PRESENTACIÓN

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LA TEORIZACIÓN DE LAS MASCULINADES EN LA CIENCIA SOCIAL CONTEMPORÁNEA
Scott Coltrane
Traducción de

Moisés Silva

LA TEORÍA

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LA VENTANA, NÚM. 7 / 1998

La vida no está determinada por la conciencia, sino la conciencia por la vida... las circunstancias hacen a los hombres tanto como los hombres hacen a las circunstancias.
Karl Marx (1846/1978)

No, pues, los hombres y sus momentos. Más bien los momentos y sus hombres.
Erving Goffman (1967)

Au s g od d s a c a yt a a a d ad f r n e n v l sd a á i i , n il e itni, rbjno ieets iee e nlss Karl Marx y Erving Goffman hic0ieron contribuciones singulares a la comprensión de la vida social. Aunque sus obras rara vez se mencionan juntas, estas citas tienen resonancia recíproca y plantean dos cuestiones que merecen la atención de los estudiosos del género. La primera es que ambos usaron lo que ahora se llama lenguaje «sexista». Ambos agruparon a toda la humanidad bajo el término hombres, minimizando las experiencias de las mujeres e ignorando la importancia del género en la vida de los hombres. Se pueden excusar sus transgresiones lingüísticas porque seguían costumbres sociales, pero no se debe perder de vista el hecho de que el género, aunque considerado en otras partes de sus escritos, fue de importancia secundaria para ellos. En este sentido, ambos teóricos enseñan por ejemplo negativo y recuerdan a los estudiosos que están abriendo nuevos caminos al centrar su atención explícitamente en el género al estudiar a los hombres. Como una segunda cuestión, los modelos de la sociedad presentados por Marx y Goffman acentúan la importancia de la estructura s c a e l sn v l sm c oym c o L e t u t r s c a e l r p t oil n o iee ar ir. a srcua oil s a eei

SCOTT COLTRANE

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ción bajo patrón de los mismos tipos de eventos que ocurren una y otra vez, involucrando a muchas personas distintas distribuidas en diferentes lugares.1 Las ideas de Marx y de Goffman acerca de la estructura social han quedado fuera de moda R. Collins. “The Micro Contribution to Macro , m. Sociology”, Sociological Theory nú 6, 1988, pp. en el reciente viraje postmoderno hacia el 242-253. a á i i d ld s u s yl p r i u a i a h s nlss e icro a atclrdd it r c ,p r s sr f e i n ss b el n t r l z d a é t c d l sp o óia eo u elxoe or a auaea ilcia e o rc s ss c a e ys é f s se l sp t o e s s é i o d l sr l c o e eo oils u nai n o arns itmcs e a eains sociales tienen mucho que ofrecer a los estudiosos contemporáneos del género. La visión macrohistórica de Marx nos recuerda que la elección individual se ve limitada por las circunstancias materiales, especialmente la desigual distribución de la riqueza y el acceso a los medios de producción. La visión microinteraccionista de Goffman es un recordatorio de que las experiencias sociales cotidianas dan forma a la conciencia y definen las identidades individuales. Ambos teóricos concibieron complejas relaciones recíprocas entre estructura y agencia, pero ambos acabaron dando prioridad a los sistemas bajo patrón de relaciones sociales. Para Marx, “los hombres” hacían la historia, pero no bajo condiciones de su propia elección. Más bien, condiciones sociales y económicas históricamente variables daban forma a la conciencia de las personas y limitaban sus acciones de acuerdo con patrones identificables.2 Para K. Marx. “The Eighteenth Brumaire of Louis Goffman, los hombres y las mujeres se dediBonaparte”, R. Tucker (ed.). The Marx-Engels Reader, 1978, Monthly Review Press, Nueva York, caban activamente al manejo de las imprepp.594-617 (originalmente publicado en 1851). siones, pero eran prisioneros de la
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o s r a c ar t n r ad lr t a yl p o u bevni uiai e iul a rdc ción, en colaboración, de identidades.3 Pocos disputarían que Marx puso a la estructura social por encima de la elección individual, pero Goffman, también, dio precedencia a la estructura de las situaciones. Él concebía los “momentos” como eventos situados históricamente, que seguían una secuencia relativamente bajo patrón, llevaban prescripciones normativas y, lo más importante, creaban un sentido emergente de identidad. Más que la mayoría de los científicos sociales de su tiempo, Goffman reconoció la importancia de la iniciativa individual para darle forma a la sociedad, pero su suposición fundamental fue que los momentos creaban a “los hombres” más que al contrario. Aunque no intentó un estudio explícito de la masculinidad, Goffman empezó a escribir acerca del género antes de morir en 1982, y su esquema analítico, junto con algunas reflexiones de Marx, proporciona las bases para un prometedor acercamiento microestructural al estudio del género.4 En este capítulo hago énfasis en E. Goffman. “The Arrangement Between the Sexes”, Theory and Society, núm. 4, 1977, pp. 301el continuado valor heurístico del concepto 331; E. Goffman. Gender Advertisements, Harper & Row, Nueva York, 1979. d l e t u t r s c a ,ys g e oq eu a e e a srcua oil uir u n cr camiento microestructural al estudio de las masculinidades puede contribuir a guiarnos a través de algunos difíciles dilemas e i t m l g c syp l t c s pseoóio oíio. Se criticó a Marx y a Goffman por apartarse de los protocolos de investigación aceptados en sus tiempos, pero ambos defendieron una investigación empírica que parece más bien científica y convencional para las normas de hoy. En contraste, muchos estudiosos críticos
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E. Goffman. Interaction Ritual, Anchor, Nueva York, 1967.

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pero el llamado a abandonarla acarrea algunos peligros. pero continuaría utilizando una gama de métodos objetivistas y subjetivistas para documentar la regularidad de patrón en sistemas de desigualdad. pero el enfoque sobre la masculinidad. Una estrategia más reformista reconocería el sexismo de la investigación en el pasado. ocultar la diversidad y perpetuar la desigualdad. este capítulo revisa problemas potenciales y reales en el área. La ciencia social convencional ha favorecido los intereses de los hombres dominantes y menospreciado la influencia del género. En la base de esta posición está la creencia de que las reflexiones críticas de Goffman y Marx pueden acoplarse a los métodos científicos convencionales para profundizar en la comprensión de los hombres y las masculinidades. ecio lua e a usins pseoóia ln teadas por los estudios recientes del género. Más que concentrarse en una cuesti espec ón ífica en detalle. éeo Investigación anterior sobre los hombres y la asculindad La investigación sobre los hombres es tan antigua como los estudios mismos. P r e ef n d s r b a g n sd l sc e t o e e i t m l g c sp a aa s i. y sugiero cómo un anál s sm c o s r c u a d l sm s u i i a e p d í s rt n op l t c ii iretutrl e a aclndds ora e at oíia como intelectualmente satisfactorio. y cierra con algunas sugerencias de formas de incorporar los puntos de vista de los hombres a los estudios de gnr.SCOTT COLTRANE 11 recientes abogan por abandonar los acercamientos sociológicos convencionales sobre la base de que estos métodos tienden a favorecer un individualismo masculinista. o los hombres co-mo individuos explícitamente .

7 / 1998 genéricos. Nueva York. los hombres empezaron a escribir acerca de cómo a los niños se les socializaba para ser duros y competitivos y de cómo los hombres tenían problemas para expresar sus emociones. Men’s temente confesional. h m r sad s r o l rs ss n i i i a e . este estilo de investigación sobre los hombres continuó a través de los años ochenta y hasta los noventa.8 y muchos hicieron M.12 LA VENTANA. Ithaca. tribales masculinos.6 FrecuenH. y aunque estos autores con frecuencia se presentan a sí mismos como parte de Morgan. Why Men Are the Way They Are. nos y eran mal comprendidos por las mujeres. Doing Feminist Research. Penguin. H. Entre los autores más vendidos recientemente se incluye Robert Bly. 83-113. Nichols. Routledge & Kegan Paul. Londres.5 Al ir ganando impulso el movimiento de las mujeres en los años setenta. 1986. NÚM. 1975. Seaview. Nueva York. Libros como éste postulan eternas diferencias naturales entre hombres y mujeres. “Men. 1990. McGraw-Hill. de la dimensión de poder de las relaciones de los géneros. D. Goldberg. 1981. F e P e s N e . AddisonWesley. Daddy’s Home. 1986. terapéutico e ignorante Liberation. Cornell University Press. The Hazards of Being Male. énfasis en cómo los hombres sufrían por el 1982. Bly.7 o en la nostalgia de los hombres de mediana edad por sus padres.p r obe earla u esbldds eo dieron poca atención a aquéllos que sufrían a manos de la posición privilegiada de los hombres dominantes. Clary. es relativamente reciente.9 Estos populares libros ayudaron a los W. 5 6 7 8 9 10 .10 que mezcla la narración mítica con la psicología popular en una celebración de la formación de lazos R. Iron John: A Book about Men. pp. Reading. sesn idn u ahr re rs. Roberts. Farrel. Nueva York. J. Masculinity and the Process of Sociological Enquiry”. Algunos escritores se concentraron en sus experiencias personales al cuidado de un hijo.F n i g o r F t e s. uva York. confinamiento de los estereotipos masculiS O h r o . 1976.

