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PLANIFICACIÓN DE CONVIVENCIA PRIMERA COMUNIÓN.

Objetivo:
• Que los niños conozcan la importancia de la confesión para tomar la eucaristía y
como herramienta de vida.
• Presentar a los niños los dos sacramentos de vida constante de una manera dinámica
y completa (Teoría y práctica)
• Motivarlos a que tengan como necesarios estos sacramentos en su vida.

Cronograma:
08:00am Bienvenida-Juego o canto-Presentación del Pre.
08:30am Tema I: Confesión
10:00am Receso
10:15am Tema II: Eucaristía
11:30am Cierre de la convivencia.
-Presentación del GJLP – Pre juvenil ¿Qué es?
-Yincana

Tema Confesión
Explicar ¿Qué es confesar? y los pasos para una buena confesión.

Símbolos (20minutos) Los presentaran cada uno de los coordinadores (ya sea
palpable, puestos o en dibujos).
4 símbolos:

Semáforo que cambia de rojo a verde.


La confesión nos indica “Muévete” nos autoriza para recibir la
comunión.

Camión de la Basura.
La confesión limpia todo lo que nos ensucia.

Cuerda rota que se vuelve a atar.


Cuando se nos absuelven los pecados volvemos a unir en
nosotros todas las partes que estaban rotas, fortalecemos los
lazos que nos unen a Dios.

Común y lujoso.
Vestido poco
elegante / Vestido
Al confesarnos nos quitamos las viejas vestiduras y nos
lujoso arreglamos con ropas nuevas. Nos preparamos para la fiesta de
la eucaristía.

Sociodrama “¿Confesarme yo?” (15 minutos) A cargo de alguno de los


coordinadores.

Entrega de papelitos del examen de conciencia.


Trabajo Personal
¿Recuerdas alguna vez que no te haya gustado perdonar?
¿Recuerdas alguna vez que sí has perdonado?
Escribe debajo de cada columna las palabras que indican cómo te has sentido cuando:
Perdonas Usa las siguientes palabras: No Perdonas
_______________ Amigable Que amas _______________
_______________ Infeliz Rabioso _______________
Comprensivo Contento
_______________ Antipático bravo
_______________
_______________ Feliz generoso _______________
_______________ Odioso con paz _______________
Maluco egoísta

Luego escribe una oración para pedirle perdón a Dios por tus pecados.

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Tema Eucaristía
Lluvia de ideas sobre lo que cada uno crea sobre la eucaristía en papelógrafo (cuatro
láminas de papel bond juntas). Decir los pasos para una buena comunión. 10 min

Símbolos: (En dibujos) Se distribuyen por equipos y a cada equipo se le da uno.


20min

Brazo musculoso de Popeye Vitaminas, fuente de energía espiritual.

Tesoro que no se acaba Jesús se queda con nosotros.

Globos y serpentinas Fiesta (la misa en su totalidad).

Corazón gigante Sacrificio por amor.

Tarjetas con el nombre de Jesús La eucaristía es una parte de Jesús.

Mapa Pasos para comulgar (3 pasos). 15 min

Trabajo en grupos:
Cada grupo deberá elaborar un concepto de lo que es Eucaristía en base a lo ya visto.

Dinámica Hormiga Bachaco:


Análisis de la dinámica relacionada con la eucaristía (discernimiento cristiano)
Cuando es hormiga no representa respeto, cuando es bachaco sí.

Discernimiento Cristiano
Momento: Oblea y Colita (Hormiga-bachaco).
Bendición.
Compartir.
Entrega de tarjetas JESUS (cada niño se quedará con una).

Cierre (Invitación al Pre-Juvenil y Yincana)

YINCANA:
I Estación: Pelotas flotando en orden
Forman la palabra CONFESIÓN. Sacarlas del recipiente con la boca.

