah) ante el musulmán. y por ello entre vosotros los hay ingratos y los hay abiertos”. origen de todas las cosas. juicios de valor. Y Allah manifiesta esas posibilidades de su Voluntad haciendo dichosos a algunos hombres y haciendo desgraciados a otros. nada se le opone y nada lo iguala. quiere decir que al menos hay otra voluntad independiente de la de Allah que incluso se superpone a la Suya. guiando hacia lo mejor a algunos y conduciendo a su perdición a otros. Es Allah el que guía a quien quiere”. Y esto quiere decir que estamos a su merced y sujetos en cada instante a lo que Él quiere. sólo el Uno-Único. reflexiones. Por un lado. y es una de las Cualidades de la Esencia (Dzât) que está en los orígenes del ser. El Corán nos dice: “Él es quien os ha creado. facilitando las cosas a unos y dificultando la existencia de otros. wa huwa muta‘âlin ‘ani l-addâdi wa l-andâd* Él está por encima de los contrarios y los iguales. nada indica que esté obligado a nada en concreto.. ni nada. Y confunde a quien quiere: defrauda y violenta como justicia. Allah dijo al Profeta en el Corán: “No guías a quien quieres. wa kúlluhum yataqallabûna fî mashí-atih* báina fádlihi wa ‘ádlih* Todos van y vienen en su Querer.Él guía a quien quiere: salvaguarda y protege como favor.. La Voluntad que rige la existencia pertenece a Allah. Y el Corán dice: “Allah confunde a quien quiere y guía a quien quiere”.. Y esa Voluntad es Absoluta y Libre. Ahora bien. ideas.. ni nada la doblega.. y la existencia entera del musulmán se .. todo ello regido por su sabiduría. Ahora es cuando el buscador tiene ante sí su oriente con toda claridad: no hay para él dioses. Nada le es contrario (didd) ni nada es igual (nidd) a Él. y tanto un extremo como otro nos hablan de su Poder Reductor. es decir. Cuando Allah beneficia al ser humano es digno de elogio porque manifiesta su favor (fadl) y cuando lo confunde es digno de elogio porque manifiesta su justicia (‘adl) ante un inmerecimiento. Verdad Esencial que está en la raíz de cada ser y de cada acontecimiento. lo que Él ha escogido por encima de su Querer. y ama favorecer (el fadl) y lo hace sin cometer injusticia. Sabemos así lo que Allah ama. gracias a la Revelación aprendemos cosas a las que no podríamos llegar de otro modo. Con esto el autor responde a quienes creen que Allah está obligado a hacer lo que consideramos ‘mejor’. de los seres humanos. suponer eso y existiendo como existe el mal. Pero Él es el Uno-Único: sólo existe su Voluntad que desea tanto lo bueno como lo malo. no condicionada por nada. el Singular. Y Él ama la justicia (el ‘adl) y la aplica. ni mitos.. entre su favor y su justicia. Él es Pura Unicidad.. Allah está por encima (muta’âli) de todos los conceptos. ni mediadores. por otro.

que teme no haber alcanzado el fondo de la cuestión y necesita de quien lo ayude a penetrar en todas las implicaciones de su intuición. un enviado (mab‘ûz). que sea capaz de indicarle el doble camino: el del saber incontaminado y el de la acción conforme a lo que Allah ama.. Allah Absoluto.. el que ha intuido la profundidad y alcance de lo dicho hasta aquí. y nada ni nadie.. puesto que eso ya lo ha hecho el buscador. alguien purificado por Allah . su profeta elegido y su mensajero en el que se complace. y tenemos certeza de que todo viene de Él. Eso es lo que lo hace infalible (ma‘sûm). Y su Îmân es el de todos los musulmanes que comparten esas mismas convicciones que él intenta resumir en su ‘Aqîda. No ha engendrado ni ha sido engendrado. No tiene equivalente”. es decir. y no tenga otra voluntad que la de su Señor. en su momento exacto. Nadie derrota su orden. Nada ni nadie infringe lo que Allah desea.. alguien iluminado por esas verdades hasta el extremo máximo. El Corán dice: “Di: Él es Allah UnoÚnico. alguien en quien se den unas condiciones especiales: debe ser un esclavo de Allah (‘abd). wa ínna Muhámmadan ‘ábduhu l-mustafà* wa nabíyuhu l-muÿtabà* wa rasûluhu l-murtadà* Y (decimos) que Muhammad es su esclavo puro. según una medida establecida por Él. de su apertura a las connotaciones de la palabra Allah: todo viene de Él. âmannâ bi-dzâlika kúllih* wa aiqannâ ánna kúllan min ‘índih* Tenemos el corazón abierto a todo lo anterior. un Mensajero (Rasûl). Ese Maestro sólo puede ser un Anunciador (Nabí). sólo así es traductor de Allah. Lo anterior es uno de los componentes del Îmân del autor. está al margen de esta ley. se encuentra con un dilema: ¿y ahora qué? Aparece ante sus ojos la necesidad de un Maestro.recoge y unifica ante su Dueño Singular. en la existencia entera ni en el abismo de la nada. cuando ha superado el estadio de la indecisión y se ha propuesto a su Único Señor como meta. El Profeta debe ser un esclavo puro. Nadie retrasa la realización de lo que ha decidido. Esa persona no debe haber conocido a Allah como resultado de sus propios esfuerzos.. El buscador de la Verdad. lâ râdda li-qadâih* wa lâ mu‘áqqiba li-húkmih* wa lâ gâliba li-ámrih* Nada impide que se cumpla su Decreto. de su sensibilidad espiritual. una vez que se ha deshecho de ídolos y falseamientos.. alguien que haya vivenciado su atadura a la Verdad de una forma absoluta. Su decisión se cumple irremediablemente. en su exposición de los fundamentos del Islam.

a.s. etc. Por ello. todos los fundadores de caminos y vías espirituales que han sido capaces de crear civilizaciones a causa de la fuerza de la presencia de esos personajes.a. Para un musulmán Abraham. contó más cosas y mostró el camino al que ya no tenemos acceso a través de deducciones. Por otro lado.a. por un lado. Muhammad (s. Y éste es el argumento que certifica. alguien en quien Allah se complace plenamente (murtadà). el Nabí. y ese método se aplicó desde el principio a todo lo que hizo y dijo Muhammad (s. el Maestro Inspirado que necesitamos para completar el proceso que iniciamos desde la primera página de este libro. Una civilización es el resultado de una conmoción que ya de sí es un argumento irrefutable. la sinceridad y autenticidad de un profeta. no civilizaciones. Nosotros podemos crear ‘modas’.s.) el único gran Profeta del que existe una constancia fideligna.)-. siendo modelo válido para los buscadores sinceros. son auténticos por el simple hecho de haber forjado algo de lo que sería incapaz cualquier otro hombre. A partir de este . Sin embargo. de modo que tenemos una enorme cantidad de fuentes en las que asegurarnos de la filiación de cada frase del Corán y de cada hadiz. para los musulmanes.s. su presencia deberá tendrá una fuerza conmocionadora. así como se han elaborado desde el principio enciclopedias en torno a los muchos testigos de cada detalle de su vida y hechos. por tanto. sino la transmisión de sus enseñanzas (el naql). al igual que la presencia contundente del universo es la prueba de Allah.) hasta averiguar si efectivamente él la pronunció o no la pronunció. Esto. el mensaje de un profeta es esencial en todos sus aspectos. los musulmanes no tienen inconveniente en reconocer la sinceridad y autenticidad de todos los profetas de la humanidad. Y es porque el Islam apareció en un entorno obsesionado por la ‘genealogía’. hace de Muhammad (s.a. El profeta es un signo en sí. la mitificación. diferenciando perfectamente cada cosa. la opinión. Podemos rastrear sin problemas el origen de cada palabra dicha por Muhammad (s.a. Puesto que esto debe ser así y un profeta debe responder a esas cualidades. El problema que se les plantea a los musulmanes no es. la interpolación.) fue. En esto intervienen hombres comunes y ahí es posible la estafa. sabiendo por qué caminos han llegado hasta nosotros.s. y los demás mensajeros dentro y fuera del ámbito semita. cuyo legado nos ha llegado de modo fiable en su integridad. junto a la proximidad histórica de la Revelación coránica.(mustafà). por tanto. un elegido (muÿtabà). Moisés. Jesús. en ningún momento se salió fuera de lo que hemos ido diciendo acerca de Allah. el Rasûl. el error.).s. Sólo se libra de esta circunstancia el Mensajero del Islam -Muhammad (s. Es transtornador como lo es la Verdad Creadora a la que hace referencia con sus enseñanzas. La Verdad que nos transmitió es la misma enunciada hasta aquí y cuyas resonancias hemos ido encontrando en intuiciones que todos tenemos. Es más. el de la sinceridad y la autenticidad de los profetas.

los atqiyâ.) fue investido por Allah como Imâm para todos los que buscan a su Señor Verdadero. guía) para los atqiyâ. la sensibilidad espiritual del corazón humano-. seguidme y Allah os amará”. Yo he venido para llenar ese vacío.. su Tradición. en el de las enseñanzas de Muhammad (s. Y también dijo: “Yo tengo nombres: soy Muhammad.a.s.. Yo soy el sello”.. concluyendo el edificio. el Anunciador de la Resurrección. entramos en otro campo. Allah ordena a Muhammad (s. wa sáyidu l-mursalîn* el señor de los mensajeros. El Corán también califica a Muhammad (s. Muhammad es Imâm (es decir.a.a.) de antorcha que ilumina.. su carácter de modelo a imitar en todo. Pues bien.s.. y soy el Último tras el que no hay profeta alguno”. Eso es a lo que se llama en árabe taqwà.s.. y soy el que reúne a las gentes ante Allah. En el Corán. De ahí la importancia de la Sunna.). .) que diga a las gentes: “Si amáis a Allah. instaurando el imamato de Muhammad (s. Y él dijo: “Los profetas somos como un magnífico edificio en el que faltara un último detalle que lo completara. modelo...punto..) está el que él sería el último de los anunciadores (jâtim al-anbiyâ). el que elimina la ingratitud de los hombres. la inquietud que moviliza al hombre tras el Absoluto y lo desconcierta y rinde ante Él.s. El Corán mismo dice de él: “Es el Mensajero de Allah y el sello (el último) de los profetas”. wa ínnahu jâtimu l-anbiyâ* y él es el sello de los profetas. a su favor y no a su justicia. Muhammad (s. Atqiyâ es el plural de la palabra taqí con la que se designa a la persona que intuye la grandeza de su Señor y se sobrecoge ante la inmensidad albergada en su propio corazón. y nos describe la senda de lo que Allah ama para pasar a ser gentes de su elección.a. Entre las cosas que enseñó Muhammad (s.s.). Imâm es un nombre que se da al que conquista la consideración y el respeto de los demás -no debemos confundir esta palabra con Îmân. que nos habla desde su sinceridad de lo que no nos es dado saber por nosotros.a.a..s. sino también completo y perfecto. AL-‘AQÎDA AT-TAHÂWÍA (3) wa imâmu l-atqiyâ* el imam de los rectos. Su condición de sello de la profecía no sólo quiere decir que fuera el último. los rectos.. de misericordia para los mundos. expuestos a su bien y no a su rigor. y Ahmad. los que buscan sinceramente a Allah.

s. es decir. que integra en su experiencia a todos los profetas anteriores y a todos sus seguidores. Los mensajeros han sido descontaminados por el acto radical de Allah.. . los invita a intimar con Él. esperamos que él nos incluya entre los suyos ante Allah el Día Terrible en que todos los seres humanos se congreguen ante el Señor de los Mundos. su sobrecogimiento.. Y de todo ello da testimonio Muhammad (s.. son el fruto de la iniciativa de Allah. mientras que los auliyâ están sujetos a esa maestría. no él. a los que desean purificarse. Se llama amado (habîb) al invitado a intimar. pero los auliyâ han crecido espiritualmente en un proceso que no es perfecto y arrastran consigo restos de apegos. y el primero en dar fe y del primero del que se de fe”.s. los escogidos. y no es vanagloria. Su rango es el de dar fe de la humanidad y de cada hombre (la Shafâ‘a).Aquí el autor habla de la preeminencia de Muhammad.a. El Corán enseña que Allah ama a los excelentes. Y él (s..).. Al decirse en esta ‘Aqîda que es el señor (sáyid) de los profetas-enviados (mursalîn) se presupone su preeminencia sobre el resto de la humanidad. y no hacia un ídolo. Muhammad es el Mensajero de Allah. los anbiyâ siempre están en cumbres absolutas mientras los auliyâ se acercan más o menos a ellas. orientando su excelencia. El Profeta (s. wa habîbu rábbi l-‘âlamîn* y el amado del Señor de los Mundos. un concepto o un mito.s.) habló de Allah desde esa intimidad absoluta. y no es vanagloria”. Los profetas son los ‘mejores’ entre los seres humanos.. dejando una herencia magnífica a su Nación (Umma). hacia el Señor de los Mundos (Rabb al-‘Âlamîn). de la que son herederos. Y en todos sus pasos.a. de la que él dijo: “Soy el señor de los hijos de Adán. En esto se cifra su interrelación con los miembros de su comunidad: del mismo modo en que los musulmanes ahora damos fe de él diciendo Muhammadun rasûlullâh.. Seré el primero ante el que se abra la tumba. su deseo de purificación..a. mientras que los auliyâ (los que han intimado con Allah. Él dijo: “Soy el señor de los hijos de Adán.. y lo bendecimos y saludamos cada vez que mencionamos su nombre. Por ello. fue consciente de que era Allah el que tomaba la iniciativa. a los sobrecogidos por la intuición que tienen de Él.s. Muhammad (s.) realizó esas virtudes en su grado máximo.) dijo: “Allah me ha hecho su íntimo (jalîl) como lo hizo con Abraham”. Por ello se le llama con propiedad ‘el amado del Señor de los Mundos’. plural de la palabra walí) son quienes se han propuesto a Allah y se han acercado a Él.. es decir. continuadora en él de la inquietud que busca la reconciliación con la Verdad Creadora.. a todos ellos los ama. Esa superioridad de los profetas los convierte en maestros inauguradores de civilizaciones.a. a los que se vuelven en su dirección.

herederos de sus enseñanzas y experiencias espirituales. edad. para transmitir la verdad y el buen camino.. y son apelados al igual que los seres humanos. El desdén hacia él es desdén hacia lo que representa.a. Muhammad (s. es decir. Muhammad (s... wa huwa l-mab‘ûzu ilà ‘âmmati l-ÿínni wa kâffati l-warà* bil-háqqi wa lhudà* wa bin-nûri wa d-diyâ* Él es el enviado a la generalidad de los genios y a toda la humanidad.) no es exclusiva de un determinado grupo.a. Son seres creados por Allah y sujetos a su imperio..) se presentó a sí mismo como enviado (mab‘ûz) a todas las criaturas dotadas de entendimiento y receptividad sin excepción. no tienen un rango superior.una verdad absoluta (haqq). es decir.) aporta a esos universos -conocidos y desconocidos. sean lo que sean. una forma de enfocar la vida hacia el Uno-Único. Su rango exige cortesía (ádab). Tras él sólo puede haber auliyâ. Esta referencia a los genios subraya la universalidad del mensaje muhammadiano. y pueden reconocer la sinceridad y la autoridad de un profeta.wa kúllu da‘wà n-nubúwati bá‘dahu fa-gáyun wa hawà* Toda pretensión de profecía después de él es mal camino y frivolidad..s..y se hicieron musulmanes. que no es particular para ninguna especie. Esto es importante: la universalidad de la misión de Muhammad (s. toda pretensión (da‘wà) de otro posterior a él debe ser rechazada. y sus enseñanzas no serán más que mal camino (gay) y frivolidad (hawà). tanto a los seres humanos (warà) como a los genios (ÿinn) -criaturas que pueblan espacios más allá de la percepción directa de los hombres-. ni nada por el estilo. sea cual sea su condición y características. raza. Los genios son criaturas extraordinarias y misteriosas a las que otros pueblos llaman ‘demonios’. Dentro del Islam personifican las causas espirituales e invisibles de ciertos fenómenos. con luz y resplandor. Creador de todos y de cada uno de los seres. Muhammad (s. y todo ello es luz (nûr) que se intensifica hasta convertirse en resplandor (diyâ). Los musulmanes no hemos necesitado divinizarlo para que nos . que va dirigido a todos los mundos capaces de intuir a Allah: todos esos seres son interpelados por el Corán.a. Sean lo que sean. pero no son entes autónomos. es decir.a.) es Mensajero de Allah y Maestro para la humanidad. El Corán relata cómo un grupo de ÿinn escuchó las palabras de Muhammad -sin que éste notara su presencia.s. Puesto que sabemos de modo cierto que él enseñó que sería el último de los mensajeros. sexo.s. y les muestra a todos ellos una dirección (hudà).s. sino que abarca a todos aquellos que sean capaces de comprender.. ni semidioses.

Pero el Corán nos interpela de un modo directo. Esto es a lo que denominamos Revelación (Wahy). Lo hizo descender sobre su Mensajero como revelación.. Allah se expresa. con imperativos. un carácter especial y va dirigido además a la voluntad.a. Allah se sugiere a nuestro entendimiento instintivo. Nos encontramos aquí con la definición de lo que es el Corán.y encontrar en ella su valor modélico). Tiene.s.) contuvo un secreto profundo dentro de su humanidad. el Corán es Palabra de Allah que desde Él aparece -sin modocomo discurso. La Revelación no es inspiración (ilhâm): el Profeta era inspirado en su vida (lo que nos permite recoger su Tradición -Sunna. El Profeta (s.inspire respeto. por tanto. apoderándose de él. La recitación del Corán es una práctica cotidiana que permite al musulman vislumbrar esos orígenes eternos del Libro. Por tanto. Recitar es una actividad distinta a la de leer. que tiene tal intensidad que no le deja márgenes. con fuerza. No es creado como sucede con la palabra de los seres humanos. Lo anterior nos ayudará a comprender el auténtico alcance del Corán para los musulmanes. y también ofrece claves a nuestra capacidad para reflexionar. y tuvieron la certeza de que era la Palabra de Allah en su realidad. teniéndole una consideración que no deja de hacérnoslo familiar y próximo. es decir. y en este sentido todo cuanto existe es signo con el que Él nos habla.a. el musulmán se sumerge en la esencia real (haqîqa) del Corán. pero el Corán pertenece a otra categoría de certeza mucho más profunda y radical. El Wahy no admite resistencias: el Profeta -que ha sido previamente purificado por su Señor. a la capacidad del hombre de elegir y actuar. Y los mûminîn lo confirmaron en ello verdaderamente. Con el universo.se ve obligado a comunicar aquello que tiene en él una fuerza descomunal.): Allah lo hizo descender sobre Muhammad.. que preferentemente lo recitan.s. El Profeta no interviene en aquello que se le dicta en las profundidades de su corazón. El Corán es una irrupción poderosa de la expresividad de Allah en el corazón de un hombre (el Mensajero). wa ínna l-qur-âna kalâmu llâhi minhu badâ* bilâ kaifíyatin qáula* wa ánçalahu ‘alà rasûlihi wáhya* wa sáddaqahu l-mûminîna ‘alà dzâlika háqqa* wa aiqanû ánnahu kalâmu llâhi ta‘âlà bil-haqîqa* láisa bimajlûqin ka-kalâmi l-baría* Ciertamente. y por ello puede decirse que el Corán es algo increado (gáir majlûq): el Corán . y éste lo transmite a la humanidad. Al entonar el texto. El Corán es la Palabra de Allah (Kalâmullâh) comunicada a Muhammad (s. lo que enuncia como Palabra de Allah al resto de los mortales es realmente la Palabra de Allah: no pertenece al Profeta. en la que lo reconocemos y nos reconocemos. y ahí disfruta del sonido revelado que lo reconduce a la Fuente de la que emana la Palabra.

Quien invite a seguir al Corán. se dirime entre vosotros. y el Corán es tajante y en él no hay frivolidades. será justo. sin embargo sólo la recitación la completa y comunica al musulmán el secreto íntimo del Corán. a quien el Corán asomó al universo del Uno-Único. los dotados de Îmân. sabe que la cuestión no es tan simple. de palabras y sonidos. la tinta. Las vanidades de los hombres no lo torcerán. . Quien busque en otra parte.s. Cada uno de sus sonidos está revestido de esa atemporalidad. invita a las gentes a seguir una senda recta”.. el que cuenta con sensibilidad espiritual. Por ello. El engreido que lo abandone será quebrado por Allah. Siendo de una importancia capital esa lectura del Corán que descubre en él el modo de engendrar una civilización.. se os anuncia lo que sucederá. En el Islam se abrieron debates sobre el carácter increado del Corán. y vislumbra en sus adentros correspondencias con algo eterno e indefinible que también subyace en él mismo. reconocen la autenticidad del Libro y comprenden su verdadera significación y su profundidad: la aceptación del Corán por los mûminîn. La sensatez dice que cada ejemplar del Corán es un volumen concreto compuesto de hojas y tinta. será compensado. los que cuentan con esa receptividad. La recitación del Corán va dirigida a la sensibilidad del corazón (el Îmân). Quien actúe de acuerdo a él. La lectura del Corán constituye otra operación con la que el musulmán se inspira en él para dirigir su vida y establecer en torno al Libro una comunidad cuyos miembros no reconocen otra autoridad que la de Allah y el modelo de su Mensajero (la Sunna).. El Corán es el sólido cordón umbilical de Allah: en él hay un recuerdo sabio y en él hay un sendero recto. y por ello. Muhammad (s.) dijo: “El Corán es el Libro de Allah en el que se os informa acerca de los que os han precedido. Ante la evidencia de la fuerza del Corán sólo es posible decir que nos viene de Allah y nos alza hasta Él de una manera para la que nuestro entendimiento carece de explicaciones. será confundido. nada. es la prueba de que su origen se capta en la emoción que es capaz de transmitir. La recitación del Corán es la puerta a la experiencia que tuvo el Profeta. sabe que no se encuentra ante un libro común: el papel. El que recitando el Corán siente la emoción que es capaz de desatar.. y por ello el Profeta dijo: “No es de los nuestros quien no canta el Corán”. todo ello revelado en un momento histórico determinado. todo ello pasa a un segundo plano y ante él se despliega el secreto contenido bajo su forma.saca a su recitador fuera del espacio y del tiempo y lo comunica con Allah..a. al lado del cual todo lo demás es secundario. ni las lenguas lo distorsionarán. Pero el mûmin. transitorio. Quien juzgue de acuerdo a él. que es Quien se le está expresando. el autor de la ‘Aqîda nos avisa de que el modo (la kaifía) en que el Corán eterno se relaciona con nuestro mundo efímero es algo para lo que no hay palabras justas. las palabras.

quien no pueda reconocer su origen inmenso y lo atribuya a un autor humano. El Corán dice: “Allah deposita un espíritu que viene de su orden en quien quiere de entre sus criaturas”. Es un Libro especial que trabaja en las profundidades del ser humano. inexpresable más que en destellos. y quien lo niegue. El Corán resulta desconcertante para quien se asome a él esperando encontrar lo que imagina que debe ser un libro. agrandándose en su Inmensidad sin límites). nos cuenta una historia (la del pueblo elegido. Ése ha sido denostado y maldito por Allah. debido a su Fuente tiene un poder transformador y vivificante únicos.. es desagradecido.fa-man sámi‘ahu fa-ça‘ama ánnahu kalâmu l-báshari faqad káfar* wa qad dzámmahu llâhu wa ‘âbahu wa áu‘adahu bi-sáqar* háizu qâla ta‘âlà in hâdzâ: illâ qáulu l-báshar* sa-uslîhi sáqar* ‘alimnâ wa aiqannâ ánnahu qáulu jâliqi l-báshar* wa lâ yúshbihu qáula l-báshar* Quien lo escuche y afirme que es palabra humana. no es capaz de reconocer el bien que tiene delante de sí y se aleja condenándose a su vacío. de una trama concreta. El que niega lo que viene de Allah rechaza un obsequio en el que hay vida. en el Corán. el Corán carece de un hilo conductor. está apegado a las formas. Por un lado. Si bien la Biblia. niega a Allah. quien le amenaza con el Fuego de Sáqar. Si bien está compuesto de letras y sonidos semejantes a los que el hombre tiene a su disposición. es porque es incapaz de saborear experiencias espirituales.. wa man wásafa llâha bi-má‘nan min ma‘ànî l-báshari fa-qad káfar* wa man ábsara hâdzâ ‘tábar* wa ‘an mízli qáuli l-kuffâri nçáÿar* ‘álima ánnahu bi-sifâtihi láisa kal-báshar* .. liberándose en Él de todas las apariencias. en el Nuevo). y no se asemeja a lo que dice el ser humano. Rechazo e ingratitud se dicen en árabe con una sola palabra: Kufr. es decir. la de la salvación. Allah ha dicho: “Dice (el ignorante): ‘No es sino palabra de hombre’. El Corán es una Palabra o Discurso (Kalâm) que nada tiene que ver con lo que son capaces de elaborar los humanos (báshar). Sabemos y tenemos por cierto que el Corán es Palabra del Creador del hombre. en el Corán todo aparece para ilustrar su mensaje básico que es el de la Unidad de Allah. ¡Lo quemaré en el Sáqar!”.. y no para satisfacer su curiosidad. Aparentemente. Por esto decimos que el Corán no es como el discurso humano. y está condenado a la frustración cuando su mundo desaparezca: su mundo se agota en la escasez de sus horizontes y tras la muerte se verá en el Fuego de la Privación (el Sáqar con el que amenaza el Corán al que no descubre a su Señor tras todas sus manifestaciones. en el Antiguo Testamento. por ejemplo. esas herramientas básicas tienen la fuerza de lo primario. la energía de aquello en lo que late la posibilidad de dar vida.