Toronto. 1976. Lewis (ed. 1990. Toronto. Cambridge.W. de las mujeres. A. 23. pp. 234-244 (originalmente publicasofisticados. 1987. Beyond Patriarchy. Hickman. Nueva marxistas y de perspectiva feminista. ok 99 11 12 13 14 15 . “Men. Sattel. M. Kaufman14 llama las “contradictorias expeH.1 8 . resaltan la diversidad en las masculinidades. J. les y promueven una comprensión de lo que 1993. Connell. R. Masculinities and Social Theory. y los estudiosos desarrollaron do en 1977). and Society”. 46947 7. un grupo diferente de hombres estudiosos y activistas adoptaron una perspectiva decididamente feminista en sus primeras exploraciones de la masculinidad. riencias de los hombres del poder”. 1987. mónica” para hacer énfasis en los aspectos multidimensionales y socialmente construiR.). 39. Boston. “The Rhethoric of Rights and Needs”. Polity. En respuesta y en apoyo al movimiento pp. sus escritos frecuentemente se asemejan a la retórica antifemenil de los activistas reaccionarios de los derechos de los hombres. Kimmel y M . Englewood Cliffs. Social Problems. postmodernas de la ciencia social carente Kaufman (ed. Coltrane y N. núm. M. dos de la dominación masculina. “Men’s Power with Women.13 Los estud o r c e t sa e c d l sh m r su i i a r f e i n sd l st o í s is eine cra e o obe tlzn elxoe e a era feministas.). aplican epistemologías críticas Messner (eds.). de valores. and conceptos como la “masculinidad hegePower”. The Making of Masculinities. los estudios J. Unwin Hyman. La característica definitoria de este acercamiento a los estudios de los hombres fue su atención al poder de los hombres sobre las muje12 res. and the Lives of Men. 401-421. Penguin/Viking. Men in Difficult críticos de los hombres se hicieron más Times.). 1987. Gender and Power. MacMillan.15 MuUnwin Hyman. Kaufman. Men’s Lives. Cracking the Armor: Power. núm. Inexpresiveness. 1992. Durante los años ochenta. y traY r . Oxford University Press. Nueva York. incluyen un enfoque sobre los hombres homosexuaM. 1981. pp. chos estudiosos actuales usan críticas Morgan (eds. Prentice Hall. other Men. J.11 S. Hearn y D. Men.). Brod (ed. Social Problems.SCOTT COLTRANE 13 un movimiento de hombres progresistas. Pleck. Pain. Londres.

pp. 1989. Rediscovering Masculinity. Jackson. Unmasking masculinity. El segundo. El primer acercamiento vende muchos libros y recibe mucha atención de los medios. V. Sociology of Sport Journal tdig aclnt” núm. las críticas de la ciencia social “masculinista” dejan sin responder algunas difíciles preguntas acerca de cómo estudiar a los hombres. y sobre qué bases se le debe rechazar?¿Qué se considera investigación «feminista». no emocional. M. autoritario y proc i eal v o e c ayl d s r c i n 17 N o s lv a ilni a etucó. 1990. S u y n M s u i i y . 17 tan de ir más allá de los viejos marcos teóric se t u t r l s a . 136-153. 1981. Seidler. sin embargo. Weidenfeld & Nicolson. Routledge. la decisión de a a d n rl c e c as c a p s t v s ae i t n i n l y q el st a bnoa a ini oil oiiit s necoa. 7 / 1998 16 D. Londres. NÚM. Para la mayoría de los académicos profeministas. o bB. es la observación de que ninguno de los dos enfoques hace un uso extensivo de los métodos convencionales de la ciencia social para reforzar sus argumentos.14 LA VENTANA. Messner. Science and Sexual Opression. y el otro se enfoca en cuestiones de poder usando marcos de interpretación académicos feministas. Londres. Unwin Hyman. Por ejemplo: ¿Cómo se determina cuáles son los métodos de investigación masculinistas. a u a rdiciones que le dieron vida son responsables de un omnipresente estilo de masculinidad desapegado. existen entonces dos estilos en conflicto de hombres escribiendo acerca de la masculinidad: uno celebra el estrechamiento de lazos masculinos y les dice a los hombres que ellos están bien. tante. 1990. se enfoca sobre los contradictorios significados y experiencias de ser hombre y se alinea con el movimiento de las mujeres. Easlea. 7. “Men . Lo que importa en este capítulo. Londres.6 o srcuaits1 A riesgo de simplificar excesivamente. del cual este volumen es un ejemplo. y cómo se determina esto? ¿Si los hombres quieren estu- .

querrían los hombres estudiar la Methods in Social Research. Unwin Hyman. Pero para los hombres profeministas que estudian las masculinidades.).1 . Objetivos de los estudios feministas de los hombres La crítica de los estudiosos que se concentran en “estudios de los hombres” ha venido de diferentes sectores. Para aquéllos que celebran la masculinidad y tienden a evitar cuestiones de poder y dominancia. Masculinities Frente a una atmósfera académica and Social Theory. 1992. Londres. en J. A J r i e y P S i h Men in feminism p2624 . Las colegas feministas también cuestionan las intenciones de los hombres cuando éstos se concentran en el género. 0 . 1987. descorazonadora y a veces hostil. adn . 1990. estas preguntas continúan siendo críticas. . Oxford University Press. mt. Men. aun si las razones y las implicaciones de sus elecciones metodológicas quedan sin mencionar.SCOTT COLTRANE 15 diar la masculinidad utilizando formas de pensamiento feministas. algunos colegas (sobre todo hombres) encuentran los estudios de género superfluos y sugieren que los temas académicos convencionales son más dignos de atención. y a algunas les preocupa la potencial usurpación patriarcal de las iniciativas de los estudios de las mujeres. Nueva York. Hearn y D. ¿por qué. Nueva York. Reinharz.18 J. estos cuestionamientos epistemológicos son típicamente de poco interés. En la tradición de la dominación patriarcal. S. Methuen. Canaan y C. “The New Men’s Studies”. Morgan (eds. pueden evitar reproducir la conciencia patriarcal simplemente con adoptar un estilo de discurso común entre las estudiosas de las mujeres? Estos cuestionamientos pesan sobre los estudiosos contemporáneos que hacen investigación sobre los hombres. masculinidad desde una perspectiva feminis1 8 . p . Feminist entonces. Griffin.

19 PaJ. y su prominencia tiende a reforzar el poder de los hombres sobre las mujeres. NÚM. Lorber. “Dismantling Noah’s Ark”. p. 568. Muchas. Sin embargo. y que las teorías feministas explican más acerca del género que otras teorías. como Judith Lorber. y que su forma e importancia relativa están sujetas a cambios. La mayoría de los feministas aceptan que el género es socialmente construido.16 LA VENTANA. y una variedad de acercamientos teóricos y metodológicos a su estudio. “El objetivo a largo plazo del feminismo debe ser nada menos que la erradicación del género como un principio organizador de la sociedad postindustrial”. una de las maneras de t a a a p r l g a e t o j t v p l t c d l r op a od r d c rl rbjr aa orr se beio oíio e ag lz e eui a importancia del género es que los estudiosos llamen la atención hacia éste. para reducir su importancia en la vd ctdaa ia oiin. pero lo hacen. 7 / 1998 1 9 ta? La respuesta más corta es que el género es demasiado importante para ignorarlo. el que los hombres estén de acuerdo en que el género no debería tener importancia en la vida cotidiana los expone a críticas. 14. núm. el género tiene una importancia excesiva en el mundo social. ya que los hombres han supuesto tranquilamente que el . 1986. un postulado central del feminismo ha inspirado muchas investigaciones. En un sentido muy general. Por eso es que muchas feministas enfocan el género como una categoría analítica en el estudio de las vidas de las mujeres. Sex Roles. la editora fundadora de Gender & Society. promueven la idea de que hombres y mujeres deberían ser socialmente intercambiables. Aunque hay muchas razones diferentes para estudiar el género. a fin de cuentas. radójicamente.

