Abedules Cuando veo abedules oscilar a derecha y a izquierda, ante una hilera de árboles más oscuros, me complace pensar

que un muchacho los mece. Pero no es un muchacho quien los deja curvados, sino las tempestades. A menudo hemos visto los árboles cargados de hielo, en claros días invernales, después de un aguacero. Cuando sopla la brisa se les oye crujir, se vuelven irisados cuando se resquebraja su esmaltada corteza. Pronto el sol les arranca sus conchas cristalinas, que mezcla con la nieve... Esas pilas de conchas esparcidas diríase que son la rota cúpula interior de los cielos. La carga los doblega hacia los mustios matorrales cercanos, pero nunca se quiebran, aunque jamás podrán enderezarse solos: durante muchos años las ramas de sus troncos curvadas barrerán con sus hojas el suelo, igual que arrodilladas doncellas con los sueltos cabellos hacia atrás y secándose al sol. Mas cuando la Verdad se me interpuso en la forma de un hecho como la tempestad, iba a decir que quizás un muchacho, yendo a buscar las vacas, inclinaba los árboles... Un muchacho que por vivir lejos del pueblo sólo sabe jugar, en invierno o en verano, a juegos que ha inventado para jugar él solo. Ha domado los árboles de su padre uno a uno pasando por encima de ellos tan a menudo que nada les dejó de su tiesura. A todos doblegó; no dejó ni uno solo sin conquistar. Aprendió la manera de no saltar de un árbol sin haber conseguido doblarlo contra el suelo. Conservó el equilibrio hasta llegar arriba, trepando con cuidado, con la misma destreza que uno emplea al llenar la copa hasta el borde, y aun arriba del borde. Entonces, de un envión, disparaba los pies hacia afuera y saltaba del aire hasta la tierra. Yo fui también, antaño, un columpiador de árboles; muy a menudo sueño en que volveré a serlo, cuando me hallo cansado de mis meditaciones, y la vida parece un bosque sin caminos donde, al vagar por él, sentirnos en la cara ardiente el cosquilleo de rotas telarañas, y un ojo lagrimea a causa de una brizna, y quisiera alejarme de la tierra algún tiempo, para luego volver y empezar otra vez. Que jamás el destino, comprendiéndome mal, me otorgue la mitad de lo que anhelo y me niegue el regreso. Nada hay, para el amor, como la tierra; ignoro si existe mejor sitio. Quisiera encaramarme a un abedul, trepar,

por las ramas oscuras del blanquecino tronco y subir hacia el cielo, hasta que el abedul, doblándose vencido, me volviese a la tierra. Subir y regresar sería muy hermoso. Pues hay cosas peores en la vida que ser un columpiador de árboles. Versión de Agustí Bartra

Alto en el bosque en una noche de invierno Me imagino de quién son estos bosques. Pero en el pueblo su casa se encuentra; no me verá parada en este sitio, ante sus bosques cubiertos de nieve. Mi pequeño caballo encuentra insólito parar aquí, sin ninguna alquería entre el helado lago y estos bosques, en la noche más lóbrega del año. Las campanillas del arnés sacude Como si presintiera que ocurre algo... Sólo se oye otro son: el sigiloso paso del viento entre los copos blandos. ¡Qué bellos son los bosques, y sombríos! Pero tengo promesas que cumplir, y andar mucho camino sin dormir, y andar mucho camino sin dormir. Versión de Agustí Bartra

Arrobamiento La lluvia le dijo al viento: -Empuja tú que yo azotoy tánto hirieron el soto que de las flores altivas, doblegadas pero vivas, yo sentía el sufrimiento.

Versión de Agustí Bartra

El camino no elegido Dos caminos se bifurcaban en un bosque amarillo, Y apenado por no poder tomar los dos Siendo un viajero solo, largo tiempo estuve de pie Mirando uno de ellos tan lejos como pude, Hasta donde se perdía en la espesura; Entonces tomé el otro, imparcialmente, Y habiendo tenido quizás la elección acertada, Pues era tupido y requería uso; Aunque en cuanto a lo que vi allí Hubiera elegido cualquiera de los dos. Y ambos esa mañana yacían igualmente, ¡Oh, había guardado aquel primero para otro día! Aun sabiendo el modo en que las cosas siguen adelante, Dudé si debía haber regresado sobre mis pasos. Debo estar diciendo esto con un suspiro De aquí a la eternidad: Dos caminos se bifurcaban en un bosque y yo, Yo tomé el menos transitado, Y eso hizo toda la diferencia. Versión de Agustí Bartra

El pastizal Voy a limpiar el arroyo, en los pastos... Sólo rastrillaré las hojas secas. (Y quizás me detenga hasta ver clara el agua.) No, no tardaré mucho. -Ven también. Voy a buscar el lindo ternerillo que se apoya en su madre. Es tan pequeño que cuando ella lo lame se menea. No tardaré mucho. -Ven también. Versión de Agustí Bartra

Ni su madre podría decirle: «¡Quieto! ¡Es sólo el tiempo!» El pensaría que ella sólo habla por hablar.. nos detuvimos junto. No conoce el invierno. encogida. cuando la nieve empezaba a caer. a unos pastos. "Quienquiera que deja ese potro afuera tan tarde. El pequeño Morgan había puesto una pata delantera sobre el muro de piedra y la otra sobre el pecho. cuando los demás animales están en el establo. Hace temblar su piel como si sacudiera moscas. Y huye trotando. Agachando la cabeza. ¿De quién será aquel potro?". cuando las ramas están a punto de estallar en flor. y nos pareció verle. dijimos. hay que avisarle para que salga y lo haga entrar. ¿Dónde estará su madre? ¿Por qué no va con él?" El potro ya regresa con su pétreo repiqueteo. Versión de Carlos López Narváez El potro desbocado Tiempo ha. nos contempló un instante y huyó." . salta de nuevo el muro con ojos blanquecinos y erguida la cola sin pelo. Escuchamos el diminuto retumbo de su fuga. que tememos lo peor. "Ese pequeño está asustado de la nieve que cae.. Pues no hay región que a cualquier precio no elija ese tiempo para una noche de escarcha. Para ese pequeñuelo no es cosa baladí. en rosa y blanco. una sombra gris recortándose contra el inmenso cortinaje de los copos de nieve.El peligro de la esperanza Es justo allí a mitad de camino entre el huerto desnudo y el huerto verde.

pienso que sé bastante sobre el odio para afirmar que la ruina sería quizás tan grande. la palabra. doy la razón a los que hablan de fuego. incliné mi cabeza y. dicen.? Sí.! Me hablaste desde aquella flor que está en la ventana. . no digas que no.Versión de Agustí Bartra El teléfono "Cuando hoy me hallaba yo lejos de aquí. no lo dije en voz alta. alguien dijo: «¡Ven!». y bastaría. porque entendí..." "Si acaso lo pensaba." Versión de Agustí Bartra Fuego y hielo El mundo acabará. presa del fuego.." "Por eso regresé... Sobre una flor incliné mi cabeza y oí tu voz. ¿Has olvidado lo que me dijiste?" Pero dime antes qué creiste oir.. ¡Oh. cogiéndola luego por el tallo. Mas si el mundo tuviera que sucumbir dos veces. escuché y oí." "Esquivando una abeja de la flor. quieta y tranquila era la tarde. paseando sola. ¿Pronunciaste mi nombre? ¿O bien dijiste. clara. mientras yo me inclinaba. otros afirman que vencerá el hielo. Por lo que yo sé acerca del deseo.

La lámpara inclinada muy cerca de su rostro le impide ver el mundo. No le hablaba de un sueño nacido de los ocios. A la Luna confía -en esa Luna rota que por ahora vale más que el sol. Versión de Miguel Arteche Siega En la linde del bosque no había más sonido que el leve cuchicheo de una larga guadaña hablando con la tierra. Quizás le contaba algo sobre el calor del sol.Versión de Agustí Bartra Noche invernal de un anciano Más allá de las puertas. o quizás algo acerca de aquel vasto silencio. . y por esto su voz no era más que susurro. una luz en la noche. No puede un viejo solo llenar toda una casa. Es la noche. No puede. Sobresaltado cambia de lugar. Y está solo. un rincón de los campos. Una luz hay tan sólo para su rostro. Sus pasos temblorosos hacen temblar el sótano: lo asusta con sus pasos temblorosos: y asusta otra vez a la noche (la noche de sonidos familiares ). el mundo esta mirando su cara: está vacía la habitación. todas las ramas crujen. Así un anciano guarda la casa solitaria. Despierta con el ruido. en la sombra. y por qué está aquí solo.el cuidado de velar por la nieve que yace sobre el techo. Y duerme. Está solo. a través de la helada que cubre la ventana formando unas estrellas dispersas-. de velar los carámbanos que cuelgan desde el muro. Sigue durmiendo. una granja. Un leño se derrumba en la estufa. No sé qué le diría. Respira suavemente. Y la vejez le impide recordar en qué tiempo llegó hasta estos lugares. en la noche de invierno. quieta. Ya no recuerda nada. Rodeado de toneles se encuentra aquí perdido. Los árboles aúllan allá afuera.

al ver las que venían. sin granja cercana. Y las olas cimeras. hemos parado de este año en la tarde más oscura. . Mi larga guadaña susurró.. no sin dejar algunas flores (blancas orquídeas) .ni de oro regalado por algún hada o duende: fuera de la verdad. Sacudiéndose. y millas debo andar antes del sueño. Versión de Agustí Bartra Una vez. junto al pacífico Las aguas agitadas con gran fragor rompían. saber creo -en el poblado su morada veono habrá de sorprenderme contemplando cubrir su bosque el invernal blanqueo. (otra versión) Yo. entre el bosque y el lago congelado. y asustó a una serpiente de un verde coruscante. hacer algo querían a la costa cercana que el mar jamás ha hecho a la tierra su hermana. en cumplir promesas tengo empeño. el bosque hondo y fusco veo risueño. Mi caballito se dirá extrañado que. un largo andar para llegar al sueño. Mas.. todo parece frágil para el ferviente amor que alineó gavillas. Versión de Agustí Bartra Un alto en el bosque mientras nieva De quién es este bosque. y 0lvidóse del heno. El sueño más hermoso que el trabajo conoce son los hechos. agita su cencerro preguntando quizá: -¿será algún yerro? Sólo el cierzo y los copos rumorean blandamente del bosque en el encierro.

o'ereager. como guedejas sobre unos ojos de anhelo. Its two banks have not shut upon the river. And I was glad for thee. en verdad. Tossed. Precipitate in love. wandering on high. he That frightened thee so oft. sin poder dar razones. who tottered. And the daft sun-assaulter. Surging. the soft mist Of my regret hung not on all the land. Habría que aprestarse contra un furor posible. WIth all thy dazzling other ones. . Like a linp rose-wreath in a fairy dance. too. y no sólo una noche. Se acercaba una noche de tiniebla evidente. That fate had made thee for the pleasure of the wind. que agradaba a la costa tener sus farallones. pues vendría algo más que olas en algazara cuando su último ¡Apáguese la luz! Dios decretara. Versión de Agustí Bartra My Butterfly Thine emulous fond flowers are dead. But it is long ago-It seems forever-Since first I saw thee glance. Diríase. with ungentle gasp. And glad for me. With those great careless wings. tangled. In airy dalliance. is fled or dead: Save only me (Nor is it sad to thee!) Save only me There is none left to mourn thee in the fields. Santched thee. Ah! I remember me How once conspiracy was rife Against my life-The languor of it and the dreaming fond. sino una época horrible. y a éstos ser sostenidos por todo un continente. I wist. whirled and whirled above. When that was. Nor yet did I. The gray grass is scarce dappled with the snow. And there were othe rthings: It seemed God let thee flutter from his gentle clasp: Then fearful he had let thee win Too far beyond him to be gathered in. Thou didst not know.Bajas e hirsutas eran las nubes en el cielo. the grasses dizzied me of thought.

