“Jovenkracia 2011”

Santa Cruz, 22 de junio de 2011
Lic. Mario Alberto Vega

El vivir bien ¿alternativo o funcional al sistema capitalista?

Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo - PNUD

Fundación Boliviana para la Democracia Multipartidaria - fBDM
Lic. Mario Alberto Vega Yañez

El

contenido

del

documento

es

responsabilidad exclusiva del autor, y no necesariamente representa la opinión de las instituciones auspiciadoras

“Jovenkracia 2011”

Lic. Mario Alberto Vega

Comentario-exposición en mesa de reflexión y análisis político del Coloquio “jóvenes y Política”

El vivir bien ¿alternativo o funcional al sistema capitalista?

Introducción Bolivia como país vivió sus ciclos de desarrollo como otros países entorno a la distribución de capital, estos ciclos de desarrollo que sostuvieron momentos acumulación de capitales en pocas manos como también épocas de caídas de esas élites detentoras de ese capital y una nueva distribución que creaba una nueva “oligarquía”, fue acompañada por distintos discursos que partía por leer la historia boliviana para luego identificar a los buenos y malos y así poder orientar las políticas de un nuevo régimen hacia le eliminación del malo justificando el accionar de los buenos por el bien del país. Cada proceso político está inherentemente ligado a un modelo económico que permita hacer efectivo el sistema sociopolítico y económico planteado, en este caso particular de mi exposición quiero hacer referencia al modelo de sistema capitalista y el modelo del “vivir bien” aplicado al nuevo Estado Plurinacional de Bolivia. Dentro de las alternativas o sistemas de desarrollo que busco Bolivia, el capitalismo se convirtió a lo largo de muchas décadas en el modelo para salir de un estado de país mono productor y exportador de materias primas que traería consigo la generación de una nueva clase media amplia conforme con sus ingresos y los derechos de igualdad y oportunidades que le podría dar el Estado. Los hechos nos mostraron que nuestra condición no cambiaría, las promesas de mejoras en la producción y nuestra economía estaba sujetas a las directrices que nos pudiera ofrecer los países que crearon este sistema ya que dentro de su esquema nosotros éramos esos actores que proporcionaban insumos básicos para el funcionamiento de “su” sistema, y que las diferencias sociales no solamente podrían salvarse creando una clase media, porque el aspecto de discriminación se basaba fuertemente en un aspecto racial y cultural que sobrepasaba una medición de clases económicas y de ingresos. Urgente era la medida de los países sudamericanos de pensar un nuevo modelo alternativo a este sistema capitalista que nos permita pensar acorde a nuestro contexto, un sistema económico político y social que refleje nuestra realidad y a la vez nos permita darle soluciones a nuestra situación de crisis. El punto de partida fue la descolonización, como un acto de sobrepasar los esquemas mentales occidentales que nos orientan a pensar de una manera, condenando los otros conocimientos como infundados, poco científicos, utópicos o falaces; dentro de esta línea se recupera el postulado ancestral del “vivir bien” o el “buen vivir”1 que hace referencia a una lógica

1

Bolivia incluye el concepto del “vivir bien” en su nueva Constitución Política del Estado, como uno de los principios ético –morales en su artículo 8; en cambio la Constitución del Ecuador reconoce el concepto del “buen vivir”. Ambos hacen referencia a un mismo modelo.

“Jovenkracia 2011”

