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Doilo't- ey) E. E. Evans - Pritchard ; Los nuer ‘Traduccién de Carlos Manzano A EDITORIAL ANAGRAMA BARCELONA 1) Titula de te ediién original ne ‘The Nuee Clarendon Press Oxo, 1940 Maguita de ta colece ‘Aageete y Mumba Porta Jolla Vives al personal de la misién norteamericana en Nasser Primera ediciin: 197 ‘Segunda edicuin: 1992 I (© BDITORIAL ANAGRAMA, 1977 Padé de Ta Crea, 58 18034 Bareelona SEN: 84-339-0609-7, Depésito Legal: B. 32.817-1992 ented in Spain | Likergeafs S.A. Consicid, 19, 08014 Barcelona N Ay del pais de Ios insectos zumbadores, {que se encuentra al otro Jado de los rios de Cus, el cual envia embajadores por mar en canoas de papiro sobre las aguas!: «id, mensajeros veloces, adonde mora un pueblo alto y bronceado, hhacia un pueblo temido ahora y para siempre, tun pueblo poderoso y victorioso, cuyo pais esta surcado por rfos.» Usaias 12, 1-2) PREFACIO Emprendi mi estudio de Jos nuer a peticién del gobierno del Sudan Angloegipcio, que lo financié en gran parte y colabord también generosamente en la publicacién de sus resultados. Rea- licé parte de la investigacién como Leverhulme Research Fellow. Deseo expresar mi agradecimiento al gobierno de Sudén y al Leverhulme Research Fellowship Committee, Tengo contraida una gran deuda con el profesor C. G. Selig- ‘man y su esposa por su amistad durante los quince iltimos aiios. su respaldo y estimulo puede que no hubiera escrito este bro. Ademds, aunque no han hecho investigaciones entre los nuer, sus brillantes investigaciones entre otros pueblos niléticos, ‘especialmente los shilluk y los dinka, pusieron los cimientos de todos los estudios futuros en esas regiones! Doy gracias a todas aquellas personas que me han ofrecido hospitalidad y ayuda en Sudén, en Jartum y en Nuerlandia; a Sir John Mafiey, entonces gobernador general; a Sir Harold Mac- Michael, entonces secretario civil; Sr. S. Hillelson y a su espo- sa; a los Sres. C. A. Willis, A. G. Pawson, M. W. Parr y E. G. Co- ruton, que fueron por turno gobernadores de la provincia del Alto Nilo; al Sr. P. Coriat, al Cap. A. H. A. Alban, al Cap. H. A. Romilly, al Sr. J. KTierney, al difunto Sr. F. D, Corfield, todos los cuales fueron en su momento comisarios de los distritos nuer. Estoy especialmente agradecido al Sr. F. D. Corfiel, amico et condis- cipulo meo, por el interés que ha mostrado por mi obra y por sti generosidad al permitirme usar muchas de sus espléndidas fotografias. Doy gracias también al personal de la Misién Americana en Nasser, al de la Congregacién de Verona en Yoabnyang y al de Ja Sociedad Misionera de la Iglesia en Ler. Deseo expresar mi agradecimiento especial a los miembros de la Misién Americana, 1. Pagan Tribes of the Nilotie Sudav, de C. G, y B. Z. Seligman, 1932 ki en perticular a la sefiorita B. Soule, quienes pusieron sin reservas sus hogares, su tiempo y sus conocimientos a mi disposicién, A.cllos dedico este libro no solo como expresién de gratitud per- sonal, sino también como homenaje a su ferviente servicio para con los nuer. ‘Alemds, debo el agradecimiento mas efusivo a los muchos nuer que me alojaron y me ofrecicron su amistad. En lugar de citar a individuos en particular, expreso mi respeto general hacia ese xaliente y noble pueblo. Los siguientes amigos y colegas han leido este libro y me han expresado criticas y consejos valiosos: el profesor C. G. Sclig- man; el profesor A. R. Radcliffe-Brown, cuya influencia en el as- recto tedrico de mi obra resultard evidente para cualquier estu- dioso de la antropologia; el Dr. M. Fortes, y el Dr. H. M. Gluck- man. Tengo contraida una deuda especial con el Dr, Fortes. Mis ideas sobre los fines y métodos de la antropologia social se han visto influidas por las muchas conversaciones que hemos tenido sobre el tema durante varios aiios de camaraderia y, puesto que resuta dificil decir lo que ha dado y recibido uno en una rela- cidn de ese tipo, reconozco sin rescrvas que nuestras discusio- nes me han estimulado enormemente. Gran parte de los hechos relatados en este libro fueron reco- gidos anteriormente, en Sudan Notes and Records y en Africa principalmente, y agradezco a los directores de esas revistas y al de Custom is King el permiso para volver a publicarlos. Tam- bign estoy en deuda con Jos editores e impresores de dichas re- vistes, con George Routledge & Sons, Ltd. y con Hutchinson & Co. por la utilizacién de los clichés fotograficos. Varios amigos me han prestado fotografias, croquis de mapas y diagramas, En las listas de ilustraciones y de figuras va expre- sade e} agradecimiento, pero deseo hacer constar expresamente mi gratitud a F. D. Corfield; a H. E. Hurst; director del Depar- tamento Fisico del gobiemo egipcio; a B. A. Lewis, a C. L. Arms. trong, al personal de la Mision Americana de Nasser, al difunto L. F, Hamer, al Dr. E. 8. Crispin y a Yuzbashi Talib Tsmail Doy las gracias a W. R. Key por los muchos servicios secreta- riales que ha prestado en la preparacién de este volumen, ELE. EP, Enero de 1940 INDICE Prefacio Introduccion - cea I. El interés por el ganado IL, La ecologia . MI. El tiempo y el espacio IV. El sistema’ politico V. El sistema de linajes - VI. EI sistema de grupos de edad Maras Mapa de Africa mostrando la ubicacion aproximada de los nuer Mapa de los nuer y de los pueblos vecinos . : Mapa esquemtico de las tribus nuer mas importantes. Mapa esquematico de la distribucién de les secciones tribales low Mapa esquematico de la distribu bales jikany orientales Mapa esquemético que muestra la diteccién de los tras- lados de las tribus zeraf eh. la estacién seca Distribucién tribal alrede:tor del afio 1860 . Mapa esquemstico de las tribus jikany orientales de tas secciones ti. Figvras 1, Calabaza para hacer mantequilla . 2. Calabaza para conservar queso 3, Bolsas hechas con escrotos de un toro y de una ji- rafa Esquila de buey y collera Cabeza de ternera disecada Anillo para destetar a las crfas 29 Mt 157 2 267 12 17 74 16 7 143, 250 37 43 44 49 9 7. Figurillas de barro representando butyes decorados con borlas. . eee : 33 8, Representacién grifica de la distribucién de colores ¢ 56 9. én grifica de la distribucién de colores en el ganado : SHH ST, CAlculos de la temperatura y de las precipitaciones, en Nuerlandia - oes 68 Crecida y deseenso del rio Sobat. 5. 5 70 10, Tnstrumentos para atraer a los peces. . 5 +87 11. Lanzas de cuerno y de ébano Hs 132 12, Mollején de barro cocido con mucla de madera .. 186 13. Collar de ternera compuesto por esquilas hechas con cocos. ; ee HE 0m: 14, Cucharas hechas con cuernos de bifalo. . 5. 256 15. Mayal de cuero : Doll 264 Las figuras 1, 5, 6, 7, 10 y 15 son dibujos de muestras que forman parte de la coleccién del autor en el Museo Pitt-Rivers de Oxford. Las figuras 2, 3, 4, 11, 12, 13 y 14 son dibujos que forman parte de Ja coleccién del autor en el Museo de Arqueolo- gia y Etnologia de la Universidad de Cambridge. LISTA DE ILUSTRACIONES I. Joven (gaajok orientales) abrochando un collar de piel de jirafa a un amigo. IL. Muchacha en un corral (gaajok orfentales) Cornfield. IIT. Ordefio de una vaca inguieta (lou). IV, Buey con borlas colgando de sus cuernos (lou). V. Muchacha ordefiando (lou). VI. Sabana tipica en octubre (Nuerlandia occidental). VI. a. Casas en un monticulo (lou) &. Casas en un mon ticulo (lou). VIII. Colina arenosa con campamentos de ganado en el ho- rizonte (dok). IX. Pesca con arpén desde una canoa (rio Sobat) Cornfield. X! Pesca con arpn en los bajios (rio Sobat) Cornfield. XI. a. Sabana abierta en la temporada seca (lou). b. Des- bbroce de una plantacién de mijo para la ultima siem- bra (lou) 10 XIE. Plantacién de mijo en octubre (rengyan), XII. Muchacha en una plantacién de mijo (dok). XIV. Chaparrén de agosto (lou). XV. a, Paraviento (lou), XV. b. Un pozo en el Jecho del Nyanding (low). XVI. Vista aérea de aldeas (nuong) Royal Air Force Official- Crown Copyright reserved. XVII. Muchacho recogiendo excrementos para hacer combus- tible (lou). XVIII. Construceién de un ecteblo para el ganado orientales) Cornfield. XIX. a. Campamento de ganado (leek). XIX. &. Tipica depresién pantanosa en noviembre (jikany orientales). XX. Ganado de viaje (low). XXI. a. Ganado pastando en una colina {leck). XXI._b. Campamento de ganado de comienzos de la estacién seca junto a un estangue del bostue (lou). XXII. a. Pesca con lanzas desde un dique (gaajok orientales). XXII. b. Pesca con arpén en el Jago Fadio (low). XXII. a. Seccién del corral de un campamento (lou). XXIIL 6. El rio Sobat en la estacién seca (lou). XXIV. Un jefe piel de leopardo XXV. ay b. Pirdmide de Ngundeng (Jou). XXVIL_ a. Joven (gaajok orientales) con peinado hecho con ccenizas, XXVI._b, Joven (gaajok orientales) después de quitarse el pei- nado hecho con cenizas. XXVII. Iniciacién de los muchachos (cerca de Nasser, gaajok orientales). XXVIII a. Joven (rio Zeral), XXVILL &. Joven (lou). XXVIIL ¢. Hombre (rfo Zeraf). XXIX, Hombre (puesto de Nasser). XXX. Seccién de una casa y un corral. Las ilustraciones VII, VILL, XV, XXI_y XXVI_proceden de clichés de Sudan Notes ‘and Records; las ilustraciones XV y XXVIIL, de clichés de C. G. y C. B. Z. Seligman, Pagan Tribes of the Nilotic Sudan (George Routledge & Sons, Ltd.); y la ilustra- cién XXIII procede de Custom is King (Messrs, Hutchinson & €o,). La ilustracién XVI procede de una publicacién proporcio- nada por e} Departamento de Geogtafia Fisica del gobierno ceipcio. TF anes Surst 2 Mapa de Africa mostrando Ia wbicacién aproximada (rea sombresda) de los mer INTRODUCCION Desde 1840, cuando Were, Arnaud y Thibaut hicieron su accidentado viaje, hasta 1881, cuando el triunfo de la rebelién del Mahdi Muhammad Ahmed cerré Sudan a futuras exploracio- nes, varios viajeros penetraron en Nuerlandia por uno u otro de Jos tres grandes rios que la atraviesan: el Bahr el Jebel (con el Bahr el Zeraf), e] Bahr el Ghazal y el Sobat. No obstante, no he podido hacer demasiado uso de sus escrites, pues sus contactos con los nuer fueron escasos y las impresiones que recogieron su- perficiales y a veces errdneas. La descripcién més fiel y menos pretenciosa es la que debemos al cazador de elefantes saboyano Jules Poncet, que pasé varios afios en la zona limitrofe de Nuer- Tandia? Fuente posterior de informacién sobre los nuer constituyen los Sudan Inteligence Reports, que abarcan desde la reconquista de Sudan en 1899 hasta la actualidad, a pesar de que su valor etnolégico ha disminuido en afios recientes. Existen unos pocos informes de oficiales militares, correspondientes a las dos prime- ras décadas posteriores a la reconquista, que contienen observa- ciones interesantes y muchas veces penetrantes.? La publicacién de Sudan Notes and Records, iniciada en 1918, proporcioné un nuevo medio para recoger observaciones sobre las costumbres de 1, Algunos de los escritos de Jos que he ob‘enido jnformaciones ton: Ferdinand Were, Expedition mur Entaeckung der Quellen des Wetssen Nil (180. O}), 8, Hadibabdel Hamid Bey (C. L. du Couret), Voyage au Pays des Nia Niame ow Hommes & Queue, 1651; Bran-Rollet, Le NI Blane at fo Souda Gi Lojean, Le’ Fiewve Blane (Extrait des Nowselles dnnales: de Voyages, 18634) Mr. y Mrs. J, Petherick, Travels im Central Africa, 186% Ernst Marno, Reisen fin Gebiere des blauen tind wweissen Nil, im egyptischen Sudan und. den’ angrer= enden Negerlindern in dew Jahren 1869 bis 189, 174. Otros aparecen citados nds adelante, especialmente en as pp. 144 y SL 2. ‘El teniente coronel conde Gleichen USO esos iformes en su recopiacién: ‘The anglo-Egypiion Sudan, 2 vols. 105, B os pueblos del Sudan Angloegipcio, y varios funcionarios pti- blicos publicaron articulos sobre los nuer. Dos de dichos fun- ciorarios fueron asesinados mientras cumplian con su deber: el comandante C, H. Stigand por los aliab dinka en 1919 y el capi- tn V. H. Fergusson por los nuong nuer en 1927. En la misma revista aparecié el primer intento de escribir una descripcién com pleta de los nuer, obra de H. C. Jackson, quien se hizo acreedor a nuestro elogio por Ia forma como Ia ilevs a cabo, a pesar de que encontré obsticulos considerables: Después de que hube comenzado mis investigaciones, se pu- blicaron un libro de la sefiorita Ray Huttman, dela Misién Ame- ricana, y varios artfculos del padre J. P. Crazzolara, de la Con- gregacién de Verona! Aunque mis diferentes contribuciones a varias revistas aparecen reeditadas, en forma resumida, en este libro, o se reeditardn en un volumen posterior, las cito aquf para que el lector pueda disponer de una bibliografia completa. He ‘omitido muchos detalles que aparecieron en dichos articulos! Brun-Rollet y Marno compilaron listas de algunas palabras nuer. El comandante Stigand y la sefiorita Huffman han compues- to vocabularios mas compleios, y el profesor Westermann y el padre Crazzolara han elaborado gramaticas. El articulo del pro- fesor Westermann contiene también material etnolégico* 3. Mayor €. H. Stigend, "Warrior Classas of the Nuers', 8. N. & R, pp. 11G18, ¥ "The Story of Kie and the WhiteSpear" bid. 119, pp. 266 < VoE. Fergusson, “The Nuong Nuer*, ibid, 1919, pp. 14655, ¥ "Nuet Beast Tales" id, 1824, pp. 1052; H.C. Jakson, “The Nuer of the Upper Nile Province”, ‘bid, 1903, pp, SBIOT y 12589 (esteencayo se publicé en Terma de libro com al nismo ‘titulo en. RU Hadara Priating Press, Jartum, sin fecha, e inclula un ensayo final de 23 payinas de P. Coriat sobre “The Gaweir Nuets “Ray Huffman, Nuer Customs and Folifore, 199). 105 pps paire 3. P. Crax- zolara, "Die Gar Zaremonie bal. den Nucr", Afriea, 193, pp. 282, v "Die Bedew. Tung des Rindes bei den Nuer”, tid, 193%, pp. M020 $B E, EvansPritchard,, “the Nuer, ‘Tribe and Clan", $. N, & Ry 1933, po. 18%, 1931, po. 157, 1935, np. S787, The Nucr, ApeSetst, ibid, 1986, Bp. 28349; "Bronaimic Life of the Nuec', ibid, 199%, pp. 2004 9 1598, pp. 3177; "Customs Relating to Twins among the Nilotic Nuer*, Uganda Journal, 198, pp. 2808 “Dally Life of the Nuer In Diy! Season Camps", custome King, Collection of Essays in Honour of R. R. Merete, 1986, pp. 2919: "Some Aspects of Marriage andthe Family among the Nuer*, Zeitschrift fir vergleichende Recatswissensehaft, 193, pp. 80892) "Nucr Time Reckoning”, Aftica, 189, pp. 15% 216. FL capitulo sobre los nuer (cap. VI en Pazon Tribes of the Wilotie Sudan el'profesor C. G. y Mrs. B. Z. Seligman, 1922, est compilado a partir de mis ‘cunlernos de notas “6 Brun Roller, “Vokabulatien der Dinks—, Nusho— und Schillsk Sprachen", Petermass Mittieiungen, Exe. TL. 18823, pp. 2530; Marae, “Kleine, Vecabuls Hen der Fungi~, Table, Bertet— und Nuci-Sprache", Reiser ime Gebiote, des Dlanen wid weissen Nit’ 187, pp. 48155, Profesor Dicdsich Westermann, “The Nuce Language", Mittetiungen dee Seminars” {ar Orientelische. Sprachen, 112, pp. Heidi; mayor C. Hi. Stigand, A NuerExgiish Dictionary Vocabulary. 1923, BP pps Ray Huttman, NuerEnglish Dictionnary, 1229, 63 pp y EnglisheNuer Dictionary, 1931, 80 pps padre J.P. Craszolara, Outlixes of a Nuer Grammar, 1958 218 pp. 4 1 En este volumen describo las instituciones politicas de un pueblo nilético y sus procedimientos para conseguir sus medios | de subsistencia. La informacién que he recogido sobre su vida doméstica se publicaré en un segundo volumen. Los nuer? que se Ilaman a sf mismos nath (sing. ran) son aproximadamente 200.000 almas y viven en los pantanos y sabanas abiertas que se extienden a ambos lados del Nilo, al sur de su confluencia con el Sobat y el Bhar el Ghazal, y a ambas orillas de estos dos tributarios. Son altos, de extremidades largas y cabeza estrecha, como puede verse en las ilustraciones. Cultu- ralmenite, son semejantes a los dinka, y ambos pueblos: juntos forman una subdivision del grupo nilético, que ocupa parte de una zona cultural del Africa oriental, cuyas caracteristicas y ex: tensién no estan bien definidas en [a actualidad. Otra subdivi- sién nilética abarca a los shilluk y a varios pacblos que hablan Tenguas semejantes al shilluk (luo, anuak, lango, etc.). Proba- blemente, todos esos pueblos de habla shilluk se parezcan més mutuamente de lo que se parecen cada uno de ellos a los shilluk, aunque poco se sabe de la mayorfa de ellos. Una clasificacién pro- visional podria ser la siguiente: ‘TIPO CULTURAL DEL AFRICA ORIENTAL otras culturas nilochamitas —_nilotes grupo shilluk-low nuer inka shilluk pueblos de habla shilluk Los nuer y los dinka son demasiado parecidos fisicariente y sus lenguas y costumbres son demasiado semejantes como para ‘que pueda caber alguna duda sobre su origen comtin, a pesar de que no se conoce Ia historia de su separaciéa. EI problema es 7, La palabra “nuer" esti establecida por el uso deste hace wn siglo. Pro, Dabiemsente sea’ de origen inka. La uso en singular y plural: °um aver", "os aver". 15 | complicado: por ejemplo, los atwot, al oeste del Nilo, resultan ser una tribu nuer que ha adoptado’ muchas costumbres dinka? mientras que a las tribus jikany de Nuerlandia se las considera de origen dinka. Por otro lado, ha habido contactos continuos entre ambos pueblos, a consecuencia de los cuales se han produ- cido muchos mestizajes y préstamos culturales. Ambos pueblos Feconocen su origen comtin, Cuando poseamos mayor informacién sobre algunos de los pueblos de habla shillu, podremos establecer las caracteristicas definidas de Ja culura’y’ de la estructura social niloticas. En el momento actual, uta clasificacién de ese tipo resulta extraor- dinariamente dificil y prefiero dejar para otro momento el in- terto; quiero dedicar este libro exchisivamente a una descrip- cién de los nuer y dejar de lado las comparaciones evidentes que se podrian hacer con otros pueblos niléticos. El tema principal ¢s las instituciones politicas, pero éstas no se pueden entender sin tener en cuenta el medio ambiente y los modos de subsistencia, Por esa razén, dedico la primera parte del libro a una descripcién de la regién en que viven los nner y de sus formas de obtener los articulos de primera necesidad para la subsistencia, Como se vera, el sistema politico de los nuer concuerda con su ecologia. Los principales grupos’ estudiados en la segunda parte del litro son el pueblo, la tribu y sus divisiones, el clan y sus lina- ies, y los grupos de edad. Cada umo de dichos grupos es —o forma parte de— un sistema segmentario, en funcién del cual se define y, en consecuencia, la posicién de sus miembros, cuando actitan como tales en relacién unos con otros © con extranjeros, no esta direrenciada. A lo largo de nuestra investigacién iremos aclarando estas afirmaciones. En primer lugar describimos la relacién mu: tua-entre sectores territoriales dentro de un sistema territorial © politico y después la relacién de otros sistemas sociales con dicho sistema. A medida que avancemos, resultard evidente lo que eniendemos por estiuctura politici;, pero como definicién inicial podemos decir que-nos réferimos a las relaciones que, se producen dentro de un sistema territorial entre grupos de perso- igs que viven en zonas espaciales bien definidas y son conscientes dg su identidad y de su cardcter exclusivo. Solo en las mas pe- quefias de dichas comunidades estén sus miembros en constante Contacto mutuo. Distinguimos esos grupos politicos de los gru- pos locales de tipo diferente, a saber: los grupos domésticos, la familia, la casa familiar, y la familia extensa compacta, que no son S. Poncet, op, eit, p58, En el mapa de lap, 125 figuras come stot 16 —ni forman parte de— sistemas segmentarios y en los cuales la posicidn de los miembros en relacién tunos con otros y con los ex- trafios esta diferenciada. Los vinculos sociales en los grupos do- mésticos son primordialmente de parentesco, y es normal la vida corporativa. ii! Ee Z& NUER —-SHILLUK ANUAK DINKA Los nuer y los pueblos vecinos El sistema politico de Jos nuer-incluye a todos los. pueblos con quienes entran en contacto. Po# «epueblé» entendemos a todas las personas que hablan Ia misma lengua y, ti ura, y se consideran a si mismas distintas imilares. Tanto los nuer como los shilluk 9 los anuak ocupan un territorio continuo, pero un pueblo puede estar distribuido en zonas exiensas y separadas, como, por ejemplo, los dinka Cuando un pueblo esté, como los shilluk, centralizado politica. trog_agregados 17 Mapa esquemético que muestra «las tribus nuer més importantes mente, podemos hablar de una enacién». Por otro lado, los nuer y Jos dinka estan divididos en una serie de tribus, que carecen de organizacién o de administracién central comunes; ast, que podemos decir que, politicamente, esos pueblos son una agrupa- cién de tribus, que a veces forman federaciones poco sigidas. Los nuer distinguen a las tribus que viven en su tierra natal, al oeste del Nilo, de las que han emigrado al este de dicho rfo, Nos parece adecuado hacer la misma distincién y hablar de los nuer occiden- tales y de los nuer orientales. A los nuer orientales podemos divi- dirlos, para facilitar la descripcién, en las tribus que viven cerca del rfo Zeraf y las que viven al norte y al sur del rfo Sobat, ~~ Entre los nuer, el segmento politico més amplio es la’ tribu: No existe grupo mayor cuyos micmbros, ademas de recor sf mismos como una comunidad local distinta, afirmen st ob gacién de unirse para combatir a extranjeros y reconozcan los derechos de sus miembros a recibir una compensacién en caso de resultar heridos. Una tribu se divide en una serie de-sejtmentos territoriales y éstos son algo mas que meras divisiones geogré- ficas, pues los miembros de cada uno de ellos se consideran co- munidades independientes y a veces actiian como tales. Llama- ‘mos «secciones primarias» a los segmentos tribales més amplios; esecciones secundariase, a aquellas en que se divide una seccién primaria; y «secciones terciarias», a aquellas en que se divide tuna seccién secundaria. Una seccién tribal terciaria consta de una serie de aldeas que son las unidades politicas mas pequefias de Nuerlandia. Una aldea se compone de grupos doméstices, que ‘ecupan caserios, casas y cabatias, Analizamos la institucién de la vendetta (feud) y el papel que en ella desempeiia el jefe piel de leopardo en rélacién con al sistema politico. La palabra «jefe» puede ser una denomina- cin engatiosa, pero es lo suficientemente imprecisa como para que la conservemos, a falta de una palabra més adecuiada; el jefe es una persona sagrada pero carece de autoridad politica. En realidad, los nucr carecen de gobierno, y podemos calificar su estado de anarquia ordenada. Asimismo, carecen de derecho, si por este término entendemos juicios celebrados por una autori- dad independiente e imparcial que tenga también poder para im- poner sus decisiones. Existen indicios de que estaban produ- cigndose algunos cambios en ese sentido, y al final del capitulo dedicado al sistema politico describimos la aparicién de profetas, personas habitadas por los espiritus de los dioses del Cielo, y mos que pueden advertirse en ellas los inicios de una evo- in politica. Los jefes picles de leopardo y los profetas son los tinicos especialistas en el ritual que, en nuestra opinién, ten- gan alguna importancia politica. 19 Después de un examen de la estructura politica, describimos él sistema de linajes y analizamos la relacion existente entre am- bos. Los linajes nuer son agnaticios, es decir, que constan de per- sonas que trazan su ascendencia a un antepasado comin a través de los varones exclusivamente. El clan es el grupo de linajes ands amplio que se puede definir en funcién de las reglas de la exogamia, a pesar de que se reconoce la relacién agnaticia entre varios clanes, Un clan esta dividido en linajes, que son ramas divergentes de descendencia a partir de un antepasado comin Llamamos «linajes maximos» a los segmentos mayores en que se divide un clan; «linajes mayores», a los segmentos en que se divide un linaje maximo; «linajes menores», a los segmentos en que se divide un linaje mayor; y «uenos pastos, el ganado tarda més tiempo en alimentarse que en Ia de las Iluvias. En la época de las Muvias seria cosa facil evar a pastar a la manada al amanecer y devolverla a los corra- es a mediodia, como hacen muchos pueblos del Africa oriental, para que las vacas amamanten a sus crias y rumien. Pero los nuer dicen que, cuando el ganado sale de su establo, caliente y humeante, le gusta descansar por un rato en el corral antes de ira pastar, y sti apatia, que contrasta con su avidez a la hora de pastar después de una noche al aire libre en los campamentos de la estacién seca, parece justificar esa afirmacién. Los nuer comprenden que el calor y el humo de los establos son perjudi- ciales para el ganado, pero consideran peores a los mosquitos, ‘Tarabién creen que, esperando hasta que el rocfo se haya eva. porado, disminuye el riesgo de trastornos digestivos, pues en la €poca de las lluvias el suelo esta frfo y htimedo hasta tarde. Otra razén para mantener hasta tarde el ganado en los corrales es la de que, si se Jo suelta temprano, tardan poco en pastar hasta hartarse y empiczan a errar en todas las direcciones, pues en la época de las Iuvias no suelen pastorearlo. 2. Soxprende inmediatamente a un curopeo el hecho de que el estado del agua potable en los periodos de la estacién seca deje mucho que desear, especialmente si él mismo tiene que beberla, A veces los estanques han quedado casi completamente secos y contienen agua sucia, legamosa incluso, que hombres y ganado beben, Me he preguntado por qué no s¢ trasladan antes, desde dichos estanques pequefios, del tipo del que figura en la Hustracién XXI (6), en torno a los cuales acampan al comienzo de'la estaci6n seca, hasta los rios y lagos donde se concentran al final, pero no pretendo discutir su criterio, pues saben perfco- tamente que el agua sucia no gusta al ganado, ni es buena para i, y, cuando las circunstancias lo permiten, procuran asegurarse el suministro de agua limpia con Ja frecuencia con que la nece- siten, Al trasladar el campamento, tienen que tener en cuenta tuna serie de requisitos: pastos, pesca, la cosecha de Balanites caegyptiaca, 1a segunda cosecha de mijo, etc., ademas del estado de! agua, 46s 23 3. A diferencia de algunos pueblos del Africa oriental, los nucr no conservan muchos animales sin castrar. Si en algo se equivocan es en conservar demasiado pocos. Por las limitadas observaciones que hice, caleulé que hay un toro adulto por cada treinta 0 cuarenta vacas adultas aproximadamente. Los nuet intentan seleccionar para toros sementales los novillos de sus mejores vacas lecheras, de modo que puedan engendrar buenas vacas lecheras con ellas. Dicen que, si no castraran a la mayorfa de los novillos, las vacas no podrian estar tranquilas y habria constantes lnichas en los corrales y agitacién en los establos. No castran_a Jos terneros hasta que no tienen de dieciocho meses a dos afios de edad: «Cuando su madre ha tenido otra cria y Heva tuna tercera en su senos. Lo derriban, cortan el escroto con una anza, extraen los testiculos y los cortan, El animal pierde poca sangre y se recupera pronto. Los nuer pueden castrar a un ter nero con vistas a un sacrificio, pero, en los deris casos, prefie- ren realizar la operacién en la estacién seca, pues existe menos peligro de inflamacién que en la de las Muvias. No impiden a Tos toros que luchen, salvo en el caso de que pertenezcan a la misma manada, y la tradicién cita con frecuencia ese tipo de luchas como causa de escisién y migracion de linajes. En los saerificios matan gran cantidad de novillos y de bueyes. 4, Hasta el tercer aiio no permiten que el macho cubra a Jas vaquillas. Los nuer saben cuando esté en cclo una vaca por su comportamiento en el corral: esta Inquieta, mage, mueve cons- tantemente la cola, olfatea las vulvas de las demas vacas ¢ in- tenta montalas, SI ura vaca se fw apareado en el eampo donde fastan —pues los toros acompafian a la manada—, los nuer vulvarios. Si preguntamos a Jos nuer cuando parira una vaca a la que haya cubierto el toro en determinado momento, pueden decirlo al instante y con exactitud. Dicen que, si una vaca no ha tenido una enfermedad grave, dard a Juz unas ocho erfas apro- ximadamente. 41 Fig. 5 Ccabera de tornera disceada litero, los nucr intentan sacarla, y, cuando es necesario darle a vuelta dentro del titero, lo hacen. Sila placenta no cae o si Ja vaca no lame a su cria, le administran medicinas, Cuando muere una cria, recurren a diferentes procedimientos para con- Vencer a su madre para que dé leche. Disecan la cabeza lendn- ola de paja (véase la Fig. 5) y la untan con orina de la madre; © bien, especialmente cuando una vaca aborta, disecan toda la crfa, introducen estacas de madera para que hagan de piernas, y Ja colocan frente a su madre y empujan Ja cabeza contra las lubres de ésta, mientras las aprietan suavemente y tiran de ellas, y un muchacho infla la vagina, Los nuer dicen que si una cria tiene s6lo uno 0 dos dias de vida y su madre muere, morira también, pero cuanda conoce 24 Fin 6 Avilla para destetor a les exias cl cak tin bor, ala leche blanca» que sigue al calostro, puede salvarse, Se la alimenta a mano por medio de una calabaza pequefia con boca en forma de embudo, y hacen todo To posi ‘ble para que otra vaca con leche la amamante. Como Ios nuer creen —erréneamente, al parecer— que es peligroso para una ceria beber la leche incolora situada sobre ol calostro, la ordefian antes de dejar mamar a la crfa y, si por descuido ésta mama antes, le administran un purgante, Consideran gravisimo que haya algo de sangre en Ia leche, ‘Durante los primeros tres o cuatro dias, una cria mama toda la leche de su made excepto la parte climinada, Entonces, invi tan a-los parientes que vivan cerca a comer gachas sobre las. que vierten la primera leche cogida para el consumo humano. En esa ceremonia, cortan a la cria las puntas de los pelos de Ia cola y su propietario escupe sobre ellas y frota con ellas el Tomo de la madre, ya que, de Io contrario, la cria enfermerd,. pues se resiente de que los hombres estin robando su leche. No obstante, después pueden seguir diciendo: «Todavia no com- partimos la leche con su cria», pues durante Jas dos primeras se- manas cogen muy poca leche para permitirla fortalecerse y para que sus dientes se endurezcan, Cuando Ja cria esta més fuerte, cogen mas leche y entonces dicen que la erfa comparte (buth) Ia leche con los hombres. Sigue mamando hasta que su madre vuelve a estar prefiada y se miega. Por Jo general, no- emplean procedimientos para destetarla, pero si la vaca da de 49 mamar estando prefada y resulta imposible separarla de st triaen fos pastlzales, colocen tin anillo de pias en torno al hoctco de la eria (Fig 6), que le permite pastar, pero no niamar, pues las piss pinchan lo ubre de la madre y ésta Te da coces Fara que se aprte, Como hab ws el Isr en esta dese Gién, asf es como solucionan los nuer el problema de los gane: deros de hacer que las vacas abastezcan sus amos sin privar ats rie de fa atimentcion exec las erlas pequéfas, después de que Ja manada de las reses adultas haya ido a los pastizaes, las guardan hasta finales. de Ia tarde en establos en Tas aldens de la estackin rle las Tnving Jen Tos campamentos de la estacion seca, las atan a la sombra de un rbot. Las abrevan durante la tarde y los muchachos tes Hevan hierbas, especialmente poon (Oryza Rarthi), que las engorda mucho. Empiezan a ir a pastar con les erlas ms me Yyores, vigiladas por muchachos pastores, hacia su tercer-mes y las mantienen apartadas de las madres gulindolas en direceia puesta ala egutda antes por la mariada de reses adullas, Aco afin a Ia manada, cuando tienen apreximadamente un aio de fad, época para la cual sus madres vuelven a estar prefadas. Volveremos a tener mas oportunidad de observar Ia atencion quc'los nuer prestan a su ganado y la sabiduria de sus métodos. En esta seccién me he limitado a presentar algunos ejemplos para ilustrar una conclusién general a la que Megué mientras realizaba mi estudio: que la ganaderia nuer no podria mejo- rarse en detalle importante alguno en sus relaciones ecoldgicas actuales; que, en consecuencia, tm conocimiento mayor del que poseen no representarfa ayuda alguna para ellos, y que, como verzmos, si no fuera por su vigilancia y cuidado incesantes, el ganado no sobrevivirfa a las duras condiciones de su ambiente. vu Se lia observado que a los nuer podria Ilamarsclos parésitos de'la vaca, pero con igual razén podria decirse que Ja vaca es un pardsito de los nuer, quienes pasan la vida asegurando el bienestar de aquélla. Construyen establos, encienden fuegos, y limpian los corrales para que las vacas estén eémodas; se tras ladan de las aldeas a los campamentos, de un campamento 2 otra campamento y regresan de los campamentos a las aldeas para conservar su salud; desafian a las ficras para protegerlas, y labran ornamentos para adornarlas. Las vacas pueden llevar su apacible, indolente y perezosa vida gracias a la devocién de los nuer. En realidad, la relacién es simbidtica: el ganado y los 50 hombres se mantienen mediante los servicios reciprocos que se prestan. En esa relacién simbistica fotima, los hombres y Jos animales forman una comunidad particular de lo més estre- cha. Voy a enfocar dicha intimidad en unos cuantes pérrafos. Los hombres se despiertan hacia el amanecer en medio de su ganado y se sientan a mirarlo satisfechos hasta el final del ordefio. Enionces, o bien Jo llevan a pastar y pasan el dfa obser~ vandolo comer, llevandolo a abrevar, componieado canciones sobre él, y levandolo de regreso al campamento, o bien se quedan en el corral bebiendo stt leche, haciendo cuerdas para atarlo y fornamentos para él, abrevan a sus crias y se preocupan de él de otras formas, limpian su corral y secan sus exctementos para hacer combustible. Los muer se limpian las manos y la cara con la orina del ganado, especialmente cuando las vacas orinan mientras las estan ordefiando, beben stt leche y su sangre y duer~ men sobre sus pieles junto a su estiércol bumeante. Se cubren el cuerpo, se peinan el pelo y se lavan los dientes con las cenizas del estiércol animal, y comen ta comida con cucharas hechas con sus cuernos. Cuando el ganado regresa al anochecer, atan a cada res a su estaca con cuerdas hechas con las pieles de sus compafie~ ras muertas y se sientan en los paravientos a contemplarlas y 9 observar cémo las ordefian. Un hombre conoce cada animal de su manada y de las manadas de sus vecinos y parientes: su color, Ia forma de sus cuernos, sus peculiaridades, el mimero de sus tetas, la cantidad de leche que da, st historia, su ascendencia y su progenie, La sefiorita Soule me ha dicho que la mayorla de os nuer conocen fos detalles de fa madre y abuela de una res y que algunos conocen los detalles de sus antepasados hasta tinco generaciones. Un nuer conoce las costumbres de todos sus bueyes: uno brama por las noches, a otro le gusta guiar a Ia manada a su regreso al campamento, y otro sacude la cabeza mas que los demas, Sabe cudles son las vacas que estan inquietas mientras las ordefian, cuales son fastidiosas con sus erfas, a cuales les gusta beber camino del pastizal, etcétera. es joven, busca a un muchacho para que gufe a su buey favorito, que le da nombre, en torno al campamento por la ma- fiana y va saltando y cantando detrés de él; y muchas veces, por Ja noche se pasea por entre el ganado haciendo sonar una esquila de las que llevan fos bueyes y cantando alabanzas de sus parien- tes, sus amores y sus bueyes. Cuando su buey regresa por le tarde, lo acaricia, le frota el Jomo con cenizas, Te quita las garra- patas del vientre y del escroto, y le limpia los exerementos que se le hayan quedado adheridos al ano. Lo ata frente a su cabafia para poder verlo, si se despierta, pues no hay visién que Ilene mas de satisfaccién y orgullo a un nuer que la de sus bueyes. sh Cuanto mds puede exhibirlos, mds feliz se siente, y para volverlos més atractivos decora sus cuernos con largas borlas, cuyos mo vimientos —cuando sacuden las cabezas al regreso al campamen- to— lo Henan de admiracién, y sus cuellos con esquilas, que tintinean en los pastizales. Inciuso los novillos son adornados por los muchachos a quienes pertenecen con bolitas de madera y esquilas (Fig. 13). Suelen cortar los cuernos de los toros jé- Yenes, destinados a ser castrados més adelante, de modo que al crecer adopten