REVISIÓN

Síndrome de la mano ajena: revisión de la bibliografía
R. Hidalgo-Borrajo, J. Belaunzaran-Mendizábal, P. Hernáez-Goñi, J. Tirapu-Ustárroz, P. Luna-Lario
SÍNDROME DE LA MANO AJENA: REVISIÓN DE LA BIBLIOGRAFÍA Resumen. Introducción. El síndrome de la mano ajena (SMA) es un trastorno neurológico poco frecuente, pero importante, debido al impacto por incapacitación que produce en la vida diaria. El rasgo común al SMA es la actividad motora autónoma e involuntaria del miembro afecto; y la sensación de extrañeza sentida por el paciente, caracterizado por movimientos involuntarios, incontrolables y sin objetivo. Desarrollo. El síndrome como entidad nosológica se ha modificado durante las últimas décadas, y puede ser resultado de enfermedades que involucren al cuerpo calloso o al córtex frontomedial, aunque algunos autores han descrito casos de SMA en pacientes debido a lesiones posteriores. La forma frontal de SMA aparece en la mano dominante, se asocia a grasping, groping y manipulación compulsiva de instrumentos. El subtipo calloso se caracteriza por el conflicto intermanual, y es el primero en ser descrito en el contexto de casos de desconexión callosa. Conclusiones. Los comportamientos de mano ajena se incrementan en condiciones de fatiga o ansiedad y se desencadenan normalmente por objetos cercanos. El tratamiento rehabilitador, dirigido hacia las necesidades específicas de cada paciente, podría permitir la mejoría en la consecución de las actividades de la vida diaria. [REV NEUROL 2009; 48: 534-9] Palabras clave. Córtex frontomedial. Cuerpo calloso. Nosología. Síndrome de la mano ajena. Subtipos sindrómicos.

INTRODUCCIÓN ‘Los dos hemisferios cerebrales son realmente... tan distintos y órganos completos por sí mismos, tan completos en todas sus partes como lo son los ojos. El cuerpo calloso y el resto de comisuras que los unen son, en justicia es bien decirlo, lo que constituye los dos hemisferios como un órgano único, como la comisura óptica lo es para los ojos. Cada cerebro es distinto y está perfectamente capacitado para el pensamiento y la volición. En el cerebro sano, uno de los dos hemisferios siempre es superior en poder y ejercita el control volitivo sobre el otro. En casos de enfermedad, sin embargo, cuando uno de los hemisferios resulta suficientemente lesionado como para desafiar el control del otro... lucharán por separado uno en contra del otro y sus pensamientos se mezclarán’ [1]. Para contextualizar el objeto de la presente revisión, debemos considerar que la experiencia corporal (en sentido global) es un proceso complejo, la mayor parte inconsciente, que requiere de la integración de múltiples señales sensoriales. Varios trastornos neurológicos se definen como aberraciones en la experiencia sensorial, incluyendo la escisión perceptiva o despersonalización de partes del cuerpo, la sensibilización de miembros amputados o la reduplicación de varias partes del cuerpo [2]. Uno de los síndromes neurológicos en los que se produce dicha aberración en la experiencia sensorial son los síndromes de desconexión callosa (e interhemisférica), confirmados por neurólogos y explicados con exactitud por autoridades como Kinnier Wilson [3] en los primeros años de la década de los veinte en el siglo XX. Sin embargo, dichos síndromes se relegaron al olvido durante la segunda parte del siglo a causa de la recesión científica. Por esta causa, el cuerpo calloso se trasformó
Aceptado tras revisión externa: 04.03.09. Servicio de Neuropsiquiatría y Neuropsicología. Clínica Ubarmin. Elcano, Navarra, España. Correspondencia: Dr. Javier Tirapu Ustárroz. Servicio de Daño Cerebral. Clínica Ubarmin. Elcano, s/n. E-31486 Elcano (Navarra). E-mail: jtirapuu @cfnavarra.es © 2009, REVISTA DE NEUROLOGÍA

