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7161311 Serres Michel Atlas

7161311 Serres Michel Atlas

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original

Colección Teorema Miche!

Serres
Atlas
cATEDRA
TEOREMA
Título original de la obra:
Atlas
Traducción: Alicia Martorell
Reservados to<-io.' los ,kredlUs. De n>nformidad um lo
en d al1, S34-hb dd P,'nal vi¡.(enh:, podr.in st'r castigados
con penas de multa y privadón de Iihel1ar.! quknes reprorJujeren
o pla¡.(iaren, en todo () en una ohra literaria, al1ístka
o ,-it'ntífica fijada en cualquier tip" de soporte
sin la JJree",pliva alltori2ación.
'" ÉditionsJulliard, 1994
Ediciones Cátedra, S. A., 1995
Juan Ignacio Luca de Tena, 15.28027 Madrid
Depósito legal: M. 39.624/1995
ISBN: 84-376-1385-X
Printed in Spain
Impreso en Fernánde7. Ciudad, S. L.
Catalina Suárez, 19. 28007 Madrid
Índice
Leyenda para leer fácilmente este atlas .
PROLONGACIONES .•..••••.••••••••••.•••..•••..••••..•••••
¿Dónde? .
1. Espacio dobal .
2. Espacio rocal .
Estar ahí .
Estar fuera de ahí .
3. Tiempo del mundo .
PROPAGACIONES •.•••.••••••.••••.••••.......•••••.••••••.
'''''h '
('<.';'e acero .
1. Espacios virtuales .
Trabajos .
Redes .
2. Encantamiento .
3. Enseñanza .
n... ,
('<.';'len ser. . .
PRÓXIMO •..••••.•••••.•••••••••••••••....••..••••.•••••••••
¿Cómo hacer? .
1. Violencia .
"J,. Contrato .
3. Distancia y proximidad .
¿Pasar por dónde para ir a dónde? .
11
21
23
25
39
39
59
83
111
113
115
115
135
147
165
193
205
207
209
233
237
253
7
Para Abdelwahedlbrahimi
en recuerdo de ltzer, en el AlÚls
Leyenda para leer fácilmente
este adas
Sin un plano, ¿cómo recorrer la ciudad? Nos hemos ex-
traviado en la montaña o en el mar, a veces incluso en la ca-
rretera, sin guía. ¿Dónde estamos y qué hacemos? Sí, ¿por
dónde ir para ir a dónde?
Colección de mapas útiles para localizar nuestros movi-
mientos, un atlas nos ayuda a responder a estas cuestiones
de lugar. Si nos hemos perdido, nos encontramos gracias
a él.
El nuevo muntUJ
¿Por qué las páginas y láminas del atlas que viene a con-
tinuación?
Ahora todo cambia: las ciencias, sus métodos y sus in-
ventos,la fonna de transfonnar las cosas; las técnicas. es de-
cir, el trabajo, su organización y el vínculo social que presu-
pone o destruye; la familia y las escuelas, las ofieloas y las
fábricas, el campo y la ciudad, las naciones y la politica, el
hábitat y los viajes, las fronteras, la riqueza y la miseria. la
fonna de hacer niños y de educarlos, la de hacer la guerra y
la de extenninarse, la violencia, el derecho, la muerte, los es-
pectáculos... ¿Dónde vamos a vivir? ¿Con quién? ¿Cómo
ganamos la vida? ¿A dónde eniigrar? ¿Q!té saber, qué
aprender, qué enseñar, qué hacer? ¿Cómo comportarse?
11
En suma, ¿cómo encontrar puntos de referencia en el
mundo, global, que se está alzando y parece sustituir al an-
ti,guo, bie,n en espacios diversos? El propio espa·
ClO cambia y exige otros mapamundis.
Los espacios virtuales
Entre estas transformaciones, una de las más importantes
se precisamente, a nt,testras casas y a nuestros despla-
ZamIentos: la forma de habItar. Después de nacer, patética·
unidos a una tierra local, heridos para siempre al ale-
Jarnos de sus amores, sin embargo fuimos felices al pasar,
no hace tanto, por ochenta lugares, dando a veces, la vuel-
ta al mundo. ¿Visitábamos las salas de un antiguo museo?
Al viajar de forma diferente, ya no vivimos, efectivamen-
te, de la misma forma. Hace algún tiempo que hablamos
por teléfono con los confines de la Tierra; las imágenes que
Ue.gan de allá nos han de sorprender; separados por
ml! leguas, ,podemos reururnos en una videoconferencia in-
cluso trabajar juntos. Nos desplazamos sin movemos' un
solo paso, ¿Dónde se celebra esta conversación? (En París,
en nuestra habitación? ¿En Florencia, desde donde respon-
, el amigo? algún intermedio? No. En un lugar
:.:;. Las cuestIOnes de lugar: dónde hablarnos
\ tu Yyo, por donde pasan mensajes: .. parecen
vem y desparramarse, como SI un nuevo tiempo orgaruza-
ra esp,acio En él, el ser se expande,
DisolViendo las antlguas fronteras, el mundo virtual de la
conquista nuevas tierras: se suma a los despla-
zanuentos y a menudo los sustituye. Las páginas del antiguo
atl,as de geografla s: prolongan en redes que se burlan de las
orillas, de las aduanas, de los obstáculos, naturales o históri-
cos, cuya complejidad dibujaban no hace tanto los fieles ma-
pas; el paso de los mensajes supera las rutas de peregrinación.
que las ciencias y las técnicas se ocupan más de lo
posible que de la realidad, así nuestros transportes y nuestros
encuentros, nuestros hábitats se van haciendo más virtuales
que reales, ¿Podremos morar en estas virtualidades?
12
Pensándolo bien, (acaso no instalamos en ellas nuestra
morada, en nuestra cabeza y en nuestros sueños, desde el
alba de la humanidad? Por una lenta recuperación del equi-
librio, las novedades más extrañas se anclan en costumbres
milenarias que no habíamos percibido. Este libro describe
unas y otras, porque nos adaptamos maravillosamente a
técnicas extrañas si se remiten a un mundo conocido,
Este atlas proyecta, uno sobre otro, el viejo mundo y el
nuevo,
Entre estas transformaciones, hay otra, igualmente im-
portante, relativa al saber y a la forma de adquirirlo: se des'
plazará hacia aquellos que, no hace tanto, viajaban hacia él.
Concentrado en las escuelas, las bibliotecas, los laborato-
rios, los campus... educado, encantado quizá, esperaba que
los escolares, los lectores, los investigadores o los estudian-
tes se precipitasen hacia él, con gran esfuerzo. Estas distan-
cias se han reducido y ahora aprenderemos por radio, men-
sajes digitales y fax. .. tanto como en instituciones estables,
construidas. Esperanza: en lugar de forzamos a
errar en su busca, ¿vendrá la ciencia hacia nosotros, demo'
cráticamente? No corráis hacia los centros, el saber está ahí,
en forma de voz, de imágenes, de esquemas y de mapas.
Ya no hay que contestar a la pregunta ¿dónde ir?, sino a
esta otra. ¿dónde estás? Porque nos podemos encontrar en
la biblioteca, en el laboratorio, en la Academia incluso, le-
yendo libros y mapamundis, unidos a las fuentes de la cien-
cia por un espacio virtual; quizá incluso, la sensación de es-
tar allí sentados predomina sobre la de quedarse en una si-
Ha, en casa. (Bastarán estos canales? ¿Sustituirán alguna vez
a la presencia viva del maestro, encamación amada del sa-
ber? Y sin embargo, por muy presente que esté al entregar-
se, ¿enseñó alguna vez el cuerpo docente algo que no fuera
virtual, nombres y mundos del más allá? ¿Entramos en una
nueva disputa entre los Antiguos y los Modernos o mezcla-
remos el viejo mundo con el nuevo?
13
Cuando cambia la ciencia, el aprendizaje se transforma:
cuando los canales de enseñanza cambian, el saber se trans-
forma; y las instituciones le van a la zaga. ¿Cómo se mez-
clan las nuevas, virtuales, con las antiguas? ¿Q!J.é plano úni·
ca podemos trazar?
Lospreceptoresy la geogrqjla
En cada cambio de esta importancia habló un preceptor.
En los comienzos de nuestra historia occidental, Homero
asumió este papel de iniciador, relatando el deambular y
los naufragios de un marino de cabotaje osado y astuto
con el que su mujer se reunía, en sueños, día y noche, te-
jiendo y destejiendo en su telar el mapa de los viajes de su
marido marinero. ¡El amante y la amante habían dejado de
estar presentes! Mientras que el primero navegaba por el
mar real, a menudo sin cartografiar, la segunda soñaba en
el espacio virtual de la red que iba urdiendo, Penélope ur-
día, en el telar, el atlas que Ulises atravesaba, a remo o a
vela, y que Homero cantaba, con la lira o con la cítara, La
pedagogía de los niños griegos les enseñó, de una sola vez,
los tres gestos.
Delante o detrás de nuestros conocimientos y de nues-
tros sueños, los Vt't;tes Extraordinarios de Julio Verne de-
sempeñaron en un momento dado el papel de la antigua
Odisea, grabando los paisajes y los mapas del mundo
como Le Tour de la France par deux enfants dibujó los de
nuestro país. Así fue como Julio Verne acompañó a Jules
Ferry. ¿Quién, en aquellos tiempos y mucho tiempo des'
pués, no ha ojeado página a página su inmenso atlas y, vir-
tualmente, no ha corrido tras lo conocido y 10 desconoci-
do de las tierras o de las ciencias, islas misteriosas pero.
más que reales?
¿Por qué estas obras preceptoras? Porque la transmisión
de un saber y de las experiencias y viajes de una vida no
consiste únicamente en enseñarlos punto por punto y un
lugar tras otro, sino que estos lugares, triviales, deben aco-
plarse todos juntos en una visión global, que encama la cul-
14
tura como un imán atrae a las virutas de hierro para asociar-
las ;n un dibujo, tan radiante como una aurora boreal: vi,a-
jaremos en lo sucesivo sobre los planos y mapas del espacIo
visitado por estos predecesores,
¿Dónde leer esta visión global? Sobre lo que forma la
matriz, el continente o el soporte de tO?O saber: sí, el mun-
do, cuya geogra6a expresa un conocinuento de fondo.
Los hechizos del mundo
Lo que la Odisea hizo con o el vi.aje ?e
los dos niños hizo con Francia, los V/ajes Extraordmanos
de Julio Verne 10 realizaron con la TIerra y s,u entorno pla-
netario. En total, estos relatos dan a cada epoca su mun-
do la traen al mundo sí como una madre trae al mundo
a hijo, Hechizan 1; g;ograf1.a, sus mapas y paisajes,
con su entusiasmo, para construir, con un re-
flexivo y mesurado maternal, el universo, antIguo y nue-
vo de los adultos Estos maestros, a quienes debi-
m¿s la vida y la inteligencia, nos mostraron también la be-
lleza del mundo.
SingUlaridad de nuestro siglo, las redes de
hacen realidad los espacios virtuales que en otros be,mpas
estuvieron reservados a los sueños y a las
mundo en construcción en el que, deslocalizados, localiza-
mos y desplazamos, espacio menos alejado de lo qu.e se
piensa del antiguo territorio, ya que no m.ucho hem-
po, los que permanecían apegados a berra en lo
virtual tanto como nosotros, aunque SIO tecnologt.a5 .adap-
tadas] Este nuev<? mundo! simpleme.nte
mente global, exige un mlSmo sabiO y. comedl'
do el mismo optimismo positivo y el mismo sentIdo de la
beÍleza, sin la que ningún aprendizaje puede ser
Efectivamente no importa el contenido que se transmita SI
se transmite la fealdad; sólo quedará es.ta r el con-
tenido se desvanecerá, dando paso a la. VlolenCla; SI
a luz en la belleza, la transmisión funclOnará, el contemdo
permanecerá y esta exigencia hermosa, al propagarse, per-
15
mitirá vivir a todos a su alrededor. Es lo que yo entiendo
por hechizo .
y las redes nos hechizan, pero como drogas. Desde que
Esopo, viejo fabulista, dijo que la lengua es de todas las co-
sas la peor y la mejor, es una evidencia palmaria observar,
tras él, que todo medio de comunicación, palabra o escri-
tura hace poco o mucho tiempo, y canales, se transfonna
ahora en veneno o antídoto, es indiferente. Y así tenemos
dos hechizos. Curémonos de lo que mata. No, nada ha cam-
biado.
El viejoy tinl«VO mundo, mezclados
Todo cambia, pero nada. cambia. Enterrados en el arcaís-
mo como mínimo hasta los hombros y en las tres cuartas
partes de nuestras acciones; apegados a los poderes y a la je-
rarquía, como babuinos o termitas; sedientos de la sangre
de nuestros semejantes, en la mayor parte de los espectácu-
los, como vampiros; movidos por la pasión de la pertenen-
cia a amamos los unos a los unos, con exclusión de los
otros, como especies animales; llevando sobre nuestros
hombros el peso de la historia, para lo peor 1: para lo mejor,
nos da miedo el más mínimo átomo de evo ución... ¿cómo
hemos podido decir que todo cambia?
En lugar de llorar por un mundo perdido o anunciar
con gran estruendo publicitario la asombrosa novedad de
lo que nos llega, nUestros verdaderos maestros, Penélopes
a su modo, siempre cosieron la paciencia antigua a las im-
paciencias nuevas, tejieron sobre la trama perenne del uni-
verso inmemorial y cargado cadenas contemporáneas más
ligeras, pegaron las del atlas del momento sobre
los cartones del arcatCo. Los planos, los mapamundis, los
mapas que siguen, cosen, es decir, tejen, anudan, dibujan
estos arabescos y estas prolongaciones; mezclan y aniegan
la memoria en el alba o, para hablar sin profundidad ni
gracia, la cultura en la técnica. Nada cambia pero todo
cambia.
16
Otra sólida costura: rrJZóny existencia
llegamos a la cuestión fundamental de todo atlas:
¿de qué hay que trazar un mapa? Respuesta evidente: de los
seres, los cuerpos las cosas... que no se pueden concebir de
otra forma. ¿Por qué no dibujamos nunca, efectivamente,
las órbitas de los planetas, por ejemplo? Porque una ley uni-
versal predice sus posiciones; ¿de qué nos selViría un mapa
de carreteras en caso de movimientos y de situaciones pre-
visibles? Basta deducirlos de su ley. Sin embargo, ninguna
regla prescribe el dibujo de las costas, el relieve de los paisa-
jes, el plano del pueblo en el que nacimos, el perfil de la na-
riz ni la huella del pulgar... Se trata de singularidades, iden-
tidades, individuos, infinitamente alejados de toda ley; se
trata de la existencia, decían los filósofos, y no de la razón.
Así pu.9' las simulaciones que llamamos retratos, repro-
duccion,es o representaciones pasaron, durante mucho
tiempo, por atrasados ante principios ausentes o imposibles
de encontrar. Por buenas razones, las ciencias duras, y a ve-
'{;es incluso las humanas, por razones no tan buenas, colma·
ron de desprecio a los geógrafos, a los anatomistas, a los ur-
banistas... burlándose de la distancia entre la verdadera geo-
metría, la demostrativa, y la que se practicaba sobre un
solar, tierra de nadie. La ley rigurosa es la mejor de las me-
morias, sin carga, es decir, ligera, cuando hay que levantar,
y después conservar, un trazado para conservar el recuerdo,
tan pesado, de las singularidades.
Los métodos algo,ítmicos, antiguos ya que datan de los
babilonios, pero nuevos desde los ordenadores, cosen tam-
bién dos mundos y dos épocas, presiden las tecnologías de
simulación, que se aproximan a la existencia con una proxi-
midad exquisita. Sugieren a veces nuevos caminos para pa-
sar de lo local a lo global, cuya fiabilidad no sospechaba la
razón clásica, directamente. preocupada por lo abstracto, lu-
minosamente global. Como proceden los algoritmos, en el
sentido absoluto de la palabra, es decir, describiendo proce-
sos, métodos a través de conjuntos de caminos, su razón
17
puede U.amarse cartográfica. Al proceder paso a paso, pero a
la velOCidad de la luz, la simulación recupera lo que noso-
tros llamábamos razón.
Lección del nuevo atlas: esta geografia nueva puede com-
pararse con las más duras de las ciencias antiguas; iy como
la filosofia imitaba a estas últimas, ahí la tenemos, repenti-
namente envejecida!
Última costura: entre utop{ay tragedia
Negro y blanco, ya lo verán, los mapas o planos que si-
veces bienaventuradas, pero también
mmmente. o tragedia? Una u otra, se-
gun deClda nuestra voluntad. Este atlas cose y teje esperan-
zas y angustias, un mundo mestizo que, tembloroso, duda
entre la violencia destructora y la cultura inventiva, la gue-
rra perenne y la I?az perpetua, la miseria, la hambruna y los
festines compartidos, la formación y la ignorancia, el asesi-
nato y el amor... medios, casi todopoderosos, ya
que construyen un unIVerso, nos prometen, en suma las
cos:u.?e estas,páginas terribles, de estas promesas' po-
SItIVas, podels leer en primer lugar?
Durante un incendio forestal, el fuego y sus llamas, el cri-
men de los pirómanos, el heroísmo de los bomberos, la téc-
nica vanguardista de los helicópteros portadores de agua
nos fascinan; ¿quién habla de los que plantan los árboles?
La no puede salir a la luz, ya que, al
preparar el stlenclo de la salud, se sepulta en el olvido doble
de lo normal y del pasado que lo preparó. Las noticias po-
sitivas mientras que el espectáculo, para apa-
rentar mejor, ex¡ge lo negativo. Cuando prepara el saber y
la el dinamismo engendrador de los preceptores no se
ve. 'lué? Porque por el contrario, sólo llaman nuestra
atención os hombres y las palabras que abren o reparan los
dramas de guerra; mantienen a raya los horrores represen·
tados.
A lo que se percibe de forma deslumbrante, tanto la filo·
18
sofia como el lenguaje popular le dan el nombre de fenó-
meno; la ciencia que lleva el nombre pomposo de fenome-
nol.ogía pues 9ue. todo pasa por el trabajo en ne·
y esto qUIere declf, simplemente, que la sangre y las
lágnmas garantizan el espectáculo. Al exhibir habitualmen-
te su poder y su gloria mundial mediante las imágenes de la
destrucción, el nuevo teatro virtual de las comunicaciones
trágico para infundir terror o para despertar piedad,
al poner en escena tantos tribunales y procesos, rezwna
profus3.J!lente perpetrados o repara-
dos, acciones humamtanas y cnmenes contra la humani-
dad: nos convence de este modo del trabajo en negativo
cuando nos ocupamos de su espectáculo.
Fuera de lo fenoménico, la construcción real de un nue-
vo uI?-iverso, aun.que sea virtual, exige el pudor tácito de los
trabajOS preventivos. Consagremos nuestra atención a las
crisis y a los vendajes de lo patológico, pero sobre todo pre-
el futuro con la enseñanza preventiva y la paz con
la sabiduría. Para no resignamos alegremente a convertir a
hijos en asesinos, levantamos casas y trazamos ca-
mmos.
. En primer lugar, ¿cómo orientarse en este viaje que em-
pieza?
19
Pro!lmgaáones
mónde?
1
Espacio global
Dos paisajes vecinos
Nací en el centro de una llanura aluvial, en Francia,
donde. benéfico y peligroso, un río, irregulannente, riega
o inunda su valle, plantado de manzanos, melocotone-
ros, cerezos de diez especies, a las que se acercan poco a
poco los\ciruelos, desde las primeras estribaciones de las
colinas.
Cuando llega la primavera, una floración superabundan-
te envuelve los troncos sombríos y cubre la hierba naciente
yel suelo olvidado, de modo que a tres metros del suelo, el
universo levita de rosa, amarillo pálido y crema, colores sua-
ves y tiernos bajo un cielo pastel; por el firmamento anega-
do, lo de arriba cede, lo de abajo se encoge, invisible y ocul-
to, el fondo se diluye en una claridad húmeda, del mundo
sólo queda un intermedio floral. La angélica ligereza de este
jardín suspendido cuya ascensión dura largos días me ense-
ñó, siendo niño, la belleza serena. Confieso no haber vuel-
to a encontrar, en mis viajes, el humilde éxtasis de mi llanu-
ra primaveral, hasta el día en que un comienzo de año me
sorprendió, entre hermanos extáticos, en medio de la flora-
ción celeste de los ciruelos rosa pálido, las camelias y mela·
cotoneros rojos, las glicinas violeta o malva, los cerezos
25
blancos, las azaleas multicolores... conjunto en levitación,
por las islas del Japón.
Nacidos en los dos extremos respectivos de la Tierra
boreal, nos acercan no obstante las flores, entre los vásta-
gos de abril que, de fonna natural, enseñaron a los dos
pueblos que la belleza se eleva, entrelazada con el ramaje,
entre las nubes y las labores, en pleno viento, y que nues-
tra alma común: ínfima, sutil, menuda, imponderable, aé-
rea flotante, la acompaña en su vuelo. Siendo ajenos, una
estación, nebulosa, nos acerca y quizá nos identi-
fica.
Estos son, para empezar, dos ramilletes de estilo libre,
como sólo los japoneses los saben componer.
Entre wcercanoy wlejano,
un espacio en blanco
Ocurre a menudo, rara seguir con este ejemplo, que en,
tre Francia y Japón e camino sea recto. No obstante, el
tránsito, fácil y rápido, cuando traduce la paleta coloreada
de un ramo de cromatismo parejo, oculta una sutileza.
Esta es: cuando un valiente nadador cruza un río ancho
o un estrecho azotado por el viento, el itinerario de su via-
je se divide en tres partes. Durante todo el tiempo que no
pierde de vista la orilla de partida o descubre la de llegada,
sigue habitando en su morada de origen o en la meta de
sus deseos; en otras palabras, francés aquí o japonés allá.
Ahora bien, en la mitad de su recorrido llega un momen-
to, decisivo y patético, en el que a igual distancia de am-
bas orillas al cruzar, durante un tiempo más o menos lar-
go, una gr'an franja neutra o blanca, ya no pertenece ni a
una ni a otra, y quizá puede llegar a ser de una y otra a
la vez. Inquieto, suspendido, como en equilibrIO en su
movimiento, reconOce un espacio inexplorado, ausente
de todos los mapas y que no describió atlas ni viajero al-
guno.
Su buena voluntad de traducir pasa por el fundido enca-
denado de la transición que designa, en lengua francesa, la
26
preposición entre, se extiende a lo largo de un eje o se
ge en una extraña esclusa alrededor de los cuales deben gI-
rar las diferencias del mundo. Y como cada una de ellas
vierte su color en este centro, indiferenciado, por el que to-
dos pasamos para acceder a todos, los adiciona en
una transparencia pálida, ya que el blanco
suma y en realidad, todos los colores del arco ms: esta m-
candescencia lo hace invisible.
EI.1 este pasillo neutro y mixto, el barquero o el que.pasa
mezcle quizá en él, repentin.aJ!iente mudado en. mestizo o
neutro, dos naturalezas, dos Idiomas, d?s gestualidades has-
ta disolverse y perderse. Si su vida lo errar en m,:"chos
brazos de mar, ¿su cuerpo y su espíritu y
mezclado tantas culturas diversas que en el y so--
bre él, la blancura inmaculada de este lugar nusmo?
Este espacio neutro o translúcido, blancura dos
ramilletes multicolores, que todos expenmentan;lOs a ciegas
en nuestra labor cuando consagramos Vidas y
tras voluntades positivas a los a los mensaJes
ya las relaciones icómo es pOSible que nI,l?s antropólogos,
ni los geógrafos, ni mucho menos los de la comu-
nicación.hayan confesado jamás en hbros o ha-
berlo reconocido, ni atravesado, ni siqwera como propileos
de su iniciación?
Este espacio de los tránsitos, y viJ:tual, tan
arcaicamente conocido por los errantes,
el desierto que se atraviesa antes de todo descubnnuento,
¿no es precisamente el que poblamos con nuestras redes y
el que habitamos cuando hablamos de un extremo a otro
del mundo?
Dibujos opatrones de moda
Nueva dificultad: solemos padecer la imposibilidad ba-
nal de traducir a un idioma los usos singulares del otro país
o del otro idioma, por una vía directa: la ruta no va
en linea recta de la primavera a la o de C.1fUe-
lo a otro, dentro de la misma gama cromatlca. El transito o
27
el intercambio deben descubrir entonces caminos tortuosos
o paradójicos, pasillos cuyo trayecto oblicuo no siempre si-
gue la identidad exacta de las cosas. A falta de poder como
parar un paralelo, que no existe, intentamos un cruce in-
comparable. Entonces, lo diferente ilumina a lo semejante,
o lo lejano a lo cercano.
¡Maravilla! El abigarramiento magnífico de los quimo-
nos de múltiple despliegue sobre el cuerpo andrógino de
rostro de albayalde me procuró en otro tiempo un placer
tan violento de los sentidos, y arrebató mi alma en una ele-
vación tan fulminante, que me hizo comprender repentina-
de la liturgia católica, los fastos
que mI mfancla encontraba tan complicados: el celebrante
revestía casullas, dalmáticas, estolas, manípulos, sobrepelli-
ces, albas, amitos... accesorios infinitos cuyo vocabulario
frondoso designaba ropajes de formas y colores variables,
dependiendo del tiempo de las festividades y del santoral,
al hilo de la penitencia violeta por los pecados cometidos,
la alegría roja, el triunfo blanco y dorado, el negro del luto
funerario y la esperanza verde.
Para hombres y mujeres, y estas últimas solteras o casa-
das, de acuerdo con el tiempo, la edad y la estación, fiestas
y cereI!10nias o ?oméstica, mañana y noche,
los qwmonos cambIan tambten de forma, de tamaño, de
material, de accesorios, de colores y de impresiones en tal
explosión caleidoscópica, sensorial e idiomática, que el des-
lumbramiento que produce, intraducible, aturde al extran-
jero que sólo puede repetir los mismos términos o imitar
los gestos. ¿Con qué palabras, ausentes de su idioma, 10 po-
dría traducir?
Para comprender, cambiemos, incluso en nuestro territo-
rio, de horizonte y de pasemos de la mujer al sacerdo-
te o de la ciudad a la iglesia: entonces aparece una extraña
similitud, el mismo abanico variado, desplegado de la mis-
ma funna con la época del año o la estación, las circunstan-
cias, las intenciones y los sentimientos, acogida familiar o
respeto fonnal, alegría o luto. Los contrasentidos que se en-
trecruzan aportan más verdad.
28
-iQyé tontería bárbara es la tuya, me decía entonces un
doble, a mi derecha, de haber esperado tanto tiempo y ha-
berte expatriado tan lejos para descubrir, con los ojos abier-
tos, cien maravillas que no comprendías de cerca o critica-
bas ferozmente al encontrarlas ridículas!
-Estúpido, pretencioso, replicaba muy cerca de mí un
gemelo imaginario, a mi izquierda, crítico e inteligente, ¿sin
tu infancia de monaguillo, entre órganos y vapores de in-
cienso, hubieras percibido nunca el deslumbramiento mís-
tico que emanan los quimonos?
No, Ha semejante ilumina a lo diferente, y lo cercano a
lo lejano!
Un intercambiador en el mapa de carreteras
Salgamos pues del camino recto: cuando queremos cam-
biar de dirección, en una autopista, salimos por un inter-
cambiador. En forma de trébol de varias hojas, de cwvatu-
ra de raqueta, de arabescos de hilos anudados, sus virajes de
rosetón harían que la cabeza nos diera vueltas, de modo
que, si no hubiera paneles indicadores, perderíamos nuestra
ruta inicial sin encontrar la que buscábamos ¿Q¡.iere ir a la
izquierda? iGire a la derecha! Acabo de llamar a esto contra-
sentido. Suele ser así en las matemáticas, donde, para obte-
ner un invariante hay que obtener variaciones sutiles y a
menudo entrecruzadas en puntos diversos: entonces, ¡oh
maravilla! la suma de las variadas torsiones de detalle de-
semboca en la constancia global y recta.
Inmóvil y animando movimientos de rotación, el tiovivo
o carrusel del intercambiador, ¿no tiene ningún sentido o
tiene todos los sentidos? En él y por él elegimos uno entre
otros posibles. Hace un momento, el blanco sumaba todos
los colores, entre dos ramilletes; ahora, un ramillete de cur-
vas, aparece, precisamente, visto de cerca, en el mismo lu-
gar, desde el que podemos, girando, salir en otras direccio-
nes: üodas? Maravillosamente denominado, ¿el intercam-
biador desemboca en lo universal?
29
Hrrramientas del intercambio odel tránsito
. O?blemente extraño, el tránsito del intercambio, iy qué
d!ficl1 de cartografiar! ¿Cómo vamos de lo semejante a lo
o lo diferente a lo semejante? ¿Cómo prolon-
gar haCla la leJanía los caminos de nuestros viajes? Cruzan-
do por un punto central: franja blanca en el eje del agua, y
ahora en el que el sentido se tuerce y retuerce;
una argucia Impone el desvío, una curva, una desviación
que parecen prestarse en un principio a confusión aquí a
caballo entre lo profano y lo sagrado, pero de la qde la
dad profunda no puede prescindir. Allá se miden exacta-
mente y las diferencias, al mismo tiempo
que se dibUJa un camino que las une, a veces en forma de
bucle.
¿Cómo cart.ografiar mares desconocidos que alejan
y acercan las tIerras habItadas, y cuya representación no fi-
gura en mapa alguno? Esta franja, este espacio en blanco,
terce.ro de utopía entre aquí, el Japón, y Francia, allá,
IOtercambIador o esclusa entre toda diferencia, démosle el
nombre inmenso de universo, ténnino universal que quie-
re decir que todas las cosas desembocan o dan vueltas alre-
de una unidad, cuyo secreto transparente se desliza y
se IllslOúa a través de sus diferenciaciones.
¿Qtliénes somos, cuando pasamos por este intercambia'
dor o este nudo de carreteras? Intercambiadores vivos rami-
lletes de Como ángeles portadores de mensa¡'es, de-
vestlmos todos con quimonos blancos, conjun-
clon uruversal de los distintos colores.
Un tercer hombre en el lugar tercero
En este espacio mediano se alza, efectivamente, transpa'
rente, inyisible, el .fantasma de un. tercer hombre, que co-
necta.ellOtep=.a.mblO entre 10 semejante y lo diferente, que
abreYla el transito entre lo cercano y lo lejano, cuyo cuerpo
30
cruzado o disuelto encadena los extremos opuestos de las
diferencias o las transiciones similares de las identidades.
!v1ejor que describirlo o definirlo, quiero llegar a serlo, via-
Jero que explora y reconoce, entre dos espacios alejados,
este lugar tercero.
la de las primaveras japonesas por ha-
V1'0do sumerg¡do en aquellas, menos fastuosas, de mi
UlfanCla, comprendo la dulzura del valle que me vio nacer
por haber amado las primaveras japonesas; en mi cuerpo,
ahora se mezclan dos estaciones, cuyos tonos de rosa y cre-
ma presentan una cara hacia el Este y una cruz hacia el Oes·
te, cOfl.lo una misma moneda de oro: mi carne y mi espíri-
tu habitan el metal transmutado de esta pieza doblemente
Al dar vueltas al quimono o a la casulla, de delan-
te haCla atrás o de abajo a arriba, ya no sé cuál es el paño
muestro y el. que oculto, ya que, por este pudor o ver-
guenza q1;1e, a la lOversa de muchos pueblos, compartimos,
el dobladillo oculto esconde a veces más lujo y belleza que
la cara evidente.
Haáa el universo
. Estas imágenes visibles y singulares de tejidos, de flores,
sirven de rampa de acceso a un universo invisible y virtual.
Entre.lo semejante y lo diferente, lo lejano y lo cercano, lo
en nuestros transportes, existe un tercer lu-
gar umversal: inmenso mundo transparente por el que circu-
lan 1.os eje o espacio blanco en el que la dis-
tanCl.a su alcance gracias al vínculo, en el que los
parecen en reposo, nudo de hilos, intercam-
biador de carreteras, vacilación antes de traducir, momento
suspendido de los cambios de fase, mezcla aleación mesti-
zaje... este mundo el metal, urde el t;jido, alim:enta la
c.ame de la humanidad en su conjunto y su esencia, como
SI el hombre en general se situase en la intersección de todas
las culturas, entre todos los humanos. No sueño con este
transito realmente por su volumen blanco, no
pIenso en este hombre, su omnivalencia se ha fundido en
31
mí desde hace tiempo, y ahora sus labios abiertos y su boca
inquieta jadeen quizá hacia ese soplo cuyo alien!o n<?s dic-
ta un idioma universaL Hasta ahora relegado al silenCIO o a
los gritos caros de músicas desgarradoras, ¿d.es.cribe el
cario que precede al encuentro entre dos IdIOmas?
cultura ausente y blanca construye la separación y después
el contacto entre dos culturas cromáticas?
¿Dónde reina la primavera esencial y única, dos de cuyas
versiones pinta la doble estación, aquitana y japonesa?
¿Qyé modisto inimaginable trabaja y corta, en qué taller,
qué ropaje translúcido y maravilloso, cuyo corte y caída ha-
cen pender o flotar las casullas y los quimonos? ese l.u-
gar utópico, ¿qué artista inencontrable habla e1ldioma Ig-
norado con el que se puede escribir este atlas?
Lo universal en tiplano
delparque de Katsura
Asombro y maravilla: he encontrado ese lugar; visité-
maslo juntos antes de escuchar, en su silencio musical, el
idioma blanco del intercambio. Sí, la utopía es un parque;
aquí está su plano. ..
Imperceptiblemente talladas, las piedras mertes de una
construcción posible se diseminan por. el 7n el que
cada casa está construida en madera VIva. La VIVienda no
separa un dentro y un fuera, el parque no disocia nunca las
plantaciones de las edificaciones, la madera del árbol for-
ma una oquedad que el hombre habita, tronco o refugio.
El concepto de arquitectura desaparece, disuelto en la na-
turaleza, cuyo concepto se diluye en la arquitectura. Tan
poco definida como la propia habitación, la ventana no di-
buja lo vacío en lo pleno, ni un hueco en una cosa deIl:sa,
ni abierta ni cerrada: clausurada, se desvanece, convertida
en muro; una vez abierta, se convierte en paisaje, desvane-
cida de nuevo; mil ventanas de ':1n espe.ctro
tinuo de abiertos o de cerrados, conjunto ImprecISO, deslI-
zante.
Gracias a este rontinuum, el exterior no se diferencia del
32
interior, nada se recorta ni se escinde, ni el arte en partes ni
en elementos las cosas. Mansart y Le Nótre, paisajista y
constructor, no rivalizan cara a cara, alejados como espe-
cies, fisicas, animales o escolásticas. La casa se disuelve en el
jardín y el parque en el hábitat, dos lugares en los que des-
cansar. En suma, la arquitectura se disuelve en el flujo de las
artes mezcladas. Al entrar en la casa por la puerta del jardín,
sigo habitando en ella después de haber salido cruzando el
umbral de la morada: el paisajista, allá, me enseña el senti-
do de la palabra puerta, en mi casa.
Los occidentales piensan: esto simboliza el fuego, el cie-
lo o la tierra, esto representa el viento o las fuerzas de re·
producción. Para representar o simbolizar, es necesario un
transporte o una traducción, como el paso de la flor al
alma o de la piedra a la nube; y por lo tanto, primeramen-
te tienen que haber existido flores o viento, quiero decir li-
las separadas de los alisios. Parece que no vemos que el
símbolo supone un divorcio entre lo semejante y lo dife'
rente, lo lejano y lo cercano, y que sólo se puede saludar
desde una orilla a la orilla rival a través de un foso o por en-
cima de él.
Nada sitrlboliza nada, aquí, ni tiene sentido ni hace se-
ñas, ya que los objetos como los conceptos se sumergen en
lo universal del matiz y como no hay cosa alguna que re-
mita a ninguna otra, separado de ambas, pierdo mis me-
dios usuales de pensar. Una mitad de mi cabeza se descar-
ga repentinamente de este afán en la otra mitad, todavía
virgen, fonna de expresarlo en el lenguaje occidental Aquí
y ahora, me doy cuenta de que las dos partes de mi cabe-
za, de mi cerebro, de mi pensamiento, de mi lenguaje, de
mis signos, de mi relación con las cosas en sí en el baño di-
luvial del idioma, se sueldan por el centro y que este lugar
axial se encuentra en el mismo parque, espacio grato para
un zurdo reprimido como yo, tranquilo, apacible, como li-
berado de la obligación aplastante de nombrarlo. Me pa·
seo por mi pensamiento, camino por mi cuerpo propio,
habito el espacio de mis hábitos, ¿estoy por fin en mi casa
aquí en Katsura?
33
Modelo reducido: el columpio
Otra sorpresa: el artista que evocaba, lo he encontrado
también. El personaje esencial, si puedo decirlo así, que
movido por una intuición fulgurante, Paul Claudel introdu-
ce en la segunda versión de L'Echange, obra cuyo título nos
inspira, es un columpio que pennanece en escena durante
los tres actos.
Como estoy buscando operadores de cambio, herramien-
tas universales cuya construcción y cuya forma den paso o
permitan la transformación, aquí tenemos el intercambiador
en una fOrma simplificada: al columpiarnos, pasamos de la
bajada a la subida o de enfrentamos con la hierba rala a ha"
cerlo con la vista del firmamento, de delante a atrás, o del
Oeste al Este. Variamos, es cierto, y volamos hasta el vértigo.
Sin embargo, como la máquina sencilla nos devuelve, en
sentido inverso, a la posición que acabamos de abandonar,
representa también una balanza o balance, estable por su va-
riación, es decir, dentro del cambio, la justicia.
Alrededor de él, en la obra de Claudel, un hombre deja a
su mujer para tomar a aquella que otro hombre dejó para
comprar o pagar a la primera; en medio del ballet fundido
y entrecruzado, reina esta tabla fija de cambio móvil que re-
presenta, cuenta, mide y finalmente anula los tantos. Sus di-
ferentes movimientos tienden hacia la inmovilidad blanca.
Aunque se cambie de actores, de protagonistas o de histo-
rias, evidentemente, este columpio permanece, con risas o
con llantos, ya que marca el tiempo de las combinaciones
mortecinas y de su diversidad: variable por nuestras artima-
ñas, permanece invariable por nuestras tentaciones singula-
res y nuestras incesantes tribulaciones. Vertiente alrededor
de la barra única que lo invierte, ¿podemos describirlo
como universal?
Inmenso modelo: planiiferio
Ahora bien, el universo terráqueo, en cuyo extremo cae
la noche, en la última península occidental de Eurasia,
34
cuando en otra de sus caras el sol se alza sobre su propio im-
perio, gira y rueda, tan estable como un columpio bambo-
leante atado a un eje. Desde que jugamos al teatro de la his-
toria, vuela de Este a Oeste, cambiante e inalterable, tierra
blanca sobre la que se inscribe, en el polvo volante, el con-
junto mismo de los planisferios de todos nuestros tránsitos
o intercambios, delimitados por la muerte y por el equili-
brio de todos los reintegros: balance universal de la justicia
natural.
Arrastrados por la edad, sustituibles a placer, aquí esta-
mos, de pie, móviles y fijos, sobre este balancín perpetuo
con el abigarramiento del detalle de nuestras diferencias
cuya suma es la Tierra transparente que late al compás de
los minutos como nuestro corazón. Al inmenso modelo de
la esfera global responde este pequeño electrocardiograma.
Ella se detendrá un día, como el órgano del valor en el tó·
rax, ambos reducidos al equilibrio de la justicia.
Con la misma disparidad con que discurren los idiomas,
el mismo columpio cordial cronometra la vida de los hom-
bres y la misma tierra acompasa su pasar.
Dos idiomas universales
Diagrama del pulso que late, columpio, mapa de. int:r-
cambiador de carreteras, plano de un parque o plamsfeno
del mundo... dependiendo de que nos alejemos o nos acer·
quemas al lugar ~ al eje blanco, , e s t ~ universal i ~ t e ~ e d i ~ o
de los intercamblos y de los transltos, cuya VIrtualidad m-
candescente sólo depende en muchos casos de las buenas
voluntades que hacen nacer su rareza infinitamente precio-
sa, la desgracia del mundo quiere que su frágil emergencia,
en el centro de nuestras diferencias, aborte, en la mayor par-
te de los casos, ante la violencia desatada.
Las relaciones internacionales no suelen intercambiar ra-
mos de flores o atavíos de fiesta, no suelen entablar conver·
sación en paraísos meticulosamente engalanados. El jardín
neutro suele transmutarse en campo de batalla. El combate,
35
la competencia, la victoria y el dominio del más fuerte, sue-
len imponerse sobre el diálogo, el robo sobre el intercam-
bio, el perjuicio sobre el don.
¿ ~ i é n ganará? Las respuestas a esta pregunta, que apa-
sionan intensamente al público, a los periodistas, a los his-
toriadores y cronistas de los Juegos Olímpicos, componen
las noticias espectaculares cotidianas, tan repetitivamente
anticuadas, así como la sombría historia de nuestro destino.
Entendemos por qué este jardín blanco o estas paletas
tornasoladas de tejidos o de flores primaverales se desvane-
cen con rapidez. como se perdió antaño el jardín del paraí-
so, porque la violencia reduce la sabiduría al silencio. Qui-
zá el terreno neutro y benéfico del intercambio y del en-
tendimiento sea invisible en los atlas de geografia, porque
sólo queremos matar para ganar, para que continúe la his-
toria. ~ 0)0 - 1 ó\
¿Qyién ganará entonces? La sabiduría responde que
unos y otros, en su momento, prevalecieron, dominan o
reinarán, del Este, del Oeste, del Sur o del Norte. El domi-
nio es la cosa del mundo más repartida, tan móvil y esta-
ble como nuestro columpio, tan unitaria como el espacio
de la Tierra. ¿Conocen un solo grupo que, en su momen-
to, no haya sido amo del mundo o lo es o lo será? Nada
más vulgar, en realidad. Perennes y monótonas, las luchas
por este dominio, individual.mente estable y pasajero, ~ u l ­
tiplican sin cesar la desgraCia humana. Desde hace mIle-
nios, la cultura humana se entrega, universalmenu, a llorar
esta matanza absurda, sangrienta y patética, como se la-
menta una madre sobre el cuerpo herido de un hijo muer·
to en la guerra.
¿Qyién ganará? A fin de cuentas, uno y otro, es decir, ni
el uno ni el otro. Mediante la adición de 10 mismo y de su
semejante, el balance terminal de la competencia violenta
vuelve a la balanza igual del intercambio, más exactamente
a su punto muerto, y define, de nuevo, lo neutro, lo blan-
co, el terreno del entendimiento, el jardín primaveral de los
ramilletes o de las vestimentas, sí, este universal que hemos
sepultado, en secreto, en los cimientos del mundo, junto a
Wl cadáver: el de la equidad.
36
La obraformadora
Si sólo amamos la lucha y la competencia, ¿cómo crear?
Elijan: matar o producir; he aquí la cuestión. Buscado du-
rante tanto tiempo, el secreto de la creación viene a ser el de
lo universal, buscado durante tanto tiempo. Los dos se des-
cubren al mismo tiemfo, aquí mismo. Se leen en el metró'
nomo del columpio, e de la tierra misma, que late al son de
la justicia blanca, y la paz recobrada del intercambio, por el
ritmo igual y mesurado de sus pasajes.
Quien lucha no puede crear; repite una conducta arcaica
que hunde sus raíces en los comportamientos salvajes o ani-
males. Y como recomienza indefinidamente el remedo de
estos comportamientos multimilenarios, ni innova ni en-
cuentra. ¿Han oído decir que algún animal haya inventado
algo? Producido por la lucha por la vida, se limita a luchar
por la vida.
El tránsito y los intercambios conocen dos idiomas uni-
versales: el uno, fuerte, fácil como una caída y repetitivo,
produce el ruido caótico de la violencia mortal; el otro, dé-
bil, raro, diticil y renovado sin cesar, se entrega a la creación
cultural, que incluye la de sí y la de los otros, es decir, la fur-
mación que produce, a su vez, la recreación del mundo, es
decir, de la prosperidad. El fuerte mata, el frágil produce.
Crear algo desde la novedad es una consecuencia del esta-
do de paz, la única buena nueva de la humanidad; promo-
ver la rareza es una consecuencia del estado de paz, extraña
rareza de nuestra historia. Nada más fecundo que estos mi-
lagros, que unen información y formación, en el trabajo
para nuestra supervivencia.
Dibujo de unapartitura
Frente al universal de violencia que se entrega al mayor
ruido, audible siempre y en todas partes, y que todo el
mundo trata de escuchar, el universal de la belleza, más dé-
37
bil todavía y más bajo, canta dulcemente, él también, su pe-
queño lamento, tenue pero sostenido, él también, desde
que late el mundo. Si compusiera música, idioma universal,
no necesitaría viaje ni traductor; habría dibujado, en el pen-
tagrama, el tercer paisaje, intennedio utópico y florallevi-
tante, vernal, entre las dos primaveras, aquitana y japonesa.
38
2
Espacio local
ESTARAHi
¿Qyé es la vida? No lo sé. ¿Dónde mora? Al inventar el
lugar, los seres vivos responden a esta pregunta.
Plano de una casa
Podemos imaginar una casa construida para el disfrute. el
bienestar y la comodidad de los que vivirán allí. Los espa-
cios se distribuyen en ella y las cosas se ubican de forma tal
que, por ejemplo, el cuarto de baño no se aparta demasiado
del donnitorio. ni la cocina del comedor, aunque el aseo
esté aislado; vamos, que todo esté al alcance de la mano,
del descanso y del trabajo; las sillas cerca de la mesa y el
aparador cerca del fogón, respetan a pesar de todo algunas
distancias. Las visitas elogian la variedad de las piezas y la
disposición, que combina finamente las distancias útiles
con las necesarias contigüidades.
Así pues, la definición del plano arquitectónico de la mo-
rada como conjunto de circulaciones que favorecen las cer-
canías más inmediatas, salvaguardando detenninados már-
genes: ¡qué comodidad tenerlo todo al alcance de la mano
sin desplazamientos agotadores, alejando únicamente 10
39
menos agradable! Contemos, además, el tejado, las paredes,
los setos, recintos cerrados protectores, pero lo bastante
abiertos como para templar el clima, calentar o refrescar, ha-
cer entrar la comida y cocerla, y a la inversa, expulsar las ba-
suras inevitables o las aguas servidas. ¿Casa? El hogar en sus
dos acepciones.
Tenemos aquí un sistema tennodinámico e infonnativo,
energéticamente abierto, cuya topología interna, trazada
con rigor, describe las contigüidades y las distancias ante-
riannente mencionadas; éste es el plano de una casa, para
vivir, y ¿quién no sabe que el ténnino ecología quiere decir,
en sentido literal: teoría o discurso de la casa de los seres vi-
vos? Del lugar, de la morada, del hábitat... en suma, lugares
propicios y propios de los seres dotados de vida.
¿¡nventan el lugar, en un mundo inerte que sólo conoce
el espacio?
Dibujos variados de todos los lugares
Viajeros naturalistas, Toumefort, Linneo, Jussieu, Hum-
boldt, Audubon, Darwin... abandonaron su domicilio y
partieron, al exterior, hacia los países de Oriente, hacia
América del Norte y del Sur, alrededor del globo --como
Jean- Jacques Rousseau por la isla de Saint-Pierre-- para ex·
plorar lugares: nos referimos a unas regiones concretas del
mundo, los Alpes, los Andes, Laponia, Galápagos; se des-
plazan hasta allí, sobre el terreno, como se suele decir, más
allá de todas las fronteras. en todos los climas y todas las la-
titudes, para estudiar la flora y la fauna locales, su disper-
sión, su distribución, la fonna singular de desplegarse de las
especies, o circulan para observar sus alejamientos y sus pro-
ximidades. El viaje, con todas estas palabras, se convierte en
una declinación del lugar.
Estas expediciones, a veces heroicas -Joseph de Jussieu
se queda en América Latina treinta y cinco años y la expe-
dición académica de Bonaparte en Egipto tennina mal-
estos curiosos se traen animales, semillas o madres para im-
plantarlos en los jardines, los zoológicos, los herbarios, los
40
invernaderos, nuevos espacios fantásticos en los que se re-
coge la fauna y la flora indígenas o e x ó ~ e n a s , muertas o vi-
vas, reproductibles o no reproductibles - -que no entre na-
die si no está vivo-- de acuerdo con distribuciones más or-
denadas, otras distancias o diferentes proximidades. Todo
un océano, a veces, separa en realidad a dos plantas cerca-
nas, allá donde las más lejanas se vuelven próximas.
Concretos y abstractos al mismo tiempo, reales y racio-
nales, interesantes para compararlos con los terrenos y los
climas originales, estos lugares de aclimatación preparan el
dibujo, fonnal y racional de una tabla, de una escala o de
un árbol de clasificación, en el que cada especie pueda loca-
lizar en las láminas, su entrada, su nivel, su casilla o su pági-
na, es decir, su lugar, natural o artificial, que pronto será ge-
n.ealógico. Parece que estamos ojeando el atlas de los seres
VIVOS.
Antes se aconsejaba clasificar por género cercano y por
diferencia específica, ténninos técnicos antiguos que po-
dríamos traducir por: distribución de las especies de acuer·
do con determinadas distancias y cercanías. Las variaciones
basadas en estas dos distancias, largas y cortas, diferencian
los lugares de origen, los de acogida y, finalmente, los de
clasificacit'm.
Localy gWbal
La historia de la historia natural expone pues, a 10 largo
de los siglos, una meditación continua, exacta y variada, so-
bre el tema del lugar, elevándose de la localidad concreta,
recorrida por el observador y vivida por el observado, al es-
pacio propio de una nomenclatura razonada. El proceso de
abstracción particular de un conocimiento como este, va de
los lugares sensibles, los que se reparten la faz del globo o
los que se concentran en las capitales, a lugares propiamen-
te virtuales, los que constituyen el espacio mismo de la
ciencia de lo vivo.
Si lo que antecede es válido para los sabios que toman a
los seres vivos uno por uno para considerarlos de acuerdo
41
con sus semejanzas, que la historia llamó naturalistas, desde
que nace la ecología científica, hace ahora más de cien
años, y aunque se estructure en función de conjuntos iote"
respecíficos y de acuerdo con los arabescos de la diversidad,
cae no obstante en gestos y pensamientos análogos. Se
transforman, es verdad, las categorías, pero sin dejar, como
antes, una misma meditación terca sobre d mismo tema es-
table: esta ciencia habla, efectivamente, de sistema, o bioce-
oosis, ecosistema, biosfera, geosistema, o incluso, a veces,
paisaje, apelaciones sinópticas o ,globales, pluralistas, rela-
cionales, de la antigua noción de lugar, variables por el ta-
maño, la integración o la unidad.
De repente, los contenidos propios de esta ecología cien-
tífica, retomando la misma meditación sobre la misma no-
ción, presentan sucesivamente la montaña, el lago, la isla,
nuevos lugares, otras células diversamente unitarias, casillas
nuevas, que siguen siendo variaciones sobre el tema estable
de las localidades, que la misma ciencia denomina, según
las necesidades, recinto, nicho o hábitat, o incluso nido,
aguilera o guarida, cubil, madriguera o lobera; depende de
los ensamblajes locales o de su distribución circunstancial y
del ritmo de la vida de las especies o de los individuos.
Continúa, irresistible, la misma declinación, como si apare-
ciera constantemente alguna singularidad tópica, como un
invariante o un universal de la ciencia de lo vivo.
La vida reside, habita, mora, se aloja, no puede prescindir
del lugar. Se diría que dibuja y codifica su definición; en-
tiendo por esta última palabra lo que dice su etimología: la
asignación de límites o de fronteras, abiertas o cerradas. Vol-
veremos sobre este tema. Dime dónde vives y te diré quién
eres: ime contradigo con mi propia introducción!
En la pregunta: ¿dónde vives? el verbo vivir quiere decir
residir. El ser vivo se ubica aquí o allá, no en un punto, geo-
métrico o abstracto, perdido o trivial en un espacio liso,
sino en la topología de un adoquín o de una bola, de una
42
caja o de una casa, de un saco, cuyos límites le procuran al-
guna dosis de aislamiento privativo, distancias optimizadas,
todas las circunstancias de una vecindad. Rodeada de una
membrana, la célula vive menos en sí y para sí que en su
casa. Sin membrana, no hay vida, teorema universal en bio-
logía.
Mejor que la casa, sustantivada, la preposición francesa
chez expresa admirablemente este estado de cosas; nunca se
refiere a cosas inertes, sino a un nombre propio: chez
Swann, en casa de Swann, y no en la de una piedra. Mien·
,tras que la materia se extiende por el espacio, que los anima-
les exploran los alrededores, el árbol o la planta, inmóviles,
a veces verticales, definen mejor el lugar. Las leyes de la ma-
teria se prolongan hacia lo universal, a veces, mientras que
la vida codifica, localmente, un pliegue o un lugar.
Flora y Pomona 10 ocupan; los Faunos lo recorren; ya no
hay extensión. Ellas brotan, se prolongan, avanzan sin cejar
jamás. Ellos corren,pasan, saltan, se van, vuelven. Hestia, la
mujer, sigue siendo floral, mientras que Hennes, el macho,
se anima; metamorfosis de las jovencitas en flores y de los
muchachos en centauros. Planta: estar ahí, modelo sedenta-
rio, ideal, del hogareño. Animal: modelo de vida errante, a
veces migrador de tierras lejanas, viajero, pero que nunca
puede abandonar su saco de cuero, de plumas, de quitina o
de escamas... envuelto entre sus pliegues.
Primer interludio: habitar los pHegues del saro
Para que todo siga siendo sencillo, esta simplicidad no
debería tener arrogas, y sin embargo en la propia palabra
tiene una". ¿Q!lé quiere decir esto?
Tenemos aquí diez cajas de fonnas y tamaños variados;
albañiles, infonnáticos o biólogos, a menudo jugamos,
como en nuestra infancia, a meter las pequeñas dentro de
~ N. tk laT.: juego de palabras entresitnplU:irl (simplicidad, sencillez) y
pJi (pliegue, arruga).
43
las grandes, para mejorar su ubicación, su orden y sU posi-
ción: en el caso más sencillo, se trata de cubos o de muñe-
cas rusas. Para un conjunto dado, puede haber dos o tres so·
luciones al problema del ajuste o de la implicación, pero en
la mayor parte de los casos, sólo hay una, exactamente la
más sencilla. Lógico y geométrico, este trabajo racional sólo
da un sentido a la preposición en. Así obra el piloto en su
barco o el Swann en su salón, en su casona, en Guérande,
Bretaña, Francia.
Ahora tenemos una colección de sacos y bolsas, de red,
de yute, caucho, tela o cualquier otro material flexible. Por
muy variables que sean su fonna y su tamaño, cualquiera
de ellos, no importa cuál, contendrá, si hago las cosas bien,
el conjunto de las demás. Tendremos en este caso tantas so-
luciones como queramos a la cuestión del ensacado, es de-
cir, de la implicación.
Adivine lo que hay en la caja. Respuesta mínima: una o
más cajas más pequeñas, en serie decreciente. ¿Q!¡é envuel-
ve esta gruesa bola azul hinchada o este volumen inflado,
sombrío o desplomado, pesado, ligero? No existe ninguna
réplica razonable... ¿Por qué decimos siempre caja negra y
nunca saco? Cuando decimos implicación, ¿nos referimos
a algo encajado o ensacado?
Tejidos
Unas piedras que caen al agua e inducen en ella ráfagas
temporales cuya propagación se parece al temblor de un
velo o de una capa. Tenemos sólidos y líquidos cuya consis-
tencia y fluctuaciones dieron a la filoso6a y a las ciencias
modelos regulares o sucesivos de sistematicidad: seguimos
diciendo estable o impreciso, riguroso o confuso. En otros
tiempos llamé a esto la materia metafórica de los filósofos:
sólido, líquido, aéreo, en orden decreciente. Voluntaria-
mente o no, cada pensador marca su preferencia. De Augus-
to Corote a Bergson, por ejemplo, pasamos de la roca al
fluido y este último decía que nuestra inteligencia se espe-
cializa en los sólidos.
44
Ahora bien, entre la dureza llamada rigurosa del cristal,
geométricamente ordenado, y la fluidez de las moléculas
blandas y deslizantes, existe un material intermedio que la
tradición dejaba para el gineceo, es decir,.que era poco esti-
mado de los filósofos, salvo de Lucrecio quizá: velo, tela, te-
jido, trapo, paño, piel de cabra o de cordero, llamada perga·
mino. cuero despellejado de un becerro pelado o desollado,
llamado vitela, papel flexible y frágil, lanas o sedas, todas las
variedades planas o alabeadas en el espacio, envolturas del
cuerpo o soportes de la escritura, que pueden fluctuar
como una cortina, ni líquido ni sólido, claro, pero con algo
de ambos estados. Plegable, desgarrable, extensible... topo-
lógico.
Inmóviles o efimeras. las protuberancias o los resquebra-
jamientos sobre el mármol, o las ondulaciones en el agua
no se comportan ni en el espacio ni en el tiempo como los
pliegues de un tejido drapeado que flota, pero que peOlla-
nece temporalmente erguido. Como si, dura y suave, resis-
tente y blanda, la carne dudase entre fluido y sólido, los es-
tudiosos de los seres vivos utilizan inteligentemente la pala·
bra: tejido.
Habitar en los pliegues: la maqueta del arquitecto
El muro que voy recorriendo teOllina en la arista vertical,
luego en la segunda, en el sentido del grosor, finalmente en
la tercera, en el mismo remate; siete u ocho molduras se di-
bujan en relieve; en sus piedras se abre la ventana, con sus
ángulos, sus arcos y sus goznes... oquedades, surcos, resal-
tes, bordes y ejes de todo tipo, son pliegues, bien definidos
por sólidos que les dan la fOOlla en la que los percibimos o
cuya amplitud, a veces, permite que habitemos en su CUlVa-
tura. Este techo me protege con su sinclinal, así como esta
bóveda con su arco redondeado. Si fabrica cubos o polie-
dros, cilindros y conos, con paneles de cartón, se habrá con-
vertido en maquetista o topólogo, y, en ambos casos, sabrá
que un volumen aparece bajo un pliegue, como implicado
por sus bordes. No volverá a habitar su casa como antes...
45
ni el mundo, sus valles y sus montañas, ni las arrugas ni los
vientres de la piel.
Espacio por multiph'cación, lugarpor impücat:Íón
y si, por azar, en los intervalos entre estos trabajos y se-
mejantes pensamientos, juega distraídamente a plegar sobre
sí misma una hoja varias veces, verá, estupefacto, que no
son necesarias demasiadas operaciones para alcanzar, rápi·
damente, un grosor que supere la distancia de la Tierra a la
Luna, lo que eyrano de Bergerac, que lo sabía todo, igno-
raba con seguridad. Para colmar el hiato de lo muy peque-
ño a lo inmenso, el gesto de aplicación vale más 'I,ue mu-
chos otros. El pliegue implica el volumen y comIenza a
construir el lugar, claro, pero por multiFlicación o multipli-
cidad, su plegadura acabará llenando e espacio.
En la implicación -me refiero a la acción de plegar, no
al contenido lógico ordinario de la operación- reside el se-
creto del gigantismo y de la miniaturizacián, de la enorme
cantidad de información oculta en el pozo de un lugar mi-
núsculo o que brota de él: dos metros de ADN desaparecen
en una célula más estrecha que la cabeza de un alfiler y dos
pulmones, desplegados, no tendrían bastante con la super-
ficie del departamento de los Alpes. Qyien haya visto, des-
lumbrado, una aurora boreal, habrá podido estimar la in·
mensidad del cielo en el número y la amplitud de los plie-
gues de las velas magnéticas desplegadas sobre él.
Hacia lo pequeño o en lo grande el pliegue permite pasar
del lugar al espacio.
¿DóntÚ? ¿Q!tién? estar ah!oen los pliegues
A uno y Otro lado de la ventana, bajo una guardamalleta
que forma una banda azul, flotan unos visillos translúcidos
y ligeros que rodean las cortinas pesadas, labradas, cuyo
drapeado cae y se abomba; sobre el muro con sus moldu-
ras, en la cornisa, mal pegado en algunos puntos, el papel
46
pintado fonna bolsas y el falso cuero gris del viejo diván,
adosado a la pared, fonna estrellas como patas de gallo,
arrugado, todo frunces de tejido, pero tampoco se mueve:
los libros de la estantería, cuyo formato depende del plega-
do, la tubería repetida de la calefacción, el lino, el algodón,
la lana con la que friolero me envuelvo, aquí tenemos, por
muy sólido que parezca el material de su soporte, más plie-
gues; no veo otra cosa y no toco'otra cosa; mejor aún, sólo
habito en ellos.
Platón no dejaba de insistir en la idea de lecho. La he en-
contrado, héla aquí: entre sábanas, mantas y somieres bien
remetidos, un conjunto de pliegues, en los que al deslizar·
me todas las noches, gozo. Me disuelvo y me acurruco en
la bolsa de estas hojas. ¿Sabemos que seno, donde nos com-
place habitar, significa también pliegue?
¿Dónde estoy? ¿Qyién soy? ¿Se trata de una misma pre-
gunta sólo una sobre el ahí? Sólo
to en pliegues, solo soy phegues. ¡Es extraño que la embno-
logía haya tomado tan poco de la topología, su ciencia ma·
dre o hermana! Desde las fases precoces de mi fonnación
embrionaria, momla, bÚlstula, gastTu1a, gérmenes vagos y pre-
cisos de hombrecillo, lo que se llama con razón tejido, se
pliega, efeCitivamente, una vez, cien veces, un millón de ve-
ces, esas veces que en otros idiomas nuestros vecinos siguen
llamando pliegues, se conecta, se desgarra, se perfora, se in·
vagina, como manipulado por un topólogo, para acabar
formando el volumen y la masa, lleno y vacío, el intervalo
de carne entre la célula minúscula y el entorno mundial, al
que se le da mi nombre y cuya mano en este momento, re-
plegada sobre sí, dibuja sobre la página volutas y bucles, nu-
dos o pliegues que significan.
Si hacemos un balance, aquí tenemos algo inerte, o
dado, o fabricado: sólido, tejido; pero también tenemos
algo inerte: fluido, líquido, gaseoso, por donde pasan, se
borran, entre turbulencias, los vendavales y las ráfagas.
Aquí tenemos algo vivo: tejidos, jóvenes y envejecidos, en-
corvados, soldados, arrugados, blanqueados por las cicatri-
ces; pero tenemos algo estético y significante: molduras, fo-
llajes, grecas, arabescos...
47
Forma del lugar
Al hacer un balance, ¿qué es un pliegue? Un gennen de
forma. Pero, ¿qué es un gennen sino un conjunto de plie·
gues? El pliegue es el elemento de la forma, el átomo de la
funna, sí, su clinamen. Pero, ¿qué es una fonna? Respuesta:
algo liso con pliegues. ¿y cómo describir lo liso?
Desgraciadamente se reduce al punto de vista. Desde
aquí, sin movenne, muro, ventana, cortina a veces y diván,
e incluso, palabra de honor, mi propia piel, si la observo sin
gafas, parecen planos, unifonnes, regulares. Dirianse varie-
dades geométricas, pulidas, enlucidas, encaladas. Acérquese
un poco, mucho, muchísimo, póngase los anteojos, ayúde-
se con un microscopio, y entonces desaparecerá 10 igual,
dando paso a las pequeñas imperfecciones de lo granulado:
dependiendo de la distancia, de la luz, de la delicadeza del
tacto, lo liso se desvanece ante la multiplicidad de los plie-
gues. Vaguedad caótica de génnenes a la espera. Leibniz di-
ría: hablando con propiedad, no existe lo pulido. Detrás de
las ilusiones de la geometría, sobreviene el cálculo infinite·
simal, que revela un mundo lleno de realidades que se des·
vanecen. ¿r..a definición de la fonna no conservará más que
los pliegues?
¿Cómo definir entonces lo liso, o, mejor aún, construir--
lo? Mediante el desarrollo de Taylor, cuya serie infinita ali-
nea tantas diferenciales de órdenes escalonados como se
quiera. Son por lo tanto necesarios una infmidad de cepi-
llos y de muelas, de escofinas y de lijadoras, de estropajos
metálicos, papel de lija, trípoli, arena, abrasivo, piedra pó-
mez, sin olvidar el acabado con gamuzas, muy suaves, to·
dos y todas de todos los tamaños, desde el agresivo más
grosero hasta el más menudo, para desembocar, a fin de
cuentas, en un caminito liso. Descartes no sospechaba que
era necesario el infinito para ir derecho. La serie, clásica, de
Taylor, trabaja infinitamente sobre los repliegues actual-
mente infinitos de la curva, fractal, caótica, real, contem-
poránea, de van Koch. Obtendrá algo pulido, con la con-
48
dición de que pague el precio infinito de un trabajo de Sí-
sifo.
Es lo que descubrieron en la clásica o barroca, y
Leibniz en su cálculo: el gennen mfinItesimal de la fonna,
el átomo topológico del pliegue, al átomo algebraico
o de conjuntos del elemento; a partrr de este momento, y a
partir de este filósofu, todo es pliegue y Gilles Deleuze, por
su parte, tiene razón para decirlo de él.
Último interludio: ¿quién ser?hombre oanimal
Un bípedo sin plumas: tras mil disputas eruditas y vale-
rosas, los discípulos de Platón acaban de poner a punto esta
fina, célebre y estúpida definición del hombre. En ese mo-
mento, pasa por allí una especie de vagabundo que arroja
en medio del círculo académico un gallo que acaba de des-
plumar, gritando: aquí está el hombre de Platón.
Diógenes el Cínico, el único in.digente de filosofia,
busca apasionadamente esta humanIdad, que los mtelectua-
les no encftentran en sus discusiones sobre lógica; es la evi·
dencia misma: por ejemplo, su linterna encendida en
día en la plaza pública de Atenas; pero sobre todo su VIda,
sus gestos y su miseria. En lugar de examinar especulativa-
mente o lingüísticamente lo relacionado con el hombre,
vive, en su cuerpo y en su tiempo, su encamación.
¿Q!tiere definir una cosa o a alguien? Retire paciente-
mente lo que no le pertenece en propiedad, circunstancia o
modalidad, que oculta o recubre su esencia. Q!te alguien
viaje en carroza, por ejemplo, lleve corona o frecuente los
palacios no dice nada de su realidad humana, pues camina,
come y muere como cualquiera. La verdadera definición
exige una propiedad recíproca y esto quiere decir que perte-
nece y sólo pertenecerá al hombre. Utilizo palabras equívo-
cas: pertenencia y propiedad tienen un sentido lógico y po-
sesivo al mismo tiempo: Toda la existencia de Diógenes el
Cínico se desarrolla en este doble valor.
49
De nuevo, los pliegues de la capa
Cuando filósofos como Lacke o Marx analizan la propie-
dad, discurren siempre maximizándola hacia la acumula-
ción y la riqueza, stock y flujo, circulación y capital. Esta
masa inmensa es engañosa. Todo lo contrario, la pobreza
no puede crear ilusión porque va en el mismo sentido que
la lógica. Una y otra suprimen la modalidad y la circunstan"
cia. la corona y la carroza, para que se pueda ver la esencia
al desnudo. La mejor consejera en filosofía, la miseria, no
nos puede perder en medio de los atributos. razo-
na sobre el hombre mejor que Platón porque aplIca la expe-
riencia al pensamiento o, mejor aún, porque los confunde
ambos y los hace caminar en la misma dirección. Toda su
vida ,es un apólogo. Platón piensa bajo un sol metafórico.
Diógenes vive en el calor del mediodía y en el frío de las no-
ches griegas.
Así que zanja la cuestión, en medio de los objetos, como
entre las relaciones humanas, para eliminar las apuestas, los
fetiches y las arroja su escudilla, se quita la
capa, se burla de Alejandro Magno. Una vez más: ¿qué es
el hombre? Es decir: encuentre su propiedad. Es decir: ¿qué
propiedad le queda cuando ha arrojado todas las propieda-
des que se le atribuyen externamente? Respuesta no escrita,
no dicha, no lógica de Diógenes, pero intensamente vital: el
tonel. Al miserable le queda esta pequeña caseta, donde
vive y duenne. Su tonel le pertenece y, por la noche, espa-
cialmente y casi matemáticamente, él pertenece a su tonel,
como un elemento de este conjunto.
La pobreza, la indigencia, la miseria en fin, como la
duda, progresivamente, lo eliminan todo. ¿Qué queda
cuando se ha perdido todo? Este hábitat minúscuTo. La pro·
piedad ineliminable del Cínico es la caseta de su perro, su
hábitat, su haber y su nombre... Bóveda de tonel que le pro-
tege con su pliegue. No la pierde en ninguna leyenda. Por
consiguiente, y por su invariabilidad, fonna parte de la de-
finición del hombre, el último límite, la última frontera en
50
la que descansa su esencia. Desplumar al pollo de su natu-
ral ropaje de plumas, su única y lógica propiedad, fue el
error de Platón.
La filosofia de la pobreza dice la verdad. La mística de la
pobreza, un milenio después, repitiendo el .mismo
mensaje. Consagrado a la mendIcIdad, San FranCISCo de
Asís se desviste y corre, descalzo, por la divina campiña de
Umbría donde, convertido en trovador canta al sol y a la
lluvia y habla a los pájaros o aliaba. Su vida, la lógica y la
experiencia mística, lastran, cercenan lo inesencial. Cuando
lo haya dejado todo, ¿qué le quedará al pobre de Asís? La
porciúncula. Un hábitat minúsculo, la porción más peque-
ña, un atributo casi nulo, la atribución más irrisoria. Caseta
imposible de eliminar, residual y única propiedad.
le pertenece al errante de los Evangelios? Como
Diógenes, hijo de Dios y miserable antes de Francisco, na-
cido en un establo, abierto a los vientos y al frío, especie de
tonel o de porciúncula. Jesucristo recorre los caminos, sin
casa ni piedra en la que descansar la cabeza. Ningún
habla de su hábitat. Predica que hay que perderlo todo, SI
queremos salvarlo todo. Nadie podría encontrarle una pro-
piedad. Ahora bien, durante su ago,:,ía, al pie del madero de
la cruz, los·'601dados que lo velan Juegan a los dados para
apropiarse de su túnica sin costuras. Podemos adivinar que
durante las noches frescas, en las alturas de Galilea o tras
el Sennón de la Montaña, se envolvió en ella como en un
tonel.
A la trinidad de los pobres le queda una cosa más; la ca-
seta más pequeña posible. No hay menesterosos en todo el
planeta que vayan, como los animales, completamente des-
nudos. Tonel, prenda, jirones o harapos -pregunten a
nuestros amigos de lengua árabe qué abrigo lleva un sun-,
todos conservan ese mínimo que nunca tiene nada que ver
con los demás, que no puede convertirse en fetiche, reto, ni
mercancía, inalienable. Por muy exigua que la concibamos,
esta propiedad concreta en residuo, vital, es la primera o la
última propiedad lógica cuya pertenencia une a su titular
51
con el género humano. y es adecuada para la vida, que es
también un pliegue de tejido. ¿Q.tién es ella? ¿Q.tién eres
tú? Este elemento de hábitat.
La palabra propiedad deriva de la prioridad. Si pensamos
en el primer ocupante para determinar el origen de la pro-
piedad, caeremos en un círculo de tautología y de violencia,
sm resolver nada. Más vale buscar el primer objeto, esta en-
voltura privada lo más cerca posible del cuerpo, capa, vesti·
do o manta, cuyos pliegues envuelven y definen. Si el dere-
cho de propiedad, natural por esta vez, al menos universal,
pues no conocemos ningún hombre totalmente desnudo
adjudica el hábitat a quien lo habita, tejido móvil y
del cuerpo, no da lugar a la todo lo contrario,
pues pertenece a los que no nenen nada, a los más mise-
rables.
¿Dónde vive el animalpoUtico?
Los loros van por ahí repitiendo sin pensar la frase de
Aristóteles que dice que los hombres somos básicamente
animales políticos. ¿Cuánto tiempo? A decir verdad, hay
horas en las que nos retiramos entre nuestros pliegues o
nuestro para ocupamos de nuestros cuerpo, y la
na:che tiende un velo sobre nuestros pudores extremos,
baJO los cuales nos consagramos a algunos actos privados.
¿Qué seríamos sin reposo? Q!Ie nuestra existencia se exhi-
ba, públicamente, a la inversa, y en tiempo real, entendien-
do por ello que todos los actos sin excepción alguna se de-
sarrollen bajo la cruda luz de lo colectivo -iaquí tenemos
al animal realmente político!- y en menos de tres días nos
habremos convertido en pordioseros.
No hay h?Olliga, ni abeja, teOllita entre los mendigos,
pues son anImales que sobrevIven noOllalmente a la vida
política, pública, social integral. Los más menesterosos en-
tre los pobres siempre conservan para sí un objeto mínimo
privativo, que pueda salvar algunos instantes de intimidad.
Aquí tenemos, harapo o caseta, la propiedad residual de los
hombres y la propiedad que los define: el margen más pe-
52
de privacidad, resto o vestigio, residuo, la única dife-
renCIa.
Una vida pública total nos destruiría, nos mataría la pu-
blicidad. Vagabundos consumados, Diógenes, San Francis-
co, Jesucristo, experimentan en y por su existencia, sin dis-
cursos, escritura ni teoría, el vínculo extraño entre la propie-
dad en e! sentido lógico y la que equivale a la posesión. De
esta foOlla, ponen de relieve de fOOlla admirable el mínimo
del haber en el ser, y del objeto en el sujeto. Por muy públi-
cas, políticas, abiertas que se presenten estas vidas modelo,
en algunos momentos, tres cuerpos se envolvieron en una
túnica sin costuras o en un tone! redondo, la más pequeña
porción o diferencia específica, cuyo cierre plegado pueda
apagar los fuegos ácidos de lo colectivo, como un párpado
suave, y peOllitirles sobrevivir a la publicidad. Vagabundos
limítrofes, los tres miserables no pueden desprenderse de
una cosa detenninada, el único ol!jeto, que se parece mucho
al cuerpo sujeto, para salvaguardarlo cuando todas las cosas
le han sido sustraídas o abstraídas. Lugar primordial: de su-
de derecho, de conocimiento, lógico y ontoló-
gico.
Más político todavía que e! más poderoso de los ROten-
tados, aqut.está el miserable, siempre en público. Unico
hombre realmente universal, el vagabundo, menesteroso,
puede definirse, en última instancia, como el único animal
politico: triunfo de la sociología. No, e! hombre no puede
vivir sin refugio, es decir, públicamente, sin vida privada. El
hombre no es un animal político: si lo reducimos a esa con-
dición, se convierte en un perro, éste es el grito rebelde de
Diógenes, cínico.
Mapa de estaciones del tiempo
Esta larga descripción de los lugares, esencia y hábitats de
los seres vivos y del hombre, podría hacer pensar que una
tópica, estrictamente espacial, aunque a veces su unidad se
53
vuelva compleja o abstracta, lugar sensible o virtual, casa
sencilla o complicada, desglose detallado o conjunto entre-
lazado. amplio y copioso. de especies diferentes, basta para
decir 10 importante.
No: en primer lugar, entra en el tiempo, es decir, en el
movimiento, y luego se complica integrando las diferentes
dimensiones, es decir, la fuerza. Desde el momento en que
el árbol de clasificación, que dejamos hace un momento
para seguir el pliegue, se convierte en genealógico, o que los
espacios lógicamente recortados se sumergen en la dura-
~ i ó n d ~ la evolución, un?S esquero,as ,dinámicos imponen
mmedlatamente una teona del mOV1mlento y, en primer lu-
gar, una estática de los sistemas, de las fases en una evolu-
ción o de los equilibrios de fuerzas. ¿Cómo describir unas
estabilidades entre los cambios, unos invariantes mediante
variaciones, unos polos de atracción, cúsfides o ápex? Sí,
~ a vuelto la noción de lugar, incluso en e tiempo: la inva-
nanza, el extremo, el óptimo y el climax constituyen estan-
cias o paradas locales_
La ecología, haciendo honor a su nombre, nunca deja
de describir una topología de la casa, exactamente de los
lugares, estables y lábiles, por los que pasan y pennanecen
los seres vivos inmersos en la duración. Los caminos que
los conectan son espaciales o temporales, estáticos o di-
námicos.
Antigüedadde esta t6pica de lo vivo
De las lenguas clásicas a las ciencias modernas, el camino
sigue siendo legible. Efectivamente, podemos considerar el
lugar o wcus en general -pagus arcaico y pagano, parterres
cultivados cuya costura dibuja sobre la tierra el paisaje tra·
bajado, ;n.1.!n tablero de ajedrez aleat.orio, por el campesi-
nado.pnmluvo y moderno, hartus anuguo, corral de granja
o patlO de casa, dibujo del jardín privado. familiar, domés-
tico o público, chara platónica que el Timeo traduce torpe-
mente por lugar, huella, cera sobre la que se graba el senti-
do, matriz, excipiente, receptáculo. nodriza... y en la que re-
54
conocemos fácilmente un espacio topológico --como el
punto de acumulación hacia el que podrían tender todas es-
tas respuestas a las preguntas de lugar, pacientemente enu-
meradas por todo saber y toda técnica de lo vivo, específi·
ca o colectivo, desde los orígenes sepultados en la memoria
de nuestros idiomas, latin y griego, hasta las sofisticaciones
contemporáneas más elaboradas y, en definitiva, como uno
de los secretos de la vida, que podría afanarse sin tregua en
encontrar, plegar, definir, recortar, fonnar su lugar... ¿natu-
ral? ¿Femenino, materno, matricial! Prima, la materia en sí
significa o apela a la madre.
Nuestro atlas comienza, naturalmente, describiendo los
planos o los mapas de aquellos hábitats arcaicos, los ele-
mentos de su fonna y los primeros seres vivos que los habi-
tan, ya que inventaron sus contornos.
Escala de estos diversos mapas
Pero lo inerte y lo vivo no ocupan lugares del mismo ta-
maño. ¿Se diferencian, como lo global y 10 local, lo univer-
sal y 10 singular, la ley y el código? Sí, uno se somete a unas
leyes, holoklOrfas o universales, mediante prolongaciones
analíticas, y el otro a códigos, específicos y locales, propios
de un interior.
Esto, en lo que se refiere a la regla y en lo que se refiere
al espacio, grande: los átomos de hidrógeno ocupan el uni-
verso, se expanden los gases, los diez mil soles de las gala-
xias se colorean con el fuego de los átomos, las rocas sólidas
soportan los continentes, el agua se extiende por mares
enormes, el sonido se propaga en la lejanía, pasa el viento...
es fácil entender por qué Descartes relacionaba la extensión
con la materia. Lo inerte invade lo gigantesco y el mundo
dura largamente.
Sin embargo, no conocemos seres vivos grandes, quiero
decir, del tamaño de una montaña o del océano, de un pla-
neta, salvo en sueños. El coloso dinosaurio ha desapareci-
do, el elefante el oso y la ballena sobreviven con dificulta-
des, hay que proteger al sequoia gigante... y lo vivo minús-
55
culo prolifera. La vida tiende hacia lo pequeño, a la medida
del lugar. En fisica, el observador y el teórico pueden cam-
biar de escala y trabajar con lo inmenso o con la micra,
mientras que no se conoce, en el momento en que escribo,
macrobiología de un gran organismo, salvo en la teoría oní-
rica. Nadie sabe de existencia viva larga, quiero decir de la
duración de un solo de un mundo. La vida tiende hacia lo
muy corto.
Un tamaño local y singular, definido, podríamos decir, es
decir, rodeado de límites espaciotemporales, lo caracteriza;
no el espacio, sino la casilla.
Rtdts de prolongaciones
y sin embargo, se obstina, a través de la muerte de lo
vivo, aunque sólo se suceda a través de efimeras singularida·
des. La vida larga de las especies pasa por seres vivos breves.
De la misma fonna, se propaga por el espacio como por el
tiempo, a través de arabescos de relaciones entre pequeñe-
ces y brevedades que integran su expansión. La vida invade
lo amplio con la travesía de pequeños seres vivos,
Global en el espacio y por el tiempo, gigantescamente
disperso, colosalmente duradero, a veces sometido a leyes
universales, lo inerte acoge a lo vivo, local y singular, breve,
pequeño, frágil incluso. Lo primero forma la condición ne-
cesaria con la que lo segundo, a veces, se basta. Ni global ni
universal, lo vivo ocupa el tiempo y el espacio mediante en-
rejados flexibles de vínculos entre singu1aridades menudas y
codificadas, Al reproducirse, estos individuos breves inva-
den progresivamente la larga duración; y el espacio gran-
de por locomoción o alimentación de estos pequeños mo-
tores.
En cuanto cruzan el lugar y el tiempo, todo se reduce a
los desplazamientos de fragilidades pequeñas y breves, aso-
ciadas mediante cercanías y lejanías; aquí tenemos nueva-
mente una casa, para la topología y de acuerdo con la ener-
gética: hogares modestos en lugares estrechos, conectados
mediante caminos. ¿Habría alguna autonomía de la vida
sin esta definición previa del área en la que puede nacer, de
las fronteras que protegen su fragilidad, de la energía dirigi-
da o concentrada que necesita para aparecer, de las redes
para sus prolongaciones o sus propagaciones?
Estas son las primeras láminas del adas.
¿Secreto tú Polichinela" o de Arlequín?
¿Dónde esconde la vida su secreto? ¿Dónde hay que ir a
buscarlo? En el lugar. ¿De qué cantidad o tamaño? Estrecha
y corta. ¿De qué calidad o forma? Frágil, plegada, conecta-
da. Es decir: esta casa o caja negra local es su secreto mismo,
porque esta última palabra significa lo que se aparta, se eli-
ge o se pasa por el cedazo. Secreto, singular, lo vivo yace
abf, separado,
Obstinada, la vida se expande pues y se prolonga, en el
espacio y por el tiempo, mediante cajitas singulares. Ahora
hay que pensar en esta proP.'Wlóónl!aguJ a Rll$Us, ?
nicho por zona o lugar, págma, <t p.. mdivtduo a
duo de especies diversas, esta mvaslon por lugares dIferen-
tes en otras palabras, meditar sobre la globalidad de las lo-
calidades, e'rl!ortaóón que se deriva de la misma,paradoja
que, hace un momento, pretendía encontrar lo umversal de
lo vivo en la singularidad del lugar.
¿Podemos un concepto intermedio entre local y
global, unir mezclar o coser el uno al otro? Aquí tenemos,
correctamente formulado, el problema más general del pla·
no o del mapa. Todo Atlas, y el nue.stro .también,
modelos espaciotemporales de la diversIdad en mOSaICO,
imagen final del lugar, de.l tiemp,o y de redes heterogéne?s,
reino animal y vegetal, remo antiguo y nuevo, .de J\rlequm,
emperador de la Tierra y no de la Luna, estancias diferentes
de la casa que nos ocupa, provista de sus pasillos.
N. de la T.: Un secreto de Polichinela es un secreto a voces.
57
Mosaico tÚ /dmi1Ul$
Ejemplo: los bosques del Sur de Francia arden por los
cuatro costad?s. Se mete en la cárcel a los pirómanos, pero
a los tnvers.ores que sólo plantan resinosas; ahora
la del monocultivo constituye aquí el
canal posIble para la propagación del fuego: de lo
merte, no de lo vivo. Sólo apagaremos los estragos de las lla-
mas cuando mezclemos el pino con la encina o el alcorno-
que... es decir, inventando un uso múltiple o un reticulado
del espacio. La invasión del lugar por y para una sola forma
de vida acaba matándola.
. Como sol, el dinero no tolera nada nuevo bajo su ley
merte, unIforme y homogénea, cuando todo se renueva en
los reinos locales de lo vivo. Aquí tenemos, claramente for-
mulada, en términos concretos, la verdadera cuestión del
ámperialismo despótico de una sola ley, que hace
el vaClO par donde pasa para reinar de forma única o fede-
ración de mosaicos? Vuelve e!1tonces el antiguo paisaje, flo-
ral y vernal, el pagus de los lannos que designaba o describía
de de trigo, de barbecho y de
vtd, Irregularmente dlstnbUldas. El lugar se viste de nuevo
con la capa de Arlequín.
? unión flexible de los lugares, cuerpo mez-
clado, tUntca abigarrada, el concepto abstracto más contem-
poráneo o, como se suele decir, sofisticado, al mismo tiem'
po que la práctica más arcaica, este modelo en mosaico reú-
todas las contemporáneas sobre el equilibrio,
SIempre declinado en plural, así como las diferentes con-
cepcil;mes, caóticas, que podemos tener del
espaClo,.la evoluclon y el tiempo, pero además, por su reco-
mendacIón salutífera de protección, alcanza 10 que podría-
mos llamar una ética del medio ambiente.
¿Valdría como ecología del espíritu? ¿Qyé significan para
nosotros el lugar y los lo local y lo global,
y los mapamundls, estar ahí? Y, para empezar,
{que stgnlfican para cualquier ser solo, vivo y pensante?
58
ESTAR FUERA DE AHí"
Para adormecer la investigación, y la inteligencia de paso,
no hay nada mejor que una categoría. Catalogar como fan-
tástica, por ejemplo, una literatura o un cuento, es entregar-
se a la pereza: toda clasificación descansa en los cajones y
en los dormitorios. Y la imaginación, cuyo estímulo apues-
tasiempre por lo inédito, precede a veces a la luz del descu·
brimiento. A veces la locura encuentra algo novedoso, in·
cluso en el orden de la razón.
El Horta, relato que clasificamos en esta categoría negra y
tonta, dibuja con minuciosidad algunos acontecimientos
refinados del espacio más normal que pudiéramos cartogra-
fiar en las guías o los mapas de la desembocadura del Sena:
el hábitat y los desplazamientos. Observen pues, en primer
lugar, a Maupassant o a su narrador vivir en su casa, o dar·
mir tumbado sobre la hierba del jardín. ¿Qyé puede haber
menos fantástico, realmente, que las delicias que acabamos
de mencionar?
EsptUioy lugares
Todo depende, dice su narrador, de los lugares y de los
medios. Aquí tenemos el espacio habitado: la casa, el jardín
a la orilla efel río, el bosque circundante, a continuación lo-
calidades más lejanas, que prolongan los alrededores:
Rouen, ciudad próxima, el monte Saint- Michel, París, Bra-
sil. El relato explora paso a paso, meticulosamente, la cama,
la mesilla de noche, la habitación, con sus sillas y su espejo,
y va de lo más cercano a los confines del universo. El soli-
tario contempla, inmóvil, la extensión, y luego se desplaza
• Las páginas siguientes requieren una lectura previa de El HQTÚt, relato
breve de Guy de Maupassant. {N. dd I1Utor.]
N. de la r: El título en francés de este capítulo es P,tre hors lit, que
podemos relacionar con elritulo del cuento de Maupassant.
59
por ella, tomando nota, con una precisión exquisita, de to-
dos los accidentes espaciales debidos a los transportes y a
las prolongaciones.
El Horla describe el ahí y lo que pasa fuera o viene de allí;
levanta el plano, el mapa, yeso es todo,
Nonnando, descendiente de los osados marinos, cuyos
drakares conquistaron Inglaterra y Sicilia, todo el agua de
América a Marea, Groenlandia, Islandia, Francia, cruzando
los océanos por puentes estrechos abiertos a los cuatro vien-
tos, cruzándolos de nuevo a la vuelta. Maupassant duenne
un plátano a orillas del Sena: Me gusta esta región,
dice, porque en ella tengo mis raíces, estas raíces profundas
y. delicadas que atan a un hombre a la tierra en la que mu-
neron y nacieron sus antepasados... imentiroso! Me gusta
mi casa, repite, desde donde veo el río cubierto de barcos
que pasan, procedentes de todas partes, estas dos goletas in-
glesas y el,soberbio buque de tres palos brasileño que las si·
gue, completamente blanco; me gusta mi casa,
blanca también. Mentiroso y veraz al mismo tiempo, Mau-
passant desciende de los vikingos, marineros venidos de le·
jos, cuyos barcos bajaron por el Sena y desembarcaron, ahí.
NOI?1ando, descendiente de un pueblo domador de ma-
res e mventor de aventuras, F1aubert también se aburre
mientras el mundo cambia como no había cambiado nun-
ca; sus mujeres se aburren mortalmente en su Normandía,
en uno de los momentos más apasionantes de la historia.
Maupassant cavila y se duerme en la misma Nonnandía,
tumbado sobre la hierba, mirando pasar, perezoso e inmó-
vil, a los continuadores de los vikingos, de viajes extraordi-
narios. ¡Cómo me gusta]ulio Veme!
¿Cuál de los dos conoce mejor el espacio? ¿El errante
se mueve sin parar o el hogareño que explora su vecin°
dano, con desplazamientos usuales, pero inusitados? De
tierra y de agua, verídico y mentiroso, literato inquietante y
naturalista fiel, Maupassant ama la tierra de sus antepasados
más cercanos, pero también las aguas de sus verdaderos an-
cestros, lejanos. ,Marino, pero arraiga-
do, pero desarraIgado; fuera de su tiempo, de su Idioma, de
60
su país, aunque desembarcado hace mucho de otros luga-
res. Errante y anclado, verazmente contradictorio... venido
de fuera y llegado aquí, fuera llegado, venido de aquí.
Errar, quemar las naves
Pronto alienado, el narrador quemará la casa que ama y
se destruirá a sí mismo, porque un Ser invisible y poderoso
le visita, le persigue y grita su nombre, que él repite y com-
prende. Maupassant o el narrador ve una sombra, un fan-
tasma opaco y transparente que, ante el espejo, intercepta
las imágenes sin tener a su vez una imagen exacta en el es·
pejo. iQué sombra extraña, ser y no ser a la vez, presente y
ausente, aquí y allá, un tercero contradictorio! Por esta ra-
zón, le da el nombre de Horla.
El espíritu del allá, el ser del allá, no se ve, pero se revela
a veces a quien no es de allá. ¿O será que el llegado de fue-
ra [hon-ta] se le aparece, visible, al arraigado? ¿Cómo enten-
der las relaciones entre el espíritu del lugar -pero, ¿de qué
o de quién se trata?- y el de otro lugar, o entre el espíritu
yellugar?
Transpar;:nte, pero opaco, el ser en cuestión, ¿negó del
barco blanco a la casa blanca, ambos brillantes, afarentes,
fenomenales, epifánicos, revelando y reflejando e espíritu
de allá, que los marinos, a veces, sin saberlo, embarcan en
sus naves?
¿Mi espíritu íntimo se diferencia del espíritu de aquí que
baña el río y los árboles frutales con fulgores ligeros y res·
plandores flexibles que sirven de atracción? Mi alma ancia-
na de hombre viejo llora en mí desde hace tiempo por el
fragmento raro de aquella que viviría cómodamente en me·
dio de las longitudes y a cuarenta y cinco grados de latitud
norte, bajo las primaveras volátiles, mientras que el alma ex·
trañamente yuxtapuesta del llegado de fuera en que me he
convertido, mezcla en ella sus gemelos, opacos y transparen-
tes a ellos mismos, acumulados tras cien visitas a Brasil o a
otros lugares, hasta los fiordos de Noruega, para acabar for-
mando un harapo abigarrado tan complejo como mi carne.
61
Errantes sin raíces fijas, nos hemos convertido todos en
paseantes con alma arlequinada, asociando y mezclando
los espíritus de los lugares por los que pasamos, bien o mal
Maupassant de aquí, en Nonnandía, llegado de fuera, del
Norte o de allá en el Sur, arraigado aquí y desarraigado na·
die recuerda de dónde, establecido bajo el plátano y pasean-
te de otros tiempos, errante, dolorosamente, pasando a du-
fas penas, arrastrando sus males por las huellas de los pasos
que va dejando, estable sobre tierra firme, inestable sobre el
río, buen hijo y asentado como Pierre, heredero, pero tam-
bién emigrante y desheredado como Jean, Maupassant, al
menos tan doble como somos ahora todos nosotros, idén-
tico, invariable, Pierre y Jean, doble doble, alienado según
los lugares y los tiempos, de alma racional y loca a la vez,
viviendo de muerte, muriendo de vida, él o Cuyon el narra·
dar, él mismo o su doble, descubre que habrá que morir, a
causa de su parásito.
¿No crees que es algo que ya ha pasado muchas veces?
Cuando hubo que zarpar hacia otros mares para establecer-
se, por fin, en esta orilla del Sena, üecuerdas en día en que
quemaste tus naves -tú, tu doble, ¿qué antepasado? ¿Re-
cuerdas cuando prendiste fuego a tu barco, blanco como
esta casa? Cómo él, al contrario de él, acaba pues con tu há-
bitat, fijo o móvil, arroja tu memoria a la hoguera, tus libros
y tus zapatos, márchate. Mata al anciano que duerme con
sus categorías, sigue al Horla: eso es vivir, aprender, conocer,
inventar.
Tras el incendio voluntario del techo que protege el sue-
ño y el desmoronamiento de las murallas rígidas, ¿volverás
a hacerte a la mar, como tus antepasados más lejanos, naci-
dos en la cuna de las olas, desaparecidos, naufragados en
cualquier parte, en el pliegue de una ola? Maupassant, tan
poco loco que reproduce el gesto de hacerse a la mar: ir del
aquí hacia el fuera.
62
Existir
iQ¡,ré demonios! sólo se muere de ex-istir, de marchar, de
partir, de hurtarse sin cesar al equilibrio, de pasar de mala
manera. En una especie de doblete popular, Horla traduce
la existencia, latina, culta, y la expresa sin verbo, con un ad-
verbio. Lo estable se desequilibra, lo plantado se expone.
Lo errante o lo que pasa a duras penas, los marinos nor-
mandos del ayer y los hombres de nuestro mundo, actual-
mente, viven desde hace mucho las luchas a muerte del etre
la [estar ahí] y del Horta [fuera de ahí], batalla de almas que
modela, entre lágrimas, su alma mestita, abigarrada, conste-
lada, formada de espíritus del aquí y del allá. ¿Q¡,ré marino
puede aprender a navegar sin saber que cada barco tiene el
suyo, que hay que saber tomar para s ~ dejándolo a un tiem-
po en la barca movediza? Y que hay que cambiar de embar·
cación a menudo; y de océano, de rumbo, de puerto, de
país. Q¡,rema tu casa de carne y de piedra, hazte a la mar,
embarca en la blanca goleta. Al pasar, bien o mal, piensa sin
referencias: con relaciones, habla con flexiones o con decli-
naciones, por medio de preposiciones.
Habitar, partir
Nuestro narrador, buscando demorarse pero fiel a su do-
ble parentela, trata de partir sin cesar. La escena definitiva le
verá deslizarse por el intersticio de la puerta -la raíz de la
preposición hors designa precisamente esa puerta- para en-
cerrar dentro al Horta, inmovilizar ahí lo venido de fuera y
bloquearlo para quemarlo, mientras que él, el habitante in·
móvil y hogareño, huye, simétricamente, hacia el exterior:
el ahí se moviliza hacia fuera.
¿Q¡,ré significa habitar? ¿Cómo detener la vida errante?
anmovilizar lo móvil o plantar lo expuesto? ¿ ~ é significa
rondar? ¿Cómo hacer que al mismo tiempo lo de fuera en-
tre (o se quede bloqueado) dentro y que lo de dentro se es-
63
cape o se deslice hacia fuera? ¿Cómo escribir ---o pensar-
sin sustantivo, estable, ni verbo? Todo acaba en!a danza de
las llamas: la casa explota en una hoguera homble y mag-
nífica, un volcán de fuego que lleva su erupción hasta el
cielo.
Percepci6n: lo cercanoy lo lejano
Marchar, visitar: el desplazamiento modifica el espacio
percibido. .
«No podemos sondear lo Invisible. con nues.tros OJos,
que no ven ni lo demasiado pequeño m lo demasIado &Can-
de, ni lo que está demasiado ni lo que demasIado
lejos. ¡Cuántas cosas descubnnan:t0s con unos o.rganos me-
jores!» Es un programa en matena de lamentaCIones, p;;<,
sobre todo una definición de la distancia y de la resoluclOn
de la mirada. Ver supone un observador inmóvil, visitar exi-
ge que percibamos mientras nos movemos.
Por suerte y por desgracia, el narrador recupera los .me-
dios para esta exploración: la fi.ebre lo ha inyadi?o y
su ojo, acelera su pulso, hace Vibrar sus n.ervl?s. <Podra por
fin tocar, sentir lo insensible? Porque le ImpIde. leer, !a en·
fennedad lo lanza a su salón por el que va y Viene sm ce-
sar, de un lado a otro: ya ha salido al espacio, leamos en su
lugar. .' . .. ,
Hors llldlCa lo extenor y lo mIentras que
signa el lugar cercano: el Harta descnbe pues una
entre lo adyacente, lo colindante, lo contiguo y I? alejado,
alcanzado o inaccesible, a partir de esta cercanía. <Hay una
contradicción que opone este hors y este la o, todo 10 con-
trario, hay un movimiento o vínculo los une? Reconoz-
camos, de paso, que solemos llaJ.Tlar lfltlmos, con el super-
lativo de lo interno, en el que lo mtenor marca el
tivo sencillos hechos de vecindad, de hábitat o de hábIto,
hog:u. vida privada, rincón secreto, soledad, menos inter-
nos externos, pero muy cercanos. Este es el tao Y así,
aquello con lo que hacemos sustancias,
lo tanto con sustantivos, se reduce a unas relaCIones. <Q!Ie
64
ocurre entonces cuando desde un espacio puramente exter-
no nos vamos acercando, poco a poco o bruscamente, a
este lugar retirado muy cerca de nosotros?
Cortos y precisos, los cuadros se suceden y describen las
relaciones que, precisamente, yuxtaponen lo familiar y lo
extraño, no tan extraño, en realidad, como simplemente le-
jano. Se trata de conectar, progresivamente, a los lugares ín-
timos sus sucesores en el espacio, mediante una especie de
prolongación analítica. Aquí tenemos algunos ejemplos.
Vityts a lo mds cercano
Primer cuadro, descripción del ahí mediante relaciones
puras y simples: he pasado toda la mañana tumbado sobre
la hierba, delo.nte de mi casa, debajo del plátano... este árbol
cubre, alberga, da sombra al tejado como si la casa tuviera
el árbol por casa, como si Maupassant viviera en una caja
que, a su vez, estuviera encajada en otra. El narrador se hun-
de ahí con sus raíces, ya que, tumbado sobre la hierba, se
aloja en y debajo del árbol.
Estas locales, bien definidas con respecto a
DÚ, tumb<tdo, y a continuación al suelo y a la tierra, se pro-
longan, poco a poco, a la comida, a los olores, al dialecto
local, con su entonación y su acento, y después al entorno,
más lejano, de Rouen y de sus campanarios, al son de cuyas
campanas se acerca la ciudad cercana, cuando la brisa trae
su sonido, unas veces fuerte y otras débil, hasta mí. locali-
zación usual a través de los sentidos, o más bien, mediante
mensajes de posición que llegan a 10 largo de las relaciones
sensoriales.
Sobre el Sena que corre delo.nte de la casa, a lo largo de mi
jardín, casi en mi casa... pasan los barcos, dos goletas ingle-
sas y un buque brasileño de tres palos, que ahora indican el
}itera. Cerca, Inglaterra; lejos, Brasil. El río, cuyo curso casi
atraviesa la casa, arrastra el exterior hacia el interior, lo de
fuera hacia dentro, o el han ta. ¿Primer verbo del texto? Pa-
sar. ¿Último verbo de esta descripción local del la, del ah1?
De nuevo, pasar. Los barcos pasan delante de mí, que paso
65
toda la mañana ahí, tumbado. mI narrador -o el sujeto-
acaba de firmar?
Una vez que se han fijado las primeras referencias con res-
pecto a la inmovilidad, este sujeto, tumbado sobre el césped,
que pasa o pasa a duras penas, se expone a la cercanía más es-
trecha; primera excursión, que no se aleja de su entorno.
Prolongación pequeñísima
Segundo cuadro de un corto paseo: feliz en mi casa,
vuelvo muy inquieto tras este pequeño desplazamiento a lo
largo del agua. Con ocasión de esta crisis de angustia, viene
la idea de que vemos sin mirar, de que tocamos sin palpar,
de que siguen insensibles lo demasiado pequeño y 10 dema-
siado grande.
Paradoja: por familiaridad, o más bien por esa costumbre
que nos viene del habitar, el exceso de cercanía equivale a
un alejamiento.
y esta fiebre, bien y mal recibida, agudiza los órganos.
Qye perciben inmediatamente un peligro amenazador,
como una desgracia, una muerte que se acerca, que viene
de fuera o germina en la sangre y en la carne, venida de fue-
ra, pero ya ahí.
Cartografta del reldro
Hors -fuera de- viene de jOris o ¡Ores, que designa, es
bien sabido, la puerta de la casa que da al exterior;jOrum de-
bió significar en un primer momento el cercado que rodea
la morada, jardín o prado, antes de designar la plaza públi-
ca de la ciudad. La familia semántica de esta preposición se
ordena como un movimiento poco a poco, de lo más cer-
cano a lo más lejano: de la puerta que da sobre el umbral al
recinto cercano, y después a la plaza del mercado, exterior...
no designa tanto unos lugares fijos como un desplazamien-
to cuidadoso por prolongación analítica. Y todo el relato si-
gue este mismo camino.
66
Sigámoslo 'pues: elfOranus latino, el extranjero, engen-
dró en francesftrouche [huraño, feroz] ya continuación
forét [bosque], situado fuera del cercado y deljOrum, de la
del jardín y de la ciudad; el que vive en el bosque
VIve errante, fuera o en el exterior por excelencia: jOrain
[foráneo],jOrclos [excluido] ,jOurvoye, [descarriado] ,fOurbu
[extenuado],jOrban [forajido], es decir, un balance nada
tranquilizador. Es la angustia que se anuncia. El marino
que atraca llama radtjOraine al golfo abierto a alta mar. En
el jOro se reúne el tribunal civil y político, mientras que en
casa se deciden los asuntos familiares; este sentido jurí-
dico lo encontramos en el fuero interno o interior antiguo
juicio de la por oposición al fuero e,derno, re-
servado a la Jurisdicción pública. De la misma forma, el
bosque [forét] al tri?u.nal de justicia del rey_
Maupassant habna podIdo escnblf: elforla, fuero interno
y exte,rno .entregado a I?s otros. Así es la psi-
cologla, disclplma vanable, desgracIadamente ignorante
del espacio.
Paradójicamente, a fin de cuentas para la familia existe
un interior o cercado, y a continuación un exterior, el bos-
que más puerta, umbral o paso que los conecta
y los sepata, y el tnbunal que resuelve; finalmente, el fuero
fantástico delloco.
Se dibuja ahora una topografla rigurosa y detallada de
las cercanías, la descripción de los acontecimientos locales
situados alrededor de la casa, de la puerta, del umbral, del
patio y del jardín, el encadenamiento de los espacios que
los rodean, como una corona, los caminos que los conec-
y. la.s I?ersonas que rondan por allí. Paralelamente, la
II?Ita de modo que sus pro-
nunciamIentos diferenCian dos personas, el forajido y
aquel que, en su fuero interno, puede disfrutar en paz de
su independencia. Al igual que el astil de la balanza real o
de la justicia, duda y oscila, la preposición hors vacili en el
umbral y designa los acontecimientos que cruzan la puer-
ta, lugar por el que se pasa, bien o mal del interior al exte-
rior, o del fuera al ahí. Doble local y duda sobre la unidad
de la persona.
67
Nuevo cuadro: me voy a dar una vuelta por el bosque de
RouIllare, ceruno... Sigo un gran camino de caza, giro ha·
ua La Bouille, por un sendero estrecho, entre dos ejércitos
de árholes desmesuradamente altos que colocan un tejado
verde, espeso, GlSI negro, entre el cielo y yo. Ejerucio: el lec-
tor debe subrayar las preposiciones, siempre utilizadas me-
llCulosamente, como vectores en primer lugar, al parecer.
El narrador Sigue explorando los alrededores, con excur-
SlOnes cada vez más alejadas, y describe, con una exactitud
escrupulos'1, todos los .\eudentes de [os intervalos. ¿Cómo?
HJj!%gía
Una pcre¿l rel.11lv;1 d J,1S 1ll.1temáticas nm lleva a pensar
que el csp,lCio. en geollldrí'l, va unido a una métnca, o lll-
dmo <l LJ fllediuún en general. Bergson y Heidegger repiten
J p1JU.T e,te dlslale y atTdstrdn d sus Jeólitos, sin observar
YUC.l su ,llrededor, [os topólogos y, como de costumbre, an-
tes que los s.lbIOS, .Irtistas como Maupassant, supIeron pin-
I,lr j,lS cerCJnias y sus proximid,ldes sin Illnguna necesidad
de b &stancl<! ni de Llllti&ld para medirla. Bergson escribe,
por ejemplo, que b fib'iOfh tradieional, como la inteligen-
ei'l. es excelente I-nra h.lbLn geométricamente del espaeio,
pero se limiL1 ,1 este e¡erncio. ¡Es nldravillow, pero comple-
!<lr est,ls descripuones no supone forzosamente refugurse
ÚnlC.llnente en cll1cmpo!
La topologLI se [iúe al esp.1UO, de otra forma y mejor.
P,H,l ello, ulilizA lo ccrrado (dmlro), [o abierto ([Ut'M), los 1tl-
lervellos (mln'), LJ Of!cn(,Klón y Id direcuón (hacia, delante,
drtrtls), 1.1 ccrCllll,1 y !<l .1dherenclJ (una, sohre, contra, rahl',
Ild)'a({'n1t) LI lll111ersióll (m), b dimensión.. y así sucesIva-
mente, lod.\S c1J.¡s rea[iebdes sin medida pero con relduo-
!les. AntiglU1llelllC lL1m,leb por Leibl11z ana/V.li.1 .11tH.l, la to-
po[ogía dcscribe LIs pOSK10lles y tiene su mejor expresIón
en LIS expreS10lles preposluon;11es.
68
Por ejemplo, salir de la casa, a-través-ar el patio <) el Jardín
que la rodea, cruzar la puerta que da al extenor, exigen la
atenCión más concentrada en lo que ocurre en esos lugares
saturados de pequcilos hechos refinados. Para describirlos,
hay que utilizar con circunspección entre, en, por... opera-
dores de t1exlOnes o de declinaciones que deSIgnan, no Jos
lugares como tales, contenidos y continentes, definidos, de-
limitados, recortados, es decir, métn(os o mensurables, sino
las relaciones de veundad, de proximidad, de alejamiento,
de adherencia o de acumulauón, es deur, las posiciones. El
estar ahí y sus relaciones con el cxtcnor.
__ orLa topología es L1 base de la lopogratia de los mapas y
planos.
De lo.lj!u/{io.1
Coherenle, r i ~ u r o s o , consistente, deul11m alocadamente
de un conOCImiento estimable; otorgamos nuestra confian-
za a los objetos sólidos, cuya ngldez fija lA masa y el volu-
men, contenido y continente, es deCir, almedirio, es decir,
di ddlJ1lr bs ZOllas sem,ínlicas estables de los sustantivos o
de los verbm ---Leiblllz IldIll.\ba IJ1Itityj!U< a la resistencia in-
vencible o relativamente el<lstica de los sólidos, y este témli-
no signi6clbd, ,1denli'i, 1<1 propIedad que nos permite escri·
bir sobre dlm: estables, fijos. es decir, susceptibles de ser
inscritos- mientras que nos reSistimos d sumergimos entre
los líqUIdos, lo acuúlÍco y lo vaporoso -vago, confuso, tur-
bio, decimm tontamente de un pensamiento despreoa-
do ,remo Huido en el que bs distanClas cambi<ll1 y f1uc·
túan, en el cu.\l, en fin. b escritura se borra y las medidas se
pIerden.
El Horla precede a Bngson en esta 1l1l11erS1Ón valerosa en
lo fluctuante y lo supera leóricamente. No hay nada de en-
soilador III de Imaginano en iJs <lgUdS o los fluidos, nl11gu-
na Inagia, Sino el reconOCimiento, míl11m.\mente mu"Ítorio,
de que el mundo no se compone únicamente de pIedras y
de hierro. Ahora bien, no podemos contar de la misma tor-
ma las lej,mías y [as proximid;ldes, nI ldentificdt los lugares,
69
de acuerdo con una regla rígida o desde el mundo de las on-
das, los ríos o los flujos.
Q¡e yo sepa, desde que hablamos hebreo, griego o latín
nu
7
stra alma, precisamente fluida, alienta y, por este viento,
calienta o refresca: ser liquido, bruma que se desliza ante la
pura limpidez de un espejo, aún a riesgo de empañarlo. ms
un escalofrío, la forma de las nubes o el color del día tan
variable, l? que, piel o cruzando ante mis'ojos
ha enturbiado mi pensamiento o ensombrecido mi alma?
al comienzo del relato, esta observación prepara y
anunCIa la escena del final, ante el espejo de la habitación.
Un «objeto» como éste -aliento, nube o alma- no presen-
ta obstáculo alguno entre el espejo y yo, como un bloque de
madera. y transpare,nte, translúcido en suma, un ji-
rón de se y se cierra al mismo tiempo. íntima y
cercana, mqUleta, leJOS del descanso, el alma ignora también
la exclusión recíproca entre dentro y fuera, hors y la.
Con brumas y adherencias, la topología de los fluidos di-
suelve el verbo fantástico y resuelve así sus problemas.
Plano tú los hdbitats
Otro ejemplo. No caminamos por el bosque como nos
movemos por la casa: ni la pertenencia, ni la localización
ni el hábitat se el uno al otro. Prudente y sabia,
le.ngua francesa preClSa que aquí se habita [habiter], con há-
b¡tats y hábitos bien definidos, pero en otros contextos uti·
liza, tópicamente el verbo hanter. Para una casa, habiter; 'para
un bosque, hanter, frecuentar, rondar: dos estados diferentes
para un uso vital similar.
No entramos casa como en un bosque, bajo
Wl techo como baJO los arboles, entre los muros del pasillo
como entre los troncos de una senda de cazadores... los lu-
gares han cambiado de vecindad y los límites de proximi-
dad; el cuerpo no percibe de la misma furma lo lejano y lo
cercano. Muy común, el verbo aproximar conecta o desco-
necta, para bien o para mal, lo de fuera y lo íntimo el hors
yelLl. '
70
Una casa da fe de la geometría métrica de los maestros
constructores, como si conservase sus huellas o como si los
hubiera inspirado, mientras que el lugar exterior, el ahí de
fuera, impone una percepción completamente diferente.
Seguro, aquí, sentado, dentro, de que el muro tras de nú, es-
table, permanece a una distancia mensurable y fija de mi es-
palda, cuando escribo, leo, hablo o como sentado en mi
mesa, absorto, salgo y pierdo mi seguridad de lo que a !ergo
me obsesiona. El viento, apacible o turbulento, moviliza las
ramas como las hojas, primero lejanas y después próximas,
mientras que los insectos me acompañan o me abandonan;
es decir, la fauna y la flora, el flujo y los intervalos, no ocu-
pan la extensión como las rectas y los ángulos vados de los
albañiles en la casa.
Paso del estremecimiento de frío al estremecimiento de
angustia. La proximidad o la cercanía se pueden por lo tan-
to transformar, lo lejano y lo cercano intercambian sus dis-
tancias, se vuelven elásticos: inquieto (pérdida de reposo,
pérdida de equilibrio) por estar solo en este bosque, atemo-
rizado, apresuré el paso... en una profunda soledad. De re·
pente, me pareció que me seguían, que había alguien a mi
espalda, muy cerca, muy cerca, casi tocándome. La geome·
tría métn'f:a canoniza las distancias que identificamos con la
vista, mientras que el tacto, al que alegamos sin cesar, más
cerca de la topología, revela maravillosamente las cercanías.
En la geometría, habito; la topología me ronda. A lo largo
de todos los milenios que nos separan de su nacimiento, el
espacio puro y duro de la primera construye nuestra casa:
su metro nos sirve de tierra. Ahora bien, la casa, lo sabe-
mos desde el incipit, habita ella misma -lo ronda?- en un
árbol.
«Me volví bruscamente. Estaba solo. Tras de mí, sólo vi
la avenida recta y amplia, vacía, alta, pavorosamente vacía;
y al otro lado, se extendía también hasta perderse de vista,
semejante, espantosa.» Lo de fuera se asemeja a lo de den-
tro, o a la inversa. Sin rectángulo ni vertical, la topología del
bosque no se parece en nada a la métrica de la casa: ¡es algo
que sólo puede ocurrir en los castillos encantados Ihantésj o
en una casa que habita en un árbol! Peor aún, las direccio-
71
nes cambian, así como los puntos de orientación. Aquí,
muy cerca de mí y de mi hábitat habitual, sobre la hierba,
delante del Sena... estoy bien orientado, perfectamente lo-
calizado. «Me puse a dar vueltas sobre mis talones, muy rá-
pido, como una peonza. Estuve a punto de caeOlle; abrí los
ojos; los árboles danzaban, la tierra flotaba; me tuve que
sentar. Y entonces, ¡ah! ya no sabía por dónde había veni·
do.. Me marché por el lado que se encontraba a mi derecha
¡;
salí a la avenida que me había conducido al centro del
osque.»
Así es como se va de hors a la y a la inversa: saliendo del
cercado que está delante de la casa, bajo el plátano que la
protege y le da sombra, accedemos a los espacio extraños
mediante excursiones sucesivas cada vez más alejadas...
como si, al recorrer los sentidos descritos por la familia se-
mántica de la palabra hors, hubiéramos pasado de la palabra
jorum, el recinto privado, luego el lugar público, a un senti-
do nuevo de la palabra jorit: relato o variaciones sobre la
preposición. Tenemos por lo tanto que calificar esta descrip-
ción del espacio y de los lugares: normal, exacta, fiel, de ex-
periencia común.
Mapa de excursión
Nueva partida hacia el exterior. Vista desde un jardín pú-
blico, al fondo de la ciudad de Avranches, la bahía, desme-
surada, del Mont-Saint·Michel se extiende, tan lejos como
alcanza la vista, entre dos costas, que se pierden entre bru-
mas. Maupassant utiliza aquí el vocablo fantástico para la
roca que sostiene la igiesta, para el monumento y para los
animales que adornan sus pináculos. ¿Será un equivalente
de gótico?
Más cerca: al alba caminé hacia él. Luego subí los escah
nes hasta la cúspide. Así llegamos a la teoría. Alú, el monje
guía relata, efectivamente, antiguas historias del lugar. Cada
lugar tiene sus leyendas ---cómo hay que entender el ahí-
y hablan del viento, invisible y presente. La más significati-
va y la única que se cita pone en escena a un viejo pastor,
del que no se ve la cabeza, cubierta con la capa, que condu·
ce, caminando delante de ellos, a un chivo con cabeza de
hombre y a una cabra con cabeza de mujer, ambos dando
balidos, el uno con voz fuerte y la otra débil, peleando sin
cesar: ¿chivo o tragos, fundamento trágico de la construc-
ción?
Guía teódeo
El monje guía del Mont-Saint-Michel, sabio o ignorante,
las dos cosas, sin duda, y doble por lo tanto, afirma que no
sabe si se cree 10 que está contando; pero ofrece un primer
núcleo, arcaico, de explicación: nunca se ve la cabeza del
pastor porque él tampoco sabe que detrás de él, a sus espalo
das, se pelea una pareja. Oculta por una doble ceguera, pre-
cedencia y capa, la identidad se expresa por la relación con-
flictiva y la similitud de especie entre el doble y su yo, que
representa el chivo, entre lo íntimo, elfuero y lo exterior, lo
de fuera, ambos expresados con la misma palabra.
iMirada negra y genial que descubre que el alma, llama-
da íntima, yace, no en un interior, imaginario, sino fuera,
en el exterior, y que rodemos describir sus tormentos como
acontecimientos de espacio usual! En otras -y pocas-
palabras: El «Estar ahí» litre lá] es un «Fuera de ahí» [horla].
¡Hacen fulta unos ojos singulannente agrandados por la fie-
bre para ver por fin con lucidez esta unidad interior en dos
personas externas, como en un espejo!
Primera teoría mitológica del doble, descubierta en el
mundo religioso, el de! Mont·Saint-Miche!. Ahora lo fan-
tástico desaparece, en los mismos lugares góticos en los que
e! narrador lo descubre. La relación se presenta en su simpli-
cidad elemental: e! mimo y su imagen o e! yo y su mimo.
«¿y usted cree en ello? - No lo sé.»
«¿Se puede ver lo invisible? - ¿Ve usted e! viento?»
mi viento? ¿Un vapor, un flujo, un fluido? ¿Q!¡iere usted
decir, en otros idiomas, la ruagh, e! anemos, la pr;ché, e! ani-
73
ma? El alma, la identidad, el yo, que adelantándose se defi-
ne por su relación con el doble, que se define po; la rela-
ción mimética con el yo: dan balidos y se pelean.
Ijirrddos de cartogr4fa
Como ejercicio, invito al lector a explorar, tras e! narra-
dor, las coronas sucesivas cada vez más alejadas de su hábi-
tat de partida: Rouen, París, las noticias que llegan de Sao
Paulo y, teóricamente, los espacios del universo, fuera del
mundo, swna de los ahí.
A! igual que los nonnandos vinieron de otros lares ¿por
qué no iba a llegar un ser nuevo de otro mundo? Guron o
el narrador va de! ahí al fuera y e! espíritu va del fuera al ahí.
Estas relaciones, puramente espaciales, reciben explicacio-
nes.a que se PC?longan o se propagan, poco a poco,
