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FUNDACIÓN SALVADOR SÁNCHEZ COLÍN CICTAMEX, S. C.

CONACYT
Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología

MEMORIA “PRODUCCIÓN Y MANEJO DE FRUTALES II”
XVI CURSO DE ACTUALIZACIÓN FRUTICOLA

COATEPEC HARINAS, MÉXICO-OCTUBRE 2003

MEMORIA DEL XVI CURSO DE ACTUALIZACION FRUTICOLA “PRODUCCION Y MANEJO DE FRUTALES II”

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FUNDACIÓN SALVADOR SÁNCHEZ COLÍN CICTAMEX, S. C.

FUNDACIÓN SALVADOR SÁNCHEZ COLÍN CICTAMEX, S. C. Consejo Directivo

CONACYT
Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología

Lic. Arturo Montiel Rojas Gobernador Constitucional del Estado de México Presidente Dr. Salvador Sánchez Colín Vicepresidente Fundador Ing. Pedro Mijares Oviedo Secretario Lic. Juan de Dios Barbabosa Kubli Tesorero VOCALES: Ing. Ismael Ordóñez Mancilla. Secretario de Desarrollo Agropecuario C. P. Salvador Martínez Cervantes Secretario de Finanzas y Planeación Lic. Luis Enrique Miranda Nava Secretario de Administración Ing. Jaime Segura Lazcano Director General del ICAMEX

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XVI CURSO DE ACTUALIZACIÓN FRUTICOLA

COMPILACIÓN:
MA. DE LA CRUZ ESPÍNDOLA B. Y MOISÉS LARA CHONCOA

El contenido de los artículos son responsabilidad absoluta de los autores Coatepec Harinas, México del 1 al 3 de octubre del 2003
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Sra. Graciela Sánchez Rodríguez Vocal de Honor

COMISARIO: Lic. Eduardo Segovia Abascal Secretario de la Contraloría
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FUNDACIÓN SALVADOR SÁNCHEZ COLÍN CICTAMEX, S. C. Directorio
Lic. Juan de Dios Barbabosa Kubli Director General Lic. Juan de Dios Barbabosa Sánchez Subdirector Ing. Pedro Mijares Oviedo Secretario Técnico M.C. Rodolfo B. Muñoz Pérez Gerente de Investigación y Desarrollo Frutícola Ing. Juan José Aguilar Melchor Gerente de Producción C. P. Francisco Javier Cervantes Juárez Gerente de Administración y Finanzas M. C. Juan Carlos Reyes Alemán Jefe del Departamento de Ecología M. C. Eduardo Campos Rojas Jefe del Departamento de Fitotecnia M. C. Álvaro Castañeda Vildózola Jefe del Departamento de Parasitología M. C. María de la Cruz Espíndola Barquera Jefe del Departamento de Capacitación y Divulgación

DR. SALVADOR SÁNCHEZ COLÍN 1912 – 2002
BIOGRAFÍA, VIDA Y LOGROS DE UN HOMBRE, SU PASO POR LA VIDA

• •

Nació en Atlacomulco, Estado de México el 14 de mayo de 1912, hijo de Silvano Sánchez Lobera y María Colín.

SE DISTINGUIO EN: 1927 Ingresó a la Escuela Anexa a la normal Superior de Maestros, en San Jacinto, D.F.. 1928 Ingresó a la Escuela Agrícola de “El Mexe”, en el Estado de Hidalgo Ingeniero Agrónomo especialista en industrias Agrícolas por la Escuela Nacional de Agricultura.

1930 – 1936

GOBIERNO FEDERAL: 1936-1938 Trazó y dio forma a las primeras huertas de frutales caducifolios en la Republica Mexicana. Elaboró y desarrolló los primeros trabajos referentes a la citricultura en la Región de “Tierra caliente”, Michoacán.

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1941

Agrónomo de la Dirección General de Agricultura de la Secretaria de Agricultura y Fomento; Donde instituyo la Sección de Fruticultura. Inspector Técnico en Fruticultura, en el Banco Nacional de Crédito Agrícola. Inspector Científico adscrito a la Oficina de Campos Experimentales, Viveros y Propagación de la Dirección General de Agricultura en San Jacinto, D.F..

1965-1966

Director General de Fertilizantes del Istmo, S.A. Fundador y Presidente de la Sociedad Mexicana de Fruticultura (SOMEXFRUT).

1969-1970

1942-1943

1970 - 1977 Director General de la Comisión Nacional de Fruticultura (CONAFRUT). Elaboración del Plan Nacional de desarrollo Frutícola con proyección hasta 1980. 1973 Inauguración de la Escuela Nacional de Fruticultura. Diversos cargos como representante principal de Asociaciones Agropecuarias del Estado de México. Representante del Gobierno Federal ante el Estado de México en asuntos agropecuarios. 1975-1985 Creación del conjunto CODAGEM con diversas funciones destinadas a fortalecer y desarrollar el sector agropecuario y forestal del Estado de México; el cual fue dividido en 8 regiones para tal fin.

1944-1946

1946 - 1951 1950

Designado Director de Agricultura. Senador Suplente del Lic. Adolfo López Mateos. Consultor Técnico de la Presidencia de la República. Miembro Fundador y Primer presidente del Colegio de Ingenieros Agrónomos. Fundador de la Academia de las Ciencias Agrícolas. 1971-1981

1950

1953-1955

1958

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1979 - 1981 Representante General de la S. A. R. H. en el Estado de México. 1982 - 1984 Representante General de la S. A. R. H. en el Estado de México y Valle de México. 1982 Inicia trabajos para la organización del Centro de Investigaciones Científicas y Tecnológicas del aguacate en el Estado de México. Miembro del Comité evaluador del Programa de Tecnología al Campo de la Fundación “Miguel Alemán”. Constituyo la Fundación Salvador Sánchez Colìn CICTAMEX, S.C. Con el objetivo primordial de fortalecer la investigación científico-tecnológica de la fruticultura en el Estado de México.

1976 – 1981

Coordinador General de la Comisión Coordinadora para el Desarrollo Agrícola y Ganadero (CODAGEM).

VARIOS: 1944 1950 - 2002 Fundó la Revista Mensual Tierra. Trabajos de selección y mejoramiento genético del Aguacate. Establecimiento de las primeras huertas de aguacate en “Las Animas”, Ixtapan de la Sal. Primer Presidente y Fundador del Colegio de Ingenieros Agrónomos, A,C. Fundador y Presidente del Consejo de Administración de Editorial Comaval, S.A. Fundador de la Academia Mexicana de Ciencias Agrícolas y de la Editora Agrícola Mexicana. Presidente del Consejo Nacional de Asociaciones Agronómicas; Editor y Gerente de la Revista Vida Rural en México, Secretario de Organización del Frente Cívico Mexicano de Afirmación Revolucionaria.
ix

1952 1987

1953 - 1955

1991

1958 1958

GOBIERNO ESTATAL: 1951 –1957 Gobernador Constitucional del Estado de México. Diputado Texcoco. Local por el Distrito de

1968

1949

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1970

Presidente y Coordinador del Congreso Nacional de Fruticultura.

Primer

1987 – 1990

Director Adjunto de la California Avocado Society. Recibe de la Fundación Miguel Alemán el reconocimiento como Miembro del Comité de Evaluación del Progreso y Tecnología del Campo. Nombrado “Director at large of the California Avocado Society”, Instituto de mayor prestigio internacional en el estudio del aguacate. Reconocimiento por parte del entonces Secretario de Agricultura ante el marco de la primera Campaña de exportación de aguacate mexicano a los Estados Unidos. Fundador, Director General y Vicepresidente del Consejo de Administración de la Fundación Salvador Sánchez Colín CICTAMEX, S.C.

1973

Recibe el Certificado al Mérito como Miembro Vitalicio de la California Avocado Society. Presidente del Grupo Operativo de Organizaciones de Productores Rurales en el Estado de México. Ingresó como Miembro Activo de la Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística. Inició la organización del Centro de Investigaciones Científicas y Tecnológicas del Aguacate en el Estado de México (CICTAMEX). Se graduó como Socio de Número (398) en la Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística presentando el trabajo “La Regionalización Única como Factor del Desarrollo” Presidente y Fundador del Ateneo en el Estado de México.

1988

1979

1992

1982

1997

1982

1991 - 2002

1983

1984

INFORMACIÓN RELEVANTE: - Durante su período de gobierno se fundó la UAEM y se creó la zona industrial de Toluca.

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Autor de Las agroindustrias como instrumento de capitalización del sector rural (1970) y La regionalización única como factor del desarrollo (1983), entre más de 272 publicaciones. Miembro de la Academia Mexicana de Ingeniería. Recibió más de 57 Medallas y Reconocimientos. En 1990 el Colegio de Postgraduados le confiere el grado de Doctor Honoris causa; Por su fructífera y distinguida actividad en beneficio de las ciencias agrícolas y por el desarrollo de la agricultura mexicana.

INDICE
DR. SALVADOR SÁNCHEZ COLÍN 1912-2002 ................... FERTIRRIGACIÓN EN DURAZNO. Biol. Jorge Zamora Saldaña…………................................................................... MANEJO DEL GUAYABO (Psidium guajava L.) E INDICADORES DE PRODUCTIVIDAD EN GERMOPLASMA SOBRESALIENTE. Dr. José Saúl Padilla……………………….................................................... LAS ANONÁCEAS DE INTERÉS FRUTÍCOLA EN MÉXICO. M.C. Lila Margarita Marroquín Andrade…………................................................................... CHIRIMOYA (Anona cherimola Mill.)ESPECIE CON POTENCIAL PARA SU CULTIVO EN MÉXICO. M.C. Álvaro Castañeda Vildózola……........................................... EL CULTIVO DE LA PAPAYA. M.C. Agustín Damián Nava…............................................................................................ EL CULTIVO DEL MANGO: MANEJO Y PRODUCCIÓN EN EL TRÓPICO SECO DE MÉXICO. M.C. Rubén Cruzaley Sarabia ………………………………………………. MANEJO INTEGRADO DE PLAGAS EN CÍTRICOS. Dr. Isabel López Arroyo ………………………………………. MANEJO INTEGRADO DE ENFERMEDADES EN CÍTRICOS. DR. Mario Rocha Peña………………................ PATRONES CÍTRICOS TOLERANTES AL VIRUS DE LA TRISTEZA. M.C. Juan E. Padrón. Chávez.………………….. CULTIVARES CÍTRICOS DULCES. M.C. Juan E. Padrón. Chávez…………………………………………………………… MANEJO INTENSIVO DE HUERTOS FRUTALES. Dr. Américo Florez Medina………………………................... MANEJO POSTCOSECHA DE ATMÓSFERAS CONTROLADAS. Dr. Sergio Chávez Franco. ….................. LIMÓN MEXICANO: TECNOLOGÍAS DE PRECOSECHA Y POSTCOSECHA PARA LA PRODUCCIÓN DE INVIERNO. Dr. Rafael Ariza Flores……………........................................ FISIOLOGÍA Y TECNOLOGÍA DE LA PRODUCCIÓN DEL CULTIVO DEL LITCHI. Dr. Enrique Vásquez García……………………………………………………….……

Página

V 1

49 52 71 79 134 161 203 228 242 261 264 275 311

Como gobernador del Estado de México algunos logros agrícolas: - Elevo de categoría de Departamento a Dirección de Agricultura. - Creo el Centro Mexiquense de Maquinaria Agrícola. - Fundo la Escuela Práctica de Agricultura. - Promulgo 11 leyes agrícolas. - Fundo el Campo Experimental “Santa Elena” done se desarrollaron trabajos en papa, maíz y trigo. - Se creo el Instituto de Fomento a la Investigación Agropecuaria y la Escuela Agrícola del Valle de México. Fallece en la Ciudad de México, D. F. el 14 de mayo 2002 y sus restos descansan en la Rotonda de Hombres Ilustres del Estado de México, Toluca, Estado de México.

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FERTIRRIGACIÓN EN DURAZNO M.C. Jorge Zamora Magaña1. El presente escrito tiene como objetivo general vertir las experiencias que se han tenido en la operación y mantenimiento de sistemas de riego presurizados. INTRODUCCIÓN En los últimos decenios se desarrollo un proceso de modernización de la agricultura que permite a la planta satisfacer sus requerimientos hídricos de una forma adecuada, balanceada y oportuna. Esta agricultura moderna logra altos rendimientos y productos de alta calidad. El incremento de la productividad del cultivo del durazno, mediante el suministro de riego es superior en comparación a la obtenida bajo condiciones de temporal, tanto en producción de fruta como en vigor y aspecto del árbol; sin embargo, un mal manejo del riego perjudica al cultivo, al suelo y disminuye el beneficio económico del productor, además de que perjudica al medio ambiente al contaminar al acuífero. Las tres preguntas clásicas del productor son:
¿CÓMO ¿CUANDO ¿CUANTO

De acuerdo al tamaño y la densidad del follaje y condiciones del ambiente, los árboles absorben diferentes cantidades de agua. Un mismo árbol necesita más agua en los meses secos y calurosos, que en los húmedos y frescos de invierno, por lo que se debe regar de acuerdo a las necesidades del árbol. Para explicar mejor este caso utilizaremos como ejemplo el caso de las huertas localizadas en la región de Uruapan Michoacán en donde en los últimos años la superficie con riego presurizado ha aumentado (Figura 1), la aspersión se ha mantenido constante a través del tiempo y los sistemas de riego localizado de alta frecuencia han ganado importancia en el cultivo.

8,000

Superficie (ha)

6,000 4,000 2,000 0

1980

1985

1990 Años

1995

2000

REGAR

Aspersión

Micro

Goteo

Figura 1. Riego presurizado

1

BANCO DE MÉXICO- FIRA. CENTRO DE DESARROLLO TECNOLÓGICO “SALVADOR LIRA LÓPEZ”. ÁREA DE FRUTALES CADUCIFOLIOS.

NECESIDAD DE RIEGO. En la Figura 2 se muestra, la necesidad de agua en el cultivo en base a la información climática de la estación “Barranca del Cupatitzio”. Claramente se aprecia que el riego debe ser
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proporcionado a partir de enero, si se efectúa un balance de humedad basado: 1. En la capacidad de almacenamiento de humedad del suelo “Tupure” (80 mm), 2. En la disponibilidad de lluvia y 3. En la demanda evaporativa del medio (ETp), el resultado se puede apreciar en el Cuadro 1.
Lluvia (m m )
350 300 250 200 150 100 50 0

Cuadro 1. Balance de agua para el cultivo del durazno en la región de Uruapan. Lluvia ETP (mm) Sw (mm) (mm) Enero 28.5 69.5 -32.5 Febrero 6.8 82.4 -108.1 Marzo 8.2 116.3 -216.2 Abril 14.3 125.3 -327.2 Mayo 62.7 121.4 -385.9 Junio 248.1 93.8 79.0 Julio 300 81.8 79.0 Agosto 292.5 81.4 79.0 Septiembre 270.8 75 79.0 Octubre 95.9 71.3 79.0 Noviembre 24.8 55.9 47.9 Diciembre 9.7 49.1 8.5 Sw= cambio en el almacenamiento de humedad del suelo Con la información del Cuadro 1, se responde a las preguntas de Cuándo y Cuánto regar, se observa que los riegos deben iniciarse en Enero y continuar hasta Mayo, la cantidad deberá ser igual a 400 mm aproximadamente, distribuidos en 5 meses del año. Respecto al Cómo regar, se deben tener en cuenta ciertas consideraciones que regularmente ocurren en una huerta. En esta parte primero debe evaluarse lo que cuenta la huerta: Mes

E T P (m m)
350 300 250 200 150 100 50 0

En

Feb

M ar

A br

M ay

Jun

Jul

Ag

S ep

O ct

N ov

D ic

M e se s de l a ño Lluvia ETP

Figura 2. Variables requerimiento de riego.

climáticas

relacionadas

con

el

¿Cómo regar?

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La selección depende de factores técnicos como Factores Agronómicos 1. La disponibilidad de agua en calidad y cantidad. 2. Topografía del terreno 3. Posición respecto a la huerta 4. Factores climáticos. 1. Rentabilidad de la huerta Factores Económicos 2. Capital disponible 3. Costo de mano de obra 4. Costo de aplicación del agua Factores Sociales 1. Paradigmas establecidos 2. Cultura del productor 3. Competencia por el agua Lo anterior se resume en: Agua escasa y/o mala calidad Agua abundante Fertirriego. Riego superficial Fertirriego

Estos factores deben considerarse en el momento de elegir un determinado método de riego; las ventajas y desventajas de cada sistema son amplias para discutirse en este tema, se sugiere consultar a Israelsen y Hansen (1979), Hart et al. (1982) y Replogle et al. (1996). HUMEDAD DEL SUELO Actualmente se utilizan equipos para estimar la humedad del suelo en base a sensores eléctricos, dada la rapidez con la que pueden medir o estimar el agua presente en el suelo. Se presenta el ejemplo de el medidor a).- Aquaterr y del medidor b).- Delmhorst. Los cuales pueden medir la humedad del rango 0-15 atmósferas, es decir todo el rango de humedad aprovechable. Para ilustrar el método se muestra el siguiente ejemplo: Los datos del suelo de una huerta son: CC= 0.49 PMP = 0.25 D.A. = 1.06 Profundidad radicular = 0.8 La humedad aprovechable que el suelo puede retener es: H.A. = (0.49 x 0.25) 1.0 x 0.8 = 0.25 m Sin embargo en durazno no se recomienda agotar la reserva de humedad del suelo es decir los 250 mm que el suelo puede almacenar. Se aplica un factor permisible de humedad de 0.5 para mantener el suelo por encima del 50% de humedad aprovechable, entonces la expresión es: H.A. = 0.5(0.49 x 0.25)1.06 x 0.8 = 125 mm Se hace un muestreo el suelo con el aparato y se encontraron los siguientes valores de humedad 61% a 15 cm y 86% a 20

Competencia con industria y sociedad

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Humedad del suelo (%)

cm de profundidad, calcular la lámina de agua existente a ambas profundidades para decidir el momento de riego. Se calcula la lámina de agua (La) existente en ambas profundidades con la expresión:

50 40 30 20 10 0

C

La = La =

49 x 61 = 29.9% para la profundidad 15 cm 100 49 x86 = 42.1 % para la profundidad 20 cm 100

PM

La grafica de humedad aprovechable se muestra en la Figura 3 donde se incluyen los dos puntos de muestreo. Se puede apreciar que en la profundidad 14 cm la humedad del suelo esta por debajo del 50% de la humedad aprovechable, mientras que en la profundidad 20 cm se tiene humedad por encima del 50% de HA. La humedad en ambos casos corresponde a 42 mm y 144 mm, 15 y 20 cm respectivamente. Si tenemos una Etp de 4mm/día indica que en 3-4 días debe aplicarse el riego ya que en la profundidad 20 cm la humedad bajará a menos de 125 mm.

Figura 3. Humedad del suelo en dos puntos de muestreo a 15 y 20 cm de profundidad. Diseño y evaluación del método de riego. Una vez conjuntados y analizados los anteriores factores para el diseño de cualquier sistema de riego (superficial o bajo presión), se requiere conocer algunos parámetros que para el caso de este cultivo, se toman de la información ya recabada. Los parámetros son: ETPd= ETP diaria del mes de más demanda (abril) = 4.2 mm/día Este dato indica que el sistema de riego a elegir deberá ser capaz de suministrar la demanda máxima del cultivo en el mes más seco y caliente, en este caso 4.2 mm por día. Si existiese cobertura completa del suelo por el árbol, ésta sería su requerimiento de agua. Árboles adultos (>18 años), en Uruapan son capaces de tener una cobertura completa del suelo, sin embargo, esto no es deseable desde el punto de vista fitosanitario (Rodríguez, 1982).

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TIPOS DE SISTEMA DE RIEGO EN DURAZNO RIEGO RODADO. Es el tipo de riego el cual se realiza utilizando para su conducción una zanja sobre la tierra, la misma va desde la fuente de abastecimiento hasta cada una de las plantas. Dependiendo de la pendiente del terreno, se puede decir que la eficiencia de la conducción del agua con el riego rodado es a lo más de un 60% y en la aplicación de un 70%; por lo que en total la eficiencia del riego es de un 42%. Con base a este resultado podemos decir que desperdiciamos alrededor de un 60% de agua, de mano de obra, de energía eléctrica en caso de bombeo y sobre todo que con un sistema de riego de este tipo, jamás se pueden dosificar agroquímicos. SISTEMAS DE RIEGO PRESURIZADOS. Estos sistemas de riego tienen la gran ventaja de utilizar la energía que nos proporciona el desnivel topográfico para presurizar los mismos, debido a que se requiere una carga para su operación desde 8 metros. Al contrario de la descarga libre (manguera), el emisor bajo presión disipa la energía interna del agua, por medio de orificios, vórtices, laberintos, juntas, tortuosidad, etc., para permitir un limitado volumen de agua a descarga. El emisor puede estar enterrado o no y puede descargar en condición saturada o insaturada a tasa constante; El área de mojado del emisor se conoce como bulbo de humedad, que normalmente es de forma elíptica vertical, en goteo y elíptica horizontal, en aspersión y microaspersión (Figura 4) En los riegos localizados de alta frecuencia, como en el caso de la microaspersión y el goteo, no puede tenerse un cubrimiento total del terreno (Pizarro 1996), sino solo de una fracción del total de la superficie de goteo del árbol. Debe

manejarse entonces, el criterio de no sobrepasar la capacidad de almacenamiento de humedad del suelo (79 mm). Esto es importante en la selección del emisor y del tiempo de riego, por ejemplo, un emisor de 70 LPH (litros por hora), que trabaja 7 horas con una presión de 1.5 kg./cm² y un diámetro efectivo de mojado de 7.5 m, el área de aspersión será de 44 m² y el volumen aplicado será de 0.49 m3 con una lámina tentativa de 0.011 m (11 mm), que es inferior a la capacidad de almacenamiento de humedad del suelo (79 mm). Sin embargo la evaluación del emisor mostrada en la Figura 5 muestra que la cantidad de lluvia es efectiva hasta la distancia 2.5 m produciendo un promedio de 3 mm/hr en esta área de mojado y que distancias más alejadas del emisor presentan bajas tasas de lluvia. Considerando esta situación, se observa que en este tiempo de operación la lluvia recibida será de 21 mm de lámina, casi el doble de la lámina tentativa estimada.

G otero

M icroaspersor

L inea regante

Figura 4. Bulbo de humedad en dos emisores de baja presión. En todo proyecto de riego presurizado debe contemplarse el patrón de lluvia del emisor como se ilustra en la Figura 5.

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EMISOR NO-COMPENSADO

3

3. 1.

Lluvia

3. 1.

2. 2.

7 3.

El manejo del agua en la agricultura de riego se ha desarrollado notablemente en la fruticultura nacional, apareciendo de manera extensiva los modernos sistemas de riego presurizados como son: la aspersión automatizada, el riego por goteo y la microaspersión. El principal factor para una operación correcta y funcional de un sistema de riego cualquiera, que dependerá su vida útil, es sin duda un buen diseño y operación. Además de esto parte importante sin duda alguna son los cuidados para conservarlos en buenas condiciones. Los cuidados necesarios varían con los componentes de un sistema de riego como son los tipos de bombas, motores, productos a aplicar, filtros, emisores y la calidad misma del agua. En los modernos sistemas de riego se ahorrara tiempo en aplicación, uniformidad y oportunidad de agua para el cultivo, pero el programa de trabajo de cualquier empresa o rancho debe de incluir un mantenimiento constante y reposición de elementos. De la corrección de daños dependerá el ahorro de energía eléctrica y consecuentemente los recursos de la empresa. Para la descripción del proceso se tomara como base los principales componentes del sistema de riego desde la subestación del pozo profundo o bombeo de olla, hasta los emisores, pasando por bombas, filtros, inyectores, válvulas, etc. COMPONENTES PRINCIPALES SUBESTACIÓN ELÉCTRICA DEL POZO PROFUNDO O BOMBEO DE OLLA Para conducir la corriente eléctrica se emplean tensiones altas e intensidades pequeñas; esto ocasiona que la tensión de

0.

DISTANCIA
Figura 5. Patrón de aspersión de microaspersor no compensado

OBJETIVOS PRINCIPALES DE UN SISTEMA DE RIEGO LOCALIZADO SON: 1. Optimizar el uso del agua, lo que permite cubrir un área mayor para el caudal disponible y evitar la sobre explotación de los acuíferos. 2. Aumentar la productividad, pues mantiene el suelo continuamente a Capacidad de campo y da un constante desarrollo de la planta 3. Conducir el agua y los nutrientes uniformemente a la zona radicular en cantidades necesarias para su desarrollo, con el menor desperdicio posible en la conducción, la aplicación y la distribución de la misma 4. Reducir los costos de operación: Como mano de obra, fertilizantes, energía, deshierbes y otros. Un sistema de riego es un arreglo adecuado de sus componentes el cual esta compuesto por la fuente de agua, la conducción, las líneas secundarias, líneas regantes y los emisores; además de otros accesorios utilizados para proporcionar la presión de operación de los emisores, la limpieza o filtración del agua, conectores etc.
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llegada, a los sitios de consumo, sea alta. Los motores eléctricos de las plantas de bombeo, para los sistemas de riego, requieren tensiones moderadas de 220 a 440 voltios. Por esta razón se instala la subestación eléctrica, cuyos dispositivos permiten cambiar la tensión, la intensidad y la frecuencia de la corriente. Consta principalmente de los siguientes componentes: ♦ Transformadores ♦ Cuchillas fusibles ♦ Pararrayos ♦ Aisladores ♦ Acometida aérea ♦ Sistema de tierra ♦ Arrancador ♦ Interruptor y equipo de medición El transformador es un dispositivo que transfiere energía eléctrica de un circuito a otro, conservando la frecuencia bajo el principio de inducción electromagnética. Los transformadores que se utilizan en las subestaciones para los equipos de bombeo son trifásicos y las conexiones de sus desvenados más comunes son delta estrella. Esta conexión es un arreglo que se emplea para obtener dos voltajes diferentes sin hacer cambios en las conexiones de los desvanados. Todos ellos se deben de reponer y conservar con un programa específico de mantenimiento para disminuir el consumo de energía eléctrica y abaratar la aplicación ya que de por sí sola es costosa. CISTERNA O DEPOSITO DE AGUA Lo más fundamental para la cisterna de cualquier tipo de material es evitar la contaminación ambiental por medio del aire, ya que este trae consigo polvo y basuras. La generación de algas dentro del recipiente por la misma contaminación y presencia de luz, para evitarlo es necesario mantener cubierto
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o cerrado el depósito, ya sea colado con concreto o con malla sombra 80%. Considerando que por algún motivo todavía se tiene presencia de algas u otro contaminante, es conveniente poner un cedazo fino (malla) en la salida a la bomba para evitar obstrucciones que más delante comentaremos sus consecuencias. EQUIPO DE BOMBEO Existen diferentes equipos por sus características lubricación, por aceite y por la propia agua. de

1.- ELECTRICOS Los equipos eléctricos el mantenimiento es mínimo y debe de estar programado con anticipación. 2.- COMBUSTIÓN INTERNA Operan A base de combustibles ya sea diesel o gasolina. Cuando se usan motores de combustión interna debe considerarse el mantenimiento como un programa de vehículos de transporte (cambio de aceite, filtros, afinación, agua, etc.). MANÓMETROS Son instrumentos que sirven para medir la presión que se genera en el sistema. Los manómetros deben verificarse cada ciclo de cultivo o cada seis meses para asegurar que las presiones que marcan sean correctas, la verificación consiste en probar los manómetros con presiones conocidas o sustituirse por otros calibradores y comparar las presiones registradas con ambos. La importancia de efectuar estas verificaciones consiste en que el productor u operador del sistema de riego no sabe si la pérdida de potencia es del motor o simplemente esta taponado el filtro correspondiente. Los manómetros siempre

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deben de estar en la misma posición y dirección del flujo de salida de agua. Otro caso más común y usual, es sin duda checar la diferencia de presión del manómetro de salida de la bomba y manómetro de salida del filtro, si la diferencia es de 0.5 bar, es necesario lavar o retrolavar el o los filtros. MEDIDOR DE FLUJO Es muy necesario saber cuanta agua estoy ocupando, además ahora los contratos de Comisión Federal de Electricidad se dan los contratos por volumen anual y el control es muy estricto, es necesario que el medidor siempre funcione o reponerlo en caso de fallo. VÁLVULAS El mantenimiento de las válvulas debe de ser periódico y rutinario, ya que se deben de detectar fugas de agua por obstrucción de empaques y no se cierra bien, evitando así desperdicio de agua. DECANTADORES Los decantadores y los filtros reducen o eliminan las obstrucciones físicas en el sistema de riego. Se tienen dos tipos de decantadores y su mantenimiento por consiguiente difiere uno del otro, aunque en el primero, la gente no tiene él habito cultural de realizarlo adecuadamente para su mejor funcionamiento. a. Los estanques, piletas o depósitos decantadores depositan sedimentos en el fondo de los mismos, por lo cual requieren de limpieza para evitar que se acumulen y reduzcan el área de paso, aumenten velocidad de flujo transportando partículas en suspensión. La otra forma de control es el químico utilizando regularmente sulfato de cobre o cloro en los remansos del agua.

b. Los decantadores tipo hidrociclón. Estos equipos por lo regular tienen dispositivos para la limpieza que permite desalojar sólidos depositados en el recipiente de captación, algunos pueden desalojar durante el funcionamiento del sistema de riego. La frecuencia de limpieza depende de la capacidad del hidrociclón y de la cantidad de sólidos en suspensión. Si un hidrociclón no se limpia, se acumulan los sólidos separados y llenan el cuerpo donde se forma el vértice, entonces los sólidos pasan y obstruyen los filtros más rápidamente, por eso se debe limpiarse periódicamente. INYECTORES O DOSIFICADOR DE FERTILIZANTES La parte más importante en un sistema de ferti-irrigación de cualquier cultivo es sin duda el inyector de fertilizantes, ya que de ello depende la aplicación uniforme y balance completo nutricional de las plantas. Al concluir la operación de fertilización, bombee agua limpia a través del eyector durante varios minutos, se recomienda reemplazar las juntas (sellos) del motor así como la bomba al comenzar una nueva temporada. De forma muy general se describirá la principal problemática de los inyectores y sus posibles causas, así como verificación o mantenimiento. 1. El motor no funciona. Hay cinco posibles causas, hay una falla en el suministro de agua impulsora a la bomba, los sellos o juntas están averiadas, roturas o grietas en el conjunto del motor, la válvula principal del motor ha quedado atascada, obstrucción en la línea inyectora de fertilizante, la reparación será en el mismo orden de causas; verifique que la malla del filtro de entrada de agua

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no esté obstruida o rota, compruebe que los bordes de las juntas (sellos) no estén gastados o “tendidos”, comprobar visualmente que el cuerpo del motor y sus distintas piezas no estén rotos o agrietados, reparar o cambiar válvula trabada o que se mueva con dificultad. 2. El motor funciona lentamente y con dificultad. Hay también cinco posibles causas o más, pero la solución al problema es muy similar al anterior agregando solamente engrasar las juntas o sellos. 3. El motor funciona correctamente, pero no bombea fertilizante después de haberse evacuado el aire de la válvula de descarga. Hay tres posibles causas; la junta estaca (sello), de la bomba está averiada, la válvula de succión está trabada o averiada, la válvula de inyección está trabada, la solución al problema sería el mismo orden de causas; primero revisar junta de la bomba, si esta rota o agrietada reemplazarla por una nueva, limpiar válvulas de obstrucciones o fertilizantes y girar el alojamiento de la válvula de inyección un cuarto de vuelta en la dirección de apertura tres a cuatro veces. FILTROS Los filtros tienen especificaciones de máxima pérdida de carga hidráulica permisible y cuando se llega a ese limite debe de realizarse la limpieza o lavado. Para saber cuando es el momento de la limpieza es necesario tener dos manómetros indicadores de presión, se pondrán antes y después de los filtros, esto quiere decir que cuando un filtro esta saturado de impurezas, se reduce el área de paso del agua. En otras palabras, se aplica menor cantidad de agua por unidad de tiempo cuando los filtros están sucios. Existen diferentes tipos de filtro y por consiguiente formas de limpieza:

a. Filtros de arena y grava. Por lo general estos filtros se limpian por retrolavado, ósea, se tiene un sistema para invertir la dirección de flujo de agua, de manera que pasará en sentido contrario por el cuerpo de filtro y al salir de este arrastre las partículas depositadas en la superficie filtrante y salgan por un ducto de drenaje para desecharlas del sistema. Esto obliga a que se requieran dos filtros de grava o arena, para que el retrolavado de un filtro se efectuara con el agua ya filtrada por el otro. Nunca debe retrolavarse un filtro con agua no filtrada. b. Filtros de malla. Por lo general estos filtros se realiza su limpieza de forma manual, sacando las mallas y con escobetas se desalojan los materiales retenidos en ellas, después de limpiar adecuadamente se vuelve a instalar. Los filtros de discos se pueden limpiar por retrolavado o sacando la malla y cepillandola. TUBERIAS PRIMARIAS, SECUNDARIAS Y TERCIARIAS En riego presurizado, es conveniente manejar los conceptos de: tubería principal, es la que conduce el agua desde la fuente hasta la huerta; lateral, es la tubería que distribuye el agua entre secciones de riego; sublateral o líneas regantes, son las que entregan el agua directamente al cultivo (Howell et. Al. 1983). Todas las tuberías y accesorios expuestos a la intemperie se desgastan, además se corroen por las sustancias que se aplican con el sistema de riego. Para corregir daños todas las tuberías de PVC y fierro que estén expuestas al intemperismo deben pintarse con pintura de aceite y/o anticorrosivas para conservarlas y evitar su deterioro a través del tiempo.

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Para evitar la obstrucción por precipitados, adherencias y bacterias es necesario que se apliquen sustancias preventivas como: ácido sulfúrico, clorhídrico y fosfórico, combinados con lavados y purgas del sistema para eliminar las sales precipitadas dentro del sistema.

EMISORES O GOTEROS A manera de resumen podemos comentar, que con el uso de decantadores y filtros se reducen y/o eliminan los efectos de las obstrucciones físicas (sólidos en suspensión) y mediante lavados y aplicaciones de ácidos se reducen y eliminan los problemas de los contaminantes químicos solubles que precipitan y también los problemas originados por bacterias. El área de paso de los goteros es específica para cada tipo de emisor, sin embargo, puede considerarse que es del orden de 0.5 a 1.5 mm de diámetro equivalente y por lo tanto, es indispensable decantar y filtrar el agua para evitar obstrucciones. Los sistemas de riego que aprovechan fuentes de abastecimiento como los lagos, ríos, presas y estanques, requieren de prefiltrado con rejillas y estas deben limpiarse frecuentemente de acuerdo con la contaminación del agua por basura, residuos vegetales, etc. Entre mayor sea el área de paso de los goteros menor será el problema de filtración y por lo tanto más económico el equipo de filtración que se requiera. Para evitar y prevenir el taponamiento de los goteros pueden tomarse las siguientes precauciones:

♦ Poner válvulas de desfogue en las tuberías distribuidoras y efectuar lavados periódicos en ellas y en los regantes. ♦ Poner válvulas de entrada de aire en el cabezal de control o las secciones de riego para evitar que al apagar el sistema, se genere una succión en los goteros que al absorber agua con tierra se puedan tapar. También se pueden poner las tuberías colgadas sobre las espalderas o sobre los troncos como en los casos de la vid y frutales. ♦ Usar material no oxidables en las conexiones de las tuberías para evitar formación de óxidos de fierro. ♦ Siempre purgar las puntas en cola de cochino accionando el riego para sacar impurezas. ♦ No usar clavos ni otro material para destapar los goteros, ya que se harán más grandes en forma gradual y su gasto será diferente a los demás. ♦ No usar alambre recocido en las reparaciones para fugas, puede obstruir los goteros en la cola de cochino. Para control de malezas, evite azadonar con frecuencia en el cajete, esta práctica es fundamental en el cuidado del sistema de riego.

PRINCIPALES SISTEMA DE RIEGO LOCALIZADO EN DURAZNO Los sistemas de riego más comunes para frutales son: (a) el goteo ( en línea y en círculo) (b) la microaspersión GOTEO Los goteros pueden ser: orificios en la pared de la tubería, conductos de trayectoria larga con cambio de dirección, vórtices, combinaciones y otras formas geométricas para generar turbulencia en el flujo y pérdidas de energía. Los
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goteros pueden tener un dispositivo para regular la presión y suministrar gasto constante. Los goteros de gatos pequeños se usan en suelos franco-arcillosos y arcillosos y los de gasto grande en suelos arenosos y franco-arenosos, los emisores de carga hidráulica mayor se usan en pendientes no uniformes. La conducción se lleva a cabo por medio de tuberías rígidas de pvc y mangueras flexibles de polietileno en la cual se colocan los emisores o goteros. La característica más importante del riego por goteo es que son riegos cortos pero frecuentes, lo que nos permite incluso en suelos salinos mantener las sales fuera de la zona radicular. La eficiencia de aplicación es del 95% lo que nos reduce potencialmente las cantidades de agua, fertilizante y otros productos químicos así como la mano de obra aplicada al riego. La uniformidad en la aplicación del riego es una característica importante de estos sistemas debido a que los emisores aplican la misma cantidad de agua tanto a los árboles más cercanos a la fuente de abastecimiento, como a los más lejanos. Dependiendo de la textura del suelo es el comportamiento del bulbo de humedad, esto es, que en un suelo arcilloso el bulbo de humedad se configura de una forma esférica y en un suelo arenoso se comporta con una forma cilíndrica. Así pues, si se tiene un suelo arenoso, no se garantiza la distribución adecuada de la humedad en la zona radicular por lo que en estos suelos no se recomienda este tipo de riego. GOTEO EN LÍNEA Dependiendo del tipo de suelo (arcillas principalmente), el agua se extiende por capilaridad, formando un bulbo de humedad de dimensiones variadas de acuerdo a la textura del suelo pero aproximadas estas a un metro de diámetro. También dependiendo del cultivo la separación entre árboles, que puede ser corta (de tres a cuatro metros) nos permite instalar goteros en línea a cada metro, garantizándonos una

franja de humedad en la zona radicular de la planta. Esto es, por ejemplo el durazno, que se tiene una separación de tres metros entre plantas y 5 mts. Entre hileras se puede aplicar perfectamente bien el riego por goteo en línea debido a que el bulbo de humedad se expande perfectamente en esta zona. Es importante mencionar que las raíces del árbol crecen buscando la humedad de forma radial y de dimensiones aproximadas a la zona de goteo o de sombra y si se acostumbró el árbol a ser regado con riego rodado, es seguro que cuando se instale un sistema de riego por goteo en línea, la planta sufrirá un estrés considerable, por lo que se recomienda en este caso el diseño con microaspersión. El goteo tiene también una gran ventaja sobre cualquier otro sistema, es que no moja la planta en ninguna parte de esta, evitando así la propagación de enfermedades por el continuo contacto con la humedad. GOTEO EN CÍRCULO Cuando la separación entre plantas excede de tres metros es recomendable el goteo en círculo, el cual consta de tubería rígida de pvc, mangueras flexibles de polietileno y en esta se inserta otra manguera flexible con los goteros insertados a cada metro, generalmente, distribuidos en círculo alrededor del árbol. Aquí los bulbos de humedad rodean a la zona radicular y sobre todo, que se le pueden adicionar los goteros conforme crece la planta. El goteo tiene como ventaja la poca o nula evaporación puesto que la gota se deposita en el suelo inmediatamente y prácticamente sin estar en contacto con el aire. Existe en el mercado una gran variedad de goteros para las diferentes condiciones de diseño ya sea por caudal o por la manera en que son colocados en la regante o por sus características reguladoras de presión.

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En este apartado mencionaremos algunos de los más conocidos. 1.- Gotero integrado en tubería (plano) Gotero de apenas dos mm. de espesor, soldado a la pared del tubo, implica pérdidas de carga prácticamente nulas. Apropiado para cultivos extensivos, tanto para campo abierto, como para invernadero de hortícola, flores y frutales a separaciones menores a tres metros. El laberinto del emisor de flujo turbulento reduce a un mínimo las obstrucciones. Puede ser fácilmente desplegado y recogido para evitar daños por chaponeo o también se puede colocar a una altura del terreno suficiente para realizar las labores agrícolas. Cuenta con valores de flujo a 1 bar de 1.7, 2.3, 3.6 lph. Rango de presión de trabajo: de 0.8 a 2.5 bar. Diámetros de tubería flexible: 12, 16, 20 y 25 mm. Distancia entre goteros: desde 15 hasta 250 mm._ 2.- Gotero integral en línea coextruído Gotero duradero para temporadas múltiples incorporados al polietileno con proceso de extrusión Filtro de entrada que reduce la posibilidad de obstrucción con aguas de baja calidad. Disponible con 1,2 o 4 salidas de agua. Caudales de emisión a 1 bar: 12 mm: 2.0 y 3.0 lph. 16 mm: 2.0, 4.0 y 8.0 lph. 20 mm: 2.0, 2.5, 3.0 y 4.0 lph. Variedad de espesores de tubería. Utilizado en todo tipo de cultivos de campo, plantaciones de frutales e invernaderos a cualquier espaciamiento entre emisores.

3.- Gotero integral en línea coextruído autocompensante y antidrenante El dispositivo antidrenante previene el drenaje de la línea después de cortar el agua. Asegura caudales uniformes de emisión desde 0.6 hasta 3.5 bar. Caudales de emisión de 2.2 y 3.6 lph. Utilizado en toda clase de cultivos en pendientes o donde se requieren líneas de goteo larga. El sistema antidrenante se optimiza su utilización en hidroponía o sub-irrigación. 4.- Gotero insertado o de botón En terrenos desnivelados asegura el mismo caudal. Por sus dimensiones tan pequeñas, es de fácil enrollamiento. Limpieza automática a bajas presiones evita el taponamiento. Construida con materiales de larga vida. protección contra la degradación por los rayos u.v. Resistencia a químicos y fertilizantes comúnmente usados en la agricultura. Rango de flujo: 2.3, 2.8, 3.75, 8.4 lph. Rango de presión de trabajo: de 0.8-3.0 bar. Dos tipos de salida de agua: superior y lateral. Se puede instalar en el sitio o a solicitud preinstalados a dimensiones requeridas. 5.- Los borboteadores, son emisores que funcionan como orificios con área hidráulica mayor que la mayoría de los goteros por lo que proporcionan gastos mayores para presiones similares, son muy usados en huertas con suelos de textura arenosa.

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MICROASPERSIÓN Los microaspersores son emisores con deflectores para suministrar agua en forma de lluvia y pueden ser móviles o fijos en su operación y pueden tener dispositivos de regulación para pendientes pronunciadas Cuando los suelos son arenosos, el bulbo de humedad se desarrolla de forma cilíndrica, con poca expansión, esto debido a que se rompe la capilaridad por lo que con el goteo no se puede garantizar que la humedad se extienda bajo el árbol; o sea que el agua se percola con una forma también cilíndrica sin que la humedad llegue a toda la zona radicular. En estos casos se recomienda el riego por microaspersión por que su aplicación circular es sobre un área mucho mayor y la distribución depende únicamente del emisor y no de la capilaridad del suelo. La eficiencia del sistema de microaspersión (aunque la conducción podemos decir que es de un 100%), en la aplicación es de entre un 85% y un 90% debido a que el agua esta en contacto directo con el aire y dependiendo de la velocidad de éste se vuelve más o menos eficiente el sistema. El emisor “pulveriza” el agua en gotas pequeñas distribuidas de acuerdo con la presión de operación en diámetros de cobertura de 3.0 hasta 10 mts. Lo cual lo vuelve susceptible a la deformación del patrón de mojado. Cuando el árbol se ha regado con cajete, la microaspersión resulta una buena solución para el riego, debido a que sus raíces se han extendido por toda el área de humedad. Por su cobertura se adapta el árbol perfectamente bien al nuevo riego. Una ventaja de los componentes de la microaspersión es que son fácilmente desmontables para su lavado e inspección. En muchos casos el agua contiene cantidades elevadas de carbonatos o materia orgánica en suspensión, lo que propicia taponamiento u obstrucción en los emisores.

Otra ventaja es que con un solo microaspersor se pueden aplicar caudales de agua mayores que con el goteo, lo que permite disminuir el tiempo de riego para una superficie. Los tipos de microaspersores más comunes se describen enseguida: 1.Dispersor giratorio 2.Dispersor estático 3. Jet Dispersor giratorio El dispersor giratorio es un elemento que distribuye el agua en forma circular alrededor del árbol, su aplicación es homogénea y desarrolla diámetros aceptables de mojado, el diámetro de la boquilla varia de entre 0.85 mm hasta 2.4 mm. Minimizando taponamientos. Otra ventaja de los componentes de la microaspersión es que son fácilmente desmontables para su lavado e inspección además de las características siguientes: Mecanismo de vortex que permite amplios pasajes de agua para prevenir obturaciones. Distribución suave y uniforme de gotas de agua. Caudales de emisión a 2.0 bar: desde 35 hasta 340 lph. Con presentación autocompensable para topografía de alto relieve. Diámetro de cobertura hasta de 9 mts. a 2.0 bar Propio para plantaciones de más de 4.0 mts. de separación. Existen deflectores para evitar que se moje el tallo del árbol. Fabricado con materiales resistentes a los productos químicos usados en la agricultura. Materiales resistentes a los rayos u.v. Dispersor estático Utilizado en plantaciones jóvenes Plantilla de hongo de agua sin partes movibles. Diámetro de cobertura de 2.5 a 4.0 mts

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Disponible en caudales de 22, 27,38 y 45 lph a una presión de 2.0 bar. Caudales de emisión: 20, 30, 40, 50 y 70 lph. Rango de presiones: 1.5-3.0 bar Diámetro de cobertura: de 3.5-5.0 m. según caudales. Autocompensante. Aplicaciones: en plantaciones de frutales, riego debajo del árbol. Existe una gran variedad de difusores para los microaspersores de rayos. Todos ellos cubren las necesidades de diseño como son: tipo de suelo para la configuración del bulbo de humedad, tipo de cultivo y lo susceptible a las enfermedades por excesivo contacto del agua con la planta etc. Aunque la eficiencia de la microaspersión es menor que la del goteo, en la actualidad la tendencia de los productores en los riegos localizados se inclina hacia esta por lo práctico del manejo, una vez que el goteo requiere de mayor mantenimiento preventivo. También es de valorarse que la microaspersión requiere de una menor calidad de agua, o sea, que la filtración de este riego puede ser tranquilamente de 120 mesh y para el goteo se recomienda una filtración de 150 mesh o más. También es claro decir que la energía requerida para estos riegos es menor en el goteo que en la microaspersión. En resumen, las ventajas adicionales a las expuestas que se obtienen con un sistema de riego localizado son: 1. Alta eficiencia de riego, en el orden de un 95%, contra eficiencias en otros sistemas de42% en riegos por surcos. 2. Disminución del consumo de energía eléctrica. 3. Disminución de la sobre explotación de los mantos acuíferos.

4. Aumento del área a cultivar: para un mismo caudal usado en riego por surcos, se aumenta el área de riego como consecuencia de la alta eficiencia del riego localizado. Para una lámina de evapotranspiración a reponer de 5.0 mm/día, por ejemplo, corresponde una dotación de agua de: 0.60 lt/seg/hectárea en riego localizado. lt/seg/hectárea por surcos. Esto significa que con un caudal de 100 lt/seg utilizado para regar 100 has. en riego por surcos, se puede regar 167 has. en riego localizado (goteo o microaspersión), lo que representaría un incremento del 67% sobre predios regados por surcos. 5. La aplicación uniforme de agroquímicos por el mismo sistema, aplicando los nutrientes directamente en la zona radicular de la planta y en la misma cantidad para todos los árboles. 6. Ahorro en la mano de obra: un regador en riego por surcos utiliza aproximadamente 8 hrs. para regar una hectárea. En riego localizado este mismo regador puede regar hasta 30 hectáreas. CONCLUSIONES El clima, el tipo de suelo y el cultivo son factores determinantes para seleccionar un sistema de riego adecuado. Cuando se requiere aplicar láminas de riego abundantes en corto tiempo (en clima cálido por ejemplo) y existe agua suficiente, la mejor opción es la microaspersión. Cuando el agua está limitada y se requiere aprovechar al máximo, el goteo, sin duda, es el sistema adecuado, pero sin perder de vista la textura del suelo. Para topografías con alto relieve, también es importante considerar los escurrimientos, la microaspersión está en desventaja en este caso.

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DISEÑO DE UN SISTEMA DE RIEGO Parte fundamental para el diseño es, desde luego, el tipo de cultivo (hortícola, frutal, de cobertura total, etc.) el clima, el suelo, la topografía del terreno, posición geográfica, cantidad y calidad del agua.

Se requieren 2.3 m3 por hora de riego Para conducir este volumen se transforma a gasto requerido (Qr) el cual es

Qr =
EJEMPLO DE DISEÑO DE RIEGO. Consideraciones básicas Cultivo Aguacate Etd = 4.2 mm/día Emisor = 4LPH; 5 emisores por árbol (en función de la edad y el porte) Tiempo de riego= 5 horas Marco de plantación = 10*10 tres bolillo = 115 árboles Superficie de la huerta 12 ha Presión requerida por el emisor 10 m (1 kg./cm²) Se calcula el volumen de riego (Vr) a aplicar

2.3m 3 = 0.63LPS 3600 seg

Este gasto es para una hectárea de huerta, la primera Asunción del diseño es regar 2.0 ha de huerta por lo que el caudal requerido se eleva a 0.638*2= 1.28 LPS Se asume un diámetro de tubería de 39 mm para llevar el agua a la última sección de 2.0 ha asumidas de la huerta distante 250 m de la fuente de agua, las pérdidas de carga serán: Hf = 6.35 n² L V² (1 / d 4/3 ) Se calcula el área de la tubería

A=
(m3)

π *d2
4

=

π * (0.039m) 2
4

= 0.0012m 2

Vr = Qe * Ne * Na
donde: Qe= gasto del emisor Ne= número de emisores Na= número de árboles/ha (115) Sustituyendo:

La velocidad de flujo en la tubería será (Vt)

Vt =

Qr 0.00128m 3 / seg = = 1.08m / seg A 0.0012m 2

Vr = 0.004m 3 * 5 *115 = 2.3m 3
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Con este cálculo se aprecia que el diseño es adecuado al tener un valor <2.3 m/seg dentro de la tubería. La pérdida de carga será entonces:

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Hf = 6.35(0.009)² (250 m)* (1.08m/seg)² *(1/0.0394/3) = 11.21 m Esta es la pérdida de carga desde la fuente de bombeo hasta la entrada de la última sección. Si se riegan simultáneamente dos secciones, entonces, se calcula el nuevo gasto y el cálculo de Hf empieza de nuevo. Supóngase que solo se requiere, regar esta sección, entonces las pérdidas de carga para el filtro de acuerdo al fabricante es de 3.0 m, de la válvula de control 1.5 m, entonces la carga requerida (hr.) para regar la última sección de la huerta es de Hr. = carga del emisor (He) + pérdidas locales (Hl) + pérdida por conducción (Hf) = 10+3.0 + 1.5 +11.2= 25.7m El equipo de bombeo necesario para regar esta sección será de:

goteros por árbol, o en el caso de disminuir el diámetro de la tubería de conducción, al querer reducir los costos de la tubería. Ejemplo 2 Se tiene una bomba de 5 HP y se requiere saber cuántos árboles se alcanzan a regar si se cuenta con la siguiente información: Superficie: 12 Ha Emisor: microaspersor 60 LPH Carga de operación del emisor: 15 m Marco de plantación: 10*10 tres bolillo (115 árboles/ha) Emisores por árbol: 2 La primera Asumción es asumir una sección de riego de 2.0 ha (230 árboles) Se calcula el volumen bruto a regar:

P=

H *Q 25.7 *1.28 = = 0.57 HP Ef *102 102 * 0.75

V = 0.060m 3 * 2 * 230 = 27.6m 3 / hr = 7.7 LPS
Para conducir este volumen se transforma a gasto requerido (Qr) el cual es

Claramente se aprecia que una bomba de ¾ HP es suficiente para regar la última sección, por lo que las demás secciones que están más cercas a la bomba, pueden ser fácilmente regadas con esta potencia. Se sugiere a esta potencia aumentar un 20% por las pérdidas de carga dentro de las regantes y asegurar la correcta operación de los emisores. En esta ocasión la bomba de ¾ HP cubre perfectamente la demanda. En este caso si se requiere regar una mayor superficie de la huerta se reinicia otra vez los cálculos en la misma secuencia hasta llegar a determinar la potencia de la bomba. Este mismo procedimiento se aplica en el caso de aumentar los
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27.6m 3 = 0.0077 m 3 / seg = 7.7 LPS Qr = 3600 seg
Se asume un diámetro inicial de la tubería de 50 mm y se calcula la pérdida de carga par la última sección de huerta: Se calcula el área de la tubería

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A=

π *d2
4

=

π * (0.050m) 2
4

= 0.0020m 2

Se calcula el área de la tubería

La velocidad de flujo en la tubería será (Vt)

A=

π *d2
4

=

π * (0.0750m) 2
4

= 0.00440m 2

Vt =

Qr 0.0077 m 3 / seg = = 3.9m / seg A 0.0020m 2

La velocidad de flujo en la tubería será (Vt)

Con este cálculo se aprecia que el diseño no es adecuado al tener un valor >2.3 m/seg dentro de la tubería. De cualquier forma se procede a calcular las pérdidas de carga de la tubería de conducción. Hf = 6.35(0.009)² (250 m)* (3.9m/seg)² *(1/0.0504/3) = 106.1 m Se calcula la potencia de la bomba necesaria para conducir este gasto (7.7 LPS), con esta pérdida de carga (106.1m), en la tubería asumida (50 mm).

Vt =

Qr 0.0077m 3 / seg = = 1.74m / seg A 0.0044m 2

Nótese como el valor de la velocidad es menor de 2.3 m/seg , así, se calculan los nuevos valores para 200 m de tubería de 75 mm y 50 m para tubería de 50 mm. Hf75 = 6.35(0.009)² (200 m)* (1.74m/seg)² *(1/0.0754/3) = 9.8 m Hf50 = 6.35(0.009)² (50 m)* (3.9m/seg)² *(1/0.0504/3) = 21.2 m Las potencias requeridas para esas pérdidas de carga serán:

P=

H *Q 106.1m * 7.7 LPS = = 10.7 Kw = 14.4 HP Ef *102 102 * 0.75

De acuerdo a esta situación, la potencia de la bomba existente (5HP), está muy por debajo de las necesidades del sistema de conducción, por lo que existen tres caminos: reducir el número de árboles a regar telescopiar el diámetro de la tubería

P75 = P50 =

H *Q 9.8m * 7.7 LPS = = 0.98kw = 1.3HP Ef *102 102 * 0.75 H *Q 21.2 * 7.7 = = 2.1Kw = 2.9 HP Ef *102 102 * 0.75

La segunda opción es mejor por lo que se recalcula, la velocidad para una tubería asumida de 75mm y una distancia de 200 m

Si se considera de acuerdo al catálogo del fabricante una pérdida de carga de 6 m para ese gasto en un filtro de mallas de 75 mm más un 30% de los 42.2 m correspondiente a la

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tubería regante, la potencia requerida para contrarrestar esa pérdida de carga es de:

H =

P * Ef * 102 1.7 * 0.75 *102 = = 16.8m Q 7.7

P =

H *Q 12.4 * 7.7 = = 1.2kw = 1.7 HP Ef *102 102 * 0.75

Entonces la suma de las tres potencias requeridas es de 1.7 + 2.9 + 1.3= 5.9. Lo cual es casi lo ofrecido por la bomba existente. Para mayor precisión o seguridad de operación, puede reducirse aún más la longitud en el tramo de 50 mm hasta alcanzar la potencia existente. Sin embargo, se debe tomar en cuenta que en este caso, esta es la última sección de riego por lo que las otras secciones más cercanas a la bomba no tendrían este problema. La solución final al problema es conducir el agua hasta la última sección con una tubería de 100 mm de diámetro y 150 m de longitud, con lo que se tendrá una pérdida de carga de 1.6 m 100 m con una tubería de 75 mm y una pérdida de carga de 4.9 m. En la regante de 100 m de longitud, colocar una tubería de 50 mm lo cual por salidas múltiples, se tendrá una pérdida de carga de 12.7 m (coeficiente de 0.35 de Hf en la regante). Sumando las pérdidas de carga con las pérdidas del cabezal se tiene: Pérdidas por conducción: Línea distribución: Cabezal: Suma 6.5 m 12.7 m 6.0 m 25.2 m

Lo cual esta por encima de la carga de operación del emisor de 1.5 kg/cm². Una vez asegurada la carga de la última sección, las líneas regantes para fines prácticos se recomienda presentar las longitudes máximas de acuerdo a la siguiente información: Diámetro (mm) 13 19 25 Longitud máxima (m) 100 140 160

Estas longitudes pueden ser modificadas de acuerdo a l gasto, y la uniformidad de la pendiente. Evaluación de Sistemas de riego. El manejo de agua con manguera, es ya un avance importante en la suplementación de riego al árbol, sin embargo, requiere abundante mano de obra y agua, por lo que las pérdidas de agua son muy altas, principalmente por percolación, arrastrando no solo agua sino nutrimentos, fertilizantes y pesticidas, los cuales van a terminar en el acuífero, debido a la alta conductividad hidráulica de estos suelos. Con un diferencial de nivel (h), de 10 m, el productor aplica Q= 22 LPS directamente al cajete del árbol, debido a la magnitud del gasto, el operador maniobra con la manguera para reducir el gasto. Una vez que estabiliza el gasto al tanteo procede a llenar el cajete de 3-4 m de diámetro y 20 a 40 cm de altura, con estas dimensiones, al menos almacena 1,400 litros de agua, que con la velocidad de infiltración de estos suelos
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Sustituyendo estos datos en la fórmula de potencia, se requiere una potencia de 3.3 HP para conducir el agua hasta la última sección, con lo que esta disponible una potencia de 1.7HP para operar el emisor, esta potencia equivale a una carga de

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franco arenosos >15 mm/hr (Hillel 1971), en menos de 24 horas, no hay agua superficial. El problema radica en que el agua continúa descendiendo a la misma tasa, arrastrando consigo nutrimentos y lixiviando los suelos, hasta el acuífero. La absorción del agua por el árbol, esta sujeta al flujo horizontal del agua a la zona de absorción, por el diferencial de concentración o de carga, de esta manera el riego con este método, además de ineficiente, atenta contra el ambiente. En la Figura 7 se muestra la diferencia en la eficiencia de riego con dos métodos aplicados en la región de Ziracuaretiro y Tacámbaro, Mich.