conceptualmente de órgano o parte vital a tan sólo una masa estructural con mínima o inexistente importancia funcional. Neurólogos como Head [4], Marie y Chatelin [5], von Monakow [6] y Goldstein [7,8] identificaron los síndromes de desconexión callosa, pero negaron su valor localicista. Rechazaron la entusiasta localización propuesta por Kleist junto con los escritos más conservadores de Wernicke, Dejerine y Liepmann. Akelitis, que estudió a pacientes tras la sección del cuerpo calloso mediante intervención quirúrgica por epilepsia en los años cuarenta, observó sutiles cambios en la personalidad y en la cognición de dichos pacientes [9]. Este autor describió el síndrome de la mano ajena (SMA), el más dramático síndrome de desconexión callosa y objetivo de esta revisión. En sus escritos relataba la experiencia de una paciente en la cual, para aquellas actividades que requerían actividad bimanual, la mano izquierda con frecuencia actuaba oponiéndose a lo que ella deseaba hacer con la mano derecha. Por ejemplo, mientras se vestía con la mano derecha, su mano izquierda le despojaba de las prendas recién puestas. En los años sesenta, el neurocirujano Joseph Bogen y los psicólogos Roger Sperry y Michael Gazzinaga revisaron el procedimiento de la callosotomía por epilepsia refractaria y retomaron el interés por el proceso del cerebro escindido [10]. La experiencia Dartmouth, inicialmente publicada por Wilson et al, condujo a suscitar de nuevo el interés generado por la callosotomía. Clínicamente, de forma intuitiva, la desconexión de ambos hemisferios podría producir una disrupción marcada en la personalidad, así como en la unidad de conciencia y en el comportamiento del individuo. Sin embargo, estudios que describen la conducta de los pacientes tras haber sido sometidos a callosotomías reflejan que aparentemente mantienen casi intactos sus rasgos de personalidad, humor, lenguaje y el nivel de inteligencia verbal [11]. Por otra parte, estudios analíticos más concretos y específicos acerca del rendimiento verbal revelan anomalías en el discurso. Asimismo, el nivel atencional también se ve frecuentemente afectado, lo que contribuye a las fluctuaciones y a las dificultades para completar tareas que requieren su mantenimien-

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el córtex prefrontal y la parte anterior del cuerpo calloso del hemisferio dominante. Della Sala et al demostraron que la manifestación cardinal del síndrome era la pérdida del control voluntario sobre la mano que no incluía autotopagnosia. Para Papagno y Marsile. Uno de ellos se atrevía a bromear así: ‘Soy mucho más listo que él (su esposo). que el daño bihemisférico era requisito para la cronicidad. la resonancia magnética proveía un medio para la localización del daño calloso causado por lesiones del ámbito terapéutico. que.SÍNDROME DE LA MANO AJENA to. además. Al producirse la separación de dichos lóbulos. el SMA es un fenómeno neurocomportamental. el comportamiento emocional está profundamente alterado. que resulta del daño en diversas áreas cerebrales: en el área motora suplementaria. ha permitido un mejor conocimiento de la relación estructura-función que subyace en la trasferencia interhemisférica [20]. sugirieron que el síndrome debería acuñarse de nuevo como síndrome de la mano ‘anárquica’. secuenciales y simétricamente relacionados con los movimientos de la mano dominante. El humor verbal. Feinberg et al [24]. Durante las últimas tres décadas del siglo XX. sin embargo. de pacientes afectos. heminegligencia atencional y dificultad para transferir información somatosensorial de una mano a otra. la forma hemisférica del signo de la mano ajena ocurre en la mano contralateral a la lesión. los pacientes muestran reacciones disminuidas hacia situaciones o estímulos desagradables [15]. y no sólo del neuroquirúrgico. Posteriormente.27-30]. Los autores sugerían que podrían deberse a lesiones de la parte ventral del cuerpo calloso. Goldberg y Bloom [23] propusieron que la lesión en el córtex frontomedial. manifiesta marcada prominencia por reflejos primarios. El paciente (hemisferio izquierdo) se muestra atónito y frustrado ante las acciones discordantes expresadas por la mano izquierda (hemisferio derecho). especialmente el área motora suplementaria. Interpretaron el comportamiento errático de la mano izquierda de los pacientes como un signo patognomónico de lesión callosa. entendida como reducción de la habilidad para identificar y describir los propios sentimientos [16. Sin embargo. Sin embargo. está aparentemente inalterada. son características dife- REV NEUROL 2009. poco después de que los síndromes de desconexión callosa hubieran sido descritos por Sperry et al [19]. Clínicamente. además. la forma ‘callosa’. pensaban que el SMA tan sólo podría observarse en la mano no dominante. era necesaria para causar la aparición de SMA en la mano contralateral a la lesión. suponiendo que ambos contribuyen al control voluntario del movimiento. groping y conductas de utilización. Los movimientos autónomos