There amid loggin juniper reclined. I smell the bruisèd plant. I see in white defined Far off the homes of men. I found it with the withered leaves Under the eaves. I have but to turn on my arm. I said. The only other sound's the sweep Of easy wind and downy flake. The Vantage Point If tires of trees I seek again mankind.The breeze three odors brought. Stopping By Woods on a Snowy Evening Whose woods these are I think I know. and farther still. full on my cheek. Sidelong. And the strang birds say. Myself unseen. I look into the crater of the ant God's Garden . My breathing shakes the bluet like a breeze. Living or dead. And miles to go before I sleep. My little horse must think it queer To stop without a farmhouse near Between the woods and frozen lake The darkest evening of the year. What should that reckless zephyr fling But the wild touch of thy dye-dusty wing! I found that wing broken today! For thou art dead. whichever are to mind. But I have promises to keep. And a gem-flower waved in a wand! Then when I was distraught And could not speak. and lo. And miles to go before I sleep. Well I know where to hie me--in the dawn. The graves of men on an opposing hill. The sun-burned hillside sets my face aglow. The woods are lovely. He will not see me stopping here To watch his woods fill up with snow. And if by noon I have too much of these. To a slope where the cattle keep the lawn. I smell the earth. He gives his harness bells a shake To ask if there is some mistake. dark and deep. His house is in the village though.

Conversación galante Yo observo: «¡Nuestra amiga sentimental. Their ways are pure and harmless And will not lead astray. helpless and alone. And far off many wandered. And when the sun shines brightly Tend flowers that God has given And keep the pathway open That leads you on to heaven. With care my flowerets tend. That. And to this beauteous garden He brought mankind to live. And when life's night came on. Look upward to the glitter Of stars in God's clear skies. But keep the pathway open Your home is at the end.God made a beatous garden With lovely flowers strown. And said: "To you. my children. confieso) puede ser el globo del Preste Juan o una vieja y abollada linterna colgada en lo alto para alumbrar a los pobres viajeros en su angustia». And mankind saw the bright flowers. cease to heed the glamour That blinds your foolish eyes. narrow pathway That was not overgrown. These lovely flowers I give. glitt'ring in the sun. Y ella entonces: «¿Te refieres a mí?» . música que agarramos para materializar nuestra propia vacuidad». Bid aid your erring footsteps To keep the narrow way. O. But one straight. Lost. They still were seeking gold flowers. Quite hid the thorns of av'rice That poison blood and bone. la luna! O quizás (es fantástico. Y ella entonces: «¡Cómo divagas!» Y yo entonces: «Alguien urde en las teclas ese exquisito nocturno. Prune ye my vines and fig trees." Then came another master. Who did not love mankind. con el cual explicamos la noche y el claro de luna. And planted on the pathway Gold flowers for them to find.

conocimiento del habla.«Oh no. eres la eterna humorista. Versión de Jorge Luis Borges La canción de amor de J. trae conocimiento de la movilidad. refugios bulliciosos de noches de desvelo en hoteluchos para pernoctar . señora. a la hora en que la tarde se extiende sobre el cielo cual un paciente adormecido sobre la mesa por el éter: vamos a través de ciertas calles semisolitarias. Alfred Prufrock Vamos. Y «¿Pero es que hablamos tan en serio?» Versión de Jaime Tello El primer coro de la roca Se cierne el águila en la cumbre del cielo. pero no del silencio. «Tú. toda nuestra ignorancia nos acerca a la muerte. Todo nuestro conocimiento nos acerca a nuestra ignorancia. soy yo quien soy inane». pero la cercanía de la muerte no nos acerca a Dios. infinita invención. de muerte y nacimiento! El infinito ciclo de las ideas y de los actos. experimento infinito. con tu aire indiferente e imperioso para refutar de un golpe nuestra loca poética». la eterna enemiga de lo absoluto. ¿Dónde está la vida que hemos perdido en vivir? ¿Dónde está la sabiduría que hemos perdido en conocimiento? ¿Dónde el conocimiento que hemos perdido en información? Los ciclos celestiales en veinte siglos nos apartan de Dios y nos aproximan al polvo. pero no de la quietud. ¡dando a nuestro vago humor el más leve giro!. ¡Oh revolución incesante de configuradas estrellas! ¡Oh perpetuo recurso de estaciones determinadas! ¡Oh mundo del estío y del otoño. conocimiento de las palabras e ignorancia de la palabra. tú y yo. el cazador y la jauría cumplen su círculo.

para crear. Para preguntarnos: ¿Me atreveré yo acaso? ¿Me atreveré? Tiempo para dar la vuelta y bajar por la escalera con una coronilla calva en medio de mi cabellera. el cuello que apoya firmemente mi barbilla. no preguntes: «¿De qué me hablas?» Vamos más bien a realizar nuestra visita. Ya lo habrá. Para preparar un rostro que afronte los rostros que enfrentamos. mi corbata. y viendo que era una tarde lánguida de octubre. el humo amarillo que frota el hocico sobre las ventanas. pegó un salto repentino. Ya lo habrá.. y para mil visiones y otras tantas revisiones. dio una vuelta a la casa y se acostó a dormir. Ya habrá tiempo. calles que acechan cual debate tedioso de intención insidiosa que desemboca en un interrogante abrumador.y de mesones con el piso cubierto de aserrín y conchas de ostra. conocido a todos. La neblina amarilla que se rasca la espalda sobre las ventanas. Ay. se deslizó por la terraza. Ya lo habrá. Ellos dirán: «¡Ay. cómo el pelo se le está cayendo!» Mi sacoleva. antes de la hora de compartir el pan tostado y el té. En el salón las señoras están deambulando y de Miguel Ángel están hablando. los ojos que nos sellan en una mirada formulada . Ellos dirán: «¡Ay. lamió con su lengua las esquinas del ocaso. Ya habrá tiempo.. En el salón las señoras están deambulando y de Miguel Ángel están hablando. conocido a todos: conocido las tardes. las mañanas. Ya habrá tiempo para matar. opulenta aunque modesta y bien asegurada por un sencillo prendedor. Pues ya los he conocido. Para el humo amarillo que se arrastra por las calles rascándose sobre las ventanas. conozco aquellas voces que fallecen en un salto mortal bajo la música que llega desde el rincón lejano del salón Entonces. cuán flacos tiene los brazos y las piernas! ¿Me aventuro yo acaso a perturbar el universo? En un minuto hay tiempo suficiente para decisiones y revisiones que un minuto rectifica. Ya habrá tiempo. y tiempo para todas las obras y los días de nuestras manos que elevan las preguntas y las dejan caer sobre tu plato. ¿cómo he de presumir? Pues he conocido ya los ojos. he medido mi vida con cucharitas de café. tiempo bastante aun para mil indecisiones. los ocasos. tiempo para ti y tiempo para mí.

al fin de cuentas. sentí miedo. sobre las ventanas reclinados. entre las porcelanas. después de los ocasos. aunque he visto mi cabeza (algo ya calva) portada en una fuente. el té. y así lo voy a hacer». con mi abrigo en sus manos.estando yo ya formulado. No lo fue. conocido a todos. ¿Cómo comenzar entonces a escupir las colillas de mis costumbres y mis días? Entonces. en medio de nuestra charla baladí.. o haciéndose la enferma sobre el suelo extendida. De ninguna manera». sí hubiera valido la pena. Entonces ¿habré de presumir? ¿Y cómo he de comenzar acaso? Diré tal vez: he paseado por callejuelas al ocaso y he visto el humo que sube de las pipas de hombres solitarios en mangas de camisa. ¿cómo he de presumir? Pues he conocido ya los brazos. las zaguanes. No fue esto lo que quise decir. hubiera valido la pena morder con sonrisas la materia. yo no soy un profeta -y ello en realidad no importa demasiadohe visto mi grandeza titubear en un instante. duerme sosegadamente! Acariciada por unos dedos largos. en un alfiler esparrancado. exhausta... dormida. Hubiera preferido ser un par de recias tenazas que corren en el silencio de oceánicas terrazas. he presenciado al Lacayo Eterno. la mermelada. níveos y desnudos (mas al fulgor de la lámpara cubiertos de leve vello de oro). para forzar la culminación de nuestro instante? Aunque he gemido y he ayunado. y al fin de cuentas. bien clavado retorciéndome sobre la pared. Hubiera valido la pena. la incipiente noche.. ¿Tendré fuerza bastante después del té y los helados y las tortas. al fin de cuentas. Hubiera valido la pena. he gemido y he rezado. Y si al poner en una almohada la cabeza. ¿Será el perfume de un vestido lo que me hace divagar así? Brazos sobre una mesa reclinados o envueltos en los pliegues de un mantón. una dijera: «No. brazos de pulseras adornados. las callejuelas . reírse con desprecio. enrollar en una bola al universo para arrojarla hacia algún interrogante abrumador. junto a ti. Poder decir: «Soy Lázaro que regresa de la muerte para os revelarlo todo. junto a mí. después de las tazas. ¡Y la tarde.

peinando las cabelleras níveas que va formando el oleaje cuando de blanco y negro el viento encrespa el océano. y perecemos ahogados. hasta que voces humanas nos despiertan. hubiera valido la pena. Nos hemos demorado demasiado en las cámaras del mar. dar comienzo a un par de escenas. de las tazas de té y de las faldas por los pisos arrastradas. en síntesis. deferente. No soy el príncipe Hamlet. A veces. No. Luciré el pantalón con la manga al revés. No lo fue. De ninguna manera». ¿Me peinaré hacia atrás? ¿Me arriesgo a comer melocotones? Me pondré pantalones de franela blanca y me iré a pasear a lo largo de la playa. después de las novelas. Las he visto nadando mar adentro sobre las crestas de la marejada. mezcla . presto siempre a servir. si al colocar un almohadón o arrancar una bufanda. Me vence la vejez. No fue esto lo que quise decir. He oído allí cómo entre ellas se cantan las sirenas. cauto y asaz meticuloso. volviendo la mirada a la ventana. ¿Después de todo esto y algo más? Me es imposible decir justamente lo que siento. una hubiese confesado: «No. Versión de Luis Zalamea La tierra baldía A Ezra Pound il miglior fabbro. más bien uno de sus cortesanos acudientes.salpicadas. 1. junto a ondinas adornadas con algaseojas y castañas. alguien capaz de integrar un cortejo. Mas cual linterna mágica que proyecta diseños de nervios sobre la pantalla. fácil instrumento. asesorar al príncipe. El entierro de los muertos Abril es el mes más cruel: engendra lilas de la tierra muerta. Ni he debido serlo. Me vence la vejez. en realidad. político. A veces tonto de capirote. casi ridículo. Mas no creo que me vayan a cantar a mí.

me llamaron la muchacha de los jacintos". y tomamos café y charlamos durante una hora. de visita en casa del archiduque. Sólo hay sombra bajo esta roca roja (ven a cobijarte bajo la sombra de esta roca roja). Ahí -dijo ellaestá su naipe. la dama de las peripecias. Leo. bajo el sol. y en invierno me marcho al Sur. mirando el silencio dentro del corazón de la luz. llevando. tenía un mal catarro. Frisch weht der Wind Der Heimat zu Mein Irisch Kind. ¿Cuáles son las raíces que arraigan. stamm' aus Litauen. -Pero cuando regresamos. él me sacó en trineo. qué ramas crecen en estos pétreos desperdicios? Oh hijo del hombre. Wo weilest du? "Hace un año me diste jacintos por primera vez. y aquí el comerciante tuerto. Madame Sosostris. Aquí está ell hombre de los tres bastos. nos detuvimos bajo los pórticos. echt deutsch. y te enseñaré algo que no es ni la sombra tuya que te sigue por la mañana ni tu sombra que al atardecer sale a tu encuentro. despierta inertes raíces con lluvias primaverales. tú. Marie. del jardín de los jacintos. y luego. no pude hablar. Oed'und leer das Meer. cubriendo la tierra con nieve olvidadiza. Y cuando éramos niños. donde el sol bate. mi primo. aun cuando se la considera como la mujer más sabia de Europa.recuerdos y anhelos. y el árbol muerto no cobija. y aquí la Rueda. allí en las montañas. El invierno nos mantuvo cálidos. tú sólo conoces un montón de imágenes rotas. no estaba ni vivo ni muerto. mis ojos se empañaron. brazados de flores y el pelo húmedo. no puedes decirlo ni adivinarlo. Bin gar keine Russin. y este naipe . nutriendo una pequeña vida con tubérculos secos. ¡Mira!) aquí está la Belladonna. seguimos dentro de Hofgarten. el Marinero Fenicio que se ahogó. la Dama de las Rocas. el grillo no consuela y la piedra seca no da agua rumorosa. (estas perlas fueron sus ojos. y no sabía nada. precipitóse sobre el Starnbersee con un chubasco. casi toda la noche. agárrate fuerte. con un pérfido mazo de naipes. Y cuesta abajo nos lanzamos. famosa pitonisa. Y yo tenía miedo. tarde. Él me dijo: Marie. Nos sorprendió el verano. te mostraré el miedo en un puñado de polvo. Uno se siente libre.