la forma que gusta a sus amos. La operacién, Hamada ngat, sucle realizatse hacia el final de su primer afo y por lo general en la estacién seca, pues se dice que un novillo puede morir, si se cortan sus cuernos en la época de las Iuvias. Derriban y sujetan al animal, mientras cortan sus cuernos en sentido oblicuo con una lanza. Los cuernos crecen en direccién ‘opuesta al corte. Parece ser que los animales sufren mucho du- rante dicha operacién; a veces he ofdo a los nuer comparar esa experiencia penosa con Ja iniciacién de los jévenes a la vida adulta. Cuando un nuer cita un buey, abandona su parsimonia habi- tual y habla con entusiasmo, al tiempo que alza los brazos para mostrar Ja forma que han adquirido sus cuernos. «Tengo un Duey magnifico», dice, «un buey leonado con una gran mancha blanea en el lomo y con un cuerno dirigido por encima de su hocico», y alza los brazos: uno por encima de su cabeza y el otro doblado por el codo y colocado delante de la cara. Al cantar y al bailar, nombran a sus bueyes ¢ imitan con sus brazos la forma de sus cuernos. La actitud hacia el ganado varia segiin las situaciones de ta vida social y los cambios en el desarrollo social. Tan pronto como los nifios son capaces de andar a gatas, entran en contacto es- trecho con los rebafios y las manadas. El corral es su terre- no de juegos, y generalmente se embadurnan con los excremen- tos sobre los cuales se revuelcan. Novillos, ovejas y cabras son sus compafieros de juegos, a los que arrastran por todas partes y en medio de los cuales se tumban. Probablemente entre sus sentimientos hacia los animales predomine el desco de comi- da, pues las vacas, las ovejas y las cabras les sirven para saciar su hambre, muchas veces mamando de ellas. Tan pronto como tun nifio es capaz de beber la leche animal, su madre lo Hleva hasta las ovejas y cabras y le da a beber leche Caliente directamente de sus ubres. Los juegos de los nifios mas mayores de ambos sexos giran en torno al ganado. Construyen establos de arena en los campa- mentos y de cenizas mojadas o de barro en las aldeas, y Henan los corrales de juguete con elegentes vacas y bueyes de barro 82 26 Fig.7 Figuritias de barro que representan bueyes ‘ecorados ‘con borlas (Fig. 7), con los que juegan a hacer de pastores y de padres. Las primeras tareas de la infancia se refieren al ganado. Nifios muy pequefios retienen a las ovejas y a las cabras, mientras sus madres las ordefian, y, cuando sus madres ordefian las vacas, evan las calabazas y apartan a las crias de las ubres y las acarician frente a sus madres. Recogen orina en calabazas y se lavan con ella. Cuando son algo mayores y mas fuertes, tienen que limpiar los establos y corrales, ayudar a ordefar, y conducir las vaquillas, las ovejas y las cabras a los pastizales. Los contactos con el ga- nado para alimentarse y jugar se han convertido en contactos de trabajo. A esa edad el interés de los dos sexos hacia el ganado ‘empieza a divergir y la diferencia se vuelve cada vez més mani- 53 ss ‘en ‘so9Pms prong Jo yoouss ox Jo sareymg ‘ysomexe-omien exuIa 368 us Keser], UD Suen ofqeré om v2 etsat sive sages upiseuttojey 9p ode OpIsocas sie no wos couylg ap worseusgutoD vn ays;N9 “OUDUITELLION “erer Suu So ‘Cubs epeurey, ‘Sop ap s¥or op worDeUIgIOD =e fred ‘sorojoo spur 0 sop 4eitiquio> aparid youu Up “soup soso ap oun Wo9 2q419899 Bf 38 ‘970109 SOP. 9p ofos oun ap $9 eben eum opuens “(13m8) ayefoo04 & (34) e894} & Thee OTOL “(nt, osouae sti3 “@uoiy) ofe9 “(ro)) oatord se “(un6) opesor ‘(qop) ouersea ‘(m) wonteut “(4n2) oxox (10g) ooueIg :saqedio -tpid sou0[09 zorp uoisec “eAquIOM ef 28 anb vy od wANEaUaIS eonshig}oeiva vf 89 s940[09 S0{ 9p UOLIngINsIp vf "10}0> ojos un Sp s2 OW opteng “odiana ns Jod Sopinquistp UYISD OUD eUIIO} 21 £ sauoyoa sns auysaape ap Souloy “Yan e>eA wun exqsHON TY ejso0d Yap. afendua] 9 auoweunioUs uasonbuius & sezenitx seyroBate> sepeu Cnuijap teuo;sodord ‘some sns < opeues [9 anttia ‘ono 40d “S ‘ope; 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Sin embargo, existen muchas otras combinacines por io tenon wentnete, dels uals las variedades mas comunes son las del pelo 'a fayas o leonado (nyang). Fee ‘Al describir un animal, muchas veces indieamos Ja forma de la distribucidn y ef color que se combina con el blanco. Ast, un buey puede ser gris plomizo enteramente (los); puede tener color gris plomizo principalmente con cara blanca (kive 100Ka), Tomo negro (kar fooka), una mancha blanca en el tronco (bil took), el brazuelo blance (rol looks) o el vientre blanco (renz fooka); puede set gris plomizo leonado (nyang Tooka); puede ser blanco con grandes manchas de color gris plomizo (rial Tooka), con manchas de color gris plomizo de tamato medio (Fevac'fooka) 0 con el anca gris plomizo (jok look), etc. Exis ten por lo menos doce términos que se refieren a. diferentes combinaclones de blanco y gris plomizo y una cantided seme. Jante de tino relatos 4 inn combinacion ve nrc con cada uno de los demas colores. Dams otro ejemplo para ilus- trar Ia amplia gama de variaciones: podemos encontrar bra- zuclos y brazos blancos (ro!) en una vaca de cualquier color, por ejemplo: un buey negro puede recibir ef nombre de ruai haber tambien una combinacion de una forma de distribucion con otra y, en ese caso, las dos combinaciones constituyen Tos términos de referencia y no hay necetidad de indiear Ia colo: racién que se da en ellas: por ejemplo, brazuelos y brazos ban ‘cos (ro!) pueden combinarse con cara blanca (kwe roa), luna Tes negros (rol kivde), motitas megras (rol ctor), manchas ma- yrones (ral para), lomo blanco (kar roa!), cara blanca y orejas negras (kur roa), ete. Existen por lo menes veinticinco tr ines que incluyen la distibucién rol y las otras distribucio- hes tienen igualmente amplias gamas de combinacianes con los colores y entre si. Como en otro lugar voy a analizar por extenso los principios de la terminologia de los colores y a abstraer las reglas de no- menclatura, aqui sélo necesito observar que a partir de los pocos ejemplos citados resulta evidente que existen varios centenares de permutaciones de colores. Algunos colores y combinaciones de colores van asociados con animales, aves, reptiles y peces, y en muchos casos dicha asociacién va indicada por términos de referencia secundarios ¥ por usos rituales, por ejemplo: fow (gris rata o plomizo) es in avutarda, nyang (a rayas) es el cocodrilo, fith (gris arenoso) vva asociado con mantieth, el cernicalo gris, tliiang (bayo) es et ang, dwai (marrén con rayas blancas) es la sitatunga hembra, 2. *Nuer Cattle Terms", que ia de publicarce en Sudew Notes and Records. 58 we (cara blanca) es el Aguila osifraga, kwac (moteado) es el Teopardo, ewor (manchado) es el buitre, gwong (moteado) es Ja pintada, nya! (con motas marrones) es la serpiente pit6n, etc. Esas identificaciones lingiiisticas y otras asociaciones de colores conducen a muchas claboraciones fantdsticas de nomenclatura, por ejemplo: un buey negro puede recibir ef nombre de rual mim, carbon ardiendo, 0 won car, nubes oscuras; un buey ma- rrén, el de rier dol, sangre roja, o rir dol, cobra roja; un buey roano azul, el de baxy jie! como la garza azul; un buey gtis plomizo, el de duk fou, la umbrosa penumbra de los bosques, et- eétera. Esos nombres caprichosos aumentan la lista de los tér- minos nuer referentes al ganado. Ademés del vasto vocabulario relativo a los colores, a Ia dis- tribucién de los colores y a las asociaciones de co‘ores, también puede describirse al ganado por la forma de sus cuernos y, como os cuernos de los bueyes adquieren la forma descada por sus amos, existen por lo menos seis designaciones comunes en uso, ademis de varios nombres fantasticos. Las palabras que indi- can Ja forma de los cuernos aumentan considerablemente el nti mero de las permutaciones, pues pueden combinarse con muchos de los términos referentes a los colores y a las distribuciones: por ejemplo, una vaca de color gris arenoso con cuernos que casi se encuentran en una curva sobre la cabeza es un duot lieth, un cuerno corto-con marcas rial es un cot rial, un buey leonado con un cuerno dirigido por delante de su cara es un gut nyang, ete. Muchas veces las orejas de las vacas, de las ovejas y de las cabras estan cortadas de acuerdo con formas diferentes y se las puede describir haciendo referencia a esas incisiones, procedimiento que es el més usual en el caso de Jas ovejas y de las cabras. Las ovejas y las cabras presentan mezclas de colores muy diferentes de las, ‘que encontramos en el ganado vacuno, pero los mismos términos pueden usarse para abarcar todas las combinaciones, porque nun- a son descripciones exactas de disposiciones de colores, sino ‘que representan distribuciones ideales, a una u otra de las cuales se aproxima cada tna de las disposiciones efectivas reales. (tra gama de permutaciones se forma mediante prefijos que denotan el sexo o la edad de un animal, por ejemplo; tut, «toro», yang, «vaca, thak, ebuey», mac, «vaquilla», rHath, «novillo», dow ‘terneran, kol, acria que todavia no ha empezado a pastars. Asi se puede hablar de tut ma kar looka, dow ma rial, thak ma cua- ny, ete. De hecho, si tuviéramos que contar todas las formas po- sibles de referirse a los animales de los rebafios y de las manadas resultarian elevarse a varios miles de expresiones: sistema impo- nente y complicado de ramificaciones que testimonia de forma clocuente el valor social del ganado. 59 Ademds, como ya hemos dicho, cada hombre recibe uno de sus nombres del término con que Se nombra a uno de sus bue- yes, y esas denominaciones de bueyes son los saludos preferi- dos entre los miembros de un mismo grupo de edad. General- mente, un joven recibe su primer nombre de buey del animal que su padre le da en su iniciacién, pero posteriormente puede adoptar otros nombres de cualquiera de los bueyes de su manada que le guste. Los hombres se saludan mutuamente con dichos nombres y los aplican profusamente, con muchas elaboraciones caprichosas, a sus companteros de danzas. También los recitan cuando se exhiben con sus bueyes en los campamentos, los can- tan en sus poemas y los eritan cuando ensartan con sus Tanzas a hombres, animales 0 peces. Un hombre puede recibir el nombre idéntico de un buey, por ejemplo: Bi(l)rial, Kwac(c)uor, Werkwac, etcétera, pero ge" neralmente se suprime una parte de él y a la otra se Ie afade un término nuevo en forma de prefijo, referente generalmente a algiin ornamento que leve el buey 0 a alguna caracterfstica de éste, no empleada para nombrarlo, por ejemplo: luth, una esquila grande (Fig. 4); gier, una esquila pequefia; fue, una borla grande; dior, wna borla pequefia (Ilustracién IV); wak, el tine tineo de una esquila de buey; fang, un anillo de metal sujeto a la collera de un buey o a la cuerda de atarlo (uno de ellos puede verse en el animal situado en primer plano en Ja Ilustra cidn TI); rot, bramido de bueyes, cwai, gordura; boi, blancura brillante, etc. Asf, un hombre cuya animal favorito tenga una Gistribucién de colores rial puede recibir los nombres de La. thrial, Gierrial, Luerial, Dhuorrial, Boirial, etc. Cuando los com- pafieros de un mismo grupo de edad usan nombres de bueyes fen las danzas los hacen preceder de nombres propios de las danzas seleccionados para que armonicen con los nombres de bueyes, pues en todas esas formaciones de palabras Ja eufonia se considera may importante. Los nombres de bueyes son pro: Hijos y obstrusos, y, al describirlos, igual que al deseribir los colores del ganado, no sélo he presentado una pobre scleccién a partir de la riqueza de que disponia, sino que, ademas, he escogldo los ejemplos mis simples y he pasado por alto Jos Los nombres del ganado, especialmente los de los bueyes, y los nombres de bueyes aplicados a los hombres se usan profusa- mente en las canciones. Los nuer, como la mayoria de los pueblos pastoriles, son posticos y la mayoria de los hombres y de las mujeres componen canciones que se cantan en las danzas y en los conciertos o el creador las compone para su propio placer y las canta en los pastizales solitarios y en medio del ganado en los 60 kraals del campamento. Los jévenes rompen a cantar para elogiar a sus parientes, a sus amores, y al ganado, cuando se sienten feli- ces, estén donde estén, Ofrezco una traduccién de dos cancio- nes, la primera cantada por muchachas, cuando se sientan juntas por la noche después de haber acabado el trabajo del dfa, y Ia se- gunda cantada por su creador, cuando se siente contento. El viento sopla wirawira; ¢ cHacia dénde sopla? Sopla hacia el rio. El genado marcha con sus ubres lenas hacia tos pastizales;? Nyagaak lo ordefiara; Voy a saciarme de leche. Oh, £6, oxgullo de Nyawal, Pendenciero Roluyang! Este pais se ve asolado por extranjeros; Arrojan nuestros adornos en el rio Sacan agua desde la orilla? eMelena negra», hermana mia, Me siento perpleja. Estamos confusos; Miramos las estrellas de Dios* Buena es mi madre como el buey blanco Y¥ también nosotros, Ia familia de mi hermana, La familia de Nyariau Bul. Igual que mi buey blanco de cadera negra, Cuando voy a cortejar a la muchacha atractiva, No soy hombre a quien las muchachas rechacen. Cortejamos a las muchachas a hurtadillas por Ia noche, Kwejol Nyadeang, y yo? Kirjoak y yo y mi primo Buth Gutjaak Llevamos el buey a través del rio. 4. Literalmente, “mi viento". El cantante corre contra el viento y parece sumenlat asl la foerse de este. Es cl viento del norte’ que sopia en ta epoca Samus Nay rites postos lav vaeas dam mschs leche: ef0 expita Ta conexia Stee Tos ines primeros.versoa 7 los siguientes Sd vaca be ha negado & amamaror a st eria ¢ a delerse ordehar antes ae fr a pastar, : a Refopnat es ta hermana del poota, *Orgullo® (wath) es el nombrede-danza de una matchacha, Nyawal. Rolnysog es el nombredebuey de, un Joven, Eon sxtranjeros son las fueraas gubermamentales, La referencia ai hecho ye sacar ef agua de Ta orilla es obscura. Ge SUG helleta negra” co el nombre ds na muchacha. Los nuer estén som. bets af liven fnsanien yeh ultimo vrs es na acon 2 Dios pate ioe Top ayude em a aaversia 445 Thy Duey a que we relieren Tos, versos primero y cuarto ex el buey det pocta, Rwvejok es un aig, euya madre es Nyadeang. 6 No es necesario afiadir mas ejemplos de términos relativos al ganado y de sus usos para demostrar que nos encontramos ante una infinitud de palabras con cuyos usos se podria compilar un diccionario de gran tamafio, Basta con recalcar que ese voca- ‘bulario complicado y voluminoso no es técnico ni especializado, sino que todo el mundo lo emplea y en situaciones muy variadas de Ta vida social ordinaria. He examinado solamente un frag- mento de un fragmento del dominio lingitistico relativo al ga- nado. Podria dar mas detalles, pero lo inico que he hecho, como maximo, ha sido examinar, camo un aficionado, dicho dominio, ‘que se presta a una investigacién mas extensa y més especializa. da. Mi propésito ha sido cl de enfocar la atencién en él y mos- trar como se podria enfocar desde este punto de vista un estudio de lo que interesa principalmente a los nuer. El tema tiene que ser vasto necesariamente, porque, como hemos visto, no es po- sible comentar con los nuer sus asuntos diarios, sus conexiones sociales, sus actos rituales ni tema alguno, de hecho, sin hacer referencia al ganado, que es el micleo en torno al cual esté orga: nizada la vida diaria y el medio a través del cual se expresan las, relaciones sociales y misticas. Tampoco se limita el interés de los nuier a los usos sociales y a las funciones pricticas, sino que se expresa en sus artes poéticas y plisticas, en las que constituye el tema principal. Asi, pues, el lenguaje muestra la enorme insis- tencia en el ganado, sea cual sea el tema de que se hable, enfoca continuamente la atencién en él y lo convierte en el valor superla- tivo de Ja vida nuer, Amigo, gran buey de los cuernos desplegados, ' Que siempre brama por entre Ia manada, Buey del hijo de Bul Matoa. ix tra forma como podemos ilustrar la absorbente atencién que Jos nuer prestan al ganado —nuestra ultima ejemplificacién de ello— es observar lo facil y frecuente que ¢s que se peleen por <1, pites los hombres arriesgan sus vidas por lo que valoran pro- fundamente y en funcién de esos valores. En Ia actualidad, el ganado es la causa principal de hostilidad y de desconfianza hacia'el gobierno, no tanto a causa de Ia tri dutacin actual cuanto de Jas antiguas patrullas de recaudacién 1D. Buth es el nombre de pila de un amigo cuyo nombredebuey es Gutjaak. BL poeta gue es un Ho de Bul Maa, se digest bey come a un algo 2 3) de impuestos, que no eran sino incursiones en busca de ganado, y de las expediciones de rapifia declaradas de Ja epoca de go- bierno egipcio que las precedid. La guerra de los nuer contra los dinka fue casi enteramente ofensiva y encaminada a la apropia. nde manadas y a la anexién de pastizales. Fl ganado ha sido también la causa principal de rencillas entre los propios nuer. De hecho, después de una rencilla victoriosa contra el ganado de los dinka, con frecuencia se’ producen nuevas luchas por el botin. Ademés, las (ribus nuer hacen incursiones unas cont por ganado. Asi, Jos leek hacen incursiones contra Jos rengyan y otras tribus occidentales, y semejantes incursiones por ganado son frecuentes en otros higares, pues «rabar« (kwal) ganado de otra tribu esta considerado laudable, También dentro de una tribu a menudo se producen peleas a partir de disputas por ganado entre sus secciones y entre individuos de la misma seceién, incluso de la misma aldea o familia. Los nuer se pelean por la més minima provocacién y con Ia mayor facilidad y fre- cuencia, cuando Jo que esté en juego es una vaca. Por esa cues- tidn parientes préximos se pelean y las familias se desmembran. Cuando se disputa la propiedad del ganado, los nuer abandonan la prudencia y se saltan Jas conveniencias, desprecian la desven- taja, desafian el peligro y emplean mil artimafias. Como me dijo una vez mi criado nuer: «Puedes confiar a un maer cualquier cantidad de dinero, miles y miles de libras, y marcharte por va- rios afios, y a tu regreso no te lo habra robado; pero una simple vaca... es otro cantar», Los nuer dicen que el ganado es el que destruye a los hombres, pues «mds hombres han muerto por wna vaca que por ninguna ‘otra causas. Segin una leyenda suya, cuando los animales des- hicieron sw comunidad y cada uno siguié su propio camino y vivid su vida aparte, el Hombre maté a la madre de la Vaca y del Bafalo. El Bufalo dijo que iba a vengar a su madre ata- cando a los hombres entre los arbustos, pero la Vaca dijo que iba a quedarse en las viviendas de los hombres y a vengar a su madre causando disputas inacabables a propésity de deudas, compensaciéa matrimonial y adulterio, lo que provocaria peleas y muertes entre ellos. De modo, que esa enemistad inveterada entre fa Vaca y el Hombre ha existido desde tiempo inmemorial y un dia tras otro la Vaca venga la muerte de si madre oca- Sionando Ja muerte de los hombres. Esa es la razon por la que Jos nuer dicen de su ganado: ePerecerén junto con la humani- dad», pues todos los hombres morirén a causa del ganado y al mismo tiempo éste dejara de existir. No obstante, no hay que suponer que los nuer viven en con- tinuos tumultes: el propio hecho de que estén preparados para 63 ‘poner resistencia a cualquier violacién de sus derechos con respecto al ganado, incita a mostrar prudencia en las relaciones entre personas que se consideran miembros del mismo grupo. ‘Ademds, podemos decir que el cardcter enormemente wulnera- ble del ganado unido al extenso espacio vital que necesita sélo son compatibles con una aceptacin profunda de las convencio- hnes en la conciliacién de las disputas 0, en otras palabras, con la existencia de una organizacién tribal que abarque un territorio amplio y con cierto senitimiento de comunidad a Jo largo de zonas todavia mas amplias. El hecho de pelear por la propiedad de} ganado y de apode- rarse de él por supuestas deudas y compensaciones por pérdi- das es de un orden algo diferente del de hacer incursiones por ganado con respecto al cual no se pueden hacer valer otros de- Techos que el del poder del més fuerte. La guerra contra pueblos extranjeros, a diferencia de las peleas dentro de una tribu, se hhace casi exclusivamente con vistas al saqueo. Por esa razdn, la guerra de Jos nuer contra los dinka difiere de la mayoria de las contiendas mds primitivas en que su objetivo primordial es la ‘adquisicién de riqueza, pues el ganado es una forma de riqueza ‘que no sélo dura mucho tiempo y se reproduce, sino que, ade~ mas, es facil de capturar y de transportar. Ademas, permite a Jos invasores vivir en el pais sin intendencia, Las cosechas y las viviendas se pueden destruir, pero el ganado se puede confiscar y Hevar a otro pais. Esa caracteristica, que ha conferido a los pue~ bles pastores una predisposicion hacia las artes de la guerra y no hacia las de la paz, ha permitido que los nuer no dependan enteramente de su. propio ganado, sino que puedan aumentar sus manadas y compensar los estragos producidos por Ja icteri- cia hemattrica y, de hecho, durante mucho tiempo Jes ha permi- tido aumentar su ganado y compensar su suministro de viveres mediante los ataques por sorpresa; esa condicién ha forjedo su caracter, economia y estructura politica. Consideran la destreza ¥ el valor en la Tucha como las virtudes mas excelsas; las incur- Siones por sorpresa, como la ocupacién mas noble, ademas de la mas provechosa; y cierto grado de entendimiento y unidad pol ticos, como wna necesidad. Conviene afiadir sin falta que la explicacion de Ia guerra entre los nuer y los dinka haciendo referencia exclusivamente al ganado y alos pastizales es una reduccién demasiado simplista. La hos- lilidad se expresa en funcién del ganado y el deseo de ganado ex- plica algunas peculiaridades de la lucha y algunas caracteristicas Ge las organizaciones politicas que intervienen en ella, pero la lucha en sf misma sélo puede entenderse totalmente como un pro- ceso estructural y como tal la presentamos més adelante, 64 Ahora vamos a pi \6gico de que forman parte r brir las condiciones en que se practica Ta 0} ‘punto influye en la estructura pol ‘ambiente determinado. y hasta qué ‘en un medio asar a examinar brevemente el sistema eco" los nuer y su ganado para descu- ia de los animales litica su practica 6 33 CAPITULO IT LA ECOLOGTA Desde un punto de vista europeo, Nuerlandia carece de ca- racteristicas favorables, a no ser que contemos como tal su seve- ridad, pues sus pantanos inacabables y as amplias Hanuras de sa- bana tienen un encanto austero y monétono. Es, en su totalidad, una regién dura para los hombres y los animales, pues durante Ja mayor parte del aito esta o bien reseca o bien anegada como una cignaga. Pero los nuer estén convencidos de que viven en la regin mas excelente de la tierra y hay que admitir que para los astores su pals presenta muchas particularidades admirables. Pronto abandoné los intentos de convencer a los nuer de que exista pais alguno més adecuado para Ia cria del ganado que el suyo, intentos doblemente indtiles, dado que a ropio pozo, que est rodeado de abrevaderos de barro poco profundos, donde dan de beber al ganado tres veces al dia. A veces se producen peleas por dichos abrevaderos. El problema de! agua esté intimamente relacionado con el de la vegetacién. En sus traslados estacionales, los nuer buscan pastos asi como agua potable para beber y llevan al ganado a fas zonas donde saben que pueden conseguirse ambas cosas. Cuan- do los pastores conducen el ganado desde 21 campamento hasta los pastizales no lo guian por cualquier ruta a través de la Tant- ra, sino que Io hacen pasar a propésito por zonas de hierbas suculentas, También es probable que no stlo se produzcan tras- lados diarios y estacionales influidos por Ja distribucién de las hierbas, sino también que la direccién de la expansién nuet se haya visto condicionada por su habitat. Los nuer afirman, que no han invadido la regién de los ngok dink porque es una ticrra pobre en pastos y que sienten poco interés por el reino shilluk por la misma razén, ‘Con las primeras luvias Hega la estacion de la abundancia, pues entonces germinan las hierbas 0 reauevan su desarrollo después de la larga sequia, y el ganado puede pastar con los jo- venes brotes a sus anchs. A medida que avanzan las Iluvias, resulta mas dificil pastar, pues el terreno esté inundado y la vegetacién es espesa, lo que en afios de alto caudal de agua puede ser un problema grave. El ganado tiene que depender de las hierbas cortas que predominan en las colinas de las aldeas: otra B “Mapa esauemético que muestra Ia distribucida de Iss seceiones tsibales low las fchas se ditigen de las 2omas de aldeas a los campamentes estivales raz6n que obliga a los nuer a ocupar esos emplazamientos en la época de Jas lluvias. Cuando cesa Ia Huvia, las hierbas agotadas de dickas colinas se agostan pronto, al tiempo que las hierbas es- pesas de las Ilanuras impiden los movimientos de las manadas y dejan de suministrar pasto adecuado, Razén por Ja cual los nuer se apresuran a quemarlas, tan pronto como estén secas, ya que algunas especies echan nuevos retofios unos dias después de que ss¢ las haya quemado, probablemente las que tienen raices sufi- Gienteraente largas como para aprovechar el agua retenida en los catices de arcilla y constituyen un arbusto que protege el micleo de las plantas de las llamas. Si no fuera por esa costumbre, el ganado no podria sobrevivir, por lo menos tierra adentro, du- Tante un afio de sequia. Cuando se han quemado las hicrbas, el ganado puede errar por donde quiera, al no impedirselo ni el agua de Ia superficie ni la vegetaciGn espesa, y satisfacer su apetito ‘con los nuevos brotes. A medida que el agua va volviéndose més ‘escasa y los pastos mas pobres, Jos nuer recurren a Jas corrientes permanentes de agua donde instalan grandes campamentos y el ganado puede pastar con las plantas de los pantanos que abun- dan ea depresiones innumerables y producir leche buena. En 74 mayo, cuando Megan las nuevas Iuvias, pueden volver a sus al deas. La poca cantidad de ganado que los nuer poseen, los vastos ‘espacios que pueden explotar y su existencia némada impiden que se dé un apacentamiento exagerado en lugar alguno Asi, pues, la variacién de suministros de agua y de vegetacién obliga'a los nuer a cambiar de lugar y determina Ia diteccion de sus traslados, En una seccién posterior veremos que la pesca ¢s otra consideracién importante para dichos traslados. A finales de noviembre o a primeros de diciembre los muchachos y algu rnas de las muchachas trasladan el ganado desde las aldeas hasta los campamentos, generalmente a algunas millas de distancia, mientras los mayores se quedan recogiendo la segunda cosecha de mijo y reparando las cabafias y los establos. Normalmente, dejan en fas aldeas unas cuantas vacas con leche para que ésta no falte a los nifios pequeiios. Esos primeros campamentos (wee jiom) se instalan cerca de estangues, en un lugar donde previa mente se hayan quemado las hierbas. En la regidn Tot se instalan con frecuencia en un bosque de endtinos, donde abunda la Bela nites aegyptiace, pero en muchas partes de Nuerlandia, especial- mente hacia el oeste del Nilo, se instalan en las orillas de arroyos con vistas a Ia pesca. Cuando han recogido la segunda cosecha, devuelven el ganado a Jas aldeas para que coma los tallos dé mijo, si estén bastante cerca. A medida que van secéndose los, estanques, se van agotando Ios pastos o va disminuyendo la pes- ca, los jovenes instalan nuevos campamentos, donde se retinen con ellos los hombres casados, y puede ser que trasladen el cain pamento varias veces antes de instalarse en los campamentos finales (wee mai) junto a lagos_o rios en enero o febrero. Los primeros campamentos son pequefios, pues los ocupan unos pocos parientes, pero tienden a aumentar a medida que avanza Ja tstacién y el agua va haciéndose mas escasa, y los campamentos, finales pueden cdntener a varios centenares de personas. Los movimientos de la estacién seca de fas tribus Tou, jika- ny oriental y del sfo Zeraf aparecen representados en los mapas esqueméticos que acompaiian a esta seccidn. De las tribus del Sobat, los low permanecen en el interior el mayor tiempo posi Die y en wn aiio de sequia pueden quedarse en el interior durante toda la estacién seca, y recurrir a Ios estangues pro: fundes, algunos lo suficientemente grandes como para que se les pueda llamar lagos, como Muot tot, Muot dit, Fading, Fadoi, Gwongawong, Yollei, Tepjor y Nyerol. Si se ven forzados a abandonarlos, la seccién primeria gun se traslade al norte hacia fl Sobat y al suroeste hacia Jas lanuras inundacas del Bahr el Zeraf, en la regidn de los twie dinka, y la seccién primaria de Jos mor se trasiada al nordeste, hacia el rio Nyanding, y al 5 Thang (Loo Po ws Oks aoe % & eS Gen] Be, ‘Mapa esauemitico que muestra Ia distribucién de ts secciones tribaies jikany ‘flentales (las flachas te drigen de las zonas de aldeas 2 los campamentes de la festacion secs) (segun C. L. Amstrong] ‘este, hacia el Geni y el Pibor. Antiguamente, era frecuente que se produjeran luchas, si los lou se trasladaban a aquellos em plazamientos de campamentos, porgue las orillas del Sobat es- faban en manos de los blaak dinks, mientras que los anuake y Jos beir les disputaban su ocupacién del Geni y del Pibor, y su traslado al suroeste era un sllanamiento de los pastizales dinka Ni siquiera las partes rectas més bajas del Nyanding pertenecen a los lou, sino a los gaajok. Probablemente sea ésa la razén por la que solo se trastadaban a aquellos Tugares, cuando era absolutamente necesario. Los jikany orientales no tienen tanta necesidad de trasiadar: se como los lou, No obstante, todos ellos recurren a los rios 0 fa los pantanos, antes de que la sequia haya avanzado mucho. Las tres secciones primarias de los gaajok se trasladan de Ja siguiente forma: las secciones nortefias thiang (kang y lony) van al rio Daga, mientras que Ja secciOn surefia thiang (tar) y las secciones reng, nyayan, wan y cany acampan a orillas de los los Baro, Jokau, Adore y Makwal, en Etiopia principal mente. Las tres tribus del rfo Zeraf recurren al Bahr el Jebel y al Bahr el Zeraf y a los arroyos que desembocan en dichos rios, como lo muestra el croquis de Lewis. Los gaawar, que viven en 6 RUENG DINKA |3) SHILLUK enga ALARA Naslsam YIAN UYilyp. sS LZ 5 one a NYAREWENG & ¥ DINKA Miles, o 0 20 30 Mapa esquemético que muestra fe las tibus Zerat en) receién (indicada por flechas) de traslado fasion. seca (sim Bo A, Lewis) Ia orilla izquierda del Zeraf, pueden construir sus.aldeas en terreno elevado cerea de dicho rio y nc tienen que trasladarse lejos en la época de la sequia, ‘Los nuer occidentales acampan principalmente junto a aro: yos dl interior que no estin a gran distancia de sus aldeas. La 7 primera sect tall de Ia trib tok se concent sobre Iso unto rove Lap, depts, onto ei Cay anses fos los cuales enlazan con el Bahr el Ghazal, Los dok acam. pan eta deestanaues ls cavers de esos te mero ny cocina so tsladan a fos Paces teas suillas del Bahr el Ghazal. Sin dar otros detalles, gue weeds. deramente no podria dat, sobre Ia disposicién de Jos nuer occi- Uden oni Etc seca, potemos Sens one aceajeene menos que It mayoria de Tas tvibus orientales, especialmente sari iferentes aldeas y secciones tienden a trastadarse hacia la misma época y a visitar los mismos estanques cada ait, e el tiempo y el lugar y, hasta cierto punto. ol grado de’ concen, tracién varfan segiin las condiciones climaticas, Sin embargo, los campamentos principales de la estacién seca suelen instalarse aualrente en fos mismos lugares, Cuando empieran tas Having en mayo, los mayores regresan a las aldeas para preparar reno para ia siembra y en junio Seles uned all fos wiachachos y muckachas, que traen el ganado consigo, Cuando regresan los més jévenes, levantan todo el campamento el mismo dia y con. ducen el ganado hasta su aldea haciendo los menos altos post bles. En cambio, el traslado desde las aldeas hasta los campa: inentos, se realiza de forma menos concertada y repentina. Los miembros més jévenes de dos o tres familias forman un campa. mento pequiefio, después de haber quemado las hierbas en no- viembie, cuando y donde les partes. Varios dias después, pie. den unites a ellos otros miembros mayores de la misma aldea, 0 ede ser que éstos formen un campamento apacte. Todavia hat algo de agin y algunos pastos en los emplacamientos de las ak deas y‘sodavia hay trabajo por hacer en las huertas y en los hoga. res. De modo, que, mientras que los campamentos se convierten en aldeas de un dia para otro, as aldeas se convierten en cam. pamentos més despacio, Para la época de plena sequia todos estén en el cempamento y las aldeas estin silenciosas y desiertas. _fisir pues, el aflo se compone de una temporada en las aldeas _ ¥.de orra en los campamentos, y Ia temporada de campamento fe divide en Ia primera parte de I estacon seca, cuando los jo venes se trasladan de un campamento pequefio a otro, gunda parte de la estacién seca, cuando todos estén ome eeds en grandes campamentos jumto a corrientes de agua permanentes, _ que no abandonan hasta que regresan a sus aldeas, i: ‘78 3g mm Los nuer se ven obligados a vivir en aldeas para protegerse de tas inundaciones y de los mosquitos y para dedicarse a la agricul: tara y se ven forzados a abandonatlas por la sequia y la arided de la vogetacion y para dedicarse a la pesca. Voy a deseribir muy brevemente dichos campamentos y aldeas. | ‘Algunas tribus tienen emplazamientos més ricos que otras, Los lou y los jikany orientales son especialmente afortunados en coe centido, pero en Nuerlandia occidental, a pesar de que existen muchas colinas idéneas, la regiGn queda mas inundada y existen pocas zonas elevadas, de cualquier tamafio que sean, excepto, poF To que observé, entre secciones de las tribus leek y dok, que son mas présperas que las tribus situadas en Ia zona intermedia. 