II Estación: Nido:
Ordenar los ocho pasos (5 pasos de confesión y 3 de comunión)
Colocar una especie de nido con huevitos que tengan escritos los pasos de la
confesión y la comunión

III Estación: La conversión del pan y vino


Uvas y Trigo → pan y vino → Hostia y cáliz
(Cuerpo y Sangre de Cristo)

IV Estación: Gusano
Se divide al grupo en equipos de la misma cantidad de participantes cada uno. Cada
equipo debe formar una cadena, esto es, hacer una fila donde el jugador de atrás agarra al
jugador de adelante por la cintura, (de la mano, por los codos, como sea).
De cada cadena, el último jugador tendrá una "cola" o cinta de papel, de un metro de
largo, enganchada a su pantalón por la cintura (dejando suelta la mayor parte de la tira).
Y de cada cadena, el primer jugador será quien guía a todo el equipo y quien intenta
robarle la cola a los últimos de cada equipo.
Para que no se vayan muy lejos, se marcan los límites del área de juego.
El equipo que logra juntar la mayor cantidad de colas será el ganador.

V Estación: Nudo humano


Este juego esta muy copado (divertido). Esta bueno para que se haga de a muchos (20 o
más), aunque también pueden participar menos.
Lo que deben hacer es juntarse en un salón o afuera (da lo mismo) y acercarse todos lo
más posible. Una vez que esten todos juntos, tómense de las manos, una por una, al azar y
con distintas personas.
Para comprobar que todos esten bien unidos, el líder debe apretar la mano del joven que
sostiene en su mano derecha, y éste, a su vez, debe apretar la mano del joven que sostiene
con su otra mano. Si todo está bien, el apretón de mano debe volver a la mano izquierda
del líder.
Ahora lo divertido. Lo que deben lograr es desenredarse sin soltarse de las manos,
intentando desenredar el gran nudo humano que es, y si todo sale bien, terminarán
formando un gran círculo (de la mano). Teóricamente debería formarse bien, pero si en el
primer intento no sale, pruébenlo otra vez.
Es un gran desafío desenredarse sin soltarse de las manos, pero lo logren o no, hagan que
todos se sienten y hablen sobre las ventajas y/o desventajas de que el grupo sea más unido
o sobre los beneficios de afrontar los problemas juntos, o cualquier otra pregunta que
creas conveniente. Nosotros lo hicimos y la verdad es que nos divertimos muchísimo.

VI estación: Desenreda las palabras misteriosas


SICÓFNEON CONFESIÓN
UMCOÓNNI COMUNIÓN
DÓPREN PREDÓN
MARO AMOR
ESSÚJ JESÚS

VII Estación: Disfraz con Periódicos.


Todos los integrantes del grupo que compite debe disfrazarse unos a otros con
periódicos.

APOYO TEÓRICO Y ANEXOS:

Pasos para comulgar


1º Conocer lo que se recibe.
2º Estar en estado de gracia.
3º Haber participado de la misa.
(Dibujarlo en un mapa)

Pasos para una buena confesión


1. Examen de Conciencia.
Ponernos ante Dios que nos ama y quiere ayudarnos. Analizar nuestra vida y abrir
nuestro corazón sin engaños.

2. Arrepentimiento. Sentir un dolor verdadero de haber pecado porque hemos


lastimado al que más nos quiere: Dios.

3. Propósito de no volver a pecar. Si verdaderamente amo, no puedo seguir


lastimando al amado. De nada sirve confesarnos si no queremos mejorar. Podemos
caer de nuevo por debilidad, pero lo importante es la lucha, no la caída.

4. Decir los pecados al confesor. El Sacerdote es un instrumento de Dios. Hagamos


a un lado la “vergüenza” o el “orgullo” y abramos nuestra alma, seguros de que es
Dios quien nos escucha.

5. Recibir la absolución y cumplir la penitencia. Es el momento más hermoso,


pues recibimos el perdón de Dios. La penitencia es un acto sencillo que representa
nuestra reparación por la falta que cometimos.

Haciendo el examen de conciencia


Para que el examen de conciencia sea profundo y completo, te recomendamos seguir
los siguientes pasos:
1. Invocación al Espíritu Santo: Llama al Espíritu Santo para te ilumine y te haga
ver tu vida desde los ojos de Dios. Puedes utilizar la oración al Espíritu Santo que
aparece aquí, o la más conocida invocación al Espíritu Santo.

