Un gourmand de bajo presupuesto, analiza el sorbo de agua que se lleva a la boca aun sintiendo rastros de cloro excesivo que

esteriliza la lengua, los intestinos y el estómago. Sonríe porque está acostumbrado a ingerir experimentos gastronómicos de supervivencia, por supuesto que es un buen ciudadano y permite que en la esquina de su casa. El tianguis oferte más aun de lo tradicional para comer, ahora sí que es un verdadero milagro encontrar quien haga una gordita decente; pues monstruos grasientos emergen en común de modernos comales de acero inoxidable, brilla por su ausencia la deliciosa masa de maíz que arropa un pasta de frijol que dorada en un austero traste de barro calentado por hirvientes carbones, si

carbones encendidos con OCOTE. Ese sabor a resina ..