vuelve a mencionar la naturaleza indescriptible de Allah -naturaleza en la que está enmarcado el Corán y le comunica su poder vivificante-.. Quien comprenda esto.. en sus Cualidades. Esta mención del Tançîh es especialmente oportuna en el contexto del tema del Corán: ¿qué es el Corán? ¿qué significa que sea Palabra de Allah? ¿cómo tuvo lugar la Revelación? Todas estas son cuestiones que se nos escapan porque tienen lugar en el Poder.Quien describa a Allah con las particularidades de los atributos propios de los hombres. wa r-ru-yatu háqqun li-áhli l-ÿánna* bi-gáiri ihâtatin wa lâ kaifía* kamâ nátaqa bihi kitâbu rabbinâ* wuÿûhun yaumáidzin nâdira* ilâ rabbihâ nâzira* wa tafsîruhu ‘alà mâ arâda llâhu ta‘âlà bi-‘ílmih* wa kúllu mâ ÿâa fî dzâlika min al-hadîzi s-sahîhi ‘an rasûlillâhi sallà llâhu ‘aláihi wa sállama fa-huwa kamâ qâl* wa ma‘nâhu ‘alà mâ arâd* lâ nádjulu fî dzâlika mutaáwwilîna bi-ârâinâ* wa lâ mutawáhhimina bi-ahwâinâ* faínnahu mâ sálima fî dînih* illâ man sállama lillâhi ‘áçça wa ÿálla wa lirasûlih* sallà llâhu ‘aláihi wa sállam* wa rádda ‘ílma mâ shtábaha ‘aláihi ilà ‘âlimih* Verdaderamente. la Voluntad y la Ciencia creadoras de nuestra existencia. el autor vuelve al Tançîh. sabiendo que Allah no es.tal como anuncia el Libro de nuestro Señor: “Ese Día. Con el Tançîh renunciamos a imaginar cómo tienen lugar procesos que se realizan en esa dimensión escurridiza de la Unidad Absoluta. atribuyéndolo a Allah y revestido por tanto de una inefabilidad homóloga a la Verdad a la que hace referencia. Tras haber hablado del carácter especial del Corán. y no entramos en el tema interpretando según . las gentes del Jardín verán a su Señor -sin abarcarlo ni condicionarlo. Y todo lo que hay sobre esta cuestión en los hadices auténticos que nos han llegado del Mensajero de Allah es tal como él lo ha dicho. Y dentro de ese ámbito están Allah y el Corán. como los hombres. Nuestro lenguaje es insuficiente para expresar lo anterior a sí mismo. es decir. El Tançîh consiste en despejar a Allah de límites y características que lo equiparen a cualquier cosa cognocible por el entendimiento humano. aprende y de lo que dicen los negadores se aparta. rostros resplandecientes mirarán hacia su Señor”. niega a Allah. y por tanto no están sujetas a nuestras condiciones y a nuestras contradicciones.

y ese deseo se culmina en la Visión. Ambas posturas son rechazadas en el Islam. al contrario.. Se ha dicho que los que llevan a su extremo el Tançîh adoran la nada (‘ádam). Otra cuestión básica y polémica es la de la Visión (Ru-ya). los abiertos de corazón. Eso es lo que pretenden alcanzar. el placer de estar en el Jardín (ÿanna) -que hace resplandecer los rostros. que nunca es concebido como un objeto sobre el que pueda recaer la mirada de la criatura. el Corán declara: “Para los que han hecho el bien hay una gran recompensa (el Jardín) y algo añadido a ella (la Visión)”. el versículo continua diciendo: “. no es un objeto.nuestras opiniones ni suponiendo en función de nuestras ilusiones.. Él es lo más evidente.. Pues no está sano en su Islam más que el que se entrega a Allah y a su Mensajero.. no es alcanzable por ninguna mirada ni ningún análisis. sin ihâta ni kaifía). es decir. Es así como queda reconciliada la Visión con el carácter trascendente de Allah. El Corán dice: “Las miradas no perciben a Allah”. pero además existen muchos hadices del Profeta al respecto. Pero esto no quiere decir que Allah sea invisible.lo culmina un deleite supremo que es la contemplación de Allah. El Corán dice: “Ese Día. y remite lo ambiguo a quien lo sabe. Esta rotunda afirmación ha provocado el rechazo de los que llevan a su degeneración el Tançîh cayendo con ello en el ta‘tîl. refiriéndose a lo mismo. En primer lugar.. El anhelo de ver es lo que pone en marcha a los mûminîn. y hace con ellas según su Voluntad. la desidia y la . Lo significado en última instancia por estos textos es aquello a lo que aspiran los que sienten en su interior una poderosa inquietud espiritual. Por ello se ha dicho que el asunto de la Visión es uno de los puntos más nobles entre los Fundamentos del Islam (Usûl ad-Dîn). Sus Compañeros le preguntaron. sin velo que lo separe del mûmin. y los que caen en la antropomorfización adoran un ídolo (sánam). de Allah. Por ello el autor afirma la Visión y la matiza diciendo que se producirá sin que ésta abarque a Allah y sin un modo material (es decir. integrando la cuestión -sin anular su posibilidad. inabarcable. En otro lugar. Sólo el velo de la ignorancia. los musulmanes verán a Allah tras la muerte.... y en este versículo se han apoyado los que niegan la posibilidad de la Visión (la Ru-ya).. pero precisamente lo que hace es subrayar su carácter extraordinario. y él les respondió: “¿Acaso dudáis de la luna las noches de plenilunio? ¿Acaso dudáis del sol cuando no hay nubes? Pues con esa claridad veréis a vuestro Señor”. lo que moviliza a quienes ansían la plenitud más absoluta. las miradas de los hombres son condicionadas por Allah. Según el Corán y muchos hadices. Allah no es material.en el Tançîh. Estos versículos son definitivos sobre el tema. los que han intuido en sus profundidades esa inmensidad ilimitada que les habla de algo profundo. rostros resplandecientes mirarán hacia su Señor”. poderoso.pero Él si abarca las miradas”. “¿Acaso veremos a nuestro Señor el Día de la Resurrección?”.. la anulación de Allah.

el Irrebatible. habitado por los fantasmas que se ha llevado consigo. cuando el ojo no ve. el Profeta. La resistencia de los apegos y los formalismos intelectuales a los que estamos habituados nos desvían de la vivencia de lo que supone fluir con Allah. la claudicación ante el Absoluto. el Wahy). pues es a él al que se dirigen Allah y su Mensajero. el Mensajero. y por ello sólo verá el tormento al que se ha condenado: las llamas de su desesperación en un abismo infinito.s. . wa lâ tázbutu qádamu l-islâm* illâ ‘alà záhri t-taslîmi wa l-istislâm* El pie del Islam sólo se afianza sobre la superficie de la entrega y la rendición.a. el negador. Aplicar la razón entonces sería intentar hacer digerible lo que es ofrecido al corazón. pues la razón está afectada por la fuerza de las opiniones (los arâ) y la arbitrariedad y frivolidad de la fantasía y las ilusiones humanas (los awhâm). el múshrik.exige de una absoluta entrega (taslîm) y rendición (istislâm). que nos ha llegado a través de una rigurosa transmisión (naql). Es entonces cuando el Ojo del musulmán distinguirá a su Señor -si bien ninguna mirada encerrará a Allah. no se ha liberado para Allah. con su Poder..). Por ello el autor declara que no es firme el Islam más que con las actitudes que le son propias. el Anunciador). Una vez nos hayamos cerciorado de la fiabilidad de la trasmisión. y es la ausencia del ser humano lo que le impide percibir claramente al Único. quien se le haya rendido (el múslim). En la segunda parte del punto anterior. y que consisten en la absorción sin reservas de lo que nos viene de Allah. La razón (‘aql) alcanza a intuir a Allah.dispersión del hombre lo ocultan. pero de Allah viene más información (la Revelación. y sin abarcar su Verdad. y a lo único que conducen es a pugnas y al surgimiento de sectas y grupos enfrentados a causa de las interpretaciones divergentes. y ello sería un error. El que no se ha rendido a Allah (el kâfir. es decir. su contendido debe ser admitido y comunicado tal como lo expresó el Sincero (s. su Ciencia y su Voluntad Libres de todo condicionante. la Visión se producirá después de la muerte. Pero la transmisión (naql) sólo debería ser enjuiciada en su calidad. es decir. La razón (el ‘aql) intenta enjuiciar los contenidos de lo que nos ha llegado del Infalible (el Ma‘sûm).. Estas actitudes no son rigurosas. La actitud más seria es la admisión de ese legado y dejar al corazón su saboreo.de un modo inexpresable. La Verdad es presente. el idólatra) está aferrado a sus apegos. no ha inmensificado su universo interior. Sólo verá a Allah el musulmán. Por ello. el Nabí. Esto quiere decir muchas cosas. Y Allah -por su naturaleza misma y que ha sido descubierta por la razón. el autor de esta Exposición de los Fundamentos del Islam (la ‘Aqîda) expresa la postura más coherente del que se inicia en la espiritualidad: la de remitir estos saberes a quien sabe (en primer lugar. y esto es el Islâm. cuando sus facultades naturales han desaparecido para dejar lugar a otra cosa para la que ya no tenemos palabras.

el ser humano debe fluir por el espacio indeterminado de la Verdad Absoluta que se convierte en su guía y habla a todo su ser (no sólo a su inteligencia). Para hacer esto último en ese terreno hay que ser completamente arbitrario. Lo contrario es convertir la Revelación en motivo de especulaciones y elucubraciones pseudointelectuales. sigue sólo aquello de lo que tengas absoluta certeza (que es Allah. La Revelación es para ser vivida. a partir de entonces. Una vez que nos asoma a ese universo. para que conduzca la integralidad de nuestro ser ante su Señor Único. La razón (‘aql) -la inquietud que hay en ella. El Corán dice: “Hay entre las gentes quienes discuten acerca de Allah sin conocimiento ni criterio ni luz alguna. ahí debe empezar el Islam. que acaban siendo retorcidas por voluntades enfermizas que desean controlar y someter a su . transformándolo en su raíz.es erróneo porque es utilizar un instrumento inadecuado: la razón nos ha conducido hasta Allah pero ya. la Ma‘rifa pura y el Îmân auténtico.. Lo contrario -el intento de hacer digerible a la razón lo que se aprehende en esos momentos. Dice el Corán. las iglesias y las jerarquías religiosas han sido creadas para respaldar el absurdo de los montajes en torno a hechos tan básicos y sencillos como las revelaciones espontáneas.. libre de adherencias y artificialidades (Tawhîd). su objetivo lo ciega ante el Tawhîd sincero. y el Día de la Resurrección probarán el tormento del Fuego”. es decir. El oído. y la realización de aquello que se intuye cuando se posee sensibilidad espiritual (Îmân). no puede juzgarlo.es taslîm (entrega y devolución de todo el ser a su Señor) e istislâm (rendición incondicionada a Él). Efectivamente.. el ojo y el corazón serán interrogados”. no para elaborar teologías o metafísicas o sistemas filosóficos. Ante Allah. y entonces surgen controversias inútiles y divisiones arbitrarias. El Islâm -la abdicación ante Allah. recogiendo sin reparos directamente de la Revelación de ese Océano. que son la vía hacia una Reunificación sincera y pura. Es un filtro idóneo que confiere sensatez a las elecciones y resoluciones del ser humano y nos evita errar por lo absurdo en lugar de afrontar lo verdadero. gracias precisamente a la razón) y abandona las especulaciones basadas en suposiciones. precisamente por la representación que se ha hecho de Él. Confunden a los demás y serán avergonzados en este mundo. “No sigas lo que desconozcas.nos acompaña hasta los aledaños de Allah asomándonos a lo infinito. Son la puerta hacia un Conocimiento superior y directo (Má‘rifa). y esto lo prohibe el Islam.fa-man râma ‘ílma mâ házara ‘áunhu ‘ílmuh* wa lam yáqna‘ bit-taslîmi fáhmuh* háÿabahu marâmuh* ‘an jâlisi t-tawhîdi wa sâfî l-má‘rifati wa sahîhi l-îmân* Quien ansíe conocer lo que no está al alcance de su ciencia y su entendimiento y no se contente con la entrega de su ser... Se llama musulmán (múslim) al que acepta ese reto.

indeciso. confusas y ambiguas (mutashâbih). creyendo que actúa racionalmente cuando está especulando sin más fundamento que sus ilusiones. rojo de ira. Se está siempre en medio. despertando el Îmân. y empezó a tirarles el polvo del suelo. El Corán no se contradice sino que se confirma a sí mismo. lo mejor es la modestia y abrir el corazón porque esa es la comprensión que se debe tener en ese momento. En cierta ocasión llegaron a oídos del Profeta los gritos que varios de sus Compañeros se lanzaban mientras discutían acaloradamente sobre la significación de un pasaje del Corán. incapacitándose para un crecimiento absoluto. entre la cerrazón (kufr). por el contrario. y entonces jamás se confirma lo que el corazón intuye. ante el Uno-Único.. la afirmación y la negación. La razón (‘aql) conduce hasta Allah. Muhammad acudió a donde estaban. que se desviaron de sus profetas y se golpeaban entre ellos con el libro que les fue transmitido. le apetece medirlo todo con sus medidas. perdido en el laberinto. la confirmación y el desmentido. y lo que ignoréis de él remitidlo a quien lo sepa”. la sensibilidad integral que deja de ser simple emoción para tener las firmes bases de ese ejercicio intelectual anterior y suficiente para tomar una decisión que permita al hombre avanzar por los espacios sutiles de Allah. descubre su Inmensidad Irrepresentable y se rinde a Él. y dijo: “¡Despacio! Eso es lo que destruyó a las naciones que os han precedido. llega a su extremo el Tawhîd y despierta la Má‘rifa..lo que es de naturaleza escurridiza. A quien. le suele ocurrir lo que se dice a continuación: fa-yatadzábdzabu báina l-kúfri wa l-îmân* wa t-tasdîqi wa t-takdzîb* wa l-iqrâri wa l-inkâr* muwáswasan tâihan shâkkan lâ mûminan musáddiqan wa lâ ÿâhidan mukádzdziban* Oscila entre la cerrazón y la apertura. La conjunción perfecta es el Islam sano y elevado. Si faltan sólidas bases en cualquiera de esos dos aspectos complementarios. titubeando. es decir. el ser humano se debate en la indecisión y la ambiguedad y se entretiene con lo primero que se le presenta en lugar de enfrentarse al gran reto. El exceso de intelectualidad enfría las posibilidades de la emoción. Lo que entendáis de él. no siendo mûmin confirmador ni rechazador desmentidor.lenguaje y a sus intereses e inclinaciones -espirituales o materiales. y eso que era oscuro pasa a estar iluminado por la habilidad interior del ser humano. todo lo cual es inexpresable porque tiene profundidades a las que sólo llega el secreto del hombre. Es entonces cuando queda realizado el Îmân. la . De lo contrario se produce la situación que el autor de la ‘Aqîda describe en el párrafo anterior. Algunas cosas en el Corán pueden parecer oscuras. ¡cumplidlo!. Todo se echa a perder si el Îmân carece de sensatez o si la razón carece de pasión. en lugar de arriesgarse a interpretaciones que siempre serán caprichosas. En esos casos.

por tanto. pues la comprensión de la visión -así como de toda Cualidad atribuida al Señorío. lo que es capaz de percibir por sus medios e integrarlo en su conocimiento. lo que puede controlar.. wa man lam yatawáqqa n-náfia wa t-tashbîh* çálla wa lam yúsibi ttançîh* Y quien no se prevenga contra la negación o la comparación. La imposibilidad de abarcar a Allah es la única comprensión que podemos tener de Él.. la razón nos sirve para arrimarnos a ese Océano. y la apertura (el Îmân). Sobre esto se basa la senda de los musulmanes. es negarse a acercarse realmente a lo que Él sea en su Libertad Absoluta. que no llega a concretarse porque no da los pasos decisivos que son la entrega (taslîm) y la rendición (istislâm). sólo lo verá el que ha despejado a su Señor de todo. Por tanto.tiene . Querer encerrar a Allah. sus Cualidades y sus Acciones. crecer en perplejidad ante Él.consiste en abandonar el intento de comprender y asumir la entrega.la Grandeza de su Señor. ahogándose en su inefabilidad.. dentro de los límites de lo que tenemos por lógico o lo que esperamos. asumir que nos contradice para abatir nuestros dioses. ahondar en el desconcierto que ello nos produce.. Comprender significa abarcar. que a partir de entonces se revela a Sí Mismo y en el que sólo cabe sumergirse. Por definición. es lo que cada vez nos irá acercando más. No se confirma lo que la razón empezaba a adivinar ni tampoco se le rechaza porque hay tantos argumentos en su favor como en su contra. Ya hemos dicho que el Tançîh. Sólo ése ha ampliado lo suficiente su horizonte como para empezar a vislumbrar -en la Morada de la Paz. la abstracción -que consiste en despejar a Allah de aquello con lo que podamos contaminar su pureza y simplicidad. y así hasta que la muerte sorprende al que dedica su vida a especulaciones y teologías.ignorancia de todo lo relacionado con Allah. No verá a Allah quien tenga de Él una imagen concreta. realizando el Islâm y encontrando la Paz (Salâm) junto a Allah.. Dâr as-Salâm. afrontando el infinito ante el que sólo cabe rendirse. y se le muestra entonces en su Plenitud.. Allah escapa a esta posibilidad. wa lâ yasíhhu l-îmânu bir-rú-yati li-áhli dâr s-salâm* li-man i‘tabarahâ mínhum bi-wahm* au taáwwalahâ bi-fahm* idz kâna tá-wîlu r-rú-ya* wa tá-wîlu kúlli má‘nan yudâfu ilà r-rubûbía* bi-tárki t-tá-wîl* wa luçûmi ttaslîm* wa ‘aláihi dînu l-muslimîn* No es correcto el Îmân en la visión para la Gente de la Morada de la Paz en quien la considera en función de su ilusión o la interpreta desde su entendimiento. El ser humano comprende sólo aquello que es capaz de encerrar en sí. el que ha destruido todas las imágenes que pueda concebir. que trasciende sus conflictos y sus contradicciones. resbala y no alcanza la abstracción.

y por otro lado está la de asimilar lo creado a Allah.. Todo el Corán tiene esa función. el Absolutamente Autosuficiente en Sí y del que todo depende (Sámad). degenera en una espiritualidad vacía y fría (ilhâd). que es sobrecogimiento ante Allah). demonios. etc. y el tashbîh. Y se llama Atributos de la Singularidad (Nu‘ût al-Fardânía) a los expresados en los versículos que siguen a los anteriores: “. la negación. el Tawhîd.”. la negación (a la que también hemos llamado ta‘tîl. anulación) con la que lo reducimos a la nada. siendo esto la perfección y plenitud de la abstracción que evita a los musulmanes caer en la idolatría. se le adjudican los Atributos de la Singularidad. Ni en Sí ni en su Voluntad le es equiparable nada. dándole cuerpo. ni se le añade nada.. la antropomofización tiene dos direcciones: la de asimilar Allah a lo creado. El nafy. Con esta afirmación Allah queda Despejado (Munaççah) en la descripción (wasf) que hace de Él mismo. Por otro lado está el tashbîh. conduce a la idolatría (shirk). imaginando que es como el ser humano. y ninguna criatura participa en lo que significan. Quien se asoma a la Unidad de Allah descubre que Él es Trascendente y Presente. la homologación. y ante él se rinde el mûmin. fa-ínna rabbanâ ÿálla wa ‘alâ mausûfun bi-sifâti l-wahdânía* man‘ûtun bi-nu‘ûti l-fardânía* láisa fî ma‘nâhu áhadun min al-baría* Y es porque nuestro Señor es descrito por la Cualidades de la Unicidad. Allah. objetos religiosos. Hablar de Allah sin saber es mentir. el musulmán se debe limitar a las negaciones y afirmaciones que Allah hace en su Libro Revelado. maestros espirituales. ángeles. determinantes del Destino. Apartarse de las dos vías del nafy y el tashbîh es a lo que el autor llama aquí precaución o prevención (taqwà.. y nada hay que le equivalga”. También se ha precisado que las Cualidades de Unicidad hacen referencia a su Esencia (Dzât) y los Atributos de Singularidad son los que describen sus Capacidades y sus Acciones (Afâ‘l).un extremo que es el nafy. y esto le obliga a afirmarlo sin homologarlo a nada. . evitando con ello la descortesía y el desvío de lo que posibilita una verdadera Reunificación. que es la representación que está bajo la adoración de encarnaciones. Uno-Único (Áhad).. y ésta es la perfección del Tançîh que posibilita la Reunificación. el Tançîh es situarse en medio de esas dos tendencias. Por otra parte.. el que intuye en sus adentros correspondencias con la capacidad sugerente que tiene el Libro del Islam. profetas. fuerzas de la naturaleza.No ha engendrado ni ha sido engendrado. imágenes de dioses. la comparación que acaba antropomorfizando a Allah.. Se llama Cualidades de la Unicidad (Sîfât al-Wahdânía) a las expresadas en los versículos que dicen: “Di: Él es Allah. En realidad. Para evitar confusiones.

wa l-mi‘râÿu háqq* wa qad úsria bin-nabíyi sallà llâhu ‘aláihi wa sállama wa ‘úriÿa bi-shájsihi fî l-yáqazati ilà s-samâ* zúmma ila háizu . desciende. pero positivo y eficaz: no es concretable ni nada lo encierra. que impera realmente en cada criatura y en cada acontecimiento. No es un individuo pero su Voluntad rige cada movimiento. pero.. Pies. se eleva. términos que han confundido a muchos: unos los han afirmado dando cuerpo a Allah (los llamados mushábbiha o muÿássima). mu‘áttila o mu‘taçila). pero su Presencia desciende de las alturas de su inefabilidad hasta el mundo de su esclavo. pero en Sus Manos están todo lo que existe... que es inmediato y familiar.pero que no niegan el Señorío y el Dominio absolutos de Allah.. miembros e instrumentos. perplejos ante el carácter conmocionador de las expresiones con las que Allah nos habla describiéndose a sí mismo. y ello eliminaría su Señorío (Rubûbía). Allah es indeterminable. como ya hemos advertido. carece de pilares. El Tançîh exige este tipo de expresiones para evitar cualquier antropomorfización de Allah. el Corán y la Sunna a veces lo describen con Manos. pero aún así (o precisamente por ello) su Fuerza es Absoluta. pero por eso está sobre todas las cosas y gobierna cada instante y cada lugar desde su trascendencia absoluta. o nos dicen que Allah se encoleriza. sin convertir la cuestión en un desafío a la razón sino un reto a la posibilidad de intimar con lo Absoluto. por lo que no lo afectan el tiempo ni las dimensiones. Es Anterior y Posterior a todo lo que existe. y otros los han negado para evitar la antropomorfización (grupos que han recibido el nombre de nufât. quedando sumergidos en el poder de sus sugerencias. casi homologa Allah a la Nada. Otros los han interpretado metafóricamente restándoles fuerza y contenido (los ÿahmía). Rostro. pero su Acción es lo que gobierna todas las cosas. AL-‘AQÎDA AT-TAHÂWÍA (4) Por ello. etc. Los musulmanes admiten esas palabras sin darles modo ni proporciones. No lo contienen las seis direcciones como sucede con las cosas creadas. sonríe o ríe.. No se mueve. Carece de ojos materiales pero su visión lo abarca todo. No es contenido por nada. Allah no es un cuerpo situado en un espacio. pero por ello está Presente con su Poder Doblegado en todas las cosas. No tiene órganos. Ese ‘sobre’ no indica lugar sino rango. wa ta‘âlà ‘an il-hudûdi wa l-gâyât* wa l-arkâni l-a‘dâi wa l-adawât* lâ tahwîhi l-ÿihâti s-sítti ka-sâiri l-mubtada‘ât* Transciende los límites y las finalidades.