2. Acto de presencia de Dios: Haz un esfuerzo para darte cuenta de que Dios está
presente en tu vida atento a tus intenciones, a tus deseos, a tus necesidades.

3. Acción de gracias:
Recuerda todos los beneficios que has recibido de Dios, especialmente los más
cercanos y los más íntimos. Al recordar estos beneficios, brotará naturalmente
dentro de ti el agradecimiento a Dios.

4. Análisis del cumplimiento de la voluntad de Dios en tu vida: Lleva a cabo un


examen de cómo has vivido desde la última confesión la voluntad de Dios. Debes
ver los aspectos positivos y negativos, examinar actitudes internas y poner mucha
atención a tus relaciones con Dios y con los demás. Para esto, puede resultar útil
tener un cuestionario.

5. Petición de perdón: Ya que revisaste tu vida, vas a comparar tu conducta y tus


actitudes con los beneficios que has recibido de Dios. Entonces te darás cuenta de
que tu respuesta al amor de Dios es muy pobre y que no has llegado a lo que Dios
te pide. Por eso, le pides perdón lleno de confianza, pues sabes que Él te
perdonará. Dios siempre acoge gustoso nuestras buenas intenciones.

6. Propósito: Tienes que poner los medios para mejorar y acercarte más al plan de
Dios sobre tu vida. El propósito es algo concreto que te ayuda a mejorar en
aquello donde has visto que fallas más.

7. Petición de fuerzas: Ya que formulaste tu propósito, debes volver tu mirada a


Dios y con mucha confianza pedirle que te ayude a mejorar pues eres débil, no
podrías avanzar en tu camino hacia Dios, hacia la santidad, si Él no te ayuda.
Cuestionario para el examen de Cuestionario para el examen de
conciencia conciencia

Con el objetivo de analizar profundamente Con el objetivo de analizar profundamente


los actos que hemos hecho desde la última los actos que hemos hecho desde la última
confesión, algunas veces puede resultar útil confesión, algunas veces puede resultar útil
ayudarse de un cuestionario que nos ayude ayudarse de un cuestionario que nos ayude
a llegar a esos rincones íntimos de la a llegar a esos rincones íntimos de la
conciencia que nos pueden pasar conciencia que nos pueden pasar
desapercibidos. desapercibidos.
I. Analizar mi actitud y mis acciones u I. Analizar mi actitud y mis acciones u
omisiones hacia Dios: omisiones hacia Dios:

¿Creo verdaderamente en Dios o confío ¿Creo verdaderamente en Dios o confío


más en brujerías, amuletos, supersticiones, más en brujerías, amuletos, supersticiones,
horóscopos o “energías”? horóscopos o “energías”?
¿Amo a Dios sobre todas las cosas o amo ¿Amo a Dios sobre todas las cosas o amo
más a las cosas materiales? más a las cosas materiales?
¿Voy a Misa los domingos y trato de ¿Voy a Misa los domingos y trato de
descansar ese día para dedicarlo a Dios? descansar ese día para dedicarlo a Dios?
¿Me confieso y comulgo frecuentemente? ¿Me confieso y comulgo frecuentemente?
¿Hago oración, entendida como un diálogo ¿Hago oración, entendida como un diálogo
íntimo con Dios? íntimo con Dios?
¿He usado el nombre de Dios sin respeto? ¿He usado el nombre de Dios sin respeto?
¿Pido ayuda a la Virgen y al Espíritu ¿Pido ayuda a la Virgen y al Espíritu
Santo? ¿Defiendo a la Iglesia y a sus Santo? ¿Defiendo a la Iglesia y a sus
representantes? representantes?