Men. las experiencias de los hombres han sido universalizadas. tencial regresivo haciendo énfasis en el género. No obstante. Masculinities and Social Theory. permitiéndoles ignorar la discriminación contra las mujeres y legitimar la dominación masculina. y ya que los estudiosos hombres han ignorado con demasiada frecuencia su influencia sobre los hombres. un enfoque explícito sobre las masculinidades se justifica claramente. o por lo menos han argumentado que su competencia. Muchos hombres profeministas evitan este po. 1990. y poniendo atención al ejercicio abierto y sutil del poder de los hombres. Kimmel . “After Fifteen Years”.20 M. los estudios de los hombres feministas apoyan y complementan las persp c i a c í i a d l se t d o d l sm j r s etvs rtcs e o suis e a uee. J. Al enlazar las formas en que los hombres crean y sostienen identidades genéricas con las formas en que el género influencía las relaciones de poder y perpetúa la desigualdad. acentuar el género en el estudio de los hombres acarrea ciertos riesgos. Ya que el género es uno de los más importantes principios organizadores de las sociedades en todo el mundo.Morgan (eds. les proporciona privilegios especiales. 93-109. Algunas veces las demandas académicas sobre la importancia del género son atendidas añadiendo “sexo” a una larga lista de variables independientes que compiten entre sí. Hearn y D. tratan de superar las anteriores tendencias a ver a los hombres como genéricamente humanos. uno termina con diferencias sexuales ampliamente reportadas que no dicen 20 . pp.). Históricamente.SCOTT COLTRANE 17 género podría ser ignorado. Cuando a esto se suma la presión de publicar diferencias (más que similaridades) estadísticamente significativas. más que la mera biología. Al colocar al género en el centro de sus análisis. Londres. Unwin Hyman.

Los hallazgos de diferencias que emergen de estos estudios tienden a legitimar suposiciones dadas por hecho acerca de la disimilitud y a reforzar la importancia del género en la vida cotidiana. Así. NÚM. asumían que las diferencias sexuales biológicas no podían ser responsables por el significado social del género o la distribución relativa del poder entre los hombres. métodos interpretativos y técnicas etnográficas para contrastar las vidas y percepciones de los hombres con las de las mujeres. 7 / 1998 relativamente nada. y que reflejan una dicotomía esencial subyacente entre hombres y mujeres. incluso a riesgo de resaltar excesivamente su importancia. Sin embargo. Afirmaciones esencialistas acerca del género A pesar de la investigación y teorías en contrario. Los primeros estudios feministas. El género tiene tanto peso en la mayoría de los escenarios sociales e institucionales que necesita ser estudiado explícitamente. No estoy sugiriendo ignorar al género a causa de este riesgo. entre las mujeres. el discurso académico frecuentemente iba “más allá” de desacreditar la falsa unidad del . el uso del género como una categoría analítica puede ir en contra del objetivo político de reducir su prominencia. y entre los hombres y las mujeres.18 LA VENTANA. ya fueran enfocados hacia las mujeres o hacia los hombres. Otros investigadores utilizan reportes clínicos. En los años ochenta. la mayor parte de la gente sigue concibiendo las diferencias de género como innatas. es útil considerar las implicaciones políticas de adoptar métodos de investigación o teorías que pongan acento en las diferencias de género.

pero la distinción entre el sexo (biológico) y el género (social) merece ser repetida con frecuencia. universales basadas en las funciones Princeton University Press. “And the One Doesn’t Stir Without the Other”. La tendencia a esencializar las diferencias de género no está limitada a la derecha política o religiosa. 1983. l. Princeton. Podría parecer «anticuado» continuar argumentando en contra de lo innato de la masculinidad y la feminidad. La forma de comunidad que Bly evoca con visiones de energía 21 22 23 2 4 25 2 6 . Harper Colophon..22 feministas neoconser-vadoras. Griffin. Nueva York. Iron John. como si las nociones populares esencialistas ya se hubieran transformado. Por ejemplo. Women and Nature. to esencialista similar puede encontrarse en J. 56-79. utrl c-e L. Stacey. “The New Conservative Feminism”. reproductivas de las mujeres y su proximiA R s i( d ) G n e a dt eL f c u s . 7. edr n h ieore lie dad putativa a la naturaleza. 1981. pa que los hombres modernos han perdido R B y o . 559-583. Irigaray. pp.A d n . núm. Asumir que hay diferencias naturales y otorgadas por Dios entre hombres y mujeres está incrustado tan firmemente en los hábitos de pensamiento y las instituciones sociales.26 A Bly le preocuFeminist Studies.B. que centrarse en la diferencia en vez de la similitud tiene r e g sp l t c s iso oíio.SCOTT COLTRANE 19 sexo y el género. Algunas escritoras contemporáneas celebran diferencias de género que caracterizan como fundamentales y eternas. os e. Private Woman. núm. Public Man.23 y feministas biosociales24 confunden el sexo y S. algun s f m n s a f a c s s 21 c l u a y e o f a eiits rnea.25 Un argumenNueva York. ministas. pp. 1985. 9. o incluso a los hombres. . Elshtain.c t . 1978. el género al postular diferencias sexuales J. 1981. contacto con su “energía de Zeus” y recomienda los retiros y rituales de hombres para restaurar el orden natural. Signs. de Robert Bly. p i.

7 / 1998 de Zeus. estaban relegadas al hogar y se les prohibía participar plenamente en la vida pública. De hecho. eternas y naturales que surgen del sexo biológico. La visión de Robert Bly es sólo una entre tantas que invocan imágenes de diferencias de género fundamentales. Esto apunta a una de las fallas centrales del acercamiento mitopoético y otros acercamientos esencialistas al género: reducen mitos y prácticas histórica y culturalmente específicos a verdades universales psicológicas o biológicas. NÚM. ignorando en el proceso las condiciones de estructura social que les produjeron. Aceptar la noción de una fiereza masculina natural y una «necesidad» innata de validación masculina reafirma la diferencia de géneros y conlleva el muy real peligro de perpetuar la violencia contra las mujeres y otros hombres. sin embargo. tiene tintes de misoginia. . repetir rituales tribales antiguos a gran escala probablemente aumentaría el antagonismo de los géneros en vez de promover algún balance idílico entre fieros hombres y sumisas mujeres. con todo y sus ideales democráticos. Debería c e t o a s l s p s c ó d q er i s i u rl sa t g o r t a e d usinre a uoiin e u entti o nius iuls e iniciación masculinos va a curar a los hombres modernos y a rescatar una cultura en declive. Las mujeres de la Grecia antigua. Los hombres autoritarios y las mujeres cuidadoras de la antigüedad vienen a representar una masculinidad o feminidad subyacente que reside supuestamente dentro de los seres humanos. Muchas de estas visiones se apoyan en pasajes de la Biblia o evocan imágenes primitivas de sociedades tribales para dar veracidad a su versión de diferencias sexuales naturales.20 LA VENTANA.

21-60. York. Las primeras versiones de investigación comparativa sobre las mujeres buscaban encontrar los “orígenes” de la desigualdad de género con una mirada a los así llamados pueblos F. Belknap. “The Origin of the Family. Sociobiology. una interpretación excesivamente simplifi1969.). estos estudiosos Press. en R. pp. “Animal Sociology and evidencias importantes en su búsqueda de a Natural Economy of the Body Politic”. Engels. Tucker (ed. 1984. O. Por ejemplo. Wilson. las antropólogas. biólogas e historiadoras de la ciencia feministas han demostrado cómo L.734-759. 1978 (originalmente publicado en 1891). tendían a fabricar un pasado para justificar 29 . 1975. D. r c o a i a l d m s i i a d l s m j r s 28 núm.É t e o nvtbe e oe aracl e a rgldd eeia sa s una suposición fundamentalmente falsa. es útil apoyarse en el concepto de la estructura social y atender a la variación transcultural en la organización y la expresión del género. Tiger.SCOTT COLTRANE 21 Desafortunadamente. Private primitivos. de la evolución Cambridge.29 Como los teóricos de las leyes Property and the State”. de “hombre cazador”. Vintage. basada en una lectura inexacta de la historia humana y en un mal uso profundo de la evidencia biol ógica y antropol ógica. 1978. Men in Groups. pp. cada. ainlzr a oetcdd e a uee. Science and Gender Pergammon. estas imágenes tienen una resonancia tan cercana con la ideología de género de la cultura occidental que la mayoría de la gente acepta las imágenes tribales como evidencia de l i e i a l d lp d rp t i r a yd l f a i i a f m n n . E. The Marx-Engels Reader. 27 2 8 El uso de la investigación comparativa para refutar las afirmaciones eecaits snilsa Para evaluar las afirmaciones esencialistas acerca de la masculinidad o la dominación masculina. 4. Signs. humana basada en la sociobiología27 ignora R. Haraway. Monthly Review naturales antes que ellos. Nueva . Bleier. Nueva York. Nueva York.

