Agua Para Los Sedientos-t.d.jakes

T D .

J A K ~ S
AGUA PARA
LOS SEDIENTOS
La provisión de Dios para cada necesidad .
DIOS CONTIGO
Mucha gente ha estado en el desierto intentando librar por sí sola y de
manera insatisfactoria la batalla por la supervivencia. Pero ese puede
ser un sitio donde tu vida puede ser cambiada para siempre. Algunas
veces el desierto, que comúnmente es relacionado con crisis y proble-
mas, puede ser un lugar asombroso.
Dios desea hablarte y bendecirte con agua refrescante, la cual te
sostiene a lo largo de tu experiencia en el desierto. Este es un lugar
donde Él puede darnos instrucciones sobre qué es lo siguiente que
debemos hacer.
"Mi amigo, si deseas alcanzar la victoria, debes estar dispuesto a
atravesar el desierto, momentos de humillación, confusión y oposición,
antes que llegues a tu meta" -1.0. Jakes.
Saltará el cojo como un ciervo,
y aritará de alegría la lengua del mudo.
Porque aguas brotarán en el desierto,
y torrentes del sequedal (ISAÍAS 35:6).
Encuentra tu lugar especial en el desierto donde Dios derrame su
agua de vida, y ¡podrás prorrumpir con un espíritu renovado y valiente!
T.D. JAKt:S es el autor de numerosos libros de mayor venta. Su programa
diario matutino, El toque del Alfarero, y su programa semanal, La casa del Alfarero,
son emitidos en muchas ciudades del mundo. El Obispo ]akes es fundador y
pastor de La casa del Alfarero, donde ministra a una congregación interracial de
más de treinta mil miembros.

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AGUA PARA
LOS SEDIENTOS
La provisión de Dios para cada necesidad

PENIEL
BUENOS ArRES - MIAMI - SAN JOSÉ - SANTIAGO
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©2009 Editorial Penie!
Ninguna parte de esta publicación puede
ser reproducida en ninguna forma sin el
permiso escrito de Editorial Peniel.
Las citas bíblicas fueron tomadas de la
Santa Biblia, Nueva Versión Internacional,
a menos que se indique lo contrario.
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Publicado originalmente en inglés con e! título:
Water in the Wildemess
by Destiny Image
Shippensburg, PA, USA
Copyright © 1994
AlI rights reserved.
Jakes, T.D.
ABua para los sedientos. - 1a ed. - Buenos Aires: Peniel, 2009.
96 p. : 17x11 cm.
Traducido por: Mónica Ruiz
ISBN 10: 987-557-262-4
ISBN 13: 978-987-557-262-1
1. Vida Cristiana.l. Ruiz, Mónica, trad. n. Agua para Jos sedientos
CDD 248
Impreso en Colombia / Printed in Colombia
Índice
Prólogo 7
CAPÍTULO 1
El desierto antes de la herencia 13
CAPÍTULO 2
¿Quién es tu Dios? 27
CAPÍTULO 3
Días tiene un plan 33
CAPÍTULO 4
El poder de la alabanza 41
CAPÍTULO 5
La intimidad en la adoración 53
CAPÍTULO 6
Sin viento ni lluvia, solo agua 61
CAPÍTULO 7
Agua para los sedientos 69
BONUS TRACK
Intimidad con Dios 77
Una experiencia con Jesús 107
Prólogo
T. D. Jakes representa el mejor ejemplo actual
que yo pueda pensar sobre la capacidad de recu-
rrir constantemente a la unción del Señor. Es un
hombre incomparable. Podemos aprender mu-
cho de sus palabras, de su espíritu y de la pasión
con que anuncia La Palabra del Señor. El solo he-
cho de observarlo es una maravilla en sí misma.
La presencia de Dios se mueve muy libremente
cuando él enseña. En su predicación es simple,
claro y honesto. Algunas veces con tono insis-
tente, otras veces con tono gentil, pero siempre
agudo y certero. Es un hombre cuyo centro de
atención es el mismo Señor.
Aun en su mensaje más emocional puedes
ver la quietud y la paz que reposan en sus ojos.
El Espíritu Santo se moverá libremente entre
aquellos cuyo mayor deseo sea el dar a conocer
La Palabra de Dios a los hambrientos. Y no se
confundan acerca de este hecho, el Señor tiene
mucho para decir a su pueblo. Tiene tanto que
7
AGUA PARA LOS SEDIENTOS
desea comunicarlo al mundo que nos rodea. Las
palabras del Obispo nos enseñan enormemente,
pero también lo hacen su método, su pasión y su
amor por el Señor Jesucristo.
Conocí al Obispo en una pequeña conferen-
cia en Pacana Mountains, donde él ministraba.
Aquello sucedió justo antes de que escribiera
Mujer, eres libre. Literalmente caminamos uno
hacia el otro, aquella profética tarde en el sótano
del área de conferencia, donde se encontraban
vendedores que mostraban sus productos. En
cuanto lo toqué, profeticé acerca de un libro que
ardía en su corazón. Semanas más tarde me lla-
mó' y el resto, como dicen, es historia.
Utilizamos tres criterios para determinar la
posibilidad de publicación de un nuevo autor.
Consideramos la persona, su mensaje y su mi-
nisterio. En el caso del obispo, estos tres cri-
terios estaban íntimamente entrelazados con
su integridad, gentileza y verdad. Estamos or-
gullosos de ofrecer esta publicación al mundo.
Es un hombre que ha permitido que el Señor
lo convierta en una vasija, a la cual usa para
cambiar la vida de millones de personas en el
mundo entero. Damos gracias a Dios de formar
8
Prólogo
parte del plan divino para la vida del Obispo
T. D. Jakes.
Don Nori, Editor
Destiny Image Publishers
9
CAPÍTULO 1
El desierto antes de la herencia
CAPÍTULO 1
El desierto antes
de la herencia
En el año dieciocho del Josafat, rey de Judá, Jo-
rán hijo de Acab ascendió al trono de Israel en
Samaria y reinó doce años. Jorán hizo lo que
ofende al Señor, aunque no tanto como su padre
y su madre, pues mandó que se quitara una pie-
dra sagrada que su padre había erigido en ho-
nor de Baal. Sin embargo, Jorán se aferró a los
mismos pecados con queJeroboán hijo de Nabat
había hecho pecar a los israelitas, pues no se
apartó de esos pecados. Ahora bien, Mesá, rey
de Moab, criaba ovejas, y como tributo anual
le entregaba al rey de Israel cien mil ovejas y la
lana de cien mil corderos. Pero al morir Acab, el
rey de Moab se rebeló contra el rey de Israel. En-
tonces el rey Jorán salió de Samaria, movilizó a
todo el ejército de Israel, y le envió este mensaje
aJosafat, rey de Judá:
13
AGUA PARA LOS SEDIENTOS
-El rey de Moab se ha rebelado contra mí. ¿Irías
conmigo a pelear contra Moab?
-Claro que sí -le respondió ]osafat-. Estoy a
tu disposición, lo mismo que mi ejército y mí
caballería. ¿Qué ruta tomaremos?
La ruta del desierto de Edom -contestó]orán.
-2 Reyes 3:1-8
Cuando hablas del desierto, inmediatamente
. imaginas un lugar seco donde no crece cosa ver-
de alguna. Todo allí es marrón y no existe nada
atractivo a los ojos. Ningún color alegra el pai-
saje. Todo cuanto existe se ha adaptado a vivir
en este tipo de clima. Muy pocas veces llueve, y
cuando así sucede, las plantas almacenan la hu-
medad que necesitan ya que no hay seguridad
de cuándo volverá a llover. Al atravesar nuestra
propia experiencia en el desierto, debemos ser
como los árboles y los demás animales. Debemos
aprender a adaptar nuestra fe a los desafíos que
el desierto trae consigo.
Los animales en el desierto han aprendido a
desplazarse y a cazar durante la noche, ya que
es más fresco. Espiritualmente, también debe-
mos encontrar un lugar donde el Señor pueda
14
El desierto antes de la herencia
ministramos en nuestro desierto. Este es un lugar
donde Él puede darnos instrucciones sobre qué
es lo siguiente que debemos hacer. Como árboles
que almacenan agua sin certeza de cuándo llove-
rá nuevamente, debemos almacenar su palabra
en nuestros corazones. Muchos de nosotros nos
encontramos en el desierto por varios motivos.
El desierto es un lugar de muerte, donde se
acaban todas aquellas cosas que nos hacen tro-
pezar en nuestro caminar con Dios. Si alguna
vez has visto una película donde los personajes
se atrevieron a entrar en el desierto con poco o
ningún conocimiento sobre la vida en él, lo más
probable es que no hayan sobrevivido allí. Ya que
no contaban con alguien que los ayudara o acon-
sejara, intentaban luchar contra los elementos
mediante sus propias fuerzas.
Finalmente te encuentras en un
lugar donde puedo hablarte.
Del mismo modo, muchos de nosotros he-
mos estado en el desierto y hemos intentado
librar, de manera insatisfactoria, la batalla, utili-
zando nuestras propias fuerzas. Verás, el desierto
15
AGUA PARA LOS SEDIENTOS
es un lugar donde Dios dice: "Finalmente te he
puesto en un lugar donde puedo hablarte". Ya
que ]orán no estaba preparado para la vida en
el desierto, necesitó de alguien que supiera algo
acerca de este lugar. Por lo tanto, pidió ayuda
a ]osafat.
No te engañes creyendo que puedes estar to-
talmente preparado para la vida en el desierto. A
veces Dios nos conduce a este lugar de manera
abrupta. Es posible que haya intentado que te
acerques a Él, o que desee que tomes tu vida es-
piritual de manera más seria. Tal vez, que prestes
atención al llamamiento que te ha hecho.
Ciertamente, el Señor se arriesga con noso-
tros, ya que sabe que no puede -y no lo hará-
pasar por alto nuestra voluntad. Pero también
sabe que es nuestro deseo sincero el hacer su vo-
luntad. Aun el peor de los pecadores, en su fuero
interno, se siente atraído a Dios, aunque no esté
a su servicio.
Dios te ama tanto que está dispuesto a correr
este tipo de riesgo por ti. Sabe que puedes ser-
virlo o rechazarlo. Puedes decir: "Señor, adonde
me lleves, te seguiré, aun a través del desierto".
O puedes tomar la decisión de decir: "No puedo
16
El desierto antes de la herencia
con esto. Pensé que la vida sería mejor que esto.
Me voy".
Pero Dios sabe que debemos ser probados
en el fuego de manera que nos volvamos tan pu-
ros como el oro. Dios nos conduce al desierto
para perfeccionar nuestra fe. No puedes tener
todo el placer sin sufrimiento, como tampoco
puedes disfrutar solo de los buenos tiempos sin
pasar la adversidad. Tu fe se perfecciona en el
horno de la aflicción y de la adversidad. Se pro-
duce algo, al atravesar crisis y problemas, que
nos conduce al lugar donde descubrimos aspec-
tos sobre Dios que no hubiéramos conocido en
otras circunstancias.
Las crisis y los problemas
nos acercan a Dios.
Los pecados en la vida de Jorán no le per-
mitieron caminar con Dios como debería ha-
berlo hecho. Su relación con Él era superficial.
Sin embargo, cuando se encontró en medio de
un problema necesitó a Dios como una esca-
lera para incendios. Lo llamó solo cuando las
circunstancias estaban mal. En esencia, deseaba
17
AGUA PARA LOS SEDIENTOS
usar al Señor como su sirviente, en lugar de ser-
virlo. Estaba interesado en Él solo si era útil para
cumplir sus propósitos egoístas.
Muchos de nosotros hemos intentado usar a
Dios para beneficio personal. Lo consideramos
como un Santa Claus espiritual quien está allí
para cumplir cada uno de nuestros caprichos,
aquel que nos traerá obsequios que están más
allá de nuestro alcance. Solo hablamos con Él
cuando necesitamos algo.
{Es Dios nuestro Santa C1aus espiritual?
Si alguien que amamos adquiere una en-
fermedad grave, inmediatamente recurrimos a
Dios. Estamos dispuestos a derribar la puerta del
pastor para que ore por nosotros o recurrimos a
los santos e imploramos sus plegarias y respaldo
espiritual. Pero, para algunos, tan pronto como
el problema desaparece, ¿qué sucede? Descen-
demos nada menos que hasta la condición en la
que nos encontrábamos antes de que el proble-
ma nos movilizara a orar. Esta es la razón por la
cual muchos de nosotros nos hallamos constan-
temente en problemas.
18
El desierto antes de la herencia
Dios está absolutamente consciente del triste
hecho de que si tuviéramos todas nuestras ne-
cesidades satisfechas, nunca lo buscaríamos con
todo nuestro corazón. Como los hijos de Israel,
somos propensos a volvernos arrogantes y orgu-
llosos, y a olvidar el hecho de que debemos reco-
nocer completamente a Dios en los tiempos de
prosperidad así como en los de adversidad.
Jorán era bastante listo, y tenía un conoci-
miento superficial de Dios. Al darse cuenta de
que no poseía una relación estrecha con el Señor,
cultivó la amistad con alguien que sí la tenía.
Dijo a Josafat: "Debo ir a la guerra y deseo que
pelees conmigo".
Josafat respondió: "Si vas a la guerra, iré con-
tigo. Tienes a tu disposición mi ejército. Asumiré
la responsabilidad de lograr la victoria, y están
a tu disposición todos mis capitanes así como
todos mis guerreros". La siguiente cuestión era
cómo emprender esta misión.
Buscaron la voluntad de Dios sobre este
asunto. Uno de los sirvientes del rey de Israel le
habló a Josafat sobre Elíseo, quien tenía palabra
de Dios. Por consiguiente, Josafat, Jorán y el rey
de Edom viajaron a ver a Elíseo, el profeta.
19
AGUA PARA LOS SEDIENTOS
Pero Eliseo le dijo al rey de Israel:
¿Qué tengo yo que ver con usted? Váyase a con-
sultar a los profetas de su padre y de su madre
(. ..) Le juro que si nofuera por el respeto que le
tengo a]osafat, rey de ]udá, ni siquiera le daría
a usted la cara. ¡'[{m cierto como que vive el Se-
ñor Todopoderoso, a quien sirvo!