y la personificación de la extremidad afecta. más que la conducta oposicionista manifestada por la forma callosa. así como la comprensión de los otros. presentando grasping. el giro cingular. Se han identificado dos subtipos de SMA por Della Sala et al [26]. como alzar los brazos o retorcer los dedos [32]. por afectación de zonas posteriores corticales y subcorticales [33]. es de naturaleza egosintónica. La comisurotomía reduce el rango de afectividad negativa. REVISIÓN HISTÓRICA Brion y Jedynak [21] fueron los primeros autores en acuñar el SMA o la main étrangère. Durante la última década del siglo XX. el estudio de pacientes con callosotomía ha ampliado sobremanera la información específica acerca del papel del cuerpo calloso en la integración y lateralización de las funciones cognitivas. La causa subyacente era la desconexión entre el sistema medial premotor y el sistema lateral premotor. La forma callosa ocurre en un paciente cuya mano izquierda (cerebro derecho) prefiere otros instrumentos e incluso otro programa televisivo que puede llegar a interferir con las elecciones realizadas por la mano derecha (hemisferio izquierdo) [31]. pérdida sensitiva primaria y heminegligencia espacial. sin embargo. 48 (10): 534-539 535 . La forma callosa del signo de la mano ajena se desarrolla en la mano ipsilateral al hemisferio dominante [24]. en el cual una de las manos interfiere con las acciones de la opuesta. sin tener en cuenta la dominancia cerebral. La más frecuente es la denominada ‘SMA frontal’. Aunque la mayoría de las facetas de la expresividad emocional y conductual. yo tengo dos cerebros y él sólo tiene uno’ [11]. está intacto. Esta capacidad de localización in vivo. aunque también pueden seguir a lesiones posteriores [9. Las expresiones verbales y no verbales están sesgadas positivamente. por su parte. esto es. ya que la mayoría de los SMA en mano no dominante aparecía acompañada de sintomatología de desconexión [20]. se perdería el control voluntario de la mano izquierda [25]. diversos autores han optado por una nueva forma subsindrómica del SMA y han descrito casos del subtipo ‘posterior’. En una amplia revisión de 35 casos. Sugerían. hemiparesia. agrafia con la mano izquierda. Los signos de mano ajena se producen comúnmente por lesiones anteriores del cuerpo calloso y por lesiones frontomediales. sus déficit incluían dificultad para nombrar objetos fuera del campo de visión de la mano izquierda. Esta última forma. El segundo subtipo. dismetría. Así. Por este motivo. Los pacientes no negaban que su errático miembro fuera suyo. y no tenían negligencia hacia él. más que ‘ajena’. Mientras Gazzaniga et al y Sperry et al se basaban en estudios quirúrgicos para explicar la sección transcallosa [18. particularmente en el área suplementaria. dificultad para ejecutar posturas con la mano izquierda ante órdenes verbales. y que ambos resultaban de mecanismos fisiopatológicos diferentes y presentaban características diferenciales. la extensión de la lesión callosa era más importante en la clínica que la lesión hemisférica [27].19]. se observa conflicto intermanual o apraxia del miembro no dominante. Según su relato. SUBTIPOS SINDRÓMICOS Como ya hemos descrito. Tanaka et al describieron tres casos con gran variedad de movimientos anormales de la mano no dominante. se describe en pacientes que sufren lesiones que involucran al cuerpo calloso con o sin asociación de lesiones frontales del hemisferio no dominante. una función izquierda cerebral. apraxia constructiva. además. sugirieron que existían dos tipos distintos de síndromes. sin embargo.17]. Los signos clínicos pueden incluir. combinada con una valoración de los procesos cognitivos mediante el empleo de test desarrollados en el ámbito de la neuropsicología experimental. como la lectura de un libro [12-14]. el subtipo calloso y el frontal. Goldberg et al describieron dos casos de síndrome en la mano derecha [22]. dispraxia. Es menos frecuente que los anteriores y se presenta con comportamiento no definido. pero se asombraban de la incapacidad para asumir su control voluntario [26]. que en condiciones normales conecta con los lóbulos parietales superiores. Estos autores describieron a cuatro pacientes que presentaban gran variedad de signos de desconexión interhemisférica. También presentan alexitimia. incluyendo movimientos antagónicos. Los pacientes entienden y realizan bromas.