30 Aunque los estudios comparatiTheory. Ortner y H. Investigadores posteriores.1 8 . pero que la subordinación de las mujeres no es un fenómeno unitario que aparece igualmente en todo tiempo y en todo lugar. Sexual de las pocas formas confiables y convincenMeanings. Ragin. Josey-Bass. son una Male Dominance. Sanday. Whitehead. S. Cambridge. tratando de comprender la posición de las mujeres en sociedades no industriales. Blumberg. 1984. Hay dos maneras básicas de evaluar teoC. Aunque no se requiere necesariamente. buscan patrones de asociación por medio de análisis estadísticos.23101. S. Rowman & vos transculturales de géneros están cargaAllanheld.. tes de refutar las teorías populares 1981. incluyen típicamente un gran número de casos. oln e.i a i n . pp.22 LA VENTANA. reducen los fenómenos sociales a variables. 1981. 7 / 1998 su visión del futuro. l nai n a netgcó oprtv xesv s sam n ep r i e t f c rs m l t d st a s u t r l se t ed f r n e i s et aa dniia iiiue rncluae nr ieets ntancias de resultados generales y para aislar correlaciones estructurales de fenómenos sociales. C l f r i P e s B r e e . R. y son buenos para poner a prueba universalizac o e ( s c m p r g n r ra g n sf l a u i e s l z c o e p rs ins aí oo aa eea lua ass nvraiains o u c e t ) E é f s se l i v s i a i n c m a a i ae t n i ae u u l una. Más bien. “A General Theory of Gender sujeta a cambio debido a una variedad de S r t . Nueva York. snilsa e éeo bridge. 1984. Cambridge University Press. L. enteras. Sex and Advantage. San Francisco. Myths of dos de dificultades epistemológicas. Totowa. o naciones. la investigación comparativa extensiva también tiende a 30 3 1 . Leacock. The comparative method University of . sociedades. ekly 97 rías utilizando investigación comparativa t a s u t r l e f q e e t n i o y e f q e i t n i o . Cambridge University Press. Chafetz. NÚM. oilgcl factores. han concluido generalmente que la dominación masculina era común. 1981. aiona rs. Monthly Review Press. J. E. la condición de las mujeres parece ser multidimensional y R. Female Power and Male Dominance. P.31 L s e t n rnclua: nous xesvs nous nesvs o xesivos tienden a comparar culturas.e R C l i s( d ) S c o o i a taifcto” n . Came e c a i t sd lg n r .

en busca de explicaciones causales de por qué ocurren los fenómenos observados. Kohn (ed. Newbury Park. Los enfoques intensivos y exten32 . ponen más atención a los contextos específicos de las práct c ss c a e . antropólogos y números crecientes de sociólogos (incluyendo la mayoría de las feministas) tendieron a favorecer el acercamiento intensivo a los estudios comCfr. En estos casos. 1989. apoyándose en profusas descripciones de sucesos históricamente específicos. Este enfoque de estudio de caso a pequeña escala busca interpretar instancias específicas de algún fenómeno. los investigadores están tratando de a s a l sc r c e í t c ss c a e q ep d í ns ri i s n r t c s l s ilr a aatrsia oils u ora e doicáia. Para algunos. ideologías o asociaciones que podrían ser histórica o c l u a m n ee p c f c s yl sq ep d í nc n i e a s c r c e í t utrlet seíia. al ser más detallados que las comparaciones extensivas. M. y es un excelente medio para i e t f c rd f r n i st a s u t r l s( u q ee p o l v ag n r dniia ieeca rncluae anu s rcie eea lizar excesivamente a partir de casos atípicos). en contraste. 32 parativos. Los estudios comparativos intensivos.Af n sd l sa o o h n ayp i c p o d l sn v n a ia oils ie e o ñs cet rniis e o oet. los historiadores. uh e a netgación comparativa extensiva es nomotética. el objetivo es poner a prueba teorías en competencia y determinar “leyes de organizaci social. Otros tienen objetivos menos ” ón grandiosos y utilizan la investigación comparativa extensiva más inductivamente. contienen sólo unos pocos casos y tienden a ser ideográficos.SCOTT COLTRANE 23 u i i a d t sc a t t t v sya á i i e t d s i o M c ad l i v s i tlzr ao uniaio nlss saítc. Los estudios comparativos intensivos se concentran en fenómenos situados históricamente y. Cross-national Research in Sociology. a u ora osdrre aatrsi cas comunes del fenómeno social general bajo estudio. Sage.). a estructuras.

1992. 34 s v sp e e c e i t r yl d s i c ó e t e io udn oxsi.E v l rh u í t c yl i p r a c ap l t c d rcuae oils l ao ersio a motni oíia e tales conecciones no deben ser subestimados. 86-107. Kandiyoti.24 LA VENTANA. Gender & Society. e ude comprender mejor cómo operan los sistemas de género y cómo el género da forma a las vidas cotidianas de las personas. Cuando se document l v r a i nh s ó i ayt a s u t r le l sr l c o e d g n r y a a aicó itrc rnclua n a eains e éeo se puede aislar las condiciones bajo las que ocurren varias division sd lt a a oyd s r b c o e d l r q e ayd lp e t g o s p e e e rbj itiuins e a iuz e rsii. Los estudios comparativos intensivos son especialmente útiles para mostrar cómo algunos individuos o grupos se apartan de una concepción falsamente universalizante del género. 1991. con comparaciones a gran escala y explicaciones causales. a itnin nr ellos es a veces borrosa. Los estudios intensivos son de alguna manera más fundamentales. y los dos acercamientos esbozados ayudan a dar explicación a las estructuras sociales. Las comparaciones extensivas pueden aislar la variación transcultural en muchas sociedades diferentes y pueden conectar esa variación a grupos específicos de condiciones est u t r l ss c a e . “The Micropolitics of Gender in investigadores intensivos se refieren a “tiNonindustrial Societies”.33 o cuando los in6. NÚM. Coltrane. vestigadores extensivos usan ejemplos ilustrativos detallados. pero están abiertos a la crítica de que los pocos casos seleccionados son atípicos. 274-290. 2. núm. como cuando los S. “Bargaining with Patriarchy”. pos” similares de casos. Gender & Society.34 No hay una “forma correcta” de hacer investigación transcultural o comparativa. pp. pp. Tal vez de mayor importancia. pues el análisis secundario del tipo extensivo depende de etnografías iniciales detalladas o estudios de caso históricos. 7 / 1998 33 D. núm. puede argumentarse convincentemente que el género .

ys e c n r r nb s sf r e p r d st p sd t o í s m t r a i t s e notao ae ims aa o io e era: aeilsa y psicodinámicas. así.SCOTT COLTRANE 25 es socialmente construido y estar. agresividad y potencia sexual del tipo idealizado por Robert Bly. Se pusieron a prueba varias explicaciones que postulaban distintas causas para estas conductas. . En dos estudios comparativos extnio d sceae n idsra esvs e oidds o nutiles. tales como la muestra de respeto de las mujeres a los hombres al hacer reverencias. Un estudio observó las muestras ritualizadas de masculinidad de los hombres: presuntuososas demostraciones de fuerza. Un ejemplo lo proporciona mi propia investigación. En cada estudio se utilizaron datos codificados sobre cerca de cien sociedades. incluyendo culturas de todas las grandes regiones geográficas del mundo y representando a sociedades que iban de cazadores-recolectores en pequeña escala a populosos Estados agrarios feudales. yo aislé algunas de las condiciones bajo las que los hombres tienden a dominar a las mujeres. en mejor posición para transformar las relaciones de género a fin de hacerlas más igualitarias. Significantemente menos muestras de masculinidad. menos dominación por los esposos y menor inferioridad de las mujeres en la ideología fueron Relaciones padre-hijo y status de las mujeres 3 5 Idem. menos deferencia de las esposas. cederles sus asientos o seguir sus órdenes. la dominación de las esposas por sus esposos. y los sistemas de creencias que consideraban a las mujeres como inferiores a los hombres.35 Este estudio también observó las condiciones asociadas con otros aspectos micropolíticos de las relaciones de género.

