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DEDICATORIA

A todos los calvos del mundo, con la admiración y respeto de
EL AUTOR

Mi apartado postal
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Mi apartado postal siempre está lleno de ofertas. Me escriben para proponerme casas en el nuevo fraccionamiento “Tunas Verdes”, a sólo ciento veinticinco kilómetros del periférico (ya en los límites de los estados de México y Querétaro), mediante un corto enganche y cómodas facilidades desde veinte mil pesos mensuales, a pagar como si fuera renta. Evidentemente no saben que yo pago noventa y cinco pesos desde hace cuarenta años, pues disfruto de una congelación sólo comparable a la que reina en el frigorífico de Tepepan. O bien me ofrecen una hermosa colección de discos, una serie de biografías, una enciclopedia en fascículos, un juego de guayaberas de invierno, verano, otoño y primavera. También ignoran que yo ya no uso guayaberas, sino suéteres con cuello de tortuga. En otra ocasión me ofrecieron un ingenioso artefacto desarmable que sirve de cuna, bañera, mesita para comer y bacinilla, para niños de uno a tres años de edad. Cuando les contesté que el menor de mis hijos es teniente coronel de artillería, volvieron a atiborrar mi apartado postal con ofertas de uniformes, medallas, sables, botas y cañones, todo también desmontable. Luego viene el caso de cierta revista de gran circulación, filial de otra norteamericana, ninguna de las cuales leo desde hace años. La última vez que leí una de las dos —no recuerdo cuál— era algo acerca de un señor que había encontrado la paz espiritual levantándose todos los días a las cinco de la mañana para darse un duchazo de agua fría. Y eso sí que no, francamente. Prefiero mil veces continuar con mi espíritu convulso y atormentado. Yo, el agua fría, sólo que sea mineral y acompañando al whisky. O sea que desde entonces no leo la revista de marras, pero la revista me escribe a mí constantemente. A mí y a mis otros yos, pues a veces me encuentro un sobre dirigido a Marcos A. Almanza; otras, a Mario A. Alemán; en ocasiones, a Márquez A. Albarrán; y muy frecuentemente, a Marta A. Amazonas. No sólo me cambian de nombre, sino hasta de sexo. Pero lo que nunca les falla es la “A” intermedia, si bien cuando deciden poner el nombre completo invariablemente me cuelgan de “Antonio”, siendo que mi inicial significa Aurelio. (Aurelio, Aurelio, Aurelio, aprovecho la oportunidad para repetírselo a todos los que insisten en llamarme Antonio. No es que tenga yo nada contra los Antonios, pero tampoco estoy dispuesto a cambiar mi nombre por una Cleopatra). Volviendo al punto, durante algún tiempo recibí ofertas a nombre de Isaac F. Wollensteín, pero después me enteré de que no se trataba de un error de la revista, sino que el señor Wollenstein tenía un apartado vecino al mío, y el empleado de correos en aquella época (que solía mamarse desde las diez de la mañana y además era bizco), hacía un revoltillo con la correspondencia de toda la hilera. La revista en cuestión tiene la manía de que yo y mis otros yos participemos en una infinidad de sorteos, con premios de siete cifras que causan vértigos, y para el caso nos envía imitaciones de certificados, bonos, giros postales o telegráficos, acciones, vales, cupones, seguros de participación, etcétera, todos bonitamente impresos a Cuatro tintas, así como notificaciones y avisos notariales de que usted, Mario A. Mazapán, es uno de los elegidos por la fortuna. Y siempre nos felicita por nuestra suerte 3

y eso de que debo labrarme un porvenir como mecánico automotriz. es que en cuanto algo me huele a propaganda. digamos de Raquel Welch? Miss Welch: Si alguna vez quiere escribirme. sin embargo. una colección de discos o un atlas. Aunque posiblemente me lo dicen a causa de la tejana. Pero esto tiene sus peligros. me parece un poco cruel de su parte. de Mixcoac. El colmo es cuando me encuentro con cartas y folletos ilustrados en que me dicen: ¡Aprenda usted inglés! Así. le ruego que lo haga a mano. El resultado de todo lo anterior. Pero que a veces feliciten a mi señor padre. O me lavan el cerebro y acaban por convencerme de que lo mejor para la paz espiritual es levantarse a tomar una ducha de agua fría a las cinco de la mañana. Hasta una tejana tengo en mi haber. ¿Y la infinidad de empresas que me ofrecen tarjetas de crédito? A éstas. si les escribo.extraordinaria: no por habernos sacado un premio —que jamás hemos visto— sino por haber sido elegidos para participar en una rifa. Y encima de todo esto. El padre idealizado 4 . ¿Qué tal si un día arrojo al bote de la basura una oferta interesante. Inclusive nos proporcionan el número (que nunca baja de nueve dígitos. que murió hace muchos años.D. Después viví años enteros en Estados Unidos y en Inglaterra. una enciclopedia. pero me abstengo de hacerlo porque estoy seguro de que.Ó. me suscriben a la revista o me envían por C. Y a veces con mayúsculas. Yo protestaría. entre signos de admiración. Que nos feliciten a mí y a mis otros yos. sobre todo a mi provecta edad. un curso de electrónica. una real hembra. Eso duele. estuve casado con una dama inglesa y después anduve arrejuntado con una serie de australianas. Inclusive tuve una novia beliceña en mi primera juventud. para que yo advierta que se trata de usted. francamente resulta macabro. pues ocurre que yo me eduqué en el Colegio Williams. P. me las sacudo enviándoles una copia fotostática del saldo mensual de mi cuenta bancaria. Realmente duele. intercalados con grupos de letras) con el cual vamos a participar en súper sorteos de millones y millones de pesos. cultor de belleza o artífice en corte y confección? Señores de las academias de cursos por correspondencia: ¿es que tan mal escribo? Si no les gustan mis artículos y mis libros. automáticamente lo tiro al cesto de los papeles sin abrirlo. un viaje al Congo o una tarjeta de tienda de raya. En la inteligencia de que ya hablo inglés. quedo en espera de sus gratas noticias. porfían en que aprenda inglés. También se cuelan en mi apartado postal las academias que ofrecen cursos por correspondencia. joven. aunque me exponga a un nuevo divorcio. pasa.D. Mejor escríbame a casa y no a apartado postal. con no leerlos basta. canadienses y jamaiquinas. Pero eso de que anden con indirectas de dedícate a otra cosa. ¿Por qué ese afán de convertirme en delineante? ¿O en experto en radio y televisión? ¿O en programador de computadoras. aunque no me agradan mucho estas confianzas por correo. donde todas las mañanas nos hacían cantar el God Save the King y nos obligaban a hablar en la lengua de Shakespeare hasta para pedir permiso para ir al baño. ingeniero topógrafo. aunque haya vivido en la misma casa. y no de una casa dúplex.

cuadros de pintores famosos. A veces. en mitad de la calle. había encontrado dentro de las humeantes botas de su heroico progenitor. reliquias que. que había sido domador de leones. la misma imagen quimérica que tienen todos los niños del mundo que no son hijos de bombero. otras a un anciano paralítico. de acaudalados industriales. de directores de banco. Después se atropellaban para alardear: “Pues el mío es director de la Naviera del Pacífico”. pero legítimo orgullo de quien se sabe superior. los chicos del colegio acentuaban su amistad y rodeaban a Cirilo para pedirle la crónica del suceso. Cirilo sacaba del bolsillo una hebilla retorcida o unas astillas chamuscadas. Entre los brazos o sobre sus espaldas unas veces llevaba a un niño. Cirilo parecía niño antiguo por la sencilla razón de que admiraba a su padre. No con orgullo desafiante. padre de Fulanito. Cirilo sólo veía en su padre la circunstancia gloriosa de que era bombero. los chicos le recordaban que en aquel colegio habían estudiado don Fulano. o “el mío es senador de la República”. o “el mío construyó el edificio más alto de la ciudad”. 5 . se salvaba él mismo en el último instante arrojándose desde una cornisa al círculo de lona que sostenían sus compañeros. joyas. según él. Cuando había un incendio. Lo decía con el modesto. a bellísimas mujeres. tensos. Con la prepotencia de que él sí lo era. acerca de los bomberos. progenitor de Zutanito. que en realidad nunca habían admirado a sus propios progenitores. el padre de Cirilo había estado en el siniestro.Cirilo parecía un niño antiguo. se quedaban con la boca abierta cuando lo oían decir: —Mi papá es bombero. Y aquellos otros niños. para bajarle los humos. de connotados médicos o de famosos abogados. No porque anduviera con rizos. Tenía de los bomberos la misma idea mítica. por muy domadores de leones o muy capitanes de paracaidistas que fueran. Era el único que tenía a su padre en alto grado de reverencia y estimación. ni porque vistiera de marinerito. que era nada menos que capitán de paracaidistas. Pero los condenados no lograban bajarle los humos a Cirilo. rodeado por las llamas. ni porque llevara el pantalón a media pierna.. Cirilo decía. o “al mío le dieron el Premio Nóbel de la Paz. Y lo decía con orgullo. soltaba el rollo: Su papá —decía Cirilo—. que era el único que podía afirmar: —Mi papá es bombero. Y Cirilo. ya que Cirilo no los tenía: simplemente admiraba a su padre. Y en esto aventajaba a Fulanito y a Zutanito. que admiraba a su padre y además tenía una imaginación de publicista. que era bombero. Pero todos lo decían como para disculparse ante Cirilo. ni porque jugara con aros o soldaditos de plomo. no. Era el único niño en el colegio con devoción filial. y don Zutano. tesoros o documentos muy importantes. En tres o cuatro ocasiones había saltado con un poderoso explosivo que hubiera hecho volar a toda la ciudad. y las más. salvaba vidas. hijos de vulgares directores de empresa. Para corroborar sus asertos. para envidia de sus pequeños compañeros de clase: —Mi papá es bombero. porque lleva veinte años de no pelearse con mamá”.. A veces. Después de todo.

él se quedaba a cargo del teléfono. La rubia exuberante Sin lugar a dudas la mayor atracción que ha tenido en muchos años la playa donde un servidor de ustedes pasa la temporada de verano. hace como que se pinta las uñas de los pies y de repente. Mientras sus compañeros salían en los rojos carros de sirenas ululantes para apagar espantables incendios. Cirilo no lo sabía. que sólo conserva puesta la minúscula prenda inferior. se queda en monokini. a todas luces extranjera. Cirilo sólo admiraba a su padre porque sabía que era bombero. naturalmente. Al principio las demás señoras se escandalizaban y hacían los más cáusticos comentarios entre sí. Ya por la madrugada llamaron a la puerta. para recibir recados y avisos de otros siniestros. ya que lleva dos semanas de exponerla a nuestro candente sol tropical. La dama de cabellos de oro.Cuando el gran incendio de “Almacenes Pérez”. lo es una señora rubia. Sólo los niños seguían jugando inocentemente en la arena como si tal cosa. Después de colgar. fuma otro pitillo. se sienta. acostumbra pasear todas las mañanas por la orilla del mar fumando cigarrillos. pero con manos notoriamente temblorosas. la pobre mujer suspiraba. inclusive la mañana en que un ancianito falleció de un infarto del miocardio al ver a la rubia con sus exuberancias al aire. Lo llevaban entre cuatro compañeros. Y aunque parezca mentira. es a las demás mujeres veraneantes a quienes más fascina el espectáculo. Pero nunca iba a los incendios. el padre de Cirilo acababa borracho perdido. 6 . ojos celestes y epidermis antes lechosa. Los jóvenes silbaban y las muchachas los pellizcaban. de edad indefinida. Porque el padre de Cirilo se aburría solo y su alma en el cuartel. Como no tenían televisión. Y como no estaba el sargento. lo colocaron sobre la cama. Esto. aprovechaba la oportunidad y se empinaba una botella o dos de tequila hasta acabar en el suelo. Después. la madre de Cirilo lloraba resignada. Y es que siempre ocurría lo mismo: cuando un incendio duraba muchas horas. correcta aunque escasamente vestida con su bikini de dos piezas. Sin decir palabra. pero que ahora recuerda vivamente a la del camarón. Cirilo se acostaba a las siete y media de la noche y dormía como un angelito hasta bien entrada la mañana siguiente. el padre de Cirilo no fue a dormir a su casa y su madre se pasó toda la noche llamando al cuartel de bomberos para preguntar cómo iba la cosa. En un rincón. calladamente y sin aspavientos. ¡zas!. Los señores nos poníamos a mirar de ladito y también encendíamos cigarrillos. sus compañeros misericordiosamente lo llevaban en hombros a su casa. Es decir. que tiene la manía de quedarse en monokini sobre la arena. Luego tiende una toalla sobre la arena.

— ¡No es posible! —exclamó. Tras somera inspección. como si en el cine. Porque sabrán ustedes que la madre naturaleza fue pródiga con la desfachatada extranjera. como tal prohibición naturalmente no afectaba al glorioso gremio de solteros. Sin embargo. la matrona se puso en pie de un salto y salió disparada para echarle un vistazo a la güera. quienes no tardaron en acudir en masa para confirmarlo. empezaba a embadurnarse de crema y en un momento determinado. ocurrió que desde temprano en la mañana estos afortunados varones empezaban a formar valla esperando a que llegara la valkiria. Incidentalmente. y en las portadas de tantas revistas. e) muchachito le contestó. regresó como cohete a su círculo y comunicó su sensacional descubrimiento a todas las demás señoras. Con una agilidad insospechada en una dama de su peso y dimensiones. se quedaba con la pechuga al fresco. con su toalla. no se mostraran imágenes de hembras descocadas al natural. las señoras se constituyeron en comité de vigilancia y lo primero que hicieron fue prohibir a los maridos y a los hijos —muy principalmente a los maridos— el acercarse a más de cien metros de la exhibicionista y rubicunda fémina. Y con puntualidad nórdica llegaba la condenada. si bien durante los primeros días la concurrencia femenina habló sobre la necesidad de quejarse ante las autoridades correspondientes. En consecuencia. en todas partes y a todas horas. transformando así su indignación en fascinación. sus gafas oscuras y sus cigarrillos. dotándola con tres de 7 . como quien no quiere la cosa. Entonces tendía la toalla sobre la arena. Pero como la mujer hizo la pregunta en voz alta. se sentaba. —Verdá de Dios que sí —afirmó el paleterito. pero especialmente cuando está uno de veraneo. Y así fue corno desde entonces la sensacional rubia del monokini se convirtió también en espectáculo y atracción para las damas que veranean en esta dorada playa del Caribe. una matrona llena de pliegues y de llantas se preguntó que después de todo qué era lo que tanto llamaba la atención de aquellos sinvergüenzas. fumando como chimenea de buque-tanque petrolero y luego volvía al sitio donde estaba reunido el quórum. Pero la concurrencia masculina convenció a la femenina de que tal medida sólo daría como resultado el tener a las propias autoridades en primera fila. nadie se atrevía a decirle nada. se quejaba de que los caballeros del circulo de mirones no hacían caso de su mercancía. inclusive sin el impedimento meridional del bikini. Más tarde el muchachito que vende paletas heladas en la playa confesó que ya no vendía casi nada. fue este chiquillo quien dio el pitazo y despertó la curiosidad de las señoras veraneantes. pues todos sus antiguos clientes estaban con la boca abierta y lo que menos querían eran paletas heladas. Con suprema indiferencia pasaba por en medio de las filas de admiradores. La señora gorda abrió unos ojos como platos. musitándole algo al oído. Ocurrió que cierta mañana. y en el teatro. rodeado de damas. viudos y divorciados. huérfanos. cuando el pequeño vendedor.Como la mujer es indudablemente extranjera. caminaba un rato por la orilla del mar. lo cual siempre es una lata.

. como es natural. nada más que. La muchacha volvió a inclinar la cabeza. doctor. —Doctor —se atrevió a interrumpir la enfermera que lo seguía—.. bien parecido. siempre con las manos cruzadas a la espalda—: Yo digo las cosas solamente una vez. recién egresado de la Facultad de Medicina con notas sobresalientes y mención honorífica. ¿Tiene usted la bondad de decirme quién es el médico aquí? —Usted. creo yo. puso las manos atrás y giró lentamente sobre sus talones. encendiéndose un cromogramo más. —Señorita Mondínguez —carraspeó —. un hombre joven.lo que a las demás mujeres sólo acostumbra darles dos. sólo que. llama poderosamente la atención. Tanto de los hombres como de las mujeres. que pone al descubierto su nórdica costumbre de quedarse prácticamente en cueros tendida al sol. conviene que sepa que no tolero intromisiones. doctor.. ¿Entendido? —Entendido. Sí yo diagnostico que un enfermo tiene hepatitis. —Señorita Mondínguez —Continuó el joven facultativo ahuecando la voz y balanceándose alternativamente sobre las puntas de los pies y los talones. —Muy bien.. El joven médico la fulminó con una mirada a través de sus finos cristales de color lila. doctor —agachó la cabeza la enfermera. que yo le cure su hepatitis. Y tanta exuberancia. significa que el enfermo contrajo hepatitis. 8 . que está en cama a causa de su hepatitis y que lo más probable es que muera de hepatitis. Y más de las mujeres que de los hombres. El diagnóstico El doctor Gorozpe de la Polaina. doctor —repuso la enfermera sonrojándose ligeramente. —interrumpió nuevamente la enfermera. A menos. pero es que. —Muy bien. Que le hagan una electrósmosis del perigeo y dos análisis Wolfgang del hipocondrio derecho.. —Y si el médico dice que un paciente tiene hepatitis. ¿puede una simple enfermera corregir o enmendarle su diagnóstico? —Naturalmente que no. injerencias y menos contradicciones.. Su tez amarillenta le hizo diagnosticar sin más trámite: —Hepatitis. Entonces haga favor de aplicarle una inyección de sulfabencina metapirofosfórica de aminosalicilato cada tres horas y téngame informado de la evolución del enfermo. excelentemente forrado desde el punto de vista económico por ambas ramas de su aristocrática familia. El doctor Gorozpe de la Polaina enarcó las cejas. entró en la sala número trece y miró rápida y someramente al enfermo. Y si pretende usted continuar adscrita a mí en este sanatorio.

alguien de la familia tiene necesidad de entrar urgentemente en el cuarto de baño. —De continuar el tinte amarillento de la epidermis. El doctor Gorozpe de la Polaina dio una tremenda patada sobre el inmaculado piso de mármol. . echamos abajo la cortina.viene el cartero con una carta certificada cuyo recibo no puede firmar nadie más que nosotros mismos. El facultativo continuó su recorrido por las salas del sanatorio que tenía asignadas y después se marchó a su club a tomar el aperitivo. —Según parece —agregó muy seria la enfermera—. .. doctor —suspiró la enfermera. La pobre chica palideció y se retorció las manos. doctor. . se atasca el desagüe. . . 9 .—Después de la segunda inyección —añadió el galeno—. haré que la den de baja del cuerpo de enfermeras y que le retiren el distintivo de Florencia Nightingale. —Muy bien.. . nos damos cuenta de que no hay toalla. . pegamos un patinazo y al querer agarrarnos de algo. . Avíseme sobre el particular. . espero que ese color amarillento ceda a uno rosadito claro. . — ¿A1guna novedad? —preguntó a la enfermera. pero si tuviésemos la curiosidad de anotarlas. duplíquele la dosis de sulfabencina —concluyó el joven médico en tono que no admitía réplica. no resistió la doble dosis de sulfabencina metapirofosfórica de aminosalicilato ni la electrósmosis del perigeo. — ¡Una interferencia más y me veré obligado a solicitar su despido sin derecho a compensación ni aguinaldo! Si persiste en objetar mis indicaciones.. El joven doctor Gorozpe de la Polaina se quedó con la boca abierta. doctor. . veríamos que al estar bajo la refrescante ducha nos ha sucedido que. Almorzó en casa de los banqueros De la Lana y Escalón. y por la tarde jugó al golf. . Lo que sucede mientras nos duchamos Claro que estas cosas no ocurren todos los días.. . —Le avisaré. . nada más que. El japonés de la sala trece falleció a las diecisiete treinta a consecuencia de su afección cardiaca. —Sí. . Al anochecer regresó al sanatorio.

. . . se acaba el agua. . . se comen los tamales que compramos para el desayuno. . . . . . . . toca en la puerta para preguntarnos cuál es la capital de Bulgaria. . . que está estupenda (la vecina. . . nos damos cuenta de que tenemos una mancha muy rara en la ingle izquierda. . nos llama por teléfono un amigo desde el aeropuerto. . . . . . . . se nos cae el jabón en el dedo gordo del pie y nos hace ver estrellas. . . viene el cobrador de otra casa comercial. nos llama el jefe urgentemente por teléfono. . . viene el cobrador de otra casa comercial. . . . 1 0 . uno de nuestros hijos. . . . a la altura del corazón. . . . llega el cobrador de una casa comercial. . no la casa) y que pocas veces se deja ver.viene de visita la vecina de la casa de al lado. faltando tres minutos para que salga su avión. .. . estalla el calentador de gas . que está haciendo la tarea escolar a última hora. se nos ocurre una idea morrocotuda y no tenemos a mano papel ni bolígrafo para anotarla. . . . se nos mete el jabón en los ojos.nos entra dolor agudo en el lado izquierdo. . la abuelita toca en la puerta para decir que dejó su dentadura postiza sobre el lavabo. . . . . se cae una de nuestras criaturas y se descalabra. . viene la dueña de la casa con el plomero —rarísima avis— para ver eso de la cañería defectuosa. . . . nos damos cuenta de que tenemos las gafas puestas. . . nos avisan que ya está servido tu desayuno. se nos moja el cigarrillo que llevamos en la boca. . . . . . . .

. . nos avisan que anoche dejamos el automóvil frente a la puerta del vecino y que éste no puede salir con el suyo. ahora nos achicharramos. vienen a avisarnos que está empezando a llover. vuelve a tocar la abuelita para informarnos que no. vuelve a tocar la abuelita para preguntar si no hemos visto su dentadura. con que cubrían —y cubren— los calvos sus extensiones craneanas desprovistas de vegetación capilar. . grita. . alguien abre la llave del agua caliente en la cocina y nos helamos con la fría. . sino que la tiene puesta. . Estas pelucas se manufacturan tanto con fibras sintéticas como con cabello natural. sino de las pelucas finamente elaboradas y de diversos colores con que actualmente las damas cambian su aspecto y su personalidad como quien cambia de marido o de zapatos. cerramos las llaves del agua. . . No de las pelucas tradicionales. . nuestra hija mayor nos pide dinero para un taxi. . nos llaman por larga distancia. sólo para enterarnos de que el niño más pequeño ha puesto la tele.vienen a cortar la luz por falta de pago. . . y como nosotros a la vez hemos cerrado la del agua fría. donde están pasando una vieja película de gangsters. . . . . pues ya se le hizo tarde para tomar el camión. no la entendemos. . que no dejó la dentadura postiza sobre el lavabo. la cierran. . . voy a tratar en esta ocasión el interesante tema de las pelucas. . vuelve a gritar. . . Para los efectos del presente estudio descartaremos a las 1 1 . oímos unos gritos y unos disparos que nos alarman mucho. . . . . . . . La cuestión de las pelucas A sugerencia de una gentil y guapa lectora. sale una cucaracha por la coladera . no la oímos. abrimos la puerta chorreando y nos pregunta si la habíamos llamado. Salimos otra vez chorreando agua y con la toalla alrededor de la cintura. . se nos cae la regadera encima. . se va la luz y nos quedamos completamente a oscuras. .. . . nos colocamos una toalla alrededor de la cintura. . nos dice algo nuestra mujer. . Gritamos que la cierren. .

las consecuencias no son para ser descritas. uníos!“. Una mujer con temperamento de morena se crea serios trastornos sicológicos al tratar de actuar como rubia. llegaremos a la conclusión de que la productora de materia prima tendrá que andar pelona diez años de su existencia para poder surtir las cinco pelucas que como mínimo requiere una dama elegante y a la moda. más que féminas de Primero o de Tercer Mundo (las de Segundo no cuentan en este caso). y aquellas que se adornan con cabellos ajenos. castaña ni fu ni fa y exótica de cabello color lila. Yo tengo un amigo. y viceversa Y si en el transcurso de veinticuatro horas se ve obligada a conducirse alternativamente como morena sensual. Por último. que siempre había sido una morenita más bien pasada de tueste. para arrancarles las pelucas a sus explotadoras. Y si en vez de pelo de mujer madura empieza a usar melenas de jovencitas a go-go. pelirroja turbulenta. con los puños en alto. Las rubias reaccionan de diferente manera que las morenas y las castañas. que por espacio de cinco calles siguió a una rubia despampanante. teatros y centros nocturnos de postín. Las pelucas de material sintético no son capaces de provocar de ninguna manera los agudos cambios económicos. meditemos en los problemas de confusión que la mujer multiempelucada puede acarrear a su marido. a saber: aquellas que se cortan o que se dejan cortar el cabello para venderlo. consideremos los fenómenos anímicos que el constante cambio de pelucas necesariamente causa en la mujer. Esto acarreará una serie de complejos problemas de índole social y económica mucho más gordos que los que motivaron la revolución francesa y siglo y medio después la bolchevique. a la postre terminará hecha un manojo de nervios. tan pronto vuelvan a producir una mata de pelo. la producción de pelucas de cabello natural está motivando que la población femenina del planeta se divida en dos grandes grupos. sino porque no causan los fenómenos sicológicos y sociales que ocasionan las segundas. Una señora que desde pequeña ha tenido el cabello negro y que de golpe y porrazo se convierte en rubia o en pelirroja. lógicamente verá alterada su personalidad. pero que al volver la cara en una esquina resultó ser su propia esposa. Al grito de: “¡Pelonas del mundo. físicos y espirituales que han originado las pelucas de cabello natural. Por principio de cuentas. Más que mujeres liberadas y no liberadas. tics y traumas que un siquiatra. Por otra parte. a efecto de lucirlas en salones. Y si consideramos que una mujer común y corriente tarda aproximadamente dos años en criar una abundante cabellera. La reacción de ambos fue 1 2 . con más complejos. Habrá un proletariado de mujeres que.primeras. serán despiadadamente rapadas para que una burguesía de señoras popis tengan cinco o seis pelucas de diversos colores. restaurantes. vociferando obscenidades tras de una bandera roja con el emblema de un peine y unas tijeras cruzadas. no por su bastedad y relativa baratura. rubia de categoría. como veremos más abajo y adelante. puede decirse que a la larga habrá una masa de mujeres pelonas y una minoría de damas empelucadas. una turba de mujeres capilarmente explotadas se lanzará por las calles de todas las grandes ciudades del mundo. diciéndole piropos de todos colores y longitudes de onda. medio tenorio él. Tarde o temprano esta situación provocará un levantamiento de imponentes proporciones.

el padre y los dragones Tumbado en el suelo. que el uso y abuso de pelucas de cabello normal sacudirá en sus cimientos al mundo. PADRE. se halla el NIÑO. que al ser recibido en su domicilio por una morenita muy Coquetona y pizpireta. Y tratar de comunicarse con la compañía de aviación resulta en realidad más tardado que el mismo vuelo. Pero a ver qué señora casada ha oído a su marido decirle las cosas que éste les dice a las demás mujeres en la vía pública. Y muy principalmente a los maridos. El PADRE entra en la sala-comedor con ese gesto de aflicción que tenemos todos los PADRES contemporáneos.catastrófica. por lo que procedió a besarla y abrazarla muy tiernamente. hasta que llegó la verdadera señora y de una descomunal bofetada le hizo saber que se trataba de la nueva sirvienta. al encontrar a un ser extraño con pelambre verde. También tenernos el caso de mi primo Jovito. ¿Qué quieres. NIÑO. Y el apuro en que se vio el arquitecto Manlio Flavio Capitolino. que con miles de trabajos le había robado a una familia de diplomáticos búlgaros. al estado y a la familia. hijo? NIÑO.. Acondicionamiento de aire. porque la hija mayor salió hace unos momentos a comprar otro bidón de Coca-Cola y lo dejó tranquilo por breves instantes... Y decimos descansa. propias para vista de relojero). pero que resultó ser su cuñada María Luisa. Acojinados Plásticos. que había venido a pedir prestada la plancha. Vamos a ver. Claro que él trató de componer la cosa diciéndole que precisamente ansiaba hacer las paces y que por eso la había seguido cinco calles lanzándole tan preciosos requiebros. Acosta. especialmente tomando en cuenta que aquella misma mañana habían tenido un broncazo de campeonato a causa de las veleidades amorosas de mi amigo. PADRE.. Epifania Rodríguez viuda de.. (El PADRE toma el directorio telefónico. ¿dónde hay dragones? 1 3 . Acosta. Con esta maldita manía de que cada semana cambian los horarios de los aviones.. En fin.. Papacito. Papito. ya no sabe uno a qué atenerse. que al llegar a su casa creyó haber sido teletransportado al planeta Urano. PADRE. supuso que se trataba de su consorte (a quien últimamente le había dado por andar con trenza negra al estilo autóctono). rodeado de cuentos y truculentas revistas infantiles. Aceves. Se dirige a la mesita donde descansa el teléfono. lo abre en las primeras páginas y va leyendo conforme recorre con el dedo índice las apretadas líneas. El niño.. Acosta.

