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Asesinando Cadáveres

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Poesía
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Gabriel Cebrián

© STALKER, 2001 info@editorialstalker.com.ar

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Ilustración de tapa: “Asesinando cadáveres”, por el autor

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Asesinando cadáveres

GABRIEL CEBRIÁN

ASESINANDO CADÁVERES

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Gabriel Cebrián

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Asesinando cadáveres

“Hablemos, pues, de la muerte: nadie en el fondo habla de otra cosa” Fernando Savater

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BONITO DE FILODENDROS

Cansado de mirar afuera He decidido chucear tan sólo a mi fantasma Bonito de filodendros No necesita gran luz ni de especiales cuidados Sólo una frescura levemente húmeda Sólo un poco de rocío por las nochecitas Sólo una pizca de almizcles vitamínicos Espectro trepador y a duras penas circulante Adagios de meditaciones trascendentales Recorren tus nervaduras intangibles Pero filosas como un hacha para mi asombro Transido de pena Y recurrente de ofidios imaginarios Es tan grande el bosque Todo está tan a trasmano Que únicamente me queda Impulsar la savia hacia arriba con todo y metástasis Que únicamente me queda Sublimar de la tierra proteínas En pos de una fotosíntesis que sintetice eso Que debo desde que el mundo es mundo A mi arborescencia tan queda en su luz A mi detritus vegetal que según advierto Polinizará sin flores ni epitafios Allí donde el viento no me alcanza 7

Gabriel Cebrián

Estoy ciego de frondas Estoy limpio de toda humana metralla He visto demasiada gente morir en la maraña

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SE DICE POR AHÍ QUE HE MUERTO Se dice por ahí que he muerto Y tal vez sea verdad, no sé Es sólo que aún siento mis piernas inclinarse en los caminos Las pupilas encendidas Los dolores en el cuerpo y en el alma La necesidad de hablar Las estéticas celestes a ciento ochenta grados La liturgia de mi extraño credo pagano Las suturas que tiran en cada elongación Las ansias de estar ebrio Los ecos de los cuentos que alguna vez he contado Lo sobrecogedor del silencio Las manos vacías, gracias al cielo vacías Lo tenaz de las preguntas sin respuesta Y aferradas a mi carne como anzuelos Las utopías Se dice por ahí que he muerto Y tal vez sea verdad, no sé La cosa es que como una suerte de crucificado A quien han arrebatado su cruz Me despojo incluso de los clavos Y del dolor y del escarnio Y observo en la distancia a mis ojos Que tan lejos me llevaron alguna vez Tan lejos que ya casi ni puedo soñarlos 9

Gabriel Cebrián

La muerte es efímero alimento La vida un suceder continuo de señuelos Y lo de en medio un híbrido estupefaciente Voraz, excéntrico, lúbrico y equidistante Un tironeo loco entre ambas vorágines Del que me he salido Tal vez sea cierto entonces eso de que he muerto Y también posible que no me haya percatado Ya que todo cuanto me ha sido grato algún día Viene hacia mí dulcemente Y camina a mi lado con pisadas tenues Como la tarde

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CONSIDERACIONES SOBRE EL HILO Y LA MADEJA

He andado un camino Sólo uno y siempre el mismo He saludado a las mismas caras He mirado una y otra vez Los mismos escaparates He evitado los mismos automóviles En las mismas calzadas Y todo alrededor sin embargo Sentía lo mismo y de igual modo Y no era un capricho hilozoísta Ni una obtusa simplificación imbuida de animismo Eran simplemente los distintos canales Simultáneos y concomitantes Que yo tan torpe Jamás pude hacer confluir Y eso que de eso se trata

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LASTRE

Demasiadas palabras Para enfrentarme con Anubis Demasiado peso fonético en mis aurículas Excesivo disloque melódico en los ventrículos Pero de Morgani Todo para mí es tan equívoco Como la glosa de la anatomía Debo dejar caer unas cuantas hojas de mi boca Hojas impresas Otoños de Gutemberg Antes de enfrentarlo

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DISEÑO Tuétano y jengibre el amarillo Cúrcuma callada Latiendo en eventuales formas sepia y azafrán congelados de meridianos Y la cosa va Bulle que te bulle en las fraguas del ansia Muestreos que saben mal para garantizar contraste Ejes de sándalo para sombrear enigmas Transparencias detrás de las cuales esconder la densidad Muecas horizontes que se doblan Haces de luz flasheando aquí y allá según veo Topografías del espíritu Inhalaciones famélicas Oxidación cromática de la existencia Entre berretines sin flojera Cruel veneno Tú Que esparces con desidia aderezos cerebrales ¡Un espasmo más, sólo te pido! Y te prometo no volver a intentarlo Al menos hasta mañana

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GÉMINIS

Camino por la casa a tientas de mi mente La idea me es tan intangible Como la luz tenue del anochecer Deambulo conceptos que ya nada satisfacen Entrego mi escaso tributo de conciencia Mientras la luz decrece En forma inversamente proporcional a mi desconcierto Soy yo quien habla y a quien el decoro le impide contestarme El bufón del budista que me soslaya y prosigue Trenzando mantras Y el que rueda entre las piedras El que busca asirse de las cosas que se precipitan Incordioso de equilibrios Tenaz en su protervia reflexiva Y creo que está bien He atrapado esta idea Mientras la noche se apiada del fotofóbico Y diluye las formas que lo atosigan Cuando a tientas de su mente Deambula por la casa huérfano de certezas

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ASESINANDO CADÁVERES
“Cuando la tierra tiemble con gran violencia, y el hombre diga : ¿Pero qué le ha pasado?, ese día la tierra dirá sus nuevas, porque tu Señor la habrá inspirado. Y ese día los hombres avanzarán en diversos cuerpos de modo que puedan mostrar sus obras.” MAHOMA