'El emplazamiento para una aldea requiere no silo espacio para construir, sino también para pastos y para cultivos. Muchas ideas estén encaramadas en montecillos (Ilustraciones ‘VII y XVI), cuyas superficies son acumulaciones de detritos, junto a Fos que tienen orillas en Ia erccida, y el ganado pasta en sus faldas o en un bosque de endrinos cercano, donde también se cul- tivan huertos. Lo mas habitual es que las viviendas se extiendan alo largo de las lomas arenosas (Ilustracién VI y VIII) en una extension de una milla de largo y de varios centenares de yardas de ancho, emplazamientos que permiten una mayor divisién espa- tial entre ellos, y los huertos se alinean a su espalda por detras J los pastizales por delante. En algunas partes de Nuerlandia, Especialmente en las iribus privilegiadas que he citado, extensio- hee de terreno mas elevado, en algunos casos de varias millas de superficie, permiten construir en cualquier sitio, excepto cerca de las estrechas depresiones que las atravicsan, y pequefios gru- pos de casas aparecen salpicadas aqui y allé, rodeadas y sepa Tadas por sus plantaciones y pastizales. Los nuer prefieren vivir én esa mayor intimidad y no muestran inclinacién por la autén- tica vida de aldea. "Al construir sus aldeas en terreno elevado, los nuer y sti gana. do se mantienen por encima de la inundacién que se extiende por todas partes debajo y consignen clerta proteccién con respect a los enjambres de mosquitos que se crian en el agua estancada, En Nuerlandia occidental vi diques de barro bajos al pie de las Tomas ocupadas para contener el agua en afios de inundaciones fuertes. Como construyen siempre en los puntos mas altos, Ins Tluvias torrenciales que caen diariamente desde junio corren por las faldas, de modo que los suclos duros de Jos corrales se secan pronto, Por la Ilustracién XTV, tomada desde debajo del toldo fe mi tienda durante un chaparrén moderado de agosto, puede 9 apreciarse lo terrorificas que son dichas lluvias, yen la Hustra- cién XII, que muestra una plantacién de mijo, en un nivel mas elevado que Ja llanura, en octubre, puede verse cémo inundan todo menos los emplazamientos de las aldeas. En una gira por Nuerlandia occidental en octubre de 1936, afio bastante seco, durante diecisiete dias caminamos casi continuamente por ua terreno que tenia varias pulgadas de agua, aparte de que tuvimos que eruzar muchas depresiones profundas. En algunas partes de las zonas lou y jikany oriental, especialmente en a gaajak, construyen en pleno bosque de endvinos, pero por lo general los nuer prefieren construir sus aldeas en terreno abjerto, aun en los casos en que haya un bosque cerca, porque su ganado esta mejor protegido de las fieras, de las plagas de insectos y de la humedad, y, parece ser, porque el mijo no erece tan bien en zona boscosa. También parece ser que la construccién en terreno abicr- to inmuniza contra las termitas. Una vivienda nuer consta de un establo para el ganado y de cabaiias. Sus establos son de tal tamafio y estan hechos con tal destreza, que han provocado Ia admiracién de todos los viaje- ros. Puede verse su forma, y el aspecto de las cabafias, en varias iustraciones, y su modo de construccién aparece perfectamente retratado en la fotografia de Corfield (Ilustracién XVIID). Sélo hay que explicar que los techos estan sostenidos por troncos de Arboles, colocados en posicién vertical dentro de los establos. Tanto éstos como las cabaitas estén hechos con juncos y argama- sa, si bien en Nuerlandia occidental, donde hay menos bosques, para los cabrios se utilizan haces de tallos de mijo. Las construc. iones y reparaciones suelen hacerse a principios de la estacién seca, cuando hay gran abundancia de paja para techar y sul mijo para que no falte cerveza a quienes ayuden en el trabajo. Durante la estacién de las Huvias, erigen vallas desde los establos a ambos lados del corral y alrededor de las cabanas para controlar los movimientos del ganado e impedir que ensucien las viviendas y dafien a las cosechas (Ilustracién XVII). Todos los miembros de una aldea tienen derecho a los pastos y al uso de la hierba, cte. Con frecuencia las familias trastadan su Ingar de residencia de una parte de Ia aldea a otra y de una aldea a otra y, en el caso de aldeas pequcfias, si se han producido muchas muertes, si el ganado no esta saiudable, si ha habido rifias dentro de Ia aldes, © bien los pastos y cultivos estan agotados, puede ser que toda la comunidad de Ia aldea se trasiade a otro emplazamiento. Al cabo de diez afios aproximadamente, tanto los pastos como los huertos dan sefiales de agotamiento en las colinas mas peque- fias, y al cabo de cinco afos hay que volver a construir nuevos ‘establos y cabafias. 80 4o En los campamentos de Ia estacién seca, los hombres duer- men en recintos rodeados por paravientos y las mujeres en ca- bafias en forma de colmenas, 0 ambos sexos en estas dltimas. Esos Fragiles refugios se levantan a varias yardas de distancia, del agua, generalmente en semicirculo o en lineas dando la espal- da al viento predominante, y su construccién es sencilla, pues consiste en formar una masa compacta con rafces de hierbas 0, fen ocasiones, con tallos de mijo e introducirlas en una fosa estre- cha para formar pantallas que protejan del viento, y en jun- tar y pogar con excrementos por fuera las bierbas ‘para hacer cabarias (Ilustraciones XV [a], XIX [a] y XXI [b}). Todo el es- pacio incluido dentro de Ja pantalla que protege del viento se cubre con un Iecho de cenizas sobre el que cuermen los hombres en torno a un fuego y las aberturas estén situadas frente al corral. En caso de que no iengan intencién de pasar mas de unos cuan- tos dias en un emplazamiento, suelen dormir al aire libre y no se molestan en levantar paravientos ni cabafias, Esas sencillas viviendas pueden levantarse en unas horas. Vv Otra circunstancia que determina los desplazamientos de los nuer es Ia abundancia de insectos, que es una amenaza siempre presente, pues las picaduras de-las moscas y de las garrapatas no dejan ni um momento de descanso desde =! amanecer hasta cl anochecer al ganado y éste acabaria muriendo de las molestias, si suis amos no le dieran alguna proteccién Los mosquitos pululan en la estacién de las Huvias, y hacen estragos terribles desde julio hasta septiembre, meses en que, tan pronto como se pone el sol, hombres y animales tienen que refugiarse en cabafias y establos. Cierran herméticamente las puer tas de Jas cabafias, obstruyen los respiradzros y enclenden fue- gos. En el centro de Ios establos, que albergan al ganado, arden grandes hogueras de excrementos que los Henan con un humo tan denso, gue ni siquiera puede verse el ganado, Los jévenes duer- men en plataformas situadas sobre las hogueras y, si disminuye él espesor del humo —las puertas estén cerradas, pero se escapa a través del techo de paja—, bajan a apiar més combustible. Con esos procedimientos consiguen proporcionar algdn:descan- so a Jos animales durante la noche. Al final de la estacién de Jas Huvias, cuando el ganado esta todavia en las aldeas, sus amos Jo dejan en Jos corrales hasta que van a acostarse, momento en que lo encierran en los establos para protegerlo de los leones. 81 En esa época no hacen hogueras tan altas, pues los mosquitos molestan menos, dado que no hay agua acumulada en la super: ficie, ya se ha cortado el mijo y se han segado las hierbas a ras de tierra. Posteriormente los hombres que permanecen en las ak deas, mientras los demas van a los campamentos, suelen cons truir paravientos en los corrales para protegerlos del viento y pasan la noche al aire libre con las vacas que hayan quedado en a aldea, En la estacién seca, no hay mosquitos salvo en las cer- canies de estangues y pantanos y, ni siquiera a proximidad del aga, molestan tanta. en lox meses de enero a mayo, de modo que les manadas pueden dormir al aire libre. No obstante, estan rodeadas por cabafias en Jas que duermen sus amos junto a hogueras de excrementos de las que se eleva humo a ambos Iados para envolver el campamento. tra plaga desagradable es el tébano. Resulta ser estaci nal, pues abunda en los dias nublados desde mayo hasta julio, aunque a veces aparece en otras épocas del afto. Los tébanos atacan al ganado por las mafianas y lo acompafan hasta los pasios, donde a veces Jo pican tan ferozmente, que a veces tienen gue devolverlo, cubierto de sangre, al campamento, donde eu. cienden hogueras de excrementos para protegerio. Esos dias et ganado no puede pastar, a intervalos, durante més de dos o tres horas. Otra mosca que pica, Ja stomoxis, abunda durante todo el afio, y se hace notar especialmente en la estacién seca y al principio de la de las Muvias. Probablemente sea esa mosca la responsable de Ia presencia de la tripanosiomasis en algunas partes de Nuerlandia, especialmente entre los jikany orientales, al transmitic los tripanosomas directamente en sit probéscide de animal en animal, pues la mosca tse-tsé no se da en Nuerlan- dia, excepto, quizas, en sus limites orientales, si bien los nuer conocen perfectamente su caricter Ietal. Existen otros insectos gue molestan al ganado, pero no se sabe si alguno de ellos transmit alguna enfermedad en esa latitud. De ellos podemos citar Ia garrapata de ocho patas, que los nuer quitan det cuerpo de sus reses, al regresar al campamento al atardecer, aunque no de forma suficientemente frecuente o sistematica; un insecto Hamado tharkwac, del que dicen que vive en los cuerpos de las reses, aunque sus picaduras no les hacen sangrar; una mosca Tamada miek; y la mosca negra comin, que tiene el aspecto de la mosca de nuestras casas, que molesta mucho a las mama- das cuando hace calor, pues parece ser que Ia humedad y el frio acaban con ella, A’ veces las hormigas obreras rojas infes: tan los establos, de modo que hay que trasladar al ganado, mientras se espolvores el suelo con cenizas, pero son raras en Nuerlandia, Los nuer se encuentran indefensos frente a la ma: yorla de Jos insectos, aunque indudablemente el humo los man- tiene alejados hasta cierto punto. Por mi propia experiencia, puedo decir que en Nuerlandia se ve uno atormentado constantemente por insectos, especialmente por la mosca negra comin y por el mosquito. Es’ evidente que el ganado sufre considerablemente de sus atenciones y es indu. dable que esa irritacién constante reduce su vitalidad y afecta a sui produccién de leche, pues raras veces pueden descansar verdaderamente. En esas citcunstancias dan muestra de una, resistencia y una paciencia extraordinarias. Como varias especies de mosca tse-tsé en el sur de Sudén transmiten tripanosomas patéigenos al ganado, es una suerte para los nuer que no se den en su regién. No hay duda de que esa inmunidad se debe a la ausencia de bosques urabrosos, que probablemente se deba, a su ver, a las inundaciones principal mente y, en parte, al hecho de que los nuer queman los campos. La abundancia dé mosca tse-tsé en el cinturdn de bosque que se extiende a lo largo de las estribaciones de Ia escarpa etiope ha impedido a los nuer extenderse mas lracia el este, pues esta claro que una de las-razones de su. evacuacién de Anuaklandia fue Ia pérdida de ganado. En relacién con Ja mosea tse-tsé los nuer ocupan, en stt territorio actual, una posicién mas favorable que Ia mayorfa de los pueblos del sur de Sudan, Otra consideracién de gran importancia es Ia presenci muchos organismos microsedpicos que causan enfermedades a os hombres y al ganado. Este no es un tema sobre el que po- damos decir mucho. No obstante, en relacién con dl ganado po- demos decir que sufre de muchas enfermedades diferentes y que Jos nuer suelen disponer de algiin tratamiento fara ellas, st bien podemos dudar de que tenga demasiado, o el mas minimo, valor terapéutico. Las dos enfermedades contagiosas mas graves son Ja pleuroneumonia bovina, que algunos afios causa gran mor- tandad en las manadas, y Ia ictericia hematirica. Esta altima entrd en Sudan no hace mas de cincuenta afios y los nuer cali fican el periodo anterior a auc aparccicra, junto con los inva- sores arabes, cuando se iniciaba el grupo de edad boiloc, de «la vida del ganado», Una vez que ese azote ha atacado al ganado, no disponen de medio para combatirlo, pero saben que 2 una manada contagiada hay que aislarla, Ahora estén tan acostum- brados a eso, que en Ia estacién seca, cuando més abunda, suelen tomar la precaucién de dividir su manada, y de colocar las reses en campamentos separados, de modo que, en caso de que brote en una parte de Ia regién, pueda librarse el ganado situado en otra parte, Saben que una res que se recobra de Ia enfermedad queda inmunizada contra otros posibles ataques, razén por la que su valor aumenta, pero también saben que sus crias no dis- frutardn de la misma inmunidad. La sefiorita Soule me ha dicho. 83. que los nuer aseguran ser capaces de decir si un animal ha pade- cido ictericia hematiirica mediante el procedimiento de raspar la punta de los cuernos y observar el color que presentan por deba-~ jo de la superficie, Sies blanco, el animal est4 inmunizado. A pe- ‘sar de verse amenazados por el hambre en los afios en que recae sobre ellos ese castigo, los nuer hacen frente a ese azote con resignacidn ¢ indiferencia La ictericia hemattirica ha causado y sigue causando estragos terribles en las manadas. No podemos calcular exactamente cué- lea han sido los cambios sociales resultantes de asa alteracién del equilibrio ecolégico ni su extensién. Como Ia compensacién matrimonial que se paga por las esposas consiste en ganado, debe de haber habido durante algiin tiempo una enorme distocacién en los planes matrimoniales, pero actualmente se ha conseguido Ia estabilidad mediante la disminucién de la éantidad de ganado que hay que pagar. No parece que se haya Hegado a una nueva evaluacién en las negociaciones sobre homicidios, en las que no existe Ia misma buena voluntad entre las partes que en el caso del matrimonio, y parece ser que hasta la actualidad se ha recla- mado el mismo precio por la muerte de un hombre, a pesar de que los nuer reconocen que las cantidades que se pagan por le esposa y por un homicidio deberian aumentar y disminuir simul- téneamente. No podemos hacer ninguna afirmacién precisa sobre esa cuestién, pero es probable que las vendettas (feuds) resulta. ran menos faciles de resolver que anteriormente y que, en con- secuencia, las relaciones tribales resultaran afectadas. También podemos suponer que la disminucién del ganado haya provo- cado un descenso general del nivel de vida, pues Jas condiciones climaticas no permiten una compensacién adecuada dedicando mas trabajo a la agricultura. Indudablemente, los nuer plantaron més mijo que antes, pero debieron de sufrir un descenso en su provision total de comida y, ante todo, en seguridad, En una seccidn posterior vamos a ver que los nuer no pueden vivir de luna economia puramente agricola, como tampoco de una econo- mia puramente pastoril, al menos desde la introduccién de la ictericia hematirica. Tienen que tener una economia mixta y sélo hasta cierto punto pueden compensar un aspecto con el otro, Los nuer intentaron reparar sus pérdidas mas que nada mediante amplias imcursiones contra sus vecinos dinka, con lo que les transmitieron sus propias pérdidas de ganado. Sabemos, que los nuer hacian incursiones contra los dinka ya antes le que la ictericia hemattirica apareciera en la regién, pero es probable que sus relaciones se hayan visto afectadas por el mayor estfmu- Jo para la agresin. Podriamos observar otros efectos probables, especialmente en las relaciones de parentesco, pero sélo pode- 4 mos conjeturar su importancia, por lo que limitamos nisestras especulaciones a unos pocos de los que podemos suponer que han cocurrido en la economia y en Ia vida politica nuer. v En el capitulo I hemos observado que para existir, Jos nuer tienen que utilizar una economia mixta, dado que sus manadas no es proporcionan una alimentacién suficienie. En una seccién posterior vamos a ver que muchas veces su cosecha de mijo es pobre e insegura. Por esa razén, el pescado es un articulo alimen- ticio indispensable, y la biisqueda de él influye en los desplaza- mientos estacionales. Los rios estén lenos de peces de muchas especies comes. tibles que completan en gran medida la dieta de los nuer en la estacion seca y les permite sobrevivir en afios en que fallan las coscchas 0 hay epidemias en las manadas. Al escoger los empla- zamientos de los campamentos, tienen tanto en cuenta las opor- tunidades para pescar como el agua y los pastos. A pesar de ello, los nuer no se consideran a s{ mismos pescadores, y desprecian pueblos como los shilluk que, segtin dicen, viven principal- mente de la pesca y de In caza de hipopétames. A pesar de esa in- sinuacién de superioridad, los nuer disfrutan pescando y la sen- sacién de bienestar que una dieta enteramente de pescado les proporciona. Podemos calcular la enorme cantidad de pescado que deben de capturar en plena estacién seca por el hecho de que a lo largo del Baro y del Sobat se pueden ver campamentos de pescadores sin ganado (kal), en los que, exceptuando una pe. quetia cantidad de grano, la leche de cabra y alguna fiera oca- sional, sus ocupantes viven exclusivamente de pescado durante varias semanas. Se trata de gente pobre que o bien no tienen ganado 0 bien sélo tienen una o dos vacas que han dejado a cargo de sus parientes mas ricos, pues ningtin nuer viviria separado de su ganado pndiendo evitarlo, y se ven despreciados por ser de origen anuak o balak dinka. Algunas tribus nuer pescan mas que otras, segin sus oportunidades. Asf, por ejemplo, la regién Jou tiene poca pesca en comparacién con la de los jikany orien- tales, que tiene una red de canales. Las tribus y las secciones iribales conservan celosamente sus derechos de pesca, y las per. sonas que desean pescar en grandes cantidades en un estanque tienen que obtener primero el permiso de sus propietarios, si no desean provocar peleas. Las inundaciones estacionales, debidas al aumento y descenso 85 42 del caadal de os rios y al cardcter ano de Ia regién, son Tas que permi:en a los nuer capturar pescado en tan gran cantidad, pues éste se ve arrastrado desde los rios, donde est poco accesible fa los sencillos métodos dé pescar de los nuer, a los arroyos y Tagunes, en los que es mds vulnerable. Los mejores meses son noviembre y diciembre, cuando el caudal de los rios empieza a bajar y a secar los arroyos y las lagunas, que se pueden obstruir en los puntos adecuados y los peces quedan apresados al inten- tar seguir corriente abajo. La pesca desde los diques suele ha- cerse generalmente de noche, encendiendo hogueres detrés de Jos pescadores, quienes fijan la atencién en una linea de mimbres colocada corriente arriba desde el dique y arrojan sus Janzas hacia cualquier punto de Ja linea en que los peces revelan su presercia al chocar con los mimbres. Mi amigo, el difunto L. F. Hame:, quien tomé la fotografia reproducida en Ia ustracién XXII (a), hacia Ia salida del sol, calculd que desde un dique se capturaban perfectamente cuatrocientos peces en una noche. A medida que descienden las aguas, bajan los diques. ‘Amedida que avanza la estacidn seca, gran cantidad de peces quedan aprisionados en 10s lagos y lagunas sin salida, y, a me- ‘dida que se van secando, se ven reducidos a una extensién de ‘agua cada vez menor y los pescadores los matan usando lanzas con pias y arpones largos (Ilustraciones X y XXII [6]), y, al final ce Ia estacién seca, mediante batidas en las que pueden usar también garfios y trampas en forma de bolsa. La pesca es pro- ductiva de forma bastante uniforme a Jo largo de Ia estacion seca, y su rendimiento aumenta un poco en el periodo de las batides y vuelve a alcanzar un punto maximo al comienzo de la estacion de las Iluvias, en abril y mayo, cuando el caudal de los rfos empieza a subir y a conducir a los peces a los bajfos, donde resulta fécil atraparios con lanzas por entre las cafias y las hhierbes. Los nuer pescan muy poco —con lanzas en lagunas oca- sionales— después de haber regresado a sus aldeas, pues éstas sueler, estar en el interior, lejos de los rios, y los arroyos son demasiado profundos y estin demasiado infestados de cocodrilos y no animan a pescar. También, el agua de las inundaciones dis- tribuye los peces por grandes extensiones y la yegetacién de los pantanos los protege. Los nuer cuyas aldeas estén en las orillas de ries anchos pescan a veces desde piraguas formadas por un tronco de arbol hueco (Itustracién IX) con arpones largos, pero los nuer disponen de poquisimas piraguas buenas —y éstas las than canjeado o robado a los anuak—, pues carecen de Ia made- ray ce Ja habilidad para fabricar otra cosa que sus embarcacio- nes hechas de troncos de palmera y sicomoro toscamente quema- dos por dentro, 86 Fig. 10 Instrumentos paca alrzet a Tos peces rer son buenos lanceros, pero, aparte de es0, no son ose or unlonon Excepto pecesocasionales Tos que pescadores muy ingeniosos. Es es a Tos ae atraviesan con asombrosa rapider desde las proas de las piragut ton arpones * lanzas, cuando saltan suben a la superticie, los nuer nufica ven su prese, sino que o bien arrojan sus lanzas al azar en lugares apropiados entre hierbas y cafias o bien eolo- Rin hierbas y mimbres para indicar la presencia de Jos peees Un mito cuenta que una ver, hubo un tiempo en que todos los peces eran visibles para el ojo bumano, pero que después Dios fos hizo invisibles en el agua. La principal arma muer es la lata con pias, si bien usam con mucha frecuencia el arpén, Cuando pescan eft los bajfos con Janzas, rermueven el agua con una bole te cordel o con la concha de un caracol gigante atada a xn palo (Fig. 10) para atraer 2 los peces. Comen el pescado asado 0 co- ido. 93 87 vi Nuerlandia es muy rica también en caza, aunque los nuer no explotan esa fuente de comida por extenso. Hay grandes manadas de jacas y de tiangs; también abundan otros antilopes, y bila- Jos, elefantes e hipopétames. Los muer comen toda clase de ani- males excepto los carnivoros, los monos y algunos de los roedo res mas pequenos y las cebras, a las que matan por su piel y su cola en el sur de Ja regién lon, por Ja que endan errantes en Ta estacién seca, Los leones abundan, especialmente al oeste del Nilo, y constituyen una seria amenaza para las manadas, pero los, nuer s6lo los matan, igual que a los leopardos, con cuyas.pieles se cuibren los jefes, en caso de que ataquen al ganado en los co- rrales 0 en los pastizales, cosa que ocurre con frecuencia, espe- cialmente al comienzo dé la estacién seca. Raras veces salen a carar, excepto gacelas y jirafas, y sélo persiguen a las que se dacercan a sus campamentos. En realidad, no se los puede con dlerar como eazadores sagaces ¢ incluso podemos decir que cor sideran ese deporte con cierta condescendencia, pues, en su op nién, s6lo Ia ausencia de ganado incita a un hombre a practi carlo de forma que no sea puramente casual. Sus rebaiios y manadas les proporcionan carne, y probablemente eso explique en parte su falta de interés por la caza, si bien hay que relacio- nar ésta con Ja naturaleza de su regidn, pues sus lanuras abier- tas ofrecen pocas oportunidades para sacar provecho de la ceaza con lanza Los nuer rechazan toda clase de reptiles excepto el cocod: y la tortuga, Las avestruces, las avutardas, los francolines, las pintadas, los gansos, los patos, los trullos y'otras aves acusticas abundan, pero los nuer consideran vergonzoso que los adultos Tos coman y, excepto en épocas de escasez grave, lo mis proba- ble es que sdlo los nifios, los pobres carentes de ganado y algiin anciano los coman y, atin asi, raras veces y en secreto entre la ialeza, No tienen aves de corral domesticadas y dan muestras de repugnancia especial ante la idea de comerlas. Tampoco co- ‘men huevos. No comen insecto alguno, pero recogen la miel de las, aba salvajesdesputs de quemar las Wievbas en diiembre y en enero y © bien Ta comen entre los arbustos o bie: er clandola con gachas. Hee Ta tinea tribu que posee mas de uno o dos rifles ocasiona, les es Ia de los gaajak orientales, que los consiguen en Etiopia Los nuer eazan con perro y con lanzas, y dependen de su agili- dad, resistencia y valor. Asi, pues, en la estacién de las lluvias es imposible cazar, pues no s6lo la exuberante vegetacién impide perseguir a los animales, sino que, ademés, éstos pueden escoger 88 44 su terreno, pues por todas partes existe suficiente agua y pastos. fn plena estacién seca, se ven obligados a beber en los mismos cestanques, lagunas y ensenadas de los rios que los hombres, y. fa region desnuda y seca permite cazar al descubierto, pues, excepto cuando rasixean a las jirafas, los nuer cazan.a Ja vista J no rastreando, Sélo las gacelas, a las que los perros acosan, } los bifalos, que prefieren atacar a huir, pueden ser apresados for uno o dos hombres, A otros animales, como los tiang, jacas } el gamo solo los matan cuando se acercan al_campamento } muchos jovenes pueden cortarles el paso, En el Sobat les vi tnatar a varios animales rodedndolos por el lado de tierra y con- Gucigndolos hacia las cafias, donde su tnica escapatoria era hadar por el rfo. En esa zona, y quizs en todas, los nuer, acu Giados por el hambre, abandonan el campamento después de Jas primeras Hluvias intensas para buscar las huellas de las jirafas y perseguirlas incansablemente hasta que las aleanzan. Eso sélo 2s posible en la época de las primeras Huvies, cuando Tos ani- tales todavia tienen que acercarse a los campamentos para beber, mientras sus anchas pezufias se clavan en la tierra blanda y disminuyen Ia velocidad de sus desplazamientos. Los nuer, %specialmente los del rfo Zeraf, tienen fama por su valor y des: treza para cazar elefantes, a los que rodean y alancean en grupos numerosos. De modo, que la forma de cazar de los nuer presenta las mismas caracteristicas de sencillez ‘que su método de pescar. Usan poces artificios y, excepto la trampa con una rueda cubier- ta de puias, ningin procedimiento mecénico. Usan dicha trampa Ios dinka famigrantes en la mayoria de Tas zonas de Nuerlandia y Jos nuer lou, quienes, a pesar de todo, la consideran como un artificio dinka y, por esa raz6n, tienden a despreciarla por consi derarla indigna de hombres poseedores de ganado, pero admi Sible en el caso de personas pobres que gracias a ella pueden Conseguir carne € incluso ganado, pues el pelo de jirafa es muy apreciado para los collares, como los que pueden verse.en. los huer que aparecen en muchas de las ilustraciones de este libro (especialmente en las Tlustraciones 1 y XXVIII [b)). Esa es Ja razén por Ia que encontramos a algunos miembros de wn cam- pamento colocando trampas, mientras que los demas se abstie- hen de hacerlo. Las colocan en torno a Jos estanques de beber al Final de la estacin seca 0 al comienzo de Ia de las Huvias, cuan- do el agua de Ia superficie es todavia limitada y el suelo no esta todavia suficientemente mojado para pudrir los lazos de. cuero. En 1930 capturaron en el Sobat gran cantidad de jirafas me- diantes trampas con ruedas cubiertas de pitas, pero parece ser que fue un afio excepcional. Raras veces cavan los nuer hoyos para 89 capterar animales de caza y slo se encuentran en los limites de les tribus dinka, y la practica de quemar los trechos de hierba que hayan sobrevivido a Ia quema anual para cazar Jos animales alanceéndolos 0 golpedndolos, cuando huyen de las lames, es muy fortuita, En la estacién seca, en Nuerlandia occi- dentzl, y probablemente en otras zonas, aunque no en el Sobat, Jos hombres cazan con arpones los hipopétamos a lo largo de Jos restros que conducen a sus pastizales nocturnos. No obstante, Ja cara del hipopdtamo no esta considerada como una practica nucr, sino como una costumbie shilluk y de algunas de las tribus “dinke; e incluso en las zonas en que los nuer los cazan se dice “que s2 trata exclusivamente de hombres que poscen poco ganado. Podemos concluir diciendo que la caza no proporciona demasia- da cerne a los nuer y que no la tienen en demasiada esti ‘como deporte. oe vi de mayoria de los alos, los frutos salvajes, las semillas y Ia raices no son un artfculo importante en la dieta nuer. Su regi6i sélo Jos adatiles salvajes» (Balanites aegyptiaca), que se encuen- tran én trechos ocasionales hacia el oeste del Nilo y en zonas més exterisas hacia el este, proporcionan mucha comida. Los frutos maduran de enero a mayo aproximadamente y los nuer comen tanto las pepitas como la dulce pulpa que las cubre. También co: men otros frutos, sobre todo los nifios. Los muchachos iniciados yechaan la mayoria de ellos, Las semillas y raices de los nentifares (Nymphaealotus), que se encuentran en los estanques y en las Jagunas a comienzos de Ja estacién seca, son muy apreciadas. Recogen las semillas del «arroz salvaje» (Oryza Barth) y usan tuna serie de plantas salvajes que crecen en los emplazamientos de las aldeas para condimentar las gachas. En afios de escasez prestan mucha mayor atencién a la cosecha salvaje. En esos casos los integrado en la estacién seca y acta en comin con vistas a la defensa. al pastoreo y a las demas actividades, una corporacion en la que, especialmente en las aldeas mas pequefias, se da mucha cooperacién en el trabajo y en el reparto de la comida. Todo eso debe darse por descontado al considerar las futuras referen- ccias a las aldeas. Ademas, hemos de recalcar que las condiciones climaticas, junto con el modo de vida pastoril, exigen relaciones fque superen los limites de una aldea y contieran un objetivo eco. némico a grupos politicos mas amplios. Mas adelante, examina- remos mds detalladamente esta afirmacién. xt Quiero insistir en los siguientes detalles generales al resumir las conclusiones sacadas en los dos primeros capitulos que son especialmente pertinentes para um estudio de las instituciones polfticas de los nuer. 1. Las relaciones ecolégicas resultan estar equilibradas. Mien- tras existan las relaciones actuales, la erfa del ganado, la agci- cultura y Ia pesca podran seguir realizdndose, pero no mejorarse. Los hombres se defienden en Ja lucha, pero no avanzan. 2, La necesidad de uma economia mixta se desprende del equilibrio ecolégico. La ictericia hematirica previene contra la dependencia completa de los alimentos lactcos; el clima previene contra la dependencia completa del grano; y las variaciones hi- rolégicas previenen contra la dependencia completa del pes- ado. Esos tres elementos juntos permiten vivir a los nuer, y su distribucidn estacional determina las formas de vida nuer en diferentes periodos del aio 3. La ecologia da a dicha economfa mixta una propensién en favor de la cria del ganado, que debié de ser mayor antes de Ja introduccién de la ictericia hematiirica. Coincide con el lugar exagerado que el ganado ocupa en Ja escala de valores nuer. 4, Una vida completamente sedentaria y una vida enteramen- te némada son incompatibles con la economia nuer, que exige 108 54 trashumancia. La localizacién y el tamafio de las aldeas de la estacién de las Iluvias y la direccién de movimiento en Ia estacién seca quedan determinadas por su ecologia. El ritmo. ecoldgico divide el afio nuer en dos divisiones: Ja estacién de las lluvias, cuando viven en aldeas, y la estacién seca, cuando viven en cam pamentos; y la vida de campamento se divide en dos partes: el primer periodo de campamentos pequefios, temporales, y el pe: Hodo posterior de grandes concentraciones en emplazamientos cecupados todos los afios. 5. La escascz de alimentos, la tecnologia rudimentaria y Ia ausencia de comercio hace que los miembros de los grupos loca- es mas pequefios sean interdependientes directamente y tiende a convertirlos en corporaciones econdmicas y no en meras uni dades residenciales dotadas de cierio valor politico, Las mismas condiciones y la vida pastoril en cireunstancias dificiles producen 1a interdependencia directa entre las persones que viven en zonas ‘mucho mas extensas y obliga a Ia aceptacin de convenciones de orden politico. : 6. La tendencia pasada a emigrar, la trashumancia presente, yal deseo de compensar las pérdidas'en el ganado mediante in: cursiones contra los dinka, incrementan Ja importancia politica de uniilades mayores que las aldeas, pues &tas no pueden man. tener facilmente un aislamiento autosuficiente por razones eco- némicas y militares, y nos permite estudiar el sistema politico como un conjunto de relaciones estructurales entre los sezmen- tos territoriales mayores que las comunidades de las aldeas. 109 $55 CAPITULO 111 EL TIEMPO Y EL ESPACIO En este capitulo vamos a hacer referencias a nuestra anterior descripcidn del interés de los nuer por el ganado y d= su ecologia ya la descripcién, que daremos mas adclante, de su estructura politica. Su ecologia limita sus relaciones sociales y, en otros Sentidos, influye en ellas, pero el valor atribuido a las relaciones ecolégicas cs igualmente importante para entender el sistema social, que es un sistema dentro del sistema ecoldgico, en parte dependiente de él y en parte independiente, En diltima instancia, la mayorfa de los conceptos de tiempo y espacio, quizas todos, yan determinados por el ambiente fisico, peso los valores que encarnan son s6lo una de las muchas reacciones posibles ante él ¥ dependen también de los principios estructurales, que perte- jiecen a un orden de realidad diferente. En este libro no estamos describiendo la cosmolagia nucr, sino sus instituciones polfticas y de otros tipos, por lo que nos interesa més Ia influencia de las Telaciones ecolégicas en dichas instituciones que la influencia de Ta estructura social en la formulacién tedrica de !as relaciones ecologicas. Asi, por ejemplo, no describimos la forma como los nuer clasifican las aves en diferentes linajes siguiendo la pauta de su estructura de linajes. Por tanto, este capitulo es un puente entre las dos partes del libro, pero lo cruzamos sélo en una direc. cién, ‘Al describir los conceptos nuet de tiempo podemos distinguir Jos que son principalmente reflejos de sus relaciones con el am- Diente, que denominamos ecoldgicos, de los que son reflejos de sus relaciones mutuas en Ja estructura social, que denominamos tiempo estructural. Ambos se refieren a sucesiones de aconteci- mientos que son de suficiente interés para la comunidad como para que se los tenga en cuenta y se Jos relacione desde el punto He vista conceptual, Los periodos de tiempo mis amplios son casi i enteramente estructurales, porque los acontecimientos que ponen < | en relaciéa son cambios en la relacién de los grupos. sociales, Wi ademas, el cémputo del tiempo basado en cambios en la natu. | raleza y en la reaccién del hombre ante ellos se limita a un ciclo anual y, por consiguiente, no se puede usar para diferenciar pe- ; rfodos mas largos que las estaciones. Ambos tienen también nota. ciones limitadas y fijas, Los cambios estacionales y lunares se repiten aio tras afio, de modo que un nuer situado en un punto cualquier del tiempo tiene un conocimiento conceptual de lo que queda delante de él y puede predecir y organizar su vida en com secuencia, Igualmente, el futuro estructural de un hombre esta ya fijado y ordenado en periodos diferentes, de modo que se pueden prever los cambios totales de estado que experimentara lun muchacho en sti paso prescrito a través del sistema social, en | caso de que viva lo suficiente. Para un individuo que pasa a tra. | vés del sistema social, el tiempo estructural resulta ser entera: mente progresivo, pero, como veremos, en cierto sentido se trata | de una ilusién. El tiempo ecoldgico parece ser, y es, ciclico. / El ciclo ecolégico es un aio. Su ritmo distintivo es el traslado | de las aldeas a los campamentos y viceversa, que es Ia reaccién nuer ante Ia dicotomfa climatica de las Huvias y de la sequia, El afio (rion) tiene dos estaciones principales, tof y mai. Tot, apro- ximadamente desde mediados de marzo hasta mediados de sep. tiembre, corresponde poco mas o menos al alza en la curva de las precipitaciones, aunque no abarca el periodo entero de las Nuvias. A finales de septiembre y a principios de octubre pueden caer Iluvias intensas y la regién esié todavia inundada durante esos meses, a pesar de que pertenecen a la mitad mai del aio, Pues comienza cuando declinan las Huvias —no cuando cesan— ¥ poco mas o menos abarca el descenso de la curva, aproxima. damente desde mediatdos de septiembre hasta mediados de marzo, Por consiguiente, las dos estaciones se aproximan solamente a muestra division en estacién de las Muvias y estacién seca. y la clasificacién nuer compendia su forma de considerar el movie miento del empo, pues Ja direccién en que fijan Ia atencién en los meses marginales es tan importante como las propias condi ciones climatolégicas. A mediados de septiembre, los nucr sc vwuelven —por decirlo as{— hacia la vida de pescadores y hacia los campamentos de ganado y sienten como si la vida en las aldeas y la agricultura hubjeran quedado atrés. Empiezan a hablar de los campamentos como si ya estuvieran instalados y desean po. nerse en movimiento. Esa inguietud es mas marcada incluso hacia finales de Ja estacién seca, cuando, al notar el cielo nublado, vuelven a fijar Ia atencién en la vida de las aldeas y hacen los Preparativos para desmontar los campamentos. Por tanto, pode~ 112 A fos primeros campamentos campamentos de la estaciéh seca Bodas, iniciacién, entierros y otras ceremonias Marzo Abril ! Cc io CAZA Y RECOLECCION Ss EDIFICACIONES Y REPARACIONES ‘Todo el mundo viv Revoleccion dle Ia segunda cosecha de E s CAMPAMENTOS ‘bre Diciembre Enero Feb) BAJADA DEL CAUDAL DE LOS RIOS U RA he QUEMA DE LA MALEZA P A wenes se instalan en T ABUNDANCIA DE COMIDA Los § £ L eparaciin de Jos huertos jembre Octubre Nov A cou Titre del mie D CAUDAL DE LOS RIOS P: 2 E 8 I los_huertos ‘para [a primera siembs DEL a las aldeas 2 L Los mayores Los jovenes R jo y para ol maiz ESCASEZ DE COMIDA SUBIDA A G A aes aldeas Preparacion de 56 onan ZL parte ae ano prasada en tas aldeas SSSeorte det aie pasada en fos eampamentes mos clasificar los meses marginales en fot o mai, dado que per- tenecen a una serie de actividades pero presagian la otra seric, pues el concepto de estaciones deriva de las actividades sociales més que de los cambios climaticos que las determinan, y un afio s pera los nuer un periodo de vida en la aldea (cieng) y un pe- riode de vida en el campamento (wee). Ya he observado los cambios fisicos significativos relaciona- dos ‘con la estacién de las Iuvias y con Ia de la sequia, algunos de los cuales aparecen presentados