G I L

B R A L T A R V E R N E

J U L I O

y la obscuridad comenzó a extenderse en medio de toda aquella cuenca encajonada entre las lejanas sierras de Sonorra. 3 . Iban de acá para allá. de Ronda y del país desolado del Cuervo. que estaba como colgado en lo más extremo de la cima de la enorme roca. El disco rojizo desapareció bien pronto. como sobre el torno de un asno flaco. la tropa se inmovilizó. montado en la misma cresta de la montaña. hechos para los saltos prodigiosos. per robustos. a los últimos resplandores del sol. De mediano estatura . cabellos. Su jefe acababa de aparecer. que se ocultaba al otro lado de las montañas escalonadas hacia el Oeste de la rada. no se podía ver nada de lo que pasaba bajo los árboles. Desde el puesto de soldados. ágiles. De repente.GIL BRALTAR Estaban allí reunidos lo menos de setecientos a ochocientos.

Se encorvó hacia el suelo.silbó el jefe. uiss! . cuyos labios. 4 . duros en las plantas como cascos de caballos. -¡Uiss. todos repitieron aquella actitud con una precisión militar. y todos se inclinaron en la misma actitud. uiss! . y le extendió hacia la parte inferior de la montaña. y todos blandieron sus bastones. Empuñó un sólido palo. mecánica. mejor dicho. La tropa la siguió. haciendo los mismos movimientos. y todos bajaron el suyo. formando un conjunto completo. la cabeza rodeada de una inculta y espesa cabellera.JULIO VERNE -¡Uiss. El jefe bajó su brazo. que blandió en el aire. Un ser singular era este jefe de alta estatura. como verdaderos muñecos movidos por el m ¡amo resorte.repitió aquella extraña tropa. recogidos como un culo de pollo. vestido con una piel de mono con el pelo al exterior. haciendo el mismo molinete. En el mismo Instante. la faz erizada de una barba corta. el mismo molinete que los jugadores del palo llaman la "rosa cubierta” Después. dieron a este silbido una intensidad extraordinaria. Levantó el brazo derecho. subiendo por entre los árboles. los pies descalzos. el jefe se volvió y se escurrió sobre la hierba.

casas de quintas. Entonces. . descarnados por la lluvia. Más lejos. los redobles del tambor. Era la hora de la retreta. tendida a lo largo de la sombría rada. los fanales de los navíos de guerra. En aquel momento se oyó un cañonazo. sin ir escoltado por un oficial de la guarnición. el Birst gun fire. Al otro lado. fueron recorridos. A doscientos metros por bajo. a los marineros se les 5 . como al los hubieran clavado en el sitio. a la extremidad de la Punta de Europa. la hora da que cada cual entrara en su casa. acompañados del agudo chillido del pito. el faro proyectaba su hay de rayos luminosos sobre el estrecho. reverberaban sobre la superficie de las tranquilas aguas. se dejaron oír. y todos se detuvieron. Ningún extranjero tenia ya derecho para transitar por la ciudad. el jefe se detuvo.GIL BRALTAR En menos de diez minutos los senderos del monte. sin que el choque de una roca ni de un guijarro hubiese detenido aquella masa en marcha. aparecía la ciudad. Numerosas luces iluminaban el grupo confuso de edificios. disparado desde una de las baterías rasantes. los fuegos de los buques de comercio y de los pontones anclados en la rada. de cuarteles. de. Un cuarto de hora después.

6 . circulaban patrullas. todo quedó en silencio. El general Mac Kackmale podía dormir a pierna suelta. No parcela que Inglaterra tuviese nada que temer aquella noche por la seguridad de su roca de Gibraltar. que conducían al puesto de vigilancia a los retrasados y a los borrachos. De cuarto en cuarto de hora.JULIO VERNE dio orden de volver a bordo entes de que las puertas de la ciudad estuviesen cerradas. Después.

en Poulo-Pinang y en Hongkong. que mordería con fuerza si se la molestara. formará fortalezas giratorias. Su faz descarnada deja ver los dientes . que descansa sobre una base de mil doscientos cuarenta y cinco de ancha. de ochenta y cinco metros de altura. con las cuales algún día. como lo está en Perin. en otras tantas rocas. la dentadura de la vieja. en Aden.setecientos cañones que enseñan sus bocas a través de las troneras. Tiene alguna semejanza con un inmenso león acotado. 7 . Inglaterra está situada sólidamente en aquel punto. y de cuatro mil trescientos de larga.GIL BRALTAR II Ya se sabe lo que es esta roca formidable. con la cabeza del lado de España Y la cola hundiéndose en el mar. como la llaman vulgarmente. con los progresos de la mecánica. Pero es una vieja. en Malta.