haCia las lejanas extenSIOnes. En otras palabras, la teoría vie·
ne de fuera, como el propio doble, o el otro.
del mismo ejercicjo, invito a aquellos a quienes
concentrar la atención en el texto, a desplegar, si·
gUlendo estas prolongaciones analíticas, las coronas sucesi·
de las teorías respectivas. El segundo núcleo de explica-
clan aparece, por ejemplo, en París, durante la sesión de
magnetismo y la donnición de la prima. Aquí tenemos la
interv
7
nción de la ciencia Eositiva, la teoría La
duda, no. borra a a otra. 5m e.mbargo, las
habIlidades expenmentales que vendran a continuación:
botella cerrada,lienzos blancos, mina de plomo, cuidadosa-
mente preparados para sorprender lo invisible. Reparen,
por favor, en que estas manipulaciones, como las de la
puerta, la última noche, trágica, consisten en trazar con el
mayor cuidado, el límite o el borde entre lo de fuera'y lo de
dentro.
y el viento de alma o la onda de imagen parecen estar al
margen de estas definiciones, de estas precisiones fronteri-
entre lo de y lo de ahí. ¡Yaya con la topología! La
Jarra sobre la meSIlla se llama, en esta disciplina, botella de
KIein, sin exterior ni interior, anillo de Moebius de tres di-
74
mensiones. Apenas paradójico, este volumen tiene la mis-
ma edad que El Horta.
Habrán visto que, casi siempre, los pregoneros de almas
suelen hacer llegar lo subjetivo hasta los confines de las in·
vestigaciones realizadas por el saber objetivo: las ciencias
desempeñan en la actualidad el mismo juego que
practicaba el doctor Freud con la tennodinámica y otros
con la electricidad. Y sin embargo, la ciencia no nos suele
esperar allá donde la buscamos, sino todo lo contrario, se
descubre, repentinamente, donde nadie la espera. Obser-
ven, por ejemplo, las manipulaciones del experimento, inú-
tiles y no concluyentes: cerrar la habitación con llave, en-
volver la jarra con lienzos blancos, frotar los labios, la bar-
ba, las manos con mina de plomo... e incluso, durante el
viaje a París, la sesión de magnetismo, objetivamente relata'
da, y por fin la documentación sacada de la biblioteca de
Rouen... todo aquello que exige el positivismo de la época
aparece en el relato, como si Maupassant quisiera muy
conscientemente inyectar el racionalismo más pertinente. Y
además, pero del lado de la esperanza, consigue hacer racio-
nallo que parece no poder llegar a serlo, pero en absoluto
10 que creía racionalizar. Importada, repetida, identificada,
clasificaJia, la ciencia no sirve para nada, mientras que la es-
critura artista, precisa, rigurosa, le lleva toda la delantera, la
precede y además entra en la ciencia: lección implacable de
probidad intelectual.
El Harta se convierte en elparásito
y ahora, dime con quién o aliado de quién andas y te diré
quien eres; describe tu doble, tu ángel de la guarda o pará-
sito, y veré tu identidad. Entonces, ¿quiénes somos? El uno
y el otro al mismo tiempo, o más bien el otro y el mismo y,
al mismo tiempo, ni el uno ni el otro; es decir, conjunto de
relaciones entre estos dos lugares: en su cercanía respectiva
más próxima, cada vez más lejos de cada uno, entre ellos,
en este intervalo abierto o cerrado, a 10 largo de los caminos
que los unen, cuta o volwnen. Recorremos de nuevo el es-
75
pacio descrito. Cuando decimos el mismo, o incluso yo
mismo, confesemos que entendemos el mimo o la imita-
ción, es decir otra relación. El Harta empieza describiendo
el conjunto de relaciones con y entre los lugares, luego con
el espíritu, único y profuso, de los lugares, a continuación
con el mero espíritu y finalmente, con el yo y su doble.
El espíritu se hace carne: vampiro o sanguijuela que, con
la boca sobre la mía, bebe la vida entre mis labios. Es la
del parásito, citado además y su expul-
S100, como al final del Tttrtx!o o, mejor aun, de La cO!UJuista
de Plassans, en el incendio de la casa. Se bebe mi agua para
la noche, la leche de mi mesilla, corta mis rosas, se sienta en
mi sillón, lee mis libros, como aquel «huérfano vestido de
negro que se me asemeja como un hermano» que se queda
hasta la mañana en e! donnitorio de Musset. Para, o aliado
de, designa la proximidad más cercana del ahí, aunque ya
extraño, venido de otros lares o viviendo fuera, en otras pa-
labras, e! primer otro, que sigue y es contiguo al yo. ¿Pode-
mos encontrar un nombre mejor que e! de HorIa para e! Pa·
rásito?
Sustitución
El doble come en su lugar, ocura su espacio, recoge sus
flores y, en su sillón, lee y bebe. E efecto fantástico se une
a la lógica más sencilla, pero se conecta además a los acon-
tecimientos de la vecindad más próxima, tan próxima que
me afecta hasta expulsarme al exterior, fuera de mi ahí. Real-
mente fuera de la lógica, lo fantástico se reduce pues a la
abolición del principio de identidad en su fonna negativa,
llamada del tercero excluido, supresión que supone, preci-
samente, la sustitución. Otro ocupa mi lugar, otro otro
la, Horla, ocupa el lugar del que está ahí.
En lugar de contentarse con describir el doble y la aliena·
Maupassant la del sujeto. Su descrip-
clan no se desarrolla, SI puedo deCirlo así, tanto en los actos
yen los sentimientos, ni en los pensamientos o las emocio-
nes, ni tampoco en la psicopatología, para decirlo todo con
76
una palabra pomposa, como en las posiciones en el espacio
y en e! tiempo, es decir, las preposiciones, más que los ver-
bos y los sustantivos. El error de! comentario psicopatético
consiste en trabajar únicamente desde una posición en e!
interior de! sujeto """'-¿Por qué e! sujeto habita un interior?
¿Q!lé interior? ¿Dónde?- es decir, una sola posición. Toda
preposición describe la posibilidad de una relación, de una
flexión, de una declinación, más complicadas que ella pero
compuestas quizá a partir de ella.
La locura o la alienación ¿no podrían residir en la extra-
ña decisión de encerrar todo e! espacio y su acontecer en un
solo lugar que se prejuzga como interior? El sujeto sería in-
terno, o peor, interior--comparativo--, mejor aún, íntimo
-superlativo. Cuanto más voy hacia el interior, más voy
hacia el yo; cuanto más salgo de él, más corro hacia el otro.
La alienación se encuentra en el exterior, así que estoy fue-
ra de mí, de! lado del otro. En realidad, todo el relato de
Maupassant describe con precisión estos dos movimientos:
para el sujeto, salir, y para el doble, sobrevenir ---o volver,
¡simple teatro del espacio!
Normal, 'Jo paro16gico
Todos tenemos la experiencia de la presencia y de la au-
sencia, de lo real y de lo virtual; efectivamente, estamos ahí,
pero en este muñón de frase escuchamos más el adverbio
que el verbo, quizá porque no sé lo que soy ni comprendo
este ser de mí mismo, estado, estación, naturaleza, posición.
Yen lo que se refiere al adverbio en sí: estoy ahí, en ese mo-
mento, pero al mismo tiempo estoy también en Stanford,
donde me espera un trabajo, que me preocupa, pero tamo
bién en Vincennes o en París, o en mi paraíso natal, de don-
de un fragmento arcaico de mi mismo nunca se hará a la
mar, y en otro lugar, aquí y allá, donde mi tiempo, como la
cola de un cometa, deja con su paso aerolitos de reminis-
cencias, pero sobre todo en otro lugar, absolutamente par-
lante, o en el aire, como se suele decir, en e11ugar sin lugar
del juego, del pensamiento o de la esperanza, de la medita-
77
ci6n y del éxtasis, la geometría perfecta y de amores
puros que ",le ensenaron los trovadores por la pnncesa leja-
na, y ademas, en la verdadera utopía patética hacia la que
me arrebatan los Arcánge!es -así que encomendarse al án,
gel de la guarda me parece más razonable, y deja en mejor
esta?o de salud que matar al I:I0rIa- y, sin duda, sólo estoy
aqUl, presente, con los dos pIes sobre la Tierra irrecusable
en este mist;I0 viajo y planeo por
espaaos. Estoy por HorIa.. presente en el espacio
llamado real por mIS ausenaas en aen lugares llamados vir-
tuales.
Tecnologíay lógica
Q!te no haya ninguna contradicción entre el hecho de
que esté aquí y al mismo tiempo en otro lugar muestra sim-
plemente que estos temas convi,ene despejar el principio
de! tercer? 1,0 me obhga a extrañas exploracio-
caSI mmtUlbles, más exóticas todavía que los
VIales, de Uhses, de Dante y de Gulliver, y sin embargo tan
y concretas que las explotamos en nuestras terno-
lOgias. En otras palabras, estoy aquí. al mismo tiempo que
otro, es!oy en otro lugar al mismo tiempo que aquí, quizá
en e! mIsmo lugar que otro.
¿Q!tién soy? El tercero. El tercero induitÚJ. ¿Cuál es e! sen-
tido de esta palabra? íntima,mente a
otro y a muchos otros mas. SI, soy legIon: un conjunto in-
n.umerable de otros. Sustituibles, En general, preferimos de-
Clt: yo estoy aquí y ese otro en otro lugar, yo no estoy
e,n otro lugar y ese otro no reSIde aquí, y definimos la iden-
tidad por el .de! excluido: es imposible que
Y, nO,este:ll mismo uempo en e! mismo lugar, Des-
cnblC la Idenudad supone un fuera, sólido y susceptible
de Inscrito, y ,un muy diferentes de los que nos
sUgIere,n la expenenCla y el lenguaje, como si se tratase de
una ,cala negra con paredes duras y tapa pesada, bien cerra-
da, ten nombre de qué podría yo estar en
una caJa así? Para ella, evidentemente, funciona bien e!
78
principio de identidad: el agua está en la jarra o se desparra-
ma por fuera, no puede haber otra opción, y si un cuerpo
extraño penetra en e! continente, debe sustituir al conteni-
do anterior. ¡Pero con los pliegues de un saco este principio
no funciona!
¿Cómo es posible que esté vestido, habitado, encantado,
con plenitud, dolor, éxtasis exquisito, por aquella que amo,
que desde hace mucho me ha expulsado de mi ahí, pero
con la que me mezclo en rrú? El volumen euclidiano, en el
que creemos habitar, tiene que revelarse imposible de habi-
tar y además absurdo.
Dos preposiciones dominan el razonamiento: dentro y
debajo. La primera gobierna la separación entre lo interior
y lo íntimo con lo exterior, y la segunda, los movimientos
del uno al otro. Por esta razón, la metafisica de la sustancia
y la del sujeto se remiten a un espacio predefinido, presu-
puesto por estas posiciones, exactamente por la sustitución.
Hay que dudar del prejuicio fundamental de un espacio así:
este es, precisamente, el trabajo del Horla, Sentado en mi si-
llón, en mi lugar, el doble lee mi libro. Ha sustituido mi
presencia por la suya, ¿Sujeto? ¡Sí, claro porque he queda-
do debajo de él! ¿Sustancia! Sí, también: aplastado, estable
bajo su y su amenaza.
Hubiera querido que leyeran algo más fantástico, a decir
verdad, que las filosofias basadas en la sustancia o el sujeto,
Maupassant ayuda a encontrarlas simples y estúpidas.
Maqueta de una boteUa
El sujeto lógico obedece a estos dos principios, tercero
excluido o contradicción, pero ¿por qué no tendría que di-
ferir la identidad personal de la identidad lógica? Yo mis-
mo, soy e! mismo, claro, hay algo idéntico en mi identidad,
pero no sólo hay identidad, de modo que yo mismo no soy
el mismo. ¿Por qué confundir idem e ipse, se!!y same? No
soy ni un punto geométrico ni un lugar localizado en un es-
pacio métrico, ni una bola dura en una caja sólida, ni el ti·
mane! en su barco, ni una piedra dura para escribir. Soy,
79
más bien, el que no soy y no soy quien soy: este antiguo
teorema no lo he inventado yo. No es sólo cuestión de
mala fe.
Todo lo contrario, un milagro muy corriente: el genio sale
de la botella y se desparrama por el universo, mientras per-
manece dentro del cristal opaco y translúcido. El yo, poro-
so, mezclado, acumula presencia y ausencia, conecta y
cose lo cercano y lo lejano, lo real y 10 virtual, separa y
hace avecindarse el hors y ella. En lugar de parecerse a la
que Guyon coloca en su mesilla de noche, la botella llama-
da fantástica se acerca más bien a la del genio, es decir, a la
topología k1einiana: la más racional de las dos no es la que
parece.
¿La filosofia sólo ha explorado pobremente, el sobre, para
la trascendencia, el bajo, para la sustancia y el sujeto, el den-
tro para el mundo y el yo inmanentes? ¿Hay que generalizar
más? Continuará, con el con de las comunicaciones y del
contrato, con e! a través de de la traducción, el entre de las in-
terferencias, e! por de los pasos por los que pasa Hennes y
pasa un Angel, el cabe dell'arásito, e! fuera de del desapego...
todas las variedades espaclotempora[es que nos ofrecen to-
das las preposiciones, declinaciones o flexiones.
La danza de las llamas que lamen la casa nos lo mostrará.
Animadón en el espacio-tiempo
¿Conclusión trágica? No, síntesis lwninosa. ¿Cómo ma-
tar al parásito? ¿Cómo lo decide Zala en La conquista de
Plassans? Qtlemando la casa, el nido que ha robado a su
propietario, ocupando su lugar. La cabra mata al chivo o el
chivo mata a la cabra trágica. Pero sobre todo, ¿cómo ilumi-
nar, con toda la violencia posible, e! espacio, para que se
vea su acontecer, hasta quedar deslumbrados? ¿Cómo ha-
cer que todas las preposiciones se inflamen al mismo tiem-
po? Finalmente: ¿cómo mostrar que, tras la presencia a mi
vera de aquel que es capaz de todos y de todo, y cuya capa-
cidad me inspira, e! otro secreto de la creación o del descu-
brimiento reside en la violencia abrasadora de! ver, la intui-
80
ción vivida en medio del despertar ardiente de las llamas
que devoran?
Aquí tenemos una animación o un plano del espacio-
tiempo. En este leño en la chimenea, y luego entre las vigas
de la granja durante el incendio -al igual que en e! centro
y en la superficie de! Sol, o en el laboratorio con la fusión
de los átomos- crepita una cortina compleja y fluctuante
de llamas rojo cereza, blancas, azul sombrío, cannesí, que
se lanzan fuera de la madera hacia arriba y hasta el cielo, de
golpe al parecer, a través de todo el horizonte, pero se redu·
cen enseguida a la nada, abatidas por el viento contra el sue-
lo, una vez pasado su primer fulgor, reavivándose sin em-
bargo, tras su desaparición, como un rescoldo ahogado, an°
tes de remontar, bajo e! peso de las cosas combustibles, para
brotar de repente, más allá de su masa y de su superficie, li-
geras, desmelenadas, locas, hennosas, malvadas, abrazando
los muros, lamiendo las paredes, tocando las oquedades y
las asperezas, según la disposición del lugar y a pesar de los
obstáculos, danzando con los soplos de aire y contra las rá·
fagas que las podrían apagar, pero en pos de aquellas que las
alimentan, ---el fuego vive en sí gracias al viento-, desgarra-
das, anudadas, sutiles, deslizándose como un nido de víbo-
ras entre ellas y los objetos que se defienden de ellas o les
dan de comer, durante dos minutos breves o toda una larga
noche...
¿... habíamos observado, salvo excepciones, alguna vez, o
imaginado este manto o variedad caprichosa y rápida, diná-
mica, jubilosa, cálida y destructora, continua y anudada, ca·
ronada de crestas flotantes, este espacio-tiempo volátil? ¿¡.o
hemos visto alguna vez, pues esta luz, deslwnbrante y a cu-
bierto, condiciona nuestra vista? -no habrá esta sin aque-
lla, no habrá vida ni pensamiento sin relaciones que dancen
como aquellas llamas.
81
3
Tiempo del Mundo
El imperio de la razón
Como una ley inglesa de 1677 condenaba a la hoguera
a «los hacedores de lluvia y profetas del tiempo», los pre-
visionistas británicos, cuya rápida inteligencia permitió el
desembarco de Normandía, el 6 de junio de 1944, duran·
te una bonanza momentánea bastante inesperada, se
arriesgab?n jurídicamente a la pena de muerte, ya que el
Parlamento de Londres no derogó esta ley hasta 1959, en-
tre risas.
Aunque todo el mundo recuerda el encuentro de Napo-
león y de Lapiace, y su conversación breve y mordaz sobre
el papel de Dios en el sistema del mundo, Arago nos recuer-
da otra, menos conocida, entre el mismo Emperador y La-
marck, a propósito del clima. Este último había escrito mu-
cho sobre meteorología. Durante una sesión de la Acade-
mia de Ciencias, cada miembro debía ofrecer una de sus
obras al ilustre visitante. Napoleón va saludando a sus anfi-
triones, uno tras otro, para llegar hasta el naturalista, y le da
un rapapolvo histórico, pidiéndole sin contemplaciones
que vuelva a las plantas y a los moluscos y deje en paz las
especulaciones sobre las nubes. El anciano Lamarck, relata
Arago, estalla en sollozos. mI geómetra estratega presentía
ya el invierno moscovita y la lluvia de Waterloo?
83
En ambos casos, la razón, por religión, por derecho y por
cIencia, m,mifiesta su desprecio por el tiempo que hace.
T¡('mpo ml'fdn/(o.)I tll'ml'0 de la.1 tormenta.,
Le Verner, todo el mundo lo sabe, descubrió Neptuno,
en 1845, mediante cálculos sobre las órbitas vecinas, antes
de poder observar, con el telescopio, el nuevo planeta. Sin
embargo, todo el mundo ignora que dibujó e! primer
mapa meteorológtco, el 19 de febrero de 1855, gracias a la
ltlstalación reCIente del telégrafo eléctrico en las grandes
Cludades y al interés suscitado por 1.1 expedición de Cn-
mea. Por otra parle, cualquier'l que haya navegado puede
haber recibido ,1Iluncios de tempestad o urgentes
para navegantes. T,lmbibl los inventó Le Verrier, y pronto
le ¡mit;\ron en las pd.ctiCJs de todos los países marítimos.
De la ,Istronomía del sistema solar al clima, el famoso as-
trónomo pasó de la rJzón canónica, la de la mecánica ra-
Clonal, a un CHUpO de smgularidades, en las que había que
resignarse ,1 tr,IZM mapas. Es un hecho: de la deducción a
los ,Itlas.
¿y qUlén se ocupa de Neptuno en nuestros días, cuando
las cadenas de televiSión entretienen, en tiempo real, a mi·
les de millones de espectadores con los mapas del tiempo
,lIllmados? La previsión, la probabilidad, los flujos turbu-
lentos que ondean como banderas al VIento o como una
cortina de ltlnus, ¿¡un conquistado en el público todo el
mterés que han perdido la mecálllca clásica y su
010, duro y perfecto, que le apaSIonaban? ¿Ultima de-
rrot,1 de Napoleón, vcng,lllza de los brujOS ingleses? Esta
a111maóón notante del clima, ¿se retlere ,1 nuestra concep-
ción de! mundo. m,ís que a las trayectorias de los planetas,
cuando la recU Llzón pret"ería, no h.lCe mucho, las segundas
;1 la primera' ¿ViVllIlOS por la movilidad ImpreVIsible, más
que en e! orden tr;lllquilo del cosmos? ¿Nuestro Dios jue·
ga a los dadm? ¿Por qué llenen tanto éxito esos mapas ani-
mados?
84
JiJdos IO.l'jilósojiJs fJcribieron
.\Obre los Meteoros
Desde Anstóteles, mcluso desde los Presocráticos, hasta
por [o menos, nadie era digno del título de filóso-
fo si no había escrito, precisamente, sobre los Meteoros.
Leamos uno de mapas meteorológIcos, tan frecuen-
tes en nuestros días: la rotación de la Tierra, ligada a los ca-
prichos de su relieve, fosas y prominenCIas repartidos de
forma aleatoria, engendra en el aire unas turbulencias, algu-
nas de las cuales, con la punta hacia arriba, gíran en un sen-
tido, y otras, con la punta invertida, en el otro. El Sol, por
otra parte, calienta y enfría, cuando desaparece, los mares y
los continentes, con cadenCIas diferentes, 1m sólidos más
lentamente y los líquidos más deprisa: esta desigualdad de
temperatura desencadena otras turbulencias, que aparecen
y desaparecen periódicamente. Las masas de aire caliente y
las de aire frío que son responsables de los intercambios de
temperatura entre los polos yel ecuador, arrastradas por to-
dm estos movimientos, se desplazan erráticamente; cuando
se encuentran, su enfrentamiento fonna a su vez nuevas
turbulenCIas que el viento, raudo, empuja hasta des!izarlos
entre los que anteceden, más amplios. Este conjunto fluido
de circul,lClones, ruedas imbricadas dentro de ruedas, se ase·
meja, de cerca. al mundo que concibió Descartes.
Nada de este filósofo perdura en nuestros días: ni su teo-
ría de las pasiones, burda, ni su fislCa, de imaginación nove-
lesca, y menos todavía su método, inútil, y sin embargo nos
acordamos mucho menos de aquello por lo que triunfa ver-
daderamente y sigue vivo. este sistema de torbellinos, tradi-
cionalmente ridiculizado, que de los preceptos débiles del
método que la enseñanza perpetúa y repite, pero que nadie
utilizó jamás.
Desde entonces, desde aquel éxito magnífico, ningún
otro tllósof() se ha atrevido a escribir sobre los meteoros.
¿Por qué? ¿Por qué esta suspicacia teológica y política en la
legíslación inglesa? ¿Por qué e! estallido de cólera del tirano
85
imperial? ¿Por qué este rechazo de la historia de las ciencias,
que olvida la mitad de las obras de Lamarck y de Le Ve-
mer... como simula ignorar que la alquimia constituye la
parte más importante en volumen de las de Newton?
¿Cuándo renegó la razón del tiempo que hace? ¿Por qué los
filósofos ya no escriben sobre los meteoros?
Visióny videncia, prevery prevenir
La meteorología trata, dificultosamente, de prever el
tiempo que hará, a lomos de hálitos imprevisibles, aquí y
allá, mientras que la astronomía predice, con la exactitud de
un segundo, el tiempo de paso de los planetas. La palabra
previsión no entró en el vocabulario, culto o corriente, del
francés hasta hace poco. Maupertuis fue el primero que la
introdujo, en pleno siglo XVIII, por sólidas razones científi-
cas, nacidas, precisamente, de la mecánica racional: el dato
sobre una trayectoria o una órbita no deja duda alguna so-
bre las posiciones futuras de un bólido. Del tiempo y del
campo de la mecánica, y del sistema del mundo, perfecta-
mente determinista, a la totalidad de las disciplinas, conce-
bidas sobre su modelo, la previsión se convertirá, desde
aquel Maupertuis, en el criterio de cualquier éxito científi-
co. TIme para la astronomía, weather para el clima, la previ:
sión meteorológica no habla del mismo tiempo. El cronó-
metro mide, muestra y predice el primero. El barómetro es-
tima vagamente el segundo.
De esta novedad introducida por Maupertuis reniega
Voltaire, vengador del idioma, colocándose, no se extrañen,
desde el punto de vista de Dios: sólo Él, dice previ en este
sentido, pues la ignorancia de la criatura la reduce única·
mente a prevenir; previsión sólo puede decirse de Él, que lo
ve todo, con juicio seguro, porque se beneficia de la ciencia
llamada de la visión, de donde saca el título y la función de
Providencia. El padre de familia, modelo del más sensato de
los hombres, sólo actúa y piensa con precaua'ón porque, de
su destino, poco azaroso sin embargo, no entmJé casi nada,
pues está condicionado por el destino, el azar, la ignoran-
86
cia su estrechez de miras. ¿Cómo resumir mejor las relacio-
ne; entre la razón y la existencia, la deducción y el
Toda la cuestión se refiere al conocimiento integral o sun·
plemente fragmentado del futuro, pues la limitación de la
criatura sólo le deja adivinar una parte. Sólo el presente per"
tenece al hombre, el futuro total sólo a Dios. Voltaire le .da
la razón a Napoleón. Y esta razón, teológica, científica, lin-
güística y experimental, a un tiempo racional y
inspira a los savias y a los prudentes. Así pues, t.menten los
adivinos y Lamarck, como los hacedores de llUVIa y los pro-
fetas del tiempo. ¿Hay que entenderlo de acuerdo c0t.t el
conocimiento integral de una órbita o de una trayectona o
de acuerdo con el conocimiento fragmentado y azaroso del
clima y de los meteoros? ¿Dios prevé también el tiempo?
¿Cuál de los dos?
Retrospectivamente, nos asombramos del retraso de Vol-
taire con al científico, a pes';U de que .le alaba.por
haber introdUCido a Newton, es declt,la mecanlCa del siste-
ma del mundo, en la Europa continental. Nos asombramos
sobre todo de su elevación teísta, con respecto al mecánico-
astrónomo, que nunca se metió en el consejo ni en el len-
guaje divinos.
Sabery no saber
¿Qté es lo que daba miedo en la previsión ¡; la meteC?t;J-
logía? Anticiparse al futuro, evidentemente; a
arrogante del lugar de Dios; el modelo de las turbulenClas,
desacreditado por la victoria de los newtonianos sin duda;
el azar, el desorden caótico, con seguridad: la palabra me-
teoros pronto abandonó el clima y las nubes para a
significar en nuestros días los bólidos o aerolitos,
así al territorio de la mecánica racional; de la probabihdad
en fin, aunque nadie recuerda ahora que significaba, en su
origen, lo que se puede probar,'y,no lo que.se puede prever.
Dime lo que excluyes y te due lo que piensas. Las cosas
expulsadas de la ciencia, o de la de la historia de
las ciencias, nos instruyen siempre maravillosamente sobre
87
lo que se da por sabido. Aquel o aquello que se expulsa nos
enseñan más cosas sobre los que excluyen que todos los dis-
cursos de estos últimos sobre ellos mismos. El elogio y la
publicidad de la ciencia canónica se llama, en términos no-
bles, epistemología. Durante tres siglos, los meteOros de-
sempeñaron el papel de excluidos de la epistemología, de lo
que no hay que considerar ni concebir como una ciencia.
El tiempo que es había excluido al tiempo que hace.
¿Cuánto tiempo? Hasta esta mañana: nuestra generación
aprendió en la escuela de Gastan Bachelard que teníamos
que atrincherar los elementos, aire o fuego, tierra yagua, los
componentes del clima, en los sueños o ensoñaciones de
una poesía vana y perezosa: por un lado, el saber canoniza-
do, la epistemología, la Tazón atenta al trabajo; por el otro
la imaginación, tolerada, con la condición que se quede en
el exterior, donde están el sueño y las humanidades, consi-
deradas oníricas. Colmo de la paradoja, había que repatriar
el mundo exterior, poderoso, de los ríos y los vientos, de las
llanuras y los volcanes, hasta la intimidad callada y sudoro"
sa del sujeto donnido. En regresión sobre la propia ingenui-
dad positivista, esta división reproducía la de Michelet,
cuya obra, por un lado, construye el monumento de la His-
toria, el trabajo de la razón en el tiempo y, por otro, se en-
trega al aquelarre y a la historia natural, mar o agua, monta-
ña y tierra, pájaro en los aires, o también meteoros. Pero el
anciano charlatán y lacrimoso por lo menos preveía que del
aquelarre siempre nace el saber futuro.
En ambos casos, ¿podemos describir mejor la ignorancia
de la Razón? De este no saber del tiempo que hace, de los
elementos, de la tierra mullida y de los fluidos calientes,
nace el sistema venidero, como Afrodita del fragor de los
mares.
De nl«VO, sólidosy fluidos
El detenninismo y el pensamiento piadoso del orden del
mundo ya no bastan para explicar esta partición. Lean ade-
más la propia epistemología, cuyo lenguaje no controlado
88
opone el rigor y la consistencia a losf/atus vocis, imprecisos,
difusos, confusos, nublosos, que sófo son la expresión del
viento. Al suscribir los razonamientos consistentes, las ba-
ses, sólidas y coherentes, resisten a lo impreciso, a lo nebu·
loso, o incluso a la horrible mezcla, no analizada: raras son
las citas notables en las que este último ténnino no se
acompaña de un eríteto peyorativo. En las metáforas habi-
tuales en teoría de conocimiento o en ciencias cognitivas,
las distinciones sólido-fluido, separado·mezclado funcio-
nan, más o menos, como siempre ha funcionado la de la
luz y la sombra, lo puro y lo impuro, pero, si puedo decir-
lo así, con menos brillantez, de fonna oculta y, por lo tan-
to, más eficaz. El epistemólogo se resiste a un sistema fláci-
do, o peor aún, viscoso.
El tiempo de la mecánica racional triunfa en el terreno
de la previsión, con la condición que no salgamos del régi-
men de los sólidos. Más dificil, más sutil, más antigua sin
embargo, como vemos en Lucrecio, la mecánica de los flui-
dos no puede demostrar todavía, en el siglo de las Luces y
del sistema de! mundo triunfante, que los pájaros vuelan:
en una memoria olvidada, presentada en la academia de Di-
jan, demostraba, con razones consistentes, que
no podíail: ni volar ni planear. El premio quedó desierto
aquel año, ya que los que demostraban que los volátiles po-
dían despegar del suelo se equivocaban en sus razones y los
que no se equivocaban demostraban que no volaban. Así
pues, en aquellos tiempos, si atendemos a la razón, queda-
ban en tierra o caían la paloma ligera de Kant y e! volátil de
Minerva, en Hegel, en razón de la ignorancia (o del despre-
cio) de las turbulencias aleatorias del aire, que no obstante,
son las únicas que sostienen sus alas y hacen posible su vue-
lo. ¿Dependerá el Espíritu de lo que desdeña?
Felizmente, la ciencia va más deprisa que la idea que los
filósofos y los propios científicos se hacen de ella: he aquí
que, bajo las remeras ,de los volátiles vuelven subrepticia-
mente las turbulencias, refutadas a Descartes y olvidadas en
Lucrecio, mientras '1ue el epistemólogo no es capaz de se-
guir las audacias de a ciencia de la que habla. No bajan la
guardia los viejos tópicos que siguen discurriendo sobre
89
ciencias o conocimientos duros o menos duros, tras la ter-
de los gases y la teoría de las turbulencias más
o menos VIscosas.
Circunstancias tÚl mapa
Otro ejemplo, con otro fluido: hacia el final, magnífico,
de su Lección tÚ Fiwsq/la Positiva número veinticinco, Augusto
Comte se dedica a hacer un balance de la teoría de las ma-
reas. Tras recordar que Descartes fue el primero que obser-
vó la influencia preponderante de la Luna sobre este fenó-
meno casi periódico, Comte observa que la mecánica new-
toniana basta para explicarlo, pues las previsiones del
calendario de mareas pueden, al menos en teoría, remitirse
a las leyes de la gravedad: el tiempo que hace sigue dejando
sitio al tiempo que es·
Augusto Comte reduce pues a circunstancias el hecho de
que es una masa fluida lo que se encuentra entre las escar-
paduras de la costa, contingentes, en las que yacen los puer-
tos, que sirven de base para los cálculos numéricos. ¿Olvida
acaso que las palabras ritmo y onda ya significaron, en grie-
go y en latín, un flujo? Es como si la ciencia, su filosofia y
su historia temieran salir de la fase sólida, lo que sólo Berg-
son advirtió, oponiéndose al sistema positivista, basado en
la mecánica racional de los cuerpos consistentes... Pero se-
guimos resistiéndonos a construir un sistema desde nuevas
bases, porque este verbo y este nombre evocan cosas esta·
bies, porque son duras y coherentes. ¿Somos prisioneros de
nuestros hábitos lingüísticos? Pero mucho más del despre-
cio de las singularidades de hecho, que Comte relega al de-
talle de los mapas.
Centro tÚl mal en el mapa tÚl ciew
El ténnino clima no tiene más origen que la inclinación,
sin duda la de la eclíptica. Ahora bien, esta última, precisa-
mente, pasó mucho tiempo, del Paraíso perdido de Milton
90
(X, 668·669) a Thomas Bumet y al abate Pluche, del ensayo
de Rousseau Sobre el origen tÚ las lenguas a Sans tÚssus dessous,
novela de Julio Veme, bastante reciente, por un efecto ma-
léfico del pecado original, huella o síntoma del pecado en
el mundo, que hay que reparar, enderezando su eje; el in-
vento del punto vernal cambió hasta la fonna tradicional
de la cruz, que antes se dibujaba en fOnna de tau. Ahora
bien, sin este quiasmo, no hay clima. Sí, esta inclinación
marca, en las trayectorias y las órbitas, que miden el tiempo-
time, el lugar en el que se decide el tiempo-weather. i.La sinra-
zón climática se inclina, escorada, jamás derecha, como
marcada por la culpabilidad? Esta inclinación tuerce el sis-
tema. Esta sea quizá, en el orden universal del tiempo racio-
nal de la mecánica celeste, la razón profunda, astronómica
y ligada al destino, maléfica, de la legislación inglesa, de las
cóleras del Emperador, del asesinato cometido por Voltaire,
de los olvidos de la historia de las ciencias, de la ignorancia
de las lenguas y de las disciplinas: en esta cruz, un tiempo
se cruza con el otro. iQ!ré soberbia localización del espacio
por los tiempos!
El echarpe vaporoso de la atmósfera y el ropaje oceánico
de las agu.¡lS, es decir, el conjunto de la capa fluida y turbu-
lenta que fodea, como una muy tenue,
lo movedizo y defonnable de una tlerra cuya movilIdad
mullida aprendimos hace poco, rodando sobre un fuego ca-
tastrófico, incluidos los desiertos secos y los grandes bancos
de hielo, fonnan un sistema lo bastante estable, aunque bo-
rroso, para que la biosfera encuentre en él su acomodo y su
perpetuación, para que hayamos construido sobre él nues-
tras casas y para que nuestras especulaciones definan en él
unos climas relativamente regulares, para que nos entregue-
mos sobre él, desde el neolítico, a prácticas agrícolas, antes
de a algunos placeres arcádicos. ¿Seguimos pensando que
de la irregularidad viene el mal, si le debemos, además del
primer punto de referencia espaciotemporal, el mundo y
nuestra existencia?
Más que el científico, el campesino con6a en los flujos,
con los pies plantados sobre la regularidad de la gleba visco·
sa, infértil si permanece invenciblemente sólida; nacido de
91
los torrentes de tierra, de las emanaciones del aire, de las
aguas y del calor corrientes, el arte del cultivo juega con el
clima que mezcla los elementos y reina sobre los campos,
en los que las hambrunas y las vacas flacas aparecen más a
menudo que las cosechas abundantes: aquí el idioma nos
trae una triste queja, pues la palabra tempestad se construye
sobre la palabra tiempo. A la inversa, este sistema, aunque
estable, parece fonnidablemente variable, irregular, a menu-
do atravesado por catástrofes sin ritmo ni retomo previsi-
bles. Acausa de los meteoros, plagas del cielo, temblaremos
de frío y vagaremos sin hogar, muriéndonos de hambre:
volvemos así a las angustias y los males de antes.
Victoriay derrotas, ahonvy despiffarro
La etimología describe los meteoros como los aconteci·
mientas del cielo que hacen alzar la cabeza y los ojos, y
cuya aparición y desarrollo transcurren allá arriba. Más alto
todavía, en el sistema astronómico del mundo, triunfa la
previsión matemática precisa. Más alto todavía, vuelve el
desorden suntuoso... El tiempo de los barómetros repta
bajo el tiempo de los cronómetros: se oponen dos sistemas,
uno fiable y racional, el otro imprevisible y capaz de male-
ficios. Tratamos de conjurarlos trazando, para interrogarlos,
los mapas meteorológicos.
La experiencia enseña que es dificil reponerse de las vico
torias, mientras que los fracasos resultan estar llenos de en-
señanzas. De Kepler, de Galileo, de Newton sobre todo, de
sus éxitos incuestionables, no nos consolaremos jamás: el
mayor éxito al menor coste, tal es realmente una obra divi·
na. Más bajas en el cielo que las de la Astronomía, las regio-
nes de los meteoros son lo que le queda al pobre: fenóme-
nos inestables. fluidos, volátiles, sutiles y difíciles, sin abs-
tracción fácilmente accesible, obligando a recoger infinitos
datos, evidentemente privados de regularidades sencillas, re-
pletos de incertidumbres... es decir, el mayor coste de infor-
mación para unas previsiones raras veces confirmadas, bajo
la risa inextinguible del público.
92
Este es el no sistema por excelencia, lo inverso de la eco·
nomía, en el orden del mundo, como en el ahorro y la pro-
ductividad. Si el astrónomo griego se cae al pozo ante las
amables burlas de las jóvenes campesinas tracias, cae la nie-
ve sobre el meteorólogo que, la víspera, prometió el sol,
con gran cólera de los agricultores y de los veraneantes. To·
das las mañanas, el tiempo se estropea y los meteoros acu-
mulan errores, que parecen, aquí, menos irrisorios que las
relaciones disfrute-precio o inversión-beneficio. Tras la pre-
visión se oculta la econoITÚa, en el sentido más clásico de la
palabra: equilibrio entre el gasto y la adquisición. En este
sentido, ¿cuesta demasiado cara la Meteorología? ms malig-
na porque despilfarra?
Previsiones
Tratamos de prever el tiempo que hará, localmente. Va-
rias previsiones se mezclan, dificultando el ejercicio: clásica-
mente detenninista, la primera se basa en la mecánica de la
atmósfera, los desplazamientos de los ciclones o depresio-
nes en el ,.conjunto de los engranajes de las turbulencias; la
segunda, mejor conocida, estática, conjetural y coyuntural,
tiene en cuenta una multiplicidad de factores, globales y lo·
cales, de infonnación acumulada procedente de muchas
fuentes; en tercer lugar, tenemos en cuenta los cometidos
originales desempeñados por los grandes bancos de almace-
namiento, de intercambio y de transporte: desiertos, cas-
quetes polares y sobre todo océanos; estos reguladores fun-
cionan en medidas del tiempo diferentes de las dos prime-
ras. Empezamos a conocer un poco las interacciones casi
cíclicas de muy largo alcance que contribuyen, por ejem-
plo, a la aparición de la corriente del Pacífico que recorre las
costas del Perú. Si los meteoros se clasificaban entre los fe-
nómenos caóticos, podríamos considerarlos a un tiempo
detenninistas e imprevisibles.
El tiempo que hace o va hacer es la suma del que va de
la causa hacia el efecto y el de las probabilidades, y algunos
otros que podríamos distinguir en abanico o bifurcación,li-
93
oea! y circular; acumula por lo tanto los de Newton, Boltz·
mano, Bergson ---determinista, entrópico y estadístico o
portador de novedades improbables-o Más, quizá, el del
caos. mI tiempo que hace es la suma de todo tipo de tiem-
pos mensurables? ¿Podemos comprender las estaciones, va-
riables pero constantes, integrando al menos tres tiempos o
tres medidas? Sin embargo, los sistemas mejor conocidos
suponen únicamente el primero.
Vuelta a lB drcunstancia
El sentido obvio y popular de la palabra circunstancia la
asimila a un acontecimiento fortuito, improbable o proba-
ble; así pues, el tiempo de las circunstancias se asemeja baso
tante al de las contingencias imprevisibles: el puente Marie,
que antiguamente era el primero de París, río abajo, se de-
rrumbó bajo el empuje de los hielos y la maleza que arras·
traba el Sena --{quién lo habría podido prever- y, dos si-
glos más tarde, el de los Inválidos 10 imita. ¿Para cuándo el
tercero? Eso, dicen, dependerá de las circunstancias. Sin em-
bargo, este prefijo, circular, puede referirse a bucles regula-
dores; ¿existe un ritmo multisecular para la vuelta del des-
hielo? Finalmente, la raíz del mismo nombre es la misma
que la de sistema; estabilidad o invarianza fielmente descri-
tas por la ciencia y el tiempo detenninistas: el hielo empu-
jado por el agua desestabiliza los filares de los puentes. Los
meteoros mezclan los tiempos a igual que las circunstan-
ciaJ: así fonnan pues un sistema.
La sincronía (la adición, la suma, la acumulación, el pro-
ducto, el arabesco, nudo, tejido o intercambiador, la com-
posición, la conspiración, la sirresis... qué sé yo) de estos
tiempos, cada uno de ellos muy diferentes, describe la men-
cionada circunstancia o el sistema tal y como yo lo entiendo.
No más complejo que otro cualquiera ni, en particular, que
los sistemas de la mecánica clásica, en número de elemen-
tos o de interrelaciones, se diferencia de ellos por esta sin-
cronía. Sin duda, los sistemas usuales y clásicos son senci-
llos y fáciles porque podemos definir sobre ellos un único
94
tiempo, o más bien la larga línea que Bergson, con razón,
reduda al espacio.
Nuestros organismos vivos conocen también la sincro-
nía de varios tiempos: newtoruanos, se levantan y se acues-
tan con el sol, llevan en ellos unos relojes que se descompo-
nen en rápidos recorridos que cruzan los meridianos, mue-
ren, agotados, usados, cubiertos de arrugas, de acuerdo con
el segundo principio de la tennodinámica, pero, imprevisi-
bles, bergsonianos o darwinianos, a veces se reproducen en
pequeños hijos mejorados. Con la misma sincrorua de va-
rios tiempos, el de nuestros cuerpos se parece al curso de los
meteoros.
De esta sincronía, dificil de captar, que traté ya de descri-
bir en Origines de 14 Géométrie, utilizando la teoría de la per-
colación, sólo podemos decir una cosa: que existe y que de-
bería llamarse tiempo que, en sus expresiones originales,
significa, precisamente, esta alianza o esta suma, este estado
mezclado: podemos leerlas, efectivamente en los.verbos y
los nombres templar, templanza, temperamento, tempera-
tura, tempestad, intemperie, todas ellas palabras de la mis-
ma familia que el tiempo, elemental, que las compone y
que desigpan, efectivamente, una mezcla cuyo funciona-
miento o tuya imagen preceden, asocian y swnan los dos
sentidos, cronológico y meteorológico del ténnino tiempo,
único en los idiomas latinos y desdoblado en dos vocablos
separados en los idiomas gennánicos: time o Zeity weather o
W'étter, idiomas qut han olvidado o abandonado voluntaria-
mente esta unidad fuerte, de origen agrario.
Los cuadros de los historiadores se animan
Si el tiempo del universo y de las vidas parece dificil de
captar, porque sus elementos. mezclados, se resisten a com-
binarse, ¡hasta qué punto el de la historia, cuya suma com-
bina el caos y las reglas de las cosas del mundo, las múlti-
ples evoluciones de los seres vivos, los intercambios entre
grupos, los circuitos económicos, monetarios, comerciales,
pesados y volátiles, las guerras, frecuentes, y la paz, tan rara
95
iml?cevisi.bilidad de las obras del espíritu... resulta
1113:cceslble, mextncable y complejo! Es admirable la inge-
nUIdad de las filosofias que, en el pasado, pretendieron ex-
poner el sentido de la historia y explicar sus leyes. ¡Por la
infinita de las informaciones que supone y la misma
sincronía de varios tiempos, el de la historia parece mode-
larse más bien en función del curso de los meteoros'
¿Cómo podría nuestro atlas animar los cuadros históricos?'
Un conjunto innumerable de reladones puden ono vincular en-
tre sEungran número de hechos: aquí tenemos, al mismo tiem-
po, el de la. historia, el, de la existencia y el del
r,napa. tComo concebtr los tres, SI no es como multiplicidades
mnumerabks de estados de cosas, vinculadas onopor incakulables
cantidatks de relaciones? Ahora bien, tUfuíy aOá, crece, localmen-
te, el número rk algunos vínculos, cifra que supera, en un momento
dado, un umbral rktenninado, rk modo que comienza a cuajar
una masa más global o, si podemos rkcir/o así, nace o muere un
}lujo: tenemos un tiempo, un sentido, como la captación de van'e-
datfes que serán legiblespara los historiadores... En /os demás casos
porque estas reladones sonPo{() numerosas, todo queda aislado, e:z
su localidad. Esta animación, ¿no hace pensar en la casa del
Horla o en un bosque meridional que se quema? O más
lentamente, en una floración primaveral... '
¿Q!1é adivino inimaginable podría predecir, en este cua-
dro, por dónde pasará un elemento de la oleada, cuántos se·
o cuántos siglos pennanecerá solo, bloqueado o
bailando tras una barrera' y en qué momento, de repente
pasada la transición de percolación, un torrente
se lo llevará para allá, en relación global con todos los de-
más? ¿Mencionará su comportamiento caótico? Sí, los ríos,
el tiempo, el mundo y la vida percolan y, sin duda, también
alma, mezcla inesperada de recuerdos porosos y de
olVidos recuperados, para nuestros amores y nuestros sue-
ños, y la historia también, de la que se alza ahora el j."llapa
descifrable.
Entrelazado, complejo, numeroso, este modelo del tiem-
po de la historia debería parecer más probable y más sensa-
to que el que nos hace creer que sigue unas leyes racionales
muy sencillas y fáciles, que conoceríamos, sin duda, y do-
96
lOmaríamos, efectivamente, previendo sus resultados, si
existieran. Pero ¿quién, a la inversa, no ve que nuestros me-
dios tecnológicos de almacenamiento de datos, de simula-
ciones, de puesta en escena de mundos posibles... no hacen
imposibles estas animaciones? ¿Quién no ve cómo la razón
algorítmica se adelanta a la razón mecánica, y cubre, más
allá que esta última, las grandes multiplicidades que han
obligado ahora y siempre a expresar la existencia, a repre·
sentar al individuo y a trazar mapas?
Local, global
Contemos pues la historia de un pequeño elemento 10-
cal singular, de un átomo, de un grano de arena, de una la-
minilla líquida, entre el inmenso amasijo o mezcla de estos
múltiples confluentes. Pasa y no pasa: aquí lo tenemos,
efectivamente, bloqueado, móvil e inmóvil, aprisionado en
una turbulencia, tras una represa o una roca fría, dando
vueltas como una ardilla en una jaula estrecha o como Vier-
nes en su isla, y de repente, se ve arrastrado por una trom-
ba, a diez, cien kilómetros de allí; se hace a la mar, visita la
tierra entera, vuelve... deambula erráticamente. Al cabo de
su recorrido, tropieza con obstáculos o con obstrucciones;
se vuelve a marchar, siguiendo una prolongación infinita:
¿Visitará el globo? ¿Q!1é plano local traza en sus primeros
recorridos y qué mapa global o mapamundi en el segundo?
Es como el vuelo de una mosca: pasa en zigzags apresu-
rados, entrecortados, discontinuos, cambia de rumbo de
forma imprevisible, cruza de repente toda la habitación, de
un extremo de la sala al aparador más alejado, en trayectos
breves, medianos o largos, como si decidiera tirando los da-
dos, se detiene, gira ampliamente sin alejarse demasiado,
tropieza con obstáculos cercanos o contiguos, cristal, espe-
jo, lámpara, mesa, trepida en una jaula, da vueltas en una
pequeña isla, vuelve a partir... y ahora se escapa por la ven-
tana abierta. Si entra por sorpresa en una automóvil o en un
avión, se encontrará en el otro extremo de la Tierra, donde
recomenzará su danza que creíamos alocada, pero que ex-
97
pone, maravilla de las maravillas, la razón y la sabiduría del
Sí, define realmente, aquí y ahora, lo local, dibu-
Jando, con su vuelo, sus fronteras, teje un islote singular, pa-
rece quedarse en este nicho escogido, pero de repente. se
lleva sus noticias de este lugar particular hacia horizontes
inesperados y lejanos, donde se pone de nuevo a tejer, ani-
dar, hilar un lugar original... hasta que se vuelve a marchar.
Se localiza, y se desioca1iza también. ¿Qué tela invisible
teje, qué red, qué mapa está trazando?
El atlas mismo. Zumba ampliamente alrededor del Sena
corre hasta Aquitania, entre los frutales en flor, a Kioto:
para un modesto columpio, irritante o tranquilo.
clima, da la vuelta al mundo siguiendo los
traza pacIentemente los planos de los pliegues de la
VIda, de la habitación y de la casa, se vuelve a marchar en
busca del yeti alrededor del Everest y del Madablam... escri-
be ellib;o qu.e está leyendo usted, lector activo y trabajador,
que hana mejor en entregarse a la pereza, tumbado en el di-
ván y siguiendo con los ojos el caprichoso trayecto. La mos-
ca y este libro tejen conjuntamente lo local y lo global re-
buscando intensamente las localidades singulares, las cdrca-
nías y proximid.ades delicadas, lugares farticulares
cuyo aleJalmento garantIza el alcance global de viaje. Me-
prolongaciones breves o más largas, discretas o con-
tInuas, la mosca, el grano de arena o el elemento acuático
en la corriente construyen el universo lugar a lugar, como
las palabras de este libro.
Atlas de los caminos del mitodo
Su método, y por esta palabra hay que entender su reco-
rrido, su ruta, su camino, e! dibujo de su trayecto, su méto.
d?, decíamos, como la inte!igencia, brusco y rá-
;pldo como el entendimIento, nunca SIgue ni la linea recta
ni ninguna cul";'a prevista.?e con una ley previa,
porque la estupIdez, reretltlva, SIempre es previsible, sobre
todo cuando parece raCIonal, pero por e! contrario, enmara-
ña y desenmaraña las madejas complejas y embarulladas,
98
arabescos de nudos y de bifurcaciones que de repente se
empiezan a asemejarse a un tapiz visto por detrás: lugares
singulares exquisitos y mu;; diferenciados que se mantienen
unidos por un trabajo glo al, porque es local, extenso por·
que está anudado. El método anuda lugares cercanos y los
distribuye en la lejanía.
El trayecto de este elemento de flujo en el óo, de la mos-
ca viva, de un acontecimiento histórico, se parece al de Her-
mes o al de los Angeles que pasan. Estos últimos vuelan así
para llevar a todas partes la buena nueva, local y materiali-
zada del amor al prójimo, cercano, vecino, y no obstante
todo el espacio a la velocidad de! pensamiento.
¿Cómo, cruzando en linea recta el bosque, podria Descar-
tes trazar su mapa?
Curiosamente, estos caminos caóticos son más sencillos
de practicar que de definir. Un trabajo, unos actos, algunas
operaciones concretas, producen estos arabescos de fonna
sencilla y fácil.
Plano sobre el bloque de masa de pan
No lo"olvidemos, estos movimientos en el espacio cons-
tituyen el tiempo, es decir, la mezcla. ¿Qyé es la mezcla?
No lo sabemos demasiado, pero la fabricamos cada día. Por
ejemplo, amasamos la masa del pan.
La transfonnación del panadero repite la operación más
sencilla que se llama, en geometría, automorfismo: repliega
sobre sí mismo un cuadrado, previamente estirado, una vez
en el sentido de la altura y la siguiente en el de la anchura,
manipulación que el panadero repite, sin misterio alguno, y
que pennite relatar, de nuevo, desde un punto cualquier del
cuadrado, la misma historia que la de la mosca o del ele-
mento de la corriente. A pesar de la simplicidad del replie-
gue -iun pliegue para las dos palabras!-, todos los puntos
en cuestión, todos los granos de harina, de sal y de agua'
mezclados, se ponen a errar de fonna caótica e imprevisi-
ble, por toda la extensión de este pequeño cuadrado de es-
pacio o de masa. Ahora están bloqueados en pequeñas pro-
99
ximidades, por mucho tiempo, ahora se ven lanzados de
repente, .de un extremo a otro del volumen viscoso: ocupan
lo local, Invaden lo global, ahora están en otros lugares mes-
que tejen a su vez, ahora se han marchado a otra
parte. ¡Qué magnífica representación animada de historia
de geografia, de meteorología! '
lo global, el globo, la bola de masa, se amasan
mejor, son más homogéneos cuando los diferentes puntos
la masa han consumado sus diferentes deambulares caó-
fuertemente. esta experiencia común,
trastoca las umfonntdades que nos enseñó la razón clá.
slca?
Sí,la inmensa e razonable y racional, eviden-
pero oculta, sabIa e ingenua lección de la mosca del
Angel, punto o del átomo de harina nos enseña' que
para una homogénea, tienen que mo-
verse múltIples pequeños lugares diversos. Al
desplazarse, do dIferente fabrica materia universal?
Sentado ante el horno, Heráclito olvidó poner las manos
la masa del pan; ante .la mesa. del Banquete,
nunca las salsas, Montalgne ni Apolli-
naIfe navegaron Jamas sobre los nos que no veían fluir.
Ocupados en pequeños dioses o en amores privativos, los
unos y los otros desplazan el mundo concreto de las singu-
laridades al f?ndo del decorado. Una de dos: o se llega a un
concepto unIversal como en el teatro, en palabras y sin he-
o se encuentra luchando a brazo partido contra la co-
mente; aquí, un trabajo local, hwnilde o manual, mezcla la
para que este amasado dé a cada grano tantas posibi-
bdades de quedarse en su entorno durante mucho tiempo
com? pasar lentamente a las zonas contiguas, o de visi-
tar rapldamente todos los confines.
iN?tic!a maravillosa y asombrosa! La mezcla, el amasa-
do, por el .panadero crea materia sencilla global
con compleja local, y a la inversa; unidad, en bola,
con diversIdad, en .granos; regularidad, con irregularidad;
un bastante lIso con movimientos desordenados ge-
con 7aos, hechos previsibles con 10
urnversal con smgularidades.
lOO
Así la mano de .Spinoza pulía los las
más finamente pulunentado cuando el moVimIento abrasI'
va de la palma de su mano bailaba sin regularidad, para des-
gastar los defectos estocásticamente repartidos por la super-
ficie del cristal; así la cuchara de Bergson, para disolver el
azúcar y dar una idea de la duración, al hacer bailar caótica-
mente los átomos, garantizaba la homogeneidad del agua
azucarada. Filósofos: ¿vuestra mano sabía hacer lo que ig-
noraba vuestra razón? Ahora el caduceo, brazo mezclador
rodeado de remolinos enlazados, el ángel de edades anti-
guas, Hennes, que hay que imaginar turbulento, pasa des-
cribiendo, sin duda, una trayectoria tan errática y capricho·
sa como los puntos de esta mezcla. Y los Ángeles, alborota-
dores, pasan o vuelan como moscas y átomos, tejen así el
Universo de la ubicuidad divina. ¿Por qué caminos llevan
los mensajes a todas partes? Por las rutas del caos. Así, para
la mezcla, el conjunto de los granos teje los lugares y el Uni-
verso: mediante cambios caprichosos del ahí, los seres de
ahí y de fuera de ahí confonnan lo global.
Laplancha de biUetes
De paso, precisamente, detengámonos un momento en
la palabra: boulanger, panadero, caja negra que contiene her-
mosos secretos. Abramos el pequeño horno: el panadero,
boulanger, fabrica el pan en bola, boule, y lo consigue me-
diante movimientos bien definidos que la ciencia comien'
za a describir, pero que el habla popular, adelantada sobre
las cultas, como suele suceder, llama moverse, bouger. En la
caja, hay una palabra que se repite y lo dice todo: Pourfaire
la bouk, ce boulanger bouge. ¿Con qué movimiento? Exacta-
mel)te, el que se observa en un líquido que hierve, bout. la
misma palabra está de vuelta. Describa el movimiento de
las burbujas, buDes, en el caldo, bouilkm, y habrá dicho la
cosa y la idea, recorriendo el área semántica de la palabra
popular. Genialmente, describe la ebullición, que con el tra-
yecto de las burbujas que bullen constituye la bola unitaria
y glob,l.
101
Para acceder, dibujando determinados movimientos, al
¡daba del Mundo o al global, en general, utilicemos esta pa-
rabra del hablar sencillo. Además, la palabra billete, común
en la banca y en las finanzas, tiene su origen en la misma fa-
milia y remite a la misma descripción: ¿cómo fabricar un
universo homogéneo a través de la economía y de los inter-
cambios de dinero, si no es con los movimientos, idénticos,
de los billetes de banco? ¿Cuántas veces da cada uno, de
mano mano, la vuelta al mundo, después de haber per-
maneCIdo encerrado en una cuenta oculta o en un discreto
calcetín enterrado, moviéndose también como un átomo
una mosca, un grano de harina en la masa, un Angel, He;'
mes... una burbuja en ebullición? ¡Es volátil, así pues, el di·
nero, desde la primera invención de la moneda.
Con sus manos, el panadero traza los caminos de un mé-
t?do,sencillo, y muy poderosamente abstracto,
Clentilico o racional, pero previsto y descrito por el habla
común.
Plano de construcción: unapalabra desadaptada
Una fluidez, general y variable, condiciona estas diferen-
tes construcciones de universos, o aquellas en las que inci-
den prácticas relativamente recientes, más bien panaderiles.
Sin embargo, el término construcción designa demasiado el
trabajo con los sólidos, piedras de albañiles o bloques de los
diques poI'tl;Iarios, 'para en este caso una imagen fiel.
Las revolUCIOnes mdustnales separaron nuestros trabajos
cálidos, de estos transportes mas y así nos acercaron a
formas naturales de la Tierra. Nuestras técnicas, efectiva-
mente, acceden al universo gracias al recorrido de
elementos locales por un flUido cálido y un entorno visco-
S?: el propio ,hace así en la meteorología, por
ejemplo. La contanUnaClOn marca con sus manc&as este
acercamiento de nuestros trabajo y del tiempo que hace:
nuestras costumbres y nuestros abusos utilizan las mismas
prolongaciones, para alcanzar la misma dimensión que la
naturaleza.
102
Como las antiguas técnicas de construcción se asentaban
sobre cristales o piedras, que nos parecían casi invencibles,
en lugar de tomar las rutas, que llamar metódicas,
hacia el estas. Iban d.e un lugar a
otro por cammos senCIllos y fáciles: sm trabajO de expan-
sión global, métodos con caminos rectos, rígidos y termina·
dos, sin contaminación. No se trataba en absoluto de lo
concreto, sino de una de sus partes, de los sólidos. ¿Hacia
dónde cree que se podría expandir una roca?
Dibujos de lo concreto
Antiguamente, y en su origen, el adjetivo concreto, un
tanto alquímico, servía de equivalente a viscoso: opuesto al
fluido ligero, designaba los líquidos de consistencia espesa;
los perfumistas siguen hablando de «un concreto rosa» o
un «concreto de jazmín», para el producto,
solidificado, obtenido mediante extracción de los pnncI-
pios olorosos de los vegetales. La raíz de la palabra expresa
el resultado del crecimiento (cresare) de varios elementos
colocados juntos (cum) para desembocar en otro cuerpo.
¡Diríase 'd producto de una reacción química! En suma, su
verdadero sentido le acerca a la dinámica de las mezclas.
Este crecimiento se asemeja a una especie de prolongación.
Ahora vivimos en lo concreto, en el sentido más claro y
más profundo de esta palabra, en la que el crecimiento de
elementos mezclados produce una nueva realidad, univer-
sal, mediante expansiones y PC?longaciones imfrev.istas. En
este sentido, sólo la confluenCia es concreta. E umverso se
teje con estos nudos movedizos, pero al mismo
nuestros trabajos cálidos y viscosos aceleran el creCimiento
hacia este universo. Estas mezclas hacen crecer, juntos, ele-
mentos diferentes. Estos caminos, cruzados, de crecimien-
to se dirigen hacia el universo.
'Así la distancia inmensa entre esta nueva concepción de
lo universal y la antigua que, inspirada del mundo vado y
homogéneo de la mecánica. racional, un espa-
cio transparente en el que remaba una ley Unlca, la de la luz
103
o de la fuerza del Sol: nada nuevo bajo su yugo. Se aseme-
jaba a un imperialismo. A la inversa, tomemos como
bandera de la mía el amor, cuyas delicias hacen crecer jun-
tos a dos seres.
De los planos al mapamundi
Vuelve, curiosamente, una nsica estoica en la que conspi-
raban todos los flujos, en la que se cruzaban, en secuencias
causantes y causadas las cadenas de la detenninación, o in-
cluso las turbulencias. ¿Por qué se abandonaron los ciclos?
Por razones de segmentación. En el sentido de la experi-
mentación en laboratorio, la experiencia exige, efectiva-
mente, que las variables, exigencias y circunstancias se en·
cuentren precisamente aisladas para la medición o para el
establecimiento de una sola secuencia causal.
Estos cortes imitan maravillosamente los bordes de los
sólidos invencibles. Por el contrario, en cuanto que la expe-
riencia aborda los estados gaseosos, aéreos o viscosos de la
materia, la demanda de segmentación cambia y se transfur-
ma, pues las cadenas, largas, se rrolongan muy lejos, y son
diflciles de cortar sin cambiar e fenómeno, pocas veces lo·
calizable. De este modo, desde los inicios de la tennodiná-
mica se plantearon verdaderas preguntas sobre los sistemas
abiertos, cerrados o aislados, de sus paredes, porosas o aisla'
bIes, y de sus intercambios. La razón clásica se escapaba, en
el sentido de un recipiente que pierde o de su contenido
que se expande. Venus de Prometeo, el fuego y el calor
abrían una antigua y nueva caja de Pandora. Lejos de la me-
cánica racional, estos trabajos suscitaron una racionalidad
nueva, o trajeron de vuelta una razón antigua, de la que
procede, al menos de lejos, el Universo que nos ocupa y
que contribuimos a modelar.
Los mapas meteorológicos, sus turbulencias, sus tempes·
tades y sus pretensiones de predecir el tiempo local, aquí o
allá, se asemejan a modelos de fisica olvidados demasiado
pronto. Por mezcla y percolación, el sistema climático del
tiempo mundial-weather ofrece el más hennoso de los mo-
104
delos del tiempo-time, que antiguame.nte entendíamos y
medíamos únicamente con ayuda del SIstema del mundo y
del planetario de bolsillo que llamábamos crot:ómetro;
pero también el más seguro de los modelos del uruverso. El
planeta se asemej.a a una bola de !Uasa qu: amasa
dero. De esta arCIlla, blanda y vanable, flwda y volan , Im-
predecible y bastante estable, sí, de esta pasta de modelar
surge el más hennoso y e! más verdadero de los m?de!os.
Una vez más, la lengua ofrece, en un momento mespera-
do e interesante, varias sorpresas sutiles. Pariente de la ar-
quitectura, e! ténnino sistema se. adapta tan mal como la pa-
labra construcción a los pensamIentos que hoy nos
Al contrario de la palabra concreto, tomada en su ongen, o
de! modelo viscosamente modelado, supone en efecto que
algunas cosas pennanezcan juntas, de fonna const<1?te yes-
table, sólida. Más valdría pues abandonarlo, de
estrechez' confluencia concreta le saca muchlSlma ventaJa.
Así e! modela su unidad mediante innumerables
vertientes, diferente de los sistemas anterionnente conoci-
dos o construidos.
¿Qyé hay de nuevo bajo e! sol? No el tie!Upo, sino
también una distribución global, un uruverso ÚnICO y repe-
tido sin Cesar en sus variaciones. Los caminos de lo local a
lo global no parec:n modo a,lguno a la ho-
motética en un espacIO-tlempo vaclO, en e! que lo mmus:u-
imite a lo. inmenso y lo !?Cande se reduzca a lo pequen?
hmchado ru a una cadena lineal de causas y efectos. Efecn-
vamente 'cambiamos de escala cuando pasamos de aquí a
allá y, sobre todo, de estos lugares diverso.s al universo, pero
empezamos a conoce! y a pode! estos y
tránsitos. Por esta razan he quendo preCIsar con que lineas
la filosofla de nuestros días redacta sus atlas y en qué dibu-
jas universales desemboca.
Del mapamundi auna redde información
Estas reciprocidades fluidas se o amasan con
tanta perfección que pocos lugares Ignoran el estado <:0-
mente de los demás: se infonnan a través de los mensaJes
105
que transportan esos flujos cruzados, en los que las sustan-
cias funcionan como soportes de información: esta última
se desliza, a su vez, corre, pasa, percola, unifica. Las ciencias
naturales o experimentales aprenden a leer, en estos sopor-
tes sustanciales, fluentes y mezclados, parte de la informa-
ción que en ellos se encuentra mezclada, codificada, impre-
sa o escrita. ¿Como nuestras técnicas pesadas y ardientes,
como Prometeo, nuestras tecnologías del espíritu, a la ma-
nera de Hermes ----<edificaciones y descodificaciones, escri-
tura, imprenta, transmisiones...-, imitan también la natu-
raleza? Las inteligencias individuales, colectivas o artificia-
les, ümitan a un Universo inteligente?
Así pues, que cambie la canícula en el desierto central de
Australia; trepidarán los vientos, normalmente regulares, a
lo largo del Ecuador; y así, puede aparecer la corriente del
Niño, cuyo curso deshace el clima del Pení y cuyas varia-
ciones contribuyen a la formación de los ciclones, en el
Caribe, en el golfo de México, afectando a la corriente del
Golfo: de este modo, el tiempo de Bretaña cambia, es de-
cir, el de Copenhague y el de San Petersburgo. Pero ¿dón'
de van los vientos del Ural? ¿Por qué redes todavía desco-
nocidas llegan a los calores australianos? De fuego, de aire
o de agua, estas corrientes, cuya circulación se asemeja a
aquellas ;¡ue describieron los antiguos estoicos, llevan nue-
vas de Ahce Spring ante las islas del Poniente: el mensaje
codificado no se deja descifrar con facilidad, pero empeza-
mos a leerlo. ¡Frente al cabo Saint-Mathieu, debería infor-
mar a los primeros franceses de paso de lo que ocurre en
las BahamasJ
Los elementos volátiles, mezclados, forman los soportes
materiales para una información, más volátil todavía y cuya
mezcla o modelado coadyuva, más todavía, a la formación
del Universo, que todo este concreto hace crecer. El mensa-
je lógico forma parte del río material y nace de él: levantáos,
tonnentas deseadas... Afrodita, bella y desnuda, emerge de
las ondas, el Verbo nace de la carne del mundo y, como
contrapartida, lo crea como Mundo. Y como la Informa-
ción es proporcional a la rareza, el azar milagroso colabora
en la inteligencia.
106
Curiosamente, el mapamundi de la meteorología prepa-
ra para construir nuestras redes de comunicación, para uti·
lizarlas, para concebirlas; aquí y allá, los mensajes que tran-
sitan parpadean de la misma forma.
Vivir, habitar, pensar
Fluentes, viscosos, inestables, caóticos quizá, los meteo-
ros ofrecen a los filósofos modelos más fuertes y más finos
que la arquitectónica clásica, unida a los sólidos, fija, pesa-
da, pobre y tonta: para destruirla, basta el menor seísmo, a
veces, pero ¿qué es la desconstrucción de la meteorología,
que incluye los terremotos, tifones y maremotos? ¿Qyé pa-
nadero colosal golpea, rompe, amasa su masa? Es un siste-
ma que queda globalmente estable, resistiendo a las inun-
daciones diluvianas, avalanchas bajas y ciclones amplios,
erupciones y sequías, el conjunto de las catástrofes natura·
les; en equilibrio pues, al menos relativo, por los movi-
mientos más lentos o los más repentinos, los más suaves y
los más violentos, regulares, desordenados... por las des-
trucciones más decisivas y profundas, telúricas, volcánicas,
transgresIones y glaciaciones... por desgastes más que len-
tos y rupturas brutales; estable por variaciones duraderas,
incluso de varias variables; casi determinista por todos los
azares posibles.
y por estos obstáculos, la información pasa.
Por la larga historia de las ciencias del equilibrio, por sus
aclimataciones progresivas de todos los movimientos y de
todos los desequilibrios que conservan no obstante una in-
variancia residual, ¿existe una organización más completa,
más flexible y, a fin de cuentas, más resistente y fuerte? ¿Se
ha v i ~ t o nunca base tan amplia para desviaciones tan mons<-
truosas? ¿Se puede concebir mejor econooúa? Encontra-
mos todos los invariantes por variaciones ya localizadas; to-
dos los fenómenos antisistemáticos combinados parecen
darse libre curso y, no obstante, convergen en constantes
suficientes para que hayamos sobrevivido a ellos, al menos
hasta ahora, y para que hayamos construido, desde hace mi-
107
tenios, moradas, cavernas, chozas, casas de piedra,
madera dura, pabellones... cuyos pliegues
se estremecen en los unprevIstos de los huracanes y las cir-
cunstancias caóticas de la historia, y desde donde escucha-
mos, fuera, algún gennen de palabra y de conocimiento del
mundo.
Si bien la vida no se puede concebir sin el tiempo, el
modelo general del deslizarse, continuo y discontinuo,
que los meteoros, proliferando, bifurcando, per-
colando sm mezcla de aleatorio y de necesidad, mu-
cho más y sus "!ultiplicidades, que
e! modelo lmeal, contmuo o dlscontmuo, de una tradi-
CIón más consagrada a medirlo que a describirlo o expli-
es para la evolución de lo vivo. Las espe-
Cies, percolan: .dependiendo de que algu·
nas vanables permanezcan baJO el umbral de transición
de percolación o lo superen bruscamente, aparecen o no.
Esta solución, en la que el tiempo de la vida se adapta al
del mundo, ¿es la suma del darwinismo, que opta por los
saltos discontinuos, propios del organismo, y de la de La-
marck, amonestada sin razón por el Pequeño Cabo, ya
que la interesaba en primer lugar al biólogo,
que descnbe las transformaciones continuas de acuerdo
con las circunstancias naturales, exteriores a dicho orga-
nismo?
Sí así fuera,. se abriría un tiempo realmente universal, ya
que las cosas mertes lo modelizan, los seres vivos en él vi-
ven y ya que la historia podría entenderse por él,
también encierra la auración fisica y la inven-
tiva en el pensamiento, imprevisibles y chispeantes de nove-
dades.
Antiguamente condenado por los guardianes del orden y
los contadores del tiempo, el sistema --<podemos seguir
llamándolo así?-, el sistema peor en apariencia --e inclu-
sa portador de la huella del mal-, porque es blando, fluen-
te, azaroso y caótico, se revela, en realidad, como el mejor
y el más adaptado a la vida, y el más impensable nos ofrece
el modelo más poderoso del pensamiento o de una inteli·
gencia ligera, flexible, trágica y fonnidable.
\08
Dejadme al menos soñar, ahora, con un entendimiento
del Mundo: en el mapamundi del tiempo, en los mapas de
los caminos metódicos que a veces se dibujan, en los ara-
bescos que surgen de los seres vivos, en los cuadros anima-
dos de la historia, incluso... tiembla su electroencefalogra-
ma, como hace el nuestro, caótico, imprevisible y regulado.
Por esta razón, objetivamente trascendentales, todas las co-
sas son comprensibles.
¿Podemos visitar en detalle este entendimiento? Más fá-
cilmente que el nuestro, en realidad. El universo muestra al
descubierto inmensos yacimientos que se asemejan, curio-
samente, a lo que se decía antiguamente de las facultades
del sujeto: los casquetes glaciares, desiertos y océanos, gi-
gantescas masas de hielo, de sequía o de agua, funcionan
como memorias, bancos, retención y regulación de esta in-
formación que los ríos generalizados reciben, intercambian,
emiten y clasifican, como por la inteligencia actual. Y como
todo flujo reacciona ante cada cosa ¿podemos seguir ha·
blando de sensibilidad? Comparemos ahora estos yaci-
mientos y estos ríos con nuestras técnicas, duras, y tecnolo-
gías, blandas: con nuestros códigos, esculturas, escarifica-
ciones o escrituras sobre soportes; con las representaciones
y con las-,imágenes en las pantallas... con la inteligencia, con
la memoria, con la imaginación... artificiales. ¿No le parece
que hacemos las cosas menos bien que el mundo? ¿Q!J.é le
parece que somos en comparación con él? En fragmentos
dispersos en el universo de las propias cosas, pero también
en nuestra fabricación de herramientas groseras o refinadas,
yace fuera de nosotros el antiguo sujeto, o al menos su inte-
ligencia. Del mundo a las redes, prolongamos el mismo di-
bujo.
Pero ¿qué se movía hace un momento? ¿Un átomo de
harina, un elemento de flujo, la mosca... o Guyon, el narra-
dor del Harla, explorando detalladamente el espacio de su
morada inmemorial, antes de lanzarse a los caminos forá-
neos, o el que pasaba de pronto de los vergeles de su tierra
natal, a las primaveras lujosas del otro lado del planeta?
109
¿Vo!1J17 tl f.\(n"bir subre los meteoros?
Nada más empezar el siglo, un erudito, dicen que muy
sagaz, escribió que la moderp.idad empieza cuando la filo·
sana deja de hablar de [os Angeles. ¿Qué CIencia, qué sabi-
duría se anuncia cuando estos mensajeros reaparecen para
entretejer, recorriendo nuevos caminos, un Universo que
conspira con y redes? La tilosofia contemporánea,
con seguridad, empezó cuando dejó que las ciencias asu-
mieran el riesgo de describir los en su lugar. ¿Qué
filosofia podemos esperar cuando retumban de nuevo,
atruenan, soplan y acarician, chorrean y percolan, modelan
un mundo y graban los de un método sobre el
atlas del tiempo?
110
Propagaciones
¿Q!é hacer?
1
Espacios virtuales
TRABAJOS
El.lentido de dOI palAbras
A la pregunta: ¿qué hacer? los idiomas Indoeuropeos res-
ponden utilizando dos (l tres términos diferenciados: el tra-
bajo ltrtl1Jatl] , término que se utiliza también en francés
para el potro, antiguo mslmmcl1to de tortura, construCClón
cúbica con vigas a escuadra, que solía tener tres pilares, al
que se ataba a los <lll1IIlales, caballo.s o bueyes, para herrar-
los; el trabajo decÍJmos, por el que servilmente o teúrgica-
mente obligados, sudamos, surrimos y nos deslomamos, se
compara con la labor [labcurl, pcno.sa y paClente, para dife-
renciarlo de la obra llJl'u7Jrel, liberal, personal y productora;
el inglés con algunos matices diferentes pero una intención
Similar, separa 1flOrk de la/JOur, o el alemán Arbcit de W;;rk
De la misma ramilia, obra, 7ilork y Wérk se construyen sohre
un origen g n e ~ o , facil de identiricar en la palabra energü, o
en el erg, que es una de las unidades de la medmca.
DRAMA ENIRES ACTOS
Necesitaríamos mucho tiempo para reSUl1llf aquí las múl-
tiples lllSlonas de estas dos () tres palahras, de las realidades
que de,slgnan o que oculun, y de los hombres, de las muje-
115
res o de las clases que convirtieron en libres o serviles. Un
interés de la historia reside en el estado actual de la cues'
tión: nos volvemos hacia los capítulos anteriores, cuando la
evolución actual, violentamente, se bifurca e inquieta. En-
tonces nos acordamos de plantear la pregunta: ¿cómo y por
qué hemos llegado hasta aquí? Y ahora, los trabajos y las
obras se transfonnan con rapidez, así como sus condiciones
generales, y los problemas que plantean estos cambios glo-
bales no nos dejan tranquilos, ya que suponen una revolu-
ción considerable de las costumbres y de las sociedades, de
nuestro planeta mismo y de la humanidad.
Desde la óptica del drama presente, ¿nos preguntamos si
seguimos trabajando, por comparación con nuestra propia
infancia, campesina o fabril, fuera, con el pico y la pala?
Sentados dentro y a la sombra, nos reunimos, charlamos,
llamamos por teléfono, viajamos mirando desfilar el paisa-
je... ¿Quién de nosotros acarrea materiales pesados o bate
duramente el metal al fuego de la fragua? Cifras precisas
anuncian que obreros o trabajadores, en función de que se
apliquen a la obra o al trabajo, los cuellos azules, como di-
cen nuestros amigos ingleses, han cedido casi todo el terre-
no a los cuellos blancos. ¿Q!té es lo que hacen estos últi-
mos? Hrabajan realmente, en el sentido que la historia
daba a esta palabra?
Plmus de arquitecto, diseños industriales
Sus relatos describen una serie de símbolos. ¿Recuerdan
las Cariátides que sostenían las columnas en los templos
griegos, antiguas figuras de mujer o de hombre, llamadas
Atlas o Telamón, musculosos, resistentes y pacientes, ami-
gos de las formas y del equilibrio? Gracias a la geometría y
a la estadística, el albañil y el arquitecto, sobre planos de tra-
zado riguroso, realizados en piedra, transmiten esta carga
corporal o esta contención inmóvil a objetos que no se
apartan entre ellos de la vertical: los cimientos sostienen los
muros que soportan las vigas en las que se apoya el arma-
zón, etc. Labor primera o fundamental, obra estable que re-
116
siste al tiempo y a su erosión; en suma, trabajo de origen
para obra perenne. ,. ,
Segunda imagen: a través de los paIses del Med.tterraneo,
con su maza al hombro, golpeando con ella a dIez mons-
truos o utilizándola de palanca, Hércules, semidiós de.los
grandes trabajos, pidió ayuda a Atlas que sostenía clel.O
para que le ayudara con los remos barco que salía hada
el jardín de las Hespérides. Al movdIzarlo, lo pone a traba-
jar: la historia se bifurca, pasando la obra
tática al trabajo cinemática, en mOVimiento, o a la dmaml-
ca de una transformación: nadar para que el barco,
limpiar los de Augías... Ya se van de vtale, a sudar
para que el patsaJe vaya desfilando: remando duramente,
entre Atlas y Telamón.' labra las. olas. del ma;..
En lugar de el cortejo de cIencIas
equilibrio, desplazamiento, fuerza, bempo, potend.a,
gía, en las que volvemos a encontrar los ergs del
¿por qué estas y símbolos de héroes o antiguos
dioses? Porque las Imagenes de la leyenda mas verdade-
ras que la historia, incluso que la de las téCniCas. .
Atlas sostiene, Hércules transforma las cosas. I?ecunos
que sus trabajos son duros y ellab.rador, el tejedor, el
tallador, 'el arquitecto, el albanil, el mannero a ,"el.a o al
remo no suelen utilizar el fuego. Desde la revo.lucIon
trial, la fragua pasó a primer plano. Nueva la
transformación ardiente de las cosas se conVlrtlO en la
del trabajo, que el en y los con':1
er
-
te, sobre diseños mdustnales, en rrul maquJ?as
que crozan el espacio ruidosament.e y con ral:ndez, dejando
tras de sí una estela tóxica. A los dIoses antenores, verdade-
ros o falsos añadamos a Prometeo, que robó el fuego del
Olimpo p;a;a dárselo a los hombres, o a Hefaistas, cuyo
Her estaba, dicen, bajo un volcán, y un d,em01.
l1o
,
gran separador de moléculas, que Maxwell Invento el SIdo
pasado para explicar que el calor y el frío no se ellos
solos. Nuestro mundo, estruendoso y termodmanuco, se
está perfilando ya. Y sin embargo, siempre volvemos a la
misma pregunta: ¿cuántos Y, según estas
definiciones, ¿estamos trabajando todaVla?
117
!.As redesy los microproasatiores de las mensajerías
. ,última que tomó por s0!fresa a mi genera"
clon, cuya devoClon a Prometeo no deJo ver venir a Her-
mes: comunicación, interferencia, tránsitos traducción dis-
tribución, intercepción y parasitado... yre-
des..: tras .el sostén estático de las fonnas, tras su transfor-
en frío y después en caliente, llegó el reino
de la mfort1!aaon. comprender. o definir el trabajo y la
obra? la .nusma palabra, Idéntica por su historia,
contmua y dIscontmua, como de costumbre. Nuevo símbo-
lo, o tercera ?bramos a la manera de los Ánge-
les,.antIgua pero Imagef.! de esta historia. En griego
antIguo, a.ngelos slgmfica mensajero. Reflexione, cuando se
va a por la mañana, la multitud que transita por las
calles: lCuán pocos Prometeos, y aún menos Hércules y At·
para tantos y tantos Arcángeles, que van partiendo de
ViaJe portando mensajes! Ahora vivimos en una irunensa
mensajeria, en la que la mayoria trabajamos de mensajeros:
soportamos menos . encendemos mef.!0s fuegos,
pero transportarnos mensajes que, a veces, gobiernan a los
motores.
Mensajeros, mensajes y mensajerías, tal es en resumen el
trabajo. A los planos del arquitecto, a los dise-
nos mdustnales, suceden las redes y los microchips.
De lo sólido a lo voldtil
.Numerosos cambios acompañan este triple desplaza-
n.uento de hombres y de. funciones: ya no trabajamos, por
sobre la matena. Obras, pues: las pirámides de
Egipto o el puente sobre el Card, piedras; la colada en los
altos hornos, río de fuego; las señales de los satélites, que
vuelan COffiC? la luz. Porteadores o albañiles, los primeros
obreros manipulan y sostienen furmas invariables y sólidas;
los segundos transforman las cosas licuándolas mediante el
118
calor de donde viene, difusa, la contaminación, mientras
que mundo fluido, fluente, volátil:
lutiva del trabajo en tres estados o cambIOS de fase: solido,
líquido, gaseoso. Se dice de una que
bia, rápidamente, de fase, haCIa un estado sutIl.. y
de ooa aparición que tPor que en-
contrar más curiosos estos atnbutos angeltcos, en.1a e!a de
la información o de las monedas volátiles, con cotIzaciones
de Bolsa que dan la vuelta al un y cerrar de
ojos y que desestabilizan los eqUlltbnos antIguos, que el de-
monio de Maxwell, en la época de la fragua, o que Atlas y
Hércules en otros tiempos? .
Por supuesto, ahora y sieml?re, con y
remanencias, perduran los tral:'aJos: nooca
mos prescindir de campesinos m de de m
de caldereros; pero aunque sigamos Siendo arcaICos en las
dos terceras partes de nuestras conduct.as, algunas o.bras,
más que otras, dan a una era s.u y
lares: mientras que en otros tiempos fuunos mas bIen agn-
cultores y no hace tanto especialmente herreros, ahora so-
mos sobre todo mensajeros, aunque todavía dependamos
de los campos y de la fábrica. . ,
y así \legamos al punto e!1 que
-mas? se encuentra con la pnmera: estamos.
en la obra en la fábrica... por los espaCIOS de la comunica-
ción? ¿No'vemos que esta también se evapora?
¿Q!te si bien los planos y dibUJOS regulaban luga-
res habituales nuestras redes los prolongan sm lumte algu-
no? ¿Q!te trabajamos en espacios virtuales di6ciles de repre-
sentar?
Sistqnas: lo inerte, lo vivo, la historia
La historia acaba con un héroe, sin nombre, en tres per-
sonas, que reúne en él los sistemas sólidos y
bien cimentados de las formas estables, Hercules o Adas,
las transformaciones Ygénesis por la potencia del fuego, en
119
!as_que a Prometeo y, finalmente, el universo
y volátil, tejido por las mensajerías,
que antJ.1l0 previo Herrnes, el mensajero demasiado solita-
no, 1m antiguos dioses, ahora coronado por las cohortes
allseIICJs. bastante bien el mundo inerte que
esrabamos vIsItando.
Pero está tlmhién el organismo vivo: mvarianeia a veces
con el esqueleto duro y forma sólida y ergui-
do; metabobsmo .que transforma los alimentos y expulsa
I<?s reslduos, transformaCiones cálidas y fluidas; sistema ner-
".IOSO, sutil, cuya red admirable procesa la información.
EqUlhbno de portaoclJ Y, ?e sustentación; trabajos de pro-
de elab0.raClon; transportes imperceptibles de
(Sellan ,conceblble.,- nuestras vidas sin todos nuestros
tr,lbajos y S1l1 Angeles tenues?
Paed escribir la hlstona, quizá haya que asociar al menos
al tIempo, reversible, de los relajes o de la es-
tatICa, nacido cerel.de los p¡]ares o de lJ.s palancas, el tiem-
po lffeverslble del fU.ego que se ,Ipaga y el del demoI\lo de
M'lXWe!l qUe, al realll!llJ.rlo, pOr el contrario, hace nacer las
sll1gulandades. Al anudar el tiempo de las Jnvarianzas deli-
L1S al de 1.1 m,!erte o el desgaste y al que se inventa o que
hrot<l, la tustona dCJa de correr como s](:mpre creímos.
Historia, pues, o drama de los trabajOS y de las obras en
tres dctOS: calentar, tres familias de Im,íge-
o de actores: Atlas y Prometeo o el demonio
e Hennes y Io.s Angele.s; tres estados de la m<1te-
r_la: ,m/¡da, hgUlda, palabras que son UIla sola:
fonn'l, lIlform,lción; tiempos: reversi-
hle, entropKo, neguentróplco... histona, pues de los hom-
de pero también de 1<IS cie;lCias, pues la
teona de la 1J;tonnaClOIl sucede a la termodinámica, y ésta
.1 tod,a}a meca;lIC<1 completallletlte desarrollada: estática, cj-
nematlca, dlllannca.... historias íntimamente trenzadds con
1:1 dc las mitos y monoteísmo, que se expresa en
figuras..
¿Tdón?
120
PROI.ONGACIONES HACIA El. UNIVERSO
Mapamundi: la reunión de las interutcionn
No, porque e! último acto de este drama, e! de! anuncio,
conforma el mundo, pero no como lo hiCieron Atlas, Hér-
cules o Prometeo, cuyo trabajo sólo transformaba cosas, Al
ensdmblar algunas piedras para dar forma a un templo, e!
arquitecto y el porteador cambian un lugar y su entorno
más próximo; el campesino ara un campo; en cuanto a He'
faistos, nunca sale de la fragua en cuya portería hace guar-
dia el demonio de Maxwell: mutaciones de cosas y débiles
desplazamientos.
El antiguo atlas dibujaba Jos planos de aquellos lugares.
y sm embargo, el calentamiento y la fusión dejan que al-
gunos efluentes se escapen de nuestro control: ¿qui.én pude
predeCIr, en efecto, dónde irá el humo, la secuenCia de las
vuelos, olores, basuras, cenizas... ? Nuestro mundo,
cuando empieza es ya global. Al lanzar signos por el tiem-
po y el espaCIO, las mensajerías están entrelazando un nue-
vo umverso. Esta es la revolución inesperada: mientras que
los trabajOS y las obras sólo alcanzaron, entonces y ahora,
salvo accidente, a lo local, Hermes cambia lo global: opera'
dores, trabajadores, obreros de universo, los Angeles tejen
un mundo diferente.
Lo vemos, lo escuchamos, reaccionamos, en tiempo real,
trente a sus seüales, cuyas llamadas actúan sobre nosotros,
al mIsmo tiempo. Este lugar yace, estrellado, en la intersec-
Ción de un universo que se puede deflmr como la reunión
de las localidades desde las que afluyen los caminos, hacia
la encrucijada. Por muy lejos que el nuevo universal repita,
una vez más, los Imperialismos antiguos, en los que una
sola ley Imponía su vitrificado monótono sobre el conjun-
to de los lugares, su red bien conectada despliega la reunión
de las llltersecciones de todos, emiwres y receptores en do-
ble haz.
El nuevo atlas dibUJa este mapamundi.
121
Atlt", mundial y humano d./.' la wmpimcidn
El adagio milcnano, de una armonía casi coral, del pri-
mer verdadero mundo unitario, natura!, tal como lo descri-
blÓ la fíSICa de los antiguas estOICOS, de que todo conspira,
se entrecruza e IIlteractúd, y se con-
cuerda y consiente, lo podemos aplicar, ahora, a UOlverso,
tecnológico y culturaL de las obras mntemporáneas. En
este nuevo univers.l1, no centrado, el centro yace en cUdl-
quier lugar, y cualquier cosa, cualquier lugar, cualquier
hombre, cualqUlCf grupo o cualquier frase ocupan, al me-
nos en derecho, un lugar [OCI!. ¿Dónde ubicar una sola
cumbre privilegldda, en la que se encuentran conexio-
nes completlS, como rnímmo por su lugar, 19Ud-
les como m,ixl!110 por su completud? Este punto yace en
este centro, obVlamen1e rehltivo, en r,lzón de sus conexio-
nes globales: centro y nrcunterencia por tod,lS partes. El
lI\llvers.llliso IIlv,ldido por una ley ú\lleJ deja sitio a la cons-
plr,Kión armÓlllC<l de eS\;ls slllglllaridades ul1lversales, en las
que se ap,lg<1, 'll\llenos ell derecho, el confhcto entre lo lo·
cal y lo global: la Mon,ldologü de Leibniz sucede al espa-
CiO de DesC<lrtes.
Mientras que los antiguos C1mIllOS y métodos llev'lban
de un lugar a otro, ambos definidos, las nuevas vías que
gllen nuestras prJc11CIS, lldcidas aquí y dllá, qué importa, se
prop,lgan por lod.IS en ramilletes yen luces, o aflu-
yen .1 tod<ls lurtes, en h,Kes y en ramilletes: mil menSdJeros
broL111 y confluyen, por estos dlVersm caminos, en los que
redes de:: redes, circuitos mini'ltuTlzados y sattliles gigdntes,
conectan los lugares, Illtersectddos como una rotonda.
¿QUién no b.1 celebrado la resonanCIa de::clsiva del traba-
l? sobre el tr,lbJJador, de la obra sobre el obrero, en dunen
slón, número y calidad? ¿QUlén no ha visto la luclIa que
opone a 1m proPlet,1TI0S y los Siervos? Soli1ano en el cam-
po, en d Llller () en ti ¡¡"lgU'1 ,cllabrddor y el artesano adap-
tan los gestos y la vista a los límites de los objetos labrados,
a veces hasta detalles exquisitos, volviéndose pacientes y
lentos como e! tiempo de sus bestias de carga, recortados o
pie.zas de. fragua. ¿Se .cultivan labrando, se
tl.)rman fOrJando? d.a cahdad de! escntor depende de su es-
critura? Si, la atención soberana a la cosa le suelda e! cuer-
po y hace fusionar dos singularidades, mutuamente esculpi-
das, de modo que al mezclarse la carne con la matena, el
trabajo labra al sujeto, de la misma forma quc la obra traba-
ja e! objeto. Más justa piensa, más hermosa su alma.
En e! tajo o en la fabrica, e! equipo, la cadena, vieron crc-
cer el número de los hombres, desde que la producción dc
cosas complejas y mu1tiphcadas exigió, multiphcó y combi-
nó una colectividad, asociada o en lucha por la supervlVtn-
ua de los explotados, mientras que sc dice que se pcrdió
hasta el recuerdo de la relación de los y de su per-
feCCIÓn recíproca; no obstante, se vía un grupo que
no aSimilase un objeto creado por él. Y las rcdes de comu-
lllcaClón ahora reclutan, para su conexión pública, a la hu
manidad casi entera, que se convierte así en e! sujeto de la
obra al nusmo tiempo que en su objeto.
Nuestro trabajo se dirige al universo, nuestra obra tiene
como dimemión y como cosa el mundo, pero al nllSmo
tiempo recluta, enrola, contrata, despide... Implica a todo el
mundo: la antigua resonanua del trabajo sobre el trabaja-
dor apunta ahora al universo de bs cosas y a la totalidad de
los hombres. ¿A qlllén se opone ahora esta mtegración?
Estamos lejos de! campo solitario de! agricultor o del ta-
ller cadencioso de nuestros padres, y nuestras mensajerías
l1eg'll1 .Ihora a las grandes poblaciones de un mundo lleno.
Este trabaJO, esta obra (tienen como fin la solidaridad utó-
pica de la humanidad entera? ¿Estamos viendo acabar la lu-
cha de los y de las clases o abrirse una guerra total?
Construimos un mundo, el umverso mismo, y la humani-
dad, de paso. Pero, con estas conexiones múltiples, ¿qué ha-
cemos? ¿Un trabaja? No se le parece. ¿Una obra? ¿DOIllll1a-
mas sus efectos y sus cammos? ¿Tecno-logias? En cualquier
caso, pasamos, por estos caminos, dc lo local a lo global: la
humanidad construye el universo construyéndose por él.
123
Pantopía.y utopía
Este universo de la Pantopía -todos los lugares en cada
lugar y cada lugar en todos los lugares, centros y circunfe-
rencia, relación global- fluye evidentemente hacia la Uta-
pia: pensamos y vivimos pues en la esperanza, múltiple, de
que este mundo, natural para la física, y cultural, por nues-
tras obras y trabajos, haga exactas y rigurosas nuestras imá-
genes de Mestizos y de Arlequines, para orientarse en polí-
tica y definir la nueva república mundial, en la que cada
uno, a la escucha de la voz de los demás, haga escuchar la
suya propia, por caminos que ahora son fáciles de describir,
sencillos de construir y fiables; de este modo, con un poder
compartido, mezclado, difundido en el espacio y
en el tIempo, en el que las tecnologías absorben, por prime-
ra vez en la historia, unas complejidades que hacían impo-
sible ahora y siempre, este reparto equitativo y calculable en
cada instante, ambas pueden prometer una paz perpetua.
Una definición, muy realista, de la utopía consiste en
que una cosa, tan fácil de hacer que ya está hecha, no se
haga. ¿por qué hacer las cosas sencillas, felices y apacibles,
cuando se pueden hacer complicadas, trágicas y mortales... ?
¿y eor qué, lamentablemente, optar siempre por la misma
poSIbilidad, agotadora, estúpida y sangrienta?
Enseñad a los niños a reírse de los realistas más que de las
utopías.
El mundn, /ns aparatosy nosotros: misma red
y mientras que nuestras redes, artificiales, claro, acceden
al nosotros a modo de retomo, que
este ultImo, real, matenal, 6SICO, se construye, evoluciona y
se equilibra, mediante mensajes y mensajeros, como si
constituyese él también una inmensa mensajería. Delfines,
ballenas, abejas, termitas, hormigas... comunican con segu-
ridad, pero también hemos leído en los huracanes y las ca-
124
mentes marinas, los soplos de viento y los fluidos, la
en placas y los fuegos que las
más o menos viscosa transmite la mformaClon lo
Como los seres vivos, las cosas inertes resuenan.!untas sm
cesar, de modo que no existiría mundo sin este tejido
zado de relaciones y trenzado.. No cuestlo-
namos que todas las cosas y ellas
también prolongan los lugares haCia el
obra nueva se comporta como un mundo. <Accede al um-
verso en el sentido de que resuena como él? ¿Una segunda
utopía cantarla la armonía entre la cultura emergente y la
naturaleza evolutiva? .
. ¿Podemos decir que esta armonía .es nueva el
Sol? Cuando indicaba la del equmocClo y la
en latitud, del lugar, el eje del cuadrante solar escnbla, en
otros tiempos, sobre la tierra, él u.nos que
nos adjudicábamos nosotros: esta mteltgencla sutIl, üef.le-
mas que llamarla propia, interior a nuestras .o;euronas y vm-
culante de una sociedad de cerebros, o remltula a las herra·
mientas, artificial, pues; o referirla mundo, que traza, au-
tomáticamente, sobre sí, la longitud sO?1breada de su
propia luz? de \:,!s cultura, técruca o naturaleza,
goza de funCIón? ¡Elija SI se
De la misma forma, la memona, otra duerme
en la biblioteca, en el museo, en el lenguaje, escnto o
do, como bajo la pantalla de un ordenador, tamblen
en los desiertos y en los casquetes polares, bancos lOmensos
de calor y de frío; el recuerdo se y a la
luz de la vela como al paso de la comente, C1;1yo vIgor.rea-
nima el olvido pero también al soplo de los vientos cálidos
que hacen a la existencia a una el
Niño desapareCIda desde hace lustros; la lmagmaclon
mea, 'se apaga, se agota, en las páginas o.las pantallas... grtta
la estridente flauta de Pan, canta el clannete, llora la canta-
rela y solloza el fagot, sensibilidad de metal, de cuerda y de
madera alzaos tormentas que hacéis gemir a los árboles...
no no tan excepcionales.
io que algunos libros, recientes después de todo, llama·
ban facultades del alma, (ahora las vemos por el mundo,
125
fabricado. Creemos 9ue la inteligencia
artlfiClal es cosa de ayer, cuando finmos siempre artificiosos
para una gran parte de nuestra inteligencia; y el mundo se
encarga del resto. Emisoras, receptoras, algunas cosas escri-
ben y miden, reciben y repercuten, conservan en una me-
moria larga datos múltiples, de modo que construimos co-
sas semejantes para que piensen con nosotros, entre noso-
tros, para nosotros, y por las cuales o en las cuales llegamos
a pensar. Sabemos desde hace tiempo construir lo que ha-
bíamos llamado nuestras facultades.
No proclamo el doble absurdo de que el mundo inerte
vive, en primer lugar, ni que los seres vivos y los materiales,
conjuntamente, gozan de conciencia. Cuando los primeros
fundadores de la fisica moderna dijeron que el mundo es·
cribe o habla e11enguaje matemático, no lo suponían cons'
ciente por ello. ¡y sin embargo, expresa sus leyes! Y sin em-
bargo, con la sombra de sus árboles, traza, en e1lugar indica·
do, hora, solsticio y latitud. ¿Qyién no ve, no experimenta
la inteligencia sutil y la memoria enonne del mundo de las
cosas? Una evidencia como esta puede prescindir sin pro-
blemas de consciencia.
La reddel mnculn social
De,1a misma f?nna, consl!Uimos nuestr?s grupos y nue-
vos vmculos SOCIales. Máqumas y herramIentas no contri-
tan a tejer colectividades! ni empu-
Janan a la hlstona a bIfurcarse con tanta fuerza, SI se reduje-
ran a objetos pasivos. Estas puntas, escritorios, mesas,
di.squetes, consolas, microchips, redes... producen, al
mismo tiempo que conocimientos o infonnación, al mis-
mo tiempo que facultades, imaginación, inteligencia o me-
moria, producen, pues, los grupos que piensan, que recuer-
dan, se expresan y, a veces, inventan... más aún, en el hori-
zonte, la humanidad, por :primera vez, hoy, sujeto global
del pensamiento en el trabaJO; y, como la producen, es tam-
bién su objeto. Al igual que una palanca se remite, local·
mente, al brazo del sujeto cuya fuerza la hace bajar y a la
126
carga objetiva que levantan entre los dos, la int:liget:cia a.r-
tificial remite, doblemente y globalmente, a la mtehgencla
natural, de las cosas y del mundo, y a la inteligencia colec-
tiva de los hombres, en guerra perpetua.
El contrato natural los unió.
El SJ9cto, el objeto ahogados en ÚJ red
Puede tratarse de acción o de conocimiento, de contem·
plación y de obra, el antiguo sujeto, Hércules o Vulcano,
trabajaba en un objeto, piedra tallada o pieza forjada,
ante él, es decir, bien definido, ambos entregados a la antI-
gua relación entre un ser, ahí, y este fragmento preciso de
espacio, de tiempo y de materia, localizado. La prolonga·
ción hacia el universo afecta a las dos instancias, ahora irre-
conocibles.
¿Cómo describir y nombrar el nuevo sujeto? Integra tan
bien la colectividad de los hombres y la suma de sus medios
que, trabajador o contemplativo, su red de todas las
induye la memoria inmensa y total, enumeración y revISta
general, sin omisión alguna;.la inmediatez del
se hace :¡.vesente de inmediato, a placer; una mtehgenCIa
perfectamente conectada, cerebro suma de todos los cere-
bros; un juicio equilibrado, por control y regulación recí-
procos de las informaciones cotejadas; la imaginación,
como conjunto de las imágenes, reales y virtuales, y de las
situaciones posibles, que pueden sustituir a las antiguas
periencias, demasiado lentas por comparación con su rapI-
dez... todas las antiguas facultades reunidas en esta trama
flexible y activa, siempre sin reposo, ni
sueño... sujeto único, con)untador, global, colectivo, mte-
grado como un total en todas partes y siempre presente
para sí mismo. ¡Cuánto más claramente vemos en este nue-
vo sujeto, ya que podemos describir sin misterio sus medios
o facultades, desplazándonos por entre ellos o ellas, como
si se tratase de objetos! Al acceder al universo, ¿el antiguo
sujeto se tendría que objetivar?
Prolongado de la misma fonna, el objeto se extiende y se
127
conecta, de modo que alcanza los límites del mundo, como
he dicho; sin embargo, consecutivamente, el sujeto se pre-
gunta si ahora tiene un objeto delante de él. ¿Qyé podria
querer decir «delante de» en este caso, y cómo comprender
un objeto que goza de las mismas facultades que el sujeto
mismo, conectado, conspirador como él, dotado de memo-
ria y saturado de imágenes? Al acceder al universo, ¿el anti-
guo objeto se convierte en sujeto?
y entonces, kómo redefinir el pensamiento, cómo recu-
perar el ?",abaio, del que viyiJ:nos desde hace milenios, y
cuya nOClOn supone el dominio de un segmento pasivo de
espacio y de materia por un proyecto activo, mientras que
la prolongación hacia el universo de las dos instancias que
unían los cambió tan radicalmente a ambos?
Si las ciencias, en la actualidad, resuelven todos los días
sus problemas en el seno de esta nueva inmersión o de
esta nueva confrontación del sujeto-humanidad-objeto
con el objeto-mundo-sujeto, si un nuevo derecho ha podi-
do concebir un nuevo contrato, la filosofía, con una era
entera de retraso, sigue sin inventar los conceptos que po-
drían refonnular el trabajo, para librarnos de lastres políti-
cos y sociales, despilfarradores de vidas humanas. O traba-
jamos para completar el nuevo tejido inteligente o trabaja-
mos por él, para conectarlo con el mundo. En ambos
casos, hay que aprender a hacerlo e inventar lo que no se
puede enseñar.
En los márgenes, el resto de nuestra obra se consagra a
limpiar nuestros establos del antiguo trabajo-rey.
Del drama antiguo a 14 tragedia contemporánea
Se acabaron los antiguos dramas locales en tres actos, la
tragedia contemporánea tiene dos protagonistas: ya no hay
solitario, ni figura legendaria, ni siquiera coro, ni dios
III clase... la totalidad humana solidaria, por miriadas, pro-
ductora de redes y producida por ellas. ¿se encadenará o se
librará por ellas, frente a la nueva universalidad? Inmersa en
un mundo que se le asemeja, comunica, sí, pero ¿qué se
128
dice y qué le dice? ¿Con qué fin? ¿Podemos describir el
nudo y adivinar el desenlace de la tragedia global?
¿UNA NUEVA TRAGEDIA?
¿Trabajo antiproductivo?
Vuelve, terca, la misma pregunta: ¿seguimos trabajand?
si nos convertimos en Angeles, monjes agrupados en ml-
riadas? No en el sentido de otros tiempos, cuando nos
deslomábamos sobre la parcela de alfalfa o el montón de
piedras para ca!! manos y con pe-
queñas herramIentas y maqumas locahza-
das. Intercambiamos y propagamos lllformaclon con ob·
jetos que más bien parecen relaciones: fichas, códigos y
circuitos.
Además, y esto es más grave, en el nuevo universo en co-
nexión creciente, el antiguo trabajo, que sin duda ha pasa-
do a ser antiproductivo y contaminante, produce crisis y
paro, por remanencia indebida, inútil y peligrosa, de la civi-
lización que en otros tiempos se organIZó alrededor de él,
actividad"central, que recluta y moviliza todavía a una so-
ciedad que sigue fascinada por su propia memoria. ¿Nues-
tros desastres vienen de antiguos éxitos, cuyo nuevo fracaso
mantenemos costosamente, de modo que lo mejor de ayer
se convierte en lo peor para mañana? En el fondo de este
callejón sin salida, ¿trabajamos únicamente para reparar los
estragos del antiguo trabajo? Nuestras tecnologías
das producen paro en las antiguas técnicas, en lugar de m-
ventar algo nuevo. . . .
¿Nos espera a todos el paro-angustia? Salvando la redlstn-
bución de la producción entre países que fueron más po-
bres y los bloqueos estúpidos, por parte de todos los que
tienen poder de decisión, en lo que se refiere al reparto del
trabajo y la reducción de su duración, históricamente con-
tinua y económicamente beneficiosa desde hace siglos,
nuestras ciencias trabajan, desde su origen, en aligerar las
penas del trabajo. ¿Lo habrán conseguido?
129
De nurvo la utopía
Quien no lo vea está cegado. ¿Para qué trabajar? ¿Pa.ra ha-
cerlo menos bien que lo que se nos ha dado? ConstrUir una
planta de refino, agotar a los obreros, destruir el am-
biente amasar enonnes fortunas cuyas consecuenCias ma-
tan de' hambre a los miserables... cuando hay microorganis-
mos que purifican, depuran o más deprisa y
de fonna más económica y más hmpl3 que nosotros... ?
¿Necesitamos contar el tiempo? ¿Para qué fabricar millares
de relojes, con los que pronto no sabremos qué hacer, cuan-
do en la naturaleza abundan moléculas, átomos o cristales
cuyas vibraciones laten exactamente al ritmo elegido?
Cuando lo que el mundo nos da ocupa el lugar de lo
construido por los hombres, la obra, innovadora, de como
prensión sustituye al trabajo, heroico, de transformació,?-,
Comenzada en el neolítico, una semana de nuestra propIa
creación se termina, este domingo en el que llega el año sa-
bático, tercera utopía, tras las otras dos: todo el P?der para
todos, por alimentación continua; la inteligenCla de los
hombres en sintonía con la del mundo; ¡se acabó el tra-
bajo!
Invirtamos las antiguas divisas: ya hemos transformado o
explotado bastante el mundo, ha llegado el momento de
comprenderlo. 0, mejor aún, de comprender que com-
prende, comunica, goza de las mismas facultades de.1as que
nos creíamos los únicos poseedores; ni la materia nI las co-
sas ni el mundo se reducen al cometido pasivo que suponía
la obligación laboriosa de transformarlos. De carácter jurí-
dico, el contrato natural de respeto mutuo ya no basta;
nuestro socio, global, sigue, además, los mismos caminos y
goza las mismas facultad;s. que la globa,l en
fonnaClón; habla, como mmuno -Gahleo ya lo sabla-
un algebraico y geométrico idioma; ahora enseña su intel!-
gencia, su memoria gigante y sus redes fluentes de comUnI-
cación a los que se afanan en construir un universo seme-
jante. ¿Construimos un mundo para comprender el nuestro
130
Yotros, posibles? Como el conocimiento, el
bia, a partir del m0!Uento en .que se la dls.tancla
entre el objeto, pasiVO y el sUJeto, actIV?, y que su difere?-"
cia de naturaleza se anula también. Activamente, dos sUJe-
tos conspiran. Esta conveniencia contiene el programa de
nuestras obras nuevas.
De la infonnaa'ón alapedagogía
¿Qt,¡ién le teme a un mundo nuev?? Ni mejor ni por que
el antiguo, lleno de placeres y de peltgros, como
bre, será: ya ha empezado, Pasadas las eras, e mdus-
trial avanzó el momento, hermético o angehco, de la trans-
misión: comeremoS relaciones y sabiduría, más y mejor de
lo que vivimos de la transformación del suelo y de las cosas,
que continuará de forma automática.
¿Cómo colaborar con un mundo inteligente? He aquí el
trabajo y las obras venideras: el mundo de las comunicacio-
nes, el nuestro, ya da a,luz, en este lTI:0mento,
ante nuestros ojos ciegos, una en la
que la formación continua y el aprendizaje a por
todas partes y siempre presentes en las redes umversales, se
sumarán alas bibliotecas, escuelas y campus, ghett:0s cerra-
dos para adolescentes empingorotados, concentracló,n de la
cultura y de las ciencias, para t?da la VIda, un
trabajo cada vez más raro, evolutlvo y precIoso. Responsa-
bl, ¡; productor de la movilidad universal de las cosas y
los ombres, ¿por qué no va a venir el saber por fin
nosotros, en lugar de que, con toda una coho.rte de. de,sl;
gualdades, sólo algunos de nosotros pue,dan lf haCia el.
Pronto dibujaremos un nuevo mapamundi para este nuevo
reparto y esta enseñanza virtual.
Infierno: la miseria univmal
Antes que nada: ¿qué inconsciencia se a des·
cribir un nuevo Paraíso, en el que el .mana los
y contradicciones de los antlguos trabajOS se des·
131
vanezcan, durante largos años sabáticos en los que se anTIO-
nieen con un universo. que se.nos asemeja islas humanas de
poder ahora compartldo, mientras que se anuncia clara-
mente un temible Infierno?
La acumulación, el monopolio y la distribución univer-
sales de todos los datos blandos, signos y valores, por parte
de un pequeño grupo al que, además, pertenecen las redes
duras de la circulación, y que hay que llamar, en bloque, el
nuevo capitalismo, acrecienta vertiginosamente su poder,
eqwpotente con el universo. no sólo en extensión espacial,
sino también por la totalización, en tiempo real, de los re-
cursos disponibles; ya nada puede escapar de su control, ya
que, por definición lógica, el universo no tiene excepción:
ya se ha hecho realidad la división inicua: todo y nada.
Al igual que, desde siempre, los ricos y los hombres lla-
mados libres, lúcidos sobre el mundo global, pero local-
mente ciegos a los pobres o a los esclavos, celebraban su
propia constitución igualitaria, de la misma fi:mna, los que
participan en este poder omnímodo, recientemente adqui-
rido por el saber, la tecnología y la información, ven toda-
vía menos a los excluidos, precisamente los de la excepción,
los que no participan en nada porque los primeros, escasos,
lo poseen todo, incluido el conocimiento del mundo y la
definición constructora de la realidad, así como las faculta-
des para conocerla y rehacerla, a placer, y los demás, en tan
gran número que su número se prolonga hacia lo universal,
nada. Cuando los que teman casa no podían comprender el
sufrimiento esencial de los que no la teman, ¿cómo aque-
llos que construyen el universo podrían tener la más míni-
ma percepción de los que se excluyen del mundo, si su
mundo mismo condiciona toda visión y todo hábitat?
Se levanta en este momento, sin duda por primera vez en
la historia, el pueblo, multiElicado por miriadas y por miles
de millones, de los miserab es absolutos y sin esperanza, no
sólo privados del pan y la sal, de remedios para todos los
males, de libertad, de tiempo y de futuro, de sabiduría y de
trabajo, sino de esta representación elemental de sí mismo
en el universo, que a decir de los filósofos constituye la ho-
minidad.
132
Ahora y siempre, más privada de recursos que la pobreza
o la indigencia de alimentos, la miseria añade la privación del
hábitat; la expulsión de la casa-mundo y la exclusión d.e la
apropiación total producen, frent.e al u n i v e ~ en fonnaoón,
la miseria universal, en dos senndos: se exnende por todas
partes y no tiene recurso. En la historia futura, ¿nuestro tiem-
po pasará por haber inventado la miseria total, por esta extra-
ña novedad lógica de la excepción de lo universal: la feroz ex-
clusión del mundo? Dos respuestas inversas a las dos pregun-
tas: ¿dónde estar? en ninguna parte; ¿qué hacer? nada bueno.
Lo concreto de las cosas locales se escapa incluso, efectiva-
mente, a los que hace poco todavía lo poseían, con sus ma·
nos y su penar; los trabajadores intelectuales se ocupaban an-
tes de lo formal y de lo abstracto, mientras que los trabajado-
res manuales trabajaban en lo dado, llamado bruto, local,
empírico y singular, despreciado por los maestros, cuya cabe-
za altiva planeaba sobre las alturas teóricas y concebía global-
mente el mundo. Sin embargo, estos últimos han puesto la
mano, al menos la yema de los dedos que pulsan los botones,
sobre el conjunto mundial de las herramientas universales, de
las prácticas ligadas a las teorías, materiales y lógicas. Los ex·
pulsados de esta creación de universo por los nuevos dioses se
ven totalmente expoliados de esta repleción total y densa de
sentido y de hechos. Abandonad toda esperanza; vosotros
que no hayáis cruzado el umbral de este nuevo mundo; aban-
donad toda libertad, vosotros que lo acabáis de cruzar.
La cuestión de la filosofia que agrupa, de golpe, los pro-
blemas de sentido y de angustia, de trabajo y de obra, de
uno, de múltiple y de universo, de existencia, de realidad y
de verdad, de vida y de muerte, de servidumbre y libertad,
de sabiduría y de religión, se reduce ahora a la de la miseria,
excluida de las redes.
Plan estratégico de la gumaglobal
La lucha de clases, a su vez, se prolonga hacia el univer-
so: se enfrentan el universal del poder y de la gloria, de la
sabiduría, de las herramientas y del derecho, con el de la
masa de hombres, universal de sangre y de hecho.
133
L
entre naci.arres se remitían en otros tiempos a
delumtar, cuyos límites y gru_
pos de habitat hablan,51do dIbujadas por la las.cul-
turas y las lenguas. Mas allá de los enfrentamIentos tradIcio-
nales entre, minúsculas, .la historia pasada, la primera
guerra autenttcamente mundIal, que no se puede expiar
p,orque es global, ya que las precedentes se redu-
a. conflictos meramente nacionales entre potencias ¡ro-
penahstas, es decir, falsamente universales enfrentará de
en más a dos FP;tl?os hombres: los wtiversalistas, pe-
quena escaslsuno mcluso, de recursos integrales,
contra los miserables desposeídos, pero que re-
presentan, realmente, la sohdandad de la humanidad. Se
desencadena;á mañana, empieza ya, si los primeros cons-
truyen. el la de los lugares, deján-
mdlferentes o en lugar de suscitar la sin·
gulandad. Estos dos tipOS de habitantes, ¿se arriesgarán a
esta nueva guerra, globalmente mortal, pues se implicará en
ella planeta entero, o decidirán milagrosamente vivir too
dos Juntos y en paz?
Este conflicto nuevo, al ser universal, ¿cómo llamarlo si
no es guerra de los falsos dioses contra los mortales
los iba a decir? ¿y qué nombre darle a paz?
TragedIa o utopía, nos vemos condenados a elegir.
134
REDES
Globalmente, las tecnologías, blandas, arrebatan a las téc-
nicas, duras, el poder para dar los colores principales en el
momento de la historia y el dominio universal a los que los
poseen. Tenemos un mapamundi amplio, recorrido por ca-
nales, nuevo universo utópico y sombrío.
¿Cómo cambia también la evolución del trabajo la con-
figuración, local, de la arquitectura o del urbanismo? Afi-
nando el punto de vista, aquí tenemos, ahora, antiguos pla-
nos y algunos nuevos, en un lugar determinado.
Plano de calle en tres lugares ricos
Recorramos, para prolongarla, una calle rica de París,
bien llamada, ya diré por qué, que se abre en la Bolsa, para
acabar en el museo del Louvre, pasando por la Biblioteca
Nacional: me refiero a la calle Richelieu [lugar rico].
Frente al pequeño jardín Louvois, primera parada, está la
bibliota::a: clasificadas, las palabras se alinean en dicciona-
rios, los índices en libros enciclopédicos, las listas en las fi-
chas de los catálogos, y este tesoro o fárrago, coleccionado,
se acwnula en una biblioteca, tanto más citada cuanto con-
serva más textos de los que se pueda haber soñado nunca
reunir en una sola masa, nacional y central, suma de deta·
lles, que recuerdan, si pueden, eruditos y juristas, lingüistas
e historiadores, criticas de filosofia y literatura... despertado-
res de fuentes entre estos restos adormecidos.
Una vez que hemos registrado estas memorias lineales
podemos imaginar otras, con dos o tres dimensiones, pla-
nos, de ciudades o de pueblos, mapas geográficos, de carre·
teras, marítimos, atlas de astronomía, de anatonúa o de ofi-
cios, tablas de números, de elementos quúnicos o de notas
-todo instrumento musical, piano, violín, grandes órga-
nos, traza, a su manera, una tabla de este tipo-, cuadros o
reproducciones de pintura, fotografias, esquemas, películas
135
de cine o de televisión, estatuas, ídolos, joyas y objetos pre-
ciosos... ¿Cómo llamar los lugares en los que se concentran,
preciosas y consetvadas, estas huellas planas, alabeadas o
voluminosas? ¿Museos o videotecas? De las letras o los li-
bros a las imágenes o iconos, pasamos de la Biblioteca Na-
cional al museo del Lauvre, segunda parada, bajando hacia
el Sena por esta misma calle de Richelieu.
Existen otras imágenes o representaciones: algunas repro-
ducciones de cuadros multiplican el retrato de Blaise Pascal
o de George Washington y valen supuestamente quinientos
francos o un dólar, valores o divisas, cuya acumulación en
las cajas fuertes y en las cuentas bancarias, como las de las
finas botellas en las bodegas selladas, precede a su moviliza-
ción, volátil, o a su cotización diaria en Bolsa. De espaldas
al río, remontamos, de establecimientos bancarios a compa-
ñías de seguros y agencias de viajes, la misma calle de Riche-
lieu, la bien llamada, hacia el palacio Brongniart.
Divisas, libros, objetos preciosos... ¿cosas diferentes o si-
milares? Esta calle con tres lugares ricos de concentración,
¿debería reducirse a una plaza o a un punto? Sí, claro, ya
que el conjunto de estos centros, unitariamente, sólo habla