II. Analizar mi actitud y mis acciones u II. Analizar mi actitud y mis acciones u
omisiones hacia los demás: omisiones hacia los demás:
¿Trato bien a mi familia? ¿Trato bien a mi familia?
¿Busco hacerlos felices o que se haga lo ¿Busco hacerlos felices o que se haga lo
que yo digo? que yo digo?
¿Los respeto o los maltrato? ¿Los respeto o los maltrato?
¿Trato bien a los demás? ¿Trato bien a los demás?
¿Soy justo con todos? ¿Soy justo con todos?
¿Ayudo a los necesitados? ¿Ayudo a los necesitados?
¿He matado, robado o mentido? ¿He matado, robado o mentido?
¿He hecho daño a alguien? ¿He hecho daño a alguien?
¿Acostumbro hablar mal o pensar mal de ¿Acostumbro hablar mal o pensar mal de
los demás? los demás?
III. Analizar mi actitud y mis acciones u III. Analizar mi actitud y mis acciones u
omisiones hacia mí mismo: omisiones hacia mí mismo:

¿Lucho por ser mejor cada día? ¿Lucho por ser mejor cada día?
¿He controlado mi carácter? ¿He controlado mi carácter?
¿He respetado mi cuerpo y el de los demás? ¿He respetado mi cuerpo y el de los demás?
¿He alejado de mi mente los malos ¿He alejado de mi mente los malos
pensamientos? pensamientos?
¿He sido fiel en mi matrimonio? ¿He sido fiel en mi matrimonio?
¿Siento envidia de los demás, por lo que ¿Siento envidia de los demás, por lo que
son o lo que tienen? son o lo que tienen?
¿Qué nos perdona Dios en la eucaristía?

Nuestros pecados veniales. Nuestras distracciones, rutinas, desidias, irreverencias,


faltas de respeto. Él aguanta y tolera el que no valoremos suficientemente este
Santísimo Sacramento.

En la misma misa comenzamos con un acto de misericordia, el acto penitencial


(“Reconozcamos nuestros pecados”). En el Gloria: “Tú que quitas el pecado del
mundo...”. Después del Evangelio dice el sacerdote: “Las palabras del Evangelio
borren nuestros pecados...”. En el Credo, decimos todos: “Creo en el perdón de los
pecados...”. Después de las ofrendas y durante el lavatorio el sacerdote dice en
secreto: “lava del todo mi delito, Señor, limpia mis pecados”. En la Consagración,
“...para el perdón de los pecados”. “Ten misericordia de todos nosotros...” En el
Padrenuestro: “perdona nuestras ofensas...”. “Este es el Cordero de Dios que quita el
pecado del mundo...”.

Por tanto, la misa está permeada de espíritu de perdón y contrición.

El perdón es difícil. Tenemos una naturaleza humana inclinada a vengarnos, a guardar


rencores, a juzgar duramente a los demás, a ver la pajita en el ojo del hermano y a no
ver la traba que tenemos en nuestros ojos. Perdonar es la lección que no nos da ni el
Antiguo Testamento, ni las civilizaciones más espléndidas que han existido y que han
determinado nuestra cultura: la civilización grecolatina. Sólo Jesús nos ha enseñado y
nos ha pedido perdonar.

¿Cómo debe ser nuestro perdón a los demás?


Rápido, si no se pudre el corazón. Universal, a todos. Generoso, sin ser mezquino y
darlo a cuentagotas. De corazón, de dentro. Ilimitado.

No olvidemos que Dios nos perdonará en la medida en que nosotros perdonamos. Si


perdonamos poco, Él nos perdonará poco. Si no perdonamos, Él tampoco nos
perdonará. Si perdonamos mucho, Él nos perdonará mucho.

Vayamos a la eucaristía y pidamos a Jesús que nos abra el corazón y ponga en él una
gran capacidad de perdonar. María, llena de misericordia, ruega por nosotros.

Casi siempre nos sentamos en nuestro trono de gloria, nos sentimos magnánimos, nos
sentimos muy buenos o casi como por cortesía y se nos ocurre que nosotros tenemos
que perdonar a todos los que nos han ofendido, pero decir nosotros: “¡Perdónenme
ustedes!” y comiencen a caminar a mi lado, es algo que no se nos ocurriría ni por
equivocación.