EXPERIENCIA DE PRODUCTORES CASO 1 FERTIRRIEGO EN DURAZNO Arturo Soto Boyso Productor de durazno, Ucareo, Michoacán. CONDICIONES GENERALES DE LA PLANTACIÓN ANTES DE INSTALAR EL SISTEMA DE RIEGO. El durazno se cultivaba en toda la zona de manera rudimentaria, con riegos manuales muy esporádicos, sin que se proporcionará la cantidad de agua requerida, ni en el momento que la planta lo necesitaba, trayendo como consecuencia que el fruto no fuera de buena calidad y que la producción en la huerta no fuera uniforme, no obstante que la variedad del durazno considerado como “criollo” se había adaptado perfectamente al tipo de suelo y clima de la región. El riego se aplicaba solamente una vez en la temporada de mayor demanda (abril-mayo) con un volumen aproximado de 20 litros por árbol, abriendo cajetes en la zona de goteo y cubriéndose con tierra, a fin de evitar perdidas por evaporación. En otros casos se dejaba el riego a la “Buena de Dios”, esperando que este proviniera de la lluvia. Como se puede observar, esta forma rudimentaria de aplicar el riego traía consigo una serie de inconvenientes y riesgos para el productor ya que implicaba transportar el agua en pipas de 3000lts, desde distancias que en ocasiones superaban los 10 Km., teniendo que extraer el líquido de arroyos inaccesibles, poniendo en riesgo la vida misma, además del gran costo que ello representaba pues a pesar de que solamente se aplicaban 20 lts por árbol, una pipa llena solamente alcanzaba para regar 150 árboles por lo que el costo horas hombre se incrementaba, haciendo incosteable esta actividad. Ahora bien, al no disponer de agua, la única forma de realizar la fertilización era en la temporada de lluvia, con aplicaciones de estiércol de gallina fórmula triple 17.

100 Eficiencia de riego (%) 80 60 40 20 0 Manguera Microaspersion

Metodo de riego
Figura 7. Evaluación de dos métodos de riego en Michoacán.

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Como consecuencia de lo anterior los rendimientos eran muy bajos y de mala calidad y con producciones muy irregulares. Por otro lado, el durazno tipo criollo se vio seriamente afectado por una plaga o enfermedad llamada “cenicilla” desapareciendo más del 90% de la superficie cultivada, misma que fue reinjertada de ciruelo. No fue sino hasta hace pocos años que nuevamente se ha venido retomando esta actividad, con la introducción de variedades de durazno que ofrecen alguna resistencia a la “cenicilla” tales como los tipo Diamante, los Toro, los Fred, los San Juan, etc. Sin embargo, estas variedades no disponen de una adaptación tan perfecta como los criollos, por lo que le son necesarias una serie de cuidados, para poder compensar estas deficiencias, siendo la aplicación más frecuente de riegos una de las más importantes PARTES PRINCIPALES QUE INTEGRAN EL SISTEMA DE RIEGO Líneas de Alimentación Es una tubería existente que conduce el agua desde el manantial hasta el inicio del sistema de riego. Es de polietileno de 2” de diámetro. Tren de descarga Conecta a la línea de alimentación con el sistema de filtrado. Sistema de filtrado Su función es el de evitar que el agua que entra al sistema este sucia y que pudiera tapar los goteros. El filtrado es con filtros de arena y mallas. Tubería de Distribución La tubería de distribución recibe el agua de la tubería principal y la distribuye a las líneas regantes. Esta tubería delimita el

tamaño de sección y sólo existe una por cada sección de riego, los diámetros utilizados son de 60, 50 y 32 mm. Líneas Regantes Son las tuberías que llevan el agua hasta el pie de cada árbol. Reciben el agua de la tubería de distribución y la entregan a cada gotero. Los goteros están conectados a esta tubería, son de polietileno de baja densidad de 12mm de diámetro. Controles de Sección Son las encargadas de dividir cada sección, a partir de estas unidades se riega o se cierra cada sección de riego. Están integradas básicamente por una válvula de seccionamiento y accesorios de control, protección y conexiones. Se localizan a la entrada de cada sección de riego. FUENTES DE ABASTECIMIENTO Y ALMACENAMIENTO DE AGUA La fuente de abastecimiento proviene de varios manantiales y escurrideros localizados a 6 Km. de la propiedad. El agua es conducida por gravedad a través de una manguera de polietileno de 2” de diámetro hasta dos presas u ollas que se localizan en la parte superior de la huerta, en donde es almacenada durante el periodo de lluvias, para posteriormente introducirla al sistema de riego. Las presas donde se deposita y almacena el agua miden aproximadamente 35 m de ancho por 70 m de largo y 5 m de profundidad, con un volumen de captación de aproximadamente 5000 m3 cada una. OPERACIÓN Y FUNCIONAMIENTO DEL EQUIPO DE FERTIRRIGACIÓN El procedimiento de fertirrigación se realiza abriendo las válvulas que se encuentran localizadas en la parte inferior de cada olla, de donde se libera el agua que pasa primeramente
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por filtros de arena, seguida por filtros de mallas y después a la tubería principal, iniciando así la distribución. Posteriormente y dependiendo de la sección o secciones que se pretenda regar, pasa a las tuberías de distribución, las cuales alimentan las líneas regantes, que es donde finalmente se derivan los goteros que se encuentran alrededor del árbol. Por lo que toca al sistema de inyección de fertilizantes podría decir que el que se tiene instalado es el más simple y sencillo del mundo ya que lo compone solamente un tinaco de 700 lts de capacidad, donde se hacen las mezclas de los distintos fertilizantes a aplicar, conectado por medio de una manguera de 2” de diámetro con la entrada de los filtros de arena. El proceso es muy simple, ya que se llena el tinaco de agua, agregando las dosis recomendadas de fertilizantes y liberándose poco a poco, según el tiempo estimado de riego, procurando realizar primeramente un riego de 3 hrs. Seguido de la aplicación del fertilizante que podría ser en 2 hrs. para finalmente dejar el riego por otro periodo de 3 hrs. con el fin de lavar todo el sistema, evitando que se queden residuos que pudieran tapar los goteros. Quiero hacer notar que a raíz de la visita a Chile e Italia, pude comprobar que la mayoría de los sistemas de riego instalados en esos lugares eran por medio de goteros cuyas líneas regantes eran conducidas y apoyadas sobre las mismas ramas de los árboles a una altura de aproximadamente 60 cm del nivel del suelo. Sin embargo, y a pesar de haberle solicitado a mi distribuidor este tipo de sistema para mi huerta, fui aconsejado que para nuestras condiciones lo más conveniente era enterrar a unos 30 o 40 cm de profundidad estas líneas, lo cual así sucedió. He de reconocer que esta forma de instalación me generó muchos problemas sobre todo para realizar algunas labores tales como el rastreo y limpieza de malezas, ya que frecuentemente con el paso del tractor y sus implementos se rompían las mangueras y goteros, lo que nos obligó a tomar la decisión de desenterrar estas líneas

regantes para colocarlas sobre la superficie, con la intención de recoger tanto las líneas regantes como los goteros a entradas de ciclos de lluvias, para despejar el terreno para la realización de cualquier acción de limpieza o laboreo del suelo. Por lo demás, como ya he explicado, la forma de operación de este sistema es muy simple, ya que una sola persona puede realizar todas las operaciones, sobrándole tiempo para revisar cada vez que riega, que todos los goteros estén funcionando normalmente, haciendo las reparaciones que por fugas o taponamientos de vez en cuando se originan. CANTIDAD, TIPO Y COSTO DE LOS FERTILIZANTES UTILIZADOS ANTES Y DESPUES DE USAR FERTIRRIEGO. Como ya se ha indicado, antes de la instalación del sistema de fertirriego, las aplicaciones de fertilizantes se hacían de forma manual, abriendo cajetes alrededor de cada árbol y aplicando estiércol de gallina combinado con abonos químicos sólidos, lo que implicada una gran necesidad de mano de obra, elevando considerablemente los costos de producción. Con el sistema de fertirrigación toda esta actividad se ha simplificado con la aplicación de fertilizantes líquidos a través del propio sistema. Las fuentes principales de los elementos mayores han sido N.FLUSSIG. P.FLUSSIG y K.FLUSSIG, cuyos costos actuales son los siguientes: 1.- N. FLUSSIG = $ 30.00 L 2.- P.FLUSSIG = $ 33.00 L 3.- K.FLUSSIG = $ 33.00 L Las dosis que actualmente se han venido aplicando son las siguientes: 1. Para árboles en desarrollo y hasta 2 años de edad, de 3 a 4 aplicaciones anuales de 10 lts de N.FLUSSIG por cada sección de 1000 árboles. 2. Para árboles de 2 a 3 años de edad que inician producción: de 3 a 4 aplicaciones por año de una mezcla de 10 lts de N. FLUSSIG, 10 lts de P.FLUSSIG y 12 lts de

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K.FLUSSIG por cada sección de 1000 árboles. Adicionalmente se realizan aplicaciones fraccionadas de Ca. FLUSSIG, también se realizan varias fertilizaciones foliares de calcio y elementos menores. RESULTADOS En general, puedo decir que el equipo que me fue instalado representó la solución a los problemas que venía padeciendo, ya que con la fertirrigación puedo poner el abono y el agua al alcance inmediato de las raíces, pero sobre todo en el momento en que más lo necesitan, evitando pérdidas por excesos, ya que se puede aplicar exactamente la cantidad requerida. Las diferencias que se aprecian aplicando esta técnica, comparada con el sistema tradicional, son muy grandes y notables, tanto en el desarrollo radicular y aéreo de los árboles, como en la calidad de sus frutos. Baste comparar la mejor huerta de la zona, que haya sido bien atendida, con buen manejo y de la misma edad que la mía, para comprender las ventajas de este sistema de producción, pues para alcanzar el desarrollo que tienen mis árboles de apenas 2 y 3 años de edad, habría que esperar por lo menos 5 o 6 años en esas condiciones. CONCLUSIONES Con el fertirriego se pretende suplir la carencia de agua y de minerales en algunos periodos para que las plantas puedan dar el máximo de producción y consecuentemente el máximo beneficio económico. Desafortunadamente, el agua es cada día más escasa y los turnos no siguen una pauta según las necesidades de riego, sino que se adaptan a las disponibilidades de agua existente, lo que obliga a adoptar técnicas de mejor aprovechamiento y ahorro del agua

disponible, siendo imperativa la instalación de un sistema de fertirrigación. La incorporación de estos equipos de alta tecnología permiten tener incrementos en la producción y en la calidad de los productos, en comparación con los métodos tradicionales de producción que se han venido utilizando, por lo que al reconocer el gran reto que nos presenta el panorama agrícola actual, el cual no es muy alentador, y ante el reconocimiento de que el agua es cada día más escasa, concluyo que la mejor forma de afrontar este problema, es mediante la adopción de métodos modernos de riego, como la fertirrigación, ya que representa la mejor alternativa para optimizar todos los recursos relacionados con las actividades agrícolas. DETERMINACIÓN DE LAS NECESIDADES DE RIEGO Recientemente fue instalada en el rancho una estación meteorológica completa, totalmente automatizada, uno de los beneficios de esta, es el cálculo de las necesidades de riego a través del método del evaporímetro. Para el cálculo de las necesidades diarias se requiere entender algunos conceptos: Evapotranspiración (ET) es la suma del agua perdida por evaporación del suelo y de la superficie de las plantas, más la eliminada por estas por transpiración. La Evaporación Potencial (EO) registrada en un tanque evaporímetro tipo “A”, al igual que la ET depende principalmente de la cantidad de energía solar recibida en la superficie terrestre. El programa de riegos para uno o más días, puede realizarse utilizando el dato de la “Eo”, el área equivalente “Ae” que equivale al área ocupada por la raíz del árbol, junto con un factor “Kc” indicador del agua utilizada por la planta.

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El volumen del agua por aplicar = Ae * Eo. Por ejemplo, si se tiene una Eo de 8mm y una Ae para un árbol de durazno de 9 mts cuadrados quedaría Volumen= (9 m2) * (0.008 m) = 0.072 m3 = 72 litros Si se tiene un factor Kc de 0.7 durante la etapa fenológica del crecimiento del fruto, el volumen a aplicar será solo del 70% de los 72 litros y le corresponderá: 72 litros * 0.7 = 50.4 litros/día/árbol Tomando en cuenta los datos obtenidos, el tiempo de riego (Tr) para un árbol con cuatro goteros con gasto de 4 l / hr sería: Tr= 50.4 lts / 16 lts por hora = 3.15 horas. El factor Kc varía de una región a otra y de acuerdo a la etapa fenológica del árbol, de manera representativa se puede diferenciar cuatro diferentes Kc en forma general para diferentes etapas fenológicas. Para la etapa de letargo k= 0.3 En la etapa de brotación Kc= 0.6 en la etapa de crecimiento y maduración del fruto Kc= 0.9 y En poscosecha Kc= 0.6. DETERMINACIÓN DE LAS NECESIDADES DE FERTILIZANTES No existen recetas sobre cuanto fertilizante usar en un huerto de durazno, ya que influyen numerosos factores del suelo, clima y planta, tan solo puede tomarse como referencia los resultados de experimentos realizados con seriedad y profundidad. A partir de ellos se ajustan de acuerdo a los

resultados del análisis de suelos. Un ejemplo es el siguiente cuadro sobre los consumos de nutrientes removidos del suelo por árboles de durazno de 14 años de edad con un rendimiento de 33.6 ton/ha.
Parte de Nitrógeno Fósforo Potasio la planta (kg/ha) Nutrientes removidos permanentemente Calcio Magnesio

Fruta 57.0 8.7 87.7 2.7 Crecimient 7.8 0.9 2.5 7.8 o aéreo Crecim. 11.6 2.7 6.3 5.7 Radicular Subtotal 76.5 12.3 96.5 16.2 Removido del suelo pero retomado posteriormente Frutos 21.5 2.7 24.2 2.1 caídos y ral. Hojas 28.9 2.7 66.2 83.6 Poda 18.1 2.1 9.6 24.2 Subtotal 68.5 7.5 100.0 109.9 T O T A L 145.0 19.8 196.5 126.1

2.5 0.9 1.0 4.4 1.2 17.8 2.1 21.1 25.5

Una vez establecido el cultivo, se puede monitorear el resultado de la dosis de fertilización a través del análisis foliar, que debe realizarse tres o cuatro semanas antes del inicio de la cosecha, la dosis de la siguiente temporada se ajusta de acuerdo a la cercanía a los niveles óptimo de cada elemento.

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Nutriente N% P% K% Ca% Mg% Cl% Fe ppm Zn ppm Mn ppm Cu ppm B ppm

Deficiente - 2.3 - 1.0 - 0.25 - 60 - 15 - 20 - 18

Rango óptimo 2.6 a 3.0 0.1 a 0.3 + 1.2 + 1.0 + 0.25

Tóxico

+ 0.3 + 60 + 20 + 20 +4 20 a 80

El fósforo y el potasio se aplican en la etapa de crecimiento y formación del fruto, las formas químicas para fósforo son ácido fosfórico y fosfato monoamónico y para potasio sulfato de potasio y nitrato de potasio. El calcio es aprovechado mayormente a la brotación y puede inyectarse como nitrato de calcio, algunas ocasiones se aplica cal agrícola durante la temporada de lluvias para regular el ph con lo que proporciona tanto calcio como magnesio.

+ 100

ÉPOCA Y FORMA DE APLICACIÓN Aunque la mayoría de los elementos pueden ser inyectados con éxito a través del sistema de riego, los nutrientes que con mayor frecuencia se aplican son: El nitrógeno y el potasio, ya que las necesidades de estos elementos son mayores que de otros elementos. En los suelos de la región, la riqueza de potasio puede hacer innecesaria la aplicación de este, siempre y cuando tengamos más de 10 meg de CIC y más de 5% de K intercambiable. El fósforo, calcio, magnesio y micronutrientes pueden ser inyectados con éxito a través del sistema de riego, si se toman las debidas precauciones para evitar la precipitación química. Por ello algunas veces se prefiere aplicar foliarmente los microelementos. El nitrógeno se aplica a partir de la brotación hasta el endurecimiento del hueso y después de la cosecha, para que el árbol acumule reservas para el próximo ciclo. El nitrato de amonio es la forma química más adecuada.

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MANEJO DEL GUAYABO (Psidium guajava L.) E INDICADORES DE PRODUCTIVIDAD EN GERMOPLASMA SOBRESALIENTE J. S. Padilla Ramírez1, E. González Gaona, L. Reyes Muro y M. A. Perales de la Cruz. INTRODUCCION México es uno de los principales países productores de guayaba ya que aporta entre un 20 y 25% de la producción mundial de guayaba, la cual se calcula de aproximadamente un millón de toneladas. Por la superficie cultivada, el guayabo ocupa el 12° lugar entre las principales especies frutales que se explotan comercialmente en el país, superado fundamentalmente por los cítricos, mango, aguacate, plátano y manzana (Reyes y col., 2002). La SAGARPA (2001) reporta que para el año 2000 existían 21,693 hectáreas plantadas con guayabo con una producción de poco más de 264 mil toneladas. La distribución de esta superficie y producción en los principales estados productores se presenta en el Cuadro 1.

Cuadro 1. Superficie, producción y rendimiento por hectárea de guayaba en los principales estados. 2000.
Estado Aguascalientes Zacatecas Michoacán Estado de México Jalisco Querétaro Guanajuato Otros Total Superficie (ha) 6,895 6,354 6,197 566 534 171 457 519 21,693 Producción (ton) 97,259 57,746 94,373 6,221 6,226 416 2,194 295 264,730 Rendimiento /ha 14.1 9.1 15.2 10.9 11.6 2.4 4.8 0.6 12.2

En el Cuadro 1, se observa que los tres estados productores más importantes de guayaba ocuparon el 89.6% y aportaron el 94% del total de la producción nacional. La región guayabera denominada como "Calvillo-Cañones", la cual comprende los municipios de Calvillo, Ags, y de Tabasco, Huanusco, Jalpa, Apozol y Juchipila en el estado de Zacatecas, representa el área compacta de mayor importancia en México. FACTORES QUE AFECTAN LA PRODUCTIVIDAD DEL GUAYABO El rendimiento promedio por hectárea de guayaba se considera bajo, ya que se ha reportado que es factible obtener hasta 50 ton/ha con la utilización de germoplasma de alto potencial de rendimiento (Padilla y col, 2001, Padilla y col., 2002). Estos bajos rendimiento se atribuyen a diversos factores abioticos y bioticos que limitan su productividad. Entre los
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1

INIFAP. Campo Experimental Pabellón. Apdo. Postal 20. Pabellón de Arteaga, Ags. C.P. 20660. jsaulpr@yahoo.com

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primeros, estan la presencia de heladas y la escasez de agua para riego. Con respecto a los factores bioticos, esta la presencia de plagas y enfermedades, entre las que se encuentran principalmente en la región Calvillo-Cañones estan: el picudo de la guayaba, la mosca de la fruta, nematodos noduladores, el clavo y la peca de la guayaba (Padilla y col. 1999). Los factores abioticos (heladas y escasez de agua), en muchos casos han provocado el abandono de huertas, ya que el recurso hídrico disponible en algunas huertas no es suficiente para cubrir los requerimientos del cultivo o bien, la recuperación de los arboles después de los daños ocasionados por las bajas temperaturas es costoso. Los factores fitosanitarios que afectan el guayabo repercuten en el rendimiento, la vida productiva del árbol, así como en la calidad y comercialización de la fruta. Por la importancia que revisten las plagas y la enfermedades que afectan al guayabo, se presenta a continuación una breve descripción de estos problemas y sugerencias para su control. Picudo de la guayaba (Conotrachelus spp). Se considera la principal plaga del guayabo, el cual ataca los frutos en desarrollo donde la hembra oviposita, causando una maduración prematura y caída del fruto. Los daños ocurren generalmente al inicio del temporal de lluvias y si no es controlada en forma oportuna puede ocasionar perdidas de hasta el 60% de la producción (González y col., 2000). Las sugerencias para el control químico y cultural de esta plaga se presenta en el Cuadro 2.

Cuadro 2. Control químico y cultural del picudo de la guayaba Tratamiento/Dosis1 Paratión Metilico 50% /510 cc Malatión 50 CE/250-300 cc Azinfos Metilico/110 g Cultural Eliminar frutos dañados (frutos "arriñonados" y maduros prematuramente. Programación de cosecha (evitar tener frutos en tamaño "canica" al inicio del temporal El método para la detección del picudo es mediante "manteo" y cuando se detecte un picudo por árbol. 1 = Dosis de producto por 100 litros de agua. Tipo Químico Mosca de la fruta o mosca de la guayaba (Anastrepha striata). Esta plaga además de los daños directos que puede ocasionar en el fruto, representa una de la barreras fitosanitarias que más impiden la exportación de la fruta. Los daños son causados por las larvas que se desarrollan en el interior del fruto, el cual presenta una consistencia "bofa". La mosca de la guayaba ataca los frutos próximos a madurar o ya maduros y la mayor incidencia ocurre durante el otoño e invierno (González y col. 2000). Actualmente se llevan a cabo campañas contra esta plaga en la mayoría de los estados productores, las cuales son realizadas por los Comités Estatales o Juntas Locales de Sanidad Vegetal, por lo que se recomienda a los productores acudir a estas instancias para obtener información sobre el monitoreo y su control. Nematodos noduladores (Meloidogyne spp.). Los nematodos afectan el sistema radical de la planta reduciendo la vida productiva del árbol. Los síntomas característicos en plantas con daños por nematodos son: poco vigor, follaje
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pequeño de color rojizo y tallos grisáceos sin desprendimiento de la corteza. En ocasiones este problema se asocia también con la presencia de hongos que atacan la raíz, tales como Fusarium, Macrophomina y Phymatotrichum. Los mejores resultados para el control de los problemas radicales del guayabo se han observado cuando se realiza un control integrado (Padilla y col. 2003). En el Cuadro 3, se presentan las sugerencias para el control integral de los problemas radicales del guayabo. Cuadro 3. Control integral de los problemas radicales del guayabo. Tipo Tratamiento/Dosis 1 Químico Furadan/150 - 200 g por árbol Mocap/150 - 200 g por árbol Nemacur/150 - 200 g por árbol
2

fungicidas a base de cobre en dosis de 300 a 400 gramos por 100 litros de agua. En forma general con tres aplicaciones se ha logrado reducir su incidencia (González y col., 2000). Peca de la guayaba. Se manifiesta como pequeñas manchas rojas en la epidermis del fruto, lo que puede afectar su comercialización cuando el problema es muy severo. Actualmente se desconoce el agente causal de este problema, aunque se menciona que posiblemente esta relacionada con deficiencias de microelementos tales como el zinc y el cobre (Nieto, 1996). INDICADORES DE LA PRODUCTIVIDAD DEL GUAYABO Uno de los mayores problemas para hacer rentable una explotación frutícola recae en la posibilidad de mantener un nivel estable en la producción durante la vida productiva de los árboles. Para lograr lo anterior es necesario entender el comportamiento de la especie que se este manejando, de manera tal que se puedan aplicar las mejores practicas de cultivo con las que se obtengan los mayores beneficios (rendimiento y calidad) en cada ciclo de producción, así como una producción estable y equilibrada a lo largo de la vida productiva de la planta. Considerando el ciclo de vida de la mayoría de los frutales, los estudios en estas especies requieren de varios años para establecer patrones de comportamiento más concluyentes. En caso del guayabo (Psidium guajava L.), a pesar de que se cultiva desde hace poco más de un siglo en Calvillo, Ags. no existen muchos antecedentes de trabajos de investigación donde se reporten datos obtenidos durante varios ciclos de producción, donde se pueda establecer los patrones de productividad de esta especie.

Poda severa, fertilización (90-90-90), evitar encharcamientos, período corto de "calmeo" y aplicación de residuos de crucíferas con solarización por dos meses. 1 = Aplicar cualquiera de los productos indicados al inicio de ciclo de producción anual; 2 = Repetir por dos o tres años para incrementar el vigor del árbol y las posibilidades de recuperación. Clavo de la guayaba. El agente causal que se asocia con el clavo de la guayaba se menciona al hongo Colletotrichum spp., aunque otros autores (Nieto, 1996) mencionan al hongo Pestalotia psidii como el causante de esta enfermedad. El síntoma típico del clavo es la presencia de manchas o costras circulares de color café-negrusco de 2 a 4 mm de diámetro sobre la superficie del fruto. La mayor incidencia del clavo es de julio a octubre, por lo que es durante este periodo cuando se debe prevenir, lo cual se logra con aplicaciones de
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Cultural

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Peso medio de fruto (g)

En el presente documento se hace referencia a observaciones que se han venido realizado durante tres ciclos de producción (2000 - 2003) con un grupo de selecciones sobresalientes de guayabo de la región Calvillo-Cañones y que se encuentran establecidas en el Area Auxiliar "Los Cañones" del Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias (INIFAP), el cual se localiza en el ejido San Pedro del municipio de Huanusco; Zac. (21°45' Lat N; 102°58' Long. O; 1500 msnm), esperando de esta manera a contribuir al conocimiento del comportamiento de esta especie tan importante para nuestro país. En general se tiene la creencia de que una mayor "carga" de frutos resulta en una alta productividad, lo cual es parcialmente cierto en cuanto al rendimiento en kg/árbol. Lo anterior fue observado en 24 selecciones de guayabo durante tres ciclos de producción anual (2000 - 2003) obteniéndose una estrecha relación entre el número de frutos y el rendimiento en kg por árbol (Figura 1).
80 70 kg/árbol 60 50 40 30 20 400 800 1200 1600 F ru to s /á rb o l
R e n d = 0 .0 3 7 N F + 9 .3 1 R 2 = 0 .6 4

Sin embargo, cuando se considera la calidad de la fruta a obtener (peso o tamaño medio de fruto), y de la cual depende el precio de comercialización y la rentabilidad de la explotación, el alto número de frutos producidos afectó negativamente el tamaño promedio de la guayaba (Figura 2).
80 70 60 50 40 30 20 400 800 1200 1600 F ru t o s / á rb o l
P F = - 0 .0 1 1 9 N F + 5 9 .2 1 5 R 2 = 0 .1 4 6

Figura 2. Relación entre el promedio de número de frutos por árbol y el tamaño medio de fruto en 24 selecciones de guayabo. Como se puede apreciar, la Figura 2 muestra una clara tendencia a disminuirse el peso medio de la guayaba a medida que el número de frutos producidos se incrementa. Considerando que la comercialización de la guayaba para el mercado en fresco se basa en el peso de fruto en las siguientes categorías: extra (más de 90 g/fruto); primera (6090 g/fruto) y segunda (menos de 60 g/fruto) y que los mejores precios los obtiene la fruta de tamaño extra; resulta poco atractivo obtener muchos frutos pero de poco tamaño, lo que consecuentemente daría una baja rentabilidad del cultivo.

Figura 1. Relación entre el promedio de número de frutos por árbol y el rendimiento obtenido en 24 selecciones de guayabo.
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De la información anterior se pueden establecer varias alternativas de manejo del cultivo para enfrentar el problema de equilibrar el rendimiento y la calidad. Una de ellas es el raleo de fruto, el cual tiene como objetivo eliminar la competencia entre los frutos, de manera que los que se dejen en el árbol tengan un mayor desarrollo. Los trabajos que se han venido realizando en este sentido han mostrado tendencias favorables, sugiriendo que es factible mantener el rendimiento y la calidad del fruto mediante el raleo de frutos (Padilla y col., 2003). En el Cuadro 4, se muestran algunos resultado obtenidos con la evaluación de la practica de raleo de frutos en guayaba. Cuadro 4. Promedio de número de frutos, rendimiento (kg/árbol) y peso medio de fruto obtenidos con tratamientos de raleo.
Tratamiento1 Testigo 1502-3003 300-600 450-900
1

No. de Frutos 1751.8 1665.8 2329.5 2260.8

Ciclo 2002 Rend. Peso/fruto Kg./árbol (g) 70.4 39.9 72.9 43.0 79.6 35.6 89.0 40.5

No. de Frutos 842.3 599.0 792.8 868.0

Ciclo 2003 Rend. Peso/fruto Kg./árbol (g) 42.1 50.1 32.8 60.0 37.7 50.2 48.4 55.6

tamaños de fruto, en general se observó una reducción del número de frutos en todos los tratamientos (incluyendo al testigo) durante el ciclo 2003, lo que puede hacer más compleja la determinación de un tratamiento de raleo de fruto para aplicarse de manera única todos los años y en todas las huertas. Lo anterior se dificulta aún más, si se toma en cuenta que existe una gran variabilidad productiva del guayabo de año a año, lo que se conoce comúnmente como alternancia (Padilla y col., 2003). Por otra parte, algunos autores mencionan que es precisamente a través del control de la "carga" de frutos en otras especies frutales, es que se puede conseguir un rendimiento sostenible y de buena calidad (Darbellay, 1998). Este mismo autor, menciona que con el propósito de establecer un indicador del equilibrio entre el rendimiento y la calidad de fruto que pudiera utilizarse de manera más generalizada y que estuviera relacionado con el vigor de la planta sería el de determinar el número optimo de frutos a cosechar en función de la área transversal del tallo, lo cual sería expresado como No. de frutos/cm2 del área transversal del tallo. Un criterio similar para guayabo ha sido reportado para el rendimiento, utilizando como índices productivos el rendimiento en kg en función del volumen de copa del árbol (IPVC) y del área transversal del tallo (IPAT), observándose una gran variación entre el germoplasma evaluado. Los valores de IPVC mostraron un rango de 1.6 a 9.7 kg de fruto/m3 de copa, mientras que para el IPAT el rango fue de 0.08 a 0.53 kg de fruto/cm2 de área transversal de tallo (Padilla y col., 2002). En general los mayores valores de IPVC correspondieron a los mayores valores de IPAT (coeficiente de correlación r=0.61). Lo anterior indica que una planta de buen vigor expresado en su tallo, puede obtener un mayor volumen de copa y que esto puede traducirse a un mayor rendimiento.

= Los valores mostrados corresponden al promedio de cuatro arboles por tratamiento; 2 = No. de frutos eliminados en el ciclo 2002; 3 = No. de frutos eliminados en el ciclo 2003. Sin embargo, es importante resaltar que el número optimo de frutos a eliminar en cada ciclo de producción, habrá que determinarlo en función de la capacidad de fructificación del árbol, ya que como se puede observar, durante el ciclo 2002 el raleo de frutos fue muy bajo en relación al número de frutos cosechados, por lo que para el ciclo 2003 los tratamientos de raleo se duplicaron. No obstante que se obtuvieron mayores
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Sin embargo, el IPVC no siempre expresa que a mayor número y crecimiento de los brotes (lo que nos da el volumen de la copa) garantizaría un mayor rendimiento, debido principalmente a la proporción de brotes vegetativos vs brotes fructíferos en un ciclo de producción determinado, lo que finalmente podría estar relacionado con el comportamiento de alternancia del guayabo. Así, asumiendo que se tendría el mismo volumen de copa en un año en que la proporción de brotes fructíferos es mayor que la de brotes vegetativos, el IPVC sería más alto. Lo contrario ocurriría si la proporción de brotes vegetativos es mayor que la de brotes fructíferos, resultado en un IPVC menor, no obstante el área transversal del tallo fuese similar en ambos casos. Lo arriba mencionado revela que es necesario considerar más de un indicador para expresar la productividad del guayabo, así como la realización de estudios a mediano plazo con objeto de obtener patrones consistentes del comportamiento y la respuesta de esta especie a las diferentes practicas de cultivo, de manera que se pueda obtener el mayor potencial de rendimiento con la mejor calidad de fruto de manera sostenida, lo que redunde en un incremento del nivel de rentabilidad en la explotación de este importante frutal. LITERATURA CITADA Darbellay, C. 1998. Controlling yield and fruit quality in maigold apple orchards. ISHS Acta Horticulturae. 466:103-108. González Gaona, E., J.S. Padilla Ramírez, L. Reyes Muro, F. Esquivel Villagrana, F. Robles Escobedo y M.A. Perales de la Cruz. 2000. Tecnología para producir guayaba en Calvillo, Aguascalientes. Folleto para productores No. 28. INIFAP- CIRNOC- Campo Experimental Pabellón. 17 pp.

Nieto Angel, D. 1996. Fisiología, bioquímica y patógenos en frutos de guayaba (Psidium guajava L.). Tesis de Doctor en Ciencias. Colegio de Postgraduados. Montecillo, México. Padilla Ramírez, J.S., E. González Gaona, C. C. Valadez Marín, F. Esquivel Villagrana y L. Reyes Muro. 1999. Tecnología para aumentar la productividad del guayabo en la región Calvillo-Cañones. Publicación Especial No. 28. INIFAP-CIRNOCCampo experimental Pabellón. 38 p. Padilla Ramírez, J.S., E. González Gaona, F. Esquivel Villagrana y E.M. Mercado Silva. 2001. Rendimiento y crecimiento de fruto de 12 selecciones de guayaba (Psidium guajava) de la región Calvillo-Cañones. In: Memoria del IX Congreso Nacional de la Soc. Mex. de Ciencias Hortícolas. Oaxtepex, Mor. 8(3):131. Padilla Ramírez, J.S., E. González Gaona, F. Esquivel Villagrana y L. Reyes Muro. 2002. Rendimiento de fruto e índices productivos de 24 selecciones de guayabo (Psidium guajava L.) de la región Calvillo-Cañones. In: Memoria del XIX Congreso Nacional de Fitogenética. Saltillo, Coah. p.131. Padilla Ramírez, J.S., E. González Gaona, F. Esquivel Villagrana, L. Reyes Muro y N. Mayek Pérez. 2003. Recuperación de árboles de guayabo (Psidium guajava L.) con problemas fitosanitarios en la raíz. Agric. Técnica en México. 29:61-67. Padilla Ramírez, J.S., E. González Gaona, M.A. Perales de la Cruz, y N. Mayek Pérez. 2002. Alternancia de la producción anual del guayabo (Psidium guajava L.). In: Memoria del X Congreso Nacional de la Soc. Mex. de Ciencias Hortícolas. Chapingo, México. En prensa. Reyes Muro, L. E. González Gaona y J.S. Padilla Ramírez. 2002. Ubicación geográfica, superficie y producción. In: González Gaona, E., Padilla Ramírez, J.S., Perales De

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la Cruz, M.A. y Esquivel Villagrana, F. (eds.). Guayaba. Su cultivo en México. Libro Técnico No 1. INIFAPCIRNOC-Campo Experimental Pabellón. p. 10-20. SAGARPA. 2001. Reunión nacional sistema-producto guayaba. Coatepec Harinas, México. Documento de trabajo. 60 p.

LAS ANONÁCEAS DE INTERÉS FRUTICOLA EN MÉXICO M. C. Lila M. Marroquín-Andrade1, Dr. Sergio Segura2 INTRODUCCIÓN La familia Annonaceae es derivado del latín y significa “la cosecha es anual” (Rocha, 1965). Esta es una familia de dicotiledóneas bastante primitiva (Bourke, 1976), integrada por 75 géneros aproximadamente (González, 1984), y comprende unas 800 especies en los países tropicales (Ibar, 1983), pero únicamente 4 géneros contienen especies de importancia frutícola; éstos son: Annona, Rollinia, Uvaria y Asimia (Canizares, 1986; citado por Ponce, 1978). Los frutales de la familia Annonaceae están catalogados dentro de las frutas más deliciosas de América, tienen gran aceptación en el mercado, y son ricas en vitaminas y minerales necesarios en una dieta bien balanceada (Reyes, 1967). Esta familia es económicamente importante por sus frutos y por la producción de aceites esenciales para perfumería (Leal y Grazia, 1986), muchas plantas de esta familia tienen un valor medicinal comprobado. Las infusiones de corteza, hojas o raíces de algunas de ellas son de uso diario en medicina popular en varias partes del mundo, para aliviar fiebres y para tratamientos de desórdenes intestinales (Sturrock, 1959).
1

Profesora-Investigadora del Departamento de Fitotecnia, Universidad Autónoma Chapingo, Km. 38.5 carretera México-Texcoco, Chapingo, Edo. de Méx. 56230. correo electrónico lilam@hotmail.com 2 Profesor- Investigador , Universidad Autónoma Chapingo, ssegura@taurus1.chapingo.mx MEMORIA DEL XVI CURSO DE ACTUALIZACION FRUTICOLA “PRODUCCION Y MANEJO DE FRUTALES II” 61 MEMORIA DEL XVI CURSO DE ACTUALIZACION FRUTICOLA “PRODUCCION Y MANEJO DE FRUTALES II” 62

A pesar de la amplia distribución que tienen las frutas Anonáceas en México, se conoce poco sobre la variabilidad fenotípica y la información se encuentra relacionada con la importancia económica del cultivo. Una especie frutal parece más importante cuando más se diversifica su función, y ésta a su vez, puede depender de la variabilidad fenotípica que se conoce en un momento dado. Hasta la fecha no existe un análisis filogenético por medio del cual podrían establecerse los diferentes centros de diversificación y posiblemente el origen de las anonáceas (Ponce, 1978). Por otro lado, las anonas fueron ampliamente distribuidas después del descubrimiento del nuevo mundo y ahora se encuentran en todas las regiones tropicales y subtropicales (Bourke, 1976). Los estudios de estas especies en México se han concentrado principalmente en las siguientes especies: Annona cherimola Mill, A. muricata, A. squamosa , A. diversifolia y A. purpurea, Al realizar una revisión bibliográfica de los trabajos realizados en las siete principales especies de Anonáceas de interés fruticola destaca que México ha realizados una serie de investigaciones en A. diversifolia Saff , (Cuadro 1), la cual se pretende sirva de modelo para el estudio planificado de las demás especies

Cuadro 1. Principales estudios realizados en México y en el extranjero en siete especies de Anonáceas.
Especies Botánica Biología Floral E E E Bancos de Germop lasma M.E E Var. Morfológica E E Var. Bioquí mica E E Var. Molecular E E E

A.cherimola A.muricata A.squamos a A.reticulata A.glabra A.globiflora A.diversifoli a Segura, 2002.

E E E E E E E

M

M

M

Cuadro 2. Principales estudios realizados en México y en el extranjero en siete especies de Anonáceas ( Cont ).
Especies Mejoramie nto M. E E E SIG M M M M M M M Etnobotánic Farmacolo a gía M, E M M, E M M, E M M M M Ecología Química M, E M

A.cherimola A.muricata A.squamosa A.reticulata A.glabra A.globiflora A.diversifolia Segura 2002

M M

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Otras especies. Existen otras especies en donde aún su estudio es más incipiente como lo es A. retículata, A. lutescens, A. escleroderma A. glabra, entre otras. Creación de la Red de Anonáceas El estudio de las Anonáceas en México es reciente y cada investigador realizaba estudios separados, aislado de otros investigadores, con la finalidad de reunir esfuerzos en forma interdisciplinaria e interinstitucional en 1997 se formó un Grupo Nacional de Investigadores de las Anonáceas. Para el año 2000 se conformo la Sociedad Mexicana de Anonáceas y dentro de esta se establecieron líneas multidisciplinarias de investigación para el estudio de los recursos genéticos de las especies del género Annona; creándose dentro de este contexto en el pasado año la Red Mexicana para la Conservación y Utilización de los Recursos Genéticos de las Anonáceas de interés frutícola en México (REMA) financiado por SAGARPA. Cuyas visión , misión y objetivo general se presentan a continuación: VISION Con la acción colectiva y responsable de productores, extensionistas e investigadores la REMA sentará las bases Científicas y tecnológicas para la valoración, conservación y uso sustentable de los Recursos genéticos de las especies de Anonáceas en México. MISIÓN Estudiar en forma interdisciplinaria la diversidad genética de la familia de las Anonáceas, reconociendo y redimensionando su valor sociocultural para conservarla (in situ y ex situ ), potenciarla ( selección y mejoramiento ) y usarla ( generando paquetes tecnológicos ) bajo un esquema de sustentabilidad

Los trabajos están orientados principalmente hacia los productores como una opción para la diversificación productiva de sus huertos y posteriormente la industria farmacéutica, bajo un compromiso de servicio hacia la sociedad OBJETIVO GENERAL Conjuntar un equipo interdisciplinario que conserve y haga un uso sustentable de los recursos fitogenéticos de las Anonáceas, para la preservación de la riqueza genética que existe en el país, vinculándola con un mejor uso hacia la agricultura sustentable, facilitando la distribución de beneficios derivados de su aprovechamiento. LINEAS PRINCIPALES DE TRABAJO Estructuración de la diversidad Para conseguir los propósitos de la REMA fue necesario comenzar por conocer donde y cómo esta estructurada la diversidad de las especies. Una línea de la red aborda esta pregunta con la ayuda de marcadores del ADN. Estos conocimientos ayudarán a elaborar estrategias de conservación adecuadas a cada una de las especies. El flujo genético entre metapoblaciones o ecoregiones al interior de las especies será la etapa siguiente de esta línea de trabajo. Mejorar las estrategias y tecnologías para la conservación Los adelantos en la ciencia de la conservación pueden aumentar la efectividad de los esfuerzos para conservar y usar los recursos genéticos en las especies de Annona. La REMA está investigando y desarrollando nuevas opciones para superar los problemas de la conservación ex situ (semillas recalcitrantes), está sentando las bases para la conservación in situ de la ilama (especie endémica en México) y está explorando el uso combinado de conservación ex situ e in situ.

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Aumentar el uso de los recursos genéticos de especies de Anonáceas La diversidad genética de especies como la ilama, chirimoya y saramuyo está subutilizada en México. La REMA tiene un sistema de bancos de germoplasma y evita de duplicar esfuerzos. Con ello los productores y mejoradores podrán promover el uso de los recursos genéticos conservados ex situ. También se llevan a cabo investigaciones para comprender y mejorar el papel desempeñado por la diversidad en los sistemas de producción de la ilama. Una atención especial se dirige a las alternativas para la ampliación de la base genética de cultivos alimenticios importantes como la guanábana. La postcosecha y las aplicaciones químicas de derivados de las anonáceas son dos temas pendientes de la REMA Utilización de los recursos genéticos de Annonas spp Para promover el uso de los recursos genéticos de las Anonáceas, la REMA colabora con instituciones nacionales para analizar y documentar sus propias colecciones. Además, la Red ofrece servicios de información, prepara un sistema de información y realiza actividades de sensibilización. Aspectos socioeconómicos La comprensión de la “dimensión humana” es esencial para el éxito de la conservación y el uso de los recursos genéticos de Anonáceas. La REMA investiga los factores socioeconómicos que influyen en el manejo de la diversidad de ilamos de los agricultores, incluyendo los distintos papeles desempeñados por hombres y mujeres. Contribuye asimismo al debate local sobre la disponibilidad y uso de los recursos genéticos. La propuesta se ampliará al chirimoyo y el saramuyo.

Actualmente la REMA trabaja bajo ocho proyectos
Arqueología, Etnohistoria y Etnobotánica Arq. Luis Morett y Biol. Eduardo Ruiz SOCMEXAN SAGARPA

REMA
Coordinación

Caracterización y selección de de A. chirimoya M.C. Jorge Andres

Diversidad Genética Dr Sergio Segura

Potenciación genética de A. muricata Dr. Librado Vidal

Conservación ex situ de A. chirimola M.C. Alvaro Castañeda

Banco de germoplasma de Annona spp Dr. Librado vidal

Conservación in situ de A. diversifolia M.C. Francisco Zavala

Manejo de semilla para Conservación de Annona spp M.C. Eloisa Vidal

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Con el trabajo multidisciplinario en la red se pretende conocer los antecedentes arqueológicos y etnobotánicos de las especies cotejándolo con la diversidad genética actual y así poder fincar las bases para la conservación in situ y ex situ de las diferentes especies. Así como adquirir conocimiento farmacológico, la aplicación en ecología química de frutos y semillas que permitirá valorar en justa medida estos recursos; además de conocer el manejo agronómico, control de plagas y enfermedades, índice de cosecha, poscosecha, comercialización e industrialización. Conclusiones Para nuestro país las Anonáceas toman especial atención por ser promisorias y el conocimiento de sus recursos genéticos ayudará a valorarlas y conservarlas así como el estudio de cada una de estas especies en forma holística permitirá consolidar a este interesante grupo de plantas como una fuente alternativa de diversificación frutícola en nuestro país y además fomentará el interés de los agricultores para producirlos a escala comercial BIBLIOGRAFIA Bourke,O. O’D. 1976. Annona spp. In: The propagation of tropical Fruit trees. Ganer. R. I. (Ed.) England. pp 223247. González. De C. M. 1984. Especies vegetales de importancia económica en México . Ed . Porrúa. México. D. F. pp 45, 46 y 274 Ibar. L. 1983 . Cultivo del aguacate, chirimoyo, mango y papaya. Ed. Editia Mexicana. Mex. D.f. 173 p. Leal P. , F. y Grazia A,. M. 1986. L a guanábana y otras anonáceas In: Manual d e prácticas de fruticultura. Yolanda Chavarri (ed ). Serie d libros y materiales educativos/ICCA: No 63. Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura .San José Costa Rica.

Ponce M. J. 1978. Anonáceas. In: Análisis de los recursos Genéticos Disponibles en México. Cervantes Santana, Tarcicio ( ed). Sociedad mexicana de Fitogenética. México D. F. Pp. 311-319. Rocha, G., G. 1965. Cultivo de la chirimoya y resultados experimentales alcanzados. Ministerio de agricultura (ed.). Servicio de Investigación y Promoción Agraria. Boletín Técnico No.59. Lima, Perú. pp 3 y 6. Reyes, J . 1967. Algunas recomendaciones para el control del perforador de la semilla de anonáceas ( Bephrata sp.; orden Hymenoptera ). Agricultura tropical (Colombia ). 23 (8): 530-531 Sturrock, D. 1959. Fruits for sourthern Florida. Hoticultural Books. (ed.) Stuart, Florida, U.S.A. pp 63-65

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CHIRIMOYA (Annona cherimola mill) ESPECIE CON POTENCIAL PARA SU CULTIVO EN MÉXICO M. C. Alvaro Castañeda Vildozola1 Introducción La familia de la anonáceas agrupa alrededor de 75 géneros conocidos y únicamente tres de ellos, Annona, Rollinia y Asimina, producen frutos comestibles (Manica, 1994). El genero Annona, esta integrado por mas de 100 especies distribuidas en las regiones subtropicales y tropicales del mundo y desde tiempos remotos han sido apreciadas por sus frutos (Gardiazabal y Rosenberg, 1993). Del conjunto de especies, cinco son sobresalientes de recibir atención en el área frutícola, estas son: chirimoya (Annona cherimola Mill.); guanábana (A. muricata L.); saramuyo (A. squamosa L.); anona común (A. reticulata L.); ilama (A. diversifolia Saff.); y atemoya (A. cherimola X A. squamosa) (Morton, 1987; Nakasone y Paull, 1998). En México, la chirimoya se distribuye en los estados de Chiapas, Campeche, Hidalgo, Guanajuato, Jalisco, México, Michoacán, Morelos, Oaxaca, Puebla, Querétaro, San Luis Potosí y Veracruz (Vidal, 1994). Su cultivo en la mayoría de las zonas productoras, se encuentra relegado a nivel traspatio, desaprovechándose su potencial; en años recientes el interés por el cultivo de la chirimoya crece en Michoacán y Morelos debido a la alta demanda y buen precio de los frutos en el mercado internacional, particularmente en Japón, Estados Unidos y la Unión Europea (Andrés, 1999).
1

La mayor superficie dedicada al cultivo de la chirimoya se encuentra en España con 5000 ha y Chile con 1200. Los dos países han desarrollado técnicas de manejo para incrementar la producción de frutos y hacer mas rentable el cultivo y ha servido de modelo para otros países que inician el cultivo, caso especial, el nuestro. Descripción El chirimoyo es la única especie dentro de la familia de las anonáceas que crece en climas subtropicales. Dependiendo de la región donde se le cultiva, es conocida coloquialmente como chirimoya, cherimolia, chirimoya, cherimolier, y cherimoyer. En Venezuela se le conoce como chirimorriñon,; en Brasil, graveola, graviola o grabiola; en algunas comunidades indígenas de México la nombran pox o poox; en Belice, tukib; en el Salvador se le conoce como anona poshte o anona blanca. En Haití, cachiman la chine y en Guatemala localmente se le denomina pac, pap, tsummy y tzumux (Morton, 1987). El árbol es de crecimiento erecto, semieliptico o irregular y puede alcanzar una altura de 5 a 9 m. En las ramas jóvenes se observa la presencia de pubescencia dándole un aspecto polvoriento. Las hojas son caducifolias, alternas, con diminuta pubescencia en el pecíolo. Son de forma oval, elíptica o ovalolanceolado. Presenta escasa pubescencia en el has y en el haz la pubescencia es muy abundante dándole una consistencia de terciopelo y pueden alcanzar una longitud de 6 a 12.7 cm y de 3.8 a 8.9 cm de ancho. Las flores son aromáticas, solitarias o en grupos de 2 a 3 distribuidas a lo largo de las ramas. Presentan tres pétalos externos, grandes, carnosos y de color amarillo pálido y tres externos, conspicuos y que pueden tener una tonalidad rosada. El fruto es una polidrupa, de forma cónica o acorazonada, mide 10 a 20 cm de longitud y 10 cm de diámetro o mas; y puede pesar desde

Fundación Salvador Sánchez Colín CICTAMEX, S.C. Ignacio Zaragoza No. 6. Coatepec Harinas, Estado de México. C.P. 51700. E-mail cictamex@prodigy.net.mx MEMORIA DEL XVI CURSO DE ACTUALIZACION FRUTICOLA “PRODUCCION Y MANEJO DE FRUTALES II” 71

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150 g hasta 2.7 kg. La piel puede ser gruesa o delgada; lisa, y su superficie de apariencia lisa, impresa o tuberculada. La pulpa es blanca, aromática, jugosa, subacida a dulce y de agradable sabor. En la pulpa se observa la presencia de numerosas semillas, de color negro a café, brillosas y con una longitud de 1.25 a 2 cm. (Morton, 1987; Nakasone y Paull, 1999). Requerimientos climáticos A) Clima: El chirimoyo es estrictamente subtropical en su adaptación climática y rara vez fructifica debajo de los 1200 msnm en las latitudes tropicales. En cambio si prospera óptimamente entre los 1400 a 2200 msnm. Es susceptible a las heladas cuando esta en crecimiento activo. El calor y los vientos secos puede causar daño a las hojas, los cambios bruscos de temperatura son perjudiciales durante la floración debido a que causan resequedad en el estigma de la s flores, pero son favorables antes de la maduración del fruto. Normalmente se desarrolla bien donde las temperaturas oscilan entre 18 a 22°C en verano y 5 a 18°C en invierno. Para incrementar su calidad y floración requiere de días largos (Andrés y Rebollar, 1996; Alavez, 1997). Suelo: el tipo de suelo donde crece el chirimoyo, es muy variable, los mas adecuados son los franco-areno-arcillosos, profundos, ligeros y de fácil drenaje que evite los encharcamientos, con pH de 6.5 a 7 con una proporción de carbonatos de 7% y bien provistos de materia orgánica, lo que indica su poca tolerancia a la acidez y preferencia a suelos neutros y alcalinos. Requerimientos hídricos: no se conocen los requerimientos hídricos del chirimoyo, pero se ha visto que requiere de 500 a 700 litros de agua por árbol por semana y por hectárea 56,634 cm3 anuales, esto va a depender del tipo del suelo y del

periodo de lluvias presentes durante el año. Si la humedad en el suelo es baja durante la etapa de floración, aun cuando el árbol se encuentre defoliado y con baja evapotranspiración, se notan bajas en la producción por lo cual se debe regar cuando se disponga de agua (Faber, 1997). Labores culturales Selección del terreno: el chirimoyo es una planta rustica que se adapta a una amplia gama de superficies de suelo, pero se recomienda que tenga buena profundidad, sin excesiva pedregosidad, plano o semiplano con buen contenido de humedad durante el periodo de sequía y que sea accesible con vehículo para el transporte de plantas y productos. Preparación del terreno: esta actividad dependerá de las condiciones topográficas del sitio y de la disponibilidad de los medios de trabajo del productos. En terrenos muy accidentados o con alta pedregosidad únicamente se debe limpiar bien el terreno y abrir cepas de 40 x 40 cm para plantar. En terrenos planos y semiplanos se puede hacer barbecho profundo para obtener una buena aereación y descompactación del terreno. Propagación de plantas: para establecer una huerta a nivel comercial es necesario la propagación de plantas injertadas con material selecto o inclusive con variedades registradas para obtener éxito en la cosecha de frutos uniformes y de alta calidad, para ello, es necesario propagar portainjertos de semilla criolla, obtenida de árboles sanos, productivos y de preferencia resistentes al ataque de enfermedades de raíz y resistentes a la sequía; así mismo se debe contar con la selección de árboles que produzcan fruta de calidad para obtener el material para injertar.

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Se ha implementado la búsqueda de métodos de propagación vegetativa como el acodo aéreo y el enrizamiento de estacas, pero hasta el momento no se ha obtenido éxito. Plantación: la distancia tradicional de plantación utilizada es de 10x10 m pero se ha visto que es muy amplia y los árboles no alcanzan a llenar los huecos, por lo que existe la tendencia de las plantaciones intensivas a distancias de 4x6 y 4x4, las cuales han dado buenos resultados, En la Fundación Salvador Sánchez Colín CICTAMEX, S.C. se ha utilizado la distancia de 4x4 con una densidad aproximada de 650 árboles por hectárea, utilizando la conducción de los árboles en líder central y vaso. Fertilización: en nuestro país se carecen de estudios sobre los requerimientos nutricionales del chirimoyo, sin embargo en países como España y Chile mencionan que el chirimoyo requiere un abonado intensivo, principalmente de nitrógeno. Después de seis meses de plantado, los árboles requieren la aplicación de la formula (10-8-6) dividido en dos partes. A los tres años la formula es (6-10-8), incrementando la dosis cada año. En Chile, se tiene un paquete de fertilización que ha dado buenos resultados según Gardiazabal y Rosenberg (1993). Control de malezas: Puede ser manual y químico. En el primer caso se realiza con guadañas y en el segundo se emplean herbicidas de contacto o sistémicos. Los herbicidas más empleados son el Faena y Coloso que son herbicidas sistémicos no selectivos. Poda: en México se tienen escasos conocimientos acerca de la poda del chirimoyo, sin embargo las observaciones de campo y la experiencia que se tiene de algunos productores indican que la poda es necesaria para obtener una estructura

adecuada y vigorosa de los árboles, así como obtener fruta de calidad. En la Fundación Salvador Sánchez Colín CICTAMEX, S.C se han venido realizando podas de formación como líder central, que se realiza después de plantar el árbol, la de vaso cuando él árbol tiene bien conformada la estructura de las ramas laterales, posteriormente cada año se poda el exceso de ramas laterales y de ramas del año; se realiza esta normalmente después de la cosecha facilitando las labores de cultivo y control del tamaño del árbol. Polinización: Las flores del chirimoyo recién abiertas tienen los estigmas receptivos pero no emiten polen y al día siguiente ocurre la liberación del polen. Por esta razón fisiológica sumada a la constitución anatómica, y los pétalos semicerrados de la flor, no permiten que el viento transporte el polen de una flor a otra, ni tampoco permite que las abejas u otros insectos de tamaño medio puedan penetrarlas, lo que obstaculiza la polinización. La polinización natural solo es posible por la presencia de pequeños escarabajos nitidulidos, que pueden penetrar por las estrechas separaciones de los pétalos y llegar hasta los órganos reproductivos de la flor, recogen el polen de las anteras maduras y lo transportan a los estigmas receptivos, efectuando la polinización natural. Una alternativa a la polinización natural es la polinización manual, que consiste en recolectar flores que aporten polen tan pronto como comiencen a abrirse, son conservadas en un recipiente y se les extrae el polen con un pincel. En esa misma tarde de recolección del polen o al día siguiente se realiza la polinización. Se lleva a cabo con un pincel el cual lleva granos de polen y se deposita en el cono astigmático cuando las flores son femeninas asegurando frutos de calidad.

