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Recorremos las murallas Reflexión sobre la problemática pedagógica a partir del film Entre los Muros de Laurent Cantent

(2008) Mónica Bardi Adriana Libonati Las cinematografías locales, de historias mínimas, nos permiten visualizar una gran cantidad de fragmentos de la totalidad, en este caso de la cuestión escolar, y de esa manera poder identificarnos o proyectarnos en algunas de las situaciones mostradas. El término proyectar está usado en una doble acepción: reconocimiento del otro como diferente y a la vez, potencialmente, como la acción sobre ese otro y uno mismo. El film Entre los Muros narra la historia de una comunidad escolar en un barrio de París durante un año lectivo. Se focaliza, desde la dirección de la película, sobre la visión del profesor de francés y tutor de un grupo de estudiantes, François Marin. La palabra muro, respecto al espacio real y simbólico, determina un adentro y un afuera, la institución escolar y los diferentes universos socioculturales. La representación se fija en el adentro; el extra muros ingresa en forma verbal, mediante la enunciación de lugares, situaciones, individuos: el barrio de París, las galerías Lafayette, Forum les Alles los conflictos familiares y sociales de los alumnos, las diferencias culturales y étnicas, las historias de vida, la deportación, la cárcel, etc. La película comienza en un bar cercano a la escuela y el plano se abre sobre la espalda de François Marin, evocando como dice Quintanai el mito de Sísifo. Un plano general incluye un semáforo que da entrada a los muros. Los muros significan lo protegido, lo defendido y lo guardado, pero también representa el lugar de donde no se puede salir. A pesar de las paredes que limitan el mundo, esos extramuros penetran continuamente. En esta frontera, el adentro se defiende con anacronismos, con estatutos, con consejos de disciplina, con estigmatizaciones de los alumnos, con intentos fallidos de integración de áreas, con ritualizaciones del actor profesor que se fueron vaciando de contenido y que son fácilmente cuestionadas y destruidas. Otro de los articuladores narrativos es el fútbol que funciona como juego, de los alumnos en los recreos, y, como red semántica y metáfora sociocultural ii en el aula. En la actualidad todo se puede expresar como competencia futbolística tanto en la vida cotidiana, en la escuela y en los Medios. El fútbol condensa los sentimientos identitarios. En un mundo multicultural y de tránsito permanente las camisetas del los equipos locales, de las selecciones funcionan como nexo, diferencia y legitimación. El film, de género ficcional utiliza muchos de los recursos formales del film documental: profusión de planos medios, cámara en mano, encuadres objetivos y primeros planos identificatorios. A esta estética intergenérica, en relación con el verosímil, desde lo extra-fílmico se le suma que el rol del profesor está interpretado por el autor del libro, base de la narración, y que, los actores-alumnos son estudiantes en un colegio francés. Mirando este espacio complejo de las realidades escolares con sus conflictos y frustraciones pero también con sus logros pensamos cual sería la función de la autoridad y de la institución, cuales los alcances de la acción pedagógica. Porque como bien señala Eduardo Gruner (hoy) “los fragmentos culturales o nacionales (están)

imposibilitados de encontrar un lugar mínimamente tolerable en el nuevo orden” Entonces, la escuela se encuentra ¿ protegida o encerrada.?

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Quintana, Ángel Sísifo enseña en los institutos - Ángel Quintana escribe sobre Entre muros En http://www.proyectotramas.org/articulos/sisifo-ensena-en-los-institutos-angel-quintana-escribe-sobreentre-muros
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Libonati, A y Sanchez, M “El discurso del fútbol alcanzó a todos lo niveles comunicativos, incluso desplazó a la política en el debate ideológico” En (2000) Así lo decimos y lo hacemos. Prácticas estéticas y lingüísticas y nuevas fronteras simbólicas en Cuadernos de Antropología Social nº 11 , FFYL.
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Gruner, Eduardo (2002) El fin de la pequeñas historias, Buenos Aires, Paidós.