-2 Reyes 3:13-14
A veces nos encontramos tan obsesionados
con nuestra meta, que olvidamos que para lle-
gar allí debemos atravesar diversas etapas. Por
ejemplo, cuando una mujer está embarazada, re-
sulta evidente que lleva un hijo en las entrañas.
Después del nacimiento, todos vemos que es un
bebé hermoso. Olvidamos que dar a luz a ese
bebé trajo consigo un proceso doloroso, tanto
para la madre como para el niño.
Hay un proceso involucrado
en dar a luz un bebe.
Para la madre este proceso implica el acto de
pujar para que esta vida delicada y nueva pueda
salir de su cuerpo, donde ha vivido de manera
20
El desierto antes de la herencia
cómoda y abrigada durante nueve meses largos
y tranquilos. Para el bebé, este proceso implica
la expulsión hacia un lugar donde percibe que
será fria y hostil, muy distinto del hogar en el
que vivió.
Tal vez, y así como el bebé en el útero ma-
terno, debamos dejar atrás algo que se ha
convertido en parte de nuestra vida. Siempre
declaramos que deseamos la voluntad perfecta
de Dios para nuestra vida, pero olvidamos que
es nuestra obligación superar los obstáculos que
se encuentran en nuestro camino hacia el éxito
futuro, en el cual se lleva a cabo la voluntad su-
prema de Dios.
El rey Josafat formuló la pregunta: "¿Cómo
iremos contra Moab para alcanzar la victoria?"
La respuesta inesperada fue: "Debes atravesar
el desierto de Edom para alcanzar la victoria"
(observa 2 Reyes 3:8).
Mi amigo, si deseas alcanzar la victoria de-
bes estar dispuesto a atravesar el desierto. Deseo
reiterar este hecho: no siempre es fácil alcan-
zar la victoria, ya que se encuentra al otro lado
del desierto. Debes estar dispuesto a atravesar
ciertos momentos de humillación, confusión,
21
AGUA PARA LOS SEDIENTOS
adversidad y aun oposición, antes de que lle-
gues a tu meta.
Si quieres alcanzar la victoria,
debes atravesar el desierto.
Muchas personas piensan que es injusto que
atravesemos esta etapa. Pero, verás, es el de-
sierto el que separa a los santos de los "que no
son". Este lugar es el que separa a las personas
que desean realmente servir a Dios, de aquellos
que solo tienen una relación momentánea, su-
perficial y mundana con Él. Es el lugar donde el
hipócrita retrocede y dice: "No puedo más con
esto". El desierto, el campo de destrucción de
Dios, eliminará a todos los impostores, ya que no
pueden sobrevivir a la adversidad que este lugar
trae consigo. El desierto separa a los santos de los
" " que no son.
El desierto separa a los santos
..1 I // //
ue os que no son.
Deseo advertirte que deberás atravesar el
desierto para alcanzar la voluntad de Dios para
22
El desierto antes de la herencia
tu vida. Eso nos enseña a soportar y a centrar
nuestra atención en Él. Aprendemos a descansar
y a depender totalmente de Él en cuanto al sos-
tén para nuestra vida, ya que sabemos que a su
debido tiempo cosecharemos, si no nos damos
por vencidos.
Algunos de nosotros no podemos hacer fren-
te al problema más pequeño. Sentimos que las
dificultades que se nos presentan en el camino
indican que Dios nos ha abandonado, o que es
un castigo por algún pecado que hemos cometi-
do. El diablo ha empleado esta mentira con buen
resultado, para que desistamos de nuestra bús-
queda del Padre celestial. Ni por un momento
pienses que puedes hacerlo por ti mismo. Fraca-
sarás tristemente.
Recuerda a Josué y Caleb. Si hubieran inten-
tado entrar en la tierra prometida con sus propias
fuerzas o su conocimiento, hubieran perecido en
el desierto. Aun cuando la vida allí era triste y
sin atractivo, nunca se detuvieron en su búsque-
da de Dios, ni tampoco dejaron de confiar en
su guía. Como Josué y Caleb, debemos persistir
en la fe aun en este lugar, donde los problemas
están en su punto crítico.
23
AGUA PARA LOS SEDIENTOS
La batalla más importante que libramos
mientras estamos en el desierto, es aquella entre
el hombre nuevo y el viejo. El hombre viejo que
Dios está intentando matar allí, se niega a morir.
Desea revivir problemas y heridas antiguos. Pero,
como nuevas criaturas en Jesucristo, debemos
matar al viejo hombre. A pesar de las situaciones
difíciles que enfrentemos, debes recordarte cons-
tantemente que eres una nueva criatura y que el
viejo hombre ¡está muerto!
La batalla más importante que libramos es
aquella entre el hombre nuevo y el viejo.
24
CAPÍTULO 2
¿Quién es tu Dios?
CAPÍTULO 2
¿Quién es tu Dios?
Escrito está: ''Adora al Señor tu Dios y sírvele
solamente a él".
-Lucas 4:8
Mi Dios es el alfa y el omega, el principio y el fin.
No existe nada demasiado difícil para Él. Puede
encargarse de toda clase de problemas.
Al saber quiénes somos en Jesucristo y lo
que significamos para nuestro Padre Celestial,
Satanás trata de desanimarnos. Intenta usar
enfermedades, problemas financieros, tensión
familiar y todo cuanto puedas imaginarte, para
incapacitamos. La pregunta que debes hacerte
es: "¿Quién es mi Dios? ¿A quién sirvo?" Enton-
ces, la respuesta es: "Mi Dios es el hacedor de
soluciones". La Biblia dice que "si Dios está de
nuestra parte, ¿quién puede estar en contra nuestra?"
(observa Romanos 8:31).
Dios es muy real en mi hombre interior. No
27
AGUA PARA LOS SEDIENTOS
solo ha borrado todos mis pecados, sino que ha
llenado mi copa con su amor de manera que re-
balsa. Él es el amante de mi alma; es la respuesta
a cada una de mis necesidades; lleva, además, to-
das mis cargas. Tal vez tú seas unas de esas perso-
nas que puedes desenvolverte en cualquier tipo
de situación: yo no puedo. Sin embargo, conozco
a alguien que sí es capaz de hacerlo: su nombre
es Jesucristo.
El enemigo se opone a aquellos que saben
quiénes son y a quién pertenecen. La Biblia afir-
ma que "Dios es fiel" (observa 1 Corintios 1:9).
También dice: "Para nosotros no hay más que un
solo Dios, el Padre, de quien todo procede y para el
cual vivimos; y no hay más que un solo Señor, es
decir, Jesucristo, por quien todo existe y por medio
del cual vivimos" (1 Corintios 8:6).
¿Tienes plena conciencia de que a mayor
resistencia del enemigo, más contundente es la
prueba de que las bendiciones están por llegar?
Como cristiano, debes ser consciente de este he-
cho, de lo contrario no podrás lograr la victoria.
Tienes la obligación de saber que la causa por la
cual el diablo se opone a ti, se debe a que estás a
punto de experimentar un milagro. Se opone tan
28
¿Quién es tu Dios?
duramente porque te estás acercando a la rea-
lización del milagro, y cuanto más te acerques,
mayor es la lucha.
A mayor resistencia del enemigo/
más contundente es la prueba de que
las bendiciones están por /legar.
Si puedes resistir un poco más, Dios va a dar-
te la victoria en cada circunstancia de tu vida.
Siento cada vez más ánimo cuando me en-
frento a diferentes obstáculos, ya que veo en ellos
la prueba de un mover fresco de Dios en mi vida.
Cuando la gente te pregunta quién es tu
Dios, ¿cómo les respondes? Con confianza,
tus hombros erguidos y una sonrisa en tu boca
puedes decir: "Él es todo lo que necesito. Es mi
Padre, el creador del cielo y de la Tierra quien,
además, sostiene el universo. Él es Jehová, el "Yo
soy el que soy".
29
CAPÍTULO 3
Dios tiene un plan
CAPÍTULO 3
Dios tiene un plan
Cuando te encuentras en el desierto debes des-
cubrir cuál es el plan de Dios para ti. No puedes
depender del plan de otra persona. En este lugar,
solo bastará el plan de Dios.
Dios nunca prometió que no atravesarías pe-
nurias, o que no experimentarías situaciones ad-
versas. Pero escucha lo que dice: "Cuando pases
por las aguas, estaré contigo. Al atravesar el dilu-
vio, estaré allí. Si tuvieras que pasar por el fuego,
estaré allí. De la misma manera que estuve con
Sadrac, Mesac y Abednego, así lo haré contigo.
Seré el cuarto en el horno de fuego".
En el desierto solo bastará el plan de Dios.
Le agradezco mucho al Señor por haber ca-
minado conmigo todos estos años. Digo esto
no porque no haya atravesado problemas, ni
tampoco porque no haya enfrentado desafíos o
33
AGUA PARA LOS SEDIENTOS
momentos oscuros en la vida, pero sí reconoz-
co que el Señor ha sido la cuarta persona en el
horno ardiente. Me ha protegido de las llamas
abrasadoras. Cuando parecía que me sumía en
la presión y en las llamas, su palabra de aliento
me confortó.
Existen muchas personas que habrían perdi-
do la razón si el Señor no hubiera estado a su
lado. Hubieran enloquecido y perdido el control,
pero Dios los confortó en su hora más oscura.
No quiero decir que no hayamos atravesado el
desierto, pero cuando sí lo hicimos, el Señor es-
tuvo con nosotros. Estará contigo cuando mamá,
papá, hermana y hermano te abandonen. Cuan-
do los amigos, aquellos que pensabas que esta-
rían en todo momento, se vayan, Él dice: "He
aquí, yo estoy contíBo hasta el fin del mundo".
No necesitas tener miedo del desierto si llevas
a Dios contigo adonde quiera que vayas. Debo
llevar al Señor a todos lados o, de otro modo,
tropezaría. Verdaderamente necesito al Señor, ya
que no puedo funcionar sin Él. Lo necesito por
la mañana, al mediodía y cuando el sol se pone.
Lo necesito para llevar adelante mi trabajo; para
que me enseñe a ser un buen padre, para ser un
34
Dios tiene un plan
buen esposo. No intentes hacer algo sin Dios, ya
que no prosperarás.
Es probable que el enemigo venga a desani-
marte. Puede atacar tus pensamientos y decirte
que Dios no te ayudará, o que tal vez has provo-
cado la ira de Dios al cometer un horrible peca-
do. Satanás piensa que puede tomar a Dios por
sorpresa. ¡Pero está equivocado! Dios es un Dios
de planes. También es Dios de orden. Como sabe
todas las cosas, ningún ataque del enemigo lo
toma desprevenido. Mientras que el diablo pla-
nea sus estrategias, Dios ya tiene un contraata-
que. Ya ha ideado una salida para ti. Sí, debes
confiar en Él.
Confía en Dios.
Pedro le preguntó al Señor Jesús si podía ir ca-
minando sobre el agua hacia Él. Luego de que el
Señor le dijo que sí, Pedro bajó de la barca y cami-
nó sobre el mar hasta que sacó sus ojos de Jesús.
Tal vez te encuentres ahora mismo en pro-
blemas. Tal vez estés leyendo este libro, tratando
de encontrar respuestas a tu situación. Es posi-
ble que hayas llevado adelante tu vida sin Dios
35
AGUA PARA LOS SEDIENTOS
o atravesado el desierto sin su ayuda. O que
tengas la convicción de que sabes lo que haces
y de que no estás obligado a escuchar a otros.
Ten cuidado, ya que el orgullo precede a la caída.
Mi amigo, sí necesitas a Dios. Lo necesitas para
conservar la cordura.
Necesitas al Señor cuando estás al límite de
tus fuerzas y las personas te decepcionan. Nadie
excepto Dios se levantará a las tres de la. ma-
drugada y te sostendrá en sus brazos. Solo el
Señor puede confortarte cuando te encuentras
deprimido.
Solo Dios puede calmar tus nervios y disipar
tus temores de manera sobrenatural. Únicamen-
te el Señor puede darte esa paz que sobrepasa
todo entendimiento. Cuando La Biblia habla
acerca de este tipo de paz, se refiere a la paz con
unción. Cuando las personas observen tu situa-
ción y luego a ti, se sentirán confundidos. Dirán:
"¿Por qué tiene tanta paz? ¿No se da cuenta de
que ha perdido todo lo que tenía?" Simplemen-
te, gozas de la paz que proviene de Dios. Prué-
bala. Créeme que te gustará. Dios dice: "Todo
saldrá bien. Solo confía en mí, aprende más de
mí, y búscame para la salvación total".
36
Dios tiene un plan
La paz de Dios es /0 paz con unción.
Es posible que no seas capaz de ver cómo se
resolverá tu situación, pero debes confiar en que
antes de que todo termine, el Señor te dará la
victoria. Verás, ¡Dios tiene un plan!
37
CAPíTULO 4
El poder de la alabanza
CAPÍTULO 4
El poder de la alabanza
Bendeciré al Señor en todo tiempo; mis la-
bios siempre lo alabarán. Mi alma se gloría
en el Señor: lo oirán los humildes y se alegra-
rán. Engrandezcan al Señor conmigo; exalte-
mos a una su nombre. Busqué al Señor, y él
me respondió; me libró de todos mis temores.
Radiantes están los que a él acuden; jamds su
rostro se cubre de vergüenza.
-Salmo 34:1-5
Alabar significa magnificar y exaltar al Se-
ñor en nuestros corazones. También es glorificar
a Dios con el fruto de nuestros labios. Cuando
comenzamos a alabarlo con todo nuestro cora-
zón, perdemos de vista la magnitud de nuestros
problemas a medida que conocemos la grandeza
de nuestro Señor.