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Plagas y enfermedades Barrenador de frutos del chirimoyo (Talponia batesi) es un microlepidóptero de hábitos nocturnos, la hembra deposita los huevecillos sobre los frutos y cuando eclosionan las larvas inmediatamente empiezan a barrenar. Dentro del fruto se alimentan de las semillas, dañándolas completamente, cuando se dirigen a una nueva semilla forman galerías entre las pulpa y la contaminan con excremento. Todos los instares larvales se desarrollan en el interior del fruto. La pupación ocurre fuera del fruto, la larva se deja caer entre la hojarasca para pupar. Los frutos dañados presentan de 1 a 42 larvas, dañando la totalidad del fruto y prácticamente es incomerciable. Los orificios de entrada causados por las larvas se detectan muy fáciles, se observa un punto negro del cual emana resina hacia el exterior y facilita la entrada de hongos como el causante de la antracnosis. Par su control se ha utilizado el uso de insecticidas químicos y control cultural con el empleo de embolsado de frutos. Antracnosis (Colletotrichum gloeosporioides) los síntomas de la antracnosis se manifiestan en forma de manchas irregulares, invadiendo lentamente y dejándolos de consistencia y con cuarteaduras en al superficie. Los frutos que quedad adheridos al árbol, se momifican y son fuente de infestación para el siguiente año, así como los caídos al suelo. Algunas estrategias que se recomiendan para prevenir y disminuir los daños son la destrucción de los frutos caídos, realizar poda que permita la aereación del árbol. Aunado a estas practicas se recomienda la aplicación de funguicidas a base de cobre , captan y zineb. Cenicilla (Oidium sp) los síntomas de cenicilla se observan en hojas y frutos; en el haz las hojas muestran manchas circulares de aspecto clorótico, que a contra luz la lesiones son fácilmente visibles, por el envés se observa un

oscurecimiento ligero de la zona infectada que cubre el micelio del hongo. Con el tiempo las manchas cambian a oscuras, que necrosan los tricomas y mesófilo, presentándose un polvo de color blanco que son los conidios del hongo. Los frutos infestados por cenicilla presentan la superficie necrosada y con aspecto polvoso por la presencia de conidios. El hongo no daña la pulpa, pero demerita la apariencia externa. Se recomienda el control cuando los frutos son pequeños con la aplicación de funguicidas como zineb. Cosecha: hasta el momento no existe un índice de cosecha del fruto para que se proceda a su corte del árbol; pero se cosechan cuando han cumplido entre 6 a 8 meses después de la polinización. Otro índice empleado es el cambio de color de la cáscara que cambia de verde opaco a verde brillante a amarillo, acompañado de un ligero bronceado. Otra alternativa que sirve de referencia se relaciona con la vellosidad que presentan los frutos durante su crecimiento y que se desprenden en las últimas etapas del desarrollo. Consumo: su consumo es en fresco, es un fruto con pulpa muy agradable de color blanco, aromática y muy nutritiva, se puede combinar con jugo de naranja ya sea licuado o en rodajas. También se emplea para la elaboración de bebidas alcohólicas, bebidas refrescantes y helados. Literatura citada Alavez, L. M. J. 1997. Caracterización de doce selecciones de chirimoya Annona cherimola Mill. en la región de Coatepec Harinas, México. Tesis de Licenciatura. Universidad Autónoma Chapingo, Departamento de Fitotecnia. Chapingo, México. 62p.

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Andres A. J.; A. R. Alviter. 1996. El cultivo de la chirimoya (Annona cherimola Mill.) en el estado de Michoacán, México. Universidad Autónoma Chapingo, Centro Regional Universitario Centro Occidente, Morelia, Michoacán. 62p. Andrés A. J. 1999. Advances in research on genetics resources of cherimola (Annona cherimola Mill.) in Michoacan state, México. Acta Horticulturae 997: 189194. Faber B. 1997. Irrigation management. In. Cherimoya Handbook. California Cherimoya Association (ed). Los Ángeles, California. U.S.A. 148 p. Gardiazabal I. F.; G. Rosemberg. 1993. El cultivo del chirimoyo. Universidad Católica de Valparaíso, Facultad de Agronomía. Chile. 145 p. Manica I. 1994. Fruticultura-cultivo das anonáceas. Atacherimólia-Graviola. Porto Alegre, Brasil. EVANGRAF. 117p. Morton J. F. 1987. Fruits of warm climates. Ed. Curtis F. Dowlin. U.S.A. 507P. Nakasone H.Y.; R. E. Paull. 1998. Annonas. In. Nakasone H. Y. & R. E. Paull. (eds). Tropical Fruits. CAB International. U.K. pp. 45-75. Vidal H.L. 1994. Importancia y distribución de las anonáceas en México. In. Memoria. VII Curso de Actualización Frutícola “La fruticultura y sus perspectivas para el siglo XXI. Fundación Salvador Sánchez Colín CICTAMEX, S.C. Coatepec Harinas, México. pp. 80-101.

CULTIVO DE PAPAYO MC. Agustín Damián Nava1 1.1 Importancia del cultivo de papayo La papaya (Carica papaya L.) es una de las frutas más cultivada en los países tropicales debido a que es una planta de producción rápida, tasa de retorno alta y pronto período de reembolso. Otro aspecto que ha contribuido a la expansión de este cultivo en los últimos años ha sido el incremento de la demanda motivada por su valor alimenticio en lo que respecta al contenido de vitaminas, el favorable efecto que tiene en la digestión y asimilación de los alimentos y en los usos alternos al consumo fresco, en lo que destaca la obtención de papaína que es una enzima proteolítica cuyo empleo se generaliza en la clarificación de cervezas y como ablandador de carnes. Además el cultivo de papayo es importante porque socialmente ocupa aproximadamente 150 jornales por hectárea por año. Según la FAO (1998) la producción total para 1997 fue estimada en 4802 miles de toneladas, destacando por su mayor producción los países siguientes: Brasil (1763 000 t), India (500 000 t), Nigeria (500 000 t), México (497 000 t) e Indonesia con (283 000 t). El mercado internacional presentó un crecimiento constante de 1990 a 1997, periodo en el que creció 1.85 veces. Los países que mayor contribuyen en la exportación de papaya son: México, Malasia y Brasil con 47 600, 33 000 y 7 900 t, respectivamente. A nivel nacional la papaya sobresale en las entidades como: Veracruz con el 64.53% del total de producción, Michoacán 11.49%, Oaxaca 8.49%, Jalisco 5.53%, Chiapas con el 4.7% y, otras estados 5.26%, para un total de producción anual de 361 274 toneladas (Barreiro et al., 1999).
1 Unidad Académica de Ciencias Agropecuarias y Ambientales. Autónoma de Guerrero

Universidad

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1.2. Origen y distribución Existe controversia en cuanto al origen de la papaya, algunos investigadores la sitúan en el área del Caribe y otros en el Sur de México y Nicaragua (De los Santos et al., 2000) o quizá en la vertiente oriental de los Andes, entre Brasil Bolivia, Venezuela y Colombia (Mandujano, 1998), debido a que en ésta última región se localiza la mayor diversidad de especies del género Carica (De los Santos et al., 2000). La distribución geográfica del cultivo, se encuentra enmarcada en una basta zona tropical e intertropical que comprende toda América Central y que se extiende hacia el norte y el sur llegando a los trópicos, al continente Africano, Australia y el sur de Asia (Brito et al., 2000), pues su adaptación y propagación ha sido excelente (Farrés et al., 1999). 1.3. Botánica y morfología La papaya pertenece a la familia de las Caricaceae y al género Carica. De las especies restantes de este género, existen algunas que son importantes por poseer resistencia a enfermedades virales, entre estas figuran C. Estipulata, C. Candicans, C. Cauliflora y C. Pubescences. La C. Monica se ha señalado como tolerante a la enfermedad llamada Bunchy Top, además de ser utilizada en el consumo humano como verdura en algunos países de América del Sur (Mandujano, 1993). Raíz. Por propagarse por semilla, la papaya posee una raíz típica o pivotante que profundiza a más de 1 m si las condiciones del suelo lo permiten. Esto favorece que la planta tenga un buen anclaje y soporte bien el peso de los frutos y las condiciones adversas del medio como viento y lluvias (Brito et al., 1990). En forma radial, las raíces se extienden dentro y fuera de la zona de goteo y es en el límite de ésta e inmediatamente hacia afuera donde se concentra el mayor

porcentaje de raíces finas que cumplen la función de absorción de agua y nutrimentos. En profundidad, éstas raíces finas se localizan mas en los primeros 20 cm. Este conocimiento permite hacer recomendaciones prácticas como por ejemplo, que los abonos se depositen enterrados en el límite de la zona de goteo, que se evite el paso de implementos agrícolas para no trozar raíces finas, que el agua de riego llegue a una profundidad de 40 cm. , etc. (Galindo, 1979). Tallo. El tallo frecuentemente produce varias ramas si se les deja crecer por más de cuatro o cinco años, como en las plantas de traspatio (De los Santos et al., 2000). Es conveniente que la planta conserve solamente un tallo, por lo que los brotes vegetativos laterales deben suprimiese manualmente cuando estos tengan menos de 10 cm de longitud, para que sea una práctica fácil de realizar y no resten vigor a la planta. La altura que la planta puede alcanzar depende de varios factores como: la genética de los tipos y variedades, las condiciones ambientales del suelo y clima, el manejo de las plantaciones y la edad de las plantas. Al año de edad dependiendo de los aspectos anteriores, un tallo de papaya puede medir entre 1.5 y 4 m de altura (Mandujano, 1998). Flores. Las flores emergen en las axilas de las hojas conformando inflorescencias denominadas cimas modificadas (De los Santos et al., 2000). Existen seis tipos de flores en el papayo, que son descritos con detalle en párrafos posteriores al referirse al sexo de las plantas. Los primordios florales se forman entre 50 y 70 días antes de la antesis, con una velocidad de alrededor de una nueva inflorescencia cada tres días. La diferenciación floral de los estambres comienza aproximadamente de 50 a 60 días antes de la antesis y termina unos 35 días antes de esta; es decir, tarda entre 15 y

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25 días. Los ovarios comienzan a diferenciarse de 42 a 50 días antes de la antesis y terminan 28 días antes de la misma; es decir, tarda entre 14 y 22 días. Esto indica que los factores ambientales (clima, suelo y manejo) que afectan los cambios sexuales en las plantas hermafroditas deben presentarse 40 a 50 días antes de la apertura de las flores (De los Santos et al., 2000). Fruto. El fruto es una baya que puede contener varias semillas (alrededor de 500) y su tamaño depende principalmente del tipo de variedad; así, las variedades Hawaiianas tienen frutos de tamaño chico que pesan entre 400 y 600 gramos, 'Maradol roja', tiene frutos entre 1.5 y 2.5 kg. y los tipos mexicanos 'Cera' y 'Mamey' son heterogéneos y pesan entre 2 y 6 kg. El peso de los frutos varía también en base a la posición que guarden en la planta. Los ubicados en la parte baja del tallo son mas grandes, los que están en la parte media son de peso intermedio. El peso del fruto ubicado en la parte media está altamente correlacionado con el peso promedio de los frutos de la primera etapa de producción. Los de la parte apical son más chicos. La forma va a depender de la variedad y del tipo de flor de que provengan: oval o redonda de flores femeninas (tipo I) ó de hermafroditas pentándria (tipo II), alargada o aperada, de flores elongata (tipo IV). Irregulares y malformadas de intermedias (tipo III). También pueden ser irregulares por deficiencia de Boro. 1.4. Formas sexuales y tipo de flores en la planta de papayo El estudio del sexo de las plantas es un aspecto muy importante en papaya, pues debido a la fuerte interacción de factores genéticos con el medio ambiente, pueden existir hasta 32 formas variantes sexuales heredables en papayo. Básicamente la papaya consta de tres sexos: masculino, femenino y hermafrodita, de los cuales el femenino es el más

estable. En debido a que los factores genéticos interaccionan con determinadas condiciones ambientales, se produce esterilidad femenina, fusión de estambres al ovario (fenómeno conocido como carpeloidía), que ocurre principalmente durante los meses de invierno cuando existe alta humedad en el suelo y alta humedad relativa; así como altos niveles de N, y ambos en combinación (Mellado, 2002). Se han podido clasificar hasta 15 variantes sexuales de plantas hermafroditas. De forma análoga y en base a completa improductividad o periodos productivos, el sexo masculino tiene también 15 variantes sexuales. Del sexo femenino aparte de la forma típica estable se ha consignado una variante de sexo reversible; ésta última es muy difícil de encontrarse en las plantaciones comerciales (Mandujano, 1993). Uno de los problemas con los que se encuentran los productores de papaya es que no utilizan semilla seleccionada, debido al desconocimiento de las formas y tipos de sexos de la planta, lo que ocasiona tenga su plantación heterogénea con plantas y frutos indeseables. Sin embargo en la actualidad este aspecto está bien estudiado y la literatura muestra perfectamente como se pueden usar las técnicas para poder obtener plantaciones homogéneas con plantas y frutos de calidad mediante el conocimiento del sexo de la planta de papayo. Mandujano (1998) indica que en la naturaleza o por manipuleo genético del hombre, las poblaciones de los distintos tipos y variedades pueden consistir de: • Plantas masculinas y femeninas únicamente, a las cuales se les llama dioicas • Hermafroditas y femeninas únicamente, conocidas como ginodioicas • De las tres formas sexuales conocidas como trioicas o polígamas
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Es decir que puede haber flores de los dos sexos en la misma planta, estar estas en distintas plantas o tener flores hermafroditas y unisexuales en el mismo árbol respectivamente (Avilán et al., 1989). En la variedad ‘Maradol’, el hermafroditismo es una característica importante, ya que es muy elevado su porcentaje, alcanzando más del 70 % en la población; el resto lo componen mayormente flores femeninas (más del 25 %), así como un pequeño porcentaje compuesto por hermafroditas estériles y masculinas (Arrieta, 2001). La producción de papayo puede estar basada en poblaciones de plantas hermafroditas o femeninas. La papaya tipo cera en México está basada sobre femeninas; mientras que la ‘Maradol’ y la Mamey en hermafroditas (Acosta, 1998). Flores femeninas (tipo I) son flores femeninas individuales o se encuentran en inflorescencias de pedúnculos cortos con tres a cinco flores de 3.5 a 5 cm de largo y de 4 a 6 cm de diámetro (Acosta, 1998) en cada nudo floral (Mandujano, 1998). Es la flor más grande de todas (Mandujano, 1993), de forma cónica cuando está cerrada, al abrir sus cinco pétalos libres lo hacen hasta la base (De los Santos et al., 2000). El pistilo se compone del estigma sentado en el ovario, el cual produce frutos ovales o redondos (Mandujano, 1998). Esta flor carece de estambres o rara vez los tiene muy rudimentarios; como no produce polen, depende para su fecundación, del producido por la flor masculina o hermafrodita de otro árbol, siendo por esta razón una planta dioica aquella que la produce (Avilán et al., 1989) Por su estabilidad y buen rendimiento es preferida en algunas localidades de México, como sucede en las poblaciones de los tipos 'Cera' y 'Coco'. En la zona centro de Veracruz se selecciona a favor de este tipo de sexo (Mandujano, 1993). El fruto obtenido de esta flor es esférico u ovoide (Mateos, 1994).

La planta hermafrodita puede presentar hasta cinco diferentes tipos de flores en inflorescencia de pedúnculos de mediana longitud que pueden contener generalmente entre cinco a treinta flores en cada nudo floral. Flor hermafrodita pentándria (tipo II). Se parece a la anterior cuando está cerrada (De los Santos et al., 2000) pero se diferencia de ella en que tiene ovario redondo surcado en la base y cinco pétalos unidos que también abren hasta la base (Mandujano, 1993; De los Santos et al., 2000), o son libres en toda su longitud excepto en la base, donde se sueldan formando un cuello irregular muy corto o nulo (Avilán et al., 1989). Este tipo floral es una modificación aparente del tipo I, cuando los estambres rudimentarios se transforman en cinco estambres perfectos formados por un filamento grueso (Avilán et al., 1989), su nombre proviene de cinco estambres cortos que lo rodean, correspondientes por su ubicación con los cinco pétalos (Mandujano, 1998; De los Santos et al., 2000). Produce frutos ovales y redondos surcados en la base. El fruto obtenido de este tipo de flor es ovoide y profundamente lobulado (Mateos, 1994). Flor hermafrodita intermedia (tipo III), Esta flor sus pétalos pueden fusionarse hasta 2/3 de su longitud, número irregular de estambres (de dos a diez). Los estambres se convierten en estructuras carpelares, presentando un reducción en el número de estambres y un aumento en el número carpelar (Acosta, 1998); algunos de los cuales tienen adheridos sus filamentos carnosos al ovario, lo cual es indeseable porque ocasiona que se produzcan frutos mal formados, de poco valor comercial, conocidos como carpelodicos o cara de gato (Mandujano, 1993; De los Santos et al., 2000; Mellado, 2001). Las flores de este tipo se presentan con mayor frecuencia cuando las temperaturas ambientales son frescas, del nivel de

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24.5 °C en el día y 15.5 °C en la noche (De los Santos et al., 2000). Flor elongata (Tipo IV). Este tipo es una flor hermafrodita caracterizada por una mayor regularidad en la distribución de sus elementos florales en comparación con las dos anteriores (Avilán et al., 1989). Los pétalos de esta flor están unidos entre ¼ a ¾ partes de longitud de la corola (Acosta, 1998; De los Santos et al., 2000). Es la flor mas deseable ya que tiene10 estambres (cinco cortos y cinco largos) y ovario alargado que produce frutos alargados, o aperados bien formados típicos de las plantas hermafroditas. (Mandujano, 1993; Mandujano, 1998; Mellado, 2001). Desde el punto de vista comercial este tipo de flor es el más importante. Flor estéril de verano o cornetilla (Tipo IV+). Se presenta, sobre todo en aquellos tipos que no han sido objeto de mejora genética, la cual no tiene ovario o lo presenta muy poco desarrollado, lo que trae como consecuencia que no produzca frutos o que estos sean muy pequeños y delgados sin valor comercial, que reciben el nombre de chilillos (Mandujano, 1998). Además de la flor masculina antes descrita, existen otros tipos de ellas de apariencia distinta, pero que funcionalmente son iguales. En ellas la corola se muestra engrosada y en general todos los elementos de la flor son de mayor tamaño, lo que hace que se asemeje, exteriormente a las flores hermafroditas del tipo IV; como esta flor no tiene pistilo funcional, no hay razón para llamarla hermafrodita (Avilán et al., 1989) Se le conoce como “estéril de verano” porque su aparición se favorece con condiciones ambientales de sequía y temperaturas altas que en algunos lugares corresponde al verano (Mandujano, 1993). Puesto que produce únicamente polen, funcionalmente es una flor masculina.

Flores masculinas (tipo V). Las flores de este tipo tienen el tubo de la corola largo y delgado, posee forma de trompeta, y es gamopétala, con cinco lóbulos (Acosta, 1998), presentan 10 estambres en dos series de cinco; una de ellas son más largos que en la otra. Además tienen pistilo rudimentario, sin estigma que no es funcional (De los Santos et al., 2000). La planta masculina tiene inflorescencias largas, ramificadas, que presentan en su estado adulto más de 100 flores cada una, para contener en total varios miles. Las flores son exclusivas o predominantemente masculinas (tipo V), con diez estambres. En ocasiones producen en los ápices de las inflorescencias algunas flores hermafroditas, lo que trae como consecuencia que estas plantas puedan producir pocos frutos que cuelgan de largos pedúnculos, los cuales son pequeños y de bajo o nulo valor comercial. En poblaciones dioicas se requieren entre 5 a 10 % de estas plantas para polinizar (Mandujano, 1998). 1.5. Herencia del sexo de las plantas de papaya El papayo es uno de los frutales que más se ha estudiando genéticamente, por su gran variabilidad y existencia de las variantes de los sexos básicos de las plantas. Desde fines de la década de los 30 y principios de las 40, se han llevado a trabajos de mejoramiento genético de esta especie que han dado como resultado la obtención de algunas variedades estables, con características deseable y bien definidas, las cuales deben cuidarse esmeradamente bajo ciertas técnicas para conservar su pureza genética y no correr el riesgo de perderlas en pocas generaciones. De las teorías sobre la mecánica de la herencia del sexo en papaya, la más simple y fácilmente comprobable es la Storey y Hofmeyer, quienes trabajando independientemente en Hawaii y Sudáfrica respectivamente, a través de cruzamientos con polinizaciones controladas llegaron a las mismas conclusiones (Mandujano, 1993), realizaron cruzas controladas haciendo las

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combinaciones posibles entre plantas de los tres sexos básicos: femenino, masculino y hermafrodita, los resultados a que llegaron fueron idénticos y llegaron a la conclusión de que el sexo está determinado por un factor genético con tres alelos: • El alelo M1, produce sexo masculino, siempre que se combine con el alelo m, (M1m). • El alelo M2 produce el sexo hermafrodita, siempre que se combine con el alelo m, (M2m). • El alelo m, produce el sexo femenino, siempre que se combine con otro igual (mm). Además este alelo es necesario para que las combinaciones sean viables. De esta manera las plantas pueden tener los siguientes genotipos sexuales. M1m, M2m, y mm para masculino, hermafrodita y femenino respectivamente. Las combinaciones probables: M1M1, M1M2, M2M2, son letales (Hofmeyr, 1938: Storey, 1953, citados por Mandujano, 1998). La forma de cómo se obtienen las cruzas mencionadas se muestran en los cuadros del 1 al 5. Cuadro 1. Obtención de plantas de la cruza entre femenina y masculinas. Planta femenina X planta masculina (mm) (M1m) M1 m m 1/4 M1m 1/4mm m 1/4 M1m 1/4mm Resultado: 50 % machos 50% hembras

Cuadro 2. Obtención de plantas de la cruza entre femeninas por hermafroditas. Planta femenina X planta hermafrodita (mm) (M2m) M2 m m 1/4 M2m 1/4mm m 1/4 M2m 1/4mm Resultado: 50 % hermafroditas 50% hembras

Cuadro 3. Plantas obtenidas a partir de la cruza entre hermafrodita por masculina Planta hermafrodita X planta masculina (M2m) M2 M2 m m (M1m) M1 1/4 M1M2 letal 1/4 M2m 1/4 mm m 1/4 M2m

Resultado: Al no producir semilla en la combinación letal se obtienen:
33.3 % hermafroditas 33.3 % hembras 33.3 % machos

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Cuadro 4. Obtención de plantas de la cruza entre hermafrodita por hermafrodita o autopolinizadas. Planta hermafrodita X planta hermafroditas (M2m) M2 M2 m m (M2m) M2 1/4 M2M2 letal 1/4 M2m 1/4 mm m 1/4 M2m

función del sexo de la planta (Mandujano et al., 1990). Ejemplo si se quiere saber el porcentaje de plantas femeninas y masculinas que permanecen cuando se establecen varias plantas por cepa provenientes de cruzas femeninas por masculinas o hermafroditas autofecundadas al momento de la diferenciación floral, se muestran en el cuadro 6 y 7. Cuadro 6. Porcentaje de plantas femeninas y hermafroditas por cepa provenientes de plantas de papayas hermafroditas autofecundadas. Plantas/cepa 1 2 3 4 Femeninas 33.3 11.1 3.7 1.2 Hermafroditas 66.7 88.9 96.3 98.8

Resultado: Al no producir semilla en la combinación letal se obtienen:
66.7 % hermafroditas 33 .3% hembras Cuadro 5. plantas obtenidas de la cruza de plantas masculinas por masculinas. Planta masculina X planta masculina (M1m) (M1m) M1 m M1 1/4 M1M1 letal M1 1/4 M1m m 1/4 M1m m 1/4 mm Resultado: Al no producir semilla en la combinación letal se obtienen: 66.7 % machos 33.3 % hembras Con el conocimiento de la herencia del sexo se puede saber cuantas plantas por hectárea se obtendrán del sexo que se desee, lo que posibilitará producir el tipo de fruto que demande el mercado, debido a que la forma del fruto está en
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Cuadro 7. Porcentaje de plantas femeninas y hermafroditas por cepa que provenientes de las cruzas de papayas femeninas por masculinas Plantas/cepa 1 2 3 4 Femeninas 50 75 87.5 93.75 Masculinas 50 25 12.5 6.25

Este conocimiento se emplea para obtener nuevas variedades dioicas a base del cruzamiento de plantas femeninas sobresalientes del cultivar 'Maradol roja' por plantas masculinas también sobresalientes del tipo local 'Cera', con lo cual se espera obtener en tres o cuatro años una variedad con pulpa amarilla y otra con pulpa roja, ambas compuestas de plantas femeninas y masculinas.

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Cuando el objetivo comercial es que se obtengan frutos largos o aperados, se debe recurrir a establecer o formar una variedad ginodioica, es decir, que en sus poblaciones existan plantas hermafroditas y femeninas. Si se utilizan semillas obtenidas de plantas hermafroditas autofecundadas o de hermafroditas por hermafroditas, se deberán establecer de 3 a 4 plantas por cepa para que en el arrale favorecer a las hermafroditas, cuando se pueda distinguir el sexo y de esta forma elevar el % de ellas hasta un 96 a 99% (Cuadro 6). Este esquema es el empleado en la producción de papayas Hawaianas, en virtud de que el mercado solicita exclusivamente frutos aperados los cuales se producen en plantas hermafroditas. Algo similar está sucediendo en México con el cultivar 'Maradol roja' del cual se prefieren los frutos alargados, cilíndricos. REQUERIMIENTOS ECOLÓGICOS DEL PAPAYO 2.1. Latitud y altitud Las condiciones climáticas permiten cultivar papaya en la franja comprendida entre los trópicos de Cáncer y Capricornio a 230 de latitud norte y sur, en altitudes que no sobrepasen los 400 a 500 metros sobre el nivel del mar, especialmente si las necesidades hídricas se garantizan por el riego (Farrés y et al., 1999). El papayo tiene mayor producción y calidad si se cultiva a una altitud menor de 400 msnm; a más de 1000 msnm, produce frutos con pulpa color pálida y sabor insípido (Álvarez y Rodríguez, 2001). La producción de latex es mejor entre 800 y 1000 msnm (Mandujano, 1988). Plantaciones establecidas a altitudes superiores a 450 m, pueden producir frutos deformes (Martetto et al., 1997)

2.2. Precipitación pluvial y humedad El cultivo de papaya cuando se conduce de temporal, requiere de 1500 a 2000 mm anuales para su óptimo desarrollo y fructificación (Mandujano, 1993), esta cantidad debe ser distribuida de la forma más homogénea posible, de lo contrario se requiere restablecer los déficit de humedad mediante el riego (Farrés y et al., 1999); sin embargo, es común ver crecer esta especie en lugares con precipitación deficiente de hasta de 800 mm anuales o bien en localidades con precipitación superior a 2500 mm (Mandujano, 1993). La planta necesita de 6 a 8 meses de lluvia (1500 a 2000 mm), seguidos por un periodo seco o pocas lluvias, pero la presencia de una sequía prolongada durante la etapa productiva ocasiona caída de hojas, menor rendimiento y fallas en el amarre de frutos (Mandujano, 1993; Álvarez y Rodríguez, 2001). 2.3. Temperatura Esta especie se desarrolla en regiones tropicales y subtropicales con temperaturas óptimas de 24 a 27 °C, con pocas oscilaciones durante el año (Mandujano,1993; Álvarez y Rodríguez, 2001). Una temperatura entre 31 y 33 °C es ideal para el papayo (Mandujano, 1993). Temperaturas inferiores a 16 °C por periodos largos provocan desarrollo lento, menor periodo productivo, baja producción, estación de cosecha corta, mayor tiempo entre floración y fructificación, menor contenido de azúcares en al pulpa (Mandujano, 1993; Álvarez y Rodríguez, 2001). Además bajas temperaturas en la noche durante el invierno, los estambres se transforman en una estructura carnosa parecida a los carpelos (Carpeloidía), estas variaciones causan una gran variedad de frutos deformados; mientras que a la planta, sobretodo en la etapa vegetativa, las temperaturas

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bajas son fatales (Itie, 1957; Mandujano, 1993). Temperaturas medias inferiores a 20 °C, el 15 % de frutos son deformes porque se originan flores carpeloides (Martetto et al., 1997 citado por Escamilla, 2000). En verano las temperaturas superiores de 33 a 43 °C, con baja humedad relativa, pueden provocar que las plantas se vuelvan hermafroditas estériles de verano, por atrofiamiento del ovario (Itie, 1957; Mandujano, 1993). 2.4. Vientos El papayo es bastante dañado por los vientos debido a su consistencia herbácea, el gran peso de los frutos que tiene que soportar el tallo y su sistema radical superficial. En lugares con vientos cercanos a los 80 km h-1 de velocidad, se puede cultivar solo con cortinas rompevientos (Mandujano, 1998). 2.5. Suelos El papayo se desarrolla prácticamente en todos los tipos de suelos, siempre y cuando estos tengan buen drenaje, para evitar encharcamientos que puedan causar daños a las plantas; pues a pesar de ser muy exigente en agua, no tolera excesos de ella; los estancamientos de agua por periodos de 36 a 48 horas causan daños a la planta y en casos extremos la muerte de la misma (SARH, 1981). Mandujano (1993) indica que las características de suelo más adecuadas para el cultivo de papayo son las siguientes: Textura medias como franco, migajón arenoso, limoso y arcilloso. El rango óptimo de pH es de 6 a 7, pero se reporta que el papayo produce en huertos con pH ácido de 4 y alcalino de 9. En cuanto a la profundidad del suelo el papayo no es muy exigente debido a que la mayoría de sus raíces crecen en los primeros 20 cm, aunque para asegurar un buen éxito del cultivo, es necesario que el suelo tenga por lo menos 40 cm de profundidad.

ESTABLECIMIENTO PAPAYO

Y

MANEJO

DEL

CULTIVO

DE

3.1. Tipos y variedades de papayo Cultivares o tipos criollos originarios de México más conocidos son: En ciertas regiones de México como el Estado de Veracruz se cultivan tipos de pulpa amarilla conocidas como papaya cera; mientras que en otros Estados como Guerrero y sur de México se cultiva el tipo mamey de pulpa rojiza (Mandujano, 1993). • “Cera”: cultivar polígamo de pulpa amarilla; altura de planta de 2 a 2.5 m; altura de fructificación de 80 a 90 cm; peso de fruta entre 2.0 y 6.0 kg; contenido de grados brix de 9 a 10; sabor ligeramente dulce; buena consistencia de pulpa buena; rendimiento bueno a excelente (Mamdujano, 1993). • “Coco”: es un tipo segregante de “cera”, con frutos esféricos y pedúnculo muy corto en sus plantas femeninas. • “Mamey”: cultivar polígamo de pulpa roja, frutos alargados y ligeramente aperados con peso de 2.0 a 4.0 kg; altura de tallo de 2.3 a 3 m; altura de fructificación de 90 a 100 cm; contenido de grados brix de 10 a 11; sabor dulce; consistencia de pulpa regular; rendimiento de regular a bueno (Mandujano, 1993). • Zapote: el 80 % de la superficie cultivada de papaya en de Tabasco es con esta variedad. Esta variedad es de pulpa crema, 80 días a la floración, y 210 días al primer fruto; altura al primer fruto 50 cm; 35 frutos de 1.7 kg; de textura y cáscara suave; diámetro del fruto, 14 cm y largo 32 cm; grados brix 9, y rendimiento de 97 t ha-1 (Mirafuentes, 1995). • R4 M3 y R5 M2: Son materiales que se han estado seleccionando en la Universidad Autónoma de Guerrero, a
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partir del tipo Mamey. Presentan buenas características de rendimiento y calidad, así como cierta tolerancia a las enfermedades. El R5 M2, es el más tolerante al virus de la mancha anular del papayo (VMAP), se cosecha de los 10 a 12 meses (Brito, 1999). Son genotipos polígamos de pulpa roja, frutos alargados y ligeramente periformes; de 2 a 5 kg de peso, con un rendimiento promedio de 80 t ha-1 a una distancia entre plantas de 2X2 m (Alcántara, 2000). Variedades de tipo cubano La Maradol, es un cultivar ginodioico (plantas hermafroditas y femeninas) que se ha conservado por autofecundación, con frutos de pulpa roja y amarilla. Se cultiva en México desde la década de los 80’ (Alcántara, 2000). Sin embargo es en los últimos años en que los fruticultores se han mostrado mas interesados. En Chiapas se ha iniciado su exportación (Mandujano, 1993). • Maradol Roja: variedad de maduración temprana; frutos son de tamaño mediano de 1.5 a 2.5 Kg; de pulpa rojiza; pulpa consistente; contenido de grados brix de 11; excelente sabor dulce (Mandujano, 1993). La cáscara del fruto es lisa; la forma del fruto originado de flores hermafroditas es alargada, cilíndrica y uniforme; Las frutas procedentes de plantas hembras son esféricas (Alcántara, 2000). A los 75 días inicia la floración; la flor es de color crema; a los 210 se inicia la cosecha; la planta es de porte medio; la pulpa de textura dura; altura al primer fruto a los 70 cm; el fruto mide 13 cm de diámetro y 20 cm de longitud y el rendimiento promedio es de 63 t ha-1 (alcántara, 2000). Tiene la desventaja de ser muy susceptible al virus de la mancha anular (Mandujano, 1993).

• Maradol Amarilla: variedad de origen cubano de maduración temprana, de frutas consistentes con peso promedio de alrededor de 1.50 kg., de forma oblonga y pulpa amarilla con un brix de 11. Muy productiva y de excelente sabor. Esta variedad no ha sido difundida en nuestro país (Mandujano, 1993). Existen diversas variedades que prácticamente no se cultivan en México, las más conocidas son: Hortus Gold, Tailandia, Solo, Sunrise Solo, Tainung 1, 2 y 3, Cariflora (De los Santos et al., 1997; Mandujano, 1998; Farrés et al., 1999), 3.2. Establecimiento de la plantación Selección del suelo para la plantación: el papayo se desarrolla en una gran diversidad de suelos, siempre que los mismos posean buena retención de humedad y estén a su vez bien drenados. La compactación y la humedad excesiva son dos condiciones que este frutal no tolera. El exceso de humedad en el suelo causa amarillamiento o clorosis de las hojas jóvenes y la sequedad prematura de las láminas foliares. La inundación prolongada del suelo causa la muerte por asfixia radicular. Época de plantación: La época de trasplante de la plántula de papayo puede hacerse durante todo el año pero, estará en dependencia de las condiciones locales para lo cual debemos tener en cuenta los siguientes factores: • Las posibilidades de suplir las necesidades hídricas de las plantas • Evitar la época de mayor incidencia de plagas que transmiten las enfermedades virosas que son el limitante principal del desarrollo de las plantaciones y su producción.

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Los veranos con temperaturas muy elevadas producen alteraciones en la floración, por lo que se debe evitar que las primeras floraciones coincidan con estos periodos. Durante el año ocurren fluctuaciones en el precio de la fruta, aspecto importante a considerar en relación al mercado que se quiere atender.

En la siembra se usaran cuando menos 2 plantas/cepa, para eliminar las plantas (en la floración) que no sean del sexo programado sin afectar la población. Después de los 4 a 7 días de realizado el transplante, en las posiciones donde el transplante no fue exitoso y se perdieron plantas, se debe colocar otra planta, debido a esto el cálculo de la semilla siempre debe adicionársele un 5 a 10% . 3.3. Prácticas de cultivo Sexado o desmache: esta práctica cultural es realizada por productores que buscan incrementar el porcentaje de plantas hermafroditas y por lo tanto asegurar que su producción sea en forma predominante de frutos alargados y en menor escala de frutos redondos (provenientes de plantas hembra). La base de preferir las frutas hermafroditas es que éstas tienen mayor demanda y que ocupan un menor espacio por unidad de volumen, lo que representa un ahorro en el flete, sobre todo en operaciones de gran desplazamiento de fruta como los mercados de exportación. El trabajo de sexado consiste en plantar dos o tres plantas por posición, y en el momento de la floración, que es cuando se distingue el sexo de la planta, seleccionar una planta y eliminar las otras, en el caso que todas las plantas sean hembras se elige la que tenga mejores condiciones (Brito, et al., 2000). Se eliminan las plantas improductivas y las que compiten por nutrimentos, agua y luz con la que va a permanecer en la cepa (De los Santos et al., 2000). La semilla certificada tiene 66% de plantas hermafroditas y 33% de hembras, al sembrar en dos posiciones el porcentaje de hermafroditas se incrementa al 85% y a tres posiciones a un 93% (Mandujano, 1988).

Trazos y distancia de la plantación: se debe que tener en cuenta las vías de acceso que faciliten las labores de riego, tratamiento fitosanitario, fertilización, control de malezas, condiciones del suelo, acarreo de cosecha y medios técnicos para el manejo del cultivo. En el Cuadro 8, se muestran las distancias de plantación de papayo más comunes en México. Cuadro 8. Distancias de plantación y número de plantas de papayo por hectárea Distancias de plantación (m) 3,5 x 1,5 3,6 x 1,5 x 1,5 2,0 x 1,5 2,0 x 1,5 x 1,5 3,6 x 1,8 3,6 x 1,8 x 1,8 2,0 x 1,8 2 x 1,8 x 1,8 No. de plantas por hectárea 1851 2314 3333 3809 1543 2057 2777 2923

Trasplante: es importante realizar la siembra (transplante) con plantas sanas, fuertes y bien desarrolladas. Al efectuar el transplante el cuello de la planta debe quedar al nivel del suelo, por tal razón la profundidad de cepa (es la altura de la bolsa recomendada) será a 20 cm, el suelo debe estar mullido y con una humedad adecuada para facilitar un rápido enraizamiento.
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El desmache se realiza entre 85 y 95 días después del trasplante, osea al iniciar la floración, cuando se aprecia entre plantas por su tipo floral (De los Santos et al., 2000). Se debe de considerar que al incrementar el número de plantas por posición se incrementan los costos de semilla, los gastos en vivero, mano de obra, manipulación, siendo también un problema la competencia que se da entre las plantas, que crecen muy pegadas unas de las otras por un periodo de aproximadamente 60 días (Brito et al., 2000). Deshije o poda: el papayo durante su desarrollo produce hijos, chupones o vástagos en las axilas de las hojas, los cuales deben ser eliminados, ya que al desarrollarse compiten con la planta por nutrimentos. Mientras más pequeños se eliminen menor será el daño que se le causa a la planta. La práctica debe iniciarse en la aparición de los botones florales y se debe continuar periódicamente a medida que los vástagos vayan apareciendo. Deshoje y eliminación de residuos: las hojas mas viejas de la planta deben de ser eliminadas ya que son hospederas e inóculo de muchas plagas y enfermedades; en época de lluvia crean un microclima favorable (sobre todo cuando se emplean altas densidades de población), para el desarrollo de enfermedades y dificultan las labores de fumigación a la columna de frutos. Una planta de papaya puede alcanzar buena producción con 30 hojas útiles (Brito et al., 1999). Las hojas se deben de eliminar(y sacarse del huerto) hasta una altura que no permita que los rayos del sol incidan directamente sobre el fruto, ya que puede causar quemaduras. Control de malezas: uno de los problemas que más afecta al cultivo de la papaya es la presencia de las malezas que compiten por el agua, la luz y los nutrientes; además puede

ser reservorio de enfermedades y hospederas de plagas, especialmente de aquellas que son vectores de virus. El control de malezas debe hacerse en forma integral, a través de varios métodos y evitando el uso excesivo de químicos. En las primeras etapas de crecimiento del cultivo debe hacerse manualmente sobre la hilera y mecánicamente entre las hileras o calles; posteriormente con arrope orgánico (colocando zacate, rastrojo de maíz, etc. sobre la hilera) y chapeo con machete en las calles. El arrope contribuye a elevar el amarre de frutos y el rendimiento entre 40 y 50% en relación al suelo desnudo (Mandujano, 1980; López et al., 1997). El control de malezas se puede realizar de forma manual, mecanizada y química durante todo el ciclo del cultivo, preferentemente cuando la maleza tenga una altura de 5 a 10 cm (Farrés et al., 1999). El control químico es mediante herbicidas, evitando que el mismo no entre en contacto con la planta ya que la puede afectar, los herbicidas más utilizados son:Glifosato de 1.25 a 2.5 L por 100 L de agua y Paraquat de 1.5 a 2 L ha-1. NUTRICIÓN DEL PAPAYO El papayo es una planta de crecimiento rápido y continuo, con un ciclo de cultivo relativamente prolongado; entre los frutales es el de más rápido crecimiento y temprana producción, por lo que tiene altos requerimientos de nutrientes durante todo el ciclo (Damián et al., 2000). 4.1. Aspectos a considerar en un programa de fertilización En un programa de fertilización la cantidad de fertilizantes a aplicar esta determinada por algunos factores fundamentales como: cantidad de nutrimentos del suelo, rendimientos esperados, índice de extracción, análisis foliar, edad de la
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planta, pérdidas por lixiviación y volatilización, forma de aplicación, tipo de riego y época y periodicidad de la aplicación. Independientemente de los aspectos ya expuestos, es imprescindible realizar estudios de suelo y análisis foliar para poder dosificar adecuadamente los requerimientos nutrimentales del cultivo. Los mejores rendimientos se alcanzan cuanto más frecuentes sean los aportes nutrimentales, fundamentalmente de nitrógeno. Además con la aplicación fraccionada se tienen menos pérdidas por lavado y volatilización. También hay que considerar que el papayo por su crecimiento rápido, puede aprovechar las condiciones climáticas al máximo solo cuando cuenta con un abastecimiento correcto y simultaneo de nutrimentos, sin embargo de manera natural pocos son los suelos que pueden satisfacer la demanda de nutrimentos del papayo sin aplicar los fertilizantes. El fertilizante puede aplicarse manualmente, con máquinas fertilizadoras, a través de sistemas de riego por goteo y microaspersión. Siempre debe aplicarse en la zona de raíces activas (zona de sombra o de goteo). 4.2. Extracción de nutrimentos en papayo Diferentes autores señalan que los nutrimentos extraídos en mayor proporción por esta especie son: nitrógeno, potasio, seguido por el calcio, magnesio, fósforo y azufre. Sin embargo no debe perderse de vista el hierro manganeso y zinc que parecen ser importantes en el desarrollo de la especie y que además estas extracciones están en dependencia de la riqueza del suelo que se trate. Como ejemplo de lo anterior se presentan los resultados alcanzados por investigaciones en Brasil (Cuadro 9).

Cuadro 9. Extraccion de nutrimentos por los órganos aéreos del papayo al año de edad y una densidad de 1650 plantas por hectárea
MACRONUTRIMENTOS Nitrógeno Fósforo Potasio Calcio Magnesio Azufre Kg ha1 110.1 10.4 103.6 40.9 17.0 12.0 MICRONUTRIMENTOS Boro Cobre Hierro Manganeso Molibdeno Zinc g ha1 122.4 33.0 397.2 246.0 0.2 131.5

Fuente: Cunha (1980) 4.3. Evaluación del estado nutrimental del huerto. Para asegurar el éxito del cultivo de papayo, es importante determinar el estado nutrimental de los suelos antes de su establecimiento y el de la plantación durante su desarrollo. Esta evaluación se efectúa a través del análisis químico de los suelos y el análisis foliar (Avilan et al., 1989). Análisis de suelo: constituye uno de los métodos más empleados para ayudar a predecir las cantidades de nutrimentos para suplementar los niveles ya existentes en el suelo. Se analizan dos tipos diferentes de muestras: superficiales 020 cm y profundas 20-40 cm. El muestreo se efectúa recorriendo el campo en zig-zag y colectando pequeñas porciones de tierra hasta completar de 15 a 20 sitios del terreno, luego se realiza la mezcla de estas porciones, para hacer una mezcla completa, para su análisis en el laboratorio. La muestra superficial debe colectarse por separado de la profunda, teniendo así para cada sitio de siembra dos muestras compuestas. En el Cuadro 10, se muestran una sugerencia de fertilización de acuerdo al análisis de suelos.

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Cuadro 10. Sugerencias de fertilización de acuerdo a la interpretación del análisis del suelo en Ecuador. Interpretación del Análisis del Suelo Bajo Medio Alto Kg ha-1 N P K 140 250 10 100 100 50 100 50 0 relación N P 1.4 3.5 2 2 2 1 K 1 1 0

llamados valores críticos; clasifica el estado nutricional de una muestra vegetal como adecuado o deficiente, si su concentración se ubica arriba o debajo de dicho valor y considera que el nivel crítico es aquel en el cual ocurre una reducción de 10 % en el rendimiento máximo; por lo general, debajo de este nivel aparecen los síntomas de deficiencia del nutrimento (Núñez, 1987). .Los rangos de suficiencia, de acuerdo con Etchevers (1999), se clasifican en: Deficiente, que es el rango de concentración, en el que se asocia con síntomas visibles de deficiencias en plantas y con severa reducción del crecimiento y producción. Bajo o Marginal, es el rango de concentraciones, en el que se asocia con una reducción del crecimiento o producción, pero en el cual la planta no muestra síntomas visibles de deficiencia. Adecuado o Suficiente, es un rango de concentración, en el que los cambios que ocurren no provocan aumentos o disminución del crecimiento o producción. Alto, es el rango de concentración, comprendido entre los rangos adecuados a excesivo. Tóxico o Excesivo, son concentraciones tóxicas, que se asocian con síntomas de toxicidad y reducción del rendimiento y calidad. En relación al muestreo foliar, se emplea el peciolo de la hoja recientemente madura y en cualquier etapa de la vida de la planta. Awada y Long citados por Avilan et al. (1989) determinaron los niveles críticos para nitrógeno, fósforo y potasio, empleando para ello el análisis del peciolo de la hoja más recientemente madura; los cuales fueron para nitrógeno 1.15 %; fósforo 0.185 % y potasio 2.78 %. Mientras que, Pérez y Childers citados por Pereira (1986) encontraron que el nivel crítico de nitrógeno en hojas y peciolo fue de 4 y 2% respectivamente. La humedad y la aplicación de nutrimentos, influyen en el

Análisis foliar: El análisis foliar actualmente es una excelente herramienta para conocer el estado nutrimental en casi la totalidad de los vegetales y tiene como objetivo fundamental diagnosticar anomalías nutrimentales en los cultivos (Alcántar y Sandoval, 1999), y sirve como base para ofrecer recomendaciones (Mills y Jones, 1996). Cuando dos o más deficiencias afectan a una misma hoja, estas, se pueden confundir, principalmente cuando los síntomas están muy avanzados; en estos casos el análisis foliar es de gran utilidad. Para la evaluación del estado nutricional, se considera como planta "normal" aquella que posea en sus tejidos todos los macro y micronutrimentos en cantidades y proporciones no limitantes para la producción; siendo la hoja el órgano que mejor refleja esta situación (Malavolta, 1980). Los valores obtenidos por el análisis químico pueden ser interpretados por diversos técnicas de diagnóstico nutrimental, entre ellos; el método convencional (rangos o valores críticos), Desviación del Óptimo Porcentual (DOP) y el Sistema Integrado de Diagnóstico y Recomendación (DRIS). El convencional: este método se basa en comparar la concentración de los nutrimentos en las hojas muestreadas en una edad y posición específica, con valores de referencia
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contenido de los elementos nutritivos en las hojas Pereira (1986) indica que el mejor contenido de nitrógeno, se obtuvo con el tratamiento de 40 HAR (humedad residual aprovechable), 150 N y 50 P, y señala que cuando no se aplica fósforo por ejemplo con el tratamiento de 40 HAR, 150 N y 00 P, se ocasiona una menor construcción de N en el peciolo, a pesar de haber recibido una fertilización de 150 kg ha-1 de nitrógeno. En el Cuadro11, se muestran los niveles críticos de los nutrimentos en las plantas de papayo, el cual indica que en estos niveles las plantas pueden producir adecuadamente con el tratamiento de fertilización que se está aplicando, si los niveles son más altos, quiere decir que hay que bajar la dosis, mientras que, si el nivel es menor, entonces hay que aumentar la dosis. Cuadro 11. Concentración crítica de los nutrimentos en peciolos de hojas de papayo en crecimiento y desarrollo de la planta. Macroelementos Nitrógeno Fósforo Potasio Calcio Magnesio Azufre % 1.33 1.40 3.78 2.85 1.10 0.15 Microelementos Boro Hierro Cobre Manganeso Molibdeno Zinc ppm 15 80 8 80 6 24

El método de Desviación del Óptimo Porcentual (DOP): usa la comparación de la concentración del nutrimento obtenido de la muestra en el laboratorio, respecto a una norma y cuantifica la cantidad en que un nutrimento se desvía con respecto a esa norma individual. Este método define una situación nutrimental óptima para cualquier elemento, igual a cero; dando el orden de limitación tanto por exceso (índices positivos mayores a cero), como por déficit (índices con signos negativos) de cada uno de los nutrimentos considerados. Este método permite calcular el Índice de Desbalance Nutrimental (IDN), que se refiere a la suma de los valores absolutos de los índices DOP (Montañés, et al., 1993). La sumatoria de los valores absolutos de los índices representa el balance nutrimental total de la planta y puede ser relacionado con el rendimiento. El sistema Integrado de Diagnóstico y Recomendación (DRIS): es un método que considera el uso de relaciones entre nutrimentos para el calculo de los índices de desbalance nutrimental que reflejan el estado nutrimental de un tejido vegetal (Palacios, 1995). Los índices DRIS implica desbalances nutrimentales y no necesariamente deficiencias, porque el exceso del contenido de un nutrimento puede provocar deficiencia de otros, ocasionando disminución del rendimiento. Este método, también requiere valores estándares o normas de referencia, que se obtienen de un muestreo previo que permita obtener los datos básicos para establecer un banco de datos del cual serán generados las normas (Núñez, 1987). 4.4. Resultados y recomendación de fertilización en papayo Existen diversos estudios sobre nutrición que se han realizado con la finalidad de encontrar las cantidades adecuadas para encontrar los mejores rendimientos y calidad de la papaya. A continuación se citan algunos.

Fuente: Farrés et al., 1988.

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El cultivo comercial de papayo con un rendimiento de 100 t, requerirá aproximadamente 250 kg de N, 20 kg de P, y 340 de K; de los cuales 112 kg de N, 7 kg de P y 200 kg de K se encontrarán en el fruto Cripps y Allan (1997) citados por (Escamilla, 2002). Álvarez y Rodríguez (2000) obtuvieron un producción de 21.4 de frutos en plantas con fertilización al suelo comparadas con 10.6 frutos por planta en aquellas sin fertilización. En forma combinada la aplicación de N y P incrementaron significativamente el rendimiento del fruto, siendo este mayor (98.46 t ha-1) cuando se aplican 250 g de N y 300 g de P, por año; en comparación con el testigo que tuvo 38.02 t ha-1 (Singh y Sharma, 1996 citados por Escamilla, 2002). Mosqueda citado por Pereira (1986) indica que en Veracruz para densidades de 1600 plantas ha-1 la fertilización nitrogenada debe ser del orden de los 50 a 150 kg ha-1 divididos cuando menos en dos aplicaciones. Marín et al. (1984) señalan que tanto la calidad como el rendimiento de fruta responden positivamente a las aplicaciones de 150 kg ha-1 de nitrógeno. Escamilla (2002) en Apatzingán Mich., aplicó tratamientos de fertilización orgánica (6.4 t ha-1), mineral al suelo 259-200-280 de NPK respectivamente, fertilización foliar de (calcio 3 g L-1 de agua) y microelementos, solos y combinados en el cual encontró que la fertilización mineral al suelo incrementó el diámetro del tallo, número de frutos por planta y la concentración de boro; la fertilización foliar incrementó la concentración de magnesio en hojas, mientras que la fertilización orgánica incremento los contenidos de calcio y boro.

En El Municipio, Guerrero, las plantas de papayo ‘Maradol’ fertilizadas con el tratamiento 135-96-76 de NPK, respectivamente, alcanzaron una altura de 150 cm, mientras que las plantas testigo (sin fertilizar) 141 cm (Brito et al., 2000). Se presenta una influencia combinada de la humedad y fertilización sobre el crecimiento y desarrollo del papayo; en plantas de cv. Solo regadas con 75 %, 50% y 25% de humedad, se encontró que la aplicación de N y P, incrementó significativamente el número de frutos por planta y el rendimiento, en relación con el testigo, obteniéndose los mayores rendimientos con 250 g de N por planta (38.21 kg por planta) y 250 g de P (39.51 kg por planta) (Jayaprakash, et al., 1992 citado por Escamilla, 2000). Considerando una plantación de 1600 plantas por hectárea en el Estado de Tabasco, la fertilización en el suelo para todo el ciclo de la planta (2 años), se recomienda aplicar 250-250-250 kg ha-1 de NPK, preferentemente en seis aplicaciones: la primera se hace en el fondo de la cepa a 15 cm de profundidad sin que haya contacto directo con la plántula; la segunda a 50 cm del tallo en forma de círculo; el resto de las aplicaciones se hacen a un metro del tallo, procurando que quede cubierto por el suelo. Esta cantidad de fertilizante debe distribuirse al momento del trasplante, inicio de floración (a tres meses del trasplante), llenado de fruto (a seis meses del trasplante), maduración de fruto (a nueve meses del trasplante), continuación de floración (a 13 meses del trasplante) y llenado de fruto, a los 16 meses después del trasplante (Mirafuentes, 1993). Se ha establecido que la deficiencia de boro ocasiona la aparición de frutos mal formados y una exudación de latex de la epidermis de los frutos en desarrollo (Escamilla, 2000). La

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deficiencia de boro es más probable en suelos arenosos y sus síntomas presentan un endurecimiento en las plantas jóvenes, cerca del cogollo, mientras que en plantas adultas se observa un abolamiento en los frutos, ocasionando que estos frutos no sean comerciables, tanto por su aspecto como por su calidad (Mirafuentes (1995) Para corregir la deficiencia de boro hay que preparar una solución usando de 1 a 3 g de boro por litro de agua y asperjar de 3 a 4 veces por semana. Un tratamiento preventivo consiste en asperjar desde el inicio de la floración con una solución que contenga de 0.6 a 1.2 g L-1 de agua una vez por mes y durante todo el ciclo (Mirafuentes, 1995). En los Cuadros del 12 al 16, se muestra diferentes recomendaciones de fertilización del papayo en México. Cuadro 12. Época de aplicación, elemento puro y fertilizante comercial utilizado durante el primer ciclo de producción del papayo en el Estado de Veracruz. Época de aplicación
Momento de trasplante 2 meses del trasplante 4 meses del trasplante 6 meses del trasplante Fórmula (total)

Cuadro 13. Época de aplicación y dosis de fertilización utilizada durante el primer ciclo de producción del papayo en el Estado de Veracruz.
Época de aplicación Crecimiento vegetativo Inicio de floración Crecimiento de fruto Inicio de cosecha Meses después del trasplante 1 2 3 4 5 6 Fuente: Tecnología Frutícola Tropical, 1998.

