P. 1
Diego Guerrero et. al. - Manual de Economía Politica

Diego Guerrero et. al. - Manual de Economía Politica

|Views: 263|Likes:
Published by omar_perez7212

More info:

Published by: omar_perez7212 on Aug 05, 2011
Copyright:Attribution Non-commercial

Availability:

Read on Scribd mobile: iPhone, iPad and Android.
download as PDF, TXT or read online from Scribd
See more
See less

05/19/2013

pdf

text

original

Si el trazado de la curva de demanda exige condiciones de competencia perfecta, otro
tanto puede decirse de la de oferta, que se basa en una empresa maximizadora que se
comporta de forma perfectamente simétrica a como lo hace el consumidor racional. Sin
embargo, para poder trazar la curva de oferta individual de la empresa en competencia
perfecta, que no es sino un tramo de la curva de coste marginal* de dicha empresa, hay
que analizar 1º el concepto de coste marginal (CMg), así como las curvas de producción
y de costes que explican que el CMg tenga la forma requerida.

Todo el argumento empieza con otra ley, una ley que es tan cierta como la de oferta
y demanda, y, a la vez, tan irrelevante como ella para comprender el mundo capitalista
real. Se trata de la llamada ley de los rendimientos decrecientes* (LRD). Lo que esta ley
significa es que, si huimos de la realidad (donde imperan los rendimientos crecientes*)
para hacer un ejercicio mental abstracto --cosa muy legítima en todo esfuerzo científico,
por lo que no pondremos aquí el énfasis de la crítica-- donde se comparan las cantidades
de producto que se podrían conseguir manteniendo todos los factores productivos (de
riqueza) de la empresa constantes, menos uno (que se permite variar y llamaremos
factor variable*, v), los resultados que obtenemos son los siguientes. A medida que la
empresa aumenta la cantidad de v, la cantidad de producto total que obtiene aumentará,
pero lo hará de forma que: 1º) a partir de cierto punto, el producto marginal (PMg)
empezará a disminuir; 2º) más adelante, el producto medio (Pme) disminuirá también;
3º) finalmente, el producto total (PT) terminará por seguir a los otros dos en su
movimiento descendente; y todo ello sucederá de forma igualmente inevitable y con
carácter universal, siempre que se respeten los supuestos de partida.

Todo lo anterior se refleja en la figura 1.5, en cuya parte superior se representa la
curva de PT como función de la cantidad de factor variable (v) que se aplica a la
producción (dadas la técnica productiva y las cantidades de los demás factores,
supuestos fijos). No se niega que al principio tanto PT como Pme y PMg puedan
aumentar; incluso en un primer tramo (antes del punto I) el PT puede crecer más
rápidamente que v (es decir, PT no sólo es creciente, sino también su pendiente*). Pero
necesariamente se llegará a un punto de inflexión* (punto I), a partir del cual el PMg
empieza a decrecer (o sea, lo que aporta una unidad adicional de v es cada vez menor);

43

se llega luego a otro punto (punto E) a partir del cual, no sólo el PMg es decreciente,
sino también el PMe; y se llega finalmente a un punto donde el PT se hace máximo
(punto M, llamado máximo técnico*), a partir del cual la PT comienza también a
disminuir.

Figura 1.5: Las curvas de producto total (PT), producto medio (Pme) y producto marginal (P')

La gran trampa que encierra esta argumentación, y que tanto contribuye a confundir
a los estudiantes, es la ausencia total de advertencia de que esto no representa lo que
sucede en la realidad, sino un simple ejercicio de gimnasia mental, llamado
corrientemente de estática comparativa, en el que se comparan diversas situaciones
lógicamente posibles (pero igual de poco factibles y probables en la práctica, si nos
empeñamos en considerar dados los factores fijos y la técnica de producción). En la
realidad, las empresas no hacen nunca experimentos de este tipo (mantener todos los
factores constantes menos uno), sino todo lo contrario: aumentar o disminuir todos los
factores en la proporción correspondiente que exigen los requerimientos técnicos del
proceso de producción característico del sector
. Ahora bien, para poder dibujar las
curvas de producción y de costes que necesita la Microeconomía neoclásica, se hace ese

44

conjunto de supuestos tan especial, en cuyo caso sí es cierto --aunque irrelevante para
entender la realidad capitalista-- lo que se ha dicho acerca de la LRD, así como las
conclusiones que derivan de ella. Pero el lector nunca debería perder de vista la
dicotomía que acabamos de señalar.

