1. INTRODUCCIÓN El objetivo de esta memoria es analizar y evaluar el proceso de modelado de una escultura a partir de un referente.

Se pretendía conseguir una copia exacta del original –o mímesis-, que debido a nuestra inexperiencia y a la utilización de un material distinto se entendía como una aproximación al referente lo más exacta posible. 2. PROCESO DE TRABAJO Tratamiento del material: El ejercicio de modelado se ha realizado con barro, cuya principal característica es su maleabilidad. Se trata de un material blando que permite un trabajo relativamente rápido y sencillo, ya sea con las manos y dedos, o con herramientas de alfarería. En este caso se utilizaron palillos – uno plano y otro con forma de cuchillo- y una media luna metálica. El barro además permite un proceso de secado que es en gran medida controlable, ya que humedeciendo y cubriendo la pieza con telas y bolsas impermeables que la aíslen del exterior, se consigue retardar su endurecimiento y así poder trabajar con ella en varias sesiones. Consideramos que estas dos características son las más interesantes para un alumno no iniciado en el modelado, porque le permiten experimentar y analizar el proceso escultórico paso a paso, siguiendo una metodología de ensayo-error que resulta muy valiosa para comprender y aprender las bases del trabajo tridimensional con volúmenes, planos y ejes. Otros aspectos positivos de este material son: que es un producto natural no manufacturado, con lo que evitamos el contacto con sustancias químicas y/o tóxicas; y que es económico, además de poder ser reciclado, con lo que el coste de este material es infinitamente menor que el de otros materiales considerados “nobles” por la tradición académica (bronce, piedra, madera) aunque su durabilidad es también mucho más reducida. En cuanto a las cualidades estéticas del material escogido, cabe resaltar que el barro permite dos acabados: uno más pulido, que transmite una mayor delicadeza y suavidad, y otro más irregular, que confiere a la pieza gestualidad y movimiento.1 En nuestro caso intentamos darle un acabado pulido por medio de la media luna metálica, que se utilizó para perfilar las superficies eliminando bultos e imperfecciones. Herramientas y procedimientos: Para el modelado de la obra, se partió de una estructura interna con forma de cruz, a la que se dio un grosor de aproximadamente 4 centímetros, que se fue levantando al mismo tiempo que las paredes externas, de 2 cm.

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Blanch, E. et ali, Procedimientos y Materiales de la Obra Escultórica (2009) Editorial Akal, Madrid.

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Tanto la estructura como la parte exterior de la pieza se levantaron uniendo cilindros de arcilla con los palillos de modelar. Este proceso constructivo tiene dos motivos fundamentales: -En la composición del barro existe un importante porcentaje de agua que se evaporando poco a poco durante el secado, con lo que el volumen y peso de la escultura se ve afectado. Por ello es muy importante tanto la estructura como las paredes mantengan una consistencia y grosor homogéneos durante todo el proceso. Cuando el barro se deja en reposo, su peso y humedad hacen que tienda a venirse hacia la base. Si este problema no se corrige a tiempo, el excedente de barro depositado en partes críticas de la pieza, como la parte posterior del cráneo, que carece de sujeción, puede hacer que toda la cabeza se desmorone y venza hacia atrás. -También debemos eliminar las burbujas de aire que puedan haberse formado durante la manipulación del material, que pueden ocasionar problemas como grietas, bultos o que la escultura estalle durante la cocción a elevadas temperaturas. Para ello es muy importante modelar los cilindros ejerciendo presión con las manos y asegurar su correcta unión al “coserlos” con los palillos. Dado que la utilización de reglas no estaba permitida, la medición de planos y el encaje de puntos se hicieron a través de varios sistemas: -Se usó un palo de madera colocado en paralelo al referente donde se marcaban las distancias con el palillo de alfarero y se trasladaban a nuestra copia; -Las distancias más pequeñas, como la parte posterior del cuello o la frente se midieron con los dedos. -La medición del pedestal se hizo tomando como referencia la longitud del palillo, que era bastante similar, realizando a partir de ahí cálculos de aproximación. Observación y valoración de los elementos constructivos. Proporciones En el caso que nos ocupa, dado que nuestro ejercicio pretendía conseguir una mímesis del referente, la preocupación por reflejar unas proporciones adecuadas a escala no se aplica puesto que trabajamos a 1:1. Puesto que el referente sigue las proporciones canónicas2, cada uno de los rasgos (frente, nariz, barbilla) se encuadra en un tercio de la longitud total del rostro. En la vista de perfil y por detrás, la distancia desde la parte superior del cráneo hasta la nuca es equivalente a la altura del pedestal en su parte posterior. Vista de frente, descubrimos que las formas de cabeza, cuello y pedestal, que se hallan encajadas entre sí y comparten una altura similar.