Para poder alabar verdaderamente a Dios,
debemos aprender a ir más allá de nosotros
41
AGUA PARA LOS SEDIENTOS
mismos y de nuestras limitaciones humanas. En
muchas ocasiones, cuando los enemigos de Is-
rael acampaban a su alrededor, Dios ordenaba a
]osué que mandara, en primer lugar, a la tribu
de ]udá, ya que es sinónimo de alabanza. ]udá
marchaba hacia los enemigos de Israel, armada
solamente con instrumentos de alabanza.
Cuando la tribu de ]udá comenzó a alabar a
Dios con todo el corazón, el Señor tendió em-
boscadas entre los enemigos y los confundió.
Este mismo principio se aplica en el reino espi-
ritual. Cuando comenzamos a alabar realmente
a Dios, nuestra alabanza confunde al enemigo,
y las fuerzas demoníacas empiezan a quitar su
poder e influencia.
Nuestra alabanza confunde al enemigo.
Pues aunque vivimos en el mundo, no libra-
mos batallas como lo hace el mundo. Las ar-
mas con que luchamos no son del mundo, sino
que tienen el poder divino para derribar for-
talezas. Destruimos argumentos y toda altivez
que se levanta contra el conocimiento de Dios, y
42
El poder de la alabanza
llevamos cautivo todo pensamiento para que se
someta a Cristo.
-2 Corintios 10:3-5
La alabanza y la adoración son las formas
más profundas de expresar nuestro amor por el
Padre. A Dios le encanta que lo alaben y lo ado-
ren. Sin embargo, para poder alabarlo, debemos
entender el poder que ejercen la alabanza y la
adoración. Pueden destruir fortalezas demonía-
cas que nos hayan atado.
Tanto la alabanza como La Palabra de Dios
son capaces de derribar fortalezas. Hay poder en
ellas. Hagamos una pausa aquí para examinar el
concepto de alabanza como arma contra las for-
talezas espirituales.
En primer lugar, definamos qué son las
"fortalezas". Son barreras u obstáculos que im-
piden que las personas que pertenecen a Dios
sean verdaderamente libres para alabar y adorar.
Existen varios tipos de fortalezas, pero analiza-
remos solo algunas.
43
AGUA PARA LOS SEDIENTOS
Las fortalezas se construyen
en nuestra mente.
Por ejemplo, supongamos que estás de visi-
ta en una iglesia donde el método de alabanza
y adoración es, de alguna manera, diferente del
tuyo. Inmediatamente, tu mente te dice que su
forma de adorar no es la correcta o, aún peor,
que no son salvos. Esta es una fortaleza. Re-
cuerda que una fortaleza es un sistema de pen-
samientos contrario a La Palabra de Dios. Verás,
que esa iglesia se ha declarado en contra de la
expresividad en la adoración o en la alabanza.
Para ellos, estas no deben ser ni estridentes
ni ruidosas.
He notado que muchas personas en la iglesia
no saben cómo adorar o alabar al Padre. Nos
ponemos nerviosos cuando alguien utiliza vo-
lumen elevado durante el servicio y comienza
a adorar a Dios de manera diferente. Deseamos
adorar a Dios en voz baja, y solo los domingos
a la mañana, en nuestros majestuosos templos.
Queremos dar la impresión de ser "respetables".
Pero en el club, o en los partidos de balón ces-
to o fútbol, las mismas personas gritan y hacen
44
El poder de la alabanza
tanto ruido como pueden, sin ponerse nerviosos
o preocuparse por perder la "respetabilidad".
Al Señor le encanta escucharnos que ado-
remos su santo nombre, y no se pone nervio-
so cuando usamos volumen alto o bajo. Somos
nosotros quienes tenemos prejuicios sobre la
manera de alabar a Dios. Debemos ser muy cui-
dadosos en esta área de nuestra vida. Si permiti-
mos que Satanás levante fortalezas, creamos aun
más barreras mentales que no nos permiten ado-
rar libremente a Dios. Alguien dijo alguna vez:
"Una persona libre es una persona peligrosa, ya
que no permite que nadie le dicte qué es lo que
debe decir o hacer, excepto ¡Dios!"
Al Señor le encanta que lo alabemos.
Una vez que los creyentes entienden cómo
Satanás utiliza las fortalezas para que no sean
libres en la adoración y en la alabanza, están
mejor preparados para usarlas como armas. Al-
guien dijo alguna vez: "Debemos entender que
el área de pensamiento es al mismo tiempo la
primera y última batalla. Comienza en la mente
antes que en otro lugar".
45
AG DA PARA LO S SEDIENTOS
Así, el diablo lucha, en gran manera, contra
nosotros en nuestra propia mente.
¿Qué es la alabanza?
Alabar significa sustituir tanto tus pensa-
mientos como los del enemigo, por pensamien-
tos de Dios. La Palabra de Dios, el nombre y la
sangre de Jesús son armas que transforman y
cambian nuestros pensamientos. Aunque mu-
chas personas no se dan cuenta de esta verdad,
cuando se ofrece alabanza a Dios se libera un
enorme poder. Muy a menudo no valoramos
esta arma como debiéramos. Imaginemos lo que
sentía David al componer los salmos. Cuando
incorporas los pensamientos de Dios y comien-
zas a alabar, te conviertes en un ariete
1
de mejor
calidad contra las fortalezas que el diablo ha le-
vantado en tu mente.
1. Ariete: máquina militar empleada antiguamente para batir murallas.
DRAE.
46
El poder de la alabanza
La alabanza sustituye tus pensamientos
por pensamientos de Dios.
Otro tipo de fortaleza que debemos derribar,
es la idea de que el creyente debería lucir triste
y negativo cada vez que atraviesa un momento
difícil. Pensamos que el diablo está disfrutando
de su momento de gloria con nosotros, y que nos
está pisoteando como alfombras. Esto no debe-
ría ser así. Debemos aplicar La Palabra de Dios
sobre el estado de nuestras emociones. Cierta-
mente, es posible cambiar tu manera de pensar
mediante La Palabra de Dios. Satanás trata de
destruirte a través de tus pensamientos. Permite
que el Señor te guíe.
Aplica La Palabra de Dios
sobre tus emociones.
¿Alguna vez has escuchado la voz de Dios
en lo profundo de la noche y de esa manera,
alcanzaste la victoria? Esto no sucedió porque
eres listo, ni porque aprendiste bien, o porque
eras demasiado bueno, sino porque aprendiste a
decir: "Señor, te amo, te alabo. Aunque tengo
47
AGUA PARA LOS SEDIENTOS
problemas, te amo. No me siento bien esta ma-
ñana, pero, aun así, te amo. Tengo cuentas que
pagar, pero te amo". David dijo: "Bendeciré al Se-
ñor en todo tiempo".
Música y alabanza
¡Que me traiBan un músico! Mientras el mú-
sico tañía el arpa, la mano del Señor vino so-
bre Eliseo.
-2 Reyes 3:15
En esta porción de La Palabra Eliseo pidió un
músico porque sabía lo necesaria que era la mú-
sica. La iglesia también la necesita. Puede cam-
biar actitudes y emociones. Tiene la capacidad
de moldear y dar forma a nuestros pensamien-
tos. Tenemos a nuestra disposición una gran
variedad de instrumentos: tambores, pandere-
tas, órganos y pianos. Hubo un rey que obtuvo
la victoria sólo porque tenía una orquesta con
él. Los músicos del templo del Señor tocaban
instrumentos hasta que los enemigos de Israel
entraron en confusión y comenzaron a matarse
unos a otros.
48
El poder de la alabanza
A Dios le encanta la música. Él dijo: "Si quie-
res que actúe, toca música para mí. Consigue a
alguien que tenga un instrumento musical".
Cuando Saúl se encontraba poseído por demo-
nios, David tañía el arpa hasta que los demonios
lo abandonaban. Hay algo especial en la música
con unción del Espíritu Santo.
La música con unción expulsará demonios,
problemas y enfermedades. Esta es la razón por
la cual debes ser muy cuidadoso acerca del tipo
de música que permites entrar a tu alma, ya que
posee un gran efecto en tu ser interior (el hombre
espiritual). Consigue música con unción y pode-
rosa. Si quieres que tu cuerpo sea sano, procura
tener música que declare sanidad para tu cuerpo.
Eliseo dijo: "Que me traigan a alguien para to-
car una canción". La Biblia dice que cuando el
músico comenzó a tocar, La Palabra del Señor
comenzó a fluir de la boca de Eliseo.
No permitas que nadie te arrebate la canción
de los labios. Es posible que pierdas amigos, pero
no pierdas tu canción. Tal vez para otras personas
no cantes bien, pero consérvala. Aunque tengas
voz ronca, canta. David dijo: "¡Aclamen alegres a
Dios, habitantes de toda la tierra!" (Salmo 66:1).
49
AGUA PARA LOS SEDIENTOS
Pablo demostró que si tienes una canción, pue-
des salir de la cárcel cantando. También puedes
darte ánimo mediante la música. Aun cuando no
haya nadie a tu alrededor que te brinde ánimo,
y te sientas solo, si tienes una canción puedes
darte aliento en el Señor.
Dios comenzará a actuar cuando empieces a
alabarlo. Cuando así lo hagas, vendrá en el me-
dio de la sequía, en medio del desierto y dirá:
"¡Tengo un plan!"
Dios comenzará a moverse
cuando empieces aa/abar/o.
50
CAPÍTULO 5
La intimidad en la adoración
CAPÍTULO 5
La intimidad en
la adoración
Adora al Señor tu Dios y sírvele solamente a él.
-Mateo 4:10
Aquello a lo que adoramos es lo que, finalmente,
terminaremos sirviendo. Nuestra naturaleza ne-
cesita tener algo que adorar. La elección depende
de nosotros.
Pero se acerca la hora, y ha llegado ya, en que
los verdaderos adoradores rendirán culto al Pa-
dre en espíritu y en verdad, porque así quiere el
Padre que sean los que le adoren.
-Juan 4:23
Para poder experimentar una verdadera ado-
ración debes, en primer lugar, profundizar tu re-
lación con el Padre. Toda relación depende de
53
AGUA PARA LOS SEDIENTOS
una buena comunicación. Para nosotros los cre-
yentes, la oración es el medio de comunicación
con Dios. Esta relación puede compararse con
la que tienen el hombre y su esposa. Existe la
intimidad, la cercanía, la unidad. La intimidad es
algo que nunca debes tener con nadie más.
Cuando un hombre y una mujer están recién
casados, todo es novedad; se los puede ver mi-
rándose profundamente a los ojos. Es la etapa de
la luna de miel. En esta etapa cada uno adora el
suelo que el otro pisa. Su atención está puesta en
el ser amado. Pero a medida que el tiempo trans-
curre, la miel comienza a secarse y la luna pier-
de su brillo. La novedad comienza a disiparse, y
empieza una dimensión diferente en la relación.
Esta es la etapa de la luna de miel.
Comienzan a conocerse de manera más ín-
tima. Pueden sentir el dolor y el deseo del otro.
Evitan aquello que pueda herir o poner en pe-
ligro su intimidad. Nada ocultan; en lugar de
ello, expresan sus sentimientos con confianza.
Se muestran al otro con la confianza de que sus
debilidades y defectos no serán usadas en su
54
La intimidad en la adoración
contra. Esto es lo que el Señor desea para noso-
tros, que disfrutemos una relación cercana que
lleva a la adoración íntima.
Existen diferentes clases de dioses a los que,
tal vez, rindamos culto. Algunos de nosotros
adoramos a nuestros hijos. Otros, al dinero.
Otros, al pecado. Algunos nos adoramos a noso-
tros mismos, mientras que otros adoran toda cla-
se de cosas: el salario, la reputación, entre otras.
¿Alguna vez has observado un cristiano que
se ha convertido recientemente? Adora a Dios
profundamente, con gratitud por su salvación.
La primera etapa en el romance entre un hom-
bre y una mujer suele llamarse "idealización",
la cual también es típica de la primera fase en
nuestra relaéión con Cristo. La definición que
da el diccionario de la palabra idealización es la
siguiente: "elevar las cosas sobre la realidad sen-
sible por medio de la inteligencia o la fantasía".
Sin embargo, a medida que maduramos en el
Señor, este tipo de relación toma una dimensión
más elevada. La idealización, como el romance,
opera en los sentimientos antes que en la reali-
dad, en la parte externa más que en la interna.
Se caracteriza por ser fugaz en lugar de estable;
55
AGUA PARA LOS SEDIENTOS
es inconsistente antes que consistente. Pero el
amor maduro sí lo es, ya se funda en el compro-
miso. El compromiso -el pacto- es lo que sus-
tenta cualquier relación estable y duradera.
El compromiso sustenta las relaciones.
Cuando un hombre se enamora de una mu-
jer, su figura y belleza deben de haber sido los
elementos que primero lo atrajeron. Pero luego
de casarse, cuando despierta por la mañana y
percibe el mal aliento, la ve con los ruleros, o ve
su cuerpo después de haber dado a luz a dos o
tres hijos, la idealización se escapa por la venta-
na. Ni el enamoramiento ni el romance lo hace
regresar a casa, lo que sustenta la relación es el
compromiso frente al voto que hizo en el altar.
El mismo compromiso debe definir nuestra
relación con el Señor. Debemos superar la etapa
en la cual alabamos y adoramos a Dios, solo por
lo que ha hecho por nosotros. Debemos hacerlo
por lo que Él es. Nuestra adoración debe trascen-
der la expresión superficial, la cual depende solo
de nuestros sentimientos. Debemos desarrollar
una relación que sea consistente aun en medio
56
La intimidad en la adoración
de las pruebas, las cuales deberían profundizar
nuestra relación con el Señor, no debilitarla.
Las experiencias en el desierto harán ma-
durar nuestra relación con Dios, al grado tal
que nuestra adoración no solo exprese el fruto
de nuestros labios en adoración sino también
nuestro amor. Esta adoración se manifiesta en la
obediencia continua. Es la obediencia que fluye
libremente del corazón, sin coacción.
57
CAPÍTULO 6
Sin viento ni lluvia, solo agua
CAPÍTULO 6
Sin viento ni lluvia,
solo agua
Pues aunque no vean viento ni lluvia -dice el
Señor-, este valle se llenará de aBua.