Figura 1.6: Las curvas de costes de la empresa, en el corto plazo

En la figura 1.6 se representan todas las curvas de costes a corto plazo* de la
empresa. La curva de costes fijos* (CF) es una línea recta horizontal (figura 1.6a)
porque su magnitud (el segmento vertical 0a) es independiente de la cantidad producida
(Q). Esto significa que el coste fijo medio (CFME = CF/Q) tiene forma de hipérbola
rectangular (véase 1.6b), dado que mientras mayor sea la producción, menor será el
montante de los CF que se deberá imputar a cada unidad producida. Para explicar el
resto de las curvas, supondremos que los CF se corresponden con el uso de los que
hemos considerado antes factores fijos, y los costes variables se corresponden con el
factor variable. La forma de la curva de costes variables* (CV) depende directamente de
la de la curva de PT de la figura 1.5. En efecto, obsérvese que la Q del eje vertical de
esa figura es ahora el eje horizontal de la figura 1.6a, mientras que el coste del nuevo
eje vertical es el producto del precio unitario del factor variable (Pv, que supondremos

45

constante) por la cantidad de v (por tanto, C es proporcional a v, con lo que el eje
vertical de 1.6a puede interpretarse como si se tratara del eje horizontal de 1.5a, y la
curva CV no es sino una transposición geométrica de la curva PT, donde se prescinde
del tramo descendente de esta última).

La suma de los CF y CV agota los costes totales (CT) de la empresa, que se
representarán gráficamente, por tanto, como una curva perfectamente paralela a CV (la
distancia vertical entre CV y CT para cualquier valor de Q es siempre idéntica a la
altura de CF). Aplicando las técnicas de los radiovectores* y de las tangentes*
geométricas a las curvas, podemos derivar de 1.6a las curvas que aparecen en 1.6b.
Concluimos, por tanto, que la curva de CMg atraviesa a las curvas de costes variables
medios (CVME) y de costes totales medios (CME) por sus respectivos puntos mínimos
(puntos 1 y 2), y, por otra parte, que la distancia vertical entre CVME y CVE es, para
cualquier valor de Q, exactamente igual a la altura que para dicho valor de Q tiene la
curva CFME.

En condiciones de competencia perfecta, un tramo perfectamente delimitado de la
curva de coste marginal a corto plazo de la empresa (C') puede identificarse con la curva
de oferta individual de la misma (con lo que sólo quedaría por hacer la suma gráfica de
las curvas de las empresas individuales para obtener la oferta total o de mercado). Para
entender esto, se utiliza un argumento simétrico al del consumidor racional, con la única
diferencia de que donde éste aspiraba a maximizar su UT neta , lo que la empresa
capitalista aspira a maximizar es su ingreso (neto de costes), es decir su beneficio
(definido como la diferencia entre ingresos totales y costes totales). Por tanto, si BT =
IT - CT, y teniendo en cuenta la forma de las curvas de ingresos, que aparecen en la
figura 1.7, el beneficio máximo exigirá que la empresa reúna las condiciones siguientes:
1) BT será máximo cuando B' = I' - C' = 0, es decir, cuando la empresa iguale su

CMg y su IMg:

I' = C'

2) Para asegurarnos de que se trata de un máximo* y no de un mínimo*, hace falta
reunir una 2ª condición: que la segunda derivada de B sea negativa. Por tanto: B'' = I'' -
C'' < 0
, o, lo que es lo mismo:

I'' < C''

46

Figura 1.7: Las curvas de ingresos de la empresa: (a) en general; (b) en competencia perfecta

Lo anterior significa que la pendiente de la curva I' tiene que ser menor que la de C',
cosa que, dado que la curva de Img es continuamente decreciente, mientras que la de
CMg 1º decrece y luego aumenta, tiene que ocurrir siempre en un punto como el B de la
figura 1.8, y nunca en un punto como el A (cuando C' es decreciente). Luego, en
resumen, la 2ª condición equivale a exigir que la empresa esté produciendo una cantidad
de producto para la cual los CMg sean crecientes.
3) La 3ª condición exige que se dé competencia perfecta, ya que sólo si la curva de
ingreso medio es horizontal (lo que sólo ocurre en esas condiciones) se puede garantizar
que existe la curva de oferta de la empresa. En efecto, si tal es el caso, puede asegurarse
que el precio debe ser superior a la curva de CVME, porque, en caso contrario, a la
empresa le interesa más cerrar sus instalaciones y dejar de producir que seguir
produciendo con ese ritmo de pérdidas. Nótese que la empresa puede estar en situación
de maximización de beneficios con pérdidas reales, cosa que ocurrirá siempre que el
precio sea inferior a CME pero superior a CVME. En este caso, a la empresa le interesa
seguir operando (seguir abierta) aunque sea con pérdidas, porque las pérdidas serían aun
mayores si cerrara sus instalaciones (véase el gráfico 1.9).

47

Figura 1.8: Los dos óptimos: A es un mínimo y B es un máximo

Figura 1.9: La maximización de beneficios de la empresa: (a) con P1, beneficios positivos, con P2,
pérdidas (la empresa sigue abierta); (b) las pérdidas conducen al cierre de la empresa

48

En la figura 1.9a se representan simultáneamente dos situaciones posibles de
maximización de beneficios, la 1ª (con un precio igual a P1) con beneficios positivos, y
la 2ª (con precio = P2), con pérdidas. El beneficio y la pérdida son fáciles de determinar
gráficamente en ambos casos. En el primer caso, la empresa está en equilibrio en el
punto b, lo que significa que iguala su CMg con su Img (igual al IME, que es el precio,
en competencia perfecta) cuando produce la cantidad q1. Eso quiere decir que su IT (P ·
Q) será el área resultante de multiplicar el segmento bq1 por el segmento 0q1, es decir, el
área 0abq1. Por su parte, el CT será el producto del CME (eq1) por la cantidad (0q1), o
sea 0ceq1. Por consiguiente, el área rayada hacia la derecha (cabe), que es la diferencia
entre las dos superficies anteriores (IT - CT) coincidirá con el BT, positivo en este caso.
Cuando el precio de mercado es P2, la maximización del beneficio conduce a pérdidas,
ya que la igualación de C' e I' nos lleva ahora al punto g, determinando una producción
total de q2. Esto quiere decir que el beneficio negativo (pérdida) se representa
gráficamente como la diferencia del área que representa el ingreso total (0fgq2) y la que
corresponde a los costes totales (0cdq2), es decir, una pérdida igual al área coloreada en
oscuro en la figura 1.9a: fcdg. Por último, la parte b de esta figura nos muestra el caso
en que la empresa decide cerrar y dejar de producir, ya que si produjera de acuerdo con
la regla de maximización I' = C', se colocaría en el punto m, con una producción igual a
q3, lo que significaría unas pérdidas iguales a lhim, pérdidas superiores a las que
obtendría si dejara de producir, en cuyo caso las pérdidas serían sólo los costes fijos,
que ascenderían (aplicando la igualdad CF = CFME · Q) a jhik (< lhim).

You're Reading a Free Preview

Download
scribd
/*********** DO NOT ALTER ANYTHING BELOW THIS LINE ! ************/ var s_code=s.t();if(s_code)document.write(s_code)//-->