mi avión.. ¿No ves que estoy tratando de buscar un teléfono? NIÑO.... Aduna. quiero decir.. ¿Y por qué no te fuiste con él?...Acosta. Adelita.. En China tampoco. ¿Y en el fondo del mar? PADRE... Adornos... ya me pasé! ¿Ves.. Caliente. Es que yo quiero cazar dragones.. O creo que fue de una pedrada. señorita. niño.. 583-23-79.. digo dragones. Adhesivos PRI.88. 593 . Acuña González. caliente. Te digo que los dragones no existen.liza el dedo de abajo a arriba sobre las líneas del directorio telefónico). NIÑO.. digo. Los dragones no existen... Selim Mustafá..... ¿En África qué? NIÑO. PADRE. PADRE. niño lo que sucede por interrumpirme? (El PADRE recorre la página en reversa. NIÑO.. perdón. des. Lalo. Lalo.. Pues te apuesto que en las nubes sí hay dragones.. Aero Hamburguesas de México. Aduana.. Administración de asilos.. Afu. En ese que rompiste cuando eras chico. Adams Mexican Curios. Yo una vez vi uno... (Marca el número) ¿Bueno? ¿Aerolíneas de Chihuahua?.. ¡Huy. el dragón.! ¡Otra vez la tlapalería! NIÑO... es decir.. doctor Federico. Aerofoto. ¿Y en la luna no hay dragones? PADRE.. Adrián.. (Al teléfono) ¿Bueno?. NIÑO. Acrográfica. Adresógrafos. hijito... ¡Déjame en paz... NIÑO. ¡Maldita sea. Pues yo los he visto dibujados en un jarrón en casa de abuelita.. nevería.¡Aquí está! Aerolíneas de Chihuahua. zapatería.. Que si en África hay dragones.. Son historias fantásticas. Afinaciones Rodríguez... NIÑO. ¿Y en el desierto? PADRE. Es que yo leí no sé dónde que no sé quién mató a un dragón con una lanza.? ¿ Qué dice usted? ¿Que esa es una tlapalería?.. Hay más Acostas que chinos. ¿Y para qué lo buscas si ya lo tienes en la mano? PADRE (impaciente). hijito. A ver: Aerocombustibles. No los hay en ninguna parte.. Lalo. Déjame. ¿Y en China hay dragones? PADRE. África. pasteurizadota. Acumuladores “El Chispazo”.. como anacoreta. animales de leyenda nada más. (Vuelve a marcar el número cuidadosamente) NIÑO... Buenas tardes.. PADRE.27 . NIÑO. aceros esmaltados. Ahí es donde quisiera yo pasar el resto de mi vida.. Quiero decir un número de teléfono. . Me lleva la. PADRE. Acosta. el avión de las nueve treinta para. NIÑO. Aerocarga. PADRE. dispense usted! NIÑO. digo. Achar. En África tampoco hay dragones.. Yo no he roto dragones de chico ni de grande. Adventistas del Séptimo Día. Adoración Nocturna Mexicana. Te digo que los dragones no existen... ¿ Podría usted decirme a qué hora sale el tren. 1 4 PADRE.. criatura! Vas a hacer que pierda mi dragón. Aceros. Tampoco en la luna hay ladrones. ¿Y en África? PADRE. Pregúntales si ahí tienen dragones.. Afianzadora del Centro..

a quien llamaban Panchita “La Retirada” los guasones del pueblo. El peluquero. Papito.Si no te callas. según él para que a ella no le quedaran ganas de hacerlo por ahí otra vez con cualquiera. Por fin consigue comunicarse con Aerolíneas de Chihuahua. haciéndole el amor violenta y precipitadamente cada vez que la mujer tenía que salir a la calle.. que no dejaba a la bella María Francisca ni a sol ni a sombra. Simón?”. Mientras le dan la información que desea. señorita! ¿Cuántos teléfonos tiene esa condenada tlapalería? ¿Qué? ¿Qué dice? (Furioso): ¡Eso lo tendrá usted. navaja de barba en mano. la gente le preguntaba: ¿de dónde vienes. que empezaba con la frase: “era Simón en el pueblo el único enterrador”. te voy a dar con el teléfono. Ambos remoquetes ponían frenético al fígaro y en más de una ocasión salió de su establecimiento. a quien apodaban “El Enterrador” y también “Otelo”. cacarizo y medio jorobado llamado Simón. menos el lúbrico y celoso 1 5 . que no en dineros— llamada María Francisca. el tal apodo se relacionaba con una copla española entonces muy en boga. ¿y los centauros? ¿Dónde hay centauros? PADRE. que estaba algo desequilibrado de los nervios. y que continuaba con una dramática narración de cómo. El máistro Simón estaba casado con una bella y opulenta mujer — opu1enta en carnes. al morir su único hijo. Estos ímpetus de gallo fueron asimismo los que dieron origen a su sobrenombre de “El Enterrador”. que él trata de anotar precariamente en el margen del directorio telefónico. Al volver del cementerio (seguía la copla). milpas y establos. el NIÑO lo jala de la manga. que era hombre leído y viajero. el boticario. cuando yo era pequeño y vivía en Mixcoac. fue necesariamente él quien tuvo que darle sepultura. por las razones que más adelante se verán. Siempre contesta ocupado. Era como vivir en Tepespitengo de las Tunas o en cualquier otro villorrio del entonces apacible valle de México.. A tal grado llegaba su desconfianza. pinche gata liberada! El NIÑO permanece callado mientras el PADRE vuelve a marcar siete veces seguidas el número. Por eso la apodaban “La Retirada”. para corretear a algún mocoso travieso o a un jovenzuelo impertinente que se habían asomado a la peluquería para gritarle sus motes. y el pobre hombre respondía: “de enterrar mi corazón”. Todo el mundo lloraba a moco tendido al oír las fúnebres estrofas. En la calle de la Empresa habitaba y trabajaba un máistro peluquero prieto. NIÑO. era un celoso tremendo y de ahí su apodo de “Otelo”. que en aquella época era un pueblo a diez kilómetros del centro de la ciudad de México y separado de Tacubaya y San Ángel por llanos baldíos. más de cincuenta. Otelo el peluquero De esto hace ya muchos años. si bien según don Serapio. ¿Bueno? ¡No! ¡No es posible. (Marca el número por tercera vez).

pues sabía que cualquier comentario indiscreto podía costarle una tajada en el cuello a la altura de la yugular.peluquero. pero le tenía tanto miedo (ya en una o dos ocasiones le había hecho un corte en el brazo con su dichosa navaja. la desdichada María Francisca tuvo que salir su casa quince minutos después que todos los demás vecinos de las suyas. que la pobre de La Retirada no se atrevía a poner un pie fuera de su casa sin avisárselo antes. y los que esperaban turno continuaban muy ensimismados leyendo las revistas que tenían en manos.. el terrible barbero la sometía primero al tratamiento. en compañía de su dicha madre para llevar unas flores a la tumba de su padre.. El máistro volvía a su cliente. Si sería bestia el peluquero. Los monigotes que por ahí merodeábamos. no vayan ustedes a pensar otra cosa. Es de suponer que a Panchita no le hacía ninguna gracia la impetuosidad de su marido. —Pérate un momentito —respondía él. y se dirigía rápidamente a la recámara en pos de su mujer. arreglándose precipitadamente el cabello. que vivía a la vuelta de la peluquería. El fígaro prieto. muy de moda en aquel lejano entonces). arreglándose el pelo y alisándose la blusa y la falda. a la tienda de abarrotes de los españoles o a visitar a su señora madre. (La “permanente”. de la que nunca se separaba). cacarizo y 1 6 . voy al mercado a comprar medio kilo de tortillas y un manojo de cilantro. El cliente que estaba Instalado en la silla nada más tragaba saliva. ya fuese para ir a la iglesia. —-Más vale prevenir que lamentar —decía torvamente el máistro Simón afilando su navaja y mirando a su alrededor por si alguien era de opinión Contraria. era un peinado para señoras. que ya sabía lo que le aguardaba y se recostaba mansamente en la cama para recibir d embate. quien pacientemente había quedado esperando que terminara de arreglarlo. nos guiñábamos un ojo con picardía y nos decíamos unos a otros. pero teniendo buen cuidado de que no nos viera y menos de que nos oyera el máistro Otelo: —Ya salió doña Panchita de la peluquería. Momentos después salía Panchita por la puerta que daba a la calle. que por alguna retorcida razón creía advertir en ellas una crítica velada a sus capacidades amatorias. de que le hicieran la permanente. que en cierta ocasión en que se desató un tremendo incendio en aquel barrio de Mixcoac. Por supuesto que éste no decía ni una palabra. Excuso decir a ustedes que nadie lo rebatía. Era de ver a la pobre María Francisca salir de su casa sujetándose invariablemente una horquilla en el pelo o abrochándose algo. La vivienda de la pareja comunicaba con la peluquería por una puerta pequeña que remataba en un arco moruno. no fuera a ser que de repente le entraran concupiscencias a la inocente Panchita por en medio de las sepulturas. ajustándose la falda y estirándose las medias de popotillo. a la cual se asomaba la bella María Francisca para anunciar al desconfiado rapabarbas: —Simón. con su canasta de la compra en una mano aún temblorosa. Incluso cuando iba al cementerio. Entonces dejaba al cliente en turno a medio enjabonar o pelado de un solo lado.

medio jorobado no llegó a salir. precisar. Lo mismo que “amiga”. En otra persona hubiera podido pasar. Luego se dio cuenta de que una carta con tachaduras se ve muy fea. aprestó el bolígrafo y puso la fecha en el ángulo superior derecho de la cuartilla.. a él a la vez le cayó en el cogote una viga ardiendo. valuar. por lo cual arrugó el papel. que se le había caído de la cama al suelo. Era tanto como decirle: “se comporta usted con la frivolidad de una chica soltera”. inclinación o cariño por una mujer con quien sólo había hablado una vez por teléfono. tres veces Premio Nóbel de Semántica (que como ustedes saben es la ciencia que trata de los cambios de significación de las palabras). pero en él. 1 7 . en realidad no sabía si era señora o señorita. especificar. Nueva tachadura y tercera cuartilla. Acepciones todas que entrañan un grado de intimidad que desde luego no existía entre él y la dama. reputar. . Si la trataba de señorita siendo casada.. tasar. separar. difícilmente podía sentir apego. podría producirse una ironía infamante. Esto podía tener mucha importancia. “Querida” es una palabra con un segundo sentido altamente inmoral. la cual le quitó para siempre los celos. Distinguida señorita. discernir. O peor aún: “su señor marido no ha sido capaz de consumar el matrimonio”. Peligros de la semántica El eminente filólogo. percibir. la percibo al primer golpe de vista... escribió.. Querida amiga. Distinguir también significa diferenciar. Ni hablar. que juzgar.. pues mientras recobraba el aliento y buscaba a tientas entre el humo y las llamas su navaja. El eminente filólogo y semántico se detuvo y mordisqueó el bolígrafo. Pero se detuvo. “Estimar” lo mismo significa tener aprecio por una persona. ¡con aquella profesión y aquellos tres premios Nóbel de semántica! Rápidamente tachó las dos palabras. ¡Horror! El eminente filólogo y semántico se vio mentalmente abofeteado o retado a duelo de sable por un marido enfurecido. Y aun desde el punto de vista afectivo. Era tanto como decirle: “yo la distingo a usted entre muchas otras mujeres. . la reconozco de inmediato... El término podría interpretarse en el sentido de que él ya había calibrado a la dama. lo tiró al cesto y empezó de nuevo en una hoja fresca: Estimada señorita... Y por lo que hace a “distinguida”. reconocer. pues sus encantos me son familiares”. Diablos —pensó—-.

escribió con ciertas dudas. Lo que tienen es género. —¡María Cristina! —gritó. hazme un favor —le dijo el eminente filólogo y semántico—. el paraguas. la nube. el eminente filólogo y semántico tachó diez veces seguidas la insidiosa segunda palabra.. la castidad. — ¿Qué quieres? —preguntó.. quienes estarían en capacidad de hacerlo no serían los montes. La estrella. Decididamente el conocimiento a fondo del lenguaje tiene sus problemas e inconvenientes.. chanza o pitorreo. —María Cristina. sino porque ése era el nombre de su mujer.” Rojo como un tomate. Es decir. el bolígrafo. las virtudes propias del sexo. el recato. el decoro. “Honorable” entrañaba las mismas dificultades. Esta era la fórmula de encabezamiento común y corriente. ¿En qué estriba el honor femenino? En la honestidad.. la decencia. De pronto el rostro del eminente filólogo y semántico se iluminó con una sonrisa. dado que en el caso de poder alumbrar. Honorable dama. Muy señora mía. el PRI y la bomba atómica no tienen sexo. principió una nueva cuartilla. Paró el bolígrafo en seco. ¡Qué barbaridad! Tachó el “mía” y tiró el papel al cesto. Pero de repente se le vino encima el recuerdo de la Biblia: “Y Adán conoció a su mujer. entró en el despacho en bata y con rizadores en el cabello. arrastrando las pantuflas y con aire de fastidio. una veterana más bien fea.. medio pachucha y bastante fondona... Brevísimo tratado sobre el sexo El sexo es exclusivo del mundo animal. sino las 1 8 . haciendo el pedido del Diccionario de Incorrecciones y Particularidades del lenguaje. que no compromete a nadie.. Igual que se le dice “güero” a un prieto retinto o “jovenazo” a un ancianito. ¡Con Cuánta ligereza escriben los demás una carta! “Mía” indica posesión. el pedrusco. hija. el viento.. Y todo el mundo sabe lo que significa la “posesión” de una mujer. Aquí tienes la dirección de la librería. Se ha hablado del parto de los montes. después de una larga reflexión. Recalcarle el término a una dama podría interpretarse en diversos sentidos. o lo que sea. Doña María Cristina. pero ya se comprenderá que se trata de una simple metáfora. Escribe tú en tu iletrada manera una carta a esta señora. que no es lo mismo.. No porque así se llamara la dama a quien dirigía la carta. salvo el vocablo “mía”.Amable conocida. uno de ellos en son de mofa.

que al multiplicarse pueden producir seres pluricelulares. que en su gran mayoría son decididamente castos. Así es que cuando una mujer en estado le echa la culpa a la partenogénesis. En algunas especies se practica la eleuterogamia. y como quien no quiere la cosa van soltando chorritos de esperma que eventualmente fecunda a los óvulos. cuando los individuos se dividen en dos sexos perfectamente diferenciados. Cuando les llega su hora. Pero a la señora pez. que son células no sexuales. Como en el caso de nuestras sierras madres Oriental y Occidental. La partenogénesis aúna la perpetuación de la especie con la castidad. Otro tipo de reproducción muy decente lo encontramos en los peces. Más recatados aún son ciertos vegetales. Ahora bien. de modo que cada uno se hace dos y cada cual continúa viviendo muy tranquilamente. ni una hoja.montañas. Poco después los machos pasan por encima de los huevecillos con mucho disimulo. Existe aún un tipo de reproducción por esporos o esporas. porque es muy complicado y además ha de ser muy poco estético. pero en compensación tampoco tienen muerte. la cual consiste en que las hembras ponen miríadas de huevos y luego se retiran con la mayor discreción. que desde luego sacan todita la cara de la madre o de la abuela. se vuelven a unir y dan origen a diez o doce. Los hongos practican este sistema. al contrario de lo que ocurre en el matrimonio entre humanos. Gracias a este diformismo la especie humana ha pasado y pasa ratos muy agradables. ni un besito siquiera. porque ni el uno reclama sus derechos y se queja de lo escasa que está la servidumbre. puesto que no lo hubo. pero progenitores de otros similares. no es de envidiarse mucho. entonces empieza lo bueno. pero todavía no podemos hablar del auténtico sexo. no se parezca en nada a la de Olga Breeskin. donde dos se convierten en uno y ninguno puede ya vivir en paz. que es el que hace que la anatomía de don Fidel Velázquez. 1 9 . En la especie humana —afortunadamente— no existe la partenogénesis. se dividen y multiplican (que en este caso es lo mismo). reconociendo que cada uno de ellos es la mitad del otro. ya que se implanta el llamado diformismo sexual. A veces estos dos que han nacido de uno. pongamos por caso. leyendo el periódico o hablando de política. principalmente a través del matrimonio. aunque no saquen la cara del padre. ya diferentes. o sea la reproducción de determinadas especies sin el concurso de los sexos. pasemos a examinar la partenogénesis. y otras veces son hembras. Esto se llama “gemación” y puede considerarse una forma de esquizogonia. cuyos nombre suponen experiencia en concebir y dar a luz. ya similares al que les dio el ser. Como advertirán ustedes. Los seres vivientes monocelulares no tienen sexo. La hembra sin fecundar puede dar a luz numerosos hijos que unas veces son machos. que encomiendan al viento y a las patas de los insectos el transporte del polen fecundante. ni el otro tiene bigote y se va de juerga con sus amigachos. aunque también ha dado origen a un sinnúmero de calamidades. Muchos árboles y plantas pueden decir con toda justicia y propiedad que su padre y su madre no se han visto jamás y que nunca se tocaron ni un pelo. Sin detenernos a hablar del hermafroditismo. hay que verla con bastante desconfianza. O mejor dicho.

Zona Postal 12. Igual que aquel embajador nuestro que no llegó a presentar sus cartas credenciales en Bucarest. * * * Que guerreó con medio mundo. Lo que el vulgo sabe acerca de Napoleón Que era chaparrito. Algunos saben. ya que el corzo con zeta es un cuadrúpedo rumiante europeo de la familia de los cérvidos. Rumania. * * * Que invadió España y colocó en el trono de aquella sufrida nación a su hermano José. inclusive con Rusia. en tanto que Napoleón. ruego a mis lectores consultar un tratado de biología o bien a cualquier jovencito o jovencita de secundaria. por su afición a los alipuses. con éstos apuntando a uno y otro lado. con zeta. porque padecía úlcera gástrica. lo cual es una barbaridad. * * * Que llevaba siempre una mano metida en la guerrera. * * * Que usaba un mechón sobre la frente. * * 2 0 * . a quien el pueblo rápidamente llamó “Pepe Botella”. Algunas revistas y películas cinematográficas también son altamente ilustrativas al respecto. ya que en aquella época también existía una que otra liberada. aunque europeo. porque se le había caído un botón y ninguna de sus dos mujeres tuvo el comedimiento de pegárselo. que nació en Córcega. en vez de hacia atrás y adelante. por el mismo motivo. sobre todo si estudia en colegio de monjas. pero luego meten la pata al escribir que era corzo. no era cérvido. Especialmente a una jovencita. Cerdeña o una isla de por ahí. Según unos. si bien al llegar a Moscú volvió por el frío. automáticamente relaciona el de Napoleón con las veleidades amorosas de Josefina y de María Luisa. Sicilia. es decir. sino que pertenecía a la familia de los Buonaparte.Para mayor información sobre el sexo. * * * Que nació en Ibiza. correctamente. Cuando el vulgo se entera de que dichos sombreros también se llamaban bicornios. * * * Que se ponía el sombrero de dos picos al revés. según otros. de Ajaccio.

ya que quien la dijo fue Luis XIV. (Y eso que no llegó a conocer la “pop” de nuestros melenudos contemporáneos). * * * Que tuvo como segundo frente (no militar) a una condesa polaca estupenda.Que decía que la música era el menos molesto de los ruidos. * * Que fue derrotado en Watergate. Otros creen que fue Greta Garbo. * * * Que estuvo prisionero en una isla y luego fue desterrado a otra. Sólo por el hecho de haber nacido en la Martinica. Carta de la gorda al nutriólogo Admirado doctor: 2 1 . * * * Que participó en la toma de Tolón y luego mandó fusilar al campanero. * * * * ¡Ah!. * * * Que entre muchas otras frases célebres dijo: “el Estado soy Yo”. y que todos los locos creen que son él. (¿Elba? ¿María Cleofas? ¿Santa Elena? ¿María Madre? ¿La del Diablo? ¿María Magdalena?). era mulata. lo cual equivale a decir que Silvia Pinal es yaqui porque nació en Sonora. doña María Walewska. la célibe actriz sueca que algunos años después hizo el papel de la condesa en una película. pero póngase usted a discutir con el vulgo). * * * Que su primera mujer. * * * Que inventó el coñac que lleva su nombre. Josefina. (Lo cual también es una soberana burrada. en la cual murió.

¡Qué va! Cuando llamo por teléfono a mi marido y la secretaria pregunta quién habla. bastará que le diga algo que le hará ubicarme al instante: soy La Gorda. “Esta es La Gorda”. sí señora! —contesta muy sonriente—. antes de responder si está o no. que con lo dicho tiene usted datos más que suficientes para trazar mi perfil sicológico. spaghetti. que eso engorda”. Y así por el estilo. Gorda”. Y en casa. . Los compuestos de fuera se denominan pan con mantequilla. pero no cabe duda de que usted domina el asunto. con la confianza que Inspiran los sabios con carisma. Acudo a usted porque he leído su libro sobre obesidad. lo dará por descontado: basta imaginar una esfera con ojos —eso sí. Porque yo soy esa señora gorda que hace tambalearse a los taxis. lo que sea de cada quién— y una pechuga que haría palidecer de envidia a Zulma Fajad y a Sofía Loren juntas. y dice que el cuerpo humano es como un laboratorio químico en el que se introducen compuestos que reaccionan entre sí y con los compuestos producidos por el mismo cuerpo. sus causas y remedios. Ya ve usted que acepto mi gordura con toda resignación. haciéndolos inclinarse peligrosamente a babor o a estribor. tratando de recordar un apellido tan complicado corno Barrigoicochea. doctor. los yerberos. Le n pito. bastante bonitos. Creo. cuando me vea. Confieso que entendí muy poca cosa. doctor. — ¡Ah. Por lo tanto le ruego que no sufra. Tengo complejo de gorda y estoy gorda. Gorda”. Gordísima. “no hay toallas en el baño. “La Gorda” no es un mote que utilice la gente a mis espaldas y en voz baja al referirse a mí. Y si alguien me advierte: “Cuidado. o si se encuentra en reunión del consejo y no puede ponerse al aparato. “Gorda. “Gorda. Usted habla en su libro de metabolismo y endocrinología. Usted es experto en dietética y no en complejos. mondongo a la 2 2 . “adiós. puesto que yo llevo años de haber engordado. la torturante obesidad. yo le aclaro rápidamente: —Habla La Gorda. .Soy la señora de Barrigoicochea. pues todo se les va en “hola. tengo hambre”. los santos como San Martín de Porres. se me cayó un botón”. Por lo que respecta al físico. y si la dejo pasar sin tomar un canapé (lo cual raramente ocurre). Pero no es por el complejo que le escribo. Y por eso me dirijo ahora a usted. Para eso) están Edipo y los siquiatras. de los cuales también tomo tres o cuatro. Gorda”. es porque veo que detrás viene un camarero con un platón de tacos de cochinita pibil o con camarones gigantes en salsa tártara. papas fritas. y yo tan ecuánime y tan contenta. mi marido y mis siete adorables hijos creo que ya ni saben cómo me llamo. Hay cines a los que no voy. pero si el apellido de mi marido no le suena. le contesto que vaya y se lo diga a los flacos. doctor. los “swamis” y los productos de la acreditada casa Bayer. porque no tienen brazos desmontables las butacas para que yo pueda ocupar dos de ellas. se dirá usted para sus adentros. los curanderos. Soy una de esas damas gordas que en los cocteles cogen tres o cuatro canapés cada vez que pasan la bandeja. según la banda por la que me suba y el lado donde me siente. doctor. que soy una gorda de lo más resignada. Ahorita mismo la comunico con el licenciado.

doctor. se han inscrito ciento cuarenta y tres. a efecto de apabullar a la teutona y a la eslava. Y le suplico su ayuda porque veo mi complejo de gorda muy comprometido. pero que años atrás se había marchado de bracero a la Argentina. cita usted a los jugos gástricos. Y añade. Por principio de cuentas. entre ellas una rusa y una alemana que figuran con pesos superiores al mío. respectivamente. frijoles refritos. paellas. por lo menos adecuado. Consecuentemente. donde vivió y trabajó en el popular barrio bonaerense de La Boca. No obstante. Le ruego. pues. que las tentaciones de San Antonio resultan juego de párvulos. a fin de no verse en el penoso caso de tener que recurrir al finlandés o al húngaro a efecto de continuar las conversaciones. doctor. para ilustración de sus lectores. Con mi agradecimiento anticipado. Si no ideal. BENIGNA VALDOVINOS DE BARRIGOICOCHEA (La Gorda) Tangos con acompañamiento de mariachis Hace algún tiempo recibimos la grata visita de una delegación comercial y financiera argentina. suficientemente adecuado para poder engordar otros sesenta o setenta kilitos en tres meses. Por lo que más quiera. el intenso esfuerzo intelectual que tuvo que desplegar en la primera sesión de los hombres de negocios lo dejó 2 3 . y de acuerdo con sus colegas mexicanos. dominaba a la perfección nuestro “caló” capitalino y el “lunfardo” porteño. Bueno. sirvió de intérprete un ciudadano nacido en Peralvillo. sin embargo. que la adecuada dosificación de los reactivos externos e internos constituye el régimen alimenticio ideal. Y acto seguido se pensó en la necesidad de editar a toda prisa un diccionario mexicano-argentino para poder entenderse entre sí. Hasta el momento de escribirle la presente.veracruzana. batidos de chocolate. que me proporcione un régimen alimenticio intensivo. ya que hacen tambalear la báscula con doscientos setenta y cinco y trescientos diez kilogramos. pasteles de crema. si es posible. las hormonas y otras zarandajas que yo no discuto. pues eso es lo que yo. etcétera. En aquella ocasión. le saluda efusivamente. Son tantos los compuestos de fuera que nos tientan a las gordas (aparte de ellos no nos tienta nadie). La Gorda. déme una manita. integrada por treinta y ocho hombres de empresa que vinieron a tratar diversos aspectos relacionados con la integración del Mercado Común Latinoamericano. con todo y faja. Y yo apenas llego a doscientos sesenta. O las dos. se convino en crear una Bolsa Mexicano-Argentina de Importación. necesito: un régimen alimenticio. Por lo que respecta a los compuestos de adentro. El próximo 15 de junio se celebra en Viena el Primer Simposio Internacional de Mujeres Gordas. y lo misino zapateaba un jarabe que se marcaba un tango compadrón.

catreras por petates. Pero no nos hagamos otarios. todos acabaron cantando tangos con acompañamiento de mariachis. LOS delegados mexicanos sonrieron. ¿Qué sacudís si los bolicheamos por comienzo? Los mexicanos miraron al intérprete con angustia. mis cuates. bien cebaos con los yuyos de la pampa. che? —preguntaron los argentinos. manitos —explicó éste — Pero que no nos hágamos tarugos. al grado de que tuvieron que mandarlo después a pasar una temporada de reposo y recuperación a Cozumel y luego a Bariloche. 2 4 . Que qué más nos da tiacualiar puras gordas al prencipio.extenuado. che. Mexicanos y argentinos se abrazaron con lágrimas en los ojos. No tanto por las operaciones mercantiles en perspectiva sino por la dicha de poder entenderse. Bien podemos chamuyar entre nosotros y cambalachear pilchas por tamangos. Que qué dicen ustedes si por ái le entran primero. No importa que no tengamos guita o menega. polleras por rebozos y vino peleón por tlachicotón con moscas. El intérprete se rascó la cabeza y le echó un chorrito de tequila a su mate. —Juega el gallo —dijo uno de ellos—. —Pos que ´stá suave la movida. que a ellos les está haciendo falta en su cantón. ¿Qué más nos da morfar faimas al principio. — ¿Qué dice? —preguntaron los mexicanos un poco nerviosos. Que nosotros tenemos petróleo. Que no li’aunque que no téngamos lana. como quien dice pa’ principiar antes que nada. Mientras don Miguel de Cervantes Saavedra se retorcía en su sepultura. —-La única manera de salir de esta mistonga que nos descangaya a los latinoamericanos. che —observó uno de los delegados argentinos en la reunión inicial —es amurando a los bacanes que nos han afanao durante tanto tiempo. chiles verdee le van a dar sabor al caldo. y en cambio tienen hartos cuacos. que a nosotros nos hace falta en el cotarro. —Macanudo. che. lengues por paliacates. hasta que nos póngamos abusados y nos empiecen a cáir los tecolines. Ora es cuando. Vos tenés kerosén. —Que les hace berretín el rebusque —tradujo el intérprete. — ¿Qué dice. Que podemos cotorrear entre nosotros y cambalachiarnos tacuchis por cacles. Nosotros estamos dispuestos a atorarle. hasta que nos hagamos cancheros y nos empiece a piantar la plata? Todo es afanar el canyengue. —Pos que l’única manera de salir de brujas es tirando a lucas a los changos que nos han estado haciendo de chivo los tamales y mangoniando desdi hace rato. Que todo es agarrar la onda. Ya en este plano de mutua comprensión elaboraron un fructífero programa para trocar briyos por huipiles. Y en cambio nos sobran pingos. muy bien dados con el zacatito que se recetan en los llanos.