proyectando sus humos sobre los laquearios. dígale que yo misma le llevaré el horóscopo: ¡una tiene que andar con cuidado en estos días! Ciudad irreal.Temed la muerte por agua. se reflejaba en el mármol. ¡eran tantos! Nunca hubiera yo creído que la muerte se llevara a tantos. Exhalaban cortos y rápidos suspiros y cada hombre clavaba su mirada delante de sus pies. pero aún allí el ruiseñor llenaba todo el desierto con inviolable voz . Veo una muchedumbre girar en círculo. hacia donde Santa María Woolnoth cuenta las horas con un repique sordo al final de la novena campanada. patinados de cobre. en polvo o líquidos -turbando. en su marco de piedra policroma. una muchedumbre fluía sobre el puente de Londres. Allí encontré un conocido y le detuve gritando: ¡Stetson! ¡tú que estuviste contigo en los barcos de Mylae! ¿Aquel cadáver que plantaste el año pasado en tu jardín. animando los diseños del artesonado techo. Sobre la repisa de la chimenea -ventana abierta a una escena silvestre. Cuando vea a la señora Equitone. y en su luz mortecina nadaba un delfín tallado. alimentando las alargadas llamas de las velas. agitados por el aire fresco que soplaba de la ventana. ascendían. Cuesta arriba y después calle King William abajo. Enormes leños arrojados por el mar. En redomas de marfil y cristal policromo.estaba representada la Metamorfosis de Filomela. donde el espejo de soportes labrados con pámpanos y racimos entre los cuales un Cupido dorado se asomaba (otro ocultaba sus ojos bajo el ala) copiaba las llamas de los candelabros de siete brazos que arrojaban su luz sobre la mesa mientras el brillo de sus joyas. Gracias. ungüentos. pues si no lo desenterrará de nuevo con sus uñas! Tú. Una partida de ajedrez La silla en que estaba sentada. tan rudamente forzada por el bárbaro rey. hypocrite lecteur! -mon semblable -mon frère!" ***** 2. como un bruñido trono. No encuentro el Ahorcado. confundiendo y ahogando los sentidos en olor. destapadas. que es amigo de los hombres. ha empezado a germinar? ¿Florecerá este año? ¿No turba su lecho la súbita escarcha? ¡Oh. bajo la parda niebla del amanecer invernal. acechaban sus raros perfumes sintéticos. desbordando profusamente de los estuches de raso. ardían verdes y anaranjados.en blanco es algo que lleva sobre la espalda y que no puedo ver. saca de allí al Perro. subió a su encuentro.

Y si llueve. DENSE PRISA POR FAVOR YA ES HORA Ahora Alberto va a regresar. Cuando licenciaron al marido de Lil. yo estaba allí: que te los extraigan todos. ya encontrara otras. como siempre. quiere divertirse. ¿Qué haré ahora ? ¿Qué haré? ¿Salir tal como estoy y andar por la calle así sin peinar? ¿Qué haremos mañana? ¿Qué haremos siempre?' Agua caliente a las diez. yo dije y no pesé mis palabras. Lil. piensa en el pobre Alberto. dije yo. procura lucir mejor. Háblame. Y jugaremos una partida de ajedrez. Nada. lo dije sin ambages. brillaron en palabras y se aquietaron salvajemente.y todavía ella lloraba. Y otros tocones marchitos de tiempo se alzaban en los muros. Al resplandor del fuego. donde figuras de ojo abiertos se inclinaban. apretando nuestros ojos sin párpados. bajo el cepillo." Creo que nos hallamos en la calleja de las ratas donde los muertos perdieron sus huesos. esperando que llamen a la puerta. sus cabellos se cruzaron en puntos ígneos. . imponiendo silencio a la estancia. ¿En qué piensas? ¿Qué piensas? ¿Qué? Nunca sé en qué piensas: Piensas. y si no lo hace contigo. "Estoy nerviosa esta noche. ¿Estás viva o no ? ¿No hay nada en tu cabeza? Pero O O O O ese aire Shakespeareriano: es tan elegante tan inteligente. Se oyeron pasos en a escalera. Y yo tampoco. "¿No sabes nada? ¿No ves nada? ¿No te acuerdas de nada?" Recuerdo que esas perlas fueron sus ojos. dijo ella. un coche cerrado a las cuatro. Muy nerviosa. y que te pongan una buena dentadura. y aún el mundo persigue "Tiu Tiu" a oídos sucios. Te lo dio. juro que no puedo soportar mirarte. ¿Por qué nunca hablas? Habla. dije yo. dijo él . Él querrá saber qué hiciste con el dinero que te dio para arreglarte los dientes. Quédate conmigo. "¿Qué ruido es ese ahora? ¿Qué hace el viento?" Nada. mirándome fijamente. "¿Qué ruido es ese?" El viento bajo la puerta. Entonces ya sé a quién agradecérselo. que ha estado en el ejército durante cuatro años.

Las ninfas se han marchado. papeles de sandwiches. Buenas noches. Son esas píldoras que tomé para abortar. hasta que termine mi canción. tenían jamón. May. discurre plácidamente. El río no arrastra botellas vacías.. colillas y otros testimonios de noches de estío. Buenas noches. Dulce Támesis.) El boticario me dijo que no sería nada. silenciosamente. y casi se muere en el parto de Jorge. dije. los indolentes herederos de los potentadosse han marchado sin dejar sus direcciones. adorables señoras. buenas noches. Lou. pues no hablaré alto ni extenso. si Alberto no te suelta. Por qué te casaste si no te gustan los niños? DENSE PRISA POR FAVOR YA ES HORA Bueno. buenas noches. dijo. lo mismo da. Bueno. Buenas noches. de parecer tan vieja (y no tiene más que treinta y un años) no es culpa mía. DENSE PRISA POR FAVOR YA ES HORA DENSE PRISA POR FAVOR YA ES HORA Buenas noches. la tierra parda. Buenas noches. Deberías avergonzarte. Las ninfas se han marchado. Eres una tonta de capirote. Cuerpos blancos. dije yo. dijo. ***** 3. no podrás decir que no te han avisado. Adiós. El viento cruza. (Ha tenido cinco ya. Bill. pero nunca he vuelto a ser la misma. dije yo. señoras.DENSE PRISA POR FAVOR YA ES HORA Si esto no te gusta. me invitaron a cenar para que saboreara el jamón caliente. Buenas noches. en una fría ráfaga. Pero si Alberto se marcha.. cuerpos desnudos sobre la baja tierra húmeda y huesos arrojados en una guardilla baja y seca. oigo matraqueos de huesos y risas descarnadas. Dulce Támesis. . Dulce Támesis. discurre plácidamente. aquel domingo Alberto estaba en casa. pañuelos de seda. cajas de cartón. Otras se aprovecharán si tú no puedes. Un ratón se deslizó blandamente entre los hierbajos arrastrando su viscoso vientre por la orilla mientras yo pescaba en el sombrío canal en una tarde de invierno detrás del gasómetro meditando sobre el naufragio de mi hermano rey y sobre la muerte anterior de mi padre rey. poniendo cara triste. adiós. El sermón del fuego El dosel del río se ha roto: los últimos dedos de las hojas se aferran y se sumen en la húmeda ribera. discurre plácidamente. no puedes quejarte. Buenas noches. hasta que termine mi canción. Pero detrás de mí. A orillas del Leman me senté a llorar. buenas noches. Y sus amigos. dije.

El momento es propicio. su vanidad no necesita respuesta. ella está aburrida y cansada. llega. un joven carbuncular. Tiresias. comerciante de Esmirna sin afeitar. Tiresias.f. Sonrojado y decidido. viejo con arrugados senos de mujer. esa hora del atardecer que nos empuja hacia el hogar y envía del mar a casa al marinero. (Y yo. que llevarán a Sweeney en la primavera a casa de la señora Porter oh. que estuve sentado bajo los muros de Tebas y anduve por el infierno de los muertos. él empieza el asalto. chantant dans la coupole! Tuit tuit tuit yag yag yag yag yag yag tan rudamente forzada Tereo. todo lo que ocurrió en este mismo diván o cama. de mirada atrevida.rozados sólo por la pata del ratón. él trata de excitarla con caricias que aun cuando son irreprochables. no son deseadas. sus manos exploradoras no encuentran resistencia. Él. Pero a mi espalda de vez en cuando oigo un estrépito de bocinas y motores. sobre el diván (que por la noche le sirve de cama) hay apilados medias. levanta la mesa del desayuno. la mecanógrafa. Londres: documentos a la vista. es un empleadillo cualquiera. sufriendo. cuando los ojos y la espalda se alzan del escritorio. me invitó en francés demótico a almorzar en el Hotel Cannon Street y luego a pasar el fin de semana en el Metropole. la luna brillaba sobre la señora Porter y sobre su hija ambas se lavan los pies con agua gaseosa et O ces voix d'enfants. La cena ha terminado. yo. como él esperaba. uno de esos sujetos cuyo empaque le sienta como una chistera sobre un millionario de Bradford. enciende su estufa y prepara su comida de conservas. yo. puedo ver a la hora violeta. Yo. un viejo de tetas arrugadas vi la escena. palpitando entre dos vidas. A la hora violeta.) . camisas y sostenes. y predije el restoyo también esperaba al huésped previsto. aunque ciego. preví. Tiresias. zapatillas. con un bolsillo lleno de pasas C. Colgadas fuera de la ventana están puestas a secar sus combinaciones acariciadas por los postreros rayos del sol. cuando el motor humano espera como un taxímetro espera palpitando. y hasta acoge bien su indiferencia. año tras año. Ciudad Irreal bajo la parda niebla de un mediodía de invierno el señor Eugenides.i. ya en casa a la hora del té.

Richmond y Kew me deshicieron. y me alegro que así sea». Cuando una mujer adorable comete tales locuras y luego vuelve a pasearse sola por su cuarto. su cerebro formula un vago pensamiento: «Bueno. Ella se vuelve y se mira un momento en el espejo. «Tranvías y polvorientos árboles... Cerca de Richmond levanté las rodillas acostada en el fondo de una angosta canoa. a veces puedo escuchar cerca de un bar de la calle Lower Thames. Highbury me hizo. se alisa el pelo con mano automática y pone un disco en el gramófono.Él le otorga un final beso protector. sin advertir que su amante ya no está. y baja a tientas por la oscura escalera. El río suda aceite y brea las barcazas derivan con la cambiante marea velas rojas anchas a sotavento. calle Reina Victoria arriba oh Ciudad Ciudad. «Esta música se deslizó junto a mí sobre las olas» y a lo largo del Strand. el asunto terminó ya. oscilan en los mástiles las barcazas hunden leños flotantes al sur de Greenwich más allá de la Isla de los Perros Weialala leia Wallala leialala Elizabeth y Leicester remando la proa era un casco dorado rojo y oro rizó ambas orillas el viento del sudoeste cargó agua abajo el son de las campanas torres blancas Weialala leia Wallala leialala.» . el agradable lamento de una mandolina y la bulla y la charla que sale del interior donde los vendedores de pescado huelgan al mediodía: donde los muros de Magnus Mártir conservan un inefable esplendor de jónica blancura y oro.

olvidó el chillido de las gaviotas y el hondo mar henchido y las ganancias y las pérdidas. tú. Y entonces me marché a Cartago Quemando quemando quemando quemando Oh. ****** 5. después del gélido silencio en los jardines después de la agonía en lugares pétreos y el griterío y el lloro y prisión y palacio y reverberación de trueno primaveral sobre lejanos montes aquel que estaba vivo ahora está muerto nosotros que vivíamos ahora estamos muriendo con un poco de paciencia. Señor.» la la. Aquí no hay agua. Las uñas rotas de manos sucias. el camino arenoso . Pagano o judío oh. Mi gente. Cayendo y levantándose remontó hasta los días de su juventud y entró en el remolino. Señor. que das vuelta al timón y miras a barlovento. Tú me arrancas Oh. sólo roca. roca y no agua. ¿Para qué guardarle rencor?» «En la playa de Margate no puedo relacionar nada con nada. Me prometió "empezar de nuevo" No contesté nada. el Fenicio. Tú arrancas quemando. Lo que dijo el trueno Después de la roja luz de las antorchas sobre rostros sudorosos. Después de lo ocurrido él lloró. piensa en Flebas. que murió hace quince días. que otrora fue bello y tan alto como tú. humilde gente que no espera nada. Muerte por agua Flebas. Una corriente submarina recogió sus huesos susurrando.«Mis pies están en Moorgate y mi corazón bajo mis pies. ****** 4.