con frecuencia. de que el comportamiento del paciente en los estudios experimentales difería en gran medida del comportamiento habitual en la vida diaria. y llevaba ambos simultáneamente a la boca’. Existen diversas descripciones del síndrome. FENOMENOLOGÍA En el SMA. Dichas recomendaciones marcaban la diferencia entre un comportamiento de mano ajena descontrolado y un comportamiento intencionado. era menos influenciable por condiciones de doble estímulo. pero se incrementa en condiciones de fatiga o ansiedad [23]. estar alerta de que el miembro agarre con fuerza partes corporales o incluso intentar asfixiar al propio individuo o a otros. sí reflejan deterioro en la selección de estímulos congruentes con las intenciones del individuo. en condiciones de menor nivel atencional. entran en conflicto o incluso rivalizan con el miembro opuesto.24. su potencial para la acción). sin embargo. los autores comentaron que se entrenó tanto a familiares como a rehabilitadores para mantener el entorno libre de estímulos distractores y se asesoró al paciente acerca de la realización de una tarea en exclusivo. e incrementarse. y pueden llegar a intentar impedir que cometa acciones involuntarias [37]. Existen escasos estudios sistematizados y experimentales acerca del comportamiento de la mano ajena. Los movimientos del miembro ajeno pueden ser sujetos de control intermitente y voluntario ocasionalmente. sin embargo. Recientemente. Sin embargo. Mientras. Se observaban diferencias relevantes en función de cada mano empleada. como si no les perteneciera. 48 (10): 534-539 . así como deterioro en la inhibición de respuestas automáticas ante distractores cercanos a la mano. La falta de uniformidad. el relato de comportamientos de SMA se reduce a lo anecdótico. que es la presencia de fluctuaciones. Muchas de ellas enfatizan la predilección que presentan los pacientes afectos por actuar de manera oportuna sobre objetos cercanos [20. en situaciones de fatiga o ansiedad [38]. el uso estereotipado. que el comportamiento se incrementa en condiciones de fatiga o ansiedad. estaba influida por la incertidumbre espacial (por ejemplo. Los resultados explicarían el comportamiento de mano ajena como resultado de la reducción del control ejecutivo intencional.23]. ‘agarraba un vaso con su mano ajena (izquierda) mientras intentaba comer un trozo de pan con la derecha. Los autores intentaron demostrar sus predicciones con un paciente afecto de mano ajena tras ictus isquémico en territorio frontomedial. y el segundo. Se evaluaba al paciente con un aparato experimental en el cual se presentaban dos objetos en dos localizaciones fijas. concluyeron que. Un segundo experimento mostró que existía un desproporcionado incremento de errores exógenos y perseverativos de la mano afecta bajo tareas de carga secundaria. sin embargo. como una taza). HIDALGO-BORRAJO. desinhibido y espacialmente inadecuado de un objeto) [36]. los pacientes con SMA se diferencian de los que padecen somatoparafrenia en que preservan la conciencia de insight y son conscientes de que su miembro forma parte de su corporalidad. por ejemplo. se ha publicado un estudio experimental [38] sobre la base de los dos supuestos fundamentales de la fenomenología del síndrome: el primero es que la sintomatología se desencadena por objetos cercanos de manera llamativa. sin embargo. Las intenciones del miembro ajeno pueden consistir en intentar levantar haciendo palanca los dedos para soltar objetos. particularmente cuando se sintiera más fatigado. La mano no ajena cometía menos errores. Los investigadores informaron. la asociación con deterioro neurológico que se resuelve con relativa facilidad durante el proceso rehabilitador consigue. y pueden incluir reflejos exploratorios y conductas de utilización (por ejemplo. resultando de ellos conductas de utilización. Esto es. ‘dependientes del contexto’ [26] y ‘externamente dirigidos’ [22. – Existe una conciencia clara del comportamiento del miembro ajeno. En este caso concreto. La mano derecha estaba fuertemente influida por objetos familiares (por ejemplo. 