Es como si me dijera usted que los médicos. acaban por sentir las mismas dolencias y salen a cal1e tomándose el pulso. no pude resistir la tentación de hacerle la pregunta de rigor en estos casos: —Dígame usted: ¿ Cómo es que siendo persona de tan excelente humor y gustos tan mundanos. El inhunador vio pasar con el rabillo del ojo a una chica de voluptuosas caderas y mentalmente le tomó las medidas. Otros más. desde luego que no —admití un tanto desconcertado por la peculiar lógica de la respuesta—. Después pidió otra ginebra con agua tónica y encendió un cigarrillo. Y los hay que hacen el recorrido en calidad de polizones. y viste de colores claritos. —Si. mi querido amigo. Volvemos a la nada de donde vinimos. — ¿Cómo que de ida y vuelta? —pregunté con bastante extrañeza. con la probabilidad de que sudaron tinta para sufragar el boleto. Otros. amante de la buena mesa y del buen vino. Para unos fue una pesadilla y para otros constituyó un deleitable paseo. Contra lo que pudiera suponerse. señor. lo uno no está reñido con lo otro. en tercera. el viaje tiene un término para todos. ¿Usted cree que los dentistas tienen que andar siempre con dolor de muelas? —No. sufriendo hambres. me parece que el constante trato con deudos atribulados. privaciones e inclemencias en un vagón de transporte para ganado. Igual me ocurre a mí: el día que no hubiera fallecimientos. el hombre es jovial. aunque los que paguen los gastos (le inhumación sean sus parientes).Viaje de ida y vuelta EL otro día tuve ocasión de conversar con un agente de inhumaciones que lleva muchos años dedicado a su tétrico oficio. ni mucho menos (después de todo son nuestros clientes. con toda clase de incomodidades y congojas. con butacas acojinadas y champaña por cuenta de la empresa. yo moriría de tristeza y poco después de inanición. No al cadáver en sí. en segunda. créame usted que de tanto contemplarla se le pierde el respeto. a la larga acabarían por ensombrecerle el ánimo al más pintado. Después de haber charlado sobre diversos tópicos ligeros y sin importancia. La muerte. Sin embargo. sino a la simple cesación de la vida. bromista. 2 5 . Por lo que respecta a la presencia física de la muerte —continuó—. sin excepción. Unos hicieron el viaje en primera clase. sacando la lengua y auscultándose el vientre. — ¡Qué va! —sonrió el agente—. Unos le sacaron jugo. Lo único que enferma a los doctores es la falta de enfermos. Sin embargo. se le ocurrió dedicarse a una profesión que no se distingue precisamente por su alborozo? -—Hombre —replicó el enterrador—. de tanto tratar con enfermos. Para nosotros resulta curioso que la inmensa mayoría de los mortales —y qué bueno que lo sean— sientan horror por una situación tan natural y a la que tarde o temprano debemos llegar todos. la atmósfera necesariamente fúnebre en que se desenvuelve su actividad e inclusive la cotidiana presencia de la muerte. no es más que el término de un viaje de ida y vuelta. otros más lo desaprovecharon Y no faltaron despistados que ni siquiera se dieron cuenta de que estaban viajando en el convoy de la vida.

a los procedimientos para combatirlas. Los dichos “toques” consistían en sujetar un trozo de algodón mediante una liga en el extremo de un lápiz o de un palito cualquiera. Con miras a que algún día tendrá que apearse. pero que lo dejaba a uno escupiendo azul durante un mes. antes que hacerlo público y caer en garras de la terapéutica familiar. Y a veces complicaciones más graves. Luego apuró su vaso. mojarlo en yodo o en azul de mitileno y después paseárselo al doliente por toda la garganta. repito. de petróleo— y después nos aplicaban sobre el pecho unos emplastos de antiflogistina ardiendo. permítame que le dé mi tarjeta. aunque en aquella época todavía no existía el PAN. no sé si afortunada o desgraciadamente. me dio una palmadita en la rodilla y sacó la cartera. La inocente tos. Nos daban a chupar terrones de azúcar impregnados de petróleo —sí. mi señora abuela. el método provocaba horribles náuseas. como las que me originaba a mí tragarme el algodón con todo y liga. inspirados sin duda en los suplicios y tormentos practicados por la entonces reciente Inquisición. en aquellos tiempos ameritaba también curaciones de caballo. en el caso de la amigdalitis. Esta consistía. que se desmayaban a la vista de un ratón. De pequeño. Terapéutica de antaño Una de las razones por las que gozo de buena salud —gracias a Dios— es el miedo espantoso que les tengo a las enfermedades. a causa de mi pataleo y del consecuente redoblamiento de ímpetus por parte de la aplicante.Pero de cualquier manera. Ambas damas frágiles. el viaje termina para todos. O peor aún. en darle al paciente “toques” de tintura de yodo. El agente de inhumaciones volvió a reír. —Le aseguro a usted que a la larga le aburrirían el paisaje y sus compañeros de viaje. si bien nos hacemos la ilusión de que podremos hacer conexión con otra línea y seguir el trayecto tiempo indefinido. que ahora se cura con pastillas. que hacían ver las estrellas y toda la Vía Láctea en su magnífico esplendor. La tal antiflogistina era una pasta 2 6 . una sustancia que ardía menos. Y digo “la”. porque ésta solía ser mi señora madre. Yo pertenezco a una generación que supo de ciertos remedios drásticos. ya que se le consideraba como indicio de tisis latente. pero que en esto de aplicar toques desplegaban insospechados bríos para llegar al fondo del asunto. Posiblemente la certidumbre de que debe terminar. con repiqueteo de la campanilla y excursiones por la lengua y el paladar. ¿Qué hay de horripilante en ello? —No lo sé. o bien de azul de mitileno. señor. como si fuera candidato panista. Además del escozor. muchas veces me aguanté un terrible dolor de anginas. como todas las de su época. Y más que a las enfermedades.

que sabía a demonio. Al dar de gritos. no pasaba frío al ser despojado de su prenda. se untaba de vaselina a la cánula. El tratamiento se iniciaba con una feroz lavativa. según el abuelito Homobono. éste se llevaba adherida una generosa porción de epidermis. Lo más que se nos permitía era apretarnos las narices durante el trance. sin embargo. Mi abuelo Homobono siempre estaba deseando que hubiera agripados en la familia. ¡Y ay del que lo escupiera o lo vomitara! No solamente nos duplicaban la dosis. Como complemento. había pertenecido a mi general Sóstenes Rocha. no mitigaba el dolor que causaban los fajazos. ya no aguanto! “. ya que él se bebía el resto del tequila. En todos los cuartos de baño había un clavo. la tenaz señora contestaba con un: “Ya falta poquito. para adentro. Con la llegada del verano surgían los padecimientos gastrointestinales. lloriqueaba mi abuela. que también se quemaba las manos y se asfixiaba con las emanaciones.pegajosa. Uno de ellos consistía en darle un baño de pies al enfermo. por lo visto. ¡zas!. siempre se nos recordaba el sacrificio de Cuauhtémoc. angustioso y humillante. Si no por la chamusquina. sino que se ponían a calentar sobre las brasas. A los gritos de “¡ay. Los resfriados se combatían también con recursos heroicos. El cuitado invariablemente lloraba. también era muy efectiva para limpiar y despojar el vientre. con agua hirviendo y mostaza. que siempre se achacaban a la fruta verde. que dicen los franceses. por efecto de los vapores de mostaza. Este remedio era agradable en sí. A mis primos de Tacubaya se lo daban mezclado con jugo de naranja o con cerveza. pero después lo hacía sudar a uno como un condenado. Uno. “¿Acaso crees que estoy en un lecho de rosas?”. un recipiente de peltre con capacidad para dos litros y medio. El buen señor. y luego. hirviendo. que olía a demonios y sobre todo quemaba como una plancha recién sacada de la lumbre. Se llenaba de líquido e1 recipiente. mamagrande. del cual colgaba el irrigador. con su chorrito de tequila y dos aspirinas. sino que encima nos daban una cueriza con un cinturón que. sobre un cobertor. para ver si estaba suficientemente caliente. razón la cual hasta la fecha no soportan ni siquiera la mención de ambos líquidos. Reza un Padre Nuestro y medita sobre el martirio de San Expedito. y musitaba una oración que. se diluían en él los polvos laxantes que había recetado el médico y preparado el boticario. Cuando dos o tres días después se quitaba el emplasto de antiflogistina. La aplicante mantenía el irrigador en alto para que el agua saliera con más fuerza. Este era un líquido viscoso y repugnante. una cucharada tras otra. nos lo daban al natural. Después venía la debacle. tendido boca abajo en el suelo. (A veces no se mojaban bastante el dedo y entonces se les quedaba pegado en la plancha). se nos administraban cucharadas de aceite de ricino de la afamada casa italiana Erba. Después venía el te de limón. que murió empalado”. (En aquella época las planchas no eran eléctricas. sentía que lo inflaban como globo y que le estallaban las tripas. máxime que se le arropaba con cuatro cobertores y el sarape del abuelito. sin embargo. los de Mixcoac. El proceso era doloroso. Las planchadoras se mojaban un dedo con saliva y lo pasaban rápidamente por la bruñida superficie del artefacto. 2 7 . El valor histórico de la prenda. A nosotros.

lo dejan a uno más baldado que los “toques”. Físicamente hablando. la antiflogistina y las lavativas. es algo verdaderamente horrible y espantoso. todo se resuelve con inyecciones de antibióticos y operaciones quirúrgicas. pero en ese momento me di cuenta de que no traía abrelatas. en medio del monte y a varios kilómetros de distancia del pueblo más cercano. No había ni un alma en veinte kilómetros a la redonda. pero a mí todo se me fue en darle vueltas 2 8 . pues repito que el primer sitio poblado estaba muy lejos de donde nos hallábamos. Y si me enfermo. Aquello fue el suplicio de Tántalo. — ¿Y qué pasó? . Mi novia se recostó en el pasto. extendimos un pañuelo en el pasto y nos dispusimos a comer. Pero desde el punto de vista económico. Por más gritos que dimos. nuestro cándido amigo y contertulio—.En la actualidad. pero no había manera de abrirla y de llegar a ellas. pero si quieres te puedo citar cuatro casos en que he sido víctima de la impotencia y he sufrido intensamente a causa de ella. eso de estar dispuesto y no tener con qué. sonrió enigmáticamente y dijo algo de que al cuerno con las sardinas. naturalmente —repuso Procopio—. me aguanto. Por eso yo no me enfermo. — ¿A qué? —preguntó un contertulio que era medio sordo y había oído otra cosa. La impotencia —No hay nada que más me desespere que la impotencia -—suspiró Procopio Gelatina. pero nada.—preguntamos todos con mucho interés. Ahí estaba la lata. adentro estaban las sardinas. como lo hacía cuando de pequeño me dolían las anginas. ni saber cómo. ni navaja. como podrán ustedes imaginarse. —A la lata. Mi novia colocó el pan sobre el pañuelo y yo saqué la lata de sardinas. — ¿A quién? —indagó otro que era muy mal pensado. — ¿A qué te refieres concretamente? —le preguntó alguien del grupo. ni lograr hacer nada. La primera vez que sufrí sus descorazonadores efectos ocurrió hace cosa de quince años. cuando habiendo ido un grupo de chicos y chicas a un día de campo. gracias a los adelantos de la ciencia médica. nadie nos oyó. son menos torturantes que los remedios de antaño. —A comer —repitió Procopio—. Cuando sentimos hambre. Afortunadamente mi novia llevaba un paquete de pan en rebanadas y yo una lata de sardinas. mi novia y yo nos perdimos y nos separamos involuntariamente de la palomilla. Estábamos los dos totalmente aislados. no nos quedó más remedio que comer solos. que nos sentamos sobre unas piedras a la orilla de un riachuelo. Traté de horadarla con una piedra. ni ningún otro instrumento apropiado para abrirla. —Pues me refiero al no poder en general. Eso de querer y no poder. —Pues nada. Y nadie podía acudir en nuestra ayuda.

como era de esperarse: ¡dos horas de estar encerrada conmigo y sin poder fumar su cigarrillo! Ustedes saben lo que significa este suplicio para los aficionados al humo. Tonto de mí. 2 9 .a la lata en las manos. Procopio rió con su risa de caballo. — ¿Qué aparato? —preguntó con soma un amigo. Lo único que conseguí fue que nos quedáramos a oscuras. pues no hay nada que frustre más que la impotencia. muy exuberante de carnes. Por lo visto él era el único capaz de arreglar y de poner nuevamente en marcha al condenado elevador. El artefacto se descompuso a medio camino y se detuvo justamente entre dos pisos. pues al cabo de media hora de registrarme toda la ropa. ni siquiera se despidió de mí. me dijo con gran desparpajo. La señora joven y guapetona sonrió. pues regresaría en una o dos horas. yo no tengo ninguna prisa”. ¿Se acuerdan ustedes? Una tarde me mandaron a componerle el aparato a una señora. Después me puse a buscar la manera de proporcionarle fuego a mi bella acompañante. Con decirles que cuando salimos. guapetona ella. naturalmente. se encogió de hombros y sacó un cigarrillo. ¡Tener hambre. — ¡Hombre. pero ningún procedimiento me dio resultado: froté dos lápices hasta que los rompí. intenté concentrar los débiles rayos del foco eléctrico con una pequeña lente de aumento que siempre traigo en el bolsillo. Yo también estaba que me llevaba el diablo. sacó una. poseer una lata de suculentas sardinas y no poder abrirla! ¿Se imaginan ustedes qué desesperación la mía? Procopio Gelatina bebió un pequeño sorbo de limonada y continuó su relato: La segunda vez me ocurrió en un edificio de apartamentos en la ciudad de México. tratando de que se encendieran como hacían los hombres de las cavernas con dos leños. y nada. ¿Cuál otro iba a ser? Ni modo que el aparato respiratorio. quienes nos informaron desde afuera que el portero había ido a comer a una fonda cercana. Así comprobé por primera vez los amargos efectos de la impotencia. y yo. pero que no nos alarmásemos. nos la mostró y la agitó en el aire. le respondí. La señora joven. ni para arriba ni para abajo. Toqué el botón de alarma y acudieron unos vecinos. me acordé de que no fumaba. “Pues entonces vamos a pasar el rato de la mejor manera posible”. —La tercera. “Bueno. Entramos en el elevador una señora joven. Ni para arriba ni para adelante. que por fin llegó el bendito portero y echó a andar el elevador. “¿Quiere usted darme lumbre?” Me busqué en todos los bolsillos. Procopio volvió a reír como caballo y continuó. pero nada. “¿y usted?”. “Yo tampoco”. guapetona y exuberante de carnes estaba furiosa. volvió a sonreír la muy pícara. vez —prosiguió fue cuando estaba yo trabajando en aquella casa de venta y reparación de televisores. y por poco causo un cortocircuito y me electrocuto al meter el dedo y el cigarro dentro del enchufe del foco. —El de televisión. Desde entonces siempre ando con un encendedor y varias cajas de cerillos. ¿Y luego qué pasó? —Pues nada —continuó Procopio—. el querer hacer algo y no poder conseguirlo. digo. qué interesante! —exclamé—.

O mejor de una vez preparo cuatro. ya que sucedió precisamente en mi noche de bodas. Lo único que conseguí fue romperme las uñas. esperando que pasara la lluvia y volviera la corriente. Procopio Gelatina se limpió delicadamente los labios con una servilleta. “Perdone. A pesar de que veía que estábamos en ascuas. hasta que empezó a roncar y entonces deduje que se había quedado dormida. “No. “¿No se ha preparado su trago?”. “¿Levantarse de dónde?”. Y como la luz no volvió. — ¿Pero para qué demonios querías abrir la maleta? —aullé. Como dejó la puerta entreabierta. pues luego da mucha flojera levantarse”. De la lengua de ella. Haga favor de pasar. pues entonces voy a preparar dos para los dos. le respondí. pero regresó a la sala muy perfumada y entalcada. Me quedé más de dos horas platicando frente a la ventana. Clarita me dijo que había olvidado las llaves de su maleta. — ¿Y qué pasó? —gritamos todos. yo tuve que marcharme a casa.—Según parece. siéntese y prepárese usted mismo un whisky. En realidad tardó como cinco. — ¿Y la dama? —preguntó el más joven del grupo. hasta que vino a abrirla envuelta en una toalla. con seis whiskies entre pecho y espalda. con la frustración de no haber podido componer la televisión. señora”. pues dejó de reírse y de cruzar y descruzar las piernas y se fue a su recámara. Todos paramos la oreja. 3 0 . —Pues nada. joven”. el impotente Procopio Gelatina. Traté de abrirla con las mías y luego con un destapador de botellas. que al cabo de un rato yo creo que se aburrió. —Es que adentro estaba el camisón de Clarita —sonrió anémicamente nuestro amigo. claro. para no hacerles el cuento largo. pero por más que porfié y me esforcé por largo rato. No tardo ni dos minutos”. —Sin embargo —terminó--—.. “Bueno. Yo la miré con asombro. con muchas risotadas y cruzar y descruzar de piernas por parte de ella. la cuarta vez que sufrí los terribles efectos de la impotencia fue la peor. pude oír que decía unas palabrotas de chofer de camión.. Yo llegué a su departamento y estuve tocando el timbre de la puerta un rato bastante largo. no pude conseguirlo. —Cuando llegamos al hotel mi mujer y yo —Continuó Procopio—. Total. el marido de esta señora acababa de divorciarse de ella porque la había sorprendido en pleno combate amoroso con un vendedor de seguros. Por toda respuesta soltó una carcajada y después me hizo una mueca. le pregunté. Claro. sacándome la puntita de la lengua. En eso se desató un tremendo aguacero. me preguntó. Procopio bebió muy parsimoniosamente el resto de su limonada y luego prosiguió: —Bueno. me dijo muy sonriente. —Nada. que se fue la luz y no pude componer el aparato de televisión. nos bebimos seis whiskies cada uno. con un negligé más transparente que la democracia del PRI. que nos pasamos la noche en vela. “pero estaba yo en la regadera.

fue a dar a la cárcel (en aquellos tiempos sí funcionaba la justicia).Pillines poco conocidos Galiferio Hurtado de Gomosa y Péndola (1870-1910). Fue descubierto cuando iba a contraer nupcias por octava vez.). Crisanto hubiera batido la marca continental de casamientos simultáneos. Por culpa de los parientes metiches. Originario del rancho de Tres Pelonas. Crisanto Barrenillo Pozole (1910-1960. mozo de estribo y después garrotero en la línea de ferrocarril de Cañitas a Durango. “Toda mi vida he sido huésped”. donde invirtió el dinerito en bienes raíces y abrió un restaurante al que puso por nombre “México Lindo”. Teodorito Vitola (1915-1974). al haber evitado tantísimas muertes. naturalmente — y en calidad de invitado en las mansiones de los más destacados aristócratas de la época. de quien pronto se ganó la confianza. que andaba en líos este último con una prima de la sexta. Sus últimas palabras fueron para bendecir en voz alta a la Revolución que desde tan temprano le hizo justicia. El fatídico encuentro tuvo lugar cuando esperaba a la octava novia a la entrada del templo. casó con siete mujeres a un tiempo. Diciéndose conde francés unas veces y gran duque ruso otras. cachetón y barrigón. Sin embargo. Chihuahua. dijo muy satisfecho antes de morir en el recién inaugurado Palacio Negro de Lecumberri. según había oído decir. Se incorporó desde luego a las fuerzas de Pascual Orozco. Al estallar la Revolución vio el cielo abierto. vivió en los hoteles más lujosos de la ciudad —sin pagar. la cual a su vez se había divorciado de un sobrino de la primera. y que a las armas. muy bien forrado y sobre todo con la conciencia tranquila. Don Margarito murió a provecta edad. aprovechando la circunstancia de que tenía los ojos azules y un defecto en la garganta que le hacía pronunciar la erre como gué. razonó que después de todo eso de andar a tiros era una cosa muy fea. Texas. las carga el diablo y las disparan los pendejos.1965). donde pasó el resto de sus días. durante varios años anduvo a salto de mata por las cumbres del Gato y la sierra de Mohinota. arriero. la otra mitad la vivió a costa de sus hijos. hijo de padres también bastante sinvergüenzas. Empleado federal de no malos bigotes. (El actual campeón de América es un señor chaparrito y cacarizo de Venezuela). Nació en la ciudad de México. en su primera juventud fue peón. Después de haber vivido la mitad de su vida a Costa de sus padres. mi coronel Margarito Barbecho (que para entonces ya tenía ese grado). para lo cual se cambió el nombre y la filiación en Hacienda tantas veces corno fue necesario. Margarito Barbecho (1885. quedó sólo en campeón nacional. De no haber sido por tal accidente. al toparse con un hermano de su segunda mujer y un cuñado de la tercera. a tal punto que el guerrillero le entregó dos talegas con cien mil pesos oro cada una para que fuera a comprar armas y municiones a El Paso. Una vez descubierto. tan pronto como cruzó el río Bravo. fue célebre durante buena parte del porfiriato al haberse hecho pasar por noble europeo y millonario. Más hábil que ellos. por lo cual decidió irse a Los Ángeles. Como 3 1 . Acusado de haber asesinado a un maquinista gordo que le caía ídern.

decidió llevarse en una 3 2 . Su muerte fue muy sentida. Por lo menos Floripondio. Ganó con ellos mucho más que con sus cuadros y poemas.?). Bisonte (1920-1977). que emigró a una pintoresca república del centro de África con la cual no tenemos tratado de extradición.. después de haber grabado varios millones de discos y actuado en Estados Unidos.. Cuando terminó el sexenio y con él su jugosa chamba. Se cree. Hoy yacen ambos en el olvido. sino la mano entera y el brazo hasta el codo o hasta el hombro. Floripondio Capullo de Alhelí (1953. llevándose entre las espuelas a más de dos mil incautos.la mayor parte de los ciudadanos que se las ingenian para subsistir sin dar golpe. Cornelio. Pintor surrealista y poeta de metro libre.?). Murió mugiendo. decidió aplicar los vastos conocimientos que había adquirido y se dedicó al contrabando.. tarifando y anunciando ampliamente los encantos y favores de la francesita. Fue jefe de aduana en una importante ciudad fronteriza del norte. Europa y Sudamérica con éxito fabuloso. Portamoneda y Sistematización de Procesos. víctima de la fiebre aftosa.. sin embargo. especialmente entre aquellos a quienes les debía dinero. habiendo sido muy querido y apreciado por todos.. A los diecisiete años se hizo famoso cantando y tocando la guitarra. La planta que creció en un banco Cuando a Espartaco Gurría lo trasladaron de su natal Tabasco a la oficina matriz del Banco Internacional de Crédito Usurario en la avenida Juárez de la ciudad de México. Cornelio Bisonte optó por esto último. pero muy bien forraditos de lana. Se casó con ella y la trajo a México. Dudando entre matarla o sacar provecho de su desventura. en calidad de jefe del departamento de Cartera. tuvo muchos amigos y admiradores. Actualmente se ignora su paradero por haberse ausentado del país sin dejar dirección adonde se le pudiera dirigir la correspondencia. si bien la experiencia ha demostrado que los tales instrumentos internacionales sirven tanto como la carabina del mentado Ambrosio. consiguió una beca del gobierno de mi general Cárdenas y se pasó tres años de rechupete en París. dedicado a la bohemia y a la Clara. Esta última era una francesita rubia de ojos azules y tez nacarada. que estaba como para chuparse no sólo los dedos. Después se descubrió que el que cantaba y tocaba era su perro. Más tarde invirtió sus ahorros en la promoción a todo vapor y color de una inmobiliaria de esas en que todo es cuento de hadas y fantasía para piano y orquesta. Juvencio Soplete (1932-. donde la niña no tardó en decorarle el frontispicio con una cornamenta que hubiera puesto verde de envidia a un alce del Canadá.

aquellas colas de cuentahabientes. crece a orillas del imponente e impasible Usumacinta. mana. Si hubiera podido protestar. ni el zumbido de los mosquitos y demás insectos que tanto amenizan la selva tabasqueña. aquella calva del jefe de Cambios. —Al treinta por Ciento anual. En cambio todas las mañanas se estremecía al sentir los efectos del aire acondicionado. —Tiene usted que llenar esta solicitud en siete tantos. —Martita.. —Le digo a usted que no tiene fondos. pero no tiene fondos. aquellos sillones forrados de cuero. tomando un vaso de leche para su úlcera gástrica. El que se mueva. aquellos policías con metralletas. vistosos pero neuróticos. Pero la planta tropical ni siquiera sabía lo que era una cartera. ni el chapotear de los caimanes. alrededor de la plantita sonaban extrañas voces: —Lo siento. sino a gritos 3 3 . claro. no hacemos operaciones con dinares yugoslavos. —Le hablan por teléfono al señor Corbacho.. se muere. Pero desde un principio a la tabasqueña dicotiledónea le extrañó el ambiente que la rodeaba: aquellas paredes con relojes y calendarios mecánicos empotrados. No se oía el canto de los pájaros. aquellos larguísimos mostradores. Ustedes saben cómo apestan los billetes usados.. — ¡Manos arriba! Esto es un asalto. a pesar de lo cual no tenemos inconveniente en guardarlos ávidamente en la cartera. — ¡Número treinta y nueve! —Haga favor de ver al señor Rodríguez. La planta creció como suelen crecer todas las plantas. En lugar de todo esto.maceta un retoño de cierta bellísima y exótica planta tropical que. aquellos tubos de luces fluorescentes. aquellos pisos de mármol. no habría protestado letras vencidas.. — ¡Número treinta y nueve! No se duerma. Conforme pasaron los días la planta tropical fue abriendo con timidez los grandes limbos de sus hojas. aquel flaco de corbata verde que está sentado en el escritorio del fondo. Estos últimos eran reliquia de su antecesor en el puesto. pero en vez de la suave caricia del viento cálido y del halago de los perfumes de las flores y la fruta madura.. junto a un ventanal que daba a la avenida y al lado de una pecera donde nadaban pececillos de colores. ni el rugir de los pumas. entre miles de otras. Representaciones y Cobranzas. que se agrandan a base de obregonísticos cañonazos de cincuenta mil pesos por plaza. —Traiga usted cuatro conocimientos de firma. aquellos cueros que se sentaban en los sillones cruzando sus bien torneadas piernas.. joven. —No. lo único que percibía era un desagradable olor a humo de tabaco y a billetes usados. un señor Furukawa. —Por el momento están restringidos todos los créditos. que también por nostalgia los había traído de Baja California. especialmente las de Pemex. pásame diez billetes de a mil. Todo distaba mucho del paisaje habitual en que acostumbra crecer una planta honesta nacida en el trópico y a orillas de un río caudaloso. Espartaco colocó la maceta cerca de su escritorio.

725. —Son $ 18. Unos dicen que fueron unos greñudos enmascarados de la Liga Comunista 23 de Septiembre. el incesante percutir de las calculadoras. empezó a echar letras de cambio. el repiqueteo de cincuenta teléfonos y los timbrazos perentorios con que los empleados llamaban a otros empleados de menor categoría. pero que después crecieron a su tamaño normal.. señorita. el cantar del río y el susurrar del viento entre lianas y cañaverales! Ahora tenía que soportar de nueve a una y media. pero aparte de darse contra el cristal. pagarés. ansiosa de sol. —Martínez. Otros aseguran que fue el mismo director del banco. avisos de depósito.. Alta economía UNO. en vez de echar hojas y flores como todas las plantas. Y entonces sucedió lo que tenía que suceder: se robaron la exótica planta tropical. — ¿Cómo quiere los tres mil pesos? —Con toda mi alma. ¿dónde se paga la luz cortada? —Firme usted aquí y ponga las huellas digitales de sus diez dedos. todos los días hábiles. ¡Ella. acciones. ¿en billetes de qué denominación? — ¡Número treinta y nueve! —Le sugerimos que abra una cuenta corriente. La planta. Hasta que un día ocurrió una cosa extraña: la planta tropical. La planta tropical lanzó un hondo suspiro. del consejero y del interventor de la Comisión Nacional Bancaria. Yo me pregunto una cosa: ¿sube el Costo de la vida o suben las cifras? 3 4 . —Señorita. pero el señor director sólo recibe cuando se trata de operaciones de cinco millones para arriba. Billetes pequeñitos. escupitajos y papeles arrugados al pie de su delicado tallo. bonos. con su número de serie y las firmas del cajero. Constantemente resonaba el teclear de las máquinas de escribir. estados de cuentas. se inclinó hacia el ventanal.por los salvajes que arrojaban colillas. al principio.66 de intereses moratorios. el histérico llamar de los teléfonos y los diálogos sicopatológicos del público y los empleados: —Lo siento mucho. sólo vio pasar nubarrones de smog y el incesante tráfico de vehículos y peatones por la avenida. monedas y por último billetes de banco. —Por enésima vez le repito que ese cheque no tiene fondos. —Quiero decir. tráigame el estado de cuenta de don Selim Abujalil. —Vaya a la ventanilla número cuatro. —Fíjese que no encontramos su último depósito. que había nacido para escuchar y deleitarse con el parloteo de los verdes loros y las policromas guacamayas.

aunque sólo sean los más elementales. yo no soy país desarrollado que proteja a países subdesarrollados. Pues yo creo que haciendo que la vida cueste veinte y que yo gane treinta. ¿Y tiene algo de malo? UNO. Hombre. Y además es muy profunda. se supone que he tenido con qué sufragar mis gastos. Sin embargo. como cuando Echeverría dijo que el Sionismo era una forma de racismo y luego tuvo que mandar a Rabasita a pedir perdón de rodillas a Israel. OTRO.OTRO. en primer lugar. UNO. para que no se interrumpiera la corriente de turistas gringos judíos a México. Pero en el campo de la economía. cincuenta. que me protegería usted. señor mío. Bueno. ¡Éste es el problema! Eso es lo que se llama crisis económica. volviendo al punto. para convertirlos en veinte. hombre. UNO. Es como el cuento de la buena pipa. Yo soy Melesio González. UNO. Pero siendo corno soy. ¿No es lo mismo que si ganara treinta y la vida le costase treinta? OTRO. todo se reduce a un simple juego de niños: ¿que sube el costo de la vida? Pues se suben los ingresos. entre los cuales desde luego no se encuentra usted. No tiene por qué inquietarle. don Melesio. Permítame que me explique: si usted gana veinte y la vida le cuesta veinte. pues para muchas cosas. Yo no. Es decir. treinta. ¿No será que acaba usted de improvisar la frase? UNO.. Bueno. Pero no deja de inquietarme UNO. en tanto no se apliquen a principios de política internacional. hombre de paz y amigo de todo el mundo. ¿Y para qué quiere los diez que le sobran? OTRO.. ¿Y no sabe usted que el Proteccionismo es precisamente la carcoma de los países subdesarrollados? OTRO. UNO. como no me lo lleve yo a usted. Probablemente. ¿Se acuerda usted? OTRO. ¿qué ocurre? OTRO. ¿No le parece preciosa la que acabo de espetarle? OTRO. Así es como empieza la inflación. UNO. ¡Ah! Eso se llama especulación. porque no soy tan viejo. Pero sigo sin tener dónde caerme muerto. cuarenta. Sin embargo. ¿Quiénes? 3 5 . OTRO. lo más probable es que pondría a trabajar los diez que me sobrasen. ciudadano ambicioso y emprendedor. ¡Muchísimo! El que especula siempre acaba llevándose a alguien entre las espuelas. A veces me lleva un año cocinarlas. UNO. OTRO. OTRO. Bueno. Sí. No faltaba más. que es mi amigo. Yo me paso la vida preparando frases improvisadas. Pues que nunca tengo nada. sino dos cosas. me suena a demagogia. Claro que sí. Lo verdaderamente gordo es cuando gano veinte y la vida sube a treinta. en este incesante y alternado subir siempre pierden los mismos. UNO. eso de que el proteccionismo es carcoma. Desde luego. Ahora dígame usted cómo resolverla. ¿Que suben los ingresos? Automáticamente suben los precios. en realidad no se pregunta usted una. Las frases improvisadas no tienen mayor trascendencia. Por otra parte. ¿qué importa que me cargue a otros que ni siquiera conozco? UNO. señor.