Por ello. Muhammad dirigió el recogimiento de los profetas de toda la humanidad. En el primer cielo..). se ha discutido en el Islam si esos recorridos nocturnos por la tierra y los cielos se realizaron con el cuerpo o sólo con el espíritu (rûh). el Ángel de la Revelación (el Málak Yibrîl). y además tiene la fuerza de sugerir el carácter integrador del Islam que no margina la materialidad del ser humano en la experiencia de la Unidad y Unicidad de la Verdad. convirtiéndose en su Imâm. Efectivamente. Moisés. Inmediatamente después volvió a montar sobre la cabalgadura extraordinaria (al-Burâq. En el sexto.s. En la Mezquita Remota (alMasÿid al-Aqsà). el Profeta y el Islam adquirieron un carácter definitivo. En el segundo. Idris (Elías o Hermes). el Relámpago) y se alzó atravesando los siete cielos encontrándose en cada uno de ellos con un profeta arquetípico que lo saludaba. y ésta alzó el vuelo trasladándolo a Jerusalem. no sólo ocurrieron sino que tuvieron una importancia radical y configuradora.a. Ambas interpretaciones se justifican en la ambiguedad de los relatos. Adán. Se hizo viajar nocturnamente al Profeta y se le alzó en persona y despierto hasta el cielo. aproximadamente un año antes de la Emigración (la Hiÿra) a Medina. Por tanto. que tuvieron lugar una noche.shâ allâhu min l-‘ulâ* wa ákramahu llâhu bimâ shâ* wa auhà iláihi mâ auhà* mâ kádzdzaba l-fuâdu mâ raà* fa-sallà llâhu ‘aláihi wa sállama fî l-âjirati wa l-ûlâ* La Ascensión fue una verdad. José. y lo honró con lo que quiso. En el séptimo. En el cuarto. la opinión según la cual el Mensajero realizó el viaje despierto y con su cuerpo es la que tiene más aceptación entre los musulmanes. es decir. El alcance de su función y rango en la historia de la humanidad quedan subrayados en el relato que se hace de esa experiencia singular. y le reveló lo que le reveló: “El corazón no declaró falso lo que vió”. ¡Allah lo bendiga y salude en la Última y en la Primera!.s. Tras ella. le daba la bienvenida a su cielo y lo confirmaba en su misión universal. El viaje duró menos de un instante.) descansaba en su lecho lo inundó la Calma (Sakîna) y se le apareció Gabriel. en el Polo en el que confluye la espiritualidad del universo entero. el autor afirma que el Viaje Nocturno y la Ascensión son una verdad (haqq). que lo invitó a montar sobre una cabalgadura extraordinaria (al-Burâq). es decir. En primer lugar. Los relatos más seguros cuentan que mientras Muhammad (s. Aarón. En el quinto. pero la opinión mayoritaria es que tuvieron lugar con todo el ser.a.. y después hasta las alturas que Allah quiso. En el tercero. Esos dos acontecimientos tuvieron una importancia radical porque en ellos quedó cristalizada la universalidad de la misión de Muhammad (s. la Reunificación Muhammadiana ante Allah Uno-Único exige que sea el hombre en su integralidad el que se presente ante su Señor. el Templo de Salomón. El autor se refiere aquí al Viaje Nocturno (el Isrâ) del Profeta y a su Ascensión (Mi‘râÿ). . Juan y Jesús.

. Después ascendió hasta el Loto del Límite (Sadrat al-Muntahà) dejando atrás al Ángel que no podía atravesar ese extremo de la existencia. y beben realmente de su manantial. es decir. no se trata de simples alegorías. con presencia de todo su ser orientado hacia quien lo ha creado y lo rige.. en el universo infinito de al-Âjira. El Imâm al-Qúrtubi escribió: “No pienses que esto está relacionado con este mundo sino que tiene lugar en la Tierra Cambiada que es blanca como la plata. Muhammad (s.s. que cada musulmán tuviera momentos al día dedicados en exclusiva a recogerse ante Allah. el Universo de Allah. Muhammad (s.. Éste es. quedando inaugurado el Islam como civilización universal.Abraham. En ese momento. Es el caudal muhammadiano. no sólo en este mundo sino también en la eternidad de al-Âjira. encontrando aún caliente el lecho en el que había estado acostado antes. tras la muerte. Muhammad siguió avanzando hasta llegar frente al Gigantesco. que se ha desbordado sobre la humanidad desde el mundo trascendente del Uno-Único. al seguir al Profeta. todo esto junto a Allah en al-Âjira. muy en resumen. Tras ello. Esta confirmación se producirá tras la muerte.. Quien beba de sus aguas no volverá a tener sed. los musulmanes desean que se les de beber de ese Estanque (Háud) también junto a Allah. Todo lo relacionado con el Háud es extraordinario pues tiene que ver con la desmesura que nos aguarda después de la muerte. wa l-haúdu l-ladzî ákramahu llâhu ta‘âlà bihi giyâzan li-úmmatihi haqq* Y el Estanque con el que Allah lo dignificó como auxilio para su Nación es una verdad.) regresó a su casa. Por ello. en su Universo propio al que sólo permite el acceso la Revelación o la muerte. Ahora bien. el relato de lo que tuvo lugar en esa noche única que precedió a la Emigración de los musulmanes de Meca a Medina. de las que se despierta con una sed abrasadora.) veía los correlatos espirituales de su propia existencia y significación. participan de su grandeza en todas las dimensiones. el Káuzar. Según la mayoría de los relatos.. el Día de la Resurrección (Yáum al-Qiyâma).a.a. se dará de beber a los musulmanes del Estanque tras salir de la tumbas. En su poderoso universo interior. sobre la que jamás se ha derramado sangre y en la que jamás se ha cometido injusticia alguna”. la fuente que lo riega es la Generosidad de la Abundancia (el Káuzar) .s. lo que significa que son aceptados definitivamente en la Nación de Muhammad y comparten su destino. Su tamaño es inmenso. Allah le transmitió la orden de que la Nación del Islam realizara el Salât. el Soberbio en su Grandeza (al-Yabbâr) del que sólo lo separaba un Velo de Luz. El Profeta habló a muchos de sus Compañeros de un Estanque (Háud) reservado para él y para su Nación en el que vierte sus aguas un río fabuloso. antes de que los destinados al Jardín entren en él. Los musulmanes.

que es el río de Muhammad procedente del Jardín, sus aguas son más blancas que la leche, más frescas que la nieve, más dulces que la miel, más perfumadas que el almizcle. Cada vez que se bebe de él, el Estanque se amplía. Sus orillas están sembradas de oro, gemas y plantas aromáticas. Cada profeta tiene su Háud, pero el más grande, el más dulce y el más abundante es el de Muhammad (s.a.s.). wa sh-shafâ‘atu l-latî dzdzajarahâ láhum haqq* kamâ rúwiya fî lajbâr* Y la Shafâ‘a que ha atesorado para su Nación es una verdad, tal como nos cuentan las noticias... Ese Día de la Reunión ante Allah, tras la muerte, todo aquello a lo que Él haya dado valor dará su testimonio (shahâda). A la mediación favorable se la llama Shafâ‘a. La mayor de las intercesiones será la de Muhammad: él dará fe de los suyos. Seguir a un profeta es colocarse bajo su estandarte. Son hombres a los que Allah ha distinguido, y ese privilegio se manifestará porque serán autorizados a hablar. Han sido enviados a sus pueblos, y certificarán en favor de sus seguidores. Ahora bien, esa mediación viene del favor que Allah les han concedido, y no les corresponde por naturaleza propia. Ellos son expresión del Favor, de la Fuerza de la Elección de Allah, y no de algo distinto. Todo está integrado en la Voluntad del Uno-Único, que se evidencia como Él quiere. Dice el corán: “Nadie intercede a favor de otro ante Él, si no es con su permiso”. Y así sucede con todo, incluso en nuestra cotidianidad: todo lo que tiene un efecto no lo hace de modo independiente, sino en la sujeción al Deseo del Señor de los Mundos. En realidad, todo dará testimonio ante Allah el Día en que la creación se reúna ante Él, cada cosa con su propio lenguaje, que el hombre entenderá porque habrá sido dotado por la muerte con una sensibilidad distinta: hablará el cuerpo de cada ser humano (sus manos, sus piernas, su lengua, su corazón, sus ojos,...), y darán fe sus actos (el bien y el mal que hayan hecho), y darán fe los lugares en los que han estado, los compañeros que han tenido, las intenciones que han sentido,... y darán fe los profetas que les han sido enviados, y los Libros que les han sido transmitidos, y todo lo que existe dará fe de cada persona, en su favor o en su contra, porque ese Día -el que sigue a la muertees el Día de la Verdad, y todo será elocuente. Y todo será medido por Allah, cuya Balanza es precisa y exacta. En realidad, la muerte significa una inversión: todo lo que hasta entonces había sido mudo hablará elogiando o acusando a cada hombre. La Resurrección es el espacio en el que lo que ahora es espiritual, tomará cuerpo y tomará la iniciativa mientras que el hombre será pasivo, recibiendo la influencia de lo que contruye o destruye durante su vida activa. El primero en dar su testimonio será Muhammad (s.a.s.), el Shâfi‘: él hablará en favor de los suyos, de quienes lo han aceptado con fidelidad, de

quienes han transmitido sus palabras, quienes han seguido sus enseñanzas. Con el término testimonio (shahâda, que si es favorable recibe el nombre de shafâ‘a) se alude en el fondo a la interrelación profunda que existe entre las cosas, y a las dimensiones infinitas de cada uno de nuestros gestos. Creemos que nuestros instantes son irrelevantes, pero en realidad todo está imbrincado de un modo absoluto sobre una Fuente Única cuyo alcance sólo descubriremos entonces. Cada uno de nuestros momentos hunde sus raíces en lo infinito, y tras la muerte tendremos ante nosotros sus frutos en lo eterno del mundo espiritual. Esto es terrible, porque nos es imposible calibrar las implicaciones de nuestra existencia en cada uno de sus instantes. Por ello existe una generalidad que es la Shafâ‘a de Muhammad (s.a.s.): si Muhammad da testimonio en nuestro favor -en estrecha vinculación al modo que los musulmanes lo damos en esta vida en favor de su autenticidad- Allah atenderá a la certificación de la mejor de sus criaturas. wa l-mîzâqu l-ladzî ájadahu llâhu ta‘âlà min âdama wa dzurríatihi haqq* Y el pacto que Allah concertó con Adán y sus descendientes es una verdad... El autor de esta ‘Aqîda (o Exposición de los Fundamentos del Islam, los Usûl ad-Dîn) hace mención aquí a un tema de gran importancia: el Mîzâq o pacto anterior a la existencia concreta de cada criatura. Según el Corán, antes de nacer, cada ser humano ha tenido una conversación con Allah en la que Él se le muestra y le hace dar testimonio de su Soberanía y Señorío (Rubûbía). El hombre acepta y declara, en el seno de su germen, la unidad y unicidad de su Verdadero Creador y su sujeción a Él (‘Ubûdía). Para algunos autores, esto tuvo lugar ‘en los riñones de Adán’. Los profetas, desde el primero hasta el último de ellos, han sido la reverberación de ese Pacto Primordial, un recordario que depierta en cada ser humano resonancias que le estimulan a buscar a su Verdadero Señor. Es como si al nacer olvidáramos de donde venimos, pero ese conocimiento estuviera latente en nosotros (constituyendo lo esencial en nosotros, nuestra Fitra): los profetas son los instrumentos con los que Allah desencadena el Recuerdo (Dzikr). A efectos prácticos, lo anterior quiere decir que cada criatura cuenta con las intuiciones necesarias de lo que es y de quién es Allah. A ese eco que responde en el corazón de cada ser a la llamada que le dirige el Profeta se le llama Fitra, naturaleza original. Cuando Allah la labró en cada criatura es como si hubiera estado concluyendo con ella un pacto (Mizâq). Sus resonancias son la espiritualidad, la inquietud que empuja al hombre, la ansiedad que se apodera de él,... Por otro lado, este tema incluye el del Destino, que el autor retomará a continuación desde un nuevo punto de vista. Muchos de los breves relatos

que hacen referencia a esta cuestión también aluden a que, en ese momento previo a la existencia concreta de cada ser, Allah decide su Destino. Al dar hechura a cada ser también le señala la meta que habrá de alcanzar con su vida. Su felicidad y su infelicidad, su salud y su enfermedad, su riqueza y su pobreza, su posición ante Allah, todo queda ya señalado en ese germen primario. Nuestras existencias son el cumplimiento de las realidades incluidas en nuestra semilla. wa qad ‘álima llâhu ta‘âlà fîmâ lam yáçal ‘ádada man yádjulu lÿanna* wa ‘ádada man yádjulu n-nâr* ÿúmlatan wâhida* fa-lâ yaçdâdu fî dzâlika l-‘ádadi wa lâ yánqusu minh* wa kadzâlika af‘âlahum fîmâ ‘álima mínhum an yaf‘alûh* Allah sabe en su eternidad sin-principio el número de los que entrarán en el Jardín y el número de los que entrarán en el Fuego, en conjunto total. No aumenta ese número ni decrece. Y del mismo modo conocía los actos de las criaturas, y se cumplen como Él sabe que lo harán... No añadimos nada al conocimiento que Allah tiene de nosotros: Él nos ha configurado en nuestra semilla, y nuestra existencia es la realización de lo determinado en ese germen primario. Su conocimiento de nosotros es anterior a nuestra existencia. Todas nuestras intenciones, nuestros actos, nuestras realizaciones, nuestros triunfos y nuestras derrotas, todo lo que nos sucede, las desgracias que se abaten contra nosotros, los placeres que nos deleitan, nuestras esperanzas y nuestras desesperaciones, nuestras inquietudes y nuestras orientaciones, todo está contenido en ese primer momento en el que Allah nos crea en la nada. Por ello, su Ciencia es anterior a los datos, su Conocimiento abarca a los seres antes de que estos existan, y el Destino final de cada uno de nosotros (ya sea el Jardín o el Fuego tras la muerte) está en su saber antes de que realicemos el más mínimo de nuestros gestos. Él conoce, en su Eternidad sin-principio y sin-fin (el Áçal) el número (‘ádad) exacto de los que entrarán en el tormento del Fuego (Nâr) y el de los que accederán al disfrute en el Jardín (Yanna), así como los actos de sus criaturas antes de que ellas los ejecuten, y todo tiene el cumplimiento que Él sabe de antemano. El Corán dice: “Allah es Conocedor de toda cosa”. wa kúllun muyássarun limâ júliqa lah* wa l-a‘mâlu bil-jawâtim* wa s-sa‘îdu man sá‘ida bi-qadâi llâh* wa sh-shaqíyu man sháqiya bi-qadâi llâh* A cada cual se le ha facilitado aquello para lo que ha sido creado. Los actos son según sus postrimerías. Dichoso es aquél al que Allah ha decidido hacer dichoso. Desafortunado es aquél al que Allah ha decidido hacer desafortunado...

el Profeta enseñó que sólo es realmente decisivo aquello que está en las postrimerías de cada vida (los jawâtim).a. Es decir.a. Cada criatura cumple.) fue la siguiente: “Quien esté destinado a la dicha junto a Allah es conducido por Allah a la acción propia de las Gentes de la Felicidad. el carácter inalterable del Destino. la Decisión de Allah (el Qadâ). Nadie debe arrogarse ese derecho. hay quienes realizan el bien) pero están destinados al Fuego. Si juntamos todo lo dicho veremos que el Islam no promete ninguna salvación.s. pues el Destino sólo lo conoce Allah: es su secreto (sirr). y quien está destinado al infortunio eterno es conducido por Allah sobre la senda de la acción de las Gentes de la Desgracia”. y concluyó diciendo: “El valor de las acciones depende de las postrimerías (jawâtim)”. con las acciones que Allah ha establecido que haga y que la conducen a su Destino.s.) dijo: “Todo ser tiene prefijado su lugar en el Jardín o en el Fuego.) dijo: “Hay quienes realizan las acciones propias de las gentes destinadas al Jardín según el criterio de los hombres (es decir. es decir. El hombre debe redoblar sus esfuerzos como manifestación de sinceridad y autenticidad. las últimas acciones. De cada criatura se ha dicho en la eternidad que será dichosa o infeliz”.s.Todo es según lo que Allah ha determinado (según su Decisión o Decreto. El hombre actúa según lo que ya ha sido decidido (en expresión del Profeta: según ha escrito una tinta ya seca). e infeliz quien Él lo haya decidido. Esto es lo que significa la Unidad de la Acción. Quien realiza el mal y encuentra deleite en él es porque se le está haciendo fácil el camino al Fuego. Por otro lado. que son algo entre Allah y cada una de sus criaturas. al margen de toda apariencia. el Profeta (s. quien hace el bien y se encuentra cómodo en él es porque está siendo conducido al Jardín. El Profeta dijo: “Actuad: encontraréis fácil aquello para lo que habéis sido creados”. Ésta es la quintaesencia del Islam. lo mismo que hay gentes que realizan las acciones propias de quienes están destinados al Fuego según lo que le parecería a los hombres y sin embargo están destinados al Jardín”. En cierta ocasión. Allah conduce a cada criatura al Destino (Qádar) que Él ha establecido. Abandonar la acción justificándose en el Destino sería signo de pereza. no se debe juzgar a nadie por sus acciones actuales. y la respuesta de Muhammad (s. feliz junto a Allah será quien Él ha decidido hacer dichoso. Para evitar juzgar a los demás. pues.a la meta que tiene marcada. y en ningún momento se libera de ello. Confiar en la acción . lo único realmente importante es la sinceridad y la autenticidad.a. Esto nos invita a no juzgar a nadie y a tener esperanza. y uno de sus Compañeros le preguntó: “¿Porqué no contentarnos con lo que ha sido determinado y abandonamos nuestros esfuerzos?”. y por ello cada cuál encuentra facilidad en aquello que lo guía -sin que él se de cuenta. al margen de toda apariencia. Muhammad (s. Qadâ). En el fondo.

pues Él es el UnoÚnico que está por encima de todas las cosas.. está impugnando el juicio señalado en el Libro. Quien pregunta: “¿Porqué Allah ha hecho tal cosa?”. Él no ha asomado a ese secreto a ningún ángel cercano. no tienen conocimiento de ese enigma ni los más sabios entre los seres. y les ha prohibido que se la propongan.. reflexión u obsesión! Allah ha plegado la posibilidad de una Ciencia del Destino privando de ella a sus criaturas. ¡Cuidado atento.. Por tanto.. y en rebeldía arrogante contra Allah (tugyân). pero Él sí pregunta a sus subordinados. es decir. Nada pregunta nada a Allah ni le demanda responsabilidades. ni el Ángel más próximo a Allah (al-Málak al-Muqárrab) ni el mismo profeta enviado a las gentes (an-Nabí al-Múrsal). En su raíz (asl) el Destino (Qádar) es un secreto (sirr) entre Allah y su creación (jalq).sería arrogancia. wa áslu l-qádari sírru llâhi ta‘âlà fî jálqih* lam yáttali‘ ‘alà dzâlika málakun muqárrab* wa lâ nabíyun múrsal* wa t-ta‘ámmuqu wa nnázaru fî dzâlika dzarî‘atu l-judzlân* wa súllamu l-hirmân* wa dáraÿatu t-tugyân* fal-hádzaru kúllu l-hádzari min dzâlika názaran wa fíkran wa wáswasa* fa-ínna llâha ta‘âlà tawà ‘ílma l-qádari ‘an anâmih* wa nahâhum ‘an marâmih* kamâ qâla llâhu ta‘âlà fî kitâbih* lâ yús-alu ‘ammâ yáf‘alu wa hum yus-alûn* fa-man sáala líma fá‘al* faqad rádda húkma l-kitâb* wa man rádda húkma l-kitâb* kâna min al-kâfirîn* La raíz del Destino es el secreto de Allah en su creación. ni a ningún anunciador enviado (a la humanidad). es la respuesta del ser humano lo que la Existencia exige. Ellos son los interrogados”. Intensificar la acción como signo de abdicación ante Allah es realización de lo que significa el Islam. todo lo cual sólo puede atormentar al ser humano en lugar de iluminarlo. para no someterlo a análisis. Por tanto. que depende de Él y responde a Él de grado o a la fuerza. escala hacia la privación y grado en la ascensión hacia la rebeldía arrogante. y quien impugna el juicio del Libro es de los rechazadores. un punto en el que coinciden la Libertad de Allah y la del hombre. Someter a Allah a un interrogatorio únicamente es propio . Profundizar en él o someterlo a análisis es pretexto para la frustración. que es la creación entera. entre la Verdad Absoluta y cada una de sus criaturas en el seno de honduras absolutas. En cualquier caso.. en privación (hirmân) del bien que sugiere la idea de Destino. los especuladores deben alejarse del tema pues todo análisis (názar) acaba en frustración (judzlân). pero Él si juzga a los hombres. Nada puede juzgar a Allah. y pertenece a un ámbito de la intimidad donde nada ni nadie tiene cabida. Es en esa raíz donde tienen lugar la sinceridad y la autenticidad. tal como Allah ha dicho en su Libro: “A Él no se le pregunta por lo que hace. la Revelación es una interpelación de Allah: es el hombre el que debe responder.