Una mujer se soltó la larga cabellera negra y suscitó una susurrante música con esas cuerdas y murciélagos de rostros infantiles silbaban en la luz violeta. Si hubiese agua y no rocas si hubiese rocas y también agua y agua un manantial una hoya entre las rocas si sólo se oyera rumor de agua no la cigarra ni la hierba seca cantando sino rumor de agua sobre una roca allí donde el zorzal canta entre los pinos drip drop drip drop drop drop drop pero no hay agua ¿Quién es ese tercero que camina siempre a tu lado? cuando cuento. tú y yo. tropezando en las grietas de una tierra limitada por el raso horizonte qué ciudad es ésa sobre las montañas chasquidos y reformas y llamas en el aire violeta torres que se derrumban Jerusalén Atenas Alejandría Viena Londres irreales. sólo somos dos. juntos pero cuando miro delante de mí sobre el blanco camino siempre hay otro que marcha a tu lado deslizándose envuelto en una capa parda.el camino serpentea entre las montañas que son montañas rocosas sin agua si hubiese agua nos detendríamos a beber entre las rocas uno no puede detenerse y pensar el sudor es seco y los pies se hunden en la arena si por lo menos hubiera agua entre las rocas muerta montaña boca de dientes cariados que no puede escupir aquí no puede uno ni pararse ni acostarse ni sentarse ni siquiera hay silencio en las montañas sino el seco trueno estéril sin lluvia ni siquiera hay soledad en las montañas sino adustos rostros rojos que escarnecen y rezongan en los umbrales de casas de fango hendido. y batían sus alas y con cabeza hacia abajo se deslizaron por el negro muro y de volteadas torres en el aire caía un redoblar de campanas reminiscentes. encapuchado no sé si es un hombre o una mujer -¿pero quién es ése que va a tu lado? Qué sonido es ése que se oye en la altura murmullo de lamento maternal qué hordas encapuchadas son ésas que hormiguean Por las llanuras infinitas. que daban la hora .

golondrina. Shantih shantih shantih. etéreos rumores reaniman por un momento a un Coriolano roto DA Damyata: el barco obedeció alegremente a la mano hábil para la vela y el remo el mar estaba tranquilo. se encorvó en silencio. La selva se agachó. tu corazón podía haber respondido alegremente a la invitación. los huesos secos a nadie pueden dañar. Entonces habló el trueno DA Datta: ¿qué hemos dado? Amigo mío.y se oían cantos dentro de cisternas vacías y agotados pozos. Luego vino una racha húmeda trayendo lluvia. golondrina Le Prince d'Aquitaine à la tour abolie Estos fragmentos han sostenido mis ruinas Why then Ile fit you. sobre el Himavant. con la árida llanura a mi espalda ¿Pondré por lo menos orden en mis tierras? El Puente de Londres está cayendo cayendo cayendo Poi s'ascose nel foco che gli affina Quando fiam uti chelidon -Oh. Dayadhwam. Damyata. En esta arruinada cavidad en medio de las montañas bajo la mortecina claridad de la luna la hierba canta sobre las desplomadas tumbas alrededor de la capilla allí esta la desierta capilla donde sólo habita el viento. cada cual en su prisión pensando en la llave. la sangre que sacude mi corazón la espantosa audacia de un momento de debilidad que un siglo de prudencia no puede borrar por eso y eso sólo es por lo que hemos existido y ello no se hallará registrado en nuestros obituarios ni en los recuerdos que cubre la benéfica araña ni bajo los sellos que rompe el flaco notario en nuestros vacíos aposentos DA Dayadhwam: he oído la llave voltear en la cerradura una vez y sólo una vez pensamos en la llave. Versión de Agustí Bartra . Sólo un gallo se alzaba en la cumbrera co co rico co co rico a la claridad de un relámpago. Me senté en la orilla a pescar. cada cual confirma una prisión pero al anochecer. palpitando obediente a las diestras manos. No tiene ventanas y la puerta se balancea. mientras las negras nubes se amontonaban a lo lejos. Hieronymo's mad againe. Datta. Ganga estaba hundido y las hojas frágiles esperaban la lluvia.

Los hombres huecos I Somos los hombres huecos Los hombres rellenos de aserrín Que se apoyan unos contra otros Con cabezas embutidas de paja. ¡Sea! Ásperas nuestras voces, cuando Susurramos juntos Quedas, sin sentido Como viento sobre hierba seca O el trotar de ratas sobre vidrios rotos En los sótanos secos Contornos sin forma, sombras sin color, Paralizada fuerza, ademán inmóvil; Aquellos que han cruzado Con los ojos fijos, al otro Reino de la muerte Nos recuerdan -si acasoNo como almas perdidas y violentas Sino, tan sólo, como hombres huecos, Hombres rellenos de aserrín. 1925

Luna de miel Han visto los Países Bajos, vuelven a Tierras Altas; pero una noche de verano, helos aquí Ravena, muy cómodos entre dos sábanas, donde doscientas pulgas; el sudor estival y un fuerte olor a perra. Están de espaldas, con las rodillas separadas, cuatro piernas hinchadas de mordiscos. Echan atrás las sábanas y usan mejor las uñas. A menos de una legua está San Apolinarioen -Clase, una basílica para conocedores, capiteles de acanto que agita el viento. Tomarán el tren horario a las ocho y de Padua llevarán sus miserias a Milán, donde se hallan la Cena y un restaurant barato. Él piensa en las propinas, saca cuentas. Habrán visto Suiza y atravesado Francia. Y San Apolinario, derecho y ascético,

vieja fábrica de Dios desvinculada, guarda todavía en sus piedras derrumbándose la forma precisa de Bizancio. Versión de Armando Uribe

Marina Qué mares qué playas qué rocas grises y qué islas Qué agua lamiendo la proa Y aroma de pino y el tordo cantando a través de la bruma Qué imágenes regresan Oh hija mía. Quienes afilan los dientes del perro, queriendo Muerte Quienes resplandecen con la gloria del colibrí, queriendo Muerte Quienes se sientan en la pocilga de la satisfacción, queriendo Muerte Quienes sufren el éxtasis de los animales, queriendo Muerte Se han vuelto insustanciales, reducidos por un viento, Un soplo de pino, y la bruma que canta espontánea Por esta gracia disuelta en su lugar ¿Qué es este rostro, menos claro y más claro, El pulso en el brazo, menos fuerte y más fuerte Dado o prestado? mas distante que estrellas y más cerca que el ojo Susurros y sonrisitas entre hojas y pies apresurándose Bajo el sueño, donde se juntan todas las aguas. Bauprés rajado por hielo y pintura rajada por el calor. Yo hice esto, lo he olvidado Y recuerdo. El aparejo débil y el velamen podrido Entre un junio y otro septiembre. Hice esto desconociendo, semiconsciente, desconocido, lo mío. La hilada de aparadura hace agua, las costuras necesitan calafateo. Esta forma. este rostro, esta vida, a mi palabra por la que no está dicha, Por quien despierta, los labios separados, la esperanza, los barcos nuevos. ¿Qué islas qué playas qué islas graníticas hacia mis cuadernas Y tordo que llama a través de la bruma Hija mía. Versión de Jaime Tello

Miércoles de ceniza I Porque no abrigo esperanzas de volver otra vez porque no abrigo esperanzas porque no abrigo esperanzas de volver ansiando el donde este hombre de este otro sus andanzas no lucho por llegar hacia esas cosas (¿Por qué no ha de abrir el halcón sus alas ya andrajosas?) ¿Por qué he de lamentar el perdido poder del reino usual ? Porque no abrigo esperanzas de conocer otra vez la cierta hora de tan incierta gloria porque no pienso así y porque sé que no conoceré la única veraz potencia transitoria puesto que he de beber, ahí, donde florecen los árboles y las vertientes fluyen, porque otra vez no hay nada. Porque yo sé que el tiempo es siempre tiempo y que el lugar es siempre y solamente un lugar y que lo que es actual lo es sólo en cierto tiempo y para un solo lugar me alegro que sean así las cosas y renuncio a la vez a la sagrada faz y también a la voz entonces, como no me es posible pensar que he de volver me regocijo al tener que construir algo que me proporcione regocijo Y ruego a Dios que nos tenga misericordia ruego que nos haga olvidar estos asuntos que originan en mí tanta discordia ya que los he discutido y me los he explicado demasiado porque no abrigo esperanzas de volver otra vez que estas palabras respondan por lo que ya se ha hecho que no se hará otra vez y que se nos juzgue con misericordia porque con estas alas no es posible volar son simples abanicos y para abanicar un aire seco ya y muy reducido más seco, más reducido que la voluntad enséñanos a sentir y a prescindir, danos tranquilidad. Ora por nosotros pecadores ahora y en la hora de nuestra muerte. Ora por nosotros por ahora y en la hora de nuestra muerte. Versión de Jorge Elliott

cantad. como en éste los ojos perduran un poco de tiempo un poco de tiempo duran más que las lágrimas y nos miran con burla. saltad. agarrad. brotad. cabeza carmesí. Versión de Agustí Bartra Rapsodia de una noche de viento .New Hampshire Voces de niños en el huerto entre el tiempo de florecer y el tiempo de madurar: cabeza dorada. ala negra. Versión de Jaime Tello Ojos que vi con lágrimas Ojos que vi con lágrimas la última vez a través de la separación aquí en el otro reino de la muerte la dorada visión reaparece veo los ojos pero no las lágrimas esta es mi aflicción. ala parda. cubridme todo. cabeza dorada. mañana duele. Ala negra. entre la punta verde y la raíz. Esta es mi aflicción: ojos que no volveré a ver ojos de decisión ojos que no veré a no ser a la puerta del otro reino de la muerte donde. saltad hasta el manzano. se cierne en lo alto. hoy duele. luz en hojas. veinte años y pasa la primavera.

una rama retorcida en la playa. agarró el extremo de un palo que le tendí. Alisa el pelo de la hierba. No vi nada tras los ojos de ese niño. El farol dijo: "Observa al gato que se aplana en el arroyo. sonríe a los rincones. guiña un débil ojo. y un cangrejo una tarde en un charco. A lo largo de los cauces de la calle sostenidos en síntesis lunar.Las doce. salió furtiva y se embolsó un juguete que corría por el muelle. el farol rociaba. El farol canturreaba: "Observa la luna. se disuelven los suelos de la memoria y todas sus claras relaciones. La memoria arroja y deja en seco una multitud de cosas retorcidas. Ves que el borde de su vestido está desgarrado y sucio de arena. devorada. el farol mascullaba. . La luna ha perdido la memoria. Un muelle roto en el solar de una fábrica. y ves que el rabillo del ojo se le retuerce como un alfiler torcido". susurrando encantamientos lunares. Las dos y media. La una y media. el farol decía: "Observa a esa mujer que vacila hacia ti en la luz de la puerta que se abre hacia ella como una mueca. automática. Así la mano del niño. saca la lengua furtiva y devora un bocado de manteca rancia". óxido que se agarra a la forma que la fuerza ha dejado dura y enroscada y dispuesta a dispararse. y pulida como si el mundo rindiera el secreto de su esqueleto. He visto ojos en la calle tratando de escudriñar a través de postigos con luz. y a través de los espacios de lo oscuro la medianoche sacude la memoria como un loco agitando un geranio muerto. rígido y blanco. lisa. Las tres y media. el farol espurreaba. sus divisiones y precisiones. la lune ne garde aucune rancune. un viejo cangrejo con lapas en la espalda. el farol mascullaba en lo oscuro. cada farol que dejo atrás resuena como un tambor fatalista.