de infonnación o de signos.
De nuevo la animación
Antes de tenninar nuestro corto paseo a la antigua para
trazar el plano de la calle, observemos que una biblioteca,
un museo, una videoteca... no sólo desempeñan el papel de
depósito inmóvil, sino también y, sin duda, sobre todo de
lugar de consulta, es decir, de movimiento. El recordatorio
despierta lo que duenne en la memoria, inútil y volumino-
sa sin e! recuerdo vivaz. Y la memoria almacena, protege
del desgaste o del olvido lo que conserva, para que el re-
cuerdo rejuvenezca o resucite, algún día, lo que designa,
ciegamente, como los miembros dispersos de un cadáver
despedazado. ¿Para qué serviría almacenar unas existencias
cuyos elementos no rotasen jamás? El recuerdo, vívido, rea·
nima la inconsciencia adonnecida; e! soporte sólo tiene in-
terés por el transporte que hace posible.
136
Gracias a la clasificación infonnática, lo que se busca se
encuentra más fácilmente que con fichas el libro
se lee mejor que el ro!lo, la peHcula que un conjunto de
imágenes, un mapa ammado que un bloque m.apas J?e-
teorológicos, un guión que una serie de expenenClas:.. hge-
ro y móvil, el microchip va ganando la partIda a la l:arJeta de
crédito, esta última al cheque, este al pape! que va
más deprisa que e! lingote de oro, cuya rapIdez se unpuso
al trueque entre los y la.s
¿Q!1ién recuerda que el adjetivo pecumano evoca todaVla
aquellos rebaños?
Puede tratarse de comercio de museo, de biblioteca, de
banca, de seguros, de agencia de bols.a, cuyas tecnologías,
desde hace mucho tiempo idénticas, SIguen acelerando los
desplazam.ientos, es haciéndolos para propa-
garlos haCIa lo global; sm embargo, las fu,:clones no cam-
bian: la acción de reunir para conservar sigue preparando
las movilizaciones presentes, como las es-
tables preparan las circulaciones rápidas. Esto es váhdo tan-
to para los libros como para e! dinero, las personas y las co-
sas, las palabras y la infonnación. Las nuevas .tecnologías,
infonnática y comunicaciones, ordenan y ges.l1onan mara-
villosamente estas funciones acopladas. MedIando un so-
porte y transporte fiables, las memorias de los
pueden reunirse efectivamente en bancos de datos, lOde-
pendientemente de los datos de que se trate, y las de
comunicación en redes de redes, que conecten los pnncIJ;>a-
les contenidos y las mejores prestaciones de las
nes anteriores. Independientemente del contemdo, solo Im-
portan el stock y el flujo: plano y animación.
cane, plaza, red mundial
¿Por qué una calle larga, cuando un.a plaza úni-
ca? En realidad sólo existe un lugar nco, r;che lieu, J,:mntual,
es verdad, provisto de las mismas herrarmentas unIversales
137
de procesar la mfonnaClón en general, indepen-
dIentemente de sus .soportes.
Por ot[,1 pdrtc, este punto, hinchado, pasa a ser e'luipo-
tente con el planeta, o con la red de todas las redes, a o lar-
go de b cual se acumulan, se concentran, se conservan y
por b LjUC Clrcu1Jn, se consultan, se intercambian todos los
valores y todos los dJ.tos, en un único y mismo movimien-
to PUBttU! y propagado. l.J calle bien vale una plaza, y los
tres lugares valen como uno, pero ni siqUiera necesitamos
LUl.l. rol?nd,¡ Ioul, y,l que se extiende al mundo global.
EtecllY,Unentc, concentración y reunión se hacen inúti-
les. e meluso pCf)uciiciaies, desde el momento en que la red,
,OI1CCLH-Ll J tod,lS p,lrtes, re,\[izJ clla sola [as dos funciones
de Ir,lllsporte y de soporte, de plano y de animación: con
un;l t1lL'ima pr,íctica, h,Kemm circular la información y la
,11b donde se encuentra, no 1mporta dónde
esle III ti que se concentre, aunque sea pequ6i.a o
lllllCL L1S ,1IltlgU,lS ,lCumuLlnones parecen converger en un
punto, pero este punto diverge .1 continuaóón hacia el uni·
verso, COlllo la de 10 siempre a la
de lo IOGll. Este eqUlllbno exacto, este "fuera de ahí», este
tuer,l de nosotros r("coIlondo en nosotros, caracteriza nues·
!ro tl('mpo.
C/II(/I'«(/
Por b lllovililbd que {'VOCl su pnmera parte y el depÓSI-
to que deslgn,l L1 la palahra cmctcca no describe
nd eSl,1 red ÚlllG1 y múltiple, vers,i.til y estable, presente y
ausente, rC\ll y vlrl11.11, este lonservatorio, gigantesco e inen-
Ul1llr.1bk, univers,ll y !oul, que podría sustituir muy pron-
to ,1 LIs blb)¡otcus, muscos, videotecls, <lgencias, merudós,
b,lIlcos, ["ol11p,llií,:s de seguros y bolsas van.L'i, campus y co-
leglm, todos los \ug,lres JntlguJlllente dispersos en sus res
peLtlv,ls COUcclltr.l1101lCS, cntre los que Hermes COlIlU1l1Ca
b.l, lnterferu, tLlducl.l, d1.stribuLl, transitab<l... A su paCiente
v 'i01Jt,lflO IL1h'1IO sllCt'dell miles de millones de Ángeles
buenos y !lulos, que soportJI1 y tr,msport<11l la intorma-
ción, que aparecen aquí para desaparecer por todas partes:
esta tensión o equivalencia entre lo local y lo global, el ahí
yel universo, ¿debería llamarlo ubicuidad?
Siendo memoria, por sus soportes, este entrelazamiento
de arabescos es capaz de recordar, por sus evocaciones y sus
transportes; experto por sus sistemas, capaz de aprender y
de busL1r, flexible y adaptable, Imaglllativo por sus Imáge-
nes, mimético por sus reproducciones fieles, inteligente por
su producClón de informaCIón.. , ¿no hemos dicho que go-
zaba de las ClCultades del pemamiento? ¿Qué enorme ani
mal estamos construyendo? ¿Nosotros mismos? ¿Nuestros
antepasados imaginaron alguna vez que un día comtnmÍ<J-
mas, con nuestras manos y nuestra expenencia, el cnebro
con los CInco sentidos del Leviatán, el espíritu de lo colecti-
vo y sus avatares?
Subcol1pmtn.¡ 1!lrlualts
¿De qué sirve capitalizar, aquí y allá, cuando la red anula
todas las distanCIas y acumula, en la medida en que conec-
ta, como si los caminos sólo tuvleran que conectar carrde
ras' ¿Para qué lugares, para qué estos montones, estos lug:1-
res tan ricos, para qué centros y concentraCión, ya que esta.,
dos nociones se evaporan Juntas, en la medi&l en que L1
una suponía la otr:l, cuando una reunión debía tener lugar
y un lugar sólo suscitaba interés cuando hah;a reunido ele-
mentos cualesqUIera, como un capital, real por actualizado?
¿De qué vale ahora b acumulación de sIgnos, de bIenes o
de personas, cuando la red hace posible, en tiempo real,
cualquier dispOSICión, combin<lCión o asoClaClón? iReún,ln
a placer lo que qUICf,lll y a qUIen quieran! Dado que la m,l
yor p,ute de los lug,ues se encuentran conectados, la red los
horra al hdCCr!OS existir Juntos, y t1 Clneteca pasa ,1 ser V1I
tl1<1\, cuando en realidad se identiflCJ con el mundo mlSlT10
L1 s'llida de si que este libro describió, en pnmer lU1!-ar m
L:: expenenCla humana VIva, medl.1I1te el viaje y el Jisl<lllCl,l-
miento de la COIlCleIlCla, nuestras tecnologías la rC<l]¡zan, eu
la práctica, asociando lo local y 10 global en y por un CSpJ-
]]9
cio virtual nuevo, aunque tan antiguo
como esta expenenCl3 humana. Como paréntesis, las tecno-
logías infonnáticas y de comunicación se componen de he-
rramientas universales, máquinas bien localizadas, como
todos los objetos técnicos, pero capaces de procesar todas
las cosas y de alcance global; la ubicuidad de hace un mo·
mento llega hasta las manos.
Mapamundi de losposibles
Al igual que las ciencias estudian, ahora, al menos tanto
como lo real, los posibles, así nos los ofrecen nuestras tec-
nologías. Leibniz habría dicho, creo, que transportamos el
saber y las máquinas del mundo creado en el entendimien-
to de Dios, sede de los posibles y de sus infinitas combina-
c.iones. Las concentraciones de hoy se hacen virtuales, efec-
en el doble sentido de un abanico abierto de po-
Sibilidades y de un lugar imposible de asignar. ¿Dónde se
encuentran, por ejemplo, las infonnaciones utilizadas en
este libro? En ninguna parte y recogidas en el universo. ¿y
las personas que se comunican de un extremo al otro del
mundo? ¿En qué isla utópica y realizada? ¿Dónde se con-
centra.n financieros? Su volatilidad siempre los
empUja a Ir mas leJOS. La matena o los objetos locales de
nuestras acciones y de nuestra comunicación, es decir, nues-
tro mundo global. han cruzado el límite antes insuperable,
y a veces considerado sagrado, que separaba lo actual de los
conjuntos de aetualizables, y los actos acabados de los hom·
bres de la divina creación. Y como tenemos y tendremos
qu:e .decidir, entre los universos posibles, el que haremos
ex1Stlr, nuestras responsabilidades, históricas y morales, creo
cen de manera trascendente.
Elpensamiento algorítmico
Esta general entre el universo virtual de los posi-
bles fue poslblhtada a su vez por estas herramientas universa-
140
les de las que no puede prescindir ningún sabio de ninguna
disciplina, científica o no, haciendo así risible, o simplemen-
te política, cualquier clasificación. y que los bibliotecarios.
museógrafos, agentes de viajes. banqueros, agentes de segu-
ros, corredores de bolsa, administradores, com.erciantes o
secretarias utilizan todos los días. Su construcción se basa
en la ciencia de los algoritmos, pensamiento tan global y re-
gulador como lo fue la geometría de inspiración griega, du-
rante el intervalo extinguido de los dos milenios transcu-
rridos.
Leibniz y Pascal atestiguan, en la época clásica, el punto
de equilibrio alcanzado por la influencia de estos dos pen-
samientos fonnalmente dominantes y universales porque
son los únicos que penniten retener o memorizar la infor-
mación en las fónnulas más pequeñas posibles y hacerla
circular minimizando el ruido: la geometría, declarativa, y
los algoritmos, procedimentales. Desde Platón, la filosofia
sigue la declaración de abstracción de la primera, pero em-
pezamos a entender el itinerario, fulminante, aunque paso
a paso, de los segundos. En el paso del aquella hacia estos
yace el secreto más profundo de nuestros pensamientos
bre la tensión entre lo local y lo global y sobre el nuevo Unl·
versal.
MfUJ.uetas homotéticas
La repercusión obsoleta de la antigua historia explica, sin
duda, algunas prácticas: porque el progreso no consiste, ni
en la ampliación, por homotecia, de una biblioteca peque-
ña hacia una mediana y de una grande hacia una muy gran-
de, ni en la ampliación del museo o la construcción de un
gran Louvre, sino en la reunión puntual de toda la cal.le de
Richelieu en un solo lugar en el que se agrupen las annguas
acumulaciones, incluidos los campus enonnes dispersos
por las afueras, concentraciones ahora y siempre amontona-
da!' al mismo tiempo que separadas, porque no se había
comprendido la función única, iba a decir universal, de los
soportes y de los transportes, de memoria, de recuerdos
141
y. de actualización, es decir, el conjunto de las prolonga-
cIones.
Si este lu,gar únic? se dispersa hacia todos los lugares, lo
hace ademas en umdades tan pequeñas como se desee, ya
que las redes los reúnen. En este caso, sí, lo local minúscu-
lo si quiere, puede acercarse a lo global, tan 'planetario
se concebir. ¿Se puede concebir un lugar así?
lOe maravtlla! Este punto, local, yace aquí, como si estuvie-
ra allá, pero su conexión universal lo disuelve en las dimen-
si.anes del universo. De este modo, cualquier lugar se con-
VIerte en una parte total de la red.
La ampliación homotética -la de la rana que revienta al
ser, tan grande como.un data de la época de
los lmpenos, cuando el unIversal Imperialista consistía en
una hinchazón de lo local mediante la cual el Uno, inflado,
expulsaba al Otro. Pagándolo caro, corremos el riesgo de le-
vantar, ?uevos antiguas pirámides egipcias, mo-
delos hlstoncos, preCisamente, de la homotecia, de los tem-
plos. de An&«?r o Patan, que la jungla invadirá, o de estos
reloJes de sol mmensos que los príncipes hindúes constru-
yeron en la época clásica, ignorando los descubrimientos de
Kepler y de Newton, que los dejaban obsoletos.
I.¿t solución de lo local pasa, por el con-
trano, por la coneXión, la acogida y la inclusión de todos
los otros, por muy pequeños que sean: la red escucha tanto
como habla. Vamos hacia 10 universal por caminos inversos
de los que imponían los imperios. Los inmensos edificios
cuya congelación mata el centro de las ciudades estas am:
pliaciones, a la moda mimética y homotética de ia rana es-
tas de planos dibujados por antiguos arquItec-
tos, {que uso encontrarles, salvo, precisamente, el de mau-
soleo? ¿Por qué abrimos tantos museos y trabajamos tan
poco en obras adaptadas a la hora de nuestra era? ¿Por qué
gobiernan los ancianos?
Porque las élites n.? comprenden el presente. En este sig-
que rmnca engana, podemos reconocer las grandes cri.
SIS, enUlS1asmantes,. de la que los mejores expertos,
fonnados desde la mfancla para ganar la última guerra, no
ven nada de la nueva.
142
Los mapamundis de los arquiUetos de universos
Actualmente, se da el título de arquitecto a quien dibuja,
fotografia y monta pequeños chips miniaturizados; conec'
tanda estas redes, teje, cose, esculpe o construye el cosmos
con microscopio. Ahí está el universo. Aquí la relación en·
tre lo local y lo global, nueva, es verdad, pero cercana a la
de los estoicos y del Renacimiento, cuando conspiraba la
repercusión recíproca de las cosas. ¡Cualquiera puede en-
contrar, esta mañana, por la calle, a los arquitectos del uni-
verso!
El arte de construir despega del ahí y pasa del azul del
plano que guiaba la mano de los albañiles para realizar un
espacio, cimentado en un lugar del mundo, al dibujo de un
mapamundi microscópico de mil y un pliegues cuya red
abre espacios de transferencia en la virtualidad. Ahora vivi·
mas en esta virtualidad, cuya definición misma supone que
cada lugar debe repercutir con su conjunto.
Vayamos hacia las pirámides funerarias, cuya transparen-
cia. repite, p:rra enterrarlos nuestros pasados;
sí, mcoreoremonos al de lu.to, para
el domingo, como en la mIsa de dIfuntos, la unClOn momi-
ficada de los paraísos perdidos, pero, durante la semana,
construyamos, o mejor dibujemos juntos, el nuevo atlas,
con arabescos, stocks y circulación, y concibamos, juntos,
palabra, frase, lengua, imagen, ciencias, valores, infOnna-
ción... elementos similares dispuestos para fecundarse unos
a otros. La acumulación deja paso a la mezcla.
Vuelta al ahí
Mientras que antiguamente la acumulación decidía del
transporte y de la movilidad de lo que se conservaba, pues
el movimiento sólo se podía dar en el interior del stock, ac-
tualmente, la relación de los soportes con los transportes Se
invierte, volviendo este último a ser esencial, como siem-
143
pre. Qué importan los lugares de almacenamiento, ya que
nuestras redes los conectan juntos, por lo que pueden, si lo
deseamos, dispersarse tanto como las estaciones que inter·
cambian infurmación entre ellas. Un banco de datos, míni-
mo, miniaturizado, podría contentarse con conservar un ele-
mento singular, en su propia morada: un libro. una palabra,
un cuadro, una divisa, una moneda... un individuo monádi-
CO, César, ALejandro, Diógenes o un recién llegado. tú, mi
hijo o mi hermana, este ser ahí, glorificado u olvidado, rey o
miserable. Tú eres el Louvre, tú el más humilde, solo.
Cuando el stock se identifica con el flujo, las grandes
concentraciones se dispersan en singularidades. Por el uni-
verso o el planeta entero, las redes conectan a los indivi·
duos, tan diferentes como se quiera, siempre listos. si ven
que se equivocan, para coordinarse, de fonna diferente y a
placer. Así como la filosofia de la sustancia aislada se en-
cuentra, sin paradojas, con la de la relación, así el universal
cuenta con el individuo. La mónada solitaria va hacia la
monadología que, a cambio, pennite o construye la singu-
laridad de la mónada.
¿ ~ i é n piensa? La conexión universal. ¿ ~ i é n piensa
nuevamente? La insular singularidad. ¿ ~ i é n piensa por
fin? Una soledad ligada a lo universal de las islas.
El amo de ws mapamundis
Pero de nuevo la tragedia sustituye al optimismo de estas
islas utópicas. ¿ ~ i é n mandará en el nuevo universo? ¿La
red misma? ¿ ~ é isla única, en la red? ¿El que la posea?
¿No damos razón, contra lo que antecede, a las práctlcas de
la concentración y de la homotecia?
Como práctica de las acumulaciones actualizadas, ¿el ca-
pital corre el riesgo de no recuperarse de estos gOlfes posi-
bles o, por el contrario, se reforzará haciéndose é mismo
virtual y apropiándose del mundo de los posibles, sin lagu-
na ni excepción, es decir, del espacio, del tiempo, de las co-
sas, de los hombres, de la historia venidera? Volvemos a la
guerra total por la apropiación sin frontera.
144
El optimista dice que el universo se fonna con islas. Te-
merosa de su destrucción, la tragedia se lamenta: ¿quién im-
pedirá a los que poseen el poder y la gloria que impongan,
siempre y en todas partes, su verdad, pues se aseguran el
control de todas las operaciones de prolongación? ¿Su pu-
blicidad no propaga, no difunde su fuerza privada hacia to-
dos los públicos?
Para responder a estas preguntas, abandonemos los cana·
les para volvemos hacia los mensajes.
145
2
Encantamiento
Lagwria: mentir odecir la verdad
La información y la publicidad difunden y prolongan la
corta gloria de gallos de corral o de producciones locales, can·
tándola cara al universo. ¿Usted prefiere las noticias? Yo me
quedo con la pura rropaganda. ¿Aunque propague f.tlseda-
des, exagere, llene e espacio con clamores mediocres e imá-
genes ~ a s , haga pasar abominaciones por ambrosía ge los
dioses, se multiplique de acuerdo con las leyes de la epide-
mia, intoxique y mienta siempre? Sí, hay que amarla a pesar
de todo. ¿Qlé vicio le empuja a este elogio de la mentira?
Porque la publicidad muestra su marco, el cartel se exhi-
be en el interior de un cartucho recortado, porque el anun-
cio dura un intervalo definido, y que antes o después esta
caja de tiempo, alrededor de su parte de espacio o junto a
ella, dice o escribe que se trata de publicidad. Advierte leal·
mente de que advierte.
Plano del marco odel cartucho
Hable, cuente esto o aquello: en el lenguaje así enuncia-
do y planteado se puede mentir o decir la verdad, exagerar,
engañar, intoxicar, es verdad. Pero si, antes de hablar dice:
147
esto que viene a continuación es un relato o una fábula, his·
toria, pura poesía, simple jactancia, el auditor o el lector,
por si mismo e inmediatamente, rectifica su posición o su
escucha y adapta su crédito. Si miente después de haber ad-
vertido que lo que dice es historia, no le escuchará, igual
que si le engañase después de haber declarado que sólo se
trataría de fábulas.
Los lingüistas y los lógicos llaman metalenguaje a este
edicto previo, que no forma parte del enunciado de la fábu-
la o de la historia, como si un contenido se diferenciase del
sello aplicado sobre su continente; y así se llama porque
una etiqueta designa y califica, como en una caja, e11engua-
je que contiene esta última. Dibujar el plano de un marco o
no, he ahí el dilema.
Hablar de genialidad durante un anuncio chillón o du-
rante el telediario son dos frases totalmente diferentes: en
un caso, el auditor ---o el lector- prepara su defensa instin-
tiva, porque el metalenguaje le ha adverti?o; en
inocente e ingenuo, se entrega a la creencia mmedlata mdu-
cida por el lenguaje directo. Mienta: no tiene importancia
alguna en el primer caso; se trata de una decisión grave en
el segundo.
Hay que amar la publicidad, no por 10 que dice, .aunque
mienta siempre, o casi, como acabo de reconocer, smo por-
que confiesa la calidad de su canal mostrando la caja ql:le
contiene el anuncio. Avisa de entrada de lo que va a decrr,
previene que anunciará. Así sabemos inmediatamente qué
verdad estamos oyendo o la condición de las imágenes que
vemos. Incluso el más crédulo no se cree nada de verdad.
Es honesta, porque dice lo que es. Exactamente como las
putas, cuyo cuerpo, vestimenta y actitud anuncian, desde
lejos, sus marcas distintivas: francas porque.no se ve, en la
acera, que intenten hacerse pasar por monjas o damas de
beneficencia. La publicidad y lasJrostitutas son íntegras
como el oro en lo que se refiere canal o al marco: por
ello, precisamente, los venden a precio de oro. Sobre la
mercancía, siempre cuidadosamente no
ñan a nadie. Cuando el metalenguaje respira smcendad,
qué importa en realidad el lenguaje.
148
Hay mentiras que engañan más que otras, o mejor, fun-
cionan, mientras que otras suprimen su guiño: mentira de
poca monta, cuando nos protege la advertencia, pero im-
portante en caso contrario. El mensaje mentiroso no tiene
ningún alcance, ya que todo es falso. ¿Q!té puede haber
más práctico? Pocos discursos, pocas imágenes se pueden
juzgar tan fácilmente y a primera vista: basta con no com-
prar nunca lo que haga publicidad; este criterio de la cali·
dad no suele fallar, aférrese a él porque se basta a sí mismo.
Los mejores vinos del mundo, de Burdeos o de Borgoña,
prescinden de públicas jactancias. Hay que preferir con mu-
cho la publicidad que se reconoce como tal a la informa-
ción que sólo es publicidad y pretende ser infonnación. La
mentira, pecado capital, no se encuentra en el mensaje, sino
en el canaL
Plan deba/aJIa
Batámonos pues por el metalenguaje y sólo por éL No
hay que quedarse fascinado con el mensaje, con su senti-
do con s\l. mítica o confusa quintaesencia, se trata de la
última guerra, acabada, perdida desde que los grandes y
los poderosos tocan a rebato. La lucha en primera línea,
por la verdad del mensaje, se salda con una derrota desde
las primeras palabras de Satán a Eva, de Ulises a Aquiles,
grandes nombres, perennes, con mayúsculas, fruto de an-
tiguos publicistas. No la volvamos a emprender. ¿Por qué
perder nuestro tiempo? Hace varios milenios, la Odisea
trataba de vendernos un marino audaz y la Ilíada un vale-
roso guerrero de pies ligeros, en realidad, sin duda, cobar·
des y vanidosos como todos los militares fanfarrones y be-
licosos: (con qué habían pagado cada uno de ellos a su
bardo?
Mejor nos replegamos a la segunda línea, la del canal o el
metalenguaje: no sobre el reclamo, sino sobre el cartucho
que lo rodea, y después sobre los discursos que están fuera
del marco.
149
L!mitfs de la caja: defensa inmunitaria
La de la publicidad depende de sus límites. La in-
funnaCión se detiene, ¡atención! pasamos a la publicidad.
Carrucho, en el espacio, marco como para la
obra de un o el plano de una en lo que se
refiere a las lmagenes, mtervalo delimitado en el tiempo
para el parloteo: la propaganda se define, marca sus fronte-
ras, sus bordes y como se compartimenta bien, puede com-
prarse, venderse, negociarse, cambiarse, como cualquier
otro enser, en su caja. De este modo, los especta-
dores o audItores mfonnados podemos reír y gozar de sus
hallazgos y baladronadas; sin duda pierde eficacia con esta
lealtad que nos hace tomar distancia.
. esto con el sida. Atacados por los antibió-
neos, los ml,CIoblOS o las bacterias pelean, tácticamente pri-
mero, en pnmera línea. Se hacen resistentes a la penicihna,
por ejemplo. Luego, cuando la guerra parece perdida en el
terreno de la infección, la eficacia de los virus se retira estra-
a segunda línea y bloquea las propias defensas
Ya no tenemos que defendernos de la enfer-
medad, SinO de una metaenfennedad: el enemigo ataca la
construcción misma de la caja continente, y no los elemen-
tos contenidos. De la misma fonna, la guerra, total ataca
las defensas inmunitarias que el sello publicitario pr';¡o, fa-
e!1 cada uno de nosotr?s. Si los propagan-
dístIcos lllvade.n. todo el espaCIO y todo el tIempo, sin mar-
co, cartu,?o ni Intervalo, sin los límites de su plano, deja-
mos de relrnos_
. La la de verdad, quiero decir, la falsa y men-
tIrosa, la y totalmente engañosa, presente por
todas partes, vISlble en todo lugar y audible en todo mo-
mento, pero imperceptible pUes no lleva el sello, en lugar
de confesarse como tal, anuncia, alto y claro, que se diferen-
cia de la publicidad en caja. Exactamente metamentirosa,
nos deja desprovistos de toda inmunidad. Su falsedad nace
de que se considera en el exterior de la caja. La publicidad
150
se detiene, ¡atención) pasamos a la infonnación. Nadie es-
cu0a ya tambor" nI ve el sombrero y la pluma del tam-
bonlero ni sabe que grande paga para hacerse el importan-
te; todo el mundo se entrega, sin más defensas, a la creen-
cia en el hecho anunciado, y las putas se convierten en
damas de beneficencia, los criminales en angélicos y los la-
drones en regeneradores del género humano. Inocentes, no
nos enteramos de nada. La metamentira invade el espacio
de los signos, es decir, en este momento, el mundo.
Primera definición: prowngación
Nuestro lenguaje desvía la palabra publicidad de su senti-
do original, ql;1e no el de propaganda, lo entende-
mos ahora mIsmo, SinO el de hacer púbhco, exactamente
como ocurre con otras palabras del mismo sufijo: libertad
9uiere decir lo que hace libres a los que tratan de serlo, o
Igualdad, lo que une a los hombres que quieren vivir como
iguales. La mejor definición que se puede dar sería: la eSen-
cia misma de la colectividad o de lo público.
Nuevo, el sentido de elogio o de propaganda se refiere
sin embargo a los asuntos privados: pagan los canales de ac·
10 público, comprando una caja definida, es decir,
pnvatIva, para embellecer su imagen y aumentar su factura-
ción. Así negociada, esta ventana tiene como objetivo hacer
que se vea y se escuche lo privado en el mercado colectivo.
r..a caja de la que hablaba dibuja exactamente la prolonga-
CIón de lo privado hacia lo público, uno de los caminos
más importantes desde lo local hacia lo global o desde un
punto al universo: un altavoz de voz muy alta. Es juridica-
mente justo, moralmente bueno, y sobre todo verídico, tra-
zar exactamente el plano de la caja y de lo que contiene.
La publicidad lleva pues, de nuevo, un sentido falaz, ya
que más valdría llamarla privanza o privilegio, es decir, la
esencia misma de lo privado.
'Pregunta: ¿de quién o de qué depende precisamente lo
público? Respuesta actual, pero tan antigua como Adán y
Eva: de la propagación en sí mismo de la representación
151
que se hace de sí mismo. Los medios de comunicación tie-
nen ahora el monopolio de los caminos que permiten pasar
del conjunto de las personas privadas a 10 público, en su
sentido más amplio. ¿Qré han dicho, por ejemplo, hoy al
medio día las diferentes cadenas de un país, sobre una per-
sonalidad, un grupo? Q!¡.é importa, han voceado su publi-
cidad, en su sentido ordinario, pero también en este último
sentido, más profundo, ya que una nación particular, un in-
dividuo singular, sí, un grupo de presión se procura una en-
trada en lo colectivo, en nuestra conciencia de lo que es o
de lo que hace lo público, por esta propagación, por esta di-
fusión, por estos canales dibujados en forma de haz o de es·
trella. Adivine ahora la ventaja de pasar, con este objetivo,
de los canales publicitarios a los de la información: imeta-
miente, que algo queda!
En otras palabras, mejores y más precisas, una localidad
se impone en el mundo; hinchándose de lo local a 10 glo-
bal, invade, gracias al aviso, el universo: iobsérvese el origen
idéntico de estas dos últimas palabras! En las mencionadas
redes, vías conectadas por todas partes, estas voces constru·
yen lo universal. ¿La publicidad construye la verdad, pues
es la única que (dicen) puede pasar por universal? Un gru-
po, local y privado, entra en un amplio colectivo; como
ocupa su espacio, todos los demás desaparecen, excluidos.
¿Qué ocurre con esta exclusión?
La aparente comedia de la gloria ¿utiliza los mismos ca-
nales que la tragedia del poder?
Stgunda definición,Jlsica
La información pasa a ser publicidad por omisión del
metalenguaje, como si repentinamente abierta la vieja caja
de Pandora extendiese mil males sobre e! género humano,
pero también por otra razón, que ya no es lógica, sino fisi-
ca. llamamos información al conjunto de las noticias que
nos llegan de! mundo por los canales de los diferentes me-
dios de comunicación; sin embargo, los sabios dan e! mis-
mo nombre a una función definida y asignable de la rareza,
152
es decir, una cantidad, un número, puro y simple, que cre-
ce con la improbabilidad, que decrece al mismo tiempo
que ella. ¿Podemos encontrar alguna relación entre estos
dos sentidos?
Si hablamos de noticias, efectivamente, para que pasen
por los canales, tienen que manifestar alguna rareza: a nadie
se le ocurriría informamos de que sale e! solo de que e! pre-
sidente come pan. Los dos sentidos se asemejan pues y la in·
formación usual está saturada de rareza, al igual que la de la
teoría. A la inversa, la publicidad repite, reitera, machaca, tar-
tamudea sin cesar las mismas viandas y las mismas nalgas.
Rartza de la rartza
y sin embargo, esta evidencia, falsa, tiene que funcionar:
porque e! contenido de de dichas noticias
ce hacia la nulidad, hacia la ausenCia total de rareza; sí, uen-
de rápidamente hacia la publicidad. ¿Por qué? Porque reite-
ra, tartamudea, machaca. Pero ¿qué repite? Respuesta: la
ley. ¿Qp.é ley? ¡Hombre, la de la historia! .
Tranquilamente, vive aquí, ocupado en leer, cavar el Jar-
dín, podar la viña, escribir, coser, hacer el amor, cortar len-
tamente el cuero y poner medias suelas a sus zapatos, aten-
to a lo que hace y, de repente, al otro lado de la pared, oye
gritos y clamores; despotrica contra e! cernícalo, pero no se
altera por tan poco. Sin embargo, si el brusco estruendo
procede de una riña violenta, se levanta, corre a ver el
táculo, abandonándolo todo. No todo e! mundo es un mI-
rón de culos, pero todos los hombres acuden presuroso a la
vista de la lucha. Esta es la esencia del espectáculo, del tea·
tro, e! resorte de toda llamada, de toda literatura también,
por supuesto, tan sencilla y fácil, la única ley de la historia:
¡que corra la sangre, que mueran los hombres!
TragttUa delpoder: el crimen
Abra el periódico, encienda un receptor de radio o de te-
levisión. No, no haga nada; incluso antes de que algún me-
dio de comunicación escriba, diga o muestre algo, aquí es-
153
tán las noticias del día: violencias, duelos, catástrofes, bata-
llas, guerras, asesinatos, muertes y cadáveres; sobre todo, mu-
chos cuetpús tendidos, preferiblemente descuartizados. Des-
de que el mundo es mundo, la historia se entrega a la misma
publicidad, anuncia las mismas noticias, que datan de las dé-
cadas más arcaicas, diciendo y mostrando el crimeO. ¿Hay
que suponer que la bestia humana se alimenta con sangre y
muestra a sus hijos su bebida o droga preferida?
leer las cuentas de la tragedia?: Aquí están: un
adolescente de catorce años ha visto ya, en las pantallas,
más de veinte mil crímenes: haga zapping con su televisor:
no pasarán más de unos minutos antes de asistir a un asesi-
nato; el anuncio de la próxima película elige preferiblemen-
te, para asegurar la publicidad, las secuencias de crimen más
elaboradas y pedagógicas; como las tragedias, clásicas o ar·
caicas, dignas de suscitar el terror y la piedad, todo
culo, toda representación de hechos probados unplica,
como mínimo, un asesinato, de las agencias al telediario de
la mañana, del mediodía o de la noche, las noticias pasan
en función del número de muertos y de la posible presenta-
ción de múltiples cadáveres, víctimas de asesinato. Con se-
mejante presión, ¿cómo no admirar en una población, so·
bre todo de jóvenes, sometidos a esta educación o fonna·
ción pennanente. que se entregue tan poco al asesinato,
desobedeciendo a sus padres, entregándose tan poco a las
delicias, tan alabadas del crimen? ¿Queremos convertir a
nuestros hijos en asesinos, incitándolos así al crimen?
Repetición
Por su tediosa repetición, el aprendizaje pennanente del
crimen define el grado cero de la infonnación, sin factores
inesperados, y la intención real de fonnación. ¿Qyé interés
tiene para los responsables enseñar el asesinato?
Este mata a aquel: coloque un nombre bajo estos demos-
trativos y conseguirá la noticia del día. El Uno mata al
Otro: los filósofos anuncian que la ley de la historia, desde
hace tiempo, se describe lógicamente con esta dialéctica,
154
que no deja de de de su publi-
cidad: grado cero de mfonnaclon a! asesmato. No
preocupe, el nuevo mundo se adosa al ann-
gua, incluso a los más arcaicos. Aq:utles, y tantos
otros que nuestros maestros nos obltgaron a Citar, son fa-
mosísimos asesinos. .'
y durante las noticias, los nombres propiOS que
yen a este o a aquel hacen tranquilamente su
tanto más eficaz cuanto está bañada en sangre. Solo la
enunciación siguiente pasa a una noyedad o
la historia corriente y las notmas del dla dan pubhcldad a
lo que mata. Como queríamos demostrar.
Invierta el punto de vista: la publicidad no está d?,-?-?e
está y está donde no está: esta es la defimclon
más antigua y mejor fonnalizada de la mentlra, del error y
del engaño; el mismo Platón la dio. Creía usted la pro-
paganda estaba encerrada en su caja y vemos salir de ella,
cual caja de Pandora, todos los males del mundo.
La mentira mana y se extiende, com? la sangre, fuera de
su marco", sobre el mapamundi sin límites.
De nuevo elplano de la bataDa
Desde que el arma atómica universalizó, en el espacio y
el tiempo, la guerra a la antigua, esta no se tanto
en los campos de batalla, antiguamente deltmltados como
cajas, en tierra, por mar o aire, o entre las estrellas; se. desa-
rrolla menos con gran estruendo de y explOSiones,
materiales y duros, que en el espacio de los SignOS, donde
libra la de ahora, la guerra que ahora es Y no se lt-
bra tanto sobre las diversas cajas de la pubhcldad local, don-
de el más rico compra yeso es todo, como un mercado
regulado, sino donde, sobre todo, la se. ?esgasta
más en función del sello leal que en fuera
del marco. La que se desea libre y objetiva se denva del po-
der y de la gloria.
155
Todo lo que se dijo, en 6.10506a, sobre la fuerza y el dere-
cho, sobre el derecho del más fuerte y la creación de la so·
ciedad civil mediante contrato, 10 reproduce palabra por pa-
labra, en este momento, la lucha competitiva a muerte en el
mercado de los signos. Lo que hoy se dice en él resulta de
esta batalla: más fuerte hace hablar de él, se mide el po-
der por nudo. La sobre el centímetro cuadrado
de papel unpreso o e tIempo de escucha reproduce, lógica-
mente, en una transparencia aparente, la que se ejerció en
otros tiempo, fisicamente, sobre un terreno, una ciudad,
un país, un hombre, un grupo, una nación, o sobre un pro-
ducto.
Plano de la propiedad
¿Cómo describir el régimen de propiedad sin hablar de
La violencia expulsa para instalarse en un espacio,
ah!. Sm dudarlo, Rousseau llama un cercado al objeto del
primer derecho de propiedad. En este lugar o esta caja, por la
fuerza o por derecho, cada uno vive en su casa. Yahora, en
un espacio lógico, la batalla se libra alrededor de los signos.
y para apropiarse de estos nuevos cercados, se puede de-
batir sobre los sentidos: probar, demostrar, convencer, en lo
que se refiere al contenido de los mensajes, de su verdad; en
segundo lugar, podemos emprenderla con el sujeto mismo
sobre el que enuncia la boca: anatematizarlo, amordazarlo,
apresarlo, matarlo; en tercera línea, podemos echar mano al
o del soporte de la señal: el sonido y el
nudo, las lmeas o las ondas; de repente, todo lo que transi-
ta por él P7rtene,;=e al que lo posee. Estas son, en resumen,
las estrategtas antIguas y las nuevas. Las últimas, las mejores,
al debate o al dogma la compra, menos fatigosa,
más mocente, aparentemente sin violencia. iLos que po-
seen los canales denunciarán los dogmas!
Volvamos todos a nuestro cercado propio; ahí somos
amos de nuestros movimientos corporales y de su entorno:
156
podemos hacer el silencio si lo queremos o, si lo deseamos,
tocar el piano, cantar ManQn o tocar la cometa. Una vez
traspasados los límites de la propiedad, el sonido llega al
otro y, como se suele decir, le molesta, trastorna su frágil in-
timidad o su quieta privacidad. controla la emisión
de los ruidos que cruzan los muros será el amo del espacio.
Ya no se trata del mensaje, ni del canal, ni de las frecuen-
cias, sino del fenómeno físico, sonoro o luminoso, que ocu-
p"Jlacer los lugares de forma expandida o expansible,
que invadirlo todo, designa las nuevas apropiaciones. El
amo del ruido lo ensucia todo y lo llama sonido limpio.
El que quiera conocer a su tirano, que preste oído a los rui-
dos más fuertes; escuchará, como un perro sentado, la voz
de su amo.
Este origen estercóreo del derecho de propiedad, excre-
mentos hediondos de clamores y de imágenes, viene del Pa-
rásito, nombre propio del que grita más fuerte, zumbando y
atronando, como canta el ruiseñor, por la noche, para cu·
brir su territorio, como mea el perro para marcar el suyo.
Los espacios virtuales se llenan de las basuras blandas de los
nuevos propietarios.
Un mapamundi para la verdad
A los antiguos desafios en los que se cimentaban las gran-
des potencias agrícolas, militares, políticas, industriales... su-
cede el imperio de los signos sobre el mundo. Objetivo: po-
seer el sentido de los mensajes; para ello, ser el amo de los
canales y dominar el material que hace posibles las circula-
ciones lógicas. En pocas palabras, controlar el conjunto de
los pasos de lo local a lo global, de lo privado a lo público,
de lo público a la humanidad entera: la red de todas las re-
des, las vías de lo universal. Y, de nuevo, ¿cómo definir la
verdad, si no es por la universalidad?
Aquí se juega, para la humanidad, el futuro de la verdad,
incluso para las ciencias, incluso para el derecho, incluso
para la fonnación. Como no es infrecuente en la historia, el
destino del mundo depende de un problema de filosof1a.
157
Cuando hace estragos la guerra de la expresión o de la apro-
piación de los canales y de los materiales soporte de los
mensajes lógicos, lo verdadero pasa de estos últimos, evi-
dencia o certidumbre relativa a los contenidos, a los prime-
ros, mapas y planos de las redes, para convertirse en lo que
se extiende por todas partes, 10 universal sin excepción.
Ahora bien, lo que se dice, sólo se dice en favor y para la
gloria de los poderosos, propietarios de los medios de co-
municación. Esta es la verdad simplemente dibujada sobre
el atlas de estas redes, incluso antes de cual'luier mensaje.
Se reduce al poder y a la gloria, y estas a a publicidad, y
esta al crimen. Hay que concebir pues la relación de lo ver-
dadero con la muerte.
Antigüedad de este nuevo mapamundi
La verdad se reduce a la circulación; exactamente a lo
que se coloca a la luz, se pone en escena, en imágenes y en
música, ante el universo. Volvamos a la definición que dio
de lo verdadero la Antigüedad griega; desvelada, la verdad
se reduce, decía, a lo que se coloca a plena luz. ¿y qué ca·
locaban los antiguos a la susodicha plena luz?
Ejemplo: que se haya demostrado históricamente que
Aquiles combatió realmente bajo las murallas de Troya o
que Ulises haya navegado, de hecho, por el mar Egeo o por
otros mares, no importaba en absoluto, desde el momento
en que Homero sacó estas hazañas a la visibilidad gloriosa
y bella de sus poemas, desde el momento en que inmortali·
zó a mortales muy corrientes como si fueran héroes o semi·
dioses, desde el momento en que extrajo su recuerdo del
inevitable olvido en el que los habría sumergido la muerte,
desde el momento en que los trajo a esta orilla del Leteo,
río famoso que, tras la agonía, cruzaban los cadáveres, trán·
sito irreversible hacia otro mundo, tras el umbral del que ja-
más volvió ser humano alguno.
La ilustración luminosa los hacía volver atrás y cruzar de
nuevo las orillas del olvido. Aletría describía esta victoria de
los resucitados sobre la muerte, las tinieblas y la amnesia.
158
En verdad, la verdad se reduda entonces a la notoriedad.
Bajo el nombre de aleté, los dueños de la verdad, en el hele-
nismo filosófico antiguo, sólo enseñaban la gloria, la publi-
cidad del poder, el poder de matar, pero de regresar de la au-
sencia después de la muerte. ¿Qué hay de nuevo? En Gre-
cia como aquí y ahora, verdadero quiere decir ilustre y
verdad la iluminación, es decir, la publicidad. Homero y al-
gunos reyes poseían los medios de comunicación, que glo-
rificaban a Aquiles y Ulises, tanto más célebres cuanto ma-
taron masivamente.
Mirad con toda vuestra atención la extraña transfonna-
ción que sufren Aquiles y Ulises: cuando están muertos
para siempre, cuando los golpes de su espada no cerce.nan
las montañas y la roda de su barco ya no está entre EsCIla y
Caribdis, sobreviven en nuestras memorias, como los in·
mortales: sí, Homero los transfonnó en héroes y triunfó en
su empresa. En su sentido griego antiguo, la esencia de la
verdad consiste en esta apoteosis: convertir en dioses a estos
resucitados.
El fundamento de la verdad se confunde, en aquellos pri·
meros tiempos, con el politeísmo, cuyo mecanismo, ordi-
nario y fuerte, transfonna a algunos hombres en dioses. La
t r a g e d i a ~ mortífera, bañada en terror y piedad, solía ser la
responsable de la metamorfosis, sacaba a un rey, un guerre-
ro o una mujer del sepulcro y, con sus ritmos mágicos trans-
fonnados en música, encandilaba divinamente a su espec·
tro translúcido. Así la historia se confunde con el mito.
Este es el camino del transporte de la muerte, ella de nue-
vo, hacia la inmortalidad. o de la sombra negra a la verdad
resplandeciente, de la tumba al escenario o de las tablas al
templo. Director de pompas fiínebres, Hennes recorre este
camino, o un médium cualquiera, palabra mágica, encanta·
miento rítmico o musical, prestigio de las imágenes y de las
máscaras, estatuas que se alzan de entre los muertos.
Las teorías de la luz como signo de la verdad o de la vi-
sión como sentido intuitivo de lo verdadero derivan de
esta injusticia negra, venida de la guerra por la gloria, siem"
pre ganada por los más fuertes, los únicos que pueden
buscar los focos, incluso después de la muerte. Dice la Ver-
159
dad quien posee la claridad... io ahora la velocidad de esta
luz!
Geometría, prf!frcía
Entonces, con dos truenos, bastante cercanos en el espa·
ClO, novedades de las que nacimos, la verdad, en su acep-
ción actual, apareció, en la zona griega con la geometría, y
en loa zona semiticJ con el Dios único. Tuvimos que espemr,
efectivamente, la aparición de otros dos mundos virtuales,
uno fonnal y abstracto y e! otro enunciado por e! monoteís-
mo, para que existiesen o pudiéramos concebir talsos dio-
ses, ya que, por una parte, la lIlcredulidad filosófica ?e .bur-
la de ellos y, por otra, el profetismo bíblico, luego cnstlano
y musulmán, considera engañosa esta fábrica social, encan-
tadora de gloria y de inmortalidad, rechazando esta base
mortal y violenta de la verdad: e! Dios verdadero prohíbe
LIS verdaderas muertes, tragedias y sacrifiuos de los que na-
cen los falsos dioses. No es exactamente o solamente que e!
Dios sea el único verdadero, sino que no hubo verdad algu·
na antes de que existiese o se revelase; más todavía: que re-
sucitase, dejando que los muertos entierren a sus muertos.
El desanudamiento del vínculo entre la muerte y la ver-
dad abre la historia de nuestras ciencias y la de nuestras re·
ligiones. Lo verdadero acontece de la mano de los geóme-
tras y de la boca de los profetas.
El mapamundi tncantada
Ahora vivimos, a la escala global del mundo re·
un estatuto de la verdad idéntico al de la Gre-
cia más arcaica: en la luz, universal y verdadera, de la pe-
queña pantalla, bastante atestada de cadáveres y en la ma·
yor parte de los casos trágica, terrorífica y penosa, y por
esta cala, esta tumba, teatro y templo, fabricamos peque-
ilos dioses que sólo el equivalente de un monoteísmo, en
nuestras conductas colectivas, y un acrecentamiento de la
160
sabiduf.Ía, en nuestra formación, podrían considerar falsos
y mentIrosos.
Enterrados vivos en e! encantamiento mágico de un nue·
va politeísmo, nuestras creencias se someten a él sobre todo
porque no lo vemos. ¿Por qué? Evidentemente, porque
abarca el universo, sin excepción, pero también porque
nuestros padres y nuestros maestros nos enseñaron a no
desconfiar de él, obligando a nuestra juventud a pronunCIar
su elogio, en e! arte, las ciencias humanas y la 6los06a. For-
mados entre mitos, desde nuestra infancia, vivimos en ellos
y los creemos verídicos.
¿Puede emerger lo verdadero, bajo la mirada de! poder, y
cómo diferenciarlo de este encantamiento? ¿De dónde vie-
nen las verdaderas noticias? Planteado en otros tiempos ge-
nialmente por CelVantes, en una época en la que todavía
las armas superaban a las letras, vuelve el mismo interrogan-
te de la verdad: ¿quién encanta las cosas del mundo y
cómo? Ingenuo Sancho, dice e! Caballero de la Triste Figu-
ra, ¿no ves que la varita mágica transfonnó a la divina Dul-
cinea en esta campesina tea y mugrienta, que corre tras su
asno? ¿Qué Hennes, qué Merlín convirtieron, a la inversa,
a esta hedionda maritornes en una hennosa princesa de en-
sueño? iEl universo entero, ríos, barcos, castillos, pueblos,
barberos, duques, campesinos y curas... se quedan congela-
dos en e! encantamiento y se inmovilizan en su prisión!
¿Quién puede falsificar su lógica, o la de! mito? Nadie.
¡Cómo vuelve ahora el desencantamiento'. La razón de-
bió criticar durante mucho tiempo a lo religioso por haber
encantado mágicamente el mundo y a los supersticiosos;
¿tendremos que pedir ahora a la historia de las religiones,
como a la de las ciencias, técnicas de exorcismo?
Las aencias Jorprendidm;por el encantamiento
Porque el encantamiento de las redes, por la fuerza y para
la gloria, afecta también a las ciencias más verídicas y más
duras, antiguo y primer refugio de la verdad. Tan poderosas,
tan ricas y políticas, tan públicas y colectivas, tan detenni-
161
nantes para el poder y la supervivencia de las empresas, tan
decisivas en el acceso al más alto rango social, tan trágicas
sobre todo desde Hiroshima --¿cuántos millares de muer-
tos?- tienen ahora que hundir sus raíces en la publicidad,
tal y como se la consideraba antes: construyen, decidida-
mente, ellas también, la esencia misma de lo público.
Además, ¿quién sabe si un hallazgo se extiende porque es
verdadero o porque la persona, el· grupo, la nación que lo
han descubierto controlan los canales y de ellos obtienen
gloria? La producción de la verdad dura yace, todavía, en
manos de los más fuertes. Así se da a conocer. Y más se da
a conocer como verdadera, más debemos presumir que al
que la extiende pertenece el canal por el que pasa, así como
su mensaje, emitido por su poder y para su gloria. Lo que
genera una duda radical.
¡y la historia! La palabra estruendosa utilizada por los
griegos para designar el ruido esparcido por un nombre que
las bocas repiten, del que se derivan ilustres patronímicos,
Peri-cles para los hombres, Hera-cles para los dioses, lo se-
guimos utilizando para CHo, la musa encargada de repartir
la fama: pone al descubierto la verdad, mítica, de la histo-
ria, mera gloria. ¡Conocíamos desde hace tiempo su relato
sorprendido por el encantamiento, incluso cuando relata la
historia de las ciencias! Ciío, musa de la gloria, llena con su
ruid,?, también y sobre todo, la que estamos viviendo aho·
ra mismo.
Penetrando en la vida entera de la humanidad solidaria,
la cuestión de la verdad acaba, si podemos decirlo así,
como religión, y no únicamente en su historia. Como en
otros tiempos, en la era de los mitos, el encantamiento ocu-
pa el lugar del vínculo social: estamos religados como en re-
ligión, atados juntos por la liga de la historia.
¿Q¡.ién nos desencantará? La noche en la que nació la
era moderna, los portadores de mensajes, los Angeles me-
diadores, que por todo el universo recorren sin cesar las re-
des, se desembarazan definitivamente de la gloria: el canto
de su nuevo encantamiento la reserva para Dios mismo, el
162
altísimo, o, mejor aún, se la otorgan a la debilidad y a la po·
breza, a un recién nacido débil y miserable, al niño que to-
davía no puede hablar; esta nueva luz alumbra a media no-
che. La gloria a nadie más que al Ausente Inaccesible, invi-
sible y débil detrás de toda la miseria, y así alcanzamos la
paz, condición de la verdad.
Pero si nos falta la gloria, ¿cómo inventar un nuevo vín-
culo social? La tendremos que educar.
Meditacióny medictUÍón
La cuestión de la verdad acaba en el desencanto, en una
desintoxicación, mejor aún, en el exorcismo. El idioma
francés hace que la meditación sea una expresión de la me-
dicación: que la primera tenga valor de cura de desintoxica-
ción. Como mínimo, de muerte y asesinato, de muerte uni·
versal. Como máximo, de la gloria: a Dios mismo, el diablo
le dice: te daré la gloria.
En otros tiempo, René Descartes se puso en escena, en su
casa, ante el fuego de su hogar o de su estufa, instalando
trente a él, como dramáticamente, al Diablo mismo, tram-
poso tan listo y tan astuto que encantaba todas las cosas y
todas las verdades, transformándolas a su aire. De ahí la
duda, radical y universal, a la que se decidió el filósofo: si
prejuzgo que todo es falso, ¿quién garantizará la verdad de
lo que pienso? Sólo Dios es bastante fuerte para declarar ja-
que mate al taumaturgo, una y otra vez. Así el filósofo escri-
bió sus Meditaciones.
¿Por qué pretendía que sólo Dios puede garantizar la ver·
dad? Habiendo bebido en la Antigüedad, Descartes la aban-
dona para conocerla más y para saber de los peligros o las
ilusiones engendrados por la maligna fábrica mágica del
mito. Doblemente griego, Descartes rechaza los falsos dio-
ses y confia en la geometría. Enlazando dos mundos, asocia
esta certeza, simple y fácil, demostrativa, con la tradición
profética del Dios verdadero porque es único. ¿Hemos in-
ventado otro anclaje de la verdad, realmente universal? Vi-
vimos en la misma encrucijada.
163
Dedicado a engañarme, el demonio maligno, que me en-
candila, lo puedo comprar ahora, para instalarlo permanen·
temente en mi casa, frente a mí, en mi estufa o mi chime-
nea, mago todopoderoso, que resuena en los multimedias.
Peor aún: en lugar de instalarlo en mi casa, ahora habito en
su puesto, cableado, encadenado.
¿ ~ i é n me librará de estas cadenas encantadoras? La en-
señanza, profética y geómetra.
164
3
Enseñanza
Balance de las nccesidades.y tÚ ros medios
En los países ricos o pobres, al menos desde el punto de
vista financiero, las soluciones a los problemas que plan-
tean el paro, el hambre, la violencia, las enfermedades, las
crisis económicas, la explosión demográfica... dependen en
gran medida del desarrollo científico y cultural de las perso·
nas y de los grupos: la innovación gobierna efectivamente
la economía. Y nosotros seguimos dando prioridad a esta
última, aunque sea más un resultado que una causa.
Todos los países del mundo, incluso los más ricos, ven en
consecuencia cómo su demanda de fonnación crece cada
año al menos en un diez por ciento, mientras que su presu-
puesto de enseñanza y fonnación, público o privado, cen-
tral o regional, saturado, no puede crecer.
Necesario y creciente, este desarrollo ve como decrecen
todos sus medios. Vivimos en la encrucijada en la que
se encuentran las necesidades que suben y los bienes que
bajan.
Todos los países del mundo, incluso los más pobres, vi-
ven en la era de las comunicaciones. Todos los países del
mundo, incluso los más ricos, no consagran casi ningún ca-
nal de comunicación a la enseñanza. Tenemos medios para
atender a esta necesidad de fonnacÍón, prioritaria; para los
165
problemas más graves que conocemos y vivimos, tenemos
una solución, sencilla, que no utilizamos jamás.
La formación a distancia, con las tecnologías actuales.
cuesta menos que la enseñanza clásica, cuyo precio, demo-
ledor, no encuentra más que recursos que se van con-
sumiendo; se encuentra por todas partes a disposición de
todos.
¿QIé hacer? Decidirla.
Distancias varias
¿Qué quiere decir: a distancia? Los primeros dibujos de
este atlas tratan de resolver, en teoría, una cuestión de lugar:
¿dónde estar? ¿Dónde estamos?, pero además, ¿qué distan-
cias nos separan de los lugares a los que deseamos ir?
¿Dónde ir? ¿Cómo? En la práctica, kuántas fronteras,
distancias: geográfica, social. financiera, cultural, lingüísti-
ca... separan a los aspirantes del saber! Efectivamente.
nuestras tecnologías pueden abolir la primera, espacial; su
~ o s t e tan bajo y su flexibilidad reducen algunas barreras;
mcluso sus virtualidades contribuyen a domesticar nuestra
timidez amedrentada, pero nunca las suprimiremos todas,
y menos la principal, que mide de las culturas y las cien-
cias la magnificencia y que sólo puede colmar el entusias-
mo por un entrenamiento austero. Razones de más para
luchar contra los poderes que levantan mil obstáculos ante
el saber.
Podemos pedir, por ejemplo, que mida esta distancia a
alguien que nació de un picapedrero y de la nieta de un fa-
bricante de matamoscas, cuyo origen, considerado bajo,
no predestinaba para nada a la Academia, o a otra perso-
na, abandonada por sus padres desde su nacimiento en la
inciusa y a quien esta desgracia, en el alba de la vida, no
predisponía en absoluto a proyectar una cadena de televi-
sión educativa; ambos responderán, supongo, con la espe-
ranza y el derecho a borrar los obstáculos y que el recorri-
do de largas distancias son lo más importante de la peda-
gogía.
166
Mapa para el viaje, en diferentes redes
El verbo viajar tiene ecos de la palabra ped<WJgía, que ha-
bla de un guía '1ue acompaña al niño y dirige su aventura.
Desde siempre, a enseñanza plantea esta pregunta, a la que
puede responder un atlas: ¿en quéespacioy cómo desplazarse?
Recuerden: zarpábamos antaño rumbo a un saber miste-
rioso y lejano como una isla utópica, conservado en con-
centraciones y por monopolios, capital fijado, a veces, des-
de hace milenios, pero acrecentado cada día por ejércitos de
autores, conservado en bancos bien protegidos... ¡qué difi-
cil conquista, qué vallas tan altas había que franquear, qué
campo minado, qué severas eliminaciones! Y los viajes se
realizan ahora en un espacio diferente de utopía, en el que
vivir bloqueado, aquí o allá, por el trabajo, la familia, la po-
breza o el destino ya no impide comunicar con el exterior,
allá donde la sabiduría, móvil y extendida, llega fácilmente
para sumergir a los aprendices, que ya no se tienen que mo-
ver... y donde los docentes, a la inversa, se podrían conver-
tir en peregrinos.
Para'reducir las distancias y allanar obstáculos, los docen-
tes sin fronteras, viajando por el espacio geográfico y el
cuerpo social, construyen estaciones, nuevas y universales,
de radio, de televisión por cable o satélite, de telefax, de co-
rreo electrónico... emisoras en continuo de programas de
foonación, en todos los idiomas y para todos los temas...
utilizan todas las tecnologías disponibles. Innumerables, a
menudo desconocidos en el medio que está llamado a uti-
lizarlos, los sistemas abiertos de aprendizaje sólo se dirigen
todavía a un pequeñísimo número de elegidos. Estas redes
de comunicación: cable, videotexto, teléfono, módem, re-
des digitales, ordenadores, antenas de recepción de satéli-
tes... los materiales pedagógicos: casetes audio y vídeo, dis-
cos compactos, aplicaciones informáticas diversas... sí, el sa-
ber se vuelve ubicuo. __ más una extraordinaria proliferación
de inventos y de iniciativas sociales en materia de foona-
ción... se acumulan en una masa inmensa de medios trági-
167
camente infi-autilizados; ¡tantos circuitos y agencias de via-
jes en este espacio, a un tiempo técnico y utópico, pronto
reunidos en una misma red... y tan pocas personas toman-
do la salida!
y como los mensajes dependen, más de lo que se piensa,
de los canales que los transmiten, pronto aparecerán sabe-
res y cu!tuca.s independientes de los monopolios, del poder
y de la glona de las personas y las naciones, y cuya difu-
sión extenderá, al contrario de los anteriores, la tolerancia y
la paz.
DbsttÚU/ns
. Utopía, d i c e ~ , y cómica además: pues el obstáculo prin-
CIpal viene preCisamente de las potencias que congelan las
distancias, monopolizando el saber, sus publicaciones, su
publicidad, la innovación, las patentes, la gloria, el dinero...
los canales y las redes. Las comunicaciones de masas, por
otra parte, cuya propietaria es una sola cultura, la más rica
(¿no habría que decir a veces: pobre cultura de los ricos y
cultura opulenta de los miserables?) destruyen rápidamente
las de los pa!ses pobres y los individuos desposeídos; inclu-
so las más ncas de algunos países ricos no están libres del
peligro de morir. Para salvarlas de la aniquilación, sólo uti-
lizábamos hasta ahora protecciones de museología, en las
que la conservación viene a ser otra forma de muerte, por
embalsamamiento y consumo turístico.
Hacer posible lo imposible, esta es la respuesta: ¿qué no·
vedad, en la historia, ha aparecido nunca sin entusiasmo
utópico? Gracias a un contrato firmado entre las Naciones
Unidas esta isla existe, que yo sepa, independiente de ellas.
La UNESCO, pues tal es su nombre, identificable con un
lugar, en el mapamundi, pero abarcándolo en su totalidad,
acaba de decidir la creación de una instancia abierta, univer-
sal, gracias a esta institución mundial, y virtual, por las tec-
nologías... o si se quiere, universal por las tecnologías y vir-
tual por la institución. Su égida garantiza una cierta autono-
mía al saber así compartido en el mundo y por los
168
hombres, así como a la escucha atenta de las culturas debi·
litadas.
Al igual que la ciencia y la cultura, o la infonnación en
ambos sentidos, ya constituyen nuestra infraestructura o
nuestra condición general de vida, igualmente esta organi-
zación mundial para las ciencias, la educación y la cultura
realiza un proyecto fundamental, utópico y positivo, dejan-
do a otras instituciones paralelas la liquidación sangrienta
de la vieja historia.
La divisióny la desigualdad
¿Condición de vida? iQyé sueño! Yno obstante, la infor-
mación, expandida por todas partes, crea la realidad, en lu-
gar de expresarla, dirige la opinión pública, sustituye d me·
nudo al poder judicial, por no decir político, procura'perfi-
les rápidos y glorias etlmeras, define la verdad, fabnca lo
sagrado por un uso intenso de los muertos... construye en
suma un universo intensivo por sus contenidos, extensivo
por su alcance, en el que los falsos dioses están interesados
en mantener a los mortales en la ignorancia, para asegurar-
se el do.m.inio en el ancho mundo y en la larga historia. El
poder pertenece a ,/uien posee sus canales, de los que todo
se deriva, incluida a innovación científica y técnica, y cae
en la esclavitud quien carece de información, en sus dos
sentidos, comÚn o raro, de datos y de instrucción.
Propio de los animales, el dominio embrutece al hombre
en el hombre, tanto si lo ejerce o lo padece como si lucha
por obtenerlo o conservarlo. La sabiduría libera del envile--
cimiento, aunque a veces embrutezca también, cuando se
une o se vende a los poderes. Para construir la igualdad en·
tre los individuos y los grupos, inventar un vínculo social
que minimice la violencia, pacificar el mundo y liberamos,
la única esperanza que nos queda, que sólo puede superar
la fe misma, reside en la formación.
¿Qyé hacer? Si, un solo proyecto en tres: funnar, instruir,
educir. No dejar nunca de compartir la información.
¿Cómo? Un solo verbo activo y pasivo en lengua france-
169
sa, para el enseñante y para el enseñado, aprender/enseñar
debería describir una relación simétrica. Ninguno sabe más
que el otro, al menos siempre y para todas las cosas' sólo es
así a veces y en algunos puntos. Tiene entonces el deber de
compartir su ciencia y de intercambiarla con el que la igno-
ra, a cambio de lo que ignora. Dime cómo amasar la masa
del pan y te enseñaré fisica nuclear: así nos convertimos al
mismo tiempo en enseñantes y en enseñados; aprendemos
uno del otro, iguales en derecho. Equivalente, el intercam-
bio supone que al igual que los hombres, todos los saberes,
prácticos o teóri.cos, a ser lo mismo, incluso aquellos
que la arrogancia no qUiere reconocer, en razón de su con-
dición humilde y baja.
Todos los saberes son libres eiguales en derecho.
Patrimonio común de la humanidad
, ¿Por .qué reconocerlos todos, sean cuales fueren? Porque
solo exIste la verdad al margen de toda forma de poder. Si
la posesión de una ciencia, si la retención de una informa-
ción es fuente de dominio, arrojad rápidamente a la papele-
ra esta protuberancia de violencia: lo verdadero nace al mar-
gen de ella. Sí t?dos los saberes vienen a ser lo mismo, nin-
guno es supenor a los demás: la misma recla para los
hombre y para lo que saben; por muy miserabfe e Ignoran-
te que se presente el enseñado, puede al menos enseñar a su
enseñante la miseria, información tan preciosa que no se
encuentra explicada ni descrita en libro alguno, si no está
inspirado. La ignorancia absoluta existe tan poco como la
sabiduría absoluta.
El docente plantea dos preguntas previas para escuchar
dos respuestas: ¿qué me querrías enseñar?, de donde se de-
duce la pregunta: ¿qué quieres, a cambio, aprender de mí?
Q!Ie el alumno se transforme primero en maestro, y el nue-
vo maestro aceptará convertirse a su vez en alumno. No
nos cualquiera que hable, aunque esté solo,
ante un públIco mudo, no encontrará qué decir, ni se senti-
rá elocuente si no escucha, bajo su voz, las preguntas sin pa-
170
labras de la asistencia; su discurso, secundario, responde: así
se gana una benevolencia que escucha sin obedecer. Previa-
mente al intercambio equilibrado reinan los parásitos.
Nombre sin gracia del contrato, la interactividad construye
el diálogo y la comunidad.
Sin compartir no hay formación, pues la sabiduría es una
continuación del poder, y la ciencia de la violencia, prolon-
gando la escala bestial de la jerarquía, por medios muy pa-
recidos a la fuerza. A la inversa, resulta de toda funnación
el mestizaje de las buenas voluntades presentes. El maestro
puede así ejercer su maestría sobre los objetos de su arte o
de su experiencia, jamás sobre otros hombres, alumnos o
no: de no ser así, no se le podría diferenciar de un gángster.
Si además reduta a su alrededor, en alguna escuela o banda,
sus discípulos con los que gozar del poder que emana esta
sabiduría, ¿por qué no lo persigue la justicia por asociación
de malhechores? Q!Ie comparta, con sus alumnos, pero
también con los que pasan por ahí. Son ilícitos pues la con-
centración, apropiación o monopolio de la sabiduría y de la
infonnación. iQ!Ie circulen, como el aire para respirar! Esta
exigencia de fluidez exige asimismo servidores, canales y re-
des. Allá donde se encuentren, acopladas, formación e in-
no se separarán nunca más.
Basadas en la participación sin exclusivas, pertenecen a
todos: patrimonio común de la humanidad.
Planos de la isla de Uwpía
Sueños y mentiras, repetid, desde el principio, en silen-
cio: ¡esta utopía no existió en ningún pais ni en ningún
tiempo! Jerarquizado de sí mismo, el saber siempre contri-
buyó a levantar una escala social, tanto más rigurosa cuan-
to parece ir en función del mérito y la verdad. Q!té impor-
ta, le digo: ¿no ve las necesidades y el impulso, que mil ini-
ciativas anuncian, listas para coordinarse? ¡Pero nada se
construye sobre sueños! Respuesta: isla o lugar que no figu-
ra en mapa alguno, Utopía debe esta ausencia a la contra-
dicción, lógica y fisica, cuyo principio gobierna el lugar:
171
yace ahí y, al mismo tiempo, no está. ¡Allí estamos! ¿No in-
cumplimos sin cesar esta ley, nosotros, habitantes de lo lo-
cal que rondamos por lo global, nosotros, con nuestras tec-
nologías, vivimos aquí pero allá, es decir, so-
bre una Isla sm paradero? ¿Conocemos el instante propicio
de estos mapas sentimentales? Toda red se deriva de los an-
tiguos mapamundis para representar este adas de utopía.
¡Pero no se tt:ata de planos y de papel! No
del todo: como llltenClon o proyecto, humano y político, a
continuación la utopía contraviene una vez más el prioci-
piC? de fisico y humano esta vez, que regula
el en este país de jauja, se atan los perros con
longaniza y todo el mundo puede disfrutar de la mantequi-
y del.dinero de la mantequilla. ¡Aquí estamos! Contrave-
mmos Sin cesar la ley de los bienes y valores móviles, para
l?s y conservar, al mismo tiempo, ni es po-
m es vabdo, en el campo del saber y de la informa-
Clan, que podemos conservar para nosotros y acrecentar sin
duda v
7
z qU,e entregamos. Compartir, extender
nuestra no Impide que nos la quedemos, pródigos y
avaros al mismo tiempo: ¡tirémosla pues por la ventana (in-
cluso por la de la televisión)! Esta superabundancia nos
hace entrar en el país de Jauja. desbordante de abundancia
y de profusión.
¡yasí es desde que el mundo es mundo y la ciencia es cien-
cia! ¿Cómo lo ha visto hasta ahora? Porque la sabidu·
da num;:a 1
7
diO su color a ninguna época. Y ha llegado su
hora. DIbUjemos pues los planos de estos mágicos lugares.
La mejory lapeor de las cosas
que me apunta un realista: opuesta a las
reahdades .VlrtUales, la vulgata, sobre este punto, recomienda
la presencia del cuerpo docente; los hombrecillos se apegan
a una persona, de modo que aprenden las matemáticas o la
historia \,aterna, como hablan su lengua materna. No hay
nada meJor que la relación cálida y vital del enseñado con el
enseñante, que Platón calificaba de relación del amante con
172
el amado; por este canal erótico pasan los saberes y las prác-
ticas, los juegos de manos, de lengua y de mente. Sí, la ma
razón sólo se transmite con la carne y el fuego.
Nada se puede objetar. Sin embargo, la encarnación de la
enseñanza en el cuerpo docente data de épocas en las que
sólo era portador del saber una persona excepcional: ancia-
no experimentado, sacerdote, maestro, autor... respetado,
consultado, venerado; se solía decir que a su muerte desapa-
recía una biblioteca entera. Esta añoranza significaba, a la in-
Versa, que desde la invención de los nuevos soportes: escri-
tura, imprenta, libros y librerías... murió para siempre el
cuerpo vivo y presente, receptáculo o tabernáculo del saber.
Este es mi cuerpo: el libro que escribo es más la carne de mi
carne que mi propia carne. Yademás, como el de un ángel,
este cuerpo sutil puede, virtualmente, partir, volar, hablar en
otros lugares sin el cuerpo presente. La enseñanza a distan-
cia nació con la escritura, para desarrollarse con la imprenta.
¿Presencial, dicen? anuncia el cuerpo docente, en
voz y hueso? ¡Simplemente lo virtual, que yo sepa! S6lo in-
dica, o significa, o muestra sombras: ausentes si se trata de
historia. formas y números en matemáticas, países descono-
cidos en geografia, sentidos y sintaxis arbitrarios en idio-
mas... Incluso el experimento de fisica, la reacción colorea-
da de ki química, la rana que padece bajo el bisturí sólo es-
tán ahí por la ley, la fórmula o el dibujo de anatomía,
escritos en la pizarra, sobre el plano negro de su ausencia,
portadora de conocimiento virtual en su totalidad o en par-
te, modosita e ideal como una fotografía.
La remota antigüedad de In virtual
Sí, está sin estar, ella también y sobre todo. Y fuera está
el universo al que nos arrastra. ¿Q!té contenidos se podrían
adaptar mejor a las imágenes, a las asambleas, a las institu-
ciones... virtuales que los del saber y la formación? Tras los
muros, los patios y los tejados, de la escuela o del campus,
cuya presencia densa confunde a tus ojos deslumbrados, se
oculta la verdadera vida, la única institución educativa: la
173
universidad virtual; entre paréntesis añado que utilizo por
supuesto el término de universidad en su sentido latín ori-
ginario de conjunto universal de todas las formaciones para
todo tipo de capacidades. ¿No ha existido desde siempre,
desde la Academia griega y las Ideas virtuales que mostraba
allí el filósofo geómetra?
No hay nada más precioso, en realidad, que la encama-
ción de los contenidos virtuales, pero nada más peligroso
también a veces: la fijación afecto. una persona la
transfurma en maestro, en guro, en sernldlos que hemos vis-
tos a sus súbditos como esclavos, subyugándolos; he-
mos VIS.to también mil inteligencias sometidas de por vida
a locas Ideas, pero aunque se trate de verdades, la rígida ad-
hesión no resulta ser mejor para la evolución de la investi-
gación y de la vivacidad venidera. Si los sabios se suelen
considerar como los propietarios de su especialidad, los do-
centes se apropian frecuentemente de sus alumnos, obliga-
dos a saber como ellos. Se escapa para siempre la libertad
de pensamiento. Si este último nunca arrebató su libertad a
nadie, el pensador lo hizo a veces.
No hay nada nada peor que lo presencial; sólo re-
lo mejor, y grupos de presión y los corporati-
VIsmos nacen de estas mfluencias abusivas. ¿Cuántas veces
el maestro presente, odiado, impidió que tal o cual se inicia-
en talo cual ciencia, odiada como él? Reconocedlo, que-
ndos colegas: no más estúpidos escándalos, ¡solamente vo-
luntarios! No hay nada peor, efectivamente, pero tampoco
nada mejor que lo virtual.
Desde que el viejo Esopo lo dijo de la lengua, todo me-
dio de comunicación es la mejor, paro también la peor de
las cosas. Encandila y también droga. Remedio para todo
veneno, veneno contra todo remedio, todos los canales son
iguales al principio.
Ltu tlcnicas toman el rekvo
Ninguna técnica tiene posibilidades de extenderse si no
reactiva una aptitud, humana o cultural, ya presente. Los eso,
pacios virtuales, hoy reticulados por los virtuosos técnicos
174
de la distancia y del tiempo abolidos en parte, están ocupa-
dos desde hace tiempo por todas las disciplinas del saber y
de las culturas. ¿G!té historiador, entrenado para entender
los mensajes grabados en los pergaminos contestadores por
generaciones de muertos, no los habita? Ylas nociones abs-
tractas de las matemáticas, sin las que nuestra eficacia sobre
las cosas llamadas reales del mundo se desvanecería, ¿dón-
de están? ¿Con las sombras de la historia y de la literatura?
¿y los conceptos de la filosofía? ¿y las obras musicales? Pre-
sente en el centro de la clase, el maestro sólo está ahí en fun-
ción de otros espacios. Tal es el tejido y los arabescos de las
dos escuelas, la más nueva de las cuales es más antigua de lo
que se plensa.
¿Quién se podría extrañar, realmente, de enterarse, por te-
léfono, de un barrio a otro o a través de los continentes, de
las noticias del momento? ¿Qyién no escucha cada noche las
llamadas del día? Mantenemos desde hace tiempo, por hilo,
sin hilo, por cable o satélite, conversaciones continuas entre
interlocutores dispersados por el espacio-tiempo del planeta,
labrado por el huso que escamotea un día. Cuando habla-
mos así, decía, áeflexionamos siempre sobre el lugar de la
conversación? ¿Tiene lugar aquí, donde hablo y escucho a
mi intedocutor, o allá lejos, donde mi amigo me pregunta y
me escuCha, o en ambos lugares a la vez,juera y ahi, entre no-
sotros, al contrario del principio del tercero excluido, que
impide que un acontecimiento se produzca y no se produz-
ca en el mismo lugar y al mismo tiempo? Asimismo, cuando
organizamos una videoconferencia entre tres o cuatro, dis-
persos por Nueva Zelanda, Sudáfrica, Escandinavia y Fran-
cia, ¿dónde situar el punto de intersección de estas zonas?
Planteemos la cuestión del lugar a las diferentes redes de to-
das las técnicas de infonnación, de comunicación y medio
de intercambio a distancia: estamos explotando, por medios
nuevos, nuestros antiguos hábitats virtuales, engendrados en
otros tiempos por la tecnología de la escritura y en ellos tra-
zamos caminos sobre mapas paradójicos que prolongan
nuestra participación desde lo local hacia el universo.
Volviendo a algunas meditaciones sobre los Angeles, po-
blamos de dispositivos nuestro antiguofuera de ahi {hon taJ.
175
El dispositivo desdefuera
¿Pero, qué fuera? Volvamos a antiguas técnicas: el marti-
llo trabaja y la pelota vuela, fuera del alcance de nuestros
brazos, el teléfono habla fuera del alcance de nuestra voz.
De estas dos distancias, una es cercana y visible, en la forja
o en el estadio y la otra se hace virtual a fuerza de alejamien-
to. ¿Q!¡é loro no repite, por haberla escuchado, la frase sen-
tenciosa de la herramienta que prolonga el órgano? Para
que tuviera sentido, el miembro tendría que alargar.;;e hasta
la longitud, mediocre, del martillo, luego considerable de la
pelota y, finalmente, inmensa del cable que da la vuelta al
mundo: ¿masculina jactancia fanfarrona de controlar?
¿Q!¡é función prolongan una presa hidroeléctrica o una
central nuclear?
Obramos nosotros mismos, más bien, y sentimos el ex-
tremo de la maza o el cuero del balón que pasa, como el
ciego toca con el extremo de su bastón, como proyecto mis
palabras, a través del teléfono, en la lejanía, mientras que el
amigo se exterioriza hacia aquí: perdemos --en el sentido
en que pierde un vaso rajado--- evadiéndonos de nosotros
mismos, fuera, y estos son nuestros dispositivos.
No somos seres del ahí: no sólo no solemos estar ahí,
sino que ni siquiera somos seres, porque salimos a placer de
nosotros mismos: pienso, artÚ(J, trabajo, hablo, luego existofue-
rade míyfuerade ahí. El cuerpo pierde o vierte fuera de sí sus
funciones, que se van a buscar fortuna por el mundo, noso-
tros sabemos lanzamos fuera de nosotros y por delante de
nosotros: tal es el sentido literal de la palabra ob-jet*. Así el
s ~ j e t o , personal o colectivo, se objetiva y aparecen las téc-
nicas.
Sabemos proyectamos tan bien sobre lo que hace tiem-
po llamé cuasi-objeto, ficha encargada de trazar entre noso-
tros las relaciones cuya red fonna el grupo, que podemos
- N. Jefa T.:ftta: lanzar, arrojar
176
formar igualmente un grupo a su alrededor: apuesta, feti-
che, mercancía... ¿qué institución no se proyecta en él o a él
se remite? Todas las técnicas nos llegan de esta capacidad,
individual y social, de distanciamiento y de extracción de sí.
La crítica de las técnicas, emana, a contrapelo, de un contra-
sentido sobre el lugar que asedia el estar ahí.
Lugares virtuales
En realidad, no estamos arraigados como los árboles, a
pesar de que toda la flora, aunque inmóvil, se fertilice por
turbulencias aleatorias del aire y siembre sus retoños en un
desorden caótico en el que sólo algunas circunstancias tie-
nen poder para anclarlos. A la inversa de las especies de la
fauna, cuyos migradores mismos no salen de las mismas ru-
tas, no nos contentamos con nichos ni caminos fijos: no so·
mas ganado. No somos seres que están abí.
Madame Bovary somos todos nosotros. Maniatada en su
pueblo, en lugar de escaparse en sueños, como dicen los
que condenan a la mujer, habita, como todo el mundo, en
un lugar virtual; no esta habitación demasiado real, donde
su marido la irrita, ni tampoco la botica del tonto fannacéu-
tico, sin¿ una combinación sutil de local actual y de global
impreciso, que se llamaba imaginación o deseo, cuando se
creía en las facultades del alma, y que designa exactamente
el hábitat de los contemporáneos, que recorre diferentes ca-
nales, como el de nuestros antepasados, a poco que hubie-
ran trabajado como marineros, soldados, jefes de Estado,
jornaleros, misioneros, putas vulgívagas, banqueros, desho-
llinadores, diplomáticos, viajantes... ¿Por conductas tan co-
rrientes vale la pena arruinarse o suicidarse? Corresponsal
de periódico, el mediocre Homais se gana la cruz, porque
se extiende, a lo lejos, a través de la escritura, y Charles, mé-
dico y marido, no entiende nada de los sufrimientos de su
mujer, porque corre por los montes visitando enfermos...
Nadie está ahí, salvo ella.
Desde que salió de África, hace millones de años, el Homo
sapiens sapiens deambula por la tierra y habita en su cabeza,
177
al igual que Emma, nuestra hennana, prisionera en sus tie-
rras, habita un alma vagamente errante. Así es el hombre,
tan contrario a los seres vivos de flora y de fauna que, salvo
el mosquito y la gallina, se morirían al descender tres grados
de latitud: esos son los verdaderos seres que están ahí.
A la inversa, nosotros siempre estamos jUera de ahí.
El esplUio virtua!
Proyectado por nuestras costumbres, adaptado a nuestras
fonnas de vida, construido y suscitado entre nosotros; flo-
tante, global, tanto como local; ausente, es verdad, pero
presente; técnico, al ir unido a construcciones, funciona-
mientos y conexiones de artefactos, y humano, a pesar de
todo, ya que nuestros grupos, antiguos, en él se encuentran,
mientras se van fonnando otros nuevos, el espacio virtual
no mantiene las mismas relaciones con el tiempo que el es-
pacio del mundo, sometido a lo simultáneo como a lo irre-
mediable; puede, efectivamente, negociar, a contratiempo,
un análisis que destruye en parte la obligación de simulta-
neidad, desincronizando la emisión y la recepción, por
ejemplo. Puedo escuchar mañana lo que me dijiste ayer, o
ver esta noche imágenes emitidas hace mucho. Hacemos
con la actualidad presente 10 que nuestros padres sólo po-
dían hacer con la historia: cortarla en trocitos, rehacerla, re-
comenzarla, plegarla tranquilamente.
El tiempo se convierte en una de las materias primas del
trabajo y de la enseñanza, como 10 fueron antes el espacio
y cualquier otra materia, y no en su condición o exigencia
necesaria. Jugando con los husos horarios, la velocidad de
los electrones o la de la luz, la flexibilidad de los intercam-
bios... aligeramos una vez más las necesidades que implica
el principio lógico según el cual es imposible que algo sea y
no sea a! mismo tiempo. Tú hablas, yo puedo no escucharte,
ya que te grabo, para poder tener más adelante una audi-
ción tranquila y más atenta, mientras que esta noche convo-
caré al mismo tiempo, en un salón virtual y por una simul-
taneidad que he elegido yo y que no me viene impuesta por
178
lo que se llamaba antes el fluir o la naturaleza misma del
tiempo, a todos aquellos que me han dirigido un mensaje a
lo largo de todo el día. Como el del planeta, el espacio vir-
tual es un espacio-tiempo, con la salvedad de que puedo es-
tablecer algunas contracorrientes en la irreversibilidad del
transcurrir.
La ecuación del tiempo y del dinero utiliza sobre todo es-
tos espacios virtuales con vistas a perfiles monetarios rápi·
dos; sin embargo, las operaciones de comercio y de banca
precedieron tambiéri a las investigaciones sobre los algorit-
mos, lejanos antepasados de estas maquinarias. Hoy como
ayer, el control del espacio ayuda a ganar tiempo, pero tam-
bién sabiduría, todavía más preciosa.
El descubrimiento, la exploración, la explotación de los
espacios virtuales abiertos por estas distancias, largas, pero
rápidamente anuladas, fuera de mí y fuera del ahí, así como
la forma de vivir en ellos, de aprender en ellos, de trabajar
en ellos, prolongaron, en estas últimas décadas, la conquis-
ta, concluida, de las antiguas fronteras del mundo; una vez
que el espacio real no ofreció más lagunas para nuestros via-
jes, avempras científicas e inventos técnicos, empezamos a
ocupamos de nuestros espacios virtuales, más todavía y más
eficazmente que del espacio astronómico, pero tan reales
como los jardines en los que Emma tuvo un desliz. Sabién-
dolo sin quererlo, ¿Flaubert habría descrito, con los sueños
de Madame Bovary, las condiciones humanas estables, sin
memoria, en las que se instalan las técnicas nuevas? En la
misma fecha, el número de abonados al teléfono se vio fre-
nado, ¿lo sabían? por los maridos influyentes de estas socie-
dades de progreso, celosos de que esta herramienta sirviera
sobre todo a sus mujeres, para comunicarse con sus aman-
tes. ¡Mujeres, no salgáis, ni en sueños ni por teléfono! ¡No
hay virtualidad para Emma, soñada o técnica, sin ruina ni
suicidio! mi propio Flaubert intentó el verdadero proceso
Bovary?
. La anulación relativa de las distancias, que implican las
técnicas, y la maleabilidad del tiempo, suscitada por nues-
179
tras tecnologías, convierte este espacio virtual en el mejor
de los lugares de fonnación o en la más flexible de las escue·
las. Antes de que abarque al mundo, ¿entablaremos un pro-
ceso contra él nosotros también porque, como todos los ti-
pos de canales, se puede convertir en el peor de los lugares?
El propio Homais nos diría que fabrica medicamentos con
venenos.
Técnicasy tecnologías
El ténnino tecnología designaba en otro tiempo, en fran·
cés, el estudio razonado de las herramientas y de las máqui·
nas, en un tratado discursivo sobre los artes y los oficios.
Bajo la influencia de los usos de la lengua inglesa y por ra-
zones, paralelas, de énfasis publicitario, parece utilizarse
cada vez más, en lugar del ténnino técnica, y con el mismo
sentido que él. Deploramos la confusión y la pérdida de
una diferencia, útil, entre la cosa y su descripción.
Sobre todo porque necesitamos la palabra terno-logía
para expresar las técnicas del discurso, al menos tanto como
el discurso sobre las técnicas. Mientras movilicen fuerzas a
escala entrópica, un martillo, una llave inglesa, una presa,
un motor de explosión, una bomba atómica... fonnan par-
te de las térnicas. La escritura, la imprenta, una máquina de
tratamiento de texto... manipulan, por su parte, fuerzas del
mismo orden con el fin de trabajar, mucho más ligeramen·
te, a escala infonnativa: pertenecen a las terno-logías. La
arrogancia altiva de algunos acepta mal que se pueda colo-
car al mismo nivel una forja y una consola; y sin embargo,
tenemos dos bancos de trabajo similares, que se diferencian
únicamente en el orden de la energía, uno material, otro ló-
gico, técnico el uno y el otro ternológico.
Este como aquel favorecen la salida de sí. La prolonga-
ción de los órganos de la que hablan los filósofos, cuando
se trata de una palanca o de un telescopio, sólo describe un
trayecto de nuestro exutorio: estamos, al final del camino,
en la punta del palo, en el parachoques del camión, en la
pantalla o la página, en los extremos de la línea telefónica.
180
Colmamos una distancia y allanamos los obstáculos.
¿Podemos soñar, repito, con mejor annonía entre la térnica
y la instrucción, pues ambas atraviesan espacios dificiles?
Incluso los sociales: ¿no queremos que los hombres confra·
ternicen?
¿Fin del estar ahí?
Esta doble salida de sí confinna, en primer lugar, el fin
del estar am. Sin embargo, ni una ni otro datan de ayer, ni
del invento más o menos reciente, de tal o cual técnica o
tecnología, ya que nuestra memoria cultural los
desde Ulises y Gilgamesh, viajeros extraviados por tierra y
mar, relatores, más o menos mit?manos, de rea-
les o imaginarias, en tierras conOCidas y desconocidas, y que
nuestra ciencia los conoce desde los primeros paseos vaga-
bundos de Sapiens sapims desparramándose por el planeta,
fuera de su cuna africana; ni habita ni emigra: va errante, en
busca de sal y de comida, del golfo Pérsico a España, como
busca en nuestros días saber o infonnación por nuestros ca-
nales. ¿Dejó nunca, viviendo aquí o allá, de recorrer el gh
bo y 10s'1=spacios virtuales? .
Todo lo contrario, el estar ahí emerge tarde, en el neolíti-
co de las técnicas de la agricultura y se vincula a unas téc·
particulares. Sí, actualmente vivimos dos desaparicio-
nes, relativas y contemporáneas: la de la agricultura, com<?
técnica dominante de nuestras culturas, y la del estar ahr,
como in\ervalo antropológico breve. De pronto, conecta-
mos con el fuera de ahí de nuestros primeros.
que nunca olvidamos realmente. EXilados, sm CObIJO, fui-
mos excluidos del jardín.
Esta salida fuera de sí afecta también, y mortalmente, ya
lo he,comentado, a las mencionadas facultades del sujeto.
Porque no disponemos solamente de terno-logías del dis-
curso, sino de sonido e imagen, de conservación de los
stoOO de bancos de datos, de sistemas expertos... Para com-
binar ia cabra con el conejo y obtener una quimera, habla-
mos, por ejemplo, de inteligencia artificial, acercando esta
181
arcaica psicología de las facultades, convertida en tic del
lenguaje, a capacidades prácticas que, fieros defensores de
lo contemporáneo, habíamos olvidado que nunca dejaron
de existir, mientras que dichas facultades, por el contrario,
jamás existieron en ese sujeto soporte que algunos vanido-
sos ellas. ¿Dónde observar}a memoria, repi-
to, SI no es en los lIbros y en las huellas dejadas precisamen-
te para perdurar, surcos labrados sobre las tablillas mesapo-
támicas o los discos magnéticos? ¿Dónde, la imaginación, si
no es en la pintura, los los espejos, el cine, la foto-
grma, las pantallas de todo tipO, de las grutas de Lascaux a
mi ordenador? ¿Dónde, la inteligencia, si no es en el gno-
man babilonio y griego o en alguna aplicación informática?
¿Los contemporáneos me perdonarán que remiende un
desgarrón tan amplio?
Admitan que existen tecnologías del espíritu, y compro-
barán en primer lugar la poderosa continuidad de su histo-
ria desde la antigüedad más remota y verán a continuación
cómo ese espíritu desciende, en su lugar, a las cosas mismas
y al mundo del que somos una parte totaL ¡La enseñanza a
distancia nos sumerge en las facultades!
Antiguos planos de instituciones
Esta salida de sí, individual, va acompañada por la mis-
ma capacidad, social o colectiva, de reunirse en un lugar in-
definido y no cartografiable. De donde se deduce un cam-
bio, no sólo en nuestra fonna de enseñar, sino en general en
todas nuestras instituciones. ¿Cómo se proyecta un grupo
también fuera de ahi?
Flaubert convoca, alrededor de Emma, a quien no le im-
porta un bledo, al cura, un marqués, un notario y al botica·
rio, representantes notables de las instituciones, antiguo tér-
cuya etimología denota y describe un equili-
bno estable en o sobre una plaza. Reliposa, política,
judicial, científica... pero también militar, financiera, co-
mercial, industrial, deportiva... la institución tiene su sede
en un edificio: templo, catedral, ayuntamiento o capitolio,
182
escuela, palacio de justicia, laboratorio o leonera cuartel,
nave, banco, fábrica, bolsa, campus, gimnasio espacios
construidos de acuerdo con un plano arquitectónico, cerra-
do casi siempre, en el que el grupo tiene potestad para reu-
nirse y dividirse, para contemplarse, como espectáculo y
como espectador. Ejemplo elemental: en una institución
primaria, fundamental, enseña el maestr? . .
Pero la sociedad se puede reconocer Sin reumrse SIempre
localmente o fisicamente, y lo hará como siempre lo hizo,
ahora y siempre. La pasión que ata a la radio o a la televi·
sión a tantísimos contemporáneos no nace, faltaría más, del
hechizo del sonido ni del prestigio de las imágenes, exagera-
dos, sino de las nuevas fonnas de reunirse. Cada uno pro-
yecta en el espacio virtual que aparece en la caja y habita, se-
gún los casos, en el Elíseo la Casa Blan.ca, en el o
en el plató, con tal naturalidad que habIta estos multiples
hábitats virtuales más y mejor que su propia casa y frecuen-
ta, a distancia y virtualmente, cien personas que colman
soledad, aunque nunca se encontrará en su presenCla.
¿G!tién no ha experimentado, cuando conoce a una de
ellas, una familiaridad a veces más fuerte que la que le une
a un allegado?
Los e!pacios virtuales nos reúnen virtualmente; eso no
quiere decir vana y falsamente. mran más reales las antiguas
asambleas? Tendremos que decir quién es el prójimo.
Instituciones virtuales
El maestro enseña en la escuela, visible, venerable y a ve-
ces pacífica institución. El arquitecto hace el plano y dirige
la construcción de estas instituciones, con cimientos esta-
bles, muros inmóviles, y tejado, visible desde lejos: esta es
una definición real. Hace poco visibles y edificables con
materia dura, las escuelas, quizá los tribunales, las diferentes
asambleas, las empresas, probablemente, por una nl.1eva .de-
finición del trabajo, las bolsas de valores y de trabaJO, dIfu-
tninan las distancias en el espac.io real y reún;n! en
imposibles de asignar, grupos VIrtuales. Este últlmo adjetlvo
183
pronto caerá en desuso y nuestros idiomas designarán ma-
ñana, con las antiguas palabras de colegio o campus, de ofi-
cina o fábrica. de iglesia, de bolsa, de instancia o de admi-
... lo que nos parece" si decirlo así,
ex-tltuclOnes, colectIvIdades que ya solo necesItarán como
arquitecto al diseñador de circuitos, de pequeñas y grandes
redes de comunicación, por las que estas asociaciones se ha-
cen y se deshacen. En las escuelas virtuales, invisibles en el
espacio del mundo, ¿qué puede haber más nonnal que
compartir números, historias, idiomas, recetas, direcciones
o trucos... cuasi objetos ausentes?
Al igual que los espacios del mundo, percibidos o vivi-
dos, los espacios sociales se deslizan hacia lo virtual, para
que podamos levantarle mapas, flotantes.
Antigütdadde las teleinstituciones
Para zurcir de nuevo los dos mundos, ¿quieren ver, me-
jor de lejos que de muy cerca,la fonnación de un colectivo
fuerte por un cuasi objeto técnico, exterior a cada uno y a
todos, y cuya función, poco a poco, se desvanece en la ima-
g:n? Aql!-í está: cada nuey-e años, l<?s antiguos atenienses de-
blan enV1ar a Creta un tnbuto de SIete doncellas y siete mu-
chachos, víctimas destinadas a ser devoradas por el Mino-
tauro, y obedecieron a este monstruo hasta que Teseo, al
matarlo, los liberó de esta deuda odiosa; a partir de aquel
día, agradecidos a los dioses, enviaron el mismo barco a De·
los, en una peregrinación durante la cual no se debía ejecu-
tar ninguna sentencia de muerte, La costumbre duró tanto
tiempo que el barco se desgastó.
Esta historia, tan común, de sacrificios humanos suspen-
didos para la salvaguardia común, suele olvidar el creador
de relaciones entre el continente y las islas, este barco de Te-
seo que los mismos atenienses reparaban indefinidamente
para que siguiera siendo el mismo, como se remienda y zur-
ce sin cesar la misma red política: al margen de su desgaste,
y de las vías que los marineros reparan sin cesar, la penna·
nencia del barco garantiza la del contrato social, al margen
184
de sus desgarrones. Q,te la suerte de la ciudad vaya unida a
un barco.. , ¿qué puede haber más nonnal para, una.ciudad
comercial y marítima? Evidentemente, pero baJO la Imagen
convencional, la existencia misma del vinculo o del contra-
to colectivos se proyecta en este cuasi objeto, intenninable-
mente reparado, zarpando hacia alta mar. . , .. ,
Como Roma ya no estaba en Roma, Atenas salla: V1V10
en el barco de Teseo, por los parajes de Creta y de las Cída-
das, donde los representantes, víctimas, se
en peregrinos. Fuera de sí, Atenas se representa ya, Virtual·
mente, como una tele-polis, embarcada en esta nave, ¿No re-
conoce, en estas doncellas y estos muchachos, a los alu,?-
nos de la Paideia griega y de la nuestra, virtualmente aleJa-
dos de la tierra? ¿A qué redes de virtualidad anudadas
alrededor de qué lanzadera espacial confiamos ahora re·
paración indefinida de nuestros vínculos, tan colectivos
como objetivos?
Mapamundi de enseñanza virtual
En un establecimiento de enseñanza no hay una sola ac-
tividad que necesite realm.ente la pre-
sente únicamente para la Idea antigua de mstltuClOn, y no
por sus funciones, que necesite pues un edificio, cuatro pa-
redes salas cenadas en fonna de cuadrado o de anfiteatro y
pupi;res dispuestos en paralelo para mirar hacia el maes-
tro... ¿QJ.é relación tiene este pla,no, e;ste ma-
queta, en el exterior como en el mtenor, con la dduslon de
un saber o de un conocimiento cualquiera, en la que los
flujos y los programas se intercambian y se comPar:t
en
?
¿roda esta materia dura tiene algo que ver con esta realIdad
tan blanda? lEsta circunstancia tan pesada y lenta afecta en
algo a materia tan rápida'!, ligera? ¿Q,té puede haber O?-<Í.S
volátil que una demostraclOn, un relato y sus figuras reton-
cas? Podemos pues reunimos en lugares virtuales para anu-
dar estos flujos en circulación.
¿Hay que exceptuar el laboratorio ?e fisica, química y
de historia natural, el taller de fonnaclón profeSional, donde
185
la experiencia directa sigue siendo insustituible? ¿No tienden
las simulaciones por ordenador a sustituir a la experimenta-
ción? ¿Desde cuándo esta última no tiene demasiado que ver
con la experiencia directa? ¿Desde la era nuclear y de los ge-
nes bioquímicos o desde el siglo clásico, con sus experiencias
de que pocas veces se hicieron realidad? ¿Q¡é
oficiO se puede pasar ahora de estas tecnologías? ¿Cuántos ni·
ños aliviados al no tener que soportar, por fin, las
relaCiones V10lentas y brutales del patio de recreo y el ajetreo
de los viajes pendulares de ida y vuelta hacia y desde la escue-
la ;n las gr:a!?-des Devolvamos pues, a
qUIen la soliCIte, la expenenCl3 mdlspensable y dispensemos
de la presencia si estas cosas vinieran a faltar.
Como el conjunto de la red ofrece la posibilidad de arre-
o combinar aplacer las estaciones y los canales, ayer es-
tuV1mos cuatro mIllones escuchando este curso, mañana se-
remos sólo cien milo todavía menos". Una clase clásica es
más o menos estable, porque reúne a un número dado de
personas en un lugar; construida con materia dura, como la
esc,uela, es ,una institución, mientras que si es virtual, su di-
bUJO espaCial y el número de personas que reúne fluctúan,
de modo que su plano, siempre diferente, sigue siendo el
mismo a pesar de todo: es como la nave de Teseo estable
pero siempre nueva. ¿Qp.ieren ver este mapa? Reco'rten
parte cualquiera de la red y verán, de nuevo, con su anima-
un incendio, de una casa o de un bosque, que llamea,
la pnmavera que vuelve a un valle o a una isla floraL.
como se dice en este per-
fil movl , volatil mejor, del mapamundt de las COmunica-
ciones es válido para cualquier institución virtual: escuela,
empresa, banca, bolsa, iglesia, cualquier representación o
espectáculo, como perfil variable de la red general o combi-
naciones de cualquier parte de sus elementos. El mapamun-
di de la enseñanza virtual se ciñe al mapamundi virtual uni-
versal, como conjunto de las partes de la red. Tierra de for-
mas fluctuantes en un océano abierto, tal es el archipiélago
de la utopía.
Al recuperar la flexibilidad y la fluidez, ¿nuestras relacio-
nes conquistarán alguna libertad?
186
Duro,Y pesado, blandoy ligero
Definidas, planificadas, construidas en un lugar del espa-
cio usual, pedregosas, las instituciones aportan estabilidad a
un grupo dado, así como una relativa lentitud a su historia,
cuyo tiempo se ancla en el espacio o se inmoviliza en un lu-
gar, y cuyas relaciones, volátiles, adquieren peso con la ar-
quitectura. Las mismas funciones relacionales pueden flotar
ahora como un estandarte o una llama que danza al viento,
según el perfil de la red y su propio perfil. El poder pertene-
ce a quien domine esta volatilidad. Antiguamente más fijas,
las formas mezclan sus límites en un dibujo atigrado, mati-
zado, tornasolado, variable y variado. ¡La inteligencia para
quien,percib,a la me:l;cla! No se, t,rata del Itl:ismo espacio ni
del mIsmo tiempo m, en definitiva, del rntsmo mundo: el
antiguo, duro, remedaba la casa, local, y el nuevo, blando,
fluctúa como el clima. El éxito contradictorio de las nuevas
meteorologías, en una sociedad que vive y trabaja en el in-
terior y que ha perdido hasta el recuerdo de,las
cias, viene de que reconocemos nu.estro destmo comendo
por estoi\ dibUJOS movedizos y Por esta razón he
querido trazar el mapamundi, antiguo como el mundo,
pero finamente contemporáneo, en el atlas de hoy.
¿Han obsetvado que nuestra sabia lengua dice que lo frá-
gil supone, porque se rompe, un s?lido? 10
fluido no se puede quebrar dura mas y mejor que lo ng¡do?
Si, pues podemos observar que las riberas se hunden, que
las montañas se desgastan y se derrumban, que las rocas se
disuelven, mientras que no les falta una gota a los ríos al
mar, ni un soplo al viento, a pesar de su' locas
o quizá gracias a ellas y a su suma recuperada. d..o duro
dura menos que lo blando? ¿Lo volátil, aparentemente dé-
bil como un suspiro, permanece de forma duradera?
Antes, lo pesado ocultaba lo ligero; la pesadez podia ca-
recer de gracia; mañana lo blando carecerá de dureza: los
que procesan mensajes y expedientes ya tienen una falta de
experiencia que roza lo tragicómico. ¿Qp.é opción ha paga-
187
do o pagará más caro? De nuevo la bandera ondea al vien-
to: ¿no habíamos dicho que la tela imita a la vida? Los ena-
morados de los flujos y de las inteligencias rápidas, que a ve-
ces deberán volver a la paciencia de las piedras, no echarán
demasiado de menos el peso lento de los morrillos y de los
muertos.
La red únicay e/fin de los monopolios
¿Por qué? Porque la conexión de todos los medios en
una red, que sea única, que fluidifique de forma creciente
los tránsitos, no puede no tener como consecuencia el des-
moronamiento de los obstáculos, las ventanillas, las conce-
siones, apropiaciones de cualquier orden, es decir, los
monopolios del saber. Laissezfaire, laissezpasser: ¿por qué la
divisa del libre cambio no se iba a aplicar también a lo que
más importa hoy en día? Asombraos hasta el escándalo de
la expresión corriente: banco de datos; si se trata, realmen·
te, de dar", ¿a qué vienen capitales y banqueros? ¿Se nego-
cian los regalos?
Guardado, dado, acrecentado al mismo tiempo, el saber
circula gratuitamente como una propiedad de la humani-
dad. Qyien se lo apropie debe ser perseguido ante los tribu-
nales: la venta del saber, de la formación o de la informa-
ción es un robo. La enseñanza virtual o a distancia está
abierta y es gratis, quien lo desee se sirve libremente.
La red del vfnculo social
La mayor esperanza utópica de la empresa reside en tejer
de nuevo, en y por la red, el vínculo social en general: en lu-
de a de fuerza y de jerarquía, de
dmero, de VIolenCIa y de asesmatos, la red de mformación
y de intercambio contribuye a trenzarlo con nuevos cabos
procedentes de iniciativas imaginativas.
* N. tk la T: BIVl4IU tÚ donnles: base de datos; donnu: dar
188
¡Otra utopía grandiosa y loca! Está claro, todos los pode-
res pertenecen a ,l,?s que control.an lo, d.Ufo y lo blando, en
particular, lo volatil que, al transltar rapldamente'por la
no tropieza con ningún contrapoder: a los propIOs medIOS
de comunicación que controlan, en los mensajes, el poder
persuasivo de la seducción; a la ciencia que controla su va-
lor de verdad; finalmente, al derecho, a quien
lo performativo. Es imposib!e gustar sin gloria, declr r,!,lse-
dades vivir fuera de la ley, Nmguna fuerza blanda equlhbra
estas potencias. Podríamos decir incluso que la como tal
piensa, sabe, domina, juzga, crea el espacio y el tiempo, los
poderes y l.a los valores y lo sagrado, que es el
vínculo SOCial mismo,
Respuesta tímida que llega a pasitos de paloma: el siste-
ma abierto universal de formación y de enseñanza pone,
precisamente, a disposición de todos, como derechohabien·
tes, estos tres poderes .
¡Utopía por fin! Todas mStl.tuCIones, desde. de
la historia. se basan en la vlolenCIa y en la aproplaclon que
la precede o que la sigue. En caso que el se '01
elva
tan precioso que domine nuestro tlempo, sera meVItable-
mente objeto de conflictos feroces para que el vencedor se
lo apropk Habrá que irse a la guerra y encontrar otros con·
tratos.
La red.' capacidad de lOMS
Los medios de comunicación desarrollan espacios virtua-
les. Experimentando menos de lo que simulan ha
7
en y
ocupándose de los posible más que de lo real, las ClenCIas se
desarrollan en la actualidad también en espacios virtuales.
El derecho regula las conductas posibles. Y todo poder po-
lítico consiste, desde siempre. en el arte y la capacldad de lo
posible y de lo virtual. Así pues.. el f?der tiende a 7aer en las
redes de los medios de comUOlcaCl0n. en los poslbles de la
ciencia y en las reglas del derecho.
Al afectar, localmente, a cada individuo y al trazar nume-
rosos caminos, directos e inversos, de lo local a lo global,
189
nuestras redes, tecnológicas, tienden, poco a poco, a susti-
tuir a las antiguas grandes instancias o instituciones respon-
sables de lo global: Estados. Derechos, Iglesias, Bancos y
Bolsas, Escuelas y Universidades. Tras la revolución indus-
trial, la nueva revolución tecnológica se refiere exactamente
a la construcción de un universo. La innovación afecta me-
nos al trabajo, la producción, o incluso el comercio, que al
conjunto de los vínculos entre lo local y lo global. Lo que
permaneda cegado y oculto en las instituciones, siendo
de se mate.rializa, se vuelve presente
y vlSIble, en tiempo reaL Esta reahdad del tiempo duplica y
refuerza todo lo que es virtual en los espacios.
lo colectivo, la antigua técnica apelaba al
cuaSI objeto, elemento encargado de trazar las relaciones en
el seno del grupo: estatua en procesión, dinero, pelota, fi·
cha... la red invisible aparecía, por estallidos y ocultaciones,
en el momento del tránsito, rápido o lento, deslumbrante
de este testigo de nUestra existencia colectiva. Ahora, visi-
ble, construida, útil, fascinante... la red· se instala entre no-
sotros, más aún, habitamos en ella. ¿Cómo quieren que no
haya tendencia a apelar a las antiguas técnicas o institucio-
nes sociales, cuanto estas tenían como objetivo hacer apare·
cer la red misma de nuestros vínculos, damos la percep·
ción, al menos instantánea, de que existía? Ya no tenemos
necesidad de probar que existe: jahí está! La fascinación
que ejercen los medios de comunicación no depende tanto
del sonido o de las imágenes como del descubrimiento des-
lumbrante de que existimos colectivamente de acuerdo con
las relaciones que hemos construido por fin. Como el con-
junto de los cuasi objetos circulan por estas redes, ¿qué neo
cesidad tenemos de los demás?
Así su capacidad de destruir o de sustituir,
para bien y para mal, a la política, la religión, el derecho, la
cultura Xel saber; las relaciones de violencia y de fuerza; el
comercIO y el dinero; tres instancias encargadas, desde el
alba de la historia, de hacer aparecer y de el vínculo
social. Porque estas instituciones y las personas que las fre-
cuentaban recibían antiguamente sus funciones y sus pode-
res de una circunstancia: no sabíamos trazar los caminos de
190
10 local a lo global e ignorábamos incluso 10 que este últi-
mo significaba. Y ahora los trazamos cada día y seguimos,
en tiempo real, su cableado. El que controla esta red, que va
de lo local a lo global, porque acapara todos los poderes,
sustituye a la política; porque tiene todos los derechos sus-
tituye a lo judicial; porque lo sabe todo, sustituye a la sabio
duría; porque hace funcionar su máquina de fabricar dioses
posee 10 sagrado; elige los lugares de la violencia; hace cre-
cer o no el comercio y el intercambio.
Lt red misma puede, en el sentido de la capacidad. Si,
por ella misma piensa, domina, sabe, convence, persuade,
juzga y consagra... la enseñanza abierta, difundida por ella,
sería la primera victoria de los hombres, libres, sobre un po-
der, ulllversal, que puede someterlos, es cierto, pero tam-
bién liberarlos.
Esta elección, decisiva, es posible ahora. Por primera vez
en la historia, aparece, visible en el atlas, nuestra voluntad
general.
191
¿Q!1ién ser?
Principio de contradicción o de identidad
Este es un compendio general de todo lo que antecede,
resumido bajo un principio sencillo y aparentemente uni-
versal.
Ni el dinero ni los bienes se comparten, no sólo por la
avaricia y la codicia de unos pocos, sino porque nadie pue-
de, al mismo tiempo, tener y no tener, dar y conservar un
valor material. Dar, pero conservar, no es posible ni válido.
Si se cede algo, se deja de poseer, y a la inversa. Sin este
principio lógico de contradicción no existiría el intercam-
bio, la circulación ni la economía. ¿Qyién puede disfrutar
de la mantequilla y del dinero de la mantequilla?
Cuamfo se trata de lugares, parece también evidente que
no se puede estar aquí y allá al mismo tiempo, ni mucho
menos en un lugar determinado y en todas partes. Ysin em-
bargo, de la conciencia a las técnicas, el HorIa -hors-/a- se
expande, habita la casa, el jardín, el bosque, ronda por los
barcos y los medios de comunicación, de modo que se
mezclan lo local y lo global, desactivando, a través de lo vir-
tual, este principio de contradicción. Los dibujos del atlas
se invierten en este punto, como si cambiáramos el mundo
que hay que cartografiar.
Si la mIsma relda funciona para la desigualdad de los bie-
nes, que no pueden, al mismo tiempo, pertenecer al uno y
al otro, o encontrarse en un lugar y en otro a la vez -la
mantequilla, aquí, para él, el dinero, allá, para ti-, la fuer-
za, el poder y la gloria se reparten también, no sólo por la
ambición megalomaníaca de algunos, sino porque igual·
mente nadie puede gozarlos y darlos al mismo tiempo.
195
salvo la mentira confesa de las modernas democra-
cias, puede dominar permaneciendo igual?
y los planos y mapas de los atlas usuales se basan todos
en este principio, universal, de contradicción o de identi·
dad, lógico, es cierto, pero también físico, financiero, co-
mercial, político... cuya soberanía intangible afecta a un
tiempo a los lugares del espacio y de la geografia, los bienes
del comercio y del consumo, el poder y la gloria, la apropia-
ción de los lugares y la localización de las rarezas... es decir,
los mapamundis geológicos, humanos, históricos, econó-
micos... que no dibujan en realidad más que límites o bor-
des, ya que todo límite se define de acuerdo con el mis·
mo principio: nadie puede estar dentro y fuera simultánea-
mente.
Dos atlas
Y este atlas trata de cartografiar un nuevo mundo sin
fronteras, estas fronteras mismas que el tiempo presente res-
peta tanto que deben haber perdido mucho de su impor-
tancia. El han-la no las conocía, las comunicaciones las ig-
noran. ¿Por qué? Porque el saber y la infonnación rompen
con este principio invencible que domina la circulación y la
propiedad de los bienes: enseñad a placer a las muchedum-
bres, las multitudes, conservaréis al mismo tiempo lo que
dais; podréis incluso acrecentarlo, en vosotros y para voso-
tros. Aquí, dar y guardar al mismo tiempo es posible y váli-
do. Y así nos encontramos con una superabundancia tan
milagrosa, una plétora contraria a las leyes lógicas, fisicas y
sociales, que el saber y la infonnación se convierten en una
mercancía cuya rareza persiste a través de la universal difu-
sión, siempre tan preciosa a pesar de que todo el mundo
puede disfiutar de ellos sin límites, exclusividades ni fron-
teras.
.Sí, el mundo que intentamos cartografiar ya no es el
miSmo.
Comprendíamos por qué desgraciadamente las socieda-
des humanas se entregaron a crímenes inexpiables suscita-
196
dos por la desigualdad cuando se basaban en la posesión de
los lugares o los poderes de la fuerza, del dinero, de la glo-
ria... imposibles de compartir: parecían obedecer entonces a
un principio universal. Mientras se trataba de definir estas
rarezas, fue lógico desgraciadamente trazar fronteras, lími-
tes, definiciones de espacio, de exclusiones y de pertenen-
cias, crestas de equilibrio entre diferentes haberes y poderes,
localizados con la precisión más exacta. Sin embargo, cuan-
do la infonnación y el saber constituyen las concentracio-
nes difundidas más decisivas, entonces, es decir, en este mo-
mento, el escándalo humano sería precisamente mantener
la desigualdad, injustificable bajo ningún concepto. Ya no
funcionan la misma lógica, ni la misma estática en el inter-
cambio, ni los mismos equilibrios, ni la misma física, ni las
mismas leyes sociales y humanas,
El atlas ya no dibuja los mismos mapas.
El punto, para Inca/izar todo el atlas
Así pues, el principio de contradicción se aplica:
a la Mónde estar? a la localización y al lugar,
donde denne fronteras, límites, inclusiones y exclusiones,
establecidas al mismo tiempo que éL Cómo cartografiar en-
tonces el hábitat y las relaciones de los hors-la, es el proble-
ma de la ciudad y del mundo por el que pasan los mensaje-
ros, por el que circulan los conjuntos de mensajes, por mil
mensajerías;
a la pregunta: ¿quéhacer?, a la definición precisa y delimi-
tada de los objetos, del trabajo y de las técnicas, que estable-
cen las tecnologías, desde el momento en que abren espa-
cios e instituciones virtuales;
a la pregunta: ¿quétenemos?, a los bienes del intercambio
y de la economía, a la apropiación, cuyo balance se invier-
te y no se decide desde el momento en que se intercambia
saber, propiedad universal y superabundante de todos.
El atlas actual ha llegado, en este momento, en esta pági-
na misma, a la cima del principio que lo anima.
Y continúa aplicándola sin trabas:
197
a la pregunta: ¿quién stry?, a la identidad personal y colec-
tiva, a [a pasión, constructiva en apariencia y realmente de-
¡etérea, de la adscripción;
a la pregunta moral: kómo comportarse? a la violencia que
nace de la desigualdad, de la apropiación y, sin duda, sobre
todo, de las adscripciones... es decir, al principio mismo de
sus aplicaciones;
a la pregunta: Mónde ir? a los caminos que van de 10 Ja-
cal hacia lo universal global, a lo largo de los cuales volve-
mos a encontrar los problemas del lugar y del mundo.
Mapa-documento de identidad
y de nuevo: ¿de qué o de quién se traza un mapa? Esta
es una de las preguntas fundamentales del atlas. La respues-
ta es indudable: siempre de una identidad, es decir, de aqueo
llo de lo que nadie, hasta ahora, ha encontrado razón, de
aquello cuya diferencia es irreductible. ¿Por qué dibujamos,
habíamos dicho, un mapa de los planetas desde el mamen·
to en que Newton descubre su ley, ya que basta con dedu·
cir las figuras y los movimientos del mundo? A la inversa,
nadie conoce, por el momento, la razón de las costas y de
los continentes. Como, por el momento, no se puede dedu-
cir de ninguna ley la existencia de este paisaje, de esta re-
gión, de este animal, de tu persona, este condicionamiento
obliga a dibujarlos o reproducirlos, a trazar un plano, a ha-
cer un retrato. La representación señala la falta de razón.
¿Q!¡é se dibujaba antes sobre este mapa-documento lla-
mado precisamente de identidad cuando se trataba de ti? El
dibujo del pulgar, huella irreductible en su diferencia; trazo
a trazo, similar a un retrato. ¿Qté se escribe además, como
al final de los atlas usuales se coloca un índice tras los ma-
pas? Una lista, ya que ningún idioma dispone de palabras
suficientes para describir la huella del pulgar. El documen-
to de identIdad lleva, bajo la fotografía, incomparables con
seguridad, el nombre, apellidos, sexo y nacionalidad, por-
que pertenecemos a una familia un sexo y un país detenni-
nados, y no a otros; estas marcas no agotan las caracteristi-
198
cas singulares, innumerables y variables con el tiempo, pero
son suficientes para una identificación policial.
Ddinición del racismo
Escandalosas injusticias y miserias insoportables nacen
de una simple falta de lógica, cometida con frecuencia y