-2 Reyes 3:17
¿Puedes aún creer en esta promesa luego de todo
lo que has atravesado, después de haber sufrido
y carecer de vientos o de lluvia? Dios dice que te
dará agua. Debido a que el rey de Moab no veía
lluvia, no esperaba -aparentemente- ver agua. Y
cuando subió a la cima de la montaña y miró
hacia el valle, los rayos de sol sobre el agua daban
el aspecto de sangre. Pensó que era la sangre de
sus enemigos.
Descendió allí para matarlos, pero lo que ha-
bía pensado que era sangre, era solamente agua.
Algunos de ustedes habrían muerto hace
tiempo, pero Dios vio tu sangre y te envió agua.
61
AGUA PARA LOS SEDIENTOS
Podrías haber muerto de deshidratación espiri-
tual, pero Él no envió ni viento ni lluvia, solo
agua. Podrías haberte rendido, pero no·10 hicis-
te. Yo podría haber desmayado, pero no lo hice.
Hay agua en mi familia, en mis relaciones, en mi
iglesia, en mi predicación, en mi trabajo, en mi
hogar, en mi carrera, agua, agua, agua... agua en
todos lados.
Existen personas que se encuentran sin agua
en el desierto y, a menos que tengan a alguien
que los ministre -como Eliseo lo hizo con Jo-
safat y Jorán- morirán allí sin agua. Alguien tie-
ne que predicar el Evangelio hasta que las áreas
secas se humedezcan. No debes rendirte ni ce-
der, tampoco marcharte. Dios dijo que llenará
con agua esos lugares secos de tu vida.
¡No te rindas!
Si has transitado lugares secos durante un lar-
go tiempo, Dios te dice: "Haz pozos, ya que estoy
preparado para bendecirte; tu estado posterior
será mejor que el anterior". El Señor llenará con
agua los pozos de tu hogar y de tu matrimonio.
Él le dice a los pozos de las finanzas: "Los llenaré
62
Sin viento ni lluvia, solo agua
de agua". A las emociones les dice: "Prepara tu
mente, comienza a tener la actitud correcta, afir-
ma tu corazón, porque cuando abra las ventanas
del cielo, derramaré tantas bendiciones sobre ti
que no tendrás espacio suficiente para alojarlas".
Esta es una bendición que no vendrá sola,
y que seráauradera y continua. Tal vez algunas
personas quieran claudicar, pero tú no lo ha-
gas. En el momento que quieras tirar la toalla,
cuando pienses que ya no puedes soportarlo,
entonces Dios mandará su bendición. No per-
mitas que Satanás te desanime y te quite, de
este modo, las bendiciones que el Señor tiene
para ti. El diablo es mentiroso y es el padre
de mentiras.
El diablo es mentiroso y es
el padre de mentiras.
Dios repite: "Haz pozos en el valle. ¡Prepá-
rate! Has sufrido por mucho tiempo, pero estoy
preparado para bendecirte. Quiero que hagas
pozos y que te prepares. Tan pronto como estés
preparado, la respuesta llegará". Cuando llegue,
vendrá al espíritu y no a la carne. Una vez que
63
AGUA PARA LOS SEDIENTOS
los pozos estén preparados, no habrá señal ni ad-
vertencia; tampoco verás nubes, ni viento ni aun
lluvia, solo agua.
En el mundo natural el viento y las nubes
son señales de que lloverá pronto, pero Dios
dice: "Vaya enviarte una bendición sin señal, sin
advertencia. Tal vez todo esté estancado, pero
me moveré en medio de tu estancamiento. Solo
porque no veas viento no significa que no vaya a
bendecirte. iPrepárate!"
Tal vez, al mirar al cielo no veas señal cli-
mática alguna. Es posible que no veas nubes en
formación. Sé que estás acostumbrado a los re-
lámpagos, aunque es probable que no los veas.
También sé que esperas rayos antes de la lluvia,
pero tal vez no los escuches. Posiblemente no
haya viento, ni lluvia; pero solo porque no haya
ni viento ni lluvia, no significá que no habrá agua.
Debes saber que Dios va a bendecirte. No
debes preocuparte si el viento no silba ni el rayo
no retumba; debes saber que el Señor no mien-
te. Si ha prometido bendecirte, entonces así lo
hará. Si ha prometido salvarte, así lo hará. Si ha
prometido que va a sacarte del problema, tiene
la capacidad de hacerlo. Es más que capaz. Sin
64
Sin viento ni lluvia, solo agua
viento, sin lluvia, pero habrá bendición sin ad-
vertencia. Debes esperar la bendición que está
por llegar.
Cuando el Señor estaba listo para mandar el
diluvio, no solo le mandó agua a Noé, sino que
La Biblia dice que Él rompió las fuentes del mar
profundo y se abrieron las compuertas del cielo
(observa Génesis 7:11). Sí, el agua comenzó a
salir de los lugares secos.
¿Tienes lugares secos? Dios dice que es desde
ahí de donde brotará agua. ¿Has tenido luchas en
áreas de tu vida? El Señor afirma que es de ese
lugar de donde aparecerá. ¿Tienes frustraciones?
Dios dice que enviará agua desde tu dolor y agonía.
Dios echará agua en los lugares secos.
Es posible que al principio el agua fluya len-
tamente. Tal vez has dicho alguna vez: "Estoy re-
cibiendo, pero no es suficiente. Estoy mejor que
antes, pero aún no veo un cambio radical. Señor,
no digo que no me estés bendiciendo, pero falta
algo. Solo estoy húmedo". Pero Dios te dice que
esperes en Él. Debes aprender a esperar. Dios re-
novará las fuerzas de los que así lo hacen.
65
AGUA PARA LOS SEDIENTOS
La Palabra de Dios dice que esperemos. Es-
pera aun cuando nada esté sucediendo. Espera
mientras estás en el medio del desierto, cuando
no hay señal de agua. Hazlo en el tiempo per-
fecto de Dios. Recuerda que Él tiene un plan.
El Señor no te ha abandonado aun cuando el
diablo te haya hecho sentir lo contrario. A me-
dida que esperas, Dios dice: "Elévate con alas
cual águila; corre sin cansarte; camina sin des-
mayar, porque esa pequeña gota se convertirá en
un hilo de agua, luego ese hilo de agua, en una
corriente, esa corriente en un arroyo, ese arroyo
en un lago, y ese lago en un río. Ydesde tu inte-
rior, como dice La Palabra, "brotarán ríos de agua
viva" Ouan 7:38).
Dios enviará agua que saldrá de tu desierto, y
cuando así suceda será más que suficiente. Si no
oyes al viento, no te preocupes. Si no ves lluvia,
no te perturbes. Aun así; Dios te dará agua. Si
quieres el derramamiento del Espíritu de Dios,
espéralo. El Señor mandará agua, precisamente,
en tu desierto personal.
66
CAPÍTULO 7
Agua para los sedientos
CAPÍTULO 7
Agua para los sedientos
Toda la comunidad israelita partió del desierto
de Sin por etapas, sefjún lo había ordenado el
Señor. Acamparon en Refidín, pero no había allí
agua para que bebieran (. ..) Pero los israelitas
estaban sedientos, y murmuraron contra Moisés.
-¿Para qué nos sacaste de Egipto? -reclama-
ban- ¿Solo para matarnos de sed a nosotros, a
nuestros hijos ya nuestro ganado? (...)
-Adelántate al pueblo -le aconsejó el Señor-
y llévate contigo a algunos ancianos de Israel,
pero lleva también la vara con que golpeaste el
Nilo. Ponte en marcha, que yo estaré esperán-
dote junto a la roca que está en Horeb. Aséstale
un golpe a la roca, y de ella brotará agua para
que beba el pueblo.
Así lo hizo Moisés, a la vista de los ancianos de
Israel.
-Éxodo 17:1,3,5-6
69
AGUA PARA LOS SEDIENTOS
Hay agua en el desierto. Si atraviesas lu-
gares secos, ¿no es maravilloso saber que Dios
es un refrigerio en una tierra reseca y caluro-
sa? Cuando te quedas sin agua, sin amigos, sin
ideas y sin planes, Dios dice: "Estás atravesando
un tiempo difícil, pero no te preocupes, tengo
un plan".
No te preoeupes/ Dios tiene un plan.
Dios tiene una salida. No conozco qué tipo
de desierto atraviesas, pero sí conozco mucho
acerca de Dios: se parará en medio del desierto
del problema. No se limita a las paredes del tem-
plo. Él también es Dios en tu desierto.
Entrará a tu casa y a tu trabajo. Te cuidará.
¿Te sucedió alguna vez que, alabando a Dios en
el auto, esa alabanza alcanzó una dimensión tan
alta que se te llenaron los ojos de lágrimas, y sa-
bías que debías parar el auto por temor de herir
a alguien? ¿Has estado alguna vez adorando a
Dios y la gente a tu alrededor pensó que estabas
hablando solo?
¿Alguna vez elSeñor te ha visitado en un lu-
gar inesperado, como el autobús o el subterráneo,
70
Agua para los sedientos
donde no tenías la libertad de adorarlo? Sin em-
bargo, la alabanza alcanzó un nivel tan elevado
dentro de ti que tomó cada músculo y no pudiste
quedarte quieto.
Disfruto de estar a solas con Dios. Si elevo
demasiado la voz y la gente se pone nerviosa, no
puedo ser totalmente libre. Pero cuando estoy
solo, puedo dirigirme a Dios con la voz tan alta
como quiera, y puedo llorar tan fuerte y por el
espacio de tiempo que quiera. Si quiero zapatear,
zapateo. Si tengo el deseo de gemir, puedo ten-
derme en el piso y gemir sin temor de lo que
otros digan acerca mí. Cuando agito mis manos,
Él me entiende.
Tal vez te encuentres en un lugar seco donde
no haya agua. O te encuentres en el desierto o en
un valle profundo, pero recuerda: Dios provee el
agua en los lugares secos.
Dios provee agua refrescante.
El año pasado estuve en Arizona, en una
campaña de evangelización, y tuve la oportuni-
dad de ver un lecho de un río, el cual estaba seco.
A medida que descendía hacia allí, mi espíritu
71
AGUA PARA LOS SEDIENTOS
sintió que el Señor me estaba ministrando. Al-
guna vez ese lugar había tenido agua, pero ahora
estaba seco. A pesar de ello, podía darme cuenta
de que allí hubo agua, pero debido a la sequedad
del clima, se había secado. Es asombroso que el
sol pudiera evaporar tanta cantidad de agua. Po-
dían verse las rocas del fondo del lecho. A pesar
de ello, no había vida.
Desafortunadamente, este es el estado en
que se encuentran algunas iglesias. En algún
tiempo hubo agua. Antes la gloria se hallaba en
medio de ellos. La iglesia estaba espiritualmente
viva, pero ahora no hay rastros de vida.
Es el momento de hacer hincapié en un prin-
cipio. Si en este lugar un río se secó, debes ir a
otro lugar. Si atraviesas por un momento de tu
vida en el cual no hay agua, debes encontrarla.
Si no la hallas, serás como esos animales que han
muerto deshidratados.
Soy consciente del hecho de que necesito
agua cada hora del día. No necesito a alguien
que me pegue en la cabeza con La Biblia para ha-
cerme sentir mal, sino a alguien que me diga que
puedo lograrlo. Necesito a alguien que me diga
que Dios es mi salvador, mi gozo en medio del
72
Agua para los sedientos
dolor, mi sanador, aquel que provee una salida
donde parece que no la hay.
Dios provee una salida.
Tengo necesidad de que alguien me diga que
Él es mi torre fuerte, el doctor en la sala de en-
fermos, el abogado en el tribunal y el agua en el
desierto. Dice Dios: "Esto es lo que quiero que
hagas mientras estás en el lecho seco del río:
haz pozos en tu valle". Parecería que Dios ya ha
llenado tu lecho con suficiente agua, pero Dios
dice que Él va a bendecirte mucho más de lo que
el lecho del río pueda contener.
Dios dice: "Mejor que comiences a cavar esos
pozos en el lecho del río, ya que lo que necesitas
no es suficientemente profundo para mi provi-
sión, ya que mi bendición será mucho mayor de
tu capacidad actual de recibir. Así que, haz po-
zos para mi derramamiento. Contrariamente a
cuán desoladora y angustiante sea la situación o
cuán devastadora es la crisis o la prueba, recuer-
da mi promesa: proveeré agua para el desierto".
73
BONUS TRACK
Intimidad con Dios
Las riquezas incalculables
Aunque soy el más insiBnificante de todos los
santos, recibí esta Bracia de predicar alas nacio-
nes las incalculables riquezas de Cristo.
-Efesios 3: 8
Dios le dio gracia a Pablo para que proclamara a
los gentiles "las incalculables riquezas de Cristo".
Incalculable es la palabra griega anexichniaston,
que literalmente quiere decir que estas riquezas
no pueden descubrirse ni rastrearse. El signifi-
cado contemporáneo de la palabra incalculable
sería algo que no puede ser explorado o exami-
nado. Sin embargo, Pablo aquí nos invita a ex-
plorar todas las riquezas en Cristo que podamos.
Luego, cuando finalmente estamos exhaustos
debido a nuestra búsqueda, descubriremos que
apenas hemos comenzado a disfrutar lo que Él
tiene para nosotros. No importa cuánto hemos
buscado y no importa cuánto encontramos en
Él, nunca llegaremos al final de sus riquezas.
77
INTIMIDAD CON DIOS
¿Cuánto de grande es el Dios que adoras?
"Él es infinito y omnipotente y asombroso",
puedes decir. Pero déjame preguntarte otra vez:
¿cuánto es de grande Dios para ti?
¿Es Dios lo suficientemente grande como
para satisfacer todas tus necesidades?
¿Es Dios lo suficientemente grande como
para tratar con todos tus problemas?
¿Es Dios lo suficientemente grande como
para cumplir todos tus deseos?
Es Él tan grande que ni siquiera puedes co-
menzar a comprender cuán grande es Él.