I Ante un póstumo ataque de realismo advierto Que como un huracán de fuego y de metralla Ha pasado a mi través el tiempo del acero Cerrojo implacable los sentidos Patética prisión la del deseo Es tan simple como un trozo de carne Fermentando en el sol del estío Impotencias íncitas como potencia ineludible Excepto en los sueños Donde los frisos siempre saben a argamasa El dulce dolor de viejas heridas es ahora Tan sólo una cordial invitación a la tristeza Un ambiguo resabio de anhelos y pesares Un cuadro nublado por el olvido Sangre oxidada manando en forma de versos que son letanía La locura existe y está en los ojos del otro La cordura es nada más que un eufemismo 15

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El decoro el camino más corto hacia el desastre Así pues Veo pilas de huesos rielar en una oscuridad miasmática Implorando por una muerte que no los fosilice Que no aliene sus reactividades al carbono 14 Que no haga objeto de sus afanes de atomizarse Para volverse lo más parecido a un sueño Afinar la inteligencia cual una mera molienda Hendir lo transparente a puro golpe de muñón Rebelión de fantasmas Odiosamente presos de una piel Hostigada con encono por las enzimas Que resumen a perpetuo el caldero ilusorio Qué más da me digo blandiendo el mazo La locura existe y está en los ojos del otro ¿Es que acaso queda algún viento Que sople por entre las costillas de los que aún esperan? Indago espectros que a su vez se indagan a sí mismos En un atolladero hacia virtuales componendas Mientras una lágrima de Osiris se funde en el lago Cuyo afluente reposa a toda ultranza

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Entonces Sumerjo en el cielo cráneos ineficientes Sólo para ahogar uránicamente sus vanidades Ya que el agua amenaza con volver todo a la vida El fuego con volver a alentarla primero Para luego masacrarla Y el oxígeno Aliado de ambos Inclina según su arbitrio la balanza En tanto camino entre guirnaldas de miembros mutilados Como Ciro dicen que hizo jactándose por nada Asestando y asestando inútiles zarpazos Asesinando cadáveres El juicio final fue en el comienzo Bien sé que ningún despojo orgánico puede volver a levantarse Y sin embargo me multiplico en estocadas Vacuas y carentes de sentido Gira sobre el eje que soy incruenta La hoja de la espada Remolino fútil de extemporáneos arrebatos Eje difunto desperdigando fragmentos de carroña Hacia el pico de los buitres de lo eterno Y cuya clepsidra Estalla ruidosamente entre sus garras 17

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II Un punto fijo configura siempre un cosmos A su alrededor Varios puntos Fijos a todo evento Respectan toda posibilidad de movimiento Es imposible silbar sin labios y sin lengua Me inclino hacia los vientos Con la esperanza que ululen quedamente en mis órbitas Las viejas canciones que soplan a su través Ese puñado de melodías lacrimógenas Que únicamente en veloz oscilación motora Puede percibirse Es menester despojarse del caos que palpita Aún importunando a Krishna Con humanas lamentaciones Ciegos de desesperación Ahítos de esas inconcientes dignidades Que pululan sin otra cosa que mostrar Sino sus vanas carnalidades apoltronadas En un ilusorio punto fijo Que resulta a todo evento la jaula del cobayo Muerto cada noche Intento ejercitar la perspicacia Apilo un ladrillo sobre otro de luces Desperdigo en el cielo piedras de diamante 18

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Evoco a Bach al mínimo reflejo de vacío Y río hasta las lágrimas Ríos de lágrimas Portento o imaginería Voy a voltear la calavera Voy a asesinar a todos mis cadáveres A multiplicar los puntos A colonizar la nada Por qué no entonces dibujar ángeles En los que transfigurarme Mientras todo se cierne Y la bruma resplandece?

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JAZZ BASS Cierta vez fui un músico Cargaba como un ataúd el estuche del Fender Jazz Bass A veces Más que cargarlo Me aferraba a él como a una tabla de salvación Luego in situ extraía el instrumento Atenazaba el diapasón Con dedos que alimentaban artrosis profesionales Barbotaba sonidos graves Matizando en los fills Y el infinito Fuera de ello Dejaba de tener pertinencia Ahora cargo otro sarcófago menos grato Éste cuya tapa descubro ante vosotros En él El éxtasis se comprime hasta quedar congelado Nada fluye, nada se sucede Todo es aparente Objetivo Y por tanto Intempestivamente arbitrario Como un vicio 20

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Compulsivo y alienante Del que ya jamás podré librarme Busco a tientas la salida de esta oscura celda Aún sabiendo que es en vano Pero por suerte la música Siempre halla un resquicio por donde filtrarse Para acariciar mis oídos mis dedos y mis labios Es entonces cuando finjo que poetizo Cuando en realidad algo en mí o fuera Está cantando

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MEDICINA

He vuelto a tomar la antigua medicina Veo surgir capullos de luz de las vaginas siderales Todo es nuevo y sin embargo nada importa Tal vez sólo estos rudimentos De plenitud melancólica y agradecida Propios de quien ha conseguido Cachetear las anteojeras del yo Al menos por un momento La torpeza acecha detrás de cada idea Y lo sublime se aísla de lo matemático Cual si no quisiese compelerse a signos Que intenten ceñirlo a una suerte de itinerario El asalto es imposible Sino en gaseosos términos Sólo lo estático puede discurrir Ya que lo que discurre Jamás podrá aprehender realidades Este patético axioma sin embargo Hace sacudir de impotencia al oscurantismo

