TRANSTEXTUALIDADES de GERARD GENETTE Architextos, hipertextos, paratextos o cómo permitir al texto evadirse de sí mismo al encuentro de otros textos.

Sería muy difícil para mí, en el supuesto caso de que me lo pidieran, ubicarme en el campo de la crítica actual. Con bastante gusto y con mayor legitimidad, me encontraría en lo que desde hace aproximadamente diez años se ha dado en llamar la poética, es decir, la teoría general de las formas literarias. Esta elección no proviene de una ruptura y es fácil comprender que no hay poética posible sin un segundo plano, una crítica, es decir, por lo menos, una lectura: nuestro antepasado Aristóteles era, antes que nada, un buen lector de Homero y de Sófocles. Por eso no se trata de una ruptura aunque es necesario reconocer que ya se está procurando un aire de fuga o de evasión, una forma de ventilación. La crítica, al encerrarse e incluso, al atrincherarse en lo que se ha llamado con razón “la inmanencia del texto”, me parece que, con frecuencia, se ha visto amenazada por la asfixia y no hay duda de que las recientes fascinaciones freudianas tampoco contribuyen a desarrollarle los pulmones: el inconsciente, por lo menos tal como se suele describirlo, no es precisamente el espacio más abierto.
L a nota que se reproduce a continuación presenta las consideraciones formuladas por G. Genette para Magazine Littéraire (París, febrero, 1983), a propósito de la publicación de PALIMPSESTES (Ed. du Seuil. París, 1982. No hay traducción en español) y, según expresa el propio Genette, es donde puntualiza con mayor precisión los aspectos que más le interesan de esta publicación.

Resumiendo: he optado, en la actualidad, por lo que llamo, por oposición, la trascendencia del texto: la manera que tiene un texto -o que se le puede darde evadirse de sí mismo, al encuentro o a la búsqueda de otra cosa, que puede ser, por ejemplo y para empezar, otros textos. Esta transtextualidad puede asumir diferentes aspectos, algunos de los cuales aparecen reseñados al comienzo de PALIMPSESTES. Por ejemplo, la relación de cada texto singular con las distintas clases de textos a las que pertenece necesariamente: tanto aquí como en otros casos, no existe un individuo –por más monstruoso que sea-que no pertenezca a alguna especie; era lo que se denominaba, en la época clásica, la teoría de los géneros. Y no creo que Hegel, ni siquiera Northrop Frye, hayan dicho la última palabra en cuanto a la invención genérica ya que, lejos de agotarse –como se ha creídopor mezcla y entropía, me parece más bien que se encuentra con ánimo de proliferación. Pero, sobre todo el “género” que depende en lo esencial de una definición temática (por el contenido) no es la única categoría a la que una obra puede pertenecer. Recientemente hemos descubierto o redescubierto, la categoría de modo, por la cual la “representación” narrativa se opone a la dramática. La