Lic. Mario Alberto Vega

de rescate de los saberes precolombinos, un modelo que nos permitirá pensar nuevamente nuestra realidad con nuestra propia forma de ver la vida. Por todo lo expuesto anteriormente, el objetivo de esta reflexión en el coloquio de “Jóvenes y Política” no es el de polemizar únicamente con las raíces filosóficas e históricas de cada uno de estos modelos, sino de tratar de ver como un joven más ¿qué entendemos en la práctica por un sistema y por otro?, ¿Es el modelo del vivir bien realmente un sistema económico, político y social alternativo al capitalista?, o es que simplemente nos referimos a este modelo como una bandera contestataria a un dominio hegemónico y mundial del capitalismo como forma de desarrollo de los países. Lo que se busca a través de estas reflexiones no es lanzar verdades irrefutables –porque no las existen –sino que a través del enfoque de este análisis poderte incentivar a ti, al debate y a la reflexión de cuestionar los modelos o los sistemas más allá de la teoría, en la práctica y en el diario vivir. El sistema capitalista En un concepto simple de capitalismo podemos definirlo como un “sistema económico en el que los individuos privados y las empresas de negocios llevan a cabo la producción y el intercambio de bienes y servicios mediante complejas transacciones en las que intervienen los precios y los mercados”, concepto que engloba diferentes elementos que hacen al sistema, individuos, propiedad privada, producción de bienes y servicios, precios, mercado y acumulación de capital entre algunos para citar, pero en realidad lo que nos interesa de la concepción del sistema capitalista es la lógica bajo la cual se maneja y las relaciones sociopolíticas y económicas que genera esta forma de hacer las cosas. El capitalismo según González (2009) es “una forma histórica de la sociedad humana especialmente generadora de las contradicciones sociales más profundas que se hayan conocido”, tal como lo explica Marx este sistema como el resultado histórico de un largo proceso de desarrollo de las fuerzas productivas sociales que generan un nuevo modo de vida para la sociedad previa a la consolidación del comunismo como etapa próxima, producto de la crisis de la primera. Inherentemente a este concepto encontramos una concepción darwinista del desarrollo y la evolución propia de la cultura occidental, y es que si definimos al capitalismo como una fase de la evolución de la historia de la humanidad, tendremos que catalogar a otros sistemas económicos como arcaicos, pasados, caducos o estadios salvajes. La noción darwinista social lleva a las teorías que clasificaron a las culturas y sociedades de acuerdo a grados evolutivos, esta es una característica propia de la lógica eurocentrista estableciéndose como países pioneros de un proceso de desarrollo de la humanidad y catalogándose como países del primer mundo y estableciendo una relación antagónica entre “civilización” y “barbarie” frente a los otros países categorizándolos como “subdesarrollados”, en “vías de desarrollo”, “de segundo o tercer mundo”. Establecen además a la civilización como el dominio de la razón como facultad humana que nos distancia de otros seres y que justifica se avance en la línea del desarrollo.

“Jovenkracia 2011”

Lic. Mario Alberto Vega

Si bien entendemos al capitalismo producto de una lógica de supremacía racional sobre los otros países basado en el darwinismo, su esencia en realidad se encuentra en la búsqueda y acumulación desmedida del capital y las relaciones laborales desiguales que se generan en pro de esta. Para explicar el proceso de transformación del trabajo a la lógica actual capitalista, es necesario recuperar el concepto de subsunción del proceso de trabajo al capital, desarrollado por Marx en su manuscrito de 1861 a 1863. Subsunción es un concepto que explica puntualmente la forma en que el capital subordina un proceso social natural –proceso de trabajo–, para crear una nueva modalidad social y económica totalmente artificial que provea al capitalista la posibilidad de extraer plusvalor, equivalente a la parte que no se le paga al trabajador y así crear y acumular capital. Si entendemos al capitalismo como un proceso histórico de consolidación de una determinada lógica de acumulación de capital, también entendemos que antiguamente en sociedades “premodernas” como lo establecen los darwinistas, la lógica de producción se regía bajo calendarios agrícolas los cuales orientaban su producción al autoconsumo y a la venta o intercambio de bienes por otros en mercados locales, el mismo que cambia con el sistema capitalista que tiende a tomar estos procesos de trabajo y adquirirlos como suyos para después poder transformarlos en todas sus índoles y hacerlos funcionales a su lógica de obtención de riqueza; de ahí deviene que la condición primer apara la existencia del capitalismo es que éste debe separar al productor de sus medios de producción, como es el caso de los campesinos que son separados de la tierra para así poder subordinar su fuerza de trabajo y adquirirla como mercancía, bajo la dinámica del trabajo asalariado, enfrentada con los medios de producción que ahora pertenecen al capitalista. Para entender el capitalismo de una manera más gráfica y didáctica como un sistema, estableceremos que este está compuesto por cinco elementos o unidades: el primero de ellos es el de la extracción, el segundo el de la producción, el tercero el de la distribución, el cuarto el consumo y por último la deposición; esto nos muestra de manera práctica cual es la lógica que maneja el capitalismo hoy en día, una lógica que nos muestra que el proceso de consumo de los recursos es lineal e infinito. El primero de ellos, todos sabemos en base a un principio básico de la física que la materia no se crea, sino que se transforma, por lo tanto debemos entender primero que todo objeto que nos rodea en calidad de producto o herramienta que estamos usando en este momento proviene de un proceso de transformación de una materia prima que ineludiblemente proviene de la naturaleza. Uno de los primeros límites para el sistema capitalista es pensar que nuestra existencia y ritmo de consumo es infinito en un mundo donde los recursos son finitos, las crisis en cierta medida como lo exponía Malthus en su momento es producto de la presión demográfica que ejerce la población sobre los recursos haciendo una diferencia aritmética y geométrica entre ellos, a esto sumado al ritmo de producción que exige este sistema, tenemos como resultado que en tan solo tres décadas se consumieron un tercio de los recursos naturales del planeta. La respuesta a esta crisis de recursos naturales por parte de los países de primer mundo, es tomar los recursos de los otros países y ahí es donde entramos a una política de carácter imperialista, es decir el control