consistente en confundir, precisamente, la identidad con
una u otra de estas características. Por la primera, singular,
somos nosotros mismos, individuo o persona singulariza-
dos con tanta fuerza que, sin duda, la genética no lo ha re·
petido ni lo repetirá mientras existan seres vivos. Por las se-
gundas, siempre colectivas, foonamos parte de los franceses
o de los argelinos, de los morenos o de los calvos, varones
o mujeres, blancos o negros, cristianos o ateos, sabios aba·
chilleres, qué sé yo...
¿Qté es el racismo? Consiste en definir, considerar o tra-
tar a alguien como si su persona se agotase en una de sus .'1.-
racteristicas, elegida o perseguida: eres negro o varón o ca·
tólico o pelirrojo. El racismo se define simplemente como
esta confusión entre el principio de pertenencia o de inclu-
sión y el de identidad. De este modo, decir identidad mas-
culina o pacional viene a ser confundir una categoría con
una persoha o reducir lo individual a 10 colectivo: falta de
lógica, constructora de un clan local, de un grupo de pre-
sión, pero humanamente y globalmente destructora. No,
solamente foonamos parte de un país, de una religión o de
nuestros sexo. Provoca tantas desgracias que caen sobre el
mundo, que hay que rectificar este error tan común.
El corporativismo, que reivindica también la pasión de la
pertenencia, poco descrito y sin embargo poderoso y trági-
co, comete otros errores, teóricos y concretos, pero igual-
mente peligrosos.
Marcas sobre el mapa-documenw
El documento de identidad sólo incluye dos o tres de
noestras adscripciones, entre las que nos acompañarán toda
la vida, porque seguiremos siendo varón o mujer o hijo de
199
nuestra madre. Esta pobreza lógica roza la miseria, pues en
realidad nuestra identidad auténtica se detalla, y sin duda se
pierde, en una descripción de la infinita virtualidad de estas
categorías, que cambian sin cesar con el tiempo real de la
existencia: ayer entró en un :lub por .talentos de
escalador, mañana se sumara a tal partido pahuca por sus
opiniones y esta mañana, vencedor de tal prueba, pasa a
fannar parte, por concurso, de un grupo de expertos. .
¿Q,tiénes somos? La intersección, fluctuante en f:\.mclón
de la duración, de esta variedad, numerosa y muy smgular,
de géneros diferentes. No dejamos de coser y tejer nuestra
propia capa de Arlequín, tan matizada o abigarrada como
nuestro mapa genético. No procede pues defender con
uñas y dientes una de nuestras pertenencias, sino multipli-
carlas, por el contrario, para enriquecer la flexibilidad,
gamos restallar al viento o danzar como una llama la onfIa·
ma del mapa-documento de identidad,
Dipwmas defin de estudios
Los viajes, contactos, trabajos y aprendizajes, la experien-
cia profesional, concreta, humana, lúdica, artística... pronto
hace crecer los subconjuntos de los que fiarte:
mañana fonnaremos parte de los que hablan VIetnamita, o
saben enumerar las piezas de tal o cual lavadora, o conocen
cien recetas de tortilla... nada aumenta el número de colec-
tivos de pares o el de características personales como la pe-
dagogía o la adquisición de competencias nuevas, De nue-
vo: ¿pertenencia o identidad? ms preferible decir: sé reparar
un ciclomotor, hablar chino, etc. o: empiezo a vivir un
poco, entre los mecánicos o los lingüistas o los intérpretes?
Por una parte, describimos nuestras cualificaciones y por la
otra nos incluimos en la clasificación social que les corres-
ponde. Como otras muchas, la palabra y título de agregado,
por ejemplo, confunde estas dos intenciones y tiene el do-
ble sentido de una especialidad, así como el de integración
en una sociedad.
Como el racismo, los diplomas pueden asimilar una apti-
200
tud singular -para los idiomas, la cocina o las matemáticas-
a la entrada en una categoría, una escuela, un escalafón, la po-
blación estrecha y definida por este nivel de cualificación y, a
fin de cuentas, el poder que posee un grupo presión. En-
tonces, el saber corre el riesgo de desviarse haCIa el poder.
Circuitos para pnfiles singulares inimitables
, ¿No es .que sería justo, y
tifero separar mdIVIduo y categona, pertenen.cIa. y
dad, pericia y jerarquía, y para hacerlo, sustitUIr los
mas, pobres mapas de identidad, que a.la mise-
ria, lógica o descriptiva, y al desprecIO por
perfiles más ricos y variables en el tiempo, es deur, mcom-
parables? ..
Entra en ti mismo: ¿qué te queda, VIaJer,o F<?r e.1 mundo
y por el género humano, portador de expenenc13.S
bIes y múltiples, cuya vecind,ad sólo te :pertenece a ti, enve-
jecido y olVIdadizo por añadidura, la cultura y la
ciencia como los árboles sus hojas en mVIerno, de aquel
apuesto bachiller de antaño, de aquel bisoño de verdes
nacimientos? Y ahora estás tan más y tan menos, tan mejor
y tan peor, tan diferente. Recuerda lo que sentías en aque-
llos primeros años, ya más abigarrado de lo hacía pen-
sar la blancura simplona e imberbe de tus diplomas y de
tu faz.
¿y si reuniéramos en un circuito este perfil móvil y flo-
tante? Se acercaría a la identidad, en lugar de fijamos en al-
gunas características.
Inclusióny exclusión
A las cosas más elementales de la lógica responden a ve-
ces cosas igualmente elementales en moral. La pasión de la
pertenencia implica, efectivamente, una nonna de conduc-
ta: amaos los unos a los otros.
Fuera del límite los otros no pueden disfrutar de este be-
neficio, pues la implica, lógica y apasionada-
mente, la exclusión: si alguien pertenece a talo cual sub·
201
conjunto, ello supone que existe al menos alguien que no
pertenece al mismo; este último, exterior, queda excluido
por fuerza o de hecho: pasa a ser víctima de violencia... ex-
traña relación entre la pertenencia y el pertenecer, entre
nuestras conductas con los demás y las que tenemos con
los objetos, entre el amor y el odio, entre el principio de
contradicción y el de identidad.
Hodo el mal del mundo viene de la pertenencia? Sí.
Todo el mal del mundo viene de la comparación. Y de la
gloria innoble que da la entrada en un colectivo noble por
encima del común de los mortales.
A través de los niveles jerárquicos, por la fuerza o por
suerte, por conocimientos o por pericia, los superiores, efec-
tivamente, examinan, por debajo de ellos, a algunos reba-
ños imprecisos en los que el hombre es un lobo para el
hombre, animal dañino, mientras que estos últimos supli-
can, hacia arriba, al hombre dios para el hombre, fetiche de
su supervivencia: en ambos casos, nadie piensa que los
hombres son hombres para los hombres. Y estos animales
desgraciados se comen entre ellos y los dioses, crueles, con-
denan a los mortales a muerte.
El género humano aparece desde el momento en que, al
contrario de los animales, rompe con la regla darwinista de
la selección del más fuerte. ¿Qyién no ve que están desapa"
reciendo especies, erradicadas precisamente por este decreto
de poder? De este modo, las leyes de nuestra propia historia
se oponen, en momentos raros y decisivos, a las de la evolu·
ción. Milagro, un pobre se alza de entre los frágiles, un débil
entre los simples. Por esta razón, secretamente, no somos ni
animales ni dioses, es decir, inteligentes. La jerarquía preser-
va lo que queda en nosotros de animales, tontos. ¿Podemos
soñar con borrar esta bestialidad, en el sentido etimológico
de la palabra, en toda formación para una ingeniosidad?
Pasaporte para la sabiduríay lafelicidad
Una felicidad positiva vendría de acumular, en sí y para
sí, múltiples capacidades, de aprender, de conocer, de espe-
cializarse, de comunicar incluso, ¡qué sueño! Sin tener que
202
pasar por la pasión de la envidia o de la competencia hirien-
tes, sin exclusión ni condena al hambre de los perdedores,
sin escaleras hacia el Parnaso, sin establecer jerarquías.
Una cartografia instantánea, compleja, variada, una pelí-
cula continua de nuestras aptitudes, variables, no se parece-
rían con seguridad a ninguna otra, ya que seguirían o descri-
birían un perfil evolutivo de nuestra identidad singular o in-
dividual, desde el punto de vista pedagógico únicamente y
sin pretender agotarlo, pero, sobre todo, establecerían una
diferencia clara con los colectivos correspondientes a cada
nivel de habilidad, cuyo poder contribuirían a borrar. Un
microchip de este tipo, fácil de realizar, repararía el error ló-
gico y la injusticia de que hablamos y además muchas des-
gracias humanas. ¿Quién nos impide crearlo, no sólo para
las personas, sino también para cualquier grupo asociado?*.
No importa quién seas, clasificado, aparcado, estrujado
por niveles, con un alma mater alimentada con un resenti-
miento ácido o un desprecio acerado hacia categorías que
crees más altas o más bajas, sal ya de la prisión, para conver-
tir este estandarte flotando al viento en tu capa de Arlequín,
abigarrada, atigrada, tornasolada, moteada, salpicada, mez'
ciada, variada, variable, tan plisada como la piel y tan mó-
vil como el rostro, sonrisas, guiños y llantos: ¿quién podría
jerarquizar unos retratos?
Momento solemne en el que, no reductora y tributaria
de la complejidad, aparece una nueva igualdad.
. * Michel Authier, Pierre Lévy, Les Arbres tk COnnaisltlnCe, La Décou-
verte 1992. iN. dA autor.!
203
Próximo
¿Cómo hacer?
1
Violencia
Vuelta alas institucionesya las imágenes
Júpiter dirige a los reyes y los sacerdotes; Marte gobierna
a los ejércitos; Q1irino preside los trabajos de los producto-
res, con las semillas, cosechas y vendimias, pero organiza
también el comercio y sus circulaciones. Estos tres dioses
con nombres latinos, pero equivalentes precisos en las ver-
tientes hindú, iraní, celta, irlandesa, gala... de las culturas in-
doeuropeas representan las tres funciones sociales de lo sa-
grado, de la guerra y de la fortuna, según Georges DuméziL
Esta trilogía, ficticia, ilustra y describe, sin pretender expli-
carlo, el funcionamiento ordinario de nuestras sociedades,
de las más remotamente arcaicas, incluso antes de Atenas y
Roma clásicas, hasta las más recientes, ya que la Edad Me-
dia, según Georges Duby, al igual que los Estados Genera-
les, en vísperas de la Revolución Francesa, dividen de la
misma funna nuestras colectividades: clero, aristocracia, ter-
cer estado. Admiren en estas instituciones su larga invaria-
bilidad.
Jovial, la primera de las imágenes incluye la política y la
refigión, la cognición y el derecho, mientras que las otras
dos, más sencil1as, se consagran, exclusivamente, a la vio-
lentia y a la economía. Georges Dumézil no se alarga dema-
siado en las posibles relaciones entre las tres divinidades; la
209
vestal Tarpeya, por ejemplo, corresponde a la tercera, ya
que su cuerpo muerto se cubre con oro y joyas, pero e1li·
bro que el autor le consagra pasa por alto su lapidación,
omisión extraña para un destino de drama final inolvidable.
Como este linchamiento es el cohno de la violencia, ¿no
habrá que plantearse las relaciones entre Quirino y Marte?
¿Aquel se reduce a este? 0, por traducción de estas imáge-
nes, ¿debemos considerar la economía como un conflicto
continuado por otros medios? Tenemos que volver a mar-
chamos a la guerra, decía hace un momento: ahora estamos
inmersos en su furor.
En historia comparada de las religiones, Georges Dumé-
zil propone un análisis interior al politeísmo, figurativo,
descriptivo, sin enigma ni misterio, estático o relativamente
invariable a muy largo plazo, mientras que, siguiendo la gé-
nesis de lo sagrado a través de la violencia, René Girard des-
vela el advenimiento, misterioso y progresivo, de un solo
Dios, a lo largo de un tiempo cuya unidad vincula los anti·
guas mitos con los dogmas nuevos, los politeísmos y los
monoteísmos, en el que la ignorancia y la mentira van de-
jando paso poco a poco al conocimiento y a la verdad ra-
cionales, y en el que la violencia sacrificial va cediendo
poco a poco ante el amor. Conservar el pluralismo trinita-
rio o, uniendo las tres figuras funcionales entre ellas, encono
trar una explicación única y descubrir el monoteísmo, este
es el dilema.
¿Diferencia cultural o universo?
La trilogía, por otra parte, parece cubrir un terreno, so-
cial y conceptual, más amplio que el de la violencia y lo sa-
grado, ya que Marte parece representar a la primera, y una
parte de Júpiter solamente a lo segundo. Sin embargo, si sa-
bemos reducir a la unidad instituciones tan diversas como
la c=conOmía y la producción, la guerra, el derecho y el sa-
ber, la explicación racional, por el contrario, prevalece so-
bre la descripción. Finalmente, si la obra de Georges Du-
mézil se limita a las culturas indoeuropeas, espacio mmen-
210
so, es pero la de René Girard se prolon-
g.a el Universo, slgUlendo la propagación de la violen-
CIa misma.
Esta búsqueda de una ley universal, en los tiempos actua-
consagrados a lo local cual9u.ier ha-
CIa lo global es de unpenahsmo, (constituye
una fuerz.a.o una debdIdad? Comparar estas dos historias
de las acaba dos pro-
blemas basIcos: ((edUCIr o no las tres funCIones a la unidad'
Di?s único o Trinidad? ¿Describir culturas singulares o de:
de nuevo la universalidad? Si la primera nos lleva a ele-
entre el politeísmo y el monoteísmo, la segunda turba el
tIempo presente: ¿vivimos, pensamos en la actualidad en
lugares separados o construimos un Universo? ¿Se trata en
realidad de la misma pregunta? Llegados a este punto ¿no
P!eferiremos habitar la diferencia y concebir sus
dIspersados únicamente en razón de nuestras prácticas y de
fe en los mitos del politeísmo?
(Construimos de nuevo un universo? La fabricación de
un atlas plantea la misma pregunta.
LA VIOLENCIA UNNERSAL
Ordeny motor: ¿Zn"olencia causa tU sí.?
y -aunque no falsificable, como
suele ocumr en las CIencias humanas-, la división triparti-
ta prop';Jne n';Jmbres o imágenes para categorías, pero sin
0:1 ordena especies o géneros, pero sin dar
el pnnclplO de claSIficación: tenemos, mutatis mutandis una
sistemática y una taxonomía sin motor de evolución o' Lin-
neo sin La energía necesaria, productora d; desor.
d.en, de de explosiones, de movimientos y de ordena-
CIones vanas, procede de la violencia misma, inagotable-
mente, según René Girard. En lo que se refiere a los grupos
este último sería a Darwin lo que Georges Dumé-
zi"es a tinneo, porque propone una dinámica, muestra una
evolución y plantea una explicación universal.
211
Volvemos así a la primera pregunta sobre esta energía: da
violencia entre los hombres se desencadena por ella misma
0, por el contrario, aparece como el efecto de una causa,
otra y diferente? En este último caso, esta razón sería esen-
cial y su consecuencia violenta únicamente derivada. La ex-
periencia, sin embargo, muestra que, sin padre ni madre ni
predecesor alguno, la violencia, por ella misma, se reprodu-
ce indefinidamente y la lógica lo demuestra también por-
que guerrear contra la guerra conduce a la guerra: su antíte-
sis o su negación vienen a ser la misma cosa. Q!le lo otro,
en estas circunstancias primeras, remita una y otra vez a lo
uno indica, para René Girard, un origen mimético; sin pa-
dre ni madre, efectivamente, la violencia nunca carece de
hennano gemelo. Solamente goza de su propia imagen. Ci-
temos otras causas para su aparición y se reducirán a excu-
sas que, por el contrario, se derivan de ella. Así pues, es cau-
sa de sí.
¿La violenciay lo sagrado oMartey júpiter?
y, como un torrente tropieza con los aluviones que arras·
tra, por sí mismo, como se desvía a veces ante los cúmulos
arrastrados por la furia de su corriente, este río de fuego des-
h.echo atraviesa y construye imágenes, funciones y clasifica-
Clones.
En primer lugar, lo sagrado nace de la violencia y la con-
gela o la frena, a cambio, al menos temporalmente; sin esta
fonna religiosa arcaica, los grupos humanos se habrían des-
truido entre ellos y se seguirían destruyendo hasta el últi-
mo: no habríamos subsistido para contarlo. Muy justamen-
te llamado patriarca, Noé, por ejemplo, prepara y preserva
un resto antes y durante el Diluvio, imagen global de la lu-
cha mortal de todos contra todos: descendientes afortuna-
dos de estas secuelas, renacemos sin cesar de la violencia co-
rriente y de una paz salvada de sus aguas. Ebrios de muerte
intraespecífica, los hombres se matan entre sí, no los anima-
les: tenemos así el Arca, nave que desempeña el papel de
conservatorio de los animales.
212
Júpiter, a medias, yugula, como sacerdote, las violencias
de Marte, el guerrero. Es el primer resultado de René Gi-
rard, fonnulado en los términos de Georges Dumézil.
Violenciay derecho: pretoriosy tahlas
Sin embargo, la otra semifunción jovial, la del derecho y
de la soberanía, trata de desviar también la misma furia:
sean cuales fueren las leyes, privadas o públicas, civiles o pe-
nales, todas se basan, en suma, en algún contrato, imposi-
ble de concebir o de definir si no es como un pacto o un
acuerdo que tennina o evita un conflicto.
De este modo, la Alianza puso fin al desastre diluviano y
firmó su contrato del arco iris, puente celeste sobre las
aguas. Otro ejemplo, entre diez mil: en la tragedia de Ata-
lía, Vo1taire veía la obra maestra del espíritu humano; lo sa-
grado triunfa directamente de la violencia. Has ganado, Dios
de los judfos, concluyen los ejércitos de la reina crueL A esta
media verdad, añadamos su complementaria: Horacio, de
Comeille, merecería, sin duda, la misma lisonja, pues los
combatel cuerpo a cuerpo, en público, entre dos veces tres
soldados elegidos, y el asesinato, en privado, de una herma-
na por su hennano, con desprecio de las leyes, emanan de
reglas que emergen, en el último acto, en un tribunal en el
que imparte justicia el rey juez y en el que discuteri los pro-
tagonistas, disfrazados de fiscales y abogados; la obra descri-
be el nacimiento trágico del derecho. La acción judicial fi-
nal se desarrolla como un combate o como la misma gue-
rra continuada por otros medios: en el sentido del juicio, la
crítica cierra la crisis. La Tragedia, en general, representa el
intermediario entre el espectáculo directo de una riña o de
un sacrificio y esta puesta en escena que lleva el nombre de
proceso. El tragos permite pasar de la víctima al acusado, es
decir, del acto violento a la acción jurídica regulada por un
derecho.
• Como 10 sagrado o lo religioso, las leyes nacen de la vio·
lencia, y como ellos, nos protegen de ella temporalmente.
213
Violmciay cognición
Damos actualmente, en este libro mismo, una importan-
cia creciente a un tercer atributo de Júpiter, el del conoci-
miento, del que Georges Dumézil habla poco. Si la historia
enseña algo, la de las ciencias, al menos occidentales, enseña
que de la religión y del derecho se derivaron las ciencias. En
las sociedades tradicionales de esta región cultural, los ma-
gos, druidas, pastores, sacerdotes, clérigos... es decir, Júpiter,
monopolizaron durante mucho tiempo el conocimiento y
la enseñanza. Ahora y a la inversa, los sabios forman una
Iglesia, con sus dogmas, sus dignatarios y sus heréticos, su
hagiografia y sus ritos.
y de nuevo vecinas de la violencia y produciéndola a ve-
ces, las ciencias luchan contra ella y la atajan: abrir una es-
cuela viene a ser cerrar una cárcel, dice Victor Hugo; y Spi-
noza: las pasiones más violentas se calman con el conoci-
miento de estos movimientos del alma. Tras Atalía y
Horacio, tomados de tradiciones colectivas por autores indi-
viduales de idiomas hermanos o vecinos, la humanidad en-
tera, horrorizada, asistió hace medio siglo a la tragedia glo-
bal titulada Hiroshima, para la que la comunidad científica
de la época, tras haberla escrito, en el desierto, en lenguaje
fisico, se ocupó de la puesta en escena gigante que terminó,
también en este caso, con un pacto frágil, gracias al cual so-
brevivimos todavía en este momento. Sí, el teatro gigante
cambió de escala aquel día y pasó de las ciudades llamadas
eternas por las lenguas de estos lares, Roma y Jerusalén, al
mundo entero, sacralizado, mientras que, huyendo de las
gradas, el público pobló el planeta. Día de ira, en el que co-
menzó la ciudad universo.
La violencia siempre deja huella, más o menos visible, en
las instancias que se alzan para hacerle frente: las religiones
más avanzadas se siguen deslizando por la pendiente del
consumo de sacrificios; procesos clamorosos nos devuelven
de vez en cuanto a las bases de las leyes. En cuanto a la his-
toria de las ciencias está cayendo en acciones judiciales y s.a-
214
crificiales en las que también se pueden detectar la huella
religiosa y el recuerdo jurídico de sus inicios sin cesar reco-
menzados: procesos de Zenón de Elea, de Anaxágoras de
Clazomene, condena a muerte de Sócrates, suplicio de
hoguera de Giordano Bruno, juicio de Galileo,
decapItación de Lavoisier, suicidios trágicos de Boltzmano
y de Turing__ . libri calamitatum... ¿qué pasa en las escuelas
cuando se inventa una ciencia?
Sacerdote, y juez, y sabio, Júpiter en suma, se afana en la
obra de Marte: aquí termina la primera demostración.
Elplano de 1m campos de bataDa
¿y qué hace Marte en realidad? Comprender, ahora, que
la propia guerra trata de detener, al menos durante un tiem-
po, como un sálvese quien pueda, los peligros terribles a los
que la violencia expone, requiere un esfuerzo inteligente de
generosidad paradójica.
No digamos que la guerra resuelve problemas, porque es-
tas palabras se adaptan mal a los hechos. En lugar de impo-
nerse, cOJTIO un pro-blema ob-jetivo se arroja frente a noso-
tros, la viblencia yace en mí, en ti, en él, en todos, se extien-
de alrededor nuestro y entre nuestras relaciones como el
aire que nuestra vida quema o un agua en la que 'nos deba-
timos, y en la que la hominidad se sumerge con complacen-
cia y repulsión. Si podemos, como mucho, apartarnos de
un problema, o suscitarlo con la actitud, ¿cómo escapar a
aquello en lo que estamos sumergidos? ¿Cómo prescindir
en el mar de una barca?
En ese caso y sin paradoja, por muchos estragos que
la sUI;'0ne reconocimiento, entre ellos, de go_
bIernos y capltamas, asl como la observancia al menos re-
lativa, de reglas comunes o de convenios: de-
clarada dentro de las formas de un derecho, se acaba con un
annisticio o un pacto, lo que significa, en todos los casos,
contrato y acuerdo, como nos proponemos demostrar.
Marte rinde pleitesía aJúpiter el jurista.
O la guerra resuelve temporalmente los litigios y los con-
215
tenciosos, es decir, los conflictos engendrados dentro del
marco de un derecho previo, o, en caso contrario, y al con-
trario de lo que parece, nunca se declara para que un grupo
se vengue de las violencias que otro le ha hecho sufrir ante-
rionnente, como en vmdetld, sino para sustituir, con toda la
rapidez posible, por el conflicto organizado, ordenado, la
verdadera violencia, desorganizada, cuyo desorden resulta
ser rápidamente demasiado peligroso para ambos beligeran-
tes al mismo tiempo; esta última circunstancia revela que
[os dos grupos realizan su guerra. En consecuencia, su ges-
tión, común, necesita un acuerdo.
Así tenemos que entender, por ejemplo, que en los tiem-
pos míticos de los orígenes de Roma, los dos reyes, de Alba
y de la Ciudad, eligieran, para combatir, entre la población,
que quedó así liberada, un ejército de soldados, y luego de
esta división, que queda en reserva, tres campeones en cada
campo. Se preparan baluartes sucesivos cuyos restos expo-
nen a un mínimo de hombres, economizando en el sentido
literal de la palabra: leva de una legión, en primer lugar,
para preservar la vida del pueblo, elección a continuación
del equipo triple para preservar la vida de la mayor parte de
los reclutas; doble elección cuya superposición funciona
como dos cortafuegos. A las violencias de hecho, fatales
para grupos enteros, porque se prolongan sin obstáculos y
universalmente, las guerras oponen un orden que salva a
gran número de hombres. ¿Habrán inventado ellas los pri-
meros contratos?
Marte se vuelve hacia Júpiter el soberano.
Como este último, el guerrero tiene también el objetivo
de regular la violencia y, como pretende frente a todas las
criticas, preparando la guerra hace perdurar la paz. Hace fal-
ta mucho tiempo, muchos conocimientos y experiencia, sa·
biduria e incluso resignación para acabar pretendiendo que
las guerras, los ejércitos, las estrategias establecidas, gendar-
merías y policías, como marcos colectivos y jurídicos de la
violencia, protegen en realidad contra ella, que resulta mor-
tal, para los individuos y para los grupos, si se desencadena
sin ley. La guerra se opone pues a la violencia al menos tan-
to como a la paz.
216
y es no obstante una solución sacrificia1. Los polemólo-
gas, cama los reyes de Alba y de Roma, ¿no se suelen apo·
yar en el argumento sacrificial típico: más vale matar a unos
pocos que ver morir a muchos, o incluso llegar a la extin-
ción?
¿Marte se confunde con el Júpiter sagrado?
Prolongaci6n en el mapamundi
Júpiter: el derecho y Marte; los ejércitos, un solo dios en
dos perso,?-as, es decir, dos. métodos ,similares para combatir
la. v101encla. Cuarenta legtones de Angeles y Arcángeles se
disponen en fonnación de batalla en nombre de este dios
casi único..: Si quiere! la paz, prepárate para la guerra:
mas traducu esta antigua expresión para inscribirla a modo
de divisa, sobre sus cascos azules? '
Cuando una instancia, tan global que se convierte en
universal, se interpone en guerras lo bastante locales como
para que las veamos como tribales, pide annas para desar-
La historia, aquí y ahora mismo, ¿no repite el gesto
de su propia fundación, en la que una prolongación
haCIa adéiante eXIge una fuerza para atajar una propagación
amenazadora? La tesis de René Girard va hacia el universo
construyéndolo paso a paso, a lo largo de un camino que va
de un lugar hacia una extensión. ¿La antigua paradoja gue-
se explica por la .entre lo global y lo local?
{Sólo nos entregamos a la VIOlenCIa por estrechez de miras,
corporativismo, particularismo o pasión desatada por nues-
tra pertenencia? paz, falsa o verdadera anUncia el uni-
versal único? '
Historia de la historia: estado de naturaleza
Las de las que proced.emos todos, dado que las
erradicadas de faz de la tierra han desaparecido, re-
ttradas de la construcclon lenta de lo universal son testimo-
nio todas ellas, al menos en mi del carácter
217
originario de estas guerras, entendidas como acciones con·
flictivas en las que el ordenamiento y el derecho permiten a
los beligerantes no destruirse hasta el último.
Así hay que entender las gigantomaquias míticas o las
guerras bíblicas, o que descifrar la imagen misma del Dilu-
vio 0, aote todo, la de las primeras aguas mezcladas sobre
las que se cierne el espíritu ordenador de Dios, desde nues-
tras religiones semíticas o indoeuropeas, o que recordar las
guerras de Troya, o de Alba, o de los etruscos, para la zona
grecolatina.... Con este paso de un estado de !acto a un esta-
do de iure, realizan todas ellas tal yrogreso cuftural, o firman
u.o contrato tan decisivo, desde e punto de vista antropoló-
gICO, que los hombres actualmente vivos descienden, sin
duda, todos ellos de antepasados que sólo sobrevivieron
gracias a pactos de este tipo. Por eso ocupan un lugar origi-
nario en los mitos y las leyendas.
La filosofia del derecho moderno traduce, en una tesis
abstracta, esta historia de origen o de antropología funda-
mental: el estado natural consiste, no en una guerra - Tho-
mas Hobbes parece cometer un contrasentido cuando escri-
be beOum omnium contra omnes- sino en la violencia libre
que, desatada, enfrenta a todos contra todos y a cada uno
con cada uno, amenazando al grupo con la extinción total.
Así pues, el contrato social que se deriva, pacto de dere-
cho, designa la guerra como institución posterior al estado
de naturaleza y productora de la historia. Esta última co-
mienza y se comprende por las guerras y gracias a ellas; al
menos no habría existido la historia sin ellas, tan funda-
mentales en este sentido como la economía, pero sin duda
más arcaicas, primitivas y fundadoras que ella.
Sacrificio a Marte
Qye se me entienda bien. No pongo en duda en modo al-
guno que, injustas y criminales, la mayor parte de las guerras
expresan la ley atroz del más fuerte: a veces terminan con la
muerte, accidental, de algunos puñados de combatientes,
entre los poderosos, y de 'varias decenas de miles de hom-
218
bres los confroptación de un desequilibrio tal
que eqmvale a Un !tnchamIento colectivo organizado de
hombres que no se pueden contar porque no cuentan.
obstante, entre la violencia sin leyes que invade lo co-
lecnvo, como una epidemia de peste, entre este estado de na-
con prolongac.iones incontrolables, invocado como
por algunos filosofas del derecho, y el ejercicio orga-
I1fzado de la guerra, el derecho y sólo el derecho es la diferen-
CIa, marca se v.e en las barreras que se alzan ante la pro-
que se nude con el ahorro de la pandemia.
el derecho suele ser el del más fuerte. Yel
progreso notable la de la humanidad pasa
sIempre por la defensa, sm condICIones del más débil Q!te·
da el trabajo de corregir las leyes y ei dere-
cho, que sIempre se apartan de la justicia. Y enmendar las
reglas es siempre m.eior mat:ar..La guerra produce me-
nos muerte que la VlQlencIa: sacnficlO colectivo a Marte si-
funcionando el proceso economizador del
que la paz inocente sueña con no provocar nin-
gun muerto.
Planos del fmg, del campo defútboly del estadio
. f\ntes de deja: a destaquemos que preside tam-
bIen representacIones slnulares a la tragedia pero de una na-
turaleza diferente,. sin text? para declamar, por lo que los
doctos desprec.Ian amphamente. Aquí y allá, en función
de las clfcunstancIas, estalla la violencia; vuelan los puñeta-
zos, las las puña!adas o los ... las reglas del bo-
xeo, del fUtbol, de la esgnma o del trIatlón los reducen a un
lugar, exactame.nte a un tiempo bien delimitado,
a unas convemenclas y a una .desnudez predeterminadas,
fuera de los cuales el enfrentamIento no conoce ninguna re-
gla y la violencia se desencadena a veces gravemente. El
rugby en otros tiempos por un pasatlempo de gamo
berros practIcado por caballeros, cuando en realidad es la
mejor forma de e1evar;;e del estado de golfo al de adulto
educado. En un espaclO y durante un tiempo determina-
219
dos, quien juega arriesga su cuerpo desnudo, de acuerdo
con un rito y con referencia a un árbitro, considera protegi·
das sus partes vitales y leales sus propias acciones de fuerza,
como las reacciones violentas, incluso desviadas de sus ad·
versarios. Al reconocer el arbitraje, al que se somete la vio·
lencia, la riña entra, a través del deporte, en el derecho,
como lo hacía la guerra. Inocentemente, como la ciencia,
espero, mañana.
¿y qué es el libre albedóo? La instancia de derecho que
invento, en mí, para aculturar a la fiera que mata.
Vuelta a la cognición
Tenninemos con Marte como con Júpiter. Cuando se
hace científica, la eficacia mortal de la guerra pasa a depen-
der de nuestros conocimientos, ciencias y técnicas. Recípro-
camente, los avances de estas proceden a menudo, en lo
que se refiere a sus programas y financiación, de las institu·
ciones consagradas a los combates. Vuelven las preguntas
que planteó Hiroshima, tragedia y sacrificio humano al
mismo tiempo. Desde aquel día de ira, que se multiplica a
veces por Chemobil, Seveso y otros océanos y hospitales,
tenemos miedo de perpetrar algunos sacrificios, imprevisi-
blemente nacidos de nuestra libre investigación.
Una ciencia moral nueva, decidida a dejar de ser sacrifi-
cial, ¿se desgajará mañana de la actual, resignada a seguirlo
siendo? Este es un criterio ético, sencillo y decisivo, que se
impone en un momento en que todos los saberes exploran
lo posible y a veces lo hacen realidad.
EcoNoMIA y SACRIFICIO
Extensión del samjicio hada la universalidad
Dentro de la órbita de Júpiter, el carácter sagrado del chi-
vo expiatorio, cargado con la violencia y los pecados del
grupo, viene de que cada uno y todos, unánimemente im-
220
plicados en la crisis, lo inmolan en su lugar para reconciliar-
se tras el linchamiento. Emerge entonces una evaluación
propiamente económica, cuyo principio justifica siempre el
sacrificio por un ahorro máximo de víctimas: «uno por to-
dos», el propio chivo expiatorio, en caso de lo sagrado o de
Júpiter, y "unos fOCOS por todos», en el de la guerra o de
Marte, caso en e que tres campeones se entregan en lugar
de los ejércitos de Roma y de Alba, entregados a su vez en
lugar de los adultos de ambas ciudades. Estas sacas electivas
responden, acabamos de verlo, a la pregunta ¿cuántos
muertos cuesta la conservación del grupo? Uno a Júpiter,
los portadores de annas a Marte, ¿cuántos más a Quirino?
El. principio de la economía se dirige hacia la econonúa
mIsma.
La cuestión práctica de los trabajos y prestaciones que
pueden cambiar la faz de la tierra, por medio de herramien-
tas o de máquinas, se plantea en los mismos términos:
¿cuánto cuestan esas realizaciones, en dinero y en capitales,
pero también y sobre todo en sufrimiento y en muertos?
No se puede hacer una tortilla sin romper los huevos, dice
la sabiduria popular. De ahí viene que toda praxis sea sacri-
ficial, cuando calcula, con rigor, el mejor resultado con el
mÚlimo gasto, ya que esta optimización dirige el gesto del
sacrificio, religioso, claro, guerrero también, pero ahora téc-
nico y productivo.
Prácticasy teorías cient(ficas
Al igual que la guerra y lo sagrado aceptan pagar el pre-
cio de la sangre para la conservación del grupo, el trabajo y
la investigación científica de lo posible y de lo verdadero,
dentro de la objetividad de lo real, llevan a aceptar también
un precio, aunque lo minimicen. Ejemplos: ¿cuántas annas
para cuántas herramientas? ¿Cuántos ignorantes, misera-
bles, hambrientos... para tanta concentración gigante de
mepios, de dinero, de conocimiento y de patentes? Al ex-
plorar la virtualidad de los escenarios posibles, nuestras
ciencias, cuyas teoóas dirigen o hacen eficaces la mayor par-
221
te de nuestras prácticas, pues al principio
del mejor resultado con el ffimlmo gasto. c.Qte entende-
mos por esta minimización? mI gasto del que hablamos su-
pone muertos? ¿Cu.ántos? '" . .
Aquí tenemos, bien planteada, la cuesllon
creta y moral, dirigida ahora a teo-
ricos, entendidos como los mejores o los mas o
como nuestros únicoS programas a largo plaz,? el fu-
turo; teóricos y es al tH;,mpo
económicos en este senlldo. Una mquletud: das CIenCIas se-
guirán siendo también sacrificiaies? .. .
Por primera vez, que yo sepa, en de la
ría, el principio no hace diferenCia cien-
cias sociales y las ClenClas duras: para la supervIvencIa y la
estabilidad de los grupos humanos, as.í como para la reahza-
ción de objetos que hay que o transfoJ?1ar, ac.eR-
tamos un coste, que nuestros Ideales de segundad mml-
mlZan.
Es el precio del sacrificio. Donde dice: todo se paga,
todo tiene un precio... debe leerse: hay que matar. Todo cál-
culo de optimización -----<cómo actuar o pensar sin
conde y revela en realidad el problema del AqUl esta,
trágico, yaciendo, en y en la regulaClon del y
de los hechos, en el mmlmo aceptado para un máximo es-
perado.
Leibniz
Sólo Leibniz en mi conocimiento, trató de hacer cohe-
rentes los entre la acción o el conocimient<;> Rro-
ductores la cuestión del mal y el principio de Maxtmts el
Minimis: que entre los I?!imeros, a. formular,
relacionando en su sistema la creaClon del mejor de los
mundos con los males menores. Este principio aparece
precisamente en el filósofo q.ue supo d:splegar los mundos
posibles, y adquiere toda su en el
tro, que recupera y explota estos mIsmos posibles y 10 vu·
tual.
222
Superficial hasta la tontería, Voltaire hubiera debido
aprender mejor de su marquesa la mecánica matemática,
para evitar la metedura de pata de hacer pasar por optimis-
ta beatífico a aquel cuyos sistemas de ecuaciones tienen en
cuenta, por supuesto, que la tierra tiembla aquí y en Lisboa,
lo que nadie ignora, pero sobre todo el hecho de que los
seísmos y las víctimas que implican entran dentro de los mí-
nimos aceptados para un mundo de armonías maximiza-
das: el mal yace en el mínimo. De este modo, en la conclu-
sión del proceso de la Teodicea, hacia la cúspide de la pirámi-
de, imagen de este universo, se consuma un sacrificio
humano, gasto más ligero o número de muertos más pe-
queño.
Raro y maravilloso descubrimiento de un paso del No-
roeste, entre una de las ciencias más claras y duras, el
cálculo infinitesimal, y dos ciencias sociales, una, entre las
más útiles, dicen, la econometría, y otra entre las más somo
brías, la antropología: el cálculo de las variaciones y de la
asignación de extremos en las curvas corresponden, efecti-
vamente, al número tolerado de sacrificios, como principio
de economía, entendida en el triple sentido numérico, pro-
ductivo o práctico y religioso. Lo que pasa es que estos ca·
nocimient¡)s, calificados con conocimiento de causa como
rigurosos, suponen muertos. El cadáver, como objeto, es
fundador del grupo, desde el punto de vista. y
el mismo hombre muerto es fundador, cogmtlvamente, del
objeto como tal que, efectivamente, se puede convertir en
moneda de cambio, como indica el sacrificio de Tarpeya, la·
pidada con joyas de oro. Así este muerto es el fundamento
del objeto, que es el fundamento de la ciencia y el grupo,
que es el fundamento del objeto, que... Slatues relataba esta
fundación en espiral hasta la intuición de que la muerte es
fundamento de la sabiduría.
¿Cómo liberamos de este maelstrom? Al margen de estas
tragedias repetitivas, de formas monótonas, ¿qué ética nos
guiará, pasada la época de Leibniz, cuando la filos06a y las
ciencias más racionales continúan con siniestras prácticas
arcaicas, para reducirlas hasta que cesen pura y simplemen-
te? ¿Qyé buena nueva nos librará de estos sacrificios?
223
Vuelta a la vtrdad
Valedero para las religiones arcaicas, para la gestión de la
guerra, para la economía y la cognición, de valor práctico,
teórico y científico, elJrincipio de optimización dirige la
acción, objetiva y soci ,pero, como ley de la naturaleza o
de organización razonable del mundo, regula el conoci-
miento racionaL Ahora bien, por anulación de su mínimo,
sugiere, evidentemente, una moral, siempre tan nueva
como es antiguo este principio por su repetición, cuya úni-
ca regla considerará inaceptable a partir de ahora lo que
mate, y admisible lo que no mate.
y además, en el ámbito cognitivo en particular, lo verda-
dero corresponde a lo que se puede recibir, a aquello sobre
lo que podemos ponemos de acuerdo. Aunque no existe
criterio alguno de verdad o de verificación decisiva de una
idea o de una teoóa, indefinidamente obligadas a la falsifi-
cación, el «No matarás», precepto exclusivo de moral en
otros tiempos, converge hacia el criterio, epistemológico,
de la verdad.
Sólo aceptaremos esta ciencia, no si acepta matar muy
poquito, sino únicamente si no mata en absoluto, exacta-
mente cuando abandone el ámbito de lo sacrificiaL La ver·
dad equivale a fin de cuentas a la inocencia. Con este rase·
ro se miden la verdadera filosoBa y, sin duda, la verdadera
CIenCIa.
Esta es también una gran novedad sobre la noción de
verdad, como las dos revoluciones que tuvieron lugar, la
primera, cuando la aurora griega diferenció la alelna homé·
rica, gloria deslumbrante, exclusivamente social, o notorie·
dad nacida de la historia, más allá de la muerte, de la verda-
dera luz, evidentemente y objetivamente solar, de los filóso-
fos geómetras, o cuando el alba_ de nuestra era separó los
dioses, considerados falsos, del Unico verdadero: los falsos
dioses matan; el verdadero crea.
224
¿Un solo dios en tres personas?
El sacrificio tenía pues función y valor universales: para
la sacralidad jovial el «uno por todos» del chivo expiato·
rio; los «algunos por todos» de la guerra o de Marte, tres
campeones o dos ejércitos enfrentados; el principio del
gasto mínimo: «(cuánto cuesta?» para la práctica de nues-
tros trabajos y proyectos o para la realización de una posi-
bilidad o de lo verdadero, en el campo de las ciencias y de
las técnicas... aquí tenemos, en su principio, el concepto
mismo de Economía. Vuelta a la cuestión de partida y
paso a Q,tirino: los balances de producción y de intercam-
bio,los beneficios y los costes, los mejores negocios... ¿se
deducen de la violencia, a través de la optimización sacri-
ficial?
¿Q,té resulta de todo ello? Criterios, preguntas y respues-
tas: ¿mientras que las guerras inmolan, evidentemente, las
religiones conserVan o no los sacrificios? Las mejores los su-
primen. La cognición y la práctica, las ciencias y las técnicas
¿seguirán siendo también sacrificiales? Las verdaderas aban·
donarán esta condición. ¿La economía se entrega o no, ella
también, a estos crímenes repugnantes?
¿Las tres funciones tienen el mismo objetivo? La econo-
mía, en general, ¿continúa esta misma guerra con medios
diferentes de las annas? ¿Q!1irino se entrega a las mismas
ocupaciones de Marte? Ausente de la clasificación, ¿un
s o ~ o dios de viol.encia, o un demonio único, podría susti-
tUir a los tres dIOses fundamentales del politeísmo anti-
guo?
Júpiter trata de limitar la violencia con la religión, el de·
recho y el saber; Marte, con la guerra, como acción de dere-
cho, y la partici.\?ación regulada en los conflictos de legiones
armadas; ¿Qy.inno los imita con la competencia entre pro-
ductores y las batallas comerciales, la lucha de clases y la ex-
plotación de los hombres por aquellos que no se conside·
ran Sus semejantes?
Monoteísmo formidable de la violencia universal.
225
Los Miserables
Para ampliar las demostraciones a este tercer dios, la últi-
ma prueba debería estudiar detalladamente la economía y
las ciencias correspondientes_ Suponiendo, cosa improba-
ble, que pudiéramos dominar semejante masa de datos,
¿cómo estar seguros de poder reducirlos a un resultado tan
sencillo? Más vale invertir la cuestión y considerar un esta-
do concreto límite, en el que la ausencia total de fortuna
equivaldría a la desaparición de Q!tirino. En otros ténni-
nos, ¿qué ocurre, no en la producción, los intercambios y
los bienes, pero sin ellos?
Así llegamos a los Miserables. Más que la indigencia y la
pobreza, la miseria, radical, ¿será tan universal como la ,:io-
lencia misma? ¿Podemos hablar entonces del hombre nuse·
rabie? Una demostración negativa siempre vale más que ve-
rificaciones positivas, indefinidas, pero nunca plausibles.
LA MISERIA UNNERSAL
Miseriay violencia
La experiencia de la miseria muestra que, sin fortuna
-sin el dios Qyirino-, el individuo o el gruJX> ven desa-
parecer también el derecho, la cognición y toda soberanía:
ya están sinJúpiter; así como toda polida o gestión de las ac-
ciones conflictivas: ya están sin Marte, entregados a la vio-
lencia pura y sin reglas. La ausencia de uno de los tres dio-
ses, Quirino, implica !alta total de l.os otros
dos: ¿podemos descubnr mejor mdlce de su relación y de
su unidad? Estas desapariciones implican sobre todo la pér-
dida de toda protección contra la pennanencia de relacio-
nes violentas: ¿podemos descubrir mejor índice de la reduc-
ción? La violencia es el fundamento de toda institución.
.....,Individual o colectiva, la miseria hunde a los hombres a
los que abruma en un estado límite en el que la violencia
226
no conoce reglas ni leyes, ninguna barrera para su propaga-
ción universal. Esta exclusión fuera de la ley se acerca al
riesgo máximo de eliminación o de erradicación: supera al
homicidio, ya que este último se define de acuerdo con le·
yes penales... y roza el genocidio, ya que está en juego la
práctica totalidad del género humano.
El universal que buscamos se descubre, no en la organi·
zación social, las instituciones o la política, sino, a la inver-
sa, en la desorganización, que deja al desnudo todas las es-
tructuras, y en el límite, en este estado de miseria, quizá tan
antiguo como el origen del hombre, que los filósofOs des-
cribieron, desde hace cuatro siglos, sin saberlo demasiado,
cuando abordaron el problema del Mal. El miserable, efec-
tivamente, sufre males 6sicos: hambre y frío, enfennedades
y muerte precoz... pero también mal moral, ya que un
acuerdo social se suele realizar en función de la responsabi-
lidad que asume de encontrase en tal estado... la palabra mi-
serable, al menos en francés, designa no sólo al más que po·
bre e indigente, desgraciado y patético, sino también al des-
honesto, malvado, vergonzoso y despreciable; la historia
occidental dudó durante mucho tiempo entre la horca y la
piedad.
Si fomtdamos, de nuevo, el principio de economía, ¿no
debemos resignamos a producir esta miseria como un pre·
cio que hay que pagar por el crecimiento y el progreso de
algunos hacia el bienestar y la sabiduría? ¿No se trata de un
escándalo inmenso? ¿No intercambian su lugar el máximo
y el mínimo, ya que un grupo escaso sacrifica a sus valores
óptimos una multitud colosal de miserables?
Holocausto aQJtirino
Porque hombres ricos de naciones acomodadas los sue-
len considerar responsables de su propia condena a muerte,
los Miserables se cuentan por centenares de millones, en el
Tercer Mundo del Sur, y en el Cuarto Mundo que crece rá-
pidamente en nuestras ciudades, tanto en Oriente como en
Occidente, entre las nuevas víctimas del más inmenso sacri-
227
ficio que nuestra historia, bastante repugnante sin embargo,
haya conocido y perpetrado. Si la guerra es un sacrificio co-
lectivo a Marte o preparado por él según el principio de la
economía, la miseria parece más sacrificiai todavía, ya que
afecta a una población tan importante que iguala práctica-
mente al total de los hombres: aceptamos un holocausto gi-
gantesco a
Este otro falso dios, ¿no mata también en gran número,
a través de ciencias y prácticas de cuya verdad deberíamos
dudar? ¿Mata más que los rituales antiguos y los combates
marciales, en un crecimiento histórico escandaloso que ta-
pan las supuestas necesidades de la economía? ¿No será '1"'
este aumento innoble marca un desgaste progresivo de os
obstáculos para la violencia. a medida que vamos de Júpiter
a Marte, y de este a Q!¡irino, ya que el primero acepta sacri-
ficar a un solo hombre. chivo expiatorio en la cúspide de la
pirámide, el segundo a tres campeones o a un ejército,
mientras que el tercero, más contemporáneo, asesina a la
humanidad prácticamente entera? Como la econOllÚa espe-
cula con el conjunto de recursos y su escasez, ¿habrá que es-
perar que las pocas pandillas de gángsters que gozan de
ellos logren, por medio de esta violencia pura y sin ley, la
erradicación de los grupos de Miserables, numerosos y ma-
yoritarios, para quedarse, sobre el Arca rica. como únicos
supervivientes de un nuevo Diluvio? ¿No están patentan-
do, para convertirse en sus propietarios, a la totalidad de las
especies animales y vegetales?
Terrorífico mapa del atlas contemporáneo: una pequeña
isla o la cima de una montaña emergen de un océano o de
una tierra infausta.
Miseriafundammtal
Entre la muerte definitiva y la existencia relativamente
cómoda y protegida, garantizada por las culturas, sus dife-
rentes contratos y sus instituciones, este es el estado en el
que la violencia destruye antes de producir sus propios lími-
tes: estado primordial, condicional, fundamental, universal,
228
que expresa nuestra condición mortal o nuestro ser para la
muerte. Ecce homo.
Sí, tal es la universalidad del hombre. Venimos del sufr¡·
de la miseria, de las aguas fluctuantes sin límite, de
la tIerra y de la muerte. En ella vivimos en parte. A ella es-
tamos siempre condenados, desde el momento en que con-
fesamos que sólo somos hombres, frágilmente protegidos
por débiles instituciones. Nos reconocemos todos, en el
fondo de nosotros mismos, como miserables o siempre ex-
puestos, vertiginosamente, al riesgo de volver a serlo.
¿QIé estatuto pretenden los demás? ¿La divinidad? ¿Nos
convertimos en falsos dioses? ¿A qué extraño y bárbaro po-
liteísmo de nosotros mismos nos sometemos?
Vuelta al estado de naturaleza
De golpe, lo que los teóricos del derecho, Hobbes o
Rousseau, por ejemplo, dicen del estado previo de Natura-
leza, o de cualquier condición primitiva, en donde la uto·
pía o la ucronía, formales o condicionales, preceden al esta-
do social de derecho, con la soledad salvaje de los hombres
o la guem de todos contra todos -impropiamente llama·
da guerra, lo repito, pues esta violencia sin leyes no tiene
nada que ver con el estado jurídico de conflicto regulado
mediante declaraciones---, todo lo que pretenden de abs-
tracto o de teórico, sobre este estado primero, fundamental,
abstracto, trascendental incluso, se realiza, entre
el dolor yla concrecIón, cerca de nosotros o en nuestra pro·
pia existencia, en la supervivencia de los Miserables. Con-
c
7
ptual.o imaginario, el estado de Naturaleza, en el que la
VIolenCia no conoce regla alguna, se muestra como univer·
sal y más real que la realidad cultural, local, frágil y relativa,
Y. como la vivimos en el bienestar económico, jurídico y
clvlltzado de las tres funciones: se trata del estado de Mise-
ria, que nunca tuvo historia ni filosof1a, porque yace antes
<,"le la primera y apartado de la segunda.
Contra los politeísmos ricos, sólo algunos monoteísmos
lo han conocido: por revelación.
229
Desmoronamiento de las clasificaciones culturales
Duelista o guerrero, Marte, y Quirino, cultivador, herre-
ro, comerciante o banquero, simplemente porque son dio-
ses, se colocan del lado de los sagrado, por consiguiente de
júpiter. Acabo de demostrar que júpiter y Qyirino trabajan
ambos para controlar la violencia: aquí están, en compañía
de Marte. Cuánto tiempo y fuerzas consagraron la historia
y las ciencias sociales para demostrar que lo religioso y lo
marcial se reducen a lo económico... yo estoy gastando el
mío y las mías para demostrar más bien lo contrario o la re-
cíproca de estas teorías: júpiter y Marte se apuntan del lado
de Q!1irino, por el principio, universal, de la economía.
Si dos de los tres dioses se reducen siempre al tercero, in-
diferenciada, impotente para clasificar, la trilogía se viene
abajo. El empuje de lo universal destruye este aspecto local
cultural. Como queríamos demostrar.
Mapamundi: la violencia universal
Las tres imágenes o funciones, identificadas por Georges
Dumézil en las instituciones indoeurol'eas, consumen las
tres los mismos sacrificios, siguen el mismo principio eco-
nómico: rituales e infrecuentes en los templos y los tribuna-
les; imprevisibles y quizá evitables en los laboratorios; he-
roicas, pero limitadas, en los campos de
das al universo entero por las reglas dellOtercamblo, de la
producción y de la mencionada economía.
Dime cuántos hombres contribuyes a matar y te diré tu
oficio; deduciré incluso tus ideas, al menos las más medio-
cres, las que defienden tu pertenencia o tu corporación.
¿Ahora tratas, lealmente, de trabajar en la inocencia de lo
verdadero? O la falsedad definida en el universal de la
muerte o la verdad definida en el universal de la vida.
Comparar las dos historias comparadas de las religiones
nos lleva a reducir las funciones a una sola o tres dioses al
230
único y a mostrar la universalidad del sacrificio y de la eco·
nomía. Abominable y presente, este universal sigue exigien-
do en todas partes la muerte de los hombres, en gran núme·
ro, en los combates, el saber, la producción y la circulación
de los bienes. Cuando mi lejana juventud abandonó la epis-
temología, le di a eso el nombre de Tanatocracia.
No hemos salido todavía de las edades arcaicas, ciegas a
estos holocaustos, nada ciegas a la Ilustración de nuestro sa-
ber. Un día cambiamos de religión, dejando los sacrificios.
Ahora hemos cambiado de universo. El pueblo preferiría
que los sabios fueran los primeros en resolver el nuevo ca-
rnina. ¡Inventarían!
¿Cómo? Aquí lo tenemos, primero la escritura, y después
nuestra decisión.
Lapalabrapositiva correspondiente
Con dos parábolas paralelas, San Lucas y San Mateo ex-
presan el principio de la economía no sacrificial, que recha·
za el más mínimo gasto, uno por todos, siendo este único
el propio sacrificado: ¿Quiin devosotros que tieneelen ovejas, si
pierde una de el1ds, no deja las noventay nueve en el desierroy va
a busear la 'que se perdió hasta que la e:rn:uentra? (Mat.18, 12;
Lue.15,6).
El que trae de vuelta la oveja descarriada invierte, de for-
ma simétrica, toda la lógica económica, pues deja las otras
noventa y nueve ovejas en el desierto, lugar del que se sue-
le expulsar al chivo expiatorio, actúa de acuerdo con la in-
clusión, cuya fonna invierte la lógica de exclusión, y al con-
vidar a sus amigos para la vuelta de la extraviada, transfor-
ma en fiesta positiva el sacrificio, la arcaica gala sangrienta:
sin muerte ni expulsión, nos alegraremos todos juntos de
que la víctima haya vuelto entre nosotros. El hijo pródigo
ha vuelto: ¿había sido expulsado por su hennano?
No sólo el gesto nuevo rechaza, negativamente, toda eco-
nomía basada en el cálculo de un porcentaje, incluso míni-
mo, de pérdida, aquí uno por ciento, sino que muestra, po-
que el trabajo consiste en salvar, precisamente,
231
lo que por la costumbre y la razón habíamos aceptado per-
der. No digamos más: el progreso a cualquier precio, pero
paguemos todo el precio que cuesta el progreso.
Perder... alma perdida, mujer de costumbres perdidas...
este verbo vale tanto para la moral como para la econotIÚa
de los balances, llamados de pérdidas y ganancias. Y no se
hace pasivo hasta que se cumple su acepción activa. Este
hombre, esta mujer, esta oveja... descarriados, ¿quién los
quiso perderJ
Este animal que expulsas, ¿quién lo echó de casa para
que vagase errante por los desiertos. las montañas y los
hielos?
232
2
Contrato
Métodosy técnicas: de la creación
Adoptado hoy en día por todas las disciplinas científicas,
el método por modelización y simulación cambia la condi-
ción de la experiencia y de la realidad. Antaño objeto, crite-
rio, prueba o juez de la ciencia, la realidad deja paso a lo vir-
tual. La ciencia se convierte en la ciencia de los posibles. En
biología,"P0r ejemplo: por el paso del tratamiento del cuer-
po al del genoma. Había que obedecer a la naturaleza para
controlarla. Ahora, le damos órdenes sin consultarla. Esta
ascensión hacia lo posible nos abre mundos nuevos, que
trataremos de crear cada vez más, sin vemos obligados a te-
ner en cuenta el obstáculo o la prueba de la realidad, anti·
guamente irrecusable, que evitaremos mediante variaciones
virtuales.
Esta liberación, relativa, con respecto a una realidad que
antes era necesaria, impone a los científicos responsabilida-
des nuevas, ya que están menos unidos que antes y que el
resto de los hombres al destino o a la fatalidad de la expe-
riencia o de la encamación. Antes realizaban sus ap'licacio-
nes bajo el control del mundo tal cual. En parte ltberados
de estas exigencias, crean ahora, como el Dios clásico de los
filósofos y de los sabios, mediante posibles que se realizan
o que imponen sus cálculos.
233
V"dad
Así nos encontramos con un cambio considerable en la
condición de la verdad: antes estaba unida a las sentencias
emitidas por la realidad misma, experimentada en manipu-
laciones en las que la teoría se sometía a las condiciones
prácticas del mundo. En la posibilidad de las modelizacio-
nes y la materialización de una realidad creada, la verdad
deja paso a la responsabilidad con respecto a una posibili-
dad realizable o impuesta. Sin salir del campo mismo de la
ciencia, con la virtualidad de la simulación estamos pasan-
do de lo epistemológico o de lo cognitivo a la ética de la ac-
ción, porque ahora pasamos, sin cesar, de la simulación al
acto, del modelo a su realización, de lo posible a lo real.
La pregunta: ¿decimos la verdad? converge hacia la pre-
gunta ¿actuamos bien? ¿A qué peligros de violencia, de
hambre, de dolores, de enfermedades, de muerte... exponen
estos mundos de nueva creación a nuestros contemporá-
neos y sus sucesores, a las generaciones futuras? El proble-
ma, epistemológico, de 10 falso converge hacia el problema,
ético, del mal. La ley: di la verdad, converge hacia la regla:
no matarás.
El compromiso del ci.entffico
Estas preguntas se han planteado, al menos una vez en la
historia, a un médico griego de buena voluntad: Hipócra-
tes. En aquella fecha, sólo la medicina era responsable de la
vida y de la muerte de los hombres. Ni el fisico ni el quími-
co, ni mucho menos el matemático o el astrónomo, todos
ellos consagrados a la explicación o a la experiencia verídi-
cas, tenían que plantearse preguntas de este tipo. Una épo-
ca tras otra, todos los médicos prestan, al finalizar sus estu·
dios, el juramento hipocrático: única prueba, o mejor, úni-
co testimonio de que una moral y un esbozo de derecho
pueden mantenerse a lo largo de las generaciones venideras.
234
Hay que escribir de nuevo un juramento generalizado al
conjunto de las ciencias, ya que todos los sabios se encuen·
tran ante responsabilidades creadoras. Lo prestarán o no, de
acuerdo con su libre decisión.
Q!tien lo escriba abrirá el nuevo milenio.
235
3
Distancia y proximidad
Invitación al viaje
Adivinen por qué después de haber leído TinlÍn en el nbet
preparé inmediatamente, hace ahora cuatro años, una mo·
chila de montaña, una manta fOlar y una colchoneta, y me
subí, un hennoso día inverna, al avión de Katmandú, vía
Nueva Delhi, para ir a pie desde Nepal hacia la frontera de
China.
Un tanto heroico para alguien que superó hace tiempo la
edad del Capitán, pero soberbio sí se anda en buena com-
pañía, este vIaje exige, efectivamente, que haya visto y leído
las viñetas mágicas dibujadas por el gran predecesor: enton-
ces, y sólo entonces, pasa por el1ado adecuado de los «tsor-
tengs» asiste con respeto a los ritos de los monasterios tibe-
tanos, cruza en equilibrio los rápidos sobre puentes frágiles
que incluso los sherpas franquean con angustia, come son-
riente su comida, ama su amistad, admira su resistencia ante
el peso que llevan como ante el frío que soportan... ¿Cómo
llevar a cabo esta pequeña hazaña sin recordar continua·
mente la búsqueda de Tchang desaparecido, sin reproducir
el itinerario tantas veces recorrido, al menos en la imagina·
* Las páginas que siguen exigen la lectura previa de Tintín m d Tíbrt, de
Hergé. [N. del <Ultar.}
237
ción, durante la infancia? En uno de aquellos monasterios,
¿cómo no sucumbir a la tentación irresistible de soplar a es·
condidas por la larga trompa, a riesgo de profanar un silen-
cio sagrado dificil de escuchar?
Si adivinan por qué me fui, tendrán ganas de emprender,
como yo, la ascensión conmovedora de sus recuerdos, la
otra, cautivadora, del macizo del Everest, o la mejor, des-
lumbrante, del genio de Hergé: admirarán la yrecisión de
este documental; no se perderán ni siquiera e cráneo del
yeri, sí.
Pero esto no basta.
El abominahk hombre rk las nieves
Si, además, como lo hizo en mi favor, la suerte les sonríe
tanto como para encontrar allí a Robert Rieffel-iNamasté,
te saludo, VIejo camarada!- ángel maravilloso del lugar,
con su bondadosa sonrisa amistosa, autor, además, de la
mejor guía que se haya escrito sobre Nepal, descubrirán,
gracias a él-isí, también!- al monstruo que se suele lla-
mar el abominable hombre de las nieves.
Viajero infatigable, experto inigualable sobre el Himala-
ya, Robert Rietrel ha reunido, a lo largo de investigaciones
largas y pacientes, todos los testimonios de los encuentros
probados con el migou, desde hace unos cuatro siglos; los
ha comparado, confrontado, criticado, analizado, cotejado,
relacionado con su propia experiencia, para llegar a esta ra-
zonable, científica y sin cuestionamiento posible evidencia
de que claramente el yeti existe. ¿Por qué? Porque hombres
de buena fe, como él y yo, se 10 han encontrado. Sin em-
bargo, el número de testimonios comprobables desciende
regulannente desde hace tres o cuatro siglos, hasta desapa-
recer prácticamente en nuestros días. Esta extinción progre-
siva de las evidencias designa una especie de gorila de mon-
taña en vías de desaparición.
Suponiendo que quede alguno, los últimos individuos
de esta especie deben ser muy raros.
238
La caza de la singularidadmás singular
Como el de Tintín, el viaje se dirige pues hacia la pura ra·
reza. ¿Por qué ponerse en camino, sudar, arriesgarse a un ac-
cidente a veinte días de marcha de la primera y tosca enfer-
mería, pasar sueño, hambre y frío, si no corremos hacia lo
¿Qté haber en el mundo y en la
vtda. tan precIoso y tan sulgUlar que valga semejantes es-
fuerzos? ¿La amistad que mueve montañas y descubre al
amigo en peligro a diez mil kilómetros de aquí? mi amor a
la vida, cuando alrededor el mundo sólo habla de muerte?
¿El santo monje que vuela, en éxtasis, Rayo Bendito y Gran
Precioso? ¿Las especies en vías de extinción? iA fin de cuen-
tas, raro porque es único, este techo abierto del universo!
por todo ello vale la pena cargar con una pesada mo-
chila y.ascender largos días, en busca de semejantes
excepCIones. Mejor aún, ¿existen en la vida otros objetivos
interesantes? Salgamos pues abandonándolo todo.
Sin embargo, todas estas singularidades resultan corrien-
tes, con respecto al inmenso descubrimiento realizado de
repente, plimero por Tchang y después por sus amigos, que
salen a salvarle, pues comparado con él, ningún otro, en el
mundo y en la vida, ni siquiera quizá los anteriores, los más
raros, merecen el más mínimo esfuerzo.
¿Por qué me marché yo también? Porque tuve un sueño:
n.o, no soñé con Tchang, claro, sino can el yeti, precisamen-
te, y más 1?eneralmente con los animales que llamamos salva-
les y conSideramos feroces, que expulsamos hacia la cima de
las montañas o el fondo de la selva. Aveces los perseguimos
para capturarlos, VIVOS o muertos, hasta su total extinción. Si
:lesaparecen, ¿quién tiene la culpa? En francés, el verbo chas-
ler dos significados. Primero quiere decir expulsar, ex-
:lwr, rechazar, despedir, desterrar, exilar, echar; a continua-
:ión, cazar, perseguir una presa dada para matarla. En una pa-
labra encontramos dos sentidos muy diferentes, que mi
>ueño dUTaflte una partida de ajedrez, en la que la pie-
za de mi adversano expulsaba a la núa de su casilla.
239
Me desperté gritando: ¡ah! la chddds5e, como si estornuda-
se. Este sueño o pesadilla me reveló que cazábamos a estos
animales, fusil en mano, porque los habíamos expulsado de
nuestra casa. No, soñé: algunas especies no se domesticaron
a partir de un primer estado salvaje, sino a la inversa, se hi-
cieron salvajes a partir de un primer estado doméstico; no-
sotros mismos los devolvimos antiguamente a la selva, ex-
pulsándolos de nuestra vecindad. En un principio, reinaba
el paraíso de los seres vivos conciliados; vivimos desde en-
tonces en el tiempo y en la historia de la exclusión. Sólo se
trataba de un sueño, pero me marché inmediatamente de
viaje, siguiendo y persiguiendo esta intuición.
Lo lejano owcercano: el monstruo
Chasser significa también apartar, rechazar, colocar entre
sí y el desterrado toda la distancia posible, por ejemplo, la
que separa Bélgica del Tíbet,la mitad del mundo, sustituir la
proximidad por la lejanía: la exclusión convierte al prójimo
en un ser lejano. Sólo el intenso esfuerzo de un gran viaje
puede, a la inversa, hacer que el ser lejano se vuelva cercano.
Volvemos a encontrar los viajes y las distancias que medía
antes la pedagogía; sin embargo, la instrucción en este caso
se vuelve educación y el saber deja paso a la moral.
Al haber sido expulsado de una casa dulce y tranquila,
casi materna, en la que encontraba comida y calor, fisico y
humano, descanso, consejo y caricias, al haberse visto obli·
gado a vivir en lugares inaccesibles, o a errar sin abrigo, por
regiones que nadie quiere, en las que no se encuentra nada
para comer, sobre todo cuando llega el invierno con la nie-
ve, el hielo y el viento. ¿quién de nosotros no se volvería rá-
pidamente duro, hirsuto, bruto... fiaca, sucio, descarnado .
espantoso, feo como un mono, peludo. terrible, peligroso .
destruido por la miseria inhumano... tan abominable que
no tiene otro nombre Pronto los hombres saldrán a su
vez, de su Casa tranquila y suave, para cazar a aquellos que
sus antepasados expulsaron y cazaron.
De aquel sueño nació esta marcha por el espacio del Hi-
240
malaya, pero también otro viaje, más extraordinario toda-
vía., .el cual haremos juntos el hallazgo de la singu-
landad lOesbmable. Pueden preparar todas las mochilas del
mundo, ropa polar y colchonetas, alquilar los servicios de
veinte shetpas y de otros tantos yaks, escalar diez paredes,
plantar el campamento base sobre el hielo, orar en los cua-
tro monasterios que se encuentren, buscar por todas partes
,especies se pueden quedar en casa, no ser-
VIra de nada mIentras no accedan a esta verdad que acabó
por descubrir el genio de Hergé. Aquí está, les digo.
Tres viajes con tres mapas
Quiso hacerlo como yo lo hice, mucho tiempo después
de é[ el propio Tintín pasa, en un momento dado,
por una IOmensa circunstancia que divide trágicamente su
viaje, como una grieta.
Al principio. sólo se trata de marcha de aproximación,
por senderos tollados, en compañía. Sin embargo, cuando
todos los shetpas huyen sin retomo, dejando al guía, el jo-
ven y el capitán librados a sus propias fuerzas, comienza la
El corte brusco es éste. ¿Qyé valdría
un VIaJe, s.. los participantes no dejaran de estar asistidos
servidos y animados? ¿Un cheque para el Club Méditerra:
née? Además, esta expedición verdadera tennina una vez
más, en las cercanías de un monasterio, bajo la avalancha de
nieve y a las puertas de la muerte. Sin la visión extática de
Rayo Bendito, ¿qué habría sido de los tres hombres? La úl-
tima parte, sale de ahí y ahí vuelve. En otras pala-
el final del ,:aJe pasa a ser iniciático y religioso, místi-
co lOc1uso, y contiene todas las enseñanzas.
¿Cuáles? Ya llegamos. Pero hace falta otro mapa para no
perderse.
Nuevo espacio en el que lo peor es lo mt;jor. ..
Aquí estamos. Calentitos en nuestras casas, nos gusta ha-
tras una buena comida preguntas muy complicadas
a propósito de la ética: si existe, por qué se pierde, cómo
241
añadir su pólvora ligera a las técnicas pesadas... cuando sólo
hay una moral, muy sencilla fero terrible. Tintín en el Tt'het
relata con toda la limpidez de mundo la verdad más fuerte
y más profunda que se haya dicho nunca bajo el cielo y
para l..u,e lo abominajJle es bumo y que actúa
como nmgun ser clvdlzado lo hana, con dulzura y caridad.
Ocurre en este relato la misma desgracia que ocurrió en
otros al buen samaritano, que todo el mundo ca·
nace sm comprenderla, desde hace dos milenios: su clari·
dad blanca nos impide, al deslumbramos, entenderla.
Acompañado por su Capitán, gran bebedor y vocinglero
sin par, nuestro héroe, como el samaritano, nos da, inagota-
blemente, tantas pruebas de bondad que, conmovidos, nos
quedamos en esta lección. Como los monjes del Tíbet le
llaman Corazón Puro, tratamos más bien, inspirados por li-
bros de psicoanálisis acusativo, de ennegrecer la blancura
de la nieve, del perro y del alma infantil, desde que dejamos
de amar el amor. Y todo lo contrario, bajo su luz incandes-
cente, estas bondades ocultan la verdadera lección: sólo es-
tán cubrirla. Las singularidades visibles, por las que nos
decIdimos a marchar, ocultan la verdadera singularidad. El
buen samaritano asimismo desgrana tales buenas acciones
que creemos ingenuamente que el relato tiene como objeti-
vo enseñarnos a recoger a los heridos en la cuneta cuidar-
los, llevarlos al hospital, pagar a las enfermeras... sabía-
ya eso, y demasía? ¡Piedad plana, elemental! No, en
tIempos de Costo, los vecinos de los samaritanos, separa-
dos de ellos, los odian, los evitan, ellos y su país, como los
más de los enemigos, de modo que los llaman,
o caSI, los abominables hombres de las montañas. Así, la
parábola evangélica del buen samaritano --en la que el ad-
Jetivo contradice el nombre-- dice muy poco sobre la hon-
da.d, se suele creer, sino que propone el descubri·
mIento Inmenso de la única maravilla que tiene valor: que
el.pe.or de los hombres, bandido desterrado, ignominioso,
cnnunal ante el género humano, se conduce con huma-
nidad.
Ahora conocemos tantos equivalentes de estas dos histo-
rias, similannente conocidas e idénticamente incomprendi-
242
das, hombres monstruo, imposibles de nombrar
que, SI deCImos, ahora, expresamente, en este texto mismo,
son buenos, nos veríamos condenados también por los
trIbunales. Aquí tenemos una prueba, terrorífica, de la ex-
cepcional singularidad de la moral.
... y /o lejano vuelve a serpróximo
Por su ciclo mundial de viajes extraordinarios, condecc)-
a J:lergé hace tiempo con el título de «Julio Verne de las
Me confieso. Porque es-
CIenCIas crean tanta dIstancia entre el hombre que estu-
dIa a los otros y los otros estudiados, que el foso no se lle-
ga nunca a colmar, que nunca se da la reciprocidad. Tin-
tín, por el contrario, reduce la distancia y convierte al
o en. alguien cercano. Inventa pues la
aCClOn o el. humamtario, como alardeamos de practi-
car ahora. <: VlV1remos lo bastante como para que las cien-
cias sociales sustituyan una objetividad, a menudo inhu-
mana, por esta bondad inaccesible? ¿Veremos nacer las
ciencias,humanitarias? En los viajes singulares dibujados
por Hergé no se trata de fotografiar lo extraño y lo diferen-
te, para satisfacción exótica y viajera o para publicidad de
los expertos ricos: todo lo contrario. lo lejano se vuelve
cercano.
Lo más alejado, proscrito o desterrado se vuelve mi ve-
cino: no Tchang, amigo de siempre, ya
cercano y perdIdo porque un avión, accidental-
mente, SInO sobre todo, y esencialmente, este ani-
mal hostIgado por los cazadores y los sabios, separado de
nosotros por la y por el espacio, y, por
su;s costumbres, abommable: extraño, alelado, excluido,
pero de repente, por mi desplazamiento volun-
tano: vecino, próximo y fraterno. Tchang es la ocasión el
pretexto del viaje; da simplemente un objetivo a la
de acercamiento. ¿Cuál es la finalidad de la auténtica ex-
pedición?
El yeti. Marchando en busca de un hombre, encontra-
243
mas al yeci. A la inversa, ¡si hubiéramos salido en busca del
yeci, a nadie se le ocurriría buscar a un hombre! Una vez
descubierto el yeci, ya que tenemos la suerte de haberlo al·
canzado, ahora tenemos que encontrar al hombre. ¡Aten-
ción, es él!
¡Lo peor se convierte en lo mejor y el animal es bello y
bueno! ¿Qué visión hace levitar a Rayo Bendito y sólo le
hace volar a él, porque, visiblemente es el único que como
prende, y te hará volar mañana a ti, a tres palmos del sue-
lo, si cambia tu alma? Este inmenso descubrimiento de
que el peor de los animales, el más cruel de los brutos, el
que se ilustró con los peores asesinatos, el que ponemos
todos, de común acuerdo, en la picota, sí, bestia feroz in-
munda, espantosa, negra, velluda, provista de un cuerpo
repugnante y de una faz innoble, cargada con todos los
crímenes del mundo, sí, ella misma, es un hombre, aun·
que parezca imposible. No es que el blanco, nieve, hielo
y pelaje, se vuelva negro, sino que la propia excepción ne-
gra, greñas y caverna, accede a la luz transparente y cán-
dida. Todas las psicologías del mundo le convencerán
siempre de las impurezas de la pureza o de que el infier-
no está empedrado con buenas intenciones, que no hay
nada más fácil que enturbiar un manantial... pero la revo-
lución más inusitada consiste en ver que lo más impuro
es puro.
Exactamente por esta razón, sin esperar, hay que empren-
der ese viaje. En el país de todas las singularidades, por las
circunstancias más improbables, hacia las cimas más altas
del mundo, saldrá al encuentro de una especie en peligro,
que mañana podría desaparecer, sobre la que cambiará de
opinión: la especie humana.
La mejor de las bondades va a veces cubierta de un ropa·
je negro. Vale la pena arriesgar la vida para aprenderlo y ver·
lo, el paraíso perdido recobrado, la vuelta a casa del expul·
sado. Entonces, toda nuestra imagen del mundo se invierte,
de izquierda a derecha y de atrás hacia delante. Todo gira a
nuestro alrededor al mismo tiempo que nosotros. Como
todo se invierte también de arriba a abajo, ¿qué tiene de ex·
traño que levitemos?
244
Inversión del espado
Leed y mirad con toda vuestra atención: que Tintín haya
perdido a su amigo, es algo que le conmueve a él y a noso-
tros: emprendemos con él el más peligroso de los viajes del
mundo y el más maravilloso, hacia todas las singularidades,
para encontrarlo. Se ha terminado la marcha de aproxima·
ción. Qye el migou se encuentre, a su vez, separado de su
nuevo amigo ¿a quién le importa?
La última desgarradura, tan profunda, tan arcaica y tan
negra, que ignoramos de qué pozo fabulosamente inmemo-
rial, perforado en el fondo de su tórax. brotan las lágrimas,
está en la última viñeta oval donde, visto de espaldas, el so·
litario de las nieves se queda solo en las cimas -no en el
Hotellas Cumbres, cómodamente instalado, entre viaje y via-
je----- mientras que la larga caravana va bajando por la caña·
da y los hombres hablan de él, preguntándose si acaso no
será más humano, él, que ha salvado la vida al joven, que se
pregunta si...
¿Hay que dar la vuelta al mapa del relato e incluso al at-
las universal? ¿El viaje acaba aquí? ¿O comienza otro en
este punto de simetría de este relato redondo que comien-
za por una imagen de un hombre de las nieves, visto de
frente, y se termina por la de un montañés, visto de es·
paldas?
Sí, todas las desgracias del mundo vienen de esta exclu-
sión; todas las desgracias del mundo corren con estas lágri-
mas que nos brotan al mismo tiempo que las que llora el
abominable, en estos instantes desgarradores en los que
hombres lamentables se preguntan si el caritativo tiene de-
recho al título de hombre. Qyién sabe, dicen... ¿A quién
hay que considerar salvaje en esta viñeta final? ¿A los que
marchan en caravana y bajan hacia el valle. dando la espal-
da, sin sospechar que su historia da vueltas en círculo, ni
que este nuevo habitante de las cumbres debería volver a sa-
lir al encuentro del nuevo amigo que un nuevo accidente
de fotograBa le hizo perder? ¿A los que no ven las lágrimas
245
del abominable caer, ya que, como muchos otros, no miran
a los miserables de frente? ¿Para qué viajar tan lejos y negar-
se a verlo?
El francés designa con la palabra misérable al que vive en
la miseria, en el frío, sin comida ni cobijo, al que sólo tiene
una cueva para vivir y huesos de pajaritos para roer; pero
también al que los otros consideran no humano. ¿La mise-
ria destruye la humanidad en el hombre? O, todo lo contra-
rio, ¿no será que sólo habita en lo que fue destruido por la
miseria. hasta la humildad más abyecta? En francés, el hu-
milde y el hombre vienen de la misma palabra. &ee homo.
En las calles y en la plaza de Atenas, Di6genes el cínico se
pasea, enarbola un farol encendido, en pleno día: busco un
hombre, grita. Rumbo a un viaje sin retorno por el cuerpo
social, hacia el estado de miserable sin cobijo, consagrado a
la filosofia sin idioma, cuyos gestos ejemplares son los úni-
cos conceptos, Diógenes el centinela va en busca de lo raro
y lo precioso, él también, marcado por la aversión de los
hombres; este brillo añadido de su lamparilla significa que
la luz blanca del sol oculta la verdadera singularidad.
Mientras que Platón enseñaba que el hombre se define
como un animal bípedo, sin plumas, Diógenes lanzó, di-
cen, en medio de los académicos en pleno debate, un pollo
desplumado, declarando: ¡Aquí está el hombre Platón!
Diógenes mostraba, ya lo hemos visto, que el ammal era el
hombre mismo. ¿Qté ilumina pues su farol? Sólo ilumina
al que lo lleva y se mantiene muy cerca de su luz paradóji"
ca: el propio Diógenes el cínico, el perro inmundo, el abo-
minable hombre del tonel. muscáis un hombre? Encontra-
réis un animal. Atención, el hombre es ese animal mismo,
tan miserable que sobrevive como un perro, sin hablar, y
que duerme en las calles, desnudo, sin recursos.
Itinerario ro el otro mapa
¿Qyé ocurriría si el migou bajara a su vez, no de la nieve
de los Alpes, sino de los hielos del Himalaya, para ir a bus-
car y a salvar a Tchang, a la calle Labrador o a Moulinsart,
246
de las de, caravana y capitán se lo
llevan leJOS de el? <Le tratartamos, como se suele declf aho-
ra, de forma humanitaria? ¿O lo de,spués de
haberlo estudiado en un 200 o en un campo? ¿Qte bondad
, _.
sobrenatural J.1os falta, en vespertma y matutma:
La exacta simetría de la hlstona, en la que el
ta simplemente bueno sueña con Tchang, al pnnClplO, so-
bre Wla cima, donde el otro, sobrenaturalmente bueno, so-
bre las nieves eternas del fin, llora al mismo Tchang, debe-
ría conducimos a leerla al revés: a emprender los mismos
viajes desandando lo andado; a volver. a O?-i de caza,
en el mejor sentido de la palabra. DeCld: a
contrar, en Occidente, a la vuelta del Hlmalaya. Bestias
abominables que dan caza a los
Si entendiéramos esto, que lo abommable es bueno, que
la bestia inmunda es el hombre mismo, y si hiciéramos en-
trar a todos los excluidos en la casa, nuestro mundo, en el
que la denuncia es el pan nuestro de cada día, se
en un paraíso en el que levitaríamos, como Rayo BendIto.
Al inventar, medio siglo antes que nosotros, lo que
mas viaje humanitario, Tintín llega al Tíbet, como VIaJo a
los Andes, China o las islas, para encontrar o para el te-
soro dl::..la bondad, para hacer lo que los Médicos SIO Fron·
teras o 10s Voluntarios de la Ayuda a los Desamparados del
MWldo hacen, todos los días, en este momento, en
todas las latitudes, en la acera, enfrente de tu casa.
Decididamente no, no es necesario irse tan lejos para ac-
ceder a la gran singularidad: glo-
bal, ojeado para encontrar elltmeran? hacia palses
equivale al mapa o al plano de los palse.s cercanos. Abnd la
puerta o mirad por la ventana: el abommable y bueno yace
muy cerca de aquí.
Itinerario sobre las redes
Pero no lo vemos desde que hemos dejado de observar
el mundo y los salvo por las mil de
pantalla de televisión: no la tenemos en [a casa, smo que VI-
247
vimos, viajamos, soñamos, dormimos en su pantalla. Ho-
rror profetizado por Hergé en Tinlín en /'1 Tibet, en el mo'
mento del terrible encuentro, imprevisto y formidable, con
el hombre mono: ¿y si, con el flash de las fotografias de
prensa, el circo idiota de los ricos, mir6n sediento de mise-
ria y de muerte, expulsara y cazara por el mundo entero,
para hacerle huir a pasos agigantados, el pudor de la
bondad?
Del invento racional en moral
Hay grandes inventos, en la moral como en las ciencias:
ambas se parecen.
Por la primera, muy lógico, debemos amamos los unos a
los otros y abolir la costumbre, nacida de la pasión de la
pertenencia, de amamos, exclusivamente, los unos a los
unos. Entonces las fronteras se convierten en anillo de
Maehíus, a lo largo del cual la exclusión se convierte en in-
clusión. Entonces el espacio del atlas cambia.
Por las segundas, absolutamente matemáticas y similares
a la prolongación analítica, debemos amar al prójimo como
a nosotros mismos, es decir, abrir el camino más pequeño
hacia lo más infinitesimalmente cercano, para abolir la cos-
tumbre, vanidosa y popularizada, del amor, globa!, a la
manidad, acompañado a veces de un trato aboffilnable.lO-
fligido al entorno inmediato, por aquel que lo pracnca.
Quien ama al vecino no puede pro.clamarlo a los
vientos, porque esta prolongación, discreta, secreta, caSl lo·
visible, como mucho la perciben dos personas. El amor gIo.
bal a la humanidad es, a la inversa, uno de los reclamos más
seguros, pues hay que anunciarlo con voz tan fuerte como
la cantidad de hombres que deseamos amar, 10 que, para el
conjunto de los hombres, supone tener una poderosa voz.
Ahora bien, si la prolongación analítica se extiende de pró-
jimo a prójimo, como transitivamente, de vecino a vecino,
el amor global se hará realidad sin que domine voz alguna;
hay que entender que el ténnino prójimo se so-
bre un superlativo, mínimo, la menor distancia pOSible.
248
En suma,la única regla de moral podría asociar estos dos
inventos, lógico y analítico, ambos eminentemente raciona-
les, precisando que el prójimo es precisamente el otro más
otro, que se puede buscar durante un largo viaje, a
paso, en un país muy lejano. ¿Qté puede haber más raClO-
nal que esta regla, en la que la suma de las dos primeras, casi
científicas ambas, retoma la noción matemática, admirable,
de holomorfismo: palabra rara, derivada del griego, que sig-
nifica sencillamente que un minúsculo fragmento de espa-
cio tiene la misma fonna que su todo? La moral más fonnal
sólo puede llegar a lo universal a través de su contenido:
mediante la prolongación o el viaje poco a.poco y.como
paso a paso; así solamente se puede constnu.r un uOlversal
no abusivo. La moral que dice que lo abarca por otros me-
dios grita por las redes... virtualmente.
Prójimoporpropagaaóny porprolonglUi6n
¿Dónde estar? Para llegar a unos amigos japoneses, para
coser una floración primaveral con otra, ¿por qué agotarse
cruzando Europa Central, los Urales, el Tíbet, el Nepal y
China, sus montañas y sus ríos gigantescos, cuando el. espa-
cio virtual, en tiempo real, hace entrar en contacto dIrecto
con ellos? Ni el Mont Blanc ni el Viso son un obstáculo
para las llamadas, que espero con impaciencia, de mi amigo
de Florencia; pronto, ni siquiera me impedirán verlo. Aquí
estoy, cerca de Chile, de Beirut y de San Francisco, como
antes lo estaba, en el pueblo, del horno ydellavadero, al al-
cance de la vista y de la mano. Por este espacio, proliferan
nuevas vecindades, que fueron raras en el antiguo. A las dis-
tancias espaciales, dificiles de reducir, sustituyen nuevas
proximidades, redistribuidas, cuya sutileza convierte a un
hombre, lejano, en mi prójimo. ¿Responde alguna prolon-
gación de la moral a este cambio de espacio? ..
¿Dónde vivir y dónde habitar? Cuando los VIajerOS natu-
ralistas traen al museo y acercan, colocándolos en el mismo
vecindario, en los jardines botánicos y en los zoológicos, se-
res vivos de una especie que descubren a miles de kilÓme·
249
tres unos de otros, construyen un espacio refinado en el
que estas proximidades no simulan en modo alguno la rea-
lidad del terreno, fero cuyas aproximaciones, aunque artifi-
ciales, permiten a menos la clasificación y, como mucho,
que se reproduzcan entre ellos. Los lugares, reales, de la TIe-
rra, perpetúan su esporádica dispersión, el espacio virtual
del jardín garantiza su reunión: despegado de aquéllos, este
los prolonga sin embargo. Para lo peor y para lo mejor, las
redes de comunicación nos transportan a este tipo de jar-
dín, que los antiguos persas llamaban Paraíso, y que nos
hace vivir en una cercanía, más virtual que real, lógica, no
material, los unos de los otros, en un mundo que ya es glo-
bal, cuya coherencia nos solidariza, en el sentido nsico y
moral del término. La humanidad entera es, virtualmente,
mi prójimo. Sí, todo se invierte: ¿quién carece ahora de vi-
sión global? Antes olvidaríamos nuestra localidad. Enton-
ces este hermoso Paraíso se va convirtiendo en Infierno: el
más humanitario de los hombres corre el riesgo de perder
de vista a su vecino y su hermano, reales. Siempre recono-
ceréis la bondad de la moral en el tratamiento del prójimo.
Al despertar de la pesadilla de su siesta, Tintín grita, pre-
cisamente: iTchang! Qy.e una llamada como esta parezca
querer alcanzar la mayor distancia posible, y podremos
considerarla global. Y funcionará. No hay ninguna esperan·
za, sin embargo, de que, desde los Alpes hasta China o In-
dia su amigo le oiga, por propagación fisica de las ondas vo-
cales; el llama al amigo y ya que lo más cercano evo-
ca a su próJimo, diremos que este grito es local. Global,
local, ¿cómo describir este ¿Holomorfismo, en el
sentido que le dábamos más amba?
El amigo asiático de Tintín, europeo, no habla el mismo
idioma, no vive la misma cultura, es decir, no pertenece al
mismo subconjunto. Cuando la lejanía y la pasión de la
pertenencia hubieran debido separarlos, están reunidos
para lo bueno y para lo malo. El uno ha encontrado al otro,
se aman el uno al otro; el cercano ha elegido al lejano, que
se convierte en su prójimo, en una perfecta simetría de lo
asimétrico. Las dos reglas precedentes, reunidas en una sola,
se han cumplido.
250
Entonces, hay que volver a empezar, facientemente, por
los caminos de la montaña, a buscar a otro, todavía más
otro, el yeti, que prolonga la búsqueda anterior hasta lími·
tes inhumanos esenciales, del hombre al animal y de lo
peor hacia lo mejor... para que estas contradicciones y estas
imposibilidades se calmen, una vez más, por prolongación
de cercano en cercano: esta es la continuación de la moral,
practicada al inventarla. Sí, de cercanía en cercanía, hacia lo
más lejano, lo que nos arrastra hacia Tchang nos arrastra ha-
cia el migou. Entonces la prolongación continua lleva lo lo-
cal a lo global y modela el espacio holomorfo.
Allí, el animal no es solamente un hombre, sino todos
los hombres, o el Hombre mismo.
Con una extensión virtual de la geografia, saber funda-
mental porque, como seres vivos, habitamos este mundo,
como árboles frutales o animales por el valle, hacia una car-
tografia nueva, que contenga los espacios virtuales, exten-
sión continua porque ni las técnicas ni las tecnologías tienen
posibilidad alguna de extenderse ni de servir de soldadura
con conductas corporales usuales y, sin duda, inmemoriales,
dibujemps pues el mapa, real e imaginario, único y doble,
ideal y miso, virtual y utópico, raCIonal, analítico, de un
mundo en el que los Alpes se desplacen hacia el Himalaya,
de modo que sus formas se hagan eco y las llamadas de
aquí correspondan, allá, a los gemidos del excluido. Esta
Carte du Tendre" -verbo y adjetivo--- muestra y demuestra
la moral, concreta, razonable y verdadera.
No tenemos sin embargo ninguna seguridad de que
prolongación continúe, de cercalÚa en cercanía: su tranSltl-
vidad se quiebra más veces de las que se prosigue. Por la in-
mensa red de las relaciones humanas, la bondad, la fraterni-
dad, hacen guiños y centelleos, aquí, allá, lejos y cerca, de
* N. de la T.: Cartr du Tmdre: Mapa imaginario del país de Tierno, de
Enamorado, y también tmdrc, tender.
251
fonna inesperada hasta el milagro, nacen y se apagan, tien-
den brazos cortos o largos, durante intervalos breves o pa-
cientes, en direcciones caprichosas, como constelaciones vi·
sibles bajo un banco de niebla o un cielo negro.
252
¿Pasar por dónde
para ir a dónde?
Espacio real: este camino conduce del pueblo a la granja,
el otro de la iglesia al pozo, una carretera va de la ciudad al
centro, en estrella, de la capital, del puerto a la isla o de un
aeropuerto al de otro continente... ¿Existe un camino. por
tierra mar o aire, del 'Iue no se pueda decir con precisión el
punto de partida y el ugar de destino, para seguir al menos,
su dirección y su longitud en un mapa?
Espacios virtuales: si Hennes sin embargo sólo llevara su
mensaje de un emisor único al lugar puntual en el que es-
pera el receptor, es decir, de un sitio a otro, en lugar de con-
ducirse como un dios, iría como tú y yo, portador de agua
o de harina, del fregadero al lavadero, o del molino al hor-
no, sin que sea una hazaña notable, y quién pensaría en
mencioóaflo, cuando Leibniz, como los Angeks, describe
los tránsitos, antaño taros o paradójicos, ordinarios ahora,
gracias a las redes, de un lugar cualquiera hacia el universo,
o de lo global a una estancia, mediante intennediarios vir-
tuales: así vino la idea de dibujar estos haces, como mapa-
mundis en un Atkls.
En la emisión:fucgos
De un punto al otro, pues, Descartes traza los caminos
de un método muy sencillo y fácil, mientras que a la inver-
sa Leibniz describe los pasos de la mónada solitaria a la mo-
nadología universal, complejos y dificiles de trazar.
Pero antes de citar a los grandes maestros, abundan los
ejemplos, reales y triviales, de vías cuyos destinos, múlti·
pIes, se difunden y se expanden en el espacio, con el riesgo
255
de perderse o con la esperanza de construir un nuevo hábi·
tat: el canto del ruiseñor, el grito de Estentor, en la guerra
de Troya, o el de los galos cuando se transmitían las noti-
cias, de colina a montículo, despliegan las llamadas de sus
voces hacia la extensión en la que se sumerge su nicho de
emisión y salen a la aventura por el amplio mundo, de
modo que, si nadie los escucha o si la bruma los intercepta,
en vano habrán gritado en el desierto o habrán tratado de
construir su nido, su brigada, su alianza nacionaL ¿A qué
ausencia desgarradora se dirigen los gemidos de la madre o
del amante ante la amante o el hijo muerto, quejas largas y
roncas, de las que proceden la música primitiva y nuestras
primeras palabras? ¿A qué universal van los gritos en el de-
sierto del Una piedra lanzada al agua de un estan-
que concentra, circularmente, ondas alrededor del punto
de impacto o 'de conmoción, hasta las orillas caprichosas;
de la misma furma el brillo o las desapariciones de los faros
avisan, en la noche, a los barcos que pasan lejos de la costa:
señales sonoras o luminosas cuyo deslumbramiento se pro-
paga de un punto a los alrededores abiertos, todos ellos ca·
sos concretos de emisiones puntuales en los que la inva-
sión, más o menos bien controlada, del volumen circun-
dante llevaron sin duda a Leibniz a utilizar la palabra
annonía para describir el sistema que teje al difundirse.
Una especie de red, como en un mapa trazado, permite
seguir las invasoras propagaciones, pero ¿basta para captar
la sinfonía coral cuyos acordes e Intnfereneias combinadas se
extienden por el universo para construirlo o para dar testi-
monio de su arquitectura? ¿Sobre qué mapa dibujar estos
ramos flotantes?
No crean que los caminos de un lugar cualquiera al uni-
verso datan únicamente de las difusiones por las redes de
medios de comunicación mundiales o de un filósofo de
genio barroco; observen más bien este fuego de ramas y
adivinen dónde va el humo, cuyas volutas se retuercen, el
calor, tan extrañamente disperso que no sabe dónde po-
nerse para que le reconforte, las teas y las ramillas inflama-
das, arrastradas, como haces que crepitan, en los diferen-
tes lechos del viento hacia los posibles incendios, a lo le·
256
jos, así como los relámpagos imprevistos que la espera o la
desatención pueden captar, aquí y allá, en función de la
niebla, de sus explosiones repentinas y de sus extinciones
momentáneas. Una de tres: apagado, el foco desaparece,
nulo, por fin, en el mundo; o, multiplicado exponencial-
mente, provoca inmensa devastación en cadena, cuyos
brazos virtuales se propagan a lo lejos; o fmalmente, obe-
diente, sólo dura el tiempo previsto para su uso: hacer her-
vir el puchero. incluso l.a hor9uilla en el
caso de otras propagaCIOnes, de microbios o Virus en una
epidemia contagiosa, de la publicidad orquestada o boca
a boca y de los rumores recalcitrantes: parásitos, peste, glo-
ria o execración, ¿invaden el tiempo como el espacio, im-
previsiblemente?
Lo virtual y las posibilidades se multiplican,
Los filósofos de profesión se burlaron en otros tiempos
de los fisicos estoicos, cuando trataron de descubrir la extra-
ña aventura de una gota de vino vertida en un punto del
mar Mediterráneo, perla en la que adivinamos que, mezcla-
da con sus aguas amargas, la solución o diseminación po-
dría llegar, cómo, y esa es la cuestión, y un tanto decolora-
da a Beirut, Tánger, Caribdis, qué sé yo, Chio y Aigues
Martes, 'aquí y allá, por todas partes al mismo tiempo y en
la misma relación, burlándose, visible e invisiblemente, del
principio de identidad, que estipula, precisamente, que el
mismo ser no puede estar en varios lugares al mismo tiem-
po o del axioma aceptado por el sentido común, por ejem-
plo, de que el todo es mayor que la parte, ya que la gota, pe-
queña, se amplía hasta las dimensiones del mundo habita-
do, de modo que todas las flotas de Atenas y de Persia
puedan navegar en su volumen para combatir en su super-
ficie, Impensable, dictaron los doctos, que una lágrima col·
me el océano enorme. Los caminos inesperados seguidos
por este dadito de vino, del lugar puntual en el que el anti-
guo fisico lo vertió, hacia los puertos, las islas, los cabos y
alta mar, ¿no parecen furmar un arabesco voluminoso de
cabellera más interesante, porque fortuitamente anudada,
compleja y enmarañada, que el camino, usual y recto, por
el que sin riesgo se lanzó Descartes, seguro de llegar a su
257
destino? ¿Dominamos este enmarañamiento? ¿Podemos di·
bujarlo sobre el mapa de rutas del Mediterráne.o? .
Aquí está el meollo de nuestro atlas y los pnnClptos sen-
cillos que reúnen sus mapas.
Breve rnJista
Inútiles son entonces los métodos y caminos de Comuni-
cación, de punto local a lugar puntual, si no tienen en. cuen·
ta al menos, estas Distribuciones cuyos Pasos por parajes tan
difractados como los de! Noroeste, multiplican a su alrede-
dor o dividen mediante bifurcaciones, imprevisibles a ve-
ces,' la música,'el pan, los peces, el c.orreo, los gases, útiles o
peligrosos, los !Umores y los del saber .0 de la glo-
ria, los microbiOS o la generoSidad... las Traduca0TU.s, cuyos
resultados afortunados difunden una obra por naCIOnes de
lenguas inesperadas... caminos de aquí hacia un
que estos mismo caminos, o no por el ?araszto, cu·
yas intercepciones anulan o camblil? los mensaJes en
ficio propio, contribuyen a construu o destnur para susu-
tuirlos por otros, como los Fuegos y Senaks en la bruma de
hace un rato. Estas posibilidades en miríadas transfonnan
en aventuras los viajes.
Estos caminos interesantes no siguen el curso de los ríos,
guías fijos río arriba y río abajo, modelos d.ébiles de un
tiempo que no sabemos qué cuando deClmos que flu·
ye, imágenes ingenuas de un sentido, falso, y de fuentes, :s-
túpidas, de la historia, sino bien. el las Turbulenczas
preñadas, aquí y allá, por sus flUJOS. HIstona pues: antes del
nacimiento fortuito de las cosas, los átomos caían paralela-
mente, de un punto a otro, una y otra vez, sin producir
nada más que este río estéril de aburrimiento; sin embargo,
basta que uno de ellos se bifurque, apartándose muy poco
de estas trayectorias metódicas monótonas, para que
cosa y un mundo nuevo, poco a poco, se f?nnen: la anu-
gua lección de Lucrecio pasa por este torbellmo acuoso, es-
piga fértil de una cabeller.a enmarañada.. .
Así parpadean los cammos del Gineszs: "Así se borra caSI
258
siempre y casi por todas partes, cuando comienza una vida
casi infinitamente breve, que muere casi en el momento
mismo de nacer: llamadas, pequeñas señales, fuegos, que
luego desaparecen en la bruma... fonna larga aparece
entonces, vívida hasta la adolescenCia para desvanecerse
casi al mismo tiempo que sus semejantes: cadena blanda y
frágil, fácil de cortar en fragmentos que se pueden sustituir,
rota por casi todas partes, casi siempre decreciente, aquí y
allá algo creciente... o creciente aquí bruscamente, locamen-
te, para invadir la plaza, el espacio temporalmente... cadena
del tiempo y de la vida.,,» ¿No le parece estar viendo el in-
cendio de una casa, incendios forestales en el Mediterráneo,
la floración primaveral de una isla o de un valle, o animar-
se uno de los cuadros históricos cuyos movimientos impre·
decibles dibujaba este atlas? Centellea caprichosamente el
punto local en estrella alrededor de la fundación recomen-
zada de Rnma, en e! que la irregularidad de los rayos, aun-
que desconcertante, modelará sin embargo su historia.
Así las nociones globales en las que desembocaron, por
fin, el ContrawnaJuraiy el Tercero instruido, así como IosAnge-
les, obreros de universo, se descubren poco a poco, en el ho-
rizonte de largos caminos, complejos, caóticos y aventura-
dos, en.pulsaciones arrítmicas, a partir de localidades dis-
persas, mtennitentes, centelleantes, hacia varios ensayos,
logrados o fallidos, de prolongación o de propagación.
En /o, recepción
¿Pero de dónde vienen estos gritos dispersos por el espa-
cio, estos rayos aislados, estos alientos, estos flujos? El oído
lo precisa, la mirada decide; el olfato intercepta e identifica
un aroma que se propaga por e! bosque, fertilisina emitida
por alguna hembra o efluvios de una trufa, exhalados sin
destinatario, desplegados hacia quien los quiera; vigila la
vista que caracolea y vierte, del ápex al nadir y de a
izquierda por todo el horizonte, acechando, estocásuca-
mente, los obstáculos y las transparencias; vale .más visita
que vista; exacto, preciso, local aunque extendido por la
259
piel toda, el tacto nos sumerge en el frío húmedo y tranqui-
lo o la electricidad cálida y seca de la atmósfera, mientras
nos arrastra por las olas del mundo; al igual que las gradas
del téatro descienden gradualmente hacia el foso de la or-
questa, igualmente, abierto a todos los vientos, el
de la oreja se arremolina, festoneado, hacia el orificIo de la
escucha. En total, los Cinco Sentidos nos mezclan, globales
en lo global, con las cosas mismas, mezcladas a su vez, para
llevar, como en un pozo de potencial, hasta el lugar que
ocupamos, las diferentes señales dispersas por los universos
virtuales que nos circundan.
Emisión: explosión, diseminación; concentración y reco-
gimiento en la recepción: escuchar, sentir, vigilar... estos ver-
bos expresan los picoteos de una atención tan dispersa
como concentrada, fluctuante, cuyo despertar recorre el vo-
lumen como una mosca traza su vuelo en el espacio
de la sala, para captar, repentinamente orientada o focaliza-
da, la señal que pasa y remitirla, si es posible, a su lugar úni-
co de recepCión y de emisión. Si dibujáramos los zigzagueas
de nuestros órganos de captura, ¿obtendriamos el trazado
caprichoso de un electroencefalograma? Vías, inversas, lo
ciobal hacia lo local_ Los sentidos construyen el lugar smgu-
rar de la vida, el aquí o el allá, replegando en el mismo pun-
to estas búsquedas inquietas a través de 10 global, al 19ual
que los gritos, los deseos y las señales construyen un mundo
a partir de su lugar de emisión de mensajes, como si el senso-
num ocupase la punta de un doble ramillete, que brota en
forma de abanico como fuegos artificiales o la cúspide de un
cono con dos cascos. Construir lo local importa tanto como
abrir lo global a partir de él. Mediante pulsaciones similares,
el lugar construye el mundo mientras que este último se re-
pliega en él. En todo intervalo pululan los posibles.
Espacio-titmpoy posibles
Los investigadores siempre sabemos bastante bien dt dón-
dt venimos, por lugar nativo, cultura singular e instrucción
preparatoria, recogida en los campos de nuestros azares, por
260
la formación de nuestra infancia, sin saber demasiado anti-
cipadamente hacia dóndt nos dirigimos precisamente, por
dóndt pasaremos y dónde nos encontraremos en un momen-
to dado, pues, fara conocer estas posiciones y trazarlas so-
bre el mapa de proyecto, tendríamos que haber encontra-
do lo que buscamos incluso antes de descubrirlo. En estos
espacios virtuales nos aniegan multiplicidades de posibles.
Podemos efectivamente suponer problemas bien defini-
dos ya resueltos, pero ¿cómo presumir construido un mun-
do cuyo espacio nos supera, nos atraviesa y no existe toda-
vía? El filósofo espera, de forma permanente, que a pesar de
todos los obstáculos, sus aventuras errantes servirán para
abrir un universo próximo, hacia el cual, ciegamente, se diri-
ge. Las ciencias inventan, pero localmente, mientras que la
filosofia modela el universo clobal y como el terreno o el
entorno de los inventos venideros. ¿Qyé significa entonces
realmente el verbo: ir hacia un universo? ¿Cómo construir,
lugar a lugar, el mapa de mundos todavía desconocidos?
¿Volando como una mosca, o más bien como los Ángeles,
cuyos pasos y mensajes tejen permanentemente la ubicui-
dad divina, yendo hacia lo universal a través de lugares vir-
tuales?
Además, estas imágenes, todavía espaciales, perdieron rá-
pidamente su interés a partir del momento en que, en un
mundo acabado y totalmente explorado, las carreteras
r abiertas se recorrieron en su totalidad: con la garantía de no
omitir nada, la odisea del método cartesiano se termina
cuando desaparecen los
por cien redes. La novedad Vlene dell:1empo, con la condi-
ción de concebirlo de nuevo. Comparemos el que se desa-
rrolla sobre una línea, para imitar la trayectoria sensata y
previsible de los planetas o geodésica del espacio y del
mapa, con el que hemos descrito hasta aqtú, que se bifurcó
tres veces: el fuego o la señal se desvanecen en la nada de la
inexistencia, explotan en la multiplicidad alocada de una
fertilidad imprevisible o se canalizan por la línea previsible
y razonable de los proyectos repetitivos; así el Parásito mata
a su huésped, a fuerza de alimentarse de él, y prolifera loca-
mente durante un momento, para morir, a corto o a largo
261
plazo, después de él, o firma con él un contrato explícito o
tácito de simbiosis y de mantenimiento, para acompañarle,
con constancia, en la vida cotidiana.
No en su medida, sino por su naturaleza, el tiempo bro-
ta de una red muy diseminada, sobre las cúspides, múlti-
ples, cuyas bifurcaciones se marcan y cuya desconexión o
contenidos, pasan a la helada o al deshielo por
debajo del umbral de la percalación; solamente entonces
lo que queremos decir cuando nos repetimos
que el tlempo pasa: percala, en realidad. Así podemos com-
prender, localmente. algunos Elementos de historia de las
ciencias y, en particular, los Origenes de la Geometría y el gran
relato de esta última; así, globalmente, podemos comenzar
a soñar con una ciencia de la historia.
Por esta red fluctúan los nudos o centros temporales y los
ramilletes flotantes de caminos en haz, de modo que unos
y otros aparecen y desaparecen, parpadean como estrellas
vivas o volcanes despiertos, pseudópodos o ramas vivaces,
los primeros muriendo para reaparecer en otro lugar y con
una fonna diferente, mientras que los otros, como frondo-
sidades complejas agitadas por el viento, brotan y se agos·
tan, crecet.I o se anulan... Pennanentemente transronnada,
la red se disuelve o se agarra, líquida o cristalina, cambia sin
cesar de fase, de apariencia o de función, de modo que el
mapa de la región y de las vías se graba o se escribe, visible,
sobre arcilla o mánnol que se desgasta o se borra, en la su-
perficie de un fluido de viscosidad variable en el que se des-
vanece o, invisible, sobre el aliento del viento volátil.
¿Cómo captar, en las páginas de este atlas, demasiado- sóli-
das, estos hennosos mapas ágiles?
Por esta razón, los mapas meteorológicos, rápidos y lábi-
les, o los lentos y pacientes que nos muestran las nuevas
ciencias de la Tierra profunda, sus placas movedizas, líneas
de y puntos calientes, interesan más al filósofo que
los antiguos mapas de carreteras que servían para orientarse.
Cuando seguíamos, gracias a ellos y por mar, un camino
cartesiano trivial, el método consistía en optimizarlo: en-
tonces, trazábamos un gran arco de círculo, para navegar
más deprisa, o la loxodromia, para procurarse la tranquili-
262
dad de un rumbo constante; en cada caso, una línea estable
comunicaba un puerto con un remanso. Sin embargo, no
podemos trazar una línea de este tipo en el mapa meteoro·
lógico, cuyos puntos se enrollan y cuyos brazos se lanzan
hacia un mundo posible, de tifón o de bonanza, vernal o
invernal. El tiempo, del cronómetro o·del barómetro, nues-
tra historia, singular y colectiva, nuestros descubrimientos y
nuestros amores emocionados, se parecen más a las apues-
tas azarosas del clima o de los seísmos que a un viaje orga-
nizado provisto de un contrato de seguros: pululan los pa-
sibles y las virtualidades.
Ahora bien, de acuerdo con una annonía cuya extrañeza
sotprende solamente a los que creen que llega un nuevo
mundo, de repente, sin costura paciente con una antigüe-
dad a veces imperceptible, estos arabescos múltiples, de re-
laciones parpadeantes, se parecen a las redes de tecnologías,
que sabemos grabar y después construir, para reducirlos a
una sola, y donde los numerosos posibles esperan nuestras
señales y nuestros actos. Sus virtualidades tienen que ver
con el saber y con el poder, en su definición, su naturaleza
y su difusión, con las instituciones y su arquitectura, con el
conociIl\iento y con sus facultades, con el individuo pues,
y sus coltctivos, con la naturaleza y la humanidad. Ya no
nos dirigimos hacia un universo, sino hacia multiplicidades
de mundos posibles. Dibujémoslos pues.
¿Un solo mapa?
Vamos a ojear ahora el Atlas mapa a mapa: comienza
con la animación y el impulso de dos primaveras, llamean-
tes, cuyos colores y flores, diferentes en función del clima
de la estación, bordean un espacio en blanco, deslumbran-
te como la danza de las llamas en la que estallan el incen-
dio de una casa, en Nonnandía, o el fuego de los bosques
en el Mediodía tan seco; estas floraciones de llamas fluc-
tuantes se parecen al jirón andrajoso que restalla al viento
sobre un euetpo desnudo, como un estandarte sobre un
asta, o a la animación de las espirales de nubes en los mapas
263
meteorológicos que tratan de prever el tiempo, o a la red
admirable, de una finura arácnea y movediza, fonnada por
una gota de vino disuelta en el mar, con la que los estoicos
mostraban la conspiración del mundo; ¡diríase el mapa de
nuestras neuronas! Sí, todos estos mapas centellean de ra-
yos parpadeantes, actuales o virtuales, en un espacio-tiem-
po. De la misma fonna, en tiempo real transfonnada por SI-
milares pulsaciones irregulares, aquí tenemos la animación
de los cuadros de los historiadores, de causalidades posi-
bles, múltiples, cruzadas, archipiélagos diseminados de flu-
jos inesperados o largas coagulaciones, en función de que se
cruce o no el umbral de transición de la percolación; aquí
tenemos, ahora y siempre. en las redes de comunicación la
fluctuación de nuestras reuniones o intercambios, de las te-
leinstituciones, de los planes de enseñanza y de los diplo-
mas microchip; así, por ejemplo, cuando un texto sabia-
mente escrito sobre una página, así llamada porque los lati-
nos llamaban pagus al campo labrado, la parcela de alfalfa o
de vid, fácilmente reproductibles, por yuxtaposición de pla-
nos, en el catastro, cuando un texto, decíamos, pasa a ser hi-
pertexto, su mapa entonces se parece a este tejido provisto
de cien mil pseudópodos posibles movedizos, recortados,
en tiempo real, sobre un patrón más amplio, y lanzado en
el tiempo de los posibles. Este libro atrapa este devenir y lo
dibuja.
Mi presencia, la tuya, la nuestra, la de tal o cual sentido
o ensamblaje de palabras o de signos, tiemblan, parpadean
y centellean, sobre estas redes, en función de nuestras lla-
madas, recíprocas o no, aquí, allá y más lejos, ayer, esta ma·
ñana y mañana, de modo que mi prójimo se encuentra en
mi vecindario, pero también en Florencia, Kioto, Rabat,
San Francisco, Beitut o Valparaíso... no, nunca tendremos
ninguna seguridad de que la buena prolongación continúe,
de prójimo en prójimo, con la mejor voluntad: parpadea,
ella también, y centellea, aquí y allá, lanza los brazos cortos
o inmensos, durante tiempos breves o largos, en direccio-
nes caprichosas, como la floración vernal o la danza move-
diza de una cortina de llamas.
Este At!ds sólo dibujó un mapa, sólo habéis leído una pá-
264
gina de fuego en el1ibro que se va a tenninar, sólo un ma-
pamundi y una animación, en todas partes, en la vida y el
hábitat, la muerte y la miseria, la presencia y la ausencia, los
viajes soñados o muy verdaderos, por los espacios reales o
virtuales, los canales de comunicación y los hipertextos, el
poder y la la y la la
verdad, en los lurutes de las mstltuclones, en la VIda publi-
ca y moral, como en el electroencefalograma danzarín del
entendimiento, entregado a la memoria, la imaginación, la
intuición y el pensamiento, del mundo, de las cosas y de
los hombres.
De este incendio, ¿moriremos? ¿naceremos?
¿Un solopaisaje?
Este mapa o danza de llamas movedizas, lo veo y sigo
desde hace tiempo y, sobre todo, ahora, al borde del rio de
caudal caprichoso e irregular, cuya corriente llameante ocu-
pa o deja de lado, por riegos o crecidas catastróficas, su lla-
nura aluvial, plantada de albaricoqueros, de árboles de nec-
tarinas, de melocotoneros de diez especies, pronto vecinos
de las hayas y los arces, pero sobre todo de las vides, desde
las primeras estribaciones de las colinas; no lejos de aquí se
alzan en el aire turbulento los robles rojos de América, cas-
taños, ciruelos y liquidámbares que nuestros amigos de
Qyébec.llaman copa/me y, finalmente, más abajo, arbustos,
el corneJo sanguíneo y el vibumo, ante la casa invadida por
la vid roja.
Como tennina el otoño, con la edad y la noche, una bri-
sa ligera desviste de sus hojas, en harapos temblorosos o
puntilla encamada, las ramas negras de frutos ya cosecha-
dos, de modo que el universo explota, estalla y levita de
rosa, colorado, cannín, coral, escarlata y burdeos, en follaje
bennellón, púrpura y rubí, en cortinas desgarradas de fuego
carmesí, cascadas ascendentes como llamas hacia un cielo
azul negro. Cada especie toca su partitura granate. Retorci-
da y excitada en todos los sentidos por las dulces turbulen·
cias, toda la tierra hasta el horizonte llamea, enrojece y re·
265
bulle; ¿asisto al incendio del planeta o al de mi propio cuer-
po, aspirado?
¿Dónde estoy? En el valle de mi ciudad natal, en Aquita-
nía? En las bienamadas orillas del San Lorenzo, alrededor
de la Cheasepeake Bay, durante un verano tardío? ¿En una
isla conmovedora del mar interior japonés? Sí, a cada pre-
gunta, sí, aquí y allá, sí; en otro lugar, sí también. Las hojas
centellean y se mueven por todas partes con el mismo
ardor.
Esta danza ardiente de follaje móvil, estas lenguas rápi-
das, bífidas, movedizas, de llamas, altas y bajas, este mapa,
inestable y estable, escrito sobre las superficies incandescen-
tes, ¿cómo llamarlo? mi propio lugar universal, el planeta
cálidamente desmelenado? ¿o la luz comprendida en su
velocidad tanto como en su claridad, respetando las som-
bras? ¿La rama dorada, gracias a la cual atravesamos la tierra
real y los espacios virtuales, el paraíso o el infierno, sin per-
demos? ¿La intuición que comienza o el incendio que des-
truye? tLa columna de fuego que siJVe de guía en el desier-
to? ¿La zarza ardiente en la cima de la montaña? O el fue-
go del Espíritu en la mañana de Pentecostés, del que está
escrito que aquellos sobre quienes descienda tendrán el don
de lenguas.
266
Colección Teorema. Serie menor