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CORTE DE LUZ El cebo hirviendo hace crepitar la llama Del cabito a punto de caer a freírse Rodeado por el capullo de fuego Que se le aferra como un alma Las trémulas imágenes rojizas Parpadean mientras funden lentamente a negro Milagro de nervios ópticos esforzándose Por enfocar la esencia de una oscuridad mansa Lánguida Como un asilo para fiebres cerebrales El whisky se apodera de las imágenes Y las proyecta en una fuga como digital El fundido se hace caótico y entreveo una puerta Justo cuando la flama se apaga como un alma El viento y la lluvia afuera Enfrían los rescoldos Mastico un cubito Ahora El azul auditivo de las aguas que arrecian

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QUIZÁS NI ÉL SEPA Sabe dios y quizás ni él sepa Cantar en fa sostenido menor Como las aves Pues para eso las hizo Reír cataclismos Como los ángeles Creados para expresar su alegría Morir por una utopía Como los héroes Que vuelven a él en largas sublimaciones Meditar trascendentalmente Como los santos Que saben germinar su partícula Dispensar masacres Como los genocidas Hechos al efecto de simular asesinatos Sabe dios y quizás ni él sepa Ejecutar la creación Como nosotros Que para eso lo creamos

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CRASH Alguien suspira en una lejanía drástica: El draconiano imperio espaciotemporal Agita en mí un mar de sobresaltos Mientras En invariable desvanecimiento entrópico Sostengo una mirada que a contrario Va haciéndose cada vez más densa Equilibrio por sustracción Liberalismo fatal de la física Crashs y bangs indispensables onomatopeyas Imágenes de hambre Navegando en su eterna noche brahamánica Alguien suspira Siempre es demasiado lejos o demasiado tarde Es vano implorar con lengua microcósmica Lamentos infinitesimales Es vano Reducir la angustia a su mísero justiprecio Jalo lentamente del gatillo

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POEMA ORBITAL Víctima de un viejo tabú Aún no consigo agrietar el núcleo Y sabéis, debo ser florido Esto no puede terminar aquí Del tabú, por ejemplo, Debería dar pelos y señales Decir por ejemplo Que me enfurece tener que descender tanto Para eufonizar como corresponde Y aún así No hallar ningún asidero Que no sean unas cuantas muecas morbosas Agitando al deseo en lo volátil de las formas Como escudos tribales mi pensamiento Disloca siempre las mismas métricas Opone el signo a la lanza o a las garras Preserva inalienable el núcleo del deseo Que aliena Mientras refleja un yo que por externo Resulta inverosímil aún para sí mismo No sé si es suficiente Mas ya estoy cansado de este afán artesanal Que me compele una y otra vez A ornamentar odiosamente todo Juiciosa y analíticamente. 26

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CUANTO MÁS SE TIRA DE LA TRIPA es más fuerte el chicotazo, eso lo sé, sin embargo la extensión es vértigo y qué sé yo cuántas cosas más, los límites existen sólo para nuestra mente. Un día despertaremos en el sueño y todo se habrá fundido. Fundido, así, truc. Y nos daremos cuenta de que nada tuvo sentido y que por eso todo lo tiene, neuronas a full conectando con el tipo que ya de pronto no las necesita porque su usina está ahí a la vuelta. A un parpadeo. El psicoanálisis te hunde en la más abyecta de las carnes, que es la carne impregnada de recuerdos sazonándose en incestuosos calores. Como cualquier otro intento teórico pretensamente basado en enclaves planetarios, por así decir, que no tenga en cuenta a las innumerables relativizaciones posibles que finalmente pulverizan a lo que creímos era el objeto.∗

Ante la insinuación formulada por el Sr. Ed Stalker en el sentido que el presente texto no guarda relación formal con un volumen de poesía -con la que irrespetuosamente discrepo-, y luego de mantener una acalorada discusión, llegamos a un acuerdo que consistió en publicarlo “hasta acá y basta” (N. del A.).

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CLAQUÉ Hato de huesos en el sofá La música me impulsa a ejecutar el baile del condenado Simiesco remedo de alegría Que pretende ser inconciente Del incendio en el ático Catarsis tribal o abstracción primaria Rítmico placebo Ambición muscular de sinestésicas correlaciones Gracias y torpezas matizando el simulacro De pronto Disparos en la calle sincopando Desde fuera del sistema Y sirenas que se acercan Convergiendo armónicamente Exquisitos metálogos musicales Y un demiurgo esqueleto claqueando Marioneta de sus ímpetus Extrañas métricas acribilladas

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SO THAT... Puedes creer que la poesía es esto o aquello Puedes creer también que se ajusta A ciertas y determinadas pautas Puedes creer que se escribe ebrio, o loco, O ebrio o loco de tristeza o pasión O según lunáticos influjos O según inspiraciones fatuas O de las otras O transido de anhelos metafísicos Militantes Eróticos Formales Románticos Incluso risueños, por qué no Pues bien Has perdido un tiempo precioso Y lo has perdido tal vez para siempre Ocurre sencillamente Que has estado tomando las medidas Del molde que ya no podrás rebasar A menos que las olvides De golpe y por completo

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CINCO PIPAS Cinco pipas Distribuidas azarosamente por la casa Esperando por brindar su reflexiva incandescencia Articular su leve rescoldo con la neurotransmisión Que pueda transcribirse en poema Réquiem de un vegetal Cosechado en el trópico para arder hacia mí Y simular que el bosque es cierto Y también la selva Terruños de muerte en forma de manos humanas que arrancan Que desarraigan Cinco íconos de madera Trascendiendo en utilitarias bocanadas Su lenguaje arborescente Diáfano como la sombra en la espesura Rituales de estrella pentagonal y aleatoria Encerrada en un círculo arbitrariamente equidistante Crepitaciones parietales Ventana Desde la que se puede mirar Con la mirada del que ya no está Y donde todos los prodigios son móviles Como los arabescos ascendentes del humo 30