“Jovenkracia 2011”

Lic. Mario Alberto Vega

de estos países no solo sobre nuestras vidas, sino también sobre nuestros recursos siguiendo esta lógica darwiniana de clasificarnos como “tercer mundo”. El segundo de los elementos es la producción, una vez extraída la materia prima pasa a una transformación de esta para que pueda ser una mercancía con valor de cambio, es decir que se pueda vender. Este ritmo de producción obedece a una lógica de ocupar mercados más allá de nuestras fronteras, es decir que no tenemos un límite para producir, sino que el límite nos lo propone el bolsillo, mientras existan más mercados y más población a la cual podamos vender el ritmo de producción no tiene porque parar. A este ritmo y teniendo en cuenta que mientras menor sea nuestra inversión en la producción, mayor será nuestra ganancia en el mercado provoca una reducción en los costos de producción pero entendiendo a estos costos de producción como la disminución de derechos laborales o contratos temporales sin beneficios, o simplemente instalando empresas en países donde el PIB es inferior a los 5$ día, convenciendo a esa población de que trabajar por 10$ día es realmente sacarse la lotería. Pasamos al tercer elemento, y este es el de la distribución, una vez que la materia prima a sido transformada, esta pasa a llamársela “producto”, el fin de este proceso es el de poder vender estos productos lo más rápido posible para que el ritmo de producción alcanzado no disminuya y la demanda sea constante para poder mantener estos precios estables. El tema del precio termina provocando una batalla entre empresas por establecer un precio menor pero, ¿cómo lo logran?, externalizando los costos que no es más que pasar la factura a aquellas personas que produjeron el producto, buscando materias primas más baratas en países de tercer mundo, explotando laboralmente a sus empleados y disminuyendo prestaciones. El cuarto elemento es el más esencial en este sistema, este es el del consumo. Para que esta lógica y ritmo de producción tenga éxito necesitamos que la población en general se conviertan en consumidores, si no tenemos gente que consuma lo que producimos el ritmo de nuestra producción bajaría y por lo tanto nuestras ganancias disminuirían. Pero acá encontramos uno de los eslabones más importantes dentro de este sistema, y es que la gente no solamente debe consumir lo que necesita para ser catalogado como un buen consumidor, sino que tiene que creársele necesidades, una forma de crear estas necesidades es la moda por ejemplo, que no es más que desechar productos aún útiles por unos nuevos que van acorde a las exigencias sociales del verse o sentirse bien, convirtiendo a esta lógica de consumo en un ritual de satisfacción espiritual medible a través de los bienes adquiridos y no así el de la satisfacción personal. El quinto y el último elemento del sistema capitalista responden a la pregunta de ¿qué hacemos con lo que ya no usamos? ¿Dónde va a parar estos productos que ya no son necesarios? Y prontamente respondemos que son basura. Pero este concepto de basura nosotros podemos entenderlo como la eliminación de esa materia, lo que nos lleva a recurrir nuevamente al principio básico de la física, y es que la materia no se extingue, solo se transforma; cuando yo desecho algo inservible este no llega a desaparecer sino que puede terminar siendo reciclado por otra persona hasta que termine realmente su ciclo de uso o simplemente vaya a parar a un botadero que va a ser destapado muchos años después, pero esa materia no se elimina. Este es uno de los