la cantidad de cuidado de los hijos realizado por los hombres. Como en el otro estudio.“ a h r c i dR l t o s i sa dt e . 7 / 1998 evidentes en sociedades donde los hombres participaban en la crianza de los hijos y las mujeres controlaban propiedad. University of California Press.ct p i. económicos y sociales potencialmente causales. El grado en que las mujeres participaban en la toma de decisiones públicas y si podían tener papeles de liderazgo fue evaluado con respecto a una variedad de factores causales potenciales. y la probabilidad de que los hombres expresaran calidez emocional o apoyo a los hijos. Otros hallazgos interesantes de este estudio tenían que ver con la importancia de enfocarse en los grupos de interés fraternal al analizar el acceso de las mujeres al poder público y. otae Fte-hl eainhp n h Status of Women”. siSanday. c o e p d e h j c nr f r n i al f e u n ins ar-io o eeeca a rcenúm. pp. 1988. El otro estudio comparativo extensivo intentó aislar el impacto de la participación de los hombres en el cuidado de los hijos sobre el status público de las mujeres. 93. 1060-1095. la asociación entre relaciones padrehijo cercanas y el status público de las mujeres fue estadísticamente robusta. American Journal of Sociology.26 LA VENTANA. NÚM. Los resultados son consistentes con la teoría de Nancy Nancy Chodorow. 3 6 37 38 .36 Se midieron las relaS C l r n . Las asociaciones con la dominancia masculina fueron estadísticamente significativas aun cuando hubo control de una cantidad de otros factores sociales.38 una asociación entre el cuidado de los hijos por o. The Reproduction of Mothering. cia de la proximidad padre-hijo. Berkeley. 1978. Chodorow37 de que la crianza de los hijos exclusivamente por mujeres produce hombres con necesidades psicológicas de diferenciarse de las mujeres y de denigrar lo femenino en sí mismos. aun cuando hubo control para otros factores. guiendo a Sanday.

Estas sociedades permiten que tanto los hombres como las mujeres tengan puestos y participen en decisiones públicas. y tienden a concebir a los hombres y las mujeres como inherentemente iguales. En sociedades en las que los hombres desarrollan y mantienen relaciones cercanas con sus hijos pequeños. Aunque no puede decirse mucho de las rutas causales específicas en esta clase de análisis correlacionales (mucho menos «demostrar» causalidad o ubicar orígenes). Comparar sistemáticamente los patrones estructurales sociales por medio de diversos escenarios o períodos históricos permite considerar las implicaciones de un énfasis cultural en la diferencia de . cuando lo hacen. Las sociedades con padres distantes relataban mitos acerca de dioses masculinos distantes. las poses competitivas y los enclaves exclusivamente masculinos son raros. Estudios transculturales extensivos como éstos se contraponen a las afirmaciones esencialistas de escritores como Robert Bly.SCOTT COLTRANE 27 los hombres y un simbolismo original balanceado en cuanto al género. sin importar las razones últimas de que los padres se involucren con sus hijos. las muestras de hipermasculinidad. pueden descartarse por lo menos algunas explicaciones improbables y enfocar la atención hacia teorías que parezcan ser las más plausibles. esto tiene importantes consecuencias para una psicología social de igualdad de géneros. habitantes de los cielos y todopoderosos como Zeus. rara vez requieren que las mujeres muestren reverencia por los hombres. en tanto que las sociedades con padres cuidadores tendían a relatar cuentos acerca de dioses tanto masculinos como femeninos. Estos estudios sugieren que.

no la creación de ámbitos separados para los hombres y las mujeres. Aunque la segregación ritual de los géneros y la celebración de la diferencia pueden en teoría o inherentemente no implicar una dominación masculina.28 LA VENTANA. el uso de grandes grupos de datos. Las prácticas sociológicas conv n i n l su i i a a e l se ecoae tlzds n o s tudios previamente mencionados. 7 / 1998 género. NÚM. Las prácticas que acompañan los ritos exclusivamente masculinos de iniciación y las afirmaciones cotidianas de fuerza y fortaleza masculina actúan típicamente en contra de las mujeres y de los hombres no dominantes. y la realización de pruebas estadísticas. incluyendo la comparación de sociedades disímiles. los llamados mitopoéticos para reinstituir los antiguos ritos de iniciación masculina tienen un potencial no progresista sino regresivo. Visto desde esta perspectiva. son a veces criticadas como “masculinistas o “colonia” ¿Pueden los métodos “masculinistas” atender a objetivos feministas? . Al definirse como esencialmente diferentes de las mujeres.E a á i i t a s u t r ls g e e u ine cri n a rcia l nlss rnclua uir que la clave para una dominación y deferencia de género mínima es una cooperación continuada de los géneros en la crianza de los hijos y el control de la propiedad. la reducción de fenómenos sociales a números. esto es lo q et e d ao u r re l p á t c . La creencia en la diferencia esencial de los géneros ayuda a los hombres a mantener microestructuras de desigualdad. los hombres de algunas sociedades han excluido a las mujeres de las posiciones de poder y las han dominado en relaciones más íntimas.

Lonejemplo. li es) t ó i a .SCOTT COLTRANE 29 listas”.39 pero muchos investigadores que estudian el géChafetz. Sanday.o . No soy el único en utilizar tales métodos comunes de investigación para argumentar en contra de nociones sexistas. Routledge & Kegan Paul. gicos estándar. E.o o i i n l s yd p r p c i a 40 P r ercs pscoae. Para aquéllos que están de acuerdo en que los anteriores estud o t a s u t r l s yl c e c as c a e g n r l h i n r d al s is rncluae. op. S. ols . 1983. aunque muchos científicos sociales convencionales las rechazarían como demasiado políticas o subjetivas. 10. e esetv. si pueden compararse sociedades que son tan diferentes unas de otras. Sociological Theory. pp. J. 1984. realineamos inadvertidamenDorothy Smith. “Sociology from Women’s te las cuestiones que nos interesan con las Experience”.6 de aquellos relacionados con el poder”41 De lo que se trata es de si se deben utilizar datos que fueron recolectados sin atender a limitar las desviaciones etnocéntricas o androcéntricas. a ini oil n eea. explotan y enajenan a sus “sujetos”. si el uso de variables y asociaciones estadísticas puede revelar algo de valor.c t enaz p i. p 9. . o of Women’s Studies. Jayaratne. a goao a mujeres y perpetuado la concepción del mundo de los hombres blan39 4 0 41 . Totowa. cit . Theories eerh.140-161. Rowman & Allanheld. Sex and Advantage. Value of Quantitative Methodology for Feminist R s a c ” G B w e y R D K e n ( d . si tales métodos fabrican falsas universalizaciones y promueven la teorización evolucionista. . T. “The nero prefieren metodologías cualitativas. Estas preocupaciones no son nuevas para los antropólogos —que generalmente las aceptan— y son familiares para la mayoría de las sociólogas feministas. do empleamos métodos de trabajo sociolóR i h r . núm. . 1992. si tales métodos objetifican. y si los hallazgos de tales estudios necesariamente sirven a los intereses dominantes de los hombres y de los poderes coloniales. Dorothy Smith afirma que “cuandres. .

nos permiten generalizar a po- . 7 / 1998 cos occidentales. NÚM. Estos complejos y multidimensionales estudios descriptivos son teóricamente ricos e ilustrativos por derecho propio. tales como los experimentos o los modelos matemáticos. han luchado contra el patriarcado y han sido agentes activos del cambio. pero uno debe poder generalizar a partir de ellos también. Esto no significa que se deban abandonar los intentos de comparar mediante estos puntos de vista únicos para formular teorías sintéticas en un esfuerzo por entender las características consistentes y pervasivas del género. se puede buscar una comprensión integrativa y sistemática de la vida social que proviene de diseños de investigación explícitamente comparativos. historias de caso y estudios experienciales. Las antropólogas. Además de realizar etnografías feministas. U é f s se l e t u t r s c a e al v zi u t a i oyp l t c n nai n a srcua oil s a e lsrtv oíia mente expeditivo.30 LA VENTANA. Han motivado numerosos estudios que colocan las experiencias de las mujeres en primer plano y proporcionan descripciones ricamente detalladas de las formas en que las mujeres han ejercido la autoridad. Los estudios comparativos extensivos y otras técnicas convencionales de la ciencia social. con un énfasis en la estructura social. estas críticas son en realidad bastante serias. Tal acercamiento no requiere afirmar que el conocimiento comparativo abstraído está libre de valores o es inherentemente más objetivo que maneras más interpretativas o ideográficas de conocer. sociólogas e historiadoras feministas han ilustrado el hecho de que el significado de la feminidad o de la masculinidad es histórica y culturalmente único.

