ARGENTINA

PROCEDIMIENTOS: Es el único país de la región

que no penaliza el desvío de precursores.

Oasis para narcos
Peleas internas, huecos legales, faltazos y proyectos de ley dormidos dificultan el control del tráfico de efedrina.
Por JUAN PABLO
DE

SANTIS

a efedrina había pasado inadvertida hasta que acusó recibo el cadáver de Sebastián Forza. La Argentina hoy es el único país de la región que no penaliza el desvío de “precursores” legales que pueden utilizarse para la fabricación de estupefacientes. Y el vacío legal genera un oasis para los laboratorios que importan efedrina (u otras) para derivarla al mercado negro, tanto narco como de medicamentos falsificados. Desde 2005 existe el Registro Nacional de Precursores Químicos, bajo la órbita de la Secretaría de Prevención de la Drogadicción (Sedronar), que otorga licencias a empresas para operar con precursores. Sin embargo, está atado de pies y manos ya que, por falta de reglamentaciones, lo único que puede hacer es imponer sanciones administrativas. Ni siquiera multas. El 25 de junio pasado, el Senado por unanimidad aprobó un proyecto de ley que establece penas de 2 a 8 años de cárcel, inhabilitaciones y multas para quienes intencionalmente desvíen precursores al mercado negro, el mayor abastecedor de los narcos. El proyecto pasó a Diputados, pero allí sigue durmiendo. Más aún, el 18 de julio pasado el ministro de Justicia, Aníbal Fernández, envió una carta (nota 7817/08) a la

L

diputada Graciela Giannettasio y 13 legisladores más pidiéndoles que desestimen el texto que venía con media sanción. “La orden política es que no salga”, desliza una diputada de una provincia del interior. Es decir, si hoy se descubre que un laboratorio o farmacéutica fantasma con efedrina está desviando hacia el interior del país y actuando por fuera de la ley sólo se le puede imponer una suspensión, un riesgo

Si hoy un laboratorio fantasma desvía efedrina, sólo se lo puede suspender.
muy bajo para una organización narcocriminal. Por otra parte, si se intentan llevar o traer del exterior, la Ley de Estupefacientes (nº 23.737) no permite realizar más que decomiso, una causa por falsificación de documentos o bien, por contrabando. Actualmente hay 25 denuncias ante la Justicia Federal por desvío de precursores químicos, y la primera por efedrina se registró en octubre de 2007. Ninguna tuvo resolución, aunque después de la ola de asesinatos mafiosos comenzaron detenciones e investigaciones. Un ejemplo fue Drofasa S. A., un laboratorio que tenía de-

tenidas en la aduana 2 toneladas de efedrina, pero desde mayo estaba suspendido por el Sedronar y fue denunciado ante la Justicia penal. El 4 de septiembre, el Boletín Oficial anunció su suspensión definitiva del registro por fuertes irregularidades. La pista internacional detrás de la efedrina es el mexicano cartel de Sinaloa, liderado por Joaquín “Chaco” Guzmán, uno de los hombres más buscado por la DEA, que le puso US$ 5 millones de precio a su cabeza. El negocio ha sido perfecto: con empresas fantasmas, los narcos podían importar efedrina a US$ 120 el kilo desde la India o China y luego fabricar drogas o recolocar el producto a compradores clandestinos locales por US$ 800 o hasta US$ 10.000 en países como México, donde también se puede pagar más de US$ 120.000 por un barril de 25 kilos de metanfetaminas. La industria farmacéutica local demanda 10 toneladas de efedrina pero, entre 2007 y lo que va de 2008, ya ingresaron al país tres veces más. Esta cifra creció casi cinco veces en los últimos cuatro años. De fondo hay una vieja pelea entre Fernández y la Sedronar por el control de la lucha contra el narcotráfico. El del organismo “no es un control muy fino”, acusa el ministro. A mediados de agosto, el Poder Ejecutivo anunció la transferencia del Registro de Precursores al INTI, que no tiene como función asignada hacer política antidroga, aunque no se percató de que esta medida violaba la Ley 26.045, que establece explícitamente la titularidad del registro en manos de Sedronar. Para el cambio de jurisdicción, el ejecutivo debería enviar un proyecto de ley o que la Presidenta firmara un decreto de necesidad y urgencia. Por ahora, el INTI se repliega en silencio, bajó el perfil y hasta quitó al anuncio de su sitio web. Hasta el martes 9, la resolución entre Justicia, Salud y el Sedronar para limitar la importación de efedrina sólo a fabricantes de medicamentos seguía sin efecto. Por último, según declaró Gabriel Abboud, número dos del Sedronar, en una audiencia ante la comisión de narcotráfico del Senado en abril pasado, desde hace tres años la Policía Federal, Gendarmería y Prefectura —que dependen de Justicia— no asisten a los cursos de capacitación antidrogas que realiza la Secretaría. Este año se sumó a los faltazos el Servicio Penitenciario. Estas fuerzas tampoco envían las cifras de secuestros de narcóticos. La secretaría que tiene la función de combatir a los narcos, las debe conseguir por fuera. ^
FOTO: TELAM

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NEWSWEEK

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10 DE SEPTIEMBRE, 2008

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