Título original de la obra:
Atlas

Índice
Leyenda para leer fácilmente este atlas
Traducción: Alicia Martorell

. . . . . . . . . . . . . .

PROLONGACIONES .•..••••.••••••••••.•••..•••..••••..•••••

11 21
23

¿Dónde? 1. Espacio dobal 2. Espacio rocal Estar ahí Estar fuera de ahí 3. Tiempo del mundo
PROPAGACIONES

25 39 39 59
83

Reservados to<-io.' los ,kredlUs. De n>nformidad um lo dispu"'~to en d al1, S34-hb dd Cúdi~() P,'nal vi¡.(enh:, podr.in st'r castigados con penas de multa y privadón de Iihel1ar.! quknes reprorJujeren o pla¡.(iaren, en todo () en pan~., una ohra literaria, al1ístka o ,-it'ntífica fijada en cualquier tip" de soporte sin la JJree",pliva alltori2ación.

•.•••.••••••.••••.••••.......•••••.••••••.

'" ÉditionsJulliard, 1994 Ediciones Cátedra, S. A., 1995 Juan Ignacio Luca de Tena, 15.28027 Madrid Depósito legal: M. 39.624/1995 ISBN: 84-376-1385-X Printed in Spain Impreso en Fernánde7. Ciudad, S. L. Catalina Suárez, 19. 28007 Madrid

165 193 PRÓXIMO •..••••.•••••.•••••••••••••••....••..••••.••••••••• 205 ¿Cómo hacer? . 207 1. Violencia . 209 "J,. Contrato . 233 3. Distancia y proximidad . 237 ¿Pasar por dónde para ir a dónde? . 253

('<.';'e acero' '''''h 1. Espacios virtuales Trabajos Redes 2. Encantamiento 3. Enseñanza n... ('<.';'len ser., .

111 113
115

115 135
147

7

Para Abdelwahed lbrahimi en recuerdo de ltzer, en el AlÚls

la fonna de transfonnar las cosas. el hábitat y los viajes. El nuevo muntUJ ¿Por qué las páginas y láminas del atlas que viene a continuación? Ahora todo cambia: las ciencias. ¿por dónde ir para ir a dónde? Colección de mapas útiles para localizar nuestros movimientos. las fronteras. las técnicas. la riqueza y la miseria. las naciones y la politica. qué aprender. el derecho. la violencia. Si nos hemos perdido. qué enseñar. nos encontramos gracias a él. las ofieloas y las fábricas. qué hacer? ¿Cómo comportarse? 11 . la familia y las escuelas.. la de hacer la guerra y la de extenninarse. sus métodos y sus in- ventos. la fonna de hacer niños y de educarlos. sin guía. el campo y la ciudad. ¿cómo recorrer la ciudad? Nos hemos extraviado en la montaña o en el mar. a veces incluso en la carretera. el trabajo. su organización y el vínculo social que presupone o destruye. la muerte.. un atlas nos ayuda a responder a estas cuestiones de lugar. ¿Dónde vamos a vivir? ¿Con quién? ¿Cómo ganamos la vida? ¿A dónde eniigrar? ¿Q!té saber. es decir. los espectáculos. ¿Dónde estamos y qué hacemos? Sí.Leyenda para leer fácilmente este adas Sin un plano.

as de geografla s: prolongan en redes que se burlan de las orillas. de imágenes. quizá incluso. en nuestra habitación? ¿En Florencia. la vuelta al mundo. heridos para siempre al aleJarnos de sus amores. (acaso no instalamos en ellas nuestra morada. bie. All.testras casas y a nuestros desplaZamIentos: la forma de habItar. en la Academia incluso. que se está alzando y parece sustituir al anti. hay otra. las imágenes que Ue.~ que las ciencias y las técnicas se ocupan más de lo posible que de la realidad. los investigadores o los estudiantes se precipitasen hacia él. de los obstáculos. . a nt. la sensación de estar allí sentados predomina sobre la de quedarse en una siHa. (Bastarán estos canales? ¿Sustituirán alguna vez a la presencia viva del maestro. unidos a las fuentes de la ciencia por un espacio virtual.guo.podemos reururnos en una videoconferencia incluso trabajar juntos. con gran esfuerzo.. el paso de los mensajes supera las rutas de peregrinación. de las aduanas. sin embargo fuimos felices al pasar. los lectores. . sólid~nte construidas. ¿vendrá la ciencia hacia nosotros..En suma. naturales o históricos. encamación amada del saber? Y sin embargo.acio diferent~. Las ~tlguas cuestIOnes de lugar: dónde hablarnos \ tu Yyo. separados por ml! leguas. desde donde respon. relativa al saber y a la forma de adquirirlo: se des' plazará hacia aquellos que.:. el saber está ahí. Hace algún tiempo que hablamos por teléfono con los confines de la Tierra. En un lugar :. ~. viajaban hacia él. mensajes digitales y fax. Nos desplazamos sin movemos' un solo paso. leyendo libros y mapamundis. Ya no hay que contestar a la pregunta ¿dónde ir?. Las páginas del antiguo atl.. por ochenta lugares. Este libro describe unas y otras. efectivamente. de esquemas y de mapas. d~ el amigo? ¿~n algún lu~ar intermedio? No. las bibliotecas. porque nos adaptamos maravillosamente a técnicas extrañas si se remiten a un mundo conocido. precisamente. ¿Dónde se celebra esta conversación? (En París. no hace tanto. Entre estas transformaciones. demo' cráticamente? No corráis hacia los centros. Concentrado en las escuelas. global. Estas distancias se han reducido y ahora aprenderemos por radio. ¿dónde estás? Porque nos podemos encontrar en la biblioteca. por donde pasan nues~s mensajes: . igualmente importante. los campus. tanto como en instituciones estables. Los espacios virtuales Entre estas transformaciones. en casa. ya no vivimos. como SI un nuevo tiempo orgaruzara ~ esp. nombres y mundos del más allá? ¿Entramos en una nueva disputa entre los Antiguos y los Modernos o mezclaremos el viejo mundo con el nuevo? 13 . en nuestra cabeza y en nuestros sueños. En él. el ser se expande.gan de allá nos han dej~do de sorprender. de la misma forma. encantado quizá. el viejo mundo y el nuevo. una de las más importantes se re~ere. sino a esta otra. por muy presente que esté al entregarse. nuestros hábitats se van haciendo más virtuales que reales. ¿Visitábamos las salas de un antiguo museo? Al viajar de forma diferente. parecen di~ol· vem y desparramarse. Este atlas proyecta. educado. Esperanza: en lugar de forzamos a errar en su busca. desde el alba de la humanidad? Por una lenta recuperación del equilibrio. dando a veces.. en forma de voz. en el laboratorio.n dasi~cado en espacios diversos? El propio espa· ClO cambia y exige otros mapamundis. las novedades más extrañas se anclan en costumbres milenarias que no habíamos percibido. no hace tanto. los laboratorios. así nuestros transportes y nuestros encuentros. patética· ~ente unidos a una tierra local. el mundo virtual de la com~cación conquista nuevas tierras: se suma a los desplazanuentos y a menudo los sustituye. cuya complejidad dibujaban no hace tanto los fieles mapas. DisolViendo las antlguas fronteras. ¿enseñó alguna vez el cuerpo docente algo que no fuera virtual. uno sobre otro. ¿Podremos morar en estas virtualidades? 12 Pensándolo bien. Después de nacer. ¿cómo encontrar puntos de referencia en el mundo.. esperaba que los escolares.

e se piensa del antiguo territorio. con las antiguas? ¿Q!J. día y noche.a5 . nos mostraron también la belleza del mundo. el mundo. SI d~os a luz en la belleza. la segunda soñaba en el espacio virtual de la red que iba urdiendo.mpas estuvieron reservados a los sueños y a las r~presentaClo~es: mundo en construcción en el que.u entorno planetario. sino que estos lugares. comedl' do el mismo optimismo positivo y el mismo sentIdo de la beÍleza. sin la que ningún aprendizaje puede ser e~caz: Efectivamente no importa el contenido que se transmita SI se transmite e~ la fealdad. y las instituciones le van a la zaga. en aquellos tiempos y mucho tiempo des' pués. grabando los paisajes y los mapas del mundo como Le Tour de la France par deux enfants dibujó los de nuestro país. para construir. el universo. vtrtua~­ mente global. ¡El amante y la amante habían dejado de estar presentes! Mientras que el primero navegaba por el mar real. o el vi. las redes de comun~cación hacen realidad los espacios virtuales que en otros be. deslocalizados. SingUlaridad de nuestro siglo.nte despe~ado. ¿Dónde leer esta visión global? Sobre lo que forma la matriz. en el telar. VlolenCla.ta últi~ el contenido se desvanecerá.ajaremos en lo sucesivo sobre los planos y mapas del espacIo visitado por estos predecesores. más que reales? ¿Por qué estas obras preceptoras? Porque la transmisión de un saber y de las experiencias y viajes de una vida no consiste únicamente en enseñarlos punto por punto y un lugar tras otro. En los comienzos de nuestra historia occidental. sus mapas y s~s paisajes.aje ?e los dos niños hizo con Francia. ¿Cómo se mezclan las nuevas. los V/ajes Extraordmanos de Julio Verne 10 realizaron con la TIerra y s. En total. los que permanecían apegados a l~ berra VI~ en lo virtual tanto como nosotros. que encama la cul14 tura como un imán atrae a las virutas de hierro para asociarlas . virtuales. con la lira o con la cítara. con su entusiasmo.ograf1. cuya geogra6a expresa un conocinuento de fondo. el atlas que Ulises atravesaba. virtualmente. y que Homero cantaba. con un op~ml1smo reflexivo y mesurado maternal. sólo quedará es. no ha corrido tras lo conocido y 10 desconocido de las tierras o de las ciencias. Los hechizos del mundo Lo que la Odisea hizo con e~ Medite. ¿Quién. deben acoplarse todos juntos en una visión global. g. per- r 15 . Homero asumió este papel de iniciador. aunque SIO tecnologt. a menudo sin cartografiar. exige un mlSmo entuslasm~.tes Extraordinarios de Julio Verne desempeñaron en un momento dado el papel de la antigua Odisea. no ha ojeado página a página su inmenso atlas y. Hechizan 1. el saber se transforma. relatando el deambular y los naufragios de un marino de cabotaje osado y astuto con el que su mujer se reunía. tan radiante como una aurora boreal: vi.ucho hempo. Así fue como Julio Verne acompañó a Jules Ferry.é plano úni· ca podemos trazar? Los preceptores y la geogrqjla En cada cambio de esta importancia habló un preceptor.:á~eo.Cuando cambia la ciencia. Delante o detrás de nuestros conocimientos y de nuestros sueños. Estos maestros. los Vt't. el continente o el soporte de tO?O saber: sí. el aprendizaje se transforma: cuando los canales de enseñanza cambian. a quienes debim¿s la vida y la inteligencia. estos relatos dan a cada epoca su mundo la traen al mundo sí como una madre trae al mundo a s~ hijo. tejiendo y destejiendo en su telar el mapa de los viajes de su marido marinero.n un dibujo. espacio menos alejado de lo qu. el contemdo permanecerá y esta exigencia hermosa. la transmisión funclOnará.adaptadas] Este nuev<? mundo! simpleme. dando paso a la. localizamos y desplazamos. islas misteriosas pero. La pedagogía de los niños griegos les enseñó.a. de una sola vez. antIguo y nuevo de los adultos ~iños. ya que no ~ace m. en sueños. sabiO y. al propagarse. a remo o a vela. los tres gestos. Penélope urdía. triviales.

infinitamente alejados de toda ley. luminosamente global. cosen. Sin embargo. ligera. nos da miedo el más mínimo átomo de evo ución. en el sentido absoluto de la palabra. ninguna regla prescribe el dibujo de las costas. con exclusión de los otros. es decir. los mapamundis. identidades. el relieve de los paisajes.. que se aproximan a la existencia con una proximidad exquisita. tejen. No. de las singularidades.. y canales. Desde que Otra sólida costura: rrJZón y existencia Ahor~ Esopo. como babuinos o termitas. nada ha cambiado.. a los anatomistas. que todo medio de comunicación. 16 17 .es o representaciones pasaron. dibujan estos arabescos y estas prolongaciones. llevando sobre nuestros hombros el peso de la historia. Y así tenemos llegamos a la cuestión fundamental de todo atlas: ¿de qué hay que trazar un mapa? Respuesta evidente: de los seres. antiguos ya que datan de los babilonios. por ejemplo? Porque una ley universal predice sus posiciones. presiden las tecnologías de simulación. es indiferente. Por buenas razones. preocupada por lo abstracto. Enterrados en el arcaísmo como mínimo hasta los hombros y en las tres cuartas partes de nuestras acciones.. nUestros verdaderos maestros. y las redes nos hechizan. pegaron las ~áginas del atlas del momento sobre los cartones del arcatCo. movidos por la pasión de la pertenencia a amamos los unos a los unos. cuya fiabilidad no sospechaba la razón clásica.mitirá vivir a todos a su alrededor. dijo que la lengua es de todas las cosas la peor y la mejor. efectivamente. su razón dos hechizos.. tierra de nadie. El viejoy ti nl«VO mundo. y a ve'{. para lo peor 1: para lo mejor. viejo fabulista. directamente. Así pu. Los métodos algo. cosen también dos mundos y dos épocas. y la que se practicaba sobre un solar. la demostrativa. Nada cambia pero todo cambia. pero nuevos desde los ordenadores.es incluso las humanas. Penélopes a su modo. el plano del pueblo en el que nacimos. el perfil de la nariz ni la huella del pulgar.. métodos a través de conjuntos de caminos. ¿de qué nos selViría un mapa de carreteras en caso de movimientos y de situaciones previsibles? Basta deducirlos de su ley.9' las simulaciones que llamamos retratos. describiendo procesos. cuando hay que levantar. tan pesado. se trata de la existencia. tras él. pero nada. anudan. Los planos. la cultura en la técnica. para hablar sin profundidad ni gracia. a los urbanistas. durante mucho tiempo. se transfonna ahora en veneno o antídoto. tejieron sobre la trama perenne del universo inmemorial y cargado cadenas contemporáneas más ligeras. los cuerpos las cosas . en la mayor parte de los espectáculos. Sugieren a veces nuevos caminos para pasar de lo local a lo global. apegados a los poderes y a la jerarquía. los mapas que siguen. Como proceden los algoritmos.. Es lo que yo entiendo por hechizo . es decir. Curémonos de lo que mata. un trazado para conservar el recuerdo. cambia. y no de la razón. ¿Por qué no dibujamos nunca. palabra o escritura hace poco o mucho tiempo. colma· ron de desprecio a los geógrafos. pero como drogas. Se trata de singularidades. por atrasados ante principios ausentes o imposibles de encontrar.. sin carga. las ciencias duras.ítmicos. y después conservar. como vampiros. que no se pueden concebir de otra forma. siempre cosieron la paciencia antigua a las impaciencias nuevas. por razones no tan buenas. es decir. sedientos de la sangre de nuestros semejantes. mezclan y aniegan la memoria en el alba o. mezclados Todo cambia. decían los filósofos. es una evidencia palmaria observar. ¿cómo hemos podido decir que todo cambia? En lugar de llorar por un mundo perdido o anunciar con gran estruendo publicitario la asombrosa novedad de lo que nos llega. individuos. como especies animales. burlándose de la distancia entre la verdadera geometría. La ley rigurosa es la mejor de las memorias. reproduccion. las órbitas de los planetas.

se sepulta en el olvido doble de lo normal y del pasado que lo preparó.. mantienen a raya los horrores represen· tados. el fuego y sus llamas. al preparar el stlenclo de la salud. mientras que el espectáculo. Fuera de lo fenoménico. Consagremos nuestra atención a las crisis y a los vendajes de lo patológico. levantamos casas y trazamos cammos. ya que construyen un unIVerso. Cuando prepara el saber y la p~. ¿cómo orientarse en este viaje que empieza? Durante un incendio forestal. Este atlas cose y teje esperanzas y angustias. exige el pudor tácito de los trabajOS preventivos. pero sobre todo prepare~os el futuro con la enseñanza preventiva y la paz con la sabiduría. que la sangre y las lágnmas garantizan el espectáculo. perpetrados o reparados. ya que. la guerra perenne y la I?az perpetua. nos prometen.s cos:u. simplemente. Lección del nuevo atlas: esta geografia nueva puede compararse con las más duras de las ciencias antiguas. Nues~s medios. tanto la filo· 18 19 . para aparentar mejor. de estas promesas' poSItIVas. ex¡ge lo negativo. . Al exhibir habitualmente su poder y su gloria mundial mediante las imágenes de la destrucción.páginas terribles. tembloroso. ya lo verán. los mapas o planos que sigue~ proyec~an ~ veces i~las bienaventuradas. ~Utopía o tragedia? Una u otra.que sea virtual. el crimen de los pirómanos. en suma las ~o.?e estas. Para no resignamos alegremente a convertir a m~estros hijos en asesinos. Las noticias positivas so~ ilegi~les. A lo que se percibe de forma deslumbrante. la construcción real de un nuevo uI?-iverso. ~cuáles podels leer en primer lugar? sofia como el lenguaje popular le dan el nombre de fenómeno. todo pasa por el trabajo en ne· gatr~o: y esto qUIere declf. la ciencia que lleva el nombre pomposo de fenomenol. acciones humamtanas y cnmenes contra la humanidad: nos convence de este modo del trabajo en negativo cuando nos ocupamos de su espectáculo. iy como la filosofia imitaba a estas últimas. un mundo mestizo que. se- gun deClda nuestra voluntad. la técnica vanguardista de los helicópteros portadores de agua nos fascinan. ~Por 'lué? Porque por el contrario. la simulación recupera lo que nosotros llamábamos razón. ahí la tenemos. el asesinato y el amor. repentinamente envejecida! Última costura: entre utop{ay tragedia Negro y blanco. ¿quién habla de los que plantan los árboles? La medicin~ p~entiva no puede salir a la luz. la hambruna y los festines compartidos.ogía demuest~ pues 9ue. el nuevo teatro virtual de las comunicaciones trágico para infundir terror o para despertar piedad. pero también ~ mfie~o mmmente. el heroísmo de los bomberos. crític~ al poner en escena tantos tribunales y procesos. Al proceder paso a paso. aun. pero a la velOCidad de la luz. casi todopoderosos.amarse cartográfica.puede U. En primer lugar. la miseria. el dinamismo engendrador de los preceptores no se ve. duda entre la violencia destructora y la cultura inventiva.J!lente crímen~s ~ asesin~tos.. rezwna profus3. sólo llaman nuestra atención os hombres y las palabras que abren o reparan los dramas de guerra. la formación y la ignorancia.

Pro!lmgaáones .

mónde? .

invisible y oculto. una floración superabundante envuelve los troncos sombríos y cubre la hierba naciente yel suelo olvidado. siendo niño. en medio de la floración celeste de los ciruelos rosa pálido. hasta el día en que un comienzo de año me sorprendió.1 Espacio global Dos paisajes vecinos Nací en el centro de una llanura aluvial. amarillo pálido y crema. el universo levita de rosa. el fondo se diluye en una claridad húmeda. Confieso no haber vuelto a encontrar. melocotoneros. lo de abajo se encoge. en Francia. de modo que a tres metros del suelo. a las que se acercan poco a poco los\ciruelos. del mundo sólo queda un intermedio floral. benéfico y peligroso. un río. Cuando llega la primavera. desde las primeras estribaciones de las colinas. plantado de manzanos. entre hermanos extáticos. riega o inunda su valle. cerezos de diez especies. las glicinas violeta o malva. irregulannente. lo de arriba cede. la belleza serena. las camelias y mela· cotoneros rojos. los cerezos 25 . por el firmamento anegado. donde. el humilde éxtasis de mi llanura primaveral. La angélica ligereza de este jardín suspendido cuya ascensión dura largos días me enseñó. colores suaves y tiernos bajo un cielo pastel. en mis viajes.

la blancura inmaculada de este lugar nusmo? Este espacio neutro o translúcido. est~ blancura entr~ dos ramilletes multicolores. Entre w cercanoy w lejano. ¿su cuerpo y su espíritu ~an. ~pren?ldo y mezclado tantas culturas diversas que COnsl~O. repentin. o de u~ C. Ahora bien.1 este pasillo neutro y mixto.hayan confesado jamás en su~ hbros o mapa~ haberlo reconocido.1fUelo a otro. Inquieto. en el que a igual distancia de ambas orillas al cruzar. menuda.aJ!iente mudado en. ¿no es precisamente el que poblamos con nuestras redes y el que habitamos cuando hablamos de un extremo a otro del mundo? fica. Su buena voluntad de traducir pasa por el fundido encadenado de la transición que designa. ni los geógrafos. Y como cada una de ellas vierte su color en este centro. en pleno viento. ni mucho menos los te~ncos de la comunicación. El transito o 26 27 . el tránsito. aérea flotante. oculta una sutileza. todos los colores del arco ms: esta mcandescencia lo hace invisible. ~ suma y en realidad. ni siqwera como propileos de su iniciación? tan Este espacio de los tránsitos. cuando traduce la paleta coloreada de un ramo de cromatismo parejo. nebulosa. que en. de fonna natural.l?s antropólogos.blancos. las azaleas multicolores. Si su vida lo ~1Z0 errar en m. suspendido. transpar~nte y arcaicamente conocido por los errantes. francés aquí o japonés allá. dos Idiomas. y que nuestra alma común: ínfima. nos acerca y quizá nos identi- preposición entre. Esta es: cuando un valiente nadador cruza un río ancho o un estrecho azotado por el viento. para empezar.pasa mezcle quizá en él. ya no pertenece ni a una ni a otra. por el que todos pasamos para acceder a todos..:"chos brazos de mar. en la mitad de su recorrido llega un momento. nos acercan no obstante las flores. EI. el itinerario de su viaje se divide en tres partes. la viJ:tual. enseñaron a los dos pueblos que la belleza se eleva. ni atravesado. una gr'an franja neutra o blanca. Siendo ajenos. mestizo o neutro. tre Francia y Japón e camino sea recto. fácil y rápido. se extiende a lo largo de un eje o se sume~­ ge en una extraña esclusa alrededor de los cuales deben gIrar las diferencias del mundo.. que todos expenmentan. No obstante. indiferenciado. como en equilibrIO en su movimiento. Dibujos o patrones de moda Nueva dificultad: solemos padecer la imposibilidad banal de traducir a un idioma los usos singulares del otro país o del otro idioma. entre los vástagos de abril que. imponderable. por las islas del Japón. mmemo~ ~omo el desierto que se atraviesa antes de todo descubnnuento. en el y so-bre él. en lengua francesa. rara seguir con este ejemplo. Durante todo el tiempo que no pierde de vista la orilla de partida o descubre la de llegada. dos naturalezas. Estos son. un espacio en blanco Ocurre a menudo. en otras palabras. Nacidos en los dos extremos respectivos de la Tierra boreal. entrelazada con el ramaje. sigue habitando en su morada de origen o en la meta de sus deseos. los adiciona t~dos en una transparencia pálida. y quizá puede llegar a ser de una y ~e otra a la vez. el barquero o el que. decisivo y patético. durante un tiempo más o menos largo. ausente de todos los mapas y que no describió atlas ni viajero alguno. a los mensaJes ya las relaciones icómo es pOSible que nI. ya que el blanco c?~tlene. como sólo los japoneses los saben componer. dentro de la misma gama cromatlca. d?s gestualidades hasta disolverse y perderse. entre las nubes y las labores.lOs a ciegas en nuestra labor cuando consagramos nu~stras Vidas y nu~s­ tras voluntades positivas a los ~ntercamb~os. sutil. conjunto en levitación. una mi~ma estación. dos ramilletes de estilo libre. la acompaña en su vuelo. por una vía directa: la ruta no siemp~e va en linea recta de la primavera a la primav~.?-. reconOce un espacio inexplorado.

ahora. las intenciones y los sentimientos. ¿el intercambiador desemboca en lo universal? 29 . de horizonte y de lu~ar. amitos. albas. el mismo abanico variado. en el mismo lugar. visto de cerca. y arrebató mi alma en una elevación tan fulminante. 10 podría traducir? Para comprender. sobrepellices. a mi derecha. estolas. 28 Un intercambiador en el mapa de carreteras Salgamos pues del camino recto: cuando queremos cambiar de dirección. ¿no tiene ningún sentido o tiene todos los sentidos? En él y por él elegimos uno entre otros posibles. ¿sin tu infancia de monaguillo. a mi izquierda. perderíamos nuestra ruta inicial sin encontrar la que buscábamos ¿Q¡. de haber esperado tanto tiempo y haberte expatriado tan lejos para descubrir. ¡Maravilla! El abigarramiento magnífico de los quimonos de múltiple despliegue sobre el cuerpo andrógino de rostro de albayalde me procuró en otro tiempo un placer tan violento de los sentidos. un ramillete de curvas. ¿Con qué palabras. intentamos un cruce incomparable. donde. crítico e inteligente. de colores y de impresiones en tal explosión caleidoscópica. precisamente.. sensorial e idiomática. aparece. me decía entonces un doble. Ha semejante ilumina a lo diferente. En forma de trébol de varias hojas. sus virajes de rosetón harían que la cabeza nos diera vueltas. con los ojos abiertos. el triunfo blanco y dorado. cien maravillas que no comprendías de cerca o criticabas ferozmente al encontrarlas ridículas! -Estúpido. desde el que podemos.. el negro del luto funerario y la esperanza verde. y lo cercano a lo lejano! revestía casullas. de la liturgia católica. entre dos ramilletes. de cwvatura de raqueta. en una autopista. para obtener un invariante hay que obtener variaciones sutiles y a menudo entrecruzadas en puntos diversos: entonces. de acuerdo con el tiempo. A falta de poder como parar un paralelo. que no existe. Entonces. de accesorios.iere ir a la izquierda? iGire a la derecha! Acabo de llamar a esto contrasentido. dependiendo del tiempo de las festividades y del santoral. pasillos cuyo trayecto oblicuo no siempre sigue la identidad exacta de las cosas. cambiemos. y estas últimas solteras o casadas. las circunstancias. pasemos de la mujer al sacerdote o de la ciudad a la iglesia: entonces aparece una extraña similitud. ?oméstica. o lo lejano a lo cercano. dalmáticas. aturde al extranjero que sólo puede repetir los mismos términos o imitar los gestos. lo diferente ilumina a lo semejante. ¡oh maravilla! la suma de las variadas torsiones de detalle desemboca en la constancia global y recta. Hace un momento. si no hubiera paneles indicadores. hubieras percibido nunca el deslumbramiento místico que emanan los quimonos? No. el tiovivo o carrusel del intercambiador. desplegado de la misma funna con la época del año o la estación. acogida familiar o respeto fonnal. el blanco sumaba todos los colores. entre órganos y vapores de incienso. de tamaño. que me hizo comprender repentinamente~ ~mpr~siblemente. los qwmonos cambIan tambten de forma. replicaba muy cerca de mí un gemelo imaginario. manípulos. que el deslumbramiento que produce. girando. Suele ser así en las matemáticas. de modo que. mañana y noche. alegría o luto. la alegría roja. de material. Inmóvil y animando movimientos de rotación. accesorios infinitos cuyo vocabulario frondoso designaba ropajes de formas y colores variables. ausentes de su idioma. salimos por un intercambiador. incluso en nuestro territorio. la edad y la estación. salir en otras direcciones: üodas? Maravillosamente denominado. fiestas y cereI!10nias o coti~ianeidad. pretencioso. al hilo de la penitencia violeta por los pecados cometidos. Los contrasentidos que se entrecruzan aportan más verdad. intraducible. Para hombres y mujeres.el intercambio deben descubrir entonces caminos tortuosos o paradójicos. de arabescos de hilos anudados. los fastos que mI mfancla encontraba tan complicados: el celebrante -iQyé tontería bárbara es la tuya.

este lugar tercero. cruzado o disuelto encadena los extremos opuestos de las diferencias o las transiciones similares de las identidades. compartimos. cOfl. como SI el hombre en general se situase en la intersección de todas las culturas.ellOtep=.ame de la humanidad en su conjunto y su esencia. Ad. entre todos los humanos.mblO entre 10 semejante y lo diferente. Estas imágenes visibles y singulares de tejidos. momento suspendido de los cambios de fase.lo una misma moneda de oro: mi carne y mi espíritu habitan el metal transmutado de esta pieza doblemente acuña~a. una argucia Impone el desvío. en mi cuerpo. este espacio en blanco. a la lOversa de muchos pueblos. por este pudor o verguenza q1. transito realmente por su volumen blanco.os inte~ambios. intercambiador de carreteras. Al dar vueltas al quimono o a la casulla. lo expen~entamos en nuestros transportes. ahora se mezclan dos estaciones. una desviación que parecen prestarse en un principio a confusión aquí a caballo entre lo profano y lo sagrado. al mismo tiempo que se dibUJa un camino que las une. sirven de rampa de acceso a un universo invisible y virtual. iy qué d!ficl1 de cartografiar! ¿Cómo vamos de lo semejante a lo dlferen~e o d~ lo diferente a lo semejante? ¿Cómo prolongar haCla la leJanía los caminos de nuestros viajes? Cruzando por un punto central: franja blanca en el eje del agua. urde el t. ¿Cómo cart. conjunclon uruversal de los distintos colores. O?blemente extraño.a. eje o espacio blanco en el que la distanCl.ografiar e~os mares desconocidos que alejan y acercan las tIerras habItadas. que oculto. menos fastuosas. ~ugar terce. y ahora tO~lq~ete en el que el sentido se tuerce y retuerce. lo lejano y lo cercano. ténnino universal que quiere decir que todas las cosas desembocan o dan vueltas alrede~o~ de una unidad. y Francia.. existe un tercer lugar umversal: inmenso mundo transparente por el que circulan 1. No sueño con este ~undo. ya no sé cuál es el paño q~e muestro y el. Entre. el Japón.Hrrramientas del intercambio o del tránsito . inyisible. una curva. cuando pasamos por este intercambia' dor o este nudo de carreteras? Intercambiadores vivos ramilletes de senti~o. efectivamente. en el que los ~ovumentos parecen en reposo. su omnivalencia se ha fundido en 30 31 . !v1ejor que describirlo o definirlo. viaJero que explora y reconoce. cuyo cuerpo . cuyos tonos de rosa y crema presentan una cara hacia el Este y una cruz hacia el Oes· te. ya que. de delante haCla atrás o de abajo a arriba. transpa' rente. pero de la qde la v~r' dad profunda no puede prescindir.a ~upnme su alcance gracias al vínculo. el tránsito del intercambio. que conecta. este mundo fo~a el metal. Haáa el universo Un tercer hombre en el lugar tercero En este espacio mediano se alza. cuyo secreto transparente se desliza y se IllslOúa a través de sus diferenciaciones. mezcla aleación mestizaje.1e.. que abreYla el transito entre lo cercano y lo lejano. quiero llegar a serlo.lo semejante y lo diferente.ro de utopía entre aquí. comprendo la dulzura del valle que me vio nacer por haber amado las primaveras japonesas.~iro la polic~mía de las primaveras japonesas por ha~er V1'0do sumerg¡do en aquellas. de~?am~s vestlmos todos con quimonos blancos. de mi UlfanCla.jido. ¿Qtliénes somos.fantasma de un. a veces en forma de bucle. no pIenso en este hombre. el . entre dos espacios alejados. el dobladillo oculto esconde a veces más lujo y belleza que la cara evidente. démosle el nombre inmenso de universo. de flores. tercer hombre. Como ángeles portadores de mensa¡'es. allá. vacilación antes de traducir. Allá se miden exactamente l~s ~istancias y las diferencias. IOtercambIador o esclusa entre toda diferencia. y cuya representación no figura en mapa alguno? Esta franja. alim:enta la c. nudo de hilos.

la arquitectura se disuelve en el flujo de las artes mezcladas.ctro co~­ tinuo de abiertos o de cerrados. ni abierta ni cerrada: clausurada. La VIVienda no separa un dentro y un fuera. y por lo tanto. quiero decir lilas separadas de los alisios.ugar utópico. El concepto de arquitectura desaparece. es necesario un transporte o una traducción. todavía virgen. disuelto en la naturaleza. me doy cuenta de que las dos partes de mi cabeza. Una mitad de mi cabeza se descarga repentinamente de este afán en la otra mitad. habito el espacio de mis hábitos. camino por mi cuerpo propio. ¿qué artista inencontrable habla e1ldioma Ignorado con el que se puede escribir este atlas? interior.. Al entrar en la casa por la puerta del jardín. lo lejano y lo cercano. de mi lenguaje. de mi pensamiento. ¿d. Parece que no vemos que el símbolo supone un divorcio entre lo semejante y lo dife' rente. no rivalizan cara a cara. como liberado de la obligación aplastante de nombrarlo. pierdo mis medios usuales de pensar. de mi relación con las cosas en sí en el baño diluvial del idioma. ¿estoy por fin en mi casa aquí en Katsura? Lo universal en ti plano del parque de Katsura Asombro y maravilla: he encontrado ese lugar. y que sólo se puede saludar desde una orilla a la orilla rival a través de un foso o por encima de él. el parque no disocia nunca las plantaciones de las edificaciones. se convierte en paisaje. cuyo corte y caída hacen pender o flotar las casullas y los quimonos? . las piedras mertes de una construcción posible se diseminan por. se sueldan por el centro y que este lugar axial se encuentra en el mismo parque. sigo habitando en ella después de haber salido cruzando el umbral de la morada: el paisajista.mí desde hace tiempo. esto representa el viento o las fuerzas de re· producción. separado de ambas. mil ventanas proced~n de ':1n espe. primeramente tienen que haber existido flores o viento. en su silencio musical. Mansart y Le Nótre. ni el arte en partes ni en elementos las cosas. apacible. Para representar o simbolizar. dos de cuyas versiones pinta la doble estación. cario que precede al encuentro entre dos IdIOmas? t~e cultura ausente y blanca construye la separación y después el contacto entre dos culturas cromáticas? ¿Dónde reina la primavera esencial y única. la madera del árbol forma una oquedad que el hombre habita. el jardí~ 7n el que cada casa está construida en madera VIva.es. de mi cerebro.cribe el ~tine. en qué taller. cuyo concepto se diluye en la arquitectura. convertida en muro. dos lugares en los que descansar. Los occidentales piensan: esto simboliza el fuego. Imperceptiblemente talladas. el exterior no se diferencia del 32 33 . una vez abierta. conjunto ImprecISO. aquitana y japonesa? ¿Qyé modisto inimaginable trabaja y corta. el cielo o la tierra. me enseña el sentido de la palabra puerta. y ahora sus labios abiertos y su boca inquieta jadeen quizá hacia ese soplo cuyo alien!o n<?s dicta un idioma universaL Hasta ahora relegado al silenCIO o a los gritos caros de músicas desgarradoras. fisicas. desvanecida de nuevo. . La casa se disuelve en el jardín y el parque en el hábitat. tranquilo. fonna de expresarlo en el lenguaje occidental Aquí y ahora. nada se recorta ni se escinde. Sí. la utopía es un parque. Nada sitrlboliza nada. deslIzante. el idioma blanco del intercambio. ya que los objetos como los conceptos se sumergen en lo universal del matiz y como no hay cosa alguna que remita a ninguna otra. espacio grato para un zurdo reprimido como yo. allá. aquí está su plano. de mis signos. ni tiene sentido ni hace señas. Gracias a este rontinuum. En suma. paisajista y constructor. alejados como especies. como el paso de la flor al alma o de la piedra a la nube. ni un hueco en una cosa deIl:sa. Tan poco definida como la propia habitación. tronco o refugio. la ventana no dibuja lo vacío en lo pleno. en mi casa. animales o escolásticas. aquí. qué ropaje translúcido y maravilloso. se desvanece. Me pa· seo por mi pensamiento. visitémaslo juntos antes de escuchar.E~ ese l.

un hombre deja a su mujer para tomar a aquella que otro hombre dejó para comprar o pagar a la primera. de delante a atrás. la justicia. ¿podemos describirlo como universal? Inmenso modelo: planiiferio Ahora bien. int:rcambiador de carreteras. como el órgano del valor en el tó· rax. dependiendo de que nos alejemos o nos acer· quemas al lugar ~ al eje blanco. ante la violencia desatada. Las relaciones internacionales no suelen intercambiar ramos de flores o atavíos de fiesta. y volamos hasta el vértigo. es cierto. permanece invariable por nuestras tentaciones singulares y nuestras incesantes tribulaciones. estable por su variación. este columpio permanece. mapa de. 34 35 . Con la misma disparidad con que discurren los idiomas. la desgracia del mundo quiere que su frágil emergencia. aborte. obra cuyo título nos inspira. Vertiente alrededor de la barra única que lo invierte. el mismo columpio cordial cronometra la vida de los hombres y la misma tierra acompasa su pasar. con risas o con llantos. lo he encontrado también. de protagonistas o de historias. . gira y rueda.. Ella se detendrá un día. aquí tenemos el intercambiador en una fOrma simplificada: al columpiarnos. reina esta tabla fija de cambio móvil que representa. herramientas universales cuya construcción y cuya forma den paso o permitan la transformación. Dos idiomas universales Diagrama del pulso que late. dentro del cambio. en el centro de nuestras diferencias. El jardín neutro suele transmutarse en campo de batalla. representa también una balanza o balance.est~ universal i~te~edi~o de los intercamblos y de los transltos. en medio del ballet fundido y entrecruzado.. El combate. Alrededor de él. es un columpio que pennanece en escena durante los tres actos. sobre este balancín perpetuo con el abigarramiento del detalle de nuestras diferencias cuya suma es la Tierra transparente que late al compás de los minutos como nuestro corazón. en la obra de Claudel. en el polvo volante. el conjunto mismo de los planisferios de todos nuestros tránsitos o intercambios. no suelen entablar conver· sación en paraísos meticulosamente engalanados.Modelo reducido: el columpio Otra sorpresa: el artista que evocaba. delimitados por la muerte y por el equilibrio de todos los reintegros: balance universal de la justicia natural. ambos reducidos al equilibrio de la justicia. cuya VIrtualidad mcandescente sólo depende en muchos casos de las buenas voluntades que hacen nacer su rareza infinitamente preciosa. vuela de Este a Oeste. es decir. cambiante e inalterable. Al inmenso modelo de la esfera global responde este pequeño electrocardiograma. evidentemente. sustituibles a placer. Arrastrados por la edad. pasamos de la bajada a la subida o de enfrentamos con la hierba rala a ha" cerlo con la vista del firmamento. en la última península occidental de Eurasia. aquí estamos. de pie. cuando en otra de sus caras el sol se alza sobre su propio imperio. tan estable como un columpio bamboleante atado a un eje. columpio. plano de un parque o plamsfeno del mundo. El personaje esencial. en cuyo extremo cae la noche. ya que marca el tiempo de las combinaciones mortecinas y de su diversidad: variable por nuestras artimañas. Aunque se cambie de actores. Variamos. o del Oeste al Este. que movido por una intuición fulgurante. el universo terráqueo. Como estoy buscando operadores de cambio. como la máquina sencilla nos devuelve. tierra blanca sobre la que se inscribe. en la mayor parte de los casos. cuenta. Sin embargo. mide y finalmente anula los tantos. móviles y fijos. Paul Claudel introduce en la segunda versión de L'Echange. en sentido inverso. si puedo decirlo así. Desde que jugamos al teatro de la historia. a la posición que acabamos de abandonar. Sus diferentes movimientos tienden hacia la inmovilidad blanca.

en secreto. las luchas por este dominio. Desde hace mIlenios. el frágil produce. en el trabajo para nuestra supervivencia. Dibujo de una partitura Frente al universal de violencia que se entrega al mayor ruido. tan unitaria como el espacio de la Tierra. universalmenu. ni innova ni encuentra. promover la rareza es una consecuencia del estado de paz. en realidad. la furmación que produce. e de la tierra misma. este universal que hemos sepultado. repite una conducta arcaica que hunde sus raíces en los comportamientos salvajes o animales. que late al son de la justicia blanca. como se perdió antaño el jardín del paraíso. débil. y define. la cultura humana se entrega. individual. sí. Perennes y monótonas. raro. El tránsito y los intercambios conocen dos idiomas universales: el uno. he aquí la cuestión.la competencia. ~ul­ tiplican sin cesar la desgraCia humana. que incluye la de sí y la de los otros. extraña rareza de nuestra historia. por el ritmo igual y mesurado de sus pasajes. más dé37 36 . tan repetitivamente anticuadas. Y como recomienza indefinidamente el remedo de estos comportamientos multimilenarios. Mediante la adición de 10 mismo y de su semejante. del Este. de nuevo. dominan o reinarán. Los dos se descubren al mismo tiemfo. que unen información y formación. fuerte. es decir. el robo sobre el intercambio. el secreto de la creación viene a ser el de lo universal. aquí mismo. ¿cómo crear? Elijan: matar o producir. la única buena nueva de la humanidad. en su momento. Quien lucha no puede crear. ¿Han oído decir que algún animal haya inventado algo? Producido por la lucha por la vida. tan móvil y estable como nuestro columpio. el otro. Quizá el terreno neutro y benéfico del intercambio y del entendimiento sea invisible en los atlas de geografia. uno y otro. ¿~ién La obraformadora Si sólo amamos la lucha y la competencia. en los cimientos del mundo. a los historiadores y cronistas de los Juegos Olímpicos. Entendemos por qué este jardín blanco o estas paletas tornasoladas de tejidos o de flores primaverales se desvanecen con rapidez. Se leen en el metró' nomo del columpio. así como la sombría historia de nuestro destino. lo neutro. fácil como una caída y repetitivo. del Sur o del Norte. produce el ruido caótico de la violencia mortal. ganará? Las respuestas a esta pregunta. no haya sido amo del mundo o lo es o lo será? Nada más vulgar. el terreno del entendimiento. audible siempre y en todas partes. y que todo el mundo trata de escuchar. el universal de la belleza. a su vez. buscado durante tanto tiempo. se entrega a la creación cultural. se limita a luchar por la vida. diticil y renovado sin cesar. que apa- sionan intensamente al público. como se lamenta una madre sobre el cuerpo herido de un hijo muer· to en la guerra. en su momento. sangrienta y patética. es decir.mente estable y pasajero. la recreación del mundo. Buscado durante tanto tiempo. lo blanco. suelen imponerse sobre el diálogo. más exactamente a su punto muerto. junto a Wl cadáver: el de la equidad. prevalecieron. para que continúe la his1 ó\ toria. y la paz recobrada del intercambio. componen las noticias espectaculares cotidianas. ¿Conocen un solo grupo que. del Oeste. el balance terminal de la competencia violenta vuelve a la balanza igual del intercambio. el perjuicio sobre el don. a llorar esta matanza absurda. ni el uno ni el otro. Nada más fecundo que estos milagros. El dominio es la cosa del mundo más repartida. a los periodistas. la victoria y el dominio del más fuerte. ~ 0)0 ¿Qyién ganará entonces? La sabiduría responde que unos y otros. es decir. porque la violencia reduce la sabiduría al silencio. el jardín primaveral de los ramilletes o de las vestimentas. de la prosperidad. El fuerte mata. ¿Qyién ganará? A fin de cuentas. porque sólo queremos matar para ganar. Crear algo desde la novedad es una consecuencia del estado de paz.

tenue pero sostenido. las sillas cerca de la mesa y el aparador cerca del fogón. habría dibujado. el bienestar y la comodidad de los que vivirán allí. él también. vernal. Así pues. alejando únicamente 10 38 39 . el tercer paisaje. por ejemplo.bil todavía y más bajo. respetan a pesar de todo algunas distancias. vamos. desde que late el mundo. su pequeño lamento. idioma universal. que todo esté al alcance de la mano. en el pentagrama. Si compusiera música. no necesitaría viaje ni traductor. aquitana y japonesa. Las visitas elogian la variedad de las piezas y la disposición. canta dulcemente. entre las dos primaveras. que combina finamente las distancias útiles con las necesarias contigüidades. los seres vivos responden a esta pregunta. la definición del plano arquitectónico de la morada como conjunto de circulaciones que favorecen las cercanías más inmediatas. ¿Dónde mora? Al inventar el lugar. el cuarto de baño no se aparta demasiado del donnitorio. él también. del descanso y del trabajo. 2 Espacio local ESTARAHi ¿Qyé es la vida? No lo sé. aunque el aseo esté aislado. salvaguardando detenninados márgenes: ¡qué comodidad tenerlo todo al alcance de la mano sin desplazamientos agotadores. Plano de una casa Podemos imaginar una casa construida para el disfrute. Los espacios se distribuyen en ella y las cosas se ubican de forma tal que. ni la cocina del comedor. intennedio utópico y florallevitante.

elevándose de la localidad concreta. los Alpes. Jussieu. otras distancias o diferentes proximidades. su dispersión. en suma. como se suele decir. alrededor del globo --como Jean. nuevos espacios fantásticos en los que se recoge la fauna y la flora indígenas o exó~enas. los 40 Antes se aconsejaba clasificar por género cercano y por diferencia específica.para ex· plorar lugares: nos referimos a unas regiones concretas del mundo. su lugar. su distribución. Dibujos variados de todos los lugares Viajeros naturalistas. para vivir. con todas estas palabras. diferencian los lugares de origen. allá donde las más lejanas se vuelven próximas.-que no entre nadie si no está vivo-. los que constituyen el espacio mismo de la ciencia de lo vivo. los que se reparten la faz del globo o los que se concentran en las capitales. Localy gWbal La historia de la historia natural expone pues. recintos cerrados protectores. a veces heroicas -Joseph de Jussieu se queda en América Latina treinta y cinco años y la expedición académica de Bonaparte en Egipto tennina malestos curiosos se traen animales. El proceso de abstracción particular de un conocimiento como este. los de clasificacit'm. reales y racionales. Si lo que antecede es válido para los sabios que toman a los seres vivos uno por uno para considerarlos de acuerdo 41 . más allá de todas las fronteras. ¿Casa? El hogar en sus dos acepciones. reproductibles o no reproductibles . los Andes. lugares propicios y propios de los seres dotados de vida. abandonaron su domicilio y partieron. es decir. cuya topología interna. hacia los países de Oriente. pero lo bastante abiertos como para templar el clima. los herbarios. en todos los climas y todas las latitudes. se desplazan hasta allí. y a la inversa. Todo un océano. Laponia. y ¿quién no sabe que el ténnino ecología quiere decir. largas y cortas. estos lugares de aclimatación preparan el dibujo. una meditación continua. expulsar las basuras inevitables o las aguas servidas. los setos. trazada con rigor. su entrada. ténninos técnicos antiguos que podríamos traducir por: distribución de las especies de acuer· do con determinadas distancias y cercanías.menos agradable! Contemos. sobre el tema del lugar. de una escala o de un árbol de clasificación. energéticamente abierto. fonnal y racional de una tabla. Audubon.ealógico. a 10 largo de los siglos. semillas o madres para implantarlos en los jardines. exacta y variada. los de acogida y. Toumefort. el tejado. sobre el terreno. en sentido literal: teoría o discurso de la casa de los seres vivos? Del lugar. a lugares propiamente virtuales. al exterior. en un mundo inerte que sólo conoce el espacio? invernaderos. para estudiar la flora y la fauna locales. Parece que estamos ojeando el atlas de los seres VIVOS.. su nivel. del hábitat. Linneo. ¿¡nventan el lugar. la fonna singular de desplegarse de las especies. en el que cada especie pueda localizar en las láminas. muertas o vivas.. además. hacer entrar la comida y cocerla. o circulan para observar sus alejamientos y sus proximidades. Tenemos aquí un sistema tennodinámico e infonnativo. separa en realidad a dos plantas cercanas. las paredes. El viaje. hacia América del Norte y del Sur. Humboldt. va de los lugares sensibles. de la morada. Darwin. Estas expediciones. los zoológicos. se convierte en una declinación del lugar. a veces. éste es el plano de una casa. calentar o refrescar.. recorrida por el observador y vivida por el observado.Jacques Rousseau por la isla de Saint-Pierre-.de acuerdo con distribuciones más ordenadas. su casilla o su página. Galápagos. finalmente. al espacio propio de una nomenclatura razonada. interesantes para compararlos con los terrenos y los climas originales. natural o artificial.. que pronto será gen. describe las contigüidades y las distancias anteriannente mencionadas. Concretos y abstractos al mismo tiempo. Las variaciones basadas en estas dos distancias.

saltan. de un saco. o incluso nido. o incluso. a meter las pequeñas dentro de ~ N. Rodeada de una membrana. se anima. envuelto entre sus pliegues. Dime dónde vives y te diré quién eres: ime contradigo con mi propia introducción! caja o de una casa. no en un punto. desde que nace la ecología científica. paisaje. como en nuestra infancia. variables por el tamaño. teorema universal en biología. ya no hay extensión. Animal: modelo de vida errante. que siguen siendo variaciones sobre el tema estable de las localidades. un pliegue o un lugar. ideal. Las leyes de la materia se prolongan hacia lo universal. como si apareciera constantemente alguna singularidad tópica.con sus semejanzas. ¿Q!lé quiere decir esto? Tenemos aquí diez cajas de fonnas y tamaños variados. recinto. otras células diversamente unitarias. cuyos límites le procuran alguna dosis de aislamiento privativo. los contenidos propios de esta ecología científica. entiendo por esta última palabra lo que dice su etimología: la asignación de límites o de fronteras. Ellos corren. sino a un nombre propio: chez Swann. a veces migrador de tierras lejanas. En la pregunta: ¿dónde vives? el verbo vivir quiere decir residir. sino en la topología de un adoquín o de una bola. arruga). Volveremos sobre este tema. Mien· . El ser vivo se ubica aquí o allá. de quitina o de escamas. Planta: estar ahí. y sin embargo en la propia palabra tiene una". depende de los ensamblajes locales o de su distribución circunstancial y del ritmo de la vida de las especies o de los individuos. según las necesidades. como antes. Mejor que la casa. definen mejor el lugar.pasan. o bioce- oosis. aguilera o guarida. localmente. se van. tk laT. irresistible. todas las circunstancias de una vecindad. a menudo jugamos. avanzan sin cejar jamás. la integración o la unidad. una misma meditación terca sobre d mismo tema estable: esta ciencia habla. a veces. sigue siendo floral. de la antigua noción de lugar. es verdad. la isla. sustantivada. el lago. del hogareño.globales. pluralistas.tras que la materia se extiende por el espacio. nicho o hábitat. hace ahora más de cien años. madriguera o lobera. no puede prescindir del lugar. infonnáticos o biólogos. ecosistema. Sin membrana. Primer interludio: habitar los pHegues del saro Para que todo siga siendo sencillo. metamorfosis de las jovencitas en flores y de los muchachos en centauros. inmóviles. pero sin dejar. De repente. las categorías.. viajero. La vida reside. Ellas brotan. se prolongan.: juego de palabras entresitnplU:irl (simplicidad. biosfera. los Faunos lo recorren. cubil. como un invariante o un universal de la ciencia de lo vivo. cae no obstante en gestos y pensamientos análogos. a veces. no hay vida. mora. perdido o trivial en un espacio liso. retomando la misma meditación sobre la misma noción. nuevos lugares. mientras que la vida codifica. geométrico o abstracto. de sistema. a veces verticales. y aunque se estructure en función de conjuntos iote" respecíficos y de acuerdo con los arabescos de la diversidad. se aloja. Se diría que dibuja y codifica su definición. el árbol o la planta. relacionales. de una 42 43 . Hestia. que la misma ciencia denomina. albañiles. pero que nunca puede abandonar su saco de cuero. el macho. la misma declinación. la célula vive menos en sí y para sí que en su casa. Flora y Pomona 10 ocupan. la preposición francesa chez expresa admirablemente este estado de cosas. Se transforman. sencillez) y pJi (pliegue. efectivamente. presentan sucesivamente la montaña. en casa de Swann. apelaciones sinópticas o . vuelven. abiertas o cerradas. modelo sedentario. nunca se refiere a cosas inertes. habita.. Continúa. geosistema. la mujer. que la historia llamó naturalistas. y no en la de una piedra. distancias optimizadas. esta simplicidad no debería tener arrogas. de plumas. mientras que Hennes. casillas nuevas. que los animales exploran los alrededores.

pasamos de la roca al fluido y este último decía que nuestra inteligencia se especializa en los sólidos. tejido. Por muy variables que sean su fonna y su tamaño. topológico. riguroso o confuso.. puede haber dos o tres so· luciones al problema del ajuste o de la implicación. ni líquido ni sólido. caucho. cilindros y conos. y la fluidez de las moléculas blandas y deslizantes. tela o cualquier otro material flexible.. salvo de Lucrecio quizá: velo. tela. Adivine lo que hay en la caja.. en el mismo remate. sus arcos y sus goznes.. sabrá que un volumen aparece bajo un pliegue. papel flexible y frágil. permite que habitemos en su CUlVatura. El muro que voy recorriendo teOllina en la arista vertical. cualquiera de ellos. paño. de red. y. con paneles de cartón. Bretaña. su orden y sU posición: en el caso más sencillo. el conjunto de las demás. luego en la segunda. exactamente la más sencilla. ¿nos referimos a algo encajado o ensacado? Tejidos Ahora bien. existe un material intermedio que la tradición dejaba para el gineceo.las grandes. pero en la mayor parte de los casos. Tendremos en este caso tantas soluciones como queramos a la cuestión del ensacado. Plegable. se habrá convertido en maquetista o topólogo. llamado vitela. Este techo me protege con su sinclinal. en sus piedras se abre la ventana. de yute. Francia. Habitar en los pliegues: la maqueta del arquitecto Unas piedras que caen al agua e inducen en ella ráfagas temporales cuya propagación se parece al temblor de un velo o de una capa. cada pensador marca su preferencia. ¿Q!¡é envuelve esta gruesa bola azul hinchada o este volumen inflado. pesado. finalmente en la tercera. de la implicación. en su casona. todas las variedades planas o alabeadas en el espacio. es decir. cuero despellejado de un becerro pelado o desollado. oquedades. así como esta bóveda con su arco redondeado. llamada perga· mino. No volverá a habitar su casa como antes.. en serie decreciente. entre la dureza llamada rigurosa del cristal. o las ondulaciones en el agua no se comportan ni en el espacio ni en el tiempo como los pliegues de un tejido drapeado que flota. ligero? No existe ninguna réplica razonable. dura y suave. este trabajo racional sólo da un sentido a la preposición en. como implicado por sus bordes. con sus ángulos. Así obra el piloto en su barco o el Swann en su salón. las protuberancias o los resquebrajamientos sobre el mármol. en el sentido del grosor. siete u ocho molduras se dibujan en relieve. se trata de cubos o de muñecas rusas. Si fabrica cubos o poliedros. Voluntariamente o no.que era poco estimado de los filósofos. En otros tiempos llamé a esto la materia metafórica de los filósofos: sólido. Respuesta mínima: una o más cajas más pequeñas. De Augusto Corote a Bergson. bordes y ejes de todo tipo. resaltes.. piel de cabra o de cordero. ¿Por qué decimos siempre caja negra y nunca saco? Cuando decimos implicación. lanas o sedas. extensible. en ambos casos. Lógico y geométrico. Como si. en Guérande. por ejemplo. sólo hay una. geométricamente ordenado. Para un conjunto dado. no importa cuál. es decir. 44 45 . pero con algo de ambos estados. a veces. bien definidos por sólidos que les dan la fOOlla en la que los percibimos o cuya amplitud. si hago las cosas bien. son pliegues. resistente y blanda. la carne dudase entre fluido y sólido.. que pueden fluctuar como una cortina. Inmóviles o efimeras. en orden decreciente. envolturas del cuerpo o soportes de la escritura. pero que peOllanece temporalmente erguido. Tenemos sólidos y líquidos cuya consistencia y fluctuaciones dieron a la filoso6a y a las ciencias modelos regulares o sucesivos de sistematicidad: seguimos diciendo estable o impreciso. claro. contendrá. sombrío o desplomado. para mejorar su ubicación. Ahora tenemos una colección de sacos y bolsas. desgarrable.. surcos.. los estudiosos de los seres vivos utilizan inteligentemente la pala· bra: tejido. aéreo. líquido. trapo.

ue muchos otros. la lana con la que friolero me envuelvo. habrá podido estimar la in· mensidad del cielo en el número y la amplitud de los pliegues de las velas magnéticas desplegadas sobre él. los vendavales y las ráfagas. un grosor que supere la distancia de la Tierra a la Luna. el intervalo de carne entre la célula minúscula y el entorno mundial. pero tenemos algo estético y significante: molduras. en la cornisa. mal pegado en algunos puntos. fonna estrellas como patas de gallo. gozo. ¡Es extraño que la embnología haya tomado tan poco de la topología. no al contenido lógico ordinario de la operación. bajo una guardamalleta que forma una banda azul. Si hacemos un balance. el algodón. labradas. que lo sabía todo. se in· vagina. dibuja sobre la página volutas y bucles. nudos o pliegues que significan. más pliegues. en los intervalos entre estos trabajos y semejantes pensamientos. encorvados. follajes. sólo habito en ellos. ¿Sabemos que seno. cuyo drapeado cae y se abomba. el papel pintado fonna bolsas y el falso cuero gris del viejo diván. una vez. gaseoso. pero también tenemos algo inerte: fluido. el lino. por azar. aquí tenemos algo inerte. mantas y somieres bien remetidos. adosado a la pared.reside el secreto del gigantismo y de la miniaturizacián. Qyien haya visto. pero por multiFlicación o multiplicidad. el gesto de aplicación vale más 'I. entre turbulencias. significa también pliegue? ¿Dónde estoy? ¿Qyién soy? ¿Se trata de una misma pregunta q~e sólo ~ge una ~espues~ sobre el ahí? Sólo ha~i­ to en pliegues. al que se le da mi nombre y cuya mano en este momento. 46 47 . verá. blanqueados por las cicatrices. esas veces que en otros idiomas nuestros vecinos siguen llamando pliegues. se desgarra. replegada sobre sí. lo que se llama con razón tejido. bÚlstula. pero tampoco se mueve: los libros de la estantería. aquí tenemos. soldados. Espacio por multiph'cación.ni el mundo. juega distraídamente a plegar sobre sí misma una hoja varias veces. se borran. la tubería repetida de la calefacción. no veo otra cosa y no toco 'otra cosa. se perfora. gérmenes vagos y precisos de hombrecillo. un millón de veces. lleno y vacío. no tendrían bastante con la superficie del departamento de los Alpes. solo soy phegues. sobre el muro con sus molduras. estupefacto. jóvenes y envejecidos. todo frunces de tejido. Para colmar el hiato de lo muy pequeño a lo inmenso. arabescos. por muy sólido que parezca el material de su soporte. arrugado. mejor aún. un conjunto de pliegues. líquido. cuyo formato depende del plegado. una aurora boreal. La he encontrado. El pliegue implica el volumen y comIenza a construir el lugar. o dado. deslumbrado. En la implicación -me refiero a la acción de plegar. flotan unos visillos translúcidos y ligeros que rodean las cortinas pesadas.. momla. por donde pasan. su ciencia ma· dre o hermana! Desde las fases precoces de mi fonnación embrionaria. rápi· damente. lo que eyrano de Bergerac. lugarpor impücat:Íón y si. desplegados. grecas. que no son necesarias demasiadas operaciones para alcanzar. Platón no dejaba de insistir en la idea de lecho. héla aquí: entre sábanas. su plegadura acabará llenando e espacio. para acabar formando el volumen y la masa. donde nos complace habitar. como manipulado por un topólogo. Aquí tenemos algo vivo: tejidos. o fabricado: sólido. se conecta. sus valles y sus montañas. se pliega. cien veces. claro. tejido. Hacia lo pequeño o en lo grande el pliegue permite pasar del lugar al espacio. efeCitivamente.. ¿DóntÚ? ¿Q!tién? estar ah! o en los pliegues A uno y Otro lado de la ventana. arrugados. Me disuelvo y me acurruco en la bolsa de estas hojas. de la enorme cantidad de información oculta en el pozo de un lugar minúsculo o que brota de él: dos metros de ADN desaparecen en una célula más estrecha que la cabeza de un alfiler y dos pulmones. gastTu1a. ni las arrugas ni los vientres de la piel. en los que al deslizar· me todas las noches. ignoraba con seguridad.

Obtendrá algo pulido.a definición de la fonna no conservará más que los pliegues? ¿Cómo definir entonces lo liso. Vaguedad caótica de génnenes a la espera. que los mtelectuales no encftentran en sus discusiones sobre lógica. contemporánea.. el átomo de la funna. célebre y estúpida definición del hombre. to· dos y todas de todos los tamaños. lleve corona o frecuente los palacios no dice nada de su realidad humana. Son por lo tanto necesarios una infmidad de cepillos y de muelas. caótica. 49 . En lugar de examinar especulativamente o lingüísticamente lo relacionado con el hombre. piedra pómez. a fin de cuentas. Diógenes el Cínico. Dirianse variedades geométricas. La serie. por su parte. Descartes no sospechaba que era necesario el infinito para ir derecho. mucho. el átomo topológico del pliegue. unifonnes. dando paso a las pequeñas imperfecciones de lo granulado: dependiendo de la distancia. Pero. su encamación. Desde aquí. arena. de estropajos metálicos. tiene razón para decirlo de él. que revela un mundo lleno de realidades que se des· vanecen. papel de lija. ¿qué es un pliegue? Un gennen de forma. encaladas. es la evi· dencia misma: por ejemplo. ¿y cómo describir lo liso? Desgraciadamente se reduce al punto de vista. ¿r. para desembocar. ¿Q!tiere definir una cosa o a alguien? Retire pacientemente lo que no le pertenece en propiedad. si la observo sin gafas. Detrás de las ilusiones de la geometría. Q!te alguien viaje en carroza. fractal. Leibniz diría: hablando con propiedad. trabaja infinitamente sobre los repliegues actualmente infinitos de la curva. mejor aún. a partrr de este momento. de la luz. busca apasionadamente esta humanIdad. regulares. pulidas. Acérquese un poco. sus gestos y su miseria. muy suaves. todo es pliegue y Gilles Deleuze. por ejemplo. circunstancia o modalidad. y entonces desaparecerá 10 igual. gritando: aquí está el hombre de Platón. póngase los anteojos. lo liso se desvanece ante la multiplicidad de los pliegues. cuya serie infinita alinea tantas diferenciales de órdenes escalonados como se quiera. su linterna encendida en pl~no día en la plaza pública de Atenas. Utilizo palabras equívocas: pertenencia y propiedad tienen un sentido lógico y posesivo al mismo tiempo: Toda la existencia de Diógenes el Cínico se desarrolla en este doble valor. ayúdese con un microscopio. parecen planos. ¿qué es un gennen sino un conjunto de plie· gues? El pliegue es el elemento de la forma. cortina a veces y diván. muro. muchísimo. su clinamen. mi propia piel. los discípulos de Platón acaban de poner a punto esta fina. La verdadera definición exige una propiedad recíproca y esto quiere decir que pertenece y sólo pertenecerá al hombre. Último interludio: ¿quién ser? hombre o animal Un bípedo sin plumas: tras mil disputas eruditas y valerosas.Forma del lugar Al hacer un balance. pasa por allí una especie de vagabundo que arroja en medio del círculo académico un gallo que acaba de desplumar. no existe lo pulido. con la con48 dición de que pague el precio infinito de un trabajo de Sísifo. de van Koch. ¿qué es una fonna? Respuesta: algo liso con pliegues. Pero. Es lo que descubrieron en la ~dad. de la delicadeza del tacto. abrasivo. enlucidas. el único in. e incluso. en su cuerpo y en su tiempo. construir-lo? Mediante el desarrollo de Taylor.digente de l~ filosofia. real. en un caminito liso. sin olvidar el acabado con gamuzas. sí. vive. de escofinas y de lijadoras. j~to al átomo algebraico o de conjuntos del elemento. palabra de honor. clásica. sin movenne. y Leibniz en su cálculo: el gennen mfinItesimal de la fonna. o. clásica o barroca. pero sobre todo su VIda. y a partir de este filósofu. desde el agresivo más grosero hasta el más menudo. de Taylor. sobreviene el cálculo infinite· simal. come y muere como cualquiera. trípoli. ventana. En ese momento. pues camina. que oculta o recubre su esencia.

especie de tonel o de porciúncula. se quita la capa. Una y otra suprimen la modalidad y la circunstan" cia. Platón piensa bajo un sol metafórico. stock y flujo. hijo de Dios y miserable antes de Francisco. Por muy exigua que la concibamos. ¿qué le quedará al pobre de Asís? La porciúncula.es un apólogo. los pliegues de la capa Cuando filósofos como Lacke o Marx analizan la propiedad.mismo mensaje. La filosofia de la pobreza dice la verdad. por la divina campiña de Umbría donde. SI queremos salvarlo todo. Jesucristo recorre los caminos. Ahora bien. porque los confunde ambos y los hace caminar en la misma dirección.. espacialmente y casi matemáticamente. se burla de Alejandro Magno. Todo lo contrario. para eliminar las apuestas. mejor aún..De nuevo. en medio de los objetos. al pie del madero de la cruz. A la trinidad de los pobres le queda una cosa más. inalienable. no lógica de Diógenes. Cuando lo haya dejado todo. la miseria en fin. los·'601dados que lo velan Juegan a los dados para apropiarse de su túnica sin costuras. descalzo. él pertenece a su tonel. reto. el último límite. un atributo casi nulo. como la duda. lo eliminan todo. Caseta imposible de eliminar. la última frontera en la que descansa su esencia. No la pierde en ninguna leyenda. Bóveda de tonel que le protege con su pliegue. es la primera o la última propiedad lógica cuya pertenencia une a su titular 51 50 . los fetiches y las merc~das. Ningún text~ habla de su hábitat. prenda. nacido en un establo. Desplumar al pollo de su natural ropaje de plumas. Consagrado a la mendIcIdad. pero intensamente vital: el tonel. vital. donde vive y duenne. la miseria. como un elemento de este conjunto. arroja su escudilla. fonna parte de la definición del hombre. discurren siempre maximizándola hacia la acumulación y la riqueza. la indigencia. por la noche. residual y única propiedad. La mejor consejera en filosofía. No hay menesterosos en todo el planeta que vayan. la corona y la carroza. Es decir: ¿qué propiedad le queda cuando ha arrojado todas las propiedades que se le atribuyen externamente? Respuesta no escrita. Tonel. Predica que hay que perderlo todo. y por su invariabilidad. como los animales. como entre las relaciones humanas. lastran. sin casa ni piedra en la que descansar la cabeza. si~e repitiendo el . jirones o harapos -pregunten a nuestros amigos de lengua árabe qué abrigo lleva un sun-. no dicha. Nadie podría encontrarle una propiedad. ni mercancía. la lógica y la experiencia mística. cercenan lo inesencial. La pobreza. la caseta más pequeña posible. Un hábitat minúsculo.ía. su única y lógica propiedad. La mística de la pobreza. circulación y capital. Su vida. Dió~enes razona sobre el hombre mejor que Platón porque aplIca la experiencia al pensamiento o. Podemos adivinar que durante las noches frescas. la porción más pequeña. su haber y su nombre. un milenio después. la atribución más irrisoria. La pro· piedad ineliminable del Cínico es la caseta de su perro. Así que zanja la cuestión. no nos puede perder en medio de los atributos. Esta masa inmensa es engañosa. que no puede convertirse en fetiche. Toda su vida . durante su ago. Al miserable le queda esta pequeña caseta.:. completamente desnudos. fue el error de Platón. se envolvió en ella como en un tonel. Por consiguiente. la pobreza no puede crear ilusión porque va en el mismo sentido que la lógica. San FranCISCo de Asís se desviste y corre. progresivamente. para que se pueda ver la esencia al desnudo. Su tonel le pertenece y. en las alturas de Galilea o tras el Sennón de la Montaña. abierto a los vientos y al frío. ¿Qué queda cuando se ha perdido todo? Este hábitat minúscuTo. Diógenes vive en el calor del mediodía y en el frío de las noches griegas. esta propiedad concreta en residuo. todos conservan ese mínimo que nunca tiene nada que ver con los demás. su hábitat. convertido en trovador canta al sol y a la lluvia y habla a los pájaros o aliaba. ¿~é le pertenece al errante de los Evangelios? Como Diógenes. Una vez más: ¿qué es el hombre? Es decir: encuentre su propiedad.

menesteroso. baJO los cuales nos consagramos a algunos actos privados. natural por esta vez. tres cuerpos se envolvieron en una túnica sin costuras o en un tone! redondo. resto o vestigio. aqut. tejido móvil y cerc~ del cuerpo. y la na:che tiende un velo sobre nuestros pudores extremos. es decir. abiertas que se presenten estas vidas modelo. siempre en público. Los más menesterosos entre los pobres siempre conservan para sí un objeto mínimo privativo. ¿Q.y en menos de tres días nos habremos convertido en pordioseros. caeremos en un círculo de tautología y de violencia. y es adecuada para la vida. n~ teOllita entre los mendigos. harapo o caseta. escritura ni teoría. sin vida privada. podría hacer pensar que una tópica. el vagabundo. sm resolver nada. pública. y en tiempo real. Más político todavía que e! más poderoso de los ROtentados. Más vale buscar el primer objeto. la más pequeña porción o diferencia específica. pues son anImales que sobrevIven noOllalmente a la vida política. No hay h?Olliga. los tres miserables no pueden desprenderse de una cosa detenninada. como un párpado suave. ponen de relieve de fOOlla admirable el mínimo del haber en el ser. nos mataría la publicidad.tién es ella? ¿Q. entendiendo por ello que todos los actos sin excepción alguna se desarrollen bajo la cruda luz de lo colectivo -iaquí tenemos al animal realmente político!. en última instancia. sin discursos. esencia y hábitats de los seres vivos y del hombre. políticas. Jesucristo. en algunos momentos. se convierte en un perro. Aquí tenemos. públicamente. que se parece mucho al cuerpo sujeto. cínico. Unico hombre realmente universal. El hombre no es un animal político: si lo reducimos a esa condición. y peOllitirles sobrevivir a la publicidad. capa. Por muy públicas. esta en- voltura privada lo más cerca posible del cuerpo. al menos universal.tién eres tú? Este elemento de hábitat. social integral. Si el derecho de propiedad. y del objeto en el sujeto. Vagabundos limítrofes. hay horas en las que nos retiramos entre nuestros pliegues o nuestro ~aparazón para ocupamos de nuestros cuerpo. Lugar primordial: de sup~rvivencia. la propiedad residual de los hombres y la propiedad que los define: el margen más pe- que~o de privacidad. ¿Dónde vive el animalpoUtico? Los loros van por ahí repitiendo sin pensar la frase de Aristóteles que dice que los hombres somos básicamente animales políticos. como el único animal politico: triunfo de la sociología. pues no conocemos ningún hombre totalmente desnudo adjudica el hábitat a quien lo habita. lógico y ontológico. a la inversa. Vagabundos consumados. aunque a veces su unidad se 52 53 . de conocimiento. no da lugar a la de~igualdad. ni abeja. ¿Qué seríamos sin reposo? Q!Ie nuestra existencia se exhiba. a los más mise- rables. No. para salvaguardarlo cuando todas las cosas le han sido sustraídas o abstraídas. que es también un pliegue de tejido. puede definirse.con el género humano. cuyo cierre plegado pueda apagar los fuegos ácidos de lo colectivo. la única diferenCIa. Una vida pública total nos destruiría. residuo. Mapa de estaciones del tiempo Esta larga descripción de los lugares. el único ol!jeto. públicamente. La palabra propiedad deriva de la prioridad. De esta foOlla. e! hombre no puede vivir sin refugio. San Francisco. experimentan en y por su existencia. todo lo contrario. éste es el grito rebelde de Diógenes. Diógenes. que pueda salvar algunos instantes de intimidad. el vínculo extraño entre la propiedad en e! sentido lógico y la que equivale a la posesión. pues pertenece a los que no nenen nada. estrictamente espacial. cuyos pliegues envuelven y definen. ¿Cuánto tiempo? A decir verdad. vesti· do o manta. de derecho.está el miserable. Si pensamos en el primer ocupante para determinar el origen de la propiedad.

plegar. ya que inventaron sus contornos. o que los espacios lógicamente recortados se sumergen en la dura~ión d~ la evolución.n . No: en primer lugar. la fuerza.. incluso en e tiempo: la invananza. Desde el momento en que el árbol de clasificación. lo universal y 10 singular. describiendo los planos o los mapas de aquellos hábitats arcaicos. el óptimo y el climax constituyen estancias o paradas locales_ La ecología. la ley y el código? Sí. cera sobre la que se graba el sentido. Sin embargo. grande: los átomos de hidrógeno ocupan el universo. en el movimiento. El coloso dinosaurio ha desaparecido. ~a vuelto la noción de lugar. cúsfides o ápex? Sí.. del tamaño de una montaña o del océano. unos invariantes mediante variaciones. el sonido se propaga en la lejanía..vuelva compleja o abstracta.1. los diez mil soles de las galaxias se colorean con el fuego de los átomos.pnmluvo y moderno. haciendo honor a su nombre.orio. y luego se complica integrando las diferentes dimensiones. Los caminos que los conectan son espaciales o temporales. conocemos fácilmente un espacio topológico --como el punto de acumulación hacia el que podrían tender todas estas respuestas a las preguntas de lugar. por el campesinado . hasta las sofisticaciones contemporáneas más elaboradas y.. pacientemente enumeradas por todo saber y toda técnica de lo vivo. como uno de los secretos de la vida. hartus anuguo. familiar.. los elementos de su fonna y los primeros seres vivos que los habitan. Lo inerte invade lo gigantesco y el mundo dura largamente. casa sencilla o complicada. latin y griego.. y lo vivo minús- Antigüedad de esta t6pica de lo vivo De las lenguas clásicas a las ciencias modernas. específi· ca o colectivo. por los que pasan y pennanecen los seres vivos inmersos en la duración. matriz. materno. naturalmente. dibujo del jardín privado. un?S esquero. definir. no conocemos seres vivos grandes. mediante prolongaciones analíticas. holoklOrfas o universales. receptáculo. en definitiva. uno se somete a unas leyes. desglose detallado o conjunto entrelazado. amplio y copioso. como lo global y 10 local. basta para decir 10 importante. propios de un interior. el elefante el oso y la ballena sobreviven con dificultades. salvo en sueños. en lo que se refiere a la regla y en lo que se refiere al espacio. se convierte en genealógico. una estática de los sistemas. hay que proteger al sequoia gigante. de un planeta.. matricial! Prima. fonnar su lugar. Nuestro atlas comienza. . desde los orígenes sepultados en la memoria de nuestros idiomas. pasa el viento. es decir. excipiente. y el otro a códigos. Efectivamente. unos polos de atracción. es decir. en primer lugar. chara platónica que el Timeo traduce torpemente por lugar. que podría afanarse sin tregua en encontrar. se expanden los gases. de especies diferentes. podemos considerar el lugar o wcus en general -pagus arcaico y pagano. exactamente de los lugares. que dejamos hace un momento para seguir el pliegue. Esto. huella. parterres cultivados cuya costura dibuja sobre la tierra el paisaje tra· bajado. el extremo.. estables y lábiles. corral de granja o patlO de casa. el camino sigue siendo legible. ¿Cómo describir unas estabilidades entre los cambios. quiero decir. el agua se extiende por mares enormes.dinámicos imponen mmedlatamente una teona del mOV1mlento y. nunca deja de describir una topología de la casa.!n tablero de ajedrez aleat. entra en el tiempo. específicos y locales. doméstico o público. de las fases en una evolución o de los equilibrios de fuerzas. ¿natural? ¿Femenino. ¿Se diferencian.as . estáticos o dinámicos. las rocas sólidas soportan los continentes. lugar sensible o virtual. nodriza. Escala de estos diversos mapas Pero lo inerte y lo vivo no ocupan lugares del mismo tamaño. y en la que re- 54 55 . la materia en sí significa o apela a la madre. es fácil entender por qué Descartes relacionaba la extensión con la materia. recortar.

se basta. salvo en la teoría onírica. <t p. . de. esta mvaslon por lugares dIferentes en otras palabras. Ahora hay que pensar en esta proP. La vida tiende hacia lo muy corto. pequeño. lo vivo yace abf. Secreto. de la energía dirigida o concentrada que necesita para aparecer. rodeado de límites espaciotemporales. En fisica. y el espacio grande por locomoción o alimentación de estos pequeños motores. La vida tiende hacia lo pequeño. Rtdts de prolongaciones y sin embargo. separado. págma. de las redes para sus prolongaciones o sus propagaciones? Estas son las primeras láminas del adas. De la misma fonna. correctamente formulado. lo inerte acoge a lo vivo.l tiemp. conectados mediante caminos. meditar sobre la globalidad de las localidades. a través de arabescos de relaciones entre pequeñeces y brevedades que integran su expansión. La vida larga de las especies pasa por seres vivos breves. Es decir: esta casa o caja negra local es su secreto mismo. de la T. a través de la muerte de lo vivo. 57 . el problema más general del pla· no o del mapa. singular. Al reproducirse. se propaga por el espacio como por el tiempo. la vida se expande pues y se prolonga. local y singular. En cuanto cruzan el lugar y el tiempo. Un tamaño local y singular.de J\rlequm. Lo primero forma la condición necesaria con la que lo segundo. pa~cel~ ? nicho por zona o lugar. colosalmente duradero. y el nue. sino la casilla.también.~na. no el espacio. Obstinada. quiero decir de la sin esta definición previa del área en la que puede nacer.'Wlóón l!aguJ a Rll$Us. lo vivo ocupa el tiempo y el espacio mediante enrejados flexibles de vínculos entre singu1aridades menudas y codificadas. definido. ¿De qué cantidad o tamaño? Estrecha y corta. lo caracteriza. remo antiguo y nuevo. asociadas mediante cercanías y lejanías. macrobiología de un gran organismo. Nadie sabe de existencia viva larga. el observador y el teórico pueden cam- biar de escala y trabajar con lo inmenso o con la micra. mientras que no se conoce. conectada.o y de redes heterogéne?s. Ni global ni universal. mediante cajitas singulares. breve. gigantescamente disperso. todo se reduce a los desplazamientos de fragilidades pequeñas y breves.: Un secreto de Polichinela es un secreto a voces. estos individuos breves invaden progresivamente la larga duración. a la medida del lugar. aunque sólo se suceda a través de efimeras singularida· des.paradoja que. Todo Atlas. a veces sometido a leyes universales. emperador de la Tierra y no de la Luna. es decir. para la topología y de acuerdo con la energética: hogares modestos en lugares estrechos. duración de un solo de un mundo. e'rl!ortaóón que se deriva de la misma. La vida invade lo amplio con la travesía de pequeños seres vivos. en el espacio y por el tiempo. plegada. unir mezclar o coser el uno al otro? Aquí tenemos. ¿Habría alguna autonomía de la vida ~ N.culo prolifera. imagen final del lugar. reino animal y vegetal.stro . ¿De qué calidad o forma? Frágil. ¿Podemos fo~ar un concepto intermedio entre local y global. hace un momento.. porque esta última palabra significa lo que se aparta. mue~tra modelos espaciotemporales de la diversIdad en mOSaICO. en el momento en que escribo. a veces. aquí tenemos nuevamente una casa. provista de sus pasillos. Global en el espacio y por el tiempo. se elige o se pasa por el cedazo. se obstina. podríamos decir. de las fronteras que protegen su fragilidad. ¿Secreto tú Polichinela" o de Arlequín? ¿Dónde esconde la vida su secreto? ¿Dónde hay que ir a buscarlo? En el lugar. estancias diferentes de la casa que nos ocupa. mdivtduo a ~ndIVl· duo de especies diversas. pretendía encontrar lo umversal de lo vivo en la singularidad del lugar. frágil incluso.

pero n~nca a los tnvers. {N.la evoluclon y el tiempo. Catalogar como fantástica. que hace el vaClO par donde pasa para reinar de forma única o federación de mosaicos? Vuelve e!1tonces el antiguo paisaje. El lugar se viste de nuevo con la capa de Arlequín. el bosque circundante. la mesilla de noche. el pagus de los lannos que designaba o describía I~ ~aposición de I~s . y va de lo más cercano a los confines del universo. este modelo en mosaico reú~e todas las ~uestiones contemporáneas sobre el equilibrio. El relato explora paso a paso. la habitación. es entregarse a la pereza: toda clasificación descansa en los cajones y en los dormitorios. claramente formulada. Se mete en la cárcel a los pirómanos.mes. el monte Saint. ¿Valdría como ecología del espíritu? ¿Qyé significan para nosotros el lugar y los despl~amientos. in· cluso en el orden de la razón. así como las diferentes concepcil. {que stgnlfican para cualquier ser solo. inmóvil. la extensión. cuando todo se renueva en los reinos locales de lo vivo. r: 58 59 . relato que clasificamos en esta categoría negra y tonta. la cama. Observen pues. y luego se desplaza • Las páginas siguientes requieren una lectura previa de El HQTÚt.ores que sólo plantan resinosas.. la verdadera cuestión del unive~so: ámperialismo despótico de una sola ley. ~os pl~no~ y los mapamundls. que las delicias que acabamos de mencionar? EsptUio y lugares Todo depende.. a Maupassant o a su narrador vivir en su casa. alcanza 10 que podríamos llamar una ética del medio ambiente. tUntca abigarrada. no de lo vivo. dibuja con minuciosidad algunos acontecimientos refinados del espacio más normal que pudiéramos cartografiar en las guías o los mapas de la desembocadura del Sena: el hábitat y los desplazamientos. de barbecho y de vtd. París. de la El título en francés de este capítulo es P. Aquí tenemos. en primer lugar. SIempre declinado en plural. El solitario contempla. para empezar. que podemos tener del espaClo. el jardín a la orilla efel río. caóticas. por su recomendacIón salutífera de protección. una literatura o un cuento.l?ar~elas de trigo. floral y vernal. la homoge~eldad del monocultivo constituye aquí el ~eJor canal posIble para la propagación del fuego: de lo merte. precede a veces a la luz del descu· brimiento. el dinero no tolera nada nuevo bajo su ley merte. Como ~l sol. unIforme y homogénea. princi. cuyo estímulo apuestasiempre por lo inédito. a continuación localidades más lejanas. o dar· mir tumbado sobre la hierba del jardín. al mismo tiem' po que la práctica más arcaica. Irregularmente dlstnbUldas. no hay nada mejor que una categoría. que podemos relacionar con elritulo del cuento de Maupassant. dd I1Utor. el concepto abstracto más contemporáneo o. cuerpo mezclado. lo local y lo global. meticulosamente. Sólo apagaremos los estragos de las llamas cuando mezclemos el pino con la encina o el alcornoque. sofisticado.l?~lmente. estar ahí? Y. realmente. ¿Qyé puede haber menos fantástico. . A veces la locura encuentra algo novedoso. pero además. Sum~. ~orde ? unión flexible de los lugares. dice su narrador. vivo y pensante? ESTAR FUERA DE AHí" Para adormecer la investigación.Mosaico tÚ /dmi1Ul$ Ejemplo: los bosques del Sur de Francia arden por los cuatro costad?s. que prolongan los alrededores: Rouen. ciudad próxima.Michel. La invasión del lugar por y para una sola forma de vida acaba matándola. ElHorta. relato breve de Guy de Maupassant. es decir. Aquí tenemos el espacio habitado: la casa. inventando un uso múltiple o un reticulado del espacio.] N. en términos concretos.. de los lugares y de los medios. con sus sillas y su espejo. Y la imaginación. ahora bIe~. como se suele decir. y la inteligencia de paso. por ejemplo. Brasil.tre hors lit.

El espíritu del allá. pero también las aguas de sus verdaderos ancestros. marineros venidos de le· jos. verídico y mentiroso. el ser en cuestión. le persigue y grita su nombre. yeso es todo. descendiente de los osados marinos. fenomenales. hasta los fiordos de Noruega. mientras que el alma ex· trañamente yuxtapuesta del llegado de fuera en que me he convertido. venido de aquí. ambos brillantes. tumbado sobre la hierba. ser y no ser a la vez. porque en ella tengo mis raíces. ¡Cómo me gusta]ulio Veme! ¿Cuál de los dos conoce mejor el espacio? ¿El errante qu~ se mueve sin parar o el hogareño que explora su vecin° dano. .. al arraigado? ¿Cómo entender las relaciones entre el espíritu del lugar -pero.Marino.. fuera de su tiempo. pero se revela a veces a quien no es de allá. Maupassant duenne b~jo un plátano a orillas del Sena: Me gusta esta región. sus mujeres se aburren mortalmente en su Normandía. mezcla en ella sus gemelos. pero inusitados? De tierra y de agua. quemar las naves Pronto alienado. Mentiroso y veraz al mismo tiempo. levanta el plano. cuyos drakares conquistaron Inglaterra y Sicilia. El Horla describe el ahí y lo que pasa fuera o viene de allí. lejanos. estas raíces profundas y.:nte.. ante el espejo. cruzándolos de nuevo a la vuelta.soberbio buque de tres palos brasileño que las si· gue. intercepta las imágenes sin tener a su vez una imagen exacta en el es· pejo.. embarcan en sus naves? ¿Mi espíritu íntimo se diferencia del espíritu de aquí que baña el río y los árboles frutales con fulgores ligeros y res· plandores flexibles que sirven de atracción? Mi alma anciana de hombre viejo llora en mí desde hace tiempo por el fragmento raro de aquella que viviría cómodamente en me· dio de las longitudes y a cuarenta y cinco grados de latitud norte. aquí y allá. pero desarraIgado. porque un Ser invisible y poderoso le visita. no se ve. Maupassant ama la tierra de sus antepasados más cercanos. completamente blanco. opacos y transparentes a ellos mismos. desde donde veo el río cubierto de barcos que pasan. Islandia. ahí. a los continuadores de los vikingos. Maupassant o el narrador ve una sombra. que él repite y comprende. ¿O será que el llegado de fuera [hon-ta] se le aparece. Maupassant cavila y se duerme en la misma Nonnandía. revelando y reflejando e espíritu de allá.por ella. le da el nombre de Horla. 61 60 . tomando nota. reluC1e~te. cuyos barcos bajaron por el Sena y desembarcaron. repite. Maupassant desciende de los vikingos. bajo las primaveras volátiles. que los marinos. NOI?1ando. Nonnando. delicadas que atan a un hombre a la tierra en la que muneron y nacieron sus antepasados. procedentes de todas partes. Francia. cruzando los océanos por puentes estrechos abiertos a los cuatro vientos. de todos los accidentes espaciales debidos a los transportes y a las prolongaciones. ¿de qué o de quién se trata?. venido de fuera y llegado aquí. con desplazamientos usuales. ¿negó del barco blanco a la casa blanca. Groenlandia. o entre el espíritu yellugar? Transpar. visible. perezoso e inmóvil. descendiente de un pueblo domador de mares e mventor de aventuras. F1aubert también se aburre mientras el mundo cambia como no había cambiado nunca. de su Idioma. afarentes. verazmente contradictorio. literato inquietante y naturalista fiel. todo el agua de América a Marea. presente y ausente. de su país. el narrador quemará la casa que ama y se destruirá a sí mismo. mirando pasar. el ser del allá. un fantasma opaco y transparente que. Errar. Errante y anclado. el mapa. para acabar formando un harapo abigarrado tan complejo como mi carne. fuera llegado. imentiroso! Me gusta mi casa. arraigado. iQué sombra extraña. estas dos goletas inglesas y el. un tercero contradictorio! Por esta razón. a veces. epifánicos. pero tam~ién campesi~o. acumulados tras cien visitas a Brasil o a otros lugares. me gusta mi casa. dice. aunque desembarcado hace mucho de otros lugares. sin saberlo. en uno de los momentos más apasionantes de la historia. blanca también.y el de otro lugar. con una precisión exquisita. pero opaco. de viajes extraordinarios.

latina. sigue al Horla: eso es vivir. de país. tan poco loco que reproduce el gesto de hacerse a la mar: ir del aquí hacia el fuera. Lo errante o lo que pasa a duras penas. Habitar. trata de partir sin cesar.ré demonios! sólo se muere de ex-istir. nacidos en la cuna de las olas.Errantes sin raíces fijas. arraigado aquí y desarraigado na· die recuerda de dónde. lo plantado se expone. al contrario de él. por fin. aprender. hazte a la mar. doble doble. culta. de alma racional y loca a la vez. en Nonnandía. entre lágrimas. los marinos normandos del ayer y los hombres de nuestro mundo. ¿No crees que es algo que ya ha pasado muchas veces? Cuando hubo que zarpar hacia otros mares para establecerse. buen hijo y asentado como Pierre. muriendo de vida. conocer. a causa de su parásito. habla con flexiones o con declinaciones. y de océano. estable sobre tierra firme. En una especie de doblete popular. batalla de almas que modela. que hay que saber tomar para s~ dejándolo a un tiempo en la barca movediza? Y que hay que cambiar de embar· cación a menudo. alienado según los lugares y los tiempos. de marchar. Al pasar. actualmente. pasando a dufas penas. el habitante in· móvil y hogareño. Pierre y Jean. fijo o móvil. establecido bajo el plátano y paseante de otros tiempos. constelada. partir Nuestro narrador. blanco como esta casa? Cómo él. al menos tan doble como somos ahora todos nosotros. arrastrando sus males por las huellas de los pasos que va dejando.rema tu casa de carne y de piedra.ré significa habitar? ¿Cómo detener la vida errante? anmovilizar lo móvil o plantar lo expuesto? ¿~é significa rondar? ¿Cómo hacer que al mismo tiempo lo de fuera entre (o se quede bloqueado) dentro y que lo de dentro se es- 62 63 . Maupassant. por medio de preposiciones. Mata al anciano que duerme con sus categorías. de puerto. pero también emigrante y desheredado como Jean. buscando demorarse pero fiel a su doble parentela. arroja tu memoria a la hoguera. La escena definitiva le verá deslizarse por el intersticio de la puerta -la raíz de la preposición hors designa precisamente esa puerta. ¿volverás a hacerte a la mar. huye. errante. en esta orilla del Sena. él o Cuyon el narra· dar. él mismo o su doble. Maupassant de aquí. del Norte o de allá en el Sur. mientras que él. inventar. Horla traduce la existencia. inmovilizar ahí lo venido de fuera y bloquearlo para quemarlo. descubre que habrá que morir. márchate. con un adverbio. su alma mestita.para encerrar dentro al Horta. Lo estable se desequilibra. invariable. como tus antepasados más lejanos. dolorosamente. abigarrada. inestable sobre el río. nos hemos convertido todos en paseantes con alma arlequinada. ¿Q¡. llegado de fuera. de pasar de mala manera. de partir. asociando y mezclando los espíritus de los lugares por los que pasamos. piensa sin referencias: con relaciones. naufragados en cualquier parte.ré marino puede aprender a navegar sin saber que cada barco tiene el suyo. ¿Q¡. hacia el exterior: el ahí se moviliza hacia fuera. viviendo de muerte. tus libros y tus zapatos. formada de espíritus del aquí y del allá. Q¡. bien o mal. idéntico. acaba pues con tu hábitat. tu doble. bien o mal Existir iQ¡. Tras el incendio voluntario del techo que protege el sueño y el desmoronamiento de las murallas rígidas. de rumbo. embarca en la blanca goleta. heredero. simétricamente. üecuerdas en día en que quemaste tus naves -tú. en el pliegue de una ola? Maupassant. viven desde hace mucho las luchas a muerte del etre la [estar ahí] y del Horta [fuera de ahí]. ¿qué antepasado? ¿Recuerdas cuando prendiste fuego a tu barco. de hurtarse sin cesar al equilibrio. desaparecidos. y la expresa sin verbo.

que paso 64 65 . los cuadros se suceden y describen las relaciones que. Vityts a lo mds cercano Primer cuadro. da sombra al tejado como si la casa tuviera el árbol por casa. que no ven ni lo demasiado pequeño m lo demasIado &Cande.tros OJos. progresivamente. rincón secreto. descripción del ahí mediante relaciones puras y simples: he pasado toda la mañana tumbado sobre la hierba. mediante una especie de prolongación analítica. ' . yuxtaponen lo familiar y lo extraño. dos goletas inglesas y un buque brasileño de tres palos. pasar. unas veces fuerte y otras débil. tumbado sobre la hierba. Percepci6n: lo cercano y lo lejano Marchar. Ver supone un observador inmóvil. cuyo curso casi atraviesa la casa. de paso. hasta mí. ni verbo? Todo acaba en!a danza de las llamas: la casa explota en una hoguera homble y magnífica. casi en mi casa. estable. o el han ta. menos internos ~ue externos. estuviera encajada en otra. debajo del plátano.. visitar: el desplazamiento modifica el espacio percibido. soledad. .. ¿Último verbo de esta descripción local del la. este árbol cubre. a partir de esta cercanía. hace Vibrar sus n. mIentras que la. hay un movimiento o vínculo 9u~ los une? Reconozcamos.. Inglaterra. arrastra el exterior hacia el interior.Tlar lfltlmos. del ah1? De nuevo. a la comida. todo 10 contrario. con el superlativo de lo interno. localización usual a través de los sentidos. a este lugar retirado muy cerca de nosotros? Cortos y precisos. . vida privada. sentir lo insensible? Porque le ImpIde. <Podra por fin tocar. a los olores. o más bien. aquello con lo que hacemos sustancias. Sobre el Sena que corre delo. de Rouen y de sus campanarios. p. alberga. leamos en su lugar. a su vez. Este es el tao Y así.~e­ signa el lugar cercano: el Harta descnbe pues una te~s10n entre lo adyacente. en realidad. . lo contiguo y I? alejado. . ni lo que está demasiado ~~rca ni lo que est~ demasIado lejos. a lo largo de mi jardín. que ahora indican el }itera. en el que lo mtenor marca el comp~a­ tivo sencillos hechos de vecindad. Los barcos pasan delante de mí.. mediante mensajes de posición que llegan a 10 largo de las relaciones sensoriales. poco a poco. leer. pasan los barcos. no tan extraño. precisamente. Brasil. El narrador se hunde ahí con sus raíces. visitar exige que percibamos mientras nos movemos. lejos.ervl?s. como si Maupassant viviera en una caja que. y después al entorno. Hors llldlCa lo extenor y lo retlfad~. más lejano. lo colindante. ¡Cuántas cosas descubnnan:t0s con unos o.<. poco a poco o bruscamente.nte de mi casa.ebre lo ha inyadi?o y ~llata su ojo. acelera su pulso. el narrador recupera los . un volcán de fuego que lleva su erupción hasta el cielo. tumb<tdo.nte de la casa. como simplemente lejano. al son de cuyas campanas se acerca la ciudad cercana. Estas r~ferencias locales. y a continuación al suelo y a la tierra. con su entonación y su acento. ¿Primer verbo del texto? Pasar. Por suerte y por desgracia. de un lado a otro: ya ha salido al espacio.rganos mejores!» Es un programa en matena de lamentaCIones. alcanzado o inaccesible.medios para esta exploración: la fi.. lo de fuera hacia dentro. Aquí tenemos algunos ejemplos. se aloja en y debajo del árbol. hog:u. de hábitat o de hábIto. cuando la brisa trae su sonido. con nues.. bien definidas con respecto a DÚ. se reduce a unas relaCIones. <Hay una contradicción que opone este hors y este la o.cape o se deslice hacia fuera? ¿Cómo escribir ---o pensarsin sustantivo. El río. pero muy cercanos. a los lugares íntimos sus sucesores en el espacio. se prolongan. !a en· fennedad lo lanza a su salón por el que va y Viene sm cesar. sobre todo una definición de la distancia y de la resoluclOn de la mirada. que solemos llaJ. al dialecto local. Se trata de conectar. ya que. nomb~ándol? po~ lo tanto con sustantivos. Cerca. delo. «No podemos sondear lo Invisible. <Q!Ie ocurre entonces cuando desde un espacio puramente externo nos vamos acercando.

el forajido y aquel que. en su fuero interno.s I?ersonas que rondan por allí. el fuero fantástico delloco. viene la idea de que vemos sin mirar.fOurbu [extenuado]. Y todo el relato sigue este mismo camino. desgracIadamente ignorante del espacio. y el tnbunal que resuelve.. los caminos que los conec~an. Paralelamente. Se dibuja ahora una topografla rigurosa y detallada de las cercanías. jardín o prado. el bosque [forét] pe. duda y oscila. Así es la psicologla. a fin de cuentas para la familia existe un interior o cercado. como una desgracia. como una corona. Es la angustia que se anuncia. y. mI narrador -o el sujetoacaba de firmar? Una vez que se han fijado las primeras referencias con respecto a la inmovilidad. Al igual que el astil de la balanza real o de la justicia. de que siguen insensibles lo demasiado pequeño y 10 demasiado grande. que pasa o pasa a duras penas. el exceso de cercanía equivale a un alejamiento. de la puerta. pero ya ahí. de que tocamos sin palpar. En el jOro se reúne el tribunal civil y político. la.jOrban [forajido]. fuera o en el exterior por excelencia: jOrain [foráneo ].. el encadenamiento de los espacios que los rodean. [descarriado] . la descripción de los acontecimientos locales situados alrededor de la casa. tumbado sobre el césped. engendró en francesftrouche [huraño. fuero interno y exte. De la misma forma. bien o mal del interior al exterior. del patio y del jardín. el bosque forán~o. agudiza los órganos. Doble local y duda sobre la unidad de la persona. exterior. Qye perciben inmediatamente un peligro amenazador. se expone a la cercanía más estrecha. primera excursión. antes de designar la plaza pública de la ciudad. la preposición hors vacili en el umbral y designa los acontecimientos que cruzan la puerta. . feroz] ya continuación forét [bosque]. Sigámoslo 'pues: elfOranus latino. del umbral. el extranjero. es bien sabido. y a continuación un exterior. de la c~sa. la Justlc~a II?Ita est~ prolo~gaciones. no designa tanto unos lugares fijos como un desplazamiento cuidadoso por prolongación analítica.derno. bien y mal recibida. del jardín y de la ciudad. una muerte que se acerca. por oposición al fuero e. Paradójicamente. la puerta de la casa que da al exterior. que no se aleja de su entorno. es decir. que designa. El marino que atraca llama radtjOraine al golfo abierto a alta mar.entregado a I?s otros. umbral o paso que los conecta y los sepata. finalmente. más l~ puerta. Cartografta del reldro Hors -fuera de. puede disfrutar en paz de su independencia. situado fuera del cercado y deljOrum.rtenec~ al tri?u. y esta fiebre. venida de fuera.rno ~el. reservado a la Jurisdicción pública. este sentido jurídico lo encontramos en el fuero interno o interior antiguo juicio de la c~)flciencia. mientras que en l~ casa se deciden los asuntos familiares.jOrclos [excluido] . de lo más cercano a lo más lejano: de la puerta que da sobre el umbral al recinto cercano.toda la mañana ahí. vuelvo muy inquieto tras este pequeño desplazamiento a lo largo del agua. Paradoja: por familiaridad. el que vive en el bosque VIve errante. un balance nada tranquilizador. tumbado. que viene de fuera o germina en la sangre y en la carne. este sujeto. La familia semántica de esta preposición se ordena como un movimiento poco a poco. y después a la plaza del mercado. Con ocasión de esta crisis de angustia. de modo que sus pronunciamIentos diferenCian dos personas. Prolongación pequeñísima Segundo cuadro de un corto paseo: feliz en mi casa. o del fuera al ahí.nal de justicia del rey_ Maupassant habna podIdo escnblf: elforla. al~enado. lugar por el que se pasa. disclplma vanable.jOrum debió significar en un primer momento el cercado que rodea la morada. 66 67 . o más bien por esa costumbre que nos viene del habitar.jOurvoye.viene de jOris o ¡Ores.

1.lj!u/{io. P.ls descripuones no supone forzosamente refugurse ÚnlC. ri~uroso. . Ahora bien. hay que utilizar con circunspección entre. antes que los s. 68 69 .1 ccrCllll. en fin. la topo[ogía dcscribe LIs pOSK10lles y tiene su mejor expresIón en LIS expreS10lles preposluon.¡s rea[iebdes sin medida pero con relduo!les. en geollldrí'l. cruzar la puerta que da al extenor. HJj!%gía De lo.. delimitados. y así sucesIvamente. sino las relaciones de veundad.\S c1J. como vectores en primer lugar.. [o abierto ([Ut'M).. como la inteligenei'l.lr j. va unido a una métnca.1 y !<l . b escritura se borra y las medidas se pIerden. de proximidad. Ild)'a({'n1t) LI lll111ersióll (m). de adherencia o de acumulauón.remo Huido en el que bs distanClas cambi<ll1 y f1uc· túan.l su .ínlicas estables de los sustantivos o de los verbm ---Leiblllz IldIll..1 d J.llnente en cll1cmpo! La topologLI se [iúe al esp. todos los . sin observar YUC.Irtistas como Maupassant. ¡Es nldravillow.Klón y Id direcuón (hacia.1 este e¡erncio. pero comple!<lr est.. recortados. pero se limiL1 . sohre. El narrador Sigue explorando los alrededores.\eudentes de [os intervalos.l ello. otorgamos nuestra confianza a los objetos sólidos. confuso.1S 1ll. almedirio. es deCir. drtrtls). __ orLa topología es L1 base de la lopogratia de los mapas y planos. Ejerucio: el lector debe subrayar las preposiciones.1dherenclJ (una. no podemos contar de la misma torma las lej. o llldmo <l LJ fllediuún en general. métn(os o mensurables.lbLn geométricamente del espaeio.\mente mu"Ítorio. y este témlino signi6clbd.ldes sin Illnguna necesidad de b &stancl<! ni de Llllti&ld para medirla. Sino el reconOCimiento. con una exactitud escrupulos'1. no Jos lugares como tales. ¿Cómo? Por ejemplo. Bergson y Heidegger repiten J p1JU.1 . siempre utilizadas mellCulosamente. Una pcre¿l rel. con excurSlOnes cada vez más alejadas. contenidos y continentes. susceptibles de ser inscritos. por un sendero estrecho. Sigo un gran camino de caza.1denli'i. los 1tllervellos (mln').lS cerCJnias y sus proximid. nI ldentificdt los lugares. [os topólogos y.leb por Leibl11z ana/V.1temáticas nm lleva a pensar que el csp. es decir. No hay nada de ensoilador III de Imaginano en iJs <lgUdS o los fluidos. operadores de t1exlOnes o de declinaciones que deSIgnan.T e. definidos. giro ha· ua La Bouille.\l. ulilizA lo ccrrado (dmlro). entre dos ejércitos de árholes desmesuradamente altos que colocan un tejado verde. de alejamiento. en el cu.1UO. ceruno.11es. AntiglU1llelllC lL1m. es excelente I-nra h. lo acuúlÍco y lo vaporoso -vago.mientras que nos reSistimos d sumergimos entre los líqUIdos. al parecer.H.lbIOS. es deur. de otra forma y mejor. El estar ahí y sus relaciones con el cxtcnor. salir de la casa. LJ Of!cn(. . rahl'. por. GlSI negro.lCio. Para describirlos. como de costumbre.Nuevo cuadro: me voy a dar una vuelta por el bosque de RouIllare. contra.l.11tH. El Horla precede a Bngson en esta 1l1l11erS1Ón valerosa en lo fluctuante y lo supera leóricamente. fijos. cuya ngldez fija lA masa y el volumen. es decir. míl11m. entre el cielo y yo.mías y [as proximid. b dimensión . Bergson escribe. que b fib'iOfh tradieional. espeso. exigen la atenCión más concentrada en lo que ocurre en esos lugares saturados de pequcilos hechos refinados.te dlslale y atTdstrdn d sus Jeólitos. turbio. deul11m alocadamente de un conOCImiento estimable. las posiciones. es decir. consistente.1 Coherenle. delante.llrededor. di ddlJ1lr bs ZOllas sem. decimm tontamente de un pensamiento despreoado . en.\ba IJ1Itityj!U< a la resistencia invencible o relativamente el<lstica de los sólidos. y describe.li.ldes. a-través-ar el patio <) el Jardín que la rodea. contenido y continente. nl11guna Inagia. de que el mundo no se compone únicamente de pIedras y de hierro. por ejemplo. 1<1 propIedad que nos permite escri· bir sobre dlm: estables.11lv. supIeron pinI. lod.

un jirón de ~ebla. cuando escribo. l? que.» Lo de fuera se asemeja a lo de dentro.. en una profunda soledad. La proximidad o la cercanía se pueden por lo tanto transformar. al que alegamos sin cesar. semejante. primero lejanas y después próximas. entre los muros del pasillo como entre los troncos de una senda de cazadores. que había alguien a mi espalda. ni la localización ni el hábitat se redu~en el uno al otro. leo. o a la inversa. me pareció que me seguían. estable.. A lo largo de todos los milenios que nos separan de su nacimiento. bruma que se desliza ante la pura limpidez de un espejo. tópicamente el verbo hanter. desde que hablamos hebreo. hanter. el verbo aproximar conecta o desconecta. El viento. hors y la. lo lejano y lo cercano intercambian sus distancias. el flujo y los intervalos. apacible o turbulento. el ahí de fuera. como si conservase sus huellas o como si los hubiera inspirado. Sin rectángulo ni vertical. el cuerpo no percibe de la misma furma lo lejano y lo cercano. Muy común. y al otro lado. habiter. espantosa. se extendía también hasta perderse de vista. el alma ignora también la exclusión recíproca entre dentro y fuera. ~ozando ~i piel o cruzando ante mis'ojos ha enturbiado mi pensamiento o ensombrecido mi alma? Citad~ al comienzo del relato. habita ella misma -lo ronda?. pero en otros contextos uti· liza. muy cerca. revela maravillosamente las cercanías. Un «objeto» como éste -aliento. Prudente y sabia. es decir. alienta y. se ab~e y se cierra al mismo tiempo. pérdida de equilibrio) por estar solo en este bosque. la casa. casi tocándome. La geome· tría métn'f:a canoniza las distancias que identificamos con la vista. translúcido en suma. hablo o como sentado en mi mesa. esta observación prepara y anunCIa la escena del final. leJOS del descanso. para bien o para mal. ante el espejo de la habitación.. la topología me ronda. se vuelven elásticos: inquieto (pérdida de reposo. con háb¡tats y hábitos bien definidos. los lugares han cambiado de vecindad y los límites de proximidad.no presenta obstáculo alguno entre el espejo y yo. lo de fuera y lo íntimo el hors yelLl. permanece a una distancia mensurable y fija de mi espalda. salgo y pierdo mi seguridad de lo que a !ergo me obsesiona. el espacio puro y duro de la primera construye nuestra casa: su metro nos sirve de tierra. aún a riesgo de empañarlo. ' Una casa da fe de la geometría métrica de los maestros constructores..en un árbol.ngua francesa preClSa que aquí se habita [habiter]. absorto. mientras que el tacto. griego o latín nu 7 alma. como un bloque de madera. sólo vi la avenida recta y amplia. sentado. impone una percepción completamente diferente. 'para un bosque. la fauna y la flora. Seguro. Paso del estremecimiento de frío al estremecimiento de angustia. Con brumas y adherencias.de acuerdo con una regla rígida o desde el mundo de las ondas. aquí. l~ le. vacía. No entramos e~ nues~ casa como en un bosque. Tras de mí. bajo Wl techo como baJO los arboles. ~paco y transpare. Ahora bien. Q¡e yo sepa. precisamente fluida. alta. la topología de los fluidos disuelve el verbo fantástico y resuelve así sus problemas. la forma de las nubes o el color del día tan variable. De re· pente. apresuré el paso. pavorosamente vacía.nte. Estaba solo. los ríos o los flujos. Para una casa. habito. las direccio- 70 71 . frecuentar. más cerca de la topología. ms un escalofrío. íntima y cercana. No caminamos por el bosque como nos movemos por la casa: ni la pertenencia. no ocupan la extensión como las rectas y los ángulos vados de los albañiles en la casa. por este viento. atemorizado. stra calienta o refresca: ser liquido. moviliza las ramas como las hojas. rondar: dos estados diferentes para un uso vital similar. muy cerca. la topología del bosque no se parece en nada a la métrica de la casa: ¡es algo que sólo puede ocurrir en los castillos encantados Ihantésj o en una casa que habita en un árbol! Peor aún. «Me volví bruscamente. En la geometría. mqUleta. dentro. lo sabemos desde el incipit. nube o alma. mientras que el lugar exterior. Plano tú los hdbitats Otro ejemplo. mientras que los insectos me acompañan o me abandonan. de que el muro tras de nú.

luego el lugar público.. Alú. yace. llamada íntima. Y entonces. 73 . Así llegamos a la teoría.. me tuve que sentar. los árboles danzaban. cubierta con la capa. sobre la hierba. exacta. se pelea una pareja. bajo el plátano que la protege y le da sombra. sin duda. abrí los ojos. sino fuera. ambos dando balidos. las dos cosas. pero ofrece un primer núcleo. en los mismos lugares góticos en los que e! narrador lo descubre. en otros idiomas. Estuve a punto de caeOlle. el uno con voz fuerte y la otra débil. un flujo. invisible y presente. fiel. a sus espalo das. «¿y usted cree en ello? .¿Ve usted e! viento?» mi viento? ¿Un vapor. Oculta por una doble ceguera. al recorrer los sentidos descritos por la familia semántica de la palabra hors. a un sentido nuevo de la palabra jorit: relato o variaciones sobre la preposición. Cada lugar tiene sus leyendas ---cómo hay que entender el ahíy hablan del viento. Aquí. ambos expresados con la misma palabra. que representa el chivo. muy cerca de mí y de mi hábitat habitual. Maupassant utiliza aquí el vocablo fantástico para la roca que sostiene la igiesta. tan lejos como alcanza la vista. de experiencia común. Luego subí los escah nes hasta la cúspide. de explicación: nunca se ve la cabeza del pastor porque él tampoco sabe que detrás de él. muy rápido. caminando delante de ellos.. accedemos a los espacio extraños mediante excursiones sucesivas cada vez más alejadas. como en un espejo! Primera teoría mitológica del doble. en el exterior. iMirada negra y genial que descubre que el alma. ¿Será un equivalente de gótico? Más cerca: al alba caminé hacia él. Tenemos por lo tanto que calificar esta descripción del espacio y de los lugares: normal.nes cambian. no en un interior. así como los puntos de orientación. la ruagh. ¡ah! ya no sabía por dónde había veni· do. la tierra flotaba. Guía teódeo El monje guía del Mont-Saint-Michel. Vista desde un jardín público. Me marché por el lado que se encontraba a mi derecha salí a la avenida que me había conducido al centro del osque. perfectamente localizado. que se pierden entre brumas. estoy bien orientado. entre dos costas. el de! Mont·Saint-Miche!. el monje guía relata. «Me puse a dar vueltas sobre mis talones. La más significativa y la única que se cita pone en escena a un viejo pastor.» Así es como se va de hors a la y a la inversa: saliendo del cercado que está delante de la casa. desmesurada. elfuero y lo exterior.No lo sé. el recinto privado. entre lo íntimo. lo de fuera. al fondo de la ciudad de Avranches. como si. efectivamente. a un chivo con cabeza de hombre y a una cabra con cabeza de mujer. descubierta en el mundo religioso. del que no se ve la cabeza. que condu· ce. la identidad se expresa por la relación conflictiva y la similitud de especie entre el doble y su yo. la pr.. La relación se presenta en su simplicidad elemental: e! mimo y su imagen o e! yo y su mimo. peleando sin cesar: ¿chivo o tragos. antiguas historias del lugar. hubiéramos pasado de la palabra jorum. precedencia y capa. e! ani- Mapa de excursión Nueva partida hacia el exterior. delante del Sena. ¡Hacen fulta unos ojos singulannente agrandados por la fiebre para ver por fin con lucidez esta unidad interior en dos personas externas.. del Mont-Saint·Michel se extiende.» «¿Se puede ver lo invisible? . e! anemos. afirma que no sabe si se cree 10 que está contando. sabio o ignorante. y doble por lo tanto. para el monumento y para los animales que adornan sus pináculos. la bahía. fundamento trágico de la construcción? ¡. arcaico.ché. imaginario. un fluido? ¿Q!¡iere usted decir. y que rodemos describir sus tormentos como acontecimientos de espacio usual! En otras -y pocaspalabras: El «Estar ahí» litre lá] es un «Fuera de ahí» [horla]. Ahora lo fantástico desaparece. como una peonza.