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DEMASIADAS NÓMADES NOCTURNIDADES Me he propuesto ya no pontificar blasfemias Hacer gala de un temple claro y reticente Comedido quizás Auscultar meticulosamente el hielo Antes de afirmar el pie Ceñirme a los cánones que exigen ton y son Levitar liviandades con cierto dandismo Limpiar la vajilla y ajustar mis recetas En orden a hacer exquisito todo cadáver Para que puedan tomar su sopa de letras Los gourmets más refinados Sin que algún insecto o condimento excesivo Desaliñe al conjunto en sus prístinos paladares También decidí acariciar los parámetros Con fervor propio de un tallador de diamantes Lamer la bota de los clásicos Disparar caballerosamente Sobre mi glosa tu glosa nuestra glosa Sin una actitud verdaderamente revolucionaria Celebrarme profunda pero discretamente Cual quien es capaz de ver y de comentarlo Sin vestigios de miseria o desesperación Que no sean estéticamente controlados Aquí está, os lo dejo Y perdonad, creo que acabo de vomitarlo 31

Gabriel Cebrián

ÚNICO ATRIBUTO Recuerda que eras sólo un hombre Un hombre Un nombre La sombra de la sombra de otra sombra Que continuará proyectando sombras sobre sombras Gamas de grises fundiéndose en lo negro Que es el nombre del único atributo posible Sólo un nombre El foco de la angustia antropomórfica Recuerda que eras sólo un hombre Y quítate esas sombras de tu espalda Se trata meramente de un nombre Y es ése que los hombres rara vez recuerdan

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RÍTMICO SUBTERFUGIO (Vals sincopado) Camino a ciegas Por suerte tengo rizoma de referencias Me encuentro a gusto en esta niebla incandescente Caótica y cruel Rescato huesos de agonías impensadas Como un resuello precámbrico de bacterias Como una amnesia Camino a tientas Nadie viene a mí debe ser que nadie existe Fuera del ciclo que comprime la locura Sólo vestigios De lo que una vez era manto de impaciencia Del aluvión de ansias vigilando estrellas Con forma humana Inalcanzables Sistemas fuera de su ritmo perentorio Vírgenes del proceso de socialización Como ánimas Encerradas en una forma para siempre Espejismos de colmena masacrados ya En el silencio Bebo el camino Me embriago de piedras en los amaneceres Renuevo ínfulas ante cada espejismo 33

Gabriel Cebrián

Y las escupo Bolos de una eternidad ardua y solipsista De continentes dispuestos para arrojarme Fuera del todo Aquí deambulo A gusto en esta niebla bebiendo el camino Sólo vestigios precámbricos de bacterias Tientan locuras Sistemas arrítmicos aluvión de ansias Encerrando en formas tan ciegas como pétreas Al subterfugio

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LÁGRIMAS ROSTRO (Lengua muerta) He contenido a tanta gente Que la transfiguro en lágrimas rostro Y cada una va ciñendo Tirón a tirón de la correa de ahorque El peso específico de mi plano emocional Sujeto fatalmente a disloques cataclísmicos A tormentas de ansia insoluble A las mareas fluctuantes del karma (Y ojo con considerar a ésto una metáfora) Si tan sólo pudiéramos dejarnos morir unos a otros Intercambiar muertas miradas sin alucinarnos Manipular la nada con sentidos despojados Podríamos reír Librados a nuestra suerte Como a todo evento estamos Podríamos hacer un bulto con todo ello Atarlo a la punta de un palo Y llevarlo suspendido Cuatro palmos por detrás y a la derecha Con mucho cuidado de que no se abra Y por fin podríamos hablar el verdadero lenguaje Ése que nada da por cierto y que todo desarraiga 35

Gabriel Cebrián

HOMEOSTASIS La fronda está siempre repleta de rostros Para mi narcótica visión Quizá deban estabilizar mi química espontánea De un modo diferente Sería un buen modo de regular frecuencias De sintonizar el radio Pero he de confesar Que esos rostros una vez me hablaron Me impusieron su sabiduría clorofílica Trajeron a mi vigilia virtudes onirománticas Agitaron en mis oídos Resonancias de nebulosas lejanas Dieron entidad a los contenidos de mi mente Dibujaron en mí el mapa de la propia infamia Lo peyorativo de la condición animada Y su grotesco epifenómeno racionalista La fronda está siempre repleta de rostros Mas pensémoslo bien antes Hemos ascendido tanto hasta este valle de lágrimas Hemos pagado tan caro por este dolor Que mejor pretendamos que no los vemos Y cuidémonos sobre todo de escucharlos

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DISYUNCIÓN ALITERADA En sueños el intelecto se agita Quiero decir, vibra a mayor frecuencia Sus oscilaciones son mucho más veloces Tanto Que las palabras dejan atrás los significados Entonces Si bien éstos repentinamente se vinculan Con nuevas asociaciones emocionales Tanto más cercanas al milagro de comprensión Son aún los ladrillos que componen el muro Que nos separa de él Escarchas del yo Que intentan enfriar al conjunto Coágulos de rigidez Tan tenaz y tenaz y esclavizante A desgano cada día atravieso sus membranas Me aglutino Me sufro pensando qué sentido tiene Me disparo en naderías obsesionantes Veo al mundo como detrás de un vidrio opaco Pero de pronto recuerdo y recuerdo y sonrío Pienso en frecuencia onírica por un momento Lo real de modo revulsivo cobra sentido Y ello después que la velocidad Hubo resuelto a mi favor La disyunción aliterada: Dormirse y despertar o despertar y dormirse 37

