Al bautizarnos aceptamos la muerte y resurrección de nuestro Señor Jesús.

En Romanos 6:3 y 4 leemos: “¿O no sabéis que todos los que hemos sido bautizados en Cristo Jesús, hemos sido bautizados en su muerte? Por tanto, hemos sido sepultados con El por medio del bautismo para muerte, a fin de que como Cristo resucitó de entre los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en novedad de vida” Todos somos pecadores y por eso morimos. En Romanos 6:23 dice:”Porque la paga del pecado es muerte, pero el regalo de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro”. Vemos la muerte y que todos los seres humanos mueren, pero Dios no quiere que mueran eternamente. En Juan 11:25 leemos: “Jesús le dijo: Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque muera, vivirá”. Y en Romanos 5:8 dice: “Pero Dios demuestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros.” Mucha gente pecadora no acepta este llamado, porque piensan que no tienen perdón, sin embargo, la biblia nos enseña y dice en Lucas 5:32 “No he venido a llamar a justos, sino a pecadores al arrepentimiento”. Y en 1a. de Timoteo 1:15 dice: “Palabra fiel y digna de ser aceptada por todos: Cristo Jesús vino al mundo para salvar a los pecadores, entre los cuales yo soy el primero”. Así que no tenemos excusa para no aceptar este llamado y decirle SI a nuestro Dios.

La única forma de salvarnos es aceptar al Señor Jesucristo como nuestro salvador, pues en Hechos 4:11 y 12 dice:”Este Jesús es la PIEDRA DESECHADA por vosotros LOS CONSTRUCTORES, pero QUE HA VENIDO A SER LA PIEDRA ANGULAR. Y en ningún otro hay salvación, porque no hay otro nombre bajo el cielo dado a los hombres, en el cual podamos ser salvos”. En Juan 14:6 Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre sino por mí. Note que nuestro Señor no dice que el tiene la verdad, sino que dice que EL ES LA VERDAD, así que quien tiene a Jesucristo en su corazón tiene la verdad y la vida. No es ninguna religión la que te va a salvar, sino Jesús, el es el único que salva, es el que aboga e intercede ante Dios por nosotros los pecadores, no hay otro, no hay más. En 1a de Timoteo 2:5 leemos “Porque hay un solo Dios, y también un solo mediador entre Dios y los hombres, Cristo Jesús hombre”. Por esto en Juan 3:36 dice “El que cree en el Hijo tiene vida eterna; pero el que no obedece al Hijo no verá la vida, sino que la ira de Dios permanece sobre él”. Dios nos llama a aceptar y a obedecer, no solo a creer, no se trata de SER sino de HACER. La FE se demuestra con hechos hacia los demás, primero a nuestra familia, después con nuestros familiares, amigos y vecinos. Dios no nos prohíbe nada que nos beneficia, solo prohíbe lo que nos perjudica y daña nuestra mente y cuerpo. Muchos no aceptan este llamado porque no quieren dejar las fiestas, sus vicios y sus pecados, pero que beneficios te deja todo esto. Solo te perjudica a ti y a tu familia y te quita el dinero que podría ser para ellos. Por esto el primer beneficio de Aceptar a Jesús es que dejas toda tu vida pasada de pecados y vicios que te dañaba y empiezas a vivir una vida plena para ti, para tu familia y para Dios. Acéptalo hoy haciendo una oración a Dios, donde le dices que lo aceptas y reconoces como tu creador y salvador, hazlo HOY porque mañana puede ser demasiado tarde.

¡GRATIS LA VIDA ETERNA!

Un Mensaje del Cielo para TI

Hijo Mío: Te envío esta carta con un mensaje de amor para Ti. Quiero que sepas que te amo mucho, tanto que he preparado un Plan de Salvación para TI, que he dado a mi único hijo para que todo aquel que en EL crea y lo acepte como su Salvador personal, no muera eternamente sino viva para siempre en un cielo y una tierra nueva, donde no habrá pecado, muerte, llanto, ni dolor ni clamor.
Para Estudios Bíblicos y Oración visite el sitio: http://lacruzsalva.blogspot.com