en gréficos en las pp. 76-77. También he descrito, en el capitulo anterior, el movimiento eco: Iogica que sigue a dichos cambios fisicos én los casos en que afecta a la vida humana en alguna medida. También he indicado las variaciones estacfonales en las actividades sociales, en que se basan los conceptos nuer del tiempo, y las he descrito con cierta extensién en lo relativo al aspecto econémico. El grafico de la pagina siguiente esquematiza las caracteristicas principales de exos ires planos de ritmo: fisico, ecoldgico y social. Los nuer observan los movimientos de los cuerpos celestes ‘que no sean el sol y la luna, la direccisn y variacién de los vientos y Ia migracién de algunas especies de aves, pero no regulan sus actividades en relacién con ellos ni los usan como puntos de referencia para el cémputo de las estaciones. Los traslados de los hombres rigen las caracteristicas mediante las cuales definen, 14 de forma més clara las estaciones: cl agua, la vegetacién, Ios mo- mientos de los peces, etc.; las necesidades del ganado y las ciones en las provisiones de viveres son Jas que traducen prineipalmente el ritmo ecolégico al ritmo social del afio, y ef contraste entre Jas formas de vida en plena estacion de las Mavias y en plena estacidn seca es lo que proporciona los polos concepiuales para el computo temporal. Ademis de esas dos estaciones principales de tot y mai, los nueraistinguen dos estaciones complementarias incluidas dentro de aquéllas, que constituyen periodos de transicién entre ella, Las cuatro estaciones no son divisiones nitidas, sino que se superponen. Asi como nosotros distinguimos el verano y el invier- no como las dos mitades de nuestro aiio y también distinguimos Ja primavera y el otofio, asi también los nuer distinguen tot y mai como las dos mitades de su afio y distinguen también las estaciones de rwil y jiom, Rwil es la época del traslado desde el campamento a la aldea y de desbrozar y plantar, aproximada- menie desde mediados de marzo hasta mediados de junio, antes de que las Iluvias hayan alcanzado su punto maximo. Se consi- dera una parte de la mitad tot del afio, aunque se distingue de tot propiamente dicho, el periodo de vida enteramente en Ia aldea y de actividad agricola, aproximadamente descle mediados de junio hasta mediados de’ septiembre. Jiom, que significa «viento», es el perfodo en que el constente viento del norte empieza a 1s SF soplar y en que los hombres cosechan, pescan desde diques, queman la maleza e instalan los primeros campamentos, apro- ximadamente desde mediados de septiembre hasta mediados de diciembre. Se considera como parte de la mitad mai del aiio, aun que se distingue de mai propiamente dicho, aproximadamente desde mediados de diciembre hasta mediados de marzo, cuando se instalan Jos campamentos principales. Asi, pues, en términos aproximados, existen dos estaciones principales de seis meses y cuatro estaciones secundarias de tres meses, pero no hay que considerar de mudy demasiado estricto esas divisiones, dado que no son tanto unidades temporales exactas cuanto, mas que nada, formulaciones concepttiales de cambios en las relaciones ecoldgicas y en las actividades sociales que pasan imperceptible- mente de un estado a otro Bn el diagrama de la p. 114 la I{nea que va de mediados de mar. 20 a mediados de septiembre es el eje del afio, que es una aproxi- macién a una divisién entre dos series opuesias de relaciones ecoldgicas y de actividades sociales, aunque no corresponda cntc- ramente a ella, como puede verse en el diagrama de Ja p. 11 en el que la vida en Ia aldea y la vida en el campamento aparecen relacionadas con las estaciones cuyos puntos focales constitu- yen. Los nuer, especialmente los j6venes, permanccen en el cam- pamento durante parte de fot (la mayor parte de rwil) y perma- necen en las aldeas, especialmente los jévenes, durante parte de mai (la mayor parte de jiom), pero durante tot propiamente dicho todos estén en las aldeas y durante mai propiamente dicho fen los campamentos. Como las palabras tot y mai_no represeir tan unidades puramente temporales, sino que significan el con junto de actividades sociales caracteristicas del momento cul- minante de la temporada seca y de la de las lluvias, podemos oft decir a un nuer que va a epasar fof» 0 «mai» en determinado lugar, El affo tiene doce meses, seis para cada una de las estaciones principales, y la mayorfa de los nuer adultos pueden enumerarlos en orden. En la lista de meses que ofrecemos mas abajo, no hemos podido hacer corresponder cada uno de los nombres nuer con cada uno de los nuestros, porque éstos no estan en relacién con la luna. No obstante, vera el lector que los dos meses europeos que equivalen a un mes nuer en la lista suelen abarcar a éste, ‘que generalmente tiende a coincidir con el primero mas que con el segundo, eer sept-oct. lath (bor) oct-nov. kur nov-die. 116 : tiop (in) dit dicen. Hop (in) tor en-feb. pet feb-mam. duong mara-abr. gwaak abr-mayo dwat mayo-jun. kornyuot jun-jul, paiyaini (paiyene) jul-ag. thgor ag-sept. Lvs nuer no tardarian en eneontrarse en dificultades en rela. cidn con su calendario lunar, si contaran uniformemente la suce- sidn de las lunes? pero hay ciertas actividades asociadas con cada mes, asociacién indicada a veces por el nombre del mes. El calendario es una relacién entre un ciclo de actividades y un ciclo conceptual y ninguno de Jos dos puede ser independiente, ya que el ciclo conceptual depende del ciclo de las actividades de que proceden su significado y su funcidn. Asf, que un sistema de doce meses no crea inconvenientes a los auer, pues el calen- dario esta sujeto al ciclo de cambios ecoldgicos. En el mes de Kur se hacen los primeros diques para pescar y se instalan los primeros campamentos de ganado, y, como se estan realizando esas actividades, ha de estarse en Kur o cerca, De igual modo, en dwat se desmonta el campamento y se regresa a las aldeas, y como se esta viajando ha de estarse en dwat o cerca, En conse- cuencia, el calendario permanece bastante estable y en cual- quier seccién de Nuerlandia existe unanimidad con respecto al nombre del mes corriente. De acuerdo con mi experiencia, los nuer no usan en gran me- dida los nombres de los meses para indicar la época de wn acon jecimiento, sino que, en su lugar, suelen referirse a alguna acti- vidad destacada que se esté realizando en el momento en que se produzca: por ejemplo en la época de los primeros campamen- tos, en la época de la escarda, en Ia época ce la cosecha, etc., y es facil de comprender que asi hagan, dado que, para ellos, el tiempo es una telacién entre actividades. Durante Ja estacion de Jas Iluvias, las etapas del crecimiento del mijo y las medidas adoptadas en su cultivo se usan con frecuencia como puntos de referencia. Las actividades pastorales no constituyen_puntos de referencia adecuados, porque no se diferenclan mucho a lo largo de los meses y de las estaciones. 'No existen unidades de tiempo entre el mes y el dia y Ia noche. Para indicar cl momento en que se produjo un acontecimiento i, Bajste slguna documentaclén de 1a inteeslacén de wn mes entre tos Jikany orientales,pozo no pedo aftrmarlo categoricamente, y no he ofdo citarlo fn otras partes de Nueriandia 47 58 de hace més de uno o dos dias se hace referencia a otro aconte- cimiento que se produjera en Ja misma época o se cuenta el nti mero de «teposos» 0, con menor frecuencia, de «soles». Existen términios pare referirse a «mafiana», a ayer», etc., pero son im precisus. Cuando los nuer desean definir la fecha de un acon- ecimiento de varios dias antes, como un baile o una boda, lo hhacen mediante Ia referencia a las fases de la luna: luna nueva, cuarto creciente, luna lena, cuarto menguante y la luminosidad de su segundo cuarto. Cuando desean expresarse con precision, establecen Ia noche del cuarto ereciente o del menguante en que se produciré un acontecimiento, atribuyendo quince noches a cada uno de los cuartos y treinta al mes. Dicen que sdlo el ganado y los anuak pueden ver la Iuna en el perfodo en que es invisible. Los tiaicos términos gue aplican a la sucesién nocturna de las fases unares son aquellos que describen su aspecto en la luna lena y justo antes de ella. El recorrido del sol determina muchos puntos de referencia y una forma corriente de indicar el momento de los aconteci mientas es el de apuntar a la parte del cielo en que el sol habra alcanzado su recorrido, También existe una serie de expresiones, cuyo grado de precisidn varia, que describen posiciones del sol en el cielo, aunque, de acuerdo con mi experiencia, las tinicas empleadas cominmente son aquellas que se refieren’a los movi- mientos de éste que se distinguen de forma mas marcada: el primer rayo del amanecer, Ia salida del sol, el mediodia y el oca. 50. Quizés sea significativo el hecho de que existan casi tantos puntos de referencia entre las 4 y las 6 de Ia tarde como du- rante el resto del dia. Eso puede deberse principalmente a los Mamativos contrastes causados por los cambios en las relaciones de la tierra con el sol durante esas dos horas, pero podemos ob- servar también que los puntos de referencia entre ellas se usan ‘més al asignar las experiencias, como, por ejemplo, la de iniciar un vicje, la de levantarse dota cama, la de atar el ganado en los corrales, la de la caza de la gacela, etc., que los puntos de refe- renci correspondientes a la mayor parte del dia, especialmente al lento paso de las horas entre la 1y las 3 de la tarde. También existe una serie de términos para describir el tiempo nocturno. Estin determinados en medida muy limitada por el recorrido de los astros. Tambien en este caso cxiste una terminologia més rica para el periodo de transicidn entre el dia y 1a noche que para el resto de Ia noche y podemos sugerir as mismas razones para explicar ese fenémeno. También existen expresiones para distin- guir la-noche del dia, la mafiana de la tarde y la parte del dia ya trenscurrida de la parte por transcurrir. Esceptuando los térmirios mas comunes relatives a las divisio- i nes del dia, se usan poco en comparacién con las expresiones que Tescriben fas actividades diurnas ratinarias. El horarlo diatio es el del ganado, la ronda de las tareas pastorales, y el paso del tiempo a través de un dia es, para un nuer, primordialmente Ia sucesidn de dichas tareas y sus relaciones mutuas. Los puntos mejor deslindados son Ja conduccién del ganado del establo al corral, el ordefio, la conduccién de la manada adulta a los pastos, el ordefio de las cabras y de las oveias, la conduccién de los reba- fios y de las crias a los pastos, la limpieza del establo y éel corral, cl regreso de la manada, el ordeiio de por la tarde, y el encierro de lag reses en los establos. Generalmente, los muer usan esos momentos de actividad, y no puntos concretos en el recorrido del sol a través del cielo, para coordinar los acontecimientos. Asi, tn hombre dice: «Regresaré a Ia hora del ordefio», «saldré cuan do regresen las crias», et : Desde Iuego, en tiltima instancia el cémputo ecokigico esta de- terminado enteramente por el movimiento de los cuerpos celes- tes, pero sélo algunas de sus unidades y notaciones esti basadas directamente en dichos movimientos: por ejemplo, el mes, el dia, a noche y algunas partes del dia y de la noche, y a algunos puntos se les presta atencién y se los selecciona para ello porque son im- portantes para las actividades sociales. Las propias actividades, principalmente las de tipo econémico, son las que son fundamen tales para ef sistema y proporcionan la mayoria de sus unidades y notactones, ¥ el paso del tiempo se percibe en fa relacién mutua de las actividades. Como las actividades dependen del rrovimiento de los cuerpos celestes y como el movimiento de los cuerpos ce: Testes sdlo tiene importancia en relacién con Jas acti puede hacer referencia a cualquier de los dos para indicar el mo- Inento de producirse un acontecimiento. Ast, se puede decir: «en Ia estacion jiont» 0 «cn los primeros campamentos», , «cuando el sol est empezando 2 calentar» o cen el momento del ordefiow, Los movimientos de los cuerpos celestes permiten a los nuer seleccionar puntos natt- Tales que son importantes en relacion con las actividades a. razon por la que, en el uso lingiifstico, las noches, 0, mejor, clara que los dias, 0 «soles», porque éstos son unidedes indife- renciadas de actividad social, y los meses, 0, mejor, «lunas», a pesar de set unidades de tiempo natural claramente diferencia Bas, se emplean poco como puntos de referencia, porque no Son unidades de actividad claramente diferenciadas, mientras que Ql dia, el afio y sus estaciones principales son unidedes ocupa- cionales compietas. pe esta naturaleza del tiempo entre los nuer podemos sacar 19 SF algunas conclusiones. El tiempo no tiene el mismo valor a lo Jargo del afto. Asi, en los campamentos de la estacién seca, a pesar de que las tareas pastorales diarias se siguen mutuamente en el mismo orden que en Ja estacién de las Iluvias, no se produ- cen en el mismo momento, son una rutina mas precisa debido a la severidad de las condiciones estacionales, especialmente en rela- cién con el agua y los pastos, y requieren mayor coordinacién y accién cooperativa. Por otro lado, en Ia estacién seca la vida Suele catecer de novedades, aparte de las tareas rutinatias, y las relaciones ecoldgicas y sociales son mas monétonas de un mes para otro que en la estacién de las Huvias, cuando se eelebran con frecuencia fiestas, bailes y ceremonias. Hay que entender que, cuando el tiempo se considera como relaciones entre actividades, tiene uma connotacién diferente en la estacién de las Muvias y en la seca, En ésta el cémputo temporal diario es mas uniforme y preciso, mientras que el cémputo lunar recibe menos atencién, como revela el hecho de que se usen menos los nombres de los meses, de que resulte menos facil enumerarlos por orden, y de ‘que se dé el rasgo comtin al Africa oriental de que haya dos me- ses de la estacién seca con el mismo nombre (tiop in dit y tiop in tof), cuyo orden se trastoca con frecuencia. El paso del tiem- po puede variar en funcién de eso, dado que la prescripeién del tiempo es una funcidn de sistemas de cémputo temporal, pero no podemos dar una formulacién definida sobre esa cuestién. ‘Aunque he hablado de tiempo y de unidades temporales, los nuer carecen de una expresién equivalente al «tiempo» de nues- tra lengua, y, por esa razdn, a diferencia de nosotros, no pueden hablar de tiempo como si fuera algo real, que pasa, que puede desperdiciarse, aprovecharse, etc. No creo que experimenten nnanca la misma sensacién de luchar contra el tiempo o de tener que coordinar las actividades con un paso abstracto del tiempo, porque sus puntos de referencia son principalmente las propias actividades, que suelen ser de carécter pausado, Los aconteci- mientos siguen un orden légico, pero no hay sistema abstracto que los controle, al no haber puntos de referencia auténomos a Jos que tengan que adaptarse con precisién. Los nuer son afor- tunados. "También tienen medios muy limitados de distinguir Ia dura- cién relativa de los periodos de tiempo comprendidos entre los acontecimientos, dado que disponen de pocas unidades de tiem- po, y aun éstas no estén bien definidas ni sistematizadas. Como carecen de horas o de otras unidades temporales pequefias, no pueden medir los perfodos comprendidos entre las posiciones del Sol 0 las actividades diarias. Es cierto que el afio esta dividido en doce unidades lunares, pero los nuer no las consideran como 120 fracciones de una unidad. Puede ser que puedan decir en qué mes ‘ocurrié un acontecimiento, pero les cuesta enorme dificultad com: putar la relacién entre acontecimientos en simbolos numéricos Ebstractos. Piensan con mucha mayor facilidad con relacién a Jas: actividades y a Ia sucesién de las actividades y con relaci6n a la Estructura social y a las diferencias estructucales que en puras unidades de tiempo. Podemos sacar Ia conclusién dé que el sistema nuer de cém- puto temporal dentro del ciclo anual y en partes del ciclo es una pene de formulaciones conceptuales de cambios naturales, y que Ta seleccign de puntos de referencia esté determinada por la importancia que dichos cambios naturales tengan para las acti- vidades humanas. a En cierto sentido, cualquier tiempo es estructural, dado que ‘es una formulacién conceptual de actividades colaterales, coor- Ginadas o cooperativas: los movimientos de un grupo. De lo con- trario, los conceptos temporales de ese tipo no podrian existir, pues han de tener un significado semejante para todos los miem- ros del grupo. La hora del ordefio y las de les comidas son apro- ximadamente las mismas para todas Jas personas que normal- Jnente entran en contacto mutuo, y el traslado de las aldeas a los campamentos tiene aproximadamente Ia-fhisma connotacién en todas las partes de Nuerlandia, si bien puede tener una conno- tacién especial para un grupo particular de personas. No obstan- te, existe un momento en que podemos decir que los conceptos temporales dejan de estar determinados por factores ecol6gicos y pasan a estar mis determinados por relaciones estructurales, Jmutuas, al haber dejado de ser un reflejo de la dependencia del hombre con respecto a la naturaleza y haber pasado a ser un xeflefo de la influencia mutua de los grupos sociales. El afio es la unidad de tiempo ecolégico mds larga. Los nuer cuentan con palabras para referirse al afio antepasado, al atio pasado, a este ao, al préximo aft y al siguiente a éste. De modo, Que los acontecimientos que se produjeron en los uiltimos afios Son los puntos de referencia en el cOmputo temporal, y éstos Son diferentes segiin el grupo de personas que Jos use: familia extensa compacta, aldea, seccién tribal, etc. Una de las formas inds comunes de citar el afio en un acontecimiento es Ja de men- cionar el lugar en que los habitantes de la aldea instalaron sus campamentos de la estacién seca o la de referirse 2 algin mal 121 Go que sufrié su ganado. Una familia extensa compacta puede hacer el cémputo temporal mediante el nacimiento de las crias de sus manadas, Las bodas y otras ceremonias, las luchas e incursiones guerreras, pueden igualmente proporcionar puntos de referencia temporal, aunque, a falta de fechas numéricas, nadie puede decit sin hacer largos cilculos cudntos afios hace que se produjg un acontécimiento, Ademas, como para los nuer el tiempo es un orden de acontecimientos de importancia destacada para un gru- “po, cada grupo tiene sus propios puntos de referencia y, en con- secuecia, el tiempo es algo relative en funcién del espacio estrucr “tural, considerado localmente. Eso resulta evidente, cuando exa- minamos los nombres dados a los afios por las diferentes tribus ‘0, aveces, por tribus adyacentes, pues son los de las inundaciones, pestilencias, hambrunas, guerras, ete., sufridas por la tribu, Con el paso del tiempo, los nombres de los afios quedan olvidados y todos los acontecimientos que superan los limites de ese rudo cémpato histérico se desvanecen en el opaco panorama de tiem: pos remotes. El tiempo histérico, en este sentido de una secuen- cia de acontecimientos destacados de importancia para una tri bu, se remonta a una época anterior al tiempo histérico de los ‘grupas mas pequefios, pero probablemente su limite sea cincuen- ta afios, y cuanto més alejados estén del presente, mas dispersos y vagos se vuelven sus puntos de referencia. Sia embargo, Jos nuer tienen otra forma de expresar apro- ximadamente el momento en que los acontecimientos se produ- ‘een: no mediante ntimeros dp afios, sino mediante la referencia al sistema de grupos de edad. La distancia entre los aconteci- mientos deja de computarse en conceptos temporales, tal como nosotros los entendemos, para computarse en funcién’ de Ia dis- tancia estructural, que es Ia relacién entre Jos grupos de perso: nas. Por consiguiente, est’ enteramente en funcién de la estruc- stura social. Asi, un nuer puede decir que un acontecimiento se produjo después de que naciera el grupo de edad thut o en el periodo de iniciacién del grupo de edad boiloc, pero nadie puede decir cudntos afios hace que ocurrié. En este caso el tiempo se ‘computa mediante grupos de edad. Si un hombre del grupo dan- ‘gunga nos dice que un acontecimiento se produjo en el perfodo de iniciacién del grupo thut, nos esté diciendo que ocurrié tres ‘grupos antes del suyo, es decir hace seis grupos. En el capttulo VI examinaremos el sistema de los grupos de edad, Aqui solo ‘necesitamos decir que no podemos traducir exactamente un cm- puto mediante grupos a un cémputo mediante afios, pero que podemos calcular aproximadamente un intervalo de’ diez afios entre el comienzo de los grupos sucesivos. Existen seis grupos en existencia, los nombres de los grupos no son ciclicos y el 122 orden de los grupos extintos, todos menos ef ultimo, pronto que- da olvidado, de modo que un computo mediante grupos de edad tiene siete unidades que abarcan un periodo de algo menos de un siglo. El sistema estructural del computo del tiempo es en parte la seleccién de los puntos de referencia de importancia para Jos grupos locales que atribuye a dichos grupos una historia comén ¥ distintiva, en parte la distincién entre grupos de edad especifi cos dentro del sistema de grupos de edad y en parte las distan- cis de_un orden de parentesco y de linaje. Cuatro grados de generaciones (kath) dentro del sistema de parentesco son relacio- nes diferenciadas lingitisticamente, abuelo, padre, hijo y nieto, y dentro de un grupo de parentesco pequefio dichas relaciones Gan una profundidad temporal a los miembros del grupo y puntos de referencia en una linea de ascendencia mediante los ettales que- dan determinadas y explicadas sus relaciones. Cualquier relacién de parentesco ha de tener un punto de referencia en tna Kiiea de ascendencia, es decir, un antepasado comin, de modo que dicha relacién siempre tiene una connotacién temporal formulada en términos estructurales. Mas alld de la gama del sistema de pa- rentesco en este sentido restringido la connotacién se expresa en funcign del sistema de linajes. Como tratamos ese tema en el capitulo V, vamos a Jimitar el examen de él a tn comentario ex: plicativo del diagrama de mas arriba. La base del tridngulo rev presenta un grupo dado de agnados y las Kineas de puntos repre- Sentan sus supuestos antepasados agnaticios, que van desde la base hasta un punto en Ia estructura del linaje, el antepasado comtin de cada miembro del grupo. Cuanto mas armpliemos la extensién del grupo (cuanto mas larga se vuelva Ta linea), més 123 al alejado estara dentio de la estructura del Jinaje el antepasado comin (mas alejado de la base estaré el vértice del tridngulo). ‘Asi, pues, los cuatro tridngulos son las profundidades temporales de chatro extensiones de relacién agnaticia de un plano existen- tial y representan los linajes minimo, menor, mayor y maximo de un clan. Asf, pues, el tiempo del linaje es Ia distancia estrucr tural entre grupos de personas en la linea AB. Por consiguiente, el tiempo estructural no se puede entender hasta que no se co- hozca la distancia estructural, dado que es un reflejo de ella, razon por la cual hemos de pedir al lector que perdoue Ta ebsea- ridad de esta exposicidn y que reserve la critica para cuando ha- ‘yamos tenido oportunidad de explicar con mayor claridad lo que significa la distancia estructural. ‘Hemos limitado nuestro examen de los sistemas nuer de c6m- puto temporal y no hemos considerado la forma en que percibe ¢1 tiempo un individuo. El tema esta erizado de dificultades. Ast, tun individuo puede compatar el paso del tiempo mediante refe- rencia al aspecto fisico y a Ia condicién de otros individuos y a Jos cambios en la historia de su propia vida, pero ese método de computar el tiempo no tiene una validez colectiva amplia. No dobstante, confesamos que nuestras observaciones sobre esa cues: tién no han sido profundas y que un andlisis completo supera nuestras posibilidades. Simplemente hemos indicado Jos aspectos del problema que estén relacionados directamente con Ja des- cripcién de las formas de vida que hemos dado mas arriba y con Ja deseripcién de las instituciones politicas que oftecemos més abajo. ‘Hemos observado que el movimiento del tiempo estructural es, en cierto sentido, una ilusién, pues Ja estructura se mantiene bastante constante y la percepciGn del tiempo no supera el movi miento de las personas, muchas veces en grupos, a través de la estructura, Asi, los grupos de edad se suceden unos a otros cons- tantemente, pero nunca hay mas de seis en existencia y las posi Giones relativas ocupadas por dichos seis grupos de edad en cual- quier momento son puntos estructurales fijos a través de los cuales pasan los grupos de personas en sucesién interminable. De forma semejante, por razones que explicaremos més adelante, el sistema nuer de los linajes puede considerarse como un sistema fijo, dado que existe un mimero constante de grados entre las personas vivas y el fundador de su clan y que los linajes ocupan tna posicidn constante en su relacién matua, Por muchas genera- ciones que se sucedan unas a otras, la profundidad y extensin de los linajes no aumenta, a menos que haya un cambio estruc- tural. En las pp. 218-219 examinamos més detalladamente estas afirmaciones. 124 Mis alla de los limites del tiempo histérico, entramos en un plano de Ia tradicién en que puede suponerse que determinado elemento histérico factual esta incorporado a.un conjunto miti- co. En este caso los puntos de referencia son los estructurales {que hemos indicado, En un extremo, dicho plano se confunde con Ia historia; en el otro extremo, con el mito. En este.caso la perspectiva temporal no es una impresién auténtica de distancias Peales como la producida por nuestra técnica de fechar, sino un reflejo de relaciones entre los linajes, de modo que los aconte- cimientos tradicionales registrados tienen que colocarse en los puntos en que los linajes afectados en ellos convergen en Jas Hineas de ascendencia. Asi, pues, los acontecimientos ocupan una posicidn en la estructura, pero no una posicién exacta en el tiem- po histérico, tal como lo entendemos. Mas alla de la tradicién se encuentra el horizonte del mito puro, que siempre se ve en la misma perspectiva temporal. Un-acontecimiento. mitolégico no precedié a otro, pues los mitos explican costumbres de signifi- cado social general y no las relaciones mutuas entre los segmen- tos particulares y, por tanto, no estratificadas estructiralmente. Las explicaciones de cuslesquiera caracteristicas de la naturaleza o de la cultura se extraen de ese ambiente intelectual que impo- ne limites al mundo nuer y lo vuelve aut6nome y totalmente inte- ligible para los nuer en la relacién de sus partes. El mundo, Jos pueblos y las culturas han existido juntos desde el mismo. pasado remoto, ‘Habra obscrvado el lector que la dimensiéa temporal nuer es superficial. 1.a historia valida acaba hace un siglo, y Ja tradicién, medida generosamente, se remonta a hace sslo de diez a doce generaciones en la estructura del linaje, y, en caso de que este- mos en lo cierto al suponer que Ja estructura del linaje nunca aumenta, la consecuencia de ello es que Ja distancia entre el comienz del mundo y la actualidad permanece inalterable. Asi, pues, el tiempo no es un continsum, sino que es una relacién estructural constante entre dos puntos, la primera persona y Ja ‘iltima en una linea de descendencia agnaticis, Podemos apreciar o superficial que es el tiempo nuer por el hecho que jel arbol bajo el cual nacié la humanidad todavia esteba en pie en Nuc andia occidental hace unos afios! Mas alld del ciclo anual, el cémputo temporal es una formu: lacién conceptual de la estructura social, y los puntos de referen- cia son proyecciones en el pasado de relaciones reales entre los grupos de personas. No es tanto un medio ce coordinar aconte- Cimientos cuanto de coordinar relaciones, daco que éstas hay que explicarlas en funcién del pasado. 125 G2 a Hemos sacado Ia conclusién de que el tiempo estructural es un refiejo de Ja distancia estructural. En las secciones siguientes vamos a definir mas detalladamente lo que queremos decir con istancia estructural, y vamos a hacer una élasificacién prelimi- -nar, formal, de los grupos territoriales nuer de tipo politico. Ya ‘hemos clasificado las catezorfas sociotemporales nuer. Ahora amos a clasificar sus catezorias socioespaciales. jen volara por encima de Nuerlandia ver‘a, como en Ta This: aracién XVI, tomada por las Fuerzas Aéreas britanicas en la esta- ‘eién-seca, tanchas blancas con lo que parecen ser pequefios hhongos. Se trata de emplazamientos de aldeas con cabafias y establos, Veria que entre dichas manchas hay trechos de color matréa y negro: los primeros son zonas de tierra abierta cubier- ta de hierba y los segundos depresiones que quedan inundadas en laestacién de las lluvias, y que las manchas blancas son mas amplias y mds frecuentes en unas partes que en otras. Descu- brimos que los nuer atribuyen a esas distribuciones determina- dos valores que componen su estructura politica Sepodria medir la distancia exacta entre una cabafia y otra, entre ana aldea y otra, entre una zona tribal y otra, etc., y el espacio ocupado por cada una de ellas. Eso nos proporcionaria una relacién de las dimensiones espaciales en términos pura- mente fisicos. Por sf misma tendrfa importancia muy limitada. El espacio ecoldgico es algo més que mera distancia fisica, aunque se ve afectado por ella, pues se calcula también por el carécter de Ia regién que media entre grupos locales y por su relacién con las necesidades biolégicas de sus miembros. Un rio ancho divide a dos tribus nuer de forma més pronunciada que muchas millas de maleza no ocupada. Una distancia que parece pequefia en la estacién seca ofrece un aspecto diferente, cuando la: zona que ‘ocupa esta inundada en la estacién de las {luvias. La comunidad ‘de una aldea que tenga cerca agua permanente al alcance est ‘en una posicion diferente de otra que tenga que viajar durante la estaciin seca para conseguir agua, pastos y pesca. Un cinturén de mésca tse-tsé crea una barrera infranqueable, con lo que da mayor distancia ecoldgica entre los pueblos que separa (p. 150), y Ia presencia o ausencia de ganado entre los vecinos de los nuer determina igualmente la distancia ccolégica entre ellos y los ner (pp. 149-150). En este sentido, Ia distancia ecoldgica es una relacién entre comunidades definida en funcién de la densidad y de la distribucién, y en relacién con el agua, Ia vegetacién, la Vida animal, los insectos, ete. La distancia estructural es de un orden muy diferente, si bien 126 siempre esté influida y, en st dimensién politica, determinada en gran medida por las condiciones ecolégicas. Como ya hemos jndicado en la secci6n anterior, distancia estructural significa la distancia entre grupos de personas en un sistema social, expre- sada en funcidn de los valores. La naturaleza de la regién deter- mina la distribucién de las aldeas y, por tanto, Ja distancia entre ellas, pero los valores limitan y definen la distribucién en térmi- nos estructurales y proporcionan un conjunto diferente de dis- iancias. Una aldea nucr puede ser equidistante de otras dos al- deas, pero ci tna de éstas pertenece a una tribu diferente y la otra’a la misma tribu podemos decir que estructuralmente esta mis alejada de la primera que de la segunda. Una tribu auer que esté separada por cuarenta millas de otra tribu nuer esta estruc turalmente més cercana de ella que de una tribu dinka de la que sélo la separen veinte millas. Cuando abandonames los valo- res tertiloriales y hablamos de linajes y de grupos ce edad, el espacio estructural esté menos determinado por las condiciones ambientales. Un linaje est mas cercano de otro que de un terce- ro. Un grupo de edad esta mas préximo a otro que a sn tercero. Los valores atribuidos a la residencia, al parentesco, al linaje, al sexo y a la edad diferencian a los grupos de personas mediante Ja segmentacién, y las posiciones relativas de los segmentos unos con respecto a jos otros proporcionan una perspectiva que nos permite considerar las divisiones entre ellos como divisiones de espacio estructural. Después de haber definido Io que significa el espacio estructural, ahora podemos pasar a dar una descrip- cién de sus divisiones politicas, Vv Debido a la falta de estadisticas de poblacidn adecuadas (ve se p. 134) y de documentos de agrimensura, no podemos presen- tar un mapa que muestre la densidad de las diferentes tribus, pero podemos dar un cilculo aproximado para el conjunto de Nuerlandia. Jackson dice que la zona al este del Nilo asciende ‘2 unas 26,000 millas cuadradas,’ y censos recientes calculan su poblacién en aproximadamente 144.000, lo que supone aproxima- damente 555 por milla cuadrada, La. zona al oes Pn esta mis habitada y es posible que tenga una densidad menor. Stperfice total de Nucrlondia es probablemente de was 30.000 illas cuadradas y Ja poblacién total ronda los 200.090. Podemos 2, Jackson, op. it, p. 127 63 calcular que la densidad tribal probablemente varie de 4 a 10 por milla cuadrada y que la media de distribucién en Nuerlandia en conjunto es aproximadamente de 5 a 6 por milla cuadrada, Dadas las condiciones hidroldgicas de Nuerlandia y la economia ‘actual de sus habitantes, podemos dudar de que pudiera mante- ner a una poblacién mayor. Ese es el caso especialmente de Ia zona al oeste del Nilo y, como los propios nuer sugieren, es pro able que su expansion hacia el este se debiera a Ia superpobla- cidn. Es posible que existan grandes concentraciones locales a pesar de la baja densidad de las zonas tribales, pues Ios calculos de superficie en millas cuadradas incluyen vastas extensiones de tierra sin aldeas ni campamentos, que en la estacién seca dedican a pastos 0 simplemente atraviesan en sus traslados estacionales. En este sentido, el grado de concentracién efectiva varia de tribu a tribu, de una seccidn tribal a otra y de estacién a estacién, No puedo dar una representaciin mas exacta de dichas dis- tribuciones que la que figura en los mapas esquematicos de las pp. 74, 76 y 77 y s6lo puedo indicarlas en los términos més gene- rales, Como hemos visto, el tamano de una aldea depende del espacio disponible para edificar, para apacentar y para la agri ‘cultura, y sus viviendas se agrapan o se alinean en funcién de , Como .cl” capitulo siguiente estd dedicado a esos segmentos tribales, no va- mos a decir nada més sobre ellos aqui. 13382 VI Las principales tribus nuer figuran en el mapa de la p. 17. El nombr3 «jagei», colocado al oeste del Nilo, incluye una serie de tribus pequetias: lang, bot, rengyan y wot. También hay algunas “tribus equefias —en’ caso de que sean verdaderamente tribus, pues en esa zona hice pocas investigaciones— en las proximidades de los dok nuer: beegh, jaalogh (gaan) kwae y rol. Un censo ru- dimentario, compilado a partir de varias fuentes gubernamen- tales, da, en ntimero redondos, los eéloulos mie recientes rela {itivos alas tribus mayores: Nuer del Sobat: gaajak, 42.000; gaagwang, 7.000; gaajok, 42.000; Tou, 33.000. Nuer del Zerat: lak, 24000; thiang, 9.000; gtawar, 20000, Nuer occidentales: bul, 17.000; Teek, 11.600; as tres tribus jikany occidentales, 11,000; las diferentes tribus jag! © 12000; dok, 12.000; nuong, $000. Probablemente estas cifras ‘sean nds exactas en relacién con Tos nuer orientales que con Jos occidentales. Los célculos muestran grandes. diserepancias y hia habido que hacer muchas conjeturas. Baséndonos en la Socumentacién existente, los nuer del Sobat son 91.000, los ‘ier del Zeraf 53.000, y los nuer otientales 70.000, lo que da un total de 214000 para Nuerlandia en conjunto. Solo se conoce 1a poblacién de unos cuantos segmentos tribales. Entre fos lou, Ja seceién primaria gun cuenta con 22.000 miembros aproxima: damente y'la seccién primaria mor con unos 12.000; entre los waawar, Ia seccién primaria radh cuenta con unos 10.000 y la {Stecién’primaria bar con unos 10.000; y, en la tribu Tak, la sec- ‘én primaria kwacbur cuenta con unos 12.000 y Ia seccion pri maria jenyang asciende 0 unos 12.000. 