En lo dicho acerca del Destino hay pistas suficientes para quien tiene un corazón (qalb) iluminado (munáwwar). Es el grado de los firmemente asentados en la ciencia. etc. y se centran en lo seguro hasta alcanzar sus raíces donde sólo está la Verdad inaccesible al lenguaje. y abstenerse . y es en la que deben centrarse los esfuerzos. Es el grado (dáraÿa) de quienes se afianzan en el verdadero conocimiento (los râsijîn fî l-‘ilm). la adivinación. No se consolida la sensibilidad espiritual (el Îmân) más que con la aceptación de la ciencia existente y con el abandono de la búsqueda de la ciencia inexistente. como sucede con la teología. Hay dos tipos de ciencia (‘ilm): la que es posible al ser humano. a la que el autor llama ciencia inexistente (o perdida.). quienes abandonan las disputas. y hay otra ciencia que escapa a las posibilidades del hombre.. es decir. la banalidad de las especulaciones inútiles. por tanto. el conocimiento que Él se ha reservado. y a la cabeza de esas ciencias está el estudio de la Revelación ofrecida a la humanidad. El mûmin. es el propio del kâfir. debe centrarse en lo que le es ofrecido por la existencia y por Allah. apoyándose en la razón y en la Revelación. fa-hâdzihi ÿúmlatu mâ yahtâÿu iláihi man huwa munáwwarun qálbahu min auliyâi llâhi ta‘âlà* wa hiya dáraÿatu r-râsijîna fî l-‘ílm* liánna l-‘ílma ‘ilmân* ‘ílmun fîl-jálqi mauÿûd* wa ‘ílmun fî l-jálqi mafqûd* fa-inkâru l-‘ílmi l-mauÿûdi kufr* wa ddi‘âu l-‘ílmi l-mafqûdi kufr* wa lâ yázbutu l-îmânu illâ bi-qabûli l-‘ílmi l-mauÿûd* wa tárki tálabi l-‘ílmi lmafqûd* Éste es el conjunto de lo que necesita (saber) quien tiene el corazón iluminado entre los que han intimado con Allah (los auliyâ). Ese conocimiento es el de quienes intiman con Allah (los auliyâ) siguiendo al Profeta hasta alcanzar una absoluta proximidad a su Señor. la que está al alcance de sus aptitudes. es. el dotado de esa sensibilidad (el Îmân). Ir en pos de la ciencia inexistente es desconfiar y desafiar el secreto de Allah. el Islam expresado en palabras claras. el Bien Informado”.del que ignora lo que es y quién es Allah. y es el conocimiento imposible para el que el hombre no tiene herramientas (y emplea entonces la frivolidad y la elucubración. Es Allah el Sabio.. o ausente) en la creación (al-‘ilm al-mafqûd fî l-jalq). Dice el Corán de ese saber oculto: “Nadie sabe lo que ganará mañana ni dónde morirá. el que niega a su Señor en sus adentros o pretende configurar un dios a su gusto. Porque hay dos clases de ciencia: una ciencia existente en la creación y una ciencia inexistente en la creación. los laberintos de las polémicas entre hombres. El rechazo de la ciencia existente es negación de Allah y la pretensión de conocer la ciencia inexistente es negación de Allah. y a la que el autor llama ciencia existente en la creación (al-‘ilm al-mauÿûd fî l-jalq). La sensibilidad espiritual que el Islam desea para los musulmanes se basa en la que es proyectada sobre la ciencia existente. la metafísica.

pídeselo a Allah. Todo ello es relativizado en el sentido práctico que tiene el Destino entre los musulmanes. En cualquier caso se trata de una imagen poderosa recogida de lo que dijo Muhammad (s. Y si la creación entera se reuniera para alterar algo de lo que Allah ha escrito en la Tabla que no sea. Si toda la creación se reuniera para alterar algo de lo que Allah ha escrito en la Tabla que ha de ser.s. no podrían conseguirlo. lo confuso. búscalo en Allah. “¡Huid hacia Mí!”. a la fuerza de lo inmediato. lo distorsionador. . tomada del Corán y de la Sunna. La sensibilidad espiritual.de la arbitrariedad. En el fondo..): “Ten presente a Allah y Él te tendrá presente. tenlo presente y lo encontrarás delante de ti.. gracias a un Cálamo (el Qálam) de luz. el autor subraya el carácter inalterable del Destino. quedando liberados de la esclavitud. ¡El Cálamo se ha secado después de escribir lo que ha de ser hasta el Día de la Resurrección!. por lo que es necesario formular estos temas tal como los hizo el Mensajero. sin añadir más juicios ‘remitiendo su significado al que lo sabe’. no podrían conseguirlo. Todo esto expresa de modo gráfico las grandes verdades a las que se refiere el Islam. lo que lo anterior quiere decir para el musulmán es que no debe temer a las criaturas. que tiene esos firmes anclajes que la hacen sensata y recta. El Corán habla de una Tabla (el Láuh) -a veces la describe como la Tabla Guardada (al-Láuh al-Mahfûz). puede entonces orientarse hacia la Verdad y afianzarse en Ella. los destinos de cada criatura. AL-‘AQÎDA AT-TAHÂWÍA (5) wa nûminu bil-láuhi wa l-qálam* wa bi-ÿamî‘i mâ fîhi qad ráqam* fa-lau iÿtáma‘a l-jálqu kúlluhum ‘alà sháiin kátabahu llâhu ta‘âlà fîhi ánnahu kâinun li-yaÿ‘alûhu gáira kâinin lam yaqdirû ‘aláih* wa lau iÿtama‘û kúlluhum ‘alà sháiin lam yáktubhu llâhu ta‘âlà fîhi li-yaÿ‘alûhu kâinan lam yaqdirû ‘aláih* ÿáffa l-qálamu bimâ huwa kâinun ilà yáumi lqiyâma* Y aceptamos la Tabla y el Cálamo.que es donde se ha escrito. ¡temedme a Mí!”. para que no sea. y todo lo que en ella (Allah) ha signado. y si se reuniese para perjudicarte no te haría más daño que el que Allah ha decretado que sufras. Has de saber que si la humanidad entera se reuniese para favorecerte con algo. pero también son verdades místicas cuyo alcance no intuimos. Si has de pedir algo. no te haría más que el bien que Allah ha decretado para ti. para que sea. El Corán lo dice así: “No temáis a las gentes. Si necesitas auxilio. ¡Se han alzado los cálamos y se han secado las páginas!”. Con esta imagen.a. a las circunstancias. El Destino lo invita a desapegarse de las inquietudes e inseguridades que lo someten a sus semejantes.

y el hombre tiene muchos más fantasmas de los que imagina. ni los poderosos. pero sólo Allah es Eficaz. no las circunstancias. wa mâ ajtáa l-‘ábda lam yákun li-yusîbah* wa mâ asâbahu lam yákun liyújtiah* wa ‘alà l-‘ábdi an yá‘lama ánna llâha qad sábaqa ‘ílmuhu fî kúlli kâinin min jálqih* fa-qáddara dzâlika taqdîra múhkaman múbrama* láisa fîhi nâqidun wa lâ mu‘áqqibun wa lâ muçîlun wa lâ mugáyyirun wa lâ nâqisun wa lâ çâidun min jálqihi fî samâwâtihi wa árdih* Lo que yerra al hombre no podía alcanzarlo... Quien se pierde por esos laberintos no sabe agradecer el instante en el que existe. y se hace acompañar por sus fantasmas. Él lo ha determinado con medida exacta y definitiva... Quien no sale del sufrimiento que produce la insatisfacción ante el devenir se condena a sí mismo a las repercusiones eternas de esa ignorancia. ya sean de sus cielos o de su tierra. Es en Allah en quien reside la fuerza y el poder. y Él es el que disculpa”. “Él es quien debe ser temido. La Verdad es Allah. “Quienes obedecen a Allah y a su Mensajero. esos son los que tienen éxito”. Lo que no te ha sucedido no podía haberte ocurrido.. ni acrecentador entre las criaturas. ni alterador. Y esa . ni supresor. que no tiene revocador.. ni los violentos. ni aplazador. Él es el que doblega a la criatura. El lamento por lo que pudo haber sido o pudo no haber sido. El conflicto en el que vive el ser humano (el ‘abd) es el resultado de sus ‘dioses’. y lo que le alcanza no podía errarlo. ni menguador. Un dios es todo aquello en lo que se sospecha que existe efectividad.. Quien tiene esta visión y fluye con el Destino no tiene más señor que el Creador de los cielos y de la tierra.. y lo que te ha sucedido no podías haberlo eludido. Quien se remite a su Señor y reunifica su ser ante el Uno que está por encima de todas las cosas encuentra el sosiego de quien está en paz con la existencia entera. quienes temen a Allah y se resguardan de Él. De ahí la insistencia del autor de la ‘Aqîda en la cuestión esencial del Destino: quien carece de la paz que proporciona esta intuición primordial jamás alcanzará a descubrir la profundidad y el alcance del Islam.. La persona ha de saber que la Ciencia de Allah es anterior a cada ser de su creación. He aquí formulado lo que puede conferir calma al corazón. ni los dioses.. despejando su existencia de ídolos. Quien se retuerce en las contradicciones y confusiones que le producen los conceptos es que está aún muy lejos de disfrutar del don de la vida. y su realidad es la que rige todos los acontecimientos. es un adelanto del tormento que aguarda a quien no tiene conciencia del Destino que rige las cosas.“¡Resguardáos de Mí!”.

es rechazo del bien posible. el Señor de los Mundos. El Destino es necesariamente una de las bases del Islam: invita a rendirse ante quien lo ha determinado todo. Todo corazón (qalb) -que es el órgano de percepción por antonomasia del que la razón es una parte. Todo ello es definitivo en el Corán. wa dzâlika min ‘áqdi l-îmâni wa usûli l-má‘rifati wa l-iqrâri bi-tauhîdi llâhi ta‘âla wa rubûbíatih* kamâ qâla ta‘âlà fî kitâbih* wa jálaqa kúlla sháiin fa-qáddarahu taqdîra* wa qâla ta‘âlà wa kâna ámru llâhi qádaran maqdûra* Ello pertenece a la resolución del Îmân.ingratitud es Kufr. y le hemos dado una luz con la que camina entre las gentes”. un secreto oculto. fa-wáilun li-man sâra lillâhi ta‘âlà fî l-qádari jasîma* wa áhdara linnázari fîhi qálban saqîma* láqad iltámasa bi-wáhmihi fî fáhsi l-gáibi sírran katîma* wa ‘âda bi-mâ qâla fîhi affâkan azîma* ¡Ay de quien se convierte en contrincante de Allah sobre el Destino y se presenta con un corazón enfermo para su análisis! Con su fantasía busca descifrar. y se emancipe del mundo y se libere de las circunstancias. un Conocimiento Trascendente que no resulta de ninguna elucubración ni de ninguna teoría sino del saboreo de la realidad en sus profundidades abismales. el que nace de la síntesis de la existencia en Allah UnoÚnico.. Allah ha dicho en su Libro: “Lo ha creado todo y lo ha predeterminado”. es fundamento de la Má‘rifa y resultado del asentamiento en la Unidad y el Señorío de Allah.. La conciencia del Destino como realidad rectora de la existencia -y el Destino no es sino expresión de la Presencia de Allah. y lanzarse con el corazón por el universo unitario que sugiere la palabra Allah. audaz y decidida. con toda su eternidad en cada instante.determina que la sensibilidad espiritual (el Îmân) sea resuelta. sano o enfermo. desapegándose de las apariencias que confunden al común de los hombres. Por ello el autor ya ha dicho que el Destino es la luz que ilumina los corazones de los que han intimado con Allah (los auliyâ) y de los que se han asentado en el conocimiento de la ciencia existente (ar-râsijîn fîl-‘ilm). Y con lo que dice de él se convierte en un embustero culpable.. los lamentos y las desesperaciones. el punto de arranque del Îmân. El Destino es el ‘Aqd. los dioses y los egoísmos. Allah nos dice en el Corán: “A quien estaba muerto le hemos devuelto la vida. El hombre está muerto en la . y también ha dicho: “La Orden de Allah es según un determinación prefijada”. en lo ausente a él. culminando el proceso por el que todo es devuelto a su raíz.puede estar vivo o muerto. El Destino es también uno de los fundamentos (usûl) de la Ma‘rifa.. o Conocimiento Superior. y pueda proponerse a Allah. Presentir el Destino es asentamiento definitivo (iqrâr) en la Reunificación (Tawhîd) que no niega el Señorío (Rubûbía).

. que es una enfermedad capaz de aniquilar la bondad que hay en el saber. la capacidad para abarcar (la Ihâta) ha sido negada a las criaturas que están insertas en el mundo regido por Allah. . Busca desentrañar lo que pertenece al Dominio de su señor.hay discrepancias en la interpretación. wa l-‘árshu wa l-kursíyu haqq* wa huwa mústagnin ‘ani l-’árshi wa mâ dûnah* muhîtun bi-kúlli sháiin wa fáuqah* wa qad á‘ÿaça ‘ani l-ihâtati jálqah* El Trono y el Pedestal son verdad. y cerca todo lo que existe. Ha hecho a sus criaturas incapaces de abarcarlo a Él. Así es como la cuestión del Destino resplandece en el musulmán y le propone una senda por la que ser dichoso en esta vida y alcanzar el Jardín junto a Allah. El Destino es enunciado en el Islam como estímulo. de la que no es consciente y para la que no busca remedio.es que no producen un dolor inmediato. La idea del Trono y el Pedestal siempre aparecen en el Corán y en la Sunna para sugerir la idea de que Allah lo abarca todo y nada lo abarca. también se afirma que tienen una realidad objetiva. Todo está dentro del alcance de su poder y su saber. Pero un peligro gravita y es el de la fantasía (wahm). un tormento que es el correlato espiritual de su desazón presente. en contrincante de Allah. Él es Muhît. La imagen es clara: se trata del poder y dominio absolutos de Allah sobre la existencia entera. Lo mismo que se ha dicho que el Destino es la Inteligencia Suprema.. Por otro lado. El Trono sobre el Pedestal son los símbolos de su autoridad y su ciencia. y sobre esto -como sobre el tema de la Tabla y el Cálamo. pero el problema de las enfermedades del corazón -como la ignorancia y el falseamiento. Antes debiera corregir sus insuficiencias. Esa derrota del hombre es su vagar sin rumbo en este mundo y es sufrimiento eterno en al-Âjira. Él no necesita del Trono ni de ninguna otra cosa. y está por encima de ellas. y aquellos aspectos que resultan confusos para la mente humana han sido plegados.quiere urgar en esas zonas para las que no está habilitado. Es Abarcador de todas las cosas. la ilusión. Quien se empeña en urgar en el secreto del Destino se convierte en jasîm. del Trono y el Pedestal se ha dicho que son las órbitas celestes más elevadas que contienen en su interior el universo entero. Y Allah derrota siempre a sus contrincantes. la arbitrariedad. Son una especie de cúpula espiritual en cuyo núcleo existimos. Pero el ignorante -arrastrado por su enfermedad. es decir. en el universo de Allah al que se pasa con la muerte. la fantasía. un escalón sobre el que estaría alzado dicho Trono majestuoso. y lo hace porque en él tiene fuerza el wahm. Ahora bien. El Corán y el Profeta nos hablan del Trono de Allah (‘Arsh) y un Pedestal o Escabel (Kursi). Abordar la cuestión del Destino desde la frivolidad es convertirla en una excusa más para la irresolución.ignorancia hasta que Allah alumbra su oscuridad con un conocimiento que ilumina su mundo.

el Trono -‘Arsh-. el Cálamo -Qálam-.surgió una nación dotada de una senda. el Trono no lo contiene. wa nûminu bil-malâikati wa n-nabiyîn* wa l-kútubi l-munáççalati ‘alà lmursalîn* wa náshhadu ánnahum kânû ‘alà l-háqqi l-mubîn* . después de acercar conceptos como los de la Ciencia. heredero de todos los profetas de la humanidad. Por ello el autor dice que son verdad (haqq). Allah está por encima de lo que sean. la sensibilidad o receptividad propias del corazón que encuentra en ellos correspondencias con sus propios presentimientos y es abrumado por la fuerza de la presencia de esos hombres singulares: entonces los confirmamos declarando su autenticidad (tasdîq) para. Son objetos que la visión del Profeta percibió en su peregrinación interior.son los rasgos de Muhammad (s.Estos signos (la Tabla -Láuh-. aquél al que Allah habló). Por su parte. Allah habló a Moisés y Moisés construyó con las Palabras de su Señor una comunidad. Abraham se entregó por completo a su Señor hasta penetrar en el secreto de su Soledad. el que intimó con Allah) y Mûsà al-Kalîm (Moisés. El autor nos introduce en el tema de la Profecía (Nubuwwa o Risâla) y los Libros Revelados (al-Kútub al-Munáççala).. son algo estructurador de nuestro mundo. la Voluntad y el Poder de Allah. y habló a Moisés directamente.. confirmación y rendición. el Escabel -Kursi-) son entidades espirituales. De su relación con Allah -de las palabras que Allah le comunicó. y lo decimos con receptividad. Y lo hace mencionando a dos de los grandes profetas de la humanidad: Ibrâhîm al-Jalîl (Abraham. La aceptación de los mensajeros es cosa del Îmân. habitantes de un mundo intermedio entre la materialidad de nuestra existencia y la Inefabilidad de Allah. sino que Él es el que lo sostiene. finalmente. con imágenes gráficas y sugerentes. Éste es el Tançîh que. rendirnos a sus enseñanzas y convertirlas en vías hacia Allah (taslîm). y no simples representaciones. Ambas características -la intimidad y la confidencia. nos abruma haciendo a Allah más remoto que la capacidad que tienen las palabras para expresar cosas grandiosas y desmesuradas. La intimidad de Abraham debe ser entendida como el grado supremo del amor: el íntimo es el amante que ha sido aceptado. wa naqûlu ínna llâha ttajadza ibrâhîma jalîla* wa kállama llâhu mûsà taklîma* îmânan wa tasdîqan wa taslîma* Y decimos que Allah tomó a Abraham como amigo íntimo. Moisés es el modelo de legislador. Son seres.).a. Dicho de otro modo. El autor ha elegido a estos dos enviados porque son descritos con particularidades significativas que Muhammad culminó en sí mismo: la intimidad con Allah y la palabra. Pero en cualquier caso. Él está muy por encima incluso de su propio Trono.s.

y Él es el verdadero Creador . es decir. Los Malâika (plural de Málak) son criaturas. En ese ámbito al hombre se le exigen cuentas. Allah es tan remoto e inaccesible. y damos fe de que fueron expresión de la Verdad Evidente. por último. pues Allah lo ha creado todo según la Verdad. Esas causas son estímulos naturales que tienen orígenes espirituales. y a los Libros revelados a los Enviados. Son criaturas de luz. La Revelación nos viene de Allah.. Descenso: es Allah el que toma la iniciativa y se allega a nosotros. imbrincándolo todo.. Tenemos.. es decir. inmateriales. Revelación también se dice en árabe Nuçûl. ver en Allah la fuerza que lo realiza todo. Allah está más allá. y la espiritualidad se convierte entonces en moralidad.. hay una disimilitud tan radical.. y ésta implica un proceso que nos indica un camino de retorno al origen. Negar su existencia es declarar imposible el saboreo de lo trascendente. y el Corán los enuncia todos.Abrimos nuestros corazones a los Malâika y a los Profetas. los Malâika. que es necesario un espacio intermedio. Otro modo de explicarlo: los fenómenos que vemos son resultado de causas (asbâb). tal como enseña el Libro. Es legítimo atribuir las cosas a sus orígenes inmediatos. sus enseñanzas se tornan dogmas y se les defiende con instituciones eclesiales. pues. Podemos situarnos en cualquiera de esos campos. Es posible el proceso inverso.. y todos son reales y válidos. o bien descubrir sus resonancias íntimas. quien ha sido capaz de profundizar en el prodigio de su propia existencia y ha descubierto que tiene dimensiones mucho más amplias que las que perciben el común de la gente. leyes físicas con un transfondo interior que a su vez nos remite al Uno-Único. el Ascenso (Taraqqî) que nos hace trascender la inmediatez y alcanzar las alturas desde las que se ha desencadenado todo. Cuando alguien se purifica entra en el universo del Malakût e intima con sus habitantes. Toda senda verdadera hacia Allah y la armonía y la reconciliación con la Verdad se basa en la Revelación (Wahy). o. ligeras. Ese espacio es el Malakût.. Rigen desde dentro la creación entera pero sin manifestar su presencia más que a quien se ha depurado de ataduras. las experiencias proféticas. y con ella regresamos a Él. Quien se desapega del mundo inmediato. Ahora bien. el universo de las luces interiores.. la Ley del Islam.. está destinada a ordenar la vida en el mundo de las causas aparentes: es el espacio en el que el ser humano es un individuo autónomo con plena conciencia de sí mismo y responsable de sus actos.. con el acceso a ellos aún no se llegado a la Unidad. accede a ese universo diáfano cuyo umbral es prefigurado por el mundo de lo onírico. que a su vez tienen como única causa a Allah Uno-Único. y no pertenecen al mundo físico de los hombres sino al espacio configurador de lo material. y la Sharî‘a le ha sido dada para iluminar su mundo. los acontecimientos espirituales. aladas. Se llama Malâika (Ángeles) a los habitantes de ese mundo central donde tienen lugar las visiones. quien se espiritualiza. La Sharî‘a.

y es rasûl cuando legisla. y todos ellos dan fe del Uno-Único. etc. su Ángel que lo vertebra y es su guía. barro cocido al fuego al que Allah transmitió el aire de la vida. El profeta es nabí cuando educa. Es el Ángel más cercano a Allah y es el transmisor de la Revelación. soplando en él el espíritu). la firmeza de las montañas. tiene su Ángel. Son incensables. y también tiene los que registran en la Memoria de la Existencia cada uno de sus actos. Habitan ese mundo intermedio y son el origen de la locura. el mensajero. los movimientos de los aires. Gabriel. y destruyen finalmente al ser humano. comprometidos. el orgullo. los musulmanes estamos obligados a seguir específicamente al último de los profetas. Pero los Malâika inspiran siempre lo mejor. Todo rasûl es nabí pero no todo nabí es rasûl. su motor interior.s. La Revelación consiste en que Allah ordena a Yibrîl transmitir su palabra a un hombre. Los ÿinn están dotados de inteligencia y voluntad. los agentes más próximos a la Verdad Intangible. su rostro espiritual. gobiernan desde el corazón de las realidades los movimientos de los planetas. los guardianes de su Fuego. el oleaje de los mares.a. y son los encargados de administrar la Ira de Allah. el egoísmo. pero ya se ha dado un paso importante en su dirección. por sus carácteristicas espirituales. quedando nosotros. y los musulmanes estamos obligados a aceptarlos a todos en conjunto.de todos los mundos. Los Malâika. que . y son el principio del desorden en el universo: no tienen nada que ver con los Malâika. Entre los ÿinn los hay que son neutros. pero otros son terribles. Cada hombre tiene un compañero protector. y así hasta el infinito. cada cosa que se produce. Pero también en ese mundo interior existen tinieblas: los genios (ÿinn). inhabilitados para cualquier rebeldía. como dice el Corán-. También los hay inflexibles -los “de rostro severo”. Son de luz. el Espíritu Puro (Rûh al-Quds). Además. la magia. las experiencias espirituales falsas. los Malâika están más cerca de ese origen. es decir. que los cristianos han acabado confundiendo y lo han divinizado llamándole ‘Espíritu Santo’. criaturas nobles enaltecidas por Allah. Por su naturaleza. Son. poseen intelecto pero no voluntad: cumplen inmediatamente lo que Allah les ordena. Aceptamos y respetamos a todos los profetas. que por lo general son los mismos de la tradición semita. Toda nación ha tenido sus profetas. y cada cosa que vemos en la existencia. resultados del fuego y del humo de la explosión de la que surgió la existencia (mientras que los seres humanos están hechos de arcilla: tierra y agua. y que sirven de modelos para dramatizar los contenidos y exigencias de la Unidad de Allah. los que son origen de la soberbia. por ello. Muhammad (s. y a la cabeza de ellos está Yibrîl.): no sólo lo aceptamos sino que es el único del que hay constancia de sus enseñanzas. y además por sus nombres a los que aparecen en el Corán. Los Malâika son puros. a cuya cabeza está Shaitân (también llamado Iblîs): de ahí que se empleen los plurales shayâtîn y abâlisa para los peores ÿinn.

a. que ha expresado su Voluntad con la Revelación. y confirmen todo lo que él dijo e informó. identificamos Islâm e Îmân. denunciada y condenada. pero sus enseñanzas se han perdido o han sido distorsionadas. Es múslim-mûmin el que acepta nuestra misma dirección (Qibla). Quien reconoce en ella el oriente para sus recogimientos se está . Es Allah el que juzga la sinceridad del Islâm y el Îmân de una persona. opiniones e interpolaciones. El Islâm es rendición incondicionada a Allah. Lo contrario sería intentar sustituir a Allah. despejados de interpretaciones. Cualquier otra consideración es introducir la discordia. aunque en su esencia designan dimensiones distintas y complementarias.transmitieron sin duda fidelignamente lo que les fue dictado (los Libros Revelados. Y no hay nada más alejado del Islam que la instauración de cualquier tipo de inquisición. A quienes declaren estar orientados hacia Allah Uno-Único. Para nosotros el múslim siempre es mûmin.en nuestra misma dirección (Qibla). y el Îmân es cosa del corazón. al-Kútub al-Munáççala). A efectos prácticos. El Islâm atañe al cuerpo. que deje a Allah lo que sólo Él puede medir.) dijo: “Signo de la belleza del Islam de una persona es que deje lo que no le incumbe”. y le damos el nombre genérico de Islam. Muhammad (s. y remitimos a Allah el juicio sobre la sinceridad de cada cual. lo cohesionador. mientras reconozcan lo que nos ha traido el Mensajero. los expertos que han dedicado sus vidas a recoger y estudiar las enseñanzas del Corán y la Sunna bajo cualquiera de sus aspectos) se han esforzado por transmitir lo innegable del Islam.. Por ello es importante atenerse a la ‘literalidad’ de la Revelación como expresión de lo común: es el único terreno sólido. que son sinceros. Para ello han procurado comunicarnos la letra del mensaje coránico y la Sunna del Profeta. para que no nos suceda como a las naciones que ya no pueden distinguir lo original de lo añadido por generaciones posteriores.s. Toda inclinación en ese sentido debe ser rechazada. De ahí que los ulemas del Islam (los ‘ulamâ. wa nusammî áhla qiblatinâ muslimîna mûminîn* mâ dâmû bimâ ÿâa bihi n-nabíu mu‘tarifîn* wa lahu bi-kúlli mâ qâlahu wa ájbara musaddiqîn* Y llamamos musulmanes mûminîn a las gentes de nuestra orientación. como base para el acuerdo sobre el que erigir entre todos el edificio del Islam. Nuestro criterio es que coincida -aunque sólo sea formalmente.en la Ka‘ba (la Kaaba. en Meca). El Îmân es estar abierto sinceramente a Allah. las sospechas y el juicio sobre las intenciones. no nosotros.. En Muhammad sabemos que los tenemos a todos ellos. debemos considerarlos musulmanes (muslimîn) y aceptar sin reparos que tienen Îmân (que son mûminîn). es decir. que adquiere forma material -para servir de referencia. Con ellos construimos nuestra comunidad (ÿamâ‘a) y nuestra nación (umma).