la predestinaba a una conquista tan patriótica. y su plaza hubiera debido estar en un asilo de dementes. Éste hidalgo se llamaba precisamente Gil Braltar.. en las cavernas. en lo más profundo de las aguas mediterráneas. ¿Han renunciado los españoles a reconquistar este trozo de su Península? Si! sin duda. Se la conocía perfectamente. Gibraltar asegura al Reino Unido una dominación Indiscutible sobre los diez y ocho kilómetros de aquel estrecho.JULIO VERNE Entretanto. que la maza de Hércules ha abierto entra Ávila y Calpe. hombre que. un ser raro. desde hacía diez años no se sabía a ciencia cierta lo que había sido de él. y hasta ea puede decir.. había uno que abrigaba el pensamiento constante de reconquistar aquella roca ofensiva y defensiva. ¿Vagaría errante por el mundo? En realidad. pues parece ser inatacable por tierra y por mar. en su pensamiento sin duda. Sin embargo. Éste era el late de la banda. sin embargo. que. él no habla abandonado su territorio patrimonial . Llevaba una existencia de troglodita. según se dice. Se la 8 .. Su cerebro no habla resistido a la idea. bajo los bosques. loco. y más particularmente en el fondo de los inaccesibles reductos de las grutas de San Miguel. comunican con el mar.

9 . pero a la manera de los hombres salvajes desprovistos de la razón humana. que no obedecen más que a los instintos de la animalidad. sin embargo . Vivía.GIL BRALTAR creía muerta.

de Holanda.JULIO VERNE III El general Mac Kackmale dormía perfectamente a pierna suelta. excelente militar por otra parte. algo más largas que lo que manda la ordenanza. desde la puerta del Mar hasta la puerta de la Alameda. su faz rodeada de una barba grisácea. Con sus brazos desmesurados. a pesar de su figura simiesca. aun para un general inglés. fisonomía gesticuladora. de Turquí. Sí. sus gestos de anthrooppitheco y el prognatismo extraordinario de su mandíbula. Un verdadero mono . dormía en su confortable habitación de Main-Stréet. aquella sinuosa calle que atraviesa la ciudad. sus ojos redondos hundidos bajo sus espesas cejas. del 10 . sobre sus dos orejas. era de una fealdad notable. Acaso estaría soñando que Inglaterra se apoderaba de Egipto.

. se caló el claque y se preparó con su espada. y esto en el momento en que corría peligro de perder Gibraltar. de todos los puntos del globo que le conviniera.preguntó el general Mac Kackmale. . -¿Por los españoles.GIL BRALTAR Afganistán. -¿Se habrían atrevido? .¿Son muy numerosos esos pillos? . se metió el pantalón. -Mi general (respondió un ayudante de campo. El General no acabó de hablar. Se levantó. La puerta de la habitación se abrió bruscamente. diciendo: -¿Qué ruido es ese que oigo? -El ruido que forman los habitantes de las rocas.¿Qué hay? . quizá? -Preciso es creerlo. arrojó el casquete que cubría su cabeza. se envolvió en su levita. los con11 . . del. se metió en sus bolas.¿Sin duda se han reunido todos los bandidos de la costa para dar este golpe de mano. Sudán. levantándose de un salto. en una palabra. que acababa de entrar en la habitación como una bomba): la ciudad está Invadida...Deben serlo. del país de los Boers. que corren como una avalancha por la ciudad..

12 .¿De cuantos hombres podéis disponer? . . no. no será! En aquel momento la puerta de la habitación dio paso a un ser extraño.De una veintena. mi General: soldados de línea del tercer regimiento. . los refugiados que pululan en todas las poblaciones? .) ¡Gibraltar arrancado a la Inglaterra por esos vendedores de naranjas! ¡ Eso no puede ser. que han podido escapar. que saltó sobre los hombros del General.¿Y en el cuartel de la puerta del Mar? .JULIO VERNE trabandistas de Ronda.¿Y el Gobernador está prevenido? .Es de temer. Las puertas están ocupadas. los pescadores de San Roque. . .¡No! Y es imposible ir a darle aviso a su quinta de la Punta de Europa.¡Por San Dunstán! (exclamó Mac Kackmale. las calles llenas de visitantes. mi General.¡No hay medio alguno de llegar hasta allí! Los artilleros deben hallarse sitiados en su cuartel.

a la claridad de la habitación. le reconocieron.. el hidalgo..GIL BRALTAR IV -¡Rendios! . en el momento en que los soldados le rodeaban. 13 .¡Jamás! .. -¡Rendios! -continuaba gritando. .exclamaron. De repente. agudo y prolongado. Era di. en efecto. .exclamó con voz ronca. el salvaje de las grutas de San Miguel. cuando. que tenía más de rugido que de voz humana. Gil Braltar hizo resonar un uiss .respondió el general Mac Kackmale. Algunos hombres que hablan acudido detrás del ayudante de campo se disponían a lanzarse sobre aquel hombre.¡Gil Braltar! . en el cual no se pensaba ya desde hacía largo tiempo.