“Jovenkracia 2011”

Lic. Mario Alberto Vega

principales problemas que tiene la humanidad en este momento porque no sabemos que hacer con tanta basura que se sigue produciendo, si seguimos en esta lógica necesitaríamos de alrededor de 10 planetas más para que solo sirvan como basureros de un planeta principal. A parte de estos cinco elementos que nos permite graficar la lógica capitalista no nos podemos olvidar de uno muy importante que son los gobiernos. Es a través de la soberanía que descansa en nuestros administradores que permitimos incluirnos nosotros como un eslabón dentro de un sistema de producción capitalista, el mismo que no tiene las mejores condiciones como lo demuestra Bolivia que a pesar de los ya casi 186 años desde su creación como república, no ha podido salir de un modelo de exportación de materias primas, es decir no hemos podido avanzar del primer elemento y somos solamente un país que vende cosas a bajo precio, pero compra las importaciones a precio de primer mundo. El vivir bien Uno de los principales obstáculos que uno puede encontrar al momento de tratar de explicar el sumaj qamaña o el vivir bien es la vinculación ideológica que tiene con el partido de gobierno que puede terminar interpretándose a un apoyo o desprestigio si es que uno emite algún valor sobre este mismo, la intención mía es tratar de explicarlo desde su concepción filosófica y sus principios. En primer lugar tenemos que entender que el sumaj qamaña no es un sistema o un modelo, es uno de los principios éticos-morales que asume la nueva Constitución Política del Estado, por lo tanto uno no puede realizar una comparación con el capitalismo en este sentido, sino mas bien orientarnos a la lógica que emprenden estas dos concepciones. El sustento legal de la existencia del vivir bien descansa en el artículo 8 de la Constitución que nos dice: “I. El Estado asume y promueve como principios ético-morales de la sociedad plural: ama qhilla, ama llulla, ama suwa (no seas flojo, no seas mentiroso ni seas ladrón), suma wamaña (vivir bien), ñandereko (vida armoniosa), teko kavi (vida buena), ivi maranei (tierra sin mal) y qhapaj ñan (camino o vida noble). II. El Estado se sustenta en los valores de unidad, igualdad, inclusión, dignidad, libertad, solidaridad, reciprocidad, respeto, complementariedad, armonía, transparencia, equilibrio, igualdad de oportunidades, equidad social y de género en la participación, bienestar común, responsabilidad, justicia social, distribución y redistribución de los productos y bienes sociales, para vivir bien.” Tal como lo refleja la constitución, el vivir bien como concepto descansa en la categorización de principio ético-moral que tiende a ser explicado como una lógica de vivir en paz con la naturaleza partiendo de la no “cosificación” de la misma, es decir dejar de lado una visión antropocentrista que no es más que pensar que el fin del planeta y todos sus recursos es satisfacer las necesidades del ser humano. Básicamente marca una diferencia, tanto con el socialismo como el capitalismo, que centran su importancia en el hombre, en cambio el sumaj qamaña es explicado como el dar prioridad a la vida en general, donde el ser humano no es más que un elemento de esta.

“Jovenkracia 2011”