Varias. siendo dueño de un producto natural indispensable y apetecible —digamos petróleo— le basta subir el precio de su mercancía. mi compadre don Vicente Pipiolo Barreneche desface refranes. lo que es sufrir. pero sin control dirigido. sus padres. enfrentándome a la marcha humana como un barquichuelo a la corriente del golfo. Los que no especulan. nada más pisotones. No. Todo empezó. riendo como idiotas: “a donde va la gente”.. o sea que si un grupo de personas iba hacia el norte. si a un país cualquiera se le ocurre aumentar sus ingresos. cuando era pequeño y sus amiguitos. del cine o del fútbol. OTRO. no suben sus ingresos. amigo mío. cuando había corrida de toros. Ésas son las víctimas que necesariamente se inmolan para que la circulación fiduciaria no aumente en demasía. UNO. Vicente. ¿Es usted acaso economista? UNO. ya que al subir el costo de la vida. según me cuenta. —Me daba tanta rabia esta sandez —explica mi compadre—. Pero por otra parte me he librado de las apreturas e incomodidades de Acapulco o de Veracruz en Semana Santa. Y a mi mujer se le antojó que le regalara yo un abrigo de visón el día de su santo. ya sea en política o a la salida del “Metro”. y ya tenemos una reacción en cadena. OTRO. provocando una inflación incontenible en sentido de espiral. Me pasman sus conceptos. ya que como se imaginará. en este caso los crudos. al empezar a llegar el gentío a la plaza yo salía de ella con rumbo a las afueras de la ciudad. El desfacedor de refranes Así como Don Quijote de la Mancha desfacía entuertos. Soy panadero.OTRO. Los domingos en la tarde. Y ahí le van más: la alta economía cuece a nivel mundial. los padres de sus amiguitos y hasta los padres de sus maestros. no iba adonde iba la gente.. señor. preguntaban cada vez que lo veían: “¿A dónde va Vicente?”. yo no voy a esos 3 6 . Los países industrializados consumidores de petróleo automáticamente suben los precios de sus productos manufacturados. Consecuentemente. sus maestros. ¡Atiza! ¿Otra frase? UNO. vulgo Gulf Stream Y todo nada más para demostrar que yo. yo automáticamente me abría paso a codazos para dirigirme al sur. pues usted sabe lo que es ir a contrapelo de la masa ciudadana. y luego ellos mismos se respondían. empujones y majaderías. Es lo mismo que si a un panadero se le ocurre comprarle un abrigo de visón a su mujer y para lograrlo con rapidez sencillamente sube el precio de su pan. compadre —le dije. —Imagino que habrá usted sufrido mucho a causa de esta tendencia antidireccional. que consumen los petrolíferos. que desde entonces me entró lo que podría llamarse la manía del sentido contrario. y de esta manera quedan a mano. —Como sufrir.

que es afluente del Usumacinta y en ciertas épocas del año baja muy agitado. pretextando prisa. —Tengo que ir a Salubridad y Asistencia —me dijo—. Y jamás he perdido mi silla. asegurándome que tenía unos deseos tremendos de marcharse. Así demostraré la falacia de que muerto el perro. — ¿Y qué trataba usted de demostrar con ello? —Que es falso de toda falsedad eso de que a río revuelto ganancia de pescadores. — ¿Para qué? —Para que lo exhiban en el Centro Veterinario Antirrábico. en algunas momias egipcias de la época faraónica se han descubierto ciertos vestigios que indican que en aquellos tiempos ya existían la sífilis y el cáncer. se acabó la rabia. sino que la mando a una lavandería automática. Don Vicente Pipiolo Barreneche se despidió otra vez y luego otra y otra más. Acostumbro pasarlas en los límites de Tabasco con Guatemala. Después sacó una foto repugnante que mostraba a un infeliz ratoncillo con el cráneo destrozado por el resorte de una ratonera. Voy a llevarles el cadáver de un dóberman pinscher de mi propiedad. donde no va nadie. y otra en que aparecía un león de aspecto muy satisfecho.sitios adonde va la gente. De esta manera demuestro que no es verdad que valga más pájaro en mano que ciento volando. para deshacer el refrán. Según parece. Por ejemplo. ya que por el que tengo atrapado no me dan nada. me 3 7 . pues he tenido la precaución de llevarla conmigo. en el río San Pedro. Estos dos males han durado más de cinco mil. —Naturalmente —repuso mi compadre—. o en el Bolsón de Mapimí. pero así tengo la satisfacción de desmentir otro proverbio. con quinientas y pico de aves que no se están quietas y vuelan de aquí para allá. —Dígame usted qué vale más —sonrió despectivamente—: ¿Ser cabeza de ratón o cola de león? — ¿Alguna vez ha ido usted a la Villa? -—le pregunté. Además de que en esos lugares he podido desbaratar otros refranes. Mi compadre don Vicente sacó de su cartera un recorte de periódico y me lo mostró: —Mire usted —me dijo—: aquí viene una noticia interesantísima. O sea que es inexacto aquello de que no hay mal que dure cien años. con el rabo en alto. De cuando en cuando agarro una y vendo cien. Mi compadre se despidió. —Lo cual ha de ser una bendición de Dios —comenté. De igual manera le digo que mi ropa sucia no se lava en casa. Después. ni siquiera los agentes de la Coca-Cola o los inspectores de Lolita. desde la ventanilla de su camión. Por la misma razón tengo una pajarera enorme. y una cuarta y una quinta. tratando de agarrarlo en curva. en tanto que por los otros recibo dos o tres mil pesos. sino mil. donde según me dicen están atendiendo a más de mil enfermos del terrible mal. que comprueba mis teorías. yo he estado a punto de morirme de hambre con el anzuelo en la mano veinte de las veinticuatro horas que tiene el día. —No una. que falleció ayer. La cosa me sale como lumbre y me devuelven las prendas hechas trizas.

¿Qué hacer? Existen varias opciones: a). Y como no me entró ninguna mosca en ella. y si responde que Lucifer. llueva o haga buen tiempo. No teniendo nada mejor que hacer. llevado por el tedio. enciende las siete velas negras que prescribe el tratado. Tampoco puede llamar por teléfono a Purita. pero que a quien llamaba era a Satanás. Vamos a suponer que una lluviosa tarde de domingo se encuentra usted en su casa más solo que un gobernante a fines de sexenio. o viceversa. Ya ha fundido tres veces los fusibles tratando de arreglar esa rasuradora eléctrica que no funciona desde que se la regalaron la pasada Navidad. pues tiene muchas otras cosas que hacer. lanzando un bufido y dándose a todos los diablos por que haya idiotas que le hagan perder su tiempo. Preguntarle quién es. Ya ha verificado por centésima vez que no es capaz de pasar de la página cuarenta y siete de “El otoño del patriarca”. El diablo soltará una palabrota y desaparecerá dejándolo en paz. El demonio también desaparecerá rápidamente. con cuernos y rabo. sin un punto y aparte que le permita respirar. se encuentra con que frente a usted hay un individuo de pésima catadura. tuve la satisfacción de comprobar que no es necesario tenerla cerrada para impedir el Ingreso de los molestos dípteros. Hacerse el débil mental y preguntarle si este camión pasa por el Zócalo. (Recuerde que es domingo en la tarde y que está lloviendo.guiñó un ojo. para su asombro. 3 8 . o sea que nada más las carreteras determinan que no se dé abasto). y además Punta dedica las tardes de los domingos a su marido. los congresos de brujos y las misas negras. Ya ha resuelto los crucigramas de todos los periódicos y revistas a su alcance. Lo hojea y en una de sus páginas encuentra la fórmula para invocar al diablo. que despide un nauseabundo olor a azufre y que le mira malignamente. más aburrido que un enano y sin un peso en el bolsillo. recita las cantinelas que se le indican y de repente. Invocación al demonio En vista de que en estos últimos años se han puesto de moda el exorcismo. b). sigue las instrucciones del manual al pie de la letra —aunque con una alta dosis de escepticismo—. en virtud de que hace un mes le cortaron el servicio por falta de pago. por lo cual. y me gritó algo acerca de que no era cierto que el que mucho se despide pocas ganas tiene de irse. frotándose en el pantalón sus pezuñas de macho cabrío. — Yo me quedé con la boca abierta. usted le dice que perdone. conviene estar preparado en caso de que se le vaya a uno la mano y de repente se aparezca el diablo. toma otro libro al azar y resulta que se trata de un manual de ocultismo.

vendérsela sin más trámite para irse a matar el ocio con el dinero tan fácilmente adquirido. d). ya que una vez el diablo solicitó un libro sobre cocina húngara. quien de inmediato dirá que fue usted quien lo llamó a él y no él a usted. Y si el diablo trae tridente. a causa del papeleo burocrático. con Carta tras carta de doña Blanquita Sierra. Quedarse muy sorprendido y luego exclamar: “¡Huy. un cura progresista!”. recordándole su supuesto adeudo y haciéndole ver lo feo que resulta ser cliente moroso.. pues ya se sabe que es muy descomedido y que no tolera chanzas ni chirigotas. f). decirle con cierta soma: “Bueno.c). Si no lo trae. Y tampoco será problema que Purita no esté disponible. cuando menos le soltará una coz. Impertérrito. Al igual que cualquier marido a quien su mujer le decora el frontispicio. e). puede resultar muy peligrosa. inclusive dejando olvidado el tridente. de los que edita la mencionada revista. pero enjundiosa monografía sobre dónde y cómo se besan diversas parejas: 3 9 . regatear lo que sea necesario y en cuanto el ofrecimiento rebase los diez mil pesos. sobre todo en relación con su cornamenta. logramos confeccionar la siguiente breve. ¿Qué deseas?” Astuta maniobra para desconcertar al diablo. Dónde y cómo se besan Después de un exhaustivo estudio llevado a cabo entre las clases más representativas de nuestra sociedad de consumo. Después de unos minutos de alegato. y que lo ha invocado para informarle que es uno de los afortunados escogidos por la computadora IBM para participar en el XIV Sorteo de los Aguinaldos en combinación con la Lotería Nacional y las próximas elecciones para diputados (que en realidad vienen siendo lo mismo). pues ya se sabe lo que cuestan los sitios donde se mata el ocio. Decirle que es usted agente del “Selecciones del Reader’s Digest”. Preguntarle con gesto de fenicio cuánto ofrece por su alma.. Satanás. (Los protervos del Averno no pueden decir “adiós” por razones obvias). el maligno acabará por echarle la culpa al desbarajuste que existe en el infierno. y terminará despidiéndose de usted con un “hasta luego”. Pero usted se mantiene firme en su actitud e inclusive se muestra un tanto agresivo. ya me tienes aquí. g). Este desplante también puede resultar arriesgado. Hacer alguna frívola y original broma acerca de los Cuernos del visitante. El mismo demonio le facilitará a usted con mucho gusto una lista de direcciones bastante interesantes. El demonio hará la señal de la cruz y saldrá de estampida. aunque no alcance para gran cosa. pues ya se sabe lo que significan estas confusiones. y luego ocurrió que la computadora aparentemente se descompuso y durante tres años le cobraron dieciocho veces la misma cuenta. No importa que sea tarde de domingo y que esté lloviendo. Esta actitud es poco recomendable.

en un convento. en el medio cuarto de baño debajo de la escalera. * * * Los sádicomasoquistas. subiéndose en una silla. debajo de un automóvil. en el “Metro”. * * * Los morbosos. debajo de un paraguas. * * * Los tontos.* * * Los esposos. * * * Las parejas modernas. * * * Los sátiros. 4 0 . en la frente. * * * Los impacientes. en las puertas de los internados. en misa. detrás de una puerta. en el aeropuerto. en la cocina. en el cementerio. * * * Los despistados. * * * Los complicados. * * * Los interesados. en el despacho de don José. * * * Don José y su secretaria. * * * Los místicos. * * * Los románticos. * * * Las anticuadas. debajo de una mesa de operación. cuando el marido sale de viaje. al cruzar una avenida de intenso tráfico. * * * Los lúgubres. dentro de la manga negra de la cámara de un fotógrafo profesional. frente a la ventanilla de un banco. * * * Don Serapio y su cocinera. en la calle. * * * Los chaparritos. en el taxi. * * * Las parejas que han intimado en una fiesta. en el cine. * * * Los castos. * * * Los novios. * * * Los anticlericales. en la reja del balcón. * * * Los gregarios. sin darse cuenta de que ya se lo llevó la grúa.

en ninguna. * * * Los enamorados. Y fue entonces que el padre —a quien apodaban “El Cucharas”— consideró llegado el momento de hacer partícipe a su hijo adolescente del caudal de su vasta experiencia. en cualquier parte. en los consultorios de los dentistas. en ser firme con las propias convicciones y en no dejarse derrotar por los obstáculos y contratiempos que se presenten en el camino. en le aire. * * * Los locos. en los codos. “El Cucharas” hizo una pausa como si escrutara en su interior y luego entregó al joven los ingredientes necesarios para que se preparara un taco. El paisaje de andamios. se debe tener una meta y hacerse el designio de llegar a ella contra viento y marea. * * * Los asépticos. carretillas y muros a medio construir invitaba a la serena reflexión. en la playa y en la cárcel. * * * Los regiomontanos. al haber sido sorprendidos besándose en las ruinas o en la playa). * * * Los adúlteros. Es mi propósito hacerte ver que en esta vida la clave del éxito consiste en saber lo que se quiere. en todas partes. muchacho —comenzó. colgados de un cable de la luz. —Mira. * * * Los suicidas. * * * Los fetichistas. en las ruinas. máxime que era la hora del almuerzo y toda actividad había cesado en la obra. sacando de su humilde itacate el jarrito de frijoles. detrás de las rodillas. (Esto último cuando van a dar al bote por inmorales. los chiles verdes y las tortillas que constituían todo su alimento—: ya es hora de que mis consejos de padre se proyecten en la formación de tu carácter. La clave del éxito Padre e hijo se quitaron los sacos de cemento (vacíos) que les servían de capuchas para acarrear ladrillos sobre los lomos.* * * Los turistas. se enjugaron el sudor de la frente y se sentaron a la sombra de una revolvedora. —El ser humano —continuó—debe saber en todo momento hacia dónde apunta la veleta de su voluntad para seguir la dirección que señale 4 1 . * * * Y los que llevan treinta años de casados. Pero sobre todo. * * * Los voluptuosos. en los zapatos.

pero tremendamente severo. jefe —repuso el muchacho masticando taco a dos carrillos. una vez establecida. reanudando su parlamento: —La persona de firmes principios lucha por su meta. —Pos si asté así lo dice. posee las riendas de su propia vida. son el recurso deleznable de irresolutos y pusilánimes. tierra y cemento. De poco vale el afán sin el apoyo de una creencia y de una convicción perfectamente enraizadas en la personal reflexión y en las profundidades de la mente. enchilándose una gorda. guiado por la brújula de su voluntad férrea. convertirá de esta manera su destino en esplendorosa realidad. ¿O no? —Simondor. es el mandamiento único. salvo el 3 de mayo. y nadie más. jefe —asintió el joven. Como dijo Napoleón (y como deberían decir todos los hombres que deseen triunfar en la vida). para poder llamarse así con pleno derecho. padre e hijo se levantaron y volvieron a cubrirse la cabeza con los 4 2 . jamás deben amilanarte ni constituir excusas para no alcanzar el triunfo. y durante la cual mantuvieron fijas sus miradas en los agujeros de sus estropeados zapatos. guardando el jarrito y la remendada servilleta de las tortillas en el itacate. en busca de un molesto hollejo de frijol que se le había quedado incrustado entre dos piezas molares. sin reparar en impedimentos ni resistencias. ya que el hombre autárquico concibe con realismo de axioma de que cada quien es el capitán de su alma y el arquitecto de su propio destino. merced al poder mismo de sus firmes determinaciones. jefe —aceptó el adolescente. que sabe articular la realidad a su antojo.con gesto decidido. embauló otro taco de frijoles. —Así es—dijo gravemente “El Cucharas”. hijo mío! Saber lo que se quiere y no regatear ni escatimar esfuerzos hasta conseguirlo. ¡Esta es la clave del éxito. ha de tener siempre bien presente que él mismo. —Las circunstancias —prosiguió “El Cucharas”—. —La responsabilidad de un comportamiento acorde con las íntimas normas de cada uno —volvió a la carga “El Cucharas”—. hijo mío. mientras un chorrito de caldo de frijoles le salía por la comisura de los labios y le escurría por la barbilla. bebió un trago largo de Pepsi-Cola (el gremio de alarifes y similares ya no bebe pulquito en la obra. sostenido por su íntima convicción de que obtendrá el triunfo a la corta o a la larga. El azar. intuye dónde le aguarda el triunfo y hacia él se dirige. debe ser concepto que ignore y desprecie la persona de convicciones formadas. Las influencias ajenas. sin lánguidas treguas ni cobardes vacilaciones. día de la Santa Cruz). sin el respaldo de unos ideales perfectamente esclarecidos en la propia conciencia. Tras unos minutos de silenciosa meditación. El hombre que sabe lo que quiere. Un hombre. por los que asomaban los dedos gordos de sus pies. De nada sirve el denuedo. cubiertos de cal. por consiguiente. Impulsado por el potente motor de sus energías físicas y espirituales. hurgándose el interior de la boca con un dedo. que el triunfo impone a los hombres de carácter. —Okei. las intervenciones extrañas. así debe ser. hasta lograrla absolutamente. “soy la bala de mi propio cañón y el blanco de mi destino”. El albañil calló un momento. sin titubeos ni claudicaciones. interrumpida de cuando en cuando por algún sonoro y profundo regüeldo.

El malogrado rapsoda. quien deja a tres criaturitas huérfanas de cuarenta y tres. hijo. el muchacho preguntó al autor de sus días: —Oiga. felicidad.sacos de “Tolteca” para seguir acarreando ladrillos. por emplear la pintoresca frase de nuestro juvenil héroe David. nunca ha salido de esta talacha tan móndriga en los andamios? “El Cucharas” miró a su hijo con gesto de satisfacción. Después se echó una carga de ladrillos sobre el lomo y se alejó dando traspiés entre los escombros. don Samuel Gesem. ha dado a luz nueve robustos niños la señora doña Sara de Gesem. —Es que mi sueño dorado. respectivamente. Sin embargo. con ese pico de oro. Notas sociales (De cuando los hombres vivían cuatrocientos años y más) POETA MALOGRADO GALÁD. esposa del conocido comerciante en dátiles y camellos de esta ciudad. una vez que los proyectos de la gigantesca torre sean aprobados por el H. con arrogancia de hombre que ha triunfado. La joven madre. Ayuntamiento. jefazo. * NACIMIENTOS EDOM. digo. * TRABAJO BABEL. Ha fallecido a la temprana edad de ciento setenta y un años el notable poeta Leví de Jeroboam. deja asimismo un sensible vacío en las letras bíblicas. con la intima complacencia de quien ha conseguido cabalmente lo que un lejano día se propuso. antes de reincorporarse a la pesada faena. cuarenta y treinta y ocho años. ha confesado sentirse la mujer más feliz del mundo. siempre fue el de ser peón de albañil. * * Con toda facilidad. ¿y cómo es que asté. el Amorreo. pues no siempre las primerizas suelen soltar nueve piedras de un solo tiro de honda. Los recién nacidos serán circuncidados dentro de tres o cuatro años. que fue un niño precoz ya que a la tierna edad de cuarenta y cinco años empezó a componer sus primeros versos. * * Continúa la demanda de trabajadores con destino a las obras que se van a emprender en esta progresista ciudad. con esa sabiduría tan de a tiro sabia y con esos idiales tan elevados. que sólo tiene noventa y cinco años de edad. Según nos informó 4 3 .

* * Con brillante fiesta se ha celebrado la puesta de largo de la guapa y gentil señorita Golda Jezrael. * VIAJERO UR. señor Ezequías Rasataim. Una vez que los niños menores de cuarenta años se retiraron a dormir. no llega a los ciento cincuenta años de edad. * SENSIBLE FALLECIMIENTO * * 4 4 . * * Con rumbo al remoto reino de Saba. hijo de Lamec. Al cumplir sus esplendorosos cincuenta y cinco años. ayer embarcó en este puerto el licenciado Enoc Hasabías. integrado por los ingenieros navales Azmavet el Gizonita. El nuevo profesional está recibiendo las felicitaciones de familiares y amigos. NUEVO PROFESIONAL JOPPA. quien ha llegado a la feliz edad de las ilusiones. quien dicho sea de paso. Deseamos al intrépido embajador un feliz viaje y pronto retorno. Los elegidos tendrán su porvenir asegurado. los jóvenes y las personas mayores iniciaron el baile. presentó brillante examen en opción al título de Constructor de Arcas el joven Noé. dentro de cincuenta años. La adolescente vestía preciosa túnica de color azul.el arquitecto en jefe. dependiente de la Universidad de Judea. * * * En la sala de actos de la Facultad de Ingeniería Naval. quien lleva el encargo de invitar a la joven soberana de aquel país amigo para que asista al bar mitzvá de nuestro pequeño príncipe Salomón. al igual que sus damitas de compañía. ninguna de las cuales pasaba de los setenta años. sus padres ofrecieron elegante recepción en los salones de céntrico hotel a orillas del Éufrates. aprobaron por unanimidad al joven sustentante. ya que se trata de obras de larga duración. Aquel precioso ramillete de juventud dio gran animación a la fiesta. * LLEGÓ A FELIZ EDAD AGGADGAD. así como capataces y maestros de obras con un mínimo de cien años de experiencia profesional y con amplios conocimientos de idiomas. ceremonia que se efectuará. si Jehová lo permite y un nuevo diluvio no lo impide. el cual se prolongó hasta el amanecer del mes siguiente. El sínodo. se requieren jóvenes peones de noventa a ciento cincuenta años de edad. Fue padrino de la festejada el opulento y conocido banquero don Aníbal de Iturbaim. quien sustentó interesante tesis sobre obstrucción de goteras y acomodo de animales en embarcaciones a prueba de aguaceros. Hanán el Mahavita y Jerimot el Seborreo.

O bien son como aquel beatífico secretario de Hacienda y Crédito Público. o sea que hasta lo malo tiene su lado bueno —ya que lo malo nos hace apreciar doblemente lo bueno—. cuando se retiró de los negocios y se dedicó a la vida privada. siendo que las cosas. muy estimado en todos los círculos sociales por su bondad y sus dotes de filántropo y hombre de bien. lo que ocurre es que no se han dado cuenta de cuál es la verdadera situación. añadió sonriendo que de esta manera apagaríamos la lumbre que también nos estaba llegando a los aparejos. vayan nuestras más sentidas condolencias. vamos a citar a continuación el lado positivo de una serie de objetos y conceptos generalmente desacreditados ante los ojos de la opinión pública: Los impuestos. Este tipo de personas son las llamadas pesimistas por el vulgo. también tienen su lado hermosamente positivo. El lado positivo de las cosas —Lo bueno de los optimistas —dice don Manuelito—. como acertadamente apunta don Manuelito. odiosos parquímetros. bello y amable de todo cuanto los rodea.MAJANAIM. Aunque a veces. Para intentar demostrar lo anterior. Sus opuestos son los optimistas. flacas o repugnantes que sean. Muchas personas se empeñan en ver nada más el lado negativo de las cosas. principalmente de los demás. por otra parte. El finado fue prestamista al quince por ciento mensual hasta los cuatrocientos años de edad. que al comentar que económicamente nos estaba llegando el agua al cuello. está en que sirven de pretexto para salir de la oficina cada sesenta minutos a efecto de nutrirlos con nuevas monedas. tienen de positivo la alegría que causa esquivarlos y eludirlos. ya que siempre ven el lado sustancioso. es que no se dan cuenta de cuál es la verdadera situación. por ejemplo. A la avanzada edad de cuatrocientos sesenta y cinco años falleció ayer en esta ciudad el culto caballero don Elisafán de Aminabad. Lo positivo de los. De paso aprovechamos la salida para 4 5 . por modestas. como porque esta evasión nos sirve de válvula de escape después de que el propio Fisco y sus podencos —llámense Lolitas o Dolores— nos han mordido y desangrado por todas partes. ciudadanos felices y de envidiable salud tanto física como espiritual. A su inconsolable viuda doña Rebeca y a los ochenta y tres hijos del estimable matrimonio (cuyos nombres no mencionamos por falta de espacio). tanto por el gustito que significa darle en la chapa al Fisco.

despierta interés por el estudio de la paleontología. cuando éste asumió la presidencia de Estados Unidos a raíz del asesinato de Mr. En otras palabras.tomarnos un café o un copazo. y el comprar cosas y más cosas de las cuales podemos prescindir perfectamente. los precios altos combaten muy eficazmente los dispendios superfluos con que constantemente pretende hundirnos la publicidad de la sociedad de consumo. no a la semana o al mes. diez o veinte años de su defunción. Visita conyugal Hace algún tiempo estuvo en México doña Sara Tilgham Hughes. sitios por donde andarían encaramados si no hubiera programas de terror. costillas o piernas. en vez de andar por ahí de tiendas. Lyndon B. Y muchas criaturas no se desnucan ni se fracturan brazos. El lado positivo de lo defectuoso de la producción nacional. llevó a cabo investigaciones en el campo jurídico y se mostró interesada en diversos aspectos de nuestro 4 6 . Los precios elevados de todo tienen de positivo el impedirnos llenar todavía más la casa con cachivaches inútiles. la juez norteamericana que alcanzó notoriedad al tomarle juramento a Mr. Gracias a ella muchas señoras permanecen sentadas en casa. El pescado congelado también tiene de positivo el poder resucitarlo en la sartén. La togada dama sustentó conferencias. El lado positivo de las escuelas en México consiste en que. tiene un inmenso lado positivo: de esta manera están menos tiempo sin hacer nada. nada más que hasta ahora no se lo hemos encontrado. Johnson a bordo de un avión. contemplando la hipnótica pantalla. Kennedy en Dallas. ya que no es lo mismo pasarse horas enteras tirados de barriga en el suelo. eliminan el concepto de clases y allanan así el camino hacia la justicia social. que desplomarse de un árbol o caerse de una barda. aunque parezca difícil creerlo. La poligamia tiene de positivo que quien la practica no tiene necesidad de mantener casas chicas. según la hora del día y nuestras personales inclinaciones. La televisión también tiene su lado positivo. Inclusive los tuertos tienen su lado positivo. lo cual. La semana de sólo cinco días laborables para los burócratas. consiste en que gracias a ello florece el contrabando en gran escala. El PRI y el matrimonio con toda seguridad también deben tener su lado positivo. violencia y tráfico de drogas que los mantuvieran quietecitos en la sala. como casi siempre están de asueto por un motivo u otro. ya que sólo ven la mitad de los problemas que los rodean. además de permitirnos ahorrar víveres. sino a los cinco. sin el cual no podrían vivir en la opulencia gran número de respetables señoras y señores.