el conocimiento generado ayuda a identificar aquellas cuestiones y proyectos con el mayor potencial para llevar a cabo el cambio social. Aun cuando no debería ser así. pp. 1989. de los puntos de vista interesados de aquéllos en el poder que usan métodos convencionales para invocar una seudo-objetividad e ignoran cuestiones de desigualdad y dominación.p r s g e u l iniim uir uro eo iu 42 . Lloyd. cuando se hacen las preguntas adecuadas. Otra razón urgente para utilizar los métodos convencionales de la ciencia social para estudiar el género es que. El cientifismo y el postmodernismo E c e t f s oe e p e l iniim s l rjuicio de que la ciencia t a a o j t v m n e s l c nd t so s r a l s yq ec a q i ri v s i rt beiaet óo o ao bevbe. 18.SCOTT COLTRANE 31 blaciones más grandes. Structurism. pero dicha tendencia no es inherente al método. 451-494. por el contrario. buscar explicaciones causales y formular princ p o g n r l sd o g n z c ó s c a . and History”. El peligro surge.42 En el medio académico posterior a Kuhn podría esperarse C. Esta amenaza política es tal vez la razón más urgente por la que los estudiosos del género no deberían abandonar las metodologías convencionales en manos de aquéllos que mantendrían el statu quo. los resultados de estudios cuantitativos tienen más peso en a e a p l t c sq el sr l t sp r o a e a s a o oi c u ol sm rns oíia u o eao esnls ilds nls o e jores estudios cualitativos a fondo. q ee c e t f s oh b e am e t . iis eeae e raiain oil Nuevos estudios que utilicen estas técnicas podrían usarse contra las mujeres y los pueblos oprimidos. Theory and Society. núm. de causas políticas. “Realism. u ulue netg c ó q en u i i eméto o n t r l sd a a i n i c e t f c e “ e ain u o tlc ds auae e preca iníia s mramente” subjetiva y por lo tanto no explicatoria.

Sin embargo. Chicago. pasaré a uno de sus principales contendientes. moderno/primitivo. mujer/hombre. etc.3 P re i t r s icpia e a ini oil4 o l neé de la brevedad. siendo el paradigma dominante en muchas d s i l n sd l c e c as c a . pero hay mucho más que eso en la vida social. h tutr f cetfc eouin. Si uno se concentra demasiado en el lenguaje como constructor de la realidad. Describir el mundo social como campos flotantes de símbolos manipulados por agentes reflexivos probablemente captura una “reali-dad” fenomenológica. razón/emoción. 7 / 1998 4 3 K h . El discurso y la cognición son importantes. pero necesitamos basar estos análisis en patrones de condiciones . lo hago así para cuestionar ciertas tendencias particularistas e idealistas en los estudios de género. Los acercamientos postmodernistas son ilustrativos. “descentradas” y «reflexivas» que aparecen en los escritos postmodernistas ayudan a evaluar críticamente conceptos y categorías exageradamente simples. en sus v r a f r a . las soluciones a la injusticia tienden a ser brillantes juegos de palabras. Unificar un heterogéneo número de estudiosos feministas y no feministas bajo la etiqueta de “postmodernismo” es de por sí engañoso. no explicaré de nuevo por qué el cientifismo. Las imágenes de identidades “fracturadas”. naturaleza/cultura. objeto/sujeto.e i t l c u l e t f l oyp l t c m n ep l g o o E ais oms s neetamne as oíiaet eirs. University of Chicago Press. el postmodernismo. no obstante.32 LA VENTANA. el postmodernismo se enfoca sólo sobre el lenguaje y su papel en la percepción de la realidad. NÚM.T T eS r c u eo S i n i i R v l t o s un . n vez de esto. 1970. y las bases concretas de la desigualdad social son ignoradas. porque intentan deconstruir los falsos dualismos cuerpo/mente. en sus formas más extremas.

Mi temor es que el valor heurístico de la estructura social podría perderse por no generalizar a través de situaciones.44 Al apoyarse demasiado en el deconstruccionismo. Las teorías necesitan seguir siendo causales. aun si esas situaciones incluyen diversas poblaciones con vidas singulares. pero todavía se necesitan buscar patrones causales en el mundo social y preguntar por qué las cosas ocurren como ocurren. Sin algún concepto de causalidad social. uno sólo puede describir una multitud de experiencias únicas y discutir interminablemente sobre el discurso. cit . La tendencia postmoderna a ignorar la estructura social socava los intentos de la sociología por comprender la desigualdad de los géneros. aun cuando la mayoría de los métodos de investigación no 44 Coltrane y Hickman.SCOTT COLTRANE 33 materiales. Aunque muchas sociólogas feministas conservan un concepto revisado de la estructura social. op. a aoí e a netgdrs eiits aiauia a ería de roles o colocan al estructuralismo funcionalista o al estructuralismo marxista como «personas de paja» retóricas. . Kuhn y sus sucesores tenían razón en apuntar que la ciencia no tiene ninguna patente sobre la verdad. otros estudiosos del género desdeñan incluso una abstracción teórica de medio nivel en su intento de honrar la diversidad y dar voz a las mujeres acalladas. El énfasis postmoderno en la particularidad y el lenguaje también hace desistir de buscar explicaciones causales. Por ejemp o l m y r ad l si v s i a o a f m n s a c r c t r z nl t o l. Es cada vez más común que se rechace una sociología que busque regularidades sistemáticas y patrones de causalidad. iblc ujtv. se puede fácilmente pasar por alto la persistencia y la opresión en favor d l p r i u a i a h s ó i a s m ó i ays b e i a e a atclrdd itrc.

p r a a r aa g n sc n r iins ioóia ieae s etdr eo cre lua ota dicciones internas. uno podría buscar tanto una similitud regularizada como una diferencia particularista. Boulder. “Is Science a Man?”. Asimismo. ekly 95 46 4 7 4 8 . aiona rs. Lieberson.45 Tal vez se deberían rechazar tanto el cientifismo como el postmodernismo y simultáneamente depender de sus contradictorias suposiciones de fondo. el liberalismo occidental puede ser visto como el que proporcionó el ímpetu para el movimiento de los derechos civiles.34 LA VENTANA. V. Making it Count. C. R c a a l sm t d sc n e c o a e d l c e c as c a yl st a ehzr o éoo ovninls e a ini oil a rd c o e f l s f c sl b r l se t n a o . Al estudiar las masculinidades. nos podemos acercar a algunas conclusiones tentativas acerca de cuáles explicaciones teóricas de la desigualdad de los géneros son las más plausibles. o48 d e . tructivo. pp.1 8 . Nuevas falsas dicotomías se crean a m r a t c i a d i v s i a i ne p c f c s( o e e p ol s c o o í l acr éncs e netgcó seíia pr jml a oilga cuantitativa) como inherentemente “masculina” o “masculinista” . Westview. así como para el movimiento de las mujeres. oteg. la ciencia tiene un potencial tanto eman-cipatorio como desS. o lo u da o opcoa. eicvrn aclnt. Descartes. Al utilizar métodos múltiples y apoyarse en diversas formas de conocimiento. 1990. 19. p r i e r f e i n rs b el sr l c o e e emtn elxoa or a eains n tre el conocimiento y el poder. 7 / 1998 pueden demostrar la causalidad adecuadamente.1 8 . surge de la proclividad de los hombres occiS i l r R d s o e i gM s u i i y R u l d e L n ede.47 Las críticas a la ciencia masculinista de que M. Theory and 46 Society. 1989. 235-246. pero atribuir alguna naturaleza esencial de género a estas prácticas de investigación es engañoso. University of C l f r i P e s B r e e . Bacon. O’Brien (ed. NÚM. Reproducing the world: Essays in feminist theory. rs 99 dentales a objetificar y dominar a los demás E s e . 45 S. Rousseau y los demás f e o “ e i t s y“ l t s a ” yp re l s si e ss ns s e h s s S n urn sxsa” eiits. Jansen. Hobbes. núm. i embargo.o .c t ala p i.).