Lic. Mario Alberto Vega

Uno de los primero esquemas con los que rompe y critica el sumaj qamaña es el de la concepción de la vida y el desarrollo como algo lineal, como una regla histórica que nos mide en qué grado de evolución nos encontramos como país, y comenzar a leer nuestro presente pero reconociendo nuestro pasado, es comenzar a medir nuestro desarrollo posible bajo nuestras mismas herramientas, no es simplemente un retorno al pasado sino una lectura de nuestras posibilidades reales de crecimiento. Son 25 los principios que se establecen para entender la lógica del vivir bien en nuestro nuevo Estado Plurinacional: 1. Priorizar la vida Vivir Bien es buscar la vivencia en comunidad, donde todos los integrantes se preocupan por todos. Los más importante no es el humano (como plantea el socialismo) ni el dinero (como postula el capitalismo), sino la vida. Se pretende buscar una vida más sencilla. Sea el camino de la armonía con la naturaleza y la vida, con el objetivo de salvar el planeta y da prioridad a la humanidad. 2. Llegar a acuerdos en consenso Vivir Bien es buscar el consenso entre todos, lo que implica que aunque las personas tengan diferencias, al momento de dialogar se llegue a un punto neutral en el que todas coincidan y no se provoquen conflictos. 3. Respetar las diferencias Vivir Bien es respetar al otro, saber escuchar a todo el que desee hablar, sin discriminación o algún tipo de sometimiento. No se postula la tolerancia, sino el respeto, ya que aunque cada cultura o región tiene una forma diferente de pensar, para vivir bien y en armonía es necesario respetar esas diferencias. Esta doctrina incluye a todos los seres que habitan el planeta, como los animales y las plantas. 4. Vivir en complementariedad Vivir Bien es priorizar la complementariedad, que postula que todos los seres que viven en el planeta se complementan unos con otros. En las comunidades, el niño se complementa con el abuelo, el hombre con la mujer, etc. Un ejemplo planteado por el Canciller especifica que el hombre no debe matar a las plantas, porque ellas complementan su existencia y ayudan a que aquél sobreviva. 5. Equilibrio con la naturaleza Vivir Bien es llevar una vida de equilibrio con todos los seres dentro de una comunidad. Al igual que a la democracia, a la justicia también se la considera excluyente, porque sólo toma en cuenta a las personas dentro de una comunidad y no a lo que es más importante: la vida y la armonía del

“Jovenkracia 2011”

Lic. Mario Alberto Vega

hombre con la naturaleza. Es por eso que Vivir Bien aspira a tener una sociedad con equidad y sin exclusión. 6. Defender la identidad Vivir Bien es valorar y recuperar la identidad. Dentro del nuevo modelo, la identidad de los pueblos es mucho más importante que la dignidad. La identidad implica disfrutar plenamente una vida basada en valores que se han resistido por más de 500 años (desde la conquista española) y que han sido legados por las familias y comunidades que vivieron en armonía con la naturaleza y el cosmos. 7. Aceptar las diferencias Vivir Bien es respetar las semejanzas y diferencias entre los seres que viven en el mismo planeta. Va más allá del concepto de la diversidad. Este planteamiento se traduce en que los seres semejantes o diferentes jamás deben lastimarse. 8. Priorizar derechos cósmicos Vivir Bien es dar prioridad a los derechos cósmicos antes que a los Derechos Humanos. 9. Saber comer Vivir Bien es saber alimentarse, saber combinar las comidas adecuadas a partir de las estaciones del año (alimentos según la época). 10. Saber beber Vivir Bien es saber beber alcohol con moderación. En las comunidades indígenas cada fiesta tiene un significado y el alcohol está presente en la celebración, pero se lo consume sin exagerar o lastimar a alguien. 11. Saber danzar Vivir Bien es saber danzar, no simplemente saber bailar. La danza se relaciona con algunos hechos concretos como la cosecha o la siembra. Las comunidades continúan honrando con danza y música a la Pachamama, principalmente en épocas agrícolas; sin embargo, en las ciudades las danzas originarias son consideradas como expresiones folclóricas. 12. Saber trabajar Vivir Bien es considerar el trabajo como fiesta. Es una forma de crecimiento, por eso que en las culturas indígenas se trabaja desde pequeños. 13. Retomar el abya laya Vivir Bien es promover que los pueblos se unan en una gran familia.

“Jovenkracia 2011”