Juan 14:6 Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre sino por mí.
La promesa es que nuestro Señor Jesús vendrá otra vez por los que le esperan y le han aceptado. En Juan 14:1-3 dice: “No se turbe vuestro corazón; creed en Dios, creed también en mí. En la casa de mi Padre hay muchas moradas; si no fuera así, os lo hubiera dicho; porque voy a preparar un lugar para vosotros. Y si me voy y preparo un lugar para vosotros, vendré otra vez y os tomaré conmigo; para que donde yo estoy, allí estéis también vosotros”. Predicar el evangelio es el requisito final para que el Señor Jesús venga, para que todos estén informados y puedan hacer una decisión acertada aceptando a Dios o rechazándolo, ya que si alguien no sigue a Dios, automáticamente estará siguiendo a Satanás, lo sepa o no, lo crea o no. En Mateo 24:14 dice: “Y este evangelio del reino se predicará en todo el mundo como testimonio a todas las naciones, y entonces vendrá el fin”. Todo lo que está pasando a nuestro alrededor nos indica claramente que el Fin del Mundo está cerca, son señales que nuestro Señor Jesús mismo predijo. En Mateo 24:3-7 nos dice: “Y estando El sentado en el monte de los Olivos, se le acercaron los discípulos en privado, diciendo: Dinos, ¿cuándo sucederá esto, y cuál será la señal de tu venida y de la consumación de este siglo? Respondiendo Jesús, les dijo: Mirad que nadie os engañe. Porque muchos vendrán en mi nombre, diciendo: "Yo soy el Cristo", y engañarán a muchos. Y habréis de oír de guerras y rumores de guerras. ¡Cuidado! No os alarméis, porque es necesario que todo esto suceda; pero todavía no es el fin. Porque se levantará nación contra nación, y reino contra reino, y en diferentes lugares habrá hambre y terremotos. El evangelio dice que Dios nos ama y quiere salvarnos, pero debemos dejar que nos salve y obedecer su llamado y sus mandatos. Pero es necesario un Juicio, para que se manifieste su justicia, este juicio lo ejecutará mediante nuestro Señor Jesús porque el vivió entre nosotros y nos conoce. En Juan 5:22 y 27 dice: “Porque ni aun el Padre juzga a nadie, sino que todo juicio se lo ha confiado al Hijo, ... y le dio autoridad para ejecutar juicio, porque es el Hijo del Hombre”. En Eclesiastés 12:14 dice: “Porque Dios traerá toda obra a juicio, junto con todo lo oculto, sea bueno o sea malo”. Así que cuando nuestro Señor Jesús venga por segunda vez a esta tierra, vendrá a juzgar a todos los seres humanos vivos o muertos. A él le gustaba llamarse “El Hijo del Hombre” porque murió por los pecados de la humanidad y nos juzgará con justicia. En Mateo 25: 31-34 y 41 dice: “Pero cuando el Hijo del Hombre venga en su gloria, y todos los ángeles con El, entonces se sentará en el trono de su gloria; y serán reunidas delante de El todas las naciones; y separará a unos de otros, como el pastor separa las ovejas de los cabritos. Y pondrá las ovejas a su derecha y los cabritos a su izquierda. Entonces el Rey dirá a los de su derecha: "Venid, benditos de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo. Mat 25:41 Entonces dirá también a los de su izquierda: "Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno que ha sido preparado para el diablo y sus ángeles” Note que el infierno solo ha sido preparado para Satanás y sus demonios, nunca para los seres humanos, pero si no aceptan la salvación y se apartan de sus malos caminos, también les tocará el fuego eterno. Dios aborrece el pecado y desea destruirlo, pero ama al ser humano que es pecador y desea salvarlo, así que al destruir el pecado para siempre tendrá que destruir a quienes no se apartaron del pecado. Al aceptar a Jesús como tu salvador personal, también recibes el poder para no pecar. La aceptación publica se hace mediante el bautismo por inmersión en el nombre de Jesús. En Marcos 16:16 dice: “El que crea y sea bautizado será salvo; pero el que no crea será condenado”. En Hechos 2:38 y 41 dice: “Y Pedro les dijo: Arrepentíos y sed bautizados cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de vuestros pecados, y recibiréis el don del Espíritu Santo… Entonces los que habían recibido su palabra fueron bautizados; y se añadieron aquel día como tres mil almas. El Bautismo es un acto voluntario y consciente, por lo tanto, no se pueden bautizar los bebés, sino solo gentes que entienden y aceptan el Plan de Salvación de Dios y piden el Bautismo. En Hechos 8:36 al 38 leemos:”Yendo por el camino, llegaron a un lugar donde había agua; y el eunuco dijo*: Mira, agua. ¿Qué impide que yo sea bautizado? Y Felipe dijo: Si crees con todo tu corazón, puedes. Respondió él y dijo: Creo que Jesucristo es el Hijo de Dios. Y mandó parar el carruaje; ambos descendieron al agua, Felipe y el eunuco, y lo bautizó.

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