Una leve gran transformación de nuestro sistema

La peor tragedia en la educación de Puerto Rico, si me lo preguntan, es que nos han alejado de las cosas que más nos representan. La música, un elemento tan representative de nosotros como gente, con suerte es una electiva o se toma una vez a la semana, con suerte. Me parece algo torpe porque si algo funciona bien para integrar materias es la música y el Departamento va en la dirección de la integración curricular. Desde la música tocar el lenguaje está dado, pero sirve excelentemente bien para tocar la historia con canciones como por ejemplo lo serían Lamento borincano o el llamado verdadero himno o himno machetero. Se puede tocar tambien otras partes de los Estudios Sociales utilizando la música también y así discutir distintas problemáticas. Quizás las ciencias sean más problemáticas encontrar canciones con las cuales relacionar, pero la creación es también una parte de la educación musical y a fin de cuentas también se puede hacer una canción nueva relacionada al contenido, actividades así ayudan a recordar y a comprender major.

Otro contenido olvidado en la escuela es el baile. A nosotros se nos asocia tanto con el bailar y es incredible que es algo tan ausente en nuestras escuelas. Para educar al cuerpo me parece el baile igual de adecuado sino es que más que los deportes. ¿Por qué entonces tal hegemonía? Una vez dominados los patrones básicos, se pueden profundizar con distintas rutinas de bailes, coreografías y con los distintos tipos de bailes, y ni mencionar lo bien que se puede integrar con la música. Desde el baile se pueden tocar también todos los demás puntos de la educación física con la misma facilidad y detalle.

El último punto que quiero mencionar es la comida. Nuestra comida conocida por tener tanto sabor, tanto gusto sin embargo nos enfrentamos en nuestras escuelas y colegios a comidas insipidas, sosa, de mal gusto, corriente y a veces hasta mal confeccionada. En mi opinion si quieren invertir en las escuelas en algo que mejore la disposición de los estudiantes a recibir una educación que inviertan en la comida. Comer rico es bien importante para el puertorriqueño.

Estos son cambios que propondría para una major educación. Para innovar en la educación no hay gastar tanto. Para renovar las escuelas se necesita mucho menos capital del que se cree, pero si muchísima más buena voluntad.