Lic. Mario Alberto Vega

14. Reincorporar la agricultura Vivir Bien es reincorporar la agricultura a las comunidades. Parte de esta doctrina del nuevo Estado Plurinacional es recuperar las formas de vivencia en comunidad, como el trabajo de la tierra, cultivando productos para cubrir las necesidades básicas para la subsistencia. 15. Saber comunicarse Vivir Bien es saber comunicarse. El diálogo es el resultado de esta buena comunicación. 16. Control social Vivir Bien es realizar un control obligatorio entre los habitantes de una comunidad. En los tiempos ancestrales todos se encargaban de controlar las funciones que realizaban sus principales autoridades. 17. Trabajar en reciprocidad Vivir Bien es retomar la reciprocidad del trabajo en las comunidades. En los pueblos indígenas esta práctica se denomina ayni, que no es más que devolver en trabajo la ayuda prestada por una familia en una actividad agrícola, como la siembra o la cosecha. 18. No robar y no mentir Vivir Bien es basarse en el ama sua y ama qhilla (no robar y no mentir, en quechua). 19. Proteger las semillas Vivir Bien es proteger y guardar las semillas para que en un futuro se evite el uso de productos transgénicos. 20. Respetar a la mujer Vivir Bien es respetar a la mujer, porque ella representa a la Pachamama, que es la Madre Tierra poseedora de dar vida y cuidar a todos sus frutos. Por estas razones, dentro de las comunidades, la mujer es valorada y está presente en todas las actividades orientadas a la vida, la crianza, la educación y la revitalización de la cultura. Los pobladores de las comunidades indígenas valoran a la mujer como base de la organización social, porque transmiten a sus hijos los saberes de su cultura. 21. Vivir bien y no mejor Vivir Bien es diferente al vivir mejor, que se le relaciona con el capitalismo. Para la nueva doctrina del Estado Plurinacional, vivir mejor se traduce en egoísmo, desinterés por los demás, individualismo y solamente pensar en el lucro. Considera que la doctrina capitalista impulsa la explotación de las personas para la captación de riqueza en pocas manos, mientras que el Vivir Bien apunta a una vida sencilla que mantenga una producción equilibrada.

“Jovenkracia 2011”

Lic. Mario Alberto Vega

22. Recuperar recursos Vivir Bien es recuperar la riqueza natural del país y permitir que todos se beneficien de ésta de manera equilibrada y equitativa. La finalidad de la doctrina del Vivir Bien también es la de nacionalizar y recuperar las empresas estratégicas del país en el marco del equilibrio y la convivencia entre el hombre y la naturaleza en contraposición con una explotación irracional de los recursos naturales. 23. Ejercer la soberanía Vivir Bien es construir, desde las comunidades, el ejercicio de la soberanía en el país. 24. Aprovechar el agua Vivir Bien es distribuir racionalmente el agua y aprovecharla de manera correcta. 25. Escuchar a los mayores Vivir Bien es leer las arrugas de los abuelos para poder retomar el camino. Si bien estos principios bajo los cuales se rige el vivir bien nos muestra una lógica distinta de concepción del mundo, podemos ver que no es un planteamiento claro y practico de un modelo de desarrollo, pero si nos muestra una nueva lógica de concepción del mundo pero sobre todo de nuestra realidad como Estado sin que esto se refiera exclusivamente a recuperar o volver a vivir como vivíamos antes. A manera de conclusiones Por todo lo expuesto anteriormente podemos llegar a una conclusión clara, el sumaj qamaña o vivir bien es alternativo y es funcional al sistema capitalista. Es en una primera instancia alternativo porque parte de una lectura histórica del capitalismo condenando las consecuencias y desigualdades que este sistema ha creado, pero no haciendo referencia a la praxis misma del capitalismo sino a la lógica que esta maneja y se diferencia claramente del socialismo –como otra alternativa al capitalismo –en que el vivir bien no busca el bienestar del hombre sino mas bien el de la vida misma. El vivir bien es funcional al capitalismo en una segunda instancia porque no logra concretarse como una idea práctica que pueda ser aplicada en el corto plazo como alternativa al modelo de desarrollo capitalista porque no llega a construirse más allá del discurso y de un principio éticomoral de la constitución. Una de las primeras limitantes la encuentra en el énfasis que establece sobre la conducta del ser humano, primero como individuo que se refleja en una comunidad y esto pragmáticamente se entiende como un estilo de vida, estilo de vida que se pretende cambiar haciendo referencia a principios éticos que no ofrecen un escenario de modelo económico en los cuales poder aplicarlos y percibir un modo de desarrollo.