duerme. El tenebroso Orión y el Can están velados. vuelca una taza de café. su mano retuerce una rosa de papel. y apaciguados los estremecidos mares." El último retorcimiento del cuchillo. la persona con capa española intenta sentarse so bre las rodillas de Sweeney pero resbala y tira del mantel de la mesa. bosteza y se sube una media. la Muerte y el Cuervo se desvían arriba y Sweeney custodia el pórtico encornado. Sweeney entre los ruiseñores "¡Ay. deja los zapatos a la puerta. Está sola con todos los viejos olores nocturnos que cruzan y cruzan por su cerebro". se recompone en el suelo. El farol dijo: "Las cuatro. ¡Memoria! Tienes la llave. y cigarrillos en pasillos y olores de cócteles en bares. Agamenón Sweeney. La cama está abierta: el cepillo de dientes cuelga en la pared. listas de cebra a lo largo de su mandíbula dilatándose hasta ser manchas de jirafa.Una desvaída viruela le agrieta la cara. prepárate para la vida. separa sus rodillas dejando colgar sus brazos para reír. herido estoy por un golpe mortal! " ESQUILO. olores de castañas en las calles. que huele a polvo y agua de colonia. el hombre silencioso vestido de castaño moka . y olores femeninos en cuartos de ventanas cerradas. cuello simiesco. Los anillos de la luna tormentosa se deslizan al poniente hacia el Río de la Plata. Viene la reminiscencia de secos geranios sin sol y polvo en grietas. Aquí está el número en la puerta. la lamparilla extiende un círculo en la escalera. sube.

por doquier el lobo y el león echa fuego por los ojos en la oscura selva. Que tu viento occidental duerma en el lago. el anfitrión conversa con alguien impreciso al lado de la puerta. enciende tu brillante tea de amor! ¡Ponte la radiante corona y sonríe a nuestro lecho nocturno! Sonríe a nuestros amores y. el camarero trae naranjas. abandona el cuarto y reaparece asomado a la ventana. higos. mientras el sol descansa en las montañas. Presto. ángel rubio de la noche. Versión de Alberto Girri A la estrella nocturna ¡Tú. y entonces ladra.se deja caer en el alféizar de la ventana y boquea. Di el silencio con el fulgor de tus ojos y lava el polvo con plata. encorvándose. mientras corres los azules cortinajes del cielo. en consecuencia el hombre de ojos pesados rehúsa el gambito. te retiras. Versión de E. y uvas de invernáculo. y dejaron caer sus líquidos residuos para mancillar el tieso. el vertebrado silencioso de traje castaño se contrae y reconcentra. rabioso. siembra tu rocío plateado sobre todas las flores que cierran sus dulces ojos al oportuno sueño. se supone están aliadas. y cantaron en el bosque sangriento cuando Agamenón dio alaridos. protégelas con tu favor. los ruiseñores cantan cerca del convento del Sagrado Corazón. La lana de nuestras majadas se cubre con tu sacro rocío. bananas. Raquel née Rabinovich arranca las uvas con garras asesinas. deshonrado sudario. ella y la dama de la capa son sospechosas. se hace a un lado. ahora. ramas de glicina circundan un rictus dorado. Caracciolo . demuestra fatiga. prestísimo.

ji!" Versión de Antonio Restrepo Canto para acunar Dulces sueños. y la verde colina ríe del estrépito que hacemos." ¿Cómo te llamaré? "Soy feliz. de apenas dos días. cuando ríe el aire con nuestras divertidas ocurrencias. ¡Que el dulce júbilo sea contigo! Versión de Antonio Restrepo Canto del reír Cuando los verdes bosques ríen con la voz del júbilo. Me llamo alegría. cuando los prados ríen con vívidos verdes. ji!" con sus dulces bocas redondas. para cantar en dulce coro el "¡ja. ja. formad una pantalla Sobre la linda cabeza de mi niño. Cuando los pájaros pintados ríen en la sombra donde nuestra mesa desborda de cerezas y nueces. acercaos y alegraos. y uníos a mí.Alegría "No poseo nombre: pero nací hace dos días. te llamo dulce alegría: así tú sonríes. ja. cuando Mary y Susan y Emily cantan "¡ja. y ríe la langosta ante la escena gozosa." ¡Que el dulce júbilo sea contigo! ¡Bonita alegría! Dulce alegría. y el arroyo encrespado se desplaza riendo. mientras yo canto. dulces sueños de agradables corrientes .

dulces sonrisas. en tu rostro puedo discernir la santa imagen. no alejéis el letargo de tus ojos. sonrisas aún más dulces. Ángel terso. niño afortunado. cautivad todos los lamentos de paloma.bajo rayos de luna felices y silenciosos. dulces lamentos. mientras tu madre llora sobre ti. a todos les sonríe. y cautivan con paz el cielo y la tierra. que toda la creación duerme y sonríe. y su lengua se embeberá con alabanzas. otrora como tú yacía tu hacedor y lloraba por mí. dulce sueño. Pues oye el inocente llamado del borrego. sonrisas de Madre. Las sonrisas infantiles son sus mismas sonrisas. dulce bebé. debe seguir a su rebaño el día entero. vigila mientras permanecen en calma pues saben cuándo está próximo su Pastor. Versión de Antonio Restrepo . quien se volvió un pequeñito. suspiros de paloma. Dulces sonrisas. cautivad la noche interminable. Dulce sueño. durante la noche meceos sobre mi encanto. que tus cejas tejan con suave felpa una corona infantil. El pastor ¡Qué dulce es la dulce fortuna del Pastor! Deambula desde el alba hasta el atardecer. Duerme. rostro celestial que sobre ti sonríe. y escucha la tierna respuesta de l a oveja. duerme. por ti. duerme. Lloró por mí. Su imagen siempre verás. por todos cuando era apenas un pequeñito. Dulces lamentos. A ti. Dulce bebé. a mí. duerme felices sueños. fluctúa sobre mi niño dichoso.

que te enciendes en luz. Porque allí nace en la alegría el niño que en el atroz dolor fue concebido. en qué cielos ardió el fuego de tus ojos? ¿Con qué alas osó elevarse? ¿Qué mano osó tomar ese fuego? ¿Y qué hombro. ¿qué mano terrible? ¿Qué terribles pies? ¿Qué martillo? ¿Qué cadena? ¿En qué horno se templó tu cerebro? ¿En qué yunque? ¿Qué tremendas garras osaron sus mortales terrores dominar? Cuando las estrellas arrojaron sus lanzas y bañaron los cielos con sus lágrimas ¿sonrió al ver su obra? ¿Quien hizo al cordero fue quien te hizo? Tigre. y he oído y visto tan horrendas cosas como nunca los caminantes de la fría Tierra han conocido. . qué ojo pudo idear tu terrible simetría? ¿En qué profundidades distantes. un país de hombres y también de mujeres. y qué arte pudo tejer la nervadura de tu corazón? Y al comenzar los latidos de tu corazón. por los bosques de la noche ¿qué mano inmortal.El tigre Tigre. que te enciendes en luz por los bosques de la noche ¿qué mano inmortal. tigre. qué ojo osó idear tu terrible simetría? Versión de Antonio Restrepo El viajero mental He viajado a través de un país de hombres. tigre.

Son su alimento y su bebida. Y si el recién nacido es un varón. Se planta él mismo en lo nervios de ella como un labriego planta en su terreno. hacen resonar los techos y los muros hasta que de la lumbre del hogar una pequeñuela emerge de pronto. Pero ella llega donde el que ama. el oro innumerable del corazón que sufre. Su pena es alegría eterna en ellos. destroza sus cadenas. y la amarra a ella a la Tierra para su placer. los rubíes y las perlas de un ojo enfermo de amor. y él envejece. en tal manera que nadie osa tocar su infantil forma o envolverla en pañales. es entregado a una mujer anciana que lo clava tendido en una roca y en copas de oro coge sus lamentos. y ella mudada en espléndida virgen. el gemido del mártir y el suspiro del enamorado. y ella se convierte en su morada y en jardín que le rinde setenta veces frutos. y de lamentos y gritos se nutre. y ella se hace joven. Y éstas son las pedrerías del alma humana. Sus dedos enumeran cada nervio como un avaro contando su oro. mantiene a los mendigos y a lo pobres. Con espinas de hierro cierne su cabeza. y agujerea sus pies y sus manos. muy pronto expulsan al anciano huésped . corta su corazón y lo desprende para hacerle sentir calor y frío.tal como en la alegría cosechamos el fruto que fue sembrado en lágrimas amargas. y pedrerías y oro. Hasta que convertido en un joven sangriento. Pronto se torna envejecida sombra vagando alrededor de una cabaña terrestre. llena de pedrerías y de oro que ganó su trabajo. joven o viejo o rico o pobre. y para el caminante en viaje siempre su puerta permanece abierta. De fuego sólido ella es.

el pan y el vino de su dulce sonrisa. Por artificios de amor y de odio hasta que el salvaje desierto entero está plantado con laberintos de díscolo amor donde vagan el león. La miel de sus labios de niña. mientras él la persigue de noche y de día. el niño ha nacido! y huyen en todas direcciones. hasta que él se convierte en un díscolo niño y ella en una llorosa mujer envejecida. Van a vagar allí. entonces. con miedo. Los huéspedes están esparcidos por toda la región. Va llorando errante. el Sol. y no queda nada de comer o beber. El Sol y las estrellas aproximan su curso. desesperado. todo huye. y ambos. porque el ojo alterado altera todo. la Luna. Un vasto desierto sin límites. y la Tierra plana se convierte en una pelota. a menudo ciego por la edad. y alrededor sólo el desierto oscuro. por artificios de amor conducido. La cabaña desaparece de su vista y también el jardín con sus dulces encantos. Dulce éxtasis los árboles producen para todos los que vagan en el desierto. Las estrellas. Y para consolar su edad helada en sus brazos la toma el pobre hombre. el lobo y el oso. Pero cuando hallan al colérico niño el terror cunde en la extensa región: gritan ¡El niño. Ella huye como cierva salvaje. . hasta que más de una ciudad allí es alzada y más de una agradable cabaña de pastor. hasta que alguien admita hospedarle. muy lejos. el juego desordenado de su ojo vagabundo a una ilusoria infancia le conducen. Los sentidos se enrollan en sí mismos. muchos enamorados. en el salvaje desierto van errantes llenos de terror y congoja.que se va mendigando por puertas ajenas. su temor planta muchos matorrales salvajes. hasta que puede ganar una doncella. Porque a medida que come y bebe se transforma haciéndose más joven cada día.

campos verdes y arboledas dichosas donde los rebaños hallaron su deleite. Ella al niño tendido clava sobre la Tierra y todo pasa como ya lo he dicho. con deleite silencioso. Donde los corderos pastaron. y sobre cada corazón dormido. Adiós. y yo debo buscar el mío. sobre cada pimpollo y cada capullo. se instala y sonríe en la noche. todos huyen aullando. los pájaros están callados en sus nidos. Miran hasta en nidos impensados . andan en silencio los pies de los ángeles luminosos. brilla el lucero vespertino. y todo árbol arroja sus frutos. La luna. Versión de Màrie Montand La noche Desciende el sol por el oeste. leones. como una flor en el alto arco del cielo. sin ser vistos vierten bendiciones y júbilos incesantes. Pero quien la alegría besare en su aleteo vive en el alba de la eternidad. lobos. Versión de Luis Oyarzún Eternidad Quien a sí encadenare una alegría malogrará la vida alada. Y nadie puede tocar esa forma colérica a menos que lo haga una mujer anciana.Porque hasta la raíz se seca el brazo de aquel que osó tocar la colérica forma: osos.