39].41]. Los primeros los llevó a cabo el grupo de Riddoch sobre las observaciones de un paciente afecto de mano ajena bimanual debido a degeneración corticobasal [40. Por tanto. la posición del estímulo y del distractor no se conocía hasta que se solicitaba la respuesta).R.27]. describieron a un paciente que ‘tendía espontáneamente a alcanzar o a agarrar objetos (pomos de puertas…) de los lugares por donde pasaba’. pero no endógenos. en el sentido de que sugiere la posibilidad de que la mano ajena pueda ser controlada parcialmente por un sistema que. y la izquierda. Si la mano estaba sana. familiaridad y localización del objeto y la selección del efector. con extensión al cuerpo calloso. por ejemplo. sin duda estas exhaustivas descripciones del síndrome desde un punto de vista neurocomportamental pueden contribuir al desarrollo de programas especializados de rehabilitación que mejoren la calidad de vida de los pacientes afectos. aunque no podrían adjudicarse indudablemente las teorías previas al SMA. Dichos comportamientos se han descrito como ‘compulsivos’ [30. los comportamientos de mano ajena se podrían incrementar bajo condiciones de carga por tareas secundarias. Existe también otro aspecto interesante de la clínica del SMA. Así. Goldberg et al [22]. Dichos movimientos. en los métodos de diagnóstico y la clasificación a la hora de estandarizar la publicación de casos contribuye sobremanera a que persista la dificultad para establecer claros subtipos de SMA [35]. objetos con acciones similares. ocasionalmente. Otro paciente. mediante el empleo de una prueba naturalística de hacer café. – La secuenciación y perseveración de los fragmentos motores en el miembro dotan al movimiento ajeno de la apariencia de movimientos intencionados y dirigidos. según la experiencia de algunos autores. descrito por Della Sala et al [26]. con la conse- cuente falta de sistematización y el desconocimiento acerca de los factores potenciales que influyen en la aparición de la sintomatología o en su frecuencia. y se evaluaba la influencia de la proximidad. ganancias funcionales excelentes en dichos pacientes [34]. por lo que se mostraron cautos a la hora de generalizar los resultados del diseño experimental. Ésta es una observación muy ‘provocativa’. ET AL renciales de esta variante. 536 REV NEUROL 2009. el paciente siente que su miembro actúa autónomamente y desarrolla movimientos involuntarios que presentan la apariencia de intencionales [2]. El primer experimento demostró que la mano afecta era muy perseverativa y estaba marcadamente influenciada por factores exógenos. Debido a la limitada capacidad para ejercer control endógeno. monitoriza y previene los comportamientos ajenos [38]. A pesar de la posible falta de generalización de dichos resultados al grupo de pacientes afectos de mano ajena. tienden a tener la sensación de que está realmente disociado de sí mismo. Biran et al [37] proponen que existen tres elementos del SMA: – El miembro está desinhibido y tiende a dirigirse por estímulos ambientales racionales (por ejemplo. el síntoma está aparentemente sujeto a control voluntario.

con falta de reconocimiento de la mano como propia y con mantenimiento de movimientos sin intencionalidad. y que se asocia a otros rasgos clínicos. diversos autores han optado por una nueva forma subsindrómica del SMA. especialmente el área motora suplementaria. además. y en casos de enfermedad de etiología iatrogénica (tras trasplante de córnea) [52]. que. en casos familiares de enfermedad [51]. Sin embargo. así como desencadenarse por objetos cercanos de manera llamativa. Muchos de ellos involucran al territorio de la arteria cerebral anterior [42] o extensión al cuerpo calloso [20. Son enfermedades degenerativas que asocian sintomatología compatible con el SMA en algunos casos. son las denominadas degeneraciones corticobasales. sin embargo. se han descrito históricamente dos subtipos de SMA. la forma ‘callosa’. REV NEUROL 2009. y han descrito casos del subtipo ‘posterior’. De hecho. Al igual que los estudiosos de los síndromes de desconexión lo observaron en los pacientes intervenidos de callosotomía a principios del siglo XX. Su frecuencia es relativamente escasa.38. La falta de uniformidad. que no se consideran habitualmente en la exploración rutinaria [45]. en otras etiologías que merecen mención en la revisión que nos ocupa. es de naturaleza egosintónica. en los métodos de diagnóstico y la clasificación a la hora de estandarizar la publicación de casos contribuyen sobremanera a que persista la dificultad para establecer claros subtipos de SMA. enfermedad de Pick o esclerosis lateral amiotrófica [47]. Sin embargo. Durante la última década del siglo XX. parálisis supranuclear progresiva. fallo autonómico temprano. con o sin aura. El paciente (hemisferio izquierdo) se muestra atónito y frustrado ante las acciones discordantes expresadas por la mano izquierda (hemisferio derecho). se observa conflicto intermanual o apraxia del miembro no dominante. sin embargo. Todos ellos están asociados con el depósito de la proteína tau. Sin embargo. La presencia de síntomas de mano ajena se ha asociado al daño del cuerpo calloso desde los primeros casos descritos por Brion y Jedynak. el córtex prefrontal y la parte anterior del cuerpo calloso del hemisferio dominante. Las cada vez más exhaustivas descripciones del síndrome desde un punto de vista