El segundo núcleo de explicaclan aparece.. tu ángel de la guarda o parásito. o el otro. clasificaJia. o más bien el otro y el mismo y. consigue hacer racionallo que parece no poder llegar a serlo. al mismo tiempo. los espacios del universo. identificada. Importada. por ejemplo. la última noche. La una~ ~m duda. sin exterior ni interior. si· gUlendo estas prolongaciones analíticas. cuidadosamente preparados para sorprender lo invisible. fuera del mundo. repetida. ¿quiénes somos? El uno y el otro al mismo tiempo. las manos con mina de plomo. las noticias que llegan de Sao Paulo y. reciben explicaciones. como las de la puerta. donde nadie la espera. consisten en trazar con el mayor cuidado. Apenas paradójico. las coronas sucesivas cada vez más alejadas de su hábitat de partida: Rouen. por favor. mientras que la escritura artista. cada vez más lejos de cada uno. entre ellos. Observen. y veré tu identidad. y el viento de alma o la onda de imagen parecen estar al margen de estas definiciones.. como si Maupassant quisiera muy conscientemente inyectar el racionalismo más pertinente. Entonces. este volumen tiene la misma edad que El Horta. Reparen. en esta disciplina. ElHarta se convierte en elparásito y ahora. botella de KIein. y por fin la documentación sacada de la biblioteca de Rouen. pero del lado de la esperanza.. A! igual que los nonnandos vinieron de otros lares ¿por qué no iba a llegar un ser nuevo de otro mundo? Guron o el narrador va de! ahí al fuera y e! espíritu va del fuera al ahí. la precede y además entra en la ciencia: lección implacable de probidad intelectual. ¡Yaya con la topología! La Jarra sobre la meSIlla se llama. que se define po. repentinamente. En otras palabras. rigurosa. París. ~spira las habIlidades expenmentales que vendran a continuación: botella cerrada.. swna de los ahí. en que estas manipulaciones. entre lo de fu~ra y lo de ahí. la sesión de magnetismo. el límite o el borde entre lo de fuera'y lo de dentro. ni el uno ni el otro. anillo de Moebius de tres di- mensiones. ~ la teoría ~ítica.mbargo. inútiles y no concluyentes: cerrar la habitación con llave. la teoría vie· ne de fuera. precisa. la ciencia no nos suele esperar allá donde la buscamos. Y además. en este intervalo abierto o cerrado. las manipulaciones del experimento. Habrán visto que. a desplegar. es decir.a medi~a que se PC?longan o se propagan.ma? El alma. 5m e. borra a a otra. a 10 largo de los caminos que los unen. le lleva toda la delantera. de estas precisiones fronteri~as. poco a poco. el yo. durante el viaje a París. D~ntro del mismo ejercicjo. en París. trágica. la relación mimética con el yo: dan balidos y se pelean. puramente espaciales. la ciencia no sirve para nada. dime con quién o aliado de quién andas y te diré quien eres. Recorremos de nuevo el es- 74 75 . envolver la jarra con lienzos blancos. por ejemplo. que adelantándose se define por su relación con el doble. casi siempre. los pregoneros de almas suelen hacer llegar lo subjetivo hasta los confines de las in· vestigaciones realizadas por el saber objetivo: las ciencias co~tivas desempeñan en la actualidad el mismo juego que practicaba el doctor Freud con la tennodinámica y otros con la electricidad. la identidad. Aquí tenemos la interv7 nción de la ciencia Eositiva.lienzos blancos. sino todo lo contrario. la barba. como el propio doble. invito al lector a explorar. se descubre. describe tu doble. las coronas sucesi· v~~ de las teorías respectivas. todo aquello que exige el positivismo de la época aparece en el relato. e incluso. frotar los labios. cuta o volwnen. mina de plomo. objetivamente relata' da. Estas relaciones. haCia las lejanas extenSIOnes. pero en absoluto 10 que creía racionalizar. teóricamente. no. invito a aquellos a quienes re~nuna concentrar la atención en el texto. conjunto de relaciones entre estos dos lugares: en su cercanía respectiva más próxima. Ijirrddos de cartogr4fa Como ejercicio. durante la sesión de magnetismo y la donnición de la prima. Y sin embargo. tras e! narrador.

es decir. tan próxima que me afecta hasta expulsarme al exterior. pero en este muñón de frase escuchamos más el adverbio que el verbo. interior--comparativo--. que sigue y es contiguo al yo. o incluso yo mismo. posición. corta mis rosas. todo el relato de Maupassant describe con precisión estos dos movimientos: para el sujeto. Yen lo que se refiere al adverbio en sí: estoy ahí. tanto en los actos yen los sentimientos. es decir otra relación. E efecto fantástico se une a la lógica más sencilla. para decirlo todo con Normal. más corro hacia el otro. más que los verbos y los sustantivos. Toda preposición describe la posibilidad de una relación. Para. lee y bebe. aquí y allá. único y profuso. estado. íntimo -superlativo. con la boca sobre la mía. sobrevenir ---o volver. La locura o la alienación ¿no podrían residir en la extraña decisión de encerrar todo e! espacio y su acontecer en un solo lugar que se prejuzga como interior? El sujeto sería interno. estación. mejor aun. El error de! comentario psicopatético consiste en trabajar únicamente desde una posición en e! interior de! sujeto """'-¿Por qué e! sujeto habita un interior? ¿Q!lé interior? ¿Dónde?. bebe la vida entre mis labios. y su expulS100. llamada del tercero excluido. SI puedo deCirlo así. de La cO!UJuista de Plassans. luego con el espíritu. designa la proximidad más cercana del ahí. otro aht~ otro la. venido de otros lares o viviendo fuera. como la cola de un cometa. pero se conecta además a los acontecimientos de la vecindad más próxima. lo fantástico se reduce pues a la abolición del principio de identidad en su fonna negativa. en su sillón. cuanto más salgo de él. de lo real y de lo virtual. aunque ya extraño. Cuanto más voy hacia el interior. Maupassant enc~uza la géne~is del sujeto. Se bebe mi agua para la noche.pacio descrito. como aquel «huérfano vestido de negro que se me asemeja como un hermano» que se queda hasta la mañana en e! donnitorio de Musset. efectivamente. en el incendio de la casa. e! primer otro. con el yo y su doble. más complicadas que ella pero compuestas quizá a partir de ella. como al final del Tttrtx!o o. 'Jo paro16gico Todos tenemos la experiencia de la presencia y de la ausencia. quizá porque no sé lo que soy ni comprendo este ser de mí mismo. de los lugares. ¿Podemos encontrar un nombre mejor que e! de HorIa para e! Pa· rásito? una palabra pomposa. pero al mismo tiempo estoy también en Stanford. lee mis libros. En realidad. como en las posiciones en el espacio y en e! tiempo. o en mi paraíso natal. citado además expres~mente. y en otro lugar. o peor. como se suele decir. de una declinación. o en el aire. estamos ahí. ¡simple teatro del espacio! Sustitución El doble come en su lugar. supresión que supone. El Harta empieza describiendo el conjunto de relaciones con y entre los lugares. de! lado del otro. deja con su paso aerolitos de reminiscencias. Es la ~elta del parásito. La alienación se encuentra en el exterior. en ese momento. es decir. las preposiciones. la leche de mi mesilla. o aliado de. En lugar de contentarse con describir el doble y la aliena· c!~n. de donde un fragmento arcaico de mi mismo nunca se hará a la mar. de la medita- 76 77 . precisamente. en e11ugar sin lugar del juego. salir. absolutamente parlante. de una flexión. la sustitución. ocura su espacio. así que estoy fuera de mí. confesemos que entendemos el mimo o la imitación. Su descripclan no se desarrolla. a continuación con el mero espíritu y finalmente. se sienta en mi sillón. una sola posición. Horla. donde me espera un trabajo. ni tampoco en la psicopatología. Realmente fuera de la lógica. recoge sus flores y. fuera de mi ahí. y para el doble. del pensamiento o de la esperanza. mejor aún. pero sobre todo en otro lugar. ocupa el lugar del que está ahí. pero tamo bién en Vincennes o en París. Cuando decimos el mismo. naturaleza. ni en los pensamientos o las emociones. Otro ocupa mi lugar. El espíritu se hace carne: vampiro o sanguijuela que. en otras palabras. más voy hacia el yo. donde mi tiempo. que me preocupa.

claro. éxtasis exquisito. soy legIon: un conjunto inn. los movimientos del uno al otro. Soy. ¿Por qué confundir idem e ipse. a decir verdad. en el que creemos habitar. con los dos pIes sobre la Tierra irrecusable porq~e en este mist. en la verdadera utopía patética hacia la que me arrebatan los Arcánge!es -así que encomendarse al án. al mismo tiempo que otro.0 q~e me obhga a extrañas exploracion.y. Sustituibles. 1. y si un cuerpo extraño penetra en e! continente.este:ll mismo uempo en e! mismo lugar. estoy aquí. El tercero induitÚJ. exactamente por la sustitución. Maqueta de una boteUa El sujeto lógico obedece a estos dos principios. la metafisica de la sustancia y la del sujeto se remiten a un espacio predefinido. Sentado en mi sillón. ¡Pero con los pliegues de un saco este principio no funciona! ¿Cómo es posible que esté vestido. el doble lee mi libro. soy e! mismo. DescnblC ~SI la Idenudad supone un fuera. el trabajo del Horla.mente a otro y a muchos otros mas. lO~ugnable. pero con la que me mezclo en rrú? El volumen euclidiano. claro porque he quedado debajo de él! ¿Sustancia! Sí. presente en el espacio llamado real por mIS ausenaas en aen lugares llamados virtuales. presente. ten nombre de qué podría yo estar en una caJa así? Para ella..I0 inst~te viajo y planeo por aquel1o~ espaaos. de Uhses. 79 . estable bajo su ~eso y su amenaza. no puede haber otra opción.n la expenenCla y el lenguaje. sólo estoy aqUl. caSI mmtUlbles.ene despejar el principio de! tercer? exclul~~. y ademas. gel de la guarda me parece más razonable. Maupassant ayuda a encontrarlas simples y estúpidas. En general. En otras palabras.e~te Y.cala negra con paredes duras y tapa pesada. SI. yo no estoy e. y deja en mejor esta?o de salud que matar al I:I0rIa. tiene que revelarse imposible de habitar y además absurdo. sin duda. presupuesto por estas posiciones. más exóticas todavía que los VIales. precisamente. como si se tratase de una .un ~entro. preferimos deClt: yo estoy aquí y ese otro e~tá en otro lugar. de modo que yo mismo no soy el mismo. Hay que dudar del prejuicio fundamental de un espacio así: este es.umerable de otros. Hubiera querido que leyeran algo más fantástico. pero ¿por qué no tendría que diferir la identidad personal de la identidad lógica? Yo mismo. que las filosofias basadas en la sustancia o el sujeto. también: aplastado. Por esta razón. ¿Sujeto? ¡Sí. nO. bien cerrada. se!! y same? No soy ni un punto geométrico ni un lugar localizado en un espacio métrico. ¿Q!tién soy? El tercero.e~ espaaal~s.le ensenaron los trovadores por la pnncesa lejana. que desde hace mucho me ha expulsado de mi ahí. encantado.ci6n y del éxtasis.i~do íntima. en mi lugar. y la segunda. es!oy en otro lugar al mismo tiempo que aquí.de! ter~ero excluido: es imposible que A. Tecnologíay lógica Q!te no haya ninguna contradicción entre el hecho de que esté aquí y al mismo tiempo en otro lugar muestra simplemente que e~ estos temas convi. y definimos la identidad por el pri~cipio . funciona bien e! 78 principio de identidad: el agua está en la jarra o se desparrama por fuera. de Dante y de Gulliver. Dos preposiciones dominan el razonamiento: dentro y debajo. ni una bola dura en una caja sólida. tercero excluido o contradicción. evidentemente. sólido y susceptible de ~er Inscrito. y sin embargo tan prá~tlcas y concretas que las explotamos en nuestras ternolOgias. por aquella que amo. y . habitado.n otro lugar y ese otro no reSIde aquí. ni una piedra dura para escribir. pero no sólo hay identidad. con plenitud. muy diferentes de los que nos sUgIere. La primera gobierna la separación entre lo interior y lo íntimo con lo exterior. ~e la geometría perfecta y de ~os amores puros que ". ni el ti· mane! en su barco. Estoy aq~1 por nu~ HorIa. dolor. ¿Cuál es e! sentido de esta palabra? ~e e~toy asoc. hay algo idéntico en mi identidad. debe sustituir al contenido anterior. quizá en e! mIsmo lugar que otro. Ha sustituido mi presencia por la suya.

mezclado. a la topología k1einiana: la más racional de las dos no es la que parece. este espacio-tiempo volátil? ¿¡. azul sombrío. pues esta luz. poroso. el cabe dell'arásito. como un rescoldo ahogado. e! fuera de del desapego. con el con de las comunicaciones y del contrato. continua y anudada. an° tes de remontar. jubilosa. sutiles. abrazando los muros. abatidas por el viento contra el suelo. reavivándose sin embargo. Todo lo contrario. Animadón en el espacio-tiempo ¿Conclusión trágica? No. hennosas. lamiendo las paredes. el dentro para el mundo y el yo inmanentes? ¿Hay que generalizar más? Continuará. cannesí. no habrá vida ni pensamiento sin relaciones que dancen como aquellas llamas. y cuya capacidad me inspira. con toda la violencia posible. anudadas. cálida y destructora. una vez pasado su primer fulgor. Pero sobre todo. y luego entre las vigas de la granja durante el incendio -al igual que en e! centro y en la superficie de! Sol. desmelenadas.. blancas. para que se vea su acontecer. bajo e! peso de las cosas combustibles. síntesis lwninosa. pero en pos de aquellas que las alimentan.. La cabra mata al chivo o el chivo mata a la cabra trágica. o imaginado este manto o variedad caprichosa y rápida. todas las variedades espaclotempora[es que nos ofrecen todas las preposiciones. a través de todo el horizonte. el sobre. condiciona nuestra vista? -no habrá esta sin aquella. tocando las oquedades y las asperezas. ¿La filosofia sólo ha explorado pobremente. La danza de las llamas que lamen la casa nos lo mostrará. locas. la intuitar 80 81 . hasta quedar deslumbrados? ¿Cómo hacer que todas las preposiciones se inflamen al mismo tiempo? Finalmente: ¿cómo mostrar que. declinaciones o flexiones. deslwnbrante y a cubierto.más bien. desgarradas. En lugar de parecerse a la que Guyon coloca en su mesilla de noche. tras la presencia a mi vera de aquel que es capaz de todos y de todo. El yo. para la sustancia y el sujeto. el que no soy y no soy quien soy: este antiguo teorema no lo he inventado yo. habíamos observado. ca· ronada de crestas flotantes. el entre de las interferencias.crepita una cortina compleja y fluctuante de llamas rojo cereza. ¿cómo iluminar. con e! a través de de la traducción. ligeras. más allá de su masa y de su superficie. que se lanzan fuera de la madera hacia arriba y hasta el cielo. de golpe al parecer. conecta y cose lo cercano y lo lejano. ¿. lo real y 10 virtual. En este leño en la chimenea. e! por de los pasos por los que pasa Hennes y pasa un Angel. tras su desaparición. durante dos minutos breves o toda una larga noche. malvadas. ocupando su lugar. la botella llamada fantástica se acerca más bien a la del genio. el bajo. mientras permanece dentro del cristal opaco y translúcido. ¿Cómo maal parásito? ¿Cómo lo decide Zala en La conquista de Plassans? Qtlemando la casa. para brotar de repente. es decir. según la disposición del lugar y a pesar de los obstáculos. dinámica. un milagro muy corriente: el genio sale de la botella y se desparrama por el universo. separa y hace avecindarse el hors y ella. danzando con los soplos de aire y contra las rá· fagas que las podrían apagar. No es sólo cuestión de mala fe.. deslizándose como un nido de víboras entre ellas y los objetos que se defienden de ellas o les dan de comer. e! otro secreto de la creación o del descubrimiento reside en la violencia abrasadora de! ver. ción vivida en medio del despertar ardiente de las llamas que devoran? Aquí tenemos una animación o un plano del espaciotiempo. e! espacio. el nido que ha robado a su propietario. para la trascendencia.---el fuego vive en sí gracias al viento-. alguna vez. acumula presencia y ausencia.. pero se redu· cen enseguida a la nada. salvo excepciones..o hemos visto alguna vez. o en el laboratorio con la fusión de los átomos..

relata Arago. para llegar hasta el naturalista. se arriesgab?n jurídicamente a la pena de muerte. Napoleón va saludando a sus anfitriones. en- tre risas. Arago nos recuerda otra. Durante una sesión de la Academia de Ciencias. el 6 de junio de 1944. Aunque todo el mundo recuerda el encuentro de Napoleón y de Lapiace. pidiéndole sin contemplaciones que vuelva a las plantas y a los moluscos y deje en paz las especulaciones sobre las nubes. cuya rápida inteligencia permitió el desembarco de Normandía. El anciano Lamarck. duran· te una bonanza momentánea bastante inesperada. mI geómetra estratega presentía ya el invierno moscovita y la lluvia de Waterloo? 83 . ya que el Parlamento de Londres no derogó esta ley hasta 1959. y le da un rapapolvo histórico. estalla en sollozos.3 Tiempo del Mundo El imperio de la razón Como una ley inglesa de 1677 condenaba a la hoguera a «los hacedores de lluvia y profetas del tiempo». Este último había escrito mucho sobre meteorología. los previsionistas británicos. y su conversación breve y mordaz sobre el papel de Dios en el sistema del mundo. cada miembro debía ofrecer una de sus obras al ilustre visitante. entre el mismo Emperador y Lamarck. menos conocida. uno tras otro. a propósito del clima.

que ante~ le apaSIonaban? ¿Ultima derrot.lllza de los brujOS ingleses? Esta a111maóón notante del clima. De la . la razón. inútil.~ 85 . ningún otro tllósof() se ha atrevido a escribir sobre los meteoros. ¿se retlere . empuja hasta des!izarlos entre los que anteceden. desde aquel éxito magnífico. en las que había que resignarse . las segundas . los mares y los continentes. duro y perfecto.mifiesta su desprecio por el tiempo que hace. cuando desaparece. el famoso astrónomo pasó de la rJzón canónica. todo el mundo ignora que dibujó e! primer mapa meteorológtco.1 nuestra concepción de! mundo.lClones. tradicionalmente ridiculizado. burda. y pronto le ¡mit. sobre los Meteoros. T. los flujos turbulentos que ondean como banderas al VIento o como una cortina de ltlnus. la probabilidad. ¿¡un conquistado en el público todo el mterés que han perdido la mecálllca clásica y su d~termllm­ 010. al mundo que concibió Descartes. Nada de este filósofo perdura en nuestros días: ni su teoría de las pasiones. y sin embargo nos acordamos mucho menos de aquello por lo que triunfa verdaderamente y sigue vivo.lmbibl los inventó Le Verrier. de cerca. descubrió Neptuno. este sistema de torbellinos. algunas de las cuales. y menos todavía su método. ligada a los caprichos de su relieve.lCe mucho.lllquilo del cosmos? ¿Nuestro Dios jue· ga a los dadm? ¿Por qué llenen tanto éxito esos mapas animados? 84 Desde Anstóteles.~ urgentes para navegantes. cuando la recU Llzón pret"ería. 1m sólidos más lentamente y los líquidos más deprisa: esta desigualdad de temperatura desencadena otras turbulencias. nadie era digno del título de filósofo si no había escrito.\ron en las pd. Sin embargo. calienta y enfría. gíran en un sentido. tan frecuentes en nuestros días: la rotación de la Tierra. raudo. con la punta hacia arriba. arrastradas por todm estos movimientos.1 tormenta.1 expedición de Cnmea. de imaginación novelesca.1Iluncios de tempestad o aviso. Es un hecho: de la deducción a los . cualquier'l que haya navegado puede haber recibido . en el otro. pero que nadie utilizó jamás. se ase· meja. m.IZM mapas. que aparecen y desaparecen periódicamente. ruedas imbricadas dentro de ruedas.ís que a las trayectorias de los planetas.Istronomía del sistema solar al clima. m.~ mapas meteorológIcos. por derecho y por cIencia. en tiempo real. más que en e! orden tr.ctiCJs de todos los países marítimos. JiJdos IO. Por otra parle.En ambos casos. Leamos uno de esto. con cadenCIas diferentes. mediante cálculos sobre las órbitas vecinas.l'jilósojiJs fJcribieron .1 de Napoleón. en 1845.\Obre los Meteoros T¡('mpo ml'fdn/(o. el 19 de febrero de 1855. fosas y prominenCIas repartidos de forma aleatoria. cuando las cadenas de televiSión entretienen.1 tr. por religión. cuando se encuentran. y otras.lIllmados? La previsión. antes de poder observar. precisamente. el nuevo planeta. mcluso desde los Presocráticos. engendra en el aire unas turbulencias. la de la mecánica raClonal. con el telescopio. todo el mundo lo sabe.1 la primera' ¿ViVllIlOS por la movilidad ImpreVIsible.Itlas. El Sol. a un CHUpO de smgularidades. ¿Por qué? ¿Por qué esta suspicacia teológica y política en la legíslación inglesa? ¿Por qué e! estallido de cólera del tirano Descarte.)I tll'ml'0 de la. con la punta invertida. Este conjunto fluido de circul. Las masas de aire caliente y las de aire frío que son responsables de los intercambios de temperatura entre los polos yel ecuador. más amplios. Le Verner. vcng. que de los preceptos débiles del método que la enseñanza perpetúa y repite. a mi· les de millones de espectadores con los mapas del tiempo . hasta por [o menos. no h. ¿y qUlén se ocupa de Neptuno en nuestros días.. se desplazan erráticamente. ni su fislCa. su enfrentamiento fonna a su vez nuevas turbulenCIas que el viento. por otra parte. Desde entonces. gracias a la ltlstalación reCIente del telégrafo eléctrico en las grandes Cludades y al interés suscitado por 1.

pues la ignorancia de la criatura la reduce única· mente a prevenir.. que olvida la mitad de las obras de Lamarck y de Le Vemer. y del sistema del mundo. desde aquel Maupertuis. la ignoran- cia su estrechez de miras. voh'~e. de la probabihdad en fin. Sólo el presente per" tenece al hombre. porque se beneficia de la ciencia llamada de la visión.se puede prever.. que nunca se metió en el consejo ni en el lenguaje divinos. Voltaire le . como los hacedores de llUVIa y los profetas del tiempo. en la Europa continental.t el conocimiento integral de una órbita o de una trayectona o de acuerdo con el conocimiento fragmentado y azaroso del clima y de los meteoros? ¿Dios prevé también el tiempo? ¿Cuál de los dos? Retrospectivamente. del francés hasta hace poco. Maupertuis fue el primero que la introdujo. precisamente. el futuro total sólo a Dios. poco azaroso sin embargo. en su origen. dice previ en este sentido. colocándose.menten los adivinos y Lamarck. la previsión se convertirá. ¿Hay que entenderlo de acuerdo c0t. aquí y allá. Y esta razón. inspira a los savias y a los prudentes.no lo que. ¿Cómo resumir mejor las relacione. culto o corriente. El barómetro estima vagamente el segundo. aunque nadie recuerda ahora que significaba. con juicio seguro. el modelo de las turbulenClas. weather para el clima.imperial? ¿Por qué este rechazo de la historia de las ciencias. nacidas. el azar. El cronómetro mide. a ocupac~on arrogante del lugar de Dios. perfectamente determinista. De esta novedad introducida por Maupertuis reniega Voltaire. evidentemente. 86 87 . de donde saca el título y la función de Providencia. en pleno siglo XVIII.ndo así al territorio de la mecánica racional.Jlogía? Anticiparse al futuro.da la razón a Napoleón. o de la memori~ de la historia de las ciencias. el desorden caótico. muestra y predice el primero. de su destino. de prever el tiempo que hará. a lomos de hálitos imprevisibles. científica. en el criterio de cualquier éxito científico. La palabra previsión no entró en el vocabulario. Sabery no saber ¿Qté es lo que daba miedo en la previsión la meteC?t. nos instruyen siempre maravillosamente sobre ¡. como simula ignorar que la alquimia constituye la parte más importante en volumen de las de Newton? ¿Cuándo renegó la razón del tiempo que hace? ¿Por qué los filósofos ya no escriben sobre los meteoros? Visióny videncia. pues la limitación de la criatura sólo le deja adivinar una parte. el azar. la previ: sión meteorológica no habla del mismo tiempo. a un tiempo racional y r~onable. Dime lo que excluyes y te due lo que piensas. desacreditado por la victoria de los newtonianos sin duda.la mecanlCa del sistema del mundo. por sólidas razones científicas. con respecto al mecánicoastrónomo. dificultosamente. no se extrañen.U de que ~e . previsión sólo puede decirse de Él. vengador del idioma. modelo del más sensato de los hombres. TIme para la astronomía.'y . t.por haber introdUCido a Newton. teológica. con la exactitud de un segundo.le alaba . El padre de familia. Del tiempo y del campo de la mecánica. desde el punto de vista de Dios: sólo Él. concebidas sobre su modelo. que lo ve todo. el tiempo de paso de los planetas. lingüística y experimental. sólo actúa y piensa con precaua'ón porque. pues está condicionado por el destino. lo que se puede probar. prevery prevenir La meteorología trata. es declt. a pes'. a la totalidad de las disciplinas. no entmJé casi nada. entre la razón y la existencia. Así pues. nos asombramos del retraso de Voltaire con respe~to al científico. con seguridad: la palabra meteoros pronto abandonó el clima y las nubes para p~sar a significar en nuestros días los bólidos o aerolitos. la deducción y el map~? Toda la cuestión se refiere al conocimiento integral o sun· plemente fragmentado del futuro. Las cosas expulsadas de la ciencia. de la mecánica racional: el dato sobre una trayectoria o una órbita no deja duda alguna sobre las posiciones futuras de un bólido. mientras que la astronomía predice. Nos asombramos sobre todo de su elevación teísta.

difusos. Lean además la propia epistemología. nace el sistema venidero. la epistemología. En las metáforas habituales en teoría de conocimiento o en ciencias cognitivas. ¿Cuánto tiempo? Hasta esta mañana: nuestra generación aprendió en la escuela de Gastan Bachelard que teníamos que atrincherar los elementos. más antigua sin embargo. más sutil. cuyo lenguaje no controlado opone el rigor y la consistencia a losf/atus vocis. Al suscribir los razonamientos consistentes. las bases. de fonna oculta y. resisten a lo impreciso. no analizada: raras son las citas notables en las que este último ténnino no se acompaña de un eríteto peyorativo. esta división reproducía la de Michelet. son las únicas que sostienen sus alas y hacen posible su vuelo. en Hegel. lo puro y lo impuro. en el siglo de las Luces y del sistema de! mundo triunfante. mar o agua. en razón de la ignorancia (o del desprecio) de las turbulencias aleatorias del aire. Pero el anciano charlatán y lacrimoso por lo menos preveía que del aquelarre siempre nace el saber futuro. que no obstante. con menos brillantez. Así pues. de lo que no hay que considerar ni concebir como una ciencia. D'Al~mbertdemostraba. más o menos. El epistemólogo se resiste a un sistema flácido. ya que los que demostraban que los volátiles podían despegar del suelo se equivocaban en sus razones y los que no se equivocaban demostraban que no volaban. la ciencia va más deprisa que la idea que los filósofos y los propios científicos se hacen de ella: he aquí que. por el otro la imaginación. poderoso. pájaro en los aires. tierra yagua. las distinciones sólido-fluido. cuya obra. en términos nobles. por otro. con la condición que se quede en el exterior. si puedo decirlo así. que no podíail: ni volar ni planear. por un lado. mientras '1ue el epistemólogo no es capaz de seguir las audacias de a ciencia de la que habla. o incluso a la horrible mezcla. o también meteoros. la mecánica de los fluidos no puede demostrar todavía. ¿podemos describir mejor la ignorancia de la Razón? De este no saber del tiempo que hace. por lo tanto. que sófo son la expresión del viento. Durante tres siglos. en los sueños o ensoñaciones de una poesía vana y perezosa: por un lado. de los elementos. como Afrodita del fragor de los mares. de las llanuras y los volcanes. epistemología. en aquellos tiempos. viscoso. la Tazón atenta al trabajo. de la tierra mullida y de los fluidos calientes. el saber canonizado. presentada en la academia de Dijan. ¿Dependerá el Espíritu de lo que desdeña? Felizmente. El elogio y la publicidad de la ciencia canónica se llama. En regresión sobre la propia ingenuidad positivista. Colmo de la paradoja. con razones consistentes. a lo nebu· loso. sólidosy fluidos El detenninismo y el pensamiento piadoso del orden del mundo ya no bastan para explicar esta partición. El premio quedó desierto aquel año. refutadas a Descartes y olvidadas en Lucrecio. confusos.lo que se da por sabido. Aquel o aquello que se expulsa nos enseñan más cosas sobre los que excluyen que todos los discursos de estos últimos sobre ellos mismos. En ambos casos. imprecisos. los meteOros desempeñaron el papel de excluidos de la epistemología. como siempre ha funcionado la de la luz y la sombra. si atendemos a la razón. El tiempo que es había excluido al tiempo que hace. como vemos en Lucrecio. aire o fuego. tolerada. nublosos. Más dificil. bajo las remeras .de los volátiles vuelven subrepticiamente las turbulencias. El tiempo de la mecánica racional triunfa en el terreno de la previsión. o peor aún. se entrega al aquelarre y a la historia natural. separado·mezclado funcionan. con la condición que no salgamos del régimen de los sólidos. pero. sólidas y coherentes. consideradas oníricas. construye el monumento de la Historia. No bajan la guardia los viejos tópicos que siguen discurriendo sobre 88 89 . de los ríos y los vientos. que los pájaros vuelan: en una memoria olvidada. montaña y tierra. los componentes del clima. donde están el sueño y las humanidades. más eficaz. había que repatriar el mundo exterior. De nl«VO. el trabajo de la razón en el tiempo y. hasta la intimidad callada y sudoro" sa del sujeto donnido. quedaban en tierra o caían la paloma ligera de Kant y e! volátil de Minerva.

un flujo? Es como si la ciencia. ¿Olvida acaso que las palabras ritmo y onda ya significaron. novela de Julio Veme. ~l. en el orden universal del tiempo racional de la mecánica celeste. ¿Somos prisioneros de nuestros hábitos lingüísticos? Pero mucho más del desprecio de las singularidades de hecho. Ahora bien. sin duda la de la eclíptica. de la legislación inglesa. el mundo y nuestra existencia? Más que el científico. que hay que reparar. en las que yacen los puertos. con los pies plantados sobre la regularidad de la gleba visco· sa. además del primer punto de referencia espaciotemporal. precisamente.La sinrazón climática se inclina. esta última. en griego y en latín. remitirse a las leyes de la gravedad: el tiempo que hace sigue dejando sitio al tiempo que es· Augusto Comte reduce pues a circunstancias el hecho de que es una masa fluida lo que se encuentra entre las escarpaduras de la costa. oponiéndose al sistema positivista. como marcada por la culpabilidad? Esta inclinación tuerce el sistema. enderezando su eje. ¿Seguimos pensando que de la irregularidad viene el mal. basado en la mecánica racional de los cuerpos consistentes. Comte observa que la mecánica newtoniana basta para explicarlo.ciencias o conocimientos duros o menos duros. i. astronómica y ligada al destino. jamás derecha. de las cóleras del Emperador. para que hayamos construido sobre él nuestras casas y para que nuestras especulaciones definan en él unos climas relativamente regulares. escorada. de los olvidos de la historia de las ciencias. pues las previsiones del calendario de mareas pueden. como una circunstan~ia muy tenue. porque este verbo y este nombre evocan cosas esta· bies. tras la termodinámi~a de los gases y la teoría de las turbulencias más o menos VIscosas.sue­ lo movedizo y defonnable de una tlerra cuya movilIdad mullida aprendimos hace poco. aunque borroso. para que nos entreguemos sobre él. 668·669) a Thomas Bumet y al abate Pluche.. sin este quiasmo. a prácticas agrícolas. Tras recordar que Descartes fue el primero que observó la influencia preponderante de la Luna sobre este fenómeno casi periódico. Sí. Augusto Comte se dedica a hacer un balance de la teoría de las mareas. Pero seguimos resistiéndonos a construir un sistema desde nuevas bases. porque son duras y coherentes. Ahora bien. Centro tÚl mal en el mapa tÚl ciew El ténnino clima no tiene más origen que la inclinación. que Comte relega al detalle de los mapas. iQ!ré soberbia localización del espacio por los tiempos! El echarpe vaporoso de la atmósfera y el ropaje oceánico de las agu. que antes se dibujaba en fOnna de tau. antes de a algunos placeres arcádicos. el campesino con6a en los flujos. bastante reciente. de su Lección tÚ Fiwsq/la Positiva número veinticinco. desde el neolítico. nacido de Circunstancias tÚl mapa Otro ejemplo. en las trayectorias y las órbitas. del ensayo de Rousseau Sobre el origen tÚ las lenguas a Sans tÚssus dessous. si le debemos. rodando sobre un fuego catastrófico. el lugar en el que se decide el tiempo-weather. lo que sólo Bergson advirtió. infértil si permanece invenciblemente sólida. por un efecto maléfico del pecado original.. magnífico. es decir. (X. pasó mucho tiempo. del Paraíso perdido de Milton 90 91 . la razón profunda. del asesinato cometido por Voltaire. para que la biosfera encuentre en él su acomodo y su perpetuación. contingentes. el invento del punto vernal cambió hasta la fonna tradicional de la cruz. al menos en teoría. no hay clima. que miden el tiempotime. fonnan un sistema lo bastante estable. esta inclinación marca. de la ignorancia de las lenguas y de las disciplinas: en esta cruz. que sirven de base para los cálculos numéricos. el conjunto de la capa fluida y turbulenta que fodea. un tiempo se cruza con el otro. con otro fluido: hacia el final. Esta sea quizá. huella o síntoma del pecado en el mundo. incluidos los desiertos secos y los grandes bancos de hielo. su filosofia y su historia temieran salir de la fase sólida.¡lS. maléfica.

menos irrisorios que las relaciones disfrute-precio o inversión-beneficio. de Galileo.. estática. plagas del cielo.. en tercer lugar. de sus éxitos incuestionables. bajo la risa inextinguible del público. mejor conocida. El tiempo que hace o va hacer es la suma del que va de la causa hacia el efecto y el de las probabilidades. sin abstracción fácilmente accesible. en el orden del mundo. Si el astrónomo griego se cae al pozo ante las amables burlas de las jóvenes campesinas tracias. ¿cuesta demasiado cara la Meteorología? ms maligna porque despilfarra? Victoria y derrotas. que parecen. el tiempo se estropea y los meteoros acumulan errores. En este sentido. irregular. temblaremos de frío y vagaremos sin hogar. los mapas meteorológicos. muriéndonos de hambre: volvemos así a las angustias y los males de antes. cae la nieve sobre el meteorólogo que. triunfa la previsión matemática precisa. el otro imprevisible y capaz de maleficios. fluidos. ahonv y despiffarro Previsiones La etimología describe los meteoros como los aconteci· mientas del cielo que hacen alzar la cabeza y los ojos. en el sistema astronómico del mundo. Más alto todavía. la víspera. aquí. Tratamos de conjurarlos trazando. lo inverso de la eco· nomía. por ejemplo. a la aparición de la corriente del Pacífico que recorre las costas del Perú. localmente. Más alto todavía. A la inversa. y cuya aparición y desarrollo transcurren allá arriba. el arte del cultivo juega con el clima que mezcla los elementos y reina sobre los campos. dificultando el ejercicio: clásicamente detenninista. Si los meteoros se clasificaban entre los fenómenos caóticos. a menudo atravesado por catástrofes sin ritmo ni retomo previsi- bles. estos reguladores funcionan en medidas del tiempo diferentes de las dos primeras. pues la palabra tempestad se construye sobre la palabra tiempo. Tras la previsión se oculta la econoITÚa. El tiempo de los barómetros repta bajo el tiempo de los cronómetros: se oponen dos sistemas. mientras que los fracasos resultan estar llenos de enseñanzas. Este es el no sistema por excelencia. Tratamos de prever el tiempo que hará. De Kepler. volátiles. conjetural y coyuntural. de las emanaciones del aire. vuelve el desorden suntuoso.los torrentes de tierra. en los que las hambrunas y las vacas flacas aparecen más a menudo que las cosechas abundantes: aquí el idioma nos trae una triste queja. de intercambio y de transporte: desiertos. La experiencia enseña que es dificil reponerse de las vico torias. no nos consolaremos jamás: el mayor éxito al menor coste. tal es realmente una obra divi· na.. y algunos otros que podríamos distinguir en abanico o bifurcación. aunque estable. este sistema. para interrogarlos.li- 92 93 . parece fonnidablemente variable..conjunto de los engranajes de las turbulencias. los desplazamientos de los ciclones o depresiones en el . repletos de incertidumbres.. de infonnación acumulada procedente de muchas fuentes. casquetes polares y sobre todo océanos. como en el ahorro y la productividad. el mayor coste de información para unas previsiones raras veces confirmadas. Empezamos a conocer un poco las interacciones casi cíclicas de muy largo alcance que contribuyen. obligando a recoger infinitos datos. tiene en cuenta una multiplicidad de factores. A causa de los meteoros. la segunda. podríamos considerarlos a un tiempo detenninistas e imprevisibles. de las aguas y del calor corrientes. prometió el sol. tenemos en cuenta los cometidos originales desempeñados por los grandes bancos de almacenamiento. Más bajas en el cielo que las de la Astronomía. To· das las mañanas. es decir. globales y lo· cales. la primera se basa en la mecánica de la atmósfera. sutiles y difíciles. Varias previsiones se mezclan. con gran cólera de los agricultores y de los veraneantes. de Newton sobre todo. las regiones de los meteoros son lo que le queda al pobre: fenómenos inestables. uno fiable y racional. evidentemente privados de regularidades sencillas. en el sentido más clásico de la palabra: equilibrio entre el gasto y la adquisición.

No más complejo que otro cualquiera ni. río abajo. variables pero constantes. precisamente. nudo.y. se resisten a combinarse. improbable o probable. temperamento. que traté ya de describir en Origines de 14 Géométrie. La sincronía (la adición. elemental. usados. la composición. este estado mezclado: podemos leerlas. entrópico y estadístico o portador de novedades improbables-o Más. asocian y swnan los dos sentidos. el de nuestros cuerpos se parece al curso de los meteoros. puede referirse a bucles reguladores. describe la mencionada circunstancia o el sistema tal y como yo lo entiendo.oea! y circular. dos siglos más tarde. frecuentes.. los circuitos económicos. se derrumbó bajo el empuje de los hielos y la maleza que arras· traba el Sena --{quién lo habría podido prever. integrando al menos tres tiempos o tres medidas? Sin embargo. ¿existe un ritmo multisecular para la vuelta del deshielo? Finalmente. que antiguamente era el primero de París. la acumulación. la sirresis. qué sé yo) de estos tiempos. los sistemas usuales y clásicos son sencillos y fáciles porque podemos definir sobre ellos un único 94 Los cuadros de los historiadores se animan Si el tiempo del universo y de las vidas parece dificil de captar. el arabesco. en particular. único en los idiomas latinos y desdoblado en dos vocablos separados en los idiomas gennánicos: time o Zeity weather o W'étter. efectivamente en los. el del caos. porque sus elementos. idiomas qut han olvidado o abandonado voluntariamente esta unidad fuerte. dicen. en sus expresiones originales. los intercambios entre grupos. cuya suma combina el caos y las reglas de las cosas del mundo. las múltiples evoluciones de los seres vivos. utilizando la teoría de la percolación. el producto. tan con el sol. Boltz· mano. se diferencia de ellos por esta sincronía. pesados y volátiles. tan rara 95 . cubiertos de arrugas. ¿Para cuándo el tercero? Eso. todas ellas palabras de la misma familia que el tiempo. que las compone y que desigpan. que los sistemas de la mecánica clásica. ¡hasta qué punto el de la historia. mezclados. una mezcla cuyo funcionamiento o tuya imagen preceden. monetarios. circular. las guerras. templanza. en número de elementos o de interrelaciones. dificil de captar. el tiempo de las circunstancias se asemeja baso tante al de las contingencias imprevisibles: el puente Marie. la suma. temperatura. efectivamente. la raíz del mismo nombre es la misma que la de sistema. cronológico y meteorológico del ténnino tiempo. imprevisibles. y la paz. este prefijo. acumula por lo tanto los de Newton. el de los Inválidos 10 imita. bergsonianos o darwinianos. comerciales. intemperie. Sin embargo. así pues. mI tiempo que hace es la suma de todo tipo de tiem- tiempo. llevan en ellos unos relojes que se descomponen en rápidos recorridos que cruzan los meridianos. tempestad. Sin duda.. Nuestros organismos vivos conocen también la sincronía de varios tiempos: newtoruanos. Bergson ---determinista. se levantan y se acues- pos mensurables? ¿Podemos comprender las estaciones. mueren. Con la misma sincrorua de varios tiempos. De esta sincronía. dependerá de las circunstancias. con razón. tejido o intercambiador. esta alianza o esta suma. Vuelta a lB drcunstancia El sentido obvio y popular de la palabra circunstancia la asimila a un acontecimiento fortuito. pero. estabilidad o invarianza fielmente descritas por la ciencia y el tiempo detenninistas: el hielo empujado por el agua desestabiliza los filares de los puentes. sólo podemos decir una cosa: que existe y que debería llamarse tiempo que. los sistemas mejor conocidos suponen únicamente el primero. quizá. reduda al espacio. la conspiración. significa. cada uno de ellos muy diferentes. o más bien la larga línea que Bergson. agotados.verbos y los nombres templar. Los meteoros mezclan los tiempos a igual que las circunstanciaJ: así fonnan pues un sistema. de origen agrario. a veces se reproducen en pequeños hijos mejorados. de acuerdo con el segundo principio de la tennodinámica.

. como la captación de van'edatfes que serán legiblespara los historiadores. y ahora se escapa por la ventana abierta. complejo. en una floración primaveral. nace o muere un }lujo: tenemos un tiempo. gira ampliamente sin alejarse demasiado. vinculadas ono por incakulables cantidatks de relaciones? Ahora bien.. se ve arrastrado por una tromba. se encontrará en el otro extremo de la Tierra. SI no es como multiplicidades lOmaríamos. ¡Por la infinita de las informaciones que supone y la misma sincronía de varios tiempos. cruza de repente toda la habitación. vuelve a partir. este modelo del tiempo de la historia debería parecer más probable y más sensato que el que nos hace creer que sigue unas leyes racionales muy sencillas y fáciles. que conoceríamos. crece. discontinuos. bloqueado o bailando tras una barrera' y en qué momento. efectivamente. tropieza con obstáculos cercanos o contiguos. mextncable y complejo! Es admirable la ingenUIdad de las filosofias que. vuelve. espejo. tUfuíy aOá. a repre· sentar al individuo y a trazar mapas? Local. de un grano de arena. da vueltas en una pequeña isla. lámpara. de la existencia y el del r. tropieza con obstáculos o con obstrucciones. historia. entre el inmenso amasijo o mezcla de estos múltiples confluentes. y de repente. de la que se alza ahora el j. un torrente llameant~ se lo llevará para allá. visita la tierra entera..... tComo concebtr los tres. si podemos rkcir/o así. sin duda. rk modo que comienza a cuajar una masa más global o. deambula erráticamente. Si entra por sorpresa en una automóvil o en un avión. previendo sus resultados. en este cuadro. mezcla inesperada de recuerdos porosos y de olVidos recuperados. donde recomenzará su danza que creíamos alocada. como si decidiera tirando los dados. de una laminilla líquida. los ríos. el de la historia parece modes~ma larse más bien en función del curso de los meteoros' ¿Cómo podría nuestro atlas animar los cuadros históricos?' Un conjunto innumerable de reladones puden o no vincular entre sEun gran número de hechos: aquí tenemos. para nuestros amores y nuestros sueños. se hace a la mar. tras una represa o una roca fría. dando vueltas como una ardilla en una jaula estrecha o como Viernes en su isla. pretendieron ex- poner el sentido de la historia y explicar sus leyes.bilidad de las obras del espíritu. se detiene.. Pasa y no pasa: aquí lo tenemos. y la historia también. al mismo tiempo. no ve que nuestros medios tecnológicos de almacenamiento de datos.~omo I~ iml?cevisi. entrecortados. se vuelve a marchar. siguiendo una prolongación infinita: ¿Visitará el globo? ¿Q!1é plano local traza en sus primeros recorridos y qué mapa global o mapamundi en el segundo? Es como el vuelo de una mosca: pasa en zigzags apresurados. mesa. ¿no hace pensar en la casa del Horla o en un bosque meridional que se quema? O más lentamente. de un átomo. cambia de rumbo de forma imprevisible. y do- 96 . por dónde pasará un elemento de la oleada. si existieran. un sentido. no hacen imposibles estas animaciones? ¿Quién no ve cómo la razón algorítmica se adelanta a la razón mecánica.napa.. las grandes multiplicidades que han obligado ahora y siempre a expresar la existencia. el. en relación global con todos los demás? ¿Mencionará su comportamiento caótico? Sí. trepida en una jaula. Entrelazado. de repente pasada la transición de percolación. de puesta en escena de mundos posibles. todo queda aislado. y cubre. a la inversa. Pero ¿quién. cuántos se· ~dos o cuántos siglos pennanecerá solo. efectivamente. también nu~stra alma. pero que ex97 mnumerabks de estados de cosas. más allá que esta última. el tiempo. en el pasado. bloqueado. el número rk algunos vínculos. de simulaciones. cien kilómetros de allí. localmente. en trayectos breves. cristal. numeroso. e:z su localidad. ' ¿Q!1é adivino inimaginable podría predecir. a diez. medianos o largos. Al cabo de su recorrido. En /os demás casos porque estas reladones sonPo{() numerosas. el I?ro~lema de la. sin duda. un umbral rktenninado. Esta animación.. en un momento dado. resulta 1113:cceslble.. de un extremo de la sala al aparador más alejado. el mundo y la vida percolan y.. aprisionado en una turbulencia.. móvil e inmóvil. cifra que supera. global Contemos pues la historia de un pequeño elemento 10cal singular."llapa descifrable.

pero de repente. desde un punto cualquier del cuadrado.. su camino. d?. 98 99 .~undo. que hana mejor en entregarse a la pereza. vecino. Plano sobre el bloque de masa de pan No lo"olvidemos. local y materializada del amor al prójimo. traza pacIentemente los planos de los pliegues de la VIda.. diferenciados que se mantienen unidos por un trabajo glo al... se lleva sus noticias de este lugar particular hacia horizontes inesperados y lejanos. es decir. hasta que se vuelve a marchar.o qu. inespe~d? como la inte!igencia. por toda la extensión de este pequeño cuadrado de espacio o de masa. Por ejemplo. una vez en el sentido de la altura y la siguiente en el de la anchura. cercano. decíamos.e está leyendo usted. de la mosca viva. escribe ellib. todos los granos de harina.'a prevista. tumbado en el diván y siguiendo con los ojos el caprichoso trayecto. de la habitación y de la casa. algunas operaciones concretas. a Kioto: para co~struir un modesto columpio. porque es local. Zumba ampliamente alrededor del Sena corre hasta Aquitania. y no obstante cru~ todo el espacio a la velocidad de! pensamiento. maravilla de las maravillas.pldo como el entendimIento. de sal y de agua' mezclados. ¿Cómo. todos los puntos en cuestión. e! dibujo de su trayecto. unos actos. la mezcla. en geometría. Estos últimos vuelan así para llevar a todas partes la buena nueva. manipulación que el panadero repite. La transfonnación del panadero repite la operación más sencilla que se llama. La mosca y este libro tejen conjuntamente lo local y lo global rebuscando intensamente las localidades singulares. sobre todo cuando parece raCIonal. las cdrcanías fina~ y ~as proximid. teje un islote singular. dibu- pone. pero por e! contrario. qué red. se parece al de Hermes o al de los Angeles que pasan. arabescos de nudos y de bifurcaciones que de repente se empiezan a asemejarse a un tapiz visto por detrás: lugares singulares exquisitos y mu. porque la estupIdez. cruzando en linea recta el bosque. Sí. SIempre es previsible. y que pennite relatar. de nuevo. pa- rece quedarse en este nicho escogido. sin misterio alguno. Un trabajo. ¿Qué tela invisible teje. Ahora están bloqueados en pequeñas pro- Atlas de los caminos del mitodo Su método. podria Descartes trazar su mapa? Curiosamente. amasamos la masa del pan. define realmente. entre los frutales en flor. anidar. la razón y la sabiduría del Jando. qué mapa está trazando? El atlas mismo. lector activo y trabajador. sus fronteras. con su vuelo. estos caminos caóticos son más sencillos de practicar que de definir. da la vuelta al mundo siguiendo los ~lS10S.. se vuelve a marchar en busca del yeti alrededor del Everest y del Madablam. Se localiza. ¿Qyé es la mezcla? No lo sabemos demasiado. la mosca. donde se pone de nuevo a tejer. de un acontecimiento histórico. producen estos arabescos de fonna sencilla y fácil. El trayecto de este elemento de flujo en el óo. lo local. su méto. se ponen a errar de fonna caótica e imprevisible. automorfismo: repliega sobre sí mismo un cuadrado. su ruta.ades delicadas. nunca SIgue ni la linea recta ni ninguna cul". extenso por· que está anudado. brusco y rá.?e a~erdo con una ley previa. como las palabras de este libro. A pesar de la simplicidad del repliegue -iun pliegue para las dos palabras!-. enmaraña y desenmaraña las madejas complejas y embarulladas. hilar un lugar original. El método anuda lugares cercanos y los distribuye en la lejanía. irritante o tranquilo. previamente estirado. el grano de arena o el elemento acuático en la corriente construyen el universo lugar a lugar. Me~iante prolongaciones breves o más largas. estos movimientos en el espacio constituyen el tiempo. pero la fabricamos cada día. discretas o contInuas. lugares farticulares cuyo aleJalmento garantIza el alcance global de viaje. y por esta palabra hay que entender su recorrido. aquí y ahora. la misma historia que la de la mosca o del elemento de la corriente. d~~endlendo de~ clima. y se desioca1iza también. reretltlva.

bout. y a la inversa. Ocupados en pequeños dioses o en amores privativos. tejen así el Universo de la ubicuidad divina. tienen que moverse caotJ. y lo consigue mediante movimientos bien definidos que la ciencia comien' za a describir.fi~ar una globa~dad homogénea. ahora están en otros lugares mes- slca? parte. Una de dos: o se llega a un concepto unIversal como en el teatro. en . un o~en bastante lIso con movimientos desordenados gene~hdad con 7aos. recorriendo el área semántica de la palabra popular. al hacer bailar caóticamente los átomos. caja negra que contiene hermosos secretos. (~O trastoca las umfonntdades que nos enseñó la razón clá. que hay que imaginar turbulento. Y los Ángeles. Sí. que con el trayecto de las burbujas que bullen constituye la bola unitaria y glob.l. o se encuentra luchando a brazo partido contra la comente. panadero. que tejen a su vez. ¿Con qué movimiento? Exactamel)te. por mucho tiempo. bouilkm. precisamente. La plancha de biUetes De paso. En la caja. ¿Por qué caminos llevan los mensajes a todas partes? Por las rutas del caos. regularidad. pasa describiendo. So~rates nunca ~ezc~o las salsas. Abramos el pequeño horno: el panadero. eJercI~o por el . eviden- Angel. ce boulanger bouge. mezcla la ~asa. en palabras y sin he~os. 101 lOO . describe la ebullición. ~el punto o del átomo de harina nos enseña' que para uru.a compleja local. sin duda. la bola de masa. esta experiencia común.la mesa. son más homogéneos cuando los diferentes puntos ~e la masa han consumado sus diferentes deambulares caó~COS. y habrá dicho la cosa y la idea. fabrica el pan en bola. el globo. en bola. Así. pasan o vuelan como moscas y átomos. buDes. así la cuchara de Bergson. ¡Qué magnífica representación animada de historia de geografia. bouger. o de visitar rapldamente todos los confines. para disolver el azúcar y dar una idea de la duración. el conjunto de los granos teje los lugares y el Universo: mediante cambios caprichosos del ahí. Describa el movimiento de las burbujas. boulanger. para la mezcla. Filósofos: ¿vuestra mano sabía hacer lo que ignoraba vuestra razón? Ahora el caduceo. sabIa e ingenua lección de la mosca del Así la mano de . Al desplazarse. garantizaba la homogeneidad del agua azucarada. en el caldo. más finamente pulunentado cuando el moVimIento abrasI' va de la palma de su mano bailaba sin regularidad. de meteorología! ' ~orque lo global. hay una palabra que se repite y lo dice todo: Pourfaire la bouk. adelantada sobre las cultas.c~en~e múltIples pequeños lugares diversos. los seres de ahí y de fuera de ahí confonnan lo global. con irregularidad.panadero crea materia sencilla global con ~ten.Spinoza pulía los cristal~s ~e las gaf~. una trayectoria tan errática y capricho· sa como los puntos de esta mezcla. iN?tic!a maravillosa y asombrosa! La mezcla. se amasan mejor. ~l Montalgne ni ApollinaIfe navegaron Jamas sobre los nos que no veían fluir. t~mbado ante . fuertemente. el que se observa en un líquido que hierve. el amasado.de un extremo a otro del volumen viscoso: ocupan perad~s. un trabajo local. hechos previsibles con inesperado~. detengámonos un momento en la palabra: boulanger. hwnilde o manual. . para que este amasado dé a cada grano tantas posibibdades de quedarse en su entorno durante mucho tiempo com? ~e pasar lentamente a las zonas contiguas. como suele suceder. boule. unidad. los unos y los otros desplazan el mundo concreto de las singularidades al f?ndo del decorado.granos. para desgastar los defectos estocásticamente repartidos por la superficie del cristal. la misma palabra está de vuelta. alborotadores. Heráclito olvidó poner las manos e~ la masa del pan. brazo mezclador rodeado de remolinos enlazados. pero que el habla popular. del Banquete. Hennes. razonable y racional.la inmensa e i~esperada. ahora se han marchado a otra lo local. aquí. llama moverse. do dIferente fabrica materia universal? Sentado ante el horno.ximidades. ahora se ven lanzados de repente. con diversIdad. Invaden lo global. difer~nciados. el ángel de edades antiguas. Genialmente. 10 urnversal con smgularidades. t~ pero oculta.

designaba los líquidos de consistencia espesa. de los billetes de banco? ¿Cuántas veces da cada uno. elementos diferentes. cruzados.Para acceder. un tanto alquímico. obtenido mediante extracción de los pnncIpios olorosos de los vegetales. En este sentido. desde la primera invención de la moneda. tiene su origen en la misma familia y remite a la misma descripción: ¿cómo fabricar un universo homogéneo a través de la economía y de los intercambios de dinero. de estos transportes mas y así nos acercaron a la~ formas naturales de la Tierra. idénticos. rígidos y termina· dos. 'Así la distancia inmensa entre esta nueva concepción de lo universal y la antigua que. de mano ~n mano. relat1vam~nt~ solidificado. métodos con caminos rectos. Este crecimiento se asemeja a una especie de prolongación. el término construcción designa demasiado el trabajo con los sólidos. La contanUnaClOn marca con sus manc&as este acercamiento de nuestros trabajo y del tiempo que hace: nuestras costumbres y nuestros abusos utilizan las mismas prolongaciones. de los sólidos. sin contaminación.' mes. servía de equivalente a viscoso: opuesto al fluido ligero. E umverso se teje con estos nudos movedizos. el di· nero. Nuestras técnicas. los perfumistas siguen hablando de «un concreto ~e rosa» o un «concreto de jazmín». así pues. o aquellas en las que inciden prácticas relativamente recientes. Con sus manos. una burbuja en ebullición? ¡Es volátil. piedras de albañiles o bloques de los diques poI'tl. gracias al recorrido de elementos locales por un flUido cálido y un entorno viscoS?: el propio Univer~o s~ . La raíz de la palabra expresa el resultado del crecimiento (cresare) de varios elementos colocados juntos (cum) para desembocar en otro cuerpo. por ejemplo. al ¡daba del Mundo o al global. más bien panaderiles. acceden al universo ~oba.istas. moviéndose también como un átomo una mosca. el adjetivo concreto. un grano de harina en la masa. pero previsto y descrito por el habla común. la de la luz 103 Plano de construcción: una palabra desadaptada Una fluidez. sino de una de sus partes. en lugar de tomar las rutas.sencillo. prolon~a~lOne~ Iban d. el panadero traza los caminos de un mét?do. sólo la confluenCia es concreta. en la que el crecimiento de elementos mezclados produce una nueva realidad. Estos caminos.l. ¡Diríase 'd producto de una reacción química! En suma. condiciona estas diferentes construcciones de universos. utilicemos esta parabra del hablar sencillo. Las revolUCIOnes mdustnales separaron nuestros trabajos cálidos. juntos. para el producto. ~oncreto. y en su origen. racional. mediante expansiones y PC?longaciones imfrev. en el sentido más claro y más profundo de esta palabra. pero al mismo ~~po.. después de haber permaneCIdo encerrado en una cuenta oculta o en un discreto calcetín enterrado. Ahora vivimos en lo concreto.e un lugar a otro por cammos senCIllos y fáciles: sm trabajO de expansión global. con~id~raba un espacio transparente en el que remaba una ley Unlca. Estas mezclas hacen crecer. Clentilico o racional. Como las antiguas técnicas de construcción se asentaban sobre cristales o piedras. la vuelta al mundo. la palabra billete. inspirada del mundo vado y homogéneo de la mecánica. que nos parecían casi invencibles. Además. nuestros trabajos cálidos y viscosos aceleran el creCimiento hacia este universo. su verdadero sentido le acerca a la dinámica de las mezclas.Iarios. No se trataba en absoluto de lo concreto. que ac~bo d~ llamar metódicas. para alcanzar la misma dimensión que la naturaleza. 102 . común en la banca y en las finanzas. dibujando determinados movimientos. He.. un Angel. universal. ¿Hacia dónde cree que se podría expandir una roca? Dibujos de lo concreto Antiguamente. Sin embargo.hace así en la meteorología. en general. 'para d~os en este caso una imagen fiel. hacia el univ~rso. efectivamente. general y variable. estas.. de crecimiento se dirigen hacia el universo. y muy poderosamente abstracto. si no es con los movimientos.

o trajeron de vuelta una razón antigua. sus turbulencias. pero empezamos a conoce! y a pode! descri~lf estos catT. sí. Efecnvamente 'cambiamos de escala cuando pasamos de aquí a allá y. pero también el más seguro de los modelos del uruverso. porosas o aisla' bIes. e~. tomada en su ongen. ¿Por qué se abandonaron los ciclos? Por razones de segmentación. que antiguame. sino también una distribución global. en cuanto que la experiencia aborda los estados gaseosos. de esta pasta de modelar surge el más hennoso y e! más verdadero de los m?de!os. estos trabajos suscitaron una racionalidad nueva. de fonna const<1?te yestable. ¿Qyé hay de nuevo bajo e! sol? No ~ólo el tie!Upo. cerrados o aislados.o de la fuerza del Sol: nada nuevo bajo su yugo.lguno a la extens~ó~ homotética en un espacIO-tlempo vaclO. sus tempes· tades y sus pretensiones de predecir el tiempo local. Se asemejaba a un imperialismo.s al universo. De este modo. flwda y volan . pues las cadenas. El planeta se asemej. un uruverso ÚnICO y repetido sin Cesar en sus variaciones. adapta tan mal como la palabra construcción a los pensamIentos que hoy nos o~upan. supone en efecto que algunas cosas pennanezcan juntas. De los planos al mapamundi Vuelve. desde los inicios de la tennodinámica se plantearon verdaderas preguntas sobre los sistemas abiertos. Una vez más. Más valdría pues abandonarlo. En el sentido de la experimentación en laboratorio. se asemejan a modelos de fisica olvidados demasiado pronto. varias sorpresas sutiles. en secuencias causantes y causadas las cadenas de la detenninación. una nsica estoica en la que conspiraban todos los flujos. Así e! U~iverso modela su unidad mediante innumerables vertientes. exigencias y circunstancias se en· cuentren precisamente aisladas para la medición o para el establecimiento de una sola secuencia causal. diferente de los sistemas anterionnente conocidos o construidos. Por el contrario. cuyas delicias hacen crecer juntos a dos seres. Lejos de la mecánica racional.nte entendíamos y medíamos únicamente con ayuda del SIstema del mundo y del planetario de bolsillo que llamábamos crot:ómetro. efectivamente. el sistema climático del tiempo mundial-weather ofrece el más hennoso de los mo- delos del tiempo-time.lb~os y tránsitos. Venus de Prometeo. curiosamente. La razón clásica se escapaba. de estos lugares diverso. inmenso y lo !?Cande se reduzca a lo pequen? hmchado ru a una cadena lineal de causas y efectos. largas. Los mapas meteorológicos. se rrolongan muy lejos. A la inversa.~a' dero. Pariente de la arquitectura. o de! modelo viscosamente modelado. Impredecible y bastante estable. Del mapamundi a una red de información Estas reciprocidades fluidas se m~zclan o amasan con tanta perfección que pocos lugares Ignoran el estado <:0mente de los demás: se infonnan a través de los mensaJes 104 105 .razon de ~u estrechez' confluencia concreta le saca muchlSlma ventaJa. el Universo que nos ocupa y que contribuimos a modelar. de la que procede. aquí o allá. Estos cortes imitan maravillosamente los bordes de los sólidos invencibles. sólida. y son diflciles de cortar sin cambiar e fenómeno. blanda y vanable. tomemos como bandera de la mía el amor. en el sentido de un recipiente que pierde o de su contenido que se expande. la demanda de segmentación cambia y se transfurma. en e! que lo mmus:ul~ imite a lo. al menos de lejos. e! ténnino sistema se.a a una bola de !Uasa qu: amasa ~I'f. De esta arCIlla. Al contrario de la palabra concreto. pocas veces lo· calizable. Por mezcla y percolación. el fuego y el calor abrían una antigua y nueva caja de Pandora. en la que se cruzaban. Por esta razan he quendo preCIsar con que lineas la filosofla de nuestros días redacta sus atlas y en qué dibujas universales desemboca. o incluso las turbulencias. la experiencia exige. en un momento mesperado e interesante. que las variables. la lengua ofrece. y de sus intercambios. sobre todo. Los caminos de lo local a lo global no ~e parec:n ~n modo a. de sus paredes. aéreos o viscosos de la materia.

como Prometeo. todos los fenómenos antisistemáticos combinados parecen darse libre curso y. de aire o de agua. imprenta.. y para que hayamos construido. Las ciencias naturales o experimentales aprenden a leer. amasa su masa? Es un sistema que queda globalmente estable. por las destrucciones más decisivas y profundas. a su vez. pensar Fluentes.. Pero ¿dón' de van los vientos del Ural? ¿Por qué redes todavía desconocidas llegan a los calores australianos? De fuego. a la ma- Vivir. que cambie la canícula en el desierto central de Australia. impresa o escrita. ¿existe una organización más completa. caóticos quizá. Afrodita. inestables. incluso de varias variables. imitan también la naturaleza? Las inteligencias individuales. a fin de cuentas. erupciones y sequías. en estos soportes sustanciales. los más suaves y los más violentos. Por la larga historia de las ciencias del equilibrio. telúricas. la información pasa. lo crea como Mundo. más resistente y fuerte? ¿Se ha vi~to nunca base tan amplia para desviaciones tan mons<truosas? ¿Se puede concebir mejor econooúa? Encontramos todos los invariantes por variaciones ya localizadas. percola. puede aparecer la corriente del Niño. para uti· lizarlas. pero ¿qué es la desconstrucción de la meteorología. bella y desnuda. nuestras tecnologías del espíritu. el tiempo de Bretaña cambia. por los movimientos más lentos o los más repentinos. más todavía. regulares. a veces. estable por variaciones duraderas. para concebirlas. el azar milagroso colabora en la inteligencia. desde hace mi- nera de Hermes ----<edificaciones y descodificaciones. mezclados. los mensajes que transitan parpadean de la misma forma. habitar. casi determinista por todos los azares posibles. en el Caribe. emerge de las ondas. pasa. en equilibrio pues. llevan nuevas de Ahce Spring ante las islas del Poniente: el mensaje codificado no se deja descifrar con facilidad. volcánicas. codificada. pero empezamos a leerlo. el Verbo nace de la carne del mundo y. en el golfo de México. a lo largo del Ecuador. afectando a la corriente del Golfo: de este modo.. normalmente regulares. viscosos. más flexible y. avalanchas bajas y ciclones amplios. que incluye los terremotos. 106 107 . unida a los sólidos. cuyo curso deshace el clima del Pení y cuyas variaciones contribuyen a la formación de los ciclones. que todo este concreto hace crecer. más volátil todavía y cuya mezcla o modelado coadyuva. el conjunto de las catástrofes natura· les. en los que las sustancias funcionan como soportes de información: esta última se desliza. el mapamundi de la meteorología prepara para construir nuestras redes de comunicación. ción que en ellos se encuentra mezclada. El mensaje lógico forma parte del río material y nace de él: levantáos. aquí y allá. fija. tifones y maremotos? ¿Qyé panadero colosal golpea. por sus aclimataciones progresivas de todos los movimientos y de todos los desequilibrios que conservan no obstante una invariancia residual. es decir. basta el menor seísmo.. trepidarán los vientos. Y como la Información es proporcional a la rareza. pesada..¡ue describieron los antiguos estoicos. al menos relativo.. ümitan a un Universo inteligente? Así pues. forman los soportes materiales para una información. resistiendo a las inundaciones diluvianas. colectivas o artificiales. transmisiones. rompe. transgresIones y glaciaciones. parte de la informa- Curiosamente. y por estos obstáculos.. cuya circulación se asemeja a aquellas . como contrapartida.que transportan esos flujos cruzados. corre. pobre y tonta: para destruirla. fluentes y mezclados.. desordenados.. ¿Como nuestras técnicas pesadas y ardientes. al menos hasta ahora. el de Copenhague y el de San Petersburgo. no obstante. unifica. y así. ¡Frente al cabo Saint-Mathieu. por desgastes más que lentos y rupturas brutales. los meteoros ofrecen a los filósofos modelos más fuertes y más finos que la arquitectónica clásica.. debería informar a los primeros franceses de paso de lo que ocurre en las BahamasJ Los elementos volátiles. estas corrientes. a la formación del Universo. tonnentas deseadas. escritura. convergen en constantes suficientes para que hayamos sobrevivido a ellos.

.. el modelo general del deslizarse. percolan: . en realidad. y desde donde escuchamos. c~rlo. tenios. y tecnologías. se revela. Antiguamente condenado por los guardianes del orden y los contadores del tiempo. o el que pasaba de pronto de los vergeles de su tierra natal. de sequía o de agua. mucho más fle~ble y pert~nente. y de la de Lamarck. algún gennen de palabra y de conocimiento del mundo. que e! modelo lmeal. el sistema peor en apariencia --e inclusa portador de la huella del mal-. ¿No le parece que hacemos las cosas menos bien que el mundo? ¿Q!J. en los mapas de los caminos metódicos que a veces se dibujan. cuyos pliegues se estremecen en los unprevIstos de los huracanes y las circunstancias caóticas de la historia.. ~ro también po~que encierra la auración fisica y la inventiva en el pensamiento... chozas. El universo muestra al descubierto inmensos yacimientos que se asemejan.. cavernas. contmuo o dlscontmuo.. trágica y fonnidable. tiembla su electroencefalograma. proliferando. ya que las cosas mertes lo modelizan. aparecen o no. ya que la me~eorología interesaba en primer lugar al biólogo.. caótico. es ~decuado para la evolución de lo vivo. la mosca.é le parece que somos en comparación con él? En fragmentos dispersos en el universo de las propias cosas. que descnbe las transformaciones continuas de acuerdo con las circunstancias naturales. Las espe- Dejadme al menos soñar. intercambian. se abriría un tiempo realmente universal. mezcla de aleatorio y de necesidad. un elemento de flujo. como por la inteligencia actual. Del mundo a las redes. explorando detalladamente el espacio de su morada inmemorial. incluso. Si bien la vida no se puede concebir sin el tiempo. continuo y discontinuo. objetivamente trascendentales. como el mejor y el más adaptado a la vida. imprevisible y regulado. retención y regulación de esta información que los ríos generalizados reciben. imprevisibles y chispeantes de novedades. desiertos y océanos. en los arabescos que surgen de los seres vivos. e~ sus "!ultiplicidades. azaroso y caótico. Pero ¿qué se movía hace un momento? ¿Un átomo de harina.. con las representaciones y con las-. ¿Podemos visitar en detalle este entendimiento? Más fácilmente que el nuestro. y el más impensable nos ofrece el modelo más poderoso del pensamiento o de una inteli· gencia ligera. ¿es la suma del darwinismo. en la que el tiempo de la vida se adapta al del mundo. en los cuadros animados de la historia. fuera.dependiendo de que algu· nas vanables permanezcan baJO el umbral de transición de percolación o lo superen bruscamente. bifurcando.imágenes en las pantallas. prolongamos el mismo dibujo. los seres vivos en él viven y pas~. de una tradiCIón más consagrada a medirlo que a describirlo o expliCies. ahora. pabellones. esculturas. duras. curiosamente. l:1endas. fluente. Por esta razón. blandas: con nuestros códigos. con la inteligencia. funcionan como memorias. ef~ctlvamente. en realidad. yace fuera de nosotros el antiguo sujeto.volant~s. artificiales. Y como todo flujo reacciona ante cada cosa ¿podemos seguir ha· blando de sensibilidad? Comparemos ahora estos yacimientos y estos ríos con nuestras técnicas. escarificaciones o escrituras sobre soportes. con la imaginación. o Guyon... casas de piedra. que opta por los saltos discontinuos. que mues~ran los meteoros. ya que la historia podría entenderse por él. nuestra~ moradas. todas las cosas son comprensibles. exteriores a dicho organismo? Sí así fuera. gigantescas masas de hielo. flexible. el narrador del Harla. pero también en nuestra fabricación de herramientas groseras o refinadas. bancos. con un entendimiento del Mundo: en el mapamundi del tiempo. antes de lanzarse a los caminos foráneos. como hace el nuestro. emiten y clasifican. Esta solución. percolando sm ~esar. a las primaveras lujosas del otro lado del planeta? \08 109 . porque es blando. el sistema --<podemos seguir llamándolo así?-. propios del organismo. o al menos su inteligencia. amonestada sin razón por el Pequeño Cabo. con la memoria. a lo que se decía antiguamente de las facultades del sujeto: los casquetes glaciares.madera dura.

dicen que muy sagaz.\(n"bir subre los meteoros? Nada más empezar el siglo.~ y redes? La tilosofia contemporánea. modelan un mundo y graban los itinerar¡o.idad empieza cuando la filo· sana deja de hablar de [os Angeles. ¿Qué CIencia.~ en su lugar. ¿Qué filosofia podemos esperar cuando retumban de nuevo. empezó cuando dejó que las ciencias asumieran el riesgo de describir los Meteuro. soplan y acarician. con seguridad. chorrean y percolan. qué sabiduría se anuncia cuando estos mensajeros reaparecen para entretejer. escribió que la moderp.¿Vo!1J17 tl f.~ de un método sobre el atlas del tiempo? Propagaciones 110 . un erudito. un Universo que conspira con aliento. recorriendo nuevos caminos. atruenan.

¿Q!é hacer? .

para herrarlos. liberal. el trabajo decÍJmos. el inglés con algunos matices diferentes pero una intención Similar.rk De la misma ramilia. DRAMA ENIRES ACTOS Necesitaríamos mucho tiempo para reSUl1llf aquí las múltiples lllSlonas de estas dos () tres palahras. 7ilork y Wérk se construyen sohre un origen gne~o. antiguo mslmmcl1to de tortura. separa 1flOrk de la/JOur. o en el erg.1 Espacios virtuales TRABAJOS El. que es una de las unidades de la medmca. para diferenciarlo de la obra llJl'u7Jrel. construCClón cúbica con vigas a escuadra. caballo. sudamos. de las realidades que de. personal y productora. se compara con la labor [labcurl. de las muje- 115 . facil de identiricar en la palabra energü..s o bueyes. o el alemán Arbcit de W.slgnan o que oculun. término que se utiliza también en francés para el potro. obra. por el que servilmente o teúrgicamente obligados.lentido de dOI palAbras A la pregunta: ¿qué hacer? los idiomas Indoeuropeos responden utilizando dos (l tres términos diferenciados: el trabajo ltrtl1Jatl] . pcno. al que se ataba a los <lll1IIlales.sa y paClente. y de los hombres. que solía tener tres pilares. surrimos y nos deslomamos.

Ya se van de vtale.l1o.~dus­ trial. el tejedor. verdaderos o falsos añadamos a Prometeo.lucIon . diseños industriales Sus relatos describen una serie de símbolos. violentamente. la fragua pasó a primer plano.e y con ral:ndez.s y símbolos de héroes o ~e antiguos dioses? Porque las Imagenes de la leyenda so~ mas verdaderas que la historia. que Maxwell Invento el SIdo pasado para explicar que el calor y el frío no se s~p~a~ ellos solos. se está perfilando ya. I?ecunos que sus trabajos son duros y ~os: ellab. por comparación con nuestra propia infancia. Atlas sostiene. lo pone a trabajar: la historia se bifurca. incluso que la de las téCniCas. A los dIoses antenores.a dárselo a los hombres. a sudar para que el patsaJe vaya desfilando: remando duramente. etc. cuando la evolución actual. Nuestro mundo.res o de las clases que convirtieron en libres o serviles. Desde la revo.a o al remo no suelen utilizar el fuego. musculosos. campesina o fabril.em01. o a Hefaistas. potend. con su maza al hombro. sobre planos de trazado riguroso. en el sentido que la historia daba a esta palabra? Plmus de arquitecto. se bifurca e inquieta. .a. estruendoso y termodmanuco. fuerza. realizados en piedra. trabajo de origen para obra perenne. ¿nos preguntamos si seguimos trabajando. siempre volvemos a la misma pregunta: ¿cuántos ~erreros que~an? Y. Nueva ~1~caC1on: la transformación ardiente de las cosas se conVlrtlO en la b~se del trabajo. charlamos. entre Atlas y Telamón. desplazamiento.los grandes trabajos. que fu~de el ~neral en ~ingo~es y los con':1erte. bempo. como dicen nuestros amigos ingleses. dicen. así como sus condiciones generales. . con el pico y la pala? Sentados dentro y a la sombra... limpiar los esta~l?s de Augías.. fuera. semidiós de . según estas definiciones. del ma.a. nos reunimos. Al movdIzarlo. el albañil y el arquitecto. Hércules transforma las cosas.' Hércule~ labra las. 'el arquitecto. en función de que se apliquen a la obra o al trabajo. de nuestro planeta mismo y de la humanidad. transmiten esta carga corporal o esta contención inmóvil a objetos que no se apartan entre ellos de la vertical: los cimientos sostienen los muros que soportan las vigas en las que se apoya el armazón.. llamamos por teléfono. ¿Quién de nosotros acarrea materiales pesados o bate duramente el metal al fuego de la fragua? Cifras precisas anuncian que obreros o trabajadores. el mannero a l~ . Desde la óptica del drama presente. en suma. pidió ayuda a Atlas que sostenía ~l clel. Un interés de la historia reside en el estado actual de la cues' tión: nos volvemos hacia los capítulos anteriores."el. han cedido casi todo el terreno a los cuellos blancos. sobre diseños mdustnales. ¿por qué estas imá~en. Segunda imagen: a través de los paIses del Med. en rrul maquJ?as m~tnces que crozan el espacio ruidosament.rador. viajamos mirando desfilar el paisaje.. bajo un volcán. y un mo~emo d. pasando d~ la obra purame~t~ e~­ tática al trabajo cinemática. ~n~r· gía. ¿Recuerdan las Cariátides que sostenían las columnas en los templos griegos. antiguas figuras de mujer o de hombre. Entonces nos acordamos de plantear la pregunta: ¿cómo y por qué hemos llegado hasta aquí? Y ahora. Labor primera o fundamental. Y sin embargo. cuyo ~a­ Her estaba.. dejando tras de sí una estela tóxica. el tallador. los cuellos azules. ya que suponen una revolución considerable de las costumbres y de las sociedades. olas. gran separador de moléculas. o a la dmamlca de una transformación: nadar para que av~c~ el barco.tterraneo.O para que le ayudara con los remos ~~l barco que salía hada el jardín de las Hespérides. y los problemas que plantean estos cambios globales no nos dejan tranquilos. ¿Q!té es lo que hacen estos últimos? Hrabajan realmente. los trabajos y las obras se transfonnan con rapidez. obra estable que re116 siste al tiempo y a su erosión. resistentes y pacientes. . el albanil. . que robó el fuego del Olimpo p. amigos de las formas y del equilibrio? Gracias a la geometría y a la estadística. ¿estamos trabajando todaVla? 117 . En lugar de describ~r el cortejo de ~as cIencIas me~amcas: equilibrio. en las que volvemos a encontrar los ergs del pnn~lplO. en mOVimiento. Hércules. golpeando con ella a dIez monstruos o utilizándola de palanca. llamadas Atlas o Telamón.

nusma palabra. que tomó por s0!fresa a mi genera" clon. a. suceden las redes y los microchips. difusa. y tam~len de ooa aparición que rápidam~nte desap~r. en 118 119 . pnme~ en frío y después en caliente.Numerosos cambios acompañan este triple desplazan. algunas o. A los planos del arquitecto. Por supuesto. más que otras. tránsitos traducción distribución. pero aunque sigamos Siendo arcaICos en las dos terceras partes de nuestras conduct.!. en tres personas. Par~ comprender. sobre la matena. o definir el trabajo y la obra? repe~os la ..as. tal es en resumen el pro~a d~1 trabajo. y aún menos Hércules y At· l~s. con cotIzaciones de Bolsa que dan la vuelta al gl~~o ~ un ~brir y cerrar de ojos y que desestabilizan los eqUlltbnos antIguos. contmua y dIscontmua. que vuelan COffiC? la luz. dan a una era s. y así \legamos al punto e!1 que l~ ~regunta: tqu~ ~ac~ -mas? se encuentra con la pnmera: tdo~de estamos. fluente.ece. sólidos y bien cimentados de las formas estables. a veces. para tantos y tantos Arcángeles. pero transportarnos mensajes que. gaseoso. volátil: I~ ~ lutiva del trabajo en tres estados o cambIOS de fase: solido. gobiernan a los motores.. haCIa un estado sutIl. en la que la mayoria trabajamos de mensajeros: soportamos menos .. ahora somos sobre todo mensajeros. por eJe~plo.bras. . o que Atlas y Hércules en otros tiempos? . funciones: ya no trabajamos. como de costumbre. sin nombre.!0s fuegos. lo vivo. o tercera fi~a: ?bramos a la manera de los Ángeles. a los disenos mdustnales. líquido. que reúne en él los sistemas estatu~os.ngelos slgmfica mensajero. d~l11.. los segundos transforman las cosas licuándolas mediante el calor de donde viene. y De lo sólido a lo voldtil . de fase. que el demonio de Maxwell. Idéntica por su historia. en la obra en la fábrica. río de fuego. . flu~a. piedras.s1:r?s lugares habituales nuestras redes los prolongan sm lumte alguno? ¿Q!te trabajamos en espacios virtuales di6ciles de representar? Sistqnas: lo inerte. de a~banlles m de caldereros. las señales de los satélites. ahora y sieml?re. . por los espaCIOS de la comunicación? ¿No'vemos que esta I~ca~zación también se evapora? ¿Q!te si bien los planos y dibUJOS regulaban ~ue. cuando se va a ~baJar por la mañana.el sostén estático de las fonnas. aunque todavía dependamos de los campos y de la fábrica.masa~.. Mensajeros..antIgua pero ~ecI. Hercules o Adas. las transformaciones Ygénesis por la potencia del fuego.. la contaminación.ente Imagef.! de esta historia.uento de hombres y de. la historia La historia acaba con un héroe. Nuevo símbolo. Porteadores o albañiles. pue~.As redes y los microproasatiores de las mensajerías . Se dice volá~1 de una sustan~la que c~­ bia.: tras . tras su transformaa6~. la multitud que transita por las calles: lCuán pocos Prometeos. en la época de la fragua. que van partiendo de ViaJe portando mensajes! Ahora vivimos en una irunensa mensajeria. con en~abalgamlentos y remanencias. cuya devoClon a Prometeo no deJo ver venir a Hermes: comunicación.1a e!a de la información o de las monedas volátiles. interferencia. encendemos mef. rápidamente. tra~smisiones redes. En griego antIguo. Reflexione. perduran los antl~os tral:'aJos: nooca J?odre~ mos prescindir de campesinos m de ta~lstas. pues: las pirámides de Egipto o el puente sobre el Card. mientras que ~uestro mundo fluido. en.u coheren~la y su·~ol~r Slll~­ lares: mientras que en otros tiempos fuunos mas bIen agncultores y no hace tanto especialmente herreros. Obras. mensajes y mensajerías. intercepción y parasitado.última bifurca~~ón. la colada en los altos hornos. tPor que encontrar más curiosos estos atnbutos angeltcos. llegó el reino de la mfort1!aaon.. los primeros obreros manipulan y sostienen furmas invariables y sólidas.

.. Al anudar el tiempo de las Jnvarianzas deliL1S al de 1. dlllannca. sistema ner". El antiguo atlas dibujaba Jos planos de aquellos lugares. a lo local. neguentróplco. nacido cerel.de los p¡]ares o de lJ. Este lugar yace.lbajos y S1l1 Angeles tenues? Paed escribir la hlstona. ¿Tdón? 120 121 . los Imperialismos antiguos.nt0'y de elab0. pues.a}a meca.~. cuyas llamadas actúan sobre nosotros. cuya red admirable procesa la información. y sm embargo.. EqUlhbno de portaoclJ Y. su red bien conectada despliega la reunión de las llltersecciones de todos. reaccionamos. R~p. al realll!llJ.1 tod. pues la teona de la 1J..resentaria bastante bien el mundo inerte que !as_que PROI.~ tiempos: reversihle. pues de los hombre. mitos y monoteísmo.s Angele. porque e! último acto de este drama. historias íntimamente trenzadds con 1:1 dc las rch~oncs'. e! de! anuncio.raClon. calentar. el universo mfOmlJt~vo. Prometeo o el demonio e M:l~e1I.esrabamos vIsItando.:ohí~il. una vez más. Al ensdmblar algunas piedras para dar forma a un templo.ONGACIONES HACIA El. el campesino ara un campo. hgUlda. tres familias de Im.én pude predeCIr. Hennes y Io.~ palabras que son UIla sola: fonn'l. el calentamiento y la fusión dejan que algunos efluentes se escapen de nuestro control: ¿qui.nuestras vidas sin todos nuestros tr. histona. reversible.Ipaga y el del demoI\lo de M'lXWe!l qUe. con~plcjo y volátil. al mIsmo tiempo. ahora coronado por las cohortes allseIICJs. tre.~as. transformaCiones cálidas y fluidas. trente a sus seüales. y ésta . tres estados de la m<1ter_la: . . los Angeles tejen un mundo diferente. en la intersecCión de un universo que se puede deflmr como la reunión de las localidades desde las que afluyen los caminos.'ilgJl(~': (Sellan . transportes imperceptibles de . tr~nsmitir. que antJ..IOSO.!erte o el desgaste y al que se inventa o que hrot<l. en los que una sola ley Imponía su vitrificado monótono sobre el conjunto de los lugares. sutil. basuras. Pero está tlmhién el organismo vivo: mvarianeia a veces con el esqueleto duro y estát~co. ?e sustentación. Esta es la revolución inesperada: mientras que los trabajOS y las obras sólo alcanzaron. el mensajero demasiado solitano. quizá haya que asociar al menos t~e~ tlemp~)s: al tIempo. entonces y ahora.1l0 previo Herrnes.que transforma los alimentos y expulsa I<?s reslduos.s palancas. tejido por las mensajerías... forma sólida y po~e ergui- C~lContramos a Prometeo y. Lo vemos. ? Nuestro mundo. la tustona dCJa de correr como s](:mpre creímos.Y de . hacia la encrucijada. el tiempo lffeverslble del fU. pOr el contrario. que se expresa en figuras . conforma el mundo. ~e 1m antiguos dioses. t~'lllSform'Kl()n.ego que se . en tiempo real. cuando empieza es ya global. hace nacer las sll1gulandades.lción. lIlform. Historia.. Al lanzar signos por el tiempo y el espaCIO.lIC<1 completallletlte desarrollada: estática. obreros de universo. Hermes cambia lo global: opera' dores.tonnaClOIl sucede a la termodinámica. El nuevo atlas dibUJa este mapamundi. nunca sale de la fragua en cuya portería hace guardia el demonio de Maxwell: mutaciones de cosas y débiles desplazamientos. vuelos. olores..conceblble. metabobsmo . pero no como lo hiCieron Atlas. pero también de 1<IS cie.. cuyo trabajo sólo transformaba cosas.m/¡da.~ o de actores: Atlas y H~rcules. Por muy lejos que el nuevo universal repita. UNIVERSO Mapamundi: la reunión de las interutcionn No. estrellado. entropKo.su. en efecto. cjnematlca.s. la secuenCia de las pave.lCias... en cuanto a He' faistos.rlo. trabajos de pro~CSdlTIle. emiwres y receptores en doble haz. de los relajes o de la estatICa. o drama de los trabajOS y de las obras en tres dctOS: ~Ieva~. Hércules o Prometeo.íge~e. finalmente. tre. dónde irá el humo. salvo accidente.~ t~cniels.1 m. do. e! arquitecto y el porteador cambian un lugar y su entorno más próximo. lo escuchamos. trabajadores. cenizas. las mensajerías están entrelazando un nuevo umverso.

IS parte_~. e! equipo. ¿Dónde ubicar una sola cumbre privilegldda. cualqUlCf grupo o cualquier frase ocupan. tecnológico y culturaL de las obras mntemporáneas.Kes y en ramilletes: mil menSdJeros broL111 y confluyen. en los que redes de:: redes. en dunen slón.1 tod<ls lurtes. el umverso mismo. qué importa.lS partes.ldologü de Leibniz sucede al espaCiO de DesC<lrtes. con estas conexiones múltiples. a veces hasta detalles exquisitos. tal como lo describlÓ la fíSICa de los antiguas estOICOS. de la obra sobre el obrero. conectan los lugares. se tl. multiphcó y combinó una colectividad. Pero. natura!. volviéndose pacientes y lentos como e! tiempo de sus bestias de carga. ahora.ls slllglllaridades ul1lversales. El lI\llvers. lldcidas aquí y dllá. por estos caminos. enrola. obVlamen1e rehltivo. la atención soberana a la cosa le suelda e! cuerpo y hace fusionar dos singularidades. 'll\llenos ell derecho. desde que la producción dc cosas complejas y mu1tiphcadas exigió. se entrecruza e IIlteractúd. lo podemos aplicar. En este nuevo univers. ¿QUién no b. número y calidad? ¿QUlén no ha visto la luclIa que opone a 1m proPlet. vieron crccer el número de los hombres. II1tercept~ y se entreexfres~. pero al nllSmo tiempo recluta.l1. el confhcto entre lo lo· cal y lo global: la Mon. y nuestras mensajerías l1eg'll1 . el centro yace en cUdlquier lugar. mundial y humano d.ldido por una ley ú\lleJ deja sitio a la consplr. contrata. y cualquier cosa. ambos definidos.cultivan labrando. 19Udles como m. y la humanidad.llliso IIlv. por estos dlVersm caminos.1TI0S y los Siervos? Soli1ano en el campo.Kión armÓlllC<l de eS\.~ como rnímmo por su lugar. Implica a todo el mundo: la antigua resonanua del trabajo sobre el trabajador apunta ahora al universo de bs cosas y a la totalidad de los hombres.lgan por lod. Este trabaJO.cllabrddor y el artesano adap- tan los gestos y la vista a los límites de los objetos labrados. más hermosa su alma. no centrado. ¿Se . cualquier lugar.Ihora a las grandes poblaciones de un mundo lleno. a UOlverso. recortados o forjados[(~mo pie.lbJJador. la cadena./. Y las rcdes de comulllcaClón ahora reclutan. en d Llller () en ti ¡¡"lgU'1 . de que todo conspira. ¿Una obra? ¿DOIllll1amas sus efectos y sus cammos? ¿Tecno-logias? En cualquier caso. fragua. dc lo local a lo global: la humanidad construye el universo construyéndose por él.zas de. del primer verdadero mundo unitario.ixl!110 por su completud? Este punto yace en este centro.)rman fOrJando? d.1 celebrado la resonanCIa de::clsiva del traba- l? sobre el tr. de la misma forma quc la obra trabaja e! objeto. pasamos. jamá. de modo que al mezclarse la carne con la matena. al menos en derecho. el trabajo labra al sujeto. En e! tajo o en la fabrica.Atlt".a cahdad de! escntor depende de su escritura? Si. ¿qué hacemos? ¿Un trabaja? No se le parece. en h. circuitos mini'ltuTlzados y sattliles gigdntes. concuerda y consiente. en ramilletes yen luces. se prop. Más justa piensa. esta obra (tienen como fin la solidaridad utópica de la humanidad entera? ¿Estamos viendo acabar la lucha de los hombre~ y de las clases o abrirse una guerra total? Construimos un mundo. o afluyen . mutuamente esculpidas.. para su conexión pública. de una armonía casi coral.lg<1. de paso. Illtersectddos como una rotonda. mientras que sc dice que se pcrdió hasta el recuerdo de la relación de los factore_~ y de su perfeCCIÓn recíproca. Nuestro trabajo se dirige al universo.~ se vía un grupo que no aSimilase un objeto creado por él. a la hu manidad casi entera.lzón de sus conexiones globales: centro y nrcunterencia por tod. asociada o en lucha por la supervlVtnua de los explotados. en la que _~ólo se encuentran conexiones completlS. despide. no obstante. ¿A qlllén se opone ahora esta mtegración? Estamos lejos de! campo solitario de! agricultor o del taller cadencioso de nuestros padres. en las que se ap. que se convierte así en e! sujeto de la obra al nusmo tiempo que en su objeto.' la wmpimcidn El adagio milcnano. cualquier hombre. Mientras que los antiguos C1mIllOS y métodos llev'lban de un lugar a otro. 123 . un lugar [OCI!.. en r. nuestra obra tiene como dimemión y como cosa el mundo. las nuevas vías que _~i­ gllen nuestras prJc11CIS. diterente.

. claro. sencillos de construir y fiables. matenal.o. con un poder tambi~n compartido.esult~do~ que nos adjudicábamos nosotros: esta mteltgencla sutIl. y cultural. de este modo. interior a nuestras . io que algunos libros. de cuerda y de madera alzaos tormentas que hacéis gemir a los árboles. el eje del cuadrante solar escnbla. de modo que no existiría mundo sin este tejido eng~­ zado de relaciones y continuamen~e trenzado. nosotros des~ubri~os. grtta la estridente flauta de Pan. haga exactas y rigurosas nuestras imágenes de Mestizos y de Arlequines. 'se apaga. muy realista.~erra en placas y los fuegos que las ~ansp. en latitud. ambas pueden prometer una paz perpetua. bancos lOmensos de calor y de frío.fluye evidentemente hacia la Utapia: pensamos y vivimos pues en la esperanza. otra facul~d. difundido en el espacio y en el tIempo. c~~a volatih~ad más o menos viscosa transmite la mformaClon ~ lo lel~s.. artificial. en el que las tecnologías absorben. pe~ tamblen en los desiertos y en los casquetes polares.es ta~ nueva b~J?.y utopía Este universo de la Pantopía -todos los lugares en cada lugar y cada lugar en todos los lugares. por nuestras obras y trabajos.lemas que llamarla propia. artificiales. relación global. en el lenguaje. natural para la física. estúpida y sangrienta? Enseñad a los niños a reírse de los realistas más que de las utopías.. se agota. el Sol? Cuando indicaba la ~ora del equmocClo y la P?S~CIOn. Nuestr~ obra nueva se comporta como un mundo. optar siempre por la misma poSIbilidad. evoluciona y se equilibra. la . cultura. canta el clannete. que este ultImo.. la lmagmaclon l~a­ mea. sensibilidad de metal. llama· ban facultades del alma. (ahora las vemos por el mundo. trágicas y mortales.Pantopía. haga escuchar la suya propia. de la utopía consiste en que una cosa.euronas y vmculante de una sociedad de cerebros. en el museo.reanima el olvido pero también al soplo de los vientos cálidos que hacen voiv~r a la existencia a una co. termitas. no no ~omos tan excepcionales. mezclado. agotadora. cuando se pueden hacer complicadas.. real. pero también hemos leído en los huracanes y las ca124 mentes marinas. u.ortan. goza de ~ta funCIón? ¡Elija SI se a~eve! De la misma forma. El mundn. hormigas. mediante mensajes y mensajeros. él so~o. como si constituyese él también una inmensa mensajería. el recuerdo se des~ierta y alum~ra. <Accede al umverso en el sentido de que resuena como él? ¿Una segunda utopía cantarla la armonía entre la cultura emergente y la naturaleza evolutiva? . 6SICO.!s ~es. ballenas. múltiple. felices y apacibles.rrien~e C?~O el Niño desapareCIda desde hace lustros.1yo vIgor. llora la cantarela y solloza el fagot.nos r. no se haga.. se construye. técruca o naturaleza. ¿Podemos decir que esta armonía . de que este mundo.. Una definición.!untas sm cesar. abejas. a la luz de la vela como al paso de la comente. que traza. por caminos que ahora son fáciles de describir. o remltula a las herra· mientas. acceden al gl~~. comunican con seguridad. por primera vez en la historia. . en la que cada uno. 125 . este reparto equitativo y calculable en cada instante. C1. ? ¿y eor qué. o referirla ~ mundo. a la escucha de la voz de los demás. recientes después de todo... automáticamente. como bajo la pantalla de un ordenador. ¿por qué hacer las cosas sencillas. /ns aparatos y nosotros: misma red y mientras que nuestras redes. en otros tiempos. la memona. Como los seres vivos. las cosas inertes resuenan. No cuestlonamos que todas las cosas conspl~en y c~nslentan: ellas también prolongan los lugares haCia el u~verso. duerme en la biblioteca. centros y circunferencia. sobre la tierra. üef. sobre sí. tan fácil de hacer que ya está hecha. Delfines. pues. unas complejidades que hacían imposible ahora y siempre. los soplos de viento y los fluidos. escnto o ha~~a­ do. del lugar. a modo de retomo.las pantallas. lamentablemente.. para orientarse en política y definir la nueva república mundial. la longitud sO?1breada de su propia luz? ¿Cu~ de \:. en las páginas o.

in~I!e.o fabricado. Creemos buena~ente 9ue la inteligencia artlfiClal es cosa de ayer, cuando finmos siempre artificiosos para una gran parte de nuestra inteligencia; y el mundo se encarga del resto. Emisoras, receptoras, algunas cosas escriben y miden, reciben y repercuten, conservan en una memoria larga datos múltiples, de modo que construimos cosas semejantes para que piensen con nosotros, entre nosotros, para nosotros, y por las cuales o en las cuales llegamos a pensar. Sabemos desde hace tiempo construir lo que habíamos llamado nuestras facultades. No proclamo el doble absurdo de que el mundo inerte vive, en primer lugar, ni que los seres vivos y los materiales, conjuntamente, gozan de conciencia. Cuando los primeros fundadores de la fisica moderna dijeron que el mundo es· cribe o habla e11enguaje matemático, no lo suponían cons' ciente por ello. ¡y sin embargo, expresa sus leyes! Y sin embargo, con la sombra de sus árboles, traza, en e1lugar indica· do, hora, solsticio y latitud. ¿Qyién no ve, no experimenta la inteligencia sutil y la memoria enonne del mundo de las cosas? Una evidencia como esta puede prescindir sin problemas de consciencia.

carga objetiva que levantan entre los dos, la int:liget:cia a.rtificial remite, doblemente y globalmente, a la mtehgencla natural, de las cosas y del mundo, y a la inteligencia colectiva de los hombres, en guerra perpetua. El contrato natural los unió.

El SJ9cto, el objeto ahogados en ÚJ red
Puede tratarse de acción o de conocimiento, de contem· plación y de obra, el antiguo sujeto, Hércules o Vulcano, trabajaba en un objeto, piedra tallada o pieza forjada, ah~, ante él, es decir, bien definido, ambos entregados a la antIgua relación entre un ser, ahí, y este fragmento preciso de espacio, de tiempo y de materia, localizado. La prolonga· ción hacia el universo afecta a las dos instancias, ahora irreconocibles. ¿Cómo describir y nombrar el nuevo sujeto? Integra tan bien la colectividad de los hombres y la suma de sus medios que, trabajador o contemplativo, su red de todas las re~es induye la memoria inmensa y total, enumeración y revISta general, sin omisión alguna;.la inmediatez del re.cuer~o q~e se hace :¡.vesente de inmediato, a placer; una mtehgenCIa perfectamente conectada, cerebro suma de todos los cerebros; un juicio equilibrado, por control y regulación recíprocos de las informaciones cotejadas; la imaginación, como conjunto de las imágenes, reales y virtuales, y de las situaciones posibles, que pueden sustituir a las antiguas ~­ periencias, demasiado lentas por comparación con su rapIdez... todas las antiguas facultades reunidas en esta trama flexible y activa, siempre ~espierta, sin reposo, au~enc~ ni sueño... sujeto único, con)untador, global, colectivo, mtegrado como un total en todas partes y siempre presente para sí mismo. ¡Cuánto más claramente vemos en este nuevo sujeto, ya que podemos describir sin misterio sus medios o facultades, desplazándonos por entre ellos o ellas, como si se tratase de objetos! Al acceder al universo, ¿el antiguo sujeto se tendría que objetivar? Prolongado de la misma fonna, el objeto se extiende y se

La red del mnculn social
De,1a misma f?nna, consl!Uimos nuestr?s grupos y nuevos vmculos SOCIales. Máqumas y herramIentas no contri~u~an tan pod~rosaJ.Dente a tejer colectividades! ni empuJanan a la hlstona a bIfurcarse con tanta fuerza, SI se redujeran a objetos pasivos. Estas puntas, escritorios, mesas, li~ros, di.squetes, consolas, microchips, redes... producen, al mismo tiempo que conocimientos o infonnación, al mismo tiempo que facultades, imaginación, inteligencia o memoria, producen, pues, los grupos que piensan, que recuerdan, se expresan y, a veces, inventan... más aún, en el horizonte, la humanidad, por :primera vez, hoy, sujeto global del pensamiento en el trabaJO; y, como la producen, es también su objeto. Al igual que una palanca se remite, local· mente, al brazo del sujeto cuya fuerza la hace bajar y a la

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conecta, de modo que alcanza los límites del mundo, como he dicho; sin embargo, consecutivamente, el sujeto se pregunta si ahora tiene un objeto delante de él. ¿Qyé podria querer decir «delante de» en este caso, y cómo comprender un objeto que goza de las mismas facultades que el sujeto mismo, conectado, conspirador como él, dotado de memo-

dice y qué le dice? ¿Con qué fin? ¿Podemos describir el nudo y adivinar el desenlace de la tragedia global?
¿UNA NUEVA TRAGEDIA?

ria y saturado de imágenes? Al acceder al universo, ¿el antiguo objeto se convierte en sujeto? y entonces, kómo redefinir el pensamiento, cómo recu-

¿Trabajo antiproductivo?
Vuelve, terca, la misma pregunta: ¿seguimos trabajand? si nos convertimos en Angeles, monjes agrupados en mlriadas? No en el sentido de otros tiempos, cuando nos deslomábamos sobre la parcela de alfalfa o el montón de piedras para t~sfonnar" ca!! nU7st~as manos y con pequeñas herramIentas y maqumas hm~tadas, co.s~s locahzadas. Intercambiamos y propagamos lllformaclon con ob· jetos que más bien parecen relaciones: fichas, códigos y circuitos. Además, y esto es más grave, en el nuevo universo en conexión creciente, el antiguo trabajo, que sin duda ha pasado a ser antiproductivo y contaminante, produce crisis y paro, por remanencia indebida, inútil y peligrosa, de la civilización que en otros tiempos se organIZó alrededor de él, actividad"central, que recluta y moviliza todavía a una sociedad que sigue fascinada por su propia memoria. ¿Nuestros desastres vienen de antiguos éxitos, cuyo nuevo fracaso mantenemos costosamente, de modo que lo mejor de ayer se convierte en lo peor para mañana? En el fondo de este callejón sin salida, ¿trabajamos únicamente para reparar los estragos del antiguo trabajo? Nuestras tecnologías ava~a­ das producen paro en las antiguas técnicas, en lugar de mventar algo nuevo. . . . ¿Nos espera a todos el paro-angustia? Salvando la redlstnbución de la producción entre países que fueron más pobres y los bloqueos estúpidos, por parte de todos los que tienen poder de decisión, en lo que se refiere al reparto del trabajo y la reducción de su duración, históricamente continua y económicamente beneficiosa desde hace siglos, nuestras ciencias trabajan, desde su origen, en aligerar las penas del trabajo. ¿Lo habrán conseguido?

perar el ?",abaio, del que viyiJ:nos desde hace milenios, y
cuya nOClOn supone el dominio de un segmento pasivo de espacio y de materia por un proyecto activo, mientras que la prolongación hacia el universo de las dos instancias que unían los cambió tan radicalmente a ambos? Si las ciencias, en la actualidad, resuelven todos los días sus problemas en el seno de esta nueva inmersión o de esta nueva confrontación del sujeto-humanidad-objeto con el objeto-mundo-sujeto, si un nuevo derecho ha podido concebir un nuevo contrato, la filosofía, con una era entera de retraso, sigue sin inventar los conceptos que podrían refonnular el trabajo, para librarnos de lastres políticos y sociales, despilfarradores de vidas humanas. O trabajamos para completar el nuevo tejido inteligente o trabajamos por él, para conectarlo con el mundo. En ambos casos, hay que aprender a hacerlo e inventar lo que no se puede enseñar. En los márgenes, el resto de nuestra obra se consagra a limpiar nuestros establos del antiguo trabajo-rey.

Del drama antiguo a 14 tragedia contemporánea
Se acabaron los antiguos dramas locales en tres actos, la tragedia contemporánea tiene dos protagonistas: ya no hay a~tor solitario, ni figura legendaria, ni siquiera coro, ni dios III clase... la totalidad humana solidaria, por miriadas, productora de redes y producida por ellas. ¿se encadenará o se librará por ellas, frente a la nueva universalidad? Inmersa en un mundo que se le asemeja, comunica, sí, pero ¿qué se

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De nurvo la utopía
Quien no lo vea está cegado. ¿Para qué trabajar? ¿Pa.ra hacerlo menos bien que lo que se nos ha dado? ConstrUir una planta de refino, agotar a los obreros, destruir el me~io ambiente amasar enonnes fortunas cuyas consecuenCias ma-

Y otros, posibles? Como el conocimiento, el traba~o c~­ bia, a partir del m0!Uento en .que se ~esvanece la dls.tancla entre el objeto, pasiVO y el sUJeto, actIV?, y que su difere?-" cia de naturaleza se anula también. Activamente, dos sUJetos conspiran. Esta conveniencia contiene el programa de nuestras obras nuevas.

tan de'hambre a los miserables... cuando hay microorganismos que purifican, depuran o desti1~n ~ejor, más deprisa y de fonna más económica y más hmpl3 que nosotros... ?
¿Necesitamos contar el tiempo? ¿Para qué fabricar millares de relojes, con los que pronto no sabremos qué hacer, cuando en la naturaleza abundan moléculas, átomos o cristales cuyas vibraciones laten exactamente al ritmo elegido?

De la infonnaa'ón a la pedagogía
¿Qt,¡ién le teme a un mundo nuev?? Ni mejor ni por que el antiguo, lleno de placeres y de peltgros, como ~e c~stum­ bre, será: ya ha empezado, Pasadas las eras, ~grana e mdustrial avanzó el momento, hermético o angehco, de la transmisión: comeremoS relaciones y sabiduría, más y mejor de lo que vivimos de la transformación del suelo y de las cosas, que continuará de forma automática. ¿Cómo colaborar con un mundo inteligente? He aquí el trabajo y las obras venideras: el mundo de las comunicaciones, el nuestro, ya e~vejecido, da a,luz, en este lTI:0mento, ante nuestros ojos ciegos, una sOCled~d 'peda~gJ.ca. en la que la formación continua y el aprendizaje a dl~tancI.a, por todas partes y siempre presentes en las redes umversales, se sumarán las bibliotecas, escuelas y campus, ghett:0s cerrados para adolescentes empingorotados, concentracló,n de la cultura y de las ciencias, para ac~mpañar, t?da la VIda, un trabajo cada vez más raro, evolutlvo y precIoso. Responsabl, productor de la movilidad universal de las cosas y ~e los ombres, ¿por qué no va a venir el saber por fin hacl~ nosotros, en lugar de que, con toda una coho.rte de. de,sl; gualdades, sólo algunos de nosotros pue,dan lf haCia el. Pronto dibujaremos un nuevo mapamundi para este nuevo reparto y esta enseñanza virtual.