Una de las palabras usadas como sinónimo
de incalculable es insondable, la cual alude a una
misión de búsqueda en el mar abierto o en el
océano. Cuando los marinos quieren determi-
nar lo profunda que es el agua, emiten sonidos
en al agua. Luego, miden el tiempo que toma
oír el sonido reflejado desde el fondo del océa-
no. La unidad de medida de este sondeo se lla-
ma brazas, una unidad de medida náutica que
tiene alrededor de un metro ochenta de longi-
tud. Cuando algo es insondable, se piensa del
fondo del océano, por ejemplo, está tan abajo
que cuando el sonido se envía nunca regresa.
78
Intimidad con Dios
¡Qué poderosa ilustración en La Palabra de
Dios de toda la medida de las riquezas de Cris-
to en nuestras vidas! No hay posibilidades de
rastrear hasta dónde llegan. Podríamos gastar
todo lo que queramos de sus riquezas y ni aún
así dejaríamos una marca siquiera perceptible
en su provisión.
Comprender que las riquezas en Cristo son
incalculables e insondables nos libera de los pe-
ligros de las riquezas. Normalmente, cuando la
gente tiene acceso a las riquezas, ellas permane-
cen reservadas, protegen su hallazgo y se vuel-
ven egoístas. Contratarán personal de seguridad
entrenado y cambiarán sus hábitos diarios en
un esfuerzo para proteger y acumular su rique-
za. La riqueza excesiva destruye a menudo las
relaciones y puede provocar problemas persona-
les de consideración. Pero las riquezas en Cristo
son inacabables, por eso tenemos libertad para
compartirlas y para gastarlas sin tener que pre-
ocuparnos por la pobreza de mañana. Estas ri-
quezas significan que se nos libertó de los celos,
las envidias y los conflictos. Ysomos libres para
amar, para gozarnos en nuestra salvación y para
impartir esta misma salvación y gracia a otros.
79
INTIMIDAD CON DIOS
Las riquezas incalculables quieren decir que
una persona puede mirar a Jesucristo durante
toda su vida y nunca descubrir toda su riqueza
y gloria. Las riquezas de Jesucristo son insonda-
bles, más allá de la exploración completa, más
allá del descubrimiento completo, más allá de la
experiencia completa y más allá del conocimien-
to completo. Pablo, quien tenía mucha educa-
ción, hablaba varios idiomas, era de pensamiento
multicultural y poseía excelentes habilidades de
comunicación, sería el primero en admitir: "Yo
ni siquiera puedo expresar cuánto he descubierto
en Cristo".
Como adoradores de Dios, iestas son gran-
des noticias! No hay otro lugar adonde ir que
sea más alto y más profundo en espíritu y ver-
dad. Ninguno de nosotros es capaz de entender
del todo la naturaleza de Dios o experimentar su
presencia completa en nuestras vidas. Ninguno
de nosotros puede tomar para sus vidas todo lo
que Cristo Jesús nos ofrece. Ninguno de noso-
tros puede ver del todo la gran figura que Dios
ve, o captar todo lo que Él es.
80
Intimidad con Dios
La realización del plan de Dios
y de hacer entender a todos la realización del
plan de Dios, el misterio que desde los tiempos
eternos se mantuvo oculto en Dios, creador de
todas las cosas.
-Efesios 3:9
Ahora Pablo se vuelve muy específico acerca de
qué son exactamente las riquezas incalculables
de Cristo. La realización del plan de Dios, o la oi-
konomia del musterion en la lengua griega. Pablo
va a hacer que todos los hombres vean la admi-
nistración (oikonomia) de aquello que solo puede
conocerse por revelación de Dios (musterion). Li-
teralmente, está por explicarnos cómo Dios dio a
luz y supervisó la creación de la Iglesia y reveló el
trabajo de Dios en el cuerpo de Cristo. Después
continúa diciendo que se ha escondido en Cristo
desde el principio del mundo.
Dios ha trazado el programa de su gran plan
desde el principio de los tiempos, desde la misma
creación del mundo. Él tenía un plan para redi-
mir a la humanidad, el que incluía un período de
tiempo especial en el cual predominantemente
81
INTIMIDAD CON DIOS
los gentiles serían redimidos. A esto llamamos la
Era de la Iglesia. Ese plan estuvo escondido por
miles de años porque la primera fase del plan
de Dios era sacar a los hebreos y llevarlos a un
pacto con Él, ellos fueron los primeros frutos, y
los gentiles fueron la cosecha de los últimos días.
Solo una pocas pistas se dieron a los profetas
en el Antiguo Testamento acerca de este aspecto
del plan de Dios, pero cuando Jesús comenzó a
predicar, mencionó con frecuencia a los gentiles
y demostró cómo se los redimió por gracia, a tra-
vés de la fe, del mismo modo que con Abraham,
Isaac y Jacob. Una vez, le recordó a la gente que
en la época de Naamán, todos los leprosos que
estaban en Israel murieron de lepra, excepto Na-
amán que era un gentil. Naamán se recuperó de
la terrible enfermedad porque buscó al profeta
de Dios, Eliseo, y obedeció sus órdenes, lo que
demostró su fe en Dios (Lucas 4:27 y 2 Reyes
5: 1-14). Un gentil tuvo éxito donde los judíos
habían fracasado porque tuvo fe en Dios y obe-
deció las órdenes del profeta.
Jesús también les recordó que fue una gentil,
la viuda de Sarepta (una ciudad en Sidón, terri-
torio al cual se lo conoce en la actualidad como
82
Intimidad con Dios
el Líbano), quien recibió un milagro de provi-
sión cuando le dio hospitalidad al profeta Elías
y obedeció sus órdenes, mientras las viudas de
Israel morían de hambre (Lucas 4:26 y 1 Reyes
17:1-16).
En algunas ocasiones, Jesús también minis-
tró a gentiles. Cuando el centurión romano fue a
Jesús en busca de sanidad para su siervo, Él sanó
al hombre. Yeste centurión le dijo:
-Señor, mi siervo está postrado en casa con pa-
rálisis, y sufre terriblemente.
-Iré a sanarlo -respondióJesús.
-Señor, no merezco que entres bajo mi techo.
Pero basta con que digas una sola palabra, y mi
siervo quedará sano.
Porque yo mismo soy un hombre sujeto a órde-
nes superiores, y además tengo soldados bajo mi
autoridad. Le digo a uno: "Ve" , y va, y al otro:
"Vén" ,y viene. Le digo a mi siervo: "Haz esto"
y lo hace.
-Mateo 8:6-9
Jesús se maravilló por la afirmación de este
hombre y dijo: "Les aseguro, que no he encontrado
83
INTIMIDAD CON DIOS
a nadie que tenga tanta" (Mateo 8:10). Luego si-
guió con la proclamación de esta gran palabra
acerca de los gentiles:
Les digo que muchos vendrán del oriente y del
occidente, y participarán en el banquete con
Abraham, Isaac y Jacob en el reino de los cielos.
Pero a los súbditos del reino se les echará afuera,
a la oscuridad, donde habrá llanto y rechinar
de dientes.
-Mateo 8:11-12
En Mateo 15:22-28 hay un relato donde Je-
sús sanó a la hija de la mujer cananea que vivía
en la región costera de Sidón. La mujer fue a
Jesús y le dijo: "¡Señor, Hijo de David, ten mi-
sericordia de mí! Mi hija sufre terriblemente por
estar endemoniada". Al principio Jesús no le res-
pondió una palabra. Luego dijo: "No fui enviado
sino a las ovejas perdidas del pueblo de Israel". Pero
ella fue y se postró y comenzó a adorar a Jesús,
clamó: "¡Señor, ayúdame!" Fue la adoración de
ella hacia Él lo que hizo que Dios continuara la
conversación.
Jesús le dijo: "No está quitarles el pan a los
84
Intimidad con Dios
hijos, y echárselo a los perros". El término perro
era la palabra con la cual los judíos con frecuen-
cia se referían a los gentiles, y define con clari-
dad la actitud de la nación de Israel hacia ellos.
Sin embargo, la mujer insistió: "Sí, Señor; pero
hasta los perros comen de las migajas que caen de
la mesa de sus amos". Ella enseguida admitió que
era un perro gentil, pero también observó la po-
sibilidad de que aun a los gentiles se les podría
dar un poco de las maravillosas migajas del Pan
de Vida que había sido enviado en primer lugar
a los judíos.
La adoración de la mujer gentil fue tan inten-
sa que no se conmovió frente a ningún rechazo o
falta de aceptación por parte de Jesús, así es que
Jesús le respondió: "¡mujer, qué grande es tu fe...
que se cumpla lo que quieres". YLa Biblia dice que
la hija de la mujer fue sanada desde aquella hora.
Unas pocas migajas. Una pocas pistas. Unas
pocas menciones de los gentiles yendo hacia
una relación más cercana con Dios. Pero aho-
ra, Pablo les dice a los efesios que el propósito
de Dios se había revelado por completo desde
el principio. Una de las riquezas incalculables
de Cristo es que todos los hombres, judíos y
85
INTIMIDAD CON DIOS
gentiles, puedan salvarse simplemente si invo-
can el nombre del Señor Jesucristo. Se nos invita
a ver y a conocer la verdad de Cristo Jesús, el
plan de redención que Dios tenía para nosotros
desde el principio de los tiempos, y gozar todas
sus riquezas incalculables.
El poder de La Palabra
y de hacer entender a todos la realización del
plan de Dios, el misterio que desde los tiempos
eternos se mantuvo oculto en Dios, creador de
todas las cosas.
-Efesios 3:9
Otro tesoro insondable que hemos obtenido
como creyentes es la revelación del poder incon-
mensurable de La Palabra de Dios. Esta revela-
ción comienza con la comprensión de que Dios
"creó todas las cosas por Jesucristo". Así como la
"la realización del plan de Dios", en estas po-
cas palabras se nos presenta una verdad que es
una insensatez para la mente natural. Toda la
creación es obra de Cristo Jesús porque Él es La
Palabra viviente de Dios, y Dios creó todas las
86
Intimidad con Dios
cosas por su Palabra. El apóstol Juan comenzó
su relato del Evangelio con esta misma verdad:
En el principio ya existía el Verbo, y el l!erbo
estaba con Dios, y ell!erbo era Dios.
Él estaba con Dios en el principio. Por medio de
él todas las cosas fueron creadas; sin él, nada de
lo creado llegó a existir.
-Juan 1:1-3
y el Verbo se hizo hombre y habitó entre noso-
tros. Y hemos contemplado su gloria, la gloria
que corresponde al Hijo unigénito del Padre,
lleno de gracia y de verdad.
-Juan 1:14
Jesús es el l!erbo encarnado, y Dios continúa
creando todas las cosas a través de su Verbo,
Jesucristo. Como dice Juan: "sin él, nada de lo
creado llegó a existir". Cuando Dios habló, fue
el Verbo, Jesucristo, quien causó que el propó-
sito de Dios se hiciera real, yeso es verdad en
la actualidad. Cuando Dios habla, es la pala-
bra la que hace que los milagros ocurran, que
se sanen los enfermos, que los pecadores sean
87
INTIMIDAD CON DIOS
perdonados, que los demonios huyan y que el
débil se fortalezca.
Por la fe entendemos que el universo fue forma-
do por la palabra de Dios, de modo que lo visible
no provino de lo que se ve.
-Hebreos 11: 3
Dios habla desde el reino invisible y la pala-
bra da lugar a una realidad visible. Nosotros no
fuimos un pueblo o una Iglesia, hasta que Jesu-
cristo expresó la existencia del propósito de Dios
y dijo "Hágase". ¡La misma palabra creativa que
creó la luz en un vacío oscuro, creó la salvación
en un corazón pagano!
Para aquellos que se maravillaban y se pre-
guntaban: "¿Cómo puede ser que Dios inclu-
ya en su plan a los gentiles?", Pablo dijo: "Es
por el mismo poder que Dios creó el mundo de
la nada. Los gentiles fueron atraídos y la Igle-
sia nació por la palabra que salió de la boca de
Dios". Dios envía su palabra y su palabra hace
que las cosas que previamente no se veían ni se
conocían se hagan reales. Dios envió su Pala-
bra en la forma humana de carne y hueso a este
mundo y por la vida, muerte y resurrección de
88
Intimidad con Dios
Jesucristo. Él hizo que naciera una Iglesia que
antes no había existido.
Dios habló a tu corazón la verdad de Cristo
Jesús, tú creíste en Él, y tú naciste de nuevo en tu
espíritu. Dios habló y el Espíritu Santo llenó tu
ser para que entraras a un nuevo lugar de exis-
tencia, tú en Cristo y Cristo en ti para siempre.
Cuando Dios habla, se manifiesta la reali-
dad. Su Palabra está llena de gracia y de poder,
completamente eficaz para cumplir cualquier
cosa que Él desee.
Una de las principales razones por las cua-
les alabamos y adoramos a Dios, una de nuestras
motivaciones y mayor gozo es el hecho de que
Dios continúa creando vida, plenitud y propósi-
to de las cosas que parecieran muertas, quebra-
das y sin proyectos. Somos lo que somos en la
actualidad porque Dios habló su Palabra y nos
hizo, nos rehizo y continúa rehaciéndonos. Todo
lo que necesitamos, deseamos, en lo que estamos
esperanzados y creemos se creó y será creado por
el poder de su Palabra.
No existe naoa más allá del poder de Dios,
y ese poder se expresa y se manifiesta a través
de su Palabra. Cualquier cosa que Él desee que
89
INTIMIDAD CON DIOS
exista, lo hace existir. Nosotros tenemos parte
en las riquezas incalculables de Cristo cuando
hablamos y proclamamos su Palabra en la Tie-
rra hoy. Cuando pensamos y actuamos y habla-
mos de acuerdo con La Palabra de Dios, todas
las fuerzas de la naturaleza, aun los demonios,
e incluso los ángeles del cielo, deben obedecer
porque es La Palabra de Dios la mayor autoridad
en todas las cuestiones y situaciones de la vida.
Toda rodilla debe doblarse ante el nombre de Je-
sús, quien es La Palabra Viviente.