festivamente. se detienen y lloran apenados. para protegerlas de todo mal. y los alejan de las ovejas. Si ven que alguien llora en vez de estar durmiendo. y la enfermedad. la muchachita. dulce y diminuta. visitan las cuevas de todas las fieras. para darle la bienvenida al año. y compadecido por los tiernos llantos. . por su mansedumbre. Pero si embisten enfurecidos. Cuando lobos y tigres aúllan por su presa. Y allí.donde las aves se abrigan. los ángeles con gran cautela amparan a cada espíritu manso para que hereden mundos nuevos. por su salud. El muchachito. es expulsada de nuestro día inmortal. el león de ojos enrojecidos vertirá lágrimas doradas. repleto de gozo. derraman sueño sobre su cabeza y se sientan junto a su cama. festivamente. Y ahora junto a ti. y dirá: "La ira. cordero que balas. tratan de desviar su sed en otro sentido. mientras yo vigilo el redil. Pues lavada en el río de la vida mi reluciente melena brillará para siempre como el oro. festivamente. puedo recostarme y dormir. el ruiseñor en la quebrada. La primavera ¡Que resuene el flautín que ahora está callado! Delicia de las aves de día y de noche. la alondra en el cielo. andará en torno de la manada. o pensar en quien llevaba tu nombre. pastar después de ti y llorar.

por la noche. Corderito. Versión de Antonio Restrepo La rosa enferma estás enferma. barullo infantil. voz alborozada. jubilosamente. déjame besar tu suave rostro: jubilosamente. acércate y lame mi blanco cuello. ¡oh rosa! El gusano invisible. en el aullar del viento. para darle la bienvenida al año. jubilosamente. jubilosamente. que vuela. aquí estoy.el gallo canta como tú lo haces. Versión de Màrie Montand secreto Nueva Jerusalén Del poema "Milton" . tu lecho descubrió de alegría escarlata. y su amor sombrío y consume tu vida. para darle la bienvenida al año. deja que tironee tu lanilla suave.

satánicos molinos? ¡Dadme mi arco de oro ardiente! ¡Dadme mis flechas de deseo! ¡Traed mi lanza! ¡Abríos. Conduce tu carro y tu arado sobre los huesos de los muertos. pero ningún reloj puede medir las horas de la sabiduría. La senda del exceso lleva al palacio de la sabiduría. en tiempos de cosecha enseña y en el invierno goza. Las horas de la locura las mide el reloj. Sumergid en el río a quien ama el agua. placenteros? Resplandeció el divino rostro sobre nuestras colinas nubladas? ¿Y edificose una Jerusalén en medio de esos negros. los verdes montes de Inglaterra? ¿Y viose el sacro Cordero de Dios por los pastos ingleses. Quien desea y no actúa engendra la plaga. Aquel cuyo rostro no irradia luz nunca será estrella. Versión de Màrie Montand Proverbios del infierno En tiempos de siembra aprende. La eternidad está enamorada de las creaciones del tiempo. hasta que levantemos otra Jerusalén en el solar verdeante y dulce de Inglaterra.¿Y hollaron esos pies. El necio no ve el mismo árbol que ve el sabio. oh nubes! ¡Traedme mi carro de llama! No cejará en mi espíritu la lucha ni ha de dormirse en mi mano la espada. antaño. La prudencia es una fea y rica solterona cortejada por la incapacidad. . El gusano perdona al arado que lo corta. A la atareada abeja no le queda tiempo para la pena.

el hombre la amistad. Todo lo que es creíble. En años de escasez. la vergüenza es el atuendo del orgullo. . los burdeles con ladrillos de religión. La rata. El júbilo impregna. El exceso de pena ríe. usa número. El rugir de los leones. el aullido de los lobos. el caballo y el elefante vigilan los frutos. no a sí mismo. y podrían ser medidos con la misma vara. La lujuria del chivo es la liberalidad de Dios. La necedad es el atuendo de la bellaquería. No hay pájaro que vuele demasiado alto si lo hace con sus propias alas. el león. Si estás siempre listo a expresar tu opinión. Un pensamiento llena la inmensidad. La ira del león es la sabiduría de Dios. El zorro condena a la trampa. la araña una tela. Un cuerpo muerto no venga injurias. el vil te evitará. El ave un nido. La desnudez de la mujer es obra de Dios. el zorro y el conejo vigilan las raíces. Lo que hoy está probado. El egoísta y sonriente necio y el necio que frunce malhumorado el ceño han de considerarse sabios. el exceso de dicha llora. La altivez del pavo real es la gloria de Dios. el oleaje furioso del mar huracanado y la espada destructora. El acto más sublime consiste en poner a otro delante de ti. en su momento era sólo algo imaginado. La cisterna contiene. son porciones de la eternidad demasiado grandes para que las aprecie el ojo humano. las penas engendran. Si el necio persistiera en sus necedades llegaría a sabio. el ratón. Dejad que el hombre vista la melena del león y la mujer el vellón de la oveja. Las prisiones se construyen con piedras de Ley. es una imagen de la verdad. el manantial rebosa.Ningún alimento sano se atrapa con red ni trampa. peso y medida. el tigre.

El mejor vino es el más añejo. la bendición relaja. ¡Las plegarias no aran! ¡Los elogios no cosechan! Las alegrías no ríen. el sacerdote lanza sus imprecaciones para los más dulces goces. la más nueva. Si otros no hubiesen sido tontos. tal como el león no interroga al caballo sobre cómo atrapar la presa. . El alma rebosante de dulce deleite jamás será profanada. el búho. La exuberancia es belleza. actúa a mediodía. ¡Escucha los reproches de los tontos! ¡Forman un título real! Los ojos del fuego. Crear una florecilla es labor de siglos. Piensa por la mañana. come al anochecer y duerme por la noche. Como el aire al pájaro o el agua al pez. Quien ha sufrido tus imposiciones. Quien recibe agradecido da copiosas cosechas. así es el desprecio para el despreciable. la Belleza. Nunca sabrás lo que es suficiente a menos que sepas lo que es más que suficiente. Cuando ves un águila. los genitales. lo seríamos nosotros. que todo fuese blanco. el corazón. El cuervo quisiera que todo fuese negro. ves una porción de Genio: ¡Alza la cabeza! Tal como la oruga elige las hojas mejores para depositar en ellas sus huevos. Dios recompensa las plegarias. La cabeza lo Sublime. manos y pies la Proporción. La condena estimula. la boca del agua las barbas de la tierra. Las tristezas no lloran. Los tigres de la ira son más razonables que los caballos de la instrucción. El zorro se provee a si mismo. lo patético. te conoce. Así como el arado sigue a las palabras. las narices del aire. la mejor agua. El manzano nunca pregunta al haya cómo ha de crecer. El débil en coraje es fuerte en astucia. pero Dios provee al león. Del agua estancada espera veneno.Nunca el águila malgastó tanto su tiempo como cuando se propuso aprender del cuervo.

exhausta. pequeña vagabunda. Un sueño Cierta vez un sueño tejió una sombra sobre mi cama que un ángel protegía: era una hormiga que se había perdido por la hierba donde yo creía que estaba. hijos míos! ¿Acaso lloran? ¿Oirán cómo suspira su padre? ¿Acaso rondan por ahí para buscarme? ¿Acaso regresan y sollozan por mí?" Compadecido. vuelve pronto a casa. El perfeccionamiento traza caminos rectos. pero los torcidos y sin perfeccionar son los caminos del Genio." Una imagen divina La crueldad tiene corazón humano y la envidia humano rostro. pero cerca vi una luciérnaga. la naturaleza es estéril.Si el león recibiese consejos del zorro. La verdad nunca puede decirse de modo que sea comprendida sin ser creída. perpleja y desesperada. ¡Suficiente! o demasiado. tropezaba entre la extendida maraña. solté una lágrima. el terror reviste divina forma humana . y le escuché decir: "¡Oh. sería astuto. oscura. cercada por tinieblas. Confundida. Donde no está el hombre. Mejor matar a un niño en su cuna que alimentar deseos que no se llevan a la práctica. toda desconsolada. que respondió: "¿Qué quejido humano convoca al guardián de la noche? Me corresponde iluminar la arboleda mientras el escarabajo hace su ronda: sigue ahora el zumbido del escarabajo.

. y en el estío. puro elemento. juntos languidecen y caen. hijo de esa alegría. quiero oírte gritar. Versión de Màrie Montand Ahora. La tierra y el mar se entregan a la felicidad. la forma humana es fragua llameante. a mí me invade la pena: un lamento me brindó alivio pasajero y ahora recobro la fortaleza. volando. y ciervo y cierva y cazador con su venablo. donde sufren tormento espíritus que lloran gracia y bondad perdidas. y a mediados de mayo cada animal se siente alegre. Oigo los ecos que retumban en las montañas. el rostro humano es caldera sellada y el corazón humano. grita a mi alrededor. dondequiera abandonas tu mansión subterránea. un dolor mío no enturbiará otra vez la primavera.. te siguen. Ahora. surgiendo hacia la vida. su gola hambrienta. dondequiera abandonas. ¡Tú. tus murmullos apagan su angustia ya los tuyos mezclan sus dulces cantos. No deja de sentirse en el alma turbada tu benigna influencia. pastor feliz! . hierbas verdes y flores de brillante color y plantas con sus bayas. y tal vez en la entraña marmórea de la tierra. mientras los pájaros cantan alegres melodías y los pequeños corderos retozan como si bailaran al son de un tambor. resuenan las trompetas de las cascadas. cuando el sol arde. el viento llega hasta mí desde valles de ensueño y mi mundo interior se vuelve feliz. Agua.. Desde arriba. oh.y el secreto lleva ropas humanas. Versión de Antonio Restrepo Agua. mientras los pájaros cantan alegres melodías. veloces insectos resplandecen y. Si falta tu bondad. Las ropas humanas son de hierro forjado. puro elemento. adornan tu cortejo.. resuella el bosque.

Versión de Gabriel Insausti . así solo te sientas y entre sueños el tiempo pasas? ¿Dónde están tus libros? ¡La luz a este ciego mundo legada! ¡Arriba! Aspira la salud que en ellos los muertos exhalan. Así. el buen Matthew me habló un día y así le quise responder: «El ojo sólo mirar puede y el oído nunca está en paz. me siento en esta vieja roca y entre sueños el tiempo paso». William. durante toda la jornada. creo que existen fuerzas que al pensamiento dan traza. que nutrimos nuestras ideas con una pasividad sabia. según me plazca conversando. que nada vendrá por sí mismo y que siempre buscar debemos? Pues no preguntes por qué a solas. Miras la tierra como un hijo que a su madre pidiese cuentas o como el primer hombre vivo que conociese la existencia». la vida dulce y sin porqué. el cuerpo siente contra o con nuestra voluntad. del Esthwaite a la orilla. en el mundo infinito de estos seres que hablan sin verbo. siquiera que va. ¿Crees.Versión de Pedro Bádenas de la Peña Amonestación y respuesta «¿Por qué sobre esa vieja piedra. Así.