Elemento puro g planta -1 N P K 15 15 00 25 30 30 15 15 25 30 30 00 00 00 00 20 15 15

Cuadro 14. Época y dosis de fertilización para el cultivo de papayo en el Estado de Colima Elemento puro g planta-1 Época de aplicación N P K después del trasplante 10 35 10 A los 2 a 6 meses 30 45 60 85 25 65 A los 6 a 12 meses A los 12 a 24 meses

Elemento puro g planta-1 N P K 8 18 8 14 20 20 62 44 00 00 62 14 20 20 62

Fertilizante comercial g planta-1 Urea SFCT CP 20 40 15 30 43 43 136 96 00 00 136 25 33 33 104

Cuadro 15. Recomendaciones de fertilización de acuerdo con la edad de las plantas de papaya, para una población de 2000 plantas por hectárea (Kg ha-1) 2-6 meses 6-12 meses 1-2 años total N P2O5 10 – 20 35 – 45 40 – 60 90 - 115 60 - 80 115 - 150 120 - 160 250 - 310 125 - 190

Fuente: Mandujano y Galindo (1980)

K2O 10 – 20 25 – 50 90 - 120 Fuente: Haifa Química de México S.A. de C.V. Haiquim, información papaya
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Cuadro 16. Recomendaciones de fertilización de acuerdo con la edad de las plantas de papaya, para una población de 2000 plantas por hectárea (Kg ha-1) 2-6 meses 6-12 meses 1-2 años Total N P2O5 K2O MgO Zn Cu Mn Fe 20 – 40 30 – 60 20 – 30 10 – 20 0–2 40 - 60 80 - 120 30 - 60 20 - 40 0-1 0 - 0.5 0-1 2-3 60 - 120 140 - 180 100 - 140 40 - 80 2-4 1-3 2-3 2-4 120 – 220 250 – 360 150 – 230 90 – 140 2–5 1 - 3.5 2–4 4–9

Al comparar la fertilización química con el abonado orgánico a suelo desnudo y con arrope, se encontró que en general el número de frutos fue mayor al abonar con 3 a 4.5 litros de VERMICOMPOSTA, misma que superó a la fertilización química con niveles de 150-100-60 g planta-1 de NPK (López et al., 1997). La Vermicomposta tiene las siguientes ventajas: se adiciona material orgánico en gran cantidad (aproximadamente 5 t ha1 ); ácidos fúlvicos; ácidos húmicos; nutrimentos (N, P, K, Ca, Fe, Mn, Cu y Zn); tiene importante contenido microbiano benéfico; ausencia de patógenos; contiene en forma natural hormona; antibióticos y enzimas; mejora la estructura del suelo, la capacidad de intercambio cationico, retiene agua y nutrimentos ; regula la temperatura del suelo y libera nutrimentos a la planta en forma lenta y constante ( Agropecuaria Mundo Nuevo S. A. de C. V. citado por Mandujano, 1998). Cuadro 17. Análisis comparativo entre los fertilizantes químicos en relación a la Vermicomposta.
Factores
Materiales necesarios Costos de materiales Número de aplicaciones Costo de aplicación Total de costo por hectárea Nivel alcanzado por NPK Aporte de Materia orgánica Aporte de Ácidos Aporte de otros nutrimentos Relación C/N Presencia de flora microbiana Presencia de otros compuestos

B 0 - 0.5 0.5 - 1 0.5 - 1.5 Fuente: Chirinos, Hamlet. 1999. Fertilización de papaya INFOAGRO Año I, N° 5 Laboratorios A y L de México S.A. de C.V. 4.6. Nutrición orgánica del cultivo de papayo Ante el uso indiscriminado de los fertilizantes químicos, acción contaminante y sus altos costos se plantea la alternativa de fertilización con abonos orgánicos, no solamente en los viveros, sino también en las plantaciones de papayo, sustituyendo completamente a los fertilizantes químicos. Mandujano (1998) recomienda que se establezca en el terreno una leguminosa que fije grandes cantidades de nitrógeno como es el caso del frijol terciopelo, unos tres meses antes del trasplante de papayo, con la finalidad de que se incorpore al terreno poco antes del trasplante como abono verde, la cual aporta unos 60 Kg de nitrógeno por hectárea al suelo.

Fertilizantes químicos
707 kg de Urea 550 kg de SFCT 375 kg Nitrato de Potasio $4,676.00 6 $2,400.00 $7,076.00 150-100-60 g/planta Nada Nada Ca ---------Nada Nada

Vermicomposta
750 kg $6,750.00 2 $800.00 $7,550.00 90-60-60 g/planta 7.5 Ton./ha 3.5% fúlvicos: 6.5% húmicos Fe; Mg; Ca; Mn; Cu; Zn Apróx. 12.5 Abundante Hormonas; Vitaminas Enzimas y Carbohidratos

Fuente: Mandujano, 1998.
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Abono Bocashi: es una mezcla de materiales orgánicos que ha se iniciado su uso en el Estado de Guerrero; la metodología para su preparación es la siguiente: La mazorca molida se coloca en un lugar adecuado, extiéndase en una capa delgada; se agrega además, tierra cernida extendida sobre la capa de la mazorca molida. Enseguida de la misma forma se procede a colocar pollinaza, se agregan además, salvado y cal agrícola; posteriormente se coloca piloncillo en recipiente con agua tibia para disolverlo, así como levadura, homogenizando esta mezcla, y finalmente que posteriormente se agrega 250 litros de agua. Con una pala se traspalean los diferentes componentes, tratando de conseguir una mejor homogenización, en un tercer traspaleo se fue aplicando el agua con un regador sin exceder la humedad, de tal forma que para comprobar esta se toma una muestra con el puño de la mano quedando en forma de churro sin desboronarse y escurriendo de agua. A continuación se extiende en una capa no mayor de 50 cm, con la finalidad de evitar un sobre calentamiento. La mezcla se cubre con una lona durante 15 días llevando a cabo dos traspaleos durante los primeros cuatro días, después solo un traspaleo cada día hasta que el abono presenta una temperatura ambiente normal, y color grisáceo además de un olor agradable este es un indicativo que el abono se encuentra disponible para ser utilizado por las plantas. RIEGO EN PAPAYO Existen pocas zonas del mundo donde la planta de papaya encuentre la frecuencia y cantidad de lluvia necesaria para su adecuado desarrollo, razón por la cual ya no se concibe una plantación con un margen de seguridad de éxito sino se suministra agua, debido a que la humedad del suelo es uno de los más importantes aspectos a considerar para lograr un buen rendimiento del cultivo.

5.1. Requerimientos de agua por la planta de papayo Avilan (1989) señala que el papayo es una planta que presenta tres características muy especiales que la hacen sumamente exigente al agua y su forma y frecuencia de aplicación: • Un sistema radical relativamente superficial, en comparación con otras especies de frutales, por lo tanto requiere que el suelo esté siempre con buena humedad, que le permita un crecimiento continuo en el tallo y la formación de hojas nuevas, en cuyas axilas se forman los frutos. • Un desarrollo vegetativo rápido y constante acompañado de floraciones y fructificaciones. • La planta y sus frutos contienen alrededor del 85 al 90 % de agua. Medina et al. (1980) indican que la humedad es un factor limitante en el crecimiento de la planta de papayo, fundamentalmente las jóvenes que pueden utilizar cerca de 75 mm de agua cada 10 días durante el verano, debido a que la deficiencia de agua detiene el crecimiento, provoca aborto de flores y frutas, reduciendo más que en ningún otro frutal el rendimiento. Los factores que inciden en la cantidad de agua que se debe utilizar son: edad de la planta, tipo de suelo, temperatura, viento y luz. Después del transplante debe dar un riego ligero y hasta la floración, la frecuencia de riegos será de 3 a 5 días con una norma de 4 a 12 litros por planta, del inicio de la floración a los seis meses después del transplante la frecuencia debe ser de 5 a 10 días, con 15 a 20 litros por planta, de los seis meses en adelante la frecuencia será de 5 a 12 días, con un volumen de 20 a 40 litros por planta. Avilan et al. (1989) en estudios de riego y fertilización reportan que los máximos rendimientos de papaya se obtuvieron

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cuando la planta consumió durante su ciclo una lámina de 101 cm, la cual se estimó cuando los riegos se aplicaron a un 60% de la humedad aprovechable residual del suelo. Mederos (1988) indica que de acuerdo donde se desarrolle el cultivo serán los intervalos de riego. Si el suelo tiene una textura arenosa, los intervalos deben estar entre 7 a 10 días, mientras que, en los suelos húmedos y pesados los intervalos de riegos pueden ampliarse de 15 a 20 días. Durante todo el ciclo al cultivo requiere consumo anual de agua de 1200 a 2000 mm, bien distribuidos y frecuentes. La cantidad de agua así como su periodicidad de aplicación a una plantación difiere de una zona a otra y depende del tipo de suelo, edad de las plantas y las condiciones climáticas, no obstante la media de los intervalos de riego oscila entre los 5 y los 10 días y las cantidades de agua a aplicar entre los 15 y 40 litros de agua por planta. Los periodos de crecimiento activo y floración, y fructificación demanda especial atención a sus necesidades hídricas Mederos (1988). 5.2. Métodos de riego para papayo El método de riego a emplear depende de las características topográficas, el tipo de suelo, la disponibilidad de agua y los recursos técnicos y económicos que disponga el agricultor. Los métodos de riego más comúnmente utilizados en papayo son los de gravedad, que consisten en aplicar el agua a través de canales o surcos construidos a los lados de las hileras de plantas. Cuando las plantas son jóvenes, se usa un surco único, próximo a la hilera; mientras que en los adultos es conveniente uno a cada lado de la hilera (Avilan et al., 1989). Pereira (1986) menciona que el régimen de humedad aprovechable residual (HAR) en el suelo, el nitrógeno y fósforo tienen efecto sobre el desarrollo de la planta, reporta que el

mayor número de frutas por planta, el mayor diámetro del tallo y el mejor rendimiento los obtuvo con niveles de humedad 40 % HAR, 150 N y 50 P, encontrando que si estos niveles bajan o suben pueden afectar negativamente el rendimiento. Por ejemplo cuando en un tratamiento, 20 HAR, 200 N y 25 P, aún cuando se aplicó nitrógeno al doble, el rendimiento fue menor. Para elegir el sistema de riego más conveniente para una plantación se debe considerar: • Topografía del terreno, tipo de suelo, ubicación y área de la parcela y marco de la plantación (densidad de plantas por hectárea, distancia entre plantas e hileras). • Tipo de fuente de abasto (río, pozo, canal, presa), impurezas de la misma y volumen de agua disponible. • Equipos de bombeo a utilizar. • Energéticos a emplear (diesel, gasolina, electricidad). • Recursos económicos disponibles. En suelos arables es conveniente efectuar riegos en forma rodada. Para suelos pedregosos se sugiere utilizar el sistema de riego a base de manguera, dirigido al cajete. Los riegos durante la sequía deben efectuarse cada 8 días para suelos arables y pedregosos; en tiempo de lluvia deben ser riegos de auxilio.(Díaz, 1984). Farres et al. (1998) indica que entre los sistemas de riego más empleados en papaya se pueden señalar: gravedad, aspersión y localizado (microaspersión y goteo) PLAGAS DEL PAPAYO Las principales plagas que atacan al papayo son: araña roja Tetranychus cinnabarinus; mosquita blanca Tryaleurodes vaporariorum; mayate prieto Rhynchophorus palmarum; piojo harinoso Planoccocus sp; hormiga arriera Atta spp y mosca de la fruta Toxotrypana curvicauda (Brito et al., 2000). Para el control de plagas se tendrá en cuenta que el cultivo es
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muy susceptible a algunos insecticidas y por lo tanto hay que tener mucha precaución en el uso de los productos. Para el caso de piojo harinoso, periquito y araña foja se optará por retirar las partes afectadas y hacer espolvoreaciones de azufre y aspersiones de azufre humectable. Para otras plagas se puede usar: Malatión 50 % C. E, para piojo harinoso, hormiga arriera, y periquito de la papaya; Confidor para mosquita blanca; metomilo (cebo envenenado) para mayate prieto y Malatión 1000 E (cebo) para mosca de la fruta. ENFERMEDADES Fungosas: existen diversas enfermedades fungosas, pero la de mayor importancia es la antracnosis Colletotrichum gloeosporoides que afecta a flores y frutos en cualquier etapa de desarrollo y aún frutos ya cosechados (ocasiones pudriciones circulares hundidas y “pelado” de la cáscara. Otros patógenos que afectan los frutos son: Corynespora cassiicola, Fusarium sp, Ascophyta caricae y Lasiodiplodia theobromae (Brito et al., 2000). Para el manejo de estas enfermedades fungosas se eliminará manualmente el material enfermo: hojas, flores y frutos, se sacarán de la plantación y quemarán, así como recurrirá a la aplicación de funguicidas como: azufre, caldo bordelés, aceites minerales y estratos vegetales. VIRUS DE LA MANCHA ANULAR DEL PAPAYO (VMAP) El VMAP, es el principal problema fitopatológico del cultivo de papayo, que provoca grandes pérdidas, mismas que están en relación con la edad de las plantas en el momento en que son infectadas y en la velocidad de dispersión. De tal forma que si ataca en etapas tempranas antes del amarre del fruto, el daño ocasionado será severo; mientras que si el cultivo se logra mantener con un bajo porcentaje de infección hasta los siete meses del trasplante, que es cuando inicia la cosecha, el daño será leve. El VMAP es transmitida por varias especies de pulgones o
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áfidos (Homoptera: Aphididae), entre los que sobresalen Myzus persicae, Aphis gossypii, A. nerii, A. citricola y Macrosiphum euphorbiae (Alcántara, 2000). 8.1. Manejo integral del cultivo para el control del VMAP El manejo integral para el control de la enfermedad es el siguiente: • Establecer plantaciones lo más alejado posible de otras enfermas. • Protección al semillero de papayo con malla de polipropileno. • Altas densidades de plantación, del orden de 2200 a 2750 plantas ha-1. • Eliminar plantas enfermas periódicamente desde que aparezcan las primeras hasta el inicio de la cosecha. • Establecer barreras de sorgo, o de maíz y de jamaica alrededor de la plantación. Ambas deben establecerse un poco antes del trasplante de la papaya, y deben tener una buena altura en los meses de mayor presencia de pulgones. • Aplicar aceites minerales a dosis de 1.5 al 2 %, durante los meses de mayor incidencia de vectores. • Establecer cordeles con banderas que reflejan la luz para repeler áfidos. • No descuidar a aplicación de agua y nutrimentos a la planta. • Eliminar plantas enfermas al final del ciclo de cultivo. Todas estas prácticas se describen con más amplitud de acuerdo con las experiencias obtenidas en los centros de investigación y en parcelas demostrativas en México. Es necesario tomar en cuenta que ninguna de estas prácticas por si solas controla la enfermedad. En papayo ‘Maradol’ se han evaluado prácticas de manejo
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integrado que consisten en: barreras de jamaica y maíz, aspersión de citrolina 1.5% cada 10 días; densidad de 2200 plantas ha-1 y la eliminación semanal de plantas enfermas, comparados con el manejo tradicional de 1600 plantas ha-1. Se encontró que las prácticas señalados retrazan la incidencia (59.5%) y severidad (1.1%) del VMAP hasta antes de la floración (175 días después del trasplante); mientras que con el manejo tradicional se tuvo 93.4% de coincidencia y 3.1% de severidad del VMAP (Andrade et al., 1994). En el estado de Veracruz se evaluaron varias prácticas para controlar el VMAP, tales como: densidad de 2178 plantas ha-1; aplicación de citrolina al 2% y primicia 50% PH; la eliminación de plantas enfermas; siembra de barreras de maíz alrededor del cultivo; y control de arvences hospederas de áfidos y reservorios de virus; se encontró que estas prácticas retrazan la epidemia por 5 meses aún estando presentes los áfidos en julio–noviembre (De León y Becerra, 1991). Otro trabajo similar fue realizando por López (1993) en papaya cera donde se probaron. 3333 plantas ha-1; eliminación de plantas enfermas, barreras de jamaica y maíz; cintas reflejantes, aspersiones de citrolina al 1.5%, aplicación de fertilizante foliar, control de malezas y cintas amarillas con pegamento para capturar áfidos. Se encontró que estas prácticas retardaron la incidencia de la enfermedad durante los primeros 5 meses de desarrollo del cultivo (30% de incidencia) en comparación con el manejo tradicional (1600 plantas ha-1) que en este período la incidencia fue del 90%. Protección al semillero de papayo con malla de polipropileno Los áfidos trasmiten la enfermedad al alimentarse, cuando introducen su estilete en la planta. Por lo que es necesario proteger las plántulas de infecciones tempranas y así evitar la diseminación de la enfermedad en etapa jóven del cultivo.

La protección del semillero consiste en construir un pequeño microtunel con material de la región como: bambú, carrizo, varas flexibles, etc., en donde se coloraran las plántulas. El ancho del microtunel es de 1.20 m por aproximadamente 13 m de largo ya que las camas de los semilleros deben tener un metro de ancho por 12 m de largo, y entre las camas debe haber una separación de 1.20 para poder regar y revisar las plántulas de los semilleros. Para cubrir el microtunel se utiliza malla de polipropileno la cual es conocida como Agribon (Hortoclima), una vez que el semillero es cubierto con la malla es necesario vigilar los riegos de las plántulas para evitar enfermedades fungosas por lo cual se deben realizar aspersiones preventivas de funguicidas como el Captán o Benlate, además de incluir fertilizaciones foliares para tener un buen desarrollo de las plántulas (Hernández et al., 2003). Incremento plantas/ha) en la densidad de plantación (2,200

Se recomienda incrementar la densidad de plantación para: a) lograr mayor rendimiento por ha y con ello mayores ingresos económicos; b) se puede realizar la práctica de eliminar plantas con síntomas iniciales del VMAP, sin dejar claros grandes y sin disminuir el rendimiento, además de la perdida de plantas por otras causas. La densidad recomendada es de 2,200 plantas ha-1 (Hernández et al., 2003). En un experimento se evaluaron densidades de plantación en papayo (D1=2800 plantas ha–1; D2=3100 plantas ha-1; D3=3350 plantas ha–1; D4=2600 plantas ha–1 y Testigo 1670 plantas ha-1). Al comparar la epidermis entre las densidades y el testigo (MR), se observó que la densidad con menor incidencia y severidad al VMAP fue la de 2800 plantas ha-1, que fue estadísticamente diferente a las otras densidades, que

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tuvieron distancias de 1.5 m entre plantas las cuales mostraron mayor número de plantas enfermas, debido posiblemente a que la distancia entre plantas fue menor que la densidad de 1.8 m, entre plantas. Por otro lado la densidad testigo (1670 plantas ha-1) que tuvo 3 m entre plantas y entre hileras, fue lo que tuvo mayor incidencia y severidad y la que llegó a 100% de incidencia más temprano a los 124 días después del trasplante (ddt) por lo que los daños se mostraron más severos (Hernández, 2001) Eliminación de plantas con síntomas iniciales del VMAP

eliminación de plantas con síntomas iniciales del VMAP, el progreso de la enfermedad se mantuvo controlada por espacio de 93 días; mientras que los tratamientos, donde se aplicó extracto acuoso de semilla de NIM al 2.5% y no se eliminó plantas con síntomas, tuvieron la incidencia más alta. Cuando la incidencia es tardía o menor, la severidad de los daños reflejados por la enfermedad en las plantas son más atenuados a diferencia de cuando los daños aparecen tempranamente, estos son más severos ocasionando una menor producción de fruta (Hernández, 2001). Establecimiento del cultivo de jamaica como barrera física

La eliminación de plantas con síntomas iniciales tiene la función de evitar que plantas enfermas sirvan de foco de contaminación del VMAP, dentro de la plantación y con esto detener o evitar que dicha enfermedad se disemine con mayor rapidez. La eliminación se realiza a la aparición de la enfermedad y hasta el inicio de amarre de frutos. Los síntomas iniciales se caracterizan por clorosis y mosaicos en las hojas nuevas y anillos concéntricos (manchas aceitosas) en tallos y pecíolos (Hernández et al., 2003). Con la eliminación de plantas con síntomas iniciales del VMAP y la barrera de maíz se presenta una incidencia de 76% y 80% y una severidad de 38% y 35% en la cosecha; mientras que cuando esto no se realiza los valores alcanzados son de 95% de incidencia y 45% de severidad. (Hernández, 2001). En el Estado de Veracruz la presencia de los vectores en el cultivo es un tanto irregular a través del tiempo, se presentó a los 70 días después del trasplante (agosto) aumentando la población a los 110 días ddt (septiembre a octubre) el mayor incremento fue a los 130 días ddt, en noviembre. Los primeros síntomas se presentaron a los 54 días después del trasplante del papayo, sin embargo; los tratamientos donde se realizó la

La barrera de jamaica, tiene la función de repeler la entrada de los áfidos vectores del VMAP, ya que en estudios realizados se determino que la coloración rojiza es señal de peligro para algunas especies de áfidos, además es una excelente planta para el incremento de la diversidad de insectos (Hernández et al., 2003). Las plantas de jamaica se colocan alrededor de la parcela de papayo y se establece aproximadamente de 30 a 15 días antes del trasplante del papayo. Becerra (1988) evalúo la incidencia y severidad del VMAP en plantas de papayo de color morado y verde, en lotes separados por el uso de jamaica dispuesta en bandas cruzadas. Se encontró que hubo un período de protección de 129 días debido en mayor grado a la barrera, ya que al concluir el ciclo fenológico de la jamaica, la enfermedad se dispersó rápidamente. Establecimiento del maíz como cultivo trampa limpiadora del estilete de los áfidos vectores del VMAP

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Las plantas de maíz, sirven para que los áfidos que logren pasar a la plantación de papayo se queden en estas plantas ya que estos insectos prefieren al maíz que al papayo además al alimentarse limpian su estilete y con esto se evita la diseminación del VMAP en plantas sanas (Hernández et al., 2003). El maíz se coloca en las calles (separación entre bloques compuestos por tres hileras de papayo), o alrededor del cultivo, la cosecha del maíz se realiza en elote (Hernández, 2001), e inmediatamente se corta la planta para evitar que esta llegue a su madurez fisiológica ya que el color amarillo característico de plantas maduras es un atrayente para los áfidos, este cultivo se puede establecer en dos ocasiones, la primera 15 días antes o al momento del trasplante del papayo y la segunda a los 95 días después de la primera. La función de la barrera de maíz tiene una gran importancia, al no estar presente la barrera los vectores pueden aterrizar con mayor libertad en las plantas de papayo; habiendo estado previamente en otra planta de papayo infectada, los áfidos llevan el virus en su estilete la transmisión y diseminación se hace más eficiente. Es decir que el maíz, aparte de funcionar como cultivos trampa, permite que el áfido limpie su estilete (Hernández, 2001). Aplicación del aceite mineral “citrolina” El aceite mineral conocido como “citrolina” es un aceite derivado del petróleo, y tiene la función de formar una película aceitosa sobre el haz y envés de las hojas, para que al llegar los áfidos vectores del VMAP e inicien su alimentación en las plantas, este insecto limpie su estilete y así evitar la posible infección y diseminación de la enfermedad (Hernández et al., 2003).

La aplicación de citrolina se inicia a los 21 días después del trasplante del papayo, para seguir aplicándose cada 10 días hasta cuatro meses después (amarre del fruto), con un total de 11 aplicaciones, a una dosis de 1.5% (Hernández, 2001). La aplicación se debe realizar por la mañana antes de que el sol empiece a calentar, de preferencia con bomba de motor, para que el aceite de mezcle bien con el agua y evitar la caída de gotas gruesas que puedan provocar quemaduras en hojas y/o flores, sin embargo se puede utilizar una aspersora manual, siempre y cuando se tenga el cuidado de que la aplicación sea lo más fina posible (tipo roció). Mosqueda et al. (1990) realizaron diversos trabajos con aspersión de aceites vegetales y citrolina como limpiador del estilete del áfido, con el propósito de reducir la diseminación de la virosis en el cultivo de papayo. Se probaron dosis de citrolina de 1.5, 2.0 y 2.5 %; de cártamo y girasol a 2.5%, de los cuales solo la citrolina al 2% logró retrazar hasta 105 días la presencia de la enfermedad. En Paso de Ovejas, Veracruz, se evalúo la incidencia y severidad del VMAP bajo tres sistemas de manejo en el cultivo de papayo. Estos fueron: manejo integral del papayo (MIP) manejo integral sin citrolina (MIP–SC) y manejo regional (M R). Se encontró que durante los primeros 4 meses en los tratamientos MIP y MIP–SC, la enfermedad del VMAP, fue menor al 5%, mientras que MR, mostró una incidencia del 50%. Además el MIP–SC tuvo los valores más altos en el número de hojas, altura de la planta, diámetro del tallo y frutos por planta. En relación al análisis económico el MR tuvo una mayor inversión y menor producción en comparación con los sistemas MIP y MIP–SC, lo cual se reflejó en mayor ganancia, marcada sobre todo por el MIP–SC; esto debido a los gastos por la aplicación del aceite mineral (citrolina) en el MIP (Hernández, 1998).

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La eliminación de plantas enfermas tuvo gran importancia, que en el momento de que se dejó de realizar (11 de julio), la incidencia del VMAP, en los sistemas MIP y MIP–SC, se incrementó hasta alcanzar 80 y 85% respectivamente al cabo de 3 meses (inicio de cosecha), tiempo en el cual el MR, alcanzó el 100%. Aplicaciones de citrolina a dosis de 2.0% son eficientes ya que logra retrazar la enfermedad del VMAP, hasta 113 días después del trasplante, con una diferencia de 20 días con respecto a otra dosis y con otros aceites como de cártamo y girasol (Hernández, 2001). COSECHA La cosecha inicia 8 meses después del trasplante en las plantaciones de riego y a los 9 en las de temporal. En buenas condiciones el período de cosecha dura alrededor de 5 meses, realizando cortes cada 8 días. La cosecha se realiza cuando el fruto llega a la madurez fisiológica cuyo índice visual es un veteado color amarillo a rojizo en ápice del fruto. La fruta cortada se colocará en la sombra y en caso de requerir tratamiento, esta se lavará con detergente y la ayuda de una esponja para eliminar polvo exudado de latex que se adhiere en la epidermis. Cada fruto se protegerá con envoltura de papel periódico doble y se colocarán en cajas de cartón de 25 kg, para así transportarlas al mercado. LITERATURA CITADA Acosta Z. C. 1998. Biología floral y relaciones fuente demanda en papaya (Carica papaya L. Tesis de Doctor. Especialidad de Fisiología. Colegio de Postgraduados. Montecillo, Estado de México, México.
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EL CULTIVO DEL MANGO: MANEJO Y PRODUCCIÓN EN EL TRÓPICO SECO DE MÉXICO Región Pacífico Sur, Chiapas, Guerrero, Oaxaca Autores: Cruzaley S. Ruben1, Ariza F. Rafael2, Noriega C. David3, Alarcón C. Noé4. El mango es una fruta de regiones tropicales y subtropicales de mayor importancia en el mundo. En el 2001 la producción mundial de Mango fue de 23.2 millones de toneladas y se dedicaron 2.9 millones de hectáreas a este cultivo. Los mayores productores en orden jerárquico son la India, China, México y Tailandia, quienes participan con 69% de la producción mundial. Respecto al consumo per cápita de mango a nivel mundial, en los 90 presentó un buen comportamiento, creciendo 2 %; en el 2000 fue de apenas 3.9 kg/hab, lo que no es muy alentador para los exportadores de mango. Tailandia, México y Filipinas son los países con niveles altos de consumo por habitante, con 21.4, 13.7 y 10.8 kg/hab respectivamente. Lo que seguramente se debe a que estos países son grandes productores de mango y la mayor parte de su producción se destina al consumo interno. Al analizar la competitividad del Mango de México tomando en cuenta solamente los países del Hemisferio Americano, información básica de la FAO de las toneladas métricas para el periodo 1990-2000 y aplicados en cuatro Indicadores de Competitividad y en el sentido de cada uno de ellos, se tienen los siguientes resultados:

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Indicador de transabilidad Este indicador mide la relación entre la balanza comercial neta y el consumo aparente, es decir, la participación de las exportaciones o las importaciones en el consumo de un país. Entre los países analizados México ocupó el puesto 9, con un indicador de transabilidad positivo (12.6%), Brasil en el lugar 14 y también un indicador de transabilidad positivo (4.7%), ambos países son exportadores netos de mango, debido a que presentan un exceso de oferta en el mercado interno. Indicador de Balanza Comercial Relativa (BCR) Este indicador se interpreta como un índice de ventaja competitiva, el cual toma valores positivos cuando un país exporta más de lo que importa. Según este indicador Brasil ocupa la posición 10 y México la 12, con una BCR positiva de 99.9 y 99.8% respectivamente, exhibiendo una ventaja competitiva en el mercado mundial, lo cual evidencia el dinamismo exportador. Modo de inserción al mercado mundial (Indicador de Fanjzylver) El indicador muestra la competitividad de un producto medido por la variación de su presencia en el mercado mundial, además, indica la adaptabilidad de los productos de exportación a los mercados en crecimiento. Este indicador esta compuesto por dos elementos: el posicionamiento medido por la tasa de crecimiento anual de las exportaciones del producto al mercado mundial y la eficiencia calculada como la tasa de crecimiento anual de la participación del producto en las exportaciones mundiales.

El Salvador, México, San Vicente, las Granadinas y Haití, si bien aumentaron sus exportaciones al exterior, perdieron participación en el volumen total de las exportaciones mundiales, son países que presentan oportunidades pérdidas en el mercado internacional. Indicador de Especialización Internacional (o de Lafay) Establece la participación del saldo de la Balanza Comercial de un producto en las exportaciones totales realizadas por el mundo, permite examinar la vocación exportadora de cada producto y la capacidad del mismo para construir ventajas competitivas permanentes. Todos los países del Hemisferio Americano presentaron una baja especialización en el mercado mundial, con excepción de México quien presentó una característica intermedia, ocupando el primer puesto con un indicador de especialización de 38%, mientras que Brasil ocupó el segundo lugar con un indicador de especialización de 6.6% de los países analizados. Estos cuatro indicadores muestran que el mango mexicano aún es competitivo internacionalmente, puesto que del conjunto de países para los que se tiene información, México

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ocupa posiciones competitivas en tres de ellos y solamente en uno indica oportunidades pérdidas en el mercado internacional. Producción de mango La superficie de mango en México cubre una área de 151.1 mil hectáreas (ha), con una producción de 1.5 millones de toneladas anuales. La mayor parte de la superficie se localiza en ocho estados costeros: Veracruz (33%), Sinaloa (19%), Oaxaca (14%), Nayarit (7%), Michoacán (6%), Guerrero, Chiapas y Jalisco (4%); donde se tienen zonas agroecológicas de clima seco y cálido que van desde el nivel del mar hasta los 1,000 msnm, con variaciones climáticas que traen como consecuencia que la producción de fruta sea en cierta época del año. La participación por estado en la exportación de mango es de la siguiente manera: Michoacán 31 %, Sinaloa y Nayarit 23%, Jalisco 13%, Colima 2%, Chiapas 7% y Oaxaca 1%.

Cultivares (cv.) En el país se tiene predominancia de mango tipo poliembriónicos y algunos cultivares (cv) monoembrió-nicos obtenidos por métodos asexuales. El 48% de la superficie corresponde al cv. Manila, el 27% a cultivares introducidos de Florida (USA), el 22% a tipos criollos y el resto a cv. como Diplomático y Ataúlfo. El cv. Manila, utilizado para el mercado nacional, se encuentra establecido principalmente en la Costa del Golfo de México y los cultivares de exportación, que son los introducidos de Florida (USA), se encuentran a lo largo de las costas del Pacífico, que en forma jerárquica son: Haden, TommyAtkins, Kent, Irwin y Keitt. 1) Manila. Es el cultivar de mayor predominancia en México, pertenece al grupo indochino. Poliembriónico, la fruta es pequeña a mediana, de 9 a 12 cm de longitud y un peso promedio que varía de 160 a 275 gramos, su forma es alongada, de color amarillo con ligero chapeado. Pulpa dulce, con poca fibra. Árbol muy vigoroso con producción alternante y presenta un largo período juvenil, la cosecha se presenta de abril hasta agosto. Es probable que este cultivar sea el conocido como Carabao en Filipinas.

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2) Haden. Es el cultivar de mayor importancia económica en México, debido a su utilización para la exportación, con amplia distribución en la Costa del Pacífico. Es un cultivar monoembriónico, con frutos ovales rollizos de color amarillorojizo, con numerosas lenticelas de color blanco, pulpa jugosa casi sin fibra, con sabor ligeramente ácido, de buena calidad. El fruto madura naturalmente de finales de mayo a mediados de junio y el promedio de peso es de 300 a 650 gramos, es un cultivar alternante, con la tendencia de formar frutos pequeños partenocárpicos y con susceptibilidad a la antracnosis. Se tienen varias selecciones mexicanas, sin embargo, dos de las mas sobresalientes por su superficie y su mercado son el Diplomático y Ataúlfo, ambas selecciones poliembrionicas realizadas en Colima y Chiapas respectivamente. Todos los cultivares de mango existentes tienen sus defectos y por ello la activa búsqueda de nuevos cultivares. Los cultivares de mango se diferencian por una serie de caracteres morfológicos (descriptores) que incluyen fundamentalmente diferencias en el aspecto de hojas, flores y frutos. 3) Tommy Atkins. Es un cultivar monoembriónico. El fruto es oval a oblongo con una amplia base redonda y un ápice redondo, de color amarillo-naranja, su pulpa es amarilla firme, con abundante fibra fina y moderadamente jugosa, con sabor medianamente dulce. El fruto madura de finales de mayo a mediados de junio, con un promedio de peso de 380 a 750 gramos, el fruto es resistente a la antracnosis y al manejo áspero, presenta un ahuecamiento interno cerca del pedúnculo de origen fisiológico. 4) ATAULFO. Origen. Los progenitores de Ataúlfo son desconocidos, aunque se considera que es una plántula obtenida de semilla del cultivar Alfonso de la India, que se sembró y seleccionó en Tapachula, Chiapas. El Fruto presenta una calidad comestible buena a excelente; su forma es ovaloblongo con inserción del pedúnculo vertical; cavidad, muy leve; base ligeramente aplanada con ápice punteado; seno ligero y sin punto estigmatice. Espalda ventral elevada y redonda y la dorsal termina en una curva larga. Tamaño: pequeño Longitud: 8-9.7 cm Diámetro mayor: 5-6 cm Diámetro menor: 4.7-6.5 cm Peso:190-225 g Peso promedio: 196 g. De color amarillo-anaranjado sin chapeo; de grosor moderado (0.9 mm); lenticelas muy abundantes (45/cm2), pequeñas y de color blanco. Constituye el 12.8 % del fruto. Pulpa. De color

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anaranjada, jugosidad moderada; muy firme (0.95 kg/cm2), poca fibra, y regular contenido de sólidos solubles totales (16.8%); constituye el 76.0% del fruto; su semilla es poliembriónica, con una epoca de maduración de julio-agosto.

Julie y Amrapalli son ejemplos de crecimiento muy reducido. En México se han realizado con éxito la utilización de interinjertos, las combinaciones más eficaces son Irwin/lrwin/Haden e lrw¡n/lrwin/Thommy Atkins| PODA La poda de árboles frutales como se practica en las especies de clima templado se empezó a recomendar hace poco tiempo para especies tropicales, principalmente por el desconocimiento de su fenología. Aún en la actualidad hacen falta estudios específicos y sistemáticos que permitan conocer los efectos sobre rendimiento y calidad de fruta con esta práctica. Sin embargo, enseguida se da información general sobre varias de sus modalidades que son aplicables en mango. Poda de formación Generalmente los árboles de mango producen ramas bien situadas y con ángulos abiertos, que forman una copa fuerte, resistente a quebraduras y desgajamientos, por lo cual la poda de formación casi no es necesaria, excepto en los cultivares Keitt y Palmer del grupo de los petacones, cuyas ramas se extienden irregularmente;en estos casos, se aconseja eliminar los brotes laterales muy bajos y recortar los más largos y altos para promover la formación de una copa más fuerte. El cultivar Ataúlfo, en creciente expansión de superficie en el estado de Chiapas, presenta frecuente desgajamiento de ramas, sobre todo en árboles mayores de 20 años de edad, por lo cual es necesario cuidar su buena formación desde jóvenes, en los lugares donde hay gran interés por plantarlos. Los árboles propagados por injerto ocasionalmente ramifican desde abajo, en estos casos deben eliminarse los brotes laterales y dejar el tallo más erecto y vigoroso, así la copa del

Propagación Las variedades poliembriónicas son fácilmente propagadas por semillas. Sin embargo, las variedades monoembriónicas deben propagarse por técnicas asexuales para que se trasmitan fielmente sus características, logrando reducir el período de producción. Se practican varias técnicas con fines comerciales, entre ellas destacan dos: el Enchapado Lateral es el método más popular y el de mayor uso comercial y el Injerto de Corona que se usa principalmente para rejuvenecer huertas viejas o para el cambio de variedad. Para el manejo del crecimiento y desarrollo de los árboles se ha tratado de obtener enanismo. El cual depende, hasta cierto punto, de los patrones y cultivares empleados. El patrón Irwin,

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árbol se empieza a formar de 1.20 a 1.50 metros de altura y no hay desgajamiento de ramas en la etapa adulta. También deben eliminarse desde la base los chupones o brotes que la planta emita, ya que proceden del patrón. Poda de saneamiento Durante su crecimiento y una vez que los árboles han formado su copa, se practican podas de saneamiento: se eliminan ramas débiles, enfermas, muertas, mal situadas o quebradas por el viento. Los cortes grandes deben cubrirse inmediatamente con pintura vinilica, para protegerlos de enfermedades

Cubrimiento de los cortes con pintura vinílica. Poda de mantenimiento de árboles en producción En huertas donde se han plantado los árboles a distancias cortas y se observa entrelazamiento de ramas, se pueden hacer podas severas inmediatamente después de la cosecha, para afectar lo menos posible la producción de fruta en la temporada siguiente. En Florida, en un principio se utilizaba escalera y herramienta manual para las podas severas. Posteriormente, se utilizaron motosierras portátiles con los trabajadores montados sobre plataformas fijas o elevadores hidráulicos. Actualmente, se hace la poda lateral en diversos ángulos y se recorta la parte superior de la copa (poda de copete) con maquinaria rápida originalmente diseñada para cítricos. Este tipo de maquinaria se comenzó a utilizar recientemente en el Norte de México en otros frutales y en mango se está utilizando en los estados de Colima y Guerrero. Las podas se programan recortando diferentes lados de los árboles en distintos años, para evitar una reducción drástica de cosecha si se poda completamente en un solo año. Las calles entre árboles se abren dejando un espacio de 2 a 2 y medio metros en la parte baja y de 4 metros en la parte alta; la punta de la copa se deja a una altura de 4.5 a 6 metros. De esta manera se podan los cultivares del grupo de los petacones, pero también sería aplicable a Manila y otros cultivares. Rehabilitación de huertas viejas Muchas huertas de mango 'Manila' del municipio de Chacaltianguis, de la Cuenca Baja del Río Papaloapan y otras regiones de México han dejado de ser productivas, debido a la edad avanzada, el excesivo tamaño de los árboles, la falta de

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arreglo geométrico y corta distancia de plantación, así como la falta de prácticas de manejo del cultivo. Lo anterior se refleja en: la imposibilidad de usar equipo agrícola, terrestre y/o aéreo, para protección fitosanitaria, así como un aumento en los costos de cosecha, la reducción del rendimiento por árbol y la disminución de la calidad sanitaria de la fruta. COMBATE DE MALAS HIERBAS Si se permite la competencia por agua, luz y nutrimentos entre las malas hierbas y los árboles, durante los primeros años de crecimiento de éstos, su desarrollo es lento y tardan más tiempo en producir, por lo cual es necesario combatirlas eficientemente. Cuando se intercalan cultivos anuales durante los primeros años del mango, el control de maleza será benéfico para ambos. Cuando los árboles de mango ya están grandes (cinco o seis años) y no es posible seguir intercalando otros cultivos, la maleza que crece entre las calles se debe eliminar con machete, chapeadora o herbicidas; Es inconveniente usar maquinaria con rastra, ya que se pueden lesionar las raíces de los árboles, sobre todo si se rastrea cerca de ellos; las malas hierbas que crecen al pie del árbol se deben eliminar con azadón o herbicidas. La presencia de maleza interfiere en la realización eficiente de otras prácticas de manejo como la fertilización y riegos, por lo cual el programa de control debe considerar las fechas en que tales prácticas se realizan. En México no se ha experimentado el uso de herbicidas para el control de maleza en huertos de mango sin embargo, en el Cuadro 9 se presenta información procedente de Colombia como guía para que los productores hagan las pruebas

pertinentes y formulen su propio programa de control. También se proporciona una breve información elemental acerca de los herbicidas sugeridos. HERBICIDAS, DOSIS Y MALEZAS CONTROLADAS EN HUERTOS DE MANGO EN COLOMBIA.
NOMBRE COMUN Y COMERCIAL Simazina (GESATOP) DOSIS COMERCIAL 2.2 – 5.0 KG/HA. MALEZA CONTROLADA Anuales OBSERVACIONES Aplicar en el suelo húmedo en preemergencia de preferencia en huertos mayores de 4 años. residualidad amplia Aplicación dirigida, en condiciones de calma No aplicar con temperatura alta y viento fuerte Aplicar en suelo húmedo en preemergencia

Paraquat (GRAMOXONE) Glifosato (FAENA)

1.5 – 3.0 l/ha.

Anuales Y Perennes Perennes

3.0 – 4.0 l/ha.

Diuron (KARMEX)

3.0 kg/ha.

Anuales

Fuente:Cartagena, J.R. y D. Vega.1992. Colombia. ICA.

Simazina Este herbicida se aplica al suelo húmedo en forma preemergente, es eficaz contra malezas anuales de hoja ancha o angosta; las raíces lo absorben y de ahí se mueve al follaje por el xilema, tiene cierta actividad de contacto, es de
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baja toxicidad para mamíferos y actúa lentamente sobre las malezas susceptibles. Paraquat Es un herbicida de contacto y desecante; se aplica en postemergencia sobre el follaje de la maleza, el cual lo absorbe rápidamente. Para lograr mejor efecto debe aplicarse cuando la maleza tiene de 2.5 a 12.5 centímetros de altura. Su acción es rápida cuando hay sol fuerte, actúa sobre malas hierbas anuales y perennes; estas últimas volverán a rebrotar si tienen sistemas radicales extensos y profundos en el suelo. Prácticamente no tiene actividad en el suelo. Glifosato Es un herbicida de amplio espectro que se aplica al follaje de la maleza y una vez absorbido por éste se mueve en la planta por el floema. Es eficaz contra malezas de hoja ancha y angosta, tanto anuales como perennes. La maleza debe tener una altura de 20 a 25 centímetros para que tenga mejor efecto. Es de acción más lenta que el Paraquat, su efecto puede tardar de 7 a 10 días, casi no tiene actividad en el suelo y es muy soluble en agua. Diuron Este herbicida se aplica sobre suelo húmedo como preemergente. Las raíces lo absorben y de ahí se mueve por el xilema hacia el follaje; aunque tiene cierta actividad de contacto. Es eficaz contra malezas anuales de hoja ancha o angosta y de baja toxicidad para mamíferos.

Fertilización En Guerrero, Oaxaca y Chiapas es práctica común la aplicación de fertilizante al suelo, utilizando fuentes como el 17-17-17 de 5 a 7 kg/árbol. En menor escala se utilizan la urea, 18-46-00 y el cloruro de potasio.

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Sin embargo, una referencia de las dosis utilizadas son los trabajos realizados en el Campo Experimental de Colima (INIFAP 1981) . Durante los tres primeros años se recomienda aplicar la mitad de la dosis sugerida en junio y la otra mitad en noviembre. Para los árboles en producción la dosis anual debe fraccionarse de la siguiente manera: el nitrógeno en tres aplicaciones, noviembre (inicio de floración), febrero (crecimiento de fruto) y junio; mientras que el fósforo y el potasio se dividen en dos aplicaciones, noviembre y febrero. Se debe tener en consideración que la cantidad de fertilizante varia según el tamaño de los árboles, el tipo de suelo y el volumen y distribución del agua. Fertilización para el cultivo del mango en el valle de Tecomán Colima, C.E. Tecomán 1981 AÑO 1 2 3 4 5 6 7 8 9 o Más Nitrógeno gr/árbol/año 60 120 160 250 260 300 420 500 570 Fósforo gr/árbol/año 60 80 120 150 160 190 140 170 190 Potasio gr/árbol/año 30 50 70 90 100 110 280 330 380

Requerimientos nutrimentales de mango en producción considerando las unidades de tierra (gr/árbol/año). Campo Experimental de Iguala. 2001
UNIDAD DE TIERRA RV Aw1 RAL Aw1 Nitrógeno Fósforo Potasio Magnesio Boro Gallinaza

607 540

202 250

405 150

160 80

80 40

1,000 500

Los estudios de dinámica nutrimental, en árboles en producción, mostraron la conveniencia de fraccionar las cantidades de fertilizante en función del nutriente y la etapa fonológica. Cantidad de nutrientes por hectárea de mango, tomando en cuenta su fenología C.E. Iguala. 2001.
ETAPA FENOLOGICA DESPUES DE COSECHA FRUCTIFICACÓN (FRUTO CANICA) Nitrógeno % 50 50 Fósforo % 50 50 Potasio % 50 50 Magnesio % 100 Boro % 100 Gallinaza % 100

Para obtener altos rendimientos y de excelente calidad se deben hacer aplicaciones de fertilizantes inorgánicos, orgánicos y foliares, lo que favorece la disminución de la alternancia productiva. Además, se recomienda la aplicación vía foliar de micro elementos y boro que ayudan al amarre de frutos.

La aplicación de estiércol ayuda a mejorar la textura del suelo, mejora la retensión de humedad, favorece en el desarrollo de raíces absorbentes y el crecimiento de microorganismos benéficos que reducen la población de patógenos presentes en el suelo y dañinos a las raíces, además contribuyen en la absorción de algunos nutrientes. Inducción de Floración Este frutal produce cosecha sólo durante cierta época del año en la mayor parte de las áreas productoras, lo cual está
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influenciado por las condiciones ambientales de las regiones tropicales. Dicha estacionalidad de la producción hace más vulnerable al productor, de aquí la importancia por conocer los factores endógenos y exógenos que gobiernan la diferenciación floral para poder desarrollar técnicas que permitan forzarla a presentarse en épocas diferentes a la natural, lo que amplía los períodos de cosecha. En el se presenta información sobre productos, dosis, épocas y cultivares recomendados para uso comercial en la inducción floral del mango en diferentes localidades de México. Los trabajos de Mosqueda y Avila 1991, muestran que la acción de KNO3 ocurre mediante la promoción de la formación de etileno y es probable que éste sea el responsable de la inducción floral.

Productos químicos, dosis , epoca, variedad y localidades para la inducción de floración en mango en México.
LOCALIDAD DOSIS DOSIS EPOCA CULTIVAR DOSIS EPOCA VERACRUZ DOSIS EPOCA KNO3 2% 10 DE OCTUBRE MANILA, ATAULCO 2% MEDIADOS. DE OCTUBRE A FINES DE NOVIEMBRA 4% PRIMERA QUINCENA DE NOVIEMBRE ATKINS,KENT, DIPLOMATICO NH4NO3

CHIAPAS

COLIMA

CULTIVAR

0.5 A 2% MEDIADOS DE OCTUBRE A FINES DE NOVIEMBRE 2% PRIMERA QUINCENA DE NOVIEMBRE HADEN, MANILA, TOMMY, ATKINS , KENT, DIPLOMATICO

Fuente: Mosqueda y de los Santos 1982. Sandoval 1983 Aguilar et. al 1986 y Núñez 1988. Esta estrategia es hoy de uso común en zonas de baja y media altitud en las áreas productoras de mango en México, lo cual permite diferentes épocas de cosecha.

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ESTADO VERACRUZ MICHOACAN NAYARIT GUERRERO SINALOA OAXACA CHIAPAS COLIMA JALISCO CAMPECHE BAJA C. SUR

FE B XX X XX X XX X XX X

MA R XX X XX X XX X XX X X

AB R XX X XX X XX X XX X XX X XX X XX X

MA Y XX X XX X XX X XX X XX X XX X XX X

JU N XX X XX X XX X XX X XX XX X XX X XX X XX X

JU L

AG OS

SE P

OC T

NO V

económica para el cultivo del mango, debido a su amplia distribución e incidencia: A. ludens (Mosca mexicana de la fruta) y A. obliqua (Mosca del mango).

XX X XX X X XX X XX X XX

X

XXX

X

XXX XXX

X X

XX X

XXX

X

XX X

XX X

Sin embargo, un caso único (quizás a nivel mundial) es la producción de Dos Cosechas al año en la Costa Grande de Guerrero, por lo que se debe establecer trabajos de investigación básica para entender la fisiología del mango y diseñar mejores estrategias de inducción de floración. Plagas El mango se ve atacado por varias plagas como son: mosca de la fruta, araña roja, escama suave, piojo harinoso, pulgones, trips y daños por hormigas. Estas son consideradas de menor importancia, a excepción de la mosca de la fruta, existen aproximadamente 29 especies de moscas de la fruta del género Anastrepha, de las cuales, dos son de importancia
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Con la cooperación de México, Estados Unidos y Guatemala y el apoyo de agencias internacionales, como OEA, OIRSA, FAO y AIEA, se inició en 1977 un programa denominado MOSCAMED para enfrentar esta plaga. Teniendo como objetivos detener la dispersión de la plaga y evitar su establecimiento en México y los Estados Unidos, erradicar la plaga del territorio mexicano y controlar y/o erradicar la plaga del territorio de Guatemala y en el futuro de Centroamérica. Actualmente, las acciones de combate se encuentra en su mayor parte en Guatemala, en México se mantiene una red de trampeo estratégicamente colocada. Se mantiene a lo largo de la frontera sureste de Chiapas limítrofe con Guatemala

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actividades de detección y combate. Se está dispersando mosca estéril en 140,000 hectáreas, se producen 500 millones de moscas estériles por semana en la planta de cría y esterilización. Se están realizando investigaciones para la aplicación del Manejo Integrado de Plagas. Los daños de trips, es una plaga que ha empezado a tomar importancia en algunos estados como Guerrero y Michoacán, debido a los daños que se observan en los brotes jóvenes, con caída de las hojas.

Deformación del Mango ( Escoba de bruja). Esta enfermedad es considerada actualmente como una de las más importantes en el país, debido a los síntomas que se manifiestan en las inflorescencias, que generalmente no llegan a amarrar fruta. Los síntomas típicos es una pérdida de la dominancia apical, con una proliferación excesiva de yemas laterales, tanto en brotes vegetativos como en las florales, con un acortamiento de los entrenudos y de los raquis florales, con un cambio de color de las flores y de hojas. Tanto los síntomas florales como vegetativos deben ser eliminados con podas, aplicaciones de funguicidas y un manejo integral del cultivo para evitar las pérdidas en producción y calidad de la fruta. El agente causal es Fusarium subglutinans.

Enfermedades Son varias las enfermedades que atacan al cultivo de mango, dependiendo de la zona donde se cultive. Las más importantes son las siguientes:

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Cenicilla (Oidium mangiferae Berthet/ Se encuentra en todas las regiones productoras de mango, sus daños son de importancia debido a que se manifiestan sus síntomas en época de floración, que en caso de no controlarla puede incluso dejar al árbol sin flores y por lo tanto sin producción. El síntoma característico es la presencia de polvillo blanco que se desprende fácilmente, en infecciones severas toda la inflorescencia se cubre de este polvillo blanco, provocando la caída de flores y frutos pequeños, en las hojas jóvenes se observa que dan deformadas al desarrollarse la infección en un solo lado de la hoja. Para su control se están utilizando fungicidas de contacto a principios de la floración y sistémicos en plena floración (azufre, maneb, dinocap, benlate, triadimefon y propiconazole).

Antracnosis (Colletotrichum gloeosporioides Pens). Los daños que se manifiestan en renuevos, inflorescencias, frutos pequeños y ramas jóvenes son de consideración cuando no se protege al árbol. Las primeras infecciones aparecen en ramas y hojas jóvenes como pequeñas lesiones de color café o negro, de forma angular o irregular que se fusionan para formar grandes áreas necróticas. Las infecciones en las inflorescencias se inician como pequeños puntos de color negro, los que gradualmente se extienden y fusionan causando la muerte directa de las flores o indirectamente, la muerte de las ramificaciones en las inflorescencias. En los frutos pequeños los síntomas iniciales son manchas pequeñas que posteriormente pueden avanzar hasta abarcar todo el fruto y momificarlo. Las infecciones de inflorescencias y de frutos han estado adquiriendo importancia económica debido a la pérdida de flores y frutos. En frutos maduros, aparecen como manchas de color café oscuro y hundidas, lo que demerita la vida de anaquel del fruto y su valor comercial. Para su control se están utilizando productos de contacto en infecciones leves y sistémicos para daños más graves, como captafol, sulfato tribásico de cobre, zineb, mancozeb y benlate.

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Otras enfermedades con presencia muy localizada son: La muerte descendente (Lasiodiplodia theobromae), Pudrición Texana (Phymatotrichum omnivorum ShearJ, Declinación del mango (asociación de nemátodos).

descuidado, en la región, es la comercialización. Por lo que se deben buscar alianzas estratégicas con organizaciones como EMEX para ocupar mejores posiciones competitivas. La investigación científica debe ser interdisciplinaria. Puesto que muchas de las investigaciones son unidisciplinarias y tienden al conocimiento profundo de los fenómenos biológicos; algunas de estas investigaciones son de poca trascendencia para los productores. Como especialistas, los investigadores tenemos dos opciones en nuestro quehacer: 1) Investigación unidisciplinaria, en que nos aislamos en nuestra especialidad (nutrición, plagas, etc). 2) Investigación en que el objetivo es el cultivo (mango) y entonces la especialidad en biotecnología, suelos o fitopatología es sólo parte del sistema-cultivo; esto obliga a la interacción con otros especialistas, todos con un objetivo común: la cantidad y calidad del mango. Bajo este concepto de manejo integrado y apoyado en el principio de interdisciplinariedad e ínter institucionalidad se deben abordar las limitantes técnicas del mango en la Región del Pacífico Sur. La vinculación de los investigadores con la industria del mango debe reforzarse y ampliarse sustancialmente. Hay investigadores con buena preparación académica en las Universidades e Instituciones Estatales, así como en el INIFAP de los estados de Chiapas, Oaxaca y Guerrero. No obstante, se debe redoblar esfuerzos en preparar personal calificado en agro-negocios y comercio internacional. Por otra parte, los cambios que influyen sobre la fenología del mango y los cambios en la normatividad (Ejem. Inocuidad), demandan ajustes técnicos continuos a los que la investigación debe anticiparse. Este reto constituye una oportunidad para unir esfuerzos entre los investigadores, productores, industrializadores y comercializadores de este importante sistema-producto mango.
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Enfermedades Postcosecha. La infección de hongos y bacterias son de gran importancia debido a que se puede dar tanto en precosecha como en postcosecha y su control debe realizarse en estas dos etapas para evitar que se altere la calidad y con ello el valor comercial de los frutos. Se tienen enfermedades como: antracnosis (C. gloesporoides), pudrición por Lasiodiplodia (Lasiodiplodia theobromae), y pudriciones (Phomosis sp. y Dothiorella sp.). El método más utilizado para el control de estas enfermedades es el tratamiento hidrotérmico solo o combinado con fugicidas. Su principal ventaja es que no deja residuos tóxicos, o bien éstos se reducen si se usa en combinación con fungicidas. Necesidades de Investigación Las limitantes técnicas del mango en la Región del Pacífico Sur son: conocimiento y manejo de la fenología y fisiología del árbol, nutrición, riego, plagas, enfermedades, manejo postcosecha y en general, el manejo de los huertos. Entre las limitantes socioeconómicas importantes está la organización para la producción. Y un aspecto hasta el momento

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MANEJO INTEGRADO DE LAS PLAGAS DE LOS CÍTRICOS EN MÉXICO J. Isabel López-Arroyo1, Jesús Loera Gallardo2, Mario A. Miranda Salcedo3, Marco A. Reyes Rosas2, Mario A. Rocha-Peña4 Introducción al Manejo Integrado de Plagas. El manejo integrado de plagas se ha realizado, sin ser reconocido como tal, desde el siglo XIX (Glass, 1976); sin embargo, su ímpetu inició en la década de los 50’s del siglo pasado, promovido por la gran cantidad de problemas surgidos por el uso unilateral de plaguicidas, como lo es el desarrollo de resistencia en las plagas, resurgencia de la plaga después de la aplicación, destrucción de insectos benéficos, creación de nuevos problemas por plagas, efectos negativos en humanos y organismos diversos, y contaminación ambiental (Glass, 1976; Van Emden, 1977; Pimentel et al., 1999). A finales de la década de los 1950´s, Stern y colaboradores (1959) acuñaron el concepto de control integrado; en su definición señalan a éste como “un control de plagas aplicado que combina e integra control biológico o químico”, con la restricción de utilizar el control químico solo cuando fuese necesario y en la forma menos disruptiva para el control
INIFAP Campo Experimental General Terán. Apdo. Postal 3. General Terán, Nuevo León, 67400 México. 2 INIFAP Campo Experimental Río Bravo. Apdo. Postal 172. Río Bravo, Tamps., 88900 México. 3 INIFAP Campo Experimental Valle de Apatzingán. Apatzingán, Mich., 60600 México. 4 INIFAP/UANL. Unidad de Investigación en Biología Celular y Molecular. Apdo. Postal 128-F. Cd. Universitaria. San Nicolás de los Garza, Nuevo León, 66450 México. E-mail: jila64@yahoo.com
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biológico. Dicho concepto ha sido sujeto ha cambios que lo han hecho más completo y complejo en su aplicación; las modificaciones son evidentes en la definición proporcionada por un panel de expertos de la FAO en 1967, quienes lo señalan como “un sistema de manejo de plagas que, en el contexto del medio ambiente asociado y de la dinámica de la población de la especie, se sirve de todas las técnicas y métodos apropiados de la manera más compatible posible y mantiene las poblaciones de las plagas a niveles inferiores a los que causarían daños económicos” (ver FAO, 1980). Los cambios también son notorios en la definición del Consejo de Calidad Ambiental de los Estados Unidos de América, quien lo consigna como “un medio que emplea una combinación de técnicas para controlar la variedad amplia de plagas potenciales que pueden amenazar los cultivos. Involucra una dependencia máxima en el control natural de las poblaciones plaga, junto con una combinación de técnicas que puedan contribuir a suprimirlas (métodos culturales, patógenos específicos de las plagas, plantas resistentes, la técnica del insecto estéril, atrayentes, aumento de parasitoides y depredadores, o plaguicidas químicos” [ver Flint y van den Bosch, 1977]). Como es de notarse, las definiciones son de control integrado; sin embargo, éstas son aplicadas como tal al manejo integrado de plagas, el cual es considerado un sinónimo de éste (van den Bosch y Flint, 1977). La evolución del concepto de manejo integrado de plagas se ha consolidado para presentar un sistema multitáctico de control de plagas que ofrece alternativas a los problemas existentes en medios tan dinámicos como los agroecosistemas, donde ningún medio individualmente excluyente o simple de control de plagas representa una solución universal; siendo la aplicación de prácticas y estrategias basadas en principios ecológicos que impulsan al máximo el aprovechamiento de los factores naturales de

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mortalidad, la mejor opción para proporcionar protección a las plantas, al igual que animales, materiales, estructuras o productos diversos de interés para el hombre. El producto final de la aplicación del manejo integrado de plagas incluye además de la reducción de daños, la generación de beneficios económicos, sociales y ambientales (Smith, 1978; Croft, 1985; Olkowski et al., 1991; Cuperus et al., 1999; Flint y Doane, 1999; Jacobsen, 1999), por lo que es contemplado como el único medio que puede simultáneamente favorecer la sustentabilidad de los recursos naturales, incrementar redituabilidad y competitividad de la producción, proveer alimentos y otros productos de alta calidad, y promover el proceso de comercialización en todas sus fases (Cuperus et al., 1999; Jacobsen, 1999). Componentes del manejo integrado de plagas El manejo integrado de plagas está conformado por seis elementos básicos: 1) el hombre, 2) la obtención continua de información/conocimiento, 3) el monitoreo del número y estado de los elementos del ecosistema, 4) los niveles de toma de decisiones, 5) los métodos (técnicas), y 6) los agentes y materiales (Flint y van den Bosch, 1977). Para su aplicación, Prokopy y colaboradores (1990) consideran cuatro niveles de integración. El primer nivel integra tácticas de manejo para una sola clase de plagas (por ejemplo insectos). En el segundo nivel de integración se contemplan tácticas múltiples de manejo para todas las clases de plagas. El tercer nivel integra tácticas de manejo dentro del sistema completo de producción. El cuarto nivel de integración implica aspectos sociales, culturales, y políticos, e involucra la preocupación de cualquiera que tenga interés en el manejo integrado de plagas. Casi todos los proyectos de manejo de plagas existentes a nivel mundial no han rebasado el primer nivel de integración y son escasos los ejemplos exitosos de su aplicación (Ehler, 1998; Ruberson et al., 1998).