'Notese que las tribus de Nuerlandia occidental son general jnente mas pequefias que las del Zeraf y éstas mas pequetias que Jas del Sobat. Tas tribus tienden a ser mayores cuanto més avanzamos hacia el este. También sus territorios tienden a set = tals extensos. Podemos sugerir que la mayor poblacién de las + teibus nuer orientales se debe a las consecuencias integradoras Ge la conquista y la colonizacién y a la absorcién de grandes Cantidades de dinka que provocaron, pero no creemos que esas zazones expliquen el hecho de que mantengan una apariencia de unidad tribal a To largo de zonas extensts en ausencia de go ‘ierno central alguno. Es evidente que el tamaiio de las pope- Jaclones tribales esté en relacién directamente.proporcional con la superficie de tierra elevada disponible para su ocupa- Gién en la estacién de las lluvias y con su distribucién, pues tri- ‘bus como los leek, los gaajok orfentales y los gaajak pueden ‘ener una concentracién de viviendas y aldeas en zonas extensas ¢ terreno elevalo, cosa que no es posible para las tribus mis pequefias de Nuerlandia occidental, cuyos tinicos emplazamien- “S134 75 tos para edificar son colinas peguetias y muy disgersas. Pero nosotros consideramos que ese hecho por s{ solo ro puede de terminar las fneas de_separacién politica, que sélo se pueden entender teniendo ea cienta tambien Ia relacién entze Ios empla- zamientos de las aldeas y Jos suministros de agua, pastos y pesca en la estacién seca. Mas arriba hemos observado que las secciones tribales se trasladan de sus aldeas a los pastizales de Ja estacién seca y que cada una de ellas tiene una distincién espacial en Ia estacién de las Muvias que se mantiene en la estacién seca, pero, mientras que en Nuerlandia occidental siempre existe abundancia de agua, pastos y pescas, general. mente cercanos a las aldeas, y a las comunidades de las aldeas, aisladss por trechos inundados en la estacién de las Muvias, les resulta imposible mantener su aislamiento e independencia fen los campamentos de Ia estacién seca, en las tribus mayores de Nuerlandia oriental, como los lou, Ias condiciones de mayor sequia obligan a una mayor concentracién y a traslados esta: cionales mas largos, con el resultado de que las comunidades de las aldeas no solo tienen mayor densidad espacicl, y podemos decir también moral, en Ia estacién seca que en la de las Muvias, sino que, ademis tienen que mezclarse unas con otras y com. partir Jos suministros de agua, de pastos y de pesca. Encontra. mos aldeas distintas situadas unas junto 2 otras en torno a un estangue. Ademas, los miembros de una seccién tieneit. que cruzat los territorios de otras secciones para leger @ sus caro- pamentos, que pueden estar situados cerca de las aldeas de otra seccién mas, Familias nucleares y familias extensas compactas acampan con frecuencia con parientes y afines que pertenecen a otras aldeas diferentes de Ia suya, y constituye una préctica cortiente la de guardar el ganado en dos 0 més partes de ta regién para evifar una pérdida total a causa de la ictericia he: matvirica, que es una peste de la estacién seca. Por eso, es com- prensible que las comunidades locales que, a pesar de estar aisladas en Ia estacién de las Tluvias, se ven obligadas en la estacion seca a mantener relaciones que requiren cierto sentido: de comunidad y de admisién de determinados intereses y obli- gaciones comunes, pertenezcan a una estructura tribal comin. Cuanto mas severas sean las condiciones de ia estacitn seca, mayor sera la necesidad de contacto y, por tanto, de indulgen: cia y de reconocimiento de la interdependencia. Las tribus del Zerat se mueven menos que las det Sobat y mas que las tribus nuer orientales, y los gaawar se mueven mds que los thiang y los lak, Una vex mas podemos sefialar que en conjunto en los sitios donde hay abundancia de terreno elevado que permita Ta concentracién en Ia temporada de las lluvias existe igualmen- te mayor necesidad de grandes concentraciones en la estacién seca, dado que el agua, Ja pesca y los pastos se encuentran ale- jados de dichas zonas elevadas. Esos hechos parecen explicar hasta cierto punto Ia prepon- 135 derancia politica de los pueblos pastorales en el Africa orlen- tal. Puede haber gran dispersién de las comunidades y baja densidad de poblacién, pero se da una contraccién estacionnl ¥ gran interdependencia. La variacién en sus circuitos de tras humancia nos ayuda a entender también la variacién en el tae mafio de Tas tribus nuer. Podemos observar que aunque el ta mafio y Ia cohesin de las tribus varia en diferentes partes de Nuerlandia, en ninguna de ellas permiten las condiciones am. Bientales 1a autonomia y exclusividad completa de los grupos de pequefias aldeas, como los que encontramos entre los anale al ala densidad dé poblacién e instituciones politicas desarra, Madas como tas que encontramos entre los ‘shilluk. Asi, por un lado, las condiciones ambientales y las tareas Pastorales causan modos de distribucién y de concentracion Que proporcionan las lineas de divisién politica y se oponen a Ja cohesién y el desarrollo politico; pero, por otro lado, re. auieren zonas tribales extensas dentro de las cuales existe un sentido de comunidad y una disposicién favorables para Ia coo, eracién. Cada tribu tiene un nombre que se refiere tanto a sus miem- bros como a su pafs (rol): por ejemplo, leek, gaawar, lou, lak, et. cétera (véase el mapa de Ia p. 18). Cada tna tiene su territorio par. ticular y pose y defiende sus propios emplazamientos para ed; ficaciones, suministros de pastos y de agua y estanques para pescar. No sdlo grandes rios o exiensos trechos de terreno sin habitar dividen generalmente a las secciones adyacentes de las tribus contiguas, sino que, ademas, dichas secciones tienden a trasladarse en direcciones diferentes en Ia estacién seca. Induda. blemente, las condiciones estan cambiando con relacién a eso, pero podemos citar como ejemplos el hecho de que la tribu gaa, War tienda a trasladarse hacia el este, en direccién al Zeraf, y no entrar en contacto con Ja seccién primaria gun de la tribu low, que se agrupa en torno a sus lagos del interior o se trasladan al Sobat y al Pibor; el de que la seccidn tribal mor de los lou se traslade hacia el Nyanding y Alto Pibor, en direccién de lee Baajok, que no se unen a ellos, sino que se trasladan a los tramos altos del Sobat y a los trechos bajos del Pibor, y el de que los Jikany orientales se trasladen hacia los pantanos del Nilo, mien, tras que los leek se trasladan al noroeste, hacia Ia confluencia del Bahr el Ghazal con sus arroyas y lagunas. Los hombres de una tribu tienen un sentimiento comtin hacia su pais y hacia sus compatriotas. Dicho sentimiento es evidente en el orgullo con que hablan de su tribu como objeto de su lealtad, su desprecio en broma de otras tribus y su indicacién de Yariaciones culturales en su propia tribu como sfmbolos de sit singularidad. Un hombre de una tribu ve a los miembros de otra 136 tribu como un grupo indiferenciade coun respec. una norma indiferenciada de comportamieito, ivente. Ve # s{ mismo como miembro de un segmento de su penot sx bu. Asi, cuando un hombre leek dice que Fulano de ‘Tal co a pac (rengyan), define al instante su relacién con él. El sentimion, to tribal descansa tanto en Ia oposicién a otras tribus como en un nombre comin, en un territorio comin, en Ia accion comity en Ia guerra y en la estructura de linaje comin de un clan do minante, Fodemes colegir lo intenso que es el sentimiento tribal por cl hecho de que a veces los hombres que tienen intencién’ de abandonar ta tribu en que nacieron para establecerse permancre femente en otra tribu se llevan un poco de tierra de su antiguo pals y la beben en una solucién cle agua, afiaciendo gradualmente @ cada dosis una cantidad mayor de tierra de su nuevo pais, con Jo que van rompiendo suavemente los vinculos mistiecs con cl antiguo y estableciendo vinculos misticos con el nuevo. Me di Jeron que si un hombre dejara de hacer eso, podria morir de nucer, la sancién que castiga la transgresién de determinadas obi, gaciones rituales. i Una tribu es ¢l mayor grupo cuyos miembros’ considefan su deber unirse para emprender incursiones guerteras y. acciones dcfensivas. Hasta época reciente, los hombres mas jévenes de la {ribu hacian expediciones en comtin contra Ios dinka y guerree, ban contra otras tribus nuer. Las guerras entre tribus eras merce frecuentes que los ataques contra los dinka, pero en la histone huer reciente hay muchos ejemplos-de disputas entre tribus por euestiones de fronteras e incluso de que una tribu haga incor, siones contra otra para robarle el ganado, y ese tipo de lucha es tradicional entre los nuer. La. tribu leek hacia’ incursiones contra las tribus jikany y jagei, y un miembro de la tribu lock me dijo: «EI ganado con “que se casé mi hermano era: ganado gee (Jagei)». Poncet observa: »Les Elliab (Dok) se hattent avec es Egnan (Nuong) duu sud et tes Retan (Renyang) du nord. les Ger de Vintérieur avec ces derniers et les Bior (Bor) de Gazal (so Ghazal). Toutes leurs querelles viennent des pdturages quils oe disputent, ce qui n'empéche pas quils voyagent les uns eher los autres sans aucun danger, & moins cependant qu'on nait 1 pa Tent @ venger»2 En teorfa una tribu estaba considerada como una uunidad militar, y, si dos secciones de diferentes tribus estaban on guerra, cada una de ellas podia confiar en el apoyo de las otras secciones de Ia misma tribui; pero, en la préctica, s6lo entrabad ‘en Ia guerra en caso de que el otro bando estuviese recibierle 3. Op. cit, v®. ’ 137 F6 7” yuda de secciones vecinas. Cuando una tribu se unfa para hacer sla guerra, se producfa una tregua en las dispustas intestinas. vs Las tribus, especialmente las més pequeftas, se unfan con “frecuencia para hacer incursiones contra los extranjeros. Los leek se unfan con los gaawar para atacar a los dinka; los lou con las tribus‘ikany orientales para atacar a los anuak, etcétera, Dichas “alianzas militares entre tribus, muchas veces bajo la égida de un dios del Cielo, que hablaba por boca de su profeta (p. 188), ‘eran de corta duracién, no habia obligacién moral de constituir- las, y, aunque la aceién era concertada, cada tribu luchaba por separado a las érdenes de sus propios jefes y vivia en campa- mentos separados en territorio enemigo. Las luchas entre nuer de tribus diferentes eran de cardcter diferente a las luchas entre los nuet y los dinka, La lucha entre tribusiestaba considerada como mas feroz y_peligrosa, pero es- ctaba sujeta a ciertas convenciones: no se molestaba a las muje- eres ni a los nifios, no se destruian los establos ni las cabaitas y no se hacian prisioneros. Tampoco se consideraba a los otros viiuer como presas naturales, al contrario de Jo que ocurria con los dinka. © Otra caracteristica definitoria de una tribu es la de que den- stro de ella se da el cut, el pago que hay que hacer como compen- ‘sacion por un homicidio, y los nuer explican los valores tribales ven funcién de él, Asi, los miembros de Ja tribu Jou dicen que entre ellos existe el cut, pero no entre ellos y los gaajok 0 los sgaawar; y ésa es la definicién invariable de Ja lealtad tribal en seualquier parte de Nuerlandia. Entre miembros de una misma ‘tribu existe también ruok, la compensacién por dafios que no sean shomicidio, si bien se insiste menos en Ia obligacién de pagarla ‘o'se ample menos, mientras que entre una trib y otra no se ereconcce semejanie obligacién. Por tanto, podemos decir que vexiste'un derecho, en el sentido limitado y relative definido en el capitulo IV, entre los miembros de una tribu, pero no entre Aribus. Si un hombre comete un delito contra un miembro de su rmismg tribu, se coloca a si mismo y a sus parientes en una po- siciénilegal para con dicho hombre y para con sus parientes, y las recciones hostiles que se producen como consecuencia pueden climinarse mediante un pago en ganado, Si un hombre comete el mismo acto contra un hombre de otra tribu, no se reconoce virasgresién alguna de la ley, no se siente obligacién de poner “fin a ‘a disputa y no existe un mecanismo para resolverla. Las comunidades locales han quedado clasificadas en las categorias sde.tribu o de segmento tribal en funcién de que reconozcan 0 hno la obligacién de un pago como compensacién por un homi- eidio. Asi, los gun y los mor estin clasificados como segmentos 138 primarios de Ia tribu jou, mientras que los gaajok orientales v Jos gaagwang han quedado clasificados como tres tribus y no como segmentos primarios de una sola tribu jikany. Puede ser gue a veces los litigios por cuestiones de fronteras entre tribus diferentes se solucionaran mediante el pago de una compensacién, pero no he encontrado documentacién de seme: jantes arreglos salvo Ia dudosa afirmacién que aperece en la p. 189, y, aun en el caso de que se hubieran produci¢o, no inva: idarian en modo alguno nuestra definicién de la estructura trial. No obstante, hay que entender que estamos definiendo tuna trib del modo mas formal y que, como mostraremos més adelante, el reconocimiento de responsabilidad legal dentro de una tribu no significa que, de hecho, sea facil obtener compen: sacién por un agravio. Dentro de una tribu existe peca solidai dad y las vendettas (feuds) son frecuentes y de larga duracién. De hecho, la vendetta (feud) es una institucion caracteristica de Ja organizacién tribal. ‘Se ha definido a una tribu por (1) un nombre comin y distin- tivo; (2) un sentimiento comtin; (3) un territorio comdn y dist to; (4) una obligacién moral de unirse en la guerra y (5) una obli- gacién moral de solucionar las vendettas (feuds) y otras disputas mediante arbitraje. A esos cinco puntos podemos sfiadir otras tres caracteristicas mas, que comentamos més adelante: (6) una tribu es una estructura segmentada y entre sus segmentos existe oposicién; (7) dentro de cada tribu existe un clan dominante y el sistema territorial de la tribu es de gran importancia estruc- ‘tural; (8) una tribu es una unidad en un sistema de tribus y (9) los grupos de edad estén organizados tribalmente. vi Las tribus adyacentes se oponen ¥ Tuchan entre si. A veces se tunen contra los dinka, pero ese tipo de alianzas son fedexaciones poco rigidas y temporales con vistas a un fin especifico y no corresponden a un valor politico claro. Ocasionalmente, una iribu puede permitir a una seccién de otra acampar en su territorio y puede haber mas contactos entre personas de aldeas 0 campa- mentos limftrofes de diferentes tribus que entre comunidades de Ia misma tribu separadas por una gran distancia. Los prime ros pueden tener més contactos sociales; las segundas pueden estar més prdximas estructuralmente. Pero entre las tribus nuer no existe una organizacién comtin 0 una administracién central y, por tanto, no existe una unidad politica que podamos consi- 139 FR derar nacional. A pesar de ello, las tribus adyacentes, y los dinka que se enfrentan a ellas, forman sistemas politicos, dado que la organizacién interna de’cada tribu sdlo puede entenderse total- mente en funcién de su oposicin mutua y de su oposicién comin a los dinka colindantes con ellas. Mis allé de esos sistemas de relaciones politicas directas, el pueblo nuer en conjunto se ve a si mismo como una comunidad tinica y considera su cultura como una cultura dnica. La opo- sicién a sus vecinos les proporciona una eonciencia de grupo y tina sensacién profunda de exelusividad. A un uuer se lo conoce como tal por su cultura, que es muy homogénea, especialmente Por su lengna, por la ausencia de sus incisives inferiores y, si es un hombre, por seis cortes en la ceja. Todos los nuer viven en luna extensién continua de terreno. No hay secciones aisladas. No obstante, su sentimiento de comunidad es mas profundo que el reconocimiento de la identidad cultural, Entre nuer, procedan de donde procedan, y aun en el caso de que se desconozcan mu tuamente, se establecen al instante relaciones amistosas, cuando se encuentran fuera de su pais, pues un nuer nunca es extranjero, para otro nuer, como lo es para un dinka o un shilluk. Su senti miento de superioridad y el desprecio que muestra hacia todos los extranjeros y su disposicién para luchar contra ellos consti- tuyen vinculos de comunién, y su lengua y sus valores comunes permiten una facil intercomunicacién. Los nuer conocen perfectamente las diferentes divisiones de su pais, aunque no las hayan visitado, y todos ellos consideran la zona al oeste del Nilo como su patria comiin, con cuyos ocupan- tes tienen todavia vinculos lejanos de parentesco. Los nuer ‘via. Jan también para visitar a sus parientes de otras tribus y muchas veces emprenden largos viajes por lugares muy alejados de sus hogares, a veces en tribus diferentes, en las que en caso de que permanezcan durante un periodo suficientemente largo—- quedan incorporados permanentemente. A través de los limites de triby adyacentes se produce un intercambio constante, que une a sus miembros, especialmente los miembros de las comunidades limi trofes, mediante numerosos lazos de parentesco y afinidad, Si un hombre cambia de tribu, puede integrarse al instante en el sistema de grupos de edad de la tribu de su adopcion, y con frecuencia existe coordinacién de dichos grupos entre tribus ad- yacentes. A veces un mismo clan es dominante en mas de una zona tribal, los clanes dominantes estan unidos en un sistema de clan general, y en todas las partes de Nuerlandia encontramos los cla- nes principales. Ya hemos dicho que en la época del comereio de marfil, los miembros de la tribu gaajak vinjaban a través de los territorios de otras tribus hasta el Zeraf. 140 Asi, pues, los limites de Ja uibu se sou in social, y existen muchos lazos enti’ las y. tribu y las personas de otra, Por asociaciéa con . 10. Georg Schweinfurth, The Heart of Afrika (traduccion inglesa), 1873, vol. i pp. MHEI9; Cactano Casati, Tren Years in Equatoria and the Retura silk Erin’ Pasha (traduccion tnglesa), 91, vol. jp. 39; Romolo Gcsst Pasha, Seven Years i ihe Sorelor (tradacciga inglésa), 102, p. 7. Los mapas hechos por los viajeros con la intenciéo de mostrar lag poticiones de los pueblos de esta. zona son bastante imprecisos ¥ ho colnelden totalmente. EL lector puede consular Jes que fguran en Marn ‘pair, Heaglin, op. cl, el Mapa compilado por Lejean a parti de informe clones ‘proporcionadae par lor Mertmanos Poncet en Bulletin de la Société do Giographie (Paris), 18M, Ios mapas. preparatios por’ V. A. MalteBrun en Nouvel nates des voyages, 183 y 1863, y oltos de ese peifodo, 44 sur y al oeste, consiguieron mayor dominio sobre ellos y los obligaron a ir retiréndose cada vez més de sus fronteras. AI~ este del Nilo, igual que al este, los cautivos dinka quedaron asimilados, y existen muchos pequefios linajes de ascendencis: dinka en cada tribu y en muchos casos son preponderantes en Jas comunidades locales. Los tinicos dinka que no se vieron ata‘! cados fueron los ngok, al sur del Sobat, probablemente a causa: de su pobreza en ganado y pastos, aunque st inmunidad tiene’ luna sancién mitol6gica. Parece ser también que a los atwot no los consideraban presa tan legitima como « los dinka a causa de su origen nuer, y es probable que raras veces las molestaran. pues estén muy alejados. La estacién favorita para las incursiones contra Jos dinka era el final de Ja estacién de Jas Tuvias, aunque también lo= invadian al comienzo. Miembros de la ttibu_leck me dijeron que, cuando hacian incursiones contra les dinka hacia el su- doeste, solian dormir la primera noche cerca de Jas aldeas de 1a tribu wot y la segunda noche entre Ja maleza, No Hevaban comida y sélo comfan el peseado que podian alancear apresu- radamente por el camino, pues viajaban a toda velocidad ‘du: ante todo el dia y parte de la noche. El tercer dia atacaban las aldeas 0 campamentos dinka al amanecer. Los dinka raras veces ofreofan resistencia, pero soltaban su ganado e intentaban Me- varselo, Nadie se apoderaba del ganado hzsta que no se hubiera dispersedo al enemigo, Entonces, cada eval cogfa el botin que podia, muchas veces sin preocuparse de star sus capturas, sitio: simplemente acuchillando sus ancas en seiial de propiedad Después, encerraban las reses en el corral del enemigo, y des Unaban principalmente a los bueyes al sacrificio para comerlos.. Si los dinka reunian refuerzos y regressban para Iuchar, les hacian frente en formacién de orden de batalla. Los nuer lucha cen tres divisiones separadas por doscientas o trescientas yardas entre si, y si una divisién ha entrado en >atalla, las otras avan- zan 0 se retiran paralclamente a ella, segin los avatares de‘ la lucha, Un grupo de exploradores se’ adelantan de Ja. divisiée central y cargan contra el enemigo, arrojan las Janzas contra ly retroceden al grueso de la formacion. ‘Los invasores pasaban varias semanzs en Dinkalandia ya ‘veces se quedaban durante toda Ia estacién seca, viviendo de Ia leche y de la carne del ganado capturado, de grano producto del sagueo y de pescado. Usando un corral capturado como ‘base, extendian sus incursiones contra campamentos alejados.. Parece ser que las migraciones nuer se han producido de-esa forma: los invasores se establecian permanentemente en tervi toria dinka y mediante incursiones sistemticas obligaban a os. hhabitantes a retirarse y alejarse cada vez mas de los puntos ‘ocupados. En la estacién siguiente, se iniciaba una nueva serie ide incursiones y el proceso se repetia hasta que los dinka. se velan obligados a buscar refugio entre sus parientes de- otra tribu y a abandonar su pais a sus invasores. Sin embargo, si 145 no teniau intencién de establecerse, los autores de 1a incursion represaban a su pais cuando consideraban que habian conse- guido botin suficiente. ‘Antes de que se levantara el campamento, se celebraba un acto que constituye un'claro exponente del sentido de igualdad y de justicia de los nuer. Se reconocia que la fuerza que habla "2 inte:venido era responsable en conjunto del éxito de la Tacur- sin y, en consecuencia, se procedia a la redistribucién del botin, FI profeta cuyas’revelaciones ratifieaban la incursion, daba una vuelta al campo el primero y seleecionaba tna vaca de sada fauilia para el espirita diving del que era portavor, En ese momento una familia poseia unas cincuenta caberas, de modo que no era duro tener que dar una al espirita. Des ppués se producia una pelea general y todo et mundo se precipi faba hacia el ganado para hacer marcas en las orejas de las reses y quedarse con cllas. El hombre que podia coger primero tun animal, atarlo y cortar su oreja, tenla derecho absolute sobre él, EL hombre que habia capturado orjginalmente uma vaca tenfa Ta ventaja de que estaba atada cerca de sts cabaiias, pero si él y los miembros de su fomilia se hablan hecho con luna parte exagerada del botin, no podian hacer marcas en las, ofejas de todas las reses antes de que otros se apoderatan de |. elles. Como es de suponer, con frecuencia resultaban vick dde aquellas luchas, pues, si dos hombres cogian Ta misma Tuchaban con porras por su posesién, En esas ocasiones 0 se puede usar la lanza. Los hombres de los eampamentos veci- nos participaban mutuamente en las redisteibuciones y debia de procucirse gran confusion. A los cautivos, mujeres en edad de casarse, nifios y nifias, no so los redistribufa, sino que perte necian a su aprehensor original. A las mujeres mas Viejas y a los aifios de pecho los aporreaban y, cuando la incursion era conitra una sldea, arrojaban sus cuerpos a los establos y caba. fias incendiados. A los cautivos los colocaban en el centro det campamento, y a veces ataban por Ia noche a las mujeres para garantizarles’ mayor seguridad. En una incursién a relacién sexual ¢s tabi. Tampoco pueden los nuer comer con un cautivo. Ni siquiera puede un muchacho cautivo sacar agua para que bbeben. Hasta que no sé ha sacrificado un buey en honor de los espititus, después de haber regresado al hogar, y no han reek bido la informacién de que han entrado en sus casas extran Jeros, no. pueden los nuer tener relaciones sexuales con los ‘cautivos © comer con ellos. Bn Ja seccién siguiente, describimos otros contactos exterio- Fes, pero, hasta la conquista europea, las tinicas relaciones que podemos decir se expresaban en la guerra constante eran las man- tenidas con las diferentes tribus dinka que lindan con Nuerlan- dia. No las hemos enumerado, porque sus nombres carecen de ‘importancia. Las luchas entre ambos pueblos han sido incesantes 146 desde época inmemorial y parece ser que Hegaron a un equilibrio antes de que Ia conquista europea Jo destruyera. (La compara- cién del mapa de Malte-Brun con mapas modernos sugiere que las posiciones tribales no se alteraron profundamente desde 1860,) En la primera parte del perfodo histérico, desde 1840 aproxim: damente hasta finales de siglo, parece ser que los nuer estuvie- ron extendiéndose en busca de nuevos pastos, pero siguieron ha- ciendo incursiones para capturar ganado, accidn agresiva que nosotros atribuimos a las relaciones estructurales entre los dos pueblos, pero que indudablemente se vio intensificada por Ia, ictericia hemattirica, ‘Aunque las relaciones de Ios dinka con los nuer son extraor- dinariamente hostiles y podemos considerar que la guerra entre ellos es una institucién establecida, a pesar de ello en ocasiones se han unido para hacer la guerra contra el gobierno egipcio y a veces han celebrado reuniones sociales conjuntas. En épocas de escasez, muchas veces los dinka han ido a vivir en Nuerlandia y se han incorporado a las tribus nuer, que los han aceptado de buen grado. También en época de paz los dinka visitaban a sus parientes que habian resultado capturados o que se habian esta blecido en Nuerlandia, y, como ya hemos dicho mé algunas partes parece haber habido algo de comercio entre am- bos pueblos. Asi, pues, los hilos de las relaciones socia‘es de tipo general, que suelen ser numerosos a través de Ios Ifmites de las tribus nuer adyacentes y que se extienden a lo largo d> Nuerlan- dia, se prolongan débilmente més alla de las fronteras de Nuer- Iandia en contactos ocasionales y peligrosos con los extranjeros. Todos los dinka entran dentro de la categoria de jeang, y los nuer sienten esa categoria mas cercana a ellos que otras cate- gorias de extranjeros. Esos pueblos extranjeros, con todos los cuales los nuer han Wexado a un estado de hostilidad equilibrada, tun equilibrio de oposicién, expresada ocasionalmente en la lucha, con excepcidn de los beir, quedan clasificados generalmente como bar, pueblos sin ganado 0 que poseen muy poco ganado. Otra categoria es los jur, pucblos sin ganado que los nuer consideran que quedan en la periferia de su mundo, como el grupo de pue- Blos bongo-mittu, los azande, los arabes y nosotros. Sin embargo, tienen nombres distintos para Ia mayoria de dichos pueblos. Hemos observado que los nuer sienten a los dinka mas cerca- nos a ellos que otros extranjeros, y en relacién con esto lamamos. Ia atencién sobre el hecho de que los nuer dan muestras de ma~ yor hostilidad hacia los dinka y los atacan de forma més persis: tente, a pesar de que son mas parecidos a ellos desde cualquier punto de vista que a cualquier otro pueblo extranjero. Induda- blemente, eso se debe, en alguna medida, a la facilided con que war 81 pueden saquear las enormes manadas dinka. También puede atr }uirse en parte al hecho de que, de todas las zonas vecinas, Din Kalandia es la tinica que no presenta desventajas serias para un pueblo pastoral. Pero también podemos sugerir que el tipo de guerra que existe cntre los nuer y los dinka, teniendo en cuenta también la asimilacién de los cautivos y Tas relaciones sociales intermitentes entre los dos pueblos en los intervalos entre in- eursiones guerreras, parece requerir un reconocimiento de la afi- nidad cultural y de valores semejantes. La guerra entre los dinka ¥ los nuer no es simplemente un choque de intereses, sino que es Yambién una relacién estructural entre los dos pueblos, y seme- Jante relacién requiere determinado reconocimiento por ambas partes de que cada una de ellas comparte hasta cierto punto los Sentimientos y los habitos de la otra. Esta reflexién nos ayuda a observar que las relaciones politicas estin profundamente influidas por el grado de diferenciacién cultural que existe entre los nuer y sus vecinos. Cuanto més préximo esta un pueblo a Tos nuer por la forma de vida, por la lengua, y por las costumbres, mayor es la intimidad con que lo consideran los nuer, mayor es la facilidad con que entran en relaciones de hostilidad con y mayor la facilidad con que se fusionan con él. La diferenciacién Gultural esté profundamente influida por las diferencias ecol6- igicas, especialmente por el grado de intensidad con que los pue- blos vecinos se entreguen a la vida pastoral, que depende de sus terrenos, de sus suministros de agua, de lds insectos, etc. Pero también es independiente en gran medida de las circunstancias ecolégicas, pues es auténoma ¢ histérica, Podemos considerar que ja semejanza cultural de los dinka y los nuer determina en gran parte sus relaciones estructurales; como también las relaciones Entre Jos nuer y otros pueblos estan determinadas en gran parte por su desemejanza cultural cada ver mayor. La separacion cul tural es menor entre los nuer y los dinka; es mayor entre los nuer y los pueblos de habla shilluk; y es la mayor de todas entre os nuer y pueblos como los koma, burun y bongo-mittu. Los nuer prefieren hacer Ja guerra contra un pueblo que ten ga una cultura semejante a la suya que entre ellos o contra pue- blos de culturas muy diferentes de la suya. Las relaciones entre estructura social y cultura no estén claras, puede ser perfecta- mente que, si los nuer no hubieran podido extendcrse a expensas Ge los dinka ni hacer incursiones contra ellos, habrian sido mas hostiles a las gentes de su propia raza y los cambios estructurales que hubjeran resultado habrian provocado una mayor heteroge heidad cultural en Nuerlandia que la que existe actualmente, Esto puede ser una especulacion sin fundamento, pero por lo menos podemos suponer gue la proximidad de un pueblo parecido 148. fa ellos poseedor de ricas manadas que se pueden saquear ba producido el efecto de desviar los impulsos agresivos de los nuer, que no van dirigidos contra sus compatriotas. Las tendencias pre datorias, que los nuer comparten con los némadas, encuentran una salida facil contra los dinka, y eso puede no sélo explicar Ta poca frecuencia de las guerras entre los nuer, sino, ademés, ser tuna de las explicaciones del tamaiio considerable de muchas tri ‘bus nuer, pues no podrian mantener la unidad que tienen, si las secciones hicieran incursiones unas contra otras con la persiste cia con que atacan a los dinka. 1x Los nuer tuvieron poco contacto con los shilluk, pueblo valla de los dinka a los que dividen en la mayoria de los lugares, y, en las zonas en que tienen frontera comin, la guerra parece ha- berse limitado a incidentes que afecteban sélo a los campa- mentos fronterizos, Contra el poderoso reino shilluk, bien orga- nizado y con una poblacién de més de cien mil almas, no po- rian haber hecho incursiones con la misma impunided que contra las tribus dinkas, pero la razéa caracteristica que los huer aducen es diferente: «No tienen ganado: Los nucr sélo hacen incursiones contra pueblos que poseen ganado. Si tuvie- ran ganado, los atacariamos y nos apoderariamos de su ganado, pues no saben Iuchar como nosotros:. Entre ambos pueblos ho existe enemistad real © mitolégica. Los anuak, que también pertenecen al grupo shillukclao, limi- tan con los nuer al sudeste. Aunque actualmente son casi ente- ramente agricolas, en el pasado poseyeron manadas y, en opi- nién de los nuer, su pais tiene mejores pastos que Shilluklan- dia. Los nuer la invadieron hace mas de medio siglo' hasta las estribaciones de Ja esearpa etiope, pero pronto la abandonaron, probablemente a causa de la masca tsetsé, pues los anuak ofre- Eieron poca resistencia, Los nuer siguieron haciendo incursiones contra ellos hasta hace treinta afios, cuando consiguieron rifles. de Abisinia y pudieron resistir mejor e incluso tomar Ia ofen: siva. A pesar de dos reveses, finalmente consiguieron penetrar en el territorio lou, donde infligieron muchas bajas y captura- ron muchos nifios ¥ ganado, hazafia que provocd la bajada de fas fuerzas gubernamentales hasta el Pibor, con lo que se aca- baron las hostilidades. Mychos testimonios muestran que en un tiempo los anuak se éxtendieron muy al oeste de su dist Gién actual y los nuer los desalojaron de aquellos emplazamien- tos 0 los asimilaron. ‘Los otros pueblos con quienes los nuer entran en contacto pueden citarse muy brevémente, pues sus relaciones mutuas tie- 149 nea poca importancia puzblo beir (murle). ssimes frecuentes con ellos los_respetan politica. Otro vecino sureriental es ef Por lo que sé, tos ner no hicieron incur ntra ellos ¥ os pocos que saben algo sobre como pasiores fervientes. Al nordesie de Nuerlandia, los gaajak han tenido relaciones durante varias de. cadas con los galla de Etiopia, Parece ser que éstos eran pact ficos y hubo algo de comercio entre los dos pueblos, La ausencia de fricciones puede atribuirse en gran medida al pasillo de la ‘muerte que los separa, pues cuando los galla bajan de su mese- {a sucumben répidamente a la malaria, mientras que cualquier intanto por parte de lus uuer de trasladarse hacia el este se ve fnustrado por el cinturén de mosca tse-tsé que corre paralclo a las estribaciones montaftosas, Los gaajak hacfan incursiones contra los burun y koma (a veces denominados de forma impre. isa sburuns) en busca de cautivos, y estos eran demasiado Poco numerosos y estaban demasiado poco organizados ‘como para oponer resistencia o ejercer represalias. Al norocste, las ‘tibus jikeny, leek y bul hacian incursiones ocasionales contra los drabes y Tas comunidades de as montafias Nuba; y, por una afirmacién de Tules Poncet, los problemas existentes hoy entre los nuer y los dtabes durante la estacién seca a pro étito dol agua y de los pastos han existido desde hace mucho! Los comerciantes drabes de esclavos y de marfil, que caur saron tanta miseria y destruccién entre los pueblos del sur de Sudin, después de Ia conquista del norte de Sudan por Mu: hammad Ali en 1821, molestaron muy poco a los nuer. A veces ‘saquearon las aldeas' a orillas de los ries, pero no conozco testi. monio alguno de que penetraran. profundamente en el interior, yilas secciones més accesibles de las tribus del rio Zeraf pare. ‘cen haber sido las tinicas en haber suftido algo de sus pillajes No creo que los nuer se vieran afectados en parte alguna por el contacto drabe” El gobierno egipcio y, posteriormente, el gobierno mahdista, que en principio conirolaron Sudan desde 1821 hasta finales del siglo, no administraron en modo alguno 8 los nuer ni ejercicron control sobre ellos desde los puestos riberefios que establecieron en los margenes de sit region. A veces los nuer hicieron incursiones contra dichos puestos y a veces suftieron incursiones procedentes de ellos’ pero en con: Junto podemos decir que continuaron su vida habitual sin ‘ocuparse de ellos. La despreocupacién continus después de la reconquista de Sudén por las fuerzas angloegipcias y del establecimiento de la nueva administracin. Los nuer fueron el iiltimo pueblo impor: a juzgar 4 Poncet, op. eit, p. 25 i 1. No suedo. aceptar ia afirmacisn de Casati (op. cit, vol. 1, p. 38), pero gonsidero que debe darse mis crédito 2 la opinién de ottss astoridades, Vesse Ja carta de Romolo. Gessl al editor de Esploratore en Tei) (op. cits D- XX) Yel informe de Lejean desde Jartwrn en 1860 (op. cts p. 218), ‘8. Ves, por elemplo, Casati, op. eit, P. 281 150 ante en cacr bajo u control y no se puede decir que 18 adm mtrasom de rein fuera my fetta hasta 198, 80 anes cl cual el geblerto.consista en patrullas octsionales que fo disco que conniguleron fue volvertos todavia mas hestis. La naturale ce ltregin hacia ‘ies fas cmunicaiones © fedin ei catabccnfento de pucson en ta propa Nerney Feiner dlron esti demo eta ol folate con que tscupaan la perferia, Se ejercis poco control y resulé impos die imponer ef cumplimiento de les decisiones® Otra dificultad ero Ievsencn de nerve tian ad po el ex cu bara Site, pce gar slim supa como Inerpretes yen ottas funcioncs, miembros de fos pucbios i ta'ylanuak’ de quienes