Si estás tomando esta verdad ahora mismo,
tu corazón estallará y tu mente girará y tus pies
danzarán. Leemos en Hebreos 1: 3 que aún en
la actualidad Cristo Jesús "sostiene todas las cosas
con su palabra poderosa". Cuando Dios habla, su
Palabra tiene el poder inserto para hacer aquello
para lo cual Dios la envió y para respaldar esa
obra para siempre.
Así como la lluvia y la nieve descienden del cielo,
y no vuelven allá sin regar antes la tierra y ha-
cerlafecundar y germinar para que dé semilla al
que siembra y pan al que come, así es también
la palabra que sale de mi boca: No volverá a mí
90
Intimidad con Dios
vacía, sino que hará lo que yo deseo y cumpli-
rá con mis propósitos.
-Isaías 55:10-11
Cuando tú hablas lo que Dios habla, y lo
hablas de acuerdo con su voluntad, su Palabra
prevalece sobre cualquier ataque y destruye cual-
quier argumento que el enemigo te presente.
Cuando vives de acuerdo con La Palabra de Dios
y crees, todas las cosas te son posibles. ¡Eso sí
que es una riqueza insondable!
Nosotros les enseñamos a los ángeles
El fin de todo esto es que la sabiduría de Dios,
en toda su diversidad, se dé a conocer ahora,
por medio de la ifllesia, a los poderes y auto-
ridades en las refliones celestiales, conforme a
su eterno propósito realizado en Cristo Jesús
nuestro Señor.
-Efesios 3:10-11
Estos versículos de La Escritura se encuen-
tran llenos de las riquezas incalculables de Cris-
to. Pablo comienza con "Elfin de todo esto es", lo
91
INTIMIDAD CON DIOS
que significa literalmente "Les vaya contar por
qué Dios ha creado a la Iglesia". Yen el versículo
11, dice que esto era un "eterno propósito" o
intención. En otras palabras, esto estuvo en el
corazón de Dios y en su mente durante toda la
eternidad pasada, y pasará a través de todas los
tiempos en la eternidad futura.
Pablo continúa diciendo que la intención de
Dios es usar a la Iglesia para mostrar a los prin-
cipados y potestades su diversa sabiduría. La
lengua griega usada en este versículo nos dice
con claridad que los poderes y autoridades aquí
no son las fuerzas demoníacas de Satanás que
deambulan por la Tierra, sino los seres angeli-
cales del cielo. La palabra "celestial" se traduce
de epouraniois, la cual describe el reino celestial
más alto, el tercer cielo donde Dios se sienta y
donde residen los querubines y los serafines. ¡Así
es que Dios nos ha elegido a nosotros, mortales
vasijas de barro, para ser llenas con su Espíritu
y su Palabra y exponer su diversa sabiduría a la
población angelical del universo!
¡Este concepto es alucinante! Los creyentes
humanos, el cuerpo de Cristo, literalmente en-
señan e imparten revelación acerca del misterio
92
Intimidad con Dios
de la Iglesia y del plan de salvación a Miguel y a
Gabriel, a cada ser angelical del cielo. Por otra
parte, revelamos la "sabiduría diversa de Dios",
y la palabra diversidad dice mucho. Esta es la
palabra griega polupoikilos, y si se usara esta pa-
labra para describir una pintura al óleo, diría
que la pintura estaba llena con una multipli-
cidad de colores, que esa pintura en particular
estaría marcada por la gran variedad de colores
que contiene.
1 Pedro 1:12 habla acerca de cómo los án-
geles se inclinaron con un deseo ferviente de
comprender lo que Dios había hecho, que los
querubines continuamente miraban al trono de
misericordia en el cielo, ahora rociado con la pre-
ciosa sangre de Jesucristo que da vida, se asom-
braban y reflexionaban acerca del propósito del
Padre en su gran obra llamada la redención de
la humanidad. Pablo puso delante de nosotros
la verdad desconcertante e imponente de que
Dios nos usa para exponer su sabiduría diversa
y nunca antes revelada de su plan de redención
y creación de la Iglesia, y que enseñamos a los
ángeles lo que estuvo en la mente y en el corazón
de Dios desde la eternidad pasada.
93
INTIMIDAD CON DIOS
Por alguna razón, Dios ha elegido honramos
con esta inmensa responsabilidad, y al igual que
Pablo, debemos decir con humildad que somos
el más insignificante de todos los santos, que so-
mos completamente indignos de tal privilegio.
Estamos inundados por las riquezas incalculables
de Cristo. Y solo en esta actitud de adoración y
humildad podemos avanzar y mostrar de ahora
en adelante la magnificente gloria de Dios, in-
cluso a los ángeles.
El tiempo lo es todo
jesús le respondió: -Escrito está: "No solo de pan
vive el hombre, sino de toda palabra que sale de
la boca de Dios".
-Mateo 4:4
Jesús nos dijo que nuestra vida, nuestra li-
beración, nuestra esperanza y nuestro futuro se
encuentran en las palabras que salen de la boca
de Dios. Sus palabras son la verdad con la cual
lo adoramos, como debemos adorarlo en espí-
ritu y verdad. Y las palabras primeras, finales
y absolutas que salen de la boca de Dios y que
94
Intimidad con Dios
formaron el real cimiento de nuestras vidas se
encuentran en Las Sagradas Escrituras.
De la boca de Dios
La Palabra de Dios es eterna, comienza en
la eternidad pasélda y se extiende a la eternidad
futura. La Palabra de Dios también es absolu-
ta. No se le puede agregar nada ni tampoco se
le puede quitar nada. Jesús, como el Verbo de
Dios, es la verdad eterna. No se puede quitar
nada de su vida ni de sus palabras. No se necesi-
ta decir más acerca de nuestra salvación y nues-
tra completa redención. Él es la Verdad. Él dijo
acerca de sí mismo: "Yo soy el camino] la verdad
y la vida .'.. nadie llega al Padre sino por mí", el
camino eterno, la verdad eterna, la vida eterna
y, además, el único camino, la única verdad y la
única vida Ouan 14:6).
La Palabra de Dios, que es eterna, también
es continua y perpetua. Un ejemplo maravilloso
de esto es cuando Dios dijo "Hágase la luz". Él
desencadenó una serie de "luz ": hágase la luz...
luz... luz... luz... luz, interminable en el tiempo y
en el espacio. Las palabras que Él habló todavía
están saliendo. La luz aún brilla en los lugares de
95
INTIMIDAD CON DIOS
oscuridad. La luz todavía llena las almas oscuras
de los hombres y las mujeres.
La Biblia también nos dice que todas las co-
sas se confirman en La Palabra de Dios. Él no
crea y le dice a su creación: "Ahora arréglenselas
solos". Él confirma lo que crea... y lo confirma...
y lo confirma... y lo confirma. Cuando Dios ha-
bla, podemos afirmarnos en su Palabra y saber
con certeza que Él será fiel para cumplir con lo
que ha dicho.
Sin embargo, Dios no habla directamente a
su pueblo. Su Palabra escrita es el cimiento sobre
el cual construimos nuestras vidas, pero Él tam-
bién nos habla a través de su Espíritu. Si somos
verdaderos adoradores de Dios, con nuestros
ojos en Jesús y nuestros oídos constantemente
oyendo la quieta voz del Espíritu Santo dentro
de nosotros, sabremos que Él nos habla en forma
continua a lo largo de todo el día, nos lleva y nos
guía y nos da revelación, sabiduría e incluso una
percepción del futuro. También nos habla hoy
individualmente y como a la Iglesia en general a
través de palabras proféticas.
El problema con muchas personas es que
experimentan una "palabra" de Dios y luego se
96
Intimidad con Dios
marchan por ellos mismos para construir un mo-
vimiento entero sobre una palabra. La palabra
profética de sabiduría y conocimiento de Dios es
permanente y debe analizársela de forma conti-
nua a la luz de las Sagradas Escrituras. Dios no
hablará hoy algo que contradiga lo que ha escrito
en su Palabra. No obstante, debemos mantener
nuestros oídos espirituales bien abiertos para to-
mar la guía diaria y temporal del Espíritu Santo,
así como las direcciones e instrucciones proféti-
cas al cuerpo de Cristo en general. i Dios quiere
hablar con su pueblo!
La palabra progresiva
El fin de todo esto es que la sabiduría de Dios,
en toda su diversidad, se dé a conocer ahora, por
medio de la iglesia, a los poderes y autoridades
en las regiones celestiales.
-Efesios 3:10
En este versículo de La Escritura vemos, en
una palabra pequeña, otra gran verdad acerca
de La Palabra de Dios. Subrayemos la palabra
ahora. Lo que antes estuvo escondido, ahora se
97
INTIMIDAD CON DIOS
reveló. La palabra de Dios también es progresiva.
Él no revela toda la verdad o todo lo de nuestras
vidas, todo junto y de una vez, sino que lo hace
en etapas y lo incrementa cuando necesitamos
saber y cuando lo podemos manejar. Pablo es
profundamente consciente de que Dios es el Se-
ñor de todo el tiempo y que su tiempo es perfec-
to. Él tiene un tiempo especial para la liberación
de todas las cosas hacia aquellos que lo aman y
lo adoran. Salomón expresó esta verdad en estas
palabras famosas del libro de Eclesiastés:
Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere
debajo del cielo tiene su hora:
Tiempo de nacer y tiempo de morir, tiempo de
plantary tiempo de arrancar lo plantado,
Tiempo de matar y tiempo de curar, tiempo de
destruir y tiempo de edificar,
Tiempo de llorar y tiempo de reír, tiempo de en-
dechar y tiempo de bailar,
Tiempo de esparcir piedras y tiempo de juntar
piedras, tiempo de abrazar y tiempo de abste-
nerse de abrazar,
Tiempo de buscary tiempo de perder, tiempo de
Buardar y tiempo de desechar,
98
Intimidad con Dios
Tiempo de romper y tiempo de coser, tiempo de
.
callar y tiempo de hablar,
Tiempo de amar y tiempo de aborrecer, tiempo
de guerra, y tiempo de paz.
Todo lo hizo hermoso en su tiempo, y ha puesto
eternidad en el corazón de ellos, sin que alcance
el hombre a entender la obra que ha hecho Dios
desde el principio hasta el fin.
-Eclesiastés 3:1-8,11 (RVR60)
Hay un tiempo perfecto para cada cosa de
tu vida, y Dios conoce esos tiempos. Cuando lo
alabas y lo adoras fiel y sinceramente, Él revelará
los tiempos y las temporadas de tu vida, porque
La Palabra de Dios para ti siempre es progresiva.
Está plantada en tu corazón, echa brotes, crece,
se desarrolla y finalmente produce una cosecha
en tu vida. En su misericordia y entendimiento,
Dios te da tanta revelación como seas capaz de
soportar en ese momento de tu vida.
Si hace diez años Él te hubiera dicho lo que
te haría hacer ahora, tu mente hubiera estalla-
do. Hubieras corrido. No hubieras estado listo
para todo aquello que está delante de ti. Gracias
a Dios que Él revela su plan, su voluntad, su
99
INTIMIDAD CON DIOS
palabra en etapas progresivas y no nos lo dice
todo de una sola vez. No podríamos contener
toda la revelación de una sola vez. El hecho es
que, tanto como Dios haya hecho para nosotros
y a través de nosotros y en nosotros en el pasa-
do, tiene mucho e infinitamente más para hacer
por nosotros, a través de nosotros y en nosotros
en el futuro. Ahora mismo, muchas cosas son
un misterio para nosotros, pero podemos tener
la comodidad y la seguridad de saber que nues-
tro plan de acción ha sido diseñado. El plan ya
dio resultado y se revela delante de nosotros en
la plenitud del tiempo de Dios.
La revelación del cordero
Piensa por un momento en la revelación de
Dios al considerar a Jesús. Nuestro primer tipo
y sombra de Él se encuentra en el libro de Gé-
nesis. Después de que Adán y Eva pecaron, se
dieron cuenta que estaban desnudos y buscaron
hojas para tapar sus cuerpos. Pero no podemos
tapar nuestros pecados. Solo Dios puede hacer-
lo. De este modo fue el Padre quien caminó a
través del Jardín en el frío de la noche y e n c ~ m ­
tró un animal, lo mató y usó su piel para cubrir
100
Intimidad con Dios
la desnudez de Adán y Eva. Dios inició así el
primer sacrificio de sangre para cubrir el pecado
del hombre, pero no se nos dijo el tipo de ani-
mal al que se le dio muerte.
El primer animal sin nombre posibilitó para
Adán y Eva relacionarse el uno con el otro en un
nuevo camino y estar de pie delante de Dios sin
vergüenza. Dios comenzó con la simple verdad
de que solo el derramamiento de sangre inocen-
te cubriría la desnudez o la vergüenza de la con-
dición pecaminosa del hombre.
Después Adán y Eva comenzaron a tener hi-
jos. Dios llamó a sus primeros dos hijos, Caín
y Abel, para que le ofrecieran un sacrificio.
Abel llevó un sacrificio de sangre de cordero y
Caín llevó como sacrificio un fruto de la tierra.
Dios rechazó el sacrificio de Caín y recibió el
de Abel, así que Caín tuvo celos de Abel y lo
mató (Génesis 4:1-8). En esta historia vemos
la primera mención de un cordero sacrificado
para el pecado de la humanidad y la aceptación
de Dios de esto.
Más tarde, cuando Dios llevó a los hijos de
Israel fuera de Egipto, ordenó el sacrificio de un
cordero para la Pascua. El cordero debía ser un
101
INTIMIDAD CON DIOS
macho sin mancha, sin arruga y sin imperfec-
ciones. La sangre del cordero se aplicaba en los
postes y en los dinteles de las casas, y esa sangre
protegía de la muerte. Fue en ese momento que
el hombre comenzó a entender que la sangre de
un cordero expiatorio tenía un beneficio perso-
nal. Como creyentes, aplicamos la sangre de Je-
sús en la puerta de nuestros corazones.
Luego, a través del profeta Isaías, Dios reveló
que el cordero era un Hombre. El último sélcri-
ficio de sangre sería la muerte expiatoria de un
hombre solo, sin mancha, inocente, sin imper-
fecciones, para los pecados del mundo.
