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Universidad Autónoma de Baja California

Facultad de Ciencias Humanas

Movimientos involuntarios ¿manías o problema?

Alumna: Félix Arias Diana

Muchas veces se puede encontrar con personas a nuestro alrededor que sufren diferentes trastornos y a veces ni siquiera se da uno cuenta, ya que algunos trastornos te hacen pasar por desapercibido y otros no tanto. Puede parecer gracioso o quizás hasta de miedo que mientras se encuentra parado en algún lugar, la persona que este a tu lado de repente salte, se sacuda, parpadee mucho o en caso extremo grite obscenidades ¿Qué pensarías si llegaras a estar en esa situación? tal vez pienses que lo hace jugando o para llamar la atención pero la verdad es que puede sufrir de algún trastorno, como el Síndrome de Tourette. Este síndrome puede hacer pasar por desapercibido a la persona por algunos momentos mientras el tic vuelve a pasar, la persona puede estar en un estado ³normal´ conversando con alguien o trabajando cuando de repente tiene algún tic involuntario, después del tic puede continuar asiendo lo de costumbre y así sucesivamente.

Se debe estar abierto a tratar con personas que sufren este y/u otros trastornos y no criticar a simple vista por que parezca gracioso, ya que puede dañar el autoestima de estas personas que tratan de llevar una vida diaria tan normal como la de cualquier otra persona sana.

Cuando un movimiento pasa de ser voluntario a ser involuntario a la persona se le diagnostica con el síndrome de tourette, a los movimientos se le dejan de llamar

simples manías y se denominan tics. El síndrome de tourette es un trastorno neurológico heredado que se caracteriza precisamente por esto; movimientos repetitivos involuntarios. Este trastorno neurológico lleva por nombre Síndrome de Tourette, ya que fue George Gilles de la Tourette el primer neurólogo que diagnosticó esta enfermedad. Los primeros síntomas inician en la niñez (de entre 7 a 10 años de edad) el ST no distingue entre grupos étnicos, puede llegarlo a tener cualquier persona y según estudios realizados los hombres son de 3 a 4 veces más propensos a padecerlo. Como ya se había mencionado antes, a los movimientos repetitivos involuntarios se les llaman tics. Los tics suelen clasificarse en simples o complejos. *Simples: son movimientos repentinos, breves y repetitivos en los cuales se involucran un número limitado de músculos como puede ser el parpadeo, gestos visuales, muecas faciales, encogimiento de hombros, etc. *Complejos: son patrones de movimientos específicos que abarcan varios grupos musculares por ejemplo muecas faciales, torcedura de cabeza y encogimiento de hombros pero todo junto, o sea los tics simples se convierten en complejos cuando se hacen más de uno a la vez. Otros tics podrían ser olfatear o manosear objetos, saltar, agacharse, gruñir, ladrar, etc. *tics dramáticos: estos tics producen mayor discapacidad incluyen los movimientos motores automutilantes como golpearse la cara, decir obscenidades, repetir palabras que dicen otras personas, etc.

Los tics suelen aumentar cuando la persona esta excitada o tiene ansiedad y disminuir mientras la persona duerme ya que su nivel de estrés y tensión es baja, también puede realizar actividades calmadas y de concentración para atenuar los tics. Cuando una persona empieza a padecer de este síndrome, los tics se empiezan a manifestar generalmente en la cara o en el cuello con movimientos musculares

simples, cuando el tic progresa empieza a manifestarse en el tronco del cuerpo y en extremidades. En la mayoría de los casos los tics se presentan más severamente en la adolescencia y van mejorando en la fase tardía de su adolescencia o al comienzo de la edad adulta.

Los tics son involuntarios pero en algunas ocasiones pueden llegar a controlarse, reprimirse o ³disfrazarse´ para que no impidan las actividades diarias de la persona aunque al tratar de reprimir el tic aumenta la tensión de la persona a tal grado de que el tic debe expresarse y vuelve a tenerlos, algunas personas optan por ³disfrazarlos´ cuando tienen la necesidad o sienten que el tic esta por surgir se alejan de las personas para que estos no las vean o hacen cualquier otra cosa que disfrace su tic ante los demás, por vergüenza a que se burlen de ellos principalmente esto lo hacen los niños y adolecentes. La causa del el Síndrome de Tourette es aún desconocida, algunos investigadores piensan que tiene que ver con irregularidades en el cerebro, cabe mencionar que este síndrome es hereditario. Se le diagnostica a una persona síndrome de tourette cuando ésta ya tiene un año o más presentando cualquier tipo de tic. En muchos de los casos el tic suele asociarse con otros problemas de neuro-comportamiento tales como falta de atención, hiperactividad, impulsividad, dificultades relacionadas con la lectura, escritura y aritmética, además de síntomas obsesivo- compulsivo tales como comportamientos repetitivos, preocupaciones, obsesión por la limpieza y los gérmenes, etc. No existe cura para este trastorno, hay medicación pero solo la usan regularmente las personas en las que los tics interfieren en su vida cotidiana, si el tic es simple y no intervine lo mejor es no usar ningún tipo de medicamento ya que como cualquier medicamento tiene efectos contraproducentes al paso del tiempo, cabe mencionar que los medicamentos no funcionan igual en todas las personas aunque todas tengan el síndrome de tourette, ni tampoco uno que elimine completamente los tics. La psicoterapia puede ayudar, aunque el síndrome de tourette no es un problema psicológico en muchas de las ocasiones los demás problemas que se le asocian