Mientras afirme la autenticidad de lo que enseñó el Profeta (s. especulación. que es en lo que se incurre cuando se toma a Allah y al Dîn como motivos para ejercitar nuestra .exige ese Ádab con el que ponemos cada cosa en su sitio. No titubeamos sobre la Senda de Allah. wa lâ najûdu fî llâh* wa lâ numârî fî dîni llâh* No polemizamos en torno a Allah. no lo abordamos con frivolidad. Esta cuestión será precisada en los párrafos que vienen a continuación. y como tal debemos aceptarlo. cortedades ni ilusiones juzguen lo que nos ha sido dado como el mayor de los obsequios. Calibrar las dimensiones de Allah y del Dîn -es decir. El Ádab. A esto se le llama rigor y coincidencia con la naturaleza primordial del ser humano (la fitra) que es acción.. es decir. todo lo cual puede tener justificaciones más o menos admisibles o inadmisibles.. no forcejeamos de ninguna manera con él.es todo reconocedor del Profeta (mu‘tarif bin-nabí) y confirmador de su autenticidad (musáddiq). el Islam como Senda sobre la que nos orientamos hacia Allah. sino amoldarnos a esa inmensidad y crecer nosotros en lo desmesurado. no convertimos a Allah en tema para discusiones. devenir. no nos permitimos abarcar lo inabarcable ni enjuiciarlo según nuestros criterios. polémicas. Ante Allah y sobre su Dîn debemos revestirnos de Ádab. El Ádab. la cortesía. Y nada más. de cortesía.a. desenvolvimiento. Musulmán (múslim) -y por tanto mûmin. Sólo de esta manera evitamos la discordia. que nos impide fantasear con Allah y con el Dîn. es decir. y dejamos a Allah el ámbito del secreto.declarando múslim-mûmin. es musulmán y tiene nuestros mismos derechos y obligaciones”. que es donde sólo Él impera.s. es múslim-mûmin (que puede estar equivocado en sus interpretaciones u opiniones. ni es una excusa para demostrar conocimientos ni formular acertijos. sino que lo seguimos en la medida de nuestras posibilidades con las fuerzas y la resolución que nos han sido dadas. pero no excluyentes).s. La falta de Ádab. la Senda por la que nos guiamos. negando esa condición a quien no cumpla con esto. para no caer en la ingratitud ni en la falta de respeto que nos desvíen del camino. y no laberinto. no lo acomodamos a nuestras circunstancias falseándolo.). es reconocer las dimensiones gigantescas de la cuestión y no permitir que nuestras estrecheces. no titubeamos.a. o ser incoherente en sus acciones.) dijo: “Quien haga el Salât como nosotros lo hacemos y coma de nuestra comida. Sólo se excluye a una persona del Islam si niega al Profeta y sus enseñanzas. el Islam. con una declaración formal contraria a la que lo hizo ser aceptado como musulmán. atolladero. es el aldabonazo con el que llamamos a las puertas de lo eterno. Es decir. El Profeta (s. Y en el Dîn de Allah.

. Esta es la actitud y el consenso de la Comunidad de los Musulmanes (la ÿama‘a). que es escaseces y distorsiones de la Verdad. Es el Discurso de Allah. El Corán es la Revelación que transmitió el Espíritu Fiel (ar-Rûh al-Amîn). Quien es esponjoso ante el Libro.. AL-‘AQÎDA AT-TAHÂWÍA (6) wa lâ nuÿâdilu fî l-qur-âni wa náshhadu ánnahu kalâmu rábbi l-‘âlamîn* náçala bihi r-rûhu l-amîn* fa-‘államahu sáyida l-mursalîn* Muhámmadan sállà llâhu ‘aláihi wa sállam* wa huwa kalâmu llâhi ta‘âlà* lâ yusâwîhi shái-un min kalâmi l-majlûqîn* wa lâ naqûlu bi-jáqihi wa lâ nujâlifu ÿamâ‘ata l-muslimîn* No polemizamos en torno al Corán. No es igual a ningún discurso humano. que es la Palabra o Discurso (Kalâm) del Señor de los Mundos (Rabb al-‘Âlamîn): es el gran regalo que sirve de escala. y no lo iguala ningún discurso de las criaturas. para enfocarlo a Él. Es. no tiene la misma fuente que las palabras que usamos. Al igual que no se ofrece a debate temas como Allah y su Senda. los dotados de sensibilidad espiritual. un instrumento para el retorno hacia Allah. sino algo especial cuyos orígenes escapan al entendimiento. a una decisión íntima y vital. no está a ese nivel. Allah ha dicho: “He revelado el Corán: quien quiera que se abra a él. wa lâ nukáffiru áhadan min áhli l-qíblati bi-dzánbin mâ lam yástahillah* wa lâ naqûlu lâ yadúrru ma‘a l-îmâni dzánbun li-man ‘ámilah* No excluimos del Islam a nadie de la Gente de la Qibla por la comisión de una falta mientras no la declare lícita. la nación de los mûminîn. pues... Muhammad.s. quien se aparta queda sumido en las tinieblas de su mediocridad y se condena a su propia escasez. Yibrîl. Si todo lo humano es opinable.a. y quien quiera que lo rechace”. ni contradecimos a la comunidad de los musulmanes. al que Allah bendiga y salude. tiene sus orígenes en lo eterno. lo que viene de lo hondo no lo es porque responde a otros mecanismos. ni decimos que con el Îmân es inofensivo un delito para quien lo cometa. No decimos que haya sido creado. tiene otros criterios para los que no tenemos recursos intelectuales.. y damos fe de que es la Palabra del Señor de los Mundos.arrogancia. es decir. No ha sido dado a la discusión sino a la acción del ser humano. a Muhammad (s. lo mismo sucede con el Corán (al-Qur-ân). éste le comunica la grandeza de su cosmovisión y lo despeja en la inmensidad de Allah. El Espíritu Fiel descendió trayéndolo y lo enseñó al señor de los enviados. es cerrar esas puertas y limitarnos a lo que ya tenemos.): no es algo que a él se le ocurriera. siendo entonces discutible por estar al mismo nivel que todo lo humano.

siendo considerado por ello como kâfir (nomusulmán). Sólo una declaración contraria haría que fuera excluido del Islam. Los musulmanes no son un pueblo elegido (de lo que resultaría que ser miembro de él garantiza la salvación) ni Muhammad fue un redentor (de lo que resultaría que creer en él garantiza la salvación). Pero ni tan siquiera esto nos garantiza nada. toda transgresión de la ‘Ley del Islam (Sharî‘a)’. es decir. Pedimos que sean perdonados los que de ellos hayan obrado algún mal. a la misericordia y a la abundancia de Allah (la Rahma). wa narÿû lil-múhsinîna min al-mûminîna an yá‘fua ‘ánhum wa yúdjilahumu l-ÿánnata bi-ráhmatih* wa lâ nâ-manu ‘aláihim* wa lâ náshhadu láhum bil-ÿánna* na nastágfiru li-misîihim* wa najâfu ‘aláihim* wa lâ nuqánnituhum* Esperamos para los mejores entre los mûminîn que (Allah) les disculpe y los introduzca en el Jardín en un acto de su misericordia. Ya hemos aludido a la gravedad de esta cuestión. Esto lo diferencia del judaísmo y del cristianismo. ni damos fe de que su destino vaya a ser el Jardín. el olvido o la imposición. si el autor de la falta considera que ésta es lícita (halâl) es como si rechazara el Islam y desmintiera al Mensajero. mientras no llegue a ser escandalosa. Pero tampoco es consecuente la postura opuesta a los jawâriÿ. La acción incoherente con el Islam (el dzanb). el no-musulmán. esa fe incluso aleja del Islam. Como se verá a continuación. en el Islam se considera que esa seguridad (amn) es destructiva porque mata la inquietud que hace avanzar al ser humano. La pertenencia al Islam es declarar una intención y seguir un camino hacia Allah que exige de empeño y esfuerzo. También hemos definido quién es musulmán: es el que declara auténtico al Profeta y se orienta en su dirección. No tenemos ninguna seguridad al respecto. y Allah nos ha prometido en el Corán tener eso en cuenta.. El Jardín con el que recompensa a los suyos es un acto de su generosidad. Esta es la postura intermedia que se considera justa. Pero todo estriba en la sinceridad. la ignorancia. El esfuerzo es importante porque hace consistente y seria esa intención. que consideran irrelevante cualquier dzanb siempre que la persona esté dotada de sensibilidad espiritual (Îmân). Con esto pretendían justificar la injusticia que podían cometer algunos musulmanes. porque no podemos imponer nada a Allah. Al contrario. pero no desesperamos. Sin embargo. Tememos por ellos. El dzanb es perjudicial para el mûmin lo mismo que el cumplimiento con el Islam no le sirve de nada al kâfir. puede ser justificada por el error.El Takfîr consiste en acusar a un musulmán de haber dejado de serlo.. Esto es muy diferente a considerar no-musulmán al que cometa toda falta grave (como hacían los jawâriÿ). por lo que la profundidad de nuestros actos y la de nuestros semejantes sólo puede juzgarla el que conoce . Con esto podemos redefinir el Islam como el deseo de exponerse a la bondad. la de los murÿíes.

no dejando nunca de exponernos al Favor de Allah (el Fadl).quienes se despiertan en el seno de la noche y se prosternan y se yerguen ante Allah. por su parte. sino poner un mayor empeño. De ello se deduce que nada nos garantiza librarnos de la Ira pero tampoco debemos desesperar. siendo signos de ignorancia que impiden un avance continuado. y también dice de ellos: “Despegan sus costados de los lechos e invocan a su Señor con miedo y con esperanza”. es decir. Con esto se vuelve al principio... su poder en el que nada influye. por temor a su Ira y con esperanza en su misericordia”. El camino verdadero (sabîl al-haqq) está en medio. y es el de las Gentes de la Orientación (ahl al-qibla). que se consideran salvados) y la desesperación nos hundiría (como ha sucedido con los fatalistas y los agnósticos. la ambición.arruina espiritualmente a los hombres. que todo depende de Allah y estamos a su merced. y espera que sean iluminadas por Allah. Y el . Esta es la tensión que permite avanzar al musulmán. por lo que no podemos beatificar ni santificar a nadie. y opone la esperanza (raÿâ) a la desesperación. que es capaz de intensificar lo mejor. Sabemos por Él que la intención noble acierta. desarrolla un miedo (jáuf) a Allah que lo aleje de lo que Allah no ama. que han caido en la desidia espiritual). que reside en su Libertad. nace de constatar que Él es fuente de vida y plenitud. Porque la inseguridad de la que hemos hablado no es una puerta hacia la desesperación. El Camino de la Verdad está entre ambos extremos para la Gente de la Orientación. Señor de los Mundos. El musulmán opone la inseguridad a la seguridad. La seguridad nos haría arrogantes (como ha sucedido con los judíos y los cristianos. nos alejarían de lo que posibilita y que es el conocimiento de la verdadera magnitud de Allah y la acción en el seno de la vida en ebullición. en su Realidad misma.. sin acciones. y emprender el camino del esmero y la lucha.todos los secretos. Todo en el Islam es un acto de confianza: cada musulmán tiene su propia conciencia. y ambos son juicios sobre Allah a los que no tenemos derecho. El terror ante Allah deriva de conocer su grandeza. No podemos decidir por Allah: no sabemos a ciencia cierta a quien ha aceptado y a quien ha rechazado. wa l-ámnu wa l-iyâsu yanqulâni ‘an míllati l-islâm* wa sabîlu l-haqqi bainahumâ li-áhli l-qíbla* La seguridad y la desesperación sacan fuera de la corriente del Islam.. no paralizándolo en ningún momento. sus certezas. a dejar atrás el sueño de la ignorancia y la pereza. La seguridad (amn) y la desesperación (iyâs) nos sacarían fuera de la corriente espiritual del Islam (la milla). los musulmanes. que tiene como estímulos el miedo y la esperanza. El Corán elogia a “. y ése es únicamente Allah. en su Elección. haciéndole tener en cuenta su realidad y la de su Señor. que prefiere lo bueno. El Corán nos invita a despertar. de modo que encuentra en el cumplimiento de lo que Allah quiere una puerta hacia la satisfacción de su Señor. La esperanza sin miedo -es decir.

ahora bien estas definiciones son demasiado generales y atañen a un mundo interior que es personal e intransferible. que en sí es algo que Allah activa en algunos.. por lo que la mayoría de los que definen el Islam añaden a las expresiones al-iqrâr bil-lisân (la afirmación de la lengua) y at-tasdîq bil-ÿanân (la confirmación del corazón) la de al-‘ámal bil-arkân (la acción física). Sólo excluye del Islam la negación (ÿuhûd) de lo anterior: es kâfir el que está al margen de esa definición de exigencias mínimas. La diferencia de grado entre ellos se establece según el temor y la conciencia.. En el Islam se considera que forma parte de la nación de los musulmanes todo el que hace un acto de afirmación (iqrâr) para la que utiliza el instrumento con el que nos entendemos: la lengua (lisân). Para la carencia de Îmân existe la palabra Kufr. negación de la inmensidad de Allah. wa ÿamî‘u mâ sáhha ‘an rasûli llâhi sallà llâhu ‘aláihi wa sállama kúlluhu haqq* wa l-îmânu wâhid* wa áhluhu fî áslihi sawâ* wa ttafâdulu báinahum bil-jáshiati wa t-tuqà* wa mujâlafati l-hawà* wa mulâçamati l-aulà* Todo cuanto se ha autentificado que el Profeta de Allah ha dicho es verdad.conocimiento de la grandeza de Allah. wa lâ yájruÿu l-‘ábdu min al-îmâni illâ bi-ÿuhûdi mâ ádjalahu fîh* wa lîmânu huwa l-iqrâru bil-lisân* wa t-tasdîqu bil-ÿanân* El hombre no sale del Îmân más que negando lo que le ha introducido en él. Con esta definición evitamos investigar en las intenciones y nos dedicamos a lo que debe ser. que causa terror. rechazo. Se llama mûmin al que posee esta noble cualidad. es alguien en quien ha muerto esa sensibilidad. si el corazón (ÿanân) confirma a Allah (tasdîq). por lo que es necesaria otra definición más práctica que nos sirva para reconocernos entre nosotros y posibilitar la creación de una comunidad entorno a esos principios. es decir. El Îmân es uno. cerrazón espiritual. Esto es completado por las acciones que emergen espontaneamente cuando el corazón es sincero. o. Y el Îmân es afirmación de la lengua y confirmación del corazón.. mejor dicho. El Îmân es sensibilidad espiritual y apertura de corazón hacia Allah. Ésta es la esencia de estos asuntos. y kâfir es aquél al que ha sido negado ese obsequio que agiganta al ser humano.. es ignorancia que no relanza al ser humano. Y sus gentes son iguales en raíz. si lo siente y se sumerge en su significación. sin ambición de lo bueno que Él propicia. Esa proclamación formal (la shahâda o testimonio) es sincera si traduce lo que hay en el corazón. la contravención de la frivolidad y el aferramiento a lo principal. que es construir sobre la tierra el Islam suponiendo buena voluntad en los musulmanes mientras no se demuestre fehacientemente lo contrario. .

Si me pide algo se lo doy y si busca cobijo en mí lo resguardo. el Îmân consiste en la aceptación como verdadero (haqq) de todo lo que haya dicho un profeta (rasûl) auténtico. Éste también se le acerca. contrariarla.) dijo que Allah ha dicho: “Cuando alguien insiste en acercárseme con acciones voluntarias consigue que Yo le ame. la rendición a Allah. y. No tiene variantes.a. interdependencia. La palabra wali -amigo. es el Îmân en sí. y cuando amo a alguien soy el oído con el que oye. Cuando las palabras de alguno de ellos llegan a nosotros según una transmisión (naql) fiel y rigurosa.a. La definición segunda que vimos en el apartado anterior se identifica plenamente con la primera: la receptividad del corazón adquiere necesariamente cuerpo de Islam. agiganta su espíritu y se acerca a Allah. Por ello.” . El Corán dice: “Si auxiliáis a Allah. aliado. como valores con los que cada cual sabe de su cercanía a Allah. y es por tanto una gradación interior. Esa autentificación de las palabras y enseñanzas de un mensajero sólo se ha hecho con las del último de todos ellos: Muhammad (s. proximidad. Consiste en esponjosidad ante Allah y reacción a su orden. en plural awliyâ.En lo práctico. El Îmân (la sensibilidad y la apertura espiritual) es uno.. y el aferramiento (mulaçama) a lo primordial (aulà) que es la acción. relación estrecha. lealtad. todos los sinceros están comprometidos por él. Allah os auxiliará”. es decir. por lo tanto. La diferencia de grado (el tafâdul) no es en función de una jerarquía sino de la intensidad con la que se vive el Îmân. la contravención (mujâlafa) de la frivolidad (hawà). El Islam es la intención de estrechar vínculos con Allah. y no hay otro. le es fiel. es Allah el que ha despertado esa inquietud en el musulmán. si poseemos una inquietud espiritual real y seria.). en segundo lugar. nuestros corazones recogen ese saber sin reparos. wa l-mûminûna kúlluhum auliyâu r-rahmân* Y todos los muminîn son ‘íntimos’ del Misericordioso. En primer lugar. el ojo con el que ve. esa relación es mutua..s. es decir. y de la de walâ. la comunidad musulmana es igualitaria.todos los dotados de él. la mano con la que golpea y el pie con el que camina. En el Îmân -que es uno. íntimo. es alguien que abre su corazón.. lo ama e intima con Él. El Profeta (s. Por tanto.deriva de la noción de walâya (o wilâya) que significa amistad. son iguales: no hay gradación pues es simple esponjosidad ante Allah. sabemos por la Revelación que conforme alguien se aproxima a su Señor. que es signo de severidad y rigor. la conciencia de que Allah está presente y estamos ante Él en cada instante (taqwà o tuqà). El autor habla del temor a Allah (jáuf o jáshia). Por ello el Islam. los mûminîn. o de lo contrario es mera pretensión carente de rigor..s. todo mûmin es wali. y en él crecen puesto que les viene de Allah. Ahora bien.

Ahora bien. Al ofrecer la posibilidad de auxilarle. son awliyâ del Rahmân. Allah lo hace como expresión de su generosidad.. es de vital importancia. y el Corán es claro y contundente en ello: “Di: Alabanzas a Allah. Allah es Perfecto y Suficiente en Sí. de Allah en tanto que no deja a nadie al margen de Su Abundancia Infinita. La interrelación de Allah y el ser humano denota el crecimiento espiritual de éste último. En el Islam no hay diferenciación entre los musulmanes: todo el que sea estricto en su cumplimiento de lo que Allah ha enseñado se encuentra integrado en el Islam y cercano a Allah.. Por ello.. Con frecuencia. Allah y el mûmin son dos extremos vinculados entre sí por un nexo que es al que se llama walâya o wilâya. el hombre completa el Deseo de Allah -y no a Allah-. da a la palabra su verdadero significado. Allah establece un marco en el que se produce la Mutua Lealtad a la que llamamos walâya. del Misericordioso. Él no acepta un íntimo para que le refuerce. esa interrelación no añade nada a Allah. y la eminencia de su grado depende de su seriedad y de la . cada cuál según profundice en su aproximación a Allah. al hacer la aclaración que estamos comentando. Por un lado iguala a los musulmanes impidiendo la aparición de pretensiones y por otro señala la facilidad del acceso a Allah. La walâya no es el privilegio de unos pocos sino que se trata de la conclusión de un pacto que empieza a cumplirse cuando el ser humano afronta su Islam con rigor. El mejor entre los mûminîn -el más noble (ákram). El autor. No existe más que esa jerarquía sancionada por Allah y no por ninguna institución.. por tanto.es aquél que cumple con mayor seriedad lo que enseña el Corán. La vinculación con Allah crece en función del estrechamiento de esa relación pero no se crea una élite que se pueda traducir en una jerarquía. que no ha adoptado ningún hijo ni tiene asociado alguno en su Poder. el Leal. y Él lo protege y auxilia (en el mismo hadiz qudsi anterior Allah dice: “Quien declara enemistad a uno de mis awliyâ me declara la guerra Mí. Este punto. ni amigo frente a la humillación”. Todos los musulmanes son iguales y todos ellos.El mûmin responde por Allah y Allah responde por él: el musulmán obedece a Allah. el que respalda a su buscador... el término wali ha sido traducido por el de santo y el de walâya por santidad. pues nada puede someterlo ni humillarlo. es decir. Cuando se vincula a quien le obedece y se acerca a Él ejecutando su Deseo. y en este sentido el Corán dice que los mûminîn auxilian a Allah). Allah también recibe el Nombre de Wali: Él es el Amigo.”). no lo completa (en cualquier caso. que va alcanzando grados de profundidad que ni tan siquiera puede intuir el común de los hombres. da cumplimiento al Deseo de Allah expresado en la Revelación. wa ákramuhum ‘índa llâhi átwa‘uhum wa átaba‘uhum lil-qur-ân* El más noble de ellos ante Allah es el que observa y sigue el Corán con mayor rigor.. es decir.

valoración de Allah. dejando al hombre singular frente a su Señor Uno.. el paciente no es mejor que el generoso. En primer lugar está Allah: identificar a Allah es acabar con la idolatría en la que vive el ser humano (la reflexión en torno al Uno-Único hace desvanecerse el mundo de mentiras y sometimientos en el que existimos). De lo anterior también se deduce que no hay estados espirituales mejores que otros: todo se basa en la sinceridad de la intención y toda virtud conduce hasta Allah si en ella hay pureza.. y al Último Día y al Destino que. ni el sabio que enseña el Islam es mejor que el comerciante honesto. sus profetas. Toda la gente viene de Adán y Adán viene de la tierra”. Ello ha hecho que se les considere Pilares del Îmân (arkân al-îmân). ni el no-árabe es mejor que el árabe. o Mensajeros de luz mediadores entre Allah y los hombres). Cada uno de estos pilares es de una extraordinaria importancia. y de nada más. en su dulzor y en su amargura. Su única condición es la obediencia (tâ‘a) a Allah... ya sea bueno o malo). el Mensajero de Allah enunció estos temas como contenidos fundamentales del Îmân (la sensibilidad espiritual que abre el corazón a un rico mundo interior). los mensajeros humanos). ni el asceta es mejor el que cumple con los suyos y busca sustento para su familia. los profetas (rúsul. sus libros. el Día Último (al-Yáum al-Âjir. Es así porque Islâm significa claudicación ante Allah. sus ángeles. Estos pilares (arkân) son cimientos sobre los que se alza el Islam. a los libros revelados (kútub). La ausencia de sacerdocio y estamentos espirituales es lo coherente con el principio básico del Islam. wa l-îmânu huwa l-îmânu billâhi wa malâikatihi wa kútubihi wa rúsulihi wa l-yáumi l-âjiri wa l-qádari jáirihi wa shárrihi wa húlwihi wa múrrihi min allâhi ta‘âlà* El Îmân es apertura hacia Allah. el Islam y la acción del musulmán resultan de la claridad y vivencia de estas cuestiones.. En cierta ocasión. Es más. que es la Fuerza Presente de Allah. ni el blanco es mejor que el negro ni el negro es mejor que el blanco. Y así. y el Destino (Qádar. con toda su atemporalidad. ni el valeroso es mejor que el meticuloso en la prácticas espirituales. viene de Allah. y no ante ningún otro. salvo por el temor a Allah: el más noble es el que más teme a Allah. El Îmân es una facultad propia del corazón con la que se abre a Allah. el reencuentro con Allah en la eternidad de su universo llamado al-Âjira). en cada acotecimiento. que es el Tawhîd. la búsqueda de Allah. que es el Fin del Mundo y lo que sigue a la muerte. y esa peregrinación es reunificadora.. en su bien y en su mal. Lo anterior está claro en el Corán: “El más noble entre vosotros es el que tiene a Allah más presente” Y el Mensajero dijo: “El árabe no es superior al noárabe. a los ángeles (los Malâika. del UnoÚnico. Los Malâika hacen referencia al .