Plagas de los cítricos en México. En México, los cítricos son atacados por alrededor de 50 especies de insectos y ácaros plaga que afectan la producción y calidad de la fruta, en ocasiones la pérdida de vigor del árbol, o la muerte de éste en infestaciones severas (Cuadro 1). Durante cada temporada de producción, en las diferentes regiones citrícolas generalmente existen problemas causados por el ácaro Phyllocoptruta oleivora (Ashmead), comúnmente conocido como arador o negrilla de los cítricos; además, la comercialización de los cítricos dulces comúnmente es limitada por las infestaciones de la mosca Mexicana de la fruta, Anastrepha ludens L., y aunado a estas plagas, existen otras especies de ácaros y escamas que también frecuentemente son reconocidas como factores limitantes de la producción. En años recientes, el minador de la hoja de los cítricos, Phyllocnistis citrella Stainton, invadió la citricultura del país, por lo que recibió gran prioridad para su control; sin embargo, ahora la importancia de dicho insecto ha disminuido considerablemente debido a que el control biológico de la plaga se ha realizado satisfactoriamente (Bautista-Martínez et al., 1998; Loera et al., 2000). Durante los últimos años se han notado explosiones poblacionales severas de la mosca prieta de los cítricos, Aleurocanthus woglumi (Ashby) principalmente en el noreste del país y las regiones citrícolas de Colima, Oaxaca, y Sonora. También se han registrado densidades poblacionales altas de la chinche de patas laminares, Leptoglossus phyllopus (Linnaeus) en la citricultura de Nuevo León. En las últimas cosechas se han descartado gran cantidad de frutos destinados para exportación, debido a la presencia de cicatrices en la cáscara de la fruta, aparentemente causadas por diferentes especies de trips (Scirtothrips citri [Moult.] y Frankliniella spp.). Además, en el área citrícola de Tamaulipas, anualmente el daño y presencia de picudos de la raíz son más frecuentes. En el plazo corto, otros insectos fitófagos presentes en la

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citricultura Mexicana podrían pronto alcanzar el status de plaga, ya que el uso desmedido de plaguicidas eliminan paulatinamente los enemigos naturales existentes. La chicharrita de alas vítreas, Homalodisca coagulata (Say), vector potencial de la clorosis variegada de los cítricos, y nativo del noreste del país (Triapitsyn y Phillips, 2000), podría encontrarse pronto en esta categoría. En un periodo corto, estos insectos vendrían a incrementar los problemas ocasionados por plagas primarias de los cítricos. De la misma forma, es posible que en un futuro cercano, el número de plagas importantes de los cítricos se incremente significativamente, ya que el psílido Asiático, Diaphorina citri Kuwayama, inició la invasión de la citricultura del sur de país desde Campeche, lugar donde fue encontrado el año pasado (Thomas, 2002); en agosto del presente año, el insecto fue detectado en los cítricos de Nuevo León (J.I. Lòpez-Arroyo, datos sin publicar). El picudo de la raíz, Diaprepes abbreviatus L. se encuentra también en el Rio Grande Valley, Texas (French y Skaria, 2001; Knapp et al., 2001), y representa un riesgo alto de invasión del país. La cochinilla rosada del Hibiscus, Macconellicoccus hirsutum (Green), y el pulgón café de los cítricos, Toxoptera citricida (Kirkaldy), invadieron el país desde el año 1999 y 2000, respectivamente. Ahora estas especies representan una seria amenaza para la citricultura del país. En este documento se presenta información sobre las estrategias utilizadas en el programa para el control de la mosca Mexicana de los cítricos, el cual parece ser un ejemplo de manejo integrado de la plaga con un alcance nacional. Asimismo, se incluyen las perspectivas para el establecimiento de programas de control biológico de las plagas exóticas de los cítricos que han incidido recientemente en la citricultura nacional, además de las que amenazan con invadir al país en el corto plazo.

Manejo integrado de la mosca Mexicana de la fruta, Anastrepha ludens Loew. En México y al igual que en otros países en los que inciden, las moscas de la fruta constituyen un problema de relevancia significativa, ya que llegan a ocasionar hasta un 37% de pérdida de fruta, incrementan los costos de producción y comercialización, afectan la calidad del producto e incrementan la contaminación ambiental por el control aplicado, basado principalmente en insecticidas. Además, son la causa de la imposición de restricciones cuarentenarias fuertes que limitan el acceso de la producción a los mercados internacionales (Aluja, 1994). Las moscas de la fruta, Anastrepha spp. (Diptera: Tephritidae), están consideradas como una de las 10 plagas agrícolas de mayor importancia en el mundo (Aluja, 1993a; Aluja, 1999). El género Anastrepha es endémico del nuevo mundo y está restringido a ambientes tropicales y subtropicales, se distribuye desde el sur de Estados Unidos hasta el norte de Argentina, incluyendo la mayoría de las islas del Caribe (Aluja, 1994). De las 195 especies descritas hasta la fecha, las de mayor importancia económica son: Anastrepha fraterculus (Wiedemann), A. grandis Loew, A. ludens (Loew), A. obliqua (Macquart), A. serpentina Wiedemann, A. striata Schiner y A. suspensa (Loew) (Aluja, 1994; Norrbom et al., 1999). Para México se señalan 32 especies de este género, siendo las más importantes: A. ludens, A. obliqua, A. serpentina y A. striata (Aluja, 1994). La mosca Mexicana de la fruta, Anastrepha ludens (Loew), ocurre en la mayoría de las áreas citrícolas de México y daña, entre otros, a dos de los frutales mas importantes: naranja y mango (Cabrera y Ortega, 1992). A esta plaga se le considera de importancia cuarentenaria, ya que su presencia implica la imposición de restricciones severas en el mercado nacional o de exportación de cítricos y otras frutas destinadas para consumo en fresco. Los estándares fitosanitarios impuestos

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llegan a ser muy estrictos; por ejemplo, para la exportación de naranja dulce se exige un índice de infestación de moscas de la fruta muy bajo, representado por la captura de moscas por trampa por día de 0.0006, el cual indica presencia rara del insecto. A diferencia de otras regiones citrícolas del país, se considera que la problemática por mosca Mexicana de la fruta en el Noreste de México es aún mayor; esto debido a que la plaga es originaria de ésta región, al igual que el chapote amarillo, Sargentia greggii, uno de sus hospederos silvestres más importantes. La coexistencia A. ludens-S. greggii ha promovido la adaptación del insecto para subsistir en armonía bajo las condiciones prevalecientes (Baker et al., 1944), y por consiguiente, favorecido las infestaciones frecuentes de la plaga en los huertos citrícolas del Noreste del país. Rasgos biológicos. Las especies de Anastrepha presentan una metamorfosis completa por lo que sus estados de desarrollo son huevo, larva, pupa y adulto. Una hembra grávida puede depositar de 1 a 110 huevecillos, según la especie, en el epi o mesocarpio de un fruto (Aluja et al., 1999). Los huevos son puestos individualmente (e.g. A. obliqua) o en paquetes (e.g. A. ludens) y el estado dura de 4 a 5 días (Baker et al., 1944; Christenson y Foote, 1960; Aluja, 1994). Las larvas de muchas especies se alimentan de la pulpa de los frutos y en algunas especies primitivas, de las semillas (Norrbom et al., 1999). La larva pasa por tres estadios que duran aproximadamente 10 días (Baker et al., 1944; Aluja, 1994). Al emerger de los frutos, se entierran en el suelo para pupar; este estado dura aproximadamente 15 días hasta la emergencia del adulto (Christenson y Foote, 1960; Aluja, 1993b). En las especies en que se han estudiado los patrones temporales de emergencia de adultos, se ha observado que ésta ocurre durante las horas de la mañana. Después de emerger, los adultos permanecen en reposo hasta que

expanden sus alas; posteriormente vuelan a los sitios donde obtienen agua, carbohidratos y fuentes de proteína, recursos esenciales para su maduración sexual (Aluja et al., 1993). El periodo de maduración sexual puede variar de 7 a 26 días según la especie (Aluja et al., 1999). Manejo de la plaga. En el Diario Oficial de la Nación del 3 de Noviembre de 1985 fue declarada de interés público, la prevención y combate de las moscas de la fruta. Como consecuencia, la Secretaría de Agricultura y Recursos Hidráulicos a través de la Dirección General de Sanidad Vegetal estableció la campaña nacional de erradicación contra las moscas de la fruta de importancia económica y cuarentenaria dentro del territorio nacional. Esta campaña es apoyada de manera tripartita por los Gobiernos Federal y Estatal y los mismos productores (S.A.R.H., D.G.S.V, 1993). La tecnología de la campaña contra las moscas consiste de: 1. Monitoreo, 2. Control químico, 3. Control autocida, 4. Control biológico, 5. Control mecánico, y 6. Regulación fitosanitaria. 1. Monitoreo. Para monitorear la presencia de mosca Mexicana de la fruta se utilizan trampas McPhail, la cual consiste de un recipiente de vidrio con una invaginación en la parte inferior que permite la entrada de las moscas en busca del atrayente. Después de entrar al interior del recipiente, las moscas caen en la solución atrayente y se dificulta su escape (Paxtian et al., 2001); el atrayente utilizado tradicionalmente es la levadura (torula), o en su lugar proteína hidrolizada, ésta última es mas recomendable usarla en ambientes húmedos. Debido a su poder de atracción, la torula o la proteína hidrolizada deben ser renovadas cada semana. En huertos comerciales, áreas de traspatio y marginales se utiliza una densidad de una trampa por

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cada 25 ha.; las trampas son revisadas semanalmente durante todo el año. Para complementar el monitoreo de la plaga, por cada trampa instalada se recolecta 1 kg de fruta por semana, ya sea del árbol ó del suelo, para detectar la presencia de larvas. 2. Control mecánico. En base a los resultados del muestreo de frutas se realiza la recolección y destrucción de frutos caídos, esto con el objetivo de eliminar las larvas presentes. Los frutos infestados pueden ser incinerados, o enterrados por lo menos a un metro de profundidad con la adición de una capa de cal, misma que debe ser cubierta con el suelo removido. 3. Control químico. Según el número de moscas capturadas/trampa/día (MTD), se decide la aplicación del insecticida malatión 50 en mezcla con un atrayente (proteína hidrolizada), para con esto reducir las poblaciones del insecto, cuando se considera que son elevadas. La dosis utilizada es de un litro del insecticida por cada 4 l de proteína hidrolizada en 95 l de agua; la mezcla se aplica durante cuatro semanas y si en el muestreo de frutos se encuentran larvas, las aspersiones se prolongan hasta por seis semanas. Cuando el índice de infestación por mosca Mexicana de la fruta en naranja dulce para exportación es rebasado, los costos de producción se incrementan y la comercialización es obstaculizada, ya que la fruta infestada debe ser sometida a procesos hidrotérmicos o de fumigación que eliminen a la plaga. 4. Control autocida. Si se estima que las poblaciones de mosca Mexicana de la fruta son bajas, se liberan moscas de la misma especie estériles, para que

compitan con la población nativa fértil y evitar así el desarrollo de nuevas generaciones de moscas. Esta técnica es conocida como “macho estéril”. En el país estos insectos son producidos y distribuidos desde el Centro de Cría y Reproducción de Mosca de la Fruta en Metapa de Domínguez, Chiapas. Los insectos son liberados en forma terrestre o aérea a una densidad de 2,500 organismos por hectárea. 5. Control biológico. La técnica del macho estéril es complementada con liberaciones del parasitoide Diachamismorpha longicaudatus (Ashmead), para atacar a larvas de moscas (S.A.R.H., 1993). Diachasmimorpha longicaudata es un endoparasitoide solitario, koinobionte que ataca larvas de tercer estadio de moscas de la fruta (Greany et al., 1977) que localiza dentro de los frutos por las vibraciones y movimientos que producen al alimentarse (Lawrence, 1981). El parasitoide es originario de la región indoaustraliana y sus hospederos nativos son del género Bactrocera (Clausen et al., 1965; Wharton y Marsh, 1978; Wharton y Gilstrap, 1983). Ha sido utilizado como agente de control biológico en: Anastrepha striata, A. suspensa, Ceratitis capitata, Bactrocera dorsalis, B. oleae, B. tryoni; en México, parasita larvas de A. ludens, A. serpentina y A. obliqua (Wharton y Gilstrap, 1983). Los machos y hembras alcanzan el estado adulto en 18 y 19 días, respectivamente (Lawrence et al., 1978; Leyva et al., 1984) y las hembras alcanzan su madurez sexual cuatro a seis días después (Lawrence et al., 1978). Los porcentajes de parasitismo en laboratorio fluctúan entre 60 y 95% (Leyva et al., 1984; Linares et al., 1989; Miranda, 2002). En campo el parasitoide es liberado cuando se encuentran frutos con infestaciones de larvas

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6. Regulación fitosanitaria. Para realizar esto se establecen puntos de revisión permanente en la entidad objetivo y se realizan actividades de inspección a los autotransportes de pasajeros y de carga, verificación de documentos fitosanitarios de movilización nacional, muestreo de frutos a los embarques que así lo requieran, el decomiso y destrucción de frutos y los tratamientos cuarentenarios a base de bromuro de metilo a una dosis de 40 g por metro cúbico para mango y 24 g a todos los demás frutos hospederos de mosca de la fruta que no estén cuarentenados. Se cuenta además con inspectores fitosanitarios donde realizan las verificaciones de empacadoras, corredoras ó seleccionadoras, mercados de abastos y otros centros de acopio, esto con la finalidad de que los embarques que transportan dichos productos cuenten con la documentación respectiva. Actualmente se considera que la tecnología de la campaña de erradicación de mosca Mexicana de la fruta puede ser mejorada en cuanto a los materiales y métodos que utiliza en su conducción. El factor clave para el manejo de la mosca Mexicana de la fruta es lograr una mayor eficiencia en la detección oportuna de la primer mosca y aplicar pertinentemente medidas de control más efectivas para estar en mejores posibilidades de reducir drásticamente sus poblaciones. Investigaciones recientes han generado trampas nuevas y atrayentes más efectivos para capturar mosca Mexicana de la fruta, así como sustancias químicas para el control de la plaga, característicamente no contaminantes como lo son el Floxin B aplicado a dosis de 60 cc por árbol o el Spinosad a la misma dosis (Loera-Gallardo et al., 2003). Debido a que en estudios de recaptura de A. ludens estéril con trampas de vidrio McPhail se han tenido resultados pobres, se

considera que para realizar un monitoreo eficiente, la alternativa más apropiada sería la utilización de trampas más efectivas en lugar de incrementar el número de trampas McPhail por superficie (Thomas et al., 2001), las cuales en la mayoría de los casos carecen de uniformidad en el diseño, principalmente en el diámetro y altura del orificio de la invaginación inferior de entrada a la trampa, y en el orificio superior de entrada a la solución atrayente, lo que ocasiona deficiencias en la captura del insecto. La trampa multilure evaluada experimentalmente es de plástico y de diseño muy uniforme, de 18 cm de alto y 14 cm de diámetro; consta de dos partes, la parte inferior de color verde ligero cuenta con una invaginación de 5 cm de diámetro y la parte superior es translúcida. Este diseño de trampas facilita la colecta de las moscas capturadas y el recebado semanal, lo que permite utilizar 76.6 segundos/trampa durante la colecta de moscas y “recebado”, comparado con 120.1 segundos/trampa cuando se usa la trampa McPhail; asimismo, puede evitar hasta un 40% de escapes de moscas en comparación con la trampa McPhail (Salinas y Wendel, 1999). Como atrayente se utiliza acetato de amonio y putrescina (Biolures); el poder de atracción se estima en 12 o más semanas. Además se utiliza bórax como preservativo, triton para romper la tensión superficial del agua y reducir el escape de moscas; el anticongelante que está compuesto por agua, glicol propílico e inhibidor se añade como preservativo para reducir la evaporación del agua. La trampa multilure en conjunto con el atrayente son conocidos como estaciones cebo. El control biológico en moscas de la fruta mediante el uso de parasitoides se ha vuelto común (Sivinski, 1996); sin embargo, se ha apoyado en la introducción de parasitoides exóticos como Diachasmimorpha longicaudata (Ashmead), Fopius arisanus (Sonan) (Hymenoptera: Braconidae) y Aceratoneuromya indica (Rondan) (Hymenoptera: Eulophidae), los cuales pocos logran establecerse o regular la

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población de su hospedero (Aluja et al., 1990). Por esto último, se han iniciado estudios para evaluar las especies nativas de parasitoides en un esfuerzo por reducir al máximo las aplicaciones de insecticidas y por apoyar los programas gubernamentales de conservación de la biodiversidad. En México, existe un gremio de parasitoides nativos del género Anastrepha. Destacan por su abundancia Doryctobracon areolatus (Szépligieti), D. crawfordi (Viereck), Opius hirtus (Fisher), Utetes anastrephae (Viereck) (Hymenoptera: Braconidae), Odontosema anastrephae Boigmer Aganapis pelleranoi (Bretes) (Hymenoptera: Eucoilidae) y C. haywardi (Ogloblin) (Hymenoptera: Diapriidae) (López et al., 1999). Uno de los parasitoides más promisorios por el número de hospederos que ataca y por su distribución espacial y temporal en diferentes ambientes es D. crawfordi (Sivinski et al., 1997). De esta especie se conocen aspectos básicos sobre su biología, demografía, interacciones competitivas y ecología en condiciones de laboratorio y jaula de campo. El estudio de estos parámetros permitió conocer los atributos de D. crawfordi y considerarlo como un candidato en programas futuros de control biológico de moscas de la fruta a través del aumento poblacional de dicho parasitoide; actualmente se encuentra en una etapa inicial de adaptación a cría masiva para incrementar su producción (Miranda, 2002). Perspectivas de control biológico de las plagas exòticas que amenazan la citricultura nacional. La cochinilla rosada del Hibiscus, Macconellicoccus hirsutum (Green). La cochinilla rosada del Hibiscus (hibisco, obelisco, tulipán tropical), M. hirsutum (Homoptera: Pseudococcidae) es una plaga seria en regiones tropicales y subtropicales. Comúnmente es encontrada en África tropical, Sureste de Asia y Norte de Australia (Williams, 1986, 1996; Hoy et al., 1998). En 1994 fue identificada por primera ocasión en Grenada, en 1995 en Trinidad y posteriormente en

St. Kitts, Nevis, y las Islas Vírgenes (Hoy et al., 1998). Actualmente, M. hirsutus se encuentra en las islas del Caribe, la Guyana en Sud América, y en 1999 invadió a Estados Unidos de América (California), México (Baja California), y Belice. Esta plaga ataca tallos, hojas, botones, frutos y/o raíces en más de 200 especies de plantas, incluyendo a los cítricos, otros frutales, ornamentales, hortalizas, y especies forestales, por lo que es capaz de producir pérdidas cuantiosas en las regiones donde se presenta (Babu y Azam, 1987). La plaga, particularmente las ninfas de primer instar, son fácilmente dispersadas; éstas pueden ser acarreadas por el viento, la lluvia, pájaros, hormigas, ropa, y vehículos. Los huevecillos invernan en hendiduras o bajo la corteza, cicatrices de las hojas, en el suelo, dentro de grupos de frutos, y en hojas que han sido amontonadas (Meyerdirk, 1997; Reardon et al., 1998). Maconellicoccus hirsutum se alimenta en tejidos blandos de las plantas e inyecta una saliva toxica que causa enrollamiento y retorcimiento de hojas. La planta puede ser enanizada, las puntas de los brotes desarrollar una apariencia arbustiva, los tallos torcerse, y los frutos deformarse. En ocasiones los botones no florean. La plaga además secreta mielecilla que favorece la formación de fumagina. El nivel de daño producido depende del vigor de la planta infestada; plántulas, plantas jóvenes y árboles débiles son los más susceptibles; infestaciones altas de la plaga pueden ocasionar la muerte de la planta (Meyerdirk, 1997; Reardon et al., 1998). Control biológico de Maconellicoccus hirsutum. La cochinilla rosada ha sido controlada exitosamente en las islas del caribe mediante la introducción de los parasitoides ninfales Anagyrus kamali Moursi y Gyranusoidea indica en un programa de control biológico clásico desarrollado por el Departamento de Agricultura de Estados Unidos. El depredador Cryptolaemus montrouzieri (Mulsant) (Coleóptera:

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Coccinellidae) ataca todos los estados biológicos de la plaga y también ha sido liberado para controlarla (Meyerdirk, 1997; Reardon et al., 1998). La tecnología utilizada ha sido transferida a países con potencial para la invasión de la plaga. En el año 2000, los agentes de control biológico de M. hirsutum, los procedimientos de cría, liberación, y evaluación de la actividad en campo fueron presentados en México por el Dr. D. Meyerdirk, líder del programa mencionado. Adicionalmente a los parasitoides utilizados en el programa, el depredador C. monstrouzeri constituiría una alternativa en el plazo corto, ya que el insecto está presente en el país en forma natural y también es producido comercialmente. Lo anterior prácticamente asegura la disponibilidad de agentes de control biológico efectivos para ser utilizados en el país contra la cochinilla rosada del hibisco. El picudo de la raíz, Diaprepes abbreviatus L. D. abbreviatus (Cóleoptera: Curculionidae) es nativo del Caribe, donde es una de las plagas más importantes. El insecto se encuentra en Puerto Rico, Jamaica, República Dominicana, y Las Antillas. Fue encontrado por primera vez en Florida en 1964, introducido aparentemente en plantas de ornato procedentes de Puerto Rico (Weissling et al., 2002); en 2001 fue detectado en el Lower Rio Grande Valley, Texas (French y Skaria, 2001; Knapp et al., 2001). El insecto tiene un rango de huéspedes de 270 especies vegetales, las cuales incluyen a los cítricos, caña de azúcar, papaya, guayaba, papa, camote, hortalizas, pastos, plantas ornamentales, y otros cultivos y especies silvestres (Simpson et al., 1996). En Florida se han estimado pérdidas por alrededor de 70 millones de dólares anualmente y una infestación de más de 100,000 acres (Weissling et al., 2002). Una hembra de D. abbreviatus puede ovipositar hasta 5000 huevecillos durante un período de 3-4 meses (Weissling et al.,

2002). Los huevecillos son depositados en grupos de 30-265 y están encerrados dentro de una hoja que es doblada y pegada, o dentro de dos hojas adyacentes (Schroeder, 1981). En siete a ocho días la larva neonata emerge del huevecillo, y se deja caer al suelo. La larva entra en éste y busca las raíces para alimentarse durante meses. Frecuentemente cinchan la corona de la raíz, lo que interfiere en la adquisición de agua y nutrientes por la planta y posteriormente provoca la muerte de ésta (Knapp et al., 2001; McCoy et al., 2002). Una sola larva de D. abbreviatus puede llegar a ocasionar la muerte de un huésped joven; mientras que varias larvas pueden causar la declinación de huéspedes adultos o viejos. En adición, el daño ocasionado en la raíz provee entrada para infecciones de especies de hongos del género Phytophthora (Knapp et al., 2001; McCoy et al., 2002; Weissling et al., 2002). El estado de pupa también ocurre en el suelo; los adultos al emerger salen de éste, buscan un huésped y se aparean en él al encontrar el sexo opuesto (Schroeder, 1981). Se estima que los adultos vuelan tan solo 300 m desde el lugar de emergencia, por lo que la dispersión a largas distancias es a través del movimiento de suelo contaminado y plantas de vivero que contienen a la plaga (Beavers y Selhime, 1978). Adicionalmente, residuos de suelo en vehículos también puede estar contaminados con larvas (Weissling et al., 2002). Control biológico de D. abbreviatus. Los huevecillos de D. abbreviatus son parasitados por la avispita Tetrastichus haitiensis; sin embargo, aún se desconoce su potencial para reducir poblaciones de la plaga. Varios depredadores generalistas también atacan a D. abbreviatus, principalmente la chinche apestosa Euthyrhynchus floridanus (L.), la araña Phidippus regius C.L. Koch, y varias especies de hormigas (Weissling et al., 2002). Las hormigas son depredadoras de huevecillos del picudo y larvas neonatas (Stuart y McCoy, 2001).

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En Florida se han realizado liberaciones de tres especies de avispitas parasitoides de huevecillos, provenientes del Caribe. Algunos resultados indican que proveen un control efectivo del picudo y que se han establecido en la región. Los tres parasitoides son: Quadrastichus haitiensis (Gahan) (Hymenoptera:Eulophidae), Ceratogramma etiennei Delvare (Hymenoptera:Trichogrammatidae) y Aprostocetus vaquitarum (Wolcott). El programa de control biológico de la plaga ha incluido la liberación de más de 363,000 avispas de C. etiennei desde 1998, más de 160,000 Q. haitiensis desde 1999, y más de 50,000 A. vaquitarum desde 1999. Desde la introducción, se ha encontrado que los parasitoides atacan 35100% de los huevecillos de D. abbreviatus en diferentes huéspedes (Peña et al., 2000; Weissling et al., 2002). En Florida, también se ha utilizado a los nemátodos entomopatógenos Heterorhabditis indica y Steinernema riobrave, sin embargo, su uso ha sido desetimulado debido a problemas con la calidad del producto comercial (Knapp et al., 2001). La presencia de D. abbreviattus en la frontera de Texas con el noreste de México, obviamente representa un gran riesgo de invasión de la citricultura regional, y debido al amplio rango de huéspedes de la plaga, prácticamente la mayoría de los cultivos, pastos y plantas ornamentales estarían bajo amenaza de ser atacados por este insecto. El panorama de los efectos de la plaga se percibe devastador; sin embargo, las medidas de erradicación que se establezcan ante una invasión eventual, y los avances obtenidos en el control biológico de la plaga en Florida, permite vislumbrar el establecimiento de programas que permitan reducir los daños y poblaciones de la plaga exitosamente. Será prioritario iniciar actividades cooperativas para el uso en el país de los enemigos naturales de la plaga que han mostrado efectividad en el control de D. abbreviatus en Florida.

El psílido Asiático, Diaphorina citri Kuwayama. El psílido Asiático, D. citri, y el psílido Africano de los cítricos, Trioza erytreae (Del Guercio) (Hómoptera: Psyllidae), son dos de las plagas más serias de los cítricos a nivel mundial. El psílido Asiático es de particular importancia porque está establecido en Sud y Centro América, llegando su dispersión hasta Honduras (Burckhardt, 1994), fue encontrado en la citricultura de Florida en 1998, en la citricultura del Rio Grande Valley, Texas en 2001, y en México durante 2002 en los cítricos de Campeche (Thomas, 2002), y recientemente en la región citrícola de Nuevo León. Esta plaga causa daño a la planta primariamente por la transmisión del patógeno Liberobacter asiaticum, una bacteria restringida al floema, causante del “Greening” (enverdecimiento), enfermedad que es considerada más devastadora que la tristeza de los cítricos (Halbert, 1999). El rango de huéspedes de D. citri evidentemente está restringido a cítricos y especies cercanas de la familia Rutaceae. El huésped preferido es la planta Murraya paniculata. Los adultos de D. citri son saltadores activos; al alimentarse de las hojas o brotes, característicamente guardan un ángulo respecto a estos. Los huevecillos son amarillo brillante y son depositados en los brotes recién emergidos. Las ninfas son verdes o anaranjado opaco; se alimentan en hojas y tallos, sin embargo, son más probable de encontrar en brotes nuevos por lo que es posible encontrar incrementos poblacionales durante los periodos de crecimiento activo de la planta. El psílido Asiático al alimentarse en una planta infectada adquiere el patógeno en 30 min. (Roistacher, 1991). El patógeno se multiplica en el vector (Aubert, 1987). Los adultos y las ninfas de cuarto y quinto instar son capaces de transmitir el patógeno después de 8-12 días (Roistacher, 1991).

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Control biológico de Diaphorina citri. En Florida, E.U.A., se desarrolla un programa de control biológico clásico de D. citri basado en la introducción y liberación del parasitoide Tamarixia radiata (Hymenóptera: Eulophidae) (Hoy et al., 1999); además, en las plantaciones se han observado densidades altas del depredador Olla v-nigrum (Mulsant) en los árboles atacados por la plaga, por lo que se ha considerado a éste como un factor clave en el control de D. citri (Michaud, 2001). Una ventaja para el aprovechamiento de este insecto benéfico es que está presente en el país en forma natural y además es producido masivamente por el INIFAP en Chihuahua, y también por otros laboratorios en el país (Rodríguez y Arredondo, 1999). El pulgón café de los cítricos, Toxoptera citricida (Kirkaldy). El pulgón café de los cítricos, T. citricida (Homoptera: Aphididae), es probablemente originario del sureste Asiático. Posiblemente fue introducido accidentalmente a Argentina y Brasil, durante los años 1920s en material vegetativo proveniente de África. En el continente Americano, actualmente se encuentra presente en las zonas citrícolas de Centro y Sud América, Islas del Caribe (Yokomi et al., 1994), en Florida, E.U.A (Michaud, 1998), y en febrero de 2000 invadió en el país los estados de Yucatán y Quintana Roo (Michaud y Alvarez, 2000; Rocha-Peña, 2000); actualmente se encuentra establecido también en Campeche y Tabasco. La importancia de T. citricida radica en que posee una gran eficiencia de transmisión del virus tristeza de los cítricos (Roistacher y Bar-Joseph, 1987; Cermeli, 1992; Geraud, 1992; Halbert y Brown, 1996). La especie además de atacar a los cítricos y otras especies de la familia Rutaceae, también se alimenta en especies de 25 familias vegetales (Michaud, 1998). T. citricida coloniza principalmente brotes, frutos tiernos, y botones florales (Lee et al., 1992). Poblaciones altas pueden causar deformaciones severas en

las hojas (Denmark, 1978). Los brotes nuevos son propicios para el desarrollo y reproducción del áfido solamente por un periodo de 3 a 4 semanas; cuando dichos brotes maduran las ninfas no alcanzan a completar el desarrollo, por lo que se desplazan en búsqueda de brotaciones nuevas en otras ramas (Michaud, 1998). La plaga tiene una gran cantidad de enemigos naturales; es atacada por especies diversas de depredadores, parasitoides, y entomopatógenos, por lo que existe un potencial muy amplio para el desarrollo de programas de control biológico del áfido (Rondón et al., 1981; Cermeli, 1992; Halbert y Brown, 1996; Yokomi y Tang, 1996; Deng y Tsai, 1998; Michaud, 1998; Poprawski et al., 1999). Control biológico de Toxoptera citricida. La importación de enemigos naturales para el control biológico clásico de T. citricida se inició en Florida en 1996, con la introducción de Lysiphlebia japonica Ashmead (Hymenoptera: Aphidiidae) proveniente de Japón (Deng y Tsai, 1998); posteriormente durante 1999 fue introducido desde Guam, Lipolexis scutellaris Mackauer (Hymenoptera: Aphidiidae) (Hoy y Nguyen, 2000). La utilización de parasitoides introducidos para el control biológico del pulgón café de los cítricos en Florida, ha mostrado resultados variables, por lo que el programa ha sido considerado un fracaso (Michaud y Browning, 2002). En México, el control biológico clásico de T. citricida prácticamente se inició en 1998 con el establecimiento de la cría del depredador exótico, Harmonia axyridis Pallas (Coleóptera: Coccinellidae). Las liberaciones de este insecto se iniciaron en 1999 en Quintana Roo; desde éste año hasta el verano de 2002 se liberaron alrededor de 18,400,000 insectos en los cítricos de Campeche, Quintana Roo, y Yucatán (Munguía, 2002). Hasta la fecha se desconoce la efectividad del programa en la región. Además, en la Península de Yucatán, el programa de control biológico

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incluyó la producción masiva y liberación del depredador Ceraeochrysa claveri (Navás) (Neuroptera: Chrysopidae), una especie presente en forma natural en la región (Tauber y De León, 2001). La inclusión de este insecto en dicho programa inició en 1998, con el establecimiento de las colonias. En 1999 se realizaron las primeras liberaciones del depredador en Quintana Roo; desde esta fecha hasta el verano de 2002 se liberaron 3,075,000 individuos (Munguía, 2002). Al igual que en el caso del uso de H. axyridis, se carece de una evaluación de la efectividad del programa. En forma reciente, el programa de control biológico del pulgón café de los cítricos en la Península de Yucatán, ha incorporado la utilización de coccinélidos presentes también en forma natural en la región y frecuentemente asociados a cítricos (Michaud, 1998; López-Arroyo, 2001), donde atacan un amplio rango de especies de áfidos, incluyendo a T. citricida (Michaud, 1998, 2000; Michaud y Browning, 2002). Actualmente, las especies de coccinélidos que son producidos masivamente son Cycloneda sanguínea L. y Olla v-nigrum (Mulsant); al igual que en el caso de C. claveri, el objetivo es utilizar enemigos naturales del pulgón café de los cítricos que están presentes en forma natural en la región, y que además sirvan para sustituir el uso del coccinélido exótico H. axyridis. Hasta el año 2002, en la zona citrícola de Yucatán se liberaron 358,000 individuos de C. sanguínea y 452,000 de O. v-nigrum (Munguía, 2002). Control biológico por conservación de enemigos naturales del pulgón café de los cítricos. En manejo integrado de plagas, se pueden utilizar prácticas diversas para conservar enemigos naturales nativos e incrementar su efectividad con métodos culturales y tácticas selectivas como proporcionar alimentos suplementarios, refugios, recursos para presas alternativas, atrayentes, habitats para invernar, y microclimas apropiados (Wilson y

Huffaker, 1971; Doutt, 1972; Luck et al., 1995; Landis y Orr, 1999). Para el manejo de poblaciones de sírfidos y otros enemigos naturales, la diversificación vegetal del huerto citrícola y el uso de alimentos suplementarios representan las opciones más viables para el aprovechamiento de este importante grupo de depredadores del pulgón café de los cítricos. Frecuentemente los sistemas de cultivos diversificados son señalados por presentar mayor abundancia y diversidad de enemigos naturales de las plagas, por lo cual éstos son más efectivos en controlar los diferentes artrópodos nocivos que inciden en las plantas (Price, 1987; Russell, 1989; Smith y McSorley, 2000). En lo que respecta a los sirfidos afidófagos depredadores con potencial para su utilización contra pulgón café- la selección de sistemas de diversificación del huerto citrícola es crítica, ya que se podría afectar la incidencia de larvas de sírfidos en el árbol; esto debido a que la hembra en estado adulto presenta fases de selección de sitios de oviposición y la propia oviposición, que son estimuladas por una serie de procesamientos de señales sensoriales provenientes del tamaño, densidad y color del grupo de vegetación, además del tamaño de la colonia de áfidos y la presencia de mielecilla (Sutherland et al., 1999, 2001). La diversificación del huerto citrícola debe de contemplar la presencia de especies vegetales como Ambrosia artemisiifolia, Bidens pilosa, Chenopodium botrys, Solarium americanum, Taraxacum sp., señaladas por favorecer la incidencia de sírfidos depredadores (Browning y Michaud, 2000). La respuesta arriba citada de los sírfidos depredadores a la mielecilla de los áfidos (Budenberg y Powell, 1992; Sutherland et al., 1999, 2001), representa una opción excelente para aprovechar la presencia de poblaciones naturales de estos importantes depredadores, ya que la manipulación en campo de los sírfidos podría intentarse con productos artificiales utilizados exitosamente con otros depredadores que son

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también atraídos por la mielecilla de los áfidos (Hagen et al., 1971, 1976; Mensah, 1997). Las diferentes alternativas para el uso del control biológico del pulgón café de los cítricos contempladas en México, además del monitoreo de poblaciones de la plaga y otras especies de pulgones que se realiza en el país, aunado al manejo agronómico de las plantaciones para manejar desarrollo vegetativo indeseable como en el caso de los “chupones”, y el desarrollo de modelos de predicción del desarrollo poblacional y avance de la plaga, poseen posibilidades de constituir un programa consolidado de manejo integrado del pulgón café de los cítricos en el país, con potencial de aplicarse en las diferentes zonas agroecológicas en donde se ha establecido la citricultura nacional. El impulso y apoyos a la investigación en diferentes aspectos del manejo de la plaga, resultará en un plazo relativamente corto, en nuevas opciones de control que reforzarán el programa citado.

Cuadro 1. Insectos y ácaros que atacan a los cítricos en México. Especie Nombre común Partes Entidades atacad afectadas as Hojas, frutos Camp., Chis., Mich., N.L., S.L.P., Tab., Tamps., Ver., Yuc. N.L.

Thysanoptera:Thripidae Frankliniella sp. Trips de los Scirtothrips citri (Moult.) cítricos

Hemiptera: Coreidae Leptoglossus phyllopus (Linnaeus)

Chinche de Frutos patas laminares Homoptera: Aleyrodidae Aleurocanthus woglumi Mosca prieta Hojas (Ashby) de los cítricos Mosca blanca gigante Mosca Dialeurodes citri (Ashmead) blanca de los cítricos Mosca Paradialeurodes minei blanca Tetraleurodes ursorum Mosca de la (Cockerell) uva de arena Trialeurodes spp. Mosca blanca Aleurothrixus floccosus (Maskell) Hojas Hojas Hojas Hojas Hojas

Col., Gro., N.L., Oax., S.L.P., Tamps. Col., Mich., Tab. Col., N.L., S.L.P., Tamps. Col., Mich. Sin., Son., B.C. Sur Oax.

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Homoptera: Aphididae Aphis gossypii Glover Pulgón del algodón

Frutillo Col., Mich., s, N.L., Hojas Tamps., Ver. Aphis nerii B. de F. Pulgón del Frutillo Col., Mich., laurel s, N.L., Hojas Tamps., Ver. Aphis spiraecola Patch Pulgón verde Frutillo Col., Mich., de los s, N.L., cítricos Hojas Tamps., Ver., Yuc. Myzus persicae (Sulzer) Pulgón del Frutillo Col., Mich., durazno s, N.L., Hojas Tamps., Ver. Toxoptera aurantii B. de Pulgón negro Frutillo Camp., F. s, Col., Mich., Hojas N.L., Tab., Tamps., Ver., Yuc. Pulgón café Frutillo Camp., Q. Toxoptera citricida Kirkaldy de los s, Roo, Tab., cítricos Hojas Yuc. Homoptera: Cicadellidae Chicharritas Frutos Sin., Son. Empoasca fabae Harris Erythroneura spp. Hojas, N.L., Homalodisca coagulata Chicharrita (Say) de alas ramas Tamps. vítreas Homoptera: Coccidae Coccus hesperidum L. Escama café N.L. suave

Homoptera: Diaspididae Escama roja Aonidiella auranti (Maskell) de California

Hojas, frutos

Chrysomphalus aonidum (L.)

Escama roja de Florida

Insulaspis gloverii (Packard) Lepidosaphes beckii (Newm.) Parlatoria pergandii Comstock

Escama glover Escama púrpura Escama pajiza

Camp., Chis., Mich., N.L., S.L.P., Sin., Tab. Tamps., Ver., Yuc. Hojas, Camp., ramilla Chis., Mich., s, N.L., S.L.P., frutos Sin., Tab. Tamps., Ver., Yuc. Hojas Tab., Ver. Hojas Hojas Tab., Ver. Camp., Chis., Mich., N.L., S.L.P., Sin., Tab. Tamps., Ver., Yuc. Tab., Ver.

Selenaspidus articulatus (Morgan) Unaspis citri (Comstock)

Escama bermeja Escama de nieve

Hojas

Tallo, Mich., Col., ramas, Tab.,Ver., hojas, Yuc. frutos Hojas, frutos N.L.

Homoptera: Margarodidae Icerya purchasi Maskell Escama algodonosa Homoptera:

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Pseudococcidae Planococcus citrus (Risso) Homoptera: Psyllidae Diaphorina citri Kuwayama

Ver., Yuc. Piojo harinoso de los cítricos Psílido Asiático de los cítricos Hojas, frutos Hojas, ramas N.L. Diptera: Tephritidae Anastrepha ludens Loew Mosca Mexicana de los cítricos Frutos Camp., Chis., Mich., N.L., S.L.P., Tab. Tamps., Ver., Yuc. Tab.

Camp., N.L.

Coleoptera: Curculionidae Artipus floridanus Horn. Picudo de la hoja Lepidoptera: Gracilariidae Minador de la Phyllocnistis citrella Stainton hoja de los cítricos

Hojas, Raíz Hojas, frutos

N.L., S.L.P., Tamps. Camp., Chis., Gro., Mich., N.L., Oax., S.L.P., Sin., Son., Tab. Tamps., Ver., Yuc., Mich., Col. N.L., S.L.P., Tamps., Ver., Yuc. Camp., Chis., Mich., N.L., S.L.P., Sin., Tab. Tamps.,

Hymenoptera: Apidae Trigona sp. Hymenoptera: Formicidae Acromyrmex octospinosus Reich Atta insularis Guer. Atta texana Buckley Formica cinerea Wheeler Iridomyrmex humiles Mayr. Solenopsis geminata Fabr. Acari: Eryophidae Phyllocoptruta oleivora (Ashmead)

Cuajacabeza Hojas, frutos Hormigas Hojas, tallo

Tab., Ver.

Lepidoptera: Noctuidae Gonodonta bidens Hbn. Palomilla perforadora del fruto Lepidoptera: Papilionidae Gusano Papilio cresphontes Cramer perro

Frutos

Arador o negrilla

Hojas, frutos

Hojas

Oax., Gro., N.L., S.L.P., Sin., Son., Tab. Tamps., Ver., Oax., Gro., Tab., Ver.

Acari: Tarsonemidae Polyphagotarsonemus latus (Banks) Acari: Tetranychidae

Acaro blanco Hojas

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Eotetranychus banksi (McGregor) Brevipalpus californicus (Banks) Brevipalpus obovatus Donnadieu Brevipalpus phoenici (Geijskes) Eotetranychus sexmaculata (Riley)

Araña de Texas Falsa araña roja

Hojas

Hojas, frutos

N.L., S.L.P., Sin., Tab. Tamps., Ver., Yuc. Chis., Oax., S.L.P., Sin., Son., Tab,, Ver. Camp., Chis., Mich., N.L., S.L.P., Sin., Tab. Tamps., Ver., Yuc. Camp., Chis., Col., Gro., Mich., N.L., Oax., S.L.P., Tab. Tamps., Ver., Yuc. Tab., Ver.

Araña de seis puntos

Hojas

Panonychus citri (McGregor)

Araña roja

Hojas

Tetranychus urticae Koch

Araña roja

Hojas

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MANEJO INTEGRADO DE ENFERMEDADES EN EL CULTIVO DE LOS CITRICOS Mario A. Rocha-Peña1 J. Isabel López-Arroyo y María de los Angeles Peña del Río2 La industria citrícola en México es de gran importancia para economía del país. Actualmente existen alrededor de 500,000 hectáreas (ha) plantadas con cítricos en 28 entidades, con una producción anual estimada en 6’504,000 toneladas y un valor de 7,100 millones de pesos (SENASICA, 2001). Alrededor del cultivo de los cítricos se ha desarrollado una agroindustria la cual constituye una fuente permanente de ingresos y proporciona empleo para cerca de 28 millones de personas al año. Actualmente existen cerca de 57,000 productores y poco más de 175 industrias empacadoras y procesadoras distribuidas en todo el país. En las diversas áreas ecológicas del país donde se cultivan los cítricos, se presentan una serie de problemas de origen fitopatológico que en conjunto reducen la potencialidad del cultivo, el valor comercial de la cosecha, e incrementan los costos de producción por los insumos empleados en los programas de combate. La ocurrencia e intensidad en que se presentan tales problemas en cada una de las diversas zonas citrícolas, es determinada en gran medida por las condiciones ambientales prevalentes en cada región en particular, la especie
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de cítricos presente, así como por el manejo y atención que los productores dan a sus plantaciones. No obstante lo anterior, existen algunas enfermedades (e.g. pudrición del pie o “gomosis”) que son de amplia distribución en la mayoría de las regiones citrícolas; asimismo, existen algunos problemas también de importancia (e.g. mancha café de mandarinas) que se encuentran confinados solo a determinadas zonas productoras del país. En el presente trabajo, se describen las de principales enfermedades que afectan al cultivo de los cítricos en las diferentes áreas productoras de México, y se hace un análisis de los factores que determinan su presencia e importancia, así como de los diversos métodos de manejo integrado empleados y recomendados. Pudrición del pie o “gomosis” La enfermedad conocida comúnmente como "gomosis de los cítricos", es un problema de importancia en todas las áreas productoras del país. En limón Mexicano es la causa principal de la muerte y decadencia de los árboles crecidos a pie franco (de semilla), en donde se ha cuantificado que el 2% de la población total, que equivale aproximadamente a 60,000 árboles muere anualmente por el ataque de esta enfermedad. La gomosis de los cítricos es una enfermedad propia de la raíz y/o base del tallo. Sin embargo, se puede presentar cualquier parte aérea del árbol. La infección ocurre a través de heridas o hendiduras naturales de la corteza y forma lesiones de bordes irregulares a lo largo de las zonas afectadas. Los árboles afectados generalmente muestran follaje escaso y de color verde pálido.

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INIFAP/UANL Unidad de Investigación en Biología Celular y Molecular. Apartado Postal 128-F. Cd. Universitaria San Nicolás de los Garza, Nuevo León. 66450 México. {Teléfono y Fax - - (81) 83766320; correo electrónico: mrocha@fcb.uanl.mx}. INIFAP. Campo Experimental General Terán. Apartado Postal 3. General Terán, Nuevo León. 67400 México. {Teléfono y Fax (826) 2670260, correo electrónico: angelesrio@hotmail.com; jila64@yahoo.com}.

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En plantas injertadas, los daños ocurren principalmente los tejidos inmediatos superiores a sitio del injerto de plantas de cualquier especie de cítricos, independientemente del patrón utilizado. Para el caso del limón Mexicano, en las plantas crecidas a pie franco, los daños ocurren en forma directa a la raíz. El naranjo agrio que se utiliza como portainjerto en forma predominante en todo el territorio nacional, es tolerante a tal enfermedad. Otros portainjertos tolerantes a gomosis son el naranjo trifoliado, los citranges (Troyer y Carrizo), y el limón macrofila. La gomosis de los cítricos puede ser causada por varias especies del hongo Phytophthora. En Nuevo León y Colima se ha aislado e identificado solo a P. parasitica Datsur en las plantaciones. Los mayores daños ocasionados por el patógeno se presentan principalmente en terrenos bajos y mal drenados donde se acumula una gran cantidad de agua después de los riegos. Otros factores que favorecen su desarrollo son las heridas que se ocasionan ya sea en la raíz o en la base del tallo durante las labores de cultivo, así como cuando el injerto está enterrado o muy cercano al suelo. A continuación se enlistan las principales causas que ocasiona que se presenten daños por gomosis: 1. El uso de patrones susceptibles. 2. Injertos por debajo de los 25-30 cm arriba de la superficie del suelo. 3. Daño mecánico a troncos o raíces por los implementos de labranza, tal como la rastra, machete, azadón o pala al retirar la tierra de los árboles embancados. 4. Sistema de riego por inundación. 5. Nivelación deficiente del terreno. 6. Terrenos con suelos pesados y con drenaje deficiente. 7. El aporque de tierra o embancado de los árboles sin tratamiento previo con fungicidas. Para prevenir o reducir los daños por gomosis se recomiendan las siguientes medidas: 1.- El uso de tolerantes. 2.- Injertos a

una altura mínima de 25-30 cm, teniendo cuidado que al plantar el arbolito, el injerto de éste no quede en contacto con el suelo. 3.- Evitar el daño al tronco por implementos agrícolas. Si esto sucede, tratar las heridas con pasta bordelesa o cura podas comercial. 4.-Evitar los riegos por inundación y que el nivel del agua alcance la unión patróninjerto. 5.- Nivelación adecuada del terreno. Para el caso particular del limón Mexicano, la recomendación general es evitar plantar árboles de pie franco. Los patrones que se recomiendan de acuerdo a su buen comportamiento en la región productora de limón mexicano son: Macrofila, Volkameriana y Amblicarpa. Respecto a medidas curativas, se recomienda remover mediante cirugía la parte afectada por la lesión hasta encontrar tejido sano y aplicar productos a base de cobre (e.g. pasta bordeles, Cupravit, etc.) hasta cubrir la herida; finalmente para sellar el área tratada se recomienda aplicar asfalto o cura de podas comercial. El hongo es muy susceptible a la temperatura. Se ha encontrado que el empleo de un soplete o antorcha portátil de propano, aplicada sobre la lesión es una alternativa paralela al uso tradicional de la cirugía. Es necesario tener precauciones en no aplicar la flama por mas de 45 segundos en el tejido afectado, ya que se corre el riesgo de causar quemaduras internas en el tronco que pueden ocasionar la muerte del árbol. En relación al combate mediante productos químicos, existen en el mercado dos productos de acción sistemática, el Ridomil y el Alliet, anunciados con propiedades preventivas y curativas contra Phytophthora. El Ridomil se recomienda ya sea en forma preventiva en aplicaciones al suelo al momento del replante de los árboles nuevos, o en forma curativa de los árboles afectados

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ya establecidos en la huerta; se utiliza en dosis de alrededor de 200 mg. de ingrediente activo/litro, teniendo cuidado de regar después de la aplicación para que el producto penetre hasta las raíces; posteriormente se repite el tratamiento a intervalos de 2 a 4 meses según se requiera. Referente al Alliet, este producto tiene la ventaja que se usa en aspersiones foliares; en forma preventiva se recomienda una pulverización foliar cada tres meses a razón de 250 g de producto comercial en 100 litros; en forma curativa se recomienda la misma dosis pero en aspersiones cada 30 días hasta el restablecimiento completo del árbol. Mancha grasienta Esta enfermedad también está presente en casi todas las áreas citrícolas del país; es común en la mayoría de las especies de cítricos (naranja, toronja y mandarina etc.) y constituye un factor importante en la defoliación prematura de los árboles en las regiones donde durante gran parte del año prevalecen condiciones de alta humedad relativa. En el estado de Veracruz, en naranja Valencia se ha estimado que la mancha grasienta puede causar alrededor del 40-50% de defoliación y un 50% de mermas a la producción "agostera" en los árboles que no reciben ningún tratamiento con fungicidas. También se pueden presentar pequeñas puntuaciones en el fruto, particularmente, toronja, lo cual reduce su costo en el mercado. La mancha grasienta es causada por el hongo Mycosphaerella citri Whiteside, con fase asexual del tipo Stenella. El desarrollo de la enfermedad se favorece en condiciones de alta humedad relativa. Las esporas del hongo se producen en unos cuerpos fructíferos que se forman en las hojas caídas y en descomposición presentes en el suelo de las huertas. Después de un período de humedad, ya sea por efecto de la lluvia o por

el riego, tales cuerpos fructíferos maduran, se hinchan y liberan una gran cantidad de esporas a cortas distancias, las cuales son transportadas por corrientes de aire a la superficie de las hojas y frutos donde causan la infección. Aunque la liberación de esporas puede ocurrir durante todo el año, las mayores liberaciones ocurren durante los períodos de mayor humedad ambiental. El manejo de la mancha grasienta se puede realizar eficientemente mediante la aspersión oportuna con fungicidas. Los productos a base de cobre, así como el Benomil y la citrolina, son efectivos para reducir los daños ocasionados por esta enfermedad. El programa de aspersiones debe establecerse para cada región en particular, dependiendo de la época y cantidad de lluvias. En Veracruz con una aspersión 15 días después de iniciadas las lluvias del julio se obtiene un buen control de la enfermedad. En Nuevo León con una o dos aspersiones en junio o julio se reduce considerablemente la ocurrencia de mancha grasienta en las plantaciones. En Tamaulipas con tres aspersiones con intervalos de un mes a partir del 15 de abril se obtiene un buen control de la enfermedad. Se recomienda efectuar las aplicaciones con equipo que produzca turbulencia para asegurar el cubrimiento completo del follaje, tanto en el haz como en el envés. Considerando que el patógeno persiste en las hojas caídas en el suelo, y que éstas constituyen la fuente de infección primaria para el desarrollo de la enfermedad, se podría recomendar adicionalmente la recolección de la hojarasca, como una práctica cultural dirigida a disminuir el inóculo en el campo, o bien efectuar pasos de rastra o aplicaciones de urea puede ayudar en el combate de esta enfermedad.

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Antracnosis Existen dos enfermedades similares de importancia a nivel nacional que en conjunto se conocen como “antracnosis”. La enfermedad conocida como “antracnosis o caída de fruto pequeño” es de importancia en cítricos dulces, particularmente en naranja Valencia en Veracruz y Tabasco. Asimismo, en limón Mexicano existe la enfermedad conocida como “antracnosis o clavo”, que es de importancia la mayoría de las áreas limoneras de la Costa del Pacífico. Antracnosis o caída de fruto pequeño. La enfermedad empieza aparecer cuando el botón floral tiene un centímetro de largo y las flores son inmunes cuando están en cabeza de alfiler hasta que tienen el botón una forma redonda. El periodo completo de brotación a amarre de fruto es de 70 días, pero la etapa de mayor susceptibilidad al daño por la enfermedad es de botón a la caída de los pétalos, que es durante es de 30 días. En ataques severos esta enfermedad puede reducir de un 50 a 90 % la producción, puede causar la caída de un 60 a un 80 % de los frutos pequeños con un diámetro de caída de 1 a 2.8 cm. La floración de tiempo (diciembre-marzo) es la más dañada, afectando pétalos, el fruto al formarse se amarillea y cae dejando adheridos a las ramas en el árbol el pedúnculo, el receptáculo y el cáliz conocido comúnmente como “Tachuelas”. La antracnosis originalmente se atribuía al hongo Colletotrichum gloeosporioides; sin embargo, en estudios relativamente recientes, el patógeno se determinó que existen dos especies de Colletorichum que colonizan los cítricos. C. gloeosporioides ocasiona daño a frutos en postcosecha, mientras que la especie Colletotrichum acutatum es la que ocasiona los daños de caída de fruto pequeño.

