EL LÁPIZ DEL CARPINTERO Ampliar cartel Dirección: Antón Reixa. País: España. Año: 2002.

Duración: 106 min. Interpretación: Tristán Ulloa (Daniel Da Barca), Luis Tosar (Herbal), María Adánez (Marisa Mallo), Nancho Novo (Zalo), María Pujalte (Beatriz), Manuel Manquiña (Benito Mallo), Anne Igartiburu (Madre Izarne), Maxo Barjas (Laura), Carlos Sobera (Landesa), Sergio Pazos (Sargento Somoza). Guión: Xosé Morais y Antón Reixa; basado en la novela de Manuel Rivas. Producción: Juan Gordon y Antón Reixa. Música: Lucio Godoy. Fotografía: Andreu Rebés. Montaje: Guillermo Represa. Dirección artística: Juan Pedro De Gaspar. Vestuario: Bina Daigeler. Estreno en España: 25 Abril 2003. SINOPSIS Herbal (Luis Tosar) siempre lleva un lápiz de carpintero que le acompaña desde el año en que España se partió en dos. Poco antes, se había ofrecido voluntario para seguir a Daniel Da Barca (Tristán Ulloa), joven médico e inte-lectual republicano, cuya novia, Marisa Mallo (María Adánez) es hi-ja de un conocido oportunista reaccionario. Herbal, invisible a los ojos de la pareja, se convierte en su sombra, fascinado por los co-nocimientos de Daniel, la belleza de Marisa y el amor de ambos. Pronto empieza a mezclar el odio con la pasión, la admiración con los celos y la obligación con la obsesión. Daniel es encarcelado por sus ideas, pero no es un recluso cualquiera; su cultura, su ima-ginación y su compromiso le hacen popular entre sus compañeros y le convierten en centro de atención para los guardianes. Desde fuera, Marisa lucha contra la intolerancia de su padre e intenta de-sesperadamente que su novio recupere la libertad. Herbal, que en casa sufre sin rebelarse ante los maltratos que su hermana recibe de un marido violento y egoísta, asiste, entre atónito y furioso, a las historias y conversaciones que mantienen los presos para hacer más llevadera su condena. La sinrazón sacude el país. Muchos presos son fusilados clandestinamente en terroríficas decisiones aleatorias; pronto llegará el turno de Daniel y será de nuevo Herbal quien, víctima y verdugo de sus propios miedos, se debata entre la violencia y la conciencia. CRÍTICA Diego Vázquez Ni los actores a quienes les toca recitar unos diálogos malos, y que ni se muestran sobra-dos de recursos, ni están dirigidos por alguien con talento para la materia , ni el equipo ar-tístico, ni el guión, salvan del aburrimiento y de la apatía a este film malo y pedante... más >>