Gabriel Cebrián

COREOGRAFÍA DEL KARMA Hago lo que puedo! Manos que intentan contener el llanto Encerrando la cara No sé que esperan de mí Brazos que se extienden con la palma hacia arriba No es suficiente esta ignominia? Codos que flexionan Y las palmas ahora hacia atrás Cual un cirujano que acaba de esterilizárselas Pero con leves sacudidas Qué más queréis que haga? Vuelta al frente yemas apiñadas hacia arriba En oscilación vertical Debería mataros a todos vosotros! Puño derecho agitándose en ristre Brazo izquierdo contraído finalmente en garra Dios mío! Dios mío! Cabeza inclinada hacia arriba Entre trémolos espasmódicos El resto fláccido a punto de caer

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ES IMPOSIBLE PENSAR ÁLAMOS SIN VIENTO Cuando revuelvas el caldero y nada te resulte suculento Cuando la fiebre sea una garra saliendo de tu plexo Cuando maldigas las horas los minutos los segundos Cuando lo diáfano pertenezca a otro sistema y no te toque Cuando te sea imposible decir esta boca es mía y acallarla Cuando tus naves ardan y no concibas cómo seguir adelante Cuando no veas que al debatirte haces más cruenta la guadaña Cuando reces y algo en tu interior te diga que es en vano Cuando famélico y tembloroso Cuentes los granos de arroz que van quedando Cuando leas en el diario que el invierno es apariencia Cuando llegues a ofrendarte ante cada oscuro comando Cuando el amor te sirva su amargo plato de codicia Cuando toda sensación te llegue transfigurada Será tiempo de que empieces a pensar En desintegrar de una vez por todas el todo y el cuanto 39

Gabriel Cebrián

TOCCATA Y GLOSA Difícil arte el de desfasar sentimientos al habla ¿Cómo volver a despojar al ciego De su hambre de matices externos Sin lesionar su totalidad? Veo en una bola de cristal empañada El derrotero de mi fuga Mi aliento es quien la empaña Mi jadeo El viento que nunca termino de glosar Si eres sabio, Sabrás disculpar estas burdas disgresiones Fruto de ebriedades en el fondo diletantes Y rezarás una oración Sin más sentido que su musicalidad fonética Justo a la medida de licuefacciones báquicas Y si no lo eres Permítete observar un momento tras tus ojos Y recorrer el vacío interior hasta los tímpanos Hay algo cierto En todo pensamiento que pueda ser dislocado como en todo disloque que pueda ser pensado Mas si estás en medio Observa bien toda la retahíla de posibilidades Solamente para confirmar que hay una única: El derrotero de tu fuga 40

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EL CIELO PERMANECE Y el cielo permanece A pesar de los cosmos minimales que destilo Y que ateridos de magnitudes Discurren tras mis párpados Ellos A modo de pantalla cinemascope y technicolor Acotan el milagro a su máxima expresión Y dan a esta suerte de vislumbre délfica La perfecta dimensión infinitesimal A todo respecto De modo que los presagios Sostienen sin mayor esfuerzo Sus ínfulas de amplio espectro Es lo que soy Y lo que no Especie de capullo Eyaculando nebulosas frías y efímeras Explosivas en origen y en franca dilución Como una partenogénesis de la nada Me sirvo con desprecio Bebo con fruición Y sin embargo El cielo permanece Estoy perfectamente solo y borracho Aspiro guirnaldas de nubes 41

Gabriel Cebrián

No tengo pasado y el futuro es móvil Como las ánimas Me planteo guerras por sexo o por hambre Agito la codicia Y veo a la carroña restregarse Devasto el humus Doy oportunidad de luz al magma Escupo cenizas, luego las inhalo Y veo a la carroña restregarse Pienso fumarolas Que vientos nucleares luego arrastran Descarto atavismos ribonucleicos Desquicio formalmente las substancias Entonces El afán es parte de una historia Que ya no poseo Y el futuro Es una piedra en el zapato Cuando es mi único anhelo Caminar sin anclaje pretérito o por venir Caer zaherido por mis propias flechas Agotarme en el ejercicio de volver a arrojarlas Plantar un beso en la frente de la muerte Una palmada en el omóplato de la parca Nunca es suficiente el dolor Nunca tampoco el afluente de blanca esperma Nunca los gritos esos rumores de la sangre Nunca las lápidas 42

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Nunca el abortivo ejercicio de la palabra Nunca el silencio de esporas calcinándose Nunca la comunión delicadamente impía Desmesurada de ansia Tal vez deba excusarme Estoy ebrio Y es que no puedo Dejar de ver a la carroña restregarse No puedo tampoco dejar de restregarme Y sin embargo El cielo permanece

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PLUMAS AL VIENTO Afortunadamente aprendí A imponer en forma arbitraria mis límites A ser mi propio árbitro A hendir con cada verso todo código Y sepultarlo con el desdén del que no existe Y por tanto su palabra se aquilata Cobra entidad en cuanto es su propia causa formal Y eficiente al mismo tiempo Librada a su suerte y afán Compulsiva y apremiante Como una mujer adicta a la cocaína La piúma e móbile...

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UNA TARDE EN STALKER Al Bocha Un amasijo de vajilla que jamás se usa Un taller abigarrado de su intenso ajetreo La llovizna otoñal que obliga a cursilerías Puertas y ventanas hacia la húmeda arboleda Que agita su danza invitándome Annie Lennox que sugiere complicidades Mientras desde los parlantes Proclama su pecado original Se integra tan rítmicamente a la danza vegetal Que me cuesta pensarlas separadas La certeza es lo más parecido a su contrario Yo que intento sumarme Pero mis movimientos son mucho más casuales Afectados, de eso hablaba Un grupo de artistas me escudriña Desde la ventana de una pared cerrada Símbolos taoístas Un televisor que jamás se enciende El ángel Cratilo Una biblioteca repleta de propios y extraños El sempiterno olor a tabaco rancio Voy a la ventana Quizás refresque un poco mi pulmón y mi mirada 45

Gabriel Cebrián

EL PESO DE LA CULTURA El peso de la cultura cuelga de los tendederos Las mortajas deben estar blancas inmaculadas Axiologías de jabón inteligente Que discrimina manchas que devorar Pontífices esclerosados Guerreros santos Guerreros contantes y sonantes Misiles dorados entre pústulas violáceas Tiaras y gangrena Budas devastados a golpes de odio virtual Monoteísmos monotemáticos Imponiéndonos de carne y odio Cual maldición ignota por tanto irredimible Protozoarios hipertrofiados Víctimas de traumas psíquicos pueriles Aunque determinantes Pandemia de alienación vía satélite Simplificación a lenguajes mediáticos Una argolla electrónica para cada nariz Tiaras Y gangrena

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SUEÑO DEL VEHÍCULO GRAVITATORIO Todos los días me sueño Me regocijo de no haber perdido Ningún diente o vértebra o falange Echo un vaso de algo al gaznate Pulverizo y amaso con saliva unos cereales Los trago Colectivizo mi ilusión noticiero mediante Me ocupo de dar sustento al que no lo tiene Husmeo insurgencias que jamás proliferarán Trenzo mi ánimo con el de otras ánimas En un contrapunto necrológico infecundo Denuesto este único marco referencial Y digan lo que digan yo sostengo Que la ley de gravedad Es aún más fuerte para la mente O eso, al menos, Parece ser lo que el soñado experimenta

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SOLIPSISMOS SIDERALES
A Chicho, a Albert Camus y por qué no, a William Blake.

Hay una puerta abierta y una cerrada. Siempre es de tal modo, y no es casual, ya que algo-alguien ha urdido así la trama. En este fluir cósmico tan bien descripto por las escuelas taoístas no se admiten síntesis integradoras de principios irreductibles, mal que pese a los “individuos” de impronta gatopardística. No digo, por ejemplo, Que la teoría del big bang sea errónea, Digo que es tan sólo otra manera De coercer lo abstracto Lo único real El vacío Este panadizo infecto que late en mi parietal izquierdo De dolor Escalona torres de babel sin esperanzas Impide ejercitar por el momento la poesía El Dolor Como decía, compele a hilvanar virtualidades Cual plumas de dédalo Y obliga así a la fatal punición newtoniana Una puerta abierta y una cerrada. Pues bien, entonces la realidad es disyuntiva, porque nadie que se proponga avanzar en lo que fuese 48

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puede dejar de optar por una de ellas. Y si renuncia a optar y cree detener de este modo el flujo binario, no está haciendo otra cosa que abstraer un nivel hacia atrás la opción ineludible. Podría quizá objetarse que sólo es posible optar por la puerta abierta, y éso es exactamente lo que hace todo positivismo, sea filosófico, lógico o epistemológico. La clave es la puerta cerrada. La puerta abierta siempre será pasillo. La puerta cerrada abre espacios infinitos -o tal vez, para no orinar más alto que la tabla, debería decir indiscriminados-, tal vez impersonales pero no por ello menos experimentables. El éxtasis exige subsumirse en los derroteros de lo improbable, ya que de cualquier manera todo lo es, aún a pesar de las puertas abiertas que ya hace rato se han constituido en un laberíntico, remanido e insoluble galimatías. Humo grisáceo de John Player & Sons Licor de anís de Los Ocho Hermanos Un hisopo embebido en alcohol para mi falange inficionada Una oscura formación autodidacta Una PC Música Y demás yerbas Firme producción Aún a puertas cerradas 49

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ESQUICIOFRENIA Revisando mis notas Perpetuamente sojuzgadas a su condición de esquicio Me percato De algo así como un crujido subyacente Como sucede con los viejos discos de pasta Cuando el silencio gana espacio más se advierte (Me he referido al espacio auditivo, por cierto) Hago abstracción de la fanfarria fonética Y le presto oídos Disuelvo al concepto En esta fritanga emocional y descubro Que el resto es mero réquiem en el viento Por tanto Celebro toda disociación lúdica Todo enclave parasitario de datos Si algo me faltaba Era apegarme a mis versos

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RETRATO DEL ARTISTA EMBRUTECIDO Páramos de lengua Atisbando detrás de la torpeza decadente Trazos tentativos que intentan sujetarse Ante una presión atmosférica Cada vez más rigurosa con sus articulaciones Estalactitas colgando del bigote Ojos yermos Impiedad impía e impiadosa cómo decirlo más Su expresión yerta Incapaz de evitar su pulso Recurrencias paronímicas Temblores de abstinencias varias Tendones disecados a punto para lonja Gambitos ineficaces por extemporáneos Flama que se ahoga en azules Por exceso de combustible Naturaleza muerta el espejo Y unos cuantos versos, Enumerativos de su amarga condición

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Gabriel Cebrián

LA MUERTE DE ZACARÍAS LOBO Quiero que te figures Tan claramente como pueda describírtelo Un horizonte de piedra Un bosque arrebolado todo el tiempo Un arroyo detenido en vítrea escarcha Olor de pinos y de hojas fermentadas Una maldición ciega y aún dubitativa Brisa gélida erosionando la osamenta Pájaros posados y en expansión centrípeta Para conservar el calor de sus cuerpos Rítmico raspado de piedras las pisadas Frías manos enguantadas sobre el frío cuerpo del fusil Escarceos lobunos en cada encrucijada El puma solitario que a pesar de todo y arma Pronto descoyuntará lo que quede articulado El crucifijo mero ícono de muerte suspendido Tan inútil frente a los vampiros descarnados La decisión de plantarse de cara a la nada A la angustia A la certeza de la siempre inminente finitud Sobrecogida a la vez por inconcientes culpas Que sugieren que no hay ablución posible Si no se celebra con la propia sangre El valor de dar muerte que no sirve para morir Un ínfimo coraje a todas luces magro Un temple cifrado para soportar Únicamente esas ilusas humanas batallas 52

Asesinando cadáveres

CUÁNTOS GENUFLEXOS Estaba tratando de discernir Cuántos genuflexos Se apiñan debajo de mi gorra Mas me resulta difícil Son demasiado dinámicos Se ocultan unos detrás de otros Se mimetizan en idénticas reverencias Soban el lomo de mi superyó Consienten en poner cierta cara ante los vecinos Siempre dicen no, por favor, gracias a usted O cómo nó, entendido, enseguida, señor Y todas esas cosas Que hacen que los desprecie Pero lo que más detesto, ciertamente Es que tomen el comando cuando escribo En el plano real son a veces propia mascarada En el plano mental Sólo torpeza infinita Agitándose por agradar a los fantasmas

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Gabriel Cebrián

AIRE DE MILONGA
Al abuelo Cebrián, dedico esta nadería

Afanes mercantilistas Y muchas placas policiales sosteniéndolos Por hache o por be Diez horas por día frente a las computadoras Pero hete aquí que hoy me encuentro Con el cielo de Villa Elisa atenazando mi garganta Con pretéritos perfectos, quiero decir, Con la plenitud del recuerdo De cuando siempre era real Ojos y cielo y terrenos y estacas El silbido en tiempo de milonga Única y efímera visión de tierra prometida Creíste que me enseñabas a vivir Y tan sólo estabas instruyéndome en su contrario Después de un hiato de cuarto de siglo Te agradezco Y hago de cuenta que el amor tuvo sentido Y también de que ambos siempre lo supimos

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IMPROMPTU Nadie va ha hacerlo por ti Nadie quiere ver Esa combustión que inerva plásticas caóticas En ilusorias densidades brutas de cohesión Tenaz aunque temporalmente aglutinadas Per se Y sedientas de algo que congele su impromptu Noches en blanco intentando una apófansis Dulce tuétano dando leña a los calosfríos Amígdalas repapilándose en tibio cognac Cierta arrogancia licuándose en parkinson Dardos de silencio empujando al mundo fuera Esa farragosa mochila de piedra Y los símbolos y los significados Diáspora celular Vorágine Alguien te ausculta mientras otros Vacían tus botellas en el lavatorio Y de cuando en cuando te recuerdan Que nadie va a hacerlo por ti

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VUELTA DE CORREO (a Amelia) Tengo demasiado más de lo que podría haber soñado No tengo absolutamente nada El verbo tener implica primero un cuerpo De ahí en más, para qué hablar Por nota mecanografiada me agradece unas palabras Que cierta vez pude transmutar Y me dice que ayudarán a aliviar en sonrisas Su tránsito al más allá Y yo quisiera decirle que todos estamos en ese tránsito Aunque tal vez sin esa aguda conciencia suya Y que qué bueno que pueda sostener la sonrisa Y expresarle a mi vez la gratitud Por devolverme la evidencia De que algunos fantasmas urden mejor El tapiz de los trasfondos Que por detrás de toda posesión Laten los verdaderos vasos comunicantes Y que el único terruño posible Existe en el sueño de los desterrados

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DESDE EL AFÁN DE MANOS COLOREADAS en las paredes de las cavernas hasta Killroy was here. Desde las estampidas de bovinos hasta Kandinsky. Desde el fonema gutural hasta Saussure. Desde la yesca hasta la fisión nuclear. Tan sólo saltos cuantitativos en la manga hacia el encerradero del entendimiento. Tal vez no alcance con dar voces de alarma desde los remanidos toriles, y desde fuera es más fácil que sean desoídas. El lenguaje paradójico se abre paso quizás un poco altivamente hacia el cadalso, adonde en lugar de morir, renacerá. Y la mortaja será página en blanco para quien no sea capaz de horadar su superficie. Y la teofanía más inquietante, una calavera de pájaro gorjeando percusivamente en un atardecer metálico, sorprendiendo a la madera con un golpeteo mecánico y tedioso; olas de piedra fundida coronarán el cuadro, darán sustancia a islas volcánicas que se solidificarán muy pronto y jamás podrán volver a ejercer metamorfosis alguna. Hasta una nueva erupción.

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SOY MI IDENTIKIT Una de las acepciones de la palabra kit En español es “avíos” Podemos no pensarlo en inglés Y sacar varias conclusiones psicológicas O pensándolo well Tampoco empece el pensar en inglés Acaso el mero pensar El identi-kit Sólo cuanto los demás pueden ver Con olfato de gendarme Inventarios orgánicos en exposición Sujetos de los que agarrarse y hacer más veraz El paisaje alucinatorio de lo cotidiano Veloz y expandido en infinitudes reticuladas Aún a pesar de los patrones que se reiteran Encadenando oasis ilusorios Con sutiles enclaves matemáticos Cebando la carnada

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MALEDICENCIA Puede que sólo esté denigrando Yo de nigromante, nomás Perorando entre ratas como Lope de Aguirre Bromeando en los velatorios Esparciendo mi veneno en cápsulas Puntillosamente endecasílabas El plenilunio es un ineludible memento mori Mis manos aún están aquí Rielando lunares lunares Y el vino, y la poesía Esas cosas de las que tanto se habla Pero también está aquello De lo que no se habla Ora porque no se puede Ora porque sólo calla Y permite al ritmo agitarse en danza Ojos en la fronda Deidades africanas Hechizos barbitúricos Ojo encendido a pleno en la batalla Ninguna persona de bien escucha blues hasta tan tarde

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CUANDO NADA RESPONDE Cuando nada responde todo lo hace Ha sido sólo un mal sueño, Un mal sueño del que nunca despertaré Vitraux del calvario deshecho en sazones Aspersión seminal de ideas aparentemente abstractas Pero que tienen una finalidad fatal Irredenta por totalitaria Inexacta y pletórica de potencialidades Más allá de cualquier inducción biónica Y de toda especialización enervante Voy trotando con mirada de perro hambriento Desperdigando miccionales semióticas Aquí y allá husmeando mi fría nariz Orgías de basural Conciencia incondicionada Y unos cuantos aullidos de dolor Sangre que hierve en los ojos rojos Nobleza de gruñido y dentellada Simple nocturnidad sin puntos fijos Lengua antiséptica Cuando nada responde todo lo hace

Tras la humilde sujeción a los mandatos

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PENSAMIENTOS DISTALES Tal vez la falange distal de mi índice Haya sido un nefasto puntero señalador Lo que sucede es que quise enfatizar La empatía ontológica que debe existir Entre el signo y lo designado Lo congelado y su localización a eterno: Falange media, proximal Segundo metacarpiano, trapezoide, Escafoides, cúbito, radio, Húmero, clavícula, omóplato Cervicales, cráneo Siempre y siempre el mismo itinerario Siempre la distal indicativa Chirriando Sobre los opacos vidrios Del portal del mausoleo Alertando vanamente a propios y extraños Desatando huracanes de interpretaciones Que en nada resienten la pureza del misterio La cobardía intelectual Del principio de no contradicción Ni las dislocadas ansias de ver lo que hay ahí fuera

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UNA LEYENDA QUE OÍ EN SUEÑOS Estamos en un universo que se autofagocita El sustento exige establecer cadenas de muerte Mercantilismo amarillo y primario Los árboles del otoño Fauces que devoran para luego ser devoradas Nubes de tormenta Un sueño que nunca podrá ser masticado Catatonía que implora silenciosa Por alguna virtud eutanásica de la palabra Invocaciones automáticas como viscerales Contrapuntos absolutamente fortuitos Mas no por ello menos oportunos Tan grotescamente sencillos Como el ciclo del no ser En una naturaleza en expansión Repentinos tropismos direccionales como de cardumen Burbujas perceptuales atravesando el vacío Hasta que ocurra el estallido que las licúe De una vez y para siempre en la no forma Sonrisa perpetua descarnada de labios Una leyenda El fuego, que hace de cuenta que es estrella Y se respecta a sus relativos microcosmos 62

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AGNUS NOSTER Pensándolo bien, la idea de muerte es tautológica. El discernimiento flota como los palos de yerba en un mate lavado, poco y nada puede aportar dada su estructura de leñame ya seco y sin embargo filtrado de humedad en todas sus porosidades. Si se pierde de vista el objetivo final, que es precisamente situar en tiempo, lugar y forma al objeto, tal vez nuestros portaobjetos serían tan inclusivos que estaríamos allí devanándonos los sesos mientras a la vez nos observamos a escala 1/10.000. Dimensiones en crecientes o menguantes evanescencias finales, o al menos certezas que jamás podrán afirmarse en una estructura sin fondo ni sostén alguno. Tracción a sangre que se proyecta en angélicas rebeliones mitológicamente condenadas al averno, murciélagos intentando oír lo que nos está vedado ver, eso que nos pasa y está morfológicamente determinado en un molde tan abstracto como el sello que lo ha impreso. Tentativas de gallina ciega evitando el puchero fatal, ineludible como las luces y las sombras, como el aderezo perceptual con que se sazona la divinidad coprófaga. Final propio para una labor que comenzó preñada de impulsos caníbales para consigo misma en tanto una expresión más de los códigos de su propia especie. El verbo se hizo carne. Intentemos la viceversa, devorándolo como él lo hace con nosotros. 63

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Asesinando cadáveres ÍNDICE Bonito de filodendros......................................... 7 Se dice por ahí que he muerto............................ 9 Consideraciones sobre el hilo y la madeja........ 11 Lastre................................................................. 12 Diseño............................................................... 13 Géminis............................................................. 14 Asesinando cadáveres....................................... 15 Jazz Bass........................................................... 20 Medicina........................................................... 22 Corte de luz....................................................... 23 Quizás ni él sepa............................................... 24 Crash................................................................. 25 Poema orbital.................................................... 26 Cuanto más se tira de la tripa............................ 27 Claqué............................................................... 28 So that... ........................................................... 29 Cinco pipas....................................................... 30 Demasiadas nómades nocturnidades................ 31 Único atributo................................................... 32 Rítmico subterfugio (vals sincopado)............... 33 Lágrimas rostro (lengua muerta)....................... 35 Homeostasis...................................................... 36 Disyunción aliterada......................................... 37 Coreografía del karma...................................... 38 Es imposible pensar álamos sin viento............. 39 Toccata y glosa................................................. 40 El cielo permanece............................................ 41 Plumas al viento................................................ 44 Una tarde en Stalker.......................................... 45 El peso de la cultura.......................................... 46 Sueño del vehículo gravitatorio........................ 47 Solipsismos siderales........................................ 48 Esquiciofrenia................................................... 50 Retrato del artista embrutecido......................... 51 La muerte de Zacarías Lobo............................. 52

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Gabriel Cebrián Cuántos genuflexos...................................... 53 Tiempo de milonga...................................... 54 Impromptu.................................................... 55 Vuelta de correo (a Amelia)......................... 56 Desde el afán de manos coloreadas.............. 57 Soy mi identikit............................................ 58 Maledicencia................................................ 59 Cuando nada responde................................. 60 Pensamientos distales................................... 61 Una leyenda que oí en sueños...................... 62 Agnus noster................................................ 63 Índice........................................................... 65

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