Los musulmanes aceptamos a todos los profetas y la integridad de sus enseñanzas. El Îmân es apertura a lo expuesto en el párrafo anterior. Los Kútub. cimentan el principio de la maestría. Ésta es su misión: la de ser reverberadores de ecos profundos y maestros sobre la senda que conduce hasta el Uno-Único. Y no diferenciamos entre los profetas. los Libros Revelados. Los Rúsul. Al transmitirnos el Mensajero (s. con lo que abrieron la puerta a los corazones asomándolos a un mundo incluido en ellos. enunciadores de esos temas. acatando así lo que les dicta el Corán: “Los kuffâr dicen: ‘Aceptamos a unos y rechazamos a otros’. Los profetas los invitan a adentrarse por los mundos que fundamentan la existencia... por último. es la clave para vivir en armonía con la existencia entera.a. Ellos son los camufladores de la verdad”. Los confirmamos en todo lo que han traido. wa áhlu l-kabâiri min úmmati muhámmadin sallà llâhu ‘aláihi wa sállama fî n-nâri lâ yujalladûn* idzâ mâtû wa hum muáhhidûn* wa in lam yakûnû tâibîn* bá‘da an laqû llâha ‘ârifîn* wa hum fî mashíatihi wa húkmih* in shâa gáfara láhum wa ‘afâ ánhum bi-fádlih* kamâ dzákara ‘áçça wa ÿálla fî kitâbih* wa yágfiru mâ dûna dzâlika liman yashâ* wa in shâa ‘ádzdzabahum fî n-nâri bi-‘ádlih* zúmma yújriÿuhum minhâ biráhmatih* wa shafâ‘ati sh-shâfi‘îna min áhli tâ‘atih* zúmma yúb‘izuhum ilà ÿánnatih* wa dzâlika bi-ánna llâha ta‘âlà tawallà áhla má‘rifatih* wa lam yáÿ‘alhum fî d-dâráini ka-áhli nákratih* al-ladzîna jâbû min hidâyatih* wa lam yanâlû min walâyatih* allâhumma yâ walía l-islâmi wa áhlih* zabbitnâ ‘alà l-islâmi hattà nalqâka bih* Las Gentes de las faltas graves dentro de la Nación de Muhammad entrarán en el Fuego sin permanecer en él eternamente si mueren como unitarios -aunque . es el sentido de nuestra existencia. el Destino. la forma de una aceptación en la intuición de una coincidencia profunda. y su primer paso es la aceptación de los profetas (rúsul). en primer lugar. como si quisieran seguir un camino intermedio. los Profetas.) este resumen puso en palabras claves las pretensiones del Islam. Es como si los mensajeros hicieran despertar al hombre del sueño en el que está sumido por la hipnosis a la que lo somete su cotidianidad más inmediata. que se encamina hacia el Uno-Único.s. exigen la aceptación de la unidad de la humanidad en su empresa espiritual. Y el Qádar. El Îmân adopta. Y todos los profetas han sido mensajeros de la misma Verdad. wa náhnu mûminûna bi-dzâlika kúllih* lâ nufárriqu báina áhadin min rúsulih* wa nusáddiquhum kúllahum ‘alà mâ ÿâu bih* Nosotros estamos abiertos a todo ello.mundo interior que el hombre descubre como resultado de su crecimiento espiritual: el Islam no es una moral sino una peregrinación transformadora por cielos eternos. el Último Día. y los musulmanes no hacen distingos entre ellos. El al-Yáum al-Âjir.

¡Allah! ¡Afíánzanos en el Islam hasta el momento en que nos encontremos contigo!. un tormento al que el Corán designa con lo que más puede espantar al ser humano: el Fuego (Nâr) que abrasa y consume por siempre jamás. pues el Fuego ha sido la elección vital de esos hombres. De acuerdo a este párrafo. y que implican que se le desconoce.no se retracten de sus acciones.. AL-‘AQÎDA AT-TAHÂWÍA (7) . y después los sacará de él con su Misericordia y por la intermediación de las gentes de su obediencia. la desidia. que se le ha olvidado. el rechazo. es cerrarse a esas posibilidades.mientras se reencuentren con Allah como reconocedores. y por ello las Gentes de las Faltas Graves (las Kabâir). la indiferencia. que nos entretiene y desvía impidiéndonos reconocer la fuente inagotable de lo que somos. ningún musulmán permanecerá tras la muerte eternamente en el Fuego (Nâr) de la Ira de Allah. manifiesta en la Revelación.. que se basa en varios pasajes del Corán y en muchos hadices del Mensajero (s. tiene en ella su meta. Por ello. Estarán expuestos a su Voluntad y a su Sentencia: si Él quiere les disculpará y tolerará como expresión de su Favor. y no una ley necesaria que deba acatar. el rescate de los suyos es expresión de su Favor (Fadl).a. exponerse a su bondad creadora.). dejarse penetrar por su Abundancia (Rahma). mientras que la permanencia en el Fuego de los que no son suyos expresa su Justicia (‘Adl). Conocer a Allah es abrirse a Él. La ignorancia. Lo que condena al ser humano es la ignorancia y el olvido: ésta el el pozo sin fondo al que se llama ÿahánnam. en el Universo Infinito al que pasamos con la muerte y el desvanecimiento del mundo actual. los que han desesperado de ser guiados y no han trabado el pacto de mutua lealtad con Él. que no se conoce su Poder y su Fuerza.. que se agota con la existencia dejando un vacío en el que no hay consuelo sino dolor en la eternidad que nos cimenta. el Conocimiento. El musulmán que ha mezclado conocimiento e ignorancia pasará por ese filtro.. y después los enviará a su Jardín. Lo dicho es una elección de Allah. y que es privación y frustración en al-Âjira. que son todas las acciones contrarias al Deseo de Allah. Ello porque Allah se ha hecho cargo de las gentes que le conocen y no los trata en las Dos Moradas como hace con las gentes que lo desconocen. O si lo desea los atormentará en el Fuego como manifestación de su Justicia. a menos que Allah lo rescate. limitarse a la escasez en la que se vive. Lo que lo rescata de ese terrible destino es la Má‘rifa. el Kufr. Toda ignorancia está destinada a esa Ira. están destinados al Fuego.s. tal como Allah ha mencionado en su Libro: “Él perdona lo que no sea la idolatría a quien quiere”.

wa narà s-salâta jálfa kúlli bárrin wa fâÿirin min áhli l-qíbla* wa ‘alà man mâta mínhum* Afirmamos la validez del Salât detrás del justo y el libertino que sean de las Gentes de la Qibla. Es decir. como modelo a seguir... Esperar que todos sus miembros sean perfectos o respondan a un mismo modelo y tengan la misma motivación y fuerza es un elemento disgragador que no sirve al principio más que para crear inquisiciones y cerrazones y conduce finalmente a la ruptura y a la dispersión.. Declarar que un musulmán será objeto de la Misericordia de Allah (su Rahma. De este modo se evita el que los criterios personales imposibiliten la realización del Salât en comunidad. Sólo puede ser juzgado por sus actos en el caso de que sean escandalosos o perjudiciales. que es un fin en sí mismo que está por encima de las discusiones en torno a la conveniencia de una persona u otra para dirigir ese acto capital. ÿanna) . sin que esa mala dirección anule la validez del que la siga. Nadie. puede realizarse bajo la dirección de cualquiera. la simple pronunciación de la Shahâda obliga a la comunidad a aceptar como uno más al que realice ese acto.. Por ello.. wa lâ núnçilu áhadan mínhum ÿánnatan wa lâ nâra* Y no declaramos que ninguno de ellos sea necesariamente de las gentes del Jardín o del Fuego. de intensa intimidad y que se establece cinco veces al día en todas las mezquitas. que sólo consiste en decir lâ ilâha illâ llâh muhámmadun rasûlullâh. Sólo pierde ese derecho el que haya renunciado al Islam con una declaración o actos tras los que no queden dudas sobre su condición de no-musulmán (kâfir). ya sea una persona justa (barr) o ya sea un libertino (fâÿir). mientras fuera musulmán y por tanto tenga ese derecho sobre sus hermanos. A partir de ahí el iniciado tiene las mismas obligaciones y derechos que los demás. la validez del Salât de cada uno no depende del que actúe como Imâm. Esto no quiere decir que no se intente que el Imâm sea el mejor de los presentes. así como la obligatoriedad de hacerlo por el que ha muerto de ellos. haya sido justo o libertino en su vida. pero sin convertir esta cuestión en algo que imposibilite el establecimiento de la comunidad. tiene derecho a emitir juicios sobre los musulmanes. por tanto. unos juicios que competen únicamente a Allah. Si hay algo destructor de una comunidad es la obsesión por la perfección. que es el acto de reconocimiento de Allah más importante. Del mismo modo no se debe dejar a nadie sin que tras su muerte se ruegue a Allah por él. sino de la intención del que lo realiza. el Salât. El Islam lo prohibe cuando autoriza a todo musulmán a aceptar como musulmán de su mismo rango a todo el que responde a unos mínimos muy fáciles. Por ello. y no se le pregunta ni se indaga por su intención ni por sus pensamientos. que se traduce en Jardín.

o de su Ira (Gádab, que se traducirá en Fuego, nâr) es querer sustituir a Allah, pero nadie comparte con Él ese poder, y con ello el que se atreviera a emitir esas sentencias se estaría asociando al Uno-Único que no admite socio alguno. Todo esto es de vital importancia en una comunidad que no acepta más autoridad que la de su Creador. Ahora bien, el Corán y el Mensajero (s.a.s.) ordenaron pensar bien de los musulmanes (husn az-zann). Confiar en que se han hecho merecedores de la exuberancia de Allah no es un error, máxime si es una opinión generalizada, pues los musulmanes se respaldan los unos a los otros, y a su vez son respaldados por Allah. No se debe censurar al que considera que otro musulmán es digno de su Señor. Pero esto no es institucionalizar ni imponer ningún tipo de santidad sino aprobar la buena voluntad en una sociedad de iguales que ansían acercarse a Allah y acceder a su bien. wa lâ náshhadu ‘aláihim bi-kúfrin wa lâ bi-shírkin wa lâ bi-nifâq* mâ lam yázhar mínhum sháiun min dzâlik* wa nádzaru sarâirahum ilà llâhi ta‘âlà* No certificamos contra ellos declarándolos no-musulmanes, idólatras o hipócritas -mientras no evidencien nada de ello-, y remitirmos sus conciencias a Allah... Se nos ha ordenado practicar el pensar bien de los musulmanes (el husn az-zann) y se nos ha prohibido el pensar mal de ellos (el sû az-zann). La perversidad o el libertinaje (el fuÿûr) no son juicios definitivos para excluir a nadie del Islam. No se puede acusar a la ligera a un musulmán de kâfir (rechazador de Allah), múshrik (idólatra) o munâfiq (hipócrita), a menos que esa persona lo declare o no deje lugar a duda alguna (mientras se pueda justificar su acto se preferirá disculparlo). Sólo las declaraciones formales y los actos escandalosos sirven de criterio, y no las intenciones o los pensamientos de esas personas, que forman parte de su mundo interior (la sarîra o conciencia) al que sólo tiene acceso Allah. wa lâ narà s-sáifa ‘alà áhadin min úmmati muhámmadin sallà llâhu ‘aláihi wa sállama illâ man wáÿaba ‘aláihi s-sáif Declaramos que no se debe alzar la espada sobre ningún miembro de la Nación de Muhammad, más que contra quien se haga merecedor de la espada... No se pueden lanzar acusaciones contra los musulmanes, y mucho menos hacerlos objeto de violencia alguna. Las acusaciones y la violencia son ataques contra alguien que, con el mero hecho de su Islam, ha entablado una relación de mutua lealtad con Allah (walâya). El que ataque a quien ha concluido ese pacto se expone a la Ira de Allah que protege al que ha intimado con Él. Por ello, esas acusaciones y violencias son peligrosas para el que las realiza, más allá de su carácter simplemente desintegrador de la comunidad.

No se puede acusar a ningún musulmán de kufr (rechazo a Allah), shirk (idolatría) o nifâq (hipocresía) a menos que esa persona lo declare o lo demuestre fehacientemente. En realidad, más que una acusación se trataría entonces de una constatación. De igual modo, no puede haber violencia contra un musulmán a menos que él mismo la ejerza contra alguien, haciéndose entonces merecedor de la espada (sáif). Los errores, confusiones y olvidos, si bien no excluyen del Islam, sí deben ser corregidos. wa lâ narà l-jurûÿa ‘alà aímmatinâ wa wulâta umûrinâ wa in ÿârû* wa lâ nad‘û ‘aláihim* wa lâ nánça‘u yádan min tâ‘atihim* wa narà tâ‘atahum min tâ‘ati llâhi ‘áçça wa ÿálla farîda* mâ lam yâmurû bi-má‘sia* wa nad‘û láhum bis-salâhi wa l-mu‘âfâ* No aprobamos ninguna rebeldía contra nuestros imames y los encargados de la autoridad entre nosotros, incluso si se desvían de lo sensato. No los maldecimos ni rechazamos obedecerles. Opinamos que obedecerles forma parte obligatoria de la obediencia debida a Allah mientras no ordene nada que constituya una rebeldía contra Allah. Y rogamos por ellos deseándoles rectitud y salud... El Corán dice: “¡Oh, vosotros, los que os habéis abierto a Allah! ¡Obedeced a Allah y obedeced a su Mensajero! ¡Y a los que tienen autoridad entre vosotros!”. Se llama imâmes (aimma, plural de imâm) a los que tienen autoridad moral sobre los musulmanes debido a su saber o a su rectitud, y se llama wulât alamr, encargados de la autoridad, a los que dirigen y administran la comunidad. Muchas veces, ambos términos se utilizan como sinónimos. La obediencia (tâ‘a) debida a los aimma y a los wulât al-amr está condicionada por la obediencia de éstos a Allah y a su Mensajero. Esa obediencia está justificada por el bien común. Dentro de este marco se ha discutido en el Islam sobre las exigencias que se deben hacer a los imames de la comunidad, y por lo dicho hasta aquí se debe hacer prevalecer el interés de la comunidad que está en la unión y en la paz. Quienes descalifican con ligereza a los musulmanes lo hacen con mayor severidad con los imames motivando contínuos levantamientos y rebeldías (llamados aquí jurûÿ, salida, es decir, abandono de la obediencia debida a ellos y que dará nombre a un grupo extremista, los jawâriÿ, que consideran anulada la obediendia al más mínimo fallo del Imâm). El autor de esta ‘Aqîda prefiere la moderación en todo, e incluso si un Imâm se desvía (desvío es ÿûr, término ambiguo que puede significar usurpación del poder, tiranía, arbitrariedad en la aplicación de la justicia, o simplemente situarse en los lindes de lo equitativo), debe ser tolerado en aras de mantener la unidad y la paz en la comunidad, siempre mientras se mantenga en unos límites aceptables que no impliquen una ruptura con algún principio básico del Islam, lo cual sería una rebelión (ma‘sía) contra Allah: en este caso no cabría duda y la destitución e incluso la lucha contra el Imâm serían obligatorias. El

autor apela simplemente a la prudencia e invita a no precipitarse en cuestiones que implican violencia. Mientras el Imâm cumpla con su cometido que es el de dar coherencia, paz y prosperidad a la comunidad, debe ser el objeto de las bendiciones de los musulmanes. En cualquier caso, crear mecanismos que impidan el ÿûr es muy recomendable y a lo largo de la historia del Islam se han ensayado numerosas fórmulas como la shurà, la asamblea de los musulmanes, intentando siempre lograr el consenso y equilibrar las orientaciones.

wa náttabi‘u s-súnnata wa l-ÿamâ‘a* wa náÿtanibu sh-shudzûdza wa ljilâfa wa l-furqa* Seguimos la Sunna y la Comunidad, y nos apartamos del personalismo, el ánimo de controversia y la separación... El autor apuesta aquí por la Sunna -la aplicación del Islam según el modelo de Muhammad (s.a.s.)-, base sólida para la constitución de una Comunidad (ÿamâ‘a). El Profeta es Imâm para todos los musulmanes, y su ejemplo (su Sunna) es un parámetro sobre el que hay consenso y goza de la aceptación unánime de los musulmanes, por lo que sirve para la constitución de una comunidad coherente. Por el contrario, los personalismos (llamados aquí shudzûdz, es decir, excentricidades, anomalías), el ánimo de polémica (jilâf) y el gusto por estar al margen de lo comunitario (furqa), no son cimientos sobre los que fundamentar un grupo humano. Por ello, la Sunna y el deseo de juntarse es lo que debe animar al sabio en su exposición del Islam, pues con ello consigue encontrar los elementos comunes que permiten la convivencia y el entendimiento. wa nuhibbu áhla l-‘ádli wa l-amâna* wa nákrahu áhla l-ÿûri wa l-jiyâna* Amamos a las gentes de la justicia y la honestidad, y detestamos a las gentes del desvío y la traición... Con esto, el autor somete el amor (hubb o mahabba) y la aversión (karâhía) a los juicios de Allah: Él prefiere la justicia (‘adl) y la honestidad (amâna) y odia la injusticia (ÿûr, el desvío de lo equitativo) y la traición (jiyâna). Amar lo que Allah ha declarado que ama y detestar lo que Él ha dicho que detesta es afianzarse en el rango de la absoluta sujeción a su Deseo (la ‘ubûdía). Así siente el que se sabe bajo el Señorío (rubûbía) de la Verdad que rige la existencia, y se mueve al son de sus ritmos. wa naqûlu allahu ‘á‘lam* fîmâ shtábaha ‘alainâ ‘ílmuh*

. Los sunníes entienden que nada respalda sus prejuicios: todos los musulmanes son testigos válidos mientras se den en ellos las condiciones que los hagan creíbles.. wa narà l-más-ha ‘alà l-juffáin* fî s-sáfari wa l-hádar* kamâ ÿâa fî lázar* Opinamos que pueden realizarse las abluciones sobre los calcetines.. Evita con ello asegurar algo sobre el Islam cuando en realidad lo desconoce y así no difunde como certeza lo que pudiera ser una simple opinión personal. etc. La tendencia shií a mitificar a las Gentes de la Casa no es compartida por la mayoría de los musulmanes que insisten en el igualitarismo que es esencial en el Islam si bien se reconoce la preeminencia de las Gentes de la Casa a causa de su lógica cercanía al Profeta. ya se trate de corrientes dentro del sunnismo como del shiismo. Allah sabe más.Y decimos: “Allah sabe más”.. Para ello se emplearon distintos criterios y surgieron varias escuelas (madzâhib). La frase allâhu á‘lam. ante lo que nos resulta confuso. los Ahl al-Báit no son más dignos de crédito que el resto de testigos de las acciones del Profeta. sociales. los resultados son bastante homogéneos. En este punto los ‘ulamâ. los expertos en en Islam son tajantes: mezclar lo que nos ha llegado con suposiciones o interpretaciones es un delito contra la comunidad. vestigios) casi exclusivamente por parte de los Sahâba. de acuerdo a como es referido en algunos vestigios. Es decir. En realidad se trata a un ejemplo que alude a la siguiente cuestión. wa l-háÿÿu wa l-ÿihâdu mâdiyâni ma‘a ûlî l-ámri min al-muslimîn* bárrihim wa fâÿirihim* ilà qiyâmi s-sâ‘a* lâ yúbtiluhumâ sháiun wa lâ yúnqiduhumâ* . por lo que los sunníes no dudan en admitir su testimonio mientras que los shiíes ponen reparos. es la del que se remite a Allah cuando se le pregunta por algo sobre lo que no tiene conocimiento. A pesar de ello. El Fiqh es el estudio de las fuentes del Islam (el Corán y la Sunna) con el propósito de entresacar de ellas el modo que tenía el Profeta de hacer las cosas -tanto en lo relacionado a prácticas espirituales como relaciones familiares. y la cuestión de las abluciones sobre los calcetines es una de las pocas en las que nos han llegado informaciones (ázar. tanto se esté de viaje como cuando no.-. mientras que para el común de los musulmanes fueron testigos suficientes todos sus Compañeros (los Sahâba). Sorprende esta interpolación que tiene que ver más con la regulación de las practicas islámicas (el Fiqh) que con una exposición de sus fundamentos (‘Aqîda). Con la nota anterior el autor se desmarca de un criterio infundado que emplean los shiíes: para estos últimos sólo tienen valor normativizador las tradiciones transmitidas por las Gentes de la Casa del Profeta (los Ahl al-Báit).

y la lucha (ÿihâd) porque el Islam sea cada vez más fuerte. El cumplimiento con las grandes obligaciones que impone el Islam está por encima de toda circunstancia. y protegiéndolo contra todo lo que Allah no haya decidido: son guardianes del hombre (hâfizîn). el Ángel de la Muerte. Hay tres dimensiones de lo real: el ÿabarût. de separar la vida (el rûh. que es otra cuestión que no afecta a la validez de la peregrinación o la lucha. Éstas son presencias positivas. y según otras fuentes hay dos más. Ya hemos dicho que los ángeles (los Malâika) son seres de luz que gobiernan la existencia siendo agentes de la Voluntad de Allah. Se trata de las distintas tensiones y conflictos que habitan en cada ser humano y su fijación en el Libro de la Eternidad. en el que sólo existe su verdad. el malakût.. Y así. El Málak al-Máut. pero también hay tinieblas.. el de . y con cada ser humano hay un ÿinn (un ser de fuego) que es su compañero coetáneo (qarîn).. de los que Allah ha hecho nuestros protectores. wa nûminu bi-málaki l-máut* al-muwákkali bi-qábdi arwâhi l-‘âlamîn* Y estamos abiertos al Ángel de la Muerte. wa nûminu bil-kirâmi l-kâtibîn* fa-ínna llâha qad ÿá‘alahum ‘alainâ hâfizîn* Y estamos abiertos a los Nobles Escribas. el espiritu que da vida) del cuerpo (llamado aquí ‘mundo’) y entregarla a los ángeles de la Misericordia o a los de la Ira.. y no debe condicionarse su realización a la existencia de un dirigente perfecto. hasta el fin del mundo. Según algunos hadices. ángel) que acompañan a cada ser humano registrando en un libro sus acciones. es el encargado (muwákkal) en el mundo de las causas interiores. Los que detentan la autoridad entre los musulmanes (wulât al-amr o ûlû l-amr) deben ser aceptados como organizadores y guías en esas empresas fundamentales al margen de su calidad como musulmanes.. son dos prescripciones que obligan a todo el que esté capacitado para llevarlas a cabo. están a nuestra derecha (anotando las buenas acciones. Nada los anula ni los invalida. de luz. la peregrinación (haÿÿ). las hasanât) y a nuestra izquierda (escribiendo las malas. ya sean justos o perversos. plural de málak. las sáyi-ât). el Universo Unitario de Allah. Los Nobles Escribas (al-Kirâm al-Kâtibîn) son Malâika (seres de luz. el Universo Interior e Intermedio. que acompañan al hombre desde su nacimiento. siguiendo nuestros pasos.. que consiste en establecer la gran asamblea de los musulmanes en Meca. el encargado de arrancar el espíritu del mundo. uno abriendo camino delante de nosotros y el otro detrás. más sujetas a la intención de cada cual que a su organización formal.La peregrinación y la lucha tienen validez junto a los detentores de autoridad entre los musulmanes.