compadecida. —Señora —dijo-—. un basilisco. Como podrá usted advertir. me quemaba con la plancha si me retrasaba cinco minutos en llegar a casa. Al explicársele lo anterior. Lucrecia me humillaba por mi corta estatura. —Plenamente. de elegir al azar a don Inocencio Ronquillo. — ¿Y qué lo indujo a robar? —Yo no traté de robar nada. mediante la cual se permite a los presos recibir a sus consortes o concubinas en forma privada durante un par de horas cada semana. hombre de Dios? Antes de que pudiera contestar el señor Ronquillo. se encontraba escribiendo un soneto. malos modos y amenazas de muerte por parte de una mujer que no es una mujer. para entregarse a los arrebatos que les dicten sus temperamentos y les permita el reducido espacio disponible. se burlaba de mí porque soy poeta. Pero con la mala pata. pero me rompió el pasaporte y dos costillas. Excepción hecha de los martes. señora. es un hombre bajito de estatura. pero invariablemente me rescató en el momento oportuno y luego procedió a darme una paliza. Al recibir en su celda la visita de Mrs. en que recibo la maldita visita conyugal de cinco a siete de la tarde. — ¿Por qué está usted preso? —le preguntó la juez a través del intérprete. Don Inocencio Ronquillo bajó la vista y exhaló un profundo suspiro. con el deliberado propósito de que sonara la alarma y me aprehendiera la policía. la señora Hughes se entusiasmó y pidió hablar con alguno de los huéspedes del Palacio Negro de Lecumberri —la entonces Penitenciaría del Distrito Federal—. Traté de emigrar al Tibet. a patearme o a ponerme una lavativa con agua helada unas veces e hirviendo otras. para conocer de fuente directa los puntos de vista de los beneficiarios. que estaba presente en la entrevista.sistema penitenciario que por lo visto no existen en el vecino país. Como último recurso simulé asaltar un banco para que me metieran en la cárcel y pudiera yo vivir tranquilo. Un cuarto de siglo de soportar golpes. sino una arpía. magro de carnes y amarillento de tez. tras de las rejas. ¿Qué objeto perseguía usted al querer ir a la cárcel voluntariamente? —Yo no perseguía ningún objeto. todo lo cual contribuye a darle un aspecto tímido y totalmente inofensivo. —Por intento de asalto a un banco —repuso don Inocencio. sin embargo. mis esfuerzos se vieron coronados por el éxito. uno de los más recalcitrantes opositores al romance connubial. Uno de ellos es la llamada visita conyugal. El señor Ronquillo. A mí era a quien perseguía mi mujer. 4 7 . señora mía. injurias. — ¿Y por qué no la rehúsa. a salvo de mi mujer y dedicado a mi poesía. En varias ocasiones intenté suicidarme. yo llevo veinticinco años de casado. —Éste es un caso verdaderamente extraordinario —comentó la magistrada—. me metía los dedos en los ojos porque mis ingresos no eran suficientes para sufragar sus veleidades. Simplemente rompí de un ladrillazo los cristales de un banco. de ocupación agente de inhumaciones y poeta por vocación. intervino el director del penal. — ¿Y lo consiguió usted? —preguntó la juez. Hughes.

como en el caso de súbitas desapariciones de personas. dejándonos a todos perplejos. el anticuerpo. esos aviones. Desaparecieron no solamente los pantalones. también existe un anticaballo. También se ha sabido de maridos que salieron a comprar cigarrillos y que jamás volvieron a sus hogares. estallaron. Inclusive se ha pretendido esgrimir este argumento para justificar la vacuidad de ciertos cráneos. Pero no 4 8 . si existe un señor Rodríguez. existe un antiseñor Rodríguez. se desintegraron y desaparecieron sin dejar el menor rastro. Sin embargo. es decir. A toda materia corresponde una antimateria y viceversa. atribuidas a crímenes. sin que hubiera secuestro de por medio. Peligros de la antimateria Se llama antimateria a la sustancia formada por antipartículas.—En los casos de asalto deliberado. El conocimiento de esta teoría explica muchos enigmas que antes carecían de aclaración. ¿Qué fue lo que ocurrió en estos casos? Pues sencillamente que esas jovencitas. que se encogió visiblemente dentro de su uniforme a rayas. el antielectrón. La ciencia cita casos de jovencitas en camiseta con letreros sicalípticos y pantalones de mezclilla que desaparecieron súbitamente al entrar en un cine. tales como el antiprotón. la visita conyugal forma parte del castigo. cuya ausencia casi absoluta de ideas es causa de asombro para propios y extraños. Sus propiedades son exactamente las contrarias de la materia. se produce una violenta explosión y ambas se volatilizan. y así por el estilo. sin haber naufragado. que si existe un caballo. —Y si llegan a reincidir —añadió el director levantando un dedo—. sino también lo que llevaban dentro. existe un antisubmarino. La señora Hughes regresó a su país y según parece se encuentra escribiendo un estudio comparativo entre la legislación penal mexicana y los procedimientos de la Inquisición en tiempos de Torquemada. como del que es responsable este chaparrito —dijo el director—. El llamado Triángulo de las Bermudas es zona donde frecuentemente ocurren estos últimos accidentes. la jovencita. esos maridos y esos pájaros entraron en contacto con sus antiellos —probablemente invisibles para la pupila humana—. si existe un submarino. si a causa de un descuido o de un azar cualquiera la materia entra en contacto con su correspondiente antimateria. es decir. etcétera. y de pájaros que hicieron explosión en el aire al rozar con sus alas las alas de otros pájaros. secuestros o simple brujería. que una colisión entre ellos resulta altamente improbable. la camiseta y los letreros. Afortunadamente materia y antimateria moran en lugares del universo tan alejados entre sí. O el de aviones que salieron de la ciudad X y nunca llegaron a la ciudad Z. esos barcos. y el de barcos que zarparon de tal o cual puerto y desaparecieron como por encanto a la mitad del camino. en vez de encarcelarlos los ponemos directamente en manos de sus consortes. El funcionario miró severamente a don Inocencio.

ambos quedaremos convertidos en chicharrón. no puedo evitar. Sin embargo. antidiputados. que flotaban en el espacio. pero ante cada sujeto desconocido que me presentan y que se asemeja a mí. a veces llegan a nuestro mundo sin que se sepa cómo lo consiguieron. El caso es que aparecen aquí. Tal vez resulte pusilánime mi actitud. entran en contacto accidentalmente con su equivalente de signo contrario y surge la tragedia. la de que los dueños de cráneos vacíos. ni qué medio de transporte utilizaron. Se topan el ser y el antiser. con el riesgo de que. anticobradores.es que estos cráneos —alegan los defensores de la tesis y principalmente los dueños de los cráneos— hayan carecido siempre de materia gris y consecuentemente de ideas. en el momento de tomar contacto con su epidermis. es que en algún lugar del universo existe un antimundo exactamente igual a éste en que vivimos. y la explosión se va a oír hasta la hermana república del Paraguay. ni en este mundo ni en nuestro antimundo. además de no tener ideas. Lo hago en bien de los dos. Yo sé que en algún lugar del Cosmos (y no queda excluida la posibilidad de que sea en esta misma galaxia). mientras recorre mi médula espinal un rápido escalofrío de terror esperando que de un momento a otro se produzca el traquidazo. antiterroristas y antioficiales quintos de Hacienda. hacen explosión instantánea y se volatilizan de inmediato. Un antimundo con sus anticiudades. Estas testas una vez tuvieron ideas. saturadas de ideas. Por eso desde ahora ruego atentamente a las personas que se parecen a mí en lo físico. se vieron llenas de ideas. pero chocaron contra sus correspondientes anti-ideas. antimateria el uno del otro. no quedó huella de unas ni de otras. sus antibaches. cerrar los ojos y volver el rostro a otro lado. antigaseosas. ¡Qué va! Ni siquiera en chicharrón: en simples nubecillas de smog. que me perdonen si no les estrecho la mano ni les doy un abrazo con sus obligadas palmaditas en la espalda. Una de ellas. sólo que de signo contrario. Nunca puedo estar seguro de que no sea mi antiyó. y ¡pum!. Ahora bien: determinados seres vivientes y algunos objetos inanimados de ese distante antimundo. La teoría. son idiotas. sus anticalles. se presta a diversas interpretaciones. Inclusive un mundo con sus antiviceversas. existe mi antiyó. De ahí que siempre vea con harta sospecha y me prevenga contra individuos cuyo aspecto físico se parece al mío. * * 4 9 . individuo eminentemente peligroso para mí —como yo para él— y cuyo trato me conviene rehuir. si tan sólo nos rozarnos. Un mundo donde sus logaritmos son los antilogaritmos de aquí y viceversa. sin que se vuelva a saber de ellos. como advertirán ustedes. cuya mano me veo obligado a estrechar. Porque a lo mejor somos anticuerpos. * De MATUSALÉN: Los años. lo que sí es evidente. Hay quien solamente recuerda De ADÁN: La costilla.

* De JONAS: La ballena.

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* * * De NOÉ: El arca. (Otros también lo recuerdan sólo porque se emborrachó y se quedó dormido en cueros). * * * De NABUCODONOSOR: Nada. * * * De PITÁGORAS: El teorema. * * * De DAMOCLES: La espada. * * * De DIÓGENES: La lámpara. (Y algunos, que vivía en un tonel). * * * De DEMÓSTENES: Las piedrecitas que se metía en la boca. * * * De ARQUÍMEDES El principio (Nunca lo de en medio y menos el fin). * * * De AQUILES: El talón. * * * De RÓMULO y REMO: Que los amamantó una loba. * * * De NERÓN: El violín y otros el arpa. A pesar de que lo que tocó, cuando el incendio de Roma, fue una lira que en aquella lejana época estaba a la par con el dólar. (Ahora se cotiza la lira a ochocientos cuarenta por dólar comprador y ochocientos treinta vendedor) Cotización sujeta a cambio. * * * De CALÍGULA: El caballo al que nombró cónsul. * * * De CLEOPATRA: Su arrejuntamiento con Marco Antonio. * * * De MARCO ANTONIO: Su arrejuntamiento con Cleopatra. * * * De ATILA: La hierba que no volvía a crecer por donde pasaba su caballo. * * * De PIPINO EL BREVE: Su corta estatura. * * * De FEDERICO BARBARROJA: Que tenía roja la barba. * * * De RICARDO CORAZÓN DE LEÓN: Que fue el precursor de los trasplantes. * * * De ISABEL LA CATÓLICA: Las joyas que empeñó. * * * De CRISTOBAL COLÓN: El huevo. * * * De PIZARRO: Que era analfabeto. (Algunos lo confunden con Picasso y entonces lo recuerdan sólo por sus tomaduras de pelo). * * * 5 0

Del GRAN CAPITÁN: Las Cuentas. * * * De HERNÁN CORTÉS: Que le quemó los pies a Cuauhtémoc. * * * De CUAUHTÉMOC: Que dormía en un lecho de rosas. * * * De ALVARADO: El salto. * * * De GALILEO: Que a pesar de haber muerto hace tanto tiempo, sin embargo se mueve. * * * De NEWTON: La manzana que le cayó en la cabeza. * * * De Luis XVI: El estilo personal de gobernar. * * * Del otro Luis (Echeverría): Su célebre frase de que “el Estado soy yo”.

Disertación sobre la cama
El título del presente capítulo puede prestarse a equívocas interpretaciones, en el sentido de que lo estoy escribiendo tendido sobre el lecho por holgazanería, enfermedad, accidente, voluptuosidad o simple lascivia. Nada más ajeno a la realidad. Lo titulo así porque versa acerca de la cama, pero lo escribo sentado frente a mi Olympia (también debo aclarar que se trata de mi vieja máquina de escribir y no de una muchacha griega). Lo elaboro, además, en buena salud —gracias a Dios—, en integridad física y con la mente apartada de lujurias. Hecha la anterior y pertinente explicación, entro en materia: Aunque la cama parezca ser un invento moderno, a juzgar por la gran importancia que actualmente le dan el cine y el teatro, lo cierto es que tiene muchos siglos de existencia. De su inventor sólo sabemos que tardó bastantes años en terminarla (algunos autores aseguran que más de cien), por la circunstancia de que cada vez que se subía a ella para tomar medidas, para calcular resistencias o simplemente para ensayarla o demostrarla, el tipo se quedaba dormido como un burócrata y ya no había quien lo bajara en tres o cuatro semanas. Sin embargo, antes de que se inventara la cama, la Humanidad vivió feliz durante muchos milenios sin echarla de menos, durmiendo ora en una rama, ora en dos, ora sobre la arena de la playa, ora en el suelo de una caverna. Los clérigos, ora pro nobis. Descendientes directos de estos hombres tan estoicos (no me refiero a los eclesiásticos, sino a los arbóreos y trogloditas), son los ciudadanos que se duermen con la mayor facilidad en el café, en una fiesta, en un mitin del PRI, en la oficina y aun de pie en el camión. Dichosos ellos. 5 1

Por otra parte, la cama estuvo tantos años sin inventarse debido a que el hombre de aquellas épocas se pasaba el día despierto, cazando o combatiendo, por lo que al llegar la noche se dormía en cualquier sitio, rendido por el cansancio, sin importarle un pito que hubiera o no colchones o muelles. Más tarde, cuando el hombre comenzó a dormir también de día (consecuencia directa del desarrollo, ya que no tenía que salir a cazar, sino que disponía de empleados y computadoras que hicieran su trabajo), ocurrió que al llegar la noche ya no podía conciliar el sueño si no era en un lugar cómodo. Y es que no es lo mismo, señores, ir a lomo de mula, como viajaban nuestros antepasados, que a bordo de un Boeing, como viajamos nosotros. Ni es lo mismo enfrentarse a estacazos con un enemigo, que simplemente demandarlo ante los tribunales competentes. El hombre de antaño tenía que mantenerse despierto sobre la mula y durante el combate. Nosotros, en cambio, podemos descabezar un sueñecito en el avión y dormir mientras duermen también los expedientes en el juzgado. La civilización nos brinda múltiples y óptimas oportunidades para poder dormir de día. En consecuencia, puede decirse que el invento de la cama surgió como una necesidad para poder dormir de noche. Claro que conforme hemos ido avanzando por la senda del progreso (preciosa frase, ¿eh?), han surgido tal número de ruidos y preocupaciones, que ahora tampoco podemos dormir de noche, ni siquiera en el más mullido de los lechos. Sin embargo, al llegar a este punto, aparecen los barbitúricos, los somníferos y las píldoras tranquilizantes, gracias a los cuales podemos volver a dormir, de noche y en la cama. Inclusive vestidos y con zapatos, sin necesidad de ponernos la pijama. Hasta que crean hábito y entonces ya no sirven más que para expeditar el camino al sanatorio o al camposanto. Ya sabernos que la senda del progreso tiene sus baches. El futuro de la cama es bastante incierto. Hay quien dice que, con lo tarde que terminan los programas de televisión y lo temprano que hay que levantarse para encontrar sitio dónde estacionar el automóvil, la cama terminará por desaparecer otra vez. Pero no porque el hombre vuelva a dormir ora en una rama, ora en dos, ora sobre la playa de la arena, digo la arena de la playa, ora en el suelo de una caverna, ora pro nobis bonum vinurn lactificat cor hominis, sino sencillamente porque ya no tendremos tiempo para usarla. Lo más probable es que surja algún nuevo modelo de vehículo —algo así como un Volkswagen-Pullman-Convertible— que permita ser utilizado para el reposo nocturno en el mismo sitio de estacionamiento. Inclusive se le podría acondicionar un pequeño aparato de televisión y así ya no habría necesidad de ir a casa. Ni de mover el coche del estacionamiento. Claro que también podría instalarse una cama en la misma oficina, pero siempre se vería feo. No tanto por la insinuación de holgazanería, sino por el qué dirán, sobre todo si hay empleadas guapas. Y aun si son poco agraciadas. Una de las características de la Cama es que, teniendo una a mano, las tentaciones se agrandan.

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con la mayor naturalidad del mundo. como los gatos. importado de Suiza. 5 3 . —Los niños son mucho más fuertes y resistentes que nosotros —rió el doctor ante los gritos de mi mujer y mi cara de espanto—. a quien llevamos mi mujer y yo por primera vez a nuestro hijo primogénito. que se iba a caer? ¡No. sino también la del cuarto. Desde entonces mi hijo mayor (que ahora es coronel de artillería) siempre ha visto a los pediatras con mucha suspicacia. mi mujer me obligaba a ponerme un pañuelo en la nariz y la boca cuando me acercaba al niño. acomodan y cargan cadáveres como si fueran bultos postales. * * * El doctor Topete colocaba a los niños boca abajo. Yo recuerdo vivamente al doctor don Crisógono Topete. lo volvía a atrapar y reía campechanamente: — ¡Jo. lo arrojaba hacia el techo. que entonces tendría un par de meses de nacido. cuando llegamos con el bebé al consultorio del doctor Topete y éste empezó por desenfundarlo de los múltiples ropones. No los parte ni un rayo. sobre todo si son primerizos. jo! ¿Qué pensaron ustedes. qué va! Estos becerritos tienen siete vidas. y los empleados de las agencias funerarias estiran. Y para demostrarlo. Después lo enarboló por una piernecita. por temor de transmitirle los gérmenes que hubiera yo coleccionado en la calle. le dio dos o tres vueltas en el aire y lo arrojó sobre la mesa de reconocimiento. hombre. Y cada ve que había que cambiarle pañales —lo cual ocurría cor harta frecuencia—. les llevaba los talones hasta las orejas. que costaba más o menos lo mismo que un kilo de heroína. Podrán ustedes imaginar nuestra impresión. los pediatras manejan a los niños pequeñitos con una liviandad y un aparente descuido que ponen los pelos de punta a los padres. chambritas y cobertores en que iba envuelto. Durante esos sesenta días habíamos tratado a la criatura como si estuviera hecha de cristal de Bohemia: cuando lo tomábamos en brazos. Cuando el infante iba ya camino del suelo. pues. por si ocurriera el percance de que se nos resbalara de las manos. jo. lo cogía en el aire. tomábamos con termómetro no solo la temperatura del agua. le propinó al bebé un par de nalgadas que le dejaron el pompi como un par de tomates. poníamos colchones y cojines en el sucio. donde la infeliz criatura quedó despatarrada. se le limpiaba el traserito con algodón esterilizado y se le entalcaba con un polvo de silicato de magnesio especial. los levantaba a pulso —tomándolos por la nuca o la barbilla — y a veces los dejaba al borde de la mesa.El pediatra Así corno los electricistas manipulan cables y alambres como si fueran fideos. y al bañarlo.

Los dejaba en cueros vivos a una temperatura de cero grados, los sumergía en agua helada, los sentaba sobre la palma de una mano y ‘os paseaba por todo el consultorio, ante la mirada aterrada de los padres. —Ustedes no saben cómo tratarlos —se mofaba de nosotros—. A los infantes hay que acostumbrarlos desde ahora a crecer sin carantoñas, arrumacos ni miramientos. Así criaban los espartanos a sus hijos. —Sólo que este niño no es espartano —gemía mi mujer—. Nació en Tacubaya... La mesa donde los reconocía era de hierro con una cubierta de hule, sin una colchoneta ni una triste sábana donde depositar al bebito. Al doctor Topete le encantaba extender las recetas y dar las explicaciones mientras la criatura yacía sin una sola prenda sobre la frígida cubierta de hule. Y como era muy prolijo en sus advertencias, no era raro que el niño se pusiera de un color morado muy poco tranquilizante. En estos casos los hacía entrar en calor con un par de nalgadas, otro de cachetadas y un masaje que hubiera desollado a un atleta olímpico. Luego los fajaba él mismo. No haciendo girar la faja alrededor del niño, sino al niño alrededor de la faja, la cual extendía sobre la tantas veces citada mesa de reconocimiento. En esta maniobra a veces se le caía el pequeño al suelo, pero de un rápido tirón a la faja lo hacía subir nuevamente, como a los yoyos. El doctor don Crisógono Topete fumaba constantemente unas tagarninas infames y sin el menor cuidado arrojaba el humo sobre el rostro de sus minúsculos pacientes. Jamás lo vi que se lavara las manos antes o después de reconocerlos, ni que se las desinfectara con alcohol o cuando menos con aguarrás o gasolina. Para examinarles la garganta, les bajaba la lengüita con un dedo amarillo de nicotina o con su pluma fuente, que chorreaba tinta verde. Y les limpiaba la cerilla de los oídos con un palillo de dientes, que después se guardaba en un bolsillo del chaleco; nunca supe si para usarlo más tarde con otros infantes o para escarbarse su propia dentadura al terminar de comer. Sin embargo, siempre tenía el consultorio lleno de padres con sus vástagos, ya que era fama que todos los niños atendidos por el rudo y primitivo pediatra crecían fuertes, chapeados y saludables. Además de que sólo cobraba dos pesos por consulta.

Si Colón hubiera tenido intérprete
Una circunstancia que facilitó grandemente a don Hernán Cortés la conquista de México, fue sin duda la de haber contado con dos excelentes intérpretes: Jerónimo de Aguilar, el náufrago español que vivió ocho años cautivo de los indios en las cercanías de Cancún, y que consecuentemente llegó a dominar la lengua maya a la perfección —aunque con marcado 5 4

acento andaluz— y la hermosa indígena tabasqueña Malinalli, más tarde llamada Malintzin por los aztecas y doña Marina por los conquistadores, la cual hablaba el náhuati y también el maya. De esta manera, lo que decía Cortés en castellano lo traducía Aguilar al maya y acto seguido la Malinche entraba al bate y lo vertía al náhuatl, para entendimiento de los aztecas. Lo que éstos contestaban en su idioma, a la vez era traducido por la muchacha a la dulce lengua de Yucatán, para que don Jerónimo lo trasladase al español. Un sistema perfecto, precursor del que cuatrocientos y pico de años después se emplearía en esa inútil olla de grillos y torre de Babel —y de papel— que es la ONU. Cristóbal Colón, en cambio, no dispuso de tan valiosa ayuda al llegar por primera vez al Nuevo Mundo, lo cual fue una verdadera lástima, ya que de haber contado con ella, otro gallo nos cantara, pues muy probablemente se hubiera percatado de su error de navegación y al enterarse de que no había llegado a las Indias que buscaba, habría virado ciento ochenta grados y largándose con viento fresco hacia el oriente, dejando a América en paz por lo menos una temporada. Imaginemos lo que hubiera ocurrido si el genovés, al arribar el 12 de octubre de 1429 a la isla de Guanahaní, en las pintorescas Bahamas, hubiera contado con un intérprete para entenderse con los indígenas. —Buon giorno —dice el navegante. (Traducción al canto). —Muy buenos, caballero —responde en su idioma, con marcado acento cubano, el agente de migración guañan, buenacrianza que a la vez es traducida por el intérprete. —Soy Cristóforo Colombo, almirante de la Mar Océana, al servicio de sus majestades los reyes católicos de Castilla y Aragón. —Mucho gusto, chico. El descubridor saca un pañuelo y se enjuga las gotas de transpiración que penan su frente. (Esta bonita frase, por fortuna, no tiene que ser traducida, ya que el intérprete se las hubiera visto negras para verterla al guañan, dado lo rudimentario que era el léxico de la isla). —Hace calorcito, ¿eh? —sonríe Colón—. Pero en fin, ya me habían advertido que aquí en las Indias se achicharra uno. — ¿Las Indias? ¿Cuáles Indias? —pregunta con asombro el nativo al serle traducido el comentario de don Cristóbal, que también era experto en decir gansadas. — ¿No estamos acaso en las Indias? —pregunta a su vez el almirante. —No señol —responde el autóctono—. Éstas son las Antillas, caballero. —Supongo que será una provincia de los dominios del Gran Mogol... (El intérprete y el isleño se hacen un lío y se enfrascan en una serie de mutuas explicaciones que no conducen a nada). —De cualquier manera —prosigue el genovés—, ustedes son indios, ¿no? — ¡Ni lo mande Dios! Los indios son los habitantes de la India, esos flacos cochambrosos que llevan turbantes en la cabeza y que adoran a las vacas, por considerarlas sagradas. Nosotros en cambio estamos llenitos, nos 5 5

bañamos todos los días y nos adornamos la cabeza con plumas. Y ni siquiera sabemos lo que son las vacas. Cristóbal Colón titubea un poco. —Bueno, sin embargo, imagino que tendrán especias y té. —Tampoco, joven. Lo que tenemos es café y tabaco. De excelente calidad, por cierto. —No me interesan —mueve la testa Colón, en sentido negativo—. Isabel no toma café porque le quita el sueño, y ni Fernando ni yo fumamos. —Allá ustedes, chico —se encoge de hombros el isleño, encendiendo un descomunal y aromático habano. El almirante se da dos o tres manotazos en el rostro y la nuca, pues se lo están comiendo vivo los mosquitos. — ¿Así es que las Indias quedan un poco más allá, no? —indaga señalando hacia el poniente. —No, bastante más allá —aclara el guañan indicando con su puro hacia el oriente. —Bueno, pues en tal caso, zarparemos —suspira don Cristóbal—. Otros tres meses de bailoteo sobre las olas. —O más —sonríe malévolamente el isleño. Ya a punto de embarcar Colón, el indígena le dice, siempre a través del intérprete: —Si acaso regresan por aquí, les pido pol favol que nos traigan unos caballos y unos marranitos, si no es mucha molestia. Y unas gallinas con su correspondiente gallo. —Con mucho gusto —sonríe don Cristóbal. Pero ya en alta mar, refunfuña. — ¡Esta maldita manía que tiene la gente de hacerle encargos a uno cuando sale de viaje, pero sin adelantar el efectivo necesario! Al ver desaparecer las tres carabelas en el horizonte, el guañan también suspira, pero de alivio. — ¡Uf! —dice.

Empleado con iniciativa
El joven de mirada lánguida entró en el despacho de su jefe y se detuvo a respetuosa distancia del escritorio. —Señor —dijo en tono de no menor acatamiento—, creo haber encontrado un sistema para incrementar las ventas. — ¡Magnífico, magnífico! —exclamó el jefe—. Me complace que los empleados jóvenes se interesen en el progreso de la empresa. Siempre estoy dispuesto a escuchar sugerencias. Siéntese y expóngame su proyecto. El joven de mirada lánguida tomó asiento en el borde de un sillón forrado de cuero y colocó las manos pálidas sobre las rodillas. (Sus rodillas también eran pálidas, pero no se les notaba debajo del pantalón negro). 5 6

en este caso el automóvil. ya no están en situación de interesarse en casas. que en la actualidad casi todas las empresas comerciales brindan premios o regalos a sus clientes. y después cobrar la póliza. inclusive las más onerosas. El costo de cada uno de estos obsequios es muy superior al precio de nuestras unidades. —Recuerde usted. viajes al extranjero (con el que acaban de emprender tienen bastante). —Desde luego. se ofrecen viajes al extranjero. El joven de mirada lánguida entrecruzó los dedos y se llevó las manos a la barbilla. residencias en regiones de frecuentes movimientos sísmicos. flacos. pero no menos efectivas. Pero eso es solamente válido a partir del momento en que se convierten en clientes nuestros. cigarrillos a pasto. equipos infantiles para experimentos de química. que siempre puede asegurarse el objeto en nuestro favor. explosivos. Muchas motocicletas.. — ¡Pero eso es absurdo! —exclamó el jefe—. amarillentos y huesudos sobre su escritorio. El jefe miró fijamente a su joven empleado por unos instantes y tamborileó con los dedos sobre el escritorio. canastas y más canastas de tacos de carnitas. sogas. cajas y cajas de licores. Su misma naturaleza de fiambre determina que hayan perdido todo interés en esta clase de minucias. Además. podríamos empezar por repartir cositas de menor precio. El director de la funeraria volvió a tamborilear con los dedos largos. se obsequian automóviles y baterías de cocina. y se reparten caramelos y pequeños juguetes de plástico para los niños. —Efectivamente —repuso-—. por ejemplo? El joven de la mirada lánguida volvió a contar con los dedos.—Usted sabe.. automóviles. por el simple hecho de hacer uso de ellos. —Aún no capto la idea del todo. 5 7 . Todo ello. una acreditada y respetable agencia de inhumaciones. pero la vislumbro.. plátanos. señor —dijo al cabo de un momento—. botellitas con barbitúricos. señor.. Pero no veo cómo nosotros. motocicletas. les importa un serenado rábano. Se rifan casas. señor —admitió—-. navajas de barbero. Estoy de acuerdo con usted en que los consumidores de nuestros productos. — ¿Como cuáles. Sería idiota regalar un automóvil que cuesta doscientos mil pesos para poder vender un ataúd de treinta mil.. ¿Qué clase de artículos podríamos ofrecer al público en general para ganar clientes? El joven de la mirada lánguida hizo la mueca que en él pasaba por sonrisa y empezó a contar con los dedos: —Automóviles de carreras. Olvídese por un momento de los servicios. pistolas. cuyo usufructo automáticamente convertiría a los beneficiarios en clientes nuestros. mi proyecto consiste precisamente en ofrecer al público en general una serie de artículos y servicios altamente codiciables. mariscos en los meses que no tengan “r”. con perdón de usted.. baterías de cocina ni juguetes de plástico. podamos hacer obsequios a nuestros clientes. avionetas. Rodríguez. Sin embargo. —Como por ejemplo patinetas.