Describen en el aire (y a veces con volar osado.Aves acuáticas Observadas frecuentemente sobre los lagos dtei Rydal y Grasmere VED cómo los plumosos habitantes del agua. Se acercan. De aquelarre ni templo no queda ya vestigio. que con velada angustia .. Al sol invitan. que se cierne hasta las mismas cumbres). que les muestren su bella imagen. con un súbito empuje presuroso.. el gran círculo. ora abajo. Allí la liebre alcanza su más tranquilo sueño y los elfos. para que juegue con sus plumas. Ellos mismos. Versión de Màrie Montand Camposanto en el sur de Escocia ACOTADO del hombre y al borde de una sima donde el torrente espuma. una vez y otra vez. pero. prolongan su curioso placer. vuelve a ascender. Ya el juego terminó: así lo imaginé diez 0 más veces. nevados de luna. ora arriba. entran y danzan para crédulos ojos. y luego alzan el vuelo de nuevo. como si guiase un espíritu su vuelo infatigable. mira: la banda. pero allí se deslizan desconsoladas gentes. allá en lo hondo. su jubilosa actividad describe centenares de curvas y círculos menudos. y al agua o bien al hielo chispeante. como si hicieran burla del lago y del reposo. cuando bajan. y en tanto que se aplican a trazar. con tal gracia al moverse. sus bellas formas son en el luciente llano. desvanecida ya. con colores más suaves y hermosos. en avance intrincado. veréis el cementerio. su dominio. un círculo más amplio que el lago. casi rozándole. y luego su enérgico batir pasa a mi vera y vuelve a oírse el rumor leve. Rumorean sus alas. pero seguro. leves al pronto. que apenas se diría inferior a la angélica.

el asombroso adorno de templo y ciudadela y palacio. hacia lo alto. y la ingente y fantástica pompa de vagos edificios. abrió a mis ojos un tan vivo esplendor como no viera nunca el despierto sentido ni el alma en sus ensueños. Libro II UN solo paso. fundido todo y componiendo. Mas rudos caballeros. ¡Visión no imaginada! Nubes. En ella y en las cavernas y en las faldas abruptas y en cresterías. si quiebra el alba clara el resplandor del césped. coros primaverales entonan su alborozo. en vastos pliegues. que en sus frentes incansables sostenían los astros. nubes de cien colores y rocas y zafiro de cielo: confundido. Fábricas parecían de diamantes y oro.le lloran su oración al viento y al celaje.. La terrestre natura labraba aquel efecto con la oscura materia de la borrasca. en avenidas. torres. aquí. donde se habían los vapores retirado. Versión de Màrie Montand Cielo tras la borrasca De «La Excursión». brillantes pabellones. y cerca. ya apaciguada. se hubiera dicho gran selva de edificios. luciente pedrería. adornadas de almenas. no es una mezcla triste. nieblas. en los arbustos. naufragando entre glorias. arroyos. entre verdores de cicuta. mezclado. cúpulas de alabastro y argénteas agujas y encendidas terrazas sobre terrazas. todo en todo perdido. apacibles. peñas húmedas y hierba de esmeralda. en tierra yacen. No hay tumbas orgullosas. envueltos como en lana.. allí. Fué la visión. ya sin fin. que me libertó de los límites de aquel ciego vapor. que esculpiera el humilde querer de tiempos idos. de pronto desplegada. fijando su estancia bajo aquel cerúleo cielo. hacia lo hondo retirada de algún ilimitado abismo. una inmensa ciudad. en mutuo ardor. Versión de Màrie Montand .

en el nocturno cierzo o en los bancales donde telarañas de otoño flotan en el crepúsculo? Versión de Màrie Montand El preludio Libro primero Introducción. muestra aún claramente las pisadas que los pequeños elfos. extraviarme no puedo. trocada por hierbajos. hastiado de la urbe donde he sobrellevado perpetuo descontento y libre ahora cual ave que se posa donde quiera. si es posible. como una flor.El barranco encantado No era ficción de tiempos remotos: una piedra de azul celeste. en la escena pulida dejaron. en festejos ocultos. ¿Qué hogar me acogerá? ¿Entre qué valles tendré mi puerto? ¿Bajo qué arboleda construiré mi morada? ¿Qué hondo río me dará la canción de su murmullo? La tierra está ante mí. con que intenta la madre abstraída acallar su pena. tras el robo de un niño dulce.Infancia y Escuela Hay en la suave brisa una ventura o visita que roza mi mejilla y es casi sabedora de ese gozo que trae desde los campos y del cielo. Y aunque sea sólo alguna nubecilla quien guíe mi camino. Sea cual sea su misión. Pero decidme: ¿dónde hallaréis un vestigio de las notas que guiaron aquellos salvajes bailoteos? ¿En la tierra profunda o en las cumbres del aire. contemplo. a nadie hallará más agradecido. Con corazón alegre y sin temer la libertad. al danzar con brillante cortejo. al fondo del barranco sin sol. ¡Al fin respiro! .

vistiendo con sagrados hábitos al espíritu escogido -ésa era mi fe. A ambos yo escuchaba y obtenía de ellos la confianza en el futuro (. como hechos para otros. pero se ha vuelto tempestad. ¿Adónde iré.Pensamientos e impulsos de la mente me asaltan.. la esperanza de los días y horas de alegría. no he solido escoger como asunto la alegría pero hoy quiero verter mi alma en versos a salvo del olvido. que al unirse ponen fin a una pertinaz helada y traen tiernas promesas.) Versión de Gabriel Insausti Halcones Una abeja zumbadora. con el divino oficio de maitines y vísperas en verso! Hasta ahora. el peso de los días que me fueron ajenos. Gracias doy a ambas y a sus fuerzas. largos meses de gozo sin molestia esperan ante mí. energía ya excesiva que su creación destruye. creí sentir otra brisa en respuesta que corría con suave rapidez. Mi propia voz me henchía y en mi mente 55 reverberaba ese imperfecto son. A los campos he lanzado mi profecía: sílabas llegaban espontáneas. cuesta arriba o abajo? ¿O tal vez me guiará alguna rama por el río? ¡Amada libertad! ¿Y de qué sirve si no es don que consagra la alegría? Pues mientras el dulce aliento del cielo soplaba en mi cuerpo. un pequeño y susurrante arroyo .para el sacramento. se desprende esa onerosa máscara que traiciona mi alma auténtica. ¡días de dulce ocio y pensamiento profundo.. sí. que aquí quedan guardados. Largos meses de paz (si acaso esta palabra concuerda con promesas de lo humano). por los caminos o cruzando el campo. mi amigo.

en danza con la brisa de la tarde. Versión de Jaime Valdivieso Iba solitario como una nube.un par de halcones girando al vuelo en clamorosa agitación alrededor de la cima de una alta roca-su aérea citadela. moviendo sus cabezas danzarinas. Porque a menudo. y mi pecho recobra su hondo ritmo y baila una vez más con los narcisos. Versión de Gabriel Insausti . tendido en mi cama. Miles se me ofrecían a la vista. Iba solitario como una nube que flota sobre valles y colinas. por cada una y todas estas cosas gozó el oído pensativo en el silencio que siguió.. Poblaban una orilla junto al agua dibujando un sendero ilimitado. cuando de pronto vi una muchedumbre de dorados narcisos: se extendían junto al lago.. debajo de la bóveda azul y sin una sola nube. será un poeta en tan clara y gozosa compañía? Mis ojos se embebían. El agua se ondeaba. se destacaba. si no feliz. a la sombra de los árboles. cuando hubimos pasado por el umbral de la cabaña y al fondo de ese solitario valle. 20 los veo en el ojo interior del alma que es la gloria del hombre solitario. una vez más. ¿Cómo. Reunidos como estrellas que brillaran en el cielo lechoso del verano. pensativo o con ánimo cansado. pero ellas mostraban una más viva alegría. ignorando que aquel prodigio suponía un bálsamo.

fuerza moral. mézclase el césped y los senderos se enlazan. en esta vida.La casa de un párroco en el Oxfordshire DÓNDE empieza la tierra sagrada o dónde acaba la profana. en la naturaleza. alegría esparcida por el mundo. miedo o nostalgia por la fe domados. veo alzarse ante mí series de imágenes que acompaña un resquicio de delicia pura. . Versión de Màrie Montand La excursión Prospecto «Cuando medito a solas en el hombre. al modo de un rumor de muchas aguas. Verdad. y dondequiera vague tu paso sigiloso. Y soy consciente de afectuosos pensamientos y de gratos recuerdos que sosiegan el alma que desea sopesar el bien y el mal en nuestra condición. y mientras estremecen esos chopos altísimos sus copas. o como la tarde en mezcla con la sombría noche. espíritu del hombre que mantiene su ascético retiro. Dulces brisas de arbustos y flores son mensajes a las tumbas calladas. aparece y se apaga un azul brillante. solamente sujeto a la conciencia y a la ley suprema de aquel Ser que todo rige. palabras de consuelo en la tristeza. no hay línea visible que lo muestre. belleza o esperanza. poder del intelecto. sin mezcla de tristeza. amor. como aquellos atisbos de lo eterno que a los santos se otorgan en el supremo día. aquí funden su vario aspecto. A estas emociones -sobrevengan por una circunstancia sólo externa o de un impulso propio del espírituquisiera dedicar copiosos versos. el jardín y el dominio en que deudos y amigos y vecinos descansan unidos.

mientras mi voz canta con qué delicadeza el alma humana (quizá también las mismas facultades de la especie en conjunto) se conforma a este mundo exterior. con palabras que tan sólo refieren lo que somos. La belleza -presencia de la tierra que supera las más hermosas formas que el arte haya compuesto con materias terrenales. oigo a la Humanidad cantar su angustia en los campos. despertaré al sensual del mortal sueño y al vacuo y vanidoso propondré nobles empresas. si es que hay tales y la tierra o el alto cielo habitan! Porque he de fatigar oscuras simas. o rumio la tormenta del dolor. hollar profundidades y otros mundos para los que el Azul no es más que un velo. Ni siquiera el Caos ni el más oscuro pozo del Erebo ni el vacío insondable que los sueños escrutan. los halla como un hecho cotidiano cualquier día. donde abundan recíprocas pasiones de locura. si a veces me vuelvo hacia otra parte -con las tribus y pueblos de los hombres. refugiado ya por siempre . jamás reales? Porque cuando el intelecto del hombre Desposa este universo de hermosura con amor y pasión. Paraísos. «¡Urania. prepara el campamento mientras ando y me sigue de cerca. ninguno temo. y al mismo tiempo -tema éste olvidado por los hombrescómo el mundo se adecua al alma humana. me provoca este temor que cae sobre nosotros al volvernos hacia el alma del hombre. Campos Elíseos que en el Atlántico se buscaban antaño ¿por qué deben ser sólo crónica de un mundo extinto o una mera ficción. el mismo Yahvé. Antes de la hora definitiva cantaré solitario la alegría de este gran desposorio y.esto canto.que esta unión puede alcanzar: es éste mi argumento. ¡Que encuentre mi auditorio!» Así rezaba el bardo en su sagrado arrobamiento. Ningún terror o fuerza indescriptible que haya cobrado jamás una forma. También he de cantar la creación -no merece otro nombre. Con estos mis propósitos. su trueno y sus ángeles canoros en los tronos del Empíreo. necesito la guía de una musa.vigila mi trayecto. mi obsesión y región principal de este mi canto.