La muerte no nos devuelve a la nada. la singularidad de cada persona. mientras permanece en el cuerpo: es Ammâra. Pacífico. sutil. tras el Fin del Mundo. el espíritu. wa bi‘adzâbi l-qábri liman kâna láhu áhla* wa suâli múnkarin wa nakîrin fî qábrihi ‘an rábbihi wa dînihi wa nabíyih* ‘alà mâ ÿâat bihi lajbâra ‘an rasûli llâhi sallà llâhu ‘aláihi wa sállama wa ‘ani s-sahâbati . sentir e identificarnos. Tiránico. y entonces Allah ‘recupera’ el espíritu que había depositado en ella. sentimientos. cuando se somete a las exigencias de la materialidad y nos aleja de Allah. Qiyâma). Una muerte es causada por leyes naturales en nuestro mundo. es un tema de difícil definición. Todo ello en espera del gran momento. Censurante. arwâh) a lo vivificante en tanto que hecho prodigioso. manteniendo en la ambiguedad lo que nos hace ser como somos. sinónimo de vida.. de sentidos. el aire que inspiramos. inteligencia. el Universo Físico de nuestra existencia material. es Lawwâma. el equilibrio de los elementos que nos consituyen. cuando es doblegado por el corazón. inclinaciones. A esa ‘esencia etérea’ que nos ilumina se le llama Nafs. Y todo está estrechamente vinculado entre sí. no nos libera de Allah. creado primero en un universo inmaterial que luego. que tienen un Ángel interior. ego. cuando Allah quiere. y el mulk.. junto a la humanidad entera. subyacente siempre en la razón material.nuestras experiencias espirituales. La muerte sucede cuando Allah ‘retira’ su orden de vivir a la criatura. Se llama Rûh (en plural. El Rûh. puesto que nada desviará nuestra atención: sentiremos su actuación con toda intensidad. Con esa extirpación de la vida entramos en el reino de la muerte. es Mutmaínna. El Rûh es la presencia de la orden de Allah haciéndonos vivir. Se le da el nombre de Ángel de la Muerte a la causa espiritual de la muerte. Represor. que es nuestra totalidad ante Allah-Soberano. completándose la existencia ante su Creador. El Corán dice del Rûh que ‘es cosa de Allah’. y hay autores que dicen que no se sabe nada a ciencia cierta acerca de lo que es el espíritu. desapegándolo del cuerpo aun cuando la separación nunca es total. y nos dota de movimiento. si bien es siempre Allah el auténtico Determinante de todo. se filtra en nosotros y fluye por el cuerpo. cuando el espíritu sea devuelto al cuerpo y comience la Resurrección (Ba‘z. donde Allah sigue fundamentándonos.. sometido al Uno-Único en el Universo de la Verdad Absoluta. cuando entra en conflicto con la razón y las convicciones trascendentes con las que queremos volver a Allah. Esa acción de Allah en nuestra muerte será para nosotros aún más rigurosa que la actual. Se le ha identificado con la sangre. el calor. Imperante.

. Él también dijo que todo el que afina su sensibilidad pasa a percibir estas realidades. dos Malâika a los que el Profeta llamó Múnkar y Nakîr. es una pesadilla para muchos.. y de sus Compañeros. la Recompensa y el Castigo. preguntando por el Señor. su Profeta (Nabí) y su Senda (Dîn). el Cálculo. el Mundo de los Espíritus. al Fuego o al Jardín Eternos.. y que nos han sido transmitidas por sus numerosos Compañeros (los Sahâba).) nos ha anunciado.a.. Esa experiencia. el hombre comienza un viaje en una vida intermedia a la que se llama Bárçaj. de aspecto severo y apariencia terrorífica. Tras la existencia en el Bárçaj.. Allah lo bendiga y salude. Todo esto lo sabemos por las noticias (ajbâr) autentificadas que nos han llegado de las enseñanzas del Profeta Sincero (s. Allah los satisfaga.s. Los que carecen de Îmân titubearán y ello los perderá ante esos seres. tras la Resurrección. La tumba se estrechará sobre quien Allah decida.dos personajes terribles. y preguntarán a cada hombre quién es su Señor (Rabb). en la pasividad frente al advenimiento de realidades interiores que se van apoderando del ser humano.). A esa pesadilla es a lo que se llama ‘adzâb al-qabr. La tumba será como un jardín o como un hoyo de fuego. un aledaño del Jardín (ÿanna). y que es la existencia en la ‘tumba’. Tras la muerte (máut). que los sumergirán en un terrible tormento hasta el Día de la Resurrección.s.. mientras que para otros será espaciosa y refrescante. sino posibles que el Infalible (s. wa nûminu bil-bá‘zi wa ÿaçâi l-a‘mâli yáuma l-qiyâma* wa l-‘árdi wa lhisâb* wa qirâati l-kitâb* wa z-zawâbi wa l-‘iqâb* wa s-sirâti wa lmîçân* Y sabemos de la Resurrección y la Retribución de los actos el Día del Restablecimiento.ridwâhu llâhi ‘aláihim* wa l-qábru ráudatun min riyâdi l-ÿánna* au húfratun min húfari n-nîrân* Y sabemos del tormento de la tumba para quien sea su merecedor. Para los mûminîn será una Ráuda. la Exposición. la Senda y el Profeta. es decir. que tiene mayor intensidad que las sensaciones físicas. siendo para ellos la tumba a partir de entonces un Agujero de Fuego (hûfra min nâr). el tormento de la tumba.a. el Sendero y la Balanza. la Lectura del Libro. En esa interioridad a la que se llama tumba (qabr) aparecerán -a la cabeza y a los pies del difunto. anunciado el paso futuro. Son cosas que la razón no puede deducir. se producirá la Resurrección (Ba‘z) para la Retribución definitiva (ÿaçâ) estableciéndose el . Todo ello según ha sido expresado en las noticias que nos han llegado desde el Mensajero de Allah. que escapan a los sentidos del común a causa de su apego al mundo material. y del interrogatorio de Múnkar y Nakîr en la tumba.

Él fue el Anunciador (Nabí) del Fin del Mundo y el comienzo. en el seno de la tumba. Se habla de dos Qiyâmas. Muhammad (s. la capacidad acogedora del corazón. El Corán abordó su postura con una lógica tajante.a. a partir de entonces. siendo hegemónico. que será terrible. La vida espiritual (el Rûh). pero ése es nuestro origen. Con esta cuestión selló la historia espiritual de la humanidad. La creación a partir de la nada es algo más difícil de aceptar por el entendimiento. Y es el destino de toda vida. expresada de un modo u otro. ni corrupción ni desgaste. Allah era reconocido por los árabes antes del Islam. Los profetas han venido para asegurarnos esto último. en el Bárçaj.juicio de Allah. pero Él escapa a la pobreza de nuestras reflexiones. La Resurrección. se adhiere al cuerpo y no lo abandona: se desapega de él con la muerte física a causa del predominio actual de lo material y cuando la carne se agota el espíritu se retira al Bárçaj.”. desde sus principios. es el fondo de sus mensajes. Al ser el Rûh la fuente de las percepciones y las sensaciones. no deja de repetirlo e invita a los hombres a prepararse para ese gran momento. El tema de la Resurrección tiene muchas derivaciones.. la Eternidad de Allah. pues su tendencia natural habrá sido corregida por la muerte.s. el espíritu -con toda su fuerza. con una receptividad infinitamente mayor a la del Îmân. Todos los pueblos imaginan un dios. para el hombre. la Sugrà o Menor. y el Corán. es todo aquello con lo que se identifica. en al-Âjira. No puede ser marginado en la Reunificación. .s.) fue el que habló con mayor radicalidad sobre esta cuestión. Con esta sencilla reflexión. no conociendo el cuerpo. el Corán anula las reticencias de los negadores: la Resurrección no es imposible. La muerte anula definitivamente la intensidad de lo físico. con el cuerpo: el ser humano es eso. en esta etapa última de la existencia humana todo será desproporcionado porque será el espíritu el que tome las iniciativas y el espíritu no es otra cosa que absoluta esponjosidad ante lo que nos viene de Allah. es en el que puso mayor énfasis el Profeta (s. Allah dice: “(El ser humano) me quiere imponer un modelo y se olvida de su origen: ¿quién puede revivir los huesos cuando han sido pulverizados? Respóndeles: ‘Los revivirá el que los formó al principio’. El que progresa espiritualmente la precipita a lo largo de su experiencia..retorna al cuerpo exhausto. en la Resurrección Mayor. por tanto.): es su gran anuncio (nába).. La Resurrección es. y si Allah la afirma se convierte en obligada. pero rechazaban la posibilidad de la resurrección de los muertos. de uno nuevo (al-Âjira).) aceptaban con facilidad la idea de una Verdad Suprema. Los contemporáneos de Muhammad (s. y. Todo volverá a ponerse en pie ante su Creador (Qiyâma).. y la Kubrà o Mayor.s.a. Quien ha podido hacer nuestros huesos a partir de nada puede reconstruirlos cuando son polvo. anterior a cada ser humano. El razonamiento humano contra esa posibilidad es un intento por imponer a Allah un modo de actuar según la rutina a la que estamos acostumbrados. Pero el tema es irrelevante si no se vuelve a Él. la Resurrección. El tema del Ba‘z.a.

pues es Él el que da hechura a nuestra realidad y nuestra realidad no es condición para Él. Y Allah determinará el destino de cada criatura en su Misericordia (Rahma) o en su Ira (Gádab). un puente tendido sobre el Fuego de Allah. El Corán afirma que Allah reconstruirá hasta las huellas dactilares de cada ser humano. con los horizontes escasos en los que nos movemos.. completamente a su merced -al igual que nuestra existencia actual. La Resurrección es una promesa (wa‘d) que encierra una grave amenaza (wa‘îd): en ella hay una advertencia cuyo objetivo es estimular al hombre. Todo esto exige una exposición mucho más detallada. obligarle a ponerse en marcha. y por tanto esa experiencia del Poder. materializados para el cuerpo bajo la forma de Jardín (ÿanna) o Fuego (nâr). . que es nuestra raíz misma.que carecen de solidez y nada tienen que ver con lo prodigioso. El ser humano atravesará entonces un camino (sirât). de luz. Con el tema de la Resurrección Allah nos desborda..sólo nos queda que Él nos dé mayores detalles. y nos anuncia desmesuras que sólo el corazón aprecia en su magnitud. en el que caerán todos los condenados a él y sólo lo superarán aquellos a los que Allah ha elegido para su Jardín. Gracias a los contenidos de esas Revelaciones podemos romper con nuestra pereza mental. no de lo que para nosotros sea admisible. Esa congregación (el hashr) precederá a la exposición (el ‘ard): los hombres se presentarán ese tórrido Día ante su señor y todo dará testimonio a favor de ellos o en su contra. AL-‘AQÎDA AT-TAHÂWÍA (8) Las Revelaciones han tenido como objetivo advertir al hombre: son Misericordia (Rahma) de Allah. que la verdad está más allá de lo que podemos controlar.ante el Trono de Allah. Una vez asentado en el entendimiento que nuestro destino tras la muerte está definitivamente en manos de Allah. a crecer espiritualmente. pero no es éste su lugar. en las que lo habrán anotado todo los Nobles Escribas.. que necesitamos de Allah en cada instante. Se trata de la recompensa (zawâb) o el castigo (‘iqâb). Se le exigirán cuentas (hisâb) y se le leerán las páginas del Libro (Kitâb) de sus vidas. que la vida sigue un ritmo que no podemos abarcar. ante su Majestad evidenciada entonces en ese mundo indefinible. Y la Revelación nos enseña que los seres humanos se congregaran -con todo lo que compone su ser. Todo depende de lo que Allah quiera. pero sin velos que nos cieguen. pues tendrá que vérselas con su Señor Verdadero cuando suene la Hora de la Verdad. Voluntad y Ciencia de Allah será mayor. y advertir que la existencia es un reto mucho mayor. y todo será medido en una balanza (mîçân) fabulosa y exacta.

. Allah creó el Jardín y el Fuego antes de la creación. más allá de las experiencias concreatas de cada cual. todo se mueve en la eternidad. vivido por la totalidad de lo que es cada ser humano. entenderá cosas que no agotarán el tema hasta que Allah manifeste la verdad de sus palabras. bajo qué modo se realizará. No se extinguen nunca ni desaparecen. y se encamina hacia aquello para lo que ha sido creado.. Y quien Él quiere de ellas va al Fuego como expresión de su Justicia. es algo sobre lo que no podemos pronunciarnos y para lo que seguramente no hay palabras: sólo nos cabe transmitir lo que enseñó el Mensajero. El bien y el mal han sido predeterminados a los hombres. Estos temas nos invitan a cuestionarnos la validez de nuestros criterios: nuestro mundo no ha sido creado por los juicios con los que aseguramos la posibilidad de las cosas. El Jardín (ÿanna) y el Fuego (nâr) son criaturas (majlûqât): tienen realidad.. Cada inteligencia. Y creó para ellos a sus habitantes. Nuestros sufrimientos serán expresión de su Justicia: Él no descarga su Ira contra una criatura que no lo merezca por razones que sólo Él sabe. fuera del tiempo y del espacio. que han dependido de su Voluntad. y no son simples metáforas. Lo que nos ha creado trasciende esos mecanismos con los que nos situamos en el mundo. Cómo habrá de ser eso. Cada cual actúa en función de lo que Él ha decidido. El bien del que disfrutamos y del que disfrutaremos será expresión de la bondad y misericordia de Allah (la Rahma) y no de nuestros méritos. y que son el corazón primero y el ser en su integralidad después. de acuerdo a su sensibilidad.wa l-ÿánnatu wa n-nâru majlûqatân* lâ tafniâni ábadan wa lâ tabîdân* fa-ínna llâha ta‘âlà jálaqa l-ÿánnata wa n-nâra qábla l-jalq* wa jálaqa lahumâ áhla* fa-man shâa mínhim ilà l-ÿánnati fádlan mính* wa man shâa míhum ilà n-nâri ‘ádlan minh* wa kúllun yá‘malu limâ qad fúriga lah* wa sâirun ilà mâ júliqa lah* wa l-jáiru wa sh-shárru muqaddarâni ‘alà l-‘ibâd* Y sabemos del Jardín y el Fuego que ya han sido creados. El destino de cada hombre será fijado por Allah de acuerdo a una decisión suya anterior. Todo lo que hemos explicado en los párrafos anteriores sobre la Resurrección será verdadero. qué realidad tendrá. Quien Él quiere de entre sus criaturas es destinado al Jardín como expresión de su Favor. Pero intentar hacerlas digeribles a nuestra mente es traicionar y limitar el alcance y efectos sobre el ánimo de esas poderosas imágenes. Es decir. que no habrán sido más que traducción de esa verdad precedente y posterior al instante efímero.. Es aconsejable alimentar con ellas los órganos a los que van dirigidos. wa l-istitâ‘atu l-latî yáÿibu bihâ l-fi‘l* min náhwi t-taufîqi l-ladzî lâ yaÿûçu an yûsafa l-majlûqu bih* takûnu ma‘a l-fi‘l* wa ammâ listitâ‘atu min ÿíhati s-síhhati wa l-wus‘i wa t-tamákkuni wa salâmati l- .

aunque siempre todo es devuelto y relativizado en el Poder Absoluto de la Verdad Única y su elección. y adquisición de los seres humanos. Es decir. En el párrafo. el hombre está obligado a emprender la peregrinación. su presencia. y es creada por Allah en ese instante. el Corán ordena realizar la peregrinación a todo el que esté en condiciones para llevar a cabo ese viaje (porque tenga recursos suficientes. wa af‘âlu l-‘ibâdi hia jálqu llâh* wa kásbun min al-‘ibâd* Los actos de los seres humanos son creación de Allah. y esta capacidad existe independientemente de la decisión que vaya a tomar el ser humano según le inspire Allah. pues nada tiene un poder independiente. etc. su ayuda. el Corán atiende a la lógica de la realidad del hombre. Los actos (af‘âl) voluntarios resultantes de los seres humanos (los ‘ibâd) van acompañados de sus conciencias: en ellos el hombre ha participado. la posibilidad.. Jitâb). los instrumentos necesarios. y es como Allah ha dicho (en el Corán): “Allah sólo impone al hombre aquello de lo que es capaz”.. y una segunda capacidad se refiere a las posibilidades anteriores a la acción. existe antes que el acto. La cuestión de la capacidad (istitâ‘a) está relacionada con la del Destino (Qádar). la firmeza y la salud de los instrumentos. A ella se dirige el Discurso. A esta segunda capacidad. el autor de la ‘Aqîda habla de dos tipos: una capacidad que es poder de ejecución y que se manifiesta en el ser humano cuando se propone la realización de un acto (fi‘l). pues solo Él es manifestador de realidades (Jâliq. Cuando estas circunstancias se dan. que permitan la ejecución. Pero la capacidad desde el punto de vista de la validez. y su sentido de la responsabilidad frente a lo que emana de él es testimonio de su coincidencia . como que existan las condiciones.âlât* fa-hia qábla l-fi‘l* wa bihâ yata‘állaqu l-jitâb* wa huwa kamâ qâla ta‘âlà* lâ yukállifu llâhu náfsan illâ wús‘ahâ* La capacidad que exige la acción -como la asistencia que no puede calificar al hombre. que es la creación en él del poder capaz de arrastrarle hacia Meca). siempre son necesarias y son lo decisivo. y también crea ese acto (fi‘l). Pero esto no exime al hombre.. Esta explicación es la que se considera correcta. Allah crea en el ser humano la capacidad (istitâ‘a) para realizar determinado acto (así como las condiciones previas en que puede realizarse). Por ejemplo.. pero sólo lo hace el que es asistido por Allah (asistencia a la que se llama Tawfîq. La asistencia de Allah. la circunstancial. salud y el camino sea seguro). ha elegido y ha ejecutado lo que Allah ya ha decidido en una coincidencia donde reside el secreto del Destino. y no le exige imposibles. es a la que se dirige el Corán (el Discurso. Único Creador).sobreviene con el acto.

ni hay fuerza en nadie para erigir la obediencia a Allah y ser firme en ella más que con la asistencia de Allah. y es porque expresa como suyo el Querer de su Señor. la Ley. que nunca va más allá de nuestras fuerzas. y la conciencia del hombre se inserta en el seno de ese desbordamiento de vida y acción. wa lam yukállifhumu llâhu ta‘àlâ illâ mâ yutîqûn* wa lâ yutîqûna illâ mâ kállafahum* wa huwa tafsîru lâ háula wa lâ qúwwata illâ billâh* naqûlu lâ hîlata li-áhad* wa lâ taháwwula li-áhad* wa lâ hárakata liáhad* ‘an má‘siati llâh* illâ bi-ma‘ûnati llâh* wa lâ qúwwata li-áhad* ‘alà iqâmati tâ‘ati llâh* wa z-zabâti ‘aláiha* illâ bi-tawfîqi llâh* wa kúllu sháiin yaÿrî bi-mashíati llâhi ta‘âlà wa ‘ílmihi wa qadâihi wa qádarih* gálibat mashíatuhu l-mashî-âti kullihâ* wa ‘ákasat irâdatuhu l-irâdâti kullihâ* wa gáliba qadâuhu l-híala kullihâ* yáf‘alu mâ yashâ* wa hua gáiru zâlimin ábada* lâ yús-alu ‘ammâ yáf‘alu wa hum yus-alûn* Allah hace responsable a cada hombre sólo de aquello que le resulta posible. Su Decisión se impone a todas las argucias. ni trastocamiento. Allah nos interpela para dar realidad ante Él a nuestra condición de seres soberanos. su Ciencia. dirigida a nuestro entendimiento. ni son obra suya.. como creen lo que defienden el libre albedrío (los qadaríes). exigiéndonos cosas en las que Él ha cifrado nuestro destino. Esa coincidencia entre el Querer de Allah y la voluntad precaria de la criatura es el gran secreto que hay entre ambos. Todo acontence según el Querer de Allah. Su Querer vence a todas las voluntades. y al hombre sólo le resulta posible aquello de lo que Allah le hace responsable. No se le pregunta por lo que hace: son los hombres los que son interrogados. Hace lo que quiere. su Decisión y su Medida. Decimos: no hay argucia. Ese secreto es lo que hace del hombre una criatura soberana en medio de su subordinación a Allah. Los actos voluntarios del hombre no son actos reflejos. es factible. Ése acto. La Revelación ha demostrado que Allah no desea violentar a sus criaturas: no les impone más de lo que pueden llevar a cabo.con el Querer de Allah en la intimidad de su raíz. y su Deseo quiebra todos los deseos. como opinan los fatalistas (los ÿabríes). aunque ha sido decidido por Allah. Nos revela con ello una senda por la que transitar hacia Él y su Misericordia (Rahma). Esto explica las palabras: “No hay fuerza ni poder salvo en Allah”. considerando la creación algo banal. El Taklîf es la orden que nos viene de Allah. haciendo del hombre algo al margen de la Unidad que engloba la existencia entera. Con el Taklîf. es adquisición (kasb) del hombre. Cada obligación establecida en la Sharî‘a. Con esto se declara a cada criatura responsable de sus actos: entra dentro del campo de su gestión y decisión. lo ha hecho suyo. hace suyo el Destino que Allah le ha marcado: los actos y los frutos que de ellos derivan son de cada hombre. Y Él nunca es injusto con nadie. ni movimiento que impidan a alguien rebelarse contra Allah más que con la ayuda de Allah.. .

etc. que se solucione lo que dejó pendiente. Se llega a ese conocimiento con la inmersión en su significado. Ya hemos hablado antes de la importancia de esta práctica dentro del Islam. desde la conciencia y la libertad. Sólo en la Reunificación (en el Tawhîd) está la clave. Todo es según la Decisión (Qadâ) y el Destino (Qádar). pues el Profeta dijo que el Corán es un buen compañero en la tumba. En especial le es de utilidad la recitación del Corán por él. sus actos en vida han dejado atrás el amor que inspiró a los suyos. El Mensajero (s. wa fî du‘âi l-ahyâi wa sadaqâtihim lil-amwât* wa llâhu ta‘âlà yastaÿîbu d-da‘awât* wa yaqdî l-hâÿât* Y sabemos de la efectividad de la invocación y los obsequios de los vivos en favor de los difuntos.) nos enseñó que la actividad de una persona acaba con su muerte y que a la tumba sólo la acompaña el valor de sus actos. siendo su pronunciación un acto de inmersión.s.Pero. pues. es un regalo de Allah. Pero el Tawhîd no es dado al discurso. que a su vez prefigura su existencia definitiva en la eternidad de al-Âjira tras la Resurrección (Qiyâma).) que es de utilidad para el difunto musulmán si ese recuerdo se traduce en invocación (du‘â) en su favor y obsequios (sadaqât) como signo de la continuidad de su generosidad que sus deudores hacen en favor de los más necesitados de los musulmanes. La invocación. anteriores a cuanto se agita sobre la superficie del ser. que el difunto aprovecha que los suyos y sus amigos pidan a Allah por él. pues ha conducido ante sí a su siervo (‘abd). en sí. cuyos frutos espirituales condicionan su estancia en esa existencia intermedia a la que llamamos Bárçaj. Allah nos ha prometido en el Corán responder a nuestra invocación (du‘â o dá‘wa). si bien el hombre es invitado a pronunciarla como acto con el que se libera de sus fantasmas. no con el bisturí del analista. El musulmán se presenta ante su Señor con sus necesidades (hâÿât). y al hacerlo se manifiesta consciente de que sólo en Allah hay poder y fuerza capaces de satisfacer lo que le inquieta. el autor de esta ‘Aqîda nos devuelve al seno del Poder de Allah. Sabemos. como hace siempre. Ese amor sigue actuando y también nos enseñó el Profeta (s. Allah responde a las invocaciones y satisface las necesidades.. En el tema del Destino siempre se funden misteriosamente dos opuestos: el de la Libertad de Allah y la del hombre.. que se satisfagan las deudas que haya dejado atrás. su Ciencia y su Voluntad: todo existe en ese marco fundamentador de cada acontecimiento. en el Océano de la Unidad. No hay fuerza ni poder más que en Allah. La frase lâ háula wa lâ qúwwata illâ billâh. En su significado encontramos resumido todo lo que el Islam enseña acerca de la Voluntad rectora de cada realidad.s. es la fórmula sapiencial que lo resume todo.a. El Tawhîd es la vida. que se hagan manifestaciones de generosidad en su nombre. sino a la expereincia y el saboreo.a. Ahora bien. lo ha puesto ante .

