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Descubrí que el verdadero amor, es el que va más alla de la piel y del

sudor. Que se mete en el alma y te hace ver las estrellas, y sueñas, y


sonríes, parada de puntillas. Es el que te hace pensar en las cosas
que has vivido y te proyecta, para que otros no las vivan como tu.

Descubrí que el amor verdadero es el que te hace pensar en otros y


no en tí. Es el que te lleva a compartir el plato de comida de tu mesa.
El que se te mete en la cabeza para que tu hermano y tu hermana
estén mejor.

Descubrí que en la luz tenue de la tarde, o en el resplandor de un


amanecer, te puedo ver. Plasmado en los verdes de los árboles, en el
suave tintinear de las gotitas de rocío que caen de las hojas al
despertar. Que respirar el aire puro, sin dolores, sin rencores y sin
odios... es amor. Descubrí que mi deleite es estar en tu presencia, mi
Señor.

Descubrí que el amor es el que cubre todas tus faltas. El que perdona
todos tus pecados. El que sana todas tus heridas... El que te
transforma, y te apoya y te motiva. No es el que exige y te rompe en
pedazos, no es el que te tortura y te critica y te deshace. El amor es
la más sutil expresión del Creador hacia su obra. Con manos
delicadas la protege, la acaricia, la admira.

Descubrí que el amor es mucho más que un plano humano, es


celestial. Es una fuerza palpitante que te mueve, que te hace llorar.
Es simpatía hacia tu hermano, es compartir. Es ver en otros tus
errores y con dulzura corregir. El amor es ilimitado, y se entrega sin
doblez... ese amor que tu nos tienes a tus hijos mi Señor.

Descubrí que eres la fuente del amor. Dios fuerte, poderoso... tierno
como nadie, en tu esplendor. Eres la ternura al sumo. La delicia al
máximo, la miel. Y comparto con el salmista, la expresión... que es
mejor estar un segundo ante tus atrios, que mil fuera de ellos... Que
tu amor es más dulce que la miel... y más valioso que todo el oro...
Asi, es tu amor mi Señor...

Y descubrí... que el amor que tu me das es la fuerza mía para vivir. Y


me entrego a manos llenas... me deleito ante ti... y no hay nada que
pueda llenar esa necesidad que se ha creado dentro de mi... te
extraño, te anhelo... tienes todo de mi... para tí.

Publicado por Lore en 18:52