Cuando lo que el mundo nos da ocupa el lugar de lo
construido por los hombres, la obra, innovadora, de como prensión sustituye al trabajo, heroico, de transformació,?-, Comenzada en el neolítico, una semana de nuestra propIa creación se termina, este domingo en el que llega el año sabático, tercera utopía, tras las otras dos: todo el P?der para todos, por alimentación continua; la inteligenCla de los hombres en sintonía con la del mundo; ¡se acabó el trabajo! Invirtamos las antiguas divisas: ya hemos transformado o explotado bastante el mundo, ha llegado el momento de comprenderlo. 0, mejor aún, de comprender que comprende, comunica, goza de las mismas facultades de.1as que nos creíamos los únicos poseedores; ni la materia nI las cosas ni el mundo se reducen al cometido pasivo que suponía la obligación laboriosa de transformarlos. De carácter jurídico, el contrato natural de respeto mutuo ya no basta; nuestro socio, global, sigue, además, los mismos caminos y goza d~ las mismas facultad;s. que la hu~anidad globa,l en fonnaClón; habla, como mmuno -Gahleo ya lo sablaun algebraico y geométrico idioma; ahora enseña su intel!gencia, su memoria gigante y sus redes fluentes de comUnIcación a los que se afanan en construir un universo semejante. ¿Construimos un mundo para comprender el nuestro

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Infierno: la miseria univmal
Antes que nada: ¿qué inconsciencia cieg~ se atr~ve a des· cribir un nuevo Paraíso, en el que el .mana sufi~lente, los pe~uicios y contradicciones de los antlguos trabajOS se des·

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los que no participan en nada porque los primeros. no sólo en extensión espacial. de uno. ya nada puede escapar de su control. sobre el conjunto mundial de las herramientas universales. de sabiduría y de religión. se reduce ahora a la de la miseria. Al igual que. de las prácticas ligadas a las teorías. de libertad. los problemas de sentido y de angustia. de las herramientas y del derecho. efectivamente. mientras que se anuncia claramente un temible Infierno? La acumulación. de servidumbre y libertad. vosotros que no hayáis cruzado el umbral de este nuevo mundo. si su mundo mismo condiciona toda visión y todo hábitat? Se levanta en este momento. frent. de existencia. se prolonga hacia el universo: se enfrentan el universal del poder y de la gloria. lo poseen todo.vanezcan. Plan estratégico de la gumaglobal La lucha de clases. abandonad toda libertad. por esta extraña novedad lógica de la excepción de lo universal: la feroz exclusión del mundo? Dos respuestas inversas a las dos preguntas: ¿dónde estar? en ninguna parte. de remedios para todos los males. Los ex· pulsados de esta creación de universo por los nuevos dioses se ven totalmente expoliados de esta repleción total y densa de sentido y de hechos. a los que hace poco todavía lo poseían. desde siempre. el nuevo capitalismo. signos y valores. mientras que los trabajadores manuales trabajaban en lo dado. y los demás. de los recursos disponibles. celebraban su propia constitución igualitaria. recientemente adquirido por el saber. los ricos y los hombres llamados libres. de vida y de muerte. Lo concreto de las cosas locales se escapa incluso. con sus ma· nos y su penar. lúcidos sobre el mundo global. por parte de un pequeño grupo al que. más privada de recursos que la pobreza o la indigencia de alimentos. local. La cuestión de la filosofia que agrupa. empírico y singular. estos últimos han puesto la mano. ya que. ¿qué hacer? nada bueno. cuya cabeza altiva planeaba sobre las alturas teóricas y concebía globalmente el mundo. sino también por la totalización. el universo no tiene excepción: ya se ha hecho realidad la división inicua: todo y nada. eqwpotente con el universo. llamado bruto. de sabiduría y de trabajo. ven todavía menos a los excluidos. 132 Ahora y siempre. la expulsión de la casa-mundo y la exclusión d. con el de la masa de hombres. de realidad y de verdad. de tiempo y de futuro. ¿cómo aquellos que construyen el universo podrían tener la más mínima percepción de los que se excluyen del mundo. la miseria añade la privación del hábitat. en tiempo real. así como las facultades para conocerla y rehacerla. vosotros que lo acabáis de cruzar. la miseria universal. durante largos años sabáticos en los que se anTIO- nieen con un universo. materiales y lógicas.nos asemeja islas humanas de poder ahora compartldo. Sin embargo. el monopolio y la distribución universales de todos los datos blandos. incluido el conocimiento del mundo y la definición constructora de la realidad. de la misma fi:mna. ¿nuestro tiempo pasará por haber inventado la miseria total. y que hay que llamar. Abandonad toda esperanza. de múltiple y de universo. multiElicado por miriadas y por miles de millones. 133 .e al unive~ en fonnaoón. de trabajo y de obra. además. el pueblo. en dos senndos: se exnende por todas partes y no tiene recurso. que se . despreciado por los maestros. excluida de las redes. universal de sangre y de hecho. nada.e la apropiación total producen. sino de esta representación elemental de sí mismo en el universo. no sólo privados del pan y la sal. la tecnología y la información. al menos la yema de los dedos que pulsan los botones. por definición lógica. en bloque. a placer. pero localmente ciegos a los pobres o a los esclavos. precisamente los de la excepción. En la historia futura. los trabajadores intelectuales se ocupaban antes de lo formal y de lo abstracto. sin duda por primera vez en la historia. de golpe. que a decir de los filósofos constituye la hominidad. de la sabiduría. en tan gran número que su número se prolonga hacia lo universal. a su vez. acrecienta vertiginosamente su poder. escasos. pertenecen las redes duras de la circulación. los que participan en este poder omnímodo. de los miserab es absolutos y sin esperanza. Cuando los que teman casa no podían comprender el sufrimiento esencial de los que no la teman.

pues se implicará en ella ~l planeta entero. para acabar en el museo del Louvre. Se desencadena. Tenemos un mapamundi amplio.ent~ desposeídos. películas 135 134 L . coleccionado. en un lugar determinado. de la arquitectura o del urbanismo? Afinando el punto de vista. realmente. si los primeros construyen.tl?os d~ hombres: los wtiversalistas.Cla~ a. Mas allá de los enfrentamIentos tradIcionales entre. es decir. planos. se acwnula en una biblioteca. cuadros o reproducciones de pintura. tablas de números. criticas de filosofia y literatura.me~lante. dejándolo~ mdlferentes o l~defimdos. arrebatan a las técnicas. nuevo universo utópico y sombrío. una calle rica de París. iba a decir? ¿y qué nombre darle a e~ta paz? TragedIa o utopía. la sohdandad de la humanidad. ¿Cómo cambia también la evolución del trabajo la configuración. las listas en las fichas de los catálogos. Plano de calle en tres lugares ricos Recorramos. el ~mverso c~n la d~strucción de los lugares. lingüistas e historiadores. de elementos quúnicos o de notas -todo instrumento musical. tri~us minúsculas. contra los miserables totalm. duras. con dos o tres dimensiones. traza. empieza ya. el poder para dar los colores principales en el momento de la historia y el dominio universal a los que los poseen. ¿cómo llamarlo si no es guerra de los falsos dioses contra los mortales con~ los ho~bres. globalmente mortal.culturas y las lenguas. pequena grup~. si pueden. de anatonúa o de oficios. pero que representan. mapas geográficos. Frente al pequeño jardín Louvois. penahstas. falsamente universales enfrentará de aquí~ en más a dos FP. fr~nteras cuyos límites y gru_ pos de habitat hablan. .51do dIbujadas por la ~istoria. a su manera. o decidirán milagrosamente vivir too dos Juntos y en paz? Este conflicto nuevo. de carre· teras. está la bibliota::a: clasificadas. que se abre en la Bolsa. recorrido por canales. tanto más citada cuanto conserva más textos de los que se pueda haber soñado nunca reunir en una sola masa. las palabras se alinean en diccionarios.. aquí tenemos. eruditos y juristas. ya diré por qué. bien llamada.. las tecnologías.orque es r~almente global. de recursos integrales. que recuerdan. escaslsuno mcluso. de ciudades o de pueblos. Una vez que hemos registrado estas memorias lineales podemos imaginar otras. pasando por la Biblioteca Nacional: me refiero a la calle Richelieu [lugar rico]. al ser universal. primera parada. fotografias. Estos dos tipOS de habitantes. antiguos planos y algunos nuevos. para prolongarla. grandes órganos. atlas de astronomía.la historia pasada. una tabla de este tipo-. local. que no se puede expiar p. blandas. ¿se arriesgarán a esta nueva guerra. los índices en libros enciclopédicos. despertadores de fuentes entre estos restos adormecidos. piano. las. marítimos. esquemas. e~daves .guerras entre naci.arres se remitían en otros tiempos a delumtar. en lugar de suscitar la sin· gulandad. nos vemos condenados a elegir. suma de deta· lles.á mañana. conflictos meramente nacionales entre potencias ¡ro- ~s. violín. y este tesoro o fárrago. ahora. la primera guerra autenttcamente mundIal. ya que las precedentes se redu- REDES Globalmente. nacional y central.

unitariamente. de movimiento. vívido. Independientemente del contemdo.>ales contenidos y las mejores prestaciones de las . ¿Cómo llamar los lugares en los que se concentran. como los miembros dispersos de un cadáver despedazado. cuya rapIdez se unpuso al trueque entre los bueye~ I~ntos y la. provisto de las mismas herrarmentas unIversales r. Divisas. de seguros.tecnologías. sobre todo de lugar de consulta.s ~emillas pesada~. libros.. estas huellas planas. Las nuevas . MedIando un soporte y transporte fiables. esta última al cheque. un museo.. haciéndolos voláti~es para propagarlos haCIa lo global. desde hace mucho tiempo idénticas. ciegamente. la peHcula que un conjunto de imágenes. hacia el palacio Brongniart. las personas y las cosas. sino también y. observemos que una biblioteca.. ¿Para qué serviría almacenar unas existencias cuyos elementos no rotasen jamás? El recuerdo. infonnática y comunicaciones.. las memorias de los ordena~ores pueden reunirse efectivamente en bancos de datos. de biblioteca. SIguen acelerando los desplazam.:clones no cambian: la acción de reunir para conservar sigue preparando las movilizaciones presentes. inútil y voluminosa sin e! recuerdo vivaz. ¿Q!1ién recuerda que el adjetivo pecumano evoca todaVla aquellos rebaños? Puede tratarse de comercio de museo. valores o divisas. preciosas y consetvadas. algún día. cuya acumulación en las cajas fuertes y en las cuentas bancarias. hgero y móvil.ientos.. Esto es váhdo tanto para los libros como para e! dinero. estatuas.. alabeadas o voluminosas? ¿Museos o videotecas? De las letras o los libros a las imágenes o iconos. protege del desgaste o del olvido lo que conserva. cane. sm embargo. bajando hacia el Sena por esta misma calle de Richelieu. remontamos.apas J?eteorológicos. ¿cosas diferentes o similares? Esta calle con tres lugares ricos de concentración. este al pape! ~oneda. plaza. pasamos de la Biblioteca Nacional al museo del Lauvre. De espaldas al río.de cine o de televisión. sólo habla de infonnación o de signos. precede a su movilización. ya que el conjunto de estos centros. ordenan y ges. el libro se lee mejor que el ro!lo.l1onan maravillosamente estas funciones acopladas.a plaza única? En realidad sólo existe un lugar nco. un guión que una serie de expenenClas:. sin duda. lieu. las palabras y la infonnación. objetos preciosos. solo Importan el stock y el flujo: plano y animación. de establecimientos bancarios a compañías de seguros y agencias de viajes. es de~r. es verdad. volátil. lo que se busca se encuentra más fácilmente que con fichas ordenada~.acum~a~lo­ nes anteriores. la bien llamada. cuando ~astarí~ un. de banca. red mundial ¿Por qué una calle larga.che 136 137 . lOdependientemente de los datos de que se trate. o a su cotización diaria en Bolsa. joyas y objetos preciosos. cuyas tecnologías. la misma calle de Richelieu. e! soporte sólo tiene interés por el transporte que hace posible.a. una videoteca. y las re. para que el recuerdo rejuvenezca o resucite. como las de las Gracias a la clasificación infonnática. lo que designa. ídolos.:mntual. un mapa ammado que un bloque ~e m. no sólo desempeñan el papel de depósito inmóvil. de agencia ~ de bols. que va más deprisa que e! lingote de oro. Existen otras imágenes o representaciones: algunas repro- ducciones de cuadros multiplican el retrato de Blaise Pascal o de George Washington y valen supuestamente quinientos francos o un dólar. el microchip va ganando la partIda a la l:arJeta de crédito. ¿debería reducirse a una plaza o a un punto? Sí.de~ de comunicación en redes de redes. El recordatorio despierta lo que duenne en la memoria. finas botellas en las bodegas selladas. Y la memoria almacena. las fu.. como las concentraCl~'mes estables preparan las circulaciones rápidas. rea· nima la inconsciencia adonnecida. es decir. claro. De nuevo la animación Antes de tenninar nuestro corto paseo a la antigua para trazar el plano de la calle. segunda parada. que conecten los pnncIJ.. J.

la red los horra al hdCCr!OS existir Juntos.1 pdrtc.ute de los lug. h. aquí y allá.stribuLl. rC\ll y vlrl11. cuando una reunión debía tener lugar y un lugar sólo suscitaba interés cuando hah. se consultan.l de nosotros r("coIlondo en nosotros.1 continuaóón hacia el uni· verso.l. presente y ausente. experto por sus sistemas.l que se extiende al mundo global. vers.l L1 se~l1Ud. nuestras tecnologías la rC<l]¡zan.1IltlgU. este entrelazamiento de arabescos es capaz de recordar. pero ni siqUiera necesitamos LUl.Kemm circular la información y la l\ll~sult. Imaglllativo por sus Imágenes. de plano y de animación: con un. como un capital.lrtes. flexible y adaptable.lCCS de procesar la mfonnaClón en general. d1.Unentc.1 ser V1I tl1<1\. en la medi&l en que L1 una suponía la otr:l.ld que se concentre.a o lllllCL L1S . y. y los tres lugares valen como uno.¡ 1!lrlualts ¿De qué sirve capitalizar.llií.OI1CCLH-Ll J tod.lmm . para qué estos montones.ln a placer lo que qUICf. mimético por sus reproducciones fieles.ll y !oul. real por actualizado? ¿De qué vale ahora b acumulación de sIgnos. lnterferu. el cnebro con los CInco sentidos del Leviatán. muscos.l. en pnmer lU1!-ar m L:: expenenCla humana VIva.til y estable.lS .msport<11l la intorma- ]]9 . ción. inteligente por su producClón de informaCIón. asociando lo local y 10 global en y por un CSpJ- C/II(/I'«(/ Por b lllovililbd que {'VOCl su pnmera parte y el depÓSIto que deslgn. transitab<l.lS p. de bIenes o de personas.lCumuLlnones parecen converger en un punto.lres JntlguJlllente dispersos en sus res peLtlv. en tiempo real. cuando la red hace posible. e meluso pCf)uciiciaies. l.ls COUcclltr. campus y coleglm. en la medida en que conecta. aunque sea pequ6i. . este "fuera de ahí». re. merudós. ["ol11p. que aparecen aquí para desaparecer por todas partes: esta tensión o equivalencia entre lo local y lo global. se conservan y por b LjUC Clrcu1Jn. cualquier dispOSICión. EtecllY. videotecls. este punto. <lgencias.ues se encuentran conectados.l. cuando en realidad se identiflCJ con el mundo mlSlT10 L1 s'llida de si que este libro describió.1I1te el viaje y el Jisl<lllCl. se intercambian todos los valores y todos los dJ. todos los \ug. el espíritu de lo colectivo y sus avatares? Subcol1pmtn. desde el momento en que la red.lllsporte y de soporte.lflO IL1h'1IO sllCt'dell miles de millones de Ángeles buenos y !lulos..lmiento de la COIlCleIlCla. que podría sustituir muy pronto .1 LIs blb)¡otcus.soportes. . con nuestras manos y nuestra expenencia.l. por sus soportes. se concentran. gigantesco e inenUl1llr. este lonservatorio. Por ot[.. cntre los que Hermes COlIlU1l1Ca b.L'i. A su paCiente v 'i01Jt.i.. caracteriza nues· !ro tl('mpo.l yor p. por sus evocaciones y sus transportes. no 1mporta dónde esle III ti clllt~d. COlllo ~1 la atr.\[izJ clla sola [as dos funciones de Ir. la palahra cmctcca no describe nd eSl. univers.11b donde se encuentra..K~IÓ~l de 10 globallg~alase siempre a la de lo IOGll. dos nociones se evaporan Juntas.lll y a qUIen quieran! Dado que la m. eu la práctica.a reunido elementos cualesqUIera. el ahí yel universo.:s de seguros y bolsas van. capaz de aprender y de busL1r. Este eqUlllbno exacto. medl.J calle bien vale una plaza. en un único y mismo movimiento PUBttU! y propagado. a o largo de b cual se acumulan. concentración y reunión se hacen inútiles. independIentemente de sus . ¿debería llamarlo ubicuidad? Siendo memoria. estos lug:1res tan ricos. hinchado. y t1 Clneteca pasa . como si los caminos sólo tuvleran que conectar carrde ras' ¿Para qué lugares.11. tLlducl. pasa a ser e'luipotente con el planeta. ya que esta. para qué centros y concentraCión. pero este punto diverge . este tuer.l t1lL'ima pr. rol?nd. b.l1101lCS. que soportJI1 y tr.tos.1 red ÚlllG1 y múltiple. cuando la red anula todas las distanCIas y acumula.lIlcos.íctica.C~p. o con la red de todas las redes.¡ Ioul. ¿no hemos dicho que gozaba de las ClCultades del pemamiento? ¿Qué enorme ani mal estamos construyendo? ¿Nosotros mismos? ¿Nuestros antepasados imaginaron alguna vez que un día comtnmÍ<Jmas.1bk. combin<lCión o asoClaClón? iReún.

la filosofia sigue la declaración de abstracción de la primera. históricas y morales. Las concentraciones de hoy se hacen virtuales. com. sede de los posibles y de sus infinitas combinac. el que haremos ex1Stlr. pensamiento tan global y regulador como lo fue la geometría de inspiración griega. los posibles. pero capaces de procesar todas las cosas y de alcance global. ¿Dónde se encuentran. Su construcción se basa en la ciencia de los algoritmos. porque no se había comprendido la función única. es decir. al menos tanto como lo real. ni en la ampliación del museo o la construcción de un gran Louvre. como todos los objetos técnicos. y a veces considerado sagrado. les de las que no puede prescindir ningún sabio de ninguna Mapamundi de losposibles Al igual que las ciencias estudian. iba a decir universal. aunque tan antiguo como esta expenenCl3 humana. la ubicuidad de hace un mo· mento llega hasta las manos. En el paso del aquella hacia estos yace el secreto más profundo de nuestros pensamientos s~­ bre la tensión entre lo local y lo global y sobre el nuevo Unl· versal. durante el intervalo extinguido de los dos milenios transcurridos. el punto de equilibrio alcanzado por la influencia de estos dos pensamientos fonnalmente dominantes y universales porque son los únicos que penniten retener o memorizar la información en las fónnulas más pequeñas posibles y hacerla circular minimizando el ruido: la geometría. incluidos los campus enonnes dispersos por las afueras. Y como tenemos y tendremos qu:e . que transportamos el saber y las máquinas del mundo creado en el entendimiento de Dios. de los soportes y de los transportes. de una biblioteca pequeña hacia una mediana y de una grande hacia una muy grande. máquinas bien localizadas. Leibniz y Pascal atestiguan. en el doble sentido de un abanico abierto de poSibilidades y de un lugar imposible de asignar. científica o no. procedimentales.uetas homotéticas La repercusión obsoleta de la antigua historia explica.a. La matena o los objetos locales de nuestras acciones y de nuestra comunicación. en la época clásica. de los segundos. administradores. aunque paso a paso.le de Richelieu en un solo lugar en el que se agrupen las annguas acumulaciones. así nos los ofrecen nuestras tecnologías. general entre el universo virtual de los posibles fue poslblhtada a su vez por estas herramientas universa140 . por ejemplo. museógrafos. que separaba lo actual de los conjuntos de aetualizables. agentes de seguros. ni en la ampliación.n lo~ cap!ta1e~ financieros? Su volatilidad siempre los empUja a Ir mas leJOS. declarativa. nuestro mundo global. banqueros. Como paréntesis. algunas prácticas: porque el progreso no consiste. las tecnologías infonnáticas y de comunicación se componen de herramientas universales. entre los universos posibles. fulminante. MfUJ. corredores de bolsa. agentes de viajes. de recuerdos 141 Esta entr~d. y los actos acabados de los hom· bres de la divina creación.cio virtual cOII?-ple~amente nuevo. creo cen de manera trascendente. haciendo así risible. sino en la reunión puntual de toda la cal. creo.erciantes o secretarias utilizan todos los días. las infonnaciones utilizadas en este libro? En ninguna parte y recogidas en el universo. nuestras responsabilidades. han cruzado el límite antes insuperable. Desde Platón. o simplemente política. El pensamiento algorítmico disciplina. ahora. concentraciones ahora y siempre amontonada!' al mismo tiempo que separadas. pero empezamos a entender el itinerario. y que los bibliotecarios. sin duda.iones. por homotecia. cualquier clasificación. ¿y las personas que se comunican de un extremo al otro del mundo? ¿En qué isla utópica y realizada? ¿Dónde se concentra. y los algoritmos.decidir. Leibniz habría dicho. de memoria. efect~v~ente.

que los dejaban obsoletos. con arabescos. el conjunto de las prolongacIones. lengua. por el contrano. yace aquí. sí. Si este lu. por la coneXión. antiguas pirámides egipcias. inflado. podemos reconocer las grandes cri. es verdad. salvo. La acumulación deja paso a la mezcla.anes del universo. como si estuviera allá.data de la época de los lmpenos. En este sig~o.. a los arquitectos del universo! El arte de construir despega del ahí y pasa del azul del plano que guiaba la mano de los albañiles para realizar un espacio. de actualización.un bu~y. fonnados desde la mfancla para ganar la última guerra. de la homotecia. local. cualquier lugar se conVIerte en una parte total de la red. palabra. por muy pequeños que sean: la red escucha tanto como habla. pues el movimiento sólo se podía dar en el interior del stock. que rmnca engana. por la calle. La ampliación homotética -la de la rana que revienta al que~er ser. infOnnación. elementos similares dispuestos para fecundarse unos a otros. cuya definición misma supone que cada lugar debe repercutir con su conjunto. Vamos hacia 10 universal por caminos inversos de los que imponían los imperios.. lo hace ademas en umdades tan pequeñas como se desee.. cimentado en un lugar del mundo.y. el nuevo atlas. cose. el domingo.gar únic? se dispersa hacia todos los lugares. de los templos. conec' tanda estas redes.to. al dibujo de un mapamundi microscópico de mil y un pliegues cuya red abre espacios de transferencia en la virtualidad. enUlS1asmantes. de An&«?r o Patan. cuando conspiraba la repercusión recíproca de las cosas. Aquí la relación en· tre lo local y lo global. juntos. I. Pagándolo caro. ¡Cualquiera puede encontrar.¿t solución cont~mporánea de lo local pasa. la relación de los soportes con los transportes Se invierte. el de mausoleo? ¿Por qué abrimos tantos museos y trabajamos tan poco en obras adaptadas a la hora de nuestra era? ¿Por qué gobiernan los ancianos? Porque las élites n. pero su conexión universal lo disuelve en las dimensi. mcoreoremonos al cort~Jo de lu. o mejor dibujemos juntos. Vayamos hacia las pirámides funerarias. nueva. repite. En este caso. Ahora vivi· mas en esta virtualidad. y concibamos. de la ~istoria: que los mejores expertos. como en la mIsa de dIfuntos. De este modo. Ahí está el universo. SIS. que la jungla invadirá. nuestros olvi~os pasados. ciencias. cuando el unIversal Imperialista consistía en una hinchazón de lo local mediante la cual el Uno. esculpe o construye el cosmos con microscopio. cuya transparencia. pero.? comprenden el presente. la acogida y la inclusión de todos los otros.llorand~. puede acercarse a lo global. o de estos reloJes de sol mmensos que los príncipes hindúes construyeron en la época clásica. teje. esta mañana. tan 'planetario ~omo se ~esee concebir. p:rra enterrarlos ~ejor. fotografia y monta pequeños chips miniaturizados. volviendo este último a ser esencial. la unClOn momificada de los paraísos perdidos. ya que las redes los reúnen. Los mapamundis de los arquiUetos de universos Actualmente. actualmente. construyamos. lo local minúsculo si quiere. pero cercana a la de los estoicos y del Renacimiento. stocks y circulación. {que uso encontrarles. como siem- 142 143 . es decir. valores. expulsaba al Otro. ignorando los descubrimientos de Kepler y de Newton. no ven nada de la nueva. preCisamente. tan grande como. ¿Se puede concebir un lugar así? lOe maravtlla! Este punto.iones de planos dibujados por antiguos arquItectos. sí. Los inmensos edificios cuya congelación mata el centro de las ciudades estas am: pliaciones. para festeJ~. a la moda mimética y homotética de ia rana estas i~fla. corremos el riesgo de levantar. se da el título de arquitecto a quien dibuja. ~O? ?uevos g~stos. precisamente. durante la semana. imagen. frase. modelos hlstoncos. Vuelta al ahí Mientras que antiguamente la acumulación decidía del transporte y de la movilidad de lo que se conservaba.

¿~ién mandará en el nuevo universo? ¿La red misma? ¿~é isla única. ¿~ién piensa? La conexión universal. pues se aseguran el control de todas las operaciones de prolongación? ¿Su publicidad no propaga. las grandes concentraciones se dispersan en singularidades. solo. Por el universo o el planeta entero. ALejandro. de fonna diferente y a placer. Elamo de ws mapamundis Pero de nuevo la tragedia sustituye al optimismo de estas islas utópicas. tú. podría contentarse con conservar un elemento singular. rey o miserable. siempre listos. un cuadro. Tú eres el Louvre. El optimista dice que el universo se fonna con islas. en su propia morada: un libro. ¿~ién piensa por fin? Una soledad ligada a lo universal de las islas. abandonemos los cana· les para volvemos hacia los mensajes. tú el más humilde. si lo deseamos. ¿~ién piensa nuevamente? La insular singularidad. a cambio. así el universal cuenta con el individuo. Cuando el stock se identifica con el flujo. contra lo que antecede. Así como la filosofia de la sustancia aislada se encuentra. de la historia venidera? Volvemos a la guerra total por la apropiación sin frontera. mi hijo o mi hermana.pre. de los hombres. siempre y en todas partes. por el contrario. Qué importan los lugares de almacenamiento. La mónada solitaria va hacia la monadología que. glorificado u olvidado. miniaturizado. ¿el capital corre el riesgo de no recuperarse de estos gOlfes posibles o. se reforzará haciéndose é mismo virtual y apropiándose del mundo de los posibles. la tragedia se lamenta: ¿quién impedirá a los que poseen el poder y la gloria que impongan. con la de la relación. sin laguna ni excepción. las redes conectan a los indivi· duos. Un banco de datos. por lo que pueden. no difunde su fuerza privada hacia todos los públicos? Para responder a estas preguntas. Diógenes o un recién llegado. sin paradojas. César. mínimo. para coordinarse.. a las práctlcas de la concentración y de la homotecia? Como práctica de las acumulaciones actualizadas. si ven que se equivocan. Temerosa de su destrucción. este ser ahí. del espacio. un individuo monádiCO. pennite o construye la singularidad de la mónada. una palabra. 144 145 . una divisa. del tiempo. ya que nuestras redes los conectan juntos. su verdad. es decir. tan diferentes como se quiera.. en la red? ¿El que la posea? ¿No damos razón. de las cosas. una moneda. dispersarse tanto como las estaciones que inter· cambian infurmación entre ellas.

haga pasar abominaciones por ambrosía ge los dioses. intoxique y mienta siempre? Sí. llene e espacio con clamores mediocres e imágenes ~as. cuente esto o aquello: en el lenguaje así enunciado y planteado se puede mentir o decir la verdad. exagerar. el cartel se exhibe en el interior de un cartucho recortado.tlsedades. Advierte leal· mente de que advierte. se multiplique de acuerdo con las leyes de la epidemia. y que antes o después esta caja de tiempo. antes de hablar dice: 147 . hay que amarla a pesar de todo. dice o escribe que se trata de publicidad. intoxicar.2 Encantamiento La gwria: mentir o decir la verdad La información y la publicidad difunden y prolongan la corta gloria de gallos de corral o de producciones locales. alrededor de su parte de espacio o junto a ella. engañar. Pero si. ¿Aunque propague f. can· tándola cara al universo. ¿Usted prefiere las noticias? Yo me quedo con la pura rropaganda. ¿Qlé vicio le empuja a este elogio de la mentira? Porque la publicidad muestra su marco. Plano del marco o del cartucho Hable. exagere. porque el anuncio dura un intervalo definido. es verdad.

en realidad. la del canal o el metalenguaje: no sobre el reclamo. se trata de una decisión grave en el segundo. no le escuchará.no se ve. Hay mentiras que engañan más que otras. desde lejos. he ahí el dilema. smo porque confiesa la calidad de su canal mostrando la caja ql:le contiene el anuncio.esto que viene a continuación es un relato o una fábula. simple jactancia. inocente e ingenuo. no se encuentra en el mensaje. igual que si le engañase después de haber declarado que sólo se trataría de fábulas. La lucha en primera línea. ¿Por qué perder nuestro tiempo? Hace varios milenios. precisamente. pocas imágenes se pueden juzgar tan fácilmente y a primera vista: basta con no comprar nunca lo que haga publicidad. de Burdeos o de Borgoña. que intenten hacerse pasar por monjas o damas de beneficencia. sus marcas distintivas: francas porque. la Odisea trataba de vendernos un marino audaz y la Ilíada un valeroso guerrero de pies ligeros. siempre cuidadosamente ~tiquet:ada.. Si miente después de haber ad- vertido que lo que dice es historia. el auditor ---o el lector. sino en el canaL Plan deba/aJIa Batámonos pues por el metalenguaje y sólo por éL No hay que quedarse fascinado con el mensaje. fruto de antiguos publicistas. Dibujar el plano de un marco o no. los venden a precio de oro. se entrega a la creencia mmedlata mducida por el lenguaje directo. mítica o confusa quintaesencia. rectifica su posición o su escucha y adapta su crédito. Cuando el metalenguaje respira smcendad. Incluso el más crédulo no se cree nada de verdad. La publicidad y lasJrostitutas son íntegras como el oro en lo que se refiere canal o al marco: por ello. e11enguaje que contiene esta última. Así sabemos inmediatamente qué verdad estamos oyendo o la condición de las imágenes que vemos. como acabo de reconocer. no ~nga­ ñan a nadie. sino sobre el cartucho que lo rodea.prepara su defensa instintiva. cobar· des y vanidosos como todos los militares fanfarrones y belicosos: (con qué habían pagado cada uno de ellos a su bardo? Mejor nos replegamos a la segunda línea. vestimenta y actitud anuncian. No la volvamos a emprender.se~ndo. pero importante en caso contrario. Hablar de genialidad durante un anuncio chillón o durante el telediario son dos frases totalmente diferentes: en un caso. y así se llama porque una etiqueta designa y califica. cuando nos protege la advertencia. pecado capital. el auditor o el lector. como en una caja. pura poesía. sin duda. Hay que amar la publicidad. mientras que otras suprimen su guiño: mentira de poca monta. Sobre la mercancía. y después sobre los discursos que están fuera del marco. Los mejores vinos del mundo. que no forma parte del enunciado de la fábula o de la historia. his· toria. La mentira. ¿Q!té puede haber más práctico? Pocos discursos. perdida desde que los grandes y los poderosos tocan a rebato. de Ulises a Aquiles. porque dice lo que es. con su sentido con s\l. en el. este criterio de la cali· dad no suele fallar. . 148 149 . ya que todo es falso. Hay que preferir con mucho la publicidad que se reconoce como tal a la información que sólo es publicidad y pretende ser infonnación. o casi. perennes. cuyo cuerpo. como si un contenido se diferenciase del sello aplicado sobre su continente. porque el metalenguaje le ha adverti?o. qué importa en realidad el lenguaje. o mejor. Mienta: no tiene importancia alguna en el primer caso.aunque mienta siempre. por la verdad del mensaje. se trata de la última guerra. se salda con una derrota desde las primeras palabras de Satán a Eva. por si mismo e inmediatamente. no por 10 que dice. previene que anunciará. aférrese a él porque se basta a sí mismo. Es honesta. acabada. grandes nombres. prescinden de públicas jactancias. El mensaje mentiroso no tiene ningún alcance. con mayúsculas. Avisa de entrada de lo que va a decrr. Los lingüistas y los lógicos llaman metalenguaje a este edicto previo. funcionan. en la acera. Exactamente como las putas.

Nadie escu0a ya ~l tambor" nI ve el sombrero y la pluma del tambonlero ni sabe que grande paga para hacerse el importante. pero tan antigua como Adán y Eva: de la propagación en sí mismo de la representación 151 . no nos enteramos de nada. sin duda pierde eficacia con esta lealtad que nos hace tomar distancia. vISlble en todo lugar y audible en todo momento. r. ~omo lo entendemos ahora mIsmo. en lo que se refiere a las lmagenes. comprando una caja definida. uno de los caminos más importantes desde lo local hacia lo global o desde un punto al universo: un altavoz de voz muy alta. SinO de una metaenfennedad: el enemigo ataca la construcción misma de la caja continente. moralmente bueno. la eficacia de los virus se retira estra!égica~en!e a segunda línea y bloquea las propias defensas InmUnl~as. ya que más valdría llamarla privanza o privilegio. tácticamente primero. negociarse. nos deja desprovistos de toda inmunidad. para embellecer su imagen y aumentar su facturación. SinO el de hacer púbhco. Si los me~sajes propagandístIcos lllvade.1e no ~a el de propaganda. por ejemplo. o Igualdad. exactamente como ocurre con otras palabras del mismo sufijo: libertad 9uiere decir lo que hace libres a los que tratan de serlo. y no los elementos contenidos. venderse. La infunnaCión se detiene. los criminales en angélicos y los ladrones en regeneradores del género humano. sin más defensas. y sobre todo verídico.CIoblOS o las bacterias pelean. Exactamente metamentirosa.a caja de la que hablaba dibuja exactamente la prolongaCIón de lo privado hacia lo público. Primera definición: prowngación Nuestro lenguaje desvía la palabra publicidad de su sentido original. dejamos de relrnos_ . sus bordes y como se compartimenta bien. marca sus fronteras. Se hacen resistentes a la penicihna. que se diferencia de la publicidad en caja. faVC?~ce e!1 cada uno de nosotr?s. La mejor definición que se puede dar sería: la eSencia misma de la colectividad o de lo público. mtervalo delimitado en el tiempo para el parloteo: la propaganda se define. como cualquier otro enser. Compar~ tod~ esto con el sida. anuncia. La metamentira invade el espacio de los signos. en pnmera línea. Atacados por los antibióneos. pnvatIva. presente por todas partes. de nuevo. La publicida~.n.¡o. total ataca las defensas inmunitarias que el sello publicitario pr'. es decir. un sentido falaz. puede comprarse. Carrucho.. cuando la guerra parece perdida en el terreno de la infección. la abolD:~able y totalmente engañosa. todo el espaCIO y todo el tIempo. a la creencia en el hecho anunciado.?o ni Intervalo. esta ventana tiene como objetivo hacer que se vea y se escuche lo privado en el mercado colectivo. la guerra. Su falsedad nace de que se considera en el exterior de la caja. de~imitación en el espacio. los espectadores o audItores mfonnados podemos reír y gozar de sus hallazgos y baladronadas. y las putas se convierten en damas de beneficencia. sin marco. es decir. la de verdad. los ml. ¡atención! pasamos a la publicidad. sin los límites de su plano. ~nvuel~o en su caja. pero imperceptible pUes no lleva el sello. el sentido de elogio o de propaganda se refiere sin embargo a los asuntos privados: pagan los canales de ac· ce~o ~ 10 público. La publicidad lleva pues. es decir. la esencia misma de lo privado. Inocentes. cambiarse. . quiero decir. Es juridicamente justo. ql. Nuevo. De este modo. alto y claro.f0~aleza. La publicidad 150 se detiene. marco como para la obra de un p~nt?r o el plano de una . lo que une a los hombres que quieren vivir como iguales. todo el mundo se entrega. en lugar de confesarse como tal. Ya no tenemos que defendernos de la enfermedad. 'Pregunta: ¿de quién o de qué depende precisamente lo público? Respuesta actual. el mundo. cartu. trazar exactamente el plano de la caja y de lo que contiene. en este momento. Así negociada. ¡atención) pasamos a la infonnación.L!mitfs de la caja: defensa inmunitaria La v~rdad de la publicidad depende de sus límites. Luego. la falsa y mentIrosa. De la misma fonna.

la publicidad repite. mejores y más precisas. incluso antes de que algún medio de comunicación escriba. una cantidad. ¿Qp. en nuestra conciencia de lo que es o de lo que hace lo público. el universo: iobsérvese el origen idéntico de estas dos últimas palabras! En las mencionadas redes. más profundo. coser. por ejemplo. abandonándolo todo. tienen que manifestar alguna rareza: a nadie se le ocurriría informamos de que sale e! solo de que e! presidente come pan. reitera. pero también por otra razón. excluidos. Los dos sentidos se asemejan pues y la in· formación usual está saturada de rareza. machaca. Rartza de la rartza y sin embargo. uende rápidamente hacia la publicidad. A la inversa. un número. para que pasen por los canales. podar la viña. como si repentinamente abierta la vieja caja de Pandora extendiese mil males sobre e! género humano. ¿Qué ocurre con esta exclusión? La aparente comedia de la gloria ¿utiliza los mismos canales que la tragedia del poder? es decir. que mueran los hombres! Stgunda definición. la única ley de la historia: ¡que corra la sangre. hacia la ausenCia total de rareza. hinchándose de lo local a 10 global. Tranquilamente. la de la historia! . e! resorte de toda llamada. no haga nada. una localidad se impone en el mundo. despotrica contra e! cernícalo. Sin embargo. ya que una nación particular. por estos canales dibujados en forma de haz o de es· trella. un individuo singular. sino fisica. al otro lado de la pared. vías conectadas por todas partes. de toda literatura también.Jlsica La información pasa a ser publicidad por omisión del metalenguaje. No. que algo queda! En otras palabras. que decrece al mismo tiempo que ella. sin embargo. en su sentido ordinario. corre a ver el espe~­ táculo. tartamudea. en su sentido más amplio. esta evidencia. si el brusco estruendo procede de una riña violenta. machaca. ¿La publicidad construye la verdad. ¿Por qué? Porque reitera. ocupado en leer. local y privado. tan sencilla y fácil. sobre una personalidad. por supuesto. un grupo de presión se procura una entrada en lo colectivo. llamamos información al conjunto de las noticias que nos llegan de! mundo por los canales de los diferentes medios de comunicación. han voceado su publicidad. que crece con la improbabilidad. Los medios de comunicación tienen ahora el monopolio de los caminos que permiten pasar del conjunto de las personas privadas a 10 público. 152 TragttUa del poder: el crimen Abra el periódico. todos los demás desaparecen. que ya no es lógica. escribir. aquí es153 . sí. vive aquí. pero no se altera por tan poco. sí. Esta es la esencia del espectáculo. Adivine ahora la ventaja de pasar. pero todos los hombres acuden presuroso a la vista de la lucha. hacer el amor. tartamudea sin cesar las mismas viandas y las mismas nalgas. atento a lo que hace y. estas voces constru· yen lo universal. por esta difusión. Pero ¿qué repite? Respuesta: la ley. efectivamente. se levanta. cavar el Jardín. entra en un amplio colectivo. como ocupa su espacio. ¿Qré han dicho. hoy al medio día las diferentes cadenas de un país. pero también en este último sentido. puro y simple. gracias al aviso. de repente. cortar lentamente el cuero y poner medias suelas a sus zapatos. un grupo? Q!¡. oye gritos y clamores. los sabios dan e! mismo nombre a una función definida y asignable de la rareza. al igual que la de la teoría.é importa. ¿Podemos encontrar alguna relación entre estos dos sentidos? Si hablamos de noticias. con este objetivo. tiene que funcionar: porque e! contenido de informaci~n de dichas noticias ~re­ ce hacia la nulidad. de los canales publicitarios a los de la información: imetamiente.que se hace de sí mismo. invade. pues es la única que (dicen) puede pasar por universal? Un grupo. diga o muestre algo. encienda un receptor de radio o de televisión.é ley? ¡Hombre. del tea· tro. por esta propagación. falsa. No todo e! mundo es un mIrón de culos.

del mediodía o de la noche. todos los males del mundo. desarrolla menos con gran estruendo de choque~ y explOSiones. cual caja de Pandora. ¿Hay que suponer que la bestia humana se alimenta con sangre y muestra a sus hijos su bebida o droga preferida? ¿~ieren leer las cuentas de la tragedia?: Aquí están: un adolescente de catorce años ha visto ya. donde el más rico compra yeso es todo. anuncia las mismas noticias. todo . los nombres propiOS que S. Creía usted q~e la propaganda estaba encerrada en su caja y vemos salir de ella.arrolla tanto en los campos de batalla. la historia se entrega a la misma publicidad. com? la sangre. donde s~ libra la de ahora.espe~tá­ culo. tan alabadas del crimen? ¿Queremos convertir a nuestros hijos en asesinos. preferiblemente descuartizados. duelos. que se entregue tan poco al asesinato. El Uno mata al Otro: los filósofos anuncian que la ley de la historia. sometidos a esta educación o fonna· ción pennanente. del error y del engaño. que datan de las décadas más arcaicas. Aq:utles. guerras. las noticias pasan en función del número de muertos y de la posible presentación de múltiples cadáveres. de las agencias al telediario de la mañana. Ulis~s y tantos otros que nuestros maestros nos obltgaron a Citar. son famosísimos asesinos. de ha~er su publicidad: grado cero de mfonnaclon grac~as asesmato. materiales y duros. o entre las estrellas. desde hace tiempo. tanto más eficaz cuanto está bañada en sangre. en tierra. catástrofes.sobre el mapamundi sin límites.e. ?esgasta más en función del sello leal que en l~ tnfOnna~lOn fuera del marco. Como queríamos demostrar. el aprendizaje pennanente del crimen define el grado cero de la infonnación. La que se desea libre y objetiva se denva del poder y de la gloria. sobre todo. muchos cuetpús tendidos. el nuevo mundo se adosa Sl~ dlficu~tades al anngua. como mínimo. y la intención real de fonnación. de 1T!'~chaca. dignas de suscitar el terror y la piedad. en el espacio y el tiempo. ' y durante las noticias. el anuncio de la próxima película elige preferiblemente. fuera de su marco". la guerra a la antigua.:. a! Invierta el punto de vista: la publicidad no está d?. batallas. en las pantallas. De nuevo elplano de la bataDa Desde que el arma atómica universalizó. la e~caCla se. ¿Qyé interés tiene para los responsables enseñar el asesinato? Este mata a aquel: coloque un nombre bajo estos demostrativos y conseguirá la noticia del día. la guerra que ahora es b!a~da. toda representación de hechos probados unplica. muertes y cadáveres. más de veinte mil crímenes: haga zapping con su televisor: no pasarán más de unos minutos antes de asistir a un asesinato. desobedeciendo a sus padres. clásicas o ar· caicas. como e~ un mercado regulado. un asesinato. antiguamente deltmltados como cajas. entregándose tan poco a las delicias. Repetición Por su tediosa repetición. ¿cómo no admirar en una población. La mentira mana y se extiende. so· bre todo de jóvenes. que en el espacio de los SignOS.tán las noticias del día: violencias. diciendo y mostrando el crimeO. sobre todo. por mar o aire. Y no se ltbra tanto sobre las diversas cajas de la pubhcldad local. para asegurar la publicidad. Con semejante presión. esta no se ~es. el mismo Platón la dio. 154 155 . No s~ preocupe. incitándolos así al crimen? que no deja de repe~rse. Des- de que el mundo es mundo.-?-?e está y está donde no está: esta es precisament~ la defimclon más antigua y mejor fonnalizada de la mentlra. las secuencias de crimen más elaboradas y pedagógicas. sino donde. como las tragedias.U~tltu­ yen a este o a aquel hacen tranquilamente su publt~ldad. . se. sin factores inesperados. víctimas de asesinato. incluso a los más arcaicos. asesinatos. se describe lógicamente con esta dialéctica. Solo la enunciación siguiente pasa a ~e~ una noyedad o un~ ~eza: la historia corriente y las notmas del dla dan pubhcldad a lo que mata.

~ien controla la emisión de los ruidos que cruzan los muros será el amo del espacio. controlar el conjunto de los pasos de lo local a lo global. Rousseau llama un cercado al objeto del primer derecho de propiedad. sobre un terreno. Y. zumbando y atronando. si no es por la universalidad? Aquí se juega. como mea el perro para marcar el suyo.. como se suele decir. que invadirlo todo. ah!. para ello. incluso para el derecho. que ocup"Jlacer los lugares de forma expandida o expansible. las mejores. matarlo. un grupo. menos fatigosa. apresarlo. la lucha competitiva a muerte en el mercado de los signos. las estrategtas antIguas y las nuevas. cada uno vive en su casa.. políticas. Sm dudarlo. el futuro de la verdad. nombre propio del que grita más fuerte. Las últimas. El que quiera conocer a su tirano. aparentemente sin violencia. todo lo que transita por él P7rtene. ahí somos amos de nuestros movimientos corporales y de su entorno: 156 157 . un país.10506a. podemos emprenderla con el sujeto mismo sobre el que enuncia la boca: anatematizarlo. iLos que poseen los canales denunciarán los dogmas! vi~len. si lo deseamos. se mide el poder por ~l nudo. ni del canal. de repente. sino del fenómeno físico. tocar el piano. podemos echar mano al c~al o ap~opiarnos del soporte de la señal: el sonido y el nudo. militares. una nación. viene del Parásito. la voz de su amo. el sonido llega al otro y. convencer. Estas son. o sobre un producto. incluso para la fonnación. y para apropiarse de estos nuevos cercados. la batalla se libra alrededor de los signos. las vías de lo universal. designa las nuevas apropiaciones. se puede debatir sobre los sentidos: probar. Objetivo: poseer el sentido de los mensajes. Ya no se trata del mensaje. La r~esión sobre el centímetro cuadrado de papel unpreso o e tIempo de escucha reproduce. prefi~ren al debate o al dogma la compra. lógicamente. sucede el imperio de los signos sobre el mundo. en resumen. podemos hacer el silencio si lo queremos o. de su verdad. Los espacios virtuales se llenan de las basuras blandas de los nuevos propietarios. en una transparencia aparente. sobre el derecho del más fuerte y la creación de la so· ciedad civil mediante contrato. en tercera línea. ¿cómo definir la verdad.. trastorna su frágil intimidad o su quieta privacidad. en segundo lugar. En pocas palabras. excrementos hediondos de clamores y de imágenes. la que se ejerció en otros tiempo.Todo lo que se dijo. por la noche.=e al que lo posee. incluso para las ciencias. de lo público a la humanidad entera: la red de todas las redes. Como no es infrecuente en la historia. 10 reproduce palabra por palabra. una ciudad. en 6. el destino del mundo depende de un problema de filosof1a. en un espacio lógico. en este momento. cantar ManQn o tocar la cometa. en lo que se refiere al contenido de los mensajes. Este origen estercóreo del derecho de propiedad. como un perro sentado. de nuevo. le molesta. como canta el ruiseñor. por la fuerza o por derecho. escuchará. sobre la fuerza y el derecho. Lo que hoy se dice en él resulta de esta batalla: ~l más fuerte hace hablar de él. Una vez traspasados los límites de la propiedad. Plano de la propiedad ¿Cómo describir el régimen de propiedad sin hablar de violencia expulsa para instalarse en un espacio. un hombre. fisicamente. de lo privado a lo público.cia? La Un mapamundi para la verdad A los antiguos desafios en los que se cimentaban las grandes potencias agrícolas. Y ahora. que preste oído a los ruidos más fuertes. sonoro o luminoso. las lmeas o las ondas. ser el amo de los canales y dominar el material que hace posibles las circulaciones lógicas. más mocente. industriales. En este lugar o esta caja. para cu· brir su territorio. ni de las frecuencias. Volvamos todos a nuestro cercado propio. amordazarlo. El amo del ruido lo ensucia todo y lo llama sonido limpio. demostrar. para la humanidad.

tras la agonía. cuyo mecanismo. trán· sito irreversible hacia otro mundo. Las teorías de la luz como signo de la verdad o de la visión como sentido intuitivo de lo verdadero derivan de esta injusticia negra. o un médium cualquiera. ¿y qué ca· locaban los antiguos a la susodicha plena luz? Ejemplo: que se haya demostrado históricamente que Aquiles combatió realmente bajo las murallas de Troya o que Ulises haya navegado. se pone en escena. hacia la inmortalidad. los únicos que pueden buscar los focos. exactamente a lo que se coloca a la luz. La ilustración luminosa los hacía volver atrás y cruzar de nuevo las orillas del olvido. Hennes recorre este camino. Hay que concebir pues la relación de lo verdadero con la muerte. Se reduce al poder y a la gloria. la publicidad. con sus ritmos mágicos transfonnados en música. 10 universal sin excepción. desde el momento en que los trajo a esta orilla del Leteo. lo verdadero pasa de estos últimos. desde el momento en que Homero sacó estas hazañas a la visibilidad gloriosa y bella de sus poemas. sólo se dice en favor y para la gloria de los poderosos. incluso antes de cual'luier mensaje. que glorificaban a Aquiles y Ulises. decía. es decir. río famoso que. prestigio de las imágenes y de las máscaras. tras el umbral del que jamás volvió ser humano alguno. Así la historia se confunde con el mito. ante el universo. solía ser la responsable de la metamorfosis. siem" pre ganada por los más fuertes. Este es el camino del transporte de la muerte. Esta es la verdad simplemente dibujada sobre el atlas de estas redes.nan las montañas y la roda de su barco ya no está entre EsCIla y Caribdis. El fundamento de la verdad se confunde. la verdad se reduda entonces a la notoriedad. de la tumba al escenario o de las tablas al templo. mapas y planos de las redes. el poder de matar. Aletría describía esta victoria de los resucitados sobre la muerte. y estas a a publicidad. o de la sombra negra a la verdad resplandeciente. Mirad con toda vuestra atención la extraña transfonnación que sufren Aquiles y Ulises: cuando están muertos para siempre. sólo enseñaban la gloria. sacaba a un rey. La tragedia~ mortífera. los dueños de la verdad. cuando los golpes de su espada no cerce. Director de pompas fiínebres. un guerrero o una mujer del sepulcro y. en aquellos pri· meros tiempos. venida de la guerra por la gloria. En verdad. en el helenismo filosófico antiguo. encandilaba divinamente a su espec· tro translúcido. pero de regresar de la ausencia después de la muerte. incluso después de la muerte. transfonna a algunos hombres en dioses. desvelada. sobreviven en nuestras memorias. propietarios de los medios de comunicación. verdadero quiere decir ilustre y verdad la iluminación. estatuas que se alzan de entre los muertos. en imágenes y en música. a los primeros. Dice la Ver- 158 159 . desde el momento en que extrajo su recuerdo del inevitable olvido en el que los habría sumergido la muerte. Volvamos a la definición que dio de lo verdadero la Antigüedad griega. Homero y algunos reyes poseían los medios de comunicación. para convertirse en lo que se extiende por todas partes.Cuando hace estragos la guerra de la expresión o de la apropiación de los canales y de los materiales soporte de los mensajes lógicos. encanta· miento rítmico o musical. a lo que se coloca a plena luz. bañada en terror y piedad. Bajo el nombre de aleté. por el mar Egeo o por otros mares. cruzaban los cadáveres. Homero los transfonnó en héroes y triunfó en su empresa. ella de nuevo. y esta al crimen. la verdad se reduce. como los in· mortales: sí. de hecho. la publicidad del poder. no importaba en absoluto. las tinieblas y la amnesia. palabra mágica. evi- dencia o certidumbre relativa a los contenidos. lo que se dice. desde el momento en que inmortali· zó a mortales muy corrientes como si fueran héroes o semi· dioses. ¿Qué hay de nuevo? En Grecia como aquí y ahora. con el politeísmo. ordinario y fuerte. Ahora bien. Antigüedad de este nuevo mapamundi La verdad se reduce a la circulación. tanto más célebres cuanto mataron masivamente. la esencia de la verdad consiste en esta apoteosis: convertir en dioses a estos resucitados. En su sentido griego antiguo.

barcos. campesinos y curas. efectivamente.burla de ellos y. Tuvimos que espemr. y cómo diferenciarlo de este encantamiento? ¿De dónde vienen las verdaderas noticias? Planteado en otros tiempos genialmente por CelVantes. afecta también a las ciencias más verídicas y más duras. La razón debió criticar durante mucho tiempo a lo religioso por haber encantado mágicamente el mundo y a los supersticiosos. en su acepción actual.. por una parte. antiguo y primer refugio de la verdad. en e! arte.. ¿no ves que la varita mágica transfonnó a la divina Dulcinea en esta campesina tea y mugrienta. por otra. encantadora de gloria y de inmortalidad.. ¿Por qué? Evidentemente. podrían considerar falsos y mentIrosos. porque abarca el universo. ¿Puede emerger lo verdadero. obligando a nuestra juventud a pronunCIar su elogio. apareció. en nuestras conductas colectivas. Enterrados vivos en e! encantamiento mágico de un nue· va politeísmo. la verdad. qué Merlín convirtieron. tragedias y sacrifiuos de los que nacen los falsos dioses. rechazando esta base mortal y violenta de la verdad: e! Dios verdadero prohíbe LIS verdaderas muertes. vivimos en ellos y los creemos verídicos. tan ricas y políticas. tan públicas y colectivas. las ciencias humanas y la 6los06a. prf!frcía Entonces.por el encantamiento Porque el encantamiento de las redes. teatro y templo. vuelve el mismo interrogante de la verdad: ¿quién encanta las cosas del mundo y cómo? Ingenuo Sancho. sino que no hubo verdad algu· na antes de que existiese o se revelase. a la escala global del mundo gresión!~. ríos. esta tumba. con dos truenos. para que existiesen o pudiéramos concebir talsos dioses. el profetismo bíblico. que corre tras su asno? ¿Qué Hennes. por la fuerza y para la gloria. la aparición de otros dos mundos virtuales. tan detenni161 cia más arcaica: en la luz. pero también porque nuestros padres y nuestros maestros nos enseñaron a no desconfiar de él. dejando que los muertos entierren a sus muertos. a la inversa. en la zona griega con la geometría.. nuestras creencias se someten a él sobre todo porque no lo vemos. No es exactamente o solamente que e! Dios sea el único verdadero.Ía. ya que. de la pequeña pantalla. bajo la mirada de! poder. universal y verdadera. terrorífica y penosa. duques. la lIlcredulidad filosófica ?e . y por esta cala. Lo verdadero acontece de la mano de los geómetras y de la boca de los profetas. luego cnstlano y musulmán. fabricamos pequeilos dioses que sólo el equivalente de un monoteísmo. en nuestra formación. a esta hedionda maritornes en una hennosa princesa de ensueño? iEl universo entero. como a la de las ciencias. más todavía: que resucitase. considera engañosa esta fábrica social. Tan poderosas. ¡Cómo vuelve ahora el desencantamiento'. y un acrecentamiento de la 160 . dice e! Caballero de la Triste Figura. barberos. un estatuto de la verdad idéntico al de ~iqué sabiduf. en una época en la que todavía las armas superaban a las letras. El mapamundi tncantada Ahora vivimos. io ahora la velocidad de esta luz! Geometría. bastante atestada de cadáveres y en la ma· yor parte de los casos trágica.dad quien posee la claridad. y en loa zona semiticJ con el Dios único. bastante cercanos en el espa· novedades de las que nacimos. se quedan congelados en e! encantamiento y se inmovilizan en su prisión! ¿Quién puede falsificar su lógica. desde nuestra infancia. sin excepción. uno fonnal y abstracto y e! otro enunciado por e! monoteísmo. pueblos. ClO. Formados entre mitos. ¿tendremos que pedir ahora a la historia de las religiones. El desanudamiento del vínculo entre la muerte y la verdad abre la historia de nuestras ciencias y la de nuestras re· ligiones. castillos. o la de! mito? Nadie. técnicas de exorcismo? re· la GreLas aencias Jorprendidm.

Pero si nos falta la gloria. como dramáticamente. transformándolas a su aire. ante el fuego de su hogar o de su estufa. los Angeles mediadores. esta nueva luz alumbra a media noche. a la que se decidió el filósofo: si prejuzgo que todo es falso. con la tradición profética del Dios verdadero porque es único. Peri-cles para los hombres. Descartes la abandona para conocerla más y para saber de los peligros o las ilusiones engendrados por la maligna fábrica mágica del mito. musa de la gloria. asocia esta certeza. tramposo tan listo y tan astuto que encantaba todas las cosas y todas las verdades.nantes para el poder y la supervivencia de las empresas. de muerte uni· versal. del que se derivan ilustres patronímicos. Y más se da a conocer como verdadera. emitido por su poder y para su gloria. todavía. el· grupo. la cuestión de la verdad acaba. altísimo. la esencia misma de lo público. así como su mensaje. Además. instalando trente a él. el diablo le dice: te daré la gloria. una y otra vez. condición de la verdad. ¿quién sabe si un hallazgo se extiende porque es verdadero o porque la persona. Como mínimo. de la historia. Penetrando en la vida entera de la humanidad solidaria. como religión. ¡y la historia! La palabra estruendosa utilizada por los griegos para designar el ruido esparcido por un nombre que las bocas repiten. ellas también. ¿quién garantizará la verdad de lo que pienso? Sólo Dios es bastante fuerte para declarar jaque mate al taumaturgo. si podemos decirlo así.?. invisible y débil detrás de toda la miseria. atados juntos por la liga de la historia.ién nos desencantará? La noche en la que nació la era moderna. lo seguimos utilizando para CHo. El idioma francés hace que la meditación sea una expresión de la medicación: que la primera tenga valor de cura de desintoxicación. ¿cómo inventar un nuevo vínculo social? La tendremos que educar. en la era de los mitos. mítica. más debemos presumir que al que la extiende pertenece el canal por el que pasa. mejor aún. el 162 163 . ¿Por qué pretendía que sólo Dios puede garantizar la ver· dad? Habiendo bebido en la Antigüedad. En otros tiempo. los portadores de mensajes. al Diablo mismo. que por todo el universo recorren sin cesar las redes. de muerte y asesinato. la que estamos viviendo aho· ra mismo. radical y universal. Como máximo. en una desintoxicación. también y sobre todo. mejor aún. ¿Q¡. tan trágicas sobre todo desde Hiroshima --¿cuántos millares de muertos?. Doblemente griego. Como en otros tiempos. René Descartes se puso en escena.tienen ahora que hundir sus raíces en la publicidad. Lo que genera una duda radical. la musa encargada de repartir la fama: pone al descubierto la verdad. en manos de los más fuertes. realmente universal? Vivimos en la misma encrucijada. La gloria a nadie más que al Ausente Inaccesible. el encantamiento ocupa el lugar del vínculo social: estamos religados como en religión. al niño que todavía no puede hablar. la nación que lo han descubierto controlan los canales y de ellos obtienen gloria? La producción de la verdad dura yace. tal y como se la consideraba antes: construyen. incluso cuando relata la historia de las ciencias! Ciío. Descartes rechaza los falsos dioses y confia en la geometría. de la gloria: a Dios mismo. decididamente. en el exorcismo. y así alcanzamos la paz. llena con su ruid. Hera-cles para los dioses. Así se da a conocer. tan decisivas en el acceso al más alto rango social. simple y fácil. o. Enlazando dos mundos. y no únicamente en su historia. Meditacióny medictUÍón La cuestión de la verdad acaba en el desencanto. se desembarazan definitivamente de la gloria: el canto de su nuevo encantamiento la reserva para Dios mismo. en su casa. Así el filósofo escribió sus Meditaciones. a un recién nacido débil y miserable. ¿Hemos inventado otro anclaje de la verdad. demostrativa. se la otorgan a la debilidad y a la po· breza. mera gloria. ¡Conocíamos desde hace tiempo su relato sorprendido por el encantamiento. De ahí la duda.

viven en la era de las comunicaciones. Todos los países del mundo. que me encandila. ahora habito en su puesto. para instalarlo permanen· temente en mi casa. dependen en gran medida del desarrollo científico y cultural de las perso· nas y de los grupos: la innovación gobierna efectivamente la economía. encadenado. saturado.y tÚ ros medios En los países ricos o pobres. prioritaria. Todos los países del mundo. incluso los más pobres. no puede crecer. las crisis económicas. no consagran casi ningún canal de comunicación a la enseñanza. mago todopoderoso. el demonio maligno. las enfermedades. profética y geómetra. 3 Enseñanza Balance de las nccesidades. Peor aún: en lugar de instalarlo en mi casa. Vivimos en la encrucijada en la que se encuentran las necesidades que suben y los bienes que bajan. para los 164 165 . Tenemos medios para atender a esta necesidad de fonnacÍón. la explosión demográfica. al menos desde el punto de vista financiero. central o regional. Y nosotros seguimos dando prioridad a esta última.. incluso los más ricos. aunque sea más un resultado que una causa. Todos los países del mundo. Necesario y creciente. que resuena en los multimedias.. frente a mí. mientras que su presupuesto de enseñanza y fonnación. en mi estufa o mi chimenea. el hambre. cableado. incluso los más ricos. este desarrollo ve como decrecen todos sus medios. ven en consecuencia cómo su demanda de fonnación crece cada año al menos en un diez por ciento. ¿~ién me librará de estas cadenas encantadoras? La enseñanza. la violencia. público o privado.Dedicado a engañarme. lo puedo comprar ahora. las soluciones a los problemas que plantean el paro.

se encuentra por todas partes a disposición de todos. que mide de las culturas y las ciencias la magnificencia y que sólo puede colmar el entusiasmo por un entrenamiento austero. su ~oste tan bajo y su flexibilidad reducen algunas barreras. que ya no se tienen que mover. de radio. lingüística. a menudo desconocidos en el medio que está llamado a utilizarlos. antenas de recepción de satélites. __ más una extraordinaria proliferación de inventos y de iniciativas sociales en materia de foonación. los sistemas abiertos de aprendizaje sólo se dirigen todavía a un pequeñísimo número de elegidos. conservado en concentraciones y por monopolios. la familia. viajando por el espacio geográfico y el cuerpo social. teléfono. que mida esta distancia a alguien que nació de un picapedrero y de la nieta de un fabricante de matamoscas. cultural.. llega fácilmente para sumergir a los aprendices. distancias: geográfica. demoledor. a la inversa. construyen estaciones. se podrían convertir en peregrinos. una cuestión de lugar: ¿dónde estar? ¿Dónde estamos?. a veces. en todos los idiomas y para todos los temas. se acumulan en una masa inmensa de medios trági- Distancias varias ¿Qué quiere decir: a distancia? Los primeros dibujos de este atlas tratan de resolver. Desde siempre. aquí o allá. cuesta menos que la enseñanza clásica. nuevas y universales. tenemos una solución.. financiera.. espacial. y donde los docentes. discos compactos. por el trabajo. por ejemplo.. La formación a distancia. qué vallas tan altas había que franquear. en diferentes redes El verbo viajar tiene ecos de la palabra ped<WJgía. pero acrecentado cada día por ejércitos de autores. los materiales pedagógicos: casetes audio y vídeo. que habla de un guía '1ue acompaña al niño y dirige su aventura.. de correo electrónico. cuyo precio.. allá donde la sabiduría. 166 167 . Mapa para el viaje. Para'reducir las distancias y allanar obstáculos. aplicaciones informáticas diversas. ¿QIé hacer? Decidirla. en el alba de la vida.problemas más graves que conocemos y vivimos. de telefax. y menos la principal. que no utilizamos jamás. redes digitales. Innumerables.. Razones de más para luchar contra los poderes que levantan mil obstáculos ante el saber. móvil y extendida. de televisión por cable o satélite. utilizan todas las tecnologías disponibles.. cuyo origen. o a otra persona. módem. con las tecnologías actuales... social. en el que vivir bloqueado.. a la que puede responder un atlas: ¿en qué espacio y cómo desplazarse? Recuerden: zarpábamos antaño rumbo a un saber misterioso y lejano como una isla utópica. ambos responderán. ¡qué dificil conquista. qué campo minado. kuántas fronteras. pero nunca las suprimiremos todas. a enseñanza plantea esta pregunta. considerado bajo. Estas redes de comunicación: cable. ¿qué distancias nos separan de los lugares a los que deseamos ir? ¿Dónde ir? ¿Cómo? En la práctica. sencilla. desde hace milenios. conservado en bancos bien protegidos. videotexto. qué severas eliminaciones! Y los viajes se realizan ahora en un espacio diferente de utopía.. capital fijado.. emisoras en continuo de programas de foonación. mcluso sus virtualidades contribuyen a domesticar nuestra timidez amedrentada.. en teoría. la pobreza o el destino ya no impide comunicar con el exterior. el saber se vuelve ubicuo.. abandonada por sus padres desde su nacimiento en la inciusa y a quien esta desgracia. separan a los aspirantes del saber! Efectivamente. no predestinaba para nada a la Academia. nuestras tecnologías pueden abolir la primera. no predisponía en absoluto a proyectar una cadena de televisión educativa. sí.. supongo. ordenadores. no encuentra más que recursos que se van consumiendo. Podemos pedir. pero además. los docentes sin fronteras. con la esperanza y el derecho a borrar los obstáculos y que el recorrido de largas distancias son lo más importante de la pedagogía.

los canales y las redes. Propio de los animales.. la gloria. de datos y de instrucción. acaba de decidir la creación de una instancia abierta. extensivo por su alcance. en lugar de expresarla. universal.. sólo utilizábamos hasta ahora protecciones de museología. dirige la opinión pública. dejando a otras instituciones paralelas la liquidación sangrienta de la vieja historia. sus publicaciones. utópico y positivo. la información. comÚn o raro. por embalsamamiento y consumo turístico.camente infi-autilizados. Para salvarlas de la aniquilación. pero abarcándolo en su totalidad. en sus dos sentidos. No dejar nunca de compartir la información. por no decir político. Para construir la igualdad en· tre los individuos y los grupos. La sabiduría libera del envile-cimiento. así como a la escucha atenta de las culturas debi· litadas. de los canales que los transmiten. y virtual. construye en suma un universo intensivo por sus contenidos. esta es la respuesta: ¿qué no· vedad. ¿Cómo? Un solo verbo activo y pasivo en lengua france- 168 169 . Las comunicaciones de masas. para asegurarse el do. la tolerancia y la paz. gracias a esta institución mundial.. en el mapamundi. pronto aparecerán saberes y cu!tuca. Al igual que la ciencia y la cultura. del poder y de la glona de las personas y las naciones./uien posee sus canales.s independientes de los monopolios.. por las tecnologías.. Utopía. inventar un vínculo social que minimice la violencia. crea la realidad. fabnca lo sagrado por un uso intenso de los muertos. expandida por todas partes. su publicidad. que sólo puede superar la fe misma. el dominio embrutece al hombre en el hombre. en las que la conservación viene a ser otra forma de muerte. Su égida garantiza una cierta autonomía al saber así compartido en el mundo y por los ¿Condición de vida? iQyé sueño! Y no obstante. dice~.inio en el ancho mundo y en la larga historia. cuya propietaria es una sola cultura. igualmente esta organización mundial para las ciencias. ¡tantos circuitos y agencias de viajes en este espacio. incluso las más ncas de algunos países ricos no están libres del peligro de morir. ya constituyen nuestra infraestructura o nuestra condición general de vida. y cómica además: pues el obstáculo prinCIpal viene preCisamente de las potencias que congelan las distancias. educir. y cuya difusión extenderá. pacificar el mundo y liberamos. más de lo que se piensa. define la verdad. Hacer posible lo imposible. en el que los falsos dioses están interesados en mantener a los mortales en la ignorancia. universal por las tecnologías y virtual por la institución. y cae en la esclavitud quien carece de información. o la infonnación en ambos sentidos. las patentes. pues tal es su nombre. a un tiempo técnico y utópico. independiente de ellas. la innovación. y tan pocas personas toman- hombres. de los que todo se deriva. ha aparecido nunca sin entusiasmo utópico? Gracias a un contrato firmado entre las Naciones Unidas esta isla existe. en la historia. sustituye d me· nudo al poder judicial. cuando se une o se vende a los poderes. identificable con un lugar. aunque a veces embrutezca también. el dinero. procura'perfiles rápidos y glorias etlmeras.m. do la salida! y como los mensajes dependen. por otra parte. tanto si lo ejerce o lo padece como si lucha por obtenerlo o conservarlo. que yo sepa. la más rica (¿no habría que decir a veces: pobre cultura de los ricos y cultura opulenta de los miserables?) destruyen rápidamente las de los pa!ses pobres y los individuos desposeídos. o si se quiere. instruir. El poder pertenece a . reside en la formación. ¿Qyé hacer? Si. La división y la desigualdad DbsttÚU/ns .. monopolizando el saber. un solo proyecto en tres: funnar. La UNESCO. incluida a innovación científica y técnica. al contrario de los anteriores. pronto reunidos en una misma red. la educación y la cultura realiza un proyecto fundamental.. la única esperanza que nos queda..

Nombre sin gracia del contrato. Previamente al intercambio equilibrado reinan los parásitos. Ninguno sabe más que el otro. de donde se deduce la pregunta: ¿qué quieres. ni se sentirá elocuente si no escucha. ante un públIco mudo. no se separarán nunca más. iQ!Ie circulen. No nos engañe~os. Sin compartir no hay formación. pertenecen a todos: patrimonio común de la humanidad. iguales en derecho. el intercambio supone que al igual que los hombres. Si la posesión de una ciencia. su discurso. jamás sobre otros hombres. y la ciencia de la violencia. el saber siempre contribuyó a levantar una escala social. secundario. incluso aquellos que la arrogancia no qUiere reconocer. El maestro puede así ejercer su maestría sobre los objetos de su arte o de su experiencia. y el nuevo maestro aceptará convertirse a su vez en alumno. ninguno es supenor a los demás: la misma recla para los hombre y para lo que saben. vie~en a ser lo mismo. las preguntas sin pa- labras de la asistencia. listas para coordinarse? ¡Pero nada se construye sobre sueños! Respuesta: isla o lugar que no figura en mapa alguno. Planos de la isla de Uwpía Sueños y mentiras. le digo: ¿no ve las necesidades y el impulso. a cambio. por muy miserabfe e Ignorante que se presente el enseñado. la interactividad construye el diálogo y la comunidad. puede al menos enseñar a su enseñante la miseria. no se le podría diferenciar de un gángster. aprender/enseñar debería describir una relación simétrica. prácticos o teóri. si la retención de una información es fuente de dominio. desde el principio. repetid. si no está inspirado. Allá donde se encuentren. prolongando la escala bestial de la jerarquía. La ignorancia absoluta existe tan poco como la sabiduría absoluta. Basadas en la participación sin exclusivas. lógica y fisica. aprendemos uno del otro. Q!té importa. Tiene entonces el deber de compartir su ciencia y de intercambiarla con el que la ignora. Utopía debe esta ausencia a la contradicción. alumnos o no: de no ser así. a cambio de lo que ignora. cualquiera que hable. aprender de mí? Q!Ie el alumno se transforme primero en maestro. Equivalente. cuyo principio gobierna el lugar: 170 171 .cos. en razón de su condición humilde y baja.sa. acopladas. ¿por qué no lo persigue la justicia por asociación de malhechores? Q!Ie comparta. Patrimonio común de la humanidad . información tan preciosa que no se encuentra explicada ni descrita en libro alguno. como el aire para respirar! Esta exigencia de fluidez exige asimismo servidores. Si además reduta a su alrededor. A la inversa. aunque esté solo. sus discípulos con los que gozar del poder que emana esta sabiduría. arrojad rápidamente a la papelera esta protuberancia de violencia: lo verdadero nace al margen de ella. Son ilícitos pues la concentración.qué reconocerlos todos. tanto más rigurosa cuanto parece ir en función del mérito y la verdad. formación e infonnac~m. resulta de toda funnación el mestizaje de las buenas voluntades presentes. canales y redes. ¿Por . por medios muy parecidos a la fuerza. para el enseñante y para el enseñado. Dime cómo amasar la masa del pan y te enseñaré fisica nuclear: así nos convertimos al mismo tiempo en enseñantes y en enseñados. El docente plantea dos preguntas previas para escuchar dos respuestas: ¿qué me querrías enseñar?. que mil iniciativas anuncian. no encontrará qué decir. en alguna escuela o banda. pero también con los que pasan por ahí. con sus alumnos. todos los saberes. Sí t?dos los saberes vienen a ser lo mismo. responde: así se gana una benevolencia que escucha sin obedecer. Todos los saberes son libres e iguales en derecho. apropiación o monopolio de la sabiduría y de la infonnación. pues la sabiduría es una continuación del poder. bajo su voz. en silencio: ¡esta utopía no existió en ningún pais ni en ningún tiempo! Jerarquizado de sí mismo. sean cuales fueren? Porque solo exIste la verdad al margen de toda forma de poder. al menos siempre y para todas las cosas' sólo es así a veces y en algunos puntos.

yace ahí y, al mismo tiempo, no está. ¡Allí estamos! ¿No innologías, con~piradoras, vivimos aquí pero allá, es decir, sobre una Isla sm paradero? ¿Conocemos el instante propicio de estos mapas sentimentales? Toda red se deriva de los antiguos mapamundis para representar este adas de utopía. ¡Pero no se tt:ata ~;amente de planos y de papel! No del todo: como llltenClon o proyecto, humano y político, a continuación la utopía contraviene una vez más el priocipiC? de contr~dicción, fisico y humano esta vez, que regula el mter~amblO: en este país de jauja, se atan los perros con longaniza y todo el mundo puede disfrutar de la mantequi11~ y del.dinero de la mantequilla. ¡Aquí estamos! Contravemmos Sin cesar la ley de los bienes y valores móviles, para l?s cu~es en~.egar y conservar, al mismo tiempo, ni es pos~~le m es vabdo, en el campo del saber y de la informaClan, que podemos conservar para nosotros y acrecentar sin duda ca~a v7z qU,e l~s entregamos. Compartir, extender nuestra cle~Cla no Impide que nos la quedemos, pródigos y avaros al mismo tiempo: ¡tirémosla pues por la ventana (incluso por la de la televisión)! Esta superabundancia nos hace entrar en el país de Jauja. desbordante de abundancia y de profusión. ¡y así es desde que el mundo es mundo y la ciencia es ciencia! ¿Cómo n~die lo ha visto hasta ahora? Porque la sabidu· da num;:a 1 diO su color a ninguna época. Y ha llegado su 7 hora. DIbUjemos pues los planos de estos mágicos lugares.
La mejory la peor de las cosas
~uevo o~stáculo que me apunta un realista: opuesta a las reahdades .VlrtUales, la vulgata, sobre este punto, recomienda la presencia del cuerpo docente; los hombrecillos se apegan a una persona, de modo que aprenden las matemáticas o la historia \,aterna, como hablan su lengua materna. No hay nada meJor que la relación cálida y vital del enseñado con el enseñante, que Platón calificaba de relación del amante con

cumplimos sin cesar esta ley, nosotros, habitantes de lo local que rondamos por lo global, nosotros, con nuestras tec-

el amado; por este canal erótico pasan los saberes y las prácticas, los juegos de manos, de lengua y de mente. Sí, la ma razón sólo se transmite con la carne y el fuego. Nada se puede objetar. Sin embargo, la encarnación de la enseñanza en el cuerpo docente data de épocas en las que sólo era portador del saber una persona excepcional: anciano experimentado, sacerdote, maestro, autor... respetado, consultado, venerado; se solía decir que a su muerte desaparecía una biblioteca entera. Esta añoranza significaba, a la inVersa, que desde la invención de los nuevos soportes: escritura, imprenta, libros y librerías... murió para siempre el cuerpo vivo y presente, receptáculo o tabernáculo del saber. Este es mi cuerpo: el libro que escribo es más la carne de mi carne que mi propia carne. Y además, como el de un ángel, este cuerpo sutil puede, virtualmente, partir, volar, hablar en otros lugares sin el cuerpo presente. La enseñanza a distancia nació con la escritura, para desarrollarse con la imprenta. ¿Presencial, dicen? ¿~é anuncia el cuerpo docente, en voz y hueso? ¡Simplemente lo virtual, que yo sepa! S6lo indica, o significa, o muestra sombras: ausentes si se trata de historia. formas y números en matemáticas, países desconocidos en geografia, sentidos y sintaxis arbitrarios en idiomas... Incluso el experimento de fisica, la reacción coloreada de ki química, la rana que padece bajo el bisturí sólo están ahí por la ley, la fórmula o el dibujo de anatomía, escritos en la pizarra, sobre el plano negro de su ausencia, portadora de conocimiento virtual en su totalidad o en parte, modosita e ideal como una fotografía.
La remota antigüedad de In virtual

Sí, está sin estar, ella también y sobre todo. Y fuera está el universo al que nos arrastra. ¿Q!té contenidos se podrían adaptar mejor a las imágenes, a las asambleas, a las instituciones... virtuales que los del saber y la formación? Tras los muros, los patios y los tejados, de la escuela o del campus, cuya presencia densa confunde a tus ojos deslumbrados, se oculta la verdadera vida, la única institución educativa: la 173

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universidad virtual; entre paréntesis añado que utilizo por supuesto el término de universidad en su sentido latín ori-

ginario de conjunto universal de todas las formaciones para
todo tipo de capacidades. ¿No ha existido desde siempre,

desde la Academia griega y las Ideas virtuales que mostraba allí el filósofo geómetra?
No hay nada más precioso, en realidad, que la encamación de los contenidos virtuales, pero nada más peligroso también a veces: la fijación ~el afecto. ~~ una persona la transfurma en maestro, en guro, en sernldlos que hemos vistos tra~ a sus súbditos como esclavos, subyugándolos; hemos VIS.to también mil inteligencias sometidas de por vida

a locas Ideas, pero aunque se trate de verdades, la rígida adhesión no resulta ser mejor para la evolución de la investi-

gación y de la vivacidad venidera. Si los sabios se suelen considerar como los propietarios de su especialidad, los docentes se apropian frecuentemente de sus alumnos, obligados a saber como ellos. Se escapa para siempre la libertad de pensamiento. Si este último nunca arrebató su libertad a nadie, el pensador lo hizo a veces. No hay nada ~ejor, nada peor que lo presencial; sólo rec~)fdamos lo mejor, y ~os grupos de presión y los corporatiVIsmos nacen de estas mfluencias abusivas. ¿Cuántas veces el maestro presente, odiado, impidió que tal o cual se iniciar~ en talo cual ciencia, odiada como él? Reconocedlo, quendos colegas: no más estúpidos escándalos, ¡solamente voluntarios! No hay nada peor, efectivamente, pero tampoco nada mejor que lo virtual. Desde que el viejo Esopo lo dijo de la lengua, todo medio de comunicación es la mejor, paro también la peor de las cosas. Encandila y también droga. Remedio para todo veneno, veneno contra todo remedio, todos los canales son iguales al principio.

Ltu tlcnicas toman el rekvo
Ninguna técnica tiene posibilidades de extenderse si no reactiva una aptitud, humana o cultural, ya presente. Los eso, pacios virtuales, hoy reticulados por los virtuosos técnicos 174

de la distancia y del tiempo abolidos en parte, están ocupados desde hace tiempo por todas las disciplinas del saber y de las culturas. ¿G!té historiador, entrenado para entender los mensajes grabados en los pergaminos contestadores por generaciones de muertos, no los habita? Y las nociones abstractas de las matemáticas, sin las que nuestra eficacia sobre las cosas llamadas reales del mundo se desvanecería, ¿dónde están? ¿Con las sombras de la historia y de la literatura? ¿y los conceptos de la filosofía? ¿y las obras musicales? Presente en el centro de la clase, el maestro sólo está ahí en función de otros espacios. Tal es el tejido y los arabescos de las dos escuelas, la más nueva de las cuales es más antigua de lo que se plensa. ¿Quién se podría extrañar, realmente, de enterarse, por teléfono, de un barrio a otro o a través de los continentes, de las noticias del momento? ¿Qyién no escucha cada noche las llamadas del día? Mantenemos desde hace tiempo, por hilo, sin hilo, por cable o satélite, conversaciones continuas entre interlocutores dispersados por el espacio-tiempo del planeta, labrado por el huso que escamotea un día. Cuando hablamos así, decía, áeflexionamos siempre sobre el lugar de la conversación? ¿Tiene lugar aquí, donde hablo y escucho a mi intedocutor, o allá lejos, donde mi amigo me pregunta y me escuCha, o en ambos lugares a la vez,juera y ahi, entre nosotros, al contrario del principio del tercero excluido, que impide que un acontecimiento se produzca y no se produzca en el mismo lugar y al mismo tiempo? Asimismo, cuando organizamos una videoconferencia entre tres o cuatro, dispersos por Nueva Zelanda, Sudáfrica, Escandinavia y Francia, ¿dónde situar el punto de intersección de estas zonas? Planteemos la cuestión del lugar a las diferentes redes de todas las técnicas de infonnación, de comunicación y medio de intercambio a distancia: estamos explotando, por medios nuevos, nuestros antiguos hábitats virtuales, engendrados en otros tiempos por la tecnología de la escritura y en ellos trazamos caminos sobre mapas paradójicos que prolongan nuestra participación desde lo local hacia el universo. Volviendo a algunas meditaciones sobre los Angeles, poblamos de dispositivos nuestro antiguo fuera de ahi {hon taJ. 175

El dispositivo desdefuera
¿Pero, qué fuera? Volvamos a antiguas técnicas: el martillo trabaja y la pelota vuela, fuera del alcance de nuestros brazos, el teléfono habla fuera del alcance de nuestra voz. De estas dos distancias, una es cercana y visible, en la forja o en el estadio y la otra se hace virtual a fuerza de alejamiento. ¿Q!¡é loro no repite, por haberla escuchado, la frase sentenciosa de la herramienta que prolonga el órgano? Para que tuviera sentido, el miembro tendría que alargar.;;e hasta la longitud, mediocre, del martillo, luego considerable de la pelota y, finalmente, inmensa del cable que da la vuelta al mundo: ¿masculina jactancia fanfarrona de controlar? ¿Q!¡é función prolongan una presa hidroeléctrica o una central nuclear? Obramos nosotros mismos, más bien, y sentimos el extremo de la maza o el cuero del balón que pasa, como el ciego toca con el extremo de su bastón, como proyecto mis palabras, a través del teléfono, en la lejanía, mientras que el amigo se exterioriza hacia aquí: perdemos --en el sentido en que pierde un vaso rajado--- evadiéndonos de nosotros mismos, fuera, y estos son nuestros dispositivos. No somos seres del ahí: no sólo no solemos estar ahí, sino que ni siquiera somos seres, porque salimos a placer de nosotros mismos: pienso, artÚ(J, trabajo, hablo, luego existofuerade míyfuerade ahí. El cuerpo pierde o vierte fuera de sí sus funciones, que se van a buscar fortuna por el mundo, nosotros sabemos lanzamos fuera de nosotros y por delante de nosotros: tal es el sentido literal de la palabra ob-jet*. Así el s~jeto, personal o colectivo, se objetiva y aparecen las técnicas. Sabemos proyectamos tan bien sobre lo que hace tiempo llamé cuasi-objeto, ficha encargada de trazar entre nosotros las relaciones cuya red fonna el grupo, que podemos
- N. Jefa T.:ftta: lanzar, arrojar

formar igualmente un grupo a su alrededor: apuesta, fetiche, mercancía... ¿qué institución no se proyecta en él o a él se remite? Todas las técnicas nos llegan de esta capacidad, individual y social, de distanciamiento y de extracción de sí. La crítica de las técnicas, emana, a contrapelo, de un contrasentido sobre el lugar que asedia el estar ahí.

Lugares virtuales
En realidad, no estamos arraigados como los árboles, a pesar de que toda la flora, aunque inmóvil, se fertilice por turbulencias aleatorias del aire y siembre sus retoños en un desorden caótico en el que sólo algunas circunstancias tienen poder para anclarlos. A la inversa de las especies de la fauna, cuyos migradores mismos no salen de las mismas rutas, no nos contentamos con nichos ni caminos fijos: no so· mas ganado. No somos seres que están abí. Madame Bovary somos todos nosotros. Maniatada en su pueblo, en lugar de escaparse en sueños, como dicen los que condenan a la mujer, habita, como todo el mundo, en un lugar virtual; no esta habitación demasiado real, donde su marido la irrita, ni tampoco la botica del tonto fannacéutico, sin¿ una combinación sutil de local actual y de global impreciso, que se llamaba imaginación o deseo, cuando se creía en las facultades del alma, y que designa exactamente el hábitat de los contemporáneos, que recorre diferentes canales, como el de nuestros antepasados, a poco que hubieran trabajado como marineros, soldados, jefes de Estado, jornaleros, misioneros, putas vulgívagas, banqueros, deshollinadores, diplomáticos, viajantes... ¿Por conductas tan corrientes vale la pena arruinarse o suicidarse? Corresponsal de periódico, el mediocre Homais se gana la cruz, porque se extiende, a lo lejos, a través de la escritura, y Charles, médico y marido, no entiende nada de los sufrimientos de su mujer, porque corre por los montes visitando enfermos... Nadie está ahí, salvo ella. Desde que salió de África, hace millones de años, el Homo sapiens sapiens deambula por la tierra y habita en su cabeza, 177

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la conquista. tan contrario a los seres vivos de flora y de fauna que. ¿lo sabían? por los maridos influyentes de estas sociedades de progreso. en él se encuentran. pero tan reales como los jardines en los que Emma tuvo un desliz. desincronizando la emisión y la recepción. Hacemos con la actualidad presente 10 que nuestros padres sólo podían hacer con la historia: cortarla en trocitos. con los sueños de Madame Bovary. nuestra hennana. el control del espacio ayuda a ganar tiempo. largas. concluida. sin ruina ni suicidio! mi propio Flaubert intentó el verdadero proceso Bovary? . de aprender en ellos. sin embargo. el espacio virtual es un espacio-tiempo. la flexibilidad de los intercambios. para poder tener más adelante una audición tranquila y más atenta. salvo el mosquito y la gallina. empezamos a ocupamos de nuestros espacios virtuales. no salgáis. ya que te grabo. para comunicarse con sus amantes. El tiempo se convierte en una de las materias primas del trabajo y de la enseñanza. pero presente. ¡Mujeres.. a contratiempo. yo puedo no escucharte. ni en sueños ni por teléfono! ¡No hay virtualidad para Emma. o ver esta noche imágenes emitidas hace mucho. ¿Flaubert habría descrito. al ir unido a construcciones. El esplUio virtua! Proyectado por nuestras costumbres. la velocidad de los electrones o la de la luz. ya que nuestros grupos. suscitada por nues- 178 179 . Jugando con los husos horarios. soñada o técnica. plegarla tranquilamente. mientras que esta noche convocaré al mismo tiempo. La anulación relativa de las distancias. como 10 fueron antes el espacio y cualquier otra materia. por ejemplo. Así es el hombre. Como el del planeta. con la salvedad de que puedo establecer algunas contracorrientes en la irreversibilidad del transcurrir. así como la forma de vivir en ellos. más todavía y más eficazmente que del espacio astronómico. de las antiguas fronteras del mundo. negociar. un análisis que destruye en parte la obligación de simultaneidad. recomenzarla. la explotación de los espacios virtuales abiertos por estas distancias. efectivamente. que implican las técnicas. aligeramos una vez más las necesidades que implica el principio lógico según el cual es imposible que algo sea y no sea a! mismo tiempo. es verdad. nosotros siempre estamos jUera de ahí. global. tanto como local. técnico. a pesar de todo.al igual que Emma. rehacerla. se morirían al descender tres grados de latitud: esos son los verdaderos seres que están ahí. Hoy como ayer. a todos aquellos que me han dirigido un mensaje a lo largo de todo el día. en las que se instalan las técnicas nuevas? En la misma fecha. avempras científicas e inventos técnicos. una vez que el espacio real no ofreció más lagunas para nuestros viajes. puede. A la inversa. en un salón virtual y por una simultaneidad que he elegido yo y que no me viene impuesta por lo que se llamaba antes el fluir o la naturaleza misma del tiempo. sin memoria. funcionamientos y conexiones de artefactos. de trabajar en ellos. La ecuación del tiempo y del dinero utiliza sobre todo estos espacios virtuales con vistas a perfiles monetarios rápi· dos. ausente. pero también sabiduría. El descubrimiento. y humano. prisionera en sus tierras. sometido a lo simultáneo como a lo irremediable. el espacio virtual no mantiene las mismas relaciones con el tiempo que el espacio del mundo. todavía más preciosa. las condiciones humanas estables. fuera de mí y fuera del ahí. Puedo escuchar mañana lo que me dijiste ayer. antiguos. habita un alma vagamente errante. Sabiéndolo sin quererlo. celosos de que esta herramienta sirviera sobre todo a sus mujeres. la exploración. y no en su condición o exigencia necesaria.. adaptado a nuestras fonnas de vida. y la maleabilidad del tiempo. lejanos antepasados de estas maquinarias. Tú hablas. mientras se van fonnando otros nuevos. construido y suscitado entre nosotros. flotante. en estas últimas décadas. prolongaron. las operaciones de comercio y de banca precedieron tambiéri a las investigaciones sobre los algoritmos. pero rápidamente anuladas. el número de abonados al teléfono se vio frenado.

tenemos dos bancos de trabajo similares. fonnan parte de las térnicas. ya lo he . Mientras movilicen fuerzas a escala entrópica. la imprenta. ni habita ni emigra: va errante. fuimos excluidos del jardín. a las mencionadas facultades del sujeto. como todos los tipos de canales. a escala infonnativa: pertenecen a las terno-logías. fuerzas del mismo orden con el fin de trabajar. Porque no disponemos solamente de terno-logías del discurso. relatores. paralelas. una presa. Sí. ya que nuestra memoria cultural los me~ciona desde Ulises y Gilgamesh. conectamos con el fuera de ahí de nuestros primeros. Bajo la influencia de los usos de la lengua inglesa y por razones. al final del camino. entre la cosa y su descripción. en los extremos de la línea telefónica. en primer lugar.. cuando se trata de una palanca o de un telescopio. en el parachoques del camión. el estudio razonado de las herramientas y de las máqui· nas. ¿entablaremos un proceso contra él nosotros también porque... como in\ervalo antropológico breve. una máquina de tratamiento de texto. del golfo Pérsico a España. en la pantalla o la página. repito. La arrogancia altiva de algunos acepta mal que se pueda colocar al mismo nivel una forja y una consola. un martillo. una bomba atómica. de ave~turas reales o imaginarias. sino de sonido e imagen. más o menos mit?manos. de sistemas expertos. Deploramos la confusión y la pérdida de una diferencia. Sobre todo porque necesitamos la palabra terno-logía para expresar las técnicas del discurso. ni del invento más o menos reciente. que nunca olvidamos realmente. una llave inglesa. hablamos. de conservación de los stoOO de bancos de datos. fuera de su cuna africana. útil. La prolongación de los órganos de la que hablan los filósofos. EXilados. manipulan. en el neolítico de las técnicas de la agricultura y se vincula a unas téc· ni~as particulares. antep~ado~. en tierras conOCidas y desconocidas. y sin embargo. en lugar del ténnino técnica. pues ambas atraviesan espacios dificiles? Incluso los sociales: ¿no queremos que los hombres confra· ternicen? ¿Fin del estar ahí? Técnicas y tecnologías El ténnino tecnología designaba en otro tiempo.tras tecnologías. otro lógico. Colmamos una distancia y allanamos los obstáculos. en la punta del palo. viajeros extraviados por tierra y mar. al menos tanto como el discurso sobre las técnicas. con mejor annonía entre la térnica y la instrucción. técnico el uno y el otro ternológico. que se diferencian únicamente en el orden de la energía. uno material. sólo describe un trayecto de nuestro exutorio: estamos. y mortalmente. como busca en nuestros días saber o infonnación por nuestros canales.comentado.. Para combinar ia cabra con el conejo y obtener una quimera.. el fin del estar am.. ni una ni otro datan de ayer. y con el mismo sentido que él. en un tratado discursivo sobre los artes y los oficios. De pronto. mucho más ligeramen· te. acercando esta 181 . se puede convertir en el peor de los lugares? El propio Homais nos diría que fabrica medicamentos con venenos. y la del estar ahr. de tal o cual técnica o tecnología. La escritura. Todo lo contrario. actualmente vivimos dos desapariciones. un motor de explosión. por ejemplo. 180 Esta doble salida de sí confinna. sm CObIJO. en fran· cés. de recorrer el gh bo y 10s'1=spacios virtuales? . y que nuestra ciencia los conoce desde los primeros paseos vagabundos de Sapiens sapims desparramándose por el planeta. Esta salida fuera de sí afecta también. ¿Dejó nunca. el estar ahí emerge tarde. por su parte. Este como aquel favorecen la salida de sí. relativas y contemporáneas: la de la agricultura. Antes de que abarque al mundo. com<? técnica dominante de nuestras culturas. convierte este espacio virtual en el mejor de los lugares de fonnación o en la más flexible de las escue· las. parece utilizarse cada vez más. en busca de sal y de comida. de énfasis publicitario. Sin embargo. ¿Podemos soñar. viviendo aquí o allá. de inteligencia artificial.

judicial. visible desde lejos: esta es una definición real. a distancia y virtualmente. aunque nunca se encontrará en su presenCla. científica. y tejado. individual. la institución tiene su sede en un edificio: templo. ayuntamiento o capitolio. por el contrario. De donde se deduce un cambio. a capacidades prácticas que. el cine. con tal naturalidad que habIta estos multiples hábitats virtuales más y mejor que su propia casa y frecuenta. ¿Cómo se proyecta un grupo también fuera de ahi? Flaubert convoca. ¿Dónde observar}a memoria. campus.arcaica psicología de las facultades.ca. palacio de justicia. . pero también militar. si no es en el gnoman babilonio y griego o en alguna aplicación informática? ¿Los contemporáneos me perdonarán que remiende un desgarrón tan amplio? Admitan que existen tecnologías del espíritu. Ejemplo elemental: en una institución primaria. un marqués. muros inmóviles. a quien no le importa un bledo. Hace poco visibles y edificables con materia dura. visible. las bolsas de valores y de trabaJO. en el Elíseo ~ la Casa Blan. social o colectiva. va acompañada por la misma capacidad. jamás existieron en ese sujeto soporte que algunos vanidosos i~ventaron par~ ellas. repito. Pero la sociedad se puede reconocer Sin reumrse SIempre localmente o fisicamente. y lo hará como siempre lo hizo. la inteligencia. nave. 182 escuela. comercial.definición del trabajo. catedral. las escuelas. y comprobarán en primer lugar la poderosa continuidad de su historia desde la antigüedad más remota y verán a continuación cómo ese espíritu desciende. según los casos. Instituciones virtuales El maestro enseña en la escuela. en el es~a~io o en el plató.. para contemplarse. de las grutas de Lascaux a mi ordenador? ¿Dónde.n! en es~ac. bolsa. la fotogrma. venerable y a veces pacífica institución. política. las empresas. industrial. dIfutninan las distancias en el espac.. sino en general en todas nuestras instituciones. deportiva. en el que el grupo tiene potestad para reunirse y dividirse. mran más reales las antiguas asambleas? Tendremos que decir quién es el prójimo. La pasión que ata a la radio o a la televi· sión a tantísimos contemporáneos no nace. de reunirse en un lugar indefinido y no cartografiable. a las cosas mismas y al mundo del que somos una parte totaL ¡La enseñanza a distancia nos sumerge en las facultades! Antiguos planos de instituciones Esta salida de sí. los dibuj~s. fábrica. cuando conoce a una de ellas. eso no quiere decir vana y falsamente.ios imposibles de asignar. como espectáculo y como espectador. representantes notables de las instituciones.. fieros defensores de lo contemporáneo. financiera. cien personas que colman ~u soledad. banco. por una nl. ¿G!tién no ha experimentado.io real y reún. SI no es en los lIbros y en las huellas dejadas precisamente para perdurar. faltaría más. habíamos olvidado que nunca dejaron de existir. El arquitecto hace el plano y dirige la construcción de estas instituciones. las pantallas de todo tipO. convertida en tic del lenguaje. mientras que dichas facultades. en su lugar. no sólo en nuestra fonna de enseñar. Este últlmo adjetlvo 183 . fundamental. Cada uno ~e proyecta en el espacio virtual que aparece en la caja y habita.1eva . al cura. probablemente. con cimientos estables. exagerados. sino de las nuevas fonnas de reunirse. cerrado casi siempre. surcos labrados sobre las tablillas mesapo- támicas o los discos magnéticos? ¿Dónde. enseña el maestr? . las diferentes asambleas. Reliposa. del hechizo del sonido ni del prestigio de las imágenes. quizá los tribunales.. gimnasio espacios construidos de acuerdo con un plano arquitectónico. ahora y siempre. alrededor de Emma. un notario y al botica· rio. grupos VIrtuales. antiguo térm~no cuya etimología denota y describe ~~ién un equilibno estable en o sobre una plaza. los espejos. laboratorio o leonera cuartel. si no es en la pintura. la imaginación. una familiaridad a veces más fuerte que la que le une a un allegado? Los e!pacios virtuales nos reúnen virtualmente.

de pequeñas y grandes redes de comunicación. de oficina o fábrica.. Esta historia. poco a poco.. al matarlo. mejor de lejos que de muy cerca. y no por sus funciones. direcciones o trucos. un relato y sus figuras retoncas? Podemos pues reunimos en lugares virtuales para anudar estos flujos en circulación.té puede haber O?-<Í. . con la dduslon de un saber o de un conocimiento cualquiera..la fonnación de un colectivo fuerte por un cuasi objeto técnico.te la suerte de la ciudad vaya unida a un barco. e. . flotantes. una. ex-tltuclOnes.. que necesite pues un edificio. en el exterior como en el mtenor. exterior a cada uno y a todos. pero baJO la Imagen convencional.S volátil que una demostraclOn.?nos de la Paideia griega y de la nuestra. ¿Hay que exceptuar el laboratorio ?e fisica. víctimas. ¿qué puede haber más nonnal para. la existencia misma del vinculo o del contrato colectivos se proyecta en este cuasi objeto. para que podamos levantarle mapas. zarpando hacia alta mar. como se remienda y zurce sin cesar la misma red política: al margen de su desgaste. a partir de aquel día. Atenas se representa ya. de iglesia. donde los representantes. ¿quieren ver. recetas. ligera? ¿Q.é relación tiene este pla.ciudad comercial y marítima? Evidentemente. los liberó de esta deuda odiosa. Como Roma ya no estaba en Roma. cuatro paredes salas cenadas en fonna de cuadrado o de anfiteatro y pupi. Virtual· mente. en la que los flujos y los programas se intercambian y se comPar:ten ? ¿roda esta materia dura tiene algo que ver con esta realIdad tan blanda? lEsta circunstancia tan pesada y lenta afecta en algo a materia tan rápida'!. por los parajes de Creta y de las Cídadas. agradecidos a los dioses. presente únicamente para la Idea antigua de mstltuClOn. cuasi objetos ausentes? Al igual que los espacios del mundo.ente la ~tigua ~rq~ite~ra. lo que ~ora nos parece" si pued~ decirlo así. virtualmente aleJados de la tierra? ¿A qué redes de virtualidad anudadas alrededor de qué lanzadera espacial confiamos ahora l~ re· paración indefinida de nuestros vínculos. ~e química y de historia natural. ¿No reconoce. Antigütdad de las teleinstituciones Para zurcir de nuevo los dos mundos. Atenas salla: V1V10 en el barco de Teseo. idiomas. percibidos o vividos. a los alu. al margen de sus desgarrones. este barco de Teseo que los mismos atenienses reparaban indefinidamente para que siguiera siendo el mismo. se transfo~aron en peregrinos. de sacrificios humanos suspendidos para la salvaguardia común. de bolsa. ¿QJ.pronto caerá en desuso y nuestros idiomas designarán mañana. en una peregrinación durante la cual no se debía ejecutar ninguna sentencia de muerte.. En las escuelas virtuales.. invisibles en el espacio del mundo. ¿qué puede haber más nonnal que compartir números. Fuera de sí. . colectIvIdades que ya solo necesItarán como arquitecto al diseñador de circuitos. donde 185 184 . de instancia o de adminis~aci?n. el taller de fonnaclón profeSional. se desvanece en la imag:n? Aql!-í está: cada nuey-e años. tan colectivos como objetivos? Mapamundi de enseñanza virtual En un establecimiento de enseñanza no hay una sola actividad que necesite realm. intenninablemente reparado. historias. y obedecieron a este monstruo hasta que Teseo. Q. . es. enviaron el mismo barco a De· los.no. como una tele-polis.. y de las vías que los marineros reparan sin cesar. embarcada en esta nave. .~ maqueta.. l<?s antiguos atenienses deblan enV1ar a Creta un tnbuto de SIete doncellas y siete muchachos. suele olvidar el creador de relaciones entre el continente y las islas. con las antiguas palabras de colegio o campus. los espacios sociales se deslizan hacia lo virtual. víctimas destinadas a ser devoradas por el Minotauro.res dispuestos en paralelo para mirar hacia el maestro. por las que estas asociaciones se hacen y se deshacen. tan común. en estas doncellas y estos muchachos.ste proyect~. la penna· nencia del barco garantiza la del contrato social. La costumbre duró tanto tiempo que el barco se desgastó. y cuya función.

matizado. remedaba la casa. volatil mejor. mañana seremos sólo cien milo todavía menos". en el atlas de hoy. pero finamente contemporáneo. ¿Han obsetvado que nuestra sabia lengua dice que lo frágil supone.la experiencia directa sigue siendo insustituible? ¿No tienden las simulaciones por ordenador a sustituir a la experimentación? ¿Desde cuándo esta última no tiene demasiado que ver con la experiencia directa? ¿Desde la era nuclear y de los gede ~ensamiento que pocas veces se hicieron realidad? ¿Q¡é oficiO se puede pasar ahora de estas tecnologías? ¿Cuántos ni· ños ~espi~an aliviados al no tener que soportar. El poder pertenece a quien domine esta volatilidad. construidas en un lugar del espacio usual.uela. aparentemente débil como un suspiro. El mapamundi de la enseñanza virtual se ciñe al mapamundi virtual universal. que las rocas se disuelven. viene de que reconocemos nu. permanece de forma duradera? Antes. según el perfil de la red y su propio perfil. tal es el archipiélago de la utopía. Como el conjunto de la red ofrece la posibilidad de arregla~ o combinar a placer las estaciones y los canales. adquieren peso con la arquitectura. así como una relativa lentitud a su historia. cualquier representación o espectáculo. este perfil movl .percib. blandoy ligero Definidas. y el nuevo. siempre diferente. de modo que su plano. ¿nuestras relaciones conquistarán alguna libertad? 186 187 . Est~'f. como perfil variable de la red general o combinaciones de cualquier parte de sus elementos. ¡La inteligencia para quien . Una clase clásica es más o menos estable.o duro dura menos que lo blando? ¿Lo volátil. un m~terial s?lido? ¿co~. mañana lo blando carecerá de dureza: los que procesan mensajes y expedientes ya tienen una falta de experiencia que roza lo tragicómico. sigue siendo el mismo a pesar de todo: es como la nave de Teseo estable pero siempre nueva. su dibUJO espaCial y el número de personas que reúne fluctúan. El éxito contradictorio de las nuevas meteorologías. la pnmavera que vuelve a un valle o a una isla floraL.cla! No se. o quizá gracias a ellas y a su suma recuperada.una institución. duro. ayer estuV1mos cuatro mIllones escuchando este curso. a qUIen la soliCIte.las incl~men­ cias. lo pesado ocultaba lo ligero. cuyo tiempo se ancla en el espacio o se inmoviliza en un lugar.roye~~ione~.estro destmo comendo por estoi\ dibUJOS movedizos y flU1~os.Y pesado. porque se rompe. construida con materia dura. d. a pesar de su' locas tur~ulenclas. pues podemos observar que las riberas se hunden. mientras que si es virtual. que las montañas se desgastan y se derrumban.ieren ver este mapa? Reco'rten un~ parte cualquiera de la red y verán. y cuyas relaciones. planificadas. con su animación~ un incendio. ¿Qp. antiguo como el mundo. del mapamundt de las COmunicaciones es válido para cualquier institución virtual: escuela. volátiles. como se dice en c~ografia. de una casa o de un bosque. Al recuperar la flexibilidad y la fluidez. tornasolado. como la esc. bolsa. local. fluctúa como el clima.rata del Itl:ismo espacio ni del mIsmo tiempo m.n las gr:a!?-des ciuda~es ~te~ta~as? Devolvamos pues. t. Las mismas funciones relacionales pueden flotar ahora como un estandarte o una llama que danza al viento. las instituciones aportan estabilidad a un grupo dado. las formas mezclan sus límites en un dibujo atigrado. blando. iglesia. pedregosas. las relaCiones V10lentas y brutales del patio de recreo y el ajetreo de los viajes pendulares de ida y vuelta hacia y desde la escuela . porque reúne a un número dado de personas en un lugar. empresa. la expenenCl3 mdlspensable y dispensemos Duro. por fin. Tierra de formas fluctuantes en un océano abierto. Por esta razón he querido trazar el mapamundi.é opción ha paga- nes bioquímicos o desde el siglo clásico. ¿Qp. del rntsmo mundo: el antiguo. ni un soplo al viento. que llamea. mientras que no les falta una gota a los ríos n~ al mar. en definitiva. banca.. variable y variado.a la me:l. la pesadez podia carecer de gracia. Antiguamente más fijas. como conjunto de las partes de la red. de nuevo.o 10 fluido no se puede quebrar dura mas y mejor que lo ng¡do? Si. es . en una sociedad que vive y trabaja en el interior y que ha perdido hasta el recuerdo de . con sus experiencias de la presencia si estas cosas vinieran a faltar.

en particular. sera meVItablemente objeto de conflictos feroces para que el vencedor se lo apropk Habrá que irse a la guerra y encontrar otros con· tratos. en los poslbles de la ciencia y en las reglas del derecho. las concesiones. la red de mformación y de intercambio contribuye a trenzarlo con nuevos cabos procedentes de iniciativas imaginativas. en los mensajes.?s que control. al transltar rapldamente'por la r~d. Y todo poder político consiste.a his~oria. donnu: dar . Al afectar. de dmero. el poder persuasivo de la seducción. Podríamos decir incluso que la re~ como tal piensa. domina. d. los valores y lo sagrado. sabe. laissezpasser: ¿por qué la divisa del libre cambio no se iba a aplicar también a lo que más importa hoy en día? Asombraos hasta el escándalo de la expresión corriente: banco de datos. no puede no tener como consecuencia el desmoronamiento de los obstáculos. el saber circula gratuitamente como una propiedad de la humanidad.~lba de la historia.do o pagará más caro? De nuevo la bandera ondea al viento: ¿no habíamos dicho que la tela imita a la vida? Los enamorados de los flujos y de las inteligencias rápidas. La red únicay e/fin de los monopolios ¿Por qué? Porque la conexión de todos los medios en una red. las ClenCIas se desarrollan en la actualidad también en espacios virtuales. Respuesta tímida que llega a pasitos de paloma: el sistema abierto universal de formación y de enseñanza pone. que fluidifique de forma creciente los tránsitos. Laissezfaire. La red del vfnculo social ¡Otra utopía grandiosa y loca! Está claro.' capacidad de lOMS Los medios de comunicación desarrollan espacios virtuales. el vínculo social en general: en lug~ de reduc~rlo a ~as relacion~s de fuerza y de jerarquía. el f?der tiende a 7aer en las redes de los medios de comUOlcaCl0n. de lo local a lo global. en y por la red. ¡Utopía por fin! Todas ~s mStl. Qyien se lo apropie debe ser perseguido ante los tribunales: la venta del saber. acrecentado al mismo tiempo. los monopolios del saber. a la ciencia que controla su valor de verdad. el.tuCIones. . Es imposib!e gustar sin gloria. a disposición de todos. es decir. precisamente. Así pues. de dar". Nmguna fuerza blanda equlhbra estas potencias. como derechohabien· tes. * 188 N.!. En caso d~ que el sa~e~ se '01elva tan precioso que domine nuestro tlempo. realmen· te. Experimentando menos de lo que simulan qu~ ha 7en y ocupándose de los posible más que de lo real. que es el vínculo SOCial mismo. La red. no echarán demasiado de menos el peso lento de los morrillos y de los muertos.. que sea única. al derecho. ¿a qué vienen capitales y banqueros? ¿Se negocian los regalos? Guardado. desde siempre. estos tres poderes conjug~do~. todos los poderes pertenecen a . directos e inversos. a quien corre~ponde lo performativo.an lo. a cada individuo y al trazar numerosos caminos. La enseñanza virtual o a distancia está abierta y es gratis. de la formación o de la información es un robo. 189 La mayor esperanza utópica de la empresa reside en tejer de nuevo. El derecho regula las conductas posibles. se basan en la vlolenCIa y en la aproplaclon que la precede o que la sigue.l. localmente. crea el espacio y el tiempo. no tropieza con ningún contrapoder: a los propIOs medIOS de comunicación que controlan. juzga.lsedades vivir fuera de la ley. declr r. los poderes y l. la~ apropiaciones de cualquier orden.Ufo y lo blando. que a veces deberán volver a la paciencia de las piedras. dado. en el arte y la capacldad de lo posible y de lo virtual. tk la T: BIVl4IU tÚ donnles: base de datos. si se trata. de VIolenCIa y de asesmatos. lo volatil que. quien lo desee se sirve libremente. las ventanillas. desde. finalmente.

que al conjunto de los vínculos entre lo local y lo global. dinero. construida. la religión. 190 191 . Esta elección.. deslumbrante de este testigo de nUestra existencia colectiva. fascinante . es cierto. aparece. Si.. elemento encargado de trazar las relaciones en el seno del grupo: estatua en procesión. útil. la antigua técnica apelaba al cuaSI objeto.. de que existía? Ya no tenemos necesidad de probar que existe: jahí está! La fascinación que ejercen los medios de comunicación no depende tanto del sonido o de las imágenes como del descubrimiento deslumbrante de que existimos colectivamente de acuerdo con las relaciones que hemos construido por fin. la red· se instala entre nosotros. en tiempo real. Derechos. se vuelve presente y vlSIble. fi· cha. juzga y consagra. en el momento del tránsito. libres. porque tiene todos los derechos sustituye a lo judicial.rializa. sabe. tienden. las relaciones de violencia y de fuerza. el derecho.nuestras redes. Lo que permaneda cegado y oculto en las instituciones. Bancos y Bolsas. más aún. desde el alba de la historia. Escuelas y Universidades. P~a ~onnar lo colectivo. domina. ¿qué neo cesidad tenemos de los demás? Así ~ncontramos su capacidad de destruir o de sustituir. sobre un poder. en tiempo reaL Esta reahdad del tiempo duplica y refuerza todo lo que es virtual en los espacios. visible. decisiva. porque lo sabe todo. pelota. que va de lo local a lo global.. se mate. persuade. sustituye a la política. Lt red misma puede. ¿Cómo quieren que no haya tendencia a apelar a las antiguas técnicas o instituciones sociales. en el sentido de la capacidad. el comercIO y el dinero. ulllversal. porque acapara todos los poderes. la red invisible aparecía. El que controla esta red. su cableado. pero también liberarlos. al menos instantánea. poco a poco. cuanto estas tenían como objetivo hacer apare· cer la red misma de nuestros vínculos. hace crecer o no el comercio y el intercambio. que puede someterlos. tecnológicas. Iglesias. visible en el atlas. Tras la revolución industrial. tres instancias encargadas. de hacer aparecer y de fo~ar el vínculo social. porque hace funcionar su máquina de fabricar dioses posee 10 sagrado. sustituye a la sabio duría. La innovación afecta menos al trabajo.. Por primera vez en la historia. Porque estas instituciones y las personas que las frecuentaban recibían antiguamente sus funciones y sus poderes de una circunstancia: no sabíamos trazar los caminos de 10 local a lo global e ignorábamos incluso 10 que este último significaba. sería la primera victoria de los hombres. habitamos en ella. para bien y para mal. Ahora.. por ella misma piensa. es posible ahora. la producción. Y ahora los trazamos cada día y seguimos. nuestra voluntad general. la cultura Xel saber. damos la percep· ción. difundida por ella. convence. siendo fue!1~e de rep~esentación. Como el conjunto de los cuasi objetos circulan por estas redes. la nueva revolución tecnológica se refiere exactamente a la construcción de un universo. elige los lugares de la violencia. o incluso el comercio. a la política. por estallidos y ocultaciones. la enseñanza abierta. a sustituir a las antiguas grandes instancias o instituciones responsables de lo global: Estados. rápido o lento.