New Brunswick. Jane Addams and the Men of the después que las encuestas y los modelos ma.l se t e i t s l o nutv/xlrtra a oo a torfa a nrvsa.Chicago School 1892-1918. Transaction Books. a itra rl o suis nesvs e caso no son necesariamente femeninos. J. temáticos se asociaron con los hombres y la masculinidad. y por un tiempo se consideraron “femeninos”. Los estudios pseudocientíficos tienen una credibilidad especialmente alta para 49 .49 Fue M. La investigación cuantitativa/empírica/deductiva/explicatoria tal como el análisis matemático de datos. las encuestas de datos al azar. La investigación cualitativa/intuitiva/ i d c i a e p o a o i t lc m l e n g a í . 1988. a b s r a i np r i i a i a l h s o i o a yl se t d o i t n i o d evcó atcptv. al tiempo que los movimientos fundamentalistas y retrógrados hacen llamados para reinstaurar los privilegios patriarcales. Incluso si hay proporcionalmente más hombres haciendo la primera y proporcionalmente más mujeres haciendo la segunda. Deegan.SCOTT COLTRANE 35 S s t m nc ns r e a l sl a a o r c e t sas t a eh s o i a i e oa o eidd o lmds eine iur itrzr el análisis sociológico del género. entonces se debe evitar la falsa dicotomía entre investigación “masculina” o “femenina”. Los métodos teóricos que producen conclusiones fácilmente comprensibles sobre las causas y consecuencias de la desigualdad de los géneros se vuelven cada vez más importantes. se debe recordar que la asociación con el género es históricamente específica y socialmente construida. a principios de siglo los métodos cuantitativos de la ciencia social fueron defendidos primero por las mujeres. las comparaciones transculturales extensivas y los experimentos no es necesariamente masculina. Por ejemplo. Los hallazgos de investigación son empleados también para propósitos políticos.

las “concretas. 1983. mientras se integran al mismo tiempo las recientes r f e i n sf m n s a ? elxoe eiits ¿Desde qué perspectiva deben los hombres (o las mujeres) estudiar la masculinidad? Las mujeres que estud a e g n r p u d np r i d u ap r p c i af m n s a d l s“ e in l éeo uee atr e n esetv eiit.D s o e i gR a i y R i e . feminista argumentan que esta perspectiva les proporciona una visión m sa a c d r yd p d rd l v d s c a q el c e c as c a c n e á braoa e oe e a ia oil u a ini oil ovn cional. relacionales. NÚM. que representa las ideas de los hombres dominantes. 1986. “The Feminist Standpoint”.50 Las teóricas de perspectiva o. Smith. 7 / 1998 aquéllos que establecen las políticas. op.51 Las teor a d p r p c i af v r c ne p o e os b e ís e esetv aoee l rcs or S.36 LA VENTANA.ct p i. S. Ithaca. Qé udn a era e eseti a d c r a e c d c m e t d a a l s h m r s y l s m s u i i a e ? v ei cra e óo suir o obe a aclndds La reflexión más básica de las teorías de perspectiva es que la vida cotidiana —las actividades concretas de la gente— estructura Teorías de perspectiva y estudios de los hombres 50 5 1 . ¿Cómo. ignorar el conocimiento creado por la investigación empírica sistemática porque otros han hecho de la ciencia un fetiche sería un profundo error intelectual. cit. i u t a i o ¿ u p e e l st o í sd p r p c lsrtv. e a ra lidades de la vida de las mujeres”. edl Boston. The Science Question in Feminism. u ac t g r z c ó e t t c yt a a l p r o a n aeoiain sáia rtn o esnl Hartsock. . subyugadas actividades” de las mujeres. Abandonar la ciencia social convencional en manos de quienes apoyarían los patrones existentes de estratificación por género sería un grave error político. 283-310. Asimismo. Harding como algo tanto política como teóricamente yM H n i k ( d . . N. Harding. se pueden retener algunos aspectos de la ciencia social convencional al estudiar las masculinidades. pp. itka es) icvrn elt. Cornell University Press. S. Smith. entonces.

se corre también el riesgo de reproducir la conciencia patriarcal. Por ejemplo. y las formas de conocimiento. Nueva York. Concentrarse en las perspectivas de los hombres producirá típicamente una imagen de la falta de poder sentida por los hombres. E t t p l é e o a r f r n i e u l 53 s e i o Blumstein. P. Risman. mica de la pareja puede responder a des1989. las actitudes.52 o cómo la dináproduction of gender”. e g n r ol p e e e c as x a . Intimate Relat o s i sf o aM c o t u t r lP r p c i e G n e inhp rm irsrcua esetv. William Morrow. pp. núm. 36. 1983. Una forma de utilizar las teorías de perspectiva es centrarse en cómo las actividades convencionalmente realizadas por las mujeres (por ejemplo. particularmente sobre mujeres. Social Problems. 473-490. núm. Si uno se enfoca en la realidad vivida en la vida de la mayoría de los hombres. los investigadores de la violencia doméstica están encontrando que la sensación subjetiva de los hombres de estar perdiendo o ha52 53 . 6-32. J. “Household labor and the routine padres de manera similar. edr igualdades de poder similares sin importar & Society. pp. Se debe tener cuidado de tomar en cuenta que estos mismos hombres ejercen considerable poder en sus vidas. 1987. al concentrarse en cómo el género y sus perspectivas relacionadas son construidos socialmente bajo condiciones microestruc-turales específicas. American couples. Dónde se encuentra uno da forma a lo que uno puede ver y a la manera en que uno puede entenderlo. de análisis. 1. Esta contradictoria coexistencia de falta de poder sentida y poder real (aunque latente). es bastante común para los hombres. Coltrane.SCOTT COLTRANE 37 la percepción. P. y Schwartz. puede decirnos mucho acerca de la creación y el mantenimiento de las diferencias de género y la desigualdad de los géneros. pero también sobre otros hombres. B. el cuidado de los hijos) pueden estructurar la conciencia y la conducta de las madres y de los S.

Messner identifica un género emerg n ee l s c o o í d ld p r eq ei t g al e p r e c ap r o a et n a oilga e eot u ner a xeini esnl de la victimización de los hombres con la promesa de privilegios masculinos. de clase y de raza.c t adn. 4.c t . Para ilustrar cómo la interacción y el poder de género están estructurados socialmente. 1987. Polity. Cambridge. sugiero que los investigadores traten de 54 Harding. o. Gender and Power. 55 5 6 57 . 7 / 1998 ber perdido el control es frecuentemente el precursor de los golpes a la esposa. p i.c t . i co e qiirsa 5 e o suis e o obe rfmnsa está abierto a ataques porque los estudiosos hombres comparten el poder y privilegios institucionales y porque cualquier acento en la victimización de los hombres puede ser vista en detrimento del trabajo de exponer la opresión de las mujeres. W.p 1 5 c l a t d e u l b i t ”5 d l s e t d o d l s h m r s p o e i i t s p i. sobre todo. p i.J r i eyS i h o . adn mt. que llame la atención hacia la opresión de géneR. más que en los beneficios de la masculinidad. Connell. el proceso. y. El “difíMessner. pero también reconoce la tensión política alrededor de poner demasiado énfasis en los costos. Messner se pronuncia a favor de un acercamiento profeminista inclusivo que integre análisis de masculinidad con las desigualdades sexuales. y la lucha que se centra alrededor de las masculinidades hegemónica y subordinada. . ro.38 LA VENTANA. Él nota que el examen concreto de las vidas de los hombres puede revelar los mecanismos sociales mediante los cuales es construido el poder de los hombres sobre las mujeres. Esto sigue el llamado de Connell57 por un enfoque en la historia. o . La “perspectiva parcial y perversa”54 que ha provenido de hombres estudiando a hombres en el pasado puede ser recreada por estudiosos contemporáneos si adoptan una postura acrítica que trate a los hombres como víctimas. NÚM.56 H r i g o .ct p i.