los nue desconfian, y con ean, pus Srna tla cose ge ques conten ibs i belcoiad'yteramicnto demostendos por Tos ner com cueidan con au citar, su organic pot yu cntte. Srarguia’)seneller de su cultura y lv fijacién de sa interes, cn aul mateday explican por dué no descaban nl estaban i Cucetoe's sceptat inmoyactones europess y Dor qué recizaron rues te ‘en i que tean todas las de perder, Lt fol y Pere sistencia de su estructura politica dependia de antagonismos ibrades que sulo podium expresarse en la gusta contra sae'Vecinos, Si'desesbun mantener Ie esructure. £1 recone. Shite @e ia Atcha como un valor fondamentel, el orgullo con repeto sents tn pen yt sng ofan de Se'igualiady dos supestoriad con respect 4 offs porblon Mgt gud aceptaram de buena gana la GominactOn, que hast EePsseee Go habia conocido, i se hubiern sabido mis sobre Siloe ge podria haber esableckdo antes una estrateg diferente 4 con menos perjuicios™ a mn TDID ee evaron a cabo operaciones mili sci, neues bumbatdeos y tmetralamicnts de exe ee famentos, contra Tos jikany orfentales, que’ causaron. muchas rans ian tans dessus propiedad, Dever Bueno se environ ote pata, peo fos muse sieweron Sin someteae Ea D2 lat ong sete at comiario de oval deipo gu os ln decairon siertrmente a gobi no ¥ los gaawar atscaron ef puesto do policla de Duk Fail Bo ose Sfoa0 ce reatlzaron operaciones. prolong an SU lal ede 2 Sto cnt es ses i oS CREE Hin n'y" Oulen er a2 TM ater Nac bic gente tf ag? Arey il pata Baik Soares datas ‘My Sudan Year, 1912, pp. 215 y 2567; H.C. Jackson, op. cif. p. The Sia of 151 el conjunto de ta zona agliada, que sefialaron el tn de tn grave jucha entre los nuer y el gobierno, La conquista fue tn ‘dare glpe para tor nuer, que trante tanto tiempo habian ‘hecho Incursfones guerreras contra sus vesinos fmpunemente Y cuyo pais habia permanccido intacto en general, x En nuestra descripcién del cémputo temporal de los nuer, hemos observado que, en un aspecto del tiempo, su sistema de cémputo, es, en sentido amplio, una formulacién conceptual, en funcién de actividades © de cambios fisicos que proporcionan puntos de referencia para actividades, de las fases del ritmo eco Wgico que tienen un significado peculiar para ellos. También hemos observado que, en otro aspecto del tiempo, es una formu- lacién conceptual de relaciones estructurales, pues las’ unidades temporales estén coordinadas con unidades de espacio estruc- tural. Hemos dado una descripcién breve de dichas unidades de espacio estructural en su dimensién politica o territorial y hemos Mamado la atencién sobre la influencia de Ia ecologia en la dis- tribucién y, por tanto, en los valores atributdos a la distribucién, cuyas relaciones mutuas constituyen el sistema politico. Sin em: bargo, dicho sistema no es tan sencillo como lo hemos presenta- do, pues los valores no son simples, y ahora vamos a intentar hacer frente a algunas de las dificultades que hasta ahora hemos dejado de lado, Vamos a empezar preguntindonos qué es lo que quieren decir los nuer cuando hablan de cieng. Los valores se expresan en palabras mediante las cuales in- fluyen en el comportamiento. Cuando un nuer habla de su cieng, su dhor, su gol, etc., esta formulando conceptualmente sus sensi. ciones de la distancia estructural, identifiedndose con una comu- nidad local y, al hacerlo, esta separdndose de otras comunidades del mismo tipo. Un examen de la palabra cieng nos revelaré una de las caracteristicas fundamentales de los grupos locales nuer 3, de hecho, de todos sus grupos sociales: su relaividad estruc tural. Qué quiere decir un nuer, cuando dice: «Soy de tal ciengs? Cieng significa «hogar» (home), pevo su significado preciso varia segin Ia situacion en que se’ pronuncie, Si nos encontramos con un inglés en Alemania y le preguntamos dénde esta su hogar, puede responder que en Inglaterra. Si encontramos al misme hombre en Londres y le hacemos la misma pregunta, nos diré ‘que su hogar esté en Oxfordshire, mientras que silo encon- 152 tramos en esa regién nos diré el nombre de la ciudad 0 pucblo, ‘en que viva, Si le hacemos la pregunta en su ciudad o pueblo, citard su calle particular, y, si se la hacemos en su calle, indi- cara su casa. Lo mismo ocurre en el caso de tos nuer. Un nuer ‘encontrado fuera de Nuerlandia, dice que su hogar es cieng Nath, Nuerlandia, También puede referirse a su regién tribal ‘con la expresin cleng, aunque Ia expresin mas usual para eso. fs la de rol, Si le preguntames en su tribu cudl es su cieng, honibiand su aldea o 24 seccién tribal, eegiin el contexto, Gene. ralmente, nombrara bien su seccién tribal terciaria bien su aldea, pero puede aludir a su seccién primaria o secundaria. Si Te hacemos Ja pregunta en su aldea, cilard el nombre de su caserio o indicara sa vivienda o Ja parie de la aldea en que esté situada su vivienda, Por eso, si un nuer di¢e: «Wa ciengda>, “Me voy a casa», fuera de su aldea, quiere decir que regresa“a Gta; si estd en su aldea, quiere decir que va a su cascrio; si festé en su caserfo, quiere decir que va a su vivienda, Ast, pues, Gieng significa vivienda, caserio, aldea, y secciones tribales de iferentes dimensiones. Las variaciones en el significado de 1a palabra cieng no se deben a las incoherencias del lenguaje, siro a la relatividad de Jos valores del grupo a que se refiere. Insisto en esta caracte- ristica de la distancia estructural a estas alturas, porque es nece- sario entenderla para seguir la descripcién de los grupos soci les que estamos a punto de describir. Una vez entendida, se verd que las aparentes contradicciones de nuestra descripcién son contradicciones de Ja propia estructura, pues, de hecho, son una caracteristica de ella, Introducimos aquf ese argumento en su aplicacién a las comunidades locales, que vamos a estudiar més, detalladamente’en el capitulo préximo, y aplazamos su aplicacién a los linajes y a los grupos de edad para los capitulos V y VI. Un hombre es miembro de un grupo politico de Ja clase que ‘sea en virtud de su no pertenencia a otros grupos de la misma clase. Los ve como grupos y sus miembros lo ven a él como un miembro de un grupo, y sus relaciones con ellos estén regidas por la distancia estructural entre los grupos en cuestién. Pero un hombre no se ve a si mismo como un miembro de ese mismo grupo en la medida en que es un miembro de un segmento de 1 que es independiente y se opone a otros segmentos de él, Por eso un hombre puede ser miembro de un grupo y a la vez 10 ser miembro de é]. Este es un principio fundamental de la estruc- tura politica nuer. As{, ua hombre es miembro de su tribu en sus relaciones con otras tribus, pero no es miembro de su tribu ‘en la relacidn de su segmento dentro de ella con otros segmentos Gel mismo tipo. Igualmente, un hombre es miembro de su seg- mento tribal en sus relaciones con otros segmentos, pero no es 153 qaQu mfembro de él en Ia relacién de su aldea con otras aldeas del mismo segmento, Esa es fa razén por la que una caracterfstica de cualquier grupo politico es su tendencia invariable a la fisién y la oposicién de sus segmentos y otra caracteristica es su tenden- Gia a la fusién con otros grupos de su propio orden por oposicién ‘a segmentos politicos mayores que él. Asi, pues, los valores politi- cos estin siempre —hablando estructuralmente— en conflicto, Un valor vincula a un hombre a su grupo y otro a un segmento de él por oposicién a otros segmentos de él, y el valor gue rige su accién esté en funcidn de la situacién social en que se en cuentra. Pues un hombre se ve a si mismo como miembro de ‘un grupo sélo por oposicién a otros grupos y ve a un miembro de otto grupo como miembro de una unidad social, por muy divi vida que pueda estar en segmentos opuestos. Por,consiguiente, el diagrama presentado en la p. 131 ilustra Ja estructura politica en forma rudimentaria y formal. No es muy facil representarla graficamente, pues las relaciones politicas son relativas y dinémicas. La mejor forma de definitlas es como tendencias a ajustarse a determinados valores en determinadas situaciones, y el valor va determinado por a relacién estructural de las personas que componen la situacién. Asi, el hecho de que un hombre luche en una disputa y el bando en que se coloque de- penden de Ia relacién estructural de las personas que participen en ella y de su propia relacién con cada uno de los bandos. Necesitamos referirnos a otro importante principio de Ia es- tructura politica nuer: cuanto més pequeiio es el grupo local, mayor es el sentimiento que une a sus miembros. El sentimiento tribal es menos intenso que el sentimiento de uno de sus segmen- {os y el sentimiento de un segmento es menos intenso que el sen- timiento de una aldea que es parte de él. Logicamente, es de supo- her que asf sea, pues si la unidad dentro de un grupo esta en Tuncién de su oposicién a grupos del mismo tipo, podriamos su- poner que el sentimiento de unidad dentro de un grupo ha de ser més intenso que el seritimiento de unidad dentro de un grupo mayor que To contenga. Pero también es evidente que cuanto menor es el grupo, mas contactos hay entre sus miembros, mas variados y ms cooperatives son dichos contactos. En un grupo grande como Ia tribu, los contactos entre sus miembros son infre- cuentes y Ja accién colectiva se limita a excursiones militares ocasionales. En un grupo pequefio como Ia aldea, no sélo hay con- actos residenciales diarios, muchas veces de caricter coopera. tivo, sino que, adems, los miembros estan unidos por vinculos agnaticios, cognaticios y de afinidad estrechos, que se pueden ex presar en términos de accidn recfproca, Estos pasan a ser cada Yer mnehos numerosos y mds distantes cuanto mayor sea el grupo, 154 y es indudable que Ia cohesién de un grupo politico depande del inimero ¢ intensidad de los vinculos de tipo no politico. También hemos de decir que las realidades politicas son confusas y conflictivas. Son confusas porque no siempre, ni si- quiera en un contexto politico, coinciden con los valores politicos, aunque tienden a ajustarse a ellos, y porque los vinculos sociales de tipo diferente operan en el mismo terreno, unas veces intensi- ficdndolos y otras veces oponiéndose a ellos. Son conflictivas por- que los propios valores que las detetminan estén en conflicto, 2 causa de la relatividad de Ia estructura politica. La coherencia de las realidades politicas sélo puede verse, cuando se entienden el dinamismo y la relatividad de la estructura politica y se tiene en cuenta la relaci$n de la estructura politica con otros sistemas sociales. 155, 8 CAPITULO IV EL SISTEMA POLITICO Las tribus nuer estén divididas en segmentos. A los segmentos mayores los Iamamos secciones tribales primarias y éstas estén segmentadas, a su vez, en secciones tribeles. secundarias que, estan también segmentadas, a su vez, en sectiones tribales tercia- rias. La experiencia muestra que los términos de primaria, secun- daria y terciaria son términos de definicién suficientes, y en las tribus mds pequefias probablemente se necesiten menos términos. Una seccién tribal terciarig comprende una serie de comunidades. de aldea que se componen de grupos de parentesco y domésticos. Asf, la tribu lou, tal como muestra el diagrama de més abajo, std segmentada en las secciones primarias gun y mor. La seccién primaria gun est segmentada en las secciones secundarias rum- _ jok y gaatbal. La seccién secundaria gaatbel esta segmentada, a su vez, en las secciones terciarias leng y ayarkwac. Sélo unos Cuantos segmentos aparecen en el diagrama: gealick esta divi- ‘TRIBU LOU Seccidn primaria mor Seccién primaria gun gealick seccidn see. fe ramjok seecién see ‘imac secci6n ters —| one seccién see seccién sec, secci6n tere. Ge Saajoah yariowse 187 dido en nyaak y buth; Rumjok, en falker, nyajikany, kwacgten, ‘¥ asf sucesivamente., El dagrama de la p. 159 muestra las secciones primarias de la tribu gaagwang oriental y las secciones primarias y secunda- vias de las tribus gaajak y gaajok orientales. Las he presentado con la exactitud que permitfa mis conocimientos, pero cualquiera que esté familiarizado con las dificultades que presenta el des- cifre del complejo sistema de las divisiones tribales nuer no habra de sorprenderse, si descubre secciones que conozca con otros nembres u otras que, en su opinién, deberian haberse omi- ido. No estoy seguro con respecto a las secciones secundarias de la tribu gaagwang, que no he visitado. Entrz los jikany orientales, los gaagwang aparecen clasificados coma parte de la tribu gaajok, cuya region se extiende a am- bos Iades del Bahr-el-Ghazal, mientras que la tribu gaajak vive al sur de dicho rio. Las secciones primarias de esas dos tribus, gaag- wang, reng, thiang, laang, wangkac ¢ yol, son las mismas que al ‘este, pero no encontramos algunas secciones secundarias que son importantes al norte del Sobat, excepto como concentraciones muy pequefias en el Bhar-el-Ghazal, y viceversa. La razén de ello es que algunos linajes emigraron hacia el este, mientras que otros permanecieron en su tierra natal. Después de haberme cerciorado de que Ja segmentacién de otras tribus nuer sigue la misma pauta que la de las tribus lou y Jikeny, no hice listas detalladas de sus divisiones, pues me interesaban otras investigaciones nuevas y diferentes. No abs- tante, iacluyo algunas representaciones graficas de la segmen- tacién tribal en las regiones gaawar, lak y thiang, que debo a B. A. Lewis, que en un tiempo fue comisario del distrito del rio Las secciones tribales mayores eran casi grupos auténomos y actuaban como tales en sus enemistades y alianzas. En un mo. mento podian estar luchando entre si y en otro podian combi- narse contra un tercer bando. Dichas combinaciones no siem: pre eran tan regulares y simples como a mf me las explicaron como las he expuesto. Voy a dar algunos ejemplos de Iuchas en're secciones tribales. Una de las peares guerras de la histo. ria nuer ocurrié en la iltima generacién entre Jas mitades gun y mor de la tribu lou. Se 1a llamé kur funy yak, ela guerra de ia hiena suclta», porque murieron tantos hombres, ue se aban- ond a Ios muertos para que las hienas los comieran. Se dice qu: en aquella guerra los hombres dieron pruebas de ferocidad jnhabitual, pues legaban hasta el extremo de cortar los brazos para apoderarse répidamente do los brazaletes de marfil. Hubo tuna vendetta (feud) larga, y mas reciente, entre las secciones 158 ‘TRIBUS JIKANY ORIENTALES 8F tribu gaagwang tribu gaajak tribu gaajok & & s 4 g Z 3 nen TT, eet Bintaleint® teie eerelsreig| Fi 218 Bigrglgigie| @. gi 8 falelelalfl gielg gists) greig) Bi gee Ate (eelde igeaeet Y a ¢ £4 E [tet |a| AEs SSF [Ei Ela i812 etere tell glgigig By ete lai ey Pe ee Sgtelg ig Higig gee mye e ay mye t 4 1 ee 4 5 4 E g [ a E j i g : é 3. Tambien yalaani sy yaar. Aa que pertenee 2 Tambien lamada 1 160 terciarias leng y nyarkwac de Ja tribu low, que ha continuado hasta la actualidad. Surgié a partir de una lucha anterior entre los thiang y los yol, que en un tiempo constituian subsecciones de los nyarkwac. Los antepasados de los linajes dominantes en Jas divisiones leng y yol eran hermanos, mientras que el ante- pasado del linaje dominante de la divisién thiang guardaba con dichos hermanos Ia relacién de hijo de la hermana, Durante mucho tiempo los yol y los thiang vivieron juntos y en paz, pero hace unos tcinta wiles extalld una dispute entre ellos Y los thiang, derrotados, huyeron a buscar proteccién entre la seccién Teng. Los yol enviaron mensajes a los leng para decirles que no debian dar acogida ni asilo a sus enemigos. Los leng contestaron que el antepasado del linaje 1ex¢ era el tfo ma terno del antepasado del linaje THANG y que no podian negar asilo a los hijos de sus hermanas. Aquella actitud involucré a Tos yol (nyarkwac) en otra guerra, aquella vez contra una combinacién de leng y thiang. Otras ‘vendettas (feuds) lou re- ‘cientes fueron las que hubo entre las divisiones falkir y nyajika. ny de Ia seccién secundaria rumjok y las que hubo entre varias ‘comunidades locales de ta seccién primaria mor, especialmente entre las divisiones de la seccién secundaria jimac. En la regién gaajok oriental, la seccién primaria yol se unié a la tribu gaagwang —gue parece haberse identificado tanto con la tribu gaajok, que casi podemos considerarlas, como ocurre al oeste del Nilo, como una sola tribu separada de los geajak por los extensos pantanos Macar— contra varias, si no todas, las secciones de la tribu gaajak, Los yol lucharon contra Jos nyayan, mientras que los gaagwang lucharon contra Ios reng y los kang. Hace medio siglo aproximadamente, las sec- cciones primarias lang y wangkac de Ja tribu gaajok se vieron implicadas en una larga vendetta (feud) y también hubo guerra entre las secciones yol y wangkac, en la que los yol, ayudados Por sus aliados de Ja tribu gaagwang, resultaron victoriosos; Ia derrota de los wangkac fue tan tremenda, que se trasladaron ha cia el sur, a las orillas del rio Pibor. Segtin dicen, alli se vieron atacados por los turuk (un tipo de arabes) y volvieron a trasla darse hacia cl norte, al emplazamicnto de sus antiguos hogares. Estaban demasiado agotados para reanudar su vendetta (feud) con la seccién yol. A pesar de esas vendettas (fends) internas, si una seccién cualquiera de la tribu gaajok esta en guerra con Ja tribu lou, todas las secciones acudirén a ayudar a la secciGn amenazada, en caso de que no sea Jo suficientemente fuerte para resistir a cualquier secci6n lou que se oponga a ella. Tambisn hha habido vendettas (feuds) entre las secciones geajak orien- tales, es decir, entre los thiang y Ios reng. Cuando dos tribus luchan, las demés tribus permanecen neutrales, y, si dos seccio- nes de una tribu estén en guerra, las demas secciones pueden dejar que luchen, en caso de que estén igualadas y no pidan ayuda. Algunos de los informadores de la sefiorita Soule sefia- Jaron que, cuando hubo problemas hace unos afios entre Ia sec- ‘TRIBU seoe. prim. Kerfail GAAWAR sec, prim, bar seve. sec. Kerfail sece. tere, bang sece. sec. per sece. sec. nyeigua see. see. jihelb [seec. sec. nyailakwou sece. tere. jamogh ‘sece, tere. cam sece, tere. gatkwva sece. prim. jenyang ‘TRIBU LAK sece. prim. kwacbur sece. sec. kudwop sece. tere. nyawar see, tere, dongrial sece. sec. nyapir sece. tere, thiang sece, tere. kar TRIBU sece. prim, riak THIANG sece. prim. bang sece. sec. juake ‘sece, sec. manyal ssece. sec. gin see. tere. gul sece, tere. bedid sece, tere, dwong sece. sec. kwoth sece. sec, cual sece. sec, lidh sece. sec. gatkwa sece, sec. tobut sece. sec, lak seee, sec, nyangur 162 cién yol de ta tribu geajok y la seceién tony de ta tribu goajak, Aambas eran fo sifictentemente fueries come para lchaseoos solas, pero, si los lony no hubieran sido bastante faectes part Iechar por si solos, en ese caso las secciones haan y tar, ¥ posiblemente otras, de los geajak habrian acudido ens ayuda, en euyo caso las secciones guajok se habrian unido a los yol ‘También sefialaron que en Ia actualidad existen problemas entre Ja seccién tuluaa y la seccién wang. También existen entre. ¥ las secciones de los wanglkac. Si los Tuluaa y los wang em an a luchar, en ese caso las secciones wangkac olvidarin sus Giferenclas y' se uniran a los tulwaa. De acuerdo con Ja. tendencia general al oeste del Nilo, las tuibus giajok y gaajak occidentales no s6lo son més pequedias,~ sina que ademas estén menos unfdas que las geajok y gaajak orientales. Ambas tuvieron frecuentes. ¥ enconadas vendettas (feuds) interuas. Hlubo una batalia teror entre Ia division gai de Ja seccin primaria gengwong y otras dos divisiones de la misma seecidn, los kwoth y los bor, cuyos linajes dominantes.parten ‘de una madre. Las divisiones fewoth y bor resultaron derrotadas yemigraron hacia el sur para establecerse en Kwac en la region engyan. La misma division gai tavo tambien una vendetta (feud) con la divisién primaria reng, despues de la cual se traslade. a Ja regiGn karlual, En la tribu gaajak fubo otras muchas ven- dettas (feuds). En un tiempo, la tribu gaajok vivio en Ta olla inquierda del Bar-el-Ghazal 'y su extensidn actual a la orilla derecha es consecuencia de la emigracién resultante de las vvendettas (fends). En un tlempo, la tribu Jock entera vivi6 en la orilla derecha del Bahr-elGhazal, Allt dos de sus secciones primarias, cuaagh y deng, que vivian al oeste del rio Gany, lucharon contra la tercera seccidn primaris, los Keunyang (Karlual), que vivian al fate de dicho rfo y, al resultar derrotadas, cruzaron el Bahrel- Ghazal y se establecieron en su orilla izquierda, La historia cuen 2 que algunos aristdcratas de la seccion nyapit y algunos acis- técratas de la seccién nyawah usaron expresiones ofensivas en canciones unos en relaciin con Ios otros, Aquellas canclones provocaron Iuchas entre los jovenes, uno de los cuales de cada bando resultd muerto. A consecuencia de ello, Ihubo nuevas Whas y, Finalmente, los deng y Tos cuaagh cruzaron el rio, El ado siguiente, yolvieron a cruzar el Babel-Ghaval para acam- par en Ia oriila derecha durante la estacién seca y, al regreso 2 sus aldeas, se Hevaron manadas pertenecientes a los keunyang, Seis de sus’ muchachas regresaron a recoger sus vasijas: para Teche, que habian dejado en una cabaia del campamento, ¥ fueron asaltadas y asesinadas por algunos hombres keunyang- Aquel acto se considers como una grave infracciGn de las reglas de la guerra, pues los nuer no matan a las mujeres de su taza. A causa de ello, los denig pronunciaron ‘una maldicién, segin Ja cual esté prohibido a un aristécrata Keunyang, que cruce al BahrelGhazal y se establezca entre los deng 0 los cusagh, y tambign a un aristécrata de los deng o cuaagh que se trasla. de al sur y se establezca entre los Keunyang, construir un es blo de ganado en Ja forma habitual. La maldicién hace también que un aristécrata que cambie asi de residencia engendre sélo nifios entre sus primeros hijos, a causa de las muchachas ase- sinadas, Cuando el gobierno hizo incursiones contra la regién karlual (Keunyang), muchos aristéeratas keunyang cruzaron el rio para vivir en las regiones deng y cusagh. En la sctualidad, muchos deng y cuaagh pasan Ia estacién seca en la regién keunyang, porque su regién no es rica en pastos buenos, sino gue se compone principalmente de hierbas de pantano que no son tan nutritivas. Dentro de cada una de esas secciones primarias aabia ven- dettas (feuds) constantes. Asi, en la regién karlual, las seccio- nes rigagh, gom, jiom, nyaagh, jikul y ngwol han’ estado en- Frentadas mutuamente con frecuencia. Resultaria aburtido de tallar las ocasiones y resultados de esas vendettas (feuds) trie viales. Lo nico que quiero dejar claro es que las aldeas ocu- padas por esas secciones menores, tutgar (ngwol, nyang (riaagh), nyueny (juak), Kol (jikul), etc, se encuentran séto a tunas pocas millas de Sus vecinos mas’ proximos, pues todas cllas ocupan una zona de un radio de cinco milias. Entre aldeas y secciones terciarias es entre quienes se producen con mayor frecuencia las luchas y se desarrollan las vendettas (feuds). Como habré observado el lector, no he intentado enumerar todas las secciones de cada tribu, sino que simplemente he inten- tado indicar el modo de segmentacin, de modo que pueda enten- derse mejor la relacién entre divisiones tribales y linajes en el préximo capitulo. rye eee hed Yo rh un Los segmentos de una tribu tienen muchas de las caracteris- ticas de la propia-tribu, Cada uno de ellos tiene su nombre dis- tintivo, su sentimiento comin y su territorio Unico, Generalmen- te, una suele estar separada claramente de otra pot una exten- sién amplia de maleza 0 por un rio. Los segmentos de una tribu tienden también a seguir direcciones diferentes al encaminarse a sus pastos de la estacién seca, como muestran los mapas esque. maticos de las pp. 74, 76 y 77, de modo que las divisiones espaci les de la estacién de las iluvias se mantienen, y pueden acentuar- se en la estaciGn seca, si bien, como ya hemos sefialado, en las tribus mayores al este del Nilo Ia severidad de las condiciones naturales puede producir también relaciones mutuas mas estre- chas que en las tribus més pequefias del oeste. 163 89 Cuanto més pequefto es el segmento tribal, mis compacto es su territorio, mds cercanos estan sus miembros, més variados y més intimos son sus vinculos sociales generales y més intenso es su sentimiento de unidad. Como veremos, un segmento tribal est cristalizado en torno aun linaje del clan dominante de la tribu_y cuanto menor sea el segmento mis ¢strechas serdn las relaciones genealégicas entre los miembros de ese fragmento del clan, También, cuanto menor sea el segmento, més determinars el comportamiento el sistema de grupos de edad y produciré accidn colectiva dentro de él, Asi, pues, no sélo varia la cohesion , Politica con las variaciones de la distancia politica, sino que ade- mis aquélla es una funcién de la distan tipos. Cada segmento estd segmentado, a su vez, y existe oposicién entre sus partes. Los miembros.de cada segmento se unen para Ia guerra contra los segmentos adyacentes del mismo orden y ‘se unen con dichos segmentos adyacentes contra secciones mayo: res. Los propios nuer exponen claramente ese principio estructu- ral en la expresién de sus valores politicos. Asi, dicen que, si la in terciaria leng de la tribu lou lucha contra la seccién ter- ciaria nyarkwac —y, de hecho, ha existido una larga vendetta (feud) entre ellas—, las aldeas que componen cada seccién se unirén para luchar; pero, si se produce una disputa entre Ia sec- cién terciaria nyarkwac y la seccién secundaria rumjok, como ha ‘ocurrido recientemente a propdésito de derechos con respect al agua en el Fading, los leng y los nyarkwac se unirén contra su enemigo comin rumjok, que, 2 su vez, forma una coalicién de los diferentes segmentos'en que esta dividida, Si se produce una lucha entre las secciones primarias mor y gun, los rumjok y los gaatbal se uniran contra las secciones mor combinadas: gaaliek, jimac, y jaajoah. Si hay una lucha contra los gaajok o los gaawat, Jas secciones primarias, gun y mor, se combinarén —por lo menos en teoria— y una tribu lou unida entrard en campafia, dado que ambas secciones pertenecen al mismo grupo politico 'y que sus linajes dominantes pertenecen al mismo clan. Desde luego, acos- tumbraban a unirse en las incursiones contra los dinka. Entre los gaajok orientales, las secciones minyal, wang y nyathol se alfan contra los yol. También las secciones thiur, dwong. y kwith se unen para Ia guerra. Esas luchas entre secciones tri bales y las vendettas (feuds) que resultan de ellas, a pesar de estar basadas en un principio territorial, se representan_mu- chas veces en funcién de los linajes, dado que existe una rela- cidn estrecha entre los ségmentos territoriales y los Sezméntos de linaje, y los nuer acostumbran a expresar las obligaciones sociales en funcién del parentesco. As{, al decirme que los wan- estructural de otros 164 gkac y los yol se unirian para la guera contra cualquier otra sec- cién, los nuer enunciaban la proposicién diciendo.que los linajes WANGKAC y YOL, que son Ios linajes dominantes en, esas seccio- nes, se unirian, porque sus antepasados eran hijos de la misma madre. En el capitulo V vamos a ver que los nuer suelen hablar en esos términos. Ese principio de segmentacién.y.la oposicién entre los seg- ‘ments s8 dan en todas las secciones de_una tribu y sc extienden —mis allé de Ia tfibu— a las relaciones entré las tribus, especial- mente entfe Tas tiibus nue mas pequefias, qué se unen para hhacer incursiones contra los dinka y se atacan con mayor facili- dad y frecuencia que las tribus mayores al este del Nilo. Asi, un hombre de la seccién fadang de la tribu bor lo ejempl cuando me dijo: (tn) de determinada tribu, como suelen hacer los nver con frecuencia: por ejemplo, dif o tut bura, un aristécrata de la tribu bor; dil 0 tut wotni, umn eristécrata de la tribu wot; dil 6 tui beeka, un aristécrata de la tribu beegh; di o fut laksa, un aristécrata de Ja tribu Tak, ete, Siempre se puede Citar un clan 0 linaje aristocrético por su propio nombre 0 ba- Slendo referencia ala feb en que ccupe una posiein piv fegiada: por ejemplo, Gaatxica, hijos de Nac, 0. die? Took, nstoeratas, de la triby, lou caaTBot, hijes de Bul, diel leegni, aristdcratas de Ta tribu leek Cuatro aspectos esenciales en relacién con esos clanes aris- tocraticos deben recordarst. (1) No todos Jos clares ocupan una 231 posicién superior en una tribu, Algunos clanes, por ejemplo, los SIMEU y los JakaR, carecen de wec, de comunidad local, como dicen los nuer. Otros tienen emplazamientos de aldeas, en las que han vivido durante mucho tiempo y que reciben su nombre, pero no son diel en Ja tribu en que se encuentran dichos empla- zamientos, Muchos son como rampollos que han perdido toda clase de contactos con el tronco principal, pero a éstos podemos considerarlos sin vacilar como linajes diutha que han surgido de inmigrantes, cuyos descendientes en algunos casos saben de qué regién dinka proceden pero no conocen su posicién en su sistema de linajes. Por consiguiente, no pueden trazar su ascendencia durante tantas generaciones como los nuer autén- ticos, y sus linajes son de menor extensién y més limitados terri- torialmente. Los encontramos en pequefios grupos aislados en una sola tribu, mientras que los clanes nuer estén distribuidos por muchas tribus. @) No todos los miembros de un clan nuer viven en la tribu fen que ocuipan una posicién superior, pues Ja mayoria de los lanes se encuentran en todas las partes de Nuerlandia. La mayo- ria de los siNaca viven en las regiones tribales lou y regnyan, fen las que son diel, pero también los encontramos en la mayorfa, quizis en todas, las tribus nuer. Las tribus son grupos territoria- les con una extensién social ininterrumpida, mientras que los lanes son grupos de parentesco muy dispersos. En consecuencia, una tribu es una comunidad y puede tener funciones colectivas, pero un clan nuinca es una comunidad y nunca puede actuar colectivamente. La tribu lou se une para la guerra. Los sINACA nunca se unen, También, un hombre puede cambiar de tribu al cambiar de lugar de residencia, pero nunca puede cambiar de clan. Un hombre lou que vaya a vivir a Ja region gaawar se com vierte en un hombre gaawar. Un hombre s1Naca sigue siendo un Nac, viva donde viva, G) Como ya hemos subrayado més arriba, un clan no es pre- ponderante numéricamente en Ta tribu en que sea dominant: por ejemplo, los JINACA son una pequefia minoria en la tribu Jou y los miembros del linaje Galox constituyen una pequefia mincria en la tribu gaajok. (4 Un hombre es un dif, aristécrata, s6lo en Ja tribu en que su clin ocupe una posicién superior. Asf, un dif leegni, un arist6- crata de Ia tribu leek, es un aristécrata en ella y no en otra. Si va a vivir a la regién bul o a una de las regiones jikany dejaré de ser un dil y pasaré a ser un rul, forastero, De igual modo, un miembro de los snxaca es un dif en a regién lou, pero si, como hhacen muchos de su clan, traslada su residencia a la regién goa- ok, ea ella ya no es un dil, sino un forastero, rul. Los sINACA son 232 (24 diel Joka, pero los Gassok son diel gaajok. La posicién de diel depende de que se resida en la tierra perteneciente a su clan, La tinica excepcién a esta afirmacién a encontramos en los casos en que un clan es dominante en dos o més tribus: por ejem- plo, Jos siNAca en las regiones lou y rengyan y los GAATGANG- xum en las regiones jikany al oeste y al este del Bahr el Jebel. Si un hombre de los s1Naca se traslada de Ia regién rengyan a Ia regién lou, sigue siendo un dil, porque ambas regiones per- tenecen a su'clan. De forma semejante, un hombre del linaje ‘asiox de los caaToanoKrR puede trasladarse de la region gaa- jok a la regién gaagwang 0 gaajak, a ambos lados del Nilo, y seguir siendo un dil, pues varios linajes de su clan son domi- nantes en todas esas tribus. Como muchas palabras que denotan posicién sociolégica, los nuer usan dil en contestos diferentes y con signfieados diféren- tes. En este libro la usamos con el.significaco preciso que le acabamos de atribuir. No obstante, se la puece usar para ref rirse a un miembro auténtico de cualquier linaje, ya sea domi ante en la tribu ono. Por siemplo, el linaje JUAK de 1a tribu Teck es de origen dinka y sus aniembros no sou diel Jeegni, pero tun hombre que viva entre ellos puede ser an dil juake, un miembro suténtico del linaje JU\KA, 0 una persona que se ha nculado a ellos por una u otra raz6n. De igual modo, podemos hablar de un dif S1M@M, aunque no exista una tribu en la que los JIMEM ocupen una posicion de diel, pues un hombre puede ser un miembro auténtico del clan o un dinka que se haya i corporado a él. También, un miembro de los sINAca que aban- one Ja religién lou y s¢ establezca en la region gaajok sigue indo un gat dila look, un hijo de la aristrocacia Tou, y asi se Mamaré a s{ mismo, con lo que querré decir que, cuando esté cen la regién Tou, es'un aristécrata Tas palabras tit» 0 «gat 13ot», «hijo de an toro», se usan igual que «dil» y «gat dla», También en este caso, un hombre puede ser un fu? de su linaje, por oposicién a los forasteros y ‘inka que vivan en el distrito asociado con 41, sin ser unl fut de la tribu de que dicho distrito forme parte: por ejemplo, un hombre puede ser un tu de la seccion secundaria jaajoah de Ia tribu low sin ser un tut fooke, porque ef clan aristocritico de Ja regidn lou en conjunto es el s1NAca, y los JAATOAH no son miembros de dicho clan. Bn otras palabras, un hombre puede Mamarse a si mismo tut de los jaajoah para recalcar que es un JaAJOATE y no un simple jaajoah, pero con eso no quiere decir ‘que cs un fut looks, En un sentido todavia més general, fut puede significar simplemente, como ya hemos observado, un paterfamilias o incluso una persona de sexo masculino. Hay que Juagar por el contexto c6mo debe traducirse esa expresién. En Este libro usamos las palabras 11 © gat twot en el sentido, de 233 finido en las pp. 197-198, de un adulto mayor, anciano y usa mos la palabra dif para referinos a un aristdcrata tribal. Resulta dificil encontrar en nuestra lengua una palabra que describa Ia posicién social de diel en una tribu. Los hemos llama. do arisiécratas, pero no pretendemos dar a entender que los nuer 103 consideren de rango superior, pues, como hemos de- clarado insistentemente, la idea de que un hombre trate despé- ticamente a otros les repugna. En general —mas adelante preci- saremos esta afirmacién—, los diel tienen prestigio mas que ran- go e infuencia més que poder. Si uno es un dil de Ia tribu en que vive es algo mas que un simple miembro de ella. Es uno de los propietarios de la regiGn, de los emplazamientos de sus aldeas, de sus pastos, de sus estanques de pesca y de sus pozos. Otras persones viven en ella en virtud de haberse casado dentro del clan de uno, de la adopcién dentro det linaje de uno o de algin ‘otro vinculo social, Es un dirigente de la tribu y cuando ésta va a la guerra se invoca el nombre de lanza de la tribu de uno. Dondequiera que se encuentre un dif de una aldea, la aldea se agrupaa su alrededor como una manada de vacas se apifia en tor- no a su toro. He descrito Ia posicién de los diel como consideraba que era en la tribu lou. Tuve la impresin de que, al oeste del Nilo, su posicida era menos marcada, mientras que entre las tribus jika- ny orientales, en la periferia de Ja expansién nucr, estaba mis acentuada. En la zona karlual de la tribu leek, la vinica parte de Ia Nucclandia occidental que conozco més que superficialmente, se recenoce el prestigio aristocritico de un dif, pero existen cla- nes de extranjeros arraigados tan bien y durante tanto tiempo en los distritos y aldeas en que se encuentran hoy, que un dil carece de privilegio legal. De una observacién superficial, dedu- je que las condiciones eran las mismas en el resto de Nuerlandia occidental, excepto, quizés, entre los jikany, donde la posicién de Ios diel puede ser més elevada. Entre los jikany orientales encontramos la mayor insistencia en la diferenciacién social y en el privilegio legal. La categoria de diel tiende a estar mas acen- tuada en las tribus mayores que en las menores, y, cuando haya- mos examinado su funcién estructural, se entenderé la razén. ‘En una aldea o en un campamento nuer raras veces hay més de unzs pocas familias de diel, La mayoria de los habitantes son rf, nuet de otros clanes, 0 jaang, personas de filiacién dinka no ‘adoptadas dentro de linajes nuer. Un ru! es un nuer que en deterninada tribu no es un dif, aunque puede ser dil en otra tribu.:Ya he descrito. Ia forma como los linajes se separan de sus grupos de parentesco localizados, erran, se unen a personas 234 (25 de otros clanes y pasan a ser miembros de wna nueva comunidad. Un hombre de la tribu dok me describié perfectamente ese proce- so, Los miembros de un linaje engendran hijos, se vuelven numerosos y se dispersan por el campo, errando For aqui, por allé y por todas partes. Entonces su estrecha relacién acaba y se van a vivir en otros clanes que estén emparentados lejanamen- te con ellos. En ellos viven como amigos y poco a poco van for- jando nuevas relaciones mediante matrimonios mixtos. Esa es la razén por la que los linajes estén muy mezclados en todas Jas comunidades. Los nuer dicen también que ningin dif vive en un medio social compuesto enteramente por aristécratas comp él, pues los Tinajes de diel se dividen y los segmentos buscan la autonomta convirtiéndose en los niicleos de nuevas agrupaciones sociales dentro de las cuales constituyen el micleo aristocrético, Asi, que los linajes de diel se dividen no sélo a causa de su disensién interna, sino también porque un hombre con personalidad pre- Fiere encontrar un lugar donde establecerse con independencia, en el que seré una persona importante, a seguir siendo un herma- no menor dentro de un grupo de parientes influyentes y mas mayores, Me dijeron que ese proceso por el que ua hombre, es- pecialmente un dil, podia convertirse en un dirigente local, se considera muy arraigado cn su sistema social y es una razén por la que ponen objeciones a la creacién por parte del gobierno de unos cuantos «jefes» locales cuya posicién tiende a volverse formalizada, permanente y hereditaria. Para ellos, eso constitu- ye una interpretacisn rigida de la posicidn, basada en requisitos territorialés mas que personales, que fije la superioridad de un hombre o un linaje particulares. Todos los hombres de posicién sienten que deberfan ser «jefes». Eso no quiere decir que un hombre tenga que ser un aristécrata para adquitir influencia entre Jos paisanos de su aldea. Puede ser un tut de un linaje diferente del dominante en su tribu, que, por su canicter desco- ante, haya conseguido establecer a sf mismo y a sus parientes como dirigentes sociales en st locelidad. ‘Asi, pues, en cada tribu existe alguna diferenciacién de p cién, pero las personas asf diferenciadas no constituyen clases, y a los «forasteros» y los edinka» hay que considerarlos propia- ‘mente como categorias mas que como grupos. En secciones pos- terfores nos ocuparemos de su relacién con los aristécratas en el Jistema tribal y de las formas como los diferentes elementos se integran en las comunidades. 