¿Ya perdonaste? Es muy frecuente oírlo, sí ya se me olvidó, ya no lo recuerdo, lo cuál


equivaldría a lo que con cierta frecuencia ocurre en las operaciones, que la herida se
cierra en falso, pero por dentro quedó el malestar y al paso del tiempo aquella herida
supura y hay necesidad de volver a abrir para sacar el mal de raíz. Olvidar sin
perdonar será hacer que el corazón resulte dañado porque el rencor volverá algún día
tarde o temprano, y el mal se verá agrandado y hasta con intereses
El otro extremo es también sumamente frecuente, perdonar sin olvidar, es que me
hierve la sangre cada que me lo encuentro y tenemos frases muy hechas y muy
trilladas: te perdono, pero no te vuelvas a parar por aquí, no quiero volver a verte,
nomás que no te encuentre y verás, si te vuelves a cruzar conmigo, te juro que no
descansaré hasta hacerte pedacitos, lo cuál equivale a dejar sobre la cabeza del otro la
espada de Damocles, como quien dice, aquí tengo el recibo y te lo puedo cobrar en el
momento que a mi me de mi regalada gana, lo cual equivale a darle un apretón más a
las cadenas del odio y la venganza.

Y aquí enlazaríamos con la pequeña segunda parte, para caer en la cuenta que el
perdón siendo tan difícil, nunca vendría a lo humano, si no tenemos el auxilio de la fe,
y el ejemplo de Cristo que desde lo alto de la cruz escribió la página mas bella de
amor y de perdón a todos los hombres, pues perdonó y disculpó a todos los que hemos
sido marcados con el pecado y la carga de la culpa: “perdónalos, porque no saben lo
que hacen”, sin olvidarnos que el mismo Cristo puso como única condición para
perdonarnos, el perdonar nosotros mismos: “Perdónanos… como también nosotros
perdonamos a los que nos ofenden”. San Pablo llegará a decir: “Como el Señor os
perdonó, perdonaos también vosotros”,

Y los dos renglones que me quedan, serán para decirles que el perdón de Dios, al que
debemos imitar, tiene características muy especiales: es TOTAL, no se guarda nada,
puedes estar seguro de que nunca más de echará en cara tus delitos: es
INCONDICIONAL, con tal de que aceptes con arrepentimiento el perdón que Dios te
da; es una APUESTA a favor nuestro, pues el Padre confía en sus hijos totalmente, y
finalmente el perdón de Dios es HUMANIZADOR pues hace sentir al hombre el
cariño, el amor, el gozo del hijo que regresa a los brazos amorosos del Padre, que no
pide cuentas, y que recibe con un abrazo y que hace fiesta por el hijo que regresa
arrepentido a la casa del Buen Padre Dios.

¿Por qué no comienzas hoy mismo a ejercitar el don del perdón a tus propios
hermanos, comenzando por el perdón a ti mismo, ya que Dios sí te ha perdonado?

El encuentro con el hombre provoca vergüenza, el encuentro con uno mismo provoca
orgullo herido y la desesperación, el encuentro con Cristo Crucificado produce la paz
del perdón.

Y, ¡qué manía de confesarse consigo mismo!: "He fallado, he caído muy bajo, muy
hondo, ¡qué vergüenza!", ¿Para qué me confieso otra vez si voy a volver a fallar?
Te confiesas tu mismo ante tu orgullo herido, que supura rabia, desesperanza, porque
no acepta ser un pecador más, de los que tienen que llorar y arrepentirse como todos.

Confesarse con Dios es mejor que confesarse con el hombre o consigo mismo. Duele,
¡sí!, pero ese dolor es de otra clase, duele haber herido un amor, haber ofendido a una
Padre, haber roto una amistad. Dolor redentor y humilde que cura, que trae la paz de
Dios.
¡Confiésate con Él!, dile tus pecados. Llórale a Dios tu arrepentimiento. Prométele
que vas a cambiar, que vas a levantarte de nuevo.
Cuando te confiesas sube la cuesta del Calvario y plántate delante de ese gran Cristo
Crucificado, sangrante, que está muriendo por ti. Ahí, ante ese Cristo ¡confiésate!.
Cuéntale, llórale tus pecados y a Él pídele perdón.