“Jovenkracia 2011”

Lic. Mario Alberto Vega

Los elementos que hacen referencia a la praxis del vivir bien se encuentra en la historia precolombina, en su forma de concebir la naturaleza y de vivir de ella y con ella, pero termina por desconocer el proceso de creación y sustitución de la República y de la movilidad poblacional y societal que pueden haber sufrido a lo largo de casi 200 años estos pueblos indígenas y ancestrales, dentro de los cuales si bien pueden guardarse las costumbres intactas, estas poblaciones conviven además en un sistema de consumo y producción que ha establecido el capitalismo. Es funcional en cuanto a la praxis actualmente porque el gobierno de turno mantiene claramente una lógica extractivista y de cosificación de la naturaleza en muchos de sus programas y estrategias nacionales referentes a los recursos naturales porque estos terminan siendo el sostén de la economía nacional donde también descansa la sostenibilidad sociopolítica. Si partimos del punto de vista de la globalización capitalismo que termina por encarnarse en la vida diaria de hombre común, si podemos hablar de una crisis civilizatoria desde mi punto de vista, hemos convertido muchos de nosotros en nuestra razón de vivir el consumo y la adquisición de bienes que nos reflejen algún estatus social y provocado que nuestra felicidad, sino es solo una emoción, dependa de nuestro poder adquisitivo. Es una crisis civilizatoria porque el individualismo ha llegado a un punto tal en el que nuestro mundo gira en torno a nosotros y nuestra rutina y no podemos llegar a ver más allá de lo que la televisión nos muestra, tenemos una idea de que el mundo es infinito y nuestro ritmo de consumo no tiene porqué cambiar. Pero si entramos en una lógica de eliminación de un sistema como es el capitalista por otro que no contempla el proceso histórico, de aprendizaje social y de adaptación cultural del mismo, como lo propone el sumaj qamaña las respuestas a la crisis socioeconómica mundial terminan siendo nulas. Países como Bolivia terminan adaptando su cultura y sistemas económicos al mismo capitalismo, son distintos modelos liberales que se implementaron en sus estructuras y hasta el día de hoy aún creado el Estado Plurinacional seguimos inmersos en un esquema capitalista en nuestro diario vivir, nosotros como jóvenes bolivianos en su mayoría urbanos no conocemos otra forma de vivir que no sea dentro de un sistema capitalista. ¿Los problemas de nuestra sociedad son factibles de ser resueltos en un sistema capitalista? Si lo son, porque dentro de las mismas lógicas culturales propias adaptadas al sistema capitalista se pueden apreciar prácticas de reciprocidad en lo económico, prácticas de rotación de poder en lo político, prácticas de comunidad en lo social que no son contrarios a los principios capitalistas planteados, sino más bien que los adaptan a este contexto. Es de esta manera que entramos en la discusión de cuál es el parámetro de igualdad entre los actores, como podemos distribuir la riqueza para saldar esas asimetrías provocadas por el capitalismo. En realidad el sistema capitalista produjo asimetrías no solamente en el tema económico, sino también en el aspecto social y políticos, la exclusión de sectores tanto en la distribución de capital como en el acceso a espacios de toma de decisiones en un marco democrático mantuvo esa asimetría en Bolivia. El proceso de inclusión actual que vive Bolivia concentra su atención en el aspecto social y político más que el tema económico, la lógica

“Jovenkracia 2011”