¿Q!1ién ser? .

el jardín. este principio de contradicción. Si la mIsma relda funciona para la desigualdad de los bienes. de la conciencia a las técnicas. habita la casa. el bosque. Dar. no sólo por la ambición megalomaníaca de algunos. para ti-. Y sin embargo. al mismo tiempo. sino porque nadie puede. parece también evidente que no se puede estar aquí y allá al mismo tiempo. no sólo por la avaricia y la codicia de unos pocos. sino porque igual· mente nadie puede gozarlos y darlos al mismo tiempo. el poder y la gloria se reparten también. que no pueden. el HorIa -hors-/a. pero conservar. desactivando. Sin este principio lógico de contradicción no existiría el intercambio. de modo que se mezclan lo local y lo global. allá. la fuerza. aquí. el dinero. al mismo tiempo. como si cambiáramos el mundo que hay que cartografiar. ni mucho menos en un lugar determinado y en todas partes. Ni el dinero ni los bienes se comparten. Si se cede algo. resumido bajo un principio sencillo y aparentemente universal. y a la inversa. ¿Qyién puede disfrutar de la mantequilla y del dinero de la mantequilla? Cuamfo se trata de lugares.se expande. o encontrarse en un lugar y en otro a la vez -la mantequilla. a través de lo virtual. se deja de poseer. Los dibujos del atlas se invierten en este punto.Principio de contradicción o de identidad Este es un compendio general de todo lo que antecede. no es posible ni válido. ronda por los barcos y los medios de comunicación. para él. pertenecer al uno y al otro. dar y conservar un valor material. tener y no tener. 195 . la circulación ni la economía.

ni los mismos equilibrios. a la apropiación. Elpunto. imposibles de compartir: parecían obedecer entonces a un principio universal. desde el momento en que abren espacios e instituciones virtuales. cuya soberanía intangible afecta a un tiempo a los lugares del espacio y de la geografia. exclusividades ni fronteras. Comprendíamos por qué desgraciadamente las sociedades humanas se entregaron a crímenes inexpiables suscita196 Así pues.Sí. en este momento. fue lógico desgraciadamente trazar fronteras. en este momento. de contradicción o de identi· dad. la apropiación de los lugares y la localización de las rarezas.¿~ién. donde denne fronteras. que el saber y la infonnación se convierten en una mercancía cuya rareza persiste a través de la universal difusión. comercial.. puede dominar permaneciendo igual? y los planos y mapas de los atlas usuales se basan todos en este principio... a la definición precisa y delimitada de los objetos. límites. por mil mensajerías. del dinero. las comunicaciones las ignoran. . podréis incluso acrecentarlo. ni la misma estática en el intercambio. el poder y la gloria. los mapamundis geológicos.. por el que circulan los conjuntos de mensajes. Sin embargo. El atlas ya no dibuja los mismos mapas. estas fronteras mismas que el tiempo presente respeta tanto que deben haber perdido mucho de su importancia.. siempre tan preciosa a pesar de que todo el mundo puede disfiutar de ellos sin límites. Aquí. del trabajo y de las técnicas. ¿Por qué? Porque el saber y la infonnación rompen con este principio invencible que domina la circulación y la propiedad de los bienes: enseñad a placer a las muchedumbres. en vosotros y para vosotros. es decir. Y así nos encontramos con una superabundancia tan milagrosa. humanos. ni la misma física. el principio de contradicción se aplica: a la p~gunta: Mónde estar? a la localización y al lugar. Ya no funcionan la misma lógica. lógico. es el problema de la ciudad y del mundo por el que pasan los mensajeros. cuando la infonnación y el saber constituyen las concentraciones difundidas más decisivas. El atlas actual ha llegado. a la cima del principio que lo anima. localizados con la precisión más exacta. es decir. El han-la no las conocía. los bienes del comercio y del consumo. ni las mismas leyes sociales y humanas.... que establecen las tecnologías. cuyo balance se invierte y no se decide desde el momento en que se intercambia saber. una plétora contraria a las leyes lógicas. conservaréis al mismo tiempo lo que dais. inclusiones y exclusiones. las multitudes. de exclusiones y de pertenencias. a la pregunta: ¿quéhacer?. entonces. a los bienes del intercambio y de la economía. que no dibujan en realidad más que límites o bordes. para Inca/izar todo el atlas Dos atlas Y este atlas trata de cartografiar un nuevo mundo sin fronteras. históricos. a la pregunta: ¿quétenemos?. el mundo que intentamos cartografiar ya no es el miSmo. económicos. ya que todo límite se define de acuerdo con el mis· mo principio: nadie puede estar dentro y fuera simultáneamente. político. Mientras se trataba de definir estas rarezas. definiciones de espacio. establecidas al mismo tiempo que éL Cómo cartografiar entonces el hábitat y las relaciones de los hors-la. en esta página misma. el escándalo humano sería precisamente mantener la desigualdad. dar y guardar al mismo tiempo es posible y válido. pero también físico. Y continúa aplicándola sin trabas: 197 . salvo la mentira confesa de las modernas democra- cias. de la gloria. es cierto. dos por la desigualdad cuando se basaban en la posesión de los lugares o los poderes de la fuerza. injustificable bajo ningún concepto. universal. financiero. fisicas y sociales. propiedad universal y superabundante de todos. crestas de equilibrio entre diferentes haberes y poderes. límites.

por el momento. cristianos o ateos. pero igualmente peligrosos. Provoca tantas desgracias que caen sobre el mundo. ¿Qté se escribe además. sobre todo. de un grupo de presión. siempre colectivas. es decir. El corporativismo. decir identidad masculina o pacional viene a ser confundir una categoría con una persoha o reducir lo individual a 10 colectivo: falta de lógica. sin duda. cometida con frecuencia y consistente en confundir. habíamos dicho. a la identidad personal y colectiva. que hay que rectificar este error tan común. nace de la desigualdad. la genética no lo ha re· petido ni lo repetirá mientras existan seres vivos. a [a pasión. ¿Qté es el racismo? Consiste en definir. Mapa-documento de identidad y de nuevo: ¿de qué o de quién se traza un mapa? Esta es una de las preguntas fundamentales del atlas. poco descrito y sin embargo poderoso y trágico. De este modo. ha encontrado razón. la razón de las costas y de los continentes. un mapa de los planetas desde el mamen· to en que Newton descubre su ley. No. a trazar un plano. a lo largo de los cuales volvemos a encontrar los problemas del lugar y del mundo. de aqueo llo de lo que nadie. al principio mismo de sus aplicaciones. de la apropiación y. El racismo se define simplemente como esta confusión entre el principio de pertenencia o de inclusión y el de identidad. el nombre. la identidad con una u otra de estas características. entre las que nos acompañarán toda la vida. porque pertenecemos a una familia un sexo y un país detenninados. de esta región. de este animal. de una religión o de nuestros sexo. comete otros errores. estas marcas no agotan las caracteristi198 Marcas sobre el mapa-documenw El documento de identidad sólo incluye dos o tres de noestras adscripciones. individuo o persona singularizados con tanta fuerza que. de aquello cuya diferencia es irreductible. foonamos parte de los franceses o de los argelinos.. pero son suficientes para una identificación policial. este condicionamiento obliga a dibujarlos o reproducirlos. ¿Q!¡é se dibujaba antes sobre este mapa-documento llamado precisamente de identidad cuando se trataba de ti? El dibujo del pulgar. a hacer un retrato. de tu persona. singular. La respuesta es indudable: siempre de una identidad.'1. considerar o tratar a alguien como si su persona se agotase en una de sus . no se puede deducir de ninguna ley la existencia de este paisaje. innumerables y variables con el tiempo. trazo a trazo. blancos o negros. y no a otros. que reivindica también la pasión de la pertenencia. pero humanamente y globalmente destructora. por el momento. ya que ningún idioma dispone de palabras suficientes para describir la huella del pulgar. sin duda. constructora de un clan local. ¿Por qué dibujamos. a la pregunta: Mónde ir? a los caminos que van de 10 Jacal hacia lo universal global. precisamente. solamente foonamos parte de un país. Como. La representación señala la falta de razón. de los morenos o de los calvos.a la pregunta: ¿quién stry?.. hasta ahora. de la adscripción. es decir. porque seguiremos siendo varón o mujer o hijo de 199 . a la pregunta moral: kómo comportarse? a la violencia que Ddinición del racismo Escandalosas injusticias y miserias insoportables nacen de una simple falta de lógica. similar a un retrato. sabios aba· chilleres. elegida o perseguida: eres negro o varón o ca· tólico o pelirrojo. huella irreductible en su diferencia.. constructiva en apariencia y realmente de- cas singulares. nadie conoce. de las adscripciones. incomparables con seguridad.racteristicas. teóricos y concretos. apellidos. bajo la fotografía. qué sé yo. como al final de los atlas usuales se coloca un índice tras los mapas? Una lista. Por la primera.. ya que basta con dedu· cir las figuras y los movimientos del mundo? A la inversa. Por las segundas. El documento de identIdad lleva. somos nosotros mismos. ¡etérea. varones o mujeres. sexo y nacionalidad.

cuya vecind. para enriquecer la flexibilidad. hablar chino. por ejemplo. nuestro mapa genético. pericia y jerarquía. o saben enumerar las piezas de tal o cual lavadora. describimos nuestras cualificaciones y por la otra nos incluimos en la clasificación social que les corresponde. fluctuante en f:\.o la cultura y la ciencia como los árboles sus hojas en mVIerno. y sin duda se pierde.1 mundo y por el género humano. un escalafón. justo. de un grupo de expertos.. opiniones y esta mañana.que sería bue~o. . la palabra y título de agregado.. etc. raz<?nabl~ y sal~­ tifero separar mdIVIduo y categona. la cocina o las matemáticasa la entrada en una categoría. trabajos y aprendizajes.en~n a. confunde estas dos intenciones y tiene el doble sentido de una especialidad.. ya más abigarrado de lo q~e hacía pensar la blancura simplona e imberbe de tus diplomas y de tu faz. Dipwmas defin de estudios Los viajes. la exclusión: si alguien pertenece a talo cual sub· 200 201 . el saber corre el riesgo de desviarse haCIa el poder. No procede pues defender con uñas y dientes una de nuestras pertenencias. Entonces. lúdica.S l~proba­ bIes y múltiples. numerosa y muy smgular.nuestra madre. parables? Entra en ti mismo: ¿qué te queda. por concurso. en una descripción de la infinita virtualidad de estas categorías. entre los mecánicos o los lingüistas o los intérpretes? Por una parte. es deur. Esta pobreza lógica roza la miseria.. efectivamente. humana.cIa. No dejamos de coser y tejer nuestra propia capa de Arlequín. o: empiezo a vivir un poco. de géneros diferentes. y al desprecIO Jerarq~c?.mclón de la duración. en lugar de fijamos en algunas características. pertenen. pronto hace crecer los subconjuntos de los que fonn~mos fiarte: mañana fonnaremos parte de los que hablan VIetnamita. la experiencia profesional. ~a­ gamos restallar al viento o danzar como una llama la onfIa· ma del mapa-documento de identidad. Recuerda lo que sentías en aquellos primeros años. perdi~nd. pues la p~rtenencia implica. una escuela. a fin de cuentas. sustitUIr los di~lo­ mas.la miseria. que c~nd. nada aumenta el número de colectivos de pares o el de características personales como la pedagogía o la adquisición de competencias nuevas. Como el racismo. por el contrario. el poder que posee un grupo ~e presión. y para hacerlo. de aquel apuesto bachiller de antaño. sino multiplicarlas. VIaJer. la población estrecha y definida por este nivel de cualificación y.talentos de escalador. artística. vencedor de tal prueba. los diplomas pueden asimilar una apti- Inclusión y exclusión A las cosas más elementales de la lógica responden a veces cosas igualmente elementales en moral. De nuevo: ¿pertenencia o identidad? ms preferible decir: sé reparar un ciclomotor. La pasión de la pertenencia implica. ¿y si reuniéramos en un circuito este perfil móvil y flotante? Se acercaría a la identidad. tan matizada o abigarrada como Circuitos para pnfiles singulares inimitables . lógica o descriptiva. mcom. portador de expenenc13. pobres mapas de identidad. concreta. de aquel bisoño de verdes ~o­ nacimientos? Y ahora estás tan más y tan menos. tan diferente. lógica y apasionadamente.. de esta variedad. pasa a fannar parte. tan mejor y tan peor. mañana se sumara a tal partido pahuca por sus tud singular -para los idiomas. envejecido y olVIdadizo por añadidura. Fuera del límite los otros no pueden disfrutar de este beneficio. contactos. una nonna de conducta: amaos los unos a los otros. que cambian sin cesar con el tiempo real de la existencia: ayer entró en un :lub ciclist~ por SU~ . ¿No es evi~en~e . o conocen cien recetas de tortilla. Como otras muchas. pues en realidad nuestra identidad auténtica se detalla. ¿Q. por perfiles más ricos y variables en el tiempo.o F<?r e. y sm~lan­ dad.tiénes somos? La intersección.ad sólo te :pertenece a ti. así como el de integración en una sociedad.

sin exclusión ni condena al hambre de los perdedores. establecerían una diferencia clara con los colectivos correspondientes a cada nivel de habilidad. en el sentido etimológico de la palabra. La jerarquía preserva lo que queda en nosotros de animales. variada. rompe con la regla darwinista de la selección del más fuerte. guiños y llantos: ¿quién podría jerarquizar unos retratos? Momento solemne en el que. un débil entre los simples. abigarrada. variable. tan plisada como la piel y tan móvil como el rostro. Milagro. es decir. de conocer. sino también para cualquier grupo asociado?*. Pierre Lévy. a las de la evolu· ción. efectivamente. los superiores. Todo el mal del mundo viene de la comparación. variada. en sí y para sí. estrujado por niveles. un pobre se alza de entre los frágiles. ¿Podemos soñar con borrar esta bestialidad. no se parecerían con seguridad a ninguna otra. mez' ciada.! 202 203 . sal ya de la prisión. aparcado. una película continua de nuestras aptitudes. para convertir este estandarte flotando al viento en tu capa de Arlequín. Les Arbres tk COnnaisltlnCe. fácil de realizar. por conocimientos o por pericia. entre el amor y el odio. La Découverte 1992. con un alma mater alimentada con un resentimiento ácido o un desprecio acerado hacia categorías que crees más altas o más bajas. a algunos reba- ños imprecisos en los que el hombre es un lobo para el hombre. condenan a los mortales a muerte. de comunicar incluso. tornasolada. animal dañino. salpicada. desde el punto de vista pedagógico únicamente y sin pretender agotarlo. Hodo el mal del mundo viene de la pertenencia? Sí. ¿Quién nos impide crearlo. Y estos animales desgraciados se comen entre ellos y los dioses. entre el principio de contradicción y el de identidad. tontos. El género humano aparece desde el momento en que. erradicadas precisamente por este decreto de poder? De este modo. nadie piensa que los hombres son hombres para los hombres. sin establecer jerarquías. Pasaporte para la sabiduríay la felicidad Una felicidad positiva vendría de acumular. atigrada. exterior. entre nuestras conductas con los demás y las que tenemos con los objetos. A través de los niveles jerárquicos. * Michel Authier. no reductora y tributaria de la complejidad. al hombre dios para el hombre. aparece una nueva igualdad. en momentos raros y decisivos. queda excluido por fuerza o de hecho: pasa a ser víctima de violencia. dA autor. No importa quién seas. en toda formación para una ingeniosidad? pasar por la pasión de la envidia o de la competencia hirientes. crueles.. no somos ni animales ni dioses. Y de la gloria innoble que da la entrada en un colectivo noble por encima del común de los mortales. este último. moteada.conjunto. Una cartografia instantánea. múltiples capacidades. iN. ¿Qyién no ve que están desapa" reciendo especies.. fetiche de su supervivencia: en ambos casos. ¡qué sueño! Sin tener que . extraña relación entre la pertenencia y el pertenecer. inteligentes. por debajo de ellos. al contrario de los animales. hacia arriba. pero. sonrisas. clasificado. de especializarse. las leyes de nuestra propia historia se oponen. de aprender. repararía el error lógico y la injusticia de que hablamos y además muchas desgracias humanas. sobre todo. Por esta razón. secretamente. ello supone que existe al menos alguien que no pertenece al mismo. cuyo poder contribuirían a borrar. compleja. variables. examinan. ya que seguirían o describirían un perfil evolutivo de nuestra identidad singular o individual. sin escaleras hacia el Parnaso. Un microchip de este tipo. mientras que estos últimos suplican. no sólo para las personas. por la fuerza o por suerte.

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¿Cómo hacer?

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Violencia
Vuelta a las institucionesya las imágenes
Júpiter dirige a los reyes y los sacerdotes; Marte gobierna a los ejércitos; Q1irino preside los trabajos de los productores, con las semillas, cosechas y vendimias, pero organiza también el comercio y sus circulaciones. Estos tres dioses
con nombres latinos, pero equivalentes precisos en las ver-

tientes hindú, iraní, celta, irlandesa, gala... de las culturas indoeuropeas representan las tres funciones sociales de lo sagrado, de la guerra y de la fortuna, según Georges DuméziL Esta trilogía, ficticia, ilustra y describe, sin pretender explicarlo, el funcionamiento ordinario de nuestras sociedades, de las más remotamente arcaicas, incluso antes de Atenas y Roma clásicas, hasta las más recientes, ya que la Edad Media, según Georges Duby, al igual que los Estados Generales, en vísperas de la Revolución Francesa, dividen de la misma funna nuestras colectividades: clero, aristocracia, tercer estado. Admiren en estas instituciones su larga invariabilidad. Jovial, la primera de las imágenes incluye la política y la refigión, la cognición y el derecho, mientras que las otras dos, más sencil1as, se consagran, exclusivamente, a la violentia y a la economía. Georges Dumézil no se alarga demasiado en las posibles relaciones entre las tres divinidades; la

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com~aradas acaba relac~onando dos problemas basIcos: ((edUCIr o no las tres funCIones a la unidad' Di?s único o Trinidad? ¿Describir culturas singulares o de: ~llr de nuevo la universalidad? Si la primera nos lleva a ele~ entre el politeísmo y el monoteísmo.umano~. pero p~ic. corresponde a la tercera. a lo largo de un tiempo cuya unidad vincula los anti· guas mitos con los dogmas nuevos. de cn~ls. la segunda turba el tIempo presente: ¿vivimos.? l1ustrad~ra y veri~cable -aunque no falsificable. ya que su cuerpo muerto se cubre con oro y joyas. La energía necesaria. y en el que la violencia sacrificial va cediendo poco a poco ante el amor. descriptivo. de un solo Dios. si la obra de Georges Dumézil se limita a las culturas indoeuropeas. misterioso y progresivo. uniendo las tres figuras funcionales entre ellas. procede de la violencia misma. slgUlendo la propagación de la violenCIa misma. los politeísmos y los monoteísmos. ¿no habrá que plantearse las relaciones entre Quirino y Marte? ¿Aquel se reduce a este? 0. es ~erdad. inagotablemente.en. si sabemos reducir a la unidad instituciones tan diversas como la c=conOmía y la producción. decía hace un momento: ahora estamos inmersos en su furor.ular. de movimientos y de ordenaCIones vanas.Jmbres o imágenes para categorías. mientras que.a ha~Ia el Universo. la división tripartita prop'. pensamos en la actualidad en lugares separados o construimos un Universo? ¿Se trata en realidad de la misma pregunta? Llegados a este punto ¿no P!eferiremos habitar la diferencia y concebir sus fragm~ntos dIspersados únicamente en razón de nuestras prácticas y de nu~stra fe c~egas en los mitos del politeísmo? (Construimos de nuevo un universo? La fabricación de un atlas plantea la misma pregunta. social y conceptual. sin enigma ni misterio. En lo que se refiere a los grupos h. la guerra. Conservar el pluralismo trinitario o. desor. estático o relativamente invariable a muy largo plazo. mutatis mutandis una sistemática y una taxonomía sin motor de evolución o' Linneo sin D~~n. René Girard desvela el advenimiento. Sin embargo. 211 ¿Diferencia cultural o universo? La trilogía. como suele ocumr en las CIencias humanas-. Finalmente. pero sin orde~ 0:1 ~oncIerto~ ordena especies o géneros. el derecho y el saber. LA VIOLENCIA UNNERSAL Ordeny motor: ¿Zn"olencia causa tU sí. por el contrario. en los tiempos actual~s. siguiendo la génesis de lo sagrado a través de la violencia. según René Girard. ¿debemos considerar la economía como un conflicto continuado por otros medios? Tenemos que volver a marchamos a la guerra. espacio mmen- 210 . pero e1li· bro que el autor le consagra pasa por alto su lapidación. Georges Dumézil propone un análisis interior al politeísmo. (constituye una fuerz. la de René Girard se prolong. y una parte de Júpiter solamente a lo segundo. de explosiones. este es el dilema.a. la explicación racional. ya que Marte parece representar a la primera. encono trar una explicación única y descubrir el monoteísmo. por traducción de estas imágenes. omisión extraña para un destino de drama final inolvidable. por otra parte. en el que la ignorancia y la mentira van dejando paso poco a poco al conocimiento y a la verdad racionales. figurativo. prevalece sobre la descripción. por ejemplo. En historia comparada de las religiones. pero sin dar el pnnclplO de claSIficación: tenemos.Jne n'.vestal Tarpeya. parece cubrir un terreno. d. productora d. porque propone una dinámica. consagrados a lo local porqu~ cual9u.ier pre~ensión haCIa lo global es sosp~00sa de unpenahsmo. este último sería a Darwin lo que Georges Dumézi"es a tinneo. so.o una debdIdad? Comparar estas dos historias de las re~~ones. muestra una evolución y plantea una explicación universal. Como este linchamiento es el cohno de la violencia. más amplio que el de la violencia y lo sagrado. Esta búsqueda de una ley universal.

la misma lisonja. Citemos otras causas para su aparición y se reducirán a excusas que. como se desvía a veces ante los cúmulos arrastrados por la furia de su corriente. aparece como el efecto de una causa. en suma. de una hermana por su hennano. merecería. en el último acto. De este modo. esta razón sería esencial y su consecuencia violenta únicamente derivada. fonnulado en los términos de Georges Dumézil. al menos temporalmente. disfrazados de fiscales y abogados. por sí mismo. todas se basan. efectivamente. el guerrero. nave que desempeña el papel de conservatorio de los animales. funciones y clasificaClones. En primer lugar. la obra describe el nacimiento trágico del derecho. Dios de losjudfos. trata de desviar también la misma furia: sean cuales fueren las leyes. la del derecho y de la soberanía. es decir. con desprecio de las leyes. sin embargo. La Tragedia.Volvemos así a la primera pregunta sobre esta energía: da violencia entre los hombres se desencadena por ella misma 0. pues los combatel cuerpo a cuerpo. por ejemplo. no los animales: tenemos así el Arca. un origen mimético. Ebrios de muerte intraespecífica. las violencias de Marte. nos protegen de ella temporalmente. como sacerdote. concluyen los ejércitos de la reina crueL A esta media verdad. los hombres se matan entre sí. a medias. Júpiter. La acción judicial final se desarrolla como un combate o como la misma guerra continuada por otros medios: en el sentido del juicio.echo atraviesa y construye imágenes. en estas circunstancias primeras. en un tribunal en el que imparte justicia el rey juez y en el que discuteri los protagonistas. en privado. yugula. La experiencia. la Alianza puso fin al desastre diluviano y firmó su contrato del arco iris. Vo1taire veía la obra maestra del espíritu humano. Muy justamente llamado patriarca. Es el primer resultado de René Girard. a cambio. este río de fuego desh. • Como 10 sagrado o lo religioso. las leyes nacen de la vio· lencia. El tragos permite pasar de la víctima al acusado. es causa de sí. sin esta fonna religiosa arcaica. otra y diferente? En este último caso. Noé. la otra semifunción jovial. sin padre ni madre ni predecesor alguno. civiles o penales. Solamente goza de su propia imagen. emanan de reglas que emergen. como un torrente tropieza con los aluviones que arras· tra. por el contrario. lo sagrado nace de la violencia y la congela o la frena. ¿La violenciay lo sagrado o Martey júpiter? y. la violencia nunca carece de Violencia y derecho: pretorios y tahlas Sin embargo. 212 . sin padre ni madre. para René Girard. añadamos su complementaria: Horacio. la crítica cierra la crisis. entre dos veces tres soldados elegidos. y el asesinato. Has ganado. y como ellos. representa el intermediario entre el espectáculo directo de una riña o de un sacrificio y esta puesta en escena que lleva el nombre de proceso. Q!le lo otro. se derivan de ella. los grupos humanos se habrían destruido entre ellos y se seguirían destruyendo hasta el último: no habríamos subsistido para contarlo. por ella misma. Otro ejemplo. se reproduce indefinidamente y la lógica lo demuestra también porque guerrear contra la guerra conduce a la guerra: su antítesis o su negación vienen a ser la misma cosa. en algún contrato. remita una y otra vez a lo uno indica. privadas o públicas. lo sagrado triunfa directamente de la violencia. entre diez mil: en la tragedia de Atalía. 213 hennano gemelo. del acto violento a la acción jurídica regulada por un derecho. en general. prepara y preserva un resto antes y durante el Diluvio. de Comeille. imagen global de la lucha mortal de todos contra todos: descendientes afortunados de estas secuelas. imposible de concebir o de definir si no es como un pacto o un acuerdo que tennina o evita un conflicto. la violencia. por el contrario. sin duda. muestra que. en público. renacemos sin cesar de la violencia corriente y de una paz salvada de sus aguas. puente celeste sobre las aguas. Así pues.

Ahora y a la inversa.Violmcia y cognición Damos actualmente. monopolizaron durante mucho tiempo el conocimiento y la enseñanza. es decir. como un sálvese quien pueda. y en la que la hominidad se sumerge con complacencia y repulsión. en ti. y de nuevo vecinas de la violencia y produciéndola a veces. asl como la observancia al menos relativa. en el que comenzó la ciudad universo. Roma y Jerusalén.'0ne ~l reconocimiento. ¿cómo escapar a aquello en lo que estamos sumergidos? ¿Cómo prescindir en el mar de una barca? En ese caso y sin paradoja. porque estas palabras se adaptan mal a los hechos. con sus dogmas.. y juez. para la que la comunidad científica de la época. su hagiografia y sus ritos. procesos clamorosos nos devuelven de vez en cuanto a las bases de las leyes. la viblencia yace en mí. del que Georges Dumézil habla poco. dice Victor Hugo. condena a muerte de Sócrates. con un pacto frágil. más o menos visible. el del conocimiento. se ocupó de la puesta en escena gigante que terminó. también en este caso. contrato y acuerdo.. No digamos que la guerra resuelve problemas. hoguera de Giordano Bruno. huyendo de las gradas. y Spinoza: las pasiones más violentas se calman con el conocimiento de estos movimientos del alma. pastores. libri calamitatum. ¿qué pasa en las escuelas cuando se inventa una ciencia? Sacerdote. los sabios forman una Iglesia. clérigos. en lenguaje fisico. cOJTIO un pro-blema ob-jetivo se arroja frente a nosotros. se extiende alrededor nuestro y entre nuestras relaciones como el aire que nuestra vida quema o un agua en la que 'nos debatimos. sacerdotes. las ciencias luchan contra ella y la atajan: abrir una escuela viene a ser cerrar una cárcel. una importancia creciente a un tercer atributo de Júpiter. druidas. la humanidad entera.. apartarnos de un problema. decapItación de Lavoisier. en el desierto. como nos proponemos demostrar. gracias al cual sobrevivimos todavía en este momento. O la guerra resuelve temporalmente los litigios y los con215 . En las sociedades tradicionales de esta región cultural. los magos. sacralizado.. En cuanto a la historia de las ciencias está cayendo en acciones judiciales y s. que la propia guerra trata de detener. el público pobló el planeta. como mucho. Si la historia enseña algo. y sabio. o suscitarlo con la actitud. juicio de Galileo. Júpiter. horrorizada. se acaba con un annisticio o un pacto. tras haberla escrito. mientras que. en este libro mismo. asistió hace medio siglo a la tragedia global titulada Hiroshima. Sí. de Anaxágoras de Clazomene. la guerr~ sUI. Júpiter en suma. Día de ira. Marte rinde pleitesía aJúpiter el jurista. en todos.a214 crificiales en las que también se pueden detectar la huella religiosa y el recuerdo jurídico de sus inicios sin cesar recomenzados: procesos de Zenón de Elea. en las instancias que se alzan para hacerle frente: las religiones más avanzadas se siguen deslizando por la pendiente del consumo de sacrificios. En lugar de imponerse. el teatro gigante cambió de escala aquel día y pasó de las ciudades llamadas eternas por las lenguas de estos lares. ahora. entre ellos. lo que significa. al menos occidentales. al menos durante un tiempo. se afana en la obra de Marte: aquí termina la primera demostración. por muchos estragos que h~ga. sus dignatarios y sus heréticos. en él. Tras Atalía y Horacio. Si podemos. los peligros terribles a los que la violencia expone. tomados de tradiciones colectivas por autores individuales de idiomas hermanos o vecinos. en todos los casos. La violencia siempre deja huella. de go_ bIernos y capltamas. de reglas comunes o de convenios: ini~ialmente declarada dentro de las formas de un derecho. al mundo entero. suicidios trágicos de Boltzmano y de Turing__ . Elplano de 1m campos de bataDa ¿y qué hace Marte en realidad? Comprender. requiere un esfuerzo inteligente de generosidad paradójica. la de las ciencias. enseña que de la religión y del derecho se derivaron las ciencias. suplicio de Abel~do.

sino para sustituir. que queda en reserva. por el conflicto organizado. sobre sus cascos azules? ' Cuando una instancia. que resulta mortal. desorganizada.emos todos. Se preparan baluartes sucesivos cuyos restos exponen a un mínimo de hombres.?-as. por ejemplo. erradicadas de l~ faz de la tierra han desaparecido. métodos . nunca se declara para que un grupo se vengue de las violencias que otro le ha hecho sufrir anterionnente. en primer lugar. los conflictos engendrados dentro del marco de un derecho previo. las estrategias establecidas. para preservar la vida del pueblo. a lo largo de un camino que va de un lugar hacia una extensión. La historia. falsa o verdadera anUncia el universal único? ' pos míticos de los orígenes de Roma. es decir. Como este último.: Si quiere! la paz.similares para combatir la. particularismo o pasión desatada por nuestra pertenencia? ¿~é paz. Hace falta mucho tiempo. común. con toda la rapidez posible. ¿no repite el gesto arc~co de su propia fundación. el guerrero tiene también el objetivo de regular la violencia y. los ejércitos. del carácter 216 217 . los ejércitos. al menos en mi conocimient~. tan global que se convierte en universal. dos. A las violencias de hecho.. Así tenemos que entender. entre la población. un solo dios en dos perso. ¿no se suelen apo· yar en el argumento sacrificial típico: más vale matar a unos pocos que ver morir a muchos. si se desencadena sin ley. o incluso llegar a la extinción? ¿Marte se confunde con el Júpiter sagrado? ser rápidamente demasiado peligroso para ambos beligerantes al mismo tiempo. La guerra se opone pues a la violencia al menos tanto como a la paz. sa· biduria e incluso resignación para acabar pretendiendo que las guerras. tres campeones en cada campo. muchos conocimientos y experiencia. su gestión. y al contrario de lo que parece. que en los tiem- Prolongaci6n en el mapamundi Júpiter: el derecho y Marte. prepárate para la guerra: ¿pode~ mas traducu esta antigua expresión para inscribirla a modo de divisa. ¿Habrán inventado ellas los primeros contratos? Marte se vuelve hacia Júpiter el soberano. para combatir. Cuarenta legtones de Angeles y Arcángeles se disponen en fonnación de batalla en nombre de este dios casi único. y luego de esta división. para los individuos y para los grupos. se interpone en guerras lo bastante locales como para que las veamos como tribales. las guerras oponen un orden que salva a gran número de hombres. porque se prolongan sin obstáculos y universalmente. ordenado. dado que las ttradas de la construcclon lenta de lo universal son testimonio todas ellas. re- Las cul~ras de las que proced. como en vmdetld. elección a continuación del equipo triple para preservar la vida de la mayor parte de los reclutas. en caso contrario.tenciosos.entre lo global y lo local? {Sólo nos entregamos a la VIOlenCIa por estrechez de miras. un ejército de soldados. en la que una prolongación haCIa adéiante eXIge una fuerza para atajar una propagación amenazadora? La tesis de René Girard va hacia el universo construyéndolo paso a paso. como marcos colectivos y jurídicos de la violencia. preparando la guerra hace perdurar la paz. pide annas para desarmar~as. economizando en el sentido literal de la palabra: leva de una legión. ¿La antigua paradoja gue~a-paz se explica por la opo~ición . que quedó así liberada. la verdadera violencia. protegen en realidad contra ella. fatales para grupos enteros. de Alba y de la Ciudad. aquí y ahora mismo. como pretende frente a todas las criticas. necesita un acuerdo. cuyo desorden resulta y es no obstante una solución sacrificia1. v101encla. esta última circunstancia revela que [os dos grupos realizan su guerra. doble elección cuya superposición funciona como dos cortafuegos. Los polemólogas. gendarmerías y policías. corporativismo. cama los reyes de Alba y de Roma. es decir. En consecuencia. eligieran. los dos reyes. o. Historia de la historia: estado de naturaleza ~t:as.

invocado como o~gtnal por algunos filosofas del derecho. enfrenta a todos contra todos y a cada uno con cada uno. destaquemos que preside tambIen representacIones slnulares a la tragedia pero de una naturaleza diferente. en función de las clfcunstancIas. designa la guerra como institución posterior al estado de naturaleza y productora de la historia. el derecho suele ser el del más fuerte. con prolongac. como una epidemia de peste. o firman u.nte ~ibujado. de algunos puñados de combatientes.originario de estas guerras. que los hombres actualmente vivos descienden.e en las barreras que se alzan ante la propagaclo~. En un espaclO y durante un tiempo determina- Sacrificio a Marte Qye se me entienda bien. que sIempre se apartan de la justicia. el contrato social que se deriva. La filosofia del derecho moderno traduce. Por eso ocupan un lugar originario en los mitos y las leyendas. la mayor parte de las guerras expresan la ley atroz del más fuerte: a veces terminan con la muerte. las p~tadas. desatada. aote todo. ~fuchvamente.e del estado de golfo al de adulto educado. las puña!adas o los ~iros. accidental. del fUtbol. sin text? para declamar. y el ejercicio orgaI1fzado de la guerra. entre los poderosos. cuando en realidad es la mejor forma de e1evar. sm condICIones del más débil Q!te· da el trabajo de corregir indefinidamen~e las leyes y ei derecho. entre la violencia sin leyes que invade lo colecnvo. esta historia de origen o de antropología fundamental: el estado natural consiste. ~Ientras que la paz inocente sueña con no provocar ningun muerto. ~o obstante. Así pues..iones incontrolables.o contrato tan decisivo. entre este estado de natu!'1~za. Y enmendar las reglas es siempre m. las reglas del boxeo. o de Alba.sino en la violencia libre que. y de 'varias decenas de miles de hom- 218 219 . o de los etruscos. que se nude con el ahorro de la pandemia. amenazando al grupo con la extinción total. El rugby pasab~ en otros tiempos por un pasatlempo de gamo berros practIcado por caballeros.. f\ntes de deja: a M~rt~. del campo defútboly del estadio . todos ellos de antepasados que sólo sobrevivieron gracias a pactos de este tipo.eior q~e mat:ar. tan fundamentales en este sentido como la economía. Yel ~mco progreso notable ~n la his~~ria de la humanidad pasa sIempre por la defensa. al menos no habría existido la historia sin ellas. la de las primeras aguas mezcladas sobre las que se cierne el espíritu ordenador de Dios. o que recordar las guerras de Troya... vuelan los puñetazos. el derecho y sólo el derecho es la diferenCIa. bres entr~ los débiles~ confroptación de un desequilibrio tal que eqmvale a Un !tnchamIento colectivo organizado de hombres que no se pueden contar porque no cuentan. exactame.. injustas y criminales. Aquí y allá. a un tiempo bien delimitado. Esta última comienza y se comprende por las guerras y gracias a ellas.La guerra produce menos muerte que la VlQlencIa: sacnficlO colectivo a Marte sigu~ funcionando el proceso economizador del sacrifi~io. desde nuestras religiones semíticas o indoeuropeas. Planos del fmg.. desde e punto de vista antropológICO. estalla la violencia.. en una tesis abstracta. pacto de derecho. para la zona grecolatina. o que descifrar la imagen misma del Diluvio 0. primitivas y fundadoras que ella.Thomas Hobbes parece cometer un contrasentido cuando escribe beOum omnium contra omnes. entendidas como acciones con· flictivas en las que el ordenamiento y el derecho permiten a los beligerantes no destruirse hasta el último. No pongo en duda en modo alguno que. Así hay que entender las gigantomaquias míticas o las guerras bíblicas. c~ra marca se v. pero sin duda más arcaicas. Con este paso de un estado de !acto a un esta- do de iure.. sin duda.Ian amphamente. no en una guerra . por lo que los doctos ~as desprec. a unas convemenclas y a una . realizan todas ellas tal yrogreso cuftural. fuera de los cuales el enfrentamIento no conoce ninguna regla y la violencia se desencadena a veces gravemente.desnudez predeterminadas. de la esgnma o del trIatlón los reducen a un lugar.

Vuelta a la cognición Tenninemos con Marte como con Júpiter. con rigor. sencillo y decisivo. nuestras ciencias. para aculturar a la fiera que mata. por medio de herramientas o de máquinas. que se impone en un momento en que todos los saberes exploran lo posible y a veces lo hacen realidad. miserables. a la pregunta ¿cuántos muertos cuesta la conservación del grupo? Uno a Júpiter. quien juega arriesga su cuerpo desnudo. y "unos fOCOS por todos». de dinero. en el derecho. principio de la economía se dirige hacia la econonúa mIsma. religioso. lo inmolan en su lugar para reconciliarse tras el linchamiento. De ahí viene que toda praxis sea sacrificial. espero. acabamos de verlo. la riña entra. unánimemente im- 220 221 . como las reacciones violentas. tenemos miedo de perpetrar algunos sacrificios. como la ciencia. para tanta concentración gigante de mepios.. que se multiplica a veces por Chemobil. pero ahora técnico y productivo. caso en e que tres campeones se entregan en lugar de los ejércitos de Roma y de Alba. Vuelven las preguntas que planteó Hiroshima. imprevisiblemente nacidos de nuestra libre investigación. llevan a aceptar también un precio.dos. de acuerdo con un rito y con referencia a un árbitro. cuando calcula. claro. Inocentemente. Estas sacas electivas responden.. cuyo principio justifica siempre el sacrificio por un ahorro máximo de víctimas: «uno por todos». el trabajo y la investigación científica de lo posible y de lo verdadero. de conocimiento y de patentes? Al explorar la virtualidad de los escenarios posibles. en dinero y en capitales. Seveso y otros océanos y hospitales. aunque lo minimicen. ciencias y técnicas. el mejor resultado con el mÚlimo gasto. incluso desviadas de sus ad· versarios. como lo hacía la guerra. cuyas teoóas dirigen o hacen eficaces la mayor par- Extensión del samjicio hada la universalidad Dentro de la órbita de Júpiter. Recíprocamente. los portadores de annas a Marte. en caso de lo sagrado o de Júpiter. EcoNoMIA y SACRIFICIO plicados en la crisis. cargado con la violencia y los pecados del grupo. resignada a seguirlo siendo? Este es un criterio ético. el carácter sagrado del chivo expiatorio. pero también y sobre todo en sufrimiento y en muertos? No se puede hacer una tortilla sin romper los huevos. mañana. considera protegi· das sus partes vitales y leales sus propias acciones de fuerza. la eficacia mortal de la guerra pasa a depender de nuestros conocimientos. hambrientos. el propio chivo expiatorio. los avances de estas proceden a menudo. a través del deporte. ya que esta optimización dirige el gesto del sacrificio. al que se somete la vio· lencia. Prácticasy teorías cient(ficas Al igual que la guerra y lo sagrado aceptan pagar el precio de la sangre para la conservación del grupo. Desde aquel día de ira. La cuestión práctica de los trabajos y prestaciones que pueden cambiar la faz de la tierra. tragedia y sacrificio humano al mismo tiempo. ¿se desgajará mañana de la actual. Cuando se hace científica. ¿cuántos más a Quirino? El. Una ciencia moral nueva. dice la sabiduria popular. guerrero también. decidida a dejar de ser sacrificial. en lo que se refiere a sus programas y financiación. Emerge entonces una evaluación propiamente económica. de las institu· ciones consagradas a los combates. se plantea en los mismos términos: ¿cuánto cuestan esas realizaciones. entregados a su vez en lugar de los adultos de ambas ciudades. ¿y qué es el libre albedóo? La instancia de derecho que invento. viene de que cada uno y todos. dentro de la objetividad de lo real. Al reconocer el arbitraje. en el de la guerra o de Marte. Ejemplos: ¿cuántas annas para cuántas herramientas? ¿Cuántos ignorantes. en mí.

trató de hacer coherentes los vínc~los entre la acción o el conocimient<. entendidos como los mejores o los mas efi~aces. el principio del.? haCl~ el futuro. la cuesllon I?ra~tlca. que es el fundamento del objeto. AqUl esta. a. bien planteada.Qte entendemos por esta minimización? mI gasto del que hablamos suAquí tenemos. Leibniz Sólo Leibniz en mi conocimiento. desde el punto de vista. Superficial hasta la tontería. Raro y maravilloso descubrimiento de un paso del Noroeste. productivo o práctico y religioso.eRtamos un coste. De este modo. se puede convertir en moneda de cambio. que yo sepa. que recupera y explota estos mIsmos posibles y 10 vu· tual. en l~ ~ase y en la regulaClon del ~aber y de los hechos.> Rroductores la cuestión del mal y el principio de Maxtmts el Minimis: que contrib~yó.. yaciendo. es fundador del grupo. como objeto. gasto más ligero o número de muertos más pequeño. formular. ¿qué ética nos guiará. Slatues relataba esta fundación en espiral hasta la intuición de que la muerte es fundamento de la sabiduría. todo tiene un precio. Donde dice: todo se paga. y el mismo hombre muerto es fundador. Este principio aparece precisamente en el filósofo q.. se consuma un sacrificio humano. Todo cálculo de optimización -----<cómo actuar o pensar sin él?~ e~­ conde y revela en realidad el problema del ~al. al número tolerado de sacrificios. como indica el sacrificio de Tarpeya. la· pidada con joyas de oro. calificados con conocimiento de causa como rigurosos. dicen.. que es el fundamento de la ciencia y el grupo. lo que nadie ignora. por supuesto. y dos ciencias sociales. ac. la econometría. El cadáver. como principio de economía. obede~e!1 pues al ~smo. o como nuestros únicoS programas a largo plaz. pasada la época de Leibniz. en el nu~s­ tro. efectivamente. . Es el precio del sacrificio. Por primera vez. que la tierra tiembla aquí y en Lisboa. y otra entre las más somo brías. en l~ hlsto~la de la sab~du­ ría. debe leerse: hay que matar. y adquiere toda su lmport~nCla ahor~. para evitar la metedura de pata de hacer pasar por optimista beatífico a aquel cuyos sistemas de ecuaciones tienen en cuenta. hacia la cúspide de la pirámide. cuando la filos06a y las ciencias más racionales continúan con siniestras prácticas arcaicas.. cogmtlvamente. trágico. en la conclusión del proceso de la Teodicea. pone muertos? ¿Cu. ~ociológico. de formas monótonas.í como para la reahzación de objetos que hay que de~cubnr o transfoJ?1ar. es verd~d. . Voltaire hubiera debido aprender mejor de su marquesa la mecánica matemática. Una mquletud: das CIenCIas seguirán siendo también sacrificiaies? . p~ro al ~lS~O tH. dirigida ahora a n~estros conoc~mlentos teoricos. pero sobre todo el hecho de que los seísmos y las víctimas que implican entran dentro de los mínimos aceptados para un mundo de armonías maximizadas: el mal yace en el mínimo. principio del mejor resultado con el ffimlmo gasto. en el mmlmo aceptado para un máximo esperado. el cálculo infinitesimal. Lo que pasa es que estos ca· nocimient¡)s.. imagen de este universo. la antropología: el cálculo de las variaciones y de la asignación de extremos en las curvas corresponden. Así este muerto es el fundamento del objeto. del objeto como tal que. entre los I?!imeros. entre las más útiles. CO~­ creta y moral.mpo económicos en este senlldo. una.. entendida en el triple sentido numérico. que. c. as. ¿Cómo liberamos de este maelstrom? Al margen de estas tragedias repetitivas. que nuestros Ideales de segundad mmlmlZan. efectivamente. suponen muertos.te de nuestras prácticas. relacionando en su sistema la creaClon del mejor de los mundos con los males menores. para reducirlas hasta que cesen pura y simplemente? ¿Qyé buena nueva nos librará de estos sacrificios? 222 223 . teóricos y práctico~. entre una de las ciencias más claras y duras.ue supo d:splegar los mundos posibles.aho~o no hace diferenCia e~tre la~ ciencias sociales y las ClenClas duras: para la supervIvencIa y la estabilidad de los grupos humanos.ántos? '" .

evidentemente y objetivamente solar. las ciencias y las técnicas ¿seguirán siendo también sacrificiales? Las verdaderas aban· donarán esta condición. converge hacia el criterio. evidentemente. gloria deslumbrante. exactamente cuando abandone el ámbito de lo sacrificiaL La ver· dad equivale a fin de cuentas a la inocencia. lo verdadero corresponde a lo que se puede recibir. y la partici.\?ación regulada en los conflictos de legiones armadas. o notorie· dad nacida de la historia.té resulta de todo ello? Criterios. de valor práctico. a aquello sobre lo que podemos ponemos de acuerdo. sino únicamente si no mata en absoluto. epistemológico. siempre tan nueva como es antiguo este principio por su repetición.tirino: los balances de producción y de intercambio. Esta es también una gran novedad sobre la noción de verdad. para la economía y la cognición. o cuando el alba_ de nuestra era separó los dioses. ¿Qy. en general. ¿se deducen de la violencia. tres campeones o dos ejércitos enfrentados. Con este rase· ro se miden la verdadera filosoBa y. elJrincipio de optimización dirige la acción. exclusivamente social. La cognición y la práctica. a estos crímenes repugnantes? ¿Las tres funciones tienen el mismo objetivo? La economía.. los mejores negocios. una moral. ¿La economía se entrega o no. el «No matarás». el concepto mismo de Economía.. el principio del gasto mínimo: «(cuánto cuesta?» para la práctica de nuestros trabajos y proyectos o para la realización de una posibilidad o de lo verdadero.los beneficios y los costes. no si acepta matar muy poquito. y además. los «algunos por todos» de la guerra o de Marte. de la verdad. a través de la optimización sacrificial? ¿Q. cuya única regla considerará inaceptable a partir de ahora lo que mate.. como acción de derecho. cuando la aurora griega diferenció la alelna homé· rica. sugiere. en el ámbito cognitivo en particular.Vuelta a la vtrdad Valedero para las religiones arcaicas. o un demonio único. como ley de la naturaleza o de organización razonable del mundo. más allá de la muerte. podría sustitUir a los tres dIOses fundamentales del politeísmo antiguo? Júpiter trata de limitar la violencia con la religión.pero. para la gestión de la guerra. de la verdadera luz. teórico y científico. ella también. el verdadero crea. sin duda. por anulación de su mínimo. ¿Un solo dios en tres personas? El sacrificio tenía pues función y valor universales: para la sacralidad jovial el «uno por todos» del chivo expiato· rio. en el campo de las ciencias y de las técnicas. objetiva y soci . regula el conocimiento racionaL Ahora bien. Vuelta a la cuestión de partida y paso a Q. evidentemente. la verdadera CIenCIa. la lucha de clases y la explotación de los hombres por aquellos que no se conside· ran Sus semejantes? Monoteísmo formidable de la violencia universal. 224 225 . precepto exclusivo de moral en otros tiempos.inno los imita con la competencia entre productores y las batallas comerciales. en su principio. considerados falsos. y admisible lo que no mate. con la guerra. Marte.. ¿continúa esta misma guerra con medios diferentes de las annas? ¿Q!1irino se entrega a las mismas ocupaciones de Marte? Ausente de la clasificación. ¿un so~o dios de viol. Sólo aceptaremos esta ciencia.encia. del Unico verdadero: los falsos dioses matan. el de· recho y el saber. la primera. preguntas y respuestas: ¿mientras que las guerras inmolan. de los filósofos geómetras. como las dos revoluciones que tuvieron lugar. las religiones conserVan o no los sacrificios? Las mejores los suprimen. Aunque no existe criterio alguno de verdad o de verificación decisiva de una idea o de una teoóa. aquí tenemos. indefinidamente obligadas a la falsificación.

el principio de economía. cuando abordaron el problema del Mal. El universal que buscamos se descubre.. implica ta. pero nunca plausibles. pero sin ellos? Así llegamos a los Miserables. sin fortuna -sin el dios Qyirino-. que los filósofOs describieron. radical.. ya que un acuerdo social se suele realizar en función de la responsabilidad que asume de encontrase en tal estado. la historia occidental dudó durante mucho tiempo entre la horca y la piedad. desgraciado y patético.:iolencia misma? ¿Podemos hablar entonces del hombre nuse· rabie? Una demostración negativa siempre vale más que verificaciones positivas. En otros ténninos.mbié~ u~a !alta total de l. sin saberlo demasiado. sino también al deshonesto. que deja al desnudo todas las estructuras. Quirino. vergonzoso y despreciable.. las instituciones o la política. y roza el genocidio. no en la organi· zación social. de nuevo. . en la desorganización. ¿qué ocurre. no en la producción. en este estado de miseria. en el que la ausencia total de fortuna equivaldría a la desaparición de Q!tirino. Si fomtdamos.. así como toda polida o gestión de las acciones conflictivas: ya están sin Marte. LA MISERIA UNNERSAL Miseria y violencia La experiencia de la miseria muestra que. los Miserables se cuentan por centenares de millones. el individuo o el gruJX> ven desaparecer también el derecho. ya que este último se define de acuerdo con le· yes penales. La ausencia de uno de los tres dioses.Los Miserables Para ampliar las demostraciones a este tercer dios. y en el Cuarto Mundo que crece rápidamente en nuestras ciudades. quizá tan antiguo como el origen del hombre... ya que está en juego la práctica totalidad del género humano. que pudiéramos dominar semejante masa de datos. pero también mal moral. cosa improbable. . ¿será tan universal como la . entre las nuevas víctimas del más inmenso sacri- 226 227 .os otros dos: ¿podemos descubnr mejor mdlce de su relación y de su unidad? Estas desapariciones implican sobre todo la pérdida de toda protección contra la pennanencia de relaciones violentas: ¿podemos descubrir mejor índice de la reducción? La violencia es el fundamento de toda institución. entregados a la violencia pura y sin reglas. los intercambios y los bienes. ninguna barrera para su propagación universal. sino. malvado. El miserable. desde hace cuatro siglos. . la miseria hunde a los hombres a los que abruma en un estado límite en el que la violencia no conoce reglas ni leyes. ¿cómo estar seguros de poder reducirlos a un resultado tan sencillo? Más vale invertir la cuestión y considerar un estado concreto límite. la palabra miserable. Más que la indigencia y la pobreza. en el Tercer Mundo del Sur. a la inversa. ya que un grupo escaso sacrifica a sus valores óptimos una multitud colosal de miserables? Holocausto aQJtirino Porque hombres ricos de naciones acomodadas los suelen considerar responsables de su propia condena a muerte. Esta exclusión fuera de la ley se acerca al riesgo máximo de eliminación o de erradicación: supera al homicidio. la cognición y toda soberanía: ya están sin Júpiter.. la miseria.Individual o colectiva. enfennedades y muerte precoz. tanto en Oriente como en Occidente. sufre males 6sicos: hambre y frío. la última prueba debería estudiar detalladamente la economía y las ciencias correspondientes_ Suponiendo. efectivamente. y en el límite. al menos en francés. indefinidas. ¿no debemos resignamos a producir esta miseria como un pre· cio que hay que pagar por el crecimiento y el progreso de algunos hacia el bienestar y la sabiduría? ¿No se trata de un escándalo inmenso? ¿No intercambian su lugar el máximo y el mínimo. designa no sólo al más que po· bre e indigente.

de la miseria. de las aguas fluctuantes sin límite. a la totalidad de las especies animales y vegetales? Terrorífico mapa del atlas contemporáneo: una pequeña isla o la cima de una montaña emergen de un océano o de una tierra infausta. Ecce homo. sobre el Arca rica. como la vivimos en el bienestar económico. numerosos y mayoritarios. porque yace antes <. como miserables o siempre expuestos. en el que la VIolenCia no conoce regla alguna. para convertirse en sus propietarios. la erradicación de los grupos de Miserables. bastante repugnante sin embargo.ficio que nuestra historia. sus diferentes contratos y sus instituciones.o imaginario. lo que los teóricos del derecho. frágilmente protegidos por débiles instituciones. se realiza. universal. local. todo lo que pretenden de abstracto o de teórico. Vuelta al estado de naturaleza De golpe. que nunca tuvo historia ni filosof1a. frágil y relativa. de la tIerra y de la muerte. tal es la universalidad del hombre. A ella estamos siempre condenados. lo repito. ya que afecta a una población tan importante que iguala prácticamente al total de los hombres: aceptamos un holocausto gigantesco a ~irino. Si la guerra es un sacrificio colectivo a Marte o preparado por él según el principio de la economía."le la primera y apartado de la segunda. la miseria parece más sacrificiai todavía. asesina a la humanidad prácticamente entera? Como la econOllÚa especula con el conjunto de recursos y su escasez. desde el momento en que confesamos que sólo somos hombres. garantizada por las culturas. en un crecimiento histórico escandaloso que ta- pan las supuestas necesidades de la economía? ¿No será este aumento innoble marca un desgaste progresivo de os '1"' que expresa nuestra condición mortal o nuestro ser para la muerte. por ejemplo. abstracto. el segundo a tres campeones o a un ejército. Hobbes o Rousseau. para quedarse. entre el dolor y la concrecIón. vertiginosamente. cerca de nosotros o en nuestra pro· pia existencia. ¿QIé estatuto pretenden los demás? ¿La divinidad? ¿Nos convertimos en falsos dioses? ¿A qué extraño y bárbaro politeísmo de nosotros mismos nos sometemos? obstáculos para la violencia. pues esta violencia sin leyes no tiene nada que ver con el estado jurídico de conflicto regulado mediante declaraciones---. 228 . ahistórico~ trascendental incluso. Conc7ptual. con la soledad salvaje de los hombres o la guem de todos contra todos -impropiamente llama· da guerra. chivo expiatorio en la cúspide de la pirámide. en el fondo de nosotros mismos. y de este a Q!¡irino. fundamental. se muestra como univer· sal y más real que la realidad cultural. formales o condicionales. 229 Miseria fundammtal Entre la muerte definitiva y la existencia relativamente cómoda y protegida. Nos reconocemos todos. por medio de esta violencia pura y sin ley. jurídico y clvlltzado de las tres funciones: se trata del estado de Miseria. En ella vivimos en parte. sólo algunos monoteísmos lo han conocido: por revelación. más contemporáneo. mientras que el tercero. en donde la uto· pía o la ucronía. en la supervivencia de los Miserables. o de cualquier condición primitiva. preceden al estado social de derecho. Este otro falso dios. Sí. el estado de Naturaleza. condicional. al riesgo de volver a serlo. ya que el primero acepta sacrificar a un solo hombre. a medida que vamos de Júpiter a Marte. t~l Y. ¿habrá que esperar que las pocas pandillas de gángsters que gozan de ellos logren. a través de ciencias y prácticas de cuya verdad deberíamos dudar? ¿Mata más que los rituales antiguos y los combates marciales. como únicos supervivientes de un nuevo Diluvio? ¿No están patentando. ¿no mata también en gran número. haya conocido y perpetrado. Venimos del sufr¡· mi~nto. fundamental. sobre este estado primero. dicen del estado previo de Naturaleza. este es el estado en el que la violencia destruye antes de producir sus propios límites: estado primordial. Contra los politeísmos ricos.

12. Como queríamos demostrar. Marte. simplemente porque son dioses. y Quirino. primero la escritura. al menos las más mediocres. toda economía basada en el cálculo de un porcentaje. por consiguiente de júpiter. siendo este único el propio sacrificado: ¿Quiin devosotros que tieneelen ovejas. No hemos salido todavía de las edades arcaicas. dejando los sacrificios. le di a eso el nombre de Tanatocracia. que el trabajo consiste en salvar. sino que muestra. pues deja las otras noventa y nueve ovejas en el desierto. de la producción y de la mencionada economía. en los combates. pero limitadas. Abominable y presente. la producción y la circulación de los bienes. ge~eraliza· das al universo entero por las reglas dellOtercamblo. ¡Inventarían! ¿Cómo? Aquí lo tenemos. ciegas a estos holocaustos. San Lucas y San Mateo expresan el principio de la economía no sacrificial. universal. Ahora hemos cambiado de universo. de la economía. por el principio. y al convidar a sus amigos para la vuelta de la extraviada. incluso mínimo. 231 . imprevisibles y quizá evitables en los laboratorios. nada ciegas a la Ilustración de nuestro saber. El pueblo preferiría que los sabios fueran los primeros en resolver el nuevo carnina. uno por todos. en compañía de Marte. deduciré incluso tus ideas. la arcaica gala sangrienta: sin muerte ni expulsión. heroicas. en los campos de ~atalla. que recha· za el más mínimo gasto. herrero. negativamente. Dime cuántos hombres contribuyes a matar y te diré tu oficio.18.. comerciante o banquero. lugar del que se suele expulsar al chivo expiatorio. actúa de acuerdo con la inclusión. El hijo pródigo ha vuelto: ¿había sido expulsado por su hennano? No sólo el gesto nuevo rechaza. yo estoy gastando el mío y las mías para demostrar más bien lo contrario o la recíproca de estas teorías: júpiter y Marte se apuntan del lado de Q!1irino. transforma en fiesta positiva el sacrificio. po~itivarnente. lealmente. se colocan del lado de los sagrado. de forma simétrica. si Mapamundi: la violencia universal Las tres imágenes o funciones. cuya fonna invierte la lógica de exclusión. el saber.15. Un día cambiamos de religión. toda la lógica económica. precisamente. La palabra positiva correspondiente Con dos parábolas paralelas. El empuje de lo universal destruye este aspecto local cultural. Comparar las dos historias comparadas de las religiones nos lleva a reducir las funciones a una sola o tres dioses al 230 pierde una de el1ds. en gran núme· ro.Desmoronamiento de las clasificaciones culturales Duelista o guerrero. Acabo de demostrar que júpiter y Qyirino trabajan ambos para controlar la violencia: aquí están. este universal sigue exigiendo en todas partes la muerte de los hombres.. la trilogía se viene abajo. único y a mostrar la universalidad del sacrificio y de la eco· nomía. de trabajar en la inocencia de lo verdadero? O la falsedad definida en el universal de la muerte o la verdad definida en el universal de la vida. Cuando mi lejana juventud abandonó la epistemología. y después nuestra decisión. cultivador. Cuánto tiempo y fuerzas consagraron la historia y las ciencias sociales para demostrar que lo religioso y lo marcial se reducen a lo económico. las que defienden tu pertenencia o tu corporación. ¿Ahora tratas.6). impotente para clasificar. Lue. El que trae de vuelta la oveja descarriada invierte. nos alegraremos todos juntos de que la víctima haya vuelto entre nosotros. identificadas por Georges Dumézil en las instituciones indoeurol'eas. de pérdida. aquí uno por ciento. no deja las noventay nueve en el desierroy va a busear la 'que se perdió hasta que la e:rn:uentra? (Mat. Si dos de los tres dioses se reducen siempre al tercero. indiferenciada. consumen las tres los mismos sacrificios. siguen el mismo principio económico: rituales e infrecuentes en los templos y los tribunales.

descarriados.. esta mujer.. con respecto a una realidad que antes era necesaria. anti· guamente irrecusable. Había que obedecer a la naturaleza para controlarla. Esta ascensión hacia lo posible nos abre mundos nuevos. ¿quién los quiso perderJ Este animal que expulsas. que trataremos de crear cada vez más. mediante posibles que se realizan o que imponen sus cálculos. el método por modelización y simulación cambia la condición de la experiencia y de la realidad. relativa. crean ahora.lo que por la costumbre y la razón habíamos aceptado perder. La ciencia se convierte en la ciencia de los posibles. Este hombre. llamados de pérdidas y ganancias. le damos órdenes sin consultarla. 232 233 . Antes realizaban sus ap'licaciones bajo el control del mundo tal cual. Perder. Esta liberación. las montañas y los hielos? 2 Contrato Métodos y técnicas: de la creación Adoptado hoy en día por todas las disciplinas científicas. sin vemos obligados a tener en cuenta el obstáculo o la prueba de la realidad. Ahora.. Y no se hace pasivo hasta que se cumple su acepción activa.. prueba o juez de la ciencia. No digamos más: el progreso a cualquier precio. que evitaremos mediante variaciones virtuales.. pero paguemos todo el precio que cuesta el progreso. Antaño objeto.. En biología. este verbo vale tanto para la moral como para la econotIÚa de los balances. la realidad deja paso a lo virtual. ¿quién lo echó de casa para que vagase errante por los desiertos. criterio. como el Dios clásico de los filósofos y de los sabios. impone a los científicos responsabilidades nuevas. esta oveja. mujer de costumbres perdidas. ya que están menos unidos que antes y que el resto de los hombres al destino o a la fatalidad de la experiencia o de la encamación. En parte ltberados de estas exigencias. alma perdida."P0r ejemplo: por el paso del tratamiento del cuerpo al del genoma.

al finalizar sus estu· dios. al menos una vez en la historia. único testimonio de que una moral y un esbozo de derecho pueden mantenerse a lo largo de las generaciones venideras. Lo prestarán o no.entffico Estas preguntas se han planteado. Ni el fisico ni el químico. del modelo a su realización. todos ellos consagrados a la explicación o a la experiencia verídicas. del mal. con la virtualidad de la simulación estamos pasando de lo epistemológico o de lo cognitivo a la ética de la acción. ético. sin cesar. de acuerdo con su libre decisión. de hambre. epistemológico. ni mucho menos el matemático o el astrónomo. o mejor. a las generaciones futuras? El problema... de lo posible a lo real. condición de la verdad: antes estaba unida a las sentencias emitidas por la realidad misma. ya que todos los sabios se encuen· tran ante responsabilidades creadoras. La ley: di la verdad. Una época tras otra. La pregunta: ¿decimos la verdad? converge hacia la pregunta ¿actuamos bien? ¿A qué peligros de violencia. a un médico griego de buena voluntad: Hipócrates. En aquella fecha. de dolores. de la simulación al acto. la verdad deja paso a la responsabilidad con respecto a una posibili- dad realizable o impuesta.V"dad Así nos encontramos con un cambio considerable en la Hay que escribir de nuevo un juramento generalizado al conjunto de las ciencias. El compromiso del ci. de enfermedades. de 10 falso converge hacia el problema. exponen estos mundos de nueva creación a nuestros contemporáneos y sus sucesores. sólo la medicina era responsable de la vida y de la muerte de los hombres. el juramento hipocrático: única prueba. 234 235 . todos los médicos prestan. porque ahora pasamos. converge hacia la regla: no matarás. tenían que plantearse preguntas de este tipo. experimentada en manipulaciones en las que la teoría se sometía a las condiciones prácticas del mundo. de muerte. Q!tien lo escriba abrirá el nuevo milenio. En la posibilidad de las modelizaciones y la materialización de una realidad creada. Sin salir del campo mismo de la ciencia.

cruza en equilibrio los rápidos sobre puentes frágiles que incluso los sherpas franquean con angustia. de Hergé. Un tanto heroico para alguien que superó hace tiempo la edad del Capitán. hace ahora cuatro años. vía Nueva Delhi. admira su resistencia ante el peso que llevan como ante el frío que soportan.3 Distancia y proximidad Invitación al viaje Adivinen por qué después de haber leído TinlÍn en el nbet preparé inmediatamente. [N. pasa por el1ado adecuado de los «tsortengs» asiste con respeto a los ritos de los monasterios tibetanos. para ir a pie desde Nepal hacia la frontera de China. efectivamente. sin reproducir el itinerario tantas veces recorrido. una mo· chila de montaña. que haya visto y leído las viñetas mágicas dibujadas por el gran predecesor: entonces. come sonriente su comida. del <Ultar. ¿Cómo llevar a cabo esta pequeña hazaña sin recordar continua· mente la búsqueda de Tchang desaparecido. al menos en la imagina· * Las páginas que siguen exigen la lectura previa de Tintín m d Tíbrt. un hennoso día inverna.. y sólo entonces. ama su amistad.. este vIaje exige. al avión de Katmandú.} 237 . y me subí. pero soberbio sí se anda en buena compañía. una manta fOlar y una colchoneta.

239 . del genio de Hergé: admirarán la yrecisión de este documental. todas estas singularidades resultan corrientes. te saludo. Si :lesaparecen. autor. sí. científica y sin cuestionamiento posible evidencia de que claramente el yeti existe. ¿Por qué? Porque hombres de buena fe. 238 Como el de Tintín. si no corremos hacia lo e~traordinario! ¿Qté pue~e haber en el mundo y en la vtda. descubrirán. la suerte les sonríe tanto como para encontrar allí a Robert Rieffel-iNamasté. con su bondadosa sonrisa amistosa. además. desde hace unos cuatro siglos. la ascensión conmovedora de sus recuerdos. Primero quiere decir expulsar. con respecto al inmenso descubrimiento realizado de repente. criticado.ción. Esta extinción progresiva de las evidencias designa una especie de gorila de montaña en vías de desaparición. no se perderán ni siquiera e cráneo del yeri. a riesgo de profanar un silen- La caza de la singularidad más singular cio sagrado dificil de escuchar? Si adivinan por qué me fui. los ha comparado. los más raros. analizado. VIejo camarada!. claro. deslumbrante. la otra. y más 1?eneralmente con los animales que llamamos salvales y conSideramos feroces. también!. del macizo del Everest. Pero esto no basta. el verbo chasler ~ene dos significados. Robert Rietrel ha reunido. sino can el yeti. como yo. ni siquiera quizá los anteriores. despedir. cotejado. para llegar a esta razonable. que expulsamos hacia la cima de las montañas o el fondo de la selva. el viaje se dirige pues hacia la pura ra· reza. ex:lwr. a continua:ión. Rayo Bendito y Gran Precioso? ¿Las especies en vías de extinción? iA fin de cuentas. exilar. experto inigualable sobre el Himalaya. todos los testimonios de los encuentros probados con el migou. ¿quién tiene la culpa? En francés. hambre y frío. Viajero infatigable. cazar. plimero por Tchang y después por sus amigos. tendrán ganas de emprender. no soñé con Tchang. en éxtasis. como él y yo. raro porque es único. en la que la pieza de mi adversano expulsaba a la núa de su casilla. que salen a salvarle. En una palabra encontramos dos sentidos muy diferentes. hasta su total extinción. de la mejor guía que se haya escrito sobre Nepal. como lo hizo en mi favor. en el mundo y en la vida.al monstruo que se suele llamar el abominable hombre de las nieves. ¿existen en la vida otros objetivos interesantes? Salgamos pues abandonándolo todo.o. rechazar. los últimos individuos de esta especie deben ser muy raros. ningún otro. A veces los perseguimos para capturarlos. se 10 han encontrado.ascender ~urante largos días. Mejor aún. sudar. hasta desaparecer prácticamente en nuestros días. o la mejor. confrontado. cautivadora. gracias a él-isí. echar. pasar sueño.ángel maravilloso del lugar. cuando alrededor el mundo sólo habla de muerte? ¿El santo monje que vuela. Suponiendo que quede alguno. pues comparado con él. por todo ello vale la pena cargar con una pesada mochila y. que mi >ueño a~oció dUTaflte una partida de ajedrez. desterrar. precisamente. ¿cómo no sucumbir a la tentación irresistible de soplar a es· condidas por la larga trompa. en busca de semejantes excepCIones. ¿Por qué me marché yo también? Porque tuve un sueño: n. durante la infancia? En uno de aquellos monasterios. el número de testimonios comprobables desciende regulannente desde hace tres o cuatro siglos. relacionado con su propia experiencia. merecen el más mínimo esfuerzo. tan precIoso y tan sulgUlar que valga semejantes esfuerzos? ¿La amistad que mueve montañas y descubre al amigo en peligro a diez mil kilómetros de aquí? mi amor a la vida. a lo largo de investigaciones largas y pacientes. VIVOS o muertos. Sin embargo. perseguir una presa dada para matarla. El abominahk hombre rk las nieves Si. además. arriesgarse a un accidente a veinte días de marcha de la primera y tosca enfermería. este techo abierto del universo! ~í. Sin embargo. ¿Por qué ponerse en camino.

peludo. más extraordinario todavía. y contiene todas las enseñanzas. Aquí estamos. la que separa Bélgica del Tíbet.:a~ sale de ahí y ahí vuelve. cuando todos los shetpas huyen sin retomo. En otras palabra~. Pero hace falta otro mapa para no perderse. pero también otro viaje. fiaca. sustituir la proximidad por la lejanía: la exclusión convierte al prójimo en un ser lejano. se pueden quedar en casa. Calentitos en nuestras casas.. casi materna. ¿quién de nosotros no se volvería rápidamente duro.. la instrucción en este caso se vuelve educación y el saber deja paso a la moral. descarnado . por ejemplo. rechazar. descanso.. a la inversa. sobre todo cuando llega el invierno con la nieve. soñé: algunas especies no se domesticaron a partir de un primer estado salvaje. se hicieron salvajes a partir de un primer estado doméstico. De aquel sueño nació esta marcha por el espacio del Hi240 Nuevo espacio en el que lo peor es lo mt. En un principio. en las cercanías de un monasterio. o a errar sin abrigo. sin embargo. Sólo se trataba de un sueño. en un momento dado.Me desperté gritando: ¡ah! la chddds5e. sino a la inversa. sólo se trata de marcha de aproximación. Al haber sido expulsado de una casa dulce y tranquila. siguiendo y persiguiendo esta intuición. Sólo el intenso esfuerzo de un gran viaje puede. en compañía. mucho tiempo después de é[ Po~que el propio Tintín pasa. Sin embargo. el joven y el capitán librados a sus propias fuerzas. No. comienza la verd~d. espantoso. sucio. los participantes no dejaran de estar asistidos servidos y animados? ¿Un cheque para el Club Méditerra: née? Además. Pueden preparar todas las mochilas del mundo. al haberse visto obli· gado a vivir en lugares inaccesibles. el hielo y el viento.. por regiones que nadie quiere. Este sueño o pesadilla me reveló que cazábamos a estos animales. ¿Qyé valdría un VIaJe. hacer que el ser lejano se vuelva cercano. bajo la avalancha de nieve y a las puertas de la muerte. pero me marché inmediatamente de viaje. alquilar los servicios de veinte shetpas y de otros tantos yaks. como una grieta. no serVIra de nada mIentras no accedan a esta verdad que acabó por descubrir el genio de Hergé.el cual haremos juntos el hallazgo de la singulandad lOesbmable.:aJe pasa a ser iniciático y religioso. místico lOc1uso. para cazar a aquellos que sus antepasados expulsaron y cazaron. ¿qué habría sido de los tres hombres? La última parte. por senderos tollados. . reinaba el paraíso de los seres vivos conciliados. por qué se pierde. fisico y humano. porque los habíamos expulsado de nuestra casa. esta expedición verdadera tennina una vez más. Aquí está. ¿Cuáles? Ya llegamos. fusil en mano. nos gusta ha~emos tras una buena comida preguntas muy complicadas a propósito de la ética: si existe. decisi.jor. el final del .especies des~parecidas. bruto. como si estornudase. en la que encontraba comida y calor. plantar el campamento base sobre el hielo. expulsándolos de nuestra vecindad. buscar por todas partes l~s . dejando al guía. escalar diez paredes. nosotros mismos los devolvimos antiguamente a la selva. El corte brusco es éste. Sin la visión extática de Rayo Bendito. vivimos desde entonces en el tiempo y en la historia de la exclusión. por una IOmensa circunstancia que divide trágicamente su viaje. peligroso .. terrible. feo como un mono. de su Casa tranquila y suave. du~nte . Tres viajes con tres mapas Quiso hacerlo como yo lo hice. malaya.la mitad del mundo.. Al principio. consejo y caricias. cómo 241 .. Lo lejano o w cercano: el monstruo Chasser significa también apartar. les digo. Volvemos a encontrar los viajes y las distancias que medía antes la pedagogía. colocar entre sí y el desterrado toda la distancia posible.era ~edición. en las que no se encuentra nada para comer. destruido por la miseria inhumano. hirsuto. tan abominable que no tiene otro nombre Pronto los hombres saldrán a su vez. ropa polar y colchonetas. orar en los cuatro monasterios que se encuentren. s.

y e~ demasía? ¡Piedad plana.. Tintín en el Tt'het relata con toda la limpidez de mundo la verdad más fuerte y más profunda que se haya dicho nunca bajo el cielo y para lo~ h~mbres:. por las que nos decIdimos a marchar. con dulzura y caridad. tratamos más bien.. gran bebedor y vocinglero sin par. desde que dejamos de amar el amor. lo lejano se vuelve cercano. se conduce con humanidad. separado de nosotros por la especi~ y por el espacio. Lo más alejado.. bajo su luz incandescente. que todo el mundo ca· nace sm comprenderla. c~yó. inspirados por libros de psicoanálisis acusativo.. estas bondades ocultan la verdadera lección: sólo están 'p~a cubrirla. Ocurre en este relato la misma desgracia que ocurrió en otros t~empos al buen samaritano. por esta bondad inaccesible? ¿Veremos nacer las ciencias. alguien cercano.pe. t. nos da. condecc)Clen~las ~umanas". al deslumbramos.anto~ hombres monstruo. conmovidos. sino que propone el descubri· mIento Inmenso de la única maravilla que tiene valor: que el. pagar a las enfermeras. ocultan la verdadera singularidad. amigo de siempre. de modo que los llaman.e lo abominajJle es bumo y que actúa como nmgun ser clvdlzado lo hana.humanitarias? En los viajes singulares dibujados por Hergé no se trata de fotografiar lo extraño y lo diferente. nos quedamos en esta lección. Inventa pues la aCClOn o el. encontra- 242 243 .s costumbres.or de los hombres. l. q~e son buenos.a~o o eX1?~lsado en. alelado. próximo y fraterno. ¿Cuál es la finalidad de la auténtica expedición? El yeti.loconfieso. los odian. expresamente. que nunca se da la reciprocidad. Marchando en busca de un hombre. o caSI. para satisfacción exótica y viajera o para publicidad de los expertos ricos: todo lo contrario. que el foso no se llega nunca a colmar. Me e~uivoqué. <: VlV1remos lo bastante como para que las ciencias sociales sustituyan una objetividad. en tIempos de Costo. la parábola evangélica del buen samaritano --en la que el adJetivo contradice el nombre-. reduce la distancia y convierte al alej. VI~J~ humamtario. Tintín. este animal hostIgado por los cazadores y los sabios. nos veríamos condenados también por los trIbunales. Acompañado por su Capitán. de la excepcional singularidad de la moral. evide~temente. nuestro héroe. imposibles de nombrar que. como el samaritano. Aquí tenemos una prueba.. ellos y su país. pero de repente. ignominioso. y /o lejano vuelve a serpróximo r~ a J:lergé hace tiempo con el título de «Julio Verne de las dad blanca nos impide. y esencialmente. por el contrario. ahora. Las singularidades visibles. abommable: extraño. co~o se suele creer. . cuando sólo hay una moral. los abominables hombres de las montañas. en este texto mismo. accidentalmente. entenderla. por mi desplazamiento voluntano: vecino. Así. Como los monjes del Tíbet le llaman Corazón Puro. Ahora conocemos tantos equivalentes de estas dos historias. all~nado. a~o sabía~os ya eso.. SInO sobre todo. los vecinos de los samaritanos.añadir su pólvora ligera a las técnicas pesadas.u. perdIdo porque un avión.. terrorífica. excluido. Y todo lo contrario. del perro y del alma infantil. proscrito o desterrado se vuelve mi vecino: no Tchang. da simplemente un objetivo a la mar~a de acercamiento. Porque est~ CIenCIas crean tanta dIstancia entre el hombre que estudIa a los otros y los otros estudiados. llevarlos al hospital. desde hace dos milenios: su clari· das. los evitan. inagotablemente. similannente conocidas e idénticamente incomprendiPor su ciclo mundial de viajes extraordinarios. separados de ellos. SI deCImos. muy sencilla fero terrible. elemental! No. por su. a menudo inhumana. Tchang es la ocasión el pretexto del viaje. tantas pruebas de bondad que.d. bandido desterrado. de ennegrecer la blancura de la nieve. como alardeamos de practicar ahora. El buen samaritano asimismo desgrana tales buenas acciones que creemos ingenuamente que el relato tiene como objetivo enseñarnos a recoger a los heridos en la cuneta cuidarlos. ya cercano y frate~o. como los más ~etestados de los enemigos. cnnunal ante el género humano.dice muy poco sobre la honda. ~iferente y.

es algo que le conmueve a él y a nosotros: emprendemos con él el más peligroso de los viajes del mundo y el más maravilloso. cómodamente instalado. ahora tenemos que encontrar al hombre. el más cruel de los brutos. ¡si hubiéramos salido en busca del yeci. que no hay nada más fácil que enturbiar un manantial. y se termina por la de un montañés. dicen. brotan las lágrimas. en la picota. es un hombre. Qye el migou se encuentre. es él! ¡Lo peor se convierte en lo mejor y el animal es bello y bueno! ¿Qué visión hace levitar a Rayo Bendito y sólo le hace volar a él. La mejor de las bondades va a veces cubierta de un ropa· je negro. En el país de todas las singularidades. ni que este nuevo habitante de las cumbres debería volver a salir al encuentro del nuevo amigo que un nuevo accidente de fotograBa le hizo perder? ¿A los que no ven las lágrimas ción. y te hará volar mañana a ti. hay que emprender ese viaje. ¿A quién hay que considerar salvaje en esta viñeta final? ¿A los que marchan en caravana y bajan hacia el valle. sino que la propia excepción negra. está en la última viñeta oval donde.mientras que la larga caravana va bajando por la caña· da y los hombres hablan de él. el so· litario de las nieves se queda solo en las cimas -no en el Hotellas Cumbres. hielo y pelaje.mas al yeci. que mañana podría desaparecer. visto de frente. sobre la que cambiará de opinión: la especie humana. el que se ilustró con los peores asesinatos. saldrá al encuentro de una especie en peligro. el paraíso perdido recobrado. todas las desgracias del mundo corren con estas lágrimas que nos brotan al mismo tiempo que las que llora el abominable. sin sospechar que su historia da vueltas en círculo. si cambia tu alma? Este inmenso descubrimiento de que el peor de los animales. todas las desgracias del mundo vienen de esta exclusión. porque. entre viaje y viaje----. ¡Aten- Inversión del espado Leed y mirad con toda vuestra atención: que Tintín haya perdido a su amigo. Vale la pena arriesgar la vida para aprenderlo y ver· lo.. ya que tenemos la suerte de haberlo al· canzado. visto de es· paldas? Sí. provista de un cuerpo repugnante y de una faz innoble. de común acuerdo. que se pregunta si. ¿Hay que dar la vuelta al mapa del relato e incluso al atlas universal? ¿El viaje acaba aquí? ¿O comienza otro en este punto de simetría de este relato redondo que comienza por una imagen de un hombre de las nieves. visiblemente es el único que como prende. toda nuestra imagen del mundo se invierte. A la inversa. la vuelta a casa del expul· sado. accede a la luz transparente y cándida. a su vez. él. se vuelva negro. bestia feroz inmunda.. Todo gira a nuestro alrededor al mismo tiempo que nosotros. dando la espalda.. que ignoramos de qué pozo fabulosamente inmemorial. a nadie se le ocurriría buscar a un hombre! Una vez descubierto el yeci. negra. de izquierda a derecha y de atrás hacia delante. hacia las cimas más altas del mundo. pero la revolución más inusitada consiste en ver que lo más impuro es puro.. cargada con todos los crímenes del mundo.. hacia todas las singularidades. ella misma. preguntándose si acaso no será más humano. sí. espantosa. perforado en el fondo de su tórax. a tres palmos del suelo. separado de su nuevo amigo ¿a quién le importa? La última desgarradura. para encontrarlo. sí. ¿qué tiene de ex· traño que levitemos? 244 245 . greñas y caverna.. tan arcaica y tan negra. Qyién sabe. sin esperar. aun· que parezca imposible. tan profunda. el que ponemos todos. por las circunstancias más improbables. Como todo se invierte también de arriba a abajo. visto de espaldas. velluda. Todas las psicologías del mundo le convencerán siempre de las impurezas de la pureza o de que el infierno está empedrado con buenas intenciones. Entonces. en estos instantes desgarradores en los que hombres lamentables se preguntan si el caritativo tiene derecho al título de hombre. que ha salvado la vida al joven. Exactamente por esta razón. No es que el blanco. Se ha terminado la marcha de aproxima· ción. nieve.

el humilde y el hombre vienen de la misma palabra. a O?-i s~eño de caza. sin plumas. caravana y capitán qu~ se lo llevan leJOS de el? <Le tratartamos. que el ammal era el hombre mismo. marcado por la aversión de los hombres. Tintín llega al Tíbet.del . y si hiciéramos entrar a todos los excluidos en la casa. smo que VI- 246 247 . en este momento. en todas las latitudes. equivale al mapa o al plano de los palse. Decididamente no. tan miserable que sobrevive como un perro. sobre Wla cima. salvo por las mil esco~llas de l~ pantalla de televisión: no la tenemos en [a casa. para ir a buscar y a salvar a Tchang. Rumbo a un viaje sin retorno por el cuerpo social. no miran a los miserables de frente? ¿Para qué viajar tan lejos y negarse a verlo? El francés designa con la palabra misérable al que vive en la miseria. medio siglo antes que nosotros. se conve~a en un paraíso en el que levitaríamos.spués de haberlo estudiado. ¿La miseria destruye la humanidad en el hombre? O. en el frío. no de la nieve de los Alpes. plan~sferio.del abominable caer. declarando: ¡Aquí está el hombre ~e Platón! Diógenes mostraba. a la vuelta del Hlmalaya. Di6genes el cínico se pasea. para hacer lo que los Médicos SIO Fron· teras o 10s Voluntarios de la Ayuda a los Desamparados del Cu~o MWldo hacen. desnudo. él también. sin recursos.que v~os a ~n­ contrar. de las g~rras de. enarbola un farol encendido. que la bestia inmunda es el hombre mismo. consagrado a la filosofia sin idioma. todos los días. grita. sin hablar. muscáis un hombre? Encontraréis un animal. Mientras que Platón enseñaba que el hombre se define como un animal bípedo. el abominable hombre del tonel. Abnd la puerta o mirad por la ventana: el abommable y bueno yace muy cerca de aquí. el perro inmundo. lo que l~a~a­ mas viaje humanitario. en el mejor sentido de la palabra.la bondad. &ee homo. ya lo hemos visto. En las calles y en la plaza de Atenas. al pnnClplO. dicen. ya que. hacia el estado de miserable sin cobijo. en la acera. como se suele declf ahora. ¿Qté ilumina pues su farol? Sólo ilumina al que lo lleva y se mantiene muy cerca de su luz paradóji" ca: el propio Diógenes el cínico. _ bondad sobrenatural J. Diógenes el centinela va en busca de lo raro y lo precioso. ~ Itinerario ro el otro mapa ¿Qyé ocurriría si el migou bajara a su vez. Atención. 10~ hombr~s. Diógenes lanzó. sin comida ni cobijo. en medio de los académicos en pleno debate. Al inventar. en el que la denuncia es el pan nuestro de cada día.s cercanos. Bestias abominables que dan caza a los miser~bles. China o las islas. no es necesario irse tan lejos para acceder a la gran singularidad: ~1.1os falta. todo lo contrario. sobre las nieves eternas del fin. DeCld: ~. Itinerario sobre las redes Pero no lo vemos desde que hemos dejado de observar el mundo y los ho~bres. sino de los hielos del Himalaya. ¿no será que sólo habita en lo que fue destruido por la miseria. cuyos gestos ejemplares son los únicos conceptos. llora al mismo Tchang. debería conducimos a leerla al revés: a emprender los mismos viajes desandando lo andado. hasta la humildad más abyecta? En francés. como VIaJo a los Andes. que lo abommable es bueno. al que sólo tiene una cueva para vivir y huesos de pajaritos para roer. como muchos otros. a volver. el hombre es ese animal mismo. en Occidente. nuestro mundo. en pleno día: busco un hombre.. Si entendiéramos esto. en la que el pr~t~onts­ ta simplemente bueno sueña con Tchang. y que duerme en las calles. para encontrar o para ~ar el tesoro dl::. ojeado para encontrar elltmeran? hacia palses leJ~os. enfrente de tu casa. en un 200 o en un campo? ¿Qte . pero también al que los otros consideran no humano. donde el otro. de forma humanitaria? ¿O lo colocaríamo~. en es~ h~ra vespertma y matutma: La exacta simetría de la hlstona. como Rayo BendIto. un pollo desplumado. a la calle Labrador o a Moulinsart. de.?Wld~ global. este brillo añadido de su lamparilla significa que la luz blanca del sol oculta la verdadera singularidad. sobrenaturalmente bueno.

a lo largo del cual la exclusión se convierte en inclusión. ¿Responde alguna prolongación de la moral a este cambio de espacio? . lógico y analítico. de holomorfismo: palabra rara. sus montañas y sus ríos gigantescos. ¿Dónde vivir y dónde habitar? Cuando los VIajerOS naturalistas traen al museo y acercan. para el conjunto de los hombres.la única regla de moral podría asociar estos dos inventos. vanidosa y popularizada. precisando que el prójimo es precisamente el otro más otro. para abolir la costumbre. los unos a los unos. en mi prójimo. los Urales. lejano. en la moral como en las ciencias: ambas se parecen. Quien ama al vecino no puede pro. cuya sutileza convierte a un hombre. con el flash de las fotografias de prensa.. colocándolos en el mismo vecindario. en tiempo real. expulsara y cazara por el mundo entero. muy lógico. para hacerle huir a pasos agigantados. pronto. seres vivos de una especie que descubren a miles de kilÓme· 248 249 . el circo idiota de los ricos. A las distancias espaciales. Por este espacio. espacio virtual. del horno ydellavadero. de mi amigo de Florencia. para coser una floración primaveral con otra. Entonces el espacio del atlas cambia.. cuando el. como mucho la perciben dos personas. absolutamente matemáticas y similares a la prolongación analítica. en los jardines botánicos y en los zoológicos. la menor distancia pOSible. En suma. sustituyen nuevas proximidades. Entonces las fronteras se convierten en anillo de Maehíus.r0 vientos. en el pueblo. ambos eminentemente racionales. que se puede buscar durante un largo viaje.lOfligido al entorno inmediato.. mir6n sediento de miseria y de muerte. exclusivamente. a la ~u­ manidad. como transitivamente. mínimo. 10 que. debemos amamos los unos a los otros y abolir la costumbre. derivada del griego. es decir. proliferan nuevas vecindades. de amamos. uno de los reclamos más seguros. el pudor de la bondad? Del invento racional en moral Hay grandes inventos. Aquí estoy. caSl lo· visible. así solamente se puede constnu. ¿Qté puede haber más raClOnal que esta regla. pues hay que anunciarlo con voz tan fuerte como la cantidad de hombres que deseamos amar.clamarlo a los cu~t. dificiles de reducir. viajamos. el Tíbet. el amor global se hará realidad sin que domine voz alguna. pas~ a paso. debemos amar al prójimo como a nosotros mismos. abrir el camino más pequeño hacia lo más infinitesimalmente cercano. que significa sencillamente que un minúsculo fragmento de espacio tiene la misma fonna que su todo? La moral más fonnal sólo puede llegar a lo universal a través de su contenido: mediante la prolongación o el viaje poco a. que fueron raras en el antiguo. Por las segundas. con el hombre mono: ¿y si. hay que entender que el ténnino prójimo se cons~ye sobre un superlativo. globa!. casi científicas ambas. cerca de Chile. hace entrar en contacto dIrecto con ellos? Ni el Mont Blanc ni el Viso son un obstáculo para las llamadas. Ahora bien. secreta. El amor gIo. del amor. imprevisto y formidable. en el mo' mento del terrible encuentro.r un uOlversal no abusivo. a la inversa. La moral que dice que lo abarca por otros medios grita por las redes. dormimos en su pantalla. que espero con impaciencia. acompañado a veces de un trato aboffilnable. virtualmente. ¿por qué agotarse cruzando Europa Central. soñamos. en la que la suma de las dos primeras. bal a la humanidad es. ni siquiera me impedirán verlo. Por la primera. Horror profetizado por Hergé en Tinlín en /'1 Tibet. el Nepal y China. porque esta prolongación. nacida de la pasión de la pertenencia. Prójimo porpropagaaón y porprolonglUi6n ¿Dónde estar? Para llegar a unos amigos japoneses. retoma la noción matemática. supone tener una poderosa voz. al alcance de la vista y de la mano.poco y. por aquel que lo pracnca. redistribuidas. de Beirut y de San Francisco. de vecino a vecino. discreta.como paso a paso.vimos. si la prolongación analítica se extiende de prójimo a prójimo. como antes lo estaba. admirable. en un país muy lejano.

Al despertar de la pesadilla de su siesta. hacen guiños y centelleos. facientemente. a los gemidos del excluido. el cercano ha elegido al lejano.. ¿cómo describir este mila~? ¿Holomorfismo. Entonces la prolongación continua lleva lo local a lo global y modela el espacio holomorfo. dibujemps pues el mapa. de que. en el sentido que le dábamos más amba? El amigo asiático de Tintín. el espacio virtual del jardín garantiza su reunión: despegado de aquéllos.muestra y demuestra la moral. Cuando la lejanía y la pasión de la pertenencia hubieran debido separarlos. analítico. lejos y cerca. 250 251 . practicada al inventarla. tender. allá. de un mundo en el que los Alpes se desplacen hacia el Himalaya. para que estas contradicciones y estas imposibilidades se calmen. saber fundamental porque. de cercalÚa en cercanía: su tranSltlvidad se quiebra más veces de las que se prosigue. por prolongación de cercano en cercano: esta es la continuación de la moral. diremos que este grito es local. y podremos considerarla global. No hay ninguna esperan· za. Entonces este hermoso Paraíso se va convirtiendo en Infierno: el más humanitario de los hombres corre el riesgo de perder de vista a su vecino y su hermano. no pertenece al mismo subconjunto. a buscar a otro. que se reproduzcan entre ellos.. Las dos reglas precedentes. virtual y utópico. que prolonga la búsqueda anterior hasta lími· tes inhumanos esenciales. extensión continua porque ni las técnicas ni las tecnologías tienen posibilidad alguna de extenderse ni de servir de soldadura con conductas corporales usuales y. sin embargo. la fraternidad. como mucho. europeo. hacia lo más lejano. el animal no es solamente un hombre. todo se invierte: ¿quién carece ahora de visión global? Antes olvidaríamos nuestra localidad. precisamente: iTchang! Qy. que contenga los espacios virtuales. concreta.: Cartr du Tmdre: Mapa imaginario del país de Tierno. perpetúan su esporádica dispersión. allá. Por la inmensa red de las relaciones humanas. hay que volver a empezar. reales. razonable y verdadera.e una llamada como esta parezca querer alcanzar la mayor distancia posible. único y doble. Con una extensión virtual de la geografia. Para lo peor y para lo mejor. las redes de comunicación nos transportan a este tipo de jardín. más virtual que real. cuya coherencia nos solidariza. es decir. local. aquí. el yeti. una vez más. Los lugares. como seres vivos. se aman el uno al otro. de * N. hacia una cartografia nueva. que los antiguos persas llamaban Paraíso. en una perfecta simetría de lo asimétrico. de cercanía en cercanía. reales. Tintín grita. de la TIerra. como árboles frutales o animales por el valle. mi prójimo. que se convierte en su prójimo. están reunidos para lo bueno y para lo malo. No tenemos sin embargo ninguna seguridad de que e~t~ prolongación continúe. los unos de los otros. Sí. o el Hombre mismo. este los prolonga sin embargo. la bondad. sin duda. lógica. del hombre al animal y de lo peor hacia lo mejor. real e imaginario. Allí.tres unos de otros. en el sentido nsico y moral del término. Entonces. ideal y miso. lo que nos arrastra hacia Tchang nos arrastra hacia el migou. de modo que sus formas se hagan eco y las llamadas de aquí correspondan. El uno ha encontrado al otro. virtualmente. Esta Carte du Tendre" -verbo y adjetivo--. La humanidad entera es. de la T. el ami~o llama al amigo y ya que lo más cercano evoca a su próJimo. por los caminos de la montaña. desde los Alpes hasta China o India su amigo le oiga. en un mundo que ya es global. Sí. de Enamorado. no vive la misma cultura. construyen un espacio refinado en el que estas proximidades no simulan en modo alguno la realidad del terreno. no material. sino todos los hombres. Y funcionará. Siempre reconoceréis la bondad de la moral en el tratamiento del prójimo. no habla el mismo idioma. Global. aunque artificiales. y también tmdrc. reunidas en una sola. fero cuyas aproximaciones. permiten a menos la clasificación y. y que nos hace vivir en una cercanía. se han cumplido. habitamos este mundo. raCIonal. por propagación fisica de las ondas vocales. todavía más otro. inmemoriales.

¿Pasar por dónde para ir a dónde? 252 . nacen y se apagan. en direcciones caprichosas.fonna inesperada hasta el milagro. durante intervalos breves o pacientes. como constelaciones vi· sibles bajo un banco de niebla o un cielo negro. tienden brazos cortos o largos.

o del molino al horno. de un lugar cualquiera hacia el universo. mientras que a la inversa Leibniz describe los pasos de la mónada solitaria a la monadología universal. múlti· pIes. ¿Existe un camino. por tierra mar o aire. cuando Leibniz. gracias a las redes. es decir. complejos y dificiles de trazar. reales y triviales. como los Angeks. antaño taros o paradójicos. en lugar de conducirse como un dios. en estrella. el otro de la iglesia al pozo.. ordinarios ahora. del 'Iue no se pueda decir con precisión el punto de partida y el ugar de destino. su dirección y su longitud en un mapa? Espacios virtuales: si Hennes sin embargo sólo llevara su mensaje de un emisor único al lugar puntual en el que es- pera el receptor.. iría como tú y yo. Pero antes de citar a los grandes maestros. pues. como mapamundis en un Atkls. una carretera va de la ciudad al centro. Descartes traza los caminos de un método muy sencillo y fácil. de vías cuyos destinos. del fregadero al lavadero. o de lo global a una estancia. para seguir al menos. del puerto a la isla o de un aeropuerto al de otro continente. describe los tránsitos. con el riesgo 255 . y quién pensaría en mencioóaflo. mediante intennediarios virtuales: así vino la idea de dibujar estos haces. de la capital. abundan los ejemplos. portador de agua o de harina. En la emisión:fucgos De un punto al otro.Espacio real: este camino conduce del pueblo a la granja. de un sitio a otro. sin que sea una hazaña notable. se difunden y se expanden en el espacio.

de microbios o Virus en una epidemia contagiosa. de las que proceden la música primitiva y nuestras primeras palabras? ¿A qué universal van los gritos en el desierto del Bautista~ Una piedra lanzada al agua de un estanque concentra. Tánger. o. las islas. circularmente. cuyas volutas se retuercen. precisamente. o el de los galos cuando se transmitían las noticias. compleja y enmarañada. y esa es la cuestión. por el que sin riesgo se lanzó Descartes. en función de la niebla. Chio y Aigues Martes. perla en la que adivinamos que. sólo dura el tiempo previsto para su uso: hacer hervir el puchero. en los diferentes lechos del viento hacia los posibles incendios. que el mismo ser no puede estar en varios lugares al mismo tiempo o del axioma aceptado por el sentido común. del principio de identidad. pequeña. despliegan las llamadas de sus voces hacia la extensión en la que se sumerge su nicho de emisión y salen a la aventura por el amplio mundo. se amplía hasta las dimensiones del mundo habitado. provoca inmensa devastación en cadena. en la noche. de la misma furma el brillo o las desapariciones de los faros avisan. en vano habrán gritado en el desierto o habrán tratado de construir su nido. seguro de llegar a su 257 .a tri~le hor9uilla en el caso de otras propagaCIOnes. cómo. obediente. la solución o diseminación podría llegar. dictaron los doctos. Observ~n incluso l.de perderse o con la esperanza de construir un nuevo hábi· tat: el canto del ruiseñor. quejas largas y roncas. Los caminos inesperados seguidos por este dadito de vino. aquí y allá. imprevisiblemente? Lo virtual y las posibilidades se multiplican. ¿no parecen furmar un arabesco voluminoso de cabellera más interesante. del lugar puntual en el que el antiguo fisico lo vertió. pero ¿basta para captar la sinfonía coral cuyos acordes e Intnfereneias combinadas se extienden por el universo para construirlo o para dar testimonio de su arquitectura? ¿Sobre qué mapa dibujar estos ramos flotantes? No crean que los caminos de un lugar cualquiera al universo datan únicamente de las difusiones por las redes de medios de comunicación mundiales o de un filósofo de genio barroco. de colina a montículo. por ejemplo. de modo que todas las flotas de Atenas y de Persia puedan navegar en su volumen para combatir en su superficie. peste. usual y recto. permite seguir las invasoras propagaciones. observen más bien este fuego de ramas y adivinen dónde va el humo. que estipula. Los filósofos de profesión se burlaron en otros tiempos de los fisicos estoicos. Impensable. de sus explosiones repentinas y de sus extinciones momentáneas. como en un mapa trazado. que una lágrima col· me el océano enorme. que el camino. cuando trataron de descubrir la extraña aventura de una gota de vino vertida en un punto del mar Mediterráneo. si nadie los escucha o si la bruma los intercepta. ¿invaden el tiempo como el espacio. a lo le· 256 jos. de modo que. hasta las orillas caprichosas. los cabos y alta mar. como haces que crepitan. de que el todo es mayor que la parte. Caribdis. 'aquí y allá. y un tanto decolorada a Beirut. el grito de Estentor. arrastradas. visible e invisiblemente. el foco desaparece. mezclada con sus aguas amargas. hacia los puertos. cuyos brazos virtuales se propagan a lo lejos. multiplicado exponencialmente. nulo. Una especie de red. por todas partes al mismo tiempo y en la misma relación. tan extrañamente disperso que no sabe dónde ponerse para que le reconforte. así como los relámpagos imprevistos que la espera o la desatención pueden captar. en el mundo. gloria o execración. a los barcos que pasan lejos de la costa: señales sonoras o luminosas cuyo deslumbramiento se propaga de un punto a los alrededores abiertos. porque fortuitamente anudada. más o menos bien controlada. burlándose. o fmalmente. las teas y las ramillas inflamadas. de la publicidad orquestada o boca a boca y de los rumores recalcitrantes: parásitos. por fin. Una de tres: apagado. su brigada. del volumen circundante llevaron sin duda a Leibniz a utilizar la palabra annonía para describir el sistema que teje al difundirse. qué sé yo. el calor. todos ellos ca· sos concretos de emisiones puntuales en los que la invasión. ondas alrededor del punto de impacto o 'de conmoción. en la guerra de Troya. su alianza nacionaL ¿A qué ausencia desgarradora se dirigen los gemidos de la madre o del amante ante la amante o el hijo muerto. ya que la gota.

. imprevisibles a veces. estocásucamente. casi siempre decreciente. mtennitentes. . obreros de universo. cerrad~s o no por el ?araszto.. fertilisina emitida por alguna hembra o efluvios de una trufa. complejos. los peces.. poco a poco. fuegos. sino má~ bien. que muere casi en el momento mismo de nacer: llamadas.. estas Distribuciones cuyos Pasos por parajes tan difractados como los de! Noroeste. modelará sin embargo su historia. las Traduca0TU. acechando. y de fuentes.. falso. espiga fértil de una cabeller. en e! que la irregularidad de los rayos. en. para invadir la plaza. imágenes ingenuas de un sentido. el Contraw naJuraiy el Tercero instruido. exhalados sin destinatario. útiles o peligrosos. estos flujos? El oído lo precisa.0 de la gloria.. los átomos caían paralelamente.pulsaciones arrítmicas.. Aquí está el meollo de nuestro atlas y los pnnClptos sencillos que reúnen sus mapas. o animarse uno de los cuadros históricos cuyos movimientos impre· decibles dibujaba este atlas? Centellea caprichosamente el punto local en estrella alrededor de la fundación recomenzada de Rnma. modelos d.. estos rayos aislados. se descubren poco a poco. pequeñas señales. como los Fuegos y Senaks en la bruma de hace un rato. preciso. de un punto a otro.'el pan. que luego desaparecen en la bruma. logrados o fallidos. una y otra vez. para que un~ cosa y un mundo nuevo. cuen· ta al menos. por fin.. contribuyen a construu o ~ destnur para susutuirlos por otros. caminos de aquí hacia un ~n. un~ fonna larga aparece entonces. multiplican a su alrededor o dividen mediante bifurcaciones.más visita que vista.' la música. estos alientos. casi infinitamente breve.orreo. los microbiOS o la generoSidad. se f?nnen: la anugua lección de Lucrecio pasa por este torbellmo acuoso. caóticos y aventurados. cuando comienza una vida bujarlo sobre el mapa de rutas del Mediterráne. aunque desconcertante. el espacio temporalmente. vigila la vista que caracolea y vierte. cuyos resultados afortunados difunden una obra por naCIOnes de lenguas inesperadas. vale .destino? ¿Dominamos este enmarañamiento? ¿Podemos di· siempre y casi por todas partes.iverso que estos mismo caminos. Estas posibilidades en miríadas transfonnan en aventuras los viajes.. Estos caminos interesantes no siguen el curso de los ríos. los obstáculos y las transparencias. aquí y allá. locamente. la mirada decide. Así las nociones globales en las que desembocaron. los !Umores y los ~ensaJes del saber . sin embargo. cadena del tiempo y de la vida.. fácil de cortar en fragmentos que se pueden sustituir. el d~ las Turbulenczas preñadas. así como IosAngeles. guías fijos río arriba y río abajo. de la historia.s. si no tienen en.. el olfato intercepta e identifica un aroma que se propaga por e! bosque. cu· yas intercepciones anulan o camblil? los mensaJes en ben~­ ficio propio. HIstona pues: antes del nacimiento fortuito de las cosas. rota por casi todas partes. centelleantes. o creciente aquí bruscamente. hacia varios ensayos. de prolongación o de propagación. local aunque extendido por la 258 259 . de punto local a lugar puntual.. desplegados hacia quien los quiera. los gases. la floración primaveral de una isla o de un valle. incendios forestales en el Mediterráneo. apartándose muy poco de estas trayectorias metódicas monótonas. recepción ¿Pero de dónde vienen estos gritos dispersos por el espacio. exacto. Así parpadean los cammos del Gineszs: "Así se borra caSI allá algo creciente. En /o. el c. basta que uno de ellos se bifurque.ébiles de un tiempo que no sabemos qué hac~ cuando deClmos que flu· ye. :stúpidas.a enmarañada. del ápex al nadir y de dere~a a izquierda por todo el horizonte. en el horizonte de largos caminos. por sus flUJOS. aquí y Breve rnJista Inútiles son entonces los métodos y caminos de Comunicación. a partir de localidades dispersas. sin producir nada más que este río estéril de aburrimiento. vívida hasta la adolescenCia para desvanecerse casi al mismo tiempo que sus semejantes: cadena blanda y frágil.» ¿No le parece estar viendo el incendio de una casa.o? .

fluctuante. como en un pozo de potencial. Mediante pulsaciones similares. fara conocer estas posiciones y trazarlas sobre el mapa de proyecto. que se bifurcó tres veces: el fuego o la señal se desvanecen en la nada de la inexistencia. pero localmente. la señal que pasa y remitirla. de forma permanente. a su lugar único de recepCión y de emisión. hacia el orificIo de la escucha. recubiert~s por cien redes. sus aventuras errantes servirán para abrir un universo próximo. diseminación.. replegando en el mismo punto estas búsquedas inquietas a través de 10 global. Emisión: explosión. recogida en los campos de nuestros azares. inversas. abierto a todos los vientos. se dirige. tendríamos que haber encontrado lo que buscamos incluso antes de descubrirlo. para captar. pues. Comparemos el que se desarrolla sobre una línea. como una mosca traza su vuelo en el espacio de la sala. que a pesar de todos los obstáculos. nos atraviesa y no existe todavía? El filósofo espera. ¿obtendriamos el trazado caprichoso de un electroencefalograma? Vías. vigilar. r Espacio-titmpo y posibles Los investigadores siempre sabemos bastante bien dt dóndt venimos. ¿Qyé significa entonces realmente el verbo: ir hacia un universo? ¿Cómo construir. si es posible. explotan en la multiplicidad alocada de una fertilidad imprevisible o se canalizan por la línea previsible y razonable de los proyectos repetitivos. por lugar nativo. En total. por la formación de nuestra infancia.. a fuerza de alimentarse de él. que brota en forma de abanico como fuegos artificiales o la cúspide de un cono con dos cascos. el tacto nos sumerge en el frío húmedo y tranquilo o la electricidad cálida y seca de la atmósfera. la odisea del método cartesiano se termina cuando desaparecen los espa~ios desc~nocidos. yendo hacia lo universal a través de lugares virtuales? Además. sentir. lugar a lugar. La novedad Vlene dell:1empo. ~e lo ciobal hacia lo local_ Los sentidos construyen el lugar smgurar de la vida. con el que hemos descrito hasta aqtú. estos verbos expresan los picoteos de una atención tan dispersa como concentrada. en un mundo acabado y totalmente explorado. para imitar la trayectoria sensata y previsible de los planetas o geodésica del espacio y del mapa. para morir. como si el sensonum ocupase la punta de un doble ramillete. al igual que las gradas del téatro descienden gradualmente hacia el foso de la orquesta. el lugar construye el mundo mientras que este último se repliega en él. las diferentes señales dispersas por los universos virtuales que nos circundan. los Cinco Sentidos nos mezclan. festoneado. globales en lo global. los deseos y las señales construyen un mundo a partir de su lugar de emisión de mensajes. cultura singular e instrucción preparatoria. con la condición de concebirlo de nuevo. o más bien como los Ángeles. para llevar. las carreteras abiertas se recorrieron en su totalidad: con la garantía de no omitir nada. mientras nos arrastra por las olas del mundo. cuyos pasos y mensajes tejen permanentemente la ubicuidad divina. sin saber demasiado anticipadamente hacia dóndt nos dirigimos precisamente. igualmente. por dóndt pasaremos y dónde nos encontraremos en un momento dado. así el Parásito mata a su huésped. el mapa de mundos todavía desconocidos? ¿Volando como una mosca. y prolifera locamente durante un momento.piel toda. hacia el cual. Construir lo local importa tanto como abrir lo global a partir de él. el aquí o el allá. hasta el lugar que ocupamos. pero ¿cómo presumir construido un mundo cuyo espacio nos supera. mientras que la filosofia modela el universo clobal y como el terreno o el entorno de los inventos venideros. estas imágenes. al 19ual que los gritos. con las cosas mismas. repentinamente orientada o focalizada. Si dibujáramos los zigzagueas de nuestros órganos de captura. a corto o a largo 260 261 . ciegamente. Podemos efectivamente suponer problemas bien definidos ya resueltos. En estos espacios virtuales nos aniegan multiplicidades de posibles. el p~bellón de la oreja se arremolina. Las ciencias inventan. mezcladas a su vez. concentración y recogimiento en la recepción: escuchar. todavía espaciales. En todo intervalo pululan los posibles. perdieron rápidamente su interés a partir del momento en que. cuyo despertar recorre el volumen ~obal.

con el individuo pues. trazábamos un gran arco de círculo. para navegar más deprisa. que sabemos grabar y después construir. algunos Elementos de historia de las entend~mos lo que queremos decir cuando nos repetimos ciencias y. como un estandarte sobre un asta. gracias a ellos y por mar. en su definición. líquida o cristalina. el método consistía en optimizarlo: entonces. Dibujémoslos pues. de tifón o de bonanza. en particular. No en su medida. después de él. de apariencia o de función. ¿Cómo captar. en la superficie de un fluido de viscosidad variable en el que se desvanece o. como frondosidades complejas agitadas por el viento. múlti- ples. una línea estable comunicaba un puerto con un remanso. con la naturaleza y la humanidad. Así podemos comprender. la red se disuelve o se agarra. Cuando seguíamos. mientras que los otros. ¿Un solo mapa? Vamos a ojear ahora el Atlas mapa a mapa: comienza con la animación y el impulso de dos primaveras. cambia sin cesar de fase. de repente. o la loxodromia. sobre arcilla o mánnol que se desgasta o se borra. con el conociIl\iento y con sus facultades. vernal o invernal. y donde los numerosos posibles esperan nuestras señales y nuestros actos. de modo que el mapa de la región y de las vías se graba o se escribe. en cada caso. o firma con él un contrato explícito o tácito de simbiosis y de mantenimiento. para reducirlos a una sola. rápidos y lábiles. Ahora bien. o los lentos y pacientes que nos muestran las nuevas ciencias de la Tierra profunda. sino por su naturaleza. sobre el aliento del viento volátil.I o se anulan. en Nonnandía. un camino cartesiano trivial. así. Sus virtualidades tienen que ver con el saber y con el poder.sólidas. sin costura paciente con una antigüedad a veces imperceptible. visible. de relaciones parpadeantes. cuyos colores y flores. su naturaleza y su difusión. y sus coltctivos. brotan y se agos· tan. los primeros muriendo para reaparecer en otro lugar y con una fonna diferente. estos arabescos múltiples. estos hennosos mapas ágiles? Por esta razón. de modo que unos y otros aparecen y desaparecen. se parecen más a las apuestas azarosas del clima o de los seísmos que a un viaje organizado provisto de un contrato de seguros: pululan los pasibles y las virtualidades. del cronómetro o·del barómetro.plazo. invisible. los mapas meteorológicos. pseudópodos o ramas vivaces. líneas de frac~a y puntos calientes. Pennanentemente transronnada. en la vida cotidiana. bordean un espacio en blanco. sobre las cúspides. Por esta red fluctúan los nudos o centros temporales y los ramilletes flotantes de caminos en haz. contenidos. en las páginas de este atlas. en realidad. crecet. para procurarse la tranquili262 dad de un rumbo constante. El tiempo. deslumbrante como la danza de las llamas en la que estallan el incendio de una casa. o a la animación de las espirales de nubes en los mapas 263 . globalmente. sus placas movedizas. demasiado. el tiempo brota de una red muy diseminada. parpadean como estrellas vivas o volcanes despiertos. de acuerdo con una annonía cuya extrañeza sotprende solamente a los que creen que llega un nuevo mundo. llameantes. no podemos trazar una línea de este tipo en el mapa meteoro· lógico. estas floraciones de llamas fluctuantes se parecen al jirón andrajoso que restalla al viento sobre un euetpo desnudo. con las instituciones y su arquitectura. cuyos puntos se enrollan y cuyos brazos se lanzan hacia un mundo posible. para acompañarle. diferentes en función del clima de la estación. solamente entonces que el tlempo pasa: percala. singular y colectiva. nuestros descubrimientos y nuestros amores emocionados.. sino hacia multiplicidades de mundos posibles. con constancia. los Origenes de la Geometría y el gran relato de esta última.. nuestra historia. cuyas bifurcaciones se marcan y cuya desconexión o con~lación. Ya no nos dirigimos hacia un universo. localmente. se parecen a las redes de tecnologías. pasan a la helada o al deshielo por debajo del umbral de la percalación. o el fuego de los bosques en el Mediodía tan seco. podemos comenzar a soñar con una ciencia de la historia. interesan más al filósofo que los antiguos mapas de carreteras que servían para orientarse. Sin embargo.

llaman copa/me y. en tiempo real transfonnada por SImilares pulsaciones irregulares. De este incendio. cuando un texto sabiamente escrito sobre una página. del mundo. su llanura aluvial. ¿moriremos? ¿naceremos? ¿Un solo paisaje? Este mapa o danza de llamas movedizas. San Francisco. pronto vecinos de las hayas y los arces. esta ma· ñana y mañana. sólo habéis leído una pá- gina de fuego en el1ibro que se va a tenninar. de causalidades posibles. con la edad y la noche. toda la tierra hasta el horizonte llamea. allá y más lejos. desde las primeras estribaciones de las colinas. de árboles de nectarinas. con la mejor voluntad: parpadea. por riegos o crecidas catastróficas. todos estos mapas centellean de rayos parpadeantes. estalla y levita de rosa. aquí tenemos la animación de los cuadros de los historiadores. parpadean y centellean. colorado.len~a y la fonnaci~n p~a la verdad. en función de nuestras llamadas. los viajes soñados o muy verdaderos. la parcela de alfalfa o de vid. su mapa entonces se parece a este tejido provisto de cien mil pseudópodos posibles movedizos. recortados. más abajo. Beitut o Valparaíso. Como tennina el otoño. fácilmente reproductibles. la nuestra. De la misma fonna. arbustos. cruzadas. sobre todo. en la vida y el hábitat.meteorológicos que tratan de prever el tiempo. los canales de comunicación y los hipertextos.. púrpura y rubí. en función de que se cruce o no el umbral de transición de la percolación. por los espacios reales o virtuales.. Rabat. las ramas negras de frutos ya cosechados. no lejos de aquí se alzan en el aire turbulento los robles rojos de América. al borde del rio de caudal caprichoso e irregular. en direcciones caprichosas. ciruelos y liquidámbares que nuestros amigos de Qyébec. actuales o virtuales. durante tiempos breves o largos. en harapos temblorosos o puntilla encamada. entregado a la memoria. finalmente. en todas partes. plantada de albaricoqueros. lanza los brazos cortos o inmensos. así llamada porque los latinos llamaban pagus al campo labrado. la imaginación. ahora. en un espacio-tiempo. enrojece y re· 265 264 . cannín. tiemblan. Kioto. por ejemplo. sólo un mapamundi y una animación. sobre estas redes. como la floración vernal o la danza movediza de una cortina de llamas. en la VIda publica y moral. decíamos. escarlata y burdeos. en tiempo real. el poder y la ap~pi~ción. en las redes de comunicación la fluctuación de nuestras reuniones o intercambios. pero también en Florencia. de las teleinstituciones. ¡diríase el mapa de nuestras neuronas! Sí. de las cosas y de los hombres. aquí. la tuya. castaños. de una finura arácnea y movediza. y lanzado en el tiempo de los posibles. fonnada por una gota de vino disuelta en el mar. la presencia y la ausencia. Retorcida y excitada en todos los sentidos por las dulces turbulen· cias. lo veo y sigo desde hace tiempo y. cascadas ascendentes como llamas hacia un cielo azul negro. la de tal o cual sentido o ensamblaje de palabras o de signos. ante la casa invadida por la vid roja. pero sobre todo de las vides. en cortinas desgarradas de fuego carmesí. en los lurutes de las mstltuclones. de prójimo en prójimo. cuando un texto. sobre un patrón más amplio. Este libro atrapa este devenir y lo dibuja. una brisa ligera desviste de sus hojas. no. la intuición y el pensamiento. ayer. recíprocas o no. y centellea. o a la red admirable. de modo que el universo explota. por yuxtaposición de planos. con la que los estoicos mostraban la conspiración del mundo. de modo que mi prójimo se encuentra en mi vecindario. aquí tenemos. coral. así. archipiélagos diseminados de flujos inesperados o largas coagulaciones. el corneJo sanguíneo y el vibumo. como en el electroencefalograma danzarín del entendimiento. aquí y allá. de melocotoneros de diez especies. cuya corriente llameante ocupa o deja de lado. nunca tendremos ninguna seguridad de que la buena prolongación continúe. ahora y siempre. en follaje bennellón. pasa a ser hipertexto. múltiples. la muerte y la miseria. ella también. la rt. Cada especie toca su partitura granate. en el catastro. Mi presencia. de los planes de enseñanza y de los diplomas microchip. Este At!ds sólo dibujó un mapa.

sin perdemos? ¿La intuición que comienza o el incendio que destruye? tLa columna de fuego que siJVe de guía en el desierto? ¿La zarza ardiente en la cima de la montaña? O el fuego del Espíritu en la mañana de Pentecostés. en Aquitanía? En las bienamadas orillas del San Lorenzo. de llamas. ¿cómo llamarlo? mi propio lugar universal. escrito sobre las superficies incandescentes. altas y bajas. 266 . durante un verano tardío? ¿En una isla conmovedora del mar interior japonés? Sí. Las hojas centellean y se mueven por todas partes con el mismo ardor. estas lenguas rápidas. ¿asisto al incendio del planeta o al de mi propio cuerpo. el paraíso o el infierno. en otro lugar. sí. a cada pregunta. este mapa. bífidas. Serie menor bras? ¿La rama dorada. aspirado? ¿Dónde estoy? En el valle de mi ciudad natal. alrededor de la Cheasepeake Bay. respetando las som- Colección Teorema. sí. aquí y allá. Esta danza ardiente de follaje móvil. movedizas. sí también. gracias a la cual atravesamos la tierra real y los espacios virtuales. inestable y estable.bulle. del que está escrito que aquellos sobre quienes descienda tendrán el don de lenguas. el planeta cálidamente desmelenado? ¿o la luz comprendida en su velocidad tanto como en su claridad.