Despreciado y rechazado por los hombres, va-
rón de dolores, hecho para el sufrimiento. To-
dos evitaban mirarlo; fue despreciado, y no lo
estimamos. Ciertamente él cargó con nuestras
enfermedades y soportó nuestros dolores, pero
nosotros lo consideramos herido, golpeado por
Dios, y humillado.
Él fue traspasado por nuestras rebeliones, y mo-
lido por nuestras iniquidades; sobre él recayó el
castigo, precio de nuestra paz, Y gracias a sus
heridas fuimos sanados.
102
Intimidad con Dios
Todos andábamos perdidos, como ovejas; cada
uno seguía su propio camino, pero el Señor
hizo recaer sobre él la iniquidad de todos noso-
tros. Maltratado y humillado, ni siquiera abrió
su boca; como cordero, fue llevado al matadero;
como oveja, enmudeció ante su trasquilador; y
ni siquiera abrió su boca.
-Isaías 53:3-7
Pasaron varios siglos antes de que Dios reve-
lara quién era este hombre. Cuando Juan el Bau-
tista estaba bautizando a los creyentes en el río
Jordán, miró a la multitud, vio a su primo, Jesús
de Nazaret, y dijo:
¡Aquí tienen al Cordero de Dios, que quita el
pecado del mundo!
-Juan 1:29
Después que Jesús insistió en que Juan lo
bautizara, Juan vio al Espíritu Santo descender
del cielo como una paloma y posarse sobre ÉL Al
día siguiente, Juan confirmó la verdad acerca de
Jesús otra vez: "¡Aquí tienen al Cordero de Dios!"
Guan 1:36). En su tiempo perfecto, Dios reveló
103
INTIMIDAD CON DIOS
quién era el Cordero. Él contuvo la revelación
de su Palabra hasta ese momento preciso de la
historia. En la plenitud de su tiempo, Dios envió
a su Hijo nacido de una virgen.
... para llevarlo a cabo cuando se cumpliera e!
tiempo: reunir en él todas las cosas, tanto las de!
cielo como las de la tierra.
-Efesios 1:10
En la plenitud de los tiempos, Dios cumplió
su Palabra. ¿Se había inmolado al Cordero? Sí.
Cuando Jesús murió en la cruz, Él murió como
el Cordero único, verdadero, definitivo y eter-
no, sacrificado por los pecados de todo el mun-
do. El sacrificio se hizo en el tiempo perfecto de
acuerdo con el plan de Dios desde el comienzo.
Como leemos en Apocalipsis, Jesús es el "Cor-
dero quefue sacrificado desde la creación del mun-
do" (Apocalipsis 13:8); siempre fue el plan de
Dios que Jesús naciera y que se lo crucificara,
resucitara y luego ascendiera nuevamente a su
posición legítima, sentado a la diestra del Padre.
Dios sabía con exactitud lo que pasaría, cuán-
do y a quién, pero Él reveló estas verdades a su
104
Intimidad con Dios
pueblo de manera progresiva cuando el tiempo
era el correcto.
¡Estemos alertas!
Siempre estemos alertas para los tiempos de
Dios. ¡El tiempo lo es todo! Busquemos a Dios
para que revele de su Palabra algo que antes había
estado escondido para nosotros. En tu vida hay
algunas cosas que Dios no te pudo decir hasta
ahora por tu propio bien. Si Él te hubiese dicho
que algunos de tus amigos iban a dejarte cuan-
do decidieras vivir para Jesús, no hubieras sido
capaz de crecer y de seguir al próximo nivel de
discernimiento espiritual y santidad. Dios guar-
da todo hasta que el tiempo es el adecuado para
que lo recibas y para que actúes sobre la base de
eso. La clave para entender y recibir el tiempo de
Dios, sin embargo, se encuentra en la fe.
De hecho, en el evangelio se revela la justicia
que proviene de Dios, la cual es por fe de prin-
cipio afin, tal como está escrito: "El justo vivirá
por lafe".
-Romanos 1:17
105
INTIMIDAD CON DIOS
Debemos siempre caminar por fe, y no por
vista o por experiencia. Nuestra fe nos dice:
"Dios tiene más para revelarme, y Él revelará
lo que desea que yo comprenda en su tiempo
perfecto. Dios está haciendo una obra eternal
en mí. Mientras más creo y crezco en la seme-
janza de Cristo Jesús, más me revelará Dios. Y
cuando yo experimento nuevas revelaciones y
camino en ellas, voy a crecer en Cristo y voy a
fortalecerme en fe para recibir aún más". Cuan-
do caminamos en fe, vemos el tiempo de Dios
con mayor facilidad.
Pablo nos dice en Romanos 10: 17 que es
La Palabra de Dios la que edifica nuestra fe.
Debemos sumergirnos en su Palabra escrita y
mantener nuestros oídos espirituales sintoniza-
dos con la voz de su Espíritu y vivir una vida
de adoración. La adoración establece nuestra
fe y confianza en Dios, lo que "el Padre sabe
mejor". Luego podemos vivir nuestras vidas y
llevar a cabo nuestro llamado de acuerdo con su
tiempo perfecto.
106
Una experiencia con Jesús
Él nos resucitó
Considere este fenómeno por un momento. Es-
tuvimos muertos en delitos y pecados, contro-
lados por el sistema perverso de este mundo,
bajo la influencia y la dirección de Satanás y de
las fuerzas demoníacas, conducidos por nues-
tra lujuria carnal y nuestros deseos, iy aún hoy
somos salvados! ¿Cómo puede ser esto? Sata-
nás era sobrenaturalmente poderoso y más as-
tuto que nosotros, el sistema del mundo nos
rodeó desde el nacimiento y fuimos prisioneros
de nuestro pecado carnal, pero aun, de algún
modo, manipulamos para escapar de sus garras
mortales. ¿Cómo este milagro pudo haber ocu-
rrido? No fuimos demasiado brillantes, dema-
siado fuertes ni demasiado buenos para resolver
estas cosas.
¡Pero Dios!
Pero Dios, que es rico en misericordia, por su
gran amor por nosotros, nos dio vida con Cristo,
107
UNA EXPERIENCIA CON JESÚS
aun cuando estábamos muertos en pecados.
¡Por wada ustedes han sido salvados!
-Efesios 2:4-5
¡j¡Pero Dios!!! Gracias a Dios por el ¡Pero
Dios! Aquí hay una manifestación excelente de
la mano de obra de Dios en nuestras vidas: el
nuevo nacimiento, nuestra salvación gloriosa.
Hemos ido hacia el fondo. Hemos descendido
el puente con el primer hombre Adán, hemos
hundido todo el camino a las entradas del infier-
no con condenación, y estas abrieron sus sedien-
tas mandíbulas para hacernos desaparecer, ¡Pero
Dios! Pablo habla del punto de inflexión de la
depravación humana. No hay otro punto de in-
flexión para la depravación humana, sino Dios.
• No hay nada más para llenar el vacío del
Espíritu Santo, pero Dios...
• No hay otra solución para el prejuicio ra-
cial y la injusticia, pero Dios...
• No hay satisfacción para los deseos de la
carne y la lujuria, pero Dios...
• No hay sanidad para el corazón roto, para
la soledad y la desesperación, pero Dios...
108
Una experiencia con Jesús
• No hay sanidad para el enojo y las frus-
traciones, pero Dios...
• No hay forma de escapar de ser como su
madre, su padre, sus abuelos y sujetos a
todas sus maldiciones, pero Dios...
La mano de obra de Dios cae sobre nosotros
en el momento en que recibimos a Cristo Jesús
como nuestro Señor y Salvador. ¡Él no nos per-
mitió ser fracasados o frustrados! No permitió
que naciéramos muertos, o que muriéramos por
alguna enfermedad o por algún accidente en la
niñez. Él nunca apartó sus manos de nuestras
vidas. No importa si fuimos abusados o repudia-
dos de niños. Dios nos dio a través de esas ex-
periencias vida y nos abstuvo de perder nuestra
sanidad. Nos dio un entendimiento de Jesucris-
to como nuestro Salvador y nos elevó tanto que
podía realizar su propósito y reflejar su gloria a
pesar de los esfuerzos del diablo en destruirnos,
degradarnos, difamamos o desaprobamos.
El elemento "Pero Dios" en Efesios es el que-
brantamiento de la primera y original maldición
generacional. Esta es una prueba positiva de que
Dios puede quebrar la espiral que nos abate de
109
UNA EXPERIENCIA CON JESÚS
una familia de pecado. El pecado de Adán causó
la más grande y tal vez la única maldición ge-
neracional que ocurre. Si hubiera producido un
hijo antes de caer en pecado habría comenzado
la "generación elegida" que Jesucristo estableció
finalmente. Fue en su estado degenerado que sus
dos hijos, Caín y Abel, nacieron. Cuando Caín
mató a Abel, vemos el fruto de la espiral de pe-
cado, y usted y yo somos solo miembros de la
familia abatida. ¡Nosotros nacimos como todos
lo hijos de Adán, con la sangre contaminada!
Nuestra sangre estaba contaminada con la natu-
raleza del pecado.
Nacimos muertos, en el seno de la vida, pero
Dios nos resucitó. El Espíritu de resurrección de
Dios cayó sobre nosotros como un ímpetu para-
médico en la escena del crimen, y encontró un
mundo asfixiado por su indulgencia y carente
del Espíritu de Dios. La palabra espíritu, es la
traducción de la palabra griega pneuma, que a
veces se traduce también como aire. Allí noso-
tros estábamos muertos, nuestros cuerpos páli-
dos y sin vida murieron en la mesa de Dios, y
el Espíritu Santo respiró el aire divino del Al-
tísimo Dios en nosotros. Desde ese momento,
110
Una experiencia con jesús
nos resucitó y nos hizo vivir para siempre. Todas
las maldiciones de nuestro padre natural, Adán,
fueron quebradas. Cuando Jesús fue a la cruz,
alteró para siempre lo que había sido la saga trá-
gica de una familia abatida.
"Pero Dios" en Efesios convierte una trage-
dia en un cuento de hadas. Este es el repentino
final feliz que parece estar tan lejos de nosotros
antes de conocer a Jesús. ¡Sin el "Pero Dios",
el infierno tendría una fiesta! "Pero Dios" es
el punto que cambia nuestra historia. Esta co-
menzó con Dios, quien es rico en misericordia,
y en griego la palabra rico significa literalmente
ser fabulosamente saludable, ser abrumado con
bienes. Dios tenía una abundancia ilimitada de
misericordia y, eligió prodigarla sobre nosotros.
¡Con el nuevo nacimiento, Él quebró el banco
por nosotros!
Ya conocen la gracia de nuestro Señor Jesucris-
to, que aunque era rico, por causa de ustedes se
hizo pobre, para que mediante su pobreza uste-
des llegaran a ser ricos.
-2 Corintios 8:9
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UNA EXPERIENCIA CON JESÚS
Vivos para Dios
Hubo un magnífico momento en la vida
cuando todo se juntó y cuando reconocimos si-
multáneamente dos verdades: posiblemente no
pudimos llenar la caverna eterna de vacío dentro
de nosotros, pero solo Dios puede ser capaz de
hacerlo. En ese momento, el cual fue para mu-
chos de nosotros un momento de profunda des-
esperanza o futilidad, nos volvimos para recibir
la riqueza de su misericordia y la grandeza de su
amor. Entregamos nuestras vidas a Jesucristo y
Dios "nos resucitó juntamente con Cristo". Lite-
ralmente, ¡Dios hizo que nuestro espíritu muerto
viva con el mismo poder con el cual Él resucitó
a Jesús de entre los muertos! Apocalipsis 1:5 de-
clara que Jesús fue el primogénito de los muertos,
el primero en ser resucitado.
La palabra resucitado significa "ser hecho
vivo". Cuando nacimos de nuevo, el Espíritu
de Dios tomó residencia en nosotros y nos dio
vida o respiró su vida eterna en nuestro espíri-
tu muerto. ¡Sin el Espíritu de Dios, mi espíritu
estaba muerto, pero cuando el Espíritu Santo
entró en el mío, este revivió y viví en las partes
más internas de mi ser! ¡Mi espíritu vivió con
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Una experiencia con Jesús
la vida de Dios! Su Espíritu y mi espíritu ahora,
viven juntos en comunión, en pacto. En Él yo
vivo, me muevo y tengo mi ser, conciencia y co-
nocimiento. Estoy despierto a la gloria de Dios
en mi espíritu.
El espíritu de Dios vino a su corazón, le
dio vida, y como a un gigante dormido lo hizo
emerger de una caverna, usted levantó y tomó
conciencia de un Dios que estuvo allí todo el
tiempo. Cuando Jacob descubrió a Dios, dijo
"Jehová Shamma, Dios está presente y yo no lo
sabía" (vea Génesis 28:16). Recuerde si usted
puede, o considere ahora, ese momento cuan-
do sintió por primera vez la presencia de Dios
en su vida, cuando el Espíritu de Dios testificó
con su espíritu de que usted era su hijo y su
corazón clamó, "¡Abba, Padre!" ¿Hay algo más
motivador y realizador en la vida que estar vivo
para Dios? ¡Si eso fue todo lo que había para
el nuevo nacimiento, este valdría la pena! Pero
Dios no termina allí.
En el momento en que somos vivificados
por el Espíritu Santo y resucitados para Dios,
recibimos toda la riqueza y las bendiciones es-
pirituales que Pablo nos describe en Efesios
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UNA EXPERIENCIA CON JESÚS
capítulo 1. Ahora estamos vivos para Dios, su
palabra cobra vida y pasa las páginas de nues-
tros corazones, y el Espíritu Santo comienza a
susurrar todas las gloriosas realidades de nues-
tra nueva vida, en Cristo. Estamos vivos para la
plenitud de Dios:
• Él nos eligió desde antes de la fundación del
mundo para ser santos y no sentir culpa de-
lante de Él en amor.
• Él nos predestinó para ser sus preciosos hijos
adoptivos porque este era su mayor placer.