—Perdone usted.— ¿Plátanos? -—-preguntó el jefe—. Desaparición de los problemas sexuales El otro día. El primero fue un señor muy delgado. porque la Bartola se había ido de vacaciones a su pueblo). Por eso no tengo esa clase de problemas. En el campo al que usted alude. los cincuentones y sesentones. cuando andábamos arañando los dieciocho años de edad. llegué a la conclusión de que en la actualidad la gente ya no tiene complicaciones de esta naturaleza. Presénteme su proyecto por escrito. una en diez mil.. éste no pudo menos que reconocer que su joven empleado tenía un brillante porvenir en la funeraria. Y para mi gran asombro. caballero —le dije—. señor. La idea no es mala. —Mmmm.. 5 8 . que muy rara vez me equivoco. Y las paredes. —Y tan posible. Rodríguez. señor mío —lo congratulé—. ¿Sería tan amable de decirme cuál es su profesión? —Soy sexador de pollos en una granja avícola. señor. — ¿Será posible? —me mostré asombrado. un rato—. me sentí un poco doctor Kinsey y me lancé por esas calles de Dios para hacer una serie de encuestas. con bombín y paraguas del mismo color. El director de la prestigiada y respetable agencia de inhumaciones encendió un puro y contempló las volutas de humo que se elevaban hacia el techo. Me despedí del señor con cara de chino y abordé a un caballero vestido de negro. a fin de ver cómo andaba la Humanidad en cuestión de problemas sexuales. por lo menos no son tan gordas como las que tuvimos nosotros. empecé a entrevistar a los transeúntes que me salían al paso. no teniendo mejor cosa que hacer (ni siquiera tirarme a la bartola. pero las cáscaras que tiran en la calle. tengo una enorme experiencia. en siete tantos. Cuando mucho. ¿Para qué plátanos? Los plátanos no son mortíferos. —dijo al cabo de. ¿Tiene usted problemas sexuales? El hombre me miró con sus ojillos oblicuos nada expresivos y me contestó: — ¿Yo? ¿Problemas sexuales? No. con cara de chino. puede contar con un aumento de sueldo.. y si las tiene. y si da resultado. Provisto de mi bolígrafo y cuartillas correspondientes. —Los plátanos no.. —Pues debe usted ser un hombre feliz. El joven de la mirada lánguida se incorporó del sillón forrado de cuero e hizo una ligera inclinación de cabeza Al salir del despacho del jefe. Mis problemas son de otra índole.

buggy man—. that I am shaking—. cariño. Entre los dos quizá llegarían a los treinta y seis años. —Señora —le espeté—: ¿tiene usted problemas sexuales? Sin mediar respuesta. —Lo de relativamente es un poco relativo —contestó el de la camiseta que decía I am your buggy. O sea que. te recuerdo que venturosamente quedé viuda a los dieciocho años de infausto matrimonio con tu tío Fausto. arillo en una oreja. la mujer me arreó con la bolsa en la cabeza. —Cada vez estás más ciego. Crucé la calle y abordé a una pareja joven. camiseta bastante mugrienta con letreros en inglés. Manolo —repuso riendo el otro. —O sea que son ustedes relativamente felices. después se miraron uno a otro muy risueños y luego. respondieron al unísono: —No. — ¿Le preocupan los impulsos eróticos que mueven a la actual generación? —En lo absoluto. licenciado. En primer lugar. idiota —bramó con voz de sargento—. pantalones muy ajustados de mezclilla desteñida y ambos rigurosamente descalzos. licenciado: ¿qué edad tiene usted? —Acabo de cumplir noventa y ocho años.—Perdone usted. —Jóvenes —les pregunté—: ¿tienen ustedes problemas sexuales? Primero me contemplaron un poco sorprendidos. Pero no podemos quejamos. baby. ¿podría decirme si tiene problemas sexuales? —No tengo ninguno. hablando en términos generales. Me parece que cada quien puede vestir o desvestirse como le dé la gana. de aspecto decididamente belicoso. maestro. Los he suprimido por completo. — ¿Le inquietan los bikinis o las minifaldas? —De ninguna manera. Mientras se apretaban las manos. y en segundo. El desfacedor de entuertos 5 9 . sin soltarse de la mano. llegué a la esquina y me topé con una dama entrada en carnes y en años. soy tu tía Patricia. Nuestro problema es el de conseguir yerba. a quien Satanás siga tostando en los más recónditos infiernos. — ¿Cómo enfoca usted los problemas del sexo? —Con la más absoluta tranquilidad. joven. Felipe? —Así es. —Una última pregunta. con una bolsa en la que bien hubiera podido caber el tratado de Westfalia con sus múltiples correcciones y enmiendas y adiciones. llegué a la conclusión de que la especie humana se ha liberado en los tiempos que corren de los acuciantes problemas del sexo. el de la camiseta con la leyenda Don’t move. ¿Verdad. a quien deberías tener más respeto. Los dos de melena.

ENANO. CABALLERO ANDANTE. Recibílo. El caballero andante saca una alcuza de su faltriquera y echa unas gotas de aceite en los goznes. ¡Ah. porque desde aquí atisbo que sois un caballero con toda la barba. donde es recibido por la castellana. (El enano toca una trompeta y momentos después desciende el puente levadizo con muchos rechinidos. ¡Vaya! Ya era hora de que llegaseis. noble señora. encuéntrase crudo el muy bellaco.. arrugando su adorable naricilla). Aún he de ir a desfacer otros cinco entuertos en lo que resta de este día. ENANO. Dejaos de gentilicios. Del mero barrio de Tiaquepaque. CASTELLANA. CASTELLANA. señora. que apenas es aprendiz y que además. si os place. Y es que a mi me pasa con mis doncellas y azafatas lo mismo que a vos con vuestro escudero. (El caballero andante se apea de su brioso corcel y besa galantemente la punta de los dedos a la castellana). CABALLERO ANDANTE. para luego pasarse los días y buena parte de las noches en las torres y los adarves del castillo. como hoy es lunes. (Hace una mueca. señora. Paréceme que ajos habéis estado picando. Después lo cruza y entra muy orondo en el patio de justas. pero eso sí! Cuantiosos doblones cobran las muy cobronas. caballero. CASTELLANA. se acerca un caballero andante lanza en mano. más acá del espantable foso. Es que hoy en día el servicio está del asco. CABALLERO ANDANTE. ¿Acaso no recibisteis ayer mi llamado? CABALLERO ANDANTE. Salen desde el sábado y no vuelven hasta bien entrado el martes. y a veces el miércoles. En tan angustioso estado. Y tampoco era cosa de mandar a mi escudero. que me ha mandado llamar vuestra ama. Y agora. CABALLERO ANDANTE. 6 0 . menos cotorreo. la castellana. y abrid de una buena vez. microbio. que prisa traigo. Y agora. o por lo menos con la parte que de ella deja ver la celada de vuestro yelmo. CABALLERO ANDANTE. esforzado caballero. escuchando tocar el laúd a los juglares. ¡Ah del castillo! (Desde lo alto de la atalaya asoma un repugnante enano). enano. con la cual golpea impetuosamente el portón de la barbacana. o sea la tronera de entrada. vamos a ver el entuerto.. es incapaz de desfacer siquiera el nudo de la cinta de sus zapatos. pero había muchos otros entuertos que desfacer con la fuerza de aqueste mi brazo. dueña y señora mía.(Romance medieval) Al señero castillo. que tenemos un entuerto muy gordo. Cuando dispongáis. CABALLERO ANDANTE. Y cuidado con decirme que la vieja Inés. ¿Quién es?. Mi ama no es castellana. Soy el desfacedor de entuertos. Así es. Del puritito asco. sino tapatía. señor caballero andante. Echad presto el puente levadizo. que se acerca a su encuentro contoneando las haldas y ajustándose su largo sombrero con velos y en forma de cucurucho). enhiesto sobre las peñas de un bárbaro acantilado.

señor caballero. volviendo a lo nuestro. Es que se trata de un cinturón de castidad de último modelo. ¡Qué barbaridad! (Suspira). Entran. patrón de las ganzúas. Vargas el averiguador 6 1 . CASTELLANA. Con vuestra venia. mucho maniobrar de llaves inglesas y destornilladores. Además. Proceded. CABALLERO ANDANTE (se pone en pie y se enjuga el sudor de la frente). Y por lo que respecta al aceite. Y vos sabéis cómo las gastan los cerrajeros alemanes. logra terminar su agobiadora faena). mil trescientos doblones. y muchos chisguetazos de aceite de la alcuza. es un feudo de Pemex. Sólo debo advertiros. Lo menos. ¿me haréis una rebajita. ¡Uf! ¡Vaya entuerto complicado. CABALLERO ANDANTE. CABALLERO ANDANTE. El ruin de mi marido lo adquirió para mí antes de partir para Tierra Santa. señora. CABALLERO ANDANTE. CASTELLANA. ¡Huy. se cerciora de que no hay nadie en el recinto ni detrás de los espesos cortinajes. gentil caballero? CABALLERO ANDANTE. de Tabasco debo importarlo. como podéis ver. mil quinientos doblones CASTELLANA. Bueno. se arrodilla y.(El caballero andante y la castellana echan a andar por largos pasillos y lóbregos corredores. ¿De Tabasco decís? Yo creía que de allá sólo mandaban plátanos. que os va a costar una burrada de maravedíes el desfacerlo. ¡Qué disparate! Si por el entuerto anterior me llevasteis solamente ochocientos. CABALLERO ANDANTE. después de hora y media de labor.. Tan sólo el juego de cincel. Gordísimo. Y como según sus cálculos esta cruzada va a durar cuando menos diez años. caballero. En la actualidad. las herramientas y los lubricantes han subido muchísimo de precio. CASTELLANA (vuelve a suspirar). Eso era antes. pero se trataba de un entuerto más endeble y menos complicado. (El caballero andante saca sus herramientas. CABALLERO ANDANTE. Pero ni un maravedí menos. Pues ni modo. por San Crisóstomo. CASTELLANA. CASTELLANA. y muestra el entuerto al caballero). señora. fabricado en Maguncia. CASTELLANA (alisándose las faldas). señora. Por tratarse de vos. con mucho golpe de cincel y de martillo. señora! Nunca había yo topado con uno tan hermético y tan difícil de desfacer. La castellana cierra la puerta con doble llave. hasta llegar a una habitación en la torre flanqueante. señora mía. ¿Como cuántos? CABALLERO ANDANTE. qué atrocidad! Bien decíais que se trataba de un entuerto muy gordo. mazo y martillo me cuesta quinientos ducados. Verdad es..

quién luterano. Fue. por decirlo así. que yo nací averiguando cosas. pues como podrá usted imaginarse. y quién hablaba mal de las autoridades eclesiásticas. He ido averiguar. con ojillos muy negros y vivaces. dicho. don Ruy Díaz de Vivar. Y como yo soy Vargas por parte de padre y Vargas por parte de madre. Burgos. natural del pueblo de Vargueño. entrevistamos al señor profesor don Obdulio Vargas y Vargas. alias “El Averiguador”. y después palpó el mantel y las cucharillas con sus dedos ágiles y avezados. sirvió de averiguador privado nada menos que al Cid Campeador. dicho sea sin ánimo de ofender.por si alguien me pide que averigüe si todo está limpio o no. su FBI particular.Nuestra familia. para averiguar qué hay de cierto en la muy sobada sentencia de “averígüelo Vargas”. en el actual partido judicial de los Vargolines. dicharacho o refrán. cocaína y otros productos similares. Sus actuales descendientes radican en Tijuana. civiles y militares. que se llamó Chelo Vargas. continuó: —Tan pronto como se instituyó la Inquisición en España y después en los dominios de ultramar. llamado don Ulpiano Vargas de la Varguilla. profesor Vargas? — ¡Averígüelo Vargas! —sonrió—. Don Obdulio se interrumpió para averiguar quién había entrado en el café. sino una península.en su afán de averiguar algo. en efecto. Nos viene de familia. señor mío. El personaje ficticio de Sherlock Holmes fue tomado por sir Arthur Conan Doyle de otro verdadero. Satisfecha su curiosidad. —Así es —repuso muy ufano el profesor Vargas y Vargas. adagio. Uno de sus hijos — de mi antepasado. bebiendo un sorbito de café para averiguar si tenía suficiente azúcar—. Don Obdulio. le dan cierto aspecto de ratón. El profesor Vargas y Vargas es un hombre de mediana edad. España. tiene mucho de roedor: no se está quieto ni un segundo. comprenderá usted que en mi se ha reconcentrado el hábito de la investigación. — ¿Desde cuándo empezó usted a averiguar cosas. más bien delgado. —O sea que ustedes prácticamente son los fundadores de la noble profesión detectivesca —comenté. Estos últimos. eran unos trinchones para averiguar quién era judaizante. Puede decirse. constantemente husmea el aire elevando su afilado perfil o echa una carrerilla por aquí y por allá —y a veces hasta por acullá—-. Y fue así que un antepasado mío vino a México (que según he averiguado en aquella época se llamaba la Nueva España) para averiguar los trinquetes del virrey en turno. averiguó entre otras cosas que California no era una isla como se creía. no del virrey—. Había muchísima tela de donde cortar. Al iniciar la entrevista en un rincón del café. que ya desde el siglo XI un remoto antepasado mío llamado don Pelayo Vargas de la Varguera. donde el servicio de Aduanas los emplea para averiguar quiénes cruzan la frontera con mariguana.Prosiguiendo nuestra implacable campaña para desentrañar lo falso y lo verdadero que pueda existir en cada proverbio aforismo. unidos a su nariz puntiaguda y sus bigotes grises e hirsutos. los miembros de mi familia ingresaron a su servicio. —Lo hago —me explicó—. 6 2 . tío bisabuelo mío. empezó por mirar debajo de la mesa para averiguar si alguien nos escuchaba escondido. quién morisco. por ejemplo.

En esos momentos uno de los meseros contestó el teléfono y le hizo una seña con la mano al profesor. internacional. Luego se levantó atropelladamente de su silla y se despidió. Esto último nos ha ganado las simpatías y el apoyo del PRI. los Vargas nos especializamos en todos los ramos de la investigación: local. Bebí un sorbo de café y volví a la carga: —Y dígame. pero tengo que salir como cohete. ellas mismas se lanzan al 6 3 . solicitudes de damas que.además.50 —me dijo. Igual inquirimos cuál es la producción de alcachofas en Irlanda. Lo mismo averiguamos el paradero de un niño que se le pierde a la madre en un supermercado de Mixcalco. capaces de indagar las cosas más difíciles en cuestión de segundos? El hombrecillo sonrió con aire de suficiencia. ella también es Vargas. — ¡Todo lo contrario! —exclamó—. que escudriñamos la vida privada de la señora doña Fulana de Tal. Después de un ligero salto y un breve gesto de terror. En vez de esperar que alguien las corteje y que después dadivosamente les ofrezca conducirlas al altar. Una de nuestras especialidades es la de averiguar quién va a triunfar en determinadas elecciones. en voz baja. —$89. que indagamos los usos prácticos del fluoruro de titanio en la fabricación de gases neurotóxicos en la Unión Soviética. por lo cual van directamente al grano. que no desean perder el tiempo en noviazgos ni andarse por las ramas con uno y luego con otro. Don Obdulio volvió discretamente la cabeza para averiguar cuánto pagaba de cuenta el vecino de la mesa numero cuatro. pública o privada. por una razón u otra. que emprendemos campañas de investigación de mercados en los cinco continentes. que anda averiguando dónde ando. desean contraer matrimonio. para descubrir si efectivamente le está decorando el frontispicio al sufrido de su marido. Esos aparatos son tan extraordinariamente complicados. ya que invariablemente acertamos. nacional. Solicitudes de matrimonio De cuando en cuando aparecen en periódicos y revistas. que se descomponen a cada rato. Evidentemente se trata de mujeres con mucho sentido práctico. —Perdone usted —me dijo entre apenado y urgido—. inventó el espionaje. en la sección de anuncios clasificados. don Obdulio a su vez le hizo seña al empleado en sentido de que dijera que no se encontraba en el establecimiento. A través de siglos de escuchar la sugerencia de “averígüelo Vargas”. Y entonces se manda llamar a un Vargas para que averigüe en qué consiste la avería. profesor Vargas: ¿no los están desplazando a ustedes las computadoras electrónicas. Después de todo. Es mi mujer.

naturalmente con fines de matrimonio. * * * 6 4 . tez blanca. FLORINDA GARAMBULLO”. que pintan de cuerpo entero a las gentiles solicitantes: * * * “Deseo entablar correspondencia. instrucción primaria buen cuerpo. para expulsión de escandalosos. Amo la humildad. MADAME NANETTE”. llenita sin llegar a obesa. chofer de camión o boxeador. expedido por autoridad competente. tres años de piano y uno de inglés. preferentemente musculosos. * * * “Soy propietaria de un productivo negocio nocturno específico. de conducta sobria y austera. EPIFANIA MORONGO”. con nariz respingona pero no de cola de pato. amante de la música. así como Ingresos no menores de doscientos dólares (diarios. Yo soy alta y delgada. Examinemos algunos de estos anuncios. desea contraer matrimonio con caballero católico. * * * “Somos dos muchachas universitarias. cuyo mantenimiento —sin la seguridad y el apoyo humano que proporciona un hombre— suele sernos difícil a mí y a mis pupilas. la música “pop” y los curas progresistas. modernas y emancipadas. los chocolates y la poesía rimada. pero no tanto como para lo otro. de preferencia a nivel ejecutivo. pero puro y virtuoso. con caballero bajito de estatura.mercado para brindar y exigir condiciones. hastiada de la vida intelectual y de la cultura por correspondencia. MARÍA DE LAS MERCEDES y MARÍA DEL SOCORRO”. se entiende) y casita en el campo. pues somos muy liberales. * * * “Doctora en Filosofía y Letras. sumisión y docilidad. cabecitas locas. Bueno. pandilleros y clientes morosos. desea entablar relaciones con machote de pelo en pecho. pelo castaño. * * * “Soltera de treinta años de edad. desearía que me escribiesen caballeros d profunda raigambre moral. hasta de cuarenta. Detesto las extravagancias de la vida moderna. no importa SOLEDAD UNAMUNO”. acatamiento. respetuosos. Ofrecemos una desinteresada amistad. pero que representa sólo veintinueve. conocedores de judo y karate y expertos en el manejo de arma corta. borrachos impertinentes. que nos aburrimos enormemente. ojos garzos. pero a la vez requiero respeto. con el propósito de tener hijos e hijas. para fines matrimoniales. de buena familia y sólida posición económica. Exijo certificado de honestidad absoluta. educada con las monjas clarisas. la sencillez y la paz hogareña. No importa que no sean demasiado guapos. Con fines matrimoniales (o similares). de preferencia analfabeto. Nuestras horas de ocio y asueto son tantas. de treinta a treinta y cinco años de edad. con hoyuelos en las mejillas y en otras partes. los pantalones de mezclilla. Queremos entrar en contacto con muchachos atléticos. atractivos y sobre todo solventes. pues el smog de la ciudad me irrita los ojos y me hace toser. de edad indefinida y sólidos principios morales. Abstenerse hombres altos y mandones.

se entiende. rubia. RUPERTA BIRL0CHA”. La tienda de antigüedades a que me refiero era un establecimiento en que se exhibían y vendían auténticas piezas de hace siglos. esta vez con señor mexicano. No quiero ninguno de esos gatos contemporáneos que le dan a uno por liebres del Renacimiento. perdonando el pleonasmo. desea contraer matrimonio con caballero alto. * * * “Propietaria de ganado vacuno. idolillos mayas pero “made in Japan” y pistolones del año de Juárez. en su mayoría hembras. Si posee conocimientos de veterinaria. El señor. —Muy buenas tardes. claro. 6 5 . lanar y porcino. Tercer piso. gesto grave. honda moralidad y buenas costumbres. para que me administre a mí y al negocio. tanto mejor. pero amable—. Departamento 312”. de tez amarillenta. * * * “Norteamericana joven. que fue declarado oficialmente como tal. Interesados deberán estar dispuestos a pasar temporadas largas fuera de la República. todas ellas relacionadas con personajes y episodios históricos famosos. caballero? —Mire usted —repliqué-—: busco una antigüedad que. EVELIA PLUS ULTRA”. nuevamente desea contraer matrimonio. en las que le ofrecen a uno arcones supuestamente coloniales. cacharros despostillados. se interesa en mantener correspondencia con señor pueda proporcionarle sementales de buena raza y naturaleza activa. con un ojo azul y otro verde. Los sementales. los cuales sonreían detrás de sus espejuelos de cadenita. * * * “Solicito marido. es decir. Que sea cristiano. SEÑORITA PÉREZ. deportista. Avenida de los Cocuyos No. Nada de eso. 365. naturalmente. para la proliferación de rebaños.“Viuda respetable por tercera vez. muy buenas tardes —me dijo con voz cascada. fabricados en 1972. completamente liberada y divorciada cuatro veces. apareció frotándose las manos un viejecillo arrugado como ciruela pasa. aire melancólico y vestido de negro. no importa que sea prietito y chaparrito. objeto practicar el español y que le pase maletas por la frontera de Arizona con mercancía procedente de Sinaloa y Colombia. de conducta intachable. sea auténticamente antigua. Tan pronto corno sonó la campanilla colocada en lo alto de la puerta (para anunciar la llegada de los clientes). muy delgado. MAGGIE WILTERCOX”. La tienda de antigüedades No crean ustedes que se trataba de una de esas tiendas de antigüedades que tanto abundan. ¿En qué puedo servirle. De preferencia con patas y hocico blancos. El candidato. de medidas 90-60-90. propietaria de acreditada agencia de inhumaciones.

si el dado sólo tiene seis caras? —Es que arrojó dos dados. según el ángulo desde donde se le mirara) y después me propuso: 6 6 . — ¿Cómo pudo echar un siete. La historia está llena de personajes con burro. Todo lo que hay aquí es genuino y antiquísimo. —Este es un pedazo del pastel que la reina María Antonieta mandó dar en París al populacho amotinado que pedía pan. —Muy interesante —dije—. El viejecito me condujo a un mostrador y empezó a enseñarme objetos. no tiene nada de extraño que Sansón haya tenido un burro. y echó un siete. Sancho Panza. Pasteur y mi general Sóstenes Rocha. existe desde la era mesozoica y que ha abundado a través de la historia. hasta nuestros días. —Tienen el mérito de haber sido las herraduras del caballo de Troya. Ese es el dado que utilizó Julio César para cruzar el Rubicón. —-Muy bien —acepté—---. pero le pusieron herraduras de hierro.—Descuide usted. — ¿Todos al mismo tiempo? —No. — ¿Podría ver alguna otra cosa? —pregunté un poco mortificado por mi metida de pata. — ¡Ah! exclamó el anciano. Consecuentemente. señalando uno en la vitrina. —Sí. el señor San José. dijo. Muéstreme entonces sus reliquias. y básteme decirle que hice mi primera comunión en tiempos del virrey don Juan Vicente Güemes Pacheco de Padilla. Inclusive los soldados que llevaba adentro iban relinchando. para despistar al enemigo y hacerle creer que se trataba de un caballo de verdad. — Y aquel frasco. señor mío —sonrió el anciano—. conde de Revillagigedo. pero no es exactamente lo que busco. no faltaba más. —Me parecen herraduras comunes y corrientes —observé con cierto escepticismo. —Aquí tiene usted la quijada del burro de Sansón —me dijo muy ufano. El anticuario se dirigió a otro anaquel y sacó un trozo de extraño material que parecía piedra. Yo soy lo más reciente. Este y otro que me pidió prestado el dueño de la cantina de la esquina. — ¿Y ese dado? pregunté. —El burro es un animal que. Uno por uno. ¿qué contiene? —Lo que sobró del detergente utilizado por Don Quijote cuando decidió limpiar La Mancha. — ¿No era de madera? —Sí.”. “La suerte está echada. señor. Mire usted qué preciosas herraduras. fingí interesarme por otro objeto. Pedro el Ermitaño. señor. El vejete medité unos instantes con un dedo apoyado n la nariz (o con la nariz apoyada en un dedo. examinando el vestigio. Juana de Arco. -—Yo creía que el burro había sido de Caín —comenté. para que sus clientes pudieran jugar unas campechanas. También lo tuvieron Demóstenes. mejorando lo presente. Como no había manera de vencer al viejo en lógica.

Una radiografía de los pulmones de sir Walter Raleigh. con un fraile que se paseaba por el corredor con una vela encendida. Había personas. Una auténtica y venerable reliquia. así como gentes totalmente desconocidas y animales extraños que daban sus ribetes de exotismo a los episodios. —No —me disculpé__. Una maqueta de la casa de mi general Santa Anna. cuando aún había nanas y en cambio no existía la televisión. Una caja de antigripinas de la emperatriz Agripina.. desgracia inminente en la familia. vivos o muertos. con personajes estelares y situaciones de tremendo suspenso. con serpientes o lombrices. — ¡Ah. y por lo mismo que los espectáculos públicos eran pocos y no muy variados. nada más que disfrazado de caramelo. Claro que a veces se cruzaban los canales y se soñaba 6 7 . Sueños en episodios Dormir. Un trozo de la hernia que le salió a Pedro de Alvarado al dar su famoso salto. Un supositorio de los que usaba la reina Victoria de Inglaterra. de los que utilizaba para demostrar su célebre teoría. —Sí. principalmente del sexo femenino. por ejemplo. Así nos arrullaban nuestras nanas en la época de María Canica. por donde solía desaparecer el lúgubre religioso. El viejo anticuario meditó unos momentos y después chasqueó los dedos. señor. boda en perspectiva. ya sé! —exclamó——. con un perro que aullaba. invariablemente se relacionaban con el porvenir. Aparecían en el reparto amistades y miembros de la familia. pero muchísimos años. maniobras turbias de algún enemigo secreto. lo cual les daba un elemento de emoción del que carecen las series y aun los anuncios más descabellados de la actual televisión. significaba un próximo alumbramiento. Es el traje de charro que utilizó don Fidel Velázquez cuando inició su carrera como líder. se practicaba con entusiasmo el entretenimiento de soñar. tengo uno de los huevos de Colón. introductor del tabaco en Europa. pero nada de esto me interesa. que cantan los gallos de San Agustín. tesoro oculto bajo las losas del patio o en algún rincón del corral. que soñaban series en tecnicolor que darían punto y raya a las telenovelas de ahora. La lima que utilizó Juan Sebastián Bach en su primera fuga. Con un delantal. dormir. Los sueños. además. sin necesidad de recurrir a soporíferos ni tranquilizantes. En aquellos tiempos la gente dormía mucho más que la de ahora.. El soñar con una gallina que ponía un huevo. hace muchos. Le voy a mostrar un traje de charro. — ¿Un traje de charro? —pregunté muy extrañado. pues usted sabe que era muy pudorosa. Perdone usted. es decir. Y sobre todo de contarse los sueños al día siguiente. cuando todavía tenía tejas.—Pues mire usted.

Pero doña Liboria nació y vivió en una época en que el mercantilismo se dejaba para los abarroteros. Mi tía doña Liboria fue una de las soñadoras más prolíferas de fines del siglo pasado y principios del actual. bebiendo pulque y comiendo manitas de puerco con guacamole. al grado de que si hubiera vivido en los tiempos presentes sin duda se habría hecho millonaria como argumentista cinematográfica o de televisión. hasta que llegaba don Joaquín de la Cantoya y Rico. la hacía soñar en glorioso tecnicolor y con sonido estereofónico. En otras ocasiones doña Liboria combinaba diversos personajes históricos con acontecimientos de la época. Doña Liboria poseía además la facultad de encauzar sus sueños por donde le viniera en gana. a la mañana siguiente. Lo más que pedía era que la invitaran a tomar en “La Flor de México” un humeante pocillo de chocolate a la española. estaría empleada como argumentista de Fellini y de Buñuel. o viceversa. en cuyo caso se dejaba la interpretación del sueño al gusto del espectador (que también era el productor). Fue. un Julio Verne femenino y de la almohada. cuyo relato. la llegada del hombre a la luna y la credencial permanente de elector. con un perro que ponía un huevo o con un fraile que comía lombrices. o sería consejera del PRI. si bien —por desgracia— nunca llegó a inventariarlo y menos a publicarlo. que le relataban sus sueños para efectos de interpretación. por decirlo así. hacía las delicias de todo el vecindario. y el resultado eran sueños que hubieran superado a las futuras películas de los hermanos Marx: soñó a Temístocles bailando el jarabe tapatío con la emperatriz Carlota. la píldora anticonceptiva. Y si encima se tomaba una o dos copitas de anís del mono. Muchas noches soñaba a Napoleón Bonaparte o al canciller Bismarck de Alemania jugando al burro con el austero ministro de Hacienda de don Porfirio. el licenciado don José Yves Limantour. los subía en su célebre globo aerostático y se los llevaba a pintar de verde los anillos de Saturno.con una gallina vestida de novia. el corsé y los sombreros de plumas). Soñó a Nerón vestido de charro en el famoso paseo de Santa Anita. le bastaba meterse en la cama con esa idea fija en la mente para disfrutar durante ocho horas seguidas de escenas dignas de Las Mil y Una Noches. los canales de televisión tendrían ahora material suficiente para cincuenta años. Otro de sus sueños más recurrentes era el que don Porfirio Díaz fundaba un partido político de poderes omnímodos. Algunos de sus sueños inclusive columbraron futuros portentos. tales como la bomba atómica. De haberlo hecho así. Ella siempre hizo dádiva generosa de sus sueños extraordinarios y jamás pensó en la necesidad de registrarlos en la oficina de Derechos de Autor. sus sueños resaltaban en tercera dimensión. o sea que si una noche decidía soñar con camellos voladores que hicieran el servicio de transporte entre Bagdad y Tacubaya —que era donde vivía—. La señora era muy solicitada por propios y extraños. de haber vivido en nuestros días. en una tamalada que se celebraba en una de las tantas haciendas de los Landa y Escandón. Esto dio como resultado que llegase a tener un extraordinario archivo onírico. que duraría muchos más años que los que él llevaba en la silla presidencial. que en vez de provocarle pesadillas (como a otras damas de aquella época del miriñaque. Doña Liboria. 6 8 .

claro. sino encontrar todos los días. no es disparar la pregunta de “¿A que no saben ustedes quién se murió?”. 6 9 . pero en cuanto nos enteramos de que alguien la ha cascado. descubrir un remedio contra el cáncer o dar a luz quíntuples de cinco diferentes colores). O para ella. Es una fórmula al alcance de cualquiera que desee brillar en una reunión social. Para acaparar la atención de la gente. basta decir en cualquier corrillo: — ¿A que no saben ustedes quién se murió? Al instante cesarán las conversaciones. sin necesidad de recurrir a la prestidigitación. por telégrafo. si es una dama quien anuncia el óbito. pues. La fórmula es fácil y aparentemente vulgar —como suelen ser todos los grandes hallazgos después de haber sido hallados. En el fondo todos sabemos que la muerte es la cosa más natural y más inevitable del mundo. En realidad de que se muera una persona cualquiera es lo más factible que le podría suceder (mucho más que sacarse la lotería. o por lo menos una vez a la semana. sin saber cantar y sin poder doblar llaves y componer relojes al estilo de Uri Geller. por teléfono. todas las miradas se concentrarán en la persona que acaba de pronunciar tan magistrales palabras y desde ese punto y momento no habrá oídos más que para él. por carta y hasta por señas. hay ciertos ciudadanos que creen dar patente de inmortalidad a todos los congéneres a quienes han visto el día anterior. seguros del éxito que nos espera. aunque se tenga cara de retrasado mental. Lo difícil. no sabría qué contestar. Lo notable del asunto es que no es preciso que el difunto sea una persona famosa o simplemente allegada.Cómo triunfar en sociedad He aquí una fórmula sencilla para triunfar en sociedad. Basta con que sea un lejano conocido o un cercano desconocido. para que al pronunciar su nombre se levante un murmullo general y por lo menos tres de los presentes exclamen: — ¿Pero cómo es posible? ¡Si yo apenas lo vi ayer en la tarde y estaba bueno y sano! Como ustedes saben. veremos cómo es bastante fácil hallarlo: a) Para tener un muerto a mano con frecuencia. sin embargo. por lo visto es la noticia más inesperada que se puede dar de cualquiera. pero. un difunto reciente que poder nombrar. para convertirse en estrella entre un grupo de amigos y conocidos (o desconocidos) y para ser por unos momentos el centro de atracción general. Sin embargo. Si me pidieran que explicara a qué se debe el éxito tan grande de decir que alguien se ha muerto. teniendo en cuenta las tres sugerencias que a continuación se dirán. primero se ha de tener amistad con uno o varios médicos del ISSSTE o de los hospitales públicos y privados de la zona de que se trate. de inmediato nos lanzamos a difundir la noticia a viva voz. con objeto de poder contar con información directa y casi instantánea.

miró a uno y otro lado. El terrorista cogió de mala gana d envoltorio y lo puso en el suelo. depositó con sumo cuidado sobre el asiento el voluminoso envoltorio que traía bajo el brazo y luego él mismo se sentó al lado. Por nada. al grado de que muchas veces se enteran de los fallecimientos veinticuatro horas antes de que éstos ocurran. más interrogada. más envidiada. Al llegar a la banca. esperando a que estalle. con la sencillez que le caracteriza. en la persona más solicitada. Un servidor de ustedes. Para triunfar en sociedad. No querrá usted tenerme aquí de pie. se acomodó en él y pausadamente sacó de su bolso una bola de estambre y un par de agujas.b) En segundo lugar. otros autores recomiendan leer libros muy gordos e incluso tomar cursos por correspondencia. El paquete de ropa lo puede dejar en el suelo. es necesario escuchar las estaciones de radio europeas. Ya en posesión del muerto. La ancianita limpió con un pañuelo el trozo de asiento desocupado. Distraído en esta labor. —No es un paquete de ropa —replicó el terrorista con gesto torvo—. por unos cortos pero sublimes instantes. El terrorista y la ancianita El joven terrorista entró en el parque. inquirió indiferente: — ¿Tiene mucha potencia el cacharro ese? 7 0 . Este tipo de información da muchísimo prestigio a quien la proporciona. enjugándose el sudor que empapaba su rostro de mozalbete. frágil y encorvada. las cuales poseen un extraordinario servicio de premonición. Es una bomba. joven? —le dijo la anciana con voz severa y fuerte acento vasco—. sólo resta lanzar la frase tantas veces citada para convertirse. donde no moleste a nadie. en la más importante de la reunión. simplemente les recomienda participar un deceso cualquiera para lograr los mismos apetecibles resultados. conviene mantener relaciones estrechas con las principales agencias de inhumaciones. —Razón de más para quitarla de ahí —insistió la vieja. más admirada. en fin. Empezó a tejer y. para enterarse de muertes de personajes importantes. tratando de pasar inadvertido. escogió una banca semioculta entre los árboles y a ella se dirigió. que se plantó frente a él y lo miró con aire de reproche. aunque se trate de personas en aparente perfecto estado de salud. sin levantar los ojos de su labor. asiáticas y norteamericanas en 1a altas horas de la noche o en las primeras de la mañana. impertérrita—. — ¿No tiene inconveniente en hacerme un sitio. para así poder dar uno la noticia antes de que la publiquen los periódicos locales. no se dio cuenta de la llegada de una ancianita. c) En tercero.