235 VIL 236 Si en et caso de ia evalcion del ganado que hay que p= fi pete eter pergeg cre ree rte fanein a dierencincn cate arstocatas yc forasenes principalmente entre los jikany orientales. Entre los fikany Snentales Tos parintes de un a avtterta, acroado fenton gesagt come compen tn pao de mar cana 185 ue os parents de un ral asters 6 faa inks ‘Seis No el sae tga unto pla ponerse &rimimitio de ve pntego slr, dsb er Kato rth cl og ese tomo compact ot Ia vo frais lzaron een oc sae fo geek atl to msm gue un a ikny de ean a ie ore iclin'ds le somponsneen'enguoato'per asesouts sme ie Te a ipl ces etek as ere scieocees Poses For howd on eaurat stange ae an nace fotetse 40; un dinka adoptado por un aristécrata jikeny, 20; un dinka adoptado por un nuer forastero, 20; y un dinka no adoptado, 6:'Bn operaciones mas recientes, pardeen baberse constrad cosets lo tet pen waren ae 2 ra nce Nine ei cbt germ rico gn eo dn qe ie Pus oe No estuvesufientementeviempo entre los jkany orienta les para investigar esa cuestion detalladamente, pero tuve la Inptason de tes Io spun Tse stab a en la nore {Si de su entaeonee comer cts sin lugar dudes eh ins cantar wonandas, por etnies destiones pabertancr tales aunque tos Inormantes que me In propoientrn ine eae arate eee ee Craluncahes antiques. Las iterates re aeqararon gu ek {r'yucad siemrenpogabs ns ganado pore! homo de varia gu For Se an aoe feo, Membres fe Senecio cr has. kan me soyurarc ealnorte vi soipese era idles on tos dos eases Tndudblemente Seiee Ran intnae con san aftectones en ix practice Tinehaeeetat Bn confor conan probable que ete lee Siauy auionatcs buble wos derenh ent Ios page por Ae ee ucinan den forancre ere ace habort Trucha Mend ons evatuctones, qu geeranente depen, Maa ie gn crometencas expece de ceas coagr et toner imtaor temps de Festdencs del ucts en lao as aie sat'nautrgst ente su tarts 9 Toy Tinoes sir éticon, aaeeeeeee ee at aay e's somunided. eel el ae ee ote nado fuses um leary de wa om Ritanelde ota aiden ecdlra Probeblemeate \ | ‘ocurriera lo mismo en Jas tribus jikany, donde me dijeron que Ta compensacién habitual por un aristocrata era de 40 a 50 ca- Yeaas de ganado; por un forastero oun dinka que se hubiera tetablecido en la regién, 30; y por un diaka qne viviera en fils, pero no hubjera construido todavia su vivienda, 20, La practica de los jikany no es tipica de Nuerlandia en conjunto. No obstante, en toda Nuerlandia los nuer y los dinka estaban Aiferenciados por su valor a la hora de pagar ls compensacién en ganado por homicido, si bien la definicién de un dinka en ese Sentido variaba cn las diferentes tribus. Entre los Jou, la préc- tica consistia en considerar el valor tanto de los aristécratas como dle los forasteros en 40 cabezas de ganado. Se decia que un dinka {que hubiera nacido en la regidn Jou habia pasado a ser un nuet (ca nath) y un miembro de la comunidad en que vivia (caa ran wee), de mado que su vida se valoraba también en 40 cabezas de ganado. Por otro lado, un dinka al que hubieran capturado en 1a guerra y hubieran conducido a la regién lov se valoraba en 16 Egbezas de ganado, mientras que un dinka que estuviera visitando ‘2 patientes o afines en Ia regién lou se valoraba en 6 cabezas Ge'ganado. Me dijeron que un dinka adoptado ocupaba una post Cidn inferior en ese sentido a la ocupada por sus hijos, que con- taban como nuer auténticos, En las tribus jagel parece ser que Ios forasteros nucr y los dinka que fueran miembros permanentes de una comunidad estaban valorados en 40 cabezas de ganado, como un aristécrata, mientras que un forastero o un dinka que no hubiera construido un establo estaba valorado en sélo 10. Se daba importancia a la construccién de un establo, porque quien construyera una vivienda en una aldea tenia clara inten: dion de guedarse en ella y la comunidad se beneficiaba con el Sumento de su manada. Parece ser que @ ese hombre se lo Valoraba igual que a un aristécrata en todas las partes de Nuer- Tandia, excepto entre los jikany, entre quienes, segtin me dijeron, un dinka ne podia perder nunca su posicidn inferior, que, se transmitia a sus descendientes. La aceptacién de un. miembro permanente de tna comunidad como igual a un aristéerata con- Prerda con Ja tendencia general, entre los nuer, a que Ia filiacién fsté subordinada a la comunidad, tendencia que vamos a recal- car constantemente. Volvemos a subrayar el aspecto que enfocamos ent Ja secciGn relativa al derecho: el de que el grado de responsabilidad reco- nocida por una injusticia, las posibilidades de compensacién que fe ofreeen y la cantidad de la compensacién pagada dependen de jhe relaciones de las personas afectadas en Ja estructura social. Asi, si un hombre mata a un dinka no adoptado que viva con su BT propia familia que no haya nacido en Nuerlandia, no habré com pensacién, pero cada familia proteger a sus dinka contra los extrafios y vengara su muerte a manos de éstos, Dol, que es de origen dinka, me dijo: «Si maldices a un dinka que viva tu familia, pues lo maldices, y eso es todo. Si se enfada, le dices uc Io vas a matar y que nada va a pasar. Simplemente vas a lim. piar ti:lanza en el suelo y a colgarla, Pero si otro hombre maldice a un diaka que viva con tu familia, luchas contra él, pues el dinka es tu hermano, Preguntas al hombre si el dinka es tuyo © auyos. Asi, pues, la posicién de un dinka en su propio circulo do- méstico és diferente de su posicisn en relacién con los miembros de un grupo mayor. Para la familia extensa compacta que lo con- sidera «suyo» es simplemente un jaarg. Para personas de fuera de esa familia no pertenccientes a dicha familia, es un miembro de ese gol, familia extensa compacta, y no les corresponde a ellos diferenciar su posicién dentro de ella. Me dijeron que, si un extrafio Hamara a ese dinka «jaangs, los hijos del hombre que Jo captur6 Jo interpretarian como un insulto dirigido a ellos y podrian iniciar una lucha para obligarle a retirarlo, pues para ellos es edemar», «mi hermano», en relacién con los extratios. Preguntan: «2Quién es un jaang? Quién lo capturd: tu padre o el nuestro?» La aceptacién de los dinkas nacidos en Nuerlandia como miembros con todos los derechos en las casas, caserios y aldeas nuer es todavia mas marcada. Por consiguiente, la posicién de un dinka es relativa, y puede considerarse que un hombre pertenece a esa categorfa en una situacién y no en otra. Ast es, evidentemente, en la vida social en general, porque normalmente nadie diferencia a un hombre de origen dinka de un hombre de origen nuer, pero estamos conven- cidos de que Jo mismo ocurrfa en las cuestiones de homicidio, dado que la situacién social se componia de las relaciones estruc. turales del asesino y sus parientcs con el muerto y con las otras personas afectadas por la disputa. En nuestra opinién, la inde- terminacién y contradiccién que muchas veces se revelaba en las afirmaciones de los nuer sobre las evaluaciones de Ia compen. sacién ea ganado por homicidio debe explicarse por la relatividad de la posicién, pues ésta siempre esté en funcidn de la distancia estructural entre las personas y, por esa razén, no se pucde definir rigidamente, Tgualmente, el de rul es un concepto muy relative. Si un hom- bbre leek va a la regién gaajak a robar ganado y resulta muerto, no se pagar compensacién por el homicidio. Un hombre leek que viajara por Ia regién gaajak sin intencién de causar perjui cios a sus propietarios no seria asesinado sin motivo. Si el hom. 2383 bre estuviera visitando a parientes o afines y resultara muerto en una pelea, sus huéspedes se considerarian en la obligacién de vengarlo, aunque quizds no de forma muy apremiante. Pero un hombre leek que haya construido su casa en la regién gaajak y se haya casado dentro de Ja aldea donde resida es un miembro de esa comunidad. Si otro miembro de su aldea Jo mata, pucde ser que se considere que es un rul y, por esa razén, puede ser que se pague menos ganado por su muerte que por la de un aris- técrata, Pero, si un miembro de otra aldea lo mata, no es pro- beble que su comunidad acepte esa definicién de su posicién, porque no se hacen diferencias entre los miembros de la propia comunidad en funcién del origen en su relacién con otros seg- mentos politicos. En las relaciones politicas, los vinculos de co- munidad son siempre predominantes y determinan el comporta- miento. vit Hemos observado que dentro de uma tribu existen tres cate- gorias de personas: diel, rul y jaang. Los die! son un clan aris- tocratico, superado numéricamente por los forasteros y por los dinka, pero que constituye una estructura de linaje sobre Ia que se asienta la organizacién tribal. El problema radica en el hecho de que los forasteros y los dinka estan vinculados al clan domi- nante de tal modo que éste se convierte en el armazén del siste- ma politico gracias a las relaciones existentes entre los demis miembros de Ia tribu y él. Como los nuer expresar los vinculos sociales en el Ienguaje del parentesco, es evidente que sdlo el reconocimiento de los lazos mutuos de parentesco podra pro- ducir ese resultado. Dicho reconocimiento se concede de varias formas. Vamos a empezar examinando la adopcién. Un nuer no puede quedar adoptado dentro de um linaje diferente de aquel en que haya nacido, por lo que esta costumbre sélo afecta a los dinka. Ya hemos descrito cémo desprecian los nuer 2 los dinka y hacen incursiones guerreras contra eilos, pero no tratan a los dinka que son miembros permanentes de su comunidad de forma diferente que a sus miembros nuer, y hemos visto que las per- sonas de origen dinka probablemente constituyen por lo menos Ia mitad de la poblacién de la mayoria de las tribus. Esos dinka son hijos de cautivos ¢ inmigrantes a los que han educado igual gue a los nuer o bien son cautivos ¢ inmigrantes que residen per- manentemente entre los nuer. Son «jaang-nathe, «dinka-nuer» y, 239 segiin se dice, «caa nath», «se han vuelto nuers. Como ya hemos explicado, una vez reconocida su pertenencia a une comunidad, ‘en Ia mayoria de las partes de Nuerlandia su posicién legal es Ja misma que la de un nuer nacido libre, y sdlo en relacién con los rituales y las reglas de la exogamia Se tiene en cuenta si origen. En las relaciones estructurales de tipo politico, son miers- bros indiferenciados de un segmento. Aunque en sus relaciones domésticas y de parentesco un dinka no tiene una posicién tan sslida como un nuer, porque no tiene la misma extensién de lazos de parentesco, nunca obserié que sufrieran impedimento grave alguno, y mucho menos degradacién. Como respuesta a mi pregunta de si um dinka harfa trabajos mas duros en el corral que un hijo de la familia, me dijeron que era un hijo y gozarfa de los mismos privilegios que los demés_hijos: recibi: ria un buey del padre a la iniciacién y, posteriormente, ganado para pagar el precio de su esposa. Los tnicos extranjeros que sofren grave desigualdad social son cierios grupos de dinka y anuak conquistados, pero no absorbidos en la sociedad y la aultura nuer. Dichos grupos, como los balak dinka y los anuak del rio Sobat, no disfrutan ni de los privilegios de la ciudadania nuer ni de la libertad de los extranjeros. Dichos grupos no forman arte verdaderamente de una tribu nuer. Casi invariablemente, los nifios dinka capturados quedan incorporados al linaje de sus captores nuer mediante el ito ¢e la adopcién y, a partir de entonces, ocupan la posicién de hijos en la estructura del linaje, asi como en las relaciones fami- liares, y cuando las hijas de dicho linaje se casan, reciben el pago que se hace por las esposas. A un nifio dinka lo educan como hijo de la familia de su aprehensor. Queda incorporado a la familia simple y a la familia poliginia por su aceptacién como miembro de dichos grupos por parte de los demas miembros y de los extraiios. Dicen: «caa dil e cieng» o «caa ran wees, cha pasado a ser un miembro de la comunidad», y del hombre que Io capturd dicen que cha pasado a ser su padre» y de sts hijos que chan pasado a ser sus hermanos». Ha pasado a ser un miembro del gol, de la casa y de la familia poliginia. La adopcién le con- fiere una posicién en Ja estructura del linaje y, gracias a ella, ‘una posicién ceremonial, pues por la adopcién se convierte en un miembro del shok dwiel, linaje, de su aprehensor. Me dijeron que raras veces ¢s el propio aprehensor quien entrega al muchacho buth, la afiliacién agnaticia a su linaje, y que suele realizar el rito un pariente a peticién de sus hijos ¥ con el consentimiento de su linaje minimo. Un representante el linaje invita al dinka, ya adulto e iniciado, a asisti 240 u28 ute de un wr ode wan omc com Beker. de In fg de an to mech 5 Sa ed Set fo a estas, ety ee Pe Fae ee A ee ere ico ea Pa me ea fH Se i ei ca rset, Enloess vgn S292 ha ios Ba ll oro rea em conrahermay er oom dno deli ete SS cane fen es hae ys Ue natrng ge 8 amb nn cae i i dan vinculados al fediante la adopeién los hombres dinka quedan vinculados tinsie ide sus s prehensores. ‘Trazan su Cece bore ae sta su antepasado y se convierten en un nue unto de ast ao ta fusign es completa y final. Los espiritus del yan a ser su espios y ou nombre de lanza y su nm astrica ce convierten en sus simbolos. En realidad, si er da anc en ra, lden 0 campemento niet res i ir quignes son de origen nuer . casi imposible descubrir quiénes s : Se ee cast ho, Durante meses consideré a. algunos ho ten fan de cautivos dinka, pues wn hor ticos, y resulté que descendiar : aed ‘ayo abuelo dinka quedé adoptado dentro dew me ko oo sera a st mismo tan miembro del inaje como el hombr 2at cuyo abuelo adopts al antepasado de aquél, y asi lo consideran los miembros del linaje y las personas que no son miembros de él. Asf, cuando un hombre da su filiacién a partir de Ea través de Dy C,y otro da su filiacién a partir de E a través de J y K, uno suponfa naturalmente que D y J eran hijos de E. No habia forma,de saber que, en realidad, J era un dinka capturado que habia quedado adoptado en el linaje, a no ser que alguien ofre- ciera Ja informacién voluntariamente, cosa nada probable en Nuerlandia, Ademis, es descortés preguntar a los forasteros si sus abuelos eran dinka cautivos y, aun en el caso de que fueran de origen dinka, no lo dirfan facilmente. Naturalmente, se puede Preguntar a otras personas, pero sdlo quienes sean miembros del mismo linaje conocerin perfectamente a los antepasados de Ja persona y es de todo punto improbable que nos digan si es de origen dinka, pues es su pariente agnaticio en relacién con los extrafios. En todas las tribus, una gran cantidad de dinka han queda- do incorporados mediante adopcién a los linajes nuer. Puesto que, como decimos més adelante, los dinka adopiados y sus descendientes pueden casarse dentro de los linajes colaterales, no seria exacto decir que quedan adoptados dentro de los clanes. Probablemente la mayoria de los dinka capturados quedaron adoptados dentro de los linajes nuer, pero existen también mu- chos linajes dinka descendientes de hombres que fueron a esta: blecerse'en Nuerlandia por su propia voluntad, ya fuera para huir de‘la escasez, en gran parte causada por las incursiones nuer, €n su propio pais, para visitar a sus hermanas cautivas para volver a ocupar emplazamientos de los que los habian ex- pulsado las incursiones nuer. Los nuer no molestaban a aquellos inmigrantes y les permitian establecerse o regresar a Dinkalan- dia, silo deseaban. Un dinka que decidiera establecerse pasaba a ser el jaang, dinka, de un nuer y Su rande, «sirviente», y los nuer Te daban un buey y quizés una vaca 0 dos, cuando hubiera dado pruebas de fidelidad y apego a su nueva patria, Me dijeron que incluso le darfan una hija de su casa en matrimonio sin necesidad de que satisfaciera el pago que se hace por las esposas, en caso de que fuera ciega o invélida y ningéim nuer tuviera intencién de pedirla por esposa, Con frecuencia una viuda vive en concubina- to con un dinka de esa clase, que de esa forma obtiene una «espo- sar en el sentido de cocinera, ama de casa y compafiera; y, aunque los hijos que pueda darle no cuenten cotno descendienies sttyos, puede ganarse sti afecto, Si un dinka se establece en el hoger del marido de su hermana, aquél puede darle una vaca 0 dos como reconocimiento de afinidad, También tiene que haber habido grupos aislados de los dinka 242 ‘ocupantes originarios de una region invadida por los nuer que se sometieran y abandonaran su lengua y sus costumbres en favor, de las de Jos nuer. En cualquier caso, en la.actualidad existen en muchas tribus pequeiios linajes dinka y muches aldeas reci- ben su nombre. Dichos linajes son muméricamente preponde- rantes en las comunidades en que pas¢ la mayor parte del tiem- po, el campamento Yakwac y la aldea Nyueny. En las dos sec- ciones siguientes vamos a examinar Ja forma en que dichos lina- jes estén entrelazados dentro de la estructura de linajes del clan dominante de la tribu. Aqui vamos a resumir los detalles que ya han aparecido en nuestra descripeién de Ia posicién de los dinka en relacién con Jos nuer. (1) Jang, dinka, tiene muchos significados: cualquier pueblo extranjero contra quien los nuer hagan incursiones gue- rreras habitualmente; los dinka que viven en Dinkalandia y con- tra quienes los nuer hacen incursiones guerreras; los dinka que forman grupos no absorbidos en Dinkalandia o en sus confines; los inmigrantes dinka recientes; algunos clanes de los que se dice gue son-de origen dinka: por ejemplo, los caaraangxume; los miembros dle pequefios linajes dinka que son nue desde cual- quier punto de vista, salvo el del origen; los descendientes de dinka adoptados; los dinka adoptados. Séto por el contexto y el tono en que pronuncian esa palabra podemos jucgar el signifi- cado que los nuer Ie atribuyen. (2) Sélo los dinka considerados como miembros de una tribu nuer nos interesan en el presente estudio. Su posicién es relativa y esta en funcidn dea situacién social en que se plantee Ia cuesiién de la posicién y no se puede definir rigidamente. (3) La conquista nuer no ha provocado un sistema de clases 0 simbistico, sino que, mediante la costumbre y la adopcién, ha absorbido.a los dinka conquistados dentro de su sistema de parentesco y, a través de éste, los he admitido den- tro de su estructura politica en un plano de igualdad, Ix Gran cantidad de dinka que no fueron capturados de niftos no han quedado adoptados dentro de los linajes muer, y los nuer forasteros no pueden quedar adoptados dentro de’ los linajes del clan dominante ni de ningin otro linaje nuer. Sin embargo, los miembros de todas las comunidades locales, a pesar de verse a si mismos como segmentos distintos en relacién con otros seg- mentos locales, expresan sus relaciones mutuas en el Lenguaje del parentesco. Eso es resultado de los matrimoaios mixtos. 243 | | | eae oe jas zelas de ln exopamia to mas Brevemente rosie la medida en que tengan una relacién direc fon el sistema politico. Generament, tos muss se casan ‘enue a rion, anngue'a veces se casan con mujeres de otras tibus, de sa aus mujeres de otras tribus, espeiahmentes viven cera de Ia fontera. A wees earobign an xr se casa con una persona de una tribu'y, despué vivi a otra tribu y se lleva a su esposa nll con al. En paca : 1a esposa y su Familia con él. En é ese ha hab ten ser asises coc| ioe epee yea Jemente con otras tsibus nuer. No existen reglas de ex mi pasar fa caida Esti esa por los valores de parentesco. Un nuer no puede casarse con una pers na ponents ln norte 2 nae la mayoria s, un hombre puede casarse con una persona clan de su mare, pero no con ana desu tae mio, aunque esa eg e5 menos vigurosa, Un hombre no ‘puede casarse con ner aleuna con la ve feng parentessn préximo, Un dinka adoptado en un linaje no puede casarse con miembros de di ina pre pd cae con persons de als Tolaterscn ce ttn descritobrevements las reglas de la exogamia. Sin barges consderamos importantes, pues los valores que pit cipamestereglan el omportamiento entre una persona otra sociedad nuer son valores de parentesco. Las real me iit cpta wn dena gupta i cigar « sus miembros a cases con personas exteriores clos yc ll, a set sero Tazos de parentesco. Como las 1 1e Sibe tambien el matrimonio entre cognados proximes, mete en una red ‘de tszos de parentesco sus miembros se ven obliados a buscar sus cinyuges fuera de élla. Cualquier uanjero que se Hncorpae a a aden en caso de que no esté ya elacionado con sus ntenros, tra répidamente en relacio- nes aided on ellos sus hijospasan a se, parfentes de los. En consecuencia, Ja poblacién de una aldea Sek ae mucsise las ineas de filiacion y afinidad y, con a ineas de filiacién y afinidad y, c cee epeeialen he enor reesco, podemos decir que todos les ‘miembros de una aldea © de un campamento estin unidos por lazos de parente Dorin sun accrainte no pueden csr ental En com a are, ec ligalos 2 buscar sus conyuges en aldeas vec De de tito, Necalgt un 5 re casa can Uap ‘muchacha que viva a poca distancia de su aldea, de modo qui pecda vial Bap hace que una red de prscarrersrene ta Se extienda por un distrito y vincule de varias formas a los mi bros de grupos politicos distintos, pees 246 A Visto desde el Angulo de una sola aldea, el circulo de ela. conte Ge parentesco.préximo se limita a un radio pequeiio; Y cionts os Halverse cada vez menos numerosas ¥ MAS Tejanas a tiene gue nos acereamnos a su periferia. Pero /a circunferencia mie dicho elreulo esta cortada trasversalmente per OCS cfrculos, de diene que no hay Iimite a Ja extensién de una serie continua de modo Aevarentesco. POF eso, las Feslas de Ia exogania impiden de lazos 46 Pavia grupos agnaticios auténomes ¥. crear 1a208 de Hatentesco extensos dentro de la eotructars ‘cibal y mds allé Parte que el sistema de parentesco lena los yarice ae la de ella, Ast Qitica mediante un encadenamierto de, Nene, 2° et cljembros de sogmentos opuestos, Son como nas elésti- unen fie permiten a los segmentos politicos sopargies estar Se oposicion y al mismo tiempo mantencrse ‘unidos. Esa relacion creen parentesco y estructura politica plantes fmt serie de pro- Treat complejos. Aqui solo deseamos demestir Ve aspect: Pema como los linajes dominantes sirven de ‘armazén politico tactas a la aparicion de otros linajes, qe se men © ellos, dentro Ge las comunidades locales. das corto que cada comunidad local esti asociads 00 Tt Tinajey que los miembros de dicho Tinaje ave vive la comu- tine stan. relacionados de una forma o de ote mediante el pimeitesco, También hemos visto que todos Tos miembros de Ja Paremidad estin relacionados por parentesco de 018 forma 0 de congo confiere tna norma a ese complicado enter ore cos commaticios es su relacton com el Jinaje dominan- Ye de la comunidad. Los nuer tienen una categoria de gaat 124, chat. que incluye a todas las personas que «Skin Ja relacion Spepijelde la hermana e hijo de la hija con rspesto linaje. ge ie ieuede decir que todo un linaje est en gaa! nyt res: ecto a pire, en caso de que exista semejaitt Tazo. femenino ecto 3 ores Gualguicr punto de su descerdencia y come Tr nite lene que existir dicho Jazo, si viven en Ye mise ‘com: Huge causa de las reglas de la exogamia, I consecuencia ¢s pidge personas gue viven juntas son todas 2 rnyet unas con seepecto a las otras. No obstante, ese conceo te emplea prin- "ieeimente sabre todo en relacion con el aie dominante, rela- cipal rte je es importante politicamente. Cuando 18 ‘personas cis oP nicmbros de dicho linaje, se recalca el hecho de que sean Maat nyet con respecto a él, Los nucr de ofr clanes nunca pue- Saat Teatificarse més estrechamente con sl Tinaje dominante, Ja que, por razones rituales, han de segue siendo unidades anté- ya que, Pero politicamente contribuyen a su crecimien’s median: nomos, Prggoria de parentesco, Ademds, fuera de Jes situaciones 245 Tituales, el hecho de ser gaat nyet con respecto a un linaje domi- nante confiere a las personas igualdad completa con respecto a él, y.su contribucién a él se expresa con frecuencia en funcién de Ia esructura de linajes, de modo que en muchos casos un hombre dard su ascendencia a la mujer del linaje dominante que dio a luz a uno de sus antepasados, con lo que se vinculara. a través de ella, con el arbol de descendencia de dicho linaje: aunque ¢so es més frecuente entre los dinka que entre los nuer, Sin embargo, es corriente que los’ hijos de extranjeros que se hayan griado en el pats de sus parientes maternos aristocratas se consideren a sf mismos como miembros del linaje de su madre, excepto en las situaciones ceremoniales, y que consideren a sus miembros, y no a los del Tinaje de su padre, como sus patientes auténtices. Los dinka que no han quedado adoptados suclen trazar su ascendencia hasta una antepasada nuer y, a través de ella, se vinculan con un linaje nuer y se ven aceptados como miembros de él en las relaciones sociales ordinarias. Asi, con frecuencia um dinka da ascendencia al linaje dominante de'su comunidad a través de una mujer y a veces a través de dos o tres lazos femne- ninos y, aunque eso suele quedar patente por los‘prefijos feme. ninos, no siempre puede saberse. Esos individuos dinka se incor. Poran a la estructura de un linaje nuer a través de sus madres, dado que no tienen estructura de linaje propia. Eso es diferente del hecho de recalear un lazo femenino (gaat nyet), que une a un grupo de nuer forasteros o de dinkas al linaje dominante de su secci6a tribal y también de los modos matrilineales de consi. derar la:descendencia debido a las condiciones matrilocal de residencia, que pueden ser temporales. Ast, pues, a causa de las reglas de la exogamila, los linajes estén vinculados mediante innumerables lazos cognaticios, de modo que, por muchos linajes que haya en una comunidad local, sus miembros estan relacionados todos mutuamente mediante ‘algin tipo de cognacién o de afinidad, Un linaje se mantiene como grtpo agnaticio exclusivo sdlo en las situaciones rituale: En otras situaciones se fusiona con la comunidad, y la cognacién (mar) ocupa el lugar de la agnacién de linaje (buch) como valor mediante el cual las personas que viven juntas expresan sus rela: ciones mutuas. En las relaciones sociales ordinarias no se recalea Ja estructura agnaticia del linaje dominante, sélo en un plano politico en el que Jas relaciones entre segmentos territoriales se vean afectadas, pues la asimilacién de los segmentos territoriales a los segmentos del linaje dominante significa que las relaciones mituas de unos se expresan en funcidn de los otros, “En cada tribu pequeria existe un linaje del clan dominante de 246 13h i i 10 se incor: ribu asociadd con ella, y 16s miembros del segmente i Hera dicho Hnaje mediante la, adopcton, el parentesco comms: Helo 0 parentescos imaginarios, de tal modo que rdemos deci fue constituyen una stiperposicidn en torno a un Tinaje cleo, Como esos diferentes nicleos son linajes del mismo dian 0, como veremos en la préxima seccién, estan asimilados » dl, ln estrucy tura del clan dominante es al sistema politico lo que Ia estrt tura anatémica es al sistema de un organismo. | x vinculados jemos visto que los dinka y los forasteros quedan vineul al Armazéa del clan dominanie mediante Ia _adogcion y Ia cog acién y que esos lazos forman un sistema de parentesco tots pecan en ano Forman un seo By ide se ane st eae ys més fuertes en la sociedad nuver y todas Ins elsiones soles Teciprocas tienden a expresarse en el Tenuuaje del parentesco, 14 Taopaidary la asmnilacign de los lazos cognaticios 2 los agnaticis Son dos Formas de taducir las relaciones de Ta comunidad 2 Iss relaciones de parentesco: dos de las formas como el hecho de al modelo del parentesco, Una tercera forma es la creacién mito- Togicn de parentescos imginarios, que es apropiaca para las els ciones entre lnajes dominates y grupos de frastres yd inks vivan con ellos en los mismos segmentos tribales, ques Senatadoextensos 9 ovupen uh trioro, demands distin Como para permitir la incorporacién mediante uno cualquiera de for'octos dos metogos. Esa cs [a forma como grupos numerosos de forasteros y de dinka se incorporan al esquema concep’ je una tribu. : bee 4° in freeiencia se ha insotido en qu fs rlctones poten se expresan muchas veces en el habla como relaciones de linaje, Gn el sentido de que se habla de una comunidad Tocal como si Se tratara de un linaje, con Jo que se asimifa aun linaje dome haste a quienes comparten Ia vida de In misma comunidad con {iyy que las relaciones de Hinaje se expresan muchas veces como “laciones politicas, en el sentido de que se habla de un lini Como si fuera idéntico a fa comunidad local en Ia que constituye Cxclusivamente un micleo, con lo que se priva al Tinaje de st osicion agnaticia tnica y se le confiere un valor residencial ge feral, De acuerdo con esa forma de describir las relaciones mu- thas en la comunidad, se personifica a éstas en mitos y s€ a7 hace derivar de las relaciones hace der personales del tipo de las dé pa- No nos proponemos ofrecer una coleccién de los mitos nuer. Hasta ahora s6lo hemos citado un Este ahora s6lo hemos eitado un mito que explique las rela- hacen incursiones raltos de ese th ro del grupo: el que cuenta por qué los nuer ras contra los dinka. Existen muy pocos os de ese tipo peneral. La mayoria se refieren a los lanes ya Jo: Maajes en ou forma terituralizada y colectiva y explican st iacién mutua como tribus y segmentos tribales, especialm te las relaciones entre Jos linajes dominantes yr es forasteros que viven con ellos. No siempre pode lag relaciones mitoldgicas mediante el sistema politico actual. pero muchas veces podemos hacerlo, y en los casos en que no podemos hacerlo atribuimos nuestra incapacidad a Ja ignovancl especialmente a la ignorancia con respecto a la historia tribal.” andes linajes mos explicar Las dos grandes secconestrbales lou os jimae y los ja gue figuan en st mapa de ta p74 peru no en ot bol et shane fo snc, clan domanté Ge la ib, gn In p38 son divisions ie Teciben su nombre ele lifes nae» oui, existe un mito que explca se lo stein, 82 gi la Kenda lou, se dice que Dona tuo eat hijo, Tamadon in, Dak, Bal y Bany, de tina eaposa, y Nyanigy te hermes sin pombe de otra espos A wees is dee ie dias capers se Inmaron NranginY Nuno y que tas doy setince rine ea trib, gun y mor, recbseron sus nomics de ele ‘los dos hermanos d@ Nyang se los comid un ogre: Poncrioe mente, cuando los hijos de Denac iban a pescar, los cuatro hij de una maaie iban por un lado y Nyabp solos pot ae pues no queria acompatar a sus cuatro’ hermanastnoy cig te ira pr oe ior de mare. Cuan aptrab ez, alguien Se acercabu y Ss lo robaba, pcs estaba Sn sito, Cuando voli cay to se enaba con oy ies hifios frente st padre, sino que se sentaba aparie dandste spalda, y, cuando sa padre le preguas por qos eoabe atgades contesté que pensaba en sus hermanos a los que un ogro habia amido. Su padre te jo: aNo vaclvas a preocupants cee a tus’ dos hernanas y que ells sean tas hermanon. hay Qu tuando Nyang ibaa pescar, lo acompataban sts bene Noabil y Tadwat, Nyang ce el fundader" del lnaje arn Nabil det linaje sine y Fadvat del linaje wanvon. Dicheg linajes forman juntos el asmazon de parentesco Ue Ia scecioa primaria mor de la tribu lou y el milo explicn str asoclacon Be lazo materno no ba impedi los matrinonios tisioe eae Jos cattx y fos ‘Taac. Aparte de las euestiones de nts y de exoysmia, a los doscendientes le ‘Nyabll y de fed sé ies da el mismo iraio que les corresponder(a’en cate We ee esas hij Iubleran sido hijes y poseen un’ price siti aw ‘gico que les confiere una posicion en la tibu igual a la de los diel, Al trazar su ascendencia agnaticia, los miembros de_esos linajes no se remontan més alla de su antecesora. Desdé ella contintan hasta sti padre, Denac. "En la. tribu gaawar hey un importante linaje saKAR_que sid vineulado mitol6gidamente con Ios axwaR, los aris erates de la tribu, del siguiente modo. Un hombre ilamado Kar, © Takar, descendié del cielo por una cuerda que enlazaba ef je con wn Tamarindo, probablemente el arbol de la tibu Tang bajo el cual dicen que se cred a la aumanidad, Después Te siguid War, el fundador del clan caawar, a quien Ta herma- na de Kar, que estaba recogiendo lefia acompafiada de su perro, ‘encontré seniado, Esta regres6 para decir a su hermano que habia encontrado a un hombre cuya cabez estaba cubierta de ‘sangre. Kar intent convencerio para que acudiera a la aldea, pero se negé a hacerlo, Entonces, sacrifcaron a un buey ¥ Baron su carne y el olor atrajo tanto a War, que era muy Bloton, que bajé del Arbol y se acercé a ta aldea. Cuando hbo Eomido, quiso regresar al clelo, pero Kar corté la euerda: B. A. Lewis ha tenido la amabilidad de proporcionarme otra versién, ‘menos comin segin él, que encontré en Ja teibu goswar. War ‘ayé del cielo durante ‘una tormenta de duvia.y 10 descubrio jun perro que pertenecia a Logh, pero que estaba, con Ta esposa {de Kwee, la cual estaba buscando Iefia en el bosque y encontrs ‘far, La esposa de Kwvec lo lievé 2 Ia aldea y se produjo una ‘isputa entre Kwee y Logh sobre la propiedad del nino aban Gonado, Logh exigia'a War baséndose et que su perro habia Sido el que To habia descubierto y Kwee lo reclamaba porque Su esposa lo habia encontrado. Entonces Kar entré en la dis- Gusion para decir que War era su hermano. Este mito coloca a War, Kar y Logh en algin tipo de rela: ‘clén mutua ¥ hay que explicarlo por cl hecho de que los dos Srincipales lanes gemelos de la tribu gaawar, junto al clan Zristocratico de los caawar, son los sAKAR y los saLooH. Es Ge suponer que los 3440621 sean el mismo clan _que el que Give al sur de a tegién dok, en la que un pequefio territorio Tieva au nombre. Indudablemente, Kwee fue el fundador del Tinaje KWee cuyo nombre lleva tin pequefo territorio cont quo a la region jalogh. Podemos suporer que, como ambos Tinajes se encuentran en Ta region gaawar acttalmente y en su actual emplazamiento al este del Nilo, también tuvieron rela- Zones estrechas con Tos Gsawnn, casndo los tres clanes:vivien fen su flerra natal, al oeste del’ Nilo. La mitologia de clan més rica es Ja de Jos GAAreaNxITR, que jlustra claramente Ta integracién mitolégica de los linajes de origenes diferentes al sistema de] linaje dominante en una es- tructura politica y demuestra que las relaciones territoriales reciben un valor de parentesco. 