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Ramírez, J.A. Cuerpo ideal, cuerpo canónico, de Corpus Solus (2003) Ediciones Siruela, Madrid.

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Direcciones, ritmo y tensión El ritmo de la pieza es estático, equilibrado y estable, aunque posee movimiento que viene dado por la inclinación del cráneo. La mirada hacia arriba viene definida a través de planos como la barbilla y la inclinación del óvalo de la cara. Encontramos la tensión en el punto donde convergen el eje vertical y el horizontal, que en este caso coincide con la oreja. Formas básicas y secundarias Se trata de una pieza bastante esquemática, casi geométrica, que podría dividirse en tres partes: cabeza, cuello y pedestal. Dichas partes se corresponderían con un ovoide, un cilindro y un paralelepípedo respectivamente. Asimismo, los rasgos del rostro van en consonancia con este planteamiento, ya que apenas están marcados y no existen orificios ni volúmenes irregulares propios de la boca (totalmente ausente) y las orejas (totalmente planas). No obstante, estas formas básicas no son exactas, a saber: -Los planos laterales del pedestal suben de forma oblicua, con lo que éste es más ancho en la parte superior que en la base. -El cuello no es un cilindro regular, sino que el extremo correspondiente a la nuca presenta un plano recto. En la parte de delante los extremos se estrechan sin llegar a converger en ángulo. Estructura Para sustentar la escultura mientras la arcilla está húmeda, es necesario incorporar una estructura interna que sustente las paredes. Dicha estructura se realizó del mismo material, a imagen de un modelo de madera que se encontraba en el taller. Sin embargo, fue necesario elaborar una estructura externa que sustentara la parte posterior del cráneo, que se obtuvo amasando arcilla e introduciéndola entre el pedestal y la nuca. Boceto

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1. Ángulo de 45º Al comparar nuestra pieza con el referente, observamos que las proporciones principales y secundarias y el punto de tensión son adecuados, si bien existen errores en el plano del rostro, que se hacen evidentes en la zona de la barbilla; así como en la inclinación del cuello, más pronunciada en el referente.

2. Vista de frente Si bien la medición del punto de la barbilla revelaba que estaba bien situada, existe un problema con el plano del rostro que no ha podido ser resuelto satisfactoriamente, con lo que en nuestra copia éste aparece más inclinado hacia atrás que en el referente. No obstante, consideramos que el cilindro correspondiente al cuello presenta el volumen y la dirección de los extremos laterales adecuados.

1. Vista por detrás El análisis de la parte posterior pone de manifiesto la gran similitud entre copia y referente conseguida, tanto en los volúmenes de las 3 formas básicas como por la resolución de los planos. Sin embargo, la forma ovoidal del cráneo no es del todo correcta, pues los planos laterales son más curvados en el referente.

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3. VALORACIÓN Problemas Para la realización de este ejercicio hemos tenido varios problemas que han sido subsanados sin mayores consecuencias. Durante el cierre de la pieza, nos equivocamos al plasmar las proporciones y el volumen de la cabeza, que resultó demasiado grande. Por este motivo, mientras la pieza reposaba entre sesiones, venció hacia atrás y cayó al suelo. Encontramos que la causa era que nuestro pedestal, que utilizamos de referente para encajar las partes que sobresalían del cráneo, estaba mal medido, y lo subsanamos añadiéndole barro, cosiendo de nuevo la cabeza y reduciendo sus dimensiones tras realizar nuevas mediciones. Una vez reconstruida nuestra cabeza y teniendo encajadas las formas secundarias, se partió (en 2 ocasiones durante la misma sesión) por la línea que marca el nacimiento del pelo. El cráneo se abrió totalmente y descubrimos que el barro en reposo había ido descendiendo hacia su parte posterior, hasta confundirse con la propia estructura y dejarla casi maciza. El peso resultante, totalmente descompensado, hizo que el ovoide venciera hacia atrás. Resolvimos este contratiempo vaciando el cráneo y cosiendo de nuevo la pieza. Otras observaciones Considero que el rendimiento del alumnado en aulas tan masificadas como las nuestras mejoraría si se proporcionaran más modelos de las esculturas a realizar. Grado de consecución de los objetivos Teniendo en cuenta que el objetivo general de este ejercicio era realizar un análisis y mímesis de un referente propuesto, consideramos que se ha conseguido en parte, puesto que: -Se ha realizado un boceto previo para analizar el referente, y se ha comprendido su utilidad, -Se ha asimilado y tenido en cuenta la importancia de los planos y sus direcciones, y el sistema de medición por puntos, -Se ha mejorado en el manejo de las herramientas, -Se ha obtenido un resultado bastante semejante al referente. No obstante, existen todavía varios aspectos que deben mejorar, como: -La rapidez y eficacia en la ejecución. -La percepción y posterior reflejo de los volúmenes del referente. -La técnica para percibir y corregir errores.

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