Para reducir la severidad de la antracnosis conviene fertilizar adecuadamente a los árboles y realizar podas de sanidad periódicas para disminuir el inóculo del hongo. Además, alternar aplicaciones de Benlate y Manzate durante las tres a cinco semanas que dura la floración. Las etapas en las que debe de efectuarse las aspersiones son: 1). Cuando el botón floral tenga un centímetro de largo; 2). Cuando la apertura de las flores sea de 80 por ciento y 3). al momento de que los pétalos caigan. Los productos se aplican vía terrestre con bomba adaptada a la toma de fuerza del tractor o con un aspersor de mochila motorizada; es importante que se logre una cobertura al punto de goteo. Antracnosis del limón Mexicano. En limón Mexicano esta enfermedad constituye un problema de importancia que afecta mayormente la producción de fruta en los meses de invierno en regiones con lluvias frecuentes durante la época de emergencia de brotes, floración y estados iniciales de desarrollo del fruto. Bajo condiciones de alta prevalencia de la enfermedad el rendimiento de los árboles puede abatirse hasta en un 40%. Los brotes afectados por la enfermedad se marchitan y mueren a partir de las puntas, en porciones que varían de uno a varios centímetros; en las hojas jóvenes pueden aparecer deformaciones y zonas muertas en el borde o el ápice. Cuando la infección es menos severa, sólo parte de los tejidos (hojas y tallos) llegan a ser necrosados. Los botones florales dañados pueden caer sin haber abierto y los frutos afectados pueden caer o bien permanecer en el árbol hasta su madurez, pero desarrollan lesiones corchosas levantadas que pueden abarcar hasta la mitad de la superficie. También es frecuente que en el fruto se forme una lesión corchosa de borden redondos o irregulares, que en ocasiones se agrieta y deja al descubierto las vesículas de jugo. La etiología de la antracnosis del limón Mexicano durante muchos años fue atribuida al hongo Gloeosporium limetticolum

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Claus; sin embargo, estudios taxonómicos recientes a nivel molecular, han reclasificado al patógeno como Colletotrichum acutatum. C. acutatum afecta los renuevos, las flores y los frutos. Los daños más fuertes ocurren con temperaturas entre los 24 y 31°C, una humedad relativa arriba del 90% y presencia de lluvias. La liberación de las esporas del patógeno ocurre solo en presencia de una capa de agua libre. Cuando las lluvias son acompañadas con vientos, la diseminación del patógeno se favorece al ser acarreadas sus esporas a grandes distancias del sitio de infección. Adicionalmente, el patógeno puede ser diseminado por insectos y por los implementos utilizados en las podas. El hongo causante de la antracnosis tiene un período de incubación muy corto (3 a 5 días), lo que dificulta su manejo. Lo anterior, aunado al habito de crecimiento característico del limón Mexicano, que emite brotes y flores la mayor parte del año y hace necesario realizar numerosas aplicaciones de fungicidas para el combate del hongo, lo que incrementa los costos de producción. Algunos de los fungicidas protectivos que han resultado efectivos en Colima para el manejo de esta enfermedad son: Mancozeb (Manzate 200) en dosis de 2.4 Kg. de i.a./ha; Captafol (Quifolatán) a razón de 1.5 kg de i.a./ha; y los productos a base de cobre (Cupravit) en dosis similar al Mancozeb. Asimismo, las fungicidas sistémicos como el benomil (Benlate o Promyl) y Carbendazim (Bavistín o Prozicar) a razón de 0.5 kg de i.a./ y el Azoxistrobin (Bankit) en dosis de 100 g de i.a/ha pueden proporcionar un control adecuado de la antracnosis. La aspersión de cualquiera de estos fungicidas se debe realizar desde julio a octubre (época de lluvias) con una periodicidad de 5 a 7 días, dependiendo de la presencia de tejidos jóvenes (brotes, flores y frutos en desarrollo) que proteger después de días lluviosos. Se recomienda utilizar con precaución la mayoría de los fungicidas, ya que pueden tener efectos negativos sobre la población de hongos benéficos del género Aschersonia spp.
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Otras enfermedades fungosas. Existen otras enfermedades, ya sea de menor importancia a nivel nacional, o que causan daños de consideración solo en determinadas zonas productoras (Cuadro 1). Cuadro 1. Enfermedades fungosas de importancia localizada en diferentes regiones citrícolas de México
Enfermedad Ahogamiento o Damping off Agente causal Rhizoctonia, Fusarium, Pythium Phythopthora Elsinoe fawcettii Distribución Especies afectadas Todas Daños Pérdida de plantas en semilleros Pérdida de plantas en viveros No se han cuantificado Manchas en el fruto; defoliación prematura Pudrición base del fruto Defoliación y caída de fruto Alternativas de manejo Tratamiento al suelo; desinfección de semilla Tratamiento con fungicidas Tratamiento con nematicidas Eliminación de madera muerta, fungicidas Fungicidas

Viveros

Roña

Veracruz

Naranjo agrio en viveros

Nematodos Melanosis

Tylenchulus semipenetrans Diaporthe citri Veracruz Cítricos dulces

Pudrición café

Phythopthora

Nuevo León

Mancha café

Alternaria alternata

Veracruz

Naranja, toronja y mandarina Mandarinas: Dancy, Fortune, Minneola, Oralndo Murcott Mónica Limón Mexicano Cítricos dulces

Fungicidas

Mancha foliar Cancro basal

Alternara limeticola Ustulina deusta

Colima Veracruz, Yucatán

Manchas foliares Muerte de árboles

Fungicidas Manejo integrado a huertas

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Enfermedades transmisibles por injerto En el cultivo de los cítricos a nivel mundial existen más de 20 anormalidades atribuidas a virus, viroides, procariotes (bacterias limitadas a tejido vascular, fitoplasmas y espiroplasmas) y otros agentes infecciosos de naturaleza desconocida. Como característica principal este tipo de enfermedades se transmiten por injerto y algunas de ellas también por insectos o mecánicamente a través de las podas. Las manifestaciones de las virosis en cítricos son muy diversas, en ocasiones son tan graves que matan al árbol y en otras solo disminuyen su vigor y la producción. Para la gran mayoría de este tipo de enfermedades, se ha logrado identificar y caracterizar en forma precisa el agente causal; sin embargo, aun existen algunas (e.g. concavidad gomosa, impietratura, etc.) en que poco se conoce acerca de su etiología y naturaleza de la enfermedad (Tabla 1). Algunas de ellas son de distribución mundial, mientras que otras están confinadas a ciertas regiones citrícolas en particular.

Tabla 1. Enfermedades de los cítricos causadas por agentes infecciosos transmisibles por injerto
Enfermedad Virus Tristeza Leprosis Vein enation Variegación Satsuma dwarf Psorosis/Ring Spot Mosaico Hoja Rasgada Viroides Exocortis Cachexia Factor enanizante Otros Tipo de patógeno Forma natural de diseminación Distribución Ocurrencia

Closterovirus Rhabdovirus Luteovirus Ilarvirus Nepovirus Spirovirus Badnavirus Capillovirus Viroide Exocortis Viroides Grupo II Viroide Grupo III Viroides Grupos I, IV

áfidos acaros áfidos mecánica ?? ?? ?? mecánica mecánica mecánica mecánica mecánica chicharritas ? psílidos chicharritas chicharritas? ND ND ND ND M. blancas ND

Mundial Brasil, Venezuela Cont. Amer., España, Asia Mundial China, Japón Mundial India Asia, Turquía, SAfrica, USA Mundial Mundial Mundial Norte América, Mediterráneo Sudamérica Asia, Africa Paises Medit., Asia, Nort.Amer. Omán, Emiratos Arabes, India Cont. Amer, SudAfrica, Australia Paises Medit., Norte América Mediterráneo Paises Medit., Venezuela, SAfrica Turquía Australia Tomado de : Garnsey 1999

Amplia Localizada Localizada Localizada Localizada Común Común Común Común Común Común Rara Común Común Común

Procariotes Clorosis variagada Xylella fastidiosa Greening Liberobacter Stubborn Spiroplasma citri Escoba de bruja Phytoplasma Agentes de naturaleza desconocida NC Citrus blight NC Concavidad gomosa NC Cristacortis NC Impietratura NC Chlorotic dwarf NC Australian dieback

Común Común Común Común Localizada Localizada

El efecto de este tipo de enfermedades en el cultivo de los cítricos es muy diverso y está determinado en forma conjunta por la combinación variedad/portainjerto de que se trate y por la virulencia de las razas o aislamientos del patógeno implícito. El efecto en plantas infectadas puede oscilar desde completamente asintomático, hasta causar síntomas notorios característicos de la enfermedad, lo cual generalmente va acompañado de diferentes grados de deterioro en el vigor y/o productividad, llegando incluso en ocasiones a causar la muerte de la planta. Por ejemplo, la Exocortis (enfermedad causada por el viroide Exocortis) es asintomática en naranjo dulce, toronjo y mandarino cuando éstos están injertados en patrón de naranjo agrio; mientras que la misma enfermedad puede causar un notable detrimento en plantas de las mismas especies cuando están
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injertadas en patrón trifoliado {Poncirus trifoliata (L.) Raf.}, citranges y citrumelos. Un ejemplo similar ocurre con el virus de la hoja rasgada (tatter leaf virus), el cual puede estar presente en forma latente en combinaciones de cítricos dulces sobre naranjo agrio, pero es detrimental en cítricos dulces injertados en portainjertos trifoliados. Otro ejemplo lo constituye la tristeza, la cual durante períodos largos de años puede estar presente en forma latente, aún en combinaciones susceptibles de cítricos dulces sobre naranjo agrio, sin manifestación de síntomas, para posteriormente ocurrir un declinamiento ya sea gradual o repentino, con una muerte fulminante de los árboles afectados. La información sobre enfermedades transmisibles por injerto en México es limitada (Cuadro 2). A nivel nacional, la enfermedad viroidal exocortis al parecer está ampliamente distribuida en la mayoría de las plantaciones adultas de en naranja, toronja y mandarina de todo el país. Se ha determinado que se encuentra presente en un 56% en Nuevo León y en 49% en Tamaulipas. El viroide exocortis produce un enanismo severo y descortezamiento del tronco en todas las especies de cítricos injertadas sobre patrones o sus híbridos (e.g. citrange Troyer y Carrizo); en cambio, las especies injertadas en naranjo agrio no manifiestan los síntomas de la enfermedad por ser éste tolerante a la Exocortis. La importancia de esta enfermedad radica en que si no se cuenta con yemas libres de Exocortis, impide el uso de otros patrones como el Troyer y el Carrizo los cuales pueden superar al agrio en rendimiento y calidad de fruta en algunas regiones. La Exocortis, además de transmitirse por injerto y por yemas provenientes de plantas infectadas, es diseminada mecánicamente de un árbol enfermo a un sano por medio de las herramientas utilizadas en las podas.

En las plantaciones de limón Persa de todo el país, es frecuente observar síntomas de agrietamientos longitudinales en ramas y troncos de los árboles, los cuales han sido asociados a la presencia permanente del viroide exocortis así como viroides de los grupos II (CVd II) y III (CVd III) de los cítricos. Adicionalmente, en plantas de limón Persa injertadas en limón macrofila (C. macrophylla Webster) es frecuente observar lesiones de color café por debajo de la unión del injerto, típicas de la enfermedad conocida como cachexia de los cítricos. La cachexia, es una enfermedad también ocasionada por viroides (CVd IIb y CVd IIc) y consecuentemente también es diseminada mecánicamente por medio de las herramientas utilizadas en las podas. Es probable que los viroides que ocasionan la cachexia estén presentes también en forma generalizada en la mayoría de las plantaciones de cítricos dulces de todo el país; sin embargo, su presencia pasa desapercibida por el empleo generalizado del naranjo agrio como portainjerto, el cual oculta su presencia. La Psorosis de los cítricos es una enfermedad de avance lento que se caracteriza por inducir un descortezamiento en el tronco de árboles afectados. Los síntomas se presentan generalmente entre los 12 y los 20 años de edad de la planta; un cierto tiempo después, los árboles afectados pierden vigor y se vuelven improductivos. La Psorosis al parecer también está ampliamente distribuida en la mayoría de las regiones citrícolas del país; está presente en Nuevo León, Tamaulipas, San Luis Potosí, Veracruz y Yucatán. En Nuevo León se ha reportado determinado que el 80% de las huertas contiene árboles con síntomas de Psorosis, y que en una huerta alrededor del 11% de los árboles está afectado por tal enfermedad. De igual forma en Tamaulipas el 35% de las huertas muestran árboles con síntomas de Psorosis. En Veracruz esta enfermedad afecta entre el 15 y 20% de la superficie plantada con mandarina

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Dancy, observándose casos en que una huerta puede tener infectada casi la totalidad (90%) de sus árboles. Cuadro 2. La citricultura de México con respecto a enfermedades causadas por agentes infecciosas transmisibles por injerto. Enfermedad Información disponible Exocortis Presente en forma asintomática (50%) en plantaciones comerciales de Nuevo León y Tamaulipas. Posiblemente distribuida en porcentajes similares en cítricos dulces en todo el país. Presente en forma endémica en la mayoría de las plantaciones de Lima Persa Cachexia Presente en forma endémica en la mayoría de las plantaciones de Lima Persa. Posiblemente presente en forma asintomática en cítricos dulces de cualquier parte del país Psorosis Síntomas presentes en diferentes porcentajes en plantaciones comerciales de todo el país Tristeza Presente en forma asintomática en 12 de los 15 estados citrícolas del país Citrus blight Síntomas presentes en plantaciones particulares injertadas sobre Limón Rugoso en la Península de Yucatán Amachamiento Síntomas presentes en plantaciones comerciales de Veracruz Amarillamiento Síntomas presentes en plantaciones de limón Persa comerciales de Veracruz y la Península de Yucatán No se cuenta con información para Hoja Rasgada, Enaciones, Stubborn, etc. Fuente: Rocha-Peña y López-Arroyo, 2003.
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La tristeza de los cítricos es una de las enfermedades más destructivas que afecta al cultivo de los cítricos. La tristeza se encuentra distribuida prácticamente en todas las regiones citrícolas del mundo. El mayor efecto de la enfermedad ocurre en plantas injertadas sobre patrón de naranjo agrio y limón Macrofila, así como en limón Mexicano independiente del portainjerto utilizado o que sea crecido directo de semilla. En México se han encontrado plantas con infección positiva al virus de la tristeza en 17 estados citrícolas (Baja California Norte, Campeche, Colima, Hidalgo, Jalisco, Michoacán, Morelos, Nayarit, Nuevo León, Oaxaca, Puebla, Quintana Roo, San Luis Potosí, Sonora, Tamaulipas, Veracruz y Yucatán). Es importante enfatizar que las detecciones se han efectuado mediante pruebas serológicas con antisueros específicos para el virus de la tristeza; sin embargo, en ninguno de los lugares antes mencionados se han manifestado los síntomas típicos de la enfermedad en el campo. La presencia del virus de la tristeza en plantaciones a nivel comercial es de gran significado para la citricultura nacional, particularmente para las regiones citrícolas del Sureste y Golfo de México. Lo anterior por la presencia confirmada del insecto vector, Toxoptera citricida en la Península de Yucatán a partir del mes de Febrero del 2000 y en es este de Tabasco en el 2003. La esta enfermedad conocida como Citrus blight, Decaimiento Repentino, Declinio, Declinamiento o Fruta Bolita, ha causado la muerte de cientos de miles de árboles en diversas partes del mundo como Florida, Africa del Sur, Australia, Argentina, Brasil y Venezuela. Esta enfermedad se caracteriza por presentarse en áreas citrícolas donde predominan como portainjertos el limón rugoso, limón Volkameriano, y mandarina Cleopatra como resultado de epifitias previas causadas por el virus de la tristeza. Hasta la fecha no se conoce el agente causal de este problema, ni cómo se disemina en el campo; sin embargo, es considerado

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como el problema número uno de los cítricos del estado de Florida, E.U.A. y para algunas áreas de América del Sur. En México esta enfermedad se ha diagnosticado en forma positiva en algunas plantaciones injertadas en limón rugoso en la Península de Yucatán. El término "Amachamiento" se ha utilizado para referirse a un desorden en árboles de naranja Valencia por productivos. Este problema se encuentra ampliamente distribuido en Veracruz (1045% de árboles/huerta) y recientemente se ha detectado en plantaciones comerciales de Tamaulipas y San Luis Potosí. Los árboles afectados producen unos cuantos frutos y éstos son de gran tamaño, de cáscara rugosa y gruesa y con abundantes semillas abortivas. Para este problema no se conoce el agente causal ni cómo se efectúa su diseminación en el campo; sin embargo, representa sin duda alguna una amenaza potencial para la citricultura del resto del país. El término “Amarillamiento Letal” del limón Persa es una sintomatología atípica que se presenta en forma recurrente desde 1989 en Veracruz. Este problema se ha observado también en plantaciones comerciales en la Península de Yucatán. El desorden se presenta en forma irregular en la copa de los árboles afectados y es más frecuente en plantaciones desatendidas o que reciben poco manejo agronómico. Los árboles muestran diferentes grados de deterioro y crecimiento raquítico. Mediante métodos moleculares se ha determinado la presencia de viroides y fitoplasmas en plantas afectadas, sin embargo la etiología de la enfermedad no se ha determinado en forma concluyente. Los árboles afectados por cualquiera de las enfermedades transmisibles por injerto no pueden ser curados, por lo que es vital importancia asegúrese que en el establecimiento de nuevas plantaciones se utilicen exclusivamente plantas libres

de patógenos sistémicos. En la Figura 1 se ilustran los componentes de un sistema de producción de material de propagación sano, que es la base para el establecimiento de un programa de certificación, el cual a su vez es la base de una citricultura sana y altamente productiva.
R e c u rs o s G e n é tic o s In c r e m e n to p r im a r io B a n c o G e r m o p la s m a V e rific a c ió n d e s a n id a d en Cam po • T ris te z a • V iro id e s • P s o ro s is /M a n c h a a n illa d a • C o n c a v id a d g o m o s a • E tc . M ic ro in je rto y v e rific a c ió n S e le c c ió n in fe c ta d a d e s a n id a d e in g re s o a l p ro g ra m a L o te D o n a d o r B á s ic o Y e m a s d e V a rie d a d e s L o te d e M u ltip lic a c ió n d e Y e m a s

B a n c o G e r m o p la s m a P r o te g id o

L o te D o n a d o r B á s ic o S e m illa d e P o rta in je rto s

P r o p a g a c ió n d e p la n ta s d e v iv e r o

S itio s p e r m a n e n te s d e p la n ta c ió n

Fig. 1. Componentes de un sistema de producción de material de propagación sano: Base para el establecimiento de un programa de certificación. Perspectivas En términos generales, podría decirse que la mayoría de los problemas fitopatológicos que afectan al cultivo de los cítricos podrían evitarse o reducirse a niveles mínimos mediante un buen manejo y cuidado de los viveros y las plantaciones, así como con la aplicación oportuna de programas adecuados de combate. No obstante lo anterior, en cualquiera de las diversas regiones del país, se presentan daños por enfermedades debido al descuido o poca atención ya sea de las huertas o en la producción de plantas de vivero.

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Las pudriciones del pie o base del tallo por Phytophthora se puede evitar con relativa facilidad usando plantas de vivero con injertos a una altura de 25 cm como mínimo, no enterrar demasiado los arbolitos al plantarlos, y evitando al máximo ocasionar heridas en la base del tallo y sobre todo los riegos por inundación. Sin embargo, esta recomendación frecuentemente es pasada por alto y algunos citricultores compran o usan plantas de vivero con injertos sumamente bajos y, en su gran mayoría riegan las huertas por inundación. Debido a lo anterior, se tienen que aplicar consecuentemente medidas curativas que ocasionan gastos adicionales que podría evitarse. Otro aspecto importante en el manejo integrado de enfermedades en cítricos es el relacionado con la práctica usual de aplicar las medidas de combate hasta el momento en que se observan los daños por la enfermedad, logrando un manejo deficiente de la misma y también el gasto respectivo que ello ocasiona. Para evitar los daños ocasionados por enfermedades en el cultivo de los cítricos, así como para reducir al máximo gastos generados por la aplicación de los programas de combate, es conveniente realizar inspecciones periódicas en las huertas para detectar los primeros indicios los problemas fitosanitarios y aplicar las medidas de combate en forma oportuna. Es conveniente tener presente que siempre es más efectivo prevenir que curar. Con base en lo anterior, es necesario establecer para cada zona citrícola las épocas del año y la forma en que se deben aplicar las medidas de combate para cada problema en particular. La presencia enfermedades transmisibles por injerto en las diferentes áreas citrícolas del país, y la aparente amplia distribución de la mayoría de ellas, indica el uso permanente de material de propagación infectado en el establecimiento de nuevas plantaciones. Lo anterior se atribuye a: 1) Desconocimiento de este tipo de enfermedades por parte de

citricultores y viveristas; 2) Establecimiento y explotación de la citricultura durante mas de 100 años en forma libre sin un sistema obligatorio de registro y certificación de cítricos. 3) Uso generalizado del naranjo agrio como portainejrto, el cual es asintomático a una gran cantidad de agentes infecciosos transmisibles por injerto. Referencias bibliográficas Almeyda-León, I.H., Iracheta-Cárdenas, M.M., JassoArgumedo, J., Curti-Díaz, S.A., Ruíz-Beltrán, P., and Rocha-Peña, M.A. 2002. Reexamination of citrus viroids of Tahiti lime in Mexico. Revista Mexicana de Fitopatología 20:152-160. Alvarado-Gómez, O.G., Rocha-Peña, M.A., Silva-Vara, S., Martínez-Soriano, J.P., Lee, R.F., Rivera Bustamante, R., and Ruíz-Beltran, P. 2000. Citrus exocortis and citrus cachexia in commercial groves of Tahiti lime in Mexico. Pag. 289-293, In: Proc. XIV Conference of the International Organization of Citrus Virologists. Yokomi, R.K., da Graca, J.V., and Lee, R.F. (ed). Riverside, California. Calavan, E.C., Mather, S.M. and McEachern E.H. 1978. Registration, certification and indexing of citrus Trees. Pags. 185-222, in : Reuther W., E.C. Calvan and G.E.Carman (Editors). The Citrus Industry. Vol. IV: Crop Protection. The Regents of the University of California. 362 p. Curti-Díaz, S.A., Díaz-Zorrilla, U., Loredo-Salazar, X., Sandoval-Rincón, J.A., Pastrana-Aponte, L., Rodríguez-Cuevas, M. 1998. Manual de producción de naranja para Veracruz y Tabasco.. Libro Técnico Num. 1. Campos Experimentales Ixtacuaco y Huimanguillo. INIFAP-CIRGOC. México. 175p. Curti-Díaz, S.A., Loredo-Salazar, X., Díaz-Zprrilla, U., Sandoval-Rincón, J.A., Hernández-Hernández, J. 2000.

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PATRONES CÍTRICOS TOLERANTES AL VIRUS DE LA TRISTEZA M. C. Juan E. Padrón Chávez1 M.C. Mario Rodríguez Cuevas2 M.C. Pablo Ruiz Beltrán2 La evaluación del comportamiento de nuevos patrones que presenten tolerancia al VTC es una necesidad con el fin de contar con alternativas para la reconversión productiva de la citricultura de México, considerando que el patrón de un árbol cítrico es como el cimiento de un edificio, no se ve mucho de él pero si algo va mal con el cimiento, el edificio se derrumba. Partiendo de la realidad de que el VTC existe en la citricultura de nuestro país, aunque todavía no la enfermedad, y de que el vector que lo transmite en forma eficiente ya está en México, es imprescindible iniciar en forma acelerada, pero con orden, la reconversión de la citricultura, aprovechando los apoyos que los gobiernos federal y estatales ofrecen para tal fin; además, se debe de considerar la oportunidad para que dicha conversión tome en cuenta las demandas del mercado nacional y de exportación, con el fin de no caer en sobre ofertas nuevamente que redunden en precios de comercialización no competitivos.

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INIFAP General Terán, N. L. CAMPO EXPERIMENTAL GENERAL TERÁN. KM 31 CARR. MONTEMORELOS-CHINA, GENERAL TERÁN, N.L. TELS (01-826) 267-0260, 267-05-39 y 261 79 61 E mail: padron106@hotmail.com 2 INIFAP Huimanguillo, Tab MEMORIA DEL XVI CURSO DE ACTUALIZACION FRUTICOLA “PRODUCCION Y MANEJO DE FRUTALES II” 227 MEMORIA DEL XVI CURSO DE ACTUALIZACION FRUTICOLA “PRODUCCION Y MANEJO DE FRUTALES II” 228

Características generales de algunos patrones cítricos Mandarina Cleopatra. Es una especie llamada chota o billi kitchili en la India. Se usa en todo el mundo como patrón; sin embargo, es de importancia menor. Es tolerante a la Tristeza, Exocortis, pero su tolerancia a la Psorosis y Cachexia/Xiloporosis ha sido cuestionada y susceptible a gomosis en áreas con alto índice de inóculo. Induce a la producción de frutos de menor tamaño en naranjas y toronjas, no así en mandarinas. Muy resistente a la salinidad y al alto pH del suelo. Es menos afectado por el Blight que la lima Rangpur y limón Rugoso. Aunque los árboles sobre Cleopatra son de crecimiento lento en el vivero y empiezan a producir tarde, son de tamaño grande en el campo. Cleopatra es compatible con todas las especies de cítricos (Rocha-Peña y Padrón-Chávez, 1992; Wutscher, 1998). Mandarina Sunki. Es un patrón muy usado en China y algo en Brasil. Es tolerante a la Tristeza y susceptible a Exocortis y gomosis, pero muy resistente al blight. Los árboles sobre Sunki producen fruta grande de buena calidad, pero el tamaño de los árboles y la producción es variable (Wutscher, 1998). Mandarina Sun Chu Sha. Es resistente a la Tristeza, Exocortis, Xiloporosis y gomosis. Los cítricos sobre este patrón producen frutos de buena calidad, pero la producción no es muy alta. Naranja trifoliada (P. trifoliata (L.) Raf.). Este patrón como tal es notablemente diferente de la naranja, tanto que no puede considerarse propiamente como una naranja en algunos aspectos. La planta es un arbusto deciduo o árbol pequeño con espinas muy grandes y fuertes y pequeñas hojas compuestas por pecíolos alados y tres folíolos. Es un patrón utilizado masivamente en Japón, es tolerante a la Tristeza;
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Psorosis y Cachexia/Xiloporosis. Por ser sensible a la Exocortis exige ser injertado con yemas exentas de esta enfermedad. Es un patrón muy resistente a Phytophthora sp y a la asfixia radical, por lo que se adapta bien en terrenos pesados. Es muy resistente al frío. Presenta sensibilidad a la caliza y a la salinidad del suelo. Se le ha considerado como un patrón que induce poco vigor; sin embargo, con injertos libres de Exocortis y en suelos ácidos, los árboles pueden llegar a tener un tamaño normal. Induce buena productividad y una excelente calidad de fruta, siendo el tamaño de ésta superior al normal. Presenta incompatibilidad localizada con el limón Eureka y con otras variedades de esta especie Citranges (C. Sinensis x P. trifoliata). La influencia de la naranja trifoliada es fuertemente marcada y los citranges evidencian la naturaleza trifoliada de sus hojas. La influencia de la naranja dulce se muestra en la naturaleza siempre verde de los árboles. Son altamente poliembriónicos y aparentemente es muy raro que se desarrollen embriones cigóticos. Troyer es un patrón ampliamente usado. Es tolerante a la Tristeza, Psorosis y Cachexia/Xiloporosis, pero sensible a Exocortis. Presenta resistencia a Phytophthora sp. Tiene buena afinidad con las variedades de naranjo dulce, mandarino y pomelo, pero es incompatible con el limón Eureka; da lugar también a uniones características, al adquirir el patrón mayor diámetro que el injerto. Induce buena productividad y vigor, precocidad en la producción y frutos de alta calidad. Es sensible a los altos contenidos de caliza activa en el suelo y a la salinidad. Carrizo es igual en muchos aspectos al Troyer, morfológicamente son idénticos; sin embargo, la resistencia de Carrizo a Phytophthora sp. es mayor y las variedades injertadas sobre este patrón son más productivas que sobre Troyer. Los citranges C-32 y C-35 se han establecido con

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relativo éxito en España, manifestando un comportamiento similar al Carrizo. Citrumelos (C. Paradisi x P. trifoliata). Son muy parecidos a los citranges, producen gran número de semillas que contienen solamente embriones nucelares y por consiguiente en campo casi todas las plantas F1 son idénticas. Swingle es un patrón que se comporta bien en suelos livianos y pesados, tolera la Tristeza, resiste la gomosis y algunos investigadores lo consideran muy susceptible a la Exocortis y a la Psorosis (Martínez, 1986) y otros lo consideran tolerante o con baja sensibilidad a la Exocortis y Cachexia/Xiloporosis (FornerValero, 1981, 1985). Es más sensible a la caliza que el Troyer, manifestando clorosis férrica. La productividad y calidad del fruto son variables con la especie infertada, excelente con injertos de pomelo y normales a bajos con naranjos y mandarinos. Limón Rugoso (C. jambhiri Lush). Es un patrón utilizado en diversos países y es el patrón predominante en Sudáfrica y en la India. Ampliamente utilizado en Florida, aunque actualmente ya no se multiplica por su sensibilidad al blight. Es tolerante a la Tristeza, Exocortis, Cachexia/Xiloporosis y Psorosis, pero muy sensible a Phytophthora sp. Presenta buena resistencia a la caliza y resistencia media a la salinidad del suelo, es un patrón muy vigoroso, adecuado para naranja dulce, mandarino, toronjo y limón, especies en las cuales induce elevadas productividades; sin embargo, la calidad de los frutos suele ser baja. Los árboles establecidos sobre este patrón son poco longevos C. volkameriana Pascuale. Es un patrón considerado como tolerante a Tristeza, Exocortis y Psorosis. Se utiliza en Italia como patrón de limonero por tener buena resistencia al “mal seco”. Presenta buena resistencia a la caliza y moderada a la

salinidad y a Phytophthora sp. Como patrón del naranjo dulce induce buena producción, aunque la calidad de la fruta es inferior a la de otros patrones.. Los limoneros injertados en este patrón presentan una excelente producción, similar a cuando están injertados en C. macrophylla. Lima Rangpur. Es un patrón tolerante a la Tristeza y presenta una marcada resistencia a la sequía, a la salinidad y a los altos contenidos de carbonato de calcio en el suelo. Las variedades injertadas sobre este patrón muestran buen vigor y grandes producciones, aunque a veces una calidad de fruta deficiente. A pesar de sus buenas cualidades posee defectos tan importantes como la sensibilidad a Exocortis, a Cachexia/Xiloporosis y a hongos del género Phytophthora , por lo cual se ha frenado su difusión en muchas áreas. (Forner-Valero, 1981, 1985). Avances en algunos ensayos de patrones cítricos tolerantes al virus de la tristeza En Nuevo León se han establecido ensayos de patrones tolerantes al VTC injertados con naranja Valencia, arrojando información interesante, sobre todo permitiendo disponer de nuevas alternativas. Se ha determinado el comportamiento de la naranja Valencia sobre siete patrones en los terrenos del INIFAP en General Terán, en un suelo con características como las siguientes: pH de 7.0 a 7.5; textura arcillosa, 20.6 % de arena, 47.4 % de arcilla y 32.0 % de limo; materia orgánica medianamente rico (2.56 %); nitrógeno total medianamente pobre (0.128 %); fósforo aprovechable bajo (0.911 ppm); potasio aprovechable muy rico (2,382.3 kg/ha); sales solubles totales (1.2 mmhos/cm a 25°C); no salino Según se aprecia en los cuadros de rendimiento, el cultivar Valencia ha producido una cantidad de fruta con el patrón Carrizo semejante que con el patrón agrio, lo que representa
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una buena opción con tolerancia al VTC. Cabe señalar que contrariamente a lo esperado, con el patrón trifoliata Rubidoux el cultivar Valencia produjo ligeramente mayor rendimiento que con el agrio. Con el patrón mandarina Sunki el rendimiento de Valencia es muy semejante al obtenido con el naranjo agrio como patrón, situación que permite también considerar a este último como una opción más. Con los patrones Dragón Volador y Poncirus trifoliata no se ha logrado obtener producción de fruta debido a problemas severos de absorción de nutrimentos en el tipo de suelo donde fueron establecidos, de tal manera que los árboles presentan deficiente crecimiento y clorosis foliar muy marcada. En cambio, con el citrumelo Sacaton si se ha obtenido producción de fruta; sin embargo, ha sido inferior que la obtenida cuando el patrón es agrio.

EFECTO DEL PATRON EN EL RENDIMIENTO DE FRUTA DE LA NARANJA cv. VALENCIA INIFAP/CIRNE/CEGET PATRON Dragón Volador Poncirus trifoliata Trifoliata Rubidoux Mandarina Sunki Citrumelo Sacaton Citrange Carrizo Naranjo Agrio 1996 1997 1998 0.08 1.17 0.17 0.00 1.72 6.46 28.04 41.46 21.65 58.94 53.89 1.67 7.68 24.73 32.93 20.75 41.45 51.49 1.44 1.01 10.67 8.30 12.35 18.20 27.45 1999 Ton/ha 2000 2001 2002

1.58 8.30 27.54 45.11 28.55 57.91 56.10 2.38 7.65 25.30 35.84 19.36 54.31 54.31

Árboles establecidos en mayo de 1992. Distancia de plantación 6 x 4 m. En todos los años la cosecha se realizó en el mes de febrero. La producción de fruta cosechada en el año 2000 fue menor debido a heladas que ocurrieron en febrero de 1999 cuando los árboles estaban en plena floración. El efecto del patrón en la calidad del jugo es importante considerarlo; sin embargo, como se puede apreciar en el siguiente cuadro, la calidad de fruta producida por la naranja Valencia fue buena con los diferentes patrones evaluados, si

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acaso pudiera señalarse que con el patrón Carrizo la fruta madura un poco más tarde. EFECTO DEL PATRON EN LA CALIDAD DEL FRUTO A LA COSECHA DE LA NARANJA cv VALENCIA. FEBRERO DE 2000 PATRON Dragón Volador Poncirus trifoliata Trifoliata Rubidoux Mandarina Sunki Citrumelo Sacaton Citrange Carrizo Naranjo Agrio 46.49 42.30 41.88 38.42 40.94 10.28 10.96 10.63 9.63 10.97 0.81 0.81 0.80 0.75 0.81 13.01 13.59 13.30 11.71 13.65 PARAMETROS DE CALIDAD DEL FRUTO % GRADO ACIDEZ RELACION DE S BRIX TITULAB SOLIDOS JUGO* (%)** LE (%)*** /ACIDEZ

Los avances de resultados que se tienen en la evaluación de los patrones en Tabasco son hasta los cuatro años y medio, los cuales son preliminares en su primer ensayo de rendimiento por lo que es interesante observarlos cuando expresen su mayor potencial agronómico y productivo después de los seis años. Sobresalen cuatro patrones con desarrollo similar al N. Agrio pero con mayor producción en el N° de frutos/árbol (Cuadro 1). CUADRO 1. DESARROLLO Y PRODUCCIÓN DE LA NARANJA “VALENCIA TARDIA” A LOS 56 MESES DE EDAD INJERTADA EN 12 PATRONES EN SUELOS ÁCIDOS. C. E. HUIMANGUILLO. INIFAP-2002. PATRÓN Citrange C-35 Pomeroy Rubidoux Beneke N. agrio Rangpur Volkameriana Barnes Carrizo Troyer Rugoso Milam Cleopatra ALTURA (m) 3.1 2.8 3.0 2.9 3.3 3.3 3.5 2.7 3.3 3.2 3.1 3.1 COBERTURA (m) 3.1 2.8 3.0 2.6 3.3 3.1 3.3 2.6 3.0 3.1 3.1 3.0 DIÁMETRO (cm) PATRÓN INJERTO 12.3 8.7 10.4 7.4 10.8 7.5 10.6 6.9 11.8 9.4 10.6 8.4 12.1 9.9 11.3 11.0 12.1 12.1 8.9 6.4 9.8 8.9 8.4 7.5 FRUTOS X ÁRBOL 313.5 258.5 177.0 148.2 145.2 119.7 118.5 109.2 73.0 70.5 12.0 4.7

Calidad determinada con base en el método estándar para cítricos * Con base en el peso ** Sólidos solubles totales *** Expresado como ácido cítrico anhidro

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Desarrollo de los árboles. Se observa que las plantas en general presentan diferencias (Cuadro 1) en cuyo porte de la planta el patrón Barnes es inferior a todas, su altura fue de 2.7 m, diámetro de copa 2.6 m, diámetro de patrón e injerto de 9.9 y 6.4 cm respectivamente, esta diferencia se aprecia muy bien en el terreno. Destaca con la mayor altura el limón Volkameriano con 3.5 m y ancho de copa 3.3 m. Número de frutos. Se aprecian diferencias entre patrones, el C-35 presentó el mayor número de frutos con promedio de 313.5 superando ampliamente al testigo (N. agrio 145 frutos/árbol) en más de un 100 por ciento, le siguió el Pomeroy con 258.5 frutos/árbol y el Rubidoux con 177.0 frutos aunque este último no presentó diferencia estadística. Los patrones que mostraron el menor rendimiento fue el Cleopatra, Milam, Troyer y Carrizo con 4.7, 12.0, 70.5 y 73.0 frutos/árbol, respectivamente (Cuadro 1.). Los resultados de algunas características de la calidad de la fruta de temporada cosechada el 24 de enero del 2002, se presentan en el Cuadro 2. En el que se observan diferencias entre los patrones evaluados con respecto al testigo (naranjo agrio). Ph del jugo. Se obtuvo el valor más bajo en el patrón Milam con 3.14, le siguieron el Troyer y Carrizo con un valor de 3.18; el testigo (naranjo agrio), presentó un pH de 3.70, y por arriba de este se presentan la mayoría de los patrones como se observa en el Cuadro 2. Corresponde al patrón Mandarina Cleopatra el valor más alto de pH con 3.83. Lo que indica que la calidad del jugo no es el mismo al momento de la cosecha. Sólidos solubles totales (SST, Grados Brix). La concentración de sólidos solubles es una de las características más importantes de los cítricos por el

rendimiento de la fruta para la industria dedicada a la elaboración de jugo concentrado. Como se puede observar en el Cuadro 2, con excepción del patrón Pomeroy que tuvo un valor de 9.40 de SST superando al testigo (naranjo agrio con 9.28 de SST), todos los demás estuvieron por debajo de este último valor. Porcentaje de acidez. En el Cuadro 2, se observan los valores en los diferentes patrones. Con excepción de la Mandarina Cleopatra que tuvo un porcentaje de 0.64 el resto de los patrones resultaron con valores superiores al testigo (naranjo agrio con 0.81 %). Índice de madurez (IM). En lo que se refiere a este parámetro indica la relación de sólidos solubles totales entre la acidez presente en los frutos, los resultados indican que algunos patrones alcanzaron un mayor IM con respecto al testigo (11.43 IM), como la Mandarina Cleopatra con 13.01 y el patrón Beneke con 11.45 de IM. Por debajo del testigo resultaron el resto de los patrones, resultando con los menores índices, los frutos de naranja en los patrones, Troyer 8.46 y Carrizo con 8.77 de IM. (Cuadro 2). Porcentaje de jugo. En el Cuadro 2, se presentan los valores alcanzados al momento de la cosecha de los diferentes patrones, esta característica es importante por el rendimiento de jugo, es interesante observar que la mayoría de los patrones con excepción del Volkameriano que tuvo 34.15 % de jugo el resto de los patrones supera al testigo (naranjo agrio con 38.99 %). Los patrones con mayor porcentaje de jugo los obtuvo el patrón Troyer con 46.83 % seguido la M. Cleopatra con 45.05 %, Beneke con 44. 12 %, el Carrizo con 43.61 %, el C-35 con 42.65 % Lo anterior es importante porque puede compensar el bajo contenido de SST (° Brix)

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que muestran algunos patrones, con buenas características agronómicas. Proteínas. En lo que se refiere al contenido de proteínas algunos patrones, mostraron un mayor contenido con respecto al testigo, como el patrón de la M. Cleopatra con 0.47 %, seguido por el Beneke con 0.35 %, Troyer con 0.32 % y por debajo de este valor último el resto de los patrones, presentando el contenido más bajo el patrón L. Rangpur con 0.24% (Cuadro 2).

CUADRO 2. PROPIEDADES DE LA NARANJA VALENCIA TARDÍA INJERTADA EN PATRONES TOLERANTES AL VTC COSECHADA EL 24 DE ENERO DE 2002, EN HUIMANGUILLO, TAB. (INIFAP).
PATRÓN pH SST % DE AZÚCARES (°BRIX) ACIDEZ REDUCTORES 8.27 0.98 2.76 ÍNDICE PROTEINAS % DE DE JUGO MADUREZ 8.46 0.32 46.83

Citrange Troyer Citrange Carrizo Citrange 35 Trifoliata Rubidoux Trifoliata Beneke Trifoliata Barnes Trifoliata Pomeroy

3.18

3.18

8.30

0.96

2.13

8.87

0.29

43.61

C- 3.31

8.55

0.90

2.46

9.98

0.33

42.65

3.68

8.27

0.80

2.82

10.30

0.29

40.15

3.64 3.50 3.61

8.77 9.03 9.40 7.88 8.20 7.63 8.30 9.28

0.82 1.02 0.82 0.93 1.07 0.81 0.64 0.81

2.89 2.57 2.91 2.41 2.36 2.44 2.59 2.96

11.45 9.23 11.23 8.84 7.69 9.58 13.01 11.43

0.35 0.23 0.28 0.23 0.27 0.24 0.47 0.31

44.12 39.87 43.12 34.15 42.83 40.91 45.05 38.99

Limón 3.31 Volkameriano Rugoso Milam Lima Rangpur Mandarina Cleopatra Naranjo agrio 3.14 3.41 3.83 3.70

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BIBLIOGRAFIA Forner-Valero, J.B. 1981. Combinaciones injerto/patrón en cítricos. Pag. 41-56, en: Jornadas Citrícolas Andaluzas. Junta de Andalucía. Consejería de Agricultura I Pesca. Dirección General de Estructura y Producción Agraria. Sevilla, España. Forner-Valero, J.B. 1985. Características de los patrones agrios tolerantes a tristeza. Generalitat Valenciana. Consellería D’Agricultura I Pesca. Dirección Agraria. Sevilla, España. Martínez, J.E. 1986. Propagación de patrones. Pag. 23-26, en: Citricas. FUSAGRI. (ed). Serie Petróleo y Agricultura. Venezuela. Padrón-Chávez, J.E. 2000. Precauciones y usos de patrones cítricos tolerantes a tristeza. Horticultura Mexicana 8 (1): 36-43. Sociedad Mexicana de Ciencias Hortícolas, A.C. Rocha-Peña, M.A. y J.E. Padrón-Chávez, 1992. Precauciones y usos de portainjertos de Cítricos tolerantes al virus de la tristeza. Publicación Especial No. 2. 48 pp. INIFAP. CIRNE. Campo Experimental General Terán, N.L., México. Wutscher, H.K. 1998. Uso apropiado de las combinaciones injerto/patrón en cítricos en el Trópico. Memoria del IV Curso Internacional de Citricultura. Montemorelos, N.L., México.

CULTIVARES CÍTRICOS DULCES M.C. Juan E. Padrón Chávez1 Para el establecimiento de una huerta, la selección del cultivar es un aspecto muy importante, considerando que los cítricos son especies perennes, lo que dificulta el cambio de cultivar. Al seleccionar el cultivar es necesario tomar en cuenta las siguientes características: a) La adaptación al medio ambiente de la región. b) Su producción, época de cosecha y calidad de fruta. c) Su uso, el cual puede ser como fruta fresca, para industrialización o de doble propósito. d) Su demanda en el mercado. En las áreas productoras de cítricos de Nuevo León y Tamaulipas, donde las estaciones del año están bien definidas, los ritmos de floración y crecimiento son controlados principalmente por la temperatura, por lo que en invierno se presenta un período de “quiescencia”, en el cual ocurre la iniciación y diferenciación floral y en primavera la floración y crecimiento vegetativo; sin embargo, en condiciones donde no existe una definición del invierno, el factor principal que determina la iniciación y diferenciación floral es el estrés hídrico, condición que ocasiona una disminución en la actividad metabólica, menor ritmo de crecimiento, después del cual cuando se elimina dicho estrés ocurre la floración. Los cítricos que desarrollan mejor calidad organoléptica en condiciones subtropicales son las naranjas, mandarinas y toronjas; sin embargo, es posible cultivar también limones en los sitios donde no ocurran heladas. Como se señaló arriba, el clima es un factor que hay que tomar en cuenta al momento de decidir cual o cuales cultivares establecer; sin embargo, el
Inifap Nuevo LeónKm 31 Carr. Montemorelos-China Apartado Postal 367400 General Terán, N.L.
1

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aspecto comercial reviste quizá el punto más delicado que es necesario conocer, toda vez que no importa mucho producir frutos de excelente calidad, ni cosechas abundantes si no tienen posibilidad de comercializarse en los diferentes mercados nacionales o para exportación. Las especies más importantes y sus nombres comunes son las siguientes: Género Especie Nombre común c. aurantium L. Naranjo agrio, naranjo Citrus amargo, naranjo cucho. C. aurantifolia Lima ácida, limero, (Christm.) Swingle limón mexicano. C. sinensis (L.) Naranjo dulce. Osbeck C. reticulata Blanco Mandarino, tangerino. C. Paradisi Macf. Toronjo, pomelo. C. grandis (L.) Pumelo, pomelo. Osbeck C. medica L. Cidra. C. limon (L.) Burm. Limón, limonero, limón real, limón italiano. P. trifoliata (L.) Raf. Naranjo trifoliado, Poncirus trifoliata. F. margarita (Lour.) Kumquat oval, Nagami. Fortunella Swingle F. japonica (Thunb.) Kumquat redondo, Swingle Marumi. Variedades recomendadas El INIFAP, a través del Campo Experimental General Terán, ha introducido y evaluado cultivares de cítricos dulces y como resultado de este trabajo se han identificado algunos con características sobresalientes. A continuación se describen las más importantes, de manera general:
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Naranjas [C. sinensis (L.) Osbeck] Esta es la especie más importante por la superficie que ocupa en la región y en el país y los cultivares más sobresalientes se describen a continuación: Marrs Es una mutación de naranja navel detectada en la propiedad de O.F. Marrs en Donna, Texas, EEUU, en 1927. Es quizá el cultivar más temprano en alcanzar el fruto su maduración, el tamaño del fruto es de mediano a grande (diámetro promedio de 7.01 cm), redondo y sin ombligo, con pocas o ninguna semilla (dependiendo de la contaminación con polen de otro cultivar). Fructifica principalmente en racimos en las partes más externas del árbol. La corteza del fruto es lisa, no muy gruesa, fácil de pelar. Debido a su baja acidez alcanza el índice de madurez mínimo requerido a principios de septiembre (seis meses después de ocurrida la floración), mucho antes que otros cultivares; en estas fechas la calidad no es muy buena, siendo dulce pero algo insípida; sin embargo, el sabor mejora considerablemente si se deja avanzar más su maduración antes de cosecharlo. El árbol es pequeño, moderadamente vigoroso, muy productivo y de producción precoz. Hamlin Se originó espontáneamente de la germinación de una semilla en 1879 cerca de De Land, Florida, EEUU; A.G. Hamlin, dueño de la plantación, le dio nombre años después. El fruto de este cultivar es de mediano a pequeño (diámetro promedio de 6.33 cm), a veces demasiado pequeño para su comercialización en fresco; es redondo a ligeramente achatado, con muy pocas o ninguna semilla, la corteza es lisa, fácil de pelar. Se cosecha de octubre a diciembre. El hecho de cosecharse en dichos meses es una ventaja en zonas frías donde se da la posibilidad de heladas.

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El árbol es moderadamente vigoroso, de mediano a grande, y es uno de los cultivares que mejor tolera el frío. Pineapple Se cree que su origen se debe a la germinación de unas semillas procedentes de frutos llevados desde China a Charleston, Carolina del Sur, EEUU, que el reverendo J.B. Owens sembró en 1860 en Sparr, cerca de Citra, Florida; se le dio el nombre debido a que algunos expertos afirmaban que el fruto se parecía a la piña en el olor o el sabor. El fruto es de tamaño medio (diámetro promedio de 6.39 cm), esférico, casi redondo y tiene una corteza delgada, lisa y de buen color una vez maduro, con muchas semillas, lo que lo hace apto para la industria del jugo. Se cosecha de principios de noviembre a enero. El árbol es moderadamente vigoroso, de mediano a grande y muy productivo. Parson Brown Este cultivar se originó en 1856 por la germinación de una semilla en casa del reverendo N.L. Brown, cerca de Webster, Florida, EEUU, de un fruto que llegó a Savannha, Georgia, desde China. En 1874 se le dio el nombre. El fruto es de mediano a grande (diámetro promedio de 6.49 cm), redondo, con una corteza lisa, con moderado número de semillas. Se cosecha desde octubre hasta diciembre. El árbol es vigoroso, grande y muy productivo. Se caracteriza por su follaje de color verde más oscuro que el de los demás cultivares de naranja temprana. Queen El fruto de este cultivar es muy parecido al de Pineapple, algunas veces con menos semillas y mantiene mejor su calidad en el árbol, contiene menos semillas; sin embargo, no

es apto para consumo en fresco. Se cosecha de noviembre a enero. El árbol es vigoroso, de mediano a grande, muy productivo. Candenera Se detectó en 1870. el fruto es de mediano a grande, casi redondo y tiene una corteza delgada, ligeramente rugosa, fácil de pelar, con pocas semillas, se puede cosechar de noviembre a febrero. El árbol es vigoroso y de tamaño mediano, muy productivo. Salustiana Se originó por mutación espontánea de Comuna y fue propagada por Don Salustiano Pallás cerca de Enova, en la provincia de Valencia, España, en 1950. es el segundo cultivar del grupo de naranjas blancas en España (el primero es Valencia). El fruto es de tamaño medio a grande (diámetro promedio de 6.38 cm), con una corteza ligeramente rugosa y de espesor medio, con pocas o ninguna semilla. Madura temprano en la temporada pudiéndose cosechar de octubre a diciembre, aunque puede almacenarse en el árbol hasta marzo. El árbol es vigoroso, bien desarrollado y productivo. Valencia Dado su nombre, se cree que este cultivar es de origen español; sin embargo, se tuvo conocimiento de este por primera vez en las Azores y es, con toda seguridad, de origen portugués. Es la naranja más importante del mundo. El fruto es de tamaño medio a grande, redondo o ligeramente achatado, con pocas o ninguna semilla, con buena coloración a la madurez, con una corteza delgada y lisa, aunque, dependiendo de las condiciones climáticas, a veces algo rugosa, tiende a reverdecer a finales de temporada. Se puede cosechar desde febrero hasta abril, aunque puede

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almacenarse en el árbol hasta junio si hay disponibilidad de agua, el contenido de jugo es alto y de sabor excelente. Es el cultivar más tardío para madurar el fruto. El árbol es vigoroso, con hábito de crecimiento erecto, grande y muy productivo, aunque con producción que tiende a ser alternante, sobre todo cuando el manejo es deficiente y la cosecha anterior se realizó tarde en la temporada. Olinda Procedente de la germinación de una semilla en la propiedad de O. Smith en Olinda, California, en 1939. el fruto es muy parecido al del cultivar Valencia, de maduración tardía; aunque todavía no se determina el tiempo en que puede ser almacenado en el árbol, se cosecha desde febrero hasta abril. El árbol es parecido al de Valencia. Washinton navel Este cultivar es el que representa al grupo de las navel. El fruto es de maduración temprana, grande, redondo o ligeramente ovalado, con un ombligo bien formado, en ocasiones oculto, pero frecuentemente prominente, la corteza es ligeramente rugosa, de grosor normal, fácil de pelar. Los gajos se separan con facilidad, la pulpa es firme, moderadamente jugosa y dulce, con baja acidez. El fruto permanece bien en el árbol si se cultiva en condiciones favorables, donde las condiciones climáticas no sean extremas, tales como tiempo seco y caluroso durante la floración y amarre; sin embargo, si se logra producir fruta, ésta se vende bien, se considera para mesa por excelencia, por carecer de semillas (por ser fruto partenocárpico). El árbol es de vigor y tamaño medios, con hábito de crecimiento caído.