neurocomportamental pueden contribuir al desarrollo de programas especializados de rehabilitación. que hace referencia a la sintomatología típica del SMA en un contexto de fenómeno ictal [55]. la mano no dominante se comporta de modo extraño. la mayoría de los casos descritos implica a accidentes vasculares cerebrales de etiología isquémica o hemorrágica. El segundo subtipo. con peor respuesta a levodopa. Aludiendo a una entidad clínica relativamente frecuente y común en la población general. el signo de la mano ajena se puede encontrar como síntoma acompañante en diversas afecciones y entidades nosológicas de etiología diversa. pero sí complejas en su conjunto sindrómico y que pueden incluir en su semiología sintomatología de mano ajena. algunos autores se han planteado que los SMA transitorios pueden traducir dos fenómenos fisiopatológicos bien distintos: fenómenos ictales subyacentes o ataques isquémicos transitorios [57]. el giro cingular. como es la migraña. Los más comunes son la atrofia sistémica múltiple. Sin duda alguna.SÍNDROME DE LA MANO AJENA NOSOLOGÍA Sindrómicamente. aunque la etiología típica sea la vascular. Otras entidades menos frecuentes. en el cual una de las manos interfiere con las acciones de la mano opuesta. fenómenos visuoespaciales y SMA [46]. se ha descrito en pacientes que sufren lesiones que involucran al cuerpo calloso con o sin asociación de lesiones frontales del hemisferio no dominante. Se ha descrito también SMA como inicio de enfermedad de Creutzfeldt-Jakob [50]. existe alusión en la bi- bliografía al SMA ‘paroxístico’. lo que demuestra que las crisis parciales pueden producir en algunos casos SMA acompañado de asomatognosia [56]. generando sensación de enajenación al paciente.43]. El término parkinsonismo atípico se emplea para denominar a un subtipo de parkinsonismo de evolución rápida. También se ha considerado la fenomenología de SMA en un contexto de crisis epilépticas o incluso como única manifestación del proceso ictal [54]. aunque sea una práctica quirúrgica más infrecuente que hace años [44]. y contienen fosfo-tau en las células gliales. aunque son ajenos a su voluntad. posteriormente se demostró que la aparición de dicha sintomatología podría acompañar a síndromes nosológicos diversos. por lo que también se denominan taupatías. En este grupo heterogéneo de entidades sindrómicas. pérdida neuronal y masivos depósitos de inclusiones globulares. aunque también se ha descrito un caso de dicha enfermedad en la que la sintomatología de SMA se manifiesta como afectación del miembro dominante (en los casos previos era en el no dominante) y de aparición posterior a la instauración de las alteraciones cognitivas [53]. El más frecuente es el denominado ‘SMA frontal’. podemos encontrar alusiones en la bibliografía a enfermedad de Alzheimer con sintomatología parkinsoniana. o en el contexto de demencias frontotemporales. Otros menos frecuentes son el parkinsonismo caribeño o el complejo parkinsonismo-demencia de Guam. con marcada dependencia del entorno. signos cerebelosos y también SMA [48]. Fenomenológicamente. ya que se caracterizan neuropatológicamente por atrofia cerebral. que resulta del daño en diversas áreas cerebrales: en el área motora suplementaria. como la prosopagnosia. con el objetivo de minimizar la sintomatología y disminuir la interferencia de los movimientos anómalos en la vida diaria de los pacientes. sin embargo. CONCLUSIONES El SMA es un fenómeno neurocomportamental. los movimientos del miembro ajeno pueden ser sujetos a control intermitente y voluntario ocasionalmente. A nivel sindrómico. la parálisis supranuclear progresiva y la degeneración corticobasal. se han descrito casos de asociación de ésta con sintomatología de predominio cortical. la apraxia ideacional o el SMA. considerados como extraños. Es menos frecuente que los anteriores y se presenta con comportamientos autónomos y con la personificación de la extremidad afecta. con la aparición de la sensación de episodios breves de movimientos motores anormales de la mano. 48 (10): 534-539 537 . existen numerosos estudios que describen sintomatología compatible con SMA. principalmente en los oligodendrocitos de la sustancia blanca cerebral [49]. que no comprende la falta de colaboración de su mano y siente que el miembro actúa autónomamente y desarrolla movimientos involuntarios que presentan la apariencia de intencionales. se han descrito en la actualidad casos de SMA en pacientes con porciones lesionadas del cuerpo calloso tras dicha intervención a causa de tumores o epilepsias refractarias. tales como inestabilidad postural. Clínicamente. en situaciones de fatiga o ansiedad. incrementarse. Generalmente.

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