para decirlo de alguna manera un tanto rápida. subtítulos. la relación entre “la propia obra” y las ocurrencias de su manifestación es. por cierto. versiones del texto. el modo que le es propio entre los objetos del mundo y. De ahí que sea también el paratexto el lugar donde se cuestiona la característica esencial de la obra literaria: su idealidad. mientras que EN BUSCA DEL TIEMPO PERDIDO está al mismo tiempo en todos lados (en todas las buenas bibliotecas) y en ningún lado: nadie que tenga un ejemplar de EN BUSCA…”posee” esta obra como el Mauristhuis posee la Vista de Delft. es un estudio de modo. sin duda alguna. notas de contratapa. que tienen para nosotros. sin duda. y muchos otros entornos menos visibles pero no menos eficaces que son. con el mundo. de umbrales y tamices que llamo el paratexto: títulos. entre los productos del arte. ni de una catedral. por su intermedio. Pienso que el tipo de idealidad. traducciones: estamos en plena paratextualidad y es en esto que yo pensaba cuando decía que es ahí donde la idealidad del texto se cuestiona: . Estas grandes categorías englobantes forman lo que llamo architextos. Ejemplares. La obra de Vermeer trasciende.disponen de los medios necesarios para hacerlo. Con esto entiendo su modo de ser. por ejemplo. que se ha vuelto desde hace algunos años una de las vías más activas de la poética. más precisamente. prefacios. eternos filólogos. no es el de la Vista de Delft. por cierto heterogéneo. En la actualidad. en cada uno de estos casos. ni de un film. ediciones. ni de una música. entre estos dos actos suceden cosas diversas que los estudios literarios no tienen costumbre de considerar.“narratología”. por la razón. ni de una coreografía. específico y sui generis. entre otras. al menos dos. por la cual una obra transforma o imita (lo que es otra manera de transformar) una obra o varias obras: pasajes enteros de la literatura universal. de ese conjunto. se han construido de esta manera. Uno de estos medios. me propongo tratar otro modo de trascendencia: una presencia muy activa alrededor del texto. el rectángulo de tela pintada que se conserva en La Haya. a su manera. desde la ODISEA (por lo menos) hasta nuestros días. de que la Vista de Delft “se encuentra” en una sala del museo de La Haya. no de la misma manera como EN BUSCA…trasciende los innumerables ejemplares de sus distintas ediciones: por el momento. y no veo ninguna razón para que esta situación se detenga: “bricolage” de formas y actualización de sentidos (o a la inversa) son las fuentes donde se alimenta toda tradición. El modo de ser de EN BUSCA DEL TIEMPO PERDIDO. el público recibe un libro. ni de un “happening” o de un paisaje envuelto. en lo que respecta a las versiones y sin contar las traducciones. la vertiente editorial y pragmática de la obra literaria y el lugar privilegiado de su relación con el público y. pero. podría ser el paratexto o aquello (entre otras cosas) por lo cual el texto se transforma en libro. ni tampoco –hay que reconocerlo. es decir. Aquello que bauticé hipertextualidad y que constituye el objeto de PALIMPSESTES es otra forma de trascendencia textual. El estatuto ontológico de una obra literaria no es el de un cuadro. El escritor produce un texto. la ventaja de ser todavía (o ya) texto.

marzo de 1985 . Lo que nos lleva siempre a viajar entre las obras. quizá constituya ese “gran juego” del que Valéry decía que cada obra es solo un (glorioso) “fragmento”.Nº 20. ahora es cuestión de transformarla. todo el circuito que va de un cerebro a otro. Cada poeticante inventa. trazando en el infinito literario avenidas y palacios que soñó esa noche o que sueña trazándolos. Pero ya se habrá comprendido seguramente que la idealidad (específica pero. editoriales y. le faltara alguna presuntuosa divisa. sin duda. menipea. anatomía.es que contiene una cuota esencial de juego y de invención. a forjar al pasar algunos eslabones que faltan y a llenar los casilleros vacíos con ficciones de ficciones.. que por ahora ignoro. Una última ventaja.mi próximo “objeto teórico”. ya que el propio texto tiene su trascendencia interna. eminentemente variable) del texto literario es una nueva forma de trascendencia: una forma de la obra en relación a sus distintas materializaciones o ”presentaciones” gráficas. del acoplamiento insólito de Aristóteles y de Jorge Luis Borges. frente a la crítica como estudio de las inmanencias (fuerzo el contraste. de dudosa objetividad y mal localizado. lectoriales: en una palabra. con gusto propondría sobre un tema conocido. en una palabra: ahí se expone y dejemos los detalles.que se manifiesta y al mismo tiempo se compromete. en realidad. para un trabajo posterior. deberá ser -si no pasa nada. en poca o en gran medida su objeto. arte romántico. GERARD – “Transtextualidades”.Montevideo. Si para adornar su árbol genealógico. de la poética como estudio de las trascendencias. al que denomina tragedia. para mí.Pág. Se manifiesta comprometiéndose. Se ha comprendido también que la poética moderna nació un día –bajo la mirada divertida de Raymond Queneau-. -ventaja indisociable de la generalidad de su propio objetivo. por supuesto. la siguiente: “Hasta aquí los críticos solo se han dedicado a interpretar la literatura. autobiografía y de mil otras maneras. lo sospecho. Y digo esencial porque su propio objeto.(Alliance Française) GENETTE.Revista de la ciudad de Montevideo. su red de recorridos sin la cual leer sería solamente recitar). 53 .MALDOROR.” Traducción de Beatriz Vegh de Falcao. Esta trascendencia heredada de una fenomenología aparentemente en desuso y con la que no sabemos qué hacer.

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