Fisher Es uno de los cultivares populares en California, EEUU. El fruto alcanza su madurez antes que el de Washington, aunque la coloración no se alcanza tan temprano. El árbol es muy parecido al de Washington; sin embargo, éste es más productivo, aún en condiciones de clima extremo. Moro Cultivar de origen reciente, deriva del Sanguinello Moscato. Se cultivó ampliamente en los años 50 y 60´s en Italia, especialmente al este de Sicilia, donde en la actualidad es el cultivar más importante. El fruto es de mediano a pequeño (diámetro promedio de 6.77 cm), corteza algo rugosa, aunque en el árbol se presentan frutos con corteza lisa también, algunos frutos pueden tener la corteza muy o moderadamente rojiza, poco adherida. Como en todas las naranjas sanguíneas, la coloración interna depende en gran medida de las condiciones climáticas de la temporada. Con pocas o ninguna semilla, el contenido de jugo es alto, su sabor es muy variable dependiendo en gran medida del grado de pigmentación. El período de cosecha es de octubre a enero Mandarinas (C. reticulata Blanco) Los mandarinos y sus híbridos generalmente son los más resistentes al frío, aunque existen algunos, como el tangor Temple, que son menos resistentes que las naranjas; sin embargo, el fruto del mandarino es más propenso a sufrir lesiones por frío que la mayoría de las naranjas y toronjas. El mandarino tiene gran adaptabilidad y se cultiva en condiciones climáticas desérticas, semitropicales y subtropicales. A pesar de ello, para alcanzar una buena producción y calidad, los diferentes cultivares de mandarina tienen necesidades climáticas muy concretas. La mandarina más exigente en lo que respecta a clima es la Clementina, cuya distribución todavía es limitada. Muchas mandarinas (en particular la

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común y la Dancy) así como sus híbridos tienden a la alternancia en la producción, de manera que a cosechas abundantes de frutos pequeños siguen cosechas pequeñas de frutos grandes pero de poca calidad. Aunque la mandarina es un grupo bastante amplio, la superficie establecida a nivel mundial es bastante más baja que la de la naranja. Algunos expertos han intentado clasificar la mandarina en diferentes categorías o especies, R.W. Hodgson ha realizado la siguiente clasificación: C. unshiu C. deliciosa C. nobilis C. reticulata Mandarino Satsuma Mandarino Común Mandarino King Otros mandarinos

ligeramente achatado en la región estilar, presentando una pequeña depresión cerca de la cicatriz estilar, donde en ocasiones se observa un pequeño ombligo. La región peduncular es, a veces, ligeramente apuntada y gran parte de los frutos presenta un pequeño cuello, mientras que la corteza es lisa, delgada, consistente y fácil de pelar. El fruto nunca presenta menos de seis semillas. El árbol es vigoroso y grande, no tiene espinas y su hábito de crecimiento es erecto. Aunque el árbol es resistente al frío, el fruto es sensible. En Estados Unidos se le llama “mandarina de navidad”. Ellendale Este cultivar fue detectado como planta procedente de semilla por E.A. Burridge en 1878 en su propiedad de Ellendale, Burrum, cerca de Bundaberg, Queensland, Australia. Se trata de un tangor (híbrido de mandarino y naranjo). El fruto es de tamaño medio a grande, en ocasiones muy grande y normalmente achatado. Este cultivar es considerado de media estación. La textura de la corteza es lisa, excepto en los frutos de gran tamaño, y aunque es delgada se pela fácilmente sin desprender gran cantidad de aceite esencial, no es propenso al “bufado” si permanece en el árbol después de alcanzada su madurez. Se puede cosechar de noviembre a enero. Con polinización cruzada, el fruto presenta muchas semillas. Este cultivar puede cosecharse durante un período largo que puede prolongarse mediante el uso de ácido giberélico, que se aplica poco después del cambio de color. El fruto se almacena sin problemas y soporta bien el transporte. El árbol es de gran tamaño, de copa redondeada y sin espinas. Encore Es un híbrido obtenido del cruzamiento de los mandarinos King y Común por H.B. Frost en California EEUU. La forma y

Los tres primeros son grupos de mandarina bien definidos, y cada uno tiene distintos cultivares. El cuarto grupo es una extensa colección de cultivares, ya sean de origen natural o híbridos artificiales. Los cultivares más importantes para la región se describen a continuación, señalando algunas de las características más importantes: Dancy Es el principal cultivar en la región noreste del país, el cual produce frutos que se pelan fácilmente, factor que es importante para su consumo como fruto de mesa; sin embargo, presenta marcada alternancia en su producción, la cosecha debe hacerse con tijeras, la fruta no resiste el transporte y el período de cosecha es muy corto, de noviembre a diciembre, después del cual la corteza sigue creciendo y se despega del fruto, produciendo el “bufado”, por lo que pierde rápidamente su valor comercial. El fruto es

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textura del fruto son muy parecidos a la Dancy, pero sin el pequeño cuello; es bastante firme para ser una mandarina, la corteza es muy delgada y adherida; sin embargo, se pela fácilmente y los gajos retienen poco albedo, presenta muchas semillas. Madura su fruto después que la Dancy, por lo que se considera como tardía, desde enero hasta marzo. El árbol es de tamaño medio, las ramas espinosas y presenta una marcada tendencia a alternancia. Fairchild Es un híbrido de Clementina y tangelo Orlando, obtenido por J.R. Furr en Indio, Cal. EEUU. El fruto es muy parecido al de su progenitor femenino, la Clementina, en cuanto a forma, textura de la corteza y color, aunque es de tamaño ligeramente más grande; es firme y la corteza es delgada y bastante adherida, por lo que se pela con dificultad, desprende gran cantidad de aceite esencial al pelarla, de modo que los gajos quedan algo impregnados de aceite. La productividad se ve incrementada mediante polinizadores (como el tangelo Orlando), lo que ocasiona que el fruto contenga muchas semillas. El fruto alcanza su madurez antes que el de Dancy, por lo que se considera temprana, cosechándose desde octubre hasta diciembre. El árbol es de buen vigor, sin espinas, de follaje denso, hábito de crecimiento abierto y productivo. Fortune Es un híbrido de Clementina y mandarino Dancy, obtenido por J.R. Furr en California en 1964. el fruto es de buen tamaño, teniendo en cuenta que se trata de una mandarina, y la textura de la piel es parecida a la de Satsuma, la corteza es muy delgada y bastante adherida; sin embargo, se pela con facilidad. La madurez del fruto se alcanza después que Dancy, por lo que se considera tardía, pudiéndose cosechar desde febrero hasta abril. Este cultivar tiende a producir en el interior

de la copa, por lo que el fruto rara vez desarrolla lesiones por quemaduras de sol. El fruto se considera sin semillas; sin embargo, cuando es contaminada con polen de otro cultivar suele producir un gran número. El árbol es vigoroso, de tamaño medio y muy productivo Fremont Es un híbrido de mandarino Clementino y Ponkan, obtenido por P.C. Reece, en Florida, EEUU. Es una de las más atractivas, pues el fruto presenta un color naranja brillante desde principios de la temporada, de textura parecida a la de Clementina, la corteza, a pesar de estar ligeramente más adherida que la de Clementina, se pela fácil. Madura antes que Dancy, pudiéndose cosechar desde octubre hasta diciembre. El árbol es de vigor moderado y alcanza tamaño medio, es precoz en la entrada a producción, muy productivo. Lee Es un híbrido de Clementina y tangelo Orlando, obtenido por F.C. Gardner y J. Bellows en 1942. El fruto es semejante al del Orlando en cuanto a tamaño y forma, aunque la corteza es de color más intenso una vez que alcanza su madurez. En la región, generalmente alcanza el color naranja la pulpa antes que la corteza, es fácil de pelar. Se considera de maduración temprana, cuyo período de cosecha es de octubre a diciembre. El árbol es de vigor medio, de tamaño mediano y hábito de crecimiento un poco abierto. Nova Es un híbrido de Clementina Fina y tangelo Orlando, obtenido por F.C. Gardner y J. Bellows en Florida, EEUU, en 1942. el fruto es de buen tamaño y posee un elevado contenido de jugo de excelente sabor, la corteza del es firme y adherida, lo

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que dificulta el inicio del desprendimiento, pero después se pela con facilidad. Se considera de maduración temprana, pudiéndose cosecha desde mediados de septiembre hasta diciembre. Puesto que es un híbrido auto incompatible, el fruto no tiene semillas en plantaciones aisladas; aunque se recomienda intercalar un polinizador (como el tangelo Orlando) para que mejore la producción, situación que favorece la presencia de semillas en el fruto. En ocasiones, antes de alcanzar su madurez, la corteza puede rajarse en la región estilar; también puede verse afectada por daños ocasionados por el sol. El árbol es de buen vigor, bien desarrollado y presenta muchas de las características del mandarino, con algunas espinas. Ponkan Es un cultivar de origen Japonés. El fruto es de tamaño grande y es de forma achatada, frecuentemente presenta un pequeño cuello como el de la Dancy, así como una zona hundida en la región estilar, la corteza es poco adherida, fácil de pelar y el aceite esencial desprende un aroma muy característico, similar al de la mandarina Común. Se puede cosechar desde principios de noviembre hasta enero. El árbol es vigoroso, de tamaño medio y hábito de crecimiento erecto. Es productivo pero suele presentar alternancia. Sunburst Es un híbrido de los cultivares Robinson (Clementina X tangelo Orlando) y Osceola, obtenido por P.C. Reece en 1961 en Florida, EE.UU. De madurez precoz que se puede cosechar desde mediados de septiembre. Es una de las mandarinas más atractivas que alcanza una coloración naranja-rojiza, con una corteza muy lisa y delgada, relativamente fácil de pelar. En plantaciones aisladas el fruto prácticamente no produce semillas; sin embargo, para

incrementar la producción se recomienda intercalar un polinizador, como Temple, Orlando o Nova, con lo que los frutos producen muchas semillas. Minneola Este híbrido resultó de la cruza de la toronja Duncan y mandarino Dancy, obtenido por W.T. Swingle, T.R. Robinson y E.M. Savage en USDA, Florida. El fruto es grande, redondo y en la mayoría se observa un cuello pronunciado característico que permite una inmediata identificación. La corteza es delgada y lisa y se pela fácilmente. En plantaciones aisladas el fruto no tiene semillas; sin embargo, se recomienda establecer un polinizador como Dancy o Clementina (el Orlando es incompatible), aunque el número de semillas aumenta. Se puede cosechar desde diciembre en Nuevo León. Murcott Es un tangor (mandarina X naranja) de progenitores desconocidos, obtenido por W.T Swingle en Florida, EE.UU. en Estados Unido recibe actualmente el nombre de Honey tangerina y en México se le conoce como Murcott. El fruto es de tamaño medio, pero depende del número de frutos en el árbol. Es ligeramente achatado en la base y el ápice, con corteza lisa y frecuentemente presenta manchas ocasionadas por viento y sol. El fruto resulta difícil de pelar. El número de semillas es alto, doce o más por fruto. Se puede cosechar desde febrero hasta abril. El árbol es vigoroso, con forma de arbusto, y sus hojas recuerdan a las del sauce. Fructifica en los extremos de las ramas, de manera que el fruto puede sufrir lesiones por viento, insolación o heladas. Es muy productivo, con una fuerte tendencia a la alternancia.

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Orlando Es el resultado del cruzamiento de toronjo Duncan y mandarino Dancy, efectuado en 1931. el fruto es de tamaño medio, casi redondo, su maduración puede ser desde octubre, aunque en Nuevo León madura desde noviembre. La corteza es algo rugosa en la región estilar, muy delgada y de adherencia moderada, por lo que no se pela con facilidad y desprende tanta cantidad de aceite esencial como la Ortanique. Se puede plantar con otros cultivares como la Dancy y Temple para obtener mejores cosechas; sin embargo, también se incrementa el número de semillas, que normalmente es de diez por fruto. El árbol tiene un crecimiento similar al de Minneola, aunque no tan grande y vigoroso. Las hojas tienen forma “acucharada”. Ortanique Es un tangor de progenitores desconocidos. Su nombre es una síntesis de las siguientes palabras: orange, tangerine, unique, ORTANIQUE. El tamaño del fruto es medio y ligeramente achatado en la región estilar, donde en ocasiones se observa un pequeño ombligo. La forma, textura y grosor de la corteza, así como la calidad interna, son caracteres que varían en función de las condiciones ambientales de la región donde se cultive. En condiciones de tipo semi tropical y mediterráneo, la corteza es rugosa, de color naranja intenso y gruesa; en tanto que en condiciones tropicales es lisa, de color naranja pálido y extremadamente delgada. Es difícil de pelar ya que desprende gran cantidad de aceite esencial. El sabor es muy dulce, con la acidez necesaria para obtener un sabor excelente. En Nuevo León, se cosecha desde enero, pero puede almacenarse la fruta en el árbol hasta mayo, manteniendo buena calidad y firmeza. El árbol es muy vigoroso, con hábito de crecimiento abierto y gran tamaño, muy productivo.

Temple Es un tangor de origen desconocido, detectado en Jamaica desde 1896. El fruto es de tamaño medio a grande, de forma ligeramente achatada en la región estilar y la corteza rugosa, de color muy atractivo, naranja rojizo, delgada y fácil de pelar. El color de la pulpa es menos atractivo que el de la corteza, ya que es de color naranja pálido. El sabor es bueno. El fruto se considera con semillas, de quince a veinte. No requiere intercalarse con ningún otro cultivar, ya que es auto fértil. Es un cultivar de media estación, cosechándose desde noviembre hasta febrero. El árbol es de vigor medio, con forma de arbusto y espinas, de follaje denso y hojas parecidas a las del mandarino. Es productivo. Toronjas (C. Paradisi Macf.) El toronjo generalmente es muy productivo y el árbol de gran vigor, aunque más susceptible al frío que el naranjo; no así el fruto, el cual es más resistente. Una característica distintiva de esta especie es la producción de fruta en racimos. La calidad del fruto varia principalmente por el clima y el patrón. Los frutos más dulces, jugosos y menos amargos son los que se producen en climas semi tropicales. Lo mejores patrones para el toronjo son el naranjo agrio, los citranges y el citrumelo Swingle. Los cultivares se puede agrupar en toronjas blancas y toronjas pigmentadas, estas últimas con gran demanda en la actualidad. Duncan El origen de este cultivar se remonta a 1830; sin embargo, L.A. Duncan le dio su nombre en 1892. todos los cultivares se han originado del Duncan. El fruto es de sabor excelente, de pulpa es firme y muy jugosa, su maduración ocurre desde noviembre, pero puede almacenarse en el árbol hasta junio; sin embargo, su mejor calidad la alcanza en febrero y marzo.

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Presenta demasiadas semillas (alrededor de 30 por fruto), por lo que el destino del fruto es hacia la industria del jugo o el envasado en gajos. El árbol es vigoroso, grande y muy productivo, su fruto es de mayor tamaño que el de Marsh y el árbol más resistente al frío. Marsh Se originó de semilla de Duncan en Lakeland, Florida, alrededor de 1860. C.M. Mash la propagó en 1892. Se le conoce como Marsh Seedless. El fruto es algo más pequeño que el de Duncan pero presenta mucho menos cantidad de semillas (en promedio 2 por fruto). La corteza es ligeramente más gruesa. Su período de cosecha es de noviembre hasta junio. Este cultivar es el más importante en el mundo; sin embargo, en México los cultivares pigmentados sin semillas están teniendo más demanda. El fruto es adecuado para la industria de jugo y gajos. El árbol es vigoroso y muy productivo, de tamaño grande y más sensible al frío que el de Duncan. Henderson Este cultivar fue detectado en 1973 en la plantación de S. Henderson, cerca de Edinburgh, Texas, como mutación espontánea en un árbol de Fawcett Red. No se detectan diferencias entre este cultivar y el Ruby en cuanto a la época de maduración; sin embargo, el cultivar Henderson tiene una mejor pigmentación tanto externa como interna y el color de la pulpa se mantiene mejor. Ray Ruby Este cultivar se detectó en la propiedad de R. Ray, cerca de Mission, Texas. Aunque el árbol es prácticamente idéntico al de Ruby, el fruto es más rojizo externa e internamente, diferencias que se aprecian cuando la madurez del fruto es avanzada.

Rio Red Es el cultivar pigmentado de introducción más reciente, fue obtenida por R.A. Hensz en Texas irradiando yemas procedentes de una planta de semilla de Ruby Red. El fruto tiene pulpa de color cinco veces más intenso que el de Ruby y dos veces más que el de Ray y casi tan intenso que el de Star Ruby. Se cosecha desde noviembre hasta abril con buena calidad de fruto. Ruby Este cultivar también conoce como Ruby Red, Redblush y Henninger, fue detectado como mutación espontánea de Thompson en 1926 por A.E. Henninger en McAllen, Texas. El fruto tiene pulpa de color rosa, es idéntico al de Marsh en cuanto a las características del fruto, aunque presenta menos semillas. Star Ruby Este cultivar fue obtenido mediante la irradiación de una semilla del cultivar Hudson por R.A. Hensz, de la Texas A & I University, Weslaco, Texas en 1959. la pulpa del fruto es ligeramente más roja que la de Hudson, siendo el toronjo de coloración más intensa. Además, la coloración externa es superior a la de los cultivares más recientes. El fruto casi no presenta semillas, la corteza es muy delgada, el contenido de jugo es muy alto y el sabor más dulce y menos amargo que el de Marsh y otros cultivares pigmentados. El árbol es de menor vigor que el de los demás cultivares, razón por la que el fruto tiende a alcanzar menor tamaño; tiende a presentar quimeras en ramas, hojas y frutos, observándose de color amarillento en ciertas áreas.

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MANEJO INTENSIVO DE HUERTOS FRUTALES Dr. Américo Florez Medina3 La Fruticultura en México se desarrolla en una superficie aproximada del 10 al 11% del total del área agrícola cultivada. Existen más de 32 especies cultivadas, de estas, 10 son las más importantes al representar 87.6 % de la superficie frutícola de México, en las que destacan: Café, Naranja, Limón Mexicano y limón persa, Aguacate, Mango, Papaya, Manzana, Durazno, Vid y Nuez. De acuerdo con información de la FAO al año 2002 México ocupó el primer lugar en la producción mundial de Aguacate, Limones y Limas con un 33% y 15% del total, tercero en Naranja, cuarto en Mango y quinto lugar con Café. Al comparar los rendimientos de los cultivos por unidad de área con otros países productores de frutas, observamos que están por encima de los promedios obtenidos en México, debido a que en algunos frutales como es el caso de la Naranja y el Aguacate hemos crecido en superficie cultivada de manera importante; pero los rendimientos no se han incrementado a niveles competitivos. Es probable que este comportamiento se deba entre otros a los materiales vegetales que cultivamos, bajos niveles de tecnología, presencia de plagas y enfermedades, daños ocasionados por fenómenos meteorológicos como heladas, sequías, granizadas, huracanes, etc. Estacionalidad de la producción, altos costos de producción y falta de inversión en investigación y desarrollo de nuevas tecnologías. Por lo que es necesario analizar alternativas que nos permitan estrechar las brechas y desventajas con otros países productores

A mediados del presente siglo habrá aproximadamente un tercio menos de tierras cultivables per capita y tal vez una reducción equivalente en la disponibilidad de agua para fines agrícolas. Para duplicar la provisión de alimentos será necesario incrementar la productividad de la tierra y el agua, pese a la menor disponibilidad de estos recursos naturales clave. Asimismo, a menos que se realicen grandes y exitosos esfuerzos, continuará la reducción de la biodiversidad, que es la fuente del material genético necesario para lograr mayores avances en el mejoramiento de plantas y animales. Los cambios climáticos globales podrían verse acelerados, con consecuencias indeseables para la agricultura. Algunos ven a la biotecnología como un medio para obtener mayor incremento de la producción agrícola en el futuro. Pero los principales beneficios de la biotecnología todavía reposan en el horizonte. Dados los incentivos y la predominancia del sector privado en este dominio, son pocas las actuales inversiones en biotecnología que tienen como objetivo aumentar los rendimientos o de que sean útiles para agricultores pobres. Es posible que algunos adelantos tecnológicos avanzados transformen las posibilidades de la producción en la agricultura. Pero, por la importancia crítica de los alimentos para el bienestar y el mantenimiento de la vitalidad económica de los seres humanos, no es aconsejable poner todas nuestras esperanzas agrícolas en la canasta de la biotecnología. Ni el paradigma tradicional ni el paradigma de la biotecnología parecen ser suficientes. Cambios en el crecimiento y la demanda de la población La buena noticia es que la tasa de crecimiento de la población está empezando a descender a nivel global y es bastante drástica en algunos lugares. Al tiempo que las tasas de crecimiento de la población están cayendo en la mayoría de los países en desarrollo. Sin embargo, la rápida expansión

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Profesor Investigador de la Academia de Fruticultura del Departamento de Fitotecnia d e la Universidad Autónoma Chapingo. e -mail: aflorez0808@hotmail.com

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previa de la población mundial ha creado una estructura juvenil formada por millones de hombres y mujeres que están en sus años más fértiles o cerca de ellos. Los demógrafos han retrocedido en sus estimados sobre la máxima población humana esperada, de un pico de 15-18 mil millones a 8-10 mil millones de personas. Pero incluso este crecimiento reducido significa que habrá la mitad o dos tercios más de personas sobre la tierra de las que ahora viven en ella. Casi todo el aumento de la población se concentrará en los países menos desarrollados y en gran parte bajo condiciones de pobreza y desnutrición. Según estimados de FAO, unos 800 millones de personas sobre la tierra viven bajo condiciones de hambre y desnutrición perpetuos. Asegurar la alimentación para ellos y sus descendientes será más difícil si la provisión total de alimentos no crece lo suficiente. La forma en la cual se producen los alimentos debería contribuir a cubrir las necesidades de quienes tienen mayor inseguridad alimentaría. En la medida en que el crecimiento de la población sea lento, el mayor incremento de la demanda por una mayor producción agrícola significará elevar los ingresos, que es el objetivo de todos los gobiernos y casi todos los individuos. Un estimado conservador señala que para cubrir las necesidades económicas y sociales en las próximas tres o cuatro décadas, el mundo debería estar produciendo por lo menos el doble de los alimentos que hoy produce. Por lo que es necesario analizar alternativas que nos permitan estrechar las brechas y desventajas con otros países productores. Dentro de estas una sería el manejo intensivos de huertos frutícolas, con el empleo de altas densidades de población, patrones enanizantes, variedades mejoradas, práctica de podas, fertilización, fertirrigación, control de plagas, enfermedades y malezas y producción forzada. En estrecha relación con la agroindustria, organización de productores y el mercado nacional y de exportación.

MANEJO POSTCOSECHA CON ATMÓSFERAS CONTROLADAS Dr. Sergio Chávez Franco1 El manejo postcosecha de productos hortofrutícolas requiere de técnicas que aseguren mantener la mejor calidad el mayor tiempo posible, además de cumplir con requisitos como inocuidad alimentaria, bajos o nulos residuos de agroquímicos, cargas microbianas lo mas bajas posibles, mínimos daños producidos por insectos, maquinaria o manejo inadecuado, entre otros. Lo cual es bastante difícil de lograr dadas las mayores exigencias de los mercados nacionales y principalmente extranjeros. Una de las biotecnologías que permiten cumplir positivamente con esas exigencias a favor de los productos hortofrutícolas perecederos son el uso de Atmósferas Controladas (AtmC), la cual tiene ventajas sobre las Atmósferas Modificadas (AtmM). Las AtmM presentan problemas como un alto índice de pérdidas postcosecha debido principalmente a que el material biológico no es muy homogéneo en sus ritmos de respiración, producción de etileno, generación de calor, liberación de humedad entre otros, todo lo cual simultáneamente presente hace muy fácil que las condiciones ideales de conservación y manejo no se cumplan. En cambio, las AtmC permiten mayor adaptación dinámica y constante sobre material biológico que también cambia con el tiempo con lo que se reducen las perdidas postcosecha.
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Colegio de Postgraduados IREGEP, Programa de fruticultura Tel/Fax Texcoco: (595) 9520233, 9520232. DF: (55) 58045933, 58045932. Conmutador: Texcoco: (595) 9520200, DF: (55) 58045900 extensiones 1112, 1113. E-mail: sergchav@hotmail.com, Pagina internet: sergiocf@colpos.colpos.mx, http://www.colpos.mx, http://wwp.icq.com/14219146

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El objetivo de esta presentación es ilustrar mediante un ejemplo paso a paso como calcular una AtmC ideal para productos hortofrutícolas. Estos cálculos solo son una ayuda parcial para el especialista, quien además debe tomar en consideración otros factores de importancia, como por ejemplo: Estado fisiológico, daños mecánicos, ritmo de respiración y producción de etileno, sensibilidad a bajas concentraciones de oxigeno O2 o altas concentraciones de bióxido de carbono CO2, relaciones entre la temperatura y el tiempo que durará en refrigeración, para evitar daños por frío, tomar también en consideración los otros productos hortofrutícolas con los que comparte las cámaras de almacenamiento, entre otras factores adicionales. Tasa de Respiración En caso de no saber cuanto respira nuestro producto, es importante medirle la tasa de respiración para asegurarnos en que estado fisiológico se encuentra. También se pueden consultar las tablas de respiración para darnos una idea general, aunque es mejor medir la respiración de nuestro producto en particular, debido a que podría presentar características únicas excepcionales que al final afectan mucho el modo de aplicar la AtmC. Colocar el fruto en un recipiente cerrado. Previamente, darle al recipiente un barrido con aire libre de CO2 de preferencia. Al inicio medir el contenido de CO2 (%) y después de entre 30 y/o 60 minutos medir el CO2 (%) final. Calcular el % CO2 acumulado generado por el fruto, medir el volumen total en el frasco, e introducir los datos en la siguiente ecuación:

Cálculos:

0.21%(CO2 ) 1150ml (VolTotal ) ml (CO2 ) 1 × × = 20.82 100 0.2 Kg ( Peso) 0.58hr (Tiempo) Kg hr
Respuesta: Respiración de 20.82 ml (CO2) / Kg hr

Flujo de la mezcla de gases El siguiente paso es calcular cuantos L / hr ó ml / min de la mezcla de gases se deben hacer pasar a través del contenedor. La mezcla de gases dependerá de la AtmC que el producto soporte, es decir de los niveles de CO2 y O2 apropiados para el fruto u hortaliza en cuestión. En el caso de Pera se recomienda una AtmC o mezcla de gases de 1 %CO2 en aire y para calcular su flujo se debe tomar en cuenta la respiración del fruto que adiciona mas CO2 a la mezcla, de modo que el Flujo deberá ser tal que no permita niveles demasiado altos de CO2 ni demasiado bajos de O2. En este ejemplo es recomendable que el incremento de CO2 producto de la respiración se mantenga en 0.2%, de modo que se eviten aumentos tales que puedan alterar las condiciones ideales de la mezcla de gases. ¿Qué flujo se requiere en un contenedor de 2 litros de volumen total, que contiene 1 Kg de Peras con respiración de 20 ml CO2 / Kg hr, a 0C?. Cálculos: En 1 hr, 1 Kg de pera, producirá 20 ml CO2. El incremento de CO2 prefijado como permisible en este ejemplo es de 0.2% = 0.2 ml CO2 / 100ml = 2ml CO2 / 1 litro.

ml (CO2 ) %(CO2 ) ml (VolTotal ) 1 = × × Kg hr 100 Kg ( Peso) hr (Tiempo)
Ejemplo: ¿Cuanto respira un fruto de Pera a 0ºC, de 200 g de peso, en un frasco de 1.15 litros, si después de 34.8 minutos generó 0.21 % CO2?.
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Por lo tanto en el contenedor de 2 litros podemos permitir un total de 4 ml CO2 acumulable (2 x 2).

2ml (CO2 permitido) × 2 litros (Contenedor ) = 4ml (CO2 total permitido) 1 litro
En 1 hr el Kg de fruto produce 5 veces más CO2 que el permitido (20 / 4):

20ml (CO2 respirado) = 5 veces 4ml (CO2 total permitido)
Por lo que es necesario remover ese CO2 generado por 1 Kg de fruto durante 1 hr en el contenedor, mediante la ‘ventilación’ (5 veces) el volumen total del contenedor = 5 veces x 2 litros = 10 litros. Respuesta: Flujo = 10 litros / hr. ¿Qué flujo se requiere si ese contenedor fuera de 4 litros?. En 1 hr, 1 Kg de pera, producirá 20ml CO2. El incremento de CO2 prefijado como permisible en este ejemplo es de 0.2% = 0.2 ml CO2 / 100ml = 2ml CO2 / 1 litro. Por lo tanto en el contenedor de 4 litros podemos permitir un total de 8 ml CO2 acumulable (2 x 4). En 1 hr el fruto produce CO2, 2.5 veces mas que el permitido (20 / 8) por lo que es necesario remover ese CO2 generado en el contenedor, mediante la ‘ventilación’ (2.5 veces) el volumen total del contenedor = 2.5 veces x 4 litros = 10 litros. Respuesta: Flujo = 10 litros / hr. En este ejemplo se muestra que el Flujo a usar es independiente del volumen del contenedor mientras los demás
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factores sean similares. Sin embargo el experto debe vigilar que se tomen en cuenta otras variables importantes para que se asegure una conservación de la calidad óptima. Algunas recomendaciones generales en AtmC son: - En los contenedores es recomendable que el volumen libre (volumen total – volumen del fruto) no sea excesivo, puede estar alrededor del 30 % del volumen total ó algo que permita una buena ventilación y difusión de la atmósfera interna. - Asegurar buena difusión de la mezcla de gases en el interior del contenedor a través del producto. - Mantener la mezcla de gases correcta mediante revisión tan frecuente como se requiera. - Mantener la temperatura, humedad relativa y condiciones internas del contenedor tan constantes como sea posible. - Medir el CO2, O2 y etileno generado en el contenedor tan frecuente como sea necesario de modo que permita detectar cambios indeseables y de esta forma hacer ajustes a la mezcla de gases entrantes así como al Flujo. - Tomar en consideración que los ajustes y revisión periódica frecuente se hace necesario por tratarse de material biológico en constante cambio y desarrollo fisiológico. - Asegurarse que en el contenedor no se tengan fugas por ejemplo a través de grietas, sellos defectuosos o porosidad que pongan en riesgo la AtmC. Literatura Citada ALLEN, D. 1998. CA storage buildings: construction and operation techniques. Nova Scotia Growers Association.

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EL LIMÓN MEXICANO: TECNOLOGÍAS DE PRECOSECHA Y POSCOSECHA PARA LA PRODUCCIÓN DE INVIERNO Rafael Ariza Flores1 Elhadi M. Yahia2 Rubén Cruzaley Sarabia1 RESUMEN La superficie cosechada de limón mexicano en los Estados Unidos Mexicanos fue 85 mil hectáreas (ha), con un manejo inadecuado del cultivo y su producción y de mala programación productiva; por lo que, se refleja en los bajos rendimientos por unidad de superficie y de las que se obtienen 10.7 t ha-1 (ASERCA, 2002). La mayoría de la producción se concentra durante los meses de junio a septiembre, por lo que demuestra una corta estacionalidad demostrando un valor de la producción muy bajo; por lo tanto, se genera un menor desarrollo económico en los productores. También, éstos últimos desconocen de las tecnologías para conservar su producción y mantener la mayor vida del producto y no generan valor agregado, para alcanzar mejores beneficios económicos. El trabajo consiste en generar y transferir tecnología para la calidad, productividad, sustentabilidad y rentabilidad de la producción del limón mexicano de invierno durante el desarrollo de la cadena agroalimentaria de la produccióncomercialización, y así contribuir en la sostenibilidad de la producción en los mercados nacional e internacional.
1

Los resultados destacados de la investigación son los siguientes tratamientos: la poda+anillado+estrés hídrico+raleo de flores y frutos; poda+raleo de flores y frutos; anillado y estrés hídrico, que favorecieron en la floración y brotación reproductiva en el mes de septiembre, le siguieron las combinaciones. Solamente con el tratamiento completo se alcanza un rendimiento de las 17.0 t ha-1, y con una relación beneficio/costo de 5.7; le siguieron un tratamiento testigo absoluto que consistió en la poda+raleo de frutos+urea al 1%, en donde se obtuvo un rendimiento de 16.3 t ha-1, y una relación beneficio/costo de 5.2, siendo el testigo el más bajo y de menor producción. La cosecha se inició en diciembre y fue mayor en el mes de marzo. En sí la tecnología aplicada y generada con el uso de labores culturales se obtienen los mejores rendimientos y una mayor relación beneficio/costo para la producción de invierno. Con las aplicaciones de ácido giberélico a la dosis de 30 g i.a ha-1, biofol a la dosis de 1.0 L ha-1, ác. Naftalenacético al 2% y urea al 1%, que fueron los que arrojaron una mayor emisión de número de brotes reproductivos, flores y frutos en el mes de octubre. Habiendo una floración alta en el mes de octubre con la aplicación de urea, pero los fuertes vientos favorecieron en la caída de las flores y frutos, siendo uno de los mejores tratamientos. La cosecha inició en el mes de enero y se alcanzó una producción de hasta 9.0 t ha-1 y una relación beneficio/costo de 3.4, principalmente. Realmente se ha logrando obtener una mejor programación y sostenibilidad de la producción para el año y sobre todo del invierno, la cual es de muy buena calidad y rentabilidad, principalmente. Asimismo, se han obtenido nuevas tecnologías para prolongar la vida del anaquel y calidad de los frutos, superando a las tradicionales. También, la calidad de los frutos obtenida en el campo es importante, ya que son

Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias, Chilpancingo, Gro. 2 Universidad Autónoma de Querétaro, Querétaro, Qro.

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atacados por ácaros y disminuye los contenidos de aceites esenciales y son de baja comercialización. INTRODUCCIÓN No obstante, la importancia de los cítricos en México, específicamente la naranja y el limón, éstos tienen su potencial de desarrollo limitado por numerosos problemas que se presentan en la cadena desde la producción hasta la comercialización de los productos en fresco y procesados. Esto y la falta de organización de productores y empresarios han ocasionado un crecimiento horizontal desordenado de la superficie que no corresponde al reducido incremento en el número de empaques e industrias. Lo anteriormente expuesto requiere urgentemente de establecer un modelo de desarrollo para la industria de ambas especies, que permita considerar los siguientes puntos: planificar la superficie de cultivo, validar y transferir la tecnología generada y disponible para incrementar la cantidad y calidad de la fruta, mejorar los precios de la fruta en el mercado nacional, ampliar la exportación y fortalecer la industria. Los principales riesgos para el aspecto de producción en el limón Mexicano son el potencial del establecimiento y dispersión del virus de la tristeza de los cítricos (VTC), deficiente control de enfermedades fungosas, faltan variedades y plantas con características superiores, tecnología para riego presurizado, fertirrigación y poda, control del crecimiento de los árboles, alta concentración de la cosecha en los meses de junio a septiembre, altos costos de producción y bajos precios, huertos establecidos en áreas no adecuadas y huertos con avejentamiento. Por otro lado, es la poca aplicación de la tecnología mejorada disponible, sistemas de producción muy heterogéneos, disturbios

fisiológicos en los frutos después de cosecha y la vida de anaquel corta, así como la falta de tecnología de conservación de la fruta en poscosecha. Existen otras limitantes en comercialización como es la falta de esquemas comerciales directos a los mercados locales y de exportación, falta organización de empacadores para gestionar e instrumentar acciones de control legal, dependencia del sistema de exportación bajo consignación manejado por los brokers, alto grado de intermediarismo, restricción en el mercado de exportación actual y falta organización para unificar criterios de empaque, tanto para el mercado nacional como de exportación. En el aspecto agroindustrial se presentan deficiencias, ya que hace falta incrementar y/o modernizar la infraestructura de procesamiento del limón Mexicano, se tiene una gran dependencia del mercado industrial del aceite esencial en un reducido número de compradores, poco poder del productor de negociar el precio y condiciones de venta y una organización que esta avanzando para presentar una oferta reguladora y una postura unificada en la negociación. Entre 1990 y 2000, el promedio anual de la superficie cosechada de limón Mexicano fue de 85094 hectáreas (ha), con un promedio anual de producción de 915.8 mil toneladas (t). Los principales estados productores han sido Colima, Michoacán, Oaxaca, Jalisco y Guerrero, solamente los dos primeros han participado con el 59% de la producción nacional. La tendencia del crecimiento de los rendimientos entre Colima y Guerrero son diferentes, ya que aumentaron de manera importante en el primero y disminuyeron de manera importante en el segundo; por lo tanto, entre 1990 y 2000, el rendimiento promedio nacional pasó de 9.5 a 13.3 t ha-1,

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demostrando un aumento del 40%. Así en los precios mostraron una disminución del 13.3% en el mismo periodo. La producción del limón Mexicano es altamente estacional, en solo cuatro meses (junio a septiembre) se cosechan alrededor del 75% de la producción; esto hace que los empaques e industrias trabajen a plena capacidad durante un corto período del año con elevados costos fijos y también, implica bajos precios para el productor en estos meses. La distribución de la producción del limón Mexicano es al mercado en fresco con un 65% y a la industria con el 35%, los cuales varían entre los estados y zonas productoras (ASERCA, 2002). La mayor producción destinada al mercado en fresco ocurre en los meses de baja producción, mientras que la mayor proporción a la industria es en los meses de alta producción. A medida que la producción empieza a aumentar, los precios tienden a disminuir; por lo que, la producción alcanza su máximo en los meses de junio, julio y agosto, y los precios su mínimo en esos meses. Por lo tanto, los precios altos son durante los meses de baja producción, los cuales ocurren generalmente durante el invierno (diciembre a marzo). Con esta diversidad productiva difícilmente podrá haber una estabilidad de los precios y sostenibilidad de la producción en los mercados nacionales e internacional, por lo tanto no se podrá ser competitivo. En la cadena productiva del limón Mexicano se deberán implementar estrategias, tales como la exportación de limón fresco a los Estados Unidos de América, la venta directa a las tiendas de autoservicio, aplicación de la norma de calidad (NMX-FF-087-195-SCFI), manejo de poscosecha, crédito a la comercialización y la promoción en los medios masivos, el aceite destilado deberá tener una venta directa a la industria

refresquera y otras, así como aumentos en los rendimientos de campo, entre otros. Esto ha llevado a realizar acciones por el INIFAP en Guerrero para mejorar la calidad, sustentabilidad y rentabilidad de la producción del limón Mexicano de invierno, con estudios de labores culturales, aplicación de reguladores de crecimiento y bioestimulantes y manejo integrado de la enfermedad de la antracnosis, así como nuevas tecnologías en el manejo poscosecha, entre otros. CARACTERÍSTICAS DESCRIPTIVAS El limón mexicano o lima ácida Citrus aurantifolia (Christm.) Swingle, pertenece a la familia Rutaceae; es originaria del sureste de Asia (González, 1984). Esta se distribuye entre los paralelos de 40ºLN y 40ºLS (Doorenbos y Kassam, 1979), por lo que tiene una buena adaptación en las regiones tropicales y subtropicales. Las plantas son de ciclo vegetativo perenne y de tipo fotosintética C3. REQUERIMIENTOS FÍSICOS La planta es de fotoperíodo neutro, pero existen cultivares de día corto. El cultivo tiene un potencial entre los 500 y 1700 metros sobre el nivel del mar (m.s.n.m); por lo que, en zonas tropicales se desarrolla muy bien hasta los 750 m.s.n.m., y en las subtropicales hasta los 1800 m. Sin embargo, en las regiones productoras de los estados del Pacífico mexicano se localiza a los 50 msnm., con un buen potencial de producción. La cantidad de agua requerida es de 1000 a 2000 mm por ciclo. En las zonas tropicales, el período de reposo que se requiere es con la finalidad de inducir floración, la cual puede ser inducida por condiciones de precipitación o riego de menos de 50-60 mm/mes durante dos meses o más (Baradas, 1994). En las zonas donde no existe una estación fría, el estrés por sequía tiene un efecto en la inducción de la

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floración, que puede ser mutilado por la aplicación del riego (Monselise, 1985). La humedad ambiental ocurridas por atmósferas secas acompañadas de altas temperaturas son muy dañinas, sobre todo para los frutos jóvenes y brotes vegetativos nuevos (Baradas, 1994). Por lo tanto la humedad atmosférica medianamente alta es favorable para obtener mayores rendimientos. El rango de temperatura es de 13 a 35ºC, siendo la óptima de 23 a 30ºC; ya que por debajo de los 13ºC no existe crecimiento (Baradas, 1994). Por lo tanto, requiere de un período de reposo idealmente de dos meses, para que se induzca a la floración, misma que puede ser provocada por temperaturas de alrededor de los 10ºC durante el invierno en las zonas subtropicales. Un régimen diurno/nocturno de temperatura de 30/25ºC o más inhibe la floración (Monselise, 1985). La luz es muy importante en el contenido de vitamina C (ácidos ascórbico, isoascórbico y dihidroascórbico) en los frutos, por lo que no deberán estar muy sombreados; por lo tanto, se necesita una intensidad de luz óptima de 32.3 a 86.1 klux (Baradas, 1994). El cultivo del limón mexicano desarrolla muy bien en suelos de textura media a pesada; sin embargo, los tipos de textura franca-arenosa, franca y franco-arcillosa son adecuados para el desarrollo del cultivo. Los suelos deberán tener una profundidad mayor a 1.20 m, ya que la profundidad de las raíces varía de 1.20 a 2.0 m; generalmente, el 60% de las raíces se encuentran en los primeros 0.5 m, un 30% entre los 0.5 y 1.0 m y el 10% restante por debajo de 1.0 m. Cuando el suministro de agua es el adecuado, normalmente el 100% del

agua se extrae de la primera capa de 1.2 a 1.6 m (Doorembos y Kassam, 1979). Las plantas son sensibles a la salinidad: 0% para conductividad eléctrica de 1.7 mmhos/cm, el 10% para 2.3 mmhos/cm, el 25% para 3.3 mmhos/cm, el 50% para 4.8 mmhos/cm y el 100% para 8.0 mmhos/cm (Doorembos y Kassam, 1979). El rango de pH de esta especie está entre 4.8 y 8.3, con un óptimo de 6.5; asimismo, los suelos deberán estar bien drenados, ya que las plantas son susceptibles al ataque de patógenos. CULTIVARES Y PATRONES El cultivar que se pretenda establecer deberá estar muy bien adaptado a las regiones productoras, que producirá una fruta de buena calidad, por lo tanto es importante tomar en cuenta si se va a producir para el mercado nacional, el consumo en fresco, la industria o si es para la exportación. La variedad de limón o lima ácida que se sugiere para las regiones de la costa Chica y Grande es limón Mexicano con espinas. Limón mexicano con espinas Citrus aurantifolia Swingle. Este es el único que se cultiva en la entidad. Los árboles son muy vigorosos y productivos, con abundante follaje, de espinas cortas y muy puntiagudas, las hojas terminan en punta y son de color verde pálido en el haz. Las flores son blancas y pequeñas. El fruto es de tamaño medio, de esférico a ovalado, es muy ácido y con alto contenido de aceites esenciales en la cáscara (Figura 1). La especie tiene una buena adaptación en la región; por lo tanto, se manifiesta por su alta producción y excelente calidad, sin embargo es altamente susceptible a las enfermedades de la gomosis y antracnosis. La máxima producción ocurre durante los meses junio a septiembre, sin embargo se podrá cosechar durante todo el año, siempre y cuando al cultivo se aplique un mejor manejo y programa la producción.

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El cultivar sin espinas es de la misma especie y poco se ha extendido en el estado. Este tiene una gran ventaja que facilita la cosecha; sin embargo, se reducen los rendimientos y productividad, cuando se ha establecido bajo palma de coco, ya que tiende a buscar la luz del sol y alcanza grandes alturas, superando a las plantas normales.

que se sugieren son los siguientes: Macrofila Citrus macrophylla Wester; Volkameriana, Citrus volkameriana Pasq. Macrofila Citrus macrophylla Wester. Este tiene amplia adaptabilidad a todo tipo de suelo, es tolerante a la sanidad, al exceso y escasez de humedad y resistente a la gomosis, pero es susceptible al virus de la tristeza de los cítricos (VTC). El árbol es de porte vigoroso y muy productivo; además, es bastante precoz para entrar en producción. Ha mostrado una amplia compatibilidad con los cultivares que se han injertado, a los que ha conferido gran vigor, alta producción y buen tamaño y calidad de la fruta. Volkameriana Citrus volkameriana Pasq. Este tipo de portainjerto es el más utilizado actualmente, ya que es resistente a las enfermedades de la gomosis y virus de la tristeza de los cítricos. Su estabilidad productiva la alcanza hasta los ocho años, comparado con el Macrofila. PROPAGACIÓN El limón Mexicano es de pie franco y se considera altamente susceptible a la gomosis y al VTC, por lo que se recomienda su propagación por injerto mediante el uso de patrones tolerantes como son el Macrofila para gomosis y Volkameriana a ambas enfermedades. El procedimiento a seguir es el siguiente: Semillero. El establecimiento del semillero se puede realizar en cualquier época del año, con la condición de que se tenga disponibilidad de agua. La semilla que se usa, es toda aquella que proviene de frutos madurados en el árbol de los portainjertos mencionados. Una vez extraída, se lava y se seca a la sombra durante 48 horas, posteriormente se trata con Captan en dosis de 2 a 3 gramos por cada kilogramo de

Figura 1. Frutos de limón Mexicano con espina (Citrus auranyifolia Swingle).

Existe otra especie y cultivar que se puede introducir a la zona del Pacífico, ya que se adapta a las condiciones edáficas y climáticas de las regiones de las Costas siendo este el limón Persa (Citrus latifolia). Sin embargo, no se ha extendido entre los productores. Los patrones o portainjertos utilizados deberán tener buena adaptación a las condiciones de clima y suelo de la región. Éstos serán compatibles con los cultivares de propagación y deberán presentar tolerancia a enfermedades. Los patrones

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semilla. El semillero se deberá hacer inmediatamente con el objeto de asegurar un alto porcentaje de germinación. El suelo se desinfecta con bromuro de metilo a razón de 450 gramos por cama. Las camas deben medir 10 metros (m) de largo por 1.2 m de ancho con tierra mullida que contenga dos partes de tierra franca por una de abono vegetal descompuesto. La siembra consiste en colocar las semillas a dos centímetros (cm) una de otra y a 1.5 cm de profundidad. Generalmente, estas germinan de un 50 a 75 % del total de las semillas sembradas y posteriormente, se hace una selección de las plantitas normales y eliminación de aquellas amarillentas y con raíces deformes. Los riegos se dan cada tres o cuatro días con una regadera manual, de tal manera que no haya exceso de humedad o se “castigue” a la plantita. Vivero. Cuando las plantas en el semillero alcanzan una altura de 15 a 25 cm, se pueden seleccionar y desechar todas aquellas raquíticas o malformadas (Figura 2). El trasplante se lleva a cabo en bolsas de polietileno de color negro calibre 600 de 25 cm x 35 cm y desinfectada. A los 20 días después del trasplante, es necesario realizar una aplicación de nitrógeno para acelerar su crecimiento; para esto se aplican cinco gramos de urea por bolsa y es necesario repetir la aplicación cada dos meses.

Figura 2. Plantas de limón mexicano en el semillero, altura de 15 a 25 cm. Injertación. Los materiales necesarios para la injertación son: navajas bien afiladas, polietileno calibre 600 de color blanco para sujetar las yemas a los patrones y tijeras deschuponadoras para quitar los brotes laterales y despuntar el patrón cuando haya prendido el injerto. Las yemas que se van a utilizar, deben proceder de los árboles previamente seleccionados como los más productivos y más sanos, de ramas emergidas el mismo año; por lo general, son preferidas las varetas cilíndricas, ya que las yemas están maduras. Después del corte de las varetas se debe procurar injertar lo más pronto posible. La injertación se hace cuando el patrón tenga un diámetro de 6 a 8 milímetros y a una altura mínima de 30 cm a partir del suelo. Tipo de Injerto. Se puede usar el injerto T o el escudete enchapado. El injerto de T consiste en una incisión vertical y otra horizontal en forma de T sobre el patrón, donde se introduce la yema o escudete. El escudete enchapado es más rápido de hacer, el cual consiste en un corte descendente de aproximadamente 4.0 cm sobre el patrón, para esto se quita la

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menor cantidad de madera posible; se corta la corteza levantada dejando una forma de lengüeta, donde servirá para colocar y sostener la yema. A ambos injertos, se amarra una venda de plástico de la parte de arriba hacia abajo. Una vez que han transcurrido los 15 días se quita la venda y se procede a cortar el patrón a 20 cm por arriba del injerto. Cuando el injerto alcanza los 20 cm de altura, nuevamente se corta el patrón a la altura del injerto y se amarra a un tutor. ESTABLECIMIENTO DE LA HUERTA Selección del terreno. El suelo donde se plantará el árbol de limón, deberá ser profundo y con buen drenaje. Además, es importante contar con suficiente agua de riego. Es muy importante señalar que en los suelos pesados y con drenaje deficiente, los árboles se debilitan y son fácilmente atacados por la enfermedad de la gomosis. Preparación del terreno. En los terrenos de textura arcillosa se aconseja dar un subsoleo y después pasar el arado para facilitar la penetración de raíces. En caso de que el suelo sea de textura arenosa bastará con realizar el barbecho y pasar la rastra; de esta última se deberán realizar dos pasos en forma cruzada. Sistemas de plantación. Los sistemas más comunes de plantación en árboles frutales son “marco real” y “tres bolillo”. Siendo más favorable el de marco real para un mejor manejo y el otro para tener una mayor densidad y aprovechamiento del terreno. Figura 3. Sistema de plantación de triangulo equilátero tres bolillo. Trazo de plantación. La distancia entre árboles dependerá del cultivar, el patrón ó portainjerto, el tipo de suelo y si el cultivo estará solo o asociado con palma de coco, principalmente. En caso de plantar limón Mexicano como monocultivo y si se considera el porte normal del árbol, se sugiere plantar a una distancia de 8 m x 8 m, con lo cual se obtendrá una densidad de 168 árboles por hectárea para marco real y 234 árboles a tres bolillo (Figura 3). Si se va a asociar con otro frutal, se sugiere plantar a una distancia de 10 m x 10 m en el marco real. Actualmente se sugieren establecer altas densidades, para obtener altos rendimientos durante los primeros años de cosecha y en la edad adulta, por lo tanto se recomiendan las distancias entre plantas de 8 m x 4 m, siguiendo la orientación de norte a sur, para que los rayos del sol peguen en ambos lados y cumplir con los procesos fotosintéticos. Plantación. Si se cuenta con riego, la plantación puede efectuarse en cualquier época del año de lo contrario se deberá hacer al principio del temporal. La plantación se hace

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cuando las plantas injertadas hayan alcanzado 1.0 m de altura. Las cepas deben tener un tamaño de 50 cm de profundidad x 50 cm ancho x 50 cm de largo como mínimo, procurando que el cuello de la raíz quede al nivel del suelo. Es necesario eliminar las raíces dobladas y malformadas; al momento de la plantación se llena de tierra alrededor de la cepa, para no correr riesgos una vez establecido el huerto. Después se le hace un cajete alrededor de la planta, para facilitar el riego y retención de la humedad. LABORES DE CULTIVO Poda. Consiste en una serie de operaciones que se realizan en los árboles, se recomiendan las podas de formación, fructificación, sanidad y rejuvenecimiento (Figura 4). Es necesario hacerlas a fines de agosto de cada año o cuando tiene daños. Dentro de éstas se hacen generalmente la eliminación de ramas viejas, enfermas o mal distribuidas; con éstas se logran mayores aumentos en el rendimiento y calidad de la fruta, asimismo se prolonga la vida de los árboles (Becerra-Rodríguez, 1993). Cuando los huertos no han sido bien manejados desde el inicio, es necesario hacer una poda de formación; para esto se eliminan ramas del centro del árbol, para lograr un esqueleto de gran resistencia mecánica, que le permita soportar el peso de ramas y frutos, embate de vientos y aprovechar mejor la luz y permitir mejor aireación. La poda de fructificación es conveniente hacerla cada año. Por lo que, se eliminan chupones, ramas secas, ramas gruesas y ralear ramillas que estén sombreadas, cruzadas o en exceso que no llegan a producir. La poda de sanidad se da cuando las ramas están quebradas secas y enfermas a fin de mantener la copa del árbol libre de

infecciones. Mientras que, la poda de rejuvenecimiento se hace cuando los huertos no fueron bien manejados desde el inicio, aunque las ramas se encuentren viejas pero sanas, entre otros; por lo tanto, es posible restablecerlas mediante una poda severa. Los cortes se hacen inclinados y no transversales al tronco. Para evitar el ataque de enfermedades se deben proteger las heridas con selladores comerciales como la pasta bordelesa y pintura vinílica.

Figura 4. Eliminación de ramas viejas y brotes vegetativos viejos con un cortasetos y motosierra y floración.
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Fertilización. En árboles con edades de un año el tratamiento es de 10-5-5 (N-P-K), de dos años 20-10-10 (N-PK), de tres años es de 40-20-20 (N-P-K) y de cuatro años es de 80-40-40 (N-P-K). La fertilización adecuada para plantaciones de cinco o más años es mediante la aplicación del tratamiento de fertilización de 120-60-60 (N-P-K) en un año, acompañada con la aplicación al follaje de micronutrientes. La cantidad a aplicar depende de la fuente comercial que se tenga disponible en el mercado. En un estudio realizado en Guerrero, fueron evaluados a seis tratamientos con las dosis de los nutrientes de N-P-K- MgM.O, la información se obtuvo a nivel de hoja y fruto en dos tipos de suelo. El diagnóstico refleja que el mejor tratamiento en plantas de limón mexicano, será de 160-90-90( N-P-K) en suelos de cambisol Aluvial y de 120-90-60-15-5 (N-P-K- MgM.O) para los suelos de feozem Aluvial. Por lo tanto, no se debe de aplicar de manera general la 120-60-60 (N-P-K). Riego. El cultivo de limón Mexicano necesita de 1400 milímetros de agua bien distribuidos durante el año. Anualmente en las regiones de las Costas del Pacífico mexicano llueve de 700 a 1200 milímetros, distribuidos en un 80% durante los meses de junio a octubre. El período de sequía comprende los meses noviembre a mayo, por lo consiguiente es necesaria la aplicación de riegos de auxilio de 10 a 15 días dependiendo del tipo de suelos arenosos o arcillosos, respectivamente; procurando llenar el cajete del árbol, para ello se necesitan de 40 a 50 litros de agua (Becerra-Rodríguez, 1994). El método de riego más usado es el de gravedad, por lo que de un pozo noria se conecta una bomba y manguera de dos pulgadas; también, se sugiere emplear el método de riego denominado “espina de pescado”, que consiste en un canal principal en medio de los árboles con una derivación hacia cada uno de los árboles.

INDUCCIÓN DE LA FLORACIÓN Y PRODUCCIÓN DE INVIERNO La estacionalidad de la producción en los meses de junio a septiembre, genera un exceso de la oferta, por lo que difícilmente se puede almacenar por periodos prolongados y lo que trae consigo, es una disminución drástica de los precios o pérdidas de la producción. En limón Mexicano se han generado tecnologías recientemente, que se deberán aplicar para desfasar las cosechas y pudieran funcionar para la programación de la producción, tales como: defoliaciones, aplicación de reguladores del crecimiento y bioestimulantes, aplicación de retardantes del crecimiento, podas, anillado, manejo del riego y fertilizantes. Éstos se pueden aplicar solos o combinados. Las labores culturales como son la poda, anillado y raleo de frutos, se deberán hacer en el mes de agosto; las aplicaciones de Biofol, ácido naftalenacético, urea y ácido glutámico se deberán realizar en el mes de septiembre. Con estas técnicas se promueve la floración para los meses de octubre y noviembre y así obtener la producción de invierno. El estrés hídrico de la planta se realiza hasta el mes de octubre, por lo que se inician los riegos a partir del mes de noviembre. Labores culturales. Con el uso de labores culturales para la producción de limón mexicano de invierno en este estudio se evaluaron trece tratamientos, con las diferentes labores culturales (poda, anillado, estrés hídrico y raleo de flores y fruto, con sus combinaciones respectivas) y el testigo. En los trabajo se fueron realizando los muestreos de brotes vegetativos, brotes reproductivos, número de flores y número de frutos, cosecha y rendimiento, y calidad de los frutos.

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Los resultados destacados de la investigación fueron los siguientes tratamientos: la poda+anillado+estrés hídrico+raleo de flores y frutos; poda+raleo de flores y frutos; anillado y estrés hídrico, que favorecieron en la floración y brotación reproductiva en el mes de septiembre, le siguieron las combinaciones. Solamente con el tratamiento completo se alcanza un rendimiento de las 17.0 t ha-1, y con una relación beneficio/costo de 5.7; le siguieron un tratamiento testigo absoluto que consistió en la poda+raleo de frutos+urea al 1%, en donde se obtuvo un rendimiento de 16.3 t ha-1, y una relación beneficio/costo de 5.2, siendo el testigo el más bajo y de menor producción (Figura 5). La cosecha se inició en diciembre y fue mayor en el mes de marzo. Con el anillado realizado en naranja “Valencia” se registró un mayor incremento en un 6.8% del tamaño de los frutos durante los meses de febrero a marzo y estimuló la formación de un mayor número de flores en el mes de noviembre, con respecto a la aplicación de PBZ y urea (Curti-Díaz et al., 1990). En el limón mexicano se encontró que la tecnología aplicada y generada mediante el uso de labores culturales, se obtienen los mejores rendimientos y una mayor relación beneficio/costo para la producción de invierno, los cuales coincidieron con dos años de investigación (Ariza-Flores et al., 2002). Para esto se requiere de un manejo del cultivo y entusiasmo en el trabajo de los productores, asimismo los productores deberán obtener una muy buena capacitación con el propósito de que no corra riesgos indebidos y cometa errores que lo lleven a pérdidas innecesarias. La calidad de los frutos indica que al tener una mayor producción y emisión de frutos, este es de menor tamaño; sin embargo, los tratamientos intermedios presentan un tamaño mayor, así como los tratamientos con anillado. Las pruebas bioquímicas indican que no hay diferencias entre tratamientos, faltaría evaluar los contenidos de vitamina C en cromatografía líquida de alta resolución (HPLC).

PODAS

18000 a 16000 14000 12000 KG/HA 10000 8000 6000 4000 2000 0 1 TRATAMIENTOS ab

ANILLADO ESTRÉS HÍDRICO RALEO FLOR Y FRUTO POD + ANILLO POD + E. H. POD + RALEO ANILLO + E. H. ANILLO + RALEO E.H. + RALEO P + A + E.H. + RALEO TESTIGO ABS. TESTIGO

b

LSD=12421

Figura 5. Rendimiento (kg ha-1) de la producción de limón mexicano de invierno con labores culturales. Reguladores del crecimiento. Con la aplicación de reguladores del crecimiento para la producción de limón mexicano de invierno En este se evaluaron diez tratamientos: hormonas vegetales (ácido giberélico, ác. naftalenacético, ác. 2-cloroetilfosfónico) y bioestimulantes (biofol, ác. glutámico, tidhiazuron, paclobutrazol, urea y nitrato de potasio), el testigo absoluto y el testigo. Las aplicaciones fueron durante los meses de agosto y septiembre. Con las aplicaciones de ácido giberélico a la dosis de 30 g i.a ha-1, biofol a la dosis de 1.0 L ha-1, ác. naftalenacético al 2% y urea al 1%, que fueron los que arrojaron una mayor emisión de número de brotes reproductivos, flores y frutos en el mes de octubre; sin embargo, en naranja “Valencia” se reporta que el paclobutrazol y la urea no modificaron el hábito de floración del árbol (Curti-Díaz et al., 1990). En el limón mexicano hubo una floración alta en el mes de octubre con la aplicación de urea, pero los fuertes vientos favorecieron en la caída de las

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flores y frutos, siendo uno de los mejores tratamientos. Con el biofol se registraron los más altos rendimientos durante los ciclos de investigación (Ariza-Flores et al., 2002), por lo que la cosecha inició en el mes de enero y se alcanzó una producción de hasta 9.0 t ha-1 (Figura 6) y una relación beneficio/costo de 3.4, principalmente. Con éstos se puede programar la producción de invierno y de todo el año. También se avaluó la calidad de los frutos, siendo de mayor tamaño aquellos frutos.
10000 9000 8000 7000 6000 kg/ha 5000 4000 3000 2000 1000 0 TRATAMIENTOS LSD=4421.2 c bc ab a
A C. GI B E RE LI CO B I OFOL P A CLOB UT RA ZOL A C. NA FT A LE NA CE T I CO A C. GLUT A M I CO A C. 2-CLOROE T I LFOSFONI CO NI T RA T O DE P OT A SI O URE A 4% T HI DI A ZURON T E ST I GO A B S. T E ST I GO

CONTROL DE MALEZA Existen diversas especies de maleza en el cultivo del limón Mexicano, dentro de éstas están las de hoja angosta, tales como el zacate grama (Cynodon dactylon Pers.), cola de zorra (Leptochloa filiformis Bauv.), zacate Johnson (Sorghum halepense); de hoja ancha, los quelites (Amaranthus spp.), la rosa amarilla (Melampodium divaricatum) y el girasol (Helianthus annusis); y, las plantas parásitas como es el caballero (Phoradendron sp). Éstas compiten por luz, agua y nutrimentos del suelo, dificultan la cosecha y hacen que los riegos sean más lentos, entre otros. La mayor competencia ocurre durante la época de lluvias, por lo tanto existen diversos métodos de control: manual, mecánico y químico. El combate manual es efectivo, el cual requiere de una excesiva cantidad de mano de obra; por lo tanto requiere que se busquen otros mecanismos de control de malezas. El cajete de la planta se deberá limpiar de cinco a seis veces durante el año, se hace con machete o tarecua y con el esfuerzo del hombre. La aplicación de herbicidas es una tercera alternativa, que el productor deberá seguir en el cultivo, dentro de los productos que se pueden aplicar con buen éxito y han sido evaluados están el glifosato (Faena Transob) en dosis de 3 a 4 litros por hectárea y el paraquat (Gramoxone) de 2 a 4 litros por hectárea, los cuales son efectivos contra maleza joven que se encuentra en crecimiento. El diurón (Karmex pH 50 %) de 2 a 3 kilogramos por hectárea, se aplica en preemergencia y con suelo húmedo. Por lo general, se aplican mezclados en 200 litros de agua y con un adherente. La alternancia en el uso de estos productos químicos, cuando se van a realizar las aplicaciones, contribuyen a evitar la resistencia de las malezas a la aplicación de herbicidas.