pueden carecer de un vocabulario para hacerlo. se necesita hacer a los hombres hablar de sus vidas emocionales en cierto detalle. o tal vez especialmente porque. (y sensaciones de importancia) que los hombres reportan en varias circunstancias. poder especificar los tipos de inseguridades pp. Muchos hombres están motivados por miedos e inseguridades que las estrategias de investigación sociológicas convencionales no capturan fácilmente.SCOTT COLTRANE 39 integrar las perspectivas de los hombres dentro de los estudios de género en por lo menos tres formas: a) enfocándose en las emociones de los hombres. y c) poniendo las experiencias de los hombres en un contexto estructural. 238-262. es miedo. Signs. Primero.58 Los investigadores necesitan también Ver también D. 16. 1991. Lisak. núm. se podrían 58 . organizan y hablan acerca de sus emociones. b) estudiando a los hombres en grupos. Los investigadores no pueden darse el lujo de aceptar las caracterizaciones superficiales de los hombres de sus estados internos y necesitan empujarlos a la autoreflexión. and Fathers”. y así tomen conciencia de sus emociones. La emoción que él escucha con más frecuencia. particularmente la que los hombres reportan sentir antes de golpear a las mujeres. un hombre que maneja grupos para hombres convictos de abuso físico me explicó cómo usa una técnica de “congelamiento de imagen” para hacer que los hombres hablen. Él interrumpe a los hombres cuando están presentando relatos de situaciones de violencia y les exige repetidamente que le den detalles de lo que estaban sintiendo en ciertos momentos clave. aun si. “Sexual Agression. y comenzar a documentar sus contrapartes conductuales. Masculinity. Al observar cómo los hombres experimentan. Por ejemplo.

sino porque puede ser una línea divisoria ilustrativa para los hombres entre lo que es D. 59 y lo que debería ser. NÚM. psicodinámicas y de base de poder del género. No estoy sugiriendo una aceptación simplista de material emocional o autobiográfico como discurso epistemológicamente privilegiado. pues las emociones y sensaciones corporales son también socialmente construidas. excluyen a las mujeres y utilizan información privilegiada. Una segunda manera de tomar las perspectivas únicas de los hombres en consideración es enfocarse en el modo en que crean la diferencia. Boston. The Everyday World as Problematic. pero rara vez van más allá de la idea de que a los hombres se les enseña a ser competitivos y de que tienen problemas para expresar sus emociones. enfocándose en sus experiencias y dándole voz a sus inquietudes acalladas. con frecuencia al servicio del poder y la dominación. Muchos escritos en los estudios de los hombres son autobiográficos o confesionales.40 LA VENTANA. Opino que los investigadores deberían concentrarse en la emotividad de los hombres. Uno se debe proteger contra la tendencia en los escritos de algunos estudiosos a aceptar las propias emociones o sensaciones corporales sentidas como de alguna manera superiores a o más auténticas que otras formas de conocimiento. Una razón para enfocarse en las perspectivas de los hombres es descubrir en qué forma y por qué excluyen a las mujeres. E. Smith. Los hombres están en una posición úni- . Northeastern University Press. 1987. Las estudiosas feministas han enfrentado los estudios androcéntricos al volver a incluir a las mujeres. no porque ésta sea epistemológicamente privilegiada. 7 / 1998 59 comenzar a construir puentes entre las teorías interaccionistas.

Nueva York. dominan y estigmatizan a las mujeres y a los hombres que no se conforman a esas actitudes. 1982.e i e t f c rl sc n i i n sb j l sc a e e g n r s v e v a s dniia a odcoe ao a uls l éeo e ule prominente en la vida cotidiana. Los hombres no deberían ser los únicos en estudiar la masculinidad. Goode. privilegiadas de información que.y M. Una manera fructífera de validar tanto la diferencia como la similitud y llamar atención tanto hacia la agencia como hacia la estructur . Rethinking the Family. establecen jerarquías internas. pues las perspectivas de las mujeres también son necesarias para una plena comprensión de las relaciones de género. Smith. vas de los hombres permite examinar fuentes “Sociology from Women’s Experience”. E. Longman. en B. Thorne l c o e d p d r 60 I v s i a l s p r p c i a i n s e o e . puede contribuir a la comprensión del ejercicio del poder de los hombres.l st l e e .131-150. De ahí que mi tercer enfoque tenga que ver con el contexto relacional del género y me lleve de regreso a la necesidad de llamar la atención hacia e p d ryd i e t f c rl sp t o e e t u t r l s L sa t r si d l oe e dniia o arns srcuae. entre hombres y entre mujeres. núm. “Why Men Resist”. 88-98.).SCOTT COLTRANE 41 ca para hacer investigación sobre grupos de hombres y para identificar los procesos por los cuales los hombres crean rituales. 1992.e e é c t yf a e n d d s o e ug. menosprecian. ¿Qué tipos de escenarios e interacciones tienen probabilidad de hacer que los participantes usen 60 . Yalom (eds. Los vestidores. n e t g r a e s e t . 10. D. Sociological Theory. los camp sd j e o l ss l sd j n a . aunque incompleta y falsamente universalizante. pero los investigadores necesitan también concentrarse en los patrones de relaciones entre hombres y mujeres. o coe ni viduales y sus experiencias son obviamente importantes. a aa e uts o alrs l jrio rtriae de todos tipos proporcionan acceso a las reW. reafirman la diferencia simbólica. pp. y excluyen. pp. J.

7 / 1998 el género para comprender o expresar sus pensamientos. núm. núm. Este acercamiento reE. Theory and Society.). estructurales y psicodinámicas de tales actividades. sentimientos o acciones? ¿Quién hace referencia al género en las interacciones sociales. NÚM. y qué relación tiene el uso del género con la inseguridad sentida. H. ya que uno se podría conc n r re e i e t f c rl sc r c e í t c sc m n sd l ss t a i n s eta n n dniia a aatrsia oue e a iucoe que hicieran que el género se volviera prominente. pp. 4. pp. pero también sugiere un enfoque en las correlaciones contextuales. Tal acercamiento podría hacer el “hacer” del género más accesible a las prácticas convencionales de investigación sociológica. y cuándo es éste sutilmente inferido? Se debe intentar determinar cuándo se invoca al género como una táctica de los hombres para mantener sus prerrogativas. cuándo y cómo el género es usado por los hombres en situaciones de grupo. y P. “The Arrangement Between the lativamente «micro» sigue a Goffman61 y a Sexes”. 125-151. “Doing Gender”. género de maneras particulares. También se puede enfocar sobre conversaciones internas sobre sentimientos o conductas genéricos. Se necesi61 62 63 . Los investigadores necesitan documentar y categorizar las microestructuras63 bajo las cuales los hombres y las mujeres usan el B. truido de una interacción en progreso. nero como un resultado activamente consGender & Society.42 LA VENTANA. Schwartz. (eds. 1987. 30131 3. West y Zimmerman62 al conceptualizar el géC. 1. 1977. se puede entender mejor cómo éste facilita o inhibe la interacción social. 1989. Intimate Relationships. Wadsworth Belmont. Zimmerman. West y D. y a costa de quién ocurren esas interacciones. Risman. Gender in . S s p e e i e t f c rl sp o ó i o yc s o t p c sd lu op r i e udn dniia o rpsts ots íio e s o los hombres y por las mujeres del género como recurso de interacción. Goffman.

S nF a c s o 1 8 . P. otiur o eae ú b i o a e c d lg n r y af nd c e t s t a s o m ral s c e a . oln e. tal vez los estudiosos puedan literalmente. C l i s( d ) S c o o i a T e r . en R. 1984. se puede comprender mejor el modo en que el género es construido activamente por los actores sociales. William Morrow. Nueva York. oilgcl hoy oe-as a rnic. trategias de género”64 para evaluar hasta qué punto son singularmente elaboradas y para identificar patrones generales de regularidad en su forma y su uso a través de contextos h s ó i o . L. The Second Shift. BLUMBERG. deconstruir la desigualdad de los géneros. Nueva York. R. P.. 64 Bbigaí ilorfa BLEIER. BLUMSTEIN. i e una. “A General Theory of Gender Stratification”.c l u a e . y Schwartz. . Pergammon. R. Documentar cómo el poder y las condiciones materiales están asociados con los puntos de vista de los hombres y de las mujeres puede cont a r s a l sa i m c o e e e c a i t s c n r b i al sd b t sp rretr a frains snilsa. J s y B s . American couples. University of California Press. lcs cra e éeo . no sólo figurativamente.g o r f c s e o ó i o ei s i u i n l s A itrcs utrls egáio. Hochschild. cnmcs nttcoae. concentrarse en el concepto de la estructura social y poner atención al género como recurso de interacción. rnfra a oidd Al no abandonar las prácticas tradicionales de la ciencia social. Science and Gender. 1983. 94 pp. Berkeley 1989.SCOTT COLTRANE 43 t nt m i ne t d o s s e á i o d l s“ s a abé suis itmtcs e a eA. l utilizar métodos sociológicos comparativos.23-101.

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