Versión de Gabriel Insausti Las dos sepulturas Tal como en una soleada hondura se oculta. aire profético que inspiras al alma con la voz del universo. alivio y esperanza. defendido de los vientos de Marzo. las mutaciones que acechan a lo humano. el pequeño montículo habla por sí mismo: allí descansa un niño protegido por un túmulo. maneras más sencillas. desde el mundo inferior.que mi existencia sea imagen de un tiempo más perfecto. y que posees un templo en los henchidos corazones de los grandes poetas! Vierte en mí el don de la visión y que mi canto brille con la virtud en su lugar. igualmente ese montoncito de tierra se halla al amparo de otro muy próximo. un tierno cordero resguardado por su familia. el qué y el quién. Y si con esto mezclo asuntos más bajos (el objeto contemplado y la mente que contempla. más juiciosos deseos. el cuándo. Nutre mi alma en libertad y puros pensamientos: sea entonces tu amor mi guía.en la ciudad. ¡Desciende. Versión de Jaime Valdivieso . Si este tema roza objetos más altos -¡pavoroso Poder cuyo favor es la semilla de la iluminación!. derramando benéfica influencia segura de sí misma y siempre a salvo del efecto fatal que nos envían. el dónde y cómo fue su vida) no habrá sido en vano esta tarea. soñando el porvenir. tumba de su madre. el hombre transitorio que tuvo esa visión.que suenen estos versos ante oídos benévolos y yo no sea despreciado ni abatido.

no oye ni ve nada. una doncella a quien nadie alababa y a quien querían pocos: violeta junto a una musgosa piedra. Ignorada vivió. No tiene movimiento ya. ni fuerza. por donde nace el Dove. mezclada con el curso diario de la tierra. y para mí ya todo ¡qué distinto! *** Selló el sueño mi espíritu y miedo no sentía: ella me parecía corno algo que no siente el roce de los años. tumultuosa. bella como un lucero. muy solo. Cantas como si el dios del vino te dictara un mensaje de sátira amorosa: una canción de burla y de desprecio a la sombra. con las rocas. en el espacio. y pocos supieron la muerte de Lucía. Versión de Màrie Montand ¡Oh ruiseñor! ¡Oh ruiseñor! Tú eres de ardiente corazón : tus notas nos penetran. medio oculta al viandante.Lucía VIVÍA en las regiones solitarias. nos penetran. mas ella está en la tumba. indómita armonía. las piedras y los árboles. cuando brilla. al rocío y a la noche callada .

en su nido. cantando o recitando su doméstica historia. Mendigo soy que amores solicita. Versión de Màrie Montand ¿Por qué estás silenciosa? ¿Por qué estás silenciosa? ¿Es una planta tu amor. Amor cantaba. Versión de Pedro Bádenas de la Peña . tan deleznable y pequeñita. ¡Háblame! no hay tormento cual la duda: Si mi amoroso pecho te ha perdido ¿su desolada imagen no te mueve? ¡No permanezcas a mis ruegos muda! que estoy más desolado que. muy lento al empezar y sin acabar nunca: la grave fe y el íntimo alborozo. el canto para mí. el ave a la que cubre blanca nieve. Ese es el canto. ¡Oh limosna de amor! Piensa y medita que sin tu amor mi vida se quebranta.. el mismo día. que el aire de la ausencia lo marchita? Oye gemir la voz en mi garganta: Yo te he servido como a regia Infanta. muy mezclado en calma. arrullaba.y a la ventura firme y a todos los amores que descansan en esos tranquilos bosquecillos. Escuché a una paloma torcaz. No cesaba jamás: arrullaba. Su voz se sepultaba entre los árboles y en alas de la brisa me llegaba.. y era su cortejar un tanto pensativo.

con sus frutos inmaduros. hasta que el terco aliento de este cerco corpóreo e incluso el movimiento de la sangre casi parecen detenerse y llega el sueño del cuerpo. Por fin. visten un verde intenso y se abandonan entre soto y maleza. .Versos escritos pocas millas más allá de la Abadía de Tintern. sentimientos de placer olvidado que tal vez ejercen un influjo no pequeño en la parte mejor del ser humano: sus secretas. el ojo calmado por el orden yel poder de la alegría. Estas hermosas formas. más bien líneas de bosque asilvestrado. hoy es el día en que descanso bajo este oscuro árbol y contemplo que ahora. cuando era ausente. También veo estas altas colinas escarpadas cuya imagen salvaje y solitaria propicia solitarios pensamientos y une el lugar con la quietud del cielo. al volver a las orillas del Wye durante una excursión Trece de julio de 1798 ¡Cinco años han pasado y sus veranos largos como inviernos! Y oigo de nuevo estas aguas correr desde sus fuentes con un suave murmullo. A ellos creo deber un don de aspecto más sublime. anónimas acciones de amor y de bondad. me han dado en las horas de hastío la dulzura que sentía en el pecho y en la sangre y alcanzaba el más puro pensamiento con tranquilo reposo. en frías estancias y entre el rumor de la ciudad. contemplamos la vida de las cosas. no me han sido como un paisaje a la vista de un ciego sino que a veces. el humo que asciende silencioso entre los árboles como el incierto aviso de un errante buhonero de los bosques despoblados o cueva de ermitaño donde aguarda alguien junto al hogar. estado más sereno en el que los afectos nos conducen con suavidad. la vigilia de las almas: cuando. aquellas granjas verdes hasta la puerta misma. Al cabo miro estos setos escasos. ese bendito estado en que el objeto del misterio y la onerosa carga que compone este mundo incomprensible se aligeran.

he sentido en mi pulso su dominio. que no es áspera pero tiene el poder de castigar y procurar alivio. que entre bosques caminas. oscuro bosque. donde Naturaleza me dictase: era más una huida que una búsqueda. Pues esto oso esperar aunque sea distinto del que fui cuando por vez primera visité estas colinas. en espíritu. como un corzo anduve por montañas y arroyos solitarios. Y he sentido un algo que me aturde con la dicha de claros pensamientos: la sublime noción de una simpar omnipresencia cuyo hogar es la luz del sol poniente y el océano inmenso. un rapto y un espíritu que empujan a todo cuanto piensa. un amor. de todo cuanto vemos en esta verde tierra: el amplio mundo . Ya ha pasado ese tiempo y no viven su alegría y su inquieto arrebato. sus alegres mociones animales) lo era todo en mi seno. no sabría decir quién era yo: la catarata suponía un hechizo. soy aún el amante de los bosques y montañas. el cielo azul. los peñascos. el aire vivo. me he vuelto hacia ti! ¡Wye silvestre. las cumbres.Si ésta es vana creencia. un sentimiento ajeno a los encantos más remotos de la idea ya todo otro interés que el del mundo visible. Pues la Naturaleza entonces (idos mis salvajes placeres de la infancia. la imagen de la muerte resucita: no sólo mueve aquí mi pensamiento el presente placer sino la idea de que este instante nutrirá los años por venir. Sin embargo. a todo objeto y por todo discurren. sin embargo qué a menudo en la penumbra o en las formas múltiples de una luz sin viveza o en la estéril impaciencia y la fiebre de este mundo. provocaban una sed. el profundo. el alma de los hombres. no encuentro en mí lamento ni desmayo: otros dones compensan esta pérdida pues hoy sé contemplar Naturaleza no con esa inconsciencia juvenil sino escuchando en ella la nostálgica música de lo humano. De este modo. sus colores y formas. con destellos de un agónico pensamiento y sus débiles recuerdos y un algo de perpleja pesadumbre. cuánto ha vuelto a ti mi espíritu! Y ahora. ¡qué a menudo.

guía y nodriza de mi alma y de mi ser moral. ¡Oh. que al cabo de los años. cuando este éxtasis madure en un placer más sobrio y tu cabeza dé cobijo a toda forma hermosa que haya habido. y en tu voz recupera aquel lenguaje mi antiguo corazón y leo aquellos placeres en la lumbre temblorosa de tus ojos. . entonces. qué entrañable alegría podrá darte el recuerdo de estos consejos míos! Y si entonces estoy donde no pueda ya escuchar tu voz ni ver tus ojos refulgentes con la vida pasada. incluso con mayor celo y amor santo. guardián. adorador de la Naturaleza. ¡qué consuelo. pero tú estás conmigo en esta orilla. darle forma a la vida que bulle y expresarla con quietud y belleza.de oído y ojo. cuanto a medias crean o perciben. tu memoria será perfecto albergue de bellas armonías. la mofa o el saludo indiferente o el tedioso transcurso de la vida nos venzan o perturben nuestra alegre fe en que todo cuanto contemplamos es bendito. Y también recordarás que tras los muchos viajes. contento de tener en la Naturaleza y los sentidos el ancla de mis puros pensamientos. Así. si miedo. Si hubiese sido instruido de otro modo. querida hermana! Y rezo esta oración sabiendo que jamás Naturaleza traiciona al que la ama. deja a la luna brillar en tu paseo solitario y soplar sobre ti los neblinosos vientos. sólo por un rato puedo ver en tus ojos al que fui. sufriría aún más la decadencia de mi espíritu. es privilegio suyo guiarnos siempre entre alegrías a través de los años. muchos años de ausencia estos peñascos y estos bosques y esta escena bucólica me fueron amables por sí mismos y por ti. tú podrás recordar que en la orilla de este río unidos estuvimos y que yo. soledad. llegué hasta aquí gozoso en tal servicio. más querida Amiga. mi más amada. Oh. dolor o angustia te asedian. la calumnia. alimentarla con claros pensamientos de tal modo que ni las malas lenguas.

Versión de Gabriel Insausti .

pero mi vida es un desastre Tercera Avenida Y calle E. no quise molestarte Pero hace frío en la calle Y mi corazón está enfermo solo Y estoy limpio.LAMENTACIÓN DEL SIN TECHO Perdona. amigo. amigo. no quise molestarte Pero volví de Vietnam Donde maté a un montón de caballeros vietnamitas Algunas damas también Y no pude soportar el dolor Y de miedo cogí un hábito Y pasé por la rehaz y estoy limpio Pero no tengo lugar donde dormir Y no sé qué hacer Conmigo ahora mismo Lo siento. Houston En el paso peatonal bajo el semáforo en rojo Limpio tu parabrisas con un trapo sucio ° ° ° LA BALADA DE LOS ESQUELETOS .

es mía.Dijo el esqueleto Presidencial No firmaré ningún proyecto Dijo el esqueleto Vocero Sí lo harás Dijo el esqueleto Representativo Objeción Dijo el esqueleto Corte Suprema ¿qué esperabas? Dijo el esqueleto Militar Comprad bombas estrellas Dijo el esqueleto Clase Alta Hambread a las mamis solteras Dijo el esqueleto Yahoo Parad el arte obsceno Dijo el esqueleto Derecha Olvidaos del corazón Dijo el esqueleto Gnóstico La Forma Humana es divina Dijo el esqueleto Mayoría Moral No. ° ° ° . no lo es.

algunos Hace una década que dejaron de fumar Unos dejan el café. otros no. presión arterial alta. otros lo toman fuerte Esta época instruida presenció Los funerales de sus mejores amigos. llamó a Hijas y nietas por teléfono Unos conducen. unos cocinan. Vigila la sal y el azúcar Esta época instruida come menos carne. .Soñé que vivía en un lugar sin domicilio Perdido y solo andaba yo La gente me miraba sin verme en el espacio Y pasaban de largo con ojos de piedra ° ° ° ESTA ÉPOCA INSTRUIDA Esta época instruida Se tira pedos Esta época instruida Camino despacio Esta época instruida Se acuerda de sus abuelas Esta época instruida Toma diuréticos.

° ° ° PRENDE LA CALEFACCIÓN Y SIÉNTATE Prende la calefacción y siéntate Y mira a los yonkis en la calle Olvida las noticias del viejo Time-Warner Mira a los colgados del crack en la esquina Apaga la tele 7 en punto Están viendo yerba ahí a la vuelta Salario mínimo es lo que ganas Casi todos los narco-polis viven de coimas Haz mucho dinero con tu mafia Hasta que el viejo MacDonald produzca un empleo ° ° ° .Otros no Esta época instruida A menudo No dice nada.

No hay empleos hoy Nada de seguros No hay más futuro que volver a la arcilla Trabajad duro por un poquito de miel Para Estados Unidos todo es el dinero ° ° ° MI EQUIPO AL ROJO VIVO Mi verga al rojo vivo Tu verga es punto tramposo Mi política al rojo vivo Tu política es trampa tramposa Mi presidente al rojo vivo Tu presidente es mancha tramposa Mi tierra al rojo vivo Tu tierra es nudo tramposo Mi nación al rojo vivo Tu nación es podredumbre tramposa .

Chicas de América Obreros.Mi cosmos al rojo vivo Tu cosmos una agachada haragana tramposa ° ° ° POEMA WHITMANÍACO Nosotros niños. estudiantes Dominados por la lujuria ° ° ° UN TIPO LLAMADO STEVEN Un tipo llamado Steven Se fue a buscar a Dios A una calle muy pareja A una calle muy despareja Una vida impecable Con música y mujer Un justo medio . nosotros Colegiales.

rodillas flojas Corazón insuficiente. manos firmes Se casó. dos kilos y medio pura agua . Me falta el aliento. Generoso. tuvo un hijo Lo crió cantando Gozará largamente De su Esposa e Hijo ° ° ° RICARDO III La edad endureciéndome las uñas de los pies El azúcar tapándome los nervios. a los músculos De mis piernas les falta sangre.Para una vida celestial Se fue a la ciudad Probó todos los chavales Tristeza y lástima Muchos globos. una pared-válvula tapada. muchos polvos Lo salvó la música Los libros y el baile. correcto Dio clase.

° ° ° . Leyendo Shakespeare.De sobrepesoHígado. intestino y pulmón cortados.levantado a las 4 a.m.