Figura 6. Rendimientos (kg ha-1) de la producción de limón mexicano de invierno con la aplicación de compuestos hormonales y bioestimulantes.

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ENFERMEDADES Y SU CONTROL Existen varias enfermedades que atacan al cultivo, dentro de los principales están la gomosis, antracnosis y la amenaza del VTC. Gomosis. Esta es causada por el hongo Phytophthora parasitica Dastur, el cual ataca las raíces, tallo, follaje y ramas de los árboles. Los síntomas visibles se caracterizan por una exudación de goma en las lesiones nuevas, la zona dañada se torna negra, misma que es desprendida con facilidad por medio de una ligera presión de los dedos. Los árboles dañados presentan hojas pequeñas, cloróticas y escasas debido a la defoliación provocada por el hongo. Hay muerte descendente de ramitas, aumento anormal de la floración y producción de frutos pequeños. Dentro de las medidas de control están las siguientes: Las medidas preventivas son: 1. Utilizar los patrones portainjertos de Macrofila y Volkameriana, injertados a una altura mínima de 30 cm sobre el nivel del suelo. 2. Evitar heridas en el tronco, raíces o ramas, así como el contacto del agua de riego con el tronco durante un tiempo prolongado. 3. Sembrar en suelos con buen drenaje y evitar encharcamientos en los huertos. 4. Pintar los tallos principales con pasta bordelesa y/o pintar con pintura vinílica los cortes ó podas. 5. Hacer aplicaciones de fungicidas neutros a base de cobre. 6. Dos aspersiones al follaje con fosetil-al (Aliette) a la dosis de 1.0 kg ha-1.

Las medidas curativas son: 1. Raspar las lesiones o partes dañadas, eliminando todo el tejido enfermo y cubrir con pasta bordalesa a base de cobre, cal, y agua en la relación dosificada de 1kg: 1kg:10 L, respectivamente. 2. El hongo es muy susceptible al fuego a temperaturas de 48-50°C, por lo que resulta efectivo flamear la lesión de los tallos con un soplete o antorcha de mano. 3. Aplicación de cal al suelo o cuello de la planta, ya que el hongo crece a pH-de 5.0, con esto se detiene el crecimiento. 4. Hacer una a dos aplicaciones al follaje de metalaxil+clorotalonil (Ridomil Gold) a razón de 0.5 kg por hectárea. Antracnosis. Esta es ocasionada por el hongo Colletotrichum acutatum y C. gloeosporioides. Estos hongos son importantes porque provocan pérdidas en la producción de invierno. El daño se manifiesta en los brotes vegetativos y reproductivos jóvenes, botones florales y frutos pequeños. Los brotes vegetativos infectados se marchitan y mueren a partir de las puntas, en las hojas jóvenes aparecen zonas muertas o deformaciones en el borde; los botones florales se llegan a desprender antes de que amarren, mientras que los frutos infectados adheridos en el árbol presentan costras corchosas. El método de control es el químico, con cuatro a seis aplicaciones de mancozeb (Manzate 200) en dosis de 0.5 kg y de benomilo (Benlate 200) a la dosis de 0.5 kg en 600 litros de agua (Ovando-Cruz, 1991; Medina-Urrutia, 1993). Las aplicaciones de mancozeb se hacen cada 15 días. En un estudio realizado en Guerrero para el control de la antracnosis en la producción del limón mexicano de invierno; dentro del cual fueron evaluados a diez tratamientos y de éstos, nueve fueron con productos químicos y un testigo.

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Los resultados demostraron que mediante la aplicación de metalaxil+clorotalonil a 450 y 600 g P.C ha-1 y benomilo a 45 i.a ha-1 se controla efectivamente a la enfermedad de la antracnosis; además, el primer producto esta considerado como efectivo en el combate de la gomosis Phytopthora parasitica. Con una aplicación en el mes de agosto se logra mantener al cultivo sano y se conserva a la brotación y floración de septiembre y octubre para la producción de invierno; en caso de ocurrir lluvias en el mes de diciembre es conveniente realizar una segunda aplicación de estos productos. Con estos productos se obtiene una mayor producción y mejor relación beneficio/costo (Figura 8). Si no se controla a la enfermedad causada por Colletotrichum acunitatum, se corre un alto riesgo de no obtener producción en el invierno.

defoliación y hasta la muerte de los brotes. Estos síntomas son semejantes a los de la cancerosis o bacteriosis de los cítricos, causados por Xanthomonas campestris pv. Citri. Se recomiendan aplicaciones de mancozeb (Manzate 200) a la dosis de 0.3 kg en 100 L de agua. Mancha grasienta. Esta enfermedad es ocasionada por el hongo Mycosphaerella citri. Se caracteriza por lesiones de café a negras oscuras de apariencia necrosa y el envés de la hoja es naranja pálido a café amarillento, las cuales provocan la caída de las hojas. Para su control, se recomienda proteger las brotaciones vegetativas con sulfato de cobre tribásico, cupravit antes de la floración o benomilo a las dosis de 4, 2 y 0.4 kilogramos por hectárea, respectivamente.
4500 4000 3500 3000 kg/ha 2500 2000 1500 1000 b a a

TESTIGO MET +CLOR 300 MET + CLOR 450 MET + CLOR 600 BENOMILO 15 BENOMILO 30 BENOMILO 45 MANCOZEB 50 MANCOZEB 75 MANCOZEB 100

Figura 7. Aspersiones al follaje de productos químicos para el control de enfermedades en dos micronutrimentos y fitorreguladores, con una bomba aspersora de motor. Mancha foliar. Esta es ocasionada por el hongo Alternaria spp. Los síntomas del daño se presentan en las hojas y ramillas tiernas en forma de pústulas necróticas con un halo amarillento, que en caso de infección severa provoca

500 0 1 TRATAMIENTOS LSD=2630

Figura 8. Rendimientos (kg ha-1) de la producción de limón mexicano de invierno, con la aplicación de fungicidas para el control de la enfermedad de la antracnosis.

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Fumagina. Es causada por el hongo Capnodium citri. Crece en la superficie de las hojas, ramas maduras y ramas tiernas, dando la apariencia de tizne, que se quita al frotar las hojas con las yemas de los dedos. Este hongo crece y se alimenta de la mielecilla, que excretan las mosquitas blancas y los pulgones. Las aplicaciones de productos químicos son para combatir a los insectos mediante aspersiones de paration metílico (Folimat 1000), dimetoato (Rogor) y malathion (Malathion 50%) en dosis de 100, 150 y 200 mililitros, por cada 100 litros de agua, respectivamente. Virus de la tristeza de los cítricos (VTC). El limón Mexicano es susceptible a esta enfermedad. Esta es la más destructiva de los cítricos; es diseminada por el pulgón Toxoptera citricida. El VTC esta confinado en las células del floema de la planta, por lo que los principales síntomas son: 1. Colapso rápido de la planta. Esto se aprecia a manera de marchitamientos en las hojas; por lo que, las hojas se secan y caen gradualmente. Mientras que, los frutos se quedan adheridos al árbol. El árbol muere a las tres semanas, después de infectado. 2. Declinamiento lento del árbol. Existe una coloración prematura de los frutos; las nervaduras de las hojas se aclaran, amarilla y caen, por lo que debilitan al árbol y causa la muerte de ramas, se acortan los brotes vegetativos y reduce la copa del árbol. 3. Árboles sin declinamiento. Los árboles tienen apariencia normal; con menor altura que los sanos, hay una hinchazón por arriba de la línea del injerto y punteaduras en la corteza del patrón. Estos árboles son importantes por ser focos de infección y sus comportamientos son inestables; también, presentan la variante de tipo picado del tallo.

Las técnicas de control son las siguientes: 1. Aplicación rigurosa de la norma Fitosanitaria NOM-031FITO-2000. Por lo que, no se deberán mover plantas de las áreas infectadas hacia las zonas libres; se logra con la aplicación de cuarentenas de las zonas infectadas. 2. Control químico de los pulgones, principalmente al pulgón café Toxoptera citricida. 3. Eliminación total de los árboles enfermos en un área determinada. 4. Uso de patrones tolerantes como es Citrus volkameriana. También, usar yemas certificadas libres de virus. 5. Generación de resistencia al virus con técnicas de biotecnología.

PLAGAS Y SU CONTROL Mosquita Blanca, Trialeurodes spp. Es la principal plaga del limonero. Los adultos son pequeños insectos alados de color blanco harinoso, se alimentan de la savia de los tallos y hojas de la planta. Se puede controlar con enemigos naturales como son los hongos Aschersonia aleurodes y Aegerita webberi. También, se pueden hacer aplicaciones de parathion etílico (Parathion etílico 50%) en dosis de 0.3 litros por cada 100 litros de agua. Pulgones. Estos insectos están considerados de mucha importancia en la citricultura. Actualmente se han detectado dos especies, el pulgón negro Toxoptera aurantii y el verde Aphis crasivora, sin embargo en México ya esta presente la especie Toxoptera citricida (Rocha-Peña et al., 1992). Éstos se alimentan de brotes tiernos, provocando las deformaciones y deteniendo su desarrollo; también, se han convertido en transmisores de virus. El control es químico, mediante las aspersiones de parathion metílico (Folidol 50%) y Rogor 40%

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en dosis de 0.2 litros por cada 100 litros de agua; así cuanto sea necesario emplear de manera emergente, a productos insecticidas sistémicos. También, aplicar la norma fitosanitaria NOM-031-FITO-2000. Araña roja, Panonychus citri. Este es un ácaro café-rojizo que afecta las hojas y cáscara de los frutos tiernos, disminuyendo su calidad al disminuir el contenido de aceites esenciales. Se controla mediante aplicaciones de dimetoato (Dimetoato 38 CE) a razón de 0.6 kg en 600 litros de agua. Arador o negrilla Phyllocoptruta oleivora (Ashmead). Este ácaro es muy importante, ya que infesta a más del 50% de los frutos de limón mexicano y disminuye su calidad (Ariza-Flores et al., 2003). El daño consiste en alimentarse de la cáscara de los frutos tiernos hasta alcanzar la madurez y los frutos se tornan de un color café amarillento, por lo tanto disminuyen los contenidos de aceites esenciales y apariencia física de los frutos. El ácaro se controla con dos aplicaciones de abamectina (Agrimec) a la dosis de 250 mililitros y dimetoato a 1.0 litro por hectárea en 600 litros de agua. COSECHA Los frutos alcanzan la madurez comercial o de consumo cuando se tornan lisos y brillantes y de color verde a verde amarillento, características que se aprecian hasta los 110 días. La cosecha se realiza cuando el follaje del árbol haya perdido el agua proveniente del rocío o lluvia; además, el manejo debe ser suave para evitar la oleocelosis de los frutos, que consiste en el manchado de la superficie del fruto, ya que se rompen las glándulas que tienen los aceites esenciales y se oxida fácilmente con el aire. La fruta es trasladada en cajas de plástico el mismo día del corte, con capacidad máxima de 20 kg; al respecto, el corte de la fruta se lleva a cabo entre los 15 o 20 días o bien todos los días, de acuerdo a la extensión

y productividad del huerto y la demanda comercial. Con las tecnologías aplicadas y buen manejo del cultivo se pueden llegar a cosechar a más de 30 toneladas de fruta por hectárea. En un estudio realizado sobre la determinación del índice de cosecha en la producción del limón mexicano de invierno. Para esto, los frutos fueron marcados con un color en los árboles y se fueron cosechando a los 75, 90, 105 y 120 días después de la antesis. Aquí se fueron evaluando las características físicas y bioquímicas de los frutos. La determinación del índice de cosecha indicó que los frutos se pueden cosechar a partir de los 110 días hasta los 120 días después de antesis, ya que alcanzan una muy buena calidad en tamaño, firmeza, índice de color, pH, acidez titulable o contenido de ácido cítrico, contenido de azúcares reductores o ºBrix y la relación ºBrix/acidez titulable. El índice de color es de -8.0 ± 2.5 que es verde; y la relación de 8.0 en ºBrix/AT, entre otros. TECNOLOGÍA DE POSTCOSECHA La fruta se selecciona de acuerdo con su color y tamaño. Por su color: verde, verde alimonado, verde amarillo o amarillo. Por su tamaño se clasifica en rangos de cero a cinco con base en diámetro de fruto. Por lo consiguiente, de manera integrada se forman rangos de color y tamaño de fruto que dan su clasificación de 0 a cinco. Los frutos de las clases tres a cinco, cuyos diámetros van de los 42 a 47 milímetros, se destina para su consumo en fresco y se caracteriza por ser verde o verde alimonado; generalmente es a más del 50% de la producción y su destino es el mercado nacional, principalmente. Los frutos verdeamarillos o amarillos de 36 a 41 milímetros de diámetro se ubican en el rango de cero a dos y se destina a la industria.

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Los frutos frescos se deben encerar con ceras de candelilla Tag y Flavor Seal, entre otras; para aminorar la deshidratación, conservarlos por mayor tiempo y darle mejor apariencia física en el mercado. Para el empaque se deben utilizar cajas de madera de 20 kg como máximo o arpillas de 25 kg, dependiendo de la distancia de transporte y periodicidad de consumo. En un estudio realizado sobre la mejora de la tecnología de poscosecha para el control de Penicillium spp, calidad y vida de anaquel de los frutos de limón mexicano, realizado en Guerrero, fueron evaluados a ocho tratamientos con agua caliente (45, 50 y 55ºC) en los tiempos de exposición (10, 5 y 3 minutos) y con ceras en dos sistemas de almacenamiento (12 y 25ºC). Se realizaron muestreos a los 8, 15, 22 y 29 días de almacenamiento. Los frutos fueron inoculados in vitro con el hongo Penicillium spp,, desde el inicio. Con la temperatura de refrigeración se prolonga la vida de anaquel, pero no se mantiene toda la calidad de los frutos; con las ceras no hubo diferencias con los frutos no encerados. Con el agua caliente se prolonga la vida de anaquel y hay menos pérdidas de peso de los frutos, se mantiene el color, no hay cambios severos en las variables bioquímicas y no hay pudriciones, sobre todo con los tratamientos de 55ºC/3 minutos y con y sin cera (Ariza-Hernández, 2003). Los tratamientos físicos son adecuados para el control de enfermedades y daños por frío en almacén (Yahia y ArizaFlores, 2001). Los estudios de mercado y precios de la producción de limón mexicano de invierno indican que este alcanza mejores precios en las ciudades de Puebla, Monterrey y Hermosillo. Sin embargo, los precios en el campo son bajos y solamente están altos durante los meses de diciembre a marzo, siendo

demasiado elevados en el mes de marzo. También, los mercados internacionales de Inglaterra, Francia y Japón, son importantes para la importación de limón mexicano; para, el futuro se concibe que el mercado de Estados Unidos de América será importante en la importación de los frutos de limón mexicano.

Figura 9. Apariencias de tamaño y color de los frutos de limón Mexicano para su cosecha. CONCLUSIONES Realmente se ha logrado obtener una mejor programación y sostenibilidad de la producción para el año y del invierno, la cual es de muy buena calidad y rentabilidad, con la aplicación de labores culturales y de reguladores del crecimiento, principalmente. De igual manera, se ha determinado que el control de las enfermedades durante la época de lluvias,

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favorece en una mejor brotación y floración para la producción de invierno, como es en el control de la antracnosis. Asimismo, se han obtenido nuevas tecnologías para prolongar la vida del anaquel y calidad de los frutos, superando a las tradicionales. Por otra parte, el control del ácaro negrilla o arador es importante es fundamental en la calidad de los frutos del limón mexicano. BIBLIOGRAFÍA ARIZA-FLORES, R., R. CRUZALEY-SARABIA y M. HERRERA-GARCÍA. 2002. Aplicación de reguladores del crecimiento en la inducción floral y producción del limón mexicano de invierno en Guerrero. En, Memorias del XIX Congreso Nacional de Fitogenética: Nota científica,. Saltillo, Coah. Pág. 129 ARIZA-FLORES, R., R. CRUZALEY-SARABIA y E. VÁZQUEZ-GARCÍA. 2002. Uso de labores culturales en la producción y rentabilidad del limón mexicano de invierno en Guerrero. En, Memorias del XIX Congreso Nacional de Fitogeiolónética: Nota científica,. Saltillo, Coah. Pág. 130 ARIZA-FLORES, R., R. CRUZALEY-SARABIA, E. VÁZQUEZGARCÍA y L. PITA-FLORES. 2003. Evaluación de los daños por el ácaro Phyllocoptruta oleivora (Ashmead) en la calidad de los frutos de limón mexicano. En Entomología Mexicana, J. Romero-Nápoles, E. Estrada-Venegas y A. Equihua-Martínez (eds). Vol. 2. Ixtapa, Gro. Pág. 53-57 ARIZA-HERNÁNDEZ, R. 2003. Tratamientos cuarentenarios con agua caliente y encerado para combatir Penicillium spp., en frutos de limón mexicano. Tesis de Licenciatura. Universidad Autónoma de Guerrero, Facultad de Ciencias Químico-Biológicas. Chilpancingo, Gro. 65 p.

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FISIOLOGIA Y TECNOLOGIA DE PRODUCCION DEL CULTIVO DEL LITCHI Dr. Enrique Vázquez García1 INTRODUCCIÓN En los últimos años, los productores agrícolas de México han demostrado un gran interés en buscar nuevas alternativas de producción que se adapten a las condiciones de clima y suelo específicas en cada región y que además presenten buenas perspectivas de comercialización. Esta inquietud obedece a una serie de cambios que se han suscitado en los ámbitos nacional e internacional y que colocan a México como un país con un gran potencial para producir y exportar productos hortofrutícolas. Entre otros factores destacan los siguientes: a). la severa disminución de la rentabilidad de los granos y oleaginosas; b). la creciente demanda de frutas y hortalizas en los países de Norteamérica y Europa, como consecuencia de los cambios de dieta y el aumento de sus poblaciones hispanas y asiáticas; c). La apertura comercial de México con el mundo y d).la privilegiada situación geográfica de México, que además de estar relativamente cerca de los centros de consumo, presenta una amplia diversidad de climas y suelos que permiten la producción de diferentes frutas y hortalizas durante todo el año. En este contexto, el litchi (Litchi chinensis Sonn.) constituye una buena alternativa de producción en las regiones de México que satisfacen sus requerimientos de clima y suelo, ya que su mercado internacional se caracteriza por altas tasas de crecimiento y las perspectivas para México de aumentar su presencia en éste parecen promisorias, sobre todo por tres razones: a) la cercanía con EUA, que es un consumidor importante de litchi y en expansión; b) la época de cosecha
Investigador del Programa Nuevas Opciones. Campo Experimental Sur de Tamaulipas, CIR-NORESTE. INIFAP. MEMORIA DEL XVI CURSO DE ACTUALIZACION FRUTICOLA “PRODUCCION Y MANEJO DE FRUTALES II” 311
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que va de mayo a julio, meses en que la demanda del mercado europeo no está satisfecha y c) algunos países asiáticos tienen un déficit de este producto, que hasta la fecha ningún otro país exportador puede cubrir. No obstante, la anterior afirmación debe tomarse en su justo contexto, ya que hay muchos otros países con buen potencial de producción y exportación que ya han detectado las perspectivas del mercado de litchi y competirán fuertemente con México en este nicho, razón por la cual es importante que nuestro país implemente diversas acciones relacionadas con la organización de la producción y la comercialización de este frutal que permitan posicionarse bien en este mercado (ASERCA/CIESTAAM, 1996). BOTANICA, ORIGEN Y DISTRIBUCIÓN El litchi (Litchi chinensis Sonn.) pertenece a la familia de Sapindaceae, que comprende 140 géneros y 1500 especies, entre estas el longán (Dimocarpus longan ssp. longan), rambután (Nephelium lappaceum L.) y pulusán (Nephelium matabile Blume), que también son de interés comercial. El litchi es un árbol subtropical, con un desarrollo normal entre 10 y 12 m. bajo condiciones favorables; se le considera de lento crecimiento, pero de una larga vida (Nakasone y Paull, 1997). El fruto es una drupa con un peso entre 12 y 25 g, según el cultivar. La cubierta del fruto (pericarpio) es delgada y coriácea, de color rojo brillante cuando madura e incluso verde en algunos casos. La parte comestible del fruto es un arilo de color blanco, en algunos casos con tonalidad rosada, tiene consistencia suculenta y jugosa y un sabor subácido-dulce. El arilo crece alrededor del embrión, este es brillante, de color café y comprende entre el 10 y 18 % del peso del fruto (Galán, 1990).

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La especie de litchi que conocemos en México (Litchi chinensis Sonn., ssp. chinensis) es originaria del sur de China. Su cultivo data desde el año 1766 A. C., sin embargo, su distribución a otras regiones del mundo ocurrió hasta los siglos XVI y XVII D. C. y no fue hasta principios del siglo XIX que se conoció en Europa (Nakasone y Paull, 1997). Esta especie fue introducida a Queensland, Australia en 1854, posteriormente en 1870 fue llevado a Magadascar y Mauricio en Africa y en 1876 se extendió a Sudáfrica. A Hawai llegó en 1873, después se introdujo a Florida (1883) y a California (1897) en Estados Unidos. De ahí se trajo a Sinaloa, México, en la segunda década del siglo XX. También se introdujo a otros países como Israel entre 1930 y 1940 y España entre 1970 y 1976 (ASERCA/CIESTAAM, 1996; Claridades Agropecuarias, 1999). De acuerdo con Nakasone y Paull (1997), existen otras dos subespecies de litchi; una se encuentra en las Islas Filipinas ((Litchi chinensis Sonn., ssp. philippinensis) y la otra en Indonesia (Litchi chinensis Sonn., ssp. javanensis), sin embargo, éstas no han sido explotadas comercialmente. Actualmente existen cuatro centros de producción de litchi en el mundo que son: Asia, con India, Taiwán, China, Tailandia, Vietnam e Israel (350 mil ton. en 1994/95); Africa, con Magadascar, Sudáfrica, Zimbabwe, Mauricio y Reunión (43 mil ton. en 1994/95); Norte y Centroamérica, con Estados Unidos, México, Brasil y Honduras (7300 ton. en 1994/95) y Australia, con 2-3 mil ton. (ASERCA-CIESTAAM, 1996).

FISIOLOGÍA DEL CULTIVO Y REQUERIMIENTOS AMBIENTALES El litchi es una planta que se adapta a diferentes tipos de suelo, siendo los mejores para su desarrollo los del tipo aluvial, con textura migajón arenoso o migajón limoso, con profundidad mayor a 1 m, con buen drenaje y pH entre 5 y 6.5, aunque también se adapta a suelos areno-arcillosos y arcillolimosos, hasta con un 40 % de arcilla, si bien, cuanto más pesado sea aquel, tanto mejor debe ser el drenaje. También pueden plantarse en suelos alcalinos hasta pH = 8.5, con una adecuada aportación de microelementos. Se ha observado que el litchi crece mejor en aquellos suelos donde sus raíces forman asociaciones con micorrizas. Los suelos y aguas con conductividad eléctrica superiores a 640 µs son muy dañinas para esta especie (Galán, 1987; Nakasone y Paull, 1997). En cuanto a precipitación pluvial, diversos autores consideran que puede oscilar entre 1250 y 2000 mm anuales, es decir, es una planta relativamente exigente en agua; en caso de menor precipitación es necesario suministrar riegos complementarios. Es esencial que la etapa final de otoño y el invierno sean secos, con menos de 50 mm por mes, esto es para prevenir el desarrollo vegetativo del árbol y tener una buena inducción floral (Galán, 1987; Galán, 1990; Nakasone y Paull, 1997). La planta de litchi se considera que no es afectada por el fotoperiodo y se adapta a condiciones de luz entre 9 y 15 horas. El sombreado de las plantas jóvenes parece, sin embargo, favorecer el crecimiento inicial de las mismas, al menos durante los dos primeros años de vida de este frutal. Por otra parte, los vientos causan serios trastornos directamente proporcionales a su intensidad que incluyen desde el quemado de brotes tiernos, -sobretodo cuando van acompañados de elevadas temperaturas- hasta ruptura de ramas (Galán, 1987; Nakasone y Paull, 1997).
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Es importante señalar que el litchi es muy exigente en cuanto a los factores climáticos que favorecen sus primeras etapas de desarrollo y en especial, la etapa de iniciación floral. En el Cuadro 1 se señalan las condiciones climáticas que se requieren en sus diversos estados fenológicos (Galán,1990). En cuanto al crecimiento del litchi, este ocurre mediante una serie de flujos de brotes alternados con periodos de descanso. Los periodos de descanso son cortos en plantas jóvenes, pero pueden ser de hasta 8 meses en plantas adultas (Menzel, 2001). Existen tres tipos básicos de brotes: 1. vegetativos, donde solo se producen hojas; 2. generativos, donde se producen inflorescencias y 3. mixtos, en los cuales se producen hojas e inflorescencias. En los primeros años del cultivo, cuando se encuentra en al etapa de juvenilidad, el desarrollo del árbol se da mediante flujos de brotes vegetativos y su frecuencia depende del cultivar, edad del árbol y condiciones de producción, en especial de la disponibilidad de nitrógeno y agua (Davenport, 2000). Cuadro 1. Condiciones climáticas ideales para el cultivo del litchi en relación a su ciclo anual. Estado fenológico Brotación Dormancia Floración Cuajado Crecimiento del fruto Clima ideal 20-30°C. Humedad relativa alta. Abundante precipitación. Temperatura invernal menor a 20°C, menos de 50 mm lluvias/mes (tres meses antes de la panícula floral). 16-22°C. Precipitación ligera. 18-24°C. Humedad relativa moderada. 24-28°C. Precipitación regular. Elevada insolación. Humedad relativa alta.

Posteriormente, al entrar en la etapa reproductiva, se producen también brotes generativos y brotes mixtos. Es esta etapa influyen fuertemente las condiciones climáticas, en especial las bajas temperaturas y/o los stress hídricos; de hecho, se ha indicado que las temperaturas entre 13 °C y 0 °C en otoño e invierno junto con un déficit de humedad inducen la floración de litchi y que ésta es más abundante en estaciones de 200 o más horas bajo 13 °C que en aquellas de solo 150 horas. Sin embargo, la acción de estos dos factores no determina por si sola la iniciación floral, conociéndose ejemplos de floración abundante sin la concurrencia de los dos factores señalados, pues otras consideraciones sobretodo hormonales y nutricionales juegan también un papel importante (Galán, 1987). Menzel y Simpson (1988) han señalado que todos los cultivares de litchi florecen con ciclos diurnos/nocturnos de 15/10 °C y permanecen vegetativos con ciclos de 25/20 °C o superiores a estas temperaturas. Señalan también que ciclos nocturnos de 10 °C con diurnos de 30 °C podrían no inducir floración. De acuerdo con Davenport (2000), el crecimiento vegetativo del litchi y otros frutales tropicales, se asocia con la presencia de auxinas y citocininas. Se señala que las auxinas son sintetizadas en los brotes nuevos, de ahí son transportadas en forma basipétala a las partes bajas de la planta, estimulando la formación de raíces nuevas; estas a su vez sintetizan citocininas, que son transportadas hacia la parte aérea de la planta vía xilema. Estas observaciones sugieren que las auxinas y citocininas pueden estar interactuando en los flujos de desarrollo de este frutal. Se señala también una posible interacción de fitohormonas que podrían regular el tipo de brotes en litchi; es decir, un alto contenido de promotores vegetativos (probablemente auxinas y giberelinas) en relación a un bajo contenido de promotores generativos (posiblemente citocininas) darían como resultado un crecimiento vegetativo
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Fuente: Galán, 1990.
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del árbol, en cambio, un alto contenido de promotores generativos en relación a un bajo contenido de promotores vegetativos darían como resultado la inducción floral, en tanto que un equilibrio entre promotores vegetativos y generativos darían como resultado un brote mixto. TECNOLOGÍA DE PRODUCCIÓN DEL CULTIVO DEL LITCHI Variedades Menzel (2001) indicó que existen al menos 100 variedades de litchi, sin embargo, su cultivo comercial en el mundo está limitado a alrededor de 10 en la mayoría de las áreas de producción. Existe en algunos casos confusión en relación al nombre, ya que la mayoría se ha originado en el idioma chino (mandarín y cantonés); aunque posteriormente se ha buscado su sinonimia con otros idiomas. Las variedades que se han introducido en México son: Brewster, Mauricio, Haak Yip, Groff, Sweet Cliff y una variedad que se llama a nivel regional Verde liso. La introducción incontrolada del material genético y la falta de control en los viveros hacen, hoy en día, imposible conocer con exactitud las variedades sembradas en México. De esta situación se derivan una serie de problemas en la producción y comercialización; una de ellas es, que México no dispone de las variedades más preferidas en el mercado asiático y de las conocidas en Europa. No obstante, es importante insistir que el comportamiento de las variedades varía según la genética y las condiciones agroclimáticas, por lo que cada introducción de nuevo material requiere forzosamente de un período de observación y validación, tarea que se ha descuidado en México por completo. Las variedades más utilizadas son las siguientes (ASERCA-CIESTAAM, 1996).

Maduración temprana Brewster. También conocida como Chen Zi y Roya1 Chen. Es un árbol grande, vigoroso, erecto y con una ramificación sólida y buenos ángulos. Produce en un buen año entre 90 y 140 kg por árbol. El fruto tiene un peso promedio de 19 g y es de color rojo brillante. La calidad es aceptable, la pulpa (74% del total del fruto) es algo acuosa, pero firme y difícil de pelar. Para su desarrollo esta variedad necesita inviernos severos para inducir la floración. Esta variedad es la más extendida en Florida y México. Bengal, llamada también Brewster (en Australia) y Bedana. Es un árbol moderadamente vigoroso y de porte extendido. El fruto pesa en promedio 20 g, tiene un color rojo fuerte y es de buena calidad; con un porcentaje de pulpa del 65%. Tai So, conocida como Mauritus, L.H. Mauritus, Da Zao, Kwai Mi, Hong Huey y Anne May Wong, se caracteriza por árboles muy vigorosos con una copa muy abierta, ángulos abiertos y de poca resistencia entre ramas, por lo que son muy sensibles al viento. El fruto tiene un peso promedio de 24 g, es de color rojo brillante, el cual cambia en la madurez a ser un poco obscuro, presenta 71% de pulpa, la cual es firme y jugosa. La desventaja de esta variedad es que su fruto no es de buena calidad hasta la perfecta maduración, pero entonces la apariencia de este ya no es tan atractiva. En México existen algunos árboles de esta variedad. Maduración intermedia Haak Yip es un árbol de vigor medio, ancho pero compacto con ramas espaciadas. El peso del fruto es de 17 g en promedio, tiene un color rojo mate y una cáscara delgada. La calidad es buena a excelente con sabor dulce fragante. Esta variedad se introdujo en los años 50’ en San Luis Potosí y de

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ahí se extendió a Veracruz. Bajo las condiciones climáticas de estas dos regiones tiene una maduración temprana. El cultivar Kway May, Guei Wei, Pink o Bosworth tiene como características principales el ser un árbol de vigor y porte medio que ofrece un fruto de color rosa, que tiene como peso promedio 22 g con un contenido de pulpa del 73%. Maduración tardía No Mai Chee es la variedad más utilizada en el continente asiático. Los árboles son de crecimiento lento con ramas extendidas poco espaciadas. El fruto es acorazonado con un peso promedio de 18 g con una coloración rojo-rosada con algunos tintes amarillos. Las semillas son muy pequeñas con una elevada proporción de semillas abortadas (30-50%). Presenta una calidad excelente con sabor dulce, fragante, siendo el más preferido en China. Groff es una variedad tardía desarrollada en Hawai. Presenta árboles de vigor medio con crecimiento erecto, con ramificaciones anchas y fuertes que tiene una copa muy abierta. Los frutos pesan en promedio 14 g y son de color rosa-rojo obscuro. Esta variedad tiene una gran proporción de semillas abortables (llamadas lengua de pollo o “chicken toque”), la cual es una característica deseable ya que se aumenta la proporción de pulpa. La Groff fue introducida desde Hawai a México. En el estado de Nayarit se encuentran algunos árboles de esta variedad en producción, pero por sus frutas muy pequeñas no son muy aceptados. Entre otras variedades de maduración tardía se encuentran la Salathiel o Rodger‘s, la cual tiene un 80% de pulpa con semillas pequeñas y casi todas abortadas, lo que favorece su preferencia en el mercado; y la variedad Wai Chee King Cheng presenta una maduración muy tardía, es un árbol de

vigor medio y susceptible al viento, con un tamaño promedio del fruto de 17g. El jardín botánico de Homestaed, Florida cuenta con 26 variedades diferentes que forman la base para los trabajos de mejoramiento genético. Los cultivares más promisorios para el futuro son Emperor, Kaimana y Kwai May Pink. Propagación de la Planta El litchi puede propagarse por semilla, pero no es recomendable utilizar este procedimiento para establecer las siembras comerciales, debido a que las plantas provenientes de semilla tardan de 12 a 15 años para iniciar la producción, además de que no conservan las características de la variedad de donde procedían las semillas (De la Garza y Cruz, 2001). Por otra parte, el litchi es una planta que presenta serias dificultades para la práctica del injerto, debido a que el cambium es solamente activo en aproximadamente un tercio de su circunferencia, excepto cuando la planta es muy tierna (Galán, 1987). Respecto a la propagación por estaca, este mismo autor señala que en ocasiones se han obtenido resultados de hasta un 100% de enraizado bajo 100% de humedad, sin embargo, este método no siempre tiene el éxito deseado. El método comercial más utilizado para la propagación del litchi es el acodo aéreo que proporciona buenos resultados y es muy sencillo. A través del acodo aéreo se obtienen plantas idénticas. El procedimiento a seguir para realizar el acodo aéreo es el siguiente (Galán, 1987; De la Garza y Cruz, 2001): Se seleccionan árboles sanos, vigorosos y con abundante ramificación ampliamente iluminada. Posteriormente, se eligen ramas de 1.5 a 2.0 centímetros de diámetro y de 60 a 80 cm de longitud situadas en la parte exterior de la copa del árbol;

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éstas deben ser de crecimiento erecto, sin ramificaciones o eliminadas previamente y con su último crecimiento vegetativo maduro para asegurar su enraizado. A la rama seleccionada se le elimina un anillo de corteza (cáscara) de aproximadamente tres centímetros de ancho en el cual se coloca musgo húmedo en un tramo de 10 centímetros (quedando en el centro la parte donde se elimina el anillo de corteza) y el musgo se envuelve en torno a la rama con un pedazo de plástico delgado transparente y se realiza un amarre en cada extremo. El periodo óptimo para realizar el acodo es de mayo a julio, cuando existe mayor humedad y alta temperatura, condiciones que favorecen la emisión de raíces en el acodo realizado y la posterior finalización de la planta en la etapa del vivero (De la Garza y Cruz, 2001). La rama, a la cual se le realizó el acodo debe cortarse cuando se observen entre seis y ocho raíces que cambien del color blanco a marrón cremoso, evitando la presencia de un período de crecimiento activo de la planta madre. En esta etapa es recomendable eliminar el 50% de la superficie foliar, además de que la separación debe hacerse fuera de la época de secas (Galán, 1987). Las ramas obtenidas del acodo se transplantan a bolsas de 15 x 15 x 35 cm, en una mezcla bien drenada. Las plantas deben mantenerse en el vivero, bajo sombra con la aplicación de riegos frecuentes durante un mes, posteriormente se exponen al sol para "aclimatarlas", teniendo mayor cuidado con la humedad constante que se requiere, con lo anterior se promueve la brotación y su "endurecimiento" al aire libre, antes de su plantación en el lugar definitivo.

Establecimiento de la Plantación El transplante del vivero hacia el terreno definitivo se recomienda sea en la época lluviosa, de lo contrario es necesario proveer agua de forma constante para evitar la desecación de las plantas. Los marcos de plantación varían dependiendo de la variedad que se este cultivando, su comportamiento bajo las condiciones climáticas concretas, por ejemplo, en un suelo de vega de río el desarrollo de los árboles será mucho mayor que en uno negro y arcilloso. Por lo general, los árboles de menor porte Wai Che y No A4ai Chee se colocan a una distancia de 10 x 5 m, mientras que los de porte medio como Tai So o ibfauritus, Bengal, Kwai May Pink y Haak Yip a 11 m x 9m. En general, es más recomendable una separación más amplia (12m x 12m y 15m x 15m), con un total de árboles por hectárea de 44 y 77, respectivamente; aunque existen sistemas, como los practicados en Florida de 7m x 9m, e inclusive más cortos (7m x 4m), para los cuales es necesario utilizar podadoras mecánicas para el área foliar, cuando se presenta una alta densidad foliar en el huertos. Por la lenta entrada en producción del litchi, es recomendable intercalar plantas de rápido comienzo productivo (papaya, plátano, etc.) para asegurar un ingreso financiero cubriendo la inversión. Los marcos más utilizados son el marco real, cinco oros, rectangular y a tres bolillos. La orientación debe hacerse en dirección Norte-Sur, sobre todo en plantaciones con una alta densidad, esto para lograr una mayor exposición solar (Galán, 1987; ASERCA-CIESTAAM, 1996; De la Garza y Cruz, 2001). El cavado de las cepas para la plantación se hacen por lo menos dos semanas antes de este, aunque se recomienda sea desde varios meses antes, así como la aplicación de fertilizantes y materia orgánica (proveniente principalmente de abono orgánico como la composta o estiércoles como la gallinaza). El tamaño de las cepas depende del tamaño de las bolsas del vivero, por lo general deben ser el doble de éstas

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hasta 1m x 1m x 1m cuando el tipo de suelo lo permita. Posteriormente se realiza el transplante del litchi, el cual debe hacerse con sumo cuidado para no maltratar las raíces de los pequeños árboles. Algunos autores mencionan la importancia de la protección de los arbolitos en contra del viento, a través de cortinas rompevientos con especies como roble, eucalipto, pino, etc. o de algunos árboles nativos (Galán, 1987). Es común que la planta de litchi, necesite de auxilio para encausar un crecimiento adecuado, ya que al provenir el acodo de una rama, es común que no tenga la verticalidad y forma que requiere una planta. Con el tutor, se evita que los movimientos bruscos, originados por los vientos causen daños en las raíces. Por tal motivo durante el crecimiento inicial de dos a tres años, se debe colocar (cuando se requiera) una estaca al pie de cada planta, con los amarres necesarios para guiarla, hasta que tome firmeza en su posición correcta. Los tutores y la poda de formación, contribuyen significativamente para tener una planta recta y bien formada (De la Garza y Cruz, 2001). Control de malezas Esta práctica al igual que en muchos frutales se considera indispensable, principalmente, en las primeras etapas de crecimiento del litchi, ya que un buen control permite también un mejor abonado. El control de maleza puede hacerse de forma manual, mecánicamente o con herbicidas. El control mecánico no es ampliamente recomendado, ya que puede dañar el sistema radicular, el cual es extremadamente sensible. En el caso del control químico se debe evitar el contacto del herbicida con el follaje del litchi ya que esto puede causar problemas de fitotoxicidad. Se recomienda el uso de Glifosfato (modo de acción: translocación), así como de Paracuat (modo de acción: de contacto).

Poda El árbol del litchi tiende a desarrollar uniones defectuosas entre las ramas que se corrigen por medio de la poda de formación. En este caso se selecciona el que será el tallo principal que debe estar libre por lo menos en 50 cm de altura de cualquier otra rama, posteriormente, se seleccionan tres o cuatro brotes principales, los cuales deben estar espaciados y bien distribuidos. El resto de ramas o pequeños brotes serán eliminados. También se deben quitar las ramas que formen ángulos en “V”. Esta poda se puede llevar a cabo en cualquier época del año, para dar una forma correcta al árbol. Existe otro tipo de poda que consiste en eliminar toda la rama muerta, ramas inferiores y ramas que impiden una penetración adecuada de la luz solar, generalmente se realiza después de la cosecha. También se puede podar el árbol en caso de presentarse heladas que hayan afectado algunas ramas del árbol e inclusive también al tronco principal. La forma correcta de practicar esta poda, es en el momento en que todos los daños producidos por las heladas se hayan manifestado completamente, por ejemplo, cuando la helada ha sido severa se espera hasta la primavera siguiente, hasta que se han emitidos los brotes nuevos, para que los dañados sirvan como protección de los rayos de sol (Galán, 1987). Anillado Esta labor tiene como principal objetivo, tratar de contrarrestar el comportamiento errático de la producción de litchi, que es uno de los problemas principales que presenta dicha especie. El anillado se realiza con una pequeña incisión de 0.16 a 0.40 cm en toda la circunferencia de la rama a anillar (de ancho y profundidad), ya sea en el tallo principal o en las ramificaciones primarias. El corte, generalmente, se hace con una podadora. Una vez realizado el corte, debe sellarse la incisión con un cicatrizante. Esta actividad se practica cuando el flujo vegetativo producido haya madurado y justo antes de

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la brotación, en septiembre y octubre en el Hemisferio Norte y en marzo y abril en el Hemisferio Sur. La forma en que actúa el anillado es por medio del desgarro en las células del floema, lo que induce un estado de dormancia y favorece la floración. Los resultados del anillado no siempre son satisfactorios, dependiendo de cultivares y condiciones ambientales (no se recomienda, que este se realice anualmente), ya que puede provocar la producción de frutos más pequeños, quemado de hojas, ramas e inclusive de árboles en años con época de seca muy prolongada (ASERCA-CIESTAAM, 1996). Fertilización En este aspecto se debe considerar que el programa de fertilización debe iniciar con un análisis de suelo que indique las características físico-químicas del mismo y en función de estas seleccionar las fuentes más apropiadas. Los árboles jóvenes recién plantados deben estar bien establecidos y creciendo activamente antes de realizar alguna aplicación, excepto el abonado de fondo. De igual forma, es importante mencionar que las raíces del litchi son muy sensibles a quemaduras por fertilizantes, recomendándose aplicar los productos entre 30 y 50 cm distantes del tronco. En algunas zonas de producción como Florida, se incorpora nutrientes a los árboles recién plantados a través de ligeras aplicaciones de fertilizantes cada dos meses. Después de estar establecidos, se fertiliza una o dos veces por año en suelos profundos; cuatro o más aplicaciones en suelos pedregosos o arenosos. Se aplica una dosis de 6-8% de nitrógeno, 2-4% de ácido fosfórico disponible, 6-8% de potasio y 3-4% de magnesio. De forma general, para árboles en producción se recomienda la aplicación de fertilizantes un mes antes de la recolección y 15 días después de finalizar la cosecha, esto favorece tanto el llenado de la fruta, como el crecimiento vegetativo en verano. En el Cuadro 3 se mencionan las

cantidades de fertilizantes aplicadas en dos zonas de producción importantes a nivel mundial (Galán, 1987). 3. Programa de fertilización de litchi en Queensland, Australia y Hawaií, Estados Unidos.
Hawai, Estados Unidos Edad del Fertilización por árbol árbol 1er año Fórmula 14-1414, 125 g cuatro aplicaciones. 2do año 3er año IDEM pero dosis de 250 g. IDEM dosis 500 g. a

Queensland, Australia Edad del Fertilización por árbol árbol 1er año Fórmula 12-1410, cuatro aplicaciones de 80 g. 2do año IDEM más dos aplicaciones de 80 g. 3er año Fórmula 12-4-17. hasta 225 g/año de floración. edad en cuatro aplicaciones. Arboles en Fórmula 12-14fructificación. 10 220 g/año (después del cuajado) y 110 g/año (12-4-17) a principios de otoño.

4º año

IDEM pero 1-1.5 kg

Arboles en fructificación.

Fórmula 10-2020 por 2.5 cm del tronco (500 g) y la misma cantidad después de la cosecha con una fórmula 16-1616.

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En el caso de Queensland, Australia se recomienda fertilizar de acuerdo a la edad de los árboles. Para el primer año se recomienda 30 g de urea por mes o 40 g de la fórmula 15-4-11 cada tres meses. En el segundo año se aplican 40 g de urea por mes o la misma dosis que en primer año, de la fórmula 154-11. En el tercer año, la dosis se aumenta a 60 g de urea cada mes, o la fórmula 15-4-11 60 g cada tres meses. Cuadro 4. Australia. Recomendación para el abonado de árboles adultos (gramos por árbol) Sulfato Diámetro Edad Urea Superfosfato potásico (años) copa (m) 720 800 440 1.0-1.5 4-5 1,080 1,000 660 2.0-2.5 6-7 1,320 1,300 880 3.0-3.5 8-9 1,680 1,700 1,110 4.0-4.5 101,920 2,000 1,320 5.0-5.5 11 2,880 2,500 1,760 6.0-6.5 123,360 3,000 2,200 >6.5 13 1415 >a 15 Entre los micronutrientes empleados para el litchi están el borax, sulfato de zinc, sulfato de cobre, quelato de hierro, sulfato de manganeso y sulfato de magnesio. Riegos Previo a la determinación de un programa de riego para esta especie, es conveniente recordar que el litchi es una planta bastante exigente en agua durante su fase de crecimiento, sin embargo, en plantas adultas se requiere de estrés de
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humedad en la época anterior a la floración para estimular la iniciación floral y que las lluvias o el exceso de riegos en floración pueden reducir el amarre de los frutos. De la Garza y Cruz (2001) señalan para la región de la Huasteca Potosina la aplicación de cuatro riegos en el período del 1° de marzo 10 de mayo se logran buenos resultados en cuanto a rendimiento obtención de fruta de buena calidad. La ausencia de riego puede llegar a limitar la producción hasta en un 100%, y por el contrario un exceso de agua en la última etapa de producción vuelve la fruta más insípida, restándole calidad. Para las plantas en crecimiento sólo es necesario el riego que se aplique en el período de febrero a mayo, después con el período de lluvias normales de la región es suficiente para continuar el desarrollo. Estos señalamientos aplican para las huertas establecidas en la Sierra Huasteca, en donde las precipitaciones que se presentan son superiores a los 1500 mm. anuales; Fuera de esta región, las necesidades hídricas pueden variar. En Australia se recomiendan 40 mm de agua a la semana en árboles jóvenes, en tanto que en árboles productivos se deben aplicar 40 mm a la semana después de la cosecha y posteriormente, a partir de la maduración del primer flujo vegetativo tras la cosecha, hasta comienzos del amarre del fruto, solo se riega para evitar un severo estrés hídrico y de ser necesario se aplican 10-15 mm de riego. Desde el comienzo del amarre hasta la madurez, se aumenta progresivamente desde 10-15 mm de riego o lluvia por semana hasta 40 mm/semana (Galán, 1987). Uso de fitoreguladores De acuerdo con Galán (1987), las aspersiones con Na-NAA a la dosis de 100 mg./l. aplicadas entre noviembre y diciembre pueden aumentar hasta 20 veces la floración, sin embargo, las

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aplicaciones tardías requieren mayores dosis, señalando que solo se promueve floración cuando el otoño-invierno es lluvioso y nunca en árboles que hayan producido abundantemente durante el año anterior. En cuanto al aumento del amarre de la fruta, las aplicaciones de NAA a 20 p.p.m. y 2,4 - D a 10 p.p.m. aplicados antes de la antesis, 2 y 6 semanas tras el amarre y 2 semanas antes de la cosecha aumentaron el amarre de la fruta. Control de Plagas y Enfermedades Plagas Las plagas que se han observado en las huertas de litchi en la Huasteca Potosina no han llegado a causar daños económicos que limiten significativamente el crecimiento vegetativo y la producción de fruta. Entre las plagas ocasionales encontradas en las huertas de litchi, se han visto en plantas jóvenes daños por Trips y Pulgones, los cuales generalmente se presentan juntos y dañan los retoños y hojas jóvenes, ocasionando que se enrollen y deformen cayendo prematuramente. Se controlan con aspersiones de Malathion C-50 o Parathion Metílico CE-50, en dosis de 2 mililitros por litro de agua (De la Garza y Cruz, 2001). Otras plagas ocasionales de importancia por el daño que provocan en algunos años, son los pájaros y murciélagos, que inician los daños de frutos unos 10 días antes de la cosecha, situación que es muy difícil de controlar. Control de enfermedades La presencia de enfermedades, por el momento no es una limitante de la producción; sin embargo, se han venido sumando la presencia de ellas, y por su reciente aparición aún no se tienen plenamente cuantificados sus daños. Las de mayor importancia son las siguientes:

Fusarium spp. Este hongo se ha detectado como el causante de la muerte de plantas en huertas recién establecidas, provoca la pudrición de la raíz, y en algunos casos el desprendimiento total de la planta desde el sitio de donde se realizó el acodo; para su control se recomienda utilizar suelo y musgo desinfectado para la producción de planta en el vivero y si el problema se presenta en la plantación definitiva, aplicar el funguicida Tiram o Manzate-200 en dosis de 2 gramos por litro de agua; hacer la mezcla en suficiente agua y aplicarla como riego a la zona de las raíces. Pestalotia spp. Este hongo es una de las causas de la mancha café en el fruto, inicia su presencia aproximadamente 30 días antes de la cosecha; la fruta dañada en un inicio no madura satisfactoriamente y la presencia posterior también afecta la calidad externa, afectando la comercialización y el precio. La presencia de la enfermedad se agudiza cuando los niveles de humedad en el suelo y en el ambiente son muy bajos. Con buena humedad, misma que puede suministrarse a través de los riegos, el problema de manchado de fruta disminuye significativamente, pudiendo variar los niveles de manchado de .fruta de un 100% para el primer caso y de un 3% para el segundo; para la prevención de la enfermedad, además del cuidado de los niveles de humedad, se recomiendan dos aplicaciones foliares a base de Benomyl a razón de 1 gramo por litro de agua, iniciando la primera 30 días previos a la cosecha y la segunda 10 días después de la primera. Cosecha El litchi es un fruto no climatérico, por lo que si se cosecha demasiado temprano no se presentará una adecuada coloración ni relación azúcar y acidez. El momento del corte está dado, principalmente, por el color de la piel del fruto (un rojo intenso uniforme). Para lograr una mejor calidad en los

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frutos se recomienda cortes selectivos, obligando esto, a realizar varios cortes en un período entre 15 y 30 días. La forma del corte es por fruto (se corta con tijeras, dejando un pedazo del pedicelo, 3 mm, procurando no desgarrar la piel del fruto), o en racimos (de 15 a 20 frutos). Es importante no cosechar cuando los frutos estén mojados y evitar su posterior exposición al sol, pues se favorece el pardeamiento de la epidermis (Galán, 1987). Los rendimientos varían de acuerdo a las variedades empleadas así como de las condiciones físicas de la zona de producción, considerándose un rendimiento aceptable de 60 a 70 kg de fruto por árbol, alcanzando producciones tope de 125 a 130 kg. Es importante mencionar que los árboles de litchi debido a la errática floración presentan secuencias de producción, de una alta cada cuatro años. Manejo Poscosecha de la Fruta Fresca La vida natural de la fruta del litchi, sin empaque es de menos de 72 horas a una temperatura ambiente entre 17 y 21 grados centígrados. La desecación ocurre durante el transporte, va acompañada de una pérdida del color rojo en la cáscara, desarrollándose en su lugar un color marrón, debido a la oxidación de los polifenoles. La calidad de la fruta también varían de acuerdo a la variedad a la que pertenezcan, por ejemplo, frutas de la variedad Brewster se han conservado perfectamente bien por más de un año a una temperatura constante de 15°C sin perder su color y sabor. La forma de manejo poscosecha más sencilla del litchi es cosechar todo el racimo de frutos junto con una parte de la rama y algunas hojas, rociando las frutas con un poco de agua para prevenir la rápida desecación del pericarpio. Con este procedimiento se puede mantener la fruta en condiciones aceptables a la temperatura ambiente durante seis o siete días (Galán, 1987).

Entre los tratamientos más utilizados para conservar el litchi se ubica el control de la temperatura, existiendo diferentes procesos, entre los que sobresalen los siguientes: 1. Guardar los frutos en refrigeración tanto en el almacén como en el transporte a una temperatura de 7°C, con una humedad relativa entre 85 y 90%; bajo este procedimiento es posible conservar el litchi de cuatro a seis semanas; es probable incrementar el tiempo de conservación a dos meses si los frutos se introducen a una solución de tiourea (5%), depositándolos después en bolsas de vinilo a una temperatura de 8°C. 2. Incrementar el tiempo en anaquel de la fruta a través del preenfriado (con agua o aire) y del transporte refrigerado a temperaturas de 0 a 2°C. Para conservar la apariencia del litchi durante más tiempo (10 semanas) es necesario mantener las temperaturas bajas y una humedad relativa entre 85 y 90%. 3. Refrigerado con el empaquetado de los frutos en bolsas de plástico no perforadas a temperaturas entre 2 y 10°C y un mantenimiento constante del frío puede conservar tanto el color como el olor del fruto de litchi en perfectas condiciones durante un mes. Los tratamientos poscosecha que incluyen algún producto químico, generalmente, se emplean para evitar que la fruta sea atacada por algún hongo y se demerite o pierda la calidad del producto durante el almacenamiento y en el transporte. Un tratamiento común en Australia, es en primera instancia separar los frutos de los pedicelos (aunque se conserva una pequeña parte de éstos); a la par se eliminan los frutos inmaduros, aquellos que estén rajados o presenten algún daño físico o quemaduras de sol. Esta selección se realiza, ya que un fruto rajado puede permitir que en uno o dos días se desarrollen infecciones producto del ataque de hongos, lo que dañaría también al resto de los frutos. Ya efectuada la

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selección se sumergen los frutos en una inmersión de 0.5 a 1 g de benomilo activo por 1 litro de agua de 50°C durante dos minutos, posterior a esto, los litchis se secan al aire y se enfrían. El tratamiento anterior también se aprovecha para mantener el producto sin enfriarse durante el transporte, aunque además del secado, los frutos se colocan en canastas, como las utilizadas para la fresa (incluyen de 12 a 15 frutos), con el pedúnculo hacia abajo. Finalmente, las canastas se envuelven con un film de cloruro de provinilo adherente con un grosor de 0.01 mm que permite la transmisión tanto de arre como de humedad y que evita la pérdida de color del fruto. Otro método es el tratamiento de la fruta con hipoclorito de sodio al 2% por un tiempo de tres minutos antes de empacarla en cajas perforadas, así se llega a extender la vida de la fruta por dos días a la temperatura ambiente. Es importante considerar, que algunos tratamientos para preservar la fruta no están permitidos por algunos países importadores, tal es el caso, del baño con agua caliente y Benomyl para mantener la calidad del fruto, método usado en Australia y prohibido en los Estados Unidos; otro ejemplo al respecto, es el uso de dióxido de azufre para prevenir la pérdida de color en el litchi fresco (usado comúnmente en Africa Subtropical) y que está siendo regulado por Francia, con una tolerancia máxima de 10 mg/kg de pulpa y 250 mg/kg para la piel. BIBLIOGRAFÍA CITADA ASERCA-CIESTAAM. 1996. Mercado mundial del litchi mexicano. 224 p. México. Claridades Agropecuarias. 1999. El litchi, la fruta mas fina del mundo. Revista ASERCA. pp. 30-48. México.

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