Lic. Mario Alberto Vega

extractivista no ha variado pero si la lógica de distribución de ese capital generado, en realidad esta es una clara muestra de que la intención del gobierno de turno es la de mantenerse en un sistema capitalista de generación de capital pero hacer énfasis en la inclusión de otros sectores en la distribución. Inminentemente esta nueva lógica de distribución de poder provoca cambios en el ejercicio de poder político, otorgando mayores espacios de decisión a nuevos actores, pero en realidad se termina restringiendo más la participación política de aquellos sectores productivos que anteriormente ocuparon espacios decisorios en la historia de Bolivia, este podría ser una de las piedras que podemos encontrar más adelante como país, ya que al restringirse la participación y las ventajas para aquellos sectores productivos, se da lugar a otros que si bien generan capital no es producto de la transformación de la materia prima, sino de la comercialización de productos ya elaborados, esto es algo para tomar en cuenta. La felicidad es uno de los puntos cuestionados por aquellos declarados opositores al sistema capitalista argumentando que este índice disminuye en la medida que incrementa nuestro ritmo de consumo. Recurro a la diferenciación que hace Bernard Shaw sobre un sentimiento y una emoción, el primero de ellos es un estado de bienestar que perdura en el tiempo pero que no necesariamente es constante, en cambio el segundo es un estado de satisfacción que se caracteriza por ser temporal, ya que luego de sentirlo termina por extinguirse. Si entendemos que el sistema de consumo del capitalismo es la creación de necesidades, las mismas que son cubiertas a través de la adquisición de un producto es obvio que la necesidad volverá a crearse en la medida de que sintamos que ese producto ya no nos llena en una emoción de satisfacción, considero que no podríamos hablar de esta forma de una felicidad, sino de un cúmulo de emociones que tratan de cubrir una sensación de insatisfacción. Dentro de este marco podemos entender que el vivir bien basa su cuestionamiento al sistema capitalista en el índice de felicidad bajo, producto de la individualización de nuestro accionar dentro de una sociedad, y plantea el aumentar ese nivel de felicidad y satisfacción a partir de pensar en comunidad entendiendo como parte de ésta también al medio ambiente. Si bien es una alternativa frente al sistema capitalista concentra su discusión en el aspecto subjetivo de satisfacción, y deja de lado el planteamiento serio de cómo llevarlo adelante, ubicando de donde saldrían los recursos para lograr esa satisfacción de comunidad como también el cómo se distribuiría para poder generar ese bienestar en comunidad, desde mi punto de vista no es una alternativa tal como se lo plantea hoy en día, sino que debe profundizarse más su análisis y enfocarlo hacia su práctica. Analizando los cuatro puntos anteriores como la crisis civilizatoria, la desigualdad generada, la distribución asimétrica de la riqueza y el índice de felicidad en una sociedad de consumo, considero que debe trabajarse estos aspectos sobre la base del actual sistema capitalista, las desigualdades para probar alternativas al sistema capitalista para cualquiera de los países considerados de tercer mundo es muy difícil, no solamente nos encontramos en una diferencia abismal de capacidad de adquisición de bienes sino que de forma subjetiva seguimos atados a una lógica lineal del desarrollo de tipo darwiniano, no llegamos a entender otro desarrollo o progreso sino es a partir de mejorar nuestro poder de adquisición individual que está estrechamente ligado

“Jovenkracia 2011”

Lic. Mario Alberto Vega

al ritmo de la moda o el mundo actual y moderno. Considero que el alcance del vivir bien una vez que se consolide como un sistema serio que pueda establecer una alternativa en la generación de recursos que no sea el de exportador de materias primas, puede llegar a un alcance satisfactorio en la medida de que permita llegar a la subjetividad de la mayoría de la población permitiendo pensar la historia nacional desde su propia realidad marcando los límites para nuestro desarrollo real y dejando de medirnos con la regla establecida por los países de primer mundo, pero sobre todo poder permitirnos pensar en comunidad, como una nación y no como sectores que debemos llegar a satisfacer nuestras necesidades que vemos como únicas en un determinado contexto.

Bibliografía BAUTISTA, Rafael. “Pensar Bolivia del Estado colonial al Estado Plurinacional” La Paz, 2009. CAUDILLO FELIX, Gloria. “Pueblos indígenas y naturaleza: la alternativa del buen vivir”. En: http://alainet.org/active/37750&lang=es ENGELS, Federico. “El origen de la familia, la propiedad privada y el Estado” Progreso. Moscú. 1979. ENGELS, Federico. “La situación de la clase obrera en Inglaterra” en Marx, Carlos y Engels Federico Escritos de juventud. México, 1982. GONZALEZ GUTIERREZ, Alejandro. “La transformación del trabajo a una lógica capitalista de acumulación”. Ed. Trabajadores. 2009 LEONARD, Annie “La historia de las cosas” TIDES foundation. 2008 MARX, Karl; ENGELS, Friedrich. “La sagrada familia” México, Grijalbo, 1984. REPUBLICA DE BOLIVIA, ASAMBLEA CONSTITUYENTE. “Nueva Constitución Política del Estado” 2009. SHAW, Bernard. “El falso pájaro azul de la felicidad” México, 1995.

Sign up to vote on this title
UsefulNot useful