Allah le responde con una de tres cosas: precipitando que suceda lo que desea su siervo. Pero Allah está íntimamente ligado a la realidad..). Sólo los mencionamos del mejor de los modos. tal como expresó Muhammad (s. wa nuhíbbu as-hâba rasûli llâhi sallà llâhu ‘aláihi wa sállama wa lâ núfritu fî mahábbati áhadin mínhum* wa lâ natabarra min áhadin mínhum* wa núbgidu man yubgíduhum* wa bi-gáiri l-jáiri yádzkuruhum* wa lâ nádzkurum illâ bi-jáir* wa húbbuhum dînun wa îmânun wa ihsân* wa búgduhum kúfrun wa nifâqun wa tugyân* Y amamos a los Compañeros del Mensajero de Allah. pues es manifestación del la sabiduría y la resolución que hay en cada persona. con esos términos. Todo vive de Él. Quien prescinde de Él lo que dura un parpadeo. El du‘â es lo único capaz de alterar el Destino. encontrándose a solas en medio de los fantasmas que inventa su conciencia. a quien Allah bendiga y salude. wa yámliku kúlla shái* wa lâ yámlikuhu shai* wa lâ ginà ‘an illâhi ta‘âlà tárfata ‘áin* wa man istagnà ‘an illâhi tárfata ‘áin* faqad káfara wa sâra min áhli l-háin* Él posee todas las cosas y nada lo posee. lo ha invitado a intimar con Él. que se muestra airada o complaciente con cada ser. El Mensajero dijo: “Cuando alguien invoca a Allah pidiéndole cosas en las que no haya nada censurable ni ruptura con sus parientes. no como ningún ser humano. y ese conocimiento es paz. y por ello lo describimos. de acuerdo a la Revelación. sirven para advertirnos de las dimensiones que tendrán esos polos de la actuación de Allah tras la muerte. En su Ira (Gádab) y en su Satisfacción (Ridâ).sus puertas.. es desagradecido y pasa a formar parte de las gentes de la destrucción. El Corán emplea esos términos que resultan inoportunos para quienes sólo son capaces de representarse un dios aséptico. Levantar las palmas de las manos hacia Allah es el gesto de quien reconoce ante su Señor lo que es él y lo que es Allah.s. y depende de su Señor en cada instante. No se puede prescindir de Allah ni lo que dura un parpadeo. o apartando de él un mal en la medida del bien que pide”. El significado de este párrafo es claro.a. Si el hombre busca apartarse de su Señor se condena a sí mismo a la privación.. Allah no tiene límites.. lo que hace es alejarse de su centro y se dispersa en medio de las frustraciones. o guardando para él algo mejor que lo que ha pedido. Además. Amarlos forma parte de . y eso quiere decir que a punto está de hacerlo entrar en su Misericordia. Detestamos a quienes los detesten o los mencionen de mala manera. Todo es de Allah y Allah no es de nada. wa llâhu yágdabu wa yardà* lâ ka-áhadin min al-warà* Allah se encoleriza y se complace. y ni nos excedemos en el amor a ninguno de ellos ni lo rechazamos. y sabemos que todo tiene su origen en el Uno-Único...

en ‘Ozmân. Esa es la gran victoria”. primero en Abû Bakr asSiddîq.a. una injusticia que tiene su origen en la arbitrariedad: ellos son nuestros maestros que nos enseñan lo que enseñó Muhammad (s. El Corán dice de los Sahâba: “Los adelantados... El Mensajero los modeló directamente. los primeros. Después. Amarlos es ver en ellos esos valores constitutivos de lo que somos como musulmanes. El profeta dijo de ellos: “Mis Compañeros son como las estrellas: a cualquiera de ellos que sigáis iréis bien guiados”.) ejerció sobre ellos una poderosa transformación. Después.s. en ‘Ali Ibn Abî Tâlib. Otros eran de Medina.). Son los Califas Rectos. la primera generación musulmana.a.es signo de ingratitud hacia Allah y hacia ellos.. Detestarlos -como dijo el Profeta. o As-hâb) a los primeros musulmanes.s. que lo conocieron en vida y lo aceptaron como Profeta. Formaron un grupo hermanado por el Profeta que hizo de ellos la base del Islam. nuestro Islam es mera pretensión. Exagerar ese amor. que acogieron a los anteriores (son los ansâr. los muhâÿirîn y los ansâr. siendo preferido y puesto por delante del resto de la Nación. Sin tenerlos en cuenta. por lo que se les considera los más fieles a su legado. como hacen los shiitas en el caso de ‘Ali. los emigrantes). Tras la muerte de Muhammad (s. es salirse del contexto anterior.a. hipocresía e injusticia. es signo de hipocresía y es injusticia que se les hace. Son los adelantados de esta nación.. wa núzbitu l-jilâfata bá‘da rasûli llâhi sallà llâhu ‘aláihi wa sállama áwwalan li-abî bákrin is-siddîqi rádia llâhu ‘anh* tafdîlan lahu wa taqdîman ‘alà ÿamî‘i l-umma* zúmma li-‘úmara bni l-jattâbi rádia llâhu ‘ánh* zúmma li-‘uzmâna rádia llâhu ‘anh* zúmma li-‘alíyin ibni abî tâlibin rádia llâhu ‘anh* wa humu l-julafâu r-râshidûn* wa l-aímmatu lmahdiyûn* Confirmamos el califato.) lo sucedieron a la cabeza de la comunidad cuatro de sus Compañeros que gozan del consenso mayoritario .nuestra senda.. Ha preparado para ellos jardines bajo los que fluyen arroyos. Los muhâÿirîn y los ansâr fueron los Compañeros (los Sahâba). maestros y transmisores de sus enseñanzas. los auxiliares. y quienes les sucedan según la excelencia.. y en los que estarán por siempre jamás. Se llama con el nombre de Compañeros de Muhammad (los Sahâba. después del Mensajero. Allah está complacido en ellos y ellos están complacidos en Él. Fueron testigos. La presencia inmediata de Muhammad (s.. los que ayudaron a los muhâÿirîn). Unos eran de Meca y la abandonaron con el Mensajero cuando éste les ordenó hacerlo (son los muhâÿirîn. en ‘Omar ibn al-Jattâb. y nunca un acto de rigor y aprendizaje. Y detestarlos es ingratitud. los Imâmes Bien Guiados. de nuestra sensibilidad y excelencia.s. Después.

El primer califa fue Adán. ya no hubo consenso ni acuerdo mayoritario sobre ningún otro.. tal como lo anunció el Mensajero. que simboliza la plena realización del sentido de la unidad. y sus descendientes. Y son Abû Bakr. Talha. wa ánna l-‘ásharata l-ladzîna sammâhum rasûlu llâhi sallà llâhu ‘aláihi wa sállama wa báshsharahum bil-ÿanna* náshhadu láhum bilÿánna* ‘alà mâ sháhida láhum rasûlu llâhi sallà llâhu ‘aláihi wa sállam* wa qáuluhu l-haqq* wa hum abû bákrin wa ‘úmaru wa ‘uzmânu wa ‘alíyun wa tálhatu wa ç-çubáiru wa Sa‘dun wa Sa‘îdun wa ‘ábdu rrahmâni bnu ‘áufin wa abû ‘ubáidata bni l-ÿarrâhi wa huwa amînu hâdzihi l-umma* rádia llâhu ‘ánhum aÿma‘în* Y los diez que fueron nombrados por el Mensajero -al que Allah bendiga y salude.a.) a los que él tuvo en especial consideración. ‘Ozmân y ‘Ali. wa man áhsana l-qáula fî as-hâbi rasûli llâhi sallà llâhu ‘aláihi wa sállam* wa açwâÿihi t-tâhirâti min kúlli dánas* wa dzurriyâtihi lmuqaddasîna min kúlli riÿs* faqad búria min an-nifâq* Quien opine favorablemente respecto a los Compañeros del Mensajero de Allah -al que Allah bendiga y salude. el fiador de esta Nación -Allah se complazca en todos ellos-. Reconocerlos es ver en la etapa en la que administraron la comunidad un modelo de justicia y virtud. ‘Abd ar-Rahmân ibn ‘Áuf y Abû ‘Ubáida ibn al-Yarrâh.y sus esposas. El Islam aspira a la independencia. . sirve para designar la soberanía individual y la colectiva. Asentaron definitivamente las bases del Islam y difundieron las enseñanzas de su Maestro.s.a. Se les llama al-Julafâ arRâshidûn (los Califas Rectos) y al-Aímma al-Mahdiyûn (los Imâmes Bien Guiados) porque continuaron con fidelidad la obra empezada por el Profeta (s. pues su palabra es la verdad.fueron los grandes aímma (imâmes: modelos y jefes) de la primera generación de musulmanes. ‘Ozmân.y les anunció el Jardín. califato. al ejercicio de su coherencia que no está restringida a una experiencia individual sino que lo abraza todo. aç-Çubáir. Se trata de diez de los Compañeros de Muhammad (s. damos fe de que su destino es el Jardín. ‘Ali. libres de toda vileza.. Sa‘îd. Sa‘d. habiéndo visto sus espíritus en el Jardín. Tras ellos.. se previene contra la hipocresía. el ser humano. La palabra jilâfa. Estos cuatro califas -jalîfa quiere decir sucesor.).(iÿmâ‘) de los musulmanes: Abû Bakr.. por lo que se puede dar fe de ellos con seguridad. que debe ser retomado. aplicación del Islam y espiritualidad. El califa de los musulmanes es quien goza del compromiso de todos para construir en grupo el ideal de esa soberanía no sólo a nivel personal sino también en lo comunitario. ‘Omar. puros de toda contaminación.s. Fueron elegidos por los musulmanes y respondieron a las grandes exigencias que se les hacían. ‘Omar.

No deben ser mencionados más que con las más bellas palabras. a los que la mayoría de los autores añaden la tercera generación siguiente. sin constituir con ello ninguna clase sacerdotal.Junto a los Compañeros del Profeta. Los Sahâba -porque acompañaron personalmente al Profeta y estuvieron en su presencia transformadora. que transmitieron con fidelidad sus enseñanzas. y quienes les siguieron. gentes que se abrieron a su Señor y recibieron su bendición y la comunicaron. los sabios son los peores de sus miembros. La palabra ‘âlim significa sabio. por su cercanía temporal al Profeta y la esponjosidad de sus corazones. gente de conocimiento profundo y análisis acertado. Los ‘ulamâ del Sálaf. y es la opinión pública la que sanciona el respeto en que debe ser tenido quien se dedica a esos estudios. conocedor. tocados por la inmediatez de ese hombre singular. sin ninguna base rigurosa.) estuvo rodeado de personas excepcionales. merecen todo el respeto y la consideración de los musulmanes las esposas (açwâÿ) de Muhammad. los tâbi‘î at-tâbi‘în. por lo que merecen. el más puro y el menos influido por los avatares posteriores. está a disposición de todos.). así como su descendencia (dzurría). los sabios de esas primeras generaciones del Islam.a. A lo largo de toda esta obra. y en plural es ‘ulamâ. Se ha dicho que en las demás naciones. negarse a tener como maestros a quienes conocieron personalmente al Profeta es querer hacer del Islam algo a nuestro gusto. tal como dijo Muhammad: efectivamente. todos ellos. los ulemas. Son nuestros maestros y nuestros hermanos en el Islam. los continuadores de los continuadores). Son el grupo de personas que estuvieron más cerca de la fuente del Islam. donde los sabios -a cuya cabeza están los hombres y mujeres que acompañaron al Profeta. wa ‘ulamâu s-sálafi min as-sâbiqîn* wa man bá‘duhum min attâbi‘în* áhlu l-jáiri wa l-ázar* wa áhlu l-fíqhi wa n-názar* lâ yudzkarûna illâ bil-ÿamîl* wa man dzákarahum bis-sûi fa-huwa ‘alà gáiri s-sabîl* Los sabios de la primera generación entre los adelantados. son los mejores testigos del auténtico Islam. una especial consideración.s. sucediendo lo contrario en el Islam.a. Quien los mencione de mala manera se desvía del camino..s. pues redescubrir su .. el conocimiento del Islam. son gente de bien y de transmisión de los vestigios. el conjunto de los Sahâba y los tâbi‘în.son los mejores de la Nación.y sus continuadores (los tâbi‘în) -porque la generación de los Sahâba influyó poderosamente en ellos-. que se esmeraron porque llegara a nosotros cada palabra y cada gesto del Mensajero (s. Muhammad (s. Siempre hay gente que dedica su vida al estudio intenso del Islam. los expertos en el Islam. constituyen el Sálaf (es decir. el autor ha intentado reproducir las enseñanzas del Sálaf en torno a los fundamentos del Islam. los más falseadores del legado. Esta opinión favorable a ellos previene contra la hipocresía (nifâq). El ‘ilm.

). perfeccionándose pero haciéndose acompañar de sus limitaciones. mientras que el walí avanza en función de su esfuerzo personal. Los anbiyâ siempre serán mejores que los auliyâ porque han sido elegidos por Allah y depurados por Él. las huellas. el legado) de su Maestro.. Los prodigios y rupturas con las leyes naturales son posibles. un wali va acompañado de carismas (karâmât). una exposición de lo fundamental de la Senda (el Dîn) de acuerdo a lo que nos ha llegado del universo espiritual de las primeras generaciones (el Sálaf). los miembros del Sálaf que dedicaron su vida a recoger el legado del Profeta. para evitar desviaciones a lo largo de un camino que es siempre difícil. pero sólo se debe aceptar el testimonio de testigos veraces (los ziqât). al igual que cada palabra del Mensajero ha sido certificado por sus Compañeros dignos de fe.. y decimos: “Un sólo profeta es mejor que todos los auliyâ”. El wali es seguidor de un profeta y va saboreando en su individualidad lo que en el profeta tiene dimensiones universales. Por ello es necesario tener en el Profeta el modelo y la medida. y fueron gentes de análisis (názar) acertado y correcto puesto que compartían la mentalidad del Profeta por haber vivido en su tiempo y en su medio. Los ‘ulamâ. es decir. Aceptamos los carismas de los auliyâ que nos han sido transmitidos por vía segura de acuerdo a autoridades dignas de crédito. no dejarse confundir por las dificultades que encuentra a lo largo de su saboreo espiritual. Se trata ésta de una ‘Aqîda Salafía. Los auliyâ son los herederos (wáraza) de la espiritualidad de los profetas (los anbiyâ).a. Lo mismo que un profeta va acompañado de prodigios (mu‘ÿiçât) que revelan su grado.sensibilidad espiritual es entroncar con el mensaje verdadero que brotó de los labios de Muhammad (s. y están subordinados a su magisterio. . AL-‘AQÎDA AT-TAHÂWÍA (9) wa lâ nufáddilu áhadan min al-auliyâi ‘alà áhadin min al-anbiyâi ‘aláihimu s-salâm* wa naqûlu nabíyun wâhidun áfdalu min ÿamî‘i lauliyâ* wa nûminu bimâ ÿâa min karâmâtihim* wa sáhha ‘an iz-ziqâti min riwâyâtihim* No preferimos a ninguno de los auliyâ por encima de ninguno de los profetas. Pero sucede que la experiencia que tienen es tan fuerte que pueden producirse confusiones en la expresión de los sentimientos y muchas veces también resultan desconcertantes para el entendimiento común. fueron gentes de conocimiento profundo (fiqh) estando autorizados por su conocimiento directo de la fuente.s. el mayor de los cuales es la rectitud absoluta (istiqâma). Fueron gentes (ahl) de bien (jáir) y de transmisión de los vestigios (ázar. La enseñanza de un profeta comunica sensatez y cortesía en esa peregrinación hacia el Señor de los Mundos.

Y sabemos que el sol saldrá por su poniente y que la bestia saldrá de la tierra. Son signos (ashrât) fabulosos que preludian el nacimiento de la vida en al-Âjira. y todos creerán sus palabras pero entonces de nada servirá ese acto de fe. el descenso de Jesús el hijo de María -sobre él sea la paz-. y la salida de la bestia (dâbba). un hombre con poderes sobrenaturales que se hará pasar por profeta o por dios. como el de exponerse a la influencia de fuerzas oscuras (los ÿinn). y a todos los que añadan algo a la Sunna o la contradigan: sólo el Mensajero es digno de crédito en los temas referentes al universo de la espiritualidad. ni aceptamos a nadie que pretenda comunicar algo contrario al Libro. Esa Tradición (Sunna) del Profeta y la de sus sucesores es la sensatez y el conocimiento. Por otra parte.. y el autor señala aquí algunos de los más sobresalientes: la aparición del impostor (el daÿÿâl).. sin dejarnos desviar por pretensiones o adivinaciones.. Sabemos que el seguimiento estricto de las enseñanzas del Islam es el mejor talismán contra esas insidias. mi Tradición y la de los Bien Guiados que me sucedan”. es decir.. Estos y otros muchos relatos sobre los signos de la Hora (ashrât assâ‘a) están en el Corán y en la Sunna. su vuelta con la que derrotará al impostor y reinstaurará el Islam. a la Sunna o al consenso de la Nación. El Mensajero (s.. un animal fabuloso que emergerá de la tierra y hablará a los hombres de Allah..) dijo en cierta ocasión: “Dejo entre vosotros algo a lo que si os aferráis no os perderéis nunca: el Corán. que confunden a la gente que no se prepara adecuadamente..s. como medida preventiva. y nos ha comunicado lo que debemos saber y nos ha exigido rectitud en nuestro caminar hacia Allah.wa nûminu bi-ashrâti s-sâ‘ati min jurûÿi d-daÿÿâli wa nuçûli ‘isà bni máriama ‘aláihi s-salâmu min as-samâ* wa nûminu bi-tulû‘i sh-shámsi min magribihâ wa jurûÿi dâbbati l-árdi min maudi‘ihâ* Y sabemos los Signos de la Hora: la salida del impostor.. El Mensajero (s. Son muchos esos signos. la salida del sol (shams) por su poniente. anunciando la inversión de la creación. y ésa es la senda recta que debemos seguir. y con facilidad surgen farsantes que intentan aprovecharse de la sensibilidad de los corazones. el descenso de Jesús (‘Isà). wa lâ nusáddiqu kâhinan wa lâ ‘arrâfan wa lâ man yadda‘î sháian yujâlifu l-kitâba wa s-súnnata wa iÿmâ‘a l-umma* No creemos en magos ni en adivinos. en el lugar que le ha sido señalado. El mundo de la trascendencia es delicado.a. El mago (kâhin) y el adivino (‘arrâf) son algunos de esos personajes que juegan con la credulidad de la gente.) habló de hechos extrordinarios que anunciarán la proximidad de la Hora (Sâ‘a). no aventurándose por experiencias que puedan resultar dañinas a manos de buscavidas. el musulmán debe evitar a los magos y a los adivinos.s.a. . penetrar en el universo interior tiene su peligro. Por ello. el fin del mundo.

La palabra Islâm significa rendición. La espiritualidad en el aislamiento es un error. Con nuestros hermanos nos enfrentamos a nosotros mismos y ésa es la única manera de llegar a conocernos realmente.. claudicación ante Allah. pues es reconciliación con el misterio inabarcable que nos hace ser. mientras que la dispersión (furqa) es destructiva. Esto no quiere decir que cada individuo no deba tener momentos de soledad y retiro. Es con los demás donde el ser humano se conoce a sí mismo. El Islam es para el hombre social. y pule sus deficiencias en el contraste (es ahí donde cada uno encuentra la verdad. Ésa es la . musulmán. Por ello el Profeta insistió en la constitución de una Comunidad. son muy provechosos. haqq. y también dijo: “Los musulmanes son como un edificio sólido en el que cada parte soporta a la otra”. a quien cultiva esa actitud en su relación con la Verdad Creadora. hasta en los más mínimos detalles. desvío. la discordia y las tendencias individualitas insolidarias. y la dispersión es desvío y dolor. El Islam surgió precismaente del retiro del Profeta a una cueva. El término Islâm deriva de Salâm. wa dînu llâhi fî l-árdi wa s-samâi wâhid* wa huwa dînu l-islâm* qâla llâhu ta‘âlà* ínna d-dîna ‘índa llâhi l-islâm* wa qâla ta‘âlà* wa radîtu lákumu l-islâma dîna* wa huwa báina l-gulû wa t-taqsîr* wa báina ttashbîhi wa t-ta‘tîl* wa báina l-ÿabri wa l-qádar* wa báina l-ámni wa liyâs* La senda de Allah en la tierra y en los cielos es una.wa narà l-ÿamâ‘ata háqqan wa sawâba* wa l-fúrqata çáigan wa ‘adzâba* Y opinamos que la comunidad es verdad y acierto. sawâb). y lo acertado. En el Islam existe un fuerte sentido de comunidad (ÿamâ‘a). una simple autocomplacencia (es çáig. y se llama múslim. La tendencia a reunirse es la inclinación natural del musulmán. Allah ha dicho: “La senda de Allah es el Islam”. Asumir la incomodidad del contacto con los demás es importante porque significa que se quiere avanzar con rigor. y es la senda del Islam. entre la seguridad y la desesperación. El Mensajero combatió la sedición. en la que sus miembros fueran solidarios. En el aislamiento el hombre descubre facetas suyas que el ajetreo de la vida en comunidad no le permite ver. paz. y ‘adzâb.. Dijo: “El musulmán es hermano del musulmán”.. dolor que uno se infringe a sí mismo). entre la antropomorfización y la anulación. no para el que no soporta la compañía de sus congéneres. Al contrario. entre la imposición y el destino. la insidia.. y ha dicho: “Me complace para vosotros como senda el Islam”. abandono incondicionado a Él. pero debe combinar esa necesidad con la primacía que tiene el carácter social del hombre. Y está entre la exageración y la escasez. Nadie saborea la Unidad si no lo hace en la Reunión de lo humano.

los ÿabría. caprichos sin consistencia. entre la imposición (ÿabr) -el fatalismo. Con esto se opone a los personalismos que no desean más que hacerse notar. de acuerdo a sus ahwâ. como las de los mushábbiha. entre la antropomorfización (tashbîh) -la idolatría.y la negación del Destino (Qádar) -el libre albedrío-. todos los cuales han contravenido la Sunna y la Comunidad aliándose al error. En definitiva.. Denuncia así la falta de seriedad en los grupos que intepretan los fundamentos de la senda (los usûl ad-dîn) a su antojo. El Islam es una senda intermedia (dîn wásat): los extremismos no nacen de la espontaneidad o el rigor y la seriedad sino de las obsesiones de los hombres. los qadaría. las privaciones. fa-hâdzâ dînunâ wa ‘tiqâdunâ zâhiran wa bâtina* wa náhnu burâun ilâ llâhi ta‘âlà min kúlli man jâlafa l-ladzî dzakarnâhu wa bayyannâh* wa nás-alu llâha ta‘âlà an yuzabbitanâ ‘alá l-îmân* wa yájtima lanâ bih* wa ya‘simanâ min al-ahwâi l-mujtálifa* wa l-arâi l-mutafárriqa* wa lmadzâhibi r-riddía* mízla l-mushábbihati wa l-mú‘taçilati wa l-ÿáhmiati wa l-ÿábriati wa l-qadaríati wa gáirihim* min al-ladzîna jâlafû s-súnnata wa l-ÿamâ‘a* wa hâlafû d-dalâla* wa náhnu mínhum burâ* wa hum ‘indanâ dalâlun wa ardiyâ* wa billâhi l-‘ísmatu wa t-tawfîq* Ésta es nuestra senda y la base de nuestra resolución tanto externa como interna. el agnosticismo-. depositarios del legado. y declara su adhesión a la Comunidad (la ÿamâ‘a).). Por ello el autor dice que el Islam está entre la exageración (gulû) -el ascetismo. es decir. Pedimos a Allah que nos afiance en el Îmân y selle con él nuestras vidas. Es el camino de todos los profetas. Cuando se da cuenta de que es incapaz de controlarla más que distorsionándola claudica ante Ella y a partir de entonces esa persona recibe el nombre de múslim. que culmina en Muhammad (s. los mu‘táçila. los ÿahmía. ¡De Allah son la protección y la asistencia! El autor acaba su ‘Aqîda con una declaración de ruptura (barâa) para que quede clara su postura y no ser confundido. y demás. se atiene al Profeta en la intepretación del Islam.y la escasez (taqsîr) -la desidia.a. Decimos ante Allah que nada tenemos que ver con quien sostenga otros puntos de vista distintos a los que hemos mencionado y detallado.y la anulación (ta‘tîl) -el intelectualismo abstracto-. como acto de confianza en los musulmanes.y la desesperación (iyâs) -el pesimismo-. opiniones . Se manifiesta como seguidor de la Sunna. las opiniones dispersantes y las doctrinas excluyentes. y nos guarde contra las distintas arbitrariedades.única senda (dîn) por la que se transita hacia Allah. el desentendimiento.s. Lo demás es intentar amoldar la Verdad al gusto de cada uno. Somos ajenos a ellos.. y para nosotros no son más que yerro y perdición. entre la seguridad (amn) -la confianza en la salvación. el Islam es el resultado de la perplejidad del hombre ante la desmesura que presiente en sus adentros y que le habla de la Verdad que lo sostiene. y sus arâ.

y pide a Allah que lo afiance sobre esa sensibilidad en lugar de abandonarlo a los vientos de las frivolidades. . creando corrientes (madzâhib) en las que se aislan y excluyen de la mayoría de los musulmanes. El autor reivindica el Îmân. Todo lo demás es error. es equivocarse de actitud ante Allah. y es perdición. es decir. la sensibilidad que aúna la inquietud propia del hombre y el rigor y la sensatez. incapacidad para llegar a la meta.arbitrarias.

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