¡Y tú piensas volarla con una bombita cuya potencia ni siquiera conoces! Vas a fracasar. sin despedirse siquiera de la ancianita. el joven terrorista cargó con su envoltorio y se alejó con gesto preocupado. Ni siquiera saben qué potencia tienen sus explosivos. ocupa un edificio muy grande y bastante sólido. muchacho. y sin dejar de tejer. antes de venir como exiliada a México. señora? — ¿Cómo voy a saberlo. como las que se usan en las guerras. pondría una bomba con fuerza suficiente para conseguir mi objetivo. puentes y convoyes con cartuchos de dinamita. 7 1 . anda —continuó la anciana sin levantar la vista de su tejido—. ¿no? — ¡No! —gruñó el terrorista—. Ésta lo miró marcharse con el rabillo del ojo. si yo tampoco he fabricado la bomba y por lo tanto ignoro su potencia? —se encogió de hombros la viejecita. Es para volar la embajada de Torlonia. Vete a casa y vuelve con una bomba de verdad. —No soy más que una persona con experiencia y sentido común. — ¿Y a usted qué demonios le importa que fracase o no? ¿Es usted por ventura la embajadora? ¿La esposa. y perdona que te lo diga. — ¡Esta alocada juventud de ahora! —se dijo para sus adentros—. Pero me figuro que tendrá la suficiente como para destripar a medía docena de cochinos burgueses. ya que yo vivo al lado. y había volado trenes. hijo. hijo. había militado en España a las órdenes de Lola Ibárruri. suspiró con melancolía. Yo no fabriqué la bomba. sin dejar de tener y sin apartar la vista de su tejido—. Y si quisiera volar una embajada. Lo demás son ganas de exponerse a un disgusto y de perder el tiempo. y lo digo con conocimiento de causa. La dama meditó unos momentos y luego dijo: —-La embajada de Torlonia. Se trata entonces de una bomba para destripar cochinos burgueses. No para romper unos cuantos cristales. es decir. Después cruzó por su mente el recuerdo de cuando cuarenta y tantos años atrás. —Anda. con menor esfuerzo. El jovenzuelo empezó a roerse las uñas. El joven terrorista no pudo disimular su ansiedad: — ¿Cree usted que sólo podré romper unos cristales.—No lo sé —se encogió de hombros el joven—. colocándose los entre los dientes. y desde luego con menos ruido. ya que ella misma los fabricaba. que después de todo se pueden hacer añicos a pedradas. “La Pasionaria”. Y cuya potencia conocía perfectamente. o la madre o la abuela del embajador? ¿O acaso la portera? La anciana no sólo no se molestó. Cabizbajo. por imperialista. especialmente una de un país capitalista (que suelen construir sus edificios de manera muy sólida). — ¡Ah! —sonrió la anciana. que primero encendía cual si fueran puros habanos. sino que sonrió dulcemente.

Por eso correspondí a su adiós. * * * El caso de mi amigo no es insólito. en todos los restaurantes del mundo. es un viejo conocido mío.. El señor de las gafas y las barbas titubeó un momento. —No he saludado a nadie —sonrió mi amigo—. —Mucho gusto —volvió a inclinar la cabeza mi amigo—. pero no lo es si se toma en cuenta que todos los días. me pareció que me reconocía. Hace más de un año que lo he visto casi a diario en ese mismo platón. El de las barbas literarias volvió a sentarse. los cuales se sirven al cliente en cuanto los pide? Uno de los más grandes misterios de los restaurantes (claro que hablo de los establecimientos dignos de ese nombre. Posiblemente haya usted visto mi fotografía en los periódicos. Posiblemente le sorprenda a usted. —Si. — ¿De este guachinango? —alzó las cejas el premiado. Como acabo de recibir un premie literario. De otra manera. el público se cruza con pollos.. Soy Fulano de Tal. ¿cómo se explica uno que en los “menús” aparezca una lista tan larga de los más variados platos. reses y camarones que llevan meses y hasta años de estar allí. A fuerza de toparme con el guachinango. —Perdone usted —dijo----—. señor.. y al pasar frente a una mesa donde un señor todo gafas y barbas se disponía a entendérselas con un guachinango frito al mojo de ajo. Es decir. es que invariablemente tienen más provisiones que clientes. si es insólito en el sentido de que haya reconocido al guachinango. en ninguna parte —repuso afablemente mi amigo. mi amigo inclinó la cabeza y saludó muy fino.. Y hace un momento me dio la impresión de que el pobre me dirigía una mirada de despedida. Pero tampoco he visto su fotografía en los periódicos. Simplemente me he despedido de ese guachinango. cerdos. con esa misma decoración de perejil y esas mis.roas rodajitas de limón. en el camión de un compadre mío que fue introductor de embajadores y ahora es introductor de pescado. pero soy un pésimo fisonomista. No todos los 7 2 . Al principio creí que se trataba de un guachinango de cartón o de matcrial plástico. pero después recordé que lo vi llegar entre hielos procedente de \reracruz. pero ese guachinango que se dispone a finiquitar de una manera tan definitiva. un poco amoscado. — ¡Ah! —sonrió el otro. y no de los comedores públicos donde siempre le salen a uno con un “no hay” o un “ya se acabó”). — ¿Entonces a quién ha saludado usted? —preguntó. pero después se levantó de su asiento y correspondió al saludo. entre la maraña de su maleza facial—. pescados. como yo a él. Tengo como norma no leerlos. pavos. ¿Tendría la bondad de decirme dónde nos hemos conocido? —Que yo sepa. terneras.El misterio de los restaurantes Un día un amigo mío entró en cierto restaurante muy conocido de la ciudad de México.

¿ Cómo pueden saber los propietarios o los encargados cuántas personas van a pedir mojarra a la parrilla. A lo mejor pueden pasar tres o cuatro meses de un tirón sin que a nadie se le ocurra pedir bacalao a la vizcaína. Tolstoi y Gorki. y puesto que la mojarra. Llevo más tiempo con Ana Karenina 7 3 . un buen día llega usted al restaurante. pero las mojarras. Bueno. siempre los tienen en los restaurantes. Dostoyevski. al pedirlos. yo empecé “La guerra y la paz” de Tolstoi. Ehrenburg y el gran Boris Pasternak. las criadillas y las ancas de rana tienen que estar allí. siempre y cuando acompañen su pedido con un sobre debidamente timbrado). pero todavía no logro pasar de la página 275. y ya de viejo. de cuando éramos estudiantes de preparatoria. como los “boy scouts”: siempre listas. Y a lo mejor nadie las ordena hasta la próxima Semana Santa o el 16 de septiembre de 1990. Sin embargo.días. Pero lo más probable es que haya estado en el congelador desde que Noruega alcanzó su independencia. se abastecen de ellas con varios años de anticipación por si se las ordena algún cliente. En septiembre de 1939. Y lo mismo ocurre con muchos otros productos del mar. Lo pide usted y se lo traen. qué caramba. que no son de consumo cotidiano pero que. las criadillas y las ancas de rana aparecen en el “menú”. Frustraciones de la literatura rusa Una de las más grandes frustraciones de mi vida es la literatura rusa. Voy a pedirlo”. cuya lista completa puedo proporcionar a los lectores que la soliciten. Pilniak. Sin embargo. del establo o del chiquero. no tanto. Tres o cuatro meses y aun tres o cuatro años. del aire. En marzo de 1937 inicié la lectura de “Crimen y castigo”. y a la fecha voy en el capítulo 5. deben estar preparados. Desde muy joven me interesaron extraordinariamente Gogol. el que se despidió del guachinango. no sería remoto que al entrar en un restaurante encontrásemos a infinidad de viejos conocidos. entra un señor a pedir un bacalao a la vizcaína. revisa la carta y su mirada se detiene en el bacalao a la vizcaína. cuando Hitler empezó la Segunda Guerra Mundial. Zoschenko. le dirán que lo recibieron de Noruega esa misma mañana. “¡Hombre! —piensa usted—. Turgueniev. Hace años que no como bacalao a la vizcaína. Ahora bien: ¿de dónde salió ese bacalao? Si pregunta. No es éste un plato que tenga extraordinaria demanda en México. (Tengo muchas otras. algunos contemporáneos nuestros. confieso con las orejas rojas de vergüenza que nunca he sido capaz de terminar un libro de autor ruso. ¡Oh milagros de la congelación y posiblemente de la fosilización! Si tuviésemos la facultad de observación de mi amigo. No obstante lo cual. criadillas empanizadas o ancas de rana el martes 29 de noviembre? Lo más probable es que ninguna. pero digamos de cuando entraron en la ciudad de México las fuerzas constitucionalistas.

al escolar que aparece por primera vez en la página 78 de la novela “Cuando los girasoles beben vodka” como Terentii Pavlovich Blazheiko (llamado Goshka por su madre. Veinte años y cuatrocientas páginas después. nos enterarnos de que. Existe también la tendencia. Y por lo que respecta a “Los hermanos Karamazov”. ya corno un anarquista con barba y bigote. puede decirse que crecimos juntos y nos hablamos de tú. cuando ha vuelto de Siberia y se encuentra oculto en una ducha en las afueras de Kamennodvorsky. Y corno muchos de ellos se llaman Ivan. murió tuberculoso en la prisión de Kokologradov. escribiendo poesía revolucionaria. pero el que se hace cargo de Yurii (Yura o Yurochka) es Nikolai Nikolaievich Vedenaipin. (Sin embargo. Nuevamente desaparece de la escena.que con mi propia mujer. vienen y van. no resisten la tentación de abrir un paréntesis de cien 7 4 . por ejemplo. ¡Y qué nombres! En “El doctor Zhivago”. a andarse por las ramas de todos los árboles genealógicos: empiezan a interesarnos en el cosaco Barbarov. Sanka por su padre y Koska por el abuelito Vasili Popovich Ochichornia). alias Chicharin. Los personajes de las novelas rusas. Para entonces. Pero ahora se le conoce como Boris Mikhailovich Ostropov. tan magistralmente descrito que nos parece verlo. tanto ficticios como verdaderos. obliterado por los cientos de personajes que se abren paso a codazos y empujones para figurar en la novela. Su medio hermano Evgraf Andreievich Zhivag es hijo del mismo padre y de la princesa StolbunovaEmrici. a quien todo el mundo llama tío Kolia. se llamaba Dimitri Kriyanevich Piolinsky. El propio personaje principal se llama Yurii Andreievich Zhivago (de pequeño conocido indistintamente como Yura o Yurochka). profesor de química. Los novelistas rusos seguramente iniciaron sus carreras como compiladores de directorio telefónicos y ya nunca pudieron sacudirse el hábito de amontonar nombres y más nombres. por parte de los autores. denunciado por la canalla Medredikha. pero aún no logro enterarme de cuántos son y por fin cómo se llaman. cambian de apelativo según la estación del año o bien adoptan alias y diminutivos para despistar a sus perseguidores. siempre los persigue alguien). oírlo y hasta olerlo. claro. lo perdemos de vista en los siguientes siete capítulos y volvernos a encontrarlo en la página 319. hijo de Anctrei Zhivago y de María Nikolaievna Zhivago. sin que volvamos a tener noticia de él hasta la página 823. El principal problema de la literatura rusa es precisamente ése: el de los nombres. el resultado es que el lector termina haciéndose un lío de espanto. además de constituir legión y de tener nombres kilométricos y endemoniadamente enrevesados. y de su esposa Anna Ivanoyna. pero al hacer mención de su tía Anastasia Petrovna. pero que no tienen relación alguna con los nombres propios originales. Así. cuyo padre fue el terrateniente y traficante en hierro Ivan Ernestobich Krueger. En las novelas rusas los incontables personajes van y vienen. (A los personajes rusos. Gogoskin o Podenko. Antonina Alexandrovna Gromeko (Tonia) es la hija de Alexander Alexandrovich Gromeko. Sólo que ahora se llama Viadimir Vdovichenko y se le conoce en las listas negras de la policía secreta del zar como Kaminsky. Tanto de los personas como de las localidades. si bien sus compañeros de celda le decían Pepe. su amante Medredikha Feodorovna Grushenko lo llama “papushko” y otras ternezas eslavas).

O de la señorita. al marcar el número de la policía. Me apabullan las muchedumbres de Oskys. A fin de que tal cosa no suceda —en bien de la empresa y del público—. ya no recordamos quién es y no nos queda más remedio que comenzar de nuevo el libro. despechado porque nunca recibe ni el más insignificante obsequio. tratándose de hijas quinceañeras.páginas para contarnos su vida y la de sus cuñados. decidirá prescindir del teléfono para volver a las señales de humo y a las palomas mensajeras. El auricular estaría especialmente preparado para que. Tovarvoronezh. con escalas intermedias en todas las estaciones de bandera del ferrocarril transiberiano y los recovecos del Don y del Volga. No hay compañía que no destine buena parte de su presupuesto a hacer regalos. Sería muy útil para los maridos cuyas mujeres se pasan el día y buena parte de la noche con el auricular pegado al oído. Cuando por fin vuelve a aparecer Barbarov. Hasta los mismos directorios tenemos que pagarlos. y luego las aventuras y desgracias de los primos hermanos y segundos de estos. Por eso me confieso culpable de nunca haber podido terminar una novela rusa. ya que no quiere darles triciclos. Vereshchagino. Servicios telefónicos En la actualidad. Jamás nos da nada. POLICÍA INSTANTÁNEA. más grande que la anterior y esta vez con veneno. rifan casas y hasta brindan servicios de alcahuetería para conseguir novias o novios. regalan chicles o bolígrafos. Este aparato tendría la peculiaridad de que. Offs y Enkos. ofrecen viajes de ida y vuelta a Europa. Si siguen así. a los tres minutos de conversación. Y francamente uno es muy poquita cosa para asimilar toda la geografía de la Santa Madre Rusia. como no sean disgustos. La única empresa que no sigue tan laudable política. se ponga en funcionamiento un 7 5 . De persistir en el monopolio del aparato. Por no hablar de que la acción comienza en Krestovozdvizheflsk y sigue a lo largo de Novomoskovsk. es la Compañía de Teléfonos. que se clavaría discretamente en la oreja de la señora. Sosnosky Cheremdinka y Severnaya Tavozskoye. a los siguientes tres minutos saldría otra púa. le saliese una púa. que también son campeonas de resistencia al teléfono. ya que a todos nos encanta recibir algo a cambio de nada. lavadoras automáticas ni excursiones de fin de semana a Cozumel o Puerto Vallarta: TELÉFONO PÚA. llegará el día en que el público. a continuación me permito sugerir algunos servicios que podría ofrecer la compañía telefónica gratuitamente a sus suscriptores. hablando horas y horas de cosas sin trascendencia. la mayor parte de las empresas comerciales hacen toda clase de monerías para atraerse a la clientela: obsequian bicicletas. sabiendo que no hay mejor anzuelo para granjearse al cliente.

como ya no habría fuego que apagar. que tendría dos variantes: la voz de un supuesto jefe y la voz de una fingida esposa. se les invitaría a café o a tomar una cerveza. Parecido al anterior. y colocando el auricular en la cuna del niño. De igual modo. De esta manera el suscriptor. llama al número correspondiente y le dice al interlocutor las cuatro frescas y las cinco barbaridades que siempre ha querido decirle al jefe. el interesado llegará a su hogar de excelente humor. De esta manera desahoga sus reconcomios y llega a su trabajo mucho más tranquilo. una voz femenina. o mejor dicho. la voz agradable y mesurada está completamente de acuerdo con el presuicida e inclusive lo urge a llevar a cabo sus propósitos lo más pronto posible. Marcando un número determinado. bastaría marcar el número de los bomberos para que inmediatamente salga del auricular un potente chorro de agua. ya sin ganas de pleito y dispuesto a ser él quien diga “si. En algunos casos. 7 6 . y después —siempre con voz agradable y mesurada— trata de disuadirlo. De igual manera. de abrirse las venas o de tomarse tres frascos de soporíferos. CUENTABORREGOS. una señorita especializada cantaría “a la rorro nene. mi vida”. DESAHOGO AUTOMÁTICO. BOMBEROS INMEDIATOS. la compañía telefónica podría brindar a sus suscriptores un servicio de desahogo. Al igual que en algunas ciudades existe un servicio de despertador. Muchas madres que no pueden conseguir nana o que no tienen voz adecuada para arrullar a sus criaturas. se enfrentan con el problema de que no pueden dormirlas. antes de regresar al hogar. contaría para nosotros hasta diez mil borregos.cargador que haga salir por el otro extremo del aparato una ráfaga de disparos. para candidatos al suicidio. al marcar el número correspondiente. suave y uniforme. Después de este alivio. desde el bar donde hace escala. antes de salir a la oficina. La voz femenina se limitará a gemir y a decir “si. en tanto llegan los integrantes del heroico gremio. Cuando éstos llegasen. a la rurru ya” durante el tiempo necesario para que éste cerrase los ojitos y dejara de dar berridos. haciéndole ver que no vale la pena autoeliminarse por razones que en el fondo son baladíes. y todos tan contentos. se podría concertar una cita con la dueña de la suave voz femenina para salir a tomar unas copas y a bailar a algún centro nocturno. debería existir en todas partes otro de dormidor. llama al Servicio de Desahogo Conyugal y le grita una serie de imprecaciones e insolencias a su presunta esposa. ya puede ir haciendo sus maletas para largarse a casa de la bruja de su madre. Como ingeniosa variante de lo anterior. si es que llega. Sencillamente. informándole que está bebiendo con sus amigotes y que llegará a casa a la hora que le dé la gana. que permita apagar el fuego sin más trámite. mi vida”. Y que si no le conviene. En caso de que ni aun así se pueda conciliar el sueño. los cuales pueden dirigirse disimuladamente sobre los ladrones. basta con llamar a un número donde un interlocutor comprensivo escucha pacientemente sus razones para abandonar este mundo. También en algunas ciudades existe ya un excelente servicio telefónico para suicidas. SERVICIO DE NANA. pero al servicio de insomnes adultos. Si usted tiene el propósito de tirarse de un décimo piso. sin embargo.

Por el momento vaya a prepararse un whisky doble para que se le calmen los nervios. no se trata de una broma. animal. Oportunamente le daremos instrucciones Su cumplimiento se verá espléndidamente recompensado. para su enorme sorpresa vio que el texto había cambiado: No. su desobediencia significaría una muerte lenta y dolorosa. Por razones que no Podemos explicar de momento.Bongo. Y usted a la vez es nuestro único medio de comunicación con los habitantes del planeta Tierra. nuestro único medio de comunicación con usted es el presente. volvió al sofá y leyó una vez más el extraño documento. Con los ojos saltándosele de las órbitas. cuyo texto nuevamente había cambiado: ¡Le dijimos que se tomara un whisky doble. 7 7 . Inclusive le habían tirado trompetillas y hasta piedras. pero en lo sucesivo deberá obedecer nuestras instrucciones al pie de la letra. Sin embargo. Así. que ya en otras ocasiones se habían burlado de él por ser negro pero no hablar como boxeador ni vestir como cantante de “rock and roll”. a pesar de sus muchos fallas y defectos. suponiendo que se trataba de alguna broma de mal gusto de los pandilleros del barrio. señor Mboto Bongo. se acomodó en el sofá de su salita y volvió a leer la nota. El Comité Interplanetario. no media botella! Por esta vez le perdonamos el exceso. con un mínimo de gastos y molestias. se dirigió a su pequeño bar portátil y se atizó media botella de Chivas Regal.Como ustedes. al disponerse a leer otra vez la nota. señores de la Compañía de Teléfonos. A pesar de que era un hombre culto que se había doctorado en la Universidad de Oxford. hay muchísimas maneras de halagar al cliente. Más tarde comprenderá las circunstancias que nos obligan a valernos de estos conductos. con mano temblorosa dejó la nota sobre el sofá. Por otra parte. Contacto cósmico El representante de la república africana de Zambombia llegó a su elegante departamento en Long Island y encontró una nota debajo de la puerta: Lo hemos elegido a usted —decía la nota— para que haga llegar nuestra voz al Parlamento mundial que es la Organización de las Naciones Unidas. reconfortado. El diplomático africano se quitó el sombrero “homburg”. al representante de Zambombía se le vinieron encima de golpe cinco mil años de terror y superchería mandinga.

El moreno diplomático se llevó las manos a la cabeza. — ¿Pero qué hace con el papel? —insistió nerviosamente el diplomático. ¿no vio usted un papel que dejé sobre esta mesa? La mujer desconectó la aspiradora para poder oír mejor. Mañana. que se valían de insospechados medios de comunicación y eran capaces de leer el pensamiento de los humanos. La abrió violentamente y miró hacia afuera. — ¡Ah. Evidentemente se encontraba en el umbral de portentosos acontecimientos: el primer contacto con seres ultraterrestres. —Ya debe habérsela llevado —observó la mujerona irlandesa. Después. le diremos cuál debe ser su intervención ante la Asamblea General de la ONU. cuando la mujerona irlandesa que le preparaba el desayuno y arreglaba el departamento se encontraba limpiando la alfombra de la sala. se puso su pijama. En el pasillo no había ninguna botella. por este mismo conducto.. con la mente dándole vueltas como un rehilete. — ¿Y el gato qué hace con ella? — ¿Con la portera? — ¡No.El diplomático africano no supo si excusarse verbalmente (lo cual parecía ridículo. Pero encima de la mesita no había nada. Sin embargo. El señor Bongo-Bongo pegó un salto africano hacia la puerta. ya que ante su mirada estupefacta volvió a cambiar el texto de la nota: No se torture sobre la forma en que debe disculparse. señor Bongo-Bongo. — ¿Qué dice? —preguntó a su vez. —Por regla general hace una bolita con él. que después dispara con el índice y el pulgar juguetonamente contra el gato de la portera. su titubeo no duró mucho tiempo. — ¿Y qué hace el lechero con los recados que le dejan? —Los anota en su libreta. A la mañana siguiente el representante de Zambombia se despertó ya cerca de las once (siguiendo la sabia y saludable costumbre diplomática). Le avisaba a Mac que solo dejara un. —Que si no vio usted un papel que dejé encima de esta mesa. —Señorita Collins —preguntó el embajador a la maritornes—. Váyase a dormir tranquilo. — ¡Válgame San Martín de Porres! ¿Y dónde lo puso? —Dentro de una botella vacía. se desnudó. Supongo que aún debe estar en el pasillo. sí! Como estaba en blanco. Posiblemente eran invisibles o bien pertenecían a una dimensión desconocida en la Tierra. Ya está perdonado. El representante de Zambombia dejó la nota sobre una mesita y le hizo una respetuosa inclinación con la lanuda cabeza. por Dios! ¡Con la bolita de papel! ¿Qué hace el gato con la bolita? 7 8 . se lavó los dientes y se metió en la cama. no habiendo interlocutores presentes) o si contestar por escrito. Buenas noches. señorita Collins.. El señor Bongo-Bongo se levantó de su salto y fue en busca de la nota. lo utilicé para dejarle un recado al lechero.

