Buscavidas y su colección maravillosa del purgatorio terrenal

Laura Vanesa Vazquez

La práctica del coleccionismo es una obsesión (obsesión por el orden y la totalidad) y como casi toda empresa intelectual oculta un interrogante moral por el pasado y futuro de la naturaleza humana. En este sentido, es que en el Buscavidas al que dan vida Carlos Trillo y Alberto Breccia asistimos a una serie perfecta de historias trágicas e inciertas robadas por un investigador anónimo: el Buscavidas, o en otras palabras, “ese que necesita una vida”. Su vida. O los retazos sobrantes de todas las ajenas. La coherencia de este personaje reside en un gesto sobrecogedor: a fuerza de no tener respuestas decide convertirse en narrador. El filósofo Walter Benjamin en correspondencia con Proust, escribió: “Quien alguna vez comenzó a abrir el abanico de la memoria no alcanza jamás el fin de sus segmentos; ninguna imagen lo satisface, porque ha descubierto que puede desplegarse y que la verdad reside entre sus pliegues”. El Buscavidas no es un perverso. Es apenas un autor. Un archivista infatigable que se pretende anónimo porque de lo contrario sería visto como un ser execrable. Mucho más que los seres que viven las historias que acumula: a diferencia de éstos, él no las padece, las goza. Los extensos archivos recogidos por el Buscavidas ven la luz gracias al genio mental de su autor, Carlos Trillo, quien escribe también acerca de la contradicción... y no sólo en términos pesimistas. En el cuadro siniestro que monta Trillo se encoge el alma del lector y también se reanima. El lector continúa leyendo cada historia de esta obra, adentrándose paso a paso en el mismo infierno. No obstante, desciende, sin prisa, pero sin pausa. Convengamos de una vez por todas: esa búsqueda (dantesca), no puede ser tan mala. En el sadismo del Buscavidas también hay sabiduría. O viceversa como se prefiera. Pero siempre algo más que maldad. “Yo que nací para ilustrar tiernos cuentos infantiles tengo que lidiar con este juntacadáveres, como diría mi connacional
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lo hago bien en la punta.Onetti”. en Moby Dick. intenso y particularmente asfixiante. Alberto Breccia dibuja a Buscavidas como un cetáceo pálido. El personaje en una viñeta de “Cero en conducta”. agregaría a estas dos preguntas. plazas y calles trazan un mapa siniestro. una tercera. además. Su actividad se reduce a mirar por la cerradura de las puertas ajenas. Un Buenos Aires que todavía respira la opresión y crueldad de la dictadura militar y cuyos bares. lúgubre. nos cuenta: “cuando me siento en un banco de plaza por las noches. Buscavidas fue editada en Argentina por Ediciones de la Urraca en 1982. sostuvo Alberto Breccia mientras dibujaba la historia. Años más tarde será reeditada por el sello editorial Doedytores. se consiguen –generalmente. Buscavidas no es un personaje agradable”. a la noche. Y apasiona. El escritor y guionista de historietas. ideada por el escritor uruguayo Juan Carlos Onetti. me atrevo decir. en la mítica revista SuperHumor. Guillermo Saccomanno reflexiona magistralmente en el prólogo de la última edición de esta obra: “A Buscavidas. en 1994. una necesidad que impone esta escritura: 2 . El coleccionismo es un hobbie que fatiga. impasible. Carlos Trillo lo define “vacío.también el color de la locura? Porque. demasiado tiempo mirando correr a los demás”. En una primera aproximación.ciertas historias densas” y agrega “me cuesta correr. en “La vida es un bolero absurdo”: “bien tarde. sino en una ciudad muy parecida a un Buenos Aires nocturno. Efectivamente. Y más adelante. ¿podría conjeturarse que ese vacío alude a la hoja en blanco con que se enfrenta todo narrador cuando tiene que contar una historia? Se me ocurre otra pregunta: ¿no es el blanco de la ballena –según Herman Melville. Años. Más que pregunta. kilos. Sin duda. blanco y extraño recolector de confidencias”. Finalmente. De esa forma dejo bastante espacio para que se siente también alguna historia”. O quizás. la tarea singular del maestro fue plasmar un microcosmos de personajes alucinados que no viven en la ficcional Santa María. a abrirlas de tanto en tanto para golpear la cara de ingenuos lectores.

En sus obras capitales. Asimismo Trillo. Juan Sasturain destacó a propósito de su dibujo “Si ha conseguido escapar a la trampa del estilo –copiarse a sí mismo-. Quien sabe. tres libros de 3 .¿Es posible dar cuenta de aquello inenarrable?. Se destacan: Alvar Mayor. nació el 15 de abril de 1919 en Uruguay y falleció en 1993. ¿explicar lo espectral que tiene toda vida? Es probable que no... es autor de varios libros. de Sherlock Time a Perramus. Es autor de vastos y renombrados trabajos. en Argentina. El Husmeante y Dragger entre muchas otras. El Loco Chávez. Boy Vampiro. El viajero de Gris. Que sea más sencilla la tarea de archivar. Cybersix. El humor escrito y Las historietas. Su estilo cumple una certera función: incomodar al lector en las imágenes que crea. de Drácula al Eternauta y de éste a Informe para Ciegos. Fulú. También fue matarife en un frigorífico de Mataderos. siendo sus primeros trabajos El humor gráfico. El Contorsionista. reinventando la estética y narrativa de la historieta para adultos a través de sus dibujos. a las celadas de la trascendencia –el mensaje-. Esa es otra historia. Cosecha Verde. Alberto Breccia: la vida en claroscuro Alberto Breccia. El escritor y guionista de Perramus. Todo: menos tratar de comprenderlo. Breccia no es sencillo. Carlos Trillo: el placer de la escritura Carlos Trillo nació en 1943. irrepetible y genialmente singular. No gusta a todos. El último recreo. Simón. conmueve su arte. y uno de los más grandes narradores gráficos de todos los tiempos. tal vez. Las Puertitas del Señor López. publicar. Un tal Daneri. Pero es el mejor dibujante de la escuela argentina de historietas. bien puede esperarse de Breccia lo único que cabe esperar: lo inesperado”. Irish Coffee. Revolucionó con su técnica la gráfica argentina. de Mort Cinder a la Vida del Che.

entre otros premios el Yellow Kid al Mejor Autor Internacional en Lucca. Su obra es disfrutada por los lectores de numerosos países del mundo. aún tuvo tiempo para oficiar como asesor creativo de la revista Satiricón (1972-1973). Obtuvo. en 1978 y en 1996 y el premio al mejor guionista del año en el Salón Internacional del Cómic de Barcelona en 1984. sigue escribiendo. Compatibilizando su labor como historiador con la de guionista. que vieron la luz en 1969. para Fischerman). y junto a éste es autor del recordado libro Historia de la historieta argentina (Ediciones Record. fue editor de sus propias publicaciones. Desde 1975. como jefe de redacción de Mengano (1974-1976) y como director de SuperHUM® (1981-1982). Hoy.la colección Historia Popular del Centro Editor de América Latina. CyberSix. también con él redacta la sección histórica de los catálogos de las Bienales de Humor e Historieta de Córdoba (en Argentina). Puertitas. 4 . 1980). También ha desarrollado argumentos cinematográficos (No hay hombres. Italia. y ha redactado multitud de textos para una gran variedad de revistas. con Guillermo Saccomanno se encarga de redactar la serie teórica "El club de la historieta" en la revista Skorpio. Ya en los noventa. desde el sello El Globo Editor.

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