• En su tremenda gracia hacia nosotros, nos
hizo aceptos en el Amado, no desesperados
por amor o devastados en el rechazo de los
hombres, sino realizados y contentos en Él.
• Gloriosamente nos redimió de estar muertos
en nuestros delitos y pecados, perdonó cada
transgresión y eligió olvidarla para siempre.
• Profirió sobre nosotros la abundancia de
toda su sabiduría y prudencia de modo que
pudiéramos operar efectiva y hábilmente en
la vida.
• Nuevamente, a causa de que le era placente-
ro, nos reveló el misterio de su voluntad: la
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Una experiencia con Jesús
reunión de todos las cosas en el cielo y en la
Tierra como una sola en Cristo.
• Él declaró que somos su herencia y que man-
tiene nuestras vidas en éxito de modo que
no le traigamos nada, sino alabanza y gloria
como consecuencia de que confiamos en Él.
• Nos selló con el Espíritu Santo. Puso su mar-
ca sobre nosotros para que todos vean que
pertenecemos a Él y solamente a Él.
¿No salta su corazón en su pecho ante la re-
velación de que usted ha sido adoptado como un
hijo de Dios?
Observe, fuimos resucitados "juntamente
con Cristo". En los ojos de Dios, los cuales ven
desde la eternidad pasada hasta la eternidad
futura, todos aquellos que están en Cristo -pa-
sado, presente, futuro- son el cuerpo de Cristo
resucitado. Cuando Dios resucitó a Jesús de la
tumba, nos resucitó a todos nosotros con Él. Por
lo tanto, cuando nos dio vida, toda la riqueza y
las bendiciones espirituales de Cristo se hicieron
nuestras. ¡Aleluya!
Ahora, ¿no sería terrible para usted trabajar
como un perro para darle todo lo que tiene a sus
115
UNA EXPERIENCIA CON JESÚS
hijos, y que ellos no usen lo que usted les dio?
Debe ser frustrante para Dios que nos llenemos
de poder y nos enriquezcamos, y después ver-
nos murmurar y quejarnos como si no tuviéra-
mos aquello por lo cual Él murió para darnos.
Debe ser terrible ser Dios y tener que sentarse
cada noche y escucharnos orar a Él para que
haga lo que Él ya ha hecho, vernos nadar en
los problemas para los que Él ya nos ha dado el
poder para superarlos. ¡Nos paramos allí como
si nuestras manos estuvieran atadas y decimos,
"Dios, tienes que hacer algo", cuando Él lo hizo
todo hace dos mil años! Este es el gran amor
con el cual nos amó. Él no espera que lloremos
por ayuda. En el pasado Él anticipó nuestra ne-
cesidad y nos la solucionó.
Una de las empresas que entregan correspon-
dencia a domicilio, el otro día trajo a mi casa un
paquete y yo no estaba, de modo que dejaron una
nota en la puerta que decía, "no pudimos entre-
garla". Eso no significa que ellos no tuvieron el
paquete o que la persona no lo envió. Simple-
mente significa que la entrega no fue completa
porque yo no lo recibí. Entrega es cuando nues-
tro Dios rico nos entrega un paquete y nosotros
116
Una experiencia con Jesús
recibimos lo que Él nos ha dado. Cuando ten-
demos la mano y tomamos lo que Dios ha he-
cho por nosotros en el nuevo nacimiento, nos
rendimos a su obra en nuestras vidas y nuestra
liberación es completa.
Muchas veces, cuando las personas se con-
vierten en cristianos, una de las cosas más duras
de hacer es no continuar operando de acuerdo
al sistema del mundo, del príncipe del poder del
aire y su antigua naturaleza de pecado, ahora que
ellos han recibido vida en sus espíritus y viven
para Dios. Como Israel, Dios los libertó de Egip-
to, pero llevó años lograr que Egipto los dejara ir.
A menudo, terminamos nuestra conversación en
tiempos pasados (ver Efesios 2:3) y encontramos
que una nueva batalla toma lugar, entre el viejo
hombre y el nuevo hombre. ¡Gracias a Dios esta
es una batalla en la que Él nos ha dado el equipo,
la fuerza y la sabiduría para ganar!
Esa es la razón del por qué necesitamos una
enseñanza como la de Efesios. ¡Debemos ser de-
safiados continuamente, abofeteados y desper-
tados, por La Palabra de Dios y su Espíritu, a la
realidad de que no estamos más muertos! La vida
de Dios ha entrado en nuestro hombre interior y
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UNA EXPERIENCIA CON JESÚS
nos da vida. No tenemos que operar en esclavi-
tud al pecado nunca más. No tenemos que res-
ponder al enojo en una manera autodestructiva
nunca más. No es necesario que hagamos que
otros "se enderecen" y transiten nuestro cami-
no. Nunca más tenemos que movernos sobre las
personas y operar en nuestra carne. Podemos ser
libres del temperamento de nuestra madre y de
la rabia de nuestro padre y de todas las cosas
que operaron en nosotros debido a que nuestro
espíritu estaba muerto. Pero a causa de que Dios
puso en nosotros aliento de vida, no somos más
controlados por los cursos generacionales, por
los sistemas de este mundo, o por nuestra carne
depravada. ¡Tenemos que saber y continuamente
estar conscientes de que somos milagrosa y so-
brenaturalmente cambiados por Dios en nuestro
interior!
Bajo una nueva dirección
Una de las cosas más asombrosas para mí
es cuando escucho a cristianos politiqueando,
peleando y discutiendo, tratando de introducir
los principios cristianos en el sistema del mun-
do. Esto golpea mi mente: pensar que de alguna
118
Una experiencia con Jesús
manera podamos conseguir que pecadores vivan
como santos. ¡Tenemos suficiente desafío en con-
seguir que los santos vivan como santos! ¿Cómo
tenemos que manejarnos para confundir morali-
dad con regeneración?
La regeneración producirá moralidad, pero
cualquier intento de moralidad sin regeneración
solo produce hipocresía y arrogancia, que son el
fruto de un espíritu muerto. Nosotros, los cris-
tianos, a menudo confundimos la obra del Es-
píritu Santo en nosotros, pues pensamos que es
algo que nosotros hicimos. ¡La realidad es que
sin Dios nada puede hacerse! Si alguien no es
vivificado por el Espíritu Santo en su espíritu
y no vive para Dios, está cautivo en el viento
del sistema del mundo, sacudido por un gran
número de mentiras demoníacas y perdido en
el mar de sus concupiscencias y prejuicios. Ellos
realmente no pueden ayudarlo. La mente carnal
es enemiga, o está en guerra contra Dios. Está
fuera de armonía con Él, muerta, no regenerada
y no puede recibir las cosas de Dios.
De modo que ¿qué ocurre cuando los herma-
nos y las hermanas apuntan sus dedos hacia las
personas, les gritan y les dicen que vivan de una
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UNA EXPERIENCIA CON JESÚS
manera diferente? ¡Ellos inclusive no entienden
de qué santos hablan! La retórica y el debate no
pueden corregir un problema del corazón. No
podemos pasar una orden que haga a las perso-
nas amarse unos a otros. Solo cuando la Iglesia
se pare fuera del ruedo político, y vuelva detrás
del púlpito, y golpee las calles para predicar el
glorioso Evangelio de Jesucristo, entonces hará
que los corazones de los hombres sean cambia-
dos y nuestro mundo transformado.
Si pudiéramos mezclar a los hombres desde
lo exterior, entonces Buda o Confucio o Aristó-
teles hubieran sido efectivos. Todos los grandes
pensadores de los tiempos habrían sido capaces
de acercar a la gente a través del pensamiento y
el poder mental, y desafiarlos con principios y
conceptos para cambiar su conducta, pero nues-
tro mensaje es: "De cierto, de cierto le digo, que
usted debe nacer de nuevo, recreado en su espí-
ritu por Cristo Jesús".
Debemos vivir en la realidad de que hemos
ido a un reino diferente y estamos bajo una direc-
ción diferente. Hemos cambiado las residencias
y nos han dado una flamante identidad dentro
de nosotros. ¡Entonces debemos permitir que
120
Una experiencia con Jesús
Dios obre en nosotros y que a partir de nuestro
interior resulte nuestra salvación, y esto implica
algo de temor y temblor! Bajo la nueva dirección
de Dios, estamos continuamente sobre el borde
de la eternidad hasta que Jesús regrese. Nuestra
perspectiva se ha ido más allá del aquí y ahora al
aquí y ahora que encaja en el plan de Dios para
todas las edades.
Ahora, nosotros tenemos un yugo y una car-
ga nueva y más fácil, que nos permite comenzar
a vivir, y disfrutar de toda la riqueza de Efe-
sios capítulo 1. Este es otro aspecto de la obra
de Dios en nosotros: llegara ser como Jesús.
¡Cuando lleguemos a ser como Él, el mundo lo
notará! Las personas vendrán a nuestra puerta y
nos pedirán que oremos por ellos. Querrán es-
tar alrededor de nosotros porque sienten en sus
espíritus muertos que nuestro espíritu está vivo
para Dios. El gran impacto que podemos tener
sobre el mundo es someternos completamente a
la obra de Dios en nuestras vidas.
Únicos en nuestro interior
Cuando usted recibió a Jesús como su Señor
y Salvador personal, Dios respiró su Espíritu en
121
UNA EXPERIENCIA CON JESÚS
usted, e hizo de usted una nueva criatura. ¡Dios
es su creador y usted es un diseñador original!
Dios lo hizo a usted uno de una clase de la crea-
ción, la cual es única y preciosa, usted no tiene
precio. Él lo hizo nuevo en su interior, y la aven-
tura más grande para la eternidad es descubrir
quién es usted en Él.
Lo único de su espíritu es reflejado en la ca-
racterística única de sus atributos físicos. Usted
tiene una huella dactilar que es distinta a la de
las demás personas. Lo mismo sucede con su pi-
sada, con su voz y con todo su código genético.
Nadie más ha tenido la combinación de rasgos
físicos que usted tiene. Nadie más tiene su idén-
tico grupo de genes.
Nadie más ha sido ubicado por Dios en su
familia, en su vecindario, con sus amigos, en su
iglesia y en su ciudad. Nadie más que usted ha
sido puesto sobre la Tierra con exactamente los
mismos talentos, las mismas costumbres perso-
nales, las fuerzas, las debilidades y las habilida-
des que las suyas. Dios conoce la duración de sus
días y los límites externos de su potencial.
¡Dios lo diseñó con facetas y dimensiones
que usted aún no conoce! Cuando el Espíritu
122
Una experiencia con Jesús
Santo vino para morar en usted, lo hizo vivir
para Dios y le dio dones y frutos espirituales.
Ahora usted puede desear los mejores dones y
operar en ellos como el Espíritu quiere. Usted
puede sacar el fruto del Espíritu Santo que está
dentro de usted: amor, alegría, paz, fe, dulzu-
ra, bondad, mansedumbre y sobriedad. ¿Y para
qué es todo esto? Ahora que usted está vivo para
Dios, está obligado a llevar esa vida a los demás
(vea 2 Corintios 1:3-4). Esto es llamado el mi-
nisterio de la reconciliación.
Usted se ha convertido en ministro de la re-
conciliación, como todos nosotros lo somos (vea
2 Corintios 5:18). Usted nunca podría pararse en
el púlpito de una iglesia, pero usted es llamado
a predicar y a enseñar el Evangelio para curar las
enfermedades, para arrojar a los demonios fuera
y para tener disciplina en cualquier camino de
la vida para el que Dios lo haya llamado. ¡Todo
esto fue depositago en usted en el momento de
su nuevo nacimiento!
Muchas de las personas con las que me en-
cuentro no son felices con la obra de Dios en
sus vidas, porque están siempre comparándo-
la con la de los demás, quieren ser como los
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UNA EXPERIENCIA CON JESÚS
demás. Es una bofetada en la cara de Dios mi-
rar a otra persona y decir: "Yo quiero ser como
ellos". Dios tierna y únicamente lo diseñó para
ser Solo lo que Él quería que usted sea. Él lo
hizo a usted, y lo hizo de una forma que nunca
pueda ser duplicado.
Cuando usted se compara con otra perso-
na, le está diciendo a Dios: "Has cometido un
error. Fallaste al hacerme. Podrías haber hecho
un mejor trabajo". Ninguna persona tiene el
privilegio o la verdad para criticar a Dios de esa
manera. Él es el creador quien mira a cada uno
de sus seres creados y se dice a sí mismo: "Este
es bueno." ¡Que usted sea usted le da a Él un
gran placer!
¿Por qué es tan importante que entendamos
que somos únicos en Cristo? Porque somos un
cuerpo, el cuerpo de Cristo, y el deseo de Dios
es dar poder para alcanzar al mundo perdido y
moribundo. ¡Él quiere vivificar a la Iglesia! Pero
Él no puede dar poder y vivificar a un cuerpo
donde el pie quiere ser la mano, los ojos quie-
ren ser las orejas y el codo quiere ser la rodi-
lla. Nosotros debemos descansar en su obra en
nosotros como individuos de manera que Él
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Una experiencia con Jesús
pueda llevarnos hacia adelante. Luego nosotros
podemos ser su gloriosa Iglesia, mostrar públi-
camente al mundo cómo ellos también pueden
ser resucitados y vivir para Dios.
La obra de Dios fue evidente cuando noso-
tros estábamos muertos en delitos y pecados, en
que Él nos trajo para salvación a pesar de la pre-
sión y de la influencia del mundo, del diablo y
de nuestra carne. Su obra es luego revelada en
un estilo majestuoso y poderoso, en la medida
en que Él es el creador del nacimiento de nuestro
nuevo espíritu, al resucitamos y hacernos que vi-
vamos para Él. Ahora que estamos vivos y bajo
su dirección, Él nos trae y continuará haciéndolo
a través de situaciones específicas y circunstan-
cias para completar su propósito, para reflejar su
gloria, y para que Él se deleite. Para esto, cons-
truyó en nosotros la capacidad para crecer, de-
sarrollarnos, cambiar y adaptarnos. Él nos dio el
potencial para llegar a ser como Jesús.
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