con los cuales no se vivía en buena paz sino a condición de tolerar sus merodeos. haciendo rodar enormes rocas sobre la ciudad. el edificio todo. todo se llenó de una masa Invasora. vencedores de los indios. monos. por centenares. aquellos seres inteligentes y audaces. de los 14 . aquella montaña que ocupaban antes los españoles. Iban a tomar a los ingleses aquella roca de que son verdaderos propietarios. y esto había sucedido muchos veces.JULIO VERNE En seguida.? Eran monos. en verdad! Y eran temibles por su número aquellos monos sin cola. de aquel Gil Braltar que todos conocían. la habitación misma en que se hallaban. si la tentativa llegaba a tener éxito! Los Ingleses. ¿Lo creerán Vds. pues sabían vengarse. mucho antes de que Cromwell hubiese soñado su conquista para la Gran Bretaña. de aquel Guillermo Tell cuadrumanizado. el patio del edificio. ¡Sí. tan salvaje como ellos. Y en aquel momento. aquellos monos se habían convertido en soldados de un loco. que se cuidaban mucho de no molestar. cuya existencia entera se concentraba en esto pensamiento: ¡Arrojar a los extranjeros del territorio español! ¡Qué vergüenza para el Reino Unido. que llevaba una vida Independiente.

algunos soldados habían conseguido apoderarse de Gil Braltar. y no costó poco trabajo el reducirlo. ¡No se sobrevive a semejante deshonor! Sin embargo. El loco. el general Mac Kackmale no tendría otro remedio que saltarse la tapa de los sesos. bien seguro. antes que. Pero el peligro no era menos grande en o exterior. de los tasmanios. y marcha. hubiesen Invadido la habitación. los monos. que la guarnición de Gibraltar corría peligro de verse muy 15 . Lan hacia la vivienda del General. llamados por el silbido de su jefe.GIL BRALTAR abisinios. resistió. de los hotentotes y de tantos otros. y permaneció casi desnudo. Sin embargo. en un rincón. para que no pudiera ni moverse. dotado de un vigor extraordinario. amordazado. Sin duda. el número de monos era tal. Su piel prestada le había sido arrancada en la lucha. algunos soldados habían podido reunirse en la puerta del Mar. Mac Kackmale se lanzaba fuera de su habitación. resuelto a vencer o morir. ni hacerse oír. según la fórmula militar. vencidos por los monos! Si semejante catástrofe sucedía. atado. de los australianos. Poco tiempo después. Varios tiros se oían en Main-Strett y en la plaza del Comercio.

JULIO VERNE pronto obligada a ceder el puesto. A la cabeza de la bando marchaba su jefe. ¿Pero adónde se dirigían entonces ? ¿Iban hacia la Punta de Europa. imitando sus movimientos de brazos y piernas. para tomarla por asalto. a la quinto del Gobernador. conforme habían hecho con el General? . Después de haber franqueado la puerta de la Alameda. En efecto: a la luz de las Antorcha que iluminaba el patio. si los españoles hacían causa común con los monos. blandiendo su palo. y a intimarle la rendición. y el mismo paso. Street. De repente se produjo un gran movimiento. no volverían a poseerla jamás. las fortificaciones no contarían más que con un solo defensor. tomaron oblicuamente a través del 16 . que habían hecho inaccesible aquella roca. y los ingleses. se pudo ver a los monos batirse en retirada. Todos le seguían. ¡No ¡ El loco y su banda descendían por Main. las baterías quedarían desiertas. los fuertes serían abandonado. ¿Era que Gil Braltar habla podido desembarazarse de sus ligaduras. y entonces. y escapar de la habitación donde se le guardaba? No había duda posible.

Sin embargo. Una hora después no quedaba en la ciudad al uno sólo de los invasores de Gibraltar. que los monos mismos se habían engañado. cuando el general Mac Kackmale apareció en el límite del parque. desempeñando el papel del loco. En cuanto a Gil Braltar. Una idea del genio seguramente. y subieron por las pendientes de la montaña. a un Barnum o empresario de espectáculos. que. Ha comprendido 17 . que fue muy pronto recompensada con la concesión de la cruz de San Jorge. sino el general Mac Kackmale en persona. el Reino Unido la cedió. esta aventura ha sido una lección para el gobierno de su Graciosa Majestad. se había envuelto en la piel de mono del prisionero. que hace su fortuna paseándolo por las principales ciudades del Antiguo y del Nuevo Mundo. Parecía de tal modo un cuadrúmano aquel bravo guerrero. por dinero. Había sido él. Así fue que no tuvo que hacer otra cosa que presentarse. Varias veces el empresario llega hasta decir que no es el salvaje de San Miguel el que exhibe. y todos le siguieron.GIL BRALTAR parque. ¿Qué había pasado? Bien pronto se supo.

ha decidido no enviar allí en adelanto sino los más feos de sus generales. en cambio. estaba. a merced de los monos. Inglaterra. Por consiguiente. a fin de que los monos puedan engañarse con facilidad. que es muy práctica. Esta medida los asegura verdaderamente pan siempre la posesión de Gibraltar. FIN 18 .JULIO VERNE que si Gibraltar no podía ser tomada por los hombres.