si, como puede ser los trastornos de ansiedad o depresión, la psicoterapia también ayuda a que la persona diagnosticada con el síndrome de tourette pueda tener una mejor relación con las personas de su alrededor y pueda valerse por sí misma. Ya que el síndrome de tourette empieza desde temprana edad los niños o jóvenes que la padecen tienden a ser dependientes de sus padres o de las personas que se hacen cargo de ellos y eso llega a afectar cuando la persona ya es adulto y tiene que ser independiente, en estos casos es donde interviene la psicología y las psicoterapias. Las personas que llegan a tener este síndrome tienen expectativas de vida normales, ya que el síndrome de tourette no es degenerativo, en muchas personas los tics atenúan a medida que pasa su adolescencia aproximadamente a los 20 años de edad, solo se atenúan no desaparecen por completo. El ST no disminuye la inteligencia, así que las personas que lo padecen pueden recurrir a una escuela o trabajo normal, no tiene que ser especial, aunque si el niño se siente retraído por estar en una escuela donde los demás niños no padecen este trastorno lo mejor es llevarlo a una escuela especial, para no ocasionarle mas problemas al niño como depresión o comportamiento anti- social. En la actualidad se están haciendo varias investigaciones genéticas acerca del ST, existen varias disciplinas medicas y científicas que estudian este síndrome incluyendo la genética, las neuro-imágenes, la neuro-patología, las pruebas clínicas (médicas y no médicas), la epidemiología, la neuro-fisiología, la neuroinmunología y las ciencias clínicas descriptivas y diagnósticas. No hay alguna prueba de cerebro o de laboratorio que especifique que el paciente padece del ST, son una serie de estudios y procedimientos más bien de observación que se le hacen al paciente sobre la frecuencia y tiempo que tienen sus tics, desde cuando se iniciaron, condición médica general y evaluando antecedentes familiares para saber si es este síndrome el que tiene o sufre de algún otro.

Si existe la duda de que la persona tenga el Síndrome de tourette o que tenga algún movimiento involuntario repetitivo desde hace tiempo es necesario que se le lleve a con un neurólogo para que se le haga un diagnostico claro sobre el problema que tiene. Aprender sobre los tics y el síndrome de tourette en específico es importante para poder ayudar a aquellas personas que lo padecen, ya que como no podemos tratar a alguien si no conocemos verdaderamente por lo que está pasando. Es necesario o de suma importancia tomar en cuenta que una persona que esta diagnosticada con el ST sea tratada como una persona común (sin ningún síndrome) ya que en muchas ocasiones sufren de discriminación en las escuelas, en los trabajos o en su mismo hogar, el ST no es transferible por ninguna vía solo hereditarios y en algunas ocasiones. Como ya se menciono tienen expectativas de vida igual que cualquier otra persona sana y pueden hacer lo mismo, quizás con un poco más de dificultad pero lo haría de igual manera.

Algunas personas con este síndrome han sido despedidas injustificadamente de sus trabajos solo por tener los tics durante su trabajo, (no por ser deficientes) aunque se pueden reprimir los tics por poco tiempo no siempre funciona. Los niños muchas veces son sometidos a burlas de sus compañeros o personas que los rodean, lo que causa inseguridad, dependencia y depresión en algunos de ellos. En el caso de los niños con este síndrome lo mejor es brindarle un ambiente seguro, sin pasar a los límites de sobreprotección (especialmente de los padres) y si los tics son simples el niño puede estudiar en una escuela normal, esto lo hará más seguro de sí mismo y podrá desenvolverse con más facilidad en su entorno y con las demás personas, en el caso de las personas adultas lo mejor es que a la hora de pedir algún empleo especifiquen su problema y les hagan entender que los tics (en un caso simple) no impiden la elaboración de un trabajo bien hecho. Es importante que se recuerde siempre que las personas tienen Síndrome de Tourette, no que el Síndrome de Tourette tiene a las personas.

Referencias
*National Institute of Neurological Disorders and stroke Sindrome de Tourette Recuperado el 31 de mayo, 2011 de: http://espanol.ninds.nih.gov/trastornos/sindrome_de_tourette.htm

*Robertson, Mary & Cavanna, Andrea (2010). El Síndrome de Tourette (1ra ed.)

*Tics en niños y adolecentes: análisis retrospectivo de 78 casos Recuperado el 31 de mayo, 2011 de: http://www.elsevier.es/es/revistas/anales-pediatria-37/tics-ni%C3%B1osadolescentes-analisis-retrospectivo-78-casos-13098929-originales-2007