* * * Desde aquel día hasta la fecha (y de esto ya han transcurrido algunos años). que retrasan los grandes acontecimientos de la historia. Pues bien: simplemente oprimo este botón y el ruido cesa instantáneamente. no podía hacerlo ninguno de sus amigos con hijos. Matrimonio sin hijos Estaba yo en casa de unos amigos tomando café y coñac de sobremesa. —En efecto. procedentes de la habitación de arriba. como para volver loco a cualquiera. no habían tenido descendencia ni habían adoptado a ningún crío.. consiste en solicitar las tarifas de diversos colegios. Esto.— ¡Ah!.. a pesar de llevar veinte años de casados. Observa que en estos momentos el llanto infantil que escuchas se ha hecho inaguantable. para darse el gusto de callados en una décima de segundo. Pero ya que Dios no quiso concedérnoslos. Me extrañó porque sabía que mis amigos. buscando mentalmente algún pretexto para despedirme lo antes posible. me dijo. Y como el papel estuvo metido algunas horas en la botella. Cuando las recibimos al iniciarse el año escolar. Supongo que se la come. cuando me sorprendió oír.. Siempre ha habido pequeños detalles corno éste. Usted sabe que a los gatos les encanta todo lo que tenga un ligero sabor a leche. 7 9 . Los colegas del africano ya se acostumbraron a verlo así y sonríen benévolamente cuando el señor Bongo-Bongo les explica que el gato puede convertirse de un momento a otro en contacto con seres de otros planetas. una serie de lloros estridentes y gritos infantiles. Pero el minino nunca ha dicho ni miau. no los tenemos —repuso él—.. sin tener que arrullar a ningún mocoso y menos tener que recurrir al feo delito de infanticidio. —Otro de los placeres que disfrutamos —agregó—. Pues no sé. Aurorita y yo bailamos de gusto al ver el dineral que nos vamos a ahorrar: miles y miles de pesos por concepto de inscripciones. a Aurorita y a mí nos gusta saborear las ventajas de no tenerlos. —Yo creía que ustedes no tenían hijos —--dije a mis amigos. el representante de Zambombia asiste a todas las sesiones de la Asamblea General de la ONU con un gato bajo el brazo. Los llantos se hicieron cada vez más fuertes. colegiaturas. hasta llegar un momento en que resultaron francamente insoportables. Mi amigo oprimió el botón y en el acto se hizo un bendito y confortable silencio. Después me explicó que se trata de una cinta magnetofóníca en la que habían grabado los llantos de un niño particularmente estruendoso.

volvió a llenar nuestras copas y explicó con una sonrisa: —También vamos con frecuencia a las farmacias para preguntar los precios de diversos productos para la lactancia y la primera infancia. me extrañó que me despidieran a gritos. erupciones. rifas. Todos ellos objetos que hubiera sido suicida exhibir en una casa con niños. como si yo fuera sordo o ellos estuvieran borrachos. Aurorita. impecablemente bien vestida. —Y considerando que los primeros de nuestros chicos ya serían ahora mayorcitos —rió Aurorita—. los fuimos pagando con lo que hubiéramos tenido que pagar al médico a cuenta de diarreas. ninguno de los cuales era el caso. ¿Cómo voy a olvidarlos? Los pude adquirir con lo que nos ahorrarnos simplemente en ropita y zapatos. Aurorita se compró diversas alhajas. descalabraduras y roturas de huesos por haberse caído de árboles y bardas. — ¿Por qué esas voces? —les pregunté desde la acera. en la sala y el comedor. había ceniceros de fino cristal. sin que nosotros tuviéramos que pagarlos. cuotas para infinidad de cosas. Con la mitad de lo que nos ahorramos. sin que a nadie se le ocurra llevárselos a la boca. etcétera. alfileres. Observé que en las mesitas de escasa altura. podemos darnos el gusto de dar alaridos sin temor de que se despierte ninguno. figurillas de marfil y juegos de té en delicada porcelana china. abrigos de pieles y cantidad de vestidos. manicurada y peinada. uniformes. regalos a las maestras. Cuando salí de la casa. Pepe goza de lo lindo llamando a medianoche a diversas comisarías para preguntar si está detenido Fulanito de Tal por vagancia. etcétera. embriaguez agresiva o por fumar mariguana en la vía pública. mi amor —repuso mi amigo alargando el brazo hacia la botella—. clases especiales de ballet o de guitarra. pandillerismo. barniz para las uñas. —Es que como ya son las dos de la mañana y no tenernos niños pequeños —me respondieron a carcajadas—. 8 0 . así como toda clase de medicamentos para niños. anginas. Hace poco tuvimos una gran satisfacción al ver que los precios de todo esto habían aumentado en un doscientos cincuenta por ciento. viruelas locas. que tienen la ventaja de no mojar la cama. —Igual que goza Aurorita —rió a su vez Pepe— dejando aspirinas.. —No los olvido. nos vamos a pasar un mes de vacaciones a Europa. Por cada embarazo y alumbramiento que no tuvo.útiles escolares. fiestas escolares.. de rumano y de karate. así como nuestros dos automóviles. Pepe se acuesta muy tranquilo y duerme toda la noche corno un bendito. —No olvides tu equipo de golf ni tu lancha de pesca deportiva —dijo Aurorita. agujas y veneno para ratas por toda la casa. vomitar sin razón alguna ni sufrir sarampión cada rato. empachos por haberse tragado botones o botes de pintura. Esta casa. Ni siquiera a las ratas. —Y no se diga lo que nos ahorramos en cuentas de médicos —sonrió a su vez mi amigo—. Al informarle que no.

llenos de achaques. Por eso todos sentíamos tanto cariño y ternura por él. Ni siquiera tienen oportunidad de recibir el bautizo de la primera pinta de mosca. Los niños mayores no cesaron de preguntar: “Papá. en tanto que hay otros que mueren a los pocos días de nacidos. la dicha bombilla tiene mucho de mujer. Por otra parte. El foco en cuestión. si bien después decidió que no. Con un débil fogonazo abandonan este mundo en el momento de entrar en él. por lo tanto. o “Mamá. como la capital mexicana. entonces se ilumina del todo y se contonea muy salerosamente. o sea que nadie se explica cómo funcionaba. pero cuando lo quitarnos del casquillo y vimos su filamento partido en dos. originario de Alabama). Nuestros chicos lo querían corno a un hermanito. pues aún no están en condiciones de comprender lo que es la muerte. aunque no tanto. sino del supermercado-—. que vuelan al limbo de la Westinghouse. se niega a funcionar. hay focos que nacen muertos y otros no resisten el primer choque violento de la corriente. Es una bombilla. tuvimos que admitir que se nos había ido para siempre. Pero si decimos: “Enciende la bombilla”. se niega terminantemente a que lo llamemos foco. al que calculamos una edad provecta de quince años. Además. ya que lo negro le mancha el cutis (por eso nunca aceptó a un pretendiente que tuvo. 8 1 . ¿Cuándo le llega su hora a un foco? Pasa como con las personas: nadie lo puede saber exactamente. pero que tenía el mérito de haber sido colocado allí por don Guadalupe Victoria.El foco fundido Anoche se nos fundió el foco del comedor. Son foquitos inocentes. ¿qué le pasó al foco?”. ¿por qué ya no se enciende el foco del comedor como antes?” A los niños más pequeños les ocultarnos la noticia. el primer presidente de la República. es verdad. y de mujer española: es caprichosa. pero llegan. es un foco español. Mi mujer lloró un poquito y quiso vestirse de medio luto. El foco más veterano es el de la cocina. En casa —que es la de ustedes— los focos tienen un término medio de vida de cinco años. pues lo compré en Madrid cuando vivía yo en aquella entonces agradable ciudad. sea de focos o de abuelitos. casi un niño de foco. Cuando decimos: “Prende el foco de la cocina”. Hay focos que llegan hasta los ochenta y tantos años. siempre y cuando no estén al alcance de los niños ni de las criadas. de modo que aún era una criatura de foco. Al principio no no resignábamos a aceptarlo. Apenas hacía dos meses que lo habíamos encargado —no de París. En casa de mis padres tenían un foco centenario que daba mucha lata y no dejaba dormir por las noches con sus continuos carraspeos y sus repentinos encendimientos a deshoras. Ahora es una olla de grillos. y como tal. El mérito consistía principalmente en que en aquella época aún no se había descubierto la electricidad. Este foco del comedor era el más joven de la casa. coño.

Enfermo por agotamiento. Por todas las razones antes expuestas nos causó tanta pena que se haya fundido el foco del comedor. a pesar de poseer un cerebro pensante. por estar leyendo o escribiendo. o rozado un nido de ratas. ¿Es que la gente no se fija más que en estas características sin importancia?. El señor de los anteojos ¿Es suficiente un solo defecto. A veces me parece que tararea pasodobles y trozos de zarzuelas. por el solo hecho de haber perdido el pelo o de tener abultados los labios son denominados “el calvo” y “el trompudo”. a la región de las tinieblas eternas. pues digan lo que digan los teólogos y los electricistas. ya que. Se apagó para siempre. y se apagó. aún no se ha descubierto el foco que dé luz perpetuamente. creo que de un infarto del filamento. el foco imperecedero. siendo que solamente era de modestos sesenta. Si bien. De cuando en cuando se produce una epidemia de focos y se van muriendo uno tras otro en breve plazo. pues en muchas ocasiones lo he tenido encendido hasta las tantas de la madrugada. redondita. se muere. Además del enorme efecto que le tengo. el foco inmortal. Hay algunos focos que avisan con relampagueos y estertores que les ha llegado su última hora. a tal grado que a veces nos los pide prestados la Comisión Federal de Electricidad para usarlos en sus anuncios. Y cuando hay apagones. un segundo de gloria. No es tan viejo como doña Bombilla. anormalidad o aditamento para definir toda la personalidad de un sujeto? No pocos ciudadanos se sienten profundamente humillados por sus semejantes. se pasa la vida en la cocina y hasta huele a ajo. un corazón generoso. En estos casos inmediatamente quitamos los fusibles y no volvemos a encender un foco hasta que ha pasado todo el peligro. Sólo tuvo un segundo de brillo. Es porque los cables han caído en algún charco de aguas negras. pero está enfermo. no he querido sustituirlo. pero éste se murió de repente. Después hizo “prrrt”. pues padece anemia. terminados en oños. celosa (de las luces del pasillo). En fin. Sin embargo. 8 2 . un segundo de esplendor inusitado. Se marchó a la oscuridad absoluta. De esta manera tenemos unos focos sanotes y rozagantes. eches y etas. Este foco produce ahora una luz amarillenta.impulsiva. se Preguntan consternados los ofendidos. débil. ardiente. el foco que no se funda. respectivamente. y entonces la electricidad se contamina. porque sé que el día que lo cambie de casquillo. nunca nos agradece nada. suelta tacos muy castizos y expresivos. En mi despacho tengo un foco algo pachucho. lamentablemente. a veces intermitente. o a un animal muerto. agos. que lo hizo parecer bujía de ciento veinte vatios. y en otras se me ha olvidado apagarlo en toda la noche por haberme quedado dormido en el sillón de mi despacho o por haber llegado algo trompa. una habilidad determinada.

.. digo yo. pensando que es un anuncio de la Coca-Cola. se advertirá que no sólo tenernos gafas. aunque sólo sea para leer— nos preguntan aviesamente cuál es la marca de la botella cuyos fondos nos colocamos sobre la nariz. Y a veces hasta lo de horno sapiens nos quitan. nuestros compañeros de escuela. sociólogo y escritor de altos vuelos. no vayas a atropellar a ese viejo de los anteojos”. entonces. nuestra posición social y económica. nuestra habilidad para bailar el tango. Para muchas personas no somos más que artilugios ópticos. .. no tienen empacho en decir: “atrás de aquel tipo de los anteojos”. Todo lo demás pasa inadvertido: nuestra profesión. en simples especímenes de horno sapiens con anteojos. Como se ve. Y así por el estilo. ¿Por qué. con esa perversidad característica de la infancia. nuestro pegue con las viudas. pues sus únicos laureles son los de ser padre de familia y oficial cuarto en Hacienda. piezas dentales postizas. credenciales de algo y.¿Es que para el público en general no somos más que una bóveda craneana monda y lironda o un belfo de llanta vulcanizada? En las mismas circunstancias nos encontramos aquellos hijos de Dios que. “el gordo de las gafas” o “el viejo de 8 3 .. este artificio óptico sigue siendo para ellos la clave de nuestra personalidad. otro compañero que no ha pasado de perico perro. lo llama “el chaparrito aquel de los anteojos”. dejándonos en los puros anteojos. También tenernos llaveros. Naturalmente que los así agraviados les tenemos cierta simpatía y hasta apego a nuestras gafas ya que sin ellas nos exponemos a comernos la servilleta. “ayer estaba borracho tu amigo el de los anteojos”. nos llamaron “ojos en vitrina”. Esto es injusto. Y así. Ahora. nos hacían la vida pesada con el apelativo de “cuatro ojos”. Pero tal afecto tampoco es tan profundo como para llevarnos al extremo de creer que somos menos importantes y significativos que un par de cristales con arillos. únicamente se tornan en cuenta nuestros lentes? Hasta tal punto cierta gente desaprensiva no ve en nosotros más que nuestras gafas. . Eso sí que no. que en su impertinencia llegan a llamarnos simplemente “el de los anteojos”. por vernos obligados a llevar gafas para compensar las dioptrías que nos escatimó la naturaleza. somos denominados por el vulgo como “el cuatro milpas” y por las personas educadas como “el señor de los anteojos”. en algunas ocasiones. botones. sin embargo. ya calvos y barrigones —y obligados ellos mismos a usar anteojos. bolígrafos. convirtiéndonos de personas físicas y jurídicas. al hacer referencia a él. nuestro conocimiento del esperanto. En el círculo de nuestros ex condiscípulos hay uno que ha destacado internacionalmente como jurista. nuestra ideología política. Cuando crecimos en estatura. No hasta el extremo de permitir que los anteojos usurpen nuestra personalidad. diplomático. “cuidado. De niños. Aquellos que tan desaprensivamente nos ubican y denominan nada más como “el señor de los anteojos”. nuestros méritos académicos. hasta dinero o entradas para el futbol. y a que nos haga puré un camión. Aviesamente rebajan nuestra dignidad. Si se nos observa con un poco de atención. a recibir una bofetada al besar a una señora ajena creyendo que es la nuestra. al par que ellos crecieron en estulticia.

qué pensaba y cómo veía la vida. que gastaba perilla a la Napoleón III y levita cruzada que le bajaba hasta las rodillas. o una colección de estampillas postales de mediados del siglo pasado.. lo cual le reprocho bastante. Porque yo. sin duda ignoran el papel subalterno que juegan estos instrumentos ópticos en nuestra existencia. lo ignoro. a través de sus libros y especialmente de sus subrayados y anotaciones marginales que yo he conocido íntimamente a mi bisabuelo don Archibaldo. Pero aquel a quien ahora quiero referirme fue un señor chaparrito muy simpático. si bien me comunico con él todos los días. Yo no lo conocí personalmente. como es natural. no mencionan a esta 8 4 . o de perdida un terrenito por el Pedregal de San Angel. lo subraya y apunta al margen acotaciones que no puedo reproducir aquí porque lo prohíbe la Ley de Imprenta. Papá Archibaldo (así se le conoce en la familia) únicamente nos dejó su biblioteca. Y aun este tesoro corrió peligro de desaparecer. pues. cuántas pasiones. que en sus tiempos sólo era un depósito de cascajo y valía cinco centavos el kilómetro cuadrado. que detestaba cordialmente los huevos crudos y a la marina de guerra francesa..los lentes”. Lo salvó el poco dinero que ofrecían por los volúmenes. estoy enterado de que fue gran admirador de un tal señor Hunt. cuántas virtudes. y de una vicetiple española que se llamaba o le decían La Pili. Por qué razones. me entero de quién fue. sesenta y noventa días que se vencen con una puntualidad británica. ¡cuántos sentimientos. Sé. aquí donde me ven ustedes. soy hombre de letras. Ojalá mi señor bisabuelo nos hubiera dejado una olla llena de monedas de oro. ya que hay fenicios que compran libros por su peso: a tanto el kilo. cuántas fobias. Por otra parte. ya que en una aciaga ocasión estuvo a punto de ser vendido. Pero cada vez que en uno de los volúmenes que nos dejó aparece la menor mención a uno de estos temas. * * * Ha sido. en realidad tuve cuatro. por ejemplo. cuánta poesía y cuánta capacidad de crédito quedan aún dentro de nosotros! Los libros de papá Archibaldo Yo tuve un bisabuelo. cuántas facultades. de las de su época. Pero no. Mi bisabuelo Archibaldo no nos dejó capital alguno. cuánta ternura. que inventó los alfileres de seguridad en 1849. cuánta fuerza vital. Sus libros. cuántas aspiraciones. De letras de cambio a treinta. Aun quitándonos las gafas. cuántas lubricidades. Y todo sin recurrir al espiritismo: simplemente a través de sus libros. Bueno. a cual más bigotudo. sobre todo cuando se acerca el fin de mes y tengo que hacer filigranas y equilibrios para capotear una serie de compromisos.

Los libros pasaron a manos de mi abuelo y después a las de mi padre. el birlocho (especie de carruaje ligero de cuatro ruedas y cuatro asientos. Tengo a la mano. cocina tibetana. dentro de cien años. Muchas de estas opiniones son adversas entre sí. “El paso de Venus por el disco del sol y su influencia maligna en las enfermedades de la piel”. con mi abuelo desmenuzando los criterios de su padre y mi padre rebatiendo al suyo y justificando a su abuelo. 1813”. pero él de cualquier manera anotaba sus arrebatos en el espacio disponible al final de ciertos capítulos. “Tiranía monárquica o desbarajuste republicano: el dilema de la América Española”. El gusto literario de Papá Archibaldo fue católico (en el sentido de universal. son los subrayados y apostillas de mi bisabuelo. Las comparaciones invariablemente favorecian a la vicetiple. suben por el margen derecho. por ejemplo: “La Intervención Norteamericana de 1847 y cómo hubiera podido ser evitada si el marqués de Gálvez hubiese fortificado el río Rojo. el vegetarianismo. “Los dioses de Chichicastenango o las aventuras de un médico cacarizo en Guatemala”. Especialmente uno que se presta a controversia y que lleva 8 5 . “Verdadera historia de la sublevación de D. lo más sabroso de estos libros. los títulos de las obras eran casi tan largos corno los propios textos. el árabe y demás lenguas impías”. y manera de ahuyentarlos”. ja! Cómo se ve que no Conoces a la mía”. Dejó libros sobre cosmografía. o viceversa. novelones de cuatrocientas páginas y las églogas completas de un señor Gasparete. Los altercados familiares a base de apostillas se extienden con letra menuda y apretada al pie ele los capítulos. frontera con la Luisiana”. clásicos griegos y latinos. el sufragio femenino y el fusilamiento de Maximiliano.. Al margen del poema aquel de Amado Nervo que dice: “no hieras a la mujer ni con el pétalo de una rosa”. Y así por el estilo. ya que fue más bien medio descreído y bastante comecuras). Y mis descendientes. estableciendo comparaciones entre La Pili y las heroínas de sus novelas. En su tiempo. Fortunato Carrascosa y sus consecuencias. con el resultado de que se entablan polémicas generaciones. Verdad y fantasía acerca de estos espíritus lúbricos y protervos. Los temas son apasionantes y los debates más aún. abierto por los costados). Sería curioso conocer. “Método para aprender el hebreo. no en el religioso. las suyas. como antes dije. el canal de Suez. Sin embargo. continúan de cabeza por la parte superior de la página y bajan por el margen izquierdo. para después seguir por el interior de las cubiertas y terminar en los forros. “Los Súcubos y los Incubos. gramática noruega. don Archibaldo anotó con rasgos firmes: “¡Ja. magia negra. las polémicas suscitadas en siete generaciones por los libros de Papá Archibaldo. topografía. Papá Archibaldo fue hombre de pasiones y vehemencias. Oajaca. y por lo visto las desbordaba sobre sus libros después de la lectura o de una discusión más o menos acalorada con mi bisabuela.última en el texto. medicina interna. Hay que ver lo que se dicen unos a otros a propósito de Carlos Marx. Lo único que siento es que no me hayan dejado espacio para meter mi cuchara.. quienes también asentaron comentarios sobre los comentarios de Papá Archibaldo y de ellos mismos.

mi difunto marido. lo recibió la sirvienta y lo condujo a la sala. conservadoramente vestido de oscuro y con chaleco. —Aprecio que me honra. Sus ventajas y desventajas. Curación en salud Arístides Piocholea. * * * Aquel jueves. medio calvo. y al cual correspondo profundamente —repuso el señor Piocholea inclinando la cabeza. me dijo. y así era la suya desde hacía veinte años. por recatadas que fuesen (si es que las cafeterías y las discotecas pueden ser recatadas). a diferencia de los un mil cuarenta jueves anteriores. que así se llamaba la novia. sino que en su lugar estaba doña Angustias. Después de los ceremoniosos saludos de rigor y los comentarios sobre el estado del tiempo. la matrona fue directamente al grano: —Arístides —le dijo—. como todos los jueves desde hacía veinte años. la futura suegra. y los domingos paseo por la tarde en compañía de la mamá de Luisita. Gustias. —Desde hace veinte años. dispéptico. que en paz descanse. Visita en casa de la chica los jueves de seis a siete y media. si bien cuando se ponía meloso me decía “Angus” o “chipichurris”). Pero aquel jueves. le permitimos a usted sostener relaciones con Luisita. Como única concesión a las costumbres modernas. —Siempre le viví agradecido a don Febronio por la distinción de que me hizo objeto. y sus repercusiones en la economía familiar y nacional”. a condición de que sólo le sostuviera la mano.el sugerente título de “La poligamia en los países monógamos. además de que las salas se llenaban de gentuza. cuarentón. la carestía de la vida y sus mutuos alifafes. En realidad optó por el cambio porque le salía mucho más económico ver la tele en casa de Luisita que ir al Roble o al Fábregas y pagar tres entradas cada vez más caras. 8 6 . Tal había sido la rutina de sus padres y sus abuelos. Arístides trocó la ida semanal al cine o al teatro por la televisión —en casa de la novia— con el achaque de que las colas eran muy molestas para las damas y que últimamente todas las películas y todas las obras eran inmorales o francamente pornográficas. este muchacho es un caballero y no me desagradaría como esposo de nuestra única hija. señora. —Desde entonces —-continuó la dama-—. Luisita no estaba sentada en el sofá bordando en bastidor. mi querida señora. que hubiera considerado indecoroso verse con su prometida en la calle y menos aún en una cafetería o en una discoteca. Debemos advertir que el señor Piocholea era un individuo chapado a la antigua. usted sabe cómo se le aprecia en esta casa. llegó a casa de su novia para hacerle la visita de todos los jueves. me dijo: Gustias (recordará usted que así me llamaba.

respetando a Luisita como a un ángel del cielo —dijo Arístides poniendo los ojos en blanco. Es usted un novio ejemplar. jamás conseguirían criada. que precisamente por eso no me he casado con ella. Usted sabe que gano una miseria como empleado en los almacenes “La Congoja”. que ya sabe usted cómo le ponen el hígado. tendríamos unas broncas feroces. ni criada. No tendríamos automóvil. apretoncitos de mano y arrumacos. mientras baja la niña. El propósito de esta conversación. sin mayor vicio que su desmedida afición por los helados de pistach. como desgraciadamente ya no se dan en estos impíos tiempos. esté perdiendo otros partidos por continuar este ya largo idilio con usted. Es posible que Luisita. —Eventualmente —continuó Arístides— la llenaría yo de mocosos llorones y desnutridos. 8 7 . es el de saber si está usted dispuesto a casarse con ella o si son otras sus intenciones. —Me consta. El señor Piocholea se sonrojó todo lo que su decoro le permitía sonrojarse. Sin televisión. que ya no es ninguna quinceañera. doña Angustias? —preguntó Piocholea un poco alarmado.—Confianza. Dentro de mi frustración. mal vestida. —Eso sería de esperarse —interrumpió doña Angustias—. a la que creo haber correspondido. doña Angustias. En vez de estar tan arregladita y peinadita como siempre está ahora. andaría hecha una facha. desgreñada y con los dedos de fuera. a la que corresponde esta colonia del Valle. Y en vez de suspiros. y de nunca haberse propasado con ella. carraspeó discretamente. Arístides Piocholea se llevó una mano a la boca. Sólo le estoy preguntando. horrorizada. —De ninguna manera. mis raquíticos ingresos me obligarían a llevarme a Luisita a vivir en un cuchitril por los barrios bajos de la ciudad. es usted un hombre cumplido y discreto. con posible intervención de usted. siendo que ella está acostumbrada a las comodidades de la Zona Postal 12. por Dios! A Luisita. varias veces a la semana. que es lo que ahora nos permitimos. Además de idolatrar a mi hija. de los vecinos y de la policía. A la hija de usted y para entonces mujer mía. Usted sabe que el tiempo vuela y que un noviazgo de veinte años resulta demasiado largo. si bien desde hace tres años me han prometido un aumento de sueldo. — ¿A quién? —preguntó doña Angustias llevándose una mano al prominente pecho—. y a fin de mes. —Sin embargo —prosiguió doña Angustias—. ¿A la criada? — ¡No. especialmente en la época atómica e interplanetaria en que vivimos. En lugar de ir al salón de belleza. tragó saliva y dijo con voz meliflua: —Señora. es muy probable que dejara yo los helados de pistache y empezara a beber como un cosaco. ni televisión. — ¡Jesús! —exclamó doña Angustias. Consecuentemente. yo quiero tanto a su hija. señora. no crea usted que estoy en plan de suegra regañona. iría al benemérito Nacional Monte de Piedad todas las semanas. — ¿Me está usted dando a escoger. señor mío.

sin abandonar su asiento. Incultura enciclopédica Para dar a ustedes una idea del alto nivel cultural de la chaviza — esperanza de la patria y detractora de la momiza. vomitando y arañando las paredes. qué panorama más tétrico! —dijo doña Angustias juntando las manos sobre el pecho. doña Angustia. Después exhaló un suspiro. se aproximó un poco más hacia la dama y le dijo en voz baja. Todas ellas son rigurosamente auténticas y me fueron proporcionadas por maestros de incuestionable seriedad. me iría yo de juerga con los amigos y llegaría a casa al amanecer. bellaco y sinvergüenza. Inclusive algunos de estos rebuznos escritos son de entrañables retoños míos. Arístides abrió las suyas y volvió a su tono de voz normal: —Por lo tanto. con la barbilla hundida en su doble papada. — ¡Dios mío.. se permitió darle unas palmaditas en la mano a su hipotética suegra. Usted misma. 8 8 . para darle mayor dramatismo a su exposición: —Para escapar del infierno que sería nuestro hogar. * * * “Sófocles fue el inventor de los instrumentos de viento”. yo sólo quiero evitar las molestias y los gastos que originaría un divorcio. conmovido. me perdería el aprecio con que ahora me honra y me distingue. de ideas y costumbres tan ridículas como arcaicas— a continuación transcribo algunas de las más brillantes respuestas dadas por estudiantes del tercer año de secundaria en los últimos exámenes de fin de curso. sin buscarle tres pies al gato para bien de todos? Doña Angustias reflexionó unos momentos. —Además. señora. de cada cuatro habitantes uno es una vaca”. Piocholea. ¿no cree usted que es mejor dejar las cosas como están. * * * “La causa de los vientos es que el aire es menos pesado que la atmósfera”. y no me bajaría un punto de canalla. ¡Se ve por ahí cada matrimonio! Arístides.Arístides. * * * “La columna vertebral es un hueso que va desde el cuello hasta (después de varias tachaduras) hasta las asentaderas”. * * * “En Holanda. * * * “El burro y el caballo son rumiantes caseros”. —Tal vez tenga usted razón.. mi estimada y respetada señora.

legislativo y judicial lo ejerce el PRI”. * * * “Los sofistas eran unos griegos o romanos que hacían sofás”. nada más que con rayas”. * * * “La superficie de la República Mexicana es de dos millones de centímetros cuadrados”. donde había muchas lecherías”. * * * “Artículo indefinido es el que no puede definirse”. * * * “Después de la Edad Media vino la otra mitad”. * * * “Los carbohidratos son los hidrocarburos que produce Pemex”. * * * “Don Quijote fue el autor de Sancho Panza”. sería un animal como un caballo. la nigromancia era el arte de adivinar el porvenir comiéndose a un negro”. * * * 8 9 . * * * “El ecuador es una cinta que rodea a la Tierra”. * * * “En la conquista de la Gran Tenochtitlan. * * * “Los habitantes de Australia se llaman canguros”. * * * “Colón descubrió América por ir en sentido contrario. * * * “La distancia más corta entre dos puntos es arrimándolos”. el segundo frente de Hernán Cortés fue la Malinche”. ya que él adonde quería ir era a la India. *** “El conquistador del Perú fue Picasso”. * * * “La Vía Láctea era una avenida muy larga de Roma. * * * “Entre los antiguos. pasando por China y Japón”. * * * “Hebra se escribe con hache. * * * “Países capitalistas son aquellos donde los habitantes viven en la lujuria”. porque si se escribe con ce. el poder ejecutivo. * * * “En ausencia del presidente de la República. * * * “La capital del Brasil durante mucho tiempo fue Río de Janeiro. pero después la cambiaron a Buenos Aires”.* * * “Los antiguos cristianos de Roma vivían en catapultas”.

EL PADRE Y LOS DRAGONES OTELO EL PELUQUERO PELIGROS DE LA SEMÁNTICA BREVÍSIMO TRATADO SOBRE EL SEXO LO QUE EL. VULGO SABE ACERCA DE NAPOLEÓN 9 0 3 5 6 8 9 11 13 15 17 18 20 . Mérida de Yucatán. marzo de 1979 Contenido MI APARTADO POSTAL EL.Y el más sublime de todos: “El metatarso es un premio de teatro”. PADRE IDEALIZADO LA RUBIA EXUBERANTE EL DIAGNÓSTICO LO QUE SUCEDE MIENTRAS NOS DUCHAMOS LA CUESTIÓN DE LAS PELUCAS EL NIÑO.

DEMONIO DÓNDE Y CÓMO SE BESAN LA CLAVE DEL ÉXITO NOTAS SOCIALES El.CARTA DE LA GORDA AL NUTRÓLOGO TANGO CON ACOMPAÑAMIENTO DE MARIACHIS VIAJE DE IDA Y VUELTA TERAPÉUTICA DE ANTAÑO LA IMPOTENCIA PILLINES POCO CONOCIDOS LA PLANTA QUE CRECIÓ EN UN BANCO ALTA ECONOMÍA EL DESFACEDOR DE REFRANES INVOCACIÓN Al. LADO POSITIVO DE LAS COSAS VISITA CONYUGAL PELIGROS DE LA ANTIMATERIA HAY QUIEN SOLAMENTE RECUERDA DISERTACIÓN SOBRE LA CAMA EL PEDIATRA SI COLÓN HUBIERA TENIDO INTÉRPRETE EMPLEADO CON INICIATIVA DESAPARICIÓN DE LOS PROBLEMAS SEXUALES EL DESFACEDOR DE ENTUERTOS VARGAS EL AVERIGUADOR SOLICITUDES DE MATRIMONIO LA TIENDA DE ANTIGUEDADES SUEÑOS EN EPISODIOS CÓMO TRIUNFAR EN SOCIEDAD EL TERRORISTA Y LA ANCIANITA EL MISTERIO DE LOS RESTAURANTES FRUSTRACIONES DE LA LITERATURA RUSA SERVICIOS TELEFÓNICOS CONTACTO CÓSMICO MATRIMONIO SIN HIJOS EL FOCO FUNDIDO EL SEÑOR DE LOS ANTEOJOS LOS LIBROS DE PAPÁ ARCHIBALDO CURACIÓN EN SALUD INCULTURA ENCICLOPÉDICA CONTENIDO 21 23 24 26 27 30 32 34 35 37 39 40 42 44 46 47 49 50 52 53 55 57 58 60 62 64 66 67 69 70 72 74 75 78 79 81 82 84 86 89 9 1 .

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