249 250 Existen varias versiones de muchos de los ineidentes que se refieren a Kir, el fundador del clan GAarcancxire, y vamos @ ofrecer un resumen de ellas. Un dinka de la tribu ngok, Marnado Yul, vio el tallo de una calabaza a la orilla de un rio- y, después de haberlo seguido durante un largo trecho, encon- fd una calabaza enorme. Corté y abrié dicha calabaza y de ella salié Kir con varios objetos rituales. La esposa de Yul ama- maat6 al nifio al mismo tiempo que a su hijo, Gying, Cuando Kir crecié, resulté ser un brujo y mago y los hijos de Yul intentaron'matarlo, porque sus poderes malignos estaban aca. Vande cou et ganado, EI dnlco que siguis siendo amigo de Kir fue Gying, y, cuando aguél escapé de la casa de Yul, éste le dijo que un dia to seguiria y se uniria a él. En st huida, Kir lleg6 al Nilo, donde vio a un hombre, Ja maio Tik, y le pidié ayuda. Tik tocé las aguas del Nilo y las abrié en dos y Kir cruz6 a la orilla occidental. Kir dijo a Tk que, cuando hubiera encontrado un lugar en el que establecerse, Tik'debia acudir a él. Tik acompaié a Kir hasta que encon traron a un hombre de Ia tribu wot quien los Hevé a su aldea, donde los atprer, el clan dominante de los wot, sectificaron a un buey negro, de modo que el poder mortifero de Ia brujerfa desapareciera de los ojos de Kir y pudiera mirar a la gente y al ganado sin matarlos. Después Kir cavé un hoyo para si en um monticulo de termites cerca de un campamento de ganado Mapa esquemitico de Ins tribus jikany orientates segun CL: Armsizane} de los caawan, en ol que realizé actos extrafios. Posteriormente Jos caawan ofrecieron sacrificios y Io convencicron para que abandonara el monticulo y se lo Hevaron a su campamento. Entonces dieron una esposa, Nyakwini, a Kir, In cual le dio , Thiang, antes de que la matara con su brujeria. Des- pués se casd con Nyabor, quien le dio un hijo, Kun. También a ésta Ia maté, Entonces Je ofrecieron una mujer invélida: Duany, que le dio un hijo, Jok. En Jas versiones lou y jikany oriental, las tres esposas eran hijas de Gee, el fundador de la familia ‘caatoaNceExa, y en las versiones de iribus del este del Nilo las dos piiteras eran. caawak y Duany era un Nvarg de Ia tribu bul, pero todas Ins narreciones dan un parentesco mas préximo entre s{ a Nyakwini y ¢ Nyabor que el, existente entre ellas y Duany. Después de que Duany hubo dado a luz a Jok, mat6 a Kir con brujeria, pues también ella era una bruja, Posteriormente, el primer hijo de su maride muerto co- habit con ella y engendréd a Nyang. En todas las variantes del mito de Kir, se recalcan los pa- ppeles desempefiados por Gying y Tik. Gying fue amamantado al mismo tiempo que él y, posteriormente, se unié a él y vivid con él como un hermano. Cuando Kir murié, sus primeros hijos, Thiang y Kun, poseian ganado, pero el mis joven, Jok, y Gying carecian de él, Existe otra historia que cuenta cémo ‘Gying y Tik se vieron amenazados por un ogro y Mlegaron a ser como hermanos, de modo que los linajes desceadientes de esos dos hombres no se casan entre st. ‘Sin necesidad de reproducir mas detalles, podemos observar que las relaciones politicas efectivas estén representadas mito- aicamente en Ios personajes de esos relatos. Los dos grandes segmentos de la tribu gaajak, que reciben sus nombres de niicleos de forasteros, son la seccién Kong, cuyo niicleo foraste- ro es un linaje descendiente de Tik, y 1a seccion dhilleak, cuyo niicleo forastero es un linaje descendiente de Gying, y esas dos secciones viven juntas como partes de la seccién primaria eng (véase el diagrama de la p. 159 y el mzpa de In p. 76). EI mito euertta también que Jok y Nyang son hijos de Ix misma madre, Duany, pues el padre de Jok fue Kir y cl padre de Nyang fue Thiang. Eso es una representacién mitoldgica de Ja estructura de la tribu gaagwang, que tiene niicleos de linaje dominantes descendientes de Nyang y de Jok, y también de las relaciones polfticas entre la tibu gaagwang y la tribu gaajak, pues dichas relaciones, sobre todo al ceste del Nilo, son de alianza estrecha en comparacién con las relaciones més lejanas entre la tribu gaagwang y Tas secciones primarias de la tribu gaajak, que también son limitrofes con ella, los thiang y los eng, Thiang y Kun fueron hijos de Kir y a sus madres se las, representa generalmente como hermanas, y las secciones en, {que sus descendientes ocupan una posicién dominante son las Seociones primarlas thiang y geagwong de Ia tribu gaajak, cuya 2st tercera seccién priniatia, los reng, tiene micleos descendientes de Thiang, Gying y Tik, cuyas relaciones en el de Thang, ping yas rel mito ya hemos. En todas las tribus nuer existen historias semejantes que explican las relaciones entre el clan atistocstico y grandes lina jes forasteros que viven con él, Otros mitos explican las rela- tienes entre dichos linajes forasteros. Aci, los linajes que viven ‘en Nyueny y en aldeas vecinas en la regién leek, suak, NGWOL SIKUL, etc., estan todos emparentados mitolégicamente tinos con otros y cde elan dominante de a tribu leek Esos mitos exp can tambien los simboles y observancias ritales de los lnajes ci url 2H, las relacones mauuas de ta politica se explian y stifican por las relaciones mutuas mitoldgicas, y, que yo sepa, tn todos Jos casos en que grandes linajes: de clanes diferentes estén asociados politicamente, existe un mito que atribaye a sus antepasados alguna relacién social. Eso es lo que ocurre sobre todo entre los linajes dominantes y los linajes forasteros 0 dinka, y el vinculo mitol6gico les confiere igualdad y fraternidad en la vida de Ia comunidad, al tiempo que permite el exclusivismo ritual y Ios matrimonios mixtos entre ellos. La asimilacién com- Risa es imposibie, pace siempre ha de haber dstinlsn, ya qu, le lo contrario, los sistemas de clanes y de linajes se desintegra- an, A los forssteros hay que incorporarlos ala comunidad dl litaje dominante y excliirlos de su estructura agnaticia. x sox tedlamte fs adopt én el reeonacmiento de a equivalencia de : mmaticios y agnaticios en la vida de 3 comuni fee ee ere eeipereasC atu tee te ee oe segmento tribal tienen relaciones de parentesco de algin tipo extre si dentro del sistema politico. Aunque las categorfas de diel, rul y jaang crean una diferenciacién social, ésta sdlo se da x los planos ritual y doméstico, y no en el politico, y s6lo esté indicada en ciertas situaciones de la vida social. Eso es evidente en el uso nuer de las tres palabras que deno- tan las tres posiciones. Constituye una practica comin entre Jos nuer, a la hora de dirigir a las personas y de hablar en pi blico de ellas, la de usar palabras que denoten una relacién mas estrecha entre ellas y el hablante que su relacién efectiva. Asi se hace comsnmente con los términos de parentesco y también 252 ‘al definir la posicién de una persona en su tribu. Los nuer no Tecalcan el hecho de que un hombre sea un forastero o un dinka Aludiendo a él como tal en Ia vida social ordinaria, pues sdlo en. Taras situaciones es importante el hecho de que no sea un aris- tocrata: hasta cierto punto en os pagos de ganado como compen sacién por homicidio, en Jas cuestiones de la exogamia y en los Sactificios y fiestas. Un forastero que haya instalado su hogar Entre aifotderatas rocibe el trato de un igual ¥ se considera a sf mnismo como tal, No le Haman ruf, pues es un miembro de la tomunidad, Pueden incluso referirse a él con el término dil por cortes{a, De igual modo, no se refieren a un dinka adoptado con {1 término «jaangs, pues por adopcién ¢s un hermano de aristé- Gratas o de nuer de otros linajes. En el uso ordinario, no se habla de los residentes dinka como de «jaang», sino de «rul>. Asi como Se tiende a asimilar lingiifsticamente a los forasteros con los auistécratas, ast también se tiende a asimilar a los dinka con los forasteros, y solo al referirse a los dinka no conquistados de Dinkalandia se usa In expresion peyorativa «jaang». Los nuer no hacen distinciones de posicién entre las personas que viver Con ellos, participan en sus luchas, reciben su hospitalidad, y son tniembros de su comunidad por oposicién a otras.comunidades. La vida en comin contrarresta la diferenciacién de filiacién. Volvemos a subrayar que las designaciones de earistécrata>, aforastero» y «dinka» en una tribu nuer son términos relativos, pues ce definen por las relaciones de las perscnas en la estructura Pocial en situaciones especificas de la vida social. Un hombre es un forastero o un dinka por referencia a unas pocas situa- iones, principalmente rituales, pero en las demés ocasiones hho se fo define de ese modo; y tn hombre es un forastero o un inka en relacién con los miembros de un grupo social, pero Sstos no consideran que tenga una posicién diferenciada en rela idn con otro grupo. Un extranjero forastzro es un forastero para uno, el forastero de uno, pero es uno mas del grupe de uno Piea-vis otras personas. Un dinka es un dinka para uno, el dinka de uno, pero es el hermano de uno vis-@-vis otras personas. En Ja estructura politica todos Jos miembros de un segmento estan esencialmente indiferenciados en su relacién con otros segmen- tos. & "sCémo puede explicarse que en un pueblo de sentimientos tan‘democraticos y tan dispuesto a expreserlos con Ja violencia un clan reciba una posicién superior en cada tribu? Creemos {que los hechos que hemos presentado proporcionan una respues- teen funcion de la estructura tribal. Muchas tribus nuer’ son grandes por su superficie y su poblacién —algunas de ellas muy grandes y son algo més que expresiones territoriales, pues he- 253, mos mestrado que tienen una estructura segmenteria compleja, que los propios nuer ven como un sistema, Como no exisien Jeles nl conscos tsibales, ni cualquler otra forma de gobierno ribal, otro tiene que ser el principio organizative dentro de la estructura que ls coniora su coherencta conceptual y iets grade de cohesién efectiva: precisamente Ia posicién aristocratica. A falta de instituciones politicas que proporcionen una admi- nistracién central en la tribu y coordinen sus segmentos, el tema de linajes de su clan dominante es el que le confiere su cardeter estructural distintivo y su unidad mediante la asocla- ticia comuin, con'los segmentos de un sistema territorial. A falta de un jefe o rey, que podria simbolizar a una tribu, su unidad se expresa en el lenguaje del linaje y de Ia afiliacién de clan, XII En el mito Kir no sélo quedan vinculados en una relacién tos antepasados de los linajes importantes y, a traves de ellos, los linajes y los segmentos territoriales en que estén incorpo. rados, sino que, ademds, Ios clanes y Jas tribus en que dichos lanes son dominantes quedan vinewlados unos con otros. Ast Kir, en las diferentes versiones del mito, fue adoptado por Gee, el fundador de la familia de clanes GaATGANGEEKA; se encontrd con Wot, que personifica a la tribu wot; tuvo relaciones con los Gtawan, y asi sucesivamente. Asi, pues, el mito refleja tam- bién las relaciones intertribales y resine @ toda Nuerlandia en una sola estructura de parentesco, que Mamamos sistema de clanes fara distinguirla del sistema de linajes de wn clan. El can es el limite més lejano hasta el cual se traza el pa- rentesco agnaticio, cuando se considera el matrimonio de dos Personas, pero, a pesar de ello algunos clanes tenen una relax cién agnaticia'con otros clanes, a pesar de que los nuer 10 la consideran del mismo modo que la relacion entre Ios linajes de un clan, Cuando hablan del antepasado de un clan, dan la im- presién de considerarlo como una figura histérica, perfilada claramente sobre un fondo de tradicién, mientras que, cuan- do hablan del antepasado de una familia de clanes, parecen considerario como una figura mas desdibujada en la obscuridad jel mito. Volvemos a observar aqui que los linajes domi ands de une tibu forman parte & veces de iz misma estcturs de clan, Asi, los linajes dominantes en las tribus gaajok, gaajak 254 inde los valores del linaje, dentro de una estructura agna-~ y gangwang, al este y al oeste del Nilo, son todos ellos segmentos Gel clan caaroanckita. También, tos Tinajes dominantes de le tribu rengyan, al oeste del Nilo, y Ia tribu Tou, al este del Zeraf, forman parte del clan sINACA. Esa distribucisn es facil de fexplicar, porque sabemos que hasta epoca reciente los linajes GAATGANGKIIR oriental y FINACA oriental vivian con los demés li- najes de esos clanes en las zonas jikany y rengyaa al oeste del Nilo. ‘También existen relaciones més generales y mitologicas entre Jos clanes. Al detallar dichas relactones los nue: personifican Jas tribus y les dan un valor de parentesco al asimilarlas a los clanes dominantes. Asi, hablan de los bor, lang, lou, thiang, ak, etc., como si se tratara de personas que pudieran tener rela~ ciones de parentesco entre sf semejantes a las que existen entre las personas y como si todos los miembros de dichas tribus fue- ran de la misma descendencia, Con eso recalcan las relaciones de In comunidad y obscurecen la diferenciacién en clanes en un contexto politico. Esa costumbre hace que a veces sus afirmacio- nes parezcan confusas, e incluso contradictorias, pero concuerda con una fuerte tendencia de la vida social, como hemos visto al examinar los diferentes significados de la palabra ecienge, a identificar el sistema de linajes y el sistema politico en una serie cespecifica de relaciones. ‘Muchos nuer consideran a sus antepasados Gee y Ghaak como los progenitores de todos Jos nuer auténticos, si bien en dife- rentes partes de Nuerlandia nos dan clasificaciones distintas. Los lou dicen que todas las tribus descienden de Gee, excepto las tribus jikany y gaawar. Estas dos ciltimas son Jas e «hija» y a todas las, personas de aproximadamente su edad Maméndolas «hermanos ¥ chermanay, Ia terminologia usada al dirigirse los miembros de un grupo a los de otro no es especial y no podemos decir hasta qué punto esté determinada por relaciones especificas de los grupos de edad. A voces, cuando se refiere a grupos de edad mayores que el suyo, pero no al de su padre o al inmediatamente mayor que éste, un nuer habla de ellos colectivamente como si todos ellos fueran sus suegros y sus esposes sus suegras, pues esta cortejando a sus hijas y ¢s probable que se case con una de ellas y, por esa razén, se muestra discreto al tratar con los padres de éstas. Asi, un hijo lithgac de un padre maker consi- dera a los miembros del grupo dangunga y a sus esposas como suegros y suegras potenciales. De modo, que el sistema de grupos de edad influye a las per- sonas mediante un lenguaje de parentesco y siguiendo el mode- Jo del parentesco. Los grupos de edad nunca actian colectiva- mente, pero funcionan localmente entre los individuos y, en las, situaciones ceremoniales, entre pequefias agrupaciones de perso- nas que viven cerca unas de otras, pites un hombre s6lo tiene contactos frecuentes con los miembros de su grupo y de otros grupos que viven en su distrito. Indudablemente, las posiciones relativas en la estructura de los grupos de edad determinan hasta cierto punto el comportamiento entre los vecinos, y a veces puede observarse que Jo determinan, pero es dificil decir en qué medida, pues los hombres que viven cerea unos de otros son no s6lo miembros del mismo grupo de edad o de diferentes grupos, sino también parientes o afines, Sélvo en ritos espect- ficos, las normas de comportamiento de los grupos de edad son de una naturaleza tan general, que no pueden especificarse en. una comunidad en la que todas las personas estan relacionadas ‘en una serie de formas diferentes. Hemos observado que las per- sonas que viven juntas pueden expresar siempre sus relaciones ‘mutuas en el lenguaje del parentesco y que, cuando no son pa- rientes reales, se los reconoce como equivalentes 0 parientes mediante la adopcién_o mediante una corexién tradicional 0 mitolégica. La estratificacin de los grupos de edad de todos Jos hombres, y por analogia de todas las mujeres, en. grupos cuyas relaciones mutuas siguen Ia pauta de las relaciones fa- tailiares es una de las formas mediante las cuales las relaciones de comunidad se expresan de acuerdo con el modelo del paren- tesco y es comparable al sistema clasificatorio de la nomencla- tura del parentesco en su asimilacién de las relaciones sociales 21 @ unos cuantos tipos elementales. Las relaciones de edad son parte de los vinculos sociales generales del tipo de los del paren- tesco, que unen a todas Ias personas gue viven en una comuni- dad. Los miembros de un grupo local tienen relaciones de grupo sélo con otros grupos del mismo tipo y a esas relaciones es a las que lamamos politicas. También tienen contactos variados entre s{ —eccnémicos, ceremoniales, con relacidn a la comida, al jue- £0, etc— y podemos considerar las relaciones politicas como una organizacién especifica de la estructura de. los vinculos soviales, que rigen dichos contactos, en determinadas situaciones. Esa accién del sistema de grupos de edad, al establecer vinculos entre miembros de comunidades locales y'al conferirles valor de parentesco, es Ia que subrayamos principalmente en in contexto Politico mas que su indicacién de direccién, pues, fuera de los grupos de parentesco y domésticos pequefios, la ‘autoridad co- rrespondiente a la veterania de edad es insignificante, y los gru- pos de edad no desempefian funciones administrativas ni judicia. les ni de direccién. Hemos examinado brevemente el sistema de grupos de edad a causa de dicha accién y también porque, por lo menos en las tribus grandes, es una institucién tribal. Segmenta a la pobla- cién masculina de una tribu en grupos estratificados entre los cuales existe una relacién mutua definida y atraviesa las divi. siones territoriales, pues confiere igualdad de posicién en casos en que existe desigualdad politica y diferencia las posiciones en casos en que existe identidad polftica. Sin embargo, el sistema politico y el sistema de grupos de edad no parecen ser interde- endientes. Ambos son coherentes por st mismos y hasta cierto Punto se superponen e influyen mutuamente, pero es facil con- cebir el sistema politico existente sin una organizacién de grupos de edad, En Africa Occidental, existen pruebas de que el desa- trollo politico produce la atrofia de la organizacién de los grupos de edad. En conclusi6n, descamos recalear una vez mas que las tribus contiguas coordinan sus grupos de edad y que los grupos de una tribu son ficiles de traducir a los de otra. Los ritos de iniciacién, més que ninguna otra cosa, excepto el lenguaje, distin. guen ala cultura nuer y confieren a los nuer ese sentido de supe- Hioridad que es un rasgo tan destacado de su cardcter: Solo en el sentico de que los grupos de edad estan organizados ttibalmen- te y son comunes a todas las tribus podemos decir que existe una correspondencia entre el sistema de los grupos de edad y,el sistema politico. No existe corréspondencia estructural posi tiva del tipo que hemos observado entre el sistema de linajes de los clanes dominantes y a segmentacién tribal. Por consiguiente, podemos decir que, mientras que el sistema politico y el sistema 218 nF interdependientes en Ja le linajes de los clanes dominantes son interdep=n setae saen, el sistema politica y el sistema de los grupos de edad son slo! una combinacidn. Podemos affadir que no existe jeba alguna que ratifique la suposicién comin de q Fitona de grupos de edad mediante estratificacion integra a Tos miembros de una tribu. v alejado 1a forma como hemos escrito este libro, nos hemos ale} en tgs snide de ta tradicion las Targas monografias sabre Tos pueblos primitivos. Esos mamotretos recogen generalmente observaciones de forma demasiado casual como para ser_ de tara agradable o provechosa, Esa deficiencia se debe a la ause ‘Sade un corpus de teora clentfca en In antrepolog socal tues los hechos s6lo pueden seleccionarse y ordenarse a la luz Be la teorfa. Se ve agravada por el error de confundir la docu {cin con la iustracion, También hemos, intentado describir {a organizacién social nuer en un plano de sndlisis més ab tracto de lo habitual, oes generalmente 1s términos abstractos wuelen sc i tor corresponde stelen confundirse con las abstracciones. Al lect espon jusgar st To hemos Togrado, peo, en caso de ge sens ign fo tinieo que hemos hecho ha sido describir los he Ie Janse Gna teorfa de ellos y como ejemplificaciones de {lla y que hemos subordinado Ia descripcién al andlisis, respon- jue esa era nuestra intencién. st tuna abstraceién, Una vez que disponemos de in punto de vista tedrico, resulta bastante sencillo decidir qué hechos son impor tantes, dado que lo son o no con relacién a Ja teorfa, pero pode- mos dudar de que sea correcto, al examinar las instituctones voliticas de-un pueblo primitivo, hacer la referencia més escueta feu vida domestica y de parentesco, :Se puele hacer 80 con ‘Hea es precisamente Ix pregunta que nos hemos hecho, Pane. redo Ia conclusion de que solo se le puede dar respuesta intentandolo. forma como su ga 1. En primer lugar, hemos descrito la nado absorbe Ia atencién de los nuee y hemos nostra a ee lor de su sistema de relaciones ecolégicas impone un tipo 3 Gtcbectony de eumencl, A cenimacin heros escrito los eonceptos de tiempo y espacio que en gran meilida son resultado de las formas de obtener lo necesario para la sub- 279 sistencia y de la disposicién de los é r lisposici poblados. Después hemos examinado las, seciones tervitorales que, mediante los valores conferidos 2 ellas, forman un sistema politico. Ademés, hemos Sndlcado que la distanela estructural en los sistemas de Tnajes le los clanes dominantes esté en funcién de la distancia estruc- tural en los sistemas tribals y que no existe una interdepend cia comparable a esta iltima entre Ja estructura pos de edad y Ia estructura politica, eee 2. Por estructura social entenden w mntendemos las relaciones entre geu- se mantienen invariables independientemente de la cantidad de indivduos que los compongin en un momento determinado, de Henna generacién tras otra de personas pasan.a través de ellos Loa hombres nacen en ellos, entra ello més alan, yl abandonan al movr a estructura perdu. En esa defini , no consideramos a la Famili exrictoral pues lan faite no enon relaclones, mutuas unt jormes y constantes como grupos y desa erte de formes rparecen a la muerte de us miembros. Surgen nuevas familias, pero las antiguas dese- parecen para siempre, No pretendemos dar a entender que, por esa razén, In familia tenga menos importanca que los grupos es ucturales; es esencial para la preservacion de Ja estructura, pues es el medio gracias ul cual nacen nuevas personas en sus, | segmentos y el sistema se mantiene. Tampoco pretendemos dar a entender que las relaciones que consideramos estructural dion entre pron que no varien on abl, os sistas tei riales, de linajes y de grupos de edad cambian, pero mas despa tio, siempre existe el mismo tipo de relacionesmstuas entre sus segmentos. Sin embargo, no insistimos en esa definicién restric- tiva de Ja estructura, y, ademas, nuestros andli ipcié ee ,, nuestros andlisis y descripcién 3. Las relaciones estructurales son relaciones s que forman im sistema. Ax, pues, por estructura entendemos, adands, una combinacién organizada de grupos. La distribucién bait a de an tribu nier no es un conjunto casual de unida- Tesidenciales, sino que cada grupo local esta segmentado y | scents etn sions en ealon con otto eupes, de oto au I nia forma de defini cada una de as unas es en 7 a con otros grupos en funcién del sistema en conjunto. Deforma semejante, un linaje o ssn grupo de edad sélo se pueden efinir en funcin de los sistemas de que forman parte. En nues- tra descripcién hemos intentado mostrar eso. ee 280 148 4, Por estructura entendemos las relaciones entre grupos de personas dentro de un sistema de grupos. Recaleamos que ¢s pers@tlacion entre grupos, pues las relaciones entre individuos” Wieden disponerse en un plan regular: por ejemplo,. podemes puian de las relaciones de parentesco como de un sistema de’ parentesco. Por «grupo» entendemos personas que se considers, Part gnismas como una unidad distinta en relecién con otras agleniy asf las consideran lox miembros de esas otras unidades, gue ‘denen, todas, obligaciones reciprocas en virtud de su perte: » asa acl. Eeste sentido, un segmento tribal, un linaje y grupo sencdad son grupos, pero ia parentela de un hombre no forma din grupo, Una relacién de parentesco es una categoria y el sists we erePparentesea wna coordinacién de categorias en relacién wre on Individuo. En nuestra concepcién, a los forasteros y a los Sake hay que considerarlos como personas de. determinadas sitegorfas y no como miembros de grupos sociales y, hablando core Sopiedad, no hay que considerar las relaciones entre ellos J los aristécratas como relaciones estructurales. - 5, Laestructura social de un pueblo es un sistema de estruct turag diferentes, pero relacionadas entre si. Este libro trata prin’ Uiatmnente de ia estructura politica. Ante la difieuliad inicial gPetrinis lo que es lo politico, decidimos considerar las rela: seoces entre grupos territoriales como tales, tomando Ta aldea camo nuestra unidad mas pequefia, pues, aunque una aldea es coayed de lazos de parentesco, no es un grupo de parentesco, Sino un grupo que s6lo se puede definir por la residencia comin + los sentimientos comunes. Descubrimos que las endencias com ¥icmentarias hacia la fision y Ia fusién, que hemos denominad Pncipio segmentario, constituyen una carecteristica evidente de PrnciPctura politica ‘niuer. Las lineas de divisiGn politica estén A senninadas sobre todo por Ja ecologia y la cultura. La dureza Ge cntorno, janto con el predominio de intereses pastoriles, es fe cause de una baja densidad y de grandes Iagunas en 1a distri: PaGign de las comunidades locales. Las diferencias culturales putle los nuer y sus vecinos producen también grados diferentes fe distancia politica, Las relaciones ecoldgicas y_culturales se se abinan con frecuencia para producir la escisién. En Nuer- Jendia propiamente dicha Ia cultura es homogénea, y son las r=, saevnee eroldgieas Ias que determinan sobre todo el tamafio y Ia distribucién de los segmentos. 6, sas tendencias, 0 principios, dela estructura politica sigon el comportamiento entre las personas mediante los valores. Dishos valores resultan ser contradictorios. S6lo resultan ser 281 uniformes, cuando consideramos la estructura como grupos de relaciones definidas por referencia a situaciones sociales espect- ficas. Por valores politicos entendemos el sentimiento y recono- cimiento comunes por parte de los miembros de las comunidades locales de que constituyen un grupo exclusive y distinto de las demds comunidades del mismo orden y opuesto a ellas y de que eben ctuar juntos en determinadas circunstancias y observar determinadas convenciones entre ellos. De ello no se desprende que el comportamiento concuerde siempre con los valores y muchas veces podemos descubrir que entra en conflicto con ellos, pero siempre tiende a concordar con ellos. 7. No sélo podemos considerar las relaciones entre los gru- pos tervitoriales como un sistema politico, las relaciones entre los linajes como un sistema de linajes, las relaciones entre los grupos de edad como un sistema de grupos de edad, etc., sino que, ademas, en una sociedad siempre existe alguna relacién entre dichos sistemas dentro de la estructura social de con- junto, aunque no es facil determinar cual es dicha relacién. He- mos mostrado que existe un tipo determinado de interdepen- dencia entre el sistema de linajes de los nuer y su sistema poli- tico. Eso no significa una relacién funcional entre los grupos de claties y los grupos territorriales, aunque exista alguna asocia- cién entre ellos, pues ni los clanes ni, siquiera, sus linajes tienen una vida colectiva. Tampoco significa que, cuando un hombre acta de determinado modo con respecto a un micmbro de su clan y de modo diferente con respecto a un miembro de su tribu, exista una relacién funcional entre esos dos modos de compor- tamiento. Tampoco significa que exista una relacién funcional entre los miembros de un clan dominante que vivan en una trib. y Ja tribu de que formen parte. Significa que existe coherencia estructural entre los dos sistemas: una coherencia entre abstrac- ciones, No podemos mostrar una interdependencia semejante entre el sistema de grupos de edad y el sistema politico. 8. _¢Podemos hablar de comportamiento politico como de un tipo distinto de comportamiento social? Hemos supuesto que clertas ectividades, como la guerra y las vendettas (feuds), pueden Mamarse politicas, pero no creemos que se gane mucho con de- arlas de ese modo, Sélo en el plano mas abstracto de las rela- ciones,estructurales puede deslindarse una esfera especifica de relaciones politicas. El comportamiento de las personas unas en. relacién con otras’esta determinado por una serie de vinculos, ‘con respecto a Ja familia nuclear, a Ia familia extensa compacta, al linaje, al clan, al grupo de edad, etc. y por las relaciones de 2824 parentesco, los Iazos rituales, y asi sucesivamente. Esos hilos de relaciones confieren a cada hombre su esfera de contactos socia- les. Su campo de contactos efectivos es limitado; su campo de contactos potenciales es ilimitado. Distinguimos Ia esfera social de un hombre, entendida en ese sentido, de! espacio estructural, la distancia entre los segmentos sociales, que son grupos de per- sonas que componen unidades en un sistema. Por consiguiente, no decimos que un hombre esté actuando politicamente o de otro modo, sino que entre los grupos locales existen relaciones de orden estructural que pueden Hamarse politicas. 9, No describimos los diferentes vinculos sociales. que exis ten entre personas que vivan en el mismo distrito, pero pode- mos decir que, en nuestra opinién, las relaciones entre esa red de relaciones individuales, que en ‘conjunto forman una ‘comu- nidad, y la estructura politica, las relaciones existentes entre Ios segmentos territoriales, presentan un problema de considera ble importancia, y vamos a, hacer algunos camentarios sobre él. (@) Las relaciones sociales estén regidas por la estructura politica, de modo que Ja esfera social de un hombre, y la esfera colectiva de una serie de personas que vivan en Ia misma aldea, tiende siempre a quedar limitada por Ia extensién de sus grupos politicos. (b) Las comunidades locales, cuyas relaciones mutuas constituyen la estructura politica, son grupcs exclusivamente gracias a esas numerosas y variadas relaciones entre los indi- viduos que Ias componen. Pero Io que a nosotros nos interesa en nuestro presente estudio es la organizacién de dichas relaciones cen grupos que guardan determinadas relaciones mutuas y sdlo fas estudiamos en esa forma organizada; igual que, podemos es- tudiar, para determinados fines, la relacién entre los drganos del cuerpo sin estudiar las relaciones mutuas entre Jas células que componen los érganos. (¢) Fn nuestra concepcién, el sistema te- rritorial de los nuer es siempre la variable dominante en su rela- ‘cin con otros sistemas sociales. Entre los nuer, las relaciones se expresan generalmente en términos de parentesco, y dichos tér- minos tienen un gran contenido emocional, pero el hecho de vivir en comin cuenta més que el parentesco y, como hemos visto, los vinculos de comunidad quedan siempre convertidos de una forma o de otra en vinculos de parentesco o asimilados a ellos, y el sistema de linajes adquiere la forma del sistema terri- torial dentro del cual funciona. 10, Hemos definido la estructura por le presencia de la segmentacién de los grupos y hemos examinado algunos sistemas nuer desde este punto de vista, Volvemos a recalcar que no insis- 283, timos en nuestra definicién y que reconocemos que la estruc- \ BIBLIOTECA DE ANTROPOLOGIA tura puede definirse de otro modo. Pero, después de haberla de- finido asi, nos hemos visto obligados a aludir con frecuencia a un Dirigida por José R. Llobera principio de contradiccién en ella. Sin embargo, para evitar malentendidos, nos apresuramos a observar que la contradiecién ‘a que hemos aludido se da en el plano abstracto de las relaciones estryeturales y procede de una sistematizacin de los valores mediante el andlisis sociolégico. No debe suponerse que quere- mos decir que cl comportamiento es contradictorio 0 que los grupos estén en contradicci6n unos con otros. Son Jas relaciones de Ics grupos dentro de un sistema las que constituyen y ejempli- ficar, el principio. A veces puede haber conflicto de valores en Ja conciencia de un individuo, pero nosotros nos referimos a la tensién estructural. De igual modo, cuando nos referimos a la selatividad de Ja estructura, no queremos decir que un grupo sea algo diferente de un conjunto de personas que se pueden ver, contar y trazar en el espacio y en el tiempo. Queremos decir que, en el plano de las relaciones estructurales, su posicién en tun sistema esté en funcién del funcionamiento del sistema en Jas situaciones de cambio. 11, Adems de hacer una contribucién a la etnologia de los pueblos niléticos, en este libro hemos intentado una corta digre- sién por la teoria sociolégica, pero sdlo podemos hacer un and- lisis sociol6gico hasta cierto punto, més allé del cual pe mos vagamente hasta dénde podria continuarse. Nuestra expe- riensia al investigar y al escribir este ensayo ha insinuado las Iineas de un estudio més extenso. En la actualidad, la antropolo- ‘fa social estudia con conceptos rudimentarios la tribu, el clan, el grupo de edad, etc., que representan conjuntos sociales y una supuesta relacién entre dichos conjuntos. Nuestra clencia progre- sar poco a ese bajo nivel de abstraccién, en caso de que se Ia considere como tal, por poco que sea, y para que siga avan- zando se necesita usar los conceptos para denotar relaciones, definidas en funcién de las situaciones sociales, y relaciones entre dickas relaciones. La tarea de explorar terreno nuevo es especial- merte dificil en la disciplina de la politica, en la que tan poco trabajo se ha hecho y tan poca cosa se conoce. Nos sentimos como un explorador en el desierto al que se le hayan acabado las provisiones. Ve vastas extensiones de tierra ante él y percibe como intentaria atravesarlas; pero ha de regresar y consolarse con la esperanza de que Io poco que ha conscguido conocer per- mitira a otro hacer un viaje con més éxito, 284 1 Adam Kupor ‘Apologia y antropélogos. La escuela britinic: 1922-1872 2 José Labora (68) i ‘antropeiogia como cleneia Ferra cuss, Roacite Brown, Gogdenough Kapkgn, Manner, Tees cee Nekrowsh, Conf, Guckman, Cork, Leach, Eggan, Murdock Te romana Satto Flt, pola y Nutr, compledes y prologados por ‘tse 8 ober. 24,5. aDn (68) estan undamontato, 21 concopte de cultura: textos fundamen Bee ee evr, ioeberNalnowshs, Winte y Goodenough, complados Y priogados por J. Kahn 4A. R, RadelifeBrown Ei métode de la antropotogia social 6 Louis Dumont : . Introduccién a dos teorias de la antropologia secial Textos aciclonales Ue Geliner, Beatle, Schneider, Rivers, Fortes, Leach, Goody, Needram y Dumont 1 Moe Sox Co) ologia ¥ evonomia Antrope og dane, Notain, Buchs, Malinowck, Buting. Leia, J Pola vera aan Satins, ly Coser, compracos ¥ prelogados Po Munce idle. 1 EE, EvansPatchard Brujeria, oraculos y magia entre los azande 8 E.R. 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