Para Frida Zacaula las características de una buena exposición oral son: Primera: El respeto por el conocimiento y por

el público (respeto). Segunda: Se domina el tema, se comprende y se establece previamente una empatía con él (dominio del tema). Tercera: Se eligen palabras sin carga afectiva, a menos que el tema lo demande. Se organiza el discurso de una manera lógica, empleando frases cortas y, en la medida de lo posible, estilo directo (uso apropiado del lenguaje). Cuarta: Los apoyos: Hay que recordar que conforme se generaliza el empleo de los medios electrónicos de comunicación, la imagen ha adquirido una mayor importancia. El expositor debe llegar al auditorio por todos los sentidos posibles, mínimo